Microciudades ocultas: la arquitectura monacal en el Casco Histórico de Sevilla
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MORENO LUCENA, RICARDO JAVIER Trabajo Fin de Grado. Grupo A 2018/2019 Tutora. Ana Rosa Diánez Martínez Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla Grado en Fundamentos de Arquitectura MICROCIUDADES OCULTAS La arquitectura monacal en el Casco Histórico de Sevilla.
A mis padres, por velar por mí, aquí y allí.
RESUMEN La Sevilla que reconquista el rey Fernando III el Santo en 1248 se describe como una ciudad cuya población se concentraba aún en lo que se denominaba centro desde época romana. La muralla almohade es una operación que respondía al pujante desarrollo de la actividad marítima comercial, una expansión que la población no ha podido abarcar hasta el siglo XIX, distinguiéndose así vacíos urbanos hacia el norte y el oeste de la ciudad. El sistema de conventos se convierte en una herramienta para la consolidación y regulación de aquellos vacíos en las inmediaciones de la muralla. Las piezas de esta estrategia, los conventos y monasterios, se basan en el concepto de microciudad y autosuficiencia según las primeras prácticas del tipo monacal. Se distinguen 78 fundaciones hasta el siglo XVIII, cuya estabilidad comienza a desmoronarse a partir de la invasión de los franceses hacia 1810. Las expropiaciones de sus bienes a la iglesia inspirarían el proceso más perjudicial para el sistema de convento: el periodo de las desamortizaciones del siglo XIX. Durante las desamortizaciones, numerosas congregaciones de religiosos se trasladan de sus cenobios, mientras que otras llegan a extinguirse. Sus inmuebles, o bien, se derribaban, o se aprovechaban para incluir usos civiles. Otras congregaciones han perdurado hasta hoy, destacando las congregaciones de clausuras. Las clausuras son las fundaciones más antiguas que han permanecido en la ciudad, pasando desapercibido en su paisaje urbano por su uso histórico. El mal estado de conservación de estas edificaciones inspira la propuesta de una estrategia para la revalorización de estos hitos escondidos y testigos de la historia de Sevilla desde que fuese conquistada, a través de la inserción de sus espacios exteriores a la red de espacios libres del sistema dotacional de Sevilla. Palabras clave: Sevilla, monasterios, conventos, clausuras, patrimonio. ABSTRACT The city of Seville that was reconquered by the king Fernando III el Santo in 1248 is described as a city whose population was concentrated in the area which was known as the center of the city since Roman times. The almohad wall was an operation that response to the vigorous development of maritime activity, an expansion that the population cannot cover until the 19th century. That’s why there were urban gaps toward the north and west of the city. The system of convents becomes a tool for the consolidation and regulation of those gaps in the vicinity of the wall. The parts of this strategy, the convents and monasteries, are based on the concept of micro-city and self-sufficiency according to the first practices of the monastic architectural type. There are 78 foundations until the 18th century, whose stability begins to crumble from the invasion of the French toward 1810. The expropriation of the church’s properties would inspire the most damaging process to the convent: the period of the disentailments of the 19th century. During the disentailments, numerous religious congregations are moved from their monasteries, while others become extinct. Their edifications, were demolished or adapted in order to include civilian uses. Other congregations have lasted until today, especially the cloistered convents. The cloistered convents are the oldest foundations that have lasted in the city, whose edifications goes unnoticed in its urban landscape because of their historical use. The poor conservation status of these buildings inspired the proposal strategy for the revaluation of these historic landmark in hiding and vestiges of the history of Seville since it was conquered, through the insertion of the outdoor spaces to the network of open spaces from the dotacional system of Seville. Palabras clave: Sevilla, monasteries, convents, cloistered convents, heritage.
AGRADECIMIENTOS Sea este espacio para mencionar a quienes han hecho más sencillo el desarrollo de este trabajo académico. A mi madre, que día a día ha incidido en mis buenas aptitudes para afrontar todo lo que me proponga en esta vida. A mis hermanas, por darme mi espacio de trabajo y estudio, y respetarlo. A mi padre, que sé que ha estado en cada libro que he consultado a lo largo de todo este trabajo. A mi tutora, por su paciencia y su confianza, además de su continua dedicación. A todos los profesores y compañeros que han participado en el conocimiento que he adquirido sobre la arquitectura a lo largo de esta etapa en la universidad.
ÍNDICE Capítulo 1. INTRODUCCIÓN .......................................................................... 3 1.1. RELEVANCIA Y OPORTUNIDAD ......................................... 4 1.2. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS ........................................................... 4 1.3. ACOTACIÓN Y ELECCIÓN DEL ÁMBITO DE ESTUDIO ............................................................................................................... 4 1.4. METODOLOGÍA .............................................................................. 4 Capítulo 2. ANÁLISIS HISTÓRICO Y URBANÍSTICO DE LOS CONVENTOS EN LA CIUDAD DE SEVILLA ........................................ 5 2.1. ORIGEN Y DESARROLLO DE LA VIDA MONÁSTICA EN SEVILLA ........................................................................................................ 5 Conquista de Sevilla: génesis e impulsión de la ciudad-convento.......... 6 Desamortización del s. XIX: exclaustración y resurgimiento .............. 12 2.2. ANÁLISIS DE LA FORMA URBANA DE UNA CIUDAD CONVENTUAL............................................................................................... 17 Componente social de los conventos......................................................... 17 Conventos como instrumento urbanístico: componente horizontal y vertical. .............................................................................................................. 20 2.3. ANÁLISIS TIPOLÓGICO DE LA ARQUITECTURA MONACAL: ENTRE LA ESCALA MONUMENTAL Y LA DOMÉSTICA .................................................................................................... 25 Tipo monacal: concepto de microciudad ................................................. 25 Desarrollo y concreción del tipo monacal en Sevilla ............................. 27 Capítulo 3. EL SISTEMA DE CONVENTOS DE SEVILLA INTRAMUROS EN LA ACTUALIDAD ................................................... 28
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 4 1.1. RELEVANCIA Y OPORTUNIDAD La temática elegida para la realización de este trabajo académico viene a raíz del interés del autor por la vinculación de la morfología del casco histórico de Sevilla con el sistema de monasterios y conventos implantado tras la conquista de la capital hispalense, centrándose fundamentalmente en las clausuras femeninas. En la actualidad, son numerosas las noticias que advierten sobre el mal estado de los conventos de clausura, principalmente por la escasez de vocaciones y la insostenibilidad de estas casas religiosas, microciudades ocultas de gran interés artístico que pasan desapercibidas en el paisaje urbano de Sevilla cuya extroversión con su entorno puede ser la estrategia que resuelva su actual decadencia. 1.2. HIPÓTESIS Y OBJETIVOS A través de un análisis histórico y urbanístico del sistema conventual implantado en el casco histórico de la ciudad Sevilla hasta la actualidad, como objetivo general se pretende poner en valor este uso histórico y fundacional de la ciudad, promoviendo la apertura de los conventos y monasterios de clausura a los ciudadanos de cara a su conservación desde sus espacios exteriores infrautilizados; las clausuras son las congregaciones que más han perdurado en el tiempo y, por tanto, han sido testigo de toda la historia de Sevilla. De esta manera, se distinguen como objetivos específicos conocer el origen ciudad-convento de Sevilla y su evolución hasta la actualidad; estudiar el sistema conventual como instrumento urbanístico y cómo se ha adaptado a la ciudad del hoy; realizar un breve acercamiento al tipo monacal y su interpretación en el tejido urbano de Sevilla; toma de datos para la catalogación de las clausuras como primer acercamiento y puesta en valor; saber aplicar el método AHP para la selección objetiva del convento sobre el que intervenir. 1.3. ACOTACIÓN Y ELECCIÓN DEL ÁMBITO DE ESTUDIO El encuadre para el desarrollo de este trabajo se sitúa en el casco histórico de Sevilla, diferenciando un primer escalón en el que se encontrarían los conventos del sistema de conventos que fundase la ciudad y, posteriormente, un segundo escalón para las 15 clausuras que aún se encuentran activos en la actualidad. A través de unos factores aplicables a la totalidad de los conventos tenidos en cuenta, finalmente se seleccionará una de las clausuras para el desarrollo de la propuesta. 1.4. METODOLOGÍA El método principal para llevar a cabo el desarrollo de este trabajo académico es la búsqueda y recopilación de referencias bibliográficas y documentales sobre el sistema conventual fundacional de Sevilla, datos históricos, análisis urbanísticos e incluso tipológicos de los mismos. De cara al escalón de las clausuras, como complemento y como medio de organización de los datos recopilados, se elaborarán fichas que recogerán las características de los conventos y monasterios de clausura, e incluso los bienes muebles que contienen, introduciendo un último apartado dedicado al conocimiento del régimen de protección al que se halla acogido cada uno de los inmuebles. Para profundizar sobre el panorama actual de los conventos, se llevará a cabo una entrevista con el personal de la Archidiócesis de Sevilla especializado en este ámbito, elaborando previamente el cuestionario pertinente.
MICROCIUDADES OCULTAS 5 Capítulo 2. ANÁLISIS HISTÓRICO Y URBANÍSTICO DE LOS CONVENTOS EN LA CIUDAD DE SEVILLA 1.5. ORIGEN Y DESARROLLO DE LA VIDA MONÁSTICA EN SEVILLA «Sevilla es una novia cuyo esposo es Abbad: el Aljarafe es su corona; su collar es el río.» Al-Mutadid ben Abbad (1042-1069) Fig. 2. 1. ‘Sevilla Almohade’ (1248), anónimo. Fuente: Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía: ‘Agua, territorio y ciudad. Sevilla Almohade 1248’ (2008).
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 6 La instauración de la vida monástica en la ciudad de Sevilla surge, no sólo como producto del donadío 2 concedido a la Iglesia, sino como sistema de ocupación y repoblamiento tras su reconquista hacia el siglo XIII. El recinto amurallado durante el reinado de los musulmanes se expande hacia las orillas del río Guadalquivir principalmente por la actividad comercial marítima, resultando un espacio intramuros por consolidar con el recinto original, siendo determinante el repartimiento de la ciudad que efectuase su conquistador el rey Fernando III de Castilla, el Santo. Conquista de Sevilla: génesis e impulsión de la ciudad-convento La Serva La Bari durante el periodo almohade, fig. 2.1., se caracterizaba por hallarse su población concentrada en torno a lo que se denominaba centro de la ciudad desde época romana; de hecho, no se amplía la ciudad más allá de la muralla hasta el s. IX durante el reinado de Abderramán II 3 . Se desconoce la dirección de dicha expansión, aunque la creciente actividad comercial marítima, además impulsada por las coetáneas Atarazanas, pudo ser el foco de atracción. La nueva ampliación almorávide en la primera mitad del s. XII, completada durante el periodo almohade, confirma la anterior hipótesis: un crecimiento hacia poniente pensado no sólo para mejorar la funcionalidad del puerto comercial que crecía exponencialmente, sino incluso para aprovechar el río Guadalquivir como foso que, junto al río Tagarete por el ostro, conformarían un sólido sistema defensivo natural para la entonces proclamada capital peninsular del imperio almohade. La muralla resultante sería apreciable hasta el s. XIX, cuando realmente Sevilla se desborda, lo que pone en evidencia una previsión demográfica malograda para el momento, distinguiéndose numerosos vacíos urbanos entre el centro consolidado y la muralla. 4 Los almohades fueron una dinastía caracterizada por su fuerte unidad y su incorruptible fe, lo que se tradujo en un rechazo a cualquier otra creencia, incluso dentro su religión musulmana. De hecho, durante el reinado de Alfonso VII los 2 Cfr. Julio González González: ‘Repartimiento de Sevilla’ (1993), pág. 255-258. 3 Juan de Mata Carriazo y Arroquia: ‘Las murallas de Sevilla’ (1951), pág. 21. 4 Antonio Collantes de Terán Sánchez: ‘Sevilla en la Baja Edad Media. La ciudad y sus hombres’ (1977), pág. 63-68. 5 Abenalcotía el Cordobés: ‘Historia de la conquista de España’, trad. Julián Ribera (1926), pág. 29. cristianos apoyarían a los almorávides frente a la alarmante propagación de aquellos, aunque resultó ser en vano. 5 Los almohades desplazarían la aljama y la alcaicería para la creación de la ‘nueva’ medina, lo que desencadenaría la aparición de otro centro, resultándose una dicotomía entre el centro tradicional, poblado por los indígenas (actual zona del Salvador), y el centro nuevo, el de los señores, el cual incluso se cercaría (actual Alcázar). 6 Mientras la división entre musulmanes se incrementaba, los cristianos avanzaban en la reconquista de la península y Sevilla se masificaba, ya que era el destino de los despoblados. El sistema defensivo natural prolongaría el asedio de la capital del imperio; sin embargo, su consolidación era endeble, seguía siendo una «…ciudad de baja densidad de población con grandes espacios vacíos, más numerosos cuanto más periféricos…» (Francisco Collantes de Terán, 1957, pág. 9) 7 . El rey Fernando III el Santo pretendía asediar la ciudad a través de la obstrucción de las puertas de la ciudad para desgastar a los ciudadanos, pero para ello necesitaba arrebatar el control del río, para evitar también los posibles refuerzos desde África. Desde la actual zona denominada Tablada, idónea frente al ataque enemigo al estar rodeada de agua en tres flancos, se asedió la ciudad tras contener en el castillo de Triana a sus señores. « Toda libre et quita » 8 fueron las palabras que el rey Fernando III el Santo enunció frente a las capitulaciones que presentaban los almohades, siendo finalmente expulsados el 23 de noviembre de 1248. 9 La conquista de Sevilla fue una extraordinaria buena nueva para la Cristiandad. Con la llegada del clero a la recién conquistada Sevilla, comienza el periodo de purificación de la ciudad: « así vazida » 10 de musulmanes se consagra la mezquita mayor bajo la advocación de Santa María. 6 José Guerrero Lovillo: ‘Sevilla musulmana’ (1953), pág. 31. 7 Francisco Collantes de Terán Delorme: ‘La Sevilla que vio Guzmán el Bueno’ (1957). 8 Ramón Menéndez Pidal: ‘Primera Crónica General’ (1977), pág. 766. 9 Alejandro García Sanjuán: ‘La conquista de Sevilla por Fernando III (646 h /1248). Nuevas propuestas a través de la relectura de las fuentes árabes’ (2017), pág. 12-13. 10 Ramón Menéndez Pidal: ‘Primera Crónica General’ (1977), pág. 768.
MICROCIUDADES OCULTAS 7 Fig. 2. 2. ‘Insigne ciudad de Sevilla, su antigüedad y nobleza’ (1548), Pedro de Medina. Fuente: FOCUS, Fundación Fondo de Cultura, ‘Iconografía de Sevilla.1400-1650’. El rey Fernando III el Santo tenía la obligación de repoblar Sevilla, comenzando desde los correspondientes donadíos a las instituciones participantes en la reconquista. En cuanto a las instituciones religiosas, se les otorga todas las mezquitas, siendo la primera en transformarse, incluso antes de que hiciese entrada el conquistador a la ciudad, la anteriormente mencionada mezquita mayor, ahora catedral. 11 Las parroquias comenzaron a ocupar la ciudad muy pronto frente a la catedral, por su pobreza en el repartimiento; en la fig. 2.2. se distingue como estas nuevas edificaciones colonizan la ciudad de Sevilla y se alzan dominando el paisaje urbano a través de su singular arquitectura. La razón por las que se erigen tan temprano no 11 Julio González González: ‘Repartimiento de Sevilla’ (1993), pág. 234-239. solo responde a cubrir las necesidades religiosas, sino a establecer y delimitar las collaciones, áreas en las que se divide la ciudad dotadas de un jurado encargado de los censos, la vigilancia de sus calles y su higiene, e incluso de sus alojamientos. En 1250, se distinguían 24 collaciones, con sus correspondientes parroquias con cuyo nombre se denomina la collación, a saber: Santa María, San Salvador, Santa María Magdalena, San Isidoro, San Pedro, San Bartolomé, San Lorenzo, San Román, Santiago, San Andrés, San Nicolás, Santa Marina, San Marcos, San Miguel, San Esteban, Omnium Sanctorum, Santa Catalina, San Juan de la Palma, San Martín, San Julián, San Gil, San Ildefonso, San Vicente y Santa Lucía, distinguidas y ubicadas sus parroquias en la fig. 2.3. La implantación de las collaciones era un sistema de ocupación que poseía un carácter provisional, complementándose con la introducción de la vida monástica, ya que funcionaban como organismos autosuficientes y de esta forma se regulaba el suelo residual que había sido generado por la ampliación de los almohades. Los monasterios y conventos se instauraban por patrocinio real o por donadío, incluso también se establecen las Órdenes Militares que participaron en la conquista de la ciudad. Hasta 1260, se distinguían las fundaciones monásticas de San Francisco, San Pablo y San Clemente, seguidas de las de Santa Clara, Santa María de las Dueñas y San Agustín. 12 Comienza así un proceso de ampliación de este sistema de conventos, una verdadera red que comienza a colonizar la ciudad hasta el punto de convertirla en un campo de espadañas y campanarios, que alberga una superpoblación religiosa, con sus correspondientes propiedades, cuyos privilegios se pondrán en crisis especialmente a partir del siglo XIX. Este proceso se ha reproducido por siglos a través de planos, fig. 2.4., fig. 2.5.y fig. 2.6., a continuación de este apartado. 12 Ibidem, pág. 360-361.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 8 Fig. 2. 3. Parroquias y límites de las collaciones de Sevilla intramuros hacia 1250. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
MICROCIUDADES OCULTAS 9 Fig. 2. 4. Casas monacales implantadas entre el siglo XIII-XIV. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 10 Fig. 2. 5. Casas monacales implantadas entre el siglo XV-XVI. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
MICROCIUDADES OCULTAS 11 Fig. 2. 6. Casas monacales implantadas entre el siglo XVI-XVIII. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 12 Desamortización del s. XIX: exclaustración y resurgimiento La Sevilla que se reconociese a principios del siglo XVIII podría asemejarse a la que se contempla en la fig. 2.7., contrastándose con la descripción que hiciera en un informa sobre la ciudad Pablo de Olavide al conde de Aranda, ministro del rey Carlos III: «desde que llegué a esta ciudad, vi con asombro el inmenso número de iglesias y conventos que la cercan, y más el de eclesiásticos y regulares que la disfrutan. Para instruir mejor el ánimo de V.E. me ha parecido incluirle los adjuntos planos y verá con sorpresa que sólo en el casco de Sevilla comen con el sudor de los infelices 3497 personas religiosas, siendo más espantoso que del Orden de San Francisco únicamente haya 1081, número que parece exagerado y que no puede ser más exacto, pues dichos planos están formados por las relaciones juradas que me han presentado los mismos prelados para la libertad de derecho que tiene el Rey concedida a los abastos regulares» 13 . 13 Francisco Aguilar Piñal: ‘Historia de Sevilla. Siglo XVIII’ (1989), pág. 130-132. La desestabilización del sistema de conventos pudo tener inicio a partir de la expulsión de los religiosos de la Compañía de Jesús, cuando se ejecuta en la ciudad la orden del rey Carlos III a principios de abril de 1767, primer hecho incipiente de la decadencia del clero regular en la capital hispalense. El clero secular resultaba ser más afín a las ideas del periodo ilustrado de la monarquía. Dicha conformidad queda latente con la fundación tanto de la Real Academia de las Buenas Letras, en 1751 por el sacerdote secular y catedrático Luís Germán y Ribón, como la de la Biblioteca Arzobispal en 1792por el entonces arzobispo Alonso Marcos de Llanes. A finales del siglo XVIII, Sevilla se hallaba bajo la epidemia de la fiebre amarilla, de lo que se aprovecharon los franceses para instalarse en febrero de 1810. Casi tres años la ciudad estuvo bajo la invasión napoleónica, durante la cual se redactaron decretos que tratarían aspectos relacionados con la Iglesia, como la extinción del Fig. 2. 7 Vista panorámica de Sevilla (1617), ilustración de Simon Wynhoutsz de Vries. Fuente: FOCUS, Fundación Fondo de Cultura, ‘Iconografía de Sevilla.1400-1650’.
MICROCIUDADES OCULTAS 13 clero regular y la expropiación de sus posesiones y patrimonio, empleando las construcciones monacales como cuarteles y fuertes; sin embargo, dichos decretos no aludían a las congregaciones de religiosas, probablemente por la mentalidad del momento. Se podría decir que los numerosos cambios políticos que caracterizan el siglo XIX giran en torno al discurso de las relaciones entre España y la Santa Sede, con respecto a su poder sobre el Estado, heredado de las ideas que trajo la Ilustración. Así, desde que se proclamase la Constitución de 1812, se comienza desde la exclaustración de aquellos conventos que contasen con pocas vocaciones o cuyo estado arquitectónico fuera decadente, se expropian los bienes de dichos conventos en declive, y, lo más significativo, se paraliza la admisión de novicios, de cara a su extinción. 14 Hacia 1814, con el reinado de Fernando VII durante el periodo conocido como Sexenio Absolutista, se desmantelan los anteriores decretos, e incluso se permite el regreso de los jesuitas. Sin embargo, con el posterior Trienio Liberal, se pretende recuperar el panorama anterior al Sexenio Absolutista, respondiendo el rey Fernando VII junto a los ‘Cien mil hijos de San Luis’, ya en 1823, con una segunda restauración religiosa más exigente que la primera. El fallecimiento de Fernando VII en 1833 abriría una nueva puerta hacia un Estado liberal tras la abolición de la Ley Sálica, pudiendo ser herederos de la corona su primogénita Isabel y el hermano del rey don Carlos María Isidro. La madre de la que conseguiría ser reina Isabel II, regente hasta 1840, se inclinará hacia los liberales en pro de salvaguardar la corona de su hija. Así, se retoman aquellos decretos que comenzaron bajo la advocación de “reforma” pero que se tradujeron en la extinción de la mayoría de las órdenes masculinas y femeninas. 15 Con Mendizábal, ya no solo conventos o monasterios, sino colegios, congregaciones y casas de comunidad o institución religiosa, también se expolian, quedando sus bienes y patrimonio a subastar o cedidos a entidades públicas. No es hasta la regencia de Espartero cuando las relaciones con la Santa Sede definitivamente 14 Manuel Revuelta González: ‘La exclaustración (1833-1840)’ (1976), pág. 52-19. 15 Cfr. José Andrés-Gallego ‘La historia religiosa en España’ (1995). 16 Manuel Revuelta González: ‘La exclaustración (1833-1840)’ (1976), pág. 464-510. se rompen, hecho detonante del pronunciamiento popular llevado a cabo hacia 1843 que trajera la caída del regente. Comienza así un periodo moderado, liderado por el militar Narváez, que sirvió de respiro para la Iglesia, en el que se detienen las ventas de los bienes expropiados, los cuales no enajenados se devuelven a sus propietarios; pero quizá lo más revelador fue la admisión de novicios y novicias 16 . Los dos siguientes cambios políticos, el Bienio Progresista en 1855 y la proclamación de la I República en 1873, volvieron a asfixiar la actividad religiosa, tratando de volver al panorama conseguido en 1837, hasta la restauración borbónica con Alfonso XII hijo de Isabel II. Fue un periodo en el que aprovecharon las congregaciones femeninas para hallar alternativas o actividades complementarias a la vida contemplativa, como la enseñanza o la asistencia sanitaria 17 . Cabe destacar, que en 1894 se funda el último convento en Sevilla, por las salesas, en la Plaza de las Mercedarias bajo la advocación de la Visitación de Santa María. Frente a un periodo que parecía haber aprendido de las diferencias y los enfrentamientos, se proclama la II República en 1931, caracterizada por su violento anticlericalismo, atentando no solo contra el bien material, a través de numerosos saqueos e incendios del patrimonio mueble e inmueble, sino incluso el humano 18 . Sin embargo, a partir de 1936 se comienza a asumir parte de los hechos acontecidos y a tomar conciencia de la opresión y restricción a la libertad religiosa. El levantamiento nacional dirigido por el general Franco supone la anunciación de una nueva restauración religiosa, restituyéndose numerosas órdenes masculinas y femeninas. En Sevilla, destacaron especialmente las congregaciones femeninas, tanto de vida activa como las de clausura. A continuación, se grafía el proceso desamortizador, fig. 5, fig. 6 y fig. 7, dividido en tres periodos. 17 Cfr. Vicente Cárcel Ortí: ‘Historia de la Iglesia en España’ Tomo V (1979), pág. 227-274. 18 Ibidem, pág. 331-391.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 20 Conventos como instrumento urbanístico: componente horizontal y vertical. Reconocida la labor social de las congregaciones religiosas, se procede a entender la morfología de la ciudad desde las piezas arquitectónicas monacales. Por un lado, las primeras casas monacales fundadas por órdenes mendicantes se localizaron en las inmediaciones de la muralla almohade, tierras con un precio asequible. Otras congregaciones prefirieron integrarse con el casco consolidado, «…creando nuevos centros periféricos que tensionaban orgánicamente con los núcleos tradicionales: catedral, ayuntamiento o plaza mayor» (M.ª Teresa Pérez Cano, 1992, pág. 186) 26 . A partir de la Contrarreforma, los cenobios comenzaron a situarse más cercanos a la población, de cara al desarrollo e incremento de la vida activa de estos. En cuanto a la implantación de las piezas conventuales, se han diferenciado tres estrategias en la ciudad intramuros de Sevilla: colmatación de vacíos urbanos, consolidación de ejes históricos con carácter estructurante de la ciudad y la reutilización de donaciones y el correspondiente proceso de fagocitación de cara a las necesidades de ampliación de los espacios. La densificación de la ciudad no consolidada de Sevilla tras su reconquista quizá sea el origen del sistema de ocupación a través de la red de conventos. En primer lugar, se diferencian aquellos junto a las puertas o en sus inmediaciones, así pues, apoyados en el lienzo de la muralla, elemento aprovechado para su protección, caracterizados por una compleja geometría a resolver frente al tipo arquitectónico monacal, solucionado en ocasiones con plazas públicas en su frente principal, además de unas amplias huertas que aprovechaban aquel espacio residual. Los casos más simbólicos son los de las cistercienses de San Clemente, en la collación de San Lorenzo, o las dominicas de El Valle, en la collación de San Román 27 . Frente aquel suelo no regulado, las casas monacales supusieron un excelente instrumento urbanizador, pues, además, eran organismos autosuficientes desde la propia 26 M.ª Teresa Pérez Cano: ‘Patrimonio y ciudad. El sistema de los conventos de clausura en el Centro Histórico de Sevilla’ (1992). 27 Ibidem, pág. 242-246. 28 Cfr. Apartado 2.3. Análisis tipológico de la arquitectural monacal: entre la escala monumental y la doméstica, pág. 33. concreción de su tipo arquitectónico 28 . Sin embargo, se trata de un arma de doble filo: todo aquel espacio residual al final era para unos pocos. A raíz de las fundaciones implantadas junto a las puertas de la muralla de la ciudad, aparecen cenobios que consolidan los principales ejes de acceso y los ejes estructurantes históricos. Aquellos conventos en las inmediaciones de las puertas se configuraban como vigías de las idas y venidas que tenían lugar a lo largo del día. Los accesos públicos de estos conventos, como las iglesias y compases de los espacios públicos que albergasen, se ubicaban en la fachada que daba al eje, cuidando también la estética del lienzo de esa fachada que asoma. La riqueza del paisaje urbano debía responder y cualificar la función de la vía en la ciudad. 29 En la fig. 10, se grafían los originales trazados reguladores de la ciudad en relación a la disposición de los conventos hasta el siglo XVIII, seguida de la fig. 11 en la que se depura el plano desechando los conventos que quedan fuera de los ejes. Por último, se identifica como última estrategia la que se produce por donación o compra de inmuebles del centro urbano consolidado. En primer lugar, cabe volver a mencionar la donación que hiciera el rey Fernando III el Santo a la Iglesia 30 , cuando les encomienda la purificación de la ciudad desde la ocupación de las mezquitas del periodo musulmán; los cenobios y conventos también fueron un instrumento, además de las parroquias, oratorios, ermitas y/o capillas, para efectuar esta misión. En otros casos, se tratan de donaciones tipo palacios o casas señoriales, como el caso del convento de Santa Clara en el Palacio de don Fadrique, o el de Santa Inés, fundado en la casa familiar de doña María Coronel. Estas operaciones se complementaban, de cara a la ampliación de las dependencias del convento, con la adquisición de propiedades más inmediatas de su entorno, ya fueran compradas, concedidas o donadas; en este proceso, la calle no resultaba ser un límite, es decir, las ampliaciones de los conventos fagocitaban hasta trozos de ciudades. 31 29 Cfr. M.ª Teresa Pérez Cano: ‘Patrimonio y ciudad. El sistema de los conventos de clausura en el Centro Histórico de Sevilla’ (1992), pág. 208-229. 30 Cfr. Subapartado Conquista de Sevilla: génesis e impulsión de la ciudad-convento del apartado 2.1., pág. 17. 31 Ibidem, pág. 299-242.
MICROCIUDADES OCULTAS 21 Fig. 2. 13. Plano red del sistema de conventos frente a los ejes estructurantes de la ciudad. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 22 Fig. 2. 14. Plano de conventos que consolidan los ejes estructurantes de la ciudad. Fuente: elaboración propia desde ilustración de Pablo de Olavide y Jáuregui: ‘Plano topográfico de la M. N. Y M. L. ciudad de Sevilla’ (1771) en http://bibliotecadigital.rah.es/dgbrah/es/estaticos/contenido.cmd?pagina=estaticos/presentacion
MICROCIUDADES OCULTAS 23 Conocida la repercusión en el plano horizontal de la ciudad del sistema conventual, a continuación, se analiza la imagen que conforma este sistema en su plano vertical; unas breves pinceladas sobre las ilustraciones de las vistas de Sevilla y su paisaje tan marcado por la dominación de la arquitectura religiosa. La primera vista que se trata, fig. 2.15., el óleo que se halla en el Museo de Prado de Madrid, donde se contempla una ciudad dominada por la Giralda, el elemento que más asciende hacia las alturas; sin embargo, la horizontalidad es la protagonista en esta ilustración, ya que se refleja la importante actividad fabril que caracterizó a Fig. 2. 15. Vista de la ciudad de Sevilla (s. XVI), ilustración atribuida a Alonso Sánchez Coello. Fuente: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/vista-de-la-ciudad-de- sevilla/df3adb65-3fbd-4438-8c06-d75e8685f117
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 24 Sevilla durante este siglo, evidenciando dónde se hallaba la vida cotidiana consolidada, quedado el casco histórico oscuro y vacío. A pesar del ennegrecido sobre el centro consolidado, caracterizado por los compactos alzados que dan al arenal, se distinguen los elementos de las arquitecturas religiosas que, como la Giralda, buscan las alturas. Sin embargo, quedan como algo anecdótico frente al liderazgo del antiguo alminar de la que fuera Mezquita Mayor de la Sevilla musulmana. A través de otro óleo, fig. 2.16., perteneciente al Ayuntamiento de Sevilla, se muestra una Sevilla muy diferente al anterior caso, pues se ilumina el casco histórico para así evidenciar el dominio de la arquitectura religiosa en la ciudad, la medida que identificaba una ciudad poderosa sobre las demás. Los templos y casas religiosas llegan a ser numeradas y nombradas en la misma obra, y a través de los elementos ascendentes, campanarios, cúpulas y espadañas, se identifican y diferencian cada una de estas edificaciones. Llegan a diferenciarse: San Laureano (I), El Carmen (II), San José (III), San Antón (IV), La Merced (V), La Asunción (VI), San Pablo el Real (VII), los jesuitas (VIII), San Juan de Dios (IX), Madre de Dios (X), San Alberto (XI), San Francisco (XII), regulares menores del Espíritu Santo (XIII), Santo Tomás de Aquino (XIV) y el Pópulo (XV). I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII XIII XV XIV Fig. 2. 16. Vista de la ciudad de Sevilla (1726), ilustración atribuida anónima. Fuente: http://patrimoniumhispalense.com/es/espacio/casa-consistorial/vista-sevilla
MICROCIUDADES OCULTAS 25 1.7. ANÁLISIS TIPOLÓGICO DE LA ARQUITECTURA MONACAL: ENTRE LA ESCALA MONUMENTAL Y LA DOMÉSTICA El tipo arquitectónico de los monasterios y conventos viene determinado por las reglas monásticas, siendo determinante la regla benedictina, la primera en hacer referencia de manera indirecta a las cualidades que han de poseer los diferentes espacios para cumplir con el ora et labora . Cabe destacar, que las variaciones en el tipo monástico a lo largo de los siglos resultan ser despreciables en cuanto a programa de usos y funcional, probablemente por las intactas reglas monásticas de las diferentes órdenes desde que fueron fundadas. Tipo monacal: concepto de microciudad Los monasterios y conventos son lo que San Agustín de Hipona explicaría como civitas dei , casas fundamentalmente para servir a Dios, a partir del aislamiento geográfico, regidas por unas reglas que normalizan y estructuran esta forma de vida y trabajo. La primera referencia en la definición del tipo monacal se puede situar en el siglo IV con el eremítico monasterio o Laura que fundase el abad San Charitón en Palestina, caracterizado por un espacio central para los actos comunes, rodeado por las celdas individuales, espacio para la oración y meditación, pero también para el trabajo. 32 Como se explicaba en la introducción de este apartado, los tipos monacales debían responder a las reglas monásticas, destacando principalmente las de San Basilio el Grande, San Agustín de Hipona, San Benito de Nursia, San Francisco de Asís y San Ignacio de Loyola; de cara al tipo monacal, San Basilio en oriente y San Benito en occidente, son los más influyentes. La principal diferencia entre las reglas de San Basilio y San Benito es que el primero se dirige al monje como individuo, definiendo una forma de vida aislada salvo en los cultos o en las comidas, mientras que el segundo se dirige al abad del 32 M.ª Teresa Pérez Cano: ‘Patrimonio y ciudad. El sistema de los conventos de clausura en el Centro Histórico de Sevilla’ (1992), pág. 324. monasterio, quien fuera la figura superior del cenobio, ofreciendo un modelo donde se vive en comunidad, tanto para la oración y meditación como la comida o el descanso. Con respecto a la regulación de los horarios del programa de vida y trabajo, San Benito fue más estricto, ya que no sólo establecía horas para la oración como San Basilio, sino que organizó la jornada también para meditar y leer, trabajar y comer; esta es la razón por la que las reglas benedictinas se consideran las primeras que hacen de manera implícita incidencia en las cualidades que debían poseer los espacios para el adecuado desarrollo de las diferentes actividades de la jornada. Las arquitecturas monásticas que se pueden considerar paradigmas del tipo monacal son el monasterio de Santa Laura en el monte Athos de Grecia, erigido bajo las reglas de San Basilio, y el monasterio de San Galo en Suiza, por las de San Benito. Los monasterios de las órdenes de San Basilio se distinguían por ser arquitecturas monumentales, «…San Basilio exigió con toda decisión que los monjes actuaran en el mundo y para el mundo. Los monjes basilios mantenían escuelas para huérfanos, hospitales, leprosías, así como talleres en donde los pobres podían ganarse el pan. Los monjes se hacían cargo de tareas sociales…» (Wolfgang Braunfels, 1969, pág. 23) 33 . El monasterio de Santa Laura, cuya planta se puede observar en la fig. 13, se presenta como un recinto cerrado al cual se puede acceder a través de la puerta principal de acceso (A) y/o por una puerta trasera (L). La iglesia del monasterio (D) se ubica en el interior del claustro (E), espacio de acceso a la célula monacal que, además, da servicio a las celdas (I), dormitorios de los monjes, y al refectorio 33 Wolfgang Braunfels: ‘Arquitectura monacal en occidente’ (1969). Fig. 2. 17. Plano ideal del monasterio de Santa Laura (961- 963), ilustración de A. Lenoir. Fuente: http://medieval.mrugala.net/Reli gion/Images/index.php?page=2
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 26 (G), pieza mayor de todo el conjunto cenobítico, y a la que se adosa la cocina (H); esta última tiene acceso directo al espacio exterior del recinto. Las tareas sociales que exigiese San Basilio en sus reglas se materializan en este monasterio a través de la hospedería (C), junto al acceso principal; enfrentados a esta, se hallaban los almacenes (K), quizá los espacios que albergasen las herramientas de labor que ofreciesen a los más necesitados para conseguir el pan de cada día. En cuanto a las casas monacales de la orden benedictina cuyas reglas, como se mencionaba anteriormente, hacen referencia de manera indirecta a la edificación, la jerarquía entre las actividades de la vida monacal se ve reflejada en el aspecto en sus espacios; así, la iglesia, espacio para la oración y culto a Dios, es el más ostentoso y de mayor dimensión, siendo complementado por el coro, espacio reservado para la congregación separada de los feligreses; a continuación, la sala capitular, para la meditación y lectura de las regla monástica; el refectorio, espacio para las comidas y, como instituyó San Agustín, escuchar también la palabra; el claustro, espacio exterior para la meditación y lectura que cuenta con un carácter simbólico de salvación por ser el lugar donde se lavaban; la sala profundis, donde se llevaba a cabo la oración en honor a los fallecidos de la orden; el cementerio, la muerte también forma parte de la vida y necesitaban ubicar a sus fallecidos; y los dormitorio, donde descansaban los monjes en comunidad. 34 En el caso del monasterio de San Galo, cuya planta se puede observar en la fig. 15, al ser un organismo tan complejo por el apoyo que ejerciese Carlomagno a la orden benedictina en su tarea social, su lectura debe hacerse de fuera hacia dentro, aunque la iglesia sigue siendo el núcleo de este conjunto. Se distinguen alrededor del núcleo matriz edificaciones dedicadas a la enseñanza (1), casa de los novicios (2), enfermería (3), incluso hospederías, con sus dependencias complementarias, para nobles (4), separadas de las que destinaban para peregrinos y pobres (5); también, de edificaciones y elementos auxiliares para la actividad agraria, como los molinos (6) y talleres (7), y una granja (8) con gallinero (9), pocilga (10), vaqueriza (11), cabrería (12), además de establos (13) para los caballos que poseían. Los que fueran siervos que labrasen la tierra para poder sobrevivir tenían cabida también en este organismo en sus cámaras (14). Con respecto al núcleo, en este esquema, las celdas 34 Wolfgang Braunfels: ‘Arquitectura monacal en occidente’ (1969), pág. 39-48. (15) y el refectorio (16) siguen girando alrededor del claustro (17), incluso la iglesia (18), el edificio de mayor tamaño en todo el conjunto cenobítico. En esta ordenación se diferencia la organización incluso de los espacios exteriores, diferenciando aquellas áreas destinadas a huertos (19), cereales (20), árboles frutales (21), jardines herbolarios (22) y el camposanto (23). De las breves aportaciones al tipo monacal que hicieran las posteriores órdenes y comunidades, pueden mencionarse la relevancia de la geometría y ubicación del claustro principal del convento que desarrollasen los cistercienses; por otro lado, la sustitución de la torre por las espadañas, elementos determinantes en el paisaje 9 9 1 2 3 4 5 6 4 5 6 6 7 7 7 8 11 13 12 10 13 13 14 14 14 14 14 14 14 14 14 14 14 14 15 16 17 18 22 2 3 1 9 2 0 2 1 Fig. 2. 18. Plano del monasterio de San Galo (816-836), atribuido Haito abad de Reichenau. Fuente: Wolfgang Braunfels: ‘Arquitectura monacal en occidente’ (1969).
MICROCIUDADES OCULTAS 27 urbano. Con la orden de los cartujos, se determina el tipo de la iglesia, una única nave en cajón. Finalmente, con las órdenes mendicantes, franciscanos y dominicos, se enriquece el concepto de claustro a partir de las operaciones de urbanización de los aislados conventos en el encuentro con la ciudad. 35 Desarrollo y concreción del tipo monacal en Sevilla Los monasterios y conventos que se fundasen en la ciudad de Sevilla no se encuentran con un espacio libre de determinantes geográficos. Sevilla era una ciudad con una muralla que albergaba el casco histórico consolidado y los espacios vacantes tras su expansión hacia el río, además de los arrabales históricos que superasen la muralla original romana. Por tanto, el tipo monacal en Sevilla se enfrenta principalmente a un proceso de adaptación de las donaciones y adquisiciones, para el adecuado desarrollo de la vida monacal, determinadas por «… las flexibles estructuras del caserío sevillano, secuencia crujía edificatoria de fachada-patio-crujía edificatoria-patio, etc.» (M.ª Teresa Pérez Cano, 1992, pág. 359) 36 . Las comunidades más acaudaladas efectuaban operaciones de nueva planta sobre la manzana que les fuera donada o adquiriesen en su momento. Dichas operaciones se reducían exclusivamente a la iglesia, el claustro y estancias como la Sala Capitular, la Sala Profundis , el refectorio y los dormitorios. Mientras tanto, el resto de las estancias de carácter más secundario mediarían entre la edificación preexistente y la de nueva planta. Así, el proceso de adaptación de las casas a los conventos aporta «…una arquitectura de la superposición, la yuxtaposición y la combinación de agregados. Las nuevas construcciones se plantean por partesmuchas veces se ciñen estrictamente a la iglesia y algún claustroescaseando los proyectos globales. Los edificios se modifican poco a poco. La obra del arquitecto se circunscribe prácticamente a la iglesia, y casi siempre a un episodio concreto…» (M.ª Teresa Pérez Cano, 1992, pág. 353) 37 . Hasta 1701, en el levantamiento del convento de Santa Rosalía, no se distinguirá un arquitecto como planificador de la obra completa, ya que era una construcción de nueva planta. 35 Cfr. Wolfgang Braunfels: ‘Arquitectura monacal en occidente’ (1969), pág. 119-187. 36 M.ª Teresa Pérez Cano: ‘Patrimonio y ciudad. El sistema de los conventos de clausura en el Centro Histórico de Sevilla’ (1992). Con respecto a la arquitectura monacal de las clausuras, resulta determinante la pieza del compás, que, junto a la iglesia 38 , es el principal espacio de acceso al conjunto cenobítico. Se caracterizaba por su aspecto de jardín o plaza que ampliaba el espacio público. En ocasiones, se distinguían dos, diferenciando el acceso a la clausura y el acceso público. El claustro principal de las clausuras se configuraba a imagen de los claustros del tipo monacal genérico, al cual se supeditaba un claustro menor que daba servicio a las estancias de las novicias recién ingresadas. En resumen, el tipo monacal sevillano es el resultado del diálogo entre la arquitectura monumental y doméstica, de culto y vernácula. Es llamativo el caso de San Leandro, convento que se funda en las casas que requisase el rey Enrique II al linaje de los Tenorio, donde pueden distinguirse con mayor claridad desde la Plaza de Ildefonso su origen en la adaptación de dichos espacios otorgados. 37 Ibidem. 38 La iglesia podía ser accesible desde el mismo compás o directamente desde la calle, desprendiéndose así el compás de su servicio. Fig. 2. 19. Fachada del convento de San Leandro hacia la Plaza de San Ildefonso (2019). Fuente: http://www.iaph.es/imagenes-patrimonio-cultural-andalucia/imagen.php?i=2120 7&a=2191&alt=679&anc=1024&flv=no
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 28 Capítulo 3. EL SISTEMA DE CONVENTOS DE SEVILLA INTRAMUROS EN LA ACTUALIDAD La ciudad-convento que llegó a ser Sevilla aún hoy puede reconocerse. Existen congregaciones que se han mantenido intactas desde su fundación, como las franciscanas clarisas de San Leandro, que este año hacen 650 años desde que recibieran las casas que hoy conforman el convento. Algunas congregaciones, tras los periodos de exclaustraciones y desamortizaciones, consiguieron regresar y hasta el día de hoy siguen activas, y otras se suprimen o extinguen. En el caso de estas últimas, sus propiedades quedan vacías de vida monacal o incluso llegan a ser destruidas para construcciones de nueva planta, dado que muchas de estas ocupaban enormes manzanas del tejido urbano. Por otro lado, se ha dado el caso de fundaciones de nuevas casas religiosas cuya presencia y repercusión arquitectónica en la ciudad es irrelevante. Se trata de aquellas congregaciones que se hallan asociadas a otros usos tales como colegios y residencias, quedando la comunidad reducida a una casa en todo el conjunto. 2.1. DESARROLLO ACTUAL DE LA VIDA MONÁSTICA EN SEVILLA Hasta 78 conventos se han llegado a distinguir en el tejido urbano de Sevilla intramuros, como se contemplaba en la fig. 2.6. Fueron 43 los que se fundasen por órdenes y comunidades masculinas. Tras las exclaustraciones del siglo XIX, reflejadas en las fig. 2.8., fig. 2.9. y fig. 2.10., el número de conventos se reduce a 25, de los cuales 8 son casas masculinas y 17 femeninas. A estas últimas, se les uniría la última fundación bajo la advocación de la Visitación de Santa María, en la collación de San Esteban, por la orden de las salesas. Sin embargo, todas las congregaciones que han formado parte de la fundación de la Sevilla conventual hoy han quedado perpetuadas gracias al nomenclátor del viario público -calles, adarves, plazas-, como la C/Calatrava en alusión a la fundación de San Benito de la Orden Militar de Calatrava. También se distinguen en la denominación de algunos sectores urbanos -barrios, huertas o jardines-, como los jardines del Valle en alusión a la fundación del convento de Nuestra Señora Santa María del Valle por las dominicas.
MICROCIUDADES OCULTAS 29 El devenir de los inmuebles exclaustrados durante el siglo XIX Lo primero que cabe plantearse al observar el número de conventos a finales del siglo XIX, con respecto a los existentes en el XVIII, es el destino de aquellos inmuebles exclaustrados. Las congregaciones que fundasen o se hallasen instaladas en dichos conventos eran trasladadas a otras comunidades vecinas que podían aceptarlas o rechazarlas. En algunas ocasiones, el expolio de las desamortizaciones traía la supresión definitiva incluso de la comunidad en la ciudad de Sevilla, como es el caso de los hospitalarios de San Antonio Abad, expulsados del convento San Antón hacia 1791. Se distinguen en primer lugar aquellos conventos exclaustrados que se restauran cuando la comunidad que fuera su propietaria regresa, como es el caso de las cistercienses de San Clemente, expulsadas temporalmente durante de ocupación francesa, desde 1811 a 1812, quedando la congregación intacta hasta hoy. También están aquellos en los que se restaura la vida monacal, pero esta vez desde otras órdenes a las cuales, de igual manera, se les hubiera expoliado de sus propiedades. Tal es el caso del convento de Santiago de la Espada que fuera exclaustrado en 1836 pero que recuperaría su uso conventual cuando las mercedarias calzadas de la Asunción se instalasen en 1895, habiendo sido trasladadas al hospital del Buen Suceso cuando fuesen expulsadas de su convento original durante la Revolución de la Gloriosa. Por otro lado, están aquellos que pierden definitivamente la vida monástica para albergar usos civiles. Durante la ocupación francesa, algunos de estos se emplearían como cuarteles y almacenes, como el convento de San Laureano, probablemente por su ubicación en las inmediaciones del Guadalquivir. Mientras tanto, durante las desamortizaciones de Toreno y Mendizábal hacia 1835, se distingue el convento de la Merced en el que se instaura seis años después el Museo de Bellas Artes. Y, por último, se distinguen los que son demolidos, íntegra o parcialmente. Numerosas iglesias y capillas que hoy distinguimos en el paisaje urbano de Sevilla fueron la pieza matriz de un complejo cenobítico; encontramos así, el caso de la 39 Cfr. Subapartado Componente de los social del apartado 2.2. Análisis de la forma urbana de una ciudad conventual, pág. 25. actual Real Parroquia de la Magdalena, iglesia de San Pablo que perteneciese al convento de San Pablo el Real, o la capilla de San Onofre, antigua capilla de Ánimas del convento de San Francisco. La demolición integral es la operación acometida en conventos como el de la Encarnación o su vecino Regina Angelorum , que hoy dan nombre al barrio Encarnación-Regina del centro. En el primer caso, hoy se erige el espacio público de la Plaza de la Encarnación, mientras que en el segundo se distinguen bloques de viviendas entre medianeras. En la fig. 3.10., se grafía el destino de los conventos que se distinguían en el plano de Pablo de Olavide hacia 1771, diferenciados por los procesos a los que se habían sometido tras su exclaustración. Situación de las congregaciones activas en el casco histórico Una vez explicadas las diferentes operaciones llevadas a cabo con los conventos y monasterios exclaustrados, se trata de definir cuál es el papel actual del sistema de conventos en el casco histórico de Sevilla. Cabe una vez más hacer hincapié en la estructura funcional que llegan a consolidar los conventos en la ciudad 39 . Así, se diferencia entre aquellos conventos dedicados a la enseñanza, destacando la orden de las esclavas del Sagrado Corazón de Jesús o las salesianas y su escuela bajo la advocación de María Auxiliadora. Por otra parte, los asociados a hospitales, como el intacto Hospital de San Juan de Dios de la orden hospitalaria con la misma advocación, o el Hospital de la Santa Caridad, fundación de las hijas de la Caridad. También se distinguen los colegios mayores y las residencias o asilos, como la residencia de las religiosas de María Inmaculada o el asilo del Pozo Santo de las hospitalarias del Pozo Santo. Por último, se distinguen las que conservan su conventualidad, como Santa Paula o las Teresas, con las jerónimas y las carmelitas descalzas, en el caso de las clausuras, y el Sagrado Corazón o San Antonio de Padua, de los jesuitas y los franciscanos respectivamente, en el caso de comunidades de vida activa. Merecen especial mención las hermanas de la Cruz, que han dejado huella, y la siguen dejando hoy, a través de su servicio de atención y visita a los enfermos; además, cuentan con residencia para ancianos y un internado para huérfanos.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 36 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento de San Leandro Otras denominaciones Monasterio de San Leandro Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Ildefonso Dirección Plaza de San Ildefonso, 1 CP 41003 Coordenadas 37.39068, -5.98841 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Agustinas ermitañas DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1987 Año de construcción 1377 Superficie del solar (m²) 4882 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 1434 Superficie construida total (m²) 7110 3448 PB 3370 P1 292 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Integral BIC Declarado Estado de conservación Necesita conservación Actividades complementarias Dulces Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, socio-cultural privado Superficie construida por planta (m²) Fig. 3.2.7. Parcelario Fig. 3.2.8. Planta baja del convento. Fig. 3.2.9. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.10. Compás. Fig. 3.2.11. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.7.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 112. Fig. 3.2.8.: Ibidem, pág. 113. Fig. 3.2.9.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.10.: autor: propietarios (desconocidos) de la web http://www.conventosdesevilla.com/convento-de-san-leandro/ Fig. 3.2.11.: Enrique Valdivieso y Alfredo José Morales: ‘Sevilla Oculta’ (1991), pág. 55.
MICROCIUDADES OCULTAS 37 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Monasterio de Santa Inés Otras denominaciones Convento de Santa Inés Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Pedro Dirección Calle Doña María Coronel, 5 CP 41003 Coordenadas 37.38822, -5.98908 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 2 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Franciscanas Clarisas DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1992 Año de construcción 1376 Superficie del solar (m²) 5416 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 1327 Superficie construida total (m²) 8042 4089 PB 3913 P1 40 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Global BIC Declarado Estado de conservación Presenta patologías exteriores Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, socio-cultural privado Actividades complementarias Dulces Fig. 3.2.12. Parcelario Fig. 3.2.13. Planta baja del convento. Fig. 3.2.14. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.15. Galería superior del claustro principal Fig. 3.2.16. Claustro principal Fuentes: Fig. 3.2.12.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 138. Fig. 3.2.13.: Ibidem, pág. 147. Fig. 3.2.14.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.15.: autor: Belén Vargas https://www.diariodesevilla.es/sevilla/clausuraCuando-convento-hunde_0_1207079845.html Fig. 3.2.16.: autor: J. Luis Filpo https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Convento_de_Santa_In%C3%A9s._Espada%C3%B1a.jpg
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 38 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Monasterio de Santa Paula Otras denominaciones Convento de Santa Paula Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Román Dirección Calle Santa Paula, 11 CP 41003 Coordenadas 37.3962, -5.98583 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 2 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Jerónimas Taller litúrgico Baordado y ganchillo Dulces DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines 1475 Última intervención 1985 Año de construcción 1475 Superficie del solar (m²) 8853 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 3684 Superficie construida total (m²) 9846 5169 PB 4375 P1 302 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Integral BIC Declarado Estado de conservación Necesita conservación Actividades complementarias Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, socio-cultural privado Fig. 3.2.17. Parcelario Fig. 3.2.18. Planta baja del convento. Fig. 3.2.19. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.20. Secuencia el claustro pequeño y el principal Fig. 3.2.21. Jardín de Tiberíades. Fuentes: Fig. 3.2.17.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 170. Fig. 3.2.18.: Ibidem, pág. 179. Fig. 3.2.19.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.20.: Enrique Valdivieso y Alfredo José Morales: ‘Sevilla Oculta’ (1991), pág. 135. Fig. 3.2.21.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 171.
MICROCIUDADES OCULTAS 39 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Monasterio de Madre de Dios de la Piedad Convento de Madre de Dios Convento de Madres Dominicas Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación Santa María la Blanca Dirección Calle San José, 4 CP41004 Coordenadas 37.38822, -5.98908 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Dominicas Correspondencia bancaria Dulces DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1971 Año de construcción 1551 Superficie del solar (m²) 2650 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 378 Superficie construida total (m²) 4604 2272 PB 2016 P1 316 P2 Protección Global * iglesia: Protección Integral BIC Declarado Estado de conservación Necesita protección Otras denominaciones Actividades complementarias Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, socio-cultural privado PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Fig. 3.2.22. Parcelario Fig. 3.2.23. Planta baja del convento. Fig. 3.2.24. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.25. Corredor exterior Fig. 3.2.26. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.22.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 66. Fig. 3.2.23.: Ibidem, pág. 67. Fig. 3.2.24.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.25.: Ibidem, pág. 65. Fig. 3.2.26.: Ibidem, pág. 63.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 40 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento Santa María de Jesús Otras denominaciones − Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Esteban Dirección Calle Águilas, 22 CP 41003 Coordenadas 37.38983, -5.98751 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 3 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Franciscanas Clarisas Encuadernación Dulces DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1850 Año de construcción 1588 Superficie del solar (m²) 5380 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 1886 Superficie construida total (m²) 5462 3494 PB 1022 P1 946 P2 Protección Global * iglesia: Protección Integral BIC Incoado Estado de conservación Necesita convservación SIPS, socio-cultural privado SIPS, bienestar social privado Actividades complementarias Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Fig. 3.2.27. Parcelario Fig. 3.2.28. Planta baja del convento. Fig. 3.2.29. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.30. Huertas. Fig. 3.2.31. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.27.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 150. Fig. 3.2.28.: Ibidem, pág. 157. Fig. 3.2.29.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.30.: Ibidem, pág. 155. Fig. 3.2.31.: Enrique Valdivieso y Alfredo José Morales: ‘Sevilla Oculta’ (1991), pág. 178.
MICROCIUDADES OCULTAS 41 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento de Santa María del Socorro Otras denominaciones Convento del Socorro Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Marcos Dirección Calle Bustos Tavera, CP41003 Coordenadas 37.39448, -5.98848 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Concepcionistas franciscanas Residencia universitaria Hospedería DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1522 Año de construcción 1971 Superficie del solar (m²) 3934 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 2080 Superficie construida total (m²) 3958 1854 PB 1792 P1 312 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Integral BIC Declarado Estado de conservación Bueno Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, sociocultural privado Actividades complementarias Fig. 3.2.32. Parcelario Fig. 3.2.33. Planta baja del convento. Fig. 3.2.34. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.35. Galería cubierta entre las huertas. Fig. 3.2.36. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.32.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 162. Fig. 3.2.33.: Ibidem, pág. 167. Fig. 3.2.34.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.35.: Ibidem, pág. 165. Fig. 3.2.36.: Enrique Valdivieso y Alfredo José Morales: ‘Sevilla Oculta’ (1991), pág. 206.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 42 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento del Espíritu Santo Otras denominaciones − Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Juan de la Palma Dirección Calle Dueñas, 1 CP 41003 Coordenadas 37.39492, -5.99018 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Comendadoras del Espíritu Santo Residencia femenina Enseñanza DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1964 Año de construcción 1538 Superficie del solar (m²) 2989 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 757 Superficie construida total (m²) 3862 2199 PB 1630 P1 33 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Global BIC No declarado Estado de conservación Bueno Superficie construida por planta (m²) Actividades complementarias Educativo privado Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada Fig. 3.2.37. Parcelario Fig. 3.2.38. Planta baja del convento. Fig. 3.2.39. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.40. Claustro principal Fig. 3.2.41. Secuencia patio de las Cruces-Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.37.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 54. Fig. 3.2.38.: Ibidem, pág. 55. Fig. 3.2.39.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.40.: autor: propietarios (desconocidos) de la web http://www.ordendelespiritusanto.com/imagenes/ampliac/a-msev-015.jpg Fig. 3.2.41.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 53.
MICROCIUDADES OCULTAS 43 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento de San José del Carmen Convento de las Teresas Convento de San José de las Teresas Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación Santa Cruz Dirección Calle Santa Teresa, 7 CP 41004 Coordenadas 37.38585, -5.98903 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 5 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Carmelitas descalzas Lavandería Encuadernación DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1586 Año de construcción 1983 Superficie del solar (m²) 2512 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 699 Superficie construida total (m²) 3626 1813 PB 1813 P1 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Global BIC Declarado Estado de conservación Bueno Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, sociocultural privado Actividades complementarias Superficie construida por planta (m²) Otras denominaciones Fig. 3.2.42. Parcelario Fig. 3.2.43. Planta baja del convento. Fig. 3.2.44. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.45. Claustro principal. Fig. 3.2.46. Patio de la bóveda Fuentes: Fig. 3.2.42.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 102. Fig. 3.2.43.: Ibidem, pág. 103. Fig. 3.2.44.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.45.: autor: J. Manuel Vidal https://www.elmundo.es/andalucia/2015/02/27/54f05aebe2704e300b8b457e.html Fig. 3.2.46.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 100.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 44 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento de Santa Ana Otras denominaciones − Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación San Lorenzo Dirección Calle Santa Ana, 34 (B) CP 41002 Coordenadas 37.39812, -5.99624 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Carmelitas Calzadas Planchado Bordado DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1875 Año de construcción 1606 Superficie del solar (m²) 3267 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 2041 Superficie construida total (m²) 2135 1227 PB 908 P1 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Integral BIC No declarado Estado de conservación Bueno Superficie construida por planta (m²) Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada SIPS, sociocultural privado Actividades complementarias Fig. 3.2.47. Parcelario Fig. 3.2.48. Planta baja del convento. Fig. 3.2.49. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.50. Huerta y jardín. Fig. 3.2.51. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.47.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 116. Fig. 3.2.48.: Ibidem, pág. 123. Fig. 3.2.49.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.50.: Ibidem, pág. 121. Fig. 3.2.51.: Ibidem.
MICROCIUDADES OCULTAS 45 IDENTIFICACIÓN DEL INMUEBLE Denominación Convento del Glorioso Patriarca San José Otras denominaciones Convento de San José Provincia Sevilla Municipio Sevilla Collación Santa Mª la Blanca Dirección Plaza las Mercedarias, 6 CP 41004 Coordenadas 37.38843, -5.98739 Inmuebles relacionados Casco Histórico de Sevilla Patrimonio mueble (1-5) 1 DESCRIPCIÓN DE LA ORDEN RELIGIOSA Orden religiosa Mercedarias Calzadas DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE Tipologías Conventos Fines Oración Última intervención 1874 Año de construcción 1633 Superficie del solar (m²) 1579 Superficie patios y áreas exteriores (m²) 237 Superficie construida total (m²) 3013 1333 PB 1055 P1 625 P2 PLANEAMIENTO URBANO Nivel de Catalogación en el Conjuntos Histórico Protección Global BIC No declarado Estado de conservación Bueno Uso del suelo de la Ordenación Pormenorizada Educativo privado Actividades complementarias Enseñanza Superficie construida por planta (m²) Fig. 3.2.52. Parcelario Fig. 3.2.53. Planta baja del convento. Fig. 3.2.54. Imagen del convento en su conjunto. Fig. 3.2.55. Patio acceso comedor colegio. Fig. 3.2.56. Claustro principal. Fuentes: Fig. 3.2.52.: M.ª Teresa Pérez y Eduardo Mosquera: ‘Arquitectura en los conventos de Sevilla’ (1991), pág. 92. Fig. 3.2.53.: Ibidem, pág. 93. Fig. 3.2.54.: https://www.bing.com/maps Fig. 3.2.55.: Ibidem, pág. 88. Fig. 3.2.56.: Ibidem, pág. 89.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 52 urbana, en un espacio confortable y reconocible» 54 . Podría adoptarse este término para el sector que conforma el casco histórico; o quizá incluso para las collaciones, por la gran dimensión que aquel posee. Selección del convento para el ensayo de la propuesta Para llevar a cabo un simulacro que represente esta propuesta, se procede a la elección entre los conventos que, como se ha explicado anteriormente, no se encuentran en el catálogo de BIC, resultando ser 7 el número de conventos, a saber: Santa María de Jesús, en la collación de San Esteban; Espíritu Santo, en la de San Juan de la Palma; Santa Ana, en la de San Lorenzo; San José, en la de Santa María la Blanca; la Encarnación, en la de Santa María; la Visitación, en la de San Esteban; y la Asunción, en la de San Lorenzo. Los criterios para la selección definitiva del convento sobre el que materializar la propuesta se explican a continuación: - Año de la última intervención arquitectónica (nº, criterio cuantitativo). Favorecer aquel inmueble cuya última reforma o reparación se acometiera hace mayor tiempo. - Superficie de los espacios exteriores del convento (m2, criterio cuantitativo). Favorecer aquel inmueble cuya superficie dedicada a patios o jardines sea mayor. - Actividades complementarias (nº, criterio cualitativo). Favorecer aquel inmueble que albergue usos de carácter terciario sobre los de carácter dotacional. Se valora a través de la siguiente escala: o 1: actividad complementaria nula o no dirigida al público. o 2: actividad complementaria con carácter terciario. o 3: actividad complementaria con carácter dotacional. - Densidad de población (nº, criterio cuantitativo). Favorecer aquel inmueble cuya área de influencia descrita por una circunferencia de radio 300 m contenga más habitantes. - Densidad de uso terciario y dotacional en la collación del inmueble (nº de establecimientos de uso terciario y de uso dotacional). Favorecer aquel 54 Ibídem, pág. 12. inmueble cuya área de influencia descrita por una circunferencia de radio 300 m contenga menos número de edificaciones dedicadas a la actividad comercial y dotacional. A través del proceso de Análisis Jerárquico 55 , se determina un orden de prioridades entre los criterios, habiendo primero comparado los criterios dos a dos según la escala de Saaty. Con esto, se ha generado una matriz consistente, lo que se traduce, en una jerarquía de prioridades coherente. Los pesos de los criterios se reflejan en los porcentajes que los acompañan: año de la última intervención, un 13%; superficie de los espacios exteriores, un 8%; las actividades complementarias, un 24%; la densidad de población, un 49%; y la densidad de uso terciario y dotacional, un 4%. Este procedimiento se recoge en el Apéndice al final de este capítulo, dando como resultado el convento del Espíritu Santo como candidato para el ensayo de la propuesta. 3.2. CONVENTO DEL ESPÍRITU SANTO: INTERVENCIÓN EN LA CIUDAD DESDE LA CIUDAD El convento del Espíritu Santo se sitúa en la collación de San Juan de la Palma, compartiendo medianeras con el Palacio de las Dueñas, propiedad de los Duques de Alba. Actualmente, las titulares del inmueble son las comendadoras del Espíritu Santo, fundadoras del mismo inmueble en el primer tercio del siglo XVI. No ha llegado ninguna de las actividades complementarias que desarrollasen a lo largo de su existencia, pues su hospedería hoy únicamente se abre para la acogida de los familiares de las congregadas. Es necesario conocer el proceso morfológico fundacional del convento. La propuesta que se ha explicado en el anterior apartado necesitaría particularizarse en cada convento, pues el complejo tipo monacal sevillano en su adaptación a los 55 Cfr. Thomas L. Saaty: ‘The Anlytic Hierarchy Process – What it is and how it is used’ (1987), artículo del Math Modeling , vol. 8.
MICROCIUDADES OCULTAS 53 caseríos sevillanos 56 que recibiesen las congregaciones para erigir sus cenobios, exige tal especificación. Documentación histórica del convento del Espíritu Santo La orden que funda el convento del Espíritu Santo tiene sus orígenes como orden hospitalaria. Sus reglas fueron escritas por el Beato Guido de Montpellier, rigiendo la orden bajo el carisma de ‘Alabanza y Misericordia’. En su época de esplendor, entre el siglo XII y XV cuya difusión se haría desde el mismo Vaticano, numerosos fueron los hospitales que atendían toda clase de miserias: peregrinos, transeúntes, enfermos, expósitos e incluso a madre solteras. También tuvieron su papel en la evangelización del Nuevo Mundo. A día de hoy, se distinguen fundaciones por esta orden en Puente la Reina y Sangüesa en Navarra, el Puerto de Santa María y Sevilla en Andalucía, en España, y dos más en los países del ámbito europeo, Bélgica y Polonia. En Sevilla, destaca la personalidad de María Aguilar, quien fundase en esta misma ciudad esta orden. Entró como novicia en el Hospital del Espíritu de Roma, invirtiendo su patrimonio para trasladarse y fundar, habiendo sido autorizada por la Santa Sede para ello, un hospital y un monasterio en la capital hispalense 57 . Finalmente, se erige el convento hacia 1540 en la collación de San Juan de la Palma; sin embargo, no el hospital. Esto acarrearía una mala imagen en la diócesis, pues ya existían numerosas congregaciones dedicadas a la pobreza 58 . Con el respaldo de la Santa Sede por bula, consiguen sobrevivir ante tales prejuicios. Durante el mandato de la que nombrase sucesora María Aguilar, Inés Méndez de Sotomayor, se funda el espacio para las Niñas de la Doctrina Cristiana 59 , dedicado a la formación a niñas en la fe católica. Sin embargo, en 1626, por irregularidades durante el mandato de la orden, se suprime esta actividad para dedicarse única y exclusivamente a la vida monacal. 56 Cfr. Subapartado Desarrollo y concreción del tipo monacal en Sevilla 2.3. Análisis tipológico de la arquitectura monacal: entre la escala monumental y la doméstica, pág. 36. 57 Diego Ortiz de Zúñiga: ‘Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble, y muy leal ciudad de Sevilla’ (1795), pág. 111. 58 Ibídem pág. 383. Hacia el siglo XVII, la jurisdicción del monasterio pasa al Arzobispado de Sevilla; es el momento en el que, por su iniciativa, se instaura el Colegio de Niñas Nobles del Espíritu Santo 60 , donde se acogerían a niñas de familias poderosas de Sevilla que se hallasen en una mala situación económica. En 1965, el Colegio de Niñas Nobles del Espíritu Santo se abre a niñas de todo tipo de familias, configurándose como colegio de Enseñanza General Básica y Preescolar, incluyendo una residencia. La actividad del colegio termina en 1997, cerrando dos años más tarde la residencia, la cual se destinase como casa espiritual 61 . Los espacios que se dedicasen al colegio y la residencia siguen bajo la titularidad de la orden, y se distingue cierta actividad como hospedería de los familiares de las congregadas. Es por ello por lo que se propone la recuperación de estos espacios desde la histórica actividad como residencia y disponiendo los espacios que se correspondiesen a las aulas del colegio como espacios disponibles para la collación de San Juan de la Palma. El patio de juegos del colegio se abre a la calle Dueñas, y se halla como espacio intermediario entre los dos usos, sin discriminarlos, creando mayor complejidad en el programa de la propuesta, entre dotación y espacio público. Propuesta de reactivación de la antigua hospedería y sus espacios a la ciudad y sus ciudadanos Para acometer esta propuesta, en primer lugar, se analiza el tipo monástico particular del convento del Espíritu Santo que ha llegado a la actualidad; para ello, se acompaña la fig. 4.1, en la que se aprecia la planta del edificio con los usos que alberga. En primer lugar, cabe determinar su morfología basada en un proceso de fagocitación de casas en la necesidad de ampliación de espacios o inclusión de otros usos. La pieza dedicada a colegio y hospedería se diferencia de forma clara, siendo más sencillo afrontar la propuesta en este caso. 59 El colegio se funda en el patrimonio que Inés Méndez de Sotomayor donase cuando entrase a la orden. 60 Santiago Montoto de Sedad: ‘Esquinas y conventos’ (1983), pág. 136. 61 Fuente: http://www.ordendelespiritusanto.com/
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 54 Los espacios exteriores son los distribuidores de las piezas que componen el convento. En este caso, surge una sucesión, como se puede observar en la fig. 4.2., entre el claustro principal (8), el patio de la Inmaculada (15) y el de las Cruces (14). El primero de estos espacios sucesivos, da servicio a la sala de la comunidad (19), que probablemente fuera la antigua sala Capitular, al coro bajo de la iglesia (2) y a la sacristía interior, disponiendo una escalera que llevase a la galería donde se encontrasen los dormitorios. El patio de la Inmaculada, claramente posterior al claustro principal, da servicio a la sala Capitular (11), quizá trasladada del claustro por situarse en la encrucijada entre la clausura y lo que sería después el colegio; se diferencia en él también el torno, intersticio de comunicación con el exterior, y otro acceso a una planta superior. Por último, el patio de las Cruces únicamente abastece al que sería despacho de la abadesa (12), quedando en medio de esta sucesión. Mientras que la fachada principal de la pieza dedicada al uso conventual domina la encrucijada entre la calle Dueñas, Gerona, Santa Ángela de la Cruz y San Juan de la Palma, que podría considerarse casi como una plaza, la pieza del colegio se dispone en la calle Dueñas, caracterizada por su estrechez. Sin embargo, es una calle emblemática de la ciudad, pues en esta se diferencia el Palacio de las Dueñas. El edificio que fuera colegio de E.G.B., posee una estructura en “U” alrededor de un patio (30). Dando a fachada, se localizarían las aulas (26) del colegio principales en planta baja, quedando el resto de las plantas para las habitaciones de la residencia (32). En el brazo largo interior del edificio, si sitúan otras aulas (31) en las plantas superiores. El brazo central, se destina al comedor (28) junto a la cocina escolar (29) que, a través de un pasillo, conectaría con la cocina de las religiosas (10). Reconocido el espacio disponible, se plantea en primer lugar el breve y sencillo programa funcional para la intervención, acompañado de una serie de esquemas que expresa la intervención y las relaciones entre las piezas de la intervención y el convento: Fig. 4. 2. Sucesión entre el claustro, el patio de las Cruces y el de la Inmaculada. Fuente: elaboración propia. 1. Iglesia 2. Coro bajo 3. Sacristía iglesia 4. Puerta reglar 5. Torno 6. Locutorio bajo 7. Escalera de acceso al locutorio alto 8. Claustro principal o de Profundis 9. Refectorio 10. Cocina 11. Sala Capitular 1 2 3 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 18 18 19 21 22 23 24 25 26 26 27 28 29 30 31 31 32 4 20 12. Despacho de la abadesa 13. Cementerio 14. Patio de las Cruces 15. Patio de la Inmaculada 16. Celda 17. Sacristía exterior 18. Patios secundarios 19. Sala Comunidad 20. Enfermería 21. Zaguán 22. Provisoría 23. Vivienda del portero 24. Ascensor 25. Entrada colegio 26. Aulas 27. Sala de profesores 28. Comedor escolar 29. Cocina escolar 30. Patio de juegos 31. Acceso aulas altas 32. Acceso a la residencia Fig. 4. 1. Sucesión entre el claustro, el patio de las Cruces y el de la Inmaculada. Fuente: elaboración propia.
MICROCIUDADES OCULTAS 55 Fig. 4. 5. Croquis volumétrico de la revitalización del espacio a partir de la inserción de la vida cotidiana. Fuente: elaboración propia. A. Pieza de entrada, actual zaguán de entrada (25), que daría servicio al acceso a la nueva hospedería y al vestíbulo principal. B. Vestíbulo principal, antiguo comedor escolar que domina el patio; es la pieza mediadora entre los espacios del edificio, donde podrían exponerse productos de las actividades de los talleres abiertos a los habitantes. C. Comedor, pieza que se desarrollaría en lo que antes fuese la cocina escolar (29), aprovechando el patio exterior (18) que posee adyacente. D. Talleres, en planta baja y alta, que en planta baja pueden apropiarse del patio exterior (30), realizando su acceso desde este mismo. Las actividades que se prevén pueden hacer referencia a la casa espiritual que funcionase antaño en este mismo recinto, o talleres artísticos que puedan invadir el espacio exterior, entre otros. E. Hospedería, antigua residencia del colegio, destinada a un público que puede hacer referencia a los orígenes de la fundación: transeúntes, peregrinos, desahuciados, invitados de fuera de la ciudad que lleven la dirección de un determinado taller. En planta baja, funcionaría como sala multiusos, para exposiciones, celebraciones o actos. F. Patio exterior, pieza donde tiene germen la reactivación de este espacio residual, donde florecen las relaciones entre los ciudadanos y la de estos con la historia de su ciudad, creando y participando en una nueva memoria del lugar. El croquis que acompaña, fig. 4.5., puede ayudar a imaginar esa revitalización de este espacio desde la inserción de los habitantes, haciéndolo suyo y valorándolo, por tanto, conservándolo. Fig. 4. 4. Programa y relaciones funcionales entre los espacios de la propuesta. Fuente: elaboración propia. Fig. 4. 3. Programa y relaciones funcionales entre los espacios de la propuesta. Fuente: elaboración propia.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 56 3.3. CONCLUSIONES Con esta breve conclusión, termino este capítulo y así este trabajo académico. El objetivo principal de este trabajo académico es la puesta en valor de los conventos que inundan la ciudad donde nací. A través de un análisis histórico hasta la actualidad, he conseguido darme cuenta de que algunos de los conventos que aún se pueden distinguir en el paisaje urbano de Sevilla se fundaron cuando fue reconquistada hacia 1248; el año pasado se conmemoraban los 770 años desde que el rey Fernando III el Santo recibiera las llaves. También, he aprendido el origen de la vida monacal y su misión en este mundo, y cómo han superado a lo largo de historia periodos de grave decadencia, pero, como siempre se ha escuchado, «la fe mueve montañas» (Mateo, 17:20). Realmente inspirador ha sido el caso de las clausuras, por las que se realiza este trabajo especialmente, por ser los testigos más antiguos de la historia de Sevilla y por las numerosas noticias que alarman del estado de estos edificios y sus religiosas. He podido reconocer el proceso morfológico de Sevilla a través de estas microciudades que son los monasterios y conventos, y cómo la ciudad ha ido reclamando el espacio para todos, no para unos pocos; sin embargo, en muchas ocasiones se reclamaba con violencia y destrucción, perdiendo un valioso patrimonio histórico y, lo peor, el patrimonio humano. El tipo monacal ha sido un verdadero descubrimiento pues es un modelo que nace desde las reglas de las órdenes, pensando desde la función de sus espacios para poder ejercer adecuadamente los preceptos de dichas reglas. En el caso de Sevilla, la adaptación de los caseríos típicos sevillanos al programa monacal tuvo que ser un ejercicio complejo pero enriquecedor al trabajar entre lo monumental y lo doméstico. Al desarrollar este trabajo, las fuentes existentes son numerosas y relativamente recientes, pudiendo hacer, de cara a la intervención, un ingente compendio de datos sobre los conventos de clausura. A través de estas fichas, he podido conocer aún más de cerca las clausuras, especialmente a través del escaso material fotográfico. Finalmente, con la intervención, verdadera conclusión de este trabajo, se pretende conseguir ese objetivo principal de revalorar el sistema de convento de 62 Cfr. Jaime Lerner: ‘Acupuntura urbana’ (2003). Sevilla desde las clausuras por su carga histórica. Desarrollo un simulacro a través del convento del Espíritu Santo, seleccionado de entre las clausuras no catalogadas en el BIC, a partir de la aplicación del Proceso Jerárquico Analítico. La intervención tiene su base en la inserción de aquellos espacios exteriores infrautilizados, y los espacios a los que sirve, del convento a la red de espacios libres del sistema de dotaciones. Esto invitaría a un diálogo entre el pasado y el presente, en el que el habitante se identifica como perteneciente a la ciudad, a su collación. Se trata de un ejercicio de revitalización de un hito histórico escondido a partir de la inserción de la vida cotidiana, es un nuevo lugar de encuentro que, como plantea Jaime Lerner 62 , invita a conocer la ciudad y a aprender a respetarla desde su historia, lo que lleva a una concienciación de su cuidado y conservación. «Si los indios podían ver el dibujo de esas constelaciones y transmitir ese conocimiento de generación en generación, ¿por qué no consigues dibujar tu propia ciudad? Dibujarla serían una buena acupuntura urbana. Una vez asimilada, sería como un buen tatuaje» (Jaime Lerner, 2003) 63 . 63 Ibídem, pág. 43.
MICROCIUDADES OCULTAS 57 ANEXO Preguntas de la entrevista a D. José Ángel Martín, delegado de la Delegación de Vida Consagrada de la Archidiócesis de Sevilla Dado el limitado tiempo por ambas partes, se presentan al menos las preguntas sobre las que estuvo girando la conversación que se mantuvo con el delegado: 1. Qué responsabilidades desarrolla la Delegación Episcopal para la Vida Consagrada. ¿Posee responsabilidades con respecto a las clausuras? 2. Definición de clausura. (Ora et Labora). 3. Adaptabilidad de las clausuras a los tiempos modernos: ruptura de la autosuficiencia e inicio de las relaciones entre las clausuras y el exterior como medio de subsistencia. 4. Actuales y antiguas actividades complementarias que se han perdido. 5. Titularidad de los inmuebles de clausura. Titularidad del patrimonio mueble las clausuras. 6. Gestión del patrimonio inmueble: todos están catalogados con diferentes tipos de protección, sin embargo, los conventos BIC frente a los conventos no BIC: qué criterios o exigencias se han tomado para diferenciarlos. 7. Ventajas y beneficios de los catalogados en el BIC y los no declarados BIC. 8. Estado de conservación actual de los conventos. 9. N.º de religiosas de clausura en Sevilla por convento actualmente. Edad media de las monjas. 10. Procedimiento cierre de un convento: partes intervinientes en el proceso. ¿Qué ocurre con las religiosas? ¿Destino del patrimonio mueble? 11. Conventos vacíos. ¿Usos que se prevén? 12. Asociaciones y fundaciones laicas por las clausuras. 13. Hermandades y cofradías: labor social para con los conventos de clausura. 14. ¿Qué debería poner en manifiesto en este trabajo académico sobre las congregaciones sevillanas de clausura? La cita tuvo lugar en el despacho de despacho de Delegación Episcopal del Palacio Arzobispal de la Archidiócesis Sevilla el 31 de mayo a las 12.35 pm.
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 58 Selección del convento para el ensayo de la propuesta a través del método AHP Para efectuar la determinación del convento sobre el que se materializa la propuesta se opta por aplicar el método de AHP o Proceso Analítico Jerárquico 64 , a través del cual se establece una jerarquía entre los criterios, de forma que a cada criterio se le asigna un peso concreto en la toma de decisión. Este proceso de jerarquía se extiende a las alternativas, los conventos propuestos, que son valoradas de forma independiente para cada criterio. El principio en el que se apoya fundamentalmente esta teoría es en el establecimiento de comparaciones dos a dos, bien de criterios o de alternativas para un criterio concreto, siguiendo la escala propuesta por Saaty 65 . El resultado de estas comparaciones se expresa como una matriz, denominada matriz de valoraciones o comparaciones, que debe ser consistente para que la decisión sea coherente. La consistencia 66 de ese matriz se ve reflejada en el comportamiento de su autovalor dominante: la matriz es consistente si el autovalor dominante coincide con el orden de la misma. Es decir, si ese autovalor coindice con el número de criterios implicados o el número de alternativas consideradas, dependiendo del tipo de matriz de valoraciones que se esté analizando. Es frecuente que el autovalor dominante sea superior al valor deseado, por lo que se amplía la validez del proceso hasta una proporción de consistencia del 10%. En el caso que nos ocupa, la matriz de comparaciones de los cinco criterios considerados queda recogida en la tabla. a. I, se trata de una matriz cuyo autovalor dominante es 5,27676, y su proporción de consistencia se encuentra dentro del límite permitido, un 6%. Por tanto, según el proceso AHP, el autovector 67 asociado a ese autovalor dominante, denominado vector de prioridades proporciona el peso de cada criterio. El siguiente paso del proceso es valorar las alternativas para cada criterio. La tabla a.2. muestra los datos de cada uno de los conventos relativos a los 5 criterios considerados. Las columnas de año de la última intervención arquitectónica, la superficie de los espacios exteriores y las actividades complementarias, también se 64 Cfr. R.W. Saaty: ‘The Analytic Hierarchy Process-What it is and how it is used’ (1987), pág. 161-176. 65 Ibidem, pág. 163. recogen en las fichas. En el caso de los criterios de población influida, se obtiene a través de los sistemas de información gráfica desde la plataforma Datos Abiertos de Sevilla que ofrece el ayuntamiento de Sevilla. Y en el de la densidad de uso terciario y dotacional, se reflejan en la fig. a. 1. aquellas edificaciones dedicadas a usos dotacionales y terciarios. 66 Ibidem, pág. 172. 67 Ibidem, pág. 170. Año de la última intervención arquitectónica Superficie de los espacios exteriores Actividades complementarias Densidad de población Densidad de uso terciario y dotacional Vector de prioridades Año de la última intervención arquitectónica 1 3 1/3 1/5 3 0.132357 Superficie de los espacios exteriores 1/3 1 1/3 1/5 3 0.0838531 Actividades complementarias 3 3 1 1/3 5 0.242699 Densidad de población 5 5 3 1 7 0.496311 Densidad de uso terciario y dotacional 1/3 1/3 1/5 1/7 1 0.0617771 Conventos/ Criterios Año de la última intervención arquitectónica Superficie de los espacios exteriores Actividades complementaria s Densidad de población Densidad de uso terciario y dotacional Sta. Mª de Jesús 1850 1886 25189 41.00 Espíritu Santo 1964 757 15708 25.00 Santa Ana 1875 2041 25553 19.00 San José 1874 237 34590 53.00 Encarnación 1971 557 22199 81.00 Visitación 1939 1446 24592 47.00 La Asunción 1895 742 34034 11.00 Tabla a. 1. Matriz de comparaciones de los criterios y vector de prioridades. Fuente: elaboración propia. Tabla a. 2. Compendio de datos por conventos. Fuente: elaboración propia.
MICROCIUDADES OCULTAS 59 Fig. a. 1. Plano de densidad de uso dotacional y terciario. Fuente: elaboración propia desde planimetría vectorial obtenida a través de la plataforma CartoETSA de la Universidad de Sevilla http://institucional.us.es/rrcartografia/index.php?option=com_content&view=category&id=35:sevilla-capital&Itemid=71&layout=default
LA ARQUITECTURA MONACAL EN EL CASCO HISTÓRICO DE SEVILLA 60 Para, finalmente, obtener el convento objeto de la propuesta, se determinan por criterio los vectores de prioridades entre los conventos. Para ser coherente con la definición de los criterios, el año de intervención arquitectónica, las actividades complementarias y la densidad de uso terciario y dotacional, primero se transforman a su inverso, tal y como se indica en la fig. a.3., pues se favorece aquel convento cuya intervención sea más antigua, cuya actividad complementaria sea de uso con carácter terciario y que la densidad de uso terciario y dotacional de su entorno sea menor. Obtenidos los vectores de prioridad entre los criterios y los datos por conventos se multiplican entre sí las matrices que definen, como en la fig. a.4., obteniendo 0,211026769 como vector mayor, correspondiendo tal puntuación al convento del Espíritu Santo, lo que lo convierte en el mejor candidato para el desarrollo de la propuesta. Conventos Año de la última intervención arquitectónica Inverso Vector prioridades Superficie de Espacios Exteriores Vector prioridades Actividades complementarias Inverso Vector prioridades Densidad de población Vector prioridades Densidad de uso terciario y dotacional Inverso Vector prioridades Sta. Mª de Jesús 1850 0.000540541 0.147388753 1886 0.246021393 3 0.33333333 0.12195122 5189 0.162843245 41.00 0.024390244 0.093656937 Espíritu Santo 1964 0.000509165 0.138833601 757 0.098747717 1 1.00000000 0.365853659 5708 0.179130708 25.00 0.04 0.153597377 Santa Ana 1875 0.000533333 0.145423569 2041 0.266240543 3 0.33333333 0.12195122 5553 0.174266437 19.00 0.052631579 0.202101812 San José 1874 0.000533618 0.14550117 237 0.030915732 5 0.20000000 0.073170732 4590 0.144045191 53.00 0.018867925 0.072451593 Encarnación 1971 0.000507357 0.138340534 557 0.072658492 3 0.33333333 0.12195122 2199 0.069009885 81.00 0.012345679 0.047406598 Visitación 1939 0.00051573 0.140623617 1446 0.188625098 3 0.33333333 0.12195122 4592 0.144107955 47.00 0.021276596 0.081700733 La Asunción 1895 0.000527704 0.143888756 742 0.096791025 5 0.20000000 0.073170732 4034 0.126596579 11.00 0.090909091 0.349084949 0.003667448 7666 2.733333333 31865 0.260421113 0.147388753 0.12195122 0.136363636 0.162843245 0.093656937 0.138833601 0.365853659 0.272727273 0.179130708 0.153597377 0.145423569 0.12195122 0.136363636 0.174266437 0.202101812 0.14550117 0.073170732 0.090909091 0.144045191 0.072451593 0.138340534 0.12195122 0.136363636 0.069009885 0.047406598 0.140623617 0.12195122 0.136363636 0.144107955 0.081700733 0.143888756 0.073170732 0.090909091 0.126596579 0.349084949 0.132357 0.0838531 0.242699 0.496311 0.0447796 = x 0.147844053 0.211026769 0.158109521 0.122192802 0.098004858 0.137114716 0.125706981 Tabla a. 3. Tabla obtención de los vectores de prioridad por cada criterio y conventos. Fuente: elaboración propia. Fig. a. 2. Multiplicación matriz de los vectores de prioridades y la de los pesos de los criterios. Fuente: elaboración propia.
MICROCIUDADES OCULTAS 61 BIBLIOGRAFÍA - Títulos de libros y artículos de revistas o publicaciones. AA., V. (1996). El conjunto histórico de Sevilla : rehabilitación singular . Sevilla: Gerencia Municipal de Urbanismo. AA., V. (1955). Curso de conferencias sobre urbanismo y estética en Sevilla . Sevilla: Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Abenalcotía, E. C., & Ribera, J. (1926). Historia de la conquista de España . Aguilar Piñal, F. (1989). Historia de Sevilla. Siglo XVIII (3a ed. Rev.). In Publicaciones de La Universidad de Sevilla. Colección de Bolsillo 90 (3a ed. Rev.). Sevilla: Universidad de Sevilla, Servicio de Publicaciones. Andrés-Gallego, J. (1995). La historia religiosa en España . Braunfels, W. (1976). Arquitectura monacal en occidente. In Breve Biblioteca de Reforma . Barcelona: Barral. Cabra Loredo, M. D., & Santiago Páez, E. M. (Eds.). (1988). Iconografía de Sevilla : 1400- 1650 . Madrid: El Viso. Calvo Serraller, F., Gómez de Aranda, L., & Portús, J. (Eds.). (1993). Iconografía de Sevilla : 1869-1936 . Sevilla: Fundación Fondo de Cultura de Sevilla. Calvo Serraller, F., & Portús, J. (Eds.). (1991). Iconografía de Sevilla : 1790-1868. Madrid: El Viso. Cárcel Ortí, V. (1979). Historia de la Iglesia en España. La Iglesia En La España Contemporánea (1808-1975) , 154 , 208. Carriazo y Arroquia, J. de M. (1951). Las murallas de Sevilla. Sevilla: Imprenta provincial. Católica, I. (1992). Catecismo de la Iglesia Católica . Madrid, Asociación de Editores del Catecismo. Collantes de Terán Sánchez, A. (1984). Sevilla en la baja Edad Media : la ciudad y sus hombres (2a ed.). Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla.