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“Memorias en blanco y negro”, periodismo narrativo deportivo en un diario convencional: estudio de caso

Martín Matos, José Antonio

Abstract

El periodismo narrativo trata, desde hace años, de contar las historias, las noticias, de otra manera, donde cobran importancia el uso del lenguaje, próximo al literario, la forma del texto, el ritmo de la narración y el clima o atmósfera que lo envuelve. En este género híbrido cabe cualquier contenido, pero suele ser un formato alejado de los contenidos deportivos, más dados a la noticia simple e inmediata o a la crónica-resumen de una competición. Sin embargo, El País mantiene desde hace unos años memorias en blanco y negro, donde el director del diario As, Alfredo Relaño, reconstruye viejas historias del fútbol y del deporte de otras épocas. Emplea para ello un lenguaje narrativo apenas utilizado en los contenidos deportivos, con un tratamiento muy personal del ritmo y de las palabras elegidas, al tiempo que dosifica los puntos de interés para finalizar con un desenlace muy bien argumentado; en ocasiones estos artículos pueden parecer atractivos relatos breves. En la presente comunicación se propone un análisis de los textos publicados por Relaño durante seis meses, para dejar constancia del uso de elementos y recursos literarios frente al léxico y giros propios de los contenidos deportivos. Se estudiará también la importancia que El País da a estos artículos, así como su presencia en internet. A pesar de la juventud del género, vinculado a menudo al nuevo periodismo inaugurado por Truman Capote o su presencia en Latinoamérica vía Gabriel García Márquez, su aspecto literario o narrativo sigue desarrollándose en nuevos ámbitos, como el deportivo. Esta comunicación pretende ubicar el estado de la cuestión a través de uno de sus mejores ejemplos: memorias en blanco y negro, con el fútbol como principal materia prima.

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CAPÍTULO VI MEMORIAS EN BLANCO Y NEGRO, PERIODISMO NARRATIVO DEPORTIVO EN UN DIARIO CONVENCIONAL: ESTUDIO DE CASO José Antonio Martín Matos Euskal Herriko Unibertsitatea / Universidad del País Vasco RESUMEN El periodismo narrativo trata, desde hace años, de contar las historias, las noticias, de otra manera, donde cobran importancia el uso del lenguaje, próximo al literario, la forma del texto, el ritmo de la narración y el clima o atmósfera que lo envuelve. En este género híbrido cabe cualquier contenido, pero suele ser un formato alejado de los contenidos deportivos, más dados a la noticia simple e inmediata o a la crónica-resumen de una competición. Sin embargo, El País mantiene desde hace unos años memorias en blanco y negro, donde el director del diario As, Alfredo Relaño, reconstruye viejas historias del fútbol y del deporte de otras épocas. Emplea para ello un lenguaje narrativo apenas utilizado en los contenidos deportivos, con un tratamiento muy personal del ritmo y de las palabras elegidas, al tiempo que dosifica los puntos de interés para finalizar con un desenlace muy bien argumentado; en ocasiones estos artículos pueden parecer atractivos relatos breves. En la presente comunicación se propone un análisis de los textos publicados por Relaño durante seis meses, para dejar constancia del uso de elementos y recursos literarios frente al léxico y giros propios de los contenidos deportivos. Se estudiará también la importancia que El País da a estos artículos, así como su presencia en internet. A pesar de la juventud del género, vinculado a menudo al nuevo periodismo inaugurado por Truman Capote o su presencia en Latinoamérica vía Gabriel García Márquez, su aspecto literario o narrativo sigue desarrollándose en nuevos ámbitos, como el deportivo. Esta comunicación pretende ubicar el estado de la cuestión a través de uno de sus mejores ejemplos: memorias en blanco y negro, con el fútbol como principal materia prima. Palabras clave: Alfredo Relaño, periodismo narrativo, El País, fútbol, periodismo literario - 91 - 1. INTRODUCCIÓN El presente trabajo pretende, ante todo, acercarse a un apartado de la prensa diaria donde el protagonismo del llamado periodismo narrativo o periodismo literario resulta un tanto excepcional. Se trata de la sección firmada habitualmente por Alfredo Relaño en las páginas de los lunes de El País bajo el título de memorias en blanco y negro.33 En este apartado el autor, reconocido periodista del mundo deportivo, recupera ciertos episodios de los años 50, 60 y 70 a partir de una narración literaria unida a los habituales elementos del periodismo deportivo. Alfredo Relaño nació en Madrid en 1951 y tras pasar por varias facultades se decantó por el periodismo. Trabajó en Marca, Mundo Deportivo, Pueblo y Arriba, antes de formar parte del equipo fundacional del diario El País. En 1987 se incorpora a la Cadena SER como redactor jefe de Deportes, donde impulsa la creación de “El larguero”, el programa deportivo de mayor audiencia en la radio española. Dos años después pasa al equipo fundacional de Canal +, en calidad de director de Deportes. A partir de 1996, tras la compra del diario As por parte del grupo Prisa, Relaño se convierte en su director. Ha publicado, entre otros libros, El fútbol contado con sencillez (Maeva, 2002), 366 historias del futbol mundial que deberías saber (Martínez Roca, 2012) y Memorias en blanco y negro (Córner, 2014). 2. CAMPO DE TRABAJO Para contextualizar la presente comunicación se ha optado por reunir todos los artículos publicados en el segundo semestre de 2016, lo que supone una selección de los 26 textos difundidos entre el 3 de julio y el 25 de diciembre. Como es habitual en estos estudios de caso, se analizarán los contenidos desde un punto de vista cuantitativo y, fundamentalmente, cualitativo; no hay que olvidar que el principal interés reside en confirmar la pertenencia de estos artículos al llamado periodismo narrativo, también denominado, sobre todo en América Latina, periodismo literario. A modo de complemento, se incluirá, asimismo, una aproximación al conjunto de artículos tal como aparecen en la versión digital del periódico, para señalar algunas características especiales, como el uso de enlaces, fotografías diferentes en la versión online, etc. 33 memorias en blanco y negro, en minúsculas en la titulación original en la versión impresa. - 92 - 3. METODOLOGÍA El proceso metodológico hace uso de los dos análisis más habituales en este tipo de estudio: el cuantitativo por un lado y el cualitativo por otro. Ambos estudios generarán datos que ayudarán a obtener los resultados finales, de los que se extraerán las correspondientes conclusiones. Para el proceso cuantitativo, centrado asimismo en aspectos relacionados con el formato y la maquetación, se ha confeccionado una ficha en la que se reflejan diferentes apartados físicos y espaciales de cada artículo. Por otra parte, el análisis cualitativo se centra en el estudio de los elementos que sirven de base, de manera tradicional, al análisis de texto. A partir de las aportaciones de Carlos Reis, los artículos de Alfredo Relaño serán analizados fundamentalmente en la forma, más que en el fondo o contenido. Se trata, en cualquier caso, de comprobar que el periodista hace uso de recursos de la literatura para dar forma a sus artículos y ver si se pueden encuadrar en ese macrogénero surgido de la hibridación de la crónica, la entrevista y el reportaje como elementos más destacados. Se hará, a través de numerosos ejemplos, una aproximación al uso del tiempo, muy peculiar en el periodismo narrativo, y de los recursos literarios (estructura, descripciones, diálogos…) o sus figuras (metáforas, enumeraciones, retratos, símiles, hipérboles, exclamaciones, etc.). Y una vez conseguida esta información se contrastará con los elementos definitorios del llamado Nuevo Periodismo que, formalmente, se emplean también en el Periodismo Narrativo. 4. MARCO TEÓRICO En una primera aproximación al concepto de periodismo narrativo, los autores se encuentran con una primera dificultad: la de su definición. Leila Guerriero ofrece un cierto contexto: “la certeza de creer que no da igual contar la historia de cualquier manera”, a lo que añade que se trata de “una mirada, ver algo que todo el mundo no ve, la certeza de contar algo” (2014). Añade Cuartero Naranjo que “podemos entender por Periodismo Literario aquellos textos que, sin abandonar su propuesta de informar y contar una historia verídica, lo hacen utilizando herramientas literarias (…) de forma que construyen una estructura narrativa tan atractiva como la de cualquier texto de ficción, pero siempre sin abandonar sus principios veraces” (2014: 14). López Pan y Rodríguez Rodríguez van más allá y definen este tipo de periodismo como macrogénero, ya que suele valerse de la crónica, el artículo, la entrevista, el reportaje, el perfil o las novelas reportaje o las de no ficción (2010: 27). Añade Angulo Egea en el prefacio de su recopilación Crónica y mirada. Aproximaciones al Periodismo narrativo (2013: 8): - 93 - El cronista se toma su tiempo. Hurga en el pasado. Cambia el foco y se ocupa de los márgenes, de las historias de vidas mínimas (que se vuelven máximas), para tratar de comprender, para dar cuenta de los porqués del presente y de los posibles futuros, de los límites y de sus formas. Eso significa “mirar” en periodismo narrativo. Jorge Carrión aprovecha el prólogo de otra recopilación, Mejor que la ficción (Anagrama, 2012) para reivindicar la crónica latinoamericana, que algunos periodistas como Gabriel García Márquez o Rodolfo Walsh, ya hacían en los diarios de su época, como el antecedente inmediato del llamado Nuevo Periodismo. Carolina Ethel recuerda a la venezolana Susana Rotker, quien en su libro La invención de la crónica (Ediciones Letra Buena, 1992), menciona que “José Martí, Manuel Gutiérrez Nájera y Rubén Darío, a finales del siglo XIX aplicaban a sus despachos periodísticos la mirada escrutadora, la potencia estilística y la pretensión literaria que ahora vuelve a invadir revistas, intenta tomar diarios y se ha ido acoplando tímidamente, pero con fuerza, a la herramienta del blog” (Ethel, 2008). A menudo se ubica el comienzo del Nuevo Periodismo en el relato A sangre fría (1966) de Truman Capote, al que se añaden las brillantes aportaciones de Tom Wolfe, quien ofrecerá las claves de esta corriente en El nuevo periodismo (1976), Norman Mailer o Gay Talese. Matiza, al respecto, Fernández Chapou, que la novela de no ficción nació de la mano de Truman Capote, en Estados Unidos, y de Rodolfo Walsh en la Argentina: “Sus obras tienen propósitos disímiles, sin embargo, ambos autores se sirven de los recursos literarios para narrar sucesos reales, basándose en investigaciones periodísticas serias y elaboradas” (2011: 13). Para la década siguiente, Albert Chillón y Sebastià Bernal definen mejor ese nuevo territorio, al que denominan periodismo informativo de creación, que abarca textos descriptivos y narrativos explicativos, más la función estética del lenguaje (1985, 106-112). En otras zonas quedan el periodismo informativo convencional (textos descriptivos y narrativos) y el periodismo interpretativo, a base de argumentos. Lago y Callegaro ofrecen una aproximación más académica, hasta numerar una decena de aspectos donde difieren la crónica hegemónica y la nueva crónica: mirada subjetiva, interés por lo cotidiano, soportes no convencionales, importancia de los datos marginales, testigos directos, extensión del texto, etc. Añaden que “esta nueva mirada (…) permite identificar desplazamientos de sentido en torno a las representaciones de la pobreza, la exclusión y la violencia, a la vez que constituye un acto de interpelación ética al lector frente a aquello que permanece silenciado y, por ello, invisible” (Lago, Callegaro, 2012). - 94 - Y en un curioso cierre de círculo, la pujanza del periodismo literario o narrativo ha vuelto a su primer territorio: Latinoamérica. Esas crónicas o reportajes o relatos de no ficción, que de todo hay en esta viña, aparecen, de vez en cuando, en antologías o recopilaciones o catálogos abiertos en forma de libro, para convertirse inesperadamente en otro friendly format para este periodismo narrativo, a pesar de las dificultades. En este sentido, la existencia de memorias en blanco y negro emerge cual rara avis por diversos motivos: se centra exclusivamente en el mundo del deporte, aparece semanalmente con una extensión que permite las diferentes escenas y se publica, aquí viene la sorpresa, en un diario convencional, El País, líder de la prensa española, con 1.217.000 lectores diarios (EGM, febrero-noviembre 2016). Cuartero Naranjo insiste, acertadamente, en separar nuevo periodismo de periodismo literario, ya que “para nosotros, el Nuevo Periodismo estadounidense es una rama del gran árbol que es el Periodismo Literario” (2014: 18). Cita para ello, y no es el único en hacerlo, la eclosión de revistas surgidas en Latinoamérica para dar cabida a este tipo de textos. Y recuerda que el nuevo periodismo estadounidense “fue un fenómeno concreto, con una serie de autores concretos y centrados en una época determinada, las décadas de los 60’s y los 70’s”. De hecho, parece ser que lo único que se mantiene desde entonces es la revista The New Yorker, que es la que ha servido de inspiración a sus hermanas pequeñas de las otras zonas del continente. Así surgieron Etiqueta Negra en Perú, El Malpensante, Gatopardo y Soho en Colombia, Ciper en Chile, Plaza Pública en Guatemala, Factum en El Salvador, Guatemala y Honduras, Piauí en Brasil, Marcapasos en Venezuela, las españolas Frontera D y Jot Down, las argentinas Anfibia, El Puercoespín y Orsai, etc. Resulta curioso comprobar cómo España y Latinoamérica han seguido caminos diferentes a la hora de aproximarse al periodismo narrativo. Así lo asegura Sonia F. Parrat en sus textos sobre el reportaje, al indicar que en América Latina se sigue cada vez más el modelo norteamericano, más abierto a los híbridos y a las probaturas, mientras que el periodismo español está más cerca de la escuela anglosajona, que separa de manera férrea hechos y opiniones: En los casos francés y español se utiliza el reportaje como único término para designar un tipo de información bien diferenciada del resto, pero esto no es extensible al entorno latinoamericano, donde se perciben curiosas confusiones de este género con otros. Sirva como ejemplo la crónica, que allí fue adquiriendo otros significados de modo que hoy equivale a reportaje en algunos países y a columna literaria en otros. (2003: 39) Más allá de las revistas especializadas, el periodismo literario tiene en los libros el otro friendly format, como lo demuestran diferentes colecciones - 95 - de Debate, Tusquets, Libros del Asteroide, Anagrama, Alfaguara o las emergentes Ecícero o Libros del K.O. Destacan, asimismo, recopilaciones tan interesantes como Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara), coordinada por Darío Jaramillo Agudelo, y Mejor que ficción. Crónicas ejemplares (Anagrama), seleccionadas por Jorge Carrión, ambas de 2012. 5. HIPÓTESIS La principal hipótesis que plantea esta comunicación es constatar que los textos de Alfredo Relaño en la sección memorias en blanco y negro forman parte del periodismo narrativo, al dejar constancia de muchas de sus características. Como hipótesis complementarias se proponen las siguientes: confirmar que es un caso único en el actual periodismo español en diarios convencionales de tirada nacional (El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia y La Razón), que el fútbol es el elemento dominante en esa sección como reflejo de una tendencia que dura hasta nuestros días, que el protagonismo femenino en estas crónicas deportivas es inexistente, con una presencia meramente simbólica o colateral, que abundan las referencias cruzadas para contextualizar la historia central de la mejor manera posible y, por último, que la versión online presenta algunas diferencias importantes sobre el artículo en papel impreso. 6. RESULTADOS: CIFRAS Y LETRAS 6.1. Análisis cuantitativo El primer resultado constatado es que, invariablemente, cada lunes de cada semana entre 3 de julio y el 25 de diciembre de 2016, el artículo correspondiente a la sección memorias en blanco y negro, se ha publicado, a pesar de coincidir en sus inicios con el periodo estival, momento en el que los diarios suelen cambiar su filosofía de publicación para adaptarse a una situación de menos trabajadores en redacción y menos lectores en la calle. Esta regularidad significa un cierto compromiso del autor, Alfredo Relaño, y el diario, El País, con sus lectores. Estamos, por tanto, ante 26 artículos consecutivos, una cantidad que permite sobradamente un estudio y un análisis exhaustivo de sus contenidos. En cuanto a la ubicación del artículo, se constata su tendencia a aparecer en las páginas pares: así ocurre en 19 ocasiones, lo que significa un 73%. Dado que tradicionalmente las páginas impares son las consideradas de mayor visibilidad y con mayor capacidad de atracción (son lo primero que ve el lector al pasar la página, de ahí que su ubicación publicitaria sea más cara que la de las páginas pares), se puede considerar que la importancia de memorias en blanco y negro en el conjunto del diario sea relativa: no se trata - 96 - de contenidos de actualidad, no tiene un formato de lectura fácil (son textos extensos, sin ladillos) y exige una dilatada concentración, algo que no suele ocurrir durante la lectura del resto del diario. En cuanto a la temática preponderante el fútbol es el deporte rey de estas narraciones periodísticas, con 21 artículos (81%), con dos más sobre ciclismo (8%), uno sobre gimnasia (4%), otro sobre salto con pértiga y otro más sobre atletismo. No aparece ningún referente a otros deportes de gran aceptación hoy en día, como el baloncesto o el balonmano, seguramente porque hace 50 o 60 años no generaban noticias interesantes. En este caso podemos afirmar que memorias en blanco y negro es un fiel reflejo del tiempo retratado. Gráfico 1: Reparto porcentual de contenidos. Elaboración propia. En cuanto al momento en que se sitúan los hechos referidos en el texto, hay dos tipos de escritos: los que se ubican en una fecha concreta, para completarse con algunos antecedentes y hechos posteriores, y los que trazan una cronología más amplia, en torno a un personaje o un equipo, que puede abarcar varios años o, incluso, varias décadas. En este último supuesto, y para centrar mejor la cronología, se ha dado prioridad a la década que presenta mayor actividad. El resultado es el siguiente: 8 noticias ocurren en la década de los 50, otras 8 en los 60, 6 más en los 70 y 4 en los años 80. Estos últimos contenidos, los más recientes en el tiempo de memorias en blanco y negro, aparecen en las últimas semanas de 2016 (2 de octubre, 14 de noviembre, 21 de noviembre y 5 de diciembre), como si las noticias de décadas anteriores comenzaran a dar señales de agotamiento. - 97 - Gráfico 2: Reparto porcentual cronológico de los contenidos. Elaboración propia. Su ubicación se adapta a la estructura del periódico: en los 9 artículos iniciales, correspondientes a los meses de julio y agosto, el texto aparece dentro del cuadernillo dedicado a los deportes y asume sus cintillos, aunque no comparta contenidos: Eurocopa 2016 (3 de julio) u Opinión Río (21 de agosto). En líneas generales existe una variedad notable de cintillos: Deportes (5 ocasiones), Deportes/Fútbol (12 ocasiones), Fútbol (4 ocasiones), sin determinar (3 ocasiones), además de las dos mencionadas. La palabra DEPORTES aparece siempre en un color verde, también utilizado para el título de la sección (memorias en blanco y negro, en minúsculas) y en las líneas de color que aparecen tanto encima del título como en la zona superior de los sumarios. En cuanto a la longitud del texto, se ha realizado una doble medición: por palabras y por caracteres, a partir del texto publicado en la versión digital de El País. Se puede hablar de textos largos, tan necesarios para el periodismo narrativo, ya que ocupan entre un 67 y un 90% de la página. La longitud media es de casi 1.200 palabras (1188,1 es la cifra exacta), con sólo tres textos con menos de 1.100 palabras y otros tres que sobrepasan las 1.300. Si se expresa la longitud en caracteres, la cifra media es de unos 6.800 (6.798,2, de manera exacta), con un texto que alcanza los 7.795 (El derbi vasco de la ikurriña), con otro de 5.922 (Un Gallego en Puerto Real) en el extremo opuesto. Dado que los periódicos suelen solicitar textos de 6.000- 7.000 caracteres para un reportaje de una página (el resto se completa con imágenes, fotografías, diseños gráficos, anuncios…), la idea es que memorias en blanco y negro cubra ese espacio, lo que resulta algo excepcional en las secciones habituales de los periódicos. Es más habitual encontrar esas - 98 - páginas completas en los suplementos culturales, en los cuadernillos centrales de los domingos o en entrevistas de contraportada, por ejemplo. Nos encontramos, de nuevo, con toda una singularidad en la prensa diaria. En cuanto al uso de la fotografía, no se entrará en grandes profundidades, como las que lleva a cabo Lorenzo Vilches en Teoría de la imagen periodística (Barcelona: Paidós, 1997), ya que estamos ante un análisis de periodismo narrativo. Pero al igual que se ha observado que en las revistas donde dan cabida a este tipo de artículos existe un tratamiento gráfico mínimo, para acompañar al texto y darle una cierta atmósfera (nunca para distraer o desplazar la atención del lector), en memorias en blanco y negro cada texto se acompaña de una fotografía, casi siempre en blanco y negro, que ilustra muy bien momentos o contextos de la historia que se narra. De esta manera, se cuentan 22 fotografías en b/n (85%), dos más en color (8%), a pesar del título de la sección, y una fotografía excepcionalmente en sepia (4%), la correspondiente a un jovencísimo Iribar en plena estirada. La única excepción corresponde a “Un Gallego en Puerto Real”, único artículo que no cuenta con fotografía alguna… aunque sí aparece la imagen correspondiente en la versión online. Las fotografías aparecen acreditadas en la mayor parte de los casos (60%), pero en todos esos casos sólo aparece el nombres del medio o institución (As, 9 veces; Efe, 4; Mundo Deportivo, 1; Federación Española de Atletismo, 1), pero nunca el del fotógrafo. Se trata, seguramente, de las prácticas de otros tiempos, cuando el concepto de derechos de autor no estaba tan desarrollado como en la actualidad. En este apartado hay dos datos que llaman la atención: que 10 imágenes no incluyan ninguna fuente (un 40%) y que la fuente más habitual sea el diario deportivo As, a la sazón dirigido por el autor, Alfredo Relaño, e integrante, al igual que el diario El País, del grupo Prisa. También es muy variable el tamaño de las imágenes, a menudo de un tamaño intermedio, frente a otras de pequeñas dimensiones y las que ocupan un espacio mucho mayor (la lesión de Santillana, Zamora en Wembley, la irrupción de la moviola, etc.). Hay que añadir que todas las imágenes llevan su correspondiente pie de foto, alternando textos breves, en su gran mayoría, con otros de un par de líneas (alineaciones, relación de todos los que aparecen, etc.), algo que ocurre en solo tres ocasiones. También resulta interesante analizar la maquetación, sobre todo la distribución en columnas. Como ya es sabido, los diarios convencionales utilizan cinco columnas, que luego pueden adaptar a otros formatos (las llamadas columnas falsas, sobre todo). En 14 ocasiones el artículo utiliza todo el ancho de la página, pero no con 5 columnas sino con las llamadas 4 falsas, que ocupan la misma anchura; su lectura es más cómoda y suele utilizarse en El País para destacar, de alguna manera (en este caso visual), artículos y columnas de prestigiosos colaboradores. Es una buena manera de romper la distribución empleada en las habituales secciones de noticias. Solo en dos - 99 - 7. CONCLUSIONES Se confirma, por tanto, la principal hipótesis: memorias en blanco y negro cumple con las características del periodismo narrativo: historias reales, recursos literarios, diferentes escenas, textos extensos, retrato psicológico y social de los personajes, uso habitual de la primera persona, la mirada subjetiva, el metaperiodismo, inicios y finales rotundos y llamativos, numerosas referencias cruzadas, libertad de uso de los tiempos verbales, testimonios de testigos directos, importancia de datos marginales, . Lo hace además en un lugar poco habitual: en la prensa diaria de tirada nacional, en el periódico de mayor difusión, El País. Por otra parte, se constata que este tipo de artículos no es habitual en la prensa diaria española, ya que El Mundo, ABC, La Vanguardia y La Razón optan por ubicarlos en los suplementos del fin de semana. Se confirma, asimismo, la primera impresión: el fútbol es el deporte más relatado (más del 80% de artículos), como corresponde a los gustos de la sociedad española entre los años 50 y los 80. Ninguno de los textos se centra en personajes femeninos, que aparecen sólo en los márgenes del relato como esposas, madres o novias. Y también se han confirmado unas ciertas diferencias entre la versión en papel y la versión online, con la presencia, en este segundo soporte, de enlaces internos, alguna foto extra y una maquetación diferente, entre otras cuestiones. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS  ANGULO EGEA, M. (ed.) (2013). Crónica y Mirada. Aproximaciones al Periodismo narrativo. Madrid: Libros del K.O.  CALLEGARO, A., LAGO, M.C (2012). “La crónica latinoamericana: cruce entre literatura, periodismo y análisis social”. Quórum Académico, Vol. 9, Nº 2, julio-diciembre 2012, 246-262.  CARRIÓN, J. (ed.) (2012). Mejor que la ficción. Crónicas ejemplares. Barcelona: Anagrama.  CHILLÓN, A. (1999). 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