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1 ESTUDIO SOBRE LA IMPLANTACIÓN DE PROYECTOS DE INNOVACIÓN DE EDUCACIÓN EMOCIONAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO ANDALUZ Trabajo de Fin de Grado FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN Autora: María López Ocaña Grado en Pedagogía Tutor académico: Clara Romero Pérez Dpto. de Teoría e Historia de la Educación y Pedagogía Social
2 Índice 1. Introducción..............................................................................................................6 2. Justificación..............................................................................................................7 3. Objetivos...................................................................................................................9 4. Marco teórico..........................................................................................................10 4.1. ¿Qué es la educación emocional?.................................................................10 4.2. Fundamentos de la educación emocional.....................................................11 4.3. Objetivos y contenidos de la educación emocional......................................13 4.4. La inteligencia emocional.............................................................................14 4.5. La inteligencia emocional en los currículos..................................................15 4.6. Programas educativos relacionados con la inteligencia emocional..............16 4.7. Inteligencia emocional y adaptación académica: evidencias empíricas.......17 4.8. Inteligencia emocional y rendimiento académico........................................18 4.9. El papel de las emociones en la motivación escolar....................................19 4.10. Educación emocional aplicada a la práctica docente.................................20 4.11. Programas e intervenciones para el desarrollo de habilidades sociales y emocionales a nivel internacional y nacional.....................................................21 4.12. Educación emocional como segundo lenguaje y alumnos con problemas socioemocionales y trastornos de conducta........................................................23 4.13. Último informe nacional europero sobre educación emocional................25 4.14. La práctica de una educación socioemocional efectiva.............................27 5. Metodología...........................................................................................................31 6. Resultados..............................................................................................................36 7. Conclusiones..........................................................................................................44 8. Referencias bibliográficas.......................................................................................46
3 Resumen Resulta evidente que con el paso del tiempo se ha producido una evolución e innovación en el sistema educativo español en cuanto a educación emocional. Tiempo atrás, se le otorgaba principalmente importancia a los aspectos meramente académicos, ignorando otros aspectos más internos que el alumnado lleva consigo y que, intervienen de forma notable en su proceso de enseñanza-aprendizaje. En el presente Trabajo Fin de Grado se ha realizado un estudio exploratorio acerca de los proyectos y experiencias en materia de educación emocional que se han implantado en la comunidad autónoma andaluza, durante los cursos de 2008/2009-2009/2010 y 2016/2017-2017/2018 y en las etapas académicas de infantil y primaria. Todo ello con el fin de realizar una comparación entre estos cuatro cursos académicos y comprobar la evolución e innovación que ha tenido lugar a lo largo de este período en cuanto a la educación de las emociones. Tras la investigación llevada a cabo, la elaboración de una base de datos determinadas por distintas variables y el análisis de los resultados, concluimos que existe una evolución notable en cuanto a la variedad de proyectos implantados, así como a los objetivos en los que estos se centran a lo largo de los cuatro cursos académicos, siendo los más actuales los que se centren de forma más profundizada en la implantación de experiencias y programas en materia de educación emocional. Palabras clave: Educación Emocional, Habilidades Sociales, Inteligencia Emocional, Innovación Educativa
4 Abstract It seems clear that, with time, there has been evolution and innovations in the spanish school sistem in terms of emotional education. Long ago, importance was mainly given to purely academic facts, ignoring other personal aspects about the students that intervene a lot in the teaching-learning process. In this Final Project Work there is an exploratory study about the projects and experiences related with emotional education that have been implemented in Andalusia during the school years 2008/2009-2009/2010 and 2016/2017-2017/2018 in the early years and in primary school, all of this willing to compare the results between these years and check the evolution and the innovation occured during this time in the education of emotions. After the investigation, the elaboration of a data base determined by many variables and the analysis of the results have been done, we conclude that there is in fact a remarkable evolution in the variety of projects implemented and the goals that they focus on over the four school years, being the most current programs the ones that focus more deeply in the implementation of experiences and programs about emotional education. Keywords: Emotional Education, Social Skills, Emotional Intelligence, Educational Innovation
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6 1. Introducción Existe una pregunta básica a la que en primer lugar se le debería dar respuesta: ¿para qué sirven las emociones? Las emociones nos ayudan principalmente a la hora de la toma de decisiones, así como a autorregular nuestra conducta en relación con los demás. La educación emocional adecuada es primordial para un proceso educativo de calidad. Emociones y aprendizaje son aspectos que van estrechamente unidos entre sí, por lo cual, el reto a nivel educativo será saber desarrollar de una forma adecuada este aspecto y formar a alumnos capaces de respetar las diferencias y derechos de los demás. A día de hoy sigue existiendo un dualismo entre el valor de la cultura y el papel que juegan las emociones en nuestra vida. La evolución de nuestra especie ha ido dando al ámbito de la emotividad una gran importancia a la hora de solucionar los problemas más relevantes de nuestra vida, será la misma la que nos conduce cuando surgen problemas o desafíos que no pueden resolverse con la simple intelectualidad. Una visión de la naturaleza humana que consista en ignorar el ámbito de las emociones y su influencia, podría decirse que es una visión totalmente errónea. Esta visión es posible ya que a lo largo de la historia, se le ha otorgado mayor importancia y poder a lo racional en la vida humana y para mejor o peor, la inteligencia no cuenta cuando las emociones dominan. Hubo numerosas ideas y enfoques que defendían el hecho de que las emociones no podían educarse, pero con el paso del tiempo, estas concepciones se fueron aboliendo y, numerosos autores demostraron que además de ser posible educar las emociones, también existían instituciones dedicadas a ello y las cuales obtenían gran éxito. Ante todo lo comentado anteriormente, constataciones científicas y experiencias de educación emocional, cabe plantear lo siguiente: o la educación emocional se va incorporando al espacio de la escuela, así como a sus principios y objetivos, o seguiremos produciendo alumnos en la línea de lo racional y educándolos en base a contenidos y conocimientos formales.
7 2. Justificación A lo largo de nuestra vida, encontramos a muchas personas adultas que en su pasado fueron deficientemente educadas emocionalmente cuando se encontraban en la etapa infantil, por lo que en su edad adulta no tienen las herramientas necesarias para expresar sus emociones en ningún aspecto: entender qué les pasa, por qué les pasa, cómo gestionarlo, cuál es la solución, de qué manera prevenirlo, exteriorizarlo y expresarlo. Dada esta situación, planteamos la importancia que tiene trabajar de forma adecuada la educación emocional desde la etapa de infantil y primaria, con el fin de concienciar sobre la relevancia que tiene el hecho de que los alumnos conozcan las técnicas necesarias para saber trabajar todo esto y conseguir ser adultos sanos emocionalmente. Con este trabajo fin de grado pretendo mostrar la importancia que tiene educar emocionalmente, así como la concienciación que ha ido ganando el sistema educativo andaluz en cuanto a un buen desarrollo de la inteligencia emocional y las habilidades sociales, pretendiendo que las mismas incidan positivamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumnado. Como futura pedagoga, me surge la motivación e inquietud de realizar un estudio de investigación, que tiene como fin evaluar la evolución e innovación que ha tenido lugar a lo largo de los últimos años y hasta la actualidad en los cursos académicos, en materia de educación emocional. La realización de este trabajo pretende reflejar la importancia de que se implanten en las instituciones educativas, una variedad de proyectos, programas y experiencias que tengan como objetivo adquirir las capacidades emocionales necesarias y sobre todo que el propio alumno las interiorice y lleve a cabo en su vida diaria y escolar. Es importante cuestionarse si en la actualidad se aplican correctamente todo tipo de proyectos de esta índole y si es favorable que se implanten en la escuela, pero por otro lado, es de gran importancia trabajar en la escuela atendiendo las destrezas de los alumnos, siguiendo su proceso de aprendizaje y teniendo siempre en cuenta sus
8 necesidades; por lo tanto, es significante que se tengan presentes las distintas implantaciones. Creo que el desarrollo de unas habilidades sociales básicas, una buena autoestima en los alumnos y una educación emocional apropiada, es la única forma de prevenir problemas futuros (desde el fracaso escolar hasta problemas psicológicos y situaciones de violencia en todas sus versiones). Me parece un trabajo importante hacer conciencia en la comunidad educativa de que perpetuar o contribuir a una cultura que meramente otorga relevancia a la parte racional del ser humano, así como exclusivamente a conocimientos y contenidos formales, es un gran error. Las emociones sí pueden educarse. En el proceso de aprendizaje no sólo interviene la inteligencia como tal, no sólo interviene la conocida y trabajada inteligencia memorística, protagonista esencial en el sistema educativo actual y no sólo interviene la inteligencia referente a contenidos académicos. Existe la inteligencia emocional, primordial para preparar al alumno ante la vida y ante un futuro. Por todo ello, es importante conocer y partir desde la evolución del concepto de Inteligencia Emocional y para esto es necesario conocer los autores que han investigado y ampliado la visión del concepto de la misma, así como atender a las constataciones científicas y experiencias. Un sistema educativo meritocrático puede ser necesario en el alumno para despertar la motivación y sus inquietudes, pero a la larga puede generar una competitividad innecesaria a lo largo de su vida académica, la cual sólo le permita plantearse ser el mejor. No planteo exclusivamente un sistema educativo basado en la educación de las emociones y todo lo que esta misma conlleva, sino una correcta fusión entre educación emocional y aprendizaje y educación formal, con el fin de que el alumno se desarrolle de la mejor forma posible en todos sus aspectos, tanto personales como académicos y que, como consecuencia, su rendimiento académico sea positivo. Cabe destacar que cuando menciono la importancia de la educación e inteligencia emocional, también incluyo el desarrollo de habilidades sociales, otro de los aspectos cruciales para un proceso de enseñanza-aprendizaje positivo.
9 3. Objetivos Mediante este trabajo de fin de grado, se pretende dar a conocer los distintos avances que han ido teniendo lugar en cuanto a educación emocional en el ámbito educativo, haciendo entender el valor y la importancia que esta misma tiene a lo largo de la formación educativa en el alumno. El principal objetivo es representar la evolución que se ha desarrollado respecto a los distintos proyectos y experiencias de innovación centrados en educación emocional, que se han ido implantando en los distintos centros de la comunidad autónoma andaluza, realizando a su vez una comparación desde los cursos pasados hasta los cursos de mayor actualidad, centrando la atención en la etapa académica de Infantil y Primaria. A este objetivo general le siguen otros más específicos que se han pretendido cumplir, como son: Efectuar una revisión bibliográfica de cómo ha ido evolucionando el concepto de educación emocional a lo largo de los años en el ámbito académico. Sistematizar propuestas y experiencias en Andalucía en materia de educación emocional. Analizar los objetivos que a su vez se encuentran en dichas propuestas y experiencias, con el fin de generar una clasificación. Actualizar y poner al día el conocimiento psicopedagógico en materia de educación emocional. Dar conocimiento del papel que tiene la educación emocional en el ámbito escolar, así como la relevancia que tiene dentro de la práctica académica. Promover la importancia de la adquisición de habilidades sociales en la primera infancia, con el fin de una convivencia positiva y una buena resolución de conflictos. Tomar conciencia de un buen desarrollo de la Inteligencia Emocional, desde las edades más tempranas, con el fin de que intervenga en el proceso de enseñanza-aprendizaje de forma positiva.
16 4.6. Programas educativos relacionados con la inteligencia emocional Las emociones han sido enseñadas en las escuelas antes de que el concepto de inteligencia emocional fuera desarrollado. Existe cierta contradicción en cuanto a los programas y proyectos relacionados con la IE, ya que algunos son cuidadosamente trabajados y llevados a cabo por una plantilla profesionalmente preparada, y otros adoptan una filosofía de que “las emociones son buenas”, sin atender al contexto personal o características personales. Otro aspecto a comentar, es que los individuos procedentes de otras culturas, abordan las emociones de forma distinta. La mayoría comparte los mismos valores, pero algunos han aprendido a expresar de forma adecuada y libre lo que sientes, mientras que otros pueden adoptar una actitud más rígida y firme. Un punto de partida referente a dichos programas educativos, podrían ser los programas de resolución de conflictos. Un ejemplo muy significativo que encontramos descrito en Goleman (1995), sería Linda Lantieri, la cual dirige el Programa de Resolución Creativa de Conflictos en los colegios públicos de la ciudad de Nueva York. Esta autora manifiesta que la resolución de conflictos se basa en el aprendizaje de las destrezas de una persona emocionalmente inteligente. Su programa enseña cómo identificar los sentimientos de tu adversario, tus propios sentimientos y los sentimientos de los demás. La disminución de violencia se podría considerar un objetivo importante y clave en las escuelas, ya que es un factor que repercute de forma relevante en el aprendizaje del alumnado. Fernández Berrocal y Mestre Navas (2015), expresan que desde su perspectiva, es más fácil y concreto llevar a cabo un currículo de resolución de conflictos que un programa destinado a aumentar la inteligencia emocional en sí, ya que dichos programas pueden enseñar, desde su perspectiva, “la correcta o la mejor” forma de sentir. Enseñar habilidades sociales básicas es diferente a enseñar una inteligencia, ya que un alumno que sigue un determinado proyecto o programa puede aprender pautas sociales sin aprender necesariamente acerca de inteligencia emocional.
17 4.7. Inteligencia emocional y adaptación académica: evidencias empíricas La relación entre inteligencia emocional y éxito social y académico es algo confirmado empíricamente. En numerosos capítulos y artículos científicos actuales podemos encontrar resultados de diversas investigaciones en las que se confirma la relación entre regulación emocional, IE y numerosos índices de adaptación socioescolar. Sharp (1975) investigó la relación entre adaptación emocional deficitaria y fracaso escolar, apoyando que dicha relación es circular. Destaca que el déficit en esta adaptación perjudica al alumnado en su capacidad para concentrarse en las tareas académicas, dando lugar a un trabajo débil que como consecuencia, aumenta la frustración y ansiedad en el sujeto, causando, a su vez, trastornos emocionales. En esta misma línea, Lewkowicz (1999) recalcó que experimentar emociones negativas como infelicidad o ira, contribuyen al fracaso académico. Ante tales resultados, parece lógico pensar que el desarrollo de la capacidad de regulación emocional desempeña un papel fundamental en el desarrollo social y académico de los jóvenes y que, a su vez, les sirve como herramienta importante a la hora de afrontar emociones negativas como las que se han comentado anteriormente, así como un elemento facilitador a la hora de la resolución de problemas. Dada la importancia que posee el modelo de IE propuesto por Salovey y Mayer, los cuales la entienden como un conjunto de destrezas o habilidades cognitivas de procesamiento de información emocional como “marco teórico” desde el que propondremos intervenciones educativas, realizaremos un repaso de las distintas investigaciones centradas en la relación entre IE y variables de adaptación socioescolar. Férnandez Berrocal y Mestre Navas (2015) se centran principalmente en la vinculación con el rendimiento académico, la competencia social y las conductas disruptivas en el aula.
18 4.8. Inteligencia emocional y rendimiento académico La relación entre inteligencia emocional, medida como habilidad y rendimiento académico, se ha estudiado en numerosas investigaciones. Teniendo en cuenta las más actuales, podemos mencionar las de Lam y Kirby (2002), los cuales exploraron acerca del impacto de la inteligencia tanto general como emocional sobre el desarrollo individual de universitarios estadounidenses. Obtuvieron los índices de inteligencia emocional en base a un cuestionario basado en el modelo de habilidades de Salovey y Mayer, y a partir de los resultados obtenidos, concluyeron que los estudiantes con altas puntuaciones en IE tienden a obtener calificaciones más altas en las diversas asignaturas gracias a su capacidad para regular las emociones. Esto les permite conseguir que los estados de ánimo negativos influyan menos en sus tareas y como consecuencia, los resultados sean mejores. Por otro lado, haciendo referencia a otra de las recientes investigaciones españolas llevada a cabo por Gil-Olarte (2005), también podemos afirmar lo anterior. En esta investigación se evaluó la capacidad predictiva de la IE, medida con el MSCEIT (Mayer-Salovey-Caruso Emotional Intelligence Test), de la personalidad y de la inteligencia general sobre el rendimiento académico. Los resultados mostraron que la inteligencia emocional se relacionaba de forma estadísticamente significativa con el rendimiento académico de los estudiantes de 4º de secundaria y que ésta misma y la inteligencia general eran las únicas variables existentes en el estudio que mostraban valor explicativo en cuanto al rendimiento académico de alumnado. Con muestras similares, Gil-Olarte, Palomera y Brackett (2006), también descubrieron correlaciones positivas estadísticamente significativas entre las puntuaciones de IE, también obtenidos con el método MSCEIT, y las calificaciones académicas, manteniéndose dichas correlaciones aunque se controlaran los factores de personalidad e inteligencia. Por lo tanto, tras tener como referencia algunas de las intervenciones en cuanto a inteligencia emocional, así como los resultados obtenidos, podemos decir que las habilidades socioemocionales están relacionadas con el rendimiento académico y que la inteligencia emocional se incluye en las habilidades cognitivas como una habilidad
19 predictora tanto del equilibrio psicológico de los estudiantes, como de su éxito escolar. Como ejemplo, se puede decir que la capacidad de regulación emocional puede facilitar el control de la atención y el desarrollo de la motivación intrínseca. Además, la adaptación tanto emocional como social de los niños y el vínculo que éstos mismos mantengan con sus iguales así como con los adultos, contribuyen al aumento de su motivación para el aprendizaje. 4.9. El papel de las emociones en la motivación escolar La motivación es considerada como el factor que impulsa una determinada conducta y al hablar acerca de rendimiento académico o comportamiento favorable hacia el estudio, se considera como una variable determinante. Además, dentro de la motivación encontraremos una serie de integrantes diferentes que ninguna de las teorías existentes es capaz de englobar totalmente. Sin embargo, existe unanimidad a la hora de definirla como “conjunto de procesos implicados en la activación, dirección y persistencia de la conducta” (Beltrán, Bermejo, Prieto y Vence, 1993; McClelland, 1989; etc.) además de considerarla como un factor en el que intervienen tanto variables personales, internas y externas de los estudiantes, procedentes del contexto en el que se desenvuelven. Pintrich y De Groot (1990) desarrollaron un marco teórico sobre motivación en el alumnado y consideraron tres componentes en ella: - Componente de expectativa: creencias y expectativas del alumnado sobre su capacidad a la hora de afrontar una determinada tarea. ¿Soy capaz de hacer esta tarea? -Componente de valor: metas del alumnado, así como sus creencias sobre la importancia e interés de la tarea. ¿Por qué hago esta tarea? -Componente afectivo: reacciones emocionales ante la tarea. ¿Cómo me siento al hacer esta tarea?
20 Por otro lado, se encuentran los patrones de atribución casual, los cuales están determinados por las consecuencias afectivo-emocionales que provienen de la realización de la tarea, así como de los éxitos y fracasos relacionados con la misma. Según Pekrun (1992) las emociones son un componente bastante relevante en la vida psicológica del alumnado y tienen gran influencia en la motivación académica y estrategias cognitivas (adquisición de información, almacenamiento, etc.) y por lo tanto, en el aprendizaje y el rendimiento. 4.10. Educación emocional aplicada a la práctica docente Diversas instituciones han realizado investigaciones en las que se puede destacar que la incidencia de trastornos depresivos, aislamiento social o consumo de drogas, entre otros, es cada vez mayor en nuestra juventud; por ello, los jóvenes necesitan cada vez más contar con recursos sociales y emocionales con los que puedan afrontar dichas situaciones adversas a las que se enfrentan actualmente. Según Brackett et al (2006) el desarrollo de programas y proyectos desde las escuelas, para reforzar y promover las habilidades sociales y emocionales tanto de alumnos como de docentes, ayudaría a crear un ambiente escolar en el que el aprendizaje socioemocional se integrara en el desarrollo personal del alumnado y a evitar futuros problemas en el comportamiento. Sin embargo, hay destacar que los profesores no sólo serán educadores formales en cuanto a competencias socio-emocionales, sino que también lo serán de forma informal, ya que servirán como modelos para sus alumnos a la hora de gestionar sus emociones en el aula ante un conflicto o una situación problemática. Por lo tanto, el papel principal a la hora de desarrollar inteligencia emocional, se le otorgará al docente; los alumnos desarrollarán IE cuando el profesor lo haya hecho previamente. Colom y Froufe (1999) reflexionan acerca de los métodos que pueden cambiarse para promover inteligencia emocional en la escuela. Consideran que profesor y alumno deberían:
21 Aprender a dar nombre a las sensaciones y emociones, no a las personas o situaciones, así como identificar deseos, temores o necesidades emocionales insatisfechas. Reflexionar y analizar sus propias emociones, en lugar de las de los demás, pero ser capaz de preguntar a los demás cómo se sienten. Ser responsables de sus emociones y felicidad y evitar creer que los demás son los responsables de sus propias sensaciones. Ser capaz de expresar y regular sus emociones, desarrollando, a su vez, el valor de ser consecuente con las mismas. 4.11. Programas e intervenciones para el desarrollo de habilidades sociales y emocionales a nivel internacional y nacional Encontramos numerosos programas aplicados en centros escolares para promover el desarrollo de competencias socio-emocionales en las escuelas, pero haciendo referencia a uno de los más antiguos, encontramos el programa de entrenamiento de habilidades sociales y emocionales y desarrollo de inteligencia emocional es el Currículum para el Desarrollo Social de New Haven de las escuelas públicas del estado de Connecticut (Shriver, Schwab-Stone y DeFalco, 1999). Este programa va dirigido a los kinder-garden (jardines de infancia) y su objetivo es potenciar el desarrollo de habilidades sociales y emocionales a través de varios programas de prevención (sida, consumo de drogas, etc.). Dicho programa incluye unidades como la autodirección, conocimiento de sentimientos o la empatía, entre otros. Existen también intervenciones de esta índole enfocadas en programas de prevención de conflicto, como es el Programa de Resolución de Conflictos Creativamente (RCCP), cuyos objetivos son: promover el conocimiento en niños acerca de las diferentes opciones con las que cuentan para desenvolverse en situaciones de conflicto, enseñar a los niños el valor del respeto hacia la cultura de los otros y enseñar a los mismos a cómo identificar y posicionarse contra el prejuicio y aumentar su conocimiento en cuanto a la creación de un mundo pacífico (Lantieri y Patti, 1996).
22 Los programas de entrenamiento RCCP dan valor al reconocimiento de los propios sentimientos en situaciones adversas y a la empatía. Además, este tipo de programas se desarrollaron en las escuelas públicas de Nueva York y en una de las evaluaciones que se llevó a cabo tras aplicar este programa, en las que incluyeron a 5.000 niños de la ciudad, comprobaron que el rendimiento académico aumentó y que las conductas agresivas de los mismos disminuyeron. La mayoría de programas que se aplican en muchos centros, no se someten a una evaluación estricta, sin embargo, un análisis de 300 estudios ha mostrado que los programas de aprendizaje socio-emocional mejoran significativamente tanto las habilidades sociales y emocionales como el desarrollo académico (Durlak y Weissberg, 2005). El GROP (Grupo de Orientación Psicopedagógica) posee un papel fundamental en cuanto a trabajos e intervenciones en el ámbito nacional, pues ha expuesto diferentes publicaciones sobre educación emocional entre las que encontramos trabajos sobre diseño y evaluación de programas de educación emocional con diversos volúmenes en función de los niveles formativos. Los programas que encontramos publicados en castellano son: -Programa de Educación Emocional para la ESO de Pascual y Cuadrado (2001) -Programa de Educación Emocional para Educación Infantil de López (2003) -Programa “Sentir y Pensar” de Inteligencia Emocional dirigido a niñas y niños de 3 a 8 años (Ibarrola y Delfo, 2002) Este último tiene como objetivo promover el autoconocimiento, autoestima, autonomía, comunicación, habilidades sociales, resolución de conflictos y asertividad. Ibarrola (2003) propone los siguientes objetivos a la hora de diseñar un programa de educación emocional: Proporcionar herramientas para el éxito a largo plazo, tanto a nivel personal como social. Desarrollar el comportamiento emocionalmente inteligente, desarrollando la empatía, la comunicación afectiva, la inclusión y la cooperación.
23 Prevenir factores de riesgo en el aula, conductas violentas, conflictos negativos y bajos logros. Crear un ambiente de aprendizaje en el que la curiosidad del alumnado mantenga su automotivación intrínseca con el fin de crear un contexto que facilite conseguir sus logros. Promover el conocimiento de la responsabilidad personal y del pensamiento consecuente. Transferir las habilidades de la IE en temas académicos al funcionamiento personal y social, desarrollando el pensamiento crítico y el pensamiento creativo. 4.12. Educación emocional como segundo lenguaje y alumnos con problemas socioemocionales y trastornos de conducta Existen alumnos que experimentan episodios de intensa emoción, etiquetándolos de negativos, y se contempla la posibilidad de que esto mismo pueda ser una forma de lenguaje o la expresión de un conflicto interno. Además, estos episodios o conflictos pueden ser necesarios para el desarrollo moral de la persona que los experimenta. Las escuelas llevan a cabo buenos trabajos en cuanto a educación emocional, pero se requiere una actuación más amplia en relación con este ámbito si se pretenden solucionar las dificultades sociales, emocionales y de comportamiento que experimentan los jóvenes hoy en día. Por ello, ¿deberíamos adquirir educación emocional como segundo lenguaje? Muchos de los jóvenes evaluados según las competencias que engloba la inteligencia emocional, poseen altos niveles de la misma. El problema no es que dichos jóvenes sean emocionalmente analfabetos, de hecho, numerosos profesionales hablan acerca de los altos niveles de conciencia y sensibilidad emocional de los jóvenes con los que han trabajado. Lo que muchos de estos jóvenes poseen, es una inteligencia emocional muy desarrollada a lo largo de los años como mecanismo de supervivencia. Este mecanismo de supervivencia, ha llevado al desarrollo de comportamientos, actitudes y
24 formas de ser particulares que permiten al individuo gestionar su vida fuera de la escuela. En muchos casos, estos comportamientos, actitudes o identidades, se juntan con personalidades anti-autoritarias, irrespetuosas y aparentemente muy seguras de sí mismas y el riesgo que existe, es que consideren las emociones que son demasiado dolorosas o negativas como problemáticas. Sin embargo, dichas emociones negativas pueden representar intentos de los alumnos de resolver conflictos internos y, a su vez, pueden constituir una parte importante de sus identidades. Por ello, es importante que los profesores entiendan las estructuras emocionales personales de los jóvenes, ya que estas estructuras pueden ayudar a explicar el funcionamiento de comportamientos que desde otras perspectivas pueden parecer un reto. La educación emocional que se basa en modelos de inteligencia en lugar de modelo de virtud, provoca que los estudiantes crean que tienen un déficit o una incapacidad de controlar sus emociones. Debemos promover en ellos la posibilidad de obtener la capacidad de comunicarse en su lenguaje emocional. Diferentes lenguajes son apropiados en diferentes contextos y diferentes respuestas y acciones emocionales pueden ser exitosas en diferentes situaciones, sin embargo, se piensa que la inteligencia emocional que poseen estos jóvenes, será indispensable para “aprobar” en su mundo fuera de la escuela. La escuela es considerada un factor de riesgo en cuanto al ámbito emocional de los jóvenes, ya que la misma provoca daño emocional al alumno; las escuelas no podrían llevar a cabo una de sus funciones principales (preparar a los alumnos para la vida en sociedad), si no enseñaran a sus alumnos que en distintos entornos sociales se “hablan” distintos idiomas emocionales, por ello, existe la necesidad de que estas escuelas eduquen a los jóvenes acerca de diferentes lenguajes emocionales. Las escuelas son lugares necesarios para llevar a cabo producción social, emocional y de comportamiento, pero también es necesaria una producción moralmente deseable, llevando a cabo programas de inteligencia emocional que no perjudiquen la verdadera esencia emocional de los alumnos.
25 Como se ha mencionado anteriormente, la mayoría de programas de educación emocional pretenden, en su mayoría, reprimir o reparar las emociones consideradas negativas por los jóvenes, sustituyéndolas por las que se consideran adecuadas y esto, puede ser un error, ya que el hecho de experimentar estas emociones, también supone un desarrollo personal. Un cierto nivel de conflicto emocional es totalmente apropiado. Gale Macleod, James MacAllister y Anne Pirrie (2010) defienden un planteamiento de educación emocional centrado en el desarrollo de valores morales, en lugar del de inteligencia emocional. También defienden que cualquier planteamiento de educación emocional (inteligencia o virtud), debe tener en cuenta las experiencias que los jóvenes traen consigo a la escuela. La sensibilidad hacia las experiencias de aquellos alumnos fuera del entorno escolar y reconocimiento de actitudes emocionales que ya hayan sido desarrolladas, pueden ser buenos primeros pasos para construir una intervención de educación emocional menos amenazante para aquellos que presentan un comportamiento retante. 4.13. Último informe nacional europeo sobre educación emocional La conciencia sobre la importancia de los aspectos sociales y emocionales de la educación en España, comenzó en torno los años 80 y estuvo inspirada por las teorías pedagógicas, psicológicas y sociológicas de Bowlby, Maslow, Rogers, Gardner and Seligman (Berrocal, 2008; Torrente et al., 2015). Las primeras iniciativas en los colegios buscaron potenciar las competencias sociales y la tolerancia, en un intento de reducir la violencia en las escuelas y el bullying, dos de los aspectos más tratados en los centros (Diaz-Aguado, 1992). Los términos citados con más frecuencia en las escuelas a la hora de promover la educación social y emocional son: “educación emocional”, “educación de competencias emocionales” o “educación social y emocional”. Estos conceptos también se refieren a aquellos programas centrados en la educación para la mejora de salud mental, habilidades para la vida, inteligencia emocional, competencia emocional y valores morales (Berrocal, 2008). Las principales competencias incluyen
32 Nos encontramos ante un estudio enfocado en dos cursos académicos, Educación Primaria y Educación Infantil, y a su vez, enfocado en cuatro cursos: dos de ellos son los cursos desarrollados en 2008/2009 y 2009/2010, y otros dos desarrollados en 2016/2017 y 2017/2018. Como podemos ver, se han seleccionado cursos pertenecientes a distintos períodos de tiempo, con el fin de realizar una comparación y comprobar el grado de interés que existía en cuanto a la educación emocional y todo lo que conlleva la misma en cada uno de ellos. Las variables escogidas para la elaboración de la base de datos han sido las siguientes: -V1: Ciudades donde se implantan los proyectos y experiencias -V2: Objetivos -V3: Fecha de inicio y fecha final -V4: Financiación Una vez recogido todos los datos correspondientes a cada variable, de cada uno de ellos se ha extraído el porcentaje correspondiente, a partir de los cuales se han obtenido gráficas explicativas en las que podremos ver de una forma más clarificada la representación de todos los datos de forma más general. Dichas gráficas concluirán los resultados y aparecerán explicadas posteriormente. A continuación se muestra la base de datos realizada para este estudio:
33 Tabla 1: Base de datos con las variables correspondientes a los cursos académicos de 2008/2009 y 2009/2010
34 Tabla 2: Base de datos con las variables correspondientes a los cursos académicos de 2016/2017 y 2017/2018
35 Tabla 3: Base de datos con los porcentajes referentes a las provincias, objetivos, actualidad y financiación
36 6. Resultados A continuación encontraremos los resultados representados en gráficas extraídas a partir de los datos correspondientes de cada variable. Se ha seguido la siguiente estructura para representar tanto los cursos de menor actualidad como los de fecha más actual. En primer lugar encontraremos la gráfica que representa los porcentajes de los distintos proyectos y experiencias que se han implantado en las diferentes provincias. En segundo lugar, los porcentajes pertenecientes a los objetivos que tienen cada uno de ellos. En tercer lugar, la cantidad de proyectos que se han llevado a cabo en cada período académico; y por último, el porcentaje de proyectos que están financiados, así como los que no poseen ningún tipo de financiación. Curso 2008/2009 y 2009/2010 Gráfica 1: Porcentajes de proyectos implantados por provincias en los cursos académicos de 2008/2009 y 2009/2010
37 En esta gráfica podemos observar que durante estos dos cursos académicos, la mayoría de proyectos y experiencias en materia de educación emocional, se llevaron a cabo en la provincia de Granada, siendo la cantidad un 24%. A esta misma le sigue Málaga con un 19%, que a su vez, le siguen Sevilla, Córdoba y Jaén, las cuales igualan su porcentaje. Huelva y Almería serán las provincias en las que encontramos una menor cantidad de proyectos implantados, poseyendo Huelva un 10% y Almería un 5%. Esta gráfica es la que representa el porcentaje de objetivos en los que se centran los distintos proyectos implantados a lo largo de estos dos cursos académicos. En primer lugar, comprobamos que un 30% de proyectos centró sus objetivos en una convivencia positiva del alumnado. En segundo lugar, igualando sus porcentajes, encontramos que un 23% de proyectos implantados abarcaron objetivos centrados en la resolución de conflictos unido a una convivencia positiva, así como en la Gráfica 2: Porcentajes de objetivos a seguir por los proyectos en los cursos académicos de 2008/2009 y 2009/2010
38 inteligencia emocional. Finalmente, vemos que los 4 objetivos restantes, fueron los últimos protagonistas en los proyectos implantados durante este período académico, constituyendo dichos proyectos una cantidad de un 6%. En esta gráfica se representa el porcentaje de proyectos que se llevaron a cabo en cada etapa académica. Podemos comprobar que existe una gran diferencia de porcentajes entre un curso y otro, ya que en el curso académico que abarca las fechas de 2009/2010, una cantidad del 76% de proyectos y experiencias en materia de educación emocional, se implantaron en la comunidad andaluza. Y por otro lado, con un porcentaje de un 24% se implantaron los restantes en el período académico de menor actualidad: 2008/2009. Gráfica 3: Porcentajes referentes a la actualidad de los proyectos
39 En esta última gráfica podemos comprobar que existe una clara diferencia entre cada porcentaje y a su vez, podemos corroborar que durante estas dos etapas académicas, un 95% de proyectos no estaban financiados por ningún tipo de institución académica, siendo el 5% restante el que sí gozaba de financiación. Gráfica 4: Porcentajes de proyectos financiados en los cursos académicos de 2008/2009-2009/2010
40 Curso 2016/2017 y 2017/2018 A continuación, proseguimos con las representaciones gráficas pertenecientes a las dos etapas académicas de mayor actualidad. En este caso, podemos ver que se incorpora una nueva provincia a la implantación de proyectos y experiencias en materia de educación emocional: Cádiz. Sin embargo, vemos que desaparece la provincia de Jaén. Sevilla será la provincia en la que un mayor número de proyectos se implementen, obteniendo un 36%. A esta le siguen Cádiz, Málaga y Córdoba, con un 14% de proyectos implantados, que a su vez, le siguen Granada y Huelva con un total de un 9%. La provincia que menos proyectos lleva a cabo en sus instituciones académicas sera Almería, obteniendo un 4%. Gráfica 5: Porcentajes de proyectos implantados por provincias en los cursos académicos de 2016/2017-2017/2018
41 En esta gráfica podemos ver que existe una gran variedad de objetivos durante los cursos académicos a comentar en comparación con los cursos académicos ya comentados anteriormente. Comprobamos que los proyectos incorporan nuevos objetivos como la mejora del rendimiento académico, el cual se encuentra con un 14% de los proyectos, así como la Inteligencia Emocional unida al Mindfulness y Habilidades Sociales unidas a la Convivencia Positiva, obteniendo los dos objetivos también un total de un 14% de proyectos y experiencias. Otro objetivo con el mismo porcentaje será la Convivencia Positiva. Por otro lado, podemos decir que la mayoría de proyectos, concretamente un 17%, centraron sus objetivos en el desarrollo de la Inteligencia Emocional. Por último, los objetivos a seguir por la minoría de proyectos (9%), fueron las habilidades sociales unidas a la resolución de conflictos, la Inteligencia Emocional unida a las habilidades sociales y las habilidades sociales de forma independiente. Gráfica 6: Porcentajes de objetivos a seguir por los proyectos en los cursos académicos de 2016/2017-2017/2018