Amparar al enemigo : comedia famosa / de Don Antonio de Solis
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142453965] N.95. LEA Pag. 1 COMEDIA FAMOSA. AMPARAR 98 AL ENEMIGO. 92D DE DON ANTONIO DE SOLIS. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES, Don Cárlos Pacheco , Galán, Don Diego Osorio , Galán. Don Pedro de Acuña , Barba. Kg Doña Leonor, Dama. AJO Elvira, Criada, FL Doña Violante, Dama. Ax Inés, Criada. ELE Muñoz, Criado. xk Mendo, Criado. 0 RAZA Y JORNADA PRIMERA. Salen Don Cárlos Pacheco , Galán , y Muñoz su Criado. Cárlos. Uiste á la estafeta ? Muñoz. Si. Cárlos. Hallaste carta ? Muñoz. Sí hallé. Cárlos. De Madrid ? Muñox. De Madrid fué. Cárlos. Dámela pues. Muñoz. Vesla aquí. Dale una carta. Cárlos. La letra es de Don Fernando de Acuña mi amigo , vella : deseaba , porque en ella aviso estoy esperando de lo que habrá sucedido, despues que en Valladolid estoy , y dexé á Madrid por aquel hombre atrevido á quien dí muerte enojado por los zelos de Leonor, en Cuya ausencia mi amor sirve solo á mi cuidado. Muñoz. Juro por Dios, que no acabo de entender por donde vás: declárate un poco mas, Ó trae una glosa al cabo. Tú siempre no te has llamado Don Cárlos Pacheco ? Cárlos. Sí. Muñoz. Pues cómo te llama aquí Don Lorenzo de Alvarado este que te escribió hoy ? Cárlos. Tienes mucho que saber: ahora dexame leer esta carta. Muñoz. Atento estoy. Lee Cárlos. Amigo , no be podido averiguar qué bombre fué aquel con quien reñ'steis, y juzgo que no murió de las heridas , porque no escosa para ocultarse á mi diligencia. Hablé á Leonor en vuestro suceso y y la hallé:con noticias de. que os casais con vuestra prima 5 tendreisla ya en esa Ciudad , porque su padre ba ido con su casa á asistir á unos pleytos. Estad advertido y, y avisadme y pues me teneis muy cuidadoso. Dios os guarde, Don Fernando. Leonor en Valladolid > no sé si me pese de esto. Muñoz. Pues por qué ? Cárlos. Por qué > Muñoz. Por qué? Cárlos. Porque quando salgo bic A e
2 Amparar al Enemigo. de la prision de mi amor, ampelido de los zelos, será locura volver á vista del cautiverio: que yo sé bien lo que pueden sus ojos en mí, no quiero ver triunfar á su hermosura en hombros de mi escarmiento. Dos años dí de mi vida á su engaño , y me arrepiento de suerte, que me parece, que esos solos tengo ménos. Bien puede sér , que ella entónces no diese causa á mis zelos; pero ya yo me empeñé, y el hombre que juzgué muerto me hizo salir de la Corte «habrá apenas mes y medio. Y diciéndole á mi padre, que venia con intento de casarme con mi prima á esta Ciudad encubierto, en ella estoy aguardando á cobrar unos dineros para dar la vuelta á Flandes. Muñoz. Vive Christo , que es muy bueno: dícesle 4 tu pobre padre, que vienes al casamiento de tu prima á esta Ciudad, y en pescándole el dinero quieres escurrir la bola > Cárlos. Qué puede ser, si el empleo de Violante ha sido siempre contra mi ¿gusto? supuesto, que dicen que es muy hermosa, - que no la he visto ni tengo gusto , Muñoz , para nada desde que wine, y por eso he dispuesto la cobranza sin que me vea Don Pedro su padre y mi tio, y hago que me líamen Don Lorenzo de Alvarado , que este nombre wve en Flandes otro tiempo, quando me importó ocultar el de Don Cárlos Pacheco, por el suceso que “sabes. Muñoz, Haces bien” en disponerlo sin que Don Pedro te vea; porque si mal no me acuerdo, estuvo en Madrid, y es fuerza que te conozca, Cárlos, Ese riesgo me hace andar tan recatado. Muñoz. Ya yo lo voy entendiendo. Pero hablando en puridad, con perdon del Tabernero, estando en Valladolid Doña Leonor , nos irémos sin verla > Cárlos. No sé qué haré; pero ahora por lo ménos, no imagino verla, no. Muñoz. Vá que no tienes para eso alma > Cárlos. Sí tendré, Muñoz. Muñoz. Pues vá que no tienes cuerpo ? Pero qué diablos te matas; quiérela como yo quiero á Elvirilla, queme dá quatro mil pesares de estos, y salgo de todos. Cár!os. Cómo ? Muñoz. Con hacer que no la veo. Cárlos. Qué frialdad ! Muñoz. Con las mugeres no se ha de enojar el cuerdo, porque al fin se queda en ellas - lo que hicieron malo ó bueno. Pero ahora caiygo en que eres rarísimo Caballero: qué es posible , que no hayas contádome en tanto tiempo la pendencia , que nos traxo con tanto desasosiego, siendo así. que las pendencias, los valientes mas discretos, sin que á propósito vengan las hacen venir á cuento? Cárlos. Ahora te la diré, porque otra cosa no tengo que hacer , ne porque la sepas, sino solo porque en esto tan asido á la razon he procedido , que quiero, aunque contigo no Importa, justificar mis intentos: Dos años y mas habrá, que de Elandes:- Muñoz. Ya me acuerdo, que saliste de Madri p e
De Don Antonio de Solís. de cierta doncella huyendo, > que pedia una palabra, una obra y un pensamiento, y pasaste á Flandes, donde te llamaste Don Lorenzo de Alvarado, recelando que te buscasen sus deudos; y que despues que murió la Dama y se compusieron tus travesuras , volviste á ser Don Cárlos Pacheco para volverte á Madrid; hasta aquí de tus sucesos he sabido. Cárlos. Pues ahora oye lo demás atento. Muñoz, Vaya , y sea lo demás tanto como lo de ménos. Cárlos. Dí pues la vuelta á la Corte, á donde estuve algun tiempo de mis pasadas desdichas fabricando mi sosiego. Libre del amor vivia cáutamente sacudiendo las flechas , de quien es solo aljaba capaz el viento, sin que el ver las hermosuras, que fortalecen su imperio, mas atencion me debiesen, que aquel exterior cortejo, que ni llega 4 ser cuidado, ni dexa de parecerlo. Mas como bienes y males son uniformes opuestos, y solo duran los bienes aquello que duró el riesgo; desde esta breve imquietud al mayor desasosiego me reduxo amor , dorando mi daño con mi deseo. Ví una hermosura (mal dixe). ví un prodigio (poco es esto ) ví á Leonor (aquesto solo parece encarecimiento.) Atendí mas que debiera al encanto lisonjero de su hermosura >» y hallé la ceguedad en lo atento. Servila , ya tú lo viste, no perdonó mi deseo ninguna seña de aquellas que al decir un rendimiento gasta un corazon postrado, ya en un suspirar á tiempo, ya en un mirar con Zozobras, ya en un decir los afectos, y ya en no saber decirlos; porque un fino sentimiento - suele tal vez el discurso hacer signifique ménos, que el aliño de las voces es desorden del aliento. Oyóme enojada entrónces, sufrí sus enojos tiernos, duró ayrada, duré amante, ya templaba los desprecios. Porfiaron mis ternuras, ya perdonaba el afecto, dí mas fuego á mis suspiros, ya no la ofendia el ruego. Todo el corazon la dixe, ya gustaba de saberlo: y en fin ella me admitió á los lícitos empeños, y yo quedé á sus piedades mas rendido , que por estos dulces engañosos grados conduce el amor dos ciegos á la cumbre de sus dichas, y en llegando á lo supremo, los entrega á la fortuna, de cuyo poder violento, y de cuyo brazo injusto, suele valerse halagueño para honestar sus traiciones con título de sucesos. En este estado viví algunos dias contento, hablando por un Jardin á mi hermosísimo dueño, sin parecerme posible, que promulgase en su pecho las leyes de la mudanza la política del tiempo. Mas ay! que siempre en el alma las confianzas sirvieron | de dar mas fuerza al dolor Az des-
descuidando el sufrimiento. Noté enmedio de estas dichas, que un hombre (yo te confieso, que he menester al decirlo recoger todo mi aliento, para no perder las voces en la mitad del afeéto. ) Que algunas noches un hombre á las rexas asistiendo era estorvo de mis dichas, y averiguándolo cuerdo, hallé una noche mas tarde 4 mi enemigo en el puesto. Retiréme cauteloso > en un zaguan que hallé abierto, y desde una rexa baxa de Leonor, ví que le hicieron una seña , y que salió | á hablarle un criado viejo, de quien Leonor recataba mi amor, quizá para aquesto. Mas de todo lo que hablaron, con estar pared enmedio el zaguan donde yo estaba, solo pude oir, que el viejo le dixo, que en un Jardin conseguiria su intento á otra noche, á aquella hora, y que le dió para ello una llave: yo quedé, no sé como diga, ardiendo en ira3 pero á mis ojos contra mi gusto salieron algunas lágrimas tristes, como arrojadas del pecho, sin que allí fuese el llorar ternura , sino ardimiento. No has visto en alguna hoguera aplicado un verde leño, sudar el nativo humor por uno de sus extremos; porque como allí concurren dos contrarios elementos, quando es. ménos la humedad, se dexa vencer del fuego? Pues así mi corazon al ver caso tan violento, zodo su fuego introduxo Ámparar al Enemigo, la ira, y como en su centro tenia el amor mi llanto para explicar sus afectos, y fué tan grande mi enojo, que excedió mi amor, salieron aquellas lágrimas suyas del contrario ardor huyendo; y así el verterlas entónces á los ojos desde el pecho, no ha de llamarse flaqueza del corazon, porque aquello fué sudarlas de apurado, y no llorarlas de tierno. Cobréme pues , y terciando sobre el brazo el ferreruelo, sin medida las acciones, los pasos mal descompuestos, sin atencion los sentidos, y en fin, el entendimiento á poder de razon loco, porque quitan al mas cuerdo, dándole mucha razon el uso de ella los zelos, me llegué á él por un lado, y desviándole ciego de la ventana, le dixe, que me siguiese: él atento, sin responderme palabra, me siguió , y los dos á un tiempo detrás de Atocha llegamos, campo ya de nuestro duelo, donde arrojando la capa, y las armas previniendo, me planté con mi contrario. Mas él sin turbarse de esto, con la voz baxa , me dixo, sois vos Don Cárlos Pacheco ? Don Cárlos Pacheco soy, le respondí, que no intento, quando es tan mia la accion, negar que yo soy su dueño» Y apenas oyó mi nombre, quando desnudó el acero, y á pesar de su corage herido cayó en el suelo. Retiréme pues » juzgando que allí le dexaba muerto; y con la ocasion vecina del
De Don Antonio de Solis. 5 del tratado casamiento de mi prima, me partí de Madrid, sin haber vuelto á ver á Leonor; que el hombre que sobre agravios y zelos vuelve á quexarse , no vuelve á decir su sentimiento, sino 4 perderlo , y las voces que forma allí su despecho, tienen sonido de quexa, mas no substancia de ruego. Dexé pues á Don Fernando, que es mi amigo y es mi deudo, encargado que supiese quien fué el herido; y que luego diese á entender á Leonor la causa de mis empeños y la muerte de su amante, y me partí con intento de nunca mas á sus ojos volver hasta aborrecerlos. Esta es, Muñoz , la ocasion de mis pasados empeños; estos de Leonor ingrata los mal nacidos intentos; este de mi firme amor el último desacierto: esta la postrer paciencia de mi corazon resuelco; este el obrar de mis iras, y este el sentir de mis zelos; y este, en fin, es un agravio, que trayéndome sujeto, por prueba de esta verdad, á voces está diciendo: Mal haya el hombre mil veces que bárbaramente ciego, en finezas de muger busca mas el escarmiento. Muñoz. Estraño suceso ha sido, y tú le has dicho. tan tierno, que para llorarle solo me ha faltado el desconsuelo. Al paño Don Diego , Mendo y un Criado. Diego. En fin , dices que entró ? Criado. Digo que le ví entrar aquí dentro. Diego, Es este? Criado. El es, que aunque ahora por las espaldas le veo, le conozco en el vestido, y en el ayre del sombrero. Diego. Pues vé á prevenir caballos al punto, y puedes tenerlos donde sabes , que la muerte le daré aquí. Vase el Criado. Muñoz. Qué es aquello > saca la espada , señor. Cárlos. Pues cómo > quién es? Sale D.Diego con la espada desnuda y Mendo» Diego. Yo vengo ; de esta suerte mis agravios. Cárlos. Y yo de esta me defiendo, sea quien fuere. Diego, Aquí tu vida::- mas qué miro! Don- Lorenzo? Cárlos, Quién es 2? Don Diego? Diego. Los brazos me dad: qué notable yerro ! Cárlos, Decidme lo que quereis. Diego, Luego os diré lo que os quiero: la mano me habeis herido. Cárlos. Mucho me pesa. Diego. No pienso que es. nada , un lienzo me pongo para volver el acero á ella, Cárlos, Pues contra quién ? Diego. Perdonad estos excesos: Vivís solo en esta casa > úl Cárlos. Solo vivo : qué es aquesto ? Diego. Habeis visto poco. ha entrar un-hombre «aquí dentro ? > Cárlos. Aquí ningua hombre ha entrado. Diego. Con vuestra licencia quiero ' ver esca quadra. Vase, Cárlos. Miradla. Muñoz. Por Jesu-Christo , que creo, que una legion de Alguaciles se le ha metido en el: cuerpo. No me dirás quien es este? Cárlos, Este, Muñoz ,-es Don Diego Osorio, un hombre que fué mi amigo en Flandes, supuesto qui: allí solo le traré algunos dias, y pienso que es de Madrid, Muñoz. Luego al punto que te amó Don Lorenzo, co-
6 Amparar al Enemigo. como te llamaste en Flandes, pueda castigar mi esfuerzo, dixe que era amigo viejo. Cárlos. Ya os escucho , qué dudais? Pero qué misterio es este no me tengais mas suspenso, con que ha entrado ? Diego. Brevemente os contaré Cárlos. No lo entiendo. Sale Don Diego. lo que me ha obligado á esto, Diego. El sin duda se engañó: porque no están mis desdichas ó injusta hermana, que has puesto mi honor en estos cuidados, y mi vida en estos riesgos! Cárlos. No me decis , qué buscais, por si yo serviros puedo en algo > Diego. Ahora sabreis mi cuidado : vuelve, Mendo, y dile á Inés, que á la hermosa Violante diga , que luego responderé á su papel, pues estándole leyendo me dieron el necio aviso, que aquí me ha salido incierto. Mendo. Voy -y de muy buena gana, por decir mi pensamiento 4 Inesilla de camino. Vaste Diego. Ahora pues, Don Lorenzo, volvedme á dar vuestros brazos) pues ha; permitido el Cielo, que despues de tantas penas os haya hallado. Cárlos. Primero que os responda agradecido, me habeis de decir , qué empeño os entró aquí de esta suerte. Diego. Ahora , amigo, es el tiempo en que mas ha menester mi amistad vuestro consejo, De nadie en Valladolid ap» mejor que de Don Lorenzo puedo fiar mi cuidado; y para qualquier suceso es bueno tener al lado un amigo tal , supuesto ' que no le diré que ha sido autora de estos empeños mi hermana, que los delitos del honor hasta el remedio se han de callar , y así ahora le diré , que este suceso es por una Dama mia, hasta tanto que el intento de mi hermana y de su amante Ú para perder mucho tiempo. Despues que en Flandes, amigo::- pero muy atrás comienzo mi historia , y es menester ir escusando rodéos. Despues, digo, algunos dias, que os partisteis, Don Lorenzo, desde Flandes á la Corte, de la Corte me escribieron, que una Dama á quien yo hice dueño de mi vida (miento, ap. que era mi enemiga hermana, pero importa callar esto) á otro nuevo amor rendida faltaba á mi amor primero. Yo entónces , viendo mi agravio::- mas ya sabeis que los zelos hacen á la voluntad servir al entendimiento; y así entónces sin mirar la obligacion de mi puesto, ciego me partí á la Corte: direis que fué desacierto, es verdad; pero no tuvo mas fuerzas mi sufrimiento. Llegué pues , y cauteloso quise averiguar primero si mi honor (si mi amor digo ) padecia (yo me pierdo ) agravios tan conocidos: y así en su calle asistiendo encubierto muchas noches, , y hablando á un criado viejo de esta Dama, que fué el mismo que me escribió sus intentos, á pocos días hallé : todos mis pesares ciertos, supe que en un Jardin la hablaba un hombre, 'Muñox. Qué es esto ? Diego. Cuyo nombre 4 lo que supe era Don Cárlos Pacheco: que
De Don Antonio de Solis. que por si acaso sabeis quien es, por estar mas tiempo que yo en la Corte, os lo digo. Muñoz, Hay semejante embeleco ! par Dios, que este es el herido de marras. Cárlos. Es esto sueño, ó ilusion> Diego. En fin, amigo, «una noche que me dieron una llave del Jardin, para ver mi agravio CI£rto), llegó Don Cárlos á mí, y me apartó del terrero. Detrás de Atocha llegamos, donde lidió nuestro esfuerzo con igualdad mucho rato; pero despues su denuedo fué mas dichoso que el mio, ó fué mayor , porque aquesto qué importa , si todos Juzgan al valor por los sucesos? En fin, yo caí rendido de una estocada en el suelo, y mi enemigo Don Cárlos allí me dexó por muerto. Mas yo me fuí como pude acercando hácia el Convento, donde en la celda de un Frayle deudo mio, me asistieron con gran secreto y cuidado, y en breves dias mi aliento cobré , y con él los enojos mas vivos Ó mas dispiertos. Busqué pues á mi enemigo, y sus pasos inquiriendo, supe que en esta Ciudad estaba , y partime luego en su busca, donde estoy habrá mas de un mes haciendo diligencias por hallarle, pero todas sin provecho. Y ya me hubiera partido á Flandes, á donde es cierto que vá á parar , 4 no haber impedídome el intento amor , que entre todos €s el mas poderoso afecto. Pero esta tarde (advertid qué estraños son mis sucesos) tuve un papel de mi Dama, y estándole yo leyendo, un hombre que anda conmigo, porque á Don Cárlos Pacheco conoce , llegó á decirme, que le habia visto aquí dentro. Enviéle á prevenir caballos , y desatento entré á buscar á Don Cárlos, á donde hallé 4 Don Lorenzo mi mayor amigo: aqueste ha sido todo el empeño que habeis visto, esta la causa de mis penas: para esto he dicho, que he menester vuestro valor y consejo. Los dos hemos de buscar á Don Cárlos, y en su pecho he de vengar yo mi agravio; pues sois tan gran Caballero, pues 3015 que amigo 33) pues ya supisteis mi sentimiento, no puedo deciros mas, ni vos podeis hacer ménos. Cárlos. A quién habrá sucedido ap. caso tan estraño y nuevo? De mí este hombre se vale contra mí, quando mis zelos ha confirmado , y es él la causa de todos ellos: vive Dios, que estoy perdido. Muñoz. Qual está mi amo : yo pienso, que le andan en la cabeza ap. los Gevelinos y Huelfos. Diego. Parece que mis desdichas os han dexado suspenso: conoceis á este Don Cárlos > Cárlos. Bien le conozco, Don Diego. Muñoz. El primer hombre es mi amo que se conoce á sí mesmo. Cárlos. Qué haré > diréle quien SOY ? ap. mas si me descubro , pierdo quanto tenia trazado para partirme 3 pues tengo de negarle yo quien soy, buscándome con -intento dereñir > notable duda ! mas para todo hay remedio. Don
8 Amparar al Enemigo. Don Diego » 2queste Don Cárlos, que aquí buscais tan resuelto, €s muy conocido mio: él está aquí » y Os prometo ponerle 4 donde podais decirle el enojo vuestro, que es quanto podeis decirme, y “quanto puedo ofreceros. Diego. Qué decís ? que me dareis á Don Cárlos > Cárlos, Y muy presto. Diego. Dadme la mano. Cárlos. La mano os doy. Diego. Y ahora no hablémos mas en esto. Cárlos. Vamos pues, que yo cumpliré , Don Diego, lo que he prometido. Diego. Vamos: pero ahora que me acuerdo, me habeis de hacer otro gusto. Cárlos, Qué quereis ? Diego. Quando me dieron esta nueva de Don Cárlos, estaba , amigo , leyendo un papel de aquesta Dama, que os dixe que era mi dueño, y no pude responder, ni ahora tampoco puedo por la herida de la mano; y así habeis de ser en esto mi Secretario. Cárlos. Si fuese ap» de Leonor , seria muy bueno hacerme que yo la escriba. Diego. Os divertís? Cárlos. Ya os entiendo, y haré lo que vos gustais: pero vengaré mis zelos, ap. casándome con Violante mi prima. Diego. A Violante pienso escribir, que salga á verme ap» donde suele: Amor , contento me tienes con tus favores, dexame ya agradecerlos. : Cárlos. Amor , Leonor me ha ofendido, dexame usar de mi aliento. Dirgo.Que si tú en esto me amparas:;- Cárlos. Que si me dexas en esto::- Diego. Yo celebraré mis dichas. Cárlos. Yo vengaré mis desprecios. Diego. Y será mia Violante. Cárlos. Y 4 Violante haré mi dueños Diego, Aunque pese 4 la fortuna. Cárlos. Aunque me pese á mí mesmo. Diego. Vamos , Don Lorenzo amigo. Cárlos. Vamos , amigo Don Diego. Vanse. Salen Doña Leonor y Elvira con mantos, Elvir. No me dirás dónde vamos por las calles sin provecho, ó qué daño nos han hecho, que tanto las azotamos ? Por Dios, que dexes , señora, de afligirme de esta suerte, que nunca es para la muerte buena la hora de ahora. Que es posible, que haya amor de tan necio proceder, que entristezca una muger sin mirarlo el amador ? No vés , que Jlorar , señora, sin que vean la fineza, es escribir la terneza en el agua que se llora? Yo, álo ménos , á mi amante, quando me hace algun pesar, si me resuelvo á llorar le baylo el agua delante; porque enjuta la humedad del llanto en que mas se apura, no conoce la ternura detrás de la sequedad. Leon. Mal de mi pecho enemigo has visto , Elvira , el fervor: no es de aquellos mi dolor á quien gobierna el castigo. Ay de mí! que mi cuidado, para mí solo es crecido; quiero mucho , y se ha perdido este amor de desdichado. Faltó Don Cárlos, faltó 4 su amor : saben los Cielos, que injustos fueron sus zeles, y que no conozco yo al hombre á quien dió la muerte detrás de Atocha : mas él ingrato , falso y cruel, vengándose con mi Suerte, de la Corre se partió 4 casarse (qué impiedad ! ) con su prima 5 á esta Ciudad me han escrito, que llegó. 0)
De Don Antonio de Solís. y % Yo, aunque mi agravio sé, y por ser accion honrada á amarle estoy obligada, no mas de porque le amé, lo sentí 3 mas qué sentir podrá igualarse á un pesar, que ni se dexa callar, ni se permite decir ? En fin , compasivo el hado dispuso , que aquí viniese mi padre, y que me traxese consigo , donde han pasado diez dias que ha que venimos, sin haber podido hallar quien nueva nos pueda dar de:Don Cárlos:: y hoy. salimos; por ver si en la calle hallamos de su Violante algun modo de saber de él: este es todo el intento con que vamos. Y segun las señas, pienso que á la calle hemos llegado, donde estará mi cuidado hasta que le halle suspenso: Que quando cerca «se ven los alivios de un mortal, hacen mas sensible el mal las vecindades -del bien. Hablan aparte , y salen Doña Violante 7 Ines con mantos. Ines. Dile el papel , como digo, y en tomándole Don Diego, llegó á hablarle un hombre luego, sin ver que estaba conmigo. Perdiendo el color se entró, - y requiriendo la espada en una casa:- Viol, Admirada estoy : y no respondió? Ines. Quando: pasares 4 Misa, dixo Mendo , que vendria, y la respuesta traería, por señas que allí de prisa, viendo su 2moroso exceso, unas ligas le pedí, porque él se muere por mí, y yo no me aro con eso. ) Hablan aparte, y salen Muñoz y Idendo con un papel. Mend. Ves estas mugeres > Muñoz. Quáles? Mend. Las que por la calle vienen. Muñoz. O qué brava traza tienen de hacer pecados mortales. Mend. Esta pues es 4 quien yo de mi amo traygo el papel. Muñoz. Quál papel dices? aquel . que mi amo le escribió por la herida de la mano? Mend. Ese mismo. > To nu Muñoz. Pues qué quieres? . 000 * Mend. Mira , amigo , las mugeres” piden tal vez á Christiano ligas que-no pueden dar: la criada::- Muñoz. Ya he entendido; es tu moza, y te ha pedido las ligas sin mas mirar: y como á ella aun no le toca tener tan á ten con ten, no siempre vive muy bien quien viene á pedir de boca. Mend. Eso es. Muñoz. Válgame Dios! Mend. Por el tanto no quisiera, ' que la tal ahora me viera; y así quisiera que vos Megaséis con el villete. Muñoz. Venga por cierto: eso es cosa tan poco dificultosa, que la hiciera un alcahuete, quanto mas yo. Mend, Pues aprisa no me vean. Muñoz. Venga pues. Mend. Yo te buscaré despues. Vase. Muñoz. Vete y calla como en Misa. Daré el «papel, aunque haya duda, que esto hago tambien por hallar quien me haga bien quando de esta vida vaya. Pero qué. es esto? aquí hay dos pares de ellas: quál será, Mendo ?' pero fuése ya: buena la hicimos por Dios. Pero ya el remedio hallé; .. llego 4-12 una, y al «darle, en cel modo de tomarle, si es ella conoceré, Leon. Oye , Elvira , no es aquel de. Don Cárlos el criado ? Elvir, SL por Dios, quees.eltaymado de
16 Amparar donde la vida me dan! Vio! Qué intente aquí engañarme á vista de esta verdad ! Leon, Ha Don Cárlos engañoso | Viol. Ha Don Diego desleal! Leon. Turbada vuelve 4 mirarme; mas si he de decir verdad, -no me ha parecido hermosa: mas qué alivio tan vulgar! Miren qué me importa 4 mí que el otro eligiese mal, si su mal gusto no puede disimular. mi pesar: * 3 ántes bien puede aumentarle con hacerme imaginar, que debo de ser peor, pues esta le agrada mas. Viol. Quizá no me ha conocido, y pues ya no tengo mas que ayeriguar que mis zelos, bien comprobados están. Disimularé con ella, que estoy en mi casa ya; y sabiéndose. quien: soy, es indecencia incapaz de. mí , confesar pasiones de afeéto tan desigual. Leon, Ella no me ha conocido, y disimulando está; y así tambien me parece acierto el disimular. Reconocida , señora, A ella, estoy 4 vuestra piedad: | y y en fe de esto, en mí tendreis siempre una amiga leal. Pero pues ya me amparastels, haced ahora mirar si se fué el que me seguia, por si puedo salir ya. Sale Ines, Ines. Don Diego queda en la calle. Viol. Habla mas quedo. Ines. Y vendrá á verte en anocheciendo. Viol. Bien lo pudiste excusar. Leon. Que está en la calle mi hermano dixo: qué puedo hacer ya? ap. él sin duda está aguardando, que yo salga para dar al Enemigo. fin 4 mi vida : él sin duda sabe ya mi ceguedad y el empeño de Don Cárlos: qué haré > pues salir es dar mi vida al riesgo: si es fuerza quedarme aquí , qué dirá mi padre? pero mi padre, qué sé yo “si unido está para esta accion.con mi hermano, y le ha traido ávengar sus sospechas de secreto ! Por qualquieraparte hay riesgo : ha cruel fortuna, por qué me tratas tan mal, que parece que te importa lucir mi infelicidad ! Señora::- Viol. Pues qué quereis 2 decidlo. Leon. Que permitais, que yo no. salga hasta tanto que él se vaya. Viol. Bien está: mas “si acaso no se fuese tan presto? Leon, Fuerza será morir ó que me ampareis. Visl. Todo me sucede mal. Apu Leon. Tirado Amor, buen abrigo - ap. contra mis penas me das. Viol. Amor , buen huesped me has dado para aliviar un pesar. Leon. Con quién , con quién has tenido mas sevéra la crueldad ? Víol. Con quién, con quién has mostrada el rigor mas puntual ? Leon. Pues quando es esta muger causa de todo mi mal::- Viol. Pues quando es esta muúger quien tantas penas me dá::- Leon. Y quando Cárlos desprecia por ella mi voluntad::- Viol, Y «quando olvida Don Diego or ella mi amor leal::- Leon. Me obligais á que la ruegue, Viol. Me la obligais 4 amparar, Leon. Y suplicar al contrario, es can generoso afan, que dora en el conseguir el desayre del rogar. Viol. Y amparar al Enemigo, es tan violenta piedad, que
De Don Antonio de Solís, que viene á hacer padecer, aunque parece triunfar. Vanse. Salen Don Cárlos y Muñoz. Gárlos, Tarde ha sido tu venida... Muñoz. Ha que te busco, por Dios, una hora como dos; ' mas tú eres cosa perdida. Yo bjen sé lo que he de hacer si otra vez te he de buscar, Cárlos, Qué? Muñoz. Quando te quiera hallar me pienso echar á perder: y el que á esto llegare á verse, habrá como yo sabido, que para hallar un perdido, _ no hay cosa como perderse. Cárlos. Dime lo que ha sucedidos que si he de decir verdad, espero alguna frialdad, segun lo has encarecido. Muñoz. Ya sabes, que quando fuí::- Cárlos. Sé que mi tio te habló, y á su casa te llevó para informarse dé tí. . Que tú quisiste informar, que ya no eras mi criado, que él te dexó encerrado para volverlo á apurar. Que esta noche se mudó de aquella casa mi tio, _ porque al ver crecer el Rio se afligió mi prima. Muñoz. Y yo, viendo entre la rabaola al tio, por no rogarle, puse cabe, y al tirarle, escurrí luego la bola. Cárlos. Veniste 4 casa turbado, y yo te volví á enviar luego al punto á averiguar á qué casa se ha mudado: porque como yo salí del engaño de Leonor, quiero convertir mi amor á Violante. Múñoz. Pues yo fuí 4 buscar la casa á tientas. Cárlos. Y no la has hallado > Muñoz. No; pero ten cuenta , pues yo É te he dicho que tengo cuenta, + Y%, Cárlos. Dilo , sin mas prevencion, que habiendo visto el estruendo de tu voz, estoy temiendo lo del monte y el raton. Muñoz. Busqué pues con mil fatigas; la casa nueva , señor, y encontré::- Cárlos, A quién 2 Muñoz. A Leonor. Cárlos. De Leonor es? no lo digas, Muñoz, Callo pues , que yo no ose derogar ley tan severa: ello bien curioso era, pero tú no eres curios0» Cárlos. Qué puede ser? Muñoz. Yo , señor, no he visto. Cárlos.Será otro agravió, Muñoz. No osa decirlo el labio. Cárlos. Ea , dilo. Muñoz, Es de Leonor. Cárlos. No importa. | Muñoz. Pues no recibes pesar ? Cárlos. Si; pero qué quierest Muñoz. Que si por ella te mueres, por qué dices que te vives» Cárlos. Muñoz , diré la verdad, y lo que en “el caso sientoz RE ya sabe mi entendimiento persuadir mi voluntad. Bien que si esa perfeccion acá en la memoria veo, me da alguna vez deseo, detenerme no es razon. Mas no por eso es menor mi enojo, ántes si se mira, del incendio de la ira, es llamarada el amor. Muñoz. En fin, que me das licencia y me prestas el oido? s pues ármate de marido, que es armarte de paciencia. Venia tu despreciada::- por Dios, que la he de pintar solo para averiguar si Ja puedes ver pintada; Venía Leonor , es bella, y vive Christo , aunque mas digas, pues -da á los Astros dos higas, quando con ellos se estrella: y por no ver competida Cc se
/ 18 su luz de esta que es primera, Sd parte el Sol de carrera, y la Luna de corrida. A. sus ojuelos no iguala lo de las mil maravillas, y con sus bellas mexillas la rosa es verglienza mala. . La boquilla es de las lindas, sin hacer á nadie agravios: quien ve el color de sus labios), dirá que bebe con guindas. Y en fin toda tan ayrosa se mostró allí::- Cárlos. Necio, callas. ves que me duele el dexalla, y me la pintas hermosa? Píntame su condicion al lado de su hermosura, . y verás que esa pintura. cifrada está en un borron. .Píntame su aleve trato, y quando la alabes mas, en mi, razonhallarás mas color que en su retrato». Píntame como es cruel, como mil penas me dá). y dí::- Muñoz. Todo se andará, si no se quiebra el pincel: que ahora iré á lo que dices, diciendo , como. Don Diego. tuvo en los ojos el fuego, .. pero el humo en las narices. Y como en viendo que vió e á Leonor en una calle, donde debió de encontralle, ofendelle , ó qué sé yo, llegó á ella denodado con semblante hácia cruel, y como ella huyó. de él, y él la siguió porfiado: y como cansada ya en una casa se entró, y como: me: vine, yo acá y los dexé allá. Cárlos, Don Diego (ay Dios!) tan ayrado, qué causa le pudo dar> Muñoz. El debe de negociar á coces como Soldado, Pero aqueso te deshace > Ámparar al E nemigo. padezca pues es muger; y pues hace padecer, sepa la tal lo que hace, Que yo quando estas taymadas me dexan siempre, señor, quisiera que el succesor me las moliese 4 paradas. Mas no es este el tal amigo? ; Sale Don Diego. . Diego. Don. Cárlos , mi dicha es el hallaros aquí. Cárlos. Pues. qué quereis? Diego. Venid conmigos Cárlos. Dónde ? : Diego. No ¡reis donde voy? Cárlos. Si 3 mas decidme:;- Diego. Un pesar tengo ahora que apurar. Cárlos,.Con quién? ( si, sabe que soy su enemigo ?) Y he de ser con quien. apureis ahí el” pesar que decís? Diego, Si, á vos os he menester. Cárlos, Pues vamos , que mi valor no teme ningun suceso 7 ni aun recela. Diego. Pues por eso - mí amor os busca y mi honor. Cárlos. Ello es cierto. > Diego. Cerca estamos. Cárlos. Lexos me ha de parecer: mas Cielos , qué podrá ser? Diego, Pues seguidme, Cárlos. Vamos. Diego. Vamos. Vane. Muñoz, Que siempre este hombre esté de rigor , pendencia y ceño? pues si dá en ser pedigueño, quizá hallará quien le dé. Fase. Sale Don Pedro, Pedro. A Ines poco ha ví hablar con un hombre , que parado queda en la calle embozado; y aunque he podido dudar si es acaso su marido de esta Dama. que amparó Violante aquí, de quien yo estoy ya compadecido, he reparado despues, viéndole con mas cuidado, en que siendo el que he pensado, po)
De Don Antonio de Solis. 19 no baxara á hablarle Ines. Demas. que volví á miralle, y es un hombre que me tiene cuidadoso , porque viene muchas veces 4 mi calle. Mas yo haré que mi arencion:- pero Violante ha venido. Sale Doña Violante. Violante 2 Víol. Señor ? Pedro. Ya impido las señas de mi pasion, y no puedo del semblante borrarlas. Víol. En qué pensais, señor, que suspenso «estais y triste? Pedro. Pienso , Violante, en quan duras leyes dió al honor su antiguo sér, pues yo-le puedo perder, aunque no le pierda yo: qué fuero tan mal dispuesto, pues sin mí á mí desdora ! Fiol. Es verdad 3. pero tú ahora, por qué estás pensando en esto? Pedro. Don Cárlos tu, esposo no puede tardar. Víol. Triste suerte! ap, Pedro. Sábeslo > Vial. Si. Pedro. Pues advierte;:- Viol. Qué? : E Pedro. De que soy tu padre yo. Viol, Pues dime , señor y qué quieres? Pedro. Quisiera al ¡mirar tu llanto, que no:te afligieras .tanto,> porque te acuerdo quien eres, Vast. Viol. Temblando de oirlo estoy, porque si algo ha sospechado de mi:amoroso cuidado, puedo empezar desde oy 4 temer mi, muerte y que es en esto del pundonor rarisimo su rigor. Sale Ines, Ines. Ya, señora::- Fiol, Qué hay , Ines? Ines. Abaxo queda escondido Don- Diego... coso Viol, Pues no aguardara, que mi padre se quietara ? Ines. Nadie al entrar le ha sentido, Viol. Viene solo? Ines. Su «criado pienso que con él entró, / -Viol. Y aquella Dama le vió? Ines. No , ni por pienso pensado. Sale Doña Leonor. Leon. Que ande tan cruel conmigo hoy la fortuna inconstante, que la «casa de, Violante me haya dado por abrigo! Ha Don Cárlos siempre ingrato !: cierto , que quando llegué 4 saberlo , me «quedé sin aliento mucho rato... En fin , por su prima olvida las finezas de mi amor? qué cobarde es «mi dolor, pues no atropella mi vida! Pero vella está aquí : semblante, vuelve adentro lo áifigido. nes. Adyierte , que ella ha salido. Viol. Amiga. Leon. Hermosa Violante. Viol. Disimulemos , Amor. Apo Ines. Señora. Vis!. Ve á lo que digo. Ines. Descuidar puedes conmigo. Vast- Leon, Ya esperaba con temor de tum padre la: respuesta, por ver si le dió disgusto el hallarme aquí. Viol. Era injuste en ocasion como esta tenerle , y así. mi accion, celebrando el escuchar la causa de tu pesar, imitó. mi compasion: .., pero amiga (no. sosiego ) aguárdame un poco aquí. Leon. Ya es obligacion en mí. tu» obediencia. Viol. Vuelvo luego, Voy á ver como. disculpa Don Diego tan clara ofensa, ¿Ó, qué nuevo: engaño piensa. acomular á4 su. culpa. Vast. Leon. Sobre esta silla (ay triste!) asentar um rato quieroy Sientasa por divertir mis penas, si en, ellas puede haber divertimiento. A quién ha sucedido tan pesados sucesos? pero qué digo , «quando los dañosse atropellan con los riesgos. Fuera estoy. de mi. casa, : C2 mi
29 Amparar al Enemigo. mi hermano está sangriento, mi-padre ya enojado, y lo que siento mas , Cárlos ageno: que todas estas penas no llegaran 4 serlo, si hubiera en él constancia, que me sirviera 4 mí de sufrimiento. Duermese- y y salen Don Cárlos y Don Diego de ncche, Cárl,No me direis, D.Diego, donde vamos tan misteriosamente ? - Diego. Donde estamos os habeis de quedar. Cárlos, Pues con qué intento ? Diego. Desde aqueste aposento dueño sereis de todo lo que pasa: á mí me importa que de aquesta casa no salga nadie , amigo, : en tanto que estoy dentro : así consigo el hablar á Violante sin cuidado, de que se vale honor, que en el estado que mi venganza está , es caso injusto, 4 á las leyes de honor se oponga el gusto. Cárl.Pues para eso en la calle no estuviera mucho mejot ? Diego. Ya quedan allá fuera dos criados , y así me ha parecido, que mas cerca estareis mas prevenido, por si algo me sucede : la criada me espera , 4 Dios: diréleá mi enojada alguna bien que frívola disculpa, que disminuya mi pasada culpa. Vase, Cárlos. Cierto, que imaginé que me queria para reñir con €l , y que sabia quien soy; pero puesél no lo ha sabido, mañana cumpliré lo prometido, que de mí estoy ya con recelo, por ver que un dia he dilatado el duclo, y no ya por Leonor,4 aunqueella pudo:- pero no es esta, Cielos ? mas qué dudo! si Don Diego á esta casa la ha traido ? O qué nuevo veneno ha prevenido el amor para una alma sin defensa de su hermosura , hechizo de mi ofensa, y viéndome sediento, suspendiendo y doblando mi tormento, brindando está con su hermosura al labio en la taza penada de mi agravio; quiero dar otro paso por apurarle la ponzoña al vaso. Suspensa está quanto bella, y cautamente procura esconder en su hermosura : los rigores de mi estrella: - > mi niemoria es solo vella, á la quexa se ha negado, concediéndose al cuidado: Ó ingratísima muger, qué hermosa debes de ser, pues lo dice un agraviado! Con qué amables osadías triunfa de un alma perplexa, por mas que juzgue mi quexa sus imperios tiranías: | mas como las penas mias - son de este triunfo despojosy la flaqueza está en los ojos, que en un instante se ha hecho la dura pasion del pech>, blando afeéto de los ojos. Mas ya es mucho obedecer á un dueño tan rigoroso, que en esta guerra es forzoso el huir para vencer: voyme: es mas de una mugery aleve , falsa y traidora ? no , pues vive Dios, que ahora 4 mirarla no tornara si mil veces me llamara. Leon. Ay Cárlos! Dispierta, Cárlos. Llamó : señora ? Leon, Quién es? Levántase. Cárlos. No sé : un desdichado, que aunque pudiste olvidarte de quien soy, por este nombre quizás podrás acordarte. Leon. Don Cárlos::- pero qué dudo, ap. si es la casa de Violante? qué presto el gozo de verle se hizo razon de culparle ! Cárlos, Que me trayga aquí Don Diego á renovar mis pesares ! ap. Leon. Que me tenga aquí mi súerte á sufrir estos desayres! ap. si querrá ahora Degar, que viene á Ver á Violante? ¡ Cárlos.
De Don Antonio de Solís. ES: Cirlos. Si Hegará que Don Diego viene porque envió 4 Mamarle? : pero no hará , que mi' quexa en su disculpa no vale. Leon. Mas no hará , porque esto fuera - lisomjear mis pesares. 4 Cárlos. Mejor es irme y no oirla, que para ser tan mudable . aquella hermosura, es mengua todo lo que persuade. Qué “he de hacer? acabad , penas. Econ. Que no estoy para llamarle, sino para irme 4 morir. Yéndose. Cárlos. Por Dios , que se va y no hace caso de que yo, soy, será porque “le espera su amante: vive Dios, que aunque yo quiebre mi condicion > he de hablarle, Pues no quiero que te vayas, 4 ella, <qmuelye, que aunque te acabaste para mí, no he de sufrir, aunque tu rigor me mate, que hágas un dichoso á costa de mis infelicidades. : Leon. Don Cárlos , para' qué son hazañerías > ya es tarde para creerte, si habia de entrar tu engaño á cegarme: pues ves que estoy tan conforme eon padecer mis pesares, con sufrir tus sinrazones, con tolerar tus desayres, que aun el quexarme no quiero ' que té cueste el disculparte. Déxame , que acá á mis solas tiernos afeétos derrame, profundos gemidos forme, y ardientes suspiros lance: Que aunque “se los lleve el viento, pormudos é ineficaces, con que tú no los escuches se contentarán , por hallarse * en la region de tu oido mas vanos, que en la del ayre, Sintiera mucho el perderte, como lo siento ; mas pasen ternuras que cuestan mucho, y es muy poco lo que'valen; Sintiera el perderte, digo, — si volviendo yo'á mirarme, > | hallara , Cárlos , en mí - mas delito que adorarte; mas no seré la primera, que á un ingrate::- Cárlos. Tú adorarme ? qué dicha hubiera en el munde igual 4 la de un amante, si el corazon y la lengua. supiera solo un lenguage ?. Calla, ingrata, vete, véte, no me hechices , no me encantes, que tengo ya á tus consuelos _. mas miedo , que 4 mis pesares. Leon. Esto se “acabó. 0" 0 Cárlos. Pues dilo sin llorar, y Leon. Yo loro? ha pesares ! apo Cárlos, No lo ves? Leon. Será;:- mas esto no es sentir, ER Cárlos. Pues' qué , enojarte ? Leon. Tampoco. Cárlos. Pues qué , moverme ? Leon. Yo mover? Cárlos, Pues qué , matarme ? Leon. No es eso. de Cárlos. Pues por qué lloras2 Leon. Dilo tú , pues que lo sabes, Cárlos. Yo lo sé? Leon. Sí , que este llanto ya estaba con tus desayres quaxado dentro del pecho, - y con la accion de mirarme lo desaras tan violento, que parece que lo atraes, Cárlos. Cómo puede ser , teniendo «ú el llanto; que yo le llame? Leon, Yo te lo diré: No has visto algun elado cadaver, si ue si cautamente llega el homicida 4 matarle, por'las eladas heridas vierte líquida la sangre, causando esta novedad, no lo que siente el que yace, sino una fuerza , que está 7
2,2. en los rayos visuales del que' le mira , la qual con odultas propiedades: puede liquidar al verle lo que condensó al, matarle 2 Pues así, Cárlos , mi amor, . que ya en mi pecho es cadaver, á quien quicaste la vida 4 heridas ¡de tus crueldades, elado tenia eu llanto, z que era, só Alimento, fácil; y con no sé qué virtud, que en tus ojos ocultaste, le has desatado de suerte, que, esto. que lloro al mirarte, . no es indicio de que siento .:, mi mal, sino de que hace 0: impresion en las heridas tu vista , y por, ellas, salen estas lágrimas , que. son. “unos pedazos de sangre, >, que están en el pecho elado,, y con verlas. se deshacen. hit] Cárlos. Eso será ; pero cómo. ce estás aquí , quando sabes quien te está esperando ? tienes ran poco amor. 4.tu amante, que para que te quísiese es, menester que te, ¡Aguarde >, ; Leon. Lo mismo, “estaba dudando; de” tí : tienes tan constante -, á tu Dama, que no temes el hacerla este desayre S Cárlos, Yo y qué Dama, di? Leon. Qué. Dama >, > quieres que Jo te la Mame? si, bien será; aguarda. un. POCO». Cárlos, Dónde, vas? .. Leon. Salgo al instante: á, fe, que ahora han de verse sin embozo las. verdades, Pase. Cárlos. Ya te ¿£utiendo y. vete s ingrata: no ha tomado, mal achaque para irse á ver 4. Don Diego. Suena ruido dentro, Mas qué ruido es este? Dentro. D. Pedro. Dame, Fabio, una luz. Y Diego. Violante, . A A Amparar al Enemigo... Salen Don Diego y Doña Violante é Ines Diego.Don Lorenzo. «Cárlos. Amigo y; pues Ue haya Diego. El padre... de aquesta Dama me ha visto. «con ella, y ha sido un lance pesado : mata esa luz, | Cárlos. Tan presto hubo de encontrarle ? Viol. Yo estoy «muerta ! 3 Diego. Aguarda un poco. Vanse. Dentro D, Pedro. Presto matadle , matadle. Cárlos. Ay mas extraño :SUCeso | pero Don Diego 4 guardarle las espaldas me ha traido; y aunque viniese 4 matarme, no he de faltar 4 quien :soy: ¿mas ya, parece que «salen, Salen húyendo, ¡Don Diego y, Doña Violante y Ines. . Vil. Don Diego , mi muerte €s cierta. Ines. Señora y: huyamos. vamos de aquí, que ya. son mios. tus _Fiesgos : tu padre 57 mos ha visto ,, esto es preciso, que ño tengo de dexarte á sus rigores expuesta. Dent.D.Ped, Por aquí entró , no se sapo Diego, Don Lorenzo. Cárlos. Qué hay, Don. Diego? Diego. Procura, que. no me alcancen los que me vienen siguiendo, que yo volveré al instante en habiendo puesto en salvo de ¡un peligro, tan notable esta Dima. Cárlos. El se la levas Diego. A Dios , Don, Lorenzo. Cárlos. Ha, infame. MAL. fementida | ves quien eres? Vio!. Qué es esto ? pero ya salen, Cárlos. Anda y déxame, que yo sabré como he de vengarme. Vanse Don Diego , Doña Violante y Ines, y salen Don Pedro con. la espada desnuda y Criados con luces, Pedro. Yo TO le ví con ella, y es el mismo que en la calle estaba ; aguardad , traidores, : : potr- 4
De Don Antonio de Solís, porque aqueste aceros Cárlos. Nadie::- pero señor ? Pedro, Quién::- Don Cárlos? Cárlos+Mi tio ( ay masraro lance!) ap; en la casa de Leonor ! Pedro. Cárlos aquí? pues qué haces, Cárlos , en mi casa ahora ? Cárlos, En su casa dixo : ay tales api confusiones | aquí es fuerza de alguna industria ayudarme, sin discurrir mas de que. me, ha traido de su parte. LA Don Diego. aquí. 2 FO, señor> de Madrid llegué esta tarde: y para verte esta noche, vengo á tu casa á buscarte» Pedro. Esto me faltaba. ahora, Cárlos. Mal acierto 4. disculparme, ap. Y como. he Visto > CORA Y OO que con el acero sales A e desnudo , saqué la espada, - cómo ves, para ayudarte. Dime pues contra quién . vienes ayradó > Pedro, Yo contra nadie. Cárlos. Para que “juntos los dosiu- Pedro. Qué haya «venido á estorbarme -Cárlos"ahorál apo Cárlos. Busquemos al que se atrevió á enojarte, Pedro. Ven acá, sobrino, tú “viste ahora salir alguien ? Cárlos. No señor; rara inquietud tiene! si fuese Violante. la que Don Diego se lleva? Pedro.Quiero prevenir el lance por si acaso disimula. Pues. sabe , Don Cárlos y sabe (el mismo caso me da medio para deslumbrarle) que hoy una Dama afligida vino á mi casa á ampararse; porque un hombre quiso ( fuese 6. su marido ó su: amante) “darla la muer£e , y fué fuerza. que en mi. casa se quedase; y ahora él mismo , no s . con qué modo ó con qué parte ao a. apa | 23 entró por ella en mi casa, y así resuelto 4 martarle salia. Cárlos. Habraste engañado: si fuese Leonor? notable ap. desengaño ! Pedro. Ellos se van: Cárlos , aguarda, vuelvo. Cárlos. En qualquier suceso es preciso acompañarte. Pedro, Ya no voy > que él me lo estorba: si supiéra que á Violante::- ap. pero no son para dichos tan Vergonzosos pesares. Cárlos. Ya estarán los dos en salvo. E Pedro. Cárlos , tú vienes muy tarde, y así te puedes volver, que como no. me AVISaste, estaba sin prevencion la casa , y tambien Violante, : estaba ya recogida: ea, Martin , ve á alumbrarle. al instante Cárlos. El mismo. lo que deseo. ap, me facilita. Pedro. Al instante apa ue se yaya mi sobrino, loco tré Por esas calles 4 buscar á quien me agravia, ó á morir si no le hallase. Cárlos. Ha Siempre ingrata Leonor! Pedro. Ha mal nacida Violante! Cárlos. Tú con tuamante y yo vivo! Pedro. Sin honra yo y con ultraje!l: ó vénguela ya mi acero. Cárlos. O. quiera el Amor vengarmes Pedro. Pues me ha hecho mi desdicha::» Cárlos. Pues mi desdicha me hace::- Pedro. Eiarme de una hija aleve, para que mi honor profane. Cárlos. Amparar, al, Enemigo, para que conmigo acabe. PUED EE EEE A JORNADA TERCERA. Salen Muñoz, y Elvira tras él tapada» Muñoz, Tres calles ha que me sigue una muger con cuidado, E
24 | Amparar al Enemigo, y hasta mi casa me he entrado, por ver si acá me persigue. Dicho y hecho , venla quí; señores , qué puede ser2 £lvir. La casa quise saber, y al fin con ello salí. Muñoz. Muger » dime lo que quieres, que desde lá plaza aquí ' te has venido en pos de mí, - sin que yo sepa quien eres, Si has olido quatro reales, que traygo sin tu licencia, escucha esta consegiiencia: pues los sigues, no los vales. Elvir. Pasando por una calle le vi, y tras él me he venido; y ahora, pues ya he sabido la casa, quiero dexalle: yo iré 4 decirle á Leonor á donde vive su amante, que será nueva importante para templar, su dolor. Muñoz. Callas acaso por yerros muger? Elvir.No he de responder, ' por no darme á conocer. Past. Muñoz, Fuése? pues la puerta Cierro, que á la muger que se va, si mal no me acuerdo yo, puente de plata5 más no, que por ella volverá. Pero mi amo ha salido: qué melancólico viene ! , y qué triste! no sé qué tienes que da en andar aturdido. Sale Don Cárlos muy tristes Señor : ay tal elevarse! dónde was que no reposas 2 dónde está aquel no matarse? dónde aquel tomar las cosas por donde puedan solrarse?, locapaz ya de consejo, triste estás, 4 todas horas; y tu semblante perplexo trae con el agua que lloras calado tu sobrecejo. “Dexa ese necio cuidado, que la vida te limita, Y mira que es mas acertado el vivir con su pepita, que morir desesperado. Cárlos, Si tú supieras amar, con lo que hoy en mí sucede, te pudiera aquí probar . quan mal olvidarse puede lo que se quiere olvidar. Pero de Amor la pasion ignoras , y así no pido consuelos á tu razon, porque quien no ha padecido, no sabe de compasion. Muñoz. Tambien yo amar he sabidog mas” por mugeres , señor, pocas veces me he afligido, que de qualquier sinsabor con un dexo me despido. Vosotros os deshaceis, os pudris y aniquilais. Cárlos. Los picaros no quereis, . solamente deseais.. Muñoz. Y. los señores, qué haceis¿ Sin deseo nadie ha amado, que amor de tan buena ley, viéndose acá mal parado, ya se fué muy enojado - 4 los Palacios del Rey. En cuya noble aficion, en cuya estrecha clausura, y en cuya muda ocasion, se compone una locura con muchísima razon. Mas dexemos esto, aquí, porque consolarte ordenos Cárlos. Tú 4 mí? Muñoz. Si señor , yo á tí: y si no te dexo bueno, te dexaré así así. Tú no quieres olvidar 4 aquesta muger > violenta tu gusto, y sin desmayar, pues has caído en la caenta, ayúdate 4 levantar. Cárlos. Nada habrá qué yo no intenté por verme ménos sujeto; mas si me esfuerzo valiente, viene á parar en un quieto , lg
De Don Antonio de Solís. lo que empieza én diligente. Muñoz.Poco 4 poco tu salud busco , aunque es peligroso el ímpetu en la virtud, y no puede sin: reposo adquirirse la quietud. Cárlos. Ya procuro cada dia algo de su perfeccion borrar en el alma mia, y este espacio en la razon me, cansa como porfa. Muñoz. Si 4 los ojos se te ofrece hermosa , advierte despues, que por otro te aborrece; y acuérdate de lo que es, y no de lo que parece. Cárlos, Este remedio violento ya lo saben mis enojos; pero quando mas lo siento; no basta mi entendimiento á persuadir á mis ojos. Muñoz. Pues busca , si así nO Sanasy muger verde, que en dos horas sacará, muchas ancianas; que el remedio de las Moras, tambien es de las Christianas. Cárlos, Divertirme he procurado, y con mayor inquietud vuelvo 4 mi propio cuidado, que es muy prolixa salud la de un dolor engañado. Muñoz, Prueba á poner tierra enmedio. Cárlos. No es fácil , mucho lo dudo. Muñoz. Anímate. Cárlos. No hallo medio. Muñoz, Pues confiésate á menudo, que es santísimo remedio. Cárlos. Dexa eso , y dime si acaso has visto 4 Don Diego. Muñoz. No: mas no me dirás , qué caso fué el que anoche te pasó ? Cárlos. Dirételo aunque de pasos Llevóme anoche consigo Don Diego, y yo juzgué cierto, que Feñir queria conmigo, 2 porque habia descubierto, : que soy su antiguo enemigo. Llegué armado de valor á una casa , donde ví esa muger. Muñoz. Quién , señor ? Cárlos. Á esa muger. Muñox. A quién, df? Cárlos. Esa muger ó Leonor. Muñoz. Que al fin la viste? eso masi Cárlos. Para eso el llamarme fué. Muñoz. Desengañado estarás: y hablástela > Cárlos. Si la hablé. Muñoz. Boca tienes , tragarás. Cárlos. Digo pues que le amparé; y que á Leonor se llevó, y en su defensa quedé; y quién piensas que salió tras él luego que se fué> Muñoz. Quién > el padre de Leonor? Cárlos. No sino mi tio. " Muñoz. Tu tio? Cárlos. El mismo (ay lance mayor!) Muñoz. Fué encanto? Cárlos. No hay lance mio “sin extrañeza ú horror: mas quédate aquí , que quiere salir solo. . Muñoz, No saldrás solo , señor, si primere no me dices donde vas, que soy honrado Escudero. Yo tu razon no te quito, mas contigo estaré bien para qualquiera conflito: y si riñes tú , tambien - riño, que me despepito. ES Cárlos, Quédate 3 pero han llamado + Dentro Don Diego. Diego. Don Lorenzo , haced abrir. Cárlos. D. Diego es, no me he engañado; ' abre : aquí le he de cumplir la palabra que le he dado. Sale Don Diego. Diego, Estais solo, Don Lorenzo? . ) Cárloss
32 ámparar al Enemigo. Zárlos. Ya cesaron los zelos mios. Pedr. Ya cesaron mis temores. Diego. Ya de mi duda he salido, Sale Muñoz. Muñoz. Eso sí y pleguete diez, acabaran de decirlo, Cárlos. Yo doy la mano á Leonor. Diego. Yo á Violante se la pido. Leon. Yo la aceto. Viol. Yo la ofrezco. Danse las manos, Pedr. Yo uno y otro confirmo. Muñoz, Y yo salgo aquí á pedir perdon ó al ménos un vitor. FIN €on Licencia: En Varencis , en la Imprenta de la Viuda de Joseph de Orga, Calle de la Cruz Nueva, junto al Real Colegio del Señor Patriarca , en donde se hallará esta y otras de diferentes Títulos, . Año 1765.