scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Triquinelosis y su situación actual en Europa

Rodríguez Montero, Marta

Abstract

La triquinelosis es una zoonosis transmitida por parásitos del género Trichinella spp. Hoy en día existen diversas especies de Trichinella spp. y su amplia distribución mundial junto con su alta presencia en gran diversidad de hospedadores, ha provocado que esta enfermedad se considere uno de los principales problemas de salud pública. En Europa, destaca su presencia en hospedadores como el jabalí o el cerdo que suponen la principal fuente de transmisión en el ser humano. También se han detectado casos de Trichinella spp. en caballos debido al consumo de carne cruda de éstos, lo que ha supuesto poner en el punto de mira la triquinelosis como una enfermedad emergente. Aunque en menor medida, también se han detectado casos en animales salvajes como los zorros. La triquinelosis es una enfermedad que puede ser asintomática o puede provocar síntomas que pueden ser inespecíficos, lo que conlleva a un difícil diagnóstico por parte del personal sanitario. Los principales síntomas suelen ser molestias gastrointestinales, fiebre, edemas y mialgias, que si se agravan pueden desembocar en problemas cardíacos graves e incluso la muerte. El tratamiento actual de la triquinelosis se basa en la administración de antihelmínticos y, en algunos casos más graves, se puede completar el tratamiento con glucocorticoides. El motivo principal por el que se dan brotes de triquinelosis, se ha asociado al consumo de productos cárnicos procedentes de matanzas domiciliarias o cacerías sin previo control sanitario. Otros motivos como la importación ilegal de estos productos y los conflictos políticos de algunos países, han influido gravemente en la prevalencia de la enfermedad. Como consecuencia de la situación emergente de la enfermedad, se han implantado normativas que regulan las medidas necesarias a llevar a cabo para disminuir la prevalencia de la triquinelosis, con el objetivo de fomentar la educación a la población y establecer un control más riguroso de la enfermedad.

Full text

~ 1 ~ TRIQUINELOSIS Y SU SITUACIÓN ACTUAL EN EUROPA UNIVERSIDAD DE SEVILLA -FACULTAD DE FARMACIA- Marta Rodríguez Montero ~ 2 ~ TRIQUINELOSIS Y SU SITUACIÓN ACTUAL EN EUROPA TRABAJO FIN DE GRADO AUTORA: MARTA RODRÍGUEZ MONTERO FACULTAD DE FARMACIA. GRADO EN FARMACIA DEPARTAMENTO DE MICROBIOLOGÍA Y PARASITOLOGÍA. ÁREA DE PARASITOLOGÍA TUTORA: ÁNGELA MARÍA GARCÍA SÁNCHEZ REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA ~ 3 ~ RESUMEN La triquinelosis es una zoonosis transmitida por parásitos del género Trichinella spp. Hoy en día existen diversas especies de Trichinella spp. y su amplia distribución mundial junto con su alta presencia en gran diversidad de hospedadores, ha provocado que esta enfermedad se considere uno de los principales problemas de salud pública. En Europa, destaca su presencia en hospedadores como el jabalí o el cerdo que suponen la principal fuente de transmisión en el ser humano. También se han detectado casos de Trichinella spp. en caballos debido al consumo de carne cruda de éstos, lo que ha supuesto poner en el punto de mira la triquinelosis como una enfermedad emergente. Aunque en menor medida, también se han detectado casos en animales salvajes como los zorros. La triquinelosis es una enfermedad que puede ser asintomática o puede provocar síntomas que pueden ser inespecíficos, lo que conlleva a un difícil diagnóstico por parte del personal sanitario. Los principales síntomas suelen ser molestias gastrointestinales, fiebre, edemas y mialgias, que si se agravan pueden desembocar en problemas cardíacos graves e incluso la muerte. El tratamiento actual de la triquinelosis se basa en la administración de antihelmínticos y, en algunos casos más graves, se puede completar el tratamiento con glucocorticoides. El motivo principal por el que se dan brotes de triquinelosis, se ha asociado al consumo de productos cárnicos procedentes de matanzas domiciliarias o cacerías sin previo control sanitario. Otros motivos como la importación ilegal de estos productos y los conflictos políticos de algunos países, han influido gravemente en la prevalencia de la enfermedad. Como consecuencia de la situación emergente de la enfermedad, se han implantado normativas que regulan las medidas necesarias a llevar a cabo para disminuir la prevalencia de la triquinelosis, con el objetivo de fomentar la educación a la población y establecer un control más riguroso de la enfermedad. Palabras clave: Trichinella, triquinelosis, triquina, Europa ~ 4 ~ ÍNDICE INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………5 TAXONOMÍA………………………………………………………………………….5 MORFOLOGÍA………………………………………………………………………...5 CICLO BIOLÓGICO…………………………………………………………………..7 EPIDEMIOLOGÍA…………………………………………………………………….10 VÍAS DE TRANSMISIÓN Y FACTORES DE RIESGO……………………………14 PATOLOGÍA Y SINTOMATOLOGÍA………………………………………………15 INMUNIDAD DEL HUÉSPED ANTE LA INFECCIÓN……………………………16 DIAGNÓSTICO……………………………………………………………………….16 Diagnóstico en animales…………………………………………………………….16 Diagnóstico en humanos…………………………………………………………….18 TRATAMIENTO……………………………………………………………………....19 OBJETIVOS……………………………………………………………………………20 METODOLOGÍA………………………………………………………………………21 RESULTADOS Y DISCUSIÓN……………………………………………………….22 TRIQUENLOSIS EN EUROPA………………………………………………………22 TRIQUINELOSIS EN ESPAÑA……………………………………………………...27 PROFILAXIS Y CONTROL DE LA ENFERMEDAD………………………………30 CONCLUSIONES……………………………………………………………………...33 BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………….34 ~ 5 ~ INTRODUCCIÓN TAXONOMÍA El género Trichinella pertenece al Phylum Nematoda, en concreto se ubica en el orden Enoplida y en la familia Trichinellidae. Este género, único de la familia, ha sido considerado como monoespecífico durante mucho tiempo (Gállego, 2003) y todas las infecciones fueron atribuidas a T. spiralis (Zarlenga et al., 2020). En el transcurso de los últimos años, y gracias al estudio monográfico de sus adultos, se admite la existencia de otras especies que presentan caracteres eco-epidemiológicos y de distribución geográfica que apoyan su validez taxonómica específica (Gállego, 2003). Hoy en día, se reconocen dos grupos principales del género Trichinella; un grupo que engloba especies que se encapsulan en el tejido muscular del hospedador, y otro grupo que no realiza este proceso (Pozio y Zarlenga, 2005). En el grupo de especies que se encapsulan se incluyen: Trichinella spiralis, Trichinella nativa, Trichinella britovi, Trichinella murrelli, Trichinella nelsoni y Trichinella genotipos T6/T8/T9/T12. En el grupo de especies que no se encapsulan se incluye: Trichinella pseudospiralis, Trichinella papuae y Trichinella zimbabwensis. El primer grupo afecta solamente a mamíferos, mientras que el segundo grupo afecta a mamíferos, aves y reptiles (Molina y Galaviz, 2013). Este género está distribuido por todo el mundo, aunque en nuestro medio destaca la presencia de dos especies concretas: T. spiralis y T. britovi (Fernández et al., 2019). El agente principal de las parasitosis humanas en nuestras zonas de clima templado es T. spiralis, por lo que se describirá esta especie en mayor detalle, sin olvidar la existencia de T. britovi (Gállego, 2003). MORFOLOGÍA Trichinella es un nematodo dioico (De la Rosa y Gómez, 2008). Los adultos tienen un tamaño diminuto con cuerpo filiforme y presentan un ligero y paulatino ensanchamiento en su región posterior (Fig. 1, a-c). La ausencia de la espícula en los machos los diferencia de los restantes representantes del orden (Gállego, 2003). Las hembras de T. spiralis (fig.1,a♀), miden unos 3 mm de largo y tan sólo unos 60 μm de diámetro, posen esófago moliniforme y tienen ocupado el primer tercio de su cuerpo ~ 6 ~ por el esticosoma. El aparato genital está formado por un ovario, situado en la región caudal, seguido por un útero ocupado en su región inicial por huevos de fina cubierta, que se desarrollan a medida que avanzan por la región uterina, en dónde las L1 eclosionan una vez desarrolladas, por lo que la última región del útero se halla colmada por las larvas libres que, a través de una corta vagina, serán puestas por esta hembra a través de la vulva situada un poco por delante de la mitad del esticosoma (Gállego, 2003). Los machos (Fig. 1,a♂) presentan un tamaño menor que las hembras, oscila entre 1,5-2 mm de largo y 30-40 μm de diámetro (Gállego, 2003). Se caracterizan por la presencia de dos apéndices lobulados sin espículas copulatrices (De la Rosa y Gómez, 2008) y un testículo incurvado bruscamente en su región inicial, que continúa por un conducto espermático formando un dilatado conducto eyaculador en su región distal. Este conducto eyaculador desemboca en una cloaca terminal sin espícula que, cuyas paredes al evaginarse, va a ejercer la función de órgano intromitente durante la cópula y la hembra se sujetará durante la misma por unas prominencias cónicas situadas a ambos lados del orificio cloacal acompañadas de 4 pequeñas papilas (Gállego, 2003). Las larvas enquistadas (Fig. 1, e-f) van a ubicarse en el interior de las células o fibras de los músculos estriados esqueléticos y una vez desarrolladas, van alcanzar una longitud de 1 mm. Estas larvas se encuentran enrolladas formando 2 ó 3 vueltas de espira en el interior de unos quistes, los cuales se presentan en forma de limón con una pared gruesa y un tamaño de 0,4-0,5 x 0,25 mm. La envoltura de estos quistes se forma a expensas del glicocálix engrosado del sarcolema de la fibra muscular parasitada (Gállego, 2003). Las L1 (Fig. 1, d) puestas por las hembras son distinguidas por su largo esticosoma y su tamaño (Gállego, 2003). ~ 7 ~ Figura 1. Trichinella spiralis. a, Adultos: en la hembra se señalan esticosoma (1), vulva (2) con salida de larvas de la misma, regiones terminal (3), media (4) e inicial del útero (5); y ovario terminal (6). En las regiones del útero se desarrollarán los huevos desde el embrión hasta la eclosión de los mismos. En el macho, se visualiza el testículo y la vesícula ocupando la segunda mitad del cuerpo, y el esticosoma ocupando la primera mitad. b y c, se observa la región cloacal del macho de maneras retraída y protraída, ejerciendo la función como órgano copulador. También se observan las prominencias del extremo caudal, por las que el macho sujeta a la hembra durante la cópula y las 4 pequeñas papilas situadas a ambos lados del orificio cloacal. d, Prelarva (larva recién puesta). e y f, inicio del desarrollo de L1 en fibra muscular y su madurez dentro del quiste. Adaptado de Gállego 2003. Excepto por la existencia de cápsula y alguna diferencia de tamaño en uno de los grupos de parásitos no encapsulados, todas las especies y genotipos del género Trichinella son morfológicamente indistinguibles en todas las etapas del desarrollo; por lo que, sólo los métodos bioquímicos o moleculares pueden usarse para identificar el genotipo del parásito (Pozio y Zarlenga, 2005). CICLO BIOLÓGICO El ciclo biológico de Trichinella spiralis es autoheteroxeno, ya que el mismo individuo hospedador puede actuar tanto como hospedador definitivo como hospedador intermediario, según la fase del ciclo (Gállego, 2003). Se completa en un solo huésped y se efectúa en dos fases: una entérica, que comprende cuatro estadios larvarios y los adultos, y una parenteral, que abarca la migración de las larvas recién nacidas y el establecimiento de la larva muscular (De la Rosa y Gómez, 2008). Todos sus estadios evolutivos se desarrollan como parásitos intracelulares de células nodrizas (Fig. 2), a través de las cuales el parásito obtiene los nutrientes precisos para su desarrollo (Gállego, 2003). La larva infectiva, también conocida como larva muscular (LM ó L1), ~ 8 ~ es la fase de desarrollo que se caracteriza por su importancia en la transmisión, la patogenia y el diagnóstico de la triquinelosis (De la Rosa y Gómez, 2008). El ciclo se inicia cuando el ser humano, igual que otro hospedador potencial; ingiere carne cruda o insuficientemente cocida que contiene quistes musculares con L1 (Fig. 3,1) (De la Rosa y Gómez, 2008). Figura 2. Célula nodriza que contiene dos larvas musculares de Trichinella spiralis. (De la Rosa y Gómez, 2008). Al iniciarse la digestión gástrica y posteriormente la duodenal, las larvas quedan libres en la luz intestinal (Fig. 3,2-3) y a partir de ahí, las L1 penetran en la mucosa (Fig. 3,4). El desarrollo larvario es muy rápido ya que las larvas mudan cada seis horas aproximadamente. Las larvas que maduran en machos adultos, pueden llevar a cabo la fecundación de las hembras a las 24 horas de iniciada la primera muda, mientras que las larvas que van a dar origen a las hembras requieren unas 30 horas para ser aptas para la inseminación (Gállego, 2003). Tras la inseminación, el macho es expulsado con las heces (De la Rosa y Gómez, 2008), mientras que las hembras maduras liberan larvas durante 4-6 semanas y luego mueren o son expulsadas del cuerpo. Las larvas recién nacidas migran a través de la corriente sanguínea y los vasos linfáticos, pero únicamente sobreviven aquellas que alcanzan el interior de las células musculares esqueléticas estriadas (Pearson, 2020) (Fig. 3,5). Aunque estas larvas juveniles pueden penetraren otros tejidos como el miocardio, cerebro, retina, pulmones e hígado, entre otros, su desarrollo no prospera y tan sólo es transitorio. Todos los músculos estriados esqueléticos son susceptibles de ser invadidos y permitir el desarrollo de las larvas L1, pero aquellos que reciben una mayor irrigación ~ 9 ~ sanguínea, como el diafragma e intercostales, maseteros, linguales, laríngeos y los músculos de las extremidades, sobre todo los de las anteriores, serán los que se encontrarán más parasitados y, por lo tanto, presentarán una mayor carga larvaria (Gállego, 2003). Las larvas se enquistan (Fig. 4) completamente en 1-2 meses y se conservan viables dentro de sus quistes durante varios años como parásitos intracelulares. Las larvas muertas se reabsorben o se calcifican y el ciclo sólo continúa si otro carnívoro ingiere las larvas enquistadas (Pearson, 2020). Figura 3. Ciclo biológico de Trichinella spp. (1) Ingestión de carne poco cocinada. (2) Larva liberada en intestino delgado. (3) Adultos en intestino delgado. (4) Larva depositada en la mucosa. (5) Larva enquistada en músculo estriado. Adaptado de Centers for Disease Control and Prevention (CDC, 2020). ~ 16 ~ dolor muscular intenso en los músculos estriados más grandes y disnea por afectación del diafragma. La fiebre y el dolor muscular generalmente se resuelven de 1 a 6 semanas después de que todas las larvas migratorias se enquistan (Díaz et al., 2020). Aunque las muertes son raras, el enquistamiento de las larvas en órganos vitales puede resultar en muertes por sepsis o tromboembolismo o por daño cardíaco, renal, hepático o cerebral (Díaz et al., 2020). La relación de la patogenia de la triquinelosis y los síntomas asociados guardan una estrecha relación con los hábitats de los parásitos y la carga parasitaria que soporta el hospedador (Gállego, 2003). INMUNIDAD DEL HUÉSPED ANTE LA INFECCIÓN La respuesta inmunitaria contra Trichinella en el ámbito entérico es la inflamación provocada por la penetración de células epiteliales del intestino. Se ha observado la liberación de mediadores proinflamatorios como las interleucinas (IL). La producción de IL-3, IL-4 e IL-5 regula la inflamación y favorece la infiltración de mastocitos, eosinófilos y el aumento en la concentración de histamina y leucotrienos, que dañan la mucosa intestinal (De la Rosa y Gómez, 2008). La respuesta inmunitaria contra las larvas recién nacidas está relacionada con la presencia de anticuerpos contra antígenos de superficie, los cuales tienen la capacidad de mediar una acción citotóxica. En la respuesta humoral de los pacientes con triquinelosis se detectaron los anticuerpos IgE, IgA, IgM e IgG, siendo el último el predominante durante el transcurso de la infección (De la Rosa y Gómez, 2008). DIAGNÓSTICO  Diagnóstico en animales El diagnóstico clínico de la triquinelosis en animales resulta difícil debido a la ausencia de manifestaciones, puesto que en la mayoría de las especies la infección puede ser subclínica y ésta pasa inadvertida, situación agravada porque las manifestaciones que pudiesen darse no serían características (Builes y Laverde, 2009). ~ 17 ~ La detección de Trichinella se efectúa con métodos directos e indirectos tal como se describe en el Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE, 2021). La eficacia de la detección directa de larvas de Trichinella depende de los métodos específicos utilizados, el sitio de muestreado y el tamaño de la muestra (Nöckler et al., 2000). Para detectar directamente la infección por Trichinella en los tejidos se utilizan el método de compresión o triquinoscopia y el método de digestión del tejido muscular (Gajadhar et al., 2018). El método de compresión o triquinoscopia se lleva a cabo realizando una compresión de pequeños trozos de muestra de músculo entre dos placas de vidrio o portaobjetos hasta que se vuelven translúcidas, y se examinan individualmente buscando las larvas de Trichinella, utilizando un triquinoscopio o microscopio con un aumento de 40x (Gajadhar et al., 2009). Las muestras de los músculos se toman de los sitios predilectos, normalmente de los pilares del diafragma, lengua y maseteros (Gajadhar et al., 2018). Los métodos de digestión artificial incluyen la digestión enzimática de muestras de tejido muscular individuales o agrupadas (Gajadhar et al., 2018). El conjunto de muestras se digiere en un líquido digestivo artificial formado por pepsina y HCl sometido a agitación y temperatura durante un tiempo determinado (Nöckler et al., 2000). Posteriormente, se aplican procedimientos de filtración y sedimentación con el fin de recuperar y concentrar las larvas que se han liberado del músculo durante la digestión, y finalmente se realiza un examen microscópico para comprobar la presencia de larvas (Gajadhar et al., 2018). En comparación con la triquinoscopia, el método de digestión es un método más sensible, eficiente, confiable y rentable, particularmente en países no endémicos. La triquinoscopia es un método laborioso que requiere mucho tiempo para la inspección de cadáveres individuales y que al tener menor sensibilidad que los métodos de digestión, las larvas de T. pseudospiralis, T. papuae y T. zimbabwensis son difíciles de detectar porque no están encapsuladas. Debido a estas limitaciones, la OIE o la UE no recomiendan la triquinoscopia para el examen de rutina de los animales destinados al consumo humano como alimento y caza, y el método de digestión se ha convertido en el método de elección para la inspección rutinaria del sacrificio en la mayoría de los países industrializados (Gajadhar et al., 2009). ~ 18 ~ En cuanto a los métodos de detección indirecta, las pruebas serológicas son las utilizadas con mayor frecuencia. La sensibilidad y la especificidad de estos métodos dependen sobre todo del tipo y de la calidad del antígeno utilizado. Entre estos métodos se incluyen las pruebas de inmunofluorescencia indirecta (IFA), inmunotransferencia enzimática (IEBT), inmunoelectrotransferencia, pruebas de inmunohistoquímica enzimática y enzimoinmunoanalisis (ELISA). El método ELISA es reconocido generalmente como el método de elección por ser económico, fiable y adaptable a las prácticas de garantía de calidad, y se utiliza de forma sistemática para los programas de vigilancia y las investigaciones de los brotes de la enfermedad (Gajadhar et al., 2018). Existen otros métodos cómo los de prueba molecular que se utilizan para distinguir las diversas especies de Trichinella, que pueden presentar características únicas tales como la resistencia a la congelación, una preferencia por un determinado huésped o zona geográfica. Estas informaciones son importantes para la gestión de brotes (OIE, 2021).  Diagnóstico en humanos En los humanos esta patología se puede confundir clínicamente con varias enfermedades (Builes y Laverde, 2009), ya que, en las primeras etapas de la enfermedad, los signos y síntomas no son específicos y como consecuencia de esto, el diagnóstico puede ser un desafío (CDC, 2020). Según Kocięcka 2000, los principios para diagnosticar la triquinelosis se basan en diferentes criterios como: -Anamnesis epidemiológica (fuente de infección, cantidad de carne infectada consumida, número de larvas presentes en la carne infectada y número de casos en el foco epidémico). -Evaluación clínica (reconocimiento de signos y síntomas agudos de triquinelosis y definición de la forma de la enfermedad, que afecta significativamente la elección de los procedimientos terapéuticos). -Pruebas de laboratorio:1) Contenido de leucocitos aumentado preliminarmente y número de granulocitos acidófilos en sangre periférica, 2) Confirmatorio (aparte de leucocitosis y eosinofilia), 3) Inmunodiagnóstico. El inmunodiagnóstico incluye la detección de anticuerpos anti-Trichinella (clases IgE, IgG, IgM e IgA), cuyo título ~ 19 ~ aumenta a partir de la segunda semana después de la infección; y la demostración de antígeno de Trichinella y de complejos inmunes específicos circulantes. Las infecciones por Trichinella se diagnostican con mayor frecuencia en el laboratorio basándose en la detección de anticuerpos contra el antígeno de Trichinella (CDC, 2020). En algunos casos puede realizarse una biopsia del tejido muscular, estudiada mediante técnicas de microscopía parasitológica, histoquímica y posiblemente electrónica (Kocięcka, 2000) aunque se realizan con poca frecuencia, pero permiten la identificación molecular de la especie o genotipo de Trichinella, lo que no es posible con las pruebas de anticuerpos (CDC, 2020). TRATAMIENTO Los principales fármacos utilizados cómo tratamiento de la triquinelosis son los antihelmínticos, cómo el Mebendazol o el Albendazol (Kocięcka, 2000). Ambos fármacos se consideran relativamente seguros, pero se han asociado con efectos secundarios. No están aprobados para embarazadas o niños menores de 2 años (CDC, 2020). Las dosis recomendadas tanto para adultos cómo dosis pediátrica son (CDC, 2020): 400 mg de Albendazol por vía oral 2 veces al día, durante 8 a 14 días, ó 200 a 400 mg de Mebendazol por vía oral 3 veces al día durante 3 días, seguido por 400 o 500 mg 3 veces al día durante 10 días (Pearson, 2020). En algunos casos más graves cómo pacientes con manifestaciones alérgicas graves o compromiso miocárdico o del sistema nervioso central (Pearson, 2020), se requiere tratamiento con glucocorticoides (CDC, 2020). Se debe administrar Prednisona entre 20 y 60 mg 1 vez al día durante 3 o 4 días, cuya dosis se disminuye posteriormente de forma gradual durante 10 a 14 días (Pearson, 2020). Los glucocorticoides se utilizan en el tratamiento ya que suprimen los signos y síntomas de hipersensibilidad de tipo inmediato (Kocięcka, 2000). Los pacientes con tratamiento más prolongado deben ser controlados mediante hemogramas completos seriados para detectar cualquier efecto adverso rápidamente y suspender el tratamiento (CDC, 2020). ~ 20 ~ OBJETIVOS Debido a que la triquinelosis supone una de las principales intoxicaciones alimentarias en la actualidad, originando brotes debido al consumo de carne infectada, y representa un importante problema de salud pública, este trabajo va encaminado a realizar una puesta al día de la enfermedad. El objetivo es analizar la situación actual de la triquinelosis en Europa, incluida España, a través de un análisis bibliográfico en el que se recogen datos de la prevalencia de la triquinelosis en los años más recientes. También se pretende realizar una valoración sobre las medidas preventivas y de control disponibles actualmente, si están resultando efectivas y si sería necesario incluir nuevas precauciones para poder controlar esta enfermedad, así como las perspectivas futuras. ~ 21 ~ METODOLOGÍA La metodología para realizar este trabajo ha sido llevar a cabo una amplia búsqueda bibliográfica a partir de diferentes fuentes de información primarias y secundarias. La investigación tuvo como punto de partida la biología y características propias del parásito, donde cabe mencionar el libro ´´Manual de parasitología: morfología y biología de los parásitos de interés´´ del autor Jaime Gállego Berenguer, que ha sido una importante fuente de información en este aspecto. Posteriormente, el estudio se centró en el estudio de los casos de triquinelosis a nivel europeo. Se han consultado bases de datos como PubMed, Science Direct y Google Scholar, utilizando palabras clave como ``trichinella´´, ``trichinellosis´´, ``triquinelosis´´ o``triquinosis´´. Para ampliar la búsqueda y completar la información necesaria requerida para este trabajo, también se han utilizado algunas combinaciones de palabras como ``trichinellosis cases´´ o ``trichinellosis Europe´´. Para la obtención de datos más recientes a nivel europeo, se ha realizado una búsqueda limitada entre el año 2000, aproximadamente, hasta la actualidad. Cabe destacar las fuentes que nos han aportado datos más relevantes como ``European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC)´´ y ``European Food Safety Authority (EFSA)´´. También han sido de gran relevancia fuentes cómo ``Centers of Disease Control and Prevention (CDC)´´ y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). En cuanto a nivel nacional, se han consultado fuentes que cabe destacar como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y el Centro Nacional de Epidemiología que a través de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica nos ha aportado datos de gran relevancia para hacer un análisis de la prevalencia de la enfermedad. ~ 22 ~ RESULTADOS Y DISCUSIÓN TRIQUINELOSIS EN EUROPA En los países europeos, los reservorios domésticos y de vida silvestre de Trichinella spp. todavía suponen un riesgo para los seres humanos, lo que provoca la aparición de brotes. Según los datos epidemiológicos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), la triquinelosis es más prevalente en el Este de Europa, pero también en Italia y España, donde se han notificado brotes en los últimos diez años (Messiaen et al., 2016). En la mayoría de los países del sureste de Europa, los casos de triquinelosis se describieron a finales del siglo XIX y principios del XX. Se informó de una alta prevalencia de triquinelosis en animales domésticos y humanos en Bulgaria, Serbia, Montenegro, Rumania y Croacia (Cuperlovic et al., 2005). En Bosnia y Herzegovina se encontró una prevalencia moderada, en Hungría la triquinelosis humana no ha estado presente durante un largo período de tiempo y tanto en Turquía como en Eslovenia la triquinelosis humana es esporádica (Cuperlovic et al., 2005). En Serbia, la infección por Trichinella spp. fue reconocida como un problema de salud humana y ganadera durante casi un siglo. Durante el período de 2001 a 2010 hubo 2257 casos de triquinelosis humana, incluidas tres muertes en 2005 (Sofronic-Milosavljevic et al., 2013). La reaparición de la triquinelosis está relacionada con los cambios en los sistemas sociales y políticos de Bulgaria y Rumanía. En Serbia y Montenegro, así como en Croacia, sin embargo, el resurgimiento de la triquinelosis se debió no solo a los cambios políticos y sociales, sino también a las guerras que tuvieron lugar en estos países durante los últimos años del siglo XX (Cuperlovic et al., 2005). En 2019, los medios de Food Safety News informaron que el número de casos de triquinelosis mostraron un aumento en más de 50 de 2016 a 2017 en Europa después de varios años de disminución, debida principalmente a un número notablemente reducido de casos en Bulgaria y Rumanía, que habían experimentado la mayoría de los brotes de Trichinella en años anteriores. Esta reducción de casos se consiguió aumentando el control de las condiciones de alojamiento de los cerdos criados, se redujo el número de cerdos no controlados, se fomentó la educación de los ganaderos y se llevó a cabo un ~ 23 ~ mayor control en el sacrificio de cerdos no controlados. Estas medidas redujeron bastante la biomasa del parásito en el hábitat doméstico y, en consecuencia, el riesgo de transmisión en el ser humano (Pozio, 2019). En 2016 se notificaron 101 casos confirmados, mientras que en 2017 se confirmaron 168 casos. Este aumento se produjo después de una tendencia a la baja con 324 casos confirmados en 2014 en comparación con 156 en 2015 (Tabla. 2) (Food Safety News, 2019). Para el año 2016 reportaron datos 29 países, de los cuales 15 no tenían casos. Bulgaria, Rumania y España fueron los que presentaron mayor número de casos (Tabla. 2). Se notificaron siete brotes de Trichinella, la mayoría asociados al consumo de carne de cerdo y de jabalí. En Bulgaria se notificaron cuatro focos: Trichinella britovi en carne de jabalí, Trichinella spiralis en carne de cerdo y dos focos de origen desconocido. En Italia también se observó un brote de Trichinella britovi debido a la carne de jabalí (Food Safety News, 2019). En el año 2017 notificaron datos 29 países, de los cuales 14 no tuvieron casos. En este año, Bulgaria, Croacia y Rumanía fueron los representantes del mayor número de casos (Tabla. 2). En comparación con 2016, aumentaron las notificaciones de casos en 9 países y se informó de una disminución en España y Suecia. Portugal notificó su primer caso y Grecia registró su primer caso desde 2010. Se notificaron 11 brotes: cuatro procedentes de Croacia, dos por Rumanía y Francia, Lituania, Polonia, Bulgaria e Italia reportaron uno cada uno. Siete de estos brotes se debieron a Trichinella spiralis y uno a Trichinella britovi, la mayoría de ellos procedentes de carne de cerdo y de jabalí (Food Safety News, 2019). La triquinelosis sigue un patrón estacional y el número de casos alcanza su punto máximo en enero y febrero (Food Safety News, 2019). Este pico recurrente refleja el consumo de diversos productos porcinos durante el período navideño, así como en la temporada de caza del jabalí (Pozio, 2019). ~ 24 ~ Tabla 2. Distribución de casos confirmados de triquinelosis por país entre los años 2013 a 2017. Adaptada de ECDC, 2019. Desde que se descubrió el parásito, la mayoría de los casos de triquinelosis se han atribuido al consumo de carne de cerdo y jabalí. Sin embargo, en 1975 se notificaron los primeros casos de triquinelosis asociados al consumo de carne de caballo (Ancelle, 1998). Entre 1975 y 2005, se han registrado 15 brotes de triquinelosis humana en Francia e Italia debido al consumo de carne de caballo importada de países de Europa del Este y América del Norte. En Francia se notificaron 8 brotes con 2296 casos y 5 muertes, y en Italia se notificaron 7 brotes con 1038 casos (Pozio, 2019). Según la European Food Safety Authority (EFSA), en 2019 se notificaron en la Unión Europea 96 casos de triquinelosis en humanos. La tasa de notificación de la UE aumentó en comparación con 2018. Este aumento se debió principalmente al incremento de casos en tres países: Bulgaria, Italia y España (Tabla. 3), como consecuencia de un aumento en el consumo de productos elaborados en matanzas domiciliarias y productos procedentes de cacerías de jabalíes. ~ 25 ~ Tabla 3. Número de casos humanos de triquinelosis por país y año durante la temporada 2018-2019. Adaptado de EFSA, 2021. El número de brotes de triquinelosis fue de 5 en comparación con 10 en 2018 (Tabla. 4). La mayoría de los brotes fueron causados por carne de cerdo y sus derivados como en años anteriores. Las especies notificadas a la EFSA a partir de alimentos fueron Trichinella spiralis en carne de cerdo en un brote en Croacia y otro en Rumania, y Trichinella britovi en otras carnes rojas o mixtas en un brote en Italia. A pesar del aumento en 2019, la tendencia de casos de triquinelosis en la UE disminuyó significativamente en el período de 2015-2019 (Tabla. 4). Tabla 4. Resumen de las estadísticas de Trichinella relacionadas con los seres humanos, UE 2015-2019. Adaptado de EFSA, 2021. La EFSA determina que las condiciones de alojamiento no controladas son un factor de riesgo principal para las infecciones por Trichinella en cerdos domésticos, mientras que ~ 32 ~ Aunque es una enfermedad rara en Europa occidental, Trichinella sigue siendo una amenaza para la seguridad de la cadena alimentaria a pesar de las medidas tomadas a nivel europeo. Podría ser apropiado aplicar estrictamente las regulaciones de la UE y un control adecuado en los mataderos de los países donde la prevalencia de la enfermedad en la fauna silvestre y los cerdos domésticos es alta (Messiaen et al., 2016). En cuanto a infecciones humanas, es importante contar con un sistema de alerta temprana para alertar a las autoridades competentes para que puedan tomar medidas rápidas y controlar una mayor propagación de un brote (Messiaen et al., 2016). El conocimiento por parte del médico sobre las características de la enfermedad, puede acelerar el diagnóstico, prevenir complicaciones e incluso establecer una profilaxis postexposición efectiva en personas altamente expuestas. Es necesario realizar más investigaciones y ensayos clínicos para establecer pautas de tratamiento sólidas para la triquinelosis (Messiaen et al., 2016). ~ 33 ~ CONCLUSIONES La triquinelosis es una enfermedad parasitaria transmitida por animales destacada en los últimos años por su alta prevalencia mundial, debida a su gran diversidad de hospedadores, lo que dificulta su erradicación. Ha disminuido significativamente la presencia de Trichinella en animales domésticos, mientras que en animales salvajes; por ejemplo, el jabalí sigue suponiendo un riesgo potencial con su presencia. En algunos países, ha provocado el resurgimiento de la enfermedad debido a importantes cambios políticos, económicos y agrícolas. A modo de ejemplos, la importación de productos cárnicos entre países o las medidas insuficientes en la vigilancia de la triquinelosis. Cómo hemos visto en este trabajo, el principal origen de los brotes humanos se debe al consumo de carne infectada procedente de matanzas domiciliarias y al consumo de carne de jabalí procedente de cacerías sin previo control sanitario. Con esto, podemos deducir que el comportamiento humano es un gran influyente en la prevalencia de la enfermedad, puesto que no sólo depende de la presencia del parásito en el hospedador de manera natural. En conclusión final, para la prevención de la triquinelosis es fundamental una buena educación sanitaria a todos los consumidores y productores de carne susceptible a la infección por Trichinella. Cabe destacar al colectivo de cazadores, principal fuente originaria de brotes de esta enfermedad. Es importante también mantener informado al personal sanitario sobre la epidemiología y las características clínicas de la triquinelosis para poder establecer un diagnóstico sospechoso inmediato de la enfermedad. ~ 34 ~ BIBLIOGRAFÍA 1. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Triquinelosis, 2021 [En línea]. [Consultado en Mayo de 2021] Disponible en: http://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subdetalle/triquina.ht m 2. Ancelle T. Historia de los brotes de triquinelosis relacionados con el consumo de carne de caballo 1975-1998. Euro Surveill. 1998; 3 (8): 120. 3. Builes Lorena M, Laverde Laura M. Triquinelosis, una zoonosis parasitaria. CES Medicina Veterinaria y Zootecnia. 2009; 4 (2): 130-136. 4. Centers of Disease Control and Prevention (CDC). Trichinellosis, 2020 [en línea]. [Consultado en Abril de 2021] Disponible en: https://www.cdc.gov/parasites/trichinellosis/index.html 5. Cuperlovic K, Djordjevic M, Pavlovic S. Re-emergence of trichinellosis in southeastern Europe due to political and economic changes. Vet. Parasitol. 2005; 132 (1-2): 159-166. 6. De la Rosa Arana JL, Gómez Priego A. Trichinellosis. En: Becerril Marco A. Parasitología Médica. 2ª ed. México: McGRAW-HILL / INTERAMERICANA; 2008. p. 208-214. 7. Diaz James H, Warren Rebecca J, Oster Marissa J. The Disease Ecology, Epidemiology, Clinical Manifestations, and Management of Trichinellosis Linked to Consumption of Wild Animal Meat. Wilderness Environ Med. 2020; 31 (2): 235-244. 8. European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC). Trichinellosis- Annual Epidemiological report for 2017; 2019 9. European Food Safety Authority (EFSA). The European Union One Health 2019 Zoonoses Report. EFSA Journal. 2021; 19 (2). 10. El País. Una matanza clandestina causa el mayor brote de triquinosis en España en siete años, 2019 [en línea]. [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://elpais.com/sociedad/2019/04/30/actualidad/1556649561_611027.html 11. Fernández Escobar C, Rípodas Navarro A, Díaz García O, Martínez Sánchez EV. Vigilancia epidemiológica de brotes de triquinosis en España. Temporadas 2006/07 a 2013/14. Bol. Epidemiológico Sem. 2019; 27 (3). Centro Nacional de Epidemiología. Instituto de Salud Carlos III. 12. Food Safety News (FSN). Europe sees rise in trichinellosis cases, 2019 [en línea]. [Consultado en Julio de 2021] Disponible en: https://www.foodsafetynews.com/2019/03/europe-sees-rise-in-trichinellosis-cases/ 13. Gajadhar Alvin A, Pozio E, Gamble Ray H, Nöckler K, Maddox-Hyttel C, Forbes Lorry B et al. Trichinella diagnostic and control: Mandatory and best practices for ensuring food safety. Vet. Parasitol. 2009; 159 (3-4): 197-205. 14. Gajadhar A, Scandrett B, Pozio E. Triquinelosis (Infección por Trichinella spp.). En: Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Manual de las Pruebas de ~ 35 ~ Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres 2019, Capítulo 3.1.20. 8ª Ed. París: OIE; 2018. p. 1-13. 15. Gállego Berenguer J. Manual de parasitología: morfología y biología de los parásitos de interés sanitario. 2ª Ed. Barcelona: Ediciones de la Universidad de Barcelona; 2003.p. 347-354. 16. Ideal. ¿Qué es la Triquinelosis que ha causado 11 brotes en España?, 2021 [en línea]. [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.ideal.es/sociedad/triquinelosis-causado-brotes-espana-20210307113643- nt.html 17. Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Triquinosis. Ministerio de Ciencia e Innovación. Gobierno de España. 2016 [en línea] [Consultado en mayo de 2021]. Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Paginas/Triquinosis.aspx 18. Jiménez Cuadra E, Sánchez Guerrero E. Enfermedades infecciosas producidas por helmintos. Revista Electrónica de http://portalesmedicos.com/ 2012 [en línea] [Consultado en Abril de 2021]. Disponible en: https://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/4546/1/Enfermedadesinfecciones-producidas-por-helmintos.html 19. Kocięcka W. Trichinellosis: human disease, diagnosis and treatment. Vet. Parasitol. 2000; 93 (3-4): 365-383. 20. Messiaen P, Forier A, Vanderschueren S, Theunissen C, Nijs J, Van Esbroeck M, et al. Outbreak of trichinellosis related to eating imported wild boar meat, Belgium, 2014. Euro Surveill. 2016; 21 (37). 21. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Gobierno de España. Triquina [en línea]. [Consultado en Abril de 2021] Disponible en: https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidadanimal/enfermedades/Triquina/triquina.aspx 22. Molina Garza ZJ, Galaviz Silva L. Trichinella spiralis. En: Elba G, Rodríguez Pérez. Parasitología Médica. 1ª Ed. México: Editorial El Manual Moderno; 2013. p. 269-280. 23. Nöckler K, Pozio E, Voight WP, Heidrich J. Detection of Trichinella infection in food animals. Vet. Parasitol. 2000; 93 (3-4): 335-350. 24. Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Triquinelosis, 2021 [en línea]. [Consultado en abril de 2021] Disponible en: https://www.oie.int/es/enfermedad/triquinelosis/ ~ 36 ~ 25. Pearson Richard D. Manual MSD. Triquinosis, 2020 [en línea]. [Consultado en abril de 2021] Disponible en: https://www.msdmanuals.com/eses/professional/enfermedades-infecciosas/nematodos-gusanos-redondos/triquinosis 26. Pereira A, Pérez M. Triquinosis. Offarm. 2001; 20(9): 112-119. 27. Pérez A, Guimbao J, Cebollada AD, Malo C, Martínez S, Aznar A et al. Brotes epidémicos de triquinosis ocurridos en Aragón durante el periodo1998-2017. Rev. Esp Salud Pública. 2019; 93. 28. Pozio E. Factors affecting the flow among domestic, synanthropic and sylvatic cycles of Trichinella. Vet. Parasitol. 2000; 93 (3-4): 241-262. 29. Pozio E. Trichinella and trichinellosis in Europe. Veterinarski Glasnik. 2019; 73 (00): 1-20. 30. Pozio E, Rinaldi L, Marucci G, Musella V, Galati F, Cringoli G et al. Hosts and habitats of Trichinella spiralis and Trichinella britovi in Europe. Int. J. Parasitol. 2008; 9(1): 71-79. 31. Pozio E,Zarlenga DS. Recent advances on the taxonomy, systematics and epidemiology of Trichinella. Int. J. Parasitol. 2005; 35: 1191-1204. 32. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2012. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2014. p.33-35. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_IN FORME_ANUAL_2012.pdf 33. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2013. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2015. p.27-28. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_IN FORME_ANUAL_2013.pdf 34. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2014. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2016. p.31. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_IN FORME_ANUAL_2014.pdf 35. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2015. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2017. p.30. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_IN FORME_ANUAL_2015.pdf ~ 37 ~ 36. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2016. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2018. p.31-33. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_IN FORME_ANUAL_2016.pdf 37. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE). Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual años 2017- 2018. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología; 2020. p.44-45. [En línea] [Consultado en Agosto de 2021] Disponible en: https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/Enferme dadesTransmisibles/Documents/INFORMES/INFORMES%20RENAVE/RENAVE_Inf orme_anual__2017-2018.pdf 38. Sofronic-Milosavljevic Lj, Djordjevic M, Plavsic B, Grgic B. Trichinella infection in Serbia in the first decade of the twenty-first century. Vet. Parasitol. 2013; 194 (2-4): 145-149. 39. Unión Europea. Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 de la Comisión de 10 de Agosto de 2015 por el que se establecen normas específicas para los controles oficiales de Trichinella en la carne. Diario Oficial de la Unión Europea, 11 de Agosto de 2015, número 212; pág. 7-34. Disponible en: https://eur-lex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32015R1375&qid=1620057443937 40. Unión Europea. Reglamento de Ejecución (UE) 2020/1478 de la Comisión de 14 de Octubre de 2020 por el que se modifica el Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 en lo relativo al muestreo, el método de referencia para la detección y las condiciones de importación respecto al control de las triquinas. Diario Oficial de la Unión Europea, 15 de Octubre de 2020, número 338; pág. 7-9. Disponible en:https://eurlex.europa.eu/legalcontent/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32020R1478&qid=1620057443937 41. Zarlenga D, Thompson P, Pozio E. Trichinella species and genotypes. Vet. Sci. 2020; 133: 289-296.