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Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 82 Marina Vidal a través del espejo: identidad trans en Una mujer fantástica. María Toscano Alonso Universidad de Sevilla RESUMEN Los sujetos constituimos nuestra identidad en relación con aquella imagen que emitimos y la que queremos emitir. La única forma en la que podemos observar cómo nos presentamos a la sociedad y de encontrarnos físicamente a nosotros mismos es a través del reflejo. Este objeto ha estado presente de diferentes maneras en nuestra sociedad desde la antigüedad, ya en la mitología encontramos referencias al reflejo y al espejo. Este elemento es recurrente en diversas expresiones artísticas, el cine también ha hecho uso de éste en múltiples ocasiones, uno de los filmes más recientes donde lo hemos encontrado es en Una mujer fantástica. En esta cinta cobra relevancia en relación a la constitución, reafirmación más bien, de la identidad trans. Por ello, hemos observado cómo se han utilizado los espejos en esta película, qué relación tienen con la identidad de la protagonista. PALABRAS CLAVE Identidad trans, identidad, trans, cine, espejo, reflejo, imagen especular. ABSTRACT People build their own identity based on their self image and the image that they want to share. The only way we can observe how we introduce ourselves to the society and how we find ourselves is trough the mirror. This object has been present in some different ways in our society since the antiquity, already in the mythology we found references to the reflect and the mirror. This element is recurrent in various artistic expressions, the cinema has used that many times too, one of the most recent film in which we found it is in A fantastic woman. In this play the mirror is relevant in relation to the constitution, the reaffirmation specifically, of the trans identity. For this reason, we have observed how has been used the mirrors in this movie, what connection has with the identity of the main character. KEYWORDS Trans identity, transgender, identity, cinema, mirror, reflexion, specular image.
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 83 1. Introducción Desde la mitología griega, pasando por la pintura, la poesía y llegando hasta la literatura fantástica y el cine más actual, existe un elemento que ha estado presente de manera reiterada: el espejo. En cada forma de expresión se le han otorgado diferentes significados, bien el narcisismo, proveniente del mito de Narciso, ya sea la autoexploración y autoconocimiento, o una forma de bucear en el pasado, el presente y el posible futuro de uno. El uso de este elemento lo podemos ver en varios filmes de Walt Disney Pictures como Blancanieves y los siete enanitos (Hand, Morey, Jackson, Sharpsten, Cottrell y Pearce, 1937), El Rey León (Minkoff y Allers, 1994) o Mulán (Bancroft y Cook, 1998), donde el reflejo tiene diversos significados. De estas diferentes connotaciones que podemos encontrar de la presencia del espejo en cualquier obra, la que nos resulta de interés en esta investigación es, principalmente, la de la constitución de la identidad. Fue Lacan (2003) quien puso de relieve el estadío del espejo, el cual hace referencia al periodo de tiempo en el que los niños comienzan a ser capaces de reconocerse en el espejo. Uno de los filmes en el que hemos hallado el uso de diversos espejos y en diferentes contextos y situaciones, es Una mujer fantástica (Lelio, 2017), ganador del Oscar a mejor película de habla no inglesa que narra el duelo de Marina Vidal, una mujer trans que se enfrenta a prejuicios, transfobia y violencia física por parte de personas que no aceptan su identidad. La identidad trans, como cualquier otra, se valida, a menudo, al colocarse el sujeto frente al espejo y plantearse o encontrarse con lo que quiere ver. Los espejos son la única manera en la que las personas podemos observar nuestra propia apariencia física aún con las carencias que este objeto puede presentar. En el caso de las personas trans la importancia del espejo radica en la disforia entre la imagen que estas personas ven reflejada de sí y la que les gustaría ver, ya que, a lo largo de su vida a las personas trans se les ha asignado una identidad al nacer con la que no se sienten representadas ni identificadas, esta identidad lleva consigo algunos elementos físiológicos con los que nacen y otros que se atribuyen según esas características físicas. Partiendo de esta relación entre la imagen especular y la identidad, queremos conocer cómo se utiliza este elemento en el filme chileno y qué relaciones tiene la presencia de los espejos con la identidad de la protagonista.
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 84 2. De la importancia del lenguaje y los debates más actuales Actualmente, nos encontramos en un momento de efervescencia social y académica de todo lo relativo a la identidad de género y la sexualidad, esto implica una amplia revisión del lenguaje, de los conceptos utilizados para hacer alusión a ello. Lo que aquí nos atañe concretamente son las identidades trans, pensamos que lo más preciso es hablar de personas trans, englobando así a todas estas personas sin hacer distinción en si “la persona se ha operado o el sentido político que atribuye a su identidad de género” (Coll-Planas & Missé, 2015: 36). Sin embargo, debemos detenernos brevemente en los términos transexualidad y transgeneridad; ya que ambos se utilizan frecuentemente, sobre todo en contextos y textos relativos a la medicina y el derecho. En el texto de Coll-Planas y Missé (2015), acudimos a un debate conceptual entre los términos transexual y transgénero, nos plantean los conflictos que se dan dentro de la comunidad trans acerca de los mismos. Este debate da muestra de la dificultad que encontramos a la hora de establecer categorías identitarias ya que “resulta[n] ambivalente[s], pues estas oprimen al sujeto y, al mismo tiempo, le dan vida” (2015: 38), además, como comparten los autores con ideas de Foucault, Weeks y Butler, las categorías se construyen en un escenario de relaciones de poder y no describen a los sujetos sino que son estas categorías las que construyen la subjetividad de aquellos a quienes designan (Íbid.). Finalmente, en cuanto a las categorías identitarias, los autores mencionan que éstas implican que los individuos sientan la necesidad de identificarse con una o varias y de ser reconocidos socialmente por estas, lo cual resulta limitante para aquellas personas que no se sienten identificadas por ninguna y el conflicto social que les produce que el resto de la sociedad no pueda clasificarlas categóricamente. Una vez planteados los contrapuntos de las categorías identitarias, nos adentramos en los términos concretos: transexualidad y transgénero. En los años 50, David Cauldwell introduce el término transexual para referirse a las personas que se sienten identificadas con el sexo opuesto a aquel asignado al nacer según sus genitales y características biológicas y desean realizar una modificación en su cuerpo para que se corresponda con su sexo sentido, así como modificación de nombre y género en sus documentos de identidad y en su trato con la sociedad; el término fue posteriormente popularizado por Harry Bejamin y es en los 70 cuando se sustituye travestido por transexual en el discurso médico debido a la aceptación de la reasignación mediante cirugía (Coll-Planas & Missé, 2015: 39).
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 85 Coll-Planas y Missé concluyen exponiendo las dos posiciones diferentes que han detectado: por un lado, la posición de las personas transexuales y por otro la de las personas transgénero. En el discurso transexual, se establece como prioritaria la «necesidad» de realizar la transición, entendiendo que la motivación para una reasignación mediante cirugía es una determinación biológica, inmodificable y, por lo tanto, no elegida. En el discurso transgénero, aquello que se establece como prioritario es liberarse de las presiones de género a través de la crítica al modelo binarista y a la reproducción de los roles de género normativos (2015: 48). Finalmente, los autores observan que las personas transexuales en muchas ocasiones se ciñen e identifican con el discurso médico, por su parte, las personas transgénero excluyen a las personas transexuales por el deseo de operarse y, en consecuencia, normalizar su cuerpo dentro de lo establecido como femenino o masculino y no salirse de los binarismos impuestos, y se opone al discurso médico. Sin embargo, “puede acabar reproduciendo las lógicas de exclusión que reprocha a la patologización de la transexualidad, al establecer una jerarquía entre personas críticas y personas reproductoras del género normativo” (Coll-Planas & Missé, 2015: 49). Los autores nos hacen partícipes aquí de la delicada y dificultosa situación en la que se encuentran actualmente las categorías y los colectivos, así como las decisiones tomadas en relación a sus cuerpos, por lo que es preciso entender en el contexto que nos encontramos al hablar acerca de identidades y las diversas posiciones que existen, donde no existe aún consenso. También cabe señalar que, aunque exista este debate, no todas las personas trans critican las decisiones de las otras en lo relativo a establecerse o no dentro de los cánones del sexo/género. No podemos olvidar que las categorías género y sexo, al igual que las anteriormente comentadas, son categorías creadas y que como consecuencia establecen unos estándares y unos límites a aquello que no se encuentra dentro del cerco que suponen estos términos. Cada vez más, existen personas que se sitúan de manera voluntaria fuera del género; personas agénero o no binarias. Así como existen otras que ven el género como algo mutable, cambiante, las denominadas género fluido. Amplio es el debate sobre el género y la naturaleza biológica o cultural de éste en relación al sexo (cuerpo). Durante un largo período no se había puesto en duda si el género era o no biológico, puesto que se daba por supuesto que sí. Por lo tanto, la idea de que el sexo llevaba consigo un género y, por consiguiente, unos comportamientos concretos, estuvo muy arraigada hasta que la antropología abriese el “debate sobre qué es lo determinante en el comportamiento
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 86 humano, si los aspectos biológicos o los socioculturales” (Lamas, 2013: 97). Es decir, una persona llega a ser mujer u hombre mediante la repetición de comportamientos que se le presuponen partiendo de los estereotipos y roles asignados a cada género, la performatividad – idea introducida por Judith Butler (2007)– viene a afirmar esta idea del género como repetición e imitación. Este planteamiento de que la identidad se crea y no se nace con ella es compartida por numerosos estudiosos y estudiosas de género, Herrera afirma que “a través de la educación y la socialización aprendemos a ser hombre o ser mujer” (Herrera, 2011: 9) y todo aquello que supone una marca identitaria en nuestra vida, desde nuestra profesión hasta nuestras creencias, entre otros aspectos, está determinado “por estos condicionamientos de género que parecen invisibles porque están asumidos como naturales” (Íbid.). Existe mayor conciencia y numerosos estudios sobre el género, su origen y su perpetuación, pero son más escasos aquellos que ponen en duda el sexo, término que, como afirmábamos anteriormente, resulta limitante para muchas personas que no se enmarcan dentro de lo que uno de los dos sexos aceptados y propagados asientan. Como apunta Shrage, sexo y género no son iguales pero ambos son productos de una construcción social (2009: 21). La mayor prueba de la restricción y del origen creado del sexo es la intersexualidad. En Cuerpos Sexuados (Fausto-Sterling, 2006), somos partícipes de una amplia reflexión acerca de la medicina y la in-operatividad de la misma en sendos aspectos ya que, como apunta la autora, “nuestra concepción del género afecta al conocimiento sobre el sexo producido por los científicos en primera instancia” (2006: 17), que niegan la existencia de cuerpos que no se pueden clasificar como femeninos o masculinos y, por lo tanto, la realidad de que “entre un 1 y un 4% de la población mundial podría ser intersexual” (Greenberg, 1999: 267). La ciencia, en lugar de tomar parte y demostrar de forma científica la existencia de diversos cuerpos y, por lo tanto, el carácter construido de los sexos, toma la posición de cambiar los cuerpos que no se corresponden con la dualidad y perpetuar la creencia de que sólo existen dos sexos posibles. Nos encontramos ante la imposición de un binarismo sexual que excluye a muchas personas y se rige por afirmaciones que cada vez más están siendo puestas en duda. Algunas personas están tomando parte intentando subvertir las normas de género y sexo impuestas, algunas posicionándose fuera, otras tratando de reapropiarse de éstas y usarlas de la manera en la que puedan integrarse dentro de la sociedad. Sea como fuere, debemos poner de relieve la importancia de las categorías, lo que estas suponen; como apunta Chomsky (2002), el lenguaje
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 87 tiene que ver con el pensamiento, pensamos con palabras, entendemos el mundo mediante las palabras y cuando no entendemos algo porque escapa a nuestros conceptos, inventamos un término con el que designarlo. El lenguaje tiene que ver con la acción en tanto que, como decíamos, reproducimos aquello que los conceptos significan, actuamos en consecuencia a las etiquetas que nos identifican; por ello, nuestras relaciones sociales derivan en esta acción y performance continua de nuestra identidad para poder encajar dentro de unas pautas sociales establecidas, “como seres sociales, las mujeres [y todos los colectivos fuera del cisheteropatriarcado caucásico, añadiríamos] se construyen a partir de los efectos del lenguaje y la representación” (Lauretis, 1992: 29). 3. Panorama legal y social de las personas trans En lo relativo a lo legal y social, las personas trans aún se encuentran con múltiples obstáculos y limitaciones, incluso prohibiciones y penas de muerte debidas a su identidad. Según Transgender Europe, sólo siete países europeos no requieren de un diagnóstico psicológico para poder reconocer la reasignación de género de forma legal en los documentos de identidad, estos países son: Dinamarca, Irlanda, Noruega, Francia, Bélgica, Malta y Grecia (Imagen 1); la situación española al respecto la veremos más adelante. Existen otros países en los que es posible pero no de manera plena, sino cumpliendo diversos requisitos que pueden resultar prohibitivos (Transgender Europe, 2018), “las leyes que expresan cuales son los requisitos para pertenecer a uno u otro sexo son bastante diferentes, pero persiste en todas el ánimo de mantener y preservar una de las bases sobre la que se sustentan las sociedades occidentales, la distinción única y exclusiva de una forma de ser hombre y otra de ser mujer” (Araneta Zinkunegi, 2012: 155).
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 88 Imagen 1. Fuente: Transgender Europe, 2018. Aunque existen leyes que posibilitan la autodeterminación de género, “estos reconocimientos jurídicos alcanzados por la comunidad LGTB no constituyen per se, inmediata aceptación en el ámbito social” (Mejía & Almanza, 2011: 80-81). Hallamos en un estudio de 2011 realizado en Estados Unidos que las personas trans sufren acoso, violencia física y sexual en el ámbito académico, además de exclusión a la hora de obtener un empleo, dificultades económicas y limitaciones a la hora de alquilar o comprar una vivienda (Grant, Mottet & Tanis, 2011: 3) y “en la medida que las personas van pasando de niñes a adultes y van desarrollando su identidad, también va en aumento la discriminación que tienen que enfrentar” (Escoffier, 2017: 2). A nivel mundial, entre 2008 y 2017, 2609 personas trans fueron asesinadas, siendo Brasil el país en el que más asesinatos tránsfobos se produjeron (Transgender Europe’s Trans Murder Monitoring, 2017). En el caso de España, en noviembre de 2017, se aprobó una reforma de la ley de identidad de género, entre las modificaciones que esta reforma propone, estaría una de gran relevancia: la
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 89 eliminación de un diagnóstico médico o psicológico de disforia de género; de igual modo, tampoco se pedirá una acreditación de cirugía, terapia hormonal o tratamientos psicológicos (eldiario.es, 2017)2 – esta reforma de Ley aún no ha sido puesta en vigor pasado el mes de junio de 2018. La consideración de las personas trans como enfermas, si bien ha sido un largo proceso de construcción socio-histórica de identidades abyectas, se produce, oficialmente, en el mismo momento en el cual la orientación homosexual desaparece, para incluir la realidad trans en los manuales internacionales de enfermedades más importantes: El Manual Diagnóstico y Estadístico de trastornos Mentales (DSM), publicado por la Asociación de Psiquiatría Norteamericana (APA), y el Catálogo Internacional de Enfermedades y otros problemas de salud (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). (Araneta Zinkunegi, 2012: 145). Según el diario digital eldiario.es, en 2017, la última actualización del DSM (V) ha modificado su contenido, eliminando el uso de trastorno de identidad género para pasar a hablar de disforia de género. Por su parte, la OMS “ha hecho pública la eliminación de todas las categorías diagnósticas que afectan de una u otra manera a las personas trans, incluyendo el “trastorno de identidad de género”, entre otras” (eldiario.es, 2017)3, que según se anunciaba estaría vigente a partir de mayo de 2018; ha sido el 18 de junio del mismo año cuando se ha confirmado que la OMS, en la actualización de la CIE – será en la CIE-11– , no incluirá a la personas trans como enfermas mentales sino que estarán en el apartado de “condiciones relativas a la salud sexual”. Esta nueva clasificación no entrará en vigor hasta 2022 (eldiario.es, 2018)4 por lo que hasta entonces se continuará perpetuando la patologización de estas personas a las que aún la sociedad margina, agrede y excluye (Araneta Zinkunegi, 2012: 148). Por otro lado, debemos ahondar brevemente en la situación chilena ya que el filme que vamos a analizar está circunscrito a esta nacionalidad. La Ley de Identidad de Género se encuentra aún en proceso de establecerse en el país Latinoamericano, aunque “desde el año 2013 se encuentra en primer trámite constitucional un proyecto de ley que busca regular el derecho a la identidad de género, el acceso a terapias hormonales e intervenciones quirúrgicas, y el cambio de nombre y sexo en los documentos legales” (Valdés, 2016: 17). Actualmente esta ley se encuentra en proceso de aprobación, por el momento se utiliza la ley 17.344, de 1970, que regula el cambio de nombre y apellidos, no obstante, según Valdés, se han adoptado tres soluciones jurisprudenciales: (1) Se concede el cambio nominal y de sexo legal a personas trans sin que se
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 90 hayan sometido a cirugía; (2) se concede el cambio nominal pero no de sexo a las personas trans que no han pasado por procesos quirúrgicos; (3) no se le concede ninguno de los dos cambios si no ha habido intervención mediante cirugía. De estas tres, la primera se aplica de manera poco frecuente y la segunda ha sido prácticamente desechada por la jurisprudencia, por lo que la que se aplica de manera más común es la tercera, que dificulta la modificación de nombre y documento a las personas que decidan no someterse a ningún tratamiento ni operación para adaptarse a la normatividad física impuesta (Íbid.: 6). Es preciso subrayar un suceso relativo a la actriz Daniela Vega que pese a estar viajando por todo el mundo llevando a diferentes rincones del planeta el filme que protagoniza, no se le permite cambiar su nombre y su sexo en sus documentos de identidad (Emol, 2018)5. Tras esta noticia el gobierno chileno afirmó que aceleraría el proceso para que entre en vigor la Ley de Identidad de Género pero actualmente no se ha hecho efectiva. Por su parte, el mismo medio publica la opinión de la actriz, que considera que el filme ha cambiado el pensamiento de los chilenos6. 4. Panorama audiovisual El colectivo LGBT ha encontrado, en ocasiones, en el cine un medio a través del cual reivindicar y poner en valor sus diversas experiencias y realidades, sin embargo, también ha sido un colectivo que se ha visto ridiculizado, estereotipado e incluso insultado en numerosas ocasiones en la gran pantalla. Estas representaciones, mayoritariamente las de personas homosexuales, “han acompañado a la cinematografía desde sus inicios, ya sea de forma positiva o negativa, central o secundariamente, y por medio de ella ha reflejado la respuesta de diversas épocas y sociedades ante su presencia” (Chaparro & Estefan, 2011: 58). Quizá por este último motivo, en las producciones más actuales, vemos un cambio de perspectiva con respecto a las representaciones de gays, lesbianas, bisexuales y trans. No obstante, el cine se ha tomado sus reservas e incluso censuró durante años la representación de la homosexualidad, para ello los creadores buscaron la manera de introducirla mediante metáforas y ambigüedades. En el contexto estadounidense encontramos el Código Hays, que puso restricciones a aquello que podía ser mostrado en los filmes desde 1934 hasta 1967, prohibiendo una lista de conductas que afectaría a la presencia de la homosexualidad en los mismos (Palencia, 2008: 17-21). “Hays consideraba que el código era una ley que había que cumplir, así que para su perfecta ejecución, la Legión elaboró un sistema de calificación de
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 97 Imagen 2. Fotograma del filme Una mujer fantástica. La obra continúa y Marina sigue teniéndose que enfrentar a más dudas y sospechas hacia ella, pocos minutos después del primero aparece la siguiente escena con espejos (Imagen 3 e Imagen 4), esta vez no es uno, sino alrededor de una decena. Marina se encuentra en el bar en el que trabaja como camarera cuando recibe una llamada, en un plano secuencia comienza a caminar para alejarse a hablar. Cuando descuelga el teléfono, pasa junto a dos espejos, continúa subiendo unas escaleras y finalmente se detiene mientras habla con Sonia, la ex-mujer de Orlando, tras de sí se encuentran varios espejos que, al igual que todos los ojos de investigadores y familiares de Orlando, se encuentran detrás de ella, acechándola y vigilándola. Todas las miradas están sobre ella, que seguidamente, antes de acudir a ver a la comisaria – ésta investigará si Marina ha sufrido abuso o violencia por parte de Orlando, no sin antes insinuar que ella podría ser prostituta–, también tiene un espejo observándola al fondo (Imagen 5). Imagen 3. Fotograma del filme Una mujer fantástica.
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 98 Imagen 4. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 5. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Quizá en los siguientes espejos que se nos presentan sea donde mayor relación con la identidad hallamos, si en el primero era una breve mirada hacia adelante y en el segundo una muestra de la vigilancia a la que Marina se encuentra sometida, el tercer (Imagen 6) y cuarto (Imagen 7) espejo son un contraste entre la humillación y la puesta en valor de sí del personaje. El sujeto, Marina, en el primer plano acaba de ser víctima de la conducta violenta de Bruno, el hijo de Orlando, cuya transfobia es visible desde el primer momento, diciéndole cosas como si se ha operado o que no entiende qué es, quiere echar a Marina de la casa de su padre, donde ella se acaba de mudar, y también quiere arrebatarle a Diabla, la perra de Orlando que le había dejado a ella. Cuando Bruno se marcha, después de este primer encuentro que finaliza cuando él la agarra y empuja contra la pared diciéndole a escasos centímetros de su rostro: “increíble, mi papá estaba loco”; ella se queda parada mirando su imagen reflejada en un cuadro durante un
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 99 par de segundos. Acto seguido aparece frente al espejo de la habitación, se mira y comprueba cómo le queda el vestido que lleva puesto. Podemos pensar que incluso en la primera imagen puede llegar a dudar por un momento si Bruno tiene razón para – correspondiéndose esta leve duda con la brevedad de la imagen –, al contrastar con la siguiente, reafirmar su identidad con un plano más pausado en el que lleva un vestido y maquillaje, al contrario que en el anterior donde su aspecto es más desaliñado. Siendo la segunda escena una muestra más fiel a quien ella siente que es y cómo quiere mostrarse para sí y para el resto. Imagen 6. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 7. Fotograma del filme Una mujer fantástica. La siguiente vez que observamos un espejo no es el reflejo de Marina el que aparece, sino el de Orlando (Imagen 8) al que varias escenas antes también habíamos visto en el reflejo de las gafas de sol de Marina (Imagen 9), como una mirada al pasado, al recuerdo de su pareja
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 100 difunta, el apoyo que ha perdido y motivo por el cual tiene que enfrentarse a diversas situaciones de violencia, de humillación, de puesta en duda. Tras esta visión de Orlando – la de la Imagen 8 –, ella se dirige al lugar de trabajo de la ex-mujer de él, durante el viaje en coche Marina escucha la canción (You make me feel like) A natural woman, de Aretha Franklin, esto podría ser una especie de canto, de declaración a su difunto novio, contándole cómo él hacía que se sintiese: You make me feel so good inside and I just want to be close to you, you make me feel so alive1; ya que ahora se ha dado la vuelta la situación y no hacen más que recordarle que cuando nació se le asignó, se le impuso, un género con el que ella no se siente identificada, algo que nadie acepta como aceptaba, respetaba y amaba Orlando. Es preciso señalar que, la primera vez que aparece el reflejo de Orlando, seguidamente ella comienza a cantar, en la segunda ocasión ocurre de manera inversa, ella canta con los ojos cerrados mientras el coche pasa por el túnel de lavado y es entonces cuando ve a Orlando de nuevo. La asociación música/Orlando es recurrente a lo largo de la cinta. La primera vez que vemos a Marina está cantando con una banda en un bar, ella tiene una apariencia feliz – es cuando más feliz la vemos a lo largo del filme – y sonríe a Orlando, que la mira, escucha e incluso canta en voz baja parte de la canción. Luego, además de las veces que Orlando se le aparece, encontramos una escena en la que acude a su profesor de canto, quizá uno de los instantes en los que la protagonista está más baja de ánimo y busca algún lugar en el que sentirse querida. Finalmente, el culmen del filme la muestra a ella sobre un escenario cantando, cuando parece haber superado la pérdida de su pareja. Por lo tanto, es lícito entrelazar a Orlando con la música, bien porque cuando aparece la música también lo hace él, como por la superación de la perdida que se muestra a través del logro de cantar en un teatro para muchas personas. Justo después de la escena en la que Marina escucha la canción, acude a entregarle el coche de Orlando a Sonia la ex-mujer de él, la cual insulta y violenta verbalmente a Marina, diciéndole que en ella ve pura perversión, que cuando la ve, ve una quimera. Por lo que, como decíamos, este espejo representa el anhelo que Marina siente y se contrasta con el trato que recibe por parte de la ex-mujer de Orlando, entre otros personajes. Tras finalizar la conversación en el parking con Sonia, suben en el ascensor donde, Marina, le da la espalda al espejo (Imagen 10), podríamos entender que, aún siendo por la posición en la que se encuentra al entrar, esta imagen podría significar la negación como persona a la que acaba de ser sometida por parte de
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 101 Sonia, que justo después de salir del ascensor trata de negarle también el derecho a despedirse de Orlando y de darle dinero, llamándola Daniel. Imagen 8. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 9. Fotograma del filme Una mujer fantástica.
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 102 Imagen 10. Fotograma del filme Una mujer fantástica. La siguiente escena en la que vemos a Marina enfrentarse a su reflejo es probablemente la que mayor dureza encierra de todo el filme. Ella acude al velatorio de Orlando, al que previamente la familia ha intentado disuadirla de ir, el hermano de Orlando, Gabo, único miembro de la familia que parece aceptar a Marina, le ofrece parte de las cenizas para que no acuda y así evitar problemas, pero esto no hace más que aumentar sus ganas de ir. Marina asiste finalmente al velatorio tras llegar a la casa de Orlando y descubrir que Bruno se ha instalado allí. Cuando entra, Gabo se queda perplejo y Sonia se levanta y grita, provocando una situación que podría haberse evitado si tan solo hubiese dejado que Marina se sentase sin decir nada ni parar la ceremonia. Incluso una señora que se encuentra allí, le dice que se vaya, que no tiene respeto por el dolor ajeno, ¿y el de ella? Nadie a lo largo del filme parece darle importancia al dolor que está sufriendo ella, que no solo siente la pérdida de un ser querido, sino también la discriminación y violencia de todo tipo a la que se ve sometida por instituciones y familiares de Orlando, quizá exceptuando a Gabo, que parece entender a Marina pero no termina de posicionarse a su favor ni de ayudarla, muestra de la posición que toman muchas personas ante las injusticias aún estando en contra de éstas. Marina sale del velatorio y se marcha, por el camino, el hijo de Orlando junto a dos familiares más le gritan desde el coche, ella les contesta y sigue hacia adelante, pero ellos deciden bajarse del coche, agarrarla y meterla dentro de éste en contra de su voluntad. Una vez dentro del coche, la insultan y le rodean la cara con cinta adhesiva. Luego, la dejan tirada en un sitio de edificios en ruinas donde aparentemente hay prostitutas y le dicen “que te quede claro” dándole a entender que es el lugar en el que debe estar. Marina, una vez fuera del coche y algo aturdida,
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 103 camina para salir de ese lugar cuando encuentra un coche aparcado. Se detiene a mirar su reflejo (Imagen 11) para comprobar el resultado de la violencia que acaba de sufrir al observar su rostro desfigurado por la cinta. Completamente rota, Marina entra en una discoteca donde se deja llevar despojada de cualquier atisbo de ánimo y esperanza, es allí donde vuelve a ver a Orlando, entre la multitud. Imagen 11. Fotograma del filme Una mujer fantástica. A continuación, tras decidir no acudir a la incineración de Orlando después de haber sufrido la humillación y la violencia por parte de la familia de éste. Marina acude a la peluquería, se hace la manicura y camina hacia el trabajo cuando se cruza con un par de hombres que trasladan un espejo, de pronto, se encuentra con su imagen de frente (Imagen 12). La imagen que este espejo le devuelve tiene un componente onírico por el movimiento que se produce en su reflejo al estar el espejo en movimiento (Imagen 13). La situación a la que Marina se está teniendo que enfrentar parece una pesadilla, un mal sueño del que quiere despertar. En ese estado de ensoñación, Marina camina y recibe una señal cuando el espejo desaparece y un neón del bar aparece frente a ella, invitándola a entrar. Justo después, Marina va a descubrir una incógnita que la acompaña durante el filme, de qué es la llave que encuentra en el coche de Orlando. El resultado de este descubrimiento desencadena una reacción determinante por parte de Marina ya que, en la taquilla de la sauna que se abre con dicha llave, no hay nada, está vacía – en el camino hacia la sauna Marina pasa junto a unos espejos pero estos no aportan nada a la narración, como en otras ocasiones. Puede que Marina esperase encontrar algo de Orlando o quizá los billetes de avión perdidos para las Cataratas del
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 104 Niágara, que le darían la oportunidad de huir, sin embargo, la taquilla vacía hacen que cambie de decisión, acude al entierro de Orlando, a recuperar lo que es suyo y a despedirse definitivamente de él. Imagen 12. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 13. Fotograma del filme Una mujer fantástica. El final del filme se compone de dos escenas cuyos planos son relevantes y una tercera de transición en la que también hay presencia de grandes espejos. Llegamos al cierre de la cinta, vemos que ha pasado algo de tiempo, Marina ha recuperado a Diabla y ha salido a correr con ella, posteriormente las vemos en un pequeño apartamento donde entendemos que ahora vive Marina. Ella se encuentra tumbada en la cama, desnuda, con un espejo entre sus piernas (Imagen 14). Marina mira directamente su rostro en el espejo que tapa sus genitales, aquí estamos ante el momento más relevante en lo relativo a la identidad trans de la protagonista, a
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 105 lo largo del filme se le pregunta si se ha operado o no sus genitales, este plano habla de la no importancia de la genitalidad para ser quien eres. Marina está mirando a su entrepierna y se está viendo a sí misma, es indiferente lo que hay tras el espejo, lo que importa es lo que ella ve frente a él, se ve a sí misma, una mujer fuerte, valiente, que ha luchado contra el odio y la violencia que ha sufrido por no esconder su identidad, pero lo más importante, se está viendo a sí misma porque, como le dice a su hermana a lo largo del filme: ha sobrevivido. Imagen 14. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Tras esta imagen, Marina se prepara y sale de su apartamento, se dirige a algún sitio que parece importante. Ya al entrar en el teatro, los grandes espejos en los que se refleja nos están adelantando algo, todas las miradas van a centrarse en ella de nuevo (Imagen 15 e Imagen 16). Seguidamente, encontramos a Marina mirando a cámara a la vez que está mirándose al espejo, aquí, ambos elementos son uno (Imagen 17). Tras ella, observamos un espejo más, y en el siguiente plano se nos descubre que hay varios espejos más rodeándola, Marina, con vestimenta y peinado de gala, se ajusta una chaqueta. En este camerino en el que se encuentra, puede verse a sí misma desde diferentes ángulos, ella puede observar aquí con mayor precisión la totalidad de su imagen. Además, esta imagen también nos dice que Marina, como apuntábamos, va a ser vista desde diferentes ojos, se antepone a ello, observa previamente cómo va a ser vista, va a ser el centro de todas las miradas, en esta ocasión no como sospechosa sino haciendo lo que más le gusta.
Revista AdMIRA. Análisis de Medios, Imágenes y Relatos Audiovisuales Nº6 - 2018 106 Imagen 15. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 16. Fotograma del filme Una mujer fantástica. Imagen 17. Fotograma del filme Una mujer fantástica.