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173 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X La Historia como argumento: el uso de la conquista normanda en la obra de los Levellers y Diggers Enrique F. Bocardo Crespo Profesor Titular de Filosofía Moral, Universidad de Sevilla, España Who kills a Man kills a reasonable creature, Gods Image; but hee who destroyes a good Booke, kills reason it selfe, kills the Image of God, as it were in the eye. John Milton: Areopagitica Abstract. The aim of this paper is to arise some objections to Quentin Skinner’s three part thesis that for the Levellers and his allies (i) history and, in particular, the Norman conquest, is used only as a means of illustrating a number of arguments also capable of being more abstractly stated, (ii) that they treat the historical evidence as carrying no prescriptive force and (iii) that they recognise instead that, as Hobbes was to put it, history can offer only ‘examples of fact’, never ‘argument of Right’. It appears, however, that on the basis of the evidence furnished by the study of the political vocabulary of some Levellers’ and Winstanley’s tracts that propositions (i)-(iii) can no longer be maintened as a correct historical explanation of the main political claims those tracts are meant to support. Estudios varios Estudios varios Fecha de recepción: Septiembre 2004 Fecha de aceptación: Noviembre 2004 History like an argument: The Norman conquest in Levellers’ and Diggers’ texts PALABRAS CLAVES: levellers, diggers, Cromwell, parlamento, historia. KEY WORDS: levellers, diggers, Cromwell, parliament, history . levellers, diggers, Cromwell, parliament, history.levellers, diggers, Cromwell, parliament, history
174 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X I Entre los argumentos que tanto los escritores sobre la soberanía de facto como los de facto como los de facto Levellers y Levellers y Levellers Diggers utilizaron para exigir sus Diggers utilizaron para exigir sus Diggers principales reivindicaciones políticas se halla sorprendentemente un elemento común: la invocación a la conquista de Inglaterra en 1066 por las tropas normandas de Guillermo I para, en un caso, legitimar y, en otro, deslegitimar los derechos del rey a ocupar el trono de Inglaterra. Sin embargo, por lo que respecta a la literatura revolucionaria de los Levellers y Levellers y Levellers Diggers , el uso de la historia en general y de la conquista o yugo normando en particular fue utilizada para justifi - car ciertas proposiciones con una notable fuerza prescriptiva, en las que la historia se utiliza para extraer de ella algunas razones para legitimar determinados argumentos de derecho. Esta conclusión, a pesar de estar sólidamente atestiguada en los tratados revolucionarios de la época, ha sido negada por Quentin Skinner en su ensayo “History and ideology in the English Revolution” 1 . Para empezar el ensayo de Skinner tiene un alcance mucho más amplio y sólo se limita a considerar los argumentos de los Levellers como los de los escritores de la soberanía de facto en conexión con el problema de la de facto en conexión con el problema de la de facto signifi cación de la conquista normanda en la elaboración de la historiografía whig , que whig, que whig es en realidad el objeto de su trabajo. Para los historiadores whig la conquista whig la conquista whig normanda representaba un serio obstáculo a la hora de justifi car los derechos aparentemente inmemoriales que había gozado el Parlamento. Si los normandos habían conquistado Inglaterra en 1066, entonces la aceptación del el derecho que surgió desde entonces pasaba necesariamente por el reconocimiento de dos hechos que aparentemente ponían en seríos aprietos los principales argumentos whig . El primero era que whig. El primero era que whig la justifi cación del poder descansaba en el mero hecho del uso de la fuerza; y el segundo que no era posible descubrir el derecho sajón representado por el Parlamento, si Resumen. El fi n de este ensayo es proponer algunas objeciones a la tesis en tres partes de Quentin Skinner en la que se afi rma que para los Levellers y sus aliados (i) la historia y, en particular, la conquista normanda, se usa únicamente como un medio para ilustrar un número de argumentos que se podrían establecer de una manera más abstracta, (ii) que no tratan la evidencia histórica como si expresara una fuerza prescriptiva y que (iii) como sugirió Hobbes, la historia ofrece sólo ‘ejemplos de hecho’, nunca un ‘argumento de Derecho’. Parece, sin embargo, que sobre la evidencia que nos proporciona el estudio del vocabulario político de algunos tratados de los Levellers y de Winstanley que las proposiciones Levellers y de Winstanley que las proposiciones Levellers (i)-(iii) no se pueden mantener como una explicación histórica correcta de las principales reivindicaciones políticas que se expresan en esos tratados .
175 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X este había sido eliminado por el poder del nuevo conquistador. Para resolver el confl icto, la historiaografía whig decidió negar que alguna vez hubiera ocurrido la conquista normanda y acentuar la antigüedad de la Cámara de los Comunes 2 . En conexión con esta problema Skinner aborda los escritos de los Levellers y los teóricos de la soberanía Levellers y los teóricos de la soberanía Levellers de facto como si ofrecieran, como de hecho de facto como si ofrecieran, como de hecho de facto así es, una innegable evidencia en contra de legitimidad histórica de las dos proposiciones básicas de la historiografía whig : whig: whig “Besides suppressing a number of historical narratives, the triumph of whig ideology helped to discredit two constrasting political groups whose spokesmen had drawn on the same body of historical evidence. One of these groups consisted on the Levellers and their allies, for whom the Norman conquest was at once the defi ning and the disastrous moment in the formation of the English legal system. The other group included a number of writers on the rights of de facto powers who anticipated, in effect, the ideological content of the latter royalist historiography associated with Robert Brady” 3 . En el presente ensayo sólo me detendré a analizar los argumentos relativos a los Levellers y a los que Skinner llama “sus aliados” llers y a los que Skinner llama “sus aliados” llers Los orígenes de la fi losofía política moderna están estrechamente relacionados con los acontecimientos que tuvieron lugar en Inglaterra entre 1640 y 1660. En 1642 Carlos I declaró la guerra al Parlamento, después de una larga lista de desavenencias y tensiones que produjeron documentos tan signifi cativos para la teoría política como La Petición de Derechos (The Petition of Rights), Las Dicienueve Proposiciones (The Nineteen Propositions) o la Respuesta a las Dicienueve Proposiciones (Answer to the Nineteen Propositions) por parte del rey. La jerarquía eclesiástica se suprimió en 1646. El rey fue ejecutado en enero de 1649 por alta traición y por ser el causante de los sufrimientos que la nación había padecido. La monarquía se abolió como institución en marzo de 1649 y una ley de mayo del mismo año instituía a Inglaterra como un estado libre o comunidad (Commonwealth) en el que la autoridad suprema descansaba en los representantes del pueblo elegidos en el Parlamento, sin la presencia del rey ni la Cámara de los Lores. Oliver Cromwell fue nombrado Lord Protector en 1653, en 1655 se normaliza la dictadura militar. Después de la muerte de Cromwell en septiembre de 1658, su hijo Richard (Tumbledown Dick) ocupa brevemente el poder hasta que se elige un nuevo Parlamento en 1659. Finalmente, el 29 de mayo de 1660, Carlos II, el hijo del rey ejecutado, regresa a Londres para volver a instaurar la monarquía abolida.
176 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X y dejaré de lado aquellos argumentos sobre los escritores de la soberanía de facto ; no porque crea que ellos puedan demostrar la verdad de la tesis que me propongo discutir, sino porque su consideración haría innecesariamente prolijo mi trabajo. En principio, no veo razones lógicas para dudar de que los argumentos de Anthony Ascham, Marchamont Needham o Michael Hawke puedan ofrecer algunas serias objeciones a la tesis de Skinner, pero su discusión requeriría sin duda una investigación mucho más laboriosa. En el mejor de los casos, de ser ciertas mis conclusiones, la verdad de la tesis de Skinner aún podría admitirse como históricamente válida sólo para los escritores sobre los derechos del poder de facto , aunque si nos limitáramos a considerar algunos de los argumentos que presenta, por ejemplo, Marchamont Needham en The CommonWealth of England Stated (1650), es posible Wealth of England Stated (1650), es posible Wealth of England Stated que se surja alguna inesperada difi cultad que no resulte tan fácil de superar. La tesis que me propongo discutir la expone Skinner inmeditamente después del párrafo anterior cuando afi rma que: “The discussion of the Norman conquest in both these cases attained a new conceptual level. These writers no longer treat the historical evidence as carrying prescriptive force. The recognise instead that, as Hobbes was to put it, history can offer only ‘examples of fact’, never ‘argument of Right’. History still provides the framework for their political views, but only as a means of illustrating a number of arguments also capable of being more abstractly stated” 4 . Tal y como la presenta Skinner el enunciado de la tesis se puede dividir en tres distintas proposiciones que mantienen una cierta relación lógica entre sí: (i) La historia sirve de marco para sus opiniones políticas pero sólo como un medio para ilustrar ciertos argumentos que se pueden enunciar de una manera más abstracta. (ii) La historia sólo ofrece ejemplos de hechos, de suerte que no se puede inferir a partir de ella ningún argumento de derecho. (iii) La evidencia histórica que utilizan apelando a la conquista normanda no tiene fuerza prescpriptiva. Claramente la proposición (iii) es una consecuencia lógica de la proposición (ii); en cuanto a la proposición (i) se limita a establecer el alcance general del sentido que para los Levellers y los escritores de la soLevellers y los escritores de la so-Levellers beranía de facto tiene el uso de la historia. de facto tiene el uso de la historia. de facto Que esos argumentos se puedan enunciar de una manera más abstracta, no es desde luego una razón para pensar que en ellos la historia no se utilice para justifi car ciertas proposiciones que expresan una cierta fuerza prescriptiva. Para ilustrar la proposición (ii), Skinner cita una frase de Hobbes sacada del Behemoth en donde refi eriéndose a Behemoth en donde refi eriéndose a Behemoth las formas de aquellas comunidades que se encontraban entre “nuestros primeros antepasados los sajones y los germanos, y de otras naciones, de quienes derivamos los títulos de honor ahora en uso en Inglaterra” afi rma que “no será posible derivar de ellos ningún argumento de derecho, sino sólo
177 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X ejemplos de hecho, que por la ambición de los poderosos súbditos, han sido más menudo injustos que de otra manera” 5 . Hay que distinguir entre el enunciado propio de Hobbes y el uso que Skinner hace de él. Hobbes está afi rmando que no se pueden extraer argumentos de derecho, es decir que no es legítimo exigir un título o demandar un derecho o legimitar una situación que imponga para los miembros de la comunidad política una cierta fuerza vinculante apelando a los primitivos antepasados, porque daría lugar a situaciones más injustas que justas. Por su parte, Skinner está utilizando la afi rmación de Hobbes para ilustrar el sentido que tanto los Levellers y los escritores sobre los dereLevellers y los escritores sobre los dere-Levellers chos de facto hacen de la conquista norde facto hacen de la conquista nor-de facto manda en sus argumentos; pero claramente esto no signifi ca que tanto unos comos otros hubieran estado de acuerdo en aceptar la opinión de Hobbes, o que el historiador de la ideas políticas tenga más motivos que otros para considerar la opinión que expresa Hobbes como una descripción correcta del vocabulario político que tanto los Levellers como los Diggers están empleando. Diggers están empleando. Diggers En cuanto a lo que se habría que entender por un argumento de derecho, en términos generales se podría decir que es un argumento en donde se prueba una conclusión que establece una cierta obligación, o legitima o deslegitima ciertas reivindicaciones que se consideran que tienen una cierta fuerza vinculante y con arreglo a la cual se debería de guiar la conducta de todo aquél que acepte las premisas. Lo esencial en un argumento de derecho es que prueba que hay ciertas cosas que deberían o que no deberían aceptarse como obligatorias ya sean deberes políticos, religiosos o morales. Si sobre la base de la aceptación de la conquista normanda se afi rma, como lo hace, por ejemplo Winstanley, que la propiedad de la tierra por parte de los terratenientes descansa en un robo, o que los sucesores de Guillermo El Conquistador carecen de El Conquistador carecen de El Conquistador legitimación para ostentar sus cargos y por eso mismo no tienen autoridad para exigir la obediencia a los demás, se está haciendo en todos esos casos un argumento un derecho. Decir que algo es un robo, no es sólo una afi rmación de hecho, implica la asunción de una manifi esta fuerza prescriptiva por parte de quien lo hace para que se deba de actuar de una cierta manera, en ese caso, en particular, que se haga algo para recuperar lo que se ha robado. Además de las tres proposiciones (i)-(iii), habría que tener en cuenta algunos principios que Skinner ha utilizado ampliamente en sus escritos para explicar el alcance y el objetivo que se propone el historiador de las ideas políticas cuando intenta explicar el sentido de un texto político. El primer principio lo enuncia Skinner en los siguientes términos: (P1) “[I]f we want a history of philosophy written in a genuine historical espirit, we need to make it one of our principal task to situate the texts we study within such intellectual contexts as enable us to make sense of what their authors were doing in writing them” 6 . No me dentré a explicar lo que se habría de etender por el contexto intelectual en el que fue escrito el texto. En ocasiones Skinner habla del estudio contextual como el estudio de la ideología dentro de la cual
178 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X fue el texto elaborado 7 . En otras ocasiones, trata el estudio contextual como algo opuesto al método ejemplifi cado por el profesor Mesnard de entender la historia como una sucesión de los llamados “textos clásicos” 8 . (P2) Entender lo que los autores están haciendo cuando escriben un texto particular signifi ca que: “we are bound to make some references to this vocabulary, since it evidently fi gures as one of the determinants of his action” 9 . Este principio pretende enfocar el estudio sobre el vocabulario político como el medio más idóneo para entender el signifi cado de las preguntas, asunciones o reivindiciones que el autor está haciendo cuando escribió el texto y de la accione que en general pretende justifi car o legitimar. (P3) Para explicar el sentido del vocabulario Skinner propone utilizar lo que siguiendo a J. L. Austin llama “la dimensión de la acción lingüística”, lo que signifi ca el estudio “of the range of things that speakers are capable of doing in (and by) the use of words and sentences” 10 . De aquí concluye que: “the theory of speech acts might have somenthing to tell us about the philosophy of action more generally, and in particular about the role of causality in the explanation of behaviour” 11 . Lo que propone este principio es esencialmente utilizar las teorías de las actos del lenguaje de Austin y Searle para entender en esos términos el sentido de las preguntas y de los argumentos que el autor está exponiendo en el texto. El resultado de la aplicación de estos tres principios supone ganar acceso al nivel de comprensión del texto porque “to understand what questions a writer is addressing, and he is doing with the concepts available to him, is equivalent to understand some of his basic intentions in writing, and is thus to elicit what he may have meant by what he said – or failed to say” 12 . Según esto, la comprensión de las cuestiones que surjen del texto está vinculada a la posibilidad de relacionarlas con el el vocabulario normativo que el autor tenía a su disposición en el momento en que escrbió el texto, de suerte que sus intenciones básicas aparezcan inteligibles una vez que se aplique “la dimensión de la acción lingüística” al texto político que queramos estudiar. II En primer lugar por lo que se refi ere a los Levellers y sus aliados, Skinner sostiene Levellers y sus aliados, Skinner sostiene Levellers que:“[they] use conquest theory as a means of denouncing all existing rule as an alien yoke laid on the English, and of proclaming instead the natural rights of free subjects” 13 . No está muy claro cómo es posible que los Levellers puedan denunciar el poder existente como una yugo ajeno o proclamar los derechos naturales de los súbidtos, sin que en sus argumentos la referencia a la conquista normanda no sirva de motivos sufi - cientes para justifi car ciertas proposiciones prescriptivas o utilicen la historia como un mero ejemplo de hecho, sin extraer de ella argumento alguno de derecho. Para ilustrar su observación, Skinner utiliza curiosamente la obra de Richard Overton Remonstrance of Many Thousand Citizens de 1646, a ce of Many Thousand Citizens de 1646, a ce of Many Thousand Citizens la que se refi ere como “the classic instance of their invocation of an historical vocabulary to sustain this case” 14 . De la obra de Overton, Skinner extrae tres citas para justifi car,
179 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X esencialmente en contra de la reivindicación de la historiografía whig, que la conquista normanda fue un hecho incontestable. La primera es que debido a la conquista normanda “this Nation hath been held in bondage all along ever since” 15 . La segunda es para corroborar que hubo efectivamente una conquista en 1066 que es la que desde entonces ha causado el estado actual de sometimiento. Y la tercera es que gracias a la conquista se introdujo las leyes normandas y su “litigious and vexatious way amongst us” 16 . Para concluir, observa que para Overton la historia es relevante sólo para denunicar la historia y acaba con una cita que al parecer la ha debido de elegir con el propósito de corroborar su tesis de que para los Levellers la evidencia histórica que utilizan Levellers la evidencia histórica que utilizan Levellers apelando a la conquista normanda carece de fuerza prescriptiva: “We remain under the Norman yoke of an unlawfull Power, from which wee ought to free our selves; and which yee ought not to maitaine upon us, but to abrogate” 17 . La teoría de la conquista o yugo normando fue originariamente desarrollada por las Chronicle de John Speed y por Samuel DaChronicle de John Speed y por Samuel Da-Chronicle niel en The Collection of the History of England entre 1612 y 1618. Pero dentro de la gland entre 1612 y 1618. Pero dentro de la gland literatura de los Levellers , seguramente las mejores muestras sean la obra que Overton escribió en colaboración con William Walwyn que menciona Skinner: A Remonstrance of many thousand citizens del 7 de trance of many thousand citizens del 7 de trance of many thousand citizens julio de 1646 y un largo panfl eto de más de cien páginas titulado Regal Tyranny Discovered , que aunque apareció anónimo el 6 de enero de 1647, probablemente fuera escrito por John Lilburne. También se encuentra en algunos panfl etos que escribió John Hare en 1647, enre ellos St. Edward’s Ghost or Antinormanism así como en tres escritos or Antinormanism así como en tres escritos or Antinormanism anónimos de los Levellers uno titulado Levellers uno titulado Levellers Light shining in Buckinghamshire de 1648, otro shining in Buckinghamshire de 1648, otro shining in Buckinghamshire More light shining in Buckinghamshire , y A declaration of the well affected in the country of Buckinghamshire los dos de 1649. Por lo of Buckinghamshire los dos de 1649. Por lo of Buckinghamshire demás, es bien conocido que Gerrard Winstanley hizo un amplio uso de ella entre otros panfl etos en The true Levellers stantard advanced , vanced , vanced A declaration from the poor oppressed people of England , A letter to the Lord Fairfax and his councell of war , Fairfax and his councell of war, Fairfax and his councell of war An appeal to the House of Commons , A Watch-word to the city of London and the armie , todos ellos de 1649, A new-yeers gift sent to the Parliament and armie de 1650, ment and armie de 1650, ment and armie An appeale to all Englishmen del mismo año y fi nalmente de Englishmen del mismo año y fi nalmente de Englishmen una manera particularmente reivindicativa en su última obra The law of freedom in a platform de 1652. platform de 1652. platform En la mayoría de los tratados antirrealistas que se produjeron durante la Revolución inglesa era relativamente común la identifi - cación de la tiranía del rey con el poder que se había establecido por la conquista normanda; tal identifi cación, sin embargo, formaba parte de la una revindicación mucho más amplia en la que se presuponía que antes de la conquista de Guillermo I hubo una constitución libre en Inglaterra, que los fuerzas parlamentarias presumiblemente estarían llamadas a restituir. Asimismo, hay que tener en cuenta que buena parte de los tratados y panfl etos de los Levellers y Levellers y Levellers de Winstanley son escritos eminentemente revolucionarios; es decir que se concibieron con la intención de derrocar un gobierno
180 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X que, como ellos se esforzaron en demostrar, no había sido legítimamente constituido y que debería de ser sustituido por otro más justo y equitativo, que fuera capaz de garantizar a los súbditos de la nueva comunidad algunos derechos que nunca fueron reconocido en tiempos de la monarquía, y cuya legitimidad pasaba por reconocer primero que Guillermo I había privado a los ingleses de sus libertades y derechos originarios, y segundo que el regimen monárquico encarnado en la persona del rey Carlos I era el sucesor natural de aquella opresión primitiva que desde entonces había preservado el sistema jurídico inglés. Ahora bien, si como propone Skinner, de lo que se trata es de escribir la historia de las ideas políticas en “genuino espíritu histórico”, entonces lo primero que se debería de hacer es situar a los textos de los revolucinarios ingleses dentro de contexto ideológico en que el fueron escritos con el objeto explicar qué clase de cosas están haciendo cuando compusieron sus panfl etos. En segundo lugar, se habrá de esperar que el sentido de sus acciones, no sólo de aquellas que expressan en sus escritos, sino las que llevaron a cabo como una consecuencia práctica del conjunto de creencias que abrigaban, como ocurrió, por ejemplo, con el experimento de los Diggers en Diggers en Diggers St. George’s Hill , se pueda St. George’s Hill, se pueda St. George’s Hill etender en términos del vocabulario político normativo que estaba en esos momentos a su disposición. Y fi nalmente, si se emplea los intrumentos conceptuales que nos proporcionan las teoría de los actos del habla, también se hará evidente que, en ensencia, un revolucinario, como se verá más adelante, no sólo se limita a razonar, o a utilizar la historia sólo como un medio para ilustrar ciertos argumentos que se pueden enunciar de una manera más abstracta, sino que argumenta y se sirve de la historia más bien para intentar cambiar la visión política y la sociedad en la que vive; y cuando lo hace sus argumentos han sido concebidos con una deliberada fuerza persuasiva con la que espera que su audiencia acepte como etica o políticamente necesarias las conclusiones con las que espera alterar la concepción de la sociedad y de la política que mantienen sus contemporáneos. Así pues los actos del habla podrán explicar las intenciones y la gran variedad de accioTal y como la presenta Skinner el enunciado de la tesis se puede dividir en tres distintas proposiciones que mantienen una cierta relación lógica entre sí: (i) La historia sirve de marco para sus opiniones políticas pero sólo como un medio para ilustrar ciertos argumentos que se pueden enunciar de una manera más abstracta. (ii) La historia sólo ofrece ejemplos de hechos, de suerte que no se puede inferir a partir de ella ningún argumento de derecho. (iii) La evidencia histórica que utilizan apelando a la conquista normanda no tiene fuerza prescriptiva.
181 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X nes que se proponen en los panfl etos de los Levellers y, en particular, en los escritos Levellers y, en particular, en los escritos Levellers de Winstanley. Reclamar ciertos derechos, proponer como política o moralmente necesarias ciertas reformas, exigir la abolición de algunas leyes, deslegitimar la autoridad del rey para imponer la religión o rechazar el poder del Parlamento, proclamar como necesarias la concesión de ciertas libertades o reclamar la liberación de lo que consideran una esclavitud son algunas de las cosas sobre las que la teoría de los actos del habla sería presumiblemente capaz de arrojar alguna luz para enteder el sentido de todas esas propuestas. Por lo demas, si los Levellers y los Levellers y los Levellers Diggers , como sostiene Skinner, no hubieran extraído de la conquista normanda ningún argumento de derecho o no la hubieran utilizado con la intención de proponer una nueva sociedad política y cambiar las bases ideológicas sobre las que se sustentaba, y si hubieran limitado a considerar a la historia sólo como un medio para ilustrar ciertos argumentos, que después de todo siempre se hubieran podido enunciar de una manera más abstracta, entonces no sería posible entender siquiera el contexto ideológico dentro del cual argumentan y proponen sus reivindicaciones políticas. Para empezar consideremos algunos de los argumentos que Overton elabora en A Remonstrance of many thousand citizens . Primero establece como un hecho histórico que: “The history of our forefathers since they were conquered by the Normans does manifi est that this nation has been held in bondage all along ever since by the policies and force of the offi cers of trust in the commonwealth, amongst whom we always steemed the kings the chiefest” 18 . A continuación enumera dos intrumentos que los reyes han utilizado para mantener esclavizada a la población, al principio utilizaron las guerras y el empobrecimiento y posteriormente “la corrupción del entendimiento “by infusing false principles concerning kings and governments and parliaments and freedoms, and also using all means to corrupt and vitiate the manners of the youth, and the strongest prop and support of the people, the gentry” 19 . En tercer lugar afi rma que la nación ha llegado ya un punto en el que no le resulta posible sufrir las ofensas que ni siquiera los antepasados fueron capaces de soportar; y fi nalmente como conclusión sostiene que: “But in conclusion: longer they would not bear; and then ye were chosen to work our deliverance and to state us in natural and just liberty agreeable to reason and common equity. For whatever our forefathers were, or whatever they did or suffered or were enforced to yield unto, we are the men of the present age and ought to be absolute free from all kinds of exorbitances, molestations or arbitrary power; and you we chose to free us from all, without exception or limitation either in respect of persons, offi cers, degree, or things” 20 . El sentido del argumento de Overton es justamente el contrario de la observación de Hobbes que Skinner utilizaba para illustrar la proposición (ii). La conquista normanda forma parte de la primera primera premisa de su argumento, que en líneas generales se podría presentar de la siguiente manera:
188 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X pleados para reivindicar las reformas constitucionales. Los Levellers no sólo se limitan Levellers no sólo se limitan Levellers a declarar, como acertadamente observa Skinner, que “toda la historia de Inglaterra desde la conquista demuestra que los reyes ingleses se han mostrado incapaces de derivar su autoridad de ‘la confi anza voluntaria del pueblo’ como la única fuente legítima”, sino que además infi eren en efecto argumentos de derecho que fueron elaborados precisamente para demostrar que la autoridad que ostenta el rey no es legítima, y en esos argumentos la conquista normanda aparece como una razón concluyente para justifi car la fuerza prescriptiva de las que están dotadas sus reivindicaciones políticas. En cualquier caso, resulta difícil entender la semántica del vocabulario político que se utiliza para ejercer presión o persistir en conseguir ciertas demandas sin que los argumentos que se aduzcan para exigirlas no se presenten cuando menos con una cierta fuerza prescriptiva, es decir sin que esos argumentos se formulen como proposiciones necesarias que son precisamente aquellas que se pretenden alcanzar ejerciendo presión. En segundo lugar, las proposiciones (i)- (iii) se muestran incapaces de ofrecer una adecuada explicación de una nueva fuerza política prescriptiva que surge de la nueva visión histórica de los sucesos contemporáneos tal y como aparecen interpretados según la simbología de los libros de Daniel o del niel o del niel Apocalipsis . Decir que los reyes están enteramente en contra de la verdad, que son los perseguidores de los santos, o que son los enemigos del Reino de Cristo signifi ca expresar una proposición con un fuerte contenido religiosos prescriptivo cuya implicación lógica más obvia consiste en anular por completo la presumible autoridad legítima que ostenta el rey. Asociar al rey con con los hijos del Diablo es incluirlo en la misma categoría religiosa y moral a la que estaba asociado el Diablo en la mentalidad de la época; es proponer al rey como el símbolo del mal, la fuerza que se opone a los designios de Dios para que se cumpla el reinado de los Santos. Es aquí en donde se encuentra, al parecer, el supuesto nuevo nivel conceptual del que Skinner no puede dar cuenta, probablement porque las proposiciones (i)-(iii) no le permiten identifi car la fuerza prescriptiva que el lenguaje de las profecías introduce en el vocabulario político. En realidad da la imprensión de haber ocurrido una notoria falta de aplicación del principio (P2). De haber sido Skinner consecuente con su propio programa de investigación, se habría percatado que lo que se echa en falta es precisamente el análisis del nuevo vocabulario normativo que han elaborado los Levellers bajo la infl uencia de las Levellers bajo la infl uencia de las Levellers obras de Foxe, Alsted y Archer y de los predicadores puritanos. La referencia a la conquista normanda como un asesinato es ensencial para desacreditar la legitimidad política que ostenta el rey; el rey es un hijo del Diablo porque adquirió el poder por un medio ilegítimo como es el asesinato. Cambiaríamos el sentido del lenguaje en el que se expresa, si su signifi cado se tuviera que entender en lo términos en los Skinner propone que se utiliza la historia en los escritos de los Levellers . Parece que no hay razones para sostener que la historia ofrece sólo ejem-
189 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X plos de hechos, de suerte que en este caso tampoco cabría esperar que se infi era argumento alguno de derecho, como tampoco se podría argumentar que reivindicar que Guillermo se convirtió en rey de Inglaterra valiéndose de la conquista y del asesinato es una proposición que no implica ninguna consecuencia prescriptiva, sin distorsionar considerablemente el vocabulario político en el que ha sido expresada. Light shining in Buckinghamshire , todavía propone dos fuertes reivindicaciones de derecho. La primera consiste en desacreditar todos los títulos de nobleza apelando a su origen. El argumento posee, como en el caso anterior una innegable fuerza prescriptiva: “The next thing to shew is from whence came all our Nobility and Gentry, even from that outlandish Norman Bastard, Norman Bastard, Norman who fi rst being his Servants and under Tyrants; secondly, their rise was by cruell murther and theft by the Conquer; thirdly, their rise was the Countries ruine, and the putting them down will be the restitution of our rights againe; these are called Dukes , Earls , Barons , Marquesse , Lords , &c. And from Lords , &c. And from Lords this Bastard is all our royal blood, therefore to be utterly disesteemed” 30 . Una vez más, la conquista normanda es utilizada para justifi car la restitución de los primitivos derechos y la abolición de los títulos de nobleza. El texto utiliza dos expresiones cuyo inequívoco sentido no demuestra que la historia sea utilizada como un mero ejemplo de hecho. Una es “putting them down will be the restitution of our rights againe” y la otra que refuerza ostensiblemente la conclusión de derecho “therefore to be utterly disesteemed”. Afi rmar que suprimir los títulos de nobleza signifi ca la restitución de los primitivos derechos es lo mismo que exigir un acto de justicia; lo que se puede entender dentro el vocabulario que emplea como proponer un argumento en el que se reconozca la obligatoridad de una acción como un medio necesario para alterar una situación que se considera injusta. En cuanto a la conclusión de que han de ser desechados, no se expresa en un modo indicativo sino imperativo, lo que gramaticalmente sugiere que se utiliza para proponer una cierta acción como obligatoria o necesaria, de suerte que la fuerza prescriptiva de la acción de rechazarlos depende de la aceptación de dos premisas previas, una que la nobleza se origina con la conquista normanda entendida como una acto inmoral, y la otra que han causado la ruina en las tierras. Sin esas dos premisas no sería posible entender el carácter prescriptivo de la conclusión. La historia, pues, lejos de ser un medio para ilustrar ciertos argumentos que se pueden enunciar de una manera más abstracta, o de no ofrecer razones para proponer enunciados prescriptivos, constituye en este caso un claro ejemplo para justifi car un argumento de derecho. La segunda consiste en rechazar la autoridad política del Parlamento sobre la base de que el pueblo no puede esperar ninguna libertad de un cuerpo que ha sido elegido para satisfacer los intereses del rey: “and it is from those Patent Towns that the House of Commons if fi l’d with so many kingfi ed Prerogative self interest,
190 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X proud and cheating Varlets as now it is: and until those Corporations be thrown down, we can expect never any hope of freedome by a Parliament” 31 . El argumento se podría reformular más exactamente como sigue: 1. Si hubiera que esperar alguna libertad por parte del Parlamento, entonces se tendría que abolir todas las prerrogativas que los reyes desde los tiempos de Guillermos El Conquistador han concedido a los Lores, los abogados y los miembros del Parlamento. 2. Nosotros deseamos que el Parlamento sea capaz de ofrecer alguna libertad. 3. Por consiguiente, todas las prerrogativas del rey se han de abolir. La conclusión, asumiendo que el argumento propuesto refl eje fi elmente la lógica del texto original, es una proposición prescriptiva que no enuncia hecho alguno ni propone un estado de hecho, sino que reclama como necesaria una cierta acción relativa a la consecución de un cierto fín. En el vocabulario político de la mayoría de los tratado de los Levellers , se hacen peticiones, se reclaman ciertos derechos como el sufragio universal masculino, se exigen que se cambien ciertas instituciones como ocurre en este caso con el Parlamento, o con la monarquía y la supuesta autoridad legítima del rey. “Hacer peticiones”, “exigir”, “proponer ciertas acciones como necesarias” son expresiones cuya gramática se puede explicar en los mismos términos que sugiere el principio (P3), en donde se proponía los actos lenguajes como la interpretación más adecuada para entender qué es lo que el autor está haciendo en el texto. Curiosamente, la manifi esta ineptitud que muestran las proposiciones (i)-(iii) para entender la fuerza prescriptiva de estas reivindicaciones es el resultado directo de la ignorancia de los prinicpios (P2) y (P3). En particular, dentro de la lógica reivindicativa en la que se utiliza la conquista normanda como una razón para justifi car ciertas demandas como justas y necesarias, carece de sentido afi rmar que no se puede inferir de la historia ninguna proposición con fuerza prescriptiva; de lo contrario se estaría distorsionado signifi cativamente nuestra capacidad para entender el sentido gramatical de aquellas expresiones que en el lenguaje se utilizan para exigir, reclamar o demandar ciertas acciones como necesarias. IV En More light shining in Buckinghamshire se More light shining in Buckinghamshire se More light shining in Buckinghamshire denuncia casi en los mismos términos la autoridad del rey. Como en el panfl eto anterior, el rey ha derivado su autoridad del Dragón que es lo mismo que el Diablo y Satán y su primer antecesor fue el “Bastardo normando Guillermo” que se convirtió en rey por medio del asesinato cruel 32 . Una vez asentada esta proposición, declara que: “so that as the creature, man, is enslaved to his kinde, and all Monopolizing, Encroachings, Inhancings, Licenses, Patents, Grants, Prerogatives, Privileges, unjust and unnatural, arbitrary and wicked, compacted, unreasonable and all unjust interests, are unlawfull, and the Scriptures do every where protest against it, calling it Oppressions; and pronounceth Judgments against
191 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X it, calling the Abettors, Promoters, and Actors of the same, though men call them Kings , Lords , Generals , Parliaments , Councels , Consuls , Judges , or by Judges , or by Judges what name else they are known, dignifi ed, or disntinguished, as the Priests call it, to be but Lions , Bears , Wolves , Leopards , Foxes , Bulls , Beasts , Dogs , Whelps , from their Natures” Whelps , from their Natures” Whelps 33 . Dos características deben de acentuarse en este argumento. La primera es la conexión lógica que existe entre el origen ilegítimo del poder del rey y la declaración de todas las prerrogativas, privilegios, monopolios y demás concesiones como ilegales y en contra de las Sagradas Escrituras. Y la segunda la inversión del sentido del vocabulario político que produce las referencias a las Sagradas Escrituras; esta inversión es en último extremo la responsable de que el texto exprese un marcado sentido prescriptivo. En el texto se les llama a las prerrogativas y otras patentes reales ilegales ( unlawfull ) y se denuncian unlawfull) y se denuncian unlawfull como opresiones ( Oppressions ) basánsode en la evidencia que proporciona la Biblia . La palabra ilegal indica, cuando es utilizada ilegal indica, cuando es utilizada ilegal dentro de este particular contexto semántico, que aquello a lo que se le atribuye carece de la fuerza vinculante que normalmente poseen las leyes; o que simplemente es contra el derecho, o que desafía la noción normativa de justicia. Decir que algo es ilegal es lo mismo que afi rmar que no se puede exigir como una obligación jurídica, que va en contra de lo que se supone que deben de mandar las leyes. Es una proposición de derecho que anula los requisitos para que un mandato legal sea considerado legítimo. Así entendida, la conclusión contradice abiertamente las proposiciones (ii) y (iii) de Skinner. Si en la literatura política de los Levellers la historia sólo ofreciera ejemplos de vellers la historia sólo ofreciera ejemplos de vellers hechos, de suerte que no se pudiera inferir a partir de ella argumento alguno de derecho, la declaración de algo como ilegal sería algo inesperado cuya solución pasaría o bien por reformularla como una proposición de hecho, o bien se deberían de abandonar las proposiciones (ii)-(iii) como enunciados que expliquen correctamente el uso que los Levellers hacen de la historia. En el Levellers hacen de la historia. En el Levellers primer caso, con el objeto de salvar la objeción tal vez Skinner podría estar tentado a enunciar un argumento que en términos genéricos abarcara el sentido de la historia en los tratados de los Levellers , sin que en él apareciera ninguna proposición de derecho, u otras demandas reivindicativas. Pobrablemente su argumento se podría enunciar en los siguientes términos: 1. Los realistas argumentan que la conquista normanda de Inglaterra en 1066 signifi có el fi n de la constitución de los sajones y estableció una constitución absolutista basada en los derechos que adquirió Guillermo I en virtud de la conquista. Estos derechos han perdurado en la leyes del país desde entonces, y por consiguiente Carlos I está legitimado para disfrutarlos. 2. Ahora bien, este argumento presupone que el acto de conquista puede erigirse por sí mismo en la base legal de ciertos derechos. 3. Pero esto es falso, porque ningún gobierno legítimo se puede originar a menos que cuente con el consentimiento voluntario de los que serán súbditos bajo ese gobierno. La
192 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X conquista no puede conferir esos derechos, porque signifi ca una imposición en contra de la voluntad de los súbditos. 4. Por consiguiente, no puede ser el caso que los derechos de Carlos I se puedan derivar de la conquista de 1066. En este argumento la conclusión (4) es un enunciado de hecho, con lo cual salvaría la objeción de que en los tratados de los Levellers la conquista normanda Levellers la conquista normanda Levellers no ofrece razones para establecer proposiciones con fuerza prescriptiva o justifi car argumentos de derecho. A pesar de su presumible apariencia lógica, el argumento, sin embargo, tal y como se encuentra formulado, está expuesto a ciertas objeciones, algunas de las cuales me parecen que son fatales tanto para su consistencia lógica como para su presumible alcance explicativo. La primera, que es la que me parece más obvia, es que la conclusión (4) no se sigue de las premisas. Lo único que razonablemente se puede inferir de las premisas (1), (2) y (3), es que no es legítimo que el rey Carlos I pueda disfrutrar de unos derechos que se han originado de la conquista, pero no que no sea el caso que los derechos de Carlos I se puedan derivar de la conquista de 1066. La cuestión no es una cuestión de hecho, sino de derecho, a saber: si es o no legítimo el poder que ostenta el rey Carlos I, asumiendo la verdad de la premisas (2) y (3). La segunda objeción es que el argumento es incompleto, no es capaz de explicar el sentido prescriptivo de las expresiones que aparecen en los argumentos de los Levellers , como: - ought to be absolute free from all ought to be absolute free from all ought to be absolute free kinds of exorbitances, molestations or arbitrary power; and you we chose to free us from all , without exception or free us from all , without exception or free us from all limitation either in respect of persons, offi cers, degree, or things, -we ought to free ourselves , and which ought to free ourselves , and which ought to free ourselves ye ought not ro maintain upon us, but ought not ro maintain upon us, but ought not ro maintain to abrogate , -Kings are utterly against the truth, and persecutors of the Saints, for saith Jesus, they shall bring you before Kings, so that Kings are enemies unto de Kingdome of Christ, -the putting them down will be the restitution of our rights againe, restitution of our rights againe, restitution -until those Corporations be thrown down , we can expect never any hope of down , we can expect never any hope of down freedome by a Parliament, -all Monopolizing, Encroachings, Inhacings, Licenses, Patents, Grants, Prerogatives, Privileges … are unlawfull, and the Scriptures do every where protest against it, calling it Oppressions , - take away all binding Laws , penalties, take away all binding Laws , penalties, take away all binding Laws &c. that men may freely preach against it, even in all publike meetings, that so the Priests may no more delude the people. - utterly abolish these wicked Laws, Terms , &c. with all Patents, Corporations, ms , &c. with all Patents, Corporations, ms Grants, Monopolies, &c 34 , sin que, por su parte, el sentido del vocabulario político en el que se expresa esas reivindicaciones se vea gravemente desfi gurado, o Skinner, por el contrario, quisiera mantener que todos los argumentos prescriptivos o de derecho se puedan traducir en argumentos de derechos; lo que contradeciría las condiciones que establece el principio (P3). Y
193 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X la tercera es que el argumento, al ignorar el cambio conceptual que el uso de las profecias introduce en el vocabulario político, se muestra incapaz, como las proposiciones (i)-(iii), de explicar la nueva fuerza prescriptiva con la que se formulan las propuestas políticas basadas en la interpretación profética de los sucesos contemporáneos, lo que por su parte, podría sugerir, como en el caso anterior, un inexplicable olvido por parte de Skinner del principio (P2). En virtud de la referencia a las Sagradas Escrituras se produce una clara inversión del sentido normativo que acompañaban todos esos cargos. Los reyes no son ya reyes, sino leones, los lores son osos, los generales lobos, los parlamentos leopardos, los jueces bestias y perros. El uso de esas metáforas en el vocabulario político de los Levellers tiene como objetivo desprestigiar Levellers tiene como objetivo desprestigiar Levellers todos esos cargos, y con toda seguridad debilitar su aparente objetividad social, que gracias al ejercicio de su autoridad legal, ostentaban en el pueblo. De esta manera la objetividad social que producen las instituciones políticas o judiciales se ven subersivamente debilitadas, cuando las fi guras que ostentan esos cargos aparecen no sólo desprovistas de cualquier signifi cación normativa, sino bajo una apariencia que las humilla y las priva de cualquier consideración social. Difícilmente un rey puede reclamar sus previlegios cuando públicamente se le califi ca de “león”, lo mismo se podría decir de los lores o de los jueces. ¿Qué quedaría, por ejemplo, de la pretendida autoridad social que ejerce un juez ante su jurisdicción si los que están sujetos a ella lo ven como a una bestia o un perro? En esencia, lo que el pasaje viene a decir es que si los reyes son leones, los lores osos, los generales lobos, los parlamentarios leopardos, los cónsules zorros, los consejeros toros y los jueces bestias y perros, entonces la autoridad que mantienen no es legítima y siguiendo los preceptos de las Sagradas Escrituras pueden ser rechazada con justicia. El resultado de esta deslegitimación social se traduce en una sutil, pero no menos expresiva fuerza prescriptiva que quedaría sin explicar, si lo único que tuviéramos a nuestra disposición para entenderla fueran las proposiciones (i)-(iii). Más adelante afi rma que los llamados opresores “do live altogether out of Gods way, sores “do live altogether out of Gods way, sores and in Rebellion to his Laws” 35 y para probar esta afi rmación aduce las siguientes cuatro razones: “1. They are Rebels against Gods Command, for saith he, In the sweat of thy face thou shalt eat bread : By Thou is face thou shalt eat bread : By Thou is face thou shalt eat bread meant all mankind, none exempted. 2. Those that will not work, let them not eat, saith the Scripture. 3. Christ bids pray, Give us our dayly bread” 36 . De estas tres razones concluye que: “Now none is our bread but what we work for, for as said before, In the sweat of thy face thou shalt eat bread ; therefore those that work not, have no right to eat: and as they are Rebels, so are they Thieves, because when a man hath got bread, viz. necessaries by his labor, it is his bread, now the other that sweats not at all, yet makes this man
194 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X to pay him tribute out of his labor, by Rates, Taxes, Rents, &. it is theft, and so against the Commandment, Thou shalt no steal ” no steal ” no steal 37 . La afi rmación de que los opresores (es decir, los reyes, lores, generales, miembros del Parlamento, consejeros y jueces) viven fuera de la ley de Dios y son rebeldes antes sus leyes es una proposición que expresa un fuerte contenido religioso y moral, lo que en términos del vocabulario en el que se enuncia da lugar a la manifi esta descalifi cación de aquellos opresores como agentes sociales que carcen de la legitimiad moral y religiosa para ocupar esos cargos. La proposición prescriptiva se deriva directamente de las tres razones que se aduce para probar que no están sujeto a la ley de Dios. Básicamente las tres razones vienen a decir que, contrariamente a los Mandamientos de Dios, estos opresores viven del trabajo ajeno, con lo que están incumpliendo manifi estamente la palabra de Dios de ganarse el pan con el sudor de la frente. Al incumplir este mandamiento se convierten en rebeldes ( Rebels ) y ladrones ( Thieves ), porque utilizan los impuestos para apropiarse del trabajo ajeno para su propio benefi cio. La cuarta causa descalifi ca el poder legítimo del rey: “He is a Traytor against the Jehovahs anointed, viz . Jesus Christ, who alone is Lord and King over man, and all men are equals” 38 y la justifi ca con varias razones adicionales, de las cuales sólo citaré la primera y la segunda: “1. Now for one man to be Lord or King over another, and force on his Commands of his own authority, he takes on him the place of Jesus, and so is a Rebel and Traytor to the Crown and Dignity of Christ. 2. For man to reject the Laws of God, which binds him, to do to another as another should do to him , and force another should do to him , and force another should do to him on his own Arbitrary Laws, such a one is a Rebel in the highest degree, and his power is of the Beast, and so of the Devil, and he and his followers are said to go into perdition, and shall be tormented for ever and ever” 39 . Llamar al rey “traidor” porque usurpa el puesto de Cristo y desobedece el principio evangélico de tratar a los demás como a uno mismo le gustaría que le trataran (Mt. 7:12) y considerarlo como un “rebelde en el más alto grado” invierte la posición política del rey ante los sus propios súbditos gracias al nuevo lenguaje normativo que los Levellers han extraído de las Sagradas Escrituras. El enunciado es, en realidad, toda una declaración de derecho que niega sin paliativos la justifi cación de la autoridad del rey basada en el derecho divino. En este caso particular, la implicación política prescriptiva aparece como parte de un nuevo vocabulario común, por los demás, a pesar del inexcusable olvido de Skinner, bastante generalizado entre los predicadores puritanos y la mayoría de los autores de los panfl etos de los Levellers y de los Levellers y de los Levellers Diggers . Para entender ese nuevo vocabulario es preciso descartar las proposiciones (i)-(iii) que ignoran simplemente el impacto de las obras de John Foxe, Thomas Brightman, Heinrich Alsted o John Archer en la formación de los nuevos conceptos normativos que en esos momentos están empleando los escritores como John
195 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X Lilburne, Richard Overton o los autores anónimos de estos dos útlimos panfl etos o el propio Gerrard Winstanley por parte de los Diggers . Por último, el panfl eto extrae como conclusión general dos proposiciones que expresan una innegable fuerza prescriptiva: “1. Therefore take away all binding Laws, penalties, &c. that men may freely preach against it, even in all publike meetings, that so the Priests may no more delude the people. 2. Utterly abolish these wicked Laws, Terms, &c. with all Patents, Corporations, Grants, Monopolies, &c. For why may not all Controversies be ended by Arbitration of our own Neighbourhood, by the rule of Equity at home, then to be thus abused by the Lawyers?” 40 . Las expresiones take away all binding Laws, penalties, &c . y utterly abolish these wicked Laws, Terms, &c. expresan una cierta obligación, de hecho forman parte de una conclusión más amplia que ha sido deliberadamente formulada para presentar esas dos reivindicaciones como exigencias necesarias, como proposiciones cuyo sentido escaparía a nuestra comprensión si asumiéramos, como lo hace Skinner, que la evidencia histórica que los Levellers utilizan apelando a la conquista Levellers utilizan apelando a la conquista Levellers normanda careciera de fuerza prescriptiva. Finalmente, A declaration of the well affected in the country of Buckinghamshire después de enunciar casi en los mismos términos las tesis ya familiares de que toda la esclavitud y la tiranía que ha sufrido el pueblo inglés proviene del “descabellado Bastardo, Guillermo El Conquistador , que las patentes y licencias El Conquistador, que las patentes y licencias El Conquistador del rey así como la nobleza, el clero anglicano y los abogados han negado los derechos y las libertades que “Dios otorgó” al pueblo 41 y de denunicar la incapacidad del Parlamento para garantizar la libertad, propone al fi nal hacer la siguiente declaración: “And therefore we declare our intentions, that the World may take notice of our Principles,which are for common right and freedom. And therefore, Si hay un autor cuyos escritos desafían claramente la supuesta verdad de las proposiciones (i)-(iii) es precisamente Gerrard Winstanley. La teoría del yugo normando es, junto a su peculiar interpretación arquetípica de las Sagradas Escrituras y la distinción que traza entre conocimiento imaginario y verdadera sabiduría, uno de los instrumentos que con más efectividad emplea Winstanley para disipar la apariencia de realidad que provoca los fenómenos sociales en las mentes de sus contemporáneos y justifi car así la legitimidad de algunas de sus reivindicacions políticas más fuertes como son, por ejemplo, la abolición de la propiedad privada de la tierra, la supresión de los diezmos, la derogación del sistema legal vigente o la pretendida injusticia de la institución del mayorazgo.
196 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X 1. We do protest against all Arbitrary Courts, Terms, Lawyers, Impropiators, Lords of Mannors, Patents, Priviledges, Customs, Tolls, Monopolizers, Incroachers, Inhancers, &c. or any other interest-parties, whose power arte Arbitrary, &c. as not to allow, or suffer our selves to be inslaved by any those parties, but shall resist, as far as lawfully we may, all the Arbitrary proceedings. 2. We protest against the whole Norman Power, as being too intolerable a burden any longer to bear. 3. We protest against paying Tythes, Tolls, Custom, &c. 4. We protest against to Westminster Terms, or to give any mony to the Lawyers, but will endeavor to have all our controversies ended by 2, 3, or 12 men of our own neighborhood, as before the Norman Conquest. [...] Norman Conquest. [...] Norman 9. Wee desire to go by the golden rule of equity, viz. To do to all men as we would they should do to us , and no would they should do to us , and no would they should do to us otherwise; And as we would tyrannize over none, so we shall not suffer our selves to slaves to any whosoever” 42 . De acuerdo al principio (P1), el contexto en donde se sitúa el texto forma parte de una declaración más amplia en la que de manfi esta la intención de que ciertos principos sean reconocidos. La declaración de esas intenciones implica la legitimación de las protestas sobre la base de que éstas son el resultado de la asunción previa de que “el Mundo pueda tener conocimiento de nuestros Principios, que son por el derecho común y la libertad”. Así pues, las protestas que a continuación se enuncian se habrían de entender como legítimas, es decir como parte del ejercicio de un derecho previo que sirve para justifi car su validez. Consideradas de esta manera, contradicen las proposiciones (ii) y (iii); son proposiciones que forman parte de un argumento de derecho en el que el poder normando se denuncia como “una carga demasiado intolerable de sobrellevar por más tiempo”. Es posible argumentar que por sí mismas estas protestas no constituyen la declaración de un argumento de derecho, pero es precisamente el hecho de que se hayan planteado como el resultado del ejercio de ciertos derechos lo que les otorga realmente su particular fuerza reivindicativa. Por otra parte, utilizando el principio (P2), la pregunta que se habría de plantear es ¿cuál es el vocabulario político que hay que describir para entender las diferentes protestas que se plantean en el texto como el resultado de una manera particular de utilizar el lenguaje?. El vocabulario es en esencia el mismo que se encuentra en la obra de Overton, Lilburne o Winstanley y en la mayor parte de los tratados de los Levellers : que los derechos y libertades han sido otorgados por Dios a toda la nación, que el poder arbitrario y “las facciones tiránicas” de la nobleza, los cortesanos, el clero y los abogados han negado al pueblo el ejercico de esos derechos, que el origen de todas las leyes de la tiranía que han mantenido al pueblo subyugado proviene de los tiempos de la conquista normanda, que las leyes que se instauraron desde la conquista han sido los instrumentos de los que se han servido los abogados, que actuando en interés de la corona, para hacer valer los intereses de ricos y de los nobles por encima de los del pueblo, que los impuestos y diezmos que si-
197 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X guen exigiendo los propietarios de las tierras y los nobles son los obstáculos que se han de eliminar para gozar de los derechos y libertades naturales, que se esperaba que el Parlamento de la nación devolviera las libertades al pueblo y por fi n aboliera la opresión, pero que tanto el Partlamento como el ejército han incumplido sus promesas y que lejos de devolverle al pueblo sus libertades no han hecho más que aumentar la opresión con nuevos impuestos y hasta han llegado a encarcelar a “cuatro de nuestros dignos amigos”: Mr. Lilburn , Mr. Walwin , Mr. Prince y Mr. ce y Mr. ce Overton , que los principales jefes del ejército han encarcelado y ejecutado a algunos de los sodados Levellers que luchaLevellers que lucha-Levellers ban por “el derecho común y la libertad”, y que es inútil esperar nada bueno ni del Parlmento ni de los jefes del ejército que no han hecho más que engañar a lo que esperaban que se reformara la ley. Si como sostiene Skinner: “if we consider the position of a political actor who is anxious to engage in a particular course of action which he is also anxious, in Weberian phrase, to exhibit as legitimate. Such an angent may be said to have a strong motive for seeking to ensure that his behaviour can plausibly be described in terms of a vocabulary already normative within his society, a vocabulary which is capable of legitimating at the same time as describing what he has done” 43 . Entonces parece razonable sostener que para los Levellers la tiranía de la monarquía, Levellers la tiranía de la monarquía, Levellers las imposiciones de las clases oligárquicas, la decepción del Parlamento, la apelación al derecho común y a la libetrtad, o el uso de la regla de oro evangélica como una norma alternativa de equidad para juzgar ciertas situaciones que se consideran injustas formaban parte del vocabulario normativo que el autor anónimo del panfl eto esá utilizando para justifi car la legitimidad de sus afi rmaciones. Pero si además se trata de ofrecer una descripción de lo que el autor ha pretendido hacer en el texto, resulta que no se puede mantener al mismo tiempo el principio (P2) con las proposiciones (i)-(iii). De (P2) se sigue que las protestas forman parte de un conjunto de reivindicaciones a las que el autor del panfl eto pretende darle algún viso legitimidad según el vocabulario normativo que tiene a su disposición. La cuestión no es si esas reivindicaciones son o no son realmente legítimas, sino más bien si la intención del autor del texto es la de presentarlas como tales. De ser así, la afi rmación de que la historia sirve sólo como un medio para ilustrar ciertos argumentos que se pueden enunciar de una manera más abstracta carece por completo sentido. Asimismo las protestas numeradas como (1), (2) y (3), entre otras, son proposiciones con una notable fuerza prescriptiva; constituyen una clara demostración de un rechazo público a una determinada política, que es considerada en este caso como injusta o ilegítima. En particular, la protesta (2) demuestra ser una clara descalifi cación de las proposiciones (ii) y (iii). Finalmente, siguiendo las instrucciones del principio (P3), sería factible esperar que los actos del habla puedan explicar satisfactoriamente dos hechos signfi cativos, el primero qué es lo que signifi ca entender una
204 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X 1 Quentin Skinner, “History and ideology in the English Revolution” en el vol. III de Visions of Politics , Cambridge University Press, Cambridge, 2002, pp.238-263. 2 Ibi ., p. 239. 3 Ibi ., p. 247: “Además de suprimir un número de narraciones históricas, el triunfo de la ideología whig ayudó a desacreditar dos grupos whig ayudó a desacreditar dos grupos whig politicos contrarios cuyos representantes habían empleado el mismo cuerpo de evidencia histórica. Uno de esos grupos consistió en los Levellers y sus aliados, para quienes la Levellers y sus aliados, para quienes la Levellers conquista normanda fue defi nitivamente el momento desastroso que defi nía la formación del sistema jurídico inglés. El otro grupo incluía a un número de escritores sobre el derecho de los poderes de facto que anticiparon, en efecto, el contenido ideológico de la última historiografía realista asociada con Robert Brady”. 4 Ibi .: “La discusión de la conquista normanda Ibi.: “La discusión de la conquista normanda Ibi en estos ambos casos alcanzó un nuevo nivel conceptual. Estos escritores dejaron de considerar la evidencia histórica como si conllevara una fuerza prescriptiva. En su lugar reconocieron que, como Hobbes iba a decirlo, la historia sólo puede ofrecer ‘ejemplos de hecho’, nunca un ‘argumento de Derecho’. La historia todavía proporciona el marco para sus opiniones políticas, pero solamente como un medio para ilustrar un número de argumentos capaces también de ser enunciados de una manera más abstracta”. 5 Thomas Hobbes, Behemoth or the Long Parliament , p.76. Parliament, p.76.Parliament 6 Quentin Skinner, Visions of Politics , vol. I, Cambridge University Press, Cambridge, 2002, p. 3: “Si queremos una historia de la fi losofía escrita en un genuino espíritu histórico, es necesario hacer una tarea principal situar los textos que estudiamos dentro de un contexto intelectual que nos posibilite explicar el sentido de lo que sus autores están haciendo la escribirlos”. 7 Quentin Skinner, The Foundations of Modern Political Thought , vol I, Cambridge University Political Thought, vol I, Cambridge University Political Thought Press, Cambridge, 1978, p. xi. 8 Ibid ,. p. x. 9 Ibid ., p. xiii: “estamos obligados a hacer algunas referencias a este vocabulario, ya que fi gura evidentemente como uno de los determinantes de la acción”. 1 0 Quentin Skinner, Visions of Politics , vol. I, Cambridge University Press, Cambridge, 2002, p. 3: “de la variedad de cosas que los hablantes son capaces de hacer (y por) el uso de las palabras y de las sentencias”. 1 1 Ibid ., p. 4: “la teoría de los actos del habla puede que tenga algo que decirnos sobre el papel de la causalidad en la explicación del comportamiento”. 1 2 Quentin Skinner, The Foundations of Modern Political Thought , vol I, pp. xiii-xiv: “comprender Political Thought, vol I, pp. xiii-xiv: “comprender Political Thought qué cuestiones está planteando un escritor, y lo que está haciendo con los conceptos que dispone, es equivalente a entender algunas de sus itenciones básicas cuando escribe, y de esta manera obtener lo que él pudo haber querido decir con lo que dijo – o dejó de decir”. 1 3 Quentin Skinner, “History and ideology in the English Revolution”, p. 248: “[ellos] utilizan la conquista normanda como un medio para denunciar todo el poder existente como un yugo ajeno impuesto a los ingleses, y para proclamar en cambio los derechos naturales de los súbditos libres”. 1 4 Ibid .: “el clásico ejemplo de su apelación al vocabulario histórico para apoyar este caso”. 1 5 Ibid .: “esta Nación ha sido sometida por completo a la esclavitud desde entonces”. 1 6 Ibid .: “y su manera pleitadora y vejatoria entre nosotros”. 1 7 Ibid .: “Permanecemos bajo el yugo normando de un Poder injusto, del que debemos liberarnos; y que no deberíais de mantener sobre nosotros, sino que hay que abolir”. 1 8 Richard Overton, A Remonstrance of many thousand citizens , en The English Levellers , editado por Andrew Sharp, Cambridge University Press, Cambridge, 1999, p.34: “La historia de nuestros antepasados desde que Notas
205 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X fueron conquistados por los normandos pone de manifi esto que esta nación ha estado sometida a la esclavitud desde entonces por las políticas y la fuerza de los ofi ciales de confi anza de la comunidad, entre los cuales siempre reputamos a los reyes como los principales”. 19 Ibid .: “infundiendo falsos principios sobre los reyes y gobiernos y parlamentos y libertades, y empleando también todos los medios para corromper y viciar los modales de la juventud, y del sostén y apoyo más poderoso del pueblo, la nobleza”. 2 0 Ibid ., p. 35: “en conclusión: cuanto más tiempo no lo sorportaron tanto más fuimos elegidos para hallar nuestra liberación y establecernos en una libertad natural y justa concorde a la razón y a la equidad común. Porque cualquiera que fueran nuestros antepasados, o sea lo que fuera lo que hicieron o sufrieron o le obligaron a hacer, nosotros somos los hombres de la edad del presente y debemos de ser libres por completo de toda clase de abusos, molestias y de poderes arbitrarios; y a vosotros os elegimos para liberarnos de todo, sin excepción o limitación ya sea en relación a las personas, los ofi ciales, rango o cosas”. 2 1 Ibid ., p. 44. 2 2 Ibid., p. 45: “los manejos en el establecimiento de la religión demuestran que en ese particular, como en otros muchos, permanecemos bajo el yugo normando de un poder injusto”. 2 3 Ibid .: “del que debemos de liberanos, y que no deberíais de mantener sobre nosotros, sino derrogarlo”. 2 4 John R. Searle, Speech Acts , Cambridge University Press, Cambridge, 1980, pp. 17782. 2 5 T. Wilson Hayes, Winstanley the Digger, a literary analysis of the radical ideas in the English Revolution , Harvard University Press, Cambridge Mass., 1979, p. 5. 2 6 Ibid ., pp. 5-6. 2 7 Light shining in Buckinghamshire , editado por George H. Sabine en The Works of Gerrard Winstanley , Cornell University Press, Ithaca, Winstanley, Cornell University Press, Ithaca, Winstanley 1941, p. 613: “está claro que aquellos que adoran al rey adoran a la Bestia, y los que adoran a la Bestia adoran al Diablo”. 2 8 Ibid .: “Los Reyes están manfi estamente en contra de la Verdad, y son perseguidores de los Santos, pues lo dice Jesús que os llevaran delante de los Reyes, de manera que los Reyes son enemigos del Reino de Cristo”. 29 Quentin Skinner, “History and ideology in the English Revolution”, p. 248: “Los Levellers usan este análisis para exigir sus demandas de reforma constitucional. Toda la historia de Inglaterra desde la conquista revela que los reyes ingleses han sido incapaces de derivar su autoridad de su única fuente legítima, ‘el consentimiento voluntario del pueblo’”. 3 0 Light shining in Buckinghamshire , p. 619: “La siguiente cosa es demostrar que de dónde provino todos nuestros Títulos Nobiliarios fue de aquén descabellado Bastardo normando, sienod primero sus sirivientes y bajo los tiranos; segundo, su ascención fue por el cruel asesinato y robo del Conquistador; en tercer lugar, su ascensión signifi có la ruina del campo, y someterlos será de nuevo la restitución de nuestros de derechos; estos son lo llamados Duques , Condes , Barones , Marqueses , Lores , y demás. Y de este Bastardo es nuestra sangre real, por consiguiente ha de ser manifi estamente desechada”. 3 1 Ibid ., p. 620: “y es de esas patentes de las Ciudades de la que la Cámara de los Comunes se halla repleta con tantas prerrogativas reales interesadas, Sirvientes orgullosos y embusteros como ahora lo está: y hasta que esas Corporaciones no se derriben, jamás podremos abrigar esperanza alguna del Parlamento”. 3 2 More light shining in Buckinghamshire , editado por George H. Sabine en The Works of Gerrard Winstanley , Cornell University Press, Gerrard Winstanley, Cornell University Press, Gerrard Winstanley Ithaca, 1941, p. 631. 3 3 Ibid ., pp. 631-2: “de manera que como su criatura, el hombre, está esclavizado por su calaña, y todos los Monopolios, Apropiaciones, Gravámenes, Licencias, Patentes, Concesiones, Prerrogativas, Privilegios, injustos y naturales, arbitrarios y perversos, amañados, irracionales y todos con intereses injustos, son ilegales, y las Escrituras los claman contra ellos en cualquier
206 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [173-207] · ISSN 1885-589X parte, llamándolos Opresiones; y pronunciando un juicio contra ello, llamándolos Instigadores, Promotores, y Hacedores de los mismos, aun cuando los hombres los llamen, Reyes , Lores , Generales , Parlamentarios , Consejeros , Cónsules , Jueces , o con cualquier otro nombre por el que son conocidos, dignifi cados, o distinguidos, como dicen los Sacerdotes, no son sino Leones , Osos , Lobos , Leopardos , Zorros , Toros , Bestias , Perros , Cachorros , por sus propias Naturalezas”. 3 4 Todas las cursivas son mías. 3 5 More light shining in Buckinghamshire , p. 633: “viven enteramente fuera de las costumbres de Dios y en Rebelión a sus Leyes”. 3 6 Ibid .: “1. Son Rebeldes en contra del Mandamiento de Dios, porque Él lo dijo, Ganarás el pan con el sudor de tu frente : y con esto se ha de entender toda la humanidad, sin excepción alguna. 2. Que los que no trabajen, tampoco coman, dicen las Escrituras. 3. Cristo nos enseñó a orar, Danos el pan nuestro de cada día”. 3 7 Ibid ., pp. 633-4: “Ahora bien no tenemos el pan nuestro si no trabajamos, porque como se ha dicho antes, Ganarás el pan con el sudor de tu frente ; por consiguiente todos los que no trabajen, no tienen derecho a comer: y siendo Rebeldes, también son Ladrones, porque cuando un hombre ha conseguido su pan, es decir sus necesidades por su trabajo, ése es su pan, pero el que no suda y hace que este hombre le paguen tributo por su trabajo, con Gravámenes, Impuestos, Rentas y demás, ése es un ladrón, y va en contra del Mandamiento, No robarás ”. 3 8 Ibid ., p. 634: “Él es un Traidor contra el ungido de Jehová, es decir Jesucristo, quien el sólo es Señor y Rey sobre el hombre, y todos los hombres son iguales”. 39 Ibid .: “1. Ahora bien cuando un hombre se hace Señor o Rey sobre otro, y le impone sus mandatos por su propia autoridad, toma el lugar de Jesús, y así es un Rebelde y Traidor ante la Corona y Dignidad de Cristo. 2. Porque cuando un hombre rechaza las Leyes de Dios, que le ordenan a él que obre con otro con a él le gustaría que los demás obraran con él , le fuerza por sus propias Leyes Arbitrarias, tal es un Rebelde en el más alto grado, y su poder es el de la Bestia, y por lo tanto del Diablo, y de él y de sus seguidores se dice que van a la perdición, y sufrirarán eternamente el tormento”. 4 0 Ibid ., p. 638 “1. Por consiguiente eliminad todas las Leyes obligatorias, penas y demás y demás para que los hombres puedan protestar contra ellas, incluso en reuniones públicas, y que los sacerdotes no puedan engañar más al pueblo. 2. Abolid simplemente todas esas Leyes y Acuerdos perversos y demásc con todas las Patentes, Corporaciones, Concesiones, Monopolios y demás. Pues ¿por qué no pueden acabar nuestras controversias con el Arbitraje de nuestros Vecinos, según la norma de la Equidad y sin el abuso por parte de los abogados?”. 4 1 A declaration of the well affected in the country of Buckinghamshire , editado por George H. Sabine en The Works of Gerrard Winstanley , The Works of Gerrard Winstanley, The Works of Gerrard Winstanley Cornell University Press, Ithaca, 1941, p.643. 4 2 Ibid ., pp. 646-7: “Y por consiguiente declaramos nuestras intenciones para que el Mundo tome cuenta de nuestros Principios, que son por el derecho común y por la libertad. Y por consiguiente, 1. Protestamos contra todos los Tribunales Arbitrarios, Acuerdos, Abogados, Propietarios, Señores de las Tierras, Patentes, Privilegios, Aduanas, Peages, Monopolios, Apropiaciones, Imposiciones, y demás o contra cualquier otro interés partidista, cuyo poder sea Arbitrario, y demás, para que no se permita, o se sufra que seamos esclavizados por ninguna de esas partes, sino que se resistirá, en tanto la ley lo permita, todos los procedimientos Arbitrarios. 2. Protestamos contra todo el Poder Normando por ser una carga demasiado intolerable de sobrellevar por más tiempo. 3. Protestamos en contra del pago de los Diezmos, Peages, Aduanas y demás. 4. Protestamos contra los Acuerdos de Westminster, o darle dinero a los Abogados, sino que nos esforzaremos para que todas nuestras
207 REVISTA INTERNACIONAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO · I ÉPOCA · VOL. 1 · 2006 · [ 17320 7 ] · ISSN 1885-589X controversias se diriman por dos, tres o doce hombres de nuestro propio vecindario, como era antes de la Conquista Normanda. […] 9. Deseamos proseguir según la regla de oro de la equidad, a saber: Obrar con todos los hombres como a ellos les gustaría que los demás obrasen con ellos , y no de otra manera; Y que se no tiranice a nadie, porque no nos permitiremos esclavizar a ningún otro”. 4 3 Quentin Skinner, The Foundations of Modern Political Thought , vol I, p. xii: “si consideramos Political Thought, vol I, p. xii: “si consideramos Political Thought la posición de un actor político que se muestra ansioso por participar en un determinado curso de acción que está ansioso, en términos weberianos, de exibir como legítimo. Se puede decir que tal agente tiene un fuerte motivo para querer asegurarse de que su comportamiento se puede describir plausiblemente en términos del vocabulario que ya existe en su sociedad, un vocabulario que es capaz tanto de legitimar como de describir lo que él ha hecho”. 4 4 Quentin Skinner, Visions of Politics , vol. I, p. 4. 4 5 Gerrard Winstanley, The true Levellers stantard advanced , en The Works of Gerrard Winstanley , The Works of Gerrard Winstanley, The Works of Gerrard Winstanley editado por George H. Sabine, Cornell University Press, Ithaca, 1941, p. 260. 4 6 Ibid ., p. 259. 4 7 Ibid ., p. 260. 4 8 Ibid .: “Pero no fue así desde el principio. Y esta es una razón para que nosotros cavemos y trabajemos la tierra entre nosotros, para que podamos trabajar en justicia, y suprimir la esclavitud de la Creación: Porque mientras tengamos terratenientes en este Corrupto Asentamiento, no podemos trabajar en justicia; porque aún tendríamos que suprimir la maldición, que amenaza a la Creación, deshonra el Espíritu de la Libertad universal, y se resiste la Restauración”. 49 Ibid ., p. 258. 5 0 Ibid ., p. 259. 5 1 Ibid ., p. 260. 5 2 Ibid . 5 3 Ibid ., p. 261: “nos fue mostrado por una Voz en Trance, y en el Trance las palabras fueron estas: Trabajad juntos, Comed el pan juntos, y Proclámalo al exterior ”. Proclámalo al exterior”.Proclámalo al exterior 5 4 Quentin Skinner, The Foundations of Modern Political Thought , vol I, p. xi. Political Thought, vol I, p. xi. Political Thought
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