La irrupción de la Fenomenología: Génesis de las Investigaciones lógicas de Hussserl
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Rosemaiy Rizo-Patrón de Lemer Acontinuadón,y amodo de homenaje a esta obra inaugural, proponemos reconsi derarla génesis del concepto husserliano de intencionalidad y su originalidad." Nos detendremos en seis estaciones: 1. En la disputa entre formalistas y psicologistas al origen de la Filosofía de ¡a aritmética de 1891; 2. En sus estudios psicológicos de 1893 sobre representadóneintencior\alidad;3.En sus estudios lógicosy semánticos de 1894 y 1898;4.Enlas Investigaciones lógicas de 1900-1901. En quinto y sexto lugar, esbi^zaremos, además, lo que nos parece ser la dificultad de las Investigaciones lógicas, que Husserl intenta superar desde 1903 con el vuelco trascendental. Nuestra reconsíderadón, que implica un denso recorrido y que se añade a muchos esfuerzos que me preceden, confía en poder contribuir a la comprensión de esta obra, pues-como señala E.Fink-«probablemente no hay filosofía humana en general que esté en total posesión, sin residuos ni sombras, de todos sus conceptos . 1. Psicologismo versus formalismo. Dos exigencias racionales se hallaban a fines del siglo XIX en la controversia en tomo a la fundación filosófica de las matemáticas. Ambas parecían excluirse mutua mente, aunque las dos aparentemente debían ser satisfechas. Los psicólogos empiristas,porunlado,ylosneokantianos racionalistas ("platónicos" o "formalistas") conocidos como antipsicologistas, por el otro, se atenían respectivamente a una de estas demandas sin poder reconciliarla con la otra. Los empiristas argumentaban que las "verdades lógicas" debían ser aplicables a eventos particulares (a actos pa rticulares de concebir, aseverar o inferir llevados a cabo por individuos). Los forma 1 istas, por el otro lado, tenían argumentos sólidos para sostener que las verdades lógicas no podían obtener su evidencia de esos mismos hechos particulares sin perder su carácter general y necesario (que Husserl posteriormente denominó su "idealidad") • ^ Hay quienes sostienen que la "correlación intencional," en tanto concepto básico de la fenomenología husserliana, se separa de la explicación inmanente y representativa de la conciencia que prevalece en la época moderna y que es una noción ya insinuada desde la Filosofía de la nritinélica (tales como W. Biemel, E. Fink, L. Landgrebe, H. Spielberg, M. Farber, R. Sokolowski). Otros sostienen lo contrario, al mismo ti empo que afirman que el componente esenc/flí de la noción husserliana de intencionalidad —la existencia (inmanente) del correlato de la intención-no difiere de la de Brentano. Véase De Boer's, Th., The Dci'clopincnt of Husserl's Thought (Martinus Nijhoff, The Hague, 1978), y la reseña que hace Rudolf Boehm de dicha obra en Philosophische Rundschau, 15 (1968), pp. 283-290. Fink, E., «Operative Begriffe in Husserls Phanomenologie», enZeitschrift für philosophische Forschung, 11 (1957), pp. 197-200. Dallas Willard señaló que Frege, formalista y anti-psicologista, se refirió a las verdades lógicas como teniendo las mismas propiedades que Husserl luego describió como "ideales". Tales son, imper ceptibilidad, "eternidad , objetividad (como correlatos de la intersubjetividad y soportes de comunica ciones), y ser susceptibles de contemplación teórica (para Frege, objetos de "aprehensión"), etc. Se las describe, pues, como careciendo de las propiedades de las representaciones psicológicas (subjetividad, incomunicabilidad, mudez, privacidad) o hechos empíricos (determinabilidad indirecta por inferencias, localización espacio-temporal, lingüisticidad -aunque las verdades lógicas están de algún modo ligadas a signos o expresiones lingüísticas). Véase Willard, D., «The Paradox of Logical Psychologism: Husserl's Way Out», en Husserl, Expositions and Appraisals (Notre Dame/London, 1977), p. 10. Ver también «El pensamiento. 96
L¡ irrupción de ¡a fcrtontcnologiii: génesis de las Investigaciones lógicas de Husserl Los esfuerzos de Husserl por satisfacer simultáuemueiite ambas exigencias racionales, articulándolas, sin detrimento de ninguna, desembocaron, por un lado, en sus investi gaciones sobre la lógica y la psicología, y, por el otro, en el nacimiento de su inmenso proyecto fundacional. Desde 1884-1885, influenciado por Boole y Weierstrass, Husserl manifiesta un apasionado interés en reformar la lógica con el objeto de brindar una fundación radical y unificada a las matemáticas como un todo^. Obser\'a que los desarrollos admirables de las "técnicas operativas" matemáticas desde los siglos dieciocho y diecinueve no se han visto acompañadas de una comprensión (filosófica) paralela de su naturaleza esencial, y que aquellas técnicas no son los medios por los cuales se alcanza tal comprensión. Quiere, por tanto, "fundar fi losóficamente" las matemáticas «clarificando la naturaleza lógica de <sus> principios y conceptos esenciales». Pero en un inicio, siguiendo a John Stuart Mili y Franz Bren taño, acude a una "nueva lógica" entendida como una mera tecnología o arte del juzgar correcto, cuya clarificación teórica hallábase a su vez en una "nueva psicología". Bajo este punto de vista, la fundación de las matemáticas no podía ser una mera tarea lógica. Abandonandoel terreno propiamente aritmético'° la clarificación lógica de sus conceptos requería retomar al terreno intui tivo de donde iniciaImente emergía el concepto del número". En suma, Husserl pensó que dos disciplinas heterogéneas debían inter\'enir en la fundación de la aritmética. La primera se preguntaría por el origen psicológico de sus representaciones primitivas (tiempo, espacio, número, etc.) y la otra por el origen lógico de sus conceptos. Husserl articula ambos tipos de investigaciones en las dos partes publicadas de su primer libro. Filosofía de la aritmética (1891), dando de ese modo implícita respuesta a las demandas epistemológicas que hemos mencionado'^. Por un lado, busca describir la construcción intuitiva de los números, esto es, la cuestión de su origen en actos subjetivos, cognitivos y concretos. Por el otro, busca la fundación objetiva de todo el ámbito de la mathesis universalis, que implica el "infinito actual y la "ausencia del sujeto". La estrategia husserliana para satisfacer ambas exigencias, consiste primero en recuperar y transformar la distinción de Brentano entre representaciones rt ifié/ifícns Una investigación lógica» (contribución a La fi losofía del Idealismo Alemán, I, 1918-1919, pp. 58-77), en Frege, G., Escritos lógico-semánticos, Tecnos, Madrid, 1974, pp. 136-157. Véase «Sobre el concepto del número» («Über den Begriff der Zahl») (UZ) y Filosofía de la aritm tica (Philosophie der Arithmetik) {PA), en Hua XII, especialmente pp. 289-295. Véase Desanti, J.-T., «Postface», en Fregc-Husserl. Correspondence (Mauvezin, TER, 1987), p. 6 Se trata de una "desnaturalización" de la aritmética manifiestamente equivalente a la comprensión ulterior que Husserl tiene de la "naturalización". " Es ya conocido que, siguiendo a Weierstrass, Husserl considera la aritmética como la base de to as las disciplinas matemáticas, y al concepto de número entero (pluralidad [Vielheit], cantidad, agrega o o reunión) como el concepto aritmético primario sobre el cual llevar a cabo la fundación unitaria de as matemáticas. Contra Helmholtz o Riemann, siguiendo a Brentano, la metodología de este proyecto fundacional originalmente debía ser intuitiva. Una discusión más exhaustiva y amplia sobre este tema se halla en mi «Entre la inmar\encia y la 'cosa misma', en tomo a la Quinta Investigación Lógica de Husserl» (Primera Parte), en Areté, revista de fi losofía, vol. II, n°2 (1990), pp. 217-259. 97
Rosemary Rizo-Patrón de Lemer e inauténticas. Las primeras -intuitivas, plenas y fenomenalesdan lugar a 1 concepto general abstracto de número" Fundadas sobre éstas, abstraccionesformales (simboliza ciones) u operaciones de sustitución dan lugar a las representaciones inantétiticas ("vacías") o conceptos simbólicos (luego llamados categorialesy^. Las inauténticas, aunque supuestamente "secundarias," están llamadas a compensar la fin it mi que afecta a las aprehensiones intuitivas auténticas^^, derivada del hecho futuiaitiental de la constitución temporal de las facultades humanas cognitivas^^. «Así, la aritmética entera», como Husserl se propone mostrar, «no es otra cosa que una suma de med ios técnicos para superar las limitaciones [Unvollkommenheiten] esenciales de nuestro intelecto»'^. Enseguida advierte Husserl que la realización del cálculo deductivo y la ampliación del dominio de los números", son sólo posibles operando con signos físicos, sensibles -como con las "figuras" y "reglas" de un juego- y no con conceptos intuitivos''^. En consecuencia, se Ueva a cabo una doble sustitución. Por un lado, la del concepto general del número por la representación simbólica (más bien, por el signo) -a saber, operamos con el "objeto-signo" "5," y no con el "concepto 5". Por el otro, la de las actividades psíquicas rcfl/es por "las operaciones matemáticas del cálculo", mediante las cuales los signos se relacionan entre sí. Justo antes de la publicación de su Filosofía de la aritmética, Husserl reconoce el fracaso de este proyecto fundacional en ambos frentes. En el psicológico, por su naturalismo, pues vinculando las matemáticas a representaciones primitivas y a una idealización empírica^", es incapaz de dar cuenta adecuada de la génesis de las " Husserl describe la representación intuitiva básica o fenómeno como una "totalidad" o "suma" [Inbegriff] concreta y determinada de objetos de cualquier tipo, "conectados colectivamente" por una reflexión psíquica (relación extema) guiada por un interés unitario y dejando caer sus respect i vos contenidos (Hua Xll, pp. 74,79). Sea por el procedimiento torpe de suspender la indeterminación de la serie de objetos (1+1+1+1...) o por el medio más efectivo de una abstracción (auténtica), se da el concepto general, abstracto del número (Ibíd., pp. 81-83). Por tanto,el "concepto general, abstracto de número" es reemplazado por el "concepto simbólico de número" {Ibíd., p. 198). " Ibíd., pp. 191-196. 16 Lothar Eley comenta esta afirmación: «De acuerdo a Husserl, se requiere de una extensión si mbólica de la construcción de conjimtos finitos de contenidos, porque somos seres finitos y temporales. Un ser infinito y eterno no calcula. La infinidad de las matemáticas, por consiguiente, se concebiría como un tipo parti^ar de fí nitud. Desde su inicio, una infinitud actual sería absurda» {Ibíd., p. xiv). «Si tuviésemos representaciones [Vorstellimgen] auténticas de los números, tales como los primeros de las series numéricas, entonces no existiría aritmética alguna, puesto que sería absolutamente superfina. Las relaciones más complicadas entre los números, que ahora descubrimos con dificultad por medio de cálculos detallados, estarían de algún modo tan presentes como proposiciones del tipo 2+-3=5. [...] De hecho, empero, estamos muy limitados en nuestras capacidades de representación. El que nos hallemos aquí dentro de una suerte de límite, yace en la fí nitud de la naturaleza humana. Sólo podemos atribuir a un entendimiento infimto representaciones auténticas de todos los números» {Htta XII, pp. 191-192). Husserl añade en una nota: «Teniendo esto en mente, la famosa expresión de GauR: 'ho theós arithmetítzei', no corresponde con la noción de un ser completo infinito. [...] Yo simplemente diría: 'ho ánthropos arithmetítzei'" (Loe. cit.). " Husserl debió abordar estos temas en el segundo volumen de su Filosofía de la aritmética. Hua XII, pp. 256-258. Loe. cit. 98
Im ¡rrufh ión de In fencnietwlogia: <^étiesi> de las Investigaciones lógicas de Husserl "multiplicidades infinitas" y las "contradicciones lógicas que ellas contienen»"^ Y en el frente /ey/co, porque el estado defectuoso de su desarrollo bloquea el tema de la "esencia racional" de las ciencias deductivas^. La "fundación psicológica" de la arithnictica universalis resulta así absurda: impracticable idealiter^. Puesto que "fundar en contenidos" difiere de "fundar lógicamente", Husserl concluye que el ámbito intuitivo del número natural no es el fundamento de ¡a aritméticcr*. Durante la década que media entre la Filosofía de ¡a aritmética y las Investigaciones lógicas Husserl pospuso su in\'estigación filosófico-matemática con el objeto de resolver la paradoja que había conducido a su fracaso. Intentó reconciliar las dos exigencias racionales aparentemente antitéticas, representadas por "psicologistas" y "forma listas". Así, por un lado, intentó satisfacer la exigencia epistemológico-psicológica de distinguir entre los niveles psicológicos e ideales y de caracterizar adecuadamente las entidades lógico-ontológicas^. Esta exigencia también significó esclarecer la relación entre "subjetividad cognoscente" y "contenido objetivo del conocimiento"*^ Y por el otro lado, buscó disociarse del psicologismo, delimitando la región de la pura mathcsis univcrsalis y demarcando el a priori formal del material. Esto también implicó que para satisfacer la exigencia lógica Husserl hubiera de optar expresamente por una suerte de "platonismo". La doble exigencia de caracterizar adecuadamente tanto la subjetividad como la objetividad lo condujo en este período a emprender estudios de psicología descriptiva, semántica y lógica^L ¡bíd., p.2\9. ^ Sus estudios de la literatura lógica de su tiempo y de los clásicos le hizo a Husserl darse cuenta que «el aspecto cuantitativo no pertenece a la esencia más general de las matemáticas o del dominio formal'». Por ello finalmente replanteó «la relación éntrelo formal en la aritmética y lo formal en lógica», y entre «las verdades y leyes formales (puras) y materiales». Véase Hua XVIU, /Av-vi/; también véase Hua XXI, la "Introducción" de I. Strohmeyer, p. xxxviii. Hita XII, 221. La ampliación del dominio numérico a los números imaginarios, negativos, racionales e irracionales, en última instancia, conduce a la incorporación del infinito actual o matemático {Hua XXI, xvii). Desde 1890, para Husserl la justificación de esta ampliación para incluir los procedimientos formales<alculantes (a saber, el sistema general de las matemáticas), depende de una fundación "técnico-aritmética puramente formal, y no de una fundación intuitivo-psicológica o "conceptual" (auténtica), déla que se halla libre. Llegó así a la conclusión que el concepto "básico" o "más general" de las matemáticas no es el número natural" sino la "multiplicidad" (Mannigfaltigkeit) o el "conjunto" {Metige), aunque luego se diera cuenta que este último concepto también está "atrapado en paradojas insoportables." Véase Ibíd., xiv, xviii-xxiu, xxxviii, y 66. Véase también Hua XII, 493, Hua XVIII, /A vi-vii/, y Ms. A VII20 (1930), 42a (tr. 62). ^ Algunos sostienen que este desarrollo está motivado por la reseña que hiciera G. Frege s de la PA de Husserl {v.gr., D. Follesdal, Robert S. Solomon). Otros dicen que Husserl primero distingue entre representaciones {VorstcIIungen) subjetivas y conceptos {Begriffe) objetivos en sus Investigaciones lógicas (IL) (Dreyfus). Otros, finalmente, que esta diferencia ya se halla en los artículos de Husserl sobre lógica y en su reseña de Schroder en 1891 (Mohanty). Hua XIX/1,/A9/. Hua XXII, 92-123,303-348,349-380. Véase también «Objetos intencionales» (Intentionale Gegenstande) (/G), en Schuhmann, K., HusserIsAbhandIung "Intaitionale Gegenstande." Edition der ursprüngliche Dnickfassung (Brentano Studien, 3 [1990/1991]), 137-142, 174-176. 99
Rosemary Rizo-Patrón de Lemer 2. Modos diferenciados de representación e intencionalidad. Ya en la Filosofía de la aritmética, al distinguir entre representaciones auténticas (intuitivas) e inauténticas (simbólicas), Husserl defacto distingue entre el "contenido" (psíquico) de una representación y su "significado" (conceptual, categorial o lógico). Pero aún no sabe qué hacer con dicha distinción^. Pues si bien distingue entre acto mental subjetivo y su contenido objetivo, aún no propone desarrollo alguno de la intencionalidad. Sin embargo toma im paso en esta dirección en la segunda parte de su escrito de 1893, Estudios psicológicos en los elementos de la lógica^^. El contexto general de este texto sigue siendo una discusión sobre los fundamentos psicológicos de la lógica y de las matemáticas, v.gr., la "instanciacion" empírica de la verdad objetiva (lógica y científica) en la subjetividad. Su contexto específico pregunta por el papel del pensamiento s/m&ó/íco en el conocimiento científico^. Ahondando la distinción previa entre representaciones mentales auténticas e inauténticas, él propone dos tipos de representadones[Vbrsfe//Mn^en]:lasintuiciones [Anschauungen] y las representaciones funcionales [ReprdsentationerCf^. Ambas difieren por su carácter de acto, no por su contenido^^ Pero Husserl presta especial atención a estas últimas —más significativas y asombrosas-por estar a la base de los conceptos lógicos y matemáticos. Se trata de un acto psíquico intencional que meramente mienta un objeto ausente a través de su contenido "inmanente", funcionando éste como signo que ni es percibido en sí uiismo ni es su propio objeto intencionaP. Su intención tiene «una dirección ideal hada un objeto no dado»^. Así, por medio de sus contenidos mmanentes, el lenguaje simbólico matemático mienta aquellas fi guras geométricas u objetos rnatemá ticos 4^6jamaspuedenhacerse presentes en una intuicióP^. Más allá de la lógica forma y de las matemáticas, este tipo de representación existe en todo sitio en el den palabras y expresiones, aún en inconsistencias [Widersinne] como cuadra os redondos". «EV,34. H de la lógica» (Psychologische Studien zur usserl, E., «Estudios psicológicos en los elementos ^ (PSL), en Hua XXII, 92-123. 3^ ÍHd.,121. Propongo traducir Reprasentation como "representación funcional", tal como lo hacen los traductores españoles de las Investigaciones lógicas, Manuel García Morente y José Gaos. Esta opción no es sólo tomada en aras de la daridad. Este tipo de Vorstellung es en efecto el portador original de la hondón intencional, la Auffassung, y no las intuidones con su función de prestar atención o perdbir {Bemerken) un contenido inmanente. Véase nota 60. Ibíd., 114-118. Ibíd., 107. 34 E. Husserl, «Intuidón y representadones fundonales. Hacia una clasificadón de las representaciones fundonales» (Anschauung und Reprasentationen. Zur Klassifikation der Reprasentationen) {Beilage IV), en Ibíd., 406. 35 «De la fi gura dibujada, considerada per se, hay, claro está, intuición; pero no hay intuición de la fi gura geométrica -con respecto a la cual la fi gura dibujada no es idéntica, y a la que meramente representa» (PSL, en Ibíd., 106). 100
La irrupción de la fenomenología: génesis de las Investigaciones lógicas de HusserI Las intuiciones, por el contrario, son "auténticas" pues colocan el objeto actual mente ante nosotros, y exhiben una dirección ideal hada un contenido presente dentro de la representación en tanto tal. El concepto más estrecho de intuición coincide con el «contenido inmanente y primario de un acto instantáneo de representar-o más bien, del percibir {Bernierkens)». Mientras que en un sentido tnás amplio, ella «es el contenido de una percepción unificada, duradera»^ por medio de la cual HusserI parece comprender la percepción de un objeto temporal o espacial aprehendido en un lapso temporal. Pero gran parte de los actos son representaciones mixtas. Esto significa que los aspectos intuidos de una representación pueden fundar una doble orientación: hacia un contenido presente y hada uno ausente-al igual que si se perdbe un objeto espacial cualquiera"^'. También dice HusserI que las intuidones "satisfacen" o plenifican a las intenciones o representaciones funcionales'^, esto es, son su fuente de evidencia. En suma, este texto nos permite concluir que para HusserI el carácter de la inten ción reside exclusivamente en la "direcdonalidad" de la condenda hada un contenido, en el "referir más allá de sí misma y no en el hecho de la presencia de un contenido {v.gr. de un objeto) eti la conciencia en tanto tal, característica sólo atribuible a las intuidones. Si bien la direcdonalidad es un carácter compartido por las representadones funcionales -como un "ver más allá"- y por las intuiciones -como un "ver hacia dentro"-, es más conspicuo en el caso de las primeras. Tres observaciones finales concernientes a este texto y sus anexos serían que: 1. HusserI empieza aquí a afinar su caracterización de la subjetividad cognoscente^ diferenciando dos modos amplios de representadón: los actos de significación (aquí las representaciones funcionales) y las intuiciones'*®. 2. En el caso de las intuiciones, HusserI todavía no distingue entre "contenido" y "objeto," como sí ocurre con las representaciones funcionales (cuyos contenidos son sigjws, sustitutos de objetos ausentes). Y, 3. no hace una clara distinción entre "contenidos" [bthalte] subjetivos, mentales, y "contenidos" objetivos, ideales [Gehalte]. Estas distinciones empiezan a aparecer en 1894. 3. Objetos intencionales e intencionalidad. La segunda exigencia racional, lógica y objetiva, del proyecto fundacional husserliano lo obliga también a caracterizar de un modo adecuado las entidades ^ Hua XXII, 272-273. Ibíd., 117-118. ^ «(...) la identificación de hecho no significa otra cosa que la experiencia vivida del reconocimiento, en el caso que una representación que mienta fl uye hasta su intuición mentada» (Edmund Husser , «Anschauung und Reprasentation, Intention und ErfüUung», en Ibíd., 281). Ibíd., 293. Éste es el "iiber sich hinausweisen" que caracteriza esencialmente la intencionalidad de horizonte en el período tardío de HusserI. Véase Hua /, 84. '*® Algunos pasajes de este texto son repetidos ad pedem litterae en sus Investigaciones lógicas. El carácter esencial de las Reprcisentationen es recuperado en actos simbólicos (vacíos) de significación, a la base del dominio lingüístico de la expresión. 101
r Rosemary Rizo-Patrón de Lemer lógico-ontológicas. Éste es el propósito del texto de 1894, Objetos intciicioTialcsi, concebido "contra Twardowski'"'', uno de los disrípulos "escolásticos" de Bren tan o -que contiene estudios semánticos sobre el estatuto de los cont€ínidos " sigo i tica ti vos " y los "objetos intendonales". Husserl aborda aquí la aparente paradoja que afecta todas las represen tacic^nes: sicadarepresentacióndeberepresentar [i;orsfe//eu],i;.gr.,relacionarse [sich bcziefjen} con un objeto, entonces existe uno para cada representación [so gibt es dochfiir jecic einen Gegenstand], a cada una le corresponde un objeto [jecier Vorstclluu^ mitsprich e dn Ge^CTisfani]. Noobstante> siguiendo a Bolzano^^ Husserl arguye que hay "representadones sin objetos", por ejemplo representaciones de "cuadrados redondos". La paradoja consiste en que resultamos hablando de un objeto que simultáneamente existe yno existe. Pará mostrar el carácter aparente de la paradoja, Husserl primero refuta la "teoría de la imagen," según la cual toda representación tiene como contenido por lo menos una imagen de objeto. Efectivamente, este contenido es precisamente una imagen que señala en dirección de un objeto [Über-sich-hinauszveise}i des Bildes], mas no un objeto como pretende la paradoja''^ Luego procede a desmontar una variante ingeniosa de la "teoría dé la imagen", de Kasimir Twardowski '"', quien introduce la diferencia entre objetos intencionales (representados) y verdaderos (o reales)''^ alegando que toda representación (incluso las absurdas) tiene por lo únenos un objeto intencional. Husserl critica esta teoría por llevar a cabo una «falsa ■ 41 Se presume que el texto original (de 75 páginas) Rqpresenlación y Objeto contenía dos partes, y que la primera, perdida,introdujo ladistinción entre contenidos objetivosy subjetivos de las representaciones. La segunda, recuperada casi en su integridad, titulada «Objetos intencionales>' (IntentionalcGcRcnstande) (IG) tenía originalmente dos subpartes. La primera (casi toda de 1894, excepto algunos pasajes de 190O, KI 56) que trataba específicamente de la naturaleza de los objetos intencionales, en debate con Twardowski, fue publicada ligeramente modificada por B. Rang en Hua XX// (303-338), y en su versión original por k.Schuhmanri(«HusserlsAbhandlungIntentionaleGégenstande. Edition der ursprüngHche Druckfassung»,O.C.),Lasegimdasubparte(Afc.K 162), que trata de la intencionalidad como una «relación diferenciada déla sígiüficadón (y sus partes) y los objetos (y sus partes)>', fue publicada por primera vez por Schuhmarm en la edición arriba mencionada. Rang, en fíufl XX//publica como supuesta segunda subparte im texto de 1898 sobre la «Idealidad de la relación objetiva y el concepto de verdad », un texto que fue añadido al archivo K156, y que había sido previsto para la pr/wcrfl subparte. Véase la "Introducción" y la^'Notas fi nales" de Karl Schuhmann) o.c, 137-142,174-176. Bolzano, B., Wissenschaftslehre. Versuch einer ausführlichen uná grófitenteils neucn Darstcllung der Logik mit steter Rücksicht auf deren bisheriget Bearbeiler, Primer Tomo (Sulzbach, 1837), 304 (citado por Schuhmann, K., o.c.). - Husserl, E.,/G, en Hwfl XX//, 305-307. Twardowski, K., Zur Lehre vom Inhalt und Gegenstand der Vorstellungen. Eme psyctiologisdte Untersuclíung (Wien, 1894), • - . Para Brentano, dentro de la psicología descriptiva (por ende, excluyendo a la física) los "fenótneuos psíquicos" (actos intendonales) están dirigidos hacia sus "contenidos" inmanentes (que no son otros que los "fenómenos físicos" mismos), que constituyen el terminus ad cjuem cognoscitur de la intención. Por ello no hay diferencia "real" en Brentano entre un "contenido intencional" y un "objeto intencional." Vid. Brentano, F., Psychologie vom empirischen Standpunkt, I, (Hamburg, Felbc Meiner V., 1971 [18741], (PES), 112-140. Twardowski, modificando la concepción de Brentano, distingue en los actos: los "objetos intencionales" (v.gr., contenidos inmanentes) de los "objetos verdaderos (reales)". Por ende, el "objeto intencional" de Twardowski sólo constituye el terminus id quo cognoscitur, un terminus mediiis, o imago vicaria. Véase De Boer, Th., o.c., 40-51 pássim. 102 1
A- J.. mve^tig-^ciones lágic.s rf .- Hus^rl f que la verdad corres- "opucdeí Unrí.fr,^ ,.. 1 en la teoría de la imagen.^'—;- , , CSr;;:? Tu-aramvski. . ^'¡'^■'^'■'«•'«ciones,''" diferencia que, por ejemplo, no existe ouP In ' i' intencionales -<jue, cuando existen, son lo. fmsmos Srdi di^«nción, considera Husserl permite evntar las bsurdidadcs déla teoría de la imagen y sus variantes, como sostener que CA/stc« íorímf T en las representaciones -por lo menos a título de contemdos (p ízanos) u objetos intencionales" (en el sentido de Twardowski) . Asi, la paradoja mencionada concierne sólo al contenido objetivo (ideal) de las repre sentaciones (su significado conceptual) y no a ¿u contenido subjetívo (primario) m a su objeto. Si uno dice «una representación tiene un objeto verdadero», esta diciend que «un objeto le corresponde». Pero si uno dice, «una representación ti ene un objeto intencional, esto es, representa un objeto», o que «tiene un objeto meramente inten cional, esto es, no tiene un objeto verdádero, sino que meramente lo representa is stcÜt blofi esto significa que sólo tiene un "contenido objetivo", un sigmtic conceptual intencional. ■ • • De este modo, Husserl no sólo diferencia aquí los aspectos subjetivos y objetivos dé las representaciones, sino que también identifica el elemento esencial de es a ^ el elemento objetivo, significativo óintencioñal. Ha ílégado así a este «resultado prm cipal f... ] que, de hecho, [..: ] sólo la si^ficaclón es la determinación interna y de la representación, mientras que la relación al objeto apiiñia a cierto marco de ver • ? t'ara resumir, las posiciones pueden ser fijadas como sigue: 1. Para Twardowski: = no existente = "inmanente", comoopuesto a "objeto verdadero (existente)". 2. " 3 intencional" = in-exislcntc (como "existente-cu" la conciencia) = "inmanente" = ' fenómenos Para Husserl: "objeto intencional", dos casos:/?. "noexistente" ni mirf? ni vieulem - " intencional" = ficticio, imaginario, imposible; b. "existente" = objeto verdadero (real). «Sea que meramente representemos a Berlín, o lo juzguemos como existente, en tiene estamos tratando con Berlín mismü. Cualquiera qué meramente se imagine que el oro es en mente idénticamente el mismo estado de.cosas que otro reconoce como existente en e juicio q oroes amarillo» (/G,.en Hi/fl XX//, 308).. , > ' . „ i,, „ • «Pydiera ser (, ..).que, más bien, el hablar de "residir en", y toda la distinción entre Jo "intencional" se reduce a ciertas peculiaridades y distinciones en lafiinción lógica de las represen a b.^r., (...) en términos de su conteñido objetivo (otycjtfmém Gt'/w/O» (fW'^-z 311)- • Ho • ' .) ¿cómo hemos detener, aparte de leoñes detenrlinados, también unosíndétermina os por el mundo? ¿Acaso la extensión del concepto león se parte correspondientemente en estas os especi (Ibíd., 313). Ibíd., 310. Ibíd:, 333. 103
Rosemary Rizo-Patrón de Lemer conocimiento y la lógica pura®^. Toma conciencia de la necesidad de ampliar su proyecto crítico, en su alcance general y en su método^. No obstante, las preocu paciones lógicas persisten durante el resto de su vida, tal como lo atestigua su obra de 1929, Lógicaformal y lógica trascendental. Sin embargo, el significado profundamente filosófico de su proyecto fundacional gradualmente emerge, cuando comprende su tarea como la clarificación general del verdadero significado de la correlación entre trascendencia e injmnencia^\ Husserlmismo parece sobrecogido por la inmensidad del proyecto que \ e ahora emerger. Conduce a la fenomenología hacia una reconstrucción de toda la experiencia humana^, comprendida como una «crítica de la razón [...], de la razón lógica y prác tica, de la razón valorativa en general». Lx) hace en medio de vacilaciones y conviccio nes que conciemen su destino y responsabilidad como filósofo''^. Pero Husserl debe primero identificar la razón real de su fracaso en el frente teórico. No será otro que el remanente de naturalismo o empirismo en el punto de vista fenomenológico de las Investigaciones lógicas como "psicología descriptiva". Admite ya en 1903^^ que tanto la psicología como la física son ciencias naturales empíricas. Admite que ambas comparten la creencia aerifica en la división de todos los hechos en corpóreos y espirituales, creencia que fundamenta «los problemas metafísicos de la posibilidad del conocimiento». En las lecciones de lógica y teoría del conocimiento de 1906/1907, Husserl también reconoce que todas las ciencias fJaturales son trascendentes. Reconoce que tanto los mundos animados como inanimados son trascendentes. Si se reconoce que la trascendencia es un problema, lo mismo se Estos vínculos todavía son manifiestos por ejemplo en las simientes lecciones de 1906/1907 «Introducción a la lógica y la teoría del conocimiento» (Einleitung in die Logik und Erkenntnistheorie), hspreviaslecdones de 1902/1903 sobre «Teoría general del conocimiento» (Allgemeine Erkenntnistheorie), la lecdónde 1905 sobre «Teoría del juicio» (Urteilstheorie), etc. Asimismo, en sus lecciones tardías «Sobre eljuidoyelsignificado»(HuflXXy/),olaslecdonesde 1910/1911 de«Lógica como teoría del conocimiento» (Eo^aisTheorie der Erkenntnis), etc. Véase U. Melle, «Introducción», Hun XXIV, xv-xix. «Ahora me parece más práctico separar la lógica pura y la crítica del conocimiento», escribe en 1905 a Brentano. Véase Hua XVIII, xxxvi; véase también Bemet, Kem & Marbach, o.c., 54. 92 ^®ase Hua II, 34 pássim. Podemos apredar esta ampÜación gradual del campo de interés de la fenomenología, en los temas tratados en muchas de las lecdones y textos de Husserl de aquel período. Porejemplo, más allá del interés délas/Leñados "superiores" del conodmiento, sus lecciones de 1904/1905 sobre "Puntos importantes respecto a la fenomenología y a la teoría del conocimiento" tratan con "los actos que subyacen más profundamente los ados intelectivos; percepdón, imaginadón (Pfjantasie), condénela figurativa, memoria, e intuidón del ti empo," etc. Véase el Pre/flcío {Vorbemerkung) de Heidegger a su edición de las U-cciones sobre la conciencia interna del tiempo del año 1905, de Husserl. Véase Hua X, xxiv; y también Vorlesungen zur Phdnmtenobgiedes inneren Zeitbewufitseins (Editado por Heidegger, M., Halle, Max Niemeyer, 1928), 367. "Sin clarificar los rasgos generales del sentido, esencia, métodos y principales puntos de vista de una crítica de la razón, sin haber pensado, esbozado, fijado y fundado un proyecto general para ellos, no puedo vivir ni veraz ni verdaderamente [...]. Sólo me satisface una cosa: debo adquirir claridad, no puedo vivir de otro modo, no puedo soportar vivir si es que no puedo creer que puedo alcanzar <aquello>, <sies> que por mi mismo y con ojos claros <no> puedo realmente echar un vistazo a tierra prometida. Véase Biemel, W., ed., «EdmundHusserl, Personliche Aufzeichnungen», en Philosophy and Pheiiomciiological Research (Vol. XVI, N°3, March 1956), 297. Bericht überdeutsche Schriften zur Logik 1895-1899 (1903), en Hua XXII, 206. Véase también Kem, I., O.C., 180. 110
Im irrufh'hhi </<• l.] fcncntcnolo^ia: de Iíi< Investigaciones lógicas de Httsscrl aplica a la "psicología descriptiva Estc^ significa que no sólo las proposiciones lógicamente evidentes (idealidades trascendentes) y mutatis miitandis los objetos espaciales indi\'iduales -en su carácter "en sí mismo"-están "atrapados en el enigma de la trascendencia'"'". El mismo enigma alcanza también el ámbito "en sí mismo" de líi inmanencia empírica. Así, la tarca general de clarificar el verdadero significado y relación entre fmsccizdencia e inmanencia lleva a Husserl en 1906/1907 a reformular la distinción entre percepciones inadecuadas y adecuadas que propusieron las Investigaciones lógicas. La reemplazará así con la distinción entre percepción natural (extema y psicológica) y percepción fenomenológica''': "Nunca han de confundirse percepKiones internas 1/ percepciones fenomenológicas"^'^. Esto también lo lle\'a a reformular la concepción de subjetividad y objetividad de las Investigaciones lógicas. Ya no sostendrá su anterior concepción de la subjeti\'idad como una inmanencia meramente real (de los compo nentes estructurales empíricos del ego y sus vivencias) sin un principio unitario del fl ujo de la conciencia. Correlativamente, su concepción de la objetividad (sigmfícados ideales, y objetos ideales y reales) como totalmente "trascendente" (vale decir, "inde pendiente") en relación al ámbito fenomenológico, también evolucionará para entrar en contacto con la nueva estructura de la subjetividad. 7. Conclusión. La génesis de la noción husserliana de iirtendonalidad y la irrupción de la fenome nología que llevan a cabo sus Investigaciones lógicas se inicia con la Filosofía de la arit mética y desarrolla duraiite la última década del siglo diecinueve. Esta génesis está atada, desde el inicio, a un rompimiento gradual respecto de la concepción representacionalista modema del conocimiento y de la conciencia, contrariamente a la opi nión de algunos de los críticos contemporáneos de Husserl. Husserl enseña, igual mente, cómo los filósofos modemos (incluyendo los aprioristas neokantianos) remtroducen por la puerta falsa un naturalismo que es necesario denunciar y deconstruir. La evolución del concepto husserliano de intencionalidad en las postrimerías de su trabajo inaugural, y luego en el marco de su fenomenología genética, permanece fiel a estas concepciones originales. En este sentido, la irrupción de Husserl tiene el significado de una auténtica revolución en el pensar. Hua XXIV, 208-209. Ibíd, 210-211. 97 Aunque Husserl busca reemplazar la "percepción adecuada" por la percepción fenomenológica, nunca abandona completamente la terminología anterior, ni el uso del término "inmanente para los mismos propósitos, borrando así sus propias "distinciones" cuidadosas. Véase ¡bul., 216, 372. 111