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A Mayra Santos-Febres, escritora y profesora de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras [Entrevista]

Caballero Wangüemert, María del Milagro

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152 A Mayra Santos-Febres, escritora y profesora de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras María Caballero Wangüemert (Universidad de Sevilla) María Caballero: Acaba de clausurarse el Festival de la Palabra que realiza su ¿segunda? salida en la isla de la mano de Mayra Santos-Febres, poeta, narradora, crítica literaria, profesora y directora de talleres, agitadora cultural... en definitiva...) Puedes resumirme los objetivos y cómo ha sido tu experiencia al respecto? Mayra Santos-Febres: Los objetivos del Festival son la internacionalización de la literatura puertorriqueña y el fomento a la lectura en el país. Se lograron ambos objetivos con visitas masivas al Festival. Visitamos 30 escuelas. Tuvimos entre 2.000 y 3.500 personas por día atendiendo todas las actividades del Festival y logramos varias invitaciones de autores, de ediciones y del país entero a ferias internacionales (Guadalajara, Lima, Saint Nazaire). Este festival es un manera de romper con el aislamiento en que vive la literatura puertorriqueña. M.C.: A la vista de los participantes —por favor, cuéntame algo de ello— ¿por dónde va hoy la literatura puertorriqueña, hispanoamericana...? M.S.: Va por donde va toda la literatura en el mundo. Se tocan los temas más actuales: la violencia, la inmigración, la vida urbana, las identidades sociales (raza, género, orientación sexual). M.C.: ¿Hay sincronía trasatlántica, o las viejas cuestiones como la identidad, siguen marcando la escritura del Nuevo Mundo, a pesar de la globalización? M.S.: No, si algo se ha dejado atrás es la vieja (y entendible) obsesión por la definición nacional. Sin embargo, cada vez con menos tapujo, se hacen referencias a geografías, costumbres y se usan giros idiomáticos muy locales. Por eso, sí creo que la literatura puertorriqueña actual es muy “glocal”. M.C.: Hablando ayer con Eliseo Colón en Sevilla me decía que eres un ejemplo acabado de cómo gestionar la cultura en el neoliberalismo. ¿Esta- Letral, Número 6, Año 2011 153 A Mayra Santos-Febres, escritora y profesora de la Universidad de Puerto Rico... María Caballero Wangüemert rías de acuerdo? M.S.: Sí, estoy de acuerdo. ¿Cuál es hoy la misión del escritor, del intelectual? He estudiado mucho la privatización de la cultura y creo que el neo liberalismo ofrece como ciertas oportunidades a países como el nuestro, que nunca tuvieron una política cultural bien organizada desde el Estado (porque somos colonia) y nunca contaron con fondos ni con organismos de difusión cultural internacional (embajadas, attachés cultural, ministerios de cultura con fondos para la exportación y proyección exterior de sus artistas). La resistencia cultural nos ha llevado hasta aquí; hasta tener un país con una cultura consolidada. Pero uno no puede seguir “resistiendo” culturalmente toda la vida. Hay que lanzar una ofensiva. Existen medios para proponer esa ofensiva y yo utilizo los que tengo a la mano. M.C.: Profesora, gestora de revistas, directora de talleres... tienes muchos discípulos y admiradores, guionista y gestora de programas televisivos ¿con qué experiencia te quedas? M.S.: Con la de escritora. M.C.: Mujer, negra, madre... ¿cómo asumes... compaginas todo esto? M.S.: Como toda mujer negra y madre sobre la faz de la tierra. Somos muchas. Lo que pasa es que en español escribimos muy pocas. Casi ninguna. En francés si, en inglés también, pero en español no. Habría que preguntarse por qué la lengua española no produjo escritoras negras de la talla de Maryse Condé, Jamaica Kincaid, Toni Morrison, Simone Schwarz Bartz. En Cuba existen las poetas Nancy Morejón y Soleida Ríos, en Uruguay Virginia Brindis de Salas... algunas voces poéticas, casi ninguna narradora. ¿Por qué? Quisiera enmendar ese vacío. Hace falta completar el imaginario global, “glocal”, transatlántico en español. A fin de cuentas, es una lengua en la que se habla y se sueña en más de 21 países. Faltan las voces de las mujeres negras. De las intelectuales negras. M.C.: Desde el 91 tu creación toma dos rumbos: poesía y narrativa ese cuento tan premiado Oso blanco (Letras de Oro del 94 etc)... todos los demás de Pez de vidrio y El cuerpo correcto, a mi modo de ver excelentes en cuanto a factura narrativa. Pero también los poemarios, me interesa mucho Boat People (2005), ya sabes que te considero una gran poeta... ¿Por qué Letral, Número 6, Año 2011 154 A Mayra Santos-Febres, escritora y profesora de la Universidad de Puerto Rico... María Caballero Wangüemert te decantas? M.S.: Me gusta más escribir narrativa. Me supone un reto grande, grande... M.C.: La narrativa te dio muchas alegrías —Sirena Selena vestida de pena (2000), finalista en el Rómulo Gallegos, Nuestra Señora de la Noche, en el Primavera 2006 de Espasa en España—... ¿Cómo es la recepción de tu última novela, Fe en disfraz (2010)? Personalmente, la encuentro muy bien escrita pero, como hablamos en el LIBER de Barcelona el pasado septiembre, su factura es tremendista, acorde alo que parecen estar haciendo Cabiya, Font Acevedo y otros en la última narrativa puertorriqueña... ¿No crees que, tal vez, habría que dejar atrás junto a la identidad, ese enfoque aplicado especialmente a la mujer negra? M.S.: No. Fe en disfraz no es una novela tremendista, Marita, es una novela que busca que el cuerpo nombre su herida. Es una novela que narra —sin casi nombrarlo— la vejación que se sufrió en la esclavitud. No puede dejarse atrás ese tema porque no se ha escrito casi nada sobre él en español. No puedo hacerlo. Hasta cierto punto, yo soy Fe Verdejo. Una mujer moderna, exitosa, que no puede olvidar. Su piel no la deja olvidar. Todas las escritoras, profesoras, lectoras, intelectuales negras que han leído esa novela me han dado las gracias. Quizás lo que pasa es que estoy escribiendo para un público que todavía no ha entrado en los predios de la literatura. Pero tengo que hacerlo. Siento la obligación y las ganas (sobretodo las ganas) de hacerlo. Seguiré escribiendo sobre otros temas. Lo he hecho —Sirena no es sobre raza, ni tampoco lo es Cualquier miércoles—. Pero tenía que escribir Fe en disfraz. Cuando termine con una trilogía sobre el tema, hago otra cosa. Ahora tengo que sanarme yo de esa herida sin nombrar; tratar de encontrarle discursos en una tradición que no puede reconocer mi discurso. Tal vez me vaya mal, de seguro me irá mal, porque la gente cree que estamos en un momento post identatario (claro, porque el privilegio ciega y mientras no te pidan los papeles y te dejen viajar por todas partes, te crees ciudadano del mundo), pero ese discurso sólo se aplica a una ínfima cantidad de gente en el planeta. El hecho de que la diferencia exista y sea, al fin, validada, no significa que no existe la desigualdad. Y la desigualdad, por lo menos a la que yo me refiero, la desigualdad de existencia discursiva, es, está entre nosotros. Yo no puedo solucionarla. Soy tan pequeña, una criaturita tan chica e invisible en el mundo, que no la puedo solucionar. Pero voy a escribir hasta que me sacie y me cure. Y voy a narrar desde ese Letral, Número 6, Año 2011 155 A Mayra Santos-Febres, escritora y profesora de la Universidad de Puerto Rico... María Caballero Wangüemert lugar del trauma y el silencio los horrores de la esclavitud en un español que nadie quiere empuñar para hablar de la experiencia. Tengo que hacerlo para poder seguir hablando de otras cosas. Letral, Número 6, Año 2011