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Dialógica de la alteridad y mundos fácticos de la vida

Moreno Márquez, César

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Dial6gica de la alteridad y mundos facticos de la vida privada Cesar MORENO MARQUEZ Umv. de Sevilla 1. Por mas que el tema del que quisiera que nos ocupasemos pertenece a 10 que poddamos considerar una fdosofla de lo intercultural en y a partir de (0 tal vez incluso mas alU de) Husserl, podran ustedes permitirme que comience mis reflexiones respecto al tema propuesto y prometido en el titulo de la presente ponencia desde una perspectiva a partir de la cual -y a mi juiciopudiera iluminarse comprensivamente un aspecto concreto del extrema-damente complejo problema husserliano de la experiencia del Otro [Fremderfahrung]. Pues bien, a mi entender, en buena medida la comprensi6n de dicho archiproblema depende esencialmente -tal fue el punto de vista que defend! en mi estudio sobre La intencion comunicativa1-del juego 0 complicidad que se establece en la Fremderfahrung entre el yo y sus mfiltiples distensiones en el orden de las posibilidades de ser-de- otro-modo [anderssein] de dicho yo. Tales juego 0 complicidad exiglan una doblez (casi una doble vida [zweiseitiges Leben], did. Husserl en un anexo de 1922)2, a modo de complementariedad esencial entre la necesidad del ser real del yo y la contingencia de su ser-asf. I Cf. Cesar Moreno Marquez, La intencicm comunicativa. Ontologla e in-ta- subjeti'llid4d en la fenomenologla de Husser/, Themata (Suplementos, serie mayor, 1), Sevilla, 1989. EI presente estudio complementa de aI.gUn modo el de «Socialidad del pensar y mundos f:icticos de la vida», aparecido en AA.VV. a. San Martin, ed.), Sobre el concepto de mundo de la flida, UNED, Madrid, 1993, pp. 181-202. 2 Husserl, E., Zur Phiinomenologie der Intasubjekti'llitat. Texte aus dem Nachlass n (en adelante ZPI ll), Maninus Nijhoff (Hua XIV), Den Haag, 1973, p. 154 (Beilage XIX). 160 Cesar Moreno .. Yo soy quien soy -dira. Husserl en otro anexo de 1922-. Pero yo podria, sin embargo, ser de otro modo. Es un mero hecho (Faktum), ocasional (zufdllig), que yo sea el que soy 0 as! como soy. Tengo la evidencia del poder-ser-de-otro-modo (Andenseinskonnen), yel ambito del posible ser de otro modo radica a priori en ml, yo podna recorrer intuitivamente todas las posibles modificaciones de ml mismo,.3. Esa "evidencia del poder-ser-de-otro-modo" garantizaba una libertad (el infinito y abierto sistema de las posibilidades del De-otro-modo [das System der Anders-Moglichkeitenr), 0 si acaso la creencia en una libertad, que no suscitaba demasiados problemas en mi esquema interpretativo de «La intenci6n comurucativa» -que aun mantengo- a la hora de intentar pensar la abierta humanidad implkita, 0 al menos pretendidamente impHcita, en la filosoHa y humanismo husserlianos de la Fremderfahrung, as! como las ocasiones teoricas en que Husserl hablaba acerca de la Intersubjektivitiit y, mas expresa y particularmente, sobre -el termino es de difkil traducciondas Zwischenheimatlichen (como hada en el anexo :xm de 1931)5. En principio, la Fremderfahrung husserliana, siempre pendiente de cierta contingencia, paradojicamente esencial, por la que se devolveda al individuo humano (cerrado,"necesario") el horizonte de las posibilidades humanas (en la medida en que siempre tuviese disponible aquel System der Anders-Moglichkeiten al que nos referlamos), digo que la Fremder/ahrung husserliana, en este sentido, pareceda justificar sin apenas graves dificultades, en un desarrollo y proyeccion del planteamiento husserliano, e1 dialogo en e1 contexte de una abierta humanidad, un dialogo que, en palabras de Bernhard Waldenfels, .. detenta una apertura [Offenheit] para todos los posibles co-sujetos, pues si alguien fuera excluido de eI a limine, entonces no sedan considerados ni reconocidos tampoco los participantes como sujetos libres, sino como blancos, europeos, cat6licos, colegas ( ... ) La exclusion de determinadas razas, gropos, confesiones 0 dases constriiie a los propios exduyentes a formas determinadas de socialidad y no deja ningUn espacio de J ZPI n, p. 154 (Beilage XX). C£. Moreno Marquez, C., o. c., p. 197 Y ss. 4 Ibid. S ZPI Ill, p. 236 (Beilage XIII). 161 DIAL6GICA DE LA ALTERIDAD Y MUNDOS FA.CnCOS DE LA VIDA libertad radical; por ello, cualquier sociedad cerrada [geschlossene Gesellschaft] se encuentra sometida a su propia 16gica; una libertad reservada [reservierte Freiheit) no es una libertad completa, un dialogo exclusivo no es un diaIogo reaL Pero con la apertura, el dialogo gana horizontes de potencialidad [Horizonte der Potentialitat], el Nosotros actual se extiende hacia el Nosotros de la Humanidad ./Undado perspectivlsticamente, funcionalmente membrado e infinitamente abierto. Una definicion dialogica del hombre 10 determinarfa como un ser que dirije la palabra y que es capaz de responder, impHcito en cada diaIogo, en la medida en que este no acota un ambito definitivo, sino que abre un campo variable»6. Convenientemente interpretado el esquema husserliano impHcito en la Fremderfahrung, no resultar1a inconveniente vincular aquella zweiseitiges Leben de que Husserl hablaba con las exigencias de la libertad completa y el dUlogo real a que Waldenfels se refiere en su texto de 1972 (Vom fch zum Wir), que acabo de citar. Pero no bastada pensar simplemente esa especie de "doblez" entre la necesidad del ser-real del yo y la contingencia de su ser-as!. A mi juicio, la intersubjetividad de la Fremder/ahrung exige: 1°) la articulaci6n 0 imbricaci6n entre la identidad inmediatamente tetica del yo y la propia diferencia y alteridad (insisto en 10 de propia) de ese yo para 51 mismo, extranado de 517, una alteridad esta -en el contexto egol6gico husserlianopermanentemente distendida entre fa temporafidad y ef "autoJantaseamiento" [Umfiktion meines Ich], y, por otta parte, 2°) la articulaci6n 0 imbricaci6n entre la identidad del yo y la alteridad, esta vez 51, del Otro irreductibfe al juego temporal y/o de posibilidades y autofantaseador del Yo, un Otro, este -y me importa mucho subrayarlo-, que a la vez que en su indisponibilidad e inacce- & Waldenfels, B., «Vom Ich rum WiP, en Das Spielraum des Verhaltens. Suhrkamp (STW .311), Frankfurt, 1980, p. 197. 7 Cf. Moreno Marquez, C., o. c., p. 193 Y 55. Cf. el concepto Intra·subjektivitat defendido en vanos lugares de su producci6n por B. Waldenfels (d., p. e., .. Fremderfabrung zwischen Aneignung und Enteignung», en Der St4Chel des Frenuien, Suhrkamp (STW 868), Frankfurt, 1990, p. 67). 162 Cesar Moreno sibilidatf por y para el Yo Ie advertiria (a este Yo) de su propia finitud, al mismo tiempo podria brindarle un terreno de esclarecimiento de sus posibilidades, en e1 sentido de que, de alglin modo, en la factica indisponibilidad de los Otros existentes, multiples y diversos entre sl y frente al yo, cada uno en su propio mundo factico de la vida, podria el yo encontrar realizadas (por Otro) y esclarecidas sus (propias) posibilidades, concediendosele, de este modo, una oportunidad excelente para el encuentro con e1 Otro (y consigo mismo) tanto mas apasionante cuanto mas ajeno y extraiio, 0 alejado, u Otro realmente Otro, en definitiva, fuese el Otro existente en que pudiera avistarse, a fortiori, al extraiio Mitsubjekt de otrosmundos posibles9 y de este mismo Mundo, a un Otro tan caldo en la facticidad como yo mismo, y que pudiera decirme, mostrarme 0 enseiiarme aquello de ml mismo que fuese mi propio secreto (diria Baudrillard 10 0 aquello de 10 que siendo capaz no pude, supe 0 quise reconocer como mis posibles ll , 0 aquello de 10 que seria yo mismo incapaz por mi propia calda en la facticidad. El Otro y su mundo, plenos de facticidad, serian como mi propio complemento, la presencia fuera de ml de algo que me falta en mi propia finitud. Como bien ha reconocido Clifford Geertz «uno de los hechos mas significativos que nos carac- 8 Cf. ZPI m, p. 631. Para Husser!, en una sutil formula a la que ha extraido todo su jugo reflexivo Waldenfels (<<Erfahrungdes Fremden in HU55erls Phanomenologie .. , en Phanomenologische Forschungen 22 (1989), p. 39 Y 55.), «Fremdheit besagt Zuganglichkeit in der eigentlichen Unzuganglichkeit, im Modus der Unverstandlichkeit», cuya traducci6n aproximativa podri'a ser la de que «Extraiieza significa accesibilidad a la propia inaccesibilidad, en el modo de la incomprensibilidad». Algo -explica Waldenfel.sseda en tal caso accesible no a pesar, sino en su propia inaccesibilidad, siendo ello justamento 10 que significa extraiieza (ibid., p. 41). 9 Tales uno de los hilos conductores de mi estudio sobre La intenci6n comunicativa. Cf. las interesantes observaciones de G. Deleuze en LOgica del sentido, Paidbs (pSB, 46), 1989, p. 301 Y 55., sobre «Michel Tournier y el mundo sin elotro». 10 Cf. Baudrillard, ]., La transparencia del mal Ensayo sobre los !enOmmas extremos, Anagrama, Barcelona, 1991, p. 185. 11 Es conocido que para Paul Valery, «10 nUs verdadero de un individuo y 10 mas st-mistno es su powle ... que su historia 5010 desprende inciertamente». Cf. Deleuze, G., o. c., p. 301 Y ss. 163 DlAL6GICA DE LA ALTERIDAD Y MUNOOS FACTICOS DE LA VIDA terizan podda ser en definitiva el de que todos comenzamos con un equipamiento natural para vivir un millar de c1ases de vida, pero en ultima instancia s610 acabamos viviendo una»12. Si me importa subrayar la facticidad del Otro, y de un Otro irreductible al Yo, y en este sentido indisponible, es para dejar constancia de que es ese Otro existente el que me permitir~ no repetirme hasta el infinito 13 • Pero debemos de;ar constancia de que la intersubjetividad -0 inc1uso das Zwischenheimatlichenrequerirla un esfuerzo no s610 en el orden (en e1 fondo quiz~ repetitivo) de la Umfiktion del yo en e1 reino de sus {auto)variaciones imaginarias t4, sino tambien un duro esfuerzo en el orden de 10 que he llamado en otro lugar praxis dia- 16gica 1S , justamente porque como ya he dejado indicado. ni Yo ni el Otro somos, a pesar de todo, tan s610 posibilidades insertas en mundos posibles de la vida, sino tambien hechos en mundos fkticos de la vida, y hechos indisponibles (mucho antes sorprendentes que simplemente cognoscibles) , reclprocamente heterogeneos y conscientes de su finitud -a pesar de todo posible anderssein. Ni para la intersubjetividad y la Fremder/ahrung que es su albacea. ni para la consti- 12 Geertz, C., La interpretaciOn de las culturas, Gedisa, Barcelona, 1989 (2 a reimpr .), p. 52. Cf. nuestro estudio sobre «Socialidad del pensar y mundos posibles de la vida,.. cit. supra, en el que ya insistimos en la significaci6n que otorgabamos a la tesis de Geertz. U Baudrillard, J., o. c., p. 185. H Sobre el concepto de variaci6n, vid. Husserl, E., Erfahrung und Urteil, Felix Meiner (phB 280), Hamburg, § 87 (ed. cast. a cargo de J. Reuter, Unam, Mexico, 1980) y Moreno Marquez, C., o. c., p. 245 Y ss., donde insisto en la dimension eidetica de dos tesis programaticas esenciales, a rill juicio, en el planteamiento husserliano del problema de la intersubjetividad: «el uWverso de las posibilidades de rill ser de otro modo se recubre a la vez con e1 uWverso de posibilidades de un Yo en general.» (ZPI II. p. 154 (Beilage XX); «a cada posibilidad de un otro Yo en general. separado de mi. corresponde una posibilidad de rill ser-de-otro-modo. Cada yo ajeno ha de recubrirse con el mio. cada uno tiene su propia individualidad, pero ambos tienen la misma "esencia" .. (Ibid., pp. 154-155). Cf. Waldenfels, B., Das Zwischenreich des Dialogs, Martinus Nijhoff (phaenomenologica, 41), La Haya, 1971, p. 278, sobre 1a posibilidad, en Husserl, de una eideti.ca flexible. IS Cf. Moreno Marquez, C .• o. c., p. 319 Y ss. 164 Cesar Moreno tuci6n de la objetividad ya nos610 cabe ni basta, por tanto, suponernos a nosotros mismos de otro modo y as! imaginar Otros, ni suponer que conocemos a Otro, sino que tenemos que percibir al Otro, no solo /antasearlo 16 _ Pero percibirlo no significa s610 verlo, sino tambien, y ante todo, escucharlo, incluso sin aun entender sus palabras 17 y respetando, en este sentido, la indisponibilidad de su alteridad, 10 que podda conminarnos a hacemos responsables de su "imposibilidad" (hacemos responsables del Otro que nos es imposible, indisponible, inimaginable, ininteligible, alienus). No hacemos s610 responsables, por tanto, del Otro "fantastico" 0 de nuestros personajes (egos experimentales, deda Kunderal~, frotos de nuestros cllculos, 0 de nuestros escondidos deseos 0 pesadillas Qos emangl ones , los omobules, omambuses, ecoravetias, p. e., de Henri Michaux 19) , sino de los Otros existentes, incluso ininteligibles, como el derviche kariri en sus (a nuestros oj os brotales) pr;kticas religiosas, por ejemplo, 0 las nifias prostitutas sagradas de la India. E110 querda decir, en el orden metodo16gico. que, como bien reconoda Merleau-Ponty, se haria «necesaria, [por tanto], una uni6n entre la antropologla como simple inventario de hechos y la fenomenologia como simple 16 En el infranivel experiencial de la Fremderfahrung es esencial no solamente el acoplamiento entre percepci6n y fantaSia, sino tambien 1a complementariedad entre intencion comunicativa y praxis dial6gi.ca, tal como hemos intentado mostrar en La intencion comunicativa, sobre todo en su Ultima parte. y. ya antes, en «Fantasia e intersubjetividad» (Revisu VenezoLma de Filosofta 24 (1988), pp. 52 y ss.). v ct. p.e., Levinas, E., De otro modo que ser 0 mas aJ/J, de la esencia (trad. A. Pintor Ramos), Sigueme (Hermeneia 26), Salamanca, 1987, cap. 4 de «La exposicion,.. 18 Cf. Kundera, M., El arte de la novela, Tusquets, Barcelona, 1987, pp. 40-44, etc. 19 ct. Michaux, H., En otros lugares, Alianza (Alianza Tres, 112), Madrid, 1983. Refiriendose a los hombres y paises "visitados" por Michaux, este dice que «se podra comprobar que estos paises en realidad son completamente normales. Pronto empezaremos a verlos en todas partes ... Tan normales como las plantas. los insectos, tan normales como el hambre. la costumbre. la edad, el uso, los usos, la presencia de 10 desconocido junto a 10 conocido. Detcis de 10 que es, de 10 que ha estado a punto de ser, de 10 que iba a ser, amenazaba con ser y que entre millones de 'posibles' empezaba a ser, pero que no ha podido completar su instalacibn ... » (pp. 13.14). 165 PIAL6GICA DE LA ALTERIDAD Y MUNDOS FACTICOS DE LA VIDA pensamiento de sociedades posibles»20, pues la eidetica no podrfa librarnos, en ultima instancia, de atender a la facticidad de los mundos de la vida. Dice Merleau-Ponty en La jenomenologia y las ciencias del hombre que Husserl «admitio mas expHcitamente que e1 contacto con los hechos historicos o etnologicos es fecundante, ademas es indispensable,si el pensamiento debe verdaderamente concebir todos 105 posibles. Es interesante notar el interes extraordinario que suscito en Husser! la lectura de la "Mythologie primitive", de Uvy-Bruhl, que pareda muy alejada de sus preocupaciones ordinarias. Lo que Ie interesa era el contacto con otra cultura, el impulso dado a 10 que se podrla denominar imaginaci6n filos6fica. Husserl deda ( ... ) que basta variar imaginativamente los hechos para concebir toda clase de posibles de los que no tenemos experiencia. En una carta a Levy-Bruhl, que ha sido conservada, Husserl parece admitir que no es inutil que los hechos sacudan a la imaginacion, como si la imaginacion abandonada a sl misma no nos pusiera en condiciones de representarnos las posibilidades de existencia que realizan las diferentes culturas realizan» 21. Luego proseguia Merleau-Ponty citando el celebre texto de la carta de Husserl a Bruhl en que Ie hada notar la importancia que concedia al introyectarnos 0 empatizar (einzujuhlen) en culturas ajenas a 1a nuestra ("sin historia", por ejemplo) y en que pareda conduir Husserl (Merleau-Ponty no 10 afirmaba tajantemente) que el relativismo cultural tendria una justi/icaci6n desde el punta de vista del analisis intencional. Es para resolver el problema de 10 Intersubjetivo y la facticidad para 10 que es necesario ape1ar al sich umfingieren del Yo como siendo de-otro-modo. Pues en definitiva, (en virtud de que extrano privilegio 22 podriamos saltar por encima, 10 Merleau-Ponty, M., Las ciencias del hombre y 111 fenomenologia, Les sciences de ['homme et la phenominologie, Centre de Documentation Universitaire, Pans, s. f., p.70. 21Ibld. 22 Sin pretender extendernos en me pormenor, por 10 demas importante, es preciso senalar que basicamente en virtud del privilegio que nos ha sido otorgado por nuestra condicion proteica, abismatica, deshecha inicialmente -<iig.Unoslo asi- 0, simplemente, por la apertura que nos constituye, por nuestra propia nada que nos 166 Cesar Moreno superar, 0 incluso poner entre parentesis, nuestro apego factico, nuestra conrucion humana de hombres mortales, aqul y no alH, estos y no Otros, 0 la finitud de nuestro Heimwelt? (Como poddamos dejar de ser algo y alguien, y no mas bien una Nada abierta a 10 Posible y 10 Infinito, completamente por hacer, "sin propiedad" alguna, ohne Eigenschaften? Es por esto, como rugo, por 10 que antes y aun ahora considero fundamental en el esdarecimiento del problema husserliano de la intersubjetividad el papel que desempena la fantasIa, y fue por esto, en ultimo termino, por 10 que en las II Jornadas de Fenomenologla hable sobre Socialidad del pensar y mundos posibles de la vida intentando mostrar, en aquella ocasion, el relevante papel que la experiencia literaria podda desempefiar en la rumlmica (ampliada y flexible) de la Fremderfohrung. Creo, sin embargo, que no estaba aun todo claro, siendo completamente necesario que la indagacion derivase hacia los mundos facticos de la vida, y ello para dar razon espedfica de 10 rualogico en el contexto de la Fremderfahrung, tarea esa que a Husserl seguramente no preocupo 10 suficiente -por la inesencialidad del factum en su filosofla y porque, a mi juicio, en Husserl el Otro es ante todo el Vecino (Nachbar), por asl decirl0 23 • Una fenomenologia de la Fremderfahrung no podria desatender el hecho -y se trata precisamente de un hechopor el que somos hombres de hecho, pesados, densos, cargados a nuestras espaldas con hechos y crudas facticidades insertas en una Historia que nos determina y hace ser 10 que somos. A la vista de nuestras redprocas determinaciones facticas, que nos vinculan a un Heimwelt cultural recorre. Una genial anticipacion, 5i puede hablarse en estos termlnos, del proteismo humano se encuentra en el Discurso sobre la dignidad del hombre, de G. Pico della Mirandola, que he estlldiado en «Intersticio y trascendencia. Posibilidades y dignidad del animal admirable», en ER. Revista de Filosoj{a 16 (1994). pp. 43-71. 23 Lo que significa que para comprender adecuadamente el acierto y el contexto de las indagaciones hus5erlianas en torno a la intersubjetividad tra5cendental es necesario considerar que eI Otro basico de la Fremderfahrung husserliana no es realmente (de hecho) el Otro-Extraiio, sino mas bien el Vecino, el Mitsubjekt con el que cooperativamente se constituye y despliega el mundo objetivo en la ttama experiencia1 de la recipt'ocidad de perspectivas normal (A. Schutz). 167 DIAL6GICA DE LA ALTElUDAD Y MUNDOS FAcncos DE LA VIDA concreto (como el esquimal 0 el papua tienen el suyo propio), cabrfa que nos pregundsemos por las posibilidades que se nos brindan -esto es muy importantepara ser, es cierto, pero No-Uno-soL(J4 y, en este sentido, dar cabida a un peculiar devenir-Otro, 0 al menos de-otro-modo, a fin de realizar desde 0 por nuestra parte la infinitud del di31ogo en la apertura de (y hacia) la humanidad infinita. Ya no bastarla, pues, el por 10 demas necesario acto de fantasear por medio del cual creo, 0 tengo la intencion, y realizo la intencion de acceder al Otro, a la trascendencia de su diferencia. De algu.n modo -y siempre y cuando se entienda esta afirmaci6n adecuadamente-, s610 habrfa verdadera alteridad radical alH donde hubiese hombres de hecho (este es, por 10 demas, el deficit de la experiencia intersubjetivo- Literaria), insustituibles entre sl, otros entre sf. Las consecuencias que de la facticidad del Otro se derivasen para una filosofla fenomeno16- gica preocupada por la realidad y la razon son decisivas, en la medida en que exigiesen que la reciprocidad de perspectiva,slS en que se constituye la objetividad (cabe una normalidad) fuese verificada en una praxis dial6gica obligada a la escucha del Otro -y no es sino a" esto a 10 que denomino diaLOgica de La alteridad, designacion esta en la que pretendo mencionar 1) una praxis espedfica que da un paso adelante mas alIa de la incumbencia propia de la espontaneidad pragmatica de la (mera) intendon comunicativa, y 2) una alteridad que siempre es mas que La mera Diferencia capaz de generar indiferencia en el proceso comunicativo que se produce justamente desde la reciprocidad de perspectivas, pues la Fremdeifahrung -ya 10 he dicho en muchas ocasionesno debe ser solo experiencia del Mitmensch como Vecino, Amigo 0 Colega accesibles, 2~ Cf. Maffesoli, M., Le temps des tribus. Le dec/in de l'individualisme dans les societe! de masse, Meridiens Klincksieck, Paris, 1988. Es importante, en tal sentido, el transito que se ha operado. a juicio de Maffesoli. desde el individuo moderno a la persona postmoderna. 2S Cf. Schiitz, A., El problema de fa reaJidacl social, Amorrortu, Buenos Aires, 1974, pp. 282-283. 176 cesar Moreno por el mundo sin pasaporte, otra gran conflagracion aqul mismo, en Europa, en la propia Cumbre -convertida en absurdo altar sacrificial-, donde debla decidirse e iluminarse 1a Ideal Idea de la verdadera Humanidad y esta deda encontrar 1a mas segura ocasion para su reconciliacion acorde con e1 abrazo universal de todos los millones de criaturas al que se cantaba en el himno A n die Freude de Schiller I Beethoven, todo se hunde. Para nuestra desgracia y vergiienza, e1 cicio de Europa tiende en demasiado frecuentes ocasiones a cumplirse facticamente de modo torcido e incluso monstruoso. (Acaso nos estaria permitido, incluso en 1a Teoria, poner entre parentesis Auschwitz como blosse Tatsache? (No perderiamos de vista, con esa indiferencia, la cesura mas radical quizas pensable entre Europa y sl misma? (No nos recuerda Auschwitz como Europa no es igual a sl misma en su Ideal Idea? He dicho que me importaba en este trabajo reconocer Ia re1evancia de los mundos facticos de Ia vida y de 10 que he llamado aqul dialogica de 1a alteridad. Ahora se muestra, una vez mas, 1a importancia de 10 factico, pues el escandalo de Auschwitz radico en que 10 que tuvo lugar tan dentro de Europa no fue un simple mundo posible (con Otros -vktimas y/o verdugosposibles), ni una pesadilla pasajera que pudiesemos olvidar al ilia siguiente de una noche angustiosa. Auschwitz fue 10 inesperado e impensado, 10 inimaginable, casi imposible de fantasear como existente, que hubo que ver -y sufrirpara que pudiera creerse en ello. Auschwitz debeda, en tal sentido, abrir un camino a la Fremderfahrung mas alia de 10 imaginable y forzar el encuentro con una alteridad indisponible (tanto de los hechos que alll tuvieron lugar como de sus protagonistas) y a hacernos responsables de 10 imposib1e (aparentemente imposible). Auschwitz era 10 que ni Europa ni el mundo esperaba de Europa. Por esto -bastaria con elloes por 10 que tal vez no deberiamos empeiiarnos en ser europeos de parte a parte, pues hay una parte de Europa terriblemente sombrfa y demoruaca. Pero es en eso indeseab1e de Europa donde puede encontrarse un camino de des eo del Otro. 177 DIAL6GICA DE LA ALTERIDAD Y MUNDOS FACTICOS DE LA VIDA Pero deseo del Ouo que no es colonizacion, ni dominio, ni nivelacion uniformadora, sino apertura al Ouo, dial6gica de la alteridad. Cuando esta, la Alteridad, se acaba poco a poco, sordamente, imperceptiblemente, desear at Otro es aun uno de los (pocos) caminos que aun Ie restan a Europa para desearse a sf misma, intentar seguir siendo ejemplar y, en fin, a pesar de todo, darse aun a querer. Yaqui, creo, puede cobrar sentido desde la desesperacion, el cans ancio y las cenizas -cada vez tenemos menos Otro en el infrerno de 10 Mismoque Europa, consternada, se abra a las Otras Culturas, prosternadas 42 • Quizas a Europa Ie incumba aun ser Telos, Guia, Vanguardia, Proa, A vanzadilla. Pero (hacia donde? (Desde donde se nos llama? (Hacia donde apuntar? Tal vez haya otros modos. (Como querd, como podra Europa desempeiiar su (posible) humanitaria funcion -aunque solo fuese para S1 misma? Recuerdo -y con esto termino- 10 que escribia Rabindranath Tagore en Shelidah el16 de Mayo de 1893: «Cada dfa me envuelve el mismo pensamiento: (,volvere a nacer bajo este cielo granado de estrellas? (Volvera alguna vez a ser mio el apacible arrobamiento de tan maravillosas veladas, sobre este callado rio de Bengala, en tan apartado rinc6n del mundo? Tal vez no. La escena puede cambiarse; es posible que nazca con un entendimiento diferente. Pueden venir muchas noches como esta, pero tambien puede que se nieguen a anidar tan confiadamente, tan amorosamente, con tan completo abandono, contra mi pecho. Mi mayor temor es que pudiera renacer en Europa. Porque alH no puede uno reclinarse as!, con todo su ser abierto arriba, al infinito; me temo que esta uno expuesto a llevarse una buena reganina por el mero hecho de tenderse. Probablemente, yo tendria que estar atareandome con energfa en alguna fabrica, 0 banco, 0 parlamento. El entendimiento tiene que ser como ocurre con las calles de alH -para el tnHico pesado-, que estan trazadas geomthricamente, mantenidas abiertas sin congesti6n y bien reguladas. No se por que me parece mas de desear este perezoso est ado de animo '12 Baudrillard, J., o. C., p. 155. 178 cesar Moreno reconcentrado y lleno de ensuenos y de cie10. No me siento ni un apice inferior a los hombres mas ocupados del mundo, echado aqul. en mi barquilla» 43. Era tan solo un ejemplo. Reservemos un inmenso interrogante para nuestro destino. En cualquier caso, como ha reconocido Alain Touraine, confiemos en que «Europa es un continente ahierto ala vez que diverso y, tras ahandonar sus viejos suenos de dominio y renunciar ala tentacion de autodestruirse, solo Ie faltara volver a ser, de nuevo, ejemplar» 44. 4l Tagore, R., EntTevisiones de Bengala, Plaza &. Janes. Barcelona, 1983, p. 73 5 • .. Touraine, A., «(Existe realmente una cultura europea?», en AA.VV., El sujeto eUTopeo. cit. supra, p. 33.