Las Cruces de Mayo desde el orbe cofradiero
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------------------------------------------------------------------- Capítulo 8. Págs. 37 a 44 ----------- Capítulo 8 Las Cruces de Mayo desde el orbe cofradiero * Mª. Concepción Turón Padial ** Rafael Sánchez Mingo ** Antonio Oliveira López ** * Intervenciones tenidas en el “Encuentro sobre Medios de Comunicación y Cruces de Mayo en Sevilla”. ** Véase el texto introductorio del presente Capítulo donde se indica el puesto profesional o cometido que desempeña cada uno de los intervinientes. a segunda sesión del segundo día del Encuentro consistió en un Panel que tuvo el título de este capítulo. Acudieron: Antonio Oliveira López, ex alcalde de la Antigua, Pontificia y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fundación y Nuestra Señora de los Ángeles y Rafael Sánchez Mingo, fiscal primero de la Real y Fervorosa Hermandad Sacramental del Señor San Sebastián y Nuestra Señora del Prado y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Santísima de la Paz. Mª. Concepción Turón Padial, investigadora en el Equipo de Investigador organizador del evento y en esos momentos profesora en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, fue la ponente-relatora. Concepción Turón Padial: Las Cruces de Mayo en Sevilla tiene su origen en las fiestas de los viejos patios de vecinos, donde en torno a la radiante primavera, en su florido mes de mayo, se organizaban tiempos de convivencias… Sus celebraciones pues están en siglos atrás sin existir precisiones de fechas, aunque tengamos testimonios de pintores y fotografías ya con las aportaciones de placas o fotogramas desde el siglo XIX. No hemos de olvidar que las hermandades o cofradías tienen sus arranques, en dinámicas que nos llegan hasta hoy, allá desde el XVI, toda vez que el histórico Concilio de Trento refuerza la necesidad de ser exponentes de la fe católica en la calle. Por consiguiente la exaltación de la Cruz como símbolo de la creencia cristina, tiene también su espacio en el transcurrir litúrgico de L
cada Hermandad, aparte de que tenga su parte festera y convivencia en tono a la misma, proyectándola en espacios de una plaza o rellanos de ubicación de templos de residencias canónicas de cada una de ellas. Si el pueblo, como aglutinante de ciudadanía, tenía su divertimento en los patios de vecinos como nos transmite la narrativa oral, en las hermandades aparte del rito religioso en torno a la Cruz pues se popularizo la dimensión de expansión y convivencia… En el portal cibernético denominado “Toda una amalgama” se manifiesta que “las Cruces de Mayo, poco a poco fueron perdiendo interés en pro del auge de la Semana Santa y la Feria de Abril, así como la cada vez más popular romería del Rocío, que coincidía en tiempo con las Cruces de Mayo”1, añadiéndose que la Iglesia Católica chocó las celebraciones de las mismas al decaer en demasiados desarrollos callejeros y juerguísticos: “Las Cruces de Mayo fueron decayendo ante la negativa arzobispal a su celebración, llegando incluso en los cardenalatos de Ilundain y Segura, a prohibir a las hermandades su participación en las Cruces”2. En el último cuarto del siglo XX, las hermandades tienen un resurgir en la vida de Sevilla con sus Cuadrillas de Costaleros y los Grupos de Jóvenes que aportan otra dinámica a las mismas. Y el tiempo tras el Vaticano II es menos fundamentalista y más armónico en la convivencia de las feligresías. Por tanto, en el funcionamiento de las mismas, se retoman sus Cruces cuando llega el mes de mayo que en algunas ocasiones se efectúa la celebración hasta la primera quincena de junio para que no se aglomeren en las mismas semanas. No olvidemos el cuantioso número de ellas que existen en la ciudad hispalense (en torno a las 60 de las llamadas de Penitencia y otro tanto de las conocidas como de Gloria). Una programación de la Cruz de Mayo que hoy es parte del vivir de casi todas las hermandades sevillanas. Unas personas que tienen y han tenido voz en la vida cofrade opinarán cualificadamente a continuación, por lo que mi parecer y decir entra en silencio... Antonio Olivera López: En cuanto al tema de Cruces de Mayo lo tengo ordenado en dos facetas de mi vida: una en la niñez cuando las Cruces de Mayo eran en los patios de las casas y allí se hacía una fiesta, se decoraba una cruz con flores, música y comida, y otra, más adelante con la proliferación de los pasos de Cruces de Mayo, de los que hoy en día hay verdaderas obras de arte. En mi hermandad hay uno que fue construido en principio por un grupo de niños que trabajaron la madera y les quedó muy grande y pidieron a la 1 Véase: <http://todaunaamalgama.blogspot.com.es/2013/05/cruces-de-mayo.html>. [Ratificada consulta, al editarse, sobre la efectuada en su día para la exposición: 15-09-2014]. 2 Ibídem.
hermandad que se hiciese cargo para que no se perdiese aquello en lo que habían trabajado; es una manera de que la juventud se integre en la propia hermandad. En mi niñez no había conocido el incremento de los pasos a las Cruces de Mayo en la calle. Eso en el fondo es quizás un semillero para que después se formen auténticos cofrades. En el aspecto lúdico, en la Hermandad de Los Negritos hay un patio en el que solíamos reunirnos a tomar una copa de vino. Un buen día estábamos allí un grupo y aprovechando que estábamos en mayo, a alguien se le ocurrió decir que por qué no celebrábamos la Cruz de Mayo. Cogimos una cruz de la que sacaban los penitentes, la pusimos en el patio, la decoramos de flores y nos tomamos una copa a la sombra de la cruz; así se mantuvo la tradición varios años. Más adelante se puso un pequeño bar donde la gente venía, se amplió un poco la asistencia hasta el punto de que se recaudó algún dinero y hoy día en el patio hay una cruz de cerrajería artística financiada por aquellos fondos. Actualmente, la Cruz de Mayo de Los Negritos se celebra en la Plaza de Carmen Benítez para que todo el barrio pueda disfrutar de ella. Sirve muy bien para aglutinar al barrio en torno a la cruz, puesto que el interés es que la parroquia viva en la hermandad lo máximo posible. A fin de cuentas son vías que las hermandades tienen para convivir y compartir con todos los vecinos y compañeros. Entiendo que la Cruz de Mayo es un medio para hacer lo que verdaderamente es una hermandad, de hacer apostolado, dar culto a las imágenes, aunque, a veces, se corre el riesgo de desvirtuase de lo que es la celebración de las Cruces de Mayo. Rafael Sánchez Mingo: Con respecto a las Cruces de Mayo, tengo cuatro puntos de vista diferentes, ya que cuando nos dirigimos a alguien no sabemos si es cristiano, católico, de Sevilla, de Andalucía, etc. Si sois de la ciudad, os interesará saber que la cruz que da origen a todo esto, la primera cruz de la ciudad, es una que está situada en la Avenida Cruz del Campo, al final de la calle Luis Montoto. Ésa fue la cruz que inició las cofradías en la ciudad de Sevilla porque vino un señor que vivía en la Casa de Pilatos y decidió hacer un viacrucis con las catorce estaciones del Señor desde la Casa de Pilatos hasta el Monte de los Olivos donde finalmente fue crucificado. Las catorce estaciones se encuentran desde la calle Águila, pasando por la calle Luis Montoto y, al final, la primera cruz de Sevilla, la Cruz del Campo. Cruces por la ciudad hubo muchas. Voy a hablar de la de la Hermandad de la Paz. A extramuros de la ciudad de Sevilla se situaba el Prado de San Sebastián. Allí había una ermita, que llevaba el mismo nombre que el parque, en la que se custodiaba la Virgen del Prado. Ahí había una cruz para separar
cruces de caminos que en los años sesenta estaba ubicada en la calle Las Cruzadas. Ésta es la cruz a la cual se le rinde homenaje en el mes de mayo en la Hermandad de la Paz. ¿Qué supone la Cruz de Mayo actualmente? La Cruz de Mayo tiene cuatro vertientes. En las hermandades es una actividad de fin de curso. Es importante el carácter benéfico y de compartir: hay tómbolas benéficas, se rifan cuadros, se venden papeletas, siempre destinados a unas obras sociales. Lo segundo que aglutina la Cruz de Mayo es la actividad cofrade, es como una reminiscencia para recordar las etapas de la Semana Santa. El tercer punto tiene un aspecto lúdico, porque, pasada la feria, la gente se queda como con ganas de seguir bailando sevillanas y es una actividad para que los grupos de flamenco vayan a cantar y a bailar. Habría que hacer un punto y aparte para hablar de lo que es la Cruz de Mayo con los pasos en la calle. Una Cruz de Mayo es lo que llevan los niños como simiente de jóvenes cofrades, juegan a ser costaleros con pequeños pasitos de madera. En algunos colegios en los años setenta, una de las actividades de una asignatura era hacer un paso. Cuando pasan al terreno familiar, se incluyen trabajaderas y ya conforman pasos de hasta quince y veinte personas. La que nosotros tenemos se fundó en 1972 en el extinto colegio Alfonso X El Sabio. Alentada por los profesores, construyeron una Cruz de Mayo que tuvo gran devoción en el barrio de El Porvenir, incluso llegó a tener una junta directiva, compuesta por simientes de jóvenes cofrades que jugaban a lo que querían ser de mayor hasta los diecisiete años o así. El problema de todo esto es no pretender que las Cruces de Mayo sustituyan a las cofradías de la ciudad de Sevilla porque, si en lo alto de una cruz que sirvió para jugar ponemos la imagen de un Cristo o de una Virgen, nos estamos confundiendo. Para hacer esto, la imagen tiene que estar bendecida por la Santa Iglesia Católica. Entonces, entramos en las “cofradías piratas”, en las que uno pone la cruz y otro pone una virgen que ha hecho. Las Cruces de Mayo tienen dos funciones: una, como romanos que somos siempre nos reunimos en sitios cerrados en torno a una cruz y allí compartimos, y la segunda vertiente es aprender a ser buenos cofrades. Pero, las Cruces de Mayo nunca pueden ser una segunda parte de las cofradías, por eso son cosas más importantes. TURNO DE PREGUNTAS C. Turón Padial: Se han dicho cosas muy importantes sobre las Cruces de Mayo, sobre las distintas vertientes, visto por los diferentes hermanos de las
hermandades más relevantes de Sevilla. Han planteado muy bien esta “nueva vertiente”. Rafael también nos ha advertido de una peligrosidad que está pasando en Sevilla con esas hermandades, cuya consagración se desconoce y surgen de la nada. Desde el público: Creo que las Cruces de Mayo están circunscritas a lo que son pasos de gloria, ya que se celebran después de Pascua. Por lo menos lo que me enseñaron en mi colegio. R. Sánchez Mingo: Me acuerdo que en mi antiguo colegio, en el mes de mayo, el mes de María era un mes precioso. Se paraban las clases para ir a rezar a la Virgen. Cada niño llevaba una flor a la cruz. Donde insistía en el problema es que de unos jóvenes pequeños que construyen pasos, hay gente que quiere dar un paso más, ¿Cuál es ese paso más? El paso que tenía dos trabajaderas y tenían tres o cuatro niños pasa a formar casi cuadrillas completas de costaleros de quince o dieciséis personas. Luego, con la ayuda de algún amigo que tiene alguna figura en su casa la suben encima del paso. Lo tercero es que solicitan dar una vuelta por el barrio, pero ya cortando el tráfico. Después solicitan, en la medida de lo posible, si se le puede hacer una misa a su imagen, aunque la imagen no está a lo mejor ni bendecida. El quinto paso es intentar formar una hermandad o una Asociación civil religiosa, que no consta en ningún registro. Desde el público: ¿Eso no es como un paso de gloria? R. Sánchez Mingo: No, porque tienen sus estatutos, porque están las cofradías de penitencia que rinden culto al Señor y a la Virgen en el concepto de la pasión. Luego, están las imágenes de gloria como, por ejemplo, la más famosa, la Virgen del Rocío. Tanto una como la otra se forman para dar culto interno y externo a una imagen. Primero está el culto interno a la imagen y después el culto externo. Cuando tenemos el culto externo nos planteamos hacer nazarenos, cofradías y demás. C. Turón Padial: Desde vuestra mirada interna dentro de la cofradía, ¿cómo ha podido originarse este tipo de cofradías?, ¿por qué han pasado en quince años de ser Cruces de Mayo a auténticos pasos?, ¿cómo lo veis desde dentro de las hermandades? A. Olivera López: Creo que esta situación se debe al crecimiento de la población. La ciudad ha crecido enormemente y es lógico que en los distintos barrios nuevos de la ciudad haya gente devota que quiere dar culto a una imagen. De ahí viene lo que dice Rafael, que alguien dona una imagen, se reúnen en una plaza y rinden culto a una imagen que no está reconocida por el
Obispado; no están dentro de la jerarquía normal de la iglesia. Tenemos, por ejemplo, la Hermandad de El Cerro, que se fundó en su momento en base a una devoción, cumplieron los requisitos que el Obispado solicita de persistencia en la devoción y de obras sociales y, al final, la Iglesia los reconoce. El problema es que ha proliferado tanto que todas tienen como máxima aspiración integrarse en la Semana Santa de Sevilla, pero la Semana Santa tiene una capacidad. Eso es un cubo que tiene una capacidad y no puedes echar más agua de la que cabe, por eso el conflicto que hemos nombrado ahora. Si hay algo que tenemos las hermandades de Sevilla es que somos muy celosos de nuestros privilegios. No le puedes decir a ninguna hermandad que se encuentre cómoda en el día en el que sale, que cambie el itinerario o el día porque no cede. Se podría decir que en la Semana Santa de Sevilla no caben más cofradías; lo que no se puede es decirle a un colectivo nuevo que no tenga devoción ni pueda rendir culto a su imagen. Pero, todo eso debe estar en su justa medida y si son asociaciones religiosas pues que se sometan a las directrices del Obispado. C. Turón Padial: Por ejemplo, en estas nuevas hermandades que quieren entrar en carrera oficial, una de las que más insiste es la Hermandad de Bellavista. ¿Cuánto tardaría una hermandad en entrar en la carrera oficial? A. Olivera López: Ésa es la aspiración más lógica que puede tener. Por ejemplo, Torreblanca quiere integrarse también a la Semana Santa, pero en base a que tengan que traer los pasos en un camión y situarlos en la periferia y después hacen la procesión. No cabe en cabeza humana que vengan los nazarenos desde Torreblanca ni los costaleros. No les puedes quitar a esos feligreses su deseo de hacer la estación de penitencia en la Catedral de Sevilla. Lo que pasa es que hay unas limitaciones tanto temporales como físicas. R. Sánchez Mingo: Comparto cien por cien lo que dice Antonio. Lo que no podemos pretender, respetando a todos los que sean del barrio de Bellavista o de Torreblanca, es hacer una romería hacia la santa y metropolitana Catedral de Sevilla. En la Semana Santa todo está medido y cualquier exceso no cabe. El hecho de que una procesión saliese de Bellavista originaría que un cuerpo de nazarenos porte un capirote o un cirio durante veinte horas; eso es de sentido común. ¿Cómo vamos a pretender que un costalero aguante veinte horas debajo de un paso? Por eso cada uno tiene su hueco en la carrera oficial y, si quiere hacerlo, ha de ser por delante. Hay que partir de lo fundamental. Este año es el de la fe. Los que somos devotos sabemos que lo primero que hay que hacer es rendir culto al Señor y la Virgen. Me parece fenomenal que haya muchas cofradías y cuantas más, mejor, pero que siempre las iglesias estén llenas. Las cofradías es un medio para llegar a Dios; para eso se crean en el siglo XVI. Como la gente no va a las iglesias, vamos a sacar los pasos a la calle. Ahora la
gente en vez de unirse a una hermandad, se independizan; buscan algo que no encuentran y finalmente es un problema para la propia Iglesia. Desde el público: Creo que todo este auge puede deberse al tema de las bandas los pasos y demás ¿no? A. Olivera López: Estoy contigo en que todo eso influye muchísimo. Si los pasos de las cofradías que quieren integrarse saliesen sin banda, estoy seguro de que no proliferaría tanto. Pero, es que los sevillanos somos así, donde escuchamos un tambor y una corneta allá que vamos. La música es un afer muy importante en los temas que defendemos en Sevilla. Hay que tener mucho cuidado en diferenciar lo que es la religiosidad y la devoción con una diversión que consta de un objeto religioso que no debería ser objeto de diversión sino de culto. Desde el público: Una hermandad como La Misión de Bellavista, que tenga por regla aprobada su estación de penitencia en la Catedral, no es problema de la hermandad, sino de quien la aprueba. Pertenezco a la junta de gobierno de la Hermandad de Torreblanca y digo muy claro que ni por asomo queremos una estación de penitencia en la Catedral. R. Sánchez Mingo: Tenemos tres parámetros. Las cofradías, que son todas las de penitencia, las de gloria, las sacramentales y las de El Rocío. Dentro de ésas están las que hacen estación a la Santa Iglesia Metropolitana, Catedral de Sevilla, durante la Semana Santa y después están las de vísperas, que están aprobadas por la autoridad eclesiástica, donde lo único que pasa es que por la distancia o por la ubicación no pueden hacer estación de penitencia. Lo que he manifestado es que veo una falta de irresponsabilidad de algunos que están dando “ese caramelito” a sus hermanos de ir a la Catedral. Para que una cofradía haga estación de penitencia en la Catedral se tienen que dar varios requisitos. Lo primero es que la imagen tenga una devoción importante y lo segundo es que a lo largo de la vida de hermandad no se quede sólo en la salida, sino que tenga actividades para rendir culto como actividades sociales, de caridad… El tercer parámetro pertenece a aquéllas que se definen como “asociaciones civiles o piratas”, las cuales no tienen ningún tipo de estatutos, ni reglas ni iglesias. Éstas son las que tratamos de evitar. Me parece magnífico que Torreblanca participe en el viacrucis. A. Olivera López: Pido perdón, porque he sido mal informado. Pensaba que Torreblanca quería hacer estación de penitencia en la Catedral.
Desde el público: Las únicas que lo han solicitados son La Misión y Pino Montano. R. Sánchez Mingo: Una pregunta, cuando sale Torreblanca, ¿cuántos nazarenos lleva? Desde el público: Setecientos nazarenos, muchos más que muchas hermandades del centro. R. Sánchez Mingo: Si Torreblanca tiene setecientos, se está generando una simiente de buenos cofrades. Me da pena cuando veo a El Carmen Doloroso con cien nazarenos, dos bandas de música y llaman a costaleros para que saquen el paso porque no hay costaleros. Desde el público: La Hermandad de Torreblanca se forma por dos partes, una es una asociación de la parroquia que tiene una Virgen y la otra es una Cruz de Mayo que tenía al Señor. Es el cura quien coge las dos partes y la une para formar la hermandad. R. Sánchez Mingo: Pero, seguro que en el barrio de Torreblanca, además de vuestra hermandad hay más Cruces de Mayo, y además algún tipo de movimiento pseudoreligioso. Desde el público: En Torreblanca tenemos una hermandad de gloria, que es la única de Sevilla, que es la Hermandad Inmaculado Corazón de María, que tiene penitentes. Después hay una Cruz de Mayo, que es lo que hablamos de las “cofradías piratas”, que la sacan entre dos hermandades. R. Sánchez Mingo: Seguro que es porque no son capaces de integrarse en esas hermandades y buscan algo aparte. C. Turón Padial: Hemos hablado de las diferentes vertientes que tiene las Cruces de Mayo, en la que como foco hay colectivos que no buscan la educación e integración de sus más pequeños en la hermandad, sino de esa nueva manera de hacer Cruces de Mayo. (ir al inicio del Capítulo) (ir al Índice)