Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 25 CUANTIFICACIÓN DEL BENEFICIO MEDIOAMBIENTAL DE LA REHABILITACIÓN ENERGÉTICA DE LA VIVIENDA SOCIAL. 1Palomero Cámara, J. I.; 2López-Mesa, B.; 3Mercader Moyano, M. P. 1,2Unidad predepartamental de Arquitectura, Universidad de Zaragoza c/ María de Luna 3, Edificio Torres Quevedo, 50018, Zaragoza 3Departamento de Construcciones Arquitectónicas I, Universidad de Sevilla Avda. Reina Mercedes, 2, 41012, Sevilla e-mail:
[email protected];
[email protected];
[email protected] RESUMEN Varios informes recientes sobre el sector de la edificación ponen de manifiesto que éste debe reorientarse hacia la adaptación del parque edificatorio existente a las nuevas exigencias. En el caso de la vivienda social, esto requiere, entre otras cuestiones, indicadores de ayuda en la toma de decisiones sobre el tipo de solución de rehabilitación de la envolvente a elegir. Como para otros tipos de edificación, se considera que el principal componente del consumo energético de la vivienda social se debe al uso del edificio, es decir, a la denominada energía operacional. Por ello es conveniente mejorar energéticamente los edificios con gran disipación de energías no renovables, mediante el tratamiento de la piel del edificio, así como mediante la mejora de sus instalaciones. Se considera asimismo que el segundo factor por importancia del consumo energético es la energía incorporada por la construcción del edificio, o lo que es lo mismo, el coste energético de fabricación del edificio. Nos referimos al coste energético incorporado a los materiales, desde que estos son extraídos, pasando por su fabricación y transporte, hasta que son puestos en obra. La rehabilitación integral de la vivienda social, frente a la construcción de viviendas de nueva planta, aporta como ventaja la reutilización de una parte importante de la energía embebida en los materiales prolongando la vida de la vivienda. Además de estos costes energéticos, existen otros en el edificio, como los asociados a su fin de vida o a la energía embebida de los materiales de rehabilitación. El objetivo de esta ponencia es recoger datos y cuantificar con la mayor precisión posible los valores de energía incorporada y operacional en cada fase de la vivienda social (construcción, uso, rehabilitación, uso post-rehabilitación), como método para evaluar objetivamente los beneficios medioambientales que la rehabilitación integral sostenible de la vivienda social puede aportar. Utilizamos como caso de estudio en esta ponencia la vivienda barata social de diseño regional aragonés. Keywords: rehabilitación energética, vivienda social, energía operacional, energía incorporada.
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 26 1.- Necesidad de adaptación del parque de vivienda social existente a las nuevas exigencias. El cambio climático, achacado al exceso de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de origen antropógeno, se considera uno de los principales problemas medioambientales de la actualidad. Con el fin de estabilizar la incidencia de los GEI en la atmósfera el protocolo de Kyoto estableció un primer periodo de compromiso 2008-12 en el que las emisiones de GEI de los países desarrollados debían reducirse en un -5,2%. La cuota de esfuerzo que correspondió a la Unión Europea fue del -8% y a España del +15%, es decir, que nuestro país podía aumentar sus emisiones netas siempre que no superara el límite del 15% respecto de las emisiones del año base de referencia, que era 1990 para las emisiones de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O) y 1995 para las emisiones de hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarburos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6). Asimismo en abril de 2009, la Unión Europea aprobó un paquete de medidas para alcanzar los objetivos conocidos como “20-20-20”, que consisten en la producción del 20% de la energía con fuentes renovables, la mejora de la eficiencia energética en un 20% y la reducción de las emisiones de CO2 en un -20% respecto de 1990. A los sectores difusos, entre los que se encuentra el sector edificación (bajo el nombre residencial, comercial e institucional) la Unión Europea impuso como objetivo para el año 2020 reducir el -10% de las emisiones respecto a 2005. La cuota de esfuerzo para España es asimismo del -10%. De acuerdo a la Directiva 2012/27/UE para alcanzar el 20% de reducción de emisiones de CO2, los Estados miembros deben establecer, entre otros, una estrategia a largo plazo para movilizar inversiones en la renovación del parque nacional, cuya primera versión se deberá publicar a más tardar el 30 de abril de 2014. La mencionada estrategia se deberá actualizar cada tres años y será remitida a la Comisión en el marco de los Planes nacionales de acción para la eficiencia energética. Dicha estrategia comprenderá: a) un panorama del parque inmobiliario nacional basado, según convenga, en un muestreo estadístico; b) una definición de enfoques rentables de renovación en relación con el tipo de edificio y la zona climática; c) políticas y medidas destinadas a estimular renovaciones exhaustivas y rentables de los edificios, entre ellas renovaciones profundas por fases; d) una perspectiva de futuro destinada a orientar las decisiones de inversión de las personas, la industria de la construcción y las entidades financieras; e) un cálculo fundado en datos reales, del ahorro de energía y de los beneficios de mayor radio que se esperan obtener. Se desprende de los contenidos que debe tener la estrategia la importancia de disponer información al servicio de la Unión Europea y de las Administraciones públicas relativa a la diagnosis del parque edificatorio, a la rentabilidad de las actuaciones de renovación y a la medida de los beneficios energéticos y de mayor amplitud. El sector residencial en España representa el 70% de las emisiones del sector edificación en 2011, según los datos de la serie 1990-2010 de acidificadores,
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 27 precursores de ozono y gases de efecto invernadero del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente [1]. Por otra parte, si la carga del sector residencial en su conjunto es importante en relación a las emisiones de GEI del sector edificación, también lo es el de los conjuntos residenciales sociales de baja calidad, que en España se construyeron en las décadas de los 40, 50, 60 y 70. Por ejemplo, sólo en Zaragoza hay cerca de 200.000 viviendas construidas antes de ser de aplicación la primera normativa que estableció condiciones energéticas a la edificación española NBE-CT-79, que representan en torno al 60% de las 326.932 viviendas según el Censo 2011 de Población y Vivienda [2], con una cuota de consumo energético previsiblemente superior por las bajas calidades de la edificación. El número de viviendas sociales, con estándares de calidad muy bajos, construidas en Zaragoza entre 1945 y 1960 es de 8.551 [3]. Por tanto, la renovación del parque de vivienda social representa una prioridad para nuestra sociedad que requiere del desarrollo de estrategias investigadoras que desarrollen métodos para su diagnosis, el estudio de su rentabilidad y la medida de sus beneficios energéticos y de mayor amplitud. En esta ponencia, nos centramos en la cuantificación del beneficio medioambiental de la rehabilitación energética de la vivienda social. Proponemos un método para llevar a cabo la contabilidad energética de la rehabilitación y lo aplicamos a un caso de estudio, el de la vivienda barata social de diseño regional aragonés [3]. 2.- Estado del arte sobre la medida de los beneficios energéticos de la renovación del parque nacional edificatorio. Numerosos programas de cálculo están actualmente disponibles para la realización de simulaciones energéticas. Por un lado, encontramos los programas de certificación energética aplicables a los edificios de nueva planta como LIDER+CALENER para la opción general, o los métodos simplificados CES, CERMA, etc. Recientemente, se han creado los programas CE3X y CE3, con el fin de poner a disposición de los técnicos una herramienta para la certificación energética de edificios existentes. Constituyen métodos simplificados que usan como referencia el programa CALENER [4]. Por otro lado, existen programas para el cálculo energético de la edificación, como BSIM, Energy Plus, Design Builder, Ecotect, IES o EDSLTas, cada uno con sus respectivas ventajas. A nivel urbano, destaca el programa URSOS que permite la evaluación de conjuntos urbanos, y que actualmente se está adaptando para su aplicación a conjuntos existentes. Asimismo, en el campo de la rehabilitación energética, se han realizado diversos estudios a nivel nacional e internacional sobre el parque edificatorio (E-RETROFIT- KIT 2006-2007 [5], NIRSEPES 2006-2007 [6], RESHAPE 2006-2008 [7], Rehenergía 2005-2008 [8], Revitasud 2003-2007 [9], informe WWF [10], informe GTR 2011 [11], Proyecto Sech-Spahousec [12], informe GTR 2012 [13]). Por ejemplo, dentro de este marco, se ha desarrollado el proyecto Rehenergía, que ha dado como resultado el estudio del potencial de la rehabilitación energética y la evaluación de los beneficios energéticos de la aplicación de medidas de rehabilitación. En estos estudios, se llega a conclusiones específicas, centradas en la mejora de la envolvente y las instalaciones. Otros también incluyen la dimensión social [9].
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 28 El Instituto para la Diversificación de la Energía (IDAE) desarrolló asimismo una colección de guías técnicas para la rehabilitación de la envolvente térmica de los edificios con diferentes materiales aislantes y acristalamientos [14-19]. El Instituto Valenciano de Edificación (IVE) ha desarrollado el sistema integral de procedimientos para la rehabilitación energética de edificios existentes [20], que incluye: el Informe de Conservación del Edificio y Evaluación Energética (ICE), la herramienta CERMA Rehabilitación, el catálogo de soluciones constructivas para la rehabilitación y el sistema de certificación denominado Perfil de Calidad de rehabilitación. El sistema integral tiene por objetivo crear una base de datos de edificios con ITE para la mejor caracterización del parque construido en la Comunidad Valenciana y establecer un protocolo de actuación que no sólo atienda al deber de conservación de los edificios, sino también los problemas de eficiencia energética y accesibilidad de los mismos. La herramienta ICE recoge información relativa al estado de conservación de los elementos comunes del edificio, así como del comportamiento energético de su envolvente térmica. El catálogo de soluciones constructivas de rehabilitación, aprobado por la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente como documento reconocido para la calidad en la edificación, recoge una amplia base de datos de elementos constructivos de la envolvente de los edificios entre 1940 y 1980 y sus posibles soluciones de rehabilitación, incorporando prestaciones térmicas, detalles constructivos y criterios de selección. La herramienta CERMA Rehabilitación permite realizar la certificación energética y analizar las estrategias de rehabilitación que van a producir mayor ventaja energética. El Perfil de Calidad de Rehabilitación es un distintivo voluntario para expresar que un edificio rehabilitado tiene un comportamiento superior al marcado por la normativa existente en lo relativo a ahorro energético y accesibilidad. Por tanto, podemos afirmar que hasta la fecha, la labor de investigación en el campo de la rehabilitación energética ha centrado fundamentalmente en los consumos energéticos. Este primer paso parece acertado, sin embargo, el consumo energético de los edificios engloba más aspectos que el del consumo durante su fase uso. Cabe plantearse si centrarse en las ventajas energéticas de la rehabilitación debidas a los ahorros en el consumo de las fases de uso del edificio es suficiente o no para valorar la sostenibilidad de las intervenciones dado que también el proceso de rehabilitación supone unos impactos ambientales y unos costes que los hacen más o menos recomendables. Así, por ejemplo, Ruá et al. [21] señalan que en edificios residenciales de nueva construcción el comportamiento energético de la fachada ventilada es mejor que el de las fachadas de doble hoja cerámica con aislamiento interior, pero que sin embargo, el uso del aluminio en la fachada ventilada, material altamente impactante en su fabricación incluso cuando tiene un alto porcentaje de reciclado, no siempre compensa las ventajas de ahorro energético. De este modo, los requerimientos de eficiencia energética trascenderían del diseño mismo de los edificios y del proceso constructivo para alcanzar fases previas atinentes a los materiales y posteriores relativas a la fase final de los residuos que genera el proceso de edificación. Este mismo concepto se puede aplicar a la intervención en edificios existentes, que con cierta frecuencia se rehabilitan con soluciones tipo fachada ventilada, dado que esta solución permite la intervención en la fachada desde el exterior. Por tanto, un importante vacío científico por cubrir es la medida de los beneficios energéticos de diferentes soluciones de rehabilitación de la envolvente desde el punto de vista de sus impactos ambientales, considerando tanto los ahorros energéticos como las
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 29 cargas ambientales de los materiales. Para ello es necesario un modelo para evaluar la sostenibilidad de la rehabilitación de la edificación que desarrollamos a continuación. 3.- Objetivo y metodología de investigación. El objetivo de esta ponencia es, por un lado, proponer un modelo para la valoración de la sostenibilidad de las intervenciones en la vivienda social, que nos permita en un futuro próximo realizar cuantificaciones medioambientales de edificios a rehabilitar de diferentes tipologías constructivas y edificatorias, así como comparar el beneficio medioambiental aportado por las diferentes soluciones de rehabilitación de la envolvente con sus costes. Por otro lado, en esta ponencia buscamos aplicar el modelo propuesto a un estudio de caso, para lo que será necesario cuantificar los materiales del edificio original, así como los materiales empleados en la rehabilitación. Emplearemos como caso de estudio un edificio piloto rehabilitado por la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda. Tras la cuantificación podremos analizar la energía embebida en los materiales, y compararlo con los ahorros energéticos conseguidos con la rehabilitación. Asimismo podremos obtener impactos ambientales de los materiales de rehabilitación, de manera que se puedan hacer estudios comparativos entre ellos. 4.- Propuesta de modelo para la cuantificación de la energía consumida por la vivienda social. El consumo energético durante el uso del edificio se considera el principal componente del consumo de la edificación. El segundo factor por importancia es la energía incorporada por la construcción del edificio, o lo que es lo mismo, el coste energético que implica su fabricación. Nos referimos al coste energético incorporado a los materiales, desde que estos son extraídos, incluida su fabricación y transporte, hasta su puesta en obra. La incidencia del coste energético de fabricación sobre el total del consumo energético de los edificios depende de diversos factores: de la durabilidad del edificio: duplicar la vida útil de un edificio reduce su coste energético anual de fabricación a la mitad. de la intensidad de uso: utilizar un edificio la mitad del año aumenta al doble su coste energético anual de fabricación. de los métodos constructivos empleados y de los materiales utilizados: un sobredimensionado al doble de los materiales empleados duplica el coste energético de fabricación. de la eficiencia energética del edificio: un edificio con la mitad de consumo que otro aumenta la cuota de incidencia de su coste energético de fabricación. Establecer unos porcentajes universalmente aplicables a la energía incorporada en los materiales de construcción en relación a la energía total consumida es, por tanto, difícil. En la literatura [22-24] se aportan valores que oscilan entre el 2% y el 46% de la energía total consumida. La alta disparidad de estos valores pone de manifiesto la necesidad de generar información más detallada de la energía incorporada a los materiales y de la energía operacional de la fase uso en función de las tipologías edificatorias y constructivas, del uso del edificio, etc. Además de estos costes energéticos, existen otros, como los asociados al fin de vida del edificio o a la rehabilitación. López-Mesa [25] propone el modelo de
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 30 componentes del consumo energético de la edificación de la figura 1, a partir de la adaptación del modelo de Yohanis y Norton [22]. Reciclado de materiales y componentes Construcción Uso Rehabilitación Uso Demolición Energía incorporada > Extracción de materiales > Fabricación de componentes > Transporte a obra > Proceso de construcción > Sustitución de materiales y componentes > Extracción de materiales > Fabricación de componentes > Transporte a obra > Proceso de construcción > Sustitución de materiales y componentes > Proceso de demolición > Transporte > Fin de vida de los materiales: reciclado, reutilización, valorización Energía operacional > Calefacción y refrigeración > Iluminación > Aparatos > Usos mantenidos durante la rehabilitación > Calefacción y refrigeración > Iluminación > Aparatos Figura 1. Componentes del consumo energético de la edificación [25], adaptado de [22]. Para poder evaluar la sostenibilidad de la rehabilitación de la edificación es necesario tener en cuenta todos estos componentes del consumo energético de la edificación, o al menos los más representativos. En un estudio reciente del reparto del consumo energético en las distintas fases del ciclo de vida de un edificio, se encontró que las fases de derribo y gestión de residuos, transporte y puesta en obra sumadas no representan más del 5% del total [26]. Cabe pensar asimismo que los usos mantenidos durante la rehabilitación producirán proporcionalmente consumos bajos porque la obra de rehabilitación será reducida en el tiempo en comparación con la vida útil total del edificio. Por ello, podemos suponer que los componentes más importantes serán: Energía incorporada de los materiales de construcción, incluyendo la extracción de materiales más la fabricación de componentes. Energía operacional durante la fase de uso previa a la rehabilitación, incluyendo la calefacción, refrigeración y producción de agua caliente sanitaria (ACS). Energía incorporada de los materiales de rehabilitación, incluyendo la extracción de materiales más la fabricación de componentes. Energía operacional durante la fase de uso posterior a la rehabilitación, incluyendo la calefacción, refrigeración y producción de ACS. La contabilidad total es conveniente pasarla a CO2-eq, dado que el mismo consumo de energía proveniente de diferentes fuentes de energía produce diferentes emisiones de GEI. Proponemos, por ello, la siguiente contabilidad medioambiental para toda la vida del edificio: Donde: E(CO2eq) son las emisiones de GEI totales del edificio. E (CO2eq)construcción son las emisiones de GEI asociadas a la energía incorporada en la fase de construcción. 𝐸 𝐶𝑂2𝑒𝑞 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙𝑒𝑠 = =𝐸 𝐶𝑂2𝑒𝑞 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑡𝑟𝑢𝑐𝑐𝑖 ó𝑛+𝐸 𝐶𝑂2 𝑎ñ𝑜 𝑢𝑠𝑜0 ·𝑉𝑖𝑑𝑎 (𝑎ñ𝑜𝑠)0 + 𝐸 𝐶𝑂2𝑒𝑞 𝑟𝑒ℎ𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑡𝑎𝑐𝑖 ó𝑛 𝑛 𝑛 𝑖=1 + 𝐸 𝐶𝑂2 𝑎ñ𝑜 𝑢𝑠𝑜𝑛 ·𝑉𝑖𝑑𝑎 (𝑎ñ𝑜𝑠)𝑛 𝑛 𝑖=1
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 31 E (CO2/año)uso0 son las emisiones anuales de CO2 asociadas a la energía operacional desde que el edificio se construyó hasta su primera rehabilitación. Vida (años)0 es el número de años desde la construcción del edificio hasta su primera rehabilitación integral. E (CO2eq)rehabilitación n son las emisiones de GEI asociadas a la energía incorporada a la rehabilitación integral nº n realizada al edificio. E (CO2/año)uson son las emisiones anuales de CO2 asociadas a la energía operacional entre una rehabilitación integral y la siguiente, o entre la última rehabilitación y el fin vida del edificio. Vida (años)0 es el número de años entre una rehabilitación integral y la siguiente, o entre la última rehabilitación y el fin de vida del edificio. 5.- Caso de estudio. Este artículo utiliza como caso de estudio el bloque de viviendas sociales del Grupo Girón en la ciudad de Zaragoza rehabilitado por los arquitectos Gerardo Molpeceres y Monserrat Abad. Se trata de uno de los cinco proyectos piloto cuya rehabilitación integral fue subvencionada por el Ayuntamiento de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Vivienda, y gestionada por el Ayuntamiento desde su Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda en las zonas ARI (Áreas de Rehabilitación Integrada) de la ciudad de Zaragoza. El inmueble fue construido en 1956 y su rehabilitación se inició a finales del año 2009, finalizando en agosto de 2010, en un proceso de gestión basado en el acompañamiento técnico y social de los propietarios. Nos proponemos a continuación a definir la tipología edificatoria, constructiva y patológica del mismo para evaluar la representatividad del caso de estudio. Es un bloque en L con una doble crujía de 7 metros, con gruesos muros de carga paralelos a fachada que alberga 40 viviendas, con una superficie total habitable aproximada de 1.660 m2. Presenta aproximadamente 279 m2 de fachada tanto a este como oeste, y 670 m2 tanto a norte como a sur, con un porcentaje de huecos en todas sus fachadas del 20% aproximadamente. Las viviendas tienen una superficie útil entre 37 y 40 m2. En el estudio de la vivienda social construida entre 1945 y 1960 realizado por la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda [3], se especifica que este tipo de edificios se clasifica dentro del grupo de viviendas baratas sociales de diseño regional, construidas en la década de los 50 en Aragón, existiendo en Zaragoza 111 edificios con estas características que albergan 3.571 viviendas, lo que representa el 41,72% de las viviendas sociales de Zaragoza. Todos estos edificios tienen doble crujía con muros de carga paralelos a fachada, cubierta inclinada con cobertura de teja curva cerámica y forjado unidireccional armado o pretensado. Todos presentan un porcentaje similar de huecos en fachada. En el mismo grupo Girón, con un total de 790 viviendas [27], la orientación dominante de la edificación (19 de los 27 edificios) es la que presenta el bloque estudiado (figura 2). Figura 2. Grupo Girón de Zaragoza (sombreado gris el edificio rehabilitado).
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 32 Las patologías que presentaba el bloque rehabilitado del grupo Girón eran similares a las que presentaban el resto de bloques del mismo grupo. Estas eran relativas a las cubiertas, fachadas, instalaciones generales, accesos, consumo energético y urbanización [3]. Podemos por tanto pensar que los resultados del estudio que aquí se realiza son, al menos, representativos para unas 550 viviendas sociales de Zaragoza. Su aplicabilidad a otros edificios en la misma ciudad y con la misma tipología es limitada fundamentalmente por ser diferente su orientación y datos microclimáticos. En la rehabilitación, los núcleos de escaleras del edificio original se demolieron para levantar nuevos núcleos de comunicaciones que permitieran la incorporación de un ascensor en cada portal. En relación a las fachadas, los principales problemas eran de filtraciones y degradación de revocos, humedades por capilaridad provenientes del terreno, ausencia de aislamiento y carpintería inadecuada. Además, existía un gran desorden en la ubicación y en la formalización de los elementos añadidos en fachada, como era el caso de las unidades exteriores de climatización y de los tendederos en los que la ropa quedaba a la vista desde el espacio público. Como solución, se dotó a las viviendas de tendederos exteriores configurados a modo de balcones cerrados mediante piezas cerámicas sobre perfiles de acero galvanizado en la parte inferior y lamas de aluminio en la superior que permiten la ventilación e impiden la visión desde el exterior. Disponen a su vez de un trámex galvanizado para la colocación de las unidades exteriores de climatización, quedando todos los elementos añadidos integrados y ocultos (figura 3). Para aumentar el aislamiento de la fachada original de ladrillo macizo se colocó un aislamiento térmico exterior y un revestimiento de paneles cerámicos con cámara ventilada. En los interiores de los tendederos se trasdosó la fachada original con placas de poliestireno expandido revestidas de mortero, tipo Coteterm. Los nuevos núcleos de ascensores y escaleras se realizan con fábrica de ladrillo gero revestida por paneles de aluminio con aislamiento térmico y/o con acristalamientos con vidrio aislante. Se han mantenido las ventanas existentes y se han colocado otra a haces exteriores a modo de doble ventana con perfilería de aluminio lacado con vidrio aislante 4+6+4 mm. Para paliar el problema de las humedades provenientes del terreno, se dispuso un relleno de grava filtrante perimetral y se canalizaron las bajantes de pluviales. En las cubiertas, se incluyó aislamiento en la cámara ventilada, se repararon los desperfectos en los aleros y se retiraron las tejas sustituyéndolas por otras nuevas sobre lámina impermeabilizante tipo Onduline. Aprovechando la solución de fachada ventilada se procedió a la reordenación de las instalaciones, de los huecos de ventilación y de evacuación de humos para su adaptación a la normativa vigente. Asimismo se creó una nueva red comunitaria de calefacción y ACS, que incluía energía solar térmica. Green Building Challenge España (GBCe) [27] publicó un dossier que recogía los resultados de un estudio de la calificación energética del mismo edificio, usando el programa experimental para edificios existentes IAAE-CENER. La tabla 1 recoge los datos de transmitancia de los elementos de la envolvente antes y después de la rehabilitación obtenidos de [27] y los límites exigidos por el Código Técnico de la Edificación (CTE). Puede observarse que a excepción de la solera y del 10% de las ventanas, todos los elementos de la envolvente cumplen con cierta holgura los límites establecidos por el CTE. No se intervino en la solera dado que la rehabilitación se realizó manteniendo en todo momento la ocupación de las viviendas, incluso las de la planta baja. En la simulación con el programa IAAECENER se obtuvo, para el edificio sin rehabilitar, una calificación energética E, con
Actas del I Congreso Internacional de Construcción Sostenible y Soluciones Eco-eficientes 33 unas emisiones de 198 kg CO2/m², y una calificación energética B, con unas emisiones de 14,10 kgCO2/m², para el edificio rehabilitado [27]. En este mismo estudio se recogían los datos de la tabla 2, según los cuales se consiguió un ahorro en torno al 60% en demanda de calefacción, 94% en emisiones de calefacción y 93% en emisiones de ACS. Figura 3. Edificio rehabilitado del Grupo Girón de Zaragoza. Elemento Superficie (m²)1 U (W/m²·K) sin rehabilitar1 U (W/m²·K) rehabilitado1 Ulim (W/m²·K) Umáx (W/m²·K) Cubierta 410,90 4,14 0,36 0,38 0,49 Solera 312,52 1,60 1,60 0,49 0,64 140,42 2,35 2,35 Fachada 1.897,83 1,37 0,40 0,66 0,86 Huecos 223,26 5,70 2,22 3,00-3,50 3,50 101,50 5,70 3,05 36,80 5,70 4,36 Tabla 1. Comparativa de los datos de transmitancia del edificio antes de rehabilitar y tras la rehabilitación con los límites del CTE (1Datos de la fuente: [27]). Edificio Demanda de calefacción (kW·h/m²) Demanda de refrigeración (kW·h/m²) Emisiones de calefacción (kg CO2/m²) Emisiones de refrigeración (kg CO2/m²) Emisiones de ACS (kg CO2/m²) Sin rehabilitar 170,3 0,0 184,2 0,0 14,4 Rehabilitado 68,4 2,6 10,9 2,2 1,0 Tabla 2. Ahorro energético obtenido con la rehabilitación del bloque (fuente de los datos: [27]). 6.- Cuantificación de las emisiones de CO2 del edificio 6.1- Cuantificación de las emisiones de CO2 del edificio asociadas a la energía incorporada en la fase de construcción y la de rehabilitación integral La cuantificación se realiza mediante el banco de detalles constructivos BEDEC desarrollado por el ITeC [28]. Es un banco paramétrico que contiene más de