Full text
LA
ARQUITECTURA
Y
LOS AROUITECTOS
EN
EL
ENSANCHE
ZAFlOPA
1,920-1,950,
TOMO 1
1
JOSE
LUÍS
GAGO VAQUERO
LAS
PALMAS
DE
6.
CANARIA
INDICE GENERAL
DE
!A
TESIS,
TOMO 1
:
NOTASALPROEMIOI
S S
m
a
O
a a
S
I
E
I
16
BIBLIOGRAFÍA
DEL PROEMIO,
, ,
,
, ,
.
, ,
,
28
CAPITULO 1,
-
DE
LA
HISTORIA DE
Ln
CONSTRUCCIÓN DE
!ACIUI)ADlIlIII,II,IIII,30
E
NOTASALCAPÍTULOI,,,,
,
,,
, ,
,,
,
,,
,
,74
BIBLIOGRAFÍA DEL
CAPÍTULO
1
,
.
.
.
.
.
.
.
.
,
,
1
]
-
CAPÍTULO 1 1,
-
LOS PRIMEROS INTENTOS DE SALIR
FUERA
0
m
O
4
DE LAS MURALLAS DE
1A
CIUDAD,
, ,
,
,
II'6
B
n
NOTASALCAP~TULOII,,
, ,
,
,,
, ,
,
,,
,
,
,162
BIBLI~RAF~ADELCAP~TULOII.
,
,
,
,182
1
m
o
TOMO 11:
-
-
5
PRIMER EXCURSUSa-IACANDEIARIA
o
,
t
1124
o
SEGUNDO EXCURSUS
,
-
ZAMORA DEL PORVENIR,
, ,
,
,
,
,195
O
CAPÍTULO
1 1 1
,
-
EREGORIO PÉREZ ARRIBAS
:
UNA PUERTA
PARALACIUDAD
,
,
,
, ,
,
,210
NOTAS AL CAPÍTULO 1 1 1
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
,
267
BIBLIOGRAFÍADELCAPÍTULO 111
,
,
,
,
,
,
,
,
, ,
,286
CAP
ÍniL0
IV
,
-
ANTON 1 O
GARC
ÍA
SÁNCHEZ
:
UNA
T
1 POLO-
GÍA
PARA EL ENSANCHE,
,
,
, , , , ,
,290
NOTASALCAPÍTULOIV~
,
,
.
,
,
,
.
,
,321
BIBLIWRAFÍADELCAPÍTULOIV,
,
,
,
,
,
, ,
,
, ,
,374
CAP
ÍTULO
V
,
-
ENR 1 QUE CRESPO ALVAREZ
:
DEL RACIONA
-
LISMO A LA RACIONALIDAD,
1
u
8
1
,337
NOTASALCAPÍTULOV
,
,
,
,
,
,
,
, , , ,
,365
BIBLIOGRAFÍADELCAPÍTULOV
,
,
,
, ,
,
,
,
, ,
,378
-
ANEXO
1:
ANTEPROYECTO PARA EL PLANO GENERAL DE ENSANCHE,
ZNlORA8FEBRERO1,928,
,
.
,
,
,
.
,
,
, ,
, ,
384
-
ANEXO
2:
PROYECTO DE UN PASEO DE
lER
ORDEhl EN LAS TRES
CRUCESl,,I,II,,II,Il.III.I11~87
-
ANEXO
4:
INFORME DE LA COMISIÓN DE OBRAS ACOKPAflANDO LOS
3
PLANOS DE LAS DE REFORPA DE LA RONDA O CAMINO
-
-
DESDE LA PUERTA DE SANTA CLARA A
LA
PUERTA
DE
-
0
m
O
LAFERIAi,,.llIlll.,,,l,,,IIt~~5
3
-
-
ANEXO
5:
'PLANO DE
ALINEACION
PARA LA PROLONGACIÓN DEL PA
SEOAVENIDADEREQUEJO.
1
.
1
1 1,
1 1,
.
1, 1
&O
o
-
AFIEXO
E:
PROYECTO DE ALINEACIÓN PARA
LA
SECCIÓN DE LA
-
RONDA DE SAN PABLO EN EL TRAYECTO COMPRENDIDI)
-
DESDE LA PUERTA PÚBLICA DE SAN PABLO HASTA
LA
O
DE SANTA CLARA,
,
,
,
,
,
,
, , ,
, ,
,
,
402
"
-
AMXO
8:
AL EXCMO. AYUNTNIENTG DE ESTA CAPITAL,
,
, , , ,
408
-
ANEXO
9:
RECURSO DE REPOSICIÓN INTERPUESTO POR DOPA ANTQ
N IA GOMEX
DÍAZ,
CONTRA ACUERDO DEL AYUNTAMIENTO
22
DE FEBRERO DEL. ACTUAL AÑO DE
1,933,
SOBRE
-
QUE POR
DON
MANUEL BECEDAS SE PRESENTE EL PRO--
YECTO Y PLANO DEL EDIFICIO QUE CONSTRUIR EN EL
SOLAR SITO A LA
TERMINA~
IÓN DE
LA
CALLE DE SAN-
TA CLARA;
Y
DOCUKENTOS QUE DICHA SEÑORA ACOMPA-
F\7ÓALMENCIONADORECURSO:
,
,
,
,
1,
.
1,
1,
4J-I
ANEXO
10
:
REPARACIONES EN EL PUENTE DE PIEDRA) UNA BARCA
PARAPASARELDUERO,
n
1
a
1
11
1
t
1
ANEXO
11:
GUÍA
DEL VIAJERO EN ZAMORAJ POR EDUARDO
J,
PE-
REZ.llllll.lllllltlllllll.l
ANEXO
12
:
MEJORAS PARA
LA
PROVINCIA. DE ZAMORA,
PENSmIENTO E INICIATIVA
,
,
,
,
, ,
,
,
,
,
,
,
,
ANEXO
13
:
POR LAS AFUERAS,
8
,
,
, ,
,
,
8
, , ,
1
,
,
,
1
,
ANEXO
14:
PROYECTO DE ENSANCHE DE ZAl\IORA
a
1
,
Ya
MEMOR IA
a
ORDENANZAS H
1
STÓR
1
CO-ART
Í
ST
1
CAS
ORDENANZAS DE
CONSTRUCC
IÓN EN
ZAMORA
,
ORDENANZA INTERIOR DE
ZPSYZORA-,
,
,
, , , , , , ,
,
ANEXO
15:
PROYECTO DE ADAPTACIÓN DEL PLAN DE URBANIZA--
CIÓN DEL SEGUNDO ENSANCHE DE ZAFIORA, A
L4
CON$
TRUCCIÓN DE LAS ESCUELAS SALESIANAS DE SAN JO-
sÉ:~,~~~~~~~~ IIII~~~~~I~...
ANEXO
16:
CONVENTO
DE
SANTA MARINA
-
ZAFlORAa
BREVE RESÚMEN DE LA LARGA Y BELLA HISTORIA DE
NUESTRA COMUNIDAD DE RELIGIOSAS FRANCISCANAS
-
DELATlOlRaaIaE,lPIIosIIIalIsI
ANEXO
17
:
ESPA~\"!A
HA
CRECIDO DESDE
18,594,405
HABITANTES
EN1,9mA25,877,971EfJI,NO-l
,.,
,
.
,
,
,
,
,
ANEXO
18
:
HAY
QUE HABLAR CLARO
,
,
,
,
,
,
,
,
, ,
,
,
,
,
DE
SOMi?
HISPANO
ZPSsORA
AYER
Eres la "3ién cercada" poraue nunca tus ~wros
se do5larox al peso de las deslealtadas,
corno si elios nuoieran pe-etuado tus $ros
y
Zcs fueros insignes de tus Comunidades.
E2
brazo de escudo es él de
tu
entereza:
Es el brazo de Acuña varon
y
aguerrido
que empuña el estandarse de oro de la nobleza
junto al pendón morado del tp,ieálo dolorido.
??o viven en sileneio ms piedras. Algo canta
en
ti
que como un hino de gloria se levanta
sobre el desmoronado blasón de
tu
solar.
Es
el primer üaqido de aquél corszón fuerte
que hizo tedlar un dfa los huesos de La ?fuerte
ante el ezceZso nombre de DZaz de Vc~ar.
WRCIANO
ZURITA,
(De¿ "Blanco i.Jegrot'I
.
mRA
HOY
Eres tan desgraciada, 2orpe jamás
tus
muros
yueron a tierra echados para hacer barricadas.
Delcid desaparecieron tiempos hace las mesnadas
que si hoy existieran te saearan de puros.
E2 brazo de
tu
escudo, es un brazo tallado.
3s el brazo de bronce de un acaparador
que salió de la nada
y
hoy es un gran señor
porque a costa de2 pueblo, del pobre, se
ha
encumbrado
Tus piedras nada dicen, permanecen calladas
esperando que vueZvan las valientes mesnadas
de aquel varón insigne Boürigo de Vivar,
a reriir la 3ataZZa contra los vividores;
a equlsar de
tu
seno los acaparadores,
a limpiar de "vivillos"
tu
sagrado solar.
LUfs
CAMITA,
HERAiO
DE
ZAMORA
23
DICIEMBRE
1,918,
E8l.3,
?ÁG/~,
(
RA-22)
OBJETIVO
s
El
que nos planteas estudiar la Arquitectura
-
en Zarnora durante el período de 1.920-1.950, es eviden
-
temente, no querer hablar de la Arquitectura con mayús
-
,.
D
culas sino, de esa otra que nos atreveríarrios a califi-
-
car de "doméstica"
y
que se desarrolla principalrriente
$
en provincias
(
y también en los grandes centros) apa-
O
reciendo habitualmente com representación de los lúni
-
!
3
tes de las experiencias de la existencia cotidiana.
-
Son,
por
otra parte, las arquitecturas doesti-
cas, las que
han
ejercido sobre nuestros sentidos todo
I
-
el adiestramiento visual para reconocer los componen-
f
a
tes
y
constituyentes del espacio urbano, o lo
que
es
-
O
lo
misrrio,
han
dado orígen a nuestro sentimiento sobre
la comunidad social y sus consecuencias espaciales; la
ciudad
y
su arquitectura.
Zmra, además, 2resenta unas características,
-
ya históricas, cpe la revisten de
un
atractivo pea--
liar
a milo de satinado velo que envuelve a la ciudad
de la
Extreroa
Castilla, en el centro del Reino de León
y
próxim a la frontera portuguesa, o a la eminente
-
frontera de su cmtada soledad.
Perq com verenios, en Zmra no
se
llega a la
con
creción de una idea nueva de ciudad hasta la tercera
-
..
.
-.
década de este siqlo
XX,
-.
Aquí,
en
éste canp neutro, es donde
se
ha plan-
teado el estudio de la arquitectura que ~jor pudiera
enraizarse en el concepto de la arquitectura de la ciu
-
dad.
Es
un
ti-
en
el
que Zmra va emerglendo tan
-
pausadamente que resulta fácil conciliar
el
análisis
-
arquitectónico con la evolución de
la
arquitectura,
y
con
la
de los artífices de
la
misma.
r.
D
Es
por ello, que el ac&camiento no ha conlleva-
i
-
e
do en su
£51
el establecer semejanzas entre lo arqui-
8
4
tectónico
y
la cultura arquitectónica, sino al contra-
-
rio el trabajo se ha orientado
a
la reconsideración
-
del Análisis.
=
m
O
Los
valores del Análisis, descifrados por
J.L.
Linaza-
:
-
coro, nos
han
puesto ante
la
psibilidad de conseguir
a través 6e la "proyectación interna", una razón dis-
tinta
a
la estrictamente del proyecto arquitectóni~o)~
PRECEDENTES,
El siglo
XIX
contiene,
y
ha sido rmtivo de insa-
tisfacción para los arquitectos niodemos, dos alterna-
tivas profesionales, una la del arquitecto envuelto en
un eclecticism academicista, con profundas- disensio-
nes teóricas para definirse; otra la de los ingenieros
que se dirigen a una- forma más técnica
y
racional que
prosigue la orientación racional de arquitecturas ante
-
%
-
N
riores
.
=
E
3
-
Provienen ambas de algo anterior, pero orientada
O
la una com revisión, la otra cm continuación
y
crea
3
-
ción de las nuevas propuestas.
-
Es habitual creer que los arquitectos han perdi-
do una ocasión, durante el siqlo pasado,
para
ponerse
8
-
en la vanguardia del arte. Pero ello es resultado de
-
"
a
la lectura efectuada desde el prisma de los manicis-
x
tas del
XX.
Evidentemente es cierto, los arquitectos
-
tardaron mcho,
O
no aceptaron utilizar la técnica más
avanzada de los nuevos materiales
en
sus diseños
y
-
ello es lo que parece comportar una pérdida de valores
materiales que la Historia reclama.
Pero no debems olvidar
que
la opción del eclec-
ticicmo-por su parte ofrece una orientación novedosa
-
históric-te, a la vez que reclama los materiales
-
del pasado, los expresa espacialmente
y
formahte
in
-
-
tegrados
en
una
arquitectura sólida, portadora de con-
tenidos que la convierten en experimentación de una au
-
téntica arquitectura enraizada en la clasicidad que el
pasado produce para ellos,
Se trataría de entender a la arquitectura del
-
S.
XiX
cm
invención de la tradición (universal)
.
Con
ella el gótico, el renacimiento, Grecia, el barroco,
...
son todos elementos de la historia, posibles de ser
-
comprendidos desde el quehacer cotidiano de la proyec-
tación. Pero este concepto de tradición se aleja mcho
del evolutivo de estilo
en
que se constituía el arte.
r.
3
Ahora el S.
XIX
hace convivir la evolución de
-
-
0
los estilos en un mismo espacio (misma escena)
sin
pre
-
8
4
juicio teórico de su construcción, lo
cual,
se ve sus-
n
tentado con el sólido concepto de la conpsición arqui
-
c
tectónica
y
el gusto.
-
m
O
El
funcionalism del
S.
XX
romperá temicamente
a
5
con esta arquitectura de la tradición y partiendo
ex-
g
-
O
clusivamente de la orientación racional intentará cons
o
-
truir un salto.en el vacío que, se verá consolidado
-
por
el apoyo de una élite cultural,
en
paralelo a la
-
conformación de otras foms.racionales para la pintu-
ra, escultura, literatura.
....
Entre
nosostros el funcionalism no había sido
-
más
que
una expresión marginal
sin
un
sentido teórico
capaz de introducirse en la estructura social a que se
dirigía, no pudiendo
rpr
con el concepto de tradi-
ción
al
que
se había entreqado la capa política.
La elección 6elte.m de la tésis basado en un en
-
tomo urbano de ensanche de una ciudad n&ia españcla
está en consonancia con los debates teóricos que en la
actualidad se mantienenhtro de los campos culturales
del país.
Es,
por tanto, el análisis realizado
un
m-
dio de clarificar la verdadera posición de los aspec-
tos arquitectónicos dentro del deserivolvimiento so-
,.
-
cial de las ciudades de este si~lo, al considerar a la
j
producción edilicia inrrwtrsa en
un
espacio temporal co;
$
-
-
tínuo.
0
m
O
4
*
Esta orientación va a ser determinante
en
el
-
planteamiento del estudio, pues ya no es de destacar
-
-
=
la valía personal o la corriente estilística, sino
más
-
bién la componente urbana de la arquitectura así com
-
la calidad de su asentamiento dentro del marco concre-
n
to en que se inscribe.
Así
la arquitectura aparece de2
$
prejuiciada de matexiales ideológicos o t-menta-
les, dando paso a
un
contenido de medio&producción
-
del espacio en que se desenvuelven los elementos socia
-
les que la viven día a día
y
sobre los que ejerce su
-
fascinación o desagrado.
Al
conjunto de los proyectos
a los que nos referims podas dar el nombre de
--
entro
pía
media de la arquitectura en Zarriora durante
1.920
y
1.950,
pues ellos son los denodnadores a los que se
puede inducir toda la problmática local.
Para conseguir este objetivo se
ha
precisado en-
trar
en el
tema
pr
dos caminos; el primero a través
-
d.e la búsqueda de
un
origen en la razón histórica de
-
la ciudad; en segundo término en la delimitación de
-
los materiales capaces para dar esta visión del conjun
-
to
.
Para la primera parte fué preciso recopilar toda
la información hábil que dotara de calidad
al
análisis,
cuestión ésta de una cierta enrevesada dificultad dada
la eseasísha bibliografía existente durante el actual
siglo, debiendo de recurrir habitualmente a las fuen-
tes de los historiadores del fín de si910 anterior, cg
N
m
bién
podrá
ser evidenciado en la posterior relación
j
de títulos.
3
-
0
m
O
Para la seqnda parte fué preciso efectuar un
rg
9
-
corrido por los fondos proyectados y en existencia que
tras su depuración a travésdeligeros textos publica-
-
=
dos anteriormente o pr el método comparativo deducir
-
relevancias metodológicas
y
culturales
en
alynas pro-
puestas. Ello nos llevó a considerar que la reproduc-
n
ción de la íntegra totalidad de los materiales no pro-
$
duce un decantamiento de los principios rectores de
-
las intervenciones, sino al contrario tiende a equipa-
rar
com
valores formales a todos
y
cada uno en
un
rrlls
-
m
nivel, que precisara de una nueva revisión
a
pste-
riori
.
Por ello se vió la conveniencia de Zotar de
un
-
método,
en
parte riguroso, para la selección de los
-
proyectos, además de los arquitectos,
Una vez en esta disyuntiva se consideró que la
-
capacidad
de
cada arquitecto es varible en base a
su
-
edudación y
a
su mmto temporal, o sea, edad. Para
-
ello se eliqió a un arquitecto de formación ecléctica,
claramente del siglo
XIX,
com sería Gregorio Pérez
-
Arribas.
Por otra parte, a
un
arquitecto de formación
ya del siglo
XX
aunque mcado aún
pr
los últims
m-
dos del rnodernism o modelos seccesionistas de la
épo-
ca,
com sería Antonio García Sánchez Blanco.
Y
por ú1
-
tim,
a
un
arquitecto decididamente moderno, en
el
que
su formación
se
pueda considerar com partícipe de los
canbios introducidos por
la
Guerra Mundial, pertene-
ciente diríms a la generación del
25,
com sería
Eh-
rique Crespo Alvarez
.
3
-
0
Todos ellos-desarrollan su actividad profesional
8
4
en
Zmra,
y participan con su labor a la definición
-
-
de la ciudad
y
su crecimiento.
-
m
Para completar las variables de la representa-
O
ción a seguir,
se
puede adds apuntar que, nos
han
in
-
-
teresado no sólo desde esta primera impresión de fonra
-
n
-
ción
y
orígen sino
en
su
evolución temporal, para lo
-
cuál
se
hizo una confrontación entre los primeros pro-
yectos y los de una etapa posteri~r.
De
todo ello, salió
la
relación definitiva del
-
contenido de
la
tésis,
Grgorio Pérez
Arribas,
procede de educación
netamente Ecléctica de finales del si910
XIX
en la
Es-
cuela de Madrid,
Es
preciso tener presente por ello
-
que
scl
evolución arrastrará los lastres de un tradicio
-
nalismo afrancesado en estilo imperio-barroco.
Antonio García Sánchez, es
un
producto cultural
de la primera reacción del rmdernisrm
f
ini~~cular
,
aun
-
que tardío, de la Escuela de Madrid,
en
el
que su pro-
pia personalidad
y
a travésdela influencia de una com
-
pleja mezcla de tendencias basadas en
un
mdemism
-
centro-europeo,
se
vá a perfilar com
un
arquitecto en
el
que se dan rasgos de una decoración que no va a
p-
3
-
0
der
depurar sino a través de la composición.
m
O
4
n
Enrique Crespo Alvarez, al que podems conside--
rar
com el prm rmderno, será a pesar de
su
forma--
-
-
m
ción
un
arquitecto %e sabe establecer
una
continuidad
con la arquitectura local, perfilado desde
un
formalis
-
a
m
que emparentar facihente con las tendencias pste-
n
riores
.
O
O
APORTAC
1
ÓN
La
tesis
abre
una brecha dentro de la cultura lo
-
cal de
Zmra,
que no ha sido tenida en cuenta aún,
pe_
ro es sólo una brecha ya que
se
precisaría una nueva
-
orientación de los estudios locales para poder estable
-
ter
unos caminos delimitadores que permitan hacer una
definitiva visión del conjunto. Serán necesarios en
-
primr término aclarar arqueológicamente datos
y
dudas
razonables sobre
las
localizaciones y dataciones
terp
-
a
rales
de los hechos físicos urbanos
y
militares que po
-
a
-
-
0
drán
dar luz
a
la documentación literaria que por
aho-
8
4
ra resulta en
gran
parte confusa
y
nula.
n
Por otra parte
se
necesita dotar a los archivos
j
=
m
d.e un orden práctico para su estudio
y
no sólo
el
orden
que desprende
su
colocación
en
estantes. Ello nos
a?xL
i.
-
rá
la
posibilidad de acceder a la totalidad de los do-
n
-
cumentos y su correcta interpretación.
O
O
Por otra parte
se
precisa de una distribución de
materias sobre
las
que iniciar trabajos de estudios e
investigación, com podrían ser las repercusiones de
-
la
Desamrtización
en
la
ciudad, el estado de la docu-
mtación de los planos de los edificios Históricos de
la ciudad
y
en
especial los desaparecidos, la ubica-
ción y concreción del recinto amurallado
en
toda su
ex
-
tensión
así
com su definitiva formalización tanto nu-
mérica com práctica,
la
ordenación de los objetos de
producto local dentro de su aportación
y
razones de su
no uso, véase en ello la aparición
y
desaparición de
-
industrias.
.
. .
Con pues muchos los campos que se precisan
ariali
-
zar para poder entresacar variables que repercutan en
esta obra de buena voluntad.
Pero desde la arquitectura urbana aún- se pueden
apuntar varios temas que han de ser espacio de trabajo
y
clarificación en posteriores intentos de acercamien-
to, como serían las ordenaciones urbanas
y
alineacio-
,.
nes del recinto mado durante
el
siglo
XIX,
la arqui-
"
E
tectura isabelina
y
la reorganización del casco, los
-
3
barrios periféricos
y
su absorción poblacional com
ba
-
m
rrios obreros rurales, la presencia de la Zamra Water
3
Work
y
el
abastecimiento de aguas a la ciudad, la
an-
tropolcqía cultural urbana
y
la forma de la ciudad, el
ensanche, la partición del ensanche en zonas de carác-
ter social
y
sus prirera ordenaciones
...
a
No es posible cerrar
esta
lista de posibilidades
:
O
O
pues existe una infinidad de puntos oscuros en la pro-
pia construcción de la introducción de la tesis.
Pero
si
todo esto resulta de lo que en la tesis
se
refiere a la ciudad de Zmra, también es cierto
-
que en un sentido más amplio se vislumbran las razones
por las que se puede conectar con el resto de las cul-
turas periféricas.
Y
fundamentaliriente con la
crisis
de
las lecturas unidireccionales de la historia, pues se
plantea com recurrencia de método
la
posibilidad de
-
ir
de una parte a otra sin otro recurso que la propia
adecuación del medio
en
el que
se
efectúa el análisis.
EXPOSICIÓN
DE
LA
TESIS,
Por los problemas de do~ntación de que
se
ha-
bla
más
arriba se vió preciso el conipner la tesis se-
*
dos partes bién distintas
pero
complementarias de
la construcción urbana.
La
brinera que
se
identifica
-
com Introducción consta de dos capítulos.
El
capítulo
primero
se
interesa por una posible historia de
la
ciu
-
dad hasta el siglo
XiX.
El
segundo
intenta
plantear la
necesidad del ensanche
así
com las orientaciones que
sigue (aspecto que se termina de comentar en los tres
capítulos siguientes
conio
plantemiento del punto urba
-
no en que
se
interviene en cada caso).
A
continuación tenemos dos excursus que comentan
dos temas de claro interés en la construcción del en-
sanche. Uno esboza los inicios del barrio de La Cande-
laria a través de
la
Fundación de ibEa Candelaria
Ruíz
del Arbl
y
el otro rinde
un
sentido homenaje a la fi-
gura de Eduardo
J.
Pérez
en
su libro
LA
ZAlrlORA
DEL
POR
-
VENIR,
ficción literaria que sitúa en 1.985, habiendo
sido escrito en 1.878. Toda esta primera parte de la
-
tesis
se
vé prologada por un proemio que hace
un
reco
-
rrido sobre algunas de las principales cuestiones mde
-
ladoras de los inicios del ensanche*
En
la
segunda
parte
de
la
tesis tenems tres ca-
pítulos que se dedican cada
uno
de ellos
a
estudiar a
los
tres
arquitectos elegidos, siguiendo el orden cro-
nológico de
su
aparición en
el
medio local.
Por la relación de proyectos que se tratan se
-
puede apreciar una considerable presencia de la arqui-
tectura
en
su entorno, que procede de la adecuación en
-
tre
ésta (entendida desde su tipoloqía
,
su fom
. .
.
)
y
el
espacio urbano en el que
se
instala. Los proyectos
en esquina de Gregorio Pérez Arribas ofrecen una su%
rente verosimilitud arquitectónica (por su credibili-
E
dad en cuánto Sgenes urkmas), precisamente porque
-
en ellos pueden confrontarse sus soluciones a
partir
-
a
-
0
del urbanism y no solo desde
su
contenido arquitectó-
8
4
nico
.
n
En
el primer ejemplo,
la
casa Ruíz Zorrilla, la
=
m
arquitectura sirve para completar los límites de un es
-
O
pacio urbano de carácter lúdico y no
se
contradice con
1
la
delimitación del entramado en el que se
inserta.
-
n
-
Aquí la arquitectura es producto de una fom,
al
con-
O
trario del segundo ejemplo,
la
casa Mateu.
Ehriqcre Crespo Alvarez
en
el edificio de esquina
que construye para residencia de los Canzález va
más
-
allá de los escuetos
límites
de su fomia y entorno pa-
ra acceder a un intercambio entre
la
trama espacial
ur
-
bana y el espacio que define
la
arquitectura, es decir,
hacer intervenir
a
la forma urbana en la concepción
-
del edificio una vez efectuado
el
análisis oyrtuno
-
del mdelo de intervención.
XIII
La aportación de Antonio García Sánchez ha de
E
-
dirse desde la arquitectura de medianerías. Una
arqui-
tectura en parte carente de sentido espacial
y
de difí
-
cil reducción a una ilusión urbana. Sus ejemplos ins-
critos siempre
en
redio de las manzanas, completan el
recorrido que hacems sobre Zmra. Estas obras que,
-
en almas ocasiones, ocupan esquinas no adquieren na
ca una calidad distinta
a
la de epmnes de una obra
-
total del arquitecto.
Por
ello cuando comparanios la tiplogía de
Gar-
r.
cía Sánchez con la casa griega de
Falke,
no pretende--
-
E
ms
quedamos
en
la semejanza
formal
que tienen, sino
3
más bién, nuestro interés se dirige a coqrende el
a-
-
-
0
m
m
los sistemas de ordenación por usos de las dependen
-
$
cias, establece una jerarquización de los espacios.
n
La semejanza entre
&S
sistemas, no es solo
-
-
m
o
una
coincidencia lógica, sino que contiene además de
-
-
particularidades
en
su
conplementariedad de activida-
i$
5
des cierta yuxtaposición de usos.
O
O
XIV
CONCL-US
1
ONES
,
-
La
falta de
un
plan de ensanche, propicia, com en
-
otras ciudades, a la utilización de la estructura de
caminos agrícolas anteriores para iniciar el asenta-
miento de las primeras intervenciones eitectóni-
cas
.
-
Se produce un decidido cambio en la propiedad del en
:
-
N
E
tomo considerado como zona de ensanche, pasando los
terrenos de agrícolas-rurales a josas
37
fincas de re
-
2
-
0
creo,
m
O
4
n
-
Las
tiplqías
2el ensanche se ven afectadas por el
'tamaño de las parcelas
en
que se instalan y los edi-
!
-
m
ficios adoptan
la
forma de quintas.
O
.-
La arquitectura
se
vé supeditada a la forma, diría-
$
n
ms
urbana
y
participa
en
la delimitación de la
es-
o
o
tructura viaria
y
su
comprensibilidad.
-
El
tránsito de una arquitectura aíslada en la parce-
la en que se inscribe a una entre medianeras
se
hace
recogiendo
las
experiencias de los ensanches decim-
nónicos
.
-
El estilo
se
hace partícipe de la calidad ambiental
y
social
para el que
se
construye.
-
El
término "fé en el prqreso" se asume a través de
la Ircdernizaci6n de la ciudad
y
su
saneamiento, lo
-
que conlleva una ruptura con las consideraciones his
-
toricistas.
-
El
crecimiento puede sustentarse desde rnodelos de ca
-
rácter orgánico, tal com puede acreditarse en el
-
proceso histórico anterior.
-
La
ciudad sigue creciendo sin considerar zona
urbana
a los barrios periféricos, según la directríz que
-
i
marca
la
superficie msetaria.
3
OTRAS INTERVENCIONESo
De
entre las aportaciones de arquitectos no loca
-
les
mecen destacarse, ya sea,
par
su
interés, su
vo-
lh
o por la transformación del plano de ensanche
-
que ocasionan, los siguientes:
Jesús Carrasco Fkiñoz,
está
representado por el
-
qran proyecto de Bloques del
Grup
"Ramiro
Ledesm
Ra-
-
mos", que datan de
1.939
aunque su construcción es de
j
seis años después, Este proyecto
en
su parte construí
-
5
U
do, ocupa dos manzanas tipologicarrmte diferenciadas y
B
f.l
fomlmente consecuencia de una única composición urba
-
3
o
na. La arquitectura en este caso está vista desde una
admiración por la racionalidad centroeuropea, para el
=
m
saneamiento de la vivienda de necesidad social, dis-
O
-
puesta a la manera de edificios de manzana y de regula
-
o
ridad en su intervención.
O
O
El
proyecto no
es
cualificable
com
arquitectura
franquista y
-r
tanto es encuadrable dentro de una
-
contraposición
a
la
arquitectura oficial de esos años.
Esta vertiente de la arquitectura oficial no en-
cuadrable dentro de los cánones del periodo está sien-
do reivindicada y sacada de
la
penumbra con trabajos
-
como
el
de Gabriel Ureña.
Esta
aprtación tan tardía
y
en
el
ambiente en que
se
hace muestra un camino en la
prosecución de
la
racionalidad, próxima a
la
arquitec-
tura racionalista latente en el campo local,
XVI
1
Luís lbya, en
1.947,
será el autor del proyecto
de la Fundación San José (Universidad Laboral), obra
que junto a la Universidad de Gijón, representan dos
-
de los
extremos
más avanzados de otro camino, intelec-
tualizado por el
mimo
Wya, para conseguir recrear la
ciudad
com
sistema de espacios orqánicos insertos
pr
la
arquitectura.
El
ejemplo de Zamranoses doblemente válido
ya
que
si
pr
una parte mantiene los principios formales
r.
D
de su arquitectura,
-mr
otra aparece com
una
construc
-
m
ción urbana,
al
estar
inserto dentro de
la
ciudad y
-
$
participando de su fonmlización.
(Este
será el punto
%
en que
se
distancia de la Universidad de Gijón).
El
-
O
4
análisis
de
la
Universidad
Laboral.
ha de hacerse desde
j
las premisas del Plan General de Ordenación de
1.942.
-
En
este Plan
se
adjuntan "dibujos" de melos para los
psibles espacios urbanos
a
construirse
y
con ellos la
$
-
propuesta de Pbya aparece comr, recuperación del ideal
i$
E
urbano de
la
plaza (y de la calle), pero con su propia
%
O
formulación,
es
decir, desde su mclaje con
la
arqui-
tectura
y
no
en cuánto articulación geométrica de la
-
misma.
Esta
mnera de hacer orgánica la relación espa-
cio-arquitectura la pdms considerar com interpreta
-
ción de la obra de Juan de Herrera y especiakmte de
El
Escorial.
Durante los años cuarenta
El
Escorial representa
el
nodo de hacer ciudad falanqista,
una
vez que se to-
man
sus
perspectivas como rroddo. Para Mya estas pers
-
pectivas no tiene
gran
interés
y
prefieren acercarse
a
-
Herrera
por
sus ángulos visuales
naás
cortos
y
con reco
-
XIX
rridos angulares, o lo que es lo mism, mira
El
Esco-
rial por
su
parte posterior allí donde el palacio
y
la
iglesia establecen una cambiante mduiación volumétri-
ca
co~sitiva.
Eh
estos detalles es donde radica el interés de
la
gran
obra y aportación de Moya a la dtura de la
-
ciudad, pudiéndose además apreciar el delicado énfasis
de la mufactura de fábrica de piedra local que nos
-
ofrece
un
acabado mos riguroso estilísticamente ha-
blando.
(Es
preciso incluir a la Fundación San José
-
:
E
dentro del
grupo
que compone con el Convento de Santa
e
Clara)
.
3
-
-
0
m
Alvarez Pardo será el arquitecto académico de
-
los años
cuarenta,
plasmando excelentes composiciones
urbanas, entre las que destaca la casa para Francisco
Velásco Rodríguez, en la Avaida de Las Tres Cruces
en
la que pasará de la casa-chalet propia del ensanche, a
una villa urbana, incidiendo su aportación en cuestio-
nes
como
la fachada,
la
medianería, el jardín, la azo-
tea.... que
a
parte de
resultar
novedosas presentan
-
una excelente calidad arquitectónica.
Dentro de esta
misrra
orientación, de
un
clasicis
-
m
franquista, poderrs>s encontrarnos con Caray (Eduardo)
y
su Instituto Nacional de Previsión de
1.948,
o
con
-
Juan
Gordillo
y
los edificios para Residencias Milita-
res
del
mismo
año.
XXI
1
RESIDENCIA MILITAR
JUAN GORDILLO
Y
MIGUEL NIUBO
AGOSTO
1,948,
T,
WI-480.
¿Pero
a
que
nos conduce lo visto?.
Pues primeramente a constatar
un
hecho, el desa-
rrollo de la ciudad no
se
hace realidad hasta este
si-
glo, cm necesidad de ubicar
en
un espacio nuevo las
zonas residenciales para el aumento de la población
-
que
se
registra, así
como
satisfacer
a
los zamranos
-
en
relaci6n con
el
deseo de iniciar un despegue social
en sus estructuras locales.
Eh
segundo lugar verificamos
un
fenómeno históri
-
co, mdelo de
la
construcción de
la
ciudad a través de
los retetidos crecimientos en el tiempo.
Eh
tercer
lugar
y
es
objeto de nuestro interés
,
ver cm sobre ésta organización viaria, se
vá
a
produ
-
c&
una mjora a través del empleo de una arquitectura
de ciudad capaz de
dar
sentido
al
ensanche (aunque no
haya sido cohtado incluso en
la
actualidad).
Una vez llegados a.este punto
podemos
vislumbrar
la capacidad de
la
arquitectura para
ir
iGs
allá de
-
losplanteamientos usuales, retrotrayéndose en la histo
-
ria para
poder
leer
una
trama
urbana no tanto por su
-
trazado sino por los eventos arquitectónicos que la
-
sustentan.. Esta tercera verificación no es, evidente-
mente, universal pexo
se
constituye com única clave
-
del estudio
en
el
conocimiento de estructuras urbanas
en
las que no exista una idea reguladora previa.
SerS
a partir de
1.942
cuando
se
oficialice una
forma urbana teórica
de
la
ciudad que es,
el
punto de
partida
para
hacer
un
estudio 1-6s ortodoxo desde el
-
campo
de la historia urbana.
Pero este
Plan
General no concretiza muchas de
-
las invariantes ahora desconocidas de la historia co-
mún.
Se ha dispuesto a cada capítulo de la biblioqrafía re-
lativa a sus contenidos, pero sienpre que se hayan ci-
tado previamente en el texto.
Así
mism
se
ha compn-
diado toda
la
bibliografía de la tésis
en
un apartado
genérico
y
general en el tercer tom. Pero dado
que
pa
-
ra
la
idea de la tesis
se
han empleado muchos
ds
li-
bros que
podrían
quedar olvidados
y
en definitiva des-
considerados en su aportación a la misma se ha creído
oportuno rendirles la gratitud que por supuesto se
me-
recen, ya que algunos
han
sido los verdaderos gestores
del proceso que ahora termina.
mtre esos libros
se
pueden citar los siguientes:
-
Alonso de Nedina
i
Alberich,
María
Assumpcio.
LA
FORM.4CIO DUNA CIUTAT DURANT EL NEOCLASICISKE:
FIGUERES
1
LARQUITECTE
ROCA
1
BROS,
Coleqi Oficial Darquitectes de Catalunya. Girona.
La Gaia Ciencia,
Barcelona
1
,980.
ISBN:
84-7080-064-7.
-
ANUARIO
ESTADÍSTICO
PROVINCIAL
DE
ZAMORA,
ANO
1,948,
Presidencia del Cabiemo.
Instituto Nacional de Estadística,
Madrid 1.949.
-
ANUARIO
ESTADÍSTICO
DE ESPARA
Edición
manual.
Presidencia del Gobierno.
Instituto Nacional de Estadística.
Madrid 1-960.
-
Aranda Iriarte, Joaquín.
LOS ARQU ITECTOS DE
G
1
JÓN ALRDEDOR DEL RAC
1
ONALI SMO
DE LOS
AÑOS
30,
Block de arquitectura no
2.
Colegio Oficial de Asturias.
r.
-
Bohigas, Oriol.
ARQU
ITECTURA ESPN"JLA DE
LA
SEGUNDA REPÚBLI
CA
E
Cuadernos infimos 5.
3
2a
edición.
-
Tusquets editores.
0
m
O
Barcelona 1.973.
4
ISBN:
84-7223-505-X.
-
.Resulta ser la principal. documentación sobre los orí
-
genes del racionalim funcion alista en España,
pe-
-
ro lo que deja claro es la toma de postura de una gg
neración sobre los cambios estéticos
y
la propuesta
de
un
cambio en el gusto por las formas
y
los colo-
-
res frente a las decoraciones.
5
Resulta además una buena guía para el control
terp-
:
-
ral de las producciones.
O
O
-
CENSO DE LA POBLACIÓN DE LAS VIVIENDAS DE ESPA~\!A
DE
1,960,
NOMENCLATOR DE LAS CI UDADESJ VILlASJ LUGARES, ALDEAS
Y
DEPIÁS
ENTIDADES DE POBWCI
ÓN
,
PROVINCIA DE
ZAMORA,
Presidencia del Gobierno.
Lnstituto Nacional de Estadística,
Madrid 1.961.
-
Cirici Narvaez, Juan Ramón.
ARQUITECTURA 1 SABELINA
EN
CADIZ
Excrm.
Ayuntamiento de Cádiz.
Cádiz 1.982.
-
CONSTRUIR
LA
CIUDAD,
Criterios objetivos
y
soluciones generales para la
-
revisión del Plan General de Ordenación Urbana.
Ekcm.
Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Tenerife 1.983.
ISBN: 84-500-8704-X.
-
Domech, Lluis.
ARQUITECTURA DE SIEMPRE, LOS AÑOS
Y!
EN ESPAFA.
Cuadernos infirms 83.
3
Barcelona
1
.978.
ISBN: 84-7223-583-1
.
Destacaría entre los cinco capZtulos de que consta
-
3
el cuarto por el realism con que se
enfrenta
a la
-
n
,posible arquitectura de la domesticidad.
14
ARQUITEC
-
TURA SIN DESTELLOS,
-
"Creo, pues, necesaria una visión
amplia
para poder
conprender,
las
relaciones entre ideología
y
arqui--
tectura,
máxirrie
si,
por encim de una línea de tradi
:-
ción cultural densa, se abate el fenómeno de la radz
-
E
calización ideológica
y
bélica". páq 114.
n
O
O
-
Domenech Girbaus, Luís.
ARQU
1
TECTURAS MARG
1
NADAS
EN
CATALUFA
,
Cuadernos
Summa
Nueva Visión no
49.
Pág/3.
Eh
este número podms encontrar también
un
texto de
Fullaondo
en
la
línea de su trabajo sobre Bilbao
ti-
tulado
EL DESARROLLO DE
LA
TRADICI~N
MODERNA EN EL
-
PAÍS
VASCO
,
pÁW'25
8
-
ESTRUCTURA SOCIAL BÁS
ICA
DE
LA
POBLACI
ÓN
,
ESPAI'JA
Data S
.A.
Pág. 335
Zamra.
-
Fernández del Hoyo, María Antonia.
DESARROLLO URBANO
Y
PROCESO
HI
STÓRICO DEL CAMPO
GRAN-
DE DE VALLADOLID,
Ayuntamiento de Valladolid.
Valladolid
1
.98
1
.
ISBN: 84-500-4970-9.
-
Gautier Dalché,
J.
HISTORIA URBANA DE LEÓN
Y
CASTI
LLA
EN
LA
DAD
MEDIA
(1x-XIII)
8
Madrid
1.979.
ISBN: 84-323-0353-4.
-
González, Ra6n S.
e
ESPAl%4
Y
LA
ARQUITECTURA MODERNA,
Revista Muface,
no
10,
Junio
de 1,980, pág/l6,
Madrid 1.980.
-
Guerra de la Vega,
Ranfjn.
MR ID
1
a
920-1,980
,
GU
ÍA
DE
ARQU ITECTURA CONTEMPORÁ-
NEA
a
Edición del autor.
Madrid 1.981.
ISBN: 84-300-5362-X
-
López
Castan, Angel.
LA
VIVIENDA BURGUESA PLURIFAMILIAR EN EL MADRID DE
-
LA
RESTAURAC
1
ÓN
,
Villa de Madrid.
Pág/51,
Año XXII- 79- 1.984-1.
JORNADAS SOBRE ORDENAC 1
ÓN
DEL TERR 1 TOR
1
O
Y
DESARRO--
LLO REG I ONAL
EN
CASTI LLA-LEÓN
,
Nos interesa el capítulo
EL
PROcESO
DE
FORMACION
DE
LA
ESTRUCTURA EN
CASTIL;LA-LEON de B-rrique Clemente
-
Cubillas. Pág/127.
Hablando de la terminolocría de Gino
C-;ermani
dice:"La
urbanización en sentido dmgráfico, por tanto, evo-
luciona de dos formas paralelas
y
completamentarias:
por multiplicación de los puntos de concentración,
-
es decir, por densificación progresiva de la red
ur-
bana, en primer lugar, y por el aumento de tamaño nu
-
&ico de las concentraciones individuales, por el
-
crecimiento poblacional de cada ciudad,
en
segundo
-
lugar". Pág/130.
"m
la mayoría de las capitales provinciales de la
-
región su twda y tardía industrialización, su dé-
bil capacidad de atracción denqráfica, debieran ha-
ber
permitido una programación del urbanim sin ago
bios, sin prisas, y sin tenior a las improvisaciones-
obligadas pr
un
rihm acelerado y desbordante de to
das las previsiones que no se ha producido". pág/l
35.
"Una primera etapa, entre 1.939 y 1.956, coincide
-
con la autarquia económica y con la represión políti
ca y social ds intensas
y
en ella se notan todavía-
los déficits urbanísticos heredados del conflicto
bé
lico, aunque
aún
no se ha producido el masivo éxodo-
mal
que caracterizará los años siguientes y, por
-
otro lado, el aparato de
poder
impide cualquier mi
festación reivindicativa. Los problemas urbanísticos
reciben
un
tratamiento absolutamente abstracto y los
distintos planes que afectan
en
esos años a las ciu-
dades castellano-leonesas qenas tiene una
mínima
-
eficacia ejecutiva en las transformación del espacio"
Pág/138.
-
Marchan
Fiz, SMn.
LE
BATEAU
IVRE:
PARA
UNA GENEALOGÍA
DE
LA
SENSIBILI-
DAD
POSTMODERNA,
Revista de Occidente,
no
42, pág/7.
Noviembre 1.984,
Madrid
1
-984.
ISSN:
0034-8635.
Para precisar su aportación a la idea de organiza-
ción de la tesis podms
citar:
"Tal
vez, el bateau ivre de Rimbaud podría erigirse
en
metáfora poética de una condición que se asienta
sobre la desaparición de los discursos globaies. Una
condición que delatams, ante todo,
en
indicios
y
-
síntomas, en centelleantes fragmentos de
un
n.úm2ro
-
posible de maneras diseminadas; que puede revelarse
tanto en teorías com encarnarse, silenciosa o ruido
-
saniente, en diferentes manifestaciones artísticas".
"Si bien lo postmdemo permite cierta cronolcqía,
-
no interesa demasiado abordarlo desde esta sucesión
temporal, sino bajo el signo de una posible disconti
-
nuidad o corte con la rrcdemidad, como ese espacio
-
de encuentro, como esa retícula que entrelaza actitu
des
y
estrategias fomales bién distintas.
En
una
pa
-
labra como esa condición que posibilita
el
alumbra-
miento de una diseminación proyectada en un horizon-
te que
ha
dejado de
ser
unitario.
En
segundo luqar,
lo postmdemo no designa, necesariamente, un corte
radical con la modernidad sin más cuanto una
psi-
ción crítima o de rechazo
a
ciertas versiones de la
misma, a la que denominaría la demidad triunfante
u ortodoxa". Pág/9.
-
3
-
-
0
m
O
-
Navarro Segura, María
Isabel.
4
ARQU ITECTURA DEL PANDO ECONÓM
ICO
EN
CANAR
1
AS,
LA
-
.
POSGUERRA
EN
EL
ARCHI
PI
ÉLAGo
,
-
Aula de Cultura de Tenerife.
Tenerife 1.982.
-
m
O
ISBN:
84-500-8272-2.
Nos interesa entresacar del trabajo el epígrafe
LOS
EDIFICIOS COMO VALORES ECONÓMICOS
en
la
pág/62
"~l
-
agrarisrrio que definió an-pliamente
la
política econó-
mica durante los años
40
y
que se ha puesto reciente
-
mte
en
relación
a
la
política que equipamientos
-
del régimen, fomentó
una
canalización de inversiones
hacia la vivienda".
"Los usos que se dan a las viviendas también trevén
una dedicación económica relacionada con lo
rural,
-
ya que aún en las viviendas urbanas
se
incluye una
-
huerta particular, de proporción irportante dentro
-
de los usos del solar organizado".
Así
mism
se puede
leer
el
epígrafe
LA ARQUITECTURA
COMO
EXPRESI~N
DE
LA
IDEOLOGÍA
DOMINANTE,
PÁG/%.
-
Palomares Ibáñez, Jesús María.
VALDADOLID
119~-1193~1
Ateneo de Valladolid.
Historia de Valladolid
VII.
Valladolid 1.981.
ISBN: 84-600-2133-5.
Aunque se trata de una obra de
gran
interés local,
-
se interesa preferentemnte por la situación social
dedicando una
mlnima
parte a la situación ukbana.
En
el
capítulo 3
I
L4
CIUDAD
Y
SUS PROBLEMAS
dedica el
-
primr apartado a la descripción de
EL WRCO URBANO:
ESTRUCTURA
Y
PROBLEMASJ
del que ~0d-s extraer la
-
siguiente: "El centro es la expresión genérica englo
bante de dos realidades.
En
primer lugar
el
área re=
sidencial y profesional aristocrático y de las cla-
ses acomodada
y
media, acantonadas en
un
espacio to-
davía suficiente
en
estos años para su colectivo en
los anillos que tienen
pr
eje la Plaza Payor
...".
-
"En
contraste con este cqollo de esta
misma
época,
alejada del núcleo tradicional y sede obligada, que
no preferida, de los inmigrantes atraídos
pm
las
-
oportunidades de la ciudad, que a juzgar
por
las se-
ñales de su habitat, no fueron tantas".
-
Pastor Pérez, Francisca.
ARQUITECTURA DOMÉSTICA DEL SIGLO XIX
EN
MÁL~GA~
Universitas Malacitana.
-
-
Málacya 1.980.
O
O
ISBN: 84-7496-023-1,
Tiene cierto interés para nosotros
el
capítulo
111,
EL
ECLECTICISMO
Y
SUS CONTENIDOS HISTORICISTAS EN
-
LOS NEDESTILOS,
páq/35,
en
donde hace
un
despiece
-
linguístico por estilos:
EX
nqótico, lo andaluz
y
lo neomudejar, el neoplateresco y
su
vocabulario de-
corativo, la aparatosidad del neobarroco, lo culto y
oficial en el neoclásico.
Para el rciodemism dedica
el
capítulo
TV
en
su tota-
lidad,
EL MDERNISMO
Y
LA.
RUPTURA CON EL PASADOJ
PW
43.
-
Pérez Rojas, Javier.
NOTAS SO9RE CARTAGENA Y SU PROYECTO DE ENSANCHE,
Revista del Consejo Superior de los Colegios de
Ar-
quitectos de España. Q-56.
Pág/30.
-
PR0C.M DE NECESIDADES DE
L4
PROVINCIA DE
ZAMORAI
-
ESTRACTO
DE
LOS
ESTUDIOS
PROV
I
NC
I
ALES
DE
ORDENAC
I
ÓN
ECONÓMI CO-sOC IAL
Edición numerada para estudio
y
corrección.
Secretaría General para la Ordenación Económico- so-
cial. S.O.E.S.
Madrid 1.950,
-
Reina de
la
Muela, Die- de.
3
ENSAYO
SOBRE
LAS
DIRECTRICES
ARQUITECT~N
ICAS
DE
UN
-
ESTILO IMPERIAL,
O
Ediciones Verdad.
4
Madrid 1.944,
n
=
m
O
-
Rodríguez
Llera, Ramón.
LA
RECONSTRUCCI ÓN DE SANTANDER
1,941-1
,
950,
Centro de Estudios l@ntañeses.
Institución Cultural. de Cantabria.
n
Santander
1
.980.
O
O
ISBN: 84-85349-15-6.
Nos interesan particularmente los capítulos
1
y
11
-
PROLEGÓMENOS A UNA EPOCA
Y
A UNA ARQUITECTURA
Y
CRÓ-
N ICA ARQU ITECTÓN ICA
DE
POSTC-UERRA,pues
se hace una
-
presentación de
la
anplia
problemática existente
en
el
país, pero
siqre
sin perder de vista
la
orienta
-
ción arquitectónica a que se dedica.
-
Rcdríyez
Llera,
Mn.
RUCABADO
EN
SANTANDER,
&vista del Consejo Superior de los Colegios de
Ar-
quitectos de
España.
Q-57.
pág/32.
Sánchez AUromoz, Claudio.
ORÍGENES
DE
LA
NACIÓN
ESPANOLA,
EL REINO DE ASTURIAS,
S-.
Madrid
1.985.
ISBN: 84-599-0415-6.
Sitte, Camilo.
CONSTRUCC
IÓN DE CIUDADES SEGUN PR INCI P IOS
ARTÍSTICOS
Biblioteca
de
Arquitectura.
Editorial
Gustavo
Gili.
Barcelona
1
.98O.
ISBN: 84-252-0983-8.
Al
texto
de
Sitte
deb
la
mayor
parte
de
mis
concep-
ciones
de
la
tradición
urbana
y
en
él
dejo
mi
senti-
do
aqradecimiento
por
la
visión
que
aporta
para
la
-
lectura
de
mi
tesis.
Soto, MÓnica.
LA
ESPA~ ISABELINA,
La
historia
informal.
Altalena
.
Madrid
1.979.
ISBN: 84-74-75-017-3.
Subirats, Eduardo.
LA
CRISIS
DE
LAS
VANGUARDIAS Y
LA
CULTURA EODERNAI
Pluma Rota.
Ediciones Libertarias.
Madrid
1.985.
ISBN: 84-85641-51-5.
Subirats
,
Eduardo.
LAS VANGUARDIAS
Y
LA
CULTURA MODERNAI
Universidad Politécnica
de
Las Palmas.
E.T.S.A. Departmto
de
Teoría
e
Historia.
Las
Palmas
1.985.
Torres Mbas, Leopoldo.
MIENTRAS
LABRAN
LOS SILLARES,
Revista Arquitectura no
2.
Junio 1.918.
Páq/31.
Destacan los apartados sobre El siglo XIX, El Estilo
Españo1,y El Verdadero Casticism.
Trillo de Leyva, Manuel.
LA
EXPOS
I
c
I
ÓN
IBEROAMER
I
CANA,
LA
TRANSFORMAC
I
ÓN
UR~
NA DE SNILLAa
Exm.
Ayuntamiento de Sevilla.
Sevilla
1
.980.
ISBN:
84-500-4012-4.
r.
D
Ucha Donate, Rdolfo.
CINCUENTA
AÑOS
DE ARQUITECTURA
ESPAWOIA
1
Adir Editores.
Madrid 1.980.
ISBN: 84-85777-00-X.
Villar Novellan, Alberto.
ARQUITECTURA DEL MODERNISMI EN SEYILLAa
Sevilla 1.973.
Destaca el capztdo
V
REGIONALISMO MODERNISMO
en
-
O
el que se'plantean las cuestiones que incluyen
en
el
mntaje de la Ekpsición del 29.
A nivel comparativo
y
por
la proximidad con Vallado-
lid ha sido de interés analizar los trabajos de Vir-
gili Blanquet, María.
DESARROLLO
URBAN
ÍSTICO
Y ARQU
ITECTÓN
I
co
DE
VALLADO--
LID,
(1,851-1,936),
Aycnitamiento de Valladolid, no 9.
Valladolid 1.979.
Mtro de las producciones locales se
Wían
citar
-
los siguientes textos:
-
LA
CIUDAD
Y
EL HOGAR,
Boletín de la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana
de Zmra.
Editada desde 1.956.
Zarora.
Podemos destacar aigunos artículos aparecidos
en
él:
ZAF?ORA:
ARCO
DE
DOÑA URPACAm
no 10,
año
111, Marzo, Abril 1.958, pág/2.
ZAMORA:
PUENTE ROPANO:
LA
GOBIERNA,
n0
11, año 111, Mayo-Junio 1.958, pá9/2.
ZAMORA
PUEDE
Y
DEBE SER UN CENTRO VERA?JIEGOm
ídem,
íE!em,
ídem pág/9.
MUSEO DEL URBANISMO,
n0
13,
año
111, pág/5.
EL URBANISMO EN
LA
ORDENACIÓN DE LAS VIEJAS CIUDADES,
DEBE ESTAR AL SERVICIO DEL
1
NTERÉS
DE
LA
C
1
UDAD
.
e
no 13, año 111, Septiembre-Octubre 1.958.
"No puede ni debe tampoco descuidarse el aspecto téc
nico del problema que obliga a conservar el &id
de la zona o el barrio operado, mejorando las condi-
ciones
en
que
pueda conservar el carácter típico de
.
los edificios afectados".
"Las modernas perspctivas, los afectos pintorescos
y
soluciones efectistas que pueden
y
deben aplicarse
y
obtener
en
la ordenación de las nuevas barriadas,
futuros, ensanches
6
ciudades satélites, zonas de ha
bitación, de deportes, etc
...,
no pueden aplicarse
-
ni deben tolerarse en zonas viejas e históricas de
-
una ciudad, que no sólo no lo reclama, sino que su
-
aplicación lleva consigo la destrucción del conjunto
urho de estima
y
de innegable valor histórico, que
a más de describir
el
pasado de nuestra ciudad, no
-
reclamnenningún aspecto
que
no sea el interés cre-
matístico particular
y
oficial el ser intervenidas o
afectadas; pues cm demuestra el
exh
de las pro-
pias soluciones que el público conoce,
en
nada difi-
cultan
ni
la relación de la ciudad vieja con sus
en-
sanches, ni la de aquellos entre tí, ni
a
su través".
DOS OBRAS IMPORTANTES: EL ABASTECIMIENTO DE AGUAS,
-
LA ILUMINACIÓN DE LAS TRES CRUCES,
no 14, Noviembre-Diciembre 1.958, pág/3.
-
Clemente Cubillas, Enrique.
LA
CRISIS
DEM@GRÁFICA
DE
ZAMORAJ EL ACELERADO PROCE-
SO DE DESPOBLACIÓN PRWINC IAL
Universidad de Salamanca. Coleaio Universitario de
-
Zmra
.
Zmra 1.980.
-
1
CONGRESO PROVINCIAL DE TURI SilOJ UNA ASP IRAC IÓN DE
ZAMORA,
E
Zamra
1
-963,
En
el acto de clausura en que se recogen las conclu-
siones del congreso, se puede encontrar material cla
"
-
0
rificador sobre la situación de la provincia, así co
5
m
un
discurso del entonces ministro de ~nformación-
y
Turisrrio, Manuel Fraga.
=
m
O
-
Díaz Medina, Ana.
LA POBLAC
1
Ó?4
ZAMORANA
EN
EL S,
XVI
,
Studia Zmrensia.
Ediciones Universidad .de Salamanca
y
Colegio Univer-
sitario de Zmra, no 1, pág/67.
O
Salamanca 1.981.
-
García Rubio, José Manuel.
CRÓP!
1
CA
DE
1
920-1,940,
Edición del autor.
Zamra
1
-983.
ISBN: 84-85139-91-7.
-
García
Rubio,
José Manuel.
WRA
S,
XX1
COMIEbJZOSa
Edición del autor.
Zmra 1.984.
ISBN: 84-398-2676-1.
González Amezqueta,
A.
LA
ARQU
ITECTUW
WR
I LERA
DEL
OCHOC
I
ENTOS
,
Cuadernos Sma Nueva Visión no 41.
Número mncgráfico sobre
el
S.
XIX.
Pág/19.
González
Gallego,
Isidro.
EL ASENTAPIIENTO DE NOBLES EN EL REINO DE LEÓN BAJO
-
LOS PRIMEROS TRASTAMAWS,
Studia Zmrensia
.
Ediciones Universidad de Salamanca. Colegio Universi
-
dad
Zamra.
no
2, pág/362.
Salamanca 1.982.
ISBN:
0211-1837.
Barcelona.
Grasyde Esteva,
Rafael.
MWRIA
acerca
del estado del
Instituto
General
y
-
Técnico de
Zmra
durante
el
Curso
de 1.918
a
1.919.
Instituto
Cmeral
y
Técnico de
Zamra.
Imprenta y Librería
de
Hijo
de
M.
Rodríguez.
Zamra.
Machh.
Barrera, Vicente.
EL
FERROCARRIL DE
ZASllORA
A
ORENSE
Y
CORUPA,
Artículos
publicados
en
la
Revista
de
Obras Públicas
nko 15 de Fehrero
y
1 de Marzo de 1.932.
Separata.
Madrid 1.932.
PORTAFOL
I
o
FOTOGRÁF
I
co
DE
ESPAF~,
Cuaderno 12.
A
Martúi
Editor.
-
Ribera Caño, Medardo.
MEMORIA SANITARIA
DE
LA
PROVINCIA DE
ZAMORA,
Tip. Guerra Hidalgo.
Benavente 1.930.
A
parte de los datos sanitarios que aAmrta mrece
-
mención el proyecto que se publica del arquitecto
An
tonio García Sánchez, para el Nuevo Instituto ~rovG
-
cial de Higiene de 1.929,
y
que no llegaría a cons-
truírse según los planos sino
en
los años
50
y de
ma
-
yor tamaño. Pág/27.
También aparece el proyecto de la enfermería Victo-
ria Euqenia para tu.culosos de 1.931, pág/15.
r.
-
Rivero lbreno, Dominqo Marcial.
E
ZAMORA
EN
ACROSTICOS,
Guía turística en 1.695 versos.
Multicopistas-Nasua.
3
Bejar 1.978.
-
O
m
"zps"i,OR4,
que en tu altozano
cual
princesa te levantas
...
Te encuentras linda y sagrada
entre tus
VEINTE
edificios
de relevante Wrtancia
...
y
..,
tus vetustas murallas,.."
XLI
-
Sánchez
Gómez,
Julio.
LOS MERCADOS
EN
LA
PROVINCIA
DE
ZAMORA
EN
EL SIGLO
-
XVIII,
Studia Zmrensia.
No
1,
pág/157.
Ediciones de la Universidad de Salamanca
y
Colegio
-
Universitario de
Zmra.
Salamanca
1
.98
1
.
FERIAS EN
LA
PROVINCIA DE ZAMORA
EN
EL
AHllGUO REGIMEN
VALUMLID
--
MERCADOS
EN LA
PROVINCIA DE ZAMORA EN
EL
ANTIGUO REGIMEN
If
MERUDO
BISEWRAL
.
noa
üüE
SE
CELEBRA
(1Pi
HMDR
FRE.CUEHCIA
r~s~ttm
O
SOLO
DURANIE
UW
PARTE DEL
1110.
.
rciuuoo o€
i
4-
HAYDR fR&UENUA ,WEBlSEHANAL.
XLI
1
-
Vara
Vara, María.
EL
98
EN
MORA,
Tesina presentada en la Universidad de Santiacjo de
-
Conpstela. Facultad de Filosofía
y
Letras. Sección
de Historia. Octubre 1 .962
.
Aunque
se
trata de
un
trabajo de carácter cuasipe-
riodístico
y
muy
vinculado
al
desarrollo de los acon
-
cimientos de carácter político
y
sus repercusiones
-
en
la
ciudad pdems citar unas palabras que aclaran
muy
bién
el
estado municipal del período:
"En
efecto, las decisiones tomadas en el 91
y
92 so-
bre el ensanche de las ciudades quedaron paralizadas
hasta el
97
y
98 sobre todo
en
el 98,
en
que las au-
toridades
se
entregaron con -tu a las refornias pú
blicas. Podría hacerse un capítulo especial conside-
rando esta política frente a la política nacional,
-
que acaba de sucumbir, ya que todas
las
ciudades bus
can micamente mejoras particulares despreocupándos~
de las necesidades de
la
Patria
en
general.
-,
ZAMOPA
l.g&-l,35f\,
MEMOR
1
A
,
A
Cámza Oficial de Corriercio
e
industria de la Provin-
cia.
Memria
de
secretaria,
comprensiva de los aspectos
-
más
.bteresantes de la provincia de Zmra, referi-
dos
a
dicho período.
-renta
y
Librería Jacinto González, Lta,
Zmra 1..958.
-
Con
muchos
los artículos periodísticos que se
podrán
citar
cona
de relevante importancia en cuánto
a
dar
información sobre la situación
y
problemáticas que
-
vive la ciudad durante
el
periodo en estudio
y
otros
mmtos
pero
parece inconsistente
el
hacer aquí
-
una relación exhaustiva de ellos. Cabe de todos
m-
dos entresacar algunos:
LAS INDUSTRIAS DE
ZAMORA,
Editorial de Heraldo de Zmra.
15 de Fehrero de 1.938.
no
13217, pág/l,
RA-48.
XLI
1
1
ZAMORA
DURANTE EL
AÑO
1,937,
LABOR PROVINCIAL Y MUN'
CI PAL, FALANGE
ESPAÑOLA
TRADICIONALISTA
Y
DE
LAS
-
JONS, SUS OBRAS: AUXILIO SOCIAL, SUBSIDIO PRO COMI3A-
TIENTES, PLATO
ÚNICO
Y
ASISTENCIA A FRENTES
Y
HOSPI-
TALES
El
Correo de Zmra.
Año
XLI
,
sacado
1
de Enero de
1 .938.
no
12831,
páq/3.
F?A-142.
PLAN DE
URBAN
IZAC
IÓN
Y
ENSANCHE,
El
Correo de Zmra.
Año
XLII,
miércoles
12
de mero
de
1.938.
no
12840,
pág/3.
RA-142.
9,963
Y
LA
"OPERACI ÓN
ZAI\FOFA''
El
Correo de Zarnora.
Año
LXViI,
1
mero
1.963.
,no
19003, páq/l.
PROEM
1
O
Duemie Zmra abrazada por los viejos
y
derruí-
dos muros, que poco a poco van destrozándose, soltan-
do el abrazo con que la ceñía privándola de luz
y
de
aire puro. Como los brazos de la madre cariñosa al
-
quedarse domiida,
van
soltando al inocente niño que
-
con cariño oprimían durante la vigilia; así los carco
-
midos muros de Zamora desaparecen piedra tras piedra,
dejando paso al aire
y
al
sol
en
las vetustas casas
-
que contra ellas se apoyaban.
....
y
me
enorgullece esta pretendida ofensa al
reposo de
mis
paisanos.
Turbar
ese insano sueño, rom
-
,.
per esos viejos mldes, arrancar esa venda que les
-
E
ciega, dmler todo lo que se oponga al progreso en
-
3
que deseo ver a
mi
patria, eso es lo &e quiero, por
-
e
m
lo que trabajo dentro de
mis
escasos medios, en lo
-
O
4
que pongo toda
mi
inteliqencia,
mi
actividad
y
mi
ca-
n
riño,
Mi
voz es débil para despertarla de su profundo
sueño; Zmra seguirá durmiendo; pero yo cwplo sin
-
=
m
O
vacilaciones con lo que
IE
ordena
mi
conciencia
y
mi
mr
a la tierra donde nací.
n
O
O
Luciano Caño.
H.Z.
3
agosto
1.918.
PROEM
1
O,
1.920,
parece el punto
~6s
asumible para termi-
nar verdaderarente el siqlo
XIX
(1)
.
La muerte de
Be-
nito Pérez Galdós, cierra
un
Ef-iscdio Nacional
más,
-
prmitiendo entender, lo que para lugares com Zamra
representa éste mmento, com arranque de la renova-
ción y mdemización de todas sus estructuras,
Si
corm dice Mercadal
(2)
,
la arquitectura del
,.
E
siglo
XX
se inicia
a
finales de la Gran Guerra (1,914-
;
1.918),
no es ello debido a estar él,
com
crítico, su
-
2
-
~rgido en la corriente "revolucionaria" que creía ca-
O
C1
4
ducas y decadentes todas aquellas manifestaciones del
;
n
estilo que, hasta la ruptura propuesta, no siqnifica-
ban
myores cambios a los que encontraban entre el
-
!
=
m
Eclecticism y el Mcüernim. Por el contrario, es
p-
sible considerarlo dentro de
un
fundamato evidente
si
considerams que desde este mmto se va a iniciar
-
$
n
-
una concatenación de factores, que ofrecen la clave pa
i
-
ra la interpretación de la arquitectura posterior de
-
nuestro país (así lo cree
O.
Bohigas)
(3)
.
Podríams citar, ya en otra opción profesional,
a Sainz de los Terreros, quién considera que la
"Gue-
rra Mundial deshizo una civilización para que comza-
se otra nueva"
(4)
.
1,920, representa, pues
un
punto de partida de
la
qitectura. Para Zamra además es un mto
en
-
el que sociahate se circunscribe de forma definitiva
un proceso de ideas, que venía fraquándose desde fi-
nales del siglo
XIX.
Pero, avisarms de que
la
cues
-
tión de la ruptura, en
la
ciudad de Zmra, no viene
encauzada como en los lugares donde la arquitectura
es objeto de discusión (ya por el fundamento teórico
o por la superabundancia de obra construída)
,
sino
-
que se prefiere encauzar por planteamientos qenero-
sos de la investigación arquitectónica.
Con
tres
arquitectos en la ciudad, parece lógi
-
co que
en
Zmra pueda existirun campo de experimen-
r.
tación concreta de la actividad constructiva.
La
arquitectura cambia
en
tantoen cuanto se
-
-
0
m
varía de propietario
y
de su dicposición económica,
O
4
y
esto ya tiene un priner reflejo en la localización
de la parcela cobre la que
se
va a construir.
=
m
O
Otra cuestión es
la
de
la
información docurrien-
tal
sobre los temas profesionales, com base para
-
a
el desenvolvimiento del estilo.
En
provincias,
se
es
-
n
-
O
tá supeditado a
la
incidencia de algunas revistas
-
O
que llegan a través de suscripciones que
se
mantie-
nen indefinidamente.
La
seriedad tdtica será una
-
de las características que se
van
a considerar
en
su
selección, llegándose a equiparar seriedad temática
con contenidos témicos,
y
dejando las vertientes
-
teóricas (no por desprecio), releqadas a un segundo
término, dada
la
menor concreción con que se presen-
tan
(5)
.
Pero
la
estabilidad de
la
ciudad no es durade-
ra, pues el deseo de ruptura, iniciado en el siglo
-
pasad^
con el casco Historico mediante el derribo de
las murallas, se
va
a ver apoyado con una avalancha
-
de encarqos que se ubican
en
la ~riferia urbana o lo
que es lo
mismo,
en
la potencial superficie del pri-
rer ensanche.
Pero esta expansión, de la que Ruival no consi-
dera los aspectos de la voluntad progresista de los
-
ciudadanos, al considerarla "innecesaria
"
(
6
)
,
denota
de &o palpable las diferencias que se tenían social
-
mente para la consecución de
prcqresista, en la medida de
les.
ihtender la diferencia
por medio de la arquitectura
una comunidad avanzada
y
sus horizontes cultura-
apuntada, precisamente
-
y
rrás concretarriente a
-
través de 10.s arquitectos que la hacen es una señal
-
clarificadora. Podríamos decir que los tres arquitec-
tos se reparten el espacio exterior para
su
construc-
ción, a parte de distribuir consecuentemente a la cla
-
se social que ocupara cada calle
y
cada orientación
-
del crecimiento. Esta curiosidad, anecdótica, es por-
tadora de una
imágen
arquitectónica determinable
y
-
que provocará la configuración de los estilos según
-
la mutabilidad del gusto.
Gregorio Pérez Arribas, Antonio García Sánchez-
Blanco
y
Ehrique Crespo Alvarez, serán los tres arqui
-
tectos, que estarán dispuestos desde sus respectivas
forrmciones a dar respuesta, posiblerente cumplida, a
todos
y
cada uno de los propietarios locales. Desde
-
este medio que provoca cierta confusión
en
el recono-
cimiento del ensanche exterior, se consipen los pri-
ros éxitos
y
fracasos profesionales,
A
todo ello, se precisó cotejar el valor otorga
-
do al lenguaje arquitectónico para la obtención de
en
-
cargos de proyectos, pues la propiedad dentro de sus
intenciones incorpora la de la Mqen
como
factor de-
cisivo
en
ia
elección del arquitecto.
Serb, de una fom consciente en la casa para
-
D.
Jacinto González donde se inicie el síntoma del
-
acercamiento entxe el lenguaje arquitectónico y la
vo
-
luntad-deseo de rriodemidad y que por
parte
de Enrique
Crespo se llevará adelante en un proyecto mmentanea-
mente temporal
y
novedoso.
(Este proyecto representa dentro de la raciona-
lidad del estilo, una cierta afuncionalidad,
más
por
ser
un edificio de viviendas que,
pr
disponer de una
fom ligeramente distanciada de las orqanizaciones
-
funcionales del tipo. Más parece un edificio aíslado
unifamiliar que una edificación de viviendas
entre
m
-
dianeras del ensanche)
.
Plan
de
urbanización
y
ensanche
Por
d
Ooblerno pned se ha pedldo al Ayuntamiato de
Zunera
rl
plan da urbanlzaclbn
y
ensanche de la capftal,
Aunque no andamoa sobrados de tiempo para poderacdbir
en
esta
dfas, atentos a trabajos Inlerlores de nuestra cana. no queremor pase
h
ocasibn
oLn
exponer una vez
m&
criterios nuertros, que
m
muchas
oca.
rionrs hemos
exteriorizado,
sobre problema tan Importante para Zarnofa.
Es de mMma opomnldad lnslstlr
m
ate asunto. qilhb, como
po
col,
de los que en la ciudad han
1d.o
dejando marcado el sello de
lol
en.
redoa polltlcos, rervldorea da partlcularismos, wn perjuido
wiáate
para
la pobladbn
Queremos recordar el daconderto mcrslvo observado
en
h
allncri-
cibn de callea. Sln remontarnos a Cpocas lejanas. como
d
hecho
wgix-
hado ha14 sur treinta anos del Ayuntamiento
que
acordb abrkuna calk.
wnünuadbn
mctn
de la de Vlrlato por la de Quebmntahuaos.
y
luego,
el de aquel u otro concejo que acodaba esirechar bta. amvitíltndola
m
hibo
de la vergíienza. para no sabemos qulen poder edificar
ea
Li
es.
quina a sn entolo tenemos el caso mtís vergommo
7
redente del enian-
che de la pobladbn en sua dos sectores de mayor modrmidad.
h
parte
comprendida entre la prolongacibn de la Avenida
y
Tm
Cm-
e4
ba.
do de Dola Candelaria
7
la prolongadbn de la de
ds
Calvo Sotelo a
la Plaza de Santiago.
Todo ello
cs
de
denifdma
constnicd6n
y
deprtms
d
dnfw
rea>mr
ambar ronat urbanas
y
va c6mo
en
caUa
prlndpales,
m
poam
añoa
son dos
g
frea
allneadones nuevas
las
que
van
deformando el omsto
del
ensanche. Cada cual. pudiera declm
por
la observadbn.
ha
conrtmldo
donde ha querido. Para este resultado tan desastroso, en realidad
h
ca.
pltai no tlene por qu6 contribuir
al
sostenlmimto de mejoras que
nui~
bien le psrjodlcaa Por lo menoa la abochornan
Om
de
lar
co~s sobre la cual hemos LnstsUdo
m
verlar
om&na.
stn muttado positivo.
m
la
de la numemdbn de viviendas. Seguima
m
esto
exactamente igual que
hace
50
atlas.
Un bwve recaido
por
br
a.
U-
dntricls escalofria
al
minuto
el
enorme dermderto. Todo
atb
QI-
ordenado. Los números de hs
casas
aaltan a maravilla
y,
para
qulni.
M
conotfa a loa
Inquilino*
lo que
a
el
niimere.
rl
a
bmsLno.
no
&-
fard
de
m
Irraiente laberinto.
Vea-
si
de
una
ver
ato peda amghe. Que
apnrebe
una
&.
d6n dt5iliva,
inaltaabh
para
todo el mundo
7 rca
qulen
fuua
d
que
kata
de conitrulr.
1'
Loa
hilimlunos deben dane
por
terminada
EL
CORREO
DE
ZAMORA
ARO
XLII
NG
1218-401
MIÉRCOLES
12
ENERO
1,938.
~/3
RA-142,
Debe
apuntarse en este caso que, la presencia
-
"ideológica" del propietario es decisiva
en
el trata-
miento del proyecto, alejándose de la solución para
-
la vecina casa para Don Alejandro Berrocoso (aqosto
-
de
1.939,
Tomo
XLIV-478)
en
que la forma del edificio
es(más)indepndiente de la parcela sobre la que se
-
asienta.
Es
el mecenazgo Canzález una pieza en juqo
que
se plasma
en
la confección de la obra arquitectónica
como superadora de la intención del proyectista.
abrir
tores
entre
Este rompimiento con
la
tradicional participa-
ción del propietario va a tomar una dimensión que
-
afectara
en
futuras intervenciones, pues
al
presentar
-
se com manifiesto referencia1 próxim, permitira
-
el campo que decíamos subdividido, (ya por fac-
sociales o económicos), para
la
correspondencia
arquitectura
y
estilo.
Pero
si
a nivel arquitectura los avances tardan
en producirse, no ocurre lo
mim
en
cuento
al
despsg
tar
de una conciencia social.
"La
Guerra de la Alpargata"
(7)
que se decidirá
(librara) en el
mism
año
20,
tanto es legible desde
la unificación de criterios sociales (por la uniformi
-
dad en el vestir), o desde la integración social.
El
reducionism estético de la alpargata repre-
senta una simplificación en la ornamentación, al de-
jar
expresarse a las formas del cuerpo con
su
más
sim
-
ple expresión.
La
austeridad social es reivindicada
-
de manera oficiosa por la
moda,
y
los ciudadanos la
-
aceptan no
com
resignación económica (que también lo
era) sino cm apyatura de la radical limpieza
m-
tal
que
se
está produciendo en la vida del ciudadano
de ese siglo
XX,
en 1.920. Podría resumirse diciendo
que
se
empieza a estar dispuesto a construir una so-
ciedad del
s.XX
en los
misros
mmtos
en
que caen
-
los representantes humanos del
XIX.
(7
bis).
Dos
mdelos de José Zmra:
Traje de lanilla blanca para paseo
y
Charmeuse rosa, bordada
en
oro
y
plata.
Publicados
en
el
Heraldo
de Zarora.
Pero nos quedaremos en lo superfluo del proble-
ma,
sino nos introducms
en
el estado económico de
-
la provincia.
Miguel Angel Mateos ya ha estudiado la problemá
-
tica económica de los
30
primeros años del siglo,
y
-
sus observaciones nos ofrecen otra parte de la expli-
cación general que necesitms sobre la cuestión
(8).
cierto es que los años
20
son
un
mmto negro pa-
ra el suministro de mterias primas y
pr
ello la aca
-
paración deja abultados beneficios. Sobre estos funda
-
mtos económicos, se pueden sustentar consideracio-
r.
D
E
nes estéticas
com
las de la alpargata.
-
3
-
0
m
El
aceite, la harina,
...
son los verdaderos cau
-
::
4
santes de la sufrida queja que encauzada desde teóri-
cos sociales com George
(9),
a través de sus divulga
dos trabajos, conducen a soluciones tan mistificato-
-
m
O
rias com el traje único
y
el clazado rústico.
5
(Editoriales del Heraldo de Zmra, como el.que
i
-
O
se adjunta producen una inestabilidad social que con-
"
duce
en
una
pequeña
comunidad a tomar medidas com
-
darse de baja del periódico).
'
El
HERALDO
DE
zAp.IoFtA.
29
de
Julio
de
1.918
no
6691
F%/2
(RA-22)
ic~iiiliws clc iii;:la
íC
y
dciii;ic c:i~is;iiitcs
dc
la ~sc;iscz
y
elcv:izi6ii dc
precios
qiic
liaii
:ilcn:iz:itlo los ;irti~111os
(le
~)i~iiii!ii.;i
tixcsidnd
y
qiic Iinccii iiiiposiblc la vida,at
iiovciilii
y
ciiico por ciciiio de 1;)s 1)crroii:is c1:ie corisii-
tciyeii el vcci:id;irio dc +~iioi:i.
1). G~I)!iio
I~o~)(.I,
1~':iI)ric:iiite
de
11nri11x.
.x
Ikrri:irtiiiio
1:.
lk)l)o, ;?liii;icrriicta dc Carbones.
Sres. I5oi)o. G:irci:i y
(l.".
UlLrairiaririos
y
Tocino.
1).
M;isiiiiirio Iloim.
icl<!iii
¡ti.
))
I)~I~I~CI
rw>,
i(1.
ilj.
Sr?<. (i;iici:i
1:.
y
(j:ircíg, FAbricx
de
(;cr;i.
1).
I~;!I:I;~II
S:iiiti;~~.!o l'rieto, ~iI~r;i~ri:irii~os y to~ciiio
),
,lo:i~'~!liil ;)rit>~o, id.
iil.
»
V:ileiitiii I'ri~io, Tejidos.
»
Eiiiiiio'í)ri~to, id.
x
Mayiri I'riclo. id.
,
»
IYoy I)ricto, I7;iI)ric:i dc f-lariiins.
»
Josi: i:~iciilcs, viceps~?sitleiite
del
i'+l~r~¿iii:il.
»
j'il[oii~o T(;iiriircz, Merccrin.
!,
Alíoiiso Carhnyo. id.
'
Francisco í3lniico. Drogiiero.
U
.José I$lniico, !::ibricai~ic dc 1.Iariii:is
y
IJnri;idcio.
r
M:isiiiiino 1\:13rtin, ~Salcliicliero
y
I'ociriero.
))
Aiiloiiio ~?(.m:Ín, Ul~rm~inrii~ix.
r
1'c:lro Marcos, 7'ai)crricro.
»
Migiicl ~';iJ~Xll, Cariiiccro y esportndor de gaiiado.
H
Saiv:idor l?.miri~:ii~z, Uitsnrn~riiio~ y Tociiio.
H
.losi. 1:eiii:iiitlez Caiz; Propietario.
r
Jonquiii l:crii:in(lcz
I>asf.or,-~Salcl~icl~ero
y
Tocinero.
»
Viceiilc G:irci;i, F:il)ricaiite (le Jab.'>ii.
B
Aiiloriio l<o:i:ipcz, id. id.
x
C:iiiditlo C:ilvo, hkmiolist:~.
»
Alejo Calníias. t3arlici.o.
»
I<ir~eiiio I'idicl. c;ciitletloi tlc'
I
Inriiins.
Vicitla tic Agui:ir, Í:crr'ctcri:i.
1).
Esl)crüto I<ol>lctlo, pnpcl piiitiitio
y
ycso.
Viiida dc
i:.
Iliicdn, .Aliii?cCii tic <:oloriinlcs.
D.
Avcliiio Olero. Licorcs vino;
y
rciiescos.
.
rinas.
Mariiicl LOpcz, vciidcdor de
Fi.1
'
»
Toribio Pérez, Tcjido'Ty qciiiicnlln.
Don Desiilerio \%lal. F:ibsicantc de Vinos.
'
*
* *
¡,os coiiicntsrioc qiie esi lista s~qierc, dejamos inte-
gra
y
libreiiieritc qiic los Ii:.ga el piil~lico.
.
.
NO7 :\S.--(;oiiio todo eii la vida tiene sil pnrte.c6-
1
niica.
ci
nrti~ral qiic esto de Ins liajas del 1iEliAl.i)O
no e& si11 eiln.
'
Ciitrc 10s lbolctiiies de bajas qiic el CIIICUI-O
MER-
CAN
I'IL nos lia cnviatio, figiira iiiio
il
iioiribre dc don
José i:iicntes. coiiio aiiirnciarilc.
En
los libros de esta Adiiiiiiistracióii rio aparece ¡:>s.
cripto seiiiejaiite iioinbre.
Otro tanto ocurre coi1 los I~oletiries de doii Antonio
I?.«lrigiiez. (I-Iotel Antoiiio).
Este sciíor, si11 dud;i, teiiia ganas de
pitorreo
ciiandc.
[OS
corredores
(le
BUJITS
le pidieron la suya;
y
si()
fiif
corto
rii
perezoso para limar; pidió
la
baja coiiio seis-
criptor y coriio aiiuriciaiite
y
iqiiii:n sabe!, dispuesto a
firiiiar
y
a coiiip1;icer
a
los peticioi~arios, Iinsta dúiide
Iiubiera llcmdo don Aiitoiiio firniarido bolctnr;;
y
eso
II
ciirc 110s Ilairin aiiiigos
...
13ueii0, scñoies; dori Aiitonio Rodrígiiez (1 ~otd Aii-
toriio). no cs suscri1,tor dcl f.{EQALDO, ni es aiiliri-
I
error
dc
pcr.ioiia
y
piicde siil~s~iinrsc, o cii otro caso
nos nutorizaii para rcgal;ir cstos bolcliries al corlsabido
portiigiii.s
de
lo; pcrdigoiics p;irn qiie les
de
np1ic:iciijn
iiiievanieiite.
HERALDO
DE
ZAPORA.
29
de
noviembre
de
1.918
no
6794
pWl
(RA-2
2
)
,
i
Lo q~~e"sucede en Zalnora cori los nrticulos de
priiiicsa
necesidad, no tiene igual en el resto
de
la
penínsrila.
Los
'arnpxacjores zarnoranos son irisaciables. No contentos
~on las'fabul~sas
ganancias
obtenidas a costa del hambre
1
del pu$blo, durante los años que Iia durado
la
guerra,
quieren seguir amontonando riquezas
a
pesar de que la
,
firma
del
arrríisticio ha seiíalado un descenso en las cotiza-
ciones deilas subsistencias.
En
totla España han experimentado baja los precios de
los comestibles exageradamente alterados más por
el
afán
de lucro
que
por necesidad imperiosa, siendo Earnora
la
ekcepción,
la
única provincia donde los agiotistas
y
espe-
culabres, amparados
en1
la pasividad
de
las autoridades,
mantienen
kn
el
máximo
el 9alor
de
Ios productos
y
gé-
neros destinado$ al consumo del público.
verdad es .que el público, con su inercia, tiene merecido
el
despojo de
,que
estrí siendo víctima.
Señor gobernador:
El
trigo ha bajado de precio. La fiari-
na continila cotizsndosk escandalosamente cara,
y
el pan,
sin
que dq eUo crearnbs wlpables
a
los panaderos, no
puede ser peor.
Se
necesitan autoridades celosas de la salud del pueblo.
La< que inspiran. sus pasividades en las conveniencias de
1
negociantes
y
acaparadores, esas son perniciosas.
¿Se
nds obligara
a
4Lie
hablemos
mAs
claro?
La constatable falta de dedicación de la Corpo-
ración Municipal hacia los asuntos locales, no es rrsás
que el balance definitivo de las múltiples variacio-
nes
en
la composición política de la
misma,
con la
-
consiguiente deficiencia general del tratamiento de
-
los asmtos de una necesaria delicadeza
en
su
resolu-
ción. No es extraño por tanto el que aparezca el nom-
bre de Zmra
en
el texto del Real Decreto de agosto
de 1.920,
en
el que se ordena el saneamiento del cas-
co urbano, por considerarlo indispensable. Zmra -por
su
carácter de capital provinciai se ve inscrita
en
-
una
lista negra de municipios de más de 10,000 habi-
tantes que se consideran carentes de las medidas núni
-
mas de seguridad higiénica pública (10).
Una Zamora
en
1.920 con
17.567
habitantes,l.280
más
que en 1.900
y
que se va a extender
en
superficie
más del doble
en
la siguiente década, con un aurriento
pblacional de 3.990 hab., obviamente desproporciona-
do con las dos décadas anteriores, no es
un
lugar
fá-
cil para
mantener
una situación estable.
La necesidad de viviendas será uno de los
prin-
cipales problemas a resolver por nuestros arquitectos,
y.sobre todo
su
localización de una fom mediatizada,
,pr la falta de
un
plan de Ensanche previo.
También de 1.920 es la preocupación del Heraldo
por
"EL
PR0BL;EMA
DE
LA
VIVIENDA"
(
12) pues "siglos ha
-
ce que no se ha notado
Ia
falta de casas-habitación
-
COIID
actualmente".
Es un problema palpable el del crecimiento dem
-
gráfico que va a efectar de distintos dos.
De
1.943 es la Memria de la Cka de la Pro-
piedad Urbana en la que se dice: (13)
"Aunque
en
los años 1.936 al 1.939 se advierte una
-
gran variabilidad de los datos registrados, consi-
guiente a la anormalidad dmgráfica que llevó apare-
jada la guerra de liberación (sic), hechos los cómpu-
tos debidos, obtendremos la deducción de que (sic)
-
nuestra capital aumenta anualmente de 1.200 a 1.300
-
r.
habitantes o sea
unas
300 o 350 familias;
y
com la
-
E
construcción de viviendas no lleva el
mi=
rítm, se
-
j
gún
hms hecho notar
en
el capítulo precedente, se
-
-
O
m
obtiene la deducción de que (sic) precisa edificarse
O
4
com
mínjmo
de 300 a 350 viviendas más cada año, o
-
sea
un
promedio anual de 150 casas. (13 bis).
-
m
O
Al
comparar la situación de 1.920 con ésta de
-
-
1.943 es
un
método de entender la situación en la que
g
a
se desenvuelve la ciudad
y
sus habitantes,
y
la res-
-
O
O
ponsabilidzd que recae sobre unos arquitectos que se
ven obligados a trabajar en las condiciones menos pro
-
Si ésta es la realidad más a vuela pluma del
-
porqué la ciudad precisa
un
Plan de Ehsache, es segu-
ro que el estudio de los precedentes
y
"múltiples"
-
propuestas (de una cierta previsión de futuro) hechas
con anterioridad pueden servirnos para tomar una psi
-
ción frente a la incapaci2ad micipal para satisfa-
cer ¡as necesidades urbanísticas, prolongandose esta
situación desgraciadamente hasta los años sesenta.
Ahora solo nos queda interesarnos, desde nues-
tro
campo
del conocimiento, por la metcdología segui-
da
en
la
ejecución material de los proyectos
e
inicia
-
tivas llevados a
cabo.
Este análisis nos permitirá
-
vislumbrar la capacidad y las psibilidades que tiene
la profesión de arquitecto,
en
un
mmento de marcado
carisma para
la
definición del
carácter
urbano de la
sociedad.
NOTAS,
1-
Son generales las opiniones de que
1.920
señala una
-
ruptura en el medio cultural y social hispano, pero
-
de entre ellas se considera la de Variano García corro
representativa. "Para nosostros los arquitectos, co-
mienzan a a-dizarse hacia
1.920
los problems de la
arquitectura, al irse formando una nueva estructura
-
social
"
.
LOS
COLEGIOS
DE
ARQUITECTOS
DE
ESPAFR. 1.923-1.965
-
páq/9
*
2-
Fernándo García Mercadal,
en
PRECURSORES
DE
LA
ARQUI-
TECTURA
MODEDUi,
pág/l7, dice: "y todos los historia-
dores coinciden en que el siglo
XIX
no termina en
-
1.900, sino que se extiende hasta el comienzo de la
-
,.
-
Gran Guerra".
E
m
este breve trabajo Mercadal hace
un
recorrido por
-
lo que pasa
en
las cuestiones arquitectónico-sociales
desde
1.848
en que "se
mca
el comienzo de una época
en
la historia de las ideas plíticas y sociales, que
::
4
siempre influyeron sobre la arquitectura".
"La
arquitectura de aquellos años de prosperidad de
-
*
n
los Estados europeos, la Única existente, la oficial
-
que era ecléctica y grandiosa
y
poco
más
o menos pare
-
j
cida, se apoyaba
en
los estilos gótico o neoclásico.
-
m
O
Era una arquitectura cara, y llena de una decoración
-
supérflua en contraste con las condiciones míseras de
a
las viviendas obreras, de las que poco después las
-
-
a
grandes apresas industriales de Inglaterra
y
Alema-
n
-
nia se eqezaron a preocupar, comenzando la época de
i
las casas baratas, llamadas de otras
mil
maneras des-
puésT1
.
3-
Sobre esta. problemática se meve Oriol I3ohig.a~ en el
interesante artículo dedicado a
OTRO
ASPETO
DEL
MO-
DEZNISME,
VIENA
EN
CATALU?!A.
Destino, 25 octubre de 1.969, pág/51.
Bohigas considera que "la influencia secesionista tu-
vo importancia
en
la evolución del rrcdernism, debido,
sobre todo,
a
la forma
como
aquí pudieron ser diqeri-
das las características vienesas. Corras luego ver-s,
las soluciones secessionistas hicieran
16s
fácil que
se integraran al mdernisme arquitectos que, de otra
forma, no hubieran abandonado la línea clásicaoeclé~
tica. Además, establecieron
un
repertorio formal. cómo
-
do que ayudó a divulgar
y
a alaraar la vida del mvi-
miento".
Es por tanto necesario considerar estas cuestiones en
el mrriento de hablar de rupturas culturales en 1.920,
pues se necesita incorporar la lectura de la otra
m-
demidad que se propone com asumible desde
un
esta-
dio en que se plantea este mdemism evolucionado o
asumido particularmente.
Es posible encontrar tmbién alguna raíz sobre estas
influencias en el
CATALOCX>
DE
LA
EXPOSICION
DEL
CENTE
NARIO
DE
LA
ESCUELA
DE
AFQUITECTURA
DE
BAflCELONA.
páq/
109
y
sig.
4- Sainz6elos Terreros desde su Dirección de la Revista
"La Construcción Moderna", publica uno de los textos
N
E
=
más clarificadores de la probldtica suscitada por
-
entonces
y
que él, desde su reconocida posición profe
-
sional
y
por la influencia de su trabajo, hace
un
-
-
-
0
m
aventurado
exámen
de la situación.
O
4
"Vino la guerra europea
(la)
y
con sus elementos de
-
destrucción no solo se contentó con quitar la vida a
-
miles
y
miles de combatientes, con arrasar carrrpos
y
-
bosques, con destruir ciudades
y
mnumentos, sino que
j
deshizo una civilización para que comenzase una civi-
=
m
O
lización nueva"
...
-
LA
RENOVACION
ESPAmLA
Y
LA
ARQUITECTURA.
-
La Construcción Moderna, 15 de Septiembre de 1.934 no
f
a
18
páq/311.
n
-
Esta conclusión que parece asumida por el arquitecto
O
O
resulta
en
realidad
una
frase suelta extraída de un
-
largo discurso en la sede de Renovación española.
Su
grueso de conferencia se centra en explicar la confu-
sión que para
él
representa la arquitectura del
mm
-
to. Su confusión aunque considera a la Gran Guerra co
-
m
causante del problem,
dá
como consecuencia
y
m-
tríz a la socialización inducida, que ocasionaría la
aparición de la nueva civilización. Resumiendo las
-
frases nás significativas entenderems sus plantea-
mientos
:
"La
arquitectura contemporánea de vanguardia es total
y
esenciahente socialista. Voy
a
probarlo.
En
primer lugar por
su
cuna...,
el
marxismo
y sus
-
tres principios
...-
la igualdad, el laicism o, mejor
dicho, el paganismo o ateísm,
y
la destrucción de la
familia.
....
Esto causa triste impresión, pero espeor todavía
la de esas casas,blcques o casas colectivas con apa-
riencia de casilleros,
en
cuyos huecos están coloca-
das las personas com si
fueran
piezas de la gran ma-
quinaria de la sociedad actual.
La
casa
mínima
es una casa en la cual casi se supri-
men
los dormitorios; es decir, que se trasaba a las
-
familias el número de hijos que
habían
de tener".
Pero sus conocimientos
como
arquitecto le llevan a
-
presentarnos diferencias entre la Wgen política del
discurso y
su
pensamiento profesional, con
un
soterra
do reconocimiento de las propuestas del mvimiento
6
-
demo
.
"El factor económico obliga indudablemente a dismi-
nuir las dimensiones
y
coste de las viviendas; pero
-
¿es ésta la única causa que influye
en
la construc--
,.
D
ción de las actuales viviendas?.
E
...
Pero, en £51, algo tiene también esta arquitectu-
=
ra, corrio lo tiene todo en la vida, que puede ser per-
3
fectamte aprovechable. Le falta,
com
antes decía
,
-
-
0
m
ese verdadero sentimiento artístico y adolece el exce
::
sivo culto a lo utilitario; buscando los náxirrios adex
4
lantos dentro de lo material,
y
por ello es indudable
j
que en cuestiones de higiene, de soleamiento, de acer
-
tada disposición de sus materiales, la arquitectura
-
-
dema vale hoy indiscutiblemente mucho rrás que la
-
=
m
O
de épocas anteriores. Aprovechems, pues lo bueno de
-
la arquitectura actual, e inspirmnos en lo bueno
-
-
que tiene la tradición; es decir, fundéronos en pasa-
-
das ideas y vistámoslas con formas nuevas".
n
a
-
Esta conclusión de la conferencia de Sainz de los Te-
n
O
rreros va a ser preciso tenerla presente para
poder
-
vislumbrar algunas de las cuestiones de mayor interés
a destacar
en
la arquitectura de Zmra que nos prop
-
nms estudiar.
5-
Las dos revistas de mayor impacto en el mercado local
son "La Constnicción Merna"
y
"Arquitectura" del
-
COAM,
aunque ésta se inicia en el mercado en
1.978
se
rá pues la Construcción
mema
la que dirija en cier
to do el ejercicio formal
y
estilística
de la
-
tectura
hasta
los años
30,
además de participar con
-
publicaciones de
su
editorial que recogen los aspec-
tos 116s destacables de la problemática de la arquitec
-
tura
y
urbanisrm.
La
colección ESTUDIOS
Y
TANTEOS
en sus respectivos to
ms
darán concreción física a los proyectos expuestos
en la revista.
Los
toms
Vi
y
VI1
están dedicados
al
Cemento Anriado y aplicaciones corrientes, cálculo
y
-
construcción.
Los toms tercer y cuarto se dirigen a ejemplos de
-
edificación, ya sea particular,
militar
e industria-
les.
El
tomo
quinto es mncqráfico para los ferrocarriles.
6-
Alvaro
Ruibal,
en
su
comentario de Zmra se orienta
hacia una crítica Ciespreocupada de documentación a no
ser
la propianiente poético literaria de la reacción
-
evocadora de la historia.
,.
Pág/134ysig.
"¿QuéquedadelReinodeLeón?.
Q&a
E
Zara.
De
las tres urbes leonesas sólo Zara sigue
siendo románica, mada
y
cristiana....
3
Tan antañona es Zmra, que sólo tiene iglesias romá-
-
nicas y muros de idéntico prgueño.
Las
casas de ve-
0
m
O
cindad son pobretonas, com lo fueron en los siglos
-
4
heróicos y, cosa curiosa, no pasan de media docena
-
n
los palacios que se alzan
en
sus calles y plazas.
El
Renacimiento pasa com una sombra furtiva por esta
-
ciudad insólita, de increíble tosquedad, dura, de una
austeridad comvedora.
O
Ese viejo espíritu fluye a lo largo de la muralla,
-
que tuvo veintiséis cubos
y
en uno de sus vértices un
castillo,
La
fortaleza se conserva
en
buena parte y
-
con no escasas destrucciones y restauraciones.
Los
-
n
O
prqresistas, saltándose a la torera disposiciones
-
O
oficiales, apearon
trms
y
puertas del cinturón mura
-
do. No era necesario desbaratar nada de la malla,
-
porque Zmra no sentía urqentes necesidades de
expan
sión, po las torres
y
las puertas fueron derruídas.
En
1.882
la Puerta de Santa Clara se vino al suelo.
-
Zarnora carecía de conciencia arqueológica
y
me
tem
-
que siga
sin
ella!'
7-
El
1
4
de mayo de 1
.920
,
el Heraldo inicia una canpaña
dedicada a la promción de la alparqata, aunque ello
se efectúe con -psterioridad a la aparición de los
-
sIntomas
.
"Para la vida de relación, para el trato social se
-
prescribe el uso obliqatorio de la alpargata.
¿No es
un
prejuicio absurdo que la gente se preocupe
más de los piés que de la cabeza?. Se puede
ir
hones-
tanente descuidado en la ind.mntaria
y
-pseer una
in
teliqencia privileqiada.
Lo
que no puede ni debe ser,
es que nos preocupenos
más
de calzar unos botines cha
-
rolados que de dar luces al cebrero.
Y
conste, para que los rmlintencionados no intenten
-
sacar partido, que esta cruzada no va contra nadie.
Se encamina a favorecer a los consumidorescpino
p-
d-S consumir ni paciencia!, prque hace
ti-
que
se nos agotó".
Este
DIARIO
DE
UN
ESPE'ZTAIXR del día
14
bajo el epí-
grafe de
"En
pos de la alpqata" junto con
el
del
-
día 12
'"1
traje único", abren una abundante lista de
artículos sobre
el
tma:
r.
D
HeralZo de Zmra-
=
E
12 de mayo.-8101 pácr/l.
El
traje único,
3
14
"
-8102 pág/l
.
En
pos de la alpargata.
-
II
U
"
pág/2.
Eh
favor de la alparuata.
15 de mayo.-8103 páq/l,2.Vivan la alpar-ata
y
el
-
O
4
traje único.
*
17
"
-8104 &/l. Las alpargatas,
en
broma
n
-
y
en serio.
Luciano Caño.
-
=
18
"
-8105
págxl.
Laalparqata.
m
O
20
"
-8107 pág/l.
La
liga.
-
2
1
"
-8108 pág/l. Las alpaqatas.
L.
Caño.
-
-
3
1
"
-8115 pág/l. La alpargata y el estado
a
de la mujer en Valencia.
n
-
O
O
7
bis-
El
Heraldo de Zamra, Zesde su política editorial
vá
a
participar de una
manera
aventajada en
la
defensa
de esta "moda", "pocas veces ha encontrado eco tan re
-
sonante
en
la opinión
una
iniciativa como ahora que
-
se pretende desterrar el uso de btas y zapatos
17
ro-
pas costosas para evitar el abuso que representa su
-
precio actual".
"En
favor de la al-yqata, que era símblo de plebe-
yez, se pronuncia todo el mdo,
y
así se puede enten
-
der invocaciones
com:
¡Viva la alpargata igualitaria!
¡Viva el traje único de algodón!.
¡Abajo
lo supérfluo!.
8-
Miyel
Angel Mateos Rodríguez,
CONTRlBUCION
A
LA
HIS-
TORIA
CONTEMPORANEA
DE
ZANORA:
ECONOMIA
Y
SCCIEDAD
EN
EL
PRIMER
TERCIO
DEL
SIGLO
XX.
"De forma breve
y
sucinta en un corte qeneracional
-
de treinta años observamos cóm se modifican las es-
tructuras de población que influyen sobre las fuentes
de riqueza
y
de aquí surge
la
dinámica social. Zamora
inició
un
despegue, fundamentalmente la capital des--
pués de la primera guerra mdial. Las cpnancias hari
neras levantaron las primeras fábricas mdemas, ter-
minaron los mercados comerciales con los ferrocarri--
les de Astorga-Salamanca
y
Zamra-Medina del Campo.
Todo ello tuvo su reflejo en
la
fisonomla urbana: de-
saparece el recinto mado nuevo, se abre el ensanche
y
el
estilo ITQdernista finisecular adorna
el
eje de
-
la "City" Zmra desde 2enova hasta Santa Clara
y
San
Torcuato
.
,.
-
Las profesiones liberales
y
fundamentalmente los ingg
nieros de los Saltos del Duero y Esla
van
a influir
-
sobre la política local con
la
creación de la Aurupa-
5
ción Republicana que rompe los antícpos lazos de
-
-
O
m
clientelisrrio tradicional de la restauración conducien
B
do inexorablemente a la proclamación de la repúblicaT.
a
2
Pero
si
ésta es la aportación de Mateos
en
lo que a
-
-
la ciudad se refiere, ello es solo la conclusión a la
C
que le conduce el resto del texto que propone. Si el
"panorama económico" es evidentemente una valiosa
-
-
m
O
aportación no lo es menos la "Dinámica social" que re
súme
excelentemente.
Así
nos informa que: "~eferente-
al sindicalim obrero zmrano con anterioridad al
-
5
establecimiento de
la
segunda república, existían 20s
J
imprtantes asociaciones:
La
Confederación de Obreros
Católicos de San
Martín
Cid y la
UGT.
lo.
El
Sindicato Católico estaba extendido
en
un to-
tal
de
15
municipios (que adjuntamos en el mapa)
.
En
el Archivo Histórico Nacional, legajo
5
A,
no
6
-
nos presenta
un
total de
1.241
afiliados.
El
sindicato de la construcción es el único que cuen-
ta con una cifra de socios de cierta mrtancia.
El
Círculo Católico Obrero tiene especial relieve
en
el partido judicial de Toro
en
torno a las tierras
-
del Vino. Tiene imprtante presencia en el oeste pro-
vincial,
allí
donde predornka la heredad familiar
y
-
el minifundio de los pcpeños propietarios.
20.
El
sindicato socialista.
En
1.930 cuenta con una Yrrplantación imprtante en
-
rrás
de
20
municipios.
Eh
la capital el centro obrero afiliado a la
UGT
con-
taba con las siguientes ramas
y
un
total de
467
so-
cios. Asociación obrera de ebanistas (34 socios), de
dependientes de comercio e industria (98), de obreros
agrícolas
(20),
albañiles (280)
,
construcción calzado
(16),
molineros (19), panaderos (13), sastres
(62)
y
tipócrrafos
(24)
.
El
sindicato de la
UGT
predomina en la Tierra de Cam-
pos (partidos judiciales de Benavente y Villalpando)
y
en
tomo a los municipios más próxims a la capital.
Se trata de pueblos ubicados en la zona más fértil de
la provincia, de monocultivo cerealístico
y
donde el
sistema de propiedad se concentra en pcas manos.
30.
Los conflíctos sociales.
En
la etapa de 1.920 a 1.930 no llegaron a
10
las
-
huelgas importantes, con menos de 500 obreros afecta-
dos
y
un total de 5.000 horas perdidas.
Los
dos nú-
cleos promotores de las mismas son: los obreros
m-
pleados en el ferrocarril Zamra-La Coruña y, funda-
talmente, los obreros del salto del Duero.
Ambos
son
de eventualidad ecpecial, pero demuestran que
allí
-
donde existen agrupaciones suficientes
y
solidaridad,
es donde
se
plantean las reivindicaciones salariales
y
legales del mundo del trabajo"
.
Trabajo publicado en
EL
CORREO
DE
ZAP/10RA
de
12
de ene
-
ro de 1.980, páq/7.
9-
Henry
Georqe es uno de los escritores sociales que
-
más
atractivo supuso para
las
comarcas del Noroeste
-
de la península
-
La publicación en 1.915 de varias de sus obras en
-
nuestro País representa una fuente a considerar
en
la
toma de postura para una parte de la juventud
y
de
-
otros grupos que se interesan por la cuestión social.
Francisco Veltrán editor, publicó
entre
otras
LA
CON-
DICION
DEL
TRABAJO,
en la que George a mdo de contes
tación a la enciclica
Rerum
Novarum de León
XIII,
es-
tirmila de una manera faciinente comprensible la pro-
bldtica de la propiedad privada. Este texto, casi
-
manual, influyó directamente sobre la opinión por la
facilidad de
ser
asumido y defendido por cuaiquiera.
La 16gica intenta hacerse palpable mediante compara-
ciones como las tratadas en "que la propiedad privada
de la tierra no priva a nadie del uso de la tierra" o
"que los padres han de sustentar a sus hijos
y
que la
propiedad privada de la tierra es necesaria -para per-
mitirles que lo hagan".
10-
"Ha
sido firmado
por
S.M.
el Rey
un
decreto que, a
-
propuesta del ministro de la Gokmación,
fué
aproba-
do
en
el
Consejo de ministros sobre saneamiento de po
-
blaciones.
En
el artículo de dicho Real Decreto se dispne que
-
las concesiones a los Ayuntamientos que el Cabierno
-
está autorizando a otorgar
pr
la ley de presupuestos,
queda condicionado para que el importe de las exaccio
nes y recargos se aplique preferentemente a obras de-
saneamiento de poblaciones, consistentes en la conduc
ción y distribución de aguas pota?des, alcantarillado,
preparación de ensanche de poblaciones mayores de
-
10.000
almas y destrucción de las viviendas que sean
focos permanentes de enfermedades evitables.
Para ejecutar estas obras
podrán
los Ayuntamientos
-
contratar empréstitos, previo informe del ministro de
la Gobernación y corm garantía,
podrán
aceptar el
im-
porte de las exacciones mencionadas.
Por Úitimo se ordena que la realización de tales
-
obras se considere indispensable en las capitales
si-
guientes: León, Zmra, Córdoba, Salamanca, Palencia,
-
E
Sevilla, Jeréz, Ciudad Real, Gerona, Valladolid, Bada
joz
,
Cádiz
,
Aimería,
Toledo, Gijón
,
Cáceres
,
~eqovia;
3
Granada, Burgos y Huesa".
-
-
0
Heraldo de Zarnora del 17 de agosto de
1.920,
nG
8175
m
O
pág/l
.
(RA-24)
.
4
A
niveles de calidad urbana ésta es la situación real
no sólo de Zmra sino de toda la conaarca priférica,
-
pues todas las capitales de León están incluídas en
-
la lista
riera
de la salubridad pública, (las capita-
-
=
m
les
que
entonces tenía León eran: León, Zarnora, Sala-
O
manca, Valladolid y Palencia).
-
-
a
n
-
O
11-
La población de Zmra capital es
un
dato que ofrece
O
una de las mejores aclaraciones sobre lo que plan-
tea su análisis.
Si en 1.900, cuenta con 16.287 habitantes en 1.910 se
-
rán 16.955, 668
más.
La siguiente década el incremento
es
de 612 pasando a
tener
17.567.
m
1.930 el incremento ha sido ya de
-
3.990 (21.553) yen la siquiente décadade 10.831
-
(31.5331, alcanzando en 1.950 los 43.380 habitantes o
lo que es lo
mismo
un
incremento de
10.992.
Tenemos por tanto que de los 17.567 habitantes de
-
1.920 en 1.950 serán 43.380; 25.813 habitantes más,
-
un
146,9%
el
crecimiento paxa una ciudad en la que
-
los servicios
y
las dotaciones se mantienen inaltera-
das.
"El
problma moderno
SS
deduce a la construcción de
-
casas arplias, de mchas habitaciones, donde se cobi-
jen
gran
n-ro de familias, prque el problerra de la
casa
wr
familia que antes constituia hemsos proyec
tos de barrios formando ciudades jardínes, actualrren1
te, ante la enorme extensión superficial que para el
caso se necesita, le han abandonado, sustituyéndose
-
pr
el procedimiento norteamericano, construyéndose
-
casas de rriúltiple n&x?.so Se pisos, conteniendo en re-
ducido solar
un
voliíra de miles de netros cúbicos,
-
consiquiendo
en
reducido solar
un
volúmen de miles de
mtros cúbicos, ~onsiq"~dose en elevación lo que se
reduce en superficie de terreno ampado. Eacen falta
en las ,mblaciones espai501as vari~s con millares de
-
casas para el nroletariado intwado
~r
nmerosas fa
-
milias, muchas de ellas prolíficas, compuestas de
-
,.
ocho o diez individ~os que sufren pacientemente los
-
-
rigores de sombrias, antihiqiénicas e indmdas habi-
E
=
taciones donde viven apirlados, faltos de aire
y
de
-
3
luz, pagando a veces elevados alquileres. Estas edifi
-
caciones deben de realizarse en
muy
breve ?lazo, a
1s
O
sum
en cinco años, pues de no ser así, el lógico
y
-
C1
4
natural crecimiento anual de las poblaciones haría
-
*
que sus efectos fuesen nrilos-
n
-
Desgraciadamente, ante el elevado coste de las cons-
trucciones, el dkco, que ahora existe en abundancia
!
en
España,
parece refractario a dedicarse en obras de
O
esta clase, invirtiéndose más
en
abundancia en la cm
-
pra, aunque sea costosa, Se edificaciones antíguas
e<
-
-
las calles
y
centros de las poblaciones
y
no
en
nue-
z
vas
que
dicen ser
mal
negocio.
n
-
O
Es
de desear se estim.de
por
las entidades
y
corpra-
O
ciones oficiales, por la banca,
pr
la industria
y
el
comercio,
pr
las aqrupaciones sociales la edifica-
ción de barrios para
el
proletariado
tan
necesarios
-
en
toda
España".
Miguel F-ncil Galarza.
Eeraldo de Zwra del
6
Ze myo de
1.921.
no
8376
-
(924-25)
&/'l.
13-
La merrr,ria Se la Cámara, Se
1
.943
la coI?pletarcios
y
-
complementarms con la
de
1
.95
1
para
Ner
dar
una
visión
más
qlia del estado de la edEicación en la ciufiad.,
pues el
poder
contar
con
Zatos válidos en este perío-
do hace que resulte sugerente.
"De
los datos facilitados por las oficinas municipa-
les. resulta que en esta capital se concedieron
para
obras de la construcción.
a
partir del año
1.921,
las
siguientes licencias:
....
L
1.921 168
1.922
....
173
....
1.923 167
1.924
....
188
1.925
....
199
1.926
....
196
1.927
....
197
1.928
....
262
....
1.929 261
....
1.930 233
....
1.931 238
1.932
....
377
1.933
....
280
1.934
....
297
....
1.935 384
...
1.936. 327
1.937
....
447
1.938.
...
390
....
1.939 505
1.940
....
656
1.941
....
660
1.942.
...
408
....
1.943 369
1.944
....
354
....
1.945 337
1.946.
...
615
1.947
....
622
1.948
....
545
....
1.949 578
....
1.950 665
Sin
embargo, debe hacerse observar que
en
el número
-
de licencias de los doce últiros años, están compren-
didas,
en
virtud de acuerdo del Ayuntamiento con fi--
nes tributarios, además de las licencias para cons-
trucciones de nueva planta, las de ampliación
y
aún
-
reforma de interiores
.
El año
1.936
se construyeron
en
nuestra capital
25
ca
sas de nueva planta
y
se reformaron
1 40
;
en
1
.
937
se
edificaron
10
casas nuevas y se reformaron
140;
en
-
1.939
se edificaron
49
casas
y
se hicieron obras de
-
refoma
en
122;
el aEo
1.940
se construyeron
36
casas
y
se reforrmron
1 31
;
en
1 -941
se edificaron
37
casas
y
se reformaron
125,
de las cuales las construídas de
nueva planta, cuyo presupuesto total ascendió a
-
2.551.000 pesetas, 13 lo fueron de
un
piso, 13 de dos
plantas, 6 de tres plantas, 4 de cuatro plantas y una
de cinco plantas. Los años 1.942
y
1.903 bajó bastan-
te la construcción, pues en 1.942 se edificaron sola-
mente 33 casas de nueva planta y en 1.943 solo se
-
construyeron 27, disminuyendo en igual proporción las
obras de reforma.
1.944
....
20 edificios de nueva planta.
1.945.... 34
1.946.
...
52
1.947.... 69
1.948
....
75
1.949.... 53
1.950.... 63
r.
...
El aumento que se advierte en los dos últhms
-
W
E
años obedezca a los beneficios concedidos legalmente
para la construcción de viviendas de la clase media
,
$
aunque el número de las construídas ha sido muy infe-
%
rior
al
de las solicitadas; pero este aliciente
en
-
m
O
la forma que estaba prevenido, ya desaparecerá para
-
3
el año
1
.9511!
13 bis- Dentro de este
mismo
párrafo podemos considerar las
-
siguientes explicaciones:
"Com consecuencia de esta falta de alojamiento se
-
dan los siguientes hechos:
La desaparición de los clásicos albaranes de los
M-
cones y ventanas, que auntes anunciaban a cada paso
-
al transeúnte las viviendas desalquiladas.
La dificultad,
y
en mchos casos imposibilidad, de
-
que los militares y funcionarios civiles destinados
-
en Zmra
encuentren
vivienda para sí y sus familia-
res.
Ante tal situación los subarriendos de habitaciones
-
aumentan, com remedio inmediato de las necesidades
-
sentidas"
.
-
Ancil Galarza, Miguel.
Heraldo
de
Zarnora EL PR0BL;EMA DE
LA
VIViENDA.
6
de
mayo
de
1.921
no
8376.
(RA-25)
.
-
Caño, Luciano.
Impresiones
propias:
¡DUERME
TRAPU'WILA!.
Heraldo
de
Zarnora, 3
de
agosto
de
1.918.
no
6696.
-
CATALOGO
DE
LA
EXPOSICION DEL
-0
DE
LA
ESCUE
-
La
DE
ARQUITECTURA
DE
B?MXLONA.
Escuela Técnica Superior
de
Arquitectura
de
Barcelo-
na.
Barcelona 1 .977.
ISBN: 84.600.0720.0.
-
Bohigas, Oriol.
CTRO ASPECTO DEL MODE~NISIXE,
VIENA
EN
CATALL6IA
DESTI
-
NO.
25
de
octubre
de
1.969.
Barcelona 1 .96 9.
-
Gallego
Rarms, Eduardo.
ESTUDIOS
Y
'r,mEOS.
Madrid
1.919.
-
García
Mercadal,
Femándo
.
PRECUXORES DE
LA
ARQUITECTURA MODERNA.
Publicaciones
de
la
Cadiera 189.
Zaragoza 1 .96S,
-
García
Morales,
Mariano.
LOS
COLEGIOS DE
ARQUlXECTD
DE
ESP-
1.923-1.965.
Editorial
Castalia.
Valencia 1 -975.
ISBN:
84.7039.222.0.
-
Carge,
Henry.
LA
CONDICION DEL TRABAJO.
Francisco Beltran.
Madrid
1.915.
-
Mateos
Rodríguez, Miguel Angel.
COblTiüBUCIOZ?
A
LA
HISTORIA CO~~RANEA DE
ZAMORA:
ECOPJOP.lIA
Y
SCCIEDAD
EN
EL
PRlMER
TERCIO DEL SIGLO
-
m.
El
Correo
de
Zarnora.
12 de
enero
1,980.
-
MEp.x>.RIA
DE
LA
CAMWA
OFICIAL DE
LA
PROPIEDAD
URBANA
DE
ZAMORA.
1.943
y
1.951.
I.prenta E'orna.
Zmra
1.944
y
1.951,
-
Ruibal,
Alvaro.
mN,
(Palencia, León,
Zmra,
Salamanca, Vallado--
lid)
.
Destino
libreo
187.
Barcelona 1 .982.
ISBN: 84.233.1238.0.
-
Sainz de
los
Terreros.
LA
RENOVACION
ESPmfOLA
Y
LA
mu-.
La Construcción
Herna.
15 de
septiembre
1.934 18.
Segunda
parte
de
la
Conferencia.
CAPITULO
1,
tu
Zarora,
por
ser
la
bien
cercada
en
tus
piedras
se
funda
tu
destino.
Federico
Acosta
Noriqa
"Cuando
Zmra era
Reino"
páq,
25.
DE
LA
HIST9RIA
!3E
LA
CONSTRUCCION
DE
LA
CIUDAD,
"Las ciudades -dice
J.M.
del
Moral-
nacieron
-
pr
lo común, teniendo sólo
en
cuenta, o al menos de
mdo preferente, al-o sólo de los aspectos de la
-
compleja vida personal
y
asociativa del hombre"
(1).
Pero de la Zamra primera, la "Ocellodurum vaccea",
-
poco sahsms
16s
que
su
localización
por
Tolomeo
(2)y
ser la base de asentamiento de la pequeña "mansión ro
-
mana
"
ibaa
raml
rante
de la calzada o vía augustea que desde YGrida
-
Astoqa, bifurcándose
al
cruzar el Duero con un
hacia Zara~oza"
(3)
,
Algo
más
claro queda
el
estado de
la
ciuclad du-
el &dievo, através de los estudios de
Arman-
do Represa
en
su "Genesis
y
Evolución Urbana de la
Zg
mora Medieval",
y
de Guadalupe
Rms
en
su trabajo
sg
bre las "Murallas de Zarnora". Pero
pr
su especifici-
dad no alcanzan a obtener
una
efectiva unanimidad, de
cóm fué evolucionando históricamente la ciudad; aun-
que es preciso apuntar que no nos interesa aquí lle-
qar
a clarificar
la
determinación de esta evolución
-
en
sus verdaderos términos, pues a lo que nos encami-
nams es a conocer la otra ciudad, la exterior
al
mu-
ro, es decir, el ensanche de ciudad de este siglo.
LAS
VÍAS
RONINAS
CLAUDIO SANCHEZ ALBORNOZ,
ZAMORA SE Ala SOBRE EL DUERO,
,
(PUEDE
VERSE
LA
PUEB
TA DEL PUENTE POR LO QUE
LA
FOTO
ES ANTERIOR A
18)
,
3
UNA
DE
LAS BAJADAS
AL
RÍO
Así
partiras
de la hipótesis de considerar el
ensanche desde las actuales Avenidas de Portuya1
y
Jo
-
sé Antonio, aunque parece de interés bosquejar
el
es-
tado de ese Einite, para con ello intentar comprender
alguna
razón-estructura del msanche.
La ciudad de Zmra, se asienta sobre una mese-
ta
de reducidas diniensiones "larga y estrecha, que
-
bordea el Duero"
(4)
y
aunque se fué extendiendo
a
-
las dos vertientes laterales, el casco sieqre se
ha
mantenido sobre ella.
r.
0
N
La reseta tiene
una
longitud de aproxirradamente
{
3.170
m.
en
la orientación
SO
-
NE,
siquiendo parale-
5
la
la
orilla del río
Duero;
y
una
anchura que oscila
O
C1
aproximadanente entre los 800-900
m.
en la parte
NE,
4
y
los
200
ni..
en la orientación
SO,
(la
mseta
se
ase-
n
rejaría
georcétricamente a
un
triángulo con vértice
en
-
-
el
SO
y
base en el
NE)
.
m
O
-
Esta configuración física de la meseta condicio
-
=
na,
en
parte, la estructura urbana,
(5)
estructura
u
neal que potencia un eje sobre el que qravita
la
vida
ciudadana necesariamente,
Pero hay que tener presente que la
nieseta
ade-
más,
es
un
elemento to-pqráfico que no está unifonrsa-
do tampoco supzrficialmente
y
que
su superficie va
-
evolucionando com lo hada
en
anchos. Su superficie
presenta
una
doble concavidad, manifestada a través
-
de dos puntos de inflexión
que
=can
una
doble
y
dis
-
tinta concavidad.
Estos puntos de inflexión se representan física
-
mente mediante la presencia de ramblas, que según su
localización tendrán
una
mayor o mor pendiente.
Si
miramos
el perfíl de la meseta nos daremos
-
cuenta de la importancia de los
trms
de concavidad
de que hablms.
r.
m
:MURALLA
O
\
n
-
PERFIL
I
EJE DEL EJE DE EJE DE
LlMlTE CONCAVI
OAO
CONCAVIDAD
E N
E
N
DE
LQ
MESETA
Pm
MAYOR
SANTIAGO
S.O.
I
I
EJE
DEL
LIMfTE
DE
LA
MESETA
En
el primer
tramo
de la meseta, partiendo des-
de el SO. de la muralla,
y
a una distancia aproximada
de 946
m.,
se localiza el pr-r extrangulamiento su-
perficial que confiqura una de las alas de la ma de
la concavidad donde
se
va
a
producir uno de los hitos
de la ciudad.
Siguiendo
el
texto de Guadalupe
Ramos,
el prima
recinto amurallado de Zmra, abarcaría este
trm.
Este primer recinto, tiene forma bilovulada, que
parece contener dos zonas distintas de la ciudad.
Vic-
toriano Velasco, apunta, en su conferencia "Zmra ha-
ce
100
años"
(6)
que "el Palacio del Obispo, el
Casti-
llo
y
la Catedral constituían hace
un
siqlo
un
recinto
aparte, rodeado de murallas, dentro de las anteriores",
lo cual nos dá pié a pensar que no es descabellado
in-
terpretar a la ciudad dividida
en
dos zonas, aunque no
correspondan a funciones estríctas ni a capacidades de
poder, (6 bis)
.
Por tanto,
si
el
texto de
G.
Fms
dá com cono-
ciiias ocho puertas de acceso al recinto, primero habrá
que considerar
la
posibilidad de la existencia de al-
-
na otra interior
al
mism.
Amando Represa,
por
su
parte, en su texto, plan_
tea otra cuestión de interés que estaría relacionada
-
con el tema.
La
calle eje que recorre
la
ciudad,
toma
dos denominaciones, mia
y
Carral
Maior.
La
prYnera en-
laza la Puerta
@tima
o de Olivares, con la Puerta del
Mercado. De esta calle
podría
decirse que tiene senti-
do de ciudadten tanto que concede a las palabras de
-
V.
Velasco una prueba física de que existió
un
otro
-
primer recinto de reducidas dimensiones, que podría
-
coincidir con la vieja mansión romana que se cita.
1.
PUERTA OPTIMA
2.
PTA. MERCAD0
3.ViA ROMANA
L.
CAT
EDR AL
ACT.
5.
CASTILLO
ACT.
PLANO
DE
ZPSIIORA,
GUADALUPE
RAMOS
DE
CASTRO,
entiende
solo
lo
referente
a
LAS
HURALLAS,
Esta idea puede ser justificada por las caracte
-
rísticas militares que presentan, tanto el castillo
-
como la Torre de la Catedral que se construye adosada
a ella, pero con una cierta independencia para mjo-
rar sus cualidades defensivas
y
de observación del te
-
rritorio.
Aún
pdms apreciar
en
las fotqrafías de
Pedro Gutiérrez Somza, la esplanada militar entre la
Catedral
y
el Castillo, com patio de o~raciones del
acuartelamiento de la ciudad. (Este solar no que&
li
-
beradc sino en el
ti-,
ya que con anterioridad es
-
taba todo el
rmiy
densamente construído.
(7).
,.
E
Con la segunda calle (Carral Maior), se const-
$
ye un eje de ciudad en extensión sobre la superficie
O
msetaria, que va a servir para articular el resto de
5
ciudad.
n
-
Pero resulta aún difícil hacer una lectura cohg
rente de esta Carral Maior a través-del plano de Re--
-
presa, en donde se manifiesta una calle totalmente
-
recta, que tiene su oríqen en la calzada roma; la
-
n
O
O
Puerta
@tina
"facilitaba el acceso al interior (del
recinto ciudad) atravesado
en
toda
su
longitud por la
antígua calzada romana
y
saliendo extramuros
pr
la
-
Puerta Nueva, abierta
ya
en el siglo
X".
(8).
PIANO
DE
ZAMORA
EN
EL
SIGLO
XIII,
AMANDO
REPRESA,
Esta calle bien pudiera enmarcarse dentro de las
reformas urbanas llevadas a cabo por Alfonso
111,
pues
la falta de iglesias
y
de espacios de relación hacen
-
dudar de
.su
inprtancia hasta ese momento, a ello se
-
asocia la apertura de la Puerta Nueva
y
la construc-
ción de la Iglesia de San Juan de Puerta Nueva, en con
-
traposición a la Rua del Mercadillo, calle de eminente
sabr
medieval y de reconocible carácter urbano, en la
que se asientan cinco iglesias
(1
0)
enlazando tres
-
puertas de la ciudad
y
varias plazas de mercado, prin-
cipal imágen medieval urbana.
Aunque puede parecer convincente marcar como pri
$
-
-
-
mer
límite del recinto amurallado, el punto de infle-
O
4
xión de la concavidad de la meseta, resulta evidente
-
;
-
que la presencia de un gran extrangulamiento físico en
su ancho, proporciona
un
sistm
doble de
rambas
que
-
-
=
m
permitían un fácil acceso a
la
planicie superior.
O
-
Actualmente se suele considerar éste primer re-
n
cinto abierto
por
ocho puertas
(11).
El
camino a la
-
$
primora, la Puerta Optinia, sepenteaba
el
macizo de la
=seta y se dirigía directamente al Centro del poder
-
de la ciudad; a ese recinto que señala
V.
Velasco, del
que aún es posible mcar en cierta manera sus límites.
Esta parte de ciudad era
servida
exclusivamznte por esta
Puerta,
y
también por el Portillo de la Traición
y
San
ta Coloma, y otras pequeñas salidas, hoy cerradas.
(Se
rá preciso apuntar
que
la
Puerta de Santa Coloma
care-
ce aún de una suficiente clarificación histórica).
El
resto de las Puertas de ciudad se enqarzaban
al muro de
la
forma más defensiva posible, en una
an-
gulación del terreno o fuertemente protegidas
(12).
De las primeras
pdenios
nombrar la de San Pedro
y
San Cebrián, hacia el río, mientras que de las se-
ynclas estarían las de San Martín, el Mercadillo
y
-
San Bartolo&, hacia el Norte.
Sobre
la
meseta, la estrategia militar recomen-
daba que no se realizaran aperturas
y
será, 17a tardía
-
mente cuando se produce elrequiciode la Puerta Nue-
va. Esta iniciativa se justifica a partir de la pre--
sencia de pequeñas Pueblas
(1
2
bis) ubicadas alrede-
dor de iglesias
y
monasterios sobre la meseta.
Esta consideración tiene sentido,
pero
deja
plias dudas
pr
falta de una completa información
tórica pues,
si
com hems visto, para Represa
la
am-
his
-
Puerta Nueva
se
tiene ya abierta en el siglo
X,
para
Rams
ésto no es fechado hasta el
s.
XI.
La cuestión
es clara a partir de la Paz de Fernando
1,
iniciada
-
en
1.057
y con
la
que se produce una reconstrucción
-
urbana
y
el mejoramiento de las defensas
(13).
Lám.
4
La Muralla de
San Cipriano a la
Alcazaba (17-V-1883).
Apuntamiento de Zarnora.
Alineaciones no
21.
Año
1905.
Lám.
S
Plano de la Puerta de
Santa Ana (año 1892).
Avuntamiento de Zamora.
Alineaciones
no
33.
Año
1905.
PRTER IALES
GRÁF
1
cos
EXTRAÍDOS DEL TRABAJO DE GUADALlJ
PE
wOS
NOS INTERESA COMPARAR
LA
FORMA DE LAS PUERTAS AUNQUE
MERECE
LA
PENA PONERIAS EN REWCIÓN CON
LA
CALLE A
-
1A
WE SIRVEN,
Lám.
7
Plano de la Puerta
de
Santa Clara
(11-X-1872).
Ayuntamiento
de
Zamora. Alinezciones n*
20.
Ario
1905.
ESPAfN
GEOGRÁF
1
CA
H
1
STÓRI
CA
ESTADÍSTICA
Y
PINTORESCA
,
F,
DE
PAULA
MELLADO,
WRID
1.845,
La
puerta
de
ZAMBRANOS
DE
LA
REINA.
Catedral
de
Zmra,
fachada
sur.
Y
i?.
".
r5
S
m'
67
-
I
T@i%G@AT@
FT!\
0'72
.*74
R.
7a
\
u
2
d
Lim.
6
i.a
Puerta
de
San
Torcuato (26-1V-1872).
Ayuntamiento de Zamora. Alineaciones n9
16.
Año 1905.
(En
1
.057, Fernándo
1
de León (1.037-1.065) con
-
vista Zmra a los árabes, recomponiendo sobre ella
la fisonomía urbana de la ciudad frontera. Repobló y
organizó la ciudadanía, a la que dotó de fueros
(
1
4)
y reconstruyó la muralla.
De
entre las mejoras, la
-
que más nos interesa es la construcción de la Torre
-
de
San
Juan, situada
en
la orientación
NE,
es decir
,
hacia la segunda zona de la meseta.
Esta Torre se encontraba prácticarriente adosada
a la muralla, seqún ha sido posible precisar durante
las obras de ordenación de la Plaza Mayor, en que las
E
E
primeras hiladas de lamalla han salido a la luz, a
$
3
no
más
de
un
par de metros de la Torre.
-
O
m
reali
Para
ción
O
4
Ocasión ésta, que ha sido desaprovechada para
-
n
.zar alynas otras comprobaciones de
qran
valor
-
la ubicación de las líneas exactas
y
localiza-
-
-
m
O
de la Puerta Nueva.(Las obras han tenido lugar
-
a
n
Entre estas mejoras, nos interesa sobremanera
,
O
O
la construcción de una Torre, la cual serviría para
-
fijar un punto de defensa en la dirección
c?e
la super
-
ficie libre de la meseta
y
de la población que sobre
ella
se
estaba asentando.
Es
preciso, para nuestro
-
análisis,
entender la construcción de la Torre como
-
una necesidad impuesta a la voluntad de comunicar el
recinto murado con las Pueblas,
y
por ello, con la
-
apertura de
Puerta
Nueva.
La
reordenación urbanística
que representa la apertura de la puerta, conlleva una
estrategia en la interpretación de la ciudad
que
en&
za con la habitual ubicación de la vía romana.
(Siem-
pre, según la tradición, se ha ubicado la vía según
-
el eje de San Torcuato, lo cual nos induce a conside-
rar
que ésta continuaba, para salvar las dificultades
topqráficas, hasta la actual Plaza ~clayor y en defini
-
tiva hasta lo que pudiera ser la Puerta Nueva). (15).
Retornando la idea del eje sobre el que se asien
-
ta y construye la ciudad
en
su conjunto, poderrios ci--
tar
lo que
G.
Rams
dice:
r.
"el primer dato es de
1
.117, se abrió (la Pta.
E
Nueva)
en
el término de la calle que
com
eje, atra-
viesa
Zmra
,
contraponiéndose, con ligera desviación
m
posiblemente, a la Puerta @timan.
(
1
6)
.
O
4
n
-
m
O
Por su parte Represa dice:
La puerta Optima "facilitaba el acceso al inte-
rior atravesado en toda su longitud
pr
la antigua
-
calzada romana y saliendo extramuros
pr
la Puerta
-
Nueva abierta ya en el siglo
X".
(17).
Estas
dos propuestas no hacen
más
que confirmar,
a parte la disconformidaz terrqpral, la lógica
en
que
se asientan los presupuestos de una dirección del cre
-
cimiento urbano, se* la
única
que la superficie de
,.
la meseta permite; aunque,
en
parte, se observa una
-
-
E
cierta desviación
se
la radialidad que el mayor an
-
3
E
cho de la meseta extramuros ofrece. Esta lectura del
-
0
m
eje de la ciudad, viene referida, en definitiva, a su
3
propia historia.
Cabe
por tanto, proponer una alteración en la
-
-
m
O
composición de los cercos
e
incluir, desde estas pala
-
j
bras citadas por los autores,
un
primer recinto origi
-
5
nario, que coincidiría con las palabras de Velasco, y
O
en parte, con las voluntades de enderezamiento de
Ra-
O
rms y Represa, para la comunicación de las Puertas
9
tima y Nueva.
Se trata de la delimitación de
un
primer recin-
to, que orpnizado mediante dos ejes que se cruzan
-
forniando el centro, coincidente con la actual plaza
-
de la catedral, dá contenido urbano a una estructura
primaria. Este centro sería delimitado
por
las líneas
que
unen
las puertas del Mercadillo y Optima y su or
-
togonal Santa Colama y San
Martín
el antíguo.
7
ST. MAR
T
lN
PROPUESTA FORMAL
PARA EL
RECINTO ORIGINARIO
DOS
IPAGENES
DE LO QUE SE CONSIDERA SOLAR DEL RECINTO
ORIGINARIO
Y
COINCIDENTE CON LO
QUE
CERCA COELLC EN
-
su
PLANO.
(VISTA
TOMADA
DESDE
LA
TORRE
DEL
HOMENAJE
-
[
DEL CASTI
LLO)
.
l
n
/
t
ARCO LEVANTADO JUNTO A
LA
ANTIGUA
PUERTA
DE
SANTA CL&
M,
1952
Puede recultar interesante constatar que
en
las
distintas ocasiones
en
que la ciudad ha. precisado
en-
galanar sus calles se eligieran tres puntos determina
-
dos,
y
además el que para ello
se
eligiera siempre
-
como motivo
un
arco.
Se trata de la puerta de Santa Clara
en
el liini
-
te del casco histórico,
en
la Plaza Mayor sobre la
p
-
sible localización de Puerta Nueva
y
el tercer hito
-
en
la Plaza del Magistral Erro,
en
donde yo
creo
p-
der situar el lhite
del
recinto originario.
ARCO LEVANTADO
EN
LA
PLAZA
M4YOR
EN
1x2.
S
ARCO
LEVANTADO
EN
LA
PLAZA
DEL
MAG
1
STRAL
ERRO
EN
1942,
Al
considerar este primigenio recinto (entendi-
ble exclusivamente desde la metodología sequida)., po-
dríms
interpretar la Puerta del Mercadillo
y
lo que
conocemos por Plaza del Magistral Erro, com arranque
de la expansión de la ciudad, según los ejes descritos
con anterioridad, el Carral Maior
y
la Rua del Mercadi
-
110,
y
ofreciendo una posible explicación a la distin-
ta ordenación urbana de ellas, la primera com calle
-
sobre la calzada
y
la segunda com ordenación urbana
-
medieval.
r.
La dotación cronológica de la Iglesia de San
-
E
Juan de Puerta Nueva, nos
dá
un tercer elemento en jue
-
$
m
go para ese punto conflictivo. Esta iglesia es del
-
O
s.
XII
y
concluída
en
el
XIII
(1
9)
,
por lo que resulta
5
fácil apreciar el interés de su localización.
También
nos sirven
para
explicar la apertura de
la Puerta los siguientes datos:
-
~l
Convento de Santa
caserón (de la calle
"donde viven algunas
a
Marina estaba instalado en un
-
O
de Santa Clara) en
el
siglo
XI
doncellas"
(20)
(el
convento de
Santa Clara sería del
s.
XII)
.
(2
1
)
.
-
En
la calle de San Andrés existía otra pueble, alre
-
dedor del actual convento de San Andrés (22), que se
instaló sobre anteriores fundamentos romanos. (23)
.
-
La Fuebla de San Torcaz, está también fundada a
pe-
sar
de que la iglesia
se
fecha
en
1.139.
-
La Puebla del Valle, instalada al brde del río, se
-
rá otro de los centros
en
crecimiento.
(24).
PUERTA
DEL
MERCADILLO
O
DEL
CARMEN
DERRIBADA
EN
1.925.
Aunque %presa considera que los burgos sean
-
"en general"
(25)
de los siglos
XII
y
XIII,
y
"que
en
1.082
el perímetro de
la
ciudad era el
mism
y
no
se
había comenzado la expansión extramuros.
.
.
"
(26)
lóg&
cmte hms de considerar que
si
acepta la existen-
cia de
San
Andrés a partir de
1.093,
no es descabella
-
do opinar que alrededor de la fabrica
ya
se instala-
sen familias de trabajadores, así como de aqriculto-
res,
y
no estando
muy
lejos del caserón de las
lviari
-
nas, parece acertado considerar próxim a otros
qru-
ps
de residentes extramuros, aunque no pudieran cal2
r.
ficarse de burqos.
0
N
E
-
3
Por ello, es preciso inteqretar
a
Represa
en
-
-
O
el sentido de que no se había iniciado la construc-
m
O
4
ción del muro
y
no
de
las solas pueblas. Pues
¿qué
-
n
sentido tendría ocupar una suprficie tan grande con
la cerca del
XII,
si
dentro de ella no hubiera más
-
-
m
O
que una escasa pblación
tan
desperdiqada?.
n
-
O
O
UBIC4CION
O€
LAS
PUEBLAS
OP.
DEL VALL
E
2.
LINEA
DEL
SEGUN0
O
E
CINTO
Podas ver sobre el plano, com el recinto
m-
rallado
se
relaciona conlastres Puertas,
a
través de
unas líneas o caminos que parten de Puerta Nueva, pro-
yectándose sobre el territorio. Puerta Nueva c~le,
-
pues, una función de reordenación
y
a la vez de apertu
-
ra de
la
ciudad. Pero resulta confuso el conceder
a
es
-
tas líneas la calificación de caminos,
si
aceptams
-
que
sobre la meseta no se abría ninguna Puerta.
(27)
.
Y
apyar
el
asentarriento extramuros es constatar
SIue
:
r.
E
1)
La
capacidad del recinto murado era reducida.
3
2)
Estaba colniatado.
I
3)
Las rdgraciones hacia la ciudad estaban encaminadas
4
a
hacer crecer
la
ciudad
y
permitir
abanzar
la
fron
-
m
tera vanteniendo a Zaniora, como retaguardia de
sumi
-
Por ello,
si
considerams cierta la construcción
-
d
del segundo cerco en
el
siqlo
XII
(28),
se triplica la
-
suprficie urbana existente, -r lo que es preciso
en-
tenGer que el desenvolvimiento de Zamora era bueno,
-
adds de prooiciar excelentes ecpectativas,
-
El
apoyo de la corona había ~tenciado la economía
y
ésta atraía ~igración
y
co~rciantes.
-
La repoblación de la ciudad era iqortante
nara
acre
-
tentar
el reino
y
avanzar la Enea de lucha.
-
El
régimen jurídico prmitía la liberación económica
y
por
tanto,
el
asentamiento financiero.
-
Todo este auge se plasma mediante
la
fábrica de nue-
vos templos en las zonas cercadas,
que
estarán
en
-
construcción los siqlos
XII
y
XIII.
Aquí
es donde se aprecia el auténtico sentido
-
de aquel eje entre la Puerta @tina
y
la Nueva, defi-
nido com elemento estructural de la ciudad, pues aho
-
ra ésta es el único paso entre los dos recintos ma-
dos, acreditándose,
gr
otro lado, com centro de la
radiación de los ejes de las nuevas calles, sobre los
que se conformrá el trazado urbano posterior.
r.
Los tres caminos, son el enlace geométrico en-
E
tre dos puntos por la línea
16s
recta
y,
estudiados
-
3
en
detalle manifiestan una organicidad típica del ca-
-
0
m
O
mino
rural
que, se condiciona a la topqcafía lo
16s
4
convenientemente.
n
=
En
un principio, los cminos paca las pueblas
-
m
O
-
de
San
Torcaz
y
Santa
Marina,
han
de remontar
un
leve
-
-
trecho
en
pendiente
niás
acentuada que en el caso del
n
de San Andrés,
y
que correspondería al encauce del
sg
$
gun6.o
trm
del ala cóncava de la mseta.
Remontada la pendiente, se fom una pequeña
-
plaza en
cuña
trián~lar, conocida hasta el pasado
si
-
$0
com Plaza de la Hierba,
y
de la que siguiendo
-
los lados. divergentes se inicia la salida de los dos
caninos.
El
camino a la Puebla de
San
Torcaz, correspon-
diente al lado izquierdo de la Plaza,
-es
en
opinión
generalizada-
el
que
sigue-la línea de la calzada ro-
mana (esta afirmación nos permite pner
en
evidencia
el
escaso conocimiento de la realidad sobre la que
-
nos mvems, pues no es aún posible el acreditar con-
venientemente estas cuestiones a falta de unos estu-
dios arqueológicos previos)
.
O
Del documento, los autores Digitalizacion realizada
por
ULPGC Biblioteca Universitaria,
2007
El
camino desciende hasta la segunda inflexión
-
de la meseta, según la rambla de la Calle del Rimo,
-
para luego
ir
renontando de nuevo hasta el últim
lími
-
te de la cota superficial
en
que
se
ubica aproximada-
mte la Puebla.
El
Camino a la Puebla de Santa Narina del Bqo,
se define así
mim
por
la continuidad topográfica gue
la meseta tiene en ese eje,
y
que correspondería a una
línea de cresta (linatesa) de la superficie mesetaria.
Esta característica física
le
confiere una evidente
-
,.
uniformidad perceptiva
y
una decisiva inpronta,
para
-
5
convertirse
en
eje constructivo
de
la ciudad posterior.
-
$
3
Este camino del burgo se
irá
componiendo
en
el
-
."
4
2
s.
XII
y
XIII
con un sistema
de
asentamientos que
per-
miten comprender la riqueza espacial del eje
y,
por
-
tanto, la dificultad de ordenamiento de
un
tejido
urba
-
O,
no coherente.
Destacan los siguientes asentamientos:
-
Convento de las Marinas.
-
Convento de Santa Clara.
-
Iglesia de Santo Tomás de Canterbury.
-
Islesia de Santiago del
Burqo.
-
Iglesia de San Miguel del Burgo.
(29)
.
ARRANQUE
(DEL
CAMINO) CALLE DE SAN TORCUATO, CON
LA
TQ
RRE DE LOS MONSALVES EN
LA
PLAZA DE
LA
YERVA ANTES BE
SU DESAPAR
1
C
1
ÓN
,
-
VISTA
DE
LA
CALLE
DE
SANTA
CLARA
CON
SU
ORÍGEN
EN
LA
-
YERVA, A PRINCIPIOS DE SIGLO,
O
O
Por lo que respecta al tercero de los ejes, el
de la Puebla de San Andrés antig., podernos decir que
es el que contiene los aspectos 16s radicalmente orgá
-
nicos, pues se asienta sobre la línea de borde de la
meseta
y
vá ondeando sobre ella hasta alcanzar
un
11-
pite natural que se correspnde con la actual Avenida
Cie Portuqal. El primer
tram
de este eje, cpe podas
considerar com el más original
y
menos alterado,
y
-
que se conocía com Rua de los Ieones, que parte di-
rectanente de la salida de Puerta Nueva
y
comunica
-
con Santa Eulalia del Burgo, llegaría hasta el asenta
-
-
8
N
miento de San
Andrés
(ha sido trad.icionalmente este
-
-
trm
localización de albergues
y
posadas así cona
-
5
del primer teatro de la ciudad)
.
(30)
.
-
0
m
O
4
*
El sequndo
tram
corresponderla a la extensión
1
de calle que llevaría hasta la Puerta de San Pablo,
-
-
-
en
el límite de la meseta, justo al lado del convento
-
de las paulas
y
su Iglesia de San Polo.
A
medio cami-
-
no entre los conventos se hallaba la iqlesia de
San
-
Salvador de la Vid.
(31).
-
O
O
Cabría hablar también de
un
cuarto eje en este
recinto que se puede considerar com consecuencia de
la Puerta de San Bartolomé y la salida de la Rua del
Mercadillo. Este eje se conoce com Calle Larqa o
San
-
cho
IV,
y que será otro de los barrios en los que se
localizarán los gremios.
(32).
El
análisis de este
-
eje no nos interesa ya que no tiene influencia alma
en el período
en
que nos vms a desenvolver.
Son pués, estos elementos urbanos, los que con-
solidan el segundo recinto. Pero
si
repasams todo el
,.
D
conjunto de la ciudad com organism Único, nos encon
-
-
trms
con la falta (ll&slo impresión) de un sen-
$
tido unitario que estimule a unalectura ordenada y
-
-
0
m
O
métrica de las componentes urbanas.
4
Sinos fijams
en
los tres recintos, el prima--
-
rio, (que considerms arbitrariamente en nuestro
aná
-
lisis)
el primero hasta
San
Juan
y
el segundo hasta
-
los límites de
las
Pueblas,
se
presentan como proce-
a
sos urbanos
en
crecimiento orgánico, distantes de una
%
O
solidaria concepción urbanística de la que
se
hace cra
..-
la
en
la de "ciudad medieval"
(33),
formando
más,
una
ciudad por continuidad, que
pr
unidad. Ello parece
-
ser un problema que ocasiona el
gran
auqe de la
Zm-
ra de la segunda mitad del siglo
XI
y
principios del
XII,
que no permite
mSs
que la ocupación de los ter%
nos, para poder considerarse
su
definitivo asentami-
to en
el
s.
XIII.
Pero
con
la acomodación tiene lugar
un
pr-
decaimiento, ya que las razones de
su
pujan
-
za
habían
cambiado ostensibleniente.
De
la ciudad fro;
teriza o de retaguardia se ha pasado a una ciudad
dis
-
tante de los puntos de interés para la corona, y
más
particularmente, ha dejado de pesar
en
las decisio--
nes políticas, quedando solaniente como "fluminaque
an
-
tíquos subterlabentia muros". (33 bis)
.
No será hasta el reinado c?e los Reyes Católicos,
por el importante mmento culturalque se
vive
en
el
-
país, cuando se consiga dar el definitivo avance de
-
la idea unitaria a
la
ciudad,
al.
completar el sistema
urbano mediante una intervención que dá sentido al or
-
ganisrm perfectamate construído
que
tenía.
Con Cedula de los Reyes Católicos de 1.484 (34)
se promueve la edificación de un Ayuntamiento que re-
coja a la institución que, por el mmento, estaba ocu
-
pando distintos puntos, vinculada,
por
tanto,
a
una
-
forma arcaizante del funcionamiento municipal (35)
.
.Antiguo
Consistorio
de
Zamorz.
l
S
(uou.)
R~AS
F;DIFICACIONES
EN
LA
PLAZA
MAYOR
ZAMORA
ILUSTRADA,
14
DE
JUNIO
1,885,
L
0
m
@?$Y&?
l>orma
un
cuerpo
de
edificio aislado, con buenas dependencias
y
esp?
'
cioa;.
'
g
-
soportales que
le
dan cierto carlcter.
*
ESTAS DOS
IMGENES
COMPLETAN EN SU TOTALIDAD EL ESPA-
CIO DE
M
PLAZA
MAYOR
EN
LA
PRIWERA
DECADA DEL SIGLO
i
m,
-
Para dotar a la institución de una representati
-
vidad y relevancia, adecuados a los ideales que la Co
-
rona defiende, se decide dmler una parte del muro
-
del primer recinto, precisarriente, en el punto en que
se localizaba la Puerta Nueva, para dar lugar a la
-
construcción de
un
edificio de Ayuntamiento que lo
-
corparativice com entidad ciudadana preponderante.
-
Este edificio, que se construye en un enclave privile
-
giado, va a dar sentido a un espacio nuevo que comple
-
ta el
sistema
urbano
y
lo jerarquice con unos nuevos
criterios.
El
espacio ante el Ayuntamiento se conver-
E
E
tirá en Plaza Mayor (36), y
a
ella se accederá desde
3
toda la ciudad ordenadamente.
-
0
m
O
4
La construcción de un espacio público en el
pun
-
m
to en que el antíquo casco se acaba con su eje, dá pa
-
c
so a los ejes radiales de la ciudad nueva, y confiere
j
m
O
cualidades de lugar de encuentro
y
articulación efec-
tiva de los dos sistemas urbanos, sin pérdidas de cua
a
-
lificación para ninguno de ellos.
O
O
Si nos fijms
en
el Plano de Represa podems
-
ver
corro,
ante la mraila, queda
un
especio que la
-
circunda, y que será el espacio físico de la demarca-
ción de la Plaza.
(De
su oríqen es fácil encontrar la
justificación de su forma actual,
al
dejar con la
-
construcción del nuevo Ayuntamiento rota la continui-
dad de
la
banda antemuralla). (37).
Ahora las dos
alas
de
la
concavidad mesetaria,
parecen haberse adaptado a la realidad física del
pun
-
to de inflexión que las delimita, a
la
vez que conso-
lidan dos sistemas urbanos que no rivalizan, sino que,
se ordenan complementariamente para recrear
un
centro
de ciudad con.su representación oficial, el Ayunta--
miento Renacentista.
(38),
(nótese como la ciudad re-
nace, a través de esta operación, del letargo medieva
lizante, sin perder por ello su identidad).
Espacio sobre
el
yue
se
va
a
asentar
el
nuevo Ayuntamiento
y
la
posterior Plaza
Mayor.
Sabemos que en el siglo
XIII,
se produce el cer
-
cado de la Puebla del Valle (que tenía fuero propio
-
desde
1
.O94)
(
39) lo
cual
produce
un
primer desorden
a nivel urbano, rompiendo
el
crecimiento de la ciudad
mesetaria según
las
líneas-ejes que se
han
descrito.
Este hecho dá lugar
a
una parte de ciudad que se rela
-
ciona con
la
anterior, prioritariamte, desde la
Ram
-
bla de Balborraz, consolidando con ello otra direc-
tríz
urbana que recorre el Valle paralelamente a la
-
ribera del río.
Se puede decir, que la Puebla del Valle, había
ído crecimiento marginalmente del
mism
mdo que lo
-
habían hecho otros barrios pueblas, com San Lázaro
,
Olivares
,...,
y
por
eso, en ella se asentaban el Hos-
pital
de
Santa María de la Horta, la judería, y casas
de servidores, pescadores y algunas parroquias meno--
res;
entre
ellas destaca el Wnasterio
de
Santo Tomé.
Resulta por esto que se consolida una situación, que
r.
de hecho, ya era solidaria conla funcionalidad de la
I
D
-
ciudad, en cuanto a los niveles de acomdación
y
que
J
al
tratarse d.e una realidad asumible, con ello se per
i
-
mitía una defensa más completa de la ciudad, al estar
limitada
en
un avance del cerco,
pr
las mismas aguas
-
i
del Duero.
La estructura urbana de esta Puebla es basicamen
-
te la Rambla de Balborraz y, perpendiculamente
a
ella
el eje de la calle de Caldereros, teniendo su oríqen
-
en la Puerta del Puente
y
su final
en
la denominada
-
Puerta Nueva (ha de hacerse incapié en que no es la
-
del primer recinto, por lo que se encuentra una posi-
ble dualidad
en
las citas)
(40)
.
Apuntar también que
-
la Puerta del Puente estaba en relación con los acce-
sos
al
primer recinto, de Puerta Optirna y Puerta de
-
San
Pedro, es una condición que nos parece mantener
-
una diferencia sustancial entre lo que es la ciudad so
-
bre la meseta y en
su
prolongación al
Valle.
C
ONFlt
URA
.
-
CION
DE
U
PUEBLA
DELVALLE
PUENTE
(En
el siglo
XiV
esta Puebla alcanzará su rrás
al
-
to ~esarrollo, con
la
presencia del Ayuntamiento hasta
su traslado
al
edificio de la Plaza Mayor; el Pajar de
la ciudad;
en
Banco
de los mayores, donde se reunía
-
el consejo de la ciudad
y
se dictaba sentencia.
..
Pero
no es de nuestro
interés
el
aplicar
el
análisis
a este
tercer cerco, pues no
va
a
experimentar mayores
cm-
bios hasta la actualidad)
.
Centrándose definitivamente, en la superficie
me
-
setaria y la ciudad que sobre ella se asienta, hasta
-
el s. XII, fundamentalniente, pdms comprobar que és-
ta no ha crecido
en
la reseta ni
en
ningún otro senti-
do durante los seis siglos siguientes, donde influyen
abundantes cuestiones de índole económica principalmen
-
te.
Hay, de todas formas, aspectos que van a ir com-
pletando la ciudad mediante arreglos
y
aperturas de
-
nuevas vías, pero que no van a producir ningún cambio
%
-
cualitativo en la realidad urbanística de la ciudad.
N
E
3
Nos interesa, de todos mdos, resaltar algunas
-
O
intervenciones que a lo largo de este dilatado período
5
*
de tiempo, en el que la ciudad parece dormida, se han
-
realizado y que manifiestan la limitación física de la
misma.
Para esta revisión se~irems ordenadamente los
tres ejes de construcción de la ciudad. Del siglo XII
es la antigua Ermita del Santo Cristo (41), o pste-
rior
Carmen
del Camino
y
su Puebla, delante de la Puer
-
i
ta de San Torcuato, en el segundo recinto, próxim a
-
los abrevaderos públicos
y
justo al borde del camino
-
de Villalpando.
El
grupo
religioso de las Tres Cruces, así
mim
en
la lejanía desde ésta Puerta, delimita la suprfi--
cie de la meseta
en
esa dirección. (42).
El Convento de los Descalzos se encontraba loca-
lizado de remate del eje de Santa Clara, fuera del se-
gundo recinto
y
ligeramente desplazado, pero conforman
do un espacio ante puerta previo a la ciudad, com lo
hacía la Ermita del Santo Cristo, según el camino de
Tordesillas o de Toro, com también solía denominarse.
El convento de los Descalzos era obra del s.
XVI,
de
características monacales
y
rodeado de una huerta, al
cuidado de los monjes,de pcc: superficie.
Fué
destruí
-
do durante la invasión francesa de la ciudad en el
-
primer año de su pe3-manencia.
(43)
También aparecen
-
com elementos destacables el: polvorín
y
las charcas
de la Amar~fura.
r.
0
N
Por lo que respecta
a.
tercer eje de la ciudad,
podas
decir algo similar.
A
una cierta distancia,
.-
3
-
el camino que sale de la Puerta de San Pablo, se une
O
al de Puerta Nueva, del tercer recinto.
4
n
Este punto, que no
podemos
calificar de circuns
-
-
=
m
tancial, topográficamente aparece com una cota de
-
O
-
cierta uniformidad del terreno en la parte baja de la
a
-
meseta,
y
limítrofe con las huertas próximas
ai
río.
a
n
O
O
Aquí,
en este encuentro. ligeramente triangular,
se abría una plaza
en
la que se encontraba
un
Conven-
to de Benedictinos, de amplia
y
rica huerta, que desa
-
parecido tras su desamrtización, daría lugar a la
-
venta
y
acomodación del primer núcleo residencial del
barrio de la Candelaria.
Siguiendo
en
este camino,
más
adelante, se en-
cuentra
un
nuevo cruce de caminos, el de éste
y
el
-
que bajando desde
la
Puerta de Santa
Clara
hasta el
-
Prado Tuerto, muere
en
la Pradera de la Ermita de la
Peña de Francia.
Todo
este conjunto de elementos, servirán en su
mmento para marcar una primera periferia urbana,
poy
tadora de un contenido ideológico, tanto para el ciu-
dadano com para el visitante. Se trata de
un
equipa-
miento habitual la presencia de estos elementos, que
denotan una determinada sensibilidad en cuánto a la
-
relación del hombre
urbano
con su entorno, mediante
-
el Chico objeto artificial %e ha sabido manipular
-
linc$iísticamente, desde los
ti-S
más antíguos, la
arquitectura. Este sistema simbólico-representativo a
que nos referms, aunque pudiera considerarse
arti-
,.
D
ficial, en un principio, por estar dotado de cierta
-
-
E
autonomía, encierra claves para la lectura de las re-
3
laciones que
la
ciudad consideraba productoras de una
O
inaágen
del "ethos" del qrupo
.
Es,
por tanto, una
mi
-
3
*
festación de características antropológicas que vá
-
n
-
r6s
allá de los lúnites del puro conocimiento genera-
-
-
cional, al plasmar los eventos de una determinada his
-
%
toria particular de la comunidad, Pues,
si
el muro de
I
-
la ciudad, no se entendía solarriente com elemento de-
-
a
fensivo, sino com límite físico de la población, fi-
n
-
O
O
jando
un
"locus" detenninado a la ciudad
y
unos acce-
sos a ella a través de otro elementos de caracterís-
ticas particulares, la Puerta de Ciudad, capacitada
-
para establecer un punto concreto del dentro
y
del
-
fuera de la
mi=.
Es~por tanto, necesario plantear que nos repre-
senta aclarar las verdaderas magnitudes de esta inte-
rrelación dentro-fuera, para poder justificar la pos-
terior conducta urbanística de la ciudad.
Todo estos elementos que aunque dependientes de
la actividad urbana están localizados
en
el territorio,
en un sentido inverso del análisis, marcan unos llmi-
tes de la periferia urbana. De esta manera, la ciudad
tenía un dentro y un fuera; un casco
y
una periferia,
+e los ciudadanos sabían reconocer (conocían el lo-
cus exacto de cada cosa).
La larga latencia por la que pasa Zmra durante
siglos, la va dejando desprovista de cualidades que,
-
en otros mmentos, hubiesen sido
seña
y
bandera.
A
las
murallas, tan sólidas
Y
sus magníficos cubos
me
refie-
ro, por ejemplo, con estas palabras, pues las defensas
no habían evolucionado
en
paralelo a los métdos ofen-
sivos. Por ello, Zmra,
se
apresta en el siglo
XVIII
a redefinirypnerapunto su cerco.
Es,
en
1.766
cuan-
do se presentan varias propuestas .para fortificar el
-
lado
más
débil de las murallas, es decir,
al
frente
-
que delimitaba la ciudad sobre la meseta. Para ello,
-
se conocen dos proyectos que coinciden en la misma
-
cuestión, pero de manera distinta,
(44).
El
proyecto
339
parece más logrado, en principio
mantiene la primitiva malla del segundo recinto
y
-
crea delante una nueva, que orcpniza el
sistem
mili-
tar
de la defensa, además de dotarle de cuartel
y
cua-
dras suficientes para la guarnición. Principalmente,
-
actúa sobre
el
llmite de la superficie mesetaria, -pero
señala
y
refuerza algunos puntos aíslados, lo
que
cieno
-
ta un bu& conocimiento de
la
naturaleza de la ciudad
y de sus defensas, ya que las murallas medievales son
útiles cuando se localizan sobre los cortados rocosos
de la meseta, mientras que resultan precarias
en
el
-
resto.
A
este conocimiento de la ciudad y el respeto
a la
misma,
que
se
ha notado en el proyecto, apunta
otro detalle de un grato sentido de la proporción. Se
trata del respeto del Convento de los Descalzos,
que queda incorprado
al
límite mdiante su inclusión
en uno de los bastiones defensivos, asumiéndolo como
ciudad, así
com
hace lo propio con la Ermita del
Car
-
men y otras dependencias que ahora quedan dentro del
espacio, entre las dos cercas. Este proyecto presenta
además unas características más organizadas
y
moder-
nas para la defensa que el proyecto
341.
El
proyecto 341 (45), rompe con todos los ele--
-os periféricos de la ciudad
y
recrea ampliamente
la antigua cerca, con el consi~iente
conservación y cualificación material
falta de observación de la realidad.
Tiene interés esta cuestión del
desprecio a su
denotando una
-
proyecto de for
-
tificación de la ciudad en el
s.
XVIII,
para la mejor
comprensión de lo
que
seránlosinicios del
s.
XIX,
en
que las tropas de Napoleón la ocupen durante
seis
-
años.
(46).
Cuando se conoce la noticia de que
las
tropas
-
de Napleón están
en
la Vega de Villagdio, los
zw-
ranos
se
aprestan
a
bajar a los bordes del río Valda-
raduey para esperarlos.
P0de.m~
decir
que
no fué ésta
una loca hazaña de un grupo de ciudadanos que descono
-
cía
las
fuerzas enemigas, sino
más
bién unos conocedo
-
res de la realidad defensiva de sus murallas, espe-
ciabnte en el frente en que se podía preveer el ata
-
que (47). Bién era de esperar, que la ciudad quedaría
en sus manos en el mmento que atravesarán el río,
-
pues la capacidad ofensiva francesa no sería detenida
por los cubos de la muralla. (48). Se hace evidente
-
el ostracism en que se encontraba Zmra
y
la falta
de una acertada renovación a todos los niveles de su
"ser ciudad" en el
s.
XiX.
La Zmra medieval no
te-
nía sentido en
el
XIX
y
esto
se
irá perfilando, en la
renovación que intenta producir,enconsonancia con lo
que me
en
el resto del país.
Partiremos ahora de la segunda mitad del siglo
3
-
0
XiX,
nos encontraras con una Zmra que cuenta con
-
m
O
::
12.000
habitantes
(49)
y
que inicia su despegue
urba-
-
no.
A
ello,
para mantener
en
el
mmento
-
m
contribuiría la decision del Cabierno
-
O
la
capitalidad de Zmra frente a Toro,
de
la
nueva redistribución territorial
n
-
que se produjo en 1.833. (50)
.
O
O
Sobre esta situación de las dos ciudades nos dá
Richard Ford su opinión al manifestar el constraste
-
que entre las dos había.
(51')
.
También tiene su inprtancia, la desaparición
-
del Convento de los Descalzos en la invasión francesa
de 1.809, pues mejorando la alineación, se va
a
ini-
ciar la carretera de Madrid
en
1.850 (52); cuando con
ello empieza
a
consolidarse el eje
más
característico
de lo
que
será la nueva ciudad.
Una vez acabadas las obras en 1.852, el Obispo
-
Manso bendice la nueva carretera (53), que desde
la
-
Puerta de Santa Clara se dirige a la Glorieta del Alto
de los Curas, en
línea
recta, y rodeada de dos hileras
de árbles que, en número de
936,
dan sombra a un nue-
vo paseo longitudinal que entra en competencia con el
de San
Martín
bajo.
Cuarenta
y dos asientos dan
un
as-
pecto más acogedor al paseo, permitiendo el descanso
-
de los paseantes
en
el largo recorrido.
A
la vez que
-
se construye la carretera, el Ayuntamiento acuerda la
formación de un jardín denomina60 La Glorieta, a par-
,.
D
tir
lar
nal
de la Puerta de Santa Clara, que en forma trianqu-
va a organizarse alineado con el paseo 1on:itudi-
3
-
de la carretera, lo que será mtivo, con psterio-
0
m
O
::
ridad, de la formación de una desviación de la carrete
-
n
ra para evitar el paso del tráfico rodado
par
medio de
j
los jardínes
. -
m
O
El
proyecto de la desviación data Se 1.583 y es
1
-
encargado por el Ayuntamiento a su maestro de obras,
-
n
Eugenio
Durán.
Este
vá
a definir una desviación, que
-
O
O
partiendo radialmente desde la Puerta de Santa
Clara
y
delimitado por la línea de brde de los jardines,
se
-
confiqura
se
la
línea del camino a la
Bodega
del To
-
rrao, hasta alcanzar la finca conocida
m
el Pico,
-
desde donde se produce la reincorporación a la línea
-
del eje de la Carretera.
(54).
E5-i
1.841
se
había proyectado
la
primera plaza de
toros estable para
la
ciudad, pero no llegó a realizar
-
se. Será
en
1.851 cuando de nuevo José Pérez Cerjón,
-
com arquitecto municipal, formalice apresuradamente
-
una segunda plaza sobre los terrenos libres que la de-
samrtización, había dejado disponibles
en
las Corti-
nas de
San
Mi-el, permitiendo con posterioridad el
-
temiinar de coimatar esta parte del casco, que había
-
permanecido en forma agrícola (55).
Otro acontecimiento, la llegada del ferrocarril
en 1.864 a la ciudad, vá a generar
un
nuevo rítm vi-
tal
en
la orientación de la carretera de Villalpando y
que dará por
fín
cumplimiento al deseo de la ciudad de
incorporarse al desarrollo nacional.
(
56
)
.
Poderr~s ver en este sentido, como el municipio
-
se preocupa de organizar
un
bu&
acceso desde la
ción a la ciudad. (57)
.
En
1.872, dentro
aprueba la de la calle
yecto de Euqenio
Durán
del Plan de ~lineaciones
,
de San Torcuato, según el
(26.4.1872)
.
El diez de Diciembre de 1.888, se presenta
Plan de Alineaciones para las Tres Cruces
(en
el
esta-
se
-
pro-
el
-
gue
-
desaparece la Puerta de San Torcuato) ,realizado
por
el
entonces arquitecto municipal
Martín
Pastello Papell.
Se aprobara, solamente, en lo referente al ensanche de
la carretera a la Estación
en
1.889, y será ratificado
por el Gobernador
en
1.896. (58).
El General Espartero en
su
decreto de
26
de mayo
de 1.843, en calidad de regente, suprimió el derecho
-
de Puertas, con lo
cual
empiezan a perder algunas de
-
sus cualidades,
y
con
la mala impresión que de su ope-
ratividad se tenía, es
como
deberrios plantearnos la si-
tuación en que el municipio se encuentra a finales de
siglo. La perspectiva del derrib de las murallas,
y
-
la aireación
y
saneamiento de la ciudad representa,
-
en
esos momentos,, la oportunidad de conectar con las
-
iniciales extensiones fuera de la portada
que
se ha-
bían ído produciendo
y
que respondían al sentido histc
rico de su crecimiento.
Es de esta manera, com enel camino de las
-
Tres Cruces, el vallado de las fincas ha organizado
un
r.
sistema de fincas de
recreo,
algo distante de la ciu--
E
dad jardín coetanea, más relacionado con la ciudad-
3
huerta.
Eh
la Avenida se ha establecido, en su acera
-
-
e
m
izquierda, una alineación de casas-huerta, pero con ca
-
racterísticas algo distanciadas de las anteriores. Es-
*
n
ta alineación
vá
a sqir extendiéndose por el Camino
a la Bodega del Torrao sin mezclarse con el -pequeño
ba
-
O
Z
rrio de Peña, hasta los años
30
en
que es incorporado
8
-
por la construcción de la manzana, según el eje de la
f
a
carretera, ahora peatonal, de Tordesillas.
n
O
O
Es
preciso apuntar la otra orientación en el cre
-
cimiento de la ciudad,
en
la dirección del convento de
los Benedictinos
y
la Ermita de la
P&a
de Francia.
-
Tras la desaparición del Convento, los terrenos pasa-
rán a la propiedad de la familia
Ruíz
del Arbol. Una
-
de sus miembros, Doña Candelaria decide en los albores
del siglo, crear allí
una
fundación para familias nece
citadas,
y
a las que dedica seis casas, separan20 dos
grupos de a tres mediante una cueva artificial con la
advocación de Nuestra Señora de Lourdes,
y
otras dos
-
casas que flaquean el conjunto, una para
el
encargado
de la finca
y
la otra para la benefectora,
en
donde pa
-
sa
largas temporadas aíslada de la Corte.
Este antecedente arquitectónico, sirve para dar
fundamento urbano a otra zona de expansión,
y
que pues
-
ta en relación con la actuaciones sobre el camino del
Prado Tuerto, en forma de casas de ciudad-huerta, van
a definir una estructura urbana que se considerara en
el devenir conjuntamente con la problemática de
la
pro
-
piedad del suelo
y
de los antíguos caminos a las Pa-
llas
y
Prado Tuerto.
3
-
0
Esta es la situación de la ciudad que va a parti
-
O
f.l
4
cipar con el
ti-
en el crecimiento,
y
en ella
se
-
B
-
han localizado los condicionantes
más
decisivos.
Los
-
planes de redacción de un primer
y
de un segundo ensan
-
j
-
m
che no fructificarán
si
no es
en
la línea de los reco-
rridos en parte rurales, convertidos
en
vías urbanas
y
-
que hasta el
Plan
General de Ordenación de
1.949,
no
-
-
van
a
ser
definidos con precisión corno partícipes de
-
la futura urbe.
NOTAS
8
1
-
José
Marf
a del Wral
,
en "Una Ciudad a
la
Medida", cg
menta una posible lectura del orígen de las ciudades
que por su interés,
y
para completar la cita, se
transcribe para su total comprensión:
...
asociativa del hombre: la defensa o el mrcado;
-
el camino, el puente o el santuario, el principio de
autoridad, el prestigio o la específica riqueza.
Y
-
así, desde su orígen, se ha visto obligada a arras--
trar
y
desarrollar un inicial germen de desequilibrio,
venciéndose siempre de algún lado; del agro
o
de la
-
industria, de la administración o de la historia; del
tráfico de la riqueza o del ocio. Muchas a su vez han
crecido con
un
crecimiento constante
y
acelerado
-tan
patológico
en
ocasiones, co~m
el
de las células de
un
tmr
mligno- hasta mazar convertir
en
insocialsi-
lidcld
y
desarraigo humano, en puro funcionalim,
el
"deber ser" de la ciudad: de
la
"polis", de la "Urbs"
de la "civitas" provocando
un
desajuste
y
una tensión
entre estructuras urbanas
y
necesidades ciudadanas,
-
que se traduce
en
uno de los aspectos más sombríos de
nuestro vivir actual.
2-
Femández Duro,
en
su tomo
1
de las "ILIemorias Históri
-
cas
...",
y
particularmente en las páqinas 116 y 117
-
analiza las coordenadas que dá
P.
Tolomeo para
Octcd-u
ro, o nuestra Ocellcdurum,
y
tras entrever las inesaz
titudes
y
contradiciones que representan concluye:
"Si cotejams los grados
en
que
dá
P.
Tolomeo las
-
fuentes del Duero
y
sus
bcas
cr
donde desagüan en
-
el
Océano,
se afianza
116s
por
esta parte la posición
de Octoduro en
Zmra.
Coloca, pues, el nacimiento
-
del Duero
en
120
20'
de longitud; la parte divisoria
-
de la Lusitania
en
90
10'y su embocadura en el
mar
en
50
20';
de manera que todo el curso del Duero, según
-
los cáiculos de Tolomeo, era de 70 cabales, que a ra-
zón de
1
74
leguas componen
1
224, las mismas que con
-
corta diferencia le dá Docampo
en
su Crónica".
3-
Amando Represa, "Génesis
y
Evolución
Urbana
de la Za-
mra Medieval". pág/525.
4-
Amando Represa,
í$m.
pás/5
2
6.
La'bciclopedia Larousse"Tom
X,
páa/1.000, define la
mseta de
la
siguiente mera: Situada
en
la orilla
-
derecha del Duero a unos
30
metros sobre el curso flu
vial, ocupa una destacada posicion defensiva en el
es
-
pelón
de
un
valle. La terraza de la orilla derecha
-
del río corta las areniscas del Mioceno, amarillas y
blancas, que forman paredes gruesas
y
escarpadas; la
ciudad está también construída con este material.
El
arroyo Arasusy, procedente del Norte, aísla el espo--
lón de la terraza, que termina en punta hacia
el
Oes-
te.
5-
La
cuestión de la organización urbana de las ciudades
mdievales, por no ser completa deja
sin
catalogar
-
r.
las diferencias formales de la
misma
a
causa de no
in
E
teresarse por
la
constitución towáfica del espacio
3
c?e asentamiento.
Podems conocer aun
a
su
psar
la estructura de
la
Sa
-
0
larraanca rredieval en las noticias de Aifonso ~odríg-uez
m
O
4
G.
de Ceballos, en"~a Plaza Mayor de Salamanca:' ante-
*
pniendo a la forma esquema que nos presenta,
la
for-
n
ma topagráfica que condicionara a la forma
y
que con-
lleva otra lectura. (será preciso hacer notar
la
par-
-
ticipación de Ramiro de Borgoña en la urbanización de
-
las dos ciudades)
.
Plano de la Salamanca medieval con la localización del
pnmztzvo convento de San Juan el Blanco
y
la iglesza
romanzca de San Esteban. Tomado de
A.
RIESCO TERRERO,
Evolución
histórica
de
las
parroquias
en
Salamanca
(Salamanca
1966)
13
n
O
O
Pero la condición to-pgráfica, por ser natural, va rrás
allá de las propias ordenaciones
o
de sus constructo-
res, y como ejerqlo, sirva la pblación de Buitrago,
-
en la que
pocl.emos
observar una similar disposición
ur-
bana, basada
en
los
mims
~canisms de accesibilidad
y
de expansión.
Imágen
gráfica
y
fotográfica de Buitra
90 puede verse en
e.
Catálogo de la Exposición de los-
mnmntos Nacionales de Pa&id
y
su
provincia,
pág/22.
Según
este modelo, podenas observar las diferencias
-
que la toAwafía conlleva acercándonos a la estructu-
ra de,
por
ejemplo, San Sebastián, que analiza conve-
nientenente María
J.
Calvo Sánchez,
en
"Creckiento
y
Estructura Urbana de San Sebastián".
Anqel Berna1 Estevez en "Ciudad Rodrlgo
en
la Edad
Me-
dia" también hace una descripción de la estructura
ur-
bana de la ciudad, pudiéndose leer los apartados:
111.2.
Crecimiento de la ciudad.
1.1.
Surgimiento del Concejo Medieval.
O
6-
Victoriano Velasco. Conferencia oronunciada el 30 de
-
4
octubre de 1.947, con ocasión de la inaquración de la
nueva sede de la
Cámara
de la Propiedad Urbana,
y
pu-
blicada
en
el Boletín de dicha C&ara.
6
bis- Pudiérams entender este recinto corro el que aparece
-
en
el Plano de Coello de 1.863
E.
1:200.000, tamaño
-
a
75x101, en el recuadro dedicado a.la ciudad y que fiqu
-
,"
ra com foso $el
pimr
recinto, uniéndo la plaza de
-
o
la catedral con el cerco murado,
y
que rov el espa-
cio de vacío urbano que rodea ésta
y
el castillo.
7-
Guadalupe %ros en La Catedral de Zmra, pág/18 dice:
"conocíams
alcjÚn
domntos de venta de casas junto
-
al
atrio de la iglesia, de lo cual deducíamos que se
-
comprarían las casas vecinas y se edificaría la nueva
catedral sobre ecos terrenos
y
el solar de la antígua.
Hoy todas esas deducciones tienen el respaldo doama-
tal necesario para admitirlas con plena seqridad. La
primitiva catedral estuvo dedicada al Salvador y ocupa
ba
este
mimo
lugar,
y
la nueva catedral se fué reediz
ficando sobre el
mi-
lugar que ocupaba la antigua,
-
naás
las ampliaciones del
terreno
a base de la compra
-
de las casas, corrales
y
cortinas que
rodeaban
y
ce-
ñían la primitiva catedral. La venta de estas hereda--
-
des son espcialmente en tomo a la década de 1.150 a
1
.I6On.
Represa por
su
parte aunque doamenta
y
concretiza una
-posible recreación del espacio existente, es mediante
el plano que propone de Zmra, donde nos dá una mejor
aclaración, adds de las precisas palabras que qlea:
Debió de ser
un
núcleo
m77
denso, tanto que la edifica
-
ción
ahqó
el edificio reliuioso
y
hubo
necesidad
de
-
demler mucho para la erección del nuevo templo.
En
-
sus proximidades se alzaban lasiglesias
y
colaciones
-
de San Isidoro, Santa Colom,
San
Dlartín
"veteri",
-
arruinado ya
en
1.187,
y
Santa Eulalia, de
la
que a
-
partir de 1.102 no se vuelve a hablar.
Esta doble circunstancia inclina a pensar en una paulg
tina despoblación de tales sectores, a
medida
que el
-
D
E
crecimiento suburbano
pr
el
extra
opuesto,
y
tam-
-
bién
por
los derribs anteriores. Con ello se valorizó
$
la
colación de Santa Coloma, única que quedaba en el
-
-
-
0
siqlo
XIII,
núcleo iqmrtante próxim a la malla en
8
donde se abriría
una
puerta del misrro nombre
y
a la
-
4
Rua (de oscura localización). Las restantes vías enla-
*
n
zaban, principalmente las puertas del recinto con las
-
iglesias o estas
entre
sí.
Apartede la descripción en la nota 12, también en la
-
-
m
pág/531 aparece la relación de doamentos acreditati--
O
-
VOS.
-
-
a
n
-
O
8-
Represa,ídem páq/526.
En
un
apartado de la nota
4,
ex-
O
plica el razonamiento documental que le dá sentido
a
-
la concreción de la fecha de 970, para la fijación de
la existencia de la
Puerta.
Para Guadalupe
Rams,
la Puerta es de 1.171,
en
que la
documenta
por
primera vez,
y
así lo cita en%l Arte Ro
mánico de la Provincia de Zmra"pág/Gl
y
en Las Mura-
llas de Zarriora
pácj/35.
9-
Según
el
plano de Represa,al Carral Maior no
se
le
pug
de
dar
un
sentido wlio hasta que
se
abre la Puerta
-
Nueva, ya que ésta no llevaba a ninguna parte, mien-
tras que la Rua del Mercadillo enlazaba
tres
Puertas,
la del Mercadillo, la de San
Nd3-tín
y
el Postigo de la
Bina
y
su Puerta de
la
Feria o San BartoloirR.
10-
Estas iqlesias son
las
siqientes: Santa -Yaría la Nue-
va,
San Bartoloné, San
Martín,
San Mique1 del Mercadi-
llo y San Marcos (siendo estas tres
últimas
localiza-
das documentalmente por Represa).
Es
pues, la Calle del Mercadillo con sus tres Puertas,
cinco iglesias y mercados, el eje influyente de la ciu
dad frente al Carral Plaior en que sólo está la i-esia
de la ,"JIagdalena, lateraimente
la
de San Pedro y la
ps
teriomte construída a la Puerta, San Juan de
Pu&
Nueva.
11- Aunque
en
número de Puertas, los autores coinciden, no
ocurre lo
~ism
con la denominación o consideración de
las mismas.
Así
E.
J.
Pérez considera Puerta
al
Porti-
llo de
la
Traición y no incluye la d-e San
Yhrtín.
=
E
12-
Guadalupe
Rms
,
en
"Las !&rallas de Zmra" explica,
O
4
en
algunos casos,
la
forma y condiciones
en
que se com
g
jnían los accesos, particularizando en el caso de la-
-
-
Puerta de Santa Clara, a la que dedica por su problemá
-
!
tica durante el derribo,
un
mayor espacio.
=
m
O
12 bis- Puebla. Define Julio Casares, com población, pueblo,
lugar.
O
O
13- Fernández Duro
en
su
Tom
1
de las "Pnkmrias Históri-
cas" pág/230 y sig.
~lica:
"en
1.061 iba muy adelantada la restauración de la ciu
dad.
.
.
fueron al rey
D.
Femándo y le fallaron poblg
do Zmra, y con el a
D.
Albito, obispo de León, y a
-
D.
Ordoño, obisp de Astorqa, y al obispo de Palencia,
y
al
conde
D.
Nuño de
Lara
y a
D.
Pedro,
y
a
D.
Alvar
Fañez
. . .
Como
el
Obispo Albito
ocupó
la sede de León desde1.057
a 1.063,
en
estos
seis
años debió llevar a cabo el pro
-
yecto de restaurar los fuertes de la frontera.
El
he-
cho
es que empezó
a
reconstruir su principal baluarte,
la ciudad de
Zamra,
llamando pobladores que por de
-
pronto
se
establecieron
en
un
llano llamado Santa
Cris
-
tina, a dos kilórrietros de distancia, con fuero es-
pecial que en su favor
firmó
el año siguiente de
-
1.062. Repartidas las tierras y solares entre los
señores, caballeros
y
soldados leoneses, castella-
nos, galleqos y asturianos, acudió mucha gente al
aprovechamiento de los c-s yernos y a la ganan-
cia del sustento en las fábricas, contándose bu&
número de operarios de todas artes, judíos
y
mris
cos, o
más
bién mudéjares, que sin tregua alzaron-
muros con torres
y
amas tan fuertes
como
los
-
primitivos, iglesias, casas señoriales, plazas
y
-
rrrercados, esmerando el saber con que quedó labrada
una de
las
más
hemsas y
más
fuertes cuidades del
reino.
El
Rey, muy complacido de su aspecto y como
didad, fijó allí el ordinario asiento
y
cuartel
ae
-_
neral..,".
,.
-
14-
Jesús Majada Pleila, en la introducción a
la
reedic
!
-
ción de los'Fueros de Zamoral'del año 1.983, resume
8
4
el proceso histórico de los fueros de la siguiente
;
*
manera
:
n
-
Fernándo
1
reconstruyó Zamora y le concedió
un
-
fuero sólo conocido por referencias (y al que
-
justifica históricamente).
=
m
O
-
Alfonso
Vi1
concedió
un
privilegio a los zmra-
nos.
-
A
Alfonso
iX
se debe el fuero que hoy conocems,
confimdo
en
1.208.
n
-
El
manuscrito
más
antíguo que
se
conserva
es
de
O
O
1.289,
Este fuero fué editado por primera vez por Fernán-
dez Duro,
al
incluirlo en sus Memrias Históricas.
...
1.882
y
en 1.916 aparece reeditado por Américo
Castro.
15-
Represa, com aparece en La nota 8, mantiene loca-
lizada la calzada sea la Enea del
Carral
Maior,
aunque esta sea considerada com calle interior.
Podemos precisar también
que
la iglesia de Nuestra
Señoradel
Camino,
que contaba también con una
pe-
queña
puebla en el
S.
XIII, se denomina así por es
tar
junto a la Calzada Ze la Plata
y
camino de
S&
tiago,
tal
como
citan todos los autores.
Guadalupe
Raros
en
"Las Murallas
..."
p/21, opina
-
*las murallas se instalan sobre el Oppidum
Roma-
no.
Fernández Duro en las "Memrias Históricas"
...
ca-
pítulo
111,
trata el tema de las vías romanas.,..
17- Idem Represa nota
8.
18- Represa acredita Santa Coloma
com
del S.
XII.
r.
E
3
19- Aparte de Represa es posible localizar esta data--
-
0
m
ci6n de fom generalizada. La describe corta
y
-
O
4
precisanente Antonio Gmneda
en
sutY;uía de Zarriora"
pág/57.
-
Eduardo
J.
Pérez
en
su
Guía
...
pág/18, también ha-
ce
un
recorrido acertado
pr
cada uno de los deta-
-
lles del edificio, adds de incluir las edifica-
m
O
ciones adosadas psteriormente.
Ursicino Alvarez, en"Zmra 1lustrada"T.I. no
48,
pág/4,nos hace
un
recorrido por toda
la
Historia
-
5
de la iglesia, explicando com introducción las ra
:
zones
y
mmtos en que cree se fué ejecutando la-
construcción.
20-
Chrcía Rubio
en
susqqAñoranzas..
.
"pág/129, fecha la
prim3ra iglesia de Santa bkxrinaenel
S.
XI,
com
-
parrcquia
.
Ver
Anexo 16.
E.
J.
Pérez, en~u"Guía.~." pág/35, propone para la
capilla de Santa
Marina
y
su convento el siglo
XI.
21-
E.
J,
Pérez,"Guía del viajero en
Zarora':
&/40.
22-
Dice Represa
en
op. cit. pág/536:
Consta que en 1.093 se edificaba "ante totum conci-
liurn" la ialesia de San Andrés.
La
actual edificación, es una reedificación "de la
-
@oca de Carlos
V
S&
reza la leyenda que
en
el se-
pulcro de
Don
Antonio de Sotelo, fundó
y
dotó esta ca
-
pilla
y
reedificó esta iglesia a honra
y
gloria de
-
Dios Nuestro Señor,
y
mand-Ó
se enterrase en este se-
pulcro.
Falleció a
14
de Enero del año del Señor de 1.548".
Felipe Ulrriedo Rodríguez. "La Provincia de Zmra".
-
pág/676.
Interesa puntualizar que García Rubio en sus "Añoran-
zas
..."
pág/159, habla de una iglesia construída en
-
el S.
XII,
poco
más
adelante de la de San
Andrés,
y
-
sobre la que se construiría
posteriormente
la de San
Pablo
en
el si910
XVI,
por
D.
Alonso de Ivr-ena, para el
r.
D
convento de San Pablo de religiosas Paulas según Dice
E
-
E.J.
Pérez, pág/32. Año de la fundación 1.553.
Para Represa
St.
Polo es colación del
S.
XIII,
pág/
-
3
-
537.
-
0
m
O
4
*
n
-
24-
Ello nos resulta claro al comprobar que
en
"documento
de 1.094 por el que Raimundo de Borgoña
y
su esposa
-
-
-
Urraca confirman
el
fuero a la Puebla del Valle, ba-
m
O
rrio extramuros de Zarnora (zona entre el Fuente de
-
-
piedra y la calle Balborraz)"
en
pág/7 de la introduc
ción
la
Fuero de Zamra, por Majada Neila.
Para
Repz
a
sa,
esto no
es
tan claro
y
propone que "los otros dos
n
-
(núcleos) a Ja extensa zona oriental comenzaba a
po-
O
O
blarse a finales del
XI
e integrada por la Puebla del
Valle, ribereña del Duero,
y
el Burgo por encima de
-
esta en una meseta ancha
y
llana (Corte Grande) ."%e
-
sis..
."pág/530-1.
Parece difícil que
se
diese un fuero a una puebla
si
esta no tuviera ya
un
asentamiento humano considera-
ble, o se tratase de un caso de marcado interés para
la ubicación del colectivo
en
la zona,
com
había o%
rrido con Santa Cristina
en
el año de 1.062, y que
se
cita
en
la nota
3
de
la
Intrducción de Majada, +g/
15.
25-
Gp.
cit. pág/538, Considera solamente anterior a es-
tos siglos el de Olivares o algunos otros, pero
siem-
pre "núcleos que por su dilatación en zonas accidenta
-
das no pueden protegerse".
26-
Gp.
cit. pág/526.
Eh
la nota
4.
27- Resulta suqerente el aceptar las dos propuestas para
la fecha de la Puerta Nueva, ya que Represa se basa
-
en un dcamnto que cita del 870, y que para él resul
ta incuestionable, por lo que sería posible el enten-
der que la puerta tiene dos períodos de formación,
-
uno como apertura de
un
hueco que permita salir hacia
la meseta para ocuparla agrícolamente, por ejemplo, y
dar el acceso de los primeros asentarnientos que
se
-
r.
puedan aceptar. Pasado este primer momento y con los
E
esfuerzos de la corona
en
la fernandina,
se
vislumbre
j
la posibilidad de encaminar una parte de
las
migracio
i
nes hacia esa zona, que ya tendría unas ciertas
16
-
0
m
taciones en el espacio, y sería a partir de ello, don
O
4
de se vea la necesidad de cuidar este territorio y
se
construya la torre de
San
Juan y la posterior iglesia.
l
(De todo ello, no hay ninguna evidencia).
-
m
O
28-
-S,
en
"Las Murallas.
. .
"
pá9/21, propone
:
"la
se-
-
yda muralla es
la
ampliación del primr cerco oriqi
-
nado por el aumento de la población ya desde fines
-
del
XI,
pero especialmente importante en los siglos
-
O
O
XII y correspnderá a mediados del
XII'!
Represa
en
-
pág/528 dice: "Las Postrimerias del
S.
XI,
abren
para
Zmra nuevos
rurr3x>s
y direcciones,
En
lo urbano ha
-
de dilatar su área superficial en proporción casi aná
lcga a lo que constituía desde fines del
iX
su viejo-
y
primitivo solar. Nuevas masas de repbladores
incre
mentarán su cifra de población; se irá definiendo su-
régimen de gobierno ciudadano
y
manifestaciones econó
-
Mcas nuevas -perfilarán una actividad industriosa
y
-
artesana antes desconocida!'
28
bis-
Este
punto es descrito por Ignacib
Martín
Blanco
en
-
SUS
"Romances Zamranos"
,
en
el
poerria
"
17
de Julio",
de la siguiente manera,:
La calle de San Torcuato.
La
calle de Santa Clara.
-Dos
ríos de personal reconfluyen en
Sagasta-
Están desiertas
y
solas.
29-
Ya dims como válida la aparición de las Marinas
en
el
siglo
XI
y
en
el
XII
para Santa Clara. Para Santo To-
más se dá
com
construída
en
1.181, pues Represa dice:
"el Cabildo cedía (este
año)
a
un
canonigo del Temple
la iglesia de Santo TonSs Canturiense
y
aún en
1.256
-
ordenaba se hiciese puebla ante aquella" pá9/537. Pa-
,
ra Santiago el Burqo
y
San Miguel se propne, com da-
tación, mediados del S.
XII.
30-
Sobre el
tem
se puede consultar
a
Femández Duro
en
-
el Tom
111
de sus"Mem3rias Históricas..:' aunque no
-
concrete la problemática que nos interesa.
Clmedo en 1a'Provincia de Zaimra..!' páq/711 también
-
trata sobre el teatro.
E.J.
Pérez
en
su "Guía"
...
páq/70,
trata
de
los Tea-
tros Principal
v
Ayala.
31-
La
16s
sugerente información sobre
San
Salvador nos la
ofrece
E.
J.
Pérez
gn
su "Guía.
.
.
!'
páq/l
5,
proponiendo
-
su construcción
en
el
S.
XII,
y
donde explica la con-
troversia
que
sobre su utilización, por la reina Urra-
ca, para
dar
a conocer la embajada
El
Cid, durante el
cerco de Zmra.
-
Este eje retornará mrtancia al convertir la Puerta
-
de Santa Ana, que sirve de remate, en punto de acceso
o salida para la Alhodiga
que
se construye
en
tiempos
de Felipe
11.
E.J.
Pérez.'%istoria La AlhondigamGp.
Cit.
pág/78.
33- Habitualmente se parte de la idea de que la ciudad
me-
dieval es un elemento urbanístico que
sur-
como pro-
ducto de un asentamiento humano alrededor de
un
ele-
mento de
pder,
ya civil o religioso.
Pero resulta necesario desprendernos de esta imágen
-
para poder seguir la línea del análisis, que está evi
denciando otra forma menos convencionalizada de esta-
ciudad. Nos referimos a las ideas expuestas
por
Henri
Pirenne ensulibro "Las Ciudades de la Edaii Pedia, o
el propio Cuenca Goitia en su "Breve Historia del
Ur-
banism"
y
particulmteenel capítulo lección
5,
y
en la que se refiere también a Pirenne. Esta ciudad
-
medieval, se _particulariza
116s
convenientemente
en
la
ciudad centroeuropea, que en la Castilla de la recon-
quista.
33
bis- Richard Ford,
"Manual
para viajeros
pr
León",
páq/66.
3
-
0
m
O
34-
La citada Cedula se encuentra en el Archivo
General
-
4
de Simancas
y
dice:
n
1-
A
Pedro Pdn~ique, corregidor de Zarnora, para que se junte
con los Regidores de Zmra para que haga una casa
-
m
O
de Ayuntamiento.
Registro Ckneral del Sello
N-1
484
21
Ab
(ril)
1
-484.
n
-
Doña
Ysabel e (tcete) ra, a vos Pedro Nmique, a
mi
vasallo, corrlg
5- de la cibdad de Tot y Zmra, salud e qca(ci)a, sepades
que a
mi
es fecha relación que la dicha cikdad de
Zmra conformando con las leyes de Toledo
pr
el
Rey
mi
señor e
pr
mi
fechas e ordenadas pa(ra) que se
oviesen de facer casas de
Ayuntamiento
en las cibdades
10- e villas de
mis
Reynos e por(que) la dicha cibdad
se nobleciese ha comenzado a facer edificar
una casa de Ayuntamiento e para lo cual son
menester alq(un)as contias de m(a)ra.(vedi)
S
las quales
dis q(ue) se
podrían
cornplir e pagar de la rrenta
1
5- de
la
mea
ja
q(ue)
la dicha cibdad tiene pa (ra) las
obras dellas por ende yo
vos
mdo q(ue) vos juntys
con los Regidores de la dicha cibdad a los quales
mando q(ue) sejunten con
vos
e deys orden
cm
la dicha
casa se faga e pa(ra) la hedificar se
tome
20- de la dicha maja e otras mentas de la dicha cibdad
q(ue) mas sin dapro vierdes q(ue) se pueda
tomar todo lo q(ue) vierdes gues menester para
la lavor de la dicha casa clando cargo de la
lavor e de lo q(ue) asy
se
ha de
gastar
a persona
25- sufeciente de buena conciencia rescibudo de
el juramento q(ue) en tal caso se deba rrescinbir
e pa
(
ra) quando algo de lo q (ue) asy le dieredes
e tomandole cuenta dello a los unos ni los otros
e
(tcete) ra, pena de
1
0.000
(maravedis)
.
Dada en Toledo a 26
30- dias de abril año 1
.484,
yo la
Reyna, yo Femand Alvarez de Toledo, secretario, e(tcete)ra
¿don dis doctor?.
Este documento es habitualmente fechado- com de 1.480,
com puede verseendistintas publicaciones.
Zmra Ilustrada no 18. Tom
1,
páq/4.
Zara de ayer y hoy pág/132.
,.
Añoranzas de Zmra páq/126.
0
N
35- Las peripecias que siguió el concejo hasta su definiti
-
B
vo asentamiento se relata en lasl'~rias Históricasn-
C1
4
de Lernandez Duro, a la vez
que
describe efemérides y
n
otras cuestiones.
E.J.
Pérez en op. cit, páq/51, también nos da noticia
y solo relativo a su desenvolvimiento lo tenms
en
01
-
m
medo, op. cit. pág/650.
O
De Dios Vega, op. cit. páq/128, hace una larga descri~
$
ción del edificio existente
y
de las múltiples varia-
-
cienes,
así com una relación de los acontecimientos
-
históricos
cfue
lo han modificado.
n
O
O
36-
Esta Plaza va a
ser,
en parte, escaparate de la ciudad
durante muchos años y
pr
ella se
va
a
comprobar el es
tado económico de la
micma.
Es
siqnif icativo, entre
tg
-
dos los documentos que se ocupan de ella,
la
descrip--
ción de su actividad
en
un
día
de
mercado que hace
C;u-
tierrez Solana ennLa España Negra:' pág/175.
Pero no
será
esta
la
única parte que destaque de la
-
Plaza, pues los especiales ojos negros de Solana supie
ron ennegrecer
en
parte sus contornos.
Pero,
si
considerms que la desisual alineación de la
Plaza parte del Antiguo Ayuntamiento,
y
de la estructg
ra prerenacentista de
la
misma, parece que su estado
-
no varía mucho hasta que
se
produce el incendio del
8
de agosto de 1.879, y que
pdms
conocer explicado
-
desde la Zarnora Ilustrada del 14 de junio de 1.882,
-
pás/52 en la me se da cumplida
cuenta
de la descrip-
ción del edificio sustituído por el proyecto de Seym
-
do Viloria. "Forman las nuevas edificaciones en
su
-
primer cuerp seis arcos de medio punto de 2,75 ne-
tros de luz
y
5,35 de altura media.
Su construcción Ze sillería es eleqante y
muy
esbelta.
Descansm las arcadas sobre pilares
Ze
qranito oscuro
de una pieza, de 0,55 de lado
por
2,24
de altura apo-
yados sobre zócalos de igual material, corridos
y
a
nivel.
Principian estas construcciones haciendo esquina en
-
la entrada de la calle de la Renova, con un pilar que
sirve de estribo,
tan
esbelto com atrevido, de 1,1
-
por 0,60 al cual siguen la serie de arcos en direc-
ción
al
Norte, y forman actualmente parte de
la
fachg
da que mira al poniente de la Plaza Mayor, a
cuya
to-
N
E
tal reforma han de servir de rriodelo.
-
Los pilares se hallan coronados por una Wsta de
-
3
granito blanco de 0,35
de
alto, de sencilla moldura
-
-
-
0
que sirve de arranque a los arcos que son de igual
-
m
O
clase de piedra que
la
imposta.
4
Sobre los arcos descansa a nivel una faja saliente de
j
0,24 acusada por ménsulas de piedra de severo corte
y
sobre ésta una repisa general, que sirve al balconaje
-
corrido del piso principal.
-
m
O
ms
huecos de balcón se hallan
en
los ejes de los
ar-
-
tos,
sucediéndose con rigurosa simetría en el segundo
a
y tercer piso, aunque en estos últims, los balcones
-
se
hallan separados en
muy
buenas proporciones.
a
n
-
Las arcadas fom una -lería de servicio público de
tres nietros de ancho, teniendo entrada por la calle
-
de la Renova con un arco de 2,55 metros de luz
y
de
5,60 de altura".
Es
preciso recordar, la deuda que este proyecto de
Vi
-
loria tiene con la arquitectura del siglo
XiX,
en
-
cuánto a la formalización de los espacios públicos y
de las que son buenos ejemplos: la Plaza de la Inde-
pendencia de Gerona de
Martín
Sureda Deuvol. La Plaza
Real de Barcelona,
la
de María
Pita
en
La
Coruña
y
-
particularniente, la propuesta ideal de Fomes y
Gu-
rrea para la Plaza Mayor
en
1.845. Pero sobre este te
-
na
conviene tratar a Bonet Correa,
en
su recorrido
-
por la Plaza Mayor Esp~-ola
y
las Plazas en General.,
en
su librol'~rfología
y
Ciudad:' pág/35 sig
.
Otro elemento importante
es
la definición de las nue-
vas edificaciones para
la
Plaza será
la
impronta que
mantiene el edificio de las Panaderas, situado frente
al Ayuntamiento
y
que puede ser entendido com pr-r
fomlizador de la nueva plaza.
Este edificio de las Panaderas pasaría con el tiempo,
a acomodar el nuevo Ayuntamiento tras las remdelacio
nes que consideró Ehrique Crespo
y
entre las que des-
taca el cierre de la callequediscurría por el medio
de la fachada y que recogió en un dibujo perfectamen-
te coloreado. (Se localiza este dibujo dentro del ex-
pediente de la construcción del nuevo Ayuntamiento
ba
jo el epísrafe de estado actual).
Y
si
la nueva soluz
ción del Ayuntamiento está realmente en función de la
fom de la Puerta del
Col
de Yadrid, también
es
posi
-
ble ver en
la
consecución de la construcción de la
-
Plaza,
las
variaciones introducidas con posterioridad
al proyecto de Viloria. irancisco Ferriol en 1.908
-
presentará una solución definitiva para la cara Nores
-
E
te, y por
su
parte, Gregorio Pérez Arribas hará
tam-
E
-
bién
un
estudio de las proprciones del Proyecto Vilo
-
ria
en
1.918, con el
fín
de acomodar la totalidad a
-
-
la uniformidad de lo que se estaba construyendo. Pero
-
0
m
tampoco servirán para nada estos intentos,
sin
rrás
-
O
4
aportación
a
la Plaza que la reconversión de las Pana
deras
en
1
.932, secrún
se
aprueba el anteproyecto por-
-
-
la comisión municipal. Será ya en 1.957, cuando el
-
mism
mique
Crespo presenta una propuesta nueva pa-
-
-
ra la Plaza, que tendrá corno fija la cara Noreste,
y
m
O
que propondrá para su opuesta, la el retraserla al
lí
-
8
mite de la iglesia de
San
Juan.
-
De
Dios Vega, op. cit. páq/75, nos hace una evocación
f
de la Plaza y su otra historia,
y
adds dice
"La
Pla
za Mayor.
. .
ha sufrido muchlsimas transfomciones
el devenir de los
tierqos,
si
bién estas renovaciones
han respetado siempre su esencia de Plaza Castellana.
Cobre el edificio de las Panaderas, Rubio en op. cit.
páq/125, fecha
la
compra,
pr
parte del Ayuntamiento,
de
las
casas sobre las que construiría en 1.762 y
ter
-
minado en 1.766, estando algún tiempo vendido, y ad-
quirido de nuevo por el
37- Pcdems ver esta cuestión reflejada en la
inaágen
Se1
Plano de Represa,
en
el que
se
presente este espacio
previo
a
su formación,
y
al
que sólo será preciso qui
-
tar
el muro, construir
el
Ayuntamiento
y
cerrar
el
-
frente opuestog
Es
posible encontrar multitud de ejerrq?los en los que
-
se aproximan las características del Ayuntamiento de
-
Zmra a las posibles directrices de un modelo, entre
ellos, el de Ciudad Rodrigo o el de Sevilla
...
barales hace
un
estudio curioso sobre el Ayuntamiento
de Sevilla.
Ver nota
14.
Eh
1.094
se confirma el Fuero de la Pue-
bla del Valle, concedido por Ramdo de Borqoña y
su
esposa Urraca, cuestión que denota que el fuero era
-
anterior
a
esta fecha. Majada, op. cit. pá9/7.
r.
Sobre las puertas de este recinto, que no todas son
-
"
E
oriqinarias, se pueden encontrar discrepancias, auncpe
no hayan sido puestas en evidencia.
Así
E.J.
Pérez en
i
su Plano de Zmra señala próxim al río una Puerta
-
con el nombre de Puerta de Toro. Esta puerta, no sólo
8
es considerada en
ningún
otro estudio de los que has
3
empleado, sino que ni se cita com posible elerrento en
cuestión.
-
Pero se puese encontrar otro punto de coincidencia con
este plano,
en
la Zanora Ilustrada Tono
1,
n9
47,
páq/
375 y que Ursicino Alvarez describe así: "Siendo aque-
lla parte la fhica salida llana de la ciudad,
y
adqui-
8
riendo importancia cada vez rrayor la población por
-
aquel lado, de-ués de tapiada la antígua Puerta de To
-
n
ro, que hoy ya lm.eelrío, y que se hallaba cerca de
-
$
-
la Puerta Nueva y era antes la salidad de comunicación
del camino de dicha ciudad, vino a ser
la
Fuerta de
-
Santa Clara com acceso a una de las
más
anchas y her-
msas calles de la población salida principal de esta
más
frecuentada que ninguna otra".
Resulta interesante propner esta cuestión, cm una
-
de las fayas más destacadas en el conociniento de la
-
topo~rrafía histórica del recinto.
V.
Velasco en su"Zmra de hace
un
sig1o"tarnbié.n cita
esta puerta
pero
sin más,
y
psiblemnte com lectura
del plano de Pérez.
Se cita también la Puerta de Toro en el libro de Gras,
"Zanora
en
Tiempo
de la Guerra de la Independencia" en
la pág/I46, en donde se comenta
un
incidente que
se
si
-
túa
en
dicha puerta y, aunque no
se
la describe,de
-
ella, se dice-: "Tome las tres compañías según orden
-
del General, y
m
dirigí con ellas a la puerta de To-
ro; pero antes de llegar a ella conocí que las descar-
gas no procedían de allí, sino de la parte alta de la
Ciudad, que domina el Duero, donde se hallaba la
arti-
llería
y
el cuartel de caballería". Puede decirse que,
efectivamente, se habla de una Puerta próxima al río
-
y que no debe de tratarse de la Nueva, pues ella es re
-
conocida siempre com tal.
Otras
Puertas del recinto son: Puerta del Puente, Puer
-
ta de las Ollas, Puerta de Taj- y Puerta Nueva.
Ramos
comenta la posibilidad que la Puerta del Puente
o del Pescado sustituyese a la de San Simón.
'Las Mxallas
.
.
1'
pág/
1
6.
Pérez.
Op.
cit. pág/l35, fecha la Puerta del Pescado
-
en
1.850, en relación a las obras de la carretera de
-
Vi90
.
,.
D
41-
De
Dios Vega, en su"Zam3ra de Ayer y Hoy1bág/29 comen-
ta
en
parte
la
historia de la iglesia" este p--&o
-
terrplo que fué iglesia de un convento de religiosos
-
Agustinos a ella adyacente
y
del que sólo restan los
-
muros que se ven en el inicio de la Avenida de Víctor
Gallego, estuvo instalada
...
la Real Cofradía de la
-
Vírqen del Carmen".
También
copia la leyenda de una lápida funeraria que
-
dice:.".. murió el siervo de Dios, Melendo Bermudo
11
-
cuarta
calenda nonas
sub
era 1
,272
."
Especificando que Melendo Bemiudo
11
era
llama20
el
-
gotoso,
sin
duda por alguna enfermedad que padecía.
-
Fué
el fundador del Wnasterio de Wreruela de Tabara,
cuyas ruínas aún
se
ven
en las proximidades de dicho
-
pueblo,
Este enterramiento del
XIII,
nos indica ya la cierta
-
importancia que, tanto la mita con la puebla,
goza-
ban.
42-
Este grupo de Calvario
y
su
consiguiente camino de vía
crucis hasta
él,
tiene oríqen en
la
Cofradía de Jesús
Nazareno, que ya comentarerrios a su
tierrp,
aunque pq
ce difícil concretar
el
mmto exacto de construcción.
43- Rubio en op. cit. pág/129, dice: "Una vez finalizada
-
la invasión francesa, los franciscanos descalzos, a
-
los cuales les había sido destruído el convento en
-
1.809, por los franceses, comenzaron la construcción,
en el año 1.824, del templo y
un
amplio convento; pero
llegado 1.835
y
cuando las obras iban bastante adelan-
tadas, fueron expulsados de allí".
44-
Aunque ambos proyectos son del inpiero
militar
José
María Cermeño, vams a tratarlos por separado, ya que
al estar realizados con posterioridad uno del otro,
-
nos denotan la no aprobación del primero
y
el encargo
de un segundo.
Plano 339/
PLANO
DE
LA
PLAZA
DE
WRA
con los proyec-
%
-
tos de las obras provisionales que se proponen para su
R
E
defensa.
J.M.
CeMo.
(IM)
Zmra
a
11 de marzo de
-
=
1 .766. Escala aproximada
1
:
2.700.
Tamaño
del plano
-
3
112x70.
-
-
e
Nota
1.
A
este proyecto acompañan los correspndientes
8
perfíles
y
relación circunstanciada de esta plaza, con
3
una vista de la muralla
a
la parte exterior, en que se
manifiesta el mdo
en
que
la
ocupa el convento de San
Bernabé
y casa en que vive el racionero
D.
Juan de
-
Valdezas, propia del Cabildo.
-
=
m
Este plano cuenta
con
una superposición referida sola-
mente, al trozo de la intervención con firma de la
mis
-
I
o
ma fecha.
-
El
Plano pertenece
a
la colección del Servicio
Geográ-
fico del Ejército, en su apartado Planos de Zmra
y
-
x
que consta de las siguientes numeraciones: 332, 332
-
bis, 338, 339, 339 suy?erposición, 341
y
343 (estos son
los que van referidos a la ciudad).
45- Plano de la PLAZA
DE
ZAMORA
que mifiesta el proyecto
que se propone para su defensa.
Ciudad
Rodriga
a 1 de julio de 1.766.
J.M.
Cenneño.
E
1:2.700.
Posiblenente este sea
el
plano que enMi.s
Nurallas..
."
de
Ramos
se cita com
E
340.
Para tratar este momento histórico hems seguido el
ex
-
tenso trabajo mnográfico de Rafael Gras y de Esteva,
"Zmra en
Tienrpo
de la Guerra de la Independencia"
-
(1.808-1 -81
4)
"
,
ya que resulta el mejor documentado
y
clarificador de los trabajos existentes.
Gras op. cit. pág/128 dice:"salieron
en
efecto a reci-
birlas
al
sitio llamado Villagodio y Santa Cristina, a
distancia de media legua de Zamora, y sirvieronles de
muros sus pechos nobles, se oresentaron al enemigo
-
cuerpo a cuerpo, (haciéndoles ver que eran lqftimos
-
descen6ientes de Viriato de su valor
y
esfuerzo)".
Esta cierta heroicidad que presupone Gras en el
texto
resulta,
más
que excesiva, clarificadora de la palpa-
ble actitud de defensa que los zarnoranos hicieron de
-
r.
su ciudad.
E
Ford en op. cit. páq/136 comenta de Tbro que "Wre ha
-
3
bía insistido cerca de la junta de Toro para que se
-
fortificase la ciudad, que
m,
Zarriora podría haberle
B
servido a él de mrtante lugar de refugio,
y
com
-
O
4
los franceses en aquella época carecían de artillería
de sitio, habría sido detenidos sin duda, con lo que
-
n
se habría evitado la retirada de
La
Coruña...".
la pág/70 tmbién habla de la situaciCin de Zmra,
-
pero por las explicaciones sobre el ejército ocupante.
han parecido de mayor interés las hechas para Toro.
-
Siempre es difícil
tratar
sobre los tópicos y este de
Y
los
&S,
debe
ser
uno de los más ásperos, pues
si
-
partims de la
más
fabulosa de las cantidades, la de
-
50
cubos que el ronaance d.a com ciertos:
De un lado la cerca el Duero
Del
otro Peña Tajada
Del otro cincuenta
cubs
Del otro
la
Barbacana.
Zamora Ilustrada no 47, 5 junio 1.883, páq/375.
Pero
más
cerca de la realidad tenemos
la
posible
incom
prensión entre los 26 que mnsidera el
mimo
romance
Y
que transcribe
Rams
op. cit. pág/l
O.
(Las murallas.
.
.)
Cita también
EJ.
Pérez en op. cit. páq/64 el número
-
de cubos que conservan
"en
el año 1.881 tenían,
24
cu-
bs
semicilíndricos,
3
cuboscuadradosy uno poligonal'.
--
-
-
-
-
-
Si
sumarrios
24+3+1 obtenems la cantidad de 28
cubos.
Velasco
en
op, cit. pág/l21 comentando
el
plano de Pé-
rez Gorjón de 1.851, confirma la presencia de solo
20
cubos.
49- Poderos considerar por
su
proximidad la cantidad que
-
Ford da para Zmra capital
en
su
visita, alrededor
-
del año 1.840,de 10,000 habitantes y que no parece es-
tar
muy
equivocado, pues
si
consideramos que "el año
-
1.860
...
en que se hace el primer intento serio de
em-
padronamiento
...
la capital, solamente tenía 12.416"
-
habitantes.
V.
Velasco op. cit. pág/122
y
que el
mismo
considera que diez años antes la población no alcanza-
ría
los 12.000.
Esta cantidad no se va a rebasar en tiempo, pues
si
en
1.900 se contaban con 16.287, ello nos demuestra la es
-
r.
casa actividad humana
y
desarrollo que se produce en
-
i
E
el período, Esta cifra aparece en
M.
A.
Mateos. "Con--
-
;
tribución a la Historia contemporánea de Zmra".
El
-
5
Correo de Zmra 12 de enero de 1.980 pág/7.
-
-
Nenos información de interés nos dá Nadoz en su"Diccio
-
O
nario
Geqráfico-estadístico- histórico"^.
XVI:
en que
-
5
aparece Zmra, en la pág/463 nos dá la cantidad de
-
23.502 habitantes
en
1.841
y
22.466 en
1
.842
en
la pá-
j
gina 468, pro con la salvedad de que en estas cifras,
se considera la totalidad de la capital
y
el municipio
de ésta, es decir, los barrios
y
arrabales.
O
-
-
-
50- Pérez op. cit. pág/IX dice: "en el siglo
XVI
alcanzó
-
Zarriora la catqoría de ciudad de prirnerordenpr
su
portancia
Fr
sus riquezas, por su industria, por su
-
bienestar; pero esa gran preponderancia que adquirió,
merced a inmensos sacrificios e incesantes trabajos
y
desvelos, desciende de una manera rápida ante
el
sin
-
número de desdichas que a fines de siglo le suceden".
Madoz en op. cit. pág/457 describe el siguiente proce-
so de la capitalidad de
la
ciudad."Aparece ya en
la
di
visión de Espafia de 1.789 por el Conde de ~loridablancg
Desaparece en la división.de1 país
pr
departamentos
-
en
1.809, durante la invasión francesa, incorprándose
a Salamanca.
En
1.822 recupera la capitalidad de nuevo
hasta "la
Última
división territorial de 30 de noviem-
bre de 1.833 designó
a
Zamra los
mims
IMtes
de
-
1.822
y
algunas segregaciones
y
separaciones".
51-
El
recorrido
por
la historia
y
la realidad de las dos
ciudades, aunque negativo por la "decadencia" que se
-
aprecia, parece que es
más
salvable
en
Zmra, donde
-
no califica de sucio ni abandonados los espacios urba-
nos además de encontrar en la capital
un
cierto esplen
-
dor del mantenimiento de las formas.
52- Aunque se ha adoptado la fecha de 1.850 com la de ini
-
cio de las obras,
y
así
figura en la mayor parte de
-
las descri~iones de
las
obras, Pérez, op. cit. pág/
-
135, da la de 1.852
y
la
de conclusión en 1.854, cons-
truyéndose
en
la
Glorieta y el Puente de Villagodio,
-
derribando el antíguo que se hallaba contíguo al ac-
tual (esta
misma
apreciación puede hacerse del puente
contemporáneo). Pérez precisa además
que
es el
24
de
-
D
E
enero de 1.854 cuando es destinado el Ingeniero prime-
ro
D.
Praxedes
Mate0
Saqasta a prestar sus servicios a
Zmra
.
-
-
0
m
53-
V.
Velasco op. cit. pág/125.
-
54-
La
desviación de la carretera se afectuará de dos ve-
8
ces, prinero para aLslar la Glorieta
y
después para
-
-
i$
5
llegar hasta el Arco de
la
Independencia, con el
fín
-
g
de peatonalizar
el
paseo de los Institutos. Pero ya ve
$
ras,
en
su
mmento,
cóm
es esta desviación más deg
-
lladamente
.
55-
DI
el
Anexo 11 de documentos, se puede encontrar una
-
recopilación de datos sobre
el
asunto, según
el
Texto
de Pérez en op. cit. pág/71.
56- Pérez op. cit. pág/136 vms a seguir la relación de
-
fechas
que
cita cona significativas para
la
datación:
En
el
año de 1.862 se subastó
el
ferrocarril de Medina
del Campo-Zamra,
y
llegó la locomtora a Zarnora
el
-
día
20
de marzo de 1.864.
Eh
1.863 se hizo el puente de hierro sobre el río Val
deraduey para paso del ferrocarril, y
en
el año
1
.864
se
construyó la Estación de Zaniora.
Eh
el año 1.865
se
construyó la carretera de Zmra a
la Estación.
Ijn
el año 1.870 se construyó la carretera de Zmra a
Alcañices
.
Pero no tardando mucho se inician las obras del ferro
carril Plasencia-Astorga.
El
1
o de junio de
1
.888 se-
subastaron las obras
y
en
7.890 se construyó el puen-
te
sobre el Duero. (la descripción del puente la hace
Pérez en la pág/137)
.
57-
Si bién decíms en
la
nota anterior, que
se
tardó un
año en hacer la carretera a la Estación,
y
rMs
adelan
E
te veras que se colocarán árboles
en
sus xGrgenes
1
unas aceras para hacer c6mdos los accesos, no pode--
ms
dejar de manifestar la escasa dedicación que
rMs
3
adelante se le daría. Ello nos obliga a recurrir a
-
-
0
m
otra de las obras de Eduardo
J.
Pérez, su"~amora del
U
4
PomenirJ libro
en
el que
se
hace una semblanza de la
-msible Zmra
un
siglo después, pero de lo que resul
-
1
ta fácil entrever que la propuesta del autor no es
-
tan pretenciosa y solmte apunta el cóm él cree de
j
bería de ser la ciudad
en
sus días, utilizando todos-
m
O
los medios que están a
su
alcance.
Así
en
las prime-
-
ras líneas del libro dice: "Llecrarrios a la Estación
-
del ferrocarril,
y
conuna prontitud desusada
en
aque-
110s
tierps,
me hallé con
mi
equipaje a la salida
-
del edificio de viajeros, presentándose a
mi
vista
-
O
O
una serie de coches especie de tranvía, que su desti-
no era dirigirse a la ciudad, leyéndose en grandes
-
tarjetones su objeto
y
orden de salida'!
Pá9/9.
Pero sobre este libro,
y
su interés
en
el
estudio que
hacems, puede tratarse
en
el Escursus no
2.
58-
Estas
notas, se
han
extraído de la dcamntación que,
Rams dá en
"Las
Murallas
..."
pág/54,
pero que serán
concretadas y anpliadas
en
el capítulo siguiente.
-
Acosta
Noriega,
Federico.
CUANDO ZoSY?ORA ERA REINO,
Zamra
1.961.
-
Bemal Estévez,
Angel.
"C
1 UDAD RODR IGO EN
IA
EDAD
MEDIA'^
Gráficas Cervantes S.A.
ISBN: 84-300-4042-0.
r.
-
Boletín de
la
Cámara Oficial
de
la
Propiedad Urbana
de
Zamra.
3
Zmra
1
.%lo
-
0
m
-
Bonet Correa, Antonio.
n
MORFOL@ÍA
y
CIUDAD
urbanismo
y
arquitectura
duran-
te
el
Antíguo
Régimen
en
España.
-
m
Colección
Arquitectura
y
Crítica.
O
Gustavo Gili.
Barcelona
1
.97 8.
,
ISBN:
84-252-0707-X.
n
O
O
-
Bueno Domínguez,
María
Luísa.
MRA
EN EL SIGLO
X,
de
la
colección
Historia
de
Zmra
.
Fundación Rarrios
de
Castro*
Vallad-lid 1.983.
ISBN: 84.300.9002.9.
-
Calvo
Sánchez,
María
Jesús.
CREC INI ENTO
Y
ESTRUCTURA URBANA DE
SAN
SEBASTIÁN
,
Sociedad
Guipuzcoana
de
Ediciones
y
Publicaciones.
San Sebastián 1.983.
ISBN: 84.7173.082.0.
C~TÁLOGO DE
LA
EXPOSICIÓN DE LOS MONUMENTOS NACIONA
LES DE VADRID Y PROVINCIA,
Servicio
Histórico
del
C.O.A.M.
Madrid
1.977.
De
Dios
Vega, Cmlo.
,~J$QRA DE AYER Y DE HOYJ
biografía
de
la
ciudad.
Heraldo
de
Zmra.
Zmra
1.959.
Espinel,
José
Luís.
SAN ESTEBAN DE SALATANCA, HISTORIA
Y
GU
ÍA
SIGLOS
-
XIII-XX,
Editorial San Esteban.
ISBN: 84.85045.35.1.
Salamanca 1.978.
Fern&dez
Duro,
Cesáreo.
MNRIAS HISTÓRICAS DE
LA
CIUDAD
DE
ZAMORAJ SU PRO-
VINCIA
Y
OBISPADOI
Madrid, publicado
a
partir
de
1.882
(en
que
sale
el
primer tomo).
Ford,
Richard.
M4NUAL PAR/! \!IAJEROS POR LEÓN
Y
LECTORES EN CASA.
-
Tumer
.
Madrid 1.983.
ISBZL':
84.7506.056.0.
-
Gmneda
,
Antonio.
ZAMORA
8
Editorial EVerest.
Quinta Edición.
León 1.981.
ISBN: 84.241.4410.4,
-
García mio, José Manuel.
ARORANZAS DE ZAMORA,
Zamra
1
-982.
Ediciones Mntecasino.
ISBN: 84.851 39.1
.
-
Gras
y
de Esteva, Rafael.
ZPSlORA EN TIEMPO DE
LA
GUERRA
DE
LA
INDEPENDENCIA
-
(l18@3-lI814)
Junta
para la Ampliación de Estudios
e
Investigacio
-
nes científicas. Centro de Estudios Históricos.
Madrid 1.913.
-
Gutiérrez Solana, José.
LA
ESPAÑA
NEGRA
Barra1 Editores.
Barcelona 1.972.
-
Madoz
,
Pascual.
DICCIONARIO
GEOGRÁFICO-ESTAD
ÍSTI
CO-HI STÓR
ICO
DE
ES-
-
-
m
O
PARA
Y
SUS POSESIONES DE ULTRAMAR
Madrid 1.850.
O
O
-
Majada Neila, Jesús*
FUERO DE ZAMORA:
Librería Cervantes
.
Salamanca
1
.983.
ISBN:
84.85664.11.6.
-
Mateos Rodríguez
,
Miguel Angel.
CONTRIBUCIÓN A
LA
HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE
ZAMORA
ECONOMÍA
Y
SOCIEDAD EN EL PRIMER TERCIO DEI- SIGLO
-
XX,
El Correo de Zmra.
12 de
enero
1.980, pág/7.
Trabajo premiado con
un
accesit
en
el Concurso Lite
-
rario del Banco de Bilbao.
-
Wli, Montserrat.
MARTIN SUREDA DEULOVOL
(1,822-1,890)
,
Artífice de la Gerona de la segunda mitad del siglo
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-
Moral,
José
María de
UNA CIUDAD A
LA
MEDIDA.
El
Correo de
Zmra.
Viernes 21 de abril de 1.967, pág/8.
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redo.
,.
EL AYUNTAMIENTO
DE
SEVILIA
qiteema
Y
simkJ0-
0
N
E
gía
.
Biblioteca de Temas Sevillanos.
3
Sevilla 1.981.
-
ISBN: 84.500.4334.4.
0
m
O
4
-
Olmedo
y
Rodríguez
,
Felipe.
LA
PROVINCIA DE W,ORA, GUÍA GEOC-RÁFICAJ HISTÓRICAJ
=
m
Y ESTADÍSTICA DE
LA
MISWs
O
Imprenta Castellana.
Valladolid 1.905.
,,
-
Pérez, Eduardo Julián.
GU
ÍA
DEL VIAJERO EN ZAPORA
Tercera Edición corregida
y
aumentada.
Zamxa 1.895.
lmprenta Provincial a cargo de Sebastián
Gmez.
-
Pérez
,
Eduardo Julián.
MRA
DEL
PORVENIR,
Novela recreativa.
Tercera edición.
Zmra
1.888.
-
Ramos
de Castro, Guadalupe.
EL ARTE
ROMN
1
co
EN
LA
PROV
1
NC
1
A
DE
ZAMORA
a
Diputación Provincial de Zmra.
Zmra
1
-977.
-
Ramos
de Castro, Guadalupe.
LA CATEDRAL
DE
ZAMORA
Fundación
Rms
de Castro.
Zmra 1,982.
-
Rams
de Castro, Guadalupe.
LAS MURALLAS DE ZAMORA,
Delecjación Provincial de Cultura.
Colección Arte e Historia no
1.
Zmra 1 .978.
-
Represa, Amando.
n
GENES
1
S
Y
EVOLUCIÓN URBANA
DE
LA
WRA
MEDIEVAL,
Revista Hispania
1
-972, pág/525
y
sig
.
-
m
O
-
Rodríguez
G.
de Ceballos, Alfonso,
LA PLAZA MYOR DE SALAMANCA,
n
Centros de Estudios Salamantinos.
O
O
Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Salamanca 1 .977.
ISBN:
84.400.03710.3,
-
Velasco, Victoriano.
14
PROPIEDAD URBANA
Y
EL
PROBLEMA
DE
LA
VIVIENDA EN
L4
PROVINCIA DE MRAI
Merrioria de
la
Cámara
Oficial de la Propiedad Urbana
de
la
Provincia correspondiente
al
año 1.951.
Capítulo
ViI.
Zmra 1.951-
-
72WIRA
ILUSTRADA,
Años
1 -882-1 -883.
Alvárez
Martínez,
Ursicino
no
47, páq/375,
5
junio
1.883.
Del
Barco,
Joaquín,
no
7,
pág/52, 14
junio
1.882.
CAPITULO
11,
ios
Propietarios de fincas lindantes con caminos
y
ser
-
vidumbres, pueden,
si
tienen piedra
en
el rollo, ce-
rrarlas en la línea que les acomode, seguros de que na
die
ha
de inquietarles ni inpdirles realizar su des6
y
con todo lo dicho
y
más que puede decirse, los alre-
dedores de la ciudad van perdiendo su belleza,
en
unos
casos, pasando del disfrute
y
del dominio público
al
-
privado, en otros.
Por
las Afueras.
Editorial Heraldode
Zmra.
martes 15 de enero 1.907.
no
2940.
pág/l.
LOS PRIMEROS INTEb!TOS DEL SALIR FUERA
DE
LAS MURALLAS
DE
M
C
IUDA9.e
Para
empezar este capítulo, dekms plantearnos
primero cómo estaban los bordes de la ciudad, para po
-
der hacemos una idea de cual era la situación de la
que procede
y
sobre la que se va a asentar la nueva
parte de ciudad.
En
segundo lugar, veremos sobre que
presupuestosseel~rará el futuro de ese espacio fue
-
ra de la muralla.
Es
fácil suponer que existían fincas
y
huertas,
josas
y
algún
que otro pequeño
grupo
de casas, además
del asentamiento del nuevo Cuartel de Caballería, la
Bodega del Torrao,
la
casilla del Obras mlicas
y
-
unos viveros J%micipales,
la
Ermita del Carmen, la
-
nueva Plaza de Toros, el Matedero, el abrevadero pú-
blico, la Ekplanada del Mercado de Ganados, las Tres
Cruces....
y
la Estación del Ferrocarril.
Quedan también las huellas de los distintos
m-
nasterios que rodearon la ciudad. Si considerms con
Ellas Tomo parte de la estructura urbana de la épca
medieval, la presencia de cuatro mnasterios de las
-
Grandes Ordenes, señalando los cuatro puntos cardina-
les, nos acercarems a lo que era la periféria próxi-
ma.
(1).
Pero existen n-ateriales gráficos que nos
pueden
informar
más
detalladamente
y
concretar la situación
de la periferia o borde del casco.
Así
pdms, sequir la definición de la Mgen
del espacio exterior a través delos planos
dela
ciu-
dad que con
un
mtivo
y
otro se hicieron:
-
El
plano
de Cemieño de
1.766,
en
el que se represen
-
ta
el
proyecto de reamurallamiento de la ciudad
(2).
-
Plano no 343 del Servicio Cecgráfico del Ejército
.
(3)
.
-
El
plano de José Pérez Corjón, arquitecto municipal,
,.
de 1.851
(4).
-
El
plano de Ccello de 1.863,
(de
escaso
tamaño),
-
5
que aco-a al de
la
pronvuicia
(5)
.
=
o
m
-
El
plano de Fduardo
J.
Pérez de 1.894, incluido
en
!
2
su libro "Guía del viajero
y
plano de la Ciudad de
j
Zamra"
(6).
-
El
plano de Cándido Santos de 1.906,
en
que, de for
-
ma
infSénua,
se
puntualizan algunas situaciones del
4
plano de Eduardo
J.
Pérez, del
que
es subsidiario
-
a
(7)
8
-
0
O
-
El
plano
de Zarnora
de
la
España Regional, por Cefe-
rino Rocafort, CAsirriiro Dhu
y
Benito Chias
y
Car
-
bó,
plano facilitado
y
revisado por el Ayuntmiento,
~7
que se podrla fechar alrededor de
1
.9
1
0
(
8)
.
-
El
plano del Ensanche o
Plan
General
de Ordenación
de 1.949.
Estos docunatos
van
a servirnos,~or tanto,
pa-
ra conocer la pre-realidad del espacio sobre
el
que
-
se asienta el ensanche
y
en particular las arquitectu
ras
en
que fijms el trabajo.
VISTA
GENERAL DE
LA
CIUDAD
EN
1,861.
PLUMILLA
EN CRÓNICA
DE
ZAMORA
DE
FULGOSIO,
Pero además, de los planos es psible encontrar
información mediante vistas
y
foto~afías coetaneas,
que dan una visión menos estrícta de la ciudad, pero
rrás
suaerente,
Podenios citar de interés las siyientes:
-
La
que cita C&o para acoqmhr
al
Plano
-
de
1.766
en la nota la, que es la más antípa
(9)
*
-
La
vista de Zmra de 1.818, anónima (10).
-
La
vista de Zmra de Fuluosio
de
1.861 (11).
O"
N
-
Las fotos de la ciudad
en
distintas épocas.
E
3
-
En
los Planos d.el Servicio C3cqráfico del Ejér-
0
m
O
4
cito,
@ems
ver solamente la Mgen de los caminos
que salían de
la
ciudad
y
sobre los que estaban loca-
-
lizados los tres únicos eventos arquitectónicos exis-
-
m
tentes extra-muros, la Ermita rorMnica del-aviqen
-
O
del
-.en
del Cdo, el Convento de los Descalzos
,
a la puerta de Santa Clara, (inmrprada a
un
bastión
-
en
la propuesta
no
339)
,
y
por
últirrs, el convento de
$
San
Benito,
en
el encuentro de los cminos de la Puer
-
ta Nueva
y
San
Pablo. Aparecen reconocibles las Tres
Cruces con
un
incipiente arbolado desde el cruce con
la Amargura. Este serpentea hasta alcanzar el
de
Tor-
desillas, poco
nás
allá del lúnite del Convento de
-
los Descalzos, el
cual
a su vez se ve rodeado
en
su
-
lado
sur
por el camino
al
Prado Tuerto (1
2)
,
La salida de Puerta Nueva está organizada
por
-
unos límites
que
configuran el pedazo de huertas
exis
tente.
Admás,
la dirección que subeendiagonal
al
cg
mino de
las
Pallas, enlaza con el camino de Tordesi-
llas a la altura del Pico.
Pero nos cpedms sin pder apreciar cual era
la
situación del borde rrisrm del muro, al ser éste lugar
el espacio de la actuación de los proyectos de reforti
-
f
icación
.
;$
;?
-;
.:,
i-.
;,,'
'
"~~fiNO~E~~Pi~~~~: b~Z~~~~~~~~lM~~i~i~S~~
.
>.
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>_
:::
i.PH(>lEC-i~
,
pE
6E
p~~~~ ~k
PARA
¡S%'
DEFENSA.
PLANO
DE
ZAMORA,
E:
1:2,~a
SERVICIO
GEOG~.FICO
DEI-
EJÉRCITO
1,766,
N!?
341,
El
plano de
SGE
no 343, nos vá a servir en este
aspecto.
Al
tratarse de un levantamiento posterior a
la guerra de la Independencia dems considerar que
las variaciones
116s
irrlprtantes radican exclusivamen-
te en la destrucción de los Y-onasterios,
y
considerar
el resto com posibles permanencias, pues los planos
anteriores t-o lo especificaban. Tenemos primera-
mente
un
cierto acondicionamiento
en
los caminos en
-
los que se aprecian una repoblación abundante de
árbo
les,
en
contraste con los escasos
y
alejados que apa-
recían anteriormente, notándose así
mism,
el cuidado
de que eran objeto los caminos de Tordesillas, Villa1
f
-
3
canp
y
Tres Cruces. También, destaca el matadero en
-
0
su
forma definitiva próxim a la Puerta de San Torcua
8
-
4
to
y
a los bebederos
y
hechaderos del ganado.
Por otra parte,
en
la plaza delante del Conven-
=
m
O
to de Benitos se destaca un crucero (de cruz sobre
-
plataforma de tres escalones) justo en el ángulo de
-
divergencia de los accesos a las Puertas de la ciudad.
-
O
O
Un detalle distinto
y
novedoso es la representa
-
ción de las norias de riego
en
las huertas. Pod-ems
-
ver una
en
las huertas de Santo Tomé, dentro del re-
cinto,
y
otras tres en las huertas a la saliza de la
Puerta Nueva, aspecto éste que confiere una precisión
myor que en los planos 6e Cenrieño,
También
p>oden~s
notar el com está urbanizada
-
la calle de las cortinas de
San
Miquel, habiendo pasa
-
do de camino de huertas a calle linitada
en
ambas
par
-
tes por edificios, hasta llegar a la puerta de San Pa
-
blo.(Ia
cual
hace
supner
la posterioridad de este
-
plano)
.
En
la vista de
1,818,
la
definición es aún menos
precisa
y,
aunque
pdemos
ratificar la ubicación de to
-
dos los
mims
eventos (a no ser las ruínas del Conven
-
to de los Descalzos), ello es con una deficiencia que
trastoca la realidad top-ráfica, posiblerente debido
a la intención de proprcionar
un
punto de vista dis-
tinto.
Pérez Gorjón
en
su
plano
de
1.851,
nos ofrece
-
una
imáuen
más
próxima
a
la realidad, confomiando la
-
periferia no sólo con precisión, sino con una ligera
-
distribución del suelo
S-
la propiedad.
Es
posible, que este documento represente la pri
-
riera
intención de
dar
un Plano de Alineaciones sobre
el que se pudiera llevar adelante la definición de
un
ensanche de la ciudad.
De
todos modos, éste será duran
-
te mucho
tiempo,
el mejor elenento de trabajo
y
del
-
que se partirá en las posteriores representaciones.
De
este plano
al
de Coello, sólo distan doce
-
años, Coello, define el perímetro murado más acorde
-
con las explicaciones que de él tenems, así com de
-
su
relación con la Ronda. (Espacio de irregulares con-
diciones en
su
contacto con las propiedades rurales,
-
com ya verms más adelante)
.
Se precisa la urbanización de las Cortinas de
-
San
Miguel, aunque ello no esté confom a lo propues-
to
por
el Plano
343,
si
bién es necesario constatar la
-esencia del muro-tapia de la huerta, lo
cual
pasa de
representar un camino casi
rural
en una calle de tapia
-
les.
La
plaza de toros de Pérez Gorjón está instalada
en
los solares micipales, espacios anteriormente de-
dicados a primr cementerio urbano, durante la cons-
trucción del San Atilano extxa ~ntem, en el período
-
de la prirera plaga de cólera
(13).
Del resto de la pe
-
riferia pco se detalla
pr
centrarse el plano en el
-
casco, dejándonos solamente algunas dudas en los pun--
tos de las Puertas de San Torcuato
y
Nueva.
RI
la de
-
San
Torcuato, su ordenación no corresponde con ninguno
de los planos anteriores
y
posteriores así com el
m-
tadero, por tanto, lo dejms cm imprecisión.
En
la
Puerta Nueva se tiene
un
cierre ante-puerta
y
unas hi-
ladasdeárboles, además de
algún
elemento de escaso ta
-
mo
al
lado opuesto del camino hacia los Benitos.
Frente a la Puerta de Santa Clara, y sobre el
-
antíso solar de los Descalzos, aparecen dos edifi-
cios también, -pero sin mayor aclaración.
Cono últ~ detalle podas apuntar la psible
seEalización de la denominada Puerta de Toro, justo
-
en el vértice del muro
y
el río,
en
las huertas de
-
Santo Tomás
o
del Cigarral.
r.
Uno de los detalles en que parece incidir
16s
-
E
insistentemente, es
en
los vacíos urbanos, y las for-
3
-
mas
que originan
en
los recorridos. Este detalle nos
0
m
O
P
a
dá la idea clara del estado de colmatación del recin-
2
-
to y de
las
posibles zonas a ocupar. (Nótese com
-
frente
a
la Puerta del Puente tampoco está la iglesia
=
m
de
San
SMn de la que tampoco hay rastro
en
la
vista
de Ngosio)
.
PLANO
DE
ZAMORA.
COELLO.
1865
El
siguiente Plano es el de
J.
Pérez,
y
en él
-
podems encontramos con& primer estado de avance de
la conformación del espacio perhetral
y
que
6
a
ser
producto de una serie de actuaciones dependientes de
my
distintos factores, que se van a enumerar antes
-
6e que el Plano nos defomie
la
imágen hasta
aquí
con-
trastada.
Con el
fín
de llegar a una concreción mayor
en
la descripción de las actuaciones, parece conveniente
seguir el análisis a través de la propia estructura
-
r.
E
de la ciudad
y
su consecuencia exterior, e
ir
viendo
como
la
-periferia está compartimentada por los ejes
-
3
-
0
que, procedentes de cada Puerta, se proloncpn sobre
-
m
O
4
el territorio.
n
Es
así que, esta división
se
vá
a consolidar en
-
m
estos años mdiante las obras de las carreteras Cene-
O
rales, La carretera de Valladolid "la bendijo el Obis
-
p
Manso
en 1.852"
(14)
va
a
convertirse
en
la arte-
-
s
ria principal,
en
la
dirección noreste, partiendo en
O
O
línea recta desde la
Puerta
de Santa Clara,
En
1.854
se termina la carretera de Salamanca,
que enlazará todo el sureste de la provincia, Zesembo
-
candoenel Puente de piedra, "único que salvaba el
-
el río"* (15).
Para Benavente había
un
camino desde la Puerta
de
San
Torcuato, otro
a
Mmfarracinos
que
atravesaba
la Bodqa del Torrao
y
otro directo a Montamarta.
Además, entre
las
Puertas de la ciudad existía
-
el camino de comunicación sobre el ancho espacio que
-
quedaba
libre entre el límite del muro
y
el inicio de
las propiedades privadas
(50
m.
aproximadamente) que
-
no tenía utilidad predeterminada, a no ser la extrícta
-
mente defensiva Cie dejar libre la antemuralla, pero
-
que, dada la definición de las propiedades
y
de la ciu
-
dad, quedaba convertida
en
una amplia calle de Ronda o
camino Perimetral.
Sobre este espacio de la Ronda, tenemos inforxra-
N
ciones que nos indican cm era
y
como se usalra.
Cabe
citar, por
su
interés, al texto del proyecto de alinea
$
-
a
-
ción de la Ronda de San Pablo. (noviembre
1.902).
(16):
O
C1
4
"desde
ti-
inIr.mrial existe una zona de terreno a
;
*
la salida de
la
población que se conoce con la denomi-
!
nación de Ronda de San Pablo, comprendida entre la
-
-
-
m
Puerta Pública de este nombre
y
la de Santa Clara
que
-
abraza toda la parte de la
misma
entre el recinto for-
a
tificado de la plaza
y
los terrenos de propiedad parti
E
n
-
cular. La zona descrita se ha utilizado siempre com
-
i
camino público
y
por
ser
de
gran
extensión
y
descuidar
su conservación, el tránsito de carros se hacía por el
centro, dejando
una
qcan franja entre la parte del ro-
daje y la malla, que los vecinos utilizaban para de-
@sito de escombros
y
basuras....".
Parece claro, que
la
zona de
La
Ronda era
un
pa-
so de efectiva marginalidad
y
sí
analizamx
cual
era
-
su
cometido en el conjunto de la periferia, veremos
-
más
de cerca el porqué de su situación.
Desde la Puerta de Santa Clara se salía hacia
-
Tordesillas, la Bodega del Torrao
y
el Prado Tuerto o
Peña de Fmcia.
...
y
además tenems los dos caminos
-
de Ronda, uno
a
San Torcuato
y
otro a San Pablo, lo
-
que
viniendo
en
paralelo a la malla, no contenía
más
uso que la accesibilidad a las pcas fincas a
que
die-
se
lugar en su márqen izquierdo
y
el paso perímetral
-
entre las puertas de la meseta.
Es
fácil apreciar, por tanto, el cm no existe
una preocupación por
la
ordenación del espacio de rela
-
ción entre los distintos puntos representativos de la
r.
0"
E
-
periferia
.
-
0
m
Saberrios
,
pou
otra parte,
que
la Ronda de
San
Pa
-
l
g
blo fué saneada a causa de
un
incidente ocasional
(17).
-
Debido a
un
qrave deterioro en el Puente de piedra, se
C
iniciaron obras de reparación
en
1.883,
cpe
obliqaron
O
a
pensar
en
la vialidad de
un
segundo paso sobre
el
-
!
río, aunque fuera de forma provisional. Con el fín de
5
dar solución al problema del tráfico rodado "se
esta-
g
O
bleció una barca
para
paco del
150':
"Estableci6 una
-
O
barca
en
la
Aceñas de Olivares
,
puntualiza
J.
Pérez
-
(18),
y
el Ayuntamiento, cono el tránsito para la Esta
-
ción del ferrocarril
y
a continuar
por
las carreteras
del norte, había de verificarse por fuera de
la
pbla-
ción a llegar a la -Ronda de San Pablo, estableció en
-
toda
ella
una carretera provisional de afirmado".
(19)-
Este
acontecimiento fortuíto de
la
barca, popo;
ciona una
cierta
claridad
en
la primera formación de
-
la
Ronda Mana,
y
aunque no
se
había
conseguida
rrbs
que una carretera con afirmado adecuado, ello aporta
-
un precedente que, a su debido tiempo, se sabrá recupe
-
rar e interpretar como solución
en
el Plan de sanea--
miento urbano, (debemos de fijarnos en el Plano de
J.
Pérez
y
el camino con afirmado de
1.883,
que resulta
mifiesto
en
la readaptación del camino en carretera
temporal)
.
Pero se lee
más
adelante en la memria: que una
vez tembadas las obras de consolidación del Puente
-
sobre el Duero "ceso el servicio de.la Barca y el de
-
0"
la carretera de la Ronda, volviendo las cosas al ser
y
:-
-
estado que tenían, continuó el vecindario haciendo el
3
mal
uso del terreno que tenía
pr
costumbre
y
presen-
m
tando aquel sitio el repugnante aspecto de sierrrpre con
3
deshonra del Ayuntamiento".
Al
no tenerse en considera
-
m
-
ción el
uso
que la carretera tenía, ésta
se
fué degra-
dando paulatinamente.
-
m
O
Es,
por tanto, la terminación de las obras del
-
5
Puente, un momento negro ya que se retorna
al
anterior
O
sistema
de comunicaciones,
a
no
ser
que veams en ello
la impronta de la que va a ser idea de construcción de
un
nuevo puente, que traiga consigo la dotación de
un
sistema ágil de comunicación que enlace puntos com la
Estación de f.c. el mercado de ganados,
....
para a*-
yar las necesidades del comrcio local
y
las comunica-
ciones regionales,
(20)
.
(Como ya apuntálmms sobre
el
plano de
J.
Pérez
en
relación
a
la carretera
de
Ronda, ahora poderr~s en-
contrar referencia a la línea considerada para la cons
-
trucción del nuevo puente)
.
El
viejo Puente de piedra, ya por sus años,
ó
-
por los agentes físicos, precisaba de frecuentes repa-
raciones (21), y com en
el
resto del país
(221,
el
Es
-
tado se vió precisado a construir un nuevo puente
(me-
tálico) que es una de las aportaciones sustanciales
-
al desarrollo de las comunicaciones durante el siglo
-
XiX,
y
que
a
Zamra lleqó terminando el siglo.
Este Puente, no sustituye al antíguo, sino que
-
:
N
E
le descarga del agetreo cotidiano (23), siendo ubicado
;
en un punto de mjor localización,
(24)
tanto respecto
a
-
-
a
la
idea (más que plan), de la ciudad, com de la
me-
O
C1
4
jor construcción del sistema de comunicaciones general
;
(nacional)
.
n
-
m
Asl
"el Estado
ha
construído
un
Puente Wtálico
sobre el Duero, aguas arriba del miente de Piedra; des
1
-
de una distancia de
1.300
metros; a la parte
sur
de la
$
n
población ha hecho una variante en la carretera Cae-
n
O
ral
de Villacastín
a
Vigo,
a
el nuevo Puente Metálico,
prolongado por la Ronda de San Pablo a
empdmr
con la
carretera de Tordesillas en
las
inmediaciones de
la
-
Puerta de Santa Clara.
.
.
"
.
Es
pues, a través de la construcción de la nueva
carretera General, com aparece
un
nuevo
y
definitivo
acceso a
la
ciudad para
la
corrarca del
sur,
y
de la ca
-
rretera de Madrid o de Villacastín com se dice ante-
riomte, ya
que
por entonces las comunicaciones con
la Corte también se hacían
por
Avila, com puede verse
el plano topográfico de 1.939, por lo que se manifies
-
ta a
la
Corporación Municipal que se cree conveniente
"dotar aquella,.. faja
...
que linda con la ,malla.-.
del aspecto y condiciones que exige su situación....".
(25)
El
estado
en
que se encontraba había sido denun-
ciado por los técnicos com se verá reflejado en los
-
distintos do~tos que se ocupan de ello
y
que vere-
ms
'en
su
mmento.
La carretera había sido concebida de "un ancho
-
de
10
metros comprendidas las cunetas"
y
es a través
-
-
del Ayuntamiento y en conformidad con la jefatura de
-
-
E
Obras Públicas, com se proyecta una mejora para hacer
-
$
m
la más dmda
y
agradable, con dos "paseos laterales"
-
0
m
-
O
de tres metros
de
ancho cada uno y que una vez arbola-
5
-
dos proporcionarían un
rrsás
agradable camino hasta
las
;
-
riberas del
Duero,
(de idéntica manera que se había he
-
m
cho con
la
carretera de Tordesillas)
-
m
O
-
Es
hasta aquí,
el
material
de la merrioria, una
-
f
a
descripción de lo que
se
puede ver en el Plano de
E.J.
O
Pérez, mrriento
en
que ya están
en
proyecto las mejoras
definitivas para este borde de la ciudad y que produci
-
rán un
tipo
tan determinado, com lo era su opinión en
las páginas de la "Zmra del Porvenir", y que
pr
co-
sas del destino
se
vá a ver implicado en ellas durante
su
estancia en
el
Ayuntamiento.
(26)
Será,
por tanto,
una ciudad
en
la
que primarán las comunicaciones sobre
el hecho urbano y sobre
su
posible futuro,
al
que
J.
-
Pérez ya
intuía
com cohtación de la superficie de
-
la
meseta.
Sobre el Plano es
psfile
ver ya el recientemen-
te construído Puente del ferrocarril (acabado en
1.890)
de Plasencia a Astorcra, montado con anterioridad a las
vías que aún lo estaban siendo, aunque no es posible
-
saber
el
estado de su construcción, por no aparecer
-
las bocas del túnel que discurre bajo la superficie de
la meseta.
Esta consideración, tiene sentido puntualizarla
porque
existen planos de
la
zona
en
los que se
encuen-
tra su localización
(29)
.
r.
0"
-
El
paseo de la Ronda de San Pablo, arbolado a
$
%
7
-
bs
lados de la calzada, marca la distribución
muy
-
-
0
m
aproximada, del estado de
la
propiedad de los terrenos
::
4
rurales,
y
además la especificación de nombre del pro-
B
pietario
en
algunas ocasiones. También es cierto el
-
que no aparece construcción alma sobre las fincas a
n
no
ser
las ya localizadas sobre
el
solar de los Descal
-
j
I
zos,
en
el Plano anterior
y
que
se
conoce como "Casa
y
5
dependencias de
una
josa cercada de don Anastasio de
:
-
n
Cuesta".
O
Mucho
n-6~
iqzeciso que el Plano de Coello será
el de
J.
Pérez
en
lo referente a las Cortinas de San
-
Miguel, en dondemnos deja constancia del estado de
-
su edificación,
y
toda
la
manzana aparece uniformemen-
te cubierta por el rayado quedándo sólo el convento de
las Claras
como
.?arte diferenciada,
La
Plaza
de
Toros
ya está ubicada
en
su
emplazamiento actual, después de
su traslado
en
1.876,
y
queda su anterior solar
sin
-
precisarse
cm
se
encuentra,
por
las
mismas
razones
-
(30).
Volviendo de nuevo a La Ronda, podenios decir que
hasta aquí es una actuación la del Ayuntamiento que po
-
co
afectaría a la construcción de la ciudad una vez
-
puesta en funcionamiento la carretera qeneral, sino
-
fuera porque
en
la
mima
9ropuesta presentada, se recu
-
rre a lo relativo
a
la Real Orden de
25
de mayo de
-
1.901 sobre las dis.psiciones que acreditan el futuro
de los sobrantes de vías públicas.
Será,
a través
de
la utilización
leal
de la
-
Real
Orden,
cm el Ayunmiento promueve el inicio de
r.
unas construcciones, de cualidades urbanas, basándose
estríctamente en
un
fundamento partidísticmte esté-
$
tico,
y
llegando a justificar el hecho urbano
de
la
-
nueva calle con las sivientes palabras: "la alinea-
O
4
ción proyectada se ha sujetado a la dis~sición
y
a la
forma de la carretera que forzosaniente se había de res
-
u
petar". (31)
.
-
m
O
-
En
estas palabras
mems
encontrar parte de la
t
a
problemática que encierra el desarrollo urbano de la
-
O
ciudad.
En
principio un hecho consumdo, justificable;
en segundo término, una voluntad de no producir
pertur
-
baciones mlestas, sobre lo existente
y
en
tercer tér-
mino una conformidad entre la Adminsitración Municipal
(técnica)
y
la propiedad del suelo.
"Así se ha fomado el plano,
...
en
el
que se re-
presenta la dispsición de la carretera con sus paseos
laterales, las edificaciones llevadas a cabo
-por
los
-
particulares,
la
zona sobrante de la vía pública que
-
se ha dividido en parcelas
en
las que pronto se edifi-
cará, resultando
una
preciosa calle que dá inqres? al
puente metálico".
Las edificaciones a las que se refiere el escri
-
to son las del lado Este de la carretera, y se trata
de cercados de fincas con casa
en
el interior (exis--
tiendo sólo dos casos), mientras que al Oeste sólo es
-
tán las murallas con sus orgánicos cubos (seis), so-
bre cuya cara se van a
ir
adosando tras subasta públi
-
ca los ocho solares
en
que se divide por pr&ra vez
(se harán lotes menores
al
no pderse adjudicar los
-
r.
D
más estrechos una vez que se considerará la desapari-
-
ción de la muralla y la inclusión de su ancho a las
-
i
parcelas correspondientes), edificados a
10
lqo de
i
O
los aios, sin consewirse, por tanto, esa "preciosa
-
4
calle" de que se habla en la msoiria.
-
m
O
EUGEN
1
O
DuRÁN
29
NOVIEMBRE
I190Z1
De todos mdos, el Ayuntamiento con esta opera-
ción consigue fondos económicos
y
además, continúa con
su política de abrir la ciudad cercada, a la vez que
-
asentar una parte de los intereses económicos del co-
mercio interior.
Estre tramo de la Ronda, vá a coincidir
en
casi
su cincuenta por ciento de longitud, con una de las
ba
-
rreras que va a desorganizar el mdelo de crecimiento,
si considerams la psibilidad, de que se continuase
-
con el
mi-
cisterna global precedente. Se trata de la
barrera que representa la calidad del túnel del ferro-
carril, con un considerable foso de ruído
y
polución
,
en
el mi= inicio
y
centro del ensanche. El túnel
fi-
naliza pocos metros más allá de sobrepasada la carrete
-
ra de Tordesil1.a~~ justo
en
el borde del camino a las
Pallas, corriendo la vía descubierta
en
su camino ha-
cia el puente sobre el Duero. El descontento de los
-
ciudadanos con el foso, se hace palpable hasta su cie-
rre en los años setenta, pero cm muestra, vemos que
ya en
1.905
el Ayuntamiento se quejaba de la falta de
protección con que se tenía por parte de la compañía
-
del ferrocarril
(
32)
.
Cobre el foso podemos comprobar en el plano de
-
Eugenio
Durán
para las Tres Cruces el
como
el túnel se
abría frente a la Ermita del Carmen, aunque no puede
-
ser verificado el hecho por ningún otro documento
(33).
DETALLE
CRUCES,
EUGEN
10
DuRÁN
a
1,893
Esta barrera será uno de los aspectos diferencia
-
dores del nuevo barrio de La Candelaria Ruíz del Arbol,
pues se vé cercado en sus comunicaciones con el casco,
y limitado por las propiedades privadas, de amplia
ex-
tensión que limitan el foso del ferrocarril.
Toda la muralla es en este Plan de Alineaciones
de
1.902,
un frente único y habrá que esperar a los
-
años
20
para que aparezcan las dos rupturas interme--
dias que dividen el interior de la gran manzana, hecho
realidad física
en
los aros sesenta.
Una vez visto y enlazados algunos de los aspec-
tos que prefiguran y psteriomiente configuran la Ron-
da, nos resulta más fácil el aproximamos al plano de
Eduardo
J.
Pérez, donde encontrarnos reflejado el
cómo
y
donde se ha dispuesto
la
desviación de la Carretera
General a Vigo, y
la
dirección hacia
el
río, donde se
ubicará el
mderno puente metálico, ya
en
construcción.
REPRESA
La situación de la Ronda de
San
Pablo
en
estos
-
momentos, es com si+e: se está construyendo el ferro
-
carril de Plasencia a Astorga; el puente sobre el Due-
ro ya está construído (terminado)
y
se trabaja en la
-
vía, con su túnel correspondiente, teniendo la incons-
ciencia de no considerar en los trazados las problemá-
ticas que ello va a ocasionar sobre el futuro creci-
miento de la ciudad.
El
camino de Ronda, aún se mantie
-
ne con el arbolado que se plantó
al
ti-
de su pri--
mer
afirmado, cuando se utilizó la barca para atrave-
sar
el río. Una vez
en
la Puerta de San Pablo, descien
-
%
D
de por el camino de los Tres Arbles hasta alcanzar,
-
N
E
-
tras varias torsiones, la orilla del Duero.
Una obra a mencionar, por su caráct& anticipati
-
m,
es la fundación benéfica de Ea. Candelaria
Ruíz
-
del Arbol
(
1
.89O,
aprox
.
)
,
marcada ya
en
el plano,
-
siendo uno de los primeros puntos de localización resi
-
dencial en la periferia del casco. (34)
.
Sobre el resto de la meseta ya aparecen puntual-
mente señalados los barrios de Peña, de Pantoja,
(35)
la Estación del Ferrocarril (36), las primeras quintas
en
las josas de la Avenida, y en las Tres Cruces la
fá
-
brica de cera. La carretera a la Estación tiene ya
-
construcciones sin carácter determinado, y en sus
ini-
cios, frente a la puerta de
San
Torcuato, los Depósi-
tos del histro de Aguas.
Los Jardínes
de
la Glorieta y los viveros mici
-
pales suplantan las charcas de Peña.
El Plano de Cándido Santos, que entraría más en
el carp de las curiosidades que del estudio aquí se-
guido, tiene aún dentro de su imprecisión la ventaja
-
de que, estando basado en lo fundamental en el de
J.
-
Pérez, proporciona sobre éste algunas verificaciones
,
que constatan el estado de la realidad
en
ese mmnto,
pues se incluyen las escasas novedades que se
habían
-
producido en la década que los separa. Teniendo tm--
bién una cierta cautela sobre estos datos,
por
el esca
-
so
rigor con que se representa (dibuja, por ejemplo,
-
doce cubos en la Ronda de San Pablo)
,
nos informa de
-
0"
la construcción de dos nuevos edificios en fincas
par-
N
E
-
ticulares, de la conclusión del Puente y la desviación
$
de la carretera de Salamanca,
de la no terminación del
m
túnel
al
indicar
en
su
plano, que éste llegaba hasta
-
O
4
el límite de la meseta en la calle de Gutiérrez Rivero,
j
(lógica aspiración de la ciudadanía),
y
el Barrio de
-
-
Candelaria Ruíz del Arbl, se dibuja con los tres gru-
pos de edificios aíslados, pero no con los jardínes
-
que tenían delante
y
que, habiendo sido concedidos por
i$
a
la Corporación Municipal
en
1
-894
(37),
ya estaban en
-
n
-
O
O
el plano de
J.
Pérez.
DeWs dejar también
en
la duda, la trayectoria
que dá para la proloyación de la Ronda hasta el Puente
al no considerarla elevada, tal com se construyó.
PLANO
DE
ZPMORA,- POR
CÁNDIDO
SANTOS,
1,906
El
Plano de la España Regional, lo hms fechado
de 1.910,
por
el estado
en
que se encuentra el ensan-
che. Este Plano cuenta además, con uno previo que edi-
tado por el Ministerio de Instrucción Pública
y
Be-
llas Artes (Dirección Ckneral del Instituto
(leoqzáf
ico
y
Estadístico) (38)
en
el año
de
1.910,
a
uran
formato
(170x120), es más o menos idéntico
en
sus característi
-
cas, aporta pocos datos
rraás
de los que aportaban los
-
anteriores.
El
Plano de la España Re~ional se presenta
com Revisado por el Ayuntmiento,
y
es sepro
que
la
revisión se refiere a las precisiones introducidas al
editado
pr
el Ministerio.
Una
vez
aclarada esta liqera diferencia entre
am
-
bos planos,
y
tomado para el estudio el primero, pode-
ms
decir, que gracias a la perfecta localización de
-
todos los Zethlles urbanos, concretams el estado de
-
la periferia.
En
primer tédo ya destaca la carrete-
ra de Tordesillas com elmto urbano enmarcada por
la Josa de Cuesta, en la que ha sido levantada la nue-
va
casa que proyectara Sqdo Viloria en 1.908, dejan
-
do el carácter de josa
y
pasando al de villa tras la
-
destrucción de las antfguas dependencias. (39).
Los Jardínes de La Glorieta se interponen a la
-
otra wgen de la carretera, en donde se
han
cercado
-
dos josas, incluídas sus construcciones. Pero el cie-
rre
del tercer lado de
La
Glorieta ya es lo que denota
un
cambio
en
la situación precedente.
A
este tercer la
-
do se incoqmra también la casa del jardinero
y
?arda,
abriendo cdle hacia
el
Instituto
en
construcción.
El
Barrio Peña participa ya 5e esta
fonra
urbana
y
cierra
PLANO
DE
ZAMORA.
LA
ESPAFL4
REGIONAL
1,910,
PLANO
DE
MORA
DE
l,910n
MINISTERIO
DE
INSTRUCCIÓN PÚBLICA
Y
BELLAS
ARTES,
el primer conjunto edificado del exterior urbano.
En
un
secrundo término tenms los
ejes
de las
-
Tres
Cruces
y
Carretera de la Estación (Víctor C-all-qo)
enmxcando bajo el nombre de Barrio de Pantoja,
un
gru
-
po
de psesiones particulares
en
las que mdiante el
-
cercado de fincas aparecen com una msa de
una
escala
desproporcionada con el resto del territorio. Si consi
-
derms
que
el
Barrio
de
Pantoja
se
reduce al
extra
norte, frente
a
la
Estación, resultard
más
efectiva la
lectura de
su
situación. Las Tres Cruces aún es un ca-
mino de anchos diversos
e
irregular
alineación, propio
de
su
carácter
rural,
en
la
que a
su
lateral iz-
quierdo se
ubican
las tres cruces del Calvario.
La Ronda está casi
.en
las mismas condiciones, a
no ser por
las
dependencias de
un
tejar
próximo
a
San-
ta Clara
y
un
edificio
en
Gutiérrez Rivero (camino
a
-
la Peña de Francia), próxim a los dos existentes,
-
siendo el
nEis
regular
e interior
a
la finca, la base
-
de la casa
'&E
mandará
construir Santiaso Núñez,
y
que
no se tearía hasta
1.926,
como
nos dice que consta
-
ba
en una lápida,
Cm10
de Dios Vega,
al
que
conside
-
ra por sus decoraciones como
un
"bello palacete de
rm-
cho
sabr
romántico"
(40)
.
La fundación de Candelaria ñuíz del
ATSol
está
-
representada com unidad de edificación, con
un
ligero
crecimiento
tras
la
casa
del encargado.
Por
lo
que
respecta
a
la
prolongación de la Ron-
da,
ya
parece
estar
en
su definitiva forma señalándose
los tres pasos bajo ella, con el
£5
de no interferir
en los caminos existentes.
El
Plano de Ordenación Caeral de
1.949,
no es
-
el plano inmediatamente posterior al de la España Re-
gional, pero
sí
el que presenta
un
definitivo estado
-
de la realidad y de su futuro
&S
próxim. Anteriores,
-d&s citar abundantes planos turísticos
ó
de finali
-
dad no muy precisa, a no ser el del Plan Caeral de
-
1.943.
r.
De estos planos podemos destacar (y ver en la do
-
1
cunientación qáfica del capítulo), los siouientes:
3
-
0
m
-
Plano del Anteproyecto de Plan
C-eneral
de Ehsanche
-
::
4
de febrero de 1,928.
(41).
n
-
-
Plano de Zarmra Ciel año
30
(se permite la duda sobre
su
fecha, pues consultado
en
la Biblioteca Nacional
-
m
o
lo consideran de los años
50
-sin precisar el año-
-
mientras que por el estado de la edificación,nos ve-
-
mos
obliqados a fecharlo como del año
30.
Bién
es
-
n
-
O
verdad, que se habla de las obras de la iglesia de
-
O
Santiago el Burgo en 1.931,
pero
ello no es óbice pa
-
ra notar que falta de construirse la prolongación de
la Avenida
y
que
la calle de bMoz Czandes no está
-
abierta ni urbanizado el Caqm Cultural, que la ro-
dea. Pudiérase decir que
SU
publicación
ha
de
ser
an
-
terior
al
36
y
que la ciudad que refleja es la del
-
año
30)-
-
Plano del Patronato Nacional de Turism, en el que
-
existen errores idénticos al anterior, aparte de aún
tener
la Ronda
de
San
Pablo con los
&S
vistos, lo
PLANO
DE
ZAMORAI
(se fecha aproximadamente
en
el
año
30,
aunque las co;
sultas
realizadas lo consideran de los
años
50).
Dlatancta a
Madrid:
290
Kms.
por
f.
c.
U
278
por
carretera
DEL
TURISMO
ALCALA. 65:h+ADRID
cual produce una perturbación para su lectura y te--
ner sobre el escudo del Patronato, tachada la corona
real y colocado con un tampón "República Española".
Si
bién parece evidente supner que el plano es lige
-
rmte anterior a
la
República,
la
situación urba-
nística no difiere mucho del Plano de la España Re-
gional
pr
lo que será preciso considerarlo como de
mediados de la segunda década del siglo.
-
Plan General de Ordenación de
1.943.
E;n
él se desa-
rrolla la paulatina evolución de los distintos
ante-
proyectos del ensanche, hechos desde el Ayuntamiento
,.
D
(adds de
el
de
1.928
de
F.
Hemández, el psterior
-
de mique Crespo)
.
3
-
-
0
m
O
Este Plan tiene, com ya es habitual desde esos
5
años, la incorpración de visualizaciones en perspecti
-
N
va de los espacios propuestos en el proyecto urbanísti
-
g
-
co,
mostrando o ejemplificando las soluciones arquitec
-
tónicas que permiten su correcta lectura.
a
Estas
propuestas
se
centran siempre en los espa-
O
cios
116s
públicos
y
representativos, las plazas, con
-
los edificios característicos
y
de mayor carácter, co-
m
iglesias, escuelas..,
(42).
PLAN GENERAL DE ORDENAC
1
ON
1,943
El
Plan de 1.949, que vá a ser mdificado desde
la Corporación Municipal en repetidas ocasiones
(
43)
,
establece una continuidad
con
las particularidades
ur
-
banísticas de cada uno de los frentes, hasta la Aveni
-
da Cardenal Cisneros, en donde se recupera la fom
-
regularizada de las manzanas.
La calle de Arapiles continuará hasta su
mimo
punto de contacto con la Carretera de Tordesillas
(44),
ejerciéndo una interferencia
la
estructura
del Polvorín, que también quedará incluído
rra.
Una
trm
que
en
la vertiente Este
irá
se a la -gendiente del terreno, continuando
del barrio
las líneas
de la prolonqación del barrio de
la
Candelaria. (as-
pecto que ya
se
mdificaría
en
planes ~steriores).
Se aprecia, con escasa variación, la construc-
ción del eje transversal de la Avenida Carlos Pinilla
y
Reyes Católicos, com elerriento organizativo de la
-
22
Zona de ~sanche.
Hecho este recorrido por la documentación
parte
al
tiempo del despertar de
la
Ciudad y llegar
-
hasta su primera fonnalización, será conveniente ana-
lizar algunos de los planteamientos que dan orzgen a
este situación.
que
-
PLANO
GENERAL DE
ORDENACION
DE
ZAMORA,
1,949
JUNTA PROV
1
NC
1
AL
DE
1
NFORM4C
1
ON, TUR
1
SFX)
Y
EDUCAC
1
ON
POPULAR,
(37,5><53),
-
Y
L
O?
DEL
O'
HP
HLTII-L
SEPULCRO
HC
"
BARRIO
06
l
P
IN,
,,
,,
.
SAN
rnowtis
T
TELEFONOS
C
CORREOS C V
M0
'CP'rAl
PROVINCIAL
E
CLlNlCO EN
CTlTl
1Tn
OOCVICIíIN
u
L
GOBIERNO CIVIL
GOBIERNO MILITAR
AYUNTAMIENTO
DIPUTACION
CATEDRAL
IGi. LA MAGDALENA
I*
DE SANTIAGO
DEL
BURGO
"
DE SANTA MAAIA
DE
LA HORTA
PALACIO
DE
LOS MO-
MOS
AUDIENCIA PROVINCIA1
MERCADO
INSTIPJTOS
ESCUELA NORMAL
UNIVERSIDAD LABO-
RAL
CUARTEL VlRlATO
Delineado
por
Dolores Catalán,
(la coloración de las manzanas resulta iqerceptible
pa
-
ra la reprografía)
.
LA
CIUDAD CERRADA
Y
EL
PROGRESO,
Zamra, tiene algunas estrecheces dentro del cas
-
co, a pesar de no estar colmatado, y contar con
m--
plias zonas libres.
Es
preciso contemplar esta situa--
ción en el
extrercio
Norte, precisamente en el límite
-
del casco con la orientación del ensanche sobre el res
-
to de la meseta. La supernianzana del convento de Santa
Clara, que
vá
desde la Puerta del
mi-
nombre hasta
-
,
-
N
la de San Pablo, y de la que hemos visto ya parte de
-
$
su evolución
en
el apartado anterior, representa una
-
$
-
pieza urbanística con características
muy
determinadas.
O
4
*
Su tanño se
vá
a mtener iqal hasta los años
-
70
en
qxe se considera preciso abrir calles que saneen
su interior y ofrezcan a la Calle de Las Cortinas la
-
E
oportunidad de ponerse en contacto con la Fonda
(46).
El
mantenhiento de la forma en esta supermanza-
x
na, está íntimamate relacionada con lo que pasa en el
exterior. Resulta curioso conprobar que la longitud
2-1
-
tegra de la calle, coincide con la del
trm
de túnel
descubierto,
(y
que
se
ha cerrado
en
los
70)
que obli-
gaba
a perder interés en la continuación de la ciudad
desde esta parte, a pesardeno haberse respetado la
mu
-
ralla com cierre.
Se
pueden destacar, los trabajos iniciados
por
-
la
Jefatura de Obras Públicas, sobre el sistema de re-
des de comunicación,
con
las que se plantea la adema-
ción de las comicaciones con los tieqos, respondien
-
do a la situación de la ciudad de no contraponer ciu--
dad cerrada y ciudad exterior.
En
primer término se inicia la carretera de
Zm
-
ra a Cubillos, desde la Puerta de
San
Torcuatol%onelfíriI'
de
unir
Zmra con Benavente, (47)carretera
que
sería
revisada con posterioridad, cambiando en 1.887 su sali
-
da y enpezándola desde la carretera de Vigo
y
desvián-
dose en
el
punto
conocido corm "la casa de la Salud."
-
(48).
r.
D
-
Eh
seqdo término, se inició la carretera de Va
-
$
C
lladolid (Tordesillas), obras que comenzadas en 1.852
%
m
van a estar terminadas
en
1.854, año
en
que se conclu-
3
ye el Puente de Villagodio y se "construyen" los jardí
B
nes de
La
Glorieta.
-
m
O
BI
tercer término, se iniciaron las obras de la
carretera de Villalpando "empalmando en las Tres
Cm-
5
ces"
en
1.861, las cuáles debieron ser revisadas en
-
J
O
1.880, "por causa del emplazamiento de la Estación del
O
Ferrocarril de Medina del
Campo"
(49) siguiendo el tra
-
zado de la de Moreruela de los infanzones
y
desviándo-
se de ella una vez sobrepasada la altura de la Esta--
ción. Este rodeo que se efectúa
en
torno de ella, era,
en principio, una solución adecuada mientras la Esta-
ción era solamente punto final de la Línea de Medina.
No ocurrirá lo
mim
cuando se creen
las
nuevas líneas
de Plasencia-Actorga
y
Zmra-Orense, para la cua1,se-
rá preciso hacer
un
puente sobre
las
vías que evite el
paso
a
nivel.
Pero, el ferrocarril localizado
en
los bajos de
la receta, en
su
parte Norte, en medio del Valle de
-
los Arenales, tras las vegas de Varderaduey y Las Lla
-
mas, es la gran mejora de las comunicaciones.
La Línea de Medina del Campo-Zamra salió a su
-
basta en 1.862, llevándose
en
la construcción de un
-
buen
ritm
de trabajo, además de la buena voluntad
-
que por parte de los políticos de la ciudad, se pone
en práctica.
El
Puente sobre
el
Varderaduey
se
cons-
truyóen1.863ylaEstaciónen1.864,lle~dolapri
-
%
-
N
ma locomotora el
20
de mayo.
E
3
-
La accesibilidad a la Nueva Estación se hacía a
O
través de la carretera de Mereruela, pero quedaba una
3
pequeña desviación no construída, que no fué tratada
n
com debía hasta 1.865, un
60
después de la lleuada,
=
y que mereció el estudio
y
trabajo de la Jefatura de
m
O
Obras Públicas de manera cmjunta con el Ayuntamiento.
8
-
a
n
En
1,888, lo de :junio, se subastaron las obras
O
O
de la Enea de Plasencia-Astorga, lo
cual
representa
una línea transversal de comunicaciones y de ello,
el
interés
que
despierta su realización.
Las dificultades que esta línea tiene
en
su aco
-
mc?aciÓn
con
la ciudad, va a ocasionar molestias
y
-
quejas de los ciudadanos
y
del Ayuntamiento, pues
si
bien la línea de Medina sólo había aportado benefi-
cios, ésta
se
presentaba
com
complicada
y
larga en
su
ejecución. La línea de Astorga, como ya se
ha
apun
-
tado, corta con las carreteras de Moremela
y
Villal-
-ando, además de precisar
un
túnelquerecorrerálamese
-
ta desde el linde de las Canteras del Natadero o
Canp
de Wrte, hasta el camino
a
Las Pallas
ó
proxirridades.
En
últim término la construcción del Puente de hierro
entre las dos riberas del Duero, precisándose elevar
-
las vías con el
fín
de tomar suficiente altura sobre
-
el río, desfiqrará el campo de huertas de
San
Benito,
La
confluencia de líneas representa para la ciu-
dad una mejor posición
en
cuánto a la psibilidad de
-
establecer relaciones com~!rciales, a los restringidos
N
E
niveles de la capacidad económica disponible, pero que
;
se van a hacer notar, en la consolidación d.e la idea
$
-
de
un
ensanche en el que asentar la mejora de la econo
e
i
O
rrXa
lccal.
4
n
Ya se Fa comentado el
como
Pastel1
y
Papel1 en
1
-
=
1.888
(7
diciembre), presenta el proyecto de rrejora de
los accesos a la Estación, vinculados a la construc-
ción de
un
Paseo
de
las Tres Cruces, con el deseo de
-
n
-
encauzar esa orientación del crecimiento.
El
proyecto
sólo se aprobó respecto a los accesos a la Estación,
-
tanto por parte Municipal com
por
el Cakrnador (25
abril 1.889, y 26 octubre 1.896, respectivamate).
LA
RObIDA, UNA NECESIDAD
DEL
PROGRESO,
"El Municipio de Zmra reconoció siqre de su
-
m
interés la necesidad de tal canino,
y
tanto es así
que en su orígen vms que la construcción del
mismo
fué hecha por el Ayuntamiento".
(50)
.
La participación Municipal en este tema parece
clara
y
así la Corporación había iniciado la construc
-
r.
ción, más virtual que real, de
un
camino
primetral
-
E
al casco, que había sido utilizado, con anterioridad
3
para efectuar la Zesviación de la Carretera de Vigo
y
%
m
el tráfico procedente de la nueva Estación a la Puer-
3
ta de la Feria
y
sus aledaños, luqar originario del
-
corriercio
en
la ciudad.
=
m
O
Pero, este breve camino, se vé desbordado
en
su
$
uso con los años, aparte por
su
inadecuado trazado,
-
5
"y
si
en cierto modo pudo hasta hoy llenar las necesi
-
O
dades del tráfico, no es menos cierto, que su ndifi-
O
cación se impone de una manera inevitable, como base,
aderrás esencialísima, de refonria para Zmra".
(51).
Todas estas palabras, son el reflejo de la preo
-
cupación que
pr
estos años se vive en la ciudad
y
es
claro el deseo de iniciar
un
despegue económico apoya
-
do
en
los medios cpe el prqreso les ha traído.
Así
-
se considera inevitable la modificación de los estre-
chos cauces por lcs que había surgido la iniciativa.
PROYECTO DE REFORPA DE
LA
RONDA, DESDE
LA
PUERTA
DE SANTA
CLARA
A
LA
FERIA
1,891,
O
Del documento, los autores Digitalizacion realizada
por
ULPGC Biblioteca Universitaria,
2007
El
Ayuntamiento, rrediante su Comisión de Obras,
participará con una propuesta que eleva a la Corpora-
ción en
1.891,
resultando
muy
novedoso com primicia
<entro de la concepción de las com~lllicaciones,
en
con.
-
paración
con
las obras que la Jefatura de Obras Públi
-
cas hace; ad&s del importantísim lazo urbano esta-
ble que se propone para toda la Ronda- (desde la Puer
-
ta de Santa Clara, 1ucp.r
en
que se juntan las dos ca-
rreteras, la de San Torcuato, donde llegan las carre-
teras de la Estación, la de Villalpando y las direc-
ciones del Noroeste provincial)- para encauzar el
-
tráfico, pasándolo delante de la Explanada de la Pla-
za de Toros o del Lerial,
y
desembocar en la Puerta
-
de la Feria, lugar de concentración habitual del trá-
fico local,
y
puerta de salida hacia el Norte del
-
Paí
s.
Es
posible, que el avance en las comunicaciones
lleve a la municipalidad a seguir las propuestas ofi-
ciales de rodear los cascos de las poblaciones con
-
una Ronda Fa el tráfico, con elfín de no producir
-
perturbaciones en él.
Com
ya se ha apuntado, con el
primer paso por la Ronda de San Pablo, ahora se proe
ne una Ronda
Perimetral,
que siqa el muro, con
un
evi
-
dente deseo de apertura de los lúnites del casco,
y
-
con ello de la reivindicación de la higiene
com
ele-
rmto indispensable de la renovación de la antíqua
-
ciudad
(52),
en paralelo a la forma de la nueva.
"No
poderms
permanecer indiferentes ante la pr6
-
xim
conversión de la estación del ferrocarril de
Me-
dina en estación
común
con la línea transversal, ni
-
asimicnio ser extraños y no prevenir las qrandes necesi
-
dades locales que han de crearse entre aquellos puntos
con motivo de la construcción del nuevo puente de
Zarrio
-
ra, ni sustraer de nuestro pensamiento la concurren-
cia de la Feria Mensual establecida recientemente en
-
el Campo del Matadero, elementos todos in-prtantísims
que se hace preciso aprovechar con previsora atención
en obsequio de los intereses que se nos
han
confiado"
(53)
*
La Comisión de Obras deja claro que entendía la
D
apertura de la nueva avenida com una pieza del siste-
1
ma
general de comunicaciones, que apoyándose en el ca-
:
-
-
mino existente, construído por el Ayuntamiento y que
-
B
O
V
había dado lugar al proceso de creación de las Rondas,
3
-
como lyar de todas las carreteras que llevaban a la
-
ciudad, era aderrás el elmento considerado com genera
-
!
-
dor de un despeque en la reordenación de la economía
-
"
local. Este sentimiento de que las intervenciones
wba
-
?
o
nísticas producirían una mejora
en
la vida de la ciu-
n
dad, está profundamente enraizado en la idea del pro-
E
greso
com
bién.
La
obra en cuestión venía definida
cm
Avenida,
al estar concebida
com~
eleniento urbano, pués sobre él
se estaba apoyando todo el conjunto de mejoras ya de
-
la red nacional de carreteras,ya las de la propia red
interior.
Este supuesto no impedíanque
su
mdificaci6n se
inpnga de una manera inevitable,
CORO
base, además
-
esencialísinaa, de reforma para Zamra".
Es,
en definitiva, conciliar desde la micipa-
lidad, el afán de organizar la nueva ciudad
extramu-
ros con la mdernidad que representa un
sistema
via-
rio de dependencia nacional que se les viene encima.
La ciud-ad se abre pués, a la búsqueda del futu-
ro como lo vá demstuando la paulatina destrucción de
las Puertas de
la
ciudad
(54),
pleito de desiguales
-
intenciones, llegando siempre el Municipio a dirigir
y responsabilizarse del saneamiento del viejo casco,
con lo que de
Eh
esta
apunta uno de
cia de que la
ideológico llevaba en
sí
esta postura.
mria de la Comisión de Obras, se
-
los
temas
claves de la idea -la creen-
renovación
y
el progreso venían íntima-
mente vinculados
al
desarrollo mercantil,
y
que como
se ha apuntado con anterioridad sobre las propuestas
de la carretera de la Estación, &ora la Comisión di-
ce: "roto en sus
extrerilos
el cerco que ceñía a la ca-
pital
y
por cuyo mtivo tanto más libre el campo de
-
operaciones mercantiles, el comercio con
SU
gran
in-
fluencia nos ha señalado
las
vías
y
puntos que
le
son
propios para su desarrollo"
(55)
.
Esta
frase de profundo contenido ideológico, es
uno de los elerrientos
más
clarificadores del
cóm
y
-
porqué
se configuran los espacios urbanos, que con
-
posterioridad van a generar las limitaciones del
en-
sanche urbano.
También
podems ver com el Ayuntamien
-
to hace una propuesta, que
si
bién está en relación
-
con la Jefatura de Obras Públicas, al
£21,
es posible
entenderla com de intereses polítims
y
de
la
inci-
dencia bhmicipal sobre
las
decisiones de carácter más
vinculante a los intereses de la ciudad.
La idea de que el co~rcio va a ser capaz de or
-
ganizar el crecimiento,
y
ser
causante del ensanche
-
de la ciudad, resulta sólo creíble desde la perspecti
-
va de que el mantenimiento de las estructuras existen
-
tes, son incapaces de dar
más
de 1.0 que se consiCer3 un
estancamiento aburguesado del caxp- social.
Para apreciar el contenido de lo +e se dice,
-
puede resultar
particularmente
claro el siguiente
pá-
rrafo: "la vida mercantil
y
tráfico en sus múltiples
relaciones con inprtantes centros
han
modificado de
tal &o la antíqia manera de ser de nuestra capital
en
determinados puntos, que
no
puede
quedar
la
menor
duda de que la mejora local que os presentms a la
-
aprobación, le reserva la fortuna
un
próspero
y
lison
-
j
ero
porvenir".
Esta ratificación
en
esa credibilidad que se
-
apuntaba, a que la solución más favorable parael aucje
de la ciudad tenía que pasar por
un
crecimiento del
-
comercio,
y
sobre ese factor se hacía descansar efec-
tivamente todo el peso del porvenir.
El
proyecto aspiraba
a
una serie de mejoras
ur-
banas complementarias
y
ordenadoras
de
las
relaciones
del casco
con
la Avenida,
y
a la vez,
y
com ocurría
en
el caso de
San
Pablo, se desconpne el sobrante de
la vía
en
parcelas, llegándose a usar el solar del
Ya
-
tadero
y
las
murallas,
con el fíndefinanciar los
as
-
tes económioos.
Un aspecto de cierto interés
en
el proyecto, es
el de que las calles llevan instaladas sus norrbres;
-
así la Avenida lleva el nombre de Ea. Urraca, com
-
elemento aglutinador de
un
ideal de la imágen propia
de la historia,
y
otros nombres del
mi-
acervo
como
Dña. Elvira, Arias Canzalo, Fernándo
1,
dan
la
clave
del espíritu comparativo que les quiaba.
De
interés y especial sentido para la urbaniza-
ción,
será
la forma de la Plaza de Femándo
1,
en la
que al
recurrir
a una semicircunferencia, se organiza
,.
un foro de particular belleza, en el
punto
de acceso
E
a la antígua ciudad, ya
que
se había dejado la calle
3
de
San
Torcuato según venía, definida por las alinea-
-
-
0
m
ciones anteriores.
Por la falta de atractivo que inspiraban
en
-
aquel mmto las murallas
(56),
se mantuvo la idea
-
=
m
O
de continuar las calles del casco interior que morían
8
-
sobre ellas, con el
£51
de conectar de una manera más
g
a
directa con la Avenida de Ronda, pero sin producir
-
O
O
una modificación previa en estas calles
(57)
.
El- PASEO
DE
iAS
TRES
CRUCES,
Se asienta este paseo sobre
un
camino de los
-
que salían de la Puerta de San Torcuato,siguiendo en
parte el antíquo trazado de la vía romana, pero perdi
-
da su identifidad en el tiempo sólo queda
un
camino
-
de irregulares proporciones
y
de lados no paralelos,
a los que
se
limita
pr
la
margen de las tierras
y
-
propiedades privadas, terrenos de labor en su totali-
,.
D
dad.
El
camino llega en sus inicios hasta la -Fuente
-
O
m
O
de las
Llamas
y
de allí parte hacia Monfarracinos
y
-
4
-
resto de su comarca. Pero nos interesa acotarlo en
un
;
primer estadio, que coincide con el final de la super
-
-
ficie de la meseta en que se asienta la ciudad
y
en
-
m
O
donse se ubica
un
Calvario o Tres Cruces, que termina
-
rán dándole nombre
al
paseo (58).
El
Calvario
se
en-
-
5
n
contraba colocado en la desviación de los caminos
que
$
de
allí
partían, a la izquierda el camino al nuevo Ba
-
rrio de Pantoja, a los Pinos de la Estación
y
el cita
-
do de
Monf
arracinos.
El
camino originario se encontraba bordeado de
árboles "añosos negrillos" (59) com ocurría en el
-
resto de las demás carreteras
que
salían de la ciudad.
Cm
hercios visto, el primer interés que despierta es
el de convertirlo en
un
paseo,
y
posteriomnte en
un
gran
parque de la ciudad existente
(60)
,
con el f
ín
-
de dotar
a
las paseantes, de
un
espacio adecuado
y
-
PROYECTO DE REFORPA
DE
LA
RONDA,
Euqenio
Durán.
29
noviembre
1.902.
T.IV-1.
que aventajase a los existentes, com se dice
en
la
-
merrioria.
El proyecto de Papel1 contenía
un
gém
que des
bordaba sus propios lírrites y llegaba a definir el en-
torno, viéndose limitado,
en
definitiva, a ser un pro-
yecto de alineación y perder o no alcanzar el princi-
pal objetivo que tenía.
De todos mdos,
la Comisión de Obras no olvida
-
el asunto y prepara
una
nemria sobre la viabilidad de
,.
un
parque
en
la zona,
un
gran
parque capaz para toda
-
E
la población de la ciudad, por las cualidades que
po--
3
see esa orientación de la meseta.
Según
la nemria de
la Comisión. Zmra "carece
en
absoluto de
un
paseo
pc
blico de verdaderas condiciones de
comodidad
y de hi-
n
giene, tan necesario e indispensable siempre
en
toda
-
-
población culta, el cual (vems que la Comisión no 01-
vida.el aspcto primordial que
mev ve
las decisiones
m
-
$
nicipales y acomete decididamnte el enfoque, único
-
que lo haría viable), además de servir de .centro de
-
n
O
O
reunión y de esparcimiento a
su
vecindario, influya de
una
manera favorable cm poderoso medio a la salubri-
dad de la población"
.
(
6
1
)
.
Todo este enfcque dado a la propuesta y análisis
de la situación de la ciudad, es encauzado no sólo co-
m
necesidad, sino también
corm
medio de saneamiento
,
lo cual es preciso valorar desde la perspectiva de que
aquel entorno
próxirro
al
parque pronto se convertirla
en
lugar de residencia, prmviéndo
un
desplazamiento
de ciudadanos del interior del casco.
El
estudio presentado en forma de mria viene
justificado,
en
principio, de una fom
muy
simple pg
ro que reqe,
al
fín
y al calzo, el proyecto de
Pa-
pe11
(y es
más,
la propia propuesta del comisionado
J.
Pérez en su "Zmra del Porvenir", de trece años
an-
tes). "La comisión de paseos
y
arbolado
...
se
ha
en--
contrado con una gran falta de arbolado en el Paseo
-
de las Tres Cruces producida por el twral"
...
mes
-
tión que dá pié
a
que se oriente la repoblación a una
directriz totalmente distinta, "y com quiera que la
repoblación de aquel arbolado en la fom en que se
-
r.
E
hallaba o
m
hoy puede hacerse no es propio ni con-
veniente, ésta ha sido la causa de concebirenprimer
-
término el proyecto o estudio que nos proponenos,
sin
B
O
perder de vista que por lo que hace a los paseos pú-
4
bliax, ha creído de
gran
oportunidad también llamar
la atención sobre tan interesante punto1'
(62).
Efecti
-
-
vamente, pdms ver com es, en las últimas palabras,
pués
ya
sabemos de los conocimientos que sobre ello
-
tenía
J.
Pérez.
El
proyecto que con posterioridad presenta
el
-
maestro de obras Eugenio
Durán,
para este "interesan-
te punto", va a consistir
en
un parque urbano,
enmar-
cado sobre el eje
Zel
camino de las Tres Cruces. Eje
que es preciso crear; llevándolo hasta el único punto
que el límite es real, la carretera a la Estación,
-
puesta en paralelo con
un
espacio urbano de cierre y
con fom asimétrica en la otra dirección. La forma
-
del parque nace
a
través de esta limitación, para apu
-
rar
la superficie mesetaria
en
busca de espacio para
ello,
El
Paseo-parque, de amplia capacidad "se reduce
a llenar cumplidamente una necesidad reconocida en es
-
ta población", para lo cual
Durán
-lea los cálculos
"fundados... en el nhro de habitantes que constitu-
yen la población"
(63)
.
Es
este proyecto
el
prirrier trabajo que dá
un
am
-
plio sentido
a
la periferia a la que nos habíams re-
ferido, para la formación del espacio exterior. Consi
-
derando que
se
prevee una relación indisoluble entre
el
parque y
la
realidad de la ciudad, está encaminada
r.
a servir al Ensanche, y por ello, dice
en
la mria:
E
"no es preciso desconocer que el proyecto de que
se
-
3
trata por su relación
al
Ihsanche de la pblación de
m
Zamra,
reúne circunstancias especialísimas, que
se
-
O
4
han
tenido en cuenta, para que en manera alqna ni
en
j
ninquna época fuera
un
obstáculo en la anmniosa y
-
perfecta combinación con
las
edificaciones posterio--
=
m
O
res que indispensablemente
en
no muy lejanos años
han
8
de ocupar el extenso
campo
que rodea el paseo proyec-
tado".
Cabe
pr
ello,
leer
entre los renglones de la
O
O
cita textual, cuestiones fundamentales, com el deseo
de hacer partícipe
al
parque de
la
ciudad nueva que
-
se asentará a su alrededor, para satisfacer a sus ve-
cinos.
La
idea del parque de la ciudad,
al
que se ac-
cede en distintos niveles, será una forma de aceptar-
lo
como
paseo,
sin
por ello,
impedir
que para los ve-
cinos sea algo
más,
sea
un
entorno utilizable.
Pero
en
la
propia memria se describe
la
consti
-
tución del parque de
la
siguiente manera:
"un
salón
-
central de doscientos veinticuatro metros de línea
-
por veinticuatro de ancho, de fom circular sus cabe
-
ceras
y
en
derredor
y
paralelamente se establce una
-
calle de árboles, de cinco metros de ancho, dos
pe--
queños lagos de carácter rústico
en
todos sus deta--
Desde fonna especial
y
un lago principal de forma al
-
qún
tanto severa
com
elemento serio, de distracción
y
recreo".
Además se le dotará de los elementos necesarios
para su cuidado "casa
y
almacén para el guarda
y
úti-
les del paseo".
Es
el
paseo
un
luqar
en
el que se tienen
en
-
3
cuenta el espacio
y
la actividad
a
desarrollar,
en
el
B
C1
que se "prescinde
(irems)
de toda indicación de aque
-
9
*
110s
paseos
o
centros de recreo cuyo disfrute es
tem-
n
poral o estacionario", partiendo,
en
definitiva, de
-
=
m
la concepción de
su
servicio a la nueva ciudad
y
evi-
O
-
tanto el carácter de domesticidad
y
estacionalidad de
-
los existentes
en
el
casco,
y
que
se
hacían pequeños,
n
un siglo después de su realización.
O
O
Hasta aquí pdms ver cuáles son los primeros
contactos que se toman con la zona, pero ciñéndonos a
la
meticulosa cuestión de lo que es el espacio
COIID
-
ente real de
la
periferia
y
no de lo que es la idea
-
de él.
Los awctos constitutivos del camino
y
los pri
-
meros pasos que
se
dan
hacia ello tratan de
la
efecti
-
va alineación del camino, para convertirse
en
paseo.
Así
tenenios la petición de Don Vicente García
-
Vilaplana para
el
señalamiento de línea, con el fín
-
de cerrar su finca, (que ya está cerrada
en
tres de
sus lados), y que contiene en su interior una fábrica
de ladrillo
y
teja, según la licencia de 26 de febre-
ro de 1.896, en contradicción con el proyecto aproba-
do
el
20
de
septiembre
de 1.893 por el Municipio de
-
un
paseo público sobre la zona por lo que el maestro
de obras del Ayuntamiento, Eugenio
Durán,
dice
en
su
informe sobre la solicitud presentada: "El acuerdo
-
del
Ekm.
Ayuntamiento (no) resulta ajustado
a
la
-
r.
ley, al conceder edificar
en
un
terreno que había de
D
E
-
interesar
al
proyecto aprobado de un paseo público
en
$
aquel punto.
. .
"
(
64) opinión que ratiiica
la
Comisión
f
m
de Obras
y
que ratificará
el
Ayuntamiento,
...
U
4
-
Es,
por
tanto, desestimado el recurso de
la
nue
-
va alineación
y
se decide regresar a la del proyecto
-
O
m
del paseo de 1.893.
Pcderms ver
que
el
Ayuntamiento es consecuente
O
O
oon sus decisiones,
y
tiene en voluntad efectuar la
-
mejora del paseo público,
al
desestiniar una decisión
que representaba
un
precedente además de
ser
un
ele--
mento a expropiar,
a
pesar de no entrar en la considg
ración de que
la
presencia de la fábrica enturbia ya
la
base del proyecto.
(65)
.
En
22
de
octubre de
1.907,
Francisco Ferriol,
-
com arquitecto municipal, "marca(r) la alineación
a
que
han
de sbrdinarse
las
construcciones que
se
ele
-
ven en
la
margen
izquierda de dicho camino (de las
-
Tres
Cruces) entrando por
la
Puerta
de
San
Torcuato",
dejando la otra margen sin fijar definitivamente, por
carecer de
tiempo
y
por
no existir solicitudes de
ali
-
neación
por
el m~rito
en
dicha
mqen.
(66).
"Con esta línea queda
la
vía
con
un
ancho
en
la
parte que menos, de
30
metros
y
65 centúnetros, anchu
-
ra que el arquitecto que suscribe, cree suficiente,
pues en ella
se
puede e@azar,
un
arrecife de ampli-
tud suficiente,
y
dos aceras amplias para el tránsito
de personas'!.
,.
D
Puede
verse en las palabras del técnico munici-
3
pal, el cambio sustancial que
se
ha producido sobre
-
-
0
m
O
el
futuro del paseo de
las
Tres
Cruces, olvidándose
-
4
la idea del paseo-parque de
1.893,
y pasando a defi--
nir el camino "vía-ancha" con "aceras para
el
tránsi-
to de los peatones". estos once años que separan
-
la solicitud de aiineación
,wr
el Sr. Vilaplana, y la
alineación de Ferriol para satisfacer las solicitudes
de alineación y cercado de fincas,
se
ha pasado no só
-
lo de
un
estadio de concepción distinto del espacio
-
urbano, sino que se
ha
propiciado la acaparación de
-
terrenos en las &genes del paseo como lugar de
in-
versión, (fundamentalmente
se
puede apreciar
el
cam--
bio de
la
corporación municipal tal se apuntaba
en
la
nota
26
de
esta capítulo)
.
Es
cierto que
el
proyecto de
Durán
propnia
una
relación parque ciudad que
iba
más allá de
la
estrlc-
tamente funcional, incluyendo una previsión de espa-
cio urbano, mientras que en
1.907
nos encontramos so-
lamente con una espculación de la periferia en tran-
ce de urbanización.
Podems verificar estas cuestiones a través del
cambio en la propiedad de estos terrenos, que se gene
raliza en la zona. Se pasa de tierras de labor a pro-
piedades cercadas en las que se instalan in6ustrias
-
almacenes, josas de eminente carácter urbano, (pasan-
do a
ser
villas urbanas rodeadas de jardlnes
y
huer-
tos)
.
%
En
el Plano de Eduardo
J.
Pérez,
pdems
ver el
1
paseo en
su
estado originario, limitado por las tie-
3
rras de labor
y
con la sóla presencia de los depósi-
-
0
m
O
tos abastecedores de agua,
en
su inicio la Puerta de
3
-
San Torcuato, una cerca con
un
casetc
en
el maraen
-
n
derecho sobre la cuarta finca en que estaba la fábri-
=
ca de cera. Más allá las Tres Cruces
y
las casas del
barrio del Mirador de Pantoja en estado de crecimien-
to
o
n
O
O
El
Plano de la España Regional nos presenta una
situación distinta,
y
pdems
ver en las rraárcyenes del
paseo alcpnas fincas cercadas, de amplia superficie,
y
forzando
al
Ayuntmiento a tomar una decisión defi-
nitiva sobre la cuestión de la construcción 6el paseo,
El
borde de árboles
y
la calzada están enmarcadas con
evidente calidad,
17
presentan la realidad sobre la
-
que se está producienc?~ el asentamiento. Tenas,
,pr
tanto, una serie de eventos que
van
produciendo una
-
justificada pérdida de confianza en la construcción
-
del parque, com lo es la colocación de la iglesia de
Pantoja (Lourdes) la cual está desinteresadamente vuel
-
ta de espaldas a la línea del paseo con el que limita-
ría,
La josa de Segundo Viloria en el triángulo de
-
las Tres Cruces, Víctor Gallego
y
Amargura abre el ca-
mino. Después la josa
y
panercis de Francisco Rodríguez
Alvarez
y
el terreno cercado de Natalia
Bobo
sobre la
márgen izquierda.
En
la derecha tenems, a parte de
-
los depósitos abastecedores de agua, la fábrica de ce-
ra de García
y
Fernández García, la casa de Cipriano
-
Tasdn
y
el Terreno de García
y
hemos.
Este proceso de asentamiento se va a
ir
incremen
-
tando en la década de
1.910
a
1.920,
llenando de casas
y
aimacenes el resto de las tierras de
labr.
El
siguiente paso que sucede es el Plano de
Ali-
neación definitiva del paseo, realizado
en
1.913
(671,
y
que además de ofrecernos el estado del paseo nos per
-
mite vislumbrar las intenciones municipales
en
esos
m
-
mentos
y
que viene a
ser
una definitiva consolidación
de la primera alineación de Ferriol
en
1.907,
El
primer aspecto que se nota en el plano es la
reparcelación producida sobre la &gen derecha,
y
que
es la que ha sido producto de la subdivisión del suelo
y
de la acaparación, con la consiguiente transforma-
ción del uso.
Con.la alineación aparecen los sobrantes de vías
públicas, así com las expropiaciones. Ello va a dar
-
lugar a que se efectúe la definición exacta de la
ca-
lle
en
pco
tiempo, pues a los nuevos propietarios se
les exiqe cercar la propiedad para lo cual,
se
preci-
sa
llegar
a la Enea de calle,
tras
la conpra a pre-
cio de expropiación, de este terreno, previo a las
-
parcelas.
NOTAS,
1-
Ellas Tom
en
LAS
IGLESIAS
DEL
ANTIW
WDFSDy
pág/
1
4
7,
comta el caso de Madrid, que "por no
haber
sido
Madrid una verdadera ciudad en la Edad Yedia, falla
-
en
sus ensanches antíguos la conocida supuesta reqla
de marcarlos a los cuatro puntos cardinales cuatro
-
conventos de las grandes Ordenesde frailes (dominicos,
franciscanos, agustinos
y
carmelitas), o bién en Espa
-
ña, seis (con los trinitarios
y
los mercedaxios).
En
esta supuesta reqla tenms
una
libre interpreta--
ción de la localización de los cuatro conventos que
rodeaban el antíguo casco.
Aunque sería preciso, para entender el verdadero sen-
tido de la cita de que los conventos a los que se re-
fiere son los que servirían para los ensanches antí-
quosY es decir, los de los siglos doce
y
trece.
Esta orientación del
análisis
al no estar directamen-
te
ligada con nuestro interés se deja abierta, pro
-
se aclara la posible diferencia en la lectura de las
palabras de Tom.
2-
Nos referirros con este Plano a los ya citados en la
-
nota
44
del capítulo anterior, ~o se
ha
selecciona-
do com
más
representativo el 339, dejándose los
-
restantes incluídos dentro de la infomci6n
gráfica
del capítulo.
3- Este Plano
también
perteneciente a la colección del
-
Servicio Geográfico del Ejército, figura com Plano
-
de Zamra de cerca de 1.760, con paternidad cuestiona
-
da
a Ze&o a pesar de considerarlo
anónim,
con es-
cala aproximada de 1:2.800.
A
pesar de esta calificación, el error es evidente al
compararlo con los planos restantes, pues
si
los
ante
riores son finnados
pr
el autor
y
fechados de 1.7661
en
éste
la
presencia de las ruínas de los Conventos
-
de Descalzos, Franciscanos
y
Dominicos no deja duda
-
de que se trata de un ejqlar posterior a la Guerra
de la Independencia. Otras cuestiones diferenciadoras
se
podrán
ver en
el
texto correspondiente
a
cada pla-
no.
Podríamos
considerar que el Convento de Santo Domingo
se incendió en 1.844, por lo que sus ruínas han de
-
ser
posteriores, aunque sería preciso
entrar
en
el es
-
tudio de como
quedó
tras la invasión francesa. Como
-
precisar la fecha exacta del plano, no aporta ninguna
ventaja importante,
se
deja para mejor mmento
el
ha-
cerlo.
4-
El
Plano de Gorjón, propiedad del
Excmo.
Ayuntamiento
$
de
Zmra,
se parda mxcado
y
acristalado
en
el
an
tlguo despacho del Alcalde. Su estado de ~onservacióñ~
::
4
que pudiérms considerar de cuidado, no
se
manifies-
ta buena por la inadecuación de las capas de
bamíz
-
sobrepuestas sobre las lhinas de papel, ejerciéndo
-
sobre esta buenísima pieza para el estudio de
la
his
-
toria urbana local,
un
inconveniente sólo superable
-
=
m
O
-pr una copia del original. sobre papel vegetal
y
su
-
traspaso a la imprenta con el
fín
de darle
un
destino
1
más
benigno. Recientemente ha sido posible verlo en
-
5
la exposición de Eduardo Barrón (junio de 1.985), coz
;
probándose la necesidad de recuperarlo.
O
O
Así,
es necesario decir que este plano se ha consulta
do en varias ocasiones, pero no es posible pzesentar-
una copia mínimamente válida de él.
5-
El
Plano de Coello representa la Zwra de 1.863,
y
-
se inserta en
el
Diccionario Geqrááfico Estadístico
-
Histórico de España
y
sus Posesiones de
Ultramar,
de
Pascua1 Yadoz. Su tamaño es de 75x101
cm,
tal
como
fi
-
gura
en
la
Biblioteca Nacional, pero
es
preciso apun-
tar,
corra
en
el resto de los Planos de Coello, los
-
lan nos
urbanos con unos detalles dentro del plano pro
&ncial
y
pr
tanto,
es
el de Zarra capital. de
un
queiTo
formato justificando así la falta de una pzeciz
sión
y
detalle que
se
pudieran pensar.
6-
J.
Pérez
en
su Guía de Zamora, incluye un precioso
-
Plano de la ciudad, que a parte de su escaso tamaño,
no podems considerarlo escaso ya que contiene la
ma-
yor cantidad de datos
y
referencias que hasta enton--
ces se habían recogido de la ciudad, Son más de 300
-
los números referenciados en el plano, que son desa-
rrollados
en
la guía
muy
concisamente
en
las páginas
151 y 175 incorporando una lista de la totalidad de
-
ellos a partir de las 176, con el
fín
de citarlos co-
rrelativamente.
Pero la guía, a parte de servir para la muestra de la
ciudad, contiene, por ejemplo, un capítulo dedicado a
Comercio, Industria, Profesiones, Artes y Oficios en
el que se
van
"censando" a los distintos profesiona-
les de cada ram, datos que representan un valioso do
cumento de la sociedad y además, por la inclusión dei
lugar en que se ejercita la profesión tenerros una dis
-
tribución de estas profesiones sobre la ciudad, sir--
viendo ya no sólo, cm elemento sociológico, sino co
m
mrfológico de la distribución espacial de las ca=
pas sociales.
Ver páginas 207 a 224.
La
Guía alcanzó tal popularidad, que el Heraldo de Zg
mra la regalaba por
formalizar
suscripción con su
pe
riódico, puede verse anuncio de la oferta en
1
de di1
ciembre de 1,906, no 2906, pág/2.
El Plano de Santos aparece
en
el Ayuntamiento ofreci-
do
.com
regalo, y que por propuesta de la Comisión de
Hacienda, se decide dar una gratificación. Cándido
-
Santos era alumno de la Academia de Comercio, com se
indica
en
Notas Municipales, Heraldo de Zarnora de jue
-
ves
1
de febrero de 1.906 nQ 2657 páq/l
y
en 25 de
-
enero H.Z. no 2651 pág/l.
La
España Regional, consta de cuatro volúmenes de los
cuáles dos recogen la descripción de las ciudades y
-
los pueblos de cada provincia,
y
otros dos se dedican
a reproducir los planos de todas las capitales de pro
-
vincia
y
los corqráficos de éstas.
9- Ver nota
44
del capítulo anterior, así com la repro-
ducción de la caráctula d.e este plano 339,
en
la docu
-
mtación cjráfica de este capítulo.
10- Esta vista se ha divulqado niediante la edición de
un
facsímil en las Gráficas Heraldo de Zmra
D.L.ZA.
no
266, del oriqinal de
Da
Pilar
Tapia Alonso. Consta la
edición de 500 ejemplares
y
para nuestro trabajo
m-
pleams la copia
nG
369 de
N.T.
N.T.
11- Pertenece esta vista a Cronica General de España,
T.
11,
PROVINCIA
DE
ZAPDRA
1.869, páq/17.
r.
Se incluye también la catedral pág/33, los Wms páa/
57.
E
El
ejemplar usado es
el
que figura en Ateneo de
Ma-
3
&id con el no C-1571.
-
0
m
12- Los planos que usan son los siguientes:
339, 339 bis superpuesto y 341, coincidentes en los
-
detalles de la periferia.
-
m
O
Dice Velasco en su "Zmra de Hace cién Años", pág/
-
125
que:
"anteriomte al cólera, se
inhumaba
en la
iglesia, pero
a
su
aparición se dispuso que los ente-
rrmientos se hiciesen en el cercado de San Jerónimo
y
otro de las Cortinas de San Miguel, estudiándose
p
co tiempo después el que había de
ser
cementerio defF
-
nitivo"
.
J.
Pérez, en la Guía, pág/
X
concreta que "en el año
1.834 se presentó por prinera vez el cólera en esta
-
ciudad, causando grandes estragos".
Pérez dice
en
pág/66, que:
"fué
construído en el año
1.834, (al lado
sur
de
la
ciudad y a dos kilómetros
-
de su centro
en
dirección Salamanca) en sustitución
-
del Cementerio provisional establecido
en
las Corti-
nas de
San
Miquel, tan luego com quedó prohibido el
enterramiento
en
las
ialesias.
En
su edificación
se
qlearon materiales procedentes
del derrib de la iglesia de
San
SMn.
La
arcada de
sillería de la galería de nichos perteneció
al
ex-con
-
vento de San Jerónim....
Cuatro ensanches se han dado a este santo lugar,
y
en
la actualidad ocupa una superficie cercada de
27.000
metros cuadrados....
BI
el año de 1.891, desmontaron
la
galería de los ni-
chos
por
hallarse ruinosa, así com por iguales cau-
sas demolieron la capilla".
TLa
municipalidad, cree oprtuno construir
el
nuevo ce
menterio
a
una distancia de
2
kilómetros, aprovechan-
do la antigua hospedería de San Atilano
ó
St. Lázaro,
qye.había servido de plvorín a los franceses,
y
que
quedó en ruínas tras una explosión.
Puede verse a Velasco en op, cit. pág/125.
Velasco op. cit. pág/125.
Asimisrrio,
podems decir ya, que el resto de los datos
de las carreteras
sale
de aquí.
Pérez también hace
un
recorrido sobre todas estas fe-
chas, op. cit, pág/138.
Ver
anexo no
6.
Sobre los prolegómenos de la alineación de la Ronda y
de
la
posterior lotificación en parcelas teneros el
-
T.IV
de los fondos municipales en los que se contie--
nen
los siguientes documentos:
doc,
1-
Ayuntamiento de Zmra. Secretaría. Enajena-
ción de Solares
en
la
Ronda de
San
Pablo.
doc. 2- Ehajenación de
5
solares en la RonZa de San
-
Pablo para cubrir con su importe
el
impuesto sobre
-
alumbrado eléctrico creado por la ley de presupuestos
del
Estado del corriente año (empezó en
4
de julio de
1.898).
Contiene
este
dossier, dos bloques enlazados entre
sl.
el
20 interesan dos planos del
cuerpo
de ingenie-
ros del ejército, que
dan
conocimiento de los edifi-
cios del
rm
de
la
guerra adosados a la
muralla
de
-
que
se
hace entrega.
Asimisnio
otros edificios.
El
segundo plano es de la ciudad
y
señala
los bordes
de extramuros.
En
el primer bloque se tiene otro plano de la Ronda
-
de San Pablo.
doc. 3- Anuncios de las subastas y diligencias de
cum
-
plimientos de órdenes.
Copias de las escrituras de venta de la muralla.
Car-
tas particulares.
doc.
4-
Venta del solar "A" y de las parcelas no edi-
ficables de la Ronda de San Pablo.
doc. 5- Alineaciones. Plano de la Ronda de San Pablo
(no
46)
año 1.905.
Proyecto de alineación para
la
sección de la Panda de
San Pablo en el trayecto comprendido, desde
la
Puerta
pública de este nombre, hasta
la
de Santa Clara.
m--
,.
cluye plano.
E
17-
J.
Pérez. op. cit. (Guía..
.)
páff/136.
-
0
m
O
También apunta que las obras de
la
Ronda
las
hizo
el
5
Estado en 1.878, dato que se contradice con la
memo--
*
ria del proyecto posterior de reutilización de la Ron
-
!
Cia.
-
m
O
18-
J.
Pérez op. cit. ídem
páq.
Pero podemos encontrar una mejor descripción de la
-
a
problemática del puente
en
el artículo de Ursicino
El
%
várez dedicado al tema; .en Zarnora Ilustrada de 28 de
"
mayo de 1.883, no 46, pág/365.
El
artículo se titula
"Nuestro Grabado", haciendo referencia al que cubría
la portada del número.
Eh
él,
y
trashacer un recorri-
do histórico de los distintos rmmentos de obras reali
zadas en el puente, pasa a comentar
la
situación dei
misrm.
Así
dice lo que
sigue:
"Actualrr,.ente, advertido
el
mal
estado de dos de los arcos del centro,
se
tra-
ta de asegurar,
el
paso colocando dos
trms
de made-
ra y habilitándose,
entre
tanto, por niedio de una
bar
ca, cuyas obras
se
están ejecutando
y
la Última
se
ha
lla ya mnstruída teniendo sus muelles de desembarque
y embarque entre los arrabales de San Fróntis
y
Oliva
-
res.
La barca, proyectada por
el
ingeniero
D.
Domingo
Mugu
-
ruza, tiene
la
disposición que indica el dibujo, (se
refiere
al
grabado de
la
portada)
y sobre
el
que hare
-
ms
algunas indicaciones.
El
tablero
ó
piso, que
es
horizontal, mide una longi-
tud de 10,6 metros
y
una latitud de
6
metros, la par-
te central, destinada
a
carruajes, tiene una anchura
de 3,20 metros y, a la altura de
0,10
hay para
la
co-
locación de las personas, dos espaciosos andenes
late
rales, con sus correspondientes barandillas. Esta
-
gran plataforma descansa sobre dos barcos iguales, de
sección trapezoidal, separados
entre
sí
1,50 metros
,
y perfectamente embreados y calafateados.
Con las dimensiones adoptadas tenemos entrendido que
poCCrán
pasar,
sin
inconveniente de ningún qénero, cua
-
tro carros de bueyes, de los usuales enelpaís,
ó
un
carromato de los que
más
carga lleven, ad&s de las
personas que quepan en los andenes".
Muchos
nás
datos nos ofrece Alvarez a continuación,
-
,.
pero no se colocan por carecer de un interés directo.
D
E
La
exposición presentada nos muestra la capacidad y
-
=
volúmen de mvhiento que
iba
a
acpantar el nuevo ca-
3
mino de la
Ronda
y,
en
definitiva,
el
nuevo puente a
edificar
.
m
O
Ver
anexo no 10 en docurrientación.
4
Eh
"Heraldo de Zmra" de viernes 15 de septiembre de
j
1.905, se encuentra
un
artículo que da cuenta de nue-
-
vas obras en
el
Puente.
LAS
OERAS
DEL
PUENTE
pág/l.
-
También en 31 de octubre de 1.905 en
DE
INTERES
PRO-
-
=
m
O
ViNCIAL
se infom de la construcción de "una rqa
-
-
que facilite la comunicación directa desde
la
carrete
ra de femselle
a
la
de Vi90 por la
mar^
izquierda
del río Duero,
a
entroncar en el Puente Ketálico de
-
n
a
Zarnora". Esta
rampa
está
en
evidente relación con
el
acondicionamiento del Puente, que evitará su uso.
m
jueves, 9 de noviembre de 1.905, no 2.590 en
LAS
-
OBRAS
DEL
PüEbiTE,
se comenta el estado de las obras,
considerándose
que
el
derribo de los torreones está
-
terminado, así com del empiece de las reparaciones
-
en
el interior 2e los arcos.
19-
Ver
rmmria.
20- Ehcaminado
a
esta
resolución del tráfico
pcdems
en-
trever hedos com la demlición de
la
iulesia de San
Simón,
a
parte de estar
en
ruína.
La
desaparición de
la Puerta del Pescado, la apertura del camino a las Pe
-
ñas de Santa Marta.
.
.
21- Alvarez, com se dice en
la
nota 18,
cuenta
almas
de
las reparaciones del puente, que -mdríamos resumir
en
la siguiente frase: "hace ya muchos años que viene la
ciudad sosteniéndole a fuerza de incensantes cuidados
com anciano delicado
y
apreciable, al que, sólo por
-
la solicitud de los que le estiman, va prol@ndose
-
una existencia que toca paulatinamente a su termina-
ción".
El
mim
Alvarez, de una fom mos concreta,
va
dan-
do algunos Setalles de las obras en su libro HISTORIA
GXNlBAL
CIVIL
Y
EXXESIASTICA
DE
LA
PROVINCIA
DE
ZMORA.
Puede leerse también en la
páu/67
de la Guía
...
de
J.
N
E
Pérez (que para eso este es
su
año) algunas de
las
cu-
%
riosidades, que para nosotros hoy representa
su
histo-
$
ria. "Coronaban este puente cinco torres, entre ellas
m
la C-obierna
y
sus pretiles se hallaban almenados...",
O
4
22-
La
bibliografía sobre la cuestión es clia
y
desperdi
gada, pero se puede citar com muestra de lo que
ba
en el país el libro de
LAS
OBRAS
PUBLICAS
EN
ESPAí?A.
n
23- Sobre
la
capacidad de uso del nuevo puente es posible
$
considerar los comentarios de la nota
18,
en el que se
vela el volúnien del mvimiento.
24-
La
construcción del puente metálico, se@n la direc-
ción de la P.onza, está enfrentada con uno de los docu-
mentos más curiosos de la analítica urbana,
en
la his-
toria Cie la ciudad.
J.
Pérez,
en
su "Zamora del Porve-
nir"
(ver segundo escursus) no cree sea este el mejor
punto para construir
un
puente con vistas
a
una ciudad
en crecimiento. Curiosamente, puede verse que
su
pro-
puesta
es
sobrepasada,
desde el rrmmento que Obras
M-
blicas cree oportuno desvíar la carretera de Salamanca
para evitar el uso del Puente de Piedra. Aparece una
-
nueva situación sobre
el
futuro urbano, que nunca ha-
bía
considerado Pérez, ya que él sustitula
al
de pie-
dra también por otro nuevo.
Ver
páginas
9
1
y
1
O
1
.
25- Ver mria.
26-
La
caída de Ursicino Alvarez de la alcaldía,
y
el cam
-
bio de la corporación, cortará
un
primer' intento de
-
hacer una ciudad ordenada
y
cultural,
pero
no habrá
-
posibilidad de que se pueda constatar.
27- Pérez en'lla
Guía..!'
páq/136,137.
28-
Es
cierto que
hay
una pequeña
señal
en el punto en
-
,.
que
la
actualidad
termina,
pero que no es donde lo ha
cía anterionriente, lo cual no dá muestra de la evideñ
-
te duda sobre donde hacerlo.
3
-
0
m
O
4
29- Sirva de ejemplo el citado de
Durán
en
su
proyecto pa
ra el Paseo de
las
Tres Cruces.
Ver
detalle
en
la no-
-
ta 33.
=
m
O
30-
Ver
anexo
no
11.
31- Ver
nilerrioria
del proyecto, en anexo no
6.
32- Heraldo de Zmra,dellunes 31 de julio de 1.905, no
2508, páq/l, en que
se
dice lo siguiente:
"por lo que vemos, la Copañía del Ferrocarril de Pla
sencia
a
Astorga, no lleva trazas de atender las indz
caciones hechas por la alcaldía, respcto del mo de
cerramiento que
la
Empresa
ferroviaria está constru-
yendo en la entrada del túnel de esta ciudad por
la
-
parte
de
Santa Clara"
.
33- Eugenio
Durán.
1.893, ver proyecto en documentación
-
gráfica.
34-
Ver
Primer
Excursus.
35-
Construído (iniciado a construir)
en
1.884. Pérez,
-
'Guía.
. .
:'
pág/
1
39.
36- Data su construcción de 1.864,elmim en que llega el
primer
tren.
Una intexesante foto de la Estación se encuentra inédi
ta entre los fondos Laurent
y
que
se
conoce
com
si@:
Zmra
.
Exterior de la Estación del Ferrocarril.
Placa 26x35.
Amiario
E.,
Ranura
326.
Serie C.437.
Reserva 7x9.
Cajas 45/6,
y
67/7.
37- Eugenio
Durán
será
quién presente plano del espacio
-
que se solicita al municipio para anteponer a la funda
-
ción unos jardínes.
T.
Vi
y
consta
como:
Petición de Terreno para
Jardines,
por
Doña
Candelaria
Ruíz
de
Arbl
a
20
de enero de
-
1.894.
38-
Este
plano ha sido consultado
en
la Biblioteca Nacio-
nal, donde figura dentro de
M.
14v
y
Editado
por
el
Mi
nisterio
com
se dice en
el
texto, dibujado
por
lías-
Sevilla. (S.L.
Madrid)
Instituto Geográfico
y
Estadís-
tico.
1.91
0.
(R-9654)
.
De
este plano he podido
ver
otro ejqlar de
M.A,
M.R.,
que lo tiene en piezas
pr
su
gran
tamaño.
39-
En
docunento original cobre el proyecto podas leer
lo siguiente:
"Año de 1.908 Zarora.
Proyecto de casa enelinterior de la finca denominada
"JOSA
DE
CUESTA"
enclavada en el ángulo de la Avenida
de Requejo
y
Carretera de lbnda.
Propietaria:
Da
C-en Prada, Viuda de Cuesta.
mRIA
EXPLICATIVA.
Aunque las licencias para construcción de edificios
-
se requieran exclusivanente, para los que afecten a
-
la vía pública, y no para aquellos que situados en el
interior de una finca y destinados a uso privado, no
se relacionan con los intereses generales de los pue-
blos colocados
por
la ley al -aro de los Aptamien
-
tos;
sin
embarqo, la propietaria, respetuosa con la
-
Corporación Municipal al promerse construir casa en
el interior de una finca cercada, solicita licencia
-
para realizar las obras.
La
casa constará de pisos,entresuelo
y
principal, y
-
en las dos crujías laterales y
en
la transversal, que
se señalan
en
planta que se acompaña, con la letra
A,
se hará sótano para saneamiento
y
servicios secunda-
rios
como
carboneras, leñeras
y
calefacción
y
en las
rriismas
crujZas sobre el principal
un
ático, también pa
-
ra servicios secundarios com roperos y depósito de
-
muebles
y
alfombras que no se tengan
en
uso.
La
planta baja deducido el patio interior mide de su-
perficie
411,65
m2,
é
igual la principal. Cada una de
ellas tiene cuatro metros de alturaenluz.
El
sótano
y ático tienen respectivamente de alturas 2,30 y 2,00
metros, bastante para uso secundario
á
que se desti-
nan.
El
entresuelo se eleva por su parte anterior
ó
fachada Norte un metro sobre el terreno, y un metro
y
ochenta centktros en la parte opuesta,ó sea, la fa-
chada Sur.
La fachada Norte distará 8,30
mts.
de la cerca de la
Avenida, y-la Oeste
99
mts.
de la carretera de Ronda.
La
construcción será toda de piedra hasta el enrase
-
de zócalos, el resto de todas las paredes, tanto fa-
chadas
camo
interiores de carga, de fábrica de ladri-
llo,
y
los suelos
y
armaduras, de viquetas de hierro
laminado con bovedillas de rasilla hueca
y
yeso
ó
ce
mto. Las escaleras principal
y
de servicio, de
márz
m1
natural
y
artificial respectivmte, cobre bove-
dillas de ladrillo.
El
servicio de saneamiento estará todo provisto de
-
aparatos inodoros y en las tuberías de.desagüe se
in
terpondrán pozos Wuras y filtros, para utilizar las-
aqas
en
el riego después de depuradas.
Una vez terminada la casa, tiene el propósito
su
due-
ña, de ejecutar obras de embellecimiento en toda la
-
finca,
y
para
las
que
se
refieren a sus limites con
-
la vía pública,
se
someterá oprtunamente el proyecto
a la aprobación del Ayuntamiento en solicitu6 de
li--
cencia
.
Zmra
19
de agosto de 1.908.
El
Arquitecto
Segundo Viloria".
40- Cmdo de Dios Vega, en
"WPA
DE
AYER
Y
DE
HOY".
-
pág/222.
r.
D
41- Plano del Anteproyecto de Plan General de Ensanche.
5
-
febrero de 1.928.
0
m
U
Tomo
X,
no
6.
4
De la obra del arquitecto Francisco Hernández, po
-
n
valorada
en
Zarnora, es preciso apuntar que sus trazas
1
son las primeras que dan una solución urbana para el
g
primer ensanche.
De
entre sus proyectos destacams
-
=
m
los siguientes:
O
-
Reforma de Alineación Ronda de Santa Clara a San Pa
I
-
blo
y
parte de
la
calle de Santa Clara.
12
de diciembre de 1.928.
n
-
-
Empedrado con granito porflrico de la Plaza de la
-
O
O
Carcel,
Santa
Clara,
Plaza Sagasta, Renova, Plaza
-
Mayor,
Rws
Camión, hasta plaza de Cánovas.
3
de noviembre de 1.924.
-
Proyecto de Alineación de
la
Carretera de Tordesi-
llas.
9
de marzo 1.929.
-
Plano de Alineación Ceneral del Barrio de
Doña
Can-
delaria
Iiuíz
de Arbol.
También existen algunas obras de edificios que pue-
den completar la panorámica de sus proyectos.
-
Construcción de
un
garaje
en
la Candelaria para
D.
Julio Rivera.
10
de mayo de
1.929.
-
Vivienda
en
el Camino del Prado Tuerto para
D.
Anto
-
nio Vicente. abril
1
.929.
-Almacén
en
Ronda de
Santa
Ana para
D,
Francisco Cal
-
vo, 10 de myo 1.929.
-
Edificio de viviendas en Ronda de San Pablo para
D.
Bautista Huerta Arenas. 7 de julio 1.929.
-
Escuelas de Los Bolos
en
Ronda Santa Clara a San Tor
-
mato. 17 septiembre 1.927
-
se hace la cerca.
Ver
anexo
1,
donde se reproduce la rnenioria del antepro
-
yecto de ensanche.
42-
Ver
anexo no
14,
en
el que se transcribe por su inte-
rés la memoria del Plan General de Ordenación.
También en la doamentación gáfica del capítulo,
se
-
incluyen dos visualizaciones
1-6s
de otros espacios pro
-
puestos en el Plan.
43-
Sólo por citar algunos de los proyectos que inciden en
la forma del Plan, tenerms los siguientes:
El
Cuartel del Regimiento de Toledo, va a extenderse
-
ocupando tres manzanas en su parte posterior, hasta
-
llegar a la Avenida de
D.
Carlos Pinilla.
La Universidad Laboral, unirá también otras dos manza-
nas, con
el
fúi
de conseguir un recinto de
la
sufi-
ciente suprficie como para instalar de una forma
ca-
paz, la totalidad de la Fundación San José.
Puede verse el anexo no 15 que contiene la mria del
proyecto de Luís Ibya y otros.
El
Clínico (Hospital) tendrá asWm que
ocupar
casi
dos manzanas sobre la Avenida de Pinilla.
El
Hospital, verá aumentada su superficie, etc....
44-
donde se había instalado la Jefatura Provincial de
Obras Públicas.
Según
proyecto de mique Crespo de
-
!
1.944,
ocupando un pico de terreno de plantones
y
de
-
$
cercado para almacenar materiales de obra.
O
O
45-
Podems
ver
en
los planos
de
la ciudad,
como
se
mantie
ne
la
manzana cerrada hasta nuestros días.
Así
tenaz
los detalles de los Planos de:
Zmra
1
.973, delineado
pr
Dolores Catalán,
y
editado
por
Marcelino Pertejo,
E.
1
:25O.OOO, de tamaño
81
Jx6I
y
con
un
Plano de la Ciudad.
Aún
aparece
la
supermanza
-
na. No se reproduce este ejemplar debido a la colora-
ción de las manzanas, que las hace imperceptibles en
-
las copias.
El
Plano de
la
Guía Comercial de
Zamora,
que
parece
-
rnuy
preciso, sefiala solmente los trazos a puntos de
-
lo que serán las calles Magistral Romero
y
Alfereces
-
Provicionales.
Similar a este
es
el Plano que utiliza Josefina de la
Fuente
Mangas
en
su
libro
ASPMSTOS
DEL
PAISAJE
-0
EN
ZAbORA,
o el Plano Zarriora 1.961,
para
Comicacio-
nes
y
Carreteras Nacionales, por
la
Junta Provincial
-
de
Turism
y
Educación popular. 37,5x53.
Será en el plano editado
pr
la Caja de Phorros de Za-
mra en 1.983, donde se recoja estas aperturas.
Ver
Documentación gráfica del capítulo.
46- Velasco, carreteras de 1.851, pág/125 de op. cit.
47-
J.
Pérez ,"Guía.. .l1pág/1 38.
48-
J.
Pérez ,"Gula.
.
."pág/136.
r.
49-
J.
Pérez ,"Guía.. ."pág/138,
3
50- Memoria de la Comisión de Obras.
Ver anexo
4.
52-
La
propia memria precisa su opinión del estado del
-
casco
y
que podms concretar
en
las siguientes frases:
Dolorosarriente es cierto
y
ciertísim, que aquél centro
de población se halla en condiciones lamentables de sa
lubridad e higiene públicas,
y
todo cuanto hacerse
-1
diera
en
su obsequio, no llevaría el sello de su pro-
pia utilidad exclusivmte, sino la utilidad
y
conve-
niencia de toda la pblación".
Y
prosigue: "allí viven quinientos vecinos cercados
-
de elevados muros,
y
separados en cierto mdo del mvi
miento general de la pblación por 1.0 dif
f
cil de su coz
municación
...".
El
centro
al
que
se
refiere la cita es
el barrio de la Lana, pero no será ésta una cita ca-
sud, pues opiniones
similares
son localizables sobre
otras partes del casco.
53- Ida, ídem, ídem.
54-
Rms,
enf'Las Wxallas..~ nos dá cuenta de este proce
so de demolición
en
el
ti-,
informando en el caso-
de la de Santa Clara, el ligero litigio iniciada en-
tre el Ayuntamiento y
las
Comisiones de salvaguarda
-
del patrimonio (Esta
Fuerta
y la de San Torcuato eran
mnmtos Nacionales)
.
Torres Balbás nos hace también una semblanza de la
si
-
tuación de las murallas de Zmra:
En
Zmra
derribáronse, a fines del siglo pasado, las
bellísimas entradas góticas de Santa Clara y San Tor-
mato; pocos años después destruyóse totalmente uno
-
de los
cubos
cilíndricos de la Fuerta del Carmen,
res
taurando ésta y la de Doña Urracaen formaqye equivale
a su desaparición;
muy
recientemente, para hacer
un
-
paseo de ronda a orillas del río, echaron abajo un
-
4ran trozo de muralla y las puertas del Cuartel
y
de
las
Ollas; desapareciendo también las de San Pablo,
-
San
Martín,
Santa Ana y la llamada Nueva, algunas de
mapífica presencia".
Este panorama desalentador que presenta BalGs no es
n6s
que la culminación de los proyectos de saneamien-
to interior,
y
para ello, es preciso retomar la nota
52
y
hacer
un
confrontamiento entre las opiniones de
quiénes fueron los causantes de los derribos,
y
las
-
razones que consideraron suficientes para hacerlo.
55-
Como dmstrador de esta situación, es posible enume-
rar
algunos proyectos
o
datos, que relativos al espa-
cio exterior,
dan
una visión
1-6s
fiel de lo que pasa-
;
ba
o ayudan a entender mejor las palabras expuestas.
O
O
-
Solicitud de Alineación para cercar una finca entre
Tres Cruces
y
Paseo carretera Estación
y
carretera
de Pmtoja. 29 marzo 1.910.
T.V.
-
Construcción de
un
hotel
en
Víctor Gallego y la
-
Amargura para Gregorio Méndez.
4
marzo de 1.914 por
Grqorio Pérez Arriba. T.V.
-
Señalamiento de línea de las Tres Cruces para cer-
car finca de Vicente García Villaplana, 19 enero
-
1.898
T.
VI.
-
Solicitud de Alineación para
finca
en
la
Puerta
de
Santa
Clara de
D.
Julián
Hernández.
10
octubre1.899
por Eugenio
Durán.
30
noviembre de 1.899.
T.
Vi.
-
Reforma fachada en
el
edificio Pozo de la nieve
-
en la Ronda de
San
Torcuato de los Señores Martos
y
CTa. a
16
de noviembre de 1.891
T.VI1.
-
Almacenes para Beningno Arenas
en
Carretera de la
-
Estación por Gregorio Pérez
Arribas
a
3
de junio de
1.912.
T.=.
56- Aunque a nivel local no aparece una oposición al de-
rriif=o
de las mallas,
si
es -psible encontrar testi-
mnios que por uno y otro mtivo, desde la nostalgia,
más que desde
un
interés por su presencia se expresan
durante los derrms.
Tal
es el caso del Poema de VZctor Blanco
Román
en
el
Heraldo de Zmra de
4
febrero de 1.905.
EL
DERRIBO
DE
LA
MURALLA,
Dedica60 al ilustre zamrano
Don Ursicino Alvarez MartSiez
Emblama fechaciente de nuestra historia;
recuerdo venerable de otras edades;
ejemplar majestuoso de remembranzas
que soberbio a los siqlos desafiaste.
¡Por miserias del hombre te edificaron!
¡Por miserias del hombre hoy te deshaceri!
.
y entre blcques de piedras diseminadas
que
en
informes mntones dcquiera esparcen,
todos tus elementos desparecen
hasta
que
ni resquicios de
tí
se hallen.
En
tanto que las gentes con regocijo,
a la
voz
del progreso
que
las atrae:
¡Abajo! ¡Abajo! gritan; fuera el estorbo,
que nos cohibe y ata para el ensanche.
Más al ver la picota que te derrumba,
en nUbes de -polvo que de
tí
salen,
el poeta contqla desde lo lejos
de pasadas historias, bellos parajes.
Batallas que libraron nuestros mayores;
lanza en ristre guerrero en alazanes;
caballeros con traje
com
a la usanza,
de aquellos
que
gastaron los nedievales;
rara rmificencia deslirmhradora;
muchas Gentes austeras
y
muchos frailes;
siluetas de encantadas bellas mujeres
en
pos de temerarios locos afanes;
gentiles trovadores, que
a
los acordes
del alud mnioso, las rejas se abren...
¡Cuántas de
mr
revelan fascinadoras
escenas que pintaron antícpos vates!.
Mientras que los rumres de los obreros
que sañudos derriban tus almenajes,
ecos sordos remedan de los festínes
de aquella nuestra España soberbia
y
grande;
y
las picas
y
palas y carretones
y
las piedras pesadas al desplomarse
parece que semejan entristecidos
estertores horribles, lamentos y ayes
con que murmuradoras
por
el espacio
flotan las tradiciones agonizantes.
¡Cuántos secretos mueren martirizados!
¡Cuántos recuerdos gratos ven disiparse!
iluántos sucesos yacen entre el escombro!
...
iAdios! SInblo enhiesto de otras edades,
emblema fehaciente de nuestras glorias,
que soberbio a los siglos desafiaste:
al caer en las simas de lo pasado
donde todo al olvido va a sepultarse,
tú del
tiempo
te llevas a los abims
el veneno preciado de
mis
cantares....
Yo, tan sólo,
mis
quejas, cuando retornen
a buscar codiciosas las tiernas aves,
el nido que dejaron en tus almenas,
uniré a los suspiros que ellas exhalen;
viendo que son, realmnte, pmpas mundanas,
leve
y
mísero polvo que lleva el aire!.
De
entre todos los versos de Blanco Román poderrios en-
tresacar los
misrrios
conceptos de los que henios ído ha-
blando, com con: progreso
slmi=olo
ensanche
En
estos
rrism
términos habla Torres Balbás en su tex-
to citado: "Estas murallas de nuestras villas no caen
de vejez ni las
arruínan
los terrq-rales: derríbanlas
-
los Ucipios com casas viejas, inservibles
y
moles-
tas".
57-
El
derrib de la malla ocasiona malestar físico
y
-
ejemplo es el caso de los desperfectos ocasionados en
la propiedad de Julio Manso durante el derrifx, de los
paños de la Ronda de Santa Ana.
Eh
Notas Municipales. Heraldo de Zmra
9
febrero de
1.905, no 2372, &/l.
Pero esta noticia va a
estar
siempre presente
en
la
-
ciudad y ese es uno de los encantos que le quedan a
-
la muralla, el
Fe
sea mtivo de constante cuidado.
-
En
El
Correo de Zmra de 19 de enero de 1.985, pág/9
pdms leer el
titular
siguiente:
LA
JKJRAUA
SE ESTA
CAYENDO,
supone
un
permanente peligro para los Izan--
seúntes
y
el vecindario.
58- Las noticias sobre la construcción del Calvario indi-
can que se debe a la Cofradía de Jesús Nazareno,
y
-
además que dicho
grupo
aún hoy es propiedad de la
Co-
fradía,
y
por ello, la procesión se dirige hasta
allí
i
cada año con el fín de ubicar
un
ewacio propio donde
N
E
efectuar las tradicionales reverencias.
Ver
nota no 13 del capítulo 5.
3
En
Heraldo de Zarnora de 16 de marzo de 1.901 no 1233,
-
0
m
(ra-5) pág/l nos encontrms
en
los Viernes del Conce
-
g
jo
la
siquiente infomción:
3
Recomposición de una cruz de piedra del Paseo de las
n
Tres Cruces, propiedad de
la
cofradía de
la
Congrega-
ción, y que destrozaron los guardas del paseo
al
de-
-
rribar
un
árbol.
-
m
O
H.Z.
degabrilde 1.901,
no
1248 (ña-5) pág/l en el
apartado Ayuntamiento
se
lee: Acordó conceder 50 pts.
de indemnización a
la
Cofradía de la Congregación,
-
por
la
rotura'de
la
cruz en
el
Paseo de las Tres Cru-
-
n
ces
.
O
O
59- Eduardo
J,
Pérez
,
"Guía.
.
.
"pág/I 31
.
60- Es preciso recalcar
que
la
superficie se calcula
en
-
base
al
núniero de habitantes de la ciudad
en
ese
m-
mto, hplicando también
un
cierto vuelco en la loca
-
lización de la residencia
y
una
cierta previsión de
-
futuro
.
61-
Memria
de
9
de julio de 1.892.
Ver
anexo
no
2,
62-
Considerar
al
paseo de las Tres Cruces com un punto
-
interesante, sicpifica la intencionalidad de la Comi-
sión en cuanto
al
encauzamiento del ensanche y de la
-
previsión que se creía
más
apropiada. Es esta propues-
ta por tanto, el lugar preferido para el asentamiento
de una capa de población que viviría
en
una ciudad de
amplios horizontes y de la que
se
podría hablar de di-
versidad de barrios sociales.
63- YLernOria de 22 de agosto de 1.893.
Ver
anexo
no
3.
64-
La
fecha es 22 de enero de 1.898.
-
65-
El
señor Vilaplana
va
a ejecutar sobre su solar varios
proyectos
en
el
ti-,
entre ellos
:
4
-
-
Construcción de Garaje y Paseo de Las Tres Cruces.
n
Arquitecto, Antonio García Sánchez.
12
de nayo 1.938.
T.
XXVTII.131.
-
Cobertizo en
Finca
en Paseo de Las Tres Cruces.
=
m
O
Arguitecto, Gregorio Pérez Artibas.
30 de marzo 1.920,
T.
XXXII.7.
-Ampliación de Jardín, Paseo de Las Tres Cruces.
Arquitecto Pérez Arribas.
n
O
22 de abril 1,920.
T.
XXV.105,
O
-
Construcción de
Garaje
en
Paseo de Las Tres Cruces.
Antonio García Sánchez. Arquitecto.
enem
1.924, T.
XXXVII.
148.
-
Grupo
de 25 casas baratas
en
Paseo de Las Tres Cru-
ces.
Arquitecto, Antonio García Sánchez.
julio de 1.925. T. ZXKCII.9.
66-
El
efectivo alineamiento de
las
Tres Cruces de Francis
co Ferriol de 23 de octubre de 1.907, solo
se
hizo so-
bre el lado izquierdo, dejando
el
derecho por lo menos
hasta 1.910
en
que aparecen solicitudes para que
se
-
efectúe en el derecho.
La alineación,
ver
T.V.1.
67-
La
total alineación es de 1.913.
Ver
T.X.3.
-
Aivarez Maxtínez, Ursicino.
HISTORIA GENERAL CIVIL
Y
ECLSIÁSTICA DE
LA
PROVIN--
CIA DE
ZAKORA,
Editorial Revista de Derecho Privado.
Madrid 1.965.
-
Blanco
Román,
Víctor
.
EL DERRIBO DE
LA
MURAUA
Heraldo de Zarnora.
4
febrero 1.905. &/l.
-
Catálogo de la Exposición.
EDUAPm BARRON,
escultor (1 -858-1 .911)
Casa de Cultura de Zamra.
Zwra
1
-985.
r.
-
Fuente Ymqas, Josef
ina
de la.
ASPECTOS DEL PAISAJE URBANO EN ZAMORA,
E
E=xm.
Ayuntamiento de Zarnora.
3
Departamento de Ckcqraffa de la Unversid.ad de Sala-
-
-
0
manca.
m
O
Salananca 1.972.
4
n
-
Fulgosio.
CRÓNICA GENERAL DE ESPA&I,
Provincia de Zmra.
Tomo
11.
=
m
Madrid. 1.869.
O
-
Madoz, Pascual.
DICCIONARIO FEOGRÁFICO ESTADÍSTICO HISTÓRICO DE ES-
PAF!A
Y
SUS POSESIONES DE ULTRAPAR,
n
O
Madrid 1.850.
O
Tomo
XVI.
-
Pérez, Eduardo Julián.
GUÍA
DEL VIAJERO EN ZAMORA
,
Tercera edición corrqida
y
aurentada.
Zmra 1.895.
imprenta Provincial.
-
Pérez, Eduardo Julián.
WRA
DEL PROVENIR,
Tercera edición.
Zmra 1 .888.
-
Tom, Elías.
LAS IGLESIAS DEL
ANT~GUO
~~R
ID,
Instituto
de
España.
Valencia 1.979.
22
reedición.
ISBN:
84.85559.01.0.
-
Torres
Balbás, Leopoldo.
LAS MUFALLAS QUE CAEN,
Revista
de
Arquitectura.
Colegio Oficial
de
Arquitectos
de
Madrid.
Año
m,
no
34.
-
Velasco, Victoriano.
ZAMORA
DE
HACE CIÉN AflOS,
Boletín
de
la
Cámara Oficial
de
Comercio.
Capltulo
VII.
Zmra
1.951.
-
ZAMORA 1 LUSTRADRADA
Aivarez
Martínez
,
Ursicino
.
ZI
no
46
de
28
mayo
1.883.
NUESTRO GPA?3ADOI
PRIMER EXCURSUSI
LA
CANDUP\RIAIaasanaa,na,a,,,:,
184
SEGUNDO EXCURSUS
ZAMORA
DEL OORVEN IR,
, , ,
,
,
,
,
,
,
,
195
CAPÍTULO IV, ANTONIO
GARCÍA
SÁNCHEZ:
UNA
TIPO-.
LOGÍA
PARA EL ENSANCHE,,
,,
,
,,
,,,
,,,
S
111,,1
290
CAPÍTULO
VI ENRIQUE CRESPO ALVAREZ: DEL RACIO--
,.
D
PRIMER
EXCURSUS
LA CANDELARIA,
Zmra durante la noche, cuando ha cesado el mvimiento,
cuando los comercios han cerrado sus puertas y la mayor
parte de
las
luces niqan sus fulgores, parece retroce-
der
al
siglo
XVIII,
dando así
un
abrazo
al
pasado.
PEDRO PATO
HERALDO DE
ZANORA
NI
1092
11
SEPTIEMBRE
1,%Q
PÁGA
FANTAS
Í
A
ZAMORANA
,
LA
CANDELARIA,
El
barrio de La Candelaria, se presenta
com
-
uno de los hitos a estudiar en el desenvolvimiento
-
del ensanche de la ciudad.
Podems considerar que se encuentra demarcado
-
geográficamente
pr
la articulación del espacio com-
prendido entre los caminos, que desde las puertas de
r.
la muralla, denominadas
com
Santa Clara
y
de San Pa-
W
E
blo, se encaminan hacia la conocida por ermita de
-
3
Nuestra Señora de la Peña de Francia, Desde la puerta
-
0
m
de Santa Clara se definía através del denominado
Cami
::
-
4
no al Prado Tuerto
y
desde la de
San
Pablo por el de-
*
nominado a La
Peña
de Francia.
-
m
O
Los dos cmiinos formarían con la línea de la
m
E
-
ralla de la ciudad
un
irt-aginario triángulo rectángulo
5
con el ángulo recto apoyado sobre la Puerta de San Pa
;
-
blo
.
O
O
Completaría el
sistem
de dependencias con la
-
ciudad anterior el camino que, desde la llamda Puer-
ta Nueva (también destruída)
,
enlaza con el camino
-
que salía de la Puerta de San Pablo, a la mitad de su
altura.
Se trata,
por
lo expuesto hasta aquí de
un
pun-
to determinante para'la futura construcción del ensan
-
che de la ciudad. Uno de los espacios más capacitados
para recrear el nuevo crecimiento de la
trama
urbana,
secjún
un
sistem
orgánico bién consecuente con la ra-
zón histórica a que se debe.
m
la actualidad el Camino
al
Prado Tuerto se en
-
cuentra bastante desfigurado, pro
es
posible redefi-
nirlo leyendo sobre la
trama
urbana su sitematización.
En
principio, parte perpendicular a la Avenida de Por-
tugal pero pocos metros m% adelante gira noventa gra-
dos hasta desembcar en la Plaza de San Femándo.
Des-
de
la
Plaza, a través de la nueva calle de Magallanes
se acerca a la
pequeña
Ermita de Nuestra Señora de
la
Peña de Francia, (lugar en que conecta con Gutiérrez
-
Rivero)
.
El
espacio de extramuros a que nos referbos co-
m
Barrio de
La
Candelaria, tiene durante el S.
XiX
-
una función agraria, ocupado
por
fincas
y
huertas,
al-
gunas para abastecimiento del mercado de verduras de
-
la ciudad.
Como precedente de
la
reutilización de estas fin
-
cas,
podeims
considerar la solicitud de Julián Hemán-
dez, para alinear su finca de la Puerta de Santa Clara,
-
sobre
el
Camino del Prado Tuerto- en octubre 1.899,
y
cuyos planos firma el mestro de obras Euqenio
Durán,
Esta finca cercada,
se
transformará con posterioridad
en
residencia que, según planos del arquitecto Antonio
García Sánchez de 12
c?e
septiembre de 1.923,
tanio
XXXV
128, se construirá una casa rodeada del
jardín
corres-
pndiente. Com
ésta
existen otras fincas colindantes,
en su myoría, a la calle paralela a
la
malla que
-
irán
configurando
el
espacio apropiado para
el
asenta-
miento de pequeñas villas residencia.
CASA
HERNÁFIDEZ
,
ANTON
1
O GARC
ÍA
SÁNCHEZ
,
1.923,
Otro documento de interés representa la solici-
tud de Candelaria
Ruíz
de Arbol para unos jardínes de
-
lante
de
su
casa, que según planos de Euwio
Durán
,
se presentan en el Ayuntamiento en 1.894 (ver tom
VI)
estos jardínes son citados el 21 de febrero de
-
1.915
por
Luciano Caño que en
carta
a1
Correo de
Zam
-
ra propone "una plegaria
y
un recuerdo" a los lecto-
res kan ocasión de la muerte de la
misma.
Pero
es
necesario relacionar todo este fenómeno
de desplazamiento hacia el exterior de la malla
unL
%
D
N
do al desbrdamiento interior
y
que
se
manifiesta pal
-
=
i
pablemente con la destrucción de la puerta de la ciu-
$
dad.
-
0
m
O
4
a
Es
así com la Puerta de Santa Clara (también
-
-
conocida con anterioridad
com
de San Miguel) se de-
rriba
en 1,883,
y
la de San Pablo en 1.897, según
in-
fom el Correo de Zarnora el
20
agosto (cita de Guada
-
0
Con todo ello
se
expresa, casi oficialmente, el
deseo del Ayuntamiento de iniciar el ensanche de la
-
ciudad, en contra de
la
opinión de
la
Comisión de
m-
numentos
y
la de
las
Acadmias de
la
Historia
y
de
-
San Fernándo, que tenían en consideración a la Puerta
de Santa Clara.
Pero lo cierto
es
que
todo no
sirve
para defi-
nir,
por
parte del Ayuntamiento, un plan de ensanche
que ordene
el
crecimientode~la ciudad. Pero tampoco
es inpdimento
para
que
se
lleve
a
efecto aunque sea
tímidamente.
PROYECTO
DE
CES
IÓN DE UNOS TERRENOS PARA JARDÍN
A
DOI%
CANDELARIA
RU~Z
DEL ARBOL,
Eugenio
Durán.
1.894.
T.
VI-3,
O
Del documento, los autores Digitalizacion realizada
por
ULPGC Biblioteca Universitaria,
2007
Se inicia esta primera salida fuera del recinto
amurallad.0, (aparte de siguiendo las directrices que
marcaba el paseo de las tres Cruces), através de la
-
parcelación
y
venta de los solares aC!osados a la mura
-
llar entre las puertas de Santa Clara y de San Pablo,
todo ello, según el proyecto de alineacisn propuesto
por
el Arquitecto Francisco Ferriol en noviembre de
-
1.908 (ver
Tomo
X)
y psteriormente, entre las Puer-
tas de Santa Clara y San Torcuato
y
de ésta hasta la
de Santa Ana.
Todo esto se verá en
su
mmento.
Vms
a retomar aquella solicitud de Candelaria
B
C1
4
Ruíz de
khl,
para jardín delante de
su
casa, e
in--
2
tentarems hacer
un
recorrido de lo que la figura de
esta dava representa en el posterior desarrollo del
-
-
=
ensanche urbano.
m
O
Según la descri~ión que de la fundación hace
-
n
Carmelo de Dios Vega en 1.959 en su libro Zmra de
-
$
Ayer
y
de Hoy
en
la páq/219
y
sig. se trataba "de
-
ocho edificios..
.
seis divididos
en
dos grupos de
-
tres, destinados a las familias pobles y dos que flan
-
que- aquellos, de diferente
arquitectura
y
de as-
pecto un tanto
ds
elegante para que la simetría fue-
ra más perfecta
!'
"Y
en
un
espacio descubierto entre los dos
gru-
ps,
cerrado
a
su
vez por
una
puerta de hierro, en cu
-
ya parte alta figura el año de la fundación 1.908,
-
una artística gruta artificial de no
muy
grandes
di-
DETALLE DE
LA
ZONAS DEPORTIVAS CONSIDERADAS EN
EL
PLAN
GENERAL DE
ZAMORA
DE
1,943
8
mensiones encerraba en su interior el tesoro religioso
de una
pequeña
imágen de la Virge de Lourdes, bajo cu-
ya protección por expreso deseo de Candelaria, fué
-
puesta la barriada:'
Cm
se desprende del texto, se habían dispuesto
seis viviendas de planta baja, alineadas sobre la
1í--
nea de la propiedad, con
un
espacio que sería el cm--
tro de la fachada general,
al
que se había convertido
en el eje, no de la composición sino de la intención
-
de la fundadora.
,.
D
Pero
sigams
el texto
y
entenderms el conteni-
$
do de la fundación de forma más clara:
-
0
m
O
4
"El edificio del flanco derecho, entrando, te-
n
nía una construcción muy
en
consonancia con el gusto
-
-
de la época. Decíamos tenía y en realidad dehms de-
cir tiene, puesto que el edificio se halla
tal
y
com
8
-
-
nosotros le conocinios en nuestra niñez, aunque, claro
n
está, no tiene ya -no puede tenerlo- el brillo
y
el e2
$
plendor de los
tiempos
pasados".
"Este edificio, por hallarse situado en la parte
más baja del terreno donde los demás se aupan,tiene
un
acceso de pldaños de piedra en número de ocho o diez
con pasamanos de hierro, el
cual
queda
rematado
por
un
a mdo de dosel, también de hierro, que resguarda, al
mismo
tiempo,
de la lluvia
y
del sol el
umbral,
Y
está
de
tal
forma
edificado, para que guarde línea con los
otros construídos er.terreno de más altura".
"La casa del flanco izquierdo, adosada
a
la cual
hubo una
gran
puerta de acceso a la dilatada huerta
-
que hasta las lindes del paseo de los Tres Arboles lle
-
@a,
estaba destinada a la familia de los huertanos,
en tanto que
la
aludida anteriorniente, servía de mra-
da a la fundadora en una larqa parte del
año".
'
Según el texto podams conocer
el
alcance de
la
fundación. No
se
trata de un barrio
tal
com
se
le lla
-
m,
sino de un cuerpo de pequeñas viviendas que se
-
ofrecen a familias de situación social
extrema,
sin
-
D
grandes pretensiones
y
comprendidas dentro de un siste
-
j
m
de relaciones que
se
definiría com típicamente fi-
$
lantrópico
.
-
0
m
O
4
La
hilera de
6
casitas limitadas por las otras
-
&os que encierran
en
simetría el conjunto,
dan
la
M-
qen
de una primera instalación en
el
territorio, pero
comprometida
la
propuesta con
la
futura configuración
de la ciudad en crecimiento.
Para completar la descripción de la fundación,
-
creo importante transcribir de la carta de ~ucianO Ca-
ño al Correo de
Zamra
(24
febl5)
:
"Doña Candelaria se
hallaba
en
el jardincillo a
la
entrada de su casa".
Esta cuestión del jardincillo produce una altera
-
ción
en
los procesos de cronología
en
la
fundación. Si
com dice Carmelo de Dios Vega,
en
la
puerta de la
pe-
queña
gruta artificial figuraba
la
fecha de la funda-
ción com de 1.908,
y
sahms
que
el
jardín delantero
de la casa
fué
solicitado
en
1.894, esto conduce
a
pen
-
sar que su casa era anterior a la fundación.
Otra cuestión a presentar sería la de la casa
-
en
simetría para los huertanos, que parece era igual
a la que utilizaba la propietaria.
Y
para terminar con la colección de dudas,
si
-
retoms la carta de Caño, nos aparece la
gran
duda:
"Este grupito de casas,... todas iguales,
....
mtre
estas familias, viviendo com ellas
en
una de aque-
llas mdestas casas, compartiendo con sus favorecidos
N
E
las alegrías
y
los psares de la vida, pasaba la vir-
;
tuosa señora.... largas tenpradas t@os los años...".
;
-
-
0
m
Por esta
bía diferencia
de los flancos
Ente describe
O
4
descripción bih parecería
que
no
ha-
*
n
entre las casas
y
no se dice cpe las
-
1
derecho e izquierdo que tan cuidadosa-
la otra cita.
Habría que determinar, efectivamente, los mate-
$
n
riales que el archivo proporciona, para compararlos
-
O
O
con lo que
en
la actualidad queda de la fundación
y
-
así
llegar
a
un
estudio comparativo más ajustado.
SEGUNDO EXCURSUS,
ZAMORA DEL PORVENIR,
ZAMORA
NECESITA DE GPSS\IDES
REFORMAS,
¡
¡ES
TAN
ANTIGUA!
!
Eduardo
J.
Pérez
,
Guía
del Viajero
en
Zmra.
Páq/3.
Poder
contar con
una
obra como la "Zmra del
-
Porvenir" de Eduardo
J.
Pérez, debe
ser
para los
zam
-
ranos una grata satisfacción,
Cultural
en
primer tér-
mino, porque en ella vas el interés que los proble-
mas de la ciudad suscitaban en 1.885 (el libro se es-
cribió
en
1 .879)
;
y
en segundo lugar, -mrque se hace
una propuesta aunque sea literaria, de com
y
en
que sentido el espacio wbano debe concebirse. Aprove
-
chando la efeméride del centenario de la prhra edi
-
ción, vale la pena ubicar la obra de Eduardo Pérez
-
dentro
de
la historia, pues ello nos permitirá acer--
D
camos
al
verdadero sentido que tiene.
El
siglo
XIX
está marcado, fundamentalmente,
por la consideración de la problenaática social
que
lariza las transformaciones económicas de mercado.
ta problmática, aunque en nuestro país no se hace
-
particularmente aqria por la falta de una hoqénea
--
-
industrialización, no por ello su posible resolución
-
deja de preocupar a una cierta intelectualidad,
A
pe-
n
sar
de
que
no
cabe
hablardeuna corriente generaliza-
da,
si
es posible vislumbrar algunos intentos de pro-
poner altemativas.
Si
resulta históricamente fácil acreditar, que
en nuestro país el Plan Cerdá para Barcelona
en
1.859,
el Plan Castro
para
Madrid en 1.860, impulsan un
mde
-
lo habil para introducir
en
los
nuevos
espacios
urba-
nos, ensanches de las ciudades amuralladas, también
-
parece evidente
que,
propuestas teóricas
y
practica-
niente valiosas
cona
la Ciudad Lineal de
Arturo
Soria
(a partir de
1.882)
perdieron la oportunidad de ofre-
cer
un
mdelo distinto.
En
esta segunda línea nos parece claro entrever
una plasmación utópica de la ciudad,
y
n-6~
concreta-
mente una novedosa concepción de las relaciones del
-
sistema social. Este caso es, corro las propuestas de
los urbanistas utópicos (Fourrier
,
1 .84l;
Owen
,
1
.8
1
7;
Gcüin, 1.860), una puesta en valor de los materiales
de la tradición utópica. Esta, está sentada siempre
-
sobre la novedad del sistema social, al proponer un
-
orden distinto enlasrelaciones. Si Mileto era una
-
D
ciudad nueva, ésta
ha
perdido su capacidad, al haber
1
sido asumida com tipo
y
por tanto, no cabe
en
la tra
-
"
dición.
Y
es que utopía ha de ser la raíz renacentis-
B
O
ta de la propuesta teórica de valor universal, Tomás
3
*
Moro en su "Utopía" quiere describir el ninw lugar
de sus ideales,
el
espacio l5nite de la realidad
y
la
=
perfección alojadas
en
una sociedad justa.
m
O
Con Tomás Moro se
marca
una prk-era división
-
"
a
n
histórica de las propuestas literarias que se entien-
$
den com utopías.
Y
si
antes tenems
a
Platón, Mileto, Faleas,
-
Aristóteles,
...;
Wro con Bacon, Campanela, Cabet,
l4e
-
ziers, serán los que den sentido
a
una seguncia etapa,
conscientes, de la construcción de la literatura utó-
pica.
Son abundantes los nombres que consolidan esta
trad.ición, desde la que
,parte
la literatura de los
si
-
910s
XiX
y
XX,
con el
fín
de constatar los nuevos fe-
nómenos que
se
están ejerciendo en el ámbito urbano.
Si Thoreau abandona la ciudad para buscar la fe
-
licidad entre
la
naturaleza de los bosques, su desur-
banización va a verse contrastada con la ruralización
de las ciudades o de
las
comunidades propuesta por
-
los socialistas históricos, que llevan
rrmás
allá de
-
los lhites sociales la interacción de
las
socieüades
comales.
Desde aquí, es adecuado comprobar como este fe-
nómeno contiente una doble vertiente, es decir, la
-
e
asimilación de la Tran ciudad como un lugar de forma-
a
-
0
ción del nuevo hombre social, que acepta
la
aqlomera-
8
4
ción hunaana en
cuánto
espectáculo atractivo
y
porta-
n
dor de nuevas sensaciones;
y
pr
otra parte, la repul
-
sa de esta provocación antiorgánica
y
el cuestionana-
-
m
miento del mdelo de sociedad.
O
La primera vertiente va a estar defendida por
-
;
n
-
pintores, poetas, sociólogos,
...,
que
se
ven arrastra
-
O
dos por
el
"maravilloso" expectáculo de la vida de
la
ciudad, con su inagotable rmtabilidad
y
crecimiento
-
donde se propicia
al
ser
anónim que la habita
y
que
coincide con el "hombre hastiado" de Simmel. Un hom-
bre, que incapaz de asimilar los est~los que se le
ofrecen, opta por presentarse coro simple espectador.
Eh
la segunda vertiente se encuadran personajes
que, por su análisis de los sistemas lógicos de convi
-
vencia, (arquitectos, economistas, ingenieros
...
)
se
ven limitados
a
entender que
la
progresión productiva
es el factor decadente de la sociedad,
y
enfrentan
-
producción
y
consuirs, con rentabilidad
y
progreso.
Y
-
aquí es exactamente donde se nos presenta el concepto
clave del período, el progreso.
El
prqreco, representa el leit mtiv del es@
ritu rmderno
y
por él, la esperanza de un futuro me-
jor. Eduardo
J.
Pérez pone en este concepto
la
base
-
para construir su "utopía concreta". "Su" ciudad de-
Zmra, que no existirá jamás, es cualificable com
-
un
proyecto de ciudad alternativo,
a
la
ciudad
pos^&
lista de 1,885, construída no oon
la
imaginación sino
con la evolución que el progreso podía ofrecerle.
Por esta cuestión no es factible leer
la
novela
com una visión
turo, una justa
ban
el espíritu
Pero este
de futuro sino como una ilusión de fu
-
compensación a los ideales que
anima-
progresista del autor.
espíritu proqesista, bastante despro
-
visto de intencionalidades políticas o ideológicas,
-
está en relación directa con
el
concepto (eminent-
te) decimnónico de "fé en
el
progreso".
Podríms introducirnos
en
esta cuestión,
en
-
parte olvidada en nuestra cultura, a través de la
-
obra de Pío Baroja,
el
cuál
en su libro "El Arbol de
la Ciencia" desarrolla
SU
propio
interés
hacia las
-
perspectivas que dEi
la
"fé
en
el
progreso" y enfren-
tándolas a
la
actitud conservadora del interlocutor.
ES,
este
libro,
un
buén planteamiento para enlazar
-
con la filosofía que subyace
en
la "Zmra del Porve-
nir"
.
Es
ya
pr
esos años cumdo está en plena deca-
dencia este concepto en Ehropa, y va a precisar de
-
una larga revisión dentro de los campos sociológica-
mente
implicados
en
la plasmación de la realidad del
estado de la cuestión,
La
Zmra de esos años no es
un
lugar en que
poda-
ms
'considerar
se
produzcan las necesarias condicio--
nes económicas, que obliquen a iniciar esos estudios
sociol6gicos a este nivel. Por ello,
el
libro no es
-
comprensible facilmente desde componentes
rrás
retóri-
N
cas y del carácter culturalista del autor.
=
E
7
-
Entendiendo por este progreso una actitud socio
O
C1
lógica, que había dado sentido la industrialización,
4
pero que,
si
había sido inicialmente entendida com
-
n
"fé
en
el
progreso", vá a ser revisada
pr
importan-
-
=
m
tes sociólcqos com
Thies,
Weber, Pareto, Durkeim,
O
-
Sirmnel y Freud, quienes a la búsqueda de una base
so-
a
-
bre la que erigir una ciencia social sólida, llqaron
n
a la noción de "acción social" (ver
S,
Giner y
L.
Fla
-
0
quer)
.
Dirigiéndonos ya a la lectura de
la
novela, ob-
servarnos
que
Eduardo Pérez,(Pedro Rúa en la ficción)
se fija
una
fecha próxima para la localización de
las
novedosas dgenes de
la
(futura) ciudad, con el fín
de dar una mayor veracidad (Merzier elije el año
-
2.440))
imágenes estas
que
pueden
ser
objeto de una
-
comparación con los acontecimientos y proyectos que
-
se
van
a
proponer con posterioridad. Si se
parte
de
-
la ciudad
como
un continuun uniforme, ello quiere de-
cir, que se ha producido una decisiva intervención pa
-
ra conseguir que la ciudad se vea ordenada en su tota
-
lidad mediante una propuesta que considera todas
las
eventualidades que en
1.885
existían.
Por ello, cuando al pasear en el coche de caba-
llos, Pedro Rua, se vé sorprendido por la magnífica
-
alineaci6n
y
coherencia de alturas de la calle de San
-
ta
Clara
y
del Paseo de F&quejo, ello nos aparece co-
m
una voluntad definidora de las condiciones necesa
-
rias para conseguix este propósito a través de las
-
r.
D
disposiciones municipales sobre urbanim. Plantear
-
como elen-entos primarios una qran plaza, Palacios de
3
-
0
Zxpsiciones y teatros en los ejes de las Avenidas,
-
m
O
4
es refomiar
y
criticar los planteamientos urbanísti--
n
cos con los que
se
estaba iniciando la ocupación de
-
la periferia urbana, sin tener establecido
un
previo
=
m
plan de ensanche,que ejerciera control material de la
distribución espacial.
n
-
Proponer
un
reajuste
en
las comunicaciones con
la idónea localización
de
puentes necesarios para
-
ello,
es
una cuestión que pretende recoger los conoci
-
mientos técnicosdelS.
XIX
e
incorprarlos a la cons-
trucción de una ciudad que partiendo de su forma
me-
dieval, sea capaz de funcionar con una reform
inte-
r
ior
.
Por ello, los puentes
se
construyen con una
1Ó-
gica diversa.
El
que sustituye
al
de piedra
se
conci-
be
inclinado (en rampa) para comunicar
la
ribera iz-
quierda con la superficie de la
meseta,
en donde
se
-
instala la ciudad en esta parte.
El
puente nuevo tam-
poco se hace de orilla a orilla, para dar horizontali
-
dad a los arranques. Ello implica, el
partir
de la
-
orilla izquierda
y
mrir
en el interior de la vega
ba
-
ja
y
enlazar con el crecimiento de la ciudad
en
esta
dirección, formando una plaza vértice convergente de
las avenidas,quede~ela Puerta de
San
Pablo
y
el
Al-
to de los Curas, llqan a la Plaza de la Luna.
La recreación de espacios públicos, que se pre-
veen tanto en el casco antíguo com
en
el ensanche,
-
r.
D
dá fundamento a unos contenidos de carácter sociológi
-
e
co en que se reivindican la a~tividad~lúdica com com
-
a
-
-
0
pnente de la vida doméstica (de la actividad existen_
8
4
cial)
.
n
A
un
nivel distinto de percepción, es obligado
.
=
m
citar
el
interés que le merece el entorno físico
y
-
O
que se acerca a la consideración de redio ambiente,
-
en el que participa la ciudad, según hace
en
la des-
-
cripción del cuidado bosque de Valorio. Entorno este
O
O
que,
pr
las exigencias de
un
naturalism romántico
-
bién entendido,
dá
cabida a los acuaductos e irriga-
ciones poéticas d e las fuentes.
Los comentarios sobre la ribera izquierda del
-
río
y
su
Miatizada urbanización, parecen indicar
-
una consecuente predisposición a la indiscriminada
in
-
vasión de la periferia. Pero coro buena construcción
literaria de una utopla, se nos muestra partidaria de
un
compromiso, diríms plítico, que
permita
la go-
bemabilidad. Para ello, nos despieza los mecanisms
del ejercicio del poder.
Ur?
pder
de una indudable
-
clasicidad, pues de él, ~nicamente~depende la felici-
dad del vecindario, y es rrás, dota
a
la
ciudad de los
equiparnientos justos para satisfacer
la
correcta
-
igualdad entre todos, leánse mercados, acueductos.
..
Pero
me
pregunto, ¿qué
es
todo ésto?
¿qué
es ésta
-
enorme lista de proyectos que enmra?.
Pues no es
más
que el listado de las reivindics
ciones que Pérez cree necesarias para conseguir el
-
bienestar social. Si Ortega decía "bajo su máscara
-
de generoso futurism, el progresista no se preocupa
del futuro; convencido de que no tiene sorpresas ni
-
secretos, peripecias ni innovaciones esenciales; se9
ro de que ya el mundo
irá
en
vía recta,
sin
desvíos
-
ni retrocesos, retrae su inquietud del porvenir y se
interesa en
un
definitivo presente': resulta sorpren-
dente, por otra parte corrprobar
como
ese "definitivo
presente" com "ilusión de futuro" se hace futuro
pr
virtud de
la
recuperación de los conocimientos o por
el castigo de repetir sus errores.
En
este punto (a estas alturas) resulta sugeren
-
te
hacer
un
recorrido por los sucesos urbanos, que
-
posteriores a
la
"Zamra del Porvenir",
se
nos hacen
presentes en
la
actualidad:
1-
Por
la
directa participación del propio autor du-
rante
su
permanencia en
la
Comisión Municipal de
-
Parques
y
Jardúies (junto
al
concejal
R.
Prieto
Lg
bato)
destaca
el
proyecto que Eugenio
Durán
hace
-
en
1,893
para
ordenar
el
eje
de Las Tres Cruces.
Este proyecto que afecta
a
una gran superficie del
ensanche es justificado de la siquiente manera:
-
"hems calculado sin exageración de ningún género
la superficie que buenamente debía tomarse para
instalar
el
nuevo paseo de que
se
trata,
fundados
en
primer término
en
el n-o de habitantes que
-
constituyen
la
población y el resultado ha sido el
dar
un metro cuadrado de paseo por habitante y dos
metros a
las
plantaciones".
Son,
por
tanto, tres metros cuadrados lo que
se
-
proponen
por
habitante
y
si
considerms
que
en
-
ese
año los habitantes de Zarnora rondan los
15.000
podems decir que la cifra de
45.000
m2
es la que
se
considera espacio para
un
parque suficiente
en
la
futura ciudad, (cantidad esta que sobrepasa
-
abundantemente
)
.
PROYECTO DE EUGDIIO DURÁN PARA EL
PASEO DE
1AS
TRES
CRUCES,
1,893
2-
De 1.929 es la propuesta 6e Félix Barba Ríos para
la desviación de
la
carretera de Villacastín-Vigo,
en la que ofrece al Ayuntamiento un documento so-
bre el que iniciar
un
debate,
y
alcanzar ma acep-
table solución,
que
permita
un
rdelo alternativo
de ciudad.
El
proyecto contempla enlazar básicamen
-
te la explanada de la Plaza de Toros con
la
de los
nuevos Mataderos,
y
com consecuencia de ello, se
propone
un
reajuste de las vías de comunicación
-
del Norte de la ciudad. La propuesta,
pdms
de-
cir, tiene dos objetivos: primsro permitir que la
ciudad sea considerada para
cu
crecimiento, desde
los altos de
San
Lázaro hasta el msanche
y
mante-
ner una biaxialidad encauzada por la desviación,
-
que enlazaría
al
mi=
nivel
las
dos msetas. Se-
gundo, incorporar el ferrocarril
en
su
ramal a La
Coruña
como
partícipe de la ciudad en
su
ordena-
ción.
3-
DI
1.935
y
a través de la propuesta de Juan melle
-
des a la Corporación Municipal se vá a formar
un
-
colectivo de ciudadanos que propugna la instala-
ción de
un
apeadero del ferrocarril en el ramal de
Plasencia, próxim a la Puerta de
San
Pablo, con
-
el fín de "que los barrios de la izquierda del Due
-
ro, Cabañales, Pinilla, San Frontis, Sepulcro, etc.
el nuevo bayrio de la Candelaria, los Barrios Ba-
jos
y
el distrito segundo comprendido entre la ca-
lle de Santa Clara
y
los barrios bajos
-en
total
-
aproximadamente el
75%
de la población- henos de
-
:
E
tener
un
acercamiento de 1.000 a 1.500
m.
con la
-
;
consiguiente facilidad para la utilización del f.c.
a
-
-
y
mejora de nuestros intereses económicos".
0
m
O
4
Esta propuesta debe de
ser
entendida en relación a
;
n
la anterior, pues
su
interés radica en la flexibi-
j
lización del funcionamiento de la ciudad, equipa-
!
-
m
rando las ventajas de cada parte
y
salvar el
mi-
-
fiesto desarrollo lineal que tiene la ciudad, con
-
-
la subsiguiente pérdida de cualificación de los
-
$
n
-
ejes laterales (véase en ello la impronta mercan-
O
O
ti1
que las calles de San Pablo
y
San Andrés han
-
tenido
y
que se vería potenciada con la construc-
ción del apeadero)
.
4-
En
1.943 con el proyecto de Ibsanche de Zmra
p-
das patentizar la preocupación que los ciudada-
nos sentían sobre el olvido
al
que se estaban de-
jando las partes periféricas de la ciudad, pues
-
el considerar "que el plan afecta unicamente
a
la
zona de ensanche
al
N.E.
del casco actual" indica
que esta condición de partida orienta el
futwro
-
urbanístico
en
una sola dirección. Esta resolución
del ensanche hace que
al
componer unos espacios
-
nuevos que cierren la fom urbana, una vez alcan-
zada la extribación norte de la meseta, no
se
pon-
gan en comunicación con los llmites de
la
ciudad
y
se
mrginen
definitivmte. Pero esta problemáti-
ca
vá
más allá de la mera descompsición ainbiental
de
la
ciudad en
su
conjunto, ya
que
independiza la
periferia de los sistemas de comunicación
exte-
rior,
y
por
tanto, impide la coherente consecución
de una comicabilidad entre el territorio
y
los
-
r.
D
bajos mesetarios, o lo que es lo mejor con los
m-
-
turales accesos a
la
ciudad.
3
-
0
m
A
mdo de conpletamiento infomiativo se propone la
si
-
quiente relación
:
Fara recocrer el pensamienro literario de la ciudad
-
utópica es preciso conocer algo de la ciudad Ge los
-
clásicos, de la que se parte para hacer la descrip-
ci6n. Por ello, creo o~rtmo
señalar
las
obras
6e
-
Fuste1 de Coulanges
LA
CIUDAD
PSTTIRJA,
(editorial
Lbe
ria)
,
de Hipplyte Taine la FILOSOFIA
DEL
AMIE,
(edil
torial
Aguj
lar)
,
Jacobo de Falke
GRECIA
Y
ROMA,
y
el
estudio de Luís Cernera SOBRE
LAS
CIUDFDES
IDEAL;ES
-
DE
TmTON.
Para la etapa de la forrraación de
la
utopía como méto-
i
do literario
me
interesa la introducción que Eugenio
Imaz hace a
la
publicación conjunta de las obras de
-
3
mro, Cartpanella
y
Bacon
"UTOPiAS
DEL
,RENACIMIENTO"
-
(fondo de cultura económica)
.
-
0
m
Merece
la
pena, desde otro campo,
Pa
presentación de
!
Miguel Cruz Hernández para
LA
CIUDAD
IDEAL
de Abu
-
;
Nasr al-Farabi (Tecnos)
.
n
-
En
cuánto revisión de los modelos de Utopía, el prólo
-
u
qo de Ramón Bayes, para
la
edición de
WATLDEN
DOS
de
j
B
.F. Skinner, es un excelente trabajo infomtivo
-
!
(Fontanela)
.
-
A
niveles comparativos propongo la lectura de la obra
de
W.
Wrris
NOTICIAS
DE
ImWPJA
PARTE
(Tecnos) pues,
a
pesar de las diferencias ideológicas que separan
a
%
los autores
en
ambas,
es
factible encontrar el
mismo
"
mdelo social
y
una
misma
cultura ambiental, a parte
de
la
desconcertante semejanza en los planteamientos,
capítulo a capítulo.
Así
mi-
la ligeramente paródi-
ca novela de
E.
Bellamy
EL
Ai?D
2000
(La
Novela Ilus-
trada) es otro de los puntos de referencia
más
próxi-
mos
al que nos ocupa.
CAP
ÍTULO
1 1
1
,
[Document text truncated for crawler view.]