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Las tardes de la granja, ó las lecciones del padre. Tomo VII

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R. siyga LAS TARDES DE LA GRANJA, Ó LAS LECCIONES DEL PADRE. TRADUCCION LIBRE DEL FRANCÉS POR DOV VICENTE RODRIGUEZ DE ARELLAN 0 SEGUNDA EDICION, CORREGIDA, TOMO SEPTIMO. DONACIÓN MomNToaTo MADRID POR GOMpz FUENTENEBRO Y COMPAÑÍA. AÑO DB.1811. ¡Rústicos techos , campos abundosos, magnífico estrellado pavimento, alma naturaleza ! los mejores” libros de la enseñanza sois vosotros. DATE o AO TIERRA EA CT S, | A A A TARDES CONTENIDAS' 'EN ESTE ' SEPTIMO TOMO. TARDE XLIV. La avaricia, Continuacion de la historia de Emiliano. ...o.o.... Pág. 5. TARDE xLvV. La perseverancia. Sigue la historia de Ena a TARDE XLV1. El valor. Fin de la historia de Emiliano. . 155. TARDE XLVII. La union, Gran diversion de los muchachos. 2 33» TARDR xp yr. La consegiien= ca. Historia de Mr. Lucas. 289. A 2 TARDE XLIX. La sumisión. Conferencia de los tres AMANnteS. - a .. e... ...... 335 TE 4 4 Us LAS a DE LA GRANJA TARDE XLIV. LA AVARICIA. Continuacion de la historia de Emiliano. R establecida estaba ya en ca= sa de Palemon la tranquilidad , y Benito muy seguro de no pertur= barla. Sila presencia de Mr. Roland 12 tros sus hijitos? no; son de su madre; el ayre es su residencia s y nadie tiene derecho para despojar= los de la libertad queles concedió la ley del órden de la naturaleza : miradla , miradla , no Cesa; ¡me cau= Xx sa notable pena el verla tan afigida! No seamos crueles : Arman= do, ten la bondad de volver 4 colocar el nido donde estaba, — Sí, sí , Julio haz otro tanto con mi nido, dixo Adela, yo pienso del mistno modo que mi amiga, y pa= dezco infinito viendo el tormento de la afigida madre , y la necesia dad que tienen sps polluelos. Sonriéronse Armando y Julio a A AA ME A 3 de la mucha sensibilidad de sus que= ridas; pero viendo que insistian, no hubo arbitrio para dexar de complacerlas. Tomáron pues los nidos, subiéron á los árboles y los pusiéron en el mismo sitio que ocupaban anteriormente; 5 baxáron á toda pri- y todos los imuchachos viéron con infinita satisfaccion varios páxaros (padres y madres sin duda) dirigirse rápidamente á Jos nidos, y que en ellos dexaban algunos grani- 10s que traían en sus picos. ¡Qué contenta estoy , dixo Adela , de la reunion de estos animalitos! ¡1 ¡sin duda era muy grande su pesar! acaso tan grande como el que noso= 14 tros experimentariamos , si en nuestra infancia nos arrebatasen nuestros padres. ——.Como sucedió 4 Emilia= no y-añadió Julio, quando se vió se= parado de su madre. — Ahora que se habla de Emiliano, dixo Adela, debia venir á visitarnos , pues papá nos lo ha asegurado. —— No dexará de venir, repuso Benito: pues le manifestamos demasiado ca= riño, para que se olvide de referirnos los felices sucesos que le han proporcionado el hallazgo de su familia, ¿Quién es ese Emi- . > 7 o) . ¿ ? liano ? preguntó Enriqueta.—¿Qué? : ¿no le conoces? la respondió Be- Nito... Pero no; que tú no esta AA a ci ANUIES RATE DE DRESS DUETEDIERDA PET RABIA ARES > ME NR 15 bas aquí quando Brígida vino con él; pero vaya , sentémonos y y Leon te contará su historia. «-——Hiciéron un círculo los muchachos, en cuyo centro se sen= tó Leon, y contó á la bella En- - riqueta la historia de la niñez de Emiliano : historia que Julio, Benito y Adela sazonaban á cada ins» tante exclamando : ¡sí! en efecto, ¡ qué buena muget! ¡qué niño ! ¡qué caritativo! ¡pero Brígida que desinteresada! Ec. | Quedó Enriqueta sumamente conmovida, y dixo: se ve claramente que Emiliano es fruto de algun matrimonio de inclinacion. Ar= 16 mando , con mucha finura, la pres guntó: ¿y solo estos. casamientos son desgraciados? =— Yo creo que lo son todos los que Se contraen contra la voluntad de nuestros superiores. — Pero quando un padre, un tio ó un tutor aprueba la union. de dos corazones que se aman, ¿hay algun estado mas dichoso ? — No lo hay, respondió Julio, exhán lando un profundo suspiro. al que Adela correspondió con otro. ¿Qué es esto? dixo Benito : aquí todo el mundo suspira..— ¿No ves, dixo Leon, que todo el mundo se ama? yo penctro mas que tú : Armando quiere 4 Enriqueta, y hace muy | A JU ERICA E EN e 17 bien , porque lo: merece, y creo que no es insensible: á este cariños Julio ama á nuestra Adela, á quieni no le es indiferente: vé aquí el principio. de todos estos ardien=- tísimos suspiros. Como encarna= das rosas se —pusiéron las. mexillas de las muchachas, y Adela: dixo ú Leon; ¿estás en lo que dices? ¿ qué hablas tú: de amor ni querer? — Vaya , vaya, prosiguió Leon: bien:sé yo lo que digo : aquí no nos wvengais con disimulos : confesad : los quatro que os amais , y que seriais felices si algun dia se verificase vuestra union con aprobacion de papá. ¿os TOM. Vil. B 18 Miró Enriqueta timidamente a, Armando, el qual dixo: yo lo con= fieso: yo tambien, añadió Julio. =n Díxoles Leon lo mucho que debian. agradecerle el haberles ahorrado el trabajo de una penosa declaracion; que jamas tendrian.con que pagarle este beneficio 5.y. que no ercia se malograsen sentimientos tan hon= _rados. Sobre esto hubo mil zumbas“ entre los muchachos, que ala morzáron alegremente , y volvié. ron muy contentos á la granja , en la que, no hallando á su padre, se entregáron 4 sus diarias ocu paz ciones. Dos horas:,: poco mas ó Mé nos , ántes de comer > Oyéron el 19 ruido de un coche .que paró, á su puerta. Baxáron de él un caballero, una dama de alguna edad, una jóven grociosísima , una anciana, y un muchacho que al instante eo= _ Rociéron los. nuestros , y. gritáron 4. una voz,:. ¡Emiliano! ¡ Emis liano ! Al instante. se abrazan to= dos, recíprocamente,” entretanto que Palemon “se ocupa en recibir y saludar cariñosamente al caballero: y su compañera, Vé aquí mis pa-, dres , dixo Emiliano , señalando á estos últimos. — Sí¿ añadió Brígida 5 sus padres son ; el cielo ha dispuesto que «los hallase. ses : Despues de. los ,cumplimientos Ba 20 de estilo se retiráron 4 comer; ¡qué cómida tan alegre para nuestros muchachos !- no se cansaban de has cer “mil preguntas 4 Emiliano en Órden á sus aventuras , el qual les prometió satisfacer: su curiosidad por la:tarde : “¡pero qué lento cor= re el tiempo segun: la impaciencia de nuestros jóvenes! En fin, des- . pues de haber visitado: la granja y las heredades del anciano Palemon; quando ya el sol empezaba á dez elitiar , se juntáron' todos en el terrazo , donde se trató de con= tinuar la historia del: jóven Emi= liano : su: madre fué la que se ens cargó de este empeño , refiriendo RS PARANA ANO 2 sus propios .sucesos..en esta.forma, - Antes “de. especificar Jos raros sucesos ocurridos durante el curso de mi vida., debo: deciros ¿alguna cosa de las ¡aventuras de mi par - dre, para que :conozcais las, causas “que determináron á un tio, el mas avaro y perverso , para perseguir» me 4 mí, 4 mi esposo y 4 mi hi» jo. Mi padre, quese llamaba Dubourg, era comerciante : tenia un hermano mayor , tambien dedicar do ¿al comercio , en el qual se habia arruinado varias veces ,. por sus falsas especulaciones. En mu> chas ocasiones. le habia ayudado Mi Padre con su crédito. y candal; 28 do encargarme de ella ; 3 NO.€S po sible... ¿cómo la he de educar? ¡Aun si le hubiera quedado-algo á su padre ! pero todo lo vendió para pa= gar á sus acreedores. Estas. maletas... ¿qué ha de haber. en ellas2 algunas ropas suyas y de su. hija... ¿pero por qué á este hombre le habia- ocurrido el expatriarse 2. Sín duda que el dolor de verse. Pre= cisado á abandonar su país ¿le ha causado la muérte ; ¡Dios mio ! ¡Dios mio ! Buenas gentes! (á los Vecinos) , hacedme el favor de re= coger esta pobre niña , Miéntras yo exámino' si han quedado algunos papeles útiles ú otra COs2... En fin, od A SS ES NT A ¿ A A 29. és preciso registrarlo todo. No se cómo ha sido... Yo sabia los asuntos de mi hermano como los mios... parecia imposible... al cabo yo soy €l único pariente que le queda 4 Carolina: llevadla , Hevadla por: Dios, miéntras yo registro todo: - Uno de los vecinos me llevó 4 Su casá , y miéntras procuraba eonsolarme , mi tio se encerró :en el quarto donde todavia - estaba tendido el cadáver. Yo ño sé si mi tio, ó porque nodaba entero cré= dito 4 la quiebra fingida de mi padre ,'Ó por un simple «motivo: dé Suriosidad , quiso registrar las ma= letas. Sea lo que fuere, él que- 39 dó atónito al hallar un cofrecillo tan pesado que apéuas podia. le vantarlo. Buscó cuidadosamente la llaye , y la halló. juntamente. con otras en uno de los bolsillos de «la casaca del difuaio. Abrió... ¡qué sorpresa tan agradable! ¡qué ale= gría seria la suya al ver tanto: oro , muchas letras, de cambio , y yarias ricas alhajas! El malvado ' cierra. el cofre., Jo oculta en. un sitio muy. retirado., llama á los yecinos,. y les dice. ¡Venid á ver que rica herencia! ¿no.lo habia yo dicho + unos miserables vestidos: 4 esto se reduce, todo 3 ni, hay con que. pagar; el. entierro ; ¡cómo! Es e > LN + ” a AAA ne | ¡ | ¡ l Todo Airlee Sentemiepnto, Que naturaleza MSYira, Del coraxon se retira De un mserablo avariento: En vano el vemordnuento Le recuerda su vilexza; Na Labra” en su dureza, Pues confunde La madliera De. e o de Za La de Za codieta Pd Lts alexa Ñ 31 Sed testigos todos de tan opulen-. 10 patrimonio , mirad esta male-=. 12... esta Otra... Yo no puedo en-. cargarme de la niña : será preciso llevarla á alguna casa de cari dad, —— ¡Santo Dios! exclamáron. los vecinos , ¡llevar á Una casa de caridad á una criatura tan hermosa! Ro por cierto; Rosotros nos en cargarémos de ella aunque sea contubuyendo cada qual con alguna Cosa, — ¡Me enamora ' semejante rasgo , que declara la bondad de Vuestros corazones ! á no permita el cielo que yo me muestre ménos 8eneroso que y osotros con una sobrina mia ! J así, %auagus nada de- e ÓN _ra de limosna. Despues hizo traer 4 su quarto las maletas ; pero por sí mismo traxo de noche el precio= so cofre. Dos dias despues me puso en casa de unas pobres muge= res , donde estuve hasta la edad de diez años , trabajando en, la= - bores ordiñarias:, vestida con la mayor humildad , y sin comer lo que fuese suficiente á satisfacer mi apetito , Ó por mejor decir, mi hambre. | Mr. Dubourg, enriquecido, como desde luego se conoce , con las doscientas mil libras que le habia valido mi herencia, procuró no ostentar conveniencias en lós pri- sm A AAA f .todos sus negocios á Le incros años. Obtuvo tiempo de sus * acreedores para pagarles poco á po- 0) y lo hizo: renovó su comer= cio, Y corregido por sus anteriores desgracias > Se hizo avaro tanto como habia sido pródigo. yo diez años , Tenia quando mi tio > que * ya rayaba en los sesenta , arregló > Y se retiró del comercio. Habia Comprado una ca. sa muy buena en París , donde vi via retirado” conmigo y una ama de gobierno. Yo apénas habia :conocido 4 mi padre ; y firmemente Creia que habia Milerto en la ma= yor Pobreza : mi tio me confirma. ba en esta: Opinion, y “continuas Cc 2 36 mente me decia, que , si no es por él, yo habria experimentado los crueles extremos de la indigencia, y por consiguiente que le debia el mas profundo reconocimiento : yo lo creia , y á pesar de su dureza, altivez y consumada avaricia, la gratitud me le hacia. respetar como á un tierno padre. Así viví con él seis años , ocupándome en el cuidado de la casa: se habia cargado de humores”, resulta de la mala conducta de su juventud, y de algunas enfermedades, por lo que no eran sufribles sus impery tinencias 5 de, modo que yo no dis- : fruiaba la menor diversion :, casi ES 220 Abe 7 IIED A AAA A AA A A 37 no salia de casa, y quando salia yo le acompañaba 5 y por la noche ó le leia algunos libros se= rios , ó jugaba con érá-los cientos. Añadid 4 estas mortificaciones la Continua presencia de una vieja ri dícula , de maldito genio y muy envidiosa”, y conocereis que género de vida tuve hasta la edad de diez y seis años , edad del amor y de la razon , en la qual comien= zan mis particulares y personales Sucesos : prestadme toda vuestra atencion. Mi tio siempre habia sido ami- ¿89 de un cierto Conde de Armance ,-4 quien, en otro tiempo, 44 díxo así: señorita > ¡vé aquí un amor bien inexperado! ¿nunca se lo habeis participado 4 vuestro tio, O alguno de vuestros amigos? Nunca. —- ¿Y ese jóven, se halla en esta casa? — Sí por cierto. — Á la verdad que no alcanzo... ¿y tiene” padre ? — No 5 pero tiene un superior molestísimo que le yioz lenta en gran manera, — Siendo así, si tiene facultades > Si está establecido decentemente es preciso que sea esposo vuestro. — Eso es lo que yo deseo. -— Mucho temo, se= forita , que todo eso sea pura in= vencion para Fetraerme de mi pretens sion.5 pero yo lo sabré : particis 45 paré 4 vuestro tio esos sentimien-= tos, y veremos. — Muy bien, ve-=' remos. Picado estaba el Conde y yo tambien : e temblaba, y ninguno de los actores de esta escena se hallaba. satisfecho, Al instante conocí. la imprudencia que me habian hecho cometer, el despecho y el odio que profesaba á. este caballero. Fué á verse con mi tio; y le pintó mi Oculta pasion con tan ri dículos rasgos , que Mr. Dubourg asegurándole que en la casa,, que el solo ocupaba, no habia jóven ni persona alguna sobre la que Pudieran recaer mis expresiones, le 46 ofreció que me reprenderia, y me Obligaria 4 que correspondiese á sus deseos. Comiéron aquel dia con nOSOtros el Conde y Leclerc, Mr. Dubourg no me dixo nada : á la tara de hubo un poco de música E Leclerc , á instancias mias , cantó al piano los siguiente -VErSos , Cua yo sentido penetré al instante, No seas imprudente; . Calla corazon mio: ¿qué mas de Fili quieres ? no ves en sus benignos, en sus graciosos ojos, que envidia el amor mismo, que premia tus cuidados pagando tu cariño? 4, - En sus labios de.rosa : ¿ho ves aquel hechizo de la sonrisa tierna, con que de tus suspiros. aleco corresponde? ¿pues qué mas decidido y manifiesto quieres ver tu feliz destino? Y pues que en el silencio jamas cupo el peligro, DO Seas im prudente; calla corazon mio, Al otro dia mi-tio se presentó en mi quarto , y me dió una ter tible»reprehension', amenazándome con su total abandono, si al.mo= MEnto no le decia, ¿quién era el se» 48 ductor que, segun él decia”, habia extraviado de las sendas del honor mi juventud ? ¿quién es, añadió, el jóven que vive en mi casa? — Yo no he dicho que vivia en esta. tasa ; solamente he dado á enten=. yA der que venia muchas veces á ella. — ¿Pero quién es?.. yo no Veo... 4 NO ser que Sea... pero M0. Señor , no os canseis en saber una cosa que yo deboocultar: mi amante no tiene bienes, ni yo tam= poco. — Bien sé yo que tú no los tienes; ¿sabes que tu padre estaba arruinado quando yo te recogíd ¿sabes que no tengo con que do= tarté., y que el señor Condo, no E los dias” dolverda: JA solo no exige nada de mí si te casas con él, sino "que aun quiere pagarme todo lo que me has castas do desde tu infancia > — El señor Conde os promete todo eso del mismo modo Que os promete todos el dinero que le habeis prestado. -— Que me lo vuel- VaÓ no, á tí no te importa nada, ni esde tu incumbencia sino de la mia el atender 4 estas cosas. —— Y ese hombre ¿quiére Casarse conmigo? — ¿Quién lo duda? mañana mismo Puedes casarte si te conformas con mi voluntad. Es verdad que se hará en secreto porque la clase , las Conexiones y la grande reputacion TOMO vir, D »* E des que el Conde tiene en la corte, no le permiten. hacer publicamente . UN casamiento tan desigual. — ¿Tan desigual? la expresion no es 'nada | “lisonjera. — ¿Bravo!. ¡ me gusta el orgullo! Sabed , señorita, que un matrimonio. tan ventajoso no le pudiera esperar una huérfana po- ¿bre y «desdichada como vos. — ¿Ciertamente admiro la elevacion «de vuestra alma y la extension de - vuestro amor propio! ¿cómo? quan= 0 «do no fuera por otro motivo, por “vuestro mismo honor ¿ Consentiriais que la hija de un hermano vuestro fuese sacrificada , y esta- «blecida furtivamente en el mundo A s ví, como si. alguien tuviese. que objetarla algun: crímen vergonzoso ? — E qe vienen. tap . mecias diag xi0nes ? Hija mia, erelimpndo no hay mas que tener quei dinero; , yo no ¿Puedo dártele > CON que es preciso.que te cases con quien le tiene. Pero no Por esto te parezca que se me ha olvidado: el jóven de quien te he preguntado ; y al instante quiero saber su nombre, — Pues yo'nunca le diré. No? «Pues bien, yo le sabré,» porque desde hoy mismo. despediré á todos los que de' un tiempo. á esta Parte vienen á cantar “ó dibujar > el primero ha de ser tú D 2 ji í - los demas y he: notado que sien. 1 pre sespresenta vestido con la ma= A yor eleganicia, y luego con su pia- E no y sus areas, canciones y mira= | das á medio morir, es capaz de h volver loca 4 qualquiera mozue- , Ja. — Sea muy enhorabuena y cer- 3 rad la casa 4 todo el mundo. — Ya se ve quelo haré; sino es el Conde y.su Secretario nadie ha do entrar enmi-casa. Á mas de eso, -buen cuidado tendré yo de averi- 4 guar si recibes willetitos y respon” des á ellos. Entretanto yo te man” «do. que mires al señor Conde de AÑ r maestro de*múvsica , porque estoy mas sospechoso “de él que dé todos A A aquí 53 Armance: como que ha de ser tu esposo; ¿lo entiendes Carolina ? y. sino lo haces así podras de A buscar quien te mantenga, y te cuide como yo lo he hecho hasta ria y Despues de estas imútiles reflexiones, Mr, Dubourg me volvió la espalda; y no pude: ménos de echarme 4 reir al pensar que so-= lamente exceptuaba de esta pros= £ripcioná el único que podia merecerla. Aquella misma noche despidió mi tio 4 mi maestro de mú= sica, y succesivamente 4 todos sus amigos: de modo que viviamos mu-= cho mas solitarios quehasta entón= , 60 + años “en*el tiempo de su mas flo» reciente comercio? —- No. — Yo lo creo: buen cuidado habrán tenido de no recordaros semejante hombre, el qual fué mi padre y al mismo tiempo el amigo mas íntimo del vuestro, ¡ De mi pobre padre! ¡ay! ¡y tan pobre, que murió en la mayor indigencia! — Eso es lo que os han supuesto, y lo que es totalmente falso. —- ¿Como ?— Atendod ; pero prometedme guar=' dar.el mas profundo secreto sobre las extrañas cosas que voy á reve= laros. Yo le prometí fidelidad y continuó así, +. Vuestro padre vino un dia á A A A EE EA AIDA IR NA Vuestro padre, 61 participar al mio, afectando el ma- - yor dolor > la fingida quiebra que le arrvinaba. Desconsolado míi' pa= dre de tan repentino golpe, no teniendo ni aun lo muy preciso pa- Ya subsistir. y educarme y se vió en la precision: de buscar. “Otro r6- Curso , y despedirse de casa de Erais entónces muy «niña, Y no podreis hacer memo- «ria de la escena que voy á recor= daros, 2unque la hubiescis presenciado. La víspera del viagé pre- «venido por vuestro padre fué el mio 4 despedirse de él, y no pudo. ménos de llorar amargamente alo “onsiderar: el triste estado de 62. su amigo. No llores, le dixo en secreto vuestro padre; mi ruina es fingida; y solo. he querido que corriera la fama de ella, para libertarme de las obligaciones en que me pone mi hermano , Que nun- -Ca se enmienda , y así mas vale que «él padezca solo, que no el que los dos nos arruinemos. Ademas de.eso, no me convida per manecer eneste país donde las infamias de mi hermano. trascien= den hasta mí, y. en parte me ¡impiden disfrutar el buen concepto que merezco, No amigo mio ,.no “he experimentado pérdidas : lo que «he hecho ha sido reducir mis big= 63 Res á dinero, y me llevo su importe. ¿Ves ese cofrecito metido en esa maleta ? pues está lleno de oro, Y contiene mas de doscientas mil libras. Esta es la herencia de mi hija: con que: así vive tranquilo “acerca de mi suerte, Y á nadie réveles este secreto. Asegurado mi padre de la feli- “Cidad de su amigo , le dexó y me Mevó 4 uña casilla de campo, don-= de se aplicó á mi educacion, y "creyó buenamente que vuestro pa- Sia embargo , como éste le habia pro- «dre habia salido para su viage. “metido escribirle, extrañó mucho RO recibir cartas suyas, y queria 64 venir 4 París 4 informarse; pero una enfermedad habitual que pa-. decia, se le agravó y le obligó á hacer cama, de la que no se levantó. Tuve la desgracia de perderle quando yo tendria como unos quince años. Antes de morir hizo retirar á todos, y me refirió la conversacion que habia tenido con vuestro padre al tiempo que estaba para viajar, y añadió :1 yo nada sé; pero estoy creyendo que alguno le habrá robado al buen - Mr. Dubourg; y si así fuere, si tú le encuentras alguna vez en el mundo,ó64su hija, $ 4sus herederos, informate del cofrecillo ; procura -£ste hombre » «de. $ indagar Ia, suerte, ¡de, Ha, hombre 4 quientdebo ie icorta, hacienda, que. , 18 dexo,.Kljo.|mio y este, sen Cicto ¡que debí ársu. confianza; 18% justo. queyo le deposite en. thopen cho, Pomo cr dexar, mi ExiSpp. tencia, Sgbre. todo, te encargo, que si, fueros 4, París .y y. ¡te infoimes; de j ¿So hija, y. del lo Que no; Puedo desechar de mi imaginacion, e A ul mirable, que este , cofrecillo. »+ donde estabaide- Positada. toda la. fortuna. de y Yhestro padre, ¡diese tanto Que, pensar “un anciano: en los. :Mtimos.. ¿nsr tantes de su vida, Pero, Pátece, qué NS Vil, E cofreci y En. ¡efecto:, era ad 66 "argismas vides preséntimos! las" des graciós que" Jeben ' «sucedeinos 4 : od $o4nlós due *profesamos particolanocariñó ¿cmá padre: -lo pS : experimentaba así, y oyo le pro- A metí. complir éxActamente su «vo h lintad: Espiró: en ofin y dy “despues de háber cúinplido * quantas obliga” | ciones me “cotiipétian en tal! casoy A auxiliado odenún otio que quiso: ser mi tutor, vendí"ilas povás “poseh: siones quién heredó. Cow el-produc- Ñ to de la' venta! me pude “hkcer una , rénta vitaliélivde' mil y ochocien» E tas Hibéis), ifvine: 4 París donde mi' primer cuidado: fué» informar- 4 me de Vhéstro: padre” en la “mis? | 6 na casa que habia habitado, Grana de fué mi sorpresa quando lós' Nes clnos me dixéron que habió mn cbb TO una hora ántes de su partida al siguiente dia á aquelen que fué mi Padre 4verle por la últimavezo Pres gunté poc Carolina y “y mel dixérop: quesu tiose la habia: Hevado y lá te: e nia consigo 3 Procuré saber si: esa! te habia: practicado las: formalidas: des necesarias para recoger la cor tísima herencia” de su sobrina , y me” aseguráron que no; que habia estado “gimas horas cértadó en el. quart del difunto, registrando to= do* su equipage sy ES los: wécinos te: E 2 que despues stigos: de la: Ñ A 68 » miseria edque: habia muerto. su: hesmano gL£on, lo, que. recogien=. ] do. quanto, halló y Se retiró 4 su: Xx Nos | cero Ur 3D 321 ¿20d ¿00 CIA im Estuve, para: exclamar , pqué. pícaro! pero:¡»me contute por no. q aventurar<e) secreto dando que'sos= pechar. Así. es, que sin detener-: ] me en profundizar este asunto, que / en su fondo. mada me interésabas solo. traté de buscar algun.acomodo, A que pudiese proporcionarme mes q | digs de, subsistir. y aumentar. mis. cortos bienes, Necesitaba, secreras rio el Conde. de Armange¿.me, Prez sentáron 4 6l, me admitió, y ¡con+ undo;coma veis, en servir)e, ¡Debo E , Ss AAA 1 ¡vecés le! hubiera dexado SA A Óy 1 “ahora deciros , amable Carolina, . lo.que me obliga á revelaros el sen «Creto de vuestro padre y del mio, El Conde es un: bárbaro, necio, Wibertino y de mala "intencion; Mi >, Áá-no ser por la esperanza de: lograr consu infiuxo algun: destino ¡eh que podar adelantarme. Es. hombre-disipadíz simo Y siempre está: pidigndó presa tado»; pero lo que con tuna: mano recibe lo prodiga.con-la' otra ,'de modo que yo tengo mas: gratificae Ciones que sueldo. Por:tanto con temporizo con ¿lis SoY. su «íntimo confidente; y yo lo celebro AInfini= 10, por JO así o estoy instruido: de 76 proposiciones que'acababa de hn cer al Conde por medio de su" sen cretario. Mi tio»meneó la cabeza 4 un lado y otro, diciéndome que era una loca ,. Y que mis pretensiones eran descabelladas 3 queuna muger como yo , sin biétnes ni nacimiento , no tenia derecho pas ra exigir los títulos y derechos correspondientes á las' señoras de alta clase zen una palabra, Mr. Dubourg se encolerizó, y yo le diz xe que precisamente porque conocia que se habia de enojar, há bia querido, ántes de consultar- Je, mani EP mis sentimientos al secretario del Conde. Se retiró des- 1h Pidiéndose. de: mí -con désprecio;! Y: yo Y correspondí con «desden;:..'; Se me. habja hecho odioso .des-. de este momento, Léjos de, mirare le como 4 mi bienhechor ;.. no»véla, en: él sino: uns hombre sin fé sim hnos > Yosin. elomenor vislambre de providad,; G ¡Cómo! ! decia yo ¡paz, ra mí, ¡él disfiéutaba. mis bienes, y me trataba icóntanta dureza y sona dado merda criado: por caridad |, ¡Méhorror: lo quécdes. Preciable me parecia este hombre: Y quanto mas, recomendable en mi pecho se haciarel. jóven Leclero;: 4 quien debia tan favorables noti. Sias y que no trataba:sino de mi fa- 78. licidad 1-El amor 'erael único sen= timiento que: podia dominarme: yo amaba %4* Leclere , y detestaba á Dubourg y al vil Armance, cuyós. odiosos: proyectos me inspiraban' á' un: mismo tiempoohorror é iudig= nacion. «Entretanto! no me descuiw!. daba en hacer lo'posible para avez riguar ósi el cofrecillolestaba todas via:en poder «de mivio. Segun Le= elerc, nos era'muyr necésario ::con que'eta preciso: que yo; le buscas sessin excitar:sospechas en Mrs Duz bourg; y. no tardó: el cielo en pro < porcionárme una /socasion -favoras bles: eaidarory to > Aquí Palemon representó Á sus 79 ES huéspedes que la noche 'se a Caba Sy qué tenian qué andar "basó tante hasta la antigua” habitación de Brígida. En conseqiiencia Madama Leclerc y toda su comitiva vol= viéron 4 tomar el coche , y se despidiéron hasta el dia siguiente en que se continuaria una historia que tenia embelesados á los muchachos , los quales: gustan tanto de estos lances intrincados , que están sin pestañear pendientes de las palabras del que refiere alguna historia $. suceso peregrino. Vease aquí el modo de conducirlos, Pues al paso que se gana su atencion con la novedad , se les LA 1d cd . de: E Aospiga des sana. doctrina queden -sbesalirigilos en, el espinoso ss A mino de la vida... adas E Llodio pica Abi SEL semi shos on Std Ñ e Ustids Praritios » nobiv / ras dimslugt ch A ra pe 7 , dorados ¡cidiiiño »? 8 Y ai bl ES SEA «ios sup cad aolip” ets sodio sip»; ¿obs dona Honda: 3D" A E etnsibn spa “bie hbro 3 ide Sana ops gora AMbonir3915) cr99ua O sida srt ab boi lo TU$E id e -b e ela Si »up_ortq Í2 >>] el de LA A avicdd A is A et DD ras sr a 81 TARDE XLV. LA PERSEVERANCIA. Sigue la historia de Emiliano, a estaban nuestros amiguitos porque les pare-= cia que tardaban en volver los pa- — dres de su querido Emiliano. Llegáron por fin; Y Palemon que les tenia dispuesta una rústica merien= da, les hizo sentar en el terrazo en medio de sus hijos. Merendóse Alcgremente ; se repitió el romana se de Leon 1, que fué muy aplau= TOMO y 11, E 82. dido; y luego calláron todos paj ra oir á Madama _Leclerc , que j de esta manera continuó su rela= cion, ES, 5d Ayer os dixe que en Bate se me. proporcionó « ocasion de descu= ] brir el precioso cia Mi tio - p tenia la costumbre. dl , dor mir. ana ó. dos horas. despues de comer; Y b durante este, sueño y, tuve un dia proporcion.. para: quitarle las. Mapa ves del armario que estaba en su E gavinete, Registré todo, o rincon, tras. de varias ropas, has ] Hé. la albaja que buscaba, pues po podian engañarme su Construa 3 cion, y las señas que Leclerome | w E VNevé 83 | habia dado. Me apoderé de este COnvincente testimonio dé la codicia de mi O, y dexando las Cosas en el estado en que las hallé, el cofrecillo 4 mi quarto, donde le Oculté cuidados amente, Por.dicha, mi tio. no habia des= Pertado durante toda esta arriesga gadaoperacion > Y así volví a poner las ]1 y Csperé con impaciencia: la venida de Leclerc. A la noche , aves en su volsillo y quando Me retiré4 mi Quarto, exáminé el cofrecillo Que ántes habia abier- 10), y encontré en el fondo mu= chas cartas de mano de mi padre; una lista Fr 2 y e otras cosas leí 84 «de las ventas que habia realizado» A lo último del papel habia esta nota: Vohe hecho hacer este comp > Frecillo 4 Mr. Dumon, maestro. cerragero en la calle de la Harpe, áfin de depositar en él doscientas, diezmil, quatrocientas y ocho libras, que componen, ocha | mil, setecientos , sesenta ys siete. lnises 5 todos divididos: en rollos de ámil y ciento. 08 | , Cárlos Dubonrg. Sobre otro papel habia Otra nota de | mi tio que decia así: Efectivamene de yo hallé en este cofrecillo la sumo designada en la lista demi hermató. Lorenzo Dubourg- e j > ; My AA IA OA EeEexEenAAA 8; Convincentes eran estas. prue-=' bas, Y en mi conceptos spodiam hacer mucho efecto 'recurt iendo 4 la justicia 3 Pero este medio! era violento, pues habria arutinado á un. hombre » Que á-lo “ménos me habia criado > yen cierto modo me tenia obligada, Además déesto, pas ra Proceder Judicialmente era pres sio salir de casa, “Y BO tenia parienta ni :2miga con quien, pudiese estar decentemente Y con:seguridad; Y por todo me propuse'ca— llar hasta consultar á Leclero, Y ih RO el Conde á verme y tuvo des - PUES una larga conferencia cou mi COSA luego: se me Presentó éste, sE | Pasé una noche cruel, porque ignoraba los medios de que se val= dria Leclerc para sacarme de tan estrecho - paso, Estaba segura de él; y sin embargo, en algunos momentos temia Óó que no se manejase: bien, ó que firese de acuerdo con el Conde y mi tio para hacer= me caer €n el lazo. Perdona , amigo mio, exclamaba yo en seguiz da: me avergiienzo de tan infames sospechas; pero el infeliz de todo desconfía , y aun del mismo amor, teme quando le ha engañado la ng» turaleza, 5 En fin llegó la mañana, cuyos sucesos y lin no podia yo preveer. E Se A AS TEPPA TIE RAI PAS CAY 93 a Estaba en una situacion dificil de pintar, pues mis ojos derramaban eopiosas lágrimas , y mi corazon palpitaba violentamente. Así fué como empezé á poner mis vestidos en Una maleta, y Inego traté de adot- Darme ¿para quién > ¿para el Conde? no por cierto, sino al parecer Para mi amado Leclero; pues yo encontraba dentro de' mí misma Otro fundamento y razon de este impulso de Coquetería. Tanto es verdad que enmedio de los mayores pesares, nunca pierde nuestro sexó el sentimiento del amor, ni el deseo de agradar. Pronto se presentó mi tio con 1 94 su mejor vestido, medió las gras cias de mi-sumision y docilidad, y aun celebró , por la vez primera, que hubiese procurado adofnarme, Vaya, me dixo:; “se: conoce que no aborreces al Conde, pues parece -que quieres embelesar su corazon y sus ojos. Luego llegó el Conde; y despues de haberme saludado con , Cierta especie de confusion , dixo á mi. tio : vos «vendreis conmigo, mi coche nos espera á la: puer= ta, y conviene que nos adelantes mos 3 «luego vendrá:otro coche por esta señorita , que hallará en él una camarera que be elegido para que la sirva. | 95 5 Mi tio quedó atónito de oirlo, y el Conde prosiguió diciendo: he arreglado así las cosas , temiendo que Carolina no estuviese, todavia dispuesta; y principalmente por= que los dos tenemos que tratar en ii castillo. algunos asuntos ántes que se verifique la ceremonia. No pareció mi tio muy satisfecho de dexarme sola, pues temia que yo acaso no quisiese. seguir á la camatera que se esperaba, ó bien que . £ me 'huyese; pero no, se atrevió á comunicar sus recelos al Conde, á quien habia, hecho, creer, que yo. era Ya mas, sensible 4 su ternura, Por A Parte Leclerc. habia, asegurado lo 96 mismo á suamo: de modo que éste - estaba persuadido á que yo le ama= “ba; pero no por esto dexaba de'insistir en la ficcion del matrimonio, _ para cuya apariencia se valia de sacerdote y testigos falsos, * Así que se fuéron el Conde y mi tio me hallé mas sosegada, recordando la cláusula del villete de mi amante respectiva 4 que iría sola en un coche. Veia que las cosas empezaban favorablemente , y me lisonjeaba de que se terminarian del mismo modo, En efec- to, al cabo de una hora se paró 2 la puerta de nuestra casa un coche poco brillante. Ví baxar de Y de A LARSEN RA ARA ama de Mr. del modo mas expresivo Me parece que se os ha olvidado 21 ' 97 él una mugeralta y gruesa y, que me Pareció ser mi prometida camatera. Acercóse 4mí y me dixo ¿estais ya dispuesta ? — ¿ Adónde me llevais? ¿Adónde ? pues qué ¿no lo sabeis > al castillo de Armance. Suspiré, y me despedí de la vieja Dubourg , QUe sin duda alguna quedaria contentísima de verse sola para gobernarlo todo. En fin , subí al coche con mi compañera , la qual nueva » mirándome , me dixo: SUna cosa. — No será. extraño con tal, Wtbacion ; pero ¿qué es? _— Cie; Bi Alhaja de que me: ba: habla= AS vu, G p 98 do Mr. Leclerc. — Sí, sí; es verdad : ¡ Dios mio ! | Al instante subí 4 mi quarto á buscar el cofrecillo; pero estaba allí la ama de gobierno: ¿cómo habia de hacer para sacar esta alhaja tan importante? Miéntras que yo hacia como que buscaba alguna cosa , vino allí la camarera, y cubriendo el cofrecillo con su delantal , se le llevó diciendo : no seria poco lo que me riñera mi amo si se me hubiera olvidado el - caxoncito de los encaxes. ¿De encaxes ? dixo la vieja 3 veamos, Veamos, pacio. Dicho esto baxó corriendo» Ñ No estamos tan des” li A ¿ 99 Y se metió en el coche; yo“hice lo Mismo llena de alegría , y el cochero latigueó los caballos. Entón- Ces acabé de conocer la fidelidad de Leclerc » Y que aquella muger era de toda su confianza. Por tan- to la dixe: me parece, amiga mia, “que sabeis mis secretos y los de.... No me respondió, y su frialdad y silencio me aturdiéron 5 por lo que no sabia si podia confiarla el misterio de mi amor. Tembla- “Da de que tal vez fuese confidente de mis enemigos ; pero ¿cómo podia serlo , habiéndome recordado el Cofrecillo que.se me olvidaba ?2 ¿Quién la habia instruido 2 no, no G 2 100 podia ménos de ser amiga de Leclerc, pero ¿por qué no me descu= bria: sir corazon ? ¿qué podia temer? ? Prosiguió. con la misma reser= va y silencio; 5 y no pudiendo fixar absolutámente mis conjeturas, tomé. el partido de imitarla, no profirien=- do úna palabra. Yo ignoraba si el castillo de: b Armance estaba situado cerca 05% «Jéjos de París, pues nunca me hahe -bia ocurrido informarme - de estas particularidades y de modo que me k _dexaba ¡levar.como las. víctimas hu- 8 | manas que en otro tiempo se sacri- y fical ban en-las aras delos ¿falsos Ñ Dioses. Reparé SÍ , que atravesas 'EYOI bamos todo París; y ya ños hallas bamos detras del hospital , quando'el cochéro paró delante de una «casa de poca consideracion y' segun su fachada: ¡Abrió la porteztela y dió: las mano 4 la! camarera 3 y para mayor admiracion mia?”, oí que este hombre la dixo: aquí es preciso executar lo que hemos -traz tado. —— Teneis razon', le respon= dió micompañera; y al iistante sa= có una “pistola que me hizo: estre- Mecer-y pues recelé si querian ase= sinarme'; pero no' era yo: el priúcipal objeto de esta escena” Casi junto 4 la cara del cochero dis- Paró la camarera su! pistola”, de mo- > A 108 Garáá Carolina, y durante el camino la dispondrá al. género de vida retirada que quereis observe, y yo sé que lo conseguirá por» que.esta muger tiene muy poderosa persuasion. Consintió en ello el Conde , y esta mañana , como vis “teis ; fué 4 buscar á vuestro. tio. Durante este tiempo hablé yo á4sól las con Milet, que es el cochero que habeis visto , y le dixe:Milet , ya ha llegado el caso de sérvirme: aho2 a mismo vamos á buscará la jóveh Carolina ; pero en vez de llevarla al castillo de Armance , la has de levar 4 mi casa; y quando volwieres á la del amo te mostrarás de- 109 sesperado' , diciendo que Carolina ha baxado del coche (con qualquiera pretesto ) juntamente con su camarera en el bosque de Verrie= res, que está en el camino de Armance 5 que allí Carolina ha empezado á dar grandes voces pidiendo socorro ; quese han presentado va= rios hombres 4 caballo ; que uno de ellos te ha tirado unpistóleta=. zo, cuya señal enseñarás; y que habiendo caido desmayado del pese _cante , quando has. vuelto: en t4 acuerdo, te has hallado solo. Aquí tienes diez Juises , como: señal de la grande recompensa que se te dará despues ; y si te despidieren de 110 la casa; por haberte dexado robar 4 Carolina, no tengas cuidado, que ' correrá de mi cuenta tu coloca= cion. Milet me lo prometió todo; y ved aquí la razon del “pistoletazo que me habeis visto tirarle tan junto al rostro , que le he dexado un poco señalado; y he tenido la advertencia de entregarle la pistola, señalada con un nombre -descono» cido, áfin de que pueda enseñar la, diciendo que la ha recogido despues de la retirada de los raptores, y de este modo se haga mas. -—verisimil la invención. En este supuesto, disipad, bella Carolina, todo temor : pues es imposible que ossuce- 111 da en mi casa el menor contratiempo ni que os descubran con las precauciones que tomarémos para este efecto. Resta ahora que me digais si os pesa de haber dexado la casa de vuestro infame tio , ó de no ha- -beros entregado al Conde, que es'el mas pérfido é inmoral de todos los hombres. E Agradecí 4Madama Leclerc (así se llamaba la tia de mi amigo) los cuidados y empeño que habia toma= do por libertarme,. y la aseguré que léjos de estar pesarosa me hallaba contenta y satisfecha; pero la pregunté, ¿por qué no me habeis dicho todo esto quando: ve= ) 112 “niamos? Mucha inquietud me hu= bierais escusado. —- ¿Qué tal digais? ¿no tenia que temer la inmoderacion de vuestra alegría , y el que me espiasen tal vez: algunas persones adictas al Conde? Os asc= guro que estaba bien ocupada en eximinar todas las figuras, y las curiosas miradas de: quantospasan banjunto al coche. Yo lo.arriesgaba todo , y vos solo aventurabais el ser conducidaá Armance $ á can sa de vuestro tio. Sus razones eran justas, y así no insistí mas sobre este punto. Quando ya me recobré totalmente de mi turbacion y aturdimiento 113 registró el áueyo:pasilo'en.que iba á viviri Eraiagrádadlo y.cómodo , y tenia aa gracioso ojardial y donde podia odisfiutar el ,ayre libre. ¿con mucha. comodidadoMadama Leclere erá, de condicion diana; y os tra to almenísimo.Su:oriada era excer ¡énteiiaoger»; muyfieli, y tan: capde : sionada:por 0r:su señoral, . que ef dar pazoile shacer=por ¿llo toy, may os res sacrificios: Yo estaba comoven mi gentra:y: porque babitisrecobras domi, ¿libertad -ensesten tranquila No hospedagé ¿donde esperaba disfiéa talí las ¡delicias «dél>amor ¿rt yos vimpulsos: bno. me * ¿habia “pól '«idosenisogar- «lrasta ¿entÓnces, sis - TOMO VII, H 14 mb. llena delinquietud Y recelos. E Y + Pasáronse dos dias sin que vié= - sbmob 4: Leclere 9 "loque nós causó dbasrantálctidado.- En' fini llegó. al - aercero y y *delde'luego podeis'juzgar? qual/ seria nuestra curiosidad 3 spors saber slo que "habia: pasado en -eEscastillo de ¡Armance el «dia de mb libertad. Jreclerc y asegurado de steytia: y de!'la sexecucion vdes su : proyecto ¿habia idó muy deomañaaaábeastilló: para hacer los*pre= ' piirativos necesanios y ya pita la: fin= gida ceremonia, yaspara lartomidá yo fiesra, quecdebia celebrarsel Mr: Duboyrg:y el: Conde clHegáran hás cia ¿las Ohue», ¡y»;se «cerráron en Ji AV OROT EN e quanto para” tratar de? casuni 1Ós “particulares > A mediodi la“ya estabarrodo dispuesto ¿Uy yo'no llegaba Diéronc las: tres y no pareciaiy todos se, turbaban y. Leclerc se/agitabaiyise; 'encolerizaba: 5 queria tomar: cd caballo» y volar á á- París, " Para:Sacar:% suzaimo de incertidum= bres;g. pero.le, civic :Y. Per Mmaneciéron, en asp ectótina, Mrs Dubonrg. estaba pebsativo; sospecha la fuga. de.$o sobrina, petalno'se: atrevia á manifestar sus recelos, En. fin, 5 las, sieté:de Ja noche. Megó muy so- -focado el mayordomo,que el. Cons de tenia, ¡en:, París... Refisió que el Pabre.Miler, estaba, herido, y. que Ha ' 116 Garolinarhabia, sido , 10bada poponos desconocidos cn el basqueisle Ver sieresy Ésto YA Jo.que yosecaliba, esclamóz Mar DubouridI par: 950 quéria yo esti: mañana ¿ques vinicse dontigosdE sno los pormitiódebi señor Sondes Yui ose (vo Js¿quérbabiande sscellor to qicóo sino se eupicsa! do qué discurre ba hago esanaras dad No ignoraba yo aque tónda un alosireagoe anmiea? e púdido» ydesa eubrit; orcpolabrá sidiodn dudas alo qu él Araptór99 aña acteslime : Todos squedáron chsdmbrados] esla peineheb entera razón do 60 de Amejór | detirsjngolib > faúdol sobhidsdtitcia My pos 2H 2 117 lá máñana ¡Mesa Dubonrg; y Ledlero volviéron vá París. Se: ocupó: el primero én liñcér mil imútilesio= vestigaciones ; y volviendo “4: sw q > abre raid > Casa y” repreliendió aprianento EOS vieja ama de” gobleras y supo MENS dóla “de que LAB de aceras” cón “Sh “sobrina: para” Fivoritcr sis amores! > “recibi” cartas”, y WolP6R Ls tespucstis. LE vieja se ES 1 reptiES ; “la AEpididron, y én pal ; odas veynaba. la” mayor” con= fuslon Eútrótantó el Conde jutabil y protestaba que mé Pdesemricdia”, y tomarla cruel venganza de nio cap tores ¿Leclerc le! ¡Consolabay' letcom5 - Padetin, y le dixo que bák da quin: 124 todas los cristales del. coche + wlós caballos apénas. podian: moverse de fatigados. Debo:advertir que así la casa de mi tia , como la mia esta= ban fuera de'París y «aisladas; y tuve: Ja desdicha» de. que para: huir del temporal; entrasen en miscasa que daba «sobre xel:«camino y di= rección questralamo La tempestad me habia obligado-4 «cerrar Jas vi drieras 5 .oí+Hamar, y sin da mes nor desconfianza abrí tuna ventana, me-asomé 'y-ví que entraba enel portal mi tio" y el Condes Por desz gracia. Juana les? habia abierto” las | puertas, conquetho tuvé mas ar- _bitrio"que encerrármo en un gabi- 125 nete, sin poder instruir de'cosa“als puna 4 mi criada , que ya habia introducido en Ta ¿sala á mis» ene? migos. Expusiéron estos lo mucho que les habia asustado la tempestad; y pidiéron*que: ses les permitiese «descansar allí hastaque:elremporal se aplacase,, y Y pudiesen «volbero á continuar, su camino. Oía todoresto or y que.acaso habiendo déscubierto mi asilo , se valiesen de:eske pretexto ¿pára introducirse. Mi riada me. amaba mola, respondía Porque no me cenpcieser en la voz, ¿ Dónde, estará, esta: señora ?; decia Juana ; Y registrando «todos. los e CA ¿Al fin llegó A 126 4'migabinete; abrí, volvíiv4 cer rar. al sinstante , y la dixes — Im» psuderite y ¿Qué es lo que has, he» cho.?,::¿sabes: el peligro en queme hasi puesto > mi,tio y. el Conde son Josi que:estan en-la sala. — ¡Dios imiod«s.pero señora y ¿cómo podia yovadivinarlo?'—Ve y dí que no estoy len “casas o yoisio te preguntan mi'nombre ú otra'cos4 nada cone téstes. naco lir 92, 0lión im orradia 12 Wolvió? Juana 4 la cestancia en que se > hallaban los dos, y notó que manifestaban "mucha inquietud. Miéntras la criada habiá'ido 4'bliso carme , mi hijo y que jugaba en la sala", habia «llamado su” atención: 127 lesbabian abrazado y preguntado, y" Emiliano, que''entónces' tema | quatro años, <respondió-4'todo'con la mayor sencillez;: ¿Cómo se lima tu madre? Madama Leclerc; — ¡Madama. Leclerc l ¿y tu padre? Mi: padre-no vivesaquí ; núnca viez ne Á:casa; yo-—nunca: le: he: visto Pero mamá me dice:que:es éste; El muchacho. les enseñó el retrato: de _ Mijymarido-puesto en un:brazalete Que yo habia, dixado ¡por descuido _Sobre-una:mesa., El Conde, se,acer- -—£6:4 exáminar la minjatura.;; y, co? Doció 4. su. secretario: llamó 4 Mr, Dubourg- y le dixo: 'mirad., éste:es Leclerc ;, ¡ casado, sin: saberlo! «yo! ; 128 ¿quémisterio: puede: sereste ?i; grañ Dios !. ¡qué extrañas ,sospéchas: me ¡ocurren:!... ¡emvolecto seria cosa: ra xa: lil. peroo); no-piede ser que sé haya casado co vúestra sobrina; ¿Con'mi sobrina his lpqué rayo de loz 5» dime ¿"querido y 1¿ viene; páó. dres, tu' mamá? —=No, señor y no tiene mas que¡un vio muy malo del queome habla ?muchas veces ; “pero y.o' nunca le he visto. Usmuio"! no hay remedio , ella estat ox snp 15 Eg: este interrogátorio estabán 165 malvados ,“quaddó “entró: Juas md', ty advirtiendo? que pre guntas bañad muchacho; le shizo” salif' de la salas: Entóncese ME Duboutg sé 129 - [Puso 4 exáminar/á-la criada y la dixo:: mucha priésa:os dais 4 apar= tar de nosotros ese niño , ¿lepide su madre ? porque estoy seguro de que se halla en casa: —'¿ Quién os - lo ha dicho >= Vos misma; no | ha mucho. — Pues me equivoqué, porque ha salido. — ¿Con el tiem: po que hace? es cosa imposible; Presentadnos á ella, y os recompen- Saremos bien el favor — ¿ Qué Quiere decir eso, señores ? ¿ Has beis venido aquí á otra cosa que á defenderos del temporal? siendo AÑ sirvanse Ustedes... Antes de irme quieto ver 4 la périda Carolina. ¿no veis Conde como es2 TOMO vr, 1 139 ta muger se ha sobresaltado al oie . este nombre? Carolina está aquí , y yo sabré hallarlas bh Al instante se puso á correr por todas partes ¿en vano Juana se oponia á sus iftentos , pues la empujaba, y dió con ella en el suelo; visitaba furioso toda la casa, y queria que se le abriesen todos los quartos. Juana se desesperaba; no sabia como contener tan bárbara violencia; gritaba, pedia socorro y y 4 sus vo= ces acudió el cochero del Conde, el qual tuvo la audacia de mandarle que contuviese 4 Juana, y el cochero obediente la cogió entre sus nerviosos brazos, y no la dexaba J 131 mover..Yo.oja todo este alboroto, y no teniendo, mas recursó y tomé el de presentarme y decir á:mi tio: Aquí estoy:- vedme hombre: sin principios y: sin delicadeza.— ¿No la veis ? ella:es, Conde : bien me lo habia imaginado. En tanto que el Conde, aturdido con tan repentino golpe, estaba sin movimiento y sin voz, medio caido sobre una - silla , dixe á Mr. Dubourg : ¿ con qué derecho violais el asilo que se-os ha'con= “edido por pura bondad ? ¿es esla vuestra casa? ¿no tengo espo- $0 4 quien únicamente debo respon- y de “mi “conducta? Vos. sois 12 > 132 mitios pero un tio hombre sin fe que me ha despojado de mi heren= cia. — ¡ Despojado !— Sí), y yo lo probaré; tengo: en mipoder cierto cofrecillo de hierro... ¿Os estremeceis ? Idos y contentaos con haber robado los bienes de vnestro ¿ hermano, sin perseguir tambien Á su desdichada hija. — ¿Con qué teneis el cofrecillo ?... ¡y quién os le ha dado! — Yo he sabido apoderarme de él ántes de huir de vues- 112... CA Eso es imposible, pues yo le hubiera echado de ménos. —— Todavia teneis tiempo para desengañaros. Entretanto , señol mio y salid de esta casa 5 y temblad, $ NÓ 255 e a IR e Pr A 138 aunque era de presumir que el Conde y Mr. Dubourg se hubiesen de. tenido en casa de algun Magistra= do , para que tomase alguna provi= dencia contra mí y contra mi mari. do. Contábamos los minutos, y no cesábamos de asomarnos á las ven= tanas. La noche empezaba 4 obsenrecerlo todo, y no llegaba mi Le- -Clerc. En fin, nos llamó la ateno cion el ruido de un caballo que ve= nia corriendo , cuyo ginete tenia todo el ayre de Leclerc, y en efecto era él. Desmontó. , metió el caba-= llo enel patio, y nos abrazó. ¿Has visto al Conde? esta fué la prime ta expresion que le dirigimos. No, E 139 respondió , no le he visto; pero “el villete me ha causado la inquietud mas cruel: ¿con que todo se ha descubierto? ¿pues qué es lo que ha sucedido? Le conté «apresuradamente la escena terrible > que me habia proporciónado la casualidad , y de la Que no hubiera salido tan bien 4'no ser.por mi inesperada resolucion; extremecióse mi esposo, y. dixo: llegó el caso ,.todo lo saben , con - que no hay arbitrio para disimular; pero no por-eso os desconsolcis, no por cierto; el mal no es tan gran= de como-Je: imaginais, puede res mediarse , y no se me oculta el” as respondió , no le he visto; pero el villete me ha causado la inquiétud mas cruel : ¿con que todo. se ha descubierto? ¿pues qué es lo que ha sucedido? Le conté «apresuradamente la escena terrible > Que me había proporciónado la casualidad, y de la Que no hubiera salido tan bien á'no ser.por mi inesperada resolucion; extremecióse mi esposo, y dixo: llegó el caso,-todo lo saben 5 con Que no hay arbitrio para disimular; pero no por-eso os desconsolcis, no por cierto; el mal no es tan gran= de como-Je: imaginais, puede re= inediarse , y no se me oculta el” 140 modo. — ; Y quál es? Ocafa tarnos desde luego: por algun tiem= PO5 y perseguir despues en Justi= cia 4 Mrs Dabourz por las dos= cientas mil libras que nosdebe, pues tenemos pruebas tan convincentes, En este Caso no podrá ménos de ausentarse, y no se atreverá y per= judicarnos. Al Conde no le temo, pues le consta que yo sé ciertos secretos suyos... En fin, le ten= go cogido. — Pero; ¿qué se cretos son estos ?— Vaisá exo tremeceros , particularmente de lo horroroso del carácter de Dubourg.— ¿De mi tio? acaba. — El Conde..., ¡ho te has admirado 141 alguna vez, de que sea tan Íntima Sa amistad con Mr. Dubourg?- ¿no te ha sorprehendido el ascendiente que el Conde ha tomado sobre este viejo avaro, pues le saca prestado todo el dinero que quiere sin que jamás se lo «pague, y sin que por eso cese su amistad ! — Es cierto : muchas veces he reflexionado sobre eso. — Pues todo proviene de un abominable erímen que ambos han cometido juntos, — ¡Un crímen!-— Horro=- roso. Un particular, mozo rico y sin parientes cercanos, tenia una - Posesion que queria vender; pa= ra este: efecto. salió un dia con to- 142 dos los títulos respectivos 4 su po= - Sesion: en el bolsillo, y llegó 4 Pa= | rís con ánimo de encargar este asunto á algun Agente. La casuaW lidad le hizo desmontar :én casa dé Mr. Dubourg: esto sucedió hará unos diez años. Procuró. éste ganar su confianza, y lo consiguió; supo que tenia que vender una ha cienda, y sabiendo que el Conde de Armance deseaba comprar , le participó las ideas de su huesped. El Conde conocia á Dubourg, por= que éste le habia prestado dinero á crecidísimas usuras + bien creo, Carolina , que seria el dinero de tu herencia. Estosdos bribones 143 querian adquirir la. posesion, pero sin pagarla. Convidáron á cenar al propietario , y quedando á solas, sacáron cada uno su pistola , y le amenazáron de muerte sino exten= día una escritura de venta de la he redad en favor de ambos. Todo lo executó el infeliz temblando; y lue= g0,¡ó0 iniquidad! le diéron vene= no, — ¡ Cielos | Yo tengo en mi Poder las pruebas de esta maldad; el Conde no lo ignora ; y me hace mil finezas, sin duda por obligarme al silencio. De todo esto podeis fícilmente conocer que Dubourg y el Conde son inseparables tanto por= que tienen un mismo carácter, 144 como porque se temen recíprocamente. Dubourg desde luego ha= bia entrado á poseer la mitad de la heredad , precio de su crimen; pe= ro el Conde se ha manejado tan bien , que ha cargado con toda la posesion , y arruina al infame Dubourg 4 fuerza de sacarle prestado quanto quiere, pues nada se atre= ve á nogarle. Ya conoceis la perversidad de estos dos pícaros ; y de , esto podreis inferir quanta pacien» cia me habrá sido precisa para vivir con el Conde á quien aborrez= co y detesto con todo mi corazon, tanto como mérece. La conducta - que ahora quiero seguir es trasla= 145 dar 4 ai esposa á ¿un Dártio” distante; balir inmódiatamente de“ casa! «del Condél, deXindole“éscrita Una dare ta ; y como esposo de Carolina esz trechar 4 su tio judicialmente para la restitucion de sus bienes. —Pareciónos bién este” plan 3 y en consegiiencia, al día Siguiente fuí «con mi hijo y Juana 4 establecerme en otro arrabal de París; y Lez clerc permaneció éty casa de mi tig; desde donde escribió lal Conde una carta tan fuerte y enérgica que no Se atrevió 4 perseguirle. Por lo que hace 4 Dubourg se entabló contra él un proceso , en el quese produxéron para pruebas el cofrecillo, TOMO vir, y. 146 741 el cerragero que le: habia gonstruiz, do, las cartas de mi, padge.. Ja lista de la yenta,de,sus, efegtos, lammota de. mi.tig, y los. vecinos que ates-, tiguáron haber visto morir ámi pas | dre, y que mi, m9 se habia encer= rado solo,; ¡en, el quarso.. del difun- to, ies no sabian lo. gue hizo. En una palabra». se. acumuláron. tantas pruebas y, ran: Ci convincentes, gue: pusiéron; eh; claro mi derecho; y. á pesan de das ímrrigas del Conde, y mi.perverso tio, se dió4 mi, faxo pes 0 ¿ pP1005 old;7 DS " SA Sentencia, inigua 3 Pues ; ademas debisa haberle aporcado. el F- LA 247 cretario de un gran señor, que puede elevarle 4 los primeros empleos del estado. Y a cuento por.acomodados 4 estos tres, aunque el. esta= blecimiento de Armando no está del todo asegurado, y .por'eso nada digo de él ; pero no me causa pena. Me restan todavia una bija z y ua hijo adoptivo; -oid-lo que pretendo hacer con «ellos. Quando. hubiere acomodado á sus hermanos, que no dexará de costarme bastante dinero, casaré 4 Julio, con mi. Adela, y estos buenos. muchachos quedas rán en mi compañía: ellos. cerraaánimis ojos 3 partirán. mi. herencia con sus. hiermanos, y les de- SS 248 xaré ademas mi granja:para morada suya.¿Tal es mi plan, amigo mio : me parece que no'tengo na= da'que añadir... sino «una cosa de queno me' ha querido hacer presente - vuestra modestia. Armando ama 4 vuestra hija Enriqueta, ¿ consentiriais en su union? Vamos, va- - nos, me parece que sí veo que os embarazais porque nada podeis dará Enriquetaz:pero no os dé cuidado, ya buscarémos con que pue- . dan “acudir 4 sus necesidades 5 1neg01, “¿migo y que trabajen: así como nosotros hemos trabajado:; y el señor matemático tendrá , sino me engaño , muy buen cuidado de UI Emi cuca - O a a os hacer feliz 4 su esposa y á sus hijos, si los'tuviere: ¿qué “tal? ¿ qué decis? ¿no os parece esto bien pensado? Me. Delacour agradeció á ¿Pale mon-la delicadeza de su proceder, y los dos amigos se paseáron juntos hasta la hora de partir para el con: vite ¿ hablando de todas estas co= 'sas con la mayor confianza y Satisfacción. ¡Qué alegre estaba el buen Palemon ! ¡ brillaba en sus ojos el fue: go de la ternura y de la alegría! Acababa de arreglar el destino de sus. hijos, entre quienes repartía igualmente:su afecto y +sufortuna» ¡Erajusto, erabuen padre, era fe- 250 liz! ¡$1 ; qué satisfacciones tan dulces son las de la paternidad |! Ellas dan al hombre cierto carácter augusto , que inspira á un mismo tiempo amor y veneracion. - «+ Todavia se paseaban: nuestros amigos quando viéron á la hermosa tropa de muchachos, que muy aseados y llenos de júbilo: venian á ayisarles que ya.era hora de tomar el camino, Mr. y Madama Leclerc los «habian convidado, y «erá «preciso Jlegar temprano, para tener tiempo de pasearse y divertirse. Pálemon tomó su báculo y sombrero, que traxo Benito. Delacour tomó: el su= yo de manos desu: hija, y todos 251 saliéron. al campo abierto. Ya no era aquella tropa libre y alborotada , queen tiempos anteriores ha= -bia pasado por el mismo camino saltando y: jugando á lás quatro es= quinas : eran ya personitas muy compuestas y racionales. Cada amante daba el brazoá su queridacon licencia de::los papás que: se sonreian. Benito «caminabá reposada= mente junto:4 Palemon ysu amigo que hablaban: de cosas serias; y Leon iba separado ¿de todos; meditando acaso enlacomposicion de algun poema:¡Atmabdó y Julio «atendían con «mucho: desvelo á servir: 4> las seño- .ritas : no: camineis, las decian, por 1] 252 | esos guijarros”, seguid por: esta sen= da, ¿quereis»-aquella hermosa for? no camincis. tan apriesa que os cansareis Suc. Ec. Ved: aquí lo que manifestaba lá atencion: y: sensibili= dad. de.nuestros jóvenes, - Llegáron á la granja de Brígida; donde los. esperaban con impacien= cia. Desde: la. puerta 'un' delicioso olor que salia de la «cocina lison= jeaba el -oifato-; y nuestros jóvenes que se sentian:con gentil. apetito, se.miraban y-sé reián complaciéna dose. La granja de Brígida estaba lo mismo que un espejo; Enla salá baxa encontráron. nuestros amigos á Ma- «dama Leclerc y ála:jóven Rosalía, errar i 253 que se levantáron 4 recibirlos. Al instante enviáron á decir" la Hégada de Palemon: 4 Mr. Ledleró y suhijo Emiliano, que estaban ocupados en la' huerta, y luego viniéron 4 abrazar. al virtuoso anciano y á sus hijos: Despues de todas las. corteW sanas demostraciones de un franco recibimiento, determináron dar un paseo por la: huerta. Emiliano dió el brazo 4:su. madre, y Leon ofreció el suyo á Rosalía , cuyas gracias y adorno modesto le 'hiciéron . bastante impresion. Entráron en la huerta, ¡qué agradable sorpresa! baxo de un pavellon que: formaban las entrelazadas ramas de unos. tilos, 214 jazmines y madreselva , habia una mesa con muchos cubiertos ; todos los árboles estaban adornados con guirnaldas de flores ; y los rústicos ecos de un tamboril, que ACOMpa= ñaban los de una dulzayna,-advir- tiéron que este lugar estaba: desti= nado á Ceres , Baco y Terpsicore. Se danzaría despues de comer, y se= gun parecia hasta entrada la noche; porque unos faroles, pendientes de las guirnaldas , anunciaban que habria iluminacion. ¡Qué dia:tan divertido se preparaba! Nuestros jó= venes saltaban de placer 4 vista de tan gratos preparativos; ¿qué es esto exclamó Palemon? ¿estamos en 25) los palacios encantados de la celes brada Armida?— Todo quanto veis, respondió Leclerc, es disposicion de mi hijo , todo es invención suya; y ha pasado una parte de la noche el pobre muchacho para proporciona= ros algun entretenimiento. Ha que= rido recibir dignamente 4 unos amigos sinceros y afectuosos , y cele= brar con placeres inocentes la feliz cidad de haber hallado 4:'sus padres, Brígida le ha ayudado... .¡ó1 ¡si hubieseis visto á esta buena muger subir, baxar, correr, y' no parar 4 pesar de su mucha edad, con tanto zelo... Creo que se echaria en el fuego por su Emiliano : es im- E fs Ése | 256 posible hallar muger mas: bnena.... pero ahora no lo veis todo; aun espero veros mas sorprehendido por que los festines de Neron,, que describe Petronio , son nada en comparacion de lo que, os falta por “ver. Ya, ya advertiteis qué luxo, qué máquinas, qué fuegos artificiales !,... pero debo callar ,: pues y si mi bijo supiera que os. participo sus ideas lo sentiria infinito. —— ¿ Qué buen padre sois! — ¿Qué he de hacer? ¡el muchacho es tan. dócil, tan respetuoso y tan: bueno! A mas de eso , 2 su madre y á mi nos ha costado tantas lágrimas que se nos debe perdonar si incurrimos r 2 263 | Es claro que Enriqueta y Adela deben ocupar las sillas ; ¿pero quién montará en los caballiots? Para es- to hay quatro competidores, y Benito quiere llevársela de guapo; pero Julio dice , echemos pajitas , y 1óquele á quien le tocare. Convie= nen todos; echan suertes, y toca empezar 4 ¿Armando y Emiliano. Los otros'muchachos ponen mal ges- to; pero se consuelan, pensando que luego llegará su turno. Ocupan pues las damas las sillas , y los jó= venes los caballos con una gravedad , que parecia estaban en alguno de los torneos que nos cuentan los libros de caballería. La máqui- 264 na rueda velozmente, y los jugadores van enfilando las sortijas que sucesivamente se presentan. Enriqueta gana la partida ; le ha gustado mucho este juego , y continua ocupáudo su silla , y tambien Adela..Los caballeros desmontan, y los reemplazan Julio y Benito. Este quiere que la máquina ruede con. mucha mayor rapidez ; pero le ha» cen presente que esto podria inco-» modar á las señoritas. Julio gana la partida , y Benito se enfurece; no quiere desmontar ; y el buen Julio cede su derecho á Leon; Y para colmo de la cólera de Benito, Adela gana el juego. Esta, Enti- 265 queta y Leon desmontan , y dicen á Benito que haga como ellos; «pe». ro. él. no quiere ¿y se obstina en jugar solo : para. desesperarlo mas, - todos se aplican á.los manubrios de la máquina, que gira con la mayor rapidez 5 el muchacho no pue- - de enfilar ni una soriija , y rabiando de enojo se: tira al suelo. desde el caballo 5 su. mal humor divertia mucho á los concurrentes , quando viniéron á avisar que la comida estaba ya en la mesa. _ Cada qual corrió al AS mid el qual estaba. situada la me - sa, en la que hizo Palemon los hor nores. Colocó á Emiliano entre sy 266 padre y madre, y 4 Brígida. junto 4 Mr. Delacour 5 él se puso entre Adela y Enriqueta ; y por pura ca= sualidad tocó 4 Leon sentarse: jun- to á la jóven Rosalía. Un particular, de cierta edad y respetable presencia , estaba sentado junto:á Mr. Leclere , Y huestros jóvenes amigos tenian puestos' los ojos en él. Entónces Madama Leclerc , olé vantando la voz, dixo : yo presen= to en esta sociedad á Mr: Lucas, antiguo propietario de algunas tiér. ras de estos contornos, á quien ha arruinado un súceso muy raro; es un amigo de Brígida, y por consi= guiente lo es mio y de mi marido; , ia CI 0 Tn. po. SAD IA ai NE A OA DA ALO 267 y yo espero que todos: nuestros amis gos le traten con: toda la atencion quese mereces cio : 4 Todos leshiciéron: un: cumpli= miento muy cordial, y luegose pu= siéron á devorarclos simples, pero excelentes manjares que se sirvié> ron: entretanto -la alegría hizo los gustos de la conversacion, y lle= --gáron los postres, que fuéron ex quisitos.. Habian: puesto en medio una especie muy grande, cuya fi> gura era como la: de un vizcocho. Al instante que Emiliano quitó la “cubierta del pastel, que estaba hueeo, se escapáron de él algunos pas xarillos , que , atados por un: pic, 268 no pudiéron elevarse mucho, y presentáron á la sociedad algunas divisas muy bien dibuxadas , y pues» tas con tal arte, que parecia las lleyaban en sus piquillos. Muchos fuéron los aplausos universales que mereció esta invencion. Mr. Leclerc dixo sonriéndose : ¿tambien para mí sorpresas? Cogiéron pues las divisas, y se leyéron en alta voz, En una decia : al respeto filial : en otra, á la ternura paternal :. otra, á la amistad sincera : otra , á4 la hermo» sura y los placeres inocentes; en una palabra , cada divisa ó tarjeta com” tenia un lema moral y corto: esto diyirtió mucho rato la goncurrens 3 A 269 cia. Las damas pidiéron que se les diese libertad á los paxarillos ; y al momento se les quitáron las prisiones, y voláron alegres 4 los apetecidos campos. Á poco rato despues cayéron desde los árboles sobre la mesa unas coronas de flores delante de las damas, y varias ramas de mirto delante de los hombres. No fué ménos agradable que la primera esta sorpresa. Se pidió que las damas se pusiesen las coronas ; y que los caballeros acomodasen las ramas en los ojales de sus vestidos; hízose así , y parecia todo un quadro animado de la primavera. Ce-- lebraban los convidados á porfia la 270. - invencionde Emiliano , quando orra nueva sorpresa arrebató la general -admiracion:,. y echó. el sello á la alegría. Una blanca paloma atravesó por el ayre rápidamente, y dexó caer sobre la mesa un: cír= culo lleno de anillos de diferentes tamaños: cruza.todo el círculo una inscripcion que decia ; repartid entre vosotros estas prendas de la amis» tad. Sacáronse del «círculo los anillos , y cada qual se acomodó , el que mas se acomodaba , á su dedo y á,su carácter; porque sobre-ca= da anillo se habia grabado una pas labra , tal como. arcianidad , que tocó á Mr. Delacour; bondad, á Pa- A AS e 271 lemon ; hermosura , á la jóven Ro= salía; ternura , 4 Madama Leclerc; probidad , á Brígida ; delicadeza, á Mr. Leclerc; vivacidad , á Benito; ingenio, á Leon; valor, 4 Mr. Lycas; dulzura, á Enriqueta 5 talen- to, 4 Armando 35 candor, á Julio, y respeto, 4 Emiliano. Quedaba un anillo en donde decia amor PER quién se le habia de dar? Nadie lo: podia , ni queria decidir; pero Palemon resolvió la dificultad , diciendo , sonriéndose , á su hija: Adela , á mí me parece que te estará muy bien este anillo; haz lá experiencia. La jóven , encendida como una rosa, obedeció á sú pa- ss 272 dre, y le contestó : parece que expresamente lo han hecho para: mí. — Pues bien , guárdalo , repuso Palemon mirando á Julio , que conbció toda la fuerza de la mirada. Así se divirtiéron hasta el mo= mento en que á las damas se les su= plicó cantasen alguna cosa. Euriqueta , Adela y Madama Leclere se excusáron ; únicamente la prima de Emiliano , la bella Rosalía, sin hacerse de rogar, cantó con infinita gracia y gusto los versos siguientes, que fuéron muy celebrados. En la apacible cumbre del elevado Olimpo oa hombre, y que regularmente es imprudencia 'arriesgar ola felicidad de una larga vida á solo: las conven= ciones sociales: ab cs Adela tambien. cantó una: coplilla”, y auñ el mismo. Palemon, á pesar de su edad cantó unos an= - tiguos versos y cuyas estancias: to= - das acaban con estas palabras: por= que Gregorio gusta mas des beber que de enamorar : las quáles fuéron repetidas en' coro en medio de mil earcaxadas de los jóvenes, que no podian contener la alegria que les inspiraba la del virtuoso anciano, y el placer:que les cansaba sucomplacencia: > y 280. Apénas'se acabó tafi alegre comida , quando en un momento fué: quitada la: | mesa ,. y. se preparó una sala de bayle enel mismo sitio. El. terreno estaba cubierto de menuda arena, se encendiéron al- + gunos faroles:, se multiplicáron las guirnaldas y varios músicos de ins= trumentos rústicos tocáron las con= tradanzas mas conocidas.. Los baylarines: y baylarinas no. eran muy numerosos, pero la fama de la fiesta habia atraido' varias', gentes de la. comarca que-se agregáron al bayle. Así enmedio ¡de la libertad mas pura ¿[se entréegáron 4 todos los extremos de placer que inspi- AA De gua ii * A a A > ss 281 ra esta diversion. Madama. Leclerega bayló con su esposo, y. Emiliano precisó: 4 la anciana; Brígida, £ pesar de su resistencia , 4. dar un par de vueltas á la redonda. En quanto á:Julio y Armando ya se dexa conocer quales serian sus compañeras; y Leon, que tambien empezaba 4 perder su, indiferencia, died toda la tarde con Rosalía , que ciertamente. no. se mostró ofendida: de la. preferen= cia que la daba este jóven. Mil géneros de manjares se. prodigáron durante el bayle ,,y.los mu-, chachos les. hiciéron ,muy.cumplidos honores , POrque. el exerci-, 182 fcio habia despertado Emeeento su apetito. Volvió de nuevo el' a y Palemon se entretuvo hablando con Mr. y Madama Leclero y su amigo Mr. Lucas. Interesó este último tanto á Palemon , que le rogó se dignase de ir al dia siguiente 4 su granja, y referir á sus hijos su historia , pues no podia ménos de ofrecerles excelentes lecciones de moral, Mr: Lucas se obligó 4 complacerle y 4 ayudar con todo su esfuerzo el plan de educacion que constantemeríte seguia aquel buen: padre. Esta conversacion, como tambien el bayle , fué- que conocia la 28) ron interrumpidos con una multitud de cohetes que se disparáron á un tiempo mismo desde un pequeño terrazo que estaba poco distante. Todos corriéron al sitio, y y2 se vé que los muchachos no serian los últimos en llegar. El buen Emiliano estaba dando este espectáculo; y al instante Benito se llegó 4 él y le dixo: amigo , déxame , déxame: ver si yo acierto 4 disparar algun: cohete. Emiliano de buena gana le habria complacido 3 pero Palemon, miento de su hijo, le llamó y le - mandó que ño Se separase de su la=. do, lo que causó bastante pesar á viveza y atolondra-=" de A 284 Benito que hubiera dado entónces quanto tenía pot ocupar el lugar de Emiliano, Los fuegos. fuéron moy variados, y vistosos Porque se presentáron imitados el sol, luna y estre!las; y al tin una: graciosa decoracion de transpafencia, queen su fondo ofrecia á la vista de todos. esta inseripcion : Felices aquellos que, como JO, encuentran un buen padre vana tierna madre. | Habian entrado en la huerta. muchas gentes. que no se cansaban de repetir aplausos con gritos, vivas. y. palmadas, celebrando la ingeniosidad de la invencion, Nuestra 1 285 sociedad se divertia,'mas que viendo: los fuegos, considerando la admiracion y tumultuosa alegria de losbuenos labradores, para Quienes tal vez hasta entónces habrian siz do desconocidas semejantes escenas. Acabada esta: funcion vino Emiliáno á recibir los justos elogios que se tributáron 4 la finura y gusto de su invencion. Todos le abrazáron, particularmente sus padres, que haz bian llorado de ternura. quando: leyéron, la inscripcion». 0 Pero: los, placeres: tienen su-fin, como. todas las cosas que existen en elmundo: fué preciso retirarse 3: y Diososabe si 4 mas de idos. se les 286 oprimió el corazon: de sentimiento de ver terminado tan dichoso dia. _Palemon volvió á tomar el báculo y sombrero: Mr. Delacour hizo-lo mismo , y la despedida fué: ternísima. Yo estoy tanto mas satisfecho , dixo Mr. ¡Leclerc á nuestras gentes , de que hayais querido participar de esta inocente diversion, quanto es la última que podemos proporcionaros aquí. Esta misma mañana hemos vendido esta granja con sus tierras , y casi puede decir= se que á un mismo tiempo la hemos comprado y vendido, porque Brí= gida no quiere por ningun motivo, separarse de su Emiliano, si no ve- A 287 | nir á: vivir con nosotros. á Paris, donde la pondremos á ganancia el: producto de la venta , del que podrá disponer como mejor la. pareciere; y Nosotros no podemos ménos de complacerla hasta en.lo mas mínimo». A-Dios amigos mios ;:des= pues: de mañana iremos.4 París, donde: nos ¿Jisonjeamos de veros siempre. que: qualquiera ¡asunto Os llame 4 la corte. Estad: seguros: 'de que si :yolviéremos.con:algun moti- —volácesta¡comarca, vendremos á ve= ros: A Dios ,, yrábrazad:po rodespedida 4'Emilianoi; cuya felicidad es desde. ahora: segura, respecto de que depende de nosotras... 238. ¡Nuevamente fué abrazado de todos 'estesbello jóven', y 'nuestros amigos “ocupáron el coche de Mr. Leclere!, ¿que envió para seguridad, dos criadós suyos “muy” bién armados: ¿No sé -positivamente, amigo lector, como se acomodarian tantos enn coche; prestmo “que Palemon; Mr. Delacour y Enriqueta ocuparian la testera”; Adela: iria al vidrio; Benito á su-lado3 sobre sus “rodillas Léon py sobre las de Ar-- mando Julio. Lo cierto:es quertodos llegáron: con felicidad. y-se entre” gáron al instante al sueño de «que tenian mucha necesidad despues de tanto exercicio... >“ E E A Guin 4 29) ficciones $e animáron de tal,modo, que. .sus hermanos adivinando el motivo y nO pudiéron ménos de sonreirse: Largo tiempo habló Mr. _Lucas de sus trabajos , y de los favores que habia debido 4 Mr. Leclerc y 4. su esposa) favores que, segun decia , eran para | él mas apreciables que todos los. tesoros del mundo. Hiciéronse los elogios del padre y “madre de Emiliano, y de ellos nació: consiguientemente 'el de Rosalía, sobre lo qual se extendió Leon con mucho fuego. Habló también Mr. Lucas ,. con ¡entusiasmo de Brígida, 4 quien ¡hacia mucho. tiempo que trata- 296 ba sy últimamente de su hijo adoptivo , que justamente era'tan estimado de nuestros Jóvenes , y quando se acabó la comida, pas sáron al terrazo: , donde rogó Palemon 4 Mr. Lucas les con= tase su historia , y él lo hizo. de esta manera. Yo, amigos mios, fuí tambien jóven como VOSOtto$5 y. en: aquel tiempo hice tantas locuras juveni= les.como el que mas. Perdí mis pa» dres desde muy niño , Y. quede sal cargo de un-tutor,que me daba to= do el dinero que queria, y por tanto me entregaba ciegamente á la disipación y á los placeres de mi. PI E a A A AI a A . A, EA A A - A EE | 297 > edad, quando el amor vino á arreglac mi conducta y mis. inclina» ciones: Vivia en París , y freqúen= taba mucho las tullerias , paseo el mas hermoso y concurrido en aquel tiempo. Allí ví un dia 4 una jóven, cuyas . gracias personales arreba= táron-toda mi atencion. Iba en compañía de una señora anciana, que presumí seria su madre ó alguna parienta. Paseáronse largo ral to, yo dí las mismas vueltas que ellas ,: ab «fin se retiráron, y das seguí 4 Jo-léjos «hasta. la «calle de San Honorato , donde'wivian en una casa mby buena y, y ¡muy cer= cana á. la calle nueva de Luxéme 298 bourg. Al dia siguienté procuré in= formarme-en la vecindad de quienes eran estas señoras. Dixéronme que la jóven se llamaba Luisa, que vivia consu madre y un tio muy anciano 3-que era: custodiada con . mucho desvelo, porque siendo como era hermosa y rica, sus gentes. trataban de establecerla ven. * tajosamente , y temian:los lazos de la seduccion. Con estas noticias procuré y. conseguí ganar la con= fianza de:una: criada, por lo qual supe que esperaban un maestro de lengua italiana: para Luisa, recomendado:por, el Comendador Er= ville primo “de la -señorita:, que AAA AAA 077 habitaba en una casa de campo. Hizo la: casualidad que, en poder de Julia (que así se Hamaba la cria= da ) estuviese la carta de reco= mendáción del maestro: <y 4: fuer= za dé oro y promesas conseguí que en vez de entregársela,, tomo debia,:4csu-ama Madama de Volange, me la entregase' 4 mí. En representación pues delmaestro -itas liano': me. presenté aquel; mismo dia 4 Madama Volange ; y la:entregué la: carta: de recomendacion del.Comendador su “sobrino, La an> ciana mo-recibió muy: bien , «y me encargó:da mayor décencia quando diesetleccion 4 su hijaz:previnien= 309 dome al mismo tiempo, que '.no'la enseñase- en italiano. las. palabras, yo amo, yoadoro amante, bc. y que no le diese:4 leer el Petrarca, ni otro libro alguno que tratase de amores. Prometílo todo 5y desde este momento dí continuas lecciones á la bella Luisa , que permaneció largo tiempo sin sospechar que yo fuese :su amañte encubierto. .Me atreví pues sun dia 4 revelarla: mi secreto, y quedé. fuera de mí al hallar 4 esta jóven sensible “y agras decida 4 lossextremos de mi amor, Ella me aseguró que la misma opre= sion en <que lá tenian, no hacia mas queexcitar: la fuerza de. sus 301 pasiones 3 y ademas de esto Julia ya la habia dicho quien era el fingido maestro italiano. Luisa me amaba me lo decia , y al mismo tiempo lloraba, considerando que: sin na= cimiento distinguido, y sin gran-= _des bienes , era imposible que yo llegase á ser esposo suyo. Procuré tranquilizarla 3 estaba enamorado, y nada se me ponia por delante... ¿qué os podria decir para evitaros el quadro de una criminosa íntriga? Hubo ocasiones , el: amor habló: demasiado á los sentidos, nos extraviamos3 y al'cabo: de - algun tiempo Luisa me anunció las resul= tas de nuestra locura, Para mayor / 302 | desgracia el. Comendador: Erville yino 4 París ; dixo á Madama Volange que yo noera su recomendado ; Julia fué echada de la:casa, y yo tambien con tanta confusion que temí verme puesto en una cárcel. Sin embargo no desmayé en mi empresa. Julia tuvo maña para ga= nar € instruir á la mueva criada que la substituyó llamada Francisca; prometió ésta que nos, ayudaria en todo; pero ni ella ni Luisa podian imaginar el tenor de wida que consu hija empezó 4 observar Madama Volamge-, la. qual desde luego" conoció: que yo era al- / gun amante , y que Luisa me corrta? 395 respondiá. Pero nunca la: perdia de vista. durante el dia ¿ y por la noche: la: encerraba juntamente con su criada en una sala que estaba inmediata 4 suo mismahabiz tacion 3 4 la mañana abria. la puer» - taá su prisionera , no se separaba desu lado , y así. continuaba todos-los dias. ¿Qué se habia de hacer en tan estrecha situacion? Yo, á lo ménos, debia salvar el honor de una señorita con quien no podia casar= me 5 ella me:lo suplicaba con ins= tancias por. medio: de su criada que me escribia con cierto artificio que noes del caso especificar, 304 y la delicadeza me imponia el deber mas estrecho en esta parte. . “Tomé pues el partido que mejor me pareció. Junto á la casa de Max, dama Volange habia' otra construida baxo el mismo plan, y ambas habian sido de un mismo -propie- tario ;' pero éste las habia vendido á diversos dueños , y por. consiguiente -se habian 'tapiado todas las puertas de comunicacion de una casa á otra. Yo tuve la dicha 'de alquilar una habitacion en: la casa contigua á la de la madre de Luisa, y casi en el mismo: piso que ésta habitaba , de modo que solo una simple pared me separaba de mí ai pocas veces , y todo iba en esta parte muy á mi gusto; pero en mi casa no era feliz. Mi hijo anun= - cjaba ya que seria muy mal sujeto: A mimado sobremanera por su abue-= lo despreciaba mi autoridad , y se complacia en jugarme pasadas, demasiado fuertes para su edad. Quando tuvo diez y ocho años , le | domináron las pasiones 5 yO no le 3 daba el dinero suficiente para sa= tisfacerlas , pero él me lo robaba; orehendia, se ponia fur ntre otros un dia me ( que sentir, y le dixe que le ufrir todo el peso de mi. 3 pero el tal ca- 312 ballerito tuvo atrevimiento de amenazarme con_ que «sentaria plaza para vengarse: y en efecto >, lo hizo creyendo darme mas que sentir por este medio; pero se equivocó - mucho , porque me fué muy lison= gero el desembarazarme de un pí= caro con quien no podia hacer carrera 5 y quando ya arrepentido y Moroso vino á suplicarme le alcan- a libertad , no quise hacerlo, y le precisé á-que. siguiera su desa E tino. Yo en o que es= | lo 0% , lo que era peor, dete: delante de _su. nieto lo que ambos llamaban | 313 dureza y crueldad mia. Supe esta necedad en una visita que hice á su abuelo , porque al entrar ví ur jóven que apénas llegó á verme se escondió en un gabinete; mas ya yo habia conocido quién era. Seriamente reprehendíal anciano su condescendencia , y me entregó el mucha= cho , saliendo garante de su docilidad y buena conducta en lo sucesivo. Efectivamente durante algun pe aqi su -mutacion : : era 314 podia dudar que amaba, ¿pero á quién? Muchas yeces le alababa su conducta , y le preguntaba sobre el estado de su corazon 5 á lo que me respondia que el matrimonio era únicamente lo que podia fi xarlo. Pues bien , le dixe , yo te ' buscaré algúna jóven amable que. pueda , segun tus circunstancias, ser digna compañera tuya; pero él, al oir esto, volvia á otro lado la cabeza, y se quitaba de mi presencia. Le propuse varios partidos ventajosísimos que desechó. Indig= nado de esta indiferencia hácia un estado que él mismo. decia. conve-= nirle, le reprehendí severísimamen= 315 te, y le aseguré que si estaba ) apasionado por” alguna persona indigna de su mano, nunca oltendria mi consentimiento para Casarse, Conocia yo á fondo la poca delicadeza de mi hijo , y sabia que era capaz de unirse con qualquiera de estas desgraciadas mugeres de Ki costumbres perdidas , cuya socie= dad hacia mucho tiempo que no le era desconocida : no me volvió, ni yo volví á hablarle de estable= cimiento 3 pero se estaba fuera de casa dias enteros, y una gran parte de las noches. Era mas dulce, mas sumiso y respetuoso 3 pero disipadísimo , y sobre todo muy ret 316 servado. Quando yo estaba discur= riendo medios para saber lo que le traia tan distraido , me hallé con una esquela de mi suegro , en que me decia fuese á verlo para tratar de un asunto muy importante. Al punto fuí 4 su casa , don» de quedé atónito de hallar un notario ocupado en extender unos con» tratos matrimoniales. Lo mismo fué entrar que mi suegro , con tono colérico , me dixo: ¿no os habia yo prevenido mil veces que lo errabais en tratar con : 4 .. tanto rigor á vuestro hijo? ¡bellas resultas ha producido vuestra crueldad ! — ¿Pues qué ha hecho 2 ÉS 317 0 de nuevo? — Á la verdad que si o no fuera tan bueno como soy, daria al diablo toda vuestra familia, que no me da si no pesadumbres : pero he perdonado todo , y aun he prometido que vos tambien perdonariais y consentiriais en to= do; y es forzoso dexarme bien puesto. -— Pero, señor , ¿qué he de perdonar ? ¿qué he de consentir? — Habeis de constotir en un matrimonio pronto para salvar el honor de una niña bellísima y de muy buenas prendas. — ¿De una niña? explicaos. — La ha robado: — ¿Quién+— Mi nieto. — ¿Cómo ? — ¿No oÍs que vuestro 318 hijo esta misma noche ha robado de su casa una muchacha muy hermosa? — ¡Y bien!.. — ¡Y bien! es preciso casarlos : yo no creo que haya otro medio para evitar el es cándalo , y proceder conforme á los buenos principios. — ¿Pero quién es esa muger?— Es una jóven... vaya, es preciosa: se ha arrojado llorando á mis pies , y me ha llamado su padre , su liberta= dor , Su protector, y qué se yO... ' El bribon bien sabia lo que ha= - cia , trayéndola á mí casa, y noá la vuestra. — ¿Pero cómo ha pa= sado todo esto? -— Ciertamente que yo ya lo sabia , no puedo ne- AA Ss19 garlo. Hace mas de dos meses que mi níeto me dixo que estaba enamorado de la criatura mas bella de todo el mundo 5; pero como no tlene bienes ni familia conocida , le puse por delante que no podía so= far en casarse con ella , y que no Os hablase nada en esta materia 5 pero él no se ha detenido en nada, y esta mañana me la ha traido: ¡es cierto que tiene la cara mas linda !.. ¡unos ojos!.. ¡unos labios!.. Por cierto que aunque tan anciano, todavia soy sensible al aspecto de las gracias. Me he enternecido; y el bribonzuelo ha. jurado que se mataria si hoy “mismo no se-casa-= | 320 ba con su Dulcinea. Yo se lo he prometido, y por tanto os llamo para que firmeis los contratos. — ¿Pero sin verla ?, — Nunca se atreverá á presentarse á vuestros ojos sin que se pueda llamar nuera vuestra. — ¿Y por quét — Ya sabreis los motivos. — ¿Pero su nombre, su estado , su conducta , sus parientes? — Yo estoy bien informado de todo, y esto basta. — Sin embargo... — ¿ Qué sin embargo * me teneis por tan poco juicioso , que quisiera Introducir en vuestra casa á quien no. lo mereciese ? ¿soy algun majade= ro, algun insensato + — No digo N 325 mi hijo corrió precipitado 4 mis brazos, juntamente ¿on una jóven que exclamó : ¡mi digno biénhechor:! :¿ me: perdonais él haberme atrevido:á ser hija vuestra? El ráyo y que cae á los pies del descuia dado caminante , no le-causa: revolucion tan fuerte cómo“la> que “en “mí produxo la vista' de esta jóven, que ¡efa mi verdadera bija Luiz sa. —¡ Cielos! dixe: ¡ mi hija pad Seguramente que ahora:lo es, di£ xo mi suegro muy>regocijado ;y yo le: contesté : ¿Qué. habcis'he= cho? ¿sabeis quién es. esta jóven? ¿sabeis qué esposa dais 4 mi hijo»? su misma hermana, — ¡Sn herma+ 326 na! -— Sí, su hermana, hija de un. amor infeliz, y 4 la.que he educado ocultamente. : Todos quedáron petrificados; JO conté sucintamente la: historia de mis amores con Luisa de Volange , y los-.motivos queme obli- ; gáron 4. ocultar el fruto «de mis amores , con: que todos quedáron nuevamente confundidos. -Mi hija lloraba, mi hijo.estaba desesperado, | y mi suegro.se extremecia de horror. y, porque «el: mal ono: podia: re= mediarse, sinó. con elmatrimonio Y este era inverificable'; pero en, vez de:consoldrme me: llenó de injurias, y: cambiando de répente'en 8927 odio todo .su amor al nieto , se.retiró. diciendo :-huidide esta: casa, nunca volvais 4: ella; nisespereiside mí el mas leve: SOCOLLO». Salí pues, de casa,de mi suegro con mis hijos; y:ála mañana «siguiente supe que habia hecho. testamento > disponien— do de todos sus bienes en favor de una hija que, tenia casada en; América. No fué solo, este el mal que hizo vai no ¡que :fefirió .el caso á mi tio , que se hallaba en: camá ha-= cia algunos meses; y. éste, que:era un fanático , me ¡desheredó , fun= dando eon sus bienes una obra pia, Extendióse: la: noticia del caso ,.lo qual me cansó graves disgustos. Yo 1328 > no:me atrevia 4 tener juntos en una casa 4 mis hijos 3 pero ántes que yo tomára providencia en esta parte, lartomó mi'hijo' robándome quan: 10 pudo) que fiié múcho , y desapareciendo una noché, sin que ja- - mas" haya vuelto 4 saber de €l. Así que él huyó mi suégro reclamó el dote desu hija; y me implicó en un' proceso dispendioso , que per= dí.«Entretanto mi hija, consumida por la pasion qué alimentaba, cayó emtal languidez, que 4 pocos meses Isarrojó al sepulcro: Vime solo en el imúndo , enferino, y Casi entefámente arruinado! Finalmente vendí lo poco que me quedaba, "y cón 329 el producto «me formé- ¡una “corta renta vitalicia, con la que á duras penas-subsisto. Enel tiempo de mis trabajos los únicos qué me consoláron fuéron Mr. y Madama Leclerc , á quienes estaré cternamente agradecido. Ved: aquí, + hijos mios , los dolorosós. sucesos que mé han llenado de amargura, y cási de miseria. Un hijo desnaturalizado, un: suegro rico y un: tio caprichudo-'han catsado todos mis tormentos: consegiiencias bien merecidaso de: mis juveniles excesos; que nos han hecho infelices á Lui= sa Volange, 4 su' hija, 4 mi hijo y 4 mísEl vicio nunca puede ser 330 Jargo tiempo. feliz ; es preciso“ que mas Ó menos tarde reciba justo: castigo. Sigamos ¡pues el caminoJe la Virtud...Amemos; pero: á wista y - direccion de nuestros padies'y y con un objeto legítimo. o V olvióse Mr. Lucas 4 casa de Mr. Leclerc , despues de haber hecho esta: relacion de las desgracias de su vida. Nuestros jóvenes , que habian quedado,solos con:su padre , habláron largo tiemipo de esta historia, que-los habia: llena= do de horror. Con este. motivo le tomó Palemon «para: deplorar. la suerte de las jóvenes imprudentes que como Luisa de Volange., sin E CN rt ya noticia de sus padres entregan su corazon á seductores quelas deshonran ; recargó el quadro de un mal hijo , y de la debilidad culpable de un padre ó de un tio preocupado; en una palabra , su excelente moraral dulce y sin sequedad , hizo una profunda” impresion en sus' JÓve= nes oyentes , que se propusiéron revelarle en adelante hasta sus mas mínimos pensamientos. En la tarde siguiente veremos el efecto que produxo en ellos la historia que se aca= ba de leer ; pero ántes de concluir esta tarde, debo añadir una cosa, que sia duda será muy agradable á mis lectores. ¡992 Ántes quese retirasen del terrazo , Marcela traxo á Palemon una carta que leyó en alta voz y decia ASÍ | 1 ¿Amigo mio: al finipuedo comunicaros una noticia. que os | será Sustosay atendido el > interes que repetidas. veces me. habeis mani- Festado. He descubierto al hombre invisible ; mi bienhechor y Mio tie 74%0, como quisiereis llamarle, que me causaba tautas. inquietudesa Añora me hallo tranquilo y feliz; pero no puede haber. historia. mas interesante. que la mia, añadiéns dola lo que os. falta, que saber, Al instante que haya concluido: ¿l= A O a gunos negocios que me ooupan iré Áveros, y Á. presencia demuestra hermosa familia referiré lás man ravillosas aventuras que me han sucedido desde nuestra última viz sita. Abrazad en minombre Á Dues= tros hijos y y esperadme 4 lo mas dentro de diez dias. Longchamps. No es creible la alegría que causó 4 nuestros muchachos la lectura de esta carta. Mucho les habia entretenido la historia del hombre invisible, que se ha leido en el tercer tomo de esta obra; y sentian inínito no saber su conclusion. Ahora se les prometia : ¿era necesario otro estímulo para picar su 934 enriosidad ? Vamos pues 4 esperar con ellos-la vuelta de Mr. de Long= champs ; que no-tardará mucho; y entretanto -oigamos.una, sesion que tuviéron. los muchachos “acerca de un objeto muy importante , que nos interesará tanto.como ellos, 341 decir nada á nuestras queridas, debemos. subir al gavinete. de papá , y consultarle sobre el estado de nuestros corazones : ya no somos unos niños á quienes puede serles desconocida la idea del amor; entramos ya .en la carrera de los hombres , tenemos pechos. sensibles ,. y: los desahogamos en el se= no de, nuestro mejor amigo: ¿podria enojarle esta confianza ? Benito todavia conserva su indife= rencia , pero nos acompañará 5 por— que podrán servirle para lo futu=. ro los síbios consejos que sin duda nos dará papá , y aun me parece que por la misma razon de 343 no tener pasion decidida: , debe Benito. ser: el: as hable: “en omo bre de rodos, 11090 89 Muy «bien pensado; dixo Leon; adopto el: pensamiento le por: esté | medio ó somos entéramente? felices; - Ó precavemos' infinitas “desgracias: estoy. pronto á hacer una “sincera: confesion de mi “amor á Rosalía; pues aunque” no la: he visto: mas de una vez, creo quer la ámaré eternamente, + bo stas Yo tengo: mas iniedón qUe vos" otros , dixo el enamorado“ Julio; tengo motivos para temer "la" jus pr severidad: de: vuestro padres . . , Ur reas pues siendo un: miseráble Juérfa=* "343 | no, que carezco de todo , me he atrevido á amar la hija de mi bien hechor. Os aseguro que tiemblo de hacer: esta confesión , que puede privarme dela ternura y de las bondades del hombre mas generoso. Sin embargo , si le dexo ¡gl norar mis sentimientos y abuso de su confianza y del derecho de la hospitalidad 5 y si reprucba mi pasión , necesariamente habré de incurrir en su indignacion : pero, á pesar de mis temores , admito el proyecto de Armando ; mas no me atreyeré nunca á hablar , ni á sufrir las miradas del virtuoso Palemon , “si advierto en ellas alguna 344 severidad. Temo... algo le he dado á entender. de mi ternura en cierta ocasion... mas no IMpOrta.s, Yo hablaré por todos, dixo Benito 5 yo soy intrépido, y. no tengo pasion alguna 5 no suspiro Como vosotros; y. así acepto el encargo de orador que me encomendais : apruebo Vuestro designio , y tengo por seguro. el buen éxito 3 con que no hay sino manos á la obra y como dice el refran, el mal camino pasarlo luego. No dexemos enfriar la intencion 5. vamos en seguida á ponerla: en. práctica. Vainos, responden todos y. y suben á la AP e AA APA ón E A NR NINAS 345 estancia de Palemon.: El anciano queda atónito al. presentársele. esta diputacion.;.. los mira con cier” 1a inquietud y seriedad que llena de recelos á los tres amantes: tiemblan sus. :rodillas. 5 su .corazon late apresuradamente 51 Fis arrepienten. de. su.. determinacion. Pero no hay remedio para volver atras 5; y á mas:de esto, el orador Benito está: determinado á divulgar el secreto. cumpliendo su comision. ¿Qué es , dixo Palemon á+sus hijos , lo que: me proporciona la satisfaccion de veros reunidos en mi quarto? — Yo os lo diré, respondió Beni- :346 to': me halló encargado por “mis hermanos de" mirár “por sus inte= réses 5 y debo “camplir la “proméesa: que' les he” hecho' de“ ser su abogado en' vuestro tribunal, — ¿Qué es eso. de* abogado ?'3 pues “qué tienen que pedirme ?'“vamos, vamos, es” “forzoso sentarse" 3 y vos , señor abogado ,' ss lo Pot 4d que gustareió! bdo Los ivircháélios “se sientán y y > en pié ¡"dice de ésta suerte : hay', padre mio', cieria edad en que el iombre , “saliendo de la infancia , se arroja con ardor 4 las pasiones y “pliceres”, comunes 4 todos 10" hómbres y en “rodó AAA A AN ¿O » TIT ÓN 347 tie AN Semejatite 4 la -gór temo prana , que “desplegando el capu- 1ó*que' lá eliticéra', se” desarrolla, désplegandó'sus Hermosas hojas sul y Nevando en sa - seno “el? "germen que-debe convertirla en gramo pro ductor , el hombre se desembara= qatide lás fajas 1 YA infancia; 'cre- és, ¿se fortifica!, y en fin lega 4 ser. tin ipadressde” familia “más para: que” sed” virtuoso y estimáz ble, es' preciso que tomé el dic” rátiten' de ets! saperiores 3 "que“sea dócil asus! lecciones ; que IS m43 nitieste? 'sug “mas secretos páñéa? miéntos 5 y "que arregle $1 “con - diitia? confópiiola 19 voliintad dE | 548 aquellos. La. flor no llegará 4 ser hermosa sin el auxilio del jardi, nero ; y; los hijos no. adquieren virtudes sino con el socorro de la educacion que reciben de sus pas dres. En fin... el hombre... la for... dodid ot ¿Dexa tu hombre y tu flor, ín= terrumpió Palemon sonriénse 5 no, te andes con frases. estudiadas, y, vamos al caso. Benito ,- algo tur», bado , continuó. así: quando .se; posee un padre tan: bueno: y, res= petable como el que tenemos nos» otros , no le debemos ocultar na. da de lo que sentimos , para que, arregle nuestros afectos acerca del, 349 estado que querrá darnos algun dia. Esto es lo que empeña á mis hermanos 4 confesaros , por mi voz, el amor que los inflama á los tres respecto de unos objetos , dignos al parecer, de toda su aficion, “pero que dexarán de amar si Os oponeis á los esfuerzos de su naciente afecto. — ¡Ola ! ¡ola !¿con qué me venis á hablar de vuestros amores? Tempranito es , amigos mios; todavia sois muy muchachos : pero con todo exáminemos el asunto: ¿con qué los tres estais enamorados? ¿no es esto? quiero decir, que Leon, Armando y Julio son los amantes; ¿y 359 no, sabremos quiénes son las se» ñioras $ — Padre mio... Á A Calla, Benito ¿ déxame preguntar sepa» radamente á nuestros amantes. Acércate, Armando 5 dime francamente ¿4 quién amas? Armando tem= ' blando. respondió:: amo á Enriqueta , porque. me, parece que es muy digna: de inflamar un cora= zon amigo de la inocencia , can= dor y viriúd. — Yo Jo creo ; pe: 10 ¿ya sabes que Enriqueta €S PO= bre; ¿cómo:la has de mantener i—= Yo ESpEro,, ayudado, de vuestras consejos.) establecerime de iodo que pueda cumplir con. his obligaciones. — ¿Y en qué clasel —- ) : : 557 ej vésta: te favorece; no dudo que su'¡tio prefiera mi alianza á:todas)- y entónces veremos; pero han de pasar todavia algunos años, y el tiempo altera: «mucho las -resolu= ciones. Espera. entretanto y y. cree que tu padre 'no leva 4 mal que hayas puesto tu corazon en una jóven que: lo merece > así «por-sus aracias > como por su talento y educacion. Me parece que ya no hay mas 4 quienes consolar , pues de Benito creo que no tiene que-ha- cerine confianza alguna; ¿no “€S así? — Sí señor. —-¡0O! ya sé yo que tú prefieres á todo tus diversiones y juegos 5 y á la verdad 358 me alegro; y aun desearia: que tus hermanos hubieran esperado 4 que la edad sazonase su razon para convertirse entónces y no ántes en héroes:de:novela;. pero el: corazon no; entiende, de preceptos , y se adelanta á la madurez y al juicio. -Sé siempre el mismo , amado Benito, conserva tu indiferencia y ¡pues así te verás en disposicion de poder algun día elegir mejor que tus herina-, nOs : porque quando: hermosura y riquezas *se encuentran. reunidas, son preferibles á las. gracias solas., ¡ Es una terrible carga la que toma, sobre sí el hombre qUe casa con muger pobre Es preciso que desde A | | ' 359 Juego trabaje para dos, y despues para tres, cinco ó mas, si llega 4 ser padre de familia. Todo cae sobre él en quanto á cargos é inquietudes del gobierno de la casa, y sucede con demasiada fregiiencia que quando se han: satisfecho los deseos , y desvanecido las primeras impresiones del amor, el hombre se desalienta , se arruina , maltrata su muger, y la echa en cara su falta de bienes. Este es un proceder indigno de un hombre honrado; y así espero que nunca le tendrá Armando con Enriqueta , porque todavia está 4 tiem= y si la quiere, como dice, 360 debe siempre cuidar de hacerla feliz. Yo celebro con mucha satisficcion que me hayais elegido por confidente vuestro; esto me dice que soy mas amigo vuestro que "padre; y ya veis si he correspondido dignamente á vuestra confianza, Sin embargo , no puedo disimularos el que me parece hay mas exáltacion en vuestras cabezas, que amor verdadero en vues= tros Corazones; y temo que'esto sea resulta de las muchas histo= rías que se os han referido de al. gun tiempo á esta, parte. Habeis oido hablar de amor, y estais per- ARA ——_ Ús mm A UA NITO 965 suadidos 4 que le sentis. Sois. demasiado jóvenes para sentir ya esta pasion, que no se apodera del. alma, si no quando la fuerza del cuerpo puede alimentarla.. Es pres ciso ser hombre y estar. enteramen= te formado para entregarse á una pasion de puro entusiasmo y sensibilidad. Sea lo que fuere , lo cierto es que haceis de amantes como los que mas 3 quiero creer que lo sois efectivamente; pero en este: Caso, y qualesquiera que sean las espe= ranzas que OS he dado, os encargo: mucha delicadeza , atenciones y: honor en vuestra conducta respecto de las jóvenes á quienes amais. Pen- 362 | sad que su pudor y honestidad sor unos tesoros que debeis cuidar con el mayor escrupulo; y que la pro- “vidad y honradez os conservarán UNas esposas virtuosas , y unas compañeras apreciables. Os. prohibo con todo rigor que sepan nuestra conversacion Adela y Enriqueta, ni que me habeis confiado vuestra mútua inteligencia, y mucho ménos el que yo la he aprobado, Contentaos con alimentar una esperanza que no debeis darles 4 ellas, por mil: razones que vuestra edad y mi: carácter me impiden particularizar. Guardar secreto , repito, sobre vuestra resolucion ; y A 05 de DAS 363 nada altereis del respeto y atencion que debeis 4 dos personas, que por razon de su sexó y ju= ventud debeis amar recatada y silenciosamente. Venid ahora á recibir en los brazos de vuestro pa= dre el premio de la confianza que le habeis hecho, y que:es la mas lisongera recompensa: de la bue= na educacion y cuidados que os he prodigado. Todos ellos corriéron 4 abra= zar á su padre con la mayor cfu= sion de sus almas; y se retiráron encantados de su buen Fecibimiento, y del partido que habian tomado. ¡Vease aquí , decian, lo que es 364 un buen padre! él anima á sus hiw jos , estos desahogan en su genero so corazon sus mas sceretos pensamientos 5. y. de esta tierna con= fianza nace la felicidad de toda: una familia. ¡ Buenos jóvenes!, ¡ el -cielo¡quiera que vuestra conducta fíanca y noble tenga. muchos imitadores! “Locos de contento. por. verse autorizados por Palemon , 'Ártmando, y Julio fuéron á coger. flores para Enriqueta y Adela, descando. por instantes verlas con .qualquiera pretexto. Brillaba en sus ojos la alegría 5 eran mas galantes , mas tier» nos y mas apasionados , pero, fie- 365 les á las órdenes de su padre, nana las dixéron de lo tratado, y ellas admitiéron la fineza de las flores con la mayor complacencia. | Este fué dia de descanso; hu- _ bo paseo y merienda en el campo, no faltó un poco de bayle; y en fin llegada la hora de recogerse, “fuóron todos á disfrutar de un sue= ño lleno de agradables imágenes. Todos se hallaban felices; Palemon por tener unos hijos tan dignos de su amor, y estos por tener un padte tan lleno de bondad y de ternura. Y 7 S MS 10 EVIL — ¿colorchecker cLAssic SR AA — pa Mo