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La arquitectura y los arquitectos en el ensanche: Zamora 1920-1950

Gago Vaquero, José Luis

Abstract

El que nos planteerros estudiar la Arquitectura en Zamora durante el período de 1 •920-1 .950, es evidentemente, no querer hablar de la Arquitectura con mayúsculas sino, de esa otra que nos atreveríamos a califi­car de "doméstica" y que se desarrolla principalmente en provincias ( y también en los grandes centros) apa­reciendo habitualmente como representación de los límites de las experiencias de la existencia cotidiana. Son, por otra parte, las arquitecturas domésti­cas, las que han ejercido sobre nuestros sentidos todo el adiestramiento visual para reconocer los componen­tes y constituyentes del espacio urbano, o lo que es lo mismo, han dado origen a nuestro sentimiento sobre la comunidad social y sus consecuencias espaciales; la ciudad y su arquitectura.

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LA ARQUITECTURA Y LOS AROUITECTOS EN EL ENSANCHE ZAFlOPA 1,920-1,950, TOMO 1 1 JOSE LUÍS GAGO VAQUERO LAS PALMAS DE 6. CANARIA INDICE GENERAL DE !A TESIS, TOMO 1 : NOTASALPROEMIOI S S m a O a a S I E I 16 BIBLIOGRAFÍA DEL PROEMIO, , , , , , . , , , 28 CAPITULO 1, - DE LA HISTORIA DE Ln CONSTRUCCIÓN DE !ACIUI)ADlIlIII,II,IIII,30 E NOTASALCAPÍTULOI,,,, , ,, , , ,, , ,, , ,74 BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 1 , . . . . . . . . , , 1 ] - CAPÍTULO 1 1, - LOS PRIMEROS INTENTOS DE SALIR FUERA 0 m O 4 DE LAS MURALLAS DE 1A CIUDAD, , , , , II'6 B n NOTASALCAP~TULOII,, , , , ,, , , , ,, , , ,162 BIBLI~RAF~ADELCAP~TULOII. , , , ,182 1 m o TOMO 11: - - 5 PRIMER EXCURSUSa-IACANDEIARIA o , t 1124 o SEGUNDO EXCURSUS , - ZAMORA DEL PORVENIR, , , , , , ,195 O CAPÍTULO 1 1 1 , - EREGORIO PÉREZ ARRIBAS : UNA PUERTA PARALACIUDAD , , , , , , ,210 NOTAS AL CAPÍTULO 1 1 1 , , , , , , , , , , , , , , , 267 BIBLIOGRAFÍADELCAPÍTULO 111 , , , , , , , , , , ,286 CAP ÍniL0 IV , - ANTON 1 O GARC ÍA SÁNCHEZ : UNA T 1 POLO- GÍA PARA EL ENSANCHE, , , , , , , , ,290 NOTASALCAPÍTULOIV~ , , . , , , . , ,321 BIBLIWRAFÍADELCAPÍTULOIV, , , , , , , , , , , ,374 CAP ÍTULO V , - ENR 1 QUE CRESPO ALVAREZ : DEL RACIONA - LISMO A LA RACIONALIDAD, 1 u 8 1 ,337 NOTASALCAPÍTULOV , , , , , , , , , , , ,365 BIBLIOGRAFÍADELCAPÍTULOV , , , , , , , , , , ,378 - ANEXO 1: ANTEPROYECTO PARA EL PLANO GENERAL DE ENSANCHE, ZNlORA8FEBRERO1,928, , . , , , . , , , , , , 384 - ANEXO 2: PROYECTO DE UN PASEO DE lER ORDEhl EN LAS TRES CRUCESl,,I,II,,II,Il.III.I11~87 - ANEXO 4: INFORME DE LA COMISIÓN DE OBRAS ACOKPAflANDO LOS 3 PLANOS DE LAS DE REFORPA DE LA RONDA O CAMINO - - DESDE LA PUERTA DE SANTA CLARA A LA PUERTA DE - 0 m O LAFERIAi,,.llIlll.,,,l,,,IIt~~5 3 - - ANEXO 5: 'PLANO DE ALINEACION PARA LA PROLONGACIÓN DEL PA SEOAVENIDADEREQUEJO. 1 . 1 1 1, 1 1, . 1, 1 &O o - AFIEXO E: PROYECTO DE ALINEACIÓN PARA LA SECCIÓN DE LA - RONDA DE SAN PABLO EN EL TRAYECTO COMPRENDIDI) - DESDE LA PUERTA PÚBLICA DE SAN PABLO HASTA LA O DE SANTA CLARA, , , , , , , , , , , , , , 402 " - AMXO 8: AL EXCMO. AYUNTNIENTG DE ESTA CAPITAL, , , , , , 408 - ANEXO 9: RECURSO DE REPOSICIÓN INTERPUESTO POR DOPA ANTQ N IA GOMEX DÍAZ, CONTRA ACUERDO DEL AYUNTAMIENTO 22 DE FEBRERO DEL. ACTUAL AÑO DE 1,933, SOBRE - QUE POR DON MANUEL BECEDAS SE PRESENTE EL PRO-- YECTO Y PLANO DEL EDIFICIO QUE CONSTRUIR EN EL SOLAR SITO A LA TERMINA~ IÓN DE LA CALLE DE SAN- TA CLARA; Y DOCUKENTOS QUE DICHA SEÑORA ACOMPA- F\7ÓALMENCIONADORECURSO: , , , , 1, . 1, 1, 4J-I ANEXO 10 : REPARACIONES EN EL PUENTE DE PIEDRA) UNA BARCA PARAPASARELDUERO, n 1 a 1 11 1 t 1 ANEXO 11: GUÍA DEL VIAJERO EN ZAMORAJ POR EDUARDO J, PE- REZ.llllll.lllllltlllllll.l ANEXO 12 : MEJORAS PARA LA PROVINCIA. DE ZAMORA, PENSmIENTO E INICIATIVA , , , , , , , , , , , , , ANEXO 13 : POR LAS AFUERAS, 8 , , , , , , 8 , , , 1 , , , 1 , ANEXO 14: PROYECTO DE ENSANCHE DE ZAl\IORA a 1 , Ya MEMOR IA a ORDENANZAS H 1 STÓR 1 CO-ART Í ST 1 CAS ORDENANZAS DE CONSTRUCC IÓN EN ZAMORA , ORDENANZA INTERIOR DE ZPSYZORA-, , , , , , , , , , , ANEXO 15: PROYECTO DE ADAPTACIÓN DEL PLAN DE URBANIZA-- CIÓN DEL SEGUNDO ENSANCHE DE ZAFIORA, A L4 CON$ TRUCCIÓN DE LAS ESCUELAS SALESIANAS DE SAN JO- sÉ:~,~~~~~~~~ IIII~~~~~I~... ANEXO 16: CONVENTO DE SANTA MARINA - ZAFlORAa BREVE RESÚMEN DE LA LARGA Y BELLA HISTORIA DE NUESTRA COMUNIDAD DE RELIGIOSAS FRANCISCANAS - DELATlOlRaaIaE,lPIIosIIIalIsI ANEXO 17 : ESPA~\"!A HA CRECIDO DESDE 18,594,405 HABITANTES EN1,9mA25,877,971EfJI,NO-l ,., , . , , , , , ANEXO 18 : HAY QUE HABLAR CLARO , , , , , , , , , , , , , , DE SOMi? HISPANO ZPSsORA AYER Eres la "3ién cercada" poraue nunca tus ~wros se do5larox al peso de las deslealtadas, corno si elios nuoieran pe-etuado tus $ros y Zcs fueros insignes de tus Comunidades. E2 brazo de escudo es él de tu entereza: Es el brazo de Acuña varon y aguerrido que empuña el estandarse de oro de la nobleza junto al pendón morado del tp,ieálo dolorido. ??o viven en sileneio ms piedras. Algo canta en ti que como un hino de gloria se levanta sobre el desmoronado blasón de tu solar. Es el primer üaqido de aquél corszón fuerte que hizo tedlar un dfa los huesos de La ?fuerte ante el ezceZso nombre de DZaz de Vc~ar. WRCIANO ZURITA, (De¿ "Blanco i.Jegrot'I . mRA HOY Eres tan desgraciada, 2orpe jamás tus muros yueron a tierra echados para hacer barricadas. Delcid desaparecieron tiempos hace las mesnadas que si hoy existieran te saearan de puros. E2 brazo de tu escudo, es un brazo tallado. 3s el brazo de bronce de un acaparador que salió de la nada y hoy es un gran señor porque a costa de2 pueblo, del pobre, se ha encumbrado Tus piedras nada dicen, permanecen calladas esperando que vueZvan las valientes mesnadas de aquel varón insigne Boürigo de Vivar, a reriir la 3ataZZa contra los vividores; a equlsar de tu seno los acaparadores, a limpiar de "vivillos" tu sagrado solar. LUfs CAMITA, HERAiO DE ZAMORA 23 DICIEMBRE 1,918, E8l.3, ?ÁG/~, ( RA-22) OBJETIVO s El que nos planteas estudiar la Arquitectura - en Zarnora durante el período de 1.920-1.950, es eviden - temente, no querer hablar de la Arquitectura con mayús - ,. D culas sino, de esa otra que nos atreveríarrios a califi- - car de "doméstica" y que se desarrolla principalrriente $ en provincias ( y también en los grandes centros) apa- O reciendo habitualmente com representación de los lúni - ! 3 tes de las experiencias de la existencia cotidiana. - Son, por otra parte, las arquitecturas doesti- cas, las que han ejercido sobre nuestros sentidos todo I - el adiestramiento visual para reconocer los componen- f a tes y constituyentes del espacio urbano, o lo que es - O lo misrrio, han dado orígen a nuestro sentimiento sobre la comunidad social y sus consecuencias espaciales; la ciudad y su arquitectura. Zmra, además, 2resenta unas características, - ya históricas, cpe la revisten de un atractivo pea-- liar a milo de satinado velo que envuelve a la ciudad de la Extreroa Castilla, en el centro del Reino de León y próxim a la frontera portuguesa, o a la eminente - frontera de su cmtada soledad. Perq com verenios, en Zmra no se llega a la con creción de una idea nueva de ciudad hasta la tercera - .. . -. década de este siqlo XX, -. Aquí, en éste canp neutro, es donde se ha plan- teado el estudio de la arquitectura que ~jor pudiera enraizarse en el concepto de la arquitectura de la ciu - dad. Es un ti- en el que Zmra va emerglendo tan - pausadamente que resulta fácil conciliar el análisis - arquitectónico con la evolución de la arquitectura, y con la de los artífices de la misma. r. D Es por ello, que el ac&camiento no ha conlleva- i - e do en su £51 el establecer semejanzas entre lo arqui- 8 4 tectónico y la cultura arquitectónica, sino al contra- - rio el trabajo se ha orientado a la reconsideración - del Análisis. = m O Los valores del Análisis, descifrados por J.L. Linaza- : - coro, nos han puesto ante la psibilidad de conseguir a través 6e la "proyectación interna", una razón dis- tinta a la estrictamente del proyecto arquitectóni~o)~ PRECEDENTES, El siglo XIX contiene, y ha sido rmtivo de insa- tisfacción para los arquitectos niodemos, dos alterna- tivas profesionales, una la del arquitecto envuelto en un eclecticism academicista, con profundas- disensio- nes teóricas para definirse; otra la de los ingenieros que se dirigen a una- forma más técnica y racional que prosigue la orientación racional de arquitecturas ante - % - N riores . = E 3 - Provienen ambas de algo anterior, pero orientada O la una com revisión, la otra cm continuación y crea 3 - ción de las nuevas propuestas. - Es habitual creer que los arquitectos han perdi- do una ocasión, durante el siqlo pasado, para ponerse 8 - en la vanguardia del arte. Pero ello es resultado de - " a la lectura efectuada desde el prisma de los manicis- x tas del XX. Evidentemente es cierto, los arquitectos - tardaron mcho, O no aceptaron utilizar la técnica más avanzada de los nuevos materiales en sus diseños y - ello es lo que parece comportar una pérdida de valores materiales que la Historia reclama. Pero no debems olvidar que la opción del eclec- ticicmo-por su parte ofrece una orientación novedosa - históric-te, a la vez que reclama los materiales - del pasado, los expresa espacialmente y formahte in - - tegrados en una arquitectura sólida, portadora de con- tenidos que la convierten en experimentación de una au - téntica arquitectura enraizada en la clasicidad que el pasado produce para ellos, Se trataría de entender a la arquitectura del - S. XiX cm invención de la tradición (universal) . Con ella el gótico, el renacimiento, Grecia, el barroco, ... son todos elementos de la historia, posibles de ser - comprendidos desde el quehacer cotidiano de la proyec- tación. Pero este concepto de tradición se aleja mcho del evolutivo de estilo en que se constituía el arte. r. 3 Ahora el S. XIX hace convivir la evolución de - - 0 los estilos en un mismo espacio (misma escena) sin pre - 8 4 juicio teórico de su construcción, lo cual, se ve sus- n tentado con el sólido concepto de la conpsición arqui - c tectónica y el gusto. - m O El funcionalism del S. XX romperá temicamente a 5 con esta arquitectura de la tradición y partiendo ex- g - O clusivamente de la orientación racional intentará cons o - truir un salto.en el vacío que, se verá consolidado - por el apoyo de una élite cultural, en paralelo a la - conformación de otras foms.racionales para la pintu- ra, escultura, literatura. .... Entre nosostros el funcionalism no había sido - más que una expresión marginal sin un sentido teórico capaz de introducirse en la estructura social a que se dirigía, no pudiendo rpr con el concepto de tradi- ción al que se había entreqado la capa política. La elección 6elte.m de la tésis basado en un en - tomo urbano de ensanche de una ciudad n&ia españcla está en consonancia con los debates teóricos que en la actualidad se mantienenhtro de los campos culturales del país. Es, por tanto, el análisis realizado un m- dio de clarificar la verdadera posición de los aspec- tos arquitectónicos dentro del deserivolvimiento so- ,. - cial de las ciudades de este si~lo, al considerar a la j producción edilicia inrrwtrsa en un espacio temporal co; $ - - tínuo. 0 m O 4 * Esta orientación va a ser determinante en el - planteamiento del estudio, pues ya no es de destacar - - = la valía personal o la corriente estilística, sino más - bién la componente urbana de la arquitectura así com - la calidad de su asentamiento dentro del marco concre- n to en que se inscribe. Así la arquitectura aparece de2 $ prejuiciada de matexiales ideológicos o t-menta- les, dando paso a un contenido de medio&producción - del espacio en que se desenvuelven los elementos socia - les que la viven día a día y sobre los que ejerce su - fascinación o desagrado. Al conjunto de los proyectos a los que nos referims podas dar el nombre de -- entro pía media de la arquitectura en Zarriora durante 1.920 y 1.950, pues ellos son los denodnadores a los que se puede inducir toda la problmática local. Para conseguir este objetivo se ha precisado en- trar en el tema pr dos caminos; el primero a través - d.e la búsqueda de un origen en la razón histórica de - la ciudad; en segundo término en la delimitación de - los materiales capaces para dar esta visión del conjun - to . Para la primera parte fué preciso recopilar toda la información hábil que dotara de calidad al análisis, cuestión ésta de una cierta enrevesada dificultad dada la eseasísha bibliografía existente durante el actual siglo, debiendo de recurrir habitualmente a las fuen- tes de los historiadores del fín de si910 anterior, cg N m bién podrá ser evidenciado en la posterior relación j de títulos. 3 - 0 m O Para la seqnda parte fué preciso efectuar un rg 9 - corrido por los fondos proyectados y en existencia que tras su depuración a travésdeligeros textos publica- - = dos anteriormente o pr el método comparativo deducir - relevancias metodológicas y culturales en alynas pro- puestas. Ello nos llevó a considerar que la reproduc- n ción de la íntegra totalidad de los materiales no pro- $ duce un decantamiento de los principios rectores de - las intervenciones, sino al contrario tiende a equipa- rar com valores formales a todos y cada uno en un rrlls - m nivel, que precisara de una nueva revisión a pste- riori . Por ello se vió la conveniencia de Zotar de un - método, en parte riguroso, para la selección de los - proyectos, además de los arquitectos, Una vez en esta disyuntiva se consideró que la - capacidad de cada arquitecto es varible en base a su - edudación y a su mmto temporal, o sea, edad. Para - ello se eliqió a un arquitecto de formación ecléctica, claramente del siglo XIX, com sería Gregorio Pérez - Arribas. Por otra parte, a un arquitecto de formación ya del siglo XX aunque mcado aún pr los últims m- dos del rnodernism o modelos seccesionistas de la épo- ca, com sería Antonio García Sánchez Blanco. Y por ú1 - tim, a un arquitecto decididamente moderno, en el que su formación se pueda considerar com partícipe de los canbios introducidos por la Guerra Mundial, pertene- ciente diríms a la generación del 25, com sería Eh- rique Crespo Alvarez . 3 - 0 Todos ellos-desarrollan su actividad profesional 8 4 en Zmra, y participan con su labor a la definición - - de la ciudad y su crecimiento. - m Para completar las variables de la representa- O ción a seguir, se puede adds apuntar que, nos han in - - teresado no sólo desde esta primera impresión de fonra - n - ción y orígen sino en su evolución temporal, para lo - cuál se hizo una confrontación entre los primeros pro- yectos y los de una etapa posteri~r. De todo ello, salió la relación definitiva del - contenido de la tésis, Grgorio Pérez Arribas, procede de educación netamente Ecléctica de finales del si910 XIX en la Es- cuela de Madrid, Es preciso tener presente por ello - que scl evolución arrastrará los lastres de un tradicio - nalismo afrancesado en estilo imperio-barroco. Antonio García Sánchez, es un producto cultural de la primera reacción del rmdernisrm f ini~~cular , aun - que tardío, de la Escuela de Madrid, en el que su pro- pia personalidad y a travésdela influencia de una com - pleja mezcla de tendencias basadas en un mdemism - centro-europeo, se vá a perfilar com un arquitecto en el que se dan rasgos de una decoración que no va a p- 3 - 0 der depurar sino a través de la composición. m O 4 n Enrique Crespo Alvarez, al que podems conside-- rar com el prm rmderno, será a pesar de su forma-- - - m ción un arquitecto %e sabe establecer una continuidad con la arquitectura local, perfilado desde un formalis - a m que emparentar facihente con las tendencias pste- n riores . O O APORTAC 1 ÓN La tesis abre una brecha dentro de la cultura lo - cal de Zmra, que no ha sido tenida en cuenta aún, pe_ ro es sólo una brecha ya que se precisaría una nueva - orientación de los estudios locales para poder estable - ter unos caminos delimitadores que permitan hacer una definitiva visión del conjunto. Serán necesarios en - primr término aclarar arqueológicamente datos y dudas razonables sobre las localizaciones y dataciones terp - a rales de los hechos físicos urbanos y militares que po - a - - 0 drán dar luz a la documentación literaria que por aho- 8 4 ra resulta en gran parte confusa y nula. n Por otra parte se necesita dotar a los archivos j = m d.e un orden práctico para su estudio y no sólo el orden que desprende su colocación en estantes. Ello nos a?xL i. - rá la posibilidad de acceder a la totalidad de los do- n - cumentos y su correcta interpretación. O O Por otra parte se precisa de una distribución de materias sobre las que iniciar trabajos de estudios e investigación, com podrían ser las repercusiones de - la Desamrtización en la ciudad, el estado de la docu- mtación de los planos de los edificios Históricos de la ciudad y en especial los desaparecidos, la ubica- ción y concreción del recinto amurallado en toda su ex - tensión así com su definitiva formalización tanto nu- mérica com práctica, la ordenación de los objetos de producto local dentro de su aportación y razones de su no uso, véase en ello la aparición y desaparición de - industrias. . . . Con pues muchos los campos que se precisan ariali - zar para poder entresacar variables que repercutan en esta obra de buena voluntad. Pero desde la arquitectura urbana aún- se pueden apuntar varios temas que han de ser espacio de trabajo y clarificación en posteriores intentos de acercamien- to, como serían las ordenaciones urbanas y alineacio- ,. nes del recinto mado durante el siglo XIX, la arqui- " E tectura isabelina y la reorganización del casco, los - 3 barrios periféricos y su absorción poblacional com ba - m rrios obreros rurales, la presencia de la Zamra Water 3 Work y el abastecimiento de aguas a la ciudad, la an- tropolcqía cultural urbana y la forma de la ciudad, el ensanche, la partición del ensanche en zonas de carác- ter social y sus prirera ordenaciones ... a No es posible cerrar esta lista de posibilidades : O O pues existe una infinidad de puntos oscuros en la pro- pia construcción de la introducción de la tesis. Pero si todo esto resulta de lo que en la tesis se refiere a la ciudad de Zmra, también es cierto - que en un sentido más amplio se vislumbran las razones por las que se puede conectar con el resto de las cul- turas periféricas. Y fundamentaliriente con la crisis de las lecturas unidireccionales de la historia, pues se plantea com recurrencia de método la posibilidad de - ir de una parte a otra sin otro recurso que la propia adecuación del medio en el que se efectúa el análisis. EXPOSICIÓN DE LA TESIS, Por los problemas de do~ntación de que se ha- bla más arriba se vió preciso el conipner la tesis se- * dos partes bién distintas pero complementarias de la construcción urbana. La brinera que se identifica - com Introducción consta de dos capítulos. El capítulo primero se interesa por una posible historia de la ciu - dad hasta el siglo XiX. El segundo intenta plantear la necesidad del ensanche así com las orientaciones que sigue (aspecto que se termina de comentar en los tres capítulos siguientes conio plantemiento del punto urba - no en que se interviene en cada caso). A continuación tenemos dos excursus que comentan dos temas de claro interés en la construcción del en- sanche. Uno esboza los inicios del barrio de La Cande- laria a través de la Fundación de ibEa Candelaria Ruíz del Arbl y el otro rinde un sentido homenaje a la fi- gura de Eduardo J. Pérez en su libro LA ZAlrlORA DEL POR - VENIR, ficción literaria que sitúa en 1.985, habiendo sido escrito en 1.878. Toda esta primera parte de la - tesis se vé prologada por un proemio que hace un reco - rrido sobre algunas de las principales cuestiones mde - ladoras de los inicios del ensanche* En la segunda parte de la tesis tenems tres ca- pítulos que se dedican cada uno de ellos a estudiar a los tres arquitectos elegidos, siguiendo el orden cro- nológico de su aparición en el medio local. Por la relación de proyectos que se tratan se - puede apreciar una considerable presencia de la arqui- tectura en su entorno, que procede de la adecuación en - tre ésta (entendida desde su tipoloqía , su fom . . . ) y el espacio urbano en el que se instala. Los proyectos en esquina de Gregorio Pérez Arribas ofrecen una su% rente verosimilitud arquitectónica (por su credibili- E dad en cuánto Sgenes urkmas), precisamente porque - en ellos pueden confrontarse sus soluciones a partir - a - 0 del urbanism y no solo desde su contenido arquitectó- 8 4 nico . n En el primer ejemplo, la casa Ruíz Zorrilla, la = m arquitectura sirve para completar los límites de un es - O pacio urbano de carácter lúdico y no se contradice con 1 la delimitación del entramado en el que se inserta. - n - Aquí la arquitectura es producto de una fom, al con- O trario del segundo ejemplo, la casa Mateu. Ehriqcre Crespo Alvarez en el edificio de esquina que construye para residencia de los Canzález va más - allá de los escuetos límites de su fomia y entorno pa- ra acceder a un intercambio entre la trama espacial ur - bana y el espacio que define la arquitectura, es decir, hacer intervenir a la forma urbana en la concepción - del edificio una vez efectuado el análisis oyrtuno - del mdelo de intervención. XIII La aportación de Antonio García Sánchez ha de E - dirse desde la arquitectura de medianerías. Una arqui- tectura en parte carente de sentido espacial y de difí - cil reducción a una ilusión urbana. Sus ejemplos ins- critos siempre en redio de las manzanas, completan el recorrido que hacems sobre Zmra. Estas obras que, - en almas ocasiones, ocupan esquinas no adquieren na ca una calidad distinta a la de epmnes de una obra - total del arquitecto. Por ello cuando comparanios la tiplogía de Gar- r. cía Sánchez con la casa griega de Falke, no pretende-- - E ms quedamos en la semejanza formal que tienen, sino 3 más bién, nuestro interés se dirige a coqrende el a- - - 0 m m los sistemas de ordenación por usos de las dependen - $ cias, establece una jerarquización de los espacios. n La semejanza entre &S sistemas, no es solo - - m o una coincidencia lógica, sino que contiene además de - - particularidades en su conplementariedad de activida- i$ 5 des cierta yuxtaposición de usos. O O XIV CONCL-US 1 ONES , - La falta de un plan de ensanche, propicia, com en - otras ciudades, a la utilización de la estructura de caminos agrícolas anteriores para iniciar el asenta- miento de las primeras intervenciones eitectóni- cas . - Se produce un decidido cambio en la propiedad del en : - N E tomo considerado como zona de ensanche, pasando los terrenos de agrícolas-rurales a josas 37 fincas de re - 2 - 0 creo, m O 4 n - Las tiplqías 2el ensanche se ven afectadas por el 'tamaño de las parcelas en que se instalan y los edi- ! - m ficios adoptan la forma de quintas. O .- La arquitectura se vé supeditada a la forma, diría- $ n ms urbana y participa en la delimitación de la es- o o tructura viaria y su comprensibilidad. - El tránsito de una arquitectura aíslada en la parce- la en que se inscribe a una entre medianeras se hace recogiendo las experiencias de los ensanches decim- nónicos . - El estilo se hace partícipe de la calidad ambiental y social para el que se construye. - El término "fé en el prqreso" se asume a través de la Ircdernizaci6n de la ciudad y su saneamiento, lo - que conlleva una ruptura con las consideraciones his - toricistas. - El crecimiento puede sustentarse desde rnodelos de ca - rácter orgánico, tal com puede acreditarse en el - proceso histórico anterior. - La ciudad sigue creciendo sin considerar zona urbana a los barrios periféricos, según la directríz que - i marca la superficie msetaria. 3 OTRAS INTERVENCIONESo De entre las aportaciones de arquitectos no loca - les mecen destacarse, ya sea, par su interés, su vo- lh o por la transformación del plano de ensanche - que ocasionan, los siguientes: Jesús Carrasco Fkiñoz, está representado por el - qran proyecto de Bloques del Grup "Ramiro Ledesm Ra- - mos", que datan de 1.939 aunque su construcción es de j seis años después, Este proyecto en su parte construí - 5 U do, ocupa dos manzanas tipologicarrmte diferenciadas y B f.l fomlmente consecuencia de una única composición urba - 3 o na. La arquitectura en este caso está vista desde una admiración por la racionalidad centroeuropea, para el = m saneamiento de la vivienda de necesidad social, dis- O - puesta a la manera de edificios de manzana y de regula - o ridad en su intervención. O O El proyecto no es cualificable com arquitectura franquista y -r tanto es encuadrable dentro de una - contraposición a la arquitectura oficial de esos años. Esta vertiente de la arquitectura oficial no en- cuadrable dentro de los cánones del periodo está sien- do reivindicada y sacada de la penumbra con trabajos - como el de Gabriel Ureña. Esta aprtación tan tardía y en el ambiente en que se hace muestra un camino en la prosecución de la racionalidad, próxima a la arquitec- tura racionalista latente en el campo local, XVI 1 Luís lbya, en 1.947, será el autor del proyecto de la Fundación San José (Universidad Laboral), obra que junto a la Universidad de Gijón, representan dos - de los extremos más avanzados de otro camino, intelec- tualizado por el mimo Wya, para conseguir recrear la ciudad com sistema de espacios orqánicos insertos pr la arquitectura. El ejemplo de Zamranoses doblemente válido ya que si pr una parte mantiene los principios formales r. D de su arquitectura, -mr otra aparece com una construc - m ción urbana, al estar inserto dentro de la ciudad y - $ participando de su fonmlización. (Este será el punto % en que se distancia de la Universidad de Gijón). El - O 4 análisis de la Universidad Laboral. ha de hacerse desde j las premisas del Plan General de Ordenación de 1.942. - En este Plan se adjuntan "dibujos" de melos para los psibles espacios urbanos a construirse y con ellos la $ - propuesta de Pbya aparece comr, recuperación del ideal i$ E urbano de la plaza (y de la calle), pero con su propia % O formulación, es decir, desde su mclaje con la arqui- tectura y no en cuánto articulación geométrica de la - misma. Esta mnera de hacer orgánica la relación espa- cio-arquitectura la pdms considerar com interpreta - ción de la obra de Juan de Herrera y especiakmte de El Escorial. Durante los años cuarenta El Escorial representa el nodo de hacer ciudad falanqista, una vez que se to- man sus perspectivas como rroddo. Para Mya estas pers - pectivas no tiene gran interés y prefieren acercarse a - Herrera por sus ángulos visuales naás cortos y con reco - XIX rridos angulares, o lo que es lo mism, mira El Esco- rial por su parte posterior allí donde el palacio y la iglesia establecen una cambiante mduiación volumétri- ca co~sitiva. Eh estos detalles es donde radica el interés de la gran obra y aportación de Moya a la dtura de la - ciudad, pudiéndose además apreciar el delicado énfasis de la mufactura de fábrica de piedra local que nos - ofrece un acabado mos riguroso estilísticamente ha- blando. (Es preciso incluir a la Fundación San José - : E dentro del grupo que compone con el Convento de Santa e Clara) . 3 - - 0 m Alvarez Pardo será el arquitecto académico de - los años cuarenta, plasmando excelentes composiciones urbanas, entre las que destaca la casa para Francisco Velásco Rodríguez, en la Avaida de Las Tres Cruces en la que pasará de la casa-chalet propia del ensanche, a una villa urbana, incidiendo su aportación en cuestio- nes como la fachada, la medianería, el jardín, la azo- tea.... que a parte de resultar novedosas presentan - una excelente calidad arquitectónica. Dentro de esta misrra orientación, de un clasicis - m franquista, poderrs>s encontrarnos con Caray (Eduardo) y su Instituto Nacional de Previsión de 1.948, o con - Juan Gordillo y los edificios para Residencias Milita- res del mismo año. XXI 1 RESIDENCIA MILITAR JUAN GORDILLO Y MIGUEL NIUBO AGOSTO 1,948, T, WI-480. ¿Pero a que nos conduce lo visto?. Pues primeramente a constatar un hecho, el desa- rrollo de la ciudad no se hace realidad hasta este si- glo, cm necesidad de ubicar en un espacio nuevo las zonas residenciales para el aumento de la población - que se registra, así como satisfacer a los zamranos - en relaci6n con el deseo de iniciar un despegue social en sus estructuras locales. Eh segundo lugar verificamos un fenómeno históri - co, mdelo de la construcción de la ciudad a través de los retetidos crecimientos en el tiempo. Eh tercer lugar y es objeto de nuestro interés , ver cm sobre ésta organización viaria, se vá a produ - c& una mjora a través del empleo de una arquitectura de ciudad capaz de dar sentido al ensanche (aunque no haya sido cohtado incluso en la actualidad). Una vez llegados a.este punto podemos vislumbrar la capacidad de la arquitectura para ir iGs allá de - losplanteamientos usuales, retrotrayéndose en la histo - ria para poder leer una trama urbana no tanto por su - trazado sino por los eventos arquitectónicos que la - sustentan.. Esta tercera verificación no es, evidente- mente, universal pexo se constituye com única clave - del estudio en el conocimiento de estructuras urbanas en las que no exista una idea reguladora previa. SerS a partir de 1.942 cuando se oficialice una forma urbana teórica de la ciudad que es, el punto de partida para hacer un estudio 1-6s ortodoxo desde el - campo de la historia urbana. Pero este Plan General no concretiza muchas de - las invariantes ahora desconocidas de la historia co- mún. Se ha dispuesto a cada capítulo de la biblioqrafía re- lativa a sus contenidos, pero sienpre que se hayan ci- tado previamente en el texto. Así mism se ha compn- diado toda la bibliografía de la tésis en un apartado genérico y general en el tercer tom. Pero dado que pa - ra la idea de la tesis se han empleado muchos ds li- bros que podrían quedar olvidados y en definitiva des- considerados en su aportación a la misma se ha creído oportuno rendirles la gratitud que por supuesto se me- recen, ya que algunos han sido los verdaderos gestores del proceso que ahora termina. mtre esos libros se pueden citar los siguientes: - Alonso de Nedina i Alberich, María Assumpcio. LA FORM.4CIO DUNA CIUTAT DURANT EL NEOCLASICISKE: FIGUERES 1 LARQUITECTE ROCA 1 BROS, Coleqi Oficial Darquitectes de Catalunya. Girona. La Gaia Ciencia, Barcelona 1 ,980. ISBN: 84-7080-064-7. - ANUARIO ESTADÍSTICO PROVINCIAL DE ZAMORA, ANO 1,948, Presidencia del Cabiemo. Instituto Nacional de Estadística, Madrid 1.949. - ANUARIO ESTADÍSTICO DE ESPARA Edición manual. Presidencia del Gobierno. Instituto Nacional de Estadística. Madrid 1-960. - Aranda Iriarte, Joaquín. LOS ARQU ITECTOS DE G 1 JÓN ALRDEDOR DEL RAC 1 ONALI SMO DE LOS AÑOS 30, Block de arquitectura no 2. Colegio Oficial de Asturias. r. - Bohigas, Oriol. ARQU ITECTURA ESPN"JLA DE LA SEGUNDA REPÚBLI CA E Cuadernos infimos 5. 3 2a edición. - Tusquets editores. 0 m O Barcelona 1.973. 4 ISBN: 84-7223-505-X. - .Resulta ser la principal. documentación sobre los orí - genes del racionalim funcion alista en España, pe- - ro lo que deja claro es la toma de postura de una gg neración sobre los cambios estéticos y la propuesta de un cambio en el gusto por las formas y los colo- - res frente a las decoraciones. 5 Resulta además una buena guía para el control terp- : - ral de las producciones. O O - CENSO DE LA POBLACIÓN DE LAS VIVIENDAS DE ESPA~\!A DE 1,960, NOMENCLATOR DE LAS CI UDADESJ VILlASJ LUGARES, ALDEAS Y DEPIÁS ENTIDADES DE POBWCI ÓN , PROVINCIA DE ZAMORA, Presidencia del Gobierno. Lnstituto Nacional de Estadística, Madrid 1.961. - Cirici Narvaez, Juan Ramón. ARQUITECTURA 1 SABELINA EN CADIZ Excrm. Ayuntamiento de Cádiz. Cádiz 1.982. - CONSTRUIR LA CIUDAD, Criterios objetivos y soluciones generales para la - revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Ekcm. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Tenerife 1.983. ISBN: 84-500-8704-X. - Domech, Lluis. ARQUITECTURA DE SIEMPRE, LOS AÑOS Y! EN ESPAFA. Cuadernos infirms 83. 3 Barcelona 1 .978. ISBN: 84-7223-583-1 . Destacaría entre los cinco capZtulos de que consta - 3 el cuarto por el realism con que se enfrenta a la - n ,posible arquitectura de la domesticidad. 14 ARQUITEC - TURA SIN DESTELLOS, - "Creo, pues, necesaria una visión amplia para poder conprender, las relaciones entre ideología y arqui-- tectura, máxirrie si, por encim de una línea de tradi :- ción cultural densa, se abate el fenómeno de la radz - E calización ideológica y bélica". páq 114. n O O - Domenech Girbaus, Luís. ARQU 1 TECTURAS MARG 1 NADAS EN CATALUFA , Cuadernos Summa Nueva Visión no 49. Pág/3. Eh este número podms encontrar también un texto de Fullaondo en la línea de su trabajo sobre Bilbao ti- tulado EL DESARROLLO DE LA TRADICI~N MODERNA EN EL - PAÍS VASCO , pÁW'25 8 - ESTRUCTURA SOCIAL BÁS ICA DE LA POBLACI ÓN , ESPAI'JA Data S .A. Pág. 335 Zamra. - Fernández del Hoyo, María Antonia. DESARROLLO URBANO Y PROCESO HI STÓRICO DEL CAMPO GRAN- DE DE VALLADOLID, Ayuntamiento de Valladolid. Valladolid 1 .98 1 . ISBN: 84-500-4970-9. - Gautier Dalché, J. HISTORIA URBANA DE LEÓN Y CASTI LLA EN LA DAD MEDIA (1x-XIII) 8 Madrid 1.979. ISBN: 84-323-0353-4. - González, Ra6n S. e ESPAl%4 Y LA ARQUITECTURA MODERNA, Revista Muface, no 10, Junio de 1,980, pág/l6, Madrid 1.980. - Guerra de la Vega, Ranfjn. MR ID 1 a 920-1,980 , GU ÍA DE ARQU ITECTURA CONTEMPORÁ- NEA a Edición del autor. Madrid 1.981. ISBN: 84-300-5362-X - López Castan, Angel. LA VIVIENDA BURGUESA PLURIFAMILIAR EN EL MADRID DE - LA RESTAURAC 1 ÓN , Villa de Madrid. Pág/51, Año XXII- 79- 1.984-1. JORNADAS SOBRE ORDENAC 1 ÓN DEL TERR 1 TOR 1 O Y DESARRO-- LLO REG I ONAL EN CASTI LLA-LEÓN , Nos interesa el capítulo EL PROcESO DE FORMACION DE LA ESTRUCTURA EN CASTIL;LA-LEON de B-rrique Clemente - Cubillas. Pág/127. Hablando de la terminolocría de Gino C-;ermani dice:"La urbanización en sentido dmgráfico, por tanto, evo- luciona de dos formas paralelas y completamentarias: por multiplicación de los puntos de concentración, - es decir, por densificación progresiva de la red ur- bana, en primer lugar, y por el aumento de tamaño nu - &ico de las concentraciones individuales, por el - crecimiento poblacional de cada ciudad, en segundo - lugar". Pág/130. "m la mayoría de las capitales provinciales de la - región su twda y tardía industrialización, su dé- bil capacidad de atracción denqráfica, debieran ha- ber permitido una programación del urbanim sin ago bios, sin prisas, y sin tenior a las improvisaciones- obligadas pr un rihm acelerado y desbordante de to das las previsiones que no se ha producido". pág/l 35. "Una primera etapa, entre 1.939 y 1.956, coincide - con la autarquia económica y con la represión políti ca y social ds intensas y en ella se notan todavía- los déficits urbanísticos heredados del conflicto bé lico, aunque aún no se ha producido el masivo éxodo- mal que caracterizará los años siguientes y, por - otro lado, el aparato de poder impide cualquier mi festación reivindicativa. Los problemas urbanísticos reciben un tratamiento absolutamente abstracto y los distintos planes que afectan en esos años a las ciu- dades castellano-leonesas qenas tiene una mínima - eficacia ejecutiva en las transformación del espacio" Pág/138. - Marchan Fiz, SMn. LE BATEAU IVRE: PARA UNA GENEALOGÍA DE LA SENSIBILI- DAD POSTMODERNA, Revista de Occidente, no 42, pág/7. Noviembre 1.984, Madrid 1 -984. ISSN: 0034-8635. Para precisar su aportación a la idea de organiza- ción de la tesis podms citar: "Tal vez, el bateau ivre de Rimbaud podría erigirse en metáfora poética de una condición que se asienta sobre la desaparición de los discursos globaies. Una condición que delatams, ante todo, en indicios y - síntomas, en centelleantes fragmentos de un n.úm2ro - posible de maneras diseminadas; que puede revelarse tanto en teorías com encarnarse, silenciosa o ruido - saniente, en diferentes manifestaciones artísticas". "Si bien lo postmdemo permite cierta cronolcqía, - no interesa demasiado abordarlo desde esta sucesión temporal, sino bajo el signo de una posible disconti - nuidad o corte con la rrcdemidad, como ese espacio - de encuentro, como esa retícula que entrelaza actitu des y estrategias fomales bién distintas. En una pa - labra como esa condición que posibilita el alumbra- miento de una diseminación proyectada en un horizon- te que ha dejado de ser unitario. En segundo luqar, lo postmdemo no designa, necesariamente, un corte radical con la modernidad sin más cuanto una psi- ción crítima o de rechazo a ciertas versiones de la misma, a la que denominaría la demidad triunfante u ortodoxa". Pág/9. - 3 - - 0 m O - Navarro Segura, María Isabel. 4 ARQU ITECTURA DEL PANDO ECONÓM ICO EN CANAR 1 AS, LA - . POSGUERRA EN EL ARCHI PI ÉLAGo , - Aula de Cultura de Tenerife. Tenerife 1.982. - m O ISBN: 84-500-8272-2. Nos interesa entresacar del trabajo el epígrafe LOS EDIFICIOS COMO VALORES ECONÓMICOS en la pág/62 "~l - agrarisrrio que definió an-pliamente la política econó- mica durante los años 40 y que se ha puesto reciente - mte en relación a la política que equipamientos - del régimen, fomentó una canalización de inversiones hacia la vivienda". "Los usos que se dan a las viviendas también trevén una dedicación económica relacionada con lo rural, - ya que aún en las viviendas urbanas se incluye una - huerta particular, de proporción irportante dentro - de los usos del solar organizado". Así mism se puede leer el epígrafe LA ARQUITECTURA COMO EXPRESI~N DE LA IDEOLOGÍA DOMINANTE, PÁG/%. - Palomares Ibáñez, Jesús María. VALDADOLID 119~-1193~1 Ateneo de Valladolid. Historia de Valladolid VII. Valladolid 1.981. ISBN: 84-600-2133-5. Aunque se trata de una obra de gran interés local, - se interesa preferentemnte por la situación social dedicando una mlnima parte a la situación ukbana. En el capítulo 3 I L4 CIUDAD Y SUS PROBLEMAS dedica el - primr apartado a la descripción de EL WRCO URBANO: ESTRUCTURA Y PROBLEMASJ del que ~0d-s extraer la - siguiente: "El centro es la expresión genérica englo bante de dos realidades. En primer lugar el área re= sidencial y profesional aristocrático y de las cla- ses acomodada y media, acantonadas en un espacio to- davía suficiente en estos años para su colectivo en los anillos que tienen pr eje la Plaza Payor ...". - "En contraste con este cqollo de esta misma época, alejada del núcleo tradicional y sede obligada, que no preferida, de los inmigrantes atraídos pm las - oportunidades de la ciudad, que a juzgar por las se- ñales de su habitat, no fueron tantas". - Pastor Pérez, Francisca. ARQUITECTURA DOMÉSTICA DEL SIGLO XIX EN MÁL~GA~ Universitas Malacitana. - - Málacya 1.980. O O ISBN: 84-7496-023-1, Tiene cierto interés para nosotros el capítulo 111, EL ECLECTICISMO Y SUS CONTENIDOS HISTORICISTAS EN - LOS NEDESTILOS, páq/35, en donde hace un despiece - linguístico por estilos: EX nqótico, lo andaluz y lo neomudejar, el neoplateresco y su vocabulario de- corativo, la aparatosidad del neobarroco, lo culto y oficial en el neoclásico. Para el rciodemism dedica el capítulo TV en su tota- lidad, EL MDERNISMO Y LA. RUPTURA CON EL PASADOJ PW 43. - Pérez Rojas, Javier. NOTAS SO9RE CARTAGENA Y SU PROYECTO DE ENSANCHE, Revista del Consejo Superior de los Colegios de Ar- quitectos de España. Q-56. Pág/30. - PR0C.M DE NECESIDADES DE L4 PROVINCIA DE ZAMORAI - ESTRACTO DE LOS ESTUDIOS PROV I NC I ALES DE ORDENAC I ÓN ECONÓMI CO-sOC IAL Edición numerada para estudio y corrección. Secretaría General para la Ordenación Económico- so- cial. S.O.E.S. Madrid 1.950, - Reina de la Muela, Die- de. 3 ENSAYO SOBRE LAS DIRECTRICES ARQUITECT~N ICAS DE UN - ESTILO IMPERIAL, O Ediciones Verdad. 4 Madrid 1.944, n = m O - Rodríguez Llera, Ramón. LA RECONSTRUCCI ÓN DE SANTANDER 1,941-1 , 950, Centro de Estudios l@ntañeses. Institución Cultural. de Cantabria. n Santander 1 .980. O O ISBN: 84-85349-15-6. Nos interesan particularmente los capítulos 1 y 11 - PROLEGÓMENOS A UNA EPOCA Y A UNA ARQUITECTURA Y CRÓ- N ICA ARQU ITECTÓN ICA DE POSTC-UERRA,pues se hace una - presentación de la anplia problemática existente en el país, pero siqre sin perder de vista la orienta - ción arquitectónica a que se dedica. - Rcdríyez Llera, Mn. RUCABADO EN SANTANDER, &vista del Consejo Superior de los Colegios de Ar- quitectos de España. Q-57. pág/32. Sánchez AUromoz, Claudio. ORÍGENES DE LA NACIÓN ESPANOLA, EL REINO DE ASTURIAS, S-. Madrid 1.985. ISBN: 84-599-0415-6. Sitte, Camilo. CONSTRUCC IÓN DE CIUDADES SEGUN PR INCI P IOS ARTÍSTICOS Biblioteca de Arquitectura. Editorial Gustavo Gili. Barcelona 1 .98O. ISBN: 84-252-0983-8. Al texto de Sitte deb la mayor parte de mis concep- ciones de la tradición urbana y en él dejo mi senti- do aqradecimiento por la visión que aporta para la - lectura de mi tesis. Soto, MÓnica. LA ESPA~ ISABELINA, La historia informal. Altalena . Madrid 1.979. ISBN: 84-74-75-017-3. Subirats, Eduardo. LA CRISIS DE LAS VANGUARDIAS Y LA CULTURA EODERNAI Pluma Rota. Ediciones Libertarias. Madrid 1.985. ISBN: 84-85641-51-5. Subirats , Eduardo. LAS VANGUARDIAS Y LA CULTURA MODERNAI Universidad Politécnica de Las Palmas. E.T.S.A. Departmto de Teoría e Historia. Las Palmas 1.985. Torres Mbas, Leopoldo. MIENTRAS LABRAN LOS SILLARES, Revista Arquitectura no 2. Junio 1.918. Páq/31. Destacan los apartados sobre El siglo XIX, El Estilo Españo1,y El Verdadero Casticism. Trillo de Leyva, Manuel. LA EXPOS I c I ÓN IBEROAMER I CANA, LA TRANSFORMAC I ÓN UR~ NA DE SNILLAa Exm. Ayuntamiento de Sevilla. Sevilla 1 .980. ISBN: 84-500-4012-4. r. D Ucha Donate, Rdolfo. CINCUENTA AÑOS DE ARQUITECTURA ESPAWOIA 1 Adir Editores. Madrid 1.980. ISBN: 84-85777-00-X. Villar Novellan, Alberto. ARQUITECTURA DEL MODERNISMI EN SEYILLAa Sevilla 1.973. Destaca el capztdo V REGIONALISMO MODERNISMO en - O el que se'plantean las cuestiones que incluyen en el mntaje de la Ekpsición del 29. A nivel comparativo y por la proximidad con Vallado- lid ha sido de interés analizar los trabajos de Vir- gili Blanquet, María. DESARROLLO URBAN ÍSTICO Y ARQU ITECTÓN I co DE VALLADO-- LID, (1,851-1,936), Aycnitamiento de Valladolid, no 9. Valladolid 1.979. Mtro de las producciones locales se Wían citar - los siguientes textos: - LA CIUDAD Y EL HOGAR, Boletín de la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana de Zmra. Editada desde 1.956. Zarora. Podemos destacar aigunos artículos aparecidos en él: ZAF?ORA: ARCO DE DOÑA URPACAm no 10, año 111, Marzo, Abril 1.958, pág/2. ZAMORA: PUENTE ROPANO: LA GOBIERNA, n0 11, año 111, Mayo-Junio 1.958, pá9/2. ZAMORA PUEDE Y DEBE SER UN CENTRO VERA?JIEGOm ídem, íE!em, ídem pág/9. MUSEO DEL URBANISMO, n0 13, año 111, pág/5. EL URBANISMO EN LA ORDENACIÓN DE LAS VIEJAS CIUDADES, DEBE ESTAR AL SERVICIO DEL 1 NTERÉS DE LA C 1 UDAD . e no 13, año 111, Septiembre-Octubre 1.958. "No puede ni debe tampoco descuidarse el aspecto téc nico del problema que obliga a conservar el &id de la zona o el barrio operado, mejorando las condi- ciones en que pueda conservar el carácter típico de . los edificios afectados". "Las modernas perspctivas, los afectos pintorescos y soluciones efectistas que pueden y deben aplicarse y obtener en la ordenación de las nuevas barriadas, futuros, ensanches 6 ciudades satélites, zonas de ha bitación, de deportes, etc ..., no pueden aplicarse - ni deben tolerarse en zonas viejas e históricas de - una ciudad, que no sólo no lo reclama, sino que su - aplicación lleva consigo la destrucción del conjunto urho de estima y de innegable valor histórico, que a más de describir el pasado de nuestra ciudad, no - reclamnenningún aspecto que no sea el interés cre- matístico particular y oficial el ser intervenidas o afectadas; pues cm demuestra el exh de las pro- pias soluciones que el público conoce, en nada difi- cultan ni la relación de la ciudad vieja con sus en- sanches, ni la de aquellos entre tí, ni a su través". DOS OBRAS IMPORTANTES: EL ABASTECIMIENTO DE AGUAS, - LA ILUMINACIÓN DE LAS TRES CRUCES, no 14, Noviembre-Diciembre 1.958, pág/3. - Clemente Cubillas, Enrique. LA CRISIS DEM@GRÁFICA DE ZAMORAJ EL ACELERADO PROCE- SO DE DESPOBLACIÓN PRWINC IAL Universidad de Salamanca. Coleaio Universitario de - Zmra . Zmra 1.980. - 1 CONGRESO PROVINCIAL DE TURI SilOJ UNA ASP IRAC IÓN DE ZAMORA, E Zamra 1 -963, En el acto de clausura en que se recogen las conclu- siones del congreso, se puede encontrar material cla " - 0 rificador sobre la situación de la provincia, así co 5 m un discurso del entonces ministro de ~nformación- y Turisrrio, Manuel Fraga. = m O - Díaz Medina, Ana. LA POBLAC 1 Ó?4 ZAMORANA EN EL S, XVI , Studia Zmrensia. Ediciones Universidad .de Salamanca y Colegio Univer- sitario de Zmra, no 1, pág/67. O Salamanca 1.981. - García Rubio, José Manuel. CRÓP! 1 CA DE 1 920-1,940, Edición del autor. Zamra 1 -983. ISBN: 84-85139-91-7. - García Rubio, José Manuel. WRA S, XX1 COMIEbJZOSa Edición del autor. Zmra 1.984. ISBN: 84-398-2676-1. González Amezqueta, A. LA ARQU ITECTUW WR I LERA DEL OCHOC I ENTOS , Cuadernos Sma Nueva Visión no 41. Número mncgráfico sobre el S. XIX. Pág/19. González Gallego, Isidro. EL ASENTAPIIENTO DE NOBLES EN EL REINO DE LEÓN BAJO - LOS PRIMEROS TRASTAMAWS, Studia Zmrensia . Ediciones Universidad de Salamanca. Colegio Universi - dad Zamra. no 2, pág/362. Salamanca 1.982. ISBN: 0211-1837. Barcelona. Grasyde Esteva, Rafael. MWRIA acerca del estado del Instituto General y - Técnico de Zmra durante el Curso de 1.918 a 1.919. Instituto Cmeral y Técnico de Zamra. Imprenta y Librería de Hijo de M. Rodríguez. Zamra. Machh. Barrera, Vicente. EL FERROCARRIL DE ZASllORA A ORENSE Y CORUPA, Artículos publicados en la Revista de Obras Públicas nko 15 de Fehrero y 1 de Marzo de 1.932. Separata. Madrid 1.932. PORTAFOL I o FOTOGRÁF I co DE ESPAF~, Cuaderno 12. A Martúi Editor. - Ribera Caño, Medardo. MEMORIA SANITARIA DE LA PROVINCIA DE ZAMORA, Tip. Guerra Hidalgo. Benavente 1.930. A parte de los datos sanitarios que aAmrta mrece - mención el proyecto que se publica del arquitecto An tonio García Sánchez, para el Nuevo Instituto ~rovG - cial de Higiene de 1.929, y que no llegaría a cons- truírse según los planos sino en los años 50 y de ma - yor tamaño. Pág/27. También aparece el proyecto de la enfermería Victo- ria Euqenia para tu.culosos de 1.931, pág/15. r. - Rivero lbreno, Dominqo Marcial. E ZAMORA EN ACROSTICOS, Guía turística en 1.695 versos. Multicopistas-Nasua. 3 Bejar 1.978. - O m "zps"i,OR4, que en tu altozano cual princesa te levantas ... Te encuentras linda y sagrada entre tus VEINTE edificios de relevante Wrtancia ... y .., tus vetustas murallas,.." XLI - Sánchez Gómez, Julio. LOS MERCADOS EN LA PROVINCIA DE ZAMORA EN EL SIGLO - XVIII, Studia Zmrensia. No 1, pág/157. Ediciones de la Universidad de Salamanca y Colegio - Universitario de Zmra. Salamanca 1 .98 1 . FERIAS EN LA PROVINCIA DE ZAMORA EN EL AHllGUO REGIMEN VALUMLID -- MERCADOS EN LA PROVINCIA DE ZAMORA EN EL ANTIGUO REGIMEN If MERUDO BISEWRAL . noa üüE SE CELEBRA (1Pi HMDR FRE.CUEHCIA r~s~ttm O SOLO DURANIE UW PARTE DEL 1110. . rciuuoo o€ i 4- HAYDR fR&UENUA ,WEBlSEHANAL. XLI 1 - Vara Vara, María. EL 98 EN MORA, Tesina presentada en la Universidad de Santiacjo de - Conpstela. Facultad de Filosofía y Letras. Sección de Historia. Octubre 1 .962 . Aunque se trata de un trabajo de carácter cuasipe- riodístico y muy vinculado al desarrollo de los acon - cimientos de carácter político y sus repercusiones - en la ciudad pdems citar unas palabras que aclaran muy bién el estado municipal del período: "En efecto, las decisiones tomadas en el 91 y 92 so- bre el ensanche de las ciudades quedaron paralizadas hasta el 97 y 98 sobre todo en el 98, en que las au- toridades se entregaron con -tu a las refornias pú blicas. Podría hacerse un capítulo especial conside- rando esta política frente a la política nacional, - que acaba de sucumbir, ya que todas las ciudades bus can micamente mejoras particulares despreocupándos~ de las necesidades de la Patria en general. -, ZAMOPA l.g&-l,35f\, MEMOR 1 A , A Cámza Oficial de Corriercio e industria de la Provin- cia. Memria de secretaria, comprensiva de los aspectos - más .bteresantes de la provincia de Zmra, referi- dos a dicho período. -renta y Librería Jacinto González, Lta, Zmra 1..958. - Con muchos los artículos periodísticos que se podrán citar cona de relevante importancia en cuánto a dar información sobre la situación y problemáticas que - vive la ciudad durante el periodo en estudio y otros mmtos pero parece inconsistente el hacer aquí - una relación exhaustiva de ellos. Cabe de todos m- dos entresacar algunos: LAS INDUSTRIAS DE ZAMORA, Editorial de Heraldo de Zmra. 15 de Fehrero de 1.938. no 13217, pág/l, RA-48. XLI 1 1 ZAMORA DURANTE EL AÑO 1,937, LABOR PROVINCIAL Y MUN' CI PAL, FALANGE ESPAÑOLA TRADICIONALISTA Y DE LAS - JONS, SUS OBRAS: AUXILIO SOCIAL, SUBSIDIO PRO COMI3A- TIENTES, PLATO ÚNICO Y ASISTENCIA A FRENTES Y HOSPI- TALES El Correo de Zmra. Año XLI , sacado 1 de Enero de 1 .938. no 12831, páq/3. F?A-142. PLAN DE URBAN IZAC IÓN Y ENSANCHE, El Correo de Zmra. Año XLII, miércoles 12 de mero de 1.938. no 12840, pág/3. RA-142. 9,963 Y LA "OPERACI ÓN ZAI\FOFA'' El Correo de Zarnora. Año LXViI, 1 mero 1.963. ,no 19003, páq/l. PROEM 1 O Duemie Zmra abrazada por los viejos y derruí- dos muros, que poco a poco van destrozándose, soltan- do el abrazo con que la ceñía privándola de luz y de aire puro. Como los brazos de la madre cariñosa al - quedarse domiida, van soltando al inocente niño que - con cariño oprimían durante la vigilia; así los carco - midos muros de Zamora desaparecen piedra tras piedra, dejando paso al aire y al sol en las vetustas casas - que contra ellas se apoyaban. .... y me enorgullece esta pretendida ofensa al reposo de mis paisanos. Turbar ese insano sueño, rom - ,. per esos viejos mldes, arrancar esa venda que les - E ciega, dmler todo lo que se oponga al progreso en - 3 que deseo ver a mi patria, eso es lo &e quiero, por - e m lo que trabajo dentro de mis escasos medios, en lo - O 4 que pongo toda mi inteliqencia, mi actividad y mi ca- n riño, Mi voz es débil para despertarla de su profundo sueño; Zmra seguirá durmiendo; pero yo cwplo sin - = m O vacilaciones con lo que IE ordena mi conciencia y mi mr a la tierra donde nací. n O O Luciano Caño. H.Z. 3 agosto 1.918. PROEM 1 O, 1.920, parece el punto ~6s asumible para termi- nar verdaderarente el siqlo XIX (1) . La muerte de Be- nito Pérez Galdós, cierra un Ef-iscdio Nacional más, - prmitiendo entender, lo que para lugares com Zamra representa éste mmento, com arranque de la renova- ción y mdemización de todas sus estructuras, Si corm dice Mercadal (2) , la arquitectura del ,. E siglo XX se inicia a finales de la Gran Guerra (1,914- ; 1.918), no es ello debido a estar él, com crítico, su - 2 - ~rgido en la corriente "revolucionaria" que creía ca- O C1 4 ducas y decadentes todas aquellas manifestaciones del ; n estilo que, hasta la ruptura propuesta, no siqnifica- ban myores cambios a los que encontraban entre el - ! = m Eclecticism y el Mcüernim. Por el contrario, es p- sible considerarlo dentro de un fundamato evidente si considerams que desde este mmto se va a iniciar - $ n - una concatenación de factores, que ofrecen la clave pa i - ra la interpretación de la arquitectura posterior de - nuestro país (así lo cree O. Bohigas) (3) . Podríams citar, ya en otra opción profesional, a Sainz de los Terreros, quién considera que la "Gue- rra Mundial deshizo una civilización para que comza- se otra nueva" (4) . 1,920, representa, pues un punto de partida de la qitectura. Para Zamra además es un mto en - el que sociahate se circunscribe de forma definitiva un proceso de ideas, que venía fraquándose desde fi- nales del siglo XIX. Pero, avisarms de que la cues - tión de la ruptura, en la ciudad de Zmra, no viene encauzada como en los lugares donde la arquitectura es objeto de discusión (ya por el fundamento teórico o por la superabundancia de obra construída) , sino - que se prefiere encauzar por planteamientos qenero- sos de la investigación arquitectónica. Con tres arquitectos en la ciudad, parece lógi - co que en Zmra pueda existirun campo de experimen- r. tación concreta de la actividad constructiva. La arquitectura cambia en tantoen cuanto se - - 0 m varía de propietario y de su dicposición económica, O 4 y esto ya tiene un priner reflejo en la localización de la parcela cobre la que se va a construir. = m O Otra cuestión es la de la información docurrien- tal sobre los temas profesionales, com base para - a el desenvolvimiento del estilo. En provincias, se es - n - O tá supeditado a la incidencia de algunas revistas - O que llegan a través de suscripciones que se mantie- nen indefinidamente. La seriedad tdtica será una - de las características que se van a considerar en su selección, llegándose a equiparar seriedad temática con contenidos témicos, y dejando las vertientes - teóricas (no por desprecio), releqadas a un segundo término, dada la menor concreción con que se presen- tan (5) . Pero la estabilidad de la ciudad no es durade- ra, pues el deseo de ruptura, iniciado en el siglo - pasad^ con el casco Historico mediante el derribo de las murallas, se va a ver apoyado con una avalancha - de encarqos que se ubican en la ~riferia urbana o lo que es lo mismo, en la potencial superficie del pri- rer ensanche. Pero esta expansión, de la que Ruival no consi- dera los aspectos de la voluntad progresista de los - ciudadanos, al considerarla "innecesaria " ( 6 ) , denota de &o palpable las diferencias que se tenían social - mente para la consecución de prcqresista, en la medida de les. ihtender la diferencia por medio de la arquitectura una comunidad avanzada y sus horizontes cultura- apuntada, precisamente - y rrás concretarriente a - través de 10.s arquitectos que la hacen es una señal - clarificadora. Podríamos decir que los tres arquitec- tos se reparten el espacio exterior para su construc- ción, a parte de distribuir consecuentemente a la cla - se social que ocupara cada calle y cada orientación - del crecimiento. Esta curiosidad, anecdótica, es por- tadora de una imágen arquitectónica determinable y - que provocará la configuración de los estilos según - la mutabilidad del gusto. Gregorio Pérez Arribas, Antonio García Sánchez- Blanco y Ehrique Crespo Alvarez, serán los tres arqui - tectos, que estarán dispuestos desde sus respectivas forrmciones a dar respuesta, posiblerente cumplida, a todos y cada uno de los propietarios locales. Desde - este medio que provoca cierta confusión en el recono- cimiento del ensanche exterior, se consipen los pri- ros éxitos y fracasos profesionales, A todo ello, se precisó cotejar el valor otorga - do al lenguaje arquitectónico para la obtención de en - cargos de proyectos, pues la propiedad dentro de sus intenciones incorpora la de la Mqen como factor de- cisivo en ia elección del arquitecto. Serb, de una fom consciente en la casa para - D. Jacinto González donde se inicie el síntoma del - acercamiento entxe el lenguaje arquitectónico y la vo - luntad-deseo de rriodemidad y que por parte de Enrique Crespo se llevará adelante en un proyecto mmentanea- mente temporal y novedoso. (Este proyecto representa dentro de la raciona- lidad del estilo, una cierta afuncionalidad, más por ser un edificio de viviendas que, pr disponer de una fom ligeramente distanciada de las orqanizaciones - funcionales del tipo. Más parece un edificio aíslado unifamiliar que una edificación de viviendas entre m - dianeras del ensanche) . Plan de urbanización y ensanche Por d Ooblerno pned se ha pedldo al Ayuntamiato de Zunera rl plan da urbanlzaclbn y ensanche de la capftal, Aunque no andamoa sobrados de tiempo para poderacdbir en esta dfas, atentos a trabajos Inlerlores de nuestra cana. no queremor pase h ocasibn oLn exponer una vez m& criterios nuertros, que m muchas oca. rionrs hemos exteriorizado, sobre problema tan Importante para Zarnofa. Es de mMma opomnldad lnslstlr m ate asunto. qilhb, como po col, de los que en la ciudad han 1d.o dejando marcado el sello de lol en. redoa polltlcos, rervldorea da partlcularismos, wn perjuido wiáate para la pobladbn Queremos recordar el daconderto mcrslvo observado en h allncri- cibn de callea. Sln remontarnos a Cpocas lejanas. como d hecho wgix- hado ha14 sur treinta anos del Ayuntamiento que acordb abrkuna calk. wnünuadbn mctn de la de Vlrlato por la de Quebmntahuaos. y luego, el de aquel u otro concejo que acodaba esirechar bta. amvitíltndola m hibo de la vergíienza. para no sabemos qulen poder edificar ea Li es. quina a sn entolo tenemos el caso mtís vergommo 7 redente del enian- che de la pobladbn en sua dos sectores de mayor modrmidad. h parte comprendida entre la prolongacibn de la Avenida y Tm Cm- e4 ba. do de Dola Candelaria 7 la prolongadbn de la de ds Calvo Sotelo a la Plaza de Santiago. Todo ello cs de denifdma constnicd6n y deprtms d dnfw rea>mr ambar ronat urbanas y va c6mo en caUa prlndpales, m poam añoa son dos g frea allneadones nuevas las que van deformando el omsto del ensanche. Cada cual. pudiera declm por la observadbn. ha conrtmldo donde ha querido. Para este resultado tan desastroso, en realidad h ca. pltai no tlene por qu6 contribuir al sostenlmimto de mejoras que nui~ bien le psrjodlcaa Por lo menoa la abochornan Om de lar co~s sobre la cual hemos LnstsUdo m verlar om&na. stn muttado positivo. m la de la numemdbn de viviendas. Seguima m esto exactamente igual que hace 50 atlas. Un bwve recaido por br a. U- dntricls escalofria al minuto el enorme dermderto. Todo atb QI- ordenado. Los números de hs casas aaltan a maravilla y, para qulni. M conotfa a loa Inquilino* lo que a el niimere. rl a bmsLno. no &- fard de m Irraiente laberinto. Vea- si de una ver ato peda amghe. Que apnrebe una &. d6n dt5iliva, inaltaabh para todo el mundo 7 rca qulen fuua d que kata de conitrulr. 1' Loa hilimlunos deben dane por terminada EL CORREO DE ZAMORA ARO XLII NG 1218-401 MIÉRCOLES 12 ENERO 1,938. ~/3 RA-142, Debe apuntarse en este caso que, la presencia - "ideológica" del propietario es decisiva en el trata- miento del proyecto, alejándose de la solución para - la vecina casa para Don Alejandro Berrocoso (aqosto - de 1.939, Tomo XLIV-478) en que la forma del edificio es(más)indepndiente de la parcela sobre la que se - asienta. Es el mecenazgo Canzález una pieza en juqo que se plasma en la confección de la obra arquitectónica como superadora de la intención del proyectista. abrir tores entre Este rompimiento con la tradicional participa- ción del propietario va a tomar una dimensión que - afectara en futuras intervenciones, pues al presentar - se com manifiesto referencia1 próxim, permitira - el campo que decíamos subdividido, (ya por fac- sociales o económicos), para la correspondencia arquitectura y estilo. Pero si a nivel arquitectura los avances tardan en producirse, no ocurre lo mim en cuento al despsg tar de una conciencia social. "La Guerra de la Alpargata" (7) que se decidirá (librara) en el mism año 20, tanto es legible desde la unificación de criterios sociales (por la uniformi - dad en el vestir), o desde la integración social. El reducionism estético de la alpargata repre- senta una simplificación en la ornamentación, al de- jar expresarse a las formas del cuerpo con su más sim - ple expresión. La austeridad social es reivindicada - de manera oficiosa por la moda, y los ciudadanos la - aceptan no com resignación económica (que también lo era) sino cm apyatura de la radical limpieza m- tal que se está produciendo en la vida del ciudadano de ese siglo XX, en 1.920. Podría resumirse diciendo que se empieza a estar dispuesto a construir una so- ciedad del s.XX en los misros mmtos en que caen - los representantes humanos del XIX. (7 bis). Dos mdelos de José Zmra: Traje de lanilla blanca para paseo y Charmeuse rosa, bordada en oro y plata. Publicados en el Heraldo de Zarora. Pero nos quedaremos en lo superfluo del proble- ma, sino nos introducms en el estado económico de - la provincia. Miguel Angel Mateos ya ha estudiado la problemá - tica económica de los 30 primeros años del siglo, y - sus observaciones nos ofrecen otra parte de la expli- cación general que necesitms sobre la cuestión (8). cierto es que los años 20 son un mmto negro pa- ra el suministro de mterias primas y pr ello la aca - paración deja abultados beneficios. Sobre estos funda - mtos económicos, se pueden sustentar consideracio- r. D E nes estéticas com las de la alpargata. - 3 - 0 m El aceite, la harina, ... son los verdaderos cau - :: 4 santes de la sufrida queja que encauzada desde teóri- cos sociales com George (9), a través de sus divulga dos trabajos, conducen a soluciones tan mistificato- - m O rias com el traje único y el clazado rústico. 5 (Editoriales del Heraldo de Zmra, como el.que i - O se adjunta producen una inestabilidad social que con- " duce en una pequeña comunidad a tomar medidas com - darse de baja del periódico). ' El HERALDO DE zAp.IoFtA. 29 de Julio de 1.918 no 6691 F%/2 (RA-22) ic~iiiliws clc iii;:la íC y dciii;ic c:i~is;iiitcs dc la ~sc;iscz y elcv:izi6ii dc precios qiic liaii :ilcn:iz:itlo los ;irti~111os (le ~)i~iiii!ii.;i tixcsidnd y qiic Iinccii iiiiposiblc la vida,at iiovciilii y ciiico por ciciiio de 1;)s 1)crroii:is c1:ie corisii- tciyeii el vcci:id;irio dc +~iioi:i. 1). G~I)!iio I~o~)(.I, 1~':iI)ric:iiite de 11nri11x. .x Ikrri:irtiiiio 1:. lk)l)o, ;?liii;icrriicta dc Carbones. Sres. I5oi)o. G:irci:i y (l.". UlLrairiaririos y Tocino. 1). M;isiiiiirio Iloim. icl<!iii ¡ti. )) I)~I~I~CI rw>, i(1. ilj. Sr?<. (i;iici:i 1:. y (j:ircíg, FAbricx de (;cr;i. 1). I~;!I:I;~II S:iiiti;~~.!o l'rieto, ~iI~r;i~ri:irii~os y to~ciiio ), ,lo:i~'~!liil ;)rit>~o, id. iil. » V:ileiitiii I'ri~io, Tejidos. » Eiiiiiio'í)ri~to, id. x Mayiri I'riclo. id. , » IYoy I)ricto, I7;iI)ric:i dc f-lariiins. » Josi: i:~iciilcs, viceps~?sitleiite del i'+l~r~¿iii:il. » j'il[oii~o T(;iiriircz, Merccrin. !, Alíoiiso Carhnyo. id. ' Francisco í3lniico. Drogiiero. U .José I$lniico, !::ibricai~ic dc 1.Iariii:is y IJnri;idcio. r M:isiiiiino 1\:13rtin, ~Salcliicliero y I'ociriero. )) Aiiloiiio ~?(.m:Ín, Ul~rm~inrii~ix. r 1'c:lro Marcos, 7'ai)crricro. » Migiicl ~';iJ~Xll, Cariiiccro y esportndor de gaiiado. H Saiv:idor l?.miri~:ii~z, Uitsnrn~riiio~ y Tociiio. H .losi. 1:eiii:iiitlez Caiz; Propietario. r Jonquiii l:crii:in(lcz I>asf.or,-~Salcl~icl~ero y Tocinero. » Viceiilc G:irci;i, F:il)ricaiite (le Jab.'>ii. B Aiiloriio l<o:i:ipcz, id. id. x C:iiiditlo C:ilvo, hkmiolist:~. » Alejo Calníias. t3arlici.o. » I<ir~eiiio I'idicl. c;ciitletloi tlc' I Inriiins. Vicitla tic Agui:ir, Í:crr'ctcri:i. 1). Esl)crüto I<ol>lctlo, pnpcl piiitiitio y ycso. Viiida dc i:. Iliicdn, .Aliii?cCii tic <:oloriinlcs. D. Avcliiio Olero. Licorcs vino; y rciiescos. . rinas. Mariiicl LOpcz, vciidcdor de Fi.1 ' » Toribio Pérez, Tcjido'Ty qciiiicnlln. Don Desiilerio \%lal. F:ibsicantc de Vinos. ' * * * ¡,os coiiicntsrioc qiie esi lista s~qierc, dejamos inte- gra y libreiiieritc qiic los Ii:.ga el piil~lico. . . NO7 :\S.--(;oiiio todo eii la vida tiene sil pnrte.c6- 1 niica. ci nrti~ral qiic esto de Ins liajas del 1iEliAl.i)O no e& si11 eiln. ' Ciitrc 10s lbolctiiies de bajas qiic el CIIICUI-O MER- CAN I'IL nos lia cnviatio, figiira iiiio il iioiribre dc don José i:iicntes. coiiio aiiirnciarilc. En los libros de esta Adiiiiiiistracióii rio aparece ¡:>s. cripto seiiiejaiite iioinbre. Otro tanto ocurre coi1 los I~oletiries de doii Antonio I?.«lrigiiez. (I-Iotel Antoiiio). Este sciíor, si11 dud;i, teiiia ganas de pitorreo ciiandc. [OS corredores (le BUJITS le pidieron la suya; y si() fiif corto rii perezoso para limar; pidió la baja coiiio seis- criptor y coriio aiiuriciaiite y iqiiii:n sabe!, dispuesto a firiiiar y a coiiip1;icer a los peticioi~arios, Iinsta dúiide Iiubiera llcmdo don Aiitoiiio firniarido bolctnr;; y eso II ciirc 110s Ilairin aiiiigos ... 13ueii0, scñoies; dori Aiitonio Rodrígiiez (1 ~otd Aii- toriio). no cs suscri1,tor dcl f.{EQALDO, ni es aiiliri- I error dc pcr.ioiia y piicde siil~s~iinrsc, o cii otro caso nos nutorizaii para rcgal;ir cstos bolcliries al corlsabido portiigiii.s de lo; pcrdigoiics p;irn qiie les de np1ic:iciijn iiiievanieiite. HERALDO DE ZAPORA. 29 de noviembre de 1.918 no 6794 pWl (RA-2 2 ) , i Lo q~~e"sucede en Zalnora cori los nrticulos de priiiicsa necesidad, no tiene igual en el resto de la penínsrila. Los 'arnpxacjores zarnoranos son irisaciables. No contentos ~on las'fabul~sas ganancias obtenidas a costa del hambre 1 del pu$blo, durante los años que Iia durado la guerra, quieren seguir amontonando riquezas a pesar de que la , firma del arrríisticio ha seiíalado un descenso en las cotiza- ciones deilas subsistencias. En totla España han experimentado baja los precios de los comestibles exageradamente alterados más por el afán de lucro que por necesidad imperiosa, siendo Earnora la ekcepción, la única provincia donde los agiotistas y espe- culabres, amparados en1 la pasividad de las autoridades, mantienen kn el máximo el 9alor de Ios productos y gé- neros destinado$ al consumo del público. verdad es .que el público, con su inercia, tiene merecido el despojo de ,que estrí siendo víctima. Señor gobernador: El trigo ha bajado de precio. La fiari- na continila cotizsndosk escandalosamente cara, y el pan, sin que dq eUo crearnbs wlpables a los panaderos, no puede ser peor. Se necesitan autoridades celosas de la salud del pueblo. La< que inspiran. sus pasividades en las conveniencias de 1 negociantes y acaparadores, esas son perniciosas. ¿Se nds obligara a 4Lie hablemos mAs claro? La constatable falta de dedicación de la Corpo- ración Municipal hacia los asuntos locales, no es rrsás que el balance definitivo de las múltiples variacio- nes en la composición política de la misma, con la - consiguiente deficiencia general del tratamiento de - los asmtos de una necesaria delicadeza en su resolu- ción. No es extraño por tanto el que aparezca el nom- bre de Zmra en el texto del Real Decreto de agosto de 1.920, en el que se ordena el saneamiento del cas- co urbano, por considerarlo indispensable. Zmra -por su carácter de capital provinciai se ve inscrita en - una lista negra de municipios de más de 10,000 habi- tantes que se consideran carentes de las medidas núni - mas de seguridad higiénica pública (10). Una Zamora en 1.920 con 17.567 habitantes,l.280 más que en 1.900 y que se va a extender en superficie más del doble en la siguiente década, con un aurriento pblacional de 3.990 hab., obviamente desproporciona- do con las dos décadas anteriores, no es un lugar fá- cil para mantener una situación estable. La necesidad de viviendas será uno de los prin- cipales problemas a resolver por nuestros arquitectos, y.sobre todo su localización de una fom mediatizada, ,pr la falta de un plan de Ensanche previo. También de 1.920 es la preocupación del Heraldo por "EL PR0BL;EMA DE LA VIVIENDA" ( 12) pues "siglos ha - ce que no se ha notado Ia falta de casas-habitación - COIID actualmente". Es un problema palpable el del crecimiento dem - gráfico que va a efectar de distintos dos. De 1.943 es la Memria de la Cka de la Pro- piedad Urbana en la que se dice: (13) "Aunque en los años 1.936 al 1.939 se advierte una - gran variabilidad de los datos registrados, consi- guiente a la anormalidad dmgráfica que llevó apare- jada la guerra de liberación (sic), hechos los cómpu- tos debidos, obtendremos la deducción de que (sic) - nuestra capital aumenta anualmente de 1.200 a 1.300 - r. habitantes o sea unas 300 o 350 familias; y com la - E construcción de viviendas no lleva el mi= rítm, se - j gún hms hecho notar en el capítulo precedente, se - - O m obtiene la deducción de que (sic) precisa edificarse O 4 com mínjmo de 300 a 350 viviendas más cada año, o - sea un promedio anual de 150 casas. (13 bis). - m O Al comparar la situación de 1.920 con ésta de - - 1.943 es un método de entender la situación en la que g a se desenvuelve la ciudad y sus habitantes, y la res- - O O ponsabilidzd que recae sobre unos arquitectos que se ven obligados a trabajar en las condiciones menos pro - Si ésta es la realidad más a vuela pluma del - porqué la ciudad precisa un Plan de Ehsache, es segu- ro que el estudio de los precedentes y "múltiples" - propuestas (de una cierta previsión de futuro) hechas con anterioridad pueden servirnos para tomar una psi - ción frente a la incapaci2ad micipal para satisfa- cer ¡as necesidades urbanísticas, prolongandose esta situación desgraciadamente hasta los años sesenta. Ahora solo nos queda interesarnos, desde nues- tro campo del conocimiento, por la metcdología segui- da en la ejecución material de los proyectos e inicia - tivas llevados a cabo. Este análisis nos permitirá - vislumbrar la capacidad y las psibilidades que tiene la profesión de arquitecto, en un mmento de marcado carisma para la definición del carácter urbano de la sociedad. NOTAS, 1- Son generales las opiniones de que 1.920 señala una - ruptura en el medio cultural y social hispano, pero - de entre ellas se considera la de Variano García corro representativa. "Para nosostros los arquitectos, co- mienzan a a-dizarse hacia 1.920 los problems de la arquitectura, al irse formando una nueva estructura - social " . LOS COLEGIOS DE ARQUITECTOS DE ESPAFR. 1.923-1.965 - páq/9 * 2- Fernándo García Mercadal, en PRECURSORES DE LA ARQUI- TECTURA MODEDUi, pág/l7, dice: "y todos los historia- dores coinciden en que el siglo XIX no termina en - 1.900, sino que se extiende hasta el comienzo de la - ,. - Gran Guerra". E m este breve trabajo Mercadal hace un recorrido por - lo que pasa en las cuestiones arquitectónico-sociales desde 1.848 en que "se mca el comienzo de una época en la historia de las ideas plíticas y sociales, que :: 4 siempre influyeron sobre la arquitectura". "La arquitectura de aquellos años de prosperidad de - * n los Estados europeos, la Única existente, la oficial - que era ecléctica y grandiosa y poco más o menos pare - j cida, se apoyaba en los estilos gótico o neoclásico. - m O Era una arquitectura cara, y llena de una decoración - supérflua en contraste con las condiciones míseras de a las viviendas obreras, de las que poco después las - - a grandes apresas industriales de Inglaterra y Alema- n - nia se eqezaron a preocupar, comenzando la época de i las casas baratas, llamadas de otras mil maneras des- puésT1 . 3- Sobre esta. problemática se meve Oriol I3ohig.a~ en el interesante artículo dedicado a OTRO ASPETO DEL MO- DEZNISME, VIENA EN CATALU?!A. Destino, 25 octubre de 1.969, pág/51. Bohigas considera que "la influencia secesionista tu- vo importancia en la evolución del rrcdernism, debido, sobre todo, a la forma como aquí pudieron ser diqeri- das las características vienesas. Corras luego ver-s, las soluciones secessionistas hicieran 16s fácil que se integraran al mdernisme arquitectos que, de otra forma, no hubieran abandonado la línea clásicaoeclé~ tica. Además, establecieron un repertorio formal. cómo - do que ayudó a divulgar y a alaraar la vida del mvi- miento". Es por tanto necesario considerar estas cuestiones en el mrriento de hablar de rupturas culturales en 1.920, pues se necesita incorporar la lectura de la otra m- demidad que se propone com asumible desde un esta- dio en que se plantea este mdemism evolucionado o asumido particularmente. Es posible encontrar tmbién alguna raíz sobre estas influencias en el CATALOCX> DE LA EXPOSICION DEL CENTE NARIO DE LA ESCUELA DE AFQUITECTURA DE BAflCELONA. páq/ 109 y sig. 4- Sainz6elos Terreros desde su Dirección de la Revista "La Construcción Moderna", publica uno de los textos N E = más clarificadores de la probldtica suscitada por - entonces y que él, desde su reconocida posición profe - sional y por la influencia de su trabajo, hace un - - - 0 m aventurado exámen de la situación. O 4 "Vino la guerra europea (la) y con sus elementos de - destrucción no solo se contentó con quitar la vida a - miles y miles de combatientes, con arrasar carrrpos y - bosques, con destruir ciudades y mnumentos, sino que j deshizo una civilización para que comenzase una civi- = m O lización nueva" ... - LA RENOVACION ESPAmLA Y LA ARQUITECTURA. - La Construcción Moderna, 15 de Septiembre de 1.934 no f a 18 páq/311. n - Esta conclusión que parece asumida por el arquitecto O O resulta en realidad una frase suelta extraída de un - largo discurso en la sede de Renovación española. Su grueso de conferencia se centra en explicar la confu- sión que para él representa la arquitectura del mm - to. Su confusión aunque considera a la Gran Guerra co - m causante del problem, dá como consecuencia y m- tríz a la socialización inducida, que ocasionaría la aparición de la nueva civilización. Resumiendo las - frases nás significativas entenderems sus plantea- mientos : "La arquitectura contemporánea de vanguardia es total y esenciahente socialista. Voy a probarlo. En primer lugar por su cuna..., el marxismo y sus - tres principios ...- la igualdad, el laicism o, mejor dicho, el paganismo o ateísm, y la destrucción de la familia. .... Esto causa triste impresión, pero espeor todavía la de esas casas,blcques o casas colectivas con apa- riencia de casilleros, en cuyos huecos están coloca- das las personas com si fueran piezas de la gran ma- quinaria de la sociedad actual. La casa mínima es una casa en la cual casi se supri- men los dormitorios; es decir, que se trasaba a las - familias el número de hijos que habían de tener". Pero sus conocimientos como arquitecto le llevan a - presentarnos diferencias entre la Wgen política del discurso y su pensamiento profesional, con un soterra do reconocimiento de las propuestas del mvimiento 6 - demo . "El factor económico obliga indudablemente a dismi- nuir las dimensiones y coste de las viviendas; pero - ¿es ésta la única causa que influye en la construc-- ,. D ción de las actuales viviendas?. E ... Pero, en £51, algo tiene también esta arquitectu- = ra, corrio lo tiene todo en la vida, que puede ser per- 3 fectamte aprovechable. Le falta, com antes decía , - - 0 m ese verdadero sentimiento artístico y adolece el exce :: sivo culto a lo utilitario; buscando los náxirrios adex 4 lantos dentro de lo material, y por ello es indudable j que en cuestiones de higiene, de soleamiento, de acer - tada disposición de sus materiales, la arquitectura - - dema vale hoy indiscutiblemente mucho rrás que la - = m O de épocas anteriores. Aprovechems, pues lo bueno de - la arquitectura actual, e inspirmnos en lo bueno - - que tiene la tradición; es decir, fundéronos en pasa- - das ideas y vistámoslas con formas nuevas". n a - Esta conclusión de la conferencia de Sainz de los Te- n O rreros va a ser preciso tenerla presente para poder - vislumbrar algunas de las cuestiones de mayor interés a destacar en la arquitectura de Zmra que nos prop - nms estudiar. 5- Las dos revistas de mayor impacto en el mercado local son "La Constnicción Merna" y "Arquitectura" del - COAM, aunque ésta se inicia en el mercado en 1.978 se rá pues la Construcción mema la que dirija en cier to do el ejercicio formal y estilística de la - tectura hasta los años 30, además de participar con - publicaciones de su editorial que recogen los aspec- tos 116s destacables de la problemática de la arquitec - tura y urbanisrm. La colección ESTUDIOS Y TANTEOS en sus respectivos to ms darán concreción física a los proyectos expuestos en la revista. Los toms Vi y VI1 están dedicados al Cemento Anriado y aplicaciones corrientes, cálculo y - construcción. Los toms tercer y cuarto se dirigen a ejemplos de - edificación, ya sea particular, militar e industria- les. El tomo quinto es mncqráfico para los ferrocarriles. 6- Alvaro Ruibal, en su comentario de Zmra se orienta hacia una crítica Ciespreocupada de documentación a no ser la propianiente poético literaria de la reacción - evocadora de la historia. ,. Pág/134ysig. "¿QuéquedadelReinodeLeón?. Q&a E Zara. De las tres urbes leonesas sólo Zara sigue siendo románica, mada y cristiana.... 3 Tan antañona es Zmra, que sólo tiene iglesias romá- - nicas y muros de idéntico prgueño. Las casas de ve- 0 m O cindad son pobretonas, com lo fueron en los siglos - 4 heróicos y, cosa curiosa, no pasan de media docena - n los palacios que se alzan en sus calles y plazas. El Renacimiento pasa com una sombra furtiva por esta - ciudad insólita, de increíble tosquedad, dura, de una austeridad comvedora. O Ese viejo espíritu fluye a lo largo de la muralla, - que tuvo veintiséis cubos y en uno de sus vértices un castillo, La fortaleza se conserva en buena parte y - con no escasas destrucciones y restauraciones. Los - n O prqresistas, saltándose a la torera disposiciones - O oficiales, apearon trms y puertas del cinturón mura - do. No era necesario desbaratar nada de la malla, - porque Zmra no sentía urqentes necesidades de expan sión, po las torres y las puertas fueron derruídas. En 1.882 la Puerta de Santa Clara se vino al suelo. - Zarnora carecía de conciencia arqueológica y me tem - que siga sin ella!' 7- El 1 4 de mayo de 1 .920 , el Heraldo inicia una canpaña dedicada a la promción de la alparqata, aunque ello se efectúe con -psterioridad a la aparición de los - sIntomas . "Para la vida de relación, para el trato social se - prescribe el uso obliqatorio de la alpargata. ¿No es un prejuicio absurdo que la gente se preocupe más de los piés que de la cabeza?. Se puede ir hones- tanente descuidado en la ind.mntaria y -pseer una in teliqencia privileqiada. Lo que no puede ni debe ser, es que nos preocupenos más de calzar unos botines cha - rolados que de dar luces al cebrero. Y conste, para que los rmlintencionados no intenten - sacar partido, que esta cruzada no va contra nadie. Se encamina a favorecer a los consumidorescpino p- d-S consumir ni paciencia!, prque hace ti- que se nos agotó". Este DIARIO DE UN ESPE'ZTAIXR del día 14 bajo el epí- grafe de "En pos de la alpqata" junto con el del - día 12 '"1 traje único", abren una abundante lista de artículos sobre el tma: r. D HeralZo de Zmra- = E 12 de mayo.-8101 pácr/l. El traje único, 3 14 " -8102 pág/l . En pos de la alpargata. - II U " pág/2. Eh favor de la alparuata. 15 de mayo.-8103 páq/l,2.Vivan la alpar-ata y el - O 4 traje único. * 17 " -8104 &/l. Las alpargatas, en broma n - y en serio. Luciano Caño. - = 18 " -8105 págxl. Laalparqata. m O 20 " -8107 pág/l. La liga. - 2 1 " -8108 pág/l. Las alpaqatas. L. Caño. - - 3 1 " -8115 pág/l. La alpargata y el estado a de la mujer en Valencia. n - O O 7 bis- El Heraldo de Zamra, Zesde su política editorial vá a participar de una manera aventajada en la defensa de esta "moda", "pocas veces ha encontrado eco tan re - sonante en la opinión una iniciativa como ahora que - se pretende desterrar el uso de btas y zapatos 17 ro- pas costosas para evitar el abuso que representa su - precio actual". "En favor de la al-yqata, que era símblo de plebe- yez, se pronuncia todo el mdo, y así se puede enten - der invocaciones com: ¡Viva la alpargata igualitaria! ¡Viva el traje único de algodón!. ¡Abajo lo supérfluo!. 8- Miyel Angel Mateos Rodríguez, CONTRlBUCION A LA HIS- TORIA CONTEMPORANEA DE ZANORA: ECONOMIA Y SCCIEDAD EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX. "De forma breve y sucinta en un corte qeneracional - de treinta años observamos cóm se modifican las es- tructuras de población que influyen sobre las fuentes de riqueza y de aquí surge la dinámica social. Zamora inició un despegue, fundamentalmente la capital des-- pués de la primera guerra mdial. Las cpnancias hari neras levantaron las primeras fábricas mdemas, ter- minaron los mercados comerciales con los ferrocarri-- les de Astorga-Salamanca y Zamra-Medina del Campo. Todo ello tuvo su reflejo en la fisonomla urbana: de- saparece el recinto mado nuevo, se abre el ensanche y el estilo ITQdernista finisecular adorna el eje de - la "City" Zmra desde 2enova hasta Santa Clara y San Torcuato . ,. - Las profesiones liberales y fundamentalmente los ingg nieros de los Saltos del Duero y Esla van a influir - sobre la política local con la creación de la Aurupa- 5 ción Republicana que rompe los antícpos lazos de - - O m clientelisrrio tradicional de la restauración conducien B do inexorablemente a la proclamación de la repúblicaT. a 2 Pero si ésta es la aportación de Mateos en lo que a - - la ciudad se refiere, ello es solo la conclusión a la C que le conduce el resto del texto que propone. Si el "panorama económico" es evidentemente una valiosa - - m O aportación no lo es menos la "Dinámica social" que re súme excelentemente. Así nos informa que: "~eferente- al sindicalim obrero zmrano con anterioridad al - 5 establecimiento de la segunda república, existían 20s J imprtantes asociaciones: La Confederación de Obreros Católicos de San Martín Cid y la UGT. lo. El Sindicato Católico estaba extendido en un to- tal de 15 municipios (que adjuntamos en el mapa) . En el Archivo Histórico Nacional, legajo 5 A, no 6 - nos presenta un total de 1.241 afiliados. El sindicato de la construcción es el único que cuen- ta con una cifra de socios de cierta mrtancia. El Círculo Católico Obrero tiene especial relieve en el partido judicial de Toro en torno a las tierras - del Vino. Tiene imprtante presencia en el oeste pro- vincial, allí donde predornka la heredad familiar y - el minifundio de los pcpeños propietarios. 20. El sindicato socialista. En 1.930 cuenta con una Yrrplantación imprtante en - rrás de 20 municipios. Eh la capital el centro obrero afiliado a la UGT con- taba con las siguientes ramas y un total de 467 so- cios. Asociación obrera de ebanistas (34 socios), de dependientes de comercio e industria (98), de obreros agrícolas (20), albañiles (280) , construcción calzado (16), molineros (19), panaderos (13), sastres (62) y tipócrrafos (24) . El sindicato de la UGT predomina en la Tierra de Cam- pos (partidos judiciales de Benavente y Villalpando) y en tomo a los municipios más próxims a la capital. Se trata de pueblos ubicados en la zona más fértil de la provincia, de monocultivo cerealístico y donde el sistema de propiedad se concentra en pcas manos. 30. Los conflíctos sociales. En la etapa de 1.920 a 1.930 no llegaron a 10 las - huelgas importantes, con menos de 500 obreros afecta- dos y un total de 5.000 horas perdidas. Los dos nú- cleos promotores de las mismas son: los obreros m- pleados en el ferrocarril Zamra-La Coruña y, funda- talmente, los obreros del salto del Duero. Ambos son de eventualidad ecpecial, pero demuestran que allí - donde existen agrupaciones suficientes y solidaridad, es donde se plantean las reivindicaciones salariales y legales del mundo del trabajo" . Trabajo publicado en EL CORREO DE ZAP/10RA de 12 de ene - ro de 1.980, páq/7. 9- Henry Georqe es uno de los escritores sociales que - más atractivo supuso para las comarcas del Noroeste - de la península - La publicación en 1.915 de varias de sus obras en - nuestro País representa una fuente a considerar en la toma de postura para una parte de la juventud y de - otros grupos que se interesan por la cuestión social. Francisco Veltrán editor, publicó entre otras LA CON- DICION DEL TRABAJO, en la que George a mdo de contes tación a la enciclica Rerum Novarum de León XIII, es- tirmila de una manera faciinente comprensible la pro- bldtica de la propiedad privada. Este texto, casi - manual, influyó directamente sobre la opinión por la facilidad de ser asumido y defendido por cuaiquiera. La 16gica intenta hacerse palpable mediante compara- ciones como las tratadas en "que la propiedad privada de la tierra no priva a nadie del uso de la tierra" o "que los padres han de sustentar a sus hijos y que la propiedad privada de la tierra es necesaria -para per- mitirles que lo hagan". 10- "Ha sido firmado por S.M. el Rey un decreto que, a - propuesta del ministro de la Gokmación, fué aproba- do en el Consejo de ministros sobre saneamiento de po - blaciones. En el artículo de dicho Real Decreto se dispne que - las concesiones a los Ayuntamientos que el Cabierno - está autorizando a otorgar pr la ley de presupuestos, queda condicionado para que el importe de las exaccio nes y recargos se aplique preferentemente a obras de- saneamiento de poblaciones, consistentes en la conduc ción y distribución de aguas pota?des, alcantarillado, preparación de ensanche de poblaciones mayores de - 10.000 almas y destrucción de las viviendas que sean focos permanentes de enfermedades evitables. Para ejecutar estas obras podrán los Ayuntamientos - contratar empréstitos, previo informe del ministro de la Gobernación y corm garantía, podrán aceptar el im- porte de las exacciones mencionadas. Por Úitimo se ordena que la realización de tales - obras se considere indispensable en las capitales si- guientes: León, Zmra, Córdoba, Salamanca, Palencia, - E Sevilla, Jeréz, Ciudad Real, Gerona, Valladolid, Bada joz , Cádiz , Aimería, Toledo, Gijón , Cáceres , ~eqovia; 3 Granada, Burgos y Huesa". - - 0 Heraldo de Zarnora del 17 de agosto de 1.920, nG 8175 m O pág/l . (RA-24) . 4 A niveles de calidad urbana ésta es la situación real no sólo de Zmra sino de toda la conaarca priférica, - pues todas las capitales de León están incluídas en - la lista riera de la salubridad pública, (las capita- - = m les que entonces tenía León eran: León, Zarnora, Sala- O manca, Valladolid y Palencia). - - a n - O 11- La población de Zmra capital es un dato que ofrece O una de las mejores aclaraciones sobre lo que plan- tea su análisis. Si en 1.900, cuenta con 16.287 habitantes en 1.910 se - rán 16.955, 668 más. La siguiente década el incremento es de 612 pasando a tener 17.567. m 1.930 el incremento ha sido ya de - 3.990 (21.553) yen la siquiente décadade 10.831 - (31.5331, alcanzando en 1.950 los 43.380 habitantes o lo que es lo mismo un incremento de 10.992. Tenemos por tanto que de los 17.567 habitantes de - 1.920 en 1.950 serán 43.380; 25.813 habitantes más, - un 146,9% el crecimiento paxa una ciudad en la que - los servicios y las dotaciones se mantienen inaltera- das. "El problma moderno SS deduce a la construcción de - casas arplias, de mchas habitaciones, donde se cobi- jen gran n-ro de familias, prque el problerra de la casa wr familia que antes constituia hemsos proyec tos de barrios formando ciudades jardínes, actualrren1 te, ante la enorme extensión superficial que para el caso se necesita, le han abandonado, sustituyéndose - pr el procedimiento norteamericano, construyéndose - casas de rriúltiple n&x?.so Se pisos, conteniendo en re- ducido solar un voliíra de miles de netros cúbicos, - consiquiendo en reducido solar un volúmen de miles de mtros cúbicos, ~onsiq"~dose en elevación lo que se reduce en superficie de terreno ampado. Eacen falta en las ,mblaciones espai501as vari~s con millares de - casas para el nroletariado intwado ~r nmerosas fa - milias, muchas de ellas prolíficas, compuestas de - ,. ocho o diez individ~os que sufren pacientemente los - - rigores de sombrias, antihiqiénicas e indmdas habi- E = taciones donde viven apirlados, faltos de aire y de - 3 luz, pagando a veces elevados alquileres. Estas edifi - caciones deben de realizarse en muy breve ?lazo, a 1s O sum en cinco años, pues de no ser así, el lógico y - C1 4 natural crecimiento anual de las poblaciones haría - * que sus efectos fuesen nrilos- n - Desgraciadamente, ante el elevado coste de las cons- trucciones, el dkco, que ahora existe en abundancia ! en España, parece refractario a dedicarse en obras de O esta clase, invirtiéndose más en abundancia en la cm - pra, aunque sea costosa, Se edificaciones antíguas e< - - las calles y centros de las poblaciones y no en nue- z vas que dicen ser mal negocio. n - O Es de desear se estim.de por las entidades y corpra- O ciones oficiales, por la banca, pr la industria y el comercio, pr las aqrupaciones sociales la edifica- ción de barrios para el proletariado tan necesarios - en toda España". Miguel F-ncil Galarza. Eeraldo de Zwra del 6 Ze myo de 1.921. no 8376 - (924-25) &/'l. 13- La merrr,ria Se la Cámara, Se 1 .943 la coI?pletarcios y - complementarms con la de 1 .95 1 para Ner dar una visión más qlia del estado de la edEicación en la ciufiad., pues el poder contar con Zatos válidos en este perío- do hace que resulte sugerente. "De los datos facilitados por las oficinas municipa- les. resulta que en esta capital se concedieron para obras de la construcción. a partir del año 1.921, las siguientes licencias: .... L 1.921 168 1.922 .... 173 .... 1.923 167 1.924 .... 188 1.925 .... 199 1.926 .... 196 1.927 .... 197 1.928 .... 262 .... 1.929 261 .... 1.930 233 .... 1.931 238 1.932 .... 377 1.933 .... 280 1.934 .... 297 .... 1.935 384 ... 1.936. 327 1.937 .... 447 1.938. ... 390 .... 1.939 505 1.940 .... 656 1.941 .... 660 1.942. ... 408 .... 1.943 369 1.944 .... 354 .... 1.945 337 1.946. ... 615 1.947 .... 622 1.948 .... 545 .... 1.949 578 .... 1.950 665 Sin embargo, debe hacerse observar que en el número - de licencias de los doce últiros años, están compren- didas, en virtud de acuerdo del Ayuntamiento con fi-- nes tributarios, además de las licencias para cons- trucciones de nueva planta, las de ampliación y aún - reforma de interiores . El año 1.936 se construyeron en nuestra capital 25 ca sas de nueva planta y se reformaron 1 40 ; en 1 . 937 se edificaron 10 casas nuevas y se reformaron 140; en - 1.939 se edificaron 49 casas y se hicieron obras de - refoma en 122; el aEo 1.940 se construyeron 36 casas y se reforrmron 1 31 ; en 1 -941 se edificaron 37 casas y se reformaron 125, de las cuales las construídas de nueva planta, cuyo presupuesto total ascendió a - 2.551.000 pesetas, 13 lo fueron de un piso, 13 de dos plantas, 6 de tres plantas, 4 de cuatro plantas y una de cinco plantas. Los años 1.942 y 1.903 bajó bastan- te la construcción, pues en 1.942 se edificaron sola- mente 33 casas de nueva planta y en 1.943 solo se - construyeron 27, disminuyendo en igual proporción las obras de reforma. 1.944 .... 20 edificios de nueva planta. 1.945.... 34 1.946. ... 52 1.947.... 69 1.948 .... 75 1.949.... 53 1.950.... 63 r. ... El aumento que se advierte en los dos últhms - W E años obedezca a los beneficios concedidos legalmente para la construcción de viviendas de la clase media , $ aunque el número de las construídas ha sido muy infe- % rior al de las solicitadas; pero este aliciente en - m O la forma que estaba prevenido, ya desaparecerá para - 3 el año 1 .9511! 13 bis- Dentro de este mismo párrafo podemos considerar las - siguientes explicaciones: "Com consecuencia de esta falta de alojamiento se - dan los siguientes hechos: La desaparición de los clásicos albaranes de los M- cones y ventanas, que auntes anunciaban a cada paso - al transeúnte las viviendas desalquiladas. La dificultad, y en mchos casos imposibilidad, de - que los militares y funcionarios civiles destinados - en Zmra encuentren vivienda para sí y sus familia- res. Ante tal situación los subarriendos de habitaciones - aumentan, com remedio inmediato de las necesidades - sentidas" . - Ancil Galarza, Miguel. Heraldo de Zarnora EL PR0BL;EMA DE LA VIViENDA. 6 de mayo de 1.921 no 8376. (RA-25) . - Caño, Luciano. Impresiones propias: ¡DUERME TRAPU'WILA!. Heraldo de Zarnora, 3 de agosto de 1.918. no 6696. - CATALOGO DE LA EXPOSICION DEL -0 DE LA ESCUE - La DE ARQUITECTURA DE B?MXLONA. Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelo- na. Barcelona 1 .977. ISBN: 84.600.0720.0. - Bohigas, Oriol. CTRO ASPECTO DEL MODE~NISIXE, VIENA EN CATALL6IA DESTI - NO. 25 de octubre de 1.969. Barcelona 1 .96 9. - Gallego Rarms, Eduardo. ESTUDIOS Y 'r,mEOS. Madrid 1.919. - García Mercadal, Femándo . PRECUXORES DE LA ARQUITECTURA MODERNA. Publicaciones de la Cadiera 189. Zaragoza 1 .96S, - García Morales, Mariano. LOS COLEGIOS DE ARQUlXECTD DE ESP- 1.923-1.965. Editorial Castalia. Valencia 1 -975. ISBN: 84.7039.222.0. - Carge, Henry. LA CONDICION DEL TRABAJO. Francisco Beltran. Madrid 1.915. - Mateos Rodríguez, Miguel Angel. COblTiüBUCIOZ? 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Pero de la Zamra primera, la "Ocellodurum vaccea", - poco sahsms 16s que su localización por Tolomeo (2)y ser la base de asentamiento de la pequeña "mansión ro - mana " ibaa raml rante de la calzada o vía augustea que desde YGrida - Astoqa, bifurcándose al cruzar el Duero con un hacia Zara~oza" (3) , Algo más claro queda el estado de la ciuclad du- el &dievo, através de los estudios de Arman- do Represa en su "Genesis y Evolución Urbana de la Zg mora Medieval", y de Guadalupe Rms en su trabajo sg bre las "Murallas de Zarnora". Pero pr su especifici- dad no alcanzan a obtener una efectiva unanimidad, de cóm fué evolucionando históricamente la ciudad; aun- que es preciso apuntar que no nos interesa aquí lle- qar a clarificar la determinación de esta evolución - en sus verdaderos términos, pues a lo que nos encami- nams es a conocer la otra ciudad, la exterior al mu- ro, es decir, el ensanche de ciudad de este siglo. LAS VÍAS RONINAS CLAUDIO SANCHEZ ALBORNOZ, ZAMORA SE Ala SOBRE EL DUERO, , (PUEDE VERSE LA PUEB TA DEL PUENTE POR LO QUE LA FOTO ES ANTERIOR A 18) , 3 UNA DE LAS BAJADAS AL RÍO Así partiras de la hipótesis de considerar el ensanche desde las actuales Avenidas de Portuya1 y Jo - sé Antonio, aunque parece de interés bosquejar el es- tado de ese Einite, para con ello intentar comprender alguna razón-estructura del msanche. La ciudad de Zmra, se asienta sobre una mese- ta de reducidas diniensiones "larga y estrecha, que - bordea el Duero" (4) y aunque se fué extendiendo a - las dos vertientes laterales, el casco sieqre se ha mantenido sobre ella. r. 0 N La reseta tiene una longitud de aproxirradamente { 3.170 m. en la orientación SO - NE, siquiendo parale- 5 la la orilla del río Duero; y una anchura que oscila O C1 aproximadanente entre los 800-900 m. en la parte NE, 4 y los 200 ni.. en la orientación SO, (la mseta se ase- n rejaría georcétricamente a un triángulo con vértice en - - el SO y base en el NE) . m O - Esta configuración física de la meseta condicio - = na, en parte, la estructura urbana, (5) estructura u neal que potencia un eje sobre el que qravita la vida ciudadana necesariamente, Pero hay que tener presente que la nieseta ade- más, es un elemento to-pqráfico que no está unifonrsa- do tampoco supzrficialmente y que su superficie va - evolucionando com lo hada en anchos. Su superficie presenta una doble concavidad, manifestada a través - de dos puntos de inflexión que =can una doble y dis - tinta concavidad. Estos puntos de inflexión se representan física - mente mediante la presencia de ramblas, que según su localización tendrán una mayor o mor pendiente. Si miramos el perfíl de la meseta nos daremos - cuenta de la importancia de los trms de concavidad de que hablms. r. m :MURALLA O \ n - PERFIL I EJE DEL EJE DE EJE DE LlMlTE CONCAVI OAO CONCAVIDAD E N E N DE LQ MESETA Pm MAYOR SANTIAGO S.O. I I EJE DEL LIMfTE DE LA MESETA En el primer tramo de la meseta, partiendo des- de el SO. de la muralla, y a una distancia aproximada de 946 m., se localiza el pr-r extrangulamiento su- perficial que confiqura una de las alas de la ma de la concavidad donde se va a producir uno de los hitos de la ciudad. Siguiendo el texto de Guadalupe Ramos, el prima recinto amurallado de Zmra, abarcaría este trm. Este primer recinto, tiene forma bilovulada, que parece contener dos zonas distintas de la ciudad. Vic- toriano Velasco, apunta, en su conferencia "Zmra ha- ce 100 años" (6) que "el Palacio del Obispo, el Casti- llo y la Catedral constituían hace un siqlo un recinto aparte, rodeado de murallas, dentro de las anteriores", lo cual nos dá pié a pensar que no es descabellado in- terpretar a la ciudad dividida en dos zonas, aunque no correspondan a funciones estríctas ni a capacidades de poder, (6 bis) . Por tanto, si el texto de G. Fms dá com cono- ciiias ocho puertas de acceso al recinto, primero habrá que considerar la posibilidad de la existencia de al- - na otra interior al mism. Amando Represa, por su parte, en su texto, plan_ tea otra cuestión de interés que estaría relacionada - con el tema. La calle eje que recorre la ciudad, toma dos denominaciones, mia y Carral Maior. La prYnera en- laza la Puerta @tima o de Olivares, con la Puerta del Mercado. De esta calle podría decirse que tiene senti- do de ciudadten tanto que concede a las palabras de - V. Velasco una prueba física de que existió un otro - primer recinto de reducidas dimensiones, que podría - coincidir con la vieja mansión romana que se cita. 1. PUERTA OPTIMA 2. PTA. MERCAD0 3.ViA ROMANA L. CAT EDR AL ACT. 5. CASTILLO ACT. PLANO DE ZPSIIORA, GUADALUPE RAMOS DE CASTRO, entiende solo lo referente a LAS HURALLAS, Esta idea puede ser justificada por las caracte - rísticas militares que presentan, tanto el castillo - como la Torre de la Catedral que se construye adosada a ella, pero con una cierta independencia para mjo- rar sus cualidades defensivas y de observación del te - rritorio. Aún pdms apreciar en las fotqrafías de Pedro Gutiérrez Somza, la esplanada militar entre la Catedral y el Castillo, com patio de o~raciones del acuartelamiento de la ciudad. (Este solar no que& li - beradc sino en el ti-, ya que con anterioridad es - taba todo el rmiy densamente construído. (7). ,. E Con la segunda calle (Carral Maior), se const- $ ye un eje de ciudad en extensión sobre la superficie O msetaria, que va a servir para articular el resto de 5 ciudad. n - Pero resulta aún difícil hacer una lectura cohg rente de esta Carral Maior a través-del plano de Re-- - presa, en donde se manifiesta una calle totalmente - recta, que tiene su oríqen en la calzada roma; la - n O O Puerta @tina "facilitaba el acceso al interior (del recinto ciudad) atravesado en toda su longitud por la antígua calzada romana y saliendo extramuros pr la - Puerta Nueva, abierta ya en el siglo X". (8). PIANO DE ZAMORA EN EL SIGLO XIII, AMANDO REPRESA, Esta calle bien pudiera enmarcarse dentro de las reformas urbanas llevadas a cabo por Alfonso 111, pues la falta de iglesias y de espacios de relación hacen - dudar de .su inprtancia hasta ese momento, a ello se - asocia la apertura de la Puerta Nueva y la construc- ción de la Iglesia de San Juan de Puerta Nueva, en con - traposición a la Rua del Mercadillo, calle de eminente sabr medieval y de reconocible carácter urbano, en la que se asientan cinco iglesias (1 0) enlazando tres - puertas de la ciudad y varias plazas de mercado, prin- cipal imágen medieval urbana. Aunque puede parecer convincente marcar como pri $ - - - mer límite del recinto amurallado, el punto de infle- O 4 xión de la concavidad de la meseta, resulta evidente - ; - que la presencia de un gran extrangulamiento físico en su ancho, proporciona un sistm doble de rambas que - - = m permitían un fácil acceso a la planicie superior. O - Actualmente se suele considerar éste primer re- n cinto abierto por ocho puertas (11). El camino a la - $ primora, la Puerta Optinia, sepenteaba el macizo de la =seta y se dirigía directamente al Centro del poder - de la ciudad; a ese recinto que señala V. Velasco, del que aún es posible mcar en cierta manera sus límites. Esta parte de ciudad era servida exclusivamznte por esta Puerta, y también por el Portillo de la Traición y San ta Coloma, y otras pequeñas salidas, hoy cerradas. (Se rá preciso apuntar que la Puerta de Santa Coloma care- ce aún de una suficiente clarificación histórica). El resto de las Puertas de ciudad se enqarzaban al muro de la forma más defensiva posible, en una an- gulación del terreno o fuertemente protegidas (12). De las primeras pdenios nombrar la de San Pedro y San Cebrián, hacia el río, mientras que de las se- ynclas estarían las de San Martín, el Mercadillo y - San Bartolo&, hacia el Norte. Sobre la meseta, la estrategia militar recomen- daba que no se realizaran aperturas y será, 17a tardía - mente cuando se produce elrequiciode la Puerta Nue- va. Esta iniciativa se justifica a partir de la pre-- sencia de pequeñas Pueblas (1 2 bis) ubicadas alrede- dor de iglesias y monasterios sobre la meseta. Esta consideración tiene sentido, pero deja plias dudas pr falta de una completa información tórica pues, si com hems visto, para Represa la am- his - Puerta Nueva se tiene ya abierta en el siglo X, para Rams ésto no es fechado hasta el s. XI. La cuestión es clara a partir de la Paz de Fernando 1, iniciada - en 1.057 y con la que se produce una reconstrucción - urbana y el mejoramiento de las defensas (13). Lám. 4 La Muralla de San Cipriano a la Alcazaba (17-V-1883). Apuntamiento de Zarnora. Alineaciones no 21. Año 1905. Lám. S Plano de la Puerta de Santa Ana (año 1892). Avuntamiento de Zamora. Alineaciones no 33. Año 1905. PRTER IALES GRÁF 1 cos EXTRAÍDOS DEL TRABAJO DE GUADALlJ PE wOS NOS INTERESA COMPARAR LA FORMA DE LAS PUERTAS AUNQUE MERECE LA PENA PONERIAS EN REWCIÓN CON LA CALLE A - 1A WE SIRVEN, Lám. 7 Plano de la Puerta de Santa Clara (11-X-1872). Ayuntamiento de Zamora. Alinezciones n* 20. Ario 1905. ESPAfN GEOGRÁF 1 CA H 1 STÓRI CA ESTADÍSTICA Y PINTORESCA , F, DE PAULA MELLADO, WRID 1.845, La puerta de ZAMBRANOS DE LA REINA. Catedral de Zmra, fachada sur. Y i?. ". r5 S m' 67 - I T@i%G@AT@ FT!\ 0'72 .*74 R. 7a \ u 2 d Lim. 6 i.a Puerta de San Torcuato (26-1V-1872). Ayuntamiento de Zamora. Alineaciones n9 16. Año 1905. (En 1 .057, Fernándo 1 de León (1.037-1.065) con - vista Zmra a los árabes, recomponiendo sobre ella la fisonomía urbana de la ciudad frontera. Repobló y organizó la ciudadanía, a la que dotó de fueros ( 1 4) y reconstruyó la muralla. De entre las mejoras, la - que más nos interesa es la construcción de la Torre - de San Juan, situada en la orientación NE, es decir , hacia la segunda zona de la meseta. Esta Torre se encontraba prácticarriente adosada a la muralla, seqún ha sido posible precisar durante las obras de ordenación de la Plaza Mayor, en que las E E primeras hiladas de lamalla han salido a la luz, a $ 3 no más de un par de metros de la Torre. - O m reali Para ción O 4 Ocasión ésta, que ha sido desaprovechada para - n .zar alynas otras comprobaciones de qran valor - la ubicación de las líneas exactas y localiza- - - m O de la Puerta Nueva.(Las obras han tenido lugar - a n Entre estas mejoras, nos interesa sobremanera , O O la construcción de una Torre, la cual serviría para - fijar un punto de defensa en la dirección c?e la super - ficie libre de la meseta y de la población que sobre ella se estaba asentando. Es preciso, para nuestro - análisis, entender la construcción de la Torre como - una necesidad impuesta a la voluntad de comunicar el recinto murado con las Pueblas, y por ello, con la - apertura de Puerta Nueva. La reordenación urbanística que representa la apertura de la puerta, conlleva una estrategia en la interpretación de la ciudad que en& za con la habitual ubicación de la vía romana. (Siem- pre, según la tradición, se ha ubicado la vía según - el eje de San Torcuato, lo cual nos induce a conside- rar que ésta continuaba, para salvar las dificultades topqráficas, hasta la actual Plaza ~clayor y en defini - tiva hasta lo que pudiera ser la Puerta Nueva). (15). Retornando la idea del eje sobre el que se asien - ta y construye la ciudad en su conjunto, poderrios ci-- tar lo que G. Rams dice: r. "el primer dato es de 1 .117, se abrió (la Pta. E Nueva) en el término de la calle que com eje, atra- viesa Zmra , contraponiéndose, con ligera desviación m posiblemente, a la Puerta @timan. ( 1 6) . O 4 n - m O Por su parte Represa dice: La puerta Optima "facilitaba el acceso al inte- rior atravesado en toda su longitud pr la antigua - calzada romana y saliendo extramuros pr la Puerta - Nueva abierta ya en el siglo X". (17). Estas dos propuestas no hacen más que confirmar, a parte la disconformidaz terrqpral, la lógica en que se asientan los presupuestos de una dirección del cre - cimiento urbano, se* la única que la superficie de ,. la meseta permite; aunque, en parte, se observa una - - E cierta desviación se la radialidad que el mayor an - 3 E cho de la meseta extramuros ofrece. Esta lectura del - 0 m eje de la ciudad, viene referida, en definitiva, a su 3 propia historia. Cabe por tanto, proponer una alteración en la - - m O composición de los cercos e incluir, desde estas pala - j bras citadas por los autores, un primer recinto origi - 5 nario, que coincidiría con las palabras de Velasco, y O en parte, con las voluntades de enderezamiento de Ra- O rms y Represa, para la comunicación de las Puertas 9 tima y Nueva. Se trata de la delimitación de un primer recin- to, que orpnizado mediante dos ejes que se cruzan - forniando el centro, coincidente con la actual plaza - de la catedral, dá contenido urbano a una estructura primaria. Este centro sería delimitado por las líneas que unen las puertas del Mercadillo y Optima y su or - togonal Santa Colama y San Martín el antíguo. 7 ST. MAR T lN PROPUESTA FORMAL PARA EL RECINTO ORIGINARIO DOS IPAGENES DE LO QUE SE CONSIDERA SOLAR DEL RECINTO ORIGINARIO Y COINCIDENTE CON LO QUE CERCA COELLC EN - su PLANO. (VISTA TOMADA DESDE LA TORRE DEL HOMENAJE - [ DEL CASTI LLO) . l n / t ARCO LEVANTADO JUNTO A LA ANTIGUA PUERTA DE SANTA CL& M, 1952 Puede recultar interesante constatar que en las distintas ocasiones en que la ciudad ha. precisado en- galanar sus calles se eligieran tres puntos determina - dos, y además el que para ello se eligiera siempre - como motivo un arco. Se trata de la puerta de Santa Clara en el liini - te del casco histórico, en la Plaza Mayor sobre la p - sible localización de Puerta Nueva y el tercer hito - en la Plaza del Magistral Erro, en donde yo creo p- der situar el lhite del recinto originario. ARCO LEVANTADO EN LA PLAZA M4YOR EN 1x2. S ARCO LEVANTADO EN LA PLAZA DEL MAG 1 STRAL ERRO EN 1942, Al considerar este primigenio recinto (entendi- ble exclusivamente desde la metodología sequida)., po- dríms interpretar la Puerta del Mercadillo y lo que conocemos por Plaza del Magistral Erro, com arranque de la expansión de la ciudad, según los ejes descritos con anterioridad, el Carral Maior y la Rua del Mercadi - 110, y ofreciendo una posible explicación a la distin- ta ordenación urbana de ellas, la primera com calle - sobre la calzada y la segunda com ordenación urbana - medieval. r. La dotación cronológica de la Iglesia de San - E Juan de Puerta Nueva, nos dá un tercer elemento en jue - $ m go para ese punto conflictivo. Esta iglesia es del - O s. XII y concluída en el XIII (1 9) , por lo que resulta 5 fácil apreciar el interés de su localización. También nos sirven para explicar la apertura de la Puerta los siguientes datos: - ~l Convento de Santa caserón (de la calle "donde viven algunas a Marina estaba instalado en un - O de Santa Clara) en el siglo XI doncellas" (20) (el convento de Santa Clara sería del s. XII) . (2 1 ) . - En la calle de San Andrés existía otra pueble, alre - dedor del actual convento de San Andrés (22), que se instaló sobre anteriores fundamentos romanos. (23) . - La Fuebla de San Torcaz, está también fundada a pe- sar de que la iglesia se fecha en 1.139. - La Puebla del Valle, instalada al brde del río, se - rá otro de los centros en crecimiento. (24). PUERTA DEL MERCADILLO O DEL CARMEN DERRIBADA EN 1.925. Aunque %presa considera que los burgos sean - "en general" (25) de los siglos XII y XIII, y "que en 1.082 el perímetro de la ciudad era el mism y no se había comenzado la expansión extramuros. . . " (26) lóg& cmte hms de considerar que si acepta la existen- cia de San Andrés a partir de 1.093, no es descabella - do opinar que alrededor de la fabrica ya se instala- sen familias de trabajadores, así como de aqriculto- res, y no estando muy lejos del caserón de las lviari - nas, parece acertado considerar próxim a otros qru- ps de residentes extramuros, aunque no pudieran cal2 r. ficarse de burqos. 0 N E - 3 Por ello, es preciso inteqretar a Represa en - - O el sentido de que no se había iniciado la construc- m O 4 ción del muro y no de las solas pueblas. Pues ¿qué - n sentido tendría ocupar una suprficie tan grande con la cerca del XII, si dentro de ella no hubiera más - - m O que una escasa pblación tan desperdiqada?. n - O O UBIC4CION O€ LAS PUEBLAS OP. DEL VALL E 2. LINEA DEL SEGUN0 O E CINTO Podas ver sobre el plano, com el recinto m- rallado se relaciona conlastres Puertas, a través de unas líneas o caminos que parten de Puerta Nueva, pro- yectándose sobre el territorio. Puerta Nueva c~le, - pues, una función de reordenación y a la vez de apertu - ra de la ciudad. Pero resulta confuso el conceder a es - tas líneas la calificación de caminos, si aceptams - que sobre la meseta no se abría ninguna Puerta. (27) . Y apyar el asentarriento extramuros es constatar SIue : r. E 1) La capacidad del recinto murado era reducida. 3 2) Estaba colniatado. I 3) Las rdgraciones hacia la ciudad estaban encaminadas 4 a hacer crecer la ciudad y permitir abanzar la fron - m tera vanteniendo a Zaniora, como retaguardia de sumi - Por ello, si considerams cierta la construcción - d del segundo cerco en el siqlo XII (28), se triplica la - suprficie urbana existente, -r lo que es preciso en- tenGer que el desenvolvimiento de Zamora era bueno, - adds de prooiciar excelentes ecpectativas, - El apoyo de la corona había ~tenciado la economía y ésta atraía ~igración y co~rciantes. - La repoblación de la ciudad era iqortante nara acre - tentar el reino y avanzar la Enea de lucha. - El régimen jurídico prmitía la liberación económica y por tanto, el asentamiento financiero. - Todo este auge se plasma mediante la fábrica de nue- vos templos en las zonas cercadas, que estarán en - construcción los siqlos XII y XIII. Aquí es donde se aprecia el auténtico sentido - de aquel eje entre la Puerta @tina y la Nueva, defi- nido com elemento estructural de la ciudad, pues aho - ra ésta es el único paso entre los dos recintos ma- dos, acreditándose, gr otro lado, com centro de la radiación de los ejes de las nuevas calles, sobre los que se conformrá el trazado urbano posterior. r. Los tres caminos, son el enlace geométrico en- E tre dos puntos por la línea 16s recta y, estudiados - 3 en detalle manifiestan una organicidad típica del ca- - 0 m O mino rural que, se condiciona a la topqcafía lo 16s 4 convenientemente. n = En un principio, los cminos paca las pueblas - m O - de San Torcaz y Santa Marina, han de remontar un leve - - trecho en pendiente niás acentuada que en el caso del n de San Andrés, y que correspondería al encauce del sg $ gun6.o trm del ala cóncava de la mseta. Remontada la pendiente, se fom una pequeña - plaza en cuña trián~lar, conocida hasta el pasado si - $0 com Plaza de la Hierba, y de la que siguiendo - los lados. divergentes se inicia la salida de los dos caninos. El camino a la Puebla de San Torcaz, correspon- diente al lado izquierdo de la Plaza, -es en opinión generalizada- el que sigue-la línea de la calzada ro- mana (esta afirmación nos permite pner en evidencia el escaso conocimiento de la realidad sobre la que - nos mvems, pues no es aún posible el acreditar con- venientemente estas cuestiones a falta de unos estu- dios arqueológicos previos) . O Del documento, los autores Digitalizacion realizada por ULPGC Biblioteca Universitaria, 2007 El camino desciende hasta la segunda inflexión - de la meseta, según la rambla de la Calle del Rimo, - para luego ir renontando de nuevo hasta el últim lími - te de la cota superficial en que se ubica aproximada- mte la Puebla. El Camino a la Puebla de Santa Narina del Bqo, se define así mim por la continuidad topográfica gue la meseta tiene en ese eje, y que correspondería a una línea de cresta (linatesa) de la superficie mesetaria. Esta característica física le confiere una evidente - ,. uniformidad perceptiva y una decisiva inpronta, para - 5 convertirse en eje constructivo de la ciudad posterior. - $ 3 Este camino del burgo se irá componiendo en el - ." 4 2 s. XII y XIII con un sistema de asentamientos que per- miten comprender la riqueza espacial del eje y, por - tanto, la dificultad de ordenamiento de un tejido urba - O, no coherente. Destacan los siguientes asentamientos: - Convento de las Marinas. - Convento de Santa Clara. - Iglesia de Santo Tomás de Canterbury. - Islesia de Santiago del Burqo. - Iglesia de San Miguel del Burgo. (29) . ARRANQUE (DEL CAMINO) CALLE DE SAN TORCUATO, CON LA TQ RRE DE LOS MONSALVES EN LA PLAZA DE LA YERVA ANTES BE SU DESAPAR 1 C 1 ÓN , - VISTA DE LA CALLE DE SANTA CLARA CON SU ORÍGEN EN LA - YERVA, A PRINCIPIOS DE SIGLO, O O Por lo que respecta al tercero de los ejes, el de la Puebla de San Andrés antig., podernos decir que es el que contiene los aspectos 16s radicalmente orgá - nicos, pues se asienta sobre la línea de borde de la meseta y vá ondeando sobre ella hasta alcanzar un 11- pite natural que se correspnde con la actual Avenida Cie Portuqal. El primer tram de este eje, cpe podas considerar com el más original y menos alterado, y - que se conocía com Rua de los Ieones, que parte di- rectanente de la salida de Puerta Nueva y comunica - con Santa Eulalia del Burgo, llegaría hasta el asenta - - 8 N miento de San Andrés (ha sido trad.icionalmente este - - trm localización de albergues y posadas así cona - 5 del primer teatro de la ciudad) . (30) . - 0 m O 4 * El sequndo tram corresponderla a la extensión 1 de calle que llevaría hasta la Puerta de San Pablo, - - - en el límite de la meseta, justo al lado del convento - de las paulas y su Iglesia de San Polo. A medio cami- - no entre los conventos se hallaba la iqlesia de San - Salvador de la Vid. (31). - O O Cabría hablar también de un cuarto eje en este recinto que se puede considerar com consecuencia de la Puerta de San Bartolomé y la salida de la Rua del Mercadillo. Este eje se conoce com Calle Larqa o San - cho IV, y que será otro de los barrios en los que se localizarán los gremios. (32). El análisis de este - eje no nos interesa ya que no tiene influencia alma en el período en que nos vms a desenvolver. Son pués, estos elementos urbanos, los que con- solidan el segundo recinto. Pero si repasams todo el ,. D conjunto de la ciudad com organism Único, nos encon - - trms con la falta (ll&slo impresión) de un sen- $ tido unitario que estimule a unalectura ordenada y - - 0 m O métrica de las componentes urbanas. 4 Sinos fijams en los tres recintos, el prima-- - rio, (que considerms arbitrariamente en nuestro aná - lisis) el primero hasta San Juan y el segundo hasta - los límites de las Pueblas, se presentan como proce- a sos urbanos en crecimiento orgánico, distantes de una % O solidaria concepción urbanística de la que se hace cra ..- la en la de "ciudad medieval" (33), formando más, una ciudad por continuidad, que pr unidad. Ello parece - ser un problema que ocasiona el gran auqe de la Zm- ra de la segunda mitad del siglo XI y principios del XII, que no permite mSs que la ocupación de los ter% nos, para poder considerarse su definitivo asentami- to en el s. XIII. Pero con la acomodación tiene lugar un pr- decaimiento, ya que las razones de su pujan - za habían cambiado ostensibleniente. De la ciudad fro; teriza o de retaguardia se ha pasado a una ciudad dis - tante de los puntos de interés para la corona, y más particularmente, ha dejado de pesar en las decisio-- nes políticas, quedando solaniente como "fluminaque an - tíquos subterlabentia muros". (33 bis) . No será hasta el reinado c?e los Reyes Católicos, por el importante mmento culturalque se vive en el - país, cuando se consiga dar el definitivo avance de - la idea unitaria a la ciudad, al. completar el sistema urbano mediante una intervención que dá sentido al or - ganisrm perfectamate construído que tenía. Con Cedula de los Reyes Católicos de 1.484 (34) se promueve la edificación de un Ayuntamiento que re- coja a la institución que, por el mmento, estaba ocu - pando distintos puntos, vinculada, por tanto, a una - forma arcaizante del funcionamiento municipal (35) . .Antiguo Consistorio de Zamorz. l S (uou.) R~AS F;DIFICACIONES EN LA PLAZA MAYOR ZAMORA ILUSTRADA, 14 DE JUNIO 1,885, L 0 m @?$Y&? l>orma un cuerpo de edificio aislado, con buenas dependencias y esp? ' cioa;. ' g - soportales que le dan cierto carlcter. * ESTAS DOS IMGENES COMPLETAN EN SU TOTALIDAD EL ESPA- CIO DE M PLAZA MAYOR EN LA PRIWERA DECADA DEL SIGLO i m, - Para dotar a la institución de una representati - vidad y relevancia, adecuados a los ideales que la Co - rona defiende, se decide dmler una parte del muro - del primer recinto, precisarriente, en el punto en que se localizaba la Puerta Nueva, para dar lugar a la - construcción de un edificio de Ayuntamiento que lo - corparativice com entidad ciudadana preponderante. - Este edificio, que se construye en un enclave privile - giado, va a dar sentido a un espacio nuevo que comple - ta el sistema urbano y lo jerarquice con unos nuevos criterios. El espacio ante el Ayuntamiento se conver- E E tirá en Plaza Mayor (36), y a ella se accederá desde 3 toda la ciudad ordenadamente. - 0 m O 4 La construcción de un espacio público en el pun - m to en que el antíquo casco se acaba con su eje, dá pa - c so a los ejes radiales de la ciudad nueva, y confiere j m O cualidades de lugar de encuentro y articulación efec- tiva de los dos sistemas urbanos, sin pérdidas de cua a - lificación para ninguno de ellos. O O Si nos fijms en el Plano de Represa podems - ver corro, ante la mraila, queda un especio que la - circunda, y que será el espacio físico de la demarca- ción de la Plaza. (De su oríqen es fácil encontrar la justificación de su forma actual, al dejar con la - construcción del nuevo Ayuntamiento rota la continui- dad de la banda antemuralla). (37). Ahora las dos alas de la concavidad mesetaria, parecen haberse adaptado a la realidad física del pun - to de inflexión que las delimita, a la vez que conso- lidan dos sistemas urbanos que no rivalizan, sino que, se ordenan complementariamente para recrear un centro de ciudad con.su representación oficial, el Ayunta-- miento Renacentista. (38), (nótese como la ciudad re- nace, a través de esta operación, del letargo medieva lizante, sin perder por ello su identidad). Espacio sobre el yue se va a asentar el nuevo Ayuntamiento y la posterior Plaza Mayor. Sabemos que en el siglo XIII, se produce el cer - cado de la Puebla del Valle (que tenía fuero propio - desde 1 .O94) ( 39) lo cual produce un primer desorden a nivel urbano, rompiendo el crecimiento de la ciudad mesetaria según las líneas-ejes que se han descrito. Este hecho dá lugar a una parte de ciudad que se rela - ciona con la anterior, prioritariamte, desde la Ram - bla de Balborraz, consolidando con ello otra direc- tríz urbana que recorre el Valle paralelamente a la - ribera del río. Se puede decir, que la Puebla del Valle, había ído crecimiento marginalmente del mism mdo que lo - habían hecho otros barrios pueblas, com San Lázaro , Olivares ,..., y por eso, en ella se asentaban el Hos- pital de Santa María de la Horta, la judería, y casas de servidores, pescadores y algunas parroquias meno-- res; entre ellas destaca el Wnasterio de Santo Tomé. Resulta por esto que se consolida una situación, que r. de hecho, ya era solidaria conla funcionalidad de la I D - ciudad, en cuanto a los niveles de acomdación y que J al tratarse d.e una realidad asumible, con ello se per i - mitía una defensa más completa de la ciudad, al estar limitada en un avance del cerco, pr las mismas aguas - i del Duero. La estructura urbana de esta Puebla es basicamen - te la Rambla de Balborraz y, perpendiculamente a ella el eje de la calle de Caldereros, teniendo su oríqen - en la Puerta del Puente y su final en la denominada - Puerta Nueva (ha de hacerse incapié en que no es la - del primer recinto, por lo que se encuentra una posi- ble dualidad en las citas) (40) . Apuntar también que - la Puerta del Puente estaba en relación con los acce- sos al primer recinto, de Puerta Optirna y Puerta de - San Pedro, es una condición que nos parece mantener - una diferencia sustancial entre lo que es la ciudad so - bre la meseta y en su prolongación al Valle. C ONFlt URA . - CION DE U PUEBLA DELVALLE PUENTE (En el siglo XiV esta Puebla alcanzará su rrás al - to ~esarrollo, con la presencia del Ayuntamiento hasta su traslado al edificio de la Plaza Mayor; el Pajar de la ciudad; en Banco de los mayores, donde se reunía - el consejo de la ciudad y se dictaba sentencia. .. Pero no es de nuestro interés el aplicar el análisis a este tercer cerco, pues no va a experimentar mayores cm- bios hasta la actualidad) . Centrándose definitivamente, en la superficie me - setaria y la ciudad que sobre ella se asienta, hasta - el s. XII, fundamentalniente, pdms comprobar que és- ta no ha crecido en la reseta ni en ningún otro senti- do durante los seis siglos siguientes, donde influyen abundantes cuestiones de índole económica principalmen - te. Hay, de todas formas, aspectos que van a ir com- pletando la ciudad mediante arreglos y aperturas de - nuevas vías, pero que no van a producir ningún cambio % - cualitativo en la realidad urbanística de la ciudad. N E 3 Nos interesa, de todos mdos, resaltar algunas - O intervenciones que a lo largo de este dilatado período 5 * de tiempo, en el que la ciudad parece dormida, se han - realizado y que manifiestan la limitación física de la misma. Para esta revisión se~irems ordenadamente los tres ejes de construcción de la ciudad. Del siglo XII es la antigua Ermita del Santo Cristo (41), o pste- rior Carmen del Camino y su Puebla, delante de la Puer - i ta de San Torcuato, en el segundo recinto, próxim a - los abrevaderos públicos y justo al borde del camino - de Villalpando. El grupo religioso de las Tres Cruces, así mim en la lejanía desde ésta Puerta, delimita la suprfi-- cie de la meseta en esa dirección. (42). El Convento de los Descalzos se encontraba loca- lizado de remate del eje de Santa Clara, fuera del se- gundo recinto y ligeramente desplazado, pero conforman do un espacio ante puerta previo a la ciudad, com lo hacía la Ermita del Santo Cristo, según el camino de Tordesillas o de Toro, com también solía denominarse. El convento de los Descalzos era obra del s. XVI, de características monacales y rodeado de una huerta, al cuidado de los monjes,de pcc: superficie. Fué destruí - do durante la invasión francesa de la ciudad en el - primer año de su pe3-manencia. (43) También aparecen - com elementos destacables el: polvorín y las charcas de la Amar~fura. r. 0 N Por lo que respecta a. tercer eje de la ciudad, podas decir algo similar. A una cierta distancia, .- 3 - el camino que sale de la Puerta de San Pablo, se une O al de Puerta Nueva, del tercer recinto. 4 n Este punto, que no podemos calificar de circuns - - = m tancial, topográficamente aparece com una cota de - O - cierta uniformidad del terreno en la parte baja de la a - meseta, y limítrofe con las huertas próximas ai río. a n O O Aquí, en este encuentro. ligeramente triangular, se abría una plaza en la que se encontraba un Conven- to de Benedictinos, de amplia y rica huerta, que desa - parecido tras su desamrtización, daría lugar a la - venta y acomodación del primer núcleo residencial del barrio de la Candelaria. Siguiendo en este camino, más adelante, se en- cuentra un nuevo cruce de caminos, el de éste y el - que bajando desde la Puerta de Santa Clara hasta el - Prado Tuerto, muere en la Pradera de la Ermita de la Peña de Francia. Todo este conjunto de elementos, servirán en su mmento para marcar una primera periferia urbana, poy tadora de un contenido ideológico, tanto para el ciu- dadano com para el visitante. Se trata de un equipa- miento habitual la presencia de estos elementos, que denotan una determinada sensibilidad en cuánto a la - relación del hombre urbano con su entorno, mediante - el Chico objeto artificial %e ha sabido manipular - linc$iísticamente, desde los ti-S más antíguos, la arquitectura. Este sistema simbólico-representativo a que nos referms, aunque pudiera considerarse arti- ,. D ficial, en un principio, por estar dotado de cierta - - E autonomía, encierra claves para la lectura de las re- 3 laciones que la ciudad consideraba productoras de una O inaágen del "ethos" del qrupo . Es, por tanto, una mi - 3 * festación de características antropológicas que vá - n - r6s allá de los lúnites del puro conocimiento genera- - - cional, al plasmar los eventos de una determinada his - % toria particular de la comunidad, Pues, si el muro de I - la ciudad, no se entendía solarriente com elemento de- - a fensivo, sino com límite físico de la población, fi- n - O O jando un "locus" detenninado a la ciudad y unos acce- sos a ella a través de otro elementos de caracterís- ticas particulares, la Puerta de Ciudad, capacitada - para establecer un punto concreto del dentro y del - fuera de la mi=. Es~por tanto, necesario plantear que nos repre- senta aclarar las verdaderas magnitudes de esta inte- rrelación dentro-fuera, para poder justificar la pos- terior conducta urbanística de la ciudad. Todo estos elementos que aunque dependientes de la actividad urbana están localizados en el territorio, en un sentido inverso del análisis, marcan unos llmi- tes de la periferia urbana. De esta manera, la ciudad tenía un dentro y un fuera; un casco y una periferia, +e los ciudadanos sabían reconocer (conocían el lo- cus exacto de cada cosa). La larga latencia por la que pasa Zmra durante siglos, la va dejando desprovista de cualidades que, - en otros mmentos, hubiesen sido seña y bandera. A las murallas, tan sólidas Y sus magníficos cubos me refie- ro, por ejemplo, con estas palabras, pues las defensas no habían evolucionado en paralelo a los métdos ofen- sivos. Por ello, Zmra, se apresta en el siglo XVIII a redefinirypnerapunto su cerco. Es, en 1.766 cuan- do se presentan varias propuestas .para fortificar el - lado más débil de las murallas, es decir, al frente - que delimitaba la ciudad sobre la meseta. Para ello, - se conocen dos proyectos que coinciden en la misma - cuestión, pero de manera distinta, (44). El proyecto 339 parece más logrado, en principio mantiene la primitiva malla del segundo recinto y - crea delante una nueva, que orcpniza el sistem mili- tar de la defensa, además de dotarle de cuartel y cua- dras suficientes para la guarnición. Principalmente, - actúa sobre el llmite de la superficie mesetaria, -pero señala y refuerza algunos puntos aíslados, lo que cieno - ta un bu& conocimiento de la naturaleza de la ciudad y de sus defensas, ya que las murallas medievales son útiles cuando se localizan sobre los cortados rocosos de la meseta, mientras que resultan precarias en el - resto. A este conocimiento de la ciudad y el respeto a la misma, que se ha notado en el proyecto, apunta otro detalle de un grato sentido de la proporción. Se trata del respeto del Convento de los Descalzos, que queda incorprado al límite mdiante su inclusión en uno de los bastiones defensivos, asumiéndolo como ciudad, así com hace lo propio con la Ermita del Car - men y otras dependencias que ahora quedan dentro del espacio, entre las dos cercas. Este proyecto presenta además unas características más organizadas y moder- nas para la defensa que el proyecto 341. El proyecto 341 (45), rompe con todos los ele-- -os periféricos de la ciudad y recrea ampliamente la antigua cerca, con el consi~iente conservación y cualificación material falta de observación de la realidad. Tiene interés esta cuestión del desprecio a su denotando una - proyecto de for - tificación de la ciudad en el s. XVIII, para la mejor comprensión de lo que seránlosinicios del s. XIX, en que las tropas de Napoleón la ocupen durante seis - años. (46). Cuando se conoce la noticia de que las tropas - de Napleón están en la Vega de Villagdio, los zw- ranos se aprestan a bajar a los bordes del río Valda- raduey para esperarlos. P0de.m~ decir que no fué ésta una loca hazaña de un grupo de ciudadanos que descono - cía las fuerzas enemigas, sino más bién unos conocedo - res de la realidad defensiva de sus murallas, espe- ciabnte en el frente en que se podía preveer el ata - que (47). Bién era de esperar, que la ciudad quedaría en sus manos en el mmento que atravesarán el río, - pues la capacidad ofensiva francesa no sería detenida por los cubos de la muralla. (48). Se hace evidente - el ostracism en que se encontraba Zmra y la falta de una acertada renovación a todos los niveles de su "ser ciudad" en el s. XiX. La Zmra medieval no te- nía sentido en el XIX y esto se irá perfilando, en la renovación que intenta producir,enconsonancia con lo que me en el resto del país. Partiremos ahora de la segunda mitad del siglo 3 - 0 XiX, nos encontraras con una Zmra que cuenta con - m O :: 12.000 habitantes (49) y que inicia su despegue urba- - no. A ello, para mantener en el mmento - m contribuiría la decision del Cabierno - O la capitalidad de Zmra frente a Toro, de la nueva redistribución territorial n - que se produjo en 1.833. (50) . O O Sobre esta situación de las dos ciudades nos dá Richard Ford su opinión al manifestar el constraste - que entre las dos había. (51') . También tiene su inprtancia, la desaparición - del Convento de los Descalzos en la invasión francesa de 1.809, pues mejorando la alineación, se va a ini- ciar la carretera de Madrid en 1.850 (52); cuando con ello empieza a consolidarse el eje más característico de lo que será la nueva ciudad. Una vez acabadas las obras en 1.852, el Obispo - Manso bendice la nueva carretera (53), que desde la - Puerta de Santa Clara se dirige a la Glorieta del Alto de los Curas, en línea recta, y rodeada de dos hileras de árbles que, en número de 936, dan sombra a un nue- vo paseo longitudinal que entra en competencia con el de San Martín bajo. Cuarenta y dos asientos dan un as- pecto más acogedor al paseo, permitiendo el descanso - de los paseantes en el largo recorrido. A la vez que - se construye la carretera, el Ayuntamiento acuerda la formación de un jardín denomina60 La Glorieta, a par- ,. D tir lar nal de la Puerta de Santa Clara, que en forma trianqu- va a organizarse alineado con el paseo 1on:itudi- 3 - de la carretera, lo que será mtivo, con psterio- 0 m O :: ridad, de la formación de una desviación de la carrete - n ra para evitar el paso del tráfico rodado par medio de j los jardínes . - m O El proyecto de la desviación data Se 1.583 y es 1 - encargado por el Ayuntamiento a su maestro de obras, - n Eugenio Durán. Este vá a definir una desviación, que - O O partiendo radialmente desde la Puerta de Santa Clara y delimitado por la línea de brde de los jardines, se - confiqura se la línea del camino a la Bodega del To - rrao, hasta alcanzar la finca conocida m el Pico, - desde donde se produce la reincorporación a la línea - del eje de la Carretera. (54). E5-i 1.841 se había proyectado la primera plaza de toros estable para la ciudad, pero no llegó a realizar - se. Será en 1.851 cuando de nuevo José Pérez Cerjón, - com arquitecto municipal, formalice apresuradamente - una segunda plaza sobre los terrenos libres que la de- samrtización, había dejado disponibles en las Corti- nas de San Mi-el, permitiendo con posterioridad el - temiinar de coimatar esta parte del casco, que había - permanecido en forma agrícola (55). Otro acontecimiento, la llegada del ferrocarril en 1.864 a la ciudad, vá a generar un nuevo rítm vi- tal en la orientación de la carretera de Villalpando y que dará por fín cumplimiento al deseo de la ciudad de incorporarse al desarrollo nacional. ( 56 ) . Poderr~s ver en este sentido, como el municipio - se preocupa de organizar un bu& acceso desde la ción a la ciudad. (57) . En 1.872, dentro aprueba la de la calle yecto de Euqenio Durán del Plan de ~lineaciones , de San Torcuato, según el (26.4.1872) . El diez de Diciembre de 1.888, se presenta Plan de Alineaciones para las Tres Cruces (en el esta- se - pro- el - gue - desaparece la Puerta de San Torcuato) ,realizado por el entonces arquitecto municipal Martín Pastello Papell. Se aprobara, solamente, en lo referente al ensanche de la carretera a la Estación en 1.889, y será ratificado por el Gobernador en 1.896. (58). El General Espartero en su decreto de 26 de mayo de 1.843, en calidad de regente, suprimió el derecho - de Puertas, con lo cual empiezan a perder algunas de - sus cualidades, y con la mala impresión que de su ope- ratividad se tenía, es como deberrios plantearnos la si- tuación en que el municipio se encuentra a finales de siglo. La perspectiva del derrib de las murallas, y - la aireación y saneamiento de la ciudad representa, - en esos momentos,, la oportunidad de conectar con las - iniciales extensiones fuera de la portada que se ha- bían ído produciendo y que respondían al sentido histc rico de su crecimiento. Es de esta manera, com enel camino de las - Tres Cruces, el vallado de las fincas ha organizado un r. sistema de fincas de recreo, algo distante de la ciu-- E dad jardín coetanea, más relacionado con la ciudad- 3 huerta. Eh la Avenida se ha establecido, en su acera - - e m izquierda, una alineación de casas-huerta, pero con ca - racterísticas algo distanciadas de las anteriores. Es- * n ta alineación vá a sqir extendiéndose por el Camino a la Bodega del Torrao sin mezclarse con el -pequeño ba - O Z rrio de Peña, hasta los años 30 en que es incorporado 8 - por la construcción de la manzana, según el eje de la f a carretera, ahora peatonal, de Tordesillas. n O O Es preciso apuntar la otra orientación en el cre - cimiento de la ciudad, en la dirección del convento de los Benedictinos y la Ermita de la P&a de Francia. - Tras la desaparición del Convento, los terrenos pasa- rán a la propiedad de la familia Ruíz del Arbol. Una - de sus miembros, Doña Candelaria decide en los albores del siglo, crear allí una fundación para familias nece citadas, y a las que dedica seis casas, separan20 dos grupos de a tres mediante una cueva artificial con la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, y otras dos - casas que flaquean el conjunto, una para el encargado de la finca y la otra para la benefectora, en donde pa - sa largas temporadas aíslada de la Corte. Este antecedente arquitectónico, sirve para dar fundamento urbano a otra zona de expansión, y que pues - ta en relación con la actuaciones sobre el camino del Prado Tuerto, en forma de casas de ciudad-huerta, van a definir una estructura urbana que se considerara en el devenir conjuntamente con la problemática de la pro - piedad del suelo y de los antíguos caminos a las Pa- llas y Prado Tuerto. 3 - 0 Esta es la situación de la ciudad que va a parti - O f.l 4 cipar con el ti- en el crecimiento, y en ella se - B - han localizado los condicionantes más decisivos. Los - planes de redacción de un primer y de un segundo ensan - j - m che no fructificarán si no es en la línea de los reco- rridos en parte rurales, convertidos en vías urbanas y - que hasta el Plan General de Ordenación de 1.949, no - - van a ser definidos con precisión corno partícipes de - la futura urbe. NOTAS 8 1 - José Marf a del Wral , en "Una Ciudad a la Medida", cg menta una posible lectura del orígen de las ciudades que por su interés, y para completar la cita, se transcribe para su total comprensión: ... asociativa del hombre: la defensa o el mrcado; - el camino, el puente o el santuario, el principio de autoridad, el prestigio o la específica riqueza. Y - así, desde su orígen, se ha visto obligada a arras-- trar y desarrollar un inicial germen de desequilibrio, venciéndose siempre de algún lado; del agro o de la - industria, de la administración o de la historia; del tráfico de la riqueza o del ocio. Muchas a su vez han crecido con un crecimiento constante y acelerado -tan patológico en ocasiones, co~m el de las células de un tmr mligno- hasta mazar convertir en insocialsi- lidcld y desarraigo humano, en puro funcionalim, el "deber ser" de la ciudad: de la "polis", de la "Urbs" de la "civitas" provocando un desajuste y una tensión entre estructuras urbanas y necesidades ciudadanas, - que se traduce en uno de los aspectos más sombríos de nuestro vivir actual. 2- Femández Duro, en su tomo 1 de las "ILIemorias Históri - cas ...", y particularmente en las páqinas 116 y 117 - analiza las coordenadas que dá P. Tolomeo para Octcd-u ro, o nuestra Ocellcdurum, y tras entrever las inesaz titudes y contradiciones que representan concluye: "Si cotejams los grados en que dá P. Tolomeo las - fuentes del Duero y sus bcas cr donde desagüan en - el Océano, se afianza 116s por esta parte la posición de Octoduro en Zmra. Coloca, pues, el nacimiento - del Duero en 120 20' de longitud; la parte divisoria - de la Lusitania en 90 10'y su embocadura en el mar en 50 20'; de manera que todo el curso del Duero, según - los cáiculos de Tolomeo, era de 70 cabales, que a ra- zón de 1 74 leguas componen 1 224, las mismas que con - corta diferencia le dá Docampo en su Crónica". 3- Amando Represa, "Génesis y Evolución Urbana de la Za- mra Medieval". pág/525. 4- Amando Represa, í$m. pás/5 2 6. La'bciclopedia Larousse"Tom X, páa/1.000, define la mseta de la siguiente mera: Situada en la orilla - derecha del Duero a unos 30 metros sobre el curso flu vial, ocupa una destacada posicion defensiva en el es - pelón de un valle. La terraza de la orilla derecha - del río corta las areniscas del Mioceno, amarillas y blancas, que forman paredes gruesas y escarpadas; la ciudad está también construída con este material. El arroyo Arasusy, procedente del Norte, aísla el espo-- lón de la terraza, que termina en punta hacia el Oes- te. 5- La cuestión de la organización urbana de las ciudades mdievales, por no ser completa deja sin catalogar - r. las diferencias formales de la misma a causa de no in E teresarse por la constitución towáfica del espacio 3 c?e asentamiento. Podems conocer aun a su psar la estructura de la Sa - 0 larraanca rredieval en las noticias de Aifonso ~odríg-uez m O 4 G. de Ceballos, en"~a Plaza Mayor de Salamanca:' ante- * pniendo a la forma esquema que nos presenta, la for- n ma topagráfica que condicionara a la forma y que con- lleva otra lectura. (será preciso hacer notar la par- - ticipación de Ramiro de Borgoña en la urbanización de - las dos ciudades) . Plano de la Salamanca medieval con la localización del pnmztzvo convento de San Juan el Blanco y la iglesza romanzca de San Esteban. Tomado de A. RIESCO TERRERO, Evolución histórica de las parroquias en Salamanca (Salamanca 1966) 13 n O O Pero la condición to-pgráfica, por ser natural, va rrás allá de las propias ordenaciones o de sus constructo- res, y como ejerqlo, sirva la pblación de Buitrago, - en la que pocl.emos observar una similar disposición ur- bana, basada en los mims ~canisms de accesibilidad y de expansión. Imágen gráfica y fotográfica de Buitra 90 puede verse en e. Catálogo de la Exposición de los- mnmntos Nacionales de Pa&id y su provincia, pág/22. Según este modelo, podenas observar las diferencias - que la toAwafía conlleva acercándonos a la estructu- ra de, por ejemplo, San Sebastián, que analiza conve- nientenente María J. Calvo Sánchez, en "Creckiento y Estructura Urbana de San Sebastián". Anqel Berna1 Estevez en "Ciudad Rodrlgo en la Edad Me- dia" también hace una descripción de la estructura ur- bana de la ciudad, pudiéndose leer los apartados: 111.2. Crecimiento de la ciudad. 1.1. Surgimiento del Concejo Medieval. O 6- Victoriano Velasco. Conferencia oronunciada el 30 de - 4 octubre de 1.947, con ocasión de la inaquración de la nueva sede de la Cámara de la Propiedad Urbana, y pu- blicada en el Boletín de dicha C&ara. 6 bis- Pudiérams entender este recinto corro el que aparece - en el Plano de Coello de 1.863 E. 1:200.000, tamaño - a 75x101, en el recuadro dedicado a.la ciudad y que fiqu - ," ra com foso $el pimr recinto, uniéndo la plaza de - o la catedral con el cerco murado, y que rov el espa- cio de vacío urbano que rodea ésta y el castillo. 7- Guadalupe %ros en La Catedral de Zmra, pág/18 dice: "conocíams alcjÚn domntos de venta de casas junto - al atrio de la iglesia, de lo cual deducíamos que se - comprarían las casas vecinas y se edificaría la nueva catedral sobre ecos terrenos y el solar de la antígua. Hoy todas esas deducciones tienen el respaldo doama- tal necesario para admitirlas con plena seqridad. La primitiva catedral estuvo dedicada al Salvador y ocupa ba este mimo lugar, y la nueva catedral se fué reediz ficando sobre el mi- lugar que ocupaba la antigua, - naás las ampliaciones del terreno a base de la compra - de las casas, corrales y cortinas que rodeaban y ce- ñían la primitiva catedral. La venta de estas hereda-- - des son espcialmente en tomo a la década de 1.150 a 1 .I6On. Represa por su parte aunque doamenta y concretiza una -posible recreación del espacio existente, es mediante el plano que propone de Zmra, donde nos dá una mejor aclaración, adds de las precisas palabras que qlea: Debió de ser un núcleo m77 denso, tanto que la edifica - ción ahqó el edificio reliuioso y hubo necesidad de - demler mucho para la erección del nuevo templo. En - sus proximidades se alzaban lasiglesias y colaciones - de San Isidoro, Santa Colom, San Dlartín "veteri", - arruinado ya en 1.187, y Santa Eulalia, de la que a - partir de 1.102 no se vuelve a hablar. Esta doble circunstancia inclina a pensar en una paulg tina despoblación de tales sectores, a medida que el - D E crecimiento suburbano pr el extra opuesto, y tam- - bién por los derribs anteriores. Con ello se valorizó $ la colación de Santa Coloma, única que quedaba en el - - - 0 siqlo XIII, núcleo iqmrtante próxim a la malla en 8 donde se abriría una puerta del misrro nombre y a la - 4 Rua (de oscura localización). Las restantes vías enla- * n zaban, principalmente las puertas del recinto con las - iglesias o estas entre sí. Apartede la descripción en la nota 12, también en la - - m pág/531 aparece la relación de doamentos acreditati-- O - VOS. - - a n - O 8- Represa,ídem páq/526. En un apartado de la nota 4, ex- O plica el razonamiento documental que le dá sentido a - la concreción de la fecha de 970, para la fijación de la existencia de la Puerta. Para Guadalupe Rams, la Puerta es de 1.171, en que la documenta por primera vez, y así lo cita en%l Arte Ro mánico de la Provincia de Zmra"pág/Gl y en Las Mura- llas de Zarriora pácj/35. 9- Según el plano de Represa,al Carral Maior no se le pug de dar un sentido wlio hasta que se abre la Puerta - Nueva, ya que ésta no llevaba a ninguna parte, mien- tras que la Rua del Mercadillo enlazaba tres Puertas, la del Mercadillo, la de San Nd3-tín y el Postigo de la Bina y su Puerta de la Feria o San BartoloirR. 10- Estas iqlesias son las siqientes: Santa -Yaría la Nue- va, San Bartoloné, San Martín, San Mique1 del Mercadi- llo y San Marcos (siendo estas tres últimas localiza- das documentalmente por Represa). Es pues, la Calle del Mercadillo con sus tres Puertas, cinco iglesias y mercados, el eje influyente de la ciu dad frente al Carral Plaior en que sólo está la i-esia de la ,"JIagdalena, lateraimente la de San Pedro y la ps teriomte construída a la Puerta, San Juan de Pu& Nueva. 11- Aunque en número de Puertas, los autores coinciden, no ocurre lo ~ism con la denominación o consideración de las mismas. Así E. J. Pérez considera Puerta al Porti- llo de la Traición y no incluye la d-e San Yhrtín. = E 12- Guadalupe Rms , en "Las !&rallas de Zmra" explica, O 4 en algunos casos, la forma y condiciones en que se com g jnían los accesos, particularizando en el caso de la- - - Puerta de Santa Clara, a la que dedica por su problemá - ! tica durante el derribo, un mayor espacio. = m O 12 bis- Puebla. Define Julio Casares, com población, pueblo, lugar. O O 13- Fernández Duro en su Tom 1 de las "Pnkmrias Históri- cas" pág/230 y sig. ~lica: "en 1.061 iba muy adelantada la restauración de la ciu dad. . . fueron al rey D. Femándo y le fallaron poblg do Zmra, y con el a D. Albito, obispo de León, y a - D. Ordoño, obisp de Astorqa, y al obispo de Palencia, y al conde D. Nuño de Lara y a D. Pedro, y a D. Alvar Fañez . . . Como el Obispo Albito ocupó la sede de León desde1.057 a 1.063, en estos seis años debió llevar a cabo el pro - yecto de restaurar los fuertes de la frontera. El he- cho es que empezó a reconstruir su principal baluarte, la ciudad de Zamra, llamando pobladores que por de - pronto se establecieron en un llano llamado Santa Cris - tina, a dos kilórrietros de distancia, con fuero es- pecial que en su favor firmó el año siguiente de - 1.062. Repartidas las tierras y solares entre los señores, caballeros y soldados leoneses, castella- nos, galleqos y asturianos, acudió mucha gente al aprovechamiento de los c-s yernos y a la ganan- cia del sustento en las fábricas, contándose bu& número de operarios de todas artes, judíos y mris cos, o más bién mudéjares, que sin tregua alzaron- muros con torres y amas tan fuertes como los - primitivos, iglesias, casas señoriales, plazas y - rrrercados, esmerando el saber con que quedó labrada una de las más hemsas y más fuertes cuidades del reino. El Rey, muy complacido de su aspecto y como didad, fijó allí el ordinario asiento y cuartel ae -_ neral..,". ,. - 14- Jesús Majada Pleila, en la introducción a la reedic ! - ción de los'Fueros de Zamoral'del año 1.983, resume 8 4 el proceso histórico de los fueros de la siguiente ; * manera : n - Fernándo 1 reconstruyó Zamora y le concedió un - fuero sólo conocido por referencias (y al que - justifica históricamente). = m O - Alfonso Vi1 concedió un privilegio a los zmra- nos. - A Alfonso iX se debe el fuero que hoy conocems, confimdo en 1.208. n - El manuscrito más antíguo que se conserva es de O O 1.289, Este fuero fué editado por primera vez por Fernán- dez Duro, al incluirlo en sus Memrias Históricas. ... 1.882 y en 1.916 aparece reeditado por Américo Castro. 15- Represa, com aparece en La nota 8, mantiene loca- lizada la calzada sea la Enea del Carral Maior, aunque esta sea considerada com calle interior. Podemos precisar también que la iglesia de Nuestra Señoradel Camino, que contaba también con una pe- queña puebla en el S. XIII, se denomina así por es tar junto a la Calzada Ze la Plata y camino de S& tiago, tal como citan todos los autores. Guadalupe Raros en "Las Murallas ..." p/21, opina - *las murallas se instalan sobre el Oppidum Roma- no. Fernández Duro en las "Memrias Históricas" ... ca- pítulo 111, trata el tema de las vías romanas.,.. 17- Idem Represa nota 8. 18- Represa acredita Santa Coloma com del S. XII. r. E 3 19- Aparte de Represa es posible localizar esta data-- - 0 m ci6n de fom generalizada. La describe corta y - O 4 precisanente Antonio Gmneda en sutY;uía de Zarriora" pág/57. - Eduardo J. Pérez en su Guía ... pág/18, también ha- ce un recorrido acertado pr cada uno de los deta- - lles del edificio, adds de incluir las edifica- m O ciones adosadas psteriormente. Ursicino Alvarez, en"Zmra 1lustrada"T.I. no 48, pág/4,nos hace un recorrido por toda la Historia - 5 de la iglesia, explicando com introducción las ra : zones y mmtos en que cree se fué ejecutando la- construcción. 20- Chrcía Rubio en susqqAñoranzas.. . "pág/129, fecha la prim3ra iglesia de Santa bkxrinaenel S. XI, com - parrcquia . Ver Anexo 16. E. J. Pérez, en~u"Guía.~." pág/35, propone para la capilla de Santa Marina y su convento el siglo XI. 21- E. J, Pérez,"Guía del viajero en Zarora': &/40. 22- Dice Represa en op. cit. pág/536: Consta que en 1.093 se edificaba "ante totum conci- liurn" la ialesia de San Andrés. La actual edificación, es una reedificación "de la - @oca de Carlos V S& reza la leyenda que en el se- pulcro de Don Antonio de Sotelo, fundó y dotó esta ca - pilla y reedificó esta iglesia a honra y gloria de - Dios Nuestro Señor, y mand-Ó se enterrase en este se- pulcro. Falleció a 14 de Enero del año del Señor de 1.548". Felipe Ulrriedo Rodríguez. "La Provincia de Zmra". - pág/676. Interesa puntualizar que García Rubio en sus "Añoran- zas ..." pág/159, habla de una iglesia construída en - el S. XII, poco más adelante de la de San Andrés, y - sobre la que se construiría posteriormente la de San Pablo en el si910 XVI, por D. Alonso de Ivr-ena, para el r. D convento de San Pablo de religiosas Paulas según Dice E - E.J. Pérez, pág/32. Año de la fundación 1.553. Para Represa St. Polo es colación del S. XIII, pág/ - 3 - 537. - 0 m O 4 * n - 24- Ello nos resulta claro al comprobar que en "documento de 1.094 por el que Raimundo de Borgoña y su esposa - - - Urraca confirman el fuero a la Puebla del Valle, ba- m O rrio extramuros de Zarnora (zona entre el Fuente de - - piedra y la calle Balborraz)" en pág/7 de la introduc ción la Fuero de Zamra, por Majada Neila. Para Repz a sa, esto no es tan claro y propone que "los otros dos n - (núcleos) a Ja extensa zona oriental comenzaba a po- O O blarse a finales del XI e integrada por la Puebla del Valle, ribereña del Duero, y el Burgo por encima de - esta en una meseta ancha y llana (Corte Grande) ."%e - sis.. ."pág/530-1. Parece difícil que se diese un fuero a una puebla si esta no tuviera ya un asentamiento humano considera- ble, o se tratase de un caso de marcado interés para la ubicación del colectivo en la zona, com había o% rrido con Santa Cristina en el año de 1.062, y que se cita en la nota 3 de la Intrducción de Majada, +g/ 15. 25- Gp. cit. pág/538, Considera solamente anterior a es- tos siglos el de Olivares o algunos otros, pero siem- pre "núcleos que por su dilatación en zonas accidenta - das no pueden protegerse". 26- Gp. cit. pág/526. Eh la nota 4. 27- Resulta suqerente el aceptar las dos propuestas para la fecha de la Puerta Nueva, ya que Represa se basa - en un dcamnto que cita del 870, y que para él resul ta incuestionable, por lo que sería posible el enten- der que la puerta tiene dos períodos de formación, - uno como apertura de un hueco que permita salir hacia la meseta para ocuparla agrícolamente, por ejemplo, y dar el acceso de los primeros asentarnientos que se - r. puedan aceptar. Pasado este primer momento y con los E esfuerzos de la corona en la fernandina, se vislumbre j la posibilidad de encaminar una parte de las migracio i nes hacia esa zona, que ya tendría unas ciertas 16 - 0 m taciones en el espacio, y sería a partir de ello, don O 4 de se vea la necesidad de cuidar este territorio y se construya la torre de San Juan y la posterior iglesia. l (De todo ello, no hay ninguna evidencia). - m O 28- -S, en "Las Murallas. . . " pá9/21, propone : "la se- - yda muralla es la ampliación del primr cerco oriqi - nado por el aumento de la población ya desde fines - del XI, pero especialmente importante en los siglos - O O XII y correspnderá a mediados del XII'! Represa en - pág/528 dice: "Las Postrimerias del S. XI, abren para Zmra nuevos rurr3x>s y direcciones, En lo urbano ha - de dilatar su área superficial en proporción casi aná lcga a lo que constituía desde fines del iX su viejo- y primitivo solar. Nuevas masas de repbladores incre mentarán su cifra de población; se irá definiendo su- régimen de gobierno ciudadano y manifestaciones econó - Mcas nuevas -perfilarán una actividad industriosa y - artesana antes desconocida!' 28 bis- Este punto es descrito por Ignacib Martín Blanco en - SUS "Romances Zamranos" , en el poerria " 17 de Julio", de la siguiente manera,: La calle de San Torcuato. La calle de Santa Clara. -Dos ríos de personal reconfluyen en Sagasta- Están desiertas y solas. 29- Ya dims como válida la aparición de las Marinas en el siglo XI y en el XII para Santa Clara. Para Santo To- más se dá com construída en 1.181, pues Represa dice: "el Cabildo cedía (este año) a un canonigo del Temple la iglesia de Santo TonSs Canturiense y aún en 1.256 - ordenaba se hiciese puebla ante aquella" pá9/537. Pa- , ra Santiago el Burqo y San Miguel se propne, com da- tación, mediados del S. XII. 30- Sobre el tem se puede consultar a Femández Duro en - el Tom 111 de sus"Mem3rias Históricas..:' aunque no - concrete la problemática que nos interesa. Clmedo en 1a'Provincia de Zaimra..!' páq/711 también - trata sobre el teatro. E.J. Pérez en su "Guía" ... páq/70, trata de los Tea- tros Principal v Ayala. 31- La 16s sugerente información sobre San Salvador nos la ofrece E. J. Pérez gn su "Guía. . . !' páq/l 5, proponiendo - su construcción en el S. XII, y donde explica la con- troversia que sobre su utilización, por la reina Urra- ca, para dar a conocer la embajada El Cid, durante el cerco de Zmra. - Este eje retornará mrtancia al convertir la Puerta - de Santa Ana, que sirve de remate, en punto de acceso o salida para la Alhodiga que se construye en tiempos de Felipe 11. E.J. Pérez.'%istoria La AlhondigamGp. Cit. pág/78. 33- Habitualmente se parte de la idea de que la ciudad me- dieval es un elemento urbanístico que sur- como pro- ducto de un asentamiento humano alrededor de un ele- mento de pder, ya civil o religioso. Pero resulta necesario desprendernos de esta imágen - para poder seguir la línea del análisis, que está evi denciando otra forma menos convencionalizada de esta- ciudad. Nos referimos a las ideas expuestas por Henri Pirenne ensulibro "Las Ciudades de la Edaii Pedia, o el propio Cuenca Goitia en su "Breve Historia del Ur- banism" y particulmteenel capítulo lección 5, y en la que se refiere también a Pirenne. Esta ciudad - medieval, se _particulariza 116s convenientemente en la ciudad centroeuropea, que en la Castilla de la recon- quista. 33 bis- Richard Ford, "Manual para viajeros pr León", páq/66. 3 - 0 m O 34- La citada Cedula se encuentra en el Archivo General - 4 de Simancas y dice: n 1- A Pedro Pdn~ique, corregidor de Zarnora, para que se junte con los Regidores de Zmra para que haga una casa - m O de Ayuntamiento. Registro Ckneral del Sello N-1 484 21 Ab (ril) 1 -484. n - Doña Ysabel e (tcete) ra, a vos Pedro Nmique, a mi vasallo, corrlg 5- de la cibdad de Tot y Zmra, salud e qca(ci)a, sepades que a mi es fecha relación que la dicha cikdad de Zmra conformando con las leyes de Toledo pr el Rey mi señor e pr mi fechas e ordenadas pa(ra) que se oviesen de facer casas de Ayuntamiento en las cibdades 10- e villas de mis Reynos e por(que) la dicha cibdad se nobleciese ha comenzado a facer edificar una casa de Ayuntamiento e para lo cual son menester alq(un)as contias de m(a)ra.(vedi) S las quales dis q(ue) se podrían cornplir e pagar de la rrenta 1 5- de la mea ja q(ue) la dicha cibdad tiene pa (ra) las obras dellas por ende yo vos mdo q(ue) vos juntys con los Regidores de la dicha cibdad a los quales mando q(ue) sejunten con vos e deys orden cm la dicha casa se faga e pa(ra) la hedificar se tome 20- de la dicha maja e otras mentas de la dicha cibdad q(ue) mas sin dapro vierdes q(ue) se pueda tomar todo lo q(ue) vierdes gues menester para la lavor de la dicha casa clando cargo de la lavor e de lo q(ue) asy se ha de gastar a persona 25- sufeciente de buena conciencia rescibudo de el juramento q(ue) en tal caso se deba rrescinbir e pa ( ra) quando algo de lo q (ue) asy le dieredes e tomandole cuenta dello a los unos ni los otros e (tcete) ra, pena de 1 0.000 (maravedis) . Dada en Toledo a 26 30- dias de abril año 1 .484, yo la Reyna, yo Femand Alvarez de Toledo, secretario, e(tcete)ra ¿don dis doctor?. Este documento es habitualmente fechado- com de 1.480, com puede verseendistintas publicaciones. Zmra Ilustrada no 18. Tom 1, páq/4. Zara de ayer y hoy pág/132. ,. Añoranzas de Zmra páq/126. 0 N 35- Las peripecias que siguió el concejo hasta su definiti - B vo asentamiento se relata en lasl'~rias Históricasn- C1 4 de Lernandez Duro, a la vez que describe efemérides y n otras cuestiones. E.J. Pérez en op. cit, páq/51, también nos da noticia y solo relativo a su desenvolvimiento lo tenms en 01 - m medo, op. cit. pág/650. O De Dios Vega, op. cit. páq/128, hace una larga descri~ $ ción del edificio existente y de las múltiples varia- - cienes, así com una relación de los acontecimientos - históricos cfue lo han modificado. n O O 36- Esta Plaza va a ser, en parte, escaparate de la ciudad durante muchos años y pr ella se va a comprobar el es tado económico de la micma. Es siqnif icativo, entre tg - dos los documentos que se ocupan de ella, la descrip-- ción de su actividad en un día de mercado que hace C;u- tierrez Solana ennLa España Negra:' pág/175. Pero no será esta la única parte que destaque de la - Plaza, pues los especiales ojos negros de Solana supie ron ennegrecer en parte sus contornos. Pero, si considerms que la desisual alineación de la Plaza parte del Antiguo Ayuntamiento, y de la estructg ra prerenacentista de la misma, parece que su estado - no varía mucho hasta que se produce el incendio del 8 de agosto de 1.879, y que pdms conocer explicado - desde la Zarnora Ilustrada del 14 de junio de 1.882, - pás/52 en la me se da cumplida cuenta de la descrip- ción del edificio sustituído por el proyecto de Seym - do Viloria. "Forman las nuevas edificaciones en su - primer cuerp seis arcos de medio punto de 2,75 ne- tros de luz y 5,35 de altura media. Su construcción Ze sillería es eleqante y muy esbelta. Descansm las arcadas sobre pilares Ze qranito oscuro de una pieza, de 0,55 de lado por 2,24 de altura apo- yados sobre zócalos de igual material, corridos y a nivel. Principian estas construcciones haciendo esquina en - la entrada de la calle de la Renova, con un pilar que sirve de estribo, tan esbelto com atrevido, de 1,1 - por 0,60 al cual siguen la serie de arcos en direc- ción al Norte, y forman actualmente parte de la fachg da que mira al poniente de la Plaza Mayor, a cuya to- N E tal reforma han de servir de rriodelo. - Los pilares se hallan coronados por una Wsta de - 3 granito blanco de 0,35 de alto, de sencilla moldura - - - 0 que sirve de arranque a los arcos que son de igual - m O clase de piedra que la imposta. 4 Sobre los arcos descansa a nivel una faja saliente de j 0,24 acusada por ménsulas de piedra de severo corte y sobre ésta una repisa general, que sirve al balconaje - corrido del piso principal. - m O ms huecos de balcón se hallan en los ejes de los ar- - tos, sucediéndose con rigurosa simetría en el segundo a y tercer piso, aunque en estos últims, los balcones - se hallan separados en muy buenas proporciones. a n - Las arcadas fom una -lería de servicio público de tres nietros de ancho, teniendo entrada por la calle - de la Renova con un arco de 2,55 metros de luz y de 5,60 de altura". Es preciso recordar, la deuda que este proyecto de Vi - loria tiene con la arquitectura del siglo XiX, en - cuánto a la formalización de los espacios públicos y de las que son buenos ejemplos: la Plaza de la Inde- pendencia de Gerona de Martín Sureda Deuvol. La Plaza Real de Barcelona, la de María Pita en La Coruña y - particularniente, la propuesta ideal de Fomes y Gu- rrea para la Plaza Mayor en 1.845. Pero sobre este te - na conviene tratar a Bonet Correa, en su recorrido - por la Plaza Mayor Esp~-ola y las Plazas en General., en su librol'~rfología y Ciudad:' pág/35 sig . Otro elemento importante es la definición de las nue- vas edificaciones para la Plaza será la impronta que mantiene el edificio de las Panaderas, situado frente al Ayuntamiento y que puede ser entendido com pr-r fomlizador de la nueva plaza. Este edificio de las Panaderas pasaría con el tiempo, a acomodar el nuevo Ayuntamiento tras las remdelacio nes que consideró Ehrique Crespo y entre las que des- taca el cierre de la callequediscurría por el medio de la fachada y que recogió en un dibujo perfectamen- te coloreado. (Se localiza este dibujo dentro del ex- pediente de la construcción del nuevo Ayuntamiento ba jo el epísrafe de estado actual). Y si la nueva soluz ción del Ayuntamiento está realmente en función de la fom de la Puerta del Col de Yadrid, también es posi - ble ver en la consecución de la construcción de la - Plaza, las variaciones introducidas con posterioridad al proyecto de Viloria. irancisco Ferriol en 1.908 - presentará una solución definitiva para la cara Nores - E te, y por su parte, Gregorio Pérez Arribas hará tam- E - bién un estudio de las proprciones del Proyecto Vilo - ria en 1.918, con el fín de acomodar la totalidad a - - la uniformidad de lo que se estaba construyendo. Pero - 0 m tampoco servirán para nada estos intentos, sin rrás - O 4 aportación a la Plaza que la reconversión de las Pana deras en 1 .932, secrún se aprueba el anteproyecto por- - - la comisión municipal. Será ya en 1.957, cuando el - mism mique Crespo presenta una propuesta nueva pa- - - ra la Plaza, que tendrá corno fija la cara Noreste, y m O que propondrá para su opuesta, la el retraserla al lí - 8 mite de la iglesia de San Juan. - De Dios Vega, op. cit. páq/75, nos hace una evocación f de la Plaza y su otra historia, y adds dice "La Pla za Mayor. . . ha sufrido muchlsimas transfomciones el devenir de los tierqos, si bién estas renovaciones han respetado siempre su esencia de Plaza Castellana. Cobre el edificio de las Panaderas, Rubio en op. cit. páq/125, fecha la compra, pr parte del Ayuntamiento, de las casas sobre las que construiría en 1.762 y ter - minado en 1.766, estando algún tiempo vendido, y ad- quirido de nuevo por el 37- Pcdems ver esta cuestión reflejada en la inaágen Se1 Plano de Represa, en el que se presente este espacio previo a su formación, y al que sólo será preciso qui - tar el muro, construir el Ayuntamiento y cerrar el - frente opuestog Es posible encontrar multitud de ejerrq?los en los que - se aproximan las características del Ayuntamiento de - Zmra a las posibles directrices de un modelo, entre ellos, el de Ciudad Rodrigo o el de Sevilla ... barales hace un estudio curioso sobre el Ayuntamiento de Sevilla. Ver nota 14. Eh 1.094 se confirma el Fuero de la Pue- bla del Valle, concedido por Ramdo de Borqoña y su esposa Urraca, cuestión que denota que el fuero era - anterior a esta fecha. Majada, op. cit. pá9/7. r. Sobre las puertas de este recinto, que no todas son - " E oriqinarias, se pueden encontrar discrepancias, auncpe no hayan sido puestas en evidencia. Así E.J. Pérez en i su Plano de Zmra señala próxim al río una Puerta - con el nombre de Puerta de Toro. Esta puerta, no sólo 8 es considerada en ningún otro estudio de los que has 3 empleado, sino que ni se cita com posible elerrento en cuestión. - Pero se puese encontrar otro punto de coincidencia con este plano, en la Zanora Ilustrada Tono 1, n9 47, páq/ 375 y que Ursicino Alvarez describe así: "Siendo aque- lla parte la fhica salida llana de la ciudad, y adqui- 8 riendo importancia cada vez rrayor la población por - aquel lado, de-ués de tapiada la antígua Puerta de To - n ro, que hoy ya lm.eelrío, y que se hallaba cerca de - $ - la Puerta Nueva y era antes la salidad de comunicación del camino de dicha ciudad, vino a ser la Fuerta de - Santa Clara com acceso a una de las más anchas y her- msas calles de la población salida principal de esta más frecuentada que ninguna otra". Resulta interesante propner esta cuestión, cm una - de las fayas más destacadas en el conociniento de la - topo~rrafía histórica del recinto. V. Velasco en su"Zmra de hace un sig1o"tarnbié.n cita esta puerta pero sin más, y psiblemnte com lectura del plano de Pérez. Se cita también la Puerta de Toro en el libro de Gras, "Zanora en Tiempo de la Guerra de la Independencia" en la pág/I46, en donde se comenta un incidente que se si - túa en dicha puerta y, aunque no se la describe,de - ella, se dice-: "Tome las tres compañías según orden - del General, y m dirigí con ellas a la puerta de To- ro; pero antes de llegar a ella conocí que las descar- gas no procedían de allí, sino de la parte alta de la Ciudad, que domina el Duero, donde se hallaba la arti- llería y el cuartel de caballería". Puede decirse que, efectivamente, se habla de una Puerta próxima al río - y que no debe de tratarse de la Nueva, pues ella es re - conocida siempre com tal. Otras Puertas del recinto son: Puerta del Puente, Puer - ta de las Ollas, Puerta de Taj- y Puerta Nueva. Ramos comenta la posibilidad que la Puerta del Puente o del Pescado sustituyese a la de San Simón. 'Las Mxallas . . 1' pág/ 1 6. Pérez. Op. cit. pág/l35, fecha la Puerta del Pescado - en 1.850, en relación a las obras de la carretera de - Vi90 . ,. D 41- De Dios Vega, en su"Zam3ra de Ayer y Hoy1bág/29 comen- ta en parte la historia de la iglesia" este p--&o - terrplo que fué iglesia de un convento de religiosos - Agustinos a ella adyacente y del que sólo restan los - muros que se ven en el inicio de la Avenida de Víctor Gallego, estuvo instalada ... la Real Cofradía de la - Vírqen del Carmen". También copia la leyenda de una lápida funeraria que - dice:.".. murió el siervo de Dios, Melendo Bermudo 11 - cuarta calenda nonas sub era 1 ,272 ." Especificando que Melendo Bemiudo 11 era llama20 el - gotoso, sin duda por alguna enfermedad que padecía. - Fué el fundador del Wnasterio de Wreruela de Tabara, cuyas ruínas aún se ven en las proximidades de dicho - pueblo, Este enterramiento del XIII, nos indica ya la cierta - importancia que, tanto la mita con la puebla, goza- ban. 42- Este grupo de Calvario y su consiguiente camino de vía crucis hasta él, tiene oríqen en la Cofradía de Jesús Nazareno, que ya comentarerrios a su tierrp, aunque pq ce difícil concretar el mmto exacto de construcción. 43- Rubio en op. cit. pág/129, dice: "Una vez finalizada - la invasión francesa, los franciscanos descalzos, a - los cuales les había sido destruído el convento en - 1.809, por los franceses, comenzaron la construcción, en el año 1.824, del templo y un amplio convento; pero llegado 1.835 y cuando las obras iban bastante adelan- tadas, fueron expulsados de allí". 44- Aunque ambos proyectos son del inpiero militar José María Cermeño, vams a tratarlos por separado, ya que al estar realizados con posterioridad uno del otro, - nos denotan la no aprobación del primero y el encargo de un segundo. Plano 339/ PLANO DE LA PLAZA DE WRA con los proyec- % - tos de las obras provisionales que se proponen para su R E defensa. J.M. CeMo. (IM) Zmra a 11 de marzo de - = 1 .766. Escala aproximada 1 : 2.700. Tamaño del plano - 3 112x70. - - e Nota 1. A este proyecto acompañan los correspndientes 8 perfíles y relación circunstanciada de esta plaza, con 3 una vista de la muralla a la parte exterior, en que se manifiesta el mdo en que la ocupa el convento de San Bernabé y casa en que vive el racionero D. Juan de - Valdezas, propia del Cabildo. - = m Este plano cuenta con una superposición referida sola- mente, al trozo de la intervención con firma de la mis - I o ma fecha. - El Plano pertenece a la colección del Servicio Geográ- fico del Ejército, en su apartado Planos de Zmra y - x que consta de las siguientes numeraciones: 332, 332 - bis, 338, 339, 339 suy?erposición, 341 y 343 (estos son los que van referidos a la ciudad). 45- Plano de la PLAZA DE ZAMORA que mifiesta el proyecto que se propone para su defensa. Ciudad Rodriga a 1 de julio de 1.766. J.M. Cenneño. E 1:2.700. Posiblenente este sea el plano que enMi.s Nurallas.. ." de Ramos se cita com E 340. Para tratar este momento histórico hems seguido el ex - tenso trabajo mnográfico de Rafael Gras y de Esteva, "Zmra en Tienrpo de la Guerra de la Independencia" - (1.808-1 -81 4) " , ya que resulta el mejor documentado y clarificador de los trabajos existentes. Gras op. cit. pág/128 dice:"salieron en efecto a reci- birlas al sitio llamado Villagodio y Santa Cristina, a distancia de media legua de Zamora, y sirvieronles de muros sus pechos nobles, se oresentaron al enemigo - cuerpo a cuerpo, (haciéndoles ver que eran lqftimos - descen6ientes de Viriato de su valor y esfuerzo)". Esta cierta heroicidad que presupone Gras en el texto resulta, más que excesiva, clarificadora de la palpa- ble actitud de defensa que los zarnoranos hicieron de - r. su ciudad. E Ford en op. cit. páq/136 comenta de Tbro que "Wre ha - 3 bía insistido cerca de la junta de Toro para que se - fortificase la ciudad, que m, Zarriora podría haberle B servido a él de mrtante lugar de refugio, y com - O 4 los franceses en aquella época carecían de artillería de sitio, habría sido detenidos sin duda, con lo que - n se habría evitado la retirada de La Coruña...". la pág/70 tmbién habla de la situaciCin de Zmra, - pero por las explicaciones sobre el ejército ocupante. han parecido de mayor interés las hechas para Toro. - Siempre es difícil tratar sobre los tópicos y este de Y los &S, debe ser uno de los más ásperos, pues si - partims de la más fabulosa de las cantidades, la de - 50 cubos que el ronaance d.a com ciertos: De un lado la cerca el Duero Del otro Peña Tajada Del otro cincuenta cubs Del otro la Barbacana. Zamora Ilustrada no 47, 5 junio 1.883, páq/375. Pero más cerca de la realidad tenemos la posible incom prensión entre los 26 que mnsidera el mimo romance Y que transcribe Rams op. cit. pág/l O. (Las murallas. . .) Cita también EJ. Pérez en op. cit. páq/64 el número - de cubos que conservan "en el año 1.881 tenían, 24 cu- bs semicilíndricos, 3 cuboscuadradosy uno poligonal'. -- - - - - - Si sumarrios 24+3+1 obtenems la cantidad de 28 cubos. Velasco en op, cit. pág/l21 comentando el plano de Pé- rez Gorjón de 1.851, confirma la presencia de solo 20 cubos. 49- Poderos considerar por su proximidad la cantidad que - Ford da para Zmra capital en su visita, alrededor - del año 1.840,de 10,000 habitantes y que no parece es- tar muy equivocado, pues si consideramos que "el año - 1.860 ... en que se hace el primer intento serio de em- padronamiento ... la capital, solamente tenía 12.416" - habitantes. V. Velasco op. cit. pág/122 y que el mismo considera que diez años antes la población no alcanza- ría los 12.000. Esta cantidad no se va a rebasar en tiempo, pues si en 1.900 se contaban con 16.287, ello nos demuestra la es - r. casa actividad humana y desarrollo que se produce en - i E el período, Esta cifra aparece en M. A. Mateos. "Con-- - ; tribución a la Historia contemporánea de Zmra". El - 5 Correo de Zmra 12 de enero de 1.980 pág/7. - - Nenos información de interés nos dá Nadoz en su"Diccio - O nario Geqráfico-estadístico- histórico"^. XVI: en que - 5 aparece Zmra, en la pág/463 nos dá la cantidad de - 23.502 habitantes en 1.841 y 22.466 en 1 .842 en la pá- j gina 468, pro con la salvedad de que en estas cifras, se considera la totalidad de la capital y el municipio de ésta, es decir, los barrios y arrabales. O - - - 50- Pérez op. cit. pág/IX dice: "en el siglo XVI alcanzó - Zarriora la catqoría de ciudad de prirnerordenpr su portancia Fr sus riquezas, por su industria, por su - bienestar; pero esa gran preponderancia que adquirió, merced a inmensos sacrificios e incesantes trabajos y desvelos, desciende de una manera rápida ante el sin - número de desdichas que a fines de siglo le suceden". Madoz en op. cit. pág/457 describe el siguiente proce- so de la capitalidad de la ciudad."Aparece ya en la di visión de Espafia de 1.789 por el Conde de ~loridablancg Desaparece en la división.de1 país pr departamentos - en 1.809, durante la invasión francesa, incorprándose a Salamanca. En 1.822 recupera la capitalidad de nuevo hasta "la Última división territorial de 30 de noviem- bre de 1.833 designó a Zamra los mims IMtes de - 1.822 y algunas segregaciones y separaciones". 51- El recorrido por la historia y la realidad de las dos ciudades, aunque negativo por la "decadencia" que se - aprecia, parece que es más salvable en Zmra, donde - no califica de sucio ni abandonados los espacios urba- nos además de encontrar en la capital un cierto esplen - dor del mantenimiento de las formas. 52- Aunque se ha adoptado la fecha de 1.850 com la de ini - cio de las obras, y así figura en la mayor parte de - las descri~iones de las obras, Pérez, op. cit. pág/ - 135, da la de 1.852 y la de conclusión en 1.854, cons- truyéndose en la Glorieta y el Puente de Villagodio, - derribando el antíguo que se hallaba contíguo al ac- tual (esta misma apreciación puede hacerse del puente contemporáneo). Pérez precisa además que es el 24 de - D E enero de 1.854 cuando es destinado el Ingeniero prime- ro D. Praxedes Mate0 Saqasta a prestar sus servicios a Zmra . - - 0 m 53- V. Velasco op. cit. pág/125. - 54- La desviación de la carretera se afectuará de dos ve- 8 ces, prinero para aLslar la Glorieta y después para - - i$ 5 llegar hasta el Arco de la Independencia, con el fín - g de peatonalizar el paseo de los Institutos. Pero ya ve $ ras, en su mmento, cóm es esta desviación más deg - lladamente . 55- DI el Anexo 11 de documentos, se puede encontrar una - recopilación de datos sobre el asunto, según el Texto de Pérez en op. cit. pág/71. 56- Pérez op. cit. pág/136 vms a seguir la relación de - fechas que cita cona significativas para la datación: En el año de 1.862 se subastó el ferrocarril de Medina del Campo-Zamra, y llegó la locomtora a Zarnora el - día 20 de marzo de 1.864. Eh 1.863 se hizo el puente de hierro sobre el río Val deraduey para paso del ferrocarril, y en el año 1 .864 se construyó la Estación de Zaniora. Eh el año 1.865 se construyó la carretera de Zmra a la Estación. Ijn el año 1.870 se construyó la carretera de Zmra a Alcañices . Pero no tardando mucho se inician las obras del ferro carril Plasencia-Astorga. El 1 o de junio de 1 .888 se- subastaron las obras y en 7.890 se construyó el puen- te sobre el Duero. (la descripción del puente la hace Pérez en la pág/137) . 57- Si bién decíms en la nota anterior, que se tardó un año en hacer la carretera a la Estación, y rMs adelan E te veras que se colocarán árboles en sus xGrgenes 1 unas aceras para hacer c6mdos los accesos, no pode-- ms dejar de manifestar la escasa dedicación que rMs 3 adelante se le daría. Ello nos obliga a recurrir a - - 0 m otra de las obras de Eduardo J. Pérez, su"~amora del U 4 PomenirJ libro en el que se hace una semblanza de la -msible Zmra un siglo después, pero de lo que resul - 1 ta fácil entrever que la propuesta del autor no es - tan pretenciosa y solmte apunta el cóm él cree de j bería de ser la ciudad en sus días, utilizando todos- m O los medios que están a su alcance. Así en las prime- - ras líneas del libro dice: "Llecrarrios a la Estación - del ferrocarril, y conuna prontitud desusada en aque- 110s tierps, me hallé con mi equipaje a la salida - del edificio de viajeros, presentándose a mi vista - O O una serie de coches especie de tranvía, que su desti- no era dirigirse a la ciudad, leyéndose en grandes - tarjetones su objeto y orden de salida'! Pá9/9. Pero sobre este libro, y su interés en el estudio que hacems, puede tratarse en el Escursus no 2. 58- Estas notas, se han extraído de la dcamntación que, Rams dá en "Las Murallas ..." pág/54, pero que serán concretadas y anpliadas en el capítulo siguiente. - Acosta Noriega, Federico. CUANDO ZoSY?ORA ERA REINO, Zamra 1.961. - Bemal Estévez, Angel. "C 1 UDAD RODR IGO EN IA EDAD MEDIA'^ Gráficas Cervantes S.A. ISBN: 84-300-4042-0. r. - Boletín de la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana de Zamra. 3 Zmra 1 .%lo - 0 m - Bonet Correa, Antonio. n MORFOL@ÍA y CIUDAD urbanismo y arquitectura duran- te el Antíguo Régimen en España. - m Colección Arquitectura y Crítica. O Gustavo Gili. Barcelona 1 .97 8. , ISBN: 84-252-0707-X. n O O - Bueno Domínguez, María Luísa. MRA EN EL SIGLO X, de la colección Historia de Zmra . Fundación Rarrios de Castro* Vallad-lid 1.983. ISBN: 84.300.9002.9. - Calvo Sánchez, María Jesús. 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CAPITULO 11, ios Propietarios de fincas lindantes con caminos y ser - vidumbres, pueden, si tienen piedra en el rollo, ce- rrarlas en la línea que les acomode, seguros de que na die ha de inquietarles ni inpdirles realizar su des6 y con todo lo dicho y más que puede decirse, los alre- dedores de la ciudad van perdiendo su belleza, en unos casos, pasando del disfrute y del dominio público al - privado, en otros. Por las Afueras. Editorial Heraldode Zmra. martes 15 de enero 1.907. no 2940. pág/l. LOS PRIMEROS INTEb!TOS DEL SALIR FUERA DE LAS MURALLAS DE M C IUDA9.e Para empezar este capítulo, dekms plantearnos primero cómo estaban los bordes de la ciudad, para po - der hacemos una idea de cual era la situación de la que procede y sobre la que se va a asentar la nueva parte de ciudad. En segundo lugar, veremos sobre que presupuestosseel~rará el futuro de ese espacio fue - ra de la muralla. Es fácil suponer que existían fincas y huertas, josas y algún que otro pequeño grupo de casas, además del asentamiento del nuevo Cuartel de Caballería, la Bodega del Torrao, la casilla del Obras mlicas y - unos viveros J%micipales, la Ermita del Carmen, la - nueva Plaza de Toros, el Matedero, el abrevadero pú- blico, la Ekplanada del Mercado de Ganados, las Tres Cruces.... y la Estación del Ferrocarril. Quedan también las huellas de los distintos m- nasterios que rodearon la ciudad. Si considerms con Ellas Tomo parte de la estructura urbana de la épca medieval, la presencia de cuatro mnasterios de las - Grandes Ordenes, señalando los cuatro puntos cardina- les, nos acercarems a lo que era la periféria próxi- ma. (1). Pero existen n-ateriales gráficos que nos pueden informar más detalladamente y concretar la situación de la periferia o borde del casco. Así pdms, sequir la definición de la Mgen del espacio exterior a través delos planos dela ciu- dad que con un mtivo y otro se hicieron: - El plano de Cemieño de 1.766, en el que se represen - ta el proyecto de reamurallamiento de la ciudad (2). - Plano no 343 del Servicio Cecgráfico del Ejército . (3) . - El plano de José Pérez Corjón, arquitecto municipal, ,. de 1.851 (4). - El plano de Ccello de 1.863, (de escaso tamaño), - 5 que aco-a al de la pronvuicia (5) . = o m - El plano de Fduardo J. Pérez de 1.894, incluido en ! 2 su libro "Guía del viajero y plano de la Ciudad de j Zamra" (6). - El plano de Cándido Santos de 1.906, en que, de for - ma infSénua, se puntualizan algunas situaciones del 4 plano de Eduardo J. Pérez, del que es subsidiario - a (7) 8 - 0 O - El plano de Zarnora de la España Regional, por Cefe- rino Rocafort, CAsirriiro Dhu y Benito Chias y Car - bó, plano facilitado y revisado por el Ayuntmiento, ~7 que se podrla fechar alrededor de 1 .9 1 0 ( 8) . - El plano del Ensanche o Plan General de Ordenación de 1.949. Estos docunatos van a servirnos,~or tanto, pa- ra conocer la pre-realidad del espacio sobre el que - se asienta el ensanche y en particular las arquitectu ras en que fijms el trabajo. VISTA GENERAL DE LA CIUDAD EN 1,861. PLUMILLA EN CRÓNICA DE ZAMORA DE FULGOSIO, Pero además, de los planos es psible encontrar información mediante vistas y foto~afías coetaneas, que dan una visión menos estrícta de la ciudad, pero rrás suaerente, Podenios citar de interés las siyientes: - La que cita C&o para acoqmhr al Plano - de 1.766 en la nota la, que es la más antípa (9) * - La vista de Zmra de 1.818, anónima (10). - La vista de Zmra de Fuluosio de 1.861 (11). O" N - Las fotos de la ciudad en distintas épocas. E 3 - En los Planos d.el Servicio C3cqráfico del Ejér- 0 m O 4 cito, @ems ver solamente la Mgen de los caminos que salían de la ciudad y sobre los que estaban loca- - lizados los tres únicos eventos arquitectónicos exis- - m tentes extra-muros, la Ermita rorMnica del-aviqen - O del -.en del Cdo, el Convento de los Descalzos , a la puerta de Santa Clara, (inmrprada a un bastión - en la propuesta no 339) , y por últirrs, el convento de $ San Benito, en el encuentro de los cminos de la Puer - ta Nueva y San Pablo. Aparecen reconocibles las Tres Cruces con un incipiente arbolado desde el cruce con la Amargura. Este serpentea hasta alcanzar el de Tor- desillas, poco nás allá del lúnite del Convento de - los Descalzos, el cual a su vez se ve rodeado en su - lado sur por el camino al Prado Tuerto (1 2) , La salida de Puerta Nueva está organizada por - unos límites que configuran el pedazo de huertas exis tente. Admás, la dirección que subeendiagonal al cg mino de las Pallas, enlaza con el camino de Tordesi- llas a la altura del Pico. Pero nos cpedms sin pder apreciar cual era la situación del borde rrisrm del muro, al ser éste lugar el espacio de la actuación de los proyectos de reforti - f icación . ;$ ;? -; .:, i-. ;,,' ' "~~fiNO~E~~Pi~~~~: b~Z~~~~~~~~lM~~i~i~S~~ . >. $, il ,:,,,. !a. ;ii ., i -, . EL ,:,C. '.;.A ....' , ..: ;. ,, ;. I .., . b $18" %>AV-: , :i i:i >_ ::: i.PH(>lEC-i~ , pE 6E p~~~~ ~k PARA ¡S%' DEFENSA. PLANO DE ZAMORA, E: 1:2,~a SERVICIO GEOG~.FICO DEI- EJÉRCITO 1,766, N!? 341, El plano de SGE no 343, nos vá a servir en este aspecto. Al tratarse de un levantamiento posterior a la guerra de la Independencia dems considerar que las variaciones 116s irrlprtantes radican exclusivamen- te en la destrucción de los Y-onasterios, y considerar el resto com posibles permanencias, pues los planos anteriores t-o lo especificaban. Tenemos primera- mente un cierto acondicionamiento en los caminos en - los que se aprecian una repoblación abundante de árbo les, en contraste con los escasos y alejados que apa- recían anteriormente, notándose así mism, el cuidado de que eran objeto los caminos de Tordesillas, Villa1 f - 3 canp y Tres Cruces. También, destaca el matadero en - 0 su forma definitiva próxim a la Puerta de San Torcua 8 - 4 to y a los bebederos y hechaderos del ganado. Por otra parte, en la plaza delante del Conven- = m O to de Benitos se destaca un crucero (de cruz sobre - plataforma de tres escalones) justo en el ángulo de - divergencia de los accesos a las Puertas de la ciudad. - O O Un detalle distinto y novedoso es la representa - ción de las norias de riego en las huertas. Pod-ems - ver una en las huertas de Santo Tomé, dentro del re- cinto, y otras tres en las huertas a la saliza de la Puerta Nueva, aspecto éste que confiere una precisión myor que en los planos 6e Cenrieño, También p>oden~s notar el com está urbanizada - la calle de las cortinas de San Miquel, habiendo pasa - do de camino de huertas a calle linitada en ambas par - tes por edificios, hasta llegar a la puerta de San Pa - blo.(Ia cual hace supner la posterioridad de este - plano) . En la vista de 1,818, la definición es aún menos precisa y, aunque pdemos ratificar la ubicación de to - dos los mims eventos (a no ser las ruínas del Conven - to de los Descalzos), ello es con una deficiencia que trastoca la realidad top-ráfica, posiblerente debido a la intención de proprcionar un punto de vista dis- tinto. Pérez Gorjón en su plano de 1.851, nos ofrece - una imáuen más próxima a la realidad, confomiando la - periferia no sólo con precisión, sino con una ligera - distribución del suelo S- la propiedad. Es posible, que este documento represente la pri - riera intención de dar un Plano de Alineaciones sobre el que se pudiera llevar adelante la definición de un ensanche de la ciudad. De todos modos, éste será duran - te mucho tiempo, el mejor elenento de trabajo y del - que se partirá en las posteriores representaciones. De este plano al de Coello, sólo distan doce - años, Coello, define el perímetro murado más acorde - con las explicaciones que de él tenems, así com de - su relación con la Ronda. (Espacio de irregulares con- diciones en su contacto con las propiedades rurales, - com ya verms más adelante) . Se precisa la urbanización de las Cortinas de - San Miguel, aunque ello no esté confom a lo propues- to por el Plano 343, si bién es necesario constatar la -esencia del muro-tapia de la huerta, lo cual pasa de representar un camino casi rural en una calle de tapia - les. La plaza de toros de Pérez Gorjón está instalada en los solares micipales, espacios anteriormente de- dicados a primr cementerio urbano, durante la cons- trucción del San Atilano extxa ~ntem, en el período - de la prirera plaga de cólera (13). Del resto de la pe - riferia pco se detalla pr centrarse el plano en el - casco, dejándonos solamente algunas dudas en los pun-- tos de las Puertas de San Torcuato y Nueva. RI la de - San Torcuato, su ordenación no corresponde con ninguno de los planos anteriores y posteriores así com el m- tadero, por tanto, lo dejms cm imprecisión. En la Puerta Nueva se tiene un cierre ante-puerta y unas hi- ladasdeárboles, además de algún elemento de escaso ta - mo al lado opuesto del camino hacia los Benitos. Frente a la Puerta de Santa Clara, y sobre el - antíso solar de los Descalzos, aparecen dos edifi- cios también, -pero sin mayor aclaración. Cono últ~ detalle podas apuntar la psible seEalización de la denominada Puerta de Toro, justo - en el vértice del muro y el río, en las huertas de - Santo Tomás o del Cigarral. r. Uno de los detalles en que parece incidir 16s - E insistentemente, es en los vacíos urbanos, y las for- 3 - mas que originan en los recorridos. Este detalle nos 0 m O P a dá la idea clara del estado de colmatación del recin- 2 - to y de las posibles zonas a ocupar. (Nótese com - frente a la Puerta del Puente tampoco está la iglesia = m de San SMn de la que tampoco hay rastro en la vista de Ngosio) . PLANO DE ZAMORA. COELLO. 1865 El siguiente Plano es el de J. Pérez, y en él - podems encontramos con& primer estado de avance de la conformación del espacio perhetral y que 6 a ser producto de una serie de actuaciones dependientes de my distintos factores, que se van a enumerar antes - 6e que el Plano nos defomie la imágen hasta aquí con- trastada. Con el fín de llegar a una concreción mayor en la descripción de las actuaciones, parece conveniente seguir el análisis a través de la propia estructura - r. E de la ciudad y su consecuencia exterior, e ir viendo como la -periferia está compartimentada por los ejes - 3 - 0 que, procedentes de cada Puerta, se proloncpn sobre - m O 4 el territorio. n Es así que, esta división se vá a consolidar en - m estos años mdiante las obras de las carreteras Cene- O rales, La carretera de Valladolid "la bendijo el Obis - p Manso en 1.852" (14) va a convertirse en la arte- - s ria principal, en la dirección noreste, partiendo en O O línea recta desde la Puerta de Santa Clara, En 1.854 se termina la carretera de Salamanca, que enlazará todo el sureste de la provincia, Zesembo - candoenel Puente de piedra, "único que salvaba el - el río"* (15). Para Benavente había un camino desde la Puerta de San Torcuato, otro a Mmfarracinos que atravesaba la Bodqa del Torrao y otro directo a Montamarta. Además, entre las Puertas de la ciudad existía - el camino de comunicación sobre el ancho espacio que - quedaba libre entre el límite del muro y el inicio de las propiedades privadas (50 m. aproximadamente) que - no tenía utilidad predeterminada, a no ser la extrícta - mente defensiva Cie dejar libre la antemuralla, pero - que, dada la definición de las propiedades y de la ciu - dad, quedaba convertida en una amplia calle de Ronda o camino Perimetral. Sobre este espacio de la Ronda, tenemos inforxra- N ciones que nos indican cm era y como se usalra. Cabe citar, por su interés, al texto del proyecto de alinea $ - a - ción de la Ronda de San Pablo. (noviembre 1.902). (16): O C1 4 "desde ti- inIr.mrial existe una zona de terreno a ; * la salida de la población que se conoce con la denomi- ! nación de Ronda de San Pablo, comprendida entre la - - - m Puerta Pública de este nombre y la de Santa Clara que - abraza toda la parte de la misma entre el recinto for- a tificado de la plaza y los terrenos de propiedad parti E n - cular. La zona descrita se ha utilizado siempre com - i camino público y por ser de gran extensión y descuidar su conservación, el tránsito de carros se hacía por el centro, dejando una qcan franja entre la parte del ro- daje y la malla, que los vecinos utilizaban para de- @sito de escombros y basuras....". Parece claro, que la zona de La Ronda era un pa- so de efectiva marginalidad y sí analizamx cual era - su cometido en el conjunto de la periferia, veremos - más de cerca el porqué de su situación. Desde la Puerta de Santa Clara se salía hacia - Tordesillas, la Bodega del Torrao y el Prado Tuerto o Peña de Fmcia. ... y además tenems los dos caminos - de Ronda, uno a San Torcuato y otro a San Pablo, lo - que viniendo en paralelo a la malla, no contenía más uso que la accesibilidad a las pcas fincas a que die- se lugar en su márqen izquierdo y el paso perímetral - entre las puertas de la meseta. Es fácil apreciar, por tanto, el cm no existe una preocupación por la ordenación del espacio de rela - ción entre los distintos puntos representativos de la r. 0" E - periferia . - 0 m Saberrios , pou otra parte, que la Ronda de San Pa - l g blo fué saneada a causa de un incidente ocasional (17). - Debido a un qrave deterioro en el Puente de piedra, se C iniciaron obras de reparación en 1.883, cpe obliqaron O a pensar en la vialidad de un segundo paso sobre el - ! río, aunque fuera de forma provisional. Con el fín de 5 dar solución al problema del tráfico rodado "se esta- g O bleció una barca para paco del 150': "Estableci6 una - O barca en la Aceñas de Olivares , puntualiza J. Pérez - (18), y el Ayuntamiento, cono el tránsito para la Esta - ción del ferrocarril y a continuar por las carreteras del norte, había de verificarse por fuera de la pbla- ción a llegar a la -Ronda de San Pablo, estableció en - toda ella una carretera provisional de afirmado". (19)- Este acontecimiento fortuíto de la barca, popo; ciona una cierta claridad en la primera formación de - la Ronda Mana, y aunque no se había conseguida rrbs que una carretera con afirmado adecuado, ello aporta - un precedente que, a su debido tiempo, se sabrá recupe - rar e interpretar como solución en el Plan de sanea-- miento urbano, (debemos de fijarnos en el Plano de J. Pérez y el camino con afirmado de 1.883, que resulta mifiesto en la readaptación del camino en carretera temporal) . Pero se lee más adelante en la memria: que una vez tembadas las obras de consolidación del Puente - sobre el Duero "ceso el servicio de.la Barca y el de - 0" la carretera de la Ronda, volviendo las cosas al ser y :- - estado que tenían, continuó el vecindario haciendo el 3 mal uso del terreno que tenía pr costumbre y presen- m tando aquel sitio el repugnante aspecto de sierrrpre con 3 deshonra del Ayuntamiento". Al no tenerse en considera - m - ción el uso que la carretera tenía, ésta se fué degra- dando paulatinamente. - m O Es, por tanto, la terminación de las obras del - 5 Puente, un momento negro ya que se retorna al anterior O sistema de comunicaciones, a no ser que veams en ello la impronta de la que va a ser idea de construcción de un nuevo puente, que traiga consigo la dotación de un sistema ágil de comunicación que enlace puntos com la Estación de f.c. el mercado de ganados, .... para a*- yar las necesidades del comrcio local y las comunica- ciones regionales, (20) . (Como ya apuntálmms sobre el plano de J. Pérez en relación a la carretera de Ronda, ahora poderr~s en- contrar referencia a la línea considerada para la cons - trucción del nuevo puente) . El viejo Puente de piedra, ya por sus años, ó - por los agentes físicos, precisaba de frecuentes repa- raciones (21), y com en el resto del país (221, el Es - tado se vió precisado a construir un nuevo puente (me- tálico) que es una de las aportaciones sustanciales - al desarrollo de las comunicaciones durante el siglo - XiX, y que a Zamra lleqó terminando el siglo. Este Puente, no sustituye al antíguo, sino que - : N E le descarga del agetreo cotidiano (23), siendo ubicado ; en un punto de mjor localización, (24) tanto respecto a - - a la idea (más que plan), de la ciudad, com de la me- O C1 4 jor construcción del sistema de comunicaciones general ; (nacional) . n - m Asl "el Estado ha construído un Puente Wtálico sobre el Duero, aguas arriba del miente de Piedra; des 1 - de una distancia de 1.300 metros; a la parte sur de la $ n población ha hecho una variante en la carretera Cae- n O ral de Villacastín a Vigo, a el nuevo Puente Metálico, prolongado por la Ronda de San Pablo a empdmr con la carretera de Tordesillas en las inmediaciones de la - Puerta de Santa Clara. . . " . Es pues, a través de la construcción de la nueva carretera General, com aparece un nuevo y definitivo acceso a la ciudad para la corrarca del sur, y de la ca - rretera de Madrid o de Villacastín com se dice ante- riomte, ya que por entonces las comunicaciones con la Corte también se hacían por Avila, com puede verse el plano topográfico de 1.939, por lo que se manifies - ta a la Corporación Municipal que se cree conveniente "dotar aquella,.. faja ... que linda con la ,malla.-. del aspecto y condiciones que exige su situación....". (25) El estado en que se encontraba había sido denun- ciado por los técnicos com se verá reflejado en los - distintos do~tos que se ocupan de ello y que vere- ms 'en su mmento. La carretera había sido concebida de "un ancho - de 10 metros comprendidas las cunetas" y es a través - - del Ayuntamiento y en conformidad con la jefatura de - - E Obras Públicas, com se proyecta una mejora para hacer - $ m la más dmda y agradable, con dos "paseos laterales" - 0 m - O de tres metros de ancho cada uno y que una vez arbola- 5 - dos proporcionarían un rrsás agradable camino hasta las ; - riberas del Duero, (de idéntica manera que se había he - m cho con la carretera de Tordesillas) - m O - Es hasta aquí, el material de la merrioria, una - f a descripción de lo que se puede ver en el Plano de E.J. O Pérez, mrriento en que ya están en proyecto las mejoras definitivas para este borde de la ciudad y que produci - rán un tipo tan determinado, com lo era su opinión en las páginas de la "Zmra del Porvenir", y que pr co- sas del destino se vá a ver implicado en ellas durante su estancia en el Ayuntamiento. (26) Será, por tanto, una ciudad en la que primarán las comunicaciones sobre el hecho urbano y sobre su posible futuro, al que J. - Pérez ya intuía com cohtación de la superficie de - la meseta. Sobre el Plano es psfile ver ya el recientemen- te construído Puente del ferrocarril (acabado en 1.890) de Plasencia a Astorcra, montado con anterioridad a las vías que aún lo estaban siendo, aunque no es posible - saber el estado de su construcción, por no aparecer - las bocas del túnel que discurre bajo la superficie de la meseta. Esta consideración, tiene sentido puntualizarla porque existen planos de la zona en los que se encuen- tra su localización (29) . r. 0" - El paseo de la Ronda de San Pablo, arbolado a $ % 7 - bs lados de la calzada, marca la distribución muy - - 0 m aproximada, del estado de la propiedad de los terrenos :: 4 rurales, y además la especificación de nombre del pro- B pietario en algunas ocasiones. También es cierto el - que no aparece construcción alma sobre las fincas a n no ser las ya localizadas sobre el solar de los Descal - j I zos, en el Plano anterior y que se conoce como "Casa y 5 dependencias de una josa cercada de don Anastasio de : - n Cuesta". O Mucho n-6~ iqzeciso que el Plano de Coello será el de J. Pérez en lo referente a las Cortinas de San - Miguel, en dondemnos deja constancia del estado de - su edificación, y toda la manzana aparece uniformemen- te cubierta por el rayado quedándo sólo el convento de las Claras como .?arte diferenciada, La Plaza de Toros ya está ubicada en su emplazamiento actual, después de su traslado en 1.876, y queda su anterior solar sin - precisarse cm se encuentra, por las mismas razones - (30). Volviendo de nuevo a La Ronda, podenios decir que hasta aquí es una actuación la del Ayuntamiento que po - co afectaría a la construcción de la ciudad una vez - puesta en funcionamiento la carretera qeneral, sino - fuera porque en la mima 9ropuesta presentada, se recu - rre a lo relativo a la Real Orden de 25 de mayo de - 1.901 sobre las dis.psiciones que acreditan el futuro de los sobrantes de vías públicas. Será, a través de la utilización leal de la - Real Orden, cm el Ayunmiento promueve el inicio de r. unas construcciones, de cualidades urbanas, basándose estríctamente en un fundamento partidísticmte esté- $ tico, y llegando a justificar el hecho urbano de la - nueva calle con las sivientes palabras: "la alinea- O 4 ción proyectada se ha sujetado a la dis~sición y a la forma de la carretera que forzosaniente se había de res - u petar". (31) . - m O - En estas palabras mems encontrar parte de la t a problemática que encierra el desarrollo urbano de la - O ciudad. En principio un hecho consumdo, justificable; en segundo término, una voluntad de no producir pertur - baciones mlestas, sobre lo existente y en tercer tér- mino una conformidad entre la Adminsitración Municipal (técnica) y la propiedad del suelo. "Así se ha fomado el plano, ... en el que se re- presenta la dispsición de la carretera con sus paseos laterales, las edificaciones llevadas a cabo -por los - particulares, la zona sobrante de la vía pública que - se ha dividido en parcelas en las que pronto se edifi- cará, resultando una preciosa calle que dá inqres? al puente metálico". Las edificaciones a las que se refiere el escri - to son las del lado Este de la carretera, y se trata de cercados de fincas con casa en el interior (exis-- tiendo sólo dos casos), mientras que al Oeste sólo es - tán las murallas con sus orgánicos cubos (seis), so- bre cuya cara se van a ir adosando tras subasta públi - ca los ocho solares en que se divide por pr&ra vez (se harán lotes menores al no pderse adjudicar los - r. D más estrechos una vez que se considerará la desapari- - ción de la muralla y la inclusión de su ancho a las - i parcelas correspondientes), edificados a 10 lqo de i O los aios, sin consewirse, por tanto, esa "preciosa - 4 calle" de que se habla en la msoiria. - m O EUGEN 1 O DuRÁN 29 NOVIEMBRE I190Z1 De todos mdos, el Ayuntamiento con esta opera- ción consigue fondos económicos y además, continúa con su política de abrir la ciudad cercada, a la vez que - asentar una parte de los intereses económicos del co- mercio interior. Estre tramo de la Ronda, vá a coincidir en casi su cincuenta por ciento de longitud, con una de las ba - rreras que va a desorganizar el mdelo de crecimiento, si considerams la psibilidad, de que se continuase - con el mi- cisterna global precedente. Se trata de la barrera que representa la calidad del túnel del ferro- carril, con un considerable foso de ruído y polución , en el mi= inicio y centro del ensanche. El túnel fi- naliza pocos metros más allá de sobrepasada la carrete - ra de Tordesil1.a~~ justo en el borde del camino a las Pallas, corriendo la vía descubierta en su camino ha- cia el puente sobre el Duero. El descontento de los - ciudadanos con el foso, se hace palpable hasta su cie- rre en los años setenta, pero cm muestra, vemos que ya en 1.905 el Ayuntamiento se quejaba de la falta de protección con que se tenía por parte de la compañía - del ferrocarril ( 32) . Cobre el foso podemos comprobar en el plano de - Eugenio Durán para las Tres Cruces el como el túnel se abría frente a la Ermita del Carmen, aunque no puede - ser verificado el hecho por ningún otro documento (33). DETALLE CRUCES, EUGEN 10 DuRÁN a 1,893 Esta barrera será uno de los aspectos diferencia - dores del nuevo barrio de La Candelaria Ruíz del Arbol, pues se vé cercado en sus comunicaciones con el casco, y limitado por las propiedades privadas, de amplia ex- tensión que limitan el foso del ferrocarril. Toda la muralla es en este Plan de Alineaciones de 1.902, un frente único y habrá que esperar a los - años 20 para que aparezcan las dos rupturas interme-- dias que dividen el interior de la gran manzana, hecho realidad física en los aros sesenta. Una vez visto y enlazados algunos de los aspec- tos que prefiguran y psteriomiente configuran la Ron- da, nos resulta más fácil el aproximamos al plano de Eduardo J. Pérez, donde encontrarnos reflejado el cómo y donde se ha dispuesto la desviación de la Carretera General a Vigo, y la dirección hacia el río, donde se ubicará el mderno puente metálico, ya en construcción. REPRESA La situación de la Ronda de San Pablo en estos - momentos, es com si+e: se está construyendo el ferro - carril de Plasencia a Astorga; el puente sobre el Due- ro ya está construído (terminado) y se trabaja en la - vía, con su túnel correspondiente, teniendo la incons- ciencia de no considerar en los trazados las problemá- ticas que ello va a ocasionar sobre el futuro creci- miento de la ciudad. El camino de Ronda, aún se mantie - ne con el arbolado que se plantó al ti- de su pri-- mer afirmado, cuando se utilizó la barca para atrave- sar el río. Una vez en la Puerta de San Pablo, descien - % D de por el camino de los Tres Arbles hasta alcanzar, - N E - tras varias torsiones, la orilla del Duero. Una obra a mencionar, por su caráct& anticipati - m, es la fundación benéfica de Ea. Candelaria Ruíz - del Arbol ( 1 .89O, aprox . ) , marcada ya en el plano, - siendo uno de los primeros puntos de localización resi - dencial en la periferia del casco. (34) . Sobre el resto de la meseta ya aparecen puntual- mente señalados los barrios de Peña, de Pantoja, (35) la Estación del Ferrocarril (36), las primeras quintas en las josas de la Avenida, y en las Tres Cruces la fá - brica de cera. La carretera a la Estación tiene ya - construcciones sin carácter determinado, y en sus ini- cios, frente a la puerta de San Torcuato, los Depósi- tos del histro de Aguas. Los Jardínes de la Glorieta y los viveros mici - pales suplantan las charcas de Peña. El Plano de Cándido Santos, que entraría más en el carp de las curiosidades que del estudio aquí se- guido, tiene aún dentro de su imprecisión la ventaja - de que, estando basado en lo fundamental en el de J. - Pérez, proporciona sobre éste algunas verificaciones , que constatan el estado de la realidad en ese mmnto, pues se incluyen las escasas novedades que se habían - producido en la década que los separa. Teniendo tm-- bién una cierta cautela sobre estos datos, por el esca - so rigor con que se representa (dibuja, por ejemplo, - doce cubos en la Ronda de San Pablo) , nos informa de - 0" la construcción de dos nuevos edificios en fincas par- N E - ticulares, de la conclusión del Puente y la desviación $ de la carretera de Salamanca, de la no terminación del m túnel al indicar en su plano, que éste llegaba hasta - O 4 el límite de la meseta en la calle de Gutiérrez Rivero, j (lógica aspiración de la ciudadanía), y el Barrio de - - Candelaria Ruíz del Arbl, se dibuja con los tres gru- pos de edificios aíslados, pero no con los jardínes - que tenían delante y que, habiendo sido concedidos por i$ a la Corporación Municipal en 1 -894 (37), ya estaban en - n - O O el plano de J. Pérez. DeWs dejar también en la duda, la trayectoria que dá para la proloyación de la Ronda hasta el Puente al no considerarla elevada, tal com se construyó. PLANO DE ZPMORA,- POR CÁNDIDO SANTOS, 1,906 El Plano de la España Regional, lo hms fechado de 1.910, por el estado en que se encuentra el ensan- che. Este Plano cuenta además, con uno previo que edi- tado por el Ministerio de Instrucción Pública y Be- llas Artes (Dirección Ckneral del Instituto (leoqzáf ico y Estadístico) (38) en el año de 1.910, a uran formato (170x120), es más o menos idéntico en sus característi - cas, aporta pocos datos rraás de los que aportaban los - anteriores. El Plano de la España Re~ional se presenta com Revisado por el Ayuntmiento, y es sepro que la revisión se refiere a las precisiones introducidas al editado pr el Ministerio. Una vez aclarada esta liqera diferencia entre am - bos planos, y tomado para el estudio el primero, pode- ms decir, que gracias a la perfecta localización de - todos los Zethlles urbanos, concretams el estado de - la periferia. En primer tédo ya destaca la carrete- ra de Tordesillas com elmto urbano enmarcada por la Josa de Cuesta, en la que ha sido levantada la nue- va casa que proyectara Sqdo Viloria en 1.908, dejan - do el carácter de josa y pasando al de villa tras la - destrucción de las antfguas dependencias. (39). Los Jardínes de La Glorieta se interponen a la - otra wgen de la carretera, en donde se han cercado - dos josas, incluídas sus construcciones. Pero el cie- rre del tercer lado de La Glorieta ya es lo que denota un cambio en la situación precedente. A este tercer la - do se incoqmra también la casa del jardinero y ?arda, abriendo cdle hacia el Instituto en construcción. El Barrio Peña participa ya 5e esta fonra urbana y cierra PLANO DE ZAMORA. LA ESPAFL4 REGIONAL 1,910, PLANO DE MORA DE l,910n MINISTERIO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA Y BELLAS ARTES, el primer conjunto edificado del exterior urbano. En un secrundo término tenms los ejes de las - Tres Cruces y Carretera de la Estación (Víctor C-all-qo) enmxcando bajo el nombre de Barrio de Pantoja, un gru - po de psesiones particulares en las que mdiante el - cercado de fincas aparecen com una msa de una escala desproporcionada con el resto del territorio. Si consi - derms que el Barrio de Pantoja se reduce al extra norte, frente a la Estación, resultard más efectiva la lectura de su situación. Las Tres Cruces aún es un ca- mino de anchos diversos e irregular alineación, propio de su carácter rural, en la que a su lateral iz- quierdo se ubican las tres cruces del Calvario. La Ronda está casi .en las mismas condiciones, a no ser por las dependencias de un tejar próximo a San- ta Clara y un edificio en Gutiérrez Rivero (camino a - la Peña de Francia), próxim a los dos existentes, - siendo el nEis regular e interior a la finca, la base - de la casa '&E mandará construir Santiaso Núñez, y que no se tearía hasta 1.926, como nos dice que consta - ba en una lápida, Cm10 de Dios Vega, al que conside - ra por sus decoraciones como un "bello palacete de rm- cho sabr romántico" (40) . La fundación de Candelaria ñuíz del ATSol está - representada com unidad de edificación, con un ligero crecimiento tras la casa del encargado. Por lo que respecta a la prolongación de la Ron- da, ya parece estar en su definitiva forma señalándose los tres pasos bajo ella, con el £5 de no interferir en los caminos existentes. El Plano de Ordenación Caeral de 1.949, no es - el plano inmediatamente posterior al de la España Re- gional, pero sí el que presenta un definitivo estado - de la realidad y de su futuro &S próxim. Anteriores, -d&s citar abundantes planos turísticos ó de finali - dad no muy precisa, a no ser el del Plan Caeral de - 1.943. r. De estos planos podemos destacar (y ver en la do - 1 cunientación qáfica del capítulo), los siouientes: 3 - 0 m - Plano del Anteproyecto de Plan C-eneral de Ehsanche - :: 4 de febrero de 1,928. (41). n - - Plano de Zarmra Ciel año 30 (se permite la duda sobre su fecha, pues consultado en la Biblioteca Nacional - m o lo consideran de los años 50 -sin precisar el año- - mientras que por el estado de la edificación,nos ve- - mos obliqados a fecharlo como del año 30. Bién es - n - O verdad, que se habla de las obras de la iglesia de - O Santiago el Burgo en 1.931, pero ello no es óbice pa - ra notar que falta de construirse la prolongación de la Avenida y que la calle de bMoz Czandes no está - abierta ni urbanizado el Caqm Cultural, que la ro- dea. Pudiérase decir que SU publicación ha de ser an - terior al 36 y que la ciudad que refleja es la del - año 30)- - Plano del Patronato Nacional de Turism, en el que - existen errores idénticos al anterior, aparte de aún tener la Ronda de San Pablo con los &S vistos, lo PLANO DE ZAMORAI (se fecha aproximadamente en el año 30, aunque las co; sultas realizadas lo consideran de los años 50). Dlatancta a Madrid: 290 Kms. por f. c. U 278 por carretera DEL TURISMO ALCALA. 65:h+ADRID cual produce una perturbación para su lectura y te-- ner sobre el escudo del Patronato, tachada la corona real y colocado con un tampón "República Española". Si bién parece evidente supner que el plano es lige - rmte anterior a la República, la situación urba- nística no difiere mucho del Plano de la España Re- gional pr lo que será preciso considerarlo como de mediados de la segunda década del siglo. - Plan General de Ordenación de 1.943. E;n él se desa- rrolla la paulatina evolución de los distintos ante- proyectos del ensanche, hechos desde el Ayuntamiento ,. D (adds de el de 1.928 de F. Hemández, el psterior - de mique Crespo) . 3 - - 0 m O Este Plan tiene, com ya es habitual desde esos 5 años, la incorpración de visualizaciones en perspecti - N va de los espacios propuestos en el proyecto urbanísti - g - co, mostrando o ejemplificando las soluciones arquitec - tónicas que permiten su correcta lectura. a Estas propuestas se centran siempre en los espa- O cios 116s públicos y representativos, las plazas, con - los edificios característicos y de mayor carácter, co- m iglesias, escuelas.., (42). PLAN GENERAL DE ORDENAC 1 ON 1,943 El Plan de 1.949, que vá a ser mdificado desde la Corporación Municipal en repetidas ocasiones ( 43) , establece una continuidad con las particularidades ur - banísticas de cada uno de los frentes, hasta la Aveni - da Cardenal Cisneros, en donde se recupera la fom - regularizada de las manzanas. La calle de Arapiles continuará hasta su mimo punto de contacto con la Carretera de Tordesillas (44), ejerciéndo una interferencia la estructura del Polvorín, que también quedará incluído rra. Una trm que en la vertiente Este irá se a la -gendiente del terreno, continuando del barrio las líneas de la prolonqación del barrio de la Candelaria. (as- pecto que ya se mdificaría en planes ~steriores). Se aprecia, con escasa variación, la construc- ción del eje transversal de la Avenida Carlos Pinilla y Reyes Católicos, com elerriento organizativo de la - 22 Zona de ~sanche. Hecho este recorrido por la documentación parte al tiempo del despertar de la Ciudad y llegar - hasta su primera fonnalización, será conveniente ana- lizar algunos de los planteamientos que dan orzgen a este situación. que - PLANO GENERAL DE ORDENACION DE ZAMORA, 1,949 JUNTA PROV 1 NC 1 AL DE 1 NFORM4C 1 ON, TUR 1 SFX) Y EDUCAC 1 ON POPULAR, (37,5><53), - Y L O? DEL O' HP HLTII-L SEPULCRO HC " BARRIO 06 l P IN, ,, ,, . SAN rnowtis T TELEFONOS C CORREOS C V M0 'CP'rAl PROVINCIAL E CLlNlCO EN CTlTl 1Tn OOCVICIíIN u L GOBIERNO CIVIL GOBIERNO MILITAR AYUNTAMIENTO DIPUTACION CATEDRAL IGi. LA MAGDALENA I* DE SANTIAGO DEL BURGO " DE SANTA MAAIA DE LA HORTA PALACIO DE LOS MO- MOS AUDIENCIA PROVINCIA1 MERCADO INSTIPJTOS ESCUELA NORMAL UNIVERSIDAD LABO- RAL CUARTEL VlRlATO Delineado por Dolores Catalán, (la coloración de las manzanas resulta iqerceptible pa - ra la reprografía) . LA CIUDAD CERRADA Y EL PROGRESO, Zamra, tiene algunas estrecheces dentro del cas - co, a pesar de no estar colmatado, y contar con m-- plias zonas libres. Es preciso contemplar esta situa-- ción en el extrercio Norte, precisamente en el límite - del casco con la orientación del ensanche sobre el res - to de la meseta. La supernianzana del convento de Santa Clara, que vá desde la Puerta del mi- nombre hasta - , - N la de San Pablo, y de la que hemos visto ya parte de - $ su evolución en el apartado anterior, representa una - $ - pieza urbanística con características muy determinadas. O 4 * Su tanño se vá a mtener iqal hasta los años - 70 en qxe se considera preciso abrir calles que saneen su interior y ofrezcan a la Calle de Las Cortinas la - E oportunidad de ponerse en contacto con la Fonda (46). El mantenhiento de la forma en esta supermanza- x na, está íntimamate relacionada con lo que pasa en el exterior. Resulta curioso conprobar que la longitud 2-1 - tegra de la calle, coincide con la del trm de túnel descubierto, (y que se ha cerrado en los 70) que obli- gaba a perder interés en la continuación de la ciudad desde esta parte, a pesardeno haberse respetado la mu - ralla com cierre. Se pueden destacar, los trabajos iniciados por - la Jefatura de Obras Públicas, sobre el sistema de re- des de comunicación, con las que se plantea la adema- ción de las comicaciones con los tieqos, respondien - do a la situación de la ciudad de no contraponer ciu-- dad cerrada y ciudad exterior. En primer término se inicia la carretera de Zm - ra a Cubillos, desde la Puerta de San Torcuatol%onelfíriI' de unir Zmra con Benavente, (47)carretera que sería revisada con posterioridad, cambiando en 1.887 su sali - da y enpezándola desde la carretera de Vigo y desvián- dose en el punto conocido corm "la casa de la Salud." - (48). r. D - Eh seqdo término, se inició la carretera de Va - $ C lladolid (Tordesillas), obras que comenzadas en 1.852 % m van a estar terminadas en 1.854, año en que se conclu- 3 ye el Puente de Villagodio y se "construyen" los jardí B nes de La Glorieta. - m O BI tercer término, se iniciaron las obras de la carretera de Villalpando "empalmando en las Tres Cm- 5 ces" en 1.861, las cuáles debieron ser revisadas en - J O 1.880, "por causa del emplazamiento de la Estación del O Ferrocarril de Medina del Campo" (49) siguiendo el tra - zado de la de Moreruela de los infanzones y desviándo- se de ella una vez sobrepasada la altura de la Esta-- ción. Este rodeo que se efectúa en torno de ella, era, en principio, una solución adecuada mientras la Esta- ción era solamente punto final de la Línea de Medina. No ocurrirá lo mim cuando se creen las nuevas líneas de Plasencia-Actorga y Zmra-Orense, para la cua1,se- rá preciso hacer un puente sobre las vías que evite el paso a nivel. Pero, el ferrocarril localizado en los bajos de la receta, en su parte Norte, en medio del Valle de - los Arenales, tras las vegas de Varderaduey y Las Lla - mas, es la gran mejora de las comunicaciones. La Línea de Medina del Campo-Zamra salió a su - basta en 1.862, llevándose en la construcción de un - buen ritm de trabajo, además de la buena voluntad - que por parte de los políticos de la ciudad, se pone en práctica. El Puente sobre el Varderaduey se cons- truyóen1.863ylaEstaciónen1.864,lle~dolapri - % - N ma locomotora el 20 de mayo. E 3 - La accesibilidad a la Nueva Estación se hacía a O través de la carretera de Mereruela, pero quedaba una 3 pequeña desviación no construída, que no fué tratada n com debía hasta 1.865, un 60 después de la lleuada, = y que mereció el estudio y trabajo de la Jefatura de m O Obras Públicas de manera cmjunta con el Ayuntamiento. 8 - a n En 1,888, lo de :junio, se subastaron las obras O O de la Enea de Plasencia-Astorga, lo cual representa una línea transversal de comunicaciones y de ello, el interés que despierta su realización. Las dificultades que esta línea tiene en su aco - mc?aciÓn con la ciudad, va a ocasionar molestias y - quejas de los ciudadanos y del Ayuntamiento, pues si bien la línea de Medina sólo había aportado benefi- cios, ésta se presentaba com complicada y larga en su ejecución. La línea de Astorga, como ya se ha apun - tado, corta con las carreteras de Moremela y Villal- -ando, además de precisar un túnelquerecorrerálamese - ta desde el linde de las Canteras del Natadero o Canp de Wrte, hasta el camino a Las Pallas ó proxirridades. En últim término la construcción del Puente de hierro entre las dos riberas del Duero, precisándose elevar - las vías con el fín de tomar suficiente altura sobre - el río, desfiqrará el campo de huertas de San Benito, La confluencia de líneas representa para la ciu- dad una mejor posición en cuánto a la psibilidad de - establecer relaciones com~!rciales, a los restringidos N E niveles de la capacidad económica disponible, pero que ; se van a hacer notar, en la consolidación d.e la idea $ - de un ensanche en el que asentar la mejora de la econo e i O rrXa lccal. 4 n Ya se Fa comentado el como Pastel1 y Papel1 en 1 - = 1.888 (7 diciembre), presenta el proyecto de rrejora de los accesos a la Estación, vinculados a la construc- ción de un Paseo de las Tres Cruces, con el deseo de - n - encauzar esa orientación del crecimiento. El proyecto sólo se aprobó respecto a los accesos a la Estación, - tanto por parte Municipal com por el Cakrnador (25 abril 1.889, y 26 octubre 1.896, respectivamate). LA RObIDA, UNA NECESIDAD DEL PROGRESO, "El Municipio de Zmra reconoció siqre de su - m interés la necesidad de tal canino, y tanto es así que en su orígen vms que la construcción del mismo fué hecha por el Ayuntamiento". (50) . La participación Municipal en este tema parece clara y así la Corporación había iniciado la construc - r. ción, más virtual que real, de un camino primetral - E al casco, que había sido utilizado, con anterioridad 3 para efectuar la Zesviación de la Carretera de Vigo y % m el tráfico procedente de la nueva Estación a la Puer- 3 ta de la Feria y sus aledaños, luqar originario del - corriercio en la ciudad. = m O Pero, este breve camino, se vé desbordado en su $ uso con los años, aparte por su inadecuado trazado, - 5 "y si en cierto modo pudo hasta hoy llenar las necesi - O dades del tráfico, no es menos cierto, que su ndifi- O cación se impone de una manera inevitable, como base, aderrás esencialísima, de refonria para Zmra". (51). Todas estas palabras, son el reflejo de la preo - cupación que pr estos años se vive en la ciudad y es claro el deseo de iniciar un despegue económico apoya - do en los medios cpe el prqreso les ha traído. Así - se considera inevitable la modificación de los estre- chos cauces por lcs que había surgido la iniciativa. PROYECTO DE REFORPA DE LA RONDA, DESDE LA PUERTA DE SANTA CLARA A LA FERIA 1,891, O Del documento, los autores Digitalizacion realizada por ULPGC Biblioteca Universitaria, 2007 El Ayuntamiento, rrediante su Comisión de Obras, participará con una propuesta que eleva a la Corpora- ción en 1.891, resultando muy novedoso com primicia <entro de la concepción de las com~lllicaciones, en con. - paración con las obras que la Jefatura de Obras Públi - cas hace; ad&s del importantísim lazo urbano esta- ble que se propone para toda la Ronda- (desde la Puer - ta de Santa Clara, 1ucp.r en que se juntan las dos ca- rreteras, la de San Torcuato, donde llegan las carre- teras de la Estación, la de Villalpando y las direc- ciones del Noroeste provincial)- para encauzar el - tráfico, pasándolo delante de la Explanada de la Pla- za de Toros o del Lerial, y desembocar en la Puerta - de la Feria, lugar de concentración habitual del trá- fico local, y puerta de salida hacia el Norte del - Paí s. Es posible, que el avance en las comunicaciones lleve a la municipalidad a seguir las propuestas ofi- ciales de rodear los cascos de las poblaciones con - una Ronda Fa el tráfico, con elfín de no producir - perturbaciones en él. Com ya se ha apuntado, con el primer paso por la Ronda de San Pablo, ahora se proe ne una Ronda Perimetral, que siqa el muro, con un evi - dente deseo de apertura de los lúnites del casco, y - con ello de la reivindicación de la higiene com ele- rmto indispensable de la renovación de la antíqua - ciudad (52), en paralelo a la forma de la nueva. "No poderms permanecer indiferentes ante la pr6 - xim conversión de la estación del ferrocarril de Me- dina en estación común con la línea transversal, ni - asimicnio ser extraños y no prevenir las qrandes necesi - dades locales que han de crearse entre aquellos puntos con motivo de la construcción del nuevo puente de Zarrio - ra, ni sustraer de nuestro pensamiento la concurren- cia de la Feria Mensual establecida recientemente en - el Campo del Matadero, elementos todos in-prtantísims que se hace preciso aprovechar con previsora atención en obsequio de los intereses que se nos han confiado" (53) * La Comisión de Obras deja claro que entendía la D apertura de la nueva avenida com una pieza del siste- 1 ma general de comunicaciones, que apoyándose en el ca- : - - mino existente, construído por el Ayuntamiento y que - B O V había dado lugar al proceso de creación de las Rondas, 3 - como lyar de todas las carreteras que llevaban a la - ciudad, era aderrás el elmento considerado com genera - ! - dor de un despeque en la reordenación de la economía - " local. Este sentimiento de que las intervenciones wba - ? o nísticas producirían una mejora en la vida de la ciu- n dad, está profundamente enraizado en la idea del pro- E greso com bién. La obra en cuestión venía definida cm Avenida, al estar concebida com~ eleniento urbano, pués sobre él se estaba apoyando todo el conjunto de mejoras ya de - la red nacional de carreteras,ya las de la propia red interior. Este supuesto no impedíanque su mdificaci6n se inpnga de una manera inevitable, CORO base, además - esencialísinaa, de reforma para Zamra". Es, en definitiva, conciliar desde la micipa- lidad, el afán de organizar la nueva ciudad extramu- ros con la mdernidad que representa un sistema via- rio de dependencia nacional que se les viene encima. La ciud-ad se abre pués, a la búsqueda del futu- ro como lo vá demstuando la paulatina destrucción de las Puertas de la ciudad (54), pleito de desiguales - intenciones, llegando siempre el Municipio a dirigir y responsabilizarse del saneamiento del viejo casco, con lo que de Eh esta apunta uno de cia de que la ideológico llevaba en sí esta postura. mria de la Comisión de Obras, se - los temas claves de la idea -la creen- renovación y el progreso venían íntima- mente vinculados al desarrollo mercantil, y que como se ha apuntado con anterioridad sobre las propuestas de la carretera de la Estación, &ora la Comisión di- ce: "roto en sus extrerilos el cerco que ceñía a la ca- pital y por cuyo mtivo tanto más libre el campo de - operaciones mercantiles, el comercio con SU gran in- fluencia nos ha señalado las vías y puntos que le son propios para su desarrollo" (55) . Esta frase de profundo contenido ideológico, es uno de los elerrientos más clarificadores del cóm y - porqué se configuran los espacios urbanos, que con - posterioridad van a generar las limitaciones del en- sanche urbano. También podems ver com el Ayuntamien - to hace una propuesta, que si bién está en relación - con la Jefatura de Obras Públicas, al £21, es posible entenderla com de intereses polítims y de la inci- dencia bhmicipal sobre las decisiones de carácter más vinculante a los intereses de la ciudad. La idea de que el co~rcio va a ser capaz de or - ganizar el crecimiento, y ser causante del ensanche - de la ciudad, resulta sólo creíble desde la perspecti - va de que el mantenimiento de las estructuras existen - tes, son incapaces de dar más de 1.0 que se consiCer3 un estancamiento aburguesado del caxp- social. Para apreciar el contenido de lo +e se dice, - puede resultar particularmente claro el siguiente pá- rrafo: "la vida mercantil y tráfico en sus múltiples relaciones con inprtantes centros han modificado de tal &o la antíqia manera de ser de nuestra capital en determinados puntos, que no puede quedar la menor duda de que la mejora local que os presentms a la - aprobación, le reserva la fortuna un próspero y lison - j ero porvenir". Esta ratificación en esa credibilidad que se - apuntaba, a que la solución más favorable parael aucje de la ciudad tenía que pasar por un crecimiento del - comercio, y sobre ese factor se hacía descansar efec- tivamente todo el peso del porvenir. El proyecto aspiraba a una serie de mejoras ur- banas complementarias y ordenadoras de las relaciones del casco con la Avenida, y a la vez, y com ocurría en el caso de San Pablo, se desconpne el sobrante de la vía en parcelas, llegándose a usar el solar del Ya - tadero y las murallas, con el fíndefinanciar los as - tes económioos. Un aspecto de cierto interés en el proyecto, es el de que las calles llevan instaladas sus norrbres; - así la Avenida lleva el nombre de Ea. Urraca, com - elemento aglutinador de un ideal de la imágen propia de la historia, y otros nombres del mi- acervo como Dña. Elvira, Arias Canzalo, Fernándo 1, dan la clave del espíritu comparativo que les quiaba. De interés y especial sentido para la urbaniza- ción, será la forma de la Plaza de Femándo 1, en la que al recurrir a una semicircunferencia, se organiza ,. un foro de particular belleza, en el punto de acceso E a la antígua ciudad, ya que se había dejado la calle 3 de San Torcuato según venía, definida por las alinea- - - 0 m ciones anteriores. Por la falta de atractivo que inspiraban en - aquel mmto las murallas (56), se mantuvo la idea - = m O de continuar las calles del casco interior que morían 8 - sobre ellas, con el £51 de conectar de una manera más g a directa con la Avenida de Ronda, pero sin producir - O O una modificación previa en estas calles (57) . El- PASEO DE iAS TRES CRUCES, Se asienta este paseo sobre un camino de los - que salían de la Puerta de San Torcuato,siguiendo en parte el antíquo trazado de la vía romana, pero perdi - da su identifidad en el tiempo sólo queda un camino - de irregulares proporciones y de lados no paralelos, a los que se limita pr la margen de las tierras y - propiedades privadas, terrenos de labor en su totali- ,. D dad. El camino llega en sus inicios hasta la -Fuente - O m O de las Llamas y de allí parte hacia Monfarracinos y - 4 - resto de su comarca. Pero nos interesa acotarlo en un ; primer estadio, que coincide con el final de la super - - ficie de la meseta en que se asienta la ciudad y en - m O donse se ubica un Calvario o Tres Cruces, que termina - rán dándole nombre al paseo (58). El Calvario se en- - 5 n contraba colocado en la desviación de los caminos que $ de allí partían, a la izquierda el camino al nuevo Ba - rrio de Pantoja, a los Pinos de la Estación y el cita - do de Monf arracinos. El camino originario se encontraba bordeado de árboles "añosos negrillos" (59) com ocurría en el - resto de las demás carreteras que salían de la ciudad. Cm hercios visto, el primer interés que despierta es el de convertirlo en un paseo, y posteriomnte en un gran parque de la ciudad existente (60) , con el f ín - de dotar a las paseantes, de un espacio adecuado y - PROYECTO DE REFORPA DE LA RONDA, Euqenio Durán. 29 noviembre 1.902. T.IV-1. que aventajase a los existentes, com se dice en la - merrioria. El proyecto de Papel1 contenía un gém que des bordaba sus propios lírrites y llegaba a definir el en- torno, viéndose limitado, en definitiva, a ser un pro- yecto de alineación y perder o no alcanzar el princi- pal objetivo que tenía. De todos mdos, la Comisión de Obras no olvida - el asunto y prepara una nemria sobre la viabilidad de ,. un parque en la zona, un gran parque capaz para toda - E la población de la ciudad, por las cualidades que po-- 3 see esa orientación de la meseta. Según la nemria de la Comisión. Zmra "carece en absoluto de un paseo pc blico de verdaderas condiciones de comodidad y de hi- n giene, tan necesario e indispensable siempre en toda - - población culta, el cual (vems que la Comisión no 01- vida.el aspcto primordial que mev ve las decisiones m - $ nicipales y acomete decididamnte el enfoque, único - que lo haría viable), además de servir de .centro de - n O O reunión y de esparcimiento a su vecindario, influya de una manera favorable cm poderoso medio a la salubri- dad de la población" . ( 6 1 ) . Todo este enfcque dado a la propuesta y análisis de la situación de la ciudad, es encauzado no sólo co- m necesidad, sino también corm medio de saneamiento , lo cual es preciso valorar desde la perspectiva de que aquel entorno próxirro al parque pronto se convertirla en lugar de residencia, prmviéndo un desplazamiento de ciudadanos del interior del casco. El estudio presentado en forma de mria viene justificado, en principio, de una fom muy simple pg ro que reqe, al fín y al calzo, el proyecto de Pa- pe11 (y es más, la propia propuesta del comisionado J. Pérez en su "Zmra del Porvenir", de trece años an- tes). "La comisión de paseos y arbolado ... se ha en-- contrado con una gran falta de arbolado en el Paseo - de las Tres Cruces producida por el twral" ... mes - tión que dá pié a que se oriente la repoblación a una directriz totalmente distinta, "y com quiera que la repoblación de aquel arbolado en la fom en que se - r. E hallaba o m hoy puede hacerse no es propio ni con- veniente, ésta ha sido la causa de concebirenprimer - término el proyecto o estudio que nos proponenos, sin B O perder de vista que por lo que hace a los paseos pú- 4 bliax, ha creído de gran oportunidad también llamar la atención sobre tan interesante punto1' (62). Efecti - - vamente, pdms ver com es, en las últimas palabras, pués ya sabemos de los conocimientos que sobre ello - tenía J. Pérez. El proyecto que con posterioridad presenta el - maestro de obras Eugenio Durán, para este "interesan- te punto", va a consistir en un parque urbano, enmar- cado sobre el eje Zel camino de las Tres Cruces. Eje que es preciso crear; llevándolo hasta el único punto que el límite es real, la carretera a la Estación, - puesta en paralelo con un espacio urbano de cierre y con fom asimétrica en la otra dirección. La forma - del parque nace a través de esta limitación, para apu - rar la superficie mesetaria en busca de espacio para ello, El Paseo-parque, de amplia capacidad "se reduce a llenar cumplidamente una necesidad reconocida en es - ta población", para lo cual Durán -lea los cálculos "fundados... en el nhro de habitantes que constitu- yen la población" (63) . Es este proyecto el prirrier trabajo que dá un am - plio sentido a la periferia a la que nos habíams re- ferido, para la formación del espacio exterior. Consi - derando que se prevee una relación indisoluble entre el parque y la realidad de la ciudad, está encaminada r. a servir al Ensanche, y por ello, dice en la mria: E "no es preciso desconocer que el proyecto de que se - 3 trata por su relación al Ihsanche de la pblación de m Zamra, reúne circunstancias especialísimas, que se - O 4 han tenido en cuenta, para que en manera alqna ni en j ninquna época fuera un obstáculo en la anmniosa y - perfecta combinación con las edificaciones posterio-- = m O res que indispensablemente en no muy lejanos años han 8 de ocupar el extenso campo que rodea el paseo proyec- tado". Cabe pr ello, leer entre los renglones de la O O cita textual, cuestiones fundamentales, com el deseo de hacer partícipe al parque de la ciudad nueva que - se asentará a su alrededor, para satisfacer a sus ve- cinos. La idea del parque de la ciudad, al que se ac- cede en distintos niveles, será una forma de aceptar- lo como paseo, sin por ello, impedir que para los ve- cinos sea algo más, sea un entorno utilizable. Pero en la propia memria se describe la consti - tución del parque de la siguiente manera: "un salón - central de doscientos veinticuatro metros de línea - por veinticuatro de ancho, de fom circular sus cabe - ceras y en derredor y paralelamente se establce una - calle de árboles, de cinco metros de ancho, dos pe-- queños lagos de carácter rústico en todos sus deta-- Desde fonna especial y un lago principal de forma al - qún tanto severa com elemento serio, de distracción y recreo". Además se le dotará de los elementos necesarios para su cuidado "casa y almacén para el guarda y úti- les del paseo". Es el paseo un luqar en el que se tienen en - 3 cuenta el espacio y la actividad a desarrollar, en el B C1 que se "prescinde (irems) de toda indicación de aque - 9 * 110s paseos o centros de recreo cuyo disfrute es tem- n poral o estacionario", partiendo, en definitiva, de - = m la concepción de su servicio a la nueva ciudad y evi- O - tanto el carácter de domesticidad y estacionalidad de - los existentes en el casco, y que se hacían pequeños, n un siglo después de su realización. O O Hasta aquí pdms ver cuáles son los primeros contactos que se toman con la zona, pero ciñéndonos a la meticulosa cuestión de lo que es el espacio COIID - ente real de la periferia y no de lo que es la idea - de él. Los awctos constitutivos del camino y los pri - meros pasos que se dan hacia ello tratan de la efecti - va alineación del camino, para convertirse en paseo. Así tenenios la petición de Don Vicente García - Vilaplana para el señalamiento de línea, con el fín - de cerrar su finca, (que ya está cerrada en tres de sus lados), y que contiene en su interior una fábrica de ladrillo y teja, según la licencia de 26 de febre- ro de 1.896, en contradicción con el proyecto aproba- do el 20 de septiembre de 1.893 por el Municipio de - un paseo público sobre la zona por lo que el maestro de obras del Ayuntamiento, Eugenio Durán, dice en su informe sobre la solicitud presentada: "El acuerdo - del Ekm. Ayuntamiento (no) resulta ajustado a la - r. ley, al conceder edificar en un terreno que había de D E - interesar al proyecto aprobado de un paseo público en $ aquel punto. . . " ( 64) opinión que ratiiica la Comisión f m de Obras y que ratificará el Ayuntamiento, ... U 4 - Es, por tanto, desestimado el recurso de la nue - va alineación y se decide regresar a la del proyecto - O m del paseo de 1.893. Pcderms ver que el Ayuntamiento es consecuente O O oon sus decisiones, y tiene en voluntad efectuar la - mejora del paseo público, al desestiniar una decisión que representaba un precedente además de ser un ele-- mento a expropiar, a pesar de no entrar en la considg ración de que la presencia de la fábrica enturbia ya la base del proyecto. (65) . En 22 de octubre de 1.907, Francisco Ferriol, - com arquitecto municipal, "marca(r) la alineación a que han de sbrdinarse las construcciones que se ele - ven en la margen izquierda de dicho camino (de las - Tres Cruces) entrando por la Puerta de San Torcuato", dejando la otra margen sin fijar definitivamente, por carecer de tiempo y por no existir solicitudes de ali - neación por el m~rito en dicha mqen. (66). "Con esta línea queda la vía con un ancho en la parte que menos, de 30 metros y 65 centúnetros, anchu - ra que el arquitecto que suscribe, cree suficiente, pues en ella se puede e@azar, un arrecife de ampli- tud suficiente, y dos aceras amplias para el tránsito de personas'!. ,. D Puede verse en las palabras del técnico munici- 3 pal, el cambio sustancial que se ha producido sobre - - 0 m O el futuro del paseo de las Tres Cruces, olvidándose - 4 la idea del paseo-parque de 1.893, y pasando a defi-- nir el camino "vía-ancha" con "aceras para el tránsi- to de los peatones". estos once años que separan - la solicitud de aiineación ,wr el Sr. Vilaplana, y la alineación de Ferriol para satisfacer las solicitudes de alineación y cercado de fincas, se ha pasado no só - lo de un estadio de concepción distinto del espacio - urbano, sino que se ha propiciado la acaparación de - terrenos en las &genes del paseo como lugar de in- versión, (fundamentalmente se puede apreciar el cam-- bio de la corporación municipal tal se apuntaba en la nota 26 de esta capítulo) . Es cierto que el proyecto de Durán propnia una relación parque ciudad que iba más allá de la estrlc- tamente funcional, incluyendo una previsión de espa- cio urbano, mientras que en 1.907 nos encontramos so- lamente con una espculación de la periferia en tran- ce de urbanización. Podems verificar estas cuestiones a través del cambio en la propiedad de estos terrenos, que se gene raliza en la zona. Se pasa de tierras de labor a pro- piedades cercadas en las que se instalan in6ustrias - almacenes, josas de eminente carácter urbano, (pasan- do a ser villas urbanas rodeadas de jardlnes y huer- tos) . % En el Plano de Eduardo J. Pérez, pdems ver el 1 paseo en su estado originario, limitado por las tie- 3 rras de labor y con la sóla presencia de los depósi- - 0 m O tos abastecedores de agua, en su inicio la Puerta de 3 - San Torcuato, una cerca con un casetc en el maraen - n derecho sobre la cuarta finca en que estaba la fábri- = ca de cera. Más allá las Tres Cruces y las casas del barrio del Mirador de Pantoja en estado de crecimien- to o n O O El Plano de la España Regional nos presenta una situación distinta, y pdems ver en las rraárcyenes del paseo alcpnas fincas cercadas, de amplia superficie, y forzando al Ayuntmiento a tomar una decisión defi- nitiva sobre la cuestión de la construcción 6el paseo, El borde de árboles y la calzada están enmarcadas con evidente calidad, 17 presentan la realidad sobre la - que se está producienc?~ el asentamiento. Tenas, ,pr tanto, una serie de eventos que van produciendo una - justificada pérdida de confianza en la construcción - del parque, com lo es la colocación de la iglesia de Pantoja (Lourdes) la cual está desinteresadamente vuel - ta de espaldas a la línea del paseo con el que limita- ría, La josa de Segundo Viloria en el triángulo de - las Tres Cruces, Víctor Gallego y Amargura abre el ca- mino. Después la josa y panercis de Francisco Rodríguez Alvarez y el terreno cercado de Natalia Bobo sobre la márgen izquierda. En la derecha tenems, a parte de - los depósitos abastecedores de agua, la fábrica de ce- ra de García y Fernández García, la casa de Cipriano - Tasdn y el Terreno de García y hemos. Este proceso de asentamiento se va a ir incremen - tando en la década de 1.910 a 1.920, llenando de casas y aimacenes el resto de las tierras de labr. El siguiente paso que sucede es el Plano de Ali- neación definitiva del paseo, realizado en 1.913 (671, y que además de ofrecernos el estado del paseo nos per - mite vislumbrar las intenciones municipales en esos m - mentos y que viene a ser una definitiva consolidación de la primera alineación de Ferriol en 1.907, El primer aspecto que se nota en el plano es la reparcelación producida sobre la &gen derecha, y que es la que ha sido producto de la subdivisión del suelo y de la acaparación, con la consiguiente transforma- ción del uso. Con.la alineación aparecen los sobrantes de vías públicas, así com las expropiaciones. Ello va a dar - lugar a que se efectúe la definición exacta de la ca- lle en pco tiempo, pues a los nuevos propietarios se les exiqe cercar la propiedad para lo cual, se preci- sa llegar a la Enea de calle, tras la conpra a pre- cio de expropiación, de este terreno, previo a las - parcelas. NOTAS, 1- Ellas Tom en LAS IGLESIAS DEL ANTIW WDFSDy pág/ 1 4 7, comta el caso de Madrid, que "por no haber sido Madrid una verdadera ciudad en la Edad Yedia, falla - en sus ensanches antíguos la conocida supuesta reqla de marcarlos a los cuatro puntos cardinales cuatro - conventos de las grandes Ordenesde frailes (dominicos, franciscanos, agustinos y carmelitas), o bién en Espa - ña, seis (con los trinitarios y los mercedaxios). En esta supuesta reqla tenms una libre interpreta-- ción de la localización de los cuatro conventos que rodeaban el antíguo casco. Aunque sería preciso, para entender el verdadero sen- tido de la cita de que los conventos a los que se re- fiere son los que servirían para los ensanches antí- quosY es decir, los de los siglos doce y trece. Esta orientación del análisis al no estar directamen- te ligada con nuestro interés se deja abierta, pro - se aclara la posible diferencia en la lectura de las palabras de Tom. 2- Nos referirros con este Plano a los ya citados en la - nota 44 del capítulo anterior, ~o se ha selecciona- do com más representativo el 339, dejándose los - restantes incluídos dentro de la infomci6n gráfica del capítulo. 3- Este Plano también perteneciente a la colección del - Servicio Geográfico del Ejército, figura com Plano - de Zamra de cerca de 1.760, con paternidad cuestiona - da a Ze&o a pesar de considerarlo anónim, con es- cala aproximada de 1:2.800. A pesar de esta calificación, el error es evidente al compararlo con los planos restantes, pues si los ante riores son finnados pr el autor y fechados de 1.7661 en éste la presencia de las ruínas de los Conventos - de Descalzos, Franciscanos y Dominicos no deja duda - de que se trata de un ejqlar posterior a la Guerra de la Independencia. Otras cuestiones diferenciadoras se podrán ver en el texto correspondiente a cada pla- no. Podríamos considerar que el Convento de Santo Domingo se incendió en 1.844, por lo que sus ruínas han de - ser posteriores, aunque sería preciso entrar en el es - tudio de como quedó tras la invasión francesa. Como - precisar la fecha exacta del plano, no aporta ninguna ventaja importante, se deja para mejor mmento el ha- cerlo. 4- El Plano de Gorjón, propiedad del Excmo. Ayuntamiento $ de Zmra, se parda mxcado y acristalado en el an tlguo despacho del Alcalde. Su estado de ~onservacióñ~ :: 4 que pudiérms considerar de cuidado, no se manifies- ta buena por la inadecuación de las capas de bamíz - sobrepuestas sobre las lhinas de papel, ejerciéndo - sobre esta buenísima pieza para el estudio de la his - toria urbana local, un inconveniente sólo superable - = m O -pr una copia del original. sobre papel vegetal y su - traspaso a la imprenta con el fín de darle un destino 1 más benigno. Recientemente ha sido posible verlo en - 5 la exposición de Eduardo Barrón (junio de 1.985), coz ; probándose la necesidad de recuperarlo. O O Así, es necesario decir que este plano se ha consulta do en varias ocasiones, pero no es posible pzesentar- una copia mínimamente válida de él. 5- El Plano de Coello representa la Zwra de 1.863, y - se inserta en el Diccionario Geqrááfico Estadístico - Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar, de Pascua1 Yadoz. Su tamaño es de 75x101 cm, tal como fi - gura en la Biblioteca Nacional, pero es preciso apun- tar, corra en el resto de los Planos de Coello, los - lan nos urbanos con unos detalles dentro del plano pro &ncial y pr tanto, es el de Zarra capital. de un queiTo formato justificando así la falta de una pzeciz sión y detalle que se pudieran pensar. 6- J. Pérez en su Guía de Zamora, incluye un precioso - Plano de la ciudad, que a parte de su escaso tamaño, no podems considerarlo escaso ya que contiene la ma- yor cantidad de datos y referencias que hasta enton-- ces se habían recogido de la ciudad, Son más de 300 - los números referenciados en el plano, que son desa- rrollados en la guía muy concisamente en las páginas 151 y 175 incorporando una lista de la totalidad de - ellos a partir de las 176, con el fín de citarlos co- rrelativamente. Pero la guía, a parte de servir para la muestra de la ciudad, contiene, por ejemplo, un capítulo dedicado a Comercio, Industria, Profesiones, Artes y Oficios en el que se van "censando" a los distintos profesiona- les de cada ram, datos que representan un valioso do cumento de la sociedad y además, por la inclusión dei lugar en que se ejercita la profesión tenerros una dis - tribución de estas profesiones sobre la ciudad, sir-- viendo ya no sólo, cm elemento sociológico, sino co m mrfológico de la distribución espacial de las ca= pas sociales. Ver páginas 207 a 224. La Guía alcanzó tal popularidad, que el Heraldo de Zg mra la regalaba por formalizar suscripción con su pe riódico, puede verse anuncio de la oferta en 1 de di1 ciembre de 1,906, no 2906, pág/2. El Plano de Santos aparece en el Ayuntamiento ofreci- do .com regalo, y que por propuesta de la Comisión de Hacienda, se decide dar una gratificación. Cándido - Santos era alumno de la Academia de Comercio, com se indica en Notas Municipales, Heraldo de Zarnora de jue - ves 1 de febrero de 1.906 nQ 2657 páq/l y en 25 de - enero H.Z. no 2651 pág/l. La España Regional, consta de cuatro volúmenes de los cuáles dos recogen la descripción de las ciudades y - los pueblos de cada provincia, y otros dos se dedican a reproducir los planos de todas las capitales de pro - vincia y los corqráficos de éstas. 9- Ver nota 44 del capítulo anterior, así com la repro- ducción de la caráctula d.e este plano 339, en la docu - mtación cjráfica de este capítulo. 10- Esta vista se ha divulqado niediante la edición de un facsímil en las Gráficas Heraldo de Zmra D.L.ZA. no 266, del oriqinal de Da Pilar Tapia Alonso. Consta la edición de 500 ejemplares y para nuestro trabajo m- pleams la copia nG 369 de N.T. N.T. 11- Pertenece esta vista a Cronica General de España, T. 11, PROVINCIA DE ZAPDRA 1.869, páq/17. r. Se incluye también la catedral pág/33, los Wms páa/ 57. E El ejemplar usado es el que figura en Ateneo de Ma- 3 &id con el no C-1571. - 0 m 12- Los planos que usan son los siguientes: 339, 339 bis superpuesto y 341, coincidentes en los - detalles de la periferia. - m O Dice Velasco en su "Zmra de Hace cién Años", pág/ - 125 que: "anteriomte al cólera, se inhumaba en la iglesia, pero a su aparición se dispuso que los ente- rrmientos se hiciesen en el cercado de San Jerónimo y otro de las Cortinas de San Miguel, estudiándose p co tiempo después el que había de ser cementerio defF - nitivo" . J. Pérez, en la Guía, pág/ X concreta que "en el año 1.834 se presentó por prinera vez el cólera en esta - ciudad, causando grandes estragos". Pérez dice en pág/66, que: "fué construído en el año 1.834, (al lado sur de la ciudad y a dos kilómetros - de su centro en dirección Salamanca) en sustitución - del Cementerio provisional establecido en las Corti- nas de San Miquel, tan luego com quedó prohibido el enterramiento en las ialesias. En su edificación se qlearon materiales procedentes del derrib de la iglesia de San SMn. La arcada de sillería de la galería de nichos perteneció al ex-con - vento de San Jerónim.... Cuatro ensanches se han dado a este santo lugar, y en la actualidad ocupa una superficie cercada de 27.000 metros cuadrados.... BI el año de 1.891, desmontaron la galería de los ni- chos por hallarse ruinosa, así com por iguales cau- sas demolieron la capilla". TLa municipalidad, cree oprtuno construir el nuevo ce menterio a una distancia de 2 kilómetros, aprovechan- do la antigua hospedería de San Atilano ó St. Lázaro, qye.había servido de plvorín a los franceses, y que quedó en ruínas tras una explosión. Puede verse a Velasco en op, cit. pág/125. Velasco op. cit. pág/125. Asimisrrio, podems decir ya, que el resto de los datos de las carreteras sale de aquí. Pérez también hace un recorrido sobre todas estas fe- chas, op. cit, pág/138. Ver anexo no 6. Sobre los prolegómenos de la alineación de la Ronda y de la posterior lotificación en parcelas teneros el - T.IV de los fondos municipales en los que se contie-- nen los siguientes documentos: doc, 1- Ayuntamiento de Zmra. Secretaría. Enajena- ción de Solares en la Ronda de San Pablo. doc. 2- Ehajenación de 5 solares en la RonZa de San - Pablo para cubrir con su importe el impuesto sobre - alumbrado eléctrico creado por la ley de presupuestos del Estado del corriente año (empezó en 4 de julio de 1.898). Contiene este dossier, dos bloques enlazados entre sl. el 20 interesan dos planos del cuerpo de ingenie- ros del ejército, que dan conocimiento de los edifi- cios del rm de la guerra adosados a la muralla de - que se hace entrega. Asimisnio otros edificios. El segundo plano es de la ciudad y señala los bordes de extramuros. En el primer bloque se tiene otro plano de la Ronda - de San Pablo. doc. 3- Anuncios de las subastas y diligencias de cum - plimientos de órdenes. Copias de las escrituras de venta de la muralla. Car- tas particulares. doc. 4- Venta del solar "A" y de las parcelas no edi- ficables de la Ronda de San Pablo. doc. 5- Alineaciones. Plano de la Ronda de San Pablo (no 46) año 1.905. Proyecto de alineación para la sección de la Panda de San Pablo en el trayecto comprendido, desde la Puerta pública de este nombre, hasta la de Santa Clara. m-- ,. cluye plano. E 17- J. Pérez. op. cit. (Guía.. .) páff/136. - 0 m O También apunta que las obras de la Ronda las hizo el 5 Estado en 1.878, dato que se contradice con la memo-- * ria del proyecto posterior de reutilización de la Ron - ! Cia. - m O 18- J. Pérez op. cit. ídem páq. Pero podemos encontrar una mejor descripción de la - a problemática del puente en el artículo de Ursicino El % várez dedicado al tema; .en Zarnora Ilustrada de 28 de " mayo de 1.883, no 46, pág/365. El artículo se titula "Nuestro Grabado", haciendo referencia al que cubría la portada del número. Eh él, y trashacer un recorri- do histórico de los distintos rmmentos de obras reali zadas en el puente, pasa a comentar la situación dei misrm. Así dice lo que sigue: "Actualrr,.ente, advertido el mal estado de dos de los arcos del centro, se tra- ta de asegurar, el paso colocando dos trms de made- ra y habilitándose, entre tanto, por niedio de una bar ca, cuyas obras se están ejecutando y la Última se ha lla ya mnstruída teniendo sus muelles de desembarque y embarque entre los arrabales de San Fróntis y Oliva - res. La barca, proyectada por el ingeniero D. Domingo Mugu - ruza, tiene la disposición que indica el dibujo, (se refiere al grabado de la portada) y sobre el que hare - ms algunas indicaciones. El tablero ó piso, que es horizontal, mide una longi- tud de 10,6 metros y una latitud de 6 metros, la par- te central, destinada a carruajes, tiene una anchura de 3,20 metros y, a la altura de 0,10 hay para la co- locación de las personas, dos espaciosos andenes late rales, con sus correspondientes barandillas. Esta - gran plataforma descansa sobre dos barcos iguales, de sección trapezoidal, separados entre sí 1,50 metros , y perfectamente embreados y calafateados. Con las dimensiones adoptadas tenemos entrendido que poCCrán pasar, sin inconveniente de ningún qénero, cua - tro carros de bueyes, de los usuales enelpaís, ó un carromato de los que más carga lleven, ad&s de las personas que quepan en los andenes". Muchos nás datos nos ofrece Alvarez a continuación, - ,. pero no se colocan por carecer de un interés directo. D E La exposición presentada nos muestra la capacidad y - = volúmen de mvhiento que iba a acpantar el nuevo ca- 3 mino de la Ronda y, en definitiva, el nuevo puente a edificar . m O Ver anexo no 10 en docurrientación. 4 Eh "Heraldo de Zmra" de viernes 15 de septiembre de j 1.905, se encuentra un artículo que da cuenta de nue- - vas obras en el Puente. LAS OERAS DEL PUENTE pág/l. - También en 31 de octubre de 1.905 en DE INTERES PRO- - = m O ViNCIAL se infom de la construcción de "una rqa - - que facilite la comunicación directa desde la carrete ra de femselle a la de Vi90 por la mar^ izquierda del río Duero, a entroncar en el Puente Ketálico de - n a Zarnora". Esta rampa está en evidente relación con el acondicionamiento del Puente, que evitará su uso. m jueves, 9 de noviembre de 1.905, no 2.590 en LAS - OBRAS DEL PüEbiTE, se comenta el estado de las obras, considerándose que el derribo de los torreones está - terminado, así com del empiece de las reparaciones - en el interior 2e los arcos. 19- Ver rmmria. 20- Ehcaminado a esta resolución del tráfico pcdems en- trever hedos com la demlición de la iulesia de San Simón, a parte de estar en ruína. La desaparición de la Puerta del Pescado, la apertura del camino a las Pe - ñas de Santa Marta. . . 21- Alvarez, com se dice en la nota 18, cuenta almas de las reparaciones del puente, que -mdríamos resumir en la siguiente frase: "hace ya muchos años que viene la ciudad sosteniéndole a fuerza de incensantes cuidados com anciano delicado y apreciable, al que, sólo por - la solicitud de los que le estiman, va prol@ndose - una existencia que toca paulatinamente a su termina- ción". El mim Alvarez, de una fom mos concreta, va dan- do algunos Setalles de las obras en su libro HISTORIA GXNlBAL CIVIL Y EXXESIASTICA DE LA PROVINCIA DE ZMORA. Puede leerse también en la páu/67 de la Guía ... de J. N E Pérez (que para eso este es su año) algunas de las cu- % riosidades, que para nosotros hoy representa su histo- $ ria. "Coronaban este puente cinco torres, entre ellas m la C-obierna y sus pretiles se hallaban almenados...", O 4 22- La bibliografía sobre la cuestión es clia y desperdi gada, pero se puede citar com muestra de lo que ba en el país el libro de LAS OBRAS PUBLICAS EN ESPAí?A. n 23- Sobre la capacidad de uso del nuevo puente es posible $ considerar los comentarios de la nota 18, en el que se vela el volúnien del mvimiento. 24- La construcción del puente metálico, se@n la direc- ción de la P.onza, está enfrentada con uno de los docu- mentos más curiosos de la analítica urbana, en la his- toria Cie la ciudad. J. Pérez, en su "Zamora del Porve- nir" (ver segundo escursus) no cree sea este el mejor punto para construir un puente con vistas a una ciudad en crecimiento. Curiosamente, puede verse que su pro- puesta es sobrepasada, desde el rrmmento que Obras M- blicas cree oportuno desvíar la carretera de Salamanca para evitar el uso del Puente de Piedra. Aparece una - nueva situación sobre el futuro urbano, que nunca ha- bía considerado Pérez, ya que él sustitula al de pie- dra también por otro nuevo. Ver páginas 9 1 y 1 O 1 . 25- Ver mria. 26- La caída de Ursicino Alvarez de la alcaldía, y el cam - bio de la corporación, cortará un primer' intento de - hacer una ciudad ordenada y cultural, pero no habrá - posibilidad de que se pueda constatar. 27- Pérez en'lla Guía..!' páq/136,137. 28- Es cierto que hay una pequeña señal en el punto en - ,. que la actualidad termina, pero que no es donde lo ha cía anterionriente, lo cual no dá muestra de la evideñ - te duda sobre donde hacerlo. 3 - 0 m O 4 29- Sirva de ejemplo el citado de Durán en su proyecto pa ra el Paseo de las Tres Cruces. Ver detalle en la no- - ta 33. = m O 30- Ver anexo no 11. 31- Ver nilerrioria del proyecto, en anexo no 6. 32- Heraldo de Zmra,dellunes 31 de julio de 1.905, no 2508, páq/l, en que se dice lo siguiente: "por lo que vemos, la Copañía del Ferrocarril de Pla sencia a Astorga, no lleva trazas de atender las indz caciones hechas por la alcaldía, respcto del mo de cerramiento que la Empresa ferroviaria está constru- yendo en la entrada del túnel de esta ciudad por la - parte de Santa Clara" . 33- Eugenio Durán. 1.893, ver proyecto en documentación - gráfica. 34- Ver Primer Excursus. 35- Construído (iniciado a construir) en 1.884. Pérez, - 'Guía. . . :' pág/ 1 39. 36- Data su construcción de 1.864,elmim en que llega el primer tren. Una intexesante foto de la Estación se encuentra inédi ta entre los fondos Laurent y que se conoce com si@: Zmra . Exterior de la Estación del Ferrocarril. Placa 26x35. Amiario E., Ranura 326. Serie C.437. Reserva 7x9. Cajas 45/6, y 67/7. 37- Eugenio Durán será quién presente plano del espacio - que se solicita al municipio para anteponer a la funda - ción unos jardínes. T. Vi y consta como: Petición de Terreno para Jardines, por Doña Candelaria Ruíz de Arbl a 20 de enero de - 1.894. 38- Este plano ha sido consultado en la Biblioteca Nacio- nal, donde figura dentro de M. 14v y Editado por el Mi nisterio com se dice en el texto, dibujado por lías- Sevilla. (S.L. Madrid) Instituto Geográfico y Estadís- tico. 1.91 0. (R-9654) . De este plano he podido ver otro ejqlar de M.A, M.R., que lo tiene en piezas pr su gran tamaño. 39- En docunento original cobre el proyecto podas leer lo siguiente: "Año de 1.908 Zarora. Proyecto de casa enelinterior de la finca denominada "JOSA DE CUESTA" enclavada en el ángulo de la Avenida de Requejo y Carretera de lbnda. Propietaria: Da C-en Prada, Viuda de Cuesta. mRIA EXPLICATIVA. Aunque las licencias para construcción de edificios - se requieran exclusivanente, para los que afecten a - la vía pública, y no para aquellos que situados en el interior de una finca y destinados a uso privado, no se relacionan con los intereses generales de los pue- blos colocados por la ley al -aro de los Aptamien - tos; sin embarqo, la propietaria, respetuosa con la - Corporación Municipal al promerse construir casa en el interior de una finca cercada, solicita licencia - para realizar las obras. La casa constará de pisos,entresuelo y principal, y - en las dos crujías laterales y en la transversal, que se señalan en planta que se acompaña, con la letra A, se hará sótano para saneamiento y servicios secunda- rios como carboneras, leñeras y calefacción y en las rriismas crujZas sobre el principal un ático, también pa - ra servicios secundarios com roperos y depósito de - muebles y alfombras que no se tengan en uso. La planta baja deducido el patio interior mide de su- perficie 411,65 m2, é igual la principal. Cada una de ellas tiene cuatro metros de alturaenluz. El sótano y ático tienen respectivamente de alturas 2,30 y 2,00 metros, bastante para uso secundario á que se desti- nan. El entresuelo se eleva por su parte anterior ó fachada Norte un metro sobre el terreno, y un metro y ochenta centktros en la parte opuesta,ó sea, la fa- chada Sur. La fachada Norte distará 8,30 mts. de la cerca de la Avenida, y-la Oeste 99 mts. de la carretera de Ronda. La construcción será toda de piedra hasta el enrase - de zócalos, el resto de todas las paredes, tanto fa- chadas camo interiores de carga, de fábrica de ladri- llo, y los suelos y armaduras, de viquetas de hierro laminado con bovedillas de rasilla hueca y yeso ó ce mto. Las escaleras principal y de servicio, de márz m1 natural y artificial respectivmte, cobre bove- dillas de ladrillo. El servicio de saneamiento estará todo provisto de - aparatos inodoros y en las tuberías de.desagüe se in terpondrán pozos Wuras y filtros, para utilizar las- aqas en el riego después de depuradas. Una vez terminada la casa, tiene el propósito su due- ña, de ejecutar obras de embellecimiento en toda la - finca, y para las que se refieren a sus limites con - la vía pública, se someterá oprtunamente el proyecto a la aprobación del Ayuntamiento en solicitu6 de li-- cencia . Zmra 19 de agosto de 1.908. El Arquitecto Segundo Viloria". 40- Cmdo de Dios Vega, en "WPA DE AYER Y DE HOY". - pág/222. r. D 41- Plano del Anteproyecto de Plan General de Ensanche. 5 - febrero de 1.928. 0 m U Tomo X, no 6. 4 De la obra del arquitecto Francisco Hernández, po - n valorada en Zarnora, es preciso apuntar que sus trazas 1 son las primeras que dan una solución urbana para el g primer ensanche. De entre sus proyectos destacams - = m los siguientes: O - Reforma de Alineación Ronda de Santa Clara a San Pa I - blo y parte de la calle de Santa Clara. 12 de diciembre de 1.928. n - - Empedrado con granito porflrico de la Plaza de la - O O Carcel, Santa Clara, Plaza Sagasta, Renova, Plaza - Mayor, Rws Camión, hasta plaza de Cánovas. 3 de noviembre de 1.924. - Proyecto de Alineación de la Carretera de Tordesi- llas. 9 de marzo 1.929. - Plano de Alineación Ceneral del Barrio de Doña Can- delaria Iiuíz de Arbol. También existen algunas obras de edificios que pue- den completar la panorámica de sus proyectos. - Construcción de un garaje en la Candelaria para D. Julio Rivera. 10 de mayo de 1.929. - Vivienda en el Camino del Prado Tuerto para D. Anto - nio Vicente. abril 1 .929. -Almacén en Ronda de Santa Ana para D, Francisco Cal - vo, 10 de myo 1.929. - Edificio de viviendas en Ronda de San Pablo para D. Bautista Huerta Arenas. 7 de julio 1.929. - Escuelas de Los Bolos en Ronda Santa Clara a San Tor - mato. 17 septiembre 1.927 - se hace la cerca. Ver anexo 1, donde se reproduce la rnenioria del antepro - yecto de ensanche. 42- Ver anexo no 14, en el que se transcribe por su inte- rés la memoria del Plan General de Ordenación. También en la doamentación gáfica del capítulo, se - incluyen dos visualizaciones 1-6s de otros espacios pro - puestos en el Plan. 43- Sólo por citar algunos de los proyectos que inciden en la forma del Plan, tenerms los siguientes: El Cuartel del Regimiento de Toledo, va a extenderse - ocupando tres manzanas en su parte posterior, hasta - llegar a la Avenida de D. Carlos Pinilla. La Universidad Laboral, unirá también otras dos manza- nas, con el fúi de conseguir un recinto de la sufi- ciente suprficie como para instalar de una forma ca- paz, la totalidad de la Fundación San José. Puede verse el anexo no 15 que contiene la mria del proyecto de Luís Ibya y otros. El Clínico (Hospital) tendrá asWm que ocupar casi dos manzanas sobre la Avenida de Pinilla. El Hospital, verá aumentada su superficie, etc.... 44- donde se había instalado la Jefatura Provincial de Obras Públicas. Según proyecto de mique Crespo de - ! 1.944, ocupando un pico de terreno de plantones y de - $ cercado para almacenar materiales de obra. O O 45- Podems ver en los planos de la ciudad, como se mantie ne la manzana cerrada hasta nuestros días. Así tenaz los detalles de los Planos de: Zmra 1 .973, delineado pr Dolores Catalán, y editado por Marcelino Pertejo, E. 1 :25O.OOO, de tamaño 81 Jx6I y con un Plano de la Ciudad. Aún aparece la supermanza - na. No se reproduce este ejemplar debido a la colora- ción de las manzanas, que las hace imperceptibles en - las copias. El Plano de la Guía Comercial de Zamora, que parece - rnuy preciso, sefiala solmente los trazos a puntos de - lo que serán las calles Magistral Romero y Alfereces - Provicionales. Similar a este es el Plano que utiliza Josefina de la Fuente Mangas en su libro ASPMSTOS DEL PAISAJE -0 EN ZAbORA, o el Plano Zarriora 1.961, para Comicacio- nes y Carreteras Nacionales, por la Junta Provincial - de Turism y Educación popular. 37,5x53. Será en el plano editado pr la Caja de Phorros de Za- mra en 1.983, donde se recoja estas aperturas. Ver Documentación gráfica del capítulo. 46- Velasco, carreteras de 1.851, pág/125 de op. cit. 47- J. Pérez ,"Guía.. .l1pág/1 38. 48- J. Pérez ,"Gula. . ."pág/136. r. 49- J. Pérez ,"Guía.. ."pág/138, 3 50- Memoria de la Comisión de Obras. Ver anexo 4. 52- La propia memria precisa su opinión del estado del - casco y que podms concretar en las siguientes frases: Dolorosarriente es cierto y ciertísim, que aquél centro de población se halla en condiciones lamentables de sa lubridad e higiene públicas, y todo cuanto hacerse -1 diera en su obsequio, no llevaría el sello de su pro- pia utilidad exclusivmte, sino la utilidad y conve- niencia de toda la pblación". Y prosigue: "allí viven quinientos vecinos cercados - de elevados muros, y separados en cierto mdo del mvi miento general de la pblación por 1.0 dif f cil de su coz municación ...". El centro al que se refiere la cita es el barrio de la Lana, pero no será ésta una cita ca- sud, pues opiniones similares son localizables sobre otras partes del casco. 53- Ida, ídem, ídem. 54- Rms, enf'Las Wxallas..~ nos dá cuenta de este proce so de demolición en el ti-, informando en el caso- de la de Santa Clara, el ligero litigio iniciada en- tre el Ayuntamiento y las Comisiones de salvaguarda - del patrimonio (Esta Fuerta y la de San Torcuato eran mnmtos Nacionales) . Torres Balbás nos hace también una semblanza de la si - tuación de las murallas de Zmra: En Zmra derribáronse, a fines del siglo pasado, las bellísimas entradas góticas de Santa Clara y San Tor- mato; pocos años después destruyóse totalmente uno - de los cubos cilíndricos de la Fuerta del Carmen, res taurando ésta y la de Doña Urracaen formaqye equivale a su desaparición; muy recientemente, para hacer un - paseo de ronda a orillas del río, echaron abajo un - 4ran trozo de muralla y las puertas del Cuartel y de las Ollas; desapareciendo también las de San Pablo, - San Martín, Santa Ana y la llamada Nueva, algunas de mapífica presencia". Este panorama desalentador que presenta BalGs no es n6s que la culminación de los proyectos de saneamien- to interior, y para ello, es preciso retomar la nota 52 y hacer un confrontamiento entre las opiniones de quiénes fueron los causantes de los derribos, y las - razones que consideraron suficientes para hacerlo. 55- Como dmstrador de esta situación, es posible enume- rar algunos proyectos o datos, que relativos al espa- cio exterior, dan una visión 1-6s fiel de lo que pasa- ; ba o ayudan a entender mejor las palabras expuestas. O O - Solicitud de Alineación para cercar una finca entre Tres Cruces y Paseo carretera Estación y carretera de Pmtoja. 29 marzo 1.910. T.V. - Construcción de un hotel en Víctor Gallego y la - Amargura para Gregorio Méndez. 4 marzo de 1.914 por Grqorio Pérez Arriba. T.V. - Señalamiento de línea de las Tres Cruces para cer- car finca de Vicente García Villaplana, 19 enero - 1.898 T. VI. - Solicitud de Alineación para finca en la Puerta de Santa Clara de D. Julián Hernández. 10 octubre1.899 por Eugenio Durán. 30 noviembre de 1.899. T. Vi. - Reforma fachada en el edificio Pozo de la nieve - en la Ronda de San Torcuato de los Señores Martos y CTa. a 16 de noviembre de 1.891 T.VI1. - Almacenes para Beningno Arenas en Carretera de la - Estación por Gregorio Pérez Arribas a 3 de junio de 1.912. T.=. 56- Aunque a nivel local no aparece una oposición al de- rriif=o de las mallas, si es -psible encontrar testi- mnios que por uno y otro mtivo, desde la nostalgia, más que desde un interés por su presencia se expresan durante los derrms. Tal es el caso del Poema de VZctor Blanco Román en el Heraldo de Zmra de 4 febrero de 1.905. EL DERRIBO DE LA MURALLA, Dedica60 al ilustre zamrano Don Ursicino Alvarez MartSiez Emblama fechaciente de nuestra historia; recuerdo venerable de otras edades; ejemplar majestuoso de remembranzas que soberbio a los siqlos desafiaste. ¡Por miserias del hombre te edificaron! ¡Por miserias del hombre hoy te deshaceri! . y entre blcques de piedras diseminadas que en informes mntones dcquiera esparcen, todos tus elementos desparecen hasta que ni resquicios de tí se hallen. En tanto que las gentes con regocijo, a la voz del progreso que las atrae: ¡Abajo! ¡Abajo! gritan; fuera el estorbo, que nos cohibe y ata para el ensanche. Más al ver la picota que te derrumba, en nUbes de -polvo que de tí salen, el poeta contqla desde lo lejos de pasadas historias, bellos parajes. Batallas que libraron nuestros mayores; lanza en ristre guerrero en alazanes; caballeros con traje com a la usanza, de aquellos que gastaron los nedievales; rara rmificencia deslirmhradora; muchas Gentes austeras y muchos frailes; siluetas de encantadas bellas mujeres en pos de temerarios locos afanes; gentiles trovadores, que a los acordes del alud mnioso, las rejas se abren... ¡Cuántas de mr revelan fascinadoras escenas que pintaron antícpos vates!. Mientras que los rumres de los obreros que sañudos derriban tus almenajes, ecos sordos remedan de los festínes de aquella nuestra España soberbia y grande; y las picas y palas y carretones y las piedras pesadas al desplomarse parece que semejan entristecidos estertores horribles, lamentos y ayes con que murmuradoras por el espacio flotan las tradiciones agonizantes. ¡Cuántos secretos mueren martirizados! ¡Cuántos recuerdos gratos ven disiparse! iluántos sucesos yacen entre el escombro! ... iAdios! SInblo enhiesto de otras edades, emblema fehaciente de nuestras glorias, que soberbio a los siglos desafiaste: al caer en las simas de lo pasado donde todo al olvido va a sepultarse, tú del tiempo te llevas a los abims el veneno preciado de mis cantares.... Yo, tan sólo, mis quejas, cuando retornen a buscar codiciosas las tiernas aves, el nido que dejaron en tus almenas, uniré a los suspiros que ellas exhalen; viendo que son, realmnte, pmpas mundanas, leve y mísero polvo que lleva el aire!. De entre todos los versos de Blanco Román poderrios en- tresacar los misrrios conceptos de los que henios ído ha- blando, com con: progreso slmi=olo ensanche En estos rrism términos habla Torres Balbás en su tex- to citado: "Estas murallas de nuestras villas no caen de vejez ni las arruínan los terrq-rales: derríbanlas - los Ucipios com casas viejas, inservibles y moles- tas". 57- El derrib de la malla ocasiona malestar físico y - ejemplo es el caso de los desperfectos ocasionados en la propiedad de Julio Manso durante el derrifx, de los paños de la Ronda de Santa Ana. Eh Notas Municipales. Heraldo de Zmra 9 febrero de 1.905, no 2372, &/l. Pero esta noticia va a estar siempre presente en la - ciudad y ese es uno de los encantos que le quedan a - la muralla, el Fe sea mtivo de constante cuidado. - En El Correo de Zmra de 19 de enero de 1.985, pág/9 pdms leer el titular siguiente: LA JKJRAUA SE ESTA CAYENDO, supone un permanente peligro para los Izan-- seúntes y el vecindario. 58- Las noticias sobre la construcción del Calvario indi- can que se debe a la Cofradía de Jesús Nazareno, y - además que dicho grupo aún hoy es propiedad de la Co- fradía, y por ello, la procesión se dirige hasta allí i cada año con el fín de ubicar un ewacio propio donde N E efectuar las tradicionales reverencias. Ver nota no 13 del capítulo 5. 3 En Heraldo de Zarnora de 16 de marzo de 1.901 no 1233, - 0 m (ra-5) pág/l nos encontrms en los Viernes del Conce - g jo la siquiente infomción: 3 Recomposición de una cruz de piedra del Paseo de las n Tres Cruces, propiedad de la cofradía de la Congrega- ción, y que destrozaron los guardas del paseo al de- - rribar un árbol. - m O H.Z. degabrilde 1.901, no 1248 (ña-5) pág/l en el apartado Ayuntamiento se lee: Acordó conceder 50 pts. de indemnización a la Cofradía de la Congregación, - por la rotura'de la cruz en el Paseo de las Tres Cru- - n ces . O O 59- Eduardo J, Pérez , "Guía. . . "pág/I 31 . 60- Es preciso recalcar que la superficie se calcula en - base al núniero de habitantes de la ciudad en ese m- mto, hplicando también un cierto vuelco en la loca - lización de la residencia y una cierta previsión de - futuro . 61- Memria de 9 de julio de 1.892. Ver anexo no 2, 62- Considerar al paseo de las Tres Cruces com un punto - interesante, sicpifica la intencionalidad de la Comi- sión en cuanto al encauzamiento del ensanche y de la - previsión que se creía más apropiada. Es esta propues- ta por tanto, el lugar preferido para el asentamiento de una capa de población que viviría en una ciudad de amplios horizontes y de la que se podría hablar de di- versidad de barrios sociales. 63- YLernOria de 22 de agosto de 1.893. Ver anexo no 3. 64- La fecha es 22 de enero de 1.898. - 65- El señor Vilaplana va a ejecutar sobre su solar varios proyectos en el ti-, entre ellos : 4 - - Construcción de Garaje y Paseo de Las Tres Cruces. n Arquitecto, Antonio García Sánchez. 12 de nayo 1.938. T. XXVTII.131. - Cobertizo en Finca en Paseo de Las Tres Cruces. = m O Arguitecto, Gregorio Pérez Artibas. 30 de marzo 1.920, T. XXXII.7. -Ampliación de Jardín, Paseo de Las Tres Cruces. Arquitecto Pérez Arribas. n O 22 de abril 1,920. T. XXV.105, O - Construcción de Garaje en Paseo de Las Tres Cruces. Antonio García Sánchez. Arquitecto. enem 1.924, T. XXXVII. 148. - Grupo de 25 casas baratas en Paseo de Las Tres Cru- ces. Arquitecto, Antonio García Sánchez. julio de 1.925. T. ZXKCII.9. 66- El efectivo alineamiento de las Tres Cruces de Francis co Ferriol de 23 de octubre de 1.907, solo se hizo so- bre el lado izquierdo, dejando el derecho por lo menos hasta 1.910 en que aparecen solicitudes para que se - efectúe en el derecho. La alineación, ver T.V.1. 67- La total alineación es de 1.913. Ver T.X.3. - Aivarez Maxtínez, Ursicino. HISTORIA GENERAL CIVIL Y ECLSIÁSTICA DE LA PROVIN-- CIA DE ZAKORA, Editorial Revista de Derecho Privado. Madrid 1.965. - Blanco Román, Víctor . EL DERRIBO DE LA MURAUA Heraldo de Zarnora. 4 febrero 1.905. &/l. - Catálogo de la Exposición. EDUAPm BARRON, escultor (1 -858-1 .911) Casa de Cultura de Zamra. Zwra 1 -985. r. - Fuente Ymqas, Josef ina de la. ASPECTOS DEL PAISAJE URBANO EN ZAMORA, E E=xm. Ayuntamiento de Zarnora. 3 Departamento de Ckcqraffa de la Unversid.ad de Sala- - - 0 manca. m O Salananca 1.972. 4 n - Fulgosio. CRÓNICA GENERAL DE ESPA&I, Provincia de Zmra. Tomo 11. = m Madrid. 1.869. O - Madoz, Pascual. DICCIONARIO FEOGRÁFICO ESTADÍSTICO HISTÓRICO DE ES- PAF!A Y SUS POSESIONES DE ULTRAPAR, n O Madrid 1.850. O Tomo XVI. - Pérez, Eduardo Julián. GUÍA DEL VIAJERO EN ZAMORA , Tercera edición corrqida y aurentada. Zmra 1.895. imprenta Provincial. - Pérez, Eduardo Julián. WRA DEL PROVENIR, Tercera edición. Zmra 1 .888. - Tom, Elías. LAS IGLESIAS DEL ANT~GUO ~~R ID, Instituto de España. Valencia 1.979. 22 reedición. ISBN: 84.85559.01.0. - Torres Balbás, Leopoldo. LAS MUFALLAS QUE CAEN, Revista de Arquitectura. Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Año m, no 34. - Velasco, Victoriano. ZAMORA DE HACE CIÉN AflOS, Boletín de la Cámara Oficial de Comercio. Capltulo VII. Zmra 1.951. - ZAMORA 1 LUSTRADRADA Aivarez Martínez , Ursicino . ZI no 46 de 28 mayo 1.883. NUESTRO GPA?3ADOI PRIMER EXCURSUSI LA CANDUP\RIAIaasanaa,na,a,,,:, 184 SEGUNDO EXCURSUS ZAMORA DEL OORVEN IR, , , , , , , , , , , 195 CAPÍTULO IV, ANTONIO GARCÍA SÁNCHEZ: UNA TIPO-. LOGÍA PARA EL ENSANCHE,, ,, , ,, ,,, ,,, S 111,,1 290 CAPÍTULO VI ENRIQUE CRESPO ALVAREZ: DEL RACIO-- ,. D PRIMER EXCURSUS LA CANDELARIA, Zmra durante la noche, cuando ha cesado el mvimiento, cuando los comercios han cerrado sus puertas y la mayor parte de las luces niqan sus fulgores, parece retroce- der al siglo XVIII, dando así un abrazo al pasado. PEDRO PATO HERALDO DE ZANORA NI 1092 11 SEPTIEMBRE 1,%Q PÁGA FANTAS Í A ZAMORANA , LA CANDELARIA, El barrio de La Candelaria, se presenta com - uno de los hitos a estudiar en el desenvolvimiento - del ensanche de la ciudad. Podems considerar que se encuentra demarcado - geográficamente pr la articulación del espacio com- prendido entre los caminos, que desde las puertas de r. la muralla, denominadas com Santa Clara y de San Pa- W E blo, se encaminan hacia la conocida por ermita de - 3 Nuestra Señora de la Peña de Francia, Desde la puerta - 0 m de Santa Clara se definía através del denominado Cami :: - 4 no al Prado Tuerto y desde la de San Pablo por el de- * nominado a La Peña de Francia. - m O Los dos cmiinos formarían con la línea de la m E - ralla de la ciudad un irt-aginario triángulo rectángulo 5 con el ángulo recto apoyado sobre la Puerta de San Pa ; - blo . O O Completaría el sistem de dependencias con la - ciudad anterior el camino que, desde la llamda Puer- ta Nueva (también destruída) , enlaza con el camino - que salía de la Puerta de San Pablo, a la mitad de su altura. Se trata, por lo expuesto hasta aquí de un pun- to determinante para'la futura construcción del ensan - che de la ciudad. Uno de los espacios más capacitados para recrear el nuevo crecimiento de la trama urbana, secjún un sistem orgánico bién consecuente con la ra- zón histórica a que se debe. m la actualidad el Camino al Prado Tuerto se en - cuentra bastante desfigurado, pro es posible redefi- nirlo leyendo sobre la trama urbana su sitematización. En principio, parte perpendicular a la Avenida de Por- tugal pero pocos metros m% adelante gira noventa gra- dos hasta desembcar en la Plaza de San Femándo. Des- de la Plaza, a través de la nueva calle de Magallanes se acerca a la pequeña Ermita de Nuestra Señora de la Peña de Francia, (lugar en que conecta con Gutiérrez - Rivero) . El espacio de extramuros a que nos referbos co- m Barrio de La Candelaria, tiene durante el S. XiX - una función agraria, ocupado por fincas y huertas, al- gunas para abastecimiento del mercado de verduras de - la ciudad. Como precedente de la reutilización de estas fin - cas, podeims considerar la solicitud de Julián Hemán- dez, para alinear su finca de la Puerta de Santa Clara, - sobre el Camino del Prado Tuerto- en octubre 1.899, y cuyos planos firma el mestro de obras Euqenio Durán, Esta finca cercada, se transformará con posterioridad en residencia que, según planos del arquitecto Antonio García Sánchez de 12 c?e septiembre de 1.923, tanio XXXV 128, se construirá una casa rodeada del jardín corres- pndiente. Com ésta existen otras fincas colindantes, en su myoría, a la calle paralela a la malla que - irán configurando el espacio apropiado para el asenta- miento de pequeñas villas residencia. CASA HERNÁFIDEZ , ANTON 1 O GARC ÍA SÁNCHEZ , 1.923, Otro documento de interés representa la solici- tud de Candelaria Ruíz de Arbol para unos jardínes de - lante de su casa, que según planos de Euwio Durán , se presentan en el Ayuntamiento en 1.894 (ver tom VI) estos jardínes son citados el 21 de febrero de - 1.915 por Luciano Caño que en carta a1 Correo de Zam - ra propone "una plegaria y un recuerdo" a los lecto- res kan ocasión de la muerte de la misma. Pero es necesario relacionar todo este fenómeno de desplazamiento hacia el exterior de la malla unL % D N do al desbrdamiento interior y que se manifiesta pal - = i pablemente con la destrucción de la puerta de la ciu- $ dad. - 0 m O 4 a Es así com la Puerta de Santa Clara (también - - conocida con anterioridad com de San Miguel) se de- rriba en 1,883, y la de San Pablo en 1.897, según in- fom el Correo de Zarnora el 20 agosto (cita de Guada - 0 Con todo ello se expresa, casi oficialmente, el deseo del Ayuntamiento de iniciar el ensanche de la - ciudad, en contra de la opinión de la Comisión de m- numentos y la de las Acadmias de la Historia y de - San Fernándo, que tenían en consideración a la Puerta de Santa Clara. Pero lo cierto es que todo no sirve para defi- nir, por parte del Ayuntamiento, un plan de ensanche que ordene el crecimientode~la ciudad. Pero tampoco es inpdimento para que se lleve a efecto aunque sea tímidamente. PROYECTO DE CES IÓN DE UNOS TERRENOS PARA JARDÍN A DOI% CANDELARIA RU~Z DEL ARBOL, Eugenio Durán. 1.894. T. VI-3, O Del documento, los autores Digitalizacion realizada por ULPGC Biblioteca Universitaria, 2007 Se inicia esta primera salida fuera del recinto amurallad.0, (aparte de siguiendo las directrices que marcaba el paseo de las tres Cruces), através de la - parcelación y venta de los solares aC!osados a la mura - llar entre las puertas de Santa Clara y de San Pablo, todo ello, según el proyecto de alineacisn propuesto por el Arquitecto Francisco Ferriol en noviembre de - 1.908 (ver Tomo X) y psteriormente, entre las Puer- tas de Santa Clara y San Torcuato y de ésta hasta la de Santa Ana. Todo esto se verá en su mmento. Vms a retomar aquella solicitud de Candelaria B C1 4 Ruíz de khl, para jardín delante de su casa, e in-- 2 tentarems hacer un recorrido de lo que la figura de esta dava representa en el posterior desarrollo del - - = ensanche urbano. m O Según la descri~ión que de la fundación hace - n Carmelo de Dios Vega en 1.959 en su libro Zmra de - $ Ayer y de Hoy en la páq/219 y sig. se trataba "de - ocho edificios.. . seis divididos en dos grupos de - tres, destinados a las familias pobles y dos que flan - que- aquellos, de diferente arquitectura y de as- pecto un tanto ds elegante para que la simetría fue- ra más perfecta !' "Y en un espacio descubierto entre los dos gru- ps, cerrado a su vez por una puerta de hierro, en cu - ya parte alta figura el año de la fundación 1.908, - una artística gruta artificial de no muy grandes di- DETALLE DE LA ZONAS DEPORTIVAS CONSIDERADAS EN EL PLAN GENERAL DE ZAMORA DE 1,943 8 mensiones encerraba en su interior el tesoro religioso de una pequeña imágen de la Virge de Lourdes, bajo cu- ya protección por expreso deseo de Candelaria, fué - puesta la barriada:' Cm se desprende del texto, se habían dispuesto seis viviendas de planta baja, alineadas sobre la 1í-- nea de la propiedad, con un espacio que sería el cm-- tro de la fachada general, al que se había convertido en el eje, no de la composición sino de la intención - de la fundadora. ,. D Pero sigams el texto y entenderms el conteni- $ do de la fundación de forma más clara: - 0 m O 4 "El edificio del flanco derecho, entrando, te- n nía una construcción muy en consonancia con el gusto - - de la época. Decíamos tenía y en realidad dehms de- cir tiene, puesto que el edificio se halla tal y com 8 - - nosotros le conocinios en nuestra niñez, aunque, claro n está, no tiene ya -no puede tenerlo- el brillo y el e2 $ plendor de los tiempos pasados". "Este edificio, por hallarse situado en la parte más baja del terreno donde los demás se aupan,tiene un acceso de pldaños de piedra en número de ocho o diez con pasamanos de hierro, el cual queda rematado por un a mdo de dosel, también de hierro, que resguarda, al mismo tiempo, de la lluvia y del sol el umbral, Y está de tal forma edificado, para que guarde línea con los otros construídos er.terreno de más altura". "La casa del flanco izquierdo, adosada a la cual hubo una gran puerta de acceso a la dilatada huerta - que hasta las lindes del paseo de los Tres Arboles lle - @a, estaba destinada a la familia de los huertanos, en tanto que la aludida anteriorniente, servía de mra- da a la fundadora en una larqa parte del año". ' Según el texto podams conocer el alcance de la fundación. No se trata de un barrio tal com se le lla - m, sino de un cuerpo de pequeñas viviendas que se - ofrecen a familias de situación social extrema, sin - D grandes pretensiones y comprendidas dentro de un siste - j m de relaciones que se definiría com típicamente fi- $ lantrópico . - 0 m O 4 La hilera de 6 casitas limitadas por las otras - &os que encierran en simetría el conjunto, dan la M- qen de una primera instalación en el territorio, pero comprometida la propuesta con la futura configuración de la ciudad en crecimiento. Para completar la descripción de la fundación, - creo importante transcribir de la carta de ~ucianO Ca- ño al Correo de Zamra (24 febl5) : "Doña Candelaria se hallaba en el jardincillo a la entrada de su casa". Esta cuestión del jardincillo produce una altera - ción en los procesos de cronología en la fundación. Si com dice Carmelo de Dios Vega, en la puerta de la pe- queña gruta artificial figuraba la fecha de la funda- ción com de 1.908, y sahms que el jardín delantero de la casa fué solicitado en 1.894, esto conduce a pen - sar que su casa era anterior a la fundación. Otra cuestión a presentar sería la de la casa - en simetría para los huertanos, que parece era igual a la que utilizaba la propietaria. Y para terminar con la colección de dudas, si - retoms la carta de Caño, nos aparece la gran duda: "Este grupito de casas,... todas iguales, .... mtre estas familias, viviendo com ellas en una de aque- llas mdestas casas, compartiendo con sus favorecidos N E las alegrías y los psares de la vida, pasaba la vir- ; tuosa señora.... largas tenpradas t@os los años...". ; - - 0 m Por esta bía diferencia de los flancos Ente describe O 4 descripción bih parecería que no ha- * n entre las casas y no se dice cpe las - 1 derecho e izquierdo que tan cuidadosa- la otra cita. Habría que determinar, efectivamente, los mate- $ n riales que el archivo proporciona, para compararlos - O O con lo que en la actualidad queda de la fundación y - así llegar a un estudio comparativo más ajustado. SEGUNDO EXCURSUS, ZAMORA DEL PORVENIR, ZAMORA NECESITA DE GPSS\IDES REFORMAS, ¡ ¡ES TAN ANTIGUA! ! Eduardo J. Pérez , Guía del Viajero en Zmra. Páq/3. Poder contar con una obra como la "Zmra del - Porvenir" de Eduardo J. Pérez, debe ser para los zam - ranos una grata satisfacción, Cultural en primer tér- mino, porque en ella vas el interés que los proble- mas de la ciudad suscitaban en 1.885 (el libro se es- cribió en 1 .879) ; y en segundo lugar, -mrque se hace una propuesta aunque sea literaria, de com y en que sentido el espacio wbano debe concebirse. Aprove - chando la efeméride del centenario de la prhra edi - ción, vale la pena ubicar la obra de Eduardo Pérez - dentro de la historia, pues ello nos permitirá acer-- D camos al verdadero sentido que tiene. El siglo XIX está marcado, fundamentalmente, por la consideración de la problenaática social que lariza las transformaciones económicas de mercado. ta problmática, aunque en nuestro país no se hace - particularmente aqria por la falta de una hoqénea -- - industrialización, no por ello su posible resolución - deja de preocupar a una cierta intelectualidad, A pe- n sar de que no cabe hablardeuna corriente generaliza- da, si es posible vislumbrar algunos intentos de pro- poner altemativas. Si resulta históricamente fácil acreditar, que en nuestro país el Plan Cerdá para Barcelona en 1.859, el Plan Castro para Madrid en 1.860, impulsan un mde - lo habil para introducir en los nuevos espacios urba- nos, ensanches de las ciudades amuralladas, también - parece evidente que, propuestas teóricas y practica- niente valiosas cona la Ciudad Lineal de Arturo Soria (a partir de 1.882) perdieron la oportunidad de ofre- cer un mdelo distinto. En esta segunda línea nos parece claro entrever una plasmación utópica de la ciudad, y n-6~ concreta- mente una novedosa concepción de las relaciones del - sistema social. Este caso es, corro las propuestas de los urbanistas utópicos (Fourrier , 1 .84l; Owen , 1 .8 1 7; Gcüin, 1.860), una puesta en valor de los materiales de la tradición utópica. Esta, está sentada siempre - sobre la novedad del sistema social, al proponer un - orden distinto enlasrelaciones. Si Mileto era una - D ciudad nueva, ésta ha perdido su capacidad, al haber 1 sido asumida com tipo y por tanto, no cabe en la tra - " dición. Y es que utopía ha de ser la raíz renacentis- B O ta de la propuesta teórica de valor universal, Tomás 3 * Moro en su "Utopía" quiere describir el ninw lugar de sus ideales, el espacio l5nite de la realidad y la = perfección alojadas en una sociedad justa. m O Con Tomás Moro se marca una prk-era división - " a n histórica de las propuestas literarias que se entien- $ den com utopías. Y si antes tenems a Platón, Mileto, Faleas, - Aristóteles, ...; Wro con Bacon, Campanela, Cabet, l4e - ziers, serán los que den sentido a una seguncia etapa, conscientes, de la construcción de la literatura utó- pica. Son abundantes los nombres que consolidan esta trad.ición, desde la que ,parte la literatura de los si - 910s XiX y XX, con el fín de constatar los nuevos fe- nómenos que se están ejerciendo en el ámbito urbano. Si Thoreau abandona la ciudad para buscar la fe - licidad entre la naturaleza de los bosques, su desur- banización va a verse contrastada con la ruralización de las ciudades o de las comunidades propuesta por - los socialistas históricos, que llevan rrmás allá de - los lhites sociales la interacción de las socieüades comales. Desde aquí, es adecuado comprobar como este fe- nómeno contiente una doble vertiente, es decir, la - e asimilación de la Tran ciudad como un lugar de forma- a - 0 ción del nuevo hombre social, que acepta la aqlomera- 8 4 ción hunaana en cuánto espectáculo atractivo y porta- n dor de nuevas sensaciones; y pr otra parte, la repul - sa de esta provocación antiorgánica y el cuestionana- - m miento del mdelo de sociedad. O La primera vertiente va a estar defendida por - ; n - pintores, poetas, sociólogos, ..., que se ven arrastra - O dos por el "maravilloso" expectáculo de la vida de la ciudad, con su inagotable rmtabilidad y crecimiento - donde se propicia al ser anónim que la habita y que coincide con el "hombre hastiado" de Simmel. Un hom- bre, que incapaz de asimilar los est~los que se le ofrecen, opta por presentarse coro simple espectador. Eh la segunda vertiente se encuadran personajes que, por su análisis de los sistemas lógicos de convi - vencia, (arquitectos, economistas, ingenieros ... ) se ven limitados a entender que la progresión productiva es el factor decadente de la sociedad, y enfrentan - producción y consuirs, con rentabilidad y progreso. Y - aquí es exactamente donde se nos presenta el concepto clave del período, el progreso. El prqreco, representa el leit mtiv del es@ ritu rmderno y por él, la esperanza de un futuro me- jor. Eduardo J. Pérez pone en este concepto la base - para construir su "utopía concreta". "Su" ciudad de- Zmra, que no existirá jamás, es cualificable com - un proyecto de ciudad alternativo, a la ciudad pos^& lista de 1,885, construída no oon la imaginación sino con la evolución que el progreso podía ofrecerle. Por esta cuestión no es factible leer la novela com una visión turo, una justa ban el espíritu Pero este de futuro sino como una ilusión de fu - compensación a los ideales que anima- progresista del autor. espíritu proqesista, bastante despro - visto de intencionalidades políticas o ideológicas, - está en relación directa con el concepto (eminent- te) decimnónico de "fé en el progreso". Podríms introducirnos en esta cuestión, en - parte olvidada en nuestra cultura, a través de la - obra de Pío Baroja, el cuál en su libro "El Arbol de la Ciencia" desarrolla SU propio interés hacia las - perspectivas que dEi la "fé en el progreso" y enfren- tándolas a la actitud conservadora del interlocutor. ES, este libro, un buén planteamiento para enlazar - con la filosofía que subyace en la "Zmra del Porve- nir" . Es ya pr esos años cumdo está en plena deca- dencia este concepto en Ehropa, y va a precisar de - una larga revisión dentro de los campos sociológica- mente implicados en la plasmación de la realidad del estado de la cuestión, La Zmra de esos años no es un lugar en que poda- ms 'considerar se produzcan las necesarias condicio-- nes económicas, que obliquen a iniciar esos estudios sociol6gicos a este nivel. Por ello, el libro no es - comprensible facilmente desde componentes rrás retóri- N cas y del carácter culturalista del autor. = E 7 - Entendiendo por este progreso una actitud socio O C1 lógica, que había dado sentido la industrialización, 4 pero que, si había sido inicialmente entendida com - n "fé en el progreso", vá a ser revisada pr importan- - = m tes sociólcqos com Thies, Weber, Pareto, Durkeim, O - Sirmnel y Freud, quienes a la búsqueda de una base so- a - bre la que erigir una ciencia social sólida, llqaron n a la noción de "acción social" (ver S, Giner y L. Fla - 0 quer) . Dirigiéndonos ya a la lectura de la novela, ob- servarnos que Eduardo Pérez,(Pedro Rúa en la ficción) se fija una fecha próxima para la localización de las novedosas dgenes de la (futura) ciudad, con el fín de dar una mayor veracidad (Merzier elije el año - 2.440)) imágenes estas que pueden ser objeto de una - comparación con los acontecimientos y proyectos que - se van a proponer con posterioridad. Si se parte de - la ciudad como un continuun uniforme, ello quiere de- cir, que se ha producido una decisiva intervención pa - ra conseguir que la ciudad se vea ordenada en su tota - lidad mediante una propuesta que considera todas las eventualidades que en 1.885 existían. Por ello, cuando al pasear en el coche de caba- llos, Pedro Rua, se vé sorprendido por la magnífica - alineaci6n y coherencia de alturas de la calle de San - ta Clara y del Paseo de F&quejo, ello nos aparece co- m una voluntad definidora de las condiciones necesa - rias para conseguix este propósito a través de las - r. D disposiciones municipales sobre urbanim. Plantear - como elen-entos primarios una qran plaza, Palacios de 3 - 0 Zxpsiciones y teatros en los ejes de las Avenidas, - m O 4 es refomiar y criticar los planteamientos urbanísti-- n cos con los que se estaba iniciando la ocupación de - la periferia urbana, sin tener establecido un previo = m plan de ensanche,que ejerciera control material de la distribución espacial. n - Proponer un reajuste en las comunicaciones con la idónea localización de puentes necesarios para - ello, es una cuestión que pretende recoger los conoci - mientos técnicosdelS. XIX e incorprarlos a la cons- trucción de una ciudad que partiendo de su forma me- dieval, sea capaz de funcionar con una reform inte- r ior . Por ello, los puentes se construyen con una 1Ó- gica diversa. El que sustituye al de piedra se conci- be inclinado (en rampa) para comunicar la ribera iz- quierda con la superficie de la meseta, en donde se - instala la ciudad en esta parte. El puente nuevo tam- poco se hace de orilla a orilla, para dar horizontali - dad a los arranques. Ello implica, el partir de la - orilla izquierda y mrir en el interior de la vega ba - ja y enlazar con el crecimiento de la ciudad en esta dirección, formando una plaza vértice convergente de las avenidas,quede~ela Puerta de San Pablo y el Al- to de los Curas, llqan a la Plaza de la Luna. La recreación de espacios públicos, que se pre- veen tanto en el casco antíguo com en el ensanche, - r. D dá fundamento a unos contenidos de carácter sociológi - e co en que se reivindican la a~tividad~lúdica com com - a - - 0 pnente de la vida doméstica (de la actividad existen_ 8 4 cial) . n A un nivel distinto de percepción, es obligado . = m citar el interés que le merece el entorno físico y - O que se acerca a la consideración de redio ambiente, - en el que participa la ciudad, según hace en la des- - cripción del cuidado bosque de Valorio. Entorno este O O que, pr las exigencias de un naturalism romántico - bién entendido, dá cabida a los acuaductos e irriga- ciones poéticas d e las fuentes. Los comentarios sobre la ribera izquierda del - río y su Miatizada urbanización, parecen indicar - una consecuente predisposición a la indiscriminada in - vasión de la periferia. Pero coro buena construcción literaria de una utopla, se nos muestra partidaria de un compromiso, diríms plítico, que permita la go- bemabilidad. Para ello, nos despieza los mecanisms del ejercicio del poder. Ur? pder de una indudable - clasicidad, pues de él, ~nicamente~depende la felici- dad del vecindario, y es rrás, dota a la ciudad de los equiparnientos justos para satisfacer la correcta - igualdad entre todos, leánse mercados, acueductos. .. Pero me pregunto, ¿qué es todo ésto? ¿qué es ésta - enorme lista de proyectos que enmra?. Pues no es más que el listado de las reivindics ciones que Pérez cree necesarias para conseguir el - bienestar social. Si Ortega decía "bajo su máscara - de generoso futurism, el progresista no se preocupa del futuro; convencido de que no tiene sorpresas ni - secretos, peripecias ni innovaciones esenciales; se9 ro de que ya el mundo irá en vía recta, sin desvíos - ni retrocesos, retrae su inquietud del porvenir y se interesa en un definitivo presente': resulta sorpren- dente, por otra parte corrprobar como ese "definitivo presente" com "ilusión de futuro" se hace futuro pr virtud de la recuperación de los conocimientos o por el castigo de repetir sus errores. En este punto (a estas alturas) resulta sugeren - te hacer un recorrido por los sucesos urbanos, que - posteriores a la "Zamra del Porvenir", se nos hacen presentes en la actualidad: 1- Por la directa participación del propio autor du- rante su permanencia en la Comisión Municipal de - Parques y Jardúies (junto al concejal R. Prieto Lg bato) destaca el proyecto que Eugenio Durán hace - en 1,893 para ordenar el eje de Las Tres Cruces. Este proyecto que afecta a una gran superficie del ensanche es justificado de la siquiente manera: - "hems calculado sin exageración de ningún género la superficie que buenamente debía tomarse para instalar el nuevo paseo de que se trata, fundados en primer término en el n-o de habitantes que - constituyen la población y el resultado ha sido el dar un metro cuadrado de paseo por habitante y dos metros a las plantaciones". Son, por tanto, tres metros cuadrados lo que se - proponen por habitante y si considerms que en - ese año los habitantes de Zarnora rondan los 15.000 podems decir que la cifra de 45.000 m2 es la que se considera espacio para un parque suficiente en la futura ciudad, (cantidad esta que sobrepasa - abundantemente ) . PROYECTO DE EUGDIIO DURÁN PARA EL PASEO DE 1AS TRES CRUCES, 1,893 2- De 1.929 es la propuesta 6e Félix Barba Ríos para la desviación de la carretera de Villacastín-Vigo, en la que ofrece al Ayuntamiento un documento so- bre el que iniciar un debate, y alcanzar ma acep- table solución, que permita un rdelo alternativo de ciudad. El proyecto contempla enlazar básicamen - te la explanada de la Plaza de Toros con la de los nuevos Mataderos, y com consecuencia de ello, se propone un reajuste de las vías de comunicación - del Norte de la ciudad. La propuesta, pdms de- cir, tiene dos objetivos: primsro permitir que la ciudad sea considerada para cu crecimiento, desde los altos de San Lázaro hasta el msanche y mante- ner una biaxialidad encauzada por la desviación, - que enlazaría al mi= nivel las dos msetas. Se- gundo, incorporar el ferrocarril en su ramal a La Coruña como partícipe de la ciudad en su ordena- ción. 3- DI 1.935 y a través de la propuesta de Juan melle - des a la Corporación Municipal se vá a formar un - colectivo de ciudadanos que propugna la instala- ción de un apeadero del ferrocarril en el ramal de Plasencia, próxim a la Puerta de San Pablo, con - el fín de "que los barrios de la izquierda del Due - ro, Cabañales, Pinilla, San Frontis, Sepulcro, etc. el nuevo bayrio de la Candelaria, los Barrios Ba- jos y el distrito segundo comprendido entre la ca- lle de Santa Clara y los barrios bajos -en total - aproximadamente el 75% de la población- henos de - : E tener un acercamiento de 1.000 a 1.500 m. con la - ; consiguiente facilidad para la utilización del f.c. a - - y mejora de nuestros intereses económicos". 0 m O 4 Esta propuesta debe de ser entendida en relación a ; n la anterior, pues su interés radica en la flexibi- j lización del funcionamiento de la ciudad, equipa- ! - m rando las ventajas de cada parte y salvar el mi- - fiesto desarrollo lineal que tiene la ciudad, con - - la subsiguiente pérdida de cualificación de los - $ n - ejes laterales (véase en ello la impronta mercan- O O ti1 que las calles de San Pablo y San Andrés han - tenido y que se vería potenciada con la construc- ción del apeadero) . 4- En 1.943 con el proyecto de Ibsanche de Zmra p- das patentizar la preocupación que los ciudada- nos sentían sobre el olvido al que se estaban de- jando las partes periféricas de la ciudad, pues - el considerar "que el plan afecta unicamente a la zona de ensanche al N.E. del casco actual" indica que esta condición de partida orienta el futwro - urbanístico en una sola dirección. Esta resolución del ensanche hace que al componer unos espacios - nuevos que cierren la fom urbana, una vez alcan- zada la extribación norte de la meseta, no se pon- gan en comunicación con los llmites de la ciudad y se mrginen definitivmte. Pero esta problemáti- ca vá más allá de la mera descompsición ainbiental de la ciudad en su conjunto, ya que independiza la periferia de los sistemas de comunicación exte- rior, y por tanto, impide la coherente consecución de una comicabilidad entre el territorio y los - r. D bajos mesetarios, o lo que es lo mejor con los m- - turales accesos a la ciudad. 3 - 0 m A mdo de conpletamiento infomiativo se propone la si - quiente relación : Fara recocrer el pensamienro literario de la ciudad - utópica es preciso conocer algo de la ciudad Ge los - clásicos, de la que se parte para hacer la descrip- ci6n. Por ello, creo o~rtmo señalar las obras 6e - Fuste1 de Coulanges LA CIUDAD PSTTIRJA, (editorial Lbe ria) , de Hipplyte Taine la FILOSOFIA DEL AMIE, (edil torial Aguj lar) , Jacobo de Falke GRECIA Y ROMA, y el estudio de Luís Cernera SOBRE LAS CIUDFDES IDEAL;ES - DE TmTON. Para la etapa de la forrraación de la utopía como méto- i do literario me interesa la introducción que Eugenio Imaz hace a la publicación conjunta de las obras de - 3 mro, Cartpanella y Bacon "UTOPiAS DEL ,RENACIMIENTO" - (fondo de cultura económica) . - 0 m Merece la pena, desde otro campo, Pa presentación de ! Miguel Cruz Hernández para LA CIUDAD IDEAL de Abu - ; Nasr al-Farabi (Tecnos) . n - En cuánto revisión de los modelos de Utopía, el prólo - u qo de Ramón Bayes, para la edición de WATLDEN DOS de j B .F. Skinner, es un excelente trabajo infomtivo - ! (Fontanela) . - A niveles comparativos propongo la lectura de la obra de W. Wrris NOTICIAS DE ImWPJA PARTE (Tecnos) pues, a pesar de las diferencias ideológicas que separan a % los autores en ambas, es factible encontrar el mismo " mdelo social y una misma cultura ambiental, a parte de la desconcertante semejanza en los planteamientos, capítulo a capítulo. Así mi- la ligeramente paródi- ca novela de E. Bellamy EL Ai?D 2000 (La Novela Ilus- trada) es otro de los puntos de referencia más próxi- mos al que nos ocupa. CAP ÍTULO 1 1 1 , [Document text truncated for crawler view.]