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Historia Universal. Tomo I

Ségur, Philippe-Paul, comte de (1780-1873)

Abstract

T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España

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Htora Vomiveral ¡ DEL Conde des Seque. A Y TOMO 1. | e HISTORIA ANTIGUA ES y ef ¿Sonde De ESeur, DE LA ACADEMIA Francesa, PAR DE Francia: traducida al español Cor Ó), Aolbecto Lista ; copy eotrecciones , motas y diciones. MADRID 1830: Pica de D, L SF Omarita ==. » e 5% AR » des , a e E KZ y AA" e a ] a is » 299 A A o EN te de o > di a i . 35+? Lo 2 ” E í 2.2 DA y CIO. A aa Prilega del Traducir E, estudio de la Historia es quizá el mas interesante de todos para la generacion actual; porque liberta al que lo hace debidamente, de las exageraciones de los partidos que tantos males han causado en "nuestros dias. En otras épocas mas tranquilas la moral y la curiosidad eran las solas interesadas en emprender los estudios históricos: en el dia lo son el sosiego público y la felicidad individual de los Adoos ¡Cuántos absurdos y atrocidades han hecho cometer los nombres mágicos de Aténas, Roma y Esparta! y sin embargo bastaba-haber leido con atencion la historia de aquellas célebres repúblicas, para conocer que ninguna de sus instituciones era aplicable á la situacion actual de las sociedades. El régimen doméstico de los pueblos antiguos se fundaba esencialmente en la esclavitud; cuando en las naciones modernas todos los habitantes pora de la libertad civil, merced al eristianismo. os ciudadanos de Esparta no tenian otra ocuparion que ser libres: e de Atenas que votar en a plaza pública: los de Roma que subyugar el mundo: cuando en los pueblos actuales el desenvolvimiento de las ciencias y de la industria , y el cuidado de los negocios propios, de los cuales pende la felicidad de la familia, hacen imposible el uso de la libertad política. Donde quiera que se plantease ahora la Ea, se veria recaer (12) cuando la ambicion, el fanatismo ,'la rebelion. y la tiranía son siempre castigados con duraderas calamidades, y condenados por la inflexible sentencia de la posteridad. - La habilidad de Luis XI, los. manejos de Felipe 11, y la felicidad de Borja no impiden que censuremos su conducta , al mismo tiempo que quisieramos ser cautivos con.S.. Luis. Lamentamos las hazañas funestas del Condestable que pelea contra su patria, y envidiamos la felicidad de Bayardo que muere defendiéndola. En todas las historias encontramos la prueba de esta antigua maxima: que á la larga nada es útil sino lo que es honesto, y que los hombres no son verdaderamente grandes sino por la justicia, ni felices sino por la virtud. El tiempo distribuye con equidad las recompensas y los castigos; y podemos medir la pe y decadencia de la pueblos por la severidad ó depravacion de sus costumbres. La virtud es el cimiento del poder: las na» ciones caen cuando se corrompen. Pero por lo mismo que son utilísimas las lecciones de la historia, es menester presentarlas como se debe. Muchos historiadores inducen en error á los que los leen, porque sus plumas elocuentes no siempreson bastante E y desapasionadas, y . á veces nos engañan lisonjeando nuestras inclnaciones. Otros deslumbrados por la celebridad, la equivocan con la gloria: otros sustituyen á la justicia intereses momentáneos y mal entendidos; y jueces de los reyes y los pueblos, pronuncian sentencias dictadas por el temor ó la esperanza, la gratitud ó el odio, el espíritu de secta ó de partido. (13) | Seria necesario, pues, para formar ciudadanos virtuosos, é ilustrar á los hombres acerca de su felicidad, que el historiador, despojándose de todo espíritu de circunstancia Ó de sistema, les enseñase á juzgar delos hombres y de los sucesos, solo por las reglas de la moral: porque el espíritu de secta: y de partido dura poco tiempo: la justicia y la tal son la herencia de todas las naciones y de todos los siglos. Obligación del historiador. La primera obligacion del historiador es incitar á la admiracion de la virtud aun cuando es perseguida: al odio del crímen, aun cuando la suerte le corone tal vez de un triunfo precario; y al justo desprecio del vicio, sean” las que fueren las formas seductoras que le:enmascaran algunas :veces. | 'Desplegando'á la vista de nuestros lectores el vasto cuadro de la historia del mundo, les presentamos tambien todos los ejemplos que deben huir:ó imitar; pero la utilidad de contemplar estos ejemplos no está esenta de peligro. Estos hombres célebres de todos los paises y siglos, que se presentan para apoyar nuestros PSCGpios, ofrecen siempre la mezcla de virtudes y vicios, de grandes talentos y debilidades vergonzosas , de triunfos injustos y de reveses no merecidos. Debemos, pues, acostumbrar cuidadosamente la juventud á distinguir bien en esta mezcla la verdad del error; á juzgar de los hombres y de sus acciones por su moralidad, y no por la suerte de los sucesos, Es necesario en fin enseñarles siem» pr «Aun admirando las virtudes y talentos de Os hombres ilustres, 4 reconocer y condenar sus (14 debilidades y. defectos, e mas: que los encubra el esplendor de la fortuna y del genio. Objeto del historiador. Presentando asi á los ojos de los jóvenes los hombres y los sucesos bajo su verdadero punto de vista, el objeto del historiador debe ser imprimir en estos corazones aun no formados el amor á la. religion, la :lealtad á la patria y al Rey, la veneracion:á. la. jus ticia, el aprecio: de una prudente, libertad (1); y la mas profunda aversion 4 todo lo que ofenda la virtud y el honor. ha 7 Yo me he penetrado de estos principios, escribiendo esta Historia Universal, Jo que.me ha» ce creer que mi trabajo no será inútil. Otros. muchos me han precedido en esta carrera con mayores talentos: me he valido de.sus luces, y. no me he separado de ellos sino: cuando me ha parecido que sacrifican la justicia y la verdad á las reocupaciones del momento, á.dos.caprichos:de a fortuna, y á las pasiones ¡políticas ó religiosas. Método de los: historiadores precedentes: Sim embargo, los -yerros de esta clase son tan, raros a (1) Esta palabra se ha desacreditado tanto en España por el abuso de ella, que es necesario, definirla para no escandalizar 4 nuestros lectores. Entendemos por libertad "prudente aquella que las leyes de 'cada sociedad dejan'á sús individuos; «que deben apreciarla' y defenderla por los anedios que las mismas [leyes establecen; Esta libersadl «civil, sin la cual es casi imposible la existencia de,las,sociedades , es muy diferente de la política, que ha sido la verdadera causa de las revoluciones europeas. La primera está bajo la salvaguardia de las leyes: '!la' segunda propende al trastorno dela legislacion. (¿Vota del Traductor). >: (15) en los buenos historiadores, y tan fáciles de enmendar, que este motivo solo: no me hubiera hecho emprender uná obra tan larga. 2 MO: La mayor parte de los hombres se ven preci: sados á consagrar su tiempo 4 diferentes géneros de estudios, principalmente en nuestro siglo, en el cual se siente la necesidad y el deseo de saber algo de todo, pot los inmensos progresos que han hecho las artes y las ciencias.: Pero desean. do adquirir conocimientos en todos los ramosj:es casi imposible profundizar ninguno. Son pocos los que tienen lugar para leer' grandes volúmenes, y muchos: libros: de historiasson demasiadó estensos para traer y fijar la atencion de la jul ventud , llamada' ¿mismo tiempo hácia otros objetos científicos. Los: grandes autores de la antigúedad son fuentes inagotables de moral é-im$=' truccion; pero la: juventud no: lee de ellos “sino algunos trozos escogidos. Sólo los sabios gozan completamente' de estos tesoros: 15 y9bo) ¿Los escritores franceses que'han publicado historias generales, temiendo las repeticiones; no han, escrito Ja, historia seguida. decada pueblo esde,su origen hasta su fin, y el jóven que estudia sus obras interrumpe á cada momento: la ectura, Tiene que dejar el Egipto,cuando Cambises se apodera: de él para seguir la historia de ersia, que abandona despues por la de Grecia, cuando los sucesores dé Alejandro dividieron su iMperio: de modo «que paseándose de un. pais á OtTO ,.como en un: laberinto , pierde el hilo de 98 SUCesos , y apenas puede coordinarlos en un: - Cuadro tan mal arreglado. 000000 | (16) Sé que se han hecho muchos compendios de la historia de cada pueblo; ¡pero generalmente son en mi entender demasiado áridos é incompletos. Se omiten en ellos muchos sucesos importantes, muchos rasgos dignos de observacion; y por otra parte se encuentran, como en las obras voluminosas, reflexiones demasiado largas que cortan y retardan la narracion. Los autores modernos 5e ostentan demasiado en sus-obras, y ahogan el interes de los acontecimientos entre stis isertaciones morales, de modo que no se oye á la. historia sino al profesor, y la ilusion se disipa. Me parece quelas reflexiones deben nacer delos hechos: mas bien se han de señalar que profundizar; porque mientras mas rápidas son , mas bien - se/imprimen , y pierden su fuerza cuando se amplifican demasiado. Plan de esta' obra. En atencion á estas ideas que juzgo exactas, he procurado seguir un mé= iodo distinto. En esta obra se hallará la historia no interrumpida de cada pueblo, desde su'naciimiento hasta la época en que dejó de existir como nación independiente. He procurado reunir “en un cuadro estrecho y sin confusion: el mayor número posible de acontécimientos, y colocar en él todas das acciones y rasgos dignos de ser citados; sin omitir nada de lo que traen los mejores historiadores. He hecho los mayores esfuerzos para pintar con fidelidad todos Jos hombres célebres: por sus destinos, virtudes, crímenes , talentos ó vicios: he formado el retrato y el elocio 6 cenisura' de la mayor parte de ellos, con- 0 . . 5 0 tando sencillamente sus acciones y repitiendo sus 1 . palabras. He indicado el cio que debe formarse de los hombres y de los hechos en cortas reflexiones, que dan tambien á conocer las causas del engrandecimiento y decadencia de los estados. 1 mi narracion es moral, interesante y Clara, mi estilo conciso sin aridez y esento de afectacion , sin estar enteramente despojado de adornos: si he conseguido instruir atrayendo, y dar útiles lecciones de moral y política sin fatigar á mis lectores, habré llenado el fin que me propu- Se; y esperaré que á pesar del título modesto que consagra esta obra á la juventud, podrá ser leida con fruto y placer por los que ya son hombres, TOMO 1, 2 j H ] 1 E j : —á>——————— HISTORIA ANTIGUA. a o a E CAPITULO 1. De Las Preblos antiguos. Incertidumbre acerca del origen de los pueblos antiguos. — Inutilidad de las investigaciones sobre esta materia. — Historia de los hebreos se= parada, : É—— I NCERTIDUMBRE acerca del origen de los pueblos antiguos..1.os sabios no estan de acuerdo acerca de la antigúedad de los pueblos: unos piensan que la primer nacion civilizada fué la caldea: otros muchos atribuyen esta anterioridad á los egipcios; y en la opinion de otros, los indios y chinos la isputan con argumentos mas poderosos. Esta cuestion que han ventilado sabios del primer órden, nos parece imposible de resolver; pues cada uno de los diferentes sistemas se funan únicamente en fábulas ó en hechos aislados, udosos y controvertidos : por otra parte no vemos cual seria la utilidad de resolver este gran problema. Lo que importa á todos los hombres no es saber cuál fué el primer pueblo que salió del estado selvático para vivir bajo el imperio de (20) las leyes; lo esencial es conocer la legislacion de las diversas naciones, sus costumbres, sus revoluciones, la historia de su gobierno, y estudiar bien para utilidad nuestra las causas de su engrandecimiento y decadencia, y todo lo que puede tener algun influjo en la fuerza y duracion de los gobiernos, y en la felicidad de los hombres. 1 Tambien se han esforzado los filósofos, y con la misma inutilidad, en hacer que prevalezcan sus diferentes sistemas acerca del origen de la civilizacion. La primer hipótesis que se presenta es la del estado de la sencilla naturaleza, y esta hipótesis nos parece una “abstraccion quimérica; porque desde que hubo familia, hubo sociedad y rudimentos de civilizacion; y la familia gobernada al principio, si se quiere, por el poder monárquico del padre, pudo despues de su muerte gobernarse como una república, si la naturaleza ó la casualidad no dieron al hijo mayor los medios de suceder á la autoridad paternal. La reunion mas ó menos pronta de muchas familias para formar un pueblo, ha debido depender de la diferencia de las localidades, del clima y de otras circunstancias demasiado variadas para que puedan servir de base á un sistema Seguro. En la zona ardiente ó en las heladas la reunion de las familias habrá parecido mas dificil y menos necesaria. El hombre se alimenta de la caza en los climas frios , y vive «errante y aislado: en los paises, para cuya fecundidad basta el sol, no es menester trabajar mucho para satisfacer 21 las necesidades de la vida, y los hombres son indolentes y sin industria: Asi se vé que los puelos cuya civilizacion es mas id , pertenecen á los climas templados. Por lo demas, los pueblos cazadores son los que mas tardan en civilizarse, y despues de ellos los pastores : los que se entregan á los trabajos de la agricultura, hacen progresos mas rápidos ; y la razon es clara , porque el cultivo de la tierra hace necesarias las /ciencias, é indispensable la industria; exige instrumentos y da origen: á las fábricas y talleres; necesita del conocimiento de los tiempos , de las estaciones y del curso de los astros; multiplica, en fin, las luces de los hombres, sus relaciones , sus necesidades y sus gOCes. De la forma de sus gobiernos. En cuanto á. la forma variada de los gobiernos en diversos O ha dependido de la posicion en que se allaban, de la necésidad mas ó menos urgente de defenderse contra las tribus errantes ó el pillage de los cazadores, y principalmente del caracter de los hombres que á causa de aquella necesidad eligieron por gefes. Asi es probable que los pueblos pacíficos , teniendo solo que temer el choque de los intereses particulares , halan podido ser bien. gobernados largo tiempo Por la prudencia de los ancianos ; al mismo tiem- PO que una nacion amenazada por sus vecinos y obligada á obedecer al hombre mas valiente para de la defienda, habrá caminado .con mas rapiez al gobierno monárquico. Como-los pueblos no han escrito la historia “e sus gobiernos sino. cuando ya ha estado muy (28) ños , y cubierta de naranjos y palmeros, halagando la vista con su verdura esmaltada de flores. Egipto inferior. El Egipto inferior que tiene -la pa de un triángulo , es una isla formada por las ramas pelusiaca y canópica del Nilo, que tomaron su nombre de las ciudades de Pelusio y Canopo , llamadas hoy Damieta y Roseta. Sais, Tanis , Alejandría y Heliópolis eran las principales ciudades del Delta. En Sais habia un templo consagrado á Isis con esta inscripcion, que conviene á la verdad mejor que á la naturaleza: Yo soy lo que ha sido , es y será; y nadie ha penetrado todavia el velo que me encubre. + Ave Fenix. Herodoto gustaba de fábulas , y hablando del templo del Sol que habia en Heliópolis , cuenta que el Fenix , ave portentosa y única en su especie, nace en Arabia, y vive de uinientos á seiscientos años; tiene el grandor de un águila, el color de sus plumas es mezclado de blanco , púrpura y oro: cuando ve acercarse su fin, forma un nido de madera aromática, y muere en él: de sus huesos sale un gusano que se transforma en otro nuevo Fenix, el cual compone un huevo de mirra é incienso, lo pone hueco , sepulta en él el cadáver de su padre , carga con este precioso depósito, y viene á quemarlo sobre el altar del Sol en el templo de Heliópolis. Ciudad de Alejandria. Alejandria, que es la ARS de las ciudades del Delta , fue edifica- a por Alejandro el Grande, é EE en magnificencia ¿las antiguas ciudades del Egipto. Está á cuatro jornadas del Cairo, y era la escala 2 del comercio de a que los portugueses descubriesen el cabo de Buena-Esperanza. Cuando escribamos la historia de los otros pueblos, daremos á conocer sus leyes y costumbres en los reinados y épocas que se establecieron ó alteraron; pero no es posible seguir este método en la historia de Espia El origen de sus usos , ceremonias y legislacion se pierde en la noche de los tiempos, y no podemos descubrir su origen, ni seguir sus progresos con certidumbre. Solo podria la interpretacion de los geroglíficos enseñarnos quiénes fueron los fundadores de aquella escuela política, sabia y religiosa, tan célebre entre los antiguos; que los hombres mas grandes de la Grecia , Homero , Solon , Licurgo, Pitágoras y Platon via. jaron á Egipto solo para adquirir las luces que despues propagaron en su patria. La escritura sagrada elogia en Moisés la instruccion que tenia en toda la sabiduría de los egipcios. Estas consideraciones nos obligan á presentar el cuadro general de las leyes y costumbres de Egip- to, antes de empezar la narracion de los sucesos: Forma del gobierno. La forma del gobierno epipcio era monárquica, pero la autoridad del rey estaba limitada. por una aristocracia religiosa, compuesta de los sacerdotes, cuyo cuerpo era á un tiempo mismo depositario de las leyes y de las ciencias , Intérprete de los dioses y sobrestante y juez de los monarcas. pnl Vida de los reyes. La vida pública y privada de lcs.reyes estaba sometida á. reglas que no les era dado traspasar, Para preservarlos de todo pen- (30) samiento bajo y ruin, se alejaban de su vista los esclavos, ¡y para no comprometer los intereses de la patria , les era prohibido admitir á su servicio ningun estrangero. Para precaver los vicios y desórdenes que se originan de la intemperancia , estaban fijados por la ley su alimento y bebida , igualmente que el órden de sus ocuaciones , y el empleo de su tiempo. Apenas se errata de dormir, leían la correspondencia: despues iban al templo donde el pontífice , 'despues de la oracion, pronunciaba un discurso acerca de las virtudes necesarias á los monarcas, las faltas que podian cometer, y los peligros de la adulacion y de los malos consejos. En seguida se leían en su presencia los libros sagrados que contenian las máximas y acciones de los grandes hombres para exhortar al monarca á respetar sus leyes y seguir sus ejemplos. Trabajaba despues con sus ministros, y presidia el tribunal de los treinta jueces que se sacaban de las principales ciudades del imperio para administrar la justicia, Empleaba el resto del dia en los ejercicios militares y en conversaciones útiles. La piedad, la fraralidad y la sencillez rodeaban el trono, y el caracter de las leyes indicaba que sus autores habian sido á un mismo tiempo sacerdotes , legisladores y médicos. Legislacion. La legislacion de los pueblos antiguos era á la verdad menos perfecta que la de los tiempos modernos; pero tenia mas fuerza y duracion, y la causa estaba en su mismo orlgen. Se creía que los antiguos legisladores de Egipto y Roma habian sido inspirados por el (31) cielo ; y es facil disputar con los hombres , mas no con los dioses. Las leyes ¿de Osiris, Hermes y Numa no podian esperimentar contradicciones, porque se respetaban comooráculos; la religion las convertia en hábitos, y se grababan no solo en las mentes sino tambien en los corazones. La legislacion de aquellos pueblos se unia de una manera indisoluble con su sistema religioso, y les era tan dificil de mudar de ley como de eul- to: por eso eran tan constantes en seguir sus usos y reglamentos, y Platon decia que una: costumbre nueva era un prodigio en Egipto. En efecto ningun pueblo agricultor, si se esceptuan los chinos, ha conservado por mas tiempo sus hábitos y sus leyes. porel más Para que los jueces fuesen independientes y se ocupasen solo en el cumplimiento de sus deberes , se les habian asignado rentas, y administraban gratuitamente la Justicia. Las causas se juzgaban por escrito y sin abogado y porque se temia que el arte de la elocuencia seductora despertase las pasiones y oscureciese la verdad. El presidente del tribunal llevaba al cuello una cadena, de la 'cual pendia la efigie de la verdad, Y pronunciaba sus sentencias presentando esta imagen á la parte que ganaba el pleito. El homicidio , el perjurio y la calumnia se Es on con pena de muerte, como tambien al cobarde que no defendia á un hombre atacado cuando le : podia salvar. No era lícito 4 nadie ser inútil al estado; cada hombre estaba inscrito en una lista, y declaraba su profesion ; y sisu declaracion era falsa sufria la pena de muerte, La libertad indi- (32) vidual era muy respetada ; no se conocia la pri: sion por deudas ; pero los acreedores tenian ser guridad de la paga, porque nadie poa: tomar prestado sin empeñar el cadáver de su padre, embalsamado y conservado cuidadosamente segun. la costumbre del pais. Esta prenda era sagrada; el que la dejaba por mucho tiempo en poder del acreedor, era mirado como infame é impío; y si moria sin haberla rescatado, se le privaba de los honores de la sepultura, a : Poligamia. La poligamia era permitida á los egipcios, escepto álos sacerdotes, que no podian tener mas que una Mmuger. Matrimonios entre hermanos. La veneración de los pontítices al dios Osiris y á la diosa Isis su hermana, introdujo un vicio muy grande en la legislacion egipcia: no solo era permitido el matrimonio de hermano con hermana , sino tambien autorizado por la religion, y aconsejado por el ejemplo de los dioses. Respeto á la vejez. Los viejos gozaban en Egip- to de muchos honores , y los legisladores de Grecia imitaron á los de este pais, mandando á los jóvenes que respetasen á los ancianos. Esta loable costumbre traia consigo la “virtud del agradecimiento. La ingratitud era detestada, y los egipcios tienen la gloria de ser alabados como los hombres mas agradecidos: á los -beneficios. Conducta de los egipcios para: con. sus reyes, Si los reyes debian consagrar su tiempo y su existencia á.la felicidad de su nacion, esta los pagaba con su reconocimiento. Durante su vida eran venerados como imágenes de la divinidad, (35) y cuando morian se les lloraba como padres del pueblo. Cuando un rey gobernaba mal y consultaba sus pasiones mas que las leyes, la nacion callaba y gemia: solo los sacerdotes tenian derecho de hacerle representaciones ; pero cuando moria , su memoria era juzgada con severidad, porque todos los reyes, al dejar el trono y la vida , quedaban sometidos á un tribunal que examinaba sus acciones y pronunciaba con una justicia inflexible la sentencia que honraba ó maldecia su reinado, y decretaba ó rehusaba los honores fúnebres á su cadaver. Los seis órdenes del estado. Habia tres órdenes principales , el rey y los príncipes , los sacerdotes y los soldados , y tres órdenes secundarios , los pastores , los labradores y los artesanos. De las tierras del patrimonio real se pagaban los gastos de palacio y de administracion; de los bienes de los sacerdotes el culto y la educacion, y de los del ejército el sueldo de los militares. El órden de los sacerdotes era el mas respetado ; entraban en el consejo, y llevaban un hábito particular: la dignidad del sacerdocio era hereditaria. Cuando llegaba el caso de elegir rey, si el nombrado no era de familia sacerdotal, se e iniciaba en este órden antes de su exaltacion, Os sacerdotes estaban exentos de todo ipues- to. Se cree que tenian una religion secreta, diferente del culto público, y que reconocian una sola divinidad, de la cual el pueblo no adoraba mas que las imágenes y los emblemas. urea Diferentes. lenguas en Egipto. Habia diferentes idiomas: el sagrado , conocido no mas que TOMO 1, (34) de los principales pontífices : la lengua gero lífica, que solo los sabios entendian bien; y e gua vulgar, que es la que hablan en el dia los coptos, Único resto de la antigua poblacion egipcia. Dogma de la metempsicosis. Los legisladores egipcios proclamaron el dogma de la inmortaldad del alma, y creían que despues de animar un cuerpo humano, antes de pasar á otro, erraban en los de algunas bestias inmundas, si habia sido viciosa , en espiacion de sus culpas. Segun su opinion, esta a Lp y este castigo no podia comenzar sino despues de corromido el cadaver, y para retardar este momento embalsamaban cuidadosamente los cuerpos de sus padres ; construían sepulcros magníficos, á los cuales llamaban mansiones eternas; y á las casas que habitaban los vivos, las miraban como posadas. Culto. No es cierto que los grandes sacerdotes de Egipto hayan danbnical todos los secretos de sus misterios y de su culto á los filósofos griegos que los consultaron. Lo que estos nos han transmitido acerca de la religion de los egipcios, €s lo siguiente. En Egipto se adoraban muchas deidades: las principales fueron el sol y la luna, bajo los nombres de Osiris é Isis. La Grecia recibió de los egipcios el culto de Júpiter, Juno, Minerva, Ceres, Vulcano , Neptuno, Venus y Apolo. Los emblemas que representaban estas deidades, eran espresivos, pero estravagantes. Un ojo colocado sobre un cetro representaba la providencia de Osiris; “un halcon su vista penetrante. La estátua de Isis estaba cubierta 35 de pechos para ON A era la nodriza de los seres. Llevaba un cántaro y una pandereta para recordar la fertilidad debida al Nilo, y las éstas que se celebraban en su honor. Serápis, dios de la abundancia, llevaba un almud en su cabeza ; la de Júpiter Ammon era de carnero; la de Anúbis, de perro, y las de otros dioses pertenecian á varios animales. El pueblo naturalmente supersticioso y grosero, olvidó pron- to la divinidad por adorar sus imágenes , y en todas las Ia y aldeas fueron respetados como dioses los animales y las plantas, y adorados con el culto mas despreciable y fanático. La rata Ó la serpiente , venerados en una ciudad, eran vilipenthados en otra: se inmolaba en una aldea el mismo animal, á quien se ofrecian inciensos en la vecina; y esta oposicion de Opiniones y usos originaba entre los habitantes del Egip- to odios funestos. Diodoro atribuye esta diversidad de cultos á la política de un rey que creyó afirmar su autoridad dividiendo los ánimos de sus vasallos. Buey Apis. Uno de los mas famosos ídolos del Egipto fue el buey Apis, reverenciado en todo el pais. Ningun dios ha tenido templos mas soberbios, ni sacerdotes mas ricos y celosos. El culto que se le tributaba , el cuidado con que era mantenido, la desolacion universal cuando moria, y el ansia con que se le buscaba un sucesor, eran increibles. Cuando se le instalaba en Menfis, todo Egipto ardia en fiestas y regocijos. Parece que este culto hizo una impresion profunda en los israelitas , pues se-rebelaron en el desierto con- (36) tra Moises para erigir un altar al becerro de oro. Icneumon. El amor de los egipcios al icneumon parecerá menos absurdo, porque este animalillo ataca y mata al cocodrilo, mónstruo temible, y muy comun en las aguas del Nilo. Supersticion de los egipcios. La supersticion general llegaba á tal estremo, que las personas mas distinguidas del estado concurrian á los templos á servir á los gatos , pájaros y. demas animales que eran objeto del culto popular: ¡triste demostracion de la debilidad humana, que presenta la nacion mas sábia del mundo antiguo , entregada á los absurdos mas vergonzosos! Sus progresos en las ciencias y artes. Muchos monumentos testifican los progresos del pueblo egipcio en la astronomía, la geometría y Otras ciencias. Eran buenos agricultores: sus numerosas conquistas prueban su valor; pero si pudieron gloriarse justamente de haber inventado muchas artes, nO es menos cierto que las perfeccionaron muy poco. Sus edificios solo presentan una arquitectura colosal , sin gusto ni proporciones ; sus estátuas son embriones informes , y sus pinturas , á pesar de la viveza de los colores , pertenecen 4 la infancia del arte. Navegacion. La navegacion de los egipcios se estendia por el mar Rojo á las costas meridionales de Africa y Asia. El Egipto trajo de la India grandes riquezas , Y quizá algunas de las leyes y conocimientos de que se gloría. En Calavera en los banquetes. El pueblo egipcio era por lo general grave y poco dado á los placeres. En sus banquetes, sazonados por la tem- (37) planza, se presentaba na calavera para recordar la brevedad de la vida. Indiferencia de los egipcios á la musica. Despreciaban la música, porque la creian favorable á la afeminacion de las costumbres. : Invencion de la escritura. Los egipcios se atribuyen la invencion de la escritura (1): grababan sus caractéres en la corteza de una planta del pais llamada papiro (2). Lo que/vamos á decir, siguiendo las narraciones griegas de los tiempos fabulosos del Egip- to, esplicará mas la idea que en aquel pais se tenia de Osiris y dé Isis, sus primeros reyes y sus primeros dioses; porque es imposible separar el principio de la historia de un pueblo tan religioso de sus fábulas y de su creencia. CAPITULO HL Ciómpios fabulosos, hermpos herotos, Vacimiento de Osiris , de Isis Y de Tifon. Reinado de Osiris. Sus viages. Su vuelta. Su resur- a EE PORRES DA (1) Sin embargo , la tradicion, si hemos de creer á 2UCano , concedia á los fenicios la gloria de este descubrimiento, (Y, del tr, (2) En este escelente cuadro de las instituciones egipcias hemos echado menos una de las mas principales, cual es la perpetuidad hereditaria de las profesiones. Esta omisión es tanto mas de estrañar, cuanto dicha ley esplica dos s | (44) este rey debia estar el Egipto muy poderoso en poblacion y riquezas; pues al frente de un grande ejército de cien mil hombres de infantería y veinte mil caballos, marchó Osimandias á hacer la guerra en Asia, y venció á los bactrianos (1). A su vuelta hizo construir edificios magníficos, adornados de bajos relieves y pinturas que representaban los sucesos de aquella espedicion.'Enuno de estos cuadros se veia un tribunal, cuyo presidente estaba rodeado de muchos libros , y tenia pendiente del cuello la imagen de la verdad con los ojos cerrados para enseñar á los jueces que deben saber las leyes y juzgar con imparcialidad. e Su biblioteca y sepulcro. Osimandias formó una gran biblioteca que fue célebre en la antigitedad, y en su puerta puso esta inscripcion : Tesoro de remedios para el alma. El sepulcro de este rey era estraordinariamente magnífico. Estaba rodeado de un círculo de oro de un codo de grueso, y trescientos sesenta y cinco de circuito , en el cual se veian señaladas las horas del nacimiento y ocaso del sol en todos los dias del año, y las fases de la luna. Division del año. Por este monumento , cuya materia y trabajo merecen igual admiracion , sabemos que ya en tiempo de Osimandias dividian los egipcios el año en doce meses de á treimta (1) Este pueblo estaba entonces en perpétua guerra con los asirios que emprendian subyugarlo. Fue el mas independiente de todos los del alta Asia. (Vota del tr.) 45) is dias, y que despues del duodécimo mes añadian cinco dias y seis horas. Ea Osimandias habia colocado cerca de la biblioteca las estátuas de todos los dioses , ¿las cuales ofrecia magníficos presentes. Fue muy venerado por su Justicia para con los hombres, y su edad para con los dioses. Eucoreo, rey. Edifica á Menfís. Eucoreo, uno de los sucesores de Osimandias, edificó la ciudad de Menfis' én el vértice del Delta, donde el Nilo se divide en muchos brazos. Dió á la ciudad cien- to cincuenta estadios de circuito , ésto es, mas de siete leguas. Estaba rodeada de fosos y calzadas que la defendian de los enemigos y de las inundaciones del Nilo, y fue la llave y capital del Egip- to, y residencia de sus reyes hasta la fundacion de Alejandria, Morris, rey. Su lago. (A.M. 1964. A.J. 2040.) Moeris solo es famoso por el lago que conserva su nombre , y de que ya hemos hablado. Esta obra inmortal demuestra á un mismo tiempo la poblacion del páus, los progresos de las ciencias exactas, el poder del rey y su sabiduría para dirigir tan grandes trabajos á un objeto útil. Maeris viye en la historia solo por la memoria de sus beneficios, y su reinado escaso de grandes sucesos fue sia duda feliz. eyes pastores. Su dominacion durante 260 años. Parece que despues de la muerte de Ma- *IS Se apoderó de Menfis y del Egipto inferior un pueblo estrangero venido de Arabia. Dominó durante doscientos sesenta años; pero el trono de Tebas fue siempre poseido por reyes de la anti- (46) gua dinastía. En el reinado de uno de estos reyes pastores llamado Faraon , como los demas monarcas de Egipto , se verificó el viage que hizo Abraham á este pais en compañia de su esposa Sara, cuya hermosura escitó en. el príncipe una pasion criminal que el cielo castigó. Amosis y Tetmósis, rey. Su reinado. (A. M.2179- A.J. 1825.) Amosis venció á los reyes pastores, los arrojó de Menfis, y reinó como sus antepasados en todo el Egipto. No se sabe qué reyes le sucedieron hasta Ramesces. Epoca de Josef. En este intervalo, en 2276, Josef, hijo de Jacob, vendido por sus hermanos á unos mercaderes ismaelitas que lo volvieron á vender en Egipto, llegó con la proteccion del cielo á ser gobernador de este reino, y dió á su padre y á sus hermanos la tierra de Gessen, en la frontera de Arabia, para que se estableciesen en ella en 2298. Trogo Pompeyo , historiador latino del tiempo de Augusto, cuenta este suceso del mismo modo que el Génesis, y elogia en gran manera la previsión ¿inteligencia de Josef, que salvó al Egipto del hambre, reservando en los años fértiles el grano necesario para los es- Casos. Ramesces Miamun , rey. Persigue á los israelitas. (A. M. 2427. A... 1577.) Este príncipe reinó setenta años, y persiguió á los descendientes de Jacob, llamados israelitas por el nombre de Israel, que tuvo tambien E qoslréngen Los forzó á silificar las ciudades de Fetun y Ramesces , y los oprimió con vejaciones y trabajos insoportables, Tuvo dos hijos, cuyos nombres fue- - 47) ron Amenofis y Busiris. Algunos creen que Amenofis fue el Faraon que pereció en el paso del mar Rojo. (A. M. 2513. A.J. 1491.) Otros, entre ellos Diodoro, juzgan que Sesostris fue el momarca que persiguió á los hebreos , fundándose en la costumbre que tenia de emplear en sus obras muchos estrangeros. Si esta congetura es fundada, el gran suceso del paso del mar Rojo eberá transferirse al reinado de Feron, hijo de Sesostris. El caracter de impiedad que le atribuye Herodoto , y la semejanza de su nombre con el de Faraon, ha hecho verosimúl para muchos historiadores esta opinion. El sabio Userio cree que Amenofis tuvo dos hijos , Sesostris y Armais. Los griegos le llamaron Belo, y á sus dos hijos Egipto y Danao. Sesostris , el rey mas célebre de Egipto. (A. M. 2513. A.J, 1491). Sesostris fue el rey mas gran- e que tuvo Egipto. La educacion que le habia dado su padre anunciaba al mundo un conquistador, Educacion de los niños que nacieron el mismo día que él. Todos los niños que nacieron en Egip- to Al mismo dia que Sesostris, fueron conducidos á la corte de órden del rey su padre, recibieron a misma educacion que el príncipe , le acompa- "Aron en sus ejercicios, se acostumbraron 4 una Vida dura y laboriosa, y se prepararon en las fatigas de la caza á las de la guerra. Se les daba la comida como premio de sus victorias en la carrera ó enla lucha. Esta juventud, unida con Un afecto casi fraternal al que habia de mandar- 2, fue el ornamento de su corte y el apoyo de (48) su trono. Todos velaban por su seguridad, y combatian por-su gloria, y ningun príncipe ha tenido ministros mas fieles, oficiales mas celosos, ni soldados mas valientes. Eliano dice que el maestro de Sesostris fue Mercurio Trismegisto, al cual se atribuyó la invencion de todas las artes. Pero Mercurio ó Hermes pertenece á la época fabulosa de Osiris. La equivocacion ha podido nacer de la costumbre que habia en Egipto de que los sabios publicasen sus obras bajo: el nombre de Mercurio; á lo menos asi lo dice Jamblico, que era sacerdote egipcio. Somete la Arabia. Cuando Sesostris llegó á ser jóven, su padre le mandó hacer guerra á los árabes, y este pueblo indomable hasta entonces quedó sometido. Revolvió despues sus armas á la Libia , y conquistó la mayor parte de este pais. Amenofis dejó á su hijo grandes tesoros y un poderoso ejército ; pero lo que principalmente contribuyó al buen éxito de sus empresas fue el cuidado que tuvo de no sacrificar 'á su gloria la felicidad de su pueblo. Diferente de los demas conquistadores , buscó y encontró su verdadera fuerza en el amor de sus vasallos. Su administracion. Jamas descuidó el gobierno por seguir los proyectos de la ambicion. Era liberal , justo y popular : protegió el comercio y la agricultura ; dividió el reino en treinta y sels gobiernos , y puso al frente de ellos hombres cuyas virtudes y capacidad tenia esperimentadas. Asi estableció la tranquilidad interior , uniendo los pueblos al trono por los lazos de la venera- “cion, el afecto y el interes, | 4 A Fuerza de su id ES ejército tenia selscientos mil hombres de infantería , veinte y cuatro mil de caballería y veinte y siete mil Carros: le mandaban mil setecientos oficiales , escogidos entre los mas valientes y estimados de los compañeros de su infancia, Fuerzas tan considerables, dirigidas tan sabiamente, debian encontrar “poca resistencia : asi Sesostris fue uno de los conquistadores mas célebres y felices, Sus conquistas. Primero subyugó la Etiopia, y la obligó 'á pagarle un tributo anual en ebano, marfil y oro. Para esta espedicion habia tripulado una escuadra de cuatrocientas velas que costeó el mar Rojo y se apoderó de todos sus puertos. Sometió toda el Asia con una rapidez increible, y penetró en la India, mas allá de donde llegaron Hércules y Baco. Pasó el Ganges, y llegó hasta el mar oriental. Revolvió al norte occidente; sujetó la Escitia, la Armenia y la Capadocia : la Cólquide recibió una colonia egipcia, que conservó por muchos siglos en aquel pais las costumbres de esta nacion. En tiempo de Herodoto se veian en el Asia menor muchos inonumentos de sus victorias, y se leia esta 1ns- cripcion grabada en varias columnas: «Sesostris, »rey de os reyes, y señor de los señores, ha > conquistado esta tierra con sus armas (1).» Su E a NN A (1) No se pueden negar las conquistas de Sesostris en el Asia Menor, aunque no es probable que fuesen tan estensas comio cuenta la História en el Asia mayor. Tambien es verosimil la existencia de una colonia egipcia mas antigua en la Lidia, pues de ella procedieron los titanes”, que TOMO 1. h biis NO") imperio se estendia desde el Ganges hasta el Danubio. Las figuras geroglíficas trazadas en los monumentos, designaban los pueblos que habian defendido su independencia, y los que se habian rendido sin combatir, Terminó sus conquistas en Tracia , porque la Europa, inculta entonces y. bárbara, presentaba poco atractivo para la ambicion , y no tenia víveres para mantener un ejército tan numeroso. Descansa despues de sus victorias. Lo que hizo la gloria de Sesostris tan sólida como brillante, y lo preservó de los desastres que suelen nacer con demasiada frecuencia de las conquistas, fue que no pensó en conservar su autoridad sobre las naciones conquistadas. Contento con el honor de haberlas vencido y hecho tributarias, se encerró prudentemente en sus antiguos límites, y volvió á Menfis cargado de trofeos. Distribuyó sus tesoros en el reino, recompensó magníficamente su ejército, y permitió á sus camaradas de milicia que gozasen tranquilamente del fruto de sus hazañas. 0 Sus obras. Empleó este tiempo de descanse en construir obras útiles á la fecundidad de la tierra y á los trasportes del comercio. Erigió cien templos, monumentos de su gratitud á los llevaron á Grecia la religion de los egipcios. Parece que fue fundada por Ludim, hijo de Menes ó Mesraim, cuyos hermanos poblaron tambien la costa de los filisteos en Palestina. A esta colonia lidia se refieren las conquistas de Osiris, personage histórico, segun algunos, é idéntico con Menes. (Nota del er.) (51) | dioses, y las inscripciones grabadas en sus puer= tas decian que habian sido trabajados por los cautivos, y que no habian costado fatigas ni sudores á sus vasallos. Conspiracion de su hermano. Su hermano tramó una conspiracion contra él > Y puso fuego á su palacio. Escapó Sesostris del incendio, y enriqueció el templo de Vulcano, fundado en Pelusio , creyendo que debia su salvacion á la proteccion de este dios. Las grandes calzadas y canales que habia construido, preservaban al Egip- to de las inundaciones del Nilo, facilitaban las comunicaciones interiores , y hacian inaccesible el pais á los acometimientos de la caballería árabe. La memoria de su reinada fue siempre grata á los egipcios, y Sesostris podria servir de modelo á los reyes, si el orgullo'no hubiese afeado sus escelentes cualidades, Obligaba á los gefes delas naciones vencidas á que viniesen á ren= dirle homenage pagarle tributo, y los uncia á su carro, complaciéndose en verse paseado por los señores de los pueblos. Diodoro tiene la ba- _jeza de elogiar esta vanidad , y hacer á la historia cómplice de la tiranía. Se pone ciego. Sesostris cegó en su vejez, y no pudiendo tolerar esta desgracia , se dió la muerte. Despues de un reinado de treinta y tres años , dejó el Egipto poderoso y rico ; pero el cetro salió de su disnastia á la cuarta generacion; y de tanta gloria, humana al fin, solo quedaron algunos monumentos y un sepulcro. En esta época fundaron los egipcios diferentes colonias. La de Cécrope edificó en el Atica doce aldeas, de (52) que se compuso en sus principios el reino de Atenas. Huida de su hermano. Armais, hermano de Sesostris, á quien los griegos dieron el nombre de Danao, huyó al Peloponeso despues de su conspiracion, y se apoderó del reino de Argos, “fundado por Ínaco cuatrocientos años antes. En este tiempo llevó Cadmo de Fenicia 4 Grecia el alfabeto fenicio. Lo que refiere la historia de la ferocidad de Busiris, hermano. de Amenofis y tio de Sesostris , que degollaba sin piedad á todos los estrangeros que desembarcaban en el Ni- Jo, no es compatible con la firmeza de Sesostris y con la tranquilidad de que gozó el Egipto durante su reinado. Es probable que Busiris no ejerció sus crueldades sino despues de la muerte de aquel rey. - | Feron, rey. (A. M. 2547. A.J. 1457.) (1) Feron sucedió á Sesostris sin reemplazarle, y vivió sin virtud ni gloria. Solo imitó el orgullo de su padre, y aun lo escedió hasta la demencia; ues se cuenta de él, que indignado contra el Ñilo, que hizo mucho daño en una avenida, lanzó un dardo á sus aguas para castigarle. Ciega. Perdió la vista poco tiempo despues, (1) Esta fecha indica que no pudo ser este rey el que se ahogó con su ejército en el paso del mar Rojo, suceso perteneciente al uno 2513 del muudo en que murió Amenofis , padre de Sesostris. Creemos pues con Linglet de Fresnoy que Amenofis fue el Faraon que pereció persiguiendo á los israelitas, (Vota del tr,) (53) y este accidente se consideró como castigo de su impiedad. Proteo , rey. (A. M, 2800. A. J. 1204.) Guerra de Troya. Durante el reinado de este rey sucedió la guerra de Troya. Cuenta Herodoto que Páris volviendo á Frigia con la funesta Elena, fue arrojado por la tempestad á las playas de Egipto , y que Proteo le afeó su infame perfidia y la pasion criminal que le habia-:ineitado á despojar á su huesped de sus riquezas y de su muger. No lo mandó matar por respeto á las leyes, que prohibian á los egipcios manchar sus manos con la sangre de los estrangeros; pero le arrojó. de sus estados, guardando á Elena y sus tesoros para devolverlos á Menelao su esposo, Con este motivo erigió en la ciudad de Menfis un templo dedicado á Venus la estrangera. Esta narración es inconciliable con las tradiciones griegas, Rampsinito, rey. Su viage fabuloso, Herodo- to refiere este viage, que es demasiado fabuloso para obtenerlugar en la historia. Rampsinito tuvo la gloria de haber sido el último rey que hizo reinar la justicia en Egipto. e Y Quefren, reyes. Su tirania. La vio. lencia , la injusticia y la impiedad reinaron con estos dos reyes que no oyeron la voz. de los sa: cerdotes y los sáblos: mandaron cerrar los tempi0s, prohibieron ofrecer sacrificios á los dioses, sustituyeron el: capricho y la arbitrariedad á las leyes, Y Oprimieron á los egipcios con todo género de "mpuestos y trabajos. Se les atribuye la construccion de las dos pirámides mas grandes, Monumentos indestructibles de un absurdo de- (60) eran de Jonia y Caria, donde á la sazon tenian los griegos colonias florecientes. Dióles tierras en Egipto , y violando las antiguas costumbres, permitió la entrada en el reino á los estrangeros. Desde esta época la historia egipcia es mejor conocida y está menos plagada de las fábulas de los sacerdotes de Mentis. Pero todavia quedaron algunas, como esta que refiere Herodoto. Fábula de la nacion mas antigua. Psammético, deseoso de saber cual era la nacion mas antigua del mundo-, mandó encerrar dos niños recien nacidos en una casa donde no veian ni oian mas que á dos cabras que los criaban. Cuando llegaron á la edad de dos años se entró en su cuarto y entrambos esclamaron á la par: bec- . cos, palabra que en el idioma frigio significa pan. Desde entonces el orgullo de los egipcios consintió en reconocer á los frigios por el mas antiguo de los pueblos. Si este hecho que citan los autores tuvo algo de realidad, es probable que los dos niños en lugar de hablar frigio, no hicieron mas que imitar el balido de - SUS nodrizas. Toma de Azoth, despues de veinte y nueve años de sitio. En el reinado de Psammético se apoderaron los asirios de la Siria; y la Palestina que los E del Egipto, fue una causa permanente de guerra entre los reyes de Menfis y Babilonia. Psammético penetró en Palestina; mas no pudo tomar á Azoth, ciudad de los filisteos, sino despues de un sitio de veinte y nuevos años. Casi al mismo tiempo fue la célebre invasion de Jos escitas en el Asia mayor, (61) de la cual p asaron á las fronteras de Egipto. Psammético libertó su reino de tan molestos huésedes con los cuantiosos regalos que les hizo. Marió el año veinte y Cuatro del reinado de Josias , rey de Judá, y tuvo por sucesor á su hijo Necao, de quien hace frecuente mencion la sagrada escritura, . Vecao , rey. Las grandes empresas de su reínado. (A. M, 3388. A. J, 616.) El reinado de Necao fue justamente célebre por sus empresas militares y mercantiles, y por las grandes obras que s£ construyeron en él. Sus proyectos eran grandiosos y su administracion prudente. Envió una escuadra mandada por navegantes fenicios, que saliendo del mar Rojo y dando yuelta al Africa, volvió á Egipto por el estrecho de Hércules. No fue tan feliz en la empresa de unir el Nilo con el mar Rojo por medio de un canal; porque perecieron en esta obra ciento veinte mil hombres sin haberse podido concluir. Sus victorias, Necao , émulo de la ambicion Y potencia de los babilonios, marchó al Eufrates para pelear con ellos, Jonás, rey de Judá, se negó á aliarse con él, y se opuso á que penetrase por Palestina ; pero fue vencido y muerto En una gran batalla que se dió junto á Maggedo. Necao venció á los babilonios y se apodera ce muchas plazas fuertes. Pero al saber que los Judíos habian colocado en el trono sin su con. sentimiento á Joacaz , le hizo venir á su presencia, y le envió cargado de cadenas á Egipto don= e murió, Vino despues á Jerusalen, dió el ce- to á Joaquin, hijo de Josias, impuso á los judíos - (62) un tributo anual de cien talentos de oro, y volvió á Egipto despues de una campaña tan gloriosa. Pierde sus conquistas. Al fin de su vida le fue contraria la fortuna. Nabopolasar, rey de Babilonia, dió el mando de sus ejércitos á Nabucodonosor, que recobró todas las plazas conquistadas por Necao , y quitó la Palestina á los egipcios. Necao murió despues de un reinado de diez y seis años. Sucedióle su hijo Psammis. Psammis, rey. Establecimiento de los juegos olímpicos. (A. M, 3228. A. J. 776.) El reinado de este príncipe duró solo seis años. Hizo á Etiopia una espedicion , cuyo éxito se ignora. Su época coincide con el establecimiento de los juegos olímpicos en Grecia. Los habitantes de Olimpia enviaron una embajada para pedirle su parecer acerca de esta institucion; el rey respondió , consultados primero los sacerdotes, que se observaria mejor la justicia en los juegos, si solo se admitiesen al certámen los estrangeros, porque era difícil que los jueces se negasen á dar los premios 4 sus conciudadanos. Apries 4 Ofra, rey. Sus victorias. (A. M. 3410. A. J. 594.) Apries hizo la guerra con felicidad al principio de su reinado, y pareció heredero de los talentos de su padre Psammis. Conquistó la Fenicia y la Palestina; pero ensoberbecido con sus victorias, quiso oprimir y aniquilar la colonia floreciente de Cirene, que los griegos habian establecido en las playas de Libia. == Su derrota. El ejército del rey fue destrozado y los cirenieos sacudieron su yugo. Apries les 63) . envió 4 Amasis, uno de sus generales , para que los exhortase á la sumision ; mas los cireneos le senaron proclamándole rey. Apries encargó á un grande de su corte que fuese á prender al rebelde; mas era ya imposible ejecutar esa Comision , y el rey en pena de su impotencia, le mandó cortar las narices y las orejas, Esta crueldad sublevó al pueblo y al ejército: Apries destronado tuvo que retirarse al Egipto inferior. Conquistas de Nabucodonosor. Mientras esto asaba en las orillas del Nilo, Nabucodonosor, lamado el Grande, rey de Babilonia , conquistó á Tiro y á Jerusalen, y se llevó cautivo al pueblo judío. Dueño de la Palestina se aprovechó de la guerra civil de Egipto , penetró en este reino, y lo conquistó haciendo estragos tan horribles , que este hermoso pais no pudo salir de sus ruinas en el espacio de cuarenta años. Nabucodonosor, concluida la conquista, encargó á Amasis la administracion del Egipto, y se volvió á Babilonia. Apries que en su retiro habia juntado un ejército de estrangeros, jonios en 5'an parte , marchó contra Amasis, y le dió batalla cerca de Menfis; pero vencido en ella , preso y conducido á Sais, fue ahogado con un dogal en su mismo palacio. En e concluyó la dinastía de Psammético. ] ... ÁAmasis, rey.(A. M.3436. A. J. 568.) Amasis gobernó el Egipto como virey de la corte de Babilonia; pero habiendo sido esta ciudad y relno conquistados por Ciro, fundador del imperio e los persas, tuvo ocasion y medios para apoderarse de la autoridad soberana, Y asi se ve que (64) Cambises, hijo de Ciro, vino despues con un grande ejército para conquistar el Egipto, como veremos dentro de poco. Amasis reinó con gloria y sabiduria. Era célebre por la estension de sus conocimientos y la amenidad de su trato. Se citan de él rasgos ingeniosos, y respuestas vivas delicadas. Pitágoras y Solon vinieron á visitarle y á consultar los libros y la sabiduria de los egipcios. Se cree que Pitágoras tomó de ellos su sistema de la Metempsicosis. Sus ocupaciones. Amásis empleaba toda la maana en recibir memoriales, dar audiencias y presidir los consejos; y destinaba á los entretenimientos el resto del dia. Y como le reprehendiesen que se mostraba alguna vez mas jovial de lo que convenia á la dignidad de su puesto , resondió: «el ánimo es comó un arco que no pue- «de estar siempre estendido.» . Apologo de la cubeta de oro. Viendo que en los principios de su reinado se hablaba con desprecio de la bajeza de su estraccion , usó de un medio ingenioso para atraer los ánimos al deber y á la razon. Tenia una cubeta de oro en ue él y sus comensales se lavaban los pies: mandó fundirla y construir de ella una estátua que espuso á la veneracion pública. Los pueblos acudieron á rendir adoraciones al nuevo ídolo. El rey les recordó el uso que habia tenido antes, lo que no impidió que se prosternasen ante ella religiosamente. Era facil hacer la aplicacion de este apólogo , y desde entonces respetó el pueblo su persona , su dignidad y su prudencia. El fue quien dió la ley para que todos los particu- (65 es AUD lares se inscribiesen ante y magistrado y eligiesen una profesion (1). A AS Capilla de una sola piedra. Amasis edificó muchos templos, pero ninguno mas admirable que la capilla construida de una sola piedra que tenia veinte y un codos de largo , catorce de ancho y ocho de altura: 2.000 hombres tárdaron tres años en traerla á Sais desde Elefantina. Estableció relaciones con los' griegos, y las conservó permitiéndoles establecerse en Egipto en la ciudad de Neucrátis, y contiibuyendo con una gran suma á la reparacion del templo de Delfos. Su muger era griega, de la colonia de Cirene. "Pavo alianza con Policrátes, tirano de Samos. Añadió á las posesiones egipcias la isla de Chipre que sus generales conquistaron. Murió habiendo reitrado cuarenta y cuatro años, y dejó el cetro 4 su hijo Psamménito. Psamménilo , rey. (AM 3479. A. J.-526.) Este principe no gozó mas que seis meses de la herencia de su padre. Cambises, rey de Persia, hijo de Ciro , entró en Egipto con un poderoso ejército, y lo subyugó én una sola batalla. El persa habia enviado un rey de armas á Menfis para exhortar al rey á la capitulación : los egipcios asesinaron al enviado. Esta ofensa fue cruelmente castigada : Cambises se apoderó de Menlis, y orina la ciudad y los templos, (1) Se habia, pues, anticuado por la costambre la ans tigua ley de los egipcios que prohibía seguir otra profesion que la dé los padres. (Nota del tr.) TOMO J, (06) Muerte del rey. Psamménito abrumado de cadenas fue conducido al arrabal y colocado en un altillo, desde el cual vió á su hija vestida de esclava y cargada con un cántaro lleno de agua que llevaba á casa de su amo: las hijas de los grandes del pais vestidas tambien de esclavas y ocupadas en oficios serviles, la acompañaban llorando el infortunio comun á la vista de sus padres afligidos. Solo. el rey inmóvil y clavados los ojos en tierra, contenia los sollozos. y parecia dueño de su dolor. Despues se presentó su hijo con 2:000 egipcios jóvenes, todos .con frenos en la boca y cabestros al cuello, que iban á ser sacrificados á los manes del rey de armas asesinado en Menfis. Mas Psamménito no dió la me- nor señal de debilidad ni de desesperacion , cuando de. repente divisa entre la multitud á uno de sus mas íntimos amigos cubierto de andrajos y de miseria : entonces exhala un grito lamentable, vierte torrentes de lágrimas y se da gol: pes como un furioso. Cambises mandó que le preguntason por que se mostraba tan sensible á as miserias agenas, y respondió : «las calamida- «des de mi familia: son demasiado grandes, y no «pueden dar lugar ni á la reflexion ni á las lá- « grimas ¿ pero me €s lícito llorar al, ver un ami- « go reducido á la miseria.» El rey de Persia creyéndole bastante castigado , le perdonó la yida; pero despues le hizo morir por algunas espresiones que manifestaban su deseo de la venganza. Los persas no respetaron nada en el curso - de esta infausta revolución. Trataron indignamente á los grandes, atropellaron las leyes, ultraja- 6 ron las costumbres, oliclarad el culto de los 10ses , y mataron al. buey Apis. Estas crueldades, estos ludibrios' del vencedor, inspiraron á OS egipcios un odio profundo, causa de contínuas rebeliones. Jamas se afirmó en Egipto la ominacion persiana, y hasta el tiempo de Alejandro Magno fue aquel desgraciado pais teatro de una guerra eterna, sostenida á todo trance por el amor de la independencia contra la tirania insensata que solicitaba arruinar por el terror y la fuerza la opinion de tantos siglos asentada en todos los ánimos. [CAPITULO IV. Gobirmo del Cogito bajo Los Heeges de ore Tirania de Cambises. Muerte del buey Apis. Muer. te de Cambises. Reinado de Inaro. Sus suce. sores. Reinado de Nectanebo II, último re egipcio. Tirania de Artajerjes Oco. Crueldad de su favorito Bagoas. Reinado de Dario Codomano. El. Egipto sometido á Alejandro. dir de Cambises. Cambises despues de haber vencido 4 Psamménito y sometido el Egip- to entero, impelido or un deseo ma dka do de conquistas y AeEaR por un orgullo que ar- (68) rostraba todos los obstáculos de la: naturaleza y del clima, envió un cuerpo de 50.000 hombres al desierto de occidente con solo el objeto de destruir el templo de Júpiter Ammon, situado en una de aquellas porciones del pais llamadas Oásis, que son fértiles y cultivadas, y parecen en medio de las arenas calurosas de aquellas. comarcas destertas, islas de verdura, frescas y florecidas. Este ejército pereció ahogado por los remolinos de arena que levantó un hu=- racan, tempestuoso. Pero un desastre tan horrible no abrió los ojos á Cambises. Había enviado embajadores al rey de Etiopia con ricos presentes y la amonestacion de reconocer la autoridad de los reyes de Persia. El altivo etiope respondió vibrando un arco grandísimo, y diciendo que.se someteria cuando hubiese un persa capaz de estender aquel arco. Cambises irritado de esta respuesta penetró con su ejército en los desiertos que separan el Egip- to de la Etiopia. Abrasados por el sol, devorados de la hambre y la sed, se vieron los persas obligados 4'comerse sus caballos y camellos, y despues á matarse unos á otros para adquirir el mas horrible de los alimentos. El rey, vencido por la naturaleza, se volvió á Egipto sin haber visto al enemigo, habiendo perdido mas de 300.000 hombres en esta empresa absurda. Al llegar á Sais, se vengó tan inútil como cruelmente en el cadáver de Amásis, y despojó el sepulero' de Osimardias del círculo.de oro que lo rodeaba. | Muerte del buey Apis. Cuando volvió á Menpu 6 fis, la encerado brit las fiestas del dios Apis. Cambises creyendo que esta alegria pública era un' insulto 4 su desgracia , mandó matar 4 muchos sacerdotes y otras personas de cuenta ; pero habiendo sabido despues el verdadero motivo de la solemnidad , tuvo la curiosidad de ver al dios, y mandó que se lo trajesen. Cuando el buey sagrado estuvo en su presencia, Cambises despues de burlarse de la superstición egipcia, atravesó con su espada el muslo de tan estravagante deidad, que poco despues murió de la herida. Este príncipe debió haber conocido el vehemente afecto de aquel pueblo á su religion para no grangearse su odio implacable ultrajándola. La supersticion de los egipcios le habia sido útil, pues cuando sitió á Pelusio, lla- ve del pais, que hubiera podido detenerle mu- * cho tiempo , hizo marchar delante de sus tropas manadas de ovejas, gatos, perros y otros animales que adoraban los habitantes de aquella ciudad, los cuales no: le opusieron ninguna resistencia , prefiriendo someterse al vencedor antes que combatir contra sus dioses. Muerte de Cambises: Cambises despues de haer robado el: Egipto volvió: á su reino , sublevado entonces por un impostor, que habia fingido ser Srterdis su hermano, á quien el mismo rey habia mandado matar algunos meses antes. Hallábase en: Siria y montando á caballo para marchar contra el usurpador, le saltó el puñal de la “vaina, y le hizo una herida de que murió. Los: egipcios observaron que el puñal le hirió en el mismo sitio del muslo donde Cam- (56 la Siria y la Palestina, aoB en' Egipto, salieron á recibirle con aclamaciones de alegria. Este conquistador quiso, ir al templo de Júpiter Ammon con el objeto! de fortificar su'autoridad en la tierra, dando 4:su persona un origen celestial. Los sacerdotes de Ammon, ganados por sus regalos, le declararon hijo de Júpiter. Mas hábil que los monarcas de Persia , volvió á'los egipcios sus antiguas leyes y costumbres, y la libertad de su culto; y queriendo asegurarse de su sumision por el amor, confió la administracion civil del reino á un egipcio llamado Dolopas. Pero al mismo tiempo que su bondad le ganaba los corazones, tuvo la prudencia de entregar el mando de las tropas á oficiales:macedonios, bajo la direccion de Cleómenes, y para que este general no pudiese, confiado en “sus fuerzas , aspirar á la ¡idopatidlircia , dividió el pais én departamentos, y puso en ellos capitanes que solo recibian órdenes de él mismo, Los sucesos justificaron su prevision. Apenas partió Alejandro de Egipto abusó Cleómenes de su poder, cometió injusticias y vejaciones, y: hubiera quizá usurpado el poder á no haberse opuesto á sus designios lós demas tenientes del rey. Alejandro edificó la ciudad de Alejandria en la playa del Mediterráneo. Esta adad llegó á ser la capital del Egipto, -el depósito de las ciencias y el centro del comercio del mundo. Poco tiempo despues murió en Babilonia aquel conquistador. 11 imperio inmenso que habia sometido no pudo conservarse unido, y sus compañeros de armas lo repartieron entre sí. Ptole- 770) EA meo, hijo de Lago, obtuvo el Egipto y todas las conqúistas que los macedonios: habian hecho: en Fica, 8 | Ptolemeo Lago: 6 Soter. Sus obras: El Faro. La Biblioteca de Alejandria; Filadelfo: Su Jratriz «cidio. Ptolemeo Everjetes. Su gúerra con Siria. Cabello de Berenice. Ptolemeo Filopator.. Ba-: talla de Rafía. Su crueldad para con los Judios: LEpifanes. Regenciasde Aristómenes. Mala con.. xducta de Epifanes. Filometor.:Su derrota J pri sion. Reinado de los. dos hermanos. Conspiracion: de Fiscon; El senado romano reparte el. LEgipto. Victoria y generosidad de Filometor. Ptolemeo Fiscoñ.. Su tirania. Es echado del tro. no y restituido. Ptolemeo Latiro y Alejandro. Victoria de Latiro' contra Alejandro. Parrici- -dío de Alejandro, Ptolemeo Alejandro. Ptolg= meo Auletes. El senadó acepta:el testamento de Alejandro. Auletes es arrojado «el trono. Reco- :óra su reino, Ptolemeo y Cleopatra. Asesinato «le Pompeyó* Llega César á Alejandria. Valor: César. Nacimiento de Cesarion.. Cleopatra. Antonio enamorado.de Cleopatra. Guerra entre . Antonio y Octávio. Batalla navál «de Acció; Muerte de Antonio. Firmeza de Octavio. Muer= te de Cleopatra, k: | A | nemerez Lago 6 Soter. (A.M. 3681. A. J. 323;) Ptolemeo era gobernador de Egipto en el momento que murió Alejandro, de quien se le creia hermano, porque Arsinoe su madre, concubina de pai rey de Macedonia y padre del conquistador, estaba embarazada' cuando este monarca la dió en matrimonio á Lago, uno de los grandes de su corte. Lago, segun el derecho concedido en muchos paises de Grecia á los padres, hizo esponer en: los montes el niño que nació; mas un águila tuvo cuidado de él y le alimentó con la sangre de los animales que cazaba. Este prodigio movió á Lago á recibirle y reconocerlo por hijo. Lo que esindudable es que Alejandro le amó como á un hermano, le elevó á los primeros grados militares, le colmó de favores , y cuando fue dueño de la Persia le confió: el importante gobierno de Egipto, Amado delas tropas y del pueblo, pudo. facilmente apoderarse del trono cuando se desmembró el vasto imperio de Alejandro, y mantenerse en él con gloria. Los historiadores convienen todos en:hacer de él un elogio no comun. Jamas, dicen, emprendió la guerra sin necesidad: jamas la terminó sin buen éxito. Sus obras. Los antiguos reyes Egipto habian erigido monumentos suntuosos: los de Ptolemeo fueron útiles. Adelantó el canal de union entre el Nilo y el mar Rojo; embelleció y: aumentó de tal manera á Alejandria, y atrajo á ella tantos pobladores y riquezas, que fue llamada ciudad de ciudades, y reina del Oriente. El Faro: la PEE de. Alejandria. Hizo construir el Faro, que era una torre de mármol lanco, en la cual se encendian fuegos que guiasen; á los marinos por la noche. Mandó grabar en el Faro esta inscripcion: el rey Ptolemeo á los dioses salvadores, para el bien de los navegantes. Pero el arquitecto queriendo perpetuar su nombre, puso las primeras palabras en un encalado, y cuando despues de algunos años cayó: este, se leia en lugar de.el rey Ptolemeo, Sostrates de Cnido: Ptolemeo formió la famosa biblio= teca de Alejandria, reunió en ella 400.000 volúmenes, y los confió á la inspeccion de muchos sabios, alimentados á costa del estado y que habitaban en un magnífico palacio, don e los literatos de todos los paises hallaban siempre sociedad, entretenimiento é instruccion. Esta biblio. teca, que se llamaba Za madre, tenia una sucursal, á la que se dió el nombre de hija: la pri- Mera pereció por un incendio casual: la segunda es la que fue destruida por el fanatismo de los musulmanes, segun la Opinion mas comun. Ptolemeo instituyó tambien un orden militar en honor de Alejandro, F ue, pues, el at funador de las sociedades sábias y de las órdenes militares. ¿- Este príncipe defendió sú trono contra Per- Yicas, ue pierda apoderarse de toda la sucesion de Alejandro, que fue vencido y muer- to en una batalla que L. dió Ptolemeo. Demetrio oliorcetes, hijo de Antígono, uno de los generales macedonios que desmembraron el imperio de Alejandro, quiso subyugar á los de Rodas. (So Ptolemeo los preservó de 2 furor, y los rodios agradecidos le dierón el nombre de Soter, ú Sal- :vador, que sus vasallos y la posteridad le han conservado. Era. accesible y afable para con todos: «son mis hijos, decia; me dan noticia de la «verdad que me ocultan mis cortesanos.» Durante su reinado, que duró: 4o años, cambió enteramente 'el Egipto. La religion recobró su dignidad, las leyes su fuerza , el ejército su disciplina, y el pueblo la paz y la libertad. Los - canáles fertilizaron los campos, desembarazados ya de los antiguos escombros; las ciudades se levantaron de entre sus ruinas, y:la elegancia de la: arquitectura griega embelleció las formas sólidas de la egipcia: Ptolemeo abrió nuevos puertos en el mar Rojo; hizo mas seguros y cómodos los: dél Mediterráneo, y al terminar su carrera dejó tranquilo y floreciente un reino, devastado por tantos años de desorden, guerra y tiranía. Filadelfo. Prolemeo Soter antes de morir habia hecho partícipe de su autoridad á su: segundo hijo Ptolemeo Filadelfo (A.M. 3720. A. J. 284.) Los vicios de Geraune;'su primogénito, le habian hecho perder la benevolencia del eme Huyó de Egipto, serefugió á Macedonia, donde reinaba Seleuco su cuñado, á quien pagó la hospitalidad asesinándolo, casándose con Arsinoe, su hermana y muger de Seleuco, degollando á todos los hijos de este-el mismo dia delas bodas casi en el regazo de su: madre, y usurpando el trono' de aquel reino. Los galos, que hicieron entonces una invasion en Macedonia, vencieron en una batalla y dieron la muerte á este mónstruo, Ar- (81) pas sinoe volvió á Egipto, casó con el rey Filadelfo su hermano, y conservó siempre un grande ascendiente sobre su corazon. Filadelfo, imitador de la sabiduría de su padre, moderó los impuestos, se mostró ecónomo sin mezquindad , y generoso sin prodigalidad. Siempre armado para defenderse y nunca para atacar, fue respetado por los otros reyes que le buscaban por árbitro y conciliador. Hizo florecer la navegacion y el comercio , y Mientras los demas sucesores de Alejandro aterraban el Asia y la Europa con guerras, asesinatos y desórdenes, la dulzura del gobierno de Filadelfo atrala á Egipto á los estrangeros que encontraban en este reino paz y libertad. Aumentó la biblioteca de Alejandria; dió libertad á los judios que habitaban esta capital; envió ricos presentes á Jerusalen, y obtuvo del gran sacerdote Eleazar una cola de los libros de Moisés. A este monarca se e debe la traduccion al griego del antiguo testamento, llamada de los Setenta. Sabios muy ilustres visitaron á este protector de las letras. Aristófanes el gramático, Teócrito, Licofronte, célebre comentador, el crítico Aristarco , el historiador Maneton , los matemáticos Conon é Hiparco, y Zenodoto, famoso por sus notas á Homero, florecieron en su corte. Recibió mal á Sótades, poeta obsceno, y al satírico Zoilo , que Murieron en Alejandria pobres y despreciados, Filudelfo contempló prudentemente á los roma- 2105, CUYO poder era ya temible; se mantuvo neutral entre Roma Cartago , que disputaban el imperio del mundo en la segunda guerra púnica; TOMO 1. 6 (82) y cuando los romanos le pidieron socorros contra sus adversariós , respondió: «no puedo auxi- «liar á un amigo contra un amigo. » Entonces pareció en Alejandría la primera embajada romana. Quinto Fabio, Quinto Ogulino y Cneyo Fabio Pictor que la componian, se dieron á respetar por su desinterés. Al fin de un convite mandó el rey que se les distribuyesen coronas de oro, y aparecieron al dia siguiente colocadas sobre las estátuas del monarca que habia en las plazas públicas. Ptolemeo exigió que las volviesen á tomar, y cuando llegaron á Roma las depositaron en el tesoro de la república. Filadelfo terminó el canal del mar Rojo, obra que su padre dejó muy adelantada. Por él y el Nilo se trasportaban hasta Alejandría las producciones de Arabia, India, Persia y Etiopía. Mantuvo escuadras considerables en el Mediterráneo y el mar Rojo; y aunque se conserwó en paz, tuvo siempre un ejército de 200.000 hombres de infantería, 40.000 caballos, 300 elefantes, y 2.000 carros de guerra, un arsenal bien provisto y un tesoro considerable. Su parricidio. Manchó su gloria con debilidades y con un crimen. Temiendo la ambicion de sus dos hermanos, hizo matar á uno de ellos; el otro se escapó y se apoderó de la Libia y la Cirenáica, donde fue rey. Asi el nombre de Filadelfo (amante de sus hermanos) que le dieron los egipcios, fue irónico. Se encuentran bajo los monarcas griegos muchos vestigios de las antiguas costumbres de Egipto: el pueblo desig- (83) naba las virtudes y vicios de sus reyes con los «sobrenombres que les daba , y en esto habia parado el uso antiguo de juzgar á los monarcas. =N, Filadelfo adoraba á Arsinoe, su hermana y esposa. Cuando murió, quiso que su atahud permaneciese suspendido por medio de imanes en la bóveda de un templo; pero su muerte impidió la ejecucion de este royecto. Al fin de su vida se entregó le á la molicie y los placeres, y se anticipó la vejez. Filadelfo fue mas célebre por la dulzura de su gobierno que por sus virtudes personales. Ptolemeo Evergetes. Su guerra con Siria, (A. M. 3758. A. J. 246.) Este príncipe apenas sucedió á su padre, hizo la guerra á Ántioco Teos, rey de Siria, que habiendo repudiado á Laonice, casó con Berenice, hija de Filadelfo y hermana de Evergetes; pero habiendo muerto su suegro á quien respetaba, seducido por los artificios de su primera muger, volvió á unirse con ella separándose de la segunda. Laodice, que no se fiaba del afecto de un esposo que la tabia repudiado una vez, le envenenó , y colocó en el trono de Siria á Seleuco su hijo mayor. derenice que pudo libertarse de sus iras, se refugió con su hijo á Dafne, arrabal opulento de Antioquía , y escribió á su hermano Evergetes Implorando “su auxilio. El jóven rey de Egipto marchó aceleradamente á Siria al frente de un poderoso ejército para proteger á su hermana; mas llegó tarde, Berenice, sitiada en Dafne entregada por unos traidores á su implacable . (84) enemiga , acababa de ser degollada con su hijo. Evergetes furioso presentó la batalla al ejército sirio, lo derrotó completamente, se apoderó del reino, y entregó á la cruel Laodice á la espada de los verdugos. Habiendo conquistado las provincias de Fenicia, Siria y Babilonia, ganó el afecto de los egipcios, restituyendo á sus templos los ídolos que Cambises les habia robado, or cuyo acto religioso se le dió el sobrenombre de Evergetes ó bienhechor. Una inscripcion antigua ha hecho creer que hizo la guerra con felicidad en muchos paises, porque en ella se le. llama soberano de Libia, Fenicia y Chipre, añadiendo la Cilicia , la Tracia, la Mesopotamia, la Persia, la Media, la Hliria, la Caria y las Cícladas. Cabello de Berenice. Durante la espedicion de Siria, Berenice su esposa habia prometido á los dioses consagrarles su cabello, que era hermosísimo, si Evergetes triunfaba. Cuando volvió victorioso, Berenice se cortó el pelo y lo uso sobre el altar de Venus en el templo que Estadelfo habia construido en honor. de su esposa Arsinoe. Poco tiempo despues desapareció aquel don: Evergetes, irritado contra los sacerdotes, á quienes estaba confiada la custodia del templo, queria enviarlos al suplicio. Conon, hábil astrónomo , se presentó al Rey y le dijo: «Señor, levantad al cielo los ojos, y ved las «siete estrellas cercanas á la cola del Dragon: «ellas forman el cabello de Berenice, que los dio- «ses han colocado en el cielo como una conste- «lacion favorable.» El rey creyó ó fingió creer (85) ! esta ingeniosa adulacion, la sola benéfica que ha visto el mundo , como en fin de un sabio; y depuesto el enojo , mandó adorar públicamente la nueva constelacion: Calimaco la ha celebrado en un himno griego, cuya traduccion latina poseemos, hecha por Catulo. SL Evergetes cuando volvia de Siria, asistió en el templo de Jerusalen á las ceremonias de los judios, y ofreció un sacrificio al Dios de Israel. Volvió segunda vez á aquel pais, porque Seleuco se habia aprovechado de su ausencia para reconquistar una parte de sus estados. El rey de Egipto consiguió victorias, tanto por mar como por tierra; pero sabiendo que Antioco Hierax, hermano de Seleuco y gobernador del Asia menor, juntaba fuerzas considerables para contener los progresos de los egipcios, sacrificó su ambicion á la tranquilidad de sus pueblos, y concluyó una tregua de diez años. Volvió á Egip- to, y no hizo en lo sucesivo mas espedicion militar que una á la Etiopia, para consolidar su poder en aquel pais y en las costas del mar Rojo. El resto de su reinado ló consagró á la ejecucion de grandes obras dirigidas á la prosperidad de la agricultura y del comercio, y al estudio de las ciencias y la literatura. Erastostenes, su bibliotecario , escribió de orden suya una historia de los reyes de Tebas, la cual no aedO á nosotros. Mientras el Egipto gozaba de Una paz profunda, el Asia ardia por la guerra Civil que, se hicieron los dos hermanos Antioco y Seleuco: el primero fue vencido y o (92) dinero para los gastos de la espedicion , y respondió : mis amigos son mi. tesoro. Sus amigos temieron que confiscase sus caudales , y le envenenaron. Filometor. Epifanes habia reinado veinte y cuatro años. Dejó dos hijos , Ptolemeo Filometor y Ptolemeo Fiscon, y una hija llamada Cleoad bajo la tutela de la reina viuda. Esta goernó con prudencia, y conservó la paz con Siria; mas no sobrevivió mas que un año á su marido , y se sospechó que Fiscon, el menor de sus hijos, habia acortado sus dias. El pueblo irritado quiso darle la muerte; pero Filometor, le merecia este nombre por su amor á su mare , le tomó bajo su proteccion, y le salvó la vida. En este tiempo habia subido al trono de Siria Antioco Epifanes , hijo del grande. No tardó en reclamar la Palestina, como perteneciente á Seleuco, fundador de su dinastía, en el repartimiento definitivo que se hizo del imperio de Alejandro. Filometor que tenia 15 años, y se dirigia por los consejos de su ayo Euleo, y de Leneo , regente de Egipto, opuso á las pretensiones de su tio los derechos de sus abuelos, una larga posesion y el abandono reciente que Antioco el Grande habia hecho de aquellas provincias cuando casó á su hija Cleopatra con Epifanes. Ninguno cedió, y ambos se prepararon á la guerra. Filometor se coronó rey de Egipto , y Apolonio, embajador de Antioco, vino a su corte, no tanto para asistir 4 la ceremonia como para espiar los proyectos y recursos de los egip- 3 cios. El rey de Siria o de de la debilidad de este reino, reunió dos grandes ejércitos, uno de tierra, otro de mar, y marchó rápidamente hasta Pelusio, despues de haber lsipado las tro- Le que se le opusieron; pero la estacion esta- a muy adelantada, los judios se habian rebelado, y tuvo que volver á Tiro. Su derrota y prision. El año siguiente volvió á Egipto con mayores fuerzas, venció en batalla campal á Filomietor, le hizo prisionero, y se apoderó de Menfis, resistiéndole solo la ciudad de Alejandria. Antioco afectaba defender los intereses de su sobrino el rey de Egipto, y para gobernar tomó el caracter de tutor suyo; pero apenas fue dueño del pais, le entregó al o Únle mas espantoso. En este tiempo se esparció en Palestina la noticia falsa de su muerte, y Jason escitó un motin en Jerusalen. Ántioco para comprimirlo, marchó inmediatamente á Judea , tomó á Jerusalen, la saqueó, y dió muerte á 80.000 de sus habitantes. Los ciudadanos de Alejandria se aprovecharon de su ausencia, y coronaron por rey á Fiscon. Antioco volvió á Egipto por la ter. cera vez, y se aproximó á la capital. Los romanos , cuyo auxilio habia implorado Fiscon, enviaron embajadores para reconciliar al rey de Siria con sus sobrinos. Ántioco, que temia una diversión en sus estados, pensó que sin acabar la conquista de Egipto podria apoderarse de este remo por la astucia. Declaróse, pues, protector de Filometor, y le entregó todas las provincias que habia conquistado, cediéndole el rey de Egip- to la Palestina, la Celesiria y la importante pla- za de Pelusio. El rey de Siria dejando en esta ciudad una guarnicion considerable, se retiró 4 Palestina, persuadido á que emprendiéndose la guerra civil entre los dos hermanos, de los cuales el uno reinaba en Mentis, y el otro en Alejandría , el Egipto dividido y debilitado por tantas calamidades, caeria necesariamente:en sus manos. Reinado de los dos hermanos. Pero los ministros de los dos Ptolemeos penetraron su plan y lo inutilizaron consiguiendo de los dos hermanos que depusiesen las armas, se aliasen- y relnasen de comun acuerdo. Antioco, informado de esta concordia, volvió por cuarta vez al Egipto, sin encubrir con pretestos su ambicion, y declarando que su intencion era apoderarse del reino, y ho socorrer á un hermano contra otro. Vencedor en diversos combates, y dueño de Menfis amenazaba á Alejandría cuando Popilio Lenate, embajador romano, detuvo su marcha, y le mandó renunciar á su empresa. El rey le pidió tiempo para consultar su consejo; pero Popilio, aEelando un círculo con su baston al rededor de Antioco, le declaró que Roma le miraria como enemigo si salia de aquel círculo sin dar respuesta. Esta insolencia produjo el mayor efecto: el rey de Siria, aterrado por la osadía de Popilio, y que veia á los romanos vencedores ya de Macedonia y de Grecia, dispuestos á atacar sus estados, prometió respetar á los aliados de Roma, salió de Egipto con su ejército, y fue á descargar el enojo que le causó esta injuria en los desgraciados judios , á quienes persiguió del modo mas cruel. B) | Conspiracion de Fiscon. Los dos Ptolemeos,, libres ya de la invasion de los sirios, no conservaron largo tiempo la union. Fiscon, ambicioso , ingrato y'cruel, conspiró contra su: hermano; y Filometor , obligado á salir de Egipto, fue á Roma á implorar la proteccion del senado, Llegó á esta capital sin comitiva, dinero ni equipage, y se hospedó en casa de un pintor alejandrino. to El senado romano reparte el Egipto. El senado, conmovido por el infortunio de aquel rey, aliado suyo y dueño poco antes de un poderoso imperio, le acogió con afecto, le sostuvo con magnificencia , oyó sus quejas , y espidió un decreto en que se daba á Fiscon la Cirenaica y la Libia, y á Filometor el Egipto con las demas provincias que dependian de este reino. Fiscon se sometió á las órdenes del senado ; pero habiendo representado que la particion habia sido muy desigual, se añadió á su reino la isla de hipre ; porque la política constante de Roma fue tiranizar á los que fingia proteger, y dividir 4 los reyes para dominarlos mas facilmente. Victoria y generosidad de Filometor. Filometor no obedeció la última órden del senado, y 05 romanos enviaron á Chipre tropas, tanto su- Ms como aliadas, para someter á Fiscon esta is- - Fiscon mandaba en persona el ejército. Filometor le venció , le hizo prisionero, y con una generosidad que su hermano no merecia, le restituyó la libertad con los estados de Cirenaica y. Libia, El senado, admirado de tanto valor y mag- 6) nanimidad, hizo la paz con Filometor, y le dejó en la tranquila posesion de la isla de Chipre. Desde esta epoca fue pacífico el reinado de este monarca. Algunos años despues Demetrio Soter , rey de Siria, y sobrino de Antioco Epifanes , tuvo que sostener una guerra civil contra Alejandro Bala, hijo natural de Antioco. Filometor , creyendo esta ocasion oportuna para recobrar la Palestina, se resolvió á auxiliar á Alejandro , dándole en casamiento á su hermana Cleopatra. Alejandro venció, y dió la muerte á Demetrio , y se apoderó de toda la Siria; pero sus vicios é injusticias, y las maldades de sus ministros, lo hicieron odioso á los pueblos, deseosos de un libertador. Demetrio ,-hijo del difunto rey, desembarcó en Cilicia con un cuerpo de tropas griegas , y reconquistó una parte de sus'estados. Filometor pasó á Siria para socorrer á su cuñado: todas las ciudades de Palestina le abrieron las puertas ; y Jonatas Macabeo, prín- - cipe de los judios, se reunió con él en Ptolemaida. Alli descubrió Filometor una conspiracion tramada por Apolonio, ministro sirio, para destronarle; y como Alejandro no quisiese entregar al traidor , Filometor indignado le quitó su hermana, y la dió por esposa á Demetrio, á quien prometió su auxilio para ascender al trono de los Seleucidas. Los habitantes de Antioquia abrieron sus puertas al rey de Egipto. Alejandro que á la sazon se hallaba en Cilicia , marchó contra él para recobrar la capital. Los dos ejércitos vinieron á una batalla campal, en la cual fue vencido Alejandro, y Filometor recibió una he- a A e ri rada grave. El tirano fugivo cayó en manos de un príncipe árabe, que le.cortó la cabeza, y la - remitió al rey de Egipto. Este gozó poco de su victoria, porque algunos dias despues murió de la herida, habiendo reinado 35 años. Sucedióle en el trono su hermano Fiscon, Ptolemeo Fiscon. (A. M. 3859. A. J. 145.) Cleopatra, viuda de Pilometor, esperaba asegurar el trono á un hijo que tenia del rey, fayorecida de una parte de los egipcios, y de Onias, príncipe de J a , que marchaba á su socorro con un ejército; Fiscon tenia tambien un partido poderoso; Termo, embajador romano, apagó con su mediacion la guerra civil que amenazaba. Fiscon casó con la reina Cleopatra, su hermana y cuñada , y prometió adoptar ásu hijo; pero el dia mismo de las bodas le pepglló: A pesar de este crímen y de sus vicios habituales, los siete primeros años de su reinado fueron felices, porque confió la administracion del reino á Hierax , ministro habil y virtuoso. Fis. con queriendo atribuirse el mérito que DENanecia á Hierax,se dió á sí mismo el nombre de Evergeles; pero los alejandrinos que conocian su perverso caracter, le llamaban Cacoergetes ó malhechor. El Egipto y la historia le han conservado el sobrenombre de Fiscon , debido á la enormidad de su vientre. En este tiempo Demetrio, rey de Siria, hizo degollarlas guarniciones' egipcias que tanto le habian auxiliado en la guerra contra Alejandro Bala ; y Apenas se privó él mismo de sus valedores , fue destronado por el usurpador Trifon. TOMO I, 7 (98) Durante su reinado, Simon, sucesor de Onias, aseguró la independencia dela Judea; y los partos, cuya monarquía habia fundado Arsaces poco antes, hicieron grandes conquistas bajo la conducta de Mitridates , y estendieron sus límites desde el Eufrates hasta el Ganges. Su tiranía. El Egipto perdió muy pronto la tranquilidad que gozaba. Fiscon, no retenido ya por los consejos de Hierax, se entregó á los escesos que eran como naturales en él. Hizo morir á todos los partidarios desu hermano, robó á sus vasallos para pagar el precio de sus vicios, y castigó con la pena de muerte á todos los que murmurában contra sus injusticias. En breve quedó desierta Alejandria; los hombres que tenian virtudes ó riquezas huyeron de aquella desgraciada ciudad. Los sabios, artistas y literatos que habia atraido á ella la liberalidad de los Láidas , se dispersaron por Asia , Grecia é Italia. En esta época vino á Egipto el famoso Escipion con Memmio y Metelo , legados todos tres del senado de Roma: la presencia de estos hombres virtuosos puso freno por algun tiempo á las locuras del rey. Este los recibió con grandes honores ; y acompañando un dia á Escipion, lé dijo riéndose : «Los alejandrinos os deben-el gran «favor de ver que su rey sabe andar.» Escipion, visitando todas las curiosidades del Egipto, presentó á sus habitantes otras que eran muy nuevas para ellos, su virtud y su frugalidad. Cuando partieron los embajadores romanos , Fiscon volvió con nueva violencia á sus estravagancias y crueldades, Repudió á su muger Cleopatra, y (99) se casó con tna hija de esta reina y de Filometor, llamada tambien Cleopatra. Echado del trono y restituido. Los egipcios, fatigados de su tiranía, se levantaron contra él. Apaciguó la sedicion con el auxilio de las tropas estrangéras que tenia á su sueldo; y no contento con esto reunió en el Hipodromo toda la juventud de Alejandria, y la entregó á la espada de aquellos mercenarios. El pueblo. enfurecido se sublevó de nuevo , y corrió con teas encendidas para quemarle en su palacio. El tirano se escapó á Chipre con su nueva esposa y su hijo Menfis; pero antes de huir dió la muerte á otro hijo suyo, gobernador de la Cirenaica. El pueblo derribó todas sus estátuas , y dió el gobierno á Cleopatra, su anterior muger, Fiscon, que la creia autora de la conspiracion y de su infortunio , degolló el hijo que habia tenido de ella, destrozó su cuerpo , lo puso en una caja con la cabeza, y lo envió á Alejandria con órden de presentarlo á la reina en las fiestas que se hacian para celebrar su cumpleaños. Este horrible espectáculo puso el colmo á la indignacion de Os egipcios , y todos se armaron para impedn: que semejante mónstruo volviese á Alejandria. Pero la fortuna abandonó la causa de la virtud, favoreciendo la del crímen; y Fiscon, al frente e un ejército estrangero, penetró en Egipto y desbarató las tropas de la” reina. Demetrio, rey de Siria , estaba casado .con otra hija de esta ¿princesa y de Filometor , Jlamada tambien Cleopatra , y célebre tambien por sus atrocidades, Demetrio marchó. pára socorrer (100 ) á su madre política; pero una rebelion que se levantó en Siria, le obligó á volver á sus estados. Fiscon se apoderó de Alejandria, y la reina huyó á guarecerse en la corte de su yerno. El tirano para completar su venganza envió socorros á un impostor llamado Alejandro Zerbina, hijo de un ropavejero de Alejandria , y que se proclamaba hijo de Alejandro Bala , a que pelease contra Demetrio. En efecto le destronó, y se apoderó de su reino. El Egipto , entregado sin defensa á la crueldad de un monstruo , sufrió las mayores calamidades. Al mismo tiempo una nube inmensa de langostas destruyó los campos, y la putrefaccion de estos réptiles causó peste en todo el reino. Fiscon, perseguidor de su muger, asesino de su familia, y verdugo de sus vasallos, acabó tranquilamente su carrera en Alejandria á la edad de 73 años; habiendo reinado 29. Al leer la historia de un rey tan bárbaro se palpa la indispensable necesidad de creer en la justicia eterna, que castiga desde el cielo á los criminales triunfantes en la tierra. "— Ptolemeo Latiro y Alejandro, (A. M. 3888. A. J. 116.) Fiscon dejó el trono á su muger Cleopatra con la facultad de escoger entre sus hijos Latiro y Alejandro, el que mas la gustase , y dejó la Cirenaica á Apion , su hijo natural. La reina que queria conservar el mando coronó á Alejandro creyendo que le seria mas sumiso que su. beiono , y envió á este á Chipre; pero los grandes del reino desaprobaron la injusticia que se hacia al hermano mayor, y la rema se vió obli: gada á darle el trono de Egipto, enviando á Chi- 101) pre al hermano PS Exigióse tambien que Latiro repudiaseásu hermana Cleopatra con quien estaba casado, y admitiese por esposa otra hermana suya llamada Selene; lo que se ejecutó. La desgraciada Cleopatra, que casó despues con Antioco el Ciriceno, hijo de la célebre Cleopatra de Siria, fue sitiada en Antioquia por Seleuco, sobrino. de su marido, que le disputaba la corona. Engañada por una capitulacion se rindió; pero Trifena, madre de Seleuco, la mandó degollar. Su marido acudió demasiado tarde para salvarla, mas no para vengarla; pues habiendo caido Trifena en su poder, la sacrificó á los manes de su esposa. Poco tiempo despues Juan Hircano , principe de los judios, quiso apoderarse de Samaria. Ántioco el Ciriceno la socorrió, y Latiro que tenia alianza con él, le envió tropas contra la voluntad de su madre, en cuyo áni-. mo tenian mucho influjo dos ministros judios hi- Jos de Onías. Victoria de Latiro contra Alejandro , rey de Judea, Cleopatra, viendo que su hijo gobernaba : POr sí y no atendia á sus consejos, resolvió venque e él, echándole del trono. Para esto hizo ar algunas heridas á varios eunucos esclavos su- YOS: corrió por las calles de Alejandria lorando y indore de que Latiro queria matarla, y habia herido á los que la defendian. Entonces el pueblo irritado contra el rey, le separó de su muger Selene, le envió á Chipre y llamó al trono de Egipto -4 su hermano Alejandro. Latiro, furioso contra los judios, á quienes creia autores de su desgracia, y que habian contraido alian- (108) nice su hija mayor, porque los dos hijos varores que tenia eran demasiado niños para gobernar. Auletes desembarcó en Jonia, y fue á Sároles “donde estaba Caton, que le recibió con altanería y sin levantarse cuando entraba. El severo romano le reprendió su timidez, diciéndole que mas le. cumplia volver á Egipto y morir en demánda de sus derechos, que ir como un suplicante á esponerse al desprecio de los grandes de Roma, cuya avaricia no podria hartar con todos sus tesoros. Aun hizo mas, porque ofreció acompañarle si se resolvia á tentar la suerte de las armas y á recobrar su reino sin auxilio estrangero. Auletes, demasiado tímido para seguir este consejo, y seducido ya por algn agentes de Pompeyo, partió 4 Roma, don- e sufrió todas las humillaciones que Caton le: habia pronosticado, yendo de puerta en puerta con sus promesas y súplicas, hasta que al fin á fuerza de infamia logró su pretension, y el senado dió á Léntulo el encargo de restituirle á su reino. : Al mismo tiempo los egipcios enviaron una embajada á Roma para oponerse á la negociacion de Auletes: este hizo envenenar á los embajadores. Un griego llamado Dion, que tenia virtud y osadía, quiso acusarle de este crímen ante el senado. Auletes pagó asesinos que le mataron. Á pesar de la indignacion que escitaban en Roma semejantes delitos y la corrupcion de los grandes, Pompeyo continuaba protegiendo á Auletes y exigiendo que el senado le cumpliese a o e [o e tc JO la palabra que le el dado. El nuevo cónsul Marcelo se oponia á ello, citando un oráculo de la Sibila que permitia á los romanos ser aliados de los.egipcios; mas no enviar tropas á favor de los reyes de Egipto. Pompeyo instó , y siguiendo el consejo de Ciceron, eludió el oráculo disponiendo que el rey se quedase en Ptolemaida y las legiones marchasen para apaciguar la sedicion de Alejandría. Lemtulo no se atrevió á ejecutar las órdenes de Pompeyo; Gabinio, que era mas codicioso y estaba mejor pagado, se encargó de la espedicion, Este general creyó que era necesaria la presteza; porque Berenice, deseando ganar á los sirios, habia ofrecido su mano á Seleuco, su pariente, hermano del último rey de aquel pais, convertido desde la espedicion de Pompeyo en provincia romana. Recobra su reino. Antonio.que mandaba la vanguardia romana, penetró en Egipto, y Gabimio le siguió. Tomó á Pelusio y derrotó varias veces á los egipcios: en una de estas batallas murió Arquelao, general de Berenice. sta guerra dió mucha fama á Antonio, y fue el principio de su engrandecimiento. Sometido el Egip- to, Auletes volvió á subir al trono, y su crueldad demostró que no lo merecia. Dió la muerte á su hija Berenice y á todos sus partidarios para confiscar sus bienes y pagar con ellos las sumas que debia á Pompeyo, Gabinio y Antonio. Los egipcios consternados sufrian sin murinurar estos escesos; pero un hecho probó que la supersticion era en aquel pueblo mas pode- (110) rosa que todos los intereses y pasiones. Al mismo tiempo que entregaban sin resistencia sus cuerpos al, verdugo, y sus bienes á los estrangeros, habiendo muerto por casualidad un soldado romano á un gato, la presencia del rey, de Gabinio y de sus temibles legiones, no pudo impedir que se sublevasen para vengar su despreciable dios, ni que hiciesen pedazos á su inocente homicida. El Egipto humillado conservó en lo restante del reinado de Auletes la tranquilidad y el silencio de los sepulcros. Un caballero romano llamado Rabirio habia prestado á este rey gran parte de las sumas que habia gastado en Roma , y vino á Egipto á cobrarlas despues de restituido Auletes á su trono. Este propuso que se encargase de la administracion de las rentas públicas para el mas pronto reembolso de la deuda. Rabirio, engañado por ésta oferta , aceptó el empleo y su responsabilidad; y algun tiem- o despues el rey le mandó prender á pesar de ha recomendacion de César y Pompeyo. Rabirio se escapó de la prision y volvió 4 Roma pobre y despojado, donde ademas se le acusó de haber ayudado á'Ptolemeo para corromper á los senadores. La elocuencia de Ciceron le salvó de la muerte, pero no del destierro, -Auletes murió cuatro años despues de haber recobrado el trono. Su reinado duró 3o años. Dejó dos hijos, que ambos tenian el nombre de Ptolemeo, y dos hijas que fueron la célebre Cleopatra y Ársinoe. El hijo mayor casó con Cleopatra que era tambien la hermana ma- a (111) yor, y reimaron bajo la tutela de Roma, Ptolemeo y Cleopatra. (A. M. 3969. A. J. 35.) Ptolemeo tenia 13 años y Cleopatra 17. Pompeyo, tutor del rey, estaba entonces en Grecia disputando con César el imperio del mundo. El eunuco Fotino ayo de Ptolemeo, Aquilas general de sus tropas, y Teodoto su preceptor, estaban al frente de la administracion. Aprovecháronse del desorden que habia en Roma para quitar á Cleopatra la parte de autoridad que le concedia el testamento de Auletes; y para gobernar ellos dieron la corona á su discípulo. Cleopatra no sufrió con resignación esta injuria; se escapó de palacio, reunió sus partidarios, fue 4 Palestina y-á Siria 4 buscar socorros, y volvió á disputar el trono á su hermano y marido; | Los dos ejércitos estaban ya para venir á las manos cerca de Alejandria , cuando Poimpepos vencido por César en la famosa jornada de arsalia, llegó fugitivo á las playas de Egipto con pocos bajeles, y pidió permiso para desembarcar en el mismo pais cuyo protector habia sido, á un rey niño y pupilo suyo. Fotino, Aquilas y Teodoto deliberaron con el rey acerca de esta solicitud. Uno queria que se le recibiese, otro que se le mandase salir de los mares de Egipto; pero Teodoto representó cuan arriesgado era enojar á César, y cuan necesario ganar su favor, librándole de un enemigo. Propuso no ahuyentar á Pompeyo que podria vengarse algun dia, sino matarle; porque, añadió, /os difuntos no muerden. Este infame con- (112) sejo prevaleció, y resolvieron inmolar al vencido para quitarle á Cleopatra la proteccion del vencedor y tener á este agradecido. Asesinato de Pompeyo. Aquilas y un romano llamado Septimio fueron los ejecutores de esta órden funesta. Ptolemeo escribió á Pompeyo que él y su reino estaban á su disposicion : como la costa era baja y no podian acercarse los ' buques á la ribera, se envió para recibirle una lancha empavesada, dando á la traicion todas las formas del respeto y del reconocimiento. Pompeyo , que presagiaba su destino, dijo á su esposa Cornelia, al entrar en el esquife que iba á ser su tumba, este verso de Sofocles: «quien «entra en la corte de un tirano, queda esclavo «suyo , aunque antes fuese libre.» El esquife se acercó á la playa, y apenas estuvo á la vista del rey , Aquilas y Septimio dieron de puñaladas á Pompeyo, le cortaron la cabeza y arrojaron el tronco á las arenas. Cornelia vió el crímen y exhaló lamentables gemidos ; sus buques desplegaron las velas y se alejaron de aquella ribera pérfida. Un antiguo soldado romano y un liber- to de Pompeyo fueron los únicos que se atrevieron á recoger el cadáver del héroe, hacerle los honores fúnebres y quemarle con las reliquias de un bajel que habia zozobrado en la costa. 2 Llega César ú Alejandría. Poco tiempo despues, César que habia seguido apresuradamente 4 Pompeyo, porque no volviese á encender la guerra en ningun pais, llegó á Alejandría con solos 3.000 hombres de á pie y 800 caballos, (113) confiado mas en su fortuna queen sus fuerzas. Ptolemeo se presentó á él con su horrible tributo, César al ver: la cabeza: de su rival; derramó nobles lágrimas , manifestó el horror que le causaba aquel crímen, y el desprecio con que miraba 4 los infames que creian con semejante maldad haber merecido su favor. Hizo magníficas exequias á Pompeyo , y trató con tanta benignidad á sus partidarios, que se le sometieron voluntariamente. Til pot Los ministros: del rey, temiendo entonces el castigo de César, y viendo el pequeño número de sus tropas, comenzaron á esparcir por. Alejandría rumores capaces de sublevar A Egipto contra él. El mismo César favoreció sus proyec-- tos y porque teniendo necesidad de dinero , exigió que se le. pagase con prontitud una suma considerable que el difunto: rey. le debia. Fotino se aprovechó: hábilmente de esta circunstancia; recogió todas-las riquezas: de los templos - y la vajilla de los grandes, para que se creye-: sen robados por César. Su altanería acabó de ir= ritar á los egipcios: En: calidad de tutor se hizo árbitro en las desavenencias delos reyes, citó: 4isu tribunal á Ptolemeo y Cleopatra, y les mandó nombrar abogados para defender ante él sus pretensiones. 0005 mis argot) q Cleopatra, fiadáa mas en su hermosuta que' em la elocuencia! de+sus oradores, tomó una re: solucion atrevida; y fue dejar-sw ejército», lle-: gar en un esquifeal-«piedel cástillo: de Alejamdría ;: donde: estaba alojado César; y hacer que: la envolviesen «en unypaquete: de vestidos y. te- TOMO I. ( 039 ts (114) ; las, que su criado Apolodoro, no temiendo ya las miradas de los romanos ni de los enemigos, llevó sobre sus espaldas al aposento del general. El vencedor de Pompeyo no resistió á los artificios de aquella muger portentosa , cuyo ta- _ lento rivalizaba con sus gracias; y el dueño del mundo fue esclavo de su cautiva. Consultando mas el amor que la prudencia , mandó al dia siguiente á Ptolemeo que dividiese su autoridad con Cleopatra. El rey, convencido de que su causa estaba perdida, é indignado de ver que su muger habia pasado la noche en el cuarto de César, salió desesperado de palacio y corrió por la ciudad dando gritos lamentables, arrancándose la diadema y contando al pueblo su deshonor. La plebe enfurecida atacó el palacio de César. Los romanos se apoderaron de Ptolemeo, que se habia arrojado sobre ellos sin precaucion; pero la rabia y el número de la muchedumbre se aumentaba, y el peligro era inminente. César, próximo ya á perecer, se presentó animosamente al pueblo, le espantó con su firmeza y le calmó con sus palabras, prometiendo darle satisfaccion. Al dia siguiente , como tutor y árbitro, confirmó en nombre del pueblo romano el testamento del difunto rey, mandó que Ptolemeo y Cleopatra reinasen juntos , y cedió la is. la de Chipre á Ptolemeo y Arsinoe, hijos menores de Áuletes. Este sacrificio le sacó de aquel eligro, y la cólera de los egipcios se templó. bes pocos dias despues despertó sus furores el artificioso Fotino, persuadiéndoles que César los entretenia para ganar tiempo; que su proyecte (115) era asesinar á Ptolemeo y á sus partidarios, y someter el Egipto á la tiranía de Cleopatra. El pueblo se sublevó de nuevo: Aquilas al frente de un ejército vino desde Pelusio para pelear contra. César; pero este, con el corto número de valerosos que le acompañaban, hizo inútiles los esfuerzos del general egipcio. Atacáronle tambien por la mar y con igual éxito, porque abra- . SÓ la escuadra egipcia y se apoderó de la torre del Faro. El fuego de los buques se prendió á la ciudad , y quemó la famosa biblioteca que contenia 400.000 volúmenes. César , embestido y rodeado por todas partes, envió órdenes al Asia para acelerar la marcha de sus legiones; entretanto se fortificó en el cuartel de palacio, y el teatro le servia de ciudadela. de Tenia en su poder á Ptolemeo; y. habiendo descubierto la correspondencia de Fotino con el ejército egipcio , le mandó matar. Otro eunuco, llamado Ganimedes y favorito del rey, temiendo la misma suerte, sacó de palacio á la [ross Arsinoe y la llevó al ejército de Aquias, donde escitando sospechas contra este general, hizo que le matasen y le sucedió en el mando. Este eunuco hizo la guerra: con bastante habilidad; cortó todos los acueductos que levaban agua á Alejandría , lo que escitó entre as tropas romanas una sedicion que puso en peligro la vida de César , y que este grande hombre no pudo sosegar sino abriendo pozos y encontrando nuevás fuentes. Entonces Degába Calvino del Asia con una legion; Ganimedes quiso impedir su union con César, y fue vencido (116) en un combate naval. No se desalentó por este revés: formó otra escuadra y consiguió penetrar en el puerto de Alejandría. Valor de César. César atacó entonces la isla de Faros; pero la fortuna le abandonó en: esta accion : fue rechazado con pérdida de 800 hombres; su bajel destrozado se sumergió,. y su muerte parecia inevitable. Mas él se arrojó armado á las ondas y llegó nadando á la ribera. Jamas se halló en un peligro mas grande ni tuvo, mas serenidad de ánimo , porque al mismo tiempo que luchaba con una mano contra el agua, llevaba enla otra levantado en el aire el borrador de sus comentarios. Los egipcios le ofrecieron entonces la paz á condicion de restituirles su rey. César consintió en ello , y Prolemeo: al despedirse de él, le prometió con lágrimas ser fiel al tratado; mas apenas se halló entre los suyos, se puso al frente del ejérci- to egipcio y continuó la: guerra. Su escuadra fue derrotada en Canopo. Mitridates de Pergamo trajo' 4: César socorros de Cilicia y del Asia, y Antípatro, que mandaba en, Judea, le acudió con ¿3000 soldados de su nacion. Los príncipes árabes se declararon por él, como tambien los ¡judíos que habitaban en Egipto; de modo que César se halló: en «estado de tomar la:ofensiva. Antípatro y Mitridates: despues de haber tomado por asalto á Pelusio:, derrotaron: 4: Ganimedes y pasaron el Nilo César se reunió 4 ellos, marchó: contra Ptolemeo que habia «reunido todas sus «fuerzas y le derrotó completamente, El rey' al huir del campo de ba- A E talla se ahogó atravesando el Nilo. Alejandría y todo el Egipto se sometieron, y César colocó en el trono á Cleopatra, asociándole por mera formalidad á su hermano menor Ptolemeo, niño entonces de once años. César, libre de enemigos , olvidó por algunos dias la gloria en el seno de los placeres, divertido en contínuas fiestas y banquetes al lado de Gleopatra. Se embarcó con ella“en el Nilo, visitó el Egipto entero, y aun formó el proyecto de penetrar en Etiopia; pero las legiones, amedrentadas con el ejemplo de Cambises, rehusaron “seguirle. sado: IVacimiento de Cesarion. La reina le dió un hijo , 4 quien se le dió el nombre de Cesarion, que fue para él un nuevo lazo de “amor y de dependencia. Se asegura que tenia intencion de casarse con Cleopatra cuando volviese á Roma, á despecho de las 'costumbres. Despues que fue asesinado , el tribuno Helbio Cinna confesó que tenia preparada una arenga para proponer al pueblo una ley en que se permitiese á los ciudadanos romanos tener 0d las mugeres que quisiesen , inclusas las estrangeras. Al fin César se vió obligado á dejar el se- . no de los deleites para hacer la guerra 4 Farnaces, rey del Ponto, hijo del famoso Mitridates. Antes de salir de Egipto, queriendo manifestar su gratitud á los judíos que le habian socorrido tan poderosamente bajo la conducta de Antípatro, “confirmó «sus privilegios: y «mandó grabarlos en una columma. Despues del "vencer á- Farnaces, pasó 4.Roma, donde la princesa (124) dos y mas ricos que Octavio, y legiones: mas aguerridas y mejor ejercitadas; en fir, mas tropas, dinero. y bajeles. Y asi su armamento estaba ya pronto cuando su enemigo empezaba á reunir sus Cuerpos y sus buques. Anticipándose, podía oprimirle con facilidad; pero gastó un año en los deleites de Alejandría, y mientras repu- -diando á: Octavia se privaba de todo medio: de reconciliación, no adoptaba ninguno de los que podian sustraerle á la venganza de Roma. Al fin cuando supo que Octavio estaba en marcha, salió de su voluptuoso letargo y se armó para combatir. Cleopatra quiso acompañarle, y mandar ella misma su escuadra: Antonio lo consin: tió, y esta debilidad fue su ruina. Este general tenia 18 legiones y 22.000 «caballos, y 500 bajeles con.mas de 100.000 soldados y 12.000 Caballos. Servian bajo sus órdenes todos los reyes del Oriente: Cleopatra les escedia en poder y en lujo. Octayio con menos pompa y mas discipli- -na poseia fuerzas «mas seguras. el Batalla naval de Accio. Aconsejabam los suyos ú Antonio que pelease por tierra, porque sus legiones superiores en número á las del enemigo, estaban mas acostumbradas al peligro; pero Cleopatra: quiso que la victoria se debiése á su escuadra. Antonio se decidió por una batalla naval, y esta se dió á la entrada del golfo de Ambracia, cerca de la ciudad de Accio. Fue sangrienta y dudosa por mucho tiempo: el éxito era aun incierto cuando Cleopatra , atemorizada por los gritos-«le los combatientes, 'el choque de las armas, el espectáculo del mar ensangrentado y (125) los lamentos de los heridos, huyó repentinamente con sus bajeles, llevando consigo el alma y el valor de Antonio, el cual, escuchando solo su funesta pasion abandonó el honor, la victoria y el imperio del" mundo por seguirla. Despues de su partida peleó su escuadra mucho tiempo; pero al fin dnedé deshecha, vencida y disipada. Las legiones viéndose abandonadas por su general, se entregaron a Octavio. Cleopatra volvió á Alejandria y Antonio á Libia, donde tenia un ejército; pero al llegar supo que se habia rendido á su contrario. Vencido, sin ejército, sin fuerzas y sin esperanzas, volvió al lado de Cleopatra. Esta reina pérfida y cruel al entrar en el puerto hizo coronar sus bajeles, como si volviesen victoriosos, para engañar al pueblo por algun tiempo; y temiendo que los grandes de Egipto sabedores de la verdad escitasen alguna sedicion, los hizo matar. Despues intentó que su escuadra subiese por el Nilo para transportarla al mar Rojo; pero los árabes la atacaron y quemaron. : Mientras que Antonio no tenia mas consuelo en su infortunio que el amor, aquella reina artficiosa solo pensaba en venderle y ganar el corazon de Octavio, al cual habian enviado embajadores para pedir la paz: Antonio prometia' vivir «eh Atenas como un simple particular, con: tal «que se dejase 4 Cleopatra el trono de Egipto; y la-reina aseguraba secretamente al - vericedor que si le concedia su amistad abando- > Navia 4 Antonio, El embajador de este no. con= siguió - respuesta alguna; ú los de. Cleopatra * (126) se dieron: esperanzas vagas y frases lisonjeras. Octavio, que conocia el precio del tiempo, se aceleró por llegar á Pelusio, donde se le abrieron las puertas en virtud de órdenes secretas de la reina, que consumaba asi la ruina de su engañado amante. Sin embargo, como Octavio no la aseguraba acerca de su suerte, escondió sus tesoros en un sepulcro cercano al templo de Isis. El ejército de Octavio llegó sin obstáculo á las puertas de Alejandria. Ántonio, ya en el colmo . de la desgracia, volvió á hallar su antiguo valor: al frente de un pequeño número de soldados fieles hizo una salida vigorosa, arrolló á los enemigos, volvió triunfante á los pies de su ídolo, y empleó toda la noche en fiestas y banquetes. Al otro dia quiso renovar el combate por tierra y mar; pero la escuadra que habia en el puerto se entregó á Octavio. Antonio desesperado le desafió á un combate singular, y su enemigo le respondió, que «si estaba carisado de la vida, bus- « case otros arbitrios para morir.» Muerte de Antonio. Cleopatra que deseaba libertarse de las A de Antonio, hizo que se esparciese por la ciudad la noticia de haberse ella dado la muerte, y :algunos de sus confidentes se lo dijeron al desgraciado amante. El, que solo vivia por ella, mandó á un esclavo que le atravesase con su espada: el siervo fiel no obedeció y se mató á sí mismo. Antonio siguió su ejemplo, sacó el acero y se arrojó sobre él, mas Casi al mismo tiempo supo que Cleopatra vivia; hizo que le vendasen la herida y lo llevasen á la fortaleza donde aquella infausta mu- (127) ger se habia encerrado. No se le abrieron las puertas, porque se temia que las tropas de Octavio se aprovechasen de la ocasion para penetrar en el recinto fortificado, sino desde un balcon se arrojaron cuerdas y cadenas, con las cuales ataron á Antonio, y Cleopatra, ayudada de dos de sus damas, le subió á su cuarto. Mientras que con tanta dificultad y dolor iba por el aire moribundo, pero siempre amante, fijada la vista en la reina y olvidado del universo, solo anhelaba por el momento que iba á reunirle por la última vez con el objeto de su pasion. Colocado al fin junto á ella, recogió las pocas fuerzas que le quedaban para exhortarla á que cuidase de su vida y no se fiase de Octavio, y añadió : «mi muer- «te es feliz, pues muero tuyo; mi derrota no es «ignominiosa: solo Roma pudiera haberme ven- «cido.» Diciendo estas palabras espiró. Al mismo instante se presentó Proculeyo, enviado de Octavio, para intimar á la reina que se rindiese. lla no quiso verle; pero el romano entró por una ventana con algunos soldados. Cleopatra quiso darse la muerte: Proculeyo le quitó el puñal y la suplicó que no privase á Octavio de una Ocasion tan oportuna para mostrar su clemencia y generosidad. La reina aparentó someterse, y P: lió el permiso de dar sepultura á Antonio. Haviéndole obtenido celebró magníficas exequias, é hizo embalsamar el cadáver y depositarle en el sepulcro de los reyes de Egipto. Firmeza de Octavio. Octavio, despues de haber concedido algunos dias á su aclonj vino á visitarla, La reina se arrojó á sus pies, el cabe- (120) llo esparcido, el rostro pálido, los ojos bañados en lágrimas, la voz.trémula y el pecho martirizado de golpes, señales de su eje sentimiento; y á pesar de este desorden quedó Octavio admirado de su belleza, que cercana á morir esperaba inflamar 4su vencedor. Su cuarto estaba lleno de retratos de Julio César: «ved, «decia, las imágenes de vuestro padre adoptivo «y protector mio: á él debeis el imperio y yo la «coronas» Mostróle ademas algunas cartas de aquel héroe, en que la aséguraba de su amor y su proteccion; unió á sus discursos alabanzas delicadas 'para embriagar el corazon de Octavio; manejó hábilmente los recursos ya de la ternura, ya de la liviandad, que pueden irritar mas el corazon y los sentidos de un jóven; pero Octavio, sen- ' sible solo á la ambicion y escarmentado en los ejemplos de César y de Antonio, la vió sin conmoverse, la escuchó con frialdad, la exhortó á tener valor, y se despidió sin prometerle nada. Cleopatra conoció la: suerte que le preparaba, y disimulando su intencion habló 4 Octavio de los regalos que pensaba hacer á Octavia su hermana, Y, á Livia su muger, para tener, decia, un reciimiento favorable cuando fuese 4 Roma. Pidióle en fin permiso para cumplir los últimos deberes enel sepulcro de Antonio. Octavio, que queria engañarla, se dejó engañar de su resignación finpes ¿ho sospechó su desesperacion y le concedió o quenpedia. .. ¡19 Paleo bh ottirase Muerte. de Cleopatra: La reina decidida á no $ “1 sufrir da humillacion debtriunto ni el/oprobio del ' cautiverio, cubrió primero. de floresla tumba de. (129) su amante, y vuelta á su aposento se bañó é hizo que le sirviesen una comida espléndida. Despues de comer escribió un billete á Octavio, y mandó que despejasen todos menos dos de sus damas. Cerrada la puerta se recostó sobre un lecho, y pidió un canastillo de higos que le habia traido una de sus confidentes disfrazado de paisano. Pero despues que estuyo á su lado el canastillo, cayó Cleopatra sobre el lecho como dormida. Espantadas sus damas. de lo largo y profundo del sueño, se acercaron y vieron un áspid, introducido sin duda con los higos, que la habia picado en un brazo. El veneno llegó al corazon y le quitó la vida sin obligarla 4 la menor demostracion de dolor. Octavio habiendo leido el billete, en que le rogaba Cleopatra que la mandase sepultar en la misma tumba de Antonio, envió con precipitacion dos oficiales que impidiesen su muerte; pero llegaron tarde. Murió esta muger estraordinaria á la edad de 3g años, habiendo reinado 22. Las estátuas de Antonio fueron derribadas; pero las suyas permanecieron muchos años en los sitios públicos. Uno de sus favoritos dió mil talentos á Octavio porque se conservasen. La independencia de Egipto acabó con la vida de Cleopatra. Este reino se convirtió en provincia , gobernada por un prefecto. Los egipcios no han yuelto á recobrar su libertad, y del dominio de los romanos pasaron al de los árabes y turcos. La dinastía de los Ptolemeos habia durado 294 años desde el año del mundo 3680 hasta 3974. Cleopatra murió 30 años antes del nacimiento de Jesucristo, TOMO Il. q Tabla cronológica de la historia anti- AAA ————— 130 y gua de Egipto. Años REYES ANTIGUOS. Años antes deJ.C. emma Menes ó Mesraim, fundador | 2188 de la monarquía. Colonias egipcias en Lidia y en la costa de los filisteos. Fundacion de Tebas. Division del Egipto en cuatro principados. Osymandias. - Eucoreo.Fundacion de Menfis. - —Moeris, su lago. Reyes pastores. Viage de A- braham á Egipto. Amasis. Gobierno de Josef. Ramesces. Esclavitud de los israelitas, Amenofis. Salida de los israelitas de Egipto. El rey perece con su ejército en el paso del mar Rojo. Sesostris, el rey mas ilustre de Egipto. Sus conquistas. Colonia egipcia en la Cólquide. Colonias de Cecrope en Ática y de Danao en Argos, 2040 18925 1577 1491 2991 3026 3063 3237 3285 3319 3344 (131) Feron , su hijo. Proteo. Guerra de Troya, Rhampsimito ' Queope y Quefren. Construccion de las grandes pirámides. Micereno. : Asiguis. Faraon. Su hija casa con Salomon , rey de Israel, Sezac. Su espedicion contra Roboam. Zara , rey de Egipto y Etiopia. Es vencido por Asa, rey de Judá. | Anysis , destronado por Sabaco, rey de Etiopia, y restituldo por él mismo al trono. Setos , hijo de Sabaco. Espedicion de Sennaquerib al Kgipto. Taraca, rey de Egipto y Etiopia. ANARQUIA. Los doce reyes. Fundacion del laberinto. Psammético. Su guerra con los asirios. Sitio de Azoth. Invasion de los scitas en el Asia mayor, Años antes deJ. C, 1457 1184 685 660 Años del (132) mundo.| A] 3388 3404 34to 3436 3479 Necao, su hijo. Batalla de Maal Sus conquistas y pérdias en el Asia. Psarnmis , su hijo. Apries, su hijo. Rebelion de Amasis. Nabucodonosor, rey de Asiria, conquista el Egipto y le impone tributo. Estínguese en Apries la dinastía de Psammético. Amasis. Ruina de la monarquía asiria por los persas. Viages de Pitagoras y Solon áEgipto. Psamménito , su hijo. Cambises, rey de Persia, se apodera de Egipto, y lo reduce á provincia de su imperio. DOMINACION DE LOS REYES DE PERSIA. El Egipto se rebela. Dario 1 lo somete. Inaro , rey de Libia, se coro- | na en Egipto en tiempo de Jerjes 1. Fue derrotado, preso y muerto por Artajerjes L. Le suceden en el trono de Egipto Amirteo, 568 526 487 469 446 3681 (133) Años antes de J. C. A Acoris. Psammitis. Nectanebo l. 374 Tacos. Agesilao , rey de Es-| parta, viene en su socorro y despues le destrona. Nectanebo 11. Vencido y muer-| 361 to por Artajerjes IL Fue el últi-| 350 mo rey de familia egipcia. Alejandro el grande conquis-| 331 ta el Egipto y funda á Alejandria, DINASTIA DE LOS LAGIDAS. Ptolemeo Soter , hijo de La- | 323 go , gobernador de Egipto por Alejandro, se hizo iia te en el repartimiento el imperio, y fundó la dinastía de los Lidds Ptolemeo Filadelfo, su hijo. | 284 Canal del Nilo al mar Rojo. Version de los setenta. Ptolemeo Evergetes , su hijo. | 246 Guerras con Siria. Ptolemeo Filopator, su hijo. | 221 Batalla de Rafia. Ptolemeo Epifanes, su hijo. | 204 Regencia de Aristómenes, (140) -1903 años de antigiedad, cuando Alejandro entró triunfando en. Babilonia : segun este cómputo “su origen fue el año 1771 del mundo, 115 despues del diluvio, Reyes de Asiria. Nembrot. (A. M. 1800. A. J. 2204.) Nembrot tenia tambien el nombre de Belo ,. que significa señor , y fue adorado bajo este título. Era nieto de Cam, y biznieto de Noé. El Génesis le llama cazador robusto en presencia del Señor. Ejercitando la juventud en la caza , la preparaba á la guerra , y le inspiraba el valor y la -Obediencia. Se cree que fue el primero que cerró con murallas la torre de Belo , que sirvió de observatorio á los caldeos : estaba construida de ladrillo , y era mas alta que las pirámides de Egip- to. Algunos creen que fue la misma torre de Babel, cuya continuacion impidió el cielo con la confusion de las lenguas. Reuniendo en este recinto sus amigos y confederados , Nembrot tuvo bastante fuerza para someter los habitantes de los palses' cercanos. Casi al mismo tiempo edificaba Assur , hijo de Sera, la ciudad de Nínive en la ribera oriental del Tigris (1), Estas dos metrópolis del oriente , aunque fundadas por dos familias diversas , pues Ássur era hijo de Sem, y Nembrot nieto de Cam, se ven reunidas bajo un mismo imperio en el reinado de Nino. Parece, pues, A (1) Fuerza es que aqui nos separemos del testo de Mr. de Segur, que atribuye tambien á Nembrot la fundacion de Nínive. El Génesis dice espresamente que fue edificada por Assur, (Vota del tr,) (141 que un pueblo conquistó al otro, ¿cuál de los dos fue el vencido? Si atendemos á los autores profanos que hacen á Nino hijo de Belo , esto es, de Nembrot , parece que los de Babilonia conquistaron álos de Asiria, nombre que se dió al pais de Nínive en memoria de Assur su poblador. Pero el nombre de Nínive es evidentemente derivado del de Nino; parece , pues , que este fue hijo de Assur, y/conquistó á Babilonia. Confirmase esta conjetura con el nombre de Asiria que se dió al imperio ; el cual no se hubiera tomado del pueblo vencido, sino del vencedor. Nino. (A. M. 1842. A. J. 2162.) Nino, hijo de Assur, formó 7 disciplinó un grande ejército, y con el auxilio de los árabes sometió en quince años casi todo el pais que hay desde el Egipto al Indo. Concluyó la ciudad de Nínive que su padre habia empezado , y le dió 8 leguas de diámetro y 24 de circuito ; de modo que eran necesarios tres dias para dar la vuelta de sus murallas, como dice Jonás. Estas tenian 100 pies de altura y 1500 torres de 200 pies; el grueso era tal que podian andar por el terraplen tres carros “de frente. Ctesias dice que el ejército de Nino constaba de 1.700.000 hombres de infantería, 200.000 de caballería y 16.000 carros falcados. Toma de Bactras por Semíramis. A pesar de estas fuerzas , Nino tuvo sitiada por mucho tiempo á Bactras, capital de la Bactriana , sin poder tomarla ; y se hubiera visto obligado á levantar el sitio, á no ser por los consejos y el valor de Semíramis, muger de un general suyo. Esta le mostró el medio de introducirse en la ciudade- (142) la y apoderarse de ella, ejecutó con la mayor 0sa- dia el plan que ella misma habia aconsejado , é hizo á Nino dueño -de la ciudad, donde encontró inmensos tesoros. Muerte de Nino. La gratitud del rey se convirtió en amor : el marido de Semíramis, espantado por las amenazas del monarca, se dió la muerte , y su viuda fue reina y madre de un príncipe que tuvo el nombre de Ninias. Muchos historiadores han dicho que Semíramis, obtenida del rey la autoridad soberana por cinco dias, lo mandó matar. Rollin y otros lo niegan : segun ellos, Nino murió tranquilamente , y dejó á su esposa el gobierno de sus estados y la tutela de su hijo: se conservó hasta muchos años despues de la ruina de Nínive el magnífico sepulcro que Semíramis erigió á su mayido. Semíramis. (A. M. 1582. A.J, 2152.) Semíramis era natural de Ascalon , ciudad de los filisteos. Diodoro cuenta que abandonada apenas nació , fue alimentada milagrosamente por unas palomas. Dió lugar á esta fábula su nombre que significa paloma. : Reedifica á Babilonia. Semíramis se esforzó siempre en ocultar la bajeza de su nacimiento con la sublimidad de sus empresas. Queriendo superar en magnificencia 4 los reyes anteriores, emleó 21 millones de hombres , traidos de todas ll provincias: de su vasto imperio, en la reedificacion de Babilonia. Con igual exageracion han descrito los historiadores antiguos las murallas elevadas , los jardines suspendidos en el aire, el soberbio lago, los palacios magníficos, el puente (143) atrevido y los vastos templos , sobre los cuales descollaba el de Belo. Este subsistia aun en tiempo de Jerjes , que le saqueó y demolió hasta los cimientos. Alejandro quiso reedificarlo cuando volvió de su espedicion ála India ; pero su muerte interrumpió la obra, cuando ya estaban empleados 10.000 hombres en quitar los escombros, Semíramis visitó todas las provincias de su imperio, agrandó y embelleció las ciudades; construyó acueductos, barrenó montañas , y terraplenó valles para abrir caminos reales y comunica=. ciones fáciles. La veneracion que se le tenia era tal, que solo, su vista sosegó un motin. Avisáronla un dia cuando estaba peinándose, que el pueblo se habia sublevado : presentóse aun con el peine en la cabeza , y apaciguó el tumulto. Una estátua que le erigieron recordaba el desaliño de su adorno , y la fuerza de su autoridad. Sus ejércitos conquistaron gran parte de la Etiopia. Visitó el templo de Júpiter Ámmon, cuyó oráculo le predijo el fin de su vida, cuando su hijo Ninias conspirase contra ella, añadiendo que los pueblos del Asia despues de su muerte le tributarian honores divinos. Guerra de la: India. La última de sus espediciones fue la guerra de India. Para hacerla reunió su ejército en Bactras, Sabiendo que los indios tenian mas elefantes que ella, dispuso muchos camellos de modo que pareciesen á aquel animal; pero este artificio pueril y grosero no produjo efecto. El rey de la India la envió á preguntar quién era y por qué invadia sus estados. Semíramis respondió al parlamentario: «decid 4 (144) «vuestro amo que dentro de poco le haré saber «quien soy.» Marchó al Indo y forzó el paso de este rio despues de una batalla sangrienta, en que hizo 100.000 prisioneros y quemó 1.000 bajeles del enemigo. Dejando 60.000 hombres que guardasen aquel punto, penetró en lo interior del pais, y fue vencida por los indios en una segunda accion; los camellos se espantaron de los elefantes y desordenaron el ejército asirio. Semíramis fue herida dos veces por el rey de India, y no se salvó sino por la velocidad de su caballo. Perdió gran parte de su ejército en el paso del Indo; pero el rey indio, contenido por un oráculo, no la persiguió mas allá de este rio, Hízose la paz y volvió á Babilonia con menos de la tercera parte de su ejército. Despues de Semíramis, Dario I y Alejandro fueron los únicos conquistadores de la antigúedad que han pasado el Indo. Ses muerte. Poco despues descubrió una conspiracion tramada por su hijo contra ella, y acordándose del oráculo de Júpiter Ammon, no castigó á ninguno de los culpables, cedió el imperio sin murmurar á su hijo Ninias, y'se sustraje á la vista de los hombres con la esperanza de gozar los honores divinos prometidos por aquella predicción. En efecto, los asirios la erigieron templos y la adoraron bajo la figura de paloma. Vivió 62 años y reinó 42. a Vinias. Ninias gozó enel trono de la gloria de sus padres sin imitarlos, empleado únicamente en los placeres y encerrado casi siempre en su palacio. Los príncipes del Asia adoptaron esta costumbre, creyendo asemejarse á los dioses ha- (145) | ciéndose invisibles ú los mortales, é inspirar la veneración tanto mas cuanto eran menos Cconocidos. Los difererítes pueblos sometidos á los reyes de Asia enviaban por turno á Nínive las tropas para la guardia del rey: Estas permanecian un año en la capital mandadas por un gefe de la mayor confianza. Se habia establecido esta costumbre para impedir las conjuraciones y la corrupcion de los militares que produciria una larga mansion en la capital. Los sucesores de Ninias, durante 3o generaciones, fueron como él pacíficos y amantes de los placeres. Ningun suceso notable ha dejado en la historia vestigios de sus reinados: estos 2 de poco gloriosos fueron sin duda felices para la Asiria, porque el silencio de la historia es una prueba de la tranquilidad de los pueblos. La escritura santa, describiendo la historia de Abraham, habla de Amrafes, rey de Senmaar, pais donde estaba Babilonia. Despues de establecido el pueblo de Dios en la tierra de Camaan, uno de lan tiranos que lo subyhigaron, y de cuya esclavitud los libertó el juez Otoniel, fue Chusan Rasathaim, rey de Mesopotamia y de Siria, La Mesopotamia era entonces una provincia del imperio de los asirios. Parece que en tiempo de uno de estos monarcas indolentes y poco conocidos de Asiria, se verificó la espedicion de Sesostris al Asia mayor; pero el rey de Egipto se contentó con imponer tributo, y dejó subsistir el imperio asirio, del cual era tributario, segun Platon , el retno de Troya en tiempo de Priamo, TOMO 1. 10 (146) La escritura cita otro rey. de Asiria, cuyo nombre era Ful, que vino á Palestina llamado por Manahem, rey de Israel, que le ofreció mil talentos porque le auxiliase en la guerra. Se cree que este Ful era el mismo rey de Nínive, que movido por la predicacion de Jonás hizo penitencia con todo su pueblo. Es probable ademas que Sardanapalo, último rey del primer imperio de los asirios, fue hijo suyo. Sardanapalo, sus vicios. Sardanapalo escedió á todos sus predecesores en molicie, lujo y disolucion. Estaba siempre enmedio de damas, vestido y adornado como ellas, entretenido en hilar en su compañía. Juntó grandes tesoros, que empleó. en variar sus deleites. Arbaces, gobernador dela: Media, se atrevió á infringir la ley que vedaba penetrar en lo interior del palacio. In=-" dignado de la conducta infame de Sardanapalo, que ultrajaba á un mismo lia su sexo, su dignidad, las leyes, la religion y la gloria del trono, no pudo sufrir que hombres de valor estuviesen sometidos á un príncipe tan poco digno de reinar. Salió de palacio y divulgó por toda la ciudad los arcanos de aquella sentina de prostitucion. Conspiracion contra el. Belesis, gobernador de Babilonia, y otros grandes conspiraron con Arbaces para arrojar del trono aquel ¿príncipe afeminado. A la primer noticia de la rebelion se ocultó el rey en los aposentos mas retirados de su palacio. Pero cuando vió cercano el peligro de ser preso, la desesperacion le dió valor: salió de la ciudad con algunos de los suyos, reu- AA nió tropas y ganó E batallas á los rebeldes. Vencido en una accion decisiva, se encerró en la ciudad de Nínive, creyéndola un asilo inespugnable. A Su muerte. Habia un antiguo oráculo, segun el cual no podia ser tomada á no ser que el rio se hiciese enemigo suyo: Sardanapalo se creia seguro con esta prediccion; pero un dia salió el Tigris. de madre, y sus ondas enfurecidas derribaron:20 estadios de la muralla y abrieron larga entrada á los enemigos. El rey tuvo entonces por cierta su ruina; y deseando borrar con una muerte valerosa la ignominia de su vida, mandó hacer una hoguera, la prendió fuego y se abrasó “en ella con sus eunucos, mugeres y tesoros, “CA. M. 3234. A. J. 770.) Despues de su muerte se le erigió una estátua, que le representaba en la actitud de un bailarin. La inscripcion del pedestal decia: «come, bebe, goza: lo demas no es «nada.» En Sardanapalo acabó el primer imperio de los asirios, que habia durado 1430 años. De sus ruinas se fundaron tres grandes monarquías: la de los medos, que debieron su independencia á Arbaces, uno de los gefes de la conjuracion; la de Babilonia, cuyo trono ocupó Belesis, y la de Nínive, que se dió á un príncipe de la familia real llamado Nino el menor. (148) CAPITULO VIL Segundo empero delos. ACTOR Duracion de este imperio. Reyes de Babilonia. Belesis , Nabonasar. Merodach Baladan. Reyes de Nínive. Teglat-falasar. Salmanasar. Dispersion de las diez tribus. Tobías. Sennaquerib. Su derrota en Judea. Asaradon. Conquista el reino de Babilonia. Nabucodonosor I. Batalla de Ragan. Muerte de Holofernes. Sarac. Ruina de Nínive. WNabopolasar, Nabucodonosor Il. Conquista de Tiro. E vilmerodach. Neriglisar. Waborosoarchod. Nabonito Y Baltasar. Toma' de Babilonia por Ciro, y fin del imperio de los asirios, / de onáccor de este imperio. Este segundo imperio duró 210 años, desde la muerte de Sardanapalo hasta la época en que Ciro, dueño del oriente, promulgó el célebre edicto que terminó el cautiverio de los judios. - Reyes de Babilonia. Belesís, Nabonasar. (A. M. 3257. A.J. 747.) Nabonasar, hijo de Belesis, dió su nombre á una época astronómica, muy famosa en oriente. Dícese que era sacerdote y astrólogo. Reinó 12 años. . Merodach Baladan. Le sucedió su hijo Merodach Baladan, que envió á Ezequías , rey de Judá, embajadores para darle la enhorabuena de h (149) su convalecencia. Se ignoran los nombres de sus sucesores. Reyes de Ninive. Teglat-falasar. Quizá es el mismo á quien los historiadores profanos llaman Nino el.j¡óven. Dió socorro á Acaz, rey de Judá, que despojó el templo de Jerusalen para pagarle subsidios. Venció á Rasin, rey de Siria; se apoderó de Damasco, capital de este reino, y lo agregó al imperio de Nínive, como tambien la Samaria, quitándola á Facee, rey de Israel. Jerusalen quedó por tributaria suya. Salmanasar. Dispersion de las diez tribus. Tobías. Bajo el reinado de este príncipe, Osee, rey de Israel, pidió socorros á Sua ó6 Sabaco, rey de Egipto y de Etiopia, para sacudir el yugo de los asirios. Salmanasar le hizo la guerra; se apoderó de Samaria, despues de un sitio de tres años, y dispersó por sus estados las diez tribus que com» ponian el reino de Israel, Osee terminó sus dias en el cautiverio. En esta época floreció el santo hombre Tobias: sus virtudes le grangearon el fa» vor del rey, y fue uno de los principales emplea» dos de su palacio. Salmanasar reinó 14 años: sucedióle su hijo Sennaquerib. Sennaquerib. Su derrota en Judea. El nuevo rey, queriendo obligar á Ezequías, rey de Judá, á que le pagase el antiguo tributo, entró en Judea, la saqueó, engañó á Ezequías con una negociacion fingida, agotó su tesoro, venció á los egipcios que venian en socorro de los judios, hizo una invasion en Egipto y taló este pais. Volvió despues á Judea y puso sitio á Jerusalen; pero el angel esterminador dió muerte en una noche (252) El príncipe , despues de haber hecho un viage á Persia paga obtener el consentimiento de Cambises, su padre, á este matrimonio, volvió á Ecbatana á celebrar sus bodas y á acelerar los preparativos de la: guerra, Su guerra con Creso. El rey de India le envió socorros en dinero. El de Babilonia pasó á Lidia, donde reunió grandes fuerzas para triunfar de los persas y medos. Los reyes de Tracia , Egipto, Chipre y Cilicia; los frigios, capadocios, árabes, fenicios y jonios abrazaron el partido de Creso y Baltasar. Su numeroso ejército reunido en las orillas del Pactolo se proponia marchar á Timbrea. La fuerza de esta liga y la noticia de su movimiento dió algun cuidado á los guerreros de Ciro; pero este principe llos animó, recordándoles la rapidez de sus conquistas anteriores y la facilidad de sus primeros triunfos: les demostró que en la balanza de la, suerte pesaban mas el valor y la disciplina que el número de los soldados; y que tropas aguerridas, concordes, habituadas al trabajo y la fatiga, vencerian sin dificultad una multitud de pueblos que no se entendian, cuyos intereses, leyes é idiomas eran diversos, y cuyo generalísimo, que era el rey Creso, no era conocido todavia sino por una fuga vergonzosa. Ciro tenia un éjército de 196.000 hombres: la caballería persa era numerosa y: muy instruida; y habia muchos carros falcados para desordenar los cuerpos enemigos. Mandó construir torres de madera, que seguian á las tropas moviéndose sobre ruedas, y desde las cuales se arrojaban piedras y dardos. Confiado en su nueva (253) invención, y mas aun en el valor y adhesion de sus guerreros, marchó hácia 'Timbrea, El ejército de Creso era de 420.000 combatientes, colocados en una sola línea, la infantería en el centro y la caballería en las alas. Solo los egipcios, tenaces en conservar su antiguo orden de bata- - la, no quisieron estenderse y se formaron en batallones cuadrados: Araspes, instruido perfectamente de las fuerzas, planes y disposiciones de Creso y Baltasar, pasó á dar cuenta de todo á Ciro, el cual dispuso su infantería en muchas columnas de 12 hombres de frente. Colocó delante los flecheros, honderos y lanceros, y los carros falcados. Las torres se colocaron detras de la infantería. A alguna distancia dejó un cuer- E numeroso de reserva, que debia acudir donde ubiese mas necesidad de su socorro. Ciro, he- Cha la súplica á Júpiter, ordenó á Arsamas y á Crisánto, comandantes de las alas, que arreglasen su marcha con la del centro, donde estaba el estandarte real, que era un águila de oro colocada en el estremo de una pica. El ejército enemigo pasó y rodeó en su primer movimiento al de Ciro , que hizo frente por todas partes. Abradates desordenó con los carros falcados las filas de los lidios que se desbandaron al instante. Un escuadron de camellos espantó con su aspecto , olor y bramidos la caballería de Baltasar, y la puso en fuga. Abradates atacó despues la infantería egipcia; mas no pudo penetrar en sus masas; cayó del carro, y pereció. Aquellos. valientes egipcios rompieron yatravesaron las cuatro líneas del ejército de los persas, hasta que (254) llegaron á las torres. Ciro los atacó al frente de su caballería victoriosa, y penetró en sús cuadros: en lo mas fuerte de la” pelea cayó del caballo, pero sus tropas «que le adoraban , acudieron en su socorro, y le sacaron del peligro. Admirado del valor de los egipcios, que aun se mantenian ¿en el campo, y no querian rendir las armas, les concedió una capitulacion honrosa , y les dió las ciudades de Larisa y Celene,- donde habitaron por muchos siglos los descendientes de aquellos valerosos. : 9 y 0 La batalla habia durado desde la mañana hasta la noche. Creso se retiró 4 su corte, y cada . uno de los aliados huyó á su pais. Al dia siguiente marcharon Jos persas á Sardes , desbarataron el ejército lidio, y despues de haber llamado la atencion del enemigo por un lado, penetraron por el opuesto en la ciudad , y se apoderaron del palacio, donde Creso y Sus tesoros cayeron en poder de Ciro. Este, irritado contra él, le mandó: llevar al suplicio ; pero oyéndole pronunciar or tres veces el nombre de'Solon, le preguntó É causa de su esclamacion. Créso le respondió, que en el tiempo de su prosperidad ¿ Cuando se creía el mas poderoso de los reyes y el mas feliz de los mortales, aquel sabio legislador le habia advertido la vanidad é inconstancia de la fortuna; y que ahora recordaba los consejos que Solon le dió , arrepentido de no haberlos seguido. Ciro, compadecido de su infortunio, le dejó la vida y el título de rey Con una renta considerable, Despues sometió la Jonia, á pesar de las amenazas de los lacedemonios, y el resto del : (255) Asia menor. Conquistó la Siria y la Arabia, y Puso sitio á Babilonia. Los habitantes de esta ciuad inmensa, defendida por un rio profundo, altas murallas y un ejército numeroso, se creian invencibles. Ciro empleó mucho tiempo en abrir Un canal para transferir á él el curso del Eufrates. Concluida esta obra prodigiosa, sabiendo que los babilonios pasaban en la disolucion la-noche e la fiesta de Venus, mandó abrir zanjas desde el rio por encima y debajo de la ciudad: las aguas se lanzaron al muevo canal, y dos cuerpos e tropas, mandadas por Gobrias y Gadatas, entraron por ambas partes en Babilonia : marchando por el mismo cauce del rio , se reunieron en el palacio del rey, sorprendieron la guardia, y dieron la muerte á Baltasar, atemorizado ya por a sentencia que una maño misteriosa escribió en pared del salon donde celebraba un banquete, y que Daniel le interpretó. Ciro destruyó el imperio de Babilonia, como habian profetizado Isaías y Jeremías. Los vence- Ores saquearon la ciudad, y arruinaron una parte de ella. Los sucesores de Ciro prefirieron á esta metrópals las de Susa, Ecbatana y Persépo- ' Is. Alejandro quiso restituirle su antiguo esplendor; pero despues de la muerte de este conquistador la abandonaron los macedonios y edifica, ton á Seleucia, donde pasó casi toda la pobla- Cion. Los partos, sucesores de los macedonios, eligieron por capital á Ctesifonte, y acabaron de arruinar á Babilonia, que en tiempo de Pausáias no tenia mas que las murallas. Los reyes persas del segundo'imperio hicieron en ellas un par- | (256) que pe las bestias feroces , y los muros no reparados se destruyeron. El Eufrates mudó su curso , y el lugar que ocupaba aquella célebre metrópoli se convirtió en un pantano infecto, y un horrible desierto. Todo desapareció hasta las ruinas , y los geógrafos modernos no han podido señalar con exactitud el sitio donde fue Babilonia. Gobierno de Ciro. Ciro, dueño del oriente, organizó con mucha sagacidad su vasta monarquía: la dividió en provincias y distritos, y eli- - gió sátrapas que la gobernasen.. Para afirmat su autoridad y templar la de los gobernadores , tenia oficiales seguros en los gobiernos ,. que-ins- peccionaban la conducta de los sátrapas , y que se entendian directamente con él. Dió los empleos á los hombres mas virtuosos y hábiles, y los dotó con generosidad. Creso le reprendia su liberalidad, diciéndole que con mas economía odria juntar un tesoro inmenso. «¿Como cuánto? » preguntó Ciro, y el rey destronado dijo una suma . enorme. Ciro escribió á los grandes del imperio que tenia necesidad de dinero ; y al punto le enviaron de todas partes con que juntó una cantidad mayor que la designada por Creso. «Ya veis, «le dijo entonces, que mi tesoro es iagotable, «pues que lo tengo en el corazon de mis súb- « ditos. » , Ciro protegió el culto de los magos, y contribuyó mucho á su esplendor. Todas las yirtudes militares y civiles prosperaban con su ejemplo; pero los caracteres mas nobles son algunas veces corrompidos por el poder y la adulacion : asi es (257) | que este héroe olvidó la antigua sencillez de los persas , admitió 300 eunucos al servicio de su palacio, introdujo en su corte el lujo de los medos , vistió largos y pomposos ropages , y llenó de afeites su rostro. Quizá habiendo renunciado á las conquistas, creyó necesario suavizar una nacion guerrera, cuya actividad podria escitar durante la paz sediciones y alborotos. Toleraba todos los cultos, y aunque su religion era la de los magos, da el sabeismo. En una ocasion concurrió al templo de los dioses en un carro, acompañado de una corte brillante, y seguido de una guardia de 40.000 hombres, hizo un sacrificio solemne al sol, á Júpiter y á la tierra , y dió al pueblo juegos y el espectáculo del Hipodromo. La muerte de Cambises, su padre, y de Ciajares , su tio, reunió á Sus estados la Persia y la Media : asi se formó el vasto imperio de Persia, que duró 205 años, desde, Ciro hasta Dario Codomano. Estaba dividido en 120 provincias. Se dieron los primeros empleos á los oficiales que habian seguido á Ciro en sus conquistas, los cuales adquirieron grandes riquezas. Las órdenes del rey llegaban con celeridad de un estremo á otro del imperio por medio de postas y correos que Cito estableció en todas las provincias. Tres principales ministros estaban al frente del gobier- ' no general : el profeta Daniel, que por su virtud habia logrado la confianza de Ciro, fue uno de ellos , y obtuvo del rey la reedificacion de Jerusalen, y la libertad de los judios cautivos en Babilonia desde el tiempo de Nabucodonosor. Ciro dió el célebre edicto para que el pueblo de Dios TOMO I, 17, (258) volviese á su patria, y reedificase el templo de Jerusalen, y entregó á Zorobabel los vasos sagrados que estaban en Babilonia; pero los samaritanos retardaron con sus intrigas la ejecucion de este decreto, Muerte de Ciro. Ciro gozaba en paz del faus- to de sus conquistas. Su imperio se terminaba al oriente en dl Indo, al norte en el mar Caspio y el Ponto Euxino, al occidente en el Egeo, y al sur en la Etiopia y mar de Arabia. Pasaba siete meses del año en Babilonia, tres en Susa , dos en Ecbatana , y algunos dias en Persépolis. Tenia 70 años cuando hizo el último viage á esta ciudad; conservaba todavia su salud y robustez. Cuando vió aproximarse la muerte, dió gracias á los dioses por todos los beneficios que de ellos habia recibido , juntó los grandes, declaró rey de Persia á Cambises, su hijo, y á otro llamado Tanatas le hizo gobernador de muchas provincias. A. entrambos encargó el temor de los dioses, y el respeto aljuicio de la posteridad. No quiso que 5e quemara su cadáver, sino que se enterrase para ser útil álos hombres fecundando la tierra, Murió despues de un reinado de siete años contado desde la muerte de su padre. Herodoto cuenta de otra manera la historia de Ciro, Dice que Astiages , su abuelo, advertido en sueños de que su nieto le destronaria, le mandó matar; que Ciro escapó de este peligro por la compasion de un medo, que despues consiguió que Astiages renunciase á su impío designio ,. y le reconociese; pero que el príncipe se rebeló despues , y cumplió la prediccion, dando (259), la muerte al rey de los medos. "Tampoco .está de acuerdo con Jenofonte en' cuanto á la muerte de Ciro. Cuenta que haciendo la guerra á los escitas, los engañó con una falsa huida, dejándoles en el camino gran cantidad de vino y comestibles : que los escitas se entregaron á la embriaguez , el persa los sorprendió y derrotó, haciendo prisionero al príncipe de Escitia , que se ma- ¿tó desespierado; que Tomi , su Latiten reina de Escitia, animada por el deseo de la venganza, atrajo al'enemigo á una emboscada , dondá perecieron 200.000 aa y Ciro entre ellos; y que despues mandó cortarle la cabeza y echarla en una tinaja llena de sangre, esclamando : «¡ Hár- «tate ahora, cruel, de sangre humana, de que siem-' «pre has estado sediento.» El mismo historiador añade que Ciro, para vengarse del Eufrates, donde se habian ahogado los caballos consagrados al sol, mandó sangrarle por 360 canales. Mas Merodoto dice tambien que se contaba de muchas maneras la historia de Ciro; y él sin duda prefirió la mas conforme al gusto de los griegos, es decir, la mas fabulosa ; y quizá la que estendian por Asia los babilonios, cuando Ciro les hacia guerra. y Cambises. $ M. 3475. A. J. 529.) Despues de la muerte de Ciro , Cambises subió al trono; su primer cuidado fue .hacer una espedicion á Egipto. Amasis , rey de este pais , se habia sometido á Ciro , y le pagó tributo ; mas lo rehusó á:su heredero. Cambises para vengar este insulto, hizo inmensos preparativos. Los cipriotas le dieron bajeles ; la Jonia y la Eolia muchos sol- (260) dados. Fanes de Halicarnaso , gefe de un cuer- O griego, que servia en el ejército de Amasis, a: enemistado con este príncipe, dió consejos muy útiles al rey de Persia: entre ellos el de hacer alianza con un príncipe árabe que se comprometió á proveer de agua las tropas cuando atravesasen el desierto. Los preparativos de la guerra no. se concluyeron hasta el cuarto año del reinado de Cambises. Cuando: ya todo estaba, dispuesto se puso en marcha, y supo en Palestina la muerte de Amasis. . Toma de Pelusio. Psammenito, hijo y heredero de Amasis, reunia todas sus fuerzas para. defenderse. Cambises que no podia penetrar en Egipto sin tomar á Pelusio, plaza muy fuerte, se valió para ello de un estratagema , que la supersticion egipcia hizo-que se lograse, Cuando dió asalto á la ciudad, mandó poner en la vanguardia muchos gatos , perros , ovejas y otros animales adorados en aquel pais: los egipcios que componian la guarnición, no se atrevieron á hacer armas contra sus dioses, y los persas penetraron en la, plaza sin resistencia. .Pence á Psammenito. Cambises marchó hácia Menfis, y Psammenito le salió al encuentro. Este rey se envileció por un acto de crueldad. El griego Fanes habia dejado sus hijos en Egipto cuando se separó del servicio de Amasis. Psammenito los mandó degollar á vista de los dos ejércitos , y los egipcios bebieron la sangre de aque» llos inocentes. Un crímen tan infame debia ser precursor de una derrota vergonzosa ; el combate fue sangriento y terrible; la mayor parte de los (261) egipcios pereció en él : los demas se refugiaron á Menfis. Cambises mandó que una nave de Mitilene subiese por el Nilo á la capital con parlamentarios para intimar la rendicion á sus habitantes: El pueblo furioso los hizo pedazos á ellos y á todos los que iban en su compañía. Cambises asaltó 4 Menfis, la tomó y mandó llevar al suplicio un número de egipcios de las familias mas distinguidas, décuplo del que habia perecido en la nave. El hijo mayor de Psammenito fue “una de estas víctimas. Sin embargo , Cambises trató al rey con benignidad , le concedió la vida y rentas considerables ; pero el egipcio inconsolable por la pérdida de su trono y de su hijo, fomentó una conspiracion, y le dieron la muerte, haciéndole beber sangre de toro: su reinado no habia sido mas que de seis meses. Todo:el Egipto se sometió al vencedor, Cambises fue á Sais, y prolongando su venganza mas allá de la muerte, mandó desenterrar y quemar el cuerpo de Amasis. Insaciable de conquistas , concibió el proyecto de enviar tropas á Cartago y ocupar toda la playa africana; pero las amenazas de los fenicios le hicieron hood donar esta resolucion. Envió una embajada al rey de Etiopia con regalos muy considerables, E intimarle que reconociese su autoridad. os etiopes desecharon sus dones escepto el vino; y el rey de Etiopia remitió á Cambises un arco de mucha fuerza y magnitud , escribiéndole al mismo tiempo que antes de emprender la conquista de la Etiopia, buscase entre sus persas quien pudiese doblar aquel arco. Cambises | (268) jurados para deliberar sobre la forma de gobierno que se adoptaria en la Persia. Otanes habló en favor de la democracia, diciendo que ella sola era natural y legítima, y evitaba los inconvenientes de la siena ldntl de las riquezas, de la corrupcion de las costumbres, de la opresion de los grandes y de los caprichos de un dueño, Megabises al contrario sostuvo que no habia tirania peor que la de la muchedumbre, incapaz de freno, moderacion ni responsabilidad ; y que donde gobernaba el pueblo, solo habia ignorancia, pasiones, Confusion y desórdenes. Asi prefería el gobierno aristocrático, porque la razon manda que se elijan para el gobierno los hombres mas hábiles, mas ibstutdos y mas interesados or su caudal en la conservacion del órden púlico , y porque bajo este gobierno no hay que temer la codicia ó crueldad de un amo, ni la furia sanguinaria de un pueblo ignorante y tumultuoso. Dario impugnó estas dos opiniones. Mostró el peligro de entregar el poder á un cor- to número de ricos que oprimirian al pueblo sin ser contenidos por una autoridad superior, y que harian víctima á la nacion de sus rivalidades, ambicion y sangrientas desavenencias. Describió aun con mas energia que Megabises todas las calamidades de la anarquía , inseparable compafiera del gobierno popular; y concluyó que solo la monarquía puede ser la barrera poderosa que detenga la ambicion de los grandes y las pasiones del pueblo y oponga á las armas é intrigas de,los estrangeros una resistencia constante. «No «ignoro , añadió, el abuso que puede hacer ún (269) « monarca de su poder: bien reciente está el'ejem- «plo de Cambises. Pero es preferible uno solo, «aunque sea tirano, á los muchos'tiranos de la «“oligarquia y á la tiranía universal de la demo- «Cracia. Pór otra parte , la autoridad de la reli- «gion, de las leyes y de un consejo compuesto «delos grandes, puede evitar que se repitan las “estravagancias del hijo de Ciro.» Todos accedieron al dictámen de Dario, y convinieron en elegir por rey á uno de los siete señores con- Jurados. Eleccion de Dario. Resolviéronse, segun las ideas religiosas de aquel tiempo, en remitir la eleccion al arbitrio del sol, y dar la corona á aquel cuyo caballo relinchaseántes en el momento que los pSineros rayos del dia dorasen el horizonte de a puerta oriental de la ciudad. El escudero de Dario ató por la noche una yegua en el sitio convenido y llevó hácia ella el caballo de su amo. Cuando los 7 concurrentes se presentaron al rayar el sol, el caballo de Dario reconociendo el Sitio en que habia visto á la yegua, relinchó pri- Mero, y su amo fue proclamado rey. Concedió grandes dignidades y privilegios á sus concurrentes: uno de ellos fue llevar hácia delante la punta de la tiara cuando los demas persas la llevaban hácia. atras: solo el rey podia tenerla derecha. Ademas los hizo miembros de un consejo com- - Puesto de siete grandes, sin cuyo dictámen no | podia tomar el rey ninguna determinacion im- - Portante. Este principe era de la familia real de Aquemenes: se llamaba Oco antes de su eleva: - Sion, y tomó el nombre de Dario, que en pee á ó (270) siano quiere decir vengador , por haber dado la muerte al usurpador mago. - Para hacer su autoridad mas respetable añadió al derecho de la eleccion el de su union con la familia de Ciro, y tomó por mugeres á Atosa y Aristona, hermanas de Cambises. Estaba ya casado con una hija de Gobrias', de la cual tenia un hijo llamado Artabazano. Añadió á es tas mugeres á Fedima, que habia descubierto la impostura del mago, y 4 Palmis, hija del verdadero Smerdis. Para mostrar su gratitud á su. escudero, le erigió una estátua ecuestré con ésta inscripcion : «Dario, hijo de Histaspes, losró' el «trono de Persia por el relincho de su caballo «y por la industria de Abares , su escudero. » + Giro y Cambises no tenian rentas fijas. Recibian los donativos gratuitos de las provincias, y exigian de ellas las tropas que juzgaban necesarias. Dario creyó que para mantener la seguridad interior y esterior de un imperio tan vasto , era menester rentas seguras y trópas regladas. Consultó á sus vasallos sobre la suma y repartimiento de los impuestos, y aceptó menos de lo que le ofrecieron. A pesar de esta moderación los persas incomodados por un tributo permanente , le dieron el sobrenombre de mer cader cuando á Ciro habian llamado padre, y á Cambises amo. Los sátrapas , antiguos colegas de Dario, tenian el derecho de entrar á todas horas en casa del rey. Intafernes , uno de ellos, maltrató un dia al oficial de guardia que le impidió pasar de la puerta. Dario, celoso de su autoridad, mirando como un crímen aquella vio- (271) | lencia cometida en su palacio, condenó 4 muerte á Intafernes y á toda su familia. Movido por as lágrimas de la muger de este, le concedió la Vida de uno de los condenados, á su eleccion. Ella escogió á su hermano, diciendo que su périda era mas irreparable que la de su esposo. Orates, sátrapa de Sardes, se rebeló y mató á Un correo del rey que le llevaba órdenes. Dario e mandó dar la muette, confiscó sus bienes y tetuyo en su corte á Democedes, amigo de Ora= tes, famoso por su habilidad en la medicina. Es: te griego deseando recobrar su libertad, dijo al Principio que no era médico; pero en el tor- "mento confesó la verdad. Despues curó al re que habia caido enfermo, y Dario le regaló dos cadenas de oro. Democedes las rehusó, diciendo: Yo he curado tu mal, y tú doblas el mío. Causas de la guerra con Grecia. Algun tiem- Po despues tuvo la reina Átosa un cáncer en el pecho, y Democedes le prometió la salud si le “onseguia el permiso de hacer un viage á su patria, La reina sanó, y se valió de este artificio para Cumplir su promesa. Hizo presente á Dario que para justificar su exaltacion y contentar el, getio guerrero de los persas, debia adquirir de tia en alguna empresa importante. El rey le dijo que tenia el designio de hacer la guerra á los escitas; pero Atosa le replicó que la empresa de Grecia seria de mas gloria y botin, y le manifestó el ardiente deseo de tener esclavas de Atenas, Lacedemonia, Argos y Corinto, paises cube; mugeres eran célebres por su habilidad y elleza, Añadió que Democedes podia servirle (272 de mucho, ya dándole noticias, “ya adquiriéndole partidarios. Al rey le pareció muy bien este consejo, y envió á Democedes á las costas de Grecia; pero llevando siempre 15 guardas de vista. Democedes, mas astuto que ellos , se les escapó y huyó á Crotona; y la intriga de Atosa y su,médico fue un ejemplo de las pequeñas cosas que producen grandes trastornos y orígen de guerras sangrientas, del odio entre persas y griegos, y de la venganza de Alejandro, que cambió la faz del oriente. «Sitio de Babilonia. Dario, resistiendo 4 las intrigas de los samaritanos, hizo ejecutar los decretos de Ciro en favor de los judios. Algunos autores dicen que es el Asuero de las sagradas letras, y Atosa la reina Vasti. El rey habia concedido muchos privilegios á la ciudad de Susa; y los babilonios, envidiosos y descontentos, se rebelaron. Dario puso sitio á Babilonia, y durante 18 meses hizo vanos esfuerzos para tomar- a. Zopiro, uno de los grandes de su corte, se le presentó un dia ofreciendo á sus ojos un espectáculo espantoso, porque tenia la cara Jlena de heridas, y cortadas las orejas y las narices. Declaróle: que él mismo se habia puesto en aquel estado para hacerle un gran servicio. En efecto, se escapó al enemigo, dijo que la crueldad de Dario le habia herido tan feamente, ganó con su fingido infortunio la confianza de los babilonios, obtuvo el mando de algunas tropas y derrotó en varias salidas á'los persas, matando no pocos de ellos. Entusiasmados los babilonios le nombraron generalísimo; y dueño de la guardia que de- (273) fendia las murallas, abrió 4 Dario las puexas de la ciudad, Los rebeldes fueron castigados con severidad: Zopiro, en premio de su servicio, gozó durante su vida todas las rentas de Babilonia; y el rey decia que mas quisiera haber perdido cien Ciudades como aquella, que ver un vasallo tan leal mutilado cruelmente por su causa. Los historiadores han alabado la accion de Zopiro, olvidando que la traicion, aunque sea útil al ob- ' Jetoá que se dirige, po puede ser.virtud (1). = Espedicion contra los escitas. Los babilonios cuando se subleyaton dieron muerte á los persas que habitaban en aquella ciudad. Dario en castigo arrojó de ella gran parte de los babilonios, derribó las puertas y demolió sus fortificaciones. Concluida esta espedicion marchó contra los escitas para vengar la irrupcionque habian hecho en Asia en el reinado de Ciajares I. En vano se opuso á este proyecto su hermano Artabazo , representándole que ademas de injusto era peligroso; pues á los escitas les bastaba huir para destruir en los desiertos el ejército persa. El rey partió con 600.000 hombres y 6a0 naves: pasó el Bósforo y conquistó la Tracia, en la cual erigió columnas, cuyas inscripciones le proclamaban el mejor y el mas hermoso de los hombres. Antes de su partida le suplicó un persa que tenia tres. hijos en el ejército, que le dejase uno para báculo (1) Creemos que no tanto se ha alabado la accion en sí misma , como el principio noble que la inspiró, y la energía de alma que supone en el que la hizo, (Vota del tr.) TOMO. 1. 18 (274) de su vejez. El rey le respondió que le dejaria todos tres, y mandó matarlos. Estos rasgos de barbarie, muy comunes en el oriente, justificaban el odio de las repúblicas griegas á estos monarcas crueles, y daban nacimiento á las frecuentes rebeliones de sus propios vasallos. La prediccion de Artabazo se cumplió. Al acercarse los persas se retiraron los escitas hácia el norte, llevándose sus rebaños, destruyendo los víveres y cegando los pozos. Dario que los perseguia escribió á Indatirso, rey de Escitia, que Ó aceptase el combate, ó le reconociese por se- or, El escita le respondió: «nuestra vida es la «misma en tiempo de paz que de guerra: vaga- «mos á nuestro placer en estas inmensas llanu- «ras: no tenemos ciudades ni campos que de- «fender. Si quieres obligarnos al combate, ven «á atacar los sepulcros de nuestros padres y co- «nocerás nuestro valor; pero sabe que nunca re- «“CONOCImos mas señores que á Júpiter y á Vesta.» El ejército persa se halló muy pronto reducido á la mayor miseria. Entonces se presentó un embajador escita que entregó á Dario un pá- Jaro, un raton, una rana y cinco llechas. Gobrias esplicó asi este enigma : «Los escitas nos dicen «que no podremos evitar sus flechas si no huimos «al aire. como los pájaros, debajo de tierra co- «mo los ratones, Ó al agua como las ranas.» La hambre, sed y cansancio consumieron la mayor parte del ejército. Dario no debió su conservacion sino á la robustez de un camello, que siempre le siguió carsado de agua; y cuando volvió . Pd, , id 4 Persia, agradecido á este animal, le señaló para (275) +. su alimento un distrito que se llamó Gangamela, que quiere decir casa del camello. El rey obligado á retirarse, y queriendo ocultar su marcha á los enemigos, dejó encendidas las hogueras y el campamento lleno de enfermos Y animales, cuyos gritos y bramidos impidieron que los escitas conociesen la ausencia del ejérci- to, Llegó á marchas forzadas al Danubio; pero algunos cuerpos escitas se le habian adelantado, y exhortaron á los jonios, que guardaban el puente, á que lo cortasen, Milciades ateniense, que servia en el cuerpo delos jonios, deseando asegurar la libertad de la Grecia, aprobaba esta determinacion que hubiera sido la ruina del ejército persa, imposibilitado en este caso de retirarse;,pero Histieo, tirano de Mileto, creyó que era necesario salvar en Dario el protector de los príncipes de la Jonia; pues quebrantado el poder de los persas, los griegos arrojarian de todas las colonias del Asia menor ú los que ejercian en ellas la autoridad suprema. Los demas geles opinaron como él, y engañaron á los escitas dicién--. doles que cortarian el puente. Estos se alejaron fiados en esta promesa para buscar á Dario; mas el rey volvió por otro camino , pasó el puente con las reliquias de su ejército , dejó d Megabises por gobernador de la Tracia y se encaminó á Sardes. Guerra de la Indía. Mas feliz fue en su espedicion á la India, de la cual conquistó una parte. Hizo construir una armada en Caspatira, ciudad colocada á las orillas del Indo. El griego Seylax que la mandaba, bajó por el 150, y 1 (276) despues de un viage de 30 meses, llegó á Egip- to por el mar Rojo al puerto que hoy se Tama Suez. Espedicion de Naxos, y guerra jónica. Aristagoras, gobernador de Mileto por Histieo, que estaba en la corte de Susa, JrOpuso una espedicion á la isla de Naxos dividida en partidos. Su proyecto fue aprobado, y se le confió la ejecucion; pero los generales persas que debian acompañarle, indignados de estar á las órdenes de un jonio, las obedecieron tan mal, que el éxi- to de esta espedicion fue desgraciado, Aristagoras, temeroso de la responsabilidad, é irritado de la felonía de los persas, sublevó contra ellos todas las ciudades de la Jonia y solicitó la alianza de los griegos. Cleomenes, rey de Lacedemonia, no quiso esponer su patria al odio y á la ven- _ganza de los persas. Los atenienses, mas apasionados y menos AE enviaron tropas y buques en auxilio de los jonios. Engrosados con este socorro, marcharon á Sardes y la quemaron; pero habiendo acudido un ejército considerable de persas, les cortaron el camino de la escuadra y los esterminaron. Dario juró vengarse de los atenienses, y mandó á un oficial suyo que todos los dias le recordase aquella injuria. La confederacion jónica, no desalentada por el primer reves, se apoderó de Bizancio, y obligó á los de Caria y Chipre á abrazar su partido. Dario consiguió sembrar la discordia entre los confederados, destruyó su armada, ocupó la Jonia, asoló muchas ciudades y se llevó cautivas las familias mas principales. Este fue al ca- (277) bo de 6 años el éxito. de una rebelion escitada por las pasiones de algunos poderosos, y que dió orígen al odio. implacable entre griegos y persas, que no se estinguió sino con la tuina del trono de Ciro. Dario, concluida la guerra de Jonia, resolvió poner en ejecucion su antiguo proyecto contra la Grecia: juntó un ejér- “Cito numeroso, cuyo mando confió, á pesar de los consejos de su hermano , á su yerno Mardohio, hijo de Gobrias, jóven presuntuoso y ardiente, pero sin habilidad ni esperiencia. La rapidez de su marcha y el número de sus soldados aterraron los pueblos, y atravesó sin obstáculo la Tracia y sometió la Macedonia. Pero su escuadra, al doblar el monte Athos, perdió 300 buques y 20.000 hombres; y como no habia tenido la precancion de dejar fuerzas suficientes para contener los paises ya sometidos, los tracios del Hemo se aprovecharon de su negligencia, cayeron sobre los persas é hicieron en ellos una gran matanza. Mardonio salió herido del: combate, y se volvió al Asia vencido y cubierto de:ignominia, El rey dió el mando de una nueva espedicion á Datis, medo, y á Artaférnes, hijo del gobernador de Sardes. En este tiempo se hallaba en el Asia menor Hipias, hijo: de Pisistrato , que habia sucedido á su padte en el trono de Atenas, y que echado de esta ciudad por sus crueldades, solicitaba de los persas que le restituyesen á la suprema autoridad. Atenas :tenia entonces muchos hombres, célebres que eran la defensa y gloria de la república. Distinguíanse entre ellos Milciades”, que habia sido tirano del : (284) «porque de otro modo te cortaré todo entero, «y te precipitaré al mar.» No consta de la historia la respuesta del monte Athos. Tanto orgullo é insensatez no podia menos d pronosticar grándes reveses. o Serjes cuando llegó á Lidia, quedó admirado de la riqueza del pais. Tuyo una prueba de ella en la magnificencia de Pitio, simple articular, enriquecido por el comercio y el benekcio de las - Minas, en tanto grado, que le ofreció 46 millones para la subsistencia del ejército: Jgrjes, lejos de admitirlos, le hizo regalos muy preciosos; pero por una inconsecuencia que se nota en casi todos los hombres de aquellos tiempos bárbaros, hizo degollar al hijo. de Pitio, porque este habia procurado esceptuarle del servicio militar, Cuando el ejército se acampó á lo largo de la playa del Helesponto, Jerjes mandó poner su trono en lo alto de una montaña, para gozar con ' orgullo del espectáculo que ofrecian sus bajeles cubriendo el mar, y las innumerables tropas que se estendian por. la tierra. Pero repentinamente empezó á llorar meditando que de tantos millares de hombres no vivivia ninguno al cabo de cien años. «Pues si es tan corta, replicó Artaba- «ZO, la yida de los hombres, los reyes deberian «hacerla feliz, en vez de abreviarla con guerras «injustas é inútiles.—¿ Dudas todavia, le dijo Jer- «jes, mostrándole la multitud de sus soldados, del «éxito de la empresa?—Sí, dijo Artabazo, porque «ningun pais puede dar subsistencias para tantas «Iropas, ni hay puerto capaz de abrigar ese im- «menso número de naves.» Despues le aconsejó (285) entre otras cosas, que no se fiase de los jonios, orque su órigen griego le inspiraba una justa, esconfianza. Jerjes no siguió sus consejos; pero le colmó de honores , y le confió el gobierno del imperio durante su ausencia. Se construyó un puente de barcas sobre el Helesponto de un cuarto de legua de longitud; pero una furiosa tempestad lo destrozó. Jerjes irritado mandó echar cadenas de hierro al mar y darle 300 azotes, y maldiciéndole decia: « Pér- «fido elemento , tu amo te castiga porque lo has «injuriado ; pero á pesar de tu resistencia , él pa- «sará sobre tus olas.» Ademas mandó cortar la cabeza á los artífices del puente. Despues se'construyeron otros dos, uno para el ejército , otro para el tránsito de los bagages; y cuando estuvieron acabados se les cubrió de flores y ramas de mirto: El rey habiendo hecho libaciones y súplicas al sol, arrojó al agua una cimitarra , vasos y copas de oro , y pasó el Helesponto con sus tropas. El tránsito duró siete dias. El ejérci- to penetró en la Tracia : la escuadra costeaba la ribera. Llegó cerca de Dorisco , en la emboca-. “dura del Hebro, y pasando revista halló que tenia 1.800.000 hombres. Las naciones situadas al occidente del Helesponto le dieron 300.000 soldados. Su escuadra era de 1200 naves de guerra, cada una con 230 soldados ; y las seguian 3000. buques pequeños de á 80 hombres. Asi cuando Jerjes llegó á las Termópilas, el número de sus tropas era de 2.641.610 hombres, sin contar los esclavos, *eunucos , vivanderos y mugeres; de modo que segun el cálculo de Herodoto, (286) Plutarco é Isocrates, el total de personás en esta espedicion fue de 5.283.220. La inscripcion puesta por órden de los anfictiones en el túmulo de los griegos que perecieron en el combate de las Termópilas, dice que habian peleado contra 3 millones de persas. Justino dada de enumerar esta inmensa multitud de tropas , añade con razon que nada faltaba en el ejército sino un general, Jerjes traia en su comitiva á Demarato, desterrado de Esparta , y se admiraba de que los espartanos se hubiesen atrevido á desterrar á su rey. Demarato le respondió que en Esparta las Jeyes eran superiores al principe (1). Jerjes le preguntó si creia que la Grecia siendo tan pobre, resistiria á un monarca tan rico ] poderoso como él. «La Grecia, replicó el lacedemonio , es po- «bre, péro virtuosa, y lo arrostrará todo por «evitar la servidumbre. Aun cuando quedasen «solos los espartanos, .Pelearian, porque la ley «les prohibe huir, y temen mas ¿La ley que los «persas á tí. » Combate de las Termopilas. Cuando supieron la marcha de los persas, Atenas y Lacedemonia pidieron socorro á los demas pueblos de Grecia. Todos los prometieron; pero la envidia del mando resfrió el celo de unos ; los oráculos retardaron las operaciones de otros, y muchos por te- AS a td (t) Esta respuesta no nos parece exacta. La palabra rey no tenia en Ksparta mas significacion que la de comandante hereditario de “los ejércitos. La ley podia condenar á los reyes en aquella república ; y la ley los ha hecho ¿inviolables en las verdaderas monarquías. (Nota del tr.) (297) mor se sometieron al enemigo. Las tropas de Platea , siempre valerosas y fieles, fueron las únicas que se presentaron. Los atenienses , cuyo gefe era Temístocles , llamaron á sus desterrados , entre ellos á Arístides. El lacedemonio Euribiades fue generalísimo de toda la Grecia. Era necesario dit; la entrada del pais , que era la Tesalia. Un cuerpo de tropas griegas ocupó. el desfiladero de las Termópilas , paso estrecho entre el monte Eta y el mar, de solos 25 pies dé ancho. Leonidas , rey de Esparta, mandaba los lacedemonios. Todas las fuerzas de la Grecia , dice Pausanias , no ascendian mas que á 11.200 hombres, y 4000 de ellos estaban en las Termópilas. Jerjes despues de haber empleado inútilmente las promesas y los regalos para ganar á Leonidas, le mandó que entregase las armas. El espartano le respondió : ven á tomarlas. Los medos atacaron y fueron vencidos : los 10.000 inmortales de la guardia del rey tuvieron la misma suerte; pero un tésalo indicó á los persas un sendero, por el cual rodearon la montaña, y cayeron sobre la espalda de los griegos. Leonidas despidió álos alíados, y se quedó con sus 300 espartanos decidido á morir, porque un oráculo habia dicho que en esta guerra era forzosa la ruina de Lacedemonia Ó de su rey. Despues de un combate largo y sangriento perecieron todos los espartanos escepto uno que escapó de la pelea, y que fue despreciado en Grecia por cobarde. Jerjes perdió 20.000 soldados y dos de sus hermanos en el ataque del desfiladero , defendido por tan pocas fuerzas. Batalla naval de Salamina. Los griegos con- (288) siguieron poco tiempo despues una victoria parcial en la mar; pero tuvieron que retirarse á Salamina para defender el centro de la Grecia, en el cual penetró Jerjes , arrasando la Fócide, donde supo con admiracion, que los griegos, á pesar de sus calamidades y peligros, mas atentos á la gloria que á la fortuna , estaban celebrando tranquilamente los juegos olímpicos. Quiso robar el templo de Delfos; pero se abstuvo, porque una tempestad horrenda que sobrevino le. pareció amenaza del cielo, y marchó á Atenas. Los atenienses, asegurados por un oráculo de la Pitonisa , que les habia aconsejado buscar su salvación en murallas de madera , abandonaron la ciudad , confiándola á la proteccion de Minerva, y se retiraron á sus naves, J erjes pues entró sin obstáculos en Atenas, quemó la ciudadela y envió á Susa un gran número de cuadros, estátuas y efectos preciosos. Los lacedemonios querian que la escuadra pasase á Corinto para cubrir el Peloponeso : Temístocles , que no hallaba ningun punto mas á propósito que el estrecho de Salamina para combatir con los persas , avisó á Jerjes por una falsa confidencia, que los atacase prontamente para que no «se le escapara la armor da griega. Artemisa, reina de Caria, aliada de los persas , le aconsejó lo contrario, porque temia la habilidad de los griegos en la mar: mas el rey teniendo por segura la victoria, mandó á su'armada que atacase, y se puso en la playa á ver el combate desde un trono. Temístocles dirigía la escuadra griega , compuesta de 380 buques : el viento era contrario á los persas, y el sitio de- (289) masiado estrecho para desplegar el inmenso número de sus buques. La batalla fue muy reñida al principio; pero habiéndose acercado Temistocles á la division de los jonios, y recordaádoles su origen griego, y el amor que debian á su metrópoli, desampararon Ja armada de Jerjes, que se desordenó y puso en huida: solo Artemisa peleó con denuedo mucho tiempo, por lo cual dijo el rey que en aquella jornada los hombres se habian portado como mugeres, y las mugeres como hombres. Los atenienses irritados querian apoderarse de la nave de Artemisa ;, pero esta viéndose perseguida muy de cerca , arboló el pa= -bellon griego, echó á pique una galera persa , y los griegos, creyendo que la nave caria era de sw partido , le dejaron libre la retirada. Quedaron en poder de los «atenienses muchos navíos persas, otros fueron destruidos, y los aliados del rey se retiraron ásus paises. Temístocles hizo á Jerjes otra falsa confidencia, avisándole que la escuadra griega tenia el proyecto de. marchar al Helesponto y quemar los puentes. El rey atemorizado pasó inmediatamente al Asia, dejando un ejército de 300.000 hombres á las órdenes de Mardonio con encargo de someter la Grecia. La marcha del rey duró 45 dias: su ejército, sin víveres , se alimentaba de raices silvestres y de cortezas de árboles: lo que reunido á la fatiga produjo una peste que destruyó la mayor parte de las tropas. Las reliquias de su armada se habian reunido en Cumas, ciudad de la Eolia; y cuando Jlegó al Helesponto halló los puentes destrozados por una tempes- TOMO I, : 19 290) tad; y hubo de atravesar el estrecho en una barquilla quien pocos meses antes habia aterrado el universo con sus ejércitos y bajeles. . Mardonio tomó cuarteles de invierno en Tesalia, y á la primavera siguiente penetró en la Beocia , y envió á Atenas á Alejandro, rey de Macedonia, y á muchos sátrapas de Persia para entablar pláticas de paz. Tenian comision de ofrecer, grandes ventajas á aquella república, si se separaba de la confederacion griega. Esparta atemorizada envió tambien embajadores á Atenas para empeñarla mas en la alianza. Aristides, que era aquel año primer arconte, manifestó á los lacedemonios que su desconfianza era una injuria no merecida, rechazó con indignacion las ofertas de Mardonio, enviándole á decir que los atenienses serian enemigos de los persas mientras el sol iluminase las tierras, y afeó al rey de Macedonia que se deshonrase con semejantes embajadas, Batalla de Platea, Mardonio furioso entró en el Ática con todo su ejército. Los atenienses evacuaron segunda vez su ciudad; y el ardor por la guerra era tan grande, que las mugeres apedrearon á un tal Licidas , que se atrevió á aconsejar la paz. Mardonio ocupó á Atenas y arruinó todo lo que habia perdonado el incendio del año anterior. Hecho esto, pasó á la Beocia, cuyas estendidas llanuras Je parecieron mas á propósito para desplegar su numerosa caballería, y se acampó en las riberas del Asopo. El ejército griego se componia de 70.000 hombres, entre ellos 5.000 espartanos y 8.000 atenienses. (291) Pausanias , rey de Esparta , mandaba los primeros y Aristides los segundos. Los griegos salieron vencedores en un primer combate de caba lería, en que pereció Mazistias , comandante de la de los persas. El príncipe Artabazo, siempre prudente y nunca oido , aconsejaba á Mardonio que se retirase á Tebas para dejar que se amottiguara el primer ardor de las tropas que habian venido en socorro, de los atenienses ; 'Mardonio, demasiado fogoso para seguir este consejo, resolvió dar la batalla al dia siguiente. El rey de Macedonia descubrió por la noche este proyec- “to á los griegos, que se retiraron á Platea. El persa creyó que este movimiento era huida, los persiguió y atacó á los lacedemonios, mientras Otro cuerpo de su ejército acometia á los atenienses para impedirles la union con sus aliados, La batalla fue sangrienta y se disputó por mucho tiempo la victoria; pero Mardonio pereció en el combate, los persas desanimados huyeron, y los griegos hicieron en ellos gran mortandad, Artabazo se retiró á Bizancio con 40.000 hombres, y de alli pasó al Asia. Solo este cuerpo se salvó de los 300.000 hombres que mandaba Mardonio. Los demas fueron muertos ó cautivos, escepto 4.000 que pudieron sustraerse al cuchillo de los enemigos. Desde esta época no volvió á pasar el HMelesponto ningun ejército persiano. El mismo dia de la batalla de Platea atacó la escuadra griega á la del enemigo que sacó sus bajeles á tierra cerca del promontorio de Micale, y los defendió con an clemigicaros. Los griegos, mandados por (292) Leotiguidas, rey de Esparta, y por Xantipo , ateniense, desembarcaron, y auxiliados por los jonios forzaron las fortificaciones y quemaron las naves. Despues de esta victoria todas las ciudades de Jonia se rebelaron contra Jerjes, y se unieron á la confederación griega. El rey estaba en Sardes cuando supo los desastres de Platea y Micale, y se retiró á Susa. Durante su mansion en Lidia se habia enamorado perdidamente de la muger de Maristo , su hermano, y no pudiendo vencer su virtud con palabras, echó mano de los beneficios , y casó á Dario, su hijo , con Arsainte, hija de la que amaba: mas no por eso logró vencerla, y entonces desmayando en su empresa, trasladó el amor á su nuera, que no se pareció á su madre. Amestris, muger de Jerjes, le habia regalado una tela preciosa: Arsainte la pidió al rey; este tuvo la debilidad de dar sela, y aquella amante tan vana como corrompida hizo de ella un vestido y se presentó con él en la corte, Amestris furiosa resolvió vengar sus celos, no en la hija culpable, sino en su madre á quien la reina creia causa primera de todos sus pesares. Era costumbre en la corte de Persia que el rey concediese á su esposa lo que le pidiese en el dia de su cumpleaños. Llegado este dia Amestris le pidió que E entregase á la muger. de Maristo. Jerjes resistió algun tiempo, pero al fin cedió. La cruel Amestris, dueña de la pes le hizo cortar los pechos, la nariz, la engua, las orejas y labios y echarlos á los perros en su presencia; y mutilada asi, la envió á su marido, Maristo desesperado - partió á la Bac- (293) triana con el objeto de levantar un ejército y vengarse. Jerjes hizo que le siguiese alguna tropa de caballería, que le alcanzaron y dieron muerte á él y á sus hijos. El rey dió el Meri de la. Bactriana á Histaspes, su segundo hijo, cuya ausencia abrió el camino del trono á Artajerjes, que era el tercero. | Muerte de Jerjes. Amestris, tan: supersticiosa como cruel, quiso aplacar á los dioses infernales y lograr su proteccion, á cuyo fin les ofreció “en sacrificio 14 hijos de las casas mas. distinguidas. de Persia, que fueron inmolados sobre uña hoguera. Los crímenes de esta furia, la debilidad y disolucion del rey, sus vergonzosas derrotas y el inmenso. número de víctimas sacrificadas en Grecia á su loco orgullo, escitaron el odio y menosprecio. de sus vasallos. Un hircano, llamado Artabano, capitan de la guardia y favorito del rey, recibió de este órden para dar la muerte á Dario, uno de sus hijos. Suspendió la ejecucion de esta órden creyendo que el rey la revocaria. Pero viendo que Jerjes se quejaba de que no se cumplia, y temiendo su Tesentimiento, entró por la noche en su cuarto con Mitridates , uno 18 los grandes. oficiales de corona, y le dió de puñaladas. | Los regicidas fueron inmediatamente al cuar- to de Artajerjes, hijo tercero del rey, y le dijeron que Dario, el primogénito, habia dado muerte á su padre, y pensaba hacer lo misnro con su hermano. Artajerjes, ardiendo en cólera, corrió al cuarto de su hermano y le mató. El trono pertenecia á Histaspes, segundo hijo de Jerjes; pero (300) nios, enemigos de los atenienses, pidieron socor yo al rey de Persia, que les envió un embajador. Este fue hecho prisionero y conducido 4 Átenas , donde se le trató muy bien , porque los atenienses solicitaban conciliarse la benevolencia del gran rey, y asi le enviaron al Asia con algunos de sus conciudadanos , encargados de negociar una alianza con Artajerjes: más al Hegar á Efeso supieron que el rey habia muerto, y se volvieron á Atenas. Artajerjes habia reimado 49 años: sus vasallos celebraban su bondad y generosidad , porque habia sido: menos cruel y estravagante que Jerjes, Sucedióle Jerjes HL el único hijo que habia tenido de la reina su muger. Tenia 17 de varias concubinas. Jerjes II. Solo remó 45 dias que empleó en disoluciones. Habiéndose dormido al salir de un banquete, Sogdiano, su: hermano: bastardo , entró con el eunuco Farmacias en el aposento. real, asesinó á Jerjes y se apoderó del: trono. _ Sogdiane. El nuevo rey mandó matar al.mas fiel de los eunucos de Artajerjes el mismo dia gue llevó” al sepulcro de los reyes á este monarca y á la reima su esposa. Sabiendo que los grandes y el ejército-le aborrecian ,. espantado del mismo terror que inspiraba, creia ver conjuraciones en todas partes. Sospechó de su hermano Oco, y le mandó venir á Susa, con intencion de darle la muerte. Oco penetró su desigmio, y se proclamó públicamente vengador de Jerjes. Los grandes y los militares se declararon en su favor, le ciñeron la tiara real; y el cobarde Sogdiano, que sabia asesinar y no combatir, (301) se rindió á su hermano y fue condenado al sulicio de las cenizas , muy comun entonces en Persia : consistia en llenar de cenizas una torre hasta la mitad de sú altura, en echar sobre ellas al delincuente desde lo alto, y agitarlas con una tueda hasta que lo ahogaban. Sogdiano reinó 6 meses. Oco, dueño del imperio , tomó el nombre de Dario: el pueblo le añadió el sobrenombre de Notho ó bastardo. Dario 11 Notho. El rey no gozó con tranquilidad de la corona. Su hermano Arsites -se rebeló contra él auxiliado por Artifñio, hijo de Megabises. La fortuna le favoreció al principio, pues consiguió dos victorias contra elejército real: pero en la tercer batalla le abandonaron sus tropas, huyó y dejó á Artfio, su general, en poder de los enemigos. Dario deseaba darle la muerte: pero Parisatis, su hermana y muger, le aconsejó tratar á este prisionero con fingida clemencia para engañar á Arsites. En efec- to., este desgraciado príncipe, sabedor de la humanidad del rey, capituló y se rindió. Dario quiso conservarle Ja vida; mas la cruel Parisatis le decidió á dar muerte áél y á Artifio con el suplicio de las cenizas. Ge Otra sedicion , escitada en Lidia por el gobernador de esta provincia, se sosegó con facilidad. Dario tenia tres eunucos que le gobernaban :.el rey no veia sino por los ojos de estos monstruos , ni castigaba ó recompensaba sino segun sus caprichos. Uno de ellos , llamado: Artojaro, concibió el proyecto de matar al rey y subir al trono ; Parisatis descubrió su trama, y le (302) envió al suplicio, Los medos se rebelarón para sacudir el yugo de los persas : mas su rebelion fue rica, y quedaron mas sujetos que nunca. Mejor fue la suerte de los egipcios : Amirteo salió de sus lagunas , se proclamó rey y arrojó á los persas del Egipto. El reinado de Dario fut ebO por sediciones y ensangrentado por los crímenes de Parisatis , cuyas intrigas mantenian en la familia real una funesta division; porque favorecia á Ciro, uno de sus hijos , príncipe lleno de orgullo y ambicion, y habia hecho que se le diese el gobierno de los paises fronterizos de Grecia, para que adquiriese fuerzas con que disputar algun dia la corona á su hermano mayor Arsaces. Ciro á cuya corte se refugiaron todos los descontentos, aumentaba su partido y aspiraba abiertamente á la corona, auxiliado por su madre; pero Dario sostuvo los derechos de su hijo mayor, le dió el nombre de Artajerjes y obligó 4 su hermano á que le reconociese. Artajerjes estaba casado con Estatira, hija de un sátrapa; y Teriteuquemo, tercer hijo de Dario, con Amestris, hija de Parisatis; pero este enamorado de Rojana, hermana de Estatira, mató á su muger para unirse con el objeto de su pasion. El rey procedió al castigo del príncipe culpable, el cual se rebeló y fue muerto por uno de sus favoritos. Parisatis, cuya ira no se aplacaba con nada, mandó aserrar á Rojana y degollar á toda su familia, esceptuando solamente á Estatira. Dario terminó su vida enmedio de estas terribles escenas, que ensangrentaron su palacio é infamaron su reinado, Ocupó el trono 19 años. (303) | Artajerjes 11 Mnemon. (A. M. 3600. A. J. 404.) Rebelion de Ciro. Concluia la guerra del eloponeso cuando Artajerjes subió al trono, se le dió el sobrenombre de Mnemon por su prodigiosa memoria. Pocos dias despues de haber Muerto su padre fue á Pasagarda, ciudad edificada por Ciro el grande, donde hizo que la con- Sagrasen los magos segun el uso de los persas. sta ceremonia se celebraba en un templo consagrado á Ja diosa de la guerra: el rey se quita- a su vestido y se ponia el que habia usado Ciro antes de subir al trono. Comia despues un higo seco, hojas de terebinto y tomaba una bebida compuesta de leche y vinagre, para recordarle sin duda la antigua sobriedad de los persas y la mezcla de bienes y males que componen la vida del hombre. Ciro su hermano, inflamado siempre de su ambicion que Dario no habia podido reprimir, formó el horrible proyecto de degollar á Artajerjes en el templo mismo cuando se quitase su vestido para ponerse el del fundador del imperio; pero confió su designio á un mago que lo descubrió al rey, y fue preso y condenado á muerte. Su madre Parisatis voló á salvarle, le cogió entre sus brazos, le rodeó con las trenzas de sus «cabellos, se estrechó á su cuello y derramó tantas lágrimas, que Artajerjes le perdonó y envió á las provincias marítimas de su gobierno. En ellas se entregó mas que nunca al deseo de usurpar el trono y vengarse, creciendo el furor en su pecho ambicioso á proporcion de los beneficios que habia recibido. Para formar un partido (304) ganó el afecto de los pueblos por su afabilidad: conversaba con los soldados, asistia á sus juegos, presidia sus ejercicios y los adiestraba en el arte de la guerra, sin comproníeter su dignidad. Reunió con diversos pretestos un cuerpo considerable de tropas griegas, de las cuales confiaba mas que de las asiáticas. Clearco, capitan hábil, desterrado de Lacedemonia, se retiró á la corte de Ciro y le hizo muchos servicios. Las ciudades de Lidia se sustrajeron de la obediencia de su sátrapa Tisafernes y se entregaron á Ciro, que con el pretesto de defenderse contra aquel gobernador, se quejó al rey de él y levantó tropas. Ártajerjes, engañado por esta estratagema, le dejó tiempo para aumentar sus fuerzas, y Ciro ganó el aura popular por su dulzura, su moderacion en los castigos, su magnificencia en las recompensas, acompañadas de palabras suaves que aumentaban su precio. No parecia feliz sino cuando hacia beneficios, y sus emisarios, esparcidos por todas partes, preparaban los ánimos á la revolucion, insinuando la necesidad que habia de un rey como Ciro, liberal, justo apreciador del mérito y capaz de restituir al imperio su antiguo esplendor. Este príncipe tenia entonces 23 años; y con el ardor propio de la juventud se encaminaba al logro de sus designios. En el reinado de su padre habia favorecido eficazmente el partido de los lacedemonios, y contribuido á las victorias que les dieron la supremacía en la Grecia. Confiado en la gratitud de esta república, les escribió una carta manifestándoles su designio, y jactándose de su superioridad con respecto 4 Ar- (305) tajerjes, «porque, decia, mi corazón es mas gran- «de y real que el suyo, tengo mas instruccion «que él en la filosofia y en la magia, y bebo mu- «cho mas sin'embriagarme.» Los espartanos aprovecharon la ocasion de fomentar turbulencias en ersia, y mandaron á su escuadra que se reuniese álas del principe; mas ni declararon la guerra á Artajerjes, ni descubrieron el secreto de Ciro. El ejército de este se componia de 100.000 asiáticos y 13.000 griegos: Clearco mandaba las tropas del Peloponeso , Proxeno las de Beocia, y Menon las tesalianas: Arice estaba al frente de los persas. La escuadra se componia de 35 naves | espartanas mandadas por Pitagro, y Otras 25 que le habia juntado el egipcio Tamo, comandante de toda la armada. Ciro temiendo espantar á los griegos si les declaraba que los conducia al centro del. Asia, confió á solo Clearco el objeto de una empresa tan larga y temeraria; y mientras: mas avanzaba, mas esfuerzos hacia para animar á los griegos, satisfaciendo abundantemente todas sus necesidades. Salió de Lidia , dirigiéndose á la Pisidia so color de impedir las correrías que los de esta provincia hacian en la Jonia; pero Tisafernes no creyendo que tan grandes preparativos serian solo para una empresa tan pequeña, partió aceleradamente á Susa, é informó al rey de la marcha y proyectos de Ciro. Esta noticia causó en corte grandes turbaciones. Se miró á Parisatis como la.verdadera causa de la guerra civil, y se sospechaba que todas las personas de su servidumbre favorecian á Giro. Estatira acusaba á TOMO Lo : 20 (306) su suegra, y el odio entre las dos reinas aumentaba cada dia. Ciro. llegó á marchas dobles al paso de Cilicia, desfiladero muy estrecho entre dos montañas escarpadas, por el cual no podia pasar mas que un carro. Siennesis, príncipe del pais, se preparaba á defenderlo; pero Tamo amenazó la costa con la armada, y Siennesis por hacer frente al enemigo marítimo, abandonó aquel puesto importante, donde un corto número de soldados podia detener un ejército numeroso. Cuando Ciro llegó á Tarso, los griegos no querian seguir adelante, diciendo que mo se habian alistado para pelear contra el rey. Clearco necesitó de toda su habilidad para ahogar esta sedicion. No habiéndole servido de nada los medios de rigor, aparentó adoptar las ideas de la tropa, prometió apoyar sus: reclamaciones, declaró que no se separaria de los soldados, y propuso enviar una diputacion al príncipe para conocer sus designios y seguirle si el partido era ventajoso, Este medio calmó los ánimos, y se le encargó á él y á algunos oficiales esta diputacion, Ciro, advertido ya, respondió que su empresa se reducia á ir 4 pelear con Abrocomas, su enemigo personal, que estaba acampado á 12 jornadas del Eufrates. Aunque esta respuesta permitia á los griegos conocer el objeto real de la espedicion , se resolvieron á marchar en virtud de un aumento de sueldo que se les concedió. Batalla de Cunaxa. Algunos dias despues Ciro declaró públicamente que marchaba contra su hermano; y aunque hubo algun descon- (307) | tento, las magníficas promesas del príncipe cambiaron el disgusto en alegres esperanzas. El ejército llegó á Cunaxa. Ciro con 113.000 hombres y 20 carros marchaba desordenadamente;, porque engañado por falsas noticias, creia que el rey no tenia aun formado su ejército, y esperaba los reclutas de la Persia central. Esta opinion le parecia probable por la facilidad con que habia pasado los des laderos de las montañas ; pero cuando se creia mas seguro un glnete llegó á todo correr, y le anunció que estaba allí el enemigo, y vió cubrirse de tropas todo el horizonte. Artajerjes mandaba en persona su ejército, compuesto de 1.200.000 homres y 150 carros. A penas tuvo tiempo Ciro para poner su ejército en batalla. Clearco le aconsejó que no se comprometiese en la accion y se pusiese á la espalda de los batallones griegos. «¿Cómo quieres, le dijo el príncipe, que «cuando solicito la corona; me muestre indig- «no de ella?» Los griegos despues de haber cantado el himno del combate, marcharon con lentitud y silencio: cuando estuvieron cerca del enemigo, dieron grandes gritos, corrieron con toda su fuerza al enemigo y lo pusitron en huida por aquella parte. Ciro viendo que Artajerjes hacia un movimiento para flanquearlo, arrolló todo lo que se le opuso hasta llegar al rey. Los dis hermanos se batiéron con furor. Ciro mató el caballo de -Artajerjes y este cayó en tierra, sé leyantó y atacó á Ciro, recibió de él una herida, y enfurecido le pasó de parte á parte con (308 ) su venablo, al mismo tiempo que mil dardos vo-' laban contra el príncipe: un jóven persa llamado Mitridates se*vanagloriaba de haberle dado el golpe mortal. ) Mientras Artajerjes conseguia esta victoria y derrotaba el ala derecha de 'sus enemigos, los griegos vencian la que les estaba Opuesta, cuyo mando tenia Tisafernes. Este se guareció adonde estaba Artajerjes, y los griegos acudieron á la defensa de su campo. Ignoraban la muerte de Ciro y creian que este príncipe se habia alejado persiguiendo al enemigo: renovaron , pues, el combate, y rechazaron á los persas de su campamento. La noche separó los combatientes; y al otro dia por la mañana un parlamentario del rey dió noticia á los griegos de la muerte de Ciro, y les intimó la rendicion., Respondieron que si el rey los queria por aliados le servirian con fidelidad; pero que primero entregarian la vida que las armas. Artajerjes, admirado de su valor, hizo 'con ellos un tratado asegurándoles la vuelta á su patria, y empezaron su marcha bajo la direccion de Tisafernes, que debia proveerles los víveres. Clearco sospechó con fundamento que el general persa meditaba alguna traicion: en efecto, Tisafernes convidó á su tienda á los gefes griegos y los asesinó á todos. Clearco fue enviado al rey que le mandó cortar la cabeza. Retirada de los diez mil. Habian quedado 10.000 griegos despues de la batalla de Cunaxa. Eligieron otros oficiales, y despreciando todos los - riesgos, comenzaron la célebre retirada; cuya (309) historia escribió el mismo Jenofonte que la manaba. Este elocuente y hábil general animó á sus soldados con la memoria de las jornadas de Salamina y Platea. Sus movimientos fueron tan sabios como atrevidos: marchaban en dos columnas llevando enmedio de ellas los pocos bagages que les quedaban. Su retaguardia era de 600 hombres escogidos, que peleaban con las tropas de Tisafernes, mientras el ejército: pasaba los desfiladeros. Atacados en todas partes por puelos pérfidos y. enemigos, detenidos por grandes rios cuyos puentes estaban cortados , sin víveres muchas veces, obligados otras á marchar por llanos cubiertos de 5 4 6 pies de nieve, su constancia venció todos los obstáculos. Habiendo llegado en fin á las orillas del Araxes, entontraron muchos pueblos armados que les disputaban el paso de las montañas. Jenofonte venció á los unos, evitó á los otros, penetró en la Colquide, y pasó de alli 4 Trapezante, colonia griega, Dieron gracias á los dioses que los habian salvado de tantos peligros, costearon el Ponto Euxino, pasaron á Tracia, y desde ella á Pérgamo onde se reunieron con los lacedemonios que marchaban contra los persas. Esta célebre retirada duró 93 dias. bs - Parisatis, desesperada por la muerte de su hijo y sedienta de venganza , tuvo bastante ascendiente con Artajerjes para conseguir que le entregase á Mitridates, que se jactaba de haber muerto á Ciro, y le hizo perecer en el suplicio de los árboles huecos. En. otra ocasion jugaba á los dados con el rey, y la puesta era un eu- 316 fue dichosa durante Cl in de 15 años: mas este periodo de buen gobierno no bastó á curar de raiz los males del estado, El lujo: de los:medos se habia sustituido á la austeridad de los antiguos persas: las leyes y disciplina de Ciro estaban olvidadas: los monarcas, cuyo poder era ilimitado sobre sus vasallos, estaban sometidos á mugeres 7 á eunucos: los sátrapas, alejados del centro del poder, se creian independientes: En los ejércitos habia mas oro y púrpura que hierro y verdadera fuerza. Los ánimos envilecidos por los deleites: las provincias oprimidas y descontentas : la falta absoluta de patriotismo y de amor de la gloria, hacian imposible la regeneracion del pueblo persa. Alejandro magno. En este momento , señalado por la Providencia para la caida del aquel vasto imperio, subió Alejandro al trono de Ma- «cedonia.* Heredero de la autoridad que su padre Filipo habia adquirido sobre la Grecia y que él supo conservar, notando que 10.000 'hombres se habian burlado de todas las fuerzas de Persia, formó el atrevido proyecto de conquistarla, y desembarcó en el Asia con 30.000 infantes, 5,000 caballos , 70 talentos y la esperanza. Dario pudo oponerle tres millones de combatientes. Pero despreció tan débil enemigo y creyó suficiente para escarmentarle un cuerpo de 110.000 hombres, que mandado por los sátrapas fronterizos se apostó en las orillas del Granico. Acordábase que una orden de Artajerjes Oco habia bastado para des- _Armar las repúblicas de Grecia, y no podia pre- “ver que un rey de Macedonia iba á arruinar su | (317) imperio y dictar leyes Egóra en la frontera del Indo. Batalla del Granico. Alejandro avanzó hasta el Granico , cuyo paso le disputaron los generales persas. Memnon de Rodas, que era uno de ellos, aconsejaba que se evitase el combate y se talase el pais, para que el ejército macedonio no hallando víveres, se viese obligado á la retirada. Ariston, sátrapa de Frigia, declaró que no permitiria que se arruinase su provincia. Los otros generales persas, que despreciaban el pequeño número de los macedonios, creyeron que Memnon , por hacerse necesario, queria prolongar la guerra. Desechóse, pues, el dictámen del general mas hábil que tenia Dario, y Se resolvió dar la batalla. En el ejército contrario Parmenion opinaba que se diese descanso á las tropas antes de pelear; pero Alejandro crea vergonzoso detenerse delante de un riachuelo habiendo pasado el Helesponto, y queria ademas aterrar los ánimos con una accion atrevida y gloriosa. La caballería persa cubria la orilla del rio, y detras de ella en la pendiente de una colina estaban apostados cuerpos numerosos de infantería, entre los cuales se distinguian las tropas griegas que militaban al servicio de Dario. Las primeras tropas macedonias que entraron en el rio, atacadas por la caballeria persa se replegaron. Alejandro se puso al frente de ellas, atravesó antes que todos el Granico y arrolló los enemigos que se le Opusieron. El ejército le siguió , pasó tambien el rio y atacó á los persas en todos los puntos. El combate fue encarnizado. Espitrobates, sátrapa de Jonia y yerno de Dario, hacia grande estra- | (318) | go en los" macedonios. Alejandro le acometió y se hirieron uno á otro con los dardos; pero el macedonio atravesó de una lanzada la cabeza de su adversario. Rasaces, su hermano, deseoso de vengarse , descargó el hacha sobre la” cabeza de Alejandro, que quedó desarmada: iba á segundar el golpe, cuando Clito le cortó con el sable la mano, y salvó la vida de su rey. Con El peligro de Alejandro redobló el ardor de sus tropas que lograron al fin desordenar las líneas enemigas y derrotarlas: todo el ejército persa huyó, escepto la infantería auxiliar griega, que se retiró á una colina con el objeto de capitular; pero Alejandro no dió oidos sino á su enojo, y la atacó, Le mataron un caballo y perdió mucha gente; pero los venció y solo reservó la vida á 2.000 de ellos. Arsites se dió la muerte por no sobrevivir á su derrota. Esta batalla costó á los persas 20.000 hombres de infantería, 3.000 caballos y toda el Asia menor. Solo se resistió al aid Mileto, donde mandaba Memnon, y Halicarnaso, donde pasó despues este general; pero ambas capitularon despues de una vigorosa resistencia. Alejandro, para quitar á su ejército el deseo y la, esperanza de la retirada, mandó quemar su Pts se Estas fueron las operaciones de la primer campaña. En la primavera siguiente atravesó Alejandro la Licia y el desfiladero de Panfi, donde descubrió una conjuracion tramada contra su vida por orden de Dario, que habia prometido 1.000 talentos de oro yal remo de Macedonia á quien le asesinase, Pasó despues á Gordio, capital de (319) ó la Frigia, donde quiso desatar el célebre nudo. cuyo desenlace prometia el imperio del Asia: mas no pudiendo desenredar sus vueltas numerosas y complicadas , lo cortó con su espada, diciendo: tanto monta cortar como desatar. Memnon habia aconsejado á Dario que en- Viase un ejército á Macedonia: proyecto cuyo resultado era seguro, porque los lacedemonios y Otras muchas repúblicas de Grecia, descontentas de la ominacion de los inacedonios , se hubieran declarado por los persas, y Alejandro, obligado á defender su casa, hubiera evacuado el Asia. Dario quiso al principio seguir este consejo , y dió el mando de su escuadra á Memnon que se apoderó de la isla de Lesbos y puso sitio 4 Mitilene su capital; pero murió delante de esta plaza, y su muerte fue causa de la ruina del imperio persa; porque su plan de guerra, el único que popa salvar á Dario, quedó abandonado con la alta del general que lo habia concebido. Conociendo el rey de Persia la incapacidad de los demas generales suyos, se puso al frente del ejéxcito, que constaba de 600.000 hombres, y lo reunió en Babilonia. Alejandro sometía la Paflagonia y la Capadocia , cuando supo la muerte de enmon, noticia que le decidió á marchar rápidamente al Asia mayor; penetró en la Cilicia por un desfiladero donde apenas cabian de frente cuatro hombres armados: mas los persas no lo defendieron , por lo cual Alejandro dió graclas á la fortuna. : , Teniendo sus reales en Tarso, se bañó un dia en el Cidno y le entró una violenta calentu- (320) | ra que le puso en peligro de morir. Le avisaron que Filipo, su médico, sobornado por Dario trataba de envenenarle. El rey no creyó esta calumnia, y asi mientras tomaba la bebida que le presentaba Filipo, le dió á leer la carta que lo denunciaba. Su noble confianza quedó justificada por una crisis pronta y feliz, Marcha de Dario. Entre tanto Dario, concluidos sus preparativos, marchaba á oponerse á Alejandro con un ejército brillante y numeroso, recibiendo los homenages y adulaciones de los sátrapas, y las enhorabuenas de sus futuros triunfos. Caridemo, ateniense, fue el único que dijo al rey la verdad, y le dió á conocer la verdadera fuerza de la falange macedónica, erizada de armas or todas partes, invencible por la esperiencia y a disciplina, y que debia triunfar de una muchedumbre insubordinada, corrompida por el lujo y abrumada con el oro de sus armas. Aconsejaba á Dario que emplease sus tesoros en tener á su sueldo buenas tropas griegas, y que sin estas no se espusiese á pelear con los macedonios. Dario irritado de su sinceridad le mandó matar. «Alejandro me vengará, dijo Caridemo, y tú se- «rás un ejemplo de la ceguedad que la fortuna «infunde en los reyes, á los. cuales quiere arrul- «nar.» Dario reconoció demasiado tarde cuán prudentes eran los consejos de Caridemo, y cuán verdaderas sus predicciones. Lleno entonces de confianza en sus fuerzas continuó su marcha. El orden de su ejército semejaba una procesion mas bien que un movimiento de guerra. Iban delante los altares de plata en que se conservaba el (321) fuego sagrado, y al rededor de ellos los magos. cantando himnos, acompañados de 365 jóvenes con vestiduras de púrpura, que venian delante de un carro consagrado á Júpiter: tiraban de él caballos blancos, y detras venia otro hermosísimo que se llamaba el caballo del sol, conducido por escuderos vestidos de blanco con varas de» oro en la mano. Detras venian 10 carros, adornados de relieves de oro y plata, y escoltados por un cuerpo de caballería compuesto de 12 diferentes naciones. Seguia la tropa escogida de los 10.000 iumortales, con collares de oro, vestidos de tela rizada del mismo metal, cuyas mangas estaban adornadas de pedrerías: luego 15.000 grandes llamados los parientes del rey, mas notables por el lujo de sus vestidos que por sus armas. La guardia llamada de los doriforos , con medias picas, precedia el carro del rey en que venia el monarca sentado en un alto trono: los relieves del carro eran de oro y representaban á los' dioses; y de enmedio del yugo, que estaba cuajado de edrería, se elevaban las estátuas de Nino y Belo. “l rey llevaba una casaca de Spell con bandas de plata, y sobre ella un vestido talar de una tela rica sembrada de diamantes: tenia sobre el pecho dos neblíes bordados de oro, y al lado su Cimitarra con la vaina engastada de diamantes. Cubria su cabeza la tiara ceñida de una banda azul y blanca. A su lado marchaban 200 de sus Parientes mas cercanos, y le seguian 10.000 soldados armados de picas de plata, cuyas puntas eran de oro. Delante de ellos iban 4oo caballos de. mano de la. caballeriza del rey, y detras TOMO 1. 21 (322 30,000 hombres cti al carro de Sisigambis, madre del rey, y al de Estatira, su esposa, acompañadas de sus damas á caballo. Los hijos del rey estaban en 15 carros grandes, rodeados de una multitud de eunucos, Seguian los carros de las 360 concubinas reales, vestidas tan magníficamente como las reinas, y luego 600 mulos y 300 camellos que conducian el dinero, los de una guardia numerosa. Detras venian muchísimos carros con las mugeres de los grandes, los esclavos y equipages de la corte. La caballería ligera cerraba la marcha de esta procesion, situada enmedio de un ejército innumerable que caminaba sin orden ni disciplina. Esta descripcion basta para esplicar la facilidad del triunfo de Alejandro, y la rapidez con que derribó el vasto y antiguo imperio de los persas. El rey de Macedonia se apoderó de Anquialo , y Parmenion de 1so, sin que Dario tomase la menor precaucion para detenerlos en el paso de los desfiladeros, Los griegos que servian en su ejército le aconsejaban que dividiese sus fuerzas y no las arriesgase todas al trance de una batalla; pero los cortesanos ignorantes atribuyeron á traicion este consejo, y aun propusieron matar á todos los griegos auxiliares. El rey no accedió á esta barbarie, continuó su marcha y penetró en Cilicia por las montañas. Engañado por la falsa noticia de que los macedonios huian, marchó contra lso y se puso en lo mas fragoso de aquellas sierras, donde el gran número de sus tropas le era absolutamente inútil, Alejandro se habia colocado á sus espaldas en una marcha rápida, (323) Batalla de Iso. Cuando Dario supo que los macedonios, á quienes creia en retirada, le habian rodeado y marchaban contra él, se quedó asombrado, y su consternación se comunicó al ejército persa, que tomó desordenadamente las armas. La batalla se dió en una pequeña llanura Situada entre los desfiladeros y el mar. Alejandro arengó á sus soldados, recordándoles Ja gloria de Maraton, Salamina y Platea, y demostrándoes que una sola victoria iba á darles el imperio de oriente y las riquezas de Asia. La accion fue empeñada, y pertinaz la resistencia, porque se peleaba de cerca y hombre á hombre. ardid vió á Dario sobre su carro, y arrebatado de su: valor corrió 4 derribarle. Trabóse un combate horrible al rededor del trono: Oxatres, hermano de Dario, y los grandes de Persia defendian á Su rey con intrepidez; pero habiendo sido heridos los caballos del carro, se asombraron y rompieron los tiros. El rey temió caer en manos del enemigo, saltó en otro carro y se retiró del combate: sus defensores arrojaron entonces las armas y huyeron. En esta refriega Alejandro recibió una pequeña herida. Mientras el ala en que él pelenba conseguía la victoria, los macedonios en- Contraron mas resistencia en los griegos auxiliares de Dario; pero acudiendo Altadis con sus tropas triunfantes los desbarató. La caballería persa fue derrotada y se completó la victoria. Dario, que se habia retirado antes que todos, montó a caballo, dejando el manto real y el escudo: los soldados bárbaros se escaparon por di- Versos caminos á sus provincias, 8.000 griegos | (324 se refugiaron á Trípolis, donde se embarcaron, y un corto número de persas se retiró al campamento donde estaban las reinas, sus damas; dos hijas y un hijo del rey, que cayeron pocos momentos despues en poder de Parmenion. Alejandro , cansado de perseguir á Dario sin poder darle alcance, volvió al campamento de os persas, que estaban saqueando los macedonios. Las reinas estaban muy afligidas, porque habia llegado á sus oidos la falsa noticia de la muerte de Dario, y pidieron al rey el permiso de tributar los últimos honores á su cadáver. Alejandro les envió á decir que la nueva era falsa; y que ellas serían tratadas con todos los miramientos debidos á su desgracia , á su nacimien- to y á sus virtudes. Despues fue á visitarlas con Efestion su valido, que era de mas estatura que él; y las princesas, creyendo que «era el rey, le presentaron sus homenages, Advertidas de la equivocacion, se echaron á. los pies de Alejandro, pidiéndole perdon de su yerro. El las levantó y dijo á Sisigambis: madre, no os habeis equivocado, porque mi amigo es otro Alejandro, Sisigam- bis , enternecida con el nombre de madre, le dió gracias y le predijo que deberia los mayores triunfos á su clemencia. Estatira era hermosísima; y Alejandro, temiendo el ardor de sus pasiones, no quiso visitarla segunda vez. «Sepa el mundo, de- «cia, que no he querido volver á ver la esposa «de Dario , ni gus me hablen de su belleza, » Parmenion , rápido como el pensamiento de su rey , se apoderó de Damasco, donde estaban los tesoros de Dario y las mugeres de los grandes v (325) de Persia. El gobernador de esta plaza importante la vendió á los macedonios. Dario, que pocos dias antes cubria la tierra con sus ejércitos, llegó solo y fugitivo á Soca, donde no pudo reunir mas de 4ooo hombres. De alli pasó á Tapsaco pa refugiarse al otro lado del Eufrates. Todas as ciudades de Siria se sometieron á Alejandro con la celeridad que es consiguiente á las grandes derrotas , y cuando llegó á Marata recibió una carta del rey de Persia , que habiendo perdido su imperio, mas no su orgullo, tomaba en ella el título de rey de reyes, sin dar ninguno á Alejandro, y le intimaba que recibiese rescate por su familia, proponiéndole otra batalla general si queria combatir, y persuadiéndole á que adoptase consejos mas prudentes y Se contentase con sus estados sin invadir los agenos. Alejandro le respondió asi: «El rey Alejandro á Dario. El an- «tiguo Dario, cuyo nombre tienes , asoló en otro «tiempo las playas del Helesponto y de la Jonia, «y llevó la guerra al centro de la Macedonia y de «la Grecia. Su sucesor Jerjes hizo una nueva in- «vasion con un ejército innumerable de bárba- «ros: vencido en la mar, dejó en tierra á Mar- «donio para saquear nuestras ciudades y talar «nuestros campos. Sabido es que mi padre Filipo «murió asesinado por tus agentes ; y tú mismo ha- «llándote al frente de un grande ejército, has «prometido mil talentos al que me dé la muerute, Me defiendo, pues, y no Soy agresor. Los «dioses han favorecido la justicia de mi causa : “he conquistado gran parte del Asia y te he ven- «cido en batalla campal. Tengo derecho de reu- | (332) los combatientes : la accion fue larga, ostinada sangrienta: al fin Alejandro derribó de un bate e Janza al escudero de Dario, que estaba junto á él en su carro. Los macedonios y los persas creyeron que el muerto era el rey, y el áire resonó con gritos de alegria y con dolorosos gemidos, Enmedio de esta confusion, Dario observando que su guardia peleaba todavia con teson, se puso á su frente con la cimitarra en la mano; pero las filas se clareaban, la accion no era ya combate -sino carnicería, se dejó vencer del terror comun y huyó. Entretanto los indios y los partos desordenaron el ala izquierda de los griegos, mandada por Parmenion, y llegáron al campo de los macedonios. Parmenion pidió órdenes, y Alejandro le envió á decir: no abandones el campo de batalla, y desprecia el campamento y los bagages. Si la victoria es nuestra, nos recompensará ampliamente de todas nuestras pérdidas. El rey perseguia á Dario con la esperanza de terminar la guerra haciéndole prisionero; pero habiendo sabido que Parmenion estaba rodeado de enemigos, volvió á socorrerle, y encontrando en el camino la caballeria persa que se retiraba en buen órden, la acometó. Este combate fue tambien muy ostinado , porque los persas estrechados en masa , oponian una gran resistencia, y se les mataba sin romperlos, hasta que al fin la victoria se declaró por Alejandro : costóle la pérdida de una parte de su guardia la destruccion de la caballeria enemiga, de la cual solo se escapó un pequeño número, abriéndose paso por entre las (333) filas de los macedonios. Efestion, Ceno y Menidas quedaron heridos. Mazeo, que peleaba con Parmenion al frente de-los partos y los indios, viendo derrotada la caballería, desmayó en su ataque y se preparó á la retirada. Parmenion que lo conoció, reanimó el valor de sus tropas que se precipitaron sobre el enemigo, y lo desbarataron completamente. Alejandro viendo suyo el campo de batalla, se dirigió á Arbela donde es-. peraba coger á Dario: mas solo halló su caja militar, su arco y+su escudo. Esta famosa batalla decidió la suerte del imperio : los persas perdieron en ella cerca de 300.000 ombres, los macedonios solo 1200. Dario se escapó á Media, donde le siguieron los grandes del imperio , un corto número de sus guardias y 2000 griegos. Alejandro recelaba tener que sitiar á Babilonia; pero Mazeo se la entregó sin combate. Los magos vinieron 4 a incienso, y entró triunfante en la ciudad en medio de su guardia. Alojóse en el palacio de Ciro; y queriendo complacer á los babilonios , mandó reedificar Jos templos destruidos por Jerjes , entre otros el de Belo. Manifestó mucho aprecio á los caldeos , y envió 4 Grecia 4 su maestro Aristóteles la coleccion de observaciones astronómicas, conservada por los filósofos de Babilonia , que empezaban casi enlos tiempos de Nembroth, 1903 años antes de Alejandro. La mansion de este príncipe en Babilonia debilitó sus virtudes , aumentó sus pasiones , y rebajó la disciplina de sus tropas : el vencedor del mundo fue esclavo del orgullo y del deleite. Sin embargo , aun no ha- 4) bia concluido la conquista del imperio, y Dario reunia un nuevo ejército. Esta noticia le obligó á volver á campaña, y saliendo de Babilonia encontró de nuevo su fuerza, su actividad y su ardiente amor de la gloria. Despues de 20 dias de marcha llegó á Susa, que le abrió sus puertas , y encontró en ella riquezas inmensas , fru- to de la opresion de los pueblos y de los despo- . jos de la Grecia. Dejó en Susa la familia de Dario, manifestando siempre el mayor afecto ,*y prodigando las atenciones mas generosas á Sisigambis y á sus mietas. Un dia recibió telas que le enviaron de Macedonia, y propuso á las princesas que aprendiesen á hacerlas , creyendo que se ocupaban como las mugeres griegas en coser y bordar; pero observando que sus rostros se llenaban de rubor y sus ojos de lágrimas, conoció que en Persia el trabajo era despreciado como ocupacion propia de esclavos, Salió de Susa, y venció á los uxianos; pero rodeado en un desfiladero, sin poder seguir adelante mi volver atras , estuvo á pique de perecer con todo su ejército , si un griego no le hubiese descubierto un sendero desconocido, por el cual subió y atravesó las montañas, y cayó sobre el enemigo sorprendido. Llegó aceleradamente á Persépolis ,, porque le habian dicho que los persas iban á robar los tesoros encerrados en aquella capital. Cuando se acercó á ella salieron a récibirle 800 griegos, horriblemente mutilados por. los bárbaros. Alejandro resolvió vengarlos : dijo á sus tropas que Persépolis era la ciudad mas fu- 335) testa al nombre ad , y la guarida de donde habian salido los ejércitos que invadieron y llenaron de estragos la Grecia : que entregaba á su Justo furor aquella antigua metrópoli de la Per- - Sia: que les permitia el saqueo, mas no la matanza ni la profanacion del pudor. El tesoro que Alejandro halló en esta ciudad , era mucho mayor que los de Susa y Damasco. Al salir de un anquete en que habia bebido con esceso , la cortesana Tais le dijo que para acabar noblemente la fiesta, era menester reducir á cenizas el mag- Mífico palacio del orgulloso Jerjes que abrasó á Átenas : asi sabrá el mundo, añadió , que las datas de Alejandro dan venganza á la Grecia mejor que sus guerreros. Todos los convidados aplaudieron esta insolencia, El rey coronado de flores se levantó de la mesa con una antorcha encendida, y siguió á Tais. Los demas imitaron á esta bacante enfurecida : la llama prendió por todas partes en el palacio; y aunque el rey avergonzado e su locura dió órdenes para atajar el incendio, yá era tarde, y la antigua morada de Ciro quedó fhteramente destruida, Despues de esta accion que mancilló su glo- "ia , determinó Alejandro perseguir á Dario, que abia reunido en Ecbatana, capital de la Media, : 0.000 infantes, 4.000 honderos y 3.000 ginetes, mandados por Beso, sátrapa de la Bactriana. El rey de Persia queria salir con estas tropas á campoe y perecer gloriosamente peleando. Pero eso y otro sátrapa , llamado Nabarzanes, cons- Piraron contra él, y sedujeron á los soldados, diciéndoles que el único medio de salyacion que (336 les quedaba , era desarmar A enojo de Alejandro, entregándole vivo á Dario; y que si podian evitar el encuentro del rey de Macedonia, debian matar á su débil monarca, apoderarse del reino y. comenzar la guerra con vigor. Patron, que mandaba un cuerpo de tropas griegas auxiliares, sospechó esta conjuracion, dió aviso de ella á Dario , y le aconsejó que solo confiase á los griegos la guarda de su persona: mas el rey le dijo que eso seria insultar a los persas , y que preferia los mayores riesgos á confiar su seguridad 4 tropas estrangeras : «ni deseo , añadió, conser- «var mi vida , si mis propios soldados me creen «indigno de vivir.» Esta resolucion demasiado generosa dejó libertad á los traidores para continuar su proyecto; se apoderaron del rey, le ataron con cadenas de oro, le encerraron en un carro cubierto, y se dirigieron con él á la Bactriana. Muerte de Dario. Alejandro supo cuando ]legó á Ecbatana, que el rey habia partido. Envió á Parmenion á Hircania, y él pasó las Puertas Caspias, y penetró en la Partia, dejando á Clito órden de que le siguiese. En el camino supo que Dario estaba prisionero en poder de sus vasallos rebeldes, y que Beso para tenerlo asegurado en su poder, le habia enviado delante del ejército: que todo obedecia á este sátrapa, escepto el cuerpo auxiliar griego y el de Artabazo : estos se habian separado de el y refugiado á las montañas. Los macedonios aceleraron su marcha, alcanzaron á los rebeldes, y los vencieron, Beso y sus cómplices huyeron deta estaba Dario, y le invitaron á montará caballo para huir con ellos; 337) el rey indignado 5 quo complacerlos, y les dijo que Alejandro no era ya su enemigo, sino un vengador enviado por los dioses. Los traidores enfurecidos le arrojaron sus dardos, le dejaron lleno de heridas, y huyeron pe diferentes caminos para dividir las fuerzas de enemigo. Datio estaba próximo á la muerte cuando llegó un macedonio llamado Polistrato. El rey le pidió un poco de agua , y habiendo recobrado alguna fuer- Za, le dijo : «Por lo menos tengo el consuelo de «dar á conocer antes de morir mi última volun- «tad. Di á Alejandro que muero lleno de grati- “tud por la bumanidad con que ha tratado mi «familia : ha tenido la generosidad de conservar- «le la vida, el honor y la dignidad. No le pido: «que me vengue de mis asesinos ; pues castigán- «dolos no hará mas que servir la causa general «de los reyes. Pido á los dioses que den victo- «ria á sus armas, y le hagan señor del univerxs0. Toca su mano como yo toco la tuya; es la «única prenda que puedo darle de los sentimien- «tos que sus virtudes me han inspirado.» Dicho esto. murió. Pocos momentos despues llegó Alejandro, y viéndole muerto , derramó lágrimas sobre el cadáver de un príncipe digno de niejor suerte. Le cubrió con su cota de mallas, le mandó embalsamar, y le envió en un ataud á Sisigambis , que le hizo los honores fúnebres, y le puso en el sepulero de sus antepasados. Dario murió de edad de 5o años, el año 3674 del mundo , 330 antes de Jesucristo. Imperio de Alejandro. (A. M. 3674. A.3.330.) Alejandro persiguiendo á Beso, sometió rápida- TOMO 1. 22 338 ) mente la Hircania EN pueblos montaraces de sus cercanías, Mientras que hacia estas conquis-. tas , supo que los lacedemonios le habian declarado la guerra , y que Antípatro, gobernador de Macedonia, habia vencido y muerto en una batalla á Agis, rey de Esparta. Dicese que Talestris, reina de las Amazonas,. vino á rendirse á Alejandro , y que su entusiasmo por este héroe era tal que el objeto principal de su viage fue tener un hijo de su union con el rey de Macedonia; pero los autores de mas nota han tenido siempre por falsa la historia de las Amazonas. Sin embargo , puede admitirse con probabilidad que los escitas, atendida la rudeza de sus costumbres , y su vida errante, tuvieron mayor número de mugeres belicosas que las demas naciones; y si en alguno de sus distritos subió al trono una muger, pudo reunir en sus ejércitos un número considerable de guerreras, Alejandro no habiendo podido dar alcance á Beso, volvió al pais de los partos, y seabandonó á los placeres que habian afeminado á los persas, corrompido á los reyes del oriente, y preparado la ruina de sus imperios. Dió su confianza á un eunuco llamado Bagoas, formó un serrallo de 300 concubinas , y mandó á sus cortesanos que segun el uso de los persas se prosternasen en su presencia. Se ponia muchas veces la tiara y la vestidura talar, propia de los reyes de Babilonia, y pasaba como ellos la mayor parte del dia en juegos y banquetes. A pesar de esto, por un contraste que le era característico , salia repentinamente de esta molicie, volvia á las are (33 mas , arrostraba el calor, la hambre, la sed y la fatiga , y animaba á los soldados con su ejemplo á sufrir los mayores trabajos. Un dia estaba su ejército afligido de una sed devoradora: sele trajo una copa de agua y la rehusó diciendo, que no queria satisfaciendo su necesidad aumentar la pena de sus camaradas, Otra vez observó entre sus esclavos á una jóven, cuyo semblante pudoroso y bello, cuyo lenguage y modales anuncia: ban su distinguido nacimiento. Alejandro la instó á que declarase quien era. Ella confesó que pertenecia á la familia real, como tambien su marido Hidaspes, que vivia retirado” para sustraerse á la venganza de los priegos. El rey la devolvió á su esposo y los colmó de bienes. Su generosidad se estendia á todas las clases del pueblo. Un arriero que le seguia con un mulo cargado de oro, tomó ensuna marcha la carga s0- bre sus espaldas , porque el animal estaba ya para espirar de cansancio. Poco despues el mismo arriero estuvo» para caer, y.el rey le animó , sonriéndose y diciéndole : «Lleva ese oro como quie- «ras, y hasta donde puedas, porque es tuyo.» El caracter de Alejandro fue una mezcla estraordinaria y contínua de virtudes y vicios. Habiendo sido tantas veces el padre de sus pueblos, el amigo de sus oficiales, el camarada de sus soldados , y tan sencillo como sublime, humillaba sin embargo á los vencedores del Asia, obligándolos á doblar Ja rodilla ante él. Embriagado por el orgullo exigia adoraciones como sino le hubiese costado dinero la declaracion del oráculo de Júpiter Ammon. Este mismo conquistas (340 dor, tan clemente en otro Dos que habia inspirado respeto y amor á la familia de Dario, dió - muerte en un rapto de cólera á su amigo Clito, y mandó asesinar por solo sospechas á Parmenion, su maestro en el arte de la guerra , y el mas antiguo de sus generales. Los macedonios descontentos se mostraban dispuestos á sublévarse: pedian á gritos el descanso , la libertad, sus costumbres , sus familias y su patria. El rey los sosegó con sus promesas, y para distraerlos de sus quejas los sacó de la ociosidad y los llevó á nuevos peligros. : A: pesar de la aspereza del pais, penetró en la Bactriana: para superar mas facilmente las montañas, obligó á sus guerreros á quemar los equipages , dando él mismo el ejemplo. En esta espedicion creyó, engañado por unos delatores,. que :Parmenion y su hijo Filotas tramaban conspiraciones, y mandó apedrear al hijo. Aunque contra el padre solo habia sospechas, Alejandro determinó «matarle; pero este general era muy estimado , mandaba en Media un ejército , y tenia bajo su custodia el tesoro real que ascendia á mas de 5oo millones. Alejandro se envileció hasta fingir, y le envió á Polidamante con una carta llena de espresiones afectuosas. Mientras Parmenión la leia y hacia votos por la gloria y felicidad del rey, Cleandro su teniente ejecutó el órden bárbaro que habia recibido, y le dió de puñaladas en el costado *y en la garganta. Asi murió víctima de la calumnia á los 70 años de edad aquel grande hombre , que habia sido par. ticipe de los peligros y la gloria de su rey. No - (341) hay laureles que basten á cubrir la mancha de este asesinato. Alejandro conquistó la Bactriana y persiguió á Beso, abandonado de sus tropas. El traidor para sustraerse al castigo atravesó el Oxo y quemó los barcos en que lo habia pasado. Retiróse á la Sogdiana, donde intentó formar un nuevo ejército, y tomó insolentemente el título de rey y el nombre de. Artajerjes¿ Alejandro no le dió tiempo para concluir sus preparativos: no tenia barcos, pero atravesó el rio echados los soldados: sobre cueros llenos de paja. Epitamenes, confidente de Beso, le vendió, le encadenó,, le arrancó la corona, le rompió la púrpura de Dario que se habia vestido, y le entregó á Alejandro. Este le dijo: «Monstruo de perfidia, ¿qué rabia de tigre * «te incitó á aprisionar y degollar á tu rey y bien- «hechor? No infestes mas: con tu aliento el sitio «donde estoy.» Mandole llevar á Ecbatana, donde se le cortaron las narices y orejas, y Se ataron sus cuatro remos á cuatro árboles violentamente encorvados, que enderezándose despues le destrozaron. Alejandro llegó hasta las fronteras de Escitia, y fundó en la orilla del Jajartes una ciudad á la cual dió su nombre. Alli recibió los embajadores escitas, que le hicieron el siguiente discurso conservado por la historia: «Si los dioses te hubie- «ran dado el cuerpo igual al alma, el universo «no podria contenerte, tocarias el oriente con «una mano y con otra el ocaso, y aun desearias «ir 4 los sitios donde el sol oculta sus rayos. Deaseas lo que no puedes abrazar: de Europa pa- (348) dera y Bazica. En el sitio de Mazaga recibió un flechazo en una pierna, y el dolor de la: hert da le obligó á esclamar : en vano dicen que soy hr Jo de Júpiter: mi herida me hace conocer que no soy mas que un hombre. Penetrando en el pais, encontró un rey llamado Onfis , cuyo padre acababa de morir, y que no queria subir al trono sin el permiso del conquistador del Asia; y asi salió á recibirle, y le dijo: que sabiendo que solo peleaba por la gloria, que podia fiarse en su palabra, venia á entregarle su ejército., su relvo y su persona: le hizo ademas grandes regalos y. le dió 56 elefantes. Los historiadores han elogiado este acto de debilidad : de otro modo le hubieran juzgado , á haberse declarado la victoria por Poro. Alejandro no se dejó vencer en generosidad, y dió la diadema á Onfis, que tomó. el nombre de Taxilo. Este dijo al rey de Macedonia que Poro era el monarca mas poderoso y temido de la India, Otro príncipe llamado Abisaro vino tambien á someterse, cuando, el ejército macedonio llegó al Indo; y Alejandro, confiado en qué Poro seguiria el ejemplo de los demas, le envió orden de que se presentase y le pagase un tributo. Poro le respondió que le recibiria en la frontera, pero con las armas en la mano; y en efecto avanzó hasta el Hidaspes con 36.000 hombres , 85 elefantes y 300 carros. Los primeros esfuerzos de los macedonios para pasar este rio fueron imútiles, lo que aumentó la esperanza y la altivez de Poro: pero Alejandro, habiéndole llamado la atencion hácia un punto con un falso ataque , pasó por otro lugar, fayo- (34 tecido de las tinieblas de la noche. Al tiempo que atravesaba el Hidaspes en presencia de tantos enemigos y enmedio de una horrible tempestad, esclamó : «¡Oh atenienses! ¡cuántos Ties- “gos me cuesta el ansia de merecer vuestros elo- «gios! » Despues de haber derrotado un cuerpo tnemigo y muerto al hijo de Poro que peleaba en él, atacó el grueso del ejército indio: su Ca: allería, por medio de una maniobra hábil, rodeó y cogió por el flanco 4 la contraria. La fa- Ange avanzó entonces , espantó y ahuyentó 4 os elefantes, penetró en el centro enemigo y 0s puso en derrota. Los indios perdieron en esta batalla 20.000 hombres de á pie, 3.000 de á caballo, y dos hijos de Poro que murieron en ella. Los carros fueron destrozados, y los eleantes muertos ó cogidos. Poro, mas animoso que ario, se sostuvo en el campo «de batalla, hasta que herido y abandonado de los suyos, se vió Obligado á subir en un elefante y retirarse. Álejandro le observaba á lo lejos y admiraba su intrepidez no menos que su elevada estatura. Determinado á salvarle, le envió á decir con Taxi- 0. que se -rindiese: mas Poro le re rehendió á SSte su traicion, y le arrojó un dardo cuyo golpremio Taxilo con la fuga. El rey le envió á eroe y otros oficiales, que tuvieron mucha dicultad en persuadirle que cediese al destino. Rindióse al fin, y se acercó á los macedonios sin Mostrarse abatido por su infortunio. Su ademan noble era el de un guerrero valiente que cree aber merecido la estimación del vencedor: ¿Có- Mo quieres que te trate? le preguntó Alejandro. E —Como á rey. —¿ Nada mas pides? — Nada mas: esa palabra lo dice todo. El rey de Macedonia apreciando su magnanimidad , no solo le dejó su reino, sino tambien le añadió otras provincias, y le prodigó las demostraciones de estimacion Y amistad. Pero le sirvió hasta la muerte con inviolable fidelidad. Alejandro edificó una ciudad en el sitio donde habia pasado el Hidaspes, y le dió el nombre de Nicea: otra construyó en el campo de batalla y la llamó Bucéfala, para perpetuar la memoria de su famoso caballo, que pereció en aquella accion. Creyendo que la gloria disminuye cuando no se aumenta, é insaciable de conquistas, continuó su marcha por la India, atravesó rios, conquistó ciudades , derrotó en batalla campal á los cateos y arrasó su capital. Marchando un dia al frente de su ejército, encontró á unos bracmanes; asi se llamaban los sabios del pais y la clase mas noble de los habitantes. Su poder igualaba a] de los magos en Persia, y al de los sacerdotes de Egipto. Cuando vieron al rey, hirieron el suelo con sus pies, y pre-' .guntándoles por qué hacian aquello, respondieron que nadie poseia mas tierra que la que pisaba; que Alejandro no se diferenciaba de los demas hombres sino en laambicion; pero que despues de haber corrido y asolado el globo,no tendria en su muerte mas que el espacio de tierra necesario para su sepulcro. El rey no se ofendió de este atrevimierito; porque su razon aprobaba los consejos de la filosofia , aunque sus pasiones le impedian aprovecharse de ellos. Tuvo muchas con- | (6507. -Versaciones con Calano, uno de los gefes de los bracmanes , en las cuales reconoció su saber; y llos mismos se admiraban de la mezcla de vicios y virtudes que caracterizaba á Alejandro, sabe cuan comun es en el oriente el lenguage de las parábolas, Calano tomó en una de las Conversaciones un cuero muy seco, y oprimiendo con el pie una de sus puntas, hizo observar Al rey la fuerza con que las otras se levantaban Por sí mismas. «Veis, pues, añadió, que dejan- «do el centro de vuestros estados, si oprimis una «de las estremidades del mundo, obligareis las “otras á levantarse. » : El proyecto de Alejandro era penetrar hasta el Ganges, defendido por el rey de los gangatidas con un ejército de 200.000 hombres. Pero os macedonios, fatigados de tantas marchas y Peligros, despues de haber mostrado su consternacion al estenderse la noticia de la nueva . €Mmpresa, prorumpieron en murmuraciones universales. Alejandro, instruido del tumulto , se presentó, arengó á sus soldados, les recordó, iunque en vano, la facilidad con que habian. vencido ostáculos que se creian insuperables, les teprendió porque olvidaban el número de sus Wofeos y contaban el de sus enemigos, les dijo que una retirada intempestiva pareceria fuga, y tendria tanto riesgo como si lo fuese; y en fin, ejando el tono de la autoridad y tomando el de A súplica, les rogó que no abandonasen, no ya ú su rey, sino-4 su: alumno y camarada, y que no rompiesen las palmas de Hércules y Baco que. tenia en las manos. El ejército respondió 4 (352) | este discurso con un silencio mas temible que las murmuraciones. Alejandro irritado les dijO que huyesen si querian, y desertasen á Grecia, que él al frente de los escitas y bactrianos buscaria la victoria Ó la muerte. Estas palabras enérgicas no escitaron el menor movimiento- Los veteranos contemplaban tristemente sus Cicatrices, y persistian en su obstinado y melancólico silencio. Nadie se atrevia á hablar, acordándose de Clito y Calistenes. Al fin empezó un ligero murmullo que creció por grados y acahó en gemidos y llanto general, de modo que el rey enternecido no pudo tampoco contener sus lágrimas. Ceno, uno de los generales antiguos, quitándose el yelmo, como exigia la costumbre cuando se hablaba al rey, dijo: «Nues- «tros corazones no se han trocado: te seguiro- «mos á riesgo de nuestras vidas; pero oye las «quejas que á pesar del respeto nos arranca nues- «tra qruel situacion. Hemos hecho todo lo que «pueden hacer los hombres, conquistar un mun- EE ro tú buscas otro: buscas una nueva Ín- «dia, desconocida ¿4 la mayor parte de los in- «dios: pensamiento digno de tu valor, pero su- «perior al nuestro. Míranos cubiertos de heri- «das: tus espediciones han triunfado, mo solo ««de los enemigos, sino de tus soldados. Cuen- «ta los que pasaron contigo al Asia y los que «quedan. Estos pocos, salvados de tantos peli- «gros y se pp suspiran por sus familias y su «patria. Perdónales el deseo muy natural de go- «zar el fruto de tus victorias. Pon límites á tu «fortuna, pues solo tu moderación puede po- (353) -«nérselos. Tan glorioso será para tí dejarte ven- «cer de nuestros ruegos, como haber vencido á “todos tus enemigos.» | Vuelta de Alejandro á Babilonia. Los soldados, aclamando al rey por padre de todos, unieron sus gritos á las súplicas de Geno. Alejandro, no acostumbrado á ceder, se mantuvo dos dias encerrado en su tienda con la esperanza de que ocurriese alguna alteracion inesperada en los ánimos; pero en fin, vencido de la resistencia general, fingió que cedia á los auspicios siniestros de un sacrificio que mandó hacer, y dió el orden de la retirada. Ninguna de sus victorias causó tanta alegria: el amor y la admiracion de sus vasallos recompensaron ampliamente las-pér- didas de su ambicion. No habia: gastado mas que cuatro meses en la conquista de India. Antes de evacuarla, mandó construir doce «altares para dar gracias á los dioses por «sus victorias, dió á Poro todas sus conquistas, y le reconcilió con Taxilo. Cuando llegó al Acesines, murió Ceno, valiente en los combates y sincero en la corte; pérdida irreparable para el rey y los vasallos. Alejandro, embarcó su ejército en 800 galeras, que habia mandado construir, y llegó por el Acesines hasta la confluencia de este rio, con el Hidaspes. Alli tuvo que pelear con los malos y oxidracas, que eran los pueblos mas belicosos. de la India, y los derrotó. en varios combates. Pero sitiando una ciudad de los malios, su ardor le -espuso á una muerte casi segura: enojado de ver que se tardaba en dar el asalto, e quita la escala á un soldado y sube al mu- TOMO 1, 23 (354 ro, seguido solamente de li y Limneo: Los demas suben apresurados por las escalas para favorecerle; pero estas se rompen con el peso de la gente, y queda el rey solo y desamparado , espuesto á los tiros que se le dispar raban desde: la muralla y las torres. Entonces con inconcebible temeridad se arroja á lo interio! de la plaza, á riesgo de que le cogieran antes de levantarse de la caida. Pero favorecido de la fortuna cayó de pies, ahuyentó con su espa: da á todos los que se le acercaron, y mató al gefe de los enemigos que venia ya á atravesarle con la lanza. Habia cerca de allí un árbol grande: se apoyó contra el tronco recibiendo en el escudo los dardos que le disparaban desde lejos; porque su audacia intimidaba á' los contra: rios, y no se atrevian á acercársele. Un indio le disparó una flecha de tres pies de largo que falseó el peto, y le hizo una profunda herida. La sangre corria, sus brazos desmayaron, y el con-* quistador del mundo, tendido sin conocimiento en una calle estrecha de una ciudad sin nom- - bradia , estaba próximo á perder la corona, la gloria y la vida. El indio que le hirió, viéndole amortecido, fue á despojarle, Alejandro vuel- to en sí con el movimiento y animado por el deseo de la venganza, le sepultó un pujial en el costado, al mismo tiempo que Peucestes, Leonato y Limneo llegaban en su socorro, y le formaron una muralla con sus cuerpos. Hubo un grande y peligroso combate ,- hasta que al fin lograron romper los macedonios las puertas de la ciudad, se apoderaron de ella y pasaron á cu- (355) ' chillo todós los habitantes sin escepcion de edad ni sexo. Alejandro conducido á su tienda sufrió operaciones dolorosas, y al cabo de siete dias pudo presentarse á sus tropas, consternadas por a noticia que habia corrido de su muerte. Los Oxidracas , vencidos por su fama y por :su valor, é enviaron embajadores y se sometieron. Todos los generales macedonios vinieron en nombre del ejército á reprender al rey su temetidad , y á suplicarle que no volviese á esponer una vida tan preciosa. El les manifestó su reconocimiento, y añadió que media la duracion de su nombre por la gloria de las hazañas , no por la longitud de la vida : que solo deseaba conser- -Varla para gozar de la amistad de los suyos; y que los esfuerzos que hacian para limitar su cartera de triunfos le afligian tanto mas, Cuanto se hallaba en un pais donde Semíramis, siendo muger, habia hecho mas conquistas que él. Habiéndose restablecido completamente se embareó para bajar por el Hidaspés. El ejército marchaba por las dos orillas del rio. Algunos pueblos: del Indo, espantados con la fama: d > , espantados £ ma de su nombre , reconocieron su autoridad : otros resistieron inútilmente, Despues de nueve meses de marcha llegó 4 Patala , donde el Indo se separa en dos brazos, y forma una isla semejante al Delta. Alejandro mandó construir en ella una fortaleza y un puerto , ] bajó hasta las playas del Océano. El fenómeno del flujo y reflujo del mar, nuevo para los griegos, les pareció espantoso. El rey hizo un sacrificio á Neptuno, volvió á Patala , y encargó á Nearco que reconociese con . 356 ; la escuadra toda la ES dns el Indo hasta él fondo del mar Pérsico. Arriano ha conservado la historia de esta espedicion arriesgada. El ejército, que constaba de 130.000 hombres, volvi0 or tierra á Babilonia, atravesando paises estéril: ls donde el hambre le obligó 4 comerse los caballos y las bestias de carga. De la fatiga y de " los alimentos enfermizos resultó una peste de que murieron muchos soldados. Despues de 6o dias de marcha llegó Alejandro á la provincia de Gedrosia , donde habia provisiones en abundancia. Pasó despues á la Carmania, donde dió el espectáculo, no del triunfo de un conquistador, sino de la marcha de Baco. El rey iba en un carro magnífico, en el cual se habia erigido un te2- tro , y pasaba en él los dias enteros con fiestas y banquetes. Los carros que le seguian semejaban, unos tiendas adornadas de púrpura, y otros cuevas de ramages y flores. En las orillas de los caminos y en las puertas de las casas de las ciudades se habian puesto toneles, de donde los soldados sacaban cuanto vino querian. El aire resonaba con la música" de los instrumentos y los cantos de las cortesanas. Esta marcha de disolucion duró ocho días. La embriaguez del vencedor, aunque digna de censura, es menos de admirar que el abatimiento de los vencidos , los cuales hubieran podido atacarle en medio de estos desórdenes , y romper las cadenas. Nearco llegó á la isla de Hormusia , de donde pasó á ver á Alejandro y 4 darle cuenta del buen estado de la armada que se creia perdida. Alejandro recibió en todas partes quejas de (357) las 'rapiñas cometidas Es oficiales que habian mandado en Persia durante su ausencia: para vengar los pueblos oprimidos condenó á muerte á los culpables, y este acto de justicia y de severidad afirmó su dominacion. Estando en Pasargarda, Orsimes, gobernador de-la provincia, izo magníficos regalos á todas las personas de la Corte, escepto á pe , diciendo que él honraba á los amigos del/rey , mas no 4 sus eunucos. l vil favorito se yengó cruelmente de este desaire, Estaban en aquella ciudad el sepulcro de Ciro., y Alejandro quiso tributar los honores fúvebres al fundador del imperio de los persas. Se abrió el túmulo en la creencia de que habia en él grandes tesoros encerrados ; mas solo se encontraron un escudo, una cimitarra y dos arcos. El rey colocó sobre la urna su corona de Oro y su manto ; pero se admiró de no hallar ningunas riquezas. Bagoas respondió que los se- Puleros de los reyes estaban vacios , porque los palacios de los sátrapas estaban llenos de oro. «Yo he oido decir, añadió , al mismo Dario que “este sepulcro contenia immensos tesoros: asi “la opulencia de Orsines procede evidentemente «de los despojos de Ciro.» Alejandro creyó á su avorito , y envió al suplicio al gobernador. Mientras estaba en Pasargarda , el brama Calano, que tenia 83 años de edad, queriendo terminar su vida mandó encender una hoguera, y se. quemó en ella despues de haberse despedido de sus amigos, y recomendándoles que continuasen sus banquetes con Alejandro, 4 quien, dijo , que pronto volveria á ver en Babilonia : palabras que en lo (364) | narcas independientes. A Lisimaco se dió la Tracia y la Bitinia; á Antípatro la Macedonia y el Epiro; á Cratero el resto de la Grecia; á Ptolemeo , hijo de Lago, el Egipto; á Antigono la Licia, la Panfilia y la Frigia; á Casandro la Caria; á Menandro la Lidia;á Léonato la Misia, y á Neoptolemo la Armenia; á Eumenes el encargo de someter la Capadocia y Paflagonia , que aun se resistian á los macedonios bajo el mando de Ariarates; la Siria y la Fenicia á Laomedonte; á Atropato la Media occidental; á Perdicas la oriental; á Peucestes la Persia; á Arconte la Caldea; á Arcesilao la Mesopotamia; á Fratafernes la Partia y la Hircania; á Filipo la Bactriana y la Sogdiana; á Seleuco el mando general de la caballería, y 4 Casandro, hijo de Antípatro, el de la guardia real. En la India y paises limítrofes queda-, ron los gobernadores que habia puesto Alejandro. Este fue el primer repartimiento , alterado despues por los sucesos de una guerra larga y sangrienta, Europa, Asia y Africa fueron devastadas por la ambicion de tantos rivales que se destronaban unos á otros; y la herencia del héroe de Macedonia se dividió, como lo veremos, en cuatro monarquías principales, que cayeron sucesivamente en poder de los romanos, y fue- - ron provincias de su imperio. Roma, despues de haber subyugado todas las naciones civilizadas, se debilitó por el abuso del poder, se arruinó: por el esceso de sus riquezas, y fue derribada á su vez por los pueblos bárbaros del norte. Entre los generales que se disputaban la herencia de su rey, Eumenes fue el único que-mos- (365) tró 'mas virtudes que ambicion, y permaneció fiel al partido de Arideo y del hijo que tuvo Rojana, llamado Alejandro, como su padre. Lumenes era natural de Tracia y de oscuro nacimien- to, pero sus prendas le hicieron insigne: Filipo y su hijo Alejandro le mostraron mucha estimacion y «confianza. El conquistador le dió en matrimonio á una hermana. de Barsine; pero toda la familia de este grande hombre estaba destinada al infortunio. Sisigambis murió de dolor pocos dias despues de la muerte de Alejandro: sus hijas Estatira y Dripatis, viudas la una del rey y la otra de Efestion, no tardaron en seguirla. Rojana, temerosa de que Estatira estuviese embarazada, y su hijo, heredero de los derechos de Alejandro y Darío, destronase al suyo, aconsejada y auxiliada de Perdicas, invitó á las dos hermanas á venirá su palacio y les dió muerte. . La primer turbacion que hubo en el imperio, e de las colonias griegas que Alejandro abia establecido en el Asia superior. Los vete- - Tanos que las componian, habitaban con disgus- to en aquel pais: se sublevaron , y habiéndose reunido un cuerpo de 20.000 hombres de infantería y 3.000 caballos bajo el mando de Filon, se dispusieron 4 marchar á Grecia. Perdicas, te= miendo las consecuencias de este 'movimieuto en una época en que todos los, generales aspiraban á la independencia, envió contra ellos á Piton con un cuerpo escogido. Este comandante trató de ganar las tropas para hacerse independiente: pero estas , mas fieles que él á las órdenes de Perdicas, vencieron y esterminaron á los sublevados, (366 ) y aun degollaron á 3.000 de ellos que habian capitulado con Piton. Guerra lamiaca. Entretanto el pueblo de Atenas , loco de alegria por la muerte del conquistador, sacudió el yugo de los macedonios, invitó á las ciudades de Grecia á hacer lo mismo, y declaró la guerra á Antípatro, contra el dictámen de Focion, el último héroe que tuvo aquella república. Todos los griegos, escepto los tebanos, se unieron á Atenas, y Leóstenes fue nombrado general. Alejandro, como todos los conquistadores , habia despoblado su reino. para invadir los agenos; y Antípatro, amenazado de todas las fuerzas de la Grecia, solo pudo reunir 14.000 hombres. Pidió socorro á Cratero y Leonato, y antes de recibirlos, avanzó temerariamente con su pequeño ejército para combatir con los griegos, creyendo que habiendo estos perdido el amor y el hábito de la libertad , el nombre solo de los macedonios le daria la victoria. Su escuadra, compuesta de 110 goletas, costeaba la Tesalia, cuyos habitantes se declararon al pando en su favor ; Ínas despues se reunieron á os atenienses y les auxiliaron con un fuerte cuerpo de caballería. El ejército de los aliados era numeroso y valiente, y Antípatro no pudo sostenerse contra él : vencido en un primer combate, no se atrevió á arriesgar el segundo, y se encerró en Lamia, pequeña ciudad de Tesalia que dió su nombre á esta guerra, para esperar los refuerzos de Asia. Los atenienses le sitiaron : el ataque fue activo y la resistencia obstinada. Leostenes, perdiendo la esperanza de tomar la ciu- : (367) dad por asalto, la bloqueó, y el hambre redujo á los sitiados á las últimas estremidades. Hicieron una salida, en la cual Leóstenes fue Ñerido de muerte, y le sucedió en el mando Antifilo. Leonato acudió desde Asia para socorrer á los macedonios; pero los aliados impidieron que se reuniese á ellos, y le dieron una batalla en que fue vencido y muerto, habiendo desordenado sus filas la caballería tesala mandada por Menon. Los griegos erigieron un trofeo en el campo de batalla, y Antípatro, privado de toda esperanza, capituló , evacuó á Lamia y se retiró á Macedonia con su ejército y los restos del de Leonato. Pero bien pronto cambió la fortuna: la escuadra de los macedonios batió á la de Atenas, Cratero trajo refuerzos considerables de Asia, y Antípatro derrotó completamente á los aliados en la batalla de Cranon. Los vencidos pidieron la paz, y Antípatro negoció sepavtadamente con cada uno de ellós; con la cual astucia los dividió, y se separó el ejército en diversas bandas que se volvieron á sus ciudades. Antípatro aprovechándose de la desunion , mazchó contra Atenas y aterró la república, qn condenó á muerte d¿ Demostenes, aconsejador de la guerra. Focion, gefe de la república en estas crueles circunstancias, se vió obligado á rendirse á discrecion y á recibir guarniciones macedonias en las ciudades del Atica. Se escluyó de los empleos á 100 ciudadanos, que se habian declarado públicamente por el partido de la guerra. Demóstenes, cuya elocuencia era temida de Antípatro , huyó por evitar la muerte, y perse- (368) guido en su asilo por los macedonios tomó un veneno. Antípatro despues de la victoria dió su hija en casamiento á Cratero, estrechando su amistad con este nuevo lazo. ; Los generales de Alejandro disputaban el cadáver de este héroe tanto como su imperio. Pero Ptolemeo vino á Siria, y obligó á sus colegas á , respetar la última voluntad dé su rey; y como ya hemos dicho el cuerpo del conquistador fue, conducido á Egipto por el general Arideo. La comitiva era brillante: el carro donde iba el cadáver magnífico: los rayos de sus ruedas dorados, y las 64 mulas que tiraban de él llevaban coronas de oro y collares de piedras preciosas. Sobre el carro se levantaba un pabellon de 18 pies de ancho y 12 de alto , sostenido por columnas de oro incrustadas de pedrerías: los bajos relieves representaban las principales hazañas de Alejandro. En las cuatro esquinas habia estátuas ¿de oro, y á la entrada del pabellon leones del mismo metal, En lo interior se elevaba un trono, á cuyo pie estaba el ataud, tambien de oro, trabajado al martillo y lleno de aromas y perfumes. ¿Entre el ataud y el trono se habian colocado las armas de que se habia servido tan frecuente y gloriosamente el héroe de Macedonia. El pabellon, cubierto de telas riquísimas, ostentaba en su vértice una gran corona de oro que deslumbraba con su resplandor. Un oráculo habia dicho qe la ciudad donde sé depositasen las cenizas e Alejandro seria lá mas rica y floreciente de la tierra. Esta prediccion éscitaba los celos de todos los rales: Perdicas sostuvo Jos derechos (369) de Macedonia; y Ptolemeo, que logró poseer el cadáver, no quiso que se le llevase al templo de Júpiter Ammon, sino á Menfis, y de alli á Alejandria, donde le edificó para sepultarle un magnífico templo que subsistia aun en tiempo de Leon ' el africano. En esta ciudad, fundacion del mismo Alejandro, fue donde se le tributaron los honores divinos. AD 9-59 Guerra y muerte de Perdicas. La desunion se= creta que habia ya“entre los sucesores de Alejáns dro no tardó en manifestarse. Perdicas despues de vencer, prender y matar-á.Ariarates, rey. de Capadocia, cuyo mando dió 4 Eumenes, aspiró al casamiento de Cleopatí'a, hepmana de Alejandro, que vivia en Sardes, y se conoció que aspiraba á la soberanía del imperio, cuya regencia se le habia confiado. Antígono, Antípatro, Cra; tero y Ptolemeo se ligaron contra él, Perdicas encargó 4 Eumenes que guardase la entrada del Asia, añadiendo á su gobierno la Caria, la Licia y la Frigia, que quitó á Antígono y Casandro, y que velase la conducta de Neoptolemo, gobernador de la Armenia y comandante de la falange, cuyas intenciones sospechaba. El marchó, contra el Egipto, llevando consigo 4 los reyes Alejandro, hijo de Rojana, y Arideoque habia tomado el nombre de Filipo. Eumenes atacó y venr ció 4 Neoptolemo que se refugió en Cilicia, donde babian legado'Antípatro y: Cratero. Antípatro marchó al socorro de Ptolemeo, y encargó 4 Cratero y á Neoptolemo la guerra contra KEumenes. , Estas: dos generales esperaban que: los soldados macedonios que servian contra ellos, se pasarian TOMO 1. 24 (370) á sus banderas mas bien que permanecer en el ejército de Eumenes, compuesto:casi todo de tro” pas asiáticas. Fumenes, que: conocia: este riesgo; ocultó cuidadosamente á sus tropas el nombre de los generales enemigos, y no presentó ninguno de sus macedonios, sino tropas tebanas ó atenienses, á las de Cratero. La batalla fue sangrienta: en ella murió Cratero haciendo prodigios de yalor. Neoptolemo «y Eumenes se:encontraron, se enlazaron uno á otro; cayeron de los. caballos sin soltarse, y combatieron encarnizadamente y sin descansar hasta que Neoptolenio recibió una he» rida mortal. El vencedor tributó: grandes honores á los enemigos que habia vencido, sus cormpañeros de armas en otro tiempo. Entre tanto Perdicas penetró en Egipto, donde halló una resistencia que no.esperaba, promovida por su orgullo y severidad, al mismo tiempo que la dulzura y virtudes de.Ptolemeo ganaban todos los corazones; de. modo que los egipcios corrian con entusiasmo 4 alistarse. en sus banderas, y los griegos se le reunian de «todas artes. Introdújose la desercion:en el ejército de herdicás; que persistió en su designio, y pasóá nado con su ejercito un brazo del Nilo: los egipcios le derrotaron con pérdida de.2.000 hombres, unos ahogados en el rio, otros devorados por los “erocodilos. Los macedonios, irritados de este re- “ves, se sublevaron y degollaron á: Perdicas. en su tienda, y á todos los amigos que le acompañaban, Dos dias: despues se supo que: Eumenes: habia derrotado: 4 Cratero y 4 Neoptolemo ; noticia que á haberse sabido antes: hubiera impe- (371) : dido quizáila ruina de Perdicás y de su faccion. Ptolemeo, despues dé un ligero combate, entró en el campamento de los reyes, y todo el ejértito se: declaró en su favor, Hizo que el rey mehor firmase un decreto que declaraba enemigos públicos 4; Eumenes y otros 5o generales de su partido rehusó el título de:regente, porque creia que los reyes no eran mas que dos fantasmas, y preferia Ja posesion del Egipto á mna regencia ilusoriaz y asi nombró. para ella á los generales Arideo y Piton. Mas no lo fueron largo tiempo, porque Euridice, muger del vey Filipo; intrigaba contra ellos, y no les, dejaba obrar:si. no se sometian á:su voluntad. Por este motivo renunciaron dla regencia, y se declaró 4 Antípatro único regente del im erio, Fi Segundo repartimiento. Este hizo 'un nuevo repartimiento de las provincias, escluyendo, de él á los gefes que habian sido partidarios de Perdicas y: Eumenes. El mando general de la caba- Mería daba: á: Seleuco mucho ascendiente enel. ejército ; se le dió en este repartimiento. el gobierno de Babilonia, y, fue uno de los sucesores mas poderosos de Alejandro. Piton obtuvo la Media oriental conservando Atropato.'la OCcidental, énla cual se: hizo independiente. Antipatro volvió á Macedonia con Ja familia real, dejando el encargo de la: guerra 4 Antígono: mas como no serfiaba de él, dió á Casandro,.su hijo, el mando ¡de la caballería y el cuidado:de, ob-. servar su.coriducta. En este tiempo murió Jaddo, gran sacerdote de Jerusalen: sucedióle Onías, (A. 1. 3683. A. 3.321.) . . (372) Antígono dió batalla en Capadocia 4 Eumenes, y este vendido 1 Apolónides fue derrotado con pérdida de 800 hombres: algunos dias despues cogió al traidor:y le mandó ahorcar; pero estrechado por sus enemigos se:encerró en € castillo de Nora, y se defendió en él por mucho tiempo. Entre tanto conquistó Ptolemeo la Fenicia,-la Siria y la. Judea, tomando por asalto á Jerusalen que le resistió, y ee: á Egipto 200,000 de sus habitantes. Antípatro cayó enfermo en Macedonia, y los atenienses enviaron á decir 4 Antígono que se apresurase á. venir y se apoderase de la Grecia, cuya suerte, decian, depende solo de un hilo viejo. Habia: escrito esta carta Démades, embajador de Atenas 'en Macedonia. Casandro, hijo de Antípatro,:que la interceptó, dió de puñaladas á Démades en presencia de su padre, cuyos vestidos quedaron cubiertos de sangre. Antípatro murió poco despues, dejando nombrado por:regente del imperio y gobernador de Macedonia 4 Polisperconte, dándole á Casandro por adjunto. Este, que aspiraba á todo el poder, formó un partido contra el nuevo regenté, y se unió con: Antígono y Ptolemeo á fin de destruir la regencia y el imperio, y asegurar cada: uno su soberanía independiente en la provincia que gobernaba. 240 "Antígono parecia entonces el mas poderoso de todos'los generales, porque mandaba las ricas provincias del Asia menor, y tenia un ejército de:70.000 hombres. :Aspiraba' á toda la herencia de Alejandro, y despojaba á los gobernadores vecinos. Polisperconte para fortificar su (373) crédito y. autoridad, hizo. volver á la corte de Macedonia ú: Olimpias, madre del conquistador, de mal “avenida con: Antípatro se habia refugia- o á Epiro su patria, y le propuso repartir con él el poder supremo.: Olimpias, despreciando la prevision de Eumenes que-la aconsejaba en sus cartas permanecer en su retiro, volvió 4 Macedonia con un ardiente deseo de dominacion y de venganza. Polisperconte, que deseaba conciliarse la benevolencia general restituyó la libertad á los atenienses. Estos, siempre ingratos, condenaron 'á muerte á Focion, y pronto cayeron en poder de Casandro, que. les dió por gobernador á Demetrio de Falera. ml Eumenes habia obtenido en virtud de un tratado la libertad de salir de Nora, y levantó un nuevo ejército: Polisperconte le dió en nombre de los reyes el empleo. de generalísimo para pelear contra Antígono y sus aliados, rebeldes á la autoridad de los soberanos. Olimpias ratificó este acto; pero los oficiales griegos no quisieron obedecer á Eumenes, que habia sido declarado enemigo público por otro decreto. Este hábil general, conociendo la supérsticion de su siglo , contó que Alejandro se le habia aparecido, recomendándole la proteccion de su familia, y prometiéndole que aunque invisible seria siempre el director de.sus consejos. Esta fábula le valió la obediencia de sus oficiales, y mandó levantar un trono en' su tienda para la sombra de Alejandro. Marchó con su ejército á Siria, y viendo que era mas numeroso el de Antígono, se retiró á la Mesopotamia, donde imploró en vano los auxilios . - (380) con: sus. ejércitos: en la llanura de Ipso , ciudad de la Frigia, y.se decidió esta gran querella, Demetrio: comenzó la batalla desbaratando un cuerpo. de tropas mandado por.Antioco,. hijo: de Sedeuco. Pero habiéndole perseguido 'con demasiado ardor, se'separó del resto de su ejército que quedó indefenso: Seleuco..se «aprovechó de aquel yerro., y rodeó la infantería de Demetrio , que en lugar de combatir, se pasó á sus banderas. Antígono ,,abandonado de la fortuna y de sus soldados, combatió con furor por largo tiempo, y cayó atrayesado de mil dardos, á los 80 años de su edad. Demetrio se escapó á Efeso .con 9:000 hombres , debiendo su salvacion al jóven é intrépido Pirro , hijo de Eácidas, que habia hallado un asilo contra Casandro en la corte de Antígono, Este héroe, derribando todo lo que se . le oponia , “abrió paso á Demetrio por entre las filas de los enemigos. Despues de la muerte de Antígono . los confederados repartieron entre sí su reino ; y quedó. dividido el imperio de: Alejandro en cuatro monarquías. Ptolemeo poseyó el Egipto , la' Libia, Arabia , Celesiria y Palestina: Casandro la Macedonia y Grecia : Lisímaco la Tracia, Bitinia y Misia: Seleuco todo lo. res: tante de Asia, hasta el Indo. Su reino se llamó reino de Siria, porque edificó en esta provincia la: ciudad de Antioquia, que fue su residencia y la de sus sucesores, que se llamaron por él Sedecidas. omo: : Seleuco I.Nicator. (A. M. 3700. A. J, 304.) Seleuco, establecida la paz ,.se.dedicó á estender y embellecer la: ciudad que habia fundado á ori- (381 ) llas del Orontes,+y que llamó» Antioquia, por amor :4 su padre Antíoco, y ásu hijo-que tenia el mismo nombre. Esta ciudad fue; la «capital de oriente. Tambien fundó á Seleucia cerca de Babilonia, que acabóentonces. de despoblarse ::4 Apamea, del nombre-de su muger, hija del sátrapa-Artabazo , y á Laodicea en:memoria de su madre; En todas estas ciudades concedió grandes. privilegios 4 los judios que:le habian auxiliado durante la guerra. Tan moderado en la prosperidad como firme en la desgracia, tuvo la generosidad de favorecer 4 Demetrio, que despeo haber conquistado tantas: ciudades no hallaba asilo en ninguna; pues Atenas que le debia' su libertad, le habia cerrado: cobardemen=- ;, te. sus puertas. Seleuco casó con Estratónica, hi- ja de Demetrio, y se unió con él contra Lisímaco con el objeto de quitarle algunas provincias para su suegro. Pero. Demetrio pagó mal este beneficio. Muerta.su esposa Fila, hermana de Casandro, casó con Ptolemaida , hija del rey de Egipto , que le cedió 4 favor de este matrimonio las ciudades de Tiro y Sidon, la isla de Chi» pre, y aun la Cilicia, que pertenecia de dere cho 4 Seleuco , por cuya causa tomó las armas contra: Demetrio. 9 - Gasandro, el mas bárbaro de los sucesores de Alejandro , murió entonces: de hidropesía : su muger Tesalónica , hermana «del conquistador, tuyo tres hijos : Filipo , el mayor de ellos, murió poco despues: de su padre :'Antípatro , que era el segundo, quiso sucederle; pero Tesalónica favorecia al hijo tercero , amado Alejandro, -so despedir á:Pirro y asesinar á Demetrio; pero ee (382) Antípatro enfurecido dió la muerte 4 su madre, y Alejandro.para vengarla hizo «alianza con Pit” ro:, rey de Epiro , y con Demetrio Poliorcetes; que vencido por:Seleuco 'en:Asia y arrojado de sus nuevos estados, habia desembarcado en Grecia, tomado-á Atenas, y vencido:á los lacedemonios. Antípatro perdió una batalla , y se refugió á Tracia, donde murió. Elingrato Alejandro, temiendo la ambicion: de sús protectores; qui este madrugó, y: le dió la muerte. Asi pereció de un modo violento toda la familia del conquistador de Asia. Los macedonios dieron la coros na á Demetrio quese propuso conquistar la Gre-. ciay el oriente; pero fue atacado por Lisímaeo y Pirro, y derrotado tan completamente que tuvo que disfrazarse de soldado raso para escapar de la batalla. Pirro fue declarado rey de Matedonia , y cedió una parte de ella á Lisímaco: Demetrio volvió al Asia, levantó tropas, y conquistó. algunas provincias ; «pero Seleucole venció é hizo prisionero. Lisímaco pedia su muerte; mas el rey de Siria le conservó la vida. Demetrio, obligado á renunciar en el cautiverio á los proyectos de la ambicion , se-entregó :4:los deleites, y murió de intemperancia'á los 54 años de edad. El dia. antes de su:muerte soñaba todavia cororas y «victorias; y cuando habia perdido sus provincias, y no tenia mas ejército que un piquete de soldados, ordenó: que le hiciesen un manto magnífico, en el cual estaba bordado el mapa del imperio de Alejandro , cuya conquista meditaba,:Su hijo Antígono, mas feliz que (383) él, reunió, tropas, y consiguió al fin reconquistar el reinosde Macedonia que transmitió d:sus descendierítes! hasta Perseo, en. cuyo tiempo-los romanosredujeron á provinciaaquella monarquía. La felicidad de. que gozaba: Seleuco,.y que debió 4-sus yirtudes mas que á sus hazaitas, fue turbada.algub-tiempo por pesares domésticos. Su hijo Antioco, minado por,una, profunda mélancolía, sesavercaba lentamente al sepulcro. Nadie podia esplican:el género mi; la causa de la enfermedad que le consumia.: El médico Erasistrato, observando la-agitacion: del «príncipe cuando se presentaba á sus ojos la reina Jstratónica, su madrastra, penetró el misterio de su enfermedad; pero tan prudente comosagaz, al esplicar al rey su descubrimiento le dijo.que,Antioco estaba apa- - sionado. de la muger de:su médico, la cual pro- ' bablemente seria causa de que falleciese. Seleuco, que adoraba á-su hijo, ofreció todos sus «tesoros á Erasistratopara obligarle'á repudiar su muger y cederla: al, príncipe. El médico resistió algun iempo, descubrió por grados. al rey la verdad del caso, y lesexhortó á qué tomase para sí mismo el consejó que:le habia dado á él. Seleuco sacrificó el amor de.su esposa al de.su hijo, rompió los lazos que le unian á Estratónica, y la dió por Mmuger á Ántioco. 2d Sn 5 Desde la muerte de Alejandro habian sido amigos Seleuco y Lisímaco ;y á la edad. de 80 años se higieron la guerra, Seleuco tomó 4 Sardes, y Lisímaco NA en una batalla la: coróna y la vida. El rey de Siria.sobrevivió á todos!los generales de Alejandro, y fue, como el mismo a (384) decia, “el vencedor de los vencedores, por lo cual tomó el nombre de: Vicator Ó victorioso. Seis meses despues fue asesinado per Ptolemeo Cerauno, hijo del rey de Egipto, que'se habia refugiado á su corte huyendo la justa indignacion de'su padre irritado por sus delitos. Seleuco reinó 20 años despues de'la: batalla de Ipso, y 31 desde la era de los' Seleucidas. Lloró su pérdida el' oriente, pacífico y feliz bajo su reinado. Los atenienses hicieron su elogio y con razon, porque lejos de oprimirlos como los demas capitanes, les regaló generosamente la antigua biblioteca ¡que Jerjes se habia llevado al Asia. Antioco 1 Soter. Cuando Lisímaco pereció en la: guerra contra Seleuco, dejó el trono de Tracia á sus hijos bajola regencia de su esposa Ar- “sinoey hermana de Ptolemeo Cerauno, que segun la costumbre de Asia y Egipto ofreció su mano'á la viuda, prometiendo ser tutor y protector: de sus hijos. Pero poco tiempo despues de las bodas los hizo asesinar, desterró la reina á Samotracia, dió muerte, como ya hemos dicho, á Seleuco, y se coronó rey de Tracia y de Macedonia: Tantos crímenes fueron castigados de una manera imprevista. La Galia, demasiado poblada' entonces, enviaba á toda la Europa colonias guerreras que buscaban en los paises mas remotos una nueva patria, gloria: y botin. Una de ellas penetró por la “Pracia: Cerauno les salió al encuentro, y $88 vencido y muerto: Los galos robaron el pais, parte: de ellos penetró en -Ma- cedonia, de donde los'echó el general 'Sostenes, y otros atravesaron el Helesponto, hicieron alian- 385) za con Nicomedes a rey de Bitinia, y se establecieron en aquella parte del Asia menor, que despues se llamó ia Antioco, subiendo al trono de su padre, tuyo que sostener dos guerras: una contra los galos en Asia, otra en Macedonia contra Antígono, hijo de Demetrio. De esta se desembarazó reconociendo á Antígono por rey de Macedonia, y dándole en matrimonio á su hija Filoe. Despues marchó contra los galos que devastaban el Asia, los venció en batalla campal, y los arrojó á la Galacia. Por esta hazaña se le dió el sobrenombre de Soter ó salvador. Al mismo tiempo emprendia Pirro la conquista de Jtalia. Al principio consiguió grandes victorias; pero al fin hubo de ceder á la fortuna de los romanos. Habia aterrado la Italia, tiranizado la Sicilia; pero semejante á casi todos los conquistadores que nO saben poner límites á su ambicion, perdió todo el fruto de sus hazañas, y tuvo que retirarse 4 Epiro, reino demasiado estrecho para la grandeza de su nombre. Atacó á Antígono, rey de Macedonia, Je venció y le quitó sus estados. Habiéndose declarado los lacedemonios contra él, penetró en la Laconia y puso sitio á Esparta: herido en una accion, y no esperando apoderarse de una ciudad defendida por sus leyes y el valor de sus guerreros, marchó contra Árgos, Y habiéndola entrado por asalto, sus tropas se hallaban peleando en una callé estrecha con los defensores. Pirro acometió á un griego joven y valiente que le infeat pasar adelante; y la madre de aquel soldado que TOMO 1, a5 (386) veia el peligro de su hijo, desde una ventana des- . cargó una teja muy pesada sobre la cabeza del . rey y le mató. La mano de una pobre vieja acabó con un héroe, cuyo nombre resonando en Asia, Africa y Europa, habia aterrado á Babilonia, Esparta, Roma y Cartago. El reino de Antioco Soter fue turbado por sediciones. Filetero, uno de sus generales, se rebeló en Lidia y se sostuvo contra las fuerzas del rey. Su hijo mayor formó una conjuracion contra su vida, y fue castigado con el último suplicio. Poco despues murió Antioco, dejando la corona á otro hijo del mismo nombre que habia tenido de Estratónica. + Antioco II Teos. (A. M.3754. A. J. 250.) Los milesios, oprimidos á la sazon por Timarco, llamaron en su auxilio al nuevo rey, que venció y dió muerte al usurpador. Se puede juzgar de la calamidad que habian sufrido los de Mileto por su reconocimiento; pues mirando como un dios á su libertador, le dieron el sebrenombre de Teos. En el reinado de este príncipe floreció Beroso, historiador y célebre astrólogo, natural de “Babilonia. Su elocuencia mereció que los atenienses le consagrasen una estátua que tenia la lengua de oro. ' , Ptolemeo Filadelfo, rey de Egipto, concedió su proteccion a los lidios rebelados contra la Siria, y arrojó de Sardes á Apamea, hermana de Antioco. Este reunió sus tropas para vengar la injuria, y ocupando en esta guerra todas sus fuerzas, se sublevaron las provincias de oriente. Principio del imperio de los partos. Ársaces. (387) La Partia era una pa del imperio persa, habitada, segun algunos, desde los tiempos de Sesostris por gentes venidas de la Escitia, lo que parece indicar el mismo nombre de la nacion, pues partos quiere decir desterrados. Agatocles, gobernador de esta provincia por Antioco, hubia ultrajado á un joven llamado Tiridates. Ársaces, hermano de este, reunió algunos amigos, mató al gobernador, armó el pueblo, arrojó del pais á los macedonios y creó la monarquía de los partos, ó el imperio de los Arsácidas (A. M. 3755. A. J. 249), único que tuvo la gloria de poner límites á la ambicion romana, Duró 249 años antes de J. C., y 220 despues de él. * En la guerra de Egipto no ocurrieron sucesos de importancia. Antioco deseaba terminarla para atender mejor 4 los negocios interiores de su reino. Filadelfo le concedió la paz, obligándole á casarse con su hija Berenice, repudiando á Laodice, su primera muger; á desheredar los hijos de esta y á designar por sucesores suyos á los que naciesen del segundo matrimonio. Filadelfo condujo en persona su hija á Seleucia. La amaba tan tiernamente, que mientras vivió le enviaba agua del Nilo para su uso. Volvió á Egipto orgulloso por su triunfo; pero murió dos años despues, y las concesiones arrancadas por la fuerza se al Antioco repudió á Berenice, vol-; vió á recibir á Laodice y 4 sus dos hijos Seleuco y Antioco Hierax. Laodice, vengativa y cruel, acordándosede la injuria, y no de la reparacion, y temiendo la debilidad del rey que podria esponerla á una nueva ofensa, le dió veneno; y (388) cuando estuvo muerto, hizo poner en la cama á Artimon su confidente, que semejaba mucho al rey en el rostro y en la voz. Este falso Antioco mandó llamar á los grandes de Siria y Persia, les recomendó con débiles y moribundos acentos á Laodice y á sus hijos, y dictó una declaracion or la cual daba la corona á su hijo mayor Selees: Representada esta farsa horrenda, se publicó la muerte del rey. Seleuco IT Calinico. (A. M. 3758. A. J. 246.) Laodice reinaba en nombre de sus hijos. Esta muger implacable no se creyó suficientemente vengada con la muerte de su marido, y quiso matar á Berenice, que se habia refugiado en el arrabal de Dafne. La infeliz sitiada no esperaba mas socorro que el de 5u hermano. Evergetes, el cual penetraba en Siria con un ejército; pero la guarnicion de Dafne abrió las puertas y entregó á Berenice. Su feroz enemiga la hizo matar con todos los egipcios que la acompañaban; y Evergetes no habiendo podido salvará su hermana, la ven Ó por lo menos. Los crímenes de que habia sido teatro la corte de Siria, escitaron un odio justo contra Laodice y el menosprecio universal de Seleuco. Las tropas de Siria se reunieron á los egipcios, y Laodice abandonada espió sus maldades en el suplicio. Ptolemeo conquistó rápidamente toda la Siria; marchó á Babilonia, y hubiera conquistado el oriente si una rebelion que se levantó en Egipto uo le hubiera obligado á volver á este reino; al cual restituyó todas las riquezas que le: habia robado Cambises: por esto se le dió el nombre de Evergetes, Los sirios dieron por burla (389) á Seleuco el de Calinico, esto es, hábil y astuto. Este príncipe aprovechándose de la partida de Prolemeo, juntó una armada para someter las ciudades del Asia que se le habian rebelado; pero acometida de una tempestad fue destrozada sobre las costas , y el rey se salvó casi solo. Tantas desgracias convirtieron el desprecio en lás- “tima. Las ciudades se sometieron, concluyendo con él ún tratado que se escribió. en una columna de mármol. Este monumento existe todavia en Inglaterra , adonde lo trasportó el conde de Arundel. Seleuco reunió en Fenicia un ejército para hacer la guerra á Evergetes; pero fue vencido y huyó á Antioquia. Su hermano Ántioco, que tenia el sobrenombre de Hierax ó. milano, porque era ambicioso y cruel, gobernaba las provineias del Asia menor, de donde vino con sus tropas á socorrer al rey. La union de los dos hermanos decidió á Evergetes á hacer una tregua de diez años. Seleuco, que habia prometido á . Antioco coronarle rey del Asia menor, no quiso “cumplir su palabra cuando se vió libre de los egipcios. Los dos. hermanos se hicieron guerra y se dieron una gran batalla en Ancira, capital de Galacia. Seleuco fue vencido; pero Antioco no pudo aprovecharse de la yictoria, pudo los galos que servian en su ejército se rebelaron con» tra él, y tuvo que prodigarles sus tesoros en res. cate de su vida. A mismo tiempo Eumenes, g0- bernador de Pérgamo, se rebeló tambien, venció á Antioco y. á los galos, mantuvo su indépendencia, y al morir dejó sus estados á su primo Atalo, que tomó el título de rey. (396 ) embajada de Roma que Sd la entrega de las provincias usurpadas á Epifanes, la libertad de las ciudades griegas del Asia menor, y la evacuacion de la Tracia. Antioco respondió que restituiria al rey de Egipto las provincias cuando efectuase el matrimonio : que las ciudades griegas 'vivirian como siempre bajo su proteccion, y no bajo la de los romanos : que conservaba por derecho de conquista á Lampsaco y Esmirna; y que la Tracia, conquistada por Seleuco Nicator, era su herencia legítima. Rogaba en fin á los romanos que no interviniesen en los negocios de Asia ; pues él no intervenia en los de Italia. Durante estas negociaciones se esparció la falsa noticia de la muerte de Epifanes. Antioco se embarcó prontamente para apoderarse del Egipto; pero llegando á Pelusio, supo la verdad y el mal éxito de la conjuracion de Scopas contra la vida de Ptolemeo. Desconcertado por este suceso, revolvió contra la isla de Chipre; pero dispersa da su escuadra por una tempestad, hubo de volverse á Antioquia. - Guerra con los romanos. ladignado del orgullo de Roma, pero temeroso de su poder, estaba incierto del partido que seguiria, cuando el célebre Annibal vino á buscar asilo en su reino. La llegada de este implacable enemigo de Roma decidió al rey á hacer la guerra. Los étolos y los lacedemonios eran los únicos griegos que resistian todavia á los romanos; pero Nabis , tirano de Esparta, fue vencido y muerto. Los étolos Jlamaron en su socorro á Antioco, que tuvo la temeridad de pasará. Grecia con solos 10.000 : ¿LES hombres y 500 dd Se apoderó en breve de la isla de Eubea y de Calcis , su capital, contra el consejo de Amnibal. Este grande hombre decia al rey que antes de entrar en ES debia enviar tropas á las fronteras de Macedonia para: obligar á Filipo á abrazar su partido, traer grandes fuerzas del Asia, armar una escuadra que devastase las costas de Italia, y obligar á los romanos á la defensiva. Añadia que sus consejos eran seguros, pues procedian de la esperiencia y del escarmiento. Antioco , deslumbrado por sus anteriores victorias, avanzó en la Tesalia, perdió un tiempo precioso en placeres y banquetes, y su ejército imitándole se entregó á la intemperancia y á la indisciplina. El cónsul Acilio marchaba contra él, y los socorros de Asia no llegaban , detenidos por los vientos contrarios. Ántioco, reducido á la defensiva, se atrincheró en el desfiladero de las Termópilas. Caton , lugar teniente de Acilio, rodeó su posicion por el mismo sendero que habia favorecido en otros tiempos la marcha de Jerjes y l« de Brenno. Los romanos forzaron los atrincheramientos , y derrotaron á los sirios. El rey, herido de una pedrada, huyó y volvió casi solo al Asia. Polixénides, general de su armada , fue vencido por Livio; y los rodios, aliados de Roma , derrotaron otra es- * cuadra siria mandada por Annibal. Escipion, que se llamó despues el Asiático, elegido por el senado de Roma para terminar la - guerra contra Ántioco , marchó por la Tesalia, la Macedonia y la Tracia + bajo sus órdenes militaba su hermano Escipion-el Africano, célebre (398) por la victoria de Zama contra Annibal. Antioco esperó en vano los auxilios de Prusias, rey de Bitinia. Este débil monarca, intimidado por Livio, se unió á los romanos. Polixénides volvió á medirse con la armada romana; pero Emilio le quemó y apresó hasta 4o bajeles. El rey de Siria, debilitado por sus reveses, ni mostró valor ni prudencia. Retiró de las plazas que podian detener á los romanos las tropas que las guarnecian , y asi Escipion pasó sin obstáculo el Helesponto. El ejército romano entró en Ilion, antigua cuna de su gente, y celebraron juegos en honor de los héroes de "Troya. Pareciales ver las sombras de Hector y Priamo , complacidas en la vuelta triunfante de sus nietos. En esta ciudad recibió Escipion pro posiciónes de paz de parte de Antíoco. El cónsul exigió que se retirase de toda la parte del Asia que cae al occidente del monte Tauro. El rey de Siria habia tenido relaciones en otro tiempo con Escipion el Africano, y le escribió para obtener por su mediacion condiciones mas favorables. Ei Africano estaba á la sazon enfermo , y le respondió que la única prueba de amistad que podia darle eva exhortarle á que dejase las armas, ó por lo menos que no acometiese ninguna empresa de importancia hasta que el estado de su salud le permitiese pasar al campo de surhermano, Batalla de Magnesia. Antioco , indignado de la arrogancia romana, no dió oidos mas que á su resentimiento, y dió la batalla decisiva cerca de Magnesia. Su ejército tenia 82.000 hombres y 54 elefantes : el de los romanos 30.000 hom- (399 bres y 16 elefantes. El rey fandaba su esperanza en un gran número de carros falcados que iban delante de sus columnas; pero en lugar de darle la victoria fueron causa de su derrota , porque los flecheros del enemigo espantaron los caballos, que revolvieron contra el ejército sirio y lo desordenaron. La caballería romana cargó en este momento , y desbarató la izquierda , el centro y la falange enemiga. Entre tanto Antioco estaba victorioso en la derecha; pero Emilio acudió con la reserva á la izquierda de los romanos , restableció el combate , y puso al rey en huida. Su campo fue saqueado. Perecieron de su ejército 50.000 hombres de infantería y 4.000 de caballería. Antioco se refugió á Sardes, y de alli á Siria. Habia hecho O en la batalla á un hijo de Escipion el Africano , y le envió libre á su padre, pidiéndole que se interesase en su favor para obtener una paz tolerable. Los romanos consintieron en ella con tal que Antioco evacuase el Asia aquende del Tauro, diese rehenes, entregaseá Annibal y á Toante el étolo, y pagase los gastos de la guerra, y lo que debia al rey de Pérgamo. Ántioco se sometió á todo; y pa juntar el dinero que se le po , recorrió as provincias del imperio, dejando la regencia á su hijo Seleuco , á quien declaró por heredero suyo. ' En la provincia de Elimaide robó el templo de Júpiter Belo, donde esperaba hallar un gran tesoro. El pueblo indignado de esta impiedad se sublevó y.lo asesinó. Este rey á pesar de sus defectos y reveses fue llorado de sus yasallos, por- (400) que durante la mayor parte de su reinado se mostró humano, piadoso y liberal. Habia promulgado un decreto en que permitia á los sirios no obedecer sus órdenes cuando fuesen contrarias á las leyes. Hasta la edad de 50 años mani festó grandes talentos ; pero despues, embriagado por la gloria y los deleites, acabó vergonzosa: mente un reinado, cuyos principios fueron tan brillantes. Seleuco IV Filopator. (A. M. 3817. A. J. 187.) El hijo de Antioco el grande heredó un trono envilecido, un imperio desmembrado , y el gobierno de una nacion humillada por sus derrotas, y obligada á pagar á los romanos un tributo de mil, talentos. Esta ignominia era tanto mas sensible cuanto habia sucedido á un grande esplendor y preponderancia. Seleuco no tenia el genio necesario para levantar su patria de este abatimiento. Solo era conocido por la ternura filial, Ae le grangeó el sobrenombre de Filopator. La ificultad de hallar el dinero que pedian los romanos, le determinó á apoderarse del tesoro, que segun se decia, estaba encerrado en el templo de Jerusalen. Su ministro Heliodoro, encargado de esta operacion, quiso ejecutarla á pesar de las advertencias del gran sacerdote , y de las súplicas de los judios ; pero en el momento de entrar en el templo, dos ángeles en figura de dos hermosos mancebos, llenos de magestad y ricamente vestidos, le hirieron con varas de uno y otro lado , descargando sobre él muchos golpes sin cesar, lo derribaron del caballo , y le obligaron á desistir de su proyecto. El rey envió á EI A A (401) Roma su hijo : ya estaba en ella como rehen su' hermano Antíoco , y encargó á entrambos que ofreciesen á la república un cierto,número de bajeles. El senado no aceptó; pero hizo con él un tratado de alianza. Heliodoro volvió á Antioquia : creyó que la ausencia de los príncipes le daba una ocasion favorable para usurpar la “corona, y envenenó á Seleuco. Antioco 1Y Epifanes. (A. M. 3829. A.J. 175.) Cleopatra, reina de Egipto, é hija de Antíoco el grande, acababa de perder á su marido Ptolemeo Epifanes , y reinaba bajo el nombre de su hijo menor Filometor. Esta reima ambiciosa queria añadir al cetro de su hijo los de Siria y Persia. que poseia Heliodoro , apoyado en un artido considerable. Antíoco, hermano de Sepera , supo en Atenas al volver de Roma estos sucesos lamentables; pero Eumenes, rey de Pérgamo , le dió tropas , con las cuales venció á los rebeldes, ahuyentó ¿4 Heliodoro, é impidió con la rapidez. de sus movimientos la ejecucion de los. nt de Cleopatra. En virtud de estas acciones gloriosas tomó el nombre de Epifanes ó Hustre. Sus vasaMos le dieron con mas razon el de Epimanes ó insensato y loco. Entregado á los: Yicios mas groseros , mi respetaba la decencia ni su misma dignidad : en menosprecio de las costumbres, se reunia con el populacho, y bebia en las tabernas con los marineros. Vestia toga como los romanos , ofeñdiendo con los usos de Roma álos sirios y persas. Muchas veces solicitaba en la plaza pública de Antioquia los empleos de SH ó tribuno, y ejercia sus funcio- TOMO L 2 : (402) nes. Solia «pasearse por las. calles coronado de ámpanos y rosas, llevando. piedras escondidas aia su ropa para tirarlas á/los que encontraba. Depuso al respetable Onias:, gran sacerdote de Jerusalen , y dió su puesto al intrigante Jason, «su hermano , primera causa de las desgracias de Judea. xd 6d Cleopatra , reina de Egipto, murió, y los grandes de este reino exigian. que se restituyese <a su rey la Celesiria y la Palestina. Antioco envió embajadores á Alejandria: con el pretesto de felicitar 4 su sobrino Filometor; pero enla realidad para examivar las fuerzas del Egipto: habiéndolas conocido, penetró en este pais y venció á los enemigos junto 4 Pelusio; Al pasar por Judea, los diputados de Jerusalen acusaron y convencieron en' su presencia:4 Menelao, sucesor de Jason , de muchos crímenes , exacciones y tiranías 5 pero los ministros «del rey, que estaban sobornados, le absolvieron y condenaron á'muerte á los acusadores. Al año siguiente 'Abtioco venció segunda vez é hizo prisionero á Filometor, y se apoderó de: todo el Egipto, escépto la ciudad de Alejandria. Pero mientras conquistaba este pais, corrió en Jerusalen la falsa noticia de su muerte, que llenó al pueblo de regocijo: Jason volvió de Arabia , donde se habia refugiado, y echó del templo á Menelao. Antioco acudió á Palestina, tomó por asalto 4 Jerusalen , y'la en- _1regó al saqueo y cuchillo. El número de'muertos ascendió 480,000 , 40.000 fueron los ésclavos , y no menos los vendidos. Ademas profanó el santuario, robó el tesoro del templo, y vol- (403) vió 4. Antioquia cargado con los depois del - Egipto y: de-la Judea: Los habitantes de Alejandria viendo. 4 Filometor ¿n' poder de Antioco, dieron la corona á-Fiscon,' hermano menor del rey. Antioco volvió 4 Egipto por la tercera vez, batió á Fiscor júnto á Pelusio y sitió á Alejandria, diciendo 4 los embajadores de Grecia, y particularmente á los rodios y que su objeto era colocar en el trono :á Filometor.: Esté» pudo escaparse de la prision, fue ¿4 Alejandria, reinó junto con su hermano, y quitó á Antioco todo pretesto para; hacer. la guerra. Antioco.sin 'embargo la continuó, declarando que no concederia la paz. simo le cedian: la 'isla de Chipre, la plaza de Pelusio y los pisos de la derecha del Nilo. Roma acabó «esta disputa enviando por embajador 4: Popilio, antiguo amigo de Ántioco, «pero que rehusó darle la mano, y le leyó el decreto del senado que le mandaba evacuar el Egip- to. Como Antioco pidiese tiempo para consuitar su consejo, Popilio' trazó: con su baston'un círculo al rededor del rey y le dijo: «el senado y «pueblo romano.mandan que respondas antes de «salir de este círculo.» Ántioco obedeció, y tuvo la bajeza de escribir al senado que mas gloriosa le habia sido su obediencia que todas. sus «victorias. El senaaló. le respondió, que habia obrado con prudencia y complacido: ¿la república. '¿FAntioco, debil y por consiguiente cruel, se 'wéngó con furor en los judios de los. sacrificios que le habia:arrancado la prepotencia de los romanos. Quiso obligar á todos los: habitantes de su imperio á:no profesar mas-religion que la de (404) los griegos: proscribió el culto del Dios de 15- rael, y persiguió á todos los que guardaban el sábado. Para consolidar su tiranía construyó una fortaleza en medio de Jerusalen, y consagró á Hércules el templo de Salomon, 'ya profanado, y:el de Samaria á Júpiter. La Judea aterrada le obedecia. Una familia valerosá dió el ejemplo de la resistencia á.la opresion. Los Macabeos, prefiviendo el martirio: al perjurio, se' dejaron mutilar y atormentar, yal morir dierón noble testimonio de su fe al Dios delos cielos y dela tierra en preseñcia de Antioco,á quien hicieron temblar sobre su trono, anunciándole la venganza divina. Otro judio llamado Matatias, acompa: ñado:de sus valientes hijos, se retira á las fronteras de Arabia, y subleva y reune todos los judios capaces de llevar armas. Las primeras vietorias de Judas Macabeo reaniman el valor de sus conciudadanos y restituyen la esperanza ú su patria: vence á los generales de Ántioco, ahu+ yenta sus ejércitos, derriba los ídolos, restablece el culto del Eterno,. y entra triunfando en Jerusalen. Antioco enfurecido por estos reveses junta un nuevo ejército; pero no tenia dinero, porque habia agotado sus tesoros para imitar en Dafne el fausto de los juegos olímpicos. «Al mismo tiempo Artesias, rey de Armenia, quebrantaba su yugo: la Persia le negaba los subsidios: todo el imperio estaba trastornado, y los pueblos in3ul- taban el poder de un monarca que despreciaba las costumbres,' violaba. las leyes y perseguia:la religion. Encargó la regencia del reino á Lisias, envió á Macron :y á Nicanor contra los judios, * (405) y: él marchó en persona á la Armenia, donde venció á Artesias y le hizo prisionero. Pasó despues á Persia y quiso saquear la Elimaide; mas fue rechazado por los habitantes de este pais y fue 4 Ecbatana, donde tuvo la noticia de: una hueva derrota de sus generales en Palestina. Enfurecido juró entonces esterminar la nacion judia, y marchó él mismo á ejecutar sus proyectos de destruccion; pero de repente se vió atacado de una violenta enfermedad que despedazaba sus entrañas. Con la precipitación con que hacia caminar la carroza en que iba, cayó de ella en tierra, y su caida agravó su mal en términos que su cuerpo se empezó á-pudrir, hervia de gusanos, y aun viviendo se le Aesprendinn las carnes en medio de los dolores, cuya hediondez ni el ejército ni él mismo podian tolerar; y asi murió reconociendo la justicia de las venganzas celestiales y la enormidad de sus crímenes, aunque sin verdadero arrepentimiento de ellos. Encargó la regencia á su hermano Filipo durante la menor edad de su hijo, niño eñtonces de y años; y le dió instrucciones tan sabias acerca del arte de reinar, cos. mo. estravagante é insensata habia sido su con» ducta. . .. 01 | Antioco Y. Eupator. (A. M. 3840.A..J. 164.) Las intenciones del difunto rey no se cumplieton. Lisias tenia las riendas del gobierno y no quiso cederlas á Filipo. Demetrio, hijo de Seleuco Filopator, estaba todavia en Roma, donde supo la muerte de su tio Antioco Epifanes; y - como era hijo del hermano mayor de este rey, hizo pretension al trono; mas sus reclamaciones