Curioso, y segundo romance, en que se dà noticia del Juizio Final
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CURIOSO, YSEGUNDO ROMANCE ,EN que fe da noticia del Jnizio final. Por Lucas del Olmo Alfonío. AYde mi! Qué fera, Cielos, en aquel terrible día, ei vér tan airado áDios, yenojada íajuílicia, temblando los Santos todos, r.o tan piadoía María, que la que oy es Mar de gracia, Do ferá caritativa. Qué horror dará álos Temidos defde efla región vacia, el fooido de la horrible trompera fin melodía, que áreíucitar la carne avifa, yatenronza, ofulcando losleotidos de las ya muertas cenizas. Coofufos los vno?, yotro?,' ávna parte, yá otra tiran, el aílombro de la voz quando cao tremenda diga: Levantaos, levantaos de aquellas ciadas pyras, mueitos, venid ájuizio. Ay de mi, ycon qué energía! Amillares de millares faldrán todos tan aprifla, que tropezando vnos, yotros,' darán al miedo cabida. Pálidos, delcoloridos, Gcon pe* ficciones vivas, pues ninguno irá imperfeélo del que con leíion Te cria. A1
. Ai Valle de Jofafat, campo de la Ciudad invi&a de la gran Jerufalen, irémos con cobardía. Allí juntas quantas almas virtieron la carne mifma de ouertra naturaleza, fin dilación lerán idas. Luego ea prefeacia de todos, vifiblemente ála vifta, de las Vírgenes cercada baxará la efclarecida Reyna de Cielos, ytierra, mas que el Sol, yLuna, liada, pero oo tan halagüeña como aora todos la miran. El Estandarte Real de la Cruz (anta, ydiviaa búxirá, yen él pintadas de la Paífion las infigoks, que fon Clavos, Lanqa, Efpooja, Vafo, Corona de Efpinas, Tenaza, Martillo, Gaña, Dados, Tuo.ca bendita. Manopla, Gallo, Efcalera, Azotes, ySogas finas. Columna, ydefta manera verán todos efte dia Profetas, yPatriarcas, Martyres como fe miran; yfri la Celertial Corte qu2ntosea el Cielo habitan.’ Ydefpues delio vendrá con mageftad peregrina el re&iflimo Juez Christo Jesvs, Rey de vida, ypuerto en Divino Trono, lleno de gloria tan viva como la que oy íe goza, ygozara cada dia. Abortarán del iofierno llamas en muertas cenizas, en humo demonios tantos, porque prefentes afliftan. Entonces todo el concurfo de las almas allí virtas, tanto de los condenados, como el que falvo fe mira, darán bien eftrecha cuenta de fu buena, ómala vida, temblando de vér áDios empuñada la cuchilla, airado el Temblante todo, con feveridad crecida: los ojos que fon benignos, entonces dará la vifta fuego en horror, ytemblor, auo harta la tierra mitins, oyendo de cada vno lo que íus culpas le didan: yaquel que buena la diere, fegun lus obras afirman, tomará de Dios el lado derecho coo alegría, llenos de mucho contento, gozando de lis caricias del amor de Dios, que en él contentamente fe miran. Yaquel que la diere mala, agraviando la jufticia, no f»ti*faciendo áDios; fegun lus obras fulminan, tomará el izquierdo lado, lleno de pefar, éinvidia, fio alarlos ojos nadie, viendofe eo canta deldicha. Defta fuerte pafiarán todos, fin que te lo impida ni del vno la bondad, nid 1otro la malicia. Ydada la cuenta ya (ó qué horror ferá aquel dia fin valerte de los Santos, pi de la Virgen María!) en
en vczes altas dirá Dios, que álos Tuyos mira: Venid, benditos, venid de mi Padre, ágozar dichas en la Bienaventurarla, yde mi gloría adquiúda, que para voíotros tengo guardada, yde bien crecida» Ybol viendo la cabeza, llenos los ojos de ira, horroroíamente áquantos áinfelicidad caminan: Baxad malditos ,baxad, de mi Padre ,álas lombrias caberoas, á1er dtl fuego tizones en llamas vivas. Yempuñando, qué dolor! ia efpada que rayos bibva, facudúa contra ellos el golpe de fu juílicia. Demonios, ycondenados, humillarán ,qué defdiehal las índom ibles cervices, ycaerán coo tanta prifa en los profundos infiernos, ydéla mortal calda, qualde pies ,qualde cabera, aíquas ferán fumergidas. Los lamentos crecerán, los llantos mas fe continúan» mas las defdperaciones, mas las rabias ,mas las iras, los ayes ,ylos gemidos, coofuíion, yb.teria, de aíTombros ,ymaldiciones, dándole ásí mil heridas, yjuzgando darfe muerte, fio tener ya mortal vida, fe queirán dtfpedazar para morir mas ayos. Los dientes rechinarán: los labios ,ylenguas fritas, Tecos ,yhechos vn hornc£ llamas ,yfuego refpiran, ytopándole vnos ,yotros, con gran rigor le defviao; el padre, al hijo arrojando, el hijo ai padre porfía, todo rebuelto ,ycooíuío, de voces, ygritería, ierá mas que quando en Roma fucedió aquello deScila. Allí le maldecirán áfus padres ,áfus vidas, ásí milmossála tierra, el agua, el pan, la comida, el Bapciftnoque tuvieron de la Jglefia Efclarecida, álus Divinos oficios, álas contempladas Millas» álos Cielos ,á la luz, al refplandor que no mirar», álos Santos ,ála Corte Celeílial ,ycon continua maldición al mifmo Dios» ios Angeles, yMaria, por los ligios de los ligios, fin redempeion de obra pia» metidos en aquel fuego, lefos ,ycon hambre viva, echados fuertes candados álas puertas maldecidas, delconfolados »ytrilles, donde pienien»que deídichat que de alli (aldrán jamás, pues de aquella luerte lidian» Al contrario: Irán los jüftos» yfalvos de cada día, hermofos refplandecieotes, como el Sol que rayos vibra» gloriofos en cuerpo »yalma» bañados en gozo, yrila, a'abando ,ybendiciendo al Dios que todo lo ciia» Las
Las Virgines con las palmas coronadas de alegtia, ofreciéndole gloriofas alabanzas áMaria; los Marcyres alabando áDioseo fu compañía: los Profet-s bendiciendo áDiosen fus Profecías; los Aportóles felizes áDios alaban, ymiran, Angeles, yCor te tío res fe contempla! án fus dichas. Tcdo mutica, gozando ce divina tml v.i ; todo agrado rodo tieíla, regozijo, yal gris. Fragrantísimos clores, candores que luzes bíil'an, yen la Celeílial morada vivirán perpetua vida iümortal,íieoiode Dios amado sde fus caricias, donde jamás faltarán. Gendo Dios quien los aílifta. Ay de mi! buelvoa dezir con lamentes cada día, de qual de los des fe é, fí del llanto, óalegría! Si feré milero yo! Qué temblor! Ayalma mía, de aquellos que eternamente oodexaran la detdícha, 6de aquellos que gozoíos vén áDio?, le aman, ymiran, fatisfechos de la gracia, fus efperan^as cumplidas? Quien peca, yofende áDios? Quien no le ama, yellima? Quien le entrega aVos placeres? Quien los dele ytes aviva? Quien no v ve juilamente, ycomo Ghriíiiano fixa en la memoria mil vezes aquefte tremendo día? Pues que dize San Bernardo,' Sao Auguífin, Hugo, yLyra¿ que tomaran aquel nempo, dizcn, óDios lo permita, de meterle en los ifiemos, yen fus cavernas vaci. s, por no ver airado aDios, ytan reéfca la jifiicia. Hombres, hombres, defpertad del íu :ño que tanto os p. iva, ab id les oíos mirad que ha de venir tile dia. Enmendémonos al punto, dexíd memorias lafeivas, perdonad vueít ro enemigo, caygao las galas malditas. Dorad, llorad, penitencia, que Dios como Padre mira al que hazeeomo hijo, ycúmplelo que le diéh. Ruego áDios nos enmendemos,' ypafsémosdefta vida ágozar nuevos favores de Dios en fu compañía. Dando fio Lucas del Olmo áeífe Romance, fu plica que áDios en fus oraciones lo que conviniere pidan. Con licencia, en Sevilla, por los Herederos de Tomás López de Haro, en calle de Genova.