145 EL BANCO DEL TIEMPO COMO HERRAMIENTA DE MEJORA SOCIO-EDUCATIVA EN EL CONTEXTO UNIVERSITARIO LUCÍA ALCÁNTARA RUBIO
[email protected] Grupo de Investigación GIEPAD. Universidad de Sevilla ROCÍO VALDERRAMA HERNÁNDEZ rvalderram[email protected] Grupo de Investigación GIEPAD. Universidad de Sevilla DOLORES LIMÓN DOMÍNGUEZ [email protected] Grupo de Investigación GIEPAD. Universidad de Sevilla Resumen Presentamos una iniciativa socio-educativa desarrollada desde la Universidad de Sevilla en colaboración con profesionales de la Universidad de Córdoba. Social Creativity, se lanza desde GIEPAD (Grupo de Investigación Educación de Personas Adultas y Desarrollo) del Departamento de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social de la Facultad de Educación. Este proyecto, surge ante la gran necesidad de mejorar las relaciones en la comunidad universitaria y propone como objetivo principal la posibilidad de aumentar la creatividad social y el apoyo mutuo y colaborativo de nuestra universidad solventando entre nosotr@s muchas de nuestras necesidades. Se trata de un Banco del Tiempo Universitario, una iniciativa para empoderarnos individual y colectivamente. Los resultados destacan las múltiples y diversas posibilidades de intercambio y apoyo mutuo entre los miembros de la comunidad universitaria. Palabras Clave Economía Social, apoyo mutuo, banco de tiempo, colaboración, creatividad social 1. Introducción Actualmente, la crisis civilizatoria ha impulsado y fortalecido nuevos proyectos, nuevas herramientas de crecimiento y desarrollo comunitario. Se han rescatado modelos y formas de vida y se han transformado y actualizado a nuestros tiempos con el objetivo de buscar alternativas que faciliten y hagan más sostenible el día a día en nuestro planeta, además de promover al mismo tiempo valores como la solidaridad, la cooperación y la mejora de las relaciones sociales (Valor y Papaoikonomou, 2016). Surge así, la necesidad de un cambio social; una variación en la hoja de ruta como sociedad.
146 Comenzamos a cuestionarnos el por qué, el cómo y el para qué de las cosas; y comienzan a brotar ápices de esperanza para muchas personas. Emergen ideas y conceptos originales, como el del Banco del Tiempo, que intenta cambiar el modo de hacer las cosas. Aprovecha el altísimo potencial que tenemos como sociedad, como individuos, aprovechando cada habilidad, cada competencia, cada aptitud, cada experiencia, para ofrecérselos a otras personas que los necesitan utilizando como unidad de cambio el tiempo. En definitiva, un intercambio de tiempo por un servicio, lo que permite a cualquier miembro de la comunidad universitaria (alumnos, profesores y personal de administración y servicios) la posibilidad de consumir u ofertar un servicio. Se trata de una plataforma en el que todos los usuarios podemos intercambiar nuestras habilidades, experiencias, conocimientos, y a la vez podemos solventar nuestras necesidades cotidianas, académicas, profesionales, etc. La imaginación, creatividad y capacidad organizativa de las personas dan lugar a esta peculiar forma de afrontar problemas individuales y comunitarios. Dar, recibir y compartir el tiempo, ayuda a resolver necesidades de la vida diaria y disfrutar más de nuestro tiempo, a establecer redes y empoderarnos como comunidad, a ampliar nuestros conocimientos y autoestima, a sacar el potencial que tenemos cuando nos juntamos y le damos valor al apoyo mutuo y colaborativo. El valor añadido de un banco del tiempo es la creación de relaciones sociales y de vínculos afectivos, rompiendo el aislamiento y la soledad de la vida individualizada, creando un nuevo espacio para compartir, acercar a las personas. También desarrolla la corresponsabilidad y la confianza de la comunidad universitaria. Promueve la ayuda mutua entre personas en relación de igualdad, ya que los intercambios se dan entre personas de diferentes profesiones, culturas, generaciones, ideologías, estatus, formaciones, promoviendo de igual manera una gran diversidad. Es decir, genera una relación social comunitaria y con ello se desarrollan las fortalezas y se construyen redes de conocimiento y apoyo colaborativo entre los usuarios, lo que permite el desarrollo de la comunidad universitaria. A su vez revaloriza el uso del tiempo como medio para mejorar la calidad de vida. En definitiva, es una iniciativa sostenible, fomentadora de la cohesión social y de las relaciones colaborativas, generando sentimientos de permanencia a la comunidad universitaria, capaz de producir cambios significativos a nivel personal y comunitario con la auto-participación de todos las personas que la componen. De modo que lo que aquí presentamos, son los resultados de la primera fase para la puesta en marcha de un banco del tiempo en la Universidad de Sevilla. Para ello se ha llevado a cabo un estudio descriptivo como fase exploratoria, en el que a través de un cuestionario de autodiagnóstico hemos podido conocer las empleabilidad y utilidad con carácter exitoso que proporcionará la puesta en marcha de un banco del tiempo en la US mediante una aplicación web denominada Social Creativity. Los resultados destacan las múltiples y diversas posibilidades de intercambio y apoyo mutuo entre los miembros de la comunidad universitaria.
147 2. Fundamentación 2.1 ¿Qué es un Banco del Tiempo? El banco de tiempo es una actividad en la que a través del intercambio de conocimientos, habilidades y experiencias, ayuda a generar el sentido de comunidad y la confianza mutua entre sus participantes ya que amplia y mejora sus redes sociales. La unidad de medida que se usa es el tiempo. Una hora de tiempo de una persona es igual a la de otra, ya sea un trabajo realizado por un principiante o un experto, ya que el gasto del tiempo es el mismo. La idea de banco del tiempo es asignarle un valor por hora a cada trabajo realizado, sea el trabajo que sea (Gisbert, J. 2010). Cuando un integrante de la comunidad realiza un servicio, el demandante del servicio realizará una transacción de tiempo a la persona que lo ha realizado y esta podrá en un futuro demandar cualquier otro servicio que necesite a otra persona de forma que favorezca la cooperación entre los participantes. Es decir, el intercambio de servicios entre los integrantes no es necesario que se dé entre las mismas dos personas, no tiene que ser recíproco, sino que al realizar un servicio a cualquier persona de la comunidad obtienes un “crédito” que puede canjearse para que otra persona realice otro servicio que necesites. Esta idea aumenta su potencial si se incluye en una herramienta web, ya que desde sus inicios siempre se ha realizado un registro de cada una de las transacciones de forma presencial, en la que se intercambiaba en cupones o bonos entre los diferentes miembros de la comunidad para contabilizar el crédito de cada miembro. Con el apoyo de una herramienta web todas las transacciones serán automáticas y quedará un registro de todo lo que un usuario haya podido demandar u ofertar, de esta forma se podrá llevar un control y se evitarán futuros fraudes. Social Creativity nos permitirá a cualquier miembro de la comunidad universitaria (alumnos, profesores y personal de administración y servicios) la posibilidad de consumir u ofertar un servicio. Es un banco en el que todos los usuarios podremos intercambiar nuestras habilidades, experiencias, conocimientos, y a la vez podremos solventar nuestras necesidades cotidianas, académicas, profesionales, etc. Todos los miembros de la US podrán acceder a esta plataforma con el usuario y contraseña de la universidad. Además, esta plataforma cuenta con un chat para facilitar el acuerdo entre usuarios. También cuenta con un espacio de comentarios y valoraciones en cada uno de los perfiles de los usuarios, lo que nos permite aumentar la confianza, ya que podemos comprobar cuáles son las valoraciones (de 1 a 5 estrellas) que otros usuarios le han dado, así como comentarios específicos de los servicios que ha prestado. Destacamos también, la sección denominada “Banco de Ideas”, se trata de un espacio en la plataforma en la que se compartirán propuestas de proyectos e iniciativas, en definitiva ideas, con la intención de hacerla pública a la comunidad universitaria y poder
148 encontrar apoyo, colaboración, interés por participar… de otros usuarios de la universidad. Esto nos permite generar redes entre facultades y la posibilidad de generar iniciativas y proyectos interdisciplinarios. 2.2 Antecedentes de los Bancos de Tiempo Siguiendo a Sanz, T. (2013), los Bancos del tiempo, tienen su origen en una especie de trueque moderno que se creó en Canadá sobre los años 1970; en esos años hubo un movimiento social de retorno a la tierra con experiencias cooperativas y comunitarias apoyadas por gente joven y sin recursos la mayoría de las veces, creando en 1976 en la ciudad de Vancouver un primer sistema de intercambio sin dinero que se denominó “Community Exchange” (intercambio comunitario). Así fue como fueron expandiéndose desde Canadá a Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido, donde crecieron generosamente. En el caso de Australia, se destaca la experiencia de los LETS (Local Exhange Trading Sistem: Sistema de Intercambio Local de Comercio), en tanto que la entrada del Reino Unido en la Comunidad Económica Europea le supuso la pérdida de su principal mercado exterior, lo que provocó una severa crisis económica y terreno fértil para este tipo de experiencias. “Los sistemas LETS o de trueque son iniciativas locales no lucrativas que proveen a la comunidad de información de los productos y servicios que sus miembros pueden intercambiarse entre sí, utilizando una moneda propia para las transacciones cuyo valor es consensuado por ellos mismos y cuya denominación es característica, registrando todas las transacciones realizadas entre ellos. Los principios básicos sobre los que se sustenta son la reciprocidad, la confianza y la ayuda mutua” (Sanz, T. 2013, p. 11). Aquí es donde podríamos situar los Bancos del Tiempo, al ser un desarrollo natural de las redes LETS con un ideario social muy similar. No obstante, como antecedente de los Bancos del Tiempo debemos hacer alusión a la experiencia “Time Dollar”, desarrollada en los Estados Unidos e ideada por Edgar Cahn en la década de los 80. Esta iniciativa parte de una organización social, ya sea una iglesia o una organización comunitaria o asociativa, que actúa como un banco central del barrio. Esta organización va registrando informáticamente el trabajo de todo voluntario del programa; estas personas revierten sus horas trabajadas a cambio de créditos en el “banco” que podrán utilizar cuando lo necesiten. Muy similar a la idea que encabeza nuestra propuesta. Centrándonos en el continente europeo, el país pionero en el intercambio de tiempo ha sido Italia. En el año 1992 el sindicato de pensionistas de Parma fue el primero en poner en práctica el proyecto de intercambiar tiempo para resolver problemas de la vida cotidiana. En el año 1995 la experiencia se hizo extensible a otras ciudades. En Italia, fueron promovidos inicialmente por colectivos de mujeres en su mayoría.
149 De nuevo siguiendo a Sanz, T. (2013), de Italia se extendió a España, inicialmente en Cataluña, donde la creación de los primeros Bancos del Tiempo recibió también influencias de Francia. Las llamadas “Redes de intercambio de conocimientos” o “Xarxa d´intercanvis de coneixements”, se basan en el intercambio de conocimientos a partir de la premisa que todo se puede aprender, y por tanto enseñar e intercambiar. Las redes de intercambio de conocimientos ponen en contacto a personas que quieren aprender o adquirir formación con personas que quieran enseñar o comunicar conocimientos, informaciones o destrezas. Por lo tanto, se hace evidente que parte de la filosofía de estos bancos es romper con la idea de la unidireccionalidad de la educación y de su carácter jerarquizado, pues en ellas todos son profesores y alumnos indistintamente: todo el mundo sabe alguna cosa y todo el mundo puede dar a conocer, comunicar aquello que sabe. Es pues una vía alternativa a la enseñanza institucional, un sistema de pedagogía popular, y un medio de conocimiento del barrio y de relación entre sus vecinos, de creación del tejido social. En el caso que nos acontece estaríamos refiriéndonos a la comunidad universitaria y la oportunidad de generar un sistema de intercambio de conocimientos, de habilidades… fomentando el apoyo colaborativo y la creatividad comunitaria. 2.3 La relación entre la Pedagogía Social y los Bancos del Tiempo En la línea de lo que comenta Delgado, M. (2016), la idea de Banco del Tiempo está directamente relacionada con la Pedagogía Social y Comunitaria. Comprobamos que mantienen objetivos comunes: Ayudar a los ciudadanos y ciudadanas a encontrar los medios necesarios para encontrar el bienestar en su entorno social. Alentar los esfuerzos cooperadores para perseguir objetivos comunes. Construir para individuos y grupos canales de acción común (Friedlander, 1987). Otro de los aspectos en el que el Banco de Tiempo juega un papel muy importante es en la mejora de las relaciones, un fin muy perseguido por la Pedagogía Social. La necesidad de cooperar, de comunicar, de prestar ayuda, hace que se forme una identidad de grupo entre las personas que participan en el proceso, que se refuerce la confianza, se sientan miembros de una comunidad, etc. “Que una comunidad participe, es reflejo del empoderamiento que ha adquirido como grupo” (Delgado, M. 2016, p.30). Gracias a la adquisición y generación de nuevos recursos, por sí misma, la comunidad toma conciencia de la idea de que existen más herramientas al margen de las económicas, por tanto no todas las soluciones se encuentran en el dinero. El tiempo hace a las personas más libres. Como última idea, se debe añadir que iniciativas como los Bancos de Tiempo podrían abrir campos de actuación alternativos para la Pedagogía Social. Fomentar la revalorización del capital social, la fuerza de la comunidad para la resolución de sus propios problemas, la confianza y el apoyo mutuo serían aportaciones muy interesantes para esta disciplina.
150 2.4. Aportaciones de Social Creativity: el banco del tiempo universitario En la sociedad actual, y más en las grandes ciudades como Sevilla, vamos corriendo de un lugar para otro sin tiempo para realizar muchas de las tareas que necesitaríamos, ya sean académicas, profesionales, de ocio, del cuidado personal, deporte… Las horas de estudio y trabajo nos roban tiempo para completar tareas en nuestros hogares o realizar otras tareas que quisiéramos o necesitaríamos. Encontramos también por parte de la comunidad universitaria ciertas necesidades formativas que difícilmente se pueden solventar sin la unidad económica, en tanto que las nociones de intercambiar y compartir se difuminan en un contexto donde tod@s somos ajenos a tod@s y encontramos dificultades para hacer nada por otr@ sin pedir dinero a cambio. En el contexto de la Universidad de Sevilla, miles de personas compartimos diariamente un espacio, a menudo sin llegar a conocernos, sin saber que personas tan cercanas pueden ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades e inquietudes, y nosotr@s las suyas. Cada uno de nosotr@s posee habilidades que podría compartir con el resto de la comunidad y a su vez solicitar otras habilidades que le ayuden a solventar ciertas necesidades. Se trata de aprovechar el potencial que tenemos como comunidad universitaria. Son muchas las situaciones de agobio o estrés durante nuestra estancia en la Universidad, ya sea por falta de tiempo, por requerimientos académicos o simplemente por no tener un medio mediante el cual poder encontrar a personas que nos ayuden. Por ello, confiamos plenamente en la utilidad e importancia de la aplicación web Social Creativity, al facilitar la comunicación y la puesta en contacto entre todos los miembros de la comunidad universitaria y ceder un espacio común en el que encontrar apoyo en cualquier momento que lo necesitemos. A su vez, encontramos que alumnado de 3º y 4º curso podría ser de mucha utilidad para el alumnado de nuevo ingreso, y éstos últimos a su vez seguro pueden solventar otro tipo de necesidades a los estudiantes más avanzados. De igual modo puede ocurrir entre estudiantes de diferentes facultades, ya que quizás un usuario requiere apoyo de inglés para conseguir el nivel b1 exigido, algo que desde la facultad de filología podría solventarse, y a su vez una persona de filología inglesa que quiera iniciarse dando clases de apoyo de inglés, pude requerir ayuda de una persona pedagoga o de una docente para la elaboración de materiales en inglés. Esto es un ejemplo de las tantas maneras de colaborar y ayudarnos mutuamente como comunidad. Las personas que forman un banco del tiempo son su principal valor, su principal activo y fuente inagotable de recursos. Todas las personas tienen algo que aportar. Es por ello, que al entrar en un Banco del Tiempo debemos hacer una reflexión sobre cuáles son nuestros valores personales, habilidades, experiencias… y profundizar en lo que necesitamos. Cuando en un Banco del Tiempo se genera actividad entre los usuarios podemos comprobar la inmensa riqueza que tenemos como comunidad. Si logramos
151 que se desarrolle Social Creativity BdT, podremos disfrutar de grandes beneficios a nivel individual y comunitario. Algunas de las aportaciones que nos va a proporcionar esta aplicación web son las siguientes: - El valor añadido de Social Creativity BdT es la creación de relaciones sociales y de vínculos afectivos, rompiendo el aislamiento y la soledad de la vida universitaria, creando un nuevo espacio para compartir, acercar a las personas y favorecer el apoyo mutuo y colaborativo. - Permite llevar a cabo intercambios multilateralmente recíprocos, con lo cual, no se establece una “obligación” con ninguna persona concreta, sino que el deudor de horas tiene que devolverlas al banco del Tiempo, no al particular que le ha realizado el servicio. - Social Creativity también desarrolla la corresponsabilidad y la confianza de la comunidad universitaria, ya que demuestra que se pueden establecer relaciones entre personas que no se conocen sin establecer conflictos. - Revaloriza el uso del tiempo como medio para mejorar la calidad de vida así como contribuir al cambio de la idea de que todo puede comprarse con dinero. - Promueve la ayuda mutua entre personas en relación de igualdad. En el voluntariado tradicional la persona que ofrece suele estar en mejores condiciones que la persona que recibe. En el Banco del Tiempo las personas que intercambian se encuentran en el mismo nivel y en las mismas condiciones para el intercambio. - Social Creativity BdT es un proyecto solidario que fomenta la igualdad mediante el tiempo, pero también a través de las personas, ya que los intercambios se dan entre personas de diferentes profesiones, culturas, generaciones, ideologías, estatus, formaciones, promoviendo de igual manera una gran diversidad. - Es una iniciativa fomentadora de la cohesión social y de las relaciones colaborativas, generando sentimientos de permanencia a la comunidad. - Genera una relación social comunitaria y con ello se desarrollan las fortalezas y se construyen redes de conocimiento entre los usuarios, lo que permite el desarrollo de la comunidad universitaria. Por ello, lo que aquí planteamos es un proyecto enfocado a la creación de una red de interrelaciones sociales fuerte y conectada a la realidad social de nuestra comunidad universitaria, capaz de producir cambios significativos a nivel personal y comunitario con la auto-participación de todos los agentes que la componen, desde el alumnado, profesorado, personal de administración e incluso familiares de éstos. De este modo, estamos favoreciendo a una mejor comunicación entre estudiantes y profesores, no sólo de una misma facultad, sino que posibilitamos y por tanto mejoramos las relaciones entre facultades.
152 3. Contextualiazación La iniciativa que presentamos se desarrolló a comienzos del curso 2016-2017 en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Educación, enmarcada bajo las Ayudas de Extensión Universitaria de la Universidad de Sevilla. Esta experiencia se llevó a cabo a través de la celebración de la Jornada: “El uso del Banco del Tiempo como herramienta de mejora socioeducativa”, a la que asistieron un total de 143 participantes, siendo en su mayoría estudiantes del campus de Ramón y Cajal. A través de esta Jornada, quisimos hacer llegar a todas las personas pertenecientes a la Universidad de Sevilla, la idea de Banco del tiempo, al considerarlo como una herramienta de empoderamiento social y de desarrollo de la creatividad comunitaria. En este evento, tuvimos la oportunidad de recibir diferentes ponentes, los cuales son referentes nacionales y locales sobre los Bancos del Tiempo. Ell@s vinieron a contarnos las diferentes iniciativas que se están desarrollando en relación a esta herramienta, lo que nos ayudó a visibilizar sus potencialidades tanto sociales como educativas. Entre ell@s, destacamos las aportaciones de Sergi Alonso, ponente clave en esta Jornada al ser el presidente de ADBdT (Asociación para el Desarrollo de los Bancos del Tiempo), quien nos explicó cómo funciona un Banco del Tiempo, así como sus características, potencialidades y beneficios sociales. A su vez nos contó muchas curiosidades de los diferentes bancos del tiempo a nivel nacional. Ofreció también nuevas oportunidades para crear Bancos del Tiempo de manera fácil y sin coste alguno destinado a cualquier comunidad social (Ayuntamientos, Comunidades Vecinales, Centros Escolares, Universidades…). También debemos destacar la participación de Lucía del Moral, experta en colaboración, bien-estar y políticas públicas. Sus líneas de trabajo fundamentales son trabajo, economía social, bien-estar y espacios económicos alternativos o nuevas formas de producción y consumo en un contexto de crisis multidisciplinar, y en particular Bancos de Tiempo y Políticas de Tiempo siempre desde una perspectiva feminista. También destacamos las intervenciones de Isabel Díaz y Victoria Coronado profesionales y dinamizadoras de dos de los Bancos del Tiempo que mejor están funcionando en Sevilla. Por último, destacar las aportaciones de Dolores Limón quien tiene un largo recorrido en el ámbito de la Pedagogía Social y Acción Comunitaria, entre otros.
153 Otro de los puntos fuertes de esta jornada fue la nueva aportación que nos trajeron Felipe Alcaide, Ingeniero Informático por la UCO (Universidad de Córdoba) y Lucía Alcántara, Pedagoga y Educadora Socioambiental por la US (Universidad de Sevilla), quienes presentaron la nueva aplicación web: Social Creativity BdT. Se trata de una app web, a través de la cual se pretende fomentar el apoyo colaborativo y las relaciones entre toda la comunidad universitaria. Pretendemos favorecer el establecimiento de redes y la generación de intercambios entre las distintas facultades y entre los miembros de una misma facultad. En la tabla siguiente se muestra la interface diseñada para esta aplicación web: Tabla 1: Diseño de la aplicación Web