Incidencia de los factores distancia, tiempo, fatiga y concentración de la efectividad en el baloncesto
Abstract
Programa de Doctorado: Avances en Traumatología, Medicina del Deporte, Cuidados de Heridas
Full text
UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA DEPARTAMENTO DE CIENCIAS MÉDICAS Y QUIRÚRGICAS TESIS DOCTORAL INCIDENCIA DE LOS FACTORES DISTANCIA, TIEMPO, FATIGA Y CONCENTRACIÓN EN LA EFECTIVIDAD EN EL BALONCESTO NIEVES ARJONILLA LÓPEZ LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2009
¿Qué del hombre sucediera, si a su lado no tuviera en la infancia, de una madre el dulce anhelo, sus caricias, su consuelo, su constancia? Rafael Carvajal (1818-1881) A TI MAMÁ
VII AGRADECIMIENTOS Esta Tesis Doctoral, si bien ha requerido de una gran dedicación de la autora y su director, no hubiese sido posible sin la cooperación de muchas personas a las que deseo mostrar mi más sincero agradecimiento. Al profesor García Manso, director de esta Tesis Doctoral, por su orientación y ayuda profesional recibida durante todo el proceso. Soy consciente de que empleó muchas horas de su tiempo libre y tuvo siempre un momento, sin tener en cuenta ni el reloj, ni el día de la semana. Al Dr. Antonio Palomino Martín, codirector de esta Tesis, por su colaboración y por su importante apoyo y estímulo en momentos significativos. Al Profesor Limiñana por su ayuda desinteresada y su espíritu generoso. A Juan José Mendoza, compañero del Departamento de Lengua, por utilizar su verano en la corrección gramatical de este trabajo. A mi marido Víctor y mis hijos, Ana y Víctor, mi vida, por ser las personas que más directamente han sufrido las consecuencias de este trabajo y porque me han dado el equilibrio necesario para poder realizarlo. Gracias Víctor, por los fines de semana que os he robado, por las vacaciones que han esperado, por el día a día de apoyo y comprensión, de paciencia infinita que has demostrado. Por ser mi gran apoyo siempre, porque este trabajo también es tuyo. Quisiera dedicar un apartado especial en mis agradecimientos a las personas que me ayudaron y apoyaron en el proceso de recogida de datos. Muchas gracias a Bud Morris y Andy Herzer por facilitarme el contacto con las diferentes universidades, por ofrecerme su amistad y su ayuda desinteresada durante mi estancia en Estados Unidos. (I would like to thank those people that helped me in the data collecting process. Special thanks to Bud Morris and Andy Herzer for putting me in contact with the different universities in the United States and for their friendship and support during my stay there). A mi padre, culpable de mi orientación profesional. Gracias por tu amor, por tu ayuda y tu extraordinario conocimiento de la liga ACB.
VIII A mis hermanos, Marisa, Toñi y Carlos por ser mi ejemplo en la vida. Porque, pese a estar lejos, ellos hacen que los sienta cerca. Gracias por estar siempre. A Toñi, por ser mi traductora y permitirme pagarla sólo con mí cariño. A mi amiga Maite, junto a la que empecé esta aventura académica, por su amistad. A mis compañeras de departamento, que han conseguido que todo esto haya sido más fácil. Gracias por vuestro apoyo. A Pilar por su ayuda y colaboración. A todos los jugadores, entrenadores, universidades y clubes que han colaborado desinteresadamente en el estudio. A todos, gracias de corazón.
ÍNDICE DE CONTENIDOS XI INDICE DE CONTENIDOS CAPITULO I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS 3 CAPÍTULO II. CONTEXTUALIZACIÓN 9 2.1. Origen del baloncesto como deporte 9 2.2. Definición de baloncesto 12 2.3. Fundamentos del baloncesto 13 2.3.1. El tiro a canasta 14 2.3.1.1. Definición 14 2.3.1.2. Evolución histórica y factores que influyen en el tiro 14 2.3.1.3. Clasificación y ejecución técnica de los tiros 16 2.4. Características del jugador y su función en el juego 17 2.5. La fatiga y su manifestación en el deporte 21 2.5.1. La fatiga central 23 2.5.2. La fatiga periférica 24 2.5.3. Manifestaciones de la fatiga 25 2.6. La fatiga en el baloncesto 26 2.6.1. La fatiga y la distancia recorrida 27 2.6.2. Acciones de juego. La fatiga y los saltos 28 2.6.3. Efecto de la fatiga sobre el tiro 29 2.6.4. Tiempo de participación y pausa, su incidencia en la fatiga 30 2.6.5. Perfil funcional 31 2.6.5.1. Respuesta del metabolismo aeróbico en el baloncesto 31 2.6.5.2. Respuesta glucolítica en el baloncesto 34 2.6.5.3. Frecuencia cardiaca en el baloncesto 37 2.7. La velocidad: conceptualización 41 2.7.1. Velocidad en el tiro 44 2.8. La efectividad: conceptualización 45 2.8.1. La precisión y la velocidad 46 2.8.2. La precisión y su relación con la potencia 47 2.8.3. La precisión y su relación con la fatiga 47 2.8.4. La efectividad del tiro en el baloncesto 49 2.9. Influencia de la capacidad de atención y concentración en la eficacia en el tiro en el baloncesto 49 2.9.1. Teoría atencional de Nideffer 49 2.9.2. Test de atención y estilo interpersonal de Nideffer (TAIS) 52 CAPÍTULO III. METODOLOGÍA 57 3.1. Metodología 57 3.1.1. Muestra del estudio 57 3.1.1.1. Características de la muestra 58 3.1.1.2. Características de las universidades 61 3.1.2. Recogida de datos 62 3.1.3. Pruebas de evaluación 62 3.1.3.1. Test de campo 62 3.1.3.2. Descripción del test NAL 63 3.1.3.3 Descripción del test TAIS 64
ÍNDICE DE CONTENIDOS XII 3.2. Material e instrumentación 65 3.2.1. Planilla de valoración de los aspectos censales y personales 65 3.2.2. Valoración de los parámetros funcionales y perceptivos utilizados en el control de la fatiga 65 3.2.3. Valoración de los factores que influyen en la efectividad 66 3.3. Variables del estudio 67 3.3.1. Variable dependiente 67 3.3.2. Variables independientes 67 3.3.2.1. Distancia 67 3.3.2.2. Tiempo 68 3.3.2.3. Fatiga 68 3.3.2.4. Agrupación de jugadores en exteriores e interiores 69 3.3.2.5. Posición de juego (base, escolta, alero, cuatro y pívot) 70 3.4. Estadística 70 CAPÍTULO IV. VALIDACIÓN DEL TEST NAL 75 4.1 Introducción 75 4.2 Metodología 76 4.2.1 Muestra 76 4.2.2 Método 77 4.3 Procedimiento estadístico 78 4.4 Resultados 78 4.4.1 Análisis global (180 lanzamientos) 78 4.4.2 Análisis de la variable distancia 81 4.4.3 Análisis de la variable tiempo 82 4.4.4 Análisis de la variable fatiga 84 CAPÍTULO V. ESTUDIO DE LA EFECTIVIDAD EN LA LIGA ACB Y LIGA FEMENINA ESPAÑOLA 89 5.1 Introducción 89 5.2 Metodología 89 5.2.1 Muestra 90 5.2.2 Método 92 5.3 Datos y resultados 94 5.3.1 Liga ACB 94 5.3.1.1 Tiros de tres puntos 95 5.3.1.2 Tiros de dos puntos 96 5.3.1.3 Tiros libres 97 5.3.2 Liga Femenina Española 98 5.3.2.1 Tiros de tres puntos 99 5.3.2.2 Tiros de dos puntos 100 5.3.2.3 Tiros libres 101 5.4 Discusión 102 CAPÍTULO VI. DATOS Y RESULTADOS 107 6.1 Efectividad global en 180 lanzamientos 107 6.1.1 Efectividad global según género 109 6.1.2 Efectividad global según raza 110 6.1.3 Efectividad global según lateralidad 110 6.1.4 Efectividad global según universidades 111 6.1.5 Efectividad global según años de práctica 112
ÍNDICE DE CONTENIDOS XIII 6.1.6 Efectividad global para la variable tiempo 113 6.1.6.1 Efectividad global parra la variable REP 114 6.1.6.2 Efectividad global para la variable T28 117 6.1.6.3 Efectividad global para la variable T20 119 6.1.7 Efectividad global para la variable fatiga 121 6.1.7.1 Efectividad global para la variable REP 121 6.1.7.2 Efectividad global para la variable FC2 122 6.1.8 Efectividad global para la variable distancia 124 6.1.8.1 Efectividad distancia para la variable TL 126 6.1.8.2 Efectividad distancia para la variable 45º 128 6.1.8.3 Efectividad distancia para la variable 6.25 129 6.1.9 Comparación entre las variables tiempo, fatiga y distancia 132 6.1.9.1 Comparación de la efectividad en el tiro a canasta en las situaciones de REP, T28, T20, FC2, TL, 45º y 6.25 para toda la muestra 133 6.1.9.1.1 Comparación de la efectividad en el tiro en las situaciones de REP, T28, T20,FC2, TL, 45º y 6.25 en el grupo de hombres 134 6.1.9.1.2 Comparación de la efectividad en el tiro en las situaciones de REP, T28, T20,FC2, TL, 45º y 6.25 en el grupo de mujeres 136 6.1.10 Efectividad entre los grupos de jugadores exteriores e interiores 138 6.1.11 Efectividad según las diferentes posiciones de juego 143 6.1.11.1 Efectividad global del lanzamiento a canasta para la variable tiempo según posiciones de juego 143 6.1.11.2 Efectividad global del lanzamiento a canasta para la variable fatiga según posiciones de juego 145 6.1.11.3 Efectividad global del lanzamiento a canasta para la variable distancia según posiciones de juego 146 6.1.11.4 Efectividad para la variable tiempo según posiciones de juego: hombres 148 6.1.11.5 Efectividad para la variable fatiga según posiciones de juego: hombres 149 6.1.11.6 Efectividad para la variable distancia según posiciones de juego: hombres 151 6.2 Efectividad para el primer intento 152 6.2.1 Comparación entre la efectividad global en 180 lanzamientos y la efectividad en el primer intento 152 6.2.2 Efectividad para el primer intento según las variables distancia, tiempo y fatiga 153 6.3 Perfil atencional 154 6.3.1 Perfil atencional de jugadores efectivos vs. jugadores poco efectivos 154 6.3.2 Perfil atencional del jugador más efectivo 156 CAPÍTULO VII. DISCUSIÓN 159 7.1 Influencia de la raza 159 7.2 Características de los jugadores según talla y peso 161 7.3 Años de práctica 162 7.4 Edad de los jugadores de la muestra 165 7.5 Efectividad global en 180 lanzamientos 165 7.6 Efectividad en un intento 168 7.7 Efectividad global según sexo 169 7.8 Efectividad según universidades 173
ÍNDICE DE FIGURAS XXIII ÍNDICE DE FIGURAS Figura 1. Media de concentración (± DT) de lactato durante la competición en diferentes puestos y niveles de rendimiento. Fuente: Rodríguez-Alonso (2003) 37 Figura 2. Manifestaciones de la velocidad: Tomada de García y col. (1998) 41 Figura 3. Teoría Atencional de Nideffer 50 Figura 4. Modificado de Nideffer, 1992 51 Figura 5. Efectividad en el test de validación (test 1, test 2, test 3) 80 Figura 6. Porcentaje de efectividad según posición de juego 103 Figura 7. Efectividad global según sexo 110 Figura 8. Efectividad global por universidades 112 Figura 9. Años de práctica y efectividad global según género 113 Figura 10. Efectividad para la variable tiempo (REP, T28, T20) 114 Figura 11. Efectividad para la variable fatiga (REP y FC2) 121 Figura 12. Efectividad para la variable distancia según género 125 Figura 13. Efectividad por posición de juego para la variable distancia 125 Figura 14. Porcentaje de efectividad global (100/Efectividad) en relación a fatiga, reposo y distancia 132 Figura 15. Efectividad global (100/% Efectividad) para todas las situaciones 134 Figura 16. Efectividad global (100/% Efectividad) en todas las situaciones (Hombres) 136 Figura 17. Efectividad global (100/% Efectividad) en todas las situaciones. (Mujeres) 138 Figura 18. Efectividad global según grupos de jugadores exteriores e interiores y género 139 Figura 19. Efectividad distancia según género. (Jugadores exteriores) 142 Figura 20. Efectividad distancia según género. (Jugadores interiores) 142 Figura 21. Efectividad tiempo según posiciones de juego 144 Figura 22. Efectividad fatiga según posiciones de juego 146 Figura 23. Efectividad distancia según posiciones de juego 147 Figura 24. Efectividad tiempo según posiciones de juego. Hombres 149 Figura 25. Efectividad fatiga según posiciones de juego. Hombres 150 Figura 26. Efectividad distancia según posiciones de juego. Hombres 152
ÍNDICE DE FIGURAS XXIV Figura 27. Efectividad media 153 Figura 28. Comparación entre efectividad global y efectividad en un intento 153 Figura 29. Efectividad en el primer intento 154 Figura 30. Perfil atencional de los jugadores efectivos vs. jugadores inefectivos 155 Figura 31. Perfil atencional del jugador más efectivo 156 Figura 32. Evolución de jugadores internacionales Cadetes y Junior que juegan en selecciones de categorías superiores o Liga ACB (Fuente: Sáenz y col. 2006) 163 Figura 33. Efectividad en función del rol de juego y el tiempo de ejecución del lanzamiento (REP, T28 y T20) 195 Figura 34. Evolución de la eficacia en función del rol de juego y los niveles de fatiga (REP y FC2) 196 Figura 35. Porcentajes de efectividad según rol de juego y distancia (TL, 45ª y 6.25) 197
Acrónimos XXVII ACRÓNIMOS ACB Asociación de Clubes de Baloncesto BCON Subescala del test TAIS que mide el control de conducta. BET Subescala del test TAIS que mide la amplitud del foco de la dirección atencional externa. BIT Subescala del test TAIS que mide la amplitud del foco de la dirección atencional interna. CAR Centro de alto rendimiento CON Subescala del test TAIS que mide el control. DEP Subescala del test TAIS que pondera la subescala SES. EBA Liga Española de Baloncesto Amateur EEUU Estados Unidos EXT Subescala del test TAIS que mide la extroversión. FC Frecuencia cardiaca FC1 Serie de lanzamientos con frecuencia cardiaca situada entre 140 y 170 latidos/minuto. FC2 Serie de lanzamientos con frecuencia cardiaca superior a 170 latidos/minuto. FIBA Federación Internacional de Baloncesto FR Frecuencia respiratoria GC Gasto cardiaco IEX Subescala del test TAIS que mide la expresión intelectual. INFP Subescala del test TAIS que mide la capacidad para procesar información. INT Subescala del test TAIS que mide la introversión. Kg. Kilogramo Km. Kilómetro LEB Liga Española de Baloncesto MTSU Middle Tennessee State University NAE Subescala del test TAIS que mide la expresión de afecto negativo. NAR Subescala del test TAIS que mide la atención estrecha. min. Minuto ml. Mililitro NAE Subescala del test TAIS que mide la expresión de afecto negativo. NAL Nombre que recibe el test de tiro NBA Asociación Nacional de Baloncesto (National Basketball Association) NCAA Asociación Nacional Atlética Universitaria (National Collegiate Athletic Association)
Acrónimos XXVIII NJCAA (Nacional Junior Collage Athletic Association) NAIA (Nacional Association Intercollegiate Athletics) O2 Oxígeno OBS Subescala del test TAIS que mide la obsesión. OET Subescala del test TAIS que mide la sobrecarga externa. OIT Subescala del test TAIS que mide la sobrecarga interna. PAE Subescala del test TAIS que mide la expresión de afecto positivo. PAM Presión arterial media PO2 Presión parcial de oxígeno P/O Subescala del test TAIS que mide la orientación física. RED Subescala del test TAIS que mide la atención reducida. REP Serie de lanzamientos en reposo RPE Escala de esfuerzo percibido (Rating of perceived effort) SAO Sistema de aporte de oxígeno SCAC (Southern Collegiate Athletics Conference) SES Subescala del test TAIS que mide la autoestima. SNC Sistema nervioso central T28 Serie de lanzamientos en 28 segundos T20 Serie de lanzamientos en 20 segundos TL Serie de lanzamientos realizada desde la línea del tiro libre. USA Estados Unidos ( United States of America ) VA Ventilación alveolar VDF Volumen diastólico final VE Ventilación pulmonar VO2 6.25 Serie de lanzamientos realizada desde la frontal de la línea de tres puntos. Consumo de oxígeno WNBA Asociación Femenina Nacional de Baloncesto (Women National Basketball Association) YMCA Asociación cristiana de jóvenes católicos (Young Men´s Christian Association) ZOF Zona óptima de funcionamiento 2,3-DPG 2,3-Diafosfoglicerato 45º Serie de lanzamientos realizada desde la zona neutral (bloque) de la línea del rebote.
RESUMEN XXXI RESUMEN El propósito de este estudio ha sido, por una parte, analizar los factores que influyen en la eficacia del lanzamiento a canasta en baloncesto, y por otra, conocer el perfil de los jugadores más eficaces en cada equipo. Parámetros como la distancia, la fatiga, el tiempo de ejecución y la concentración fueron estudiados para un mayor conocimiento de la eficacia del lanzamiento. Se desarrolló un test de tiro para medir la efectividad y la incidencia de las variables anteriormente mencionadas, el test NAL nos proporcionó información de cada una de las variables y reveló al jugador con el perfil más efectivo. Los datos necesarios para el desarrollo de la investigación se recogieron en diversas universidades del Estado de Tennessee, EEUU. Se utilizó una muestra constituida por un total de 95 jugadores, de los cuales 71 eran hombres y 24 mujeres de diferentes universidades del estado. Los sujetos contaban con una gran experiencia como jugadores de baloncesto 10.65 ±3.89 años de media los hombres y 9.58 ±3.37 años de media las mujeres. El estudio se concretó en dos diferentes fases: la investigación de campo, en la que los jugadores realizan el test NAL y, la contestación a un cuestionario en el que respondían 144 preguntas de un test de concentración y atención (TAIS). El test de tiro fue validado con jugadores de categorías junior y EBA del Club de Baloncesto Gran Canaria, encontrando una buena reproducibilidad y fortaleza interna que nos permitió utilizar este instrumento con garantías de mediciones estables y consistentes (Alfa de Cronbach de (0.938) con intervalos de confianza (IC-95%) de 0.702 y 0.969. Los resultados obtenidos a partir de la aplicación del test NAL para evaluar la efectividad en el tiro a canasta demuestran las hipótesis experimentales enunciadas en el estudio: 1. El lanzamiento a canasta es un elemento técnico del baloncesto en el que la efectividad tiene una dependencia multifactorial. 2. El peso de los diferentes factores determinantes cambia en función de los parámetros personales, de los comportamientos tácticos individuales y de las situaciones específicas del juego.
ABSTRACT XXXII ABSTRACT The purpose of this study was to analyze the factors that affect in shot efficacy in basketball and to assess the profile of the most efficient players in each team. Parameters such as distance, fatigue, time of shooting and concentration were studied to improve our knowledge of shot efficacy. We developed a shot test to measure the fore mentioned variables (the NAL test), the NAL test provided us with information of the former aspects and revealed the player with the most efficient profile. All the necessary data for the investigation were collected in teams from different universities in the state of Tennessee, USA. We included in the study a total of 95 players, 71 males and 24 females. All of the subjects were experienced basketball players (10.65 ±3.89 10.65 years of experience the males and 9.58 ±3.37 years the females). The study was developed in two different phases. First part included analyzing every player with the NAL test and the second part included a questionnaire with 144 questions about concentration and attention (TAIS). The shot test was validated with players from the Gran Canaria junior and EBA basketball teams finding good reproducibility and internal strength. This instrument could therefore be use with warranted stable and consistent measures, Cronbach Alfa 0.938 and interval confidence (IC -95%) of 0.702 and 0.969. The results obtained with the NAL test to evaluate shot efficacy demonstrated the formerly proposed hypothesis of this study. 1. The shot in basketball is a technical element in which efficacy depends on multiple factors. 2. The importance of every factor varies depending on personal parameters, individual tactic behaviours and specific situations of the game.
CAPÍTULO II: Contextualización 11 segundos para hacerlo; si retiene el balón más tiempo, el balón pasará al equipo contrario. Si cualquiera de los equipos persiste en retrasar el juego, el árbitro auxiliar le señalará falta). 10. The umpire shall be judge of the men and shall note the fouls and notify the referee when three consecutive fouls have been made. He shall have power to disqualify men according to Rule 5. (El árbitro auxiliar será el juez de los hombres, anotará las faltas y avisará al árbitro principal cuando se cometan tres faltas seguidas. Podrá descalificar a los jugadores según lo establecido en la regla número 5). 11. The referee shall be judge of the ball and shall decide when the ball is in play, in bounds, to which side it belongs, and shall keep the time. He shall decide when a goal has been made, and keep account of the goals with any other duties that are usually performed by a referee. (El árbitro principal juzgará lo que se refiere al balón y determinará cuándo éste está en juego o ha salido fuera, a qué equipo pertenece, además de llevar el control del tiempo. Decidirá cuándo se ha marcado un tanto y contabilizará las canastas y asimismo realizará las obligaciones habituales de un árbitro). 12. The time shall be two 15-minute halves, with five minutes' rest between. (El tiempo se distribuirá en dos mitades de quince minutos, con un descanso de 5 minutos entre ellas). 13. The side making the most goals in that time shall be declared the winner. In case of a draw, the game may, by agreement of the captains, be continued until another goal is made. (El equipo que obtenga más puntos dentro de ese tiempo será considerado ganador. En caso de empate, si los capitanes acuerdan hacerlo, el partido se podrá continuar hasta que se marque una canasta). Estas normas evolucionaron paulatinamente hasta llegar a la situación actual en la que existen varios reglamentos en el mundo. La lucha por la captación de espectadores entre las diferentes modalidades deportivas genera, en muchas ocasiones, que el deporte ajuste sus normas a las necesidades del espectáculo. Esta situación hace que los reglamentos se modifiquen buscando un juego más rápido, ágil y fácil de entender para el espectador. Como consecuencia, las ligas con gran poder económico modifican sus reglas con el fin de captar espectadores. En lugares como Europa, Australia, África, Sudamérica y Asia, donde el espectáculo no tiene tanta presencia, el baloncesto evoluciona en una línea más técnica y menos espectacular. Esto ha provocado una gran diferencia entre el baloncesto practicado en Norteamérica, enfocado al espectáculo, con acciones técnicas de una base física muy importante, y el baloncesto practicado en el resto del mundo, menos espectacular y que busca en la técnica la efectividad.
CAPÍTULO II: Contextualización 12 En resumen, podríamos hablar de diferentes escuelas de baloncesto, la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) y la del baloncesto norteamericano, donde se puede hacer una distinción entre el baloncesto profesional de la NBA y la WNBA (Nacional Basketball Association y Women Nacional Basketball Association) y el baloncesto universitario, NCAA (National Collegiate Athletic Association). En la siguiente tabla mostramos las diferencias más significativas, en la actualidad, para dichas ligas: Tabla 1. Diferencia de reglas FIBA, NBA, WNBA y NCAA REGLA FIBA NBA WNBA NCAA Duración del partido Cuatro periodos de 10 minutos Cuatro periodos de 12 minutos Cuatro periodos de 10 minutos Dos periodos de 20 minutos Medidas del campo 28 mts x 15 mts 94' x 50' (28.65 x 15.24 mts) 94' x 50' (28.65 x 15.24 mts) 94' x 50' (28.65 x 15.24 mts) Distancia del tiro de tres puntos 6.25 mts 6.75 mts (año 2010) 23' 9" (22' in corner) 7.28 mts; 6.7 desde la esquina 20' 6.25" 6.25 mts 19' 9" 6.07 mts Tiempo posesión 24 segundos 24 segundos 24 segundos 35 segundos Límite de faltas por jugador 5 6 6 5 2.2 Definición de baloncesto Autores como Knapp (1981); Hernández (1994); Ruiz (1997, 1999); Cárdenes (2000); Rodríguez (2004), analizan el baloncesto atendiendo a la estructura formal y funcional del juego, definiéndolo como un deporte de equipo o colectivo, de cooperación-oposición, con una estructura funcional que se desarrolla en un espacio común para los dos equipos y con intervención simultánea sobre el móvil (Hernández, 1994). Las Reglas Oficiales de Baloncesto (2008) utilizan varias definiciones para explicar el significado del mismo. En su Regla 1 titulada “el juego” y su artículo 1 al que denominan “definiciones ”, nos dicen que “el baloncesto lo juegan dos (2) equipos de cinco (5) jugadores
CAPÍTULO II: Contextualización 13 cada uno. El objetivo de cada equipo es introducir el balón dentro de la canasta del adversario e impedir que el adversario se apodere del balón o enceste”. Además continúan con la definición de cesto de la que dicen que ”la canasta en la que ataca un equipo es la canasta del adversario y la que defiende es su canasta”. Tras explicar este concepto nos aclaran que el vencedor de un partido es ”el equipo que haya logrado el mayor número de puntos al final del tiempo de juego ”. Podemos apreciar como el reglamento necesita de varios enunciados para poder explicar en que consiste el juego. Teniendo en cuenta los conceptos anteriormente expuestos, podríamos hablar del baloncesto como un deporte de equipo o colectivo, de cooperación-oposición que se desarrolla en un espacio común y que lo juegan dos equipos de cinco jugadores cada uno, cuyo objetivo es lograr mayor número de puntos al final del tiempo de juego, introduciendo el balón dentro de la canasta. 2.3 Fundamentos del baloncesto El baloncesto se estructura en diferentes fases dependiendo de la posesión del móvil. Para Cárdenas (2000) estas fases tienen funciones y objetivos distintos clasificándolas como fase de ataque y fase de defensa, en función de la posesión o no del balón. En ambas aparecen conductas de decisión llamadas subroles sociomotores (Parlebás, 1982; Hernández, 1988; Lasierra, 1993; Sampedro, 1999). De todos ellos, para nuestro trabajo, nos interesa el subrol que propone Hernández (1988) y denomina “tirar a canasta”. Los fundamentos del baloncesto son la unión de las técnicas básicas que se desarrollan en el campo y se agrupan en juego de ataque y juego de defensa, dando lugar a los fundamentos de ataque o fundamentos ofensivos y los fundamentos de defensa o fundamentos defensivos. Podemos hacer un desglose de los fundamentos individuales en función de estas dos alternativas. En defensa podemos hablar de: la postura fundamental, los desplazamientos defensivos, la defensa al jugador con balón, la defensa al jugador sin balón y el rebote de defensa. En ataque los fundamentos individuales incluyen la postura fundamental, los desplazamientos, los pivotes, las paradas, las salidas, cambios de ritmo, los cambios de dirección, el bote, el pase, las fintas, el rebote de ataque y el tiro, que es el fundamento que nos ocupa en este estudio.
CAPÍTULO II: Contextualización 14 2.3.1 El tiro a canasta 2.3.1.1 Definición Esta acción técnica sólo se puede realizar cuando estamos en la fase de ataque, motivo por el que lo incluimos como fundamento ofensivo y, por su importancia, lo definimos como el fundamento ofensivo determinante. El reglamento lo define como un lanzamiento hacia la canasta. Por lo tanto, es el lanzamiento del balón hacia canasta con intención de que éste entre en el aro permaneciendo en él o atravesándolo Reglamento FIBA (2008). Toda la literatura específica coincide en destacar el tiro como el fundamento más importante del juego y como el fundamento objetivo del entrenamiento (Cárdenas y col. 1997). Todo lo que ocurre durante un partido va encaminado a la consecución de puntos para obtener la victoria y, por lo tanto, es el objetivo implícito que tiene cada movimiento en el desarrollo del juego. Para la mayoría de los autores el tiro es el fundamento o gesto técnico-táctico más importante. De esta manera lo definen como acción suprema, o fundamento que hace llegar al aro el balón (Mikes, 1987; Bird, 1990; Dunlap, 1990; Smith, 1990; Peyró, 1991; Giordani, 1998; Alderete, 1998; Wissel, 2000; Rojas, 2000; Cárdenas y Pintor, 2001; Oliver, 2004; Ibáñez, 2004; Beard, 1988; Burgos, 2005; García, 2006). 2.3.1.2 Evolución histórica y factores que influyen en el tiro Existen numerosas técnicas de ejecución del tiro, pero todos los autores coinciden en señalar como técnica básica, la que se realiza cuando un jugador lanza un tiro libre. El tiro libre, tal y como lo conocemos ahora, ha tenido una gran evolución. Desde que se inventó el baloncesto y hasta mediados de los años 20 primaba la defensa sobre el ataque, en consecuencia, los tanteos de los partidos eran muy bajos. El tiro más utilizado era el que se conocía como tiro “de cuchara”, que colocaba el balón a la altura de las rodillas para iniciar el lanzamiento. Posteriormente a esta modalidad técnica, el tiro se realizaba con ambas manos
CAPÍTULO II: Contextualización 15 desde el pecho, a modo de pase, de forma que los jugadores necesitaban mucho espacio libre para tirar y evitar el bloqueo del lanzamiento. La mayoría de los puntos que se obtenían provenían de la ejecución de entradas a canasta, ya que los tiros resultaban muy dificultosos debido a las defensas individuales presionantes de la época. El primer jugador en realizar tiros con una mano en salto fue Kenny Sailors, guard (base) de la NBA en los equipos de Cleveland Rebels, Chicago Stags, Philadelphia Warriors, Providence Steamrollers, Denver Nuggets, Boston Celtics, y Baltimore Bullets entre los años 1946 y 1951. En su juventud, jugando un 1x1 saltó elevando el balón y lo lanzó con una mano hacia la canasta, inventando así lo que posteriormente sería la técnica más característica en el baloncesto (Christgau, 1999). Esto ocurre en mayo de 1934, pero el aislamiento propio de la época hizo que este tiro no se diera a conocer hasta 1943, durante su participación en unos Campeonatos en el Madison Square Garden. Desde entonces los jugadores utilizaron este tipo de tiro para salvar a sus defensas y poco a poco fue evolucionando hasta realizarse como lo conocemos en la actualidad. Se trata de un fundamento que deben controlar todos los jugadores con independencia de su posición de juego, ya que durante el mismo todos ellos deben estar implicados en la consecución de puntos, bien sea desde cerca de la canasta, o desde posiciones más alejadas. Por este motivo, los jugadores deben tener un buen dominio de la técnica de ejecución, ya que esto ayudará significativamente a conseguir altos porcentajes de acierto. En esa línea, Fernández-Río y col. (2004) comprobaron que, tras un trabajo en el perfeccionamiento de la mecánica de tiro de jugadoras de baloncesto, se logra mejorar los porcentajes de éxito en el lanzamiento (55,7% vs . 78,9%). También para Peyró (1991) y García (2006), la técnica es un aspecto determinante del baloncesto, y en ella influyen diversas variables. Según los autores, el efecto que consigamos darle al balón una vez que ha salido de la mano, la altura de la trayectoria y la velocidad del lanzamiento son determinantes en la precisión del mismo. Sin embargo, otros autores Giordani (1998); Bird (1990), centran en el equilibrio y la confianza los pilares del lanzamiento. Autores más recientes coinciden en los criterios de la efectividad en el tiro, conviniendo en aspectos como la concentración, confianza, técnica, selección u otros. Burgos (2005), define el tiro como el medio técnico-táctico que culmina las acciones individuales y colectivas del ataque, tiene una visión más extensa de los factores que influyen en el lanzamiento a canasta. Dicho autor habla de la velocidad como factor clave, y a este parámetro le añade la selección de tiro, entendiendo que para que un tiro sea exitoso ha debido tener un proceso de selección previo
CAPÍTULO II: Contextualización 16 ajustado dentro del juego. También incluye un componente emocional presente en el tiro de la misma manera que se encuentra presente en el sujeto que lo realiza, aspectos psicológicos como la concentración y la confianza van a jugar un papel importante en la realización positiva. Y por último, y no por ello menos importante, la mecánica o ejecución de la técnica. Los factores más influyentes para García (2006) son la concentración, relajación, visión, precisión, rapidez, coordinación, equilibrio, confianza, dominio, técnica y selección. De manera general, y a modo de resumen, podemos señalar que los autores mencionados hablan de la necesidad de un correcto uso de la técnica, unido a una adecuada selección de tiro, la velocidad como componente primordial dentro de la confianza y el autocontrol que tenga el jugador. 2.3.1.3 Clasificación y ejecución técnica de los tiros Las características de los diferentes tiros responden a las necesidades del juego y el lugar donde se ejecutan. Haciendo una revisión de los diversos tipos de tiro, nos encontramos con diferentes clasificaciones que trataremos de agrupar en el siguiente cuadro: Tabla 2. Clasificación de los tiros según diferentes autores AUTORES CLASIFICACIÓN Giordani (1998) Tiro en salto, tiro en suspensión, tiro libre, tiro en bandeja, mate, gancho, tiro de tres, tiro en carrera. Bird (1990) Tiro en suspensión, tiro parado, bandeja, gancho. Beard (1995) Tiro en suspensión, mate, tiro contra tablero, tiro libre, gancho, bandeja. Oliver (2004) Tiros de dentro, tiros de fuera, tiro en salto, tiro libre. Peyro (1991) Tiro en suspensión, tiro estático, bandeja, gancho. Garcia (2006) Tiro estático, tiro en suspensión, entradas, gancho. Wissel (2000) Tiro libre, tiro en suspensión, tiro de tres puntos, gancho, bandeja. Burgos (2005) Tiro estático, tiro libre, tiro en suspensión, entradas, tiro en movimiento, tiro tras parada, gancho, palmeos. Alderete (1998) Tiro libre, tiro en suspensión, entradas, gancho, palmeo. Podemos observar en la tabla 2 que seis de los autores incluyen el tiro libre dentro de su clasificación, dos autores asignan al tiro estático esta categoría, mientras que algunos hablan de tiro en salto y tiro en suspensión. La ejecución del tiro libre, tiro estático, tiro en salto y tiro en
CAPÍTULO II: Contextualización 17 suspensión, se lleva a cabo sólo con una mano y empleando una técnica de brazos con grandes similitudes. Este motivo nos lleva a unificar criterios y llamar al tiro estudiado en este trabajo tiro básico a una mano . El tiro básico a una mano parte de una posición de equilibrio, proporcionada por la separación de los pies. El pie de la mano de lanzamiento ligeramente adelantado, rodillas flexionadas y el cuerpo erguido. Los brazos y las manos parten de un agarre asimétrico del balón, colocando el codo por dentro de la línea de los hombros, de esta forma todas las articulaciones del brazo ejecutor tienden a formar un ángulo de 90º. Esta colocación del balón puede variar según la fuerza del sujeto en relación con la distancia desde la que va a tirar. Las discordancias existentes entre la eficacia en el baloncesto femenino y el masculino son debidas, fundamentalmente, a las diferencias antropométricas entre géneros (Gómez y col. 2006; Sampaio y col. 2004). 2.4 Características del jugador y su función en el juego Los equipos están formados por un máximo de doce jugadores, de los cuales sólo cinco de ellos pueden estar en el terreno de juego (Reglamento FIBA, 2008). Cada jugador de campo tiene un cometido muy concreto dentro del juego, y esto hace que se den especializaciones de los jugadores que desarrollan su juego en posiciones diferenciadas. Algunos estudios muestran que existe una fuerte relación entre la composición corporal, la capacidad aeróbica y anaeróbica, la posición de juego y las funciones desempeñadas por los jugadores en el baloncesto de élite (Ostojic, 2006). Los estudios realizados en los últimos 20 años tratan de clasificar las diferentes posiciones de juego a través de: - Análisis de parámetros cinemáticos (distancia recorrida, tiempos de pausa y participación, acciones realizadas) (Colli y Faina, 1987; Cañizares y Sampedro, 1993; Carreño y col. 1988; Zaragoza, 1996; Hernández, 1988). - Análisis de variables cineantropométricas (talla, envergadura, peso, composición corporal y somatotipo) (Lentini y col. 1986; Ackland y col. 1997; Jelilic y col. 2002; Soriano y Galiano, 1998; Hoffman, 2003; Hoffman y Maresh, 2000; Hoare, 2000; Ackland y col. 1997; Carter y
CAPÍTULO II: Contextualización 18 col. 2005; Jelicic y col. 2002; Abdelkrim y col. 2007; Drinkwater y col. 2008; Konin y col. 2009; Salgado y col. 2009). - Análisis estadísticos (rebotes, puntos anotados, asistencias, lanzamientos). (Hoofler y Payne, 1997; Karapidis 2001; Ibáñez y col. 2003; Sampaio y Janeira, 2003; Sampaio y col. 2004; De Rose, 2004; Gómez y col. 2007b; Gómez y Lorenzo, 2007a; Sampaio y col. 2008; Ibáñez y col. 2009a -2009b). - Análisis de los requerimientos físicos (Bishop y col. 2003; Hoffman, 2003; Edge y col. 2005; Buteau, 1987; Cohen, 1980; Zintl, 1991; Wilmont y Campillo, 2004, Cometti, 2002; Rodríguez, 2003; Vaquera, 2007; Villa y col. 2007). En la literatura especializada encontramos que la mayoría de los autores utilizan regularmente los términos de bases, escoltas, aleros, ala-pívots y pívots para determinar las diferentes posiciones de juego. Sin embargo, la mayor parte de los estudios relacionados con el baloncesto atienden a una clasificación más reducida, englobándolas en bases, aleros y pívots (Colli y Faina, 1987; Hernández, 1988; Carreño y col. 1988; Cañizares y Sampedro, 1993; Zaragoza, 1996; Taxildaris y col. 2001; Jelicic y col. 2002; De Rose y col. 2004; Okazaki y col. 2004; Gómez y col. 2007a y 2007b; Abdelkrim y col. 2007; Vaquera y col. 2007, Calleja 2006; Terrados, 2008 Drinkwater y col. 2008). La posición de los jugadores en el terreno de juego viene definida por el espacio que ocupan en ataque y en defensa. Esto hace que el perfil idóneo del jugador cambie en cada posición de juego. Sus características morfológicas y técnicas son algunos de los aspectos más relevantes y más estudiados en la bibliografía especializada, así, Jelicic y col. (2002) realizan un estudio antropométrico de los jugadores que participaron en el campeonato de Europa junior de 2000 y observaron que los pívots son predominantemente ectomorfos en comparación con el resto de jugadores, mientras que los bases son fundamentalmente mesomorfos. Por otra parte, Terrados y Calleja (2008) observan que jugadores con talla elevada y biotipo mesomórfico, juegan en las proximidades del aro. Algunos autores los denominan, jugadores interiores y los identifican por un mayor peso y altura (Vaquera y col. 2008), características importantes para el juego que van a desarrollar. En baloncesto femenino encontramos en la literatura especializada, una relación entre la altura y valores más altos en puntos anotados y rebotes capturados (Alexander, 1979). Estudios más recientes (Salgado y col. 2009) nos muestran que las pívots son las jugadoras más altas y pesadas, y con mayor porcentaje de grasa, seguidas por las aleros y por último las bases.
CAPÍTULO II: Contextualización 19 Otros jugadores que juegan más lejos del aro suelen presentar valores más bajos en cuanto a talla, peso y porcentaje graso según Terrados y Calleja (2008), llamándolos jugadores exteriores, por encontrarse en posiciones más lejanas a la canasta. Esto hace que su juego tenga características que no se dan en posiciones interiores como puede ser el uso del bote o el tiro desde lugares más apartados. También se encuentran diferencias, en la altura del salto (Vaquera y col. 2007), lo que se explica por la influencia que el peso tiene en el salto. El peso es un factor íntimamente relacionado con la talla (ley alométrica) y, por lo tanto, va aumentando a medida que los jugadores se aproximan al aro, de forma que los jugadores interiores, tienen mayor peso que los exteriores. En una revisión de los estudios realizados en los últimos 25 años, Hoffman y Maresh (2000) obtuvieron valores medios de porcentajes grasos en jugadores de baloncesto universitarios y profesionales que oscilaban entre 8.3 – 13.5%. Comprobaron que el porcentaje graso de los jugadores de la NCAA de la División I era menor que el de los de las divisiones II y III de la misma liga, y menor que la de los jugadores europeos. El porcentaje graso encontrado en jugadores junior de la liga turca, muestra que los bases tienen una media de 6.1±3.7%, los aleros 7.8±4.1%, y los pívots 10.4±7.8%, observando diferencias entre las tres posiciones (Abdelkrim y col. 2006). Estudios del somatotipo realizados en el campeonato de Europa Junior por Jelicic (2002) muestran como los pívots tienen componentes más ectomórficos que el resto de los jugadores, y los bases más mesomórficos. En el baloncesto femenino, estudios realizados con jugadoras estadounidenses por hidrodensitometría establecen una media del 17% al 21% de porcentaje graso, del que le corresponde un 14.6% a las bases, 17.5% a las aleros y 20.8% a las pívots. Sin embargo, los estudios realizados con la selección nacional española con sumatorio de 6 pliegues no arrojan diferencias significativas entre las diferentes posiciones de juego (Terrados, 2008). No sucede lo mismo en el estudio realizado por Carter y col. (2005) en el que encuentran diferencias en los somatotipos cuando estudian la posición de juego de 168 jugadoras de 14 países diferentes, participantes en el campeonato del mundo de baloncesto femenino de Australia en 1994. En dicho estudio señalan que factores como la altura o la masa, ofrecen el mejor criterio diferenciador para las distintas posiciones de juego. Otros estudios realizados Konin (2009) sobre el índice de masa corporal (IMC) en jugadoras de la liga WNBA, habla de valores de 22.5 (bases), 22.6 (aleros) y 23.8 (pívots), no encontrando diferencias significativas entre las tres posiciones de juego.
CAPÍTULO II: Contextualización 20 La gran evolución que ha sufrido el baloncesto a lo largo de su historia ha hecho que los jugadores sean más versátiles, pudiendo desempeñar funciones dentro del campo que no corresponden a su posición. Esto ha tenido como consecuencia el nacimiento de nuevos términos para designarlos, escolta ó 2, ala pívot ó 4. La terminología anglosajona aporta muchos vocablos para destacar la labor de cada jugador dentro del campo: point guard, guard, off guard, shooting guard, small forward, wing, power forward y center (Lindsay, 2007; Drinkwater, 2008 ): - point guard es el jugador que dirige el ataque, es una continuación del entrenador en el campo de juego, debe tener un buen manejo de balón con ambas manos, ser buen pasador, buen defensor y debe tirar o penetrar según le permita la defensa. La rapidez y velocidad serán importantes en este tipo de jugadores. - off guard, number 2 or shooting guard debe ser un excelente tirador, buen pasador, manejar bien el balón, rápido y veloz en sus acciones y buen defensor del 1x1. - small forward or number 3 es el jugador más talentoso, debe ser muy rápido, reboteador, buen pasador, defensor de jugadores grandes y pequeños, anotador desde cualquier sitio del campo y rápido para los contraataques. - power forward or number 4 es un jugador corpulento que juega en las proximidades del aro, puede desempeñar en ciertas ocasiones las funciones de alero. Tiene una gran responsabilidad con los rebotes. - Center or number 5 es el más alto del equipo, reboteador, taponador, buen tirador de corta y media distancia, debe ser un jugador fuerte. Es necesario destacar que la mayoría de estos estudios se han hecho con muestra masculina. Son pocos los estudios que se han realizado en la categoría femenina. Destacamos los de Alexander, 1979; Fleck, 1983; Nodarse y col. 1989; Bale, 1991; Tsunawake y col. 2003; Gómez, 2007b. Por su proximidad a nuestro estudio destacaremos los de Nodarse y col. (1989) y Gómez (2007b). Nodarse y col. (1989) se centran en el estudio de las anotaciones en campeonatos internacionales. Gómez y col. (2007b) analiza las diferencias estadísticas de juego entre bases, aleros y pívots en categoría femenina de la liga WNBA (Liga Profesional Femenina de Baloncesto) y nos revela la posibilidad de diferenciar los puestos específicos a través de las estadísticas de juego. El autor señala que los pívots capturan más rebotes ofensivos y defensivos y realizan un mayor número de tapones, mientras que las bases llevan a cabo una
CAPÍTULO II: Contextualización 27 Existen numerosos estudios sobre la carga externa y sus resultados arrojan diferencias significativas. Esto puede ser debido a varias causas, entre las cuales destacamos el hecho de realizarse en ligas y temporadas diferentes con variaciones en la reglamentación. 2.6.1 La fatiga y la distancia recorrida Una de las formas más habituales de evaluar una modalidad deportiva para determinar como se manifiesta la resistencia es mediante la observación de las distancias que recorren los deportistas durante la práctica de esa actividad. En la siguiente tabla podemos ver un resumen en diversos estudios, indicando distancias recorridas, posiciones de juego y metodología utilizada para su determinación. Tabla 4. Distancia en metros recorrida durante un partido de baloncesto AUTOR AÑO POBLACIÓN DE ESTUDIO MÉTODO DE MEDICIÓN DISTANCIA RECORRIDA METROS Cohen 1980 1ª División francesa 3.890 Colli y Faina 1985 1ª División italiana Planilla - video Bases aleros pívots 3.500 4.000 2.775 Karger 1886 Femenino 925 (10 min.) Galiano 1987 Bases, aleros y pívots Programa informático Bases aleros pívots 5.913 5.055 5.507 Hernández Moreno 1988 1ª División española Planilla – video ordenador Bases aleros pívots 6.104 5.632 5.552 Grosgeorge 1990 1ª División francesa Video – tarjeta digital 5.170 Riera 1986 1ª División española Planilla – video 5.675 Cañizares y Sampedro 1993 Nacional e internacional (ACB y liga europea) 3.755 McInnes y col. 1995 1ª División australiana 1.340 - 2.430 Janeira y Maia 1998 1ª División portuguesa 4.955 Erčulj1 y col. 2008 Campeonatos masculinos de la Liga eslovaca Sagit system 6.235 Como vemos, existen grandes diferencias entre las distancias señaladas por los autores. Esto puede deberse, entre otros factores, al método utilizado en la medición, máxime en un
CAPÍTULO II: Contextualización 28 deporte en el que los cambios de ritmo en los desplazamientos son una parte importante dentro del juego. Encontramos estudios recientes Erčulj1 y col. (2008) que muestran datos para la fase activa de juego de 1.86±1.6 m/s. En la siguiente tabla se exponen los datos obtenidos en diferentes estudios sobre los ritmos de desplazamiento en un partido. Tabla 5. Distancia recorrida en metros en función de la velocidad. (Refoyo 2001) AUTOR AÑO Andando (metros) Trotando (metros) Veloc. Media (metros) Veloc. Alta (metros) Colli y Faina 1985 942 1542 991 Hernández Moreno 1987 828 3091 1577 267 Riera 1986 814 3052 1568 265 Janeira y Maia 1998 1838 1905 734 476 2.6.2 Acciones de juego. La fatiga y los saltos Algunos estudios evalúan e interpretan la intensidad del juego cuantificando las acciones (número y/o tipo) que realizan los jugadores durante el partido. La siguiente tabla nos muestra el número de saltos que se realizan a lo largo de un encuentro. Tabla 6. Número de saltos por partido. Adaptada de Terrados (2008) AUTOR AÑO POBLACIÓN DE ESTUDIO SALTOS POR PARTIDO Cohen 1980 1ª División francesa 59 Araujo 1982 1ª División portuguesa 41 Colli y Faina 1985 1ª División italiana 30 Hernández Moreno 1988 1ª División española 71 Janeira y Maia 1998 1ª División portuguesa 44
CAPÍTULO II: Contextualización 29 2.6.3 Efecto de la fatiga sobre el tiro Otro criterio empleado en el análisis del baloncesto es el tiro, aunque los estudios son menos frecuentes, Hernández Moreno (1988) hace una evaluación del jugador; propone una clasificación en la que habla de acción de bote, acción de pase y acción de tiro, concediendo a cada una un peso dentro de las acciones del juego (66%, 22% y 7% respectivamente). Barrios (2002) nos aporta datos de 10 partidos analizados en la ACB y Copa del Rey, donde observamos que la media de tiros realizados en un partido es de 128. Tabla 7. Estudio del tiro en jugadores de la ACB. Fuente: Barrios (2003) FRECUENCIA PORCENTAJE PORCENTAJE ACUMULADO 1-3 seg. 205 16 16 4-6 seg. 198 15.5 31.5 7-9 seg. 147 11.5 43 10-12 seg. 178 13.9 56.9 13-15 seg. 186 14.5 71.4 16-18 seg. 178 13.9 85.3 19-21 seg. 136 10.6 95.9 22-23 seg. 52 4.1 100 TOTAL 1280 100 100 La media de tiempo de posesión transcurrido durante el partido para lanzar a canasta es de 13 a 15 segundos. Un porcentaje muy elevado de lanzamientos, (56.9%), se realizan entre los 12 primeros segundos de la posesión y de ellos el 43%, se realiza entre los segundos 1 y 9. El intervalo con mayor porcentaje de lanzamientos (16%) es el comprendido entre los segundos 1 y 3. Solo el 14.7% de los lanzamientos a canasta se realizan después de los 18 primeros segundos.
CAPÍTULO II: Contextualización 30 2.6.4 Tiempo de participación y pausa, su incidencia en la fatiga Las características especiales de este deporte y el hecho de que el reloj de partido se detenga cada vez que el árbitro lo indica, hacen que los periodos de pausa sean un factor a tener en cuenta. Por este motivo, en la bibliografía especializada encontramos estudios de tiempo de juego y tiempo de pausa, como mostramos en la siguiente tabla: Tabla 8. Estudio del parámetro tiempo en baloncesto. Fuente: Barrios (2003) VARIABLE N=10 MEDIA (segundos) MEDIANA (segundos) D. T. (segundos) MÍNIMO (segundos) MÁXIMO (segundos) Acciones de juego 761 30.73 23 27.17 1 16.4 Tiempo de Pausa 720 33.44 22.50 29.25 2 167 Acciones de Tiro 1280 10.91 11 6.40 1 23 Los datos registrados en la tabla anterior muestran como la media de acciones de tiempo de juego es de 76.1 por partido (761 son las totales en 10 partidos estudiados), las pausas son 72 por partido y la media de lanzamientos a canasta es de 128. Podemos observar que la mediana da unos valores de 23 segundos de tiempo de acción, mientras que para el tiempo de pausa da 22.5 segundos, por lo que podemos decir que la relación que se establece entre ambos es de 1:1. Otros estudios (Blanco, 1987; Hernández, 1988; Sampedro y Cañizares, 1993; Carreño, 1998; Hoffman y Mares, 2000), nos muestran que el 60% de los tiempos de juego son inferiores a 30 segundos y que se desarrolla una acción de intensidad cada 21 segundos. Por otro lado, encontramos datos que nos hablan de que el 88% de las acciones de juego se reparten en 16 segundos y 17 segundos de recuperación. Algunos estudios arrojan los siguientes datos: que el 73.5% de los tiempos de participación oscilan entre 0 y 40 segundos y que el 72.8% de los tiempos de pausa duran entre 0 y 40 segundos estableciéndose así una relación de tiempo de juego y tiempo de pausa de 1/1.
CAPÍTULO II: Contextualización 31 2.6.5 Perfil funcional Otras características del esfuerzo en baloncesto las estudiamos en las investigaciones de Refoyo (2001), en los que habla de la necesidad de cuantificar la carga en los entrenamientos a través de parámetros como volumen, intensidad, densidad y complejidad de la carga (Manno, 1981; Zintl, 1991; Navarro, 1999). Una de las estrategias más utilizadas en la investigación en el campo del baloncesto, igual que en otros deportes de equipo, es estudiar el perfil funcional que presentan sus practicantes. Ciertamente, las características de este deporte hace que los aspectos cognitivos y de control del movimiento se sitúen en un plano más destacado que los condicionales o físicos. Por otro lado, las evidentes diferencias morfofuncionales que caracterizan a los jugadores en cada puesto específico aumentan aún más las mencionadas diferencias. Con frecuencia se aborda el estudio de esta modalidad desde la óptica de los parámetros funcionales que tradicionalmente se utilizan para el estudio y caracterización de la resistencia (aeróbica y anaeróbica). 2.6.5.1 Respuesta del metabolismo aeróbico en el baloncesto Está constatado, desde hace muchos años, que el VO2 aumenta de forma directamente proporcional a la intensidad del esfuerzo (Hill y Lupton, 1923), de forma que al llegar a un cierto nivel de intensidad éste no aumenta a pesar del incremento de la carga (el VO2 se estabiliza o su incremento es menor a 2.1 ml/kg/min. para un incremento de carga igual a 1 Km/hora). Desde el punto de vista funcional, el VO2 depende de un gran número de factores que se encargan de llevar el O2 desde los pulmones hasta los tejidos para ser utilizado en la obtención de energía. Una vez que el O2 llega a los pulmones, este atraviesa la membrana alveolar (gradiente de presión de O2; PO2) incorporándose al flujo sanguíneo (básicamente unido a la hemoglobina) para ser transportado en cantidad suficiente al músculo o grupo muscular activo, permanecer el tiempo suficiente en la zona necesaria para ser utilizado, ser transferido al tejido activo (favorecido por la acción del 2-3 DPG), transportarlo al interior de la mitocondria (acción de la mioglobina), disponer de un número de mitocondrias suficientes, que además posean las encimas oxidativas suficientes y adecuadamente activas como para que se ponga en marcha con eficacia, el metabolismo oxidativo.
CAPÍTULO II: Contextualización 32 En condiciones de VO2 máximo, el sistema de aporte de oxígeno (SAO) se encontrará en máxima actividad funcional representada por los parámetros máximos de cada uno de los componentes: gasto cardiaco (GC) máximo, ventilación (VE), frecuencia cardiaca (FC), VA (ventilación alveolar), desaturación de la hemoglobina máxima. Nótese, sin embargo, que no todos los parámetros tienen que ser máximos, podemos observar que, cuando el corazón está latiendo a máxima FC, se produce una reducción del tiempo de llenado, fundamentalmente a expensas de la diástole, y, por consiguiente, un descenso del volumen diastólico final (VDF). En estudios realizados no se han encontrado diferencias significativas en cuanto a las posiciones de juego, aunque los bases tienden a tener una mayor capacidad aeróbica que los aleros y los pívots (Latin y col, 1994; Hoffman y Maresh, 2000). Estos autores apuntan que los valores encontrados, que van desde 42 a 59 ml/kg/min., son similares a los encontrados en individuos sedentarios de la misma edad y a los deportistas de disciplinas en las que la resistencia no es relevante. La capacidad aeróbica puede tener más importancia en los procesos de recuperación como la eliminación del lactato, cardiodeceleración, etc., que en el beneficio directo sobre el rendimiento en baloncesto. Varios indicios sugieren que puede haber un límite de beneficios proporcionados con una alta capacidad aeróbica durante la recuperación de una actividad anaeróbica (Hoffman y col. 1999a). Parece obvio el hecho de que conseguir un determinado umbral de capacidad aeróbica puede ser útil para un buen rendimiento en el baloncesto, pero a partir de este umbral no se consigue ninguna ventaja adicional. Curiosamente se ha visto una relación inversa entre una alta capacidad aeróbica y el rendimiento durante los partidos en jugadores de la liga NCAA de 1ª División masculina (Hoffman y col 1996). Por el contrario, algunos autores han observado una relación directa entre la alta capacidad aeróbica y el rendimiento en mujeres (Riezebos y col. 1983). Es posible que estas diferencias se expliquen por los años que separan un estudio de otro y lo que ha cambiado el baloncesto y su reglamento durante ese tiempo. Los valores medios de VO2 máximo en categoría femenina encontrados en estudios de Smith y Thomas (1991) y Hoffman y Maresh (2000) nos dan niveles que van desde 39.5±5.7 y 51.3±4.9 ml/kg/min., con valores significativamente más altos para las jugadoras que ocupan la posición de aleros (54.3±4.9 ml/kg/min. y 47.0±4.3 ml/kg/min.). En la siguiente tabla, se recogen varios estudios realizados en el baloncesto femenino determinando los niveles de VO2 máx.:
CAPÍTULO II: Contextualización 33 Tabla 9. VO2 máx. en jugadoras de baloncesto. Modificada de Terrados (2008) AUTOR Año N CATEGORÍA MÉTODO DE MEDICCIÓN V0 2 max (ml/Kg/min.) Sinnig 1973 20 Universitario Canadá Tapiz rodante 50.1 Riezebos y col. 1983 12 Nacional Italia Tapiz rodante 49.6±4.2 Jousselin y col. 1984 31 Nacional Canadá Tapiz rodante 51.3 Dalmonte y col. 1987 13 Nacional Tapiz rodante 57.2±13 Smith y Thomas 1991 10 Nacional Finlandia Cicloergómetro (48.0-47.0) Häkkinen 1993 11 Senior EEUU Tapiz rodante 39.6±1.4 Petko y Hunter 1997 14 Internacional España Tapiz rodante 49.7±4.8 Rodríguez-Alonso 1998a 11 Nacional España Tapiz rodante 44.0±4.8 Rodríguez-Alonso 1998b 5 Junior España Tapiz rodante 47.7±5.6 Fernández-Rio y col. 2000 10 1ª División B, España Tapiz rodante 46.6±5.7 Tsunawake y col. 2003 11 Nacional Japón Tapiz rodante 56.7±4.2 En la siguiente tabla recogemos diferentes datos de los estudios realizados en hombres para determinar el VO2 máx.: Tabla 10. VO 2 máx. en jugadores de baloncesto. AUTOR/AÑO N CATEGORÍA ERGÓMETRO UTILIZADO V02max (l/min.) V02max (ml/Kg/min.) Jousselin y col. (1990) - Nacional 57.5 Layus y col. (1990) 48 Regional Tapiz rodante 4.9 + 0.58 57.6 ±5.41 McInnes y col. (1995) 8 NBL Tapiz rodante 60.7 ±8.6 Tavino y col. (1995) 9 NCAA(1 DIV) Tapiz rodante 61.8 + 65.2 Apostodolis y col. (2004) 30 Internacional Junior Tapiz rodante 51.7 ±4.8 Abdelkrim y col (2007) 38 Junior, Turquía Prueba de Leger y Gadoury 52.8 ±2.4 Los valores de VO2 max. en jugadoras oscilan en unos niveles máximos que se sitúan entre 4.1l/min. y 57.2ml/Kg/min. y mínimos de 2.8 l/min. a 39.6 ml/kg/min. En los hombres los valores máximos se sitúan en 60.7 ml/kg/min., mientras que los valores mínimos están en torno a los 51.7 ml/kg/min.
CAPÍTULO II: Contextualización 34 Estudios realizados en jugadores de la liga francesa que militaban en diferentes divisiones, no encontraron diferencias significativas en cuanto a los niveles de VO2 2.6.5.2 Respuesta glucolítica en el baloncesto máx. entre las divisiones (Sallet, 2005). Para el estudio de la resistencia anaeróbica, más concretamente de la eficiencia del metabolismo anaeróbico láctico, lo habitual es determinar las concentraciones de lactato en sangre en diferentes situaciones (máximas, situaciones de juego, etc.). La lactacidemia, entendida como el proceso de aporte y eliminación del lactato, arroja valores de 0.7-1.3 mmol/l en sujetos sanos en reposo y bien oxigenados. En reposo, el músculo produce unos 100 mg/kg/hora. Durante la actividad física, la elevación en la concentración plasmática de lactato con el incremento de intensidad de trabajo, suele tener un comportamiento exponencial, efecto éste que, aún siendo individualizado, constituye una interesante herramienta de trabajo para el técnico deportivo a la hora de obtener información del entrenamiento. Después de realizar esfuerzos cortos y de gran intensidad, la concentración de lactato sanguíneo responde, en primer lugar, a las características musculares, a la adaptación del metabolismo glucolítico y al nivel de rendimiento del sujeto; en segundo lugar, a la intensidad del esfuerzo realizado y su duración, convirtiéndose en un fiel indicador del estado de acidosis metabólica en el que se encuentra el organismo.
CAPÍTULO II: Contextualización 35 En la siguiente tabla se muestra un resumen tomado de Terrados (2008) en el que se aprecian diferentes estudios: Tabla 11. Concentraciones de lactato. (Tomada de Terrados, 2008) AUTOR JUGADORES LACTATO (mmol/l) Cohen (1980) 1ª División de Francia (partido amistoso) 1.4 ±0.7 Colli y Faina (1983) 1º División de Francia (partido amistoso) 4.2 Jeammes (1986) 4.5 Dalmonte (1987) 3.8 Buteau (1987a) College de Francia (partido amistoso) 1º T. base: 6.4 ±2.1 2º T. base: 3.7 ±0.5 1º T. alero: 7.2 ±0.7 2º T. alero: 3.7 ±0.5 1º T. pívot: 3.3 ±0.6 2º T. pívot:3.0 ±0.9 Buteau y col. (1987b) College de Francia (partido amistoso) 1º T.: 3.9 ±1.3 2º T.: 2.9 ±0.9 Final de partido: 2.9 ±0.9 Handschuch y Grosgeorge (1987) 3.5 Layus (1990) 9.2 máximo Zaragoza (1994) 3.3 Janeira (1994) 1ª División portuguesa 1º T.: 3.4 ±0.5 2º T.: 2.3 ±1 Mc Innes y col. (1995) 1ª División australiana 6.8 ±2.8 Janeira (1998) Partidos oficiales de la 1ª división portuguesa (19941995) 1º tiempo 4.5 ±0.8 2º tiempo 3.4 ±0.5 Final de partido 2.3 ±1.0 Salinas y Alvero (2001) Partidos oficiales liga EBA Club Baloncesto MálagaUnicaja (2000-01) Base 5.38 ±0.9 Alero 3.75 ±0.57 Pívot: 1.99 ± 1.01 Estudio y Salinas (2001-2002) Partidos oficiales liga EBA Club Baloncesto MálagaUnicaja (2000-01) Base: 5.1 ±1.47 Alero: 3.21 ±1.19 Pívot: 2.85 ± 1.47 Calleja y col. (2008) Jugadores internacionales junior Base 4.34 ±1.02 Alero 4.0 ±1.39 Pívot 3.6 ±0.24
CAPÍTULO II: Contextualización 36 Observamos que los datos aportados demuestran que las concentraciones lácticas durante el primer periodo de juego son superiores a las que se dan durante el segundo periodo de juego. Sin embargo, en un estudio realizado por McInnes (1995) no se encontraron diferencias significativas en las concentraciones de lactato entre los periodos de juego, pero sí se observaron dichas diferencias entre la concentración de lactato en sangre y el tiempo en el que el jugador realizaba esfuerzos de alta intensidad, y la media de porcentaje de la frecuencia cardiaca máxima (r=0.45; p<0.05). Debemos tener en cuenta que las concentraciones de lactato durante un partido están influidas por la intensidad con la que se desarrolle el juego y podrían variar considerablemente de un partido a otro. También es significativa la diferencia presentada entre las diferentes posiciones, bases, aleros y pívots (Buteau, 1987; Salinas E., Alvero J.R., 2001; Calleja y col 2008). Los datos de baloncesto femenino en dicho parámetro son escasos. En la siguiente tabla mostramos alguno de ellos: Tabla 12. Medida de concentración de lactato en baloncesto femenino AUTORES/ AÑO NIVEL, PAÍS Y Nº DE JUGADORAS MÉTODO DE MEDICCIÓN LACTATO Mmol/l Terrados y col. (1995) Internacional, España YSI 1500 5.1±2.4 (1.4-12.1) Fernández-Río y col. (2000) 1ª División B (n=10) ANALOX 5.2 ±2 Rodríguez Alonso y col. (2003) Internacional España (n=14) ANALOX Bases 6.5 ±2.1 Aleros 4.9 ±1.8 Pívots 3.7 ±2.0 Rodríguez Alonso y col. (2003) Nacional España (n=11) ANALOX Bases 6.32 ±4.5 Aleros 5.2 ±2.2 Una de las dificultades que presenta la interpretación de las concentraciones de lactato en sangre es la enorme variabilidad de situaciones de juego que se dan durante el desarrollo de un partido. La intensidad y las características de las acciones previas a las mediciones son condicionantes. Con frecuencia no se tienen en cuenta estos detalles y se cometen errores en la interpretación de los valores obtenidos. También debemos tener en cuenta que la composición muscular y eficiencia del metabolismo glucolítico varían mucho entre jugadores.
CAPÍTULO II: Contextualización 43 En cada manifestación deportiva, la velocidad puede tener multitud de expresiones o manifestaciones que van a depender de la técnica, la táctica, el reglamento etc. En los deportes de habilidades abiertas, de cambios continuos, influyen las capacidades condicionales, coordinativas, la toma de decisión y, obviamente, la técnica (Palao, 2003). Para Seirulo (1993, 1994, 1998) la velocidad en deportes de equipo se manifiesta en varias categorías: - Atención selectiva, identificación y jerarquización de los estímulos del entorno y estímulos propios. - Elaboración de estrategias de decisión que deberán estar adaptadas a cada una de las situaciones cambiantes. - Acciones motrices propias de cada deporte, unificando estrategias de programación y ejecución. - Una autoevaluación de la tarea. Cometti (2002), habla de tres factores a tener en cuenta dentro de la velocidad en el baloncesto: - El tiempo de reacción. - Velocidad gestual, factor en el que destacan dos aspectos importantes; la velocidad gestual pura, sin resistencia, y la velocidad con resistencia, por ejemplo, vencer el peso corporal. - Frecuencia gestual que tiene las mismas categorías, frecuencia pura y frecuencia de apoyo en carrera. La velocidad, es uno de los factores más determinantes en el desarrollo de juego, un elemento determinante en el rendimiento. Coque y Morante (2002), en este sentido hablan del baloncesto como una modalidad abierta con una secuencia de acciones no fijas, movimiento acíclico, con situaciones complejas de competición y un gran nivel de incertidumbre como consecuencia de las constantes intervenciones de los adversarios, de los compañeros, el móvil, etc. Todo lo anteriormente expuesto hace del baloncesto una disciplina que no sólo va estar condicionada por un factor muscular, del que dependerá para realizar cada uno de los movimientos; tendrá gran influencia en el juego el factor nervioso que aportará información que nos llega del exterior. Por otra parte, figura el factor cognitivo que hace referencia a la toma de decisión, estrechamente ligada al dominio de la técnica. Y por último, nos encontramos con el factor volitivo, que representa las características de la motivación (Roca, 1983).
CAPÍTULO II: Contextualización 44 Podemos distinguir entre movimientos cíclicos y acíclicos: los primeros siempre repiten una misma secuencia de movimiento, los segundos, no responden a patrones de movimiento estipulados, sino que realizan diferentes tipos de movimientos en función de las circunstancias cambiantes, balón, compañeros y/o adversarios. Todos estos factores son importantes en la práctica del baloncesto como juego, pero nosotros hemos reducido el estudio a la eficacia de un gesto técnico, el tiro, estudiado desde la perspectiva de la velocidad, como tarea cerrada y cíclica, ya que el jugador, durante el test que realizamos, tenía preparados los balones que lanzaba a canasta sin mediar movimiento intermedio. 2.7.1 Velocidad en el tiro Algunos autores apuntan a la velocidad como una cualidad poco entrenable y dependiente de factores genéticos, con potencial de desarrollo muy limitado en edades precoces, (Roca, 1983; Morante y Cuadrado, 1995; García y col. 1998) aunque en el caso del baloncesto su desarrollo también va unido al grado de fuerza muscular y al nivel de dominio del gesto técnico, (Coque y Morante, 2002). Según estos mismos autores, cuando analizamos esta cualidad en el baloncesto nos encontramos con las manifestaciones del tiempo de reacción, la velocidad específica y dentro de ésta, la velocidad gestual y la velocidad de desplazamiento. Analizaremos como influye cada una de ellas en el tiro. El tiempo de reacción depende del estímulo que recibamos. En el caso del tiro, los estímulos visuales con los que perciben el móvil, los compañeros, los adversarios etc., son importantes y nos dan continua información para ajustar el movimiento a las diferentes circunstancias del juego. Los estímulos kinestésicos nos dan información constante del balón y de las sensaciones corporales, como el equilibro que tenemos en el momento del tiro. Descartamos estímulos tales como el auditivo, que solo en determinadas circunstancias como el tiro libre en una situación hostil, tienen influencia en su técnica y efectividad. Es importante destacar el hecho de que en la realización de un lanzamiento a canasta son varios los estímulos a tener en cuenta y que la respuesta se debe ajustar a todos ellos. Cuidaremos de manera particular la velocidad de interpretación de las informaciones que
CAPÍTULO II: Contextualización 45 recibimos y esto lo haremos gracias al cúmulo de experiencias que el sujeto posea, al igual que la decisión posterior. Debemos tener una programación mental del movimiento que cuanto más automatizado esté menores serán las solicitudes de programación mental para ejecutar el movimiento. Y por último, la atención y la concentración influyen de manera determinante. En cuanto a la velocidad específica, solo nos interesaremos por la velocidad gestual en el estudio del tiro, definida como “la capacidad de realizar un movimiento segmentario o global en el menor tiempo posible” (Coque, 1997). La velocidad gestual está determinada por el dominio que se tenga del gesto técnico, de manera que a mayor maestría, mayor rapidez en la ejecución. Algunos autores ven en esta celeridad un factor determinante para entender la eficacia en acciones como el tiro. Vaquera (2000), concluye que el nivel de los jugadores de alto nivel en comparación con jugadores de la liga LEB está determinado por el nivel técnico-táctico. 2.8 La efectividad: conceptualización La efectividad proviene del verbo latino efficere que se define como ejecutar, llevar a cabo, producir, obtener como resultado. Otras definiciones que podemos encontrar dan como sinónimos a la eficacia y la efectividad y hacen referencia a la “capacidad de producir el efecto que se espera o se desea” (Real Academia Española, 2001). Extrapolándolo al estudio que nos ocupa, podríamos definir la efectividad como la capacidad que tiene el jugador de conseguir canastas al margen de las circunstancias, internas o externas, que le rodean. Podemos encontrar en la literatura numerosos artículos que estudian la efectividad en el rendimiento deportivo (Falk y col. 2003; Ibáñez y Col. 2001; Cárdenes y Rojas 1997; Sanz y col. 2004; Castro, 2008; Anula y col. 2007; Leite, 2003). Entre ellos, destacamos el estudio de Anula y cols. (2007), que nos da una definición de la efectividad desde el punto de vista del rendimiento deportivo, como el porcentaje de canastas convertidas. Si tenemos en cuenta el componente agonístico que tiene el deporte, podemos observar que el resultado desempeña un papel fundamental. La demostración de una eficacia técnica, no se completa si no va acompañada de una eficacia en el rendimiento, es decir, unos resultados que ayuden a conseguir el éxito. En la literatura específica podemos ver la eficacia como la calidad o nivel de resultado alcanzado en función de los objetivos marcados, centrando el
CAPÍTULO II: Contextualización 46 concepto de eficacia en el resultado final de las acciones, (Famose, 1992; Ruiz y Sánchez, 1997; citados por Morante, 2004). Existen numerosos factores que intervienen en la eficacia haciendo que los resultados sean óptimos. La técnica es uno de los más relevantes, pero no el único: también las capacidades físicas, la táctica, los factores psicológicos, los volitivos, emocionales, etc. influyen en el resultado final, (Riera, 1989; Lees, 2002). En el caso que nos ocupa, el tiro, la efectividad viene determinada por la precisión en el lanzamiento. García-Manso y col. (2003) señalan que la precisión en las acciones motrices representa la exactitud con que una tarea se ejecuta respecto a otra que determina el patrón de referencia. Esta cualidad es esencial en todas las modalidades deportivas, constituyéndose ocasionalmente en el marcador o sistema de puntuación y evaluación de una modalidad deportiva. Pero en muchas de ellas también se exige que las acciones sean ejecutadas con gran velocidad, con gran potencia o en situaciones de elevada fatiga. 2.8.1 La precisión y la velocidad Un lanzamiento a canasta exige elevados niveles de precisión y velocidad. En estos casos, normalmente existe una relación inversa entre la eficacia o la calidad de un movimiento deportivo y la velocidad con que el mismo es ejecutado. No obstante, con la mejora del rendimiento, la precisión de un gesto puede mantenerse aunque se incremente la velocidad con que se realizan las acciones. En el caso de los deportes que requieren una precisión muy fina (ejemplo el tiro de precisión), aparece un nuevo factor que algunos autores denominan fase de estabilización , en la que el deportista debe efectuar los ajustes finos en la posición, antes de finalizar la acción. Son muchas las manifestaciones técnicas en las que se combinan los dos conceptos, lo que obliga a crear una clasificación de las mismas. En ese sentido Zatziorski (1988) y Donskoi y Zaziorski (1989) hablan de dos tipos de tareas de precisión: aquellas en las que se necesita una elevada precisión durante la trayectoria en la que se efectúa un movimiento ( tareas de seguimiento ) y las que van asociadas a tareas de puntería ( tareas de impacto ). En las tareas de seguimiento podemos incluir un conjunto de elementos técnicos prefijados dentro de un ejercicio. Las segundas tareas pueden ser muy variadas y su eficacia queda reflejada en el resultado final.
CAPÍTULO II: Contextualización 47 2.8.2 La precisión y su relación con la potencia La pérdida de precisión de un gesto técnico se comporta de manera exponencial respecto a la fuerza que se aplica para su ejecución; de manera que conforme se incrementa la potencia muscular con la que se desarrolla, menor será la precisión de la tarea. Un ejemplo de este comportamiento se puede ver en la práctica de numerosas modalidades deportivas como el fútbol, el voleibol, el balonmano o el tenis, donde ambos aspectos, potencia y precisión, son de gran importancia para lograr el éxito en los mismos. No sucede lo mismo con el lanzamiento a canasta, donde la precisión se encuentra en ventaja con respecto a la potencia. Sin embargo, los rendimientos (eficacia) condicionados por la dificultad de la tarea ejecutada, los aspectos técnicos y tácticos pueden alterar el comportamiento. Este comportamiento no es igual en las tareas de precisión donde la fuerza o la velocidad no son factores relevantes, tal y como ocurre con la trayectoria de un balón en el tiro a canasta. En estos casos, una mayor implicación de la fuerza conduce a una mayor variabilidad y merma en el resultado. Este comportamiento puede verse explicado por la forma en que un gesto es almacenado en memoria y posteriormente evocado durante una secuencia concreta de la práctica deportiva. Algunas teorías del aprendizaje motor señalan que los movimientos se almacenan en la memoria a partir de los criterios de músculos implicados, intensidad con que son solicitados y duración de la acción. Según este planteamiento, un cambio en la tensión muscular alteraría de tal manera el patrón de movimiento que el resultado final sería totalmente diferente al que queríamos realizar. 2.8.3 La precisión y su relación con la fatiga Entre la variedad de actividades deportivas que hoy en día se practican, algunas pueden ser englobadas desde la perspectiva de su resultado, en lo que podemos denominar deportes de precisión (tiro con arma, tiro con arco, bowling, etc.). Algunos de ellos, incluyen en su desarrollo la intervención de otras capacidades coordinativas y condicionales como presupuesto básico de su ejecución (baloncesto, biatlón, esgrima, etc.). Entre los factores más significativos destaca la fatiga, que se manifiesta de forma considerable en algunos de ellos por su duración o intensidad con la que se ejecuta la acción. Tanto es así que podríamos pensar que esta variable puede ser uno de los parámetros más relevantes a la hora de obtener el máximo
CAPÍTULO II: Contextualización 48 rendimiento en las tareas que demandan precisión, las cuales normalmente vienen asociadas con el modelo de puntuación utilizado. Todo parece indicar que el nivel de activación y de atención provoca una respuesta diferente en aquellas tareas en las que el sujeto necesita un alto nivel de precisión para poder realizarlas con eficacia. La fatiga, siempre que no sea excesiva, formará parte de los niveles mínimos de activación que necesita el deportista para la ejecución de su actividad, aunque ésta deberá ser regulada con el objeto de optimizar el rendimiento. Autores como Davey (1973); Levitt y Gutin (1971), etc. asumen que el nivel de activación conlleva un comportamiento de la tarea que cumple la hipótesis de la U invertida, propuesta por Yerkes y Dodson (1908), aunque otras investigaciones como Legros y col. (1942); Hoffman y col. (1972) y Soldatov, (1983) muestran que no todas las variables que se analizan cumplen este principio. No obstante, para los mismos parámetros de activación (arousal) y rendimiento, Mahoney y Mayers (1993) señalan que existe una relación lineal entre ellos, de forma que cuanto mayor es la activación mayor es la precisión. Por su parte, la Teoría de la Zona Óptima de Funcionamiento (ZOF) plantea que la relación entre la ansiedad y el rendimiento responde a criterios individuales. Cuando se analiza la relación entre la activación y la precisión en la ejecución motriz de una tarea, la literatura especializada nos aporta dos hipótesis explicativas: la teoría del impulso y la teoría de la U invertida (Yerkes y Dodson, 1908). La primera nos señala que el aumento de activación facilita la precisión de la tarea, pero la segunda señala que la precisión sólo aumenta hasta ciertos niveles de activación, pero luego la respuesta se deteriora con niveles de activación mayores.
CAPÍTULO II: Contextualización 49 2.8.4 La efectividad del tiro en el baloncesto En el baloncesto encontramos un claro objetivo que es el hecho de meter una canasta, objetivo final del juego, por lo que podríamos hablar de eficacia en estado puro como la acción que se realiza cuyo resultado es una canasta convertida. Aunque existan acciones de juego que acompañen en la consecución del mismo, la eficacia como tal se centra en el resultado de conseguir canasta y no en la forma de llegar a este objetivo. En la actualidad existe una tendencia generalizada de objetivizar al máximo los parámetros que sirven para medir la efectividad de los deportistas. Desde este concepto nacen las estadísticas. En el baloncesto actual tienen una gran importancia y son aplicadas diariamente por los entrenadores. Este estudio mide la efectividad de los jugadores en diferentes facetas del juego, entre ellas el tiro, medido en porcentajes de acierto. 2.9 Influencia de la capacidad de atención y concentración en la eficacia en el tiro en el baloncesto 2.9.1 Teoría Atencional de Nideffer Durante las últimas décadas ha existido un interés por parte de los entrenadores y psicólogos deportivos por conocer los niveles de concentración de los deportistas durante la competición; de esta manera han surgido diferentes teorías, dentro del campo de la psicología deportiva Ford y col. (1990) han intentado desarrollar pruebas de evaluación para conocer qué sucede en este ámbito. En la década de los 70 la evaluación tradicional y los test de personalidad sufrían grandes críticas a nivel conceptual y metodológico afectando a aspectos tan importantes como el de validez y fiabilidad. Las limitaciones predictivas de la mayoría de estos test se debían a que el objetivo de su evaluación se refería a tendencias intrapersonales que manifestaba el sujeto, pero no tenían en cuenta las variables situacionales e interpersonales, que obviamente influyen en el comportamiento de un sujeto (McClelland, 1973; Rotter, 1973). Teniendo esto presente, Nideffer desarrolla una de las teorías más relevantes en el mundo de la psicología deportiva, “La Teoría Atencional” (Nideffer 1976ª, 1976b; 1977). En un intento de medir objetivamente y
CAPÍTULO II: Contextualización 50 categorizar los estilos de atención, Nideffer desarrolla el “Test de Atención y Estilo Interpersonal”, conocido como TAIS. El autor entiende, que una vez adquirido el nivel técnico suficiente para conseguir el éxito, las diferencias se encuentran en aspectos como la concentración o capacidad de permanecer centrado durante el desarrollo de la tarea. Nideffer (1976a, 1976b, 1977), interpreta que la atención puede conceptualizarse en dos dimensiones: la amplitud del foco atencional y la dirección del mismo. De esta manera, los deportistas, para tener éxito, deben ser capaces de cambiar su foco de concentración a lo largo de estas dos dimensiones interrelacionadas. Figura 3. Teoría Atencional de Nideffer La amplitud del foco atencional establece la cantidad de información que puede atender una persona, distinguiendo entre la atención de foco estrecho o reducido y la atención de foco amplio o extenso. En cuanto a la dirección atencional, podemos distinguir entre un foco externo, centrado en estímulos medioambientales, y un foco interno, centrado en los pensamientos y sentimientos de uno mismo. EXTENSIÓN O AMPLITUD DEL FOCO ATENCIONAL NÚMERO DE ELEMENTOS QUE SE PUEDEN ATENDER EN EL CAMPO DE LA ESTIMULACIÓN DIRECCIÓN DEL FOCO DE ATENCIÓN ATENCIÓN A ESTÍMULOS INTERNOS O EXTERNOS
CAPÍTULO II: Contextualización 51 Partiendo de este punto, el autor diferencia cuatro grandes estilos o tipos atencionales: 1. El estilo amplio-externo: el sujeto percibe y organiza una gran cantidad de estímulos externos. Es el estilo que se da en situaciones complejas con gran cantidad de información. 2. El estilo amplio-interno: el sujeto es capaz de organizar e integrar una gran cantidad de estímulos y pensamientos. 3. El estilo estrecho-interno: se focaliza toda la atención en una línea de pensamiento orientada a la acción. Estilo utilizado para analizar o planificar acciones. 4. Estilo estrecho-externo: el sujeto focaliza la atención en una tarea concreta cuyo nivel de complejidad puede ser más o menos alto y evita las distracciones. Figura 4. Modificado de Nideffer, 1992 EXTERNO ANCHO ESTRECHO INTERNO Según, Nideffer (1976b; 1977) no se puede utilizar más que un tipo atencional, pero las diferentes situaciones nos hacen utilizar los cuatro. Además, afirma que nuestra capacitación será mayor, cuando sepamos el estilo que hay que utilizar en cada momento, puntualizando que no sólo la elección nos garantiza el éxito, ya que hay factores como la aplicación del estilo atencional, el arousal (o nivel de activación), que están en función de factores situacionales e interpersonales.
CAPÍTULO II: Contextualización 52 2.9.2 Test de atención y estilo interpersonal de Nideffer (TAIS) Basándose en esta teoría, Robert Nideffer desarrolla un test de evaluación, el TAIS. Se trata de un test que usa el método auto-informe con un sistema de respuesta cognitivo-social. El objetivo que persigue con este test es el de proporcionar información sobre factores atencionales e interpersonales, relacionados con la actuación (performance) en diferentes situaciones, entre ellas las de competición. Nos proporciona una base conceptual para entender qué habilidades son necesarias para ser efectivo en tareas específicas y en situaciones de ejecución. La prueba mide las habilidades permitiendo hacer predicción respecto a la probable efectividad del deportista, aprovechando la información obtenida para el desarrollo de programas de entrenamiento basados en el nivel actualizado de funcionamiento del individuo (Nideffer, 1976a). El test mide 17 variables que engloban tres áreas independientes pero interrelacionadas: 1. Estilo atencional. 2. Control de la propia conducta. 3. Estilo interpersonal. Tabla 16. Agrupación de las subescalas en las diferentes áreas del test de atención y estilo interpersonal propuesto por Nideffer Estilo atencional Control de la propia conducta Estilo interpersonal BET OET BIT OIT NAR RED INFP BCON CON SES P/O OBS EXT INT IEX NAE PAE SES
CAPÍTULO III: Metodología 60 Con respecto a la raza, existe un reparto equitativo entre jugadores de raza negra y blanca, 36 y 35 respectivamente en la categoría masculina, sin embargo en mujeres, existe justo el doble de jugadoras de raza blanca (16) que jugadoras de raza negra (8). Tabla 19. Relación de Universidades y sujetos de la muestra UNIVERSIDAD/NÚMERO NÚMERO DE JUGADORES MTSU N = 24 Hombres 12 Mujeres 12 Sewanee N = 11 Hombres 11 Cumberland N = 16 Hombres 16 Motlow N = 9 Hombres 9 Martin N = 23 Hombres 11 Mujeres 12 Chattanooga N=12 Hombres 12 En cuanto a las posiciones en el campo, el mayor número de jugadores que participaron en el estudio lo hacían en las posiciones de escolta y alero. Como muestra la tabla 20, se reparten en: 15 bases (12 hombres y 3 mujeres); 29 escoltas (22 hombres y 7 mujeres); 24 aleros (19 hombres y 5 mujeres); 15 cuatros (10 hombres y 5 mujeres), y 12 pívots (8 hombres y 4 mujeres). Tabla 20. Descriptiva de las variable posición de juego Posiciones Frecuencia Porcentaje Posición de juego Base 15 15.7% Hombres 12 12.6% Mujeres 3 3.1% Escolta 29 30.4% Hombres 22 23.1% Mujeres 7 7.3% Alero 24 25.2% Hombres 19 20.0% Mujeres 5 5.2% Cuatro 15 15.7% Hombres 10 10.5% Mujeres 5 5.2% Pívot 12 12.6% Hombres 8 8.4% Mujeres 4 4.2%
CAPÍTULO III: Metodología 61 3.1.1.2 Características de las universidades Destacamos el hecho de que algunas de las universidades elegidas para la muestra juegan en las ligas no profesionales con más alto nivel en el mundo. La NCAA se alimenta de los mejores jugadores de los high school americanos y de jugadores del resto de países. El proceso de selección al que se ven sometidos es exigente y complejo, contando para ello con expertos ojeadores ( scouters ) cuyo trabajo consiste en buscar los mejores jugadores en cualquier parte del mundo. Una vez que los jugadores ingresan en la universidad no pasan a formar parte del primer equipo ( varsity ) hasta que no están preparados y esto suele ocurrir en el penúltimo o último año universitario, además, algunos jugadores permanecen durante los dos primeros años en un junior college donde se juega una liga exclusiva para esta categoría llamada NJCAA. Algunas de estas universidades también cuentan con equipos asociados en los que mantienen a jugadores en observación (NAIA). Muestra masculina: − Middle Tennessee State University (MTSU). Juega en la Sun Belt Conference. − Sewanee the University of the South. Juega en la Southern Collegiate Athetic Conference. − Cumberland University. Juega en la Trans South Conference de la Nacional Association of Intercollegiate Athletic. − Motlow State Community College. Juega en la National Junior Colleges Athletic Association. − The University of Tennessee at Martin. Juega en la Trans South Conference de la NAIA. − The University of Tennessee at Chattanooga. Juega en la Sorthern Conference North Division en la NCAA. Muestra femenina: − Middle Tennessee State University (MTSU). Juega en la Sun Belt Conference. − The University of Tennessee at Martin. Juega en la Trans South Conference de la National Association of Intercollegiate Athletic.
CAPÍTULO III: Metodología 62 3.1.2 Recogida de datos Los datos fueron tomados en los meses de agosto, septiembre y octubre, correspondiente a la pretemporada de los equipos seleccionados. Inicialmente se concertaron reuniones con los entrenadores jefes de cada una de las universidades, en las que se informaba de la investigación y se concretaban las fechas de recogidas de datos. Posteriormente, los jugadores eran citados en grupos reducidos de 4 ó 5 como máximo y se les informaba del desarrollo del estudio, uso del cardiotacómetro, realización del test escrito y se registraban todos los datos censales y de interés para la investigación. En dicha reunión, se les entregaba a los jugadores un documento que debían devolver firmado (consentimiento informado, Anexo I), en el que se les explicaba las características del estudio, el grado de implicación adquirido y el uso que de los datos se haría una vez finalizado el trabajo. A lo largo del proceso, los miembros del equipo de investigación siguieron los principios éticos básicos suscritos en la Declaración de Helsinki que la Asociación Médica Mundial aprobó para la realización de investigaciones en seres humanos, en su 18th 3.1.3 Pruebas de evaluación Asamblea de junio de 1964. El estudio se componía de dos fases diferentes: la investigación de campo y la contestación a un cuestionario en el que respondían 144 preguntas de un test de concentración y atención (TAIS). 3.1.3.1 Test de campo Para el trabajo de campo elaboramos un test de tiro que, en una primera instancia, fue probado en jugadores de liga EBA pertenecientes al Club de Baloncesto Gran Canaria. En esta primera fase perfilamos y modificamos algunos de los componentes del estudio finalizando con la estructura que posteriormente aplicamos. Pasamos a llamar a esta prueba test de tiro NAL y en ella se pretende evaluar la efectividad de un jugador de baloncesto experimentado en el tiro a canasta desde diferentes posiciones y en distintas circunstancias (fatiga y limitación de tiempo).
CAPÍTULO III: Metodología 63 Este test fue validado con jugadores de categorías junior y EBA del Club de Baloncesto Gran Canaria, encontrando una buena reproducibilidad y fortaleza interna que nos permitió utilizar este instrumento con garantías de mediciones estables y consistentes (Alfa de Cronbach de0.938) con intervalos de confianza (IC-95%) de 0.702 y 0.969. 3.1.3.2 Descripción del test NAL El test de tiro NAL consiste en la realización de 180 lanzamientos a canasta agrupados en 4 series de 45 lanzamientos. Cada serie era efectuada realizando oleadas de 15 lanzamientos desde las diferentes posiciones: línea del tiro libre, zona neutral, y línea de 6.25. (Anexo II) 1ª serie: llamada serie de tiros en reposo (REP). Se realizaba al inicio del test, con el jugador en reposo sin haber ejecutado ningún ejercicio antes de efectuar los lanzamientos. Los tiros a canasta se efectuaban desde tres diferentes posiciones del campo, comenzando desde la posición de tiro libre, donde se realizaba la primera oleada de 15 lanzamientos consecutivos. No se marcaba tiempo para su realización y no se permitía el uso de la rutina que, habitualmente, antecede al lanzamiento de un tiro libre. Los lanzamientos se realizaban de manera consecutiva. A esta primera posición de tiro la denominamos tiro libre (TL). La segunda posición de tiro, denominada 45º, se llevaba a cabo desde la línea de rebote, en la zona neutral conocida como bloque. Los jugadores podían elegir, en este caso, la zona derecha o izquierda, buscando siempre el lado en el que más cómodos se encontraban. Se realizaba la segunda oleada de 15 lanzamientos consecutivos. La tercera posición de tiro, denominada 6.25, se encontraba en el frontal de la línea de tres puntos. Destacamos el hecho de que al tratarse de un test realizado en la cancha de un equipo de la liga NCAA, esta línea no se encuentra a 6.25 metros, como ocurre en Europa, sino que está a 6.07 metros (19 pies y 9 pulgadas). Desde esta posición se realizaba la tercera oleada de 15 lanzamientos consecutivos. Al inicio de cada una de las series se registraba la frecuencia cardiaca del jugador y se le preguntaba por la percepción subjetiva de su nivel de cansancio en una escala del 0 al 10, donde el 0 era ausencia total de cansancio y 10 era agotamiento (Borg, 1970, 1974, 1998). Ambos registros se anotaban en la planilla de control utilizada por los observadores (Anexo III).
CAPÍTULO III: Metodología 64 El tiempo total que tardaban los jugadores en realizar los tiros en las diferentes posiciones también se registraba en la mencionada planilla. Una vez realizada esta primera serie de lanzamientos en reposo, se efectuaban las otras tres series: 2ª serie: Cada oleada de lanzamientos se llevaba a cabo en un máximo de 28 segundos. En el caso de no completar los 15 lanzamientos, la casilla de la planilla se dejaba en blanco. 3ª serie: Cada oleada de lanzamientos se llevaba a cabo en un máximo de 20 segundos. En el caso de no completar los 15 lanzamientos, la casilla de la planilla se dejaba en blanco. 4ª serie: Cada oleada de lanzamientos se llevaba a cabo con la frecuencia cardiaca por encima de 170 latidos/minuto y sin límite de tiempo. Para conseguir esta frecuencia cardiaca se realizaban sprint de alta intensidad. Si durante la oleada la frecuencia cardiaca disminuía, el jugador volvía a realizar las carreras hasta alcanzar el límite indicado. 3.1.3.3 Descripción del test TAIS Para esta valoración se utilizó una versión modificada del test TAIS diseñada por el Departamento de Psicología Deportiva del CAR de San Cugat de Barcelona en 1991 (Anexo IV). Dicha versión fue traducida al inglés por un experto en baloncesto perteneciente al equipo técnico (1er El objetivo que persigue este test es el de proporcionar información sobre factores atencionales e interpersonales relacionados con la actuación (performance) en diferentes situaciones entre ellas las de competición. Nos proporciona una base conceptual para entender qué habilidades son necesarias para ser efectivo en tareas específicas y en situaciones de ejecución. Mide las habilidades permitiendo hacer predicción respecto a la probable efectividad entrenador) de la universidad MTSU. El cuestionario original ha sido validado por Nideffer y col. (1977, 1980 y 2000) en diferentes estudios realizados con deportistas de distintas modalidades deportivas y con otros diferentes tipos de población (coeficiente de fiabilidad medio de 0.83). Se trata de un test que usa el método auto-informe con un sistema de respuesta cognitivo-social.
CAPÍTULO III: Metodología 65 del deportista. Además aprovecha para desarrollar y asignar programas de entrenamiento basados en el nivel actualizado de funcionamiento del individuo (Nideffer, 1976). El test consta de 144 ítems respecto a los cuales el deportista debe expresar el grado en que piensa que tales afirmaciones pueden ser aplicadas a sí mismo. Se utiliza una escala proporcionada de cinco grados (nunca, casi nunca, alguna vez, frecuente y siempre). Para su estudio, los ítems se agrupan en 17 subescalas conceptualmente diferentes e independientes respecto al tipo de información que facilitan. Debemos tener presente que un mismo item puede incorporarse a más de una subescala. Estas subescalas miden conceptos y habilidades diferentes. A saber: − Habilidades atencionales específicas: 6 subescalas. − Habilidad individual de control de conducta: 2 subescalas. − Descripción del comportamiento: 9 subescalas. 3.2 Material e instrumentación 3.2.1 Planilla de valoración de los aspectos censales y personales Para llevar a cabo esta fase experimental, se utilizaron unas planillas (Anexo III) de toma de datos en las que se registraron los datos censales de los jugadores participantes, así como datos relevantes para el estudio, lugar, hora, fecha de realización del test, estatura, peso, años de experiencia, horas de entrenamiento diario, lado de lanzamiento (derecho o izquierdo para los llamados tiros de 45º), mano dominante en el lanzamiento y posición de juego. 3.2.2 Valoración de los parámetros funcionales y perceptivos utilizados en el control de la fatiga En el control de la fatiga se siguieron dos estrategias metodológicas. Por un lado se controló y registró la frecuencia cardiaca del jugador, promediada cada 5”, durante todo el test de campo. Al mismo tiempo se hacía un seguimiento de la percepción de fatiga que tenía el
CAPÍTULO III: Metodología 66 jugador durante la ejecución del test. La recogida de la frecuencia cardiaca se llevó a cabo con un cardiotacómetro de la marca Polar Vantage NV. La validación de estos sistemas se ha realizado en estudios previos, (Leger y Thiviege, 1988; Ali, y col. 1991; Gretebeck y col 1991). La recogida de la escala de fatiga autopercibida, RPE ( Rating of Perceived Effort ) o escala de Borg (adaptación de 0 a 10), se realizó anotando los registros que nos facilitaban los jugadores al principio y al final de la serie de lanzamientos, en una casilla de la hoja de registro. La validación de esta escala ha sido realizada por diferentes autores (Borg, 1970, Arruza, 1996 en Barrios y col. 2004). Se realizaba un primer registro al inicio de la serie de lanzamientos, al que denominamos Inicio , y un registro al final de la misma, al que denominamos Final. 3.2.3 Valoración de los factores que influyen en la efectividad Para llevar a cabo la recogida de datos referente a la efectividad se diseñó una planilla de toma de datos en la que se recogían varios parámetros: − Valor de los lanzamientos: para ello se registraba con valor 1 los lanzamientos acertados y con valor 0 los lanzamientos errados. − Distancia de los lanzamientos. Viene representada por los espacios donde se realizaron las series de tiro: • Tiro libre: línea de lanzamiento del tiro libre situada a 4.60 metros de la canasta. • Tiro de 45º: lanzamiento desde la zona neutral situada en la línea del rebote. • Tiro de 6.25: lanzamiento realizado desde la frontal de la línea de tres puntos. Hay que tener en cuenta que este lanzamiento se realizaba a 6.07 metros de la canasta de acuerdo con el reglamento de la NCAA y no a 6.25 como sucede en el baloncesto de la FIBA. − Tiempo de ejecución de la serie de lanzamientos: para ello se utilizó un cronómetro comercial Seiko. El resultado se registraba en el recuadro de tiempo en la hoja de registro.
CAPÍTULO III: Metodología 67 3.3 Variables del estudio Las variables son los atributos o magnitudes que medimos, distancia, frecuencia cardiaca, velocidad, etc., que nos permiten caracterizar las diferentes formas de lanzamiento a canasta analizadas en nuestro trabajo. 3.3.1 Variable dependiente Efectividad. Definimos efectividad o eficacia como el número de aciertos, es decir, canastas convertidas a lo largo de las series de tiro realizadas en el test. Se trata de una variable dependiente que se ve determinada por otras variables (independientes) como pueden ser: la distancia, el tiempo, la fatiga, la agrupación de jugadores y las posiciones de juego. 3.3.2 Variables independientes 3.3.2.1 Distancia Posición desde la cual se efectuaban los lanzamientos a canasta. En este trabajo se utilizaron tres diferentes posiciones (Anexo II): − Lanzamiento desde la línea de tiro libre (nos referiremos a esta posición como TL): línea del campo de 3.60 metros de longitud, paralela a la línea de fondo y con su borde más alejado a 5.80 metros del borde interior de ésta. Su punto central estará situado sobre la línea imaginaria que une el centro de ambas líneas de fondo. (Reglas Oficiales de Baloncesto 2008). − Zona neutral (nos referiremos a esta posición como 45º): es un rectángulo de 40 cm. de longitud y 10 cm. de anchura, también conocido como bloque, situado en las líneas del rebote a 2.60 metros de la línea de fondo. Existen dos espacios o zonas neutrales situados a la derecha e izquierda de la canasta respectivamente.
CAPÍTULO III: Metodología 68 − Semicírculo de 19' 9" pies (nos referimos a esta posición como 6.25): es un semicírculo de 6.07 metros de radio medido desde el centro de la canasta hasta el borde exterior de la circunferencia. 3.3.2.2 Tiempo Incluimos las diferentes series de lanzamiento en las que variaba el tiempo que los jugadores tenían para realizar cada oleada de 15 tiros. Las tres situaciones son: − Tiros realizados en reposo (REP). En esta situación no existía límite de tiempo para efectuar cada oleada de 15 tiros. Se tomaba el tiempo que tardaban en completar la oleada y se registraban los datos en la planilla. − Tiros realizados en 28 segundos (nos referimos a esta variable como T28). En esta situación los jugadores tenían 28 segundos para completar cada oleada de 15 tiros desde las 3 posiciones de TL, 45º y 6.25. Cuando finalizaban los 28 segundos, los intentos no realizados se dejaban en blanco en la planilla de registro y se computaban, a nivel estadístico, con el mismo valor que las canastas falladas, es decir, valor 0. − Tiros realizados en 20 segundos (nos referimos a esta variable como T20). Disponían de 20 segundos para completar la oleada de 15 tiros desde cada una de las posiciones. Cuando finalizaban los 20 segundos, los intentos no realizados se dejaban en blanco en la planilla de registro y se computaban, a nivel estadístico, con el mismo valor que las canastas falladas, es decir, valor 0. 3.3.2.3 Fatiga Esta variable se medía con diversos parámetros: − Frecuencia cardiaca. Se colocaban cardiotacómetros a los jugadores al inicio de la prueba y se recogían los siguientes registros durante la ejecución del test:
CAPÍTULO III: Metodología 69 • Frecuencia cardiaca inicial (denominada FC Inic.), se registraban las pulsaciones al inicio de cada oleada de tiros. • Frecuencia cardiaca final (denominada FC final), se registraban las pulsaciones al final de cada oleada de tiros. − Frecuencia cardiaca con registro de 140 a 170 pulsaciones por minuto (denominada FC1). Se introducía un intervalo en los cardiotacómetros que oscilaba entre 140 latidos/minuto y 170 latidos/minuto. Los jugadores debían comenzar las oleadas por encima del primer registro y mantenerse en el intervalo durante toda la oleada, para ello los relojes emitían una señal sonora que nos indicaba si el jugador estaba fuera del intervalo. − Frecuencia cardiaca con registro mayor a 170 latidos por minuto (denominada FC2). Se introducía un intervalo en los cardiotacómetros que oscilaba entre 170 latidos/minuto y el límite superior de registro. Los jugadores debían comenzar las oleadas por encima de 170 latidos y mantenerlas durante la oleada de 15 tiros. Si descendían las pulsaciones y el reloj comenzaba a pitar, el jugador debía parar la oleada y comenzarla de nuevo desde el punto donde la había dejado al obtener de nuevo registros por encima de 170. − Estimación subjetiva de la fatiga (Borg inc. y Borg final), al inicio y final de cada oleada de tiro se le preguntaba al jugador por la percepción de cansancio que tenía, manifestando en una escala del 0 al 10 su estimación de fatiga. Estos datos se registraban en la planilla. 3.3.2.4 Agrupación de jugadores en exteriores e interiores Se han realizado dos grupos de estudio en función de la posición de los jugadores en el terreno de juego en ataque y en defensa, sus características morfológicas y técnicas. Los jugadores con talla elevada y biotipo meso-ectomórfico o ecto-mesomérficos juegan en las proximidades del aro, realizando labores técnicas destacadas en la consecución de rebotes y tiros de dos puntos. A este tipo de jugadores los denominamos jugadores interiores y normalmente se identifican por un mayor peso y altura (Vaquera y col. 2007), características que son importantes para el juego que van a desarrollar. Los jugadores que juegan alejados del aro suelen presentar valores más bajos en cuanto a talla, peso y porcentaje graso (Terrados y Calleja, 2008), llamándolos jugadores exteriores, por encontrarse en posiciones más lejanas a la canasta. Esto hace que su juego tenga
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 78 4.3 Procedimiento estadístico Para determinar la reproducibilidad del test NAL hicimos el cálculo del coeficiente de correlación intraclase mediante el análisis de la varianza. Para evaluar la consistencia del test se determinó el coeficiente alfa de Cronbach. En ambos casos es necesario dividir la varianza total en tres componentes: la varianza entre sujetos, la varianza entre test y la varianza de interacción entre sujetos y test. Para estudiar el análisis de la varianza se aplicó una ANOVA para medidas repetidas (post-hoc de Bonferroni). El nivel de significación “p” aceptado fue p < 0,05. Este procedimiento fue empleado para la evaluación del test en su conjunto (180 lanzamientos) y para el estudio de la reproducibilidad y consistencia del test en las variables distancia, tiempo y fatiga, así como para las diferentes situaciones en las que se evaluaron los lanzamientos (TL, 45º, 6.25, REP, T28, T20 y FC2). 4.4 Resultados 4.4.1 Análisis global (180 lanzamientos) Si realizamos el análisis descriptivo de las series, podemos observar que los resultados de efectividad total en cada uno de los test realizados fueron muy similares (tabla 23). Tabla 23. Medias de efectividad en test 1, test 2 y test 3 N Media Máximo Mínimo DT Efectividad primer test 11 53,27 71,10 41,66 8,58 Efectividad segundo test 11 54,28 72,21 42,77 8,67 Efectividad tercer test 11 52,07 73,97 38,88 10,55
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 79 La diferencia entre las series fue estadísticamente nula con un valor de significación p=0.857 para la efectividad Inter-grupos. En ningún caso se observan diferencias mínimamente apreciables al comparar los diferentes test de efectividad entre sí. Tabla 24. ANOVA para efectividad en el tiro a canasta Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Inter-grupos 26,88 2 13,44 ,155 ,857 Intra-grupos 2605,05 30 86,83 Total 2631,94 32 Tabla 25. Comparaciones múltiples efectividad en el tiro (Bonferroni) (I) VAR00 002 (J) VAR00 002 Diferencia de medias (I-J) Error típico Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior T 1 T 2 -1,01000 3,97344 1,000 -11,0856 9,0656 T 3 1,19818 3,97344 1,000 -8,8774 11,2738 T 2 T 1 1,01000 3,97344 1,000 -9,0656 11,0856 T 3 2,20818 3,97344 1,000 -7,8674 12,2838 T 3 T 1 -1,19818 3,97344 1,000 -11,2738 8,8774 T 2 -2,20818 3,97344 1,000 -12,2838 7,8674
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 80 El resultado obtenido al calcular el Alfa de Conbrach fue de 0.938 con intervalos de confianza al 95% (0.702, 0.969).
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 81 4.4.2 Análisis de la variable distancia En la tabla 26 se muestran los estadísticos descriptivos de la efectividad del lanzamiento a canasta en la variable distancia (TL, 45º y 6.25). Tabla 26. Medias de efectividad en test 1, test 2 y test 3 Variable distancia N Media Máximo Mínimo DT Efectividad primer test 11 51,9309 71,11 36,24 9,60 Efectividad segundo test 11 54,2355 72,21 42,77 8,66 Efectividad tercer test 11 52,2309 73,88 38,88 10,73 Igual que sucedía en el análisis global de los lanzamientos, en la variable distancia la diferencia entre las series fue estadísticamente nula con un valor de significación p=0.833 para la efectividad Inter-grupos. En ningún caso se observan diferencias mínimamente apreciables (Bonferroni, tabla 28) entre los diferentes test de efectividad aplicados a esta variable. Tabla 27. ANOVA para efectividad en el tiro a canasta Variable distancia Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Inter-grupos 34,537 2 17,268 ,184 ,833 Intra-grupos 2822,438 30 94,081 Total 2856,975 32
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 82 Tabla 28. Comparaciones múltiples efectividad en el tiro (Bonferroni) Variable distancia (I) VAR00 002 (J) VAR00 002 Diferencia de medias (I-J) Error típico Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior T 1 T 2 -2,30455 4,13590 1,000 -12,7921 8,1830 T 3 -,30000 4,13590 1,000 -10,7876 10,1876 T 2 T 1 2,30455 4,13590 1,000 -8,1830 12,7921 T 3 2,00455 4,13590 1,000 -8,4830 12,4921 T 3 T 1 ,30000 4,13590 1,000 -10,1876 10,7876 T 2 -2,00455 4,13590 1,000 -12,4921 8,4830 En este apartado la solidez del test también fue muy elevada con un Alfa de Conbrach de 0.924. 4.4.3 Análisis de la variable tiempo En la tabla 29 se muestran los estadísticos descriptivos de la efectividad del lanzamiento a canasta en la variable tiempo (REP, T28 y T20). Tabla 29. Medias de efectividad en test 1, test 2 y test 3 Variable tiempo N Media Máximo Mínimo DT Efectividad primer test 11 53,1909 71,10 40,73 9,37485 Efectividad segundo test 11 54,3173 68,88 41,47 8,71804 Efectividad tercer test 11 52,7873 73,33 39,99 10,29963 Encontramos que en la variable tiempo la diferencia entre las series fue estadísticamente nula con un valor de significación p=0.926 para la efectividad Inter-grupos. En ningún caso se observan diferencias mínimamente apreciables (Bonferroni, tabla 31) entre los diferentes test de efectividad aplicados a esta variable.
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 83 Tabla 30. ANOVA para efectividad en el tiro a canasta Variable tiempo Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Inter-grupos 13,833 2 6,916 ,077 ,926 Intra-grupos 2699,744 30 89,991 Total 2713,576 32 Tabla 31. Comparaciones múltiples efectividad en el tiro (Bonferroni) Variable tiempo (I) VAR00 002 (J) VAR00 002 Diferencia de medias (I-J) Error típico Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior T 1 T 2 -1,12636 4,04501 1,000 -11,3835 9,1307 T 3 ,40364 4,04501 1,000 -9,8535 10,6607 T 2 T 1 1,12636 4,04501 1,000 -9,1307 11,3835 T 3 1,53000 4,04501 1,000 -8,7271 11,7871 T 3 T 1 -,40364 4,04501 1,000 -10,6607 9,8535 T 2 -1,53000 4,04501 1,000 -11,7871 8,7271 Realizado el análisis de fiabilidad obtuvimos un valor del Alfa de Cronbach de 0.907 mostrándose la solidez de esta variable.
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 84 4.4.4 Análisis de la variable fatiga En la tabla 32 se muestran los estadísticos descriptivos de la efectividad del lanzamiento a canasta en la variable fatiga (REP y FC2). Tabla 32. Medias de efectividad en test 1, test 2 y test 3 Variable fatiga N Media Máximo Mínimo DT Efectividad primer test 11 57,2664 76,66 46,66 9,66492 Efectividad segundo test 11 56,1564 78,88 37,77 11,52890 Efectividad tercer test 11 56,9945 81,27 43,33 10,86196 Comprobamos nuevamente con la variable fatiga que la diferencia entre las series fue estadísticamente nula con un valor de significación p=0.968 para la efectividad Inter-grupos. En ningún caso se observan diferencias mínimamente apreciables (Bonferroni, tabla 34) entre los diferentes test de efectividad aplicados a esta variable. Tabla 33. ANOVA para efectividad en el tiro a canasta Variable fatiga Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Inter-grupos 7,365 2 3,682 ,032 ,968 Intra-grupos 3443,084 30 114,769 Total 3450,449 32
CAPÍTULO IV: Validación del test NAL 85 Tabla 34. Comparaciones múltiples efectividad en el tiro (Bonferroni) Variable fatiga (I) VAR00 002 (J) VAR00 002 Diferencia de medias (I-J) Error típico Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior T 1 T 2 1,11000 4,56806 1,000 -10,4734 12,6934 T 3 ,27182 4,56806 1,000 -11,3116 11,8552 T 2 T 1 -1,11000 4,56806 1,000 -12,6934 10,4734 T 3 -,83818 4,56806 1,000 -12,4216 10,7452 T 3 T 1 -,27182 4,56806 1,000 -11,8552 11,3116 T 2 ,83818 4,56806 1,000 -10,7452 12,4216 En el caso de la variable fatiga el valor obtenido en el análisis de fiabilidad mediante Alfa de Cronbach fue de 0.937 mostrándose la solidez de esta variable.
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 89 CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 5.1 Introducción Como instrumento de apoyo a esta investigación realizamos un estudio de la efectividad en el tiro en la liga ACB y la Liga Femenina Española. El objetivo que perseguíamos era conocer el porcentaje de acierto que tenían los jugadores de ambas ligas en tiros de tres, tiros de dos y tiros libres. Además buscamos conocer los porcentajes de efectividad que tenían los jugadores agrupándolos en sus diferentes roles o posiciones de juego que, como ya explicamos en capítulos anteriores, se corresponden con las de base, escolta, alero, cuatro y pívot. Somos conscientes de que estas estadísticas se recogen durante los partidos y que los jugadores están en condiciones diferentes a las que se encontraban los individuos de la muestra del test NAL, pero el enfoque que dimos al estudio en función de sus posiciones de juego hacía posible el uso de estos datos. Destacamos el hecho de que las estadísticas utilizadas corresponden a: los tiros de tres puntos, realizados desde la zona de lanzamiento de tres puntos (T3), tiros de campo, realizados desde cualquier punto dentro del arco de 6.25 (T2) y tiros libres, ejecutados desde la línea de tiros libres (TL) y realizados con el ritual que cada jugador utiliza para su ejecución, esto también supone una diferencia con respecto a nuestro test. 5.2 Metodología Para llevar a cabo el estudio de los jugadores de ACB utilizamos la página ACB.COM en su apartado de enciclopedia, donde pudimos encontrar la historia documental de las competiciones de la liga ACB. Se analizaron los datos desde la creación de la liga en la temporada 1983-84, hasta la temporada 2007-2008. Inicialmente se examinaron la totalidad de los jugadores ACB (3541) y se seleccionaron sólo aquellos que habían jugado al menos 5 temporadas en la liga (401). Para determinar la posición de juego se siguió la caracterización que la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB), hacía de cada jugador en su ficha personal. En la categoría femenina se recogieron los datos estadísticos de la página Web de la federación española de baloncesto desde que están reflejados, es decir, temporada 1996-1997 hasta la temporada 2007-2008. Se utilizaron los mismos criterios que en el grupo masculino,
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 96 5.3.1.2 Tiros de dos puntos La tabla 41 nos muestra la significación en los tiros de dos puntos. Observamos que los bases mantienen diferencias significativas (p<0.05) con las posiciones de alero, cuatro y pívot, y muestra una tendencia con la posición de escolta. El pívot mantiene diferencias significativas favorables con el escolta (p≤0.046). Tabla 41. Test de comparación múltiple de Bonferroni para tiros de dos puntos Variable dependiente Posición Posición Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior Tiro dos puntos Base Escolta ,561 -4,5670 ,8743 Alero ,000 -5,0413 -1,2345 Cuatro ,004 -7,4407 -,8988 Pívot ,000 -6,3759 -2,5283 Escolta Base ,561 -,8743 4,5670 Alero 1,000 -3,8574 1,2744 Cuatro ,767 -6,0193 1,3726 Pívot ,046 -5,1868 -,0247 Alero Base ,000 1,2345 5,0413 Escolta 1,000 -1,2744 3,8574 Cuatro 1,000 -4,1752 2,1116 Pívot ,295 -3,0121 ,3837 Cuatro Base ,004 ,8988 7,4407 Escolta ,767 -1,3726 6,0193 Alero 1,000 -2,1116 4,1752 Pívot 1,000 -3,4382 2,8734 Pívot Base ,000 2,5283 6,3759 Escolta ,046 ,0247 5,1868 Alero ,295 -,3837 3,0121 Cuatro 1,000 -2,8734 3,4382
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 97 5.3.1.3 Tiros libres Si observamos los datos de la tabla 42 comprobamos que los pívots son los que peores porcentajes de acierto presentan (66.59 ±8.56), mostrando diferencias estadísticamente significativas (p<0.05) con el resto de jugadores. Tabla 42. Test de comparación múltiple de Bonferroni para tiros libres Variable dependiente Posición Posición Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior Tiros libres Base Escolta 1,000 -6,1330 2,7264 Alero 1,000 -1,8972 4,3011 Cuatro ,898 -2,1171 8,5342 Pívot ,000 3,4293 9,6939 Escolta Base 1,000 -2,7264 6,1330 Alero ,503 -1,2725 7,0830 Cuatro ,217 -1,1058 10,9295 Pívot ,000 4,0625 12,4673 Alero Base 1,000 -4,3011 1,8972 Escolta ,503 -7,0830 1,2725 Cuatro 1,000 -3,1114 7,1246 Pívot ,000 2,5951 8,1241 Cuatro Base ,898 -8,5342 2,1171 Escolta ,217 -10,9295 1,1058 Alero 1,000 -7,1246 3,1114 Pívot ,662 -1,7851 8,4912 Pívot Base ,000 -9,6939 -3,4293 Escolta ,000 -12,4673 -4,0625 Alero ,000 -8,1241 -2,5951 Cuatro ,662 -8,4912 1,7851
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 98 5.3.2 Liga Femenina Española En los datos que muestra la tabla 43, podemos observar que las bases son las jugadoras con mayor acierto en las canastas de tres puntos (35.03 ±5.56%). Las pívots obtienen los mayores valores en las canastas de dos puntos (47.97 ±5.22%) y las aleros obtienen un mayor porcentaje de acierto en los tiros libres (76.06 ±6.32%). Tabla 43. Efectividad en TL, T2 y T3 por posiciones de juego Tiro libre Tiro dos puntos Tiro tres puntos Posición de juego Base Mínimo 22,20 32,99 62,10 Máximo 45,14 53,16 78,90 Media 35,03 42,38 69,70 DT 5,56 6,28 5,72 Escolta Mínimo 24,13 37,87 54,43 Máximo 41,29 53,84 81,19 Media 32,54 45,89 73,24 DT 5,69 5,95 9,35 Alero Mínimo 25,53 38,10 63,74 Máximo 37,70 54,29 86,40 Media 32,39 46,47 76,06 DT 4,06 5,45 6,32 Cuatro Mínimo 23,15 40,68 68,75 Máximo 40,17 53,96 75,00 Media 32,26 46,70 70,90 DT 6,17 5,16 2,40 Pívot Mínimo ,00 38,30 52,74 Máximo 50,00 55,48 72,71 Media 23,57 47,97 65,76 DT 16,91 5,22 6,93
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 99 5.3.2.1 Tiros de tres puntos Podemos ver en la tabla 44 que, aunque las bases son las más eficientes, no existen diferencias significativas entre las posiciones de juego. No obstante, se observa una ligera tendencia diferenciadora entre los bases y los pívots (p=0.58), pero no llega a ser estadísticamente relevante. Tabla 44. Test de comparación múltiple de Bonferroni para tiros de tres puntos Variable dependiente Posición Posición Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior Tiro tres puntos Base Escolta 1,000 -10,8279 15,8012 Alero 1,000 -9,0530 14,3190 Cuatro 1,000 -11,2278 16,7678 Pívot ,058 -,2266 23,1454 Escolta Base 1,000 -15,8012 10,8279 Alero 1,000 -13,3893 13,6820 Cuatro 1,000 -15,2920 15,8586 Pívot ,562 -4,5629 22,5084 Alero Base 1,000 -14,3190 9,0530 Escolta 1,000 -13,6820 13,3893 Cuatro 1,000 -14,0713 14,3452 Pívot ,341 -3,1110 20,7637 Cuatro Base 1,000 -16,7678 11,2278 Escolta 1,000 -15,8586 15,2920 Alero 1,000 -14,3452 14,0713 Pívot ,771 -5,5189 22,8977 Pívot Base ,058 -23,1454 ,2266 Escolta ,562 -22,5084 4,5629 Alero ,341 -20,7637 3,1110 Cuatro ,771 -22,8977 5,5189
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 100 5.3.2.2 Tiros de dos puntos En este tipo de lanzamiento son las pívots las que presentan una mayor efectividad (47.97 ±5.22), aunque tampoco en este caso se observan diferencias estadísticamente significativas (p<0.05) entre las diferentes posiciones de juego (tabla 45). Tabla 45. Test de comparación múltiple de Bonferroni para tiros de dos puntos Variable dependiente Posición Posición Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior Tiro dos puntos Base Escolta 1,000 -11,4883 4,4795 Alero ,917 -11,0895 2,9252 Cuatro 1,000 -12,7077 4,0794 Pívot ,229 -12,5950 1,4197 Escolta Base 1,000 -4,4795 11,4883 Alero 1,000 -8,6943 7,5387 Cuatro 1,000 -10,1493 8,5297 Pívot 1,000 -10,1997 6,0332 Alero Base ,917 -2,9252 11,0895 Escolta 1,000 -7,5387 8,6943 Cuatro 1,000 -8,7518 8,2878 Pívot 1,000 -8,6635 5,6526 Cuatro Base 1,000 -4,0794 12,7077 Escolta 1,000 -8,5297 10,1493 Alero 1,000 -8,2878 8,7518 Pívot 1,000 -9,7933 7,2463 Pívot Base ,229 -1,4197 12,5950 Escolta 1,000 -6,0332 10,1997 Alero 1,000 -5,6526 8,6635 Cuatro 1,000 -7,2463 9,7933
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 101 5.3.2.3 Tiros libres Es en este tipo de lanzamientos donde las jugadoras de la Liga Femenina presentan algunas diferencias entre las distintas posiciones de juego. Las aleros son las jugadoras con mejor porcentaje de aciertos (76.06 ±6.32) Como observamos en la tabla 46, existen diferencias estadísticas entre las aleros y las pívots (p=0.006). Tabla 46. Test de comparación múltiple de Bonferroni para tiros libres Variable dependiente Posición Posición Sig. Intervalo de confianza al 95% Límite inferior Límite superior Tiros libres Base Escolta 1,000 -6,1330 2,7264 Alero 1,000 -1,8972 4,3011 Cuatro ,898 -2,1171 8,5342 Pívot ,000 3,4293 9,6939 Escolta Base 1,000 -2,7264 6,1330 Alero ,503 -1,2725 7,0830 Cuatro ,217 -1,1058 10,9295 Pívot ,000 4,0625 12,4673 Alero Base 1,000 -4,3011 1,8972 Escolta ,503 -7,0830 1,2725 Cuatro 1,000 -3,1114 7,1246 Pívot ,000 2,5951 8,1241 Cuatro Base ,898 -8,5342 2,1171 Escolta ,217 -10,9295 1,1058 Alero 1,000 -7,1246 3,1114 Pívot ,662 -1,7851 8,4912 Pívot Base ,000 -9,6939 -3,4293 Escolta ,000 -12,4673 -4,0625 Alero ,000 -8,1241 -2,5951 Cuatro ,662 -8,4912 1,7851
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 102 5.4 Discusión La efectividad global que obtienen los jugadores en la liga ACB es de 70.64 ±8.41% para tiros libres, 50.99 ±5.14% para tiros de dos y 30.10 ±11.50% para tiros de tres. Las muestra femenina obtiene un 70.94 ±7.27% en tiros libres, 45.72 ±5.80% en tiros de dos y un 31.00 ±10.00% en tiros de tres. Como podemos comprobar no existen diferencias significativas en tiros libres (p≤0.899) en cuanto a género, ni en tiros de tres puntos (p≤0.824). Sí que encontramos diferencias estadísticas en los tiros de dos puntos (p≤0.000) siendo los hombres más eficaces que las mujeres. Hemos trabajado el concepto de efectividad desde la perspectiva de la consecución de un porcentaje elevado en los tiros a canasta. Por este motivo pensamos que los jugadores más efectivos son aquellos que consiguen los mejores porcentajes en sus lanzamientos. En el baloncesto masculino, los jugadores más eficaces en tiros de tres puntos son los escoltas, en tiros de dos puntos, coincidiendo con el baloncesto femenino, son los pívots y en tiros libres vuelven a destacar los escoltas. Por los resultados que vemos los escoltas son los jugadores más eficaces ya que consiguen un mejor porcentaje de tiros en dos de las tres categorías estudiadas. En el caso de la categoría femenina, las jugadoras más eficaces en tiros de tres son las bases, en tiros de dos son las pívots y en los tiros libres son las aleros, por lo que podemos decir que la efectividad en el baloncesto femenino está muy repartida entre las diferentes posiciones. Destacamos el hecho de que los bases de la categoría masculina obtienen valores muy similares a los escoltas 73.15± 7.17% frente a un 74.86 ±8.98% de los bases en tiros libres y 34.75 ±4.65% frente a un 34.96 ±7.14% de los bases en tiros de tres puntos. Aunque los valores de los bases son ligeramente inferiores no se aprecian deferencias por lo que consideramos que los bases tienen comportamientos, en lo referente a la eficacia, muy parecidos a los de los escoltas. Algo similar sucede con los pívots y los cuatros en los tiros de dos puntos, donde los pívots obtienen valores de 52.66±5.50% y los cuatros 52.37±3.45%, por lo que podemos decir que los cuatros consiguen una efectividad muy alta en los tiros de dos puntos. En los tiros de tres puntos en baloncesto masculino, como era de esperar, los pívots son muy poco efectivos y mantienen diferencias significativas de efectividad con respecto al resto de posiciones de juego. Este dato podría estar justificado por la cercanía que los pívots
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 103 muestran respecto al aro durante el juego. En el resto de las posiciones no encontramos estas diferencias lo que nos lleva a pensar que en el baloncesto actual todos los jugadores lanzan desde todas las posiciones con niveles de efectividad similar. Sólo jugadores muy especializados en lanzamientos de tres podrían presentar porcentajes de acierto muy superiores al resto de jugadores. Winters (50%), Racca (43%), Epi (43%), Herreros (43%), Raúl Pérez (43%), son ejemplos claros de este tipo de jugadores. De forma global, los jugadores más eficaces en esta categoría son los que ocupan la posición de escoltas (34.96 ±7.14). Figura 6. Porcentaje de efectividad según posición de juego En el estudio realizado en el baloncesto femenino observamos que no existen diferencias significativas entre las diferentes posiciones de juego. Las más eficientes fueron las bases 35.03 ±5.56%, aunque pudimos comprobar que existe cierta diferencia significativa entre las jugadoras de esta posición y las pívots 23.57 ±%16.91. En este caso también podemos comprobar la existencia de jugadoras de diferentes posiciones, que muestran una elevada efectividad en el lanzamiento de 3 puntos. Lima (base) con 45% de efectividad, Santos (escolta) con un 41% y Turnikidov (cuatro) con un 40%. En los tiros de dos puntos, como era de esperar, en los dos géneros masculino y femenino, los pívots son los jugadores más eficaces. Los bases de categoría masculina fueron los jugadores menos eficaces 48.20 ±4.66% en lanzamientos de dos, frente a los pívots que fueron los jugadores con mejores niveles de efectividad 52.66 ±5.50%. Existen diferencias estadísticamente significativas entre la efectividad de los bases con respecto a las posiciones de alero (p≤0.000), cuatro (p≤0.000) y pívot (p≤0.000). También existen diferencias signitivas entre los escoltas y los pívot (p≤0.009). Estos comportamientos podrían responder al hecho de que tanto bases como escoltas desarrollan su juego alejados de la canasta donde los tiros de dos puntos se dan en menor número y eficacia. Entre los jugadores ACB con mejores
CAPÍTULO V: Estudio de la efectividad en la liga ACB y Liga Femenina Española 104 porcentajes de efectividad en tiros de 2 puntos destacan Reggie Johson (71%) Hopkins (63%) y Marc Gasol (63%). En el caso del baloncesto femenino las jugadora con mayor efectividad en este tipo de lanzamientos son las pívots 47.97 ±5.22% frente a las bases que son las que muestran peores porcentajes 42.38% ±6.28. No encontramos diferencias significativas entre las diferentes posiciones de juego. Sólo una jugadora alcanzó un porcentaje del 55% (Palomares) y 16 más logaron porcentajes iguales o superiores al 50%. En los tiros libres los hombres más eficaces son los escoltas 74.86 ±8.98% y los menos eficaces son los pívots 66.59 ±8.56%. Estos últimos mantienen diferencias significativas con los jugadores de las posiciones de base, escolta y alero. Estos datos confirman el perfil de los escoltas como tiradores de un punto. En los lanzamientos de tiros libres de la ACB destacan jugadores como Bullock (88%), Towns (88%), Espil (86%), Djordjevic (85%) Jackson (85%) o Rogers (85%). En el caso de las mujeres las más eficaces son las aleros 76.06 ±6.32% y las menos eficaces son las pívots 65.76 ±6.93%, encontrando diferencias significativas entre ambas. Las jugadoras más eficaces desde esta posición han sido las aleros Hernández-Esteban (86%) y Seguí (84%) y las escoltas Santos (81%) y Mondt (81%). En general, con los datos obtenidos, podemos pensar que los jugadores de baloncesto, en la actualidad, son más versátiles a excepción del pívot que suele ser un jugador que cada vez se especializa más en acciones concretas de su posición de juego. Los bases son los jugadores de ACB que más partidos y minutos acumulan por lo que se deduce la importancia y responsabilidad que tienen dentro del juego ya que son los que menos participan en las rotaciones de los equipos y los que permanecen más tiempo en la cancha. Los cuatros son los jugadores que más puntos totales acumulan.
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 113 Figura 9. Años de práctica y efectividad global según género . 6.1.6 Efectividad global para la variable tiempo Cuando analizamos la efectividad en el lanzamiento a canasta a partir de la variable tiempo, debemos considerar tres situaciones diferenciadas: situación de reposo, situación T28 y situación T20. Podemos observar, tal y como era de esperar, un orden descendente en los resultados de las tres posiciones (REP, T28, T20). Es suficiente observar los intervalos de cada situación para ver que estamos hablando de diferencias estadísticamente significativas. Los intervalos de confianza repiten los mismos comportamientos, siendo T20 la situación de menos efectividad (IC: 41.57 % a 45.82 %), seguido de la situación de T28 (IC: 45.60 % a 50.40 %) y REP (IC: 50.88 % a 55.46 %). En la siguiente figura (10) se muestran los resultados, en gráfico de cajas, para la totalidad de la muestra (REP, T28 y T20).
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 114 Figura 10. Efectividad para la variable tiempo (REP, T28, T20) 6.1.6.1 Efectividad global para la variable REP La efectividad global en reposo (tabla 50) es de un 54.96 ±10.7% para los hombres y un 47.87 ±11.2% para las mujeres (p<0.006). Los jugadores interiores muestran una efectividad del 50.99 ±11.36% para el grupo masculino frente a un 41.73 ±7.91% del grupo femenino (p<0.03). Estas diferencias entre sexo no son estadísticamente significativas en el caso de los exteriores (H: 56.31 ±10.26% vs . M: 51.56 ±11.58%; p<0.09). Cuando el análisis se realiza por posiciones de juego (base, alero, escolta, cuatro y pívot), las diferencias de efectividad por sexo son apreciables y favorables a los jugadores de la categoría masculina. No obstante esta es una de las dificultades del estudio, el número de jugadoras disponibles por posición de juego es muy reducida (ejemplo: 3 bases y 4 pívots) y con importantes diferencias de efectividad entre ellas. Por ejemplo, en el caso de las bases, la mejor presenta un 67% por un 31% de la menos efectiva. En el caso de las pívots la mejor tiradora presenta un 53% y un 29% la menos efectiva.
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 115 Tabla 50. Efectividad global para la variable REP Parámetro Válido / Perdido Media % DT IC al 95% Mínimo % Máximo % P valor Individual total muestra 93/2 53.17% 11.24% 50.88% – 55.46% 24.00% 78.00% Hombres 71/0 54.96% 10.73% 52.42% – 57.50% 24.00% 78.00% P=0.006 Mujeres 22/2 47.87% 11.27% 43.11% – 52.63% 29.00% 67.00% Exteriores – interiores Exteriores 68/0 55.26% 10.66% 52.68% –.57.84% 31.00% 78.00% Hombres 53/0 5631% 10.26% 53.48% – 59.14% 31.00% 78.00% P=0.099 Mujeres 15/0 51.56% 11.58% 45.14% – 57.97% 31.00% 67.00% Interiores 25/0 47.90% 11.11% 43.50% – 52.30% 24.00% 69.00% Hombres 16/0 50.99% 11.36% 45.33% – 56.64% 24.00% 69.00% P=0.03 Mujeres 9/0 41.73% 7.91% 35.64% – 47.81% 29.00% 53.00% Posición de juego Base 15/0 57.48% 10.17% 51.84% – 63.12% 31.00% 78.00% Hombres 12/0 58.52% 7.60% 53.69% – 63.35% 49.00% 78.00% P=0.69 Mujeres 3/0 53.33% 19.37% 0.55%-1.01% 31.00% 67.00% Escolta 29/0 54.87 10.23% 50.97% – 58.76% 31.00% 78.00% Hombres 22/0 55.76% 10.53% 51.09% – 60.43% 31.00% 68.00% P=0.486 Mujeres 7/0 52.06% 9.41% 43.36% – 60.77% 40.00% 67.00% Alero 24/0 54.35% 11.68% 49.42% - 59.29% 36.00% 73.00% Hombres 19/0 55.56% 11.64% 49.94% – 61.17% 36.00% 73.00% P=0.289 Mujeres 5/0 49.78% 11.92% 34.97% – 64.59% 38.00% 64.00% Cuatro 15/0 47.41% 10.10% 41.81% - 53.00% 31.00% 69.00% Hombres 10/0 50.22% 10.53% 42.68% – 57.76% 33.00% 69.00% P=0.089 Mujeres 5/0 41.78% 6.92% 33.18% – 50.37% 31.00% 49.00% Cinco 12/0 48.52% 12.70% 40.44% – 56.59% 24.00% 64.00% Hombres 8/0 51.94% 13.00% 41.07% – 62.82% 24.00% 64.00% P=0.209 Mujeres 4/0 41.67% 10.16% 25.49% – 57.84% 29.00% 53.00% El análisis de los promedios ponderados para los percentiles 25, 50 y 75 también nos da una información relevante de la eficacia de tipo en la situación de reposo (tabla 51). Las diferencias entre los tiradores más eficaces y los menos eficaces (percentiles 75 a 25) son mayores en las mujeres, respecto a los de los hombres, en la mayoría de las situaciones analizadas. Sólo en los casos del estudio de jugadores interiores y de los jugadores de la posición cuatro, el comportamiento es diferente. La diferencia de efectividad, entre los jugadores de mayor y menor porcentaje de acierto, de los interiores masculinos, es de un 15 %
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 116 frente al 12 % de las jugadoras. En el caso de la posición de cuatro, las diferencias de la categoría masculina son de un 16 % por el 12 % de la femenina. También destaca el hecho de que los tiradores del percentil 75 no presentan grandes diferencias en cuanto a sus posiciones de juego. Sin embargo cuando observamos la efectividad del percentil 25 las diferencias aumentan de forma evidente, comprobándose que los jugadores (masculinos y femeninos) que juegan cerca del aro son los que muestran peores porcentajes de efectividad global en reposo cuando lanzan a canasta. Tabla 51. Efectividad global para la variable Reposo (Promedio ponderado en los Percentiles 25-50-75) Percentil / Variable 25 % 50 % 75 % Individual total muestra 44.44% 53.33% 62.22% Hombres 48.89% 55.56% 62.22% Mujeres 40.00% 47.78% 56.67% Exteriores – interiores Exteriores 48.89% 55.56% 62.22% Hombres 51.11% 55.56% 62.22% Mujeres 40.00% 53.33% 62.22% Interiores 40.00% 48.89% 55.56% Hombres 43.33% 53.33% 58.33% Mujeres 35.56% 42.22% 47.78% Posición de juego Base 53.33% 60.00% 62.22% Hombres 53.33% 60.00% 61.67% Mujeres 31.11% 62.22% - Escolta 48.89% 55.56% 61.10% Hombres 50.56% 55.56% 62.22% Mujeres 42.22% 53.33% 60.00% Alero 44.44% 55.56% 64.44% Hombres 44.44% 55.56& 64.44% Mujeres 37.78% 51.11% 61.11% Cuatro 40.00% 48.89% 55.56% Hombres 39.44% 53.33% 55.56% Mujeres 35.56% 42.22% 47.78% Cinco 41.11% 51.11% 59.40% Hombres 45.56% 55.56% 61.67% Mujeres 31.67% 42.22% 51.11%
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 117 6.1.6.2 Efectividad global para la variable T28 La tabla 52 nos muestra la eficacia para los tiros de la serie de 28 segundos (T28). En ella podemos observar diferencias significativas cuando comparamos la efectividad entre hombres y mujeres (p<0.020). Para los jugadores exteriores también son significativas las diferencias de género (p<0.033), no ocurriendo así en el grupo de jugadores interiores (p<0.51). Por posiciones solo encontramos diferencias en los lanzamientos desde la posición de alero (p<0.035). Una vez más debemos recordar el bajo número de sujetos disponibles en algunas posiciones de juego (bases y pívots), lo que condiciona los resultados de estas posiciones de juego. Tabla 52. Efectividad global para la variable T28. ( Promedios) Parámetro Válido / Perdido Media % DT IC al 95 % Mínimo % Máximo % P valor Individual total muestra 95/0 48.00% 11.80% 45.60% – 50.40% 22.00% 78.00% Hombres 71/0 49.64% 11.80% 46.85% – 52.43% 22.00% 76.00% P=0.020 Mujeres 24/0 43.15% 10.60% 38.67% – 47.63% 24.00% 60.00% Exteriores – interiores Exteriores 68/0 49.35% 11.80% 46.49% – 52.20% 24.00% 78.00% Hombres 53/0 50.94% 11.41% 47.80% – 54.09% 24.00% 78.00% P=0.033 Mujeres 15/0 43.70% 11.80% 37.16% – 50.24% 24.00% 60.00% Interiores 25/0 44.61% 11.31% 40.13% – 49.08% 22.00% 64.00% Hombres 16/0 45.80% 12.43% 39.62% – 51.99% 22.00% 64.00% P=0.510 Mujeres 9/0 42.22% 8.81% 35.44% – 49.00% 31.00% 58.00% Posición de juego Base 15/0 51.70% 11.03% 45.60% – 57.81% 33.00% 73.00% Hombres 12/0 52.04% 10.69% 45.24% – 58.83% 40.00% 73.00% P=0.777 Mujeres 3/0 50.37% 14.79% 13.61% - 87.13% 33.00% 60.00% Escolta 29/0 50.42% 11.88% 45.90% – 54.94% 24.00% 78.00% Hombres 22/0 52.02% 11.77% 46.80% – 57.24% 29.00% 78.00% P=0.154 Mujeres 7/0 45.40% 11.60% 34.66% – 56.13% 24.00% 60.00% Alero 24/0 46.57% 12.12% 41.45% – 51.69% 24.00% 71.00% Hombres 19/0 49.01% 11.77% 43.33% – 54.68% 24.00% 71.00% P=0.035 Mujeres 5/0 37.33% 9.34% 25.72% – 48.94% 31.00% 53.00% Cuatro 15/0 44.78% 11.43% 35.45% – 48.11% 22.00% 64.00% Hombres 10/0 42.67% 12.90% 33.43% – 51.90% 22.00% 64.00% P=0.704 Mujeres 5/0 40.00% 8.74% 29.14% – 50.86% 31.00% 51.00% Cinco 12/0 4815% 10.56% 41.43% – 54.86% 24.00% 58.00% Hombres 8/0 49.72% 11.38% 40.20% – 59.24% 24.00% 58.00% P=0.545 Mujeres 4/0 45.00% 9.31 30.17% – 59.83% 36.00% 56.00%
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 118 Al analizar los promedios ponderados por percentiles (tabla 53), vemos que los hombres presentan mejores porcentajes de efectividad que las mujeres, tanto en los mejores tiradores (percentil 75) como en los que muestran niveles de efectividad más bajo (percentil 25). Cuando estudiamos las diferencias de rendimiento entre los componentes de los dos grupos organizados por género vemos que las diferencias entre los mejores tiradores y los peores son más evidentes en los varones, excepto cuando comparamos interiores en la posición de cuatro. Las diferencias entre buenos y malos tiradores interiores son del 20% en los hombres, frente a un 14% en el caso de las mujeres. Los varones que juegan en la posición de cuatro muestran diferencias de un 20% por un 16% de las mujeres. Tabla 53. Efectividad global para la variable T28 (Promedio ponderado en los Percentiles 25-50-75) Percentil / Variable 25 % 50 % 75 % Individual total muestra 40.00% 48.89% 57.78% Hombres 42.22% 51.11% 57.78% Mujeres 33.33% 43.33% 52.78% Exteriores – interiores Exteriores 42.22% 48.89% 57.78% Hombres 43.33% 48.89% 60.00% Mujeres 33.33% 44.44% 53.33% Interiores 35.56% 44.44% 55.56% Hombres 35.00% 51.11% 55.56% Mujeres 33.33% 42.22% 47.78% Posición de juego Base 42.22% 48.89% 60.00% Hombres 42.78% 47.78% 60.00% Mujeres 33.33% 57.78% -- Escolta 43.33% 51.11% 58.89% Hombres 43.89% 53.33% 60.00% Mujeres 37.78% 46.67% 53.33% Alero 34.44% 47.78% 53.33% Hombres 42.22% 48.89% 55.56% Mujeres 31.11% 33.33% 45.56% Cuatro 33.33% 40.00% 51.11% Hombres 33.33% 38.89% 53.89% Mujeres 31.11% 42.22% 47.78% Cinco 42.22% 52.22% 57.23% Hombres 44.44% 54.44% 57.23% Mujeres 37.22% 43.33% 54.44%
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 119 6.1.6.3 Efectividad global para la variable T20 En la tabla 54, observamos que según aumenta la velocidad de ejecución del tiro, las diferencias entre hombres y mujeres, respecto a las situaciones REP y T28, van desapareciendo. En nuestro estudio, los datos obtenidos por los hombres y las mujeres no muestran diferencias estadísticamente significativas en ninguna de las categorías dentro de esta serie. Tabla 54. Efectividad global para la variable T20. ( Promedios) Parámetro Válidos / Perdidos Media % DT IC al 95 % Mínimo % Máximo % P valor Individual total muestra 95/0 43.70% 10.44% 41.57% – 45.82% 20.00% 73.00% Hombres 71/0 44.13% 10.17% 41.72% – 46.54% 22.00% 73.00% P=0.411 Mujeres 24/0 42.41% 11.33% 37.62% – 47.19% 20.00% 60.00% Exteriores – interiores Exteriores 68/0 44.08% 10.23% 41.61% – 46.56% 22.00% 73.00% Hombres 53/0 44.78% 10.00% 42.02% – 47.54% 27.00% 73.00% P=0.308 Mujeres 15/0 41.63% 10.99% 35.54% – 47.72% 22.00% 60.00% Interiores 25/0 42.72% 11.08% 38.33% – 47.10% 30.00% 60.00% Hombres 16/0 42.22% 10.69% 36.90% – 47.54% 22.00% 60.00% P=0.825 Mujeres 9/0 43.70% 12.42% 34.15% – 53.25% 20.00% 60.00% Posición de juego Base 15/0 45.48% 11.45% 39.14% – 51.82% 22.00% 71.00% Hombres 12/0 47.59% 10.22% 41.10% – 54.09% 33.00% 71.00% P=0.171 Mujeres 3/0 37.04% 14.45% 1.12% – 72.95% 22.00% 51.00% Escolta 29/0 41.69% 9.19% 38.19% – 45.18% 27.00% 64.00% Hombres 22/0 41.92% 9.41% 37.75% – 46.09% 27.00% 64.00% P=0.799 Mujeres 7/0 40.95% 9.15% 32.49% – 49.41% 29.00% 53.00% Alero 24/0 46.11% 10.46% 41.69% – 50.53% 31.00% 73.00% Hombres 19/0 46.32% 10.21% 41.39% – 51.24% 31.00% 73.00% P=0.849 Mujeres 5/0 45.33% 12.63% 29.65% – 61.02% 33.00% 60.00% Cuatro 15/0 42.52% 12.22% 35.75% – 49.92% 20.00% 60.00% Hombres 10/0 43.33% 11.86% 34.85% – 51.82% 22.00% 60.00% P=0.655 Mujeres 5/0 40.89% 14.19% 23.26% – 58.51% 20.00% 56.00% Cinco 12/0 42.96% 9.9 36.61% – 49.32% 29.00% 60.00% Hombres 8/0 40.83% 9.64% 32.77% – 48.90% 29.00% 58.00% P=0.247 Mujeres 4/0 47.22% 10.63% 30.29% – 64.15% 36.00% 60.00% Como era de suponer, los promedios de efectividad, tanto en hombres como en mujeres, disminuyen con el aumento de la dificultad en las series de lanzamientos (tiempo limitado). Las
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 120 diferencias entre sexos es mayor en los jugadores de menor efectividad de tiro (H: 37.78 % vs . M: 33.89 %), manteniéndose estable entre los mejores tiradores (H: 51.11 % vs . M: 51.11 %). Este comportamiento no se repite cuando el análisis lo hacemos en función de la mayor o menor distancia de juego respecto al aro. Así, entre los jugadores exteriores existen diferencias entre hombres y mujeres que muestran poca efectividad (H: 37% vs . M: 33%), y ninguna diferencia entre los de mayor efectividad (H: 51% vs . M: 51%). Las diferencias entre interiores no mantienen este comportamiento presentando cambios en las jugadoras interiores, que obtienen mejores promedios de efectividad en todos los niveles de rendimiento (P25: 34%; P50: 46%; P75: 53%) que los varones (P25: 32%; P50: 42%; P75: 47%), (tabla 55). Respecto a la posición de juego, entendemos necesario destacar lo que ocurre en la posición de base. Los bases tienen, en nuestro estudio, mejores porcentajes de tiro que el resto de posiciones (escoltas, aleros, cuatros y pívots) con independencia de su nivel de efectividad a pesar del bajo rendimiento de las jugadoras que ocupan esta posición. Los bases menos eficientes (P20) tienen un promedio del 37 % de efectividad (H: 41 %, M: 22 %), mientras que los jugadores de esta posición con mayores porcentajes de tiro muestran valores del 53 %. Tabla 55. Efectividad global para la variable T20 (Promedio ponderado en los Percentiles 25-50-75) Percentil / Variable 25 % 50 % 75 % Individual total muestra 35.56% 42.22% 51.11% Hombres 37.78% 44.44% 51.11% Mujeres 33.89% 41.11% 51.11% Exteriores – interiores Exteriores 36.11% 44.44% 51.11% Hombres 37.78% 44.44% 51.11% Mujeres 33.33% 40.00% 51.11% Interiores 33.33% 42.22% 48.89% Hombres 32.78% 42.22% 47.22% Mujeres 34.44% 46.67% 53.33% Posición de juego Base 37.78% 46.67% 51.11% Hombres 41.11% 46.67% 53.89% Mujeres 22.22% 37.78% - Escolta 34.44% 42.22% 48.89% Hombres 35.00% 42.22% 48.89% Mujeres 31.11% 40.00% 48.89% Alero 37.78% 45.56% 52.78% Hombres 37.78% 46.67% 51.11% Mujeres 34.44% 40.00% 58.89% Cuatro 33.33% 42.22% 48.89% Hombres 37.22% 42.22% 51.67% Mujeres 26.67% 46.67% 52.22% Cinco 33.89% 42.22% 50.00% Hombres 31.67% 41.11% 46.67% Mujeres 37.22% 46.67% 57.78%
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 121 6.1.7 Efectividad global para la variable fatiga Al plantear los resultados de la variable fatiga debemos tener en cuenta que los datos de reposo son los mismos que obtenemos cuando analizamos la variable tiempo en situación de reposo (REP). La variable fatiga está formada por los resultados englobados en las variables REP y FC2. Debemos recordar que FC2 representa aquellos lanzamientos en los que el sujeto trabajaba con una respuesta cardiaca superior a 170 latidos/minuto. En la figura 11, podemos observar que, respecto a la variable fatiga, la efectividad global es superior cuando los jugadores efectúan los lanzamientos en estado de reposo (REP: 53.23 ±11.24%; FC2: 49.30 ±10.71%; p<0.01). Figura 11. Efectividad para la variable fatiga (REP y FC2) FC2Reposo 0,8 0,7 0,6 0,5 0,4 0,3 0,2 0,1 6.1.7.1 Efectividad global para la variable REP La tabla 50 muestra la efectividad global en los tiros realizados en reposo. Comprobamos que, en estas circunstancias de lanzamiento, las diferencias de efectividad por sexo (H: 54.96 ±10.7%; M: 47.87 ±11.2%) siguen siendo estadísticamente significativas (p≤0.006). Estas diferencias continúan siendo significativas (H: 50.99%; M: 41.75%; p≤0.03) en el caso de los
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 122 interiores. No ocurre lo mismo (H: 56.31 ±10.26%; M: 51.56 ±11.58%; p≤0.099) entre los exteriores. En el resto de las posiciones no se aprecian diferencias entre hombres y mujeres. El análisis de esta variable ya lo realizamos en el apartado 6.1.7.1. de este capítulo. Como ya vimos, los promedios ponderados para los percentiles 25, 50 y 75 también nos dan una información relevante de la eficacia de tiro en la situación de reposo (tabla 51). Las diferencias entre los mejores y peores tiradores (percentiles 75 a 25) son mayores en las mujeres, respecto a los hombres, en la mayoría de las situaciones analizadas. Sólo en los casos del estudio de jugadores interiores y de los jugadores de la posición cuatro el comportamiento es diferente. La diferencia de efectividad, entre mejores y peores tiradores, de los interiores masculinos es de un 15 % frente al 12 % de las jugadoras de categoría femenina. En el caso de la posición de cuatro, las diferencias de la categoría masculina son de un 16 % por el 12 % de la femenina. También destaca el hecho de que los mejores tiradores del percentil 75 no presentan grandes diferencias en cuanto a sus posiciones de juego. Sin embargo cuando observamos la efectividad del percentil 25 las diferencias aumentan de forma evidente, comprobándose que los jugadores (masculinos y femeninos) que juegan cerca del aro son los que muestran peores porcentajes de efectividad global en REP cuando lanzan a canasta. 6.1.7.2 Efectividad global para la variable FC2 En la tabla 56, se observan diferencias significativas (p≤0.001) en la eficacia global de hombres y mujeres (H: 51.33 ±9.94 %; M: 42.73 ±10.68 %) en FC2. Ocurre lo mismo al comparar las posiciones exteriores (H: 51.74 ±9.68 %; M: 44.10 ±11.96 %; p≤0.019) e interiores (H: 50.12 ±10.81 %; M: 40.74 ±8.81 %; p≤0.017). Pese a la mayor efectividad en los lanzamientos de los varones en las diferentes posiciones de tiro (base, escolta, alero, cuatro y pívot), el nivel de significación estadística sólo se mantiene en la comparación entre aleros (H: 50.99 ±10.97%; M: 37.99 ±15.85%; p≤0.041). No debemos olvidar la limitación del número de jugadoras femeninas existentes en algunas de las posiciones de juego. También debemos destacar el bajo porcentaje de aciertos (Tabla 57) obtenido por las mujeres que juegan a la posición de alero, comportamiento que aparece tanto entre las mejores como en las peores tiradoras (P25: 21%; P75: 50%). En ambos casos, son el grupo de jugadoras con peor nivel de efectividad de la muestra cuando se hace la serie de lanzamientos en estado de fatiga (FC2).
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 129 Existen diferencias, pero no estadísticamente significativas, entre hombres y mujeres según las posiciones de juego, alcanzando mayores niveles de efectividad los jugadores de la categoría masculina en todas las posiciones (tabla 61). Tabla 61. Efectividad global para la variable 45º (Promedio ponderado en los Percentiles 25-50-75) Percentil / Variable 25 % 50 % 75 % Individual total muestra 56.67% 63.33% 71.67% Hombres 58.33% 65.005% 71.67% Mujeres 52.50% 59.17% 66.67% Exteriores – interiores Exteriores 56.67% 63.33% 72.08% Hombres 58.33% 65.00% 72.50% Mujeres 51.67% 58.33% 72.50% Interiores 53.33% 61.67% 68.33% Hombres 53.33% 62.50% 72.50% Mujeres 46.67% 60.00% 66.67% Posición de juego Base Hombres 60.42% 68.33% 73.33% Mujeres 45.00% 63.33% -- Escolta Hombres 57.92% 66.67% 72.08% Mujeres 48.33% 59.17% 74.17% Alero Hombres 56.67% 63.33% 70.00% Mujeres 50.83% 53.33% 70.83% Cuatro Hombres 51.67% 61.67% 70.00% Mujeres 46.67% 56.67% 63.33% Cinco Hombres 54.58% 68.33% 74.17% Mujeres 45.42% 64.17% 66.67% 6.1.8.3 Efectividad distancia para la variable 6.25 Los resultados demuestran que los niveles de efectividad disminuyen significativamente (intervalos de confianza disjuntos) cuando el jugador realiza los lanzamientos desde la posición más alejada del aro (31.86 ±10.41%). Los intervalos en 6.25 son entre el 34%-30%, frente a 65%-61% de la posición de 45º o de 53%-49% desde la línea de tiro libre. Las diferencias entre hombres (33.38 ±10.22%) y mujeres (26.97 ±9.68%) desde la posición de 6.25 también se muestran estadísticamente significativas (p≤0.011).
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 130 Como era de esperar, los jugadores exteriores tienen mayor porcentaje (33.54 ±9.68%) de acierto que los interiores (27.78 ±11.56%), ya que están más familiarizados con esta distancia (tabla 62). Sin embargo, las diferencias entre sexos no son estadísticamente significativas en ninguna de las dos posiciones. En el caso de los exteriores los valores de efectividad son del 34.56% ±9.66% para los hombres, por un 29.36% ±8.91% de las mujeres. Las diferencias por sexo en el caso de jugadores interiores son aún menos relevantes (H: 29.91 11.26%; M: 23.52 ±10.22%), (Tabla 62). Tabla 62. Efectividad distancia para la variable 6.25 ( Promedios) Parámetro Válidos / Perdidos Media % D T IC al 95 % Mínimo % Máximo % P valor Individual total muestra 93/2 31.86 10.41% 29.72% – 4.01% 8.00% 53.00% Hombres 71/0 33.38 10.22% 30.96% – 5.80% 12.00% 53.00% 0.011 Mujeres 22/2 26.97 9.68% 22.68% – 1.26% 8.00% 40.00% Exteriores – interiores Exteriores 68/2 33.54 9.68% 31.15% – 35.92% 12.00% 53.00% Hombres 53/0 34.56 9.66% 31.89% – 37.22% 18.00% 53.00% 0.083 Mujeres 13/2 29.36 8.91% 23.97% – 34.74% 12.00% 40.00% Interiores 27/0 27.78 11.16% 23.36% – 32.19% 8.00% 50.00% Hombres 18/0 29.91 11.26% 24.30% – 35.51% 12.00% 50.00% 0.165 Mujeres 9/0 23.52 10.22% 15.66% – 31.38% 8.00% 38.00% Posición de juego Base 15/0 34.67 10.62% 28.79% – 40.55% 12.00% 52.00% Hombres 12/0 36.94 9.26% 31.06% – 42.83% 20.00% 52.00% 0.097 Mujeres 3/0 25.56 12.72% 0.06% – 57.18% 12.00% 37.00% Escolta 28/1 32.50 7.39 29.63% – 35.37% 20.00% 50.00% Hombres 22/0 32.27 7.62% 28.89% – 35.65% 20.00% 50.00% 0.762 Mujeres 6/1 33.33 7.07% 25.91% – 40.75% 23.00% 40.00% Alero 23/1 34.06 11.65% 29.02% – 39.10% 18.00% 53.00% Hombres 19/0 35.70 11.76% 30.03% – 41.37% 18.00% 53.00% 0.144 Mujeres 4/1 26.25 8.27% 13.19% – 39.31% 20.00% 38.00% Cuatro 15/0 27.33 10.55% 21.49% – 33.18% 8.00% 50.00% Hombres 10/0 30.67 10.57% 23.10% – 38.23% 12.00% 50.00% 0.083 Mujeres 5/0 20.67 7.41% 11.46% – 29.88% 8.00% 28.00% Cinco 12/0 28.33 12.33% 20.50% – 36.17% 10.00% 47.00% Hombres 8/0 28.96 12.75% 18.30% – 39.62% 12.00% 47.00% 0.817 Mujeres 4/0 27.08 13.22% 0.06% – 48.12% 10.00% 38.00%
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 131 Las jugadoras del grupo femenino (tabla 63) que ocupan la posición de cuatro son las que tienen menor porcentaje de efectividad (20.67 ±7.41%). La distribución de este grupo marca diferencias importantes entre lanzadoras buenas o malas (P75: 25.83% vs . P25: 15.00%). En el caso de las jugadoras de posición base muestran un comportamiento diferente, no apareciendo jugadoras en el percentil 75 de efectividad y bajando el nivel de eficacia hasta un 11.67% en el P25. Tabla 63. Efectividad global para la variable 6.25 (Promedio ponderado en los Percentiles 25-50-75) Percentil / Variable 25 % 50 % 75 % Individual total muestra 23.33% 31.67% 38.33% Hombres 26.67% 33.33% 41.67% Mujeres 21.67% 25.83% 37.08% Exteriores - interiores Exteriores 26.67% 32.50% 40.00% Hombres 27.50% 33.33% 42.50% Mujeres 23.33% 28.33% 38.33% Interiores 21.67% 28.33% 35.00% Hombres 22.50% 31.67% 35.83% Mujeres 15.83% 23.33% 32.50% Posición de juego Base Hombres 30.00% 38.33% 45.42% Mujeres 11.67% 28.33% -- Escolta Hombres 27.92% 30.83% 35.83% Mujeres 27.08% 34.17% 40.00% Alero Hombres 25.00% 35.00% 48.33% Mujeres 20.83% 23.33% 34.58% Cuatro Hombres 22.50% 31.67% 35.83% Mujeres 15.00% 21.67% 25.83% Cinco Hombres 15.83% 30.00% 40.83% Mujeres 13.33% 30.00% 37.92% Todos los jugadores (hombres y mujeres) que juegan en la posición de pívot, y que entran dentro del P75, tienen valores muy elevados de efectividad (H: 40.83%; M: 37.92%) para ser distancias de tiro poco habituales en estas posiciones. Los aleros masculinos más eficientes (P75) son los que muestran los porcentajes más elevados de aciertos (48.33%) desde la distancia de 6.25. En el caso de las mujeres las que tienen valores más altos de efectividad son las que juegan en la posición de escolta (40.00%).
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 132 6.1.9 Comparación entre las variables tiempo, fatiga y distancia La siguiente figura (figura 14) muestra los resultados de un test de comparaciones múltiples de Bonferroni para tres muestras relacionadas cuyos valores son: variable tiempo (48.43 ±9.43), la variable fatiga (51.26 ±10.01) y variable distancia (48.64 ±8.95). Podemos apreciar diferencias estadísticamente significativas en los siguientes casos: variable fatiga y variable tiempo (p≤0.05); fatiga y distancia (p≤0.05), por el contrario, no observamos estas mismas diferencias, entre las variables tiempo y distancia (p>0.05). Figura 14. Porcentaje de efectividad global (100/Efectividad) en relación a fatiga, reposo y distancia
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 133 6.1.9.1 Comparación de la efectividad en el tiro a canasta en las situaciones de REP, T28, T20, FC2, TL, 45º y 6.25 para toda la muestra Podemos observar que la efectividad en el tiro en las situaciones analizadas se comporta, de mayor a menor, según los resultados que se muestran en la siguiente tabla (tabla 64): Tabla 64. Efectividad según situaciones Situaciones Media (%) DT 45º 63.03 ±10.53 REP 53.17 ±11.24 TL 51.06 ±11.11 FC2 49.30 ±10.17 T28 48.00 ±11.80 T20 43.70 ±10.44 6.25 31.85 ±10.41 En la tabla 65 podemos observar que en la situación de reposo los jugadores mantienen diferencias estadísticamente significativas con las demás situaciones (p≤0.001), excepto con TL ( ns ). Por su parte, la situación de T28 muestra diferencias estadísticamente significativas frente a las situaciones de REP, T20, 45º y 6.25 (p≤0.01), mientras las diferencias no son tan potentes con respecto a la situación de FC2 (ns) y TL (p≤0.58). En T20, observamos diferencias significativas con respecto a las situaciones de REP, FC2, TL, 45º y 6.25 (p≤0.01), no mostrando el mismo comportamiento respecto a T28, aunque en esta situación si encontramos una moderada tendencia (p=0.08). Para la situación de lanzamientos en estado de fatiga (FC2), donde los jugadores realizan sus lanzamientos con respuesta cardiaca igual o superior a 170 latidos/minuto, podemos observar que la efectividad presenta diferencias significativas respecto a las situaciones de REP, T20, 45º y 6.25 (p≤0.01), pero no mostrando tantas diferencias respecto a T28 y TL ( ns ). Tabla 65. Significación según las diferentes situaciones de tiro para la muestra total Situaciones REPOSO T28 T20 FC2 TL 45º 6.25 REP 0.00 0.00 0.006 0.373 0.00 0.00 T28 0.00 0.08 1.00 0.56 0.00 0.00 T20 0.00 0.008 0.001 0.00 0.00 0.00 FC2 0.006 1.00 0.001 1.00 0.00 0.00 TL 3.73 0.56 0.00 1.00 0.00 0.00 45º 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 6.25 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 134 En la situación de TL, los jugadores de nuestra muestra mantienen diferencias estadísticamente significativas respecto a las situaciones de T20, 45º y 6.25 (p≤0.01). Con T28, REP y FC2 no se dan diferencias significativas. En el resto de situaciones analizadas casi siempre se dan diferencias significativas de efectividad del tiro respecto al resto de variables estudiadas. Así, vemos que en la situación de 45º la efectividad mantiene diferencias significativas (p≤0.001) con todas las situaciones restantes, mientras que la situación de REP se diferencia estadísticamente de todas las demás (p≤≤0.01), exceptuando la situación de TL ( ns ). La situación de 6.25 es la menos efectiva de todas las analizadas (ver figura 15 y tabla 57), mostrando siempre diferencias estadísticamente significativas con las demás (p≤0.01). Figura 15. Efectividad global (100/% Efectividad) para todas las situaciones 6.1.9.1.1 Comparación de la efectividad en el tiro en las situaciones de REP, T28, T20, FC2, TL, 45º y 6.25 en el grupo de hombres Podemos observar que la efectividad en el tiro, en las situaciones analizadas para la muestra masculina se comporta, de mayor a menor, igual que en el caso de la muestra completa y de acuerdo a los resultados que se muestran en la siguiente tabla (tabla 66):
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 135 Tabla 66. Efectividad según situaciones (Hombres) Situaciones Media (%) D T 45º 64.53 ±9.73 REP 54.96 ±10.73 TL 52.14 ±11.26 FC2 51.33 ±9.94 T28 49.64 ±11.80 T20 44.13 ±10.17 6.25 33.38 ±10.22 Como podemos observar en la tabla 67 la situación de reposo muestra una efectividad de tiro en la que los promedios de eficacia revelan diferencias significativas (p≤0.05) con todas las situaciones analizadas excepto con la situación de TL (p≤0.10). La situación de T28 muestra diferencias significas con las situaciones de reposo, T20, 45º y 6.25 (p≤0.05), y no las muestra con FC2 y TL (ns). La situación de T20 siempre presenta diferencias de efectividad que son estadísticamente significativas con respecto al resto de las situaciones (p≤0.05). Tabla 67. Significación según las diferentes situaciones de tiro. (Hombres) Situaciones REPOSO T28 T20 FC2 TL 45º 6.25 REP 0.01 0.00 0.08 0.10 0.00 0.00 T28 0.01 0.01 1.00 0.35 0.00 0.00 T20 0.00 0.01 0.00 0.00 0.00 0.00 FC2 0.08 1.00 0.00 1.00 0.00 0.00 TL 0.10 0.35 0.00 1.00 0.00 0.00 45º 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 6.25 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 Para la situación de FC2 las diferencias estadísticamente significativas se presentan en T20, 45º y 6.25 (p≤0.05), mientras que con respecto a la situación de REP la efectividad muestra una diferencia con tendencia moderadamente significativa (p≤0.08), no existiendo diferencias claras respecto a T28 y TL ( ns ). TL muestra diferencias significativas con T20, 45º y 6.25 (p≤0.05) y no las presenta con las situaciones de REP (p≤0.10), T28 y FC2 ( ns ). Las situaciones de 45º y 6.25 siempre muestran diferencias estadísticamente significativas (p≤0.01) con el resto de situaciones estudiadas.
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 136 Figura 16. Efectividad global (100/% Efectividad) en todas las situaciones (Hombres) 6.1.9.1.2 Comparación de la efectividad en el tiro en las situaciones de REP, T28, T20,FC2, TL, 45º y 6.25 en el grupo de mujeres La muestra femenina varía en cuanto al orden de eficacia con respecto a la muestra total y la masculina encontrando que, para este grupo, la situación de T28 es ligeramente más efectiva que la situación de FC2. Los promedios de efectividad para el grupo de mujeres quedan reflejados en la siguiente tabla (tabla 68): Tabla 68. Efectividad según situaciones. (Mujeres) Situaciones Media (%) D T 45º 64.53 ±11.89 REP 54.96 ±11.27 TL 52.14 ±10.07 FC2 51.33 ±10.68 T28 49.64 ±10.60 T20 44.13 ±11.33 6.25 33.38 ±9.68
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 137 La situación de REP presenta diferencias significativas de efectividad con relación a las situaciones de 45º y 6.25 (p≤0.001). En esta situación, los promedios de efectividad no son estadísticamente significativos respecto a T28, FC2 y TL ( ns ). Para T28 observamos que las diferencias se dan sólo en 45º y 6.25 (p≤0.01), mientras que en REP, T20, FC2 y TL las diferencias no son estadísticamente muy elevadas ( ns ). La situación de T20 no presenta diferencias con las situaciones de REP, T28, FC2 y TL ( ns ) y sí las presenta con relación a las situaciones de 45º y 6.25 (p≤0.01). Por su parte, la situación de FC2 no presenta diferencias estadísticamente importantes con REP, T28 y TL ( ns ), pero sí muestra diferencias relevantes con respecto a 45º y 6.25 (p≤0.01). Por su parte, la situación de TL no presenta diferencias con REP, T28 y T20 y FC2 ( ns ), pero sí presenta diferencias significativas con 45º y 6.25 (p≤0.01). En el caso de las situaciones de 45º y 6.25 siempre muestran diferencias de efectividad en el tiro que son estadísticamente significativas respecto al resto de situaciones analizadas (p≤0.01), (tabla 69). Tabla 69. Significación según las diferentes situaciones de tiro. (Mujeres) Situaciones REPOSO T28 T20 FC2 TL 45º 6.25 REP 0.56 1.00 0.541 1.00 0.00 0.00 T28 0.56 1.00 1.00 1.00 0.00 0.00 T20 1.00 1.00 1.00 1.00 0.00 0.00 FC2 0.54 1.00 1.00 0.30 0.00 0.00 TL 1.00 1.00 1.00 0.30 0.00 0.00 45º 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 6.25 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00 0.00
CAPÍTULO VI: Datos y resultados 138 Figura 17. Efectividad global (100/% Efectividad) en todas las situaciones.(Mujeres) 6.1.10 Efectividad entre los grupos de jugadores exteriores e interiores Si estudiamos la efectividad dividiendo el grupo en jugadores exteriores e interiores podemos apreciar que entre los hombres y las mujeres también aparecen diferencias significativas con un p≤0.040 y una efectividad del 50% para hombres y del 45% para mujeres. En los jugadores interiores apreciamos que las diferencias desaparecen y se obtiene un 47% en hombres y un 42% en mujeres. No existen diferencias marcadas por posiciones. Datos muy similares se obtuvieron en el estudio de los jugadores de ACB y Liga Femenina, donde los hombres exteriores tenían un 52.32% de acierto por un 50.34% de acierto de las mujeres exteriores, diferencias que desaparecen en el juego interior con un 47.58% en categoría masculina y un 47.23% en categoría femenina. Como podemos observar en la figura 18 y en la tabla 70, los jugadores más eficaces en el total de lanzamientos son aquellos, que independientemente de su sexo, ocupan las posiciones más alejadas del aro durante el juego, que en nuestro caso corresponde al grupo de jugadores denominados exteriores.
ANEXO IV 249 47. Tengo tantas cosas en mí mente que me hacen confundir y olvidar cosas. 48. En los exámenes mis respuestas son muy cortas y no cubren el tema. 49. Me resulta fácil olvidar los problemas viendo una buena película o escuchando música. 50. No puedo resistir la tentación cuando la tengo delante. 51. En las competiciones cometo errores porque estoy viendo lo que hace una persona y olvido a los demás. 52. Soy capaz de planear varios movimientos por anticipado en juegos complicados como el ajedrez. 53. En la escuela no era un “pensador”. 54. En una habitación llena de gente puedo seguir varias conversaciones al mismo tiempo. 55. Me cuesta hacerme una idea de lo que sienten otros solo observándoles y escuchando lo que dicen. 56. La gente me tiene que repetir lo que me dicen porque me distraen los ruidos y las cosas sin importancia que suceden a mi alrededor. 57. Cometo errores porque intento hacer demasiadas cosas al mismo tiempo. 58. Soy bueno en analizar de antemano que harán los demás. 59. En los exámenes mis respuestas son demasiado amplias dando información innecesaria. 60. La gente me engaña porque no me tomo la molestia de analizar las cosas que dicen, les interpreto literalmente. 61. Prefiero hacer algo antes que sentarme y pensar. 62. Cometo errores porque mis pensamientos se fijan en una idea o en un sentimiento. 63. Estoy analizando constantemente personas y situaciones. 64. Me siento confundido en los cruces/intersecciones con mucho movimiento o tráfico. 65. Soy bueno echando un vistazo a una zona y descubriendo varios objetos, como en las figuras escondidas de las revistas. 66. En los test me pongo nervioso y me bloqueo. 67. Incluso cuando estoy en un juego o haciendo deporte mi mente va a mil por hora. 68. Me puedo imaginar como responder a los demás con solo analizarles. 69. Tengo tendencia a meterme en una conversación y olvidar cosas que es importante recordar, como dejar un cacharro en el fuego o dejar encendido el motor del coche. 70. Me es fácil organizar ideas de muchas áreas diferentes. 71. Algunas veces las luces y los sonidos vienen tan rápido que me marea o aturden. 72. La gente me tiene que repetir las cosas porque me distraigo con pensamientos sin importancia. 73. La gente me toma el pelo porque no me doy cuenta claramente cuando hacen broma por la manera en que sonríen o escuchando su tono de burla. 74. Puedo estar mucho tiempo mirando cosas con la mente completamente en blanco excepto para lo que estoy viendo. 75. A veces confundo a los demás porque les digo demasiadas cosas al mismo tiempo.
ANEXO IV 250 76. Practico actividad física. 77. La gente me describe como serio. 78. Me siento solo para escuchar música. 79. La gente se aprovecha de mí. 80. Me guardo mis pensamientos para mi mismo. 81. Me guardo mis sentimientos para mi mismo. 82. Consigo lo que quiero con facilidad. 83. Me gusta discutir. 84. Los demás me ven como un solitario. 85. Hablaba mucho en clase cuando iba a la escuela. 86. Competir con otros intelectualmente me divierte. 87. Me gustan las competiciones de deportes individuales. 88. Compito o he competido en deportes. 89. Expreso físicamente mis sentimientos de afecto. 90. Compito intelectualmente conmigo mismo. 91. Compito físicamente conmigo mismo. 92. Me divierten las actividades con peligro o que tengan algo desconocido. 93. Expreso mi opinión sobre distintos temas. 94. Puedo guardar un secreto. 95. Cuando estoy convencido de algo creo que tengo mal perder y soy incapaz de pactar. 96. Tengo confianza en mi mismo cuando me relaciono con la gente que es como yo. 97. Tengo confianza en mi mismo cuando me relaciono con gente importante. 98. Tengo confianza en mi mismo cuando hablo delante de grupos numerosos. 99. Tengo confianza en mi mismo cuando hablo con gente del sexo opuesto 100. Expreso mi cólera. 101. Salía con chicos/as en el instituto. 102. La gente piensa que soy un payaso. 103. Me enfado y lo expreso. 104. Me hecho las culpas a mi mismo. 105. Era uno de los más listos/as en el colegio. 106. Soy una buena persona. 107. Mis sentimientos son intensos. 108. Necesito ayudar a los demás. 109. Necesito ser apreciado. 110. Me gusta planear el futuro. 111. Desearía haber vivido en otra época. 112. Me siento culpable. 113. Me siento avergonzado. 114. Los demás me ven como una persona fría.
ANEXO IV 251 115. Me relaciono fácilmente con distintos grupos de gente. 116. Socialmente soy extrovertido. 117. Me gusta esperar que ocurran cosas buenas. 118. He echado una ojeada a mis paquetes o regalos antes de que se supusiera que podía abrirlos. 119. Cuando estoy enfadado pierdo el control y digo cosas que a veces hieren a los demás. 120. Me ha ocurrido que me he enfadado tanto que he hecho daño físico a alguien. 121. En los bailes o fiestas busco una esquina y evito estar a la vista de los demás. 122. He actuado en representaciones teatrales durante mis estudios. 123. En la escuela, mi grupo eran los deportistas. 124. En la escuela, mi grupo eran los intelectuales. 125. En la escuela, mi grupo era la gente popular. 126. En la escuela, mi grupo eran los solitarios o desplazados. 127. La gente me confía sus secretos. 128. Controlo las situaciones interpersonales. 129. Me peleaba en la escuela. 130. He tomado drogas ilegales. 131. Cuando estoy en grupo soy uno de los líderes. 132. La gente me admira por mi inteligencia. 133. La gente me admira por mi habilidad física. 134. La gente me admira por mi interés por los demás. 135. La gente me admira por mi posición social. 136. En la escuela me presentaba a elecciones para cargos. 137. Me siento como si fuera una carga para los demás. 138. La gente me ve como una persona de mal genio. 139. Me veo a mi mismo como una persona de mal genio. 140. Para mi edad, tengo muchísima energía. 141. Tengo que estar haciendo algo. 142. Me saltaba clases en la escuela secundaria. 143. Me salto o ignoro las normas o reglas cuando obstaculizan mis actividades. 144. Supongo que se me puede llamar un fracasado. ! IMPORTANTE ! Para que esta prueba sea válida has de responder a todas las preguntas. COMPRUEBA QUE NO TE HAS DEJADO NINGUNA SIN RESPONDER GRACIAS POR TU COLABORACIÓN