El cuento de los dos Hermanos: un nuevo estudio sobre la literatura narrativa egipcia
Abstract
El Cuento de los Dos Hermanos ha sido una de las obras de literatura narrativa egipcia más destacadas dentro de la egiptología. La historia de los hermanos Bata y Anubis supone un compendio de elementos culturales, mágicos y maravillosos que despierta el interés de cualquier lector interesado en el Antiguo Egipto. Su contexto de producción y la identificación de sus protagonistas con dioses del panteón egipcio hacen de esta obra una creación abierta a múltiples interpretaciones, pues en los relatos egipcios la intencionalidad va más allá de la creación literaria.
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1 ANEXO I REGISTRO DE ENTRADA DOCUMENTO DE DEPÓSITO DE TRABAJO FIN DE GRADO GRADO UNIVERSITARIO EN: HISTORIA CURSO ACADÉMICO: 4º CONVOCATORIA: JUNIO Apellidos y nombre del alumno/a: FERNANDEZ REINA, XENIA DNI: 28648733W Teléfono de contacto: 660166888 Correo electrónico: [email protected] Título del TFG: EL CUENTO DE LOS DOS HERMANOS: UN NUEVO ESTUDIO SOBRE LITERATURA NARRATIVA EGIPCIA Tutor/es: 1. JOSE MIGUEL SERRANO DELGADO vo BO Tutor/es Fdo. (tutor/es) Fdo. (alumno/a) En Sevilla, a 5 de JUNIO de 2017
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3 ÍNDICE 1. Resumen 4 2. Justificación, objetivos y metodología 5-6 3. La literatura narrativa egipcia: definición, categorías y evolución histórica 7-9 4. Presentación del Cuento de los Dos Hermanos 4.1. Papiro D’Orbiney 10-11 4.2. Trama argumental 11-12 5. Elementos sociopolíticos del cuento 5.1. Actividades de la vida cotidiana 13-14 5.2. El mundo de la realeza 15-22 6. Lo mágico y lo maravilloso 6.1. Bata 23-31 6.2. Anubis 31-35 6.3. Otros elementos mágicos del cuento 36-38 7. Paralelos y transmisión 7.1. Influencias y paralelos del cuento de los Dos Hermanos 39-42 7.2. Los destinos del Cuento de los Dos Hermanos 42-48 8. Conclusiones 49 9. Lista de abreviaturas 50 10. Bibliografía 51-53 ANEXO I 54-32 ANEXO II 63
4 1. RESUMEN Resumen: El Cuento de los Dos Hermanos ha sido una de las obras de literatura narrativa egipcia más destacadas dentro de la egiptología. La historia de los hermanos Bata y Anubis supone un compendio de elementos culturales, mágicos y maravillosos que despierta el interés de cualquier lector interesado en el Antiguo Egipto. Su contexto de producción y la identificación de sus protagonistas con dioses del panteón egipcio hacen de esta obra una creación abierta a múltiples interpretaciones, pues en los relatos egipcios la intencionalidad va más allá de la creación literaria. Palabras clave: Cuento de los Dos Hermanos, Bata, Anubis, esposa, funerario, faraón. Abstract: The Tale of the Two Brothers is one of the most distinguished works in Egyptology within the Egyptian narrative literature. The story of the brothers Bata and Anubis is a summary of the cultural, magical and wonderful elements which arouse the interest of any reader interested in Ancient Egypt. The context of its production and parallels between the protagonists and the gods of the Egyptian pantheon make this work a creation open to multiple interpretations, because in Egyptian tales intent goes beyond the literary creation. Key words: Tale of Two Brothers, Bata, Anubis, wife, funerary, pharaoh.
5 2. JUSTIFICACIÓN, OBJETIVOS Y METODOLOGÍA Dentro de la egiptología siempre han tenido un especial renombre los estudios religiosos y políticos, pero parece ser que en los últimos tiempos se están actualizando también los estudios sobre literatura egipcia desde enfoques interdisciplinares más actuales. Las nuevas aportaciones a la investigación y el desconocimiento por gran parte del público de la riqueza literaria del Antiguo Egipto han suscitado mi interés para la elaboración de este trabajo. El contenido aquí presente tiene como intención principal hacer entender al lector lo que es una obra de este tipo dentro del contexto egipcio, profundizar en su contenido y ponerla en comparación con otros ejemplos literarios de diferente procedencia. La metodología empleada se ha basado principalmente en la lectura de monografías especializadas y artículos recientes sobre el Cuento de los Dos Hermanos. Susan Tower Hollis ha sido hasta el momento la investigadora que más esfuerzos ha dedicado al estudio de la obra y la que cuenta con la monografía más completa y actualizada. A partir de su obra se sustenta gran parte del contenido del presente trabajo por el notable esfuerzo interpretativo y la solidez de sus argumentos. Del mismo modo he tenido que emplear artículos de reciente publicación para complementar el trabajo de Tower Hollis con idea de ofrecer una visión más cercana y desde otro punto de vista sobre las cuestiones más controvertidas del trabajo como es la interpretación del personaje de Bata. Entre estos investigadores más noveles encontramos a Laurie Rouvière, María Belén Castro o Martín Pehal, que, aunque no cuentan con trabajos del mismo rango que los de Tower Hollis, sí realizan puntuales e interesantes aportaciones al estudio del Cuento de los Dos Hermanos. Del mismo modo, y aunque este trabajo tenía como objetivo principal estar lo más actualizado posible, no se pueden desechar obras de clásicos de la egiptología como sir Alan H. Gardiner o Gustave Léfèbvre, cuyas aportaciones han sido de vital importancia para aspectos concretos del trabajo como la interpretación de los jeroglíficos y los paralelos de la obra. Además de ello, he tenido que recurrir a fuentes más generales para tratar la complejidad del contexto de producción, algo que desde Manetón hasta la actualidad pervive y que las fuentes egipcias no terminan de esclarecer. En última instancia, y partiendo de las fuentes mencionadas para la elaboración de este trabajo, tengo como objetivo final cubrir todos los aspectos posibles que se abren ante el estudio del Cuento de los Dos Hermanos (cuestiones históricas, de forma, cultural, comparativas, etc.) y realizar pequeñas aportaciones desde una nueva perspectiva sobre
6 determinadas cuestiones que precisan de alguna aclaración más para el lector no experimentado en materias de este tipo.
7 3. LA LITERATURA NARRATIVA EGIPCIA: DEFINICIÓN, CATEGORÍAS Y EVOLUCIÓN HISTÓRICA Los egipcios de la Antigüedad nos dejaron un legado de gran riqueza literaria. Su temática, su calidad expresiva y la originalidad de sus creaciones hace que aun a día de hoy se descubran elementos sorprendentes para el investigador experimentado en el tema. La variedad de los géneros dentro de la literatura egipcia evidencia también la riqueza cultural de la que gozó el Antiguo Egipto, que fue capaz de crear desde una bella lírica a una rica producción de literatura sapiencial, entre sus muchos géneros, sí así podemos denominarlos. Pero el centro de este trabajo lo constituye la literatura narrativa, uno de los géneros descubiertos de forma más tardía pero que ha supuesto un importante aporte para los estudios del Egipto de los faraones. La literatura narrativa, por su parte, constituye uno de los ejes principales del legado escrito del Antiguo Egipto. Muchos son los autores que han abordado estudios sobre la cuestión desde mediados del XIX, pero no todos coinciden en su finalidad ni en las diferencias con otros tipos de textos. Aun así, la literatura narrativa de época faraónica no dista mucho de cómo la entendemos a día de hoy, pues como afirma Stephen G. Quirke: “narrative is a strategic selection of text like any other; it cannot be neutral or innocent any more than any human communication” 1 . Por tanto, partiendo de esta premisa, debemos tener en cuenta que durante el Egipto de la Antigüedad ningún texto literario era producido de forma arbitraria. La religión y la realeza dominaban todos los aspectos de la vida egipcia, y es por ello que de algún modo tanto una como otra también se relacionan con la producción literaria. Esta propuesta, seguida por muchos autores, se sustenta en el hecho de que el lugar de producción de estas obras se enmarcaba en el mundo palacial, probablemente en lo que se conoce como Casas de Vida 2 . Por tanto, se puede asumir que ante tal situación quedaría justificada la influencia del poder sobre la producción literaria con fines claramente propagandísticos o de contenido político, ya que al fin y al cabo la omnipresencia de la religión y la realeza en la vida intelectual del egipcio era un hecho ineludible 3 . Aunque esto era algo evidente, el escriba egipcio era capaz de crear una obra original de rico contenido en la que combinaba elementos de lo más cotidiano con el mundo mitológico o incluso obras que relacionaran a los reyes del momento 1 Stephen G. Quirke, “Narrative Literature”, citado en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, Leiden 1996, ed. E. J. Brill, p. 264. 2 B. Kemp, citado en M. B. Castro, “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, XII Jornadas Interescuelas/ Departamentos de Historia, (2009), p. 9. 3 J. M. Galán, Cuatro viajes en la Literatura del Antiguo Egipto, Madrid 1998, ed. CSIC, p. 12.
8 con los propios dioses. Con ello se debe comprender que, aunque el influjo del poder fue un hecho, las creaciones egipcias contaron con una riqueza y una originalidad sobresaliente entre los pueblos de la Antigüedad. Una vez hecha una introducción al género que nos ocupa es preciso entender la evolución del mismo a lo largo de la historia egipcia. La narrativa como género literario no aparece hasta finales del Imperio Medio y en formatos de diferente longitud 4 , pero algunos autores como María Belén Castro señalan su surgimiento en un momento más temprano, hacia la dinastía XII, motivado por dar legitimación al nuevo poder en el gobierno. Algunas de las obras más representativas de este periodo y que han sido interpretadas a modo de justificación de la nueva dinastía reinante son la Profecía de Neferty, las Instrucciones del rey Amenemhat, el Cuento de Sinuhé o las Instrucciones de Sehetep-ib-Ra 5 . El tema principal de las obras de este periodo lo ocupan los asuntos humanos, pero no debemos pensar en historias terrenales ajenas al mundo religioso que los envuelve, sino que nos encontramos ante relatos de la cotidianeidad, en su mayoría, en los que los dioses están profundamente involucrados y participan del devenir de sus personajes 6 . Un ejemplo de ello lo constituyen tanto el Cuento de Sinuhé como el Cuento del náufrago, historias donde ambos protagonistas abandonan Egipto, son salvados de la muerte y regresan a su tierra con la ayuda de emisarios reales. Pero lo interesante de ellas es que ambos personajes han experimentado un cambio importante en su ser y esto es gracias a las experiencias a las que han hecho frente. Esta estructura se ve repetida en las historias del Imperio Medio y presentan el siguiente esquema: A-B-A; en todas ellas una situación inicial cambia con un hecho determinante en la historia hasta que al final se vuelve, de manera renovada, al punto de partida 7 . Con la llegada del Imperio Nuevo aparecen novedades importantes que darán un cambio notable a la literatura narrativa que se ha producido hasta el momento. Como elemento principal nos encontramos con la aparición de una nueva lengua: el neoegipcio. Esto fue una clara consecuencia del periodo de el-Amarna y perdurará en las nuevas producciones escritas hasta la aparición del demótico 8 . Junto con el neoegipcio, la variedad temática que encontraremos durante el segundo milenio otorgará a la narrativa un toque novedoso, muy diferente al que se encontraba el lector del Imperio Medio. Por un lado, encontraremos un 4 Stephen G. Quirke, “Narrative Literature”, en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 268. 5 M.B. Castro, “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, CCE, 16 (2012), p. 94. 6 John Baines, “Myth and Literature”, en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 365. 7 Stephen G. Quirke, “Narrative Literature”, en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 270. 8 M.B. Castro, “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, p. 98.
9 claro reflejo de la literatura de Próximo Oriente en la producción egipcia. La mayor frecuencia de contactos y el aumento de las relaciones entre ambas sociedades en contextos muy diversos dio lugar un inevitable intercambio cultural entre ellas. La aportación literaria fue uno de los aspectos que sufrieron estas consecuencias, pero los préstamos lingüísticos, religiosos o iconográficos, entre otros, no estuvieron exentos de dicha influencia 9 . Por otro lado, el aumento del papel de la mitología dentro de la narrativa fue hecho evidente 10 . Esto es lo que ha sido llamado por Assman como literatura de entretenimiento 11 , un nuevo género dentro de la narrativa introducido por la dinastía Ramésida con una clara finalidad de esparcimiento. Algunos de los ejemplos de esta nueva tipología han sido canciones de arpistas, canciones de amor, fábulas o nóvelas históricas, entre otros, pero fueron obras que realmente no gozaron de la misma consideración que las del Imperio Medio 12 . No por ello debemos desmerecer otro tipo de creaciones que sí contaron con más popularidad que las anteriormente mencionadas; estas obras fueron mayormente cuentos en los que los propios personajes son identificados con deidades y es por ello que su atractivo literario fue mucho mayor 13 . Entre ellas merecen mención especial Isis y Ra; el Cuento de los Dos Hermanos; Verdad y Falsedad; La Disputa de Horus y Seth 14 , todas ellas obras con un marcado carácter mágico y con grandes paralelos en estructura y temática divina. Teniendo en cuenta las innovaciones del Imperio Nuevo María Belén Castro afirma que éstas “no formarían parte de procesos que puedan pensarse en términos de autonomización del campo literario respecto del campo del poder, sino que las entendemos como la conjugación de nuevas tendencias con la historia previa, condicionadas tanto por desarrollos internos como por complejidades diversas a nivel global” 15 . 9 J. M. Galán, Cuatro viajes en la Literatura del Antiguo Egipto, p. 151. 10 John Baines, “Myth and Literature”, en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 371. 11 J. Assman, citado en M.B. Castro, “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, p. 98. 12 M.B. Castro, “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, 98. 13 Stephen G. Quirke, “Narrative Literature”, A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 272, 14 John Baines, “Myth and Literature”, en A. Loprieno (ed.), Ancient Egyptian Literature, p. 371. 15 M.B. Castro, “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, p. 100.
16 reinado de Egipto a un pariente colateral, Amenmeses, y teniendo al “hermano mayor”, Seti II, como heredero de pleno derecho. 43 . Sin embargo, otros autores no ven claros paralelismos históricos entre el relato y la situación política por la dificultad de establecer ciertas relaciones entre los hechos. Desde esta perspectiva, el objetivo de la obra podría haber sido tanto el de legitimar una usurpación como el de recordar de algún modo el verdadero papel que debía asumir un rey en un momento conflictivo 44 . Como expresa Baines, en los momentos en los que la imagen de la realeza se ve seriamente deteriorada y las reglas de sucesión no son claras, se creaba una necesidad de legitimación 45 , por lo que esta nueva propuesta parece plausible en el contexto de la elaboración del Cuento de los Dos Hermanos. En todo caso, fuese o no una cuestión de justificación, la obra plantea una situación en la que un campesino, que lleva una tranquila vida y que aparentemente no presenta ningún atributo merecedor del trono de Egipto, acaba consiguiéndolo por las diversas acciones y atributos mágico-maravillosos que lleva a cabo. Es por ello que su asociación con elementos de la realeza será la justificación perfecta para comprender su destino final como rey de Egipto. Uno de estos elementos lo observamos en la protección divina que recibe Bata cuando sus vacas le advierten de las intenciones de su hermano Anubis de matarlo tras conocer la versión de su esposa de los hechos. Al carecer de figura materna, se entiende que este papel es asumido por las propias vacas, un animal que en Egipto es representativo de una de las diosas más importantes del panteón: Hathor. Claramente es una diosa asociada a la maternidad pues el significado de su nombre, “casa de Horus”, es alusivo a su condición de madre del rey. Esta relación ya está atestiguada en los Textos de las Pirámides donde se explicita que Horus es hijo el Hathor 46 . Este ejemplo lo observamos también en Deir el-Bahari donde la reina Hatshepsut aparece siendo amamantada por la representación vacuna de Hathor mientras afirma que la diosa la ha aclamado como su hija 47 . De este modo Bata aparece representado como hijo de la divinidad, lo que será entendido más adelante como un argumento de legitimación en el trono. 43 T. Schneider, “Innovation in literature on behalf of politics: The Tale of The Two Brothers, Ugarit, and 19th Dynasy History”, pp. 8-10. 44 M. B. Castro, “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, p. 14. 45 J. Baines, citado en M. B. Castro, “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, p. 15. 46 Frankfort, citado en M. B. Castro, “Realeza y Literatura: Imágenes y tensiones el cuento de Los Dos Hermanos”, Memoria Académica, 36 (2010), FaHCE Universidad Nacional de la Plata, p. 319. 47 M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 267.
17 La diosa Hathor puede verse también en otros elementos del cuento, y no únicamente en el papel que asume el ganado de Bata. Hay que recordar que también es considerada como una deidad mortuoria 48 .Y esto nos lleva a pensar en la esposa de Bata en el Valle del Pino. Se pueden observar varios paralelismos con el papel de la diosa en varios relatos mitológicos como el Cuento del retorno del Ojo del Sol o la Leyenda de Onuris donde varios actos de la diosa pueden ponerse en clara relación con acciones de la esposa de Bata, como el regocijo de la esposa con su llegada a Egipto y la alegría del regreso del Ojo del Sol. Es muy interesante también la historia de la Destrucción de la Humanidad, especialmente porque es un relato contemporáneo al Papiro D’Orbiney, donde la voluntad de Hathor por la destrucción de la humanidad se puede asociar a los continuos intentos de la esposa de Bata por eliminar a su esposo, pero en ambas historias las dos mujeres acaban frustradas tras sus numerosos intentos fallidos por conseguir sus objetivos 49 . Además de todos estos elementos mitológicos, podemos entroncar a la esposa de Bata de nuestra historia con un entorno mucho más específico del mundo de la realeza. Ambas son, en definitiva, madres-esposas del rey, pues, como hemos comentado previamente, Hathor era la madre del rey por excelencia. Además, una serie de cultos representaban a la diosa junto al rey durante la IVª Dinastía y el uso cultual del sistro estaba reservado al monarca, quien podía usarlo gracias a su “madre divina”, Hathor. Estas consideraciones ya aparecen en el Imperio Antiguo, incluso en Época Tinita, pero con el tiempo sus títulos se irán consolidando y epítetos como el de “Señora de la Tierra” o “Señora del Cielo” se verán reforzados con el rango de madre del rey, un atributo mucho más poderoso que los anteriores, pues garantiza la legitimación real, y justifica mejor la comparación con la esposa de Bata 50 . El hecho de identificar a la esposa de Bata con una diosa nos lleva a relacionarla con la propia realeza, pues además de las diferentes titulaturas que esta deidad aporta, el carácter divino de la reina como elemento de legitimación real es lo que aporta el argumento definitivo para su identificación con la propia Hathor. En relación con las vacas debemos mencionar el tema mitológico de Kamutef, “el Toro de su madre”. Este tópico está en relación con la diosa Nut, quien es entendida como una diosa vaca (“vaca del cielo”) que es fecundada por el “toro de su madre”, que nace asimismo de ella. Este proceso nos recuerda al ciclo diario del dios Ra, que se introduce todas las noches en Nut para 48 Para saber más de la diosa Hathor véase C. J. Bleeker, Hathor and Thoth: tow key figures on the ancient Egyptian religion, Leiden 1973, E. J. Brill, pp. 22-105. 49 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 152-154. 50 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 155.
18 renacer al día siguiente de su vientre 51 . Frankfort 52 explica, a partir de la idea de que procrear estaba relacionado con la fecundación, que los egipcios consideraban que el rey o el dios debían engendrarse en la madre para renacer. Aunque pueda parecer una idea compleja, tenía su lógica, ya que la fecundación era obra de un dios que era un toro, un animal viril concebido como signo de fertilidad. Algunos autores plantean que tanto el hijo como el sucesor del rey, ambos juntos, pueden ser representados como Horus y Kamutef, otorgando así continuidad al reinado de la dinastía. La asociación de la relación de Bata con los bóvidos y Kamutef no es arbitraria, pues durante la XIXª Dinastía se vivió un periodo de especial incidencia de este concepto. Su aparición en los cultos, textos y ofrendas rituales era común, por lo que el contenido del Papiro d’Orbiney es una muestra más, aunque sin mencionarlo de manera específica, de lo que fue Kamutef. Bata, al fecundar a su mujer con la astilla, asume el papel procreador que caracteriza a Kamutef y, como afirma Martin Pehal 53 , se convierte a sí mismo en dios con esta acción. Cuando nace como príncipe vemos completado así el ciclo de la idea de Kamutef: “he is his own father/ his own son, that is an aspect of father, his reincarnation by means of the queen, and insofar as his wife is identified with Hathor, the mother of kings” 54 . El papel del Bata-pastor ya ha sido mencionado previamente, pero estamos obligados a detenernos en el estudio teniendo en cuenta el papel del rey-pastor. Esta imagen ha sido atestiguada en varios ejemplos durante el Imperio Nuevo, en los que podemos ver a Hatshepsut, quien se declara como la elegida por Amón para ser el pastor, o incluso en el templo de Karnak, donde se habla del propio Amenhotep III como “el buen pastor, vigilante para todo el pueblo” 55 . Además, era responsabilidad del propio monarca la de cuidar del “ganado del dios”, según aparece en las Instrucciones de Merikare y en otras fuentes egipcias. Durante el Imperio Nuevo, la naturaleza del pastor real era entendida como un papel designado por el dios, reforzado con las continuas representaciones del rey con el cayado y el mayal 56 . Al igual que ocurre con el pastoreo, la caza era un atributo propio del rey. Para no repetir la argumentación previa debemos aludir al hecho de que la unión de actividades como la caza y 51 M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 273. 52 H. Frankfort, Reyes y dioses, Madrid 1998, ed. Alianza, pp. 190-191. 53 M. Pehal, Interpreting Ancient Egptian Narratives, Praga 2010, ed. EME, p.155. 54 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 175-178. 55 M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 266. 56 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 92-93.
19 el pastoreo en una misma persona representan la unión de Egipto, asociando así en una misma persona las actividades principales del país del Nilo. Esto suponía uno de los mayores honores para el faraón 57 . Es también un aspecto interesante el hecho de poder considerar al propio Bata como un sacerdote; entiéndase esta afirmación desde el punto de vista de que el faraón era visto como el verdadero intermediario entre los dioses y la vida terrenal 58 . Esta suposición se sustenta en las ofrendas que Bata hace a su esposa tras la caza. Su esposa, en la cual según el relato “el fluido de cada dios está en ella” (d’Orb. 9,5), puede ser considerada como una diosa en sí. Por tanto, ofrecerle su esposo el producto de su caza puede entenderse como una donación ritual a un dios, aunque también se apunta a que fuera un inocente acto de devoción por parte de su marido. Las ofrendas de sacrificios a los dioses estaban, en principio, reservadas únicamente a la persona del faraón, es por ello que tanto esta práctica como la de la caza en sí pueden ser entendidas de nuevo como representaciones de actividades propias del rey Egipto, que dan justificación al acceso final de Bata al trono 59 . Por otro lado, la práctica de la caza también es asociada al faraón como una actividad que le otorga la imagen de vencedor, pues se considera que las presas son la encarnación de sus enemigos 60 . Estas imágenes aparecen en varios lugares como en los escarabeos conmemorativos de Amenofis III, donde se contabilizan las presas de leones y toros salvajes como signo de valor para el propio faraón 61 . Por tanto, se puede concluir desde otro punto de vista que la caza constituye tanto un acto de exhibición de la fuerza física del rey, como el triunfo del orden sobre el caos, pues esta actividad asegura el papel del rey como garante del equilibro natural 62 . Dentro de las funciones del rey era de vital importancia asegurar el orden natural, asociado a las crecidas del Nilo, a la proliferación de los campos y a la provisión de fertilidad. Son muchos los reyes que han presumido de este hecho, que como fin último garantizaba la subsistencia de Egipto, y como ejemplo representativo tenemos al rey de la XII Dinastía Amenemhat I 63 : 57 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 148. 58 H. Frankfort, Reyes y dioses, p. 81. 59 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 149. 60 Hornung, citado en M. B. Castro, “Realeza y Literatura: imágenes y tensiones en el cuento de Los Dos Hermanos”, p. 320. 61 J. M. Serrano, Textos para la historia del Antiguo Egipto¸ Madrid 1993, Cátedra, p. 121. 62 M. B. Castro, “Realeza y Literatura: imágenes y tensiones en el cuento de Los Dos Hermanos”, p. 320. 63 M. B. Castro, “Realeza y Literatura: imágenes y tensiones en el cuento de Los Dos Hermanos”, p. 319.
20 “Yo fui el que produjo la cebada y amó al dios-trigo. El Nilo me respetó en cada uno de sus desfiladeros. Ninguno pasó hambre en mis años, ni tampoco sed. Los hombres vivieron (en paz) por lo que yo trabajé … Todo lo que yo ordené fue como tenía que ser.” 64 El papel del rey como garante de la proliferación de la tierra encuentra su claro paralelismo en el Cuento de los Dos Hermanos, pues en la siguiente cita vemos cómo Bata asume ese papel de persona que garantiza la subsistencia en su hogar, al igual que el faraón lo hace con Egipto: “Él solía hacerle la ropa a él, él solía seguir a su manada a los campos. Era él el que araba, y era él el que cosechaba, y era él el que solía hacer todas las labores del campo. (…) él solía volver a su casa cada tarde, y él estaba cargado de cada planta del campo, con leche, con madera, con cada cosa buena de la tierra” (d’Orb. 1, 1-6). Está claro el papel tan importante que el protagonista jugaba en el entorno familiar, por lo que este rol de garante de la fertilidad de la tierra y de alimento lo encumbra de manera justificada al papel de faraón como persona que asegura la subsistencia en su territorio. Aunque el tema de las transfiguraciones lo mencionaremos con más detenimiento en el siguiente apartado, no podíamos pasar sin mencionar el significado de Bata como toro. Tras su muerte, el protagonista resucita como un toro, animal por excelencia asociado al poder y a la fertilidad que de nuevo nos evoca a otro de los numerosos atributos del faraón: “Mira, me he convertido en un gran toro de cada color hermoso, y del que nadie sabrá su naturaleza” (d’Orb. 14,5). Además de lo que más arriba hemos comentado del concepto de Kamutef, el rey es el que debe garantizar la fecundidad de la tierra y asume con este animal el papel de jefe de la manada 65 , que encabeza la victoria sobre otros 66 . En dicho sentido, debemos señalar que el concepto de toro lo encontramos en la mayoría de los epítetos reales, concretamente a partir de las XVIIIª Dinastía, con Tutmosis I 67 , veremos el apelativo de “toro fuerte” 68 hasta finales del período Ramésida 69 . Las diferentes representaciones del faraón lo muestran con elementos 64 H. Frankfort, Reyes y dioses, p. 81. 65 M. B. Castro, “Realeza y Literatura: imágenes y tensiones en el cuento de Los Dos Hermanos”, p. 325. 66 J. M. Galán, citado en M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 272. 67 M. B. Castro, “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, p. 13. 68 M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 269. 69 K. A. Kitchen, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 169.
21 del toro como su cola, apelando al poder supremo del monarca 70 . Finalmente, podemos entender la transformación de Bata en un toro como una garantía de victoria que le aporta fortaleza para conseguir su objetivo final 71 . Sin duda alguna, la relación de Bata con la realeza queda reafirmada una vez renace del vientre de su esposamadre. Además del hecho de haber sido concebido en el vientre de la “madre del rey”, el regocijo por el nacimiento de un príncipe y los títulos que le otorgan confirman finalmente su posición como heredero legítimo al trono de Egipto 72 : “Ella dio a luz a un hijo, y le dijeron a su majestad: “ha nacido un hijo tuyo”. Él fue llevado y fue dado a la una nodriza y guardianes, y hubo alegría (por él) en todo el país. Y él (el rey) se sentó por el día de fiesta, y se llenó de júbilo y su majestad lo amó mucho desde ese momento y fue nombrado “Hijo Real de Kush”. Ahora, varios días después su majestad lo hizo príncipe de todo el país” (d’Orb. 18. 6-19, 2). Tower Hollis afirma que el uso específico de unas nodrizas y el acto de júbilo general (rnn) es un claro ejemplo de legitimación real, aunque aquí cuenta además con una clara asociación con el renacer solar. El otro título sujeto a análisis, el de “Hijo Real del Kush”, puede parecer a primera vista como un claro determinativo real, pero algunos estudiosos de la cuestión como Brunner afirman que este título no lleva ninguna carga real, y no forma parte de los títulos otorgados en el nacimiento de los futuros reyes 73 . Más que un título real puede entenderse como un título administrativo dado a los supervisores de los territorios del sur, como al virrey de Kush, durante las XVIIIª y XIXª Dinastías. En este caso es preciso comentar el papel que asume realmente Bata, es muy probable, según comenta Tower Hollis, que el narrador quisiera enraizar de este modo algunas partes de la historia con la realidad política del momento, pero como ya hemos comentado previamente, esta es una realidad plausible que aún queda por confirmar 74 . Pero sin duda alguna, el título de “Príncipe de todo el País” es el que el más claramente lo relaciona con la realeza. Esta dignidad está atestiguada desde la Iª Dinastía, pero no será hasta el Imperio Nuevo cuando su uso quede totalmente restringido al príncipe heredero. Ser “Príncipe de todo el País” otorga un gran poder y una gran responsabilidad al 70 E. Hornung, citado en M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 269. 71 M. B. Castro, “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el cuento Los Dos Hermanos”, p. 272. 72 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 180. 73 H. Brunner, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 183. 74 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 183-184
22 mismo tiempo, pues dicho epíteto está en relación con el dios Geb, lo que identifica al portador del título como “hijo de Geb”, “hijo real” y “heredero real”, lo que junto con la denominación propia de Geb como “Líder de los habitantes de la Tierra”, otorgan todas las garantías posibles a Bata para la asunción del reinado 75 . Mediante todas estas asociaciones es posible legitimar la procedencia y las cualidades de Bata, que, aunque inicialmente parecía no estar habilitado para llegar a ser rey de Egipto por sus orígenes francamente humildes, finalmente aporta una serie de sólidos argumentos para así justificarlo. Como afirma María Belén Castro, de este modo no solo se ratifican las condiciones necesarias para ocupar el trono, sino que también se abre la posibilidad a un campesino a acceder al mismo una vez cumplidos los requerimientos necesarios. Si bien las circunstancias que lo rodean parecen ser atípicas debido a las numerosas dificultades a las que debe hacer frente, su legitimidad no se pone en entredicho en ningún momento por los múltiples indicios de dignidad real que nos aporta el principio del relato, según afirma esta autora 76 . Este argumento puede parecer poco plausible ya que desde ninguna perspectiva se puede plantear que un campesino sea rey de Egipto; más bien se debe entender al Bata de Los Dos Hermanos como un personaje maravilloso, que accede al trono por motivos claramente justificados. En el mundo mágico del Antiguo Egipto esta es una hipótesis probable, pues no es extraño representar a los reyes de Egipto como personajes mágicos-maravillosos. 75 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 184-185. 76 M. B. Castro, “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, p. 14.
23 6. LO MÁGICO Y LO MARAVILLOSO 6.1. BATA Los diferentes papeles con los que se ha relacionado al personaje de Bata han supuesto un arduo trabajo de investigación dentro de las propias fuentes egipcias. Desde los primeros momentos los estudios comenzaron a relacionarlo con elementos de la realeza, pero lo que no se pudo pasar por alto es la evidente relación que hay entre el personaje y el mundo mágicoreligioso. Como ya afirmaba en sus primeros estudios Alan H. Gardiner “it is hardly likely that an Egyptian storyteller would thus add a new king to the crowded ranks of the Pharaohs without some warrant from legendary history” 77 . El nombre de Bata está compuesto por los jeroglíficos del pájaro (G29) 78 y del pan (X1) 79 , y desde su descubrimiento en el Papiro D’Orbinye fue el único ejemplo atestiguado de este nombre. Pero con la publicación de Alan Gardiner del Ostracón de Edimburgo se atestiguó de nuevo este nombre. A partir de aquí se comenzaron a observar otros ejemplos de otras épocas, con funciones muy diversas (reina, funcionarios o como un dios) 80 , que permitieron poner en comparación los diferentes nombres que podía tener Bata y cuál de ellos se acercaba más al que nuestro protagonista verdaderamente encarna 81 . En el Ostracón Bata aparece identificado como Señor de Saka, una ciudad del nomo XVII ubicado en el Alto Egipto. Otro ejemplo como el Calendario de El Cairo muestra el nombre de Bata tal y como aparece en el Papiro D’Orbiney y en el Ostracón, pero no aparece denominado como Señor de Saka. Sin embargo, en el Papiro Wilbour su escritura es tal y como la del Ostracón; aunque no cuenta con el determinativo del halcón de Horus sobre el estandarte (G7) 82 , lo que será un indicativo del carácter divino del personaje. Sobre el significado de su nombre también se ha discutido bastante. Algunos han señalado que podría tratarse del “alma del pan”, aunque siguiendo la lógica del contexto y el papel que desempeña en sus diferentes fuentes sería más apropiado hablar de “el alma de la tierra”. Del mismo modo, Susan Tower Hollis señala que al incluir elementos silábicos en el nombre de Bt, no se puede dilucidar ninguna conclusión clara 83 . Partiendo de estas afirmaciones y ubicando al Bata del Cuento de los Dos Hermanos en su 77 A. H. Gardiner, “The Hero of the Papyrus D’Orbiney”, PSBA, 27 (1905), p. 185. 78 A. H. Gardiner, Egyptian grammar, Oxford 1982, ed. Oxford: Griffith Institute, p. 470. 79 A. H. Gardiner, Egyptian grammar, p. 531. 80 L. Rouvière, “Bata, seigneur de Saka. Dieu bélier ou dieu taureau ?”, ENíM, 6 (2013), pp.140-142. 81 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 47. 82 A. H. Gardiner, Egyptian grammar, p. 468. 83 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 48-49.
24 contexto vamos a realizar un estudio detallado sobre el personaje, su significación y las diferentes relaciones con el mundo de los dioses. Tanto el Papiro Wilbour como el Calendario de El Cairo son producciones de época Ramésida, lo que nos permite ponerlas en comparación con nuestra obra literaria. En el Papiro Wilbour aparece nuestro personaje con el epíteto de “Señor de Saka”, además de ello encontramos nombres personales, dos santuarios y el nombre de un lugar en el cual se incluye el nombre de Bata. Para concretar un poco más esta cuestión, el nombre del sacerdote del Templo de Bata se puede traducir como “bello toro”, lo que nos evoca claramente a la transformación de Bata en el cuento. Sin embargo, no en todas las fuentes en las que aparece Bata como el Señor de Saka se relaciona con el Bata de los Dos Hermanos. Según Tower Hollis esto es lo que ocurre en la Estela Leiden V, donde se hace referencia a un Toro, Señor de Saka, sugiriendo la posibilidad de un dios toro en Saka diferente al que pudiera encarnar el Bata del Papiro D’Orbiney, aunque ambos documentos estén datados en la XIXª Dinastía 84 . Por su parte, Gardiner identificó en primer lugar al Bata del Ostracón de Edimburgo con el Bata del cuento. El texto incluye el Poema del Carro del Rey en el que se habla de: “Ellos son Bata, Señor de Saka, cuando él está en los brazos del hijo de Bast” 85 La referencia de Bata con el hijo de Bastet nos traslada inmediatamente al Cuento de los Dos Hermanos. La descripción de Bata en los brazos del hijo de Bast 86 , parece hacer alusión a la escena en la que Anubis, conocido como hijo de Bastet en la XIXª Dinastía, abraza a su hermano Bata. Pero como hemos comentado en el apartado anterior no podemos entender a Bastet como madre de Bata, sino como Hathor en su forma de Bastet. Esta es una posibilidad bastante probable si tenemos en cuenta que Hathor fue equiparada con Bastet durante el Imperio Antiguo, e incluso ésta última fue identificada como esposa de Anubis, quien actúa como una madre para Bata, entendiéndose así de nuevo como la diosa Hathor. Aunque la idea pueda parecer un poco compleja, un fragmento de los Textos de las Pirámides puede ayudar a esclarecer este planteamiento citando a Bastet como madre del rey difunto 87 : “Su madre Bastet lo cuida” (Pyr. 1111a) 84 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 54-55. 85 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 55. 86 Esta es otra de las formas por las que se conoce a la diosa Bastet. 87 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 56.
25 Aunque es una idea meramente especulativa, basándonos en estos planteamientos es muy probable que Bata sea entendido como una divinidad en sí, y aún más al asociarlo con dioses de manera directa. Una propuesta mucho menos consolidada que las anteriores, pero que no podía pasarse por alto, es la que recoge el Calendario de El Cairo. En ella se habla de un día que se considera especialmente desfavorable: “No hagas nada en este día. Es el día del destrozo en las orejas de Bata dentro de sus lugares de sus secretos.” 88 Bakir habla de este acto en relación con “the smashing of the ears on portrait heads in the Old Kingdom, apparently asumming a deliberate act of some sort” 89 . Por otro lado, Millet propone que estas orejas rotas en las cabezas son el resultado de su uso como modelos para el escultor 90 . Pero en nuestro trabajo la propuesta que nos interesa es la que relaciona este suceso con el Papiro Sallier IV, de época Ramésida, en el que se habla que las orejas de Osiris aparecen más afectadas que las del propio Bata. La poca popularidad de este postulado la encontramos en el propio papiro, pues es el fragmento en el que se habla de este acto aparece dañado y, por tanto, no se puede garantizar la lectura de “Osiris” como correcta. Pero si finalmente este fuera el caso, la antigua idea de los primeros estudiosos que ponían a Bata en relación con el dios funerario ganaría una importante solidez. Aunque siendo cautos, esta propuesta no tiene conclusiones claras a día de hoy 91 . Por otro lado, Leitz entiende que la mutilación de las orejas se puede entender como el acto de auto-castración de Bata. Con ello parece entender que hay una relación entre el acto de auto emasculación con el ciclo lunar y la evolución de la forma animal de Bata: un toro que se convierte en buey tras su castración, y cuando renace recupera de nuevo su forma de bóvido 92 . Una hipótesis más evidente sobre la relación de Bata con algún tipo de divinidad la tenemos en el Imperio Medio en el Templo de Tutmosis IV en Amada: “Buen dios, gobernante de gobernantes, Mn-hprw-R’. Amado Bity, Señor de Saka” En este ejemplo el epíteto del dios nos recuerda que él es el mismo dios Bata que aparece en los documentos Ramésidas. También debemos señalar que tanto los nombres de Bastet como 88 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 57. 89 A. Bakir, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 57. 90 N. Millet, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 57. 91 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 57. 92 C. Leitz, citado en L. Rouvière, “Bata, seigneur de Saka. Dieu bélier ou dieu taureu ? ”, p. 150.
32 La relación de Bata y Anubis en el cuento nace del parentesco entre ambos: dos hermanos hijos de los mismos padres. Esta situación ha llevado a compararlos con los dos hermanos más famosos de la mitología egipcia: Osiris y Seth. Aunque los padres de los protagonistas de nuestra historia no los conocemos, no ocurre lo mismo con estos dioses de la Enéada, que constituyen la descendencia masculina de Geb y Nut 119 . Por otro lado, la ya mencionada Bastet es considerada como la madre de Anubis por excelencia. Sin embargo, la diosa vaca Hesat también ha aparecido en algunas fuentes como asumiendo este rol: “La piel de Imiut 120 , nacida de Hesat.” (Pyr. § 2080e) Esta diosa vacuna nos recuerda la relación de Hathor con Bata. En este sentido parece claro el vínculo entre los dos hermanos si tenemos en cuenta que Hesat ha sido asimilada en algunas ocasiones como la diosa Hathor, madre de los toros Apis y Mnevis además de cuidadora del príncipe heredero 121 . Parece ser que a Anubis no se le atribuyó una única madre. Aparte de las ya mencionadas Bastet y Hesat, en tiempos más tardíos se asoció a la maternidad de este dios a Isis y Neftys. Es llamativo como en el caso de Isis, según el Papiro Jumilhac, Anubis es el hijo mayor del rey, siendo el menor Horus, evocándonos así de nuevo una posible comparativa con el Cuento de los Dos Hermanos. Por su parte, la relación con Neftys no está muy atestiguada, de ella encontramos un resto en el Papiro Harris, de época Ramésida, en el que nos señala claramente que Anubis es hijo de la diosa. Sin embargo, no será hasta los tiempos de Plutarco cuando se recoja que Anubis nació de forma ilícita de la unión de Neftys y Osiris 122 . Respecto a la paternidad de Osiris sí hay más vestigios como los que recoge el Himno de Sobek: “Tú has protegido a tu padre Osiris; tú le has adjudicado los corazones de los dioses, convirtiéndote en Anubis.” Esta relación paterno-filial aparece recogida tanto en el Papiro Jumilhac como en la obra de Plutarco. Varias fuentes han dejado claras evidencias, como la mencionada arriba, sobre quién 119 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 72. 120 Imiut es una es de las formas de Anubis. Consiste en la piel de un animal decapitado colgada de un extremo de un mástil. I. Shaw y P. Nicholson, Diccionario Akal del Antiguo Egipto, Madrid 2004, Ediciones Akal, p. 175. 121 G. Griffiths y H. Brunner, citados en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 73. 122 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 73.
33 es el padre de Anubis; sin embargo, no se puede decir lo mismo sobre la paternidad de Bata. De este modo el tema de los padres debe permanecer aún abierto al estudio, pues, aunque en ciertos puntos se les pueda atribuir la misma madre, el caso de la paternidad permanece aún sin resolver 123 . La identificación de Anubis, el hermano mayor de la historia, con el dios de su mismo nombre fue algo evidente desde un primer momento. Ahora, una vez justificada de un modo u otro su ascendencia igualmente divina debemos estudiar las cuestiones que conciernen a las funciones propias del dios en relación con nuestro personaje. Este dios es conocido desde las primeras dinastías, lo que lo encumbra a ser considerado como uno de los dioses más antiguos del panteón egipcio. Sus representaciones en forma de cánido son los primeros vestigios que tenemos del dios, aunque su denominación como Anubis no se atestigua antes de la VI Dinastía. La forma del dios siempre ha sido comúnmente identificada con la del chacal, un animal que los egipcios siempre relacionaron con el mundo de los muertos. Aunque generalmente se le asocian aspectos negativos, Köhler habla de un aspecto positivo en el que representa una “segunda muerte”, “a neutralizing of the initial death, because in the incorporation of the deceased into the animal, he was revived and reborn for a new life” 124 . En el periodo inicial Anubis en su forma Imiut y en la del chacal estaba muy en relación con el rey. Esta vinculación fue especialmente fuerte durante el Imperio Antiguo y pervivió durante el Imperio Medio. La conexión con el rey es compartida con el ya mencionado Osiris, ya que en este momento también se inserta a Anubis en el ciclo osiriano asumiendo en cierto modo el rol de hijo-Horus, quien venga a su padre, persigue a sus enemigos y juega un importante papel en el ritual funerario de su progenitor. Este último acto se presta a la interpretación de Anubis como regenerador de la vida, y al mismo tiempo como el encargado del renacimiento diario del sol. El chacal ha sido llamado como “el animal del horizonte”, lugar en el que suelen ser representados dos ejemplares de estos cánidos como símbolo de la renovación diaria 125 . El rey solía ser identificado como Anubis en su forma de chacal por su poder regenerador y con objeto de obtener las capacidades del dios, aunque fuese de manera temporal. Este hecho se puede contemplar en la literatura funeraria donde se realizan constantes alusiones al 123 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 74. 124 U. Köhler, Das Imiut, Wiesbaden 1975, Harrassowitz, pp. 345-348. 125 U. Köhler, Das Imiut, p. 345.
34 fallecido o a las partes de él como Anubis, es decir, se identifican partes del cuerpo del monarca con las del dios. De este modo aparece recogido en varios textos 126 : “Tu cara es la de Anubis.” (Pyr. §135b) “Tu cara es (esa) del chacal de Anubis.” (CT VI, 103g) “Tu boca es (esa) de Anubis.” (CT III, 358d) “Mis labios son (esos) de Anubis.” (BD Ch. 42) “Este N saldrá y adoptará la forma de Anubis.” (CT VI, 98c) En definitiva, son muchos los textos que hacen referencia al rey en relación a Anubis en diferentes aspectos, ya sea a nivel físico o funcional. De un modo u otro está claro que la relación del dios con el monarca es clara. Si debiéramos interpretar estos hechos en relación al Cuento de los Dos Hermanos, es evidente que al igual que ocurrió con Bata, el escriba pretende aportar elementos de legitimidad al personaje para ocupar posteriormente el trono, pues Anubis será el sucesor legítimo de su hermano en el reinado de Egipto. Las funciones funerarias de Anubis son el lazo inmediato que encontramos con el Cuento de los Dos Hermanos. Aunque previamente ya hemos hablado sobre la cuestión, debemos detenernos de manera específica en explicar su papel en el ritual del difunto para poder compararlo con la ayuda que presta a su hermano para su renacimiento. Anubis es una deidad que además de estar asociada al mundo de los muertos, se ubica en el Oeste, el Más Allá de los egipcios. La residencia del dios no es casual, pues este dios cuenta también con la función de guardián de la necrópolis como así lo atestiguan dos de sus epítetos: “Señor de la tierra Sagrada” y “el que preside la Barca Divina”. De hecho, la pertenencia a esta tierra y su función de protector se atestigua con los “sellos” que se colocaban en las entradas de las tumbas del Valle de los Reyes donde aparece representado el chacal a modo de protector 127 . Además del papel de protector Anubis era considerado como el señor de la Tierra de los Muertos, un reino en el que solo los difuntos podían habitar. Es por ello que en estos lugares de enterramiento se concentran las funciones del dios respecto al ritual funerario: lavar las vísceras, embalsamar y envolver al difunto, y “hacer que su olor sea dulce”. Todas estas acciones lo definen como el embalsamador, quien asume dicho papel como el maestro de ceremonias del ritual. El epíteto que lo define como “aquel que está por 126 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 76-77. 127 I. Shaw y P. Nicholson, Diccionario Akal del Antiguo Egipto, Madrid 2004, Ediciones Akal, p. 40.
35 encima de los secretos”, suele ser representado con el dios sentado sobre un baúl, aquel en el que se guarden probablemente sus secretos o herramientas de trabajo. Esta designación ha sido vista también con un significado regenerador, por el cual ayuda al difunto a renacer en la otra vida 128 : “Despiértate a la vida; tú no estás muerto (…) tú tendrás vida por Anubis.” (CT I, 237c-f) Junto con las funciones de embalsamamiento y regeneración, Anubis tenía poderes purificadores necesarios en el ritual funerario. Éste se centraba en el Ritual de la Apertura de la Boca, y aunque el maestro de ceremonias solía ser el hijo mayor del rey, hay casos en los que dicha función ha sido identificada con el dios Anubis en tiempos tardíos. Ya en el Imperio Nuevo éste aparece representado como el sacerdote sm presentando a la momia del fallecido en posición vertical lista para el Ritual de la Apertura de la Boca 129 . Aunque las acciones de embalsamador no se ven claras en el texto del Papiro D’Orbiney, sí se aprecia sin duda alguna el papel de regenerador y purificador de Anubis según relata el siguiente fragmento: “(…) él trajo un cuenco de agua fría y lo puso (el corazón de Bata) en él. (…) Anubis, su hermano mayo, cogió el cuenco de agua fría con el corazón de su hermano menor en él, y le hizo bebérselo, y su corazón se puso en su lugar, y él volvió a ser lo que había sido.” (d’Orb. 13, 9; 14, 1-4) Este mismo acto aparece reflejado en Los Textos de las Pirámides donde se refleja la función de revivificación: “Ella refresca tu corazón en/de tu cuerpo para ti en la casa de su padre, Anubis.” (Pyr. §1995b) El paralelismo entre las funciones del dios y las del hermano mayor son algo evidente a los ojos de cualquier estudioso. Es por ello que, según apunta Tower Hollis, esta asociación la debió hacer la audiencia ramésida en su tiempo. Por todo ello y a modo de conclusión, se puede deducir que el papel que los hermanos representan en el cuento es el siguiente: Anubis encarna la muerte y la nueva vida, mientras que Bata retrata al renacido rey, revivido gracias a la tradicional deidad funeraria, Anubis. 128 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 81-82. 129 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 83-85.
36 5.3. OTROS ELEMENTOS MÁGICOS DEL CUENTO Como ya hemos podido comprobar el Cuento de los Dos Hermanos está impregnado de elementos mágicos que completan la atmósfera maravillosa que rodea al relato. Podemos así hablar de la interpretación del falo amputado de Bata en el cuento. Sobre su verdadero significado se ha hablado mucho y es por ello que debemos darle sentido a esta acción. Algunos autores han insistido en la conversión en buey, partiendo de la base de que Bata era la representación humana de un toro, que tras su castración pasa a ser un animal domesticado 130 ; otros entienden el acto de una manera más compleja: con la castración Bata pierde su condición viril; por tanto, no tiene las cualidades de un hombre, pero tampoco realmente las de una mujer, aunque así lo afirme el protagonista en el texto 131 ; pero la propuesta más seguida es la que compara esta emasculación con la del dios Osiris 132 . Aunque existen varias teorías sobre el falo de Osiris la más popular es aquella que recoge el poder procreador del dios, que no ha perdido su miembro. Pero en relación al relato de los Dos Hermanos nos decantamos más por aquella tradición que habla del falo tragado por un pez. Esta propuesta aparece ya en los Textos de las Pirámides donde se habla específicamente del miembro de Osiris 133 : “Este rey no tragó el miembro de Osiris.” (Pyr. § 1450d) Aunque en el caso de Osiris se trató de un “phagros”, en el de Bata parece más posible que se tratase de un oxirrinco. Ciertamente ambas especies tiene muchos rasgos en común, pues ambos pertenecen a familia de los Siludirae, por lo que ponerlos en paralelo es obligatorio 134 . Esta especie de pez (nʽr) tiene un gran interés dentro de la egiptología, pues forma parte del nombre del primer rey de Egipto: Narmer. Se cree que su uso se debió a que el monarca deseara contar con alguno de los atributos del siluro, o contar con la protección del propio animal. Una propuesta plantea que la figura de este pez se debe poner en relación con el ciclo solar. Los argumentos para sustentarla los encontramos en representaciones de estos seres marinos en relación a elementos como el disco solar. Otro planteamiento habla del siluro como símbolo de fertilidad, pero esta es una idea que no se sostiene ya que no existía en la tradición del Imperio Nuevo, y por tanto no casa con la fecha de redacción de la obra. Si una 130 L. Rouvière, “Bata, seigneur de Saka. Dieu bélier ou dieu taureu ? ”, p. 150. 131 M. Pehal, Interpreting Ancient Egptian Narratives, pp. 110-111. 132 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 113. 133 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 116-120. 134 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 120.
37 propuesta es la más coherente en relación con los Dos Hermanos esa es la que refleja la Canción del Pastor. En ella es ese mismo tipo de pez el que habla con Bt y nos lleva a la idea de que el personaje se encuentra en el Reino de los Muertos, lo que nos recuerda al Bata de nuestra historia. Esta concepción la encontramos en el Imperio Nuevo, en tiempos de Merneptah, dentro del Libro de los Sueños 135 : “(Si un hombre se ve en un sueño,) comiendo un pez nʽr que ha sido abierto, MALO: significa que él será agarrado por un cocodrilo.” (pChester Beatty III, 7,8) Por tanto, si ponemos en comparación el Papiro D’Orbiney con este fragmento podemos entender que por sus similitudes, según Altenmüller, este pez es el mismo que el que aparece en el mito de Osiris. Para ello debemos saber que el “phagros” significa el que come, y partiendo de que el siluro es también un pez con estas características no nos deja lugar a duda sobre su relación 136 . Aunque pueda parecer plausible esta propuesta, ciertamente el pez de los Dos Hermanos acarrea una relación evidente con el mundo funerario. “These relations, which date at least as early as the Old Kingdom, incorporate the predatory nature of the fish and, by the New Kingdom, place the fish in specific relation to the night journey of the sun”. En conclusión, debemos entender la figura de este pez como un personaje que destruye dentro del propio Reino de los Muertos, pero que también forma parte del renacimiento solar 137 . El último de los elementos destacables del relato es el corazón de Bata. Para los egipcios el corazón tenía connotaciones muy especiales, era un elemento esencial tanto a nivel físico como espiritual 138 . Su pérdida significaba la muerte o pérdida de la razón, pero igualmente en la muerte era necesario tenerlo para la vida en el Más Allá. Partiendo de esta premisa debemos explicar el tema del corazón de Bata. En el Cuento de los Dos Hermanos parece que el corazón tiene una connotación simbólica, según afirma Martin Pehal 139 . Cuando Bata se arranca el corazón lo coloca encima de un árbol. Esto ha sido entendido como un tema común dentro de la mitología egipcia. Schlögl plantea que la idea del dios sobre una flor tiene un sentido de purificación y regenerador que se pone en relación con el tema solar 140 . Susan Tower Hollis afirma que el corazón de Bata sobre la flor en el árbol es un símbolo de 135 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 121-124 136 H. Altenmüller, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p 124. 137 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 124. 138 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 132. 139 M. Pehal, Interpreting Ancient Egyptian Narratives, p. 115. 140 H. Schlögl, en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 139.
38 renacimiento y regeneración, que se pone en relación con la posterior idea del rey difunto y renacimiento solar, presagiando así de algún modo su ascenso al trono de Egipto 141 . Debemos tener en cuenta también la dependencia de la vida de Bata de un árbol. Hermsen nos recuerda en este sentido que existe una vieja idea de que a vida del hombre está unida a un árbol o planta como manante del poder de la vida, es decir, que aquello que le pase al árbol le ocurrirá al hombre 142 . Sobre esta idea también podemos contemplar una analogía con la dependencia de Osiris 143 en un árbol que garantiza su existencia según encontramos en el principio del Conjuro de Los Textos de las Pirámides nº 574 144 : “Saludos, árbol/sicomoro, que envuelve al dios” (Pyr. § 1485a) De este modo la asociación de la existencia de Bata a un árbol parece encajar sin problemas dentro de las creencias egipcias y lo relaciona de nuevo con el ya mencionado Osiris. 141 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 139. 142 E. Hermsen, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 139. 143 Para más información sobre la relación de Osiris y los árboles véase P. Koemoth , Osiris et les arbres, Liège 1994, Université de Liège. 144 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 139.
39 7. PARALELOS Y TRANSMISIÓN 7.1. INFLUENCIAS Y PARALELOS DEL CUENTO DE LOS DOS HERMANOS El Cuento de los Dos Hermanos ha sido considerado desde el primer momento como un relato único dentro del marco egipcio. Sus paralelos no tardaron en aparecer una vez se tradujo el cuento. Con los primeros estudios sobre el cuento ya se empezó a plantear la posibilidad de que no fuera una obra enteramente original, sino el resultado de la conjunción de varias historias para dar lugar a un nuevo relato. El primero en plantearlo fue François Lenormant en 1874, quien propuso la idea de que el Cuento de los Dos Hermanos se trataba de una transformación de algunos mitos introducidos en Egipto durante la XVIIIª Dinastía. Este autor no negó nunca la posibilidad de que para la creación de esta historia se recurriera a fuentes egipcias. Sin embargo, parece ser que Lenormant vio de manera más evidente la influencia tanto siria como frigia en elementos como la emasculación y el posterior lanzamiento del falo al agua 145 . Esta teoría sobre el origen oriental del Cuento de los Dos Hermanos fue seguida durante el siglo XIX y principios del XX 146 , pero aunque estudios más recientes dan muestra de claras evidencias sobre el origen egipcio del cuento no debemos desechar en el presente trabajo algunas propuestas más actuales que persisten en encontrar la semilla de los Dos Hermanos en el Próximo Oriente. El ejemplo más a tener en cuenta sobre esta hipótesis es el que plantea Thomas Schneider, quien ha visto en el cuento egipcio un posible origen ugarítico basado en el mito del dios Baal-Hadad 147 y su hermano mayor. Ésta parece una propuesta algo compleja, pero que Schneider argumenta teniendo como base la comparación directa de ambos textos 148 . 145 F. Lenormant, citado en S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, p. 13 146 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 13-21. 147 Dios de origen ugarítico del tiempo. . Schneider, “Innovation in Literature on Behalf of Politics”, p. 2. 148 La inclusión de la transliteración ugarítica nos ha parecido conveniente para poner en valor, además de la traducción del texto, los conocimientos de T. Schneider sobre la materia.
40 Traducción del Cuento de los Dos Hermanos y del mito ugarítico. 149 Los paralelismos son evidentes según muestran los fragmentos destacados en negrita. Tras los hechos relatados en el mito de Ugarit el dios Baal vuelve a la vida, lo que Schneider entiende como una garantía de fertilidad 150 , del mismo modo ya se interpretó en el caso del Bata de Egipto cuando este renace en forma de toro. Por estas razones, el profesor alemán dilucida que bajo el personaje de Bata se oculta el dios sirio Baal-Hadad. Los argumentos de ambos relatos expresan características y estructuras comunes: “The leader of Baal’s brothers (and that is most probably is eldest brother!) finds Baal as if dead after seven years, and resuscitates him through a water offering. Anubis, Bata’s elder 149 T. Schneider, “Innovation in Literature on Behalf of Politics”, pp. 3-4. 150 T. Schneider, “Innovation in Literature on Behalf of Politics”, p. 4.
41 brother, was told to seek him for seven years, finds him lying as if dead and raises him to life by soaking his heart in water.” 151 Además de estas claras evidencias, otros fragmentos de la mitología siria como el intento de seducción de Baal o el palacio construido en Líbano han llegado como préstamos a la cultura egipcia: estos hechos pueden reconocerse en nuestro relato egipcio en la seducción de la esposa de Anubis o la construcción de la casa de Bata en el Valle del Pino. Aparte de cuestiones de forma y temática, las similitudes con el dios sirio provienen también del significado de los nombres de sus protagonistas. Uno de los epítetos que comparten está en relación con sus capacidades en la lucha. En el Cuento de los Dos Hermanos se habla en alguna ocasión de Bata como el “perfecto luchador”, lo que se debe poner en comparación con el epíteto del dios sirio como “el más fuerte de los guerreros”. Por otro lado, Schneider decide hacer una aproximación al cuento obviando enteramente su origen egipcio. Partiendo de esta premisa, entiende que la historia encuentra sus orígenes en el Levante y por tanto su interpretación debe ser totalmente diferente a la planteada hasta el momento. Por ejemplo, las interpretaciones realizadas hasta la actualidad sobre la transformación de Bata en toro las encuentra obsoletas, porque bajo su punto de vista el personaje es la viva reencarnación del dios Baal, y que esta transformación no es más que la transfiguración en la forma animal del dios, un toro. Thomas Schneider parece ser consciente de la dificultad que entraña asumir su propuesta. Por ello presta especial atención a las numerosas pruebas que encuentra en los testimonios egipcios de diferente índole sobre el impacto religioso y literario que tuvo el dios del tiempo sirio en Egipto desde fines del III milenio a.C. en adelante. Esta influencia oriental se vio reforzada durante el periodo de los hicsos, continuó durante la XVIIIª Dinastía, la cual nombró a Baal como patrón del reinado egipcio bajo Amenhotep III, y siguió con la XIXª en la que ya fue categorizado como el dios dinástico por excelencia 152 . A modo de conclusión podríamos señalar que a pesar de las claras evidencias que aporta Schenider sobre la relación de ambos relatos no podemos desechar los numerosos trabajos que encuadran el Cuento de los Dos Hermanos en un contexto egipcio. La propuesta del estudioso alemán sobre el cuento como un elemento legitimador de la dinastía puede ser admitida hasta cierto punto, pero no bajo la premisa de tomar prestado el mito como 151 T. Schneider, “Innovation in Literature on Behalf of Politics”, p. 4. 152 T. Schneider, “Innovation in Literature on Behalf of Politics”, p. 4.
48 una versión eslava del cuento egipcio, además el nombre de la esposa infiel (Cleopatra) no es un nombre conocido dentro de la onomástica rusa, por lo que los orígenes del cuento de Iván pueden verse más allá de la frontera rusa. M. Vikentiev ya habló que el folklore ruso debe mucho a las literaturas orientales 174 . Y además los cuentos egipcios se difundieron gracias a comerciantes y viajeros que circulaban por el mundo mediterráneo. Finalmente, y partiendo de estas premisas, ¿cuál fue el origen de Iván, el hijo del sacristán? Su verdadero origen nunca podremos saberlo con certeza, pero sí es cierto que este relato debió ser la culminación de una larga etapa de transmisión oral donde el Bata egipcio acabó por transformarse en el Iván ruso 175 . 174 M. Vikentiev en G. Léfèbvre, “Bata et Ivan”, pp. 18-19. 175 G. Léfèbvre, “Bata et Ivan”, p. 26.
49 8. CONCLUSIONES El Cuento de los Dos Hermanos fue el primer cuento egipcio conocido por el hombre moderno. Desde su descubrimiento muchos han sido los estudios que de un modo u otro se han acercado al Papiro D’Orbiney con idea de profundizar y conocer más la cultura egipcia desde un marco literario. El lugar que ocupa esta obra dentro de la egiptología no debe ser desestimado, pues a partir de ella se han podido conocer nuevos dioses, como Bata el patrón de Saka, y la nueva mentalidad que surgió en el Egipto del Imperio Nuevo. Cierto es que los primeros estudios fueron acercamientos con intenciones comparativas, pero con el paso de los años y el mayor conocimiento de la lengua su enfoque se redirigió hacia conceptos relacionados estrictamente con la obra, la religión y el contexto que la rodea. Se podría considerar que trabajar el Papiro D’Orbiney en todos sus aspectos puede ser un estudio de lo más diversificado y que es capaz de aportar numerosas respuestas sobre los diferentes aspectos que conciernen a la obra y a la historia del Antiguo Egipto. A tenor del presente trabajo, se debe comentar que los estudios literarios dentro de la egiptología parecen estar ganando terreno. Muchos trabajos están siendo revisados y se aprecia inquietud entre el mundo de los investigadores por realizar nuevas aportaciones a los trabajos ya existentes. Pero, por otro lado, parece que aún hay numerosas cuestiones por resolver dentro del Cuento de los Dos Hermanos como la paternidad de Bata, el papel del faraón dentro de la obra o la búsqueda de un lógico sentido a las acciones de las dos mujeres presentes en el relato, entre otras cuestiones. A modo de conclusión debo decir que la realización del trabajo y la lectura de una variada bibliografía ha sido la clave para crear un estudio que abarcase todas las cuestiones posibles en relación al Cuento de los Dos Hermanos. La estructura claramente definida, la diversidad de interpretaciones a la que se presta, la riqueza de sus personajes y los maravillosos sucesos que encontramos en el relato hacen de él una obra única en el marco de la literatura narrativa del Egipto de los faraones. Por estas razones y otras muchas que encontramos en el propio cuento se deben actualizar sus estudios desde enfoques menos historicistas y basándonos más en las fuentes egipcias, pues al fin y al cabo es en ellas donde está la semilla de la historia de los hermanos Bata y Anubis.
50 9. LISTA DE ABREVIATURAS ÄUL: Ägypten und Levante. BAEDE: Boletín de la Asociación Española de Egiptología. CCÉ: Cahiers Caribéens d’Egyptologie. CdÉ: Chronique d’Égypte. ENiM: Égypte Nilotique et Mediterranéenne. PSBA: Proceedings of the Society of Biblical Archaelogy.
51 10. BIBLIOGRAFÍA GENERAL Sanmartín, J. y Serrano, J. M., Historia antigua del Próximo Oriente: Mesopotamia y Egipto, Madrid 2012, AKAL. MONOGRAFÍAS Baines, J., “Myth and Literature”, en Loprieno, A. (ed.), Ancient Egyptian Literature: history and forms, Leiden 1996, E. J. Brill. Bleeker, C. J., Hathor and Thoth: tow key figures on the ancient Egyptian religion, Leiden 1973, E. J. Brill. Frankfort, H., Reyes y dioses, Madrid 1998, Alianza. Galán Allue, J. M., Cuatro viajes en la literatura del Antiguo Egipto, Madrid 1998, CSIC. Jiménez Fernández J. y Jiménez Serrano A. ed., Historia de Egipto, Madrid 2008, AKAL. Koemoth, P., Osiris et les arbres, Liège 1994, Université de Liège. Köhler, U., Das Imiut, Wiesbaden 1975, Harrassowitz. Léfèbvre, G., Mitos y cuentos egipcios de la época faraónica, Madrid 2003, AKAL. Montet, P., La vida cotidiana en Egipto en tiempos de los Ramsés, Madrid 1996, Temas de Hoy. Pehal, M., Interpreting Ancient Egyptian Narratives, 2014, EME. Quirke, S. G., “Narrative Literature”, en Loprieno, A. (ed.), Ancient Egyptian Literature: history and forms, Leiden 1996, E. J. Brill. Tower Hollis, S., The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, Oakville CT 2008, Bannerstone Press. DICCIONARIOS Y LENGUA Gardiner, A. H., Egyptian Grammar, Oxford 1982, Griffith Institute. Gardiner, A. H., Late Egyptian Stories, Bruselas 1980, Fondation Égyptologique Reine Élisabeth.
52 Shaw, I. y Nicholson, P., Diccionario Akal del Antiguo Egipto, Madrid 2004, AKAL. ARTÍCULOS CIENTÍFICOS Castro, M. B., “¿Es posible hablar de un “campo literario” en el Egipto Antiguo?”, CCE, 16 (2012), pp. 91-106. Castro, M. B., “Consideraciones sobre la imagen del extranjero en el antiguo cuento egipcio de Los Dos Hermanos”, BAEDE, 20 (2010-2011), pp. 23-33. Castro, M. B., “La legitimación del poder político en el Imperio Nuevo Egipcio. Aproximaciones desde la literatura: el Cuento de los Dos Hermanos”, XII Jornadas Interescuelas/ Departamentos de Historia, (2009), pp. 1-18. Castro, M. B., “Realeza y Literatura: Imágenes y tensiones el cuento de Los Dos Hermanos”, Memoria Académica, 36 (2010), FaHCE Universidad Nacional de la Plata, pp. 311-329. Castro, M. B., “Reflexiones sobre el simbolismo del ganado en el Cuento de los Dos Hermanos”, Novos Trabalhos de Egiptología Ibérica, (2012), pp. 261-277. Cervelló Autuori, J., ““Los dos hermanos” en la literatura neoegipcia y en la tradición oral negro-africana. Una lectura comparada”, Aula Aegyptiaca, 2 (2001), pp. 55-66. Gardiner, A. H., “The Hero of the Papyrus D’Orbiney”, PSBA, 27 (1905), pp. 185-186. Léfèbvre, G., “Bata et Ivan”, CHdE, 49 (1950), pp. 17- 26. Rouvière, L., “Bata, seigneur de Saka. Dieu bélier ou dieu taureau ?”, ENiM, 6 (2013), pp. 139-158. Schneider, T., “Innovation in literature on behalf of politics: The Tale of The Two Brothers, Ugarit, and 19th Dynasy History”, ÄUL, XVIII (2009), pp. 315-326. Serrano, J. M., “La transmisión de los relatos y cuentos egipcios: un viaje insospechado de Oriente a Occidente.”, De Oriente a Al-Ándalus, las vías del conocimiento, Huelva (2009), pp. 134- 151. Vandier, J., “Le Papirus Jumilhac”, Comptes rendus des séances de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, 2 (1945), pp. 214-218.
53 RECURSOS ELECTRÓNICOS The British Museum: «http://www.britishmuseum.org/research/collection_online/collection_object_details.aspx?ass etId=438139001&objectId=113985&partId=1» (consultado 15/3/2017)
54 ANEXO I 176 Traducción del Cuento de los Dos Hermanos de Susan Tower Hollis 177 . (1,1) Érase una vez dos hermanos de un padre y una madre. Anubis era el nombre del mayor; Bata era el nombre del menor. Ahora Anubis tenía una casa y una esposa, su hermano menor vivía con él como si fuera un hijo. Él (Bata) solía hacer ropas para él (Anubis), y él solía seguir a su ganado por los campos. Era él el que araba la tierra, y el que se encargaba de la cosecha, y era él quien solía hacer todas las labores del campo. De hecho, su hermano menor era un hermoso hombre joven, no había otro con su forma en todo el país. Ciertamente, la fuerza de un dios estaba en él. Ahora varios días después de esto, su hermano menor (1,5) seguía a su ganado en (su) tarea diaria, y regresaba a su casa cada tarde, e iba cargado con cada planta del campo, con leche, con madera, con cada cosa buena del campo, y él lo colocó ante su hermano mayor, estando él sentado con su esposa. Él solía beber, él solía comer, y el solía [dormir] en su establo entre el ganado. Ahora después de que la tierra fuera iluminada y un nuevo día amaneciera, [él cogió comida] que fue cocinada y él la puso ante su hermano mayor, y él (Anubis) le dio hogazas para el campo, y él (Bata) condujo su ganado a comer en las tierras, yendo detrás del ganado, ellos le decían, “La hierba es buena en este y este lugar”. Y él solía oír todo lo que ellos decían, y él los llevaba al buen (2,1) lugar de la hierba que ellos deseaban, el ganado ante él se ponía muy hermoso. Ellos multiplicaron mucho sus crías. Ahora en el tiempo del arado, su hermano mayor le dijo, “Ten preparado para nosotros una yunta para el arado porque las tierras altas se han vuelto fuertes, siendo bueno ararlas. Asimismo, ve al campo llevando semilla porque comenzaremos a arar mañana”. Y entonces su (2,5,) hermano menor hizo todas las cosas que su hermano mayor le dijo: “Hazlas”. Ahora después de que la tierra fuese iluminada y un segundo día amaneciera, ellos fueron al campo cargando la semilla y comenzaron a arar. Sus corazones estaban muy agradecidos por su trabajo al inicio de la tarea. 176 La traducción del texto a partir del original en inglés de Susan Tower Hollis ha planteado algunas dificultades terminológicas con el cambio de lengua, ya que en algunos casos las palabras pueden entenderse con otro sentido al traducirlas. Igualmente, se ha intentado respetar lo máximo posible el original de la autora y plasmar así su versión del Papiro D’Orbiney. 177 S. Tower Hollis, The Ancient Egyptian “Tale of Two Brothers”, pp. 1-9.
55 Ahora varios días después, estando ellos en el campo y esperando para sembrar, entonces él envió a su hermano menor diciendo, “Venga, tráenos la semilla de la ciudad”. Y su hermano menor encontró a la esposa de su hermano mayor trenzándose el pelo. Y entonces él le dijo, “Levántate, tráeme semilla que (3,1) debo apresurarme porque mi hermano mayor me espera. No hagas retraso”. Entonces ella le dijo a él, “Ve, abre el almacén y coge lo que quieras. No me hagas abandonar el arreglo de mi cabello”. Y entonces el hombre joven entró en su granero y cogió uno de los tarros más grandes, él deseaba coger mucha semilla, y se cargó de cebada y farro y salió llevándolos. Entonces ella dijo, “¿Cuánto peso llevas en tus hombros? Y él le dijo a ella, (3,5) “Tres sacos de farro y dos sacos de cebada, cinco en total son los que están en mis hombros”. Él dijo (por consiguiente) a ella. Y entonces ella habló con él diciendo, “La fuerza es grande en ti, porque yo veo tu fuerza cada día”. Y ella deseó conocerlo como a un hombre joven. Y entonces ella se levantó, y lo agarró, y ella le dijo a él, “Ven, vamos a pasar una hora tendidos. Será beneficioso para ti. Entonces yo haré bellas ropas para ti”. Entonces el hombre joven se puso furioso como un leopardo del Alto Egipto por las malas palabras que ella le había dicho a él, y ella se asustó mucho. Y entonces él habló con ella diciéndole, “Ahora mira, tú eres como una madre para mí. Además, tu esposo es como un padre para mí. Él, que es mayor que yo, él me ha criado. ¿Qué (4,1) es ese gran mal que tú me has dicho? No me lo digas de nuevo. Además, no volveré a hablar (de ello) con nadie, y no causaré que esto vaya de mi boca a la de otras personas”. Y levantando su carga, él se fue al campo. Y entonces él alcanzó a su hermano mayor, y ellos comenzaron a trabajar (de nuevo) en su tarea. Entonces cuando ya era por la tarde, su hermano mayor regresó a su casa, su hermano menor estando detrás de su ganado, y él estaba cargado con todo lo del campo, y trajo a su ganado (4,5) ante él para que pasaran la noche (en) su granero en el pueblo. Entonces la esposa de su hermano mayor tenía miedo de las palabras que dijo. Y ella trajo grasa, y ella se hizo pasar por alguien que ha sido golpeado, diciendo a tu marido, “Ha sido tu hermano menor el que (me) ha golpeado”. Cuando su esposo regresó por la tarde como diariamente hacía, él encontró a su esposa yaciendo enferma de culpa, y ella no puso agua en sus manos como solía hacer ˂diariamente˃. Y ella no encendió una luz ante él, su casa estaba en la oscuridad, porque ella estaba tendida vomitando. Y su esposo le dijo, “¿Quién ha tenido palabras contigo?” Entonces ella le dijo a él, “Nadie ha hablado conmigo excepto tu (5,1) hermano menor. Cuando él ha venido a buscar la semilla para ti, me encontró sentada sola, y
56 él me dijo ‘Ven, vamos a pasar una hora tendidos. Suéltate el pelo’. Eso me dijo él. Yo no lo escuché. ‘¿Ahora no soy tu madre? Además, tu hermano mayor es como un padre para ti.’ Eso le dije yo a él. Él tenía miedo. Él (me) golpeó para que yo no te contara nada. Ahora si tú lo dejas vivir, yo moriré. Mira, cuando él venga [no le dejes vivir] porque yo sufro el mal que el hizo ayer”. Entonces su hermano mayor se puso (5,5) como un leopardo del Alto Egipto y él hizo afilar su lanza, y la puso en su mano. Su hermano mayor se puso tras la puerta de su establo para matar a su hermano menor cuando viniera por la tarde para meter a su ganado en el establo. Cuando él sol se fue a descansar, él (Bata) se cargaba con todas las hierbas de los campos como solía hacer cada día, y él vino, y la vaca más destacada entró en el establo. Y ella le dijo a su pastor, “Mira, tu hermano mayor está ante ti llevando su lanza para matarte. Huye ante él.” Y entonces él oyó las palabras de una vaca y (6,1) otra entró y dijo lo mismo. Y él miró bajo la puerta de su establo, y vio los pies de su hermano mayor que estaba tras la puerta con su lanza en su mano. Él puso su carga en el suelo y se alzó para correr con el objetivo de huir, y su hermano mayor fue tras él, llevando su lanza. Y entonces el hermano menor rezó a Pre-Harakhty (6,5), diciendo “Mi buen Señor, eres tú el que juzgas entre el culpable y el inocente.” Pre oyó toda su petición, y Pre hizo que unas grandes aguas se interpusieran entre (ellos) para separarlo de su hermano mayor, estando llenas de cocodrilos. Y uno de ellos estaba en un lado y el otro en el otro, y su hermano mayor golpeó su propia mano dos veces por no matarlo. Y entonces su hermano menor lo llamó desde el otro lado, diciendo, “Quédate ahí hasta el amanecer. Cuando el disco brille, yo (7,1) competiré contigo ante él para que él ofrezca justicia al culpable, porque yo no estaré contigo para siempre, y no estaré en el lugar que tu estés. Y yo me iré al Valle del Pino.” Entonces cuando la tierra fue iluminada y el segundo día llegó, Pre-Harakhty surgió y el uno vio al otro. Entonces el hombre joven habló a su hermano mayor, diciendo, “¿Por qué viniste tras de mí para matarme falsamente, sin escuchar a mi boca hablar sobre el asunto? Y además todavía soy tu hermano menor, y (7,5) también estás conmigo como si fueras un padre y también tu esposa está conmigo como si fuera una madre. Fue así que cuando tú me enviaste a buscar la semilla para nosotros, tu esposa me dijo, ‘Ven, déjanos pasar una hora tendidos juntos.’ Además, mira, ella lo cambió para ti en otra cosa. Y entonces él (Bata) le hizo saber todo lo ocurrido con él y su esposa. Y entonces él juró a Pre-Harakhty, diciendo, “Viniste a
57 matarme erróneamente, llevando tu lanza sobre la palabra de una sucia puta,” y él trajo un cuchillo afilado y cortó su falo, y lo lanzó al agua, y el siluro se lo tragó. Y él se debilitó (8,1) y se puso enfermo. Y su hermano mayor sentía mucha pena en su corazón, y se levantó y lloró fuerte por él, y él no fue capaz de (estar) donde estaba su hermano menor por los cocodrilos. Y entonces su hermano menor lo llamó, diciendo, “Ciertamente, si tu evocas un mal, ¿por qué no evocas también el bien o algo similar que yo hice por ti? Ahora ve a tu casa y cuida de tu ganado porque yo no estaré en el lugar que tú estás. Y yo iré al Valle del Pino. Ahora, en cuanto a lo que deberás hacer por mí ˂es˃ que vengas a cuidarme cuando sepas que algo me ha ocurrido. Me arrancaré el corazón y lo pondré encima de la flor del pino. Cuando el pino se corte y caiga al (8,5) suelo, tú vendrás a buscarlo. Si pasas siete años buscándolo, no dejes que tu corazón muestre disgusto, y entonces cuando lo encuentres, ponlo en un bol con agua fría y viviré y vengaré las transgresiones que se han hecho contra mí. Además tú sabrás que algo me ha ocurrido (cuando) se te dé una jarra de cerveza en la mano y haga espuma. No esperes, porque ya ha ocurrido contigo.” Y entonces él vino al Valle del Pino, y su hermano mayor fue a su casa, sus manos en su cabeza, lleno de suciedad. Él llegó a su casa y mató a su esposa, la lanzó a los perros y se sentó estando de luto por su hermano menor. Entonces varios días después de esto, su hermano menor estaba en el Valle del Pino, nadie estaba con él y él pasaba el día cazando caza menor en las colinas y él venía a pasar la noche bajo el pino en el que sobre cuya flor puso su corazón. Varios (9,1) días después de esto, él se construyó una casa con sus manos ˂en˃ el Valle del Pino, y (la) llenó con cada cosa buena de (su) deseo para proporcionarse a sí mismo una casa. Él salió de su casa y se encontró con la Enéada mientras ellos iban a administrar todo el país. Y entonces la Enéada habló, uno de ellos a otro, diciéndole a él, “Oh, Bata, toro de la Enéada, ¿estás aquí solo, habiendo escapado de tu ciudad por la esposa de Anubis, tu hermano (9,5) mayor? Mira, él ha matado a su esposa. Ahora tú has sido vengado por él sobre todos los transgresores contra ti.” Sus corazones estaban dolidos por él, y Pre Harakhty le dijo a Khnum, “Ahora haz una esposa para Bata, así no vivirá solo”. Y entonces Khnum le hizo una compañera para él. Ella era el cuerpo de mujer más bello de todo el país, el fluido de cada dios está en ella. Y entonces las Siete Hathors vinieron ˂a˃ verla, y ellos hablaron como uno, “Ella morirá por un cuchillo.” Y entonces él la deseó muchísimo, y ella se aposentó en su casa mientras él pasaba el día (10,1)