La detective femenina o "female private eye": inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual
Abstract
Programa de doctorado: Estudios interdisciplinares de Lengua, Literatura, Cultura, Traducción y Tradición Clásica
Full text
TESIS DOCTORAL La detective femenina o female private eye Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual Tomasa Rafaela Hernández Ramírez Las Palmas de Gran Canaria - 2015
PROGRAMA DE DOCTORADO “Estudios interdisciplinares de Lengua, Literatura, Cultura, Traducción y Tradición Clásica” Departamento de Filología Moderna TESIS DOCTORAL La detective femenina o female private eye Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual Autor: Tomasa Rafaela Hernández Ramírez Dirigida por: Dr. José Manuel Rodríguez Herrera El Director La Doctoranda Las Palmas de Gran Canaria - 2015
Agradecimientos En primer lugar, quisiera expresar mis agradecimientos a mi director de tesis, el Doctor José Manuel Rodríguez Herrera, por su inestimable colaboración en la elaboración de esta tesis y por todos sus buenos consejos. Además, me gustaría incluir en este apartado de agradecimientos a la Biblioteca Universitaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y otros Centros de divulgación locales y estatales por el extenso material bibliográfico que han puesto a mi disposición en calidad de investigadora. Finalmente, quisiera hacer explícito el agradecimiento a mis familiares y amigos por su comprensión y el ánimo que me han trasladado, de forma constante, a lo largo de todo este arduo proceso.
Índice CAPÍTULO 1 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir: Duelo de intelectos. 29 1.1 Primeros iconos femeninos en la detección. La aparente candidez de las Senior Sleuths y su personalidad inquisitiva 31 1.2. El relevo de las intrépidas adolescentes en la detección. El poder de Las Girl Sleuths 57 1.3. La incursión de las Bravado Women en el ámbito noir: El coraje y el ímpetu de las mujeres desafiantes 71 1.4. Punto de inflexión: Nick y Nora Charles como primera pareja en el género detectivesco 82 CAPÍTULO 2 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos. Inicio de la revolución femenina desde los años 60 y la reinvención de la detective en la actualidad. 85 2.1. El espionaje tiene nombre de mujer. El hechizo de Modesty Blaise, la dulzura de Honey West y la sensualidad letal de Emma Peel. 87 2.2. The Girl from U.N.C.L.E.: Reinvención y feminización del clásico masculino The Man from U.N.C.L.E. 102 2.3. Incorporación de Cordelia Gray como primera private eye británica en el panorama literario de los 70. 104 2.4. La tríada de detectives revolucionarias. ‘Pepper’ Anderson, Christie Love y Peggy Lipton. 117 2.5. Los ángeles también pueden ser atractivos: El embrujo de Charlie´s Angels. 125 2.6. Los 80 y el hechizo bajo la luz de la luna. Redacción de crímenes por la magistral Jessica Fletcher. 131
2.7. El revival de antiguas series y el esperado regreso de Nancy Drew. El impacto de la serie VIP con la explosiva Pamela Anderson. 140 2.8. El poder femenino de los 90 y el boom policiaco del 2000: La cercana y aguda inspectora Brenda Johnson y la sagaz estudiante Veronica Mars. 147 CAPÍTULO 3 V.I. Warshawski y Stephanie Plum: Un toque de modernidad al género policiaco. 151 3.1. Introducción a las mujeres escritoras revolucionarias y a sus singulares detectives. el germen de la reinvención de la Private Eye. 153 3.2. Nacimiento de V.I. Warshawski. Primeros pasos hacia la reinvención de la figura de la detective femenina. 159 3.3. Semejanzas y diferencias entre V.I. Warshawski y los tradicionales hard-boiled detectives. La inmunidad de una detective femenina frente al predominio masculino. 172 3.4. Semejanzas con su Creadora o “Madre Literaria” Sara Paretsky. 182 3.5. Stephanie Plum: La Bounty Hunter a la caza del dinero. 199 CAPÍTULO 4 La tríada de las lesbian sleuths o detectives lesbianas: Kate Delafield, Lauren Laureano y Katie Martinelli. 211 4.1. La pionera Kate Delafield en una ciudad de aficionados al crimen 215 4.2. Todo pertenece a Lauren Laureano 225 4.3. El Trabajo Nocturno de Katie Martinelli 243 Conclusiones 255 Bibliografía 265 Filmografía 273 Episodios de series TV y Videoclips 275
9 Introducción genérica El objeto de nuestra tesis versa sobre una profesión inusual hasta hace apenas unas pocas décadas: las mujeres detectives tanto en lo que respecta a su presentación en el ámbito audiovisual como en el literario. Pretendemos esbozar un recorrido que parta de sus inicios para analizar a continuación el modo en el que estas representaciones han ido evolucionando a lo largo de los años. Finalmente, nos centraremos en modelos de mujeres detectives que han supuesto toda una reinvención de este género: Victoria Warshawski, Kinsey Millhone y Sharon McCone, la tríada de mujeres detectives ideadas, respectivamente, por Sara Paretsky, Sue Grafton y Marcia Muller, será objeto de un estudio más pormenorizado, dado que cada una de estas mujeres detectives, a su manera, ha revolucionado los cánones tradicionales del género noir. Es preciso, a fin de analizar adecuadamente en qué medida estas mujeres detectives desafían algunas de las normas básicas del género en su conjunto, proceder a un análisis comparativo entre los atributos que caracterizaban a los denominados hard-boiled dicks, es decir, los detectives masculinos clásicos, tipos duros que destacaban por moverse en una atmósfera de corrupción y total ausencia de valores morales, con sus calles oscuras y frías que resultan inhóspitas tanto para los detectives como para los ciudadanos que residen en ellas. Puede considerarse a Sam Spade, concebido por el autor estadounidense Dashiell Hammett, como uno de los pioneros de esta generación de hard-boiled dicks. Le siguen Philip Marlowe de Raymond Chandler, Mike Hammer, ideado por Mickey Spillane y Dick Tracy, del novelista gráfico Chester Gould. Los cuatro se revelan como iconos emblemáticos del género negro y la caracterización es muy similar en todos estos casos.
16 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 16 Figura 2. Ilustración mencionada por la crítica Sally Ledger, correspondiente al 15 de junio de 1895, donde claramente se muestra a las dos mujeres nuevas en posición autoritaria y fumando, lo que contrasta con la actitud pasiva del hombre que permanece en un discreto segundo plano y que demuestra total desinterés hacia la conversación que mantienen las mujeres en primer plano. De hecho, el texto que acompaña a la imagen es el siguiente: “You are not leaving us, Jack? Tea will be here directly” “Oh, I´m going for a cup of tea in the servant´s hall. I can´t get on without female society, you know!” A pesar de ser blanco de burlas y constantes críticas por parte tanto de hombres como de mujeres que habían encontrado arraigo en la ideología reaccionaria, aquel nuevo colectivo de mujeres libres e independientes fue el germen de la lucha por los derechos de las mujeres; veían en el matrimonio una simple operación comercial según la cual las mujeres casadas debían ser sometidas a los designios de sus maridos, los beneficiarios de este contrato. Las New Women alegaban, en contraposición, que las mujeres debían ejercer su libertad y vivir en pareja sin pasar por el sacramento matrimonial; incluso llegaban a contemplar la posibilidad de tener hijos como madres solteras, idea revolucionaria que encendió la mecha de la ira en los sectores más conservadores. Una de los iconos de este nuevo colectivo se personifica en Olive Schreiner, escritora sudafricana cuyas obras, The Story of an African Farm (1883) y Woman and Labour (1911), destacan por su tono abiertamente feminista. Olive Schreiner desvalorizó y rehusó la emblemática figura del “Ángel del Hogar”; tachándola de
17 Introducción genérica 17 parásito que vivía a costa del trabajo de otros. En concreto, el objeto de sus fuertes críticas se centraba en aquellas mujeres de alta posición social que residían en sus mansiones y cuyo único cometido era controlar a su personal de servicio doméstico a todas horas. En Woman of Labour (1911), considerado un manifiesto político y social en aquella época, Schreiner postula lo siguiente: So much is this case, that exactly in the earlier conditions of society and excessive and almost crushing amount of the most important physical labour generally devolved upon the female, so under modern civilised conditions among the wealthier and fully developed classes, an unduly excessive share of labour tends to devolve upon the male. That almost entirely modern condition, affecting brain and nervous system, and shortening the lives in modern civilised societies, which is vulgarly known as “overwork” or “nervous breakdown”, but is one evidence of the excessive share of mental toil devolving upon the modern male of the cultured classes, who, in addition to maintaining itself, has frequently dependent upon him a larger or smaller number of entirely parasitic females. But, whatever the result of the changes of modern civilisation may be with regard to the male, he certainly cannot complain that they have as a whole robbed of him as his fields of labour, diminished his share in the conduct of life, or reduced him to a condition of morbid inactivity. (Project Gutenberg 1911) En un somero recorrido histórico por las diversas etapas, la escritora se detiene en los cambios que tienen lugar tras cada fase relevante. Menciona el duro trabajo ejercido por los hombres, que se sienten en el deber de atender a mujeres “parasitarias”, una referencia obvia a los ángeles del hogar. En un tono inflexible, las acusa de reducir al hombre a un estado de inactividad mórbida y por tanto, de inutilidad. Olive Schreiner fue radicalmente rechazada por atacar directamente a un símbolo institucional de este tiempo2. 2 Entre ellos, aconsejaba a las mujeres que conocieran a sus futuros maridos antes del decisivo paso del matrimonio con el fin de evitar sorpresas desagradables tales como maltratos físicos y psicológicos, infidelidades o incluso propagación de enfermedades; estas “sorpresas” eran, desgraciadamente, más que frecuentes en la época y estaban además extendidas entre todos los segmentos, incluidos hombres supuestamente honorables que no obstante acudían a los servicios sexuales de las prostitutas, con el consiguiente contagio de enfermedades venéreas. Esto repercutía directamente en la salud tanto de cónyuges como de futuros infantes.
18 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 18 Mientras las New Women vivían sus vidas acorde con sus principios ideológicos, por desgracia varias de las denominadas ángeles del hogar no corrieron con la misma suerte y se vieron abocadas a una vida de privación de deseos. A pesar de que varias de estas mujeres se mostraban reacias a asumir este papel, fueron convencidas por sus parejas y sus familias para que contrajeran matrimonio y, como resultado, enfermaban gravemente aquejadas de serios problemas mentales, cuyas causas eran desconocidas en la época. Las New Women, por su parte, abanderaron una lucha en pro del reconocimiento de la capacidad de la mujer para ejercer su labor fuera del hogar en profesiones liberales como doctoras, abogadas y profesoras. Décadas más tarde, y gracias a los denodados esfuerzos de este colectivo de mujeres, se impulsaron nuevos derechos para la mujer dentro del matrimonio y nuevas oportunidades laborales, así como el derecho al voto. Curiosamente, varios colectivos de mujeres de posición elevada empezaron a liderar las nuevas corrientes feministas. Puede considerarse la década de los años veinte como un nuevo punto de inflexión gracias a notables conquistas de nuevos derechos para las mujeres, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos. Durante estos años empezó a forjarse la imagen de una mujer mucho más liberal, independiente y menos sujeta a restricciones de carácter moral. No hay que desdeñar la influencia que las teorías del psicoanálisis ejercieron sobre este colectivo de mujeres. Por su parte, una de las promotoras de la nueva ola feminista fue la autora francesa Simone de Beauvoir, con su polémica obra Le Deuxième Sexe. Traducida a varios idiomas, alcanzó una gran repercusión por el contenido revolucionario de muchas de sus ideas. En esta obra, todo un icono de la nueva ideología feminista, Beauvoir analiza sin tapujos el modo en el que otros han ido configurando la identidad de la mujer:
19 Introducción genérica 19 But we first ask: what is a woman? “Tota mulier in utero” says one, “woman is a womb.”But speaking of certain womenconnoisseurs declare that they are not women although they are equipped with a uterus like the rest. All agree in recognizing the fact that females exist in the human species; today as always they make up about one half of humanity. And yet we are told that femininity is in danger; we are exhorted to be women, remain women, become women. It would appear, then, that every female being is not necessarily a woman; to be so considered she must share in that mysterious and threatened reality known as femininity. Is this attribute something secreted by the ovaries? Or is it a Platonic essence, a product of the philosophic imagination? Is a rustling petticoat enough to bring it down to earth? Although some women try zealously to incarnate this essence, it is hardly patentable. It is frequently described in vague and dazzling terms that seem to have been borrowed from the vocabulary of the seers, and indeed in the times of St. Thomas it was considered an essence as certainly defined as the somniferous virtue of the poppy. (1982: XIX) Seguidora de la doctrina del existencialismo, heredada de su compañero, el filósofo Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir somete a un tercer grado la frase originaria del pensamiento patriarcal que valora a la mujer como un simple útero, una especie de contenedor encargado de albergar futuras vidas que serán puestas a su cuidado, ya que es ésta su competencia asignada como representante del sexo femenino. Como señala Simone de Beauvoir, el discurso tradicional sobre la identidad reduce a la mujer a una única función, la de ser útero. Por más que las mujeres no se sientan en absoluto identificadas con este discurso retrógrado, el patriarcado ha seguido ejerciendo toda su presión sobre ellas para que no dejen de ‘ser’ mujeres y de ‘actuar’ como tales, lo cual se traduce en ser más ‘femeninas’, reduciéndolas a meros receptáculos. La segunda ola feminista deriva de la lucha por los derechos civiles de 1960 en Estados Unidos. Además, es preciso añadir la revolución sexual y contracultural que ejerció un gran peso en esta década. De ser la aspiración única e irrenunciable de la mujer, el matrimonio pasa en muchos casos al terreno de lo meramente opcional. Además, las mujeres toman conciencia de la importancia de ejercer control sobre
20 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 20 su propio cuerpo mediante el empleo de anticonceptivos, lo cual genera nuevas controversias en los sectores más reaccionarios3. Esta perspectiva histórica es, así lo entendemos, imprescindible para poder abordar el análisis de la representación de las mujeres en su labor como detectives, una profesión considerada durante muchas décadas como irreconciliable con la condición de mujer. Para este trabajo de investigación, hemos recurrido a bases de datos, bibliografía y soportes diversos (libros, artículos, entrevistas, documentos gráficos, filmes, cómics, etc.) al objeto de entender mejor los patrones de representación de las mujeres detectives en la cultura audiovisual y literaria y el modo en el que estos patrones han ido evolucionando con el tiempo. Debemos señalar que la inmensidad del extenso espectro de autores y obras presentes concernientes a la detección femenina. De hecho, destacamos a la antigua profesora de universidad de Nueva York y detective Kate Fansler, concebida por la autora británica Amanda Cross (cuyo verdadero nombre era Carolyn Gold Helibrun) en obras como The Last Analysis (1964) y An Imperfect Spy (1995). Asimismo, destaca Helen Grace, la inspectora de policía del sur de Inglaterra, creada por el escritor británico M.J. Alridge en novelas como Eeny Meeny (2014) y Liar Liar publicada en el año 2015. A su vez, señalamos a Dex Parios, una joven y particular detective con una grave adicción al juego, participante en varios cómics bajo el título Stumptown escritos por Greg Rucka e ilustrados por Matthew Southworth, así como otras investigadoras de interés. No obstante, en esta tesis nos hemos concentrado en las más conocidas como las senior Miss Marple y otras, así como las girl sleuths Nancy Drew, Judy Bolton y Cherry 3 Afortunadamente, las mujeres de esta década tomaron conciencia de su propia salud y de sus limitaciones personales, en clara oposición a las mujeres victorianas, víctimas de varios fallecimientos tempranos a causa del número excesivo de abortos, y víctimas de la ideología imperante que les obligaba a dedicar su vida, y a sacrificarla si es preciso, al aumento de la familia.
21 Introducción genérica 21 Ames, con la adición de las bravado women o “mujeres valientes.” Posteriormente, hemos escogido a Victoria Iphigenia Warshawski, o lo que es lo mismo, V.I. Warshawski, de la escritora estadounidense Sara Paretsky, por la peculiar reinvención que realiza sobre el personaje, así como la aventurera caza recompensas Stephanie Plum creada por la autora estadounidense Janet Evanovich. Además, la razón de su elección también se debe al reflejo de sus aventuras en la gran pantalla con su consecuente repercusión mediática. Finalmente hemos añadido a las escritoras lesbianas por la readaptación y la novedad que suponen desde un punto de vista tanto literario como social. Nuestro punto de partida comienza con la novel of manners o “novela costumbrista” con las senior sleuths, denominación que usamos para referirnos a aquellas mujeres detectives ancianas y perspicaces. Destaca en este ámbito Miss Marple, la locuaz detective que fue creada por Agatha Christie, y cuyas aventuras serían años más tarde adaptadas a la televisión en formato de serie. En la época que oscila entre mediados del siglo XIX y XX las girl sleuths o “chicas detectives” cohabitaron con las senior sleuths, con lo que el repertorio de mujeres detectives se ve notablemente ampliado y resulta, por tanto, más difícil pensar en una única representación de la mujer detective. De este modo, el corpus bibliográfico se torna cada vez más extenso y variopinto.4 Años más tarde irrumpen en la escena las bravado women o “mujeres con coraje”; estos prototipos están claramente inspirados en las tramas y personajes del cine noir o negro del periodo que comprende desde los años 30 hasta los 50, un cine que se caracterizaba, entre otros rasgos, por su aura lúgubre, la desesperanza y falsos ideales; 4 Por ejemplo, señalamos a la mujer investigadora Aurelia Marcella, que junto a su hermano mellizo resuelven crímenes ambientados en Britania, el antiguo nombre que recibió Inglaterra tras la conquista de Roma en el año 43 d.C. Refleja el interés de su autora Jane Finnis por la cultura latina de la época. Sus originales aventuras son Shadows in the Night, A Bitter Chill, Buried Too Deep y Danger in the Wind. Además, destacamos el interesante estudio Old Sleuth´s Freaky Female Detectives (from the Dime Novels) de Garyn G. Roberts et al. (1990) ensayo que presenta los relatos de detectives primigenias tales como Lady Kate y Madge.
22 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 22 ante la más que evidente inhibición de las autoridades. En consecuencia, la corrupción se abre camino sin encontrar obstáculo alguno. Los personajes de este género muy pronto se harían enormemente populares gracias a las pulp magazines5, publicaciones orientadas a un público popular con el fin de favorecer el entretenimiento en una época turbulenta, heredera del Crack del 29. A esta lista de detectives se suma Dick Tracy, personaje arquetípico de las historias gráficas de Chester Gould, que empezaron a cobrar fuerza también en esta época. La presencia de los cómics supuso un cambio profundo en la concepción del formato y del contenido de las obras policíacas. Entre sus exponentes más notorios destaca Dashiell Hammett, autor de la compilación de historias de Dashiell Hammett reunidas bajo el título Secret Agent X-9 (1934); sus cómics plasman las azarosas aventuras de un hard guy o tipo duro con el nombre de Dexter, siempre alerta y solitario. Por otro lado, cabe destacar también en este apartado a las detectives Ruth y Velda, protagonistas de la colección de relatos de Mike Hammer en la serie The Dark City and Other Stories, publicada en una versión del año 1985; Ruth y Velda sobresalen por ser mujeres enérgicas, atrevidas y absolutamente independientes. Seguidamente, en los años 60, destacamos la figura de las mujeres espías como ejes conductores de muchas de las tramas: la letal Modesty Blaise, antigua criminal reformada en una bella e inteligente espía que trabaja conjuntamente con su ex marido, el mujeriego Willie Garvin; la rubia y sensual Honey West, creada por el matrimonio compuesto por los escritores Gloria y Forrest E. “Skip” Fickling bajo el pseudónimo “G. G. Fickling” en novelas de misterio tales como This Girl is for Hire (1950) y Kiss for a 5 Una de estas revistas fue Black Mask, ejemplar lanzado por Henry Louis Mencken (1880-1956) y el crítico teatral George Jean Nathan (1882-1958), de notable éxito cosechado desde su inicio, el 20 de abril de 1920. Reconocidos autores como Dashiell Hammett y Raymond Chandler y otros como Erle Stanley Garner, Paul Cain y Raoul F. Whitfield, entre otros escritores, publicaron sus entretenidas historias ambientadas en el género puramente noir. Contribuyeron a aliviar el generalizado estado de crisis provocado tras el desplome de la Bolsa.
23 Introducción genérica 23 Killer (1967) entre otras. Posteriormente, sus peripecias fueron llevadas a la televisión, definiéndose como la primera espía femenina oficial en dicho medio. Además de ella, destacamos a la pelirroja y atractiva Emma Peel de The Avengers (Los Vengadores). Al igual que Modesty Blaise, West comparte protagonismo con Sam Bolt, su fiel y valiente compañero de aventuras que recurre a la fuerza para atrapar a sus enemigos, así como a los disfraces y aparatos tecnológicos. Peel, al igual que West, también cuenta con la inestimable ayuda de John Steed, un refinado y elegante espía británico cuya indumentaria se basa en un traje en tono gris, con bombín y paraguas a juego. Para finalizar esta década de sensuales espías, hay que señalar también a April Dancer, interpretada por la actriz estadounidense Stephanie Powers, de The Girl from U.N.C.L.E (1966-1967), quien también irrumpió en el panorama de nuevas mujeres detectives aunque con menos fuerza que sus compañeras por sus carencias para la lucha cuerpo a cuerpo. Trabajaba en conjunto con su compañero Mark Slate (interpretado por Noel Harrison, hijo del actor de cine y teatro de origen británico Rex Harrison). Una nueva era da comienzo con las exuberantes Ángeles de Charlie, que dejan el Cuerpo de Policía de Los Ángeles para entrar a trabajar en una agencia de detectives. Las tres detectives destacan por su habilidad para competir en un mundo eminentemente masculino. No obstante, no hay que olvidar que estas mujeres hacían las funciones de ayudantes de, nada más y nada menos que dos jefes, Charlie Townsend (cuya presencia se hacía notar de forma recurrente a través de un aparato ubicado en la mesa del despacho) y John Bosley, la cabeza visible que, en el papel de subjefe, cumplía con las órdenes transmitidas por el primero. La novedad de la serie tanto en la estructura como en el contenido originó un brillante éxito, que se tradujo en cinco temporadas que se prolongaron hasta el año 1981. Asimismo, se realizó otra adaptación para la televisión que data del año 2011 y películas de gran éxito en los años 2000 y 2003,
24 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 24 respectivamente. A esta serie se le suma The Mod Squad, entre 1963 y 1978, con un trío étnico compuesto por una joven y atractiva mujer junto con un apuesto hombre de raza blanca, a quienes acompaña un atrevido afroamericano. Ellos son, respectivamente, Julie Barnes, Pete Cochran y Lincoln “Linc” Hayes, y fueron conocidos en España como “Patrulla Juvenil.” Temas muy en boga en la época, tales como la prostitución, el consumo de drogas y los abusos de todo tipo se expusieron con precisión y total naturalidad en esta serie que pretendía ser un fiel retrato de esta turbulenta época. En los años 70 se produjo un “boom” televisivo, con la irrupción de series de índole muy variada como Macmillan & Wife, Police Woman y Get Christie Love!; estas producciones se caracterizaban por sus elevadas dosis de entretenimiento dirigido a un público que ansiaba evadirse de conflictos políticos, como el escándalo del caso Watergate protagonizado por el presidente republicano Richard Nixon o la cruenta guerra del Vietnam que se saldaba a diario con cientos de bajas en el ejército de Estados Unidos. En los años 80 la serie Moonlighting, protagonizada por Bruce Willis y Cybill Shepherd en el periodo comprendido entre 1985 y 1988, marcó una nueva etapa dadas la notables dosis de comicidad que aliñaban las aventuras de esta pareja de detectives. Ambos actores interpretaban los papeles de David Addison y Maddie Hayes, ésta última gerente de la agencia de detectives Blue Moon (“Luna Azul”), un guiño al título de la serie. Ambientada en la estética de esta nueva década, mezcla glamour y corrupción a partes iguales, y con tintes de acción y comedia, la serie tenía todos los ingredientes para triunfar en la pequeña pantalla. El carácter alocado de David contrasta con el frío y realista de Maddie, quien ejerce el papel de jefa. A pesar de ser reacia a establecer relaciones personales, los ideólogos de la serie se esforzaron por resaltar su lado más sexy (en una de las escenas aparece semidesnuda en la cama). Los productores se aseguran así contar con el favor del público masculino, mientras que el atractivo y el sentido del
25 Introducción genérica 25 humor de su compañero hacía lo propio con la audiencia femenina. En esta década contamos además con un prototipo de mujer detective muy distinto al de Maddie Hayes: la pacífica y perspicaz anciana detective Jessica Fletcher, interpretada por la magistral Angela Lansbury, en Murder, She Wrote (Se ha escrito un crimen), serie de culto en España, con el estreno de varias temporadas que gozaron de una enorme popularidad. En el panorama literario, Victoria Warshawski, de la escritora norteamericana Sara Paretsky, logra triunfar con una mujer detective que es completamente atípica. Paretsky, nacida el 8 de junio de 1947 en Iowa, Kansas, en una familia relativamente acomodada, explora muchas de sus vivencias en su autobiografía Writing in an Age of Silence (2007) un título que evoca sus miedos personales y laborales y su lucha continua por no someterse al terror del silencio que amordazaba a muchas mujeres en esa época. Ganadora de la Diamond Dagger, premio máximo otorgado a los novelistas de misterio, Paretsky se ha consagrado como una de las exponentes principales de las novelas de misterio y detectivescas. Junto con Janet Evanovich y su bounty hunter o “caza recompensas” Stephanie Plum, emergen como dos autoras a las que se les debe reconocer el mérito de haber creado dos mujeres detectives de talla casi mítica, que logran subvertir los cánones más tradicionales del género y transformarlo por completo. Ambas, Victoria Warshawski y Stephanie Plum, ya han pasado por el matrimonio (con más pena que gloria), ambas están divorciadas y carecen de hijos. No obstante, sus fuertes personalidades les permiten desenvolverse de forma autónoma en una profesión arriesgada y plagada de prejuicios sexistas. El género policiaco experimenta también una notable renovación con la introducción de las detectives lesbianas o lesbian sleuths. Estas mujeres valientes y decididas, creadas en muchos casos por autoras que comparten su misma orientación sexual, han logrado llevar las fronteras del género más allá de sus límites sospechados. Entre las que lideran
32 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 32 se aprecia, se fija en la ausencia de colonia con su término en francés eau de Cologne insertado en el cuerpo del texto. Como resultado, podemos deducir que Butterworth es una anciana culta con un notable dominio del idioma francés. Asimismo, la anciana detective participa activamente en el proceso de investigación y procede en todo momento de forma muy meticulosa a la hora de recabar cuantas pruebas puedan servirle de ayuda en su investigación; su meticulosidad y orden se pueden observar en los más pequeños detalles, tales como el sumo cuidado con en el que deposita un cojín sobre una silla. Así, Green se convierte en la predecesora que sienta las bases para dar forma a las private eyes ancianas que surgirán posteriormente según Maio: Anna Katherine Green´s Miss Amelia Butterworth was the prototype spinster sleuth, a tough-minded and sharp-tongued maiden lady who liked nothing better than to compete with (and later assist) Green´s first detective, the elderly Ebenezer Gryce, in tracking male factors. But, unlike Gryce, Miss Butterworth was never paid for her detective work. (1987: 14) Amelia Butterworth es una mujer ‘solterona’, un rasgo común a estas senior sleuths, de intelecto agudo y carácter locuaz. Su olfato detectivesco está a la par del de su compañero, el anciano Ebenezer Gryce, a cuyo servicio pone todo su intelecto en aras de resolver los casos más complicados. A diferencia de su compañero detective, Butterworth nunca obtuvo remuneración alguna por su trabajo. No obstante, Butterworth sería la protagonista de otras muchas aventuras y fuente de inspiración para futuras mujeres detectives, dígase Jane Marple, de Agatha Christie, o Miss Silver, de Patricia Wentworth.
33 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 33 Figura 1.1. (izqda.) Portada del libro de Anna Katharine Green que incluye los misterios de su peculiar detective, Amelia Butterworth. Figura 1.2. (dcha.) Portada del libro que recoge las aventuras de Ebenezer Gryce. Es característica su postura de sumisión y cortejo a una bella dama en un jardín de corte idílico. Se ponen de manifiesto los rasgos del estilo formal del género detectivesco, con ambientes agradables y aparentemente tranquilos. Preferentemente se recurrían a mansiones rurales y los personajes estaban conectados con la clase alta, tal y como se aprecia bien en la ilustración del ejemplar. En “Murder and Manners: The Formal Detective Novel”, George Grella identifica algunas características dignas de ser destacadas en la novela detectivesca de corte formal. Según esta autora, el misterio a resolver ocupa un lugar protagonista en este tipo de novelas de corte formal ambientadas en un entorno romántico y aparentemente inofensivo: Most readers and writers of detective fiction claim that the central puzzle provides the form´s chief appeal. Every reasoning man, they say, enjoys matching his intellect against the detective´s, and will quite happily suspend his disbelief in order to play the game of wits. Accordingly, detective novelists have drawn up regulations for their craft forbidding unsportsmanlike conduct of any kind; all relevant facts must be revealed to the reader and, though misdirection is allowed, fair play must be observed at all times. Adherents of the puzzle theory assume that the average reader conscientiously catalogues the alibis, checks the timetables, sifts through the clues, and concludes with the
34 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 34 detective that only one person could have caught the 4:17 from Stoke Pogis in time to put the cyanide in the crumpets, maladjust the hands of the grandfather clock, incriminate the nice young gentleman who quite innocently left a 12EEE footprint in the rose garden, and arrive home just in time for high tea. That person is the murderer, no matter how guiltless he may have seemed. (1976: 38) En otras palabras, la novela de este tipo se caracteriza por la sofisticación, tanto en los personajes como en los escenarios del crimen. El acto delictivo es planificado con precisión y frialdad. En este caso, destacamos el veneno, orientado a prolongar el sufrimiento de sus víctimas. En concreto, el cianuro (cyanide) y el arsénico (arsenic) son los más utilizados por su gran poder de penetración y su ausencia de restos, hecho que complica sobremanera la identificación del asesino. En The Leavenworth Case (1898), la escritora Anna Katharine Green da vida al detective Ebenezer Gryce; cabe destacar que, al igual que la detective Amelia Butterworth, Gryce también recurre a la narración de los hechos en primera persona. En concreto en una de sus aventuras expone lo siguiente: But once seated with it, we soon discovered that all intercourse upon a subject was impossible. Employing the time, therefore, in running over in my mind what I knew about Mr. Leavenworth, I found that my knowledge was limited to the bare fact of being a retired merchant of great wealth and fine social position who, in default of possessing children of his own, has taken into his home two nieces, one of whom had already been declared his heiress. To be sure, I had heard Mr. Veeley talk about his eccentricities, giving as an instance this very fact his making a will in favor of one niece to the utter exclusion of the other; but of his habits of his life and connection with the world at large I knew little or nothing. (Green: 2015) Gryce presenta sus reflexiones e impresiones sobre el señor Leavenworth, reconociendo que no conoce todo sobre el personaje. Al plasmar sus propias limitaciones, no se refleja como el típico literary god o “dios literario”, al contrario que otras figuras clásicas del género como Charles Auguste Dupin o Sherlock Holmes. Por ejemplo, en
35 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 35 The Murders in Rue Morgue (1841) Edgar Allan Poe introduce a Dupin bajo esta premisa: At such times I could not help remarking and admiring (although from his rich ideality I had been prepared to expect it) a peculiar analytic ability in Dupin. He seemed, too, to take an eager delight in its exerciseif not exactly in its displayand did not hesitate to confess the pleasure thus derived. He boasted to me, with a low chuckling laugh, that most men, in respect to himself, wore windows in their bosoms, and was wont to follow up such assertions by direct and very startling proofs of his intimate knowledge of my own. His manner at these moments was frigid and abstract; his eyes were vacant in expression; while his voice, usually a rich tenor, rose into a treble which would have sounded petulantly but for the deliberateness and entire distinctness of the enunciation. (Poe 2015) En esta escena, el narrador es el propio asistente del popular armchair detective o “detective de sillón”, esta denominación se hizo muy popular por la tendencia del investigador a solucionar los casos sentado en su sillón y recurriendo exclusivamente a la lógica razonada y precisa en detrimento de la acción. Dupin destaca por su raciocinio e inteligencia, lo que le convierte en una especie de dios a ojos del personaje que cuenta la historia. De forma análoga, en A Study in Scarlet (1981), Sherlock Holmes también despierta el interés de su ayudante, el pacífico doctor James Watson, en su primer encuentro orquestado por el joven Stamford: “Dr. Watson, Mr. Sherlock Holmes,” said Stamford, introducing us. “How are you?” he said cordially, gripping my hand with a strength for which I should hardly have given him credit. “You have been in Afghanistan, I perceive?” “How on earth did you know that?” I asked in astonishment. “Never mind,” said he, chuckling to himself. “The question now is about haemoglobin. No doubt you see the significance of this discovery of mine?” “It is interesting, chemically, no doubt”, I answered, “but practically__” “Why, man, it is the most practical medico-legal discovery for years. Don´t you see that it gives us an infallible test for blood stains? Come over here now!” He seized me by the coat-sleeve in his eagerness, and drew me over to the table at which he had been working. “Let us have some fresh blood,” he said, digging a long bodkin into his finger, and drawing off the resulting drop of blood in a chemical pipette. “Now, I add this small quantity of blood to a litre of pure water. The proportion of blood cannot be more than one in a million. I have no doubt, however, that we shall be able to obtain the characteristic reaction.” As he spoke, he threw into the vessel a few white
36 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 36 crystals, and then added some drops of a transparent fluid. In an instant the contents asummed a dull mahogany colour, and a brownish dust was precipitated to the bottom of the glass jar. “Ha, ha! He cried, clapping his hands, and looking as delighted as a child with a new toy. “What do you think of that?” “It seems to be a very delicate test,” I remarked. (Doyle 1981:17-8) A primera vista se observan notables disimilitudes entre Dupin y Holmes. Mientras el primero encarna a un símbolo literario perfecto, el segundo se asemeja a un ser humano por su cercanía al narrador y al lector, lo que se manifiesta en su carácter extrovertido y su efusividad en el experimento químico, apostando por la química como ciencia práctica. No obstante, sus extraordinarias deducciones lo elevan a otro nivel, un tanto alejado de las personas corrientes. Prueba de ello es un juego mental extraído de la misma novela, juego en el cual tanto el narrador como el lector toman parte: “It seemed to me that my sudden appearance might shake his nerves and lead him tosay something unguarded. The boots voluneteered to show me the room: it was on the second floor, and there was a small corridor leading up to it. The boots pointed out the door to me, and was about to go downstairs again when I saw something that made me feel sickish, in spite of my twenty years´ experience. From under the door there curled a little red ribbon of blood, which had meandered across the passage and formed a little pool along the skirting at the other side. I gave a cry, which brought the books back. He nearly fainted when he saw it. The door was locked on the inside, but we put our shoulders to it, and knocked it it. The window of the room was open, and beside the window, all huddled up, lay the body of a man in his nightdress. He was quite dead, and had been for some time, for his limbs were rigid and cold. When we turned him over, the boots recognized him at once as being the same gentleman who had engaged the room under the name of Joseph Stangerson. The cause of death was a deep stab in the left side, which must have penetrated the heart. And now comes the strangest part of the affair. What do you suppose was above the murdered man?” (Doyle 1981: 47) En esta escena hace alusión a un cruel asesinato del que fue víctima Joseph Stangerson, identificado por sus botas. Sin embargo, todavía queda una duda en el aire que debe disiparse para la correcta solución del caso; se trata de la pregunta que el detective formula,“What do you suppose was above the murdered man?” (mi énfasis), y por medio de la
37 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 37 cual plantea una especie de juego entre el narrador y el lector que alcanza unos tintes de reto al objeto de ayudar a esclarecer el caso desde una perspectiva colectiva. Por todas estas virtudes, Holmes se consolida como un paradigma de erudición y firmeza. Se infiere que solo el trabajo que desempeñaban los hombres, a diferencia del que realizaban las mujeres, era digno de retribución económica. A pesar de los obstáculos existentes, Kathi Maio destaca un nutrido grupo de detectives femeninas creadas por un amplio elenco de autoras, abarcando desde la joven Violet Strange de Green y otras de notable interés: Professional women detectives did exist before the Golden Age of Christie and SayersAnna Katharine Green´s Violet Strange, C. (atherine) L. (ouisa), Pirkis´ austere yet highly skilled Loveday Brooke, Baroness Orczy´s Lady Molly of Scotland Yard. Yet none of these women worked for themselves, and none were tough or physically modern standards, or even in comparison to some of the great female Villains created by L.T. (Elizabeth Thomasina) Meade and others. (Maio 1987: 14) Tal y como Kathi Maio señala, la presencia de mujeres detectives, a pesar de los muchos inconvenientes, es relativamente abundante; entre ellas destacan, por ejemplo, Catherine Louisa Pirkis y su private eye Loveday Brooke; Brooke participó en una vasta colección de relatos, entre ellos Disappeared from Her Home (1877) y A World of Her Own (1878), entre otros. Sagaz detective de treinta años y de elevada posición social, Brooke pasó a desempeñar un puesto como secretaria junto con su jefe Ebenezer Gryce tras sufrir un serio revés económico, produciéndose así un crossover literario con el conocido personaje Ebenezer Gryce, de Anna Katharine Green. Este fenómeno ocurre en la historia “The Black Bag Left on a Door-Step”, la primera de las historias que forman parte de la compilación The Experiences of Loveday Brooke, Lady Detective: “IT’S a big thing,” said Loveday Brooke, addressing Ebenezer Dyer, chief of the well-known detective agency in Lynch Court, Fleet Street; “Lady Cathrow has lost £30,000 worth of jewellery, if the newspaper accounts are to be trusted.” “They are fairly accurate this time. The robbery differs
38 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 38 in few respects from the usual run of country-house robberies. The time chosen, of course, was the dinner-hour, when the family and guests were at table and the servants not on duty were amusing themselves in their own quarters. The fact of its being Christmas Eve would also of necessity add to the business and consequent distraction of the household. The entry to the house, however, in this case was not effected in the usual manner by a ladder to the dressing-room window, but through the window of a room on the ground floor–a small room with one window and two doors, one of which opens into the hall, and the other into a passage that leads by the back stairs to the bedroom floor. It is used, I believe, as a sort of hat and coat room by the gentlemen of the house.” (Pirkis: 2015) Brooke comunica a su jefe Ebenezer Gryce la noticia del robo de unas joyas valoradas por un importe de treinta mil libras esterlinas. Gryce destaca por sus particulares dotes de deducción. En este sentido, dichas habilidades son elevadas y muy detalladas, equivalentes a las capacidades de Dupin y Holmes. Sin embargo, como mencionamos previamente, Gryce es más próximo a un ser de carne y hueso al reconocer sus lagunas mentales sobre el señor Leavenworth. Aparte de la citada aventura, Loveday Brooke y Ebenezer Gryce también toman parte en “The Murder at Troyte´s Hill”, “The Redhill Sisterhood”, “A Princess´s Vengeance” y “Drawn Daggers”, entre otras.
39 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 39 Figura 1.3. Portada del audiolibro de Anna Katharine Green, en el cual se compilan los relatos de Violet Strange o “Violeta La Extraña”, la primera girl sleuth o chica detective de su era. Figura 1.4. Loveday Brooke, creada por Louisa Pirkis, ejerciendo su puesto como secretaria de Ebenezer Gryce de Anna Katharine Green en una ilustración del relato “The Black Bag Left on a Door-Step”, escrito por Pirkis. En este sentido, se produce un overcrossing literario, con lo cual los personajes se aproximan y adquieren el rango de personas reales.
40 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 40 Otra de las sleuths citada por Kathi Maio es Lady Molly, perteneciente al prestigioso Cuerpo de Policía londinense Scotland Yard, y creada por la Baronesa de Orczy. La razón de la inclusión de esta detective por parte de Katy Maio obedece a los rasgos de modernidad introducida por esta escritora húngara, aunque nacida en Gran Bretaña, que nos presenta un retrato de la detective femenina que anteponía la inteligencia a otros medios. Por ejemplo, Molly realiza entrevistas muy pormenorizadas a los personajes implicados en sus misiones. La Baronesa Emma Orczy fue la artífice de dos importantes detectives que supusieron un punto de inflexión en el campo literario detectivesco. Uno de ellos es un hombre anciano desprovisto de nombre. En los diferentes relatos cortos que componen The Old Man in the Corner, Orczy retrata a un armchair detective que sobresale por su capacidad para analizar y solucionar los crímenes desde su sillón en el Londres de principios del siglo veinte. Los entornos en los que este detective se desenvuelve son muy cotidianos, tales como una sala de té, acompañado, en varias ocasiones, de una periodista, la narradora de sus historias. Sustentado en parte en la popularidad de detectives consagrados como Charles Dupin y Sherlock Holmes, el personaje de Orczy emerge como un detective de indudable talento. No obstante, el motivo por el cual se omite el nombre de este investigador es muy significativo. En la obra se observan varios matices que otorgan un nuevo sentido a las típicas novelas de misterio. Justo en la historia inicial de este compendio, “The Fenchurch Street Mystery”, Orczy hace la siguiente presentación, que obedece a los patrones de una obra dramática:
41 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 41 DRAMATIS PERSONAE THE MAN who tells the story. THE LADY JOURNALIST who listens to it. WILLIAM KERSHAW (the supposed victim.) HIS WIFE FRANCIS SMETHURST (the suspected murderer) KARL MÜLLER (friend of Kershaw). The man in the corner pushed aside his glass, and leant across the table. “Mysteries!” he commented. “There is no such thing as a mystery in connection with any crime, provided intelligence is brought to bear upon its investigation.” Astonished I looked over the top of my newspaper at him. Had I been commenting audibly upon the article which was interesting me so much? I cannot say; certain it is that the man over there had spoken over direct answer to my thoughts. His appearance, in any case, was sufficient to tickle my fancy. I don´t think I had ever seen anyone so pale, so thin, with funny light-coloured hair, brushed very smoothly across the top of a very obviously bald crown. I smiled indulgently at him. He looked so timid and nervous as he fidgeted incessantly with a piece of string; his long, lean and trembling fingers trying and untying it into knots of wonderful and complicated proportions. (Orczy 2005: 1) En efecto, la periodista se encuentra realizando una actividad normalmente atribuida a los hombres, ya que está leyendo el periódico, hecho poco común entre las mujeres de la época. Destaca la conexión telepática entre la periodista y el investigador privado: “I cannot say; certain it is that the man over there had spoken over direct answer to my thoughts”. Luego ella esboza un cuidado retrato del anciano aludiendo a su carácter cómico (equivalente a la comicidad evocada por Hercule Poirot de Agatha Christie). La cualidad más impactante para el lector es, sin duda, la palidez evidente del personaje por su retiro en las sombras (similar a Charles Auguste Dupin), así como su personalidad tímida, todos ellos rasgos comúnmente asignados a los armchair detectives o “detectives de sillón”. Con respecto a Dupin, mencionamos un pasaje de “The Murders in the Rue Morgue”, la primera historia de Edgar Allan Poe extraída de C. Auguste Dupin: The Trilogy (2015):
48 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 48 imagen angelical que transmite8. La señora Marple personifica la antítesis de la señora Ruth Van Rydock, su amiga y mujer de clase acomodada que encarna los valores tradicionales y recurre al meticuloso cuidado de su aspecto físico en un intento por conseguir ideales de juventud y belleza eternos. Figura 1.6. Ilustración de Gilbert Wilkinson de Miss Marple en la famosa revista The Royal Magazine correspondiente al mes de diciembre del año 1927. En esta historia, se aprecia un constante flujo de diálogos en los cuales Marple intenta obtener información mediante varias preguntas realizadas a los participantes del caso. En From Poe to Auster: Literary Experimentation in the Detective Story Genre, Kelly C. Connelly postula lo siguiente: Perhaps the figure most readily identified with the traditions of the British detective novel is Agatha Christie. Although Christie seems like a standard bearer for all that is conventional and, at times, clichéd, about detective 8 Debido a su género y a su edad, la anciana se aprovecha de sus cualidades para convertirse en la confidente de las cuitas de aquellos que depositan en ella sus secretos más ocultos.
49 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 49 fiction, her novels followed in the tradition of Poe, Collins, Chesterton, and Sayers in suggesting future paths for more experimental detective novelists. While Christie´s novels stayed largely within the boundaries of detective fiction, the best of her novels simultaneously displayed the spirit of literary experimentation. (2009: 92) De acuerdo con esta teoría, Agatha Christie es una experta en beneficiarse de nuevas estrategias a la hora de moldear sus personajes y tramas. Así, la novelista británica sugiere futuros caminos que serán aplicados por autores posteriores en el diseño de sus obras. Por ejemplo, en su obra Marple expone una brillante deducción: ‘I wouldn’t call it a premonition. It was founded on factthese things usually are, though one doesn´t always recognize it at the time. She was wearing her Sunday hat the wrong way around. Very significant, really, because Grace Lamble was a most precise woman not at all vague or absent-minded - and the circumstances under which she would not notice which way her hat was put on to go to church were really extremely limited. Her father, you see, had thrown a marble paperweight at her and it had shattered the lookingglass. She had caught up her hat, put it on, and hurried out of the house. Anxious to keep up appearances and for the servants not to hear anything. She put down these actions, you see, to “dear Papa’s Naval temper,” she didn’t realize that his mind was definitely unhinged. Though she ought to have realized it clearly enough. He was always complaining to her of being spied upon and of enemiesall the usual symptoms, in fact. (1952: 19) Como se señala, su capacidad para razonar sienta las bases de las futuras habilidades de deducción que debieran heredar otras detectives. Por ejemplo, Goldie Schulz de The Cereal Murders (2010) intercambia información con sus amigas con el objeto de ampliar sus datos: “Tell me about MacGuire´s, the headmaster´s son and his trouble.” Arch shrugged noncommittally. “Well, he´s kind of a goodoff. I mean, with a dad like that, can you blame him if he´s a weird? I don´t think he´s allowed to drive anymore. Listen, Mom, people aren´t saying very nice things about Keith today. Like he deserved to die or something. “Who´s saying that the Marenskys?”
50 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 50 “Oh, I guess. Them and other people.” Another shrug. Arch, like Julian, wouldn´t tattle if his life depended on it. “I´m telling you, Keith was a great guy. Even though he was a senior, he would talk to you. Most seniors just ignore you.” Arch reached for another cake. (2010: 54) Aplicando la técnica de Agatha Christie y de otros autores conocidos de la Golden Age, Diane Mott Davidson crea una detective cuyo mérito reside en beneficiarse de conversaciones con sus semejantes con el objeto de extraer más información. En oposición a Miss Marple, Schulz no se erige como la detective omnisciente que conoce todo sobre personajes y sus acciones, sino que infiere el conocimiento de los hechos mediante terceras personas. La autora Kelly Connelly en su tesis señala otra de las peculiaridades de la escritora anglosajona Agatha Christie: In the remainder of Christie´s Miss Marple novels, Miss Marple is at times called in by a friend to solve a difficult mystery and at other times just happens to be on the site where a murder is committed. However, the process she follows defines her as not just an accidental detective, but an amateur sleuth as well. Like Auguste Dupin, with his knowledge of orangutan fur and sailor´s knots, Miss Marple uses her specialized knowledge to solve the crimes with which she is confronted. (2009: 97) Connelly pone de manifiesto un símil evidente entre Miss Marple y otro de los investigadores privados más arquetípicos del género policiaco: Auguste Dupin de Edgar Allan Poe, puesto que ambos poseen conocimientos especializados sobre los temas a tratar. Por ejemplo, Dupin propone lo siguiente sobre la teoría del conocimiento abstracto en su totalidad: “We must not judge of the means,” said Dupin, “by this shell of an examination. The Parisian police, so much extolled for acumen, are cunning, but no more. There is no method in their proceedings, beyond the method of the moment. They make a vast parade of measures; but, not unfrequently, these are so ill-adapted to the objects proposed, as to put us in mind of Monsieur Jourdain’s calling for his robe-de-chambre−pour mieux entendre la musique. The results attained by them are not unfrequently
51 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 51 surprising, but, for the most part, are brought about by simple diligence and activity. When these qualities are unavailing, their schemes fail. Vidocq, for example, was a good guesser, and a persevering man. But, without educated thought, he erred continually by the very intensity of his investigations. He impaired his Vision by holding the object too close. He might see, perhaps, one or two points with unusual clearness, but in so doing he, necessarily, lost sight of the matter as a whole.” (Poe 2015) El método válido es el científico y riguroso; se rehúsan tajantemente las pesquisas específicas y escuetas de las autoridades policiales. Se produce una conexión obvia con la realidad a través de su alusión a François Eugène Vidocq, un famoso malhechor oriundo de París que abandonó su trabajo para pasar a ocupar el puesto de jefe en el Departamento de Investigación Criminal de la ciudad. A pesar de ser calificado como óptimo investigador y de natural muy insistente, no le profesa admiración por no ser capaz de valorar todas las evidencias en su conjunto. Por su parte, James Watson destaca las cualidades de Sherlock Holmes en una ficha detallada en A Study in Scarlet (1981): Sherlock Holmeshis limits 1. Knowledge of Literature.- Nil. 2. “ “ Philosophy.- Nil. 3. “ “ Astronomy.- Nil. 4. “ “ Politics.- Feeble. 5. “ “ Botany.- Variable. Well up in belladona, opium and poisons generally. Knows nothing of practical gardening. 6. Knowledge of Geology.- Practical, but limited. Tells at a glance different soils from each other. After walks has shown me splashes upon his trousers, and told me by their colour and consistence in what part of London he had received them. 7. Knowledge of Chemistry.- _ Profound. 8. “ “ Anatomy.- Accurate, but unsystematic. 9. “ “ Sensational Literature.- Inmense. He appears to know every detail of every horror perpetrated in the century. 10. Plays the violin well. 11. Is an expert singlestick player, boxer, and swordsman. 12. Has a good practical knowledge of British law. (Doyle 1981: 21-22)
52 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 52 Destaca el desconocimiento del detective en ciencias destacadas tales como la Literatura, Filosofía y Astronomía, así como la Política. En cambio, sí posee un conocimiento relativo sobre botánica en lo que concierne a plantas utilizadas como drogas, tales como la belladona y el opio, así como su noción sobre los venenos, aunque desconoce las aplicaciones prácticas de la jardinería. Asimismo, en relación a la Geología, es capaz de reconocer diferentes tipos de tierra según su color y consistencia. Además, posee una noción profunda sobre la Química así como la literatura sensacionalista, pues para él es muy relevante conocer todos los detalles más escabrosos de los crímenes acontencidas en el país, algo que entra en evidente contradicción con su condición de gentleman de porte sofisticado. A esto se le suma su aptitud a la hora de tocar el violín, la lucha con el palo de madera y la espada, así como su habilidad para boxear. Además, es un personaje ducho en la ley británica. Sin embargo, sus carencias formativas en torno a Literatura, Astronomía y Política sorprenden al lector ya que son conocimientos esenciales inherentes a la profesión de detective, pero para Holmes no son fundamentales y, por tanto, los descarta de su catálogo. De modo análogo, Connelly señala más virtudes a destacar en la popular detective Miss Marple de Agatha Christie, reseñando algunas cualidades fundamentales en el desarrollo de su trabajo: Miss Marple focuses on morality and psychology rather than on physical evidence in making most of her deductions. Miss Marple uses parallels to village life, which often seem quite insane to official investigators, to reveal patterns in human behavior that allow for identification of the criminal. […] Miss Marple´s careful observation, her ability to make logical deductions from what she has observed, and her withholding of any theory until she has definite knowledge, mark her as an amateur sleuth in the tradition of Sherlock Holmes and Auguste Dupin. (Connelly 2009: 97)
53 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 53 De acuerdo con la autora, Marple valora especialmente la moralidad y la psicología, y no tanto la evidencia física, a la hora de realizar la mayoría de sus deducciones. En este caso, la vida rural le ayuda a descubrir patrones en el comportamiento humano, facilitando así la correcta identificación del criminal. Una vez más, su meticulosidad y sus brillantes deducciones la equiparan a los legendarios Dupin y Holmes. De hecho, Marple, Dupin y Holmes se fijan continuamente en detalles que normalmente pasan desapercibidos a los demás, lo que les otorga una especie de poder sobrehumano que les permite superar cualquier dificultad. No se trata de meras cualidades, sino que ambos son beneficiarios de una inteligencia superior a la del resto de los mortales, lo que les permite razonar con aplomo hasta acertar con la verdadera identidad del culpable (o culpables) del delito. En su artículo “Murder and Manners: The Formal Detective Novel”, George Grella traza un paralelismo entre uno de los emblemáticos personajes de Agatha Christie, el elegante investigador belga Hercule Poirot y la refinada señora Miss Marple: In Poirot individuality of utterance becomes a rather tiresome difficulty with England idioms; his major eccentricity is an overweening faith in his “Little gray cells.” His short stature, pomposity, avuncular goodness, and his foreign, otherworldly air, place him with the kindly elves of the fairytale, as well as with Puck and Ariel. (Miss Christie´s elderly spinster detective, Miss Jane Marple, is a kind of universal aunt or fairy godmother, a female Poirot.) (1976: 46) Tal y como Grella recalca, aunque existen distinciones notables entre ellos, ambos comparten algunos trazos comunes. Poirot es similar a Puck (o Robin Goodfellow), el espíritu juguetón en A Midsummer Night´s Dream (El Sueño de una Noche de Verano) de Shakespeare, por su aspecto inteligente y cómico. Puck es el equivalente a un duende (goblin) o elfo de naturaleza traviesa que protege a Oberón (Oberon), el rey de los duendes. Su pasatiempo es el de gastar bromas y al mismo tiempo, unir a las parejas. Por ejemplo, se transforma en el nexo de unión entre Oberón y Titania, la
54 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 54 reina de las hadas. Según sostiene Harold Bloom en su ensayo sobre A Midsummer´s Night Dream, este inquieto duende encarna fuerzas al unísono poderosas y caprichosas: Puck´s description of himself to the fairy and the audience introduces a vivid set of sketches of peasant life and of folk beliefs. […] In addition, his speech returns to the theme of the dialectic of control. It shows the impotence of willfulness, such as that which Egeus reveals in his assertion of parental control or that which is shown through Hermia´s stubborn determination to follow her heart rather than submit to her father´s will. Their wills are rendered ineffective by more powerful, capricious forces, which are embodied by Puck. Those forces are independent of them, yet they nevertheless influence them. (2008: 21) Según Bloom, Puck, dada su naturaleza cómica y caprichosa, desordena el orden natural. Sin embargo, Hercule Poirot simboliza todo lo contrario, aunque advirtiéndose su aspecto cómico en su baja estatura, su espeso bigote y su sombrero, que recuerda al de un explorador victoriano. En The Labours of Hercules (1947), en lo que resulta ser un notorio guiño a los doce duros trabajos desempeñados por el semidiós Hércules de la mitología grecolatina9, la autora juega con la ironía mediante esta escena ubicada en el prólogo: ‘Thinking of an imaginary conversation. Your mother and the late Mrs Holmes, sitting sewing little garments or knitting: “Achille, Hercule, Sherlock, Mycroft…”’ Poirot failed to share his friend´s amusement. ‘What I understand you to mean is, that in physical appearance I do not resemble a Hercules?’ Dr Burton´s eyes swept over Hercule Poirot, over his small neat person attired in striped trousers, correct black jacket and natty bow tie, swept up from his patent leather shoes to his egg-shaped head and the immense moustache that adorned his upper lip. ‘Frankly, Poirot,’ said Mr Burton. ‘You don´t! I gather,’ he added, ‘that you´ve never had much time to study the Classics?’ ‘That is so.’ (Bloom 2010) 9 Estos doce trabajos desempeñados por Hércules (o Heracles) se caracterizaban precisamente por su suma complejidad que derivaba en la muerte segura. Por ejemplo, debía matar al león de Nemea, una fiera muy peligrosa que había provocado estragos por sus engaños a los soldados al transformarse en mujer que fingía dolor para posteriormente matarlos. Otro de los trabajos era el de matar a la temible hidra, e incluso acabar con los fieros pájaros del Estínfalo, crueles devoradores de hombres.
55 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 55 En una conversación con su amigo, el Doctor Burton, Poirot pretende aspirar a la comparación con el robusto Hércules, pese a no coincidir con él en ninguno de sus atributos. La autora esboza un retrato caricaturesco de él, recurriendo al humor como recurso estilístico muy patente en el fragmento. Miss Jane Marple, por su parte, es identificada con una tía universal o hada madrina, una suerte de Poirot femenina. El éxito alcanzado por este personaje fue muy notable. De hecho, sus relatos fueron pronto adaptados a la televisión. La conocida actriz británica Gracie Fields fue la pionera con un episodio de Goodyear TV Playhouse, en 1956, basado en A Murder is Announced, la novela de Agatha Christie que data del año 1950. A su vez, la actriz americana Helen Hayes la encarnó en A Caribbean Mystery (1983) y Murders with Mirrors (1985). Al contrario que su retrato inicial, no exento de cierta sobriedad, Helen Hayes mostraba un carácter mucho más optimista. Desde los años 1984 hasta 1992, la aclamada cadena BBC adaptó todas las novelas originales de la detective con Miss Marple. La actriz inglesa Joan Hickson (su verdadero nombre era Joan Bogle Hickson) dio vida al personaje, además de aportar la voz que narraba las historias de la audaz anciana en audiolibros. Hickson fue la cara visible de la popular detective, interpretándola de forma magistral en aventuras tales como The Body in the Library (1984), The Moving Finger (1985) y The Murder at the Vicarage (1986) entre otras. Sus magistrales interpretaciones de la popular detective fueron merecedoras de una nominación al prestigioso premio BAFTA, por Sleeping Murder (1987) y Nemesis en el mismo año, y de otra candidatura posterior al BAFTA por The Mirror Crack´d from Side to Side (1992).
56 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 56 Figura 1.7. La actriz Joan Hickson adquirió la popularidad gracias a su inolvidable trabajo en la serie. Tal y como se aprecia en la fotografía, personifica a la investigadora de forma sublime. Las dos últimas actrices que se encargaron de encarnar las hazañas de Marple fueron Geraldine McEwan y Julia McKenzie. McEwan empezó en 2004 con una serie de adaptaciones emitidas por la cadena ITV y trabajó en las tres primeras series, mientras que McKenzie tomó el relevo en la cuarta temporada. A medida que van estrenándose nuevos episodios se van desvelando nuevos datos sobre la identidad de Miss Maple. En la serie interpretada por Geraldine McEwan se desvela que tuvo un affaire con un soldado casado llamado Captain Ainsworth, abatido en la Primera Guerra Mundial en diciembre del año 1915. Además, en A Murder is Announced se menciona que Miss Marple trabajó como enfermera en la Segunda Guerra Mundial. Algunos de los títulos a destacar son los siguientes: The Moving Finger y The Sittaford Mystery (2006), At Bertram´s Hotel y Ordeal by Innocence (2007), Towards Zero (2008), Why Didn´t They Ask Evans? (2009), The Pale Horse (2010) y Endless Night (2013). Para finalizar con las ancianas detectives, corresponde mencionar a Miss Maud Silver, cuya madre literaria fue la autora inglesa Patricia Wentworth; la detective
57 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 57 Miss Maud llegaría a protagonizar la asombrosa cifra de treinta y dos aventuras. Se asemeja a Marple tanto en su edad como en su comportamiento: ambas destacan por su carácter aparentemente inofensivo. En Lonesome Road, escrita en 1939, Miss Maud Silver aparece retratada en una labor un tanto inusual para un investigador: Miss Maud Silver looked up from her knitting, took another glance, and could have written a complete inventory of Miss Treherne´s habilimentsand hand-knitted suit in a beige and brown mixture, heavy silk stockings and excellently cut lowheeled shoes of dark brown leather; a very good fur coat. A single modest row of real pearls; a small brown felt hat. Everything betokened the woman of taste who lives a country life. (Wentworth 2007) Se aprecia en su gusto por el ganchillo y las agujas de punto, lo cual la asemeja a una tierna anciana; no obstante, tras su labor de ganchillo se ocultan unas aptitudes analíticas brillantes, pues nada de la indumentaria de la señorita Treherne parece haberle pasado desapercibido. Es evidente su elevada concentración en los detalles, paralela a la de Miss Jane Marple. Miss Maud Silver es una institutriz reconvertida en investigadora privada un tanto perspicaz, que además sabe cómo espiar en secreto sin ser vista. Es coetánea con Miss Jane Marple aunque algunos la contemplan como la iniciadora del género detectivesco de las senior sleuths. 1.2. El relevo de las intrépidas adolescentes en la detección. El poder de las Girl Sleuths Una nueva era nació con las detectives agrupadas bajo el colectivo Girl Sleuths, o lo que es lo mismo, “chicas detectives.” Como ya vimos anteriormente con Anna Katharine Green, su personaje Violet Strange10 fue la iniciadora de esta particular 10 El hecho por el cual llamó a su personaje “Violeta la Extraña” aún es desconocido. Posiblemente alude a su aspecto joven y aparentemente inadecuado para el desempeño de la labor de detective, aunque también podría tratarse de una referencia a su habilidad para indagar en misterios insondables.
64 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 64 La escritora estadounidense Margaret Sutton, nacida en 1903, fue internacionalmente reconocida y aclamada por su serie basada en Judy Bolton, serie compuesta por treinta y ocho volúmenes publicados entre 1926 y 1967, con ilustraciones a cargo de Pelagie Doane. Alcanzó un inmenso éxito, lo cual se tradujo en la venta de más de cinco millones de copias, destacando además por ser la saga más duradera sobre una joven detective. Sus delicadas tramas e historias resultan emocionantes, así como su realismo y su trasfondo social. El escenario de las tramas se sitúa principalmente en el estado de Pennsylvania así como en otros lugares ficticios. Figura 1.11. Retrato de la escritora Margaret Sutton, la emblemática autora de las historias vividas por la alegre y curiosa girl sleuth Judy Bolton.
65 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 65 Figura 1.12. Portada del libro Seven Strange Clues de la joven detective Judy Bolton, quien aparece en el sótano rodeada de su hermano mayor Horace y sus amigos. Horace ejerce como periodista, convirtiéndose así en el transmisor de las noticias y los misterios descubiertos por su peculiar y enérgica hermana. Inicialmente, Margaret Sutton nos sumerge en las anécdotas de un amplio grupo de jóvenes, con Judy Bolton a la cabeza de sus amigas y compañeras del instituto. Lo curioso de esta saga es que Judy Bolton es retratada como una detective muy ‘humanizada’, sujeta a las limitaciones propias de su condición mortal. En Seven Strange Clues (1932) Bolton es excluida de un concurso de carteles por sus escasas dotes para el dibujo: “That´s the way we´ll sing it in chapel tomorrow morning,” Kay declared, “just as soon as the poster contest is announced.” “How do you know it will be announced?” asked Lorraine Lee and Lois, her chum, chimed in, “Yes, Kay, how do you know?” “Because I have a way of finding out things,” Kay Vincent retorted, “The best drawings will be on display in Brandt´s Department Store for a whole week. I guess every girl in the class is going to try for one of the prizes.” “Not every girl,” Lois corrected her. “Judy isn´t.” The others turned astonished eyes in the direction of Dr. Bolton´s pretty, auburn haired daughter. “For Heaven´s sake, why not?” Kay wanted to know. Judy threw back a provoking smile and swung carelessly around the porch post. “Because I can´t paint, my dear Katherine, and I hate to do anything unless I can do it well.” “But you´re so clever-” Grace Dobbs insisted. “That doesn´t mean a thing, Honey. Painting pictures, like music, is a talent and if there´s anything in the world that I do worse than I sing it´s painting pictures.” (Sutton1932: 1-2)
66 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 66 Bolton está excluida de este concurso puesto que carece de dotes artísticas tales como el arte y la música, rasgos que la distancian de sus antecesores en el género, Miss Marple y Dupin, expertos en todas las disciplinas del conocimiento humano. Por primera vez surge un detective más de carne y hueso, sujeto a las limitaciones propias de cualquier ser humano. Bolton vive con sus padres y su hermano mayor, quien ejerce la profesión de periodista. Aunque en apariencia Bolton parece formar parte de un hogar británico tradicional, las peculiares características de la casa en la que habitan dotan a la familia de un cierto carácter singular: It was like Judy to laugh away her fears. Rumors of ghosts had not prevented the Bolton family from moving in and transforming “the haunted house” into a comfortable home. It had belonged to Harry Vincent, Kay´s father. He had purchased it along with all the houses in the row above it, intending to rent it. That was just about the time he gave up the job himself and began making money through other channels. The new foreman, however, objected to the high rental. But Harry Vincent had no difficulty in renting the house, shortly afterwards, to VIne Thompson, a woman who bought and sold stolen goods. Both of her sons were robbers and it was through Judy´s efforts that the younger one was apprehended. The woman herself was murdered and, for that reason, Harry Vincent found it impossible to dispose of the house where the crime had been committed. (Sutton 1932: 11) La familia Bolton vive en una casa “encantada”, objeto de todo tipo de rumores sobre fantasmas que supuestamente moran en ella. A pesar de haber sido además escenario de un crimen, Judy Bolton, lejos de sentir miedo, se ríe abiertamente de todos estos miedos infundados. De este modo, se le añade un componente gótico al entorno de Judy y sus parientes más cercanos11. Esto acrecienta aún más el misterio alrededor de su situación y es un rasgo que posiblemente la autora tomó prestado 11 Posiblemente la escritora recurrió a esta técnica con el objetivo de acercar aún más a los jóvenes a este tipo de literatura, dada la enorme popularidad de todo lo gótico en la época. La combinación de misterio y terror eran dos poderosos componentes que atraían en gran medida a ávidos lectores.
67 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 67 de obras literarias de corte gótico como Frankenstein o Wuthering Heights entre otras. Es perceptible este género en novelas de misterio en las cuales las detectives intentan desentrañar casos muy enrevesados para la mayoría. Prueba de ello aparece justo al inicio del tercer capítulo de Seven Strange Clues, “Breaking Glass” cuando Judy se decide a bajar al sótano con el objeto de averiguar algo: The cellar stairs were steep and Judy´s floppy slippers almost made her stumble. Half way down she stopped and stood clutching the kitten. There really might be something mysterious in the cellar and she wanted to be the one to discover it. But if it whistled. . . . She shuddered. Lately she had been listening to detective stories on the radio and always, before a crime was about to be committed, there came that ghostly whistling. It might be some kind of a warning. (Sutton 1932: 17) En efecto, se advierte el sótano como ubicación caracterizada por su carácter gótico, donde el misterio aguarda en cada rincón. Se atisba la iniciativa de la joven, aunque también siente temor ante lo desconocido. El empleo de los términos “ghostly whistling” hace referencia a ese silbido fantasmal que previene a Judy Bolton para que no se acerque, señal que ella interpreta como un aviso. La historia, especialmente enfocada al lector joven, se caracteriza por su rápido ritmo y sus diálogos constantes. Judy se gana el apelativo de chica smart12 ya que se fija en detalles nimios que normalmente pasan inadvertidos para los demás, cual es el caso de la extraña desaparición de una manzana de un cesto de frutas que ella pretende pintar para una exposición de carteles en el instituto. Como resultado, Judy Bolton empieza a no perder detalle de todas las tareas cotidianas que acontecen en el centro de enseñanza. Tras la desaparición de la manzana, sus sospechas apuntan a su hermano: 12 Esta noción es una constante a lo largo de las historias. Bolton está siempre atenta a todo lo que transcurre a su alrededor, incluyendo sospechas de los individuos más inocentes.
68 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 68 “Certainly, my dear sister. Allow me to presentyour fruit.” With exaggerated courtesy, he placed the bowl beside the window where she could see better to copy it. “Mind if I watch?” he asked. “Not at all.” Judy was busy mixing a mellow shade of red paint and had not looked up. She took one of the brushes from the holder and dipped it. Then she glanced at the fruit dish ready to copy the rosy cheeked apple. “Horace!” she cried. “Put that back” He stared at her. “Put that back, I said.” She repeated that in a hurt and angry voice. “I think you´re mean, Horace Bolton. Please put it back.” “Put that back? Good grief! I haven´t taken anything! “You have, too. You´ve taken my apple” This time she stared at him. “Your apple? Why Judy, I haven´t seen any apple. Where was it? Not in the fruit dish? “You must know it was.” “But I didn´t see it,” he insisted. “Gee, Sis, I wouldn´t do anything to spoil your poster. You ought to know that.” (Sutton 1932: 42-3) Bolton, quien desconfía de su hermano mayor, lo acusa finalmente de robar la manzana que ella había puesto en el frutero para pintarla en el póster. Ante esta acusación, Horace reacciona y se defiende alegando que no ha visto manzana alguna. Más adelante, se ve envuelto en un problema con la desaparición y quema de un fajo de papeles importantes que Judy Bolton había guardado en el sótano para estudiarlos. Cuando los dos hermanos bajan al sótano para investigar los hechos, Judy encuentra lo que considera una prueba irrefutable de su culpabilidad: Accordingly, they both knelt on the floor and searched in the scattered gravel under the workbench. But it was Judy who found that she considered conclusive evidence of her brother´s guilt. She held up her find for him to see. It was an apple core. “Somebody´s eaten the apple!” he exclaimed. “That´s apparent.” Judy´s voice was like ice. “And I suppose you´re going to tell me that you don´t know who that somebody was.” “I certainly don´t know.” “Well, I don´t know it either,” she confessed, “but I am sure of this much. There aren´t many burglars who would enter a house for the sake of eating an apple and even burglars can´t get in through locked doors and windows. You can´t blame ghosts either, even if we were silly enough to believe in them. Ghosts wouldn´t eat. But boys would and I know one boy in particular who is very fond of apples.” (Sutton 1923: 45-6)
69 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 69 Haciendo gala de sus dotes deductivas, Judy Bolton descarta la presencia de ladrones puesto que las puertas y las ventanas están cerradas herméticamente y además éstos no suelen asaltar las casas precisamente en busca de manzanas. Como es una chica pragmática y realista, sabe que los fantasmas no andan por ahí comiendo manzanas, pero sí afirma conocer a alguien, de carne y hueso, a quien sí le gustan esas frutas, un claro reproche dirigido a su hermano Horace. La última de las girl sleuths es Cherry Ames, de Helen Wells, es una joven enfermera cuyo nombre deriva de Charity, “Caridad”, con lo cual ya se infiere su carácter amable y entregado a los enfermos. Está inspirada en la figura de Nancy Drew y ejerce su profesión, de modo oficial, en la Segunda Guerra Mundial. Cherry Ames cuida a varios pacientes e investiga casos en sus ratos libres. Su inspirador fue el Doctor Joseph Fortune, un viejo amigo de la familia. En un libro sobre esta cándida sleuth, Helen Wells, su autora, condensa su particular visión del personaje: As the boarding school nurse, she would have full charge of the school infirmary. It would be fun to work with young people and a refreshing change from her last joban unexpectedly thrilling assignment as nurse to a country doctorsomething new, something different. If there was anything Cherry enjoyed, it was meeting new people. She was glad that she was a nurse because nursing, in its many branches, provided an Open sesame to new and exciting experiencesand because more importantly, a nurse can help to alleviate human suffering. (Wells 2007: 1) Según la autora, Cherry Ames actúa como una chica normal de su edad y por tanto, más cercana a las vidas de los jóvenes y ávidos lectores. Ames tiene interés por ejercer su trabajo de enfermera con chicas jóvenes en un internado femenino; espera que esto pueda abrirle las puertas a la posibilidad de conocer a gente nueva. En esta novela en concreto encuentra una fórmula para elaborar un perfume que salva al prestigioso internado (en apariencia) de un estado de quiebra.
70 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 70 Figura 1.13. (izqda.) Portada del primer libro que recoge las aventuras de esta joven sleuth en su trabajo como enfermera. Como se aprecia, se advierten rasgos de tipo naïf en su rostro. Figura 1.14. (dcha.) Otra de sus aventuras, en esta ocasión escrita por una autora diferente, Julie Tatham. Como se aprecia en la ilustración, se muestra a una bella y sonriente Cherry Ames junto a un hombre muy atractivo vestido de cowboy. El rancho adopta un cariz de entorno idílico y por consiguiente, pacífico. Estas girl sleuths comparten con las senior sleuths su aspecto cándido que esconde su verdadera personalidad, caracterizada como curiosa. En adición a esto, ambas ejercen su profesión de forma amateur, es decir, sin recibir retribución alguna por la labor que desempeñan ya que dicha actividad les ayuda a evadirse de sus obligaciones tradicionalmente asignadas a su rol de mujeres tales como las tareas del ámbito doméstico. No obstante, las girl sleuths, al contrario que sus antecesoras, disfrutan de mucha más libertad gracias al avance en los derechos femeninos y su condición de adolescentes en esta era de abundancia de bienes materiales como automóviles, medios de comunicación, etc. Por último, las girl sleuths logran captar el favor de una audiencia más numerosa que la de sus ancianas congéneres; esto debe atribuirse al elevado interés
71 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 71 de las nuevas generaciones de lectores, que se sentían plenamente identificados con aventuras más conectadas con su realidad inmediata protagonizadas por jóvenes de carácter sencillo. 1.3. La incursión de las Bravado Women en el ámbito noir : El coraje y el ímpetu de las mujeres desafiantes La verdadera revolución en la concepción del personaje femenino ocurre a principios de la década de los treinta, con mujeres maduras que toman el control de la situación de forma rápida y efectiva. Por esta razón, hemos optado por etiquetarlas como bravado women por su personalidad indómita. Uno de estos ejemplos vio la luz en la colección de relatos realizados por Dashiell Hammett (1894-1961), ilustrada por su compañero Alex Raymond. Hammett fue el principal artífice de las historias que tienen lugar en el ambiente noir. Figura 1.15. Retrato de Dashiell Hammett, uno de los mejores escritores de novela negra de todos los tiempos, autor, entre otros, de The Red Harvest en 1929, y artífice de la primera pareja detectivesca, compuesta por el matrimonio de Nick y Nora Charles.
72 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 72 Figura 1.16. Cubierta de su colección de aventuras recopiladas en este cómic Secret Agent X-9, con el orgulloso Dexter como investigador principal. El Agente Secreto X-9 Dexter es el protagonista principal de estas historias, aunque Dexter no es su verdadero nombre en realidad. Él está adornado de todos los atributos propios de un héroe; sus aptitudes para el combate cuerpo a cuerpo son sobresalientes, lo que le permiten usar a sus enemigos como meros cobayas para practicar sus golpes mortales.
73 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 73 Figura 1.17. Secuencias de escenas extraídas de la primera historia del cómic arriba expuesto, cuyo título “You´re the Top” hace alusión a un poderoso líder perteneciente al crimen organizado. Destaca el detective Dexter, quien emerge como un auténtico héroe que hace ostentación de su fuerza y agilidad frente a sus enemigos. En una de estas historias, titulada “The Torch Car Case”, la protagonista femenina, Ruth Meredith, asume un rol muy enérgico en oposición a sus predecesoras: Everywhere I´m not, there´s something going on - - now I´m going to get into this! Let´s go, car - - - I´m supposed to be on duty somewhere around here! Hey, lady, here we are! Whoa up, peaches, we need you plenty! Where´s my friend, Dexter, the “G” man? He´s in the lot - - - nearly had the gang right then! He´s going the other way - - - - C´mon, we can´t waste any time. (Hammett 1990: 159)
80 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 80 A esta lista de hard-boiled dicks se le suma el elegante y refinado Dick Tracy, concebido por el escritor estadounidense Chester Gould. Etiquetado como el dandy detective, se introdujo en las novelas gráficas en el mes de octubre de 1931, causando un gran éxito entre el público. En oposición a Dexter y Hammer, Tracy cuenta con una familia propia, su novia Tess Truheart (Anne Jeffreys) y su hijo adoptivo de diez años Junior Dick, interpretado por Mickey Kuhn. Asimismo, su vestimenta de dandy y su personalidad tranquila lo distinguen del resto de detectives aunque en ocasiones manifiesta su dura actitud frente a jefes y subordinados que mantienen lazos con la mafia. En uno de sus filmes, Dick Tracy (1945), con Morgan Cornway en el papel del mítico detective, debe localizar, entre múltiples sospechosos, a un asesino en serie. Figura 1.24. Fotogramas del filme Dick Tracy (1945); a la izquierda se ve a Dick con su hijo adoptivo en una tierna escena; a la derecha se muestra a su bella novia, Tess Truheart; la seriedad está marcada en su rostro. En “The Dick Tracy Comic Strip: An American Culture Phenomenon”, Garyn R. Roberts apunta lo siguiente en torno al contexto social en el cual se dio vida al personaje: Born out of the ashes of the Depression, just as the mythic phoenix was born out of death, Dick Tracy thrived, and for more than sixty years has continued to thrive, as a reflection of public sentiment because of Gould´s ability (and that of his successors) to tap into the experience of the masses. But the story only begins here. In the late Thirties the nation´s attention shifted from concerns of severe economic conditions to a second world war, and Dick Tracynemesis of the underworldcould easily have fallen by the way. Instead, Gould turned the war years into Tracy´s finest hours by
81 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 81 further developing characters (including an array of increasingly grotesque, insidious and socially deviant criminals), by moving crimes perpetrated from the local urban setting to the international scene, by refining and tightening his pen and ink drawings, and by providing the protagonist with a more defined nuclear familyuntil the Fifties when the comic seemed to get even better (if that was possible) in these ways and more. The strip responded to changing social history and sentiment, and Chester Gould, himself a product and affector of American popular thought, remained a dedicated student of newspaper headlines and police procedures. Gould´s cultural influences and personal experiences produced a mindset highly congruent with established social attitudes. (2003: 1-2) Según Roberts, la serie Dick Tracy nació como resultado de la desesperanza que embargó a toda la nación durante la Depresión económica. Su aparición en cómics al inicio de la década de los treinta daría pie a toda una industria de novelas gráficas posteriores. Según Roberts, el popular detective, en oposición a sus homólogos, fue sometido por Chester Gould a una cuidada operación de remodelación que iba desde el refinamiento en los trazos de sus dibujos hasta la inclusión de una familia estructurada. De este modo, Chester Gould logró que la popularidad del detective entre las masas se incrementara, entre otras razones porque toda esta nueva ambientación lo hacía conectar con la ideología de la era de la Depresión, la de la vuelta a los valores más arraigados. Figura 1.26. Secuencia del cómic que narra las aventuras del dandy detective con el título Dick Tracy vs The Blank, publicado el 2 de enero de 1938.
82 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 82 No es de extrañar, en este contexto, la representación de Tess Truheart como la “novia perfecta”, aquella que todo “hombre tradicional” desea, por su sumisión y comprensión. Posteriormente, contrae matrimonio con Dick y se convierte en la madre de Bonnie Braids y Joseph Flintheart Tracy. 1.4. Punto de inflexión: Nick y Nora Charles como primera pareja en el género detectivesco Dashiell Hammett, al que aludimos en el anterior epígrafe, diseñó la primera pareja del género detectivesco. Ellos eran, respectivamente, Nick y Nora Charles, que fueron los protagonistas de la historia The Thin Man, publicada en el año 1934. Al carecer de hijos, este matrimonio poseía una dedicación plena a su trabajo. El narrador es el propio Nick y se caracteriza por su personalidad divertida, egoísta, dura e inteligente. Él es el principal descubridor y analista de las pistas, elabora deducciones y solventa los asesinatos. Luego resume la solución para su esposa, Nora, retratada como una mujer que siente una total admiración por su marido. Difiere en gran medida de sus antecesores en este oficio, Dexter y Hammer, puesto que The Thin Man adquiere tintes de comedia y ligereza, por lo que algunas de las escenas encajan más dentro del género comedy of manners. Por ejemplo, en el cuarto capítulo de la novela The Thin Man, en su versión del año 1992, se advierten algunas referencias: That afternoon I took Asta for a walk, explained to two people that she was a Schnauzer and not a cross between a Scottie and a Irish terrier, stopped at Jim´s for a couple of drinks, ran into Larry Crowley, and brought him back to the Normandie with me. Nora was pouring cocktails for the Quinns, Margot Innes, a man whose name I did not catch, and Dorothy Wynant. Dorothy said she wanted to talk to me, so we carried our cocktails into the bedroom. She came to the point right away. “Do you think my father killed her, Nick?” “No,” I said. “Why should I?” “Well, the police haveListen, she was his mistress, wasn´t she?” I nodded. “When I knew them.” She stared at her glass while saying, “He´s my father. I never liked him. I never liked Mamma.” She looked up at me. “I don´t like Gilbert.” Gilbert was her brother. “Don´t let that worry you. Lots of people don´t like their relatives.” “Do you like them?” “My relatives?” “Mine.” She scowled at me. “And
83 La anciana perspicaz contra la atractiva y audaz mujer del ambiente noir 83 stop talking to me as if I was still twelve.” “It´s not that,” I explained. “I´m getting tight.” “Well, do you?” I shook my head. “You were all right, just a spoiled kid. Just get along without the rest.” (Hammett 1992: 12-13) En esta escena Nick mantiene una conversación con una invitada a su casa, Dorothy Wynant, quien habla con él sobre la identidad del asesino de una mujer, apuntando a su padre como posible causante del asesinato. Se advierte el tono refinado en la descripción de las acciones que tanto Nick como Nora efectúan, así como un toque cómico en el intercambio de opiniones entre Nick y Dorothy, pese a la gravedad del asunto. La obra obtuvo tanta fama que fue pronto adaptada a la gran pantalla, en un filme protagonizado por William Powell y Myrna Loy, que obtuvo además un éxito considerable. No sería la única adaptación cinematográfica; entre los años 1934 y 1947, se elaborarían varias películas más inspiradas en esta historia. Asimismo, la historia de Hammett también sería llevada a la radio, adaptada a varias series de televisión y al teatro, a modo de obra dramática y musical. Figura 1.29. Los actores William Powell (Nick Charles) y Myrna Loy (Nora Charles) en la adaptación cinematográfica del año 1939 titulada Another Thin Man)
84 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 84 Como conclusión, las senior sleuths se caracterizaban por ser mujeres muy perspicaces y sofisticadas. Ponían todo su talento al servicio de sus investigaciones. Sin embargo, al contrario que sus correlatos masculinos, no recibían remuneración alguna por el trabajo como detectives. La presencia de mujeres detectives en la ficción de finales del siglo XIX empieza a ser bastante destacada. Estas mujeres servirían como modelos de inspiración para futuras mujeres detectives, que imitarían algunos de sus rasgos. Las girl sleuths se caracterizan por su ímpetu juvenil y por sus irrefrenables ansias por formar parte de las aventuras de misterio. La aparición de este tipo de jóvenes detectives debe entenderse dentro del contexto social de la época. Los autores empezaron a incluir a jóvenes detectives con el objeto de atraer a una generación de lectoras de su misma edad. La libertad inusual de la que gozaban estas jóvenes las convirtió en el germen de otros modelos de detective protofeminista en el futuro. Posteriormente, el panorama femenino cambia justo con la llegada de las bravado women, mujeres decididas y valientes que decidieron explorar por su cuenta para llegar a la raíz de los casos, oponiéndose a las normas y prejuicios patriarcales de la época, lo que las elevó a la condición de abanderadas del nuevo feminismo.
El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos. Inicio de la revolución femenina desde los años 60 y la reinvención de la detective en la actualidad CAPÍTULO 2
87 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 87 2.1. El espionaje tiene nombre de mujer. El hechizo de Modesty Blaise, la dulzura de Honey West y la sensualidad letal de Emma Peel. The popular mystery fiction of the 1960s ushered in new era for opportunities for female detectives to be more physically active in their investigations. These books allowed for the creation of strong female investigators who were a far cry from the prim housewife-investigators of the fifties, even if the books seemed primarily aimed at a male audience looking for titillation and thrills. (Dresner 2007: 74) En la década de los sesenta, da comienzo una nueva era repleta de heterogéneos tipos de mujeres detectives que atienden a la tipología de “Mujeres Fatales” o Femmes Fatales. Coexisten con este tipo de mujeres, las heroínas, que, a diferencia de las anteriores, no son retratadas con tintes malévolos, sino que más bien personifican la heroicidad en su estado más puro. De acuerdo con Lisa Marie Dresner, la distancia que las separaba de sus antecesoras de la década anterior era más que notable. Prueba de ello es el apelativo housewife-investigators que Dresner usa para referirse a sus compañeras de la década anterior; se trata de simples “amas de casa” y cuya existencia se ve restringida a un ámbito cerrado. En clara oposición a estas radiantes mujeres, tenemos en los años sesenta a los Charlie´s Angels, que sobresalen por su belleza y su inteligencia para moverse a su antojo en un mundo exclusivamente masculino. En lo que concierne a Charlie´s Angels Dresner agrupa a estas mujeres en el bloque “The Sirens of the Sixties”, las sirenas14 de esta aclamada década: 14 Esta identificación se explica por el excepcional atractivo físico de estos seres ideados por el imaginario europeo.
88 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 88 … [T]he kind of thriller heroine who´d carry a gun was usually much less appealing to women than those old-fashioned spinster masterminds. Created with male audiences in mind, heroines with names like Modesty Blaise all had the killer instinct and a body to die for. These were boys´ fantasies, these bombshells who enjoyed lobbing bombs and spraying rooms with Uzi fire. This purposely titillating melding of sex and violence held little appeal for most women. (2007: 74) Estas radiantes heroínas eran idealizadas como objetos eróticos. De este modo, el erotismo cobró forma propia con uno de los iconos primigenios de esta época; la bella e inteligente espía Modesty Blaise, antigua criminal (cuyo pasado misterioso incentiva aún más su sensualidad) y protagonista de un amplio elenco de relatos. En Sweet Caroline, Modesty Blaise se surte de un amplio arsenal de armas: un revolver Colt 32 y una pistola automática Mab Brevete 32 ACP, aunque en libros posteriores de la saga aparece blandiendo una automática Star PD del calibre 45. Aún más llamativa resulta su destreza en las artes marciales, más concretamente el arte del ‘Yawara-Jitsu’, caracterizado por la precisión de sus movimientos e ideal para la defensa personal. De hecho, en su puesta en escena, Modesty Blaise se asemeja a una ninja. Ella trabaja en equipo con su ex marido, el intrépido y mujeriego Willie Garvin, quien siempre se dirige a ella de forma muy sensual con el término “princesa”. Su compañero se distingue de otros detectives, ya que es el propietario de un circo. Figura 2.1. Imagen de Modesty Blaise, concebida por Peter O´Donnell e ilustrada por Jim Holdaway en el año 1963. Acompañada por su fiel compañero Willie Garvin, alcanzó la popularidad gracias a sus variadas aventuras gráficas. Su apariencia sexy, así como su pasado criminal, contribuyeron notablemente a este éxito.
89 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 89 Figura 2.2. Modesty en una secuencia de imágenes extraídas de Sweet Caroline, en la cual ataca a Caroline, líder de una organización mafiosa, con su “yawara”, una especie de palo extensible usado en este tipo de arte marcial, el cual ella denomina “kongo”, en lo que resulta ser un rápido y certero golpe. Figura 2.3. Espectacular serie de imágenes del mismo cómic en las cuales Modesty demuestra sus altas capacidades de lucha frente a sus temibles enemigos. Dichas habilidades se ven reforzadas por su anticipación a los ataques de sus adversarios.
96 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 96 Figura 2.10. Honey es la acompañante de Ramon Vargas, un apuesto caballero, en un lujoso baile de gala. Al mismo tiempo, espía los entresijos que se ocultan tras la pomposidad del evento. Figura 2.11. Portada del DVD que aúna la colección completa de la atractiva private eye. Predomina su tez blanca, con un revelador lunar en la esquina de su boca (muy sexy en aquella época) sus brillantes ojos azules y cabellera rubia. A tenor de todo lo expuesto anteriormente, se podría afirmar que West encaja en la categoría de femme fatale, o “mujer fatal”, pues tanto sus rasgos físicos, su explosiva personalidad y su capacidad para hacer que los hombres caigan rendidos a sus pies y acepten sus designios la definen como tal. Sin embargo, al tratarse de la heroína, no conduce a los hombres a caminos de perdición. No comparte los rasgos más pérfidos de otras femmes fatale míticas, como Alicia Reed (Joan Bennett), la femme fatale deThe Woman in the Window (1944) curiosamente traducida al español como “La Mujer del
97 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 97 Cuadro”, una mujer muy atractiva que mantiene un idilio con un apacible profesor de Criminología, Richard Wanley, interpretado de forma brillante por el emblemático actor Edward G. Robinson. El encanto de Reed le atrapa hasta tal punto que incluso un hombre tan pacífico como Wanley es capaz de protagonizar actos inhumanos, como el tenso momento en el cual accidentalmente asesina al amante de ella, el acaudalado Claude Mazard (Arthur Loft), por miedo a una agresión potencial. A partir de este desagradable hecho, la tranquila vida familiar de Wanley se trunca y en consecuencia, sufre remordimientos por ello. No obstante, casi al final del filme, se queda dormido en un sillón y al despertar, ya no localiza a Alice Reed, dándose a entender que todo fue una pesadilla.15 Por ello, vuelve otra vez al refugio seguro que su esposa y sus hijos le otorgan. La impresión de Wanley es tan fuerte que, justo al término de la película, rechaza categóricamente a una atractiva mujer que le pide fuego para encender su cigarrillo, ante el evidente asombro de ella. Se infiere, pues, el poder de la femme fatale, que conduce al incauto hombre que se enamora de ella a la perdición y la desesperación. 15 Como dato relevante, Wanley se encuentra en un estado de preocupación evidente y profunda ansiedad; se deja entrever en cierto momento que ha podido consumir drogas con el objeto de aliviar sus pesares. No obstante, debido a la censura imperante de la época, esta escena tan dura vinculada al posible consumo de drogas fue reemplazada por la escena de la siesta y el mal sueño del protagonista masculino.
98 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 98 Figura 2.12. Fotograma del largometraje, en el cual Richard Wanley y Alice Reed recogen el cádaver del rico amante de ella, Claude Mazard, tras morir a manos de Wanley de forma accidental. Resaltan la frialdad y sus rostros inmutables al recoger el cuerpo, un guiño a la evidente pérdida de valores morales y la desvalorización de la vida humana. El acto criminal ya se ha cometido y ya no hay vuelta atrás, con lo cual se alude a la desesperanza emanada de este acto inhumano provocado por un sentimiento desbordante de pasión por parte del ingenuo Wanley hacia la malévola Reed. Junto con Honey West, otra aclamada serie que vio la luz en esta década fue The Avengers (Los Vengadores), serie que irrumpió con fuerza en el género de las series de carácter más bien policiaco, si bien los personajes desempeñan labores de espionaje. Emma Peel, magníficamente interpretada por Diana Rigg, es el vivo retrato de una mujer sexy y despierta, cuya indumentaria consiste en un revelador traje de cuero que le confiere, como Honey West, una cierta apariencia felina. Inicialmente, la mujer asignada para el papel fue Honor Blackman, pero ésta lo rechazó con el fin de participar en la exitosa película de Bond denominada Goldfinger (1964). Sería la actriz británica Diana Rigg quien finalmente encarnaría al personaje de Peel, mientras que su compañero de aventuras es el educado gentleman John Steed (Patrick Mcnee). Peel, al igual que West, se caracteriza por su inteligencia y sus destrezas en las artes marciales (a esto Peel añade el esgrima, un deporte atípico para las mujeres). A diferencia de Honey
99 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 99 West, Peel, mucho más sofisticada, posee un conocimiento exhaustivo de disciplinas tales como el arte y la química. Sus peripecias fueron recogidas en un largometraje estrenado en 1998 con Uma Thurman y Ralph Fiennes como protagonistas. Aunque su estilo difiere en gran medida del de los actores originales de las series, ambos logran preservar en gran medida el aura refinada de la serie primigenia. Figura 2.13. Los actores ingleses Diana Rigg y Patrick Mcnee posan en esta imagen que se corresponde con la serie original. Se puede apreciar el traje con chaqueta en color verde oscuro de Diana así como la vestimenta de su compañero, consistente en un traje de color negro con bombín a juego y su bastón característico. Figura 2.14. El actor británico Ralph Fiennes junto con la actriz estadounidense Uma Thurman. El filme, fielmente basado en la serie, mantiene ese aura típica de los 60. Sobresale el cabello rojizo de Peel, color característico de las vampiresas y, por ende, similar a las femmes fatales y sus armas de seducción.
100 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 100 Respecto a esta emblemática serie, Hill apunta lo siguiente en su tesis sobre los evidentes contrastes entre la pareja: Peel’s choreographed fighting style accentuates her controlled, elongated body and her command of it. This ability to take command of a situation is reinforced at the end of the same episode with a closing shot of Peel driving away on a motorbike and Steed riding in a traditionally feminine sidesaddle position on the back. Another contrast between the characters is a visual reinforcement of their distinction through the cars they drive and the clothes they wear. Steed drives vintage cars (usually a heritage green Bentley) and wears Edwardian suits with waistcoats and longer jackets fitted at the waist. Carrying a trademark umbrella and bowler hat (see Figure 5.5), he embodies tradition. Meanwhile Peel exudes modernity. As O’Day observes, Peel’s ‘bullet-like powder blue Lotus Elan sports car marked her out as the paradigm of the independent action heroine’. She wears leather outfits, boots, very short skirts (just before the mini was fashionable), and what became her signature catsuit, the “Emmapeeler.” Furthermore, while Steed is almost always seen in a full three-piece suit, Peel wears numerous costumes in any given episode. (2012: 139-140) Mientras Steed se identifica con el clasicismo británico, Peel parece más en sintonía con el espíritu de su época, una era marcada por los nuevos descubrimientos, la liberación sexual y la búsqueda de nuevas identidades; su traje típico de forma felina recibió el revelador apelativo de “Emmapeeler”. Dresner analiza el modo en el que los productores de la serie supieron explotar el factor de la tensión sexual en el dúo de espías: Although the British-made sixties television series The Avengers originally featured two male secret agent leads, various cast changes eventually led to a popular male-female pairing that exploited sexual tension in a way that made it marketable in America. On the surface, the witty pair of John Steed (Patrick Macnee) and Emma Peel (Diana Rigg) appear to be a remarkable egalitarian detective team. They usually detect separately, then compare notes, and Emma is remarkable among female detectives for her ability to use physical force to subdue male assailants. A look behind the scenes of the series, however, reveals the producers´ deliberate agenda to position Emma to be simultaneously the object of masculine desire and the locus of narcissistic feminist identification. (2007: 75)
101 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 101 Aunque trabajan muy bien en equipo (cooperan de forma efectiva y se reparten las tareas de modo equitativo), se aprecia en la serie una cierta competencia entre los dos sexos ya que los dos trabajan de modo solitario, recopilando cada uno sus propios datos y usando sus propias técnicas. Sin embargo, Emma figura, por un lado, como un mero objeto de deseo masculino y como un locus de identificación narcisista feminista. Posiblemente, el público femenino se sintió atraído por su avanzado conocimiento sobre química y otras disciplinas no asociadas tradicionalmente con las mujeres, creando un nuevo modelo feminista en el cual la sensualidad y la inteligencia son virtudes compatibles entre sí. A esto se le añade la gran habilidad de Peel en duros combates cuerpo a cuerpo, por ejemplo, el video clip “Emma Peel Swinging Sixties Leather Angel” recoge algunos de sus momentos más intensos, en este caso una violenta pelea con una mujer de pelo rubio, a la que golpea contra una pared sin miramientos. Figura 2.15. Sexy imagen de Emma Peel ataviada de forma muy provocativa con un mini vestido negro con botas a juego, un toque salvaje otorgado por su collar de pinchos y una serpiente en sus manos, símbolo intrínseco del pecado original. Se incide en la importancia de sus curvas típicamente femeninas, en firme oposición a la delgadez de sus congéneres posteriores, Los Ángeles de Charlie. En uno de los episodios, “The Bird Who Knew Too Much”, correspondiente a la quinta temporada, John Steed y Emma Peel asumen roles completamente distintos. Mientras Steed es el intelectual científico que realiza la investigación a puerta cerrada, su compañera, Emma Peel, se muestra mucho más activa y realiza continuas salidas en busca de nuevas pistas. Enma destaca además por sus coloridas ropas y su voz grave, muy poco femenina. Además de hacer gala de su inteligencia y de sus avanzados
102 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 102 conocimientos en química, se muestra reacia a mantener relaciones serias con los hombres apuestos que a menudo la pretenden. 2.2. The Girl from U.N.C.L.E.: Reinvención y feminización del clásico masculino The Man from U.N.C.L.E. Entre el 16 septiembre de 1966 y el 11 de abril de 1967 se emitió la serie televisiva The Girl from U.N.C.L.E., spin-off de la serie matriz The Man from U.N.C.L.E., que cosechó un éxito notable. Emitida en la prestigiosa cadena NBC desde el 22 de septiembre de 1964 hasta el 15 de enero de 1968, mostró las interesantes aventuras de dos agentes secretos, el estadounidense Napoleon Solo (Robert Vaughn) y el soviético Illya Kuryakin (David McCallum) bajo las órdenes de su jefe de origen británico Alexander Waverly (Leo G. Carroll). Ambos agentes trabajaban para una agencia secreta dedicada al espionaje y el orden público. Curiosamente, en español The Girl from U.N.C.L.E se le conoce como “La Chica de CIPOL” y “El Agente de CIPOL” respectivamente. La actriz Stephanie Powers dio vida a April Dancer, quien operaba como espía en alianza con su compañero Mark Slate (interpretado por Noel Harrison, hijo del actor de cine y teatro de origen británico Rex Harrison). Ambos cumplen a la perfección las órdenes asignadas por su superior Alexander Waverly. En relación al origen del nombre de la protagonista April Dancer, fue acuñado por el aclamado escritor británico Ian Fleming (curiosamente el creador del mítico espía James Bond, con quien comparte nacionalidad). Desafortunadamente, la serie no alcanzó el éxito esperado y, consecuentemente, fue cancelada tras veintinueve episodios a causa de la baja audiencia. En un artículo publicado por la importante revista de televisión estadounidense fundada por Lee Wagner, TV Guide, comprendido entre el 31 de diciembre de 1966 y el 6 de enero de 1967, se reseñan las cualidades
103 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 103 de April Dancer, resaltando su dominio en varias lenguas así como su gran habilidad para el baile, que deriva de su propio apellido “dancer”. No obstante, aunque no sea apta para la lucha, a diferencia de sus compañeras Honey West y Emma Peel, en cambio lleva un perfume atomizador (o aturdidor) y brazaletes que explotan, entre otros instrumentos particulares. Dicho trabajo vio la luz en la cadena NBC, con banda sonora a cargo del prestigioso compositor Jerry Goldsmith, autor de filmes de renombre como The Planet of the Apes (El Planeta de los Simios), Papillon, Basic Instinct (Instinto Básico), L.A. Confidental, Rambo y The Mummy (La Momia) entre otras. La estrella principal del show es Stefanie Powers, actriz que interpreta a la agente April Dancer, a la que acompaña Noel Harrison, que interpreta el papel de Mark Slate, su colaborador inglés. Sólo se emitieron veintinueve episodios debido a los bajos índices de audiencia, y por tanto, la serie no logró el éxito esperado. Al contrario que sus compañeras Honey West y Emma Peel, April encaja más con el perfil de ‘lady’ y, por tanto, no es tan apta para la lucha; todas las escenas de acción corren a cargo de Mark Slate, su compañero masculino, mientras que ella sólo se dedica a posar con armas de modo muy sexy. La serie tornó algunos rostros en muy populares, como es el caso de Boris Karloff y Steve McQueen entre otros. Sus peripecias tuvieron incidencia directa sobre el merchandising, lo cual se tradujo en la masiva venta de novelas originales y cómics publicados por la editorial neoyorquina Golden Key. Figura 2.16. Imagen de la serie con sus valientes protagonistas.
104 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 104 Figura 2.17. Póster de la nueva película The Man from U.N.C.L.E., dirigida por el director americano Guy Ritchie y estrenada en agosto de este año 2015 Figura 2.18. Portada de la primera novela The Birds of a Feather Affair, protagonizada por April Dancer. 2.3. Incorporación de Cordelia Gray como primera private eye británica en el panorama literario de los 70 Los años 70 marcan el inicio de la primera private investigator, Cordelia Gray, ideada por la autora británica P.D. James. Su juventud, apenas frisaba entonces los veintidós años, y su género, no fueron obstáculos para que P.D. James ideara su primera obra, An Unsuitable Job for a Woman, (Un Trabajo Inadecuado para una Mujer), publicada originalmente en 1972. Ya en el título se halla implícita una alusión velada a uno de los estigmas que
105 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 105 el patriarcado, de forma obsesiva, ha arrojado contra las mujeres que deciden ejercer esta profesión. A pesar de las adversidades, Gray desafía los prejuicios establecidos gracias a su inteligencia, su determinación y su capacidad de observación, lo que la sitúa a la altura de los consagrados Dupin o Holmes. Figura 2.19. Imagen de la escritora P.D. James (su verdadero nombre es Phyllis Dorothy James), nombrada Miembro de la Cámara de los Lores, y artífice de Cordelia Gray. Figura 2.20. Cubierta de otra de sus novelas, The Skull Beneath the Skin (El Cráneo Por Debajo de la Piel) publicada en 1982. Es evidente el retorno a atmósferas góticas como aderezo de la novela policiaca, como ya pudimos apreciar en Seven Strange Clues de Judy Bolton. Figura 2.21. Fiel retrato de la detective, caracterizada principalmente por su juventud, veintidós años. Como marco de fondo, se muestra su oficina en la agencia que gestiona adecuadamente.
112 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 112 isolate the baby Cordelia even more: where nature has taken away her mother, he takes himself away as father, leaving her to be placed in a series of foster homes. Here, Gray develops a crucial skill of an outsider, the ability to accurately assess the world around her and on the basis of that assessment, acquire the protective coloring that will enable her to survive in a place she does not fit. James says, ‘Cordelia had early learnt stoicism. All her foster parents, kindly and well-meaning in their different ways, had demanded one thing of herthat she should be happy. She had quickly learned that to show unhappiness was to risk the loss of love (22). This seems a terrible thing for a child to learn – surely happiness ought to be a natural condition of childhood and not an assumed emotion. James goes on to say of Gray wearing a mask of happiness, “Compared with this early discipline of concealment, all subsequent deceits had been easy (22). This is both a pronouncement of what has been Gray´s life and what is to come: we are led to understand that there have been many subsequent deceits, and we are also prepared for the final, successful deceit which will be the climax of the novel. (1995: 54) Es notorio que pese a la pérdida de su madre tras su nacimiento y la indiferencia y el consecuente abandono de su padre, al llevarla constantemente a hogares de acogida, Gray ha forjado un carácter fuerte y maduro para una chica de su edad. A pesar de ser etiquetada como una ‘outsider’, incapaz de encajar en el mundo que la rodea, Gray siempre sobresale por su felicidad y su estoicismo notable ante las críticas y adversidades que ha de padecer en su vida cotidiana, adaptándose con éxito a las circunstancias especiales que la rodean. En cuanto al estilo utilizado, James desarrolla en sus textos una técnica totalmente realista, como si de una fotografía extraída de una cámara se tratara: The young men looked incongruous in their dinner jackets, not ill at ease since they enjoyed the essential self-esteem of the clever and successful, but as if they had picked up the suits second-hand or at a fancy dress costumier and were participating in a charade. Cordelia was surprised at their youth; she guessed that only one was over thirty. Three were untidy, fast talking, restless young men with loud emphatic voices who took no notice of Cordelia after the first introduction. The other two were quieter and one, a tall black-haired boy with strong irregular features, smiled at her across the table and looked as if he would like to have sat within speaking distance. (1989:39)
113 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 113 Es perceptible la afluencia de detalles en la escena. El uso de esta técnica realista permite al lector la posibiliad de ser un testigo privilegiado de la escena que Gray visualiza, en este caso las de los jóvenes que miran y sonríen a Gray. Gray parece plenamente integrada en estos ambientes rurales, ecos de las obras de Agatha Christie, y también una reminiscencia de la estética de la “novel of manners” de la “Golden Age”. En cuanto a los escenarios, la autora recurre a un lenguaje sofisticado que expresa la paz que éstos inspiran en Cordelia: The grounds of Summertrees were spacious. First there was the formal rose garden, the bushes closely planted and grouped according to variety and colour like a market garden, the name tags fixed at precisely the same height from the earth. Next was the kitchen garden cut in two by a gravel path with evidence of Mark Callender´s work in the weeded rows of lettuce and cabbages, the patches of dug earth. Finally they passed through a gate into a small orchard of old and unpruned apple trees. The scythed grass, smelling richly of hay, lay in thick swathes round and gnarled trunks. (James 1989: 48) Obsérvese la rica descripción del entorno natural, en la que se entremezclan elementos conectados con la vida y la muerte respectivamente. Ejemplos de ello son formal rose garden (“jardín de rosas convencional”), bushes (arbustos), dug earth (tierra cavada) y scythed grass (hierba cortada con la guadaña), alternando el jardín de rosas y los arbustos como componentes de vida en firme oposición a la tierra cavada así como a la hierba cortada con la guadaña17, símbolo de la muerte por antonomasia. Once free of this barrier, Cordelia lifted her head and blinked in the bright sunshine. She gave a little exclamation of pleasure. In the short time in which he had lived there Mark Callender had created a little oasis of order and beauty out of chaos and neglect. Old flower beds had been discovered 17 A su vez, la guadaña es un atributo específico del dios griego Chronos (Saturno en su versión latina). Dicho instrumento alude al implacable paso del tiempo que acelera el proceso de la muerte en los seres humanos.
114 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 114 and the surviving plants tended; the stone path had been scraped free of grass and moss; a minute square of lawn to the right of the cottage door had been cut and weeded. On the other side of the path a patch about twelve feet square had been partly dug. The fork was still in the earth, driven deep about two feet from the end of the row. (James 1989:48) Nuevamente, la autora inserta elementos de vida y muerte; la contemplación del paisaje aporta sentimientos de tranquilidad y evasión, tanto para la investigadora como para el propio lector. De hecho, la vida vuelve a renacer tras la implacable muerte. A primera vista, estos recónditos y luminosos parajes ocultan muchas sombras, ya que han sido testigos del asesinato cruel de Mark Callender.18 En medio de este ambiente bucólico, Gray despliega sus nociones sobre arte en una fiesta en la mansión de una amiga de Mark, la elegante y refinada Isabelle. En este caso, Gray se muestra como una experta en el arte pictórico francés: The pictures, too, must surely be courtesan´s boudoir. The pictures, too, must surely be Isabelle´s. No house owner letting his property would leave pictures of this quality on the walls. One, hanging above the fireplace, was of a young girl hugging a puppy. Cordelia gazed at it in excited pleasure. Surely she couldn´t mistake that individual blue of the girl´s dress, that marvellous painting of the cheeks and plump young arms, which simultaneously absorbed and reflected lightlovely, tangible flesh. She cried out involuntarily so that people turned to look at her: ‘But that´s a Renoir!’ (James 1989: 91) Asimismo, Gray muestra incluso piedad por el culpable del crimen, al que llega a defender. No es otro que Miss Elizabeth Leaming, quien en el pasado mantuvo una relación amorosa con Ronald Callender y cuyo fruto es el propio Mark. Lo más sorprendente del caso ocurre cuando conocemos que el asesino de Mark no es otro 18 Estas alusiones a dichos paisajes bucólicos tienen su raíz en la nostalgia por el Romanticismo, un movimiento que destacó por evocar la dulzura de paisajes similares y el temor que despiertan al mismo tiempo.
115 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 115 que su propio padre, Ronald Callender. A su vez, Elizabeth, la madre de Mark, asesina a Ronald movida por un fuerte sentimiento de venganza. Con esta exposición de los hechos, Gray comprende a la mujer y le perdona su cruel acto, evitando testificar contra ella ante las autoridades y decantándose por la mentira como estrategia para salvar a Leaming: Miss Leaming looked unemotionally at her lover´s body, then glanced around the room. Forgetting her role, she asked: ‘What have you done in here? What about finger prints?’ ‘Never mind. I´ve looked at that. All you have to remember is that you didn´t know I had a gun when I first came to Garforth House; you didn´t know Sir Ronald took it from me. You haven´t seen that gun until this moment. When I arrived tonight you showed me into the study and met me again when I came out two minutes later. We walked together to the car and spoke as we have just spoken. We heard the shot. We did what we have just done. Forget everything else that has happened. When they question you, don´t embroider, don´t invent, don´t be afraid to say you can´t remember. And now - ring the Cambridge police.’ (James 1989: 169) Este hecho se refuerza aún más cuando Gray le cuenta la particular historia al forense, quien la escucha con sumo interés. Gray llega a violar las propias reglas del código ético al prestar juramento bajo un testimonio falso a todas luces. Sin embargo, eso no es óbice para su defensa a ultranza de Miss Elizabeth Leaming, para tratar de evitar de este modo que vaya a prisión: The coroner let her tell her story without interruption. She sensed that the court was puzzled by her but not unsympathetic. For once, the carefully modulated middle-class accent, which in her six years at the convent she had unconsciously acquired, and which in other people often irritated her as much as her own voice had irritated her father, was proving an advantage, She wore her suit and had bought a black chiffon scarf to cover her head. She remembered that she must call the coroner ‘sir’. (James 1989: 177)
116 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 116 No obstante, Gray se muestra como una detective muy humanizada puesto que vacila precisamente en los últimos momentos de la novela tras reflexionar sobre la naturaleza ética de sus acciones y las consecuencias que emanan de ellas. Las perspectivas de futuro que se ciernen sobre ambas mujeres no son nada halagüeñas, pues tanto ella como Leaming podrían ir a la cárcel por falso testimonio, delito tipificado en el Código Penal: For the first time Cordelia was desperately afraid. This wasn´t a game. It never had been, although at Cambridge the police interrogation had held some of the unreality of a formal contest in which the result was both foreseeable and unworrying since one of the opponents didn´t even know he was playing. It was real enough now. If she were tricked, persuaded, coerced into telling him the truth, she would go to prison. She was an accessory after the fact. How many years did one get for helping to conceal murder? She had read somewhere that Holloway smelt. They would be shut up in a claustrophobic cell. There was remission for good conduct but how could one be good in prison? Perhaps they would send her to an open prison. Open. It was a contradiction in terms. And how would she live afterwards? How would she get a job? What real personal freedom could there ever be for those whom society labelled delinquent? (James 1989: 198) Sin embargo, al final Miss Leaming comete suicidio y como resultado, Gray se queda en un estado de calma relativa, tras los tensos momentos que ha sufrido junto a ella. No obstante, Cordelia Gray supone un cambio notable en el tratamiento de las private eyes, ya que en esta ocasión se retrata a una detective que decide desobedecer las normas establecidas para cumplir con los dictámenes de su propia conciencia. Evidentemente, nos encontramos ante un hecho insólito, prueba irrefutable de los cambios que están renovando el género por dentro. 2.4. La tríada de detectives revolucionarias. ‘Pepper’ Anderson, Christie Love y Peggy Lipton Los 70 fueron años de apertura para un amplio elenco de series de tono policiaco. De acuerdo con Lisa Marie Dresner, una de las primeras fue McMillan and Wife, emitida en los años 1976-1977 y protagonizada por la pareja compuesta por Steward (alias
117 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 117 ‘Mac’) y su esposa Sally McMillan, interpretados por Rock Hudson19 y Susan Saint James. Él es un comisario de San Francisco que adora a su idealizada mujer, aún cuando ella no se ajusta a los estereotipos propios de su género: In a typical episode, “Cross and Double Cross,” Sally misses Mac so much when he goes undercover as a gangster that she is impelled to make sure he´s all right by dressing up as a hooker and going to a seedy nightclub to get a glimpse of him. Instead of ensuring Mac´s safety, however, Sally´s action winds up jeopardizing his cover. Episodes like this one reinforce the audience´s perception that while Sally may be a great wife, she´s a lousy detective. (2007: 80) Sally desafía las reglas fijadas al disfrazarse de prostituta, hecho que supone una revolución respecto de sus predecesoras y una transgresión de los cánones. Sally fue una de las pioneras en este tipo de actos, a la que pronto seguirían otras detectives, entre ellas Suzanne ‘Pepper’ Anderson, de la serie Police Woman. Figura 2.23. Portada de la prestigiosa revista TV Guide con los actores de la serie MacMillan & Wife en actitud sonriente. 19 A pesar de que no era especialmente conocido en esta época, Rock Hudson era ya muy popular, precisamente por las empalagosas comedias que había protagonizado con Doris Day en los 60; precisamente por eso lo eligieron para representar este papel.
118 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 118 Figura 2.24. Cover de la compilación de DVDs que recoge las aventuras de Suzanne ‘Pepper’ Anderson de la serie Police Woman. Su formato y argumento, muy innovadores para la época, la convirtieron en un gran triunfo, que se tradujo en cuatro temporadas que abarcan desde el año 1974 hasta el 1978. Se evidencia su pose sexy, con su media melena rubia. Además, luce su figura ataviada con un sensual traje y sostiene en sus manos, de forma muy sosegada, una pistola dorada a juego. Precisamente ‘Pepper’ (cuyo término denota “pimienta” en español) junto con su compañero Bill Crowley (casualmente es su ex marido en la serie), realizaron su incursión en la pequeña pantalla con un considerable éxito de audiencia, en gran medida a consecuencia de la incorporación a la trama de temas sensibles que afectaban en especial a las mujeres de aquella época. Ejemplo de lo anterior es el tema de la violación expuesto en el capítulo “Warning All Wives”, en el que un violador afectado por graves problemas psicológicos aterroriza a sus víctimas, obligándolas a desnudarse bajo amenazas. La actriz Angie Dickinson y el actor Earl Holliman encarnan a los personajes, ayudados por dos hombres llamados Royster y Styles (interpretados por Charles Dierkop y Ed Bernard). Ambos forman parte del equipo encubierto que investiga casos delicados que abarcan desde las violaciones hasta las drogas. A pesar de su aspecto sospechoso y rudo, resultan tremendamente eficaces, ya que no provocan sospechas en sus propios enemigos. ‘Pepper’ es etiquetada como una “bravado woman”, ya que ella misma se ofrece como cebo con el fin de atrapar al criminal.
119 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 119 Figura 2.25. Escena final de máxima tensión en el episodio citado anteriormente en la que vemos a una determinada ‘Pepper’ quien parece no temer del todo a su agresor a pesar de que éste la está amenazando con un arma blanca. Figura 2.26. ‘Pepper’ en un bar con una copa en una pose relajada. Se aprecia su atractivo rostro y su confianza en sí misma. Al igual que West, ‘Pepper’ simboliza a una mujer atractiva, con aparente seguridad en sí misma, y que sabe recurrir a diversos medios para lograr sus ansiados objetivos. A pesar de que en ciertos episodios su caracterización no esta explícitamente sujeta a una sexualización excesiva, la diégesis de las tramas la terminan feminizando por, entre otros rasgos, el modo en el que reacciona al acabar con los criminales: Despite being feminized in other ways, Pepper isn´t particularly sexualized by her dress in this episode. She generally wears pants and pantsuits. The appearance of female victims in this episode, however, seems to determine their fate. The raped hostage is a career gal with a butch haircut. A stayat-home mom with a very femme hairdo is subjected to an almost identical hostage-taking scenario, but is not raped. Pepper is portrayed as smart: she figures out that the hostage-taking bank robbers are from Las Vegas. Yet
120 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 120 Pepper´s relationship to violence is ambivalent. In the episode´s second shootout, Crowley, but not Pepper, shoots one of the robbers. In the episode´s final shootout, Pepper wields an enormous shotgun and kills a robber, but she kills the robber with whom the white male audience that Police Woman was presumably hoping to attract is least likely to identify; Pepper shoots and kills a black female robberwho also wields an enormous phallicallycathected shotgunrather than one of the white male or white female robbers who also make up the robbery gang. The diegesis also uses this moment to emphasize Pepper´s feminity by showing her in shock after killing the robber. In contrast, when her male colleagues kill someone, they look somber, not devastated. (Dresner 2007: 82) Por otro lado, las recurrentes imágenes de mujeres blandiendo escopetas de gran tamaño, símbolos fálicos en potencia, bien podrían interpretarse como una alusión velada al “girl power” que ya se empieza a consolidar tras la revolución social y cultural de los años 60. Uno de los episodios más polémicos de esta serie fue sin lugar a dudas “Flowers of Evil”, en el cual dos lesbianas maltratan a los ancianos de una residencia. Basada en un hecho verídico, despertó la cólera entre los homosexuales por su representación malévola y distorsionada de este colectivo. Este episodio está caracterizado por una atmósfera gótica, ambiente que contrasta con la supuesta paz de la residencia de ancianos, que lleva por nombre “The Golden Years” (“Los Años Dorados”), y está regentada por tres mujeres lesbianas que roban a los ancianos de la residencia sin ningún tipo de remordimiento. Incluso una de ellas estrangula a Kathleen O’Shaunessy, una de las ancianas de la residencia.
121 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 121 Figura 2.27. La actriz Lynn Loring como Janet Richards, la femme de la historia. Destaca su cabello largo y rojo. Figura 2.28. La pareja formada por Laraine Stephens como Gladys Conway (la bitch) y Fay Dorn en su papel de Mame Dorn (la butch). Ambas comparten los roles femenino y masculino, respectivamente. En su afán por atrapar a las culpables, la propia Pepper se disfraza de enfermera y se mezcla con las ancianas con el fin de obtener información. Sin embargo, aunque al final las tres son descubiertas, Pepper acaba perdonando a Janet, quien ha encubierto a Gladys, la auténtica asesina, por amor: “I understand what a love like yours can do to a person.” Otra serie que marcó tendencia fue Get Christie Love! con la particular private eye afroamericana Christie Love encarnada por Teresa Graves. Por primera vez estamos ante una sleuth de raza afroamericana, lo cual, a los ojos de los espectadores, aporta
128 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 128 explosivas las tres, con el único fin de enfocarlas al público masculino. Lo que se pretende es despertar la simpatía y comprensión de aquellos hombres que habían considerado hasta la fecha que las mujeres eran incapaces de ejercer esta profesión. Como novedad, estas tres mujeres son atractivas, independientes, solteras, carecen de ataduras, y muy profesionales, lo cual las convierte en heraldos del nuevo feminismo. En el episodio “Of Ghosts and Angels” las tres detectives se ven inmersas en una aventura en una mansión regentada por la mejor amiga de Tiffany, la joven y hermosa Erika (Robin Mattson); Erika está acompañada por su marido, unos años mayor que ella, Cliff Burke (Paul Burke). A causa de las pesadillas y extrañas vivencias que la asolan, Tiffany siente que la casa sufre una maldición y que un fantasma la habita. En una de las pesadillas, Tiffany era testigo del accidente y posterior muerte de una bella mujer de cabellera negra en una silla de ruedas que cae por las escaleras en medio de un lujoso baile de máscaras. A partir de este momento, el espíritu comienza a manifestarse de todas las maneras posibles a fin de que noten su presencia. Su meta es hacerle daño a Erika y lo consigue causándole una grave herida en sus piernas. En consecuencia, Erika queda inválida en una silla de ruedas (curiosamente el fantasma no es otro que Madeleine, la anterior esposa de Cliff, y que también se movía en silla de ruedas). No obstante, al contrario de lo que se piensa, ella no desea dañar a Erika, puesto que lo único que pretende es que se dé cuenta del engaño en el que está envuelta. Cliff en realidad es un hombre sin escrúpulos que se alía con un subordinado para arrebatarle a Erika toda la herencia. Ante esto, Tiffany se siente dispuesta a todo con tal de salvar a su amiga y encuentra un pasadizo secreto a una habitación abandonada abarrotada de objetos aparentemente inconexos. Sin embargo, un anillo de diamantes se convierte en una pieza clave para resolver el misterio. De este modo, justo cuando el despiadado Cliff intenta repetir su acción contra Erika, Tiffany la salva. La acción se desarrolla
129 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 129 en parajes y ambientes de lujo y esparcimiento tales como la mansión del matrimonio compuesto por Erika y Cliff; además, el episodio está repleto de tintes góticos,23 como la presencia de un espíritu que enturbia la aparente calma de la casa y cuyos mensajes encriptados sólo Tiffany es capaz de descifrar. En varios de los episodios de la serie se realza la identidad sexual de dos de las chicas por medio de atuendos muy erotizados; no es este el caso de Tiffany, quien al principio del episodio aparece vestida con una camisa de cuadros y pantalones tejanos que recuerdan a una “tomboy”. No obstante, pronto cambia su indumentaria y se viste de forma más femenina, al igual que sus compañeras Ketty y Kris, cuando van a visitar a su amiga Erika Burke. De hecho, en una de las escenas Tiffany aparece una noche frente al tocador de su habitación mientras se peina ataviada con una sencilla bata, otorgándose así una vital importancia a su identidad femenina. En oposición a Erika, las detectives son mucho más sagaces y son capaces de detectar la presencia de fenómenos extraños en la casa causados por la presencia de un espíritu de naturaleza benigna (aunque inicialmente se cree lo contrario). Las tres insisten en advertir a Erika de que debe protegerse de la conspiración de su marido, el apuesto Cliff Burke. Es notorio que estas detectives siempre están al acecho, al contrario que Erika, que parece vivir en un estado de ensoñación junto a Cliff, lo que parece evocar la distancia entre la mujer perteneciente a generaciones anteriores y la mujer moderna, encarnada en mujeres libres que se alejan de ciertos patrones de sumisión y triunfan además en su profesión. Finalmente, la serie The Mod Squad, con sus variados integrantes, pone el broche final a esta década gloriosa. Emitida entre el 14 de septiembre de 1968 hasta el 23 23 Posiblemente sea un guiño a aquellos relatos protagonizados por las girl sleuths que analizamos en el anterior capítulo, como por ejemplo Judy Bolton.
130 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 130 de agosto de 1973 en la cadena ABC, obtuvo unos importantes índices de audiencia. La protagonista femenina, Julie Barnes, interpretada por Peggy Lipton, es la hija de una prostituta que se marcha de su casa con el fin de alejarse de su entorno. Es la rubia explosiva del grupo, que aparece junto a Pete Cochran o Pete (Michael Cole), un apuesto muchacho hippie de familia adinerada, y otro llamado Lincoln Hayes (Clarence Williams III), integrante del colectivo afroamericano y detenido en las protestas raciales de Watt, acaecidas en Los Ángeles, y originadas en principio por un incidente menor entre un agente de policía y un motorista afroamericano en estado de ebriedad. El asunto tomó un cariz grave, con la consecuente rebelión de los afroamericanos contra las autoridades en los días comprendidos entre el 11 y el 17 de agosto del año 1965. Dirigidos por el Comisario Adam Greer (Tige Andrews), se embarcan en las misiones más peligrosas. No obstante, Julie, en oposición a sus compañeros masculinos, carece de habilidades para la lucha y siempre es apartada de todas aquellas acciones que impliquen el uso de la fuerza física en el momento de la detección : The Mod Squad featured a relatively helpless and ineffectual female detective as part of a trio of troubled young criminal offenders who are recruited by the police to investigate crimes as undercover operatives. In the premiere episode, waiflike Julie Barnes (Peggy Lipton), the daughter of a prostitute, is required to date a suspect for information; when her cover is blown and he returns to her apartment to slap her around, she collapses and is completely unable to defend herself. Only the fortuitous arrival of her male partners Linc Hayes and Pete Cochran (Clarence Williams III and Michael Cole) prevents her from undergoing a severe beating. Although Julie is smart enough to figure out where a set of blackmail pictures must be, she is not allowed the daring physical task of breaking into an office and retrieving themthat job falls to rich white male Pete rather than to Julie or to African-American male Linc. Julie is consistently left out of the physical work of detection: When Julie, Linc, and Pete are closing in on the villains´ hideout, Lin and Pete send her to phone for help while they use physical force to subdue the villains; then, they insult her competence by joking that with their luck, she´ll get lost. Julie´s authority is further undermined by the fact that she is also known as unable to control transportationshe doesn´t drive in that episode. Pete, the car owner, is the driver; when he´s working elsewhere, Linc takes over the driving duties. (Dresner 2007: 78-9)
131 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 131 La serie fue galardonada con diversos premios, entre ellos seis Emmy y una candidatura a cuatro nominaciones a los Globos de Oro; Peggy Lipton obtuvo uno de estos Globos de Oro, otro premio otorgado por el Gremio de Directores de América y cuatro Logies. Tras dos décadas sucesivas, la serie se plasmó en un film de estética de los años 90 al que aludiremos más adelante.24 Figura 2.34. El trío en una postura desafiante, acompañados de su jefe. 2.6. Los 80 y el hechizo bajo la luz de la luna. Redacción de crímenes por la magistral Jessica Fletcher La década de los 80 se hizo especialmente conocida con dos series que marcaron un hito en la historia del crimen televisado. La primera de ellas, Moonlighting (19851988), tuvo como protagonistas principales a los actores Bruce Willis, como David Addison, y Cybill Shepherd como su implacable jefa Maddie Hayes. Modelo en una etapa anterior de su vida, Hayes pasa a gestionar una agencia de detectives. Addison tiene que sufrir sus constantes vejaciones e incluso mantiene una peculiar relación amorosa con ella. 24 La razón de mi inclusión del largometraje en dicho apartado se debe principalmente a una obra englobada dentro del apartado del revival de series emblemáticas concerniente a esa década.
132 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 132 Figura 2.35. Cartel de la serie con los actores en unas poses muy sensuales y la evocadora luna llena azulada recortada sobre la misteriosa ciudad de New York. Destaca el elegante traje blanco de Maddie Hayes, en oposición al traje negro de David Addison, lo que aporta un toque de formalidad a la serie. En el cuarto episodio de la primera temporada, “The Next Murder You Hear”, se puede observar claramente la presentación glamorosa de los protagonistas, envuelta en la atmósfera sugerente del tema musical homónimo de la serie, compuesto por Al Jarreau. Con las características propias del estilo noir, el asesinato ocurre en plena noche tras un ataque a Paul McCain, un famoso locutor de radio -emisión que muchos ciudadanos de la retratada como corrupta y deprimente ciudad de Nueva York están escuchando. David Addison se comporta como alguien muy locuaz e hiperactivo (un híbrido entre clever man y clown), mientras su jefa Maddie de la agencia Blue Moon es serena y calmada, a pesar de exhibir un carácter histriónico en algunas ocasiones. En efecto, Maddie se muestra reticente a aceptar el caso por considerar a la víctima como un ser humano repugnante. No obstante, él la convence y ella acepta finalmente el caso. Maddie es la parte dura del dúo, con su frío carácter y su negativa a buscarse una pareja, mientras que David aporta comicidad a la relación. Maddie toma la iniciativa
133 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 133 en muchas ocasiones, como cuando se aventura a ser la primera en abrir la puerta de la mansión del fallecido para investigar los hechos mediante una técnica secreta y sorprendente en cooperación con David. Allí descubren a Sonny, el manager de la emisora de radio, y a la viuda del fallecido, una femme fatale de pelo castaño llamada Laura Boyd (Barbara Stock). Sin embargo, y a pesar de las apariencias, Laura Boyd presenta una actitud sumisa, puesto que declara sentirse orgullosa de ser una más de las posesiones exclusivas de su marido, junto con el resto de la mansión y los objetos de lujo. Ante este comentario, Maddie le replica: “Nobody owns anyone.” Mientras que Addison equipara a su jefa con la famosa actriz Bette Davis, para Maddie su actitud no es más que producto de los celos, dada la admiración que ella le profesaba al periodista radiofónico. La reacción de David no se hace esperar: “I´m not jealous of a dead man”; con esta frase David da muestras de su inestabilidad y nerviosismo. Posteriormente, Maddie toma la iniciativa y decide investigar en la casa de nuevo, pero es sorprendida por un desconocido que se desvela como Paul. En otra escena del episodio, David aparece borracho en un bar y canta el tema “Respect”, una canción emblemática de la cantante de jazz Aretha Franklin. Esta escena resulta un tanto irónica, puesto que está tan ebrio que no merece ningún respeto en tales circunstancias. Ajena a las vicisitudes de su compañero, Maddie conversa tranquilamente con Paul a la luz de la lumbre de una chimenea y él le confiesa sus problemas. Paul actúa como un seductor con un ligero parecido físico al sex symbol Marlon Brando; todo esto acontece para desesperación de David, quien, abatido y derrotado, se cae finalmente de su taburete por su estado de ebriedad. Al día siguiente, y para sorpresa de Maddie, quien casi le golpea con la puerta del despacho, David aparece con un aspecto completamente abandonado. Para disgusto de Maddie, David le ofrece sus favores sexuales. Paul, por otro lado, se presenta ante los dos arguyendo
134 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 134 que fingió su muerte por puro sensacionalismo. Aunque David se presenta como un mujeriego y se ve continuamente involucrado en trifulcas con su compañera, todo esto es un incentivo más para la trama. Justo cerca del final, se produce un inesperado vuelco con el intento de asesinato de Paul por parte de Sonny, presa de los celos, ya que está profundamente enamorado de la mujer de éste. En medio del tiroteo en el que se ven envueltos ambos, Maddie es incapaz de luchar, pero muerde al agresor, es decir a Sonny, en la pierna dos veces. Esta técnica casi caníbal supone un cambio profundo con respecto a sus antecesoras, introduciendo una técnica salvaje que sorprende por no encajar ni con su aspecto ni con su personalidad. En la lucha intensa entre David y Sonny, este último fallece por una descarga eléctrica mortal. Al final, los dos detectives se alejan de la escena, agarrándose por la cintura y acompañados seguidamente de una música muy sensual. La censura está presente en la serie con la omisión de detalles de muertes escabrosas, como el falso asesinato de Paul y el repentino fallecimiento de Sonny tras su trifulca con David. El detonante del acto criminal son los celos, único móvil manifiesto que conduce a Sonny a su temprana muerte. Figura 2.36. Imagen del actor James Slovan en su brillante interpretación de Sonny Brezner, el jefe de la emisora de radio cuya actitud nerviosa se plasma en la de un asesino justo cuando decide matar a Paul McCain, celoso de que se haya enamorado de su bella esposa Laura.
135 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 135 Además de esta serie, Murder, She Wrote emitida entre 1984 y 1996, también fue muy popular, con su anciana detective Jessica Fletcher y sus sorprendentes métodos de deducción. Logró traspasar fronteras y llegó a España bajo el título Se ha escrito un crimen; su música impregnó aquella época inestable. La serie manifiesta ecos evidentes de aquellas senior sleuths que analizamos en el primer capítulo. Figura 2.37. El éxito de la serie fue tan inmenso que incluso se publicó un libro con sus relatos. Lisa Marie Dresner hace un retrato muy detallado de la identidad aparentemente ambigua de esta detective: First of all, Jessica is coded as not-female through the fact that she herself neither fits the description of the typical object of masculine desire nor expresses any sexual desire herself. She is a post-menopausal celibate woman, although she has several close male friends and the occasional mildly-flirtatious admirer. The widowed Jessica, however, does not flirt much herself, and thus becomes a comfortable locus of identification for men in that identification with her does not entangle the spectator in uncomfortable trajectories of desire. Furthermore, she upholds the banner of patriarchy by her unquestionable devotion to the memory of her late husband, Frank. Finally, Jessica is kept from being typed as a monstrous virago, as many powerful older women on television are, both by the desexualization noted above and by her construction as helpless in that still pre-eminently masculine arena: transportation. When asked during a 1994
136 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 136 television interview about similarities between herself and the character she played, Angela Lansbury conceded that while she and Jessica Fletcher were similar in many respects, she really wished that Jessica would learn to drive. (2007: 104-105) Fletcher supone un retorno a los clásicos. En cierto modo, recuerda la esencia de Miss Marple, Miss Silver Maud y las girl sleuths, dado que las cualidades del intelecto parecen predominar sobre el físico, que pasa a un segundo plano. Obviamente, Fletcher no sigue los preceptos de detectives más erotizadas, como Honey West ni Emma Peel. Aunque es una mujer independiente, su estado de viuda le ata a los recuerdos de su difunto marido, Frank, lo que quizás pudiera interpretarse como un reducto de ciertos patrones de dependencia tan atávicos en la cultura patriarcal. Asimismo, Fletcher no es capaz de manejar un vehículo de forma apropiada dada su avanzada edad. Todos estos factores contrastan radicalmente con los de sus anteriores homólogas. A estas series se les suman Remington Steele (1982-1987) y Cagney and Lacey (1982-1988), series de contenido policiaco y más cercana al ambiente noir. En cuanto a la primera de ellas, Dresner infiere una cualidad novedosa en el tratamiento de su estructura: Remington Steele maintains a constant self-conscious stream of references to classic cinema. Indeed, the male protagonist, Remington Steele, is himself a film buff who interprets the reality around him in terms of classic films: in every episode of the series, he finds some aspect of his situation that triggers a full referencecomplete with title, studio, release date, main actors and plot summaryto a classic film, then applies his knowledge of the plot in order to plan his next move (with varying degrees of success.) It is interesting to note that it is the male member of the detective couple who has privileged access to the cinematic here, though his implied visual and interpretive prowess is somewhat undercut by the fact that his cinematically inspired solutions to mysteries are usually incorrect. (Perhaps this phenomenon occurs because Steele goes too far in his spectatorship by identifying heavily with screen starsfor example, he chooses the names of characters played by Humphrey Bogart for his aliasesand by blurring the distinctions between life and art.) (2007: 92-3)
137 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 137 Figura 2.38. Un joven Pierce Brosnan como Remington Steele acompañado por Stephanie Zimbalist, que interpreta a Laura Holt, su subordinada e interés romántico, y por Doris Roberts como Mildred Krebs. Como si de un oráculo se tratase, el protagonista masculino, Remington Steele, interpreta todo lo que lo rodea en clave de referencias al cine clásico. Su capacidad para manejar datos, fechas y títulos es apabullante. No obstante lo anterior, las soluciones que proporciona a los problemas planteados son incorrectas. ¿Se trata acaso de una crítica velada a un sistema patriarcal basado exclusivamente en el Logos? En efecto, en la cabecera de los episodios, Laura Holt reconoce que en un principio había querido trabajar como detective privada pero, al ser una mujer, nadie se acercaba a solicitar sus servicios. Por este motivo, se inventó el nombre ficticio de un superior masculino y así nació Remington Steele. En la cabecera de la serie, Steele aparece bajo la seductora apariencia del actor irlandés Pierce Brosnan y de este modo, ocupa la función de jefe que asigna órdenes a Holt. Es notable la vestimenta de Holt, con un traje y sombrero de fieltro, idénticos a los que portaban los típicos dicks. Este detalle en la vestimenta, el sombrero de fieltro, aparece también, no de modo tan casual, en futuras detectives lesbianas como la investigadora lesbiana Lauren Laureano de Sandra Scoppettone.
144 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 144 a su novio en la misma escena en la que conoce al apuesto Erik, quien se salva de un accidente mortal gracias a su aviso: “Erik held Nancy´s gaze for a moment, his green eyes suddenly reminding Nancy of her boyfriend, Ned Nickerson. Instinctively reaching for the gold, heart-shaped locket Ned had given to her, Nancy smiled, thinking of her habit of toying with it every time she thought of him” (1997: 14). Nancy evoca con frecuencia a su novio Ned y se revela como una sleuth de corte más bien juvenil-romántica. En este apartado dedicado a la nostalgia, conviene hacer referencia también a la versión cinematográfica que data del año 2007 protagonizada por Emma Roberts, la sobrina de la reconocida actriz Julia Roberts en Nancy Drew: Hollywood Mysteries, cuyo rostro cándido refleja a la perfección la naturaleza de la joven detective. Figura 2.47. Cartel promocional del filme en el que aparece Drew en primer plano rodeada de una gran lupa dorada con sus iniciales “N.D” (Nancy Drew) y de otros personajes jóvenes que aparecen reflejados en su lente. La actriz Emma Roberts encarna a la perfección la sutil esencia del personaje; su sencilla indumentaria recuerda a la de una colegiala. Otra de las series importantes que analizaremos en este bloque es VIP, que abarca desde el año 1998 hasta el 2002, y con la explosiva Pamela Anderson al frente de este
145 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 145 grupo de sleuths. Pamela Anderson encarna a Vallery Irons25, una mujer que acepta, casi por accidente, el trabajo de guardaespaldas de famosos. En el primer episodio de esta serie, “Beats Working at a Hot Dog Stand”, se aprecia claramente la constante presencia de los elementos más trillados del género, como la exagerada erotización de la detective y la violencia gratuita; Pamela Anderson Lee, en aquel tiempo casada con su polémico marido Tommy Lee, es la representación por excelencia de la bombshell. La serie está ambientada en escenarios lujosos como yates en alta mar, Hollywood y Beverly Hills. En uno de los episodios, el asalto al barco por unos ladrones de joyas ya despierta la acción entre los propios agentes camuflados que cooperan juntos para dar caza a los criminales. Tras esta escena introductoria da comienzo la cabecera del episodio con escenas de mujeres atractivas aderezadas con mucha acción. Seguidamente, aparece Vallery en una pose muy sensual y rodeada de lujo por todas partes; el objetivo parece obvio: captar la atención de la audiencia masculina, si bien todo lo anterior resulta ser producto de la imaginación de Valery Irons. De repente, Irons despierta a la realidad y regresa a la rutina de su trabajo con su compañera y mejor amiga Maxine de la Cruz (Angelle Brooks) en un típico puesto de hot dogs. Sin embargo, la aparición del superficial y vanidoso Brad Cliff (posiblemente una parodia de Brad Pitt) da un profundo cambio en su vida cuando éste le pide que salga con él para exhibirla ante los medios. Posteriormente, ella le salva de un intento de asesinato perpetrado por un criminal. De hecho, Valery lo ataca con su bolso de forma un tanto 25 Su tono de voz ya parece apuntar hacia unas dotes de inteligencia más bien escasas. Sin embargo, su intuición y su capacidad para adaptarse y moverse en nuevas situaciones que requieren acción no aparecen tan comprometidas.
146 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 146 entre cómica y absurda. Este episodio, algo rocambolesco, la convierte sin embargo en una persona famosa, un símbolo del mundo vacío y amoral de Hollywood. A partir de este momento, Cliff la admira y afirma delante de todos que ella es su guardaespaldas personal, algo que no es en absoluto verdad. La noticia llega a oídos de los agentes que estaban en el yate, quienes van en su búsqueda y dan finalmente con ella en su habitual puesto de trabajo. Estos personajes le piden que sea la jefa de su futura agencia de detectives tras la negligencia y el abandono de su anterior jefe. A cambio le ofrecen una vida de lujos. Lógicamente, Vallery acepta dicha proposición y se sumerge en el interesante mundo de los detectives. Curiosamente el primer cliente de su recién estrenada agencia VIP (Vallery Irons Protection) resulta ser Brad, quien paga una gran cantidad de dinero por sus servicios. En el grupo destaca Nikki, una auténtica tomboy que incluso dispara a sus enemigos con una gran metralleta tendida en el suelo, además de hacer explotar detonadores con una notable precisión. Al final Irons los acepta como miembros de su equipo y tanto Vallery como el equipo que ella lidera acaban ganándose el respeto de los agentes del FBI; a raíz de esto, otros criminales son arrestados y en resumidas cuentas, Vallery alcanza mucho prestigio gracias a su inteligencia y a la efectiva colaboración entre ella y sus subordinados. Al término del episodio, ella y los otros personajes resurgen con gafas oscuras, realzándose así su atractivo, dureza y determinación, acompañados por el trasfondo de la música de mucha acción. Figura 2.48. El equipo al completo liderado por la explosiva Vallery Irons (Pamela Anderson), Tasha Dexter, antigua espía y modelo representada por Molly Culver, Nikki Franco (Natalie Raitano), una experta en armas y explosivos, el antiguo boxeador y luchador de artes marciales Quick
147 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 147 Williams (Shaun Baker) y la experta informática Kay Simmons (Leah Lail). 2.8. El poder femenino de los 90 y el boom policiaco del 2000: La cercana y aguda inspectora Brenda Johnson y la sagaz estudiante Veronica Mars Por último, conviene hacer alusión a las series The Closer y Veronica Mars. En The Closer (iniciada en 2005 y finalizada en 2012), la protagonista es la inteligente inspectora de policía Brenda Leigh Johnson (interpretada por la actriz Kyra Sedgwick). Brenda Johnson pertenece a LAPD (o Los Angeles Police Department) y hace frente junto con su equipo a una serie de casos peliagudos que resuelve con importantes triunfos. Curiosamente, Brenda es políglota (posee extensos conocimientos de alemán, ruso y checo, aunque no sabe hablar español). Vive con su marido Fritz Howard, del FBI, y el gato que poseen en común. En referencia a ella, la autora Maddy Dychtwald, en el artículo “The Closer Opened Doors for Women-and For Basic Cable”, postula que Kyra sabe en todo momento mantener la compostura y no se arredra ante los comentarios sexistas de sus compañeros: We’ve certainly seen women in powerful positions before, but those women were largely token in a sea of dominant males, and most important, strove to be like the men that surrounded them. In contrast, Dychtwald says the former CIA interrogator played by Kyra Sedgwick, “retains (and revels in) her femininity, keeps her composure, can handle the two ‘sexist pigs’ who bait her due to their jealousy and insecurities, and not lose her head.” (Dychtwald: 2015) Brenda Johnson resulta la vencedora en este duelo de poderes y sabe cómo usar sus armas de mujer para desafiar a sus congéneres masculinos. Por ejemplo, Brenda Johnson mantiene frecuentes conflictos dialécticos con Will Pope, su anterior marido y principal
148 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 148 ayudante. La serie ha sido galardonada con numerosos premios y obtuvo el favor del público. Figura 2.49. Brenda Johnson, aparece muy sexy en este cartel, sólo ataviada con los típicos cordones policiales amarillos bajo el revelador slogan “Don´t Cross Her…” advirtiendo al espectador de su carácter persuasivo y en cierto modo, peligroso para aquel que se atreve a desafiarla. Ella está acompañada por su marido (a la izquierda), el apuesto agente especial del FBI Fritz Howard, y por su ayudante principal Will Pope (J.K. Simons), su ex marido, con el que mantuvo una turbulenta relación en el pasado. Otro de los acompañantes es el afroamericano Russell Taylor, otro de sus ayudantes. Destaca también el teniente Louie Provenza interpretado por G.K. Wells, el inolvidable histriónico Jefe de Policía Thadeus Harris de la reconocida saga Police Academy (Loca Academia de Policía). Por último, se advierte al teniente Andy Flynn en el extremo derecho de la foto. Figura 2.50. Escena que refleja la explicación magistral de la inspectora ante su equipo en la cual se aprecia la pizarra blanca con una meticulosa organización de los datos.
149 El terreno de las sensuales sirenas solas o en dúos 149 La segunda serie, Veronica Mars (2004-2007), se centra en la joven sleuth Veronica, que estudia y trabaja como detective privada siguiendo las órdenes de su padre Keith Mars (Enrico Colantoni), que casualmente se dedica a la misma profesión. La actriz estadounidense Kristen Bell encarna al personaje principal y está acompañada en el reparto por destacados compañeros como Teddy Dunn, que interpreta a su ex novio Duncan Kane, o Percy Daggs III, que hace el papel de Wallace Fennel, su mejor amigo y ayudante a la hora de resolver los misterios. Los acontecimientos tienen lugar en la ciudad ficticia Neptune en California. Figura 2.51. Póster publicitario de la serie con Veronica y otros personajes en un entorno paradísiaco. Como conclusión a este extenso capítulo, queremos resaltar la preponderancia de la autonomía como denominador común de estas mujeres detectives. Gracias la determinación y a su carácter independiente logran ir adentrándose poco a poco en un ámbito eminentemente masculino, como es el de la detección. Pese al poder del patriarcado, estas mujeres, protagonistas de algunas series de televisión de culto de la época y de películas, muchas de ellas revivals, logran captar el interés de la audiencia y
150 La detective femenina o female private eye. Inicios, recorrido y reinvención del personaje en su vertiente literaria y audiovisual 150 hacer que el público empiece a familiarizarse con el rol de la mujer detective. En cierta medida, y gracias a sus atributos de originalidad, comicidad en algunos casos, y heroicidad estas mujeres detectives desafían y subiverten los cánones tradicionales del género. En el tercer capítulo de esta tesis, analizaremos los rasgos distintivos de dos detectives literarias fundamentales y que contribuyeron a la reinvención del género policiaco: dos mujeres intrépidas y decididas, V.I. Warshawski y Stephanie Plum, creadas por las autoras estadounidenses Sara Paretsky y Janet Evanovich. Estas dos escritoras lograron llevar a sus detectives a nuevas cotas gracias a la experimentación y la reinvención de muchos de los patrones del género.
V.I. Warshawski y Stephanie Plum: Un toque de modernidad al género policiaco CAPÍTULO 3
153 V.I. Warshawski y Stephanie Plum 153 3.1. Introducción a las mujeres escritoras revolucionarias y a sus singulares detectives. El Germen de la reinvención de la Private Eye. Los 80 no sólo fueron el escenario del auge del género policiaco en formato televisivo, sino también en el ámbito literario. La pionera en este sentido fue Sara Paretsky, de origen estadounidense, con su peculiar detective V.I. Warshawski, que cobra vida en su primera historia Indemnity Only (1982). Otras de sus obras son Deadlock (1984), Killing Orders (1985), Bitter Medicine (1987) y Toxic Shock (1988). V.I. (suelen llamarla Vic en ocasiones) revolucionó en gran medida el género detectivesco tanto por su ambigüedad sexual26 como por su poder de decisión. Esta autora, nacida en Iowa, Kansas, el 8 de junio de 1947, ha sido galardonada con varios premios como la Diamond Dagger of Lifetime Achievement por la British Crime Writers Association o la Gold Dagger por Blacklist (2011), esta última de tono político, con referencias al ataque terrorista perpetrado contra las Torres Gemelas. El verdadero nombre de la detective es Victoria, pero en el campo profesional prefiere que la llamen V.I. o simplemente Vic. No obstante, rehúsa el apelativo Vicki, nombre que rechaza categóricamente por sus evidentes connotaciones femeninas. Aunque anteriormente ejerció su función como abogada, ha decidido pasarse a la profesión de detective privado. Trabaja sola, sin asistente, y vive en un modesto apartamento, que cumple las funciones de despacho, al que acude regularmente. Sin embargo, su vecino Mr. Salvatore Contreras, siempre está dispuesto a ayudarla en todo lo posible. 26 La autora prefiere, casi de modo sistemático, utilizar sólo unas iniciales para identificar a su personaje. Su nombre completo, “Victoria Iphigenia”, es reemplazado por las iniciales “V.I.”, con lo que el género de la detective permanece ambiguo.
256 inusual que disfrutaban estas jóvenes las convirtió en el germen de otros modelos de detective protofeminista en el futuro. Si las girl sleuths se caracterizaban por su inocencia y candidez, las bravado women destacan justo por lo contrario: por su arrojo y su actitud desafiante en muchos casos. Dos ejemplos muy obvios de lo anterior los podemos encontrar en Ruth Meredith y Velda, dos mujeres de armas tomar y, en muchos de sus rasgos, equivalentes a los hardboiled dicks. Prueba de ello es la actitud desafiante de Ruth Meredith, que no duda ni un ápice a la hora de amenazar a un campesino con una pistola si no lleva a cabo el plan que ella propone. Las detectives de segunda mitad del siglo veinte poco tienen que ver con sus antecesoras victorianas, las housewife investigators. Las nuevas detectives figuran representadas como objetos erotizados, muy sensuales, pero también muy independientes y con múltiples destrezas en las disciplinas más variadas, entre ellas las artes marciales, lo cual les permite poder manejarse a su antojo en un mundo eminentemente de hombres. Muchas de ellas se ponen a los mandos de su propio vehículo, lo cual ilustra bien a las claras su independencia, usan su maquillaje para algo más que simplemente pintarrajearse la cara (estuches de maquillaje que les sirven para comunicarse con sus compañeros, perlas o brazaletes a modo de explosivos, etc.), y manejan un amplio arsenal de armas. Su indumentaria, trajes ajustados de cuero, les confiere una naturaleza ciertamente ágil y felina. A esta pléyade de mujeres detective se añaden nuevos prototipos, como Emma Peel, que a las características anteriormente reseñadas, suma la sofisticación y conocimientos avanzados en disciplinas como el arte y la química. Dada su independencia y su alta cualificación, algunas de estas detectives ya empiezan a funcionar como un locus de identificación feminista. No hay que olvidar tampoco a detectives que, como Cordelia
257 Gray, arrastran un pasado difícil, plagado de adversidades, pero que, a pesar de ello, han sabido sobreponerse a todas ellas y se han ido haciendo a sí mismas como mujeres y como detectives muy duchas en varias disciplinas. Independientemente de que la representación de la detective evoluciona con respecto a los patrones más encorsetados de décadas anteriores (con detectives físicamente más ágiles, guerreras e independientes, pertenecientes a otras razas, etc.) en la segunda mitad del siglo veinte todavía se pueden constatar casos muy evidentes de sexismo en la representación de algunas detectives y de homofobia en algunas series detectivescas, cual es el caso de la pareja lesbiana de la residencia de ancianos en “Flowers of Evil”. Otro caso similar de homofobia lo encontramos en la negativa de muchos canales de televisión a emitir episodios de Cagney and Lacey, por considerar que la relación que mantenían las dos mujeres presentaba connotaciones lésbicas. Por otro lado, también es preciso destacar que algunas series de televisión de mucho éxito, como Charlie’s Angels o VIP supieron explotar el filón de las detectives explosivas, maduras, independientes y muy profesionales. De este modo, lograban que la audiencia masculina renunciara a parte de sus prejuicios para concentrarse más en la explosividad y la voluptuosidad de estas detectives que parecían comerse la pantalla. Asimismo, también comprobamos, en la década de los 80, que algunas de las detectives ya empiezan, aunque de forma muy paulatina aún, a escalar puestos en la jerarquía de mando. Una muestra de lo anterior es Maddie Hayes, de la serie Moonlighting, que pasa a gestionar su propia agencia de detectives. Esto último no debiera extrapolarse a todos los casos. Recuérdese que en la serie Remington Steele, Laura Holt afirma abiertamente que le hubiera gustado trabajar como detective privada pero que nadie contrataba sus servicios por tratarse de una mujer. Por esta razón no le ha quedado más remedio, para poner su agencia a funcionar, que contratar los servicios
258 del apuesto Remington Steele (Pierce Brosman). De forma simultánea, la década de los 80 también está marcada por series detectivescas de culto, como Murder She Wrote, que en cierto modo invitan a rememorar la figura de las detectives clásicas por antonomasia. En las series del siglo XXI, la nostalgia es el telón de fondo de un escenario al que se suben de nuevo detectives tan populares como Jessica Fletcher, Nancy Drew y Charlie´s Angels, en un marco social en el que la mujer ya es plenamente consciente de su propia libertad. Brenda Leigh Johnson y Veronica Mars, junto con otras detectives relevantes, surgen como referentes de la autonomía femenina y, en cierta medida, personifican el poder feminista. Brenda Johnson, por ejemplo, se muestra plenamente competente a la hora de dirigir un equipo integrado exclusivamente por hombres. En líneas generales, la aparición en escena de las nuevas autoras, Sue Grafton, Marcia Muller y Sara Paretsky, supone toda un revolución en el modo en el que se representa a la mujer detective en la literatura. Sus respectivas investigadoras, Kinsey Millhone, Sharon McCone y V.I. Warshawski respectivamente, emergen como heroínas reales, defensoras de la justicia y muy cercanas al lector, por su compromiso social con muchas de las causas políticas que preocupaban a la sociedad en los años 80. En concreto, V.I. Warshawski se perfila como la reinvención de la figura de la detective precisamente por su carácter independiente, por su compromiso social y por dar muestras en todo momento de ser muy consciente de su identidad y, lejos de avergonzarse, mostrarse muy orgullosa de ello y verbalizarlo así en todo momento, incluso cuando es objeto de vejaciones machistas por parte de quienes se niegan a aceptar que una mujer pueda ser detective. Aunque V. I. comparte rasgos con Cordelia Gray, la detective ideada por la escritora británica P.D. James, Warshawski se distingue de ésta por la introducción de la primera persona, factor éste especialmente relevante, lo que la acerca más al lector y la convierte en el epicentro de sus propias aventuras.
259 V.I. Warshawski comparte algunos de los trazos de los estereotipados héroes del género noir, especialmente en el uso de un lenguaje áspero en situaciones tensas, así como en su notable rudeza. No obstante, al contrario que ellos, a V.I. no le avergüenza mostrar sus emociones más íntimas a su círculo de personas queridas, como en el caso de Mr. Salvatore Contreras, de su mejor amiga Lotty, o Consuelo, la chica que tiene que abortar y finalmente fallece en el quirófano en Bitter Medicine (1987). Sam Spade, por citar un ejemplo de detective duro, permanece, en cambio, con un rostro inalterable e impasible al enterarse de la lamentable muerte de su compañero, Miles Archer. Asimismo, V.I. funciona como el alter ego de la propia autora Sara Paretsky en varias facetas de corte social y político. V.I. siente cierto desarraigo a causa de tres factores: su género, sus orígenes foráneos y su profesión. De forma algo similar, Paretsky también tuvo que sufrir cierto rechazo familiar dado que jamás pudo contar con el apoyo de su padre, aunque sí se sintió claramente arropada por su hermano Jeremy, su verdadero instructor. Paretsky, como ella misma ha confesado en varias entrevistas, ideó el personaje de V.I. para dar ‘voz’ a su propia conciencia y de paso ayudar a otras mujeres a encontrar su propia voz, un instrumento que les permita rebelarse, como mujeres libres, frente a las barreras de tipo social, cultural y político. Asimismo, tanto la autora como su personaje comparten exactamente la mismas ideas sobre asuntos tales como la política y la religión. En Killing Orders (1985), por ejemplo, destaca el compromiso de V.I. en pro de la sensibilización colectiva, tras el fallecimiento de su amiga homosexual Agnes Paciorek. Otra evidencia singular de las confluencias entre la autora y el personaje se puede encontrar en Bitter Medicine y el activismo político de V.I. para que el aborto sea reconocido como derecho básico para aquellas mujeres que así lo requieren.
260 Stephanie Plum, de la autora estadounidense Janet Evanovich, es otro ejemplo de mujer autónoma y valiente, que se autorretrata como una aventurera caza recompensas o bounty hunter. Si ya de por sí la profesión de detective, vinculada a la mujer, hace que salten todas las alarmas del patriarcado vigilante, qué decir de la profesión insólita de mujer caza recompensas. Plum es, por tanto, un símbolo de renovación profunda en el género detectivesco. Pese a las protestas de su madre, todo un símbolo de la mujer tradicional, Plum decide continuar, dedicándose a su trabajo de forma obsesiva, hasta tal punto que se podría decir de ella que es una workaholic. Su hiperactividad es más que notable; suele realizar varias tareas al mismo tiempo para avanzar en sus investigaciones. Por ejemplo, indaga los datos de sospechosos mientras está haciendo la colada en la lavandería. Plum también comparte algunas similitudes con los héroes arquetípicos del género noir. Su fuerte personalidad así como su capacidad para tomar la iniciativa en situaciones límite, (lo hace por ejemplo al perseguir al peligroso delincuente Joe Morelli, con quien mantuvo un affaire en el pasado) apuntan a una cierta inspiración en los atributos de los tipos duros del género hard-boiled. Sin embargo, Plum no es retratada como una superheroína, y por tanto difiere en los dicks en ciertos episodios, como en aquellos momentos en los que flaquea debido a la presión que sus enemigos ejercen sobre ella. Uno de estos momentos se produce cuando toca el timbre en casa de Dodd fingiendo ser una repartidora de pizza. El ataque de Dodd la obliga a salir huyendo y Plum no tiene más remedio que recurrir a su fiel compañero Ranger para que la ayude. En este sentido, Plum es menos independiente que la dura V.I. Warshawski. Además, es notable el temor de Stephanie Plum a las armas, característica inusual entre los hard-boiled detectives, así como en sus homólogas detectives, V.I. Warshawski y Kinsey Millhone. Sin embargo, pese a todos sus defectos, Plum permanece como un símbolo femenino de
261 poder y fuerza al haber escogido un trabajo eminentemente masculino y desempeñarlo de forma magistral. Uno de los rasgos comunes que comparten Plum y V.I. es que no vacilan a la hora de obrar en todo momento según les dictan sus convicciones, sin tomar en cuenta el criterio de aquellos que desaprueban sus comportamientos, Bob Mallory en el caso de Warshawski, y su propia madre en el caso de Plum. Concebidas por Katherine V. Forrest, Sandra Scoppetone y Laurie R. King, las investigadoras Kate Delafield, Lauren Laureano y Katie Martinelli surgen como símbolos de un colectivo que hasta ahora apenas había sido representado en el género detectivesco y, en aquellos pocos casos en los que contábamos con algunas representaciones, éstas eran claramente distorsionadas. Asimismo, otra de las características más sobresalientes de estas detectives lesbianas es que comparten con sus autoras su identidad sexual. Las tres detectives realizan su cometido con suma diligencia y siempre proceden de modo muy meticuloso en sus investigaciones. Son mujeres muy profesionales que se mueven a la perfección en su entorno de trabajo y no se sienten fácilmente intimidadas. Parecen sentirse plenamente identificadas con su identidad como mujeres lesbianas, aunque en ocasiones, como en el caso de Kate Delafield, hayan tenido que hacer abstracción de su condición en el trabajo para evitar así que la encasillen. Por lo general, todas ellas se encuentran muy satisfechas con la profesión que han elegido y con el modo en el que se desenvuelven en su trabajo. No en vano, Delafield afirma, henchida de orgullo: “So I am the perfect woman cop.” Lauren Laureano, por su parte, comparte algunos de los rasgos de los tipos duros del género hard-boiled como Sam Spade o Philip Marlowe. Pero al mismo tiempo, Laureano es una mujer detective muy sofisticada ya que habla francés con cierta fluidez y asimismo, es una ávida lectora. Esta conjunción de rasgos tan particulares
262 trastoca los esquemas tradicionales (los detectives hasta ahora eran por lo general o bien sofisticados o bien tipos duros) y además hasta cierto punto supone una reinvención completa del personaje del detective. Además de lo anterior, Laureano sabe muy bien cuál era su identidad en el pasado y cuál es en la actualidad. La trayectoria que traza entre una y otra es muy coherente. De hecho, no atribuye su condición homosexual a la violación que sufrió cuando era joven. Sabe muy bien que a, pesar de algún que otro flirteo con jóvenes del instituto, los chicos no le atraían. Estas detectives tienen una vida de pareja estable, y las autoras reflejan esa vida de pareja con absoluta normalidad. Tanto Martinelli y Lee como Lauren Laureano y Kip se rodean además de círculos de amistades muy íntimos en los que depositan su plena confianza. Asimismo, sus parejas y sus círculos de amistades muy íntimos permiten a las detectives encontrar refugio y comprensión lejos del mundo exterior, hostil y cínico. Pero al tiempo que se abordan temas que hasta muy recientemente habían sido tabúes en la literatura detectivesca, uno de ellos la adopción por parte de parejas homosexuales, también se exponen algunas de las paradigmas sexistas que aún subsisten en algunos ámbitos de este colectivo, como por ejemplo pensar que Maj, la pareja homosexual de Roz, es de las dos quien se dedica a las tareas domésticas por el mero hecho de ser la más reservada de las dos. Por último, en lo que concierne a esta tríada de detectives lesbianas, Martinelli ocupa un puesto superior en el escalafón de mando, Inspectora del Cuerpo de Policía de la ciudad de San Francisco. Este trabajo de investigación no ha pretendido otra cosa que invitar a una profunda reflexión sobre la figura de la mujer detective y su representación, para de este modo intentar que comprendamos mejor los obstáculos a los que han tenido que enfrentarse estas mujeres en un mundo eminentemente masculino. Quizás de este
263 modo podamos empezar a valorar en su justa medida la contribución que han hecho y siguen haciendo muchas mujeres escritoras, a quienes corresponde el mérito de haber sabido reinventar y transformar los patrones de un género literario que, dado su carácter particular, no se prestaba fácilmente a la renovación. Sirva esta investigación como mi humilde reconocimiento a todas las detectives que nos han hecho creer firmemente en aquello que han venido afirmando las teóricas posmodernistas del feminismo: la identidad de la mujer no sólo está en continua evolución, sino que además cada vez es más obvio que el término ‘mujer’ es una categoría inagotable en sus múltiples significados y representaciones.
265 Bibliografía Allen, Frederick Lewis. 2009. Only Yesterday: An Informal of the 1920s. New York: Open Road Media. Bagby, Sarah. “Notable Book Review: Writing in an Age of Silence” Consultado 26 Octubre 21:57 2015 htt p://kslib.info/DocumentCenter/Home/View/1763. Beauvoir, Simone de. 1982. (1959). The Second Sex. New York: Vintage Books. Brownworth, Victoria. “Katherine V. Forrest: A Different Light” Lambda Literary Consultado Lunes 14 de Octubre 2015 snphilosophers2005.tripod.com/arun.pdf. Bloom, Harold. 2008. Shakespeare Through the Ages. A Midsummer´s Night Dream. New York: Infobase Publishing. Crown, Sara. 2015. Sara Paretsky. The Guardian Interview. http://www.theguardian.com/ books/2015/aug/07/sara-paretsky-interview-i-start-each-vi-warshawski-book-convinced-i-cantdo-it. Calder, Jenni. 1976. Women and Marriage in Victorian Fiction. New York: Oxford University Press. C. Connelly Kelly. May 2009. From Poe to Auster: Literary Experimentation in the Detective Story Genre. Tesis. Philadelphia: Temple University. Chandler, Raymond. 1992. (1939). The Big Sleep. London: Penguin Books.
272 Estudios Literarios Ingleses de la Universidad Complutense Universidad de Castilla La Mancha 61 (20): 61-74. V. Forrest, Katherine. 2011. (1984). Amateur City. Tallahassee: Spinsters Ink. Wells, Helen. 2007. (1955). Cherry Ames, Boarding School Nurse. New York: Springer. Wentworth, Patricia. 2007. (1939). Lonesome Road. United Kingdom: Hachette Books. Wilson, Barbara. 1986. Sisters on the Road. New York: Open Road.
273 Filmografía DICK TRACY, DETECTIVE. RKO Radio Pictures. 1945. Guión: Eric Taylor de la tira cómica concebida por Chester Gould. Director: William A. Berke. Director de Fotografía: Frank Redman. Música: Roy Webb. Editor: Ernie Leadlay. Reparto: Morgan Cornway, Anne Jeffreys, Mike Mazurki, Jane Greer, Lyle Latell y Joseph Crehan. NANCY DREW, REPORTER. Warner Bros. 1939. Productores: Bryan Foy, Hal B. Wallis y Jack L. Warner. Cinematografía: Arthur Edeson. Director: William Clemens. Music: Heinz Roemheld. Editor: Frank DeWar. Reparto: Bonita Granville, Ted Nickerson, John Litel, Mary Lee, Dickie Jones, Betty Amann, Larry Williams, Thomas E. Jackson y Olin Howland. THE HOODLUM. United Artists. 1951. Director: Max Nosseck. Música: Darrell Calker. Editor: Jack Killifer. Reparto: Lawrence Tierney, Edward Tierney, Lisa Golm, Allene Roberts, Marjorie Jordan, Stuart Randall, Angela Stevens, John De Simone, Tom Hubbard, Eddie Foster, Oz Whitehead, Richard Barron y Rudy Rama. THE MALTESE FALCON. Warner Brothers. 1941. Productor: Hal B. Wallis. Guión: John Huston a partir de la novela de Dashiell Hammett. Director: John Huston. Director de Fotografía: Arthur Edeson. Música: Adolph Deutsch. Director de Arte: Robert Hass. Editor: Thomas Richards. Reparto: Humphrey Bogart, Mary Astor, Gladys George, Peter Lorre, Barton MacLane, Sydney Greenstreet, Ward Bond, Jerome Cowan y Elisha Cook Jr.
274 THE STRANGER. International-RKO. 1946. Guión: Anthony Veiller basada en un relato de Victor Trivas. Director: Orson Welles. Director de Fotografía: Russell Metty Música: Bronislau Kaper: Director de Arte: Perry Ferguson. Editor: Ernest Nims. Reparto: Edward G. Robinson, Orson Welles, Loretta Young, Richard Long, Philip Merivale, Konstantin Shayne, Byron Keith, Billy House y Martha Wentworth. THE WOMAN IN THE WINDOW. Metro Goldwyn Mayers. 1944. Guión: Nunnally Johnson a partir de la novella Once Off Guard de J.H. Wallis. Director: Fritz Lang. Director de Fotografía: Milton Krasner. Música: Arthur Lange. Director de Arte: Duncan Cramer. Editores: Marjorie Johson, Gene Fowler Jr. Reparto: Edward G. Robinson, Joan Bennett, Raymond Massey, Edmond Breon, Dan Duryea y Dorothy Peterson.
275 Episodios de series TV y Videoclips Honey West “The Swingin Mr. Jones” Primera Temporada Episodio 1. Estrenado el 17 Septiembre 1965. Director: Paul Wendkos. Guionistas: Gwen Bagni, Paul Dubov basado en las novelas de Skip y Gloria Fickling. Productores: Don Ingalls, Richard Newton y Aaron Spelling como productor ejecutivo. Música: Joseph Mullendore. Cinematografía: Charles Burke. Dirección de Arte: Gibson Holley y Bill Ross. Reparto: Anne Francis, John Ericson, Irene Harvey, Ray Danton, Winnie Collins y Marvin Brody. “A Matter of Wife and Death” Primera Temporada Episodio 4. Estrenado el 8 Octubre 1965. Director: John Florea. Guionistas: Tony Barrett basado en las novelas de Skip y Gloria Fickling. Productores: Don Ingalls, Richard Newton y Aaron Spelling como productor ejecutivo. Música: Joseph Mullendore. Cinematografía: Charles Burke. Director de Arte: Gibson Holley y Bill Ross. Reparto: Anne Francis, John Ericson, Irene Harvey, Dianne Foster, James Best, Henry Beckman, Michael Fox y Henry Brandon. “Whatever Lola Wants” Primera Temporada Episodio 6. Emitido el 22 Octubre 1965. Director: John Peyser. Guionistas: William Bast, basado en las novelas de Skip y Gloria Fickling. Producers: Don Ingalls, Richard Newton y Aaron Spelling como productor ejecutivo. Música: Joseph Mullendore. Cinematografía: Charles Burke. Directores de Arte: Gibson Holley y Bill Ross. Reparto: Anne Francis, John Ericson, Audrey Christie, Richard Angarola, Horst Ebersberg, Don Gazzaniga, Jerry Brutsche y Johnny Haymer.
276 The Avengers “The Bird Who Knew Too Much” Quinta Temporada, Episodio 5. 11 Febrero 1967. Director: Roy Rossotti. Guionistas: Brian Clemens y Alan Pattillo. Productores: Brian Clemens, Albert Fennell y Julian Wintle como productor ejecutivo. Música: Laurie Johnson. Cinematografía: Wilkie Cooper. Dirección de Arte: Fred Carter. Reparto: Diana Rigg, Patrick Macnee, Ron Moody, Ilona Rodgers, Kenneth Cope, Michael Coles, John Wood, Anthony Valentine, Clive Colin Bowler y John Lee. “Emma Peel Swinging Sixties Leather Angel” Video Clip Youtube Consultado 15 Noviembre 2015 21:34 https://www.youtube.com/watch?v=XfRfpvIxPsQ The Girl from U.N.C.L.E 1966-1967 Video Clip Youtube Consultado 15 Noviembre 2015 22:02 https://www.youtube.com/watch?v=QPDu8Hj_sv8 Police Woman “Warning All Wives” Primera Temporada Episodio 3. 27 Septiembre 1974. Director: Arnold Laven. Guionistas: Robert L. Collins y Edward DeBlasio. Productores: Douglas Benton, David Gerber y George Lehr. Música: Pete Rugolo. Cinematografía: Robert C. Moreno. Directores de Arte: Ross Bellah y Robert Purcell. Reparto: Angie Dickinson, Earl Holliman, Charles Dierkop, Ed Bernard, Don Stroud, Martha Scott, Van Bisoglio, Elinor Donahue, Joyce Bulifant, William Katt, Joan Tompkins, Joan Darling, Kirk Scott, Nicole Kallis, David Carlile y Wallace Earl Laven. “Ice” Primera Temporada Episodio 20. 28 Febrero 1975. Director: David Moessinger. Guionistas: Robert L. Collins, David Moessinger y E. Arthur Kean. Productores: Douglas Benton, David Gerber y George Lehr. Música: Richard Shores. Cinematografía:
277 Robert C. Moreno. Directores de Arte: Ross Bellah y Robert Purcell. Reparto: Angie Dickinson, Earl Holliman, Charles Dierkop, Ed Bernard, Michael Parks, James Keach, Ned Glass, Jane Elliot, William Campbell, Val Bisoglio, René Enríquez, Florence Halop, Christina Avila, Rudy Diaz, Pete Marino y Fred Anderson. “Flowers of Evil” 8 Noviembre 1974. Trailer. Director: Alexander Singer. Guionistas: Robert L. Collins, John W. Bloch y Joshua Hanke. Productores: Douglas Benton, David Gerber y George Lehr. Música: Jerry Fielding. Cinematografía: Robert C. Moreno. Dirección de Arte: Ross Bellah y Robert Purcell. Reparto: Angie Dickinson, Earl Holliman, Charles Dierkop, Ed Bernard, Laraine Stephens, Fay Spain, Lynn Loring, Meg Wyllie, Florence Lake, Elizabeth Kerr, Ann Morrison, Dick Balduzzi, Garry Walberg, Ysabel MacCloskey. Get Christie Love! Teresa Graves Video Clip Youtube Teresa Graves in “Get Christie Love” Consultado el 22 de Septiembre de 2015 a las 23:12 https://www.youtube.com/watch?v=zirg6R9Ia2Y The Hardy Boys/The Nancy Drew Mysteries “The Mystery of Pirate´s Cove” Primera Temporada Episodio 2. 6 Febrero 1977. Director: E.W. Swackhamer. Guionistas: Glen A. Larson y Mildred Wirt Benton. Productores: Joyce Heft Brotman, Glen A. Larson, Andrew Mirisch, B.W. Sandefur y Arlene Sidaris. Música: Stu Phillips. Cinematografía: Ben Colman. Dirección de Arte: William Campbell. Reparto: Pamela Sue Martin, Jean Rasey, George O´ Hanlon Jr., William Schallert, Monte Markham, Robert Karnes, Arthur Peterson y Joe Penny.
278 Charlie´s Angels “Of Ghosts and Angels” Cuarta Temporada Episodio 13. 2 Enero 1980. Director: Cliff Bole. Guionistas: Ivan Goff, Ben Roberts y Katharyn Powers. Productores: Leonard Goldberg, Shelley Hull, Robert Janes, Elaine Rich y Aaron Spelling como productor ejecutivo. Música: Jack Elliott y Allyn Ferguson. Cinematografía: Richard M. Rawlings Jr. Dirección de Arte: Alfeo Bocchicchio y Paul Sylos. Reparto: Jaclyn Smith, Cheryl Ladd, Shelley Hack, David Doyle, John Forsythe, Robin Mattson, Paul Burke, Lu Duffy Gardner, Virginia Gregg y R.G. Armstrong. Moonlighting “The Next Murder You Hear” Primera Temporada Episodio 4. 19 Marzo 1985. Director: Peter Werner. Guionistas: Glenn Gordon Caron y Peter Silverman. Productores: Glenn Gordon Caron, Jay Daniel, Artie Mandelberg y Pauline Miller. Música: Alf Clausen. Cinematografía: Gerald Perry Finnerman. Dirección de Arte: Dominick Bruno y John Kersey. Reparto: Cybill Shepherd, Bruce Willis, Alice Beasley, Gregg Henry, Barbara Stock, James Slovan, Joan Ryan, Richard Epcar, Frantz Turner y Michael E. Dawdy. Murder, She Wrote “A Story to Die For” (“Una Historia de Muerte”). 18 Mayo 2000. Director: Anthony Pullen Shaw. Guionista: J. Michael Straczynski. Productores: Alex Beaton, Charles F. Engel, Christopher N. Seiter, Anthony Pullen Shaw y J. Michael Straczynski. Música: Mark Snow. Cinematografía: Bill Layton. Dirección de Arte: Mary Dodson. Reparto: Angela Lansbury, Richard Crenna, Robert Mailhouse, Kathryn Morris, Duncan Regehr, Alan Fudge, Jay Acovone, Santiago Douglas, Dan Martin, Daniel Dae Kim, J. Patrick McCormack y Eva Frajko.
279 Remington Steele “A Good Night´s Steele” Primera Temporada Episodio 13. 21 Enero 1983. Director: Seymour Robbie. Producción: Gareth Davis, Michael Gleason, Kevin Inch y Lee David Zlotoff. Guionistas: Robert Butler, Michael Gleason, Lee David Zlotoff. Música: Richard Lewis Warren. Director de Arte: Richard Berger. Reparto: Pierce Brosnan, Stephanie Zimbalist, James Read, Janet DeMay, Paul Reiser, Nancy Parsons, William Larsen, David Haskell, John Mansfield, Marley Sims y Nancy Linari. Cagney and Lacey “Bang, Bang, You´re Dead” (Internet Movie Data Base “You Call These Plain Clothes?”) Primera Temporada Episodio 1. 25 Marzo 1982. Director: Georg Stanford Brown. Guionistas: Barbara Avedon, Barbara Corday y Barney Rosenzweig. Productores: David Auerbach, Stanley Neufeld, Richard M. Rosenbloom, Barney Rosenzweig y Ken Wales. Música: Nelson Riddle. Cinematografía: Héctor R. Figueroa. Dirección de Arte: William Hiney. Reparto: Tyne Daly, Meg Foster, John Karlen, Martin Kove, Carl Lumbly, Al Waxman, Harvey Atkin, Sidney Clute, David Paymer, Melonie Mazman Hayden, Charles Hyman y Kenneth O’Brien. VIP “Beats Working at a Hot Dog Stand” Primera Temporada Episodio 1. 26 Septiembre 1998. Director: J.F. Lawton. Guionista: J.F. Lawton. Productores: Pamela Anderson Lee, Eric Estrin, Morgan Gendel, J.F. Lawton, Todd London, Jeanne Van Cott y Ron Zimmerman. Música: Frankie Blue. Cinematografía: Jack Conroy. Dirección de Arte: Michael A. Casey, Cutis Corbitt, Oliver Doering, Jeff Ozimek, Ken Wilson y Jose
280 Deras. Reparto: Pamela Anderson Lee, Angelle Brooks, Kevin Light, Molly Culver, Natalie Raitano, Shaun Baker, Leah Lail, Bryan Cranston, Daniel Roebuck, Dean Norris, Amber Smith y Javier Grajeda.