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Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812

Quiel Morales, Pedro

Abstract

Este trabajo busca aproximarse desde una perspectiva prosopográfica al conjunto de sujetos que ocuparon el cargo de subdelegado de Tegucigalpa entre 1788 y 1812. Tomando las percepciones de la élite asentada en la villa de Tegucigalpa con relación al régimen de subdelegaciones para identificar los que a su parecer eran los beneficios y perjuicios derivados del mismo.

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Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 235 PRIMERO LAS MINAS, EL COMERCIO Y EL GANADO ANTES DE SER SUBDELEGADO. UNA APROXIMACIÓN PROSOPOGRÁFICA DE LOS SUBDELEGADOS DE TEGUCIGALPA, 1788-1812 MINES, COMERCE AND LIVESTOCK BEFORE BEING A SUBDELEGADO. A PROSOPOGRAPHIC APROACH TO THE SUBDELEGADOS OF TEGUCIGALPA, 1788-1812 Pedro Quiel Morales El Colegio de Michoacán ORCID: 0000-0002-6488-8286 Resumen: Este trabajo busca aproximarse desde una perspectiva prosopográfica al conjunto de sujetos que ocuparon el cargo de subdelegado de Tegucigalpa entre 1788 y 1812. Tomando las percepciones de la élite asentada en la villa de Tegucigalpa con relación al régimen de subdelegaciones para identificar los que a su parecer eran los beneficios y perjuicios derivados del mismo. Palabras clave: prosopografía, reformas borbónicas, subdelegaciones, Tegucigalpa. Abstract: This work seeks to approach from a prosopographic perspective the set of subjects who held the post of subdelegados of Tegucigalpa between 1788 and 1812. Taking the perceptions of the elite settled in the town of Tegucigalpa in relation to the subdelegaciones regime to identify those who in their opinion were the benefits and damages derived from it. Key words: prosopography, bourbon reforms, subdelegations, Tegucigalpa. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 236 La aproximación prosopográfica en este trabajo plantea sus bases a partir de las reflexiones que realizó Michel Bertrand al estudiar a los oficiales de la Real Hacienda de la Nueva España donde la prosopografía parte de un tipo de “biografía colectiva” que se elabora a partir de la descripción de los caracteres exteriores de un grupo seleccionado. No obstante y como subraya el propio autor, los abordajes y orientaciones más recientes hacen hincapié en realizar un enfoque más analítico que descriptivo. 1 En ese sentido, fueron levantadas fichas de cada uno de los subdelegados, recopilando su información básica, sus empleos y documentos que referencien su actuar durante su periodo en el cargo. El objetivo de este texto es estudiar desde una perspectiva prosopográfica a los sujetos que ocuparon el cargo de subdelegado de Tegucigalpa durante la existencia de la misma. Esto con miras a recabar la información a partir de la cual se puedan abordar las redes relacionales que tejieron con aquellos con quienes compartían parentesco, negocios y cargos de gobierno. Todo para analizar la implementación de una de las reformas administrativas más importantes, el régimen de intendencias y las circunstancias que marcaron su funcionamiento tomando el caso de la subdelegación de Tegucigalpa. Un caso particular por el hecho de haber regresado a constituirse como alcaldía mayor a partir de la solicitud impulsada por su élite, que incorporaba varios antiguos y futuros subdelegados. Para ello me he apoyado en una variedad de documentos: Nombramientos, pleitos, disposiciones reales y la información que procede de las principales actividades económicas y que da cuenta de los involucrados en la misma. Panorama general sobre la subdelegación de Tegucigalpa La intendencia de Comayagua, creada mediante Cédula Real a finales de 1786, comprendió lo que anteriormente habían sido la antigua gobernación de Honduras o Comayaguaexceptuando la franja costera del norte, que estuvo a partir de 1791 bajo el 1 Michel Bertrand, Grandeza y miseria del oficio. Los oficiales de la Real Hacienda de la Nueva España, siglos XVII y XVIII (México: FCE, El Colegio de Michoacán, Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, Embajada de Francia, Instituto de Investigaciones Luis Mora, CIDE, 2011), p.14. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 237 mando de un gobierno militar controlado por la Capitanía General de Guatemala 2 - y la antigua Alcaldía Mayor de Tegucigalpa, además de estar superpuesta al Obispado de Comayagua. Internamente se dividió en siete subdelegaciones, la de Tegucigalpa, Olancho el Viejo, Gracias a Dios, San Pedro Sula, Tencoa, Yoro y Olanchito. En cuanto a la transición de alcaldía mayor a subdelegación sabemos que al momento de la misma se encontraba ejerciendo el cargo de alcalde mayor Lorenzo Vásquez y Aguilar. Para él, la noticia llegaba súbitamente y defendió inicialmente su derecho al cargo por los dos años restantes que le quedaban como cabeza de jurisdicción tal como lo estipulaba una cédula real del 11 de julio de 1758. Le sorprendía además el habérsele subordinado al asesor letrado de la intendencia José Mariano Valero para que remitiera a través de él los asuntos criminales y causas políticas relativas al gobierno, a pesar de no haber recibido una orden superior para hacerlo. 3 Sin embargo, y a pesar de las disposiciones legales que le amparaban para que continuara ejerciendo el cargo por el tiempo restante, no tenemos claro por qué no lo hizo pues para 1788 Tegucigalpa ya cuenta con su primer subdelegado en calidad de interino. Una revisión puntual de la documentación de este periodo facilitó el levantamiento de este primer listado de sujetos nombrados como subdelegados, vale destacar que hasta el momento solamente han sido ubicados dos nombramientos formales, el del primer subdelegado propietario Pedro Mártir de Zelaya y los de Fernando Basurto, Benito Lorenzo Lavaqui, Esteban Rivera y Antonio Tranquilino de la Rosa. El resto de referencias proceden de documentos que consignan al firmante en calidad de subdelegado interino. 4 2 La primera cédula al respecto es la del 24 de julio de 1791 donde se anexaba primero el puerto de Omoa, posteriormente se ampliaría este recorte jurisdiccional. Bernabé Fernández Hernández, El gobierno del intendente Anguiano (1796-1812) (Sevilla: Editorial Universidad de Sevilla, 1997), p.185. Hasta el periodo constitucional gaditano se iniciarían las gestiones para recuperar esa jurisdicción. Logrando la reincorporación del puerto de Trujillo en 1813 y finalmente el de Omoa en 1816. Rolando Sierra, “Los objetivos de la provincia de Honduras en las Cortes de Cádiz,” Bicentenario de la constitución de Cádiz en Honduras (Tegucigalpa, Ideas Litográficas, 2012), p.86. 3 “Ocurso de Don Lorenzo Vásquez y Aguilar alcalde mayor de Tegucigalpa, sobre entrega de su jurisdicción a la Intendencia de Comayagua” Boletín del Archivo y General de Gobierno, tomo VII, no. 4, julio de 1942, pp.221-227. 4 Archivo Nacional de Honduras-Fondo de la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa (en adelante ANH-FAMT) caja 235, documento 2057. Manifestación hecha por don Pedro Mártir de Zelaya del título que antecede, librado a su favor por su señoría el Señor don Juan Nepomuceno de Quezada, gobernado intendente de esta provincia, 1789. ANH-Fondo Colonial (en adelante FC), caja 78, documento 263. Pasajes del título de Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 238 Tabla 1. Lista de los sujetos nombrados como subdelegados propietarios e interinos de la subdelegación de Tegucigalpa entre 1788 y 1812 Nombre Periodo administrativo Francisco Cayetano Rosa 1788-interino Pedro Mártir de Zelaya 1789-1791 Francisco Antonio González Travieso 1792-1794 Fernando Basurto 1794 Benito Lorenzo Lavaqui 1794-1796-destituido por el intendente Ramón de Anguiano Manuel Antonio Vásquez y Rivera 1796-1797 interino Pedro Mártir de Zelaya 1797-interino Manuel José Midence 1799-1801 Esteban Rivera 1802-1805 Juan Manuel Alcántara 1805-interino Juan Ignacio Arraurenechea 1805-interino firmó el 17 de enero Baltazar Valle 1806-interino firmó el 17 de noviembre Manuel González Castro 1806-interino firmó el 26 de noviembre Antonio Tranquilino de la Rosa 1806-1812 Un primer balance de los trece sujetos identificados hasta el momento como subdelegados nos permite ver que nueve eran criollos y cuatro peninsulares. Siendo estos últimos Francisco Cayetano Rosa (probablemente de Córdoba), Francisco Antonio González Travieso (Galicia), Benito Lorenzo Lavaqui (Navarra), Juan Ignacio Arraurenechea (Navarra). Sabemos que al momento de asumir el cargo ya se encontraban emparentados con varias de las familias más importantes y distinguidas de Tegucigalpa, subdelegado del noble ayuntamiento de Tegucigalpa a favor de don Fernando Basurto, 16 de agosto de 1794. ANH-FC, caja 78, documento 2644. Testimonio del nombramiento de subdelegado principal de la villa de Tegucigalpa a favor de don Benito Lorenzo Lavaqui, 20 de noviembre de 1794. Archivo General de Centroamérica (en adelante AGCA), B1. leg,1757, folio 51. Don Esteban Rivera es nombrado subdelegado intendente de Tegucigalpa, 1802. AGCA, B1. leg.1758, folio 272. Don Tranquilino de la Rosa es nombrado subdelegado intendente del partido de Tegucigalpa”, 1807. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 239 algo sumamente relevante pues pertenecer a estas familias también implicó la posibilidad de formar parte de la corporación más importante a nivel local, el ayuntamiento de la villa. Este se había erigido en 1762 junto a la concesión del título de villa de San Miguel de Tegucigalpa. El contraste documental entre los apuntados como subdelegados y su presencia en el ayuntamiento derivó en la siguiente tabla. Tabla 2. Participación de los individuos que fungieron como subdelegados y que habían figurado dentro del ayuntamiento de Tegucigalpa Subdelegado Regimiento/alcaldía ordinaria ocupada Francisco Cayetano de la Rosa Regidor y alférez real desde 1763 hasta 1791/Alcalde primero en 1763, 1766, 1776, 1780 Pedro Mártir de Zelaya Regidor sencillo desde 1763 hasta 1769/Regidor y depositario general desde 1769 hasta 1797/Alcalde segundo en 1765 Francisco González Travieso Alcalde segundo en 1788/Alférez real desde 1789 hasta 1804, Alcalde primero en 1796 Manuel Antonio Vásquez y Rivera Regidor sencillo desde 1792/Alcalde segundo en 1794 pasa a ser alcalde primero en 1795 Manuel José Midence Regidor sencillo desde 1794/ Alcalde primero en 1799 Esteban Rivera Alcalde segundo en 1789 pasa a ser alcalde primero en 1790 Juan Manuel Alcántara Regidor sencillo desde 1794/Procurador síndico en 1798/Alcalde segundo en 1801, pasa a ser alcalde primero en 1802. Juan Ignacio Arraurenechea Alcalde primero en 1774 Baltazar Valle Alcalde primero en 1806 Manuel González de Castro Procurador síndico en 1799 Antonio Tranquilino de la Rosa Alcalde segundo en 1795 Todo esto resulta importante para poder afinar el perfil de este grupo de individuos que componen la base de esta aproximación prosopográfica. Destacamos entonces como distintivo, que en primer lugar se trataba de vecinos radicados en Tegucigalpa, que Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 240 formaron parte de su ayuntamiento en diversas ocasiones y que finalmente se involucraron personalmente o a través de sus familiares y socios con las principales actividades económicas de la subdelegación, siendo la más distintiva la minería. Las relaciones entre los subdelegados se compactan aún más si tomamos en cuenta el parentesco que mediaba entre varios de ellos. Un primer conjunto de ellos giraba alrededor de la figura del primer subdelegado propietario, Pedro Mártir de Zelaya, uno de los vecinos más importantes y acaudalados de la villa y que fue tío político de cuatro futuros subdelegados, señalados respectivamente en cuadro 1. Con relación a un segundo grupo de subdelegados, si bien entre Zelaya y estos no mediaban relaciones de parentesco, su propio testamento nos permite identificar otro conjunto de vínculos que los relacionaban. Por ejemplo, Manuel Antonio Vásquez había contraído matrimonio con su ahijada Juana María Alcántara, además de haber sido el padrino de su boda, antes de morir le prestó el dinero necesario para adquirir todas las propiedades mineras de su antiguo socio Joaquín Morillas y estableció que al morir le quedaran su mitad de las mismas propiedades establecidas en el mineral de Yuscarán. El mismo vínculo compartió con Juan Manuel Alcántara, a quien había legado junto a su hermano Pedro “por haberlos criado” todo su menaje y mil pesos a cada uno. Por separado le heredó, además, sus haciendas de San Antonio y San Juan, ubicadas en el partido de Aguanqueterique, una de las regiones donde se procesaba el añil. La revisión del resto de subdelegados nos permite ver el parentesco entre Manuel Vásquez y Benito Lavaqui, consuegros al haberse casado sus hijos, siendo también el primero cuñado de Juan Manuel Alcántara Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 241 Figura 1. Nexos familiares de Pedro Mártir de Zelaya con el resto de subdelegados de Tegucigalpa Figura 2. Nexos familiares entre otros subdelegados de Tegucigalpa La conjunción de este tipo de vínculos de igual manera nos invita a incorporar fuentes notariales, una rama documental poco trabajada para el caso hondureño y que resulta relevante por la presentación de fianzas que para ostentar el cargo de subdelegado debían ser presentadas. Por ejemplo, sabemos que la fianza del subdelegado Manuel Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 242 Antonio Vásquez, fue dada por Pedro Mártir de Zelaya y uno de sus socios más importantes en la minería, Joaquín Morillos. 5 Configuración inicial del cargo de subdelegado de Tegucigalpa Identificado el conjunto de individuos que habrían de fungir como subdelegados de Tegucigalpa y algunos de los vínculos que mediaban entre ellos, pasaremos a esbozar algunas de las implicaciones más importantes que conllevaba el cargo y algunas de las modificaciones a las que fue sometido en diferentes ocasiones. Iniciando con las atribuciones del puesto, a partir de la consulta del primer intendente de Comayagua, Juan Nepomuceno de Quezada sobre el nombramiento de subdelegados que conocieran las cuatro causas sabemos que consideró a Tegucigalpa como la única población donde podría: establecerse un subdelegado por ser de algún vecindario de españoles, y que no puede subsistir otro subdelegado ni aún para lo contencioso en las dos causas (refiriéndose a hacienda y guerra) en ninguno de los pueblos de indios o ladinos de aquella jurisdicción por lo mísero de ellos y corto de su vecindario… y por consiguiente que el que se establezca en dicha cabecera de Tegucigalpa haya de ser en las cuatro causas con jurisdicción en ellas, extensiva a todo aquel partido y así mismo con facultad de nombrar y poner con aprobación de esta intendencia, comisarios y jueces… 6 Para el intendente Quezada el subdelegado debería ser considerado como el juez principal de la jurisdicción, por eso debería atender las cuatro causas estipuladas en la Ordenanza de Intendentes y la potestad para nombrar jueces o comisarios respondería a los inconvenientes que los habitantes de la subdelegación sufrirían por tener que solicitar la administración de la justicia hasta su cabecera. Finalmente sugería que, atendiendo al corto 5 ANH-FC, caja 128. Petición de Florencio Irías, apoderado de José María Zelaya, pidiendo no se dirijan ejecuciones contra su apoderado, como fiador que fue de Manuel Antonio Vásquez, 9 de marzo de 1818. 6 La única subdelegación que compartió esta peculiaridad era la de Gracias, pero esta misma se diferenciaba de la de Tegucigalpa por la densidad de la población indígena en sus términos. AGCA, A1.37, leg.76, exp.1047, Consulta del señor intendente sobre la necesidad de nombramiento de subdelegados que los sean en las cuatro causas, 1788. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 243 número de pueblos de indios de la jurisdicción de los alcaldes ordinarios, la cobranza de los tributos se les podría exonerar de su recaudación con la idea que así se llevarían las cuentas de ese ramo con mayor claridad y sencillez como había venido siendo con los anteriores alcaldes mayores. Los únicos cambios realizados por la Audiencia de Guatemala y la Junta Superior de Hacienda fueron que los alcaldes ordinarios de Tegucigalpa permanecerían con el conocimiento de las causas de justicia y policía-podrían cooperar con el subdelegado en las dos restantes- y que el cobro de los tributos se mantendría dentro de sus responsabilidades. Con apenas dos años de funcionamiento, el segundo intendente de Comayagua, Alexo García ya empezaría a lidiar con la dificultad de encontrar sujetos aptos para el desempeño del empleo de subdelegado. En su comunicación de finales de 1790 con la Audiencia de Guatemala manifestaba como todos los sujetos que podían ejercer el cargo eran comerciantes o hacendados y estos no querrían dejar de ejercer sus negocios pues el cargo de subdelegado carecía de sueldo. La respuesta del fiscal fue corta, pero marcaría la pauta bajo la que serían nombrados los subdelegados de Tegucigalpa, y que podría resumir lo sucedido en las subdelegaciones que no resultaban atractivas o redituables, estableció que el intendente debería elegir para subdelegados a quienes encontrara “más propios o en quienes haya menos inconvenientes, acomodándose a las circunstancias.” 7 Así podemos considerar que, al no representar la subdelegación de Tegucigalpa una fuente llamativa de ingresos a partir de las subvenciones designadas para estos funcionarios, los intendentes se vieron en la necesidad de nombrar primero y nominar posteriormente, a vecinos de la villa de Tegucigalpa como subdelegados, una solución que no los libró del todo al momento de buscar nuevos candidatos. Continuando con las modificaciones de las prerrogativas del puesto, durante el periodo del primer subdelegado se dio un cambio fundamental para el devenir de la jurisdicción, en detrimento del interés y viabilidad que se percibiría del nuevo cargo. Como parte de un informe solicitado a raíz de las preocupaciones por los limitados emolumentos que algunos subdelegados del reino recibían, el primer subdelegado de Tegucigalpa solicitó 7 AGCA, A1.37, leg.76, exp.1051, Consulta del señor intendente sobre no encontrar sujetos aparentes para que sirvan las subdelegaciones, 1791. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 250 dos dependencias simultáneamente por la combinación de sus funciones relacionadas con la minería y por otro lado con la venta de los productos monopolizados por la corona. La reforma, que buscaba establecer claverías en la Casa de Rescates abría la posibilidad que el administrador le rindiera cuentas a la casa de moneda, pero a la vez hacía responsables a los oficiales de Comayagua de su desempeño, lo cual le parecía injusto al no participar ellos ni en su nombramiento, ni dar su satisfacción ante las fianzas que presentara. Por lo que recomendaban que este funcionario, o llevara dos cuentas por separado o que se separara por completo de su conocimiento y responsabilidad. 28 Esta dificultad de poder marcar su jerarquía como oficiales reales sobre su teniente se juntó con las buenas relaciones establecidas entre este, el subdelegado y los alcaldes ordinarios, dando cabida a que también la supervisión que ejercía el subdelegado sobre la recolección de lo percibido por tributos y fondos de comunidades, su posterior depósito en la casa de rescates y su envío final a las cajas de Comayagua se viera beneficiada por una escasa supervisión. Podemos ver en la orden de cobro a los alcaldes de Tegucigalpa que lo fueron en 1802 por concepto de tributos y bienes de comunidad, como los ministros de las cajas de Comayagua recalcaban el perjuicio que recibían estos fondos a causa de los voluminosos expedientes que generaban este tipo de cobros que terminaban por percibirse como pleitos ordinarios, en contraposición al carácter privilegiado que tenían ese tipo de deudas. 29 El control sobre los pocos tenientes que habían quedado dentro de la jurisdicción del subdelegado de Tegucigalpa pudo ser otro espacio donde este pudo agenciarse algunas ventajas al recaer en sus prerrogativas nombrarlos, recordando que las tenencias restantes se establecieron en los minerales más importantes de la subdelegación. Por ejemplo a la red de Manuel José Midence y sus negocios se agregó su hermano Juan Miguel, cuando 28 ANH-FC, caja 101, documento 3257, Páginas de un libro copiador de correspondencias de la tesorería, 6 de octubre de 1807. 29 ANH-FC, caja 92, documento 3035, Ejecución para que los alcaldes ordinarios que fueron de Tegucigalpa el año de 1802, rindan las cuentas de tributos y comunidades que fueron a su cargo en dicha villa, 1 de septiembre de 1803. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 251 éste fue nombrado como juez preventivo del mineral de San Antonio en 1803 por el siguiente subdelegado, Estaban de Rivera. 30 El repartimiento de indios y el financiamiento de la minería Una de las prerrogativas más notables que podía ejercer el subdelegado de Tegucigalpa con la finalidad de facilitar apoyos a sus familiares o socios residía en la asignación de repartimientos indígenas para sus haciendas o minas. Tomando en consideración el reducido número de indígenas tributarios elegibles, estos repartimientos resultaban apetecibles por el ahorro que el pago de sus salarios implicaba en comparación con la contratación de mano de obra libre. Esta además resultaba más difícil de controlar, la necesidad de su trabajo les permitía regatear condiciones con los mineros que solían adelantarles cierta parte de su pago, resultando que muchas veces estos trabajadores abandonaran sus labores sin haber cumplido lo establecido con su empleador. 31 Los indígenas también solían escaparse pero a diferencia de la mano de obra libre, se encontraban sujetos a residir en el pueblo donde tributaban, además si huían implicaba mayor carga para el resto del pueblo que debería apelar a una modificación de la suma de indígenas repartidos preestablecida y como perjuicio para los hacendados y mineros, podían apelar a la audiencia para que suspendiesen su repartimiento por diversas situaciones que iban desde mala alimentación o paga, distancia excesiva entre sus pueblos y los destinos, mortalidad causada por exceso de trabajo o enfermedades o la construcción de alguna obra pública de su pueblo que solía ser la iglesia. Como referencia sobre el acaparamiento de buena parte de la mano de obra indígena disponible tenemos que para 1796, cuando ejercía de subdelegado interino Manuel Antonio Vásquez y Rivera, su compadre, padrino de boda y anterior subdelegado, Pedro Mártir de Zelaya, junto a su socio Joaquín Morillas y el minero Domingo Espino, tenían asignados 30 ANH-FC, caja 92, documento 3016, Nombramiento hecho en don Juan Miguel Midence para juez preventivo del mineral de San Antonio y sus valles y reducciones, 18 de mayo de 1803. 31 Linda Newson, “Labour in the colonial mining industry of Honduras” The Americas, vol.39, no.2, (octubre 1982). Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 252 alrededor del 35% de los indígenas disponibles para repartimiento. 32 Al respecto resulta necesario revisar las asignaciones de repartimiento durante el periodo de estudio para identificar alguna tendencia o queja al respecto. Lo que para los vecinos asentados en Tegucigalpa representaba un obstáculo o complicación al momento de procurar favorecerse de un repartimiento de indios se visualizó por otros hacendados o mineros como la posibilidad de agenciarse este tipo de apoyos sin la mediación del subdelegado de Tegucigalpa. Un caso interesante que ejemplifica la búsqueda de beneficios propios a costa de vínculos de parentesco o compadrazgos es el del minero Juan Jacinto Herrera, quien era regidor y alcalde provincial del ayuntamiento de Tegucigalpa, pero estaba avecindado en la población más importante del sur de la jurisdicción, Choluteca, que tenía un teniente de subdelegado por cabeza del gobierno. Si ponemos atención a los repartimientos de Herrera notaremos como se benefició por momentos de algunos asignados por el subdelegado de Tegucigalpa, otros por el gobierno de la intendencia o incluso por ambos. Si vemos por ejemplo la queja presentada por Herrera en 1811 por la conducta de los indios del pueblo de Texiguat, notamos como menciona haber recibido dos repartimientos distintos, uno de 15 indios por parte del gobierno de Comayagua y otros 15 añadidos por el subdelegado de Tegucigalpa. 33 En cuanto al financiamiento de la minería, sabemos que Manuel José Midence permaneció como administrador de la Casa de Rescates por lo menos hasta 1814. Hemos comentado ya el tipo de ventajas que este cargo le agenciaba, no obstante, se requiere indagar más documentación sobre la asignación de los fondos destinados a rescatar la plata o a financiar a ciertos mineros con la idea de incentivar la producción. Este tipo de operaciones debió guiarse seguramente por los vínculos del administrador con sus familiares y socios. Por ejemplo, sabemos que en 1806 Manuel Antonio Vásquez y Rivera solicitó que el administrador de la Casa de Rescates certificara la posesión de varias propiedades suyas en el mineral de Yuscarán y lo prometedora que resultaba la producción de estas, todo con 32 Luis Pedro Taracena, Ilusión minera y poder político, la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa en el siglo XVIII (Tegucigalpa, editorial Guaymuras, 1998), p.195. 33 ANH-FC, caja 106, documento 3403, Nota de Juan Jacinto de Herrera, para el subdelegado don Antonio Tranquilino de la Rosa, trata de una queja de los excesos de los indios de Texiguat, 22 de marzo de 1811. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 253 la finalidad de obtener financiamiento y abastecimiento continuo de azogue. Tras la visita se generó un avalúo de todas las propiedades, que calculaba su valor en alrededor de 67,830 pesos y al parecer de Vásquez esto le ameritaba la posibilidad de obtener 15,000 pesos cada año, asignando 5000 cada cuatro meses bajo la fianza del valor de las propias minas, beneficios y casas. La Contaduría de Cuentas contestó que solamente se le podría brindar apoyo para asegurarle el flujo de trabajadores necesarios pues la asignación de azogue y de dinero que se solicitaba estaba prohibida por una cédula del 5 de julio de 1739. 34 Intereses particulares dentro de la solicitud de segregación A pesar de todo este panorama que parecía perfilar la subdelegación como una instancia de gobierno ideal para favorecer los intereses locales de la élite de Tegucigalpa, fueron otras circunstancias derivadas del régimen de intendencias, en especial por la subordinación al gobierno de intendencia de Comayagua y su capital. Así, a inicios de 1799 se recibió en la Ciudad de Guatemala el primer pedimento por parte del procurador Francisco Albert en representación de los vecinos de Tegucigalpa, estos le habían encomendado “solicitar la segregación de dicha villa del gobierno e intendencia de Comayagua de que en el día es dependiente”. Para dar inicio al proceso, Albert solicitó que se enviase despacho al subdelegado de ese momento, Manuel José Midence, y al diputado consular de Tegucigalpa, Miguel María Guerrero, para que reuniesen a las fuerzas económica más importantes de la antigua alcaldía mayor. Al primero se le encargó formar una junta de mineros y al segundo otra de comerciantes, ambas con la finalidad de exponer los prejuicios sufridos a raíz del cambio a subdelegación. 35 En medio de las declaraciones de estas juntas se insertarían las opiniones y pruebas por parte de los oficiales de las distintas entidades de recaudación fiscal, administrador de la casa de rescates, del correo, de alcabalas, el escribano del ayuntamiento y la corporación eclesiástica. Como parte de las gestiones de las juntas de mineros, comerciantes y hacendados, los solicitantes hicieron 34 AGCA, A3.4, leg.30, exp.1715, Don Manuel Antonio Vásquez y Rivera, minero en Yuscarán, sobre que se le faciliten azogues y dinero por la real hacienda para el laboreo de sus minas, 1806. 35 “Año de 1800: Testimonio del expediente instruido en solicitud de la segregación de este partido de Tegucigalpa, de la intendencia de Comayagua, a que está agregado. Lo que se ha dado cuenta a su majestad” RABN, Tomo I, no.2 (1904), p.38. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 254 certificar información de parte de distintos oficiales de hacienda asentados en Tegucigalpa, para poder argumentar que el cambio a la subdelegación había deprimido sus actividades y aumentado sustantivamente los gastos derivados de procedimientos administrativos. El primer conjunto de información que se recopiló en 1799 nos permite visualizar al subdelegado en ese momento-Manuel José Midence-como una voz más de la élite de Tegucigalpa, aunque su informe resulta poco extenso y detallado en comparación con la de otras autoridades que declararon. 36 Sus argumentos, en sincronía con la del resto de los peticionarios marcan la pauta de la actitud que los siguientes subdelegados tomarían en relación con el proyecto de la segregación. A partir de esto consideramos que más que intermediarios entre las autoridades y los pobladores bajo su jurisdicción, la voz del subdelegado era la misma de la élite minera, comerciante y hacendada precisamente por su intrínseca pertenencia a ella. Por lo que subdelegados se convertían en figuras ambivalentes, tratando de cumplir lo dispuesto por el intendente y al mismo tiempo defendiendo los intereses de la élite de la cual formaban parte, aun cuando esto implicara que fuera suprimido el cargo de subdelegado que había abierto a la élite de Tegucigalpa una participación en el gobierno solamente comparada con la de su ayuntamiento. Para demostrar la baja en el beneficio de metales, se llamó al administrador de la Casa de Rescates, José Cocaña, éste registraba entre sus papeles un descenso de 256,030 pesos en cuanto al rescate de oro y plata. También la remisión de barras de plata había decaído, en 1799 había alcanzado apenas 85.762 pesos, cuando en años anteriores había fluctuado entre 125.000 y 130.000 pesos. Por su parte, el administrador de la renta de alcabala, José Antonio Vargas Arrué documentó un descenso en la recaudación de alcabalas por 12.286 pesos, además si se tomaba en cuenta que se aumentó en 1782 a un 4% al impuesto, la perdida en términos uniformados era de 23,064 pesos. La caída en los impuestos derivados de la comercialización se reflejaba también en el decrecimiento del número de tiendas. Juan Miguel Lastiri como administrador de la renta de correos certificaría los cuantiosos gastos en que incurría la subdelegación por el envío y recibo de correspondencia. Finalmente el escribano del ayuntamiento, Simón Moncada subrayaba de 36 Ibíd., p.149. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 255 igual manera los gastos en que incurrían los litigantes en busca de la administración de justicia pero también sobre la lentitud con la que se atendían los expedientes en Comayagua. 37 La autoridad que poseía el subdelegado estaba limitada en los aspectos más básicos que distinguían a la figura anterior del alcalde mayor. En cuanto a los intereses de la élite, si bien se había logrado anexar para el subdelegado los tres principales minerales donde la mayoría de sus miembros tenían afincada sus minas-Yuscarán, Santa Lucía y San Antoniola mencionada dependencia en los tenientes de subdelegado que respondían al intendente dificultaba sus labores productivas. Ya que, como el cura vicario de Tegucigalpa Juan Francisco Márquez indicaba, los tenientes “entran con repugnancia, cuando menos con indiferencia a estos asuntos cuando no van con orden especial del jefe de la provincia”. 38 A la disputa entre la subdelegación de Tegucigalpa y el gobierno de la Intendencia de Comayagua se sumaron algunos episodios de intervencionismo que giraron en torno a la administración de los fondos de propios y arbitrios que se recaudaban en Tegucigalpa pero que eran establecidos e invertidos a partir de las directrices de la intendencia. Así, los intereses propios de los mineros, comerciantes y hacendados volvían a abanderar la lucha por la segregación que notamos inicia el mismo año en que se dan los primeros choques entre ambas poblaciones. 39 A finales de julio de 1799, el subdelegado José Manuel Midence acusaba de recibida la orden por parte del intendente Ramón Anguiano para gravar el ganado, cacao, dulce y añil, como parte del cuidado que su puesto le encomendaba para el fomento del ramo de propios y arbitrios para apoyar el pago de sueldo de empleados reales y la 37 Marvin Barahona, La alcaldía mayor de Tegucigalpa bajo el régimen de intendencias (Tegucigalpa: Instituto Hondureño de Antropología e Historia, 1996), pp.16-24 38 “Año de 1800” RABN, Tomo I, no.13 (1905), p.370. El cura Márquez tenía estas dificultades presentes pues su casa trabajaba una de las pocas minas de hierro que se explotó en la alcaldía mayor, “Año de 1800” RABN, Tomo I, no.11 (1905), p.306. 39 Para 1799 el tesorero de las Cajas Reales de Comayagua estableció junto a procurador síndico del ayuntamiento de Comayagua que todos los hacendados con marca de herrar se presentaran a la capital para matricularlos, haciendo efectivo un pago de 12 reales por hacendado. Esto generó a Brillante 5066 pesos y al escribano de la intendencia 1597 pesos. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 256 realización de obras públicas en su jurisdicción. 40 Arrebatarle la potestad al ayuntamiento para administrar los fondos que percibía en materia de arbitrios implicaba violentar los privilegios que desde su fundación le habían sido otorgados. 41 Llevar a buen puerto la solicitud de segregación implicó la necesidad de unir esfuerzos y recursos para obtener su aprobación por parte de la corona y así poder retomar el control de alcaldía mayor. El interés conjunto de los vecinos de Tegucigalpa se manifestó en la facilitación de procuradores y apoderados que pudieran dar seguimiento al desarrollo de la solicitud, tanto en la capital del Reino de Guatemala como en Madrid, vínculos con que no todos los interesados contaban. Para la primera se apoyaron en las diligencias de José Mariano Jáuregui, que el 7 de noviembre de 1799 notificaba al ayuntamiento de Tegucigalpa que había recibido el expediente de la segregación y que aceptaba patrocinar ese negocio. Con correspondencia fechada el 7 de septiembre de 1800 Jáuregui le notificaba a los capitulares de Tegucigalpa que: el negocio de segregación se ha terminado con la felicidad posible, dándose por concluido el expediente con los informes de esos cuerpos y mandando se dé cuenta al rey…para su soberana resolución por cuanto en este gobierno (la Audiencia de Guatemala) no residen facultades para efectuar desde luego la segregación y poner alcalde mayor, ni con la calidad de interino; en cuya virtud he mandado sacar los testimonios para que en el correo de octubre se remita el primero. 42 José Mariano Jauregui nos conduce luego hasta José Alejandro Aycinena Carrillo, hijo de Juan Fermín de Aycinena, encargado de hacer llegar los fondos y los documentos a España, a través de la casa Aguerverre y Lostra con quienes los Aycinena estaban 40 ANH-FC, caja 85, documento 2830, Testimonio del expediente instruido a virtud del reclamo del síndico procurador sobre el nuevo impuesto para los propios de Comayagua, con cuyo original se dio cuenta por el ayuntamiento al real acuerdo, 19 de octubre de 1799. 41 Estos perjuicios encajan con lo propuesto por Marta Lorente como ofensas a la constitución histórica de Tegucigalpa en términos de privilegio corporativo. Marta Lorente Sariñena, “El fracaso de la Intendencia en Honduras, la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa (1799-1819) en Julio D. González (hom.) Pacis Artes, obra homenaje al profesor Julio D. González Campos, Vol.2, (Madrid: Edifer, 2005), p.2036. 42 ANH-FC, caja 87, documento 2858, Nota de don José Mariano Jáuregui, para el noble ayuntamiento de Tegucigalpa, referente al negocio de la segregación, el que fue resuelto con éxito, 7 de septiembre de 1800. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 257 emparentados. 43 El destino final del dinero y de la información era Santiago Martínez del Rincón, apoderado de Tegucigalpa en Madrid. La relación que este último tenía con Juan Francisco Márquez sería una de las herramientas más valiosas para darle seguimiento al trámite de la segregación en España y cabe destacar que en su correspondencia se menciona a Francisco Travieso-subdelegado entre 1792-1794 como su amigo. 44 Tras más de 20 años de espera la tan ansiada segregación se concretaría en 1812 cuando el capitán general José de Bustamante y Guerra y la Junta Superior de Hacienda del Reino de Guatemala, determinaron el restablecimiento de la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa bajo el mando de un alcalde mayor interino mientras el rey confirmaba esta resolución. 45 Junto a los argumentos de la élite de Tegucigalpa estaba la convulsa situación política que atravesaba el Reino de Guatemala con los motines suscitados en San Salvador, Managua y León. Por si fuera poco, la resolución de Bustamante llegó justo cuando en Tegucigalpa se daba inicio a su propio motín, propiciando un ambiente hostil y de incertidumbre para la élite de Tegucigalpa, donde el subdelegado Tranquilino de la Rosa fue obligado a renunciar para luego ser puesto bajo arresto. 46 A manera de conclusión La noción de un reformismo borbónico dedicado a la exclusiva misión de relegar a las élites criollas dentro del nuevo aparato de gobierno, ha sido y necesita seguir siendo cuestionada a partir de la gran diversidad de estudios de caso que a lo largo de Hispanoamérica reflejan diversas reacciones ante su implementación. Hemos visto como en el caso de la subdelegación de Tegucigalpa todos sus encargados provinieron de la propia villa del mismo nombre, una realidad que como muchos otros elementos de la Ordenanza de Intendentes debió a travesar y retroalimentarse ante las realidades 43 Luis Pedro Taracena, Ilusión minera y poder político, p.242. 44 ANH-FC, caja92, documento 3030, Nota de don Santiago Martínez del Rincón, residente en España, dirigida a don Francisco Travieso del noble ayuntamiento de Tegucigalpa avisándole haber recibido cantidad de dinero para separar el ayuntamiento de la intendencia, 27 de julio de 1803. La carta cierra con una despedida más íntima: “reciba de mi esposa y niña de once años, las más afectuosas expresiones y de las de nuestra parte a su señora esposa y dilatada familia, mandando lo que quiera y cuanto se le ofrezca.” 45 Bernabé Fernández Hernández, El gobierno del Intendente Anguiano, p.192. 46 Edgar Soriano, 1812 La rebeldía de Tegucigalpa en el contexto de los levantamientos en Centroamérica (1809-1812) (Tegucigalpa: Ñ editores, 2013), p.53. Pedro Quiel Morales Primero las minas, el comercio y el ganado antes de ser subdelegado. Una aproximación prosopográfica de los subdelegados de Tegucigalpa, 1788-1812 Dossier Gobierno y sociedad local: agentes, dispositivos de poder y redes sociales en el siglo de las transformaciones (1750-1821) Número 49, diciembre 2022, pp. 235-258 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i49.11 258 americanas. En el caso de Tegucigalpa lo vemos perfilado en la necesidad de tener que nombrar a miembros de las élites locales como subdelegados, a pesar del influjo que sus propios intereses económicos-vinculados a las minas, la hacienda y el ganadomarcarían en su desempeño. No obstante, y tras medir los alcances del empleo y al terminar de configurarse este más como una carga que como un aliciente, la élite de Tegucigalpa decidió emprender un proceso que hasta ahora sigue esperando un caso parecido con el ánimo de ser comparado, apelar y obtener la restitución de la estructura de gobierno previa a la implementación del régimen de intendencias.