Relaciones geomorfológicas en Tierra de Barros. Sector Valencia del Ventoso-Pallares-Bienvenida, Badajoz
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Relaciones geomorfológicas en Tierrú de Barros Sector Valencia del Ventoso-Pallares-Bienvenida, Badajoz F. DIAZ DEI. OLMO* La penillanura extremeña entendida genéricamente como fundamental y finimiocénica (Solé, 1978), es una de las manifestaciones morfológicas de mayor importancia de la Península Ibérica. Sin embargo la presencia de una compleja morfo y tectogénesis sobre el Macizo 1-lespérico —con presencia de alteraciones y edafizaciones,rellenos continentales, trans - gresiones, reactivacionestectónicas, complejas diseccionesfluviales, pe - dimentaciones, . ..—, hace que el estudio de dicho modeladopresente múl - tiplesproblemáticas. Seguidamente presentamos algunos resultadosparciales de las inves - tigaciones que venimos realizando en los últimosaños en relación con esta cuestión. El apoyo bibliográfico del que partimos es básicamente el mismo que referimos en anteriores trabajos publicados (Díaz y Gutiérrez, 1983: Diaz, 1983) o inéditos (Diaz, 1982), por loque no hemos creídonecesario insis - tir en el repertorio general, y hacer hincapié en las alteraciones estudiadas. Regionalidad de los aplanamientos y sus rasgos El contacto Sierra Morena-Tierra de Barros se resuelve mediante un plano más o menos generalizado por los 500-600 m que aparece o no li - bre de sedimentos, depósitos o alteraciones. Al mismo tiempo desciende bruscamente por incisiones de la red de drenaje, o se eleva por encima en forma de relieves residuales o inselbergs de posición (ferulinge). En el sector considerado se advierte claramenteestepanorama a uno * Cátedra Geografía G. Física. Universidad de Sevilla. Anales de Geografía de la Universidad Complutense, núm. 7. Ed. Univ. complutense. 1987
98 ¡$~ Díez del Olmo y otro lado de las transversalescalcáreas de la Sierra de Bienvenida (793 m) o de la de San Bernardo y San Miguel (930 m), al pie de Casas de la Reina, o el bloque metamórfico de Tentudía (1.104m). Los relieves residuales de Bienvenida y San Miguel desarrollan en su conexión conla Superficie Regional Fundamental unas yertientes con co - berteras con abundantes muestras de arroyada difusa y secuencias topoe - dafogenéticasenlazadas. A estasvertientes de enlace las consideramos comoglacis de cobertera. Al considerar el aplanamiento regional es necesario desglosar los dis - tintoscomponentes geomorfológicosque tiene. En este sentido distingui - mos sucesivamenteescalonados de arriba hacia abajo varias superficies: — un nivel a techo de los bancosasalmonados del neógeno de Bienvenida — otro con suelos fersialíticos y encostramientos calcáreos (Sr; — y uno más —con diferentes secuenciasregradativas—, relacionado con los ríos Ardila y su afluente Bodión. La primera y tercera no son estrictamente objeto de análisis en este artículo, sólo los esbozamos a efectosde poner el énfasis en su existencia. De ellas la SB nos interesa ahora recalcar sus características. Esta superficie —Superficie de Bienvenida— se desarrolla por encima de los niveles estructurales de la sedimentacióncontinental lacustre-pa - lustre (Pérez González y col., 1984) del entorno de Bienvenida. Al igual que en todo el terciario continental de Extremadra el problema principal surge de su datación, que globalmente se entienden finineógenas o fmiterciarias (Santos y Casas,1980; Pérez González y col., 1984). Su nivel al - titudinal enrasa por los 600 m. los depósitos calcáreas de tono asalmona - dos no presentan huellas diastróficas. Superficie de suelos fersialíticos (S~ Este nivel está ampliamente extendido por la provincia de Badajoz siendo fácilmente reconociblepor sus caracteres fersialíticos. Su isoalti - tud se propaga en torno a 550 m (Montemolín-Fuente de Cantos), exten - diéndose hacia el N según un plano levemente, inclinado a razón del 0,3 por 100 de pendiente: 500-520 m en Los Santos de Maimona-Hijonosa del Valle; y 350 m en Almendral-Santa Marta.Por lo tanto de SSE a NNW pierdeaproximadamente 200 m de altitud. ntre Valencia del Ventoso y Bienvenida, y según el substracto hercíni - co sea granítico-aplitico o pizarro-esquistoso,puedenconstatarse dos tipos de perfiles de fersialitización. (Figs. 1 y 2).
Relaciones geomor/blógicas en Tierra de Barros 99 e b ‘u 1,25 m. ---Ji ti-. MP a 1,70m. a (Fig. 2) Fig. 1.—Alto de Burreros, 2 km. al NF de ValenciadelVentoso: a. Encostrarniento en grillage sobre basamento de saprolito granítico (areno feldespático con cuarzos). b. Encostrarniento poco compactado de CaCO,, pasandohacia abajo a un horizonte de gránulos y amas. c. Suelo pardo fersialitico de textura limo-arenosa, decarbonatado, con horizonte argili - co pardo-obscuro ensu base, contiene algunas gravillas de cuarzo angulosas. Fig. 2.—Proximidades del Cortijo de la Nava, 5 krns alENE de Fuente de Cantos: a. Pizarras alteradas con penetración en las fisurasde Caco3. b. Encostramiento de nódulos y costras poco desarrolladas débilmente consistentes. c. Suelo pardo fersialítico de textura limosa, descarbonatado, con horizonte argilico par - do-obscuro en su base. En ambos casos entendemos que la fersialitización se desarrolla so - breimpuestamente a los encostramientos que comienzan a surgir como subproducto de la alteración del substrato. En efecto, del análisis de las rocas alteradas y encostradas así como del reconocimiento morfológico de los caracteres del perfil, se desprende que los fenómenos de epigénesis calcárea (Millot et col., 1977), son espe - cialmente activos tras la descomposición feldespática, resultando costras y encostramientos, amas y gránulos carbonatados. El esquema de los pro - cesos de alteraciónestá perfectamente secuenciado. En el frente de me - teorización, a una lixiviación del basamento le sigue,con caracteres iso - volumétricos representado en el mantenimiento de la macro y microes - tructura de la roca, una cristalización de la calcita, lo que va consolidan - do una progresiva y regularizadaplanitud. Tanto por vía hidrolítica como por neoformación (Millot, 1963: Paquet, 1970), el régimen geoquimico es (Fig. 1)
E. Díaz del Olmo - o oc <,> .2,s ozo,r9 ~ U -..~ o, a> H 09 o, o, —~.-, -o, -~ ~ ¿~ ~ E .9 ~‘o,.... «... o, ~ O. a> O o, o, «o,o, 09 — — uno, o o o> O o o, ‘a ~-. o, -~ ‘~ a> u o, o, es — <> :93 ~ a a> 04 ~> ~ o, u— >‘- ca> ‘a o, to, o, —~ o> t ?‘o «~> ‘O -5 o, et ~- a a> ‘Oo, t> ~ •c7’- B t E.~ t ~ 04< U~ o, «a o a. O 2 09 - ‘a e e ‘o o, a> E9 aO u O> a- ‘a O o, ~o, ~ a>09 ca-o> O —c, 5~ Oo,-— E ~u ‘o~ -- — .2.~ fl’a~ «La> «St u 0 u o,0 o, — ‘a o, no, U CO>—. ~ ~ ~E ~ -t 0 0 04 U O O 04 E O), ~ ~ ~ ~- 04 ~ U 04 O ~ — U CA, loo o, e O ae u cn o, e CA o, ao e 14 o, o, e o e u t e ‘a O 1ao, CA -t ci, o, a - a - CA
Relaciones geomorfológicas en Tierra de Barros 101 montmorillonítico. De estamanera pensamos que el aplanamiento ~< se asocia genéticamente a una superficiepor backwearing que enlaza con los relieves residuales de calizas cámbricas. Con posterioridad se desarrolla la evolución fersialítica complicando la alteración con la pedogénesis al consolidar reestructuraciones en el plasma de los horizontes, afectando tanto a los tipos argílicos como a los encostramientos calcáreos. Síntesis Según lo expuesto, y añadiendo las observaciones por nosotros hechas en Sierra Morena septentrional, y los datos actualmente conocidos del ter - ciario continental del N de Badajoz y cuenca del Guadajira,resulta una secuencia evolutiva de formas y procesos tal como se recogeen la Tabla 1. Agradecimientos No podemos dejar pasar una oportunidad como esta paramostrar nuestro público agradecimiento al Prof. M. Gutiérrez Elorza, de la Uni - versidad de Zaragoza, quiendesde 1981 se ha interesado por nuestras in - vestigaciones en el Hercinico meridional, orientándonos decisivamente en campo y ponderando nuestras ideas. Este y otros trabajosdan buena cuen - ta de lo que decimos. Bibliografía DÍAZ DEL OLMO, F. (1982): Geomorfología de Sierra Morena. Estudio del iníerfiuvio de las cuencasfluviales del Viar-Rivera de Huéznar. Tesis Doct. (inédita), Univ. de Sevilla, 503 Pp. Díxz DEL OLMO, F. (1983): «Sierra Morena. Nuevas consideraciones en sus inter - pretaciones de Geomorfología y Geología Regional.» Revista de Estudios An - daluces, 1, Pp. 35-42. DÍAz DEL OLMO, F.; GUTIÉRREZ ELORZA, M. (1983): «Observaciones sobre la geo - morfología del batolito de Santa Olalla del Caía (Huelva, Badajoz, Sevilla).» Bol. GeoL y Mm., 94 (3), Pp. 179-186. DoRssER, H. J. van (1974): A geomor,,hological map of part of ihe lower Guadiana Basin, ihe area South of 11w river Guadiana from tite river Matacliel to tite Guada/ira. Geografisch Institut der Rijksuniversiteit, Seriefl, 55, tltrecht. MILLOT, G. (1963): Gédlogie des argiles. Altérations, sédimentologie, géocl-zimie. Masson etC., Ed., Paris, 499 Pp. MiLLoT, G.; NAHON, D.; PAOUET, It; RUELLAN, A.; TÁRLw, y. (1977): «L’épigénie cal - caire des roches silicatéesdans les encroútements carbonatés en pays subande (antiAtías, Maroc.)» Sci. Géol. Bulí., 30(3), pp. 129-152.
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