Recuerdo e identidad del desarraigo
Abstract
El presente trabajo está constituido por una serie fotográfica que representa los recuerdos y sensaciones creadas a partir de un desarraigo. La inseguridad de no saber a qué lugar pertenece, altera su forma de mirar el mundo. Con su mirada doble, muestra como el pasado forma parte de nosotros y define nuestra forma de ser del presente.
Full text
DECLARACIÓN DE RESPONSABILIDAD Y AUTORÍA DE TRABAJO ACADÉMICO TRABAJO DE FIN DE GRADO/TRABAJO FIN DE MÁSTER D. /Dª. :____________________________________________________,con DNI ______________, Estudiante del Grado/ Máster__________________________________________________________ de la Universidad de Sevilla. DECLARA QUE: El Trabajo Fin de Grado/Trabajo Fin de Máster denominado, ________________________________________________________________________________ ________________________________________________________________________________ Es de mi exclusiva autoría y ha sido elaborado respetando los derechos intelectuales de terceros, conforme las citas que constan en las páginas correspondientes, cuyas fuentes se incorporan en la bibliografía. Por lo tanto, asumo la responsabilidad de sus contenidos y elaboración, sin incurrir en fraude científico o plagio. Para que así conste, firmo la presente declaración en Sevilla a_________ de_________________ 201___ Fdo.______________________________
TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN BELLAS ARTES -UNIVERSIDAD DE SEVILLA- 2018/2019 TÍTULO: “RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO” AUTORA: IULIANA MARIA ALUAS TUTOR: RAFAEL PÉREZ CORTÉS Vº. Bº. DEL TUTOR
Broté del este, no en coordenadas extranjeras Raíces sin sangre /Exilio ahogan, empapadas en fría tierra infértil, Desarraigadas en el olvido; ramas rotas, árbol sin hojas, engendrando costillas polvorientas. Iuliana Maria Aluas
Resumen El presente trabajo está constituido por una serie fotográfica que representa los recuerdos y sensaciones creadas a partir de un desarraigo. La inseguridad de no saber a qué lugar pertenece, altera su forma de mirar el mundo. Con su mirada doble, muestra como el pasado forma parte de nosotros y define nuestra forma de ser del presente. Palabras claves Recuerdo. Identidad. Desarraigo. Fotografía Rezumat Lucrarea constă într-o serie de fotografii care descriu amintirile și senzațiile create dintr-o dezradacinare. Insecuritatea de a nu ști de unde aparții, schimba modul de a privi lumea. Cu privirea ei dubla, demostreaza cum trecutul este o parte din noi și defineste modul nostru de a fi în prezent. Cuvinte cheie Amintiri. Identitate. Dezrădăcinarea. Fotografie
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 16 La motivación que guía este trabajo fue emprender un recorrido que me permitiera profundizar en un tema íntimo y personal como es el Desarraigo, palabra que me aconteció en el último año del grado, pero que llevaba años enquistada en mí. Se denomina así al proceso y resultado de desarraigar: extraer una planta de raíz, expulsar o alejar a alguien de su lugar de origen; anular o suprimir una costumbre. Dicha definición refiere al emigrante. Y ese es el latemotiv principal, el sentimiento de orfandad generado por la emigración recogido en una serie de obras personales, con un enfoque subjetivo basado en el recuerdo y la experiencia personal. “El desgarro que ocasiona en los seres humanos la pérdida de lo propio, aboca a un compromiso ético, pues no se trata solo de reflexionar en abstracto sobre el desarraigo, sino de contribuir con la reflexión y el análisis del exilio a la creación de un humanismo crítico que nos permita ver a los otros en nosotros mismos y a nosotros en el otro”. (Bundgard, 2013, págs. 8-9) Al igual que Ana Bundgård escribía en su artículo, con este trabajo quiero llegar al aprendizaje y la reflexión de una acción que, a pesar de no ser experimentada por la mayoría de seres humanos, es importante para enfatizar con quien sí y humanizarnos, tener ese carácter social aristotélico que nos diferencia del resto de seres y convivir éticamente sin prejuicios xenófobos poniendo en común los sentimientos y las consecuencias que el abandono del lugar de origen puede producir y conocernos mejor, individualmente y en sociedad. Creamos un lugar donde las fronteras no existan, los pasaportes, visas y otros documentos no definan nuestra forma de ser. Por otro lado, he de decir que es un ejercicio complejo y a la vez conmovedor poder analizar, contar y representar ese instante en el que una persona tiene que marchar de su país por motivos suficientes como para tomar tal decisión. El problema fundamental no es solo el hecho del abandono, es todo el proceso que conlleva la asimilación una vez que te encuentras fuera del nido, de tu zona de confort. Hablamos de un vuelo, despegar con la intención de mejorar la calidad de vida, sin rumbo fijo y aterrizar en algún otro lugar del mundo, totalmente extraño, que llamar “hogar” y comenzar un proceso de evolución personal; empezar desde cero, adaptarse, aceptar la pérdida de vínculos y lazos sentimentales con familiares y amigos, desencadenando una lucha continua con el pasado que te transforma por completo, en definitiva, una metamorfosis. En ese punto surgen muchas dudas. ¿Pertenezco a mi lugar de origen si mi conciencia como ser se formó fuera de él? ¿Pertenezco a algún otro sitio? ¿De qué sitio? Y principalmente ¿Es el mundo un lugar para estar de un lado a otro, inestable del que disfrutar en diversos lugares, culturas y costumbres? 1. INTRODUCCIÓN
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 17 Aquel que migra se adapta más fácilmente al cambio, como un rizoma que genera su recorrido por la tierra, capaz de ramificarse tantas veces como oportunidades tenga. “Captura por progresión, se desplaza hacia sus objetivos, su vector de deseo lo hace proliferar en todas direcciones”. (Ivars, 2018, pág. 77) En definitiva, el migrante se adapta más fácilmente a la hora de mejorar su calidad de vida, pero con el paso del tiempo la memoria sigue perteneciendo a ese pasado, y lo anhelará. Todo inmigrante, siente el mundo que le rodea de una manera diferente, observa los lugares con otros ojos, compara lo que tuvo y lo que tiene, está continuamente entre dos mundos. Y por mucho que se aleje de su lugar natal, su recuerdo siempre volverá. “El rizoma se corta por cualquier lado y cualquier ruptura significante: trozo de todo que no deja de ser el mismo todo y que no cesará de brotar nuevamente para unirse de un modo u otro con sus orígenes”. (Ivars, 2018, pág. 51)
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO - Desarrollar un proyecto fotográfico coherente en base a una investigación teórica. - Mejorar la capacidad de contextualización de un trabajo artístico personal. - Desarrollar un estilo personal - Criticar la xenofobia y cuestionar sobre las fronteras e ideales creados falsamente. - Investigar sobre los temas del desarraigo y comparar vivencias. - Concienciar sobre la necesidad de búsqueda de una igualdad, fuera de prejuicios xenófobos. - Adentrar en conceptos comunes como es el recuerdo. Común a todo ser humano. - Empatizar con todos aquellos que han vivido esta experiencia. - Búsqueda de mi propia identidad. - Generar un discurso reflexivo sobre la obra gráfica. - Transmitir sensaciones a través de la fotografía. 18 OBJETIVOS 1.1
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 19 Para llevar a cabo este proyecto y los objetivos marcados anteriormente, estructuré el proceso de trabajo y la metodología en los siguientes apartados. - Elaboración y desarrollo teórico de la propuesta empleada. - Recopilación de datos a través de investigación. (Libros, web, revistas, trabajos fin de grado de referencia...). Siempre combinando la subjetividad con la objetividad. - Seleccionar la información más importante, y adaptarla al tema y al proyecto. - A partir de la información bibliográfica, seguir creando la obra artística. - Una vez acabada la parte teórica y la obra gráfica. Reestructuración de todo el proyecto. La metodología y la estructuración de este proyecto está realizado con el fin de entender de lo más global a lo más concreto. En primer lugar, en mi trabajo se habla del individuo, las consecuencias de la migración, como es visto por los demás y finalmente el extranjero en sí. Una vez entendida esa parte, me centro en el concepto del extranjero, en base a mi experiencia personal, por eso hablo del recuerdo, y la formación de este. Creando así nuestra propia identidad. Una vez comprendida la estructura global, se puede llegar a entender mejor la obra. Por eso está situada en la última parte del proyecto. Para que el espectador pueda disponer de las claves suficientes de lectura y reflexione sobre la obra que propongo. 1.2 METODOLOGÍA
ESTUDIO TEÓRICO PRIMERA PARTE
2 IINDIVIDUALISMO
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 24 2. INDIVIDUALISMO El individuo tiene la total libertad de buscar nuevas oportunidades fuera de su lugar natal para mejorar su calidad de vida. El abandono se genera a raíz de diversas circunstancias; económicas, políticas, sociales. La intención es clara desde el momento en el que lo decide. Es un acto voluntario, producido por un problema no gestionable en su patria. Por ello, desde que decide marchar, se lanza al vacío con la esperanza de encontrar esas oportunidades, esos recursos para su supervivencia. Para los existencialistas la vida no tiene sentido a priori, solo se puede hablar del sentido que cada una le da. A veces, las personas que pasamos por este tipo de vivencias, empezamos a cuestionarnos más el porqué de las cosas, no llegamos a entender a priori verdaderamente la causa de todos esos sucesos y buscamos algún sentido en todo ese caos. Emigrar produce una sensación de soledad, una carga existencial que marca su vida. El individuo se siente responsable de lo que ocurra, pero en palabras de Camus; “el hombre está solo en este mundo y construye su existencia con base a su libertad” (Gutiérrez Sánchez, 2001, pág. 122) Es el propio individuo el que debe tomar sus decisiones, por mucho que se sienta influenciado por entes exteriores. Aunque es obvio que tomar una decisión como esta es profundamente difícil. Las decisiones son más complejas de realizar y hay un querer y un poder en medio. Al igual que Kierkegaard “ habla de una barrera entre lo que uno siente de verdad y lo que expresa, esa misma barrera la crea el movimiento hacia delante y hacia atrás que forma el principal drama existencial en su obra, y describe una contradicción en el propio ser humano” (Holst, 2013, pág. 10). Esto viene de lejos, incluso Heráclito afirmaba que la existencia estaba compuesta por unidades de contrarios. Debemos encontrar la valentía en nosotros mismos, para ganar la lucha continua entre lo que nos ata, y lo que nos deja ser libres. No debemos adherirnos a las rocas, como una esponja, y dejar a la espera que el suceso ocurra. Debemos movernos, vivir, sentir y demostrar todo eso. “Lo que eres depende de la actividad que une los elementos innumerables que te componen, de la intensa comunicación de tales elementos entre sí. Son contagiosos de energía, constituyen interiormente la vida de todo ser orgánico. La vida nunca está situada en un punto particular: pasa rápidamente de un punto a otro. “tu vida no se limita a ese inaprehensible fluir interior: fluye también hacia fuera y se abre incesantemente a lo que se vierte o surge hacia ella. El torbellino duradero que te compone choca con torbellinos semejantes con los cuales forma una vasta figura animada por una proporcionada agitación. Así, vivir significa para ti no solo las fluencias y los huidizos juegos de luz que se unifican en ti, sino también los trasvases de calor o de luz de un ser a otro”. (Ivars, 2018, pág. 24/25)
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 25 Una vez en el extranjero, la dualidad entre ese movimiento de hacia adelante y hacia atrás de Kierkegaard, se vuelve vida, el individuo se plantea si el camino elegido es el correcto o no, si lo que hace está bien o mal. Extrañando el pasado, pero viviendo en el presente. Movimientos continuos, que hace que estemos vivos, y que se note nuestra vibración en la tierra, ya que, si no surgen dudas, la propia existencia sería decadente. Sin malos momentos, no se apreciarían lo buenos, si no nos equivocamos no sabríamos rectificar. Los seres humanos que viven de verdad, son aquellos que se mueven continuamente entre arenas movedizas. Sin embargo, tampoco todo es devenir, sin mirar a donde como ocurre en La peste de Camus “La gente corre sin saber a dónde va, contra una posibilidad de morir, de supervivencia” (Gutiérrez Sánchez, 2001, pág. 126). Él nos plantea que no se trata de evadir, hay que hacer un frente común donde se reivindique al ser humano. “Los hombres no pueden prescindir de los hombres” diría Camus. Quien sufre el desarraigo busca una complicidad en los demás, busca miradas que lo miren, gente que lo entienda, necesita “vacunarse contra la nostalgia al estar separado quizá permanentemente de su ciudad natal” (Poe Lang, 2003, pág. 63) escribió Benjamin en los artículos agrupados bajo el título “Infancia en Berlín” alrededor de 1900. Busca encontrarse en esos nuevos espacios y en la gente. Se siente solo, y piensa que, al no estar en su lugar, será juzgado y busca confianza. Intenta familiarizarse con todo ese mundo desconocido. Son seres que buscan la supervivencia saliendo de su zona de confort, se sienten en peligro, están alerta, son frágiles. Las vivencias marcan las decisiones del sujeto y de sus experiencias vitales surgen líneas de crecimiento que no se pueden obviar. “Bien sabemos en nuestros días que el devenir humano es dialéctico. Nuestra vida es una eterna contradicción, existimos entre luchas y peripecias. Es ahí donde el ser tiene que enfrentarse a cada instante a circunstancias distintas que ponen obstáculos a la realización personal”. (Gutiérrez Sánchez, 2001, pág. 129). Pero a su vez, el sujeto debe ser lo suficientemente fuerte para avanzar. Entregarse a la noche, a sus problemas, sin miedo. Tal así ocurre en La mujer adúltera de Camus “Respiraba, olvidaba el frío, el peso de la existencia, la vida demente o inmóvil, la prolongada angustia de vivir y de morir. Durante tantos años huyendo delante del miedo, por fin podía detenerse. Al mismo tiempo le parecía volver a encontrar sus raíces, como si la savia volviera a subir por su cuerpo que ahora ya no tiritaba”. (Camus, 2017, pág. 33/34) Volver a encontrar sus raíces, cargadas de savia, es volver a encontrar la felicidad, a pesar de aquello que deje tras de sí, el miedo que congela al sujeto. Los recuerdos, los momentos y las vivencias forman parte de un mundo paralelo que quizás no volverá a retomar nunca, pues una vez que todo cambia, la gente apenas lo conoce. Por ello, el individuo en desarraigo debe vivir el momento, debe nacer tranquilamente en otro lugar, pues en este mundo todos somos apátridas, somos rizomas que se mueven constantemente, somos un homoviator (el hombre caminante).
3 MI MIRADA EN EL PASADO
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 34 3. MI MIRADA EN EL PASADO Como comentaba anteriormente, la vida está entre lo que vives y sientes constantemente. He de decir, que no sé cuando empecé a percibir todo lo que me rodeaba con dos puntos de vistas. Comparando continuamente mis vivencias más actuales con mis recuerdos de la infancia, en mi lugar natal, que nunca he podido olvidar. Al haber podido vivir en dos “mundos” donde la cultura, la religión, la política y toda la mentalidad, son claramente diferentes. Han creado en mi un espacio abierto, donde el conocimiento está dividido momentáneamente entre esos dos lugares. Mis acciones y mis emociones siempre se veían afectados por esos dos ángulos de visión A pesar de no haber nacido aquí, me siento bastante integrada, pero he de aceptar que a veces siento también un fuerte rechazo, debido a la mirada soberbia, fría y cruel que crea la palabra extranjero. Desde que tomé conciencia de los hechos, mi familia con la cual vivía, estaban empapados de la cultura de mi país. Yo en cambio bebía de las dos a la vez. Siempre he sido muy consciente que mi educación fue muy diferente a la que hay aquí y a la vez a la que hay allí. Mis padres, me recordaban diariamente de donde era. El idioma que hablábamos juntos era diferente al que hablaba en mi colegio. Me hicieron vivir situaciones en dos mundos paralelos, dos dimensiones a la vez. Supongo que, por todo eso, los recuerdos del pasado siempre vienen a mí, y el desarraigo lo considero como un tema bastante especial y complejo. Cuando hablo del recuerdo, soy consciente de su deformación y eso debe a mi forma de pensar actual. El recuerdo está tan dentro de mí, que mi mente lo interpreta según esa sensación de ese instante. Y podríamos decir que el recuerdo no es igual al hecho que lo creó. Cuanto más tiempo ha transcurrido mayor es su deformación. “El recuerdo se vuelve de vez en cuando en forma de imágenes no visibles, sólo yo soy capaz de recrearlas vagamente en mi interior. Son las sensaciones vividas las que me transportan mentalmente a esos lugares invisibles y me provocan la búsqueda infructuosa de aquellos instantes. Ya no hay texturas, ni olores, ni sonidos, ni imágenes, sólo intentos vanos de recrear lo imposible. Todo se ha desvanecido, y nuestros cuerpos reflejan las huellas del tiempo, la perdida de la fortaleza y de esa energía vital que creíamos que sería eterna. Los valores que creíamos importantes y eternos se han perdido en una especie de agujero negro. La memoria se desvanece y las imágenes que poseemos de aquellos instantes sólo transmiten una referencia lejana en un objeto plano. No hay nada que podamos rescatar de aquello. Las imágenes son sólo un recordatorio de algo inexistente. El tiempo no tiene tecla de rebobinado”. (Roa, 2017)
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 35 La sensibilidad puede llegar a ser tan intensa que cada vez que las imágenes vuelven a mí; e incluso una voz que hacía tiempo no oía, la nostalgia de no poder volver a tenerlos y saber que nada volverá a ser igual, mis sentimientos más internos salen a flor de piel. Entonces me evado en ellos por un rato y tomo consciencia de que era solo un pequeño instante en el que mi memoria había recreado todo un escenario pasado, que no podré volver a vivir. Y por mucho que lo deseemos, la vida, al igual que lo comenta Roa, no tiene tecla de rebobinado. Por lo tanto, que mejor que seguir guardando en una maleta todos los recuerdos y anhelos. Esa misma maleta que fue la primera que nos trajo aquí. Una maleta sin ruedas y pesada, una maleta de supervivencia, de vivencias, de seres queridos, de seres que ya no están, de problemas, de soledad, de desconocidos, de esperanza… Esa misma maleta que quizás dentro de poco irá hacia un nuevo destino acumulando experiencia y dejando atrás todo lo vivido, dispuesta a seguir almacenando sin la necesidad de vaciarla nunca.
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 36 3.1 Formación del recuerdo Cuando fijamos la mirada en algo, nuestra vida queda en un suspenso. La mente crea situaciones a partir de recuerdos o de la propia imaginación. Es en ese instante, en el que observo, leo, escucho algo, un recuerdo imprevisto del pasado llama a mi puerta. Así comenzó todo, empecé a observar y a conectar el pasado con lo que mis ojos veían en el presente. “La primera vida convive entre el recuerdo y la invención que a menudo se mezclan para crear una imagen muy real que casi se podría vivir y sentir, estos recuerdos magnificados se contaminan a menudo de nostalgia por lo vivido y remordimiento por lo no vivido. La segunda vida por su parte podría decirse que es la más real, la comportan el presente, las vivencias actuales, pero siempre salpicadas por una duda: ¿Qué sería si…? Una pregunta que remonta continuamente a la cuestión de ¿cómo sería experimentar las mismas vivencias en la vida primera? y que por tanto convierte el presente en una mezcla extraña entre el recuerdo, la duda y la realidad”. (Salazar Vargas, 2015-2016, pág. 38) La niñez forma parte de la primera fase de la memoria, cuya importancia es fundamental. En esta fase, el ser humano es cuando poco a poco va construyendo su memoria primaria, que es aquella que nos hace diferenciar elementos básicos, como olores, sonidos, sabores... Tanto la memoria perceptiva como la memoria motora empiezan a desarrollarse. Empezamos a percibir el medio en el que vivimos, recogemos información, que la incorporamos en la memoria a corto plazo o la almacenamos por más tiempo, en la memoria a largo plazo. Desde los primeros meses de vida, nuestro cuerpo, debido a la reiteración de algunas acciones, como comer, caminar…, hacen que nuestra memoria motora se forme. Todo esto constituye el propio aprendizaje de la vida, que hace que desarrollemos nuestra propia personalidad. “El proceso de aprendizaje está íntimamente relacionado con el de la memoria en sus distintas fases. A lo largo de la vida aprendemos mucho más de lo que son sólo recuerdos guardados en la memoria y habilidades y competencias que hemos adquirido en ciertas actividades. Igualmente, a través del aprendizaje y con frecuencia inconscientemente, aprendemos o elaborarnos actitudes, prejuicios, roles sociales y automatismos de conducta. Aprender es un cambio perdurable en la forma de conducirse un individuo como resultado de la práctica o de otras formas de adquirir experiencia.” (Segovia, 2003, pág. 642)
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 37 Sin embargo, el propio aprendizaje del individuo puede verse alterado, si este empieza a crear su memoria primaria en un sitio, el cual abandonará, para seguir viviendo en otro lugar. El propio individuo en sus primeros años de vida ya está desarrollando su memoria individual. La memoria individual, la que vamos forjando con el desarrollo de nuestra personalidad es, como señala Joaquín M. Fuster (jefe del Instituto Neuropsiquiátrico de la Universidad de California), una expansión progresiva de esta memoria ancestral con la que nacemos. La memoria primaria, donde empieza a desarrollar la personalidad, se ve alterada por un corte. El entorno, el idioma, lo olores, los sabores, las personas, al no ser las mismas, todo lo almacenado anteriormente, no coincide con lo que encuentras en este nuevo lugar. Por lo tanto, el individuo se siente un poco desubicado. Este suceso marcará la evolución de este, sus pensamientos y sus propios recuerdos. Estos primeros años de vida, la niñez en general, es el momento culmen y el primer paso, para construir nuestra esencia. Analizando esta etapa, junto con la adolescencia, podríamos entendernos mucho mejor, y descubrirnos. Pero todos los sucesos en esta etapa de la vida, marcará la diferencia entre un ser y otro. En nuestros recuerdos, están presente el pasado, y que tendrán repercusión en nuestras decisiones, en nuestra forma de ser y de pensar. “Las «memorias» (la información almacenada) no son permanentemente estables y suelen cambiar con el tiempo y con las circunstancias. Ya se ha referido el poder relacional, el aumento del poder mnésico para una determinada memoria por su asociación con otros estímulos. El recuerdo puede hacerse evidente, actualizarse de una manera instantánea, automática, como en las memorias implícitas. Pero lo más corriente es que sea activado y reconstruido de forma voluntaria, ayudado con frecuencia por la asociación con otros recuerdos o mediante elementos sensoriales o perceptivos como imágenes o sonidos que pueden ser decisivos en la evocación de un determinado recuerdo. Los sabores y olores tienen en ocasiones un extraordinario poder evocador de memorias remotas”. (Segovia, 2003, pág. 636) Los recuerdos pueden venir a nuestra mente de diferentes formas. Sin embargo, llegan de dos formas; por una parte, tenemos la memoria implícita, donde los recuerdos vienen a nuestra mente de forma inconsciente, basándose en nuestros hábitos perceptivos y motores ya establecidos. Y por otra parte está la memoria explícita donde los recuerdos llegan de forma consciente, Solemos recordarlo por acto voluntario o de evocación, basándonos en la experiencia vivida. Es en esta memoria explícita, donde toda memoria se ve modificada, donde el propio recuerdo se ve alterado, y no es el mimo que cuando lo vivimos realmente. Es una interpretación, donde el tiempo es un factor importante, ya que cuanto más tiempo pase, mayor deformado será el recuerdo. Según Bergson en MATERIA Y MEMORIA (2006), “existen recuerdos que surgen involuntariamente como evocación y sugestión de un pasado íntimo. En este mundo la realidad desborda todo nuestro sentir, en tanto lo que tocamos y vemos es cierto, mientras en nuestra vida interior, solo puede ser real lo que comienza en el presente, lo que se ve y lo que se siente en ese momento.
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 38 Así se le quita el valor a cada instante mágico dado por la percepción, pero que solo logra ser mágico en cuanto es como un espectro, aparece en nosotros y su explicación es casi por causas especiales y no por el impulso que el mismo presente permite encontrarnos con una parte del pasado”. (Vargas Falla, 2008, pág. 14) Al igual que Bersgson, pienso que la realidad es el presente, todo lo que hay dentro de nosotros es irreal, es algo que, en función de nuestras intenciones, lo que nos gustaría tener, o simplemente, son como caminos que nos hubiera gustado tomar. Los recuerdos son ilusiones, que se forman debido a nuestro pasado, y nuestro querer del presente. Como comentaba anteriormente, mis recuerdos se han visto afectados por diversas circunstancias, que con el tiempo se han ido modificando. Claramente esos recuerdos constituyen en mí, una visión variada de las cosas, y de los diferentes sucesos producidos en el presente. Siempre habrá una doble visión ante mis actos, debido a esa construcción de la memoria primaria, que parte de ella se constituyó en un lugar, mientras que siguió desarrollándose en otro sitio, modificando mis pensamientos. Siempre estará la base que constituyó mi infancia, que hace que seamos diferentes uno de los otros. Gracias a los recuerdos, a veces podemos evadir del presente, volviendo al pasado, al igual que Camila comentaba en su trabajo; “Los recuerdos son realmente importantes para mi cuando transmiten sensaciones irreconocibles, sensaciones que al lograr conectarme, pueden a su vez desconectarme de la cotidianeidad del mundo y regalarme en algunas ocasiones momentos de claridad y en otras de profunda nostalgia […] Solo en el momento en que miramos realmente y buscamos entre ese gran archivador llamado memoria nuestros recuerdos más libres, podemos parar un momento y romper con la continuidad rutinaria, para entonces sumergirnos en un mundo de fantasía y tomar una nueva estructura de la vida”. (Vargas Falla, 2008, pág. 22) Quizás los recuerdos no existan físicamente, no sean verdaderamente reales, quizás sean sueños, sin embargo, estoy de acuerdo con Camila, son todo aquello que nos hace romper con la rutina, con todo eso que nos puede llegar a inspirar, a crear sensaciones nuevas. El recuerdo es algo que podríamos considerar fruto de nuestra mente, para poder trabajarlo, y analizarlo. Los recuerdos, son la guía hacia nuestros intereses, nuestras preocupaciones. En nuestra mente hay muchos recuerdos, pero tienen un grado de importancia cada uno de ellos, formando una jerarquía en nuestro interior. Seguramente habrá recuerdos que apenas recuerdes, como otros, que nunca podrás olvidar. Por eso mismo, quiero que, en mis obras, aparezcan algo de aquello que me hace recordar por un instante, quien soy, y de dónde vengo.
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 39
4 REFERENTES ARTÍSTICOS
TRABAJOS ARTÍSTICOS SEGUNDA PARTE
5 OBRAS
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 52 5OBRAS
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 53 A lo largo de la carrera, nacieron varios ensayos fallidos por falta de investigación y conocimiento. Este trabajo me ha aportado la oportunidad de construir los cimientos necesarios para establecer una conexión con los conceptos adquiridos en la investigación y mis obras personales. Siempre tuve presente la pintura y la escultura en mis obras, sin embargo, en el último año de carrera opté que la técnica que usaría sería la fotografía. Esta decisión nació de una línea de trabajo que realicé en la asignatura optativa de fotografía. La serie realizada fue un empujón que me hizo continuar indagando en este tema. Escogí la fotografía porque desde siempre tuve un vínculo muy especial. Ella fue la que me pudo mantener entre mi mundo del presente y mi mundo del pasado. Gracias a ella he conocido a familiares, lugares y he podido estar en contacto directo con mis raíces. En mi investigación hay dos bloques, por una parte, se habla del extranjero, y por otra, del recuerdo. Son dos temas, que han sido mi guía. Como dije anteriormente, la palabra extranjero a veces crea una sensación de frialdad, se piensa que somos seres diferentes, somos aquellas “malas hiervas” que estorban en el camino. Sin embargo, siento la necesidad de transmitir que eso no es así. Somos seres humanos, da igual de donde seamos, que lengua sea la materna, o que cultura tengamos. Somos humanos, iguales, con muchas cosas que nos hacen ser parecidos. Una de ellas es el propio recuerdo, ya que todos recordamos, echamos de menos algo, nos encantaría rebobinar momentos, situaciones o vivencias. Ese sentimiento de humanidad, de entender que no somos el peligro, y que todo eso forma parte de una mirada soberbia, establecidas por falsas barreras que nos dividen. Por eso hablo de mi pasado, ya que abarca la niñez, que es el momento más puro del ser humano, donde su propia personalidad, no es creada, ni contagiada por estereotipos. Hablo del recuerdo, ya que el ser humano es el único animal demostrado que es consciente, y capaz de recordar, y contar aquello. Por eso, a través de mis obras, y de mi investigación, la razón es conocer mi identidad, pero, sobre todo, y a su vez, conocer a la sociedad que me rodea.
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 54
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 55 SERIE DESARRAIGO
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 56 SERIE DESARRAIGO Es una recopilación de imágenes fundamentadas principalmente en el autoconocimiento y búsqueda de identidad. A veces, para evadirse de lo infortunito, uno piensa o recuerda, solo aquello que pudo haber tenido. Dentro de mí, lo recuerdo y lo extraño. Y sobre todo cuando hablo de ese lugar, que me vio nacer, de mis raíces. Una nostalgia y una pequeña niebla me invaden por dentro. Muchos de estos recuerdos llegan con un tupido velo que confunde a la hora de releerlos. Quizás es el olvido que poco a poco va diluyendo esos instantes congelados. Ideas, metodologías diversas e inspiraciones de diferentes autores llegaban a mí. De forma inesperada, conseguí lo que desde un principio quería contar. Desde la verdad, desde el inicio, desde mi lugar, desde mis propias raíces. Ese lugar que he visitado muchas veces previamente me hablaba de una manera muy diferente a las demás. Descubrí cosas que anteriormente habían pasado completamente inadvertidas, mi percepción de ese espacio se había transformado por completo. Capturando imágenes desde el coche, el tren y el avión. Observaba todo intensamente y lo capturaba, con el fin de recordar ese momento para siempre. Capturaba todo con el miedo de volver a perderlo en unos días. Cuando tuve que enfrentarme a ellas, al observarlas empecé a dejarme llevar por el sentimiento que tenía en ese momento, en el que las dudas de la existencia te preguntan si realmente es bueno quedarse con toda la información que había en esas imágenes. Hay veces que es mejor dejar ir, limpiar y eliminar todo lo que nos abruma y quedarnos simplemente con la esencia de ese recuerdo, sin necesidad de detalles. Mis imágenes están compuestas por una capa de “niebla”, donde el recuerdo no es claro, enfocándose en una parte de ese instante del recuerdo, lo demás aparece en un tono blanquecino, sin nitidez alguna, aludiendo a un sueño, borroso, de un recuerdo olvidado. La nieve, el frio y la niebla penetran mis imágenes, como un conjunto de elementos que me ayudan a definir un estado interior personal. Con la intención, que el espectador se adentrase, en una “nube” blanca, donde su imaginación y sus recuerdos le llevaran a otro sitio, le transportase. Sintiera el frio y la soledad. Esa misma soledad, que uno puede llegar a sentir cuando llega un lugar desconocido. 5.1
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 57 Son imágenes callejeras de Rumanía, concretamente Iasi, la ciudad de mi madre. La nieve y la propia arquitectura describía un paisaje frío y lleno de soledad. Las imágenes las realicé con el móvil. La luz y los colores claros son protagonistas de estas imágenes. En algunas, la figura humana, los coches estaban presentes, pero decidí eliminarlos, creando esa capa de neblina tras un proceso de postproducción. Los retoques fueron mínimos, pequeñas veladuras como si de un pincel se tratase, intentando tapar todo aquello que generaba demasiada información innecesaria. Buscaba lo enigmático, la soledad y el propio abandono. Figura 7. Iuliana Maria Aluas, Serie Desarraigo. Fotografía Digital. Tamaño variable, 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO Esta obra nace de los recuerdos físicos más antiguos que tengo. De mi álbum personal. Es en la única obra que aparece la figura humana, ya que hasta ahora he tratado el tema del desarraigo del propio lugar, del propio paisaje. Pero, a decir verdad, cuando una persona se aleja de su lugar de origen no añora su tierra como tal, añora todas las vivencias, y, sobre todo, a la gente con los que vivió esos instantes. La figura familiar, siempre será muy importante para mí. Descubrí dos fotografías realizadas en el mismo día y en el mismo lugar. Ahí me di cuenta que por mucho que tengamos recuerdos fotografiados de instantes, nos acordaremos siempre de ese único momento que aparece en la foto. Todo lo que transcurrió tiempo atrás, intermedio o después se vuel- ve incierto. La distorsión del propio recuerdo nos enseña que realmente a veces recordamos gracias a las fotografías, y a partir de ellas, creamos falsos recuerdos. Todo se diluye, ondula, se emborrona en nuestra memoria. Por eso, el recuerdo tampoco lo podemos consideras real, es simplemente una alusión, una pequeña ficción, de una realidad vivida que la propia foto te puede transmitir. 64
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO Para la creación de esta utilicé un escáner y las dos fotografías elegidas. En una de ellas aparece mi padre y en la otra mi madre. Me pareció curioso descubrir dos fotografías del mismo día y en el mismo lugar. Solo conozco las fotografías, no sé nada más. Todavía no era consciente como para recordar ese instante. Al ver estas imágenes, sentí la necesidad de unirlas. Escaneé ambas fotos dándole manualmente ese movimiento de ondulación que el propio escáner ha recogido. Apenas tiene retoque, simplemente una unión entre ambas fotos. El fondo también es resultado de escanearlo junto a las imágenes al mismo tiempo. 65 RECONSTRUCCIÓN DEFORMADA Figura 10. Iuliana Maria Aluas, Reconstrucción Deformada. Fotografía Digital. Tamaño variable, 2019 5.3
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 66
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 67 RESIDUOS ALMACENADOS
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 68 RESIDUOS ALMACENADOS Con esta fotografía quería cuestionar el lugar donde quedan almacenadas las vivencias que somos incapaces de recordar. Todo ello, desaparecerá con el paso del tiempo. Sentirte un desconocido al volver al lugar que fue tu casa durante los años de tu niñez, crea un desequilibrio emocional, te cuestiona si realmente fue tu hogar, o simplemente tu memoria te ilusionaba falsamente. El olvido se apodera de nuestros recuerdos. Todo se distorsiona, desaparece, y se “almacena” en un agujero sin fin. Toda esa montaña de residuos que no somos capaces de revivir, formará parte de un naufragio. Los recuerdos siguen ahí, pero es nuestra incapacidad para llegar a ellos la que hace que formen parte del abismo. En este se constituyen momentos que carecen de estímulos suficientes para que impidan su desaparición. Olvidamos más fácilmente todos esos momentos que no han sido fotografiados, que no han sido escritos, o guardados físicamente, todo aquello se hunden con mayor facilidad. Podría compararlo con el negativo de una foto, puedes diferenciar entre las figuras que aparecen, o la cantidad de personas u objetos que hay, sin embargo, es imposible diferenciarlos. Eres consciente a veces de haber olvidado cosas, sabes levemente lo importantes que eran, pero ya no se pueden recuperar . Ya no existe diferencia entre un recuerdo y otro, todos forman un sinfín de vivencias almacenadas en lo más profundo del olvido. 5.4
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 69 Figura 10. Iuliana Maria Aluas, Residuos Almacenados. Fotografía Digital. Tamaño variable, 2019 Para la realización de esta imagen, visité un lugar abandonado. Era un cúmulo de basura que ya estaba allí, creando esa pequeña montaña. Justo debajo de un agujero que había en el techo. Tras hacer la foto la modifique creando esa sensación de un negativo de foto y a su vez envuelto en ese color celeste que nos pueden recordar a la primera serie “Desarraigo”. Ese color envuelve todo lo demás. Y el rojizo se apodera de todos esos residuos en referencia a los recuerdos olvidados.
6 CONCLUSIÓN
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 72 6. CONCLUSIÓN
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 73 Este proyecto “Recuerdo e identidad del desarraigo” es solo un pequeño resultado de un camino lleno de esperanza. Al comenzar, todo era un mar de dudas y temores. Con paciencia, tiempo y dedicación parece que ya hemos llegado al final. Ha sido una investigación llena de aprendizaje que ha ampliado mi conocimiento. Hasta ser capaz de gestionar las dudas planteadas. Como anteriormente comentaba, uno de los objetivos era poder conseguir acabar con la frontera que nos llevan a la desigualdad social. Mediante este trabajo quería concienciar que todo lo que pensamos actualmente es fruto de lo que vivimos, de lo que nos cuentan, nos enseñan o estudiamos. Somos la representación física de todo aquello que hay en nuestra mente, por eso hago hincapié que los recuerdos nos ayudan a construir nuestra propia identidad, y que no entienden de idioma, de estatura o de color de piel. El estar en estos dos mundos, la visión es mucho más amplia, y no logro entender como sigue habiendo personas que etiqueten a otras por no ser parecidos a ellos mismos. La diversidad humana es lo que nos ha hecho llegar hoy en día donde estamos. Si de lo contrario, fuéramos todos símiles nos hubiésemos quedado estancados en una era que no avanzaría. Deberíamos entender que cuanto más diferentes, más especiales. El poder haber encontrado fotógrafos, como Charli Davoli, que también han vivido cosas similares, hace que no nos sintamos solos en un tema que en un principio creías que eras el único que lo había experimentado. Autores como Said, Benjamin y Camus, hayan hecho encontrarme en sus líneas, hace que demuestre que no somos una minoría los que a veces nos hemos sentido desplazados, marginados, exiliados. A veces encontrarnos escritos en palabras de otros que nos hace ser más conscientes de lo que pensamos y creemos, y fomenta nuestras ganas de seguir creyendo en todo lo que pensamos, y sobre todo refuerza creer en uno mismo. Todas estas sensaciones marcarán al artista a la hora de crear, y de defenderlo. Deberíamos seguir navegando en los recuerdos que nos llevan de un lado a otro. Son los que nos mesen y nos hacen volver a ser niños por un instante. Son aquellos recuerdos los que nos mantienen vivos y nos recuerdan quienes somos y de donde partimos. Son los recuerdos los que llenan nuestra maleta con experiencia. Así una vez llena, ser capaces de regalársela a nuestros descendientes y amigos. Todavía nos queda mucho por aprender, por mejorar, por buscar y encontrar… Nos queda mucho camino por delante, este es solo el principio de un largo y duro camino. Nos queda mucho por crear, tropezar, entender y sobre todo vivir y experimentar.
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 80
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 81 APÉNDICE
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 82
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 83 SERIE DESARRAIGO
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 84
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 85 Serie Desarraigo I Fotografía Digital. Tamaño :60 x 30 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 86 Serie Desarraigo II Fotografía Digital. Tamaño: 57 x 25 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 87
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 88
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 89 Serie Desarraigo III Fotografía Digital. Tamaño: 60 x 45 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 96 Serie Desarraigo VII Fotografía Digital. Tamaño: 34 x 30 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 97
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 98 Serie Desarraigo VIII Fotografía Digital. Tamaño: 63 x 40 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 99
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 100
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 101 DOS REALIDADES
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 102
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 103 Dos Realidades 01 Fotografía Digital Tamaño : 55x39 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 104 Dos Realidades 02 Fotografía Digital Tamaño : 55x39 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 105
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 112 Residuos Almacenados. Fotografía Digital Tamaño: 100 x 80 2019
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO 113
RECUERDO E IDENTIDAD DEL DESARRAIGO Iuliana Maria Aluas 2019