La protección de lo social: estrategias contemporáneas de intervención: el poblado de San Francisco en Huercal-Overa (Almería)
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Guadalcacín. Jerez de la Frontera, Cádiz. Foto: Juan Carlos Sánchez de Lamadrid Rey La consecuencia es una nueva acepción de patrimonio, contenedor de patrimonios, claro ejemplo de la evolución del concepto de objeto patrimonial donde la mirada antropológica adquiere especial relevancia. 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 410
A semejanza de la arquitectura vernácula nos situamos ante un ejemplo de paisaje 11entendido desde su concepción como producto de la acción humana: un territorio antropizado desde la gestión estatal. En este caso, el ejercicio desarrollado por el “Constructor Vernáculo”, asumiendo la contradicción implícita en este término, proporciona una de las expresiones más directas de la arquitectura española para formalizar la ordenación del territorio. Un patrimonio producto de la transformación del medio rural en aras de manifestarse como productivo, donde la modelización/abstracción/racionalización de los tipos constructivos de la arquitectura tradicional y de la morfología de las estructuras urbanas en el medio rural son, finalmente, las herramientas para proyectar y gestionar. La pureza de lo vernáculo como origen del arte y la arquitectura moderna subyace en el substrato teórico de la arquitectura del siglo XX, algo mantenido en España por arquitectos como García Mercadal y Sartoris22. Este proceso de búsqueda de las raíces, de unas arquitecturas contemporáneas que desde las premisas de una modernidad crítica logren seguir construyendo la cultura regional propia, se materializa en la década de los 50 en la obra de numerosos arquitectos españoles (Bonet, Fernández Alba, Sert, Fisac, Coderch) y europeos (aparición del TEAM X, del neorrealismo italiano y del empirismo nórdico). En este contexto, no es de extrañar que la arquitectura popular o vernácula se convierta en el referente para la construcción de los poblados de colonización agraria pero siempre a través del tamiz del discurso moderno, como se refleja en la obra de Alejandro de la Sota y Fernández del Amo (ver nota 2). Así, al igual que en la arquitectura rural tradicional, los valores formales de esta nueva arquitectura se manifiestan en la implantación en el territorio, la agrupación de las unidades y las formas de humanización del paisaje33, compartiendo con ella la búsqueda de la complementariedad entre forma y función, dando respuesta a actividades y relaciones laborales de los individuos con la arquitectura y con otros individuos de la comunidad. La consecuencia es una nueva acepción de patrimonio, contenedor de patrimonios, claro ejemplo de la evolución del concepto de objeto patrimonial donde la mirada antropológica adquiere especial relevancia. Superado el enfoque reducionista que limitaba los valores de los bienes a contenidos histórico–artísticos, y dentro del actual contexto socio cultural español e internacional44, la complejidad de este bien cultural exige su análisis desde distintas perspectivas y disciplinas (geografía, urbanismo, economía, paisaje, etc.) para lograr una comprensión global y unitaria del mismo. A su vez, el nuevo marco ideológico demanda su dinamización y puesta en valor como referente de identidad y motor de desarrollo económico y sociocultural del territorio en que se inserta, en la búsqueda del valor social del patrimonio. La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención: el poblado de San Francisco en Huercal-Overa (Almería) Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez, arquitectos. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez 411 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 411
412 La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez Una vez identificados los valores patrimoniales de los poblados de colonización agrícola, señas materiales de una cultura del trabajo, un modelo de explotación del territorio, y sus recursos (valores históricos, arquitectónicos, urbanos, paisajísticos, etnológicos y plásticos en el uso del lenguaje arquitectónico), y reconocida la excepcionalidad de este patrimonio, dadas las dificultades habidas para la introducción de los fundamentos racionalistas del Movimiento Moderno en Andalucía, su escasa repercusión en nuestra producción arquitectónica y su poco reconocimiento social frente a estéticas coetáneas historicistas y regionalistas55, se hace necesaria la búsqueda de instrumentos de protección que garanticen su conservación física y la difusión/transmisión de sus valores. Partiendo del concepto de protección establecido en la actualidad, se recurre a las legislaciones estatal y autonómica en busca de una figura de protección para este nuevo patrimonio cuyos valores empiezan a ser re-conocidos. Paralelamente, se hace necesario redefinir el concepto de entorno , como recurso necesario en el entendimiento de estos espacios y como oportunidad para la comprensión de la realidad patrimonial. Las opciones para la protección son limitadas desde el actual panorama legislativo, la Ley de Patrimonio Histórico Español 16/1985 y Ley de Patrimonio Histórico Andaluz 1/199166. Las administraciones centran su intervención en las acciones de inventario y tutela, las sanciones administrativas son sus instrumentos más operativos, y las figuras existentes no responden al carácter complejo/poliédrico de este concepto de bien cultural77: •Conjunto Histórico88, por su naturaleza de conjunto urbano, exige la redacción del planeamiento correspondiente que tiene capacidad operativa, dejando en manos de la administración municipal la tutela de los bienes. La falta de coordinación entre la normativa urbanística y la legislación históricoartística genera falta de protección activa olvidando uno de los valores fundamentales del patrimonio, los valores sociales antropológicos. •Lugar de Interés Etnológico99, por presentar una doble dimensión como el testimonio material de una cultura del trabajo, es decir, por condensar patrimonio inmaterial y patrimonio material de gran valor. La inscripción específica de determinados Bienes Culturales en el Catálogo Andaluz del Patrimonio Histórico como Lugar de Interés Etnológico implica, en primer lugar, la delimitación de un entorno de protección de los valores del bien. Y en segundo lugar, el desarrollo de unas instrucciones particulares: instrumen- to operativo que controla aspectos relacionados con el uso, intervenciones, elementos y materiales (permitidos y prohibidos). Además en ellas se establecen las obligaciones concretas de los propietarios de los bienes y de su entorno, por ejemplo: los condicionantes previos a cualquier intervención sobre los bienes catalogados (obligatoriedad de documentar el estado actual y de estudiar el substrato arqueológico con metodología adecuada antes de cualquier actuación sobre el bien), el tipo de obras para las cuales no es necesario el proyecto de conservación o aquéllas para las que no es necesaria la autorización de la Consejería de Cultura, etc. La tutela descansa, por tanto, en la Consejería de Cultura, siendo las Comisiones Provinciales de Patrimonio las encargadas de autorizar las intervenciones sobre dichos bienes. Los deberes de conservación, mantenimiento y custodia recaen sobre los propietarios, por lo que a efectos prácticos, la inscripción de estos bienes en el Catálogo tan sólo reporta consecuencias negativas para los mismos que ven restringidos los derechos sobre su propiedad, sin que existan medidas de protección activa o de fomento que pasen por subvencionar o incentivar económicamente las intervenciones de conservación o las labores de investigación sobre este patrimonio. Por ello y tratándose de un patrimonio generalmente modesto y vivo, que sigue en uso y en proceso de transformación por parte de la sociedad que lo habita, la inexistencia de un plan de ordenación de mayor alcance dirigido a la puesta en valor y dinamización no sólo del bien sino también del territorio no proporciona las estrategias adecuadas para la gestión e intervención. 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 412
La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez 413 Viejos y nuevos modelos de Interpretación del concepto de Patrimonio. Patrimonio histórico-artístico/Patrimonio cultural. El concepto de identidad La fosilización que generan las figuras de protección, de forma que sólo registran una parte del bien, hace necesaria la búsqueda de nuevos mecanismos de intervención, estrategias contemporáneas que contribuyan a lo que denominamos protección positiva o activa (medidas de fomento, desarrollo patrimonial sostenible, patrimonio como recurso, calidad urbana). El concepto de Paisaje Cultural empieza a dibujar un nuevo escenario para la gestión de estos espacios. La protección y la puesta en valor de este patrimonio deben caminar unidas, la difusión y la necesidad de repensar los usos se muestran como oportunidades para conservar. En este caso, se plantea la búsqueda de un nuevo instrumento de intervención a medio camino entre el planeamiento, como mecanismo de ordenación, y la realidad patrimonial de los poblados de colonización. Como ejemplo de estrategias contemporáneas de intervención se presenta la experiencia llevada a cabo por el Concurso para Jóvenes Arquitectos J5 2002 convocado por la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía a través de la Empresa Pública del Suelo de Andalucía (EPSA). El solar propuesto se sitúa en el poblado de San Francisco en Huercal-Overa (Almería) ofreciendo una oportunidad para intervenir en este patrimonio espacial. La convocatoria del concurso implica el reconocimiento y la difusión de los valores intrínsecos y de contemporaneidad de una arquitectura del siglo XX, fruto de un período de apertura cultural hacia el panorama contemporáneo europeo, socialmente no reconocida. Siendo este instrumento el primer paso dentro de una estrategia de protección que hemos denominado activa o positiva y que se fundamenta en el uso social del patrimonio. Esta oportunidad debe ser aprovechada por una nueva generación de arquitectos que, desde una revisión crítica de la modernidad y una vez superado el posmodernismo, reflexionen sobre el papel que ha de jugar la arquitectura contemporánea en la ordenación del medio rural. Definiendo las relaciones a establecer con una arquitectura que, con clara voluntad de modernidad, fue capaz de aplicar los códigos y criterios del Movimiento Moderno, especialmente en su evolución regionalista (década de los cincuenta) y orgánica (en los sesenta), y a su vez, entroncar con la tradición de la arquitectura popular como alternativa al historicismo monumentalista promovido por el régimen franquista tras la guerra civil. Se trata de intervenir en estos objetos teniendo en cuenta el concepto de identidad , entendiendo su ausencia como el mal más grave de la ciudad existente y de la que está por venir1100. La reflexión para el arquitecto contemporáneo es doble, casi como un bucle que vuelve sobre sí mismo. El ejercicio plantea cómo interactuar con una arquitectura que ya sintetizó, analizó y pasó por un tamiz de abstracción la arquitectura vernácula y cómo el proyecto se enfrenta con la capacidad de lo urbano de planificar el medio físico rural, definición de borde, ordenación de la trama, etc. El entendimiento de la técnica colonizadora (más interdisciplinar) unido a la planificación urbanística así como los valores aglutinados por esta arquitectura serán los instrumentos/herramientas de reflexión proyectual para la intervención propuesta en el concurso. Desde este nuevo panorama, escenario para la reflexión, se aborda la intervención en un poblado de colonización y se establecen las herramientas de trabajo, los instrumentos de análisis y conocimiento desarrollados en el proceso de proyecto para revisar los modos de habitar, desde una nueva comprensión de lo rural (donde las construcciones agrícolas asociadas a las viviendas se presentan en el programa como talleres polivalentes para usos alternativos). Igualmente, se analiza el sistema de crecimiento y ordenación 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 413
414 La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez 1. Evolución de la trama urbana del poblado de San Francisco, Huercal-Overa. Beatriz Castellano, Alejandro Vozmediano, José Mª Aragón, José Nieto Quevedo de lo construido que trata de dar respuesta a las distintas realidades con las que se enfrenta e incorporar nuevos episodios urbanos al territorio, sin recurrir a la estricta seriación de los alojamientos1111. Las posibles lecturas urbanas se centran en el concepto de ocupación (% llenos/vacíos o m2cons- truidos) y en el concepto de límite , no sólo como delimitación entre lo público y lo privado sino entendido como un espacio que se dilata, como espacio complementario, “cierta energía que hay entre las cosas y que les permiten afectarse entre sí ilimitadamente”1122. De esta forma el objeto del proyecto resuelve la dualidad entre espacio público y vivienda mínima. 2. Análisis estructura urbana LLENOS /VACÍOS. Plano y maqueta: C. Antón, M. Fernández, L. Gañán, R. Herrera, José Mª Rincón 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 414
La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez 415 Un ejercicio de arquitectura del paisaje, definida volumétricamente mediante la descomposición en planos de luz y planos de sombra, donde desarrollar la capacidad de construir un nuevo lugar que resuelva las legítimas demandas entre la sostenibilidad y la habitabilidad, rescatando los valores patrimoniales y manteniendo su identidad cultural. Lugares Comunes 1133, la propuesta ganadora, comparte con la arquitectura de los poblados de colonización las estrategias de proyecto en que radican sus valores. De nuevo, los mecanismos de agrupación de las unidades residenciales y de implantación en el lugar, esta vez una frontera entre lo urbano y lo rural, garantizan el acierto y la contemporaneidad de la actuación. 4. Seriación y ritmo. Poblado San Francisco, Huercal-Overa. Foto: C. Antón, M. Fernández, L. Gañán, R. Herrera, J.M. Rincón 3. Croquis de la tipología de vivienda. Poblado San Francisco, Huercal-Overa. Marta García de Casasola y Rafael Herrera 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 415
416 La protección de lo social. Estrategias contemporáneas de intervención... Beatriz Castellano Bravo, Marta García de Casasola Gómez A partir de una re-lectura de los procesos de conformación del tejido urbano objeto de trabajo, la propuesta pone en crisis los modelos basados en la yuxtaposición de viviendas en hilera y subvierte las bases del concurso, las ordenanzas locales y las leyes del mercado para recuperar el espacio público de escala doméstica 1144. La nueva ciudad se conforma a partir de la valorización del recurso espacio que se optimiza cediéndolo a lo urbano. El vacío, lugar común atractor y concentrador de actividad, estructura y da forma a la trama, deconstruyendo y reconstruyendo la manzana que ahora se referencia en las dimensiones y proporciones de las parcelas del antiguo poblado. Dilataciones y transiciones espaciales que construyen paisaje, ciudad y ciudadanos. Un ejercicio de reflexión desde lo contemporáneo sobre los valores de identidad y de construcción social implícitos en este patrimonio urbano que solo es posible en el marco de una iniciativa como la descrita. Por lo tanto, nos encontramos ante un ejemplo de protección activa, que nace de una Administración cuyas competencias pueden entenderse ajenas a lo patrimonial, capaz de proporcionar nuevos instrumentos para la gestión del patrimonio y su territorio-soporte. 5. Imagen de Lugares Comunes. Proyecto ganador del concurso. Autores: Ángel Cordero Ampuero y Jorge Palomero Ferrer. Fuente: J5. Concurso de Arquitectura para Jóvenes Arquitectos en Andalucía1155. 24_castellano/casasola 28/12/08 19:32 Página 416