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— 113 — CAPÍTULO VI ELIGE TU PROPIA AVENTURA: TWITTER PONE A PRUEBA TU CAPACIDAD DE DECISIÓN Dra. Concepción Torres Begines Universidad de Sevilla, España Resumen Desde que en 2008 Matt Ritchel creara un nuevo género al que bautizó como twiller (thriller en Twitter), han sido muchos los autores que han utilizado la red como soporte para sus creaciones literarias, dando lugar a la creación del término tuiteratura. La gran importancia que ha ido adquiriendo a lo largo del tiempo ha incluido la creación de un Instituto de Tuiteratura Comparada (2011) y un festival, el Twitter Fiction Festival. Precisamente en el marco de este último han surgido todo tipo de manifestaciones narrativas: webcómic, películas de Bollywood, recopilaciones de mitos griego y novela negra, por citar algunos géneros (Torres, 2016). Partiendo de las características de la tuiteratura que hemos presentado previamente en varios diferentes congresos y publicaciones (Torres, 2015), nos proponemos en esta ocasión analizar las novedosas propuestas interactivas basadas en el estilo “elige tu propia aventura”, las cuales recogen el testigo de las famosas publicaciones de los años 80 del mismo nombre. Para ello, tomaremos como referencia ejemplos extranjeros y españoles significativos en base a la calidad de las publicaciones, llevando a cabo un análisis centrado en las características propias del género, en especial la participación del lector, el uso de elementos visuales (aspectos clave de la tuiteratura) y su relación con el género original. Por último, haremos una puesta en valor de su utilidad educativa. Palabras clave Gamificación, Libro-juego, Redes Sociales, Tuiteratura, Twitter.
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— 115 — 1. Introducción Antes de entrar en profundidad en nuestro estudio, creemos necesario contextualizar la propuesta presentando un breve recorrido cronológico por los principales hitos de la literatura en Twitter. Partimos de 2008, donde encontramos la primera referencia al género a cargo de Matt Richtel (2008), articulista del New York Times y creador del concepto twiller, entendido como un experimento en el que escribió un thriller en tiempo real a través de la red. La historia se centraba en un hombre perdido en las montañas con su teléfono móvil y con la aplicación de Twitter como medio de comunicación con el mundo exterior. En el mismo año, Brandon J. Mendelson (2008) publicó en la web Twitpic siete recomendaciones para escribir una novela en Twitter. En 2009 hace su aparición el término Twitteratura o Tuiteratura, acuñado por dos estudiantes de la Universidad de Chicago, Aciman y Resin, responsables de un libro con el mismo nombre que fue distribuido por Penguin Randon House Mondadori y en el que recogían los grandes clásicos de la literatura en tuits de 140 caracteres. En 2011 destaca la creación del Instituto de Tuiteratura Comparada (http://www.twittexte.com/), a cargo de Jean-Yves Fréchette y Jean-Mi- chel Le Blanc, responsables del Primer Festival Internacional de Tuiteratura en 2012. Una especial relevancia tiene el Twitter Fiction Festival, celebrado en 2012, 2014 y 2015 y diseñado como un evento en línea a través de Twitter. Su importancia radica en que ha sido el laboratorio perfecto para la experimentación con todo tipo de géneros literarios que van desde el webcómic hasta la recopilación de mitos griegos, pasando por sesiones de creación de poemas con palabras dadas por los lectores32. A día de hoy, el fenómeno de la tuiteratura se sigue desarrollando, acogiendo nuevas formas que se corresponden con los diferentes géneros literarios. En esta ocasión, nos hemos centrado en el fenómeno Elige tu propia aventura, que se popularizó en España en los años 80. 2. Metodología Partiendo del descubrimiento de varias manifestaciones literarias que respondían a la tipología del género Elige tu propia aventura en la red social Twitter, nos propusimos como principal objetivo llevar a cabo un análisis de estas para dar respuesta a la pregunta de investigación planteada: ¿es 32 Para un análisis más en detalle del Twitter Fiction Festival y sus manifestaciones, ver Torres-Begines, 2016.
— 116 — posible la existencia de este género en forma de tuiteratura? Para conseguirlo, nos fijamos un itinerario de trabajo en seis pasos: Paso 1: Detección del fenómeno. Mediante el uso de las herramientas propias de Twitter (etiquetas y contenidos), localizamos las diferentes cuentas. Además, se llevó a cabo una búsqueda aleatoria en Google, centrándonos sobre todo en la localización de artículos divulgativos sobre el tema. Inicialmente, se partió de una búsqueda en herramientas académicas (Dialnet y Google Scholar), pero al no obtener muchos resultados, se optó por la línea divulgativa. Paso 2: Establecimiento de las características de la tuiteratura. Recuperamos publicaciones anteriores para establecer las características de la tuiteratura, las cuales nos iban a servir para discernir sobre la inclusión de las manifestaciones detectadas dentro de este género. Paso 3: Establecimiento de las características del género Elige tu propia aventura. El reto era no solo determinar si las manifestaciones encontradas se podían enmarcar en el género de la tuiteratura, sino también si respetaban la esencia de los libros originales, con el paso del papel a la red social. Paso 4: Recopilación y curación de datos. En base a los dos pasos anteriores, llevamos a cabo una curación de las cuentas detectadas, buscando las que cumplían inicialmente con los requisitos de los dos géneros analizados. Las cuentas finalmente elegidas fueron las siguientes: @VotaA- ventura, @enclaveRAE, @MujerExcluida y @realalidado1. Paso 5: Análisis de datos. Una vez elegidas las cuentas objeto de estudio se pasó a hacer un análisis profundo de sus características. Paso 6: Obtención de resultados. Tras el análisis correspondiente, obtuvimos los resultados que aquí se presentan. 3. La tuiteratura Antes de pasar a analizar los datos obtenidos, es necesario fijar las bases de nuestro estudio, dando respuesta a dos preguntas fundamentales: 1) ¿qué entendemos por tuiteratura? y 2) ¿cuáles son sus características? En primer lugar, y como hemos adelantado en la introducción, el término tuiteratura como tal no surge hasta 2009, año de publicación del libro del mismo nombre y en cuya contraportada se define como (Aciman y Resin, 2009): “Tuiteratura: amalgama de “twitter” y “literatura”; reelaboración humorística de clásicos literarios para los intelectuales del siglo XXI, en digeribles porciones de 20 tuits o menos”. Sin embargo, ya hemos señalado que es posible detectar fenómenos anteriores a este sin contar con el corte humorístico (eltwiller de MattRitchell), por lo que quedarnos con esta de-
— 117 — finición limitaría mucho el alcance del género. Para evitarlo, podríamos definir la tuiteratura como cualquier manifestación literaria presentada en Twitter. Para dar respuesta a la segunda pregunta es necesario comenzar haciendo referencia a las características propias de la literatura digital y, en concreto, de Twitter, ya que nos va a dar las claves para establecer nuestra propia caracterización de la llamada tuiteratura. José Luis Orihuela (2011) distingue diez características básicas del modelo comunicativo presentado por Twitter: 1. Asimétrico. Una red social de relaciones optativas (seguir/ser seguido), en la que no se requiere consentimiento mutuo entre los usuarios. 2. Breve. Un formato de escritura limitado a 140 caracteres por mensaje. 3. Descentralizado. Una arquitectura variable multipunto-multi- punto definida por las decisiones de cada usuario. 4. Global. Un servicio disponible en varias lenguas y en todo el planeta (incluso en la Estación Espacial Internacional). 5. Hipertextual. Un entorno de lecto-escritura en el que cada mensaje contiene enlaces por defecto (el usuario y el enlace permanente del mensaje) y en el que el uso del símbolo @ (arroba) y del signo # (numeral) genera enlaces de manera automática. 6. Intuitivo. Un concepto de aplicación y una interfaz web orientados a usuarios no expertos, basados en la simplicidad y la facilidad de uso. 7. Multiplataforma. Una aplicación con la que se puede interactuar desde clientes de mensajería, de correo, de SMS, navegadores web y sus extensiones, navegadores de sobremesa, portátiles, netbooks, tablets, móviles y redes sociales. 8. Sincrónico. Una temporalidad definida por la vertiginosa fugacidad del timeline en el que tienden a coincidir los tiempos de publicación y de lectura. 9. Social. Un conjunto de comunidades y relaciones definidas por cada usuario.
— 118 — 10. Viral. Una plataforma que, merced a su carácter global, social y sincrónico, facilita la rápida circulación y multiplicación de los mensajes (p. 32-33). La manera de relacionarse en Twitter (seguir) influye especialmente en la creación artística, ya que esto conlleva una aparición de los contenidos publicados por otro en nuestro timeline o línea del tiempo. Además, existe la posibilidad de hacer uso de hashtags o etiquetas, lo que nos va a permitir localizar contenidos concretos. Este método para localizar contenidos, ya sea siguiendo una cuenta concreta o mediante la búsqueda de contenidos supone en el caso de la creación artística que el autor debe crear un contenido que interese a su público, ya que, como bien señala Orihuela: “En Twitter cada usuario decide a quiénes escuchar, y con lo que dice delimita el círculo de los que van a escucharlo” (p. 21). En esta misma línea Elena López Martín (2012), añade que el valor de las publicaciones en la web 2.0 depende exclusivamente del número de usuarios activos que interactúen con ellas, por lo que el usuario parece adquirir una importancia predominante sobre la obra: Las herramientas 2.0 buscan la integración de cualquier usuario en sus servicios, careciendo de interés y sentido por sí solas en el caso de ser rechazadas por los habitantes del ciberespacio. Su valor es pues otorgado por los internautas y su éxito determinado, principalmente, por el número de usuarios activos que logre aglomerar (p. 34). Este elemento va a ser esencial en el caso de las novelas de Elige tu propia aventura, ya que el usuario juega un papel fundamental. Centrándonos ya en formas literarias propias de Twitter, es ineludible la referencia al estudio de Carla Raguseo (2010), quien recoge una serie de características básicas: 1. Naturaleza comprimida: “Twitter fiction refers to an original, self-contained work of fiction in each tweet”. 2. Ausencia de título (aunque no siempre ocurre así). 3. Orden inverso de lectura, ya que hay que comenzar a leer por los tuits más antiguos, situados al final de la página. 4. Marca temporal, dada al final del tuit con fecha y hora, lo que nos da sensación de inmediatez. 5. Posibilidad de interacción con el autor y de marcar la entrada como favorito.
— 119 — Además de estos rasgos propios, Raguseo señala algunas características que la ficción en Twitter comparte con la microficción, como la brevedad, el significado múltiple, la intertextualidad y la fragmentación. En base a las características dadas por Orihuela sobre el funcionamiento de Twitter y las aportaciones de Raguseo sobre tuiteratura, podemos concluir que la tuiteratura es: 1. Participativa: ya que requiere la intervención del lector/receptor, quien tiene además un gran influencia sobre el desarrollo de la historia. 2. Fragmentada: la limitación de caracteres de Twitter hace que sea un discurso siempre fragmentado. Incluso con la irrupción de los hilos, con la posibilidad de encadenar varios tuits relacionados, esa fragmentación es ineludible. 3. Global y accesible: desde todas partes del mundo siempre que se cuente con una conexión a Internet. 4. Hipertextual: es frecuente encontrar hipervínculos que nos redirigen hacia otros espacios dentro de la web, ya sea vídeos, música, etc. 5. Multimodal: se puede leer en todo tipo de dispositivos electrónicos, por lo que no tiene un soporte concreto que la limite. 6. Sincrónica: como hemos visto, la recepción puede producirse en el mismo momento en que se lleva a cabo la creación, por lo que rompe con la estructura diacrónica de la literatura tradicional. 7. Lectura inversa: esto se debe al orden cronológico inverso propio de Twitter, donde lo más novedoso aparece en la parte superior y lo más antiguo en la inferior. 8. Multigénero: en Twitter se han dado todo tipo de subgéneros narrativos, pero también poesía, incluso una ópera. 9. Intertextual: al tener un espacio limitado, las referencias a conocimientos previos que se encuentran en la semiosfera del receptor son un elemento clave a la hora de entender el mensaje. 10. Programable: gracias a multitud de herramientas presentes en la web, los contenidos se pueden programar, creando efectos
— 120 — en la recepción del usuario, quien puede llegar a creer que el tiempo real y el tiempo de la narración se solapan. 11. Horizonte de expectativas cambiante: la velocidad a la que se establecen las relaciones en las redes sociales (Seguir/Dejar de seguir) hace que el horizonte de expectativas del autor se encuentre en constante cambio, por lo que tiene que buscar modos de llegar a un público ideal que va cambiando. 12. Virtual: la relación que se establece entre la obra, el autor y el receptor es de carácter virtual, ya que se da a través de las redes sociales, sin contacto directo. 13. ¿Artística?: la gran pregunta a la que solo los lectores tienen respuesta, ya que son responsable directos de su consideración como obra artística o no. Una vez enumeradas las características de la tuiteratura, es necesario establecer un segundo criterio de selección de los materiales: su tipología dentro de la clasificación presentada en 2015 y que constaba de tres tipos de novelas en Twitter (Torres-Begines, 2015): 1. Obras que han surgido de la recopilación de tuits a lo largo del tiempo. 2. Obras literarias escritas en papel que se han convertido en tuits. 3. Obras que se han escrito directamente para la red social, siendo este su formato primigenio. Dentro de este grupo, habría que distinguir además entre: a) las obras colectivas y b) las obras de un solo autor. En el caso de los materiales recopilados para su análisis en este trabajo, hemos querido centrarnos solo en el tercer tipo: las escritas directamente para la red social, ya que nos parecía especialmente interesante ver la aplicación del género al formato de la red. 4. Elige tu propia aventura. El fenómeno literario de los 80 Sentadas ya las bases de nuestro estudio sobre literatura en Twitter, pasamos a descubrir las características del género Elige tu propia aventura. Aunque es posible encontrar ejemplos del formato previos, el creador de la colección Elige tu propia aventura fue el abogado neoyorquino Edward Packard, quien cada noche les contaba historias a sus hijas antes de dormir. Una de esas noches en que se quedó sin ideas nuevas les pregunto: ¿qué elegís? y la historia se fue construyendo en base a las elecciones de las niñas
— 121 — (Gutiérrez, s.f.). Nació así la primera novela The Adventures of You on Sugarcane Island, con la que Packard fue llamando a la puerta de diferentes editoriales, cosechando rechazos, hasta que dio con Ray Montgomery, su primer editor y autor de algunos de los títulos de la colección. El primer número se publicó en 1979 en Estados Unidos. En España, el boom editorial se produjo en los años 80, con la publicación de la colección a cargo de la editorial Timun Mas (actualmente dentro del Grupo Planeta). Las variaciones que se han llevado a cabo partiendo del modelo original van desde novelas eróticas para adultos hasta las más actuales propuestas hechas en televisión e internet (Cantó, 2018), como la polémica propuesta de Netflix a través de una de sus series estrella: Black Mirror (EFE, 2019). La clásica estructura de los libros de Elige tu propia aventura se caracteriza por la aparición cada dos o tres páginas de una clave de lectura sobre la que se daba al lector la opción de elegir. Cada elección dirige a otra página del libro en la que la historia continua de cierta manera. Esto da lugar a todo tipo de finales, tanto buenos como malos. Especialmente original es OVNI 54-40, en el que los autores decidieron evitar los frecuentes atajos de volver a la página original si la respuesta no era satisfactoria obligando a que el final solo se pudiera descubrir haciendo trampas o confundiéndose al ir a cierta página a la que era imposible llegar de otra manera. Al final del libro se felicitaba al exitoso lector por haber roto las normas (Gutiérrez, s.f.). Entre sus características principales destacan las siguientes: 1. Uso de la segunda persona: se enfatiza la función conativa y se hace referencia directa a la participación del lector. Esta intención está clara desde el inicio del libro, donde podemos encontrar siempre las siguientes palabras: Las posibilidades son múltiples; algunas elecciones son sencillas, otras sensatas, unas temerarias... y algunas peligrosas. Eres tú quien debe tomar las decisiones. Puedes leer este libro muchas veces y obtener resultados diferentes. Recuerda que tú decides la aventura, que tú eres la aventura. Si tomas una decisión imprudente, vuelve al principio y empieza de nuevo. No hay opciones acertadas o erróneas, sino muchas elecciones posibles. 2. Consecuencias: el lector tiene la completa responsabilidad de lo que pasa en la historia. Este elemento se ha mantenido siempre como una manera de concienciar a los lectores más jóvenes sobre la importancia de las decisiones y los efectos de las propias acciones sobre los demás. Se llegó incluso a publicar una guía para educadores, buscando que estos aprendieran a sacarle el mayor partido educativo posible a los libros (Mustachi, 1985).
— 128 — La intención era concienciar sobre el rol que los hombres deben ejercer durante las manifestaciones del Día de la Mujer, dando opciones como quedarse en casa para favorecer la participación de las mujeres de la familia o colocándose en un segundo plano, acompañando y no acaparando el protagonismo. En esta aventura adquiere gran importancia el uso de la ironía y el humor, destacando el frecuente desenlace: “Aquí tienes tu medalla”. De nuevo, encontramos además el uso de gifs como elemento animado. 6. Discusión Para darle respuesta a la pregunta que nos planteábamos al principio sobre la existencia del género de Elige tu propia aventura en Twitter hemos partido de las características de la tuiteratura, marcando si se cumplen y de qué manera en los ejemplos estudiados. Recogemos los datos obtenidos en la siguiente tabla. Tabla 1. Elige tu propia aventura en Twitter. Características de la tuiteratura Características de Elige tu propia aventura en Twitter Participativa ✓ El lector es el protagonista y sus decisiones tienen consecuencias directas sobre la historia. Se hace uso de la segunda persona, por lo que se produce una identificación constante. Fragmentada 140 /280 caracteres ✓ Al presentarse en Twitter, la historia tiene una limitación de espacio, propia de la red. Global y accesible ✓ Al igual que en la limitación, la publicación en Twitter conlleva que sea global y accesible. Hipertextual ✓ Este elemento estaba ya presente en las novelas originales de Elige tu propia aventura. En este caso concreto, se hace uso de enlaces que avanzan o van hacia atrás Multimodal ✓ Queda enfatizado el carácter multimodal con el uso de vídeos sobre los que hay decidir y la frecuente aparición degifs.
— 129 — Sincrónica ✓ De nuevo otra característica propia del medio en el que se llevan a cabo las publicaciones. Lectura inversa: orden cronológico inverso. ✓ Además del orden inverso de Twitter, se añade una estructura ramificada, propia del género Elige tu propia aventura que rompe la linealidad temporal. Multigénero ✓ Podemos encontrar ejemplos que tratan diferentes temáticas: entretenimiento, educación o concienciación. Intertextual. ✓ La referencia a temas de actualidad es constante (8M), por lo que la intertextualidad es una constante, siendo necesaria la participación y el reconocimiento de ciertos elementos por parte del lector. Programable ✓ Característica propia de Twitter que aquí facilita la publicación completa de la historia en fechas concretas, como puede comprobarse en los ejemplos presentados en relación al 8M. Horizonte de expectativas cambiante ✓ Resultado de la publicación en la red. Virtual ✓ Característica propia de cualquier publicación en la red. ¿Artística? ✓ Se plantearía de nuevo la pregunta sobre el reconocimiento artístico de la obra. Fuente: elaboración propia. En base a todo esto podemos afirmar con seguridad la existencia de Elige tu propia aventura en Twitter, pudiendo incluirlo como uno de los muchos géneros cultivados dentro del formato de la tuiteratura. 7. Conclusiones Planteamos por último algunas consideraciones que han ido surgiendo durante la realización de esta investigación y que creemos pueden ser objeto de discusión sobre la lectura en redes sociales.
— 130 — En primer lugar, es innegable la proliferación de nuevos modos de lectura, aunque estos sean en muchos casos recuperación de otros que ya gozaron de gran éxito en su momento. Este es el caso de Elige tu propia aventura, un formato que triunfó en los años 80 y 90 y que parece vivir una segunda oportunidad no solo en la publicación en papel, sino también en las redes sociales. Esto nos lleva a la segunda afirmación, centrada en la urgente necesidad de fomentar la lectura entre los nuevos lectores, caracterizados por una manera de relacionarse completamente diferente a la de las generaciones precedentes. La importancia de las redes, la necesidad de compartir contenidos, de tener una influencia directa sobre el producto que se les intenta vender ha hecho que proliferen este tipo de manifestaciones literarias, como la tuiteratura o la instapoesía y es nuestra obligación aprovechar en la manera de lo posible este modo de acercamiento y de fomento de la lectura. En tercer lugar, este tipo de manifestaciones que llega a un público tan amplio que va desde los nostálgicos de géneros como Elige tu propia aventura hasta los jóvenes usuarios de las redes sociales nos dan la oportunidad de poner en valor una doble utilidad de la literatura: la utilidad social, con la concienciación sobre temas como la situación de vulnerabilidad de la mujer, y la utilidad educativa, de gran importancia en el auge de metodologías como la gamificación, destacando los ejemplos de @enclaveRAE.
— 131 — Referencias Aciman, A. / Resin, E. (2009). Twitterature: The World's Greatest Books in Twenty Tweets or Less. New York: Penguin. Cantó, P. (2018). La historia de ‘Elige tu propia aventura’, el formato que probará 'Black Mirror'. Verne. 2/10/2018. Recuperado de http://bit.ly/2P2fCpC. EFE (2019). La editorial Elige tu propia aventura demanda a Netflix por la película interactiva Black Mirror Bandersnatch. El Mundo. 12/01/2019. Recuperado de http://bit.ly/2MqiOsO. Gutiérrez, K. (s.f.). Elige tu propia aventura o cómo aprendimos que todo acto tiene sus consecuencias. Revista Cactus. Recuperado de http://bit.ly/2KFXihz. Laskow, S. (2017). These Maps Reveal the Hidden Structures of ‘Choose Your Own Adventure’ Books. Atlas Obscura. Recuperado de: http://bit.ly/2Zcj44D. López Martín, E. (2012). Twitter como argumento, herramienta y soporte para la producción artística contemporánea. Revista d’humanitats, vol. 6, diciembre 2012 (pp. 33–47). Mendelson, B. (2008). How to start a Twitter Novel. Twitpic 12/09/2008. Recuperado de http://bit.ly/2P2fGpm Mustachi, L. (1985). Elige tu propia aventura: guía didáctica para educadores. Barcelona: Timun Mas. Orihuela, J. L. (2011). Mundo Twitter. Barcelona: Alienta Editorial. Pajares, S. (1997). Las posibilidades de la narrativa hipertextual. Espéculo, núm. 6. Recuperado de http://bit.ly/2HdcL6U. Pardo, L. (2017). Elige Tu Propia Aventura: Los mapas de las estructuras secretas en cada libro. Neoteo. Recuperado de http://bit.ly/30kkzeG. Ritchel, M. (2008). Introducing the twiller. The New York Times 29/08/2008. Disponible en https://nyti.ms/2MoV08P. Raguseo, C. (2010). Twitter Fiction: Social Networking and Microfiction in 140 Characters. TESL-EJ. The electronic journal for English as a second language, núm. 4, vol. 14, http://bit.ly/2ZdrzbF.
— 132 — Torres-Begines, C (2015). Novelas en Twitter: el fenómeno de la literatura en 140 caracteres. Espéculo. Revista de Estudios Literarios, núm. 54, enero – junio 2015, (pp. 208–220). Torres-Begines, C. (2016). Literatura en Twitter. A propósito del Twitter Fiction Festival. Castilla. Estudios de Literatura, núm 7 (2016), (pp. 382-404).