Nuevos canales y educación especial
Abstract
En este artículo se presenta la diferencia entre los conceptos deficiencia, discapacidad y minusvalía, las clasificaciones de cada una de ellas así como las deficiencias más comunes y sus posibles soluciones para que las personas con estas dificultades puedan acceder a los canales de información.
Full text
Nuevos canales y educación especial Francisca Munuera Giner Universidad de Murcia En este artículo se presenta la diferencia entre los conceptos deficiencia, discapacidad y minusvalía, las clasificaciones de cada una de ellas así como las deficiencias más comunes y sus posibles soluciones para que las personas con estas dificultades puedan acceder a los canales de información. In this article is presented the difference between the deficiency concepts, discapacidad and minusvalía, the classifications of each one of they as well as the most common deficiencies and their/its possible solutions so that the persons with these difficulties could accede to the information channels. DESCRIPTORES:Deficiencia, Discapacidad, Misnusvalía, Canales de Información. "He examinado la cuestión bajo todos sus aspectos, la he abordado resueltamente, y de mis calculos indiscutibles resulta que todo proyectil dotado de una velocidad inicial de doce mil yardas por segundo, y dirigido hacia la Luna, llegará necesariamente a ella. Tengo, pues,distinguidos y bravos colegas, el honor de proponeros que intentemos este pequeño experimento." (JULIO VERNE, De la Tierra a la Luna.) Introducción. La actividad espacial largamente soñada por Verne irrumpe de forma contundente en la década de los sesenta dejando atónitos a propios y extraños. Probablemente muy pocos de sus lectores de otro tiempo darian crédito a lo sucedido en el verano del 69. Cientos de millones de personas tuvieron entonces la oportunidad de seguir los primeros pasos del Hombre sobre la Luna gracias a un "simple " sistema de comunicación por satélite. Desde entonces a nuestros días el progreso de la tecnología espacial y la electrónica ha ido poniendo día a día al alcance de las demandas más exigentes los medios para satisfacerlas. A su vez este contínuo proceso de transformación social se está viendo sensiblemente afectado por las llamadas tecnologías de la información, ya que su inmensa capacidad de almacenamiento, procesamiento y transmisión permiten un acceso a la información masivo e inmediato, de un modo que ni cualitativa ni cuantitativamente había sido posible en épocas anteriores. Las transformaciones socioeconómicas que de ello se derivan están generando no sólo procesos hasta ahora desconocidos en las relaciones humanas, sino que, en definitiva, suponen la configuración de un nuevo modelo de sociedad. De la misma manera el desarrollo tecnológico general ha proporcionado a la educación una función social cada vez más importante. Las mayores posibilidades ofrecidas a un mayor número de ciudadanos requieren evidentemente mayores cotas de preparación y la adquisición de unos conocimientos específicos, cuando no habilidades, que si bien no
son un imponderable para gran número de personas , sí lo pueden ser para otro significativo grupo. Cuando las capacidades intelectuales están mermadas, los potenciales recursos sensoriales no son los adecuados, la motricidad está reducida,... es dificil acceder a las adecuadas cotas de participación social, de aprendizaje, que son requeridas en el contínuo uso de los medios tecnológicos. Podríamos decir entonces que el concepto de que la sociedad deba de adaptarse a los adelantos tecnológicos , sin demasiados cuestionamientos, puede ser lucrativo para los iniciadores y los administradores de esos adelantos, pero no ofrecer garantía alguna de mejoramiento social. Por el contrario, si tenemos en cuenta que la innovación tecnológica proviene de los sectores poderosos de la sociedad pudiera suceder que se reforzasen las formas existentes de control y desigualdad. No pretendo yo aquí "deshojar la margarita". de las Nuevas Tecnologías, pues como bien nos recuerda la sabiduría popular "nada es verdad ni mentira, todo depende del color del cristal con que se mira". Abogo más bien por un planteamiento práctico basado en una concepción de la discapacidad que supera la hasta ahora forma incompleta de integración, con posibilidades limitadas de educación, trabajo y vida social. En este punto nadie se atrevería a poner en duda las posibilidades que actualmente ofrecen los avances tecnológicos; suponen una mejora de las expectativas de las personas con discapacidad de compartir los servicios y prestaciones que las sociedades modernas ofrecen a los ciudadanos. Así, para las personas con discapacidad también debe ser acesible el entorno social, es decir, el contacto con las personas. Contacto que debe ir más allá del que tradicionalmente han sido partícipes cuando se les sacaba de casa para llevarles a Lourdes, para asistir a misas mayores y a procesiones en las fiestas de los pueblos o para ejercer la mendicidad... Los sistemas expertos, la inteligencia artificial,... pueden permi-tirnos el tener un profesor disponible 24 horas al día. Las técnicas multimedia nos posibilitarán terminales que podrán adaptarse a cualquier tipo de discapacidad al disponer de sonido, imagen y texto. Las comunicaciones por alta velocidad harán desaparecer las diferencias entre lo local y lo remoto, minimizando la necesidad del transporte físico. Así , aquellas personas cuyo desarrollo evolutivo, sensorial y del lenguaje, y cuyas dificultades de aprendizaje y de ajuste social dificultan, con respecto al medio en que viven, su independencia personal, económica y social y su integración educativa, laboral y social, podrán participar de la vida cotidiana de una manera más justa e igualitaria. 1. Deficiencia, discapacidad y minusvalia: necesidades educativas especiales. " Si bien existe una clara diferencia biológica entre personas con y sin discapacidad, ésta no es la diferencia decisiva entre ambos grupos. La minusvalía es una categoría social. Hay un substarto biológico, pero el significado del hecho de ser minusválido, para los demás y para uno mismo,tiene una dimensión social abrumadora y una dimensión política decisiva." (Roth, 1.983) Estos tres términos (deficiencia, discapacidad, minusvalía) engloban a un grupo de personas que podríamos definir como sujetos con necesidades educativas especiales.
Haciendo un ligero repaso por los fines que tiene la educación especial, veríamos que estos no son intrínsecamente diferentes a la pedagogía general., siempre y cuando entendamos la educación como un medio de socialización, promoción y desarrollo personal comunitario y no como simple instrumento de rentabilidad instructiva o intelectiva, que excluye sus beneficios a las personas disminuidas en sus capacidades. Sírvanos la cita anterior para adentrarnos en el mundo de la deficiencia, discapacidad y minusvalía. La Organización Mundial de la Salud sugirió en 1.980 las siguientes definiciones de estos términos: DEFICIENCIA: Dentro de la experiencia de la salud,toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiólogica o anatómica. Hace referencia a las anormalidades de la estructura corporal y de la apariencia y a la función de un órgano o sistema, cualquiera que sea su causa; en principio las deficiencias representan trastornos a nivel de órgano. DISCAPACIDAD: Toda restricción o ausencia, debida a una deficiencia, de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera habitual para un ser humano. Refleja las consecuencias de la deficiencia desde el punto de vista del rendimiento funcional y de la actividad del individuo; las discapacidades representan, por tanto, trastornos a nivel de la persona. MINUSVALIA: Es la situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso, en función de su edad, sexo y factores sociales y culturales que pudiesen ocurrir. Hace referencia a las desventajas que experimenta el individuo como consecuencia de las deficiencias y discapacidades . Así pues reflejan una interacción y adaptación del individuo al entorno. La condición de minusválido está referida a los otros y depende de los valores sociales imperantes en cada momento y por ende de la organización institucional de la sociedad que responderá de manera diferente según el tipo y gravedad de las deficiencias y si estas son o no visibles. 1.1. Tipos de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. Según la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalias (CIDDM) estas son las consideradas: CLASIFICACIÓN DE DISCAPACIDADES CLASIFICACIÓN DE MINUSVALIAS
1. Discapacidades de la Conducta 2. Discapacidades de la Comunicación. 3. Discapcidades del Cuidado Personal. 4. Discapacidades de la Locomoción. 5. Discapacidades de la Disposición del Cuerpo. 6. Discapacidades de la Destreza. 7. Discapacidades de la Situación. 8. Discapacidades de una Determinada Actitud. 9. Otras restricciones de la Actividad. 1. Minusvalía de Orientación. 2. Minusvalía de Independencia Física. 3. Minusvalía de Movilidad. 4. Minusvalía Ocupacional. 5. Minusvalía de Integración Social. 6. Minusvalía de Autosuficiencia Económica.. 7. Otra Minusvalía. Las deficiencias y discapacidades pueden ser temporales o permanentes, reversibles o irreversibles, progresivas o regresivas. La situación en que se encuentren las personas puede determinar la medida en que una discapacidad es motivo de minusvalía para ellos. De ello se desprende que una minusvalía es consecuencia tanto de una deficiencia como de las condiciones ambientales. Si las barreras ambientales son eliminadas, el individuo en cuestión seguirá siendo una persona con deficiencia, pero no necesariamente un minusválido. La capacidad funcional de las personas con un mismo diagnóstico de deficiencia o discapacidad puede variar enormemente. Por ejemplo, algunas personas que son legalmente ciegas pueden ser capaces de utilizar diferentes intensidades de luz, mientras que otras son incapaces de percibir tales diferencias. Personas con deficiencias auditivas clínicamente similares, según los audiogramas, pueden utilizar aspectos totalmente distintos de la información acústica que tienen a su alcance. El grado de minusvalía puede variar de manera significativa y puede ser específica de determinadas situaciones. Veamos, de forma general las deficiencias y discapacidades más comunes, centrándonos en los rasgos característicos. 2. Deficiencias y discapacidades mas comunes. 2.1. Deficiencia visual. En términos médicos, la deficiencia visual puede definirse como pérdida total de visión o capacidad reducida de percepción de la luz y el color. La definición clásica de ceguera es una agudeza visual de 6/60 o menos en el mejor ojo con corrección óptima, o agudeza visual superior a 6/60 cuando el mayor diámetro del campo de visión abarca un ángulo no mayor de 20 grados. Esto significa que una persona ciega ha de aproximarse
a 6 metros para ver lo que una persona con visión normal puede ver a 60 metros, o bien que el campo de visión es tan restringido que sólo puede verse una zona muy limitada a un mismo tiempo. La ceguera implica una pérdida total o casi total de la capacidad de percibir las formas. La visión parcial implica la capacidad de utilizar determinados aspectos de la percepción visual, pero con un gran dependencia de la información procedente de otros sentidos, especialmente el tacto y el oido. La visión reducida puede crear impedimentos a una persona en situaciones que exijan un elevado nivel de uso de la visión, pero, en la mayoría de las situaciones, dicha persona no se verá impedida por su defecto visual; por ejemplo podrá leer letra impresa de gran tamaño. La incidencia de todo tipo de deficiencias de la visión aumenta considerablemente con la edad. Menos de un 20% de las personas ciegas son menores de 20 años, mientras que aproximadamente un 50% son mayores de 65 años. Además, las personas mayores de 40 años necesitan una mayor intensidad y contraste de luz que los de 20 años, diferencia que aumenta entre los 40 y 60 años. Los problemas de orientación y movilidad son una de las consecuencias de la pérdida de visión. En el caso de personas de edad avanzada, las dificultades de orientación y movilidad pueden verse agravadas por otras deficiencias cognitivas. 2.2. Deficiencias auditivas. La deficiencia del órgano de la audición implica una pérdida total o parcial de la capacidad de percibir información acústica. La deficiencia puede afectar a todo el campo de audición o limitarse sólo a partes del espectro auditivo, que para la percepción del habla es el margen comprendido entre 250 y 4.000Hz. La expresión sordo se utiliza para describir a personas con pérdidas auditivas profundas, mientras que dureza de oido se utiliza en los casos de pérdida auditiva de ligera a grave. La pérdida auditiva se expresa en decibelios (dB) en función de un cero audiométrico que constituye el umbral normalizado de audibilidad. La sordera se define generalmente como pérdida auditiva media de más de 92dB en la zona del habla. Una persona con pérdida auditiva de 70-90 dB padece una dureza de oido grave. Una persona con pérdida auditiva de 50-60 dB se considera que padece una dureza de oido moderadamente grave. Las pérdidas inferiores a los 20 dB se consideran agudeza normal. El comienzo de la deficiencia auditiva es importante para el desarrollo del lenguaje. Una persona con sordera profunda de nacimiento o adquirida a muy temprana edad, es decir, sordera anterior al desarrollo del lenguaje, depende principalmente de la comunicación visual para el desarrollo del habla y del lenguaje, y suele utilizar el lenguaje de signos. Una persona que se queda sorda en una época más avanzada de su vida tiene, en términos generales, un dominio adecuado de los lenguajes oral y escrito antes del inicio de la sordera. Pero también puede darse el caso de sordos a temprana edad que han aprendido a hablar posteriormente, pero que posiblemente no tendrán un dominio completo de los lenguajes oral y escrito. Esto hará que la capacidad de comprensión se
vea en cierto sentido mermada. La capacidad de oir no es necesariamente igual a la capacidad de comprender lo que se oye. 2.3. Deficiencia de producción del habla. La deficiencia del habla se refiere a toda reducción en la capacidad de una persona para utilizar la voz de modo funcional e inteligible. Dicha deficiencia puede influir sobre el habla en un sentido general, o bien sólo sobre determinados aspectos de ella, tales como la fluidez o el volumen de la voz. La deficiencia del habla puede estar o no relacionada con dificultades en la percepción o comprensión del habla. Puede tener su orígen en problemas congénitos (disfasia), o bien por una distorsión del habla por falta de control muscular (disartria). También puede ser una deficiencia adquirida, por ejemplo la pérdida de capacidades lingüísticas expresivas (afasia expresiva) ocasionada por un accidente cerebrovascular o por un tumor cerebral, o por ablación total o parcial de la laringe (laringectomía). La inteligibilidad del habla puede verse reducida en diversos grados: puede darse una ausencia total de habla, o bien puede resultar ininteligible incluso para los más allegados a la persona de que se trate. En otros casos, sus palabras pueden ser inteligibles para las personas allegadas, pero de difícil comprensión para otras. También pueden producirse variaciones en función de la situación: por ejemplo, los tartamudos tartamudean en determinadas situaciones y en otras no, según con quién hablen y según la carga comunicativa de la situación. 2.4. Deficiencia de comprensión del lenguaje. Esta categoría incluye una pérdida o reducción de la capacidad de comprensión del lenguaje. Puede suponer sólo una deficiencia de lenguaje o estar asociada a una deficiencia intelectual más general. Diversos trastornos del sistema nervioso central pueden dar lugar a deficiencias de comprensión del lenguaje. En determinadas ocasiones, como en el caso de la disfasia receptiva, sólo se ve afectada la función lingüística, mientras que otros estados pueden influir sobre la mayoría de las funciones intelectuales. Este puede ser el caso de las personas con autismo. La deficiencia de comprensión del lenguaje puede ser congénita o adquirida. En los trastornos congénitos, la deficiencia de comprensión tendrá también consecuencias sobre la capacidad de expresión de las personas. Algunos trastornos adquiridos afectan principalmente a la comprensión, pero las personas afectadas son capaces de expresarse. Numerosas personas con capacidad de comprensión limitada pueden comunicarse mejor a través de imágenes que a través del lenguaje oral. Pueden utilizar signos manuales o sistemas de símbolos especiales, pero el vocabulario puede ser enormemente limitado.
En el caso de personas con deficiencia intelectual, también pueden resultar afectadas las modalidades de instrucción no verbal. Como consecuencia de ello, pueden producirse serias dificultades no sólo en la propia comunicación, sino también en la formación para el empleo de diferentes tipos de aparatos. Las personas que padecen trastornos de lenguaje y alguna deficiencia intelectual más general pueden tener cierta comprensión del lenguaje pero un vocabulario limitado y una comprensión reducida de la estructura de las frases. La dificultad para entender el lenguaje puede estar estrechamente relacionada con el contexto , lo que significa que la comprensión depende en gran parte de claves no lingüísticas, tales como la presencia de personas u objetos, o limitarse a un número muy reducido de situaciones conocidas. La mayoría de las formas de telecomunicaciones se verán limitadas por la pérdida de claves contextuales no lingüísticas. 2.5. Deficiencia intelectual. Las personas con capacidad intelectual reducida constituyen un grupo muy heterogéneo, con una gran variedad de deficiencias sensoriales,motrices y cognitivas; la mayoría de las deficiencias, incluidas las deficiencias visuales y auditivas, tienen mayor incidencia en el grupo de los denominados deficientes intelectuales. Los deficientes intelectuales se caracterizan por una mayor lentitud en todas sus realizaciones y una comprensión limitada de las normas y del lenguaje en general. A efectos de situaciones de enseñanza/aprendizaje la mejor estrategia consiste en considerarlos como personas con deficiencias múltiples. 2.6. Deficiencias en la lectura. La dislexia es un trastorno que se manifiesta en la dificultad para aprender a leer, pese a tener una educación convencional, inteligencia adecuada y oportunidades socioculturales. Depende de deficiencias cognitivas fundamentales, frecuentemente de origen congénito. La deficiencia de lectura puede estar o no relacionada con otros trastornos de lenguaje tales como las disfasia congénita y la anartria ocasionada por la parálisis cerebral. La deficiencia de lectura grave también puede ser un estado adquirido similar a la afasia, en cuyo caso se denomina alexia. La carencia de habilidades de lectura será motivo de minusvalía en gran número de situaciones sociales y profesionales, ya que influye de un modo especial en la capacidad para obtener información. 2.7. Movilidad reducida de piernas y pies. Una función reducida de piernas y pies implica dependencia respecto de una silla de ruedas u otro aparato auxiliar para caminar (bastón, muletas...). Las personas que
padecen esta deficiencia pueden, por lo general comunicarse normalmente, pero suelen tener dificultades para llegar (acceder físicamente ) a estas situaciones. 2.8. Movilidad reducida de brazos y manos. La función reducida de brazos y manos incluye la pérdida de brazos o manos, o la capacidad reducida para utilizarlas por limitación de fuerza o coordinación. Para una persona que carezca de ambos brazos o de la posibilidad de un uso funcional de los mismos, a menudo, las actividades relacionadas con el movimiento, giro o prensión de objetos resultan imposibles, o bien tienen que ser sustituidas por otros métodos, por ejemplo, una varilla sostenida en la boca. Esto no afecta a la comunicación en sí pero sí implica una enorme dificultad para el empleo de numerosos aparatos técnicos y no técnicos. En el caso de las personas que no puedan mover sus dedos de forma independiente, todas las habilidades motrices finas se verán afectadas. Probablemente no podrán ser usados teclados alfabéticos, cajeros automáticos, etc. También tendrán dificultades para pasar las páginas de un libro etc. Las personas con distrofia muscular u otras dolencias que supongan una pérdida de fuerza, podrán ser incapaces de utilizar el teclado de una máquina de escribir o de un ordenador o de un teléfono. También es posible que no tengan la fuerza suficiente para abrir una puerta, levantar un libro o el auricular del teléfono. La capacidad reducida para coordinar los movimientos de brazos y manos influirá en todas aquellas actividades que exijan una manipulación de objetos y aparatos. Aumentarán también las probabilidades de golpear y romper cosas y de cometer errores en el manejo de un aparato. 2.9. Deficiencia de crecimiento. La deficiencia de crecimiento se refiere principalmente a adultos de estatura muy inferior a la media de la población, como consecuencia, generalmente, de un problema hormonal. En general la baja estatura influye negativamente en el acceso a los equipos. Las instalaciones colocadas a cierta altura pueden ser difíciles de usar, a menos que incluyan escalones de acceso. Las personas bajas suelen tener también brazos cortos, lo que hace que la manipulación también resulte inconveniente o difícil. Hay que señalar, no obstante, que también las personas de estatura considerablemente superior a la media de la población pueden tener problemas en el empleo de aparatos y servicios montados a poca altura.
2.10. Otras deficiencias y discapacidades. Aunque en los puntos anteriores se hace un amplio repaso de la gran variedad de deficiencias y discapacidades con que podemos encontrarnos, pueden existir personas que no se ajustan facilmente a ninguna de esas categorías. Por ejemplo, las personas que tienen que pasar la mayor parte de su tiempo en cama, personas que padecen deficiencias múltiples, por ejemplo, deficiencia visual y auditiva combinada, o deficiencia auditiva y problemas de control del movimiento de brazos y manos. Las personas con deficiencia intelectual padecen, generalmente, varias deficiencias. Al evaluar las necesidades de las personas con múltiples deficiencias, puede ser difícil distinguir los efectos de esas distintas deficiencias en relación con el uso de las nuevas tecnologías, y la incidencia de las múltiples deficiencias puede ser mayor que la suma añadida de las deficiencias particulares. Asimismo la incidencia de cada deficiencia puede variar en función de cada situación. En este apartado también podríamos incluir a aquellas personas que por alcanzar una edad longeva y por los problemas de salud que generalmente ello conlleva, podrían ser consideradas personas discapacitadas y necesitadas de cuidados especiales. 3. Necesidades de las personas con discapacidad. Posibles soluciones. " I speak to people using a speech synthesizer... The synthesizer and a small personal computer were mounted on my wheelchair.... The system has made all the difference. In fact I can communicate better now than befor I lost my voice" (S.W. Hawking). En la sociedad actual operaciones que normalmente apenas requieren esfuerzo para personas sin ningún tipo de discapacidad, pueden convertirse de golpe en un grave obstáculo. Una persona con dificultades en los miembros superiores puede verse limitada a utilizar un teclado de cualquier tipo (cajero automático, ordenador...) con una sola mano. En el caso de utilizar un ordenador se reducirá su velocidad en la introducción de datos o incluso puede imposibilitar la realización de funciones que exijan el uso simultáneo de teclas. Si la persona en cuestión no puede utilizar ni brazos ni manos la situación se agrava; probablemente no llegará ni a poder encender el aparato. Una persona ciega aunque pueda utilizar el teclado con rapidez y habilidad, no podría interpretar o manipular la información que aparezca en la pantalla. Si el usuario es sordo, tiene que hacer frente a otra serie de problemas. Las señales sonoras de la máquina, como pitidos de error, no serán recibidas. Todo ello nos lleva a constatar que se producen diferentes modos de acceso en la interacción hombre-máquina, dependiendo del tipo de deficiencia que se manifieste.y que según el tipo de interacción que se establezca, se deberán hacer las modificaciones pertinentes, tanto en los equipos terminales como en los puntos de servicio. Se puede establecer una relación entre los procedimientos de modificación de señales y la aplicación de dispositivos especiales de entrada y de salida del equipo terminal, así como con la forma o formas de suministro de información en el punto de servicio.
hacer frente a situaciones en las que tengan que comunicarse con personas con deficiencias del habla. 4. Consideraciones finales. Desde el planteamiento práctico al que se hacía referencia en el inicio, las posibilidades que las Nuevas Tecnologías pueden ofrecer a las personas con necesidades especiales vislumbran un futuro sin limitaciones a priori en lo referido a educación, trabajo y vida social. La vida de calidad, que no la supuesta calidad de vida actual, de las personas con cualquier tipo de deficiencia y/o discapacidad dependerá en gran medida del nivel al que se superen las barreras de comunicación y movilidad. A mayor nivel de superación de barreras le corresponderá un menor nivel de minusvalía y al contrario. Sería un objetivo viable, dentro de cualquier ámbito educativo (familia, escuela, sociedad) el permitir que los discapacitados fuesen en la medida de lo posible solo discapacitados y no también minusválidos. Las Nuevas Tecnologías pueden ayudar a ello: el Teletrabajo puede permitir acceder al mundo laboral desde a una persona aislada por circunstancias de distancia (espacio) hasta a una persona con parálisis cerebral; la Teleasistencia puede ayudar a superar de manera gratificante riesgos y problemas que conlleva la soledad; los teclados de conceptos, los visualizadores fonéticos, los sistemas de ampliación de caracteres, los sistemas de sínteis de voz y otras muchísimas variantes más pueden suponer una importante ayuda para las personas sordas o ciegas. Ignorar las posibilidades de las Nuevas Tecnologías en la labor de integración y normalización de personas con deficiencias y/o discapacidades, sería como negar el progreso mismo y éste, nos guste más o menos según las circunstancias, es inevitable. Por ello, "que cada cual deshoje sus margaritas", pero que al menos todos dispongamos de alguna margarita que deshojar que ya buscaremos los medios para poder hacerlo. Referencias bibliográficas. AGUILERA,S; PARDO, J.M. y MUÑOZ, E. (1.993). El visualizador del habla VISHA. Minusval, 83. 35-36. ALCALDE, E. y GARCIA J (1.993). Introducción a la Teleinformática. Madrid Mc Graw Hill. BAURA, J.C. (1.991). Prestaciones Técnicas: mejora de la calidad de vida de las personas discapacitadas. Minusval, 72. 18-22.
BAURA, J.C. (1.993). Las Nuevas Tecnologías y su aplicación a la discapacidad. Minusval, 83. 18-21. BAURA, J.C. (1.994). La Asistencia Técnica al Servicio de la Persona. Minusval, 91. 15-16. CALVO, M (1.991). Avances de la Técnica, la mejor esperanza. Minusval, 72. 18-19. GIL DE LA CRUZ, P. (1.993). Nuevas Tecnologías en la autonomía personal. Minusval, 83. 22-24. GOMEZ , C. (1.991). Nuevas Tecnologías de Comunicación. México, Trillas. GRANGER,J.R. y CEREZO, C. (1.992). Servicios Telemáticos y nuevas relaciones económicas. Madrid, Fundesco. MUNUERA, F (1.994). Telecomu-nicaciones y Discapacidad. en Educación y Nuevas Tecnologías. ORTEGA, P. y MARTTINEZ, F. (eds). Murcia, Caja Murcia. ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD (1.983). Clasificación internacional, de deficiencias, discapacidades y minusvalías. Madrid, I.N.S.S. , Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. PEREZ DEL CUETO, M. (1.994). Investigación de Nuevas Tecnologías. Minusval, 91. 22-23. PRADO, J.C. (1.993). Nuevas Tecnologías en la Comunicación. Minusval, 83. 31-32. RODRIGUEZ PORRERO, C. (1.994). Aplicaciones Telemáticas para personas con discapacidad y personas mayores. Minusval, 93. 14-20. ROTH, W. (1.993). Handicap as a social construct. Society, 58. 56-61. SAEZ,J. y PALAZON, F. (1.994). El enfoque crítico y las Nuevas Tecnologías, Educación y Nuevas Tecnologías. ORTEGA, P. y MARTINEZ, F. (eds). Murcia, Caja Murcia. SAINZ DE MURIETA, E. (1.991). Los ciegos ante las ayudas técnicas. Minusval, 72. 40-42. SARRAMONA, J. (1.975). La enseñanza a Distancia. Posibilidades y desarrollo actual. Barcelona, CEAC. TETZCHNER, S. VON. (Ed) (1.993). Telecomunicaciones y discapacidad. Madrid, Fundesco. TORRES, S. (1.991). Nuevas Tecnologías y deficiencia Auditiva. Minusval, 72. 38-39.