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Arquitectura jesuita en Filipinas y China

Luengo Gutiérrez, Pedro

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[ 523 ] 1DINIZ, S., «Jesuit buildings in China and Japan: a comparative study», Bulletin of Portuguese/Japanese Studies, 3, Lisboa, Universidade Nova de Lisboa, 2001, pp. 107-128. ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA PEDRO LUENGO I UNIVERSIDAD DE SEVILLA La escasez y dispersión de las fuentes ha hecho difícil el estudio histórico artístico de la arquitectura promovida por la Compañía de Jesús en las misiones de China, así como en las fundaciones dedicadas a la administración de chinos en Manila o Macao. La presente aproximación a la misma tiene como marco cronológico la fundación de la primera casa jesuita en el imperio Ming, la levantada en Zhaoqing, , en 1583, el mismo año en el que Antonio Sedeño plantearía la construcción en adobe de la casa manileña tras el incendio de ese año, y la expulsión de la Compañía en la segunda mitad del siglo XVIII. Durante estos doscientos años, la construcción tanto de colegios como de iglesias debió enfrentarse no sólo al rígido control ejercido desde el gobierno imperial chino, sino sobre todo a la concepción de la religión y de los espacios de culto por parte de los chinos.1Esta situación en particular vincula los proyectos promovidos en otras ciudades como Manila o Macao, con numerosa población china y muchas menos restricciones en lo que a construcción se refería. Todas ellas permiten dibujar la aclimatación de los jesuitas a un concepto de espacialidad religiosa radicalmente distinto al propio, marcado por las situaciones políticas, litúrgicas, etc. Los edificios que ofrecen estos nuevos planteamientos con mayor facilidad son los levantados de nueva planta o que suponen profundas reformas de edificios previos, aunque es cierto que las primeras fundaciones se llevaron a cabo de forma clandestina, haciendo uso de casas particulares que incorporaban oratorios que poco a poco irían desarrollándose según lo permitieran las condiciones políticas. Estos casos, aún menos conocidos, ofre- cerían soluciones efímeras que se consagrarían definitivamente en posteriores proyectos manifiestamente dedicados al culto, muchas veces obviados por su escaso conocimiento. Entre estos pueden localizarse edificios realizados tanto con madera como con piedra, haciéndose eco de la tradición propia del imperio chino en ese momento. Sería la Provincia de Filipinas la que, inaugurando un capítulo en la arquitectura del archipiélago, iniciaría el proyecto de la casa provincial intramuros de Manila bajo la dirección del misionero jesuita Antonio Sedeño, que se convertiría en el primer edificio pétreo occidental en esta zona de Asia-Pacífico. De esta iniciativa apenas tenemos algunas referencias documentales, ya que a principios del siglo XVII la estructura sería completamente reformada por el italiano Juan Antonio Campion generando un edificio que se conoce gracias a documentación de los siglos XVIII y XIX recientemente localizada.2En cualquiera de los dos casos se ha podido documentar la importante labor que ejercieron los chinos en su fábrica.3Este esfuerzo, junto al llevado a cabo contemporáneamente en Macao, que serviría de referente para las futuras construcciones religiosas del archipiélago, sirvió de experiencia para las comunidades del continente asiático. Los datos sobre los colegios jesuitas en China son especialmente escasos como se ha señalado. Algunos autores han apuntado a la controversia de los ritos como trasfondo de la ocultación de mayores detalles en las descripciones enviadas a Roma. A pesar de esto, las últimas investigaciones están permitiendo un nuevo acercamiento mucho más sólido a las características de estos espacios. Para el presente estudio se cuenta con descripciones más o menos detalladas de una decena de edificios vinculados a las comunidades chinas administradas por jesuitas en el marco temporal establecido. Desgraciadamente ninguno de ellos se conserva hoy en su estado primitivo, pues numerosas intervenciones han desvirtuado hasta tal punto su configuración que resulta difícil proceder a un adecuado análisis formal. Antes de abordar los edificios de nueva planta es necesario acercarse a soluciones precedentes en las que se reaprovecharon edificios residenciales previos, en los que se podía desarrollar el culto en clandestinidad, pues la religión católica no estaba admitida en ese momento en el continente. La información a este PEDRO LUENGO [ 524 ] 2La hemos dado a conocer en los trabajos aún inéditos como LUENGO, P., Arquitectura conventual en Manila, 1571-1645, investigación para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2008, o LUENGO, P., Intramuros: arquitectura en Manila, 1739-1788, tesis doctoral, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2010. 3JAVELLANA, R., Wood & Stone for God´s greater glory. Jesuit art & architecture in the Philippines, Quezon City, Ateneo de Manila University Press, 1991, pp. 28-29. respecto es escasa aunque cabe sospechar por la existente que muchas soluciones no serían adoptadas hasta mucho más tarde. A pesar de esto, los proyectos de reutilización de edificios precedentes resultan interesantes en algunos aspectos como se deduce de documentación localizada recientemente. Diniz ya subrayó el interesante ejemplo ofrecido por la iglesia de Hangzhou, . Según parece, la sociedad local desmanteló un antiguo templo dedicado a la Tierra para utilizar los materiales en la realización de un templo católico entre 1659 y 1663.4No se trata, de todas formas, de una reutilización de espacios sino simplemente del aprovechamiento de cierto material constructivo. A este ejemplo significativo, aunque según parece poco común, habría que añadir la reutilización de edificios residenciales con fines religiosos. Son conocidos distintos casos en los que la Compañía desarrolló su actividad desde casas particulares. A pesar de esto, la información que ha podido localizarse acerca de su configuración interior es muy escasa. ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA [ 525 ] 4Annua das Residências do Norte, da Vice Província da China do ano de 1660, Residência da Cidade de Ci Nan [Jinan], Metropoli da Província de Xam tum [Shandong]. BA, 49-V-14, f. 698. Citado en DINIZ, Sofia, «Jesuit buildings in China and Japan…», op. cit., p. 120. Fig. 1. Vue de l´interieur d´une église des jesuites à la Chine. 1700. Fig. 2. Fernando Buenaventura Moggi. Grabado que representa la iglesia de los jesuitas en Beijing. Interior. Lisboa, Arquivo Histórico Ultramarino do Instituto de Investigaçao Cientifica Tropical. Un caso poco conocido es el palacio urbano utilizado en 1610 por los jesuitas de Pekín, cuya planta se conserva en el Archivo Histórico Nacional (AHN).5 Titulado Ichnographia Palatii Suburbani a Rege Sinarum Societati IESU attributi Pequini anno 1610; en él se muestra un complejo con dos partes bien diferenciadas. Por un lado, se encuentra el huerto y por otro el antiguo palacio reconfigurado para albergar las aulas del colegio jesuítico. La zona de la huerta que a priori podría resultar secundaria, es la que fue aprovechada por los misioneros para las celebraciones, ya que en ella se localizaron no sólo el monumento funerario del propio Matteo Ricci, cobijado por una estructura de cuatro columnas y flanqueado por cuatro pirámides, sino también la capilla de Santa María la Mayor.6Entre ambas estructuras se localizaba el antiguo cementerio, que mantenía su sentido con el monumento del jesuita y la capilla mariana. En el plano resalta la planta hexagonal de esta última en el extremo septentrional del complejo con tres accesos mediante gradas y el altar orientado al norte. Parece evidente que los jesuitas prefirieron reutilizar este tipo de quioscos habituales de los jardines chinos antes que enfrentarse a la conversión de espacios ya previamente vinculados con la religiosidad budista. De hecho, este palacio ya contaba con una Idolorum domus, que aunque fue consagrada por los misioneros a los Deo servatori, no parece que conservara una función ceremonial concreta una vez el edificio pasó a manos de la Compañía. Quizás los jesuitas prefirieron diferenciar el espacio dedicado a la liturgia, en este caso el huerto, del colegio, más asimilable a las dependencias palaciegas. En este caso particular se mantuvo en pie la estructura en tres patios que organizaban las distintas aulas en los lados occidental y oriental, estructura solo modificada para albergar una gran sala entre el segundo y el tercer patio, precisamente la antigua Idolorum domus. Parece claro en este ejemplo la intención de trasladar las celebraciones litúrgicas al ámbito doméstico, situación muy distinta a lo que ocurriría décadas más tarde. Con esta configuración sólo aquellos que recorrieran todo el colegio y el huerto podrían asistir a la misa, impidiendo el control político que había supuesto ubicar la iglesia en los primeros patios. En definitiva, este ejemplo muestra las dificultades que tuvieron los misioneros a la hora de adoptar edificios orientales para las necesidades de un colegio de la Compañía, aunque las peculiaridades del uso del mismo deben inter- PEDRO LUENGO [ 526 ] 5Una copia de este mismo grabado fue citada en SCHÜTTE, J. F., «Die Wiederentdeckung des Makao-Archivs. Wichtige Bestände des alten Fernost-Archivs der Jesuiten, heute in Madrid», Archivum Historicum Societatis Iesu, XXX, 59, Roma, 1961, p. 100. 6La leyenda del documento se refiere a ella como nunc sacellum S. Maria Maioris. Para el caso de Ricci cita Monumentum Pater Mattheus Ricii in quo eius corpus depositum fuit eodem die quo primum (sacrifitatu) est [in] templo servatoris de quo [...]. También cita para referirse a los elementos que flanqueaban la estructura quatuor bases cum suis Pyramidibus. ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA [ 527 ] 7PINA, I., «The Jesuit missions in Japan and in China: two distinct realities. Cultural adaptation and the assimilation of natives», Bulletin of Portuguese/Japanese Studies, 2, Lisboa, Universidade Nova de Lisboa, 2001, p. 67. Fig. 3. Ichnographia Palatii Suburbani a Rege Sinarum Societati IESU attributi Pequini anno 1610, Archivo Histórico Nacional (Madrid). pretarse como soluciones adecuadas a las condiciones impuestas por el momento histórico. Muy diferente es el caso de proyectos de templos de nueva planta levantados por los jesuitas en tierras chinas. Los primeros de los que se tienen noticias son casi contemporáneos al de Pekín. De hecho algunos documentos hablan de que lo que existía en la capital en 1610 era una iglesia pública construida en estilo occidental, lo que parece no concordar con lo expuesto hasta aquí.7Otro caso contemporáneo sería el proyecto iniciado en Nanking en 1611, pero no se conocen sus características. A pesar de esta falta de información en los primeros momentos, los documentos conservados evidencian algunas características comunes que pueden sondearse en otros proyectos y que muestran la síntesis de la concepción espacial oriental y los modelos profundamente arraigados en la tradición arquitectónica jesuita. A la luz de los documentos conocidos parece clara la preferencia por iglesias de una sola nave. Ejemplos de esta tipología podrían ser el templo levantado junto a la puerta de Xuanwu, , futura catedral de Nantang, , y el de Jinan, , cuyo croquis conservado sería realizado por Matteo Ripa en 1718. Esta simplicidad se explica por las condiciones en las que los jesuitas debieron afrontar el adoctrinamiento de los chinos en estos momentos, lo que produjo sugerentes interpretaciones de esta tipología. Por ejemplo, los jesuitas no tenían permitido hacer ostentación de su religión de forma pública, por lo que el desarrollo de las fachadas estaba a priori limitado. El acceso al templo debía hacerse en algunos casos por un lateral, como queda demostrado en el citado croquis de la iglesia de Jinan.8Esta situación permitía desarrollar una sala contigua al templo dedicada a los catecúmenos que permanecería incluso cuando la arquitectura jesuita en Asia se expresara libremente. De la misma forma la sacristía, citada como la sala donde se desvisten, ocuparía en esta misma zona una amplia habitación. La iglesia de Nantang es probablemente la mejor conocida de todas gracias a las distintas representaciones que se tienen de ella.9La planta es de una nave con capillas colaterales entre contrafuertes, así como otras dos capillas de mayores dimensiones en lugar de crucero. Sobre las menores se abren sendos ventanales con celosías que ofrecen un aspecto similar al de las ventanas de conchas. El perímetro de la nave está rodeado por una barandilla, mientras que la nave se cubre con una bóveda de cañón rebajada reforzada por arcos fajones. Este edificio sí tenía acceso desde el atrio del templo, es decir, desde los pies, al que habría que añadir el habitual desde la sacristía. Más extraño parece el acceso directo desde la calle al crucero por un pórtico de escaso desarrollo. Parece evidente cómo la nueva situación de los jesuitas en la capital permitía una cierta ostentación que era difícil o imposible con anterioridad. Los distintos casos de fundaciones religiosas filipinas, no sólo vinculados con la Compañía sino incluso ampliable al resto de órdenes presentes en el archipiélago, también ofrecen este particular gusto por la nave única, aunque más prolongada. Si bien parece ser que las plantas de una sola nave resolvieron algunos de los proyectos de iglesias levantadas por los jesuitas, es cierto que han podido localizarse otras tipologías que enriquecen la presencia de la Compañía en PEDRO LUENGO [ 528 ] 8General Archives of the Franciscans (Roma), Archivum Archidiocesis de Hankow, sección A 72/13 (nueva numeración MH/8-1). Cfr. MUNGELLO, D. E., The spirit and the flesh in Shandong, 1650-1785, Lanham, Maryland, Rowman & Littlefield, 2001, p. 97. 9CORSI, E., «La fortuna del Trattato oltre i confini dell´Europa», en BÖSEL, R. y SALVIUCCI INSOLERA, L. (a cura di), Mirabili disinganni. Andrea Pozzo (Trento 1642-Vienna 1709). Pittore e architetto gesuita, Roma, Artemide, 2010, pp. 93-102, y CORSI, E., «Perspectiva Pictorum et Architectorum - La diffusione», ibidem, pp. 177-188. China. Un caso interesante es el de las plantas de cruz latina. Aunque el formato es muy habitual en occidente, su realización en estas tierras llevaba consigo una evidente muestra de arquitectura religiosa occidental, lo que no siempre fue aceptado. La iglesia de Nantang que acaba de presentarse ofrece un perfil muy cercano a la cruz latina, pero inscrita dentro de la planta rectangular general. Ejemplos más ambiciosos en este sentido serían los de iglesias como la de Ganzhou en la provincia de Jiangxi, dedicada en enero de 1658.10 Se trataba en primer lugar de un edificio surgido de la buena relación de los jesuitas con el gobernador Tong Guoqi, . En segundo lugar, la iglesia era de pequeñas dimensiones, con unos nueve metros de longitud y casi seis metros y medio de crucero. Estas características facilitarían la adopción de un formato claramente occidental. Una de las características de su interior era la luz, recibida por medio de dos filas de ventanales altos, lo que se perfila como una característica de la presencia de la Compañía en otros territorios. Un ejemplo mucho más documentado de iglesia de planta de cruz latina es el de San Pablo de Macao.11 Las últimas investigaciones sobre este edificio levantado en las primeras décadas del siglo XVII hacen pensar que contaba con una larga nave principal y sus respectivas colaterales, así como con varias capillas desarrolladas en la zona del crucero. Un último ejemplo de este tipo de iglesias, mayoritariamente de tres naves y con crucero, corresponde a la del Colegio de San Ildefonso extramuros de Manila, conocida como iglesia de Santa Cruz, fundación de la Compañía para la administración de los chinos de la capital filipina, generalmente conocidos como sangleyes. Según ha podido comprobarse recientemente, el templo jesuita suponía una llamativa excepción con respecto al resto de fundaciones religiosas contemporáneas del cinturón de arrabales de Manila, caracterizadas por las naves únicas marcadamente prolongadas.12 Los jesuitas consideraron oportuno adoptar una fórmula experimentada ya en Macao pero extraña en la administración de indígenas en Filipinas. De todas formas, parece que otras dependencias como el claustro permanecieron con el sentido habitual en el mundo occidental sin las modificaciones que sufriría en algunos ejemplos chinos, como en Jinan. ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA [ 529 ] 10 BROCKEY, L. M., Journey to the East: the Jesuit mission to China, 1579-1724, Cambridge-Londres, Harvard University Press, 2007, p. 327. 11 WITEK, J. W. (ed.), Religion and cultural: an international symposium commemorating the fourth centenary of the University College of St. Paul, Macao, Instituto Cultural de Macau, 1999. RIDE, L. y RIDE, M., The voices of Macao stones, Hong Kong, Hong Kong University Press, 1999. GUILLEN-NUÑEZ, C., Macao´s Church of Saint Paul: a glimmer of the baroque in China, Aberdeen (Hong Kong), Hong Kong University Press, 2009. 12 LUENGO GUTIÉRREZ, P., «Notas sobre arquitectura y retablos en las iglesias de los arrabales de Manila en 1782», Congreso Internacional de la FEIAP, Zaragoza, FEIAP, 2010, pp. 265-278. Una de las iglesias jesuitas mejor descrita por la documentación conocida es la levantada en Hangzhou entre 1659 y 1663.13 La relación publicada por Diniz deja pocas posibilidades a la interpretación si se tienen en cuenta todos los elementos citados, ofreciéndose en el presente trabajo una posible interpretación. Debió tratarse de una iglesia de tres naves y seis tramos sin crucero. A esto habría que añadir una capilla mayor de testero plano sin capillas laterales. El edificio se sustentaba gracias a dos hileras de ocho columnas en la parte central y otras dos de siete adosadas al muro perimetral. La nave principal era más alta que las laterales, lo que afectaba a las dimensiones de las columnas, cubriéndose probablemente con una bóveda de cañón corrida con lunetos que dejarían paso a los ventanales de concha y a la barandilla en todo el perímetro de la nave.14 Otro templo del que se conocen sus dimensiones es el de la iglesia levantada en un primer momento por Matteo Ricci, y más tarde dirigida por Sabatino de Ursis, junto a la puerta de Xuanwu de la capital del imperio.15 Una descripción de 1635 habla de que tenía un ancho de más de siete metros, mientras que su longitud superaba los trece metros y medio. A pesar de estas proporciones, el visitante Liu Tong y Yu Yizheng la describe en su libro Visión del paisaje y monumentos de la capital imperial, Di Jing Jing wu lue, , como estrecha y larga, la misma impresión que generaban los templos filipinos a los recién llega- PEDRO LUENGO [ 530 ] 13 Para más información sobre la presencia jesuítica en esta zona de China puede consultarse MUN- GELLo, D. E., The forgotten Christians of Hangzhou, Honolulu, University of Hawaii Press, 1994. 14 Diniz cita la madreperla como material utilizado en este tipo de ventanas. Parece evidente que se trata del mismo formato que se utilizaba en Goa con anterioridad con el título de carepa, que se convertiría en un material idiosincrático de la arquitectura civil filipina en el siglo XVIII y XIX con el nombre de capiz, y que puede localizarse en la obra del seminario de San José de Macao. 15 MUNGELLO, D. E., The great encounter of China and the West, 1500-1800, Lanham, Maryland, Rowman & Littlefield, 2009, p. 76. Fig. 4. Fachada de San Pablo (Macao) en su estado actual. dos, pero en el caso del archipiélago se han podido documentar unas proporciones en planta que apoyan esta posibilidad, lo que no ocurre en este caso continental.16 Probablemente el presbiterio contaría con un espacio independiente del cuerpo de la iglesia, al igual que la capilla lateral dedicada a la devoción mariana interpretada por Mungello como un espacio propio de la feligresía femenina. Ciertamente en este mismo lugar del lado de la Epístola, la iglesia de San Pablo de Macao contó con una capilla dedicada a las Once Mil Vírgenes. Un elemento difícil de documentar hasta el momento es el coro. A partir de la documentación con la que se cuenta parece claro que muchas de las iglesias jesuitas en China no contaron con este elemento, aunque está perfectamente descrito en otros casos. El más antiguo conocido, y recientemente documentado, es el de San Pablo de Macao.17 Además de éste se sabe que la iglesia de Nantang también contó con uno a los pies del templo en el que Tomás Pereira levantaría un órgano ante el asombro de los chinos.18 De todas formas, parece que todos los coros tuvieron una planta rectangular, sin las características alas para ubicar estos instrumentos. Pero sobre todo, la construcción de los coros influye directamente en dos aspectos: por un lado, en la vida de comunidad en lo que a rezo de las horas se refiere, y por otro, en la actividad musical dentro de las celebraciones religiosas. El caso citado de Macao es especialmente válido en este sentido, ya que su descripción está inserta en un acto religioso definido con una amplia actividad musical. Las distintas soluciones en planta presentadas evidencian que la Compañía hacía uso de todo el repertorio a su disposición desde la tradición occidental no limitándose a la elegida en su casa romana. De hecho, la elección de las distintas plantas debe explicarse no sólo a partir de la problemática sociopolítica del momento, sino también gracias a la evolución de las necesidades litúrgicas características de los jesuitas destinados a China. Muchos elementos habituales del espacio eclesiástico occidental fueron sustituidos, mientras otros modificaron su ubicación cambiando indefectiblemente el espacio generado por las plantas citadas. Un caso particularmente interesante es el de las mesas de altar. Como se desprende de las distintas vistas conocidas, así como del croquis de Jinan, parece claro que no formaban parte de la estructura del retablo, sino ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA [ 531 ] 16 HSIA, P.-CH. R., Jesuit in the Forbidden City: Matteo Ricci 1552-1610, Oxford, Oxford University Press, 2010. 17 LUENGO GUTIÉRREZ, P., «Fiestas por el recibimiento en Macao de las reliquias del mártir André Cochinchina (1644)», Huarte de San Juan. Geografía e historia, 15, Pamplona, Universidad Pública de Navarra, 2008, pp. 211-220. 18 PICARD, F., «Music (17th and 18th centuries)», en STANDAERT, N. (ed.), The Handbook of Christianity in China, Leiden, E. J. Brill, 2001, vol. 1, pp. 851-860. o por los de la confrontación ideológica, problemática en muchos aspectos frente al confucianismo, sino a través de la síntesis artística. Esta hipótesis de partida ha podido confirmarse gracias a la opinión ofrecida por un viajero ruso, Feodosii Smorzhevskii, que al tratar las iglesias de los jesuitas en Beijing subraya que todos querían ver sus famosas iglesias, pinturas y decoración, recordando seguramente las pinturas murales de Castiglione o Gherardini.27 Las fachadas levantadas por los jesuitas en Asia ofrecían algunos modelos que no tardaron en difundirse por otras fundaciones y territorios y que no sólo bebían del Gesù.28 Además, las construcciones de la Compañía, o dirigidas por sus misioneros, sirvieron de formación a cuadrillas que más tarde dispersaban estos modelos por territorios alejados con interpretaciones muy sugerentes. Un caso especialmente interesante de este fenómeno lo ofrece la fachada de la Catedral de Manila diseñada por el teatino, muchas veces tenido por jesuita, Juan de Uguccioni. Su llegada a Filipinas estuvo precedida por numerosas estancias en otros asentamientos europeos en Asia, en la mayoría de los casos simultaneando sus trabajos como misionero con la labor de ingeniero o arquitecto. Quizás estos vínculos sirvan para comprender el intercambio cultural en el que se enmarcan estos proyectos, y de esta forma que en pocos años otra catedral, esta vez la de Pondicherry, eligiera el mismo modelo. No quedan ahí los ejemplos, ya que la citada iglesia jesuita de Hangzhou es una versión simplificada de este modelo de claro origen italiano y más concretamente jesuítico. A partir de proyectos tan significativos como los tres citados, el modelo de fachada se difundiría por los territorios cercanos con una sorprendente facilidad. En Filipinas, en donde se localizan más ejemplos, se levantaron fachadas inspiradas en la Catedral, en iglesias como las hoy desaparecidas de Bacarra y Sarrat (Ilocos Norte) y, en cierto sentido, en la propia Catedral de Cebú, entre otros muchos ejemplos.29 De esta forma puede observarse la evolución de un modelo como el del Gesù romano que tenía una interpretación particular en la iglesia del Bom Jesus de Goa, y que llegaría renovado hasta las distintas islas del archipiélago filipino. El caso de San Pablo de Macao, aún conservado, supone un exponente básico para la comprensión del desarrollo de otros modelos. Proyecto atribuido, aunque sin sustento documental, al italiano Carlo Spinola en su camino hacia PEDRO LUENGO [ 538 ] 27 WIDENOR MAGGS, B., «The Jesuits in China: Views of an Eighteenth-Century Russian Observer», Eighteenth-Century Studies, vol. 8, 2, Baltimore, Mariland, John Hopkins University press, 1974-1975, p. 143. 28 Fernando Buenaventura Moggi. Grabado que representa la iglesia de los jesuitas en Beijing. Exterior. Lisboa, Arquivo Histórico Ultramarino do Instituto de Investigaçao Cientifica Tropical. 29 JAVELLANA, R., Wood & Stone for God´s greater glory…, op. cit. Japón donde encontraría el martirio, se sabe fue tallado por maestros japoneses llegados tras las persecuciones niponas y probablemente también por artistas locales. Nishiyama ya desmontó la vinculación directa entre el proyecto del Gesù y la fachada macaense.30 Por otra parte, parece claro el sentido italiano del conjunto general más allá de las inscripciones con caracteres chinos y las interpretaciones orientalizantes de algunos elementos iconográficos. Además de estas interpretaciones de la casa romana y en otros casos de los modelos de la tratadística, los templos jesuitas ofrecieron otras soluciones conocidas. Parece claro que la proyectada en la iglesia de Nantang, así como la conservada hoy en el Colegio de San José de Macao, responden a un esquema común.31 En líneas generales podría decirse que al esquema habitual de tres calles y la característica transición con las volutas, ha sido ampliado con dos torres poco menores que el ático que flanquean la composición. El modelo ARQUITECTURA JESUITA EN FILIPINAS Y CHINA [ 539 ] 30 NISHIYAMA, M., «A study of the church of St. Paul in Macao and the transformation of Portuguese architecture», en LOURENÇO, P. B. y ROCA P. (eds.), Historical Constructions, Guimarães, University of Minho, 2001. 31 HUGO-BRUNT, M., «The Jesuit Seminary and Church of St. Joseph, Macao», The Journal of the Society of Architectural Historians, vol. 15, n.º 3, Berkeley, University of California Press, 1956, pp. 24-30. Fig. 7: Fachada del Colegio de San José (Macao). resultante no es exclusivo del territorio chino y puede encontrarse en iglesias conservadas como la de Pajim, lo que implica un precedente que unifica la producción de la Compañía en tierras asiáticas. De hecho se trata de la puesta en práctica de una de las fachadas de iglesia que Serlio ofrece en su Libro V.32 Efectivamente la Compañía de Jesús supo ofrecer a la población oriental un reclamo hacia el cristianismo a través del arte y la arquitectura occidental sin llegar a provocar el rechazo de la diferencia cultural. Quizás por ello, los edificios presentados muestran el grado de asimilación de los misioneros de las prácticas orientales, así como los elementos europeos mostrados a la sociedad china en general, participaran o no de la nueva doctrina. Fueron durante más de un siglo los exponentes públicos de una cultura occidental que fascinó a los chinos. Europa, en manos de la Compañía de Jesús, se presentaba ante una sociedad avanzada como una realidad ya definida. El choque cultural provocaría que los jesuitas allí destinados fueran modelando unas líneas donde todos los europeos coincidían. El desarrollo científico fundamentalmente, pero también las manifestaciones artísticas, fueron presentadas con un sentido de unidad que habría sorprendido al Viejo Continente. Se trataba de un conglomerado de elementos tipológicos y decorativos procedentes de tradiciones diferentes como podían ser la portuguesa, la italiana o la centroeuropea, pero que reunidos y ante los ojos orientales ofrecían un carácter homogéneo fácilmente reconocible e indisociable de la presencia jesuítica. Tal fue el valor que se dio a estos edificios que muchos fueron continuamente restaurados para conservar su aspecto, lo que ha llevado en la mayoría de los casos a modificaciones muy profundas, cuando no completas reconstrucciones de los complejos. Por último cabría destacar que estos encuentros previos son el contexto general desde donde debe interpretarse lo que sería la construcción jesuita por antonomasia en China, el Yuan Ming Yuan , el conjunto de palacios de estilo europeizante encargados por el emperador Qiánlóng, , a mediados del siglo XVIII. La arquitectura, por tanto, se presenta como un magnífico exponente de la mezcla de tradiciones orientales y occidentales, y con ello de la historia común entre Europa y China en la que la Compañía de Jesús tendría un papel pionero, muchas veces solitario y casi siempre protagonista. PEDRO LUENGO [ 540 ] 32 El desarrollo de este tipo de fachadas en Goa ha sido estudiado profundamente por una reciente publicación: NUNES PEREIRA, A., A Arquitectura Religiosa Cristã de Velha Goa. Segunda Metade do Século XVI-Primeiras Décadas do Século XVII, Lisboa, Fundação Oriente, 2005.