El futuro incoado del toreo
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Otros testimonios 301 4. EL FUTURO INCOADO DEL TOREO ablar del futuro del toreo requiere, en primer lugar, definir los términos de la premisa: futuro y toreo. Huelga decir que semejante tarea desborda los límites de este escrito, tanto para el primero como para el segundo de los términos. No obstante, habré de suponer que los lectores saben lo que es el toreo, aunque sea de la misma manera en que San Agustín sabía lo que era el tiempo -«Si me preguntas lo que es, no lo sé; si no me lo preguntas, lo sé», - teniendo en cuenta que esta es una publicación sobre toreo. No obstante, no me resisto a definir someramente lo que entiendo por futuro. Las ideas de pasado, presente y futuro suelen ser ejercitadas por historiadores y tratadistas en general como relativas al tiempo cósmico o circadiano, pero, sin perjuicio de la inevitabilidad del uso de esta acepción, sugiero aquí utilizar la idea de tiempo utilizada por Gustavo Bueno, relativa a la idea de influencia circular. Y en ese sentido, el pasado será el conjunto de hechos y hombres que influyen totalmente sobre nosotros pero no viceversa. Así, el futuro será el conjunto de hechos y hombres sobre los que nosotros desde el presente podemos influir totalmente pero no al revés. Las implicaciones de esta idea de futuro aplicada al toreo pueden aparecérsele ahora al lector como un verdadero reto, pues se hace necesario partir del presente en marcha para hacer una proyección de la posible influencia sobre el futuro. A nadie se le escapa, desde luego, la ola ideológica en la que viene surfeando el mundo en las últimas décadas, sobre todo H
en España e Hispanoamérica, para lo que a la Fiesta concierne. El llamado animalismo parece ganar terreno en todas partes, y muchos en nuestro presente caen en el pesimismo dada la fuerza de los movimientos prohibicionistas y el amor desmedido por los animales. No obstante la influencia sobre el futuro de los hombres del presente, ya señalaba Santo Tomás que los futuros contingentes no son cognoscibles, y solo Dios, dirán después los molinistas, lo conoce mediante la ciencia media. No tengo la ciencia media, pero dado lo que hemos dicho sobre el futuro como influencia, los taurinos deben rearmarse y prepararse para la lucha ideológica que no es otra que la lucha por la influencia sobre las futuras generaciones. Lucha que implicará ganarse a las instituciones políticas y económicas, luchar en el terreno de las instituciones educativas y luchar en los medios de comunicación. Porque el futuro no está escrito en las estrellas. Iker Izquierdo Fernández Traductor y periodista, Taipéi. Tertulia Internacional de Juegos y Ritos Táuricos 302