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El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): durante los 25, 26 y 27 meses

Gómez Fernández, Diego

Abstract

Continuamos aquí el estudio que publicamos en el número 30 de esta misma revista con el objetivo de averiguar qué pasos sigue el niño de Sevilla y su provincia en su proceso de adquisición del lenguaje oral para instaurar su competencia en la producción articulatoriamente normativa de las consonantes fricativas desde los nueve a doce meses hasta los seis años. Dada su extensión, dividíamos entonces el estudio en dos partes. En la primera analizamos el desarrollo de las emisiones infantiles desde los nueve a doce meses hasta los dos años, basándonos para ellos en 17 textos orales videograbados en situaciones que potencian el intercambio comunicativo lingüístico; a continuación contrastamos nuestros resultados con los obtenidos en estudios longitudinales y transversales realizados en niños españoles; y, finalmente, aportamos nuestras conclusiones. En la segunda parte prometíamos, con enorme inocencia, realizar el mismo desarrollo, pero analizando los textos correspondientes a niños de edad comprendida entre dos y seis años, y contrastar nuestros resultados con los obtenidos en estudios realizados en niños españoles, e, igualmente, aportar nuestras conclusiones. Sin embargo, la presente prolongación del estudio ha tenido que limitarse a los meses 25, 26, y 27, dado el enorme aumento de las producciones articulatorias correspondiente a los alófonos fricativos en estas edades.

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257 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» EL PROCESO DE ADQUISICIÓN DE LOS ALÓFONOS FRICATIVOS EN LOS NIÑOS DE SEVILLA Y SU PROVINCIA (II): DURANTE LOS 25, 26 Y 27 MESES DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ UNIVERSIDAD DE SEVILLA (ESPAÑA) Resumen: Continuamos aquí el estudio que publicamos en el número 30 de esta misma revista con el objetivo de averiguar qué pasos sigue el niño de Sevilla y su provincia en su proceso de adquisición del lenguaje oral para instaurar su competencia en la producción articulatoriamente normativa de las consonantes fricativas desde los nueve a doce meses hasta los seis años. Dada su extensión, dividíamos entonces el estudio en dos partes. En la primera analizamos el desarrollo de las emisiones infantiles desde los nueve a doce meses hasta los dos años, basándonos para ellos en 17 textos orales videograbados en situaciones que potencian el intercambio comunicativo lingüístico; a continuación contrastamos nuestros resultados con los obtenidos en estudios longitudinales y transversales realizados en niños españoles; y, finalmente, aportamos nuestras conclusiones. En la segunda parte prometíamos, con enorme inocencia, realizar el mismo desarrollo, pero analizando los textos correspondientes a niños de edad comprendida entre dos y seis años, y contrastar nuestros resultados con los obtenidos en estudios realizados en niños españoles, e, igualmente, aportar nuestras conclusiones. Sin embargo, la presente prolongación del estudio ha tenido que limitarse a los meses 25, 26, y 27, dado el enorme aumento de las producciones articulatorias correspondiente a los alófonos fricativos en estas edades. Palabras clave: Adquisición del lenguaje, estudio transversal, consonantes fricativas, análisis de textos orales, niños de Sevilla y su provincia, contraste con estudios longitudinales y transversales, conclusiones. Abstract: This study follows after one published in this Journal, #30. It is aimed at finding out the steps followed by children from the province of Sevilla in their process of acquiring oral language and developing their competence in the normative articulation of fricative consonants, from nine/twelve months to six years old. In the first installment the process was studied from nine/twelve months to two years. In this installment, a cross-sectional study, the focus had to be limited to 25, 26, and 27 months of age due to the dramatic increase of the articulatory production of fricative allophones during those months. «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 258 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» Key words: Language acquisition, cross-sectional study, fricative consonants, analysis of oral texts, children from the province of Seville, contrast with longitudinal and cross-sectional studies, conclusions. Résumé: Nous continuons ici l’étude publiée dans le numéro 30 de cette revue afin de déterminer le chemin qui prennent les enfants de Séville et sa province dans le processus d’acquisition du langage oral pour établir leur compétence dans les règles de production des fricatives dès neuf à douze mois et jusqu´à six ans. Dans cette première partie publiée, nous avons développé l’étude du processus dès neuf à douze mois et jusqu´à deux ans. Dans la présente extension de cette étude transversale, nous avons dû nous limiter aux expressions faites au cours des mois 25, 26 et 27, étant donné l’augmentation considérable des productions articulatoires qui correspondent aux allophones fricatives de ces mois. Mots-clés: Acquisition de la langue, étude transversale, fricatives, analyse de textes oraux, les enfants de Séville et sa province, comparaison avec des études longitudinales et transversales, conclusions. 1. INTRODUCCIÓN. En el anterior artículo dedicado al estudio de la producción articulatoria de los alófonos de los fonemas consonánticos fricativos (v. Cauce, nº 30, pp. 97 a 145), basado en 17 conversaciones mantenidas con niños de edades comprendidas entre 12 y 24 meses, llegábamos a una serie de conclusiones finales que transcribimos literalmente a continuación: «Nuestros resultados están plenamente de acuerdo con los expuestos por Montes Giraldo (véase introducción), excepto en lo que hace referencia a [f], de la cual registra el primer caso a los veinticinco meses, mientras que en nuestros datos, como hemos visto, se produce con corrección a partir de los 1;7, hecho que no ha dejado de sorprendernos. «Igualmente, nuestros resultados están totalmente de acuerdo con María Josefa Cane-llada en cuanto se refiere a [s] y a [x], puesto que no considera [f], por lo que no podemos opinar sobre este sonido en relación con el corpus ofrecido (véase introducción). «Por el contrario, nuestros resultados, excepto para [f], esta vez positivamente, son contrarios a los de Fuensanta Hernández Pina (véase introducción), cuyas aseveraciones sobre la adquisición cronológica de las fricativas por parte de su hijo Rafael motivaron el deseo de contrastarlas con los resultados de otros corpus, origen de nuestro trabajo, si bien hay que tener en cuenta que dicha autora da como fecha de adquisición -no ya DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 259 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» del sonido, sino del fonemala de la primera producción del mismo por parte de su hijo Rafael, lo cual naturalmente no garantiza la articulación correcta de los sonidos en las restantes manifestaciones. «En conclusión: a los dos años no se hallan adquiridos ninguno de los alófonos fricativos correspondientes a la linguointerdental [ZZ ZZ Z], a la linguoalveolar [s] ni a la linguovelar [x]. Podemos, además, contrastar con los criterios de Laura Bosch (1984) y realizar una tabla, donde comprobemos la situación de nuestros niños a los dos años con respecto a ellos. Situación de nuestros niños con respecto a los criterios de Laura Bosch Fono Expresión correcta Sustituye Sustituida Ausente Total nº de casos «Como puede comprobarse las emisiones correctas no llegan, ni con mucho, al 90 % exigido como mínimo para dar por adquirido un sonido por parte de una persona o grupo de personas.» Hemos de aclarar que las conclusiones sobre los tres primeros autores han sido realizadas sobre estudios de tipo longitudinal (v. María Josefa Canellada, 1970; José Joaquín Montes Giraldo, 1971; y Fuensanta Hernández Pina, 1984); mientras que las relativas al estudio de Laura Bosch son de tipo transversal. Parece oportuno examinar a continuación las aseveraciones de estos mismos autores para las edades que nos ocupan en el presente artículo: María Josefa canellada (1970), en un estudio realizado sobre una niña desde su nacimiento hasta los 38 meses, comprueba que en las producciones realizadas hasta el segundo año todas las fricativas son, generalmente, sustituidas por [d] o por [É], y, en algunos casos, todavía eliminadas. El proceso se revela lento, puesto que «a los 26 meses sigue diciendo tána (manzana) y pínko (cinco) [...], y a los 38 meses todavía hay aful (azul) y afúka (azúcar). En las páginas 44 y 45, Canellada especifica más sobre las adquisiciones de [s] y de [x]: [f] [Z] [s] [x] Total nº de casos 5 2 32 3 42 2 6 8 1 12 42 3 58 6 21 68 10 105 12 37 148 16 213 El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 260 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» La S: La niña en su gimnasia-gorjeo de los 11 meses pronuncia una prepalatal Š muy parecida a la s castellana. A los 18 meses hace ti (sí). A los 21 meses emite espontáneamente una s dental, pero cuando conscientemente quiere imitar la s dice tí y Z í. Otras soluciones: páðo (vaso), íla (misa), túða (basura), póla, óza (mariposa; más tarde será maitófa).. A los 32 meses hace únicamente Z í. A los 38 meses: ke Z ú, ká Z a (casa), pun Z é Z a (princesa), múta óhka (muchas moscas), ma]jel (Massiel), félo (suelo). La X: A los 33 meses pronuncia xamón y méhiko, pero la x no aparece en otras palabras: naðán Z a, mu Z é. A los 36 meses ya se ha extendido a más vocablos: óxo, (después de pasar por óyo, ó•o, óðo, ólo, ó Z o), muxé, páxo (pájaro), xó Z e, dixéda. A los 38 meses quedan todavía: kabalí, bí Q ke (virgen), búfa (aguja). Cuarto año. Al empezar ya existen esdrújulos: ídafo (bolígrafo), pápago (pájaro, después de haber sido páxo). Hay algún diptongo, no muchos: ma]jel, bjéxo [...] [...] Ya existen vocablos de cuatro sílabas: antes afél, y ahora padalél (Rafael) [?]; antes óya y ahora Z anabóya.(zanahoria). El género se distingue bastante bien: uno pampo, una muxé. A los 32 meses ya era capaz de formarse un femenino perfecto: ante un nacimiento dice: éte ñ ío e Z ú, ya una figura de pastora la llama ñ ía e Z ú Z a. Hemos de concluir, pues, que, al comienzo del cuarto año la niña estudiada por Canellada no ha incorporado aún la serie fricativa en su plenitud. En cuanto a su estudio, José Joaquín Montes Giraldo comienza informándonos de que Las notas que siguen se basan en la observación de cuatro niños hijos del autor, nacidos en Bogotá, D. E., entre 1962 y 1967. Los niños son: Emilia Montes R (E), Joaquín Montes R. (J), Arturo Montes R. (A) y Camilo Montes R. El material se ha obtenido anotando trozos del habla espontánea de los niños desde sus primeros balbuceos hasta la edad de cinco años más o menos, para los dos mayores (E y J), y, hasta un poco más de tres años, para los dos menores, y fechando cada anotación. Ello permite establecer una cronología de las sucesivas adquisiciones que es solo aproximada, no exacta, por cuanto no se ha registrado la totalidad de las manifestaciones lingüísticas de los niños, lo cual implica que un fenómeno dado bien puede haberse presentado sin que se le haya observado y anotado. Por consiguiente, es posible que la aparición de algunos fenómenos sea anterior a la fecha en que se observaron y anotaron, pero no posterior a ella. La inicial del nombre del niño y el número que le sigue indican el niño y el mes de vida en que se observó y anotó el hecho. De acuerdo con estas especificaciones de Montes Giraldo, veamos a continuación cómo se desarrolló en cada niño la adquisición de las fricativas [f], [s] y [x]1. /F/ f > p: afuera = apála (J25), fuera =póla (E27), fue = pá (J28), faldita = palíta (E25), café = paké (A28); 1 En Bogotá no existe la oposición s/Z, solo seseo. DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 261 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» f > b: café = ka Á é (A28), ¿qué le fue? [‘¿que le pasó’?] = ké le Á é (E30); f > f: café = kafé (J33),fama = fáma (E36). /S/ s- > t: sala = tála (J25, C30), sí = tí (E21), ensucie = tuti (E25) s- > ds ~ ts: sí = dsí (J25, A23); s- > tš, è: sacó, saco = tšakó, tšako (A29-30), senté = tšenté (A32), así = aèí (A27); s- > s-: sí = sí (J33), ése = ése30 (J33, E38, A30); [En la nota 30 Montes Giraldo comenta «que es interesante anotar que las primeras pronunciaciones de s en J y A resultaban con frecuencia completamente interdentales [éZe] -s > —: pasto = páto (J22), esto = éto (E21); -s > š: luz = lúš, moscos = kókoš (C28). /X/ x > g: juicioso = gutóto (J25), jugona ‘juguetona’ = gu K óna (E37), junto = a K únto (E39), coja = kú K e (A35). x > —: coja = kúe (A25), cogí = kuí (J33), coja = kúa (E22), jugo = úgo (A27); x > k: juicioso = kotóto (E27), bajó = akó (C30), jugo = kúo (C31); x > x: lejos = léxo (J31), A32), mujer = muxála (J33), José = xoté (E28), oveja = o Á éxa (E33). Como podemos observar las realizaciones correctas de las fricativas se producen en los hijos de Montes Giraldo en edades varios meses superiores a las que estudiamos aquí. Con referencia al estudio longitudinal de Fuensanta Hernández Pina (1984), realizado sobre su propio hijo, Rafael, en cuanto se refiere al objeto del presente estudio, únicamente aparece [f] como fricativa conseguida plenamente, excepto en posición de cabeza de sílaba no inicial, error que se afirma superado a los 25 meses. En cuanto a los estudios transversales, siguiendo a Ingram (1976), Laura Boch (1984), como resultado de su estudio transversal sobre 293 escolares castellano-parlantes2 de edades comprendidas entre tres años y siete años y once meses, elabora una prueba3 para evaluar el desarrollo fonético y fonológico, cuyo resultado presenta en perfiles fonológicos característicos de cada una de las edades estudiadas (v. 1984, fgs. 2-3 a 2-6, pp. 51-54). 2 No entraron a formar parte de la muestra los niños catalano-parlantes, escolarizados en catalán y con grandes dificultades en utilizar el castellano en sus respuestas (en general, niños de tres a cuatro años), ni aquellos que presentaban problemas auditivos (v. p. 45). 3 Bosh (1984) emplea para elicitar la respuesta, como ya hiciera María Melgar (1976) con doscientos niños mejicanos monolingües entre tres y seis años y medio, el procedimiento de denominación de objetos representados en láminas mediante dibujos; pero, además, Bosh administra una segunda versión de la prueba, esta vez por el procedimiento de imitación oral directa. El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 262 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» En el cuadro resumen de los porcentajes de población que articula correctamente cada sonido en distintas posiciones (p. 47; figura 2.2.)4, distribuidos por edades, podemos apreciar con respecto a las fricativas que - [f] se considera adquirido en un 80 % a los tres años y completamente adquirido a los cuatro. - [s] se presenta como adquirido en un 80 % a los tres años, situación que se va a mantener hasta los seis años, en el que las emisiones correctas alcanzan el 90 %. - [Z] a los tres años solo el 50 % de la muestra o menos articula correctamente el sonido [Z], que aumenta al 70 % a los 4, al 80 % a los cinco y al 90 % a los seis. - [x] alcanza el 90 % de emisiones correctas a los tres años. Por último, en lo que se refiere a la competencia en la producción de la fricativa [f] como primer elemento de grupo consonántico prenuclear ([fláma], [íMfla] [fróta], [kófre], en cuanto a los estudios longitudinales, en Canellada no se observa ni un solo caso a lo largo de los 38 meses de su trabajo, mientras que Hernández Pina trata este aspecto en dos párrafos, el segundo de los cuales parece contradecir lo dicho en el primero: Los grupos consonánticos con elementos [l] y [r] (sílabas CCV) los resolvió inicialmente (20-24 meses), o bien por omisión de elementos líquidos [ten] (tren), [ábe] (abre), [fío] (frío), o por reduplicación consonántica [páto] [(?)] (plato) (p. 180). [...] Queda por considerar la evolución de las líquidas /l, r/ como cabeceras silábicas tras consonante. Una vez más el punto de partida fue su omisión total hasta los 27 meses aproximadamente (ejemplo [Áí] (abrir), [báZo] (brazo) (25 meses), etc.). A partir de esta fecha lo normal fue la pronunciación adulta de ambas formas [iKlésia] (iglesia) (27 meses); [plánta] (planta) (28 meses); [prima] (prima) (29 meses); [tres] (tres) (28 meses), etc. (p. 181). Podemos extraer, pues, como fricativa primer elemento de grupo consonántico, con omisión del segundo, la palabra [fío] emitida por Rafael entre los 20 y 24 meses. En el Apéndice aparecen relacionados los siguientes casos: [flan] (29), [fléca] (35), [fekíjo] flequillo (25), [fleko] (30), [fléso] (30) / flexo, [fóe] flores [21]/ [flores] (25), [flo:] flor (21)/ [flór] (22). Por su parte, Bosch, en su estudio transversal desde los tres a los siete años y once meses, ha llegado para los grupos consonánticos a las siguientes conclusiones, que podemos comprobar si examinamos sus perfiles de adquisición: - A los tres años los errores son normales en todos los grupos y opcionales en los grupos compuestos de oclusiva o fricativa más lateral. - A los cuatro años aparecen como adquiridos los grupos compuestos por oclusiva o 4 Convencionalmente se admite que la emisión de una clase de sonido está adquirida cuando se articula correctamente en un 90 % de los casos, bien por una persona o por un grupo en su conjunto. DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 263 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» fricativa más lateral, en tanto que los errores son normales para los formados por oclusiva o fricativa más vibrante. - A los cinco años aparecen como adquiridos los mismos grupos que en la edad anterior, en tanto que los errores son opcionales en los grupos formados por oclusiva o fricativa más vibrante. - A los seis años aparecen como adquiridos todos los grupos en los que interviene la lateral /l/, más /tr-/, /br-/, /gr-/ y /fr-/, en tanto que para /kr-/ y /dr-/ los errores siguen siendo opcionales. - Curiosamente, en ninguna de las tablas aparece el grupo /pr-/5. En otro trabajo posterior6 veíamos que, en el proceso de adquisición de los grupos consonánticos prenucleares, aquellos que comenzaban por la fricativa /f/ ([frío], [eMfréCte]) eran los últimos incorporados por intercambio comunicativo oral. Los grupos consonánticos posnucleares serán de aprendizaje más tardío y ya no de forma directa oral, sino a través del proceso escolar de enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura7. 2. MATERIAL Y PROCEDIMIENTO. El estudio del proceso de adquisición de la producción articulatoria de las consonantes fricativas, dada su extensión, se previó realizarlo en dos entregas: en la primera abarcamos el desarrollo de las emisiones infantiles desde los doce a los veinticuatro meses, con la finalidad de contrastar los resultados de nuestros datos con las conclusiones obtenidas en los estudios longitudinales realizados sobre este periodo y comentados más arriba; en la segunda parte prometíamos proseguir el proceso de adquisición de los elementos que nos ocupan desde los dos a los seis años, con el objetivo de contrastar los resultados que obtengamos con los especificados en el estudio transversal de Bosch (1984); pero, como hemos explicado en el resumen, las producciones de alófonos fricativos en ese periodo cronológico experimentan un aumento enorme, por lo que nos vimos obligados a reducir nuestras pretensiones a tan solo la exposición de los 25, 26 y 27 meses. Para su elaboración nos servimos -como siempre venimos haciendo en esta serie de trabajos dedicados a los alófonos de las distintas clases de fonemasde una colección de textos videograbados de la producción lingüística espontánea de niños de Sevilla y su provincia, de edades comprendidas entre el nacimiento y los seis años, en situaciones 5 Un estudio detallado de la adquisición de los grupos consonánticos prenucleares por los niños de Sevilla y su provincia puede verse en Gómez Fernández, D. (1997-1998). 6 V. Gómez Fernández, (1997-1998). 7 Con respecto a los tipos de sílaba del español, véase Tapia (2001) y, en cuanto a su orden de adquisición, Tapia (2004 ) El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 264 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» que potencian el intercambio comunicativo lingüístico, tales como el juego, el baño, las distintas comidas, la hora de acostarse, etc., y proveniente de las prácticas de la asignatura del anterior plan de estudios Área de lenguaje en Preescolar y de la actual de Lingüística infantil y trastornos del lenguaje infantil, que realizan a través de los años nuestros alumnos de tercer curso de la especialidad de Magisterio correspondiente a Educación especial. Dichos textos fueron posteriormente transcritos fonéticamente bajo la dirección y supervisión del autor de estas líneas. Para el proceso evolutivo de producción articulatoria de las consonantes fricativas en la línea cronológica que va desde los 25 a los 27 meses, hemos empleado dos cintas por cada mes. Constituyen, pues, un total de 6 conversaciones más o menos extensas, de las cuales hemos extraído, caso por caso, las emisiones en las que se exterioriza la producción por parte del niño de aquellas palabras que en el modelo del hablante adulto poseen consonantes fricativas. Dichas palabras han sido transcritas fonéticamente, trasladadas al sistema escrito e indicada su significación mediante las comillas oportunas. Al final del estudio se resumirán en plantillas bajo la columna correspondiente a la posición que el elemento fricativo en cuestión ocupa en cada caso. Tales plantillas nos sirven de base para realizar nuestro análisis del proceso seguido a través de los meses y ejemplificar con las palabras oportunas al hilo de los comentarios sobre el desarrollo de la adquisición. Un signo fonético volado quiere decir que la emisión del alófono correspondiente al signo se comienza a insinuar, pero aún no es plena; cuando una forma aparece transcrita en cursiva significa que ha sido producida como imitación directa de una palabra del lenguaje adulto oída inmediatamente antes; por último, los subíndices que pueden aparecer junto a una expresión indican las veces que se repite una misma palabra en un mismo niño. 3. TRANSCRIPCIÓN FONÉTICA DEL MATERIAL La transcripción de las producciones de cada niño va encabezada por el nombre del mismo, seguido de un conjunto formado por un número, que indica el orden secuencial que ocupa el texto del niño en cuestión, y una letra mayúscula, M (mujer) o V (varón); en el renglón siguiente comienza el texto, precedido por la edad del niño expresada a través de dos o tres dígitos, de los que el primero determina el año y el siguiente o los siguientes, separados mediante punto y coma del anterior, los meses. Juana 6-M 1;4 se leería «Juana, niña cuyo texto ocupa el sexto lugar, de un año y cuatro meses de edad». DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 265 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» 3.1. Tercera subetapa lingüística: desde los 24 hasta los 30 meses. Sub-etapa telegráfica o sub-etapa de las tres o cuatro palabras sin nexos. Realizaciones en los meses 25, 26 y 27. Como decíamos en el resumen, en la entrega anterior estudiamos las producciones de los alófonos fricativos realizadas por 10 niñas y 7 niños de edades comprendidas entre uno y dos años, con un total de 17 conversaciones. Proseguimos aquí la numeración asignada a los nuevos casos, por lo que el primero de ellos se indica con el número 18 y el último con el 23. 18. Francisco José (2;1) 21. Rocío (2;2) 19. Inma (2;1) 22. Isabel (2;3) 20. Miguel (2;2) 23. Jamila (2;3) Francisco José 18-V 2;1 La merienda: [ féKo ] fego ‘fuego’ [béros] beros ‘bomberos’ [áxo] ajo ‘abajo’ [má xocé] ma joché ‘María José’ [ún tóco] un tocho ‘un trozo’ [e káe] e cae ‘se cae’ [c isko xocé ] chisco joché ‘Francisco José’ [isko xocé - óla] isco joché, ola ‘Francisco José, hola’ [dó anítos - anítos - á ceCtáo] do anitos, anitos, a chentao ‘dos añitos, añitos, (se) ha sentado’ [nó - a fofá] no, a fofá ‘no, a(l) (en el) sofá’ [ú kíto] u quito ‘un mosquito’ [a eskóa] a escoa ‘la escoba’ [a aé oskíto] a aé osquito ‘para barrer (el) mosquito’ [óto- - óCdestá - nostá e oskíto] oto, ondestá, nostá e osquito ‘otro, dónde está, no está el mosquito’ [e kíto - a eskóa - a eskóa _ e kíto - ó etá a eskoá _ a ciya - a ciya] e quito, a escoa, a escoa, e quito, ó etá a escoa, a chiya, a chiya ‘el mosquito, la escoba, la escoba. El mosquito, ¿dónde está la escoba? La silla, la silla. [cí - óto] chí, oto ‘sí, otro’ En el cuarto de baño: [más fía - más fía] más fía, más fía ‘más fría, más fría’ [úP - e óxo - e óxo] ui, el ojo, el ojo ‘¡Uy!, el ojo, el oxo’ [a eïpíme] a ehpime ‘la exprime’ [e cále] e chale ‘se sale’ [ko xocé ] co xoché ‘Francisco José’ El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 272 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 273 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. 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Número 32 (2009)» El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 278 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» 5. LOS PROCESOS DE REALIZACIÓN DE LAS FRICATIVAS EN SUS DISTINTAS POSICIONES 5.1. Tercera subetapa lingüística: desde los 24 hasta los 30 meses. Sub-etapa telegráfica o sub-etapa de las tres o cuatro palabras sin nexos. Realizaciones en los meses 25, 26 y 27 meses. 4.1.1. Labiodental [f]. 4.1.1.1. [f] en posición inicial de palabra. Francisco José, 18-V, de 2;1, la articula correctamente en esta posición ecolálicamente en [ féKo ] ‘fuego’, mientras que en [cisko xosé] y [ko xosé] ‘Francisco José’ se producen sendas aféresis por pérdida de elementos iniciales. Inma, 19-M, de 2;1, al igual que el anterior, realiza la primera producción correcta en esta posición mediante ecolalia directa, [ fó ], en tanto que en [feÊí] lo hace espontáneamente. Miguel 20-V, de 2;2, no realiza ninguna palabra con inicial [f].; en cambio, Rocío 21- M, de la misma edad, articula correctamente en la única palabra que emite en estas condiciones (fóre] por ‘flores’. En las dos niñas restantes (Isabel 22-M, de 2;3, y Jamila 23-M, igualmente de 2;3)8 se DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ 8 Puesto que no existe ningún nombre repetido, prescindiremos desde ahora en delante de reiterar los números de orden que ocupan: dejándolos reflejados aquí por si en un momento dado han de consultarse: Francisco José, 18-V; Inma, 19-M; Miguel, 20-V; Rocío, 21-M; Isabel, 22-M y Jamila, 23-M. «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 279 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» dan una serie de formas, todas ellas apropiadamente producidas: En Isabel tenemos cuatro, las dos primeras ([ fwétte , fwéte ] ‘fuerte’) producidas por imitación directa, mientras que las dos restantes ([fenáVdo] 2 ‘Fernando’, y [féa] ‘fea’ son expresadas de forma correcta, al igual que la quinta forma, pronunciada por Jamila ([férja]). 4.1.1.2. [f] en posición prenuclear de sílaba en interior de palabra. En esta posición solo se dan tres casos de [f]: uno en Francisco José, de 2;1, en la palabra [fofá], en el que además [f] sustituye a [s] en inicial de palabra; y los otros dos en Jamila, de 2;3, en [kafelíto]2, adecuadamente expresados. 4.1.1.3. [f] en posición posnuclear en interior de palabra. Existen muy pocas palabras en nuestra lengua en las que [f] ocupe la posición posnuclear de sílaba en interior de palabra, como por ejemplo en afgano o naftalina (cfr. Alarcos Llorach, 1968, pp.187-189)9. Naturalmente en nuestro estudio no hemos encontrado ninguno de ellos. 4.1.1.4. [f] en posición posnuclear final de palabra. No existe ninguna palabra en español que acabe en [f] (cfr. Alarcos Llorach, 1968, p. 187). 4.1.2. Linguointerdental [ Z ]. 4.1.2.1. [Z] en posición inicial de palabra. Las primeras formas que deberían comenzar con este alófono se dan en Inma (2;1), la cual pronuncia tres palabras, dos de ellas reiteradas, con la particularidad de que en todas realiza aféresis: [íQko] ‘cinco’, [atáto]2 ‘zapatos’ y [aliyo]2 ‘zarcillos’, en la que se da yeísmo. Hasta Miguel (2;2) no se producen las primeras expresiones correctas ([ Zapatítos ] y [ZíCta], unas de ellas por repetición inmediata y la otra de forma espontánea. En cambio, en Rocío, también de 2;2, tenemos tres formas correctas, dos de ellas repetidas ([ZanAnórja] ‘zanahoria’, [Zelá]2 ‘cerrada’ y [ZíQko]2 ‘cinco’). El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses 2 En la nota 7, en relación con los fonemas que aparecen en posición final de sílaba, Alarcos Llorach, en su Fonología española, nos aclara: «Escasos ejemplos de /f/: afgano, difteria, caftán, rododafne, naftalina. También algún préstamo ofrece /x/ como final de sílaba: majzén.» «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 280 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» De la edad de 2;3, solo Jamila realiza el alófono en una forma producida dos veces: [Zapátoï]2 ‘zapatos’. 4.1.2.2. [Z] en posición prenuclear de sílaba en interior de palabra. Hasta Miguel, de 2;2 no se da en esta posición la producción del alófono [Z], con dos palabras, la segunda de ellas expresada dos veces, una ecolálicamente y la otra con espontaneidad: [kaZoXcíyo] ‘calzoncillos’, [ bastoVZíto ] y [bastoVZíto] ‘bastoncito’. En cambio, Rocío, también de 2;2, tan solo produce una forma, si bien correcta: [kaZetíne] ‘calcetines’. Las dos niñas de 2;3, Isabel y Jamila, realizan formas correctas: Isabel, dos ([ aZúl ] ‘azul’), pronunciada en tres ocasiones en repetición inmediata, y [konóZe] ‘conoce’, espontánea; y Jamila [nekáïZo] ´descalzo’. Pero, además, en esta posición prenuclear de sílaba, el alófono [Z] en unas ocasiones es sustituido por otro elemento y, en otras, se da síncopa, por eliminación de [Z]. La primera sustitución se da en Inma (2;1), en la palabra [aliyo]2 ‘zarcillos’, en la cual la lateral [l] sustituye a [Z] en un par de ocasiones; la segunda, en Francisco José, también de 2;1, esta vez sustituida por la palatal [c] al pronunciar su propio nombre: [cisko xosé]. Y lo mismo sucede en Miguel (2;2) en seis ocasiones en las tres actualizaciones de una misma palabra, por resultar [Z] sustituida dos veces en cada una de ellas: [ kacoXcíyo ]2 y [kacoXcíyo] ‘calzoncillos’; además, en el mismo Miguel, se dan [kikitín]2 ‘calcetín’ y [qosío] ‘Rocío’, donde las sustituyentes son [k] y [s], respectivamente. En cambio, en la propia Rocío (2;2) no se da ninguna forma de estas características. Decíamos anteriormente que Isabel (2;3) pronunciaba correctamente la forma [ aZúl ] ‘azul’ tres veces, ecolálicamente; pero además realiza la expresión del mismo color cinco veces más, cuatro de forma espontánea y una imitativamente, y en todas ellas [Z] es sustituida por [f]: [afúl]2, [afú]2 y [ afú ]. Además, en la otra palabra que exterioriza ([tonófe]), ocurre lo mismo. En la otra niña de 2;3, Jamila, no se da ninguna palabra con esta característica. 4.1.2.3. [Z] en posición posnuclear de sílaba en interior de palabra. De articulación correcta, en esta posición, solo existe una forma, pronunciada por Miguel (2;2), y ésta, ecolálica: [ iZkjérÉo ]; en las demás [Z] sustituye a [r] en los cuatro casos que se dan: [kwéZÉa] ‘cuerda’, [paZtío] ‘partido’, [poZke] ‘porque’ y [oZkíya] ‘orquilla’. DIEGO GÓMEZ FERNÁNDEZ «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)» 281 «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 32 (2009)» 4.1.2.4. [Z] en posición posnuclear final de palabra. En esta situación existe apócope de [Z] en todos los casos que se dan y en todos los niños, menos en Francisco José (2;1) que no expresa ninguno. Así, en Inma (2;1) ocurre en [aÉÉó] ‘arroz’, [sáÊe] ‘Sánchez’, [imène]2 ‘Jiménez, [ÉaÉí] ‘nariz’, y [feÊí]2 ‘feliz’; en Miguel (2;2), en [narí] ‘nariz’; en Rocío (2;2), en [pére] ‘Pérez’ y [lápi] ‘lápiz’; en Isabel (2;3), en [lápi]2 ‘lápiz’ y [Éé] ‘vez’; y, por último, en Jamila (2;3), en [atí] ‘Beatriz’. 4.1.3. Linguoalveolar [ s ]. 4.1.3.1. [s] en posición inicial de palabra. La primera aparición correcta se da en Inma (2;1) con [sáÊe]2 ‘Sánchez’, y ya hemos de esperar a Miguel (2;2) con la reiteración por cinco veces de la palabra [sí] ‘sí’, palabras que se da una vez en Rocío (2;2), también correctamente pronunciada, al igual que en [séP]2. En Isabel y Jamila, ambas de 2;3, solamente en la primera se da un caso correcto en esta posición inicial de palabra: [saká] ‘sacar’. Pero este alófono, que se da en una gran cantidad de ocasiones, aparece en la mayoría de ellas o como sustituido (por [t], por [)], por [x], por [f] y por [c], en los dos primeros niños; y, de forma general, por [Z] en las tres niñas restantes, excepto en una ocasión. Miguel, de (2;2), no pronuncia ninguna palabra que debiera llevar [s] en esta posición), o con aféresis en los tres únicos casos que se dan: uno en Inma y dos en Francisco José, ambos de (2;1). Así, en Inma (2;1) [s] es sustituida en [tí ], [)í]2 y en [xí]2 con la significación de ‘sí’ en las cinco ocasiones; mientras que en Francisco José (2;1) lo es en [ceCtáo] ‘sentado’, [fofá] ‘sofá’, [cíya]2 ‘silla’, [cí]2 ‘sí’ y [cále] ‘sale’, es decir, [s] es sustituida en este caso por [c] y por [f]. En cuanto a Rocío (2;2), Isabel (2;3) y Jamila (2;3), como dijimos, en todos los casos [s], excepto en uno en Isabel, es sustituida por [Z]. Rocío (2;2) presenta [Zá] ‘se ha’, [Zí]9 ‘sí’, [Zaqcíca] ‘salchicha’ y [Zjéte] ‘siete’; Isabel, (23), [Zí]8 y [Zé], además de la excepción dicha de [fweëto] ‘suelto’; y Jamila (2;3), [Zí]11 ‘sí’, [Zeñó]6 ‘Señor’, [Zúïto]1 ‘susto’, [Zá] ‘se ha’, [Zío] ‘sido, [Zé]2 ‘sé’, [Zaká] ‘sacar’, [Zemàma] ‘se llama’, [ZáQgre] ‘sangre’ y [Zj(áZío] ‘si ha sido’ El fenómeno de aféresis se da tan sólo, como dijimos arriba, en Inma (2;1), una vez en producción ecolálica ([ elélo ] ‘sombrero’), y en Francisco José (2;1) dos veces (en [e káe] ‘se cae’ y en [e] ‘se’). El proceso de adquisición de los alófonos fricativos en los niños de Sevilla y su provincia (II): Durante los 25, 26 y 27 meses «Cauce. Revista internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas. Número 33 (2010)»