Itinerarios y paisajes culturales urbanos : cuatro rutas por Córdoba y su patrimonio desaparecido durante los siglos XIX y XX
Abstract
Los itinerarios culturales ofrecidos tanto por organismos públicos como por empresas privadas son cada vez más numerosos y no sólo a nivel estatal, sino también a una escala global. En el presente trabajo se busca analizar el propio concepto de itinerario, establecer el mismo desde la óptica cultural del hecho urbano y conformar, si es posible, su relación con los numerosos paisajes culturales urbanos que podría adquirir ese mismo hecho urbano.
Full text
RU BOOKS Colección INVESTIGACIONES IdPA_02 2016 DEPARTAMENTO DE PROYECTOS ARQUITECTÓNICOS ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE ARQUITECTURA UNIVERSIDAD DE SEVILLA ARQUITECTURA YCIENCIAS DE LA CONSTRUCCIÓN INSTITUTO UNIVERSITARIO u U N I V E R S I D A D D E S E V I L L A ARQUITECTURA YCIENCIAS DE LA CONSTRUCCIÓN INSTITUTO UNIVERSITARIO u U N I V E R S I D A D D E S E V I L L A ARQUITECTURA YCIENCIAS DE LA CONSTRUCCIÓN INSTITUTO UNIVERSITARIO u U N I V E R S I D A D D E S E V I L L A ARQUITECTURA YCIENCIAS DE LA CONSTRUCCIÓN INSTITUTO UNIVERSITARIO u U N I V E R S I D A D D E S E V I L L A DEPARTAMENTO DE PROYECTOS ARQUITECTÓNICOS ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE ARQUITECTURA
INVESTIGACIONES DEPARTAMENTO DE PROYECTOS ARQUITECTÓNICOS 2016 www.departamento.us.es/dpaetsas Colección Investigaciones IdPA_02 Edición: Departamento de Proyectos Arquitectónicos Avda. Reina Mercedes, 2, 41012 Sevilla RU books Plaza Ruiz Valle, 29008 Málaga Dirección: Juan José Vázquez Avellaneda Coordinación IdPA_02: Pablo Diañez Rubio Comité científico: Pablo Diañez Rubio Luz Fernández-Valderrama Aparicio Francisco Montero-Fernández Rosa María Añon Abajas Antonio Barrionuevo Ferrer José Enrique López-Canti Morales Secretaría dPA: Teresa Paramás Contreras Alfonso García Fernández Portada: Recolectores Urbanos Diseño colección: Recolectores Urbanos Impresión: Ulzama Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida ni en parte, ni registrada, ni transmitida por un sistema de información de ninguna forma ni en ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, por fotocopia o cualquier otro. (c) de esta edición: dPA + Recolectores Urbanos, 2016 (c) de los textos: sus autores, 2016 (c) de los proyectos: sus autores (c) de las imágenes: sus autores Se han hecho todas las gestiones posibles para identificar a los propietarios de los derechos de autor de los textos y las imágenes. Cualquier error u omisión accidental, que tendrá que ser notificado por escrito al editor, será corregido en ediciones posteriores. ISBN: 978-84-941838-9-8 Depósito Legal: MA 1092-2016 SEVILLA OCTUBRE 2016
ÍNDICE 9 Introducción Pablo Diañez Rubio / Juan José Vázquez Avellaneda Tesis 15 Vacíos adjetivos Elena Morón Serna 31 Objets: Proyecto y maqueta en la Obra de Le Corbusier Miguel Ángel de la Cova Morillo-Velarde 49 Sobre “El nadador de Cap-Martin y otros cuentos de arquitectura” Fernando Carrascal Calle / Silvana Rodrigues de Oliveira 71 The “Berlin Haupstadt” competition 1957-1958. Towards public space projects in European Post-war Gonzalo Díaz-Recasens Montero de Espinosa 87 Las sedes universitarias de Sevilla en la construcción de la ciudad Javier Tejido Jiménez 97 El proyecto estratégico como metodología para la ordenación integral territorial, urbanística y arquitectónica: los poblados de colonización agraria del siglo XX en el espacio del Bajo Guadalquivir. José Manuel Ojeda García 123 Aspectos arquitectónicos de las Atarazanas de Sevilla. Permanencia y transformación Julia Molino Barrero 141 Procesos colaborativos en la arquitectura contemporánea: ¿Creatividad colectiva? Amanda Martín-Mariscal / Luz Fernández-Valderrama Estrategias Urbanas 163 El diseño de herramientas analítico-prospectivas para la regeneración integrada de barrios: atlas potencial de terapias urbanas L. Fernández-Valderrama / I. Rovira / Mª S. Mendoza / S. Rodríguez / C. Ureta / JA. Duarte / M. Fernández / A. Martín-Mariscal / R. Casado / X. Galleguillos / G. Aranda / R. Puente / D. López / F. Pazos
187 Itinerarios y Paisajes Culturales Urbanos. Cuatro rutas por Córdoba y su Patrimonio Desaparecido durante los siglos XIX y XX Teresa Barrie Zafra 209 La ciudad peatonal. Integración en la planificación urbana y territorial. Sevilla y su territorio desde la movilidad peatonal G. Díaz-Recasens / M. Algarín / C. Díaz-Recasens / G. Díaz-Recasens / I. de la Lastra / JL. Cañavate / C. Corral 223 Estrategias de investigación urbana. Ciudad continua, la unidad verde Luisa Alarcón González / Francisco Montero Fernández 239 Domesticar LA CIUDAD. (II) Estrategias del habitar. El proyecto de vida en los espacios comunes de la ciudad Rafael Casado Martínez / Antonio J. Herrero Elordi / Luz Fernández-Valderrama Aparicio 255 Sevilla Ciudad Fluvial. Ciudad de la Justicia Antonio Barrionuevo Ferrer Estrategias Territoriales 275 Parajes demediados Félix de la Iglesia Salgado / José Enrique López-Canti / José Ramón Moreno Pérez 297 Observatorio proyecto Oga’i. Evaluación del impacto producido por el proyecto Oga’i en las comunidades Mbya-Guaraní. Habitabilidad y entorno María Prieto Peinado / Dolores Gutiérrez Mora 313 Arquitectura y fetiche en la Costa del Sol Juan José Vázquez Avellaneda Aportaciones críticas y documentales 333 La Jefatura Superior de Policía de Sevilla en la Gavidia: La caja de cristal Cristóbal Miró Miró 355 La ciudad y las tangencias: acercamiento al entorno de la Estación de San Bernardo Esther Mayoral Campa 373 Algunas ideas sobre arquitectura y sostenibilidad Esther Mayoral Campa / Maribel Alba Dorado / Melina Pozo Bernal
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 187 Resumen Los itinerarios culturales ofrecidos tanto por organismos públicos como por empresas privadas son cada vez más numerosos y no sólo a nivel estatal, sino también a una escala global. En el presente trabajo se busca analizar el propio concepto de itinerario, establecer el mismo desde la óptica cultural del hecho urbano y conformar, si es posible, su relación con los numerosos paisajes culturales urbanos que podría adquirir ese mismo hecho urbano. Palabras clave: Itinerario, ruta cultural, paisaje cultural, urbano Abstract Cultural itineraries offered by both public institutions and private companies are increasing in numbers not only at national level but also on a global scale. This article analyses the concept of itinerary, established from a cultural perspective of urban space and to form, if possible, its relationship with the many urban cultural landscapes that could acquire the same urban space. Key words: Itinerary, cultural route, cultural landscapes, urban ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS Cuatro rutas por Córdoba y su Patrimonio Desaparecido durante los siglos XIX y XX Teresa Barrie Zafra Universidad de Sevilla
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 188 1. Aproximación al concepto de Itinerario Cultural Urbano 1.1 Itinerario Cultural Antes de citar dos de las definiciones oficiales de Itinerario Cultural, una recogida en la Carta de Itinerarios Culturales, ICOMOS 20081, y otra la aportada por el Instituto Europeo de Itinerarios Culturales2; quizá fuera interesante comenzar con el concepto general de itinerario que se recoge por nuestra lengua española e ir añadiendo o quitando matices y caracteres desde la óptica del Patrimonio Cultural. Indica nuestro diccionario de la Real Academia Española que por itinerario3 se puede entender, entre otras,: “1. adj. Perteneciente o relativo a un camino. 2. m. Dirección y descripción de un camino con expresión de los lugares, accidentes, paradas, etc., que existen a lo largo de él. 3. m. Ruta que se sigue para llegar a un lugar. 4. m. Guía, lista de datos referentes a un viaje.” Indudablemente, la definición general se erige como una buena base o punto de partida, la transmisión de la idea es clara y resulta muy intuitiva y compatible con el futuro concepto al que adjetivaremos con cultural y, posteriormente con urbano. La idea de accidentes, de lugares, de paradas… en definitiva, de un conjunto de elementos entrelazados o relacionados por una línea, por un recorrido. López Fernández, en su artículo “Diseño y programación de itinerarios” resalta el papel del itinerario como instrumento para crear vínculos entre esos elementos patrimoniales individuales que ayudan a definir: “la identidad cultural, la comprensión y el respeto hacia la diversidad del patrimonio de la humanidad”. Por tanto, esa línea o recorrido no puede ser cualquiera, no todas estarán en condiciones de poder crear vínculos o, mejor dicho, de poder trazarlos. Aunque, no obstante, seguramente existan varias líneas o recorridos posibles a trazar entre ese conjunto de elementos. La cuestión girará más bien en torno a qué se decide contar, qué recorrido se decide realizar. Aunque, por otra parte, también se podría dar la situación totalmente inversa, tener una línea trazada o definida y tener que buscar los elementos vinculados que cumplen con los requisitos para entender ese recorrido. El orden del conjunto se muestra, por tanto, tremendamente arbitrario. De hecho, ante tal arbitrariedad y posibilidades, por tanto, de definición, no es de extrañar que, como indicábamos en el resumen, se haya producido un notorio aumento de su número. Aunque esta cuestión la retomaremos más adelante, si indicar que ante esta situación, es lógico que los distintos organismos públicos culturales se hayan visto en la tesitura de tener que establecer una serie de [ 1 ] Elaborada por el Comité Científico Internacional de itinerarios Culturales (CIIC) del ICOMOS. [ 2 ] Creado en 1997. [ 3 ] “Del latín itinerarïus, de iter, itinëris, camino”.
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 189 condiciones, reglas o requisitos para precisamente matizar y restringir su número a la hora de su reconocimiento e inscripción en catálogos o inventarios. Retomando la definición general, se indica la relación con el concepto de camino4 y, como sinónimos, ruta5 y guía6. Y lo cierto es que en numerosa documentación, incluyendo también la normativa, son conceptos empleados indistintamente. De hecho, también aparecen muy citados vía y trayecto. Las definiciones generales de los mismos (camino, ruta y guía) también se muestran de lo más intuitivas. No obstante, también pueden encerrar algunos matices sutiles de distinción, así por ejemplo, para Hernández Ramírez, camino adjetivado con histórico, haría referencia o daría “mayor énfasis en los testimonios del pasado que jalonan el recorrido”7. Por otra parte, ruta que quizá es el más notoriamente empleado, parece transmitir mayor recorrido y mayor territorio que el propio de itinerario. [ 4 ] “Del lat. vulg. cammïnus, voz de or. celta, y este de or. hisp.; cf. celtíbero camanon. 1. m. Tierra hollada por donde se transita habitualmente. 2. m. Vía que se construye para transitar. 3. m. Jornada de un lugar a otro. 4. m. Dirección que ha de seguirse para llegar a algún lugar. 5. m. Modo de comportamiento moral. 6. m. Adecuación al fin que se persigue. 7. m. Medio o arbitrio para hacer o conseguir algo. 8. m. Cada uno de los viajes que hacía el aguador o el conductor de otras cosas”. [ 5 ] “Del fr. route, y este del lat. [via] rupta ‘[camino] abierto en el bosque’, part. de rumpëre ‘romper’.(…) 2. f. Itinerario para el viaje. 3. f. Camino o dirección que se toma para un propósito. 4. f. carretera.”. [ 6 ] “De guiar. 1. f. Aquello que dirige o encamina. (…)”. [ 7 ] “Los caminos del patrimonio, rutas turísticas e itinerarios”, Pasos, Revista de Turismo y Patrimonio Cultural ISSN 1695-7121, Vol,9 Nº2, 2011, p. 228. Fig. 1. Baños de la Encina. Incluido en una Ruta organizada por un organismo público, “El agua en Sierra Morena Oriental: la provincia de Jaén”. Imagen tomada por la autora en 2015.
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 196 No obstante, si bien esa concentración de elementos a incluir en un itinerario siempre será, en líneas generales, mucho más numerosa en un recorrido urbano que rural; también lo será con respecto a los condicionantes. Es decir, a la hora de plantear un itinerario dentro de un hecho urbano y a sabiendas de las continuas modificaciones que sufre el mismo a lo largo, no ya de los años, sino de los siglos, no serán pocas las ocasiones en las que ceñirse a un recorrido originario o querer incluir determinados elementos sea, literalmente imposible, porque la calle de antaño ya no existe, en la plaza tal han construido un edificio, el lienzo de muralla lo han demolido… 2. Itinerarios y su relación con los Paisajes Culturales Urbanos Se ha mencionado anteriormente, en varias ocasiones pero de forma muy breve, la figura de Paisaje Cultural. Se ha mencionado, de igual forma, su inclusión dentro de esa evolución del propio concepto de Patrimonio Cultural, del arranque del concepto aislado al concepto de conjunto. Sobre el Paisaje Cultural es numerosa la documentación que existe sobre su concepto, tipos, recorrido histórico…20 Al hablar de paisaje cultural urbano y de itinerario cultural urbano, vienen a la cabeza tanto similitudes como diferencias. Obviamente, y como semejanza más importante, es que ambos conceptos comprenden más de un elemento y todas las relaciones que se pueden establecer entre los mismos. Relaciones que, por tratarse de Patrimonio Cultural, son objeto de infinidad de interpretaciones por parte de los sujetos que las definen y que los observan. En este caso, además, también comparten el espacio físico de referencia, la escala urbana. Un espacio acotado tanto en el tiempo como en el territorio. Antes de continuar y en relación a una consideración anterior sobre las posibilidades de entendimiento de cultural urbano, donde destacábamos que también puede abarcar el conjunto de varias ciudades, destacar que, en el presente trabajo, nos vamos a centrar en cultural urbano en referencia a un único hecho urbano y no a varios. Con respecto a las diferencias, a priori quizá parecería intuirse el factor de movimiento. Es decir, itinerario, como se ha mencionado al inicio, trae consigo de forma intrínseca la connotación de movimiento, es una ruta, es un camino… es la unión de distintos puntos. Sin embargo, y también a priori, el concepto de paisaje nos traslada quizá más a la contemplación desde un determinado punto de vista: “1. m. Parte de un territorio que puede ser observada desde un determinado lugar/ 2. m. Espacio natural admirable por su aspecto artístico/ 3. m. Pintura o dibujo que [ 20 ] Desde documentos normativos como la Declaración de Hanoi sobre Paisajes Urbanos Históricos de 2009, UNESCO, o el Convenio Europeo del Paisaje, 2000; a estudios de numerosos autores como Fernández Baca “Paisaje Histórico Urbano, metodología y sostenibilidad”, Maderuelo “Paisaje Urbano”, “El paisaje histórico urbano en las Ciudades Patrimonio Mundial. Indicadores para su conservación y gestión II. Criterios, Metodología y estudios aplicados” del IAPH,….
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 197 representa un paisaje (// espacio natural admirable)”21. Pero insistimos, en primer grado, porque si citamos la definición de Paisaje recogida en el Convenio Europeo del Paisaje, Florencia 2000: “cualquier parte del territorio tal y como la percibe la población, cuyo carácter sea el resultado de la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos.”22. O de igual forma, la de Hanoi23: “los paisajes urbanos históricos son una expresión de la diversidad cultural resultante de un proceso permanente y continuo de estratificación cultural que tiene forma tangible a la cual se añaden valores simbólicos e intangibles y se entienden por medio de los sentidos, el conocimiento local y la investigación de las interconexiones entre estos estratos.” Pero además, al compartir la siguiente afirmación de la UNESCO: “Las ciudades son organismos dinámicos. No hay en el mundo una sola ciudad “histórica” que haya retenido su carácter “original”: el concepto es un objetivo en movimiento, destinado a cambiar con la propia sociedad.”24, esa falta de movimiento solo haría alusión al paisaje urbano de una determinada ciudad en un determinado momento, porque lógicamente la esencia del paisaje si es el movimiento. No hay más que analizar la evolución del concepto desde el punto de vista del Patrimonio Cultural25, una evolución lenta que ha ido necesitando de diferentes épocas y de diferentes miradas. Y es que, además, quizá el matiz de diferencia temporal resida más en el propio sujeto que observa que en lo observado. En un itinerario cultural, el espectador se mueve a lo largo de un recorrido, observando y comparando los elementos que forman parte del mismo, interpretando la propia esencia de dicho itinerario. Incluso podría afirmarse, que para el momento determinado del recorrido los elementos están quietos y la relación o relaciones definidas. El extremo de la citada consideración lo encontraríamos en un itinerario de Patrimonio Desaparecido (como el que se comentará más adelante para la ciudad de Córdoba). En este caso, queda más que patente que el movimiento que caracteriza al itinerario lo protagoniza el espectador, con su recorrido y su mirada, los elementos que componen el itinerario no pueden estar más fijos, tanto que ni están presenten, únicamente en planimetrías e imágenes fijas y en la memoria de los sujetos. Sin embargo, en un paisaje urbano, quizá el espectador esté quieto en algún lugar concreto, pero lo que observa, lo que interpreta es un paisaje urbano cambiante. [ 21 ] “Del fr. paysage, der. de pays ‘territorio rural’, ‘país’”, definición recogida por el Diccionario de la Lengua Española. [ 22 ] Capítulo I, disposiciones generales; art.1-definiciones, p.3. [ 23 ] Declaración de Hanoi sobre Paisajes Urbanos Históricos 2009, p.5. [ 24 ] Nueva vida para las ciudades históricas, el planteamiento de los paisajes urbanos históricos, 2013, p.24. [ 25 ] Resulta pertinente citar a este respecto: “Si ha resultado lento y difícil el proceso de generar el concepto de paisaje en la cultura occidental, mucho más difícil ha sido el madurar la idea de paisaje en la contemplación del medio urbano, es decir, al enfrentarse el espectador con su mirada a esos escenarios artificiales surgidos de intereses políticos o económicos, cuando no de la mera voracidad especulativa sobre el valor del suelo o la edificación,(…)”, Maderuelo, Javier, “El paisaje urbano”, Estudios Geográficos, Vol.LXXI, 269, pp.575-600, julio-diciembre 2010, p.576.
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 198 Por tanto, finalmente común entre ambos conceptos, la consideración de determinado movimiento en su esencia de lo urbano, a la par que la consideración de lo estático por el determinado momento que es captado por el espectador. Y con respecto a éste si como diferencia el movimiento del sujeto que recorre el itinerario frente a la quietud del que contempla el paisaje. También podría citarse, el factor escala, pero habría que matizar. Anteriormente, cuando se ha estudiado el concepto de itinerario, se ha comprobado como el mismo se aplica a distintas escalas de trabajo, se han visto desde itinerarios internacionales hasta los más locales. Lógicamente, si nos centramos en la escala urbana, el paisaje comprendería una dimensión mayor, de hecho incluso, la total de la urbe. Frente a ello, el itinerario urbano se mostraría como un pedazo dentro de esa urbe, o mejor dicho, itinerarios como distintos pedazos de la misma pero sin la necesidad de que en el conjunto sumara la totalidad y de que incluso coincidieran en tramos. Además, cuando se ha empleado el plural de paisaje cultural urbano, se ha realizado con toda la intención. Si el hecho urbano es cambiante por definición, el paisaje cultural que lo represente también lo ha de ser. Por tanto, para una misma ciudad existen distintos paisajes urbanos asociados a determinados momentos temporales. Claro ejemplo de ello, son las ilustraciones, grabados, fotografías, narraciones literarias… de las distintas ciudades a lo largo del tiempo. En esta línea sería muy factible relacionar determinados itinerarios culturales urbanos dentro de determinados paisajes urbanos. Por ejemplo, en siguiente epígrafe donde se va a analizar un itinerario cultural urbano en la ciudad de Córdoba. Este itinerario está relacionado con elementos desaparecidos durante un determinado periodo de tiempo, en concreto, entre los siglos XIX y XX. De Córdoba existen numerosas representaciones de la ciudad de ese periodo26, sobre todo desde la orilla sur del río Guadalquivir, representaciones que nos muestran como el artista veía la ciudad, representaciones que no son sino paisajes de la ciudad de Córdoba. Por tanto, una de las cuestiones que se podría plantear sería cual o cuales son los elementos que relacionan ese itinerario con ese paisaje, es decir, que nexos de unión son necesarios para poder asociar un itinerario a un paisaje. Al margen lógico de centrarse sobre un mismo hecho urbano, el elemento en común sería el mismo periodo temporal o histórico. Es decir, si tuviéramos un paisaje cultural de un determinado hecho urbano en una determinada fecha, al mismo podrían asociarse multitud de itinerarios pero siempre y cuando estuvieran todos ellos referidos al mismo periodo temporal para que las sensaciones tangibles e intangibles fueran las mismas porque precisamente los elementos, tanto materiales como inmateriales, serían comunes. Eso sí, la citada asociación tendría que ser, por lógica, planteada desde lo intangible porque cualquier itinerario cultural urbano que se quisiera llevar a cabo se refiera al momento que se refiera, lo tendrá que realizar ineludiblemente sobre un paisaje cultural urbano actual. [ 26 ] Como la litografía de Alfred Guesdon de 1860 o en parte de la obra de Julio Romero de Torres.
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 199 Para finalizar, si sería importante volver a retomar una cuestión que tienen en común ambos conceptos, que aunque se encuentran asociados al hecho urbano, no son por ello resultado de un proceso de construcción del mismo, sino que son resultado de un fenómeno cultural. Por ello, la individualidad que podría presentar el propio sujeto al contemplarlo o al recorrerlo, al verse condicionado por una, llamémosla, cultura general, finalmente puede quedar definida por lo socialmente establecido. Pero bueno, esta cuestión es perfectamente aplicable al resto de conceptos patrimoniales. 3. Cuatro rutas por Córdoba y su Patrimonio Desaparecido durante los siglos XIX y XX La Delegación de Medio Ambiente Urbano y Delegación Especial de Patrimonio de la Humanidad y Casco Histórico del Ayuntamiento de Córdoba, realizó el pasado año una serie de rutas gratuitas “Recordando Córdoba. El patrimonio desaparecido durante los siglos XIX y XX” centradas en el Patrimonio Cultural de la ciudad destinadas, principalmente, al ciudadano cordobés. Estas rutas tenían la particularidad, con respecto a otras realizadas por la misma Delegación, de centrarse en bienes que a día de hoy ya no existen, a no ser por, en algunos casos, imágenes de archivo, referencias documentales, restos o elementos que los atestiguan. Por tanto, a priori el ejercicio de este itinerario cultural urbano si deja claro que no se centra en lo que hay, puesto que no existe, pero si en lo que había y se quiere ver. Aunque la idea inicial era arriesgada, cómo “vender”, o mejor dicho, cómo mostrar Patrimonio que no existe, es de destacar, que la experiencia tuvo muy buena acogida por parte de la ciudadanía y muy positiva tanto para la misma, como para los técnicos que formamos parte. Fig. 7. Córdoba, Plano de los Franceses 1811. Archivo de la Gerencia Municipal de Urbanismo de Córdoba
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 200 Se organizaron, en concreto, cuatro itinerarios: Ruta 1, centro; Ruta 2, Casas Consistoriales; Ruta 3, Entorno Monumental; y Ruta 4: Santiago, San Pedro y la Magdalena. En cada uno de ellos, concurrían bienes y espacios cuyo vínculo era el de haber sido objeto de una intervención urbanística durante los siglos XIX y XX que ocasionaron su desaparición o modificación. Elementos pertenecientes a distintas tipologías y clasificación (puertas de muralla, conventos, iglesias, casas, plazas…) que formaban parte por su ubicación, además, de una misma planificación urbanística o de varias pero estrechamente relacionadas. Debido a la propia naturaleza del itinerario, fue necesario un refuerzo visual importante, por una parte una doble planimetría (la histórica, protagonizada por el conocido Plano de los Franceses27 y la actual del Plan General de Ordenación Urbana); y por otra, fotografías, pinturas, grabados… ya fueran del elemento en sí o de una panorámica general sobre una parte de la ciudad donde aparecía el elemento en cuestión. A continuación, vamos a describir de forma breve, la primera de las rutas, la del Centro. Este recorrido se inicia en el desaparecido Convento de la Victoria (que estaría ubicado en el actual Paseo de la Victoria) y finaliza en la antigua Plaza de Cánovas (parte de la actual Plaza de las Tendillas). Las consideraciones que tienen en común estos dos elementos y el resto que forman parte del citado recorrido se pueden resumir en que todos se ubican en el área que mayor grado de transformación presenta sobre la trama medieval debido a las intervenciones urbanas de los siglos XIX y XX. [ 27 ] Primera representación conocida de la trama urbana de la ciudad de Córdoba realizada en 1811 por el Barón Karwinsky y Joaquín Rillo. En ella, ya se muestran algunas destacables transformaciones urbanas como nuevos crecimientos extramuros (futuro Paseo de la Victoria, Ronda de los Tejares…). Fig. 8. Córdoba, litografía de Alfred Guesdon, 1860. Museo de Bellas Artes de Córdoba
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 201 Y ello es debido a numerosos factores. En primer lugar, la consolidación de una nueva clase social, la burguesa, que aspira a una nueva ciudad que represente la modernidad, con amplios espacios públicos, con nuevos equipamientos, nuevos edificios…. En segundo lugar, La llegada del ferrocarril a mediados del XIX, con su ubicación extramuros en la zona norte de la ciudad y la necesidad de configurar una nueva entrada para la ciudad. La situación de la Plaza de Toros en 1845 en la actual Ronda de los Tejares, junto a la consolidación de la Feria de la Salud en el actual Paseo de la Victoria y el acondicionamiento precisamente de ese espacio como paseo de la ciudad, se tradujeron en un mayor uso y circulación por parte de la ciudadanía. A lo que se añade, por aquellos años, la definición de parte del área como centro social y comercial de la ciudad. Primera parada, inicio del recorrido: Convento de la Victoria o de Nuestra Señora de las Huertas28 y formación del Paseo de la Victoria, actual Paseo de la Victoria. El convento, perteneciente a la Orden Franciscana de los Mínimos, se funda al inicio del siglo XVI y tenía una gran superficie y un hermoso claustro y artesonado, entre otros elementos notables. Según Ramírez de Arellano29 “Pocos edificios han existido ni existen con una historia tan interesantes como la de este convento, tanto por su antigüedad como por haber sido durante muchos siglos uno de los lugares [ 28 ] Córdoba Ciudad Conventual, Ayuntamiento de Córdoba, 2014. [ 29 ] Paseos por Córdoba, Paseo Octavo de San Nicolás de la Villa. Fig. 9. Paseo de la Victoria. Planimetría de evolución del Paseo. Planos de Córdoba de 1811, 1851, 1868, 1884 y 1927. García Verdugo, F., Córdoba, Burguesía y Urbanismo, GMU, Ayuntamiento de Córdoba, 1992, p.76
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 202 religiosos más respetados por nuestros mayores.”. Debido al Decreto de Mendizábal es vendido a un particular en 1836 que lo utiliza como almacén de maderas y en 1867 lo adquiere el Ayuntamiento, demoliéndolo ese mismo año, para ampliar el espacio de la feria de la Salud. Por otra parte, la formación y configuración del Paseo se realizó a lo largo de un amplio espacio de tiempo donde fueron quedando de manifiesto las influencias y modas de cada momento. Así, un primer proyecto de alameda en 1774 bajo la estela de las empresas de reformismo borbónico, un paseo de salón en 1851 acorde con la nueva imagen de ciudad que defiende la burguesía y en 1861, con la citada ampliación de la feria, la creación de los Jardines de la Agricultura y la necesidad de espacio y de comunicación con la plaza de toros30, se configura un gran paseo. Segunda parada: Puerta Gallegos Una de las puertas de acceso a la ciudad, al recinto amurallado, en concreto, al de la Villa. Su origen aun no está datado aunque se tienen diversas referencias documentales de época romana. Fue demolida entre 1864 y 1866 debido a las necesidades de ensanche derivadas de la nueva estación de ferrocarril (era la puerta de acceso más directo), de la conformación y amplitud del Paseo de la Victoria y de la ubicación de la Feria de la Salud que cada vez albergaba a mayor número de visitantes. Hoy día solo se conserva el topónimo. Tercera parada: Convento de la Concepción y calle de la concepción [ 30 ] La anterior plaza de toros de Córdoba, la de los Tejares, se construyó en 1846 y estuvo en uso hasta 1965, año en que se celebró la última corrida. Fig. 10. Calle Concepción. García Verdugo, F., y Martín López, C., Cartografía y fotografía de un siglo de urbanismo en Córdoba 1851/1958, GMU, Ayuntamiento de Córdoba, 1994, p.175
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 203 Fue fundada en 1506 por orden de doña Beatriz de los Ríos y a lo largo del siguiente siglo se fue acondicionando y configurando como lugar de clausura31. No obstante, después de la Revolución de 1868, la propiedad retornó a su antiguo dueño, el duque de Fernán Núñez, quien ordenó demolerlo en 1887, dando paso a la creación de nuevos solares y de una nueva calle, la actual calle Duque de Fernán Núñez. La calle de la Concepción debido a que se iniciaba en la Puerta Gallegos y se configuraba, junto a la misma, como la gran vía de comunicación entre el ferrocarril y el interior de la ciudad, de igual forma que la Puerta fue sometida a intervención, en este caso de amplitud de la vía en 1876, debido a su mayor afluencia de tránsito y de importancia. Cuarta parada: Palacio de los Marqueses de Comares, Convento de San Martín, Paseo de San Martín, Paseo del Gran Capitán y actual boulevard del Gran Capitán. Casa del Águila? Para llegar a la configuración actual del Boulevard del Gran Capitán, hay que comenzar por el Palacio de los Marqueses de Comares ubicado frente a la Iglesia de San Nicolás “Dicen que estaba rodeado de vistosas almenas y que en su interior era magnífico y construido con el gusto que reinó después de la conquista”32. Este palacio se encontraba en estado de ruina y en 1635 fue ocupado y configurado como convento, el de San Martín, para la Orden de Monjas Benitas y Benardas. Fue desamortizado en 1836, adquirido por el Ayuntamiento en 1840 y demolido posteriormente. El Paseo de San Martín de configuró tras la demolición, era un paseo ajardinado en forma de cruz, cercado por verjas y muy transitado por la ciudadanía, la cual, tras el proyecto de derribo por parte del Ayuntamiento para la nueva actuación, quedó notablemente descontenta. El Paseo del Gran Capitán es considerado una de las intervenciones de mayor repercusión que se lleva a cabo en la ciudad durante este periodo. La intención del proyecto es la de la creación de un gran espacio típicamente burgués y de una nueva entrada para la ciudad, que comunicara directamente con la estación de ferrocarril (y no como hasta ahora, por medio de un acceso oeste por la Puerta Gallegos). Esto último se traducía en el derribo de gran parte del tramo norte de la muralla de la Villa. Fueron numerosas fases desde 1859 hasta 1989 y la actual configuración del Boulevard del Gran Capitán (demolición del Paseo de San Martín, apertura de tramos, derribos de edificios, creación de nuevos solares, demolición de muralla, acondicionamiento, nuevas construcciones, infraestructuras, transformación de fachadas, incorporación del tráfico rodado, nueva zona peatonal…) [ 31 ] Hay que destacar que la ciudad de Córdoba y su provincia llegaron a albergar gran número de edificios y propiedades religiosas: “La provincia de Córdoba, es la quinta ciudad con más posesiones de la iglesia, incluso más que todas las provincias catalanas juntas.”, La desamortización eclesiástica en la ciudad de Córdoba (1836-1845), Anguita González, Julio, Editorial Albolafia, Córdoba, 1984, p.8. [ 32 ] Paseos por Córdoba, “Paseo octavo de San Nicolás”, Ramírez de Arellano.
ITINERARIOS Y PAISAJES CULTURALES URBANOS 204 De la Casa del Águila es muy poca la información que se tiene pero por el contrario, una gran curiosidad la que despierta. Según algunos autores33, data del siglo XV sobre restos anteriores y se encontraba ubicada entre los Huertos del Águila y del Vidrio: “(…) siendo edificio verdaderamente antológico de muchos momentos de arte cordobés. Su parte más vieja la constituía un espléndido arco mudéjar del siglo XIV, de yesería, festoneada su curva con precioso intradós de lacería incluyendo cartelitas que repiten la inscripción El imperio eterno para Dios”34. De igual forma, parece ser que fue Casa de la familia del Gran Capitán. Con la intervención del Paseo y Boulevard del Gran Capitán quedaría totalmente demolida. Quinta parada: Casa de los Marqueses del Boil Continuando con la vía principal del Barrio de San Nicolás con inicio en la Puerta Gallegos, calle Concepción, Iglesia de San Nicolás, continúa la calle Gondomar hasta desembocar en la actual Plaza de las Tendillas. En la citada calle se ubicaba la Casa de los Marqueses del Boil de la que hoy únicamente queda la portada principal integrada en la sede de la Delegación Provincial de la Consejería de Economía y Hacienda. No se tienen datos sobre la fecha de su construcción, si algunos referentes a la Casa35 y en relación a su demolición en 1970. Por otra parte, la calle también fue objeto de actuaciones para su ampliación. [ 33 ] Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba, Gaya Nuño en La Arquitectura española en sus monumentos desaparecidos, Rafael Castejón en una publicación de 1928 en el Boletín Oficial de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. [ 34 ] Gaya Nuño, Juan Antonio, Arquitectura española en sus monumentos desaparecidos. [ 35 ] Algunos autores destacan que en la planta baja de la casa se ubicó el Casino Militar y que se encargó a Julio Romero de Torres y a su hermano, parte de la decoración del mismo. Fig. 11. Paseo de San Martín (parte del actual Boulevard del Gran Capitán). Yllescas Ortiz, M. y Dobado Fernández, J., Córdoba, Ciudad Conventual, Ayuntamiento de Córdoba, Córdoba, 2014, p.170.
Colección INVESTIGACIONES. IdPA_02 2016 205 Sexta parada: Plaza de Cánovas, Casa de la Encomienda de Calatrava, Hotel Suizo y actual Plaza de las Tendillas. Casa de los Bañuelos Sin duda, junto a la de la configuración del Boulevard del Gran Capitán, otras de las actuaciones con mayor repercusión. A finales del XIX, la calle Gondomar desembocaba en la antigua Plaza de Cánovas, un espacio resultante del cruce de numerosas calles y con unas dimensiones reducidas, que se en determinados periodos, se configuró como una zona de gran centralidad. Junto a la misma, se ubicaba la Casa de la Encomienda de Calatrava. También conocido como el Convento de los Comendadores de la Orden, es muy poca la documentación que se tiene sobre el mismo, apenas sobre su portada principal “notable un adilentado mudéjar curiosísimo, porque las dovelas se entrelazaban por medio de garras. La dovela central está ornamentada con labores del mejor gusto arábigo”36. Es demolido a finales del siglo XIX. Justo al lado del convento, se encontraba la Fonda Suiza, transformada posteriormente y ocupando parte del demolido convento, en el conocido Hotel Suizo. La Plaza de Cánovas que cambiará de nombre por las numerosas tiendas que se ubicaban en los alrededores, es objeto de un proyecto de ampliación para consolidarla como el nuevo espacio de centralidad de la ciudad. Un proyecto dilatado en el tiempo, con numerosas complicaciones (aunque el espacio quedó ampliado también en parte por la demolición del convento, el propietario del Hotel se negaba a la expropiación) que concluirá en 1925 con la Plaza de las Tendillas. [ 36 ] Guía Artística de Córdoba e Inventario Monumental y Artístico de la Provincia de Córdoba, Ramírez de Arellano, Rafael, Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, Córdoba, 1983. Fig. 12. Plaza de Cánovas (actual Plaza de las Tendillas) Martín López, C., Córdoba en el siglo XIX. Modernización de una trama histórica, GMU, Ayuntamiento de Córdoba, 1990, p.415