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Estudio sociolingüístico de la comunidad indostánica de Las Palmas de Gran Canaria

Déniz Santana, María Jesús

Abstract

Programa de doctorado: Estudios interdisciplinares de Lengua, Literatura, Cultura, Traducción y Tradición Clásica

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3 UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA MODERNA PROGRAMA DE DOCTORADO ESTUDIOS INTERDISCIPLINARES DE LENGUA, LITERATURA, CULTURA, TRADUCCIÓN Y TRADICIÓN CLÁSICA (2002-04) Estudio sociolingüístico de la comunidad indostánica de Las Palmas de Gran Canaria Tesis Doctoral presentada por Doña Mª Jesús Déniz Santana. Dirigida por la Dra. Dña. Mª Jesús Rodríguez Medina. La directora, La doctoranda, Las Palmas de Gran Canaria ABRIL DE 2013 4 Oh Sindhi, may God be with you, May you spread happiness Wherever you find your people, call it home. Wherever you find Sindhis, call it your Sind. (apud Falzon, 2003: 662) 5 AGRADECIMIENTOS En un trabajo de estas características se hace necesario dar las gracias a muchas personas. En primer lugar, a los miembros de la comunidad indostánica que accedieron a ser entrevistados, algunos de ellos compartiendo sus hogares con una extraña. Entre ellos, el Sr. Sawnani, como presidente del Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria, y el Sr. Ahuja, presidente del Club del sur. Al Dr. Juan Manuel Santana, por su apoyo incondicional y fe en este trabajo. Fue, además, quien me puso en contacto con Dipak Daswani, figura clave para poder acabar esta tesis. Muchas gracias, Dipak. A mi grupo de investigación (Estudios Sociolingüísticos y Socioculturales) y, en especial, a su directora, la Dra. Isabel González. A los doctores Fran Santana, siempre tan servicial, y Pino Quintana, por su asesoramiento y calidad humana. Al Dr. José Luis Trenzado, por su ayuda y disponibilidad en el tramo final. A Ana Rodríguez, por haber dedicado parte de su tiempo a buscar informantes. A mis amigas Carmen e Inma Hernández, que en estos años siempre se han interesado por mi labor, y Ángeles Brito, que ya sabe tanto de la comunidad indostánica como yo. A mis antiguas compañeras de despachos en la ULPGC, la Dra. Dolores Fernández y la Dra. Mª Jesús Rodríguez, directora de esta tesis, por ser ejemplos de trabajo y por ser mis amigas. A mis primas, Rosi y Maru. A mi hermano y su familia (Alicia y Amalia). Y, sobre todo, gracias a mis padres. Va por ustedes. 6 ÍNDICE Introducción...................................................................................................7 CAPÍTULO I. La India y la comunidad indostánica en España.................11 1.1. La India. Especificidades lingüísticas..................................................11 1.2. El inglés en la India..............................................................................17 1.3. El sindhi en la India..............................................................................22 1.4. La comunidad indostánica en España..................................................28 1.5. La comunidad indostánica en Canarias................................................38 1.5.1. El Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria .......................57 CAPÍTULO II. Hipótesis, metodología y resultados..................................63 2.1. Hipótesis...............................................................................................63 2.2. Metodología .........................................................................................64 2.2.1. La muestra: la selección de los informantes .....................................64 2.2.2. La encuesta. Recogida de materiales ................................................68 2.2.3. El cuestionario...................................................................................70 2.2.4. Análisis de los resultados..................................................................88 2.2.4.1. Datos personales.............................................................................91 2.2.4.2. Nivel de estudios y ocupación .......................................................96 2.2.4.3. Datos académicos.........................................................................100 2.2.4.4. Dominio lingüístico......................................................................105 2.2.4.5. Actitudes.......................................................................................147 CAPÍTULO III. Conclusiones ..................................................................157 IV. Bibliografía .........................................................................................172 V. Anexo I: La encuesta............................................................................181 VI. Anexo II: Referencias literarias ..........................................................198 7 INTRODUCCIÓN El objetivo de este trabajo es tratar de confirmar una serie de hipótesis sobre los hábitos lingüísticos de la comunidad de origen indostánico residente en Las Palmas de Gran Canaria. Sin embargo, se plantean otras cuestiones debido a las particularidades de esta comunidad, influida no solo por otras culturas (principalmente, la británica y la española, en este caso), sino por la gran variedad de lenguas y religiones dentro del mismo país de origen. A pesar de la relevancia de la comunidad indostánica en el desarrollo económico de las Islas Canarias, no abundan los estudios monográficos sobre ellos. Unos pocos autores como Domínguez (1996, 2001) o López Sala y Esteban (2009) han dedicado trabajos profundos a la presencia de inmigrantes de origen indostánico en la comunidad canaria. No obstante, estas obras, junto con la aportación de Díaz (1990), la publicación de Díaz, Domínguez y Parreño (2001) y la de Beltrán (2003), se centran más bien en aspectos sociodemográficos y económicos relativos a las características y origen de la comunidad. También ha habido aproximaciones a la práctica religiosa de esta comunidad por parte de Verona (2008) y Morales Lezcano 8 y Pereira (2009), que han abordado tangencialmente otros aspectos 1 . Sin embargo, nos enfrentamos a una investigación sociolingüística cuyo precedente fue el trabajo previo a esta tesis (Déniz Santana, 2004) centrado en el uso de anglicismos en jóvenes de origen indostánico en Las Palmas de Gran Canaria. A pesar de las amplias posibilidades que presenta esta comunidad, que combina la presencia de, al menos, tres idiomas: español, inglés y el que aportaron sus antepasados (no siempre una lengua de origen hindú 2 ), salvo en el caso del trabajo ya mencionado de Dávila, no se había profundizado hasta la fecha en sus usos lingüísticos. Esta tesis pretende servir de introducción al estudio en esta materia y –creemos– puede ofrecer aportaciones de utilidad para investigaciones posteriores, necesarias en un campo tan inexplorado. Debemos considerar brevemente ciertos aspectos a los que responde la división en distintos capítulos de esta tesis y que constituyen la base de esta. Tras la introducción, nos centramos en el estado de la India sobre el que establecemos los antecedentes históricos y culturales de la comunidad sindhi, la más numerosa en Canarias proveniente de ese país. La compleja 1 En el caso de esta publicación, hay que destacar el estudio de Dávila (2001), recogido en este libro. Dávila realizó un trabajo de campo con entrevistas a miembros de las comunidades de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife que incluía una pregunta sobre los idiomas que hablaban. 2 Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua (2005), tanto indio como hindú sirven para referirse a la «persona natural de la India. Perteneciente o relativo a este país». En el trabajo de campo esta controversia resultó anecdótica entre nuestros informantes. Para los propósitos de esta tesis, emplearemos «hindú» también al referirnos a lenguas de origen indostánico. 9 situación lingüística de la India también ocupa parte de este capítulo, con especial atención al inglés, el hindi y el sindhi. En él también se aborda la situación de la comunidad indostánica en España, aunque el estudio más exhaustivo corresponde a la comunidad en Canarias, con especial atención a los residentes en Gran Canaria, lo que, a su vez, nos ayudará a delimitar el campo de estudio de la comunidad de Las Palmas de Gran Canaria. En el tercer capítulo, presentamos las hipótesis de las que parte esta tesis. Para confirmarlas o refutarlas, hemos seguido una metodología que describimos en el mismo capítulo: qué criterios han fundamentado la selección de informantes, cómo hemos planteado la recogida de materiales y cuál ha sido su desarrollo durante el trabajo de campo. Se incluyen diversas observaciones sobre qué finalidad perseguíamos en cada pregunta. Seguidamente, analizamos los resultados obtenidos en las encuestas a los informantes, pertenecientes a la comunidad indostánica de Las Palmas de Gran Canaria, que colaboraron con nosotros desinteresadamente. Para ello, seguimos el orden de preguntas del cuestionario dividido en cuatro bloques: datos personales, datos académicos, dominio lingüístico y actitudes. Para facilitar el análisis de algunos datos hemos recurrido a tablas. En el sexto y último capítulo, exponemos las conclusiones a las que hemos llegado una vez analizados los resultados. Hemos considerado necesario añadir varios anexos. El primero incluye el cuestionario que tuvieron que responder nuestros informantes; 10 en el segundo, se muestran extractos de obras literarias en las que se hace referencia a los indios residentes en Canarias. También se ha adjuntado un CD donde se recopilan los artículos publicados en la prensa durante más de un siglo que hemos considerado más relevantes en relación con la presencia de la comunidad indostánica en Canarias. En el CD también se hallan otros documentos que avalan esta investigación. 11 CAPÍTULO I. LA INDIA Y LA COMUNIDAD INDOSTÁNICA EN ESPAÑA 1.1. La India. Especificidades lingüísticas 3 La India es un país muy extenso con una división administrativa muy compleja. Hay 28 estados y siete 4 uniones territoriales. Por si esto fuese poco, la religión es otro factor muy importante en este contexto. En principio, se habla de tres grandes grupos (hinduistas, musulmanes y sikhs), pero a estos hay que sumar las minorías cristiana y budista. La diversidad de lenguas habladas en la India confirma este hecho y así lo reflejaba un censo considerado histórico por los estudiosos de la historia de este país y que data del año 1961. En ese documento se identifican 1652 dialectos, pero, posteriormente, se ha comprobado que muchos hablantes confundían la lengua que hablaban con la variante religiosa que profesaban, por ejemplo. Khubchandani (2005: 2) explica que la zona del sur de Asia está marcada por la pluralidad de culturas y lenguas en un solo espacio, sea pueblo, ciudad, distrito, estado o nación. 3 Las fuentes principales que se han manejado en este epígrafe son las siguientes: Das Gupta (1970), Daniel (1999-2000), Baldridge (2002), Mallikarjun (2002), Wardhaugh (2002). 4 El gobierno de la India en su página web oficial (http://goidirectory.gov.in/state.php) reconoce 29 estados y seis uniones territoriales. Hay que tener en cuenta que el estado de Jammu y Cachemira es causa de disputa entre India y Pakistán. 18 La llegada de la independencia no significó, en ningún caso, el debilitamiento de la lengua inglesa en el contexto hindú: «English now has national and international functions that are both distinct and complementary. English has thus acquired a new power base and new elitism» (Baldridge, 2002: 2). Actualmente, se estima que solo un 3% de la población india habla inglés, pero son estos los que ostentan el poder económico y social del país. Por otra parte, la referencia solo un 3% resulta paradójica, puesto que la India es un país superpoblado. Ciertamente, la India está entre los cuatro países donde se concentra el mayor número de hablantes de inglés del mundo. Es más, este funciona como lingua franca entre aquellos que no hablan un mismo idioma. Aunque se tiende a indianizar lo máximo posible, los centros educativos que se consideran mejores son los que tienen el inglés como primera lengua. A pesar de este hecho, la planificación lingüística del país no deja de ser tan dificultosa como la política, como destaca Wardhaugh (2002: 362-363): The linguistic situation in India is further complicated today in a way it was not complicated at the partition of the subcontinent into India and Pakistan (and then later into a third state, Bangladesh […]. English is used in the higher courts, as a language of parliamentary debate, as a preferred language in the universities, and as a language of publication in learned journals. Although hindi is promoted as the unifying language of India, many Indians now see such promotion to be at the expense of some other languages they speak, or a set of religions beliefs, or the opportunity to acquire a world language like English. Language planning in India, however, is largely confined to elites: the masses, whose needs are more immediate, are largely unaffected. Like any other kind of planning in India, it seems fraught with difficulties, dangers and unforeseen consequences. 19 El inglés hablado en la India es, por supuesto, único y, por tanto, claramente distinto del que se habla en otras partes del mundo. Es lo que se conoce como Indian English, que Baldridge (2002: 4) define así: Indian English is a distinct variety of the English language. Many Indians claim that it is very similar to British English but this opinion is based on a surface level examination of similarities. Of course, one must keep in mind that not every linguistic item is used by every Indian English speaker and that a great deal of regional and educational differentiation exists. Even so, items can be identified which are indicative of Indian English speech and which are widely used. These operate on various phonological, morphological, lexical and syntactic levels. Los especialistas en sociolingüística inglesa, dentro de las variedades del inglés o lo que se ha dado en llamar World Englishes, han estudiado con detalle las características del Indian English, aunque dado el volumen de este trabajo, no podemos aquí dar cuenta de esas publicaciones. No obstante, por su carácter destacado, resaltamos este comentario de Trudgill en el estudio dedicado a este tema que realizó en colaboración con Hannah (1994): Like African English, Indian English is beset by the problem of norms. There is no general an agreement as to whether the standard should be strictly English English or whether Indian English forms (especially in grammar) which are used by the majority of educated speakers and can also be found in newspapers should be accepted in the Indian standard […]. Other vocabulary differences between EngEng and IndEng are due to extension or alteration of meaning of EngEng words, retention of archaic forms or innovations. […] We believe, however, that as long as the differences from EngEng in, for example, an African’s or India’s English do not impair intelligibility greatly, then there is no reason at all to object to that variety being used in native English-speaking areas. (129, 134, 122) 20 En la India, saber hablar inglés está muy bien considerado (alguien que vaya en busca de trabajo a Bombay 9 no lo encontrará si no habla inglés e hindi). A pesar de ello, a los angloparlantes se les considera esnobs. El modelo que siguen los angloparlantes hindúes es el inglés británico. El grado de dominio del hablante de esta variante del inglés se interpreta como un indicador de su nivel educativo. Datos significativos son que, hasta principios de los 90, las películas extranjeras solo se ofrecían en inglés. En las décadas de los 70 y 80, en torno a un tercio de las escuelas lo tenían como primera lengua. Para la mayoría de estos estudiantes, el inglés ha sido su primer idioma y con el que menos les cuesta comunicarse. Sin embargo, es el Indian English, con todas sus variantes, el que todos emplean, ya que los hablantes hindúes 10 tienden a adaptar la lengua a sus necesidades: In the states in which Hindi is the predominant language and which are adjacent to other major linguistic areas, four times as many people are bilingual in English than those who are bilingual in any of the contiguous major regional languages. The reason is obvious; Hindi speakers themselves realize the high functional value and the high prestige of English compared to that of any other Indian language. In the wellknown three-language formula suggested as the sure answer to all of India's linguistic problems, it was recommended that speakers of Hindi be persuaded to learn another Indian language (Apte 1970: 68) Desde el punto de vista fonológico, en el Indian English se tiende a reducir el sistema vocálico. El ritmo no es acentual (como sería en el inglés 9 Según el Diccionario panhispánico de dudas (2005) sigue siendo preferible el término tradicional en español al término Mumbai . 21 estándar), sino silábico. El acento es difícil de entender, en algunos casos, para los angloparlantes de otros orígenes. Dos palabras tan comunes como curry o sari son fruto de la adaptación fonética que tuvieron que hacer los hablantes británicos para poder pronunciarlas, ya que provenían del hindi. Lo curioso es que los hablantes hindúes asimilaron este cambio. En cuanto a la morfología, es muy creativa y suelen aparecer nuevos términos o usos. Por ejemplo, en la India si se quiere distinguir un primo de una prima se habla de cousin-brother y cousin-sister. Los hablantes hindúes pluralizan muchas palabras que en inglés son incontables como litters, furnitures y woods. También acortan muchas otras para crear términos usados comúnmente: enthusiasm>enthu, que se utiliza también como adjetivo: «He is a real enthu guy». Los prefijos del inglés también se usan de forma diferente. Presustituye a posten casos como postpone que se opone a prepone. Normalmente, los hablantes mezclan el inglés con el hindi y con otras lenguas en función de su origen. Incluso, en un Indian English que se considerase puro no sería extraño escuchar ek minute en lugar de one minute. De hecho, hay estudiosos de esta variante del inglés que lo denominan kichiri (así se llama una comida india compuesta de ingredientes aleatorios). En cuanto al léxico, es evidente que el Indian English es la fuente de muchas palabras que se han extendido al inglés a nivel universal: bangle, chutney, dungaree, pundit o bungalow, son algunos ejemplos, o curry o 22 sari, que también se emplean en español (shampoo se ha naturalizado como champú, lo que demuestra la antigüedad de su uso). Las combinaciones de palabras inglesas producen expresiones que sólo son válidas en el contexto hindú. Por ejemplo, head-bath (en lugar de a hair wash), Himalayan blunder (para describir a huge mistake) o tiffin room (en lugar de snack shop). 1.3. El sindhi en la India 11 La lengua sindhi es de origen indo-ario y proviene de la provincia de Sind (hoy día perteneciente a Pakistán). Geográficamente, Sind está situada en una zona montañosa y costera al noroeste del estado actual de la India. «Sindhu» significa en sánscrito tanto «río» como el «río Indo» en particular. «Hindu» es una corrupción persa del término «Sindhu» (Thapan 2002: 15). Fue precisamente a lo largo de la ribera del Río Indo (que da nombre a la provincia), donde nació y se desarrolló la cultura védica, que más tarde sería conocida como hinduismo. Sind perteneció a la India entre 1843 y 1947 y fue la provincia más noroccidental de la India Británica. La región llevaba varios siglos siendo gobernada por una serie de dinastías musulmanas cuando los británicos conquistaron y anexionaron la provincia de Sind a sus posesiones en 1843. Esto quiere decir que la mayoría de la población era de religión 11 La bibliografía básica consultada en este epígrafe ha sido Daswani (1985) y Falzon (2007). 23 musulmana. La religión mayoritaria entre los sindhis es el hinduismo. Según destaca Falzon (2007: 123), los hindúes de Sind trabajaban sobre todo en el comercio y en pequeñas empresas, e incluso algunos fueron empleados como administradores y funcionarios para la realeza y la aristocracia musulmanas, primero, y luego para los británicos. Barnouw (1966: 40) explica la especialización de la población sindhi en el sector mercantil en el hecho de que el Islam prohíbe el préstamo de dinero con intereses, algo que los sindhis, como buenos comerciantes, sí aceptaban. También considera que, al igual que los judíos, esto ha hecho que siempre tengan una perspectiva cosmopolita. Thapan (2002: 38) explica esta predisposición comercial de la siguiente manera: When a Sindhi is asked why members of this community are able to do business wherever they go and make a success of it, the typical answer is “it is in the Sindhi blood”. The notion that the ability to do business is based on heredity is strongly strenched in the Sindhi psyche. This notion gives him self-confidence, pride in his community, and the conviction that there is no better occupational option for him. El enclave geográfico de la provincia, con el puerto de Karachi y próxima al golfo Pérsico, explica que fuera punto estratégico comercial entre Oriente y Occidente y también ruta frecuente de invasión para griegos, árabes, turcos, etc., a lo largo de la historia y, por tanto, lugar de encuentro de culturas diferentes. Debido a la invasión musulmana, desde el siglo VIII d.C. la lengua sindhi recibió la influencia del árabe y el persa, un fenómeno similar a lo que supuso la invasión normanda para la lengua inglesa. Posteriormente, entre los siglos XV y XVIII, sería la influencia del 24 movimiento Bhakti y la difusión de la fe Sikh lo que marcaría el desarrollo de la lengua, a la que siguió la colonización británica que se extendió hasta mediados del siglo XX. Por tanto, el sindhi se caracteriza por tener una gran cantidad de préstamos del urdu-hindi, del sánscrito y del inglés, lo que considera Khubchandani (2000: 21) una característica «pan-india». La influencia de la época colonial también se ha notado en los préstamos de otras lenguas europeas, sobre todo, del portugués 12 . Ya en el siglo XIX el lingüista inglés Burton (1851: 149-156 apud David 2001: 14) hacía notar que la educación que se impartía en la región de Sind facilitaba y promovía el multilingüismo entre los sindhis. Falzon (2004: 75) también destaca que el alfabeto urdu-sindhi contiene 52 letras (el hindi también ha adoptado muchos sonidos del urdu y tiene 51), y afirma que los sindhis creen que este hecho les otorga lo que él define como «pedigrí fonético» para asimilar cualquier lengua en un corto espacio de tiempo. Un dato curioso sobre la influencia del dominio británico en la lengua sindhi es el hecho de que, tradicionalmente, la población sindhi no usaba apellidos (Thapan, 2002: 15), algo que cambió con la llegada de los británicos. A partir de ese momento, muchos decidieron llamarse por el nombre de su abuelo o algún miembro ilustre de la familia, mientras otros optaron por su lugar de origen. Los sindhis provenientes de Hyderabad, y 12 López Sala y Esteban (2009: 122) citan crónicas portuguesas que, ya en el siglo XV, hablaban de la actividad comercial de la comunidad sindhi, lo que demuestra que el contacto con la lengua portuguesa viene de antiguo . 25 principal objeto de estudio de este trabajo, tienen en su mayoría la terminación –ani en su apellido, que significa «perteneciente a». Un apellido que contenga este sufijo se considera respetable y urbanita (Thapan, 2002: 25). Otro sufijo habitual es –ja, que significa «nacido en» o «descendiente de» y que nos remite al origen Lohana de miembros de la comunidad. La partición en 1947 y posterior anexión del conjunto de la provincia de Sind a Pakistán supuso que la población hindú-sindhi, que representaba el 25% de la región, emigrase a la India y a otros continentes y, por tanto, dejara atrás todas sus posesiones. La mayoría de estos emigrantes se instaló a lo largo y ancho del nuevo estado de la India, lo que hizo que empezara a adoptar las lenguas de sus regiones de residencia (Daswani, 1985: 193). Although the pattern of Sindhi settlements in India makes an interesting sociological study, the language behavior of the Sindhis clearly reveals how in the past thirty-four years the Sindhis in India have progressively acculturated to the various Indian languages leading to attrition in their ability to use their native Sindhi. El sindhi ha sido, sobre todo, una lengua hablada, ya que como lengua escrita no ha habido uniformidad de criterio 13 . Falzon (2007: 79) describe así la situación: 13 Existe incluso una asociación de sindhis americana que aboga por el uso del alfabeto latino (Romanized Sindhi.org) con el fin de fomentar el uso y pervivencia de la lengua sindhi. De hecho, en las redes sociales lo habitual es encontrar comentarios en sindhi que usan este alfabeto. 26 Since Partition, Sindhi intellectual elites in India have been envolved in what may termed as a ‘language question’, a tortuous process of institutionalizing Sindhi as one of India’s national languages. An ‘All India Sindhi Language Literature Association’ was founded in 1959 precisely for this purpose, and there has been a long debate over whether Sindhi should be written in the Arabic (Urdu) or Devanagari script. Los hindúes escriben en devanagari y los musulmanes en árabe e, incluso, hay miembros de la comunidad en la diáspora que utilizan el alfabeto Gurumkhi (David, 2001: 14). Durante la dominación británica se regularizó el sindhi escrito usando el alfabeto arábigo-persa y añadiendo alguna modificación (Thapan, 2002: 229). La lengua hablada también presentaba variaciones. Hasta siete dialectos cita Malkani (1984: 161), pero una vez la comunidad se instaló en la India, se impuso la norma Vicholi, que era el dialecto usado en Hyderabad y que se considera estándar. Fundado el estado de la India, una de las mayores preocupaciones de la población sindhi era que su lengua fuera reconocida, objetivo que se alcanzó en 1967 cuando el sindhi entró en la lista de 18 lenguas nacionales reconocidas, hasta ese momento, por la Constitución, con más de tres millones de personas que la consideraban como materna a pesar de no ser lengua oficial de ningún estado. En 1994 se creó, con el apoyo del Ministerio de Educación indio, el Consejo Nacional para la promoción de la lengua Sindhi (National Council for Promotion of Sindhi Language o NCPSL), cuyos objetivo principal es su promoción. Sin embargo, en el siglo XXI, y según señala Thapan (2002), hay pocas escuelas sindhis en el 27 país y solo una o dos universidades, y en ningún caso el sindhi se oferta como asignatura. La lengua sindhi tiene, sobre todo, un valor cultural para las nuevas generaciones que la utilizan en círculos restringidos: There is no incentive to learn the language other than that of pride in one’s heritage and for the young practical concerns of finding appropriate employment are more urgent. Sindhi has ceased to serve an economic or political function but continues to fulfil emotional and cultural needs. It is mostly restricted to family, neighbourhood, and intimate circles and serves as a marker of identity. (Thapan 2002: 229) Maharashtra, Madhya Pradesh, Rajasthan, Gujarat y Delhi son los estados donde la presencia sindhi es destacable y donde existen academias que promocionan esta lengua y su literatura. La literatura que se publica en sindhi va destinada a estos estados, aunque el número de lectores tiende a desaparecer en general (salvo en Pakistán) y se da la paradoja de que mientras los autores aumentan, los lectores disminuyen, salvo en círculos literarios. Sin embargo, la mentalidad del pueblo sindhi es ante todo pragmática y para ellos la lengua es solo un medio de comunicación en un mundo multilingüe y multicultural. Si el sindhi no facilita esa comunicación, habrá que reemplazarlo por otro idioma. Para ellos, afirma Thapan, la lengua más importante es el inglés, al que asocian con el progreso y el desarrollo. Falzon (2007: 80) ha encontrado en su trabajo de campo en Bombay una posible explicación en el hecho de no tener una patria definida: During my fieldwork, I also met several people, notably Sindhi writers based in Bombay, who were convinced that Sindhis need to discover their language, their ‘roots’, and their identity. The lack of central 34 Según el Ministerio de Trabajo e Inmigración, a 31 de diciembre del año 2009 había 26.435 ciudadanos indios con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor en España. La distribución por sexos era de 9660 mujeres y 16.758 hombres (y siete personas dentro del grupo «apátridas y no consta»). Por edades, la distribución era la siguiente: - De 0 a 15 años: 4757. - De 16 a 64: 21.026. - De 65 o más: 651. La media de esta comunidad es de 31,2 años, que también coincide con la edad media de los extranjeros de origen asiático en España a 31 de diciembre de 2009. La edad media de la comunidad más numerosa, la china, es de 29,5 años. Esto quiere decir que hablamos de un grupo de extranjeros joven. La Embajada de la India 15 estima la presencia de miembros de su comunidad en España en torno a 30.000 personas y, además, especifica que en su mayoría son sindhis. Hay que tener en cuenta que es difícil, en cualquier caso, cuantificar el número exacto, ya que muchos miembros de esta comunidad se han nacionalizado españoles y no forman parte de las cifras de que dispone el Instituto Nacional de Estadística. Casi todas las comunidades asiáticas se caracterizan por estar compuestas de familias completas y con presencia de personas de todas las 15 Información disponible en su web . 35 edades. En el caso de la India y China, se considera que son comunidades diaspóricas clásicas (Light y Bachu 1993, Light 2001 apud Beltrán 2003: 2): Siendo su trabajo fundamental el comercio internacional, estas comunidades de migrantes cuentan con motivaciones económicas reales para mantener sus vínculos sociales y culturales con sus lugares de origen. Su medio de vida depende de mantener su lengua materna y el capital social comunitario, y por lo tanto la asimilación (entendida como la pérdida de la lengua materna y de los vínculos étnicos comunitarios) va en contra de su éxito. Los intereses económicos proporcionan una base ideológica para su no asimilación. El capital social internacional que disponen las diásporas proporciona acceso a una confianza asegurada. Así, se relacionan con sus coétnicos repartidos por todo el mundo mediante tratos comerciales con la seguridad de que no van a ser engañados. Una diferencia clara entre la comunidad china y la india es que esta última invierte parte de sus ganancias en su propio país, mientras que la riqueza china proviene básicamente de Hong Kong y Taiwán. A los indios se les considera la comunidad «más claramente diaspórica en el sentido clásico» (Clarke, Peach y Vertovec, 1990). Su procedencia, aparte de la India, ha sido, sobre todo, de comunidades ya establecidas en el norte de África como Tánger o Casablanca. En cuanto a su ocupación principal, esta siempre ha sido el comercio internacional junto con los bazares de venta al por menor. El éxito de esta comunidad se ha visto facilitado por la organización diaspórica que tanto les caracteriza. En diversos lugares de España encontramos comunidades características. En Barcelona, los sindhis venden productos de electrónica a bajo precio desde los años 60. Su mercancía proviene de sus coétnicos en 36 Hong Kong, EE.UU. y Gran Bretaña. En Canarias, controlan parte del comercio internacional. En general, sus bazares se encuentran por toda España, incluso en Andorra. Los puertos y ciudades francas han sido lugares por excelencia para su residencia (Beltrán, 2003: 5). Según los datos de que dispone el Ministerio del Interior a 31 de diciembre de 2009, el mayor número de extranjeros de nacionalidad india se concentra en Cataluña (en Barcelona y Girona) donde desde finales de los 90 16 se han ido asentando. A estas provincias les siguen las provincias canarias y algunas del Mediterráneo y, por supuesto, Madrid. Otra señal que indica la relevancia de estas comunidades en Cataluña y Canarias es el hecho de que la Embajada de la India dispone de dos consulados honorarios en España, uno en Barcelona y otro en Tenerife. Por otro lado, en Madrid existe la Asociación India Sindhi, lo que confirma la estabilidad de la comunidad allí asentada. Es curioso comprobar la baja cifra de extranjeros de nacionalidad india en Ceuta y Melilla donde su presencia tiene un gran valor como comunidad histórico-cultural con más de un siglo de historia 17 . No debemos olvidar que nos referimos a miembros de la comunidad que mantienen la nacionalidad india y no a los ya nacionalizados. La tabla que se muestra a continuación sigue el orden por número de extranjeros regularizados con nacionalidad india de las provincias donde esta presencia 16 Secretaría de Asuntos Exteriores de la Generalitat Catalana. 17 El periódico melillense (octubre de 2007). 37 es más destacable, con la salvedad de Ceuta y Melilla (comunidades donde su presencia es histórica) y Valladolid, puesto que allí se encuentra la Casa de la India. PROVINCIA Extranjeros regularizados con nacionalidad india a 31/12/09 Barcelona 8164 Girona 4450 Las Palmas 2429 Santa Cruz Tenerife 2133 Madrid 1511 Valencia 1479 Baleares 1178 Málaga 747 Murcia 720 Valladolid 118 Ceuta 37 Melilla 15 Tabla 2. Extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor y nacionalidad india a 31 de diciembre de 2009 según provincia Fuente: Observatorio Permanente de la Inmigración. El antropólogo canario Néstor Verona (2008: 233) afirma que la comunidad más numerosa se encuentra en Canarias, ya que se trata de cinco generaciones desde finales del siglo XIX, con muchos miembros nacionalizados. De hecho, el consulado de la India en Canarias estimaba, según Verona, que la comunidad rondaba los 10.000 miembros, basándose 38 en las gestiones de carácter administrativo que realiza. Por su parte, Ahuja (2011) considera que la comunidad hindú, término que él utiliza, más antigua de España es la de Ceuta, a la que sigue Melilla. En cuanto a número de miembros, la comunidad de Gran Canaria es la más numerosa, con cerca de 3000 personas, seguida por las de Tenerife, Madrid, Barcelona, Málaga y Valencia. Como señala Kumar (2006: 87), hoy día la comunidad india está considerada una de las minorías más prósperas. Además, añade que «según algunos cálculos, los activos combinados de la comunidad india en España superan los 10.000 millones de dólares». Hay que destacar que la llegada de nuevos inmigrantes no relacionados con los ya establecidos introduce un mayor grado de dificultad a la hora de generalizar, por lo que lo señalado anteriormente forma parte de una serie de características generales. 1.5. La comunidad indostánica en Canarias La inmigración india 18 , que tradicionalmente los habitantes de las islas reconocen en los llamados bazares de los indios, comienza a gestarse desde mucho antes de su llegada al Archipiélago. Como ya hemos descrito anteriormente, la colonización británica tuvo consecuencias dramáticas en 18 Según los informes consulares y las entrevistas realizadas por López Sala y Esteban (2009), hasta finales del siglo XX, el 99% de las personas con nacionalidad india residente en Canarias eran sindhis. Los que no lo son provienen de lugares como Bombay, Punjab y regiones del sur de la India. En nuestro caso, el 100% de los entrevistados son sindhis. 39 la estructura económica de la India, ya que supuso el hundimiento de la economía rural y la artesanía. Esto provocó un movimiento migratorio incipiente que seguía la ruta de los vapores británicos que salían de los puertos del país. En estas primeras remesas, llegaron a Canarias unos pocos que se convertirían en los propietarios de las firmas comerciales más antiguas (Chellaram, Metharam, Chanrai y Choitram), a los que seguirían flujos de inmigrantes mucho más importantes. En cuanto a la fecha exacta de llegada a Canarias de estos pioneros, las distintas fuentes no se ponen de acuerdo. Murcia Navarro (1974) la sitúa en 1880 con la llegada de miembros de la comunidad provenientes de Tánger, Casablanca y Gibraltar. Markovits (1999) la fecha en torno a 1890. Verona (2008: 205), por su parte, considera que se produjo antes de la década de los 90 del siglo XIX. Posiblemente antes de la década de los 90 del siglo XIX, comienzan a establecerse los primeros comercios hindúes en Canarias, en concreto la casa Chellaram de la calle Triana, una importante vía comercial del centro histórico de Las Palmas de Gran Canaria, a la que siguieron la casa Chanrai y la de los Metharam. López Sala y Esteban (2009: 125) retrasan algo el año de llegada basándose en las entrevistas realizadas en su investigación. Según esas fuentes, la primera familia sindhi que se estableció en España lo hizo en Las Palmas de Gran Canaria a mediados de la última década del siglo XIX. Después llegarían más familias a principios del siglo XX provenientes de 40 Gibraltar, Tánger y otras ciudades marroquíes ya antes de la guerra civil habría una pequeña comunidad. Sin embargo, hay quien todavía adelanta la fecha de llegada a unas décadas antes. La familia Chellaram siempre se ha considerado la primera en instalarse en Las Palmas de Gran Canaria. En una entrevista concedida al Diario de Las Palmas en 1998, datan la llegada del primer Chellaram en 1860. Por su parte, Chanan Bulchand, quien fuera cónsul honorario en Las Palmas de Gran Canaria 19 desde finales de los años 60 hasta 1980 20 , aseguraba en una entrevista en el Diario de Las Palmas en 1987 que la primera familia que se había instalado en Las Palmas de Gran Canaria había llegado en 1852 «para vender artículos exóticos, marfiles o sedas». Aunque las diversas fuentes hablan de «familias», lo cierto es que tanto López Sala y Esteban a través de sus fuentes como Verona (2008) afirman que la primera mujer india que llegó a Canarias junto a sus hijos lo hizo en 1949. Su marido regentaba desde años antes un bazar en Santa Cruz de Tenerife. Sin embargo, una vez más el repaso a la prensa adelanta esta fecha. En la entrevista ya citada, realizada a la familia Chellaram (Diario de Las Palmas, 1 de mayo de 1998), Chandra Chellaram, la matriarca de la familia, cuenta cómo llegó a Las Palmas de Gran Canaria en 1947, justo el año de la Partición, 19 Se trataba de un consulado emérito. Una vez se cerró, hubo que esperar hasta 1993, año en que se abrió el consulado en Santa Cruz de Tenerife, que, hoy día, es el decano de los consulados en la isla. 20 Aunque en prensa aparece el cese del Sr. Bulchand en 1980, el actual cónsul fecha el cierre del consulado en Las Palmas de Gran Canaria en 1975. 41 acompañada de sus cuatro hijos (luego vendrían cuatro más) y su marido, que ya había trabajado en la isla, pero se había marchado durante la Guerra Civil. Verona (2008: 206-207) explica que la emigración antes de que se fundara Pakistán estaba formada solo por hombres que, o bien dejaban a sus familias atrás, o se casaban una vez instalados en sus nuevos destinos, lo que fomentaba los matrimonios concertados. En estos matrimonios, previos a la partición, el marido visitaba con frecuencia la India. Un caso excepcional lo constituye el patriarca de los Chanrai en Las Palmas de Gran Canaria, quien se casó con una canaria. La inmigración proveniente de la India tuvo una participación destacada en los flujos de inmigración a lo largo de todo el siglo XX en Canarias, fenómeno que no se encontraba en el resto de España (Domínguez, 1996: 258): «de cada cuatro extranjeros residentes en Las Palmas, con permiso de trabajo, uno es de origen asiático y, de cada dos asiáticos, aproximadamente, uno es de origen indopakistaní». En los Informes consulares británicos sobre el comercio en las islas canarias que compila Quintana Navarro (1992: 607) ya se recoge la siguiente información fechada en 1902: En las Islas Canarias hay trabajando ocho importantes empresas hindúes de las cuales tres están en Tenerife y cinco en Las Palmas. La gerencia de estas empresas es totalmente hindú y emplean unos 70 hombres de su propia nacionalidad. Se dedican casi exclusivamente a la seda, artículos de arpillería, plata labrada, bordados orientales, madera de sándalo, artículos de algodón, objetos orientales de latón, porcelanas y vajillas y tejidos de Cachemira. El valor de sus importaciones se calcula en 25.000 libras esterlinas al año. La mayor parte de sus mercancías se transbordan 42 a Gibraltar para estas islas y su negocio se dirige sobre todo a los pasajeros en tránsito. Haciendo un rastreo en la prensa local de principios del siglo XX encontramos menciones a tres de las familias más importantes en el comercio sindhi en las islas. En 1905 el diario La Opinión: periódico liberal-conservador de Tenerife publica un suceso de robo de chales de seda «propiedad de Dhanamall Chellaram, dueño de uno de los Bazares Indios establecidos en la Plaza de la Constitución». En cuanto a la prensa consultada que se publicaba en la isla de Gran Canaria, podemos decir que ya a finales de la siguiente década eran frecuentes los anuncios de la tienda Chellaram, sita en la calle Triana, 45. Ya en 1897 El Diario de Tenerife publica que «en la Oficina Central de Correos» hay despachos que «sus destinatarios pueden ir a recoger», siendo uno de ellos para Metharam, tal y como se le cita. La publicidad de la tienda Metharam Bros. & Co. ya era frecuente en la prensa de Gran Canaria en los años 20, aunque es evidente que ya se habían hecho un hueco en la sociedad capitalina, como lo atestigua el Diario de Las Palmas en 1916 al incluir a los «Sres. Metharam Bros.» como donantes de 10 pesetas para el alumbrado de las calles Triana y S. Pedro. Las referencias en la prensa tinerfeña vuelven a ser anteriores: en 1897 El Diario de Tenerife menciona a «D. J. T. Chanrai» como donante de 0,50 ptas. «para la renovación con mármol de la iglesia parroquial de S. Francisco». En diciembre de 1923, Chanrai anuncia la 43 inauguración de su tienda en la calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria en el diario La Provincia. El anuncio de apertura incluye esta información, que confirma la extensión de la red comercial sindhi: Casa principal Hyderabad Sind (India) Casa central: Gibraltar Sucursales: Bombay, Hon-Kong (sic), Canton, Schangai, Kobi, Yokoama, Ceuta, Tetuán, Melilla, Larache, Alcázar, Casablanca, Mekenas, Fez, Mogador, Tenerife, Las Palmas, Panamá, Kingstwon, Punta Arenas (Chile), Sierra Leona, Lagos, Accra, Monrovia, Congo, etc. La popularidad de las tiendas de los indios también se refleja en la prensa a nivel nacional. La casa Chanrai se anunciaba de esta manera en el suplemento dominical (Blanco y Negro) del diario ABC en mayo de 1934: J. T. CHANRAI Establecido en 1860 Las Palmas (Gran Canaria) Estar en Canarias y no visitar los establecimientos de los indios, es inconcebible. El mejor aliciente para un peninsular y para un extranjero es acercarse a estos mostradores sobre los cuales brillan las curiosidades japonesas e indostánicas y se ofrecen los pañolones de Manila legítimos, y los kimonos de seda, y las mantillas españolas, y los tapices de Persia, y los encajes de Malta, mostrando además, los perfumes de Oriente que embriagan, y las mil bagatelas de Egipto, de Turquía, etc., a precios tan sugestivos que claudica el avaro más empedernido. Esta casa, situada en el número 54 de la calle Triana, corazón de la ciudad, despliega tanta amabilidad con el visitante, que el que, al salir, no lleva un paquete bajo el brazo, es que ha dejado las señas del hotel para que se lo envíen. La casa J.T. Chanrai cuenta con magníficas sucursales por todo el mundo, Tenerife, Gibraltar, Ceuta, Melilla, Panamá, Yokohama, Singapore, etc., etc., todas las cuales pueden ser visitadas sin compromiso de compra. Una vez más, destacan en el anuncio las distintas sucursales por todo el mundo y la antigüedad del comercio (desde 1860, lo que nos remite a la primera fase de migraciones que identifica Falzon, 2007). 50 Se calculaba en unos 300 los comercios hindúes y un número indeterminado de empleados, también indios, con sus familias correspondientes. 27 En los años ochenta la situación económica empezó a cambiar. Durante la primera mitad de la década, los negocios de electrónica mantuvieron la rentabilidad como demuestran López Sala y Esteban (2009). Sin embargo, la segunda mitad de los ochenta estaría marcada por la entrada de España en la Unión Europea, que eliminaría progresivamente el régimen de puertos francos que tantas ganancias habían generado a la comunidad sindhi. Este nuevo panorama económico provocó el desplazamiento geográfico de miembros de la comunidad hacia los centros turísticos del norte y sur de Tenerife (Puerto de la Cruz, Arona, Adeje) y del sureste de Gran Canaria (San Bartolomé de Tirajana y Mogán). Este cambio geográfico también se extendió a los núcleos turísticos de las islas de Lanzarote y Fuerteventura. La dispersión geográfica también trajo consigo una diversificación en los negocios en los años noventa, pensados con frecuencia para el turista europeo que busca un régimen de impuestos más beneficioso. Muchos empezaron a dedicarse a productos de lujo, como joyas, perfumes y moda. Todavía se mantienen algunos de los comercios de electrónica en la actualidad, sobre todo dedicados a la telefonía móvil. Esto 27 Este último dato proviene de un artículo publicado en febrero de 1976 en el Diario de Las Palmas titulado Los indios, multinacional del comercio, que resume el malestar de los comerciantes canarios por la «competencia desleal» de los indios al usar mano de obra oriunda de su país. Este y otros artículos publicados en fechas similares y que muestran cierta acritud hacia los comercios indios también forman parte del CD adjunto. 51 confirma la capacidad de adaptación de esta estirpe de comerciantes (López Sala y Esteban, 2009: 135): Por ello se han observado en los últimos veinte años algunos procesos de cambio en las pautas de negocio y de integración económica de los comerciantes indios en Canarias que incluyen tanto la profesionalización de los más jóvenes, el desplazamiento a otros enclaves, en las islas y en el exterior del archipiélago, y la inversión en nuevas actividades y tipos de comercios. Tampoco hay que olvidar la competencia directa que ha supuesto la inmigración china, hoy día, los reyes del negocio de bazares, con un volumen de población muy por encima de cualquier otro grupo asiático. CHINA INDIA FILIPINAS COREA DEL SUR PAKISTÁN JAPÓN LAS PALMAS 4877 2429 1295 695 41 99 SANTA CRUZ DE TENERIFE 3290 2133 650 25 202 24 Total 8167 4562 1945 720 243 123 Tabla 3. Extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor y nacionalidad asiática a 31 de diciembre de 2009 según provincia canaria Fuente: Observatorio Permanente de la Inmigración. Según palabras del propio cónsul en Canarias en una entrevista concedida al diario El Día el 26 de agosto de 2007 con motivo del 60º aniversario de la independencia de la India: En una zona muy famosa de Las Palmas, donde existían cien comercios hindúes, ahora hay diez y el resto lo han cogido los chinos. Aquí no hay tantos, pero, por ejemplo, en la calle Santo Domingo, en la parte de La Noria, antes había algún comercio hindú y ahora son de los chinos. En esta misma entrevista, el Sr. Mahtani afirma que el negocio de su comunidad ahora son las inmobiliarias, la medicina y el derecho. Desde 52 luego, las nuevas generaciones muestran un alto nivel profesional. En la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, es habitual encontrar alumnos de origen sindhi en las facultades de Informática, Económicas o Traducción e Interpretación, por ejemplo, o docentes trabajando en los distintos niveles educativos. También en nuestras entrevistas han salido a la luz los nombres de familiares que viven en Málaga o Valencia oriundos de Gran Canaria, o las intenciones de algún joven informante de instalarse en Hong Kong. Hay que señalar que los flujos de población asiática son unidireccionales. Es decir, no hay emigración canaria hacia esos países (salvo casos aislados) y tampoco es frecuente el retorno de inmigrantes, salvo visitas, y es más posible que se muevan a otros territorios como Ceuta, Melilla, Península o Andorra (Domínguez, 1996). A pesar de los cambios, queda claro que el éxito comercial de la comunidad sindhi ha favorecido la evolución de los núcleos de población donde se han instalado, especialmente, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, debido a sus orígenes urbanos, como hace notar Domínguez (1996: 261): El origen urbano del inmigrante nos remite a una cierta cualificación del proceso migratorio y a la importancia que adquieren los servicios en el proceso de consolidación urbano, no sólo en las localidades de procedencia, las grandes metrópolis de la India, sino también en el lugar de destino. En 1987 el Colectivo de Intervención Sociológica Ioé (1987: 216) consideraba a la comunidad india residente en las islas «el sector más 53 importante de inmigrantes asiáticos y uno de los grupos con mayor entidad social y poder financiero en la historia reciente de la inmigración en Canarias». Markovits (2000: 152) llega a afirmar que la comunidad sindhi en Canarias es la mayor en Europa occidental y una de las mayores del mundo. ISLA Habitantes por isla nacidos en la India a 1 de enero de 2010 Tenerife 2326 Gran Canaria 1727 Lanzarote 731 Fuerteventura 369 La Palma 7 La Gomera 3 El Hierro 1 Tabla 4. Número de habitantes por isla nacidos en la India a 1 de enero de 2010 Fuente: ISTAC (Instituto Canario de Estadística). Padrón municipal. De nuevo, debemos recordar que los datos de los que disponemos se refieren a ciudadanos nacidos en la India, por tanto, se quedan fuera las generaciones de origen sindhi ya nacidas en Canarias y los oriundos de otros países. Sí constatamos, con los datos que ofrece el ISTAC, que en Tenerife la mayor parte de la población nacida en la India se concentra en los municipios de Adeje, Santa Cruz de Tenerife, Arona y Puerto de la Cruz, por este orden, aunque Adeje a gran distancia de los demás. En Lanzarote, también se concentran en los municipios turísticos de Tías y Yaiza, si bien existen núcleos de población en Arrecife, Teguise y San 54 Bartolomé. Fuerteventura presenta el mismo fenómeno de población nacida en la India y residente, en su mayoría, en municipios turísticos, en este caso, Pájara y La Oliva. En cuanto a la distribución de la población nacida en la India en la isla de Gran Canaria, hemos creído oportuno presentarla desglosada en esta tabla, teniendo en cuenta que este trabajo se centrará en la comunidad residente en Las Palmas de Gran Canaria: Población nacida en la India, según sexo y municipio de residencia Año LAS PALMAS DE G.C. S. BARTOLOMÉ de TIRAJANA MOGÁN Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL Hombres Mujeres TOTAL 2007 397 364 761 317 244 731 95 59 154 2008 397 378 775 466 318 784 104 60 164 2009 396 374 770 432 303 735 114 67 181 2010 393 365 758 428 307 735 128 70 198 Tabla 5. Residentes nacidos en la India según municipios y sexos Fuente: ISTAC. Padrón municipal. Cifras a 1 de enero de cada año. La tabla confirma, como en el caso de las islas anteriormente citadas, que la comunidad india se concentra en los municipios turísticos (en este caso, San Bartolomé de Tirajana y Mogán), aunque la capital sigue yendo por delante en cuanto a cifras en el año 2010, algo que no sucede en las capitales de las otras islas. De todas formas, al consultar las cifras de población con nacionalidad india por municipio de residencia que ofrece el ISTAC, encontramos que la diferencia entre S. Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria es considerable. A 1 de enero de 2010 las 55 cifras eran 561 indios en el primer caso frente a los 315 de la capital (en nuestro trabajo de campo en Las Palmas de Gran Canaria no hemos encontrado ningún informante que mantuviera la nacionalidad india u otra nacionalidad extranjera). También hay que destacar, analizando los datos que muestra la tabla, la distribución casi paritaria entre hombres y mujeres en el caso de Las Palmas de Gran Canaria. En los otros dos municipios también hallamos bastante equilibrio entre sexos, aunque siempre más hombres, sobre todo en Mogán. Respecto al resto de la isla, según los datos disponibles a 1 de enero de 2010, hay presencia india, aunque escasa, por toda Gran Canaria. Santa Lucía de Tirajana es el único municipio, aparte de los mencionados en la tabla, que cuenta con más de 10 personas nacidas en la India (14, exactamente), seguido de Telde (7) y Santa Brígida (6). En cuanto a los barrios de residencia de esta comunidad en Las Palmas de Gran Canaria, según López Sala y Esteban (2009: 69), se centran en su mayoría en los barrios de Santa Catalina, Las Canteras, Castillo y Buenavista, es decir, la zona puerto de la ciudad y playa de Las Canteras, que ellos definen como «una zona comercial de gran accesibilidad, que ha crecido intensamente en los últimos años y que sigue renovándose». Siendo esto verdad, tampoco podemos olvidar el barrio de Escaleritas, en la zona alta de la ciudad, ya que muchos de nuestros informantes viven y trabajan allí. Estos autores también aprecian una «coincidencia entre los lugares de establecimiento de la población asiática 56 y la localización de sus negocios» (2009: 59) basándose en el uso de datos secundarios y el reconocimiento territorial. Más de un siglo después de la llegada de los primeros sindhis a Canarias, esta comunidad parece constituir un colectivo plenamente aceptado e integrado en la sociedad canaria y está considerada como una auténtica colonia. La labor de los clubes indostánicos ha desempeñado un papel de gran importancia para que esto sea así. El primer Club Indostánico se fundó en 1961 en Santa Cruz de Tenerife. En Puerto de la Cruz se abriría otro en 1970 (Verona 2008: 211). También en esta década se inauguraría el Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria, al que años más tarde (a partir de los años ochenta) se sumarían el Club Indostánico del sur de Gran Canaria y el del sur de Tenerife, en respuesta a la demanda de las nuevas y pujantes comunidades que empezaban a formarse en las zonas turísticas. Por la misma razón, la isla de Lanzarote cuenta con su propio club con miembros sobre todo en Playa Blanca y Puerto del Carmen. Estos centros han servido como lugar de culto religioso (Verona: 2008) y, sobre todo, como clubes sociales. 57 1.5.1. El Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria 28 La labor de los clubes indostánicos, como hemos explicado, ha resultado de gran importancia para la integración de la comunidad india en la sociedad canaria. El Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria, con sede en la calle Juan Rejón número 71 29 , se inauguró oficialmente en los años setenta. A este se le sumaría, en los ochenta, el del sur de la isla. Según aparecía publicado en la portada del periódico El Eco de Canarias, al igual que en los otros diarios de la provincia de Las Palmas, la fecha exacta de inauguración del club indostánico de Las Palmas de Gran Canaria sería el 19 de mayo de 1972. Sin embargo, al preguntar a miembros de la comunidad indostánica en la capital, siempre consideran que la formación del Club Indostánico es anterior a esta fecha y, de hecho, el que fuera su presidente, Lal Pagarani, afirmaba en una entrevista concedida al Diario de Las Palmas 30 en 1988 que el club había nacido en 1963 31 . Estos miembros consultados atribuyen la falta de un club como tal a la ausencia de una ley de asociaciones anterior a esta fecha, pero lo cierto es que dicha ley se había promulgado en 1964. De todas formas, todas las fuentes consultadas 28 Dada su relevancia como testimonio de arraigo de la comunidad en Canarias, hemos decidido dedicarle un epígrafe completo. 29 Hoy día en esa dirección se encuentra un templo de culto hindú. 30 Diario de Las Palmas, 30 de noviembre de 1988. 31 La referencia al «Club Indostánico de Las Palmas» más antigua encontrada en la prensa local en fecha anterior a 1972 se sitúa el 30 de octubre de 1969 (Diario de Las Palmas). 58 sobre la evolución del asociacionismo en nuestro país confirman un auge de este fenómeno en la década de los 70 al que la comunidad indostánica posiblemente no permaneció ajeno. Por tanto, las directrices organizativas y el organigrama del club capitalino siguen lo estipulado por la ley vigente, con la salvedad de tener dos vicepresidentes en lugar de uno. Verona (2008: 215) aporta en su trabajo otra explicación al porqué de la legalización en los 70: Unos pocos años después de la inauguración del [club] de Santa Cruz de Tenerife, en plenos años sesenta, comienza igualmente la andadura del Club Indostánico de Las Palmas, aunque el libro de actas de la entidad empieza a redactarse a partir de los años setenta. En torno a esta fecha, las administraciones, conocedoras de la existencia de dicho club, comienzan a exigir un cumplimiento más estricto de las normativas de clubes y asociaciones, por lo que se registra como tal y se elige una primera junta directiva. Verona también destaca que el club empieza su andadura aglutinando a empresarios indios que se agrupan con miras comerciales, bien sea para «concretar estrategias comerciales o establecer lazos interinsulares y transnacionales». Sin embargo, este aspecto profesional ha ido evolucionando hasta la idea de club social que todos conocemos en la actualidad. Desde luego, la presencia del club en la sociedad grancanaria como entidad social ha sido más que notable mucho antes de su nacimiento administrativo. La filosofía hindú de mostrar su generosidad hacia la tierra que los ha acogido se ha hecho patente a lo largo de los años, como recoge la prensa de la provincia en más de cuatro décadas. Su nombre aparece vinculado a campañas provivienda, contra el hambre, donaciones a Cáritas, 59 San Juan de Dios, la Asociación Española contra el cáncer, la Unión Deportiva Las Palmas, y así una larga lista 32 . Tradicionalmente, existen dos eventos que concentran los esfuerzos altruistas del club y de personas que, aunque no son miembros, sí forman parte de la comunidad. Se trata de la campaña de Navidad de recogida de alimentos y juguetes de la Casa de Galicia 33 y de la ofrenda a la Virgen del Pino, por la que la comunidad india residente en la isla muestra gran devoción 34 , que se viene desarrollando desde 2004. A lo largo de estas cuatro décadas han pasado por el club cinco presidentes: Ramchand Bulchand hasta 1975, Ramesh Innamal Ramchandani (conocido por el nombre de su negocio, Mithu) entre 1975 y 1983, Sirumal Wadhumal Balani de 1983 a 1985, Lal Pagarani de 1985 a 2005 y Vinod Sawnani, presidente desde 2005 hasta el momento de realizar este trabajo. Es lógico, pues, que sea Lal Pagarani, ya fallecido y presidente durante dos décadas, el más querido. También tiene el honor de haber sido el presidente bajo cuyo mandato se inauguró a mediados de los años 90 35 la sede actual, situada en la segunda planta de un edificio sito en la calle León 32 Se muestran numerosos artículos de prensa en este sentido en el CD adjunto. 33 Esfuerzo reconocido por la propia Casa de Galicia por medio de una placa entregada al club. 34 Como dato anecdótico, prueba de la devoción por la Virgen del Pino de la comunidad indostánica, está el restaurante Pino Ma (Madre Pino en hindi) justo frente a la basílica de la Virgen en Teror. Su propietario es un sindhi que, incluso, se ha convertido al catolicismo. Su historia forma parte del dossier de prensa que acompaña a esta tesis. 35 Es curioso que no exista constancia en la prensa de esos años de la fecha exacta de la inauguración, tal y como sucedió con la primera sede. 66 años, lo que acota aún más la cifra definitiva. Teniendo en cuenta los objetivos de este estudio, también hemos considerado de vital importancia la variable origen, por lo que solo hemos entrevistado a sujetos cuyos padres fuesen de origen indostánico, independientemente del país de nacimiento. Al iniciar el trabajo de campo para la obtención verbal de información, el ritmo no fue el esperado, pues, a pesar de la disponibilidad de los informantes para atraer a otros miembros de la comunidad, los intentos resultaban infructuosos, bien por desconfianza 44 de las personas a las que ellos recurrían o por dejadez de estos voluntarios. Por otro lado, hay que indicar que en el último tercio de las entrevistas realizadas, la situación cambió sustancialmente en cuanto al acceso a informantes, ya que, al entrevistar a socios del club indostánico, sí funcionó el contacto entre miembros de la comunidad, en este caso, vinculados al club. La dificultad, por tanto, de acceso ha alargado el cronograma previsto 45 para la obtención de información y ha dado lugar a que hayamos optado por limitar la 44 Se observó un recelo generalizado entre los miembros de la comunidad a la hora de ser encuestados. De hecho, había que insistir sobremanera para conseguir su colaboración. Cuando por fin respondían a la encuesta, solían acabar diciendo que si «solo era eso», no sin cierto alivio. Es muy posible que no terminaran de creer que la encuesta era anónima y centrada en temas lingüísticos hasta que la hacían. 45 Las encuestas se realizaron entre los años 2008 y 2010, a excepción de la última, realizada en mayo de 2011, debido a que varias informantes con las que se había contactado previamente desistieron de participar en este trabajo y la búsqueda de esa última informante, perteneciente al subgrupo de mujeres mayores de 66 años, se prolongó más de lo previsto. Finalmente, se pudo acceder a ella a través de otro miembro de la comunidad, a quien también solicitó esta última informante estar presente en la entrevista. También pidió que la entrevista se desarrollara en inglés, puesto que su español era «muy malo». 67 muestra a un tamaño n=24 casos, donde hemos distinguido determinadas variables. En la recogida de información consideramos importante establecer un equilibrio en cuanto a la variable sexo. En la muestra analizada se escogieron 12 hombres y 12 mujeres residentes en Las Palmas de Gran Canaria. En cuanto a la edad, hemos establecido cuatro grupos en rangos de 15 años 46 con el fin de distinguir cuatro estratos: G1 47 (mayores de 66), G2 (entre 51 y 66 años), G3 (entre 35 y 50 años) y G4 (entre 18 y 34 años). En cada generación la distribución ha sido de 6 casos en cada grupo, 3 hombres y 3 mujeres. La variable grado de instrucción nos ha servido para marcar las diferencias entre generaciones. Finalmente, la variable origen ha sido fundamental en la selección de los informantes. Independientemente del país de nacimiento o nacionalidad, puesto que la comunidad sindhi – mayoritaria en Canarias– se caracteriza por su movilidad por todo el planeta, hemos buscado personas con ambos progenitores de origen indostánico. En conclusión, nuestro estudio es observacional, de corte transversal y descriptivo. 46 En el caso de la cuarta generación (G4) el rango de edad oscila entre 18 y 34 años, es decir 16 y no 15 años, puesto que hemos considerado que a partir de los 35 es cuando existe mayor probabilidad de que los informantes se hayan establecido como trabajadores y formen parte de una nueva generación. En la primera generación (G1) se incluye a informantes mayores de 66 y, de hecho, ha habido informantes que superaban los 15 años en el rango de edades. Compartimos la idea expuesta por Milroy y Gordon (2003:39) de que la edad en sí misma no tiene valor explicativo, sino que ha de ser examinada en el contexto social donde refleja diferencias en las experiencias vitales. 47 Nos referiremos a partir de este momento a las cuatro generaciones de este trabajo como G1, G2, G3 y G4. 68 2.2.2. La encuesta. Recogida de materiales Para obtener la información objeto de nuestro estudio hemos recurrido a técnicas directas, en concreto, el método utilizado ha sido la encuestaentrevista, lo que nos permitía combinar preguntas abiertas con preguntas cerradas (de selección múltiple) 48 . La entrevista era estructurada y dirigida por la encuestadora 49 . A los informantes se les plantearon preguntas directas que se interpretaban –a su vez– de forma directa 50 ; únicamente el último apartado de la encuesta, referido a las actitudes, admitía, en principio, la interpretación indirecta de las respuestas de los informantes. Sin embargo, cada individuo, además de responder a la encuesta en nuestra presencia, nos hacía numerosos comentarios, aportaba datos, observaciones u opiniones muy valiosos que han sido recogidos e incluidos en el trabajo. Entre otras ventajas, este tipo de encuesta permite limitar la duración de la entrevista, que no debía exceder la media hora. Moreno (1990: 98) señala otros aspectos destacados de esta técnica: La entrevista estructurada es una técnica muy cercana al cuestionario, porque en ambos casos deben presentarse a los informantes exactamente los mismos estímulos y en el mismo orden; es decir, las preguntas deben 48 V. anexo I. 49 Se ha considerado que resulta más cómodo y rápido para el informante, según se pudo comprobar en nuestro trabajo de investigación precedente (Déniz Santana, 2004), responder oralmente a las preguntas y que sea el investigador quien complete el cuestionario de forma escrita y, por este motivo, todas las encuestas se han realizado de esta manera. 50 Por ejemplo, una pregunta directa con interpretación directa es el lugar de nacimiento. Sin embargo, una pregunta directa sobre si el hablante acepta los matrimonios mixtos admite una interpretación indirecta. La informante 21 dijo que sí los admitía, pero que gracias a Dios en su familia no los había. Indirectamente su respuesta era que no los admitía. 69 ser hechas de igual forma a todos los individuos, para asegurar que todos han respondido a unos mismos condicionantes lingüísticos. El registro que suele obtenerse con esta clase de entrevistas es formal. También, como señala Etxebarría (1995: 175), la exigencia de preguntas previamente establecidas de los cuestionarios permite «la obtención de un registro formal de habla y pueden resultar muy útiles para la recogida de datos sintácticos, léxicos y semánticos», además de su evidente utilidad para el estudio de actos de habla. Lo habitual era que los informantes estuvieran a solas con la encuestadora; sin embargo, en contadas ocasiones, la entrevista se desarrolló en pequeños grupos; por ejemplo, los informantes 11 y 12 eran pareja y acudieron juntos; también registramos el caso excepcional de la informante 24, que pidió que en la entrevista estuviera presente el amigo que nos había puesto en contacto con ella. En las entrevistas, la técnica utilizada fue el muestreo selectivo «efecto bola de nieve» (snowball sampling), «que utiliza las redes sociales de los informantes para conseguir otros (técnica del amigo del amigo) al consultarles a ellos mismos por otros conocidos que estuvieran dispuestos a ser encuestados» (Hammersley y Atkinson, 1995: 315). Esta técnica, en principio ideal en una comunidad como la que hemos estudiado, funcionó sobre todo entre los informantes de la G3, lo que también favoreció que entre ellos salieran a relucir aspectos que les pasaban inadvertidos sobre su uso de la lengua. A pesar de esto, la mejor manera de obtener informantes – 70 aun empleando la misma técnica– fue a través de amigos ajenos a la comunidad, es decir, sin origen indostánico. De hecho, al iniciar el trabajo de campo, el ritmo no fue el esperado, pues, a pesar de la disponibilidad de los informantes por atraer a otros miembros de la comunidad, los intentos resultaban infructuosos, bien por desconfianza 51 de las personas a las que ellos recurrían o por dejadez de estos voluntarios. Por otro lado, hay que indicar que en el último tercio de entrevistas realizadas, la situación cambió sustancialmente en cuanto al acceso a informantes, ya que, al entrevistar a miembros del club indostánico, sí funcionó el contacto entre miembros de la comunidad. 2.2.3. El cuestionario 52 Con respecto a las preguntas de la encuesta/entrevista, aclaramos que se desglosaron en cuatro bloques que permitieran obtener la información de manera organizada. Antes de empezar, se garantizó el absoluto anonimato a los informantes. Datos previos que se incluyen en la encuesta son el 51 Se observó un recelo generalizado entre los miembros de la comunidad a la hora de ser encuestados. De hecho, había que insistir sobremanera para conseguir su colaboración. Cuando por fin respondían a la encuesta, solían acabar diciendo que si «solo era eso», no sin cierto alivio. Es muy posible que no terminaran de creer que la encuesta era anónima y centrada en temas lingüísticos hasta que la hacían. 52 Las fuentes principales que se han consultado para la elaboración de este cuestionario son las siguientes: Samper Padilla (1990), Vilar Sánchez (1995), Przedlacka (2002) y Ramallo y Lorenzo (2002). 71 número de cuestionario, la fecha completa en que se realizó, la hora y el lugar de cumplimentación 53 : 1. DATOS PERSONALES: En este bloque de preguntas, se pretendía recoger información básica acerca de los informantes y sus familias. Las relacionadas con las variables de edad, sexo y origen, claves para el desarrollo de este trabajo, son las primeras que se efectuaron. 1.1. Nombre: Aunque el anonimato está garantizado, este dato es de carácter obligatorio y necesario para garantizar la veracidad de la información recibida. 1.2. Edad: Como ya se ha indicado, la edad del informante es básica para su clasificación en uno de los cuatro grupos generacionales; por eso, las edades se han enmarcado en cuatro grupos de menor a mayor edad: de 18 a 34, de 35 a 50, de 51 a 66 y mayores de 66. 1.3. Sexo: Variable fundamental en cualquier trabajo de corte sociolingüístico. 53 Siempre nos ajustamos a las peticiones y sugerencias de los informantes para garantizar su comodidad y, por tanto, colaboración. 72 1.4. Origen: Como hemos señalado anteriormente, esta variable resulta primordial para la inclusión de los informantes en el corpus final. 1.4.1. País de nacimiento: País de nacimiento del informante. 1.4.2. Ciudad de nacimiento: Otro dato muy significativo entre los miembros de esta comunidad, sobre todo si recordamos la importancia de la ciudad de Hyderabad en la comunidad india residente en Canarias. 1.4.3. ¿Qué idioma/s se habla/n en su ciudad de nacimiento?: Esta pregunta demarca el entorno lingüístico del informante. 1.4.4. Lugar de nacimiento de los padres: Se les pregunta por el país y la ciudad de nacimiento, tanto del padre como de la madre, dato tan importante y representativo como el lugar de origen mismo. 1.4.4.1. ¿Qué idioma/s se habla/n en su ciudad de nacimiento?: 73 Esta pregunta también sirve para definir el entorno lingüístico de los padres del informante. 1.5. Residencia: En este apartado se indaga sobre los distintos lugares donde haya podido residir el informante a lo largo de su vida, dato de gran significación dentro de la tradicional movilidad sindhi. 1.5.1. Cite otros países o zonas de España en los que usted haya vivido antes de su llegada a Canarias (si es su caso). 1.5.1.1. ¿Cuánto tiempo vivió en esos lugares?: Periodos de tiempo en los que ha residido en distintos lugares. 1.5.2. Fecha de llegada a España: Especialmente, se espera del informante que diga el año de llegada a nuestro país. 1.5.2.1. Fecha de llegada a Gran Canaria (caso de no coincidir): Tratándose de un estudio sobre la comunidad en Gran Canaria, interesa, en especial, el tiempo transcurrido en la isla. 74 1.5.3. ¿Ha dejado de vivir en España en algún momento? ¿Dónde estuvo? ¿Cuánto tiempo?: Es muy posible que el informante haya dejado de vivir en España durante un tiempo por las razones que hemos aducido y por eso se realiza esta pregunta. 1.6. Nacionalidad: La cuestión de la nacionalidad en los miembros de esta comunidad resulta importante, dado que es muy probable que hayan tenido más de una nacionalidad a lo largo de su vida. 1.6.1. Nacionalidad actual. 1.6.1.1. ¿Ha tenido alguna otra nacionalidad? ¿Cuál?: 1.6.1.2. Nacionalidad de miembros de su familia: En este subapartado, también se les pregunta por la nacionalidad de sus padres (padre y madre), pareja e hijos, caso de tenerlos. 1.7. Ocupación: Para simplificar la obtención de este dato, hemos decidido establecer diez categorías profesionales: estudiante, ama de casa, autónomo, parado, 75 pensionista, asalariado sector público, asalariado sector privado, empresario, ayuda en la empresa o negocio familiar y, finalmente, otros, caso de que el informante considere que ninguna de las opciones propuestas refleje su situación laboral. 1.7.1. En caso de ser trabajador, especifique actividad: Además del informante, se solicita la misma información del cónyuge e hijos, si los tuviera. Se insiste en la faceta laboral del informante y sus familiares más directos por la posibilidad de dedicación a un negocio familiar. 1.7.2. Años que lleva ejerciendo dicha actividad: Como en el subapartado anterior, la pregunta se refiere tanto al informante como a su cónyuge e hijos, en caso de tenerlos. 1.7.3. ¿Ha ejercido esta actividad en otras zonas de España? ¿Cuánto tiempo?: La tradicional movilidad sindhi justifica esta pregunta al informante y, de nuevo, también referida a su cónyuge e hijos, si es el caso. 1.7.4. (Si procede) Actividad profesional que ejercía(n) en la India: 82 3.7. En qué lengua o lenguas (español, inglés y/o hindú, otros) realiza las siguientes actividades? A) Contar (sumar, restar, …). B) Tomar notas (en clase, en el trabajo,...). C) Rezar, meditar. D) Soñar: E) Pensar en voz alta: F) Hablar con sus padres: G) Hablar con otros familiares: Hijos: Primos: Hermanos: Sobrinos: Hablar con amigos: Idiomas en que - ve la televisión: - escucha la radio: - lee la prensa: 83 - lee libros: En los tres siguientes subapartados, el informante debe asignar un valor al uso que hace del inglés, español y lengua hindú, en casa, en el trabajo, con amigos y familiares. De nuevo, el cuestionario se presenta en cuadros para cuantificar la frecuencia: 3.8. Asigne un valor a su uso del inglés en distintos contextos. USO DEL INGLÉS SIEMPRE A MENUDO A VECES RARA VEZ NUNCA En casa En el trabajo Con sus amigos Con sus familiares 3.9. Asigne un valor a su uso del español en distintos contextos. USO DEL ESPAÑOL SIEMPRE A MENUDO A VECES RARA VEZ NUNCA En casa En el trabajo Con sus amigos Con sus familiares 3.10. Asigne un valor a su uso de la lengua hindú en distintos contextos. USO DEL HINDÚ SIEMPRE A MENUDO A VECES RARA VEZ NUNCA En casa En el trabajo Con sus amigos Con sus familiares 84 3.11. TIPOS DE MEZCLA: En este apartado se procura concretizar en los tipos de mezcla que realizan los informantes en su vida diaria al usar el inglés, el español y la lengua hindú. Se distinguen préstamos, alternancia de lenguas en frases completas, alternancias y otras posibles mezclas en la misma frase. 3.11.1. Préstamos: sólo palabras sueltas de vez en cuando. 3.11.1.1. Inglés con español: Sí  No  Ejemplos: ¿Cuándo sucede esto? 3.11.1.2. Hindú con español: Sí  No  Ejemplos: ¿Cuándo sucede esto? 3.11.1.3. Hindú con inglés: Sí  No  Ejemplos: ¿Cuándo sucede esto? 3.12. Cite algún ejemplo de términos que recuerde utilice siempre en: -inglés: 85 -español: -lengua hindú: -otros: Este apartado hace referencia exclusivamente al léxico. En esta ocasión, aparte de las lenguas española, inglesa e hindú, se consideran otras posibles que conozca el informante. Hasta aquí llega la sección dedicada al dominio lingüístico de la encuesta. La última sección se centra en las actitudes de los informantes como miembros de una comunidad en la sociedad canaria y de los canarios hacia ellos: 4. ACTITUDES 4.1. ¿Nota diferencia de trato de los hablantes nativos de español hacia usted? 4.2. ¿En qué contextos sale de los círculos hindúes: laboral, ocio, etc.? 86 4.3. ¿Tiene amigos íntimos españoles que estén fuera de los círculos hindúes? (no casados con hindúes o con algún vínculo familiar). 4.4. ¿Es partidario de los matrimonios mixtos? 4.5. ¿Llega a elegir a sus amistades por la lengua que hablan? 4.6. ¿Considera que su lengua materna le vincula a una cultura en concreto? 4.7. ¿Ha tenido alguna vez algún problema para hacerse entender entre los hablantes españoles? Explique la situación. 4.8. Si ha tenido problemas de comunicación en las administraciones públicas españolas, ¿ha recibido ayuda de los empleados públicos para solucionar el problema? 4.9. ¿Cómo percibe a los españoles en general? 4.9.1. Si ha vivido en distintas partes de España, ¿ha apreciado diferencias en el trato según la región? 87 4.9.2. ¿Se siente o se ha sentido alguna vez marginado por su condición de extranjero en España? 4.9.3. ¿Cómo calificaría su experiencia en Gran Canaria? 4.9.4. ¿Le disgusta la posible influencia de la cultura española sobre sus hijos? 4.9.5. ¿Se relaciona habitualmente con sus vecinos? (independientemente de su nacionalidad) 4.10. Diría que, al vivir alejado de su país de origen, se esfuerza más en mantener sus tradiciones? 4.11. ¿Pertenece a algún club, asociación u organización cultural, lúdica o religiosa? ¿Cuál? 4.12. ¿Viaja en vacaciones? ¿Dónde? 88 2.2.4. Análisis de los resultados Hemos optado por presentar algunos de los datos obtenidos, especialmente los referidos a las secciones de la encuesta sobre información personal, datos académicos y aspectos generales del dominio lingüístico, por medio de tablas que nos ayudarán en nuestro análisis. Comenzaremos con la lista de informantes, con especificación de su orden de entrevista, grupo de edad, sexo y generación: INFORMANTE RANGO EDAD SEXO GENERACIÓN 5 > 66 H 1ª 6 > 66 M 1ª 18 > 66 H 1ª 20 > 66 H 1ª 23 > 66 M 1ª 24 > 66 M 1ª 4 51-66 M 2ª 15 51-66 H 2ª 16 51-66 H 2ª 19 51-66 H 2ª 21 51-66 M 2ª 22 51-66 M 2ª 1 35-50 M 3ª 2 35-50 M 3ª 3 35-50 H 3ª 8 35-50 H 3ª 10 35-50 M 3ª 89 12 35-50 H 3ª 7 18-34 H 4ª 9 18-34 H 4ª 11 18-34 M 4ª 13 18-34 M 4ª 14 18-34 H 4ª 17 18-34 M 4ª Tabla 6. Listado de informantes por generación, orden de entrevista, rango de edad y sexo En la G1, salvo el informante 18, todos superaban los 70 años de edad en el momento de ser entrevistados. Curiosamente, en la G2 ninguno superaba los 60. Fue en las G3 y G4 donde mayor variedad hubo en cuanto a la edad de los informantes; se observa la participación de informantes menores de 20 años, en el caso de la informante 9, y de informantes entre los 20 y 34 años de edad, en el caso de la G4, y mayores de 35 hasta los 50 años de edad en la G3. INFORMANTE GRUPO EDAD SEXO GENERACIÓN 1 35-50 M 3ª 2 35-50 M 3ª 3 35-50 H 3ª 4 51-66 M 2ª 5 > 66 H 1ª 6 > 66 M 1ª 7 18-34 M 4ª 90 8 35-50 H 3ª 9 18-34 M 4ª 10 35-50 H 3ª 11 18-34 H 4ª 12 35-50 M 3ª 13 18-34 M 4ª 14 18-34 H 4ª 15 51-66 H 2ª 16 51-66 H 2ª 17 18-34 H 4ª 18 > 66 H 1ª 19 51-66 H 2ª 20 > 66 H 1ª 21 51-66 M 2ª 22 51-66 M 2ª 23 > 66 M 1ª 24 > 66 M 1ª Tabla 7. Listado de informantes por orden de entrevista, especificando el grupo de edad al que pertenecen, el sexo y la generación Al analizar los datos expuestos en esta tabla, resulta evidente lo difícil del acceso a los informantes de las dos primeras generaciones, a pesar del prometedor comienzo de este estudio, ya que las entrevistas a estos dos grupos se concentran en el último tercio de la tabla. También podemos observar cómo se concentran los informantes de sexo masculino entre los números 14 y 20 (siete informantes), precisamente porque, llegados a cierto 91 punto de la investigación, se hacía prácticamente imposible acceder a mujeres mayores de 51 años, debido a que, en la mayoría de los casos de posibles encuestadas, se percibía desconfianza hacia el estudio en sí 55 . 2.2.4.1. Datos personales Generación Informante Ciudad de nacimiento Países y ciudades españolas de residencia anteriores a Canarias Año de llegada a Canarias Nacionalidad actual 56 5 Hyderabad India 57 1967 Española 6 Bombay India 1967 Española 18 Hyderabad India 1962 Española 1ª 20 Hyderabad India, 1955 Española 55 Las entrevistas se desarrollaron básicamente en tres lugares diferentes: la casa del encuestado/a, su entorno laboral (su oficina) o alguna cafetería o restaurante que el informante hubiese elegido previamente. 56 Salvo el informante 12 y los informantes de la 4ª generación (excepcionalmente, los informantes 9 y 14 sí tuvieron nacionalidad india y sus madres la mantienen), todos los informantes han tenido otra nacionalidad con anterioridad. En el caso de la 1ª generación, los informantes 5, 6 y 18 tuvieron nacionalidad británica hasta 1947, para luego ser indios, fuera de Sindh en el caso de los informantes 5 y 18. Los informantes 20, 23 y 24 pasaron de ciudadanos británicos a españoles. En el caso de la 2ª generación, todos pasaron de ciudadanos indios a españoles, salvo la informante 21, que admite necesario el cambio, ya que toda su familia en Canarias está nacionalizada española. La 3ª generación incluye a un ciudadano español desde su nacimiento (informante 12) y a la informante 2, que nació en Sri Lanka y tuvo la nacionalidad de este país hasta que se casó y cambió a española. La informante 22 tiene doble nacionalidad, y los otros tres informantes de esta generación pasaron de indios a españoles. Digno de mención es el caso de la informante 10, que llegó a trabajar ilegalmente como maestra en un centro concertado y decidió nacionalizarse española para poder opositar. También es curioso el hecho de que las madres de los informantes 9 y 14 de la 4ª generación, y la madre de la informante 1, de la 3ª, mantuvieran la nacionalidad india en el momento de realizarse la encuesta. En el transcurso de este trabajo, lo habitual ha sido encontrarse con todos los familiares de los informantes residentes en Canarias nacionalizados españoles. 57 Antes y después de 1947. 98 de la entrevista, manifestó la intención de emigrar a Hong Kong, porque consideraba que sus expectativas laborales serían mejores y porque tenía familia residiendo allí, lo que parece corroborar que las nuevas generaciones mantienen el espíritu viajero y emprendedor de sus antepasados. En cuanto a las profesiones, lógicamente la G1 está compuesta por pensionistas, pero durante su vida laboral se han dedicado a sus propios negocios, en el caso de los hombres, y, en el de las mujeres, ha sido la informante 24 la única que ha ayudado en el negocio familiar. Las informantes 6 y 23 se han mantenido al margen del trabajo de sus maridos y se han dedicado al cuidado de la casa y la crianza de los hijos. En la G2, tanto hombres como mujeres responden al perfil del sindhi dedicado a los negocios (propios y ajenos tal y como se observa en la tabla). Es a partir de la G3 cuando vemos que el abanico laboral se va ampliando. La informante 2 es la única que nunca ha trabajado y se ha dedicado a su familia. Destacan los informantes 8, 10 y 12, ya que en los tres casos hablamos de docentes de distintos niveles: el informante 8 se dedica a enseñar inglés, la informante 10 es maestra y el 12 imparte clase en la ULPGC. Hay que señalar que la informante 1 también admitía que obtenía ingresos de las clases de inglés 64 que impartía a niños, puesto que sus estudios eran de 64 Durante el transcurso del trabajo de campo, muchas veces encontramos miembros de la comunidad que, sin responder al perfil buscado para las entrevistas, también aportaban información valiosa. Era habitual encontrar personas de distintas 99 Magisterio. Solamente el informante 3 se dedica a los negocios. En la G4, también la informante 13 se dedica a la enseñanza de idiomas en su trabajo como docente. Solo la informante 9 se encontraba todavía desarrollando su formación académica en el momento de la entrevista. La informante 7 es la única que tiene un negocio propio junto a sus hermanas. Por su parte, los informantes 11 y 17 ayudaban en los negocios de sus padres, aunque solo el último manifestó su deseo de regentar su propio negocio en el futuro, pero, en ningún caso, seguir estudiando. En cuanto a los centros educativos donde los informantes han desarrollado sus estudios, es obvio que los entrevistados de las G1 y G2 han estudiado en centros del extranjero, sobre todo en la India y Marruecos. Sin embargo, los informantes de las G3 y G4 sí ofrecen información pertinente para nuestro trabajo. Salvo la informante 2, que estudió en Yakarta, y el informante 8, quien desarrolló sus estudios de primaria y secundaria en Marruecos y los universitarios en el Reino Unido, todos los demás han desarrollado la totalidad o parte de sus estudios obligatorios en Las Palmas de Gran Canaria. La informante 9 en el momento de la entrevista estudiaba en un instituto público, pero había cursado primaria en un centro religioso concertado. Por su parte, el resto de informantes han estudiado primaria, secundaria y bachillerato en centros generaciones que decían dar clases de inglés por las tardes para aumentar sus ingresos, a pesar de que sus profesiones no tenían nada que ver con la enseñanza. 100 privados. La informante 7 y el 14 habían estudiado en centros religiosos, en el caso de la primera privado y en el del segundo, concertado, hasta bachillerato. Excepcionalmente, la informante 10 cursó los dos primeros años del antiguo BUP en la India. A su vuelta, había continuado sus estudios hasta COU en un instituto público de la capital grancanaria. El resto de informantes (1, 3, 11, 12, 13 y 17) habían permanecido en centros privados de enseñanza en inglés 65 de Las Palmas de Gran Canaria. En cuanto a la enseñanza universitaria, con la excepción anteriormente destacada del informante 8, todos los que poseían estudios universitarios los habían desarrollado en universidades españolas; es más, solamente el informante 14 había estudiado en la península 66 y el resto (informantes 1, 10, 11, 12 y 13) en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. 2.2.4.3. Datos académicos PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSITARIA G. Inf INGLÉS ESP. HINDÚ 67 OTROS INGLÉS ESP. HINDÚ OTROS INGLÉS ESP. HINDÚ OTROS 5 S. - - - - - - - - 6 S. - - - - - - - - 18 S. S. - - - - 20 - - - - 23 S. - - - - - - - - 1ª 24 S. 4 - - - - 2ª 15 H/S H/S 65 American School, Canterbury School 66 Universidad de Sevilla, especialidad de Odontología, inexistente en la ULPGC. 67 Con «hindú», como ya hemos explicado, nos referimos a lengua de origen indostánico, término que nuestros informantes siempre entendieron así, salvo el informante 12. 101 16 - - - - - - - - 19 H. H. - - - - 21 - - - - 22 H. H. 1 2 - - - - - - - - 3 - - - - 8 10 H. 3ª 12 7 9 - - - - 11 13 14 4ª 17 - - - - Tabla 11. Lenguas en que recibieron su formación en las distintas etapas educativas (H: hindú, S: sindhi) Los resultados de la tabla 11 van en consonancia con lo visto en la tabla 10. De ellos se deduce que los informantes de la G1 estudiaron en inglés y sindhi (salvo el informante 20 que lo hizo en la primera lengua y en español durante su formación en Tetuán) en sus estudios primarios. Los que accedieron a secundaria, salvo el 18 que también estudió sindhi, usaron el inglés, incluido el informante 20 que continuó su formación en el protectorado de Marruecos, en este caso en Tánger. En este grupo, como habíamos visto, solamente la informante 24 había accedido a la universidad. Además, en su caso, el estudio de idiomas 68 le fue impuesto por su padre que, entre otras cosas, quería que dominara el sindhi, no solo 68 Sus estudios en la universidad de Poona fueron CC. Políticas y Sociología. 102 de forma oral, sino escrita 69 , por lo que, aparte de lenguas como el latín, el francés o el persa, también estudió sánscrito para leer y escribir en sindhi, ya que esta lengua en ningún caso se estudiaba en la universidad. En la G2 encontramos más diversidad, puesto que se trata de una generación cuya región de origen ya no forma parte de la India y, por tanto, se caracteriza por su movilidad dentro y fuera del país. Por este motivo, encontramos casos como el del informante 16, que nunca estudió inglés residiendo en Marruecos y recibió su formación académica en francés y español, a diferencia del informante 20 de la G1, cuya familia procuró que acudiera a un centro internacional donde se impartiera inglés. La informante 21 (G2), nacida en Marruecos, también estudió en francés e inglés. El resto de informantes en este grupo sigue el patrón de los informantes de la G1, es decir, estudios primarios y secundarios en inglés, pero, teniendo en cuenta el cambio geopolítico, con la novedad del estudio del hindi, salvo el informante 15, quien aseguró haber recibido parte de su instrucción primaria y secundaria tanto en hindi como en sindhi. Destaca el hecho de que los informantes de la G3 muestran menor homogeneidad en sus resultados, sobre todo teniendo en cuenta que ninguno de ellos ha nacido en la India. Los informantes 1 y 12 aseguran haber estudiado desde el colegio hasta la universidad solo en lengua 69 Fue la única de nuestros informantes que admitió saber leer y escribir en sindhi. Los otros informantes que participaron en esta encuesta y que dijeron hablar sindhi reconocían tener problemas con la lengua escrita e incluso ignorarla. 103 española. Por su parte, los informantes 3 y 8 se educaron tanto en inglés como en español, aunque el informante 8, al haber residido en Marruecos durante parte de su vida, también estudió francés. La informante 10 es la que más variedad ofrece, puesto que sus dos primeros cursos de BUP los realizó en la India y, en consecuencia, tuvo inglés e hindi como lenguas obligatorias. La G4 presenta poca variedad en sus resultados, algo lógico recordando que son los informantes más jóvenes y nacidos en Las Palmas de Gran Canaria. Los informantes 7, 9 y 14 estudiaron siempre en español 70 . El resto de informantes realizaron sus estudios primarios y secundarios tanto en inglés como en español 71 en centros bilingües. Únicamente el informante 11 considera que su formación universitaria en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha sido también bilingüe. El informante 17 había decidido dejar los estudios tras el bachillerato. Las siguientes tablas resumen en porcentajes en qué idiomas han recibido los informantes su formación académica. Hemos considerado de mayor relevancia para este trabajo presentar los resultados por idioma: 70 La informante 9 consideró que sus estudios habían sido bilingües por el hecho de haber tenido la lengua inglesa como una de sus asignaturas. 71 En el caso de esta informante, a pesar de haber estudiado traducción e interpretación, considera que ha sido formada en español en su paso por la universidad. 104 ESPAÑOL 0 20 40 60 80 100 120 Primaria Secundaria Universitaria G1 G2 G3 G4 Tabla 12. Uso del español en las distintas etapas educativas INGLÉS 0 20 40 60 80 100 120 Primaria Secundaria Universitaria G1 G2 G3 G4 Tabla 13. Uso del inglés en las distintas etapas educativas HINDÚ 0 20 40 60 80 100 Primaria Secundaria Universitaria G1 G2 G3 G4 Tabla 14. Uso de la lengua hindú en las distintas etapas educativas 105 OTROS 0 5 10 15 20 25 30 35 Primaria Secundaria Universitaria G1 G2 G3 G4 Tabla 15. Uso de otras lenguas en las distintas etapas educativas 2.2.4.4. Dominio lingüístico Generación Informante LENGUA MATERNA ESP ING HD SD FR OTROS 5 Sindhi 6 Sindhi 18 Español 20 Español 23 Sindhi 1ª 24 Inglés 4 Inglés 15 Sindhi 16 Español 19 Español 21 Francés 2ª 22 Sindhi 1 Esp., Ingl. 2 Inglés 3 Español 8 Fr., Ingl., Esp. 10 Español 3ª 12 Español 7 Español 4ª 9 Esp., Inglés 106 11 Español 13 Esp, Inglés 14 Español 17 Español Tabla 16. Lengua materna y lenguas que hablan con frecuencia (ESP: español, INGL: inglés, HD: hindi, SD: sindhi, FR: francés) Los resultados de esta tabla ya nos introducen en las cuestiones lingüísticas que centran este trabajo. En general, sobre todo con las G1 y G2, la pregunta sobre cuál era su lengua materna generó bastante controversia. Era lógico que, en el caso de estas personas, cuyas biografías se caracterizaban por la movilidad o por haber vivido en países con gran variedad lingüística, les fuera difícil responder. En realidad, su respuesta era siempre la misma pregunta: «¿Y qué se considera lengua materna?». El concepto «materna» siempre era relacionado con «madre», pero ellos mismos descartaban que la lengua heredada de sus padres representara su situación lingüística actual. Ante la duda de a qué nos referíamos, siempre nos remitimos a una de las acepciones que ofrece el Centro Virtual Cervantes que ya hemos recogido en una nota a pie. define la lengua materna como «la lengua en la que uno piensa, la que conoce mejor y en la que se comunica con mayor espontaneidad y fluidez y con menor esfuerzo». Según esta acepción que les dimos, los informantes 18 72 y 20 (hombres) afirmaron que su lengua materna era el español. Sin embargo, las mujeres de este grupo (G1) en ningún caso lo estimaron así. En la G1, 72 En concreto, dijo: «Es la lengua en que más me manejo». 107 las lenguas más utilizadas eran, a pesar de no ser la lengua materna de todos, el español, el inglés y el sindhi (esta última es la que más informantes describieron como su lengua materna en este grupo). Solo la informante 6 descartaba el español; de hecho, durante su entrevista las preguntas se realizaban en español y era su hijo quien las traducía al sindhi. En cuanto al informante 18, incluyó el francés, ya que había residido en el protectorado de Marruecos. En la G2 eran, de nuevo, el español, el inglés y el sindhi las lenguas 73 que presentaban mayor frecuencia de uso, según consideraron los propios informantes, aunque hay que hacer una salvedad con la informante 21, que en ningún caso incluía al español y mostraba bastante dificultad en responder en esta lengua, mezclándola con el francés –su lengua materna– en sus respuestas. En este grupo, el inglés y el español destacaron como lenguas maternas, con dos informantes respectivamente. Solo el informante 15 se decantó por el sindhi. Este caso específico nos aportó información muy valiosa. Su respuesta a la pregunta sobre la lengua materna fue que, en realidad, un sindhi nunca hablaba el 100% de ninguna lengua, sino el 80% de muchas (en su caso, siete), ya que la situación lingüística de la India originaba que las lenguas se mezclaran y, cuando había carencias a la hora de expresarse oralmente en una en concreto, lo que sabía de otras las suplía, 73 Los informantes 15 y 19 también consideraron que mantenían las mismas aptitudes que mostraban a la hora de hablar su lengua materna (sindhi y español, respectivamente) al hablar las otras lenguas que habían conocido en su vida. 114 A medida que la entrevista se centraba en cuestiones lingüísticas, observamos cómo nuestros informantes manifestaban cierto grado de desconcierto ante la abstracción de las preguntas planteadas, especialmente en las G1 y G2. Aunque en numerosas ocasiones fuimos testigos de sus mezclas de lenguas, plantearles esta cuestión de manera directa generaba en ellos la negativa a reconocerlo casi de forma generalizada, aunque a poco que se insistiera, ellos mismos se daban cuenta de que lo hacían. Sin embargo, encontrar ejemplos en su propia habla les resultaba casi imposible y requería la insistencia de la encuestadora 79 . Según las respuestas obtenidas, que hemos tratado de esquematizar en esta tabla, los informantes de la G1 consideraron que no mezclaban inglés con español. Los informantes 5, 6 y 18 admitieron mezclar inglés con sindhi; en el caso de los dos primeros, cuando se encontraban con amigos de la comunidad, y el informante 18 cuando veía películas, aunque fueran en hindi. Esta fue la única mezcla que reconocieron en este grupo, ya que ninguno consideró que mezclara la lengua hindú con español. En la G2 hallamos un mayor número de respuestas y mezclas. Los informantes 4, 15 y 22 reconocieron que mezclaban inglés con sindhi. En el caso de los primeros, en el ámbito familiar (hermano y familia en Nigeria, 79 A medida que se avanzaba en el trabajo de campo, resultaba más fácil encontrar situaciones en las que era común la mezcla de lenguas, fácilmente observables para la investigadora, pero imperceptibles para los informantes objeto de nuestro estudio. Aprovechando la experiencia de entrevistas previas, era fácil poner al encuestado en una situación en la que, muy posiblemente, cambiara de código. 115 respectivamente), y la informante 22 cuando hablaba con miembros de la comunidad con dificultades para expresarse en sindhi. También admitió mezclar inglés con español al escribir mensajes de texto a su hija. El informante 19 también llegaba a mezclar inglés con español al atender a clientes extranjeros de crucero y reconocía que mezclaba sindhi con español cuando se enfadaba 80 (según sus propias palabras, en sindhi había «muchas palabrotas»). Con la informante 21 la mezcla era evidente, puesto que su español estaba plagado de palabras francesas y, a veces, le costaba mucho encontrar el equivalente en español. El informante 16 fue el único que aseguró no mezclar lenguas, aunque durante la entrevista, a pesar de su amabilidad y ayuda para conseguir más informantes, quedó claro que no quería tardar mucho y de ahí la premura en algunas respuestas. En la G3 todos los informantes reconocieron mezclar lenguas, sobre todo inglés con español (informantes 1, 2, 3 y 10) y, como en ejemplos anteriores, a la hora de relacionarse con su círculo más cercano (en el caso de los tres primeros) y al escribir textos cortos, como mensajes de texto y notas, en el caso de la informante 10. Esta informante reconoció que era muy frecuente que mezclara sindhi con inglés en el ámbito familiar, porque a veces desconocía la palabra que se usaba en sindhi y recurría al inglés, por ejemplo, para hablar de los utensilios de cocina. Los informantes 2 y 8 mezclaban sindhi con inglés para hablar con la familia en el extranjero: 80 Sus empleados son canarios. 116 ella, cuando conversaba con un familiar que no dominaba el sindhi; en el caso de él, se apoyaba en el inglés por su falta de conocimientos en la lengua hindú 81 . El informante 12 procuraba evitar mezclar lenguas por cuestiones profesionales y solo reconocía que llegaba a alternar frases en inglés y español, algunas veces, estando en el extranjero. Los informantes de la G4 mezclaban inglés con español, salvo el informante 17, quien aseguraba no hacer mezclas. Los informantes 7, 9 y 11 recurrían a ellas con su círculo de amigos y familia; sin embargo, los informantes 13 y 14 lo hacían a la hora de redactar mensajes de texto. La informante 9 creía que, en general, mezclaba mucho al estar con sus padres, tanto inglés y español como sindhi. Por su parte, los informantes 13 y 14, quienes reconocieron ser grandes seguidores del cine de Bollywood, afirmaron que, tras ver una película, tendían a mezclar hindi con inglés y que, debido a la influencia de este cine, incluso lo hacían espontáneamente. Ante la pregunta de si se consideraban multilingües, todos los informantes respondieron sin ninguna duda que sí, a pesar de haber admitido deficiencias en el caso de una tercera lengua, como los informantes 16 en la G2 o el 17 en la G4. En cuanto a si habían recibido clases extra de lengua española también la respuesta fue común, en este caso en negativo, aunque la informante 21 aseguró que las necesitaba. El 81 Este informante, que como se indicó en la tabla 10 se dedica a la enseñanza de idiomas, afirmó que la mezcla de lenguas entre los miembros de su comunidad respondía a una cuestión de falta de formación en el estudio de estas. 117 aprendizaje de idiomas de manera reglada tampoco era frecuente entre nuestros informantes. Los de las G1 y G2 consideraban que la mejor forma de aprender un idioma era hablándolo. Sin embargo, entre los informantes de las G3 y G4 encontramos que los informantes 7, 8 y 12 sí habían seguido cursos de mejora y aprendizaje de idiomas. En el caso de la primera, para la consecución del First Certificate. El informante 8 había recibido clases de inglés cuando residía en Marruecos y el 12 había acudido a la Alianza Francesa a estudiar francés. En la G4 fueron los informantes 13 y 14 los que reconocían haber recibido clases de alemán y también de francés en el caso de la primera. Las siguientes tablas expresan en términos porcentuales 82 los resultados desglosados por idiomas (español, inglés, hindú, otros) a la pregunta 3.7 del cuestionario: «¿En qué lengua realiza las siguientes actividades?»: A) Contar (sumar, restar,…): 0 10 20 30 40 50 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros 82 Hay que tener en cuenta que los porcentajes totales en estas tablas superan el 100%. Salvo los informantes que respondieron «siempre», las respuestas incluían distintas frecuencias . 118 Tabla 19 En esta primera pregunta sobre la actividad de contar destacan los resultados del inglés y español. Esta segunda lengua resultó ser más usada que el inglés por nuestros informantes. Es evidente que, en la frecuencia «siempre», la mayoría optó por el español, pero también se observa un alto nivel de uso en otras frecuencias menores en inglés. No debemos pasar por alto que al menos tres informantes (5 y 6 de la G1, y 15 de la G2) admitieron realizar esta actividad en sindhi. Solo el informante 8 (G3) aseguró que «a veces» contaba en francés. B) En qué lenguas toma notas: 0 10 20 30 40 50 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 20 En esta actividad, observamos que, como en el caso anterior, destacan los resultados de español e inglés. En frecuencia absoluta, de nuevo destaca el español sobre el inglés, aunque es evidente que ambos revelan un nivel alto de uso. Solamente el informante 8 de la G3 dijo usar «rara vez» 119 el francés para tomar notas, lo que en porcentajes se traduce en un 4,16% del total. Incluso, un 8,33 % (dos informantes, uno de la G1 y otra de la G2) manifestaron que «a veces» lo hacían en sindhi, aunque no en devanagari. C) En qué lenguas reza, medita,… 0 5 10 15 20 25 30 35 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 21 Al abordar la cuestión religiosa, aunque sea de manera tangencial, es donde, por fin, se producen resultados significativos en cuanto al uso de la lengua hindú. Tanto es así que ha sido la lengua que ha obtenido resultados más altos en la frecuencia «siempre». La mitad de los informantes de la G1 y G2 reconocieron orar en sindhi, frente al 0% de la G3 y el 16,66% de la G4, que lo hacía en hindi 83 . Sin embargo, el 66,66% de la generación más joven especificó que «a menudo» rezaba o meditaba en hindi. La G3 fue la que se mostró más ecléctica a la hora de reconocer con qué asiduidad realizaba esta actividad y, de hecho, muestra resultados más dispersos en 83 Como ya hemos explicado, la categoría « hindú» hace referencia tanto al hindi como al sindhi. En el transcurso de la entrevista, solicitábamos a los informantes que especificaran qué lengua usaban de las dos. 120 cuanto a frecuencias y lenguas. A pesar de esto, debemos destacar el 12,5% del total de informantes en el que se incluyen las informantes 1 y 2 de la G3, junto a la 22 de la G2 (todas ellas mujeres), quienes afirmaron que rezaban «siempre» en sánscrito, que incluyeron en la categoría «otros» idiomas. Por otro lado, la informante 22 (G2) fue la única que explicó que si leía una oración lo hacía en inglés y si era de forma oral, en sindhi. En cuanto a los resultados en el uso del inglés y del español, vinieron a ser similares y mostraron alguna frecuencia de uso en todas las generaciones. Solo destaca el 50% de la G4 que dijo rezar «a menudo» en inglés. D) En qué lenguas sueña: 0 5 10 15 20 25 30 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 22 Lo primero que hay que indicar a la hora de analizar estos resultados es que esta pregunta fue la que menos entusiasmo generó entre nuestros informantes. Numerosos entrevistados respondieron sin mucha convicción y otros, directamente, declararon que no soñaban. A pesar de lo disperso de 121 los porcentajes y frecuencias, que vinieron a ser similares en las categorías «español», «inglés» e «hindú», la mejor respuesta vino de un informante de la G2 quien confesó que, al final de un día ajetreado, en sus sueños se mezclaban las lenguas, pero si, por ejemplo, había hablado más en inglés el día en cuestión, seguramente soñaría en inglés. E) En qué lenguas piensa en voz alta: 0 10 20 30 40 50 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 23 Al preguntar sobre esta actividad, también resultó llamativo cómo reaccionaron nuestros informantes, ya que hablar en voz alta no les parecía que fuese algo que hicieran, ni que considerasen normal. Siempre había que ponerles algún ejemplo de alguna situación en la que un hablante queda sumido en sus pensamientos que, de alguna forma, verbaliza. Finalmente, hubo informantes que ni siquiera respondieron, frente a otros que aseguraron hacerlo «siempre» en dos lenguas, lo que confirmaba que seguían sin entender la actividad en sí. A pesar de la reticencia o 122 indefinición a la hora de responder, obtuvieron resultados más altos el español y el hindú (en este último caso en las G1 y G2). El inglés fue la lengua a la que menos recurrían para esta actividad, según sus respuestas. Sin embargo, teniendo en cuenta la reacción comentada anteriormente, estas respuestas nos resultaron menos fiables que el resto de actividades. F) En qué lenguas habla con sus padres: 0 5 10 15 20 25 30 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 24 La lengua en que hablaban con los padres generó respuestas muy significativas por parte de los informantes de las G3 y G4, que por edades eran los que tenían a sus progenitores vivos, aunque no en todos los casos. Como era previsible, ninguno de los informantes de la G1 conservaba a sus padres vivos, pero en la G2 el 66,66% de los informantes tenía a alguno o a ambos. Lo realmente destacable de algunas respuestas era que utilizaban un idioma con la madre y otro con el padre. No pudimos inferir que las lenguas de origen indostánico se usaran más con uno que con otro; 123 simplemente, nuestros informantes de la G3, sobre todo, comentaron que usaban español con el padre y hindi con la madre, en un caso, o inglés solo con la madre frente al español con el padre. Otra respuesta llamativa en esta generación fue la de la informante 10, quien declaró usar sindhi con sus padres, pero, si no conocía la palabra específica en esa lengua, recurría al español. Estas respuestas explican el 25% en la frecuencia más alta en la lengua hindú, pero, como hemos indicado, hay que tener en cuenta lo peculiar de los comentarios obtenidos. También era previsible que la mayoría de los informantes de la G2 usaran el sindhi con sus padres. Aunque en la tabla se presente un 83,33% de los informantes, en realidad, el 100% de los que tenían a alguno de sus padres vivos en el momento de la entrevista, afirmó utilizar «siempre» el sindhi. Sin embargo, el informante 19 dijo que usaba también «siempre» el inglés, lo que confirmaría lo difuso de los límites entre lenguas cuando se tiene dominio de ellas. Otra respuesta llamativa fue la de la informante 22 (G2), quien no incluyó el hindi en su dominio lingüístico y, sin embargo, especificó que, con sus padres, residentes en la India, usaba tanto hindi como sindhi. En cuanto a la G4, el español fue la lengua que reconocieron usar con mayor frecuencia al hablar con sus padres; aun así, destaca el caso de la informante 9, que oscilaba entre el inglés, el sindhi y, «a veces», hasta el español. El informante 14 fue el único, por su parte, que señaló que 130 hindú, en concreto, el sindhi. Los informantes que ofrecieron esta respuesta pertenecían, como se preveía, a las G1 y G2. Amigos 0 10 20 30 40 50 60 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 30 Una vez cerrado el bloque de preguntas sobre los idiomas que utilizaban cuando hablaban con sus familiares, la siguiente pregunta permitió obtener una respuesta por parte del 100% de los entrevistados. Para empezar, la contestación casi general era que hablaban el idioma según el amigo con el que mantuvieran la conversación. A pesar de esta respuesta inicial, hubo informantes que aportaron una sola respuesta en la frecuencia «siempre», en la que el español destacó sobremanera con el 50% del total, con la excepción de la G1, ya que ninguno de los informantes que conformaban este grupo consideró que usara «siempre» esta lengua, pero sí la consideraron en otras frecuencias, lo que hace que el español sea la lengua más usada entre amigos con un 91,66% si sumamos todos los 131 resultados 87 . La mitad de los integrantes de la G1 explicó que hablaba «siempre» en sindhi con sus amistades y «a veces» en español. Fue común a diversos informantes de distintas generaciones que usaran «siempre» español, inglés e hindú, incluso los informantes 15 (G2) y 8 (G3) respondieron «siempre» a las cuatro opciones 88 . Las cuatro siguientes tablas muestran los resultados referidos al uso de lenguas en distintas actividades consideradas habituales en la vida diaria: En qué idiomas ve la televisión 0 10 20 30 40 50 60 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 31 Parece lógico que, si nuestros informantes residen en Las Palmas de Gran Canaria, vean la televisión en español en su mayoría; sin embargo, el inglés también resultó una lengua destacada en este uso. El hindú (sobre 87 Solo la informante 4 (G2) contestó que usaba «siempre» y exclusivamente el inglés y el informante 20 (G1), «siempre» el sindhi. También se recogieron estas respuestas al referirse solo al español. El informante 3 (G3) dijo que lo usaba «siempre», lo mismo que los informantes 14 y 17 de la G4. 88 Estos informantes insistían en que el multilingüismo estaba estrechamente ligado a su cultura de manera prácticamente innata. 132 todo, el hindi) también fue una lengua en la que «a menudo» veían la tele las G3 y G4, sobre todo películas musicales provenientes de Bollywood. Los informantes de las G1 y G2 que afirmaron ver la tele en alguna lengua de origen indostánico en ningún caso consideraron que fuera «siempre» o «a menudo», salvo la informante 22 (G2). De todas formas, pudimos comprobar, en las entrevistas realizadas en el domicilio familiar, que disponían de una amplia oferta televisiva vía satélite y, por tanto, en diversos idiomas. En qué idiomas escucha la radio 0 10 20 30 40 50 60 70 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 32 Escuchar la radio no parecía, en principio, una actividad habitual para nuestros informantes, aunque se les recordó a los entrevistados que también se podía dar el caso de escuchar la radio vía Internet. Finalmente, los resultados destacan el uso del español, pero, también, que no eran oyentes de radio si los comparamos con los resultados de la televisión. 133 En qué idiomas lee la prensa 0 10 20 30 40 50 60 70 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 33 Ante la pregunta sobre la lectura de prensa, se reprodujo una situación similar a la reacción ante la referida a la radio. Una vez más se impuso el español, aunque en este caso, a diferencia del anterior, también destacó el inglés. Solo la informante 22 (G2) afirmó que leía prensa en lengua indostánica en Internet. La informante 24 (G1) afirmó, por su parte, que «nunca» leía prensa en ningún idioma. En qué idiomas lee libros 0 5 10 15 20 25 30 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca Español Inglés Hindú Otros Tabla 34 134 Al preguntar sobre la actividad de lectura de libros, encontramos que el español, siendo la lengua dominante en las frecuencias más altas, va seguido muy de cerca por el inglés, algo que no sucede con las actividades anteriores. Incluso las lenguas hindúes tienen algo de presencia en esta tabla, aunque quienes las escogieron afirmaron leer también en otra lengua, a excepción de los informantes 5 y 6 (G1) que solo leían, en caso de hacerlo, en sindhi. Las siguientes tablas sintetizan el uso del español, inglés e hindú (hindi y sindhi) en cuatro contextos: casa, trabajo, amigos y familia, pero – a diferencia de las tablas anteriores– distinguiendo los porcentajes por generaciones. Uso del español en distintos contextos: 0 20 40 60 80 100 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla español G1 % que habla español G2 % que habla español G3 % que habla español G4 Tabla 35. Frecuencia uso del español en casa Lo primero que hay que resaltar en esta tabla es que una cuarta parte de los informantes de la G1 afirmaron que «nunca» usaban el español en 135 casa frente al «siempre» de un 83,33 % de la G4, lo que confirma un alto grado de integración entre los más jóvenes, ya nacidos españoles. A pesar de la respuesta mayoritaria, es paradójico el hecho de que el resto de jóvenes (16,66 %) que no empleaban el español «siempre» consideraron que lo usaban «rara vez» Por su parte, un tercio de las G2 y G3 coincidieron en la opción «siempre» en el contexto doméstico. 0 10 20 30 40 50 60 70 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla español G1 % que habla español G2 % que habla español G3 % que habla español G4 Tabla 36. Frecuencia uso del español en el trabajo Al analizar esta tabla, conviene recordar que no todos los informantes trabajaban en el momento de ser entrevistados. Dicho esto, en la G2 es donde se concentra el porcentaje más alto de informantes que usaban «siempre» el español (66,66%), con el aliciente de que en esa generación todos trabajaban, mientras que el porcentaje restante se concentra en la frecuencia «a menudo». Otro dato reseñable es que había informantes de las G3 y G4 que se dedicaban a la enseñanza de idiomas, por lo que lógicamente el español no era su lengua en el ámbito laboral. A pesar de 136 este dato, solo un 16,66% de la generación más joven no lo usaba nunca y el 50% de esta generación y la anterior afirmó utilizarlo «siempre». Es en la G1 donde el porcentaje de la frecuencia «nunca» sobresale con un 66,66%, ya fuera porque los informantes estaban jubilados o, en el caso de alguna informante, haberse dedicado toda su vida al cuidado del hogar. 0 20 40 60 80 100 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla español G1 % que habla español G2 % que habla español G3 % que habla español G4 Tabla 37. Frecuencia uso del español con amigos Como ya hemos comentado anteriormente, el uso del idioma con los amigos viene determinado por la lengua que estos dominen. Es lógico que las generaciones más jóvenes superen el 80% al indicar que «siempre» usan el español, ya que la totalidad de su vida o gran parte de ella se ha desarrollado en Canarias, a diferencia de los integrantes de las G1 y G2, sobre todo en la primera generación, donde un significativo 50% dijo no hablar en español con sus amigos y en ningún caso optó por la frecuencia «siempre», algo que sí ocurrió con el 50% de la G2. Entendimos, en el caso de la generación de más edad, que quisieron referirse a sus amigos de 137 verdad, dado que siempre dejaron claro que se esforzaban en usar el español, si era necesario, con conocidos. 0 10 20 30 40 50 60 70 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla español G1 % que habla español G2 % que habla español G3 % que hable español G4 Tabla 38. Frecuencia uso español familia Al analizar los resultados de esta tabla, debemos recordar que, aunque nuestros informantes eran personas con padre y madre de origen indostánico, hemos constatado que dentro de algunas familias ya había parientes políticos o cónyuges con otros orígenes y, por consiguiente, en la generación más joven que no abarca este trabajo, es más común tener un progenitor que no sea de origen indostánico. Teniendo en cuenta este dato, un tercio de las G2, G3 y G4 usaban el español «siempre» al relacionarse con su familia y los porcentajes restantes se movían entre «a menudo» y «a veces», lo que confirmaría un grado alto de uso. Por su parte, un tercio de la G1 afirmó que «nunca» empleaba el español con sus familiares. También fue la única generación que obtuvo resultados en la frecuencia «rara vez». Solo el informante 20 usaba «siempre» el español, puesto que sus hijos (casados con canarios) y, en especial sus nietos, se resistían a hablar otra 138 lengua. Aunque en su respuesta otorgó la frecuencia más alta al español, admitió hablar en sindhi con su hermana, también residente en Las Palmas de Gran Canaria. Uso del inglés en distintos contextos: 0 10 20 30 40 50 60 70 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla inglés G1 % que habla inglés G2 % que habla inglés G3 % que habla inglés G4 Tabla 39. Frecuencia uso del inglés en casa El uso del inglés en el ámbito doméstico, según los resultados obtenidos, muestra que un tercio de los informantes de la G3 lo usan «siempre», siendo la generación con un porcentaje más alto en esta frecuencia; sin embargo, otro tercio no lo empleaba nunca, algo que no pasaba con el español. Las G2 y G4 obtienen el 33,33% en la frecuencia «a menudo» y también en «nunca», frecuencia que duplica la G1. El 33,33% restante de esta generación se repartió entre «siempre» y «rara vez», lo que viene a decir que, salvo en el caso de una informante, los demás prácticamente no recurren al inglés dentro de su casa. En el resto de generaciones, las otras frecuencias obtienen resultados similares. 139 0 10 20 30 40 50 60 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla inglés G1 % que habla inglés G2 % que habla inglés G3 % que habla inglés G4 Tabla 40. Frecuencia uso del inglés en el trabajo En los porcentajes de las G1 y G4, hay que volver a recordar que no todos trabajaban, aunque todos respondieron a la pregunta, unas veces entendiendo que el trabajo eran sus estudios en el caso de los más jóvenes, o refiriéndose al uso que hacían al seguir vinculados a los negocios familiares, en algunos casos de la G1. Esta circunstancia explica que los porcentajes en la generación de más edad se resuman en un 50% en la frecuencia «nunca» y el resto se reparta entre «a veces» (33,33%) y «siempre» (16,66%). En la generación más joven, la mitad optó por responder «a veces», y salvo la frecuencia «a menudo», en el resto de frecuencias siempre hubo un informante (16,66%) que la diera como respuesta. Las G2 y G3 resultan, por lo tanto, más fiables en cuanto al uso del idioma en el ámbito laboral, ya que solo la informante 2 (G3) no tenía un puesto de trabajo remunerado. En la G2 los resultados se sintetizaron en un 50% que usaba el inglés «a veces» y la otra mitad, nunca. En la G3 un tercio de los informantes respondieron que lo usaban «siempre» frente al 146 0 10 20 30 40 50 60 Siempre A menudo A veces Rara vez Nunca % que habla hindú G1 % que habla hindú G2 % que habla hindú G3 % que habla hindú G4 Tabla 46. Frecuencia uso del hindú con la familia El uso de la lengua hindú con miembros de la familia con los que no se comparte casa se presenta en todas las generaciones, aunque con porcentajes diferentes. En las G1 y G2 todos los informantes lo usan, ya que ninguno escogió la frecuencia «nunca», aunque, como ellos recordaban, hablaban en sindhi (hindi, en el caso de la informante 22) solo con los parientes que lo dominaban. En el caso de la generación de más edad, el 50% lo empleaba «siempre» y el resto se repartió en el resto de frecuencias. Por su parte, la G2 repartió los porcentajes más altos (33,33%) entre «a menudo» y «rara vez». Los informantes de la G3 que suman el 50% de la opción «a veces» se repartían entre hablantes de hindi y hablantes de sindhi, aunque el primero adelanta al segundo en este uso. En la generación más joven, un tercio dijo no usarlo «nunca», pero hubo jóvenes (33,33%) que reconocieron recurrir al hindi «a menudo» con su familia. El tercio restante se repartió en frecuencias menores y se dividieron entre hindi y sindhi. 147 2.2.4.5. Actitudes A la hora de analizar las actitudes, coincidimos con Blanco Canales (2004: 81), quien en su investigación aclaraba que «el estudio de actitudes y creencias es una herramienta más para la interpretación de los datos, pero no es en sí el objeto de análisis». Al preguntarles a nuestros informantes si habían notado un trato diferente hacia ellos (pregunta 4.1), la respuesta en principio fue que no. La salvedad la hicieron seis informantes de distintas generaciones. En la G1, la informante 24 consideró que las diferencias en el trato habían ido acordes con la evolución de la propia sociedad española, puesto que, cuando ella llegó a Canarias en 1968, se topó con la dictadura. Por ejemplo, contó cómo la «insultaban» [sic] por ir «enseñando la barriga» al pasear por la playa de Las Canteras vestida con un sari, cuando hoy día es habitual ver a mujeres en topless, algo que, según esta informante, nunca haría una mujer hindú. Otra anécdota que contó fue cómo ella y su marido se enfrentaban a problemas con la policía local por «trabajar mucho». Para sacar su negocio adelante, llegaron a trabajar por las noches dentro de su tienda, lo que levantaba las sospechas de los vecinos. En la G2, el informante 15 consideraba que el trato hacia él era diferente, pero en positivo, y añadió que lo solían confundir con un marroquí. Dos informantes de la G3 (8 y 10) explicaron con sus propias palabras una situación común. Para el primero, el trato era «igual, pero diferente» y para la segunda informante había un 148 «tonillo diferente» por su físico en algunas ocasiones. Finalmente, los informantes 13 y 14 (G4) admitieron haber sufrido algo de racismo en el colegio. 89 En cuanto a la pregunta 4.2, referida a las situaciones en que los informantes salen del círculo de la comunidad indostánica, la mayoría de los encuestados daba a entender que no se trataba de salir de ese círculo, sino que, por razones laborales o por sus amistades, se relacionaban indistintamente con personas de distinto origen al suyo. A pesar de esta respuesta casi generalizada, hay puntualizaciones que tener en cuenta. Los informantes 4 (G2) y 5 y 6 (G1) contestaron que, normalmente, no salían de los círculos hindúes. En el polo opuesto se situó el informante 11, quien respondió que salía en «todos» los contextos de la comunidad (añadiendo que era el caso contrario de su hermano mayor, estudiante universitario en el Reino Unido, que mantenía las costumbres y lengua de forma estricta). Los informantes 7 (G4) y 8 (G3) también respondieron en el mismo sentido que el informante 11, coincidiendo en cambiar la pregunta, ya que, desde su punto de vista, no se trata de cuándo se «sale» del círculo, sino de cuándo se entra, a lo que ambos respondieron que «en las celebraciones familiares y religiosas». 89 Conviene recordar que estos informantes estudiaron en centros educativos de prestigio en Las Palmas de Gran Canaria: la primera en un colegio británico y el segundo en un centro religioso concertado. 149 La siguiente pregunta (4.3) indagaba sobre las amistades fuera del círculo indostánico. En ese sentido, solo tres informantes (4 y 5, G1, y 6, G2) afirmaron no tener ningún amigo fuera de ese círculo. El resto de los informantes contestó que sí e incluso el 11 (G4) respondió que «todos» sus amigos estaban fuera de ese círculo. Ahondando en los vínculos interculturales, la pregunta 4.4 giraba en torno al grado de aceptación de los matrimonios mixtos. En varias entrevistas hubo que explicar qué eran los matrimonios mixtos ante las dudas surgidas (algunos informantes, sobre todo de la G1, pensaban que se trataba de una cuestión sobre tolerancia sexual). En general, todos los informantes se mostraron favorables a las uniones mixtas. De hecho, entre nuestros encuestados encontramos matrimonios con canarios, como es el caso de la informante 7 90 (G4) y el 12 (G3). El 8 91 (G3) afirmó que este tipo de uniones «fortalecen a la comunidad» y el informante 18 añadió que todos sus hijos políticos eran españoles. Aunque todos respondieron que sí estaban a favor de estos matrimonios, hay que destacar dos puntualizaciones en el sentido contrario. La informante 9 (G4) dijo que ella «no lo haría» y la informante 21 (G2) comentó que le parecían bien, pero no para sus hijos. A pesar de que todos respondieron de manera afirmativa inicialmente, hubo varios que 90 Se trataba de su segundo matrimonio. El primero había sido con un miembro de la comunidad. 91 Su pareja es alemana. 150 apostillaron que, por una cuestión de gentileza sindhi, ninguna reconocería que no los veía bien, en caso de pensar así. Las demás preguntas estaban relacionadas con los vínculos lingüísticos. La 4.5 planteaba si elegían a sus amistades por la lengua que hablaban. Todos afirmaron que poseían los conocimientos lingüísticos suficientes para adaptarse a sus distintos interlocutores (si empezaban hablando en sindhi y no los entendían, pasaban al inglés o al español, por ejemplo). Solo los informantes 8 (G3) y 24 (G1) matizaron sus respuestas. El primero consideraba que su sentido del humor era británico y que le resultaba más fácil conectar con gente que dominara el inglés y la segunda admitía haberse relacionado solo con miembros de las comunidades indostánica y británica en sus primeros años en la isla. La siguiente pregunta (4.6) planteaba si la que ellos consideraban su lengua materna los vinculaba a una cultura en concreto. Como había sucedido anteriormente, cuando se les había preguntado cuál era su lengua materna (pregunta 3.1), esta cuestión no dejó de generar más dudas que respuestas. La mayoría de los encuestados se replanteaban si realmente tenían una sola lengua materna, así que acababan preguntando a la entrevistadora qué habían respondido anteriormente. Por tanto, en función de la respuesta a la pregunta 3.1 de la encuesta, construían la correspondiente a la 4.6. Algo más de un tercio de los informantes fueron rotundos en su respuesta y negaron el vínculo. En concreto, los siguientes: 151 18, 19 y 20 (G1), 16 y 22 (G2), 1 y 2 (G3) y 7, 9, 13 y 14 (G4). En el extremo opuesto se posicionaron estos otros: 5, 6, 23 y 24 (G1), 15 (G2) y 8 (G3). En todos estos casos, los informantes consideraban que estaban vinculados a la cultura hindú a través del sindhi, a excepción del informante 8 que, aunque quiso destacar su vínculo con el hinduismo, no había mencionado el sindhi o hindi como lenguas maternas. También es reseñable que este vínculo no apareció entre los informantes de la G4. Los informantes 3 (G3) y 4 (G2) habían afirmado que su lengua materna era el español y el inglés respectivamente, pero quisieron dejar claro que «su cultura era india» 92 . Los informantes 12 (G3) y 11 y 17 (G4) fueron rotundos al afirmar que eran españoles. La informante 10 (G3), por su parte, se consideraba «multicultural» y la informante 21 (G2), cuya lengua materna era el francés, hizo la observación de que se sentía francesa «porque tenían [los franceses] mucha clase». Al preguntarles si se habían topado con problemas para hacerse entender entre los hablantes españoles (4.7), solo los informantes 18 y 24 (G1) confesaron que «al principio» y el 15 (G2) contó que llegó a hacerse un glosario 93 de términos. En cuanto a dificultades por cuestiones lingüísticas en las administraciones públicas (4.8), nuestros informantes tampoco consideraron que hubiesen pasado grandes apuros, salvo los 92 Palabras textuales. 93 «Catálogo» en sus propias palabras. 152 informantes 7 (G4) y 8 (G3), que relataron incidencias relacionadas con sus apellidos. La informante 7 nos contó que, al haber adoptado su madre el apellido de su padre tras el matrimonio, habían llegado a constar como hermanas y que la confusión era lógica, puesto que su apellido es el nombre de pila de su padre y su segundo apellido es lo que, desde el punto de vista administrativo, se consideraría el verdadero. El informante 17 (G4) contó que sus padres le quisieron poner un nombre en inglés, que además es un diminutivo, y el funcionario que estaba en el registro lo acabó inscribiendo con un nombre compuesto en español que nada tiene que ver con el nombre original. Sobre la percepción que tienen de los españoles (4.9), todos afirmaron que su imagen era muy positiva 94 , aunque algunos coincidieron en destacar que son algo «gandules». Por otra parte, hubo informantes que mostraron su sorpresa ante esta pregunta, pues ellos ya se consideraban españoles. La informante 7 95 (G4) llegó al extremo de afirmar que ella era española porque los indios eran «racistas» y se guiaban por el aspecto físico. Esta misma informante fue la única que, al preguntarle si se había sentido marginada por su condición de persona de origen extranjero (4.9.2), afirmó que solo dentro de la comunidad indostánica. El resto de los informantes tenía claro que nunca se habían sentido marginados, a excepción de la 94 Abiertos, alegres, amantes de la buena vida, amables, honrados. Esta imagen la aplicaban a los españoles de todas las comunidades (pregunta 4.9.1). 95 Hay que destacar que esta informante es descendiente de una de las primeras familias sindhis afincadas en Las Palmas de Gran Canaria. 153 informante 24 (G1), que admitió que cuando llegó a Gran Canaria a finales de los años 60 sí había percibido cierta desconfianza. Al calificar su experiencia en Gran Canaria (4.9.3), especialmente entre los informantes de las G1 y G2, todos se mostraron agradecidos a esta tierra donde habían encontrado un clima agradable, prosperidad y un buen nivel de vida. El informante 20 (G1) la resumió en «inolvidable» y la informante 24 (G1) bromeó con que lo único malo había sido que su único hijo siguiera soltero después de los 40. Esta última respuesta está directamente relacionada con la pregunta sobre la posible mala influencia de la cultura española entre los descendientes de la comunidad indostánica (4.9.4). La mayoría se mostró satisfecha de esta influencia, aunque, curiosamente, las respuestas que mostraron alguna objeción vinieron de los informantes más jóvenes. El informante 8 (G3) se quejó de la falta de espiritualidad de nuestra sociedad, mientras que la 10 (G3) destacó la presencia de las drogas y el alcohol y la falta de límites entre los jóvenes. Por su parte, el informante 17 (G4) adoptó una actitud muy crítica con respecto a la falta de respeto hacia los padres que encontraba entre sus propios amigos, algo impensable para los miembros de la comunidad indostánica. En cuanto a la relación con sus vecinos (4.9.5), en general los informantes consideraban que era un trato completamente normal. Si alguno relataba algo en sentido contrario, se trataba de pautas de comportamiento que habían vivido desde su llegada a Las Palmas de Gran 154 Canaria. Por ejemplo, la informante 24 (G1) contaba que sus vecinos nunca se habían mostrado amistosos desde el principio, algo que también percibían, en su caso, los informantes 13 y 14 (G4). La pregunta 4.10 planteaba un posible esfuerzo adicional por mantener las tradiciones al vivir lejos de la India. Las respuestas al respecto fueron muy interesantes. Para empezar, muchos informantes destacaron el hecho de que notaban que sus familiares residentes en ese país tendían a perder las tradiciones, lo que hacía que nueve de nuestros informantes admitieran esforzarse por mantenerlas estando en el extranjero 96 . En concreto, los informantes 4, 5 y 23 (G1), 6 y 21 (G2), 1, 2 y 3 (G3), y 9 (G4), en su mayoría, mujeres. En el lado opuesto 97 se situaron ocho informantes: 18 y 24 (G1), 22 (G2), 8 y 12 (G3), y 7, 11 y 17 (G4). El informante 15 (G2) aseguró mantenerlas como siempre, algo que el 19 (G2) describió como lo «normal» y el 16 (G2) comentó que lo procuraba. La informante 10 (G3) respondió con un lacónico «están ahí». Para los jóvenes 13 y 14 (G4), se celebraban «de forma espontánea». La respuesta del informante 20 (G1) fue la más significativa. Afirmó que la religión era lo único que quería que sus descendientes heredasen de su cultura, que no 96 La informante 9 (G4) lo resumió con estas palabras: «Creo que aquí hago y sé más que en la India, ya que aquí somos una gran comunidad y celebramos todo». 97 La pregunta se refería concretamente a si se esforzaban por mantener las tradiciones y, en ningún caso, estos informantes dieron a entender que las ignorasen. Todos manifestaron distintos grados de espiritualidad que practicaban en su ámbito privado o familiar, y, en el caso de no ser personas especialmente religiosas, siempre mostraron respeto por las tradiciones de sus antepasados. 155 tenía ningún problema en que sus nietos hablaran solo español o que sus hijos nunca hubiesen querido hablar sindhi; sin embargo, para él era primordial la pervivencia de su religión y, en ese sentido, su deseo se había respetado. Al preguntarles si pertenecían a algún club lúdico o religioso (4.11), destacó el hecho de que la mayoría de los informantes no formaban parte del Club Indostánico de Las Palmas de Gran Canaria, aunque estaban al tanto de su actividad. Solo cinco resultaron ser miembros activos de dicho club: 20 y 23 (G1), 19 y 21 (G2) y 17 (G4). En cuanto al aspecto religioso, la mayoría de los encuestados estaban vinculados a alguno de los cuatro locales de culto hindú sitos en Las Palmas de Gran Canaria. Finalmente, la pregunta sobre si viajaban con frecuencia en vacaciones (4.12) generó una respuesta común afirmativa: solamente la salud, en el caso de algunos informantes, limitaba los destinos. En general, visitaban otras islas o provincias españolas (especialmente Málaga, Madrid y Valencia) para visitar a familiares dispersos por el territorio nacional. Todos estaban al día de sus familiares en la India y la mayoría había ido a visitarlos con motivo de alguna celebración familiar, sobre todo, bodas. Aparte de estos viajes, abundaban periplos por destinos de todo el mundo. Era curioso que los informantes que se dedicaban al comercio coincidían en reconocer que, aunque viajaran con sus familias en periodo estival, su idea era la de ir en viaje de negocios y, de hecho, admitían que viajaban, pero no de