El caso del cómico David Suárez: una exploración de la corrección política y los límites del humor en la prensa española
Abstract
El presente estudio intenta analizar la cobertura mediática que recibió el caso del cómico David Suárez, quien fue denunciado y llevado a juicio por hacer un chiste sobre personas con Síndrome de Down en la red social “X”, el 18 de abril de 2019. El estudio se centra en el tratamiento dado al caso por ocho de los periódicos más consumidos en España; ABC, El País, El Mundo, elDiario.es, Público, Libertad Digital, VozPópuli y elDiario.es. En concreto, por medio del estudio del caso, se explora cómo la prensa, se ha posicionado con respecto a los límites de la corrección política, del humor y, en general, de la libertad de expresión.
Full text
2 FACULTAD DE COMUNICACIÓN – UNIVERSIDAD DE SEVILLA El caso del cómico David Suárez: una exploración de la corrección política y los límites del humor en la prensa española TRABAJO DE FIN DE GRADO Autor: Samuel Franco Pedraza Tutor: Miguel Alcíbar Cuello 29/04/2024
3 Índice Resumen …………………………………………………………………………………... 4 Abstract ...…………………………………………………………………………………. 4 1. Introducción ……………………………………………………………………………. 5 2. Breve contextualización del caso ……………………………………………………… 5 3. Marco teórico …..………………………………………………………….…………… 7 3.1. Origen de la corrección política ………………………………………………… 7 3.2. Corrección Política: Definición y características ……………………………… 14 3.2.1 Características de la corrección política ……………………………… 17 3.3. Los políticamente incorrectos…….…………………………………………..… 20 3.4. La época de la “posverdad” …………………………………………………….. 23 3.5. El fenómeno de la cultura de la cancelación …………………………………... 24 3.6. Delito de odio: Una definición general ………………………………………... 27 3.7. Los Límites humor ……………………………………………………………... 29 3.8. La teoría del Framing …………………………………………………………... 32 4. Objetivo general y específicos ……………………………………………………... 36 5. Metodología ………………………………………………………………………… 36 5.1.Método …………………………...……………………………………………... 39 6. Resultados y Discusión ……………………………………………………………... 41 7. Conclusiones………………………………...…………………………………...…… 72 8. Bibliografía ………………………………...………………………………………... 74 9. Webgrafía ………………………………...…………………………………………...76 10. Anexo 1 …………………………...………………………………...…………………78
4 Resumen El presente estudio intenta analizar la cobertura mediática que recibió el caso del cómico David Suárez, quien fue denunciado y llevado a juicio por hacer un chiste sobre personas con Síndrome de Down en la red social “X”, el 18 de abril de 2019. El estudio se centra en el tratamiento dado al caso por ocho de los periódicos más consumidos en España; ABC, El País, El Mundo, elDiario.es, Público, Libertad Digital, VozPópuli y elDiario.es. En concreto, por medio del estudio del caso, se explora cómo la prensa, se ha posicionado con respecto a los límites de la corrección política, del humor y, en general, de la libertad de expresión. Palabras clave: límites del humor, cultura de la cancelación, corrección política, delito de odio. Abstract The present study attempts to analyze the media coverage received by the case of comedian David Suárez, who was reported and brought to trial for making a joke about people with Down Syndrome on Twitter on April 18, 2019. Thus, the reason for this research is to observe how six of the most consumed newspapers in Spain positioned themselves regarding this issue; ABC, El País, El Mundo, elDiario.es, Público, Libertad Digital and VozPópuli. It is justified Spanish media are ideologically fragmented, how they position themselves on this issue, and the current influence of the political correctness they have. David Suárez is the most irreverent and controversial Spanish comedian in our country, given the high doses of black humor he performs in his comedy shows, on television and Twitter, hurting the sensibilities of the most susceptible. Keywords: limits of humor, cancel culture, political correctness, hate crime.
5 1.Introducción El tema de la investigación es observar y estudiar el tratamiento informativo de los principales periódicos nacionales sobre David Suárez, cómico que fue llevado a juicio por publicar un chiste en X sobre una niña con síndrome de Down el 18 de abril de 2019. El comentario no sólo generó una gran avalancha de críticas al cómico gallego, sino que fue despedido tanto de Cadena Ser, como de Vodafone Yu y llevado a juicio por el Ministerio Público, que pretendía condenarlo a 1 año y 10 meses de prisión. Por ello, resulta interesante abarcar y profundizar en cómo los periódicos han tratado la problemática, así como analizar la influencia en sus líneas de la corrección política, fenómeno que predomina en nuestra cultura y que dicta cómo tenemos que pensar y decir. A día de hoy, manifestaciones esta o como la cultura de la cancelación están provocando que, cualquier elemento cultural, sea puesto de entredicho porque pueda dañar la sensibilidad de un colectivo determinado, esperándole una cancelación masiva y un aluvión de críticas. Más concretamente, en el humor, el debate sobre sus límites también queda abierto con estos fenómenos socioculturales, siendo el caso de David Suárez un gran ejemplo para analizar cómo se posiciona la prensa española sobre estos límites. Como veremos, y a pesar de que este movimiento nazca desde la izquierda, y más concretamente, desde el marxismo cultural o los posmodernos, en el presente trabajo se ha llegado a la conclusión que es desde los periódicos de derecha donde hay arraigada una creencia que el humor sí debe tener límites y que el chiste del cómico gallego debe ser considerado como un ejemplo de delito de odio. 2. Breve contextualización David Suárez es un famoso cómico que empezó a ganar fama en 2015 con la serie que realizó en Youtube ‘Vicent Flinch’ dejando muy claro desde sus orígenes su tono y discurso cómico: un humor negro, transgresor y provocador. Así lo ha reflejado en los distintos monólogos que ha escrito, los vídeos subidos a las redes sociales y los distintos programas que ha
6 participado, como Late Motiv con Andreu Buenafuente o Yu:No te pierdas nada con Dani Mateo o en formatos de Cadena Ser. Fue en este último programa del que fue despedido al negarse a borrar un chiste en la Red Social ‘X’ (antiguo Twitter), el 18 de abril de 2019. El tweet era el siguiente: “El otro día me hicieron la mejor mamada de mi vida. El secreto fue que la chica usó muchas babas. Alguna ventaja tenía que tener el síndrome de down” Aunque todo no quedó ahí. El chiste llegó a la Fiscalía de Madrid, la cual solicitó la apertura de un juicio oral y pidió para él una pena de un año y diez meses de cárcel por un comentario que consideraban como “humillante y vejatorio”, incluyéndolo dentro del marco de los delitos de odio y contra la dignidad de las personas. Todo un revés para la carrera artística y humorística del cómico gallego. Sin embargo, el desenlace final de la denuncia no ha sido tan gravoso para Suárez, ya que el Juzgado de Instrucción número 30 de Madrid archivó el caso al considerar el tuit como un mensaje “desafortunado, grosero, zafio, repugnante y sin gracia alguna”, pero no constitutivo de ser un delito. El magistrado consideró que el chiste no se hizo “desde la animadversión al colectivo”, además de que el cómico no había difundido “de manera reiterada mensajes peyorativos hacia dichas personas”. Tras ello y aunque la Fiscalía recurriera ante lo que dictaminó el juez, Suárez fue absuelto en marzo de 2022. A pesar de no tener consecuencias judiciales, el episodio en cierta manera ha manchado la carrera del cómico, convirtiéndolo en mártir y héroe del humor negro para sus defensores y en despreciable villano para sus detractores.
7 3. Marco teórico 3.1 Orígenes de la “corrección política” Lo que llamamos hoy “corrección política” (political correctness, en inglés), es resultado de una serie de acontecimientos ocurridos en el pasado Siglo XX y más concretamente, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, que provocaron diferentes cambios en la cultura occidental hasta su llegada a las universidades estadounidenses en la década de 1980 con los estudios críticos sobre el género o la raza, y su difusión por el resto de Occidente hasta día de hoy. Entre sus desencadenantes, se encuentran la disolución de la Unión Soviética y la fuerte vertiente crítica hacia el estalinismo, el auge de la Nueva Izquierda o New Left formada por intelectuales con nuevas ideas marxistas como los de la Escuela de Frankfurt o los postestructuralistas como Foucault, Deleuze o Derrida cuyas ideas influenciaron entre otras, en las revueltas de Mayo del 68. Los intentos fallidos de la instauración del socialismo en países occidentales como Alemania, Hungría e Italia, durante las dos primeras décadas del Siglo XX antes de la llegada del fascismo y el nazismo, así como la necesidad de analizar el éxito del sistema capitalista, hizo que un grupo de teóricos, los marxistas occidentales, realizaran encuentros para debatir y buscar nuevas formas de mover al proletariado (Rodrigo Iturralde, 2022). De esta manera, alejaron el foco de campos como la economía o la política y se interesaron en estudiar la cultura, la filosofía o la sociedad de masas; es decir, la “superestructura” (Rodrigo Iturralde, 2022). Los encuentros de los marxistas occidentales culminaron con la formación de la Escuela de Frankfurt, un centro que se dedicó al estudio de cómo el capitalismo se había instaurado con éxito, así como los cambios culturales que se habían producido en los países occidentales. Estos pensadores buscaban hacer una renovación del marxismo “de la putrefacción en la que lo tenía olvidado la ortodoxia” (Rapoport, 2014, p.139). Por ello, querían alejarse del marxismo tradicional y hegemónico y sus intereses partidarios.
8 El nuevo marxismo cultural, critica la cultura que se había instaurado en Occidente porque pretendía, como afirma Rodrigo Iturralde (2022, p.60) “la conquista del pensamiento: deconstruir el entonces existente para poder ir luego moldeando al nuevo hombre en favor de los objetos de la revolución a lo que Marx llamó “superestructura””. Es decir, aniquilar los valores e ideales capitalistas occidentales y cambiarlos por unos nuevos mediante el adoctrinamiento. Así, el marxismo cultural, buscaba derribar los valores de la cultura occidental capitalista (Rodrigo Iturralde, 2022). En sus primeros años, todavía había una gran influencia del marxismo más ortodoxo, donde se estudiaba tanto el socialismo como el movimiento obrero y tenía mucho peso la naturaleza económica. Pero una vez que Grungberg, presidente de la Escuela, se va del cargo y es sustituido por Marx Horkheimer, estos intelectuales comienzan a distanciarse de las anteriores vertientes marxistas (Rodrigo Iturralde, 2022). De este modo, en el centro se realizarán investigaciones y estudios en diversas materias, rodeándose para ello de grandes personalidades de la época en diferentes campos: desde filósofos como el propio Horkheimer, Walter Benjamin o Herbert Marcurse, al psicoanalista y psicólogo social Erich Fromm o el escritor y periodista Siegfried Kracauer (Rodrigo Iturralde, 2022). Los pensadores de Frankfurt escribían sin ningún tipo de censura hasta la llegada del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial. La represión nazi hizo que los marxistas occidentales tuvieran que exiliarse en ciudades como Ginebra o París hasta, finalmente, Estados Unidos (Rodrigo Iturralde, 2022). Estos intelectuales realizaron una gran labor de autocrítica e introspección para averiguar por qué había fracasado el comunismo. Además, Marcuse (1978, citado en Rodrigo Iturralde, 2022, p.57) se cuestionaba que “en un momento en que las auténticas condiciones para la revolución estaban presentes, la revolución se había derrumbado o había sido derrotada, las
9 viejas fuerzas habían regresado al poder y todo aquello estaba comenzando otra vez de una forma degenerada”. Lo cierto es que, el éxito de la Escuela de Frankfurt fue tal, que llegó a convertirse en el mayor centro de estudio del marxismo a nivel mundial, llegando a tener sedes en París, Londres, Ginebra e incluso, Nueva York (Rodrigo Iturralde, 2022). De su gran influencia en el continente americano hablaremos más adelante. De esta manera, la ciudad alemana de Frankfurt del Meno fue el lugar donde comenzó esta nueva izquierda cultural, elegida entre sus fundadores por ser uno de los grandes focos culturales de Europa, así como por su actividad filantrópica y por existir una gran simpatía hacia el socialismo y comunismo entre sus habitantes (Rodrigo Iturralde, 2022). La Izquierda ante la inoperatividad del proletariado de sublevarse ante las élites y el nuevo sistema y cultura capitalista, decide cambiar de sujeto político, que ya no son los trabajadores o las clases bajas, sino las minorías oprimidas históricamente (Schapire, 2020). Esto es así porque el proletariado ya no busca revelarse ante las élites o la cultura de Occidente, sino que la ha aceptado. Como afirma Rodrigo Iturralde (2022, p.59) “no intenta ya un cambio radical en la sociedad, sino una nueva configuración material de su vida”. Para los miembros de la Escuela de Frankfurt, el sistema capitalista tenía como objetivo “anular el pensamiento crítico de las masas, pretendiendo así atontarlas, adormecerlas y dirigirlas a su favor para continuar explotándolas” (Rodrigo Iturralde, 2022, p.84). Así, instauraron una verdadera contracultura de lucha para “librar las mentes de los oprimidos” (Rodrigo Iturralde, 2022, p.85). Uno de los pilares teóricos de la Escuela de Frankfurt, se encuentra en la obra Tolerancia Represiva, escrita en 1965 por Marcuse. En ella el autor defiende que no se puede ser tolerante con las clases, individuos o esferas que favorezcan o estén alineados con la situación totalitaria a la que se ha llegado con el sistema capitalista (J. Baqués, 2023).
10 Esta idea de que no se puede ser tolerante con todo, se relaciona con la paradoja de la tolerancia desarrollada por Karl Popper (1945, citado en Lázaro, 2020) afirmando que “la tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia…Tenemos por tanto que, reclamar en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar la intolerancia”. Según austriaco no se le debe tolerar a los intolerantes ya que terminarían imponiéndose y eliminando la tolerancia de la sociedad como principio en la sociedad (Lázaro, 2020) Volviendo a Marcuse, se muestra partidario de privarle de la libertad de hablar y de votar a personas que, como recoge Josep Baqués (2023) “no están capacitadas para actuar racionalmente”. De esta forma, sectores que han aceptado el capitalismo como la mediana y pequeña burguesía, el campesinado o la burocracia, no cuentan de una auténtica racionalidad ya que son víctimas del sistema y no merecen ser escuchados, promoviendo así su censura (Baqués, 2023), gozando únicamente de libertad para hablar los individuos que conciban su misma idea de progreso (Baqués, 2023). Marcuse (1968, p33) lo justifica de la siguiente forma: Pero la sociedad no puede ser indiscriminada allí donde están en juego la pacificación de la existencia, la libertad y la felicidad mismas: aquí ciertas cosas no se pueden decir, ciertas ideas no se pueden expresar, ciertas políticas no se pueden proponer, ciertos comportamientos no se pueden permitir sin hacer de la tolerancia un instrumento para la continuación de la servidumbre. Con este último párrafo, Marcuse entra en contradicción y se convierte en víctima de lo que él mismo defiende. Pues, al afirmar que hay determinadas cosas que hay que impedir que se pronuncien, actúa él mismo de forma totalitaria. Lo cierto es que, a pesar de la crítica que hace el marxista sobre el totalitarismo con el que se está llegando con el sistema capitalista, así como la falta de libertades la realidad es que, ninguna de sus obras fue censurada (Rodrigo Iturralde, 2022). Así, la tolerancia represiva debe partir desde el sector de la educación, desde los profesores y estudiantes universitarios (Villanueva, 2021) Y así hizo, extendiéndose hacia distintas parcelas de poder como gobiernos, partidos, sindicatos y hasta aceptadas por el poder legislativo para elaborar constituciones (Villanueva, 2021).
17 como excusa la justificación de que ya no se puede decir la verdad con “decir las cosas como yo quiero que sean” (Dudda, 2019, p8). Es decir, abandonar el lenguaje o enfoque que tradicionalmente han usado. Así, para muchos de sus críticos, esta corriente es un nuevo intento de influir y repercutir en la sociedad de acuerdo a sus valores, tras la pérdida política que se produjo en la izquierda tras la caída del paradigma marxista en el pasado siglo (Fernández Riquelme, 2020). Otros niegan su existencia, afirmando ser un invento de la derecha para criticar y atacar la izquierda, ya que nadie se autodefine como políticamente correcto. Algo de razón lleva la izquierda, pues a veces dicho debate peca de ser demasiado superficial “centrándose en la etiqueta y no tanto en lo que se señala” (Dudda, 2019, p.32). Y es que mediante el término es un “hombre de paja” usado por las personas de derecha con el que justifican las actuaciones de la izquierda (Dudda, 2019, p.33). 3.2.1 Características de la corrección política Delimitando algunas de las características que tiene el movimiento, uno de los más destacados e importantes, es la censura que los individuos que se sitúan dentro de esta ola de pensamiento ejercen sobre personas que emiten mensajes o ideas donde ellos creen que pueden dañar la sensibilidad de algunas personas. De esta forma, este nuevo tipo de censura, se ejerce desde la propia ciudadanía, y no desde las élites de poder, como lo han podido hacer a lo largo de la historia estamentos como el Gobierno o la Iglesia. Así, estos nuevos censores se sitúan como dice Darío Villanueva (2021, citado en Dudda, 2019, p.3) en “una minoría militante que se mantiene misteriosamente ilocalizable promoviendo sin tregua una nueva ortodoxia que no emana, pues, de ningún poder establecido”. En estos últimos tiempos se está produciendo un cambio. Las reivindicaciones siempre han ido desde las propias minorías oprimidas hacia las instituciones, en España se ha invertido
18 su dirección “produciéndose la identificación entre los órganos de gobierno y lo políticamente correcto” (Marta Galiñanes Gallén, 2009, p.126) Este tipo de censura proviene de las críticas de parte de la izquierda hacia libertad de expresión, ya que esta, la consideran como un arma donde el poder ejerce su fuerza y autoridad para mantenerlo, influenciado por las ideas de Foucault. Pero libertad de expresión y democracia van de la mano y debe tener unos límites muy finos y concretos (Dudda, 2019). De tal modo que, al igual que en la democracia el derecho al voto lo ejercen todos los ciudadanos independientemente de sus valores, pensamientos, antecedentes o ideología, el derecho a la libertad de expresión también se debe ejercer de tal forma. Esto no quita que algunas personas de derecha “les ayuda a consolidar su discurso [e] identificando la libertad de expresión con su libertad de expresión” (Dudda, 2019, p.70) Como se puede deducir tras estas líneas, cada grupo marca los límites de la libertad de expresión, donde les parece. Un ejemplo de esta incoherencia es la que hay en una parte de la izquierda, la cual “defiende la libertad de expresión de quien desea que ETA atente otra vez, pero exige condenas duras contra la organización ultracatólica Hazte Oír” (Dudda, 2019, p.75). Dicha organización recorrió en autobús ciudades españolas con un mensaje que decía: «Los niños tiene pene. Las niñas tienen vulva». Hay autores que remarcan los logros que ha conseguido el movimiento, ya que “no se puede negar que las normas para evitar insultar o atacar de otro modo, el estatus de las mujeres o los homosexuales han traído enormes beneficios, y las críticas a la corrección política es los ignorantes simplemente están equivocados” (Dudda, 2019, p.60). El fenómeno políticamente correcto es un intento real donde estos grupos que, históricamente han tenido un papel secundario y subordinados históricamente bajo un sistema heteropatriarcal blanco, buscan ser reconocidos y definidos “tras siglos de estereotipos y etiquetas impuestas, pueden definirse como desean” (Dudda, 2019, p.60).
19 Pero estas reivindicaciones no se pueden alcanzar, como indica Sergio Fernández Riquelme (2020) “cuestionando la libertad de expresión de los contrarios o de los críticos”. Y es que los políticamente incorrectos están equivocados cuando ven sólo a la corrección política como un movimiento que simplemente quiere cambios eufemísticos en el lenguaje como el de decir “persona con diversidad funcional” en vez de “discapacitado”, o la creación de nuevos términos como los de “portavozas”. (Dudda, 2019, p.60). Así, esta nueva izquierda ha interpretado la frase de que lo personal es político, donde no hay esferas de la vida donde no se den luchas de poder, a justo lo contrario. Pues ahora, la acción política es sólo acción personal, de cómo se autodefina un sujeto, es decir, según su identidad (Lilla,2017). Todo ello nos ha encaminado al contexto en el que estamos hoy, donde cada vez hay más grupos identitarios que provienen de otros grupos mayores, los cuáles buscan diferenciarse por pequeñas que sean sus diferencias, con otros grupos. Esto genera un gran desorden y anarquía en el movimiento ya que, como dice Soto Ivars (2021, p.362) “cada tribu impone sus normas de un modo arbitrario [y] entra a menudo en contradicción”. De esta forma, son cada vez más frecuentes los conflictos entre subgrupos que se encuentran dentro del mismo grupo, como puede ser entre las feministas radicales y las queer, o entre los vegetarianos y los veganos. La cada vez mayor segmentación y división de la sociedad en pequeñas tribus hace que sea, como asegura Ricardo Dudda (2019, p.73) “imposible crear un criterio que encaje con todas”, ya que cada miembro de una comunidad va a defender su mirada subjetiva del mundo, muchas de ellas incompatibles entre sí creándose conflictos.
20 3.3 Los políticamente incorrectos y el resurgir de los populismos Los políticamente incorrectos no tienen por qué buscar siempre la ofensa o el deseo de herir sensibilidades. Más bien, es todo ese pensamiento que se encuentra fuera de los límites del discurso que marca el fenómeno de lo políticamente correcto y que ellos mismos han impuesto (Soto Ivars, 2021). La incorrección política nace más así, de la exclusión por parte de la izquierda de una línea discursiva, que de la auto consideración de los incorrectos como tal. Por ello, la incorrección política no es algo buscado, sino que es algo que encuentra a esta misma (Soto Ivars, 2021). De tal modo que un comentario es políticamente incorrecto en tanto busque dañar la reputación pública de un individuo (Moller, 2016) Para los adversarios de la corrección política, este fenómeno no es más que un intento de la izquierda radical para volver a recuperar la hegemonía política que poseía previa a la caída del marxismo (Fernández Riquelme, 2020). Aunque hay autores que sostienen que tras toda esta respuesta hacia lo políticamente correcto “hay una defensa interesante y legítima del criterio propio, el escepticismo, el pensamiento crítico y la libertad individual” (Dudda, 2019, p.121), derivando en un surgimiento de una política identitaria de derecha. De modo que, si tratas a los hombres blancos, como explica Jonathan Heidt (2016, citado en Sandra Dzeniz & Felipe Nobre, 2019, p.12), “como grupos de identidad, si sigues diciendo que son terribles y malvados eventualmente se vuelven como otro grupo de identidad y votan sus intereses raciales”. Todo ello ha desembocado en una Guerra Cultural entre la derecha y la izquierda identitaria para luchar por sus reivindicaciones, partiendo ambos de la derrota para movilizar a su grupo. Los políticamente incorrectos se consideran víctimas y héroes al mismo tiempo: una víctima del status quo establecido y héroe que pretende revelar la verdad escondida y decir las cosas tal y como son (Dudda, 2019). Los incorrectos dicen defender una mayoría silenciosa ante una minoría elitista, que intenta establecer su discurso y hacerlo hegemónico mediante los medios de comunicación y el ámbito político. Aunque la forma en la que se agrupan y realizan la crítica, no es muy dispar a la de los políticamente correctos, pues “piensan que
21 sólo hay una manera de solucionar las cosas y que la negación de esa manera es una traición a la realidad” (Dudda, 2019, p.117). Además, detrás de la crítica que realizan, hay un sector de los políticamente incorrecto que cae en el escepticismo absoluto, queriendo llevar la contraria por simple pereza intelectual, no elaborando un discurso alternativo al que critican ni gastando esfuerzos en estudiarlo ni refutarlo. (Marias, 2017). En los últimos años, con la llegada de la nueva era digital, ha surgido un grupo de políticamente incorrectos en internet que lanzan mensajes provocadores y difundiendo memes irónicos con la intención de provocar y ofender a colectivos como las mujeres, los homosexuales o personas de otras razas (Dudda, 2019). Tras sus perfiles se encuentran los que, a priori, se sienten más molestos y disgustados por todo el movimiento políticamente correcto, los chicos blancos heterosexuales quienes, según Soto Ivars (2021, p.377) “han encontrado en la irreverencia y el trofeo una forma de supervivencia y un motivo de unión”. Es decir, se han agrupado y han formado de forma reaccionaria un colectivo y una tribu al igual que hicieron las mujeres, los homosexuales para luchar y reivindicar sus derechos en el siglo pasado. El problema viene en ocasiones, en algunos mensajes que se lanzan desde estos perfiles donde es difícil situar la línea de lo que si lo que expresa lo ha dicho de broma y en tono irónico, o si realmente piensa así (Soto Ivars, 2021). Esto último da explicación al movimiento de la Alt Right, o derecha alternativa. Marcos Reguera (2017) indica que “según la prensa es un movimiento político racista blanco protagonizado por una serie de figuras mediáticas, que pretende iniciar una guerra cultural con las minorías raciales, el feminismo y las mujeres, así como con la izquierda en general”. A raíz de la creación y difusión de memes jocosos y echar unas risas, nació un fenómeno para criticar el establishment progresista dominante, usando los medios digitales, como
22 vehículo menos agresivo, para criticarlo. Todo ello de forma orgánica, sin ser conscientes, de que estaban creando y organizándose en una nueva extrema derecha (Reguera, 2017) Así, este grupo se siente orgulloso de la etiqueta de políticamente incorrecto. Algo criticado por autores que indican que “la incorrección debería huir de las etiquetas y ser una actitud flexible, abierta y heterodoxa” [pero] “jamás caer en un subterfugio nuevo” (Soto Ivars, 2021, p.380). Por ello, estos grupos más allá de tener una opinión libre, muchos de ellos han caído en muchas ocasiones en el fanatismo. Además, que un grupo decida llevar la contraria y tener una visión u opinión diferente y fuera del discurso mayoritario, no es sinónimo de llevar la razón. Ejemplo de ello, son los terraplanistas, quienes defienden que nuestro planeta es plano sin un argumento sólido que los respalde (Soto Ivars, 2021, p.377). Los autodenominados políticamente incorrectos se sienten orgullosos de serlo. Muestra de ello, son las declaraciones de sus máximos exponentes y defensores: la derecha populista, desde Donald Trump, a Bolsonaro, pasando por el grupo parlamentario Vox. Pero hay quien sostiene que esta posición no es más que un movimiento de los nacionalpopulismos para ganar adeptos. Como sostiene Soto Ivars (2021, p.379) “por arte de magia, despliegan la misma intransigencia que sus oponentes más histéricos”, cambiando sólo los asuntos o cuestiones por las que se ofenden. Uno de los temas por el que mostraron ofensa los políticamente incorrectos de derecha en nuestro país fue por el gag del programa televisivo ‘El Intermedio’, donde el cómico Dani Mateo, se sonó la nariz con la bandera de España, siendo denunciado por la Alternativa Sindical de Policía y siendo imputado por ultraje y delito de odio a los símbolos nacionales (Catela, 2018). Finalmente, el juez archivó el caso por falta de pruebas, teniendo un desenlace feliz para Mateo. Además, Álvaro Moreno, marca que cedía la ropa a los presentadores del programa. Así lo hizo saber la empresa de mediante un comunicado el 4 de noviembre de 2018, donde consideraban al sketch como “absolutamente intolerable, ofensivo e inaceptable”. A pesar de
23 decir en su comunicado, que siguen trabajando para “seguir siendo una marca universal”, algo que suena contradictorio. 3.4 La época de la “posverdad” Pasamos a describir uno de los fenómenos que más interfieren a la hora de comprender la corrección política en la actualidad como es la posverdad. Así, Darío Villanueva (2021, p.183) la describe como: La idea de toda información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público; así como una distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. El origen de la misma se encuentra en la corrección política que empezó a llegar a las universidades de Estados Unidos a finales del Siglo XX, debido a la influencia de ideas de pensadores franceses de la Revolución de 1968 y su relativismo posmoderno (Villanueva, 2021). Dichas ideas y teorías no sólo llegaron a los campus universitarios, sino que traspasaron sus fronteras y llegaron a instaurarse en estamentos tan poderosos como el de la Justicia o la Iglesia. Así pues, los hechos verificados y comprobables pierden fuerza respecto a las visiones preexistentes del mundo (Vila De Prado, 2018). La idea de que no exista una verdad absoluta o y racional, sino emocional e intersubjetiva, abre la puerta a pensar que a alguien que se le considere mentiroso sea rechazado más por no aceptar dicho sujeto las reglas del juego impuestas, es decir, las convenciones sociales, más que por si lo que dice es realmente falso (Villanueva, 2021). Aunque lo que diferencia la posverdad de una simple mentira, como afirma Berckemeyer (2017, citado en Vila de Prado, 2018 p. 10) es ‘reforzar prejuicios’ [y para ello] pocas cosas han sido más eficientes y practicadas que manipular emociones”. Esta llamada a los sentimientos de los ciudadanos está provocando la proliferación de fake news en internet.
24 Así, otras cualidades de las mismas, como indica Hazard-Owen (2017, citado en Vila de Prado, 2018 p. 10) es que “[la noticia deba] tener apariencia de legitimidad, tener una publicación efectiva en Internet [y] ser amplificada en la red (como Twitter o Facebook)”. Por ello, los nuevos medios que recurren a las noticias falsas tienen una mayor influencia a pesar de carecer “del control profesional de la información, de objetividad y de toda deontología” (Villanueva 2021, p.192). Esto genera que personas poco cualificadas periodísticamente o con determinados intereses se establezcan en los nuevos canales informativos, donde la rentabilidad económica se sitúa por encima de la ética profesional (Villanueva, 2021). 3.5 El fenómeno de la “cultura de la cancelación” Dada la importancia que tiene internet y las redes sociales en nuestras vidas, no es de estrañar que la corrección política ejerza su influencia en la red. De esta manera, ha generado la aparición de un nuevo fenómeno: la cultura de la cancelación. Para el profesor Carlos Alberto Jiménez Cabarcas (2021, p.277) es “un fenómeno social que se desarrolla en las redes sociales de internet que busca reprochar a aquellas personas que han asumido actitudes o comportamientos que son mal vistos socialmente, aun cuando dichas conductas no constituyen un delito”. Estos comportamientos o comentarios son considerados como microagresiones, las cuales son, como dice Pierce (1978, citado en Moral Cabrero, Huete García & Díez Villoria, 2020, p.9) “conductas verbales o de comportamiento breves que comunican desprecio o insultan a alguien por ser miembro de un grupo social”. A pesar de esta definición, autores como Lukianoff y Haidt (2015, citados en Curcó Cobos por 2020, p.207) consideran que “[las microagresiones] parecen no tener intenciones maliciosas pero que, sin embargo, son catalogadas como un cierto género de violencia que no necesariamente implica desacato jurídico”. Frente a lo que consideran como una microagresión, muchos usuarios optan por victimizarse, término que se diferencia al de ser la víctima de un suceso en que el usuario que cae en la
25 victimización, se auto percibe voluntariamente como tal, a pesar de no derivar de un hecho delictivo (Curcó Cobos, 2020) De tal forma, una víctima, según la Asamblea General de las Naciones Unidas (1985, citada en Curcó Cobos, 2020, p.207) son “personas que han sufrido daños, lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida económica o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales, a través de actos u omisiones que violen la ley”. Desde esta postura, los progresistas creen que la Cultura Occidental se tiene que revisar y reajustar a las nuevas sensibilidades de nuestra época. Así, la gente que cancela cree que esta época “es un sitio hostil para las minorías que ha sido levantada por hombres blancos, machistas y heterosexuales” (Soto Ivars, 2021, p.398). El modus operandi de estos social justice warrior o guerreros de la justicia social, lejos de establecer un debate o de ofrecer una crítica argumentada sobre una opinión o una obra, se encuentra en el linchamiento, “es una respuesta colectiva, masiva e irracional […] el cual apela a los sentimientos colectivos para legitimarse (la ofensa y la indignación son los más socorridos) y tiene una estructura horizontal” (Burgos & Hernández, 2021, p.149). De este modo, buscan la pérdida de la reputación y la retirada de la vida laboral y social de una persona o personaje que ha realizado una publicación que los políticamente correctos consideran como moralmente incorrecta (Dudda, 2019). Para ello pretenden viralizar el mensaje para que llegue a más usuarios y así su cancelación sea mayor (Jiménez Cabarcas, 2021). Pero la moralidad de los actos de estos usuarios, en ocasiones, es más que dudosa, ya que estos linchamientos emanan desde las emociones y no usando la Razón (Burgos & Hernández, 2021). Por ello, como dictan Edixela Burgos y Gustavo Hernández (2021, p.145) “la persona que cancela no es tan benévola como se espera, no está enriquecida de valores humanos como muchos pudieran pensar”. Los propios canceladores, situados en círculos de la izquierda posmoderna, llegan a negar el fenómeno, quitándole importancia a “todos los abusos de su bando” (Soto Ivars, 2021, p.77).
26 Así, hablan de esta cultura como “una invención de la ultraderecha para atacar a la izquierda y seguir sometiendo a determinados grupos como los negros o las mujeres, a los que se les responde con argumentos ad hominem” (Soto Ivars, 2021, p.405). Así, como determina, Carlos Alberto Jiménez Cabarcas (2021, p.296) “pasa a ser censurado no el acto, sino la persona”. Esta es la call out culture, donde se resuelve un debate lanzando una etiqueta al adversario (Dudda, 2019). La persona que cancela lo hace porque considera que los sistemas de justicia no sirven para enjuiciar este tipo de actos, bien porque son muy lentos, o bien porque no son considerados como delitos, pero sí se les deben considerar mal vistos (Jiménez Cabarcas, 2021). Los linchamientos los hacen en nombre del biem y toman como justificación que están protegiendo su dignidad dañada (Dudda, 2019). Una de las características de la cultura de la cancelación es su trascendencia en el tiempo. Es decir, no importa cuánto haya transcurrido desde que una persona escribiera un tweet o realizase un comentario. La realidad es que se le va a juzgar con ojos como si lo hubiera escrito en la actualidad, renunciando, por ejemplo, a la evolución o cambio de ideas que haya podido tener esa persona (Jiménez Cabarcas, 2021). Con todo ello ha nacido lo que se llama la cultura woke. Como hace referencia Marina de la Torre (2019), son unas personas que han “despertado” y reconocen la maldad humana buscando erradicarla. Así, son incapaces de diferenciar realidad de ficción y “ven ofensas y peligros en cualquier obra que supere la clasificación infantil” (De la Torre, 2019). Por un lado, las redes sociales han hecho que algunas minorías y sectores tengan un vehículo para comunicarse, expresarse, reivindicar sus derechos y ser visibilizado (Jiménez Cabarcas, 2021). Así, estas redes han permitido crear, como expresa Cornejo y Tapia (2011, citado en Jiménez Cabarcas, 2021, p.278) “grupos de personas que comparten intereses y, entre otras cosas, ha generado servicios que facilitan la vida en comunidad”.
33 Esta teoría nos da respuesta a cómo unos aspectos de un determinado acontecimiento son considerados como relevantes y no otros por parte de un emisor que ha realizado un proceso de selección de información, ya sea de forma consciente o inconsciente, según unos factores contextuales. Por ello, encuadrar un acontecimiento bajo un frame determinado focalizará más en unos determinados mensajes, desviándose así de otros distintos (Gitlin, 1980) De esta forma se configura como un proceso de selección, como señala Entman (1993, p.52) “de algunos aspectos de una realidad percibida y hacerlos más prominentes en un texto comunicativo, de manera que promuevan definiciones particulares de los problemas, interpretaciones causales, evaluaciones morales y/o recomendaciones para el tratamiento del asunto descrito”. Todo ello nos lleva a saber que un encuadre no es ni un tema ni un acontecimiento determinado, sino “contextos dentro de los cuáles los eventos son presentados” (Rachlin, 1989, p.3) Los periodistas al encuadrar una determinada información, la dotan de un sentid (Amadeo, 2022). Si no fuera así, “sólo aparecerían como un conjunto de hechos sin sentido” (Cohen y Wolsfeld, 1993, p. 14). Algunas características de los frames es que son principios organizadores socialmente compartidos y además persisten y son inmutables con el paso del tiempo, trabajando simbólicamente para estructurar el mundo social de modo significativo” (Reese, 2001, p. 11). De esta forma Tuchman hace un paralelismo entre una pieza periodística y una ventana con la que conocer la realidad. Mediante ella, el conocimiento que tenemos sobre la misma varía según el tamaño y las características de su cristal o la forma en la que se ubique. Todo ello influye en la forma en la que vemos la realidad y donde hay varias maneras en la que poner el foco en un determinado aspecto de la realidad. (Tuchman, 1978). La elección de unos frames y no de otros varían también en función de las rutinas de los propios periodistas, así como de los debates internos de los medios para los que trabajan, la ideología de los valores-noticia (source frames), o de los valores de los medios para los que
34 trabajan, conocidos por media frames. Estos, una vez leídos por los receptores del mensaje son percibidos e interpretados por los mismos teniendo un efecto en la cultura compartida (cultural frames). De tal modo, el framing se puede entender como un proceso en el que interviene la construcción del mensaje mediático y los efectos del encuadre (Vreese, 2003). Por todo ello, Bateson ya hablaba de la importancia del contexto y de la cultura para la creación de dichos marcos (Ardèvol-Abreu, 2015). Es la sociología interpretativa la base teórica sobre la que se apoya la teoría del Framing, donde la interpretación que hacen los individuos de la realidad y de las distintas situaciones dependen de la interacción y definición de las mismas (Ardèvol-Abreu, 2015). De esta forma, los investigadores han diferenciado dos tipos de encuadres: los encuadres específicos y los genéricos. Los primeros sólo se pueden aplicar a un acontecimiento concreto, a diferencia de los segundos, que ofrecen una mayor flexibilidad en diferentes casos. Como dice Alberto Ardèvol-Abreu (2015, p.432) “facilita la comparación de los resultados de diferentes trabajos en diferentes lugares y sobre diferentes temas”. Aunque los específicos dificulten este trabajo, nos muestra con un mayor y exactitud el tratamiento que han realizado los medios de un tema en concreto. Para poder conocer los frames de los diferentes textos periodísticos se utilizan dos vías que, según el caso, conviene más usar una u otra. Por un lado, mediante la vía deductiva sirve para encuadres predefinidos, donde serán cuantificados en la muestra de análisis, otorgándonos una mayor facilidad de realizar análisis comparativos (Semetko y Valkenburg, 2000). Aunque su principal inconveniente es la gran pérdida de información que conlleva, ya que los encuadres que no se hayan definido previamente, no serán detectados ni medidos (Igartua y Humanes, 2004). Por contrapartida, con la vía inductiva será el propio investigador el que extraiga el encuadre mediante un proceso de inmersión en los textos que se van a analizar. En las propias piezas,
35 los encuadres no se encuentran de forma explícita, sino que el autor ha dejado ciertas pistas que nos llevan al mismo (Van Gorp, 2007)”. Pero para la denominación de los encuadres es necesario que sean, como señala Alberto Ardèvol-Abreu (2015, p.435) “lo suficientemente abstracta como para que pueda aplicarse en otras situaciones, es decir, ha de permitir un cierto grado de generalización”. Para identificar los encuadres noticiosos, los investigadores nos han sugerido fijarnos en varios elementos de la noticia, tales como los títulos, los subtítulos, ladillos, imágenes y fotografías, pies de imágenes, entradillas, selección de fuentes, selección de citas, destacados, logos, estadísticas y gráficos y las conclusiones (Tankard, 2001) A pesar de la exactitud de este modelo, aparece un problema: el autor sugiere únicamente analizar el contenido manifiesto de la pieza, lo que aparece textualmente, excluyendo la riqueza informativa que puede aportar lo omitido por el periodista, o lo no dicho pero comunicado. Frente a ello, se hace necesaria la búsqueda de otros elementos que pueda aportar tal información. En este caso, autores sugieren “la presencia o ausencia de ciertas palabras clave, frases hechas, imágenes estereotípicas, metáforas y comparaciones, fuentes de información y frases en general que proporcionen fortaleza a grupos de hechos o juicios” (Entman, 1993, p.52). Y es que, tras las diferentes investigaciones realizadas, se ha llegado a la conclusión de que la forma en la que los periodistas informan y presentan la realidad, así como el propio discurso de los medios domina las discusiones de los diferentes temas que se dan en una sociedad (Gamson,1995)
36 4. Objetivos general y específicos Objetivo general: Analizar la repercusión mediática en los medios de comunicación digitales del chiste de David Suárez sobre síndrome de Down así como su tratamiento informativo. Objetivos específicos: 1.Estudiar los encuadres noticiosos (news frames) en las piezas periodísticas recopiladas. 2.Comparar los encuadres noticiosos en función de las líneas editoriales de los periódicos. 3. Explorar las valencias de los diferentes frames de las piezas publicadas. Preguntas de Investigación: 1. ¿Cuáles son los encuadres noticiosos de piezas analizadas? 2. ¿Cómo se han posicionado los periódicos según las diferentes líneas ideológicas? 3. ¿Qué tipos de valencias tienen los encuadres noticiosos de las piezas analizadas? 5. Metodología Para delimitar el corpus de la investigación hemos procedido a hacer una búsqueda y selección de piezas donde se informa sobre el caso David Suárez y así observar el tratamiento y la cobertura realizada por parte de la prensa española. Para ello y debido a la gran cantidad de periódicos de tirada nacional que hay, se han seleccionado un total de ocho medios de líneas ideológicas de diferente índole para intentar abarcar las diversas visiones ideológicas que tienen los españoles. Los seleccionados han sido El País, ABC, El Mundo, El Periódico, elDiario.es, VozPopuli, Público y Libertad Digital.
37 De tal modo y para clasificar estos periódicos, se ha procedido a realizar cuatro categorías de forma inductiva según el posicionamiento ideológico de cada uno de ellos. Las cuatro variables son “derecha moderada”, “derecha radical”, “izquierda moderada” e “izquierda radical”. Estas variables están obtenidas de la distinción que hace Gustavo Bueno en El mito de la Izquierda. En él, como se refiere Bueno (2002, p.41) “los conceptos de centro derecha o de centro izquierda, en el sentido de la línea continua, desaparecen”. Respecto a ello, una determinada posición ideológica no es tanto una situación estática en sí, sino que nace de la comparación entre otras visiones ideológicas. De tal modo que “la parte derecha, a su vez, podrá subdividirse, sin por ello, acercarse a la izquierda, en una extrema derecha y en una derecha moderada; y otra ocurrirá con izquierda, que se dividirá en una extrema izquierda y en una izquierda moderada” (Bueno, 2002, p.41). Por el lado de lado de la izquierda moderada encontramos El Periódico y El País. Este último se define a sí mismo como un “diario global, independiente, de calidad y defensor de la democracia” En lo que se refiere a la derecha moderada, se ha incluido El Mundo y ABC el cual, como expresa en su página web, “ha defendido a la Monarquía como la mejor forma de concordia y convivencia entre los españoles”. Pasando a la izquierda radical se encuentran Público y elDiario.es, donde los temas que más le preocupan hacen fiel reflejo de la inclusión a dicha categoría. De este modo, entre los temas que entienden que son más importantes se encuentran la emergencia climática y la igualdad, donde denuncian el machismo e informan “sobre la lucha por la paridad y la conciliación”, explicando “el debate feminista en todos sus aspectos”. A su vez, hacen hincapié en la perseveración de la memoria histórica y la lucha contra “los ataques racistas, xenófobos y contra la libertad de conciencia”. Por último, en la categoría de derecha radical se encuentra Libertad Digital y Vózpopuli. El primero de ellos, como recoge, defiende la unidad de España “entendiendo que nuestra historia nos ha enseñado que cuando menos presente está España en un determinado
38 territorio, de menos libertad disfrutan sus ciudadanos”. Esto deja entrever su posición en contra de la independencia de Cataluña. Además, defienden la democracia liberal criticando editorialmente a los partidos “según sus actos los acerquen o alejen” de estos principios. Junto a esta última definición, adjuntan una foto del ex líder de Podemos, Pablo Iglesias. Una vez establecidos qué medios iban a ser los objetos de estudio de la investigación, el siguiente paso sería acotar el tiempo en que se ha producido el fenómeno y así delimitar las noticias válidas para el estudio. Para la seleccionar de las piezas periodísticas, hemos recurrido a la base de datos Mynews utilizado la palabra clave, “David Suárez”, puesto que el cómico no ha tenido presencia en los periódicos más allá de toda la controversia en la que se ha visto involucrado por su chiste. El periodo temporal de las búsquedas ha sido desde el 18 de abril de 2019, día en el que el cómico publica en Twitter el chiste sobre la chica con síndrome de Down, hasta el 31 de diciembre de 2022, fecha en la que ya queda por finalizada dicha controversia, ambos incluidos. Tras la búsqueda, se ha obtenido un total de 47 piezas periodísticas, como se muestra en la tabla 1. La unidad de análisis es la pieza periodística, en las que hemos encontrado piezas tanto informativas (38) como de opinión (9). PERIÓDICO: NÚMERO DE PIEZAS: EL PAÍS 4 ABC 14 EL MUNDO 9 EL PERIÓDICO 8 VOZPÓPULI 2 PÚBLICO 0 ELDIARIO.ES 10 LIBERTAD DIGITAL 0 TOTAL DE PIEZAS: 47 Tabla 1. Distribución de las unidades de análisis según el periódico seleccionado.
39 5.1 Método Se trata de un estudio de caso al que se aplica el método del análisis cualitativo de contenido (ACC). En el ACC la elaboración de un sistema de categorías mediante una aproximación inductiva es el punto crucial del método. Según dice Mayring (2010), el ACC “aborda no sólo el contenido manifiesto (denotativo) sino también los temas y las ideas centrales que se encuentran en los textos como el contenido latente (connotativo)”. Es decir, no sólo se centra en lo que se dice explícitamente, sino, sobre todo, en el contenido que se encuentra implícito y, por tanto, el analista debe inferir de forma inductiva para poder delimitar el sistema de categorías. Esta profundización es uno de los grandes motivos por los que se opta por este método y no otros como el Análisis Básico de Contenido, el cual identifica categorías explícitas en el texto atendiendo en menor medida a los contextos comunicativos y a la producción de sentidos que el ACC. Es de este mismo contenido latente donde vamos a obtener los diferentes frames. De este modo, la teoría sustentadora que hemos utilizado para realizar las categorías y analizar toda la información obtenida del trabajo ha sido la Teoría del Framing. Por ello, se ha procedido a analizar el frame dominante con el que el periodista ha encuadrado cada una de las piezas seleccionadas. Para identificarlos, nos hemos fijado y estudiado diferentes elementos noticiosos de cada una de ellas como subtítulos, fotografías, pies de imágenes, selección de fuentes, etc (Tankard, 2001). Así, se ha llevado a cabo un análisis inductivo, donde se ha inferido en los propios textos para obtener encuadres específicos, que nos otorguen una mayor riqueza a la hora de investigar y sacar conclusiones. En esta aproximación inductiva al corpus, hemos identificado tres frames dominantes, los cuáles hemos denominado como “delito de odio”, “límites del humor” y “cultura de la cancelación”. Una cuarta categoría es “Otros” en la que entran textos que no pueden
40 encuadrarse en alguno de los tres frames anteriores. Para ello previamente se ha definido el tema de las categorías hermenéuticas, estableciendo un criterio para delimitarlas y haciendo que sean mutuamente excluyentes. 1.Frame “Delito de odio”: Se centra en aquellos aspectos alrededor del concepto “delito de odio”, es decir, de cuando se enfoca en términos de infracción penal contra las personas o las propiedades, donde la víctima, el local o el objetivo de la infracción se elige por su, real o percibida, conexión, simpatía, filiación, apoyo o pertenencia a un grupo considerado vulnerable por presentar una característica común como su raza real o perceptiva, origen nacional o étnico, lenguaje, color, religión, sexo, edad, discapacidad intelectual o física, orientación sexual u otro factor similar. En este caso concreto, en relación con el tweet de David Suárez. 2. Frame “Límites del Humor”: Se centra en aquellos aspectos alrededor del concepto “límites del humor”, es decir, cuando se enfoca en el debate sobre si el humor es susceptible, en menor o mayor medida, de ser acotado, o, por el contrario, su uso es lícito, justificado y libre, siempre y en cualquier circunstancia. 3. Frame “Cultura de la Cancelación”: Se centra en aquellos aspectos alrededor del concepto “cultura de la cancelación”, es decir, cuando se enfoca en el fenómeno social en el que un individuo o grupo es criticado públicamente, sobre todo en las redes sociales. A menudo a los individuos o grupos señalados se les niega la oportunidad de expresarse debido a sus opiniones, acciones o comportamientos, considerados por otros grupos sociales inaceptables u ofensivos. En el caso que nos concierne, cuando el autor encuadra su texto en las críticas y en los ataques que ha sufrido David Suárez por su tweet. 4.Frame Otro/No identificado: Recoge aquellas piezas periodísticas que corresponden a un frame diferente a los tres anteriores o que, sencillamente, hay dudas sobre su naturaleza o no se ha podido establecer de forma clara. 6. Resultados y discusión
41 PI1. ¿Cuáles son los encuadres noticiosos dominantes en las piezas seleccionadas? Con este primer objetivo se busca estudiar y analizar cómo han encuadrado la información los periodistas en las piezas publicadas por los ocho medios seleccionados en torno a la polémica suscitada por el chiste de David Suárez y su posterior juicio en los tribunales. Así, en las 47 piezas periodísticas analizadas, estos han sido los porcentajes: Gráfico 1. Porcentaje total frames La Figura 1 muestra el porcentaje total de los frames, independientemente del periódico o ideología. De esta manera, se puede observar que los encuadres “delito de odio” y “límites del humor” destacan, con un 45% cada uno. La gran mayoría de periodistas, con independencia de la posición política del medio, enmarcan sus textos en los debates sobre si el chiste (y, por tanto, el cómico) puede considerarse o no delito. Por su parte, el tercer frame, “cultura de la cancelación”, representa tan solo el 6% (3 piezas) publicadas bajo dicho encuadre. Por último, también se ha pretendido dar visibilidad a las piezas cuyos frames no se pueden clasificar en los tres anteriores (4), al estar alejados y 45% 45% 6% 4% GRÁFICO 1: PORCENTAJE TOTAL DE FRAMES 1 2 3 4
42 abarcar otros enfoques distintos, con un total de dos entradas publicadas y un 4% de la representación total. A primera vista estos datos, así como que los principales encuadres sean “delito de odio” y “límites del humor”, nos dejan entrever cómo el movimiento de la corrección política tiene mucho peso e influencia en las piezas publicadas, independientemente de si abogan o no por la corrección política en el discurso público. Resulta curioso que los dos medios más en los extremos del espectro político, Público y Libertad Digital, no han publicado ninguna pieza sobre el asunto. Dos medios a los que hemos asignado la ideología de ‘izquierda radical’ y ‘derecha radical’ respectivamente por su carácter más combativo. Puesto que a nivel nacional como internacional el debate político está muy polarizado y nuestro país se encuentra en un proceso de importación de Norteamérica de las llamadas guerras culturales sobre la identidad de género, la orientación sexual o la raza (adaptadas, obviamente, a la idiosincrasia española), cabría esperar que ambos periódicos se hubieran posicionado claramente con respecto a lo que es o no delito de odio y a los límites (si es que debe tenerlos) del humor. Uno de los motivos que pueden justiciar que no lo hayan hecho, lo puede sustentar Noelle- Neuman con su teoría de la espiral del silencio que, resumidamente, explica cómo los individuos no expresan su punto de vista respecto a un acontecimiento determinado frente a un discurso dominante, a pesar de tener (o no) la misma opinión que este por temor a quedar aislados socialmente (Neuman, 1995 citado por Soto Ivars, 2021, p.164). Sea como fuere, con la llegada de la corrección política resulta complicado averiguar si una persona tome una determinada posición respecto a un tema porque realmente así lo desee, o bien, para no mostrar una posición contraria a lo que la gran mayoría piensa y no ser juzgado (Dudda, 2019). Por ello, una de las hipótesis que se pueden plantear de que Libertad Digital no haya realizado ninguna publicación sea para no generar polémica y ganarse detractores por la posición que adquiera respecto al caso.
49 Gráfico 3. Tipos de frames en periódicos de derecha e izquierda Tal y como se puede observar en la Gráfica 3, los periódicos considerados de derecha han hecho una ligera mayor cobertura mediática que los de izquierda (25 piezas frente a 22 de las publicadas por la izquierda). Además, vemos cómo el frame dominante en cada posicionamiento ideológico, es distinto. Por un lado, los periódicos de derecha han publicado más piezas bajo el frame “límites del humor”, con 11 piezas frente a las 9 publicadas por los periódicos de izquierda, una ligera diferencia que muestra como el debate se abarca desde todo tipo de ideologías generando una gran controversia con argumentos dispares según por el lado por el que se analice. Actualmente, el intento de imponerles límites al humor está muy ligado a círculos políticamente correctos y a los promotores de la cultura de la cancelación, donde muchos usuarios intentan acotar los términos sobre con qué se puede hacer comedia para no herir las sensibilidades de determinados colectivos, dejándose llevar de esta manera “por las emociones que le provoca dicho mensaje, y no por la razón” (Burgos y Hernández Díaz, 2021, p.145). Es decir, con los chistes en general, y con el tweet del cómico gallego en particular, los canceladores toman el comentario humorístico de forma personal y desconectan de su fin último: hacer reír. Aunque lo cierto es, como dictaminó la Audiencia Provincial de Madrid con Suárez “en muchos casos no está realizando un delito” (Jiménez Cabarcas, 2021, p.282). De igual manera, los usuarios que participan en linchamientos en internet actúan de tal modo porque consideran que nuestro sistema judicial no sirve para enjuiciar tipo de actos porque 0 2 4 6 8 10 12 14 Delito de odio Límites del humor Cultura de la Cancelación Otros Delito de odio Límites del humor Cultura de la Cancelación Otros PIEZAS PERIÓDICOS IZQUIERDA 12 9 1 0 PIEZAS PERIÓDICOS DERECHA 911 2 3 FRAMES PIEZAS PERIÓDICOS DERECHA E IZQUIERDA
50 son muy lentos o porque, aunque no sean considerados como delitos, sí se les deben considerar mal vistos (Jiménez Cabarcas, 2021). Por ello, podríamos deducir que los periódicos de izquierda se pueden posicionar a favor de que el humor no tenga límites y mostrarse en contra de Suárez pues, es desde esta posición ideológica desde la que nace la corrección política (Dudda, 2019), promoviendo el multiculturalismo surgido en las universidades norteamericanas en la década de los ochenta donde buscan deconstruir el canon filosófico-artístico racional y eurocentrista, cancelando obras y autores que pudieran dañar las sensibilidades de las diferentes minorías (Alvira, 2022). Por contrapartida, los periódicos y ciudadanos de derecha no tienen cabida en el fenómeno políticamente correcto ya que “rara vez hacen las objeciones correspondientes enfocadas en evitar la ofensa” (Moller, 2016, p.6). Pero, lejos de esta afirmación y como se ha podido desarrollar en el marco teórico con el veto de la marca Álvaro Moreno a La Sexta por el gag de Dani Mateo sonándose la nariz con la bandera de España, no tiene por qué ser así. Por otro lado, el frame dominante en los periódicos de izquierda es el de “delito de odio” con 12 piezas, frente a las 9 publicadas por la derecha. La poca diferencia en número de publicaciones entre ambas ideologías deja entrever la complejidad del caso, así como el debate moral y polarizado que genera en cuanto a si debe ser considerado como delito de tal calibre, más allá de la perspectiva ideológica. Este tipo de delitos castigan las expresiones que contengan o promuevan el odio hacia una raza, una religión, o grupos vulnerables los cuáles están protegidos por los Derechos Humanos y no pueden ser amparados con el derecho de libertad de expresión (Escaño, 2021). Aunque lo cierto es que, en el caso del chiste de Suárez en particular, los jueces de la Audiencia Provincial de Madrid consideraron que “no se aprecia la existencia de esa incitación al odio o a la violencia” y que hay que “saber distinguir lo que es mal gusto de lo que es delito”. Pasando a hablar del frame “cultura de la cancelación”, como se ve en el Gráfico 3, la derecha ha publicado más piezas que la izquierda (2 frente a 1 de la izquierda). Es lógico pensar que desde la derecha toda la avalancha de críticas, la magnitud que ha cogido el tweet, así como
51 los insultos y críticas vertidas a David Suárez, sea considerado como un ejemplo de dicho fenómeno. Y es que este concepto es un término más utilizado por la derecha que por la izquierda, la cual lo considera, como expone Soto Ivars (2021, p.405) “una invención de la ultraderecha para atacar a la izquierda y seguir sometiendo a determinados grupos como los negros o las mujeres”. Finalmente, tres noticias publicadas por los medios de derecha no se corresponden con los tres frames que se han establecido. Una vez que hemos analizado y comparado a grosso modo la cantidad de frames que aparecen tanto en los periódicos de derecha como los de izquierda, resulta interesante seguir profundizando y hacer una comparación entre las dos posturas que se encuentran dentro de cada ideología, así como en los diferentes periódicos de cada una de ellas. Gráfico 4. Piezas periódicos izquierda y derecha moderada Como se observa en el Gráfico 4, la cantidad de piezas publicadas entre la derecha moderada, es decir, ABC y El Mundo, y la izquierda moderada, El País y El Periódico, los primeros se han interesado mucho más en el caso, con 23 piezas publicadas, que la izquierda moderada, con 12 publicaciones. La explicación a que la derecha moderada haya hecho más publicaciones es que la derecha ahora es reaccionaria, es decir, tiene un tono más crítico 9 9 2 3 7 4 1 0 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros PIEZAS PERIÓDICOS IZQUIERDA Y DERECHA MODERADA IZQUIERDA MODERADA DERECHA MODERADA
52 contra el statu quo establecido, frente a la izquierda que se ha vuelto conservadora (Dudda, 2019). Es destacable además que, los periódicos de las dos posiciones ideológicas coinciden en el frame dominante, ‘delito de odio”, que tiene el mismo número de piezas publicadas con el frame ‘límites del humor’ (9 piezas). Esto puede dejar entrever la posición moderada en cuanto a ideología del periódico sin tomar, aparentemente y de forma general, un enfoque claro y firme. A su vez, el encuadre denominado ‘otros’ se antepone al de ‘cultura de la cancelación’, que como se puede ir apreciando, tiene bastante poco protagonismo en las piezas. En el caso de la izquierda moderada y como muestra el Gráfico 4, el frame ‘delito de odio’ destaca sobre el resto con 7 publicaciones realizadas, sobresaliendo como sucede con las cifras de los periódicos de izquierda en su totalidad. Que este sea el frame dominante puede mostrar el carácter crítico hacia el chiste de Suárez por parte de esta posición ideológica, llegando a considerarlo como un ataque hacia el colectivo del síndrome de Down. Este pensamiento está influenciado, como hemos mencionado con anterioridad, por el auge del multiculturalismo y su defensa a las minorías en la década de los ochenta en las universidades norteamericanas (Villanueva, 2021). El marco teórico nos ayuda a entender el por qué los periódicos pertenecientes a la izquierda moderada hayan optado más por enmarcar el caso de David Suárez bajo el frame ‘delito de odio’, que en otros como ‘límites del humor’ o ‘cultura de la cancelación’. Dejando un lado el posicionamiento del periodista sobre si cumple las características para ser o no este tipo de delito, el fenómeno de la cultura de la cancelación no es habitual que sea tratado por un pensamiento de izquierdas, como se ha comentado anteriormente. A su vez, se aprecia también un total de cuatro piezas bajo con el frame de ‘límites del humor’, pero alejadas de las siete de ‘delito de odio’ dejando entrever el posicionamiento moderado de los periódicos y no queriendo, a priori, entrar en el debate de dichos límites.
53 En el caso de la izquierda y derecha radical, coinciden con la comparación entre los periódicos VozPópuli y elDiario.es puesto que, en el muestreo realizado, no se han encontrado ninguna noticia ni en Libertad Digital ni en Público respecto al caso David Suárez. Gráfica 5. Piezas periódicos izquierda y derecha radical El gráfico 5 muestra cómo la izquierda radical, en este caso elDiario.es, ha realizado una cobertura mayor del caso del cómico gallego, con 10 piezas, que la derecha radical (VozPópuli), con únicamente 2 publicaciones. Es decir, la izquierda radical se ha interesado más en la problemática en la que se ha visto involucrado David Suárez. Uno de los motivos puede ser que el pensamiento de izquierda actual está fuertemente influenciado por el marxismo cultural, donde reflexionaba y criticaba la cultura que se había establecido en Occidente con el que y donde buscaban “la conquista del pensamiento: deconstruir el entonces existente para poder ir luego moldeando al nuevo hombre en favor de los objetos de la revolución” (Rodrigo Iturralde, 2022, p.60). Pero a su vez llama la atención, cómo con el carácter crítico que tiene VozPópuli, no haya realizado una mayor cobertura mediática tras las graves repercusiones que ha sufrido el cómico. Esto se puede deber a que en el chiste trata un tema delicado como es, la felación de una persona con síndrome de Down, por lo que al igual que ha podido hacer Libertad Digital, ha optado por no darle un gran protagonismo al caso. Es decir, se han podido autocensurar para no dar la imagen de cómplices y salir perjudicados ante la opinión pública. Volvemos al concepto de espiral del silencio de Neuman. 2 5 5 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros PIEZAS PERIÓDICOS IZQUIERDA Y DERECHA RADICAL IZQUIERDA RADICAL DERECHA RADICAL
54 Del mismo modo, como indica el Gráfico 5, este último medio concentra bajo el frame “límites del humor” todas las dos publicaciones que ha realizado. Y es que, al pertenecer a esta sección de la derecha radical, el hecho que sólo tenga dos piezas publicadas bajo dicho frame, se puede entender el carácter crítico de las piezas y a priori, en favor de que el humor carezca de límite alguno, algo que resolveremos en la tercera pregunta de investigación. Por otro lado, elDiario.es ha publicado el mismo número de piezas tanto bajo el frame de “delito de odio” como el de “límites del humor”, con 5 publicaciones en cada caso (Gráfico 5). Esto último demuestra el interés que tiene la izquierda radical en encuadrar el caso hacia una debate ético y judicial. Pero lo que nos indica la vertiente radical del periódico, es que no haya ninguna pieza bajo el frame de “cultura de la cancelación”, la cual y como hemos mencionado anteriormente la izquierda se posiciona a que este fenómeno es un invento de la ultraderecha para atacarles (Soto Ivars, 2021). Además, desde esta posición ideológica e influenciada por la corrección política, justifican los actos de estos social justice warrior los cuáles, buscan “reprochar a aquellas personas que han asumido actitudes o comportamientos que son mal vistos socialmente” (Cabrera Peña & Jiménez Cabarcas, 2021, p.277). A continuación, compararemos las piezas publicadas por ABC y por El Mundo, así como los frames que con los que han sido realizados. 2 6 0 1 7 3 2 2 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros COMPARACIÓN ENTRE LAS DERECHAS MODERADAS: "ABC" Y "EL MUNDO" ABC EL MUNDO
55 Gráfico 6. Comparación las derechas moderadas: “ABC” y “El Mundo” Entrando en la comparación entre las derechas moderadas, nos vamos a servir de los datos expuestos del Gráfico 6. En él, vemos que ABC ha hecho una mayor cobertura mediática del caso de David Suárez, catorce piezas, frente a nueve de El Mundo. En cuanto al frame dominante también vemos diferencias. En el caso del periódico del Grupo Vocento, es el encuadre de “delito de odio” que más veces se ha repetido con siete noticias publicadas, con únicamente dos de El Mundo. Por contrapartida, el periódico perteneciente a Unidad Editorial ha optado más por enmarcar sus piezas bajo el encuadre “límites del humor” con un total de seis publicaciones. Siguiendo con el frame “cultura de la cancelación”, ABC ha publicado dos de sus catorce piezas bajo este encuadre. Lo que es llamativo es que en el estudio no se haya encontrado ninguna noticia publicada por El Mundo con este enfoque, teniendo una ideología de derechas, que como hemos visto en el marco teórico, es la que tiene un tono más crítico con este fenómeno. En relación a otros frames, en ABC encontramos dos piezas que no podemos encasillar bajo ninguno de los encuadres descritos y en El Mundo únicamente una. Esta comparación y análisis nos muestra cómo periódicos que pertenecen a la misma posición ideológica, pueden enfocar las piezas que han publicado de forma distinta, además de hacer una diferente cobertura según la línea editorial de cada medio o crea que tiene mayor o menor importancia un tema determinado según sus valores. A continuación, se procede al análisis y a la comparación de los periódicos de derecha en su vertiente moderada y radical.
56 Gráfico 7. Comparación entre periódicos derecha moderada y radical Como se visualiza en el Gráfico 7, la derecha moderada no sólo ha publicado más piezas (23) sobre el caso del cómico gallego que la derecha radical (2), sino que, además, cada uno de los moderados también ha publicado más noticias que Vozpópuli. Por otro lado, la derecha moderada posee una mayor variedad de enfoques en sus piezas (Gráfico 7), ya que no sólo tienen noticias publicadas con el frame de “límites del humor” (9 noticias), sino que también con el de “delito de odio” (9 piezas), frente a la derecha radical que no ha publicado ninguna bajo este último. Que todas las piezas publicadas por la vertiente radical de la derecha, en este caso, Vozpópuli, se encuentren dentro del debate de los límites del humor, puede dejar entrever la influencia de la Alt Right, o la derecha alternativa en dicho medio, donde la derecha participa en la batalla cultural contra las minorías y contra la izquierda (Reguera, 2017) con mensajes provocadores y difundiendo memes irónicos con la intención de ofender a colectivos y minorías (Dudda, 2019). Esta corriente derechista, como detalla Reguera (2017) usan “los medios digitales, como vehículo menos agresivo, para criticarlo [el establishment]. Todo ello de forma orgánica, sin ser conscientes, de que estaban creando y organizándose en una nueva extrema derecha”. De esta forma, estos provocadores conforman un sentimiento de tribu como lo hacen las minorías que critican (Soto Ivars, 2021). Entendiendo esto, podemos intuir como la derecha 9 9 2 3 0 2 0 0 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros COMPARACIÓN ENTRE PERIÓDICOS DE DERECHA "MODERADA" Y "RADICAL" DERECHA RADICAL DERECHA MODERADA
57 radical puede apoyar a la elaboración de chistes contra todo tipo de minorías, adquiriendo una posición favorable al tweet de Suárez. Aunque surge una diferencia entre el chiste que realiza el cómico gallego con los comentarios que se realizan en estos círculos derechistas. El primero de ellos es un chiste, un comentario ficticio que busca la simple risa de quien lo consuma. En cambio, en la derecha alternativa es difícil situar la línea de lo que si lo que expresa se ha dicho de broma y en tono irónico, o si realmente el emisor del comentario piensa así (Soto Ivars, 2021). Siguiendo con el análisis y las comparaciones, procedemos a observar las diferencias y similitudes entre las piezas publicadas por la izquierda moderada, es decir, El País y El Periódico, y las de la izquierda radical, con elDiario.es y Público. Gráfico 8. Comparación entre periódicos de izquierda moderada y radical La primera diferencia a comentar es el número de piezas publicadas por los medios. Y es que la izquierda moderada, entre El País y El Periódico suman doce piezas publicadas, dos más que elDiario.es. Observando el Gráfico 8, vemos cómo el periódico digital nativo, ha realizado una mayor cobertura mediática que cada uno de los moderados. Esto se puede deber a que, tras la clasificación de los medios que se ha establecido y adquiriendo elDiario.es una posición radical, puede tener un mayor interés en visibilizar, informar y establecer un mayor debate sobre el caso que los otros dos periódicos de la izquierda moderada. 7 4 1 0 5 5 0 0 0 1 2 3 4 5 6 7 8 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros COMPARACIÓN ENTRE PERIÓDICOS DE IZQUIERDA MODERADA Y RADICAL IZQUIERDA RADICAL IZQUIERDA MODERADA
58 Gráfico 9. Comparación entre las izquierdas moderadas: “El País” y “El Periódico” Como último, pasamos a comparar la fracción moderada de los periódicos de izquierdas: El País y El Periódico. La Gráfica 9 nos indica que El País pese a ser el periódico más leído por los españoles, sólo ha publicado cuatro noticias al respecto, la mitad que El Periódico, con un total de ocho publicaciones. Podríamos deducir que, el periódico del Grupo Prisa no ha realizado una gran cobertura mediática del caso, en comparación con otros como ABC, El Mundo o el propio El Periódico, para no mostrar su posición ni buscarse detractores y así seguir definiéndose como un “diario global” independientemente de la ideología del lector. También apreciamos que El Periódico presenta entre sus publicaciones otros encuadres como “cultura de la cancelación”, con una pieza más que El País, que no ha enfocado ninguna con este frame. Por ello, vemos que no sólo El Periódico ha hecho una mayor cobertura respecto a este tema que El País, sino que además entre sus piezas se pueden encontrar una mayor diversidad de enfoques. A lo que respecta al encuadre dominante, en el caso de El Periódico es el de “delito de odio” con seis publicaciones, desconociendo aún si los autores de los textos consideran tal acontecimiento merecedor o no de tal infracción. A este, con mucha diferencia, les siguen los encuadres de “cultura de cancelación” y “límites del humor” con una noticia publicada en cada frame. 1 3 0 0 6 1 1 0 Delito de Odio Límites del Humor Cultura de la Cancelación Otros COMPARACIÓN LAS IZQUIERDAS MODERADAS:"EL PAÍS" Y "EL PERIÓDICO" EL PERIÓDICO EL PAÍS
65 Cambiando de línea ideológica, nos centramos ahora con El Periódico. Su frame dominante, “delito de odio”, cuenta con dos piezas por cada tipo de valencia, mostrando división de opiniones entre los periodistas de este medio en torno si el chiste merece ser condenado con un delito de esta tipificación. Por ejemplo, refiriéndonos a la positiva, es decir, que el citado chiste no es un ejemplo de delito de odio, se han usado expresiones como que “al entender que el tuit ha generado dolor y daño gratuito, pero no se puede ser castigado como una infracción penal” (PER7). Otro ejemplo de ello, es su intento de humanizar al cómico: “escribió el humorista, que tiene un primo y un tío abuelo con esta afectación” (PER8). Por el lado de las valencias negativas de “delito de odio”, el uso de expresiones como “agresiones verbales” (PER3), deja clara la postura del autor respecto al comentario. Las dos piezas bajo esta valencia incluyen declaraciones de un gran número de actores: la Fiscalía, la Cadena Ser, Down Madrid y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI). Todas ellas compartiendo postura y condenando al chiste, descartando a su vez, la voz de Suárez. Por otra parte, el frame “límites del humor” engloba una única pieza, con una valencia negativa (PER4). Esto significa que el periodista que ha realizado la pieza de El Periódico, considera que el humor sí tiene que tener límites. El autor del texto deja su opinión clara bajo una reflexión sobre de dónde emana la necesidad de algunos usuarios de hacer chistes con temas controvertidos, llegando a la conclusión de la falta de tener un amigo al lado para frenar los pies antes de publicar dicho tweet: - “Esos son los buenos amigos, los que no te dejan ir haciendo el ridículo o el imbécil por ahí”. Y es con esto mismo con lo que hace referencia al cómico gallego:
66 - “Al humorista David Suárez también le faltó ese amigo cuando publicó ese, por calificarlo de algún modo, desafortunado, tuit sobre las personas con síndrome de Down”. Finalmente, El Periódico, que tiene una sola pieza con el frame “cultura de la cancelación”, tiene una valencia negativa, es decir, defiende que tal acto es motivo para ser atacado o cancelado. La pieza (PER2), menciona de todos los programas de los que ha sido despedido, a la vez que utiliza expresiones que demuestran su postura. Entre ellas, se refiere a este como: - “Un chiste de mal gusto”. - “Lejos de dar marcha atras, el comico retuiteo su propio comentario, con lo que la difusion ha sido mayor”. En cuanto a las voces que aparecen en la noticia, se encuentra el CERMI, Cadena Ser, Vodafone y Down Madrid. Pasando a comentar a las piezas publicadas por El País, como hemos desarrollado en la Pregunta 2, el frame que predomina es el de “límites del humor”. De tal forma, destaca la valencia positiva con un total de dos piezas, a diferencia la neutra en la que hay una y no encontrándose ninguna negativa entre ellas. Vemos a priori, como ningún periodista de El País refleje que en sus piezas que la comedia deba tener límites. Esto se deja entrever en afirmaciones como “lo cierto es que es un chiste. Nos podrá gustar más o menos, pero no por eso deja de serlo y es por eso que por lo que se juzga”. (PAÍS2) Además, en esta pieza en concreto la idea se refuerza citando a otro cómico, Kike García, ajeno a la problemática, que expresa que lo que el gallego hizo fue “un enunciado con intencionalidad humorística”. En el otro texto (PAÍS3), lo muestra con la posición de la Audiencia, la cual recalca que “no puede castigarse con cárcel un chiste”. Además, se citan otros ejemplos donde se han realizado juicios pro temáticas parecidas:
67 “Han abierto una causa a un presentador de televisión por sonarse los mocos con una bandera de España”. Esto último visibiliza, más si cabe, la imagen del periodista. Analizando la valencia neutra, en la pieza (PAÍS1), se muestran todo tipo de declaraciones y puntos de vista, con una extensión más o menos similar, de tanto David Suárez, como de su abogada, del padre de una niña afectada y de Plena Inclusión Madrid. Ejemplo: - David Suárez: "un chiste mas" con el que "no queria vejar ni mofarse" de personas de este u otro colectivo”. - Padre de una menor afectada: “Me llama la atencion que una persona con tantos seguidores publique en su cuenta una broma sobra una disfuncion y que se abstraiga de alguna manera del hecho de que otros la puedan visualizar de esa forma. Ese es mi dolor". Por último, en el frame de “delito de odio”, solamente hemos encontrado una pieza, la cual tiene una valencia positiva. Ya fijándonos en el titular, el mensaje es directo: “Delitos de odio” por encima de nuestras posibilidades”. Y es que el autor, a lo largo de la pieza reflexiona de cómo se ha tergiversado la idea de delito de odio: - “Observo la tendencia hacia una pérdida constante de libertad de expresión, derivada de la confusión generalizada, entre lo que supone su ejercicio y la necesidad de lo que de que lo ha manifestado sea de nuestro agrado” - “Pero tampoco pueden considerarse (delito de odio), las expresiones contra colectivos que no son vulnerables, como los toreros, los policías horas enfermeras.” Para cerrar, comentaremos las piezas publicadas por elDiario.es. Respecto al frame “límites del humor”, hay dos piezas que tienen una valencia positiva, otras dos negativas y una neutra. Analizando la primera de ellas (ED1), llama la atención el tono irónico con el que empieza: “Otra vez quieren encarcelar a un cómico por un chiste de Twitter que, como todos, resulta ser de un pésimo gusto para un determinado porcentaje de la población”. Con ello, el autor hace referencia a los numerosos ataques que reciben humoristas por realizar un tweet con el que supuestamente se ofende a determinados sectores de la ciudadanía.
68 Siguiendo con el análisis de esta noticia, el periodista deja claro que, ante los que creen que ese comentario es un ataque, otros usuarios pueden gustarle el chiste y hacerles gracia: “Del mismo modo que a un porcentaje de la población el chiste puede parecerle horrible, no es descabellado pensar que existe otro porcentaje que piensa justo lo contrario”. Una posición en pro a la libertad humorística, a la que también se suma la pieza ED5 que cuenta con un destacado que deja clara la opinión del autor: “Es un chiste, no hay debate”. Siguiendo con el análisis de las noticias del periódico nativo digital, procedemos a comentar las que tienen una posición desfavorable a la total libertad del humor para tratar todos los temas posibles (ED9, ED10). La primera pieza al igual que una de las anteriores, cuenta con un destacado, pero en esta ocasión, con un significado totalmente distinto: “Acto de Humillación”. Recordar que un destacado es una frase u declaración que el periodista considera relevante de su pieza. Entre todas las declaraciones, apreciamos una en particular que no se ha añadido anteriormente, la de María Ángeles Montalvá, quien afirma que el chiste “no se trató de un “impulso único”. A juicio de los magistrados resulta “indigno” que se haga chanza sobre las personas que “desdichadamente sufren esa situación”. (ED9) En la otra pieza queda aún más clara la posición del periodista. Bajo el titular “la ética del humor”, el autor reflexiona sobre dicho tema y busca delimitar sus límites hasta llegar a conclusiones como: - “El humor no es un ser de luz donde todos colisionamos en un mundo de arcoíris y amor, el humor tiene su miga: tiene dirección (preferiblemente de abajo hacia arriba, de lo contrario, sería un poco bullying)”. - “el humor también tiene ética, o al menos debería tenerla para los humoristas. El argumento de “era solo un chiste” para evitar la ofensa o quizás, el delito, quedó desfasado long ago (hace mucho)”.
69 La pieza con la variable neutra (ED7) ha optado por abarcar diversas voces a lo largo de la misma; desde la voz del denunciado, donde ha mostrado sus disculpas y defiende el humor negro como vía para hacer “reír” con temas considerados socialmente como “tabú”. Otra de las declaraciones que se han añadido en la noticia es la de la Fiscalía: - “Según el representante del Ministerio Público, la intención del cómico con este comentario fue “humillar” y ha quedado descartado que la “finalidad” fuera “meramente humorística”. - “Denigrante, provocativo y con estereotipos de estigmatizan al colectivo de mujeres con síndrome de Down”. También incluyen declaraciones del colectivo Plena Inclusión Madrid, quienes consideran el tweet como “grosero, zafio y directa y gratuitamente ofensivo a la dignidad de las personas con síndrome de Down”. Por contrapartida, también se añaden citas de la abogada del humorista: “Isabel Elbal ha negado que existan hechos constitutivos de delito y ha pedido la absolución de su defendido por estar su mensaje amparado por la libertad de expresión y creación artística. Según ha detallado, es imprescindible analizar la “finalidad” del mensaje como “contexto”, el “ánimo” y la “intencionalidad” con que se hace. Y ha asegurado que, en este caso, el comentario se realizó con una estructura “típica del humor negro, que sorprende, arranca la sorpresa” y que, además, fue publicado con el perfil de un “personaje ficticio” que Suárez utiliza como una especie de alter ego “malvado””. Esta pluralidad de declaraciones desde los diferentes puntos de vista y la nula emisión de juicios de valor por parte del periodista, son los motivos por los que he clasificado a esta pieza con una valencia neutra. Pasando al frame “delito de odio”, cuatro son las piezas que poseen una valencia positiva, dos neutra y ninguna negativa.
70 Comentando pieza con valencia positiva (ED3), se valora que el chiste no fue un delito de este tipo, algo que se muestra directamente en el subtítulo: “La Audiencia Provincial de Madrid entiende que el cómico no incurrió en un delito de odio como decía la Fiscalía”. La colocación privilegiada, justo al principio de la noticia, nos ayuda a intuir cómo el autor desea que este mensaje nos llegue rápido y permanezca en nuestro pensamiento. Otros puntos que suman a la hora de catalogar las piezas en dicha valencia, son las citas, donde observamos varias que se postulan de forma favorable a la valencia planteada. Por el lado de los jueces: - “Obra de ficción”, explicando que, por tanto, no puede ser juzgada con los mismos cánones que otro tipo de intervenciones públicas para decidir si es o no es un delito de odio. Por el lado de David Suárez: - “Contar un chiste no es delito en España”. En otra pieza (ED4), predomina la voz de la Audiencia, añadiendo sentencias como: - “No hay delito de odio: No existen elementos que permitan apreciar una motivación discriminatoria en la actuación del acusado no pudiéndose enmarcar dentro de un discurso del odio”. - “No solo el tenor literal de las palabras pronunciadas, sino también el sentido o la intención con los que han sido utilizadas, pues es evidente que el lenguaje admite ordinariamente interpretaciones diversas Procediendo a analizar las piezas que cuentan con valencia neutra, encontramos un tono donde predomina el estilo descriptivo y añade diferentes voces:
71 - Fiscalía: El escrito del fiscal Ángel Guzmán, al que ha tenido acceso elDiario.es, afirma que el tuit de Suárez “produjo un ataque a la dignidad” de las personas con este síndrome y tenía un sentido (ED2) “No fue solamente “mal gusto” sino que su mensaje “responde a una percepción social poco integradora” que lleva a la discriminación de estas personas” (ED6) - David Suárez: “Negó que su intención fuera “vejar” o “generar daño” a las personas con síndrome de Down y sus familias (ED2)”. - Audiencia: “El delito de odio, concluyeron, “requiere algo más que un sentimiento de rechazo”. 7. Conclusiones 1. Los periódicos de derecha e izquierda han realizado una cobertura mediática similar sobre el caso David Suárez, con primeros tres entradas más para los primeros. 2. Los medios de derecha han optado por cubrir en mayor medida, el caso de David Suárez con el encuadre de “límites del humor”, mientras que en los periódicos de izquierda ha predominado el de “delito de odio”. 3. Aunque la corrección política tuviera sus orígenes en el marxismo cultural llevado a cabo por la izquierda, lo cierto es que hay presencia de la misma en los periódicos de derecha. Por ejemplo, El Mundo, paradójicamente y en contra de lo que se podría intuir por su ideología y una vez leído el marco teórico, en sus piezas de forma mayoritaria muestra una línea donde el humor sí debe tener límites, al igual que hace ABC. Y es que la posición de acotar la libertad en el ámbito humorístico en la derecha moderada está muy distanciada de la visión de la derecha radical, puesto que las noticias de VozPópuli íntegramente muestran la idea, además de forma muy concisa y sesgada de que el humor debe carecer de límites y puede abarcar todo tipo de temas.
72 4. Los periódicos cuando han informado sobre el chiste y la polémica per se, han enfocado las piezas con el frame de “límites del humor”, a diferencia de cuando han pasado a cubrir el procedimiento judicial de David Suárez han optado por usar el del “delito de odio”. 5. Los periódicos catalogados como “derecha moderada” reflejan una mayor postura a que el tweet es un ejemplo de delito de odio que la “izquierda moderada”, donde hay diversidad de opiniones en las piezas de El Periódico y de elDiario.es sobre si el chiste es delito de odio o no. Los periodistas de El País en cambio, consideran que el humorista no ha realizado un delito de tal calibre. 6. En lo que al fenómeno de la cultura de la cancelación se refiere, observamos que en el periódico de El Mundo hay diversidad de opiniones sobre si tal hecho merece o no las consecuencias de ser cancelado. El hecho que haya periodistas de este medio que se posicionen a favor de cancelarlo, o por lo menos no lo vean con malos ojos, contrasta en cierta medida con la idea de que estas sean, como afirma Soto Ivars (2021, p.77) “campañas de censura realizadas por la izquierda posmoderna”. Aunque mayormente pueda ser así, lo cierto es que en la derecha también hay círculos que abogan por ello. 7. En los periódicos de izquierda hay diversidad de opiniones en cuanto al debate de los límites del humor: Las piezas de El País que tienen el frame “límites del humor”, cuentan con una postura favorable a no limitarlo, contrariamente a lo que se podía pensar de antemano, al ser la corrección política mayormente un movimiento cultural que nace de la izquierda y que tiene como una de sus consecuencias la cultura de la cancelación. En su contra, El Periódico se muestra a favor de que el humor sí tenga límites. Por el lado de elDiario.es, observamos una pluralidad de opiniones, ya que hay el mismo número de piezas que se posicionan a favor de que el humor tenga límites que las que se aboga porque no los tenga.
73 8. Determinados sectores tanto de derecha como de izquierda se muestran reacios en que se hagan chistes sobre minorías, como las personas con síndrome de Down en este caso, algo que corrobora lo que afirma Ricardo Dudda (2019, p.381) cuando habla que “más que corrección política, existen correcciones políticas, espacios donde hay espacios hegemónico incontestable”. 9. Todo ello deja entrever el gran subjetivismo en el que estamos con la llegada de la posmodernidad, donde todos nuestros valores son líquidos. Por el lado de la izquierda, esta diversidad y diferencia de opiniones puede ser además un reflejo de lo fragmentada que está actualmente esta ideología en el panorama político español. 10. A pesar de las fuertes críticas que hay desde la derecha hacia el nuevo establishment de izquierdas, queda demostrado con este estudio cómo círculos de la derecha todavía siguen manteniendo ese puritanismo que actualmente se le atribuye a la izquierda. 11. Centrándonos en el chiste en sí, se demuestra con este estudio cómo, más que la ideología del usuario o del periodista, lo que afecta en la percepción de este tweet como un chiste es el contexto en el que se ha hecho, donde el receptor debe tener un estado de ánimo favorable para que sea considerado como tal en vez de como un ataque. 8. Bibliografía - Alvira, R (2022). Género, feminismo, “woke” y transhumanismo en la culminación de la lógica democrática. - Ardèvol-Abreu, A (2015): “Framing o teoría del encuadre en comunicación. Orígenes, desarrollo y panorama actual en España”. Revista Latina de Comunicación Social,70, pp. 423 a 450. - Amadeo, B. (2022). La teoría del Framing. Los medios de comunicación y la transmisión de significados. Revista De Comunicación, 1 (1), 6 – 32. - Bueno, G. (2002). El mito de la izquierda.
74 - Burgos, E & Hernández Díaz, G (2021). La cultura de la cancelación: ¿autoritarismo de las comunidades de usuario? Comunicación: Comunicación: estudios venezolanos de comunicación, ISSN 0798-1856, Nº. 193 (1º trimestre), 2021 (Ejemplar dedicado a: Señales filtradas), págs. 143-155 - Cabrera Peña, K & Jiménez Cabarcas, C (2021). La cultura de la cancelación en redes sociales: Un reproche peligroso e injusto a la luz de los principios del derecho penal. - Chinchilla Laguna, R (2017). El humor como salida. - Curcó Cobos, F (2021) Microagresiones, victimización,y nueva cultura de gestión del conflicto. Diversa. AÑO 34, NÚM. 96 TOMO PP. 205-225 - Delgadillo, J (2012). Foucault y el análisis del poder. - Dudda, R (2019). El origen de la tribu. Penguin Random House Grupo Editorial: Barcelona. - Entman, R. (1993). Framing: toward clarification of a fractured paradigm. Journal of Communication. - Fernández Riquelme, S (2020). Sobre la corrección política. Obtenida el 16 de julio de 2020, de https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/96124/1/SFR. Sobre la corrección política. La Controversia.pdf - Fuentes Osorio, J. (2017). El odio como delito. - Güerri Fernández, C. (2015). La especialización de la fiscalía en materia de delitos de odio y discriminación. - Lilla, M (2018). El regreso Liberal: Más allá de la política de la identidad. Barcelona: Debate. - Loyola Ríos, N.D (2019): El humor en los tiempos de cólera: una reflexión sobre la libertad de expresión en el ámbito artístico. - Moller, D (2016). Dilemmas of Political Correctness - Moral Cabrero E, Huete García, A & Díez Villoria, E (2020). ¿Soy lo que ves? Microagresiones capacitistas y visibilidad de la discapacidad. Revista Española de Discapacidad, 8(2), pp. 7-31 - Rapoport, (2014). Bolchevique de salón. Buenos Aires: Penguin Random Hous - Rodrigo Iturralde, C (2022). La escuela de Frankfurt y el inicio de la nueva izquierda. Unión Editorial.
81 ED5: “El humorista David Suárez se sienta en el banquillo por un chiste sobre el síndrome de Down que le expone a una pena de cárcel”, por Elena Herrera. 26 de noviembre de 2021. ED6: “La Justicia declara firme la absolución del cómico David Suárez por su chiste sobre mujeres con Síndrome de Down”, por Alberto Pozas. 28 de abril de 2022. ED7: “El cómico David Suárez niega en el juicio por su chiste sobre el síndrome de Down que su intención fuera “vejar””, por Elena Herrera. 29 de noviembre de 2021. ED8: “La sentencia que absuelve al humorista David Suárez subraya los ángulos muertos del delito de odio”, por Alberto Pozas. 23 de diciembre de 2021. ED9: “El periplo judicial del chiste sobre el síndrome de Down que puede llevar a prisión al humorista David Suárez”, por Elena Herrera. 16 de agosto de 2020. ED10: “La ética del humor”, por Quan Zhou. 3 de diciembre de 2021.