Representaciones de dioses fenicios de Gadir
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d REPRESENTACIONES DE DIOSES FENICIOS DE GADIR TRABAJO FIN DE GRADO ALUMNO: Alejandro Beltrán Quintero. TUTOR: Dr. Eduardo Ferrer Albelda. Grado en Arqueología. Curso: 2016-2017. Fecha de entrega: 20/07/2017.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 1 ÍNDICE 1. RESUMEN ......................................................................................................................... 2 2. JUSTIFICACIÓN, OBJETIVOS Y METODOLOGÍA ..................................................... 2 JUSTIFICACIÓN ................................................................................................................... 2 OBJETIVOS ........................................................................................................................... 3 METODOLOGÍA ................................................................................................................... 3 3. GADIR ................................................................................................................................ 4 4. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS. ........................................................................ 6 A) CONTEXTO SUBACUÁTICO ........................................................................................ 6 A. 1. SANCTI PETRI ......................................................................................................... 6 A. 2. PUNTA DEL NAO (LA CALETA) ........................................................................ 11 B) 1. CONTEXTO URBANO .............................................................................................. 17 B. 2. CONTEXTO URBANO PRODUCTIVO DE CÁDIZ. ........................................... 20 B. 3. CONTEXTO URBANO PRODUCTIVO DE SAN FERNANDO. ......................... 23 C) CONTEXTO FUNERARIO ............................................................................................ 26 D) CONTEXTO INDETERMINADO ................................................................................. 36 5. CONCLUSIONES. ........................................................................................................... 38 6. BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................. 43 7. ANEXO ............................................................................................................................. 50
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 2 1. RESUMEN Este Trabajo Fin de Grado tiene como principal cometido la realización de un catálogo de representaciones figurativas consideradas divinas de la antigua Gadir, al que acompañan un análisis tanto iconográfico como iconológico de las piezas, clasificadas según sus contextos de hallazgo. Así mismo, exponemos el estado de la cuestión sobre la religiosidad de la Gadir fenicia y aportamos un Anexo con las fichas descriptivas de las imágenes. Palabras clave: Gadir, religión, representaciones, catálogo. 2. JUSTIFICACIÓN, OBJETIVOS Y METODOLOGÍA JUSTIFICACIÓN Como tantos otros aspectos de la cultura fenicia, es primordial para el conocimiento de la Cádiz fenicia el estudio de su vida religiosa, sus devociones, los cultos que se profesaban y, en general, toda la actividad religiosa que desarrollaron los colonos y sus descendientes. Para ello es fundamental conocer, además de la información de los testimonios escritos grecolatinos, cuál es el registro arqueológico con datos sobre estas representaciones divinas, pues de ellos podemos extraer información sobre cronología, importación de piezas y recepción de modelos iconográficos mediterráneos, aspectos técnicos de su manufactura, referencias sobre posibles rituales y otros muchos aspectos que permiten un mejor conocimiento de la religión fenicia en Gadir. En cualquier caso, aunque existen publicaciones donde se recogen hallazgos esporádicos de piezas de origen gaditano –la mayoría en catálogos de exposición y en publicaciones de carácter general y no solo restringidas en el área de Cádiz–, no hay un estudio específico sobre imágenes de carácter religioso, por lo que nuestro objetivo es recoger en un solo catálogo todos los ejemplares hallados en Cádiz y su entorno geográfico más cercano, lo que en la Antigüedad los griegos denominaban las Gadeira. Por otro lado, es importante realizar un análisis arqueológico de la religiosidad en la Gadir fenicia porque las fuentes literarias conservadas son insuficientes y en ningún caso directas, pues han sido transmitidas por autores griegos y latinos, y es preciso hacer un análisis de la interpretatio griega y latina de los dioses fenicios. Afortunadamente ésta es una tarea en gran parte ya realizada (Marín Ceballos 2012).
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 3 OBJETIVOS Como hemos avanzado, el propósito del presente Trabajo Fin de Grado es realizar un análisis –desde el punto de vista de la metodología arqueológica– del patrimonio mueble hallado en las ciudades de Cádiz y San Fernando datado en el período fenicio-púnico, con el fin de concluir aspectos que atañen a la iconología e iconografía de las piezas y, por tanto, a la religiosidad de la ciudad. También expondremos el estado de la cuestión sobre la problemática de las fuentes literarias y su contratación con el registro arqueológico. La actividad arqueológica en las ciudades de Cádiz y San Fernando durante más de un siglo ha proporcionado un número significativo de hallazgos arqueológicos, de los cuales una treintena son de cronología fenicio-púnica y de presumible carácter religioso, es decir, representaciones divinas o relacionadas con el culto. La ordenación cronológica y la atribución funcional de estas piezas, según sus respectivos contextos arqueológicos, centra también nuestro objetivo, que se completa con una reflexión sobre la religiosidad fenicia de Gadir y algunos aspectos como las principales divinidades adoradas, la evolución de sus cultos y los cambios introducidos por la presencia cartaginesa y romana. METODOLOGÍA Como hemos comentado en los apartados anteriores, la forma de proceder en el presente trabajo ha consistido en la catalogación, en una base de datos, de las piezas documentadas en la bibliografía que se han identificado con representaciones divinas u objetos y personajes relacionados con el culto, halladas en Gadir. En la base de datos se recogen datos tales como los contextos arqueológicos de cada pieza, la cronología del contexto y la datación hipotética de la pieza, historia de las investigaciones, dimensiones, número de inventario, ubicación, etc. Las fichas se encuentran en el apartado Anexo. Así mismo, a lo largo del trabajo se exponen los estudios que, de cada pieza desde el punto de vista iconológico e iconográfico, junto a las hipótesis de los autores citados y las imágenes para una mejor comprensión de lo argumentado. Además de los estudios de los contextos arqueológicos, en la metodología arqueológica es fundamental el análisis de los paralelos, es decir, el estudio comparativo con objetos similares en otros contextos peninsulares o del Mediterráneo, fundamental para la datación de las piezas y el análisis evolutivo de las imágenes.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 4 3. GADIR La ciudad de Gadir fue una de las primeras colonias fundadas por los fenicios en la Península Ibérica, de hecho, para muchos investigadores, y sobre todo según las fuentes clásicas, es la ciudad más antigua de Occidente. Dichos autores, como Veleyo Patérculo (I, 2-3), Estrabón (I,3, 2) o Mela (II, 6), sitúan la fecha de su fundación en torno al año 1104 a.C., es decir, varias decenas de años después de la Guerra de Troya. Sin embargo, a día de hoy, estos relatos no han podido ser corroborados arqueológicamente, puesto que los niveles más antiguos que se han encontrado en la ciudad pertenecen a los siglos IX-VIII a.C. (Gener, Navarro, Pajuelo, Torres y López, 2014: passim), por lo que el debate sigue abierto. 1 Mapa de Cádiz y sus principales yacimientos. Un hecho a tener en cuenta es que la documentación escrita fenicia es inexistente y que las fuentes literarias son indirectas, normalmente griegas, y en muchos casos interpretaciones de autores griegos de época romana. En cualquier caso, sea cual fuere la datación histórica de la fundación de Gadir, una parte importante de los testimonios antiguos hace hincapié en la descripción del archipiélago gaditano. Los topónimos que nos han llegado hasta la actualidad son Kotinoussa, Antipolis y Erytheia, Aphrodisias o Iunonia, esto es, tres islas que en tiempos de las fuentes de Estrabón (siglos II-I a.C.) eran independientes, aunque los estudios paleogeográficos más recientes contradicen estas noticias (Arteaga y Roos, 2002). Según las reconstrucciones más consensuadas, la isla pequeña (Erytheia, Aphrodisias o Iuononia, Plin. IV, 120) era el solar de la fundación antigua -hallazgos en c/ Cánovas del Castillo, c/Ancha y
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 5 Teatro Cómico (Botto, 2014)-, y quizás de un santuario de Astarté, como el topónimo parce indicar (isla de Afrodita o de Juno, interpretatio griega y romana de Astarté). La isla mayor, “la de los olivos’’, tenía en su extremo septentrional la ciudad de Balbo, el santuario de Kronos (interpretatio graeca de Baal Hammón) y la necrópolis, y en el extremo meridional el santuario de Melqart-Heracles. Con respecto a la tercera isla, Antípolis, no se detalla su dedicación, pero las investigaciones arqueológicas han evidenciado la existencia de un barrio artesanal dedicado, sobre todo, a la alfarería (Sáez, 2008). 1 Gadir se convirtió durante el I milenio a.C. en el punto de referencia económico, político y religioso del extremo Occidente del mundo hasta entonces conocido (ecúmene). En este último ámbito mencionado, el religioso, apreciamos la relevancia de la ciudad, sobre todo, en el papel que jugó el santuario de Melqart. Se trata de uno de los templos más importantes y conocidos de la Antigüedad, del que no se conserva vestigio alguno, pero sí numerosas descripciones de los autores antiguos (Marín Ceballos, 2011: passim). Su localización siempre se ha atribuido al islote de Sancti Petri, idea a la que ha contribuido también el hallazgo de numerosos restos arqueológicos de diversas épocas (Perdigones, 1991: passim). Ruiz Mata (1999) plantea su localización en el Castillo de Doña Blanca; otros como Escacena (1986) la sitúan en el casco antiguo de la ciudad actual, junto a la Torre Tavira. En definitiva, el templo de Melqart debió jugar un papel trascendental en la colonización y fundación fenicio de Gadir (Str., I 3, 2), pero no sabemos qué papel, ni siquiera la cronología, desempeñaron los otros templos atestiguados en las fuentes literarias, el de Astarté y el de 1 No obstante, D. Ruiz Mata (1999) ha planteado la localización de la ciudad en el Castillo de Doña Blanca; otros, como J.L. Escacena (1986), la sitúan en el casco antiguo de la ciudad actual, junto a la Torre Tavira. 2 Gadir y su área de influencia.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 6 Baal Hammón, aunque suponemos que el primero, como paredro de Melqart, debió tener una importancia notable, hasta el punto de que la isla que lo cobijaba fuera conocida con el nombre de la diosa. Por otro lado, e integrados en la ciudad, estarían los templos de Kronos, dedicado a una divinidad que sería la interpretación griega de Baal Hammón, y el de la Venus Marina que estaría dedicado a Astarté, y cuyos hallazgos submarinos en la Punta del Nao confirmarían esta advocación. 4. DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS. A continuación, expondremos la relación de imágenes atendiendo a su contexto de hallazgo, clasificándolos en cuatro grupos diferenciados: contexto subacuático, contexto urbano, contexto funerario y un cuarto grupo de origen indeterminado. A) CONTEXTO SUBACUÁTICO En este apartado clasificaremos las piezas que fueron halladas en un contexto submarino en Cádiz. Dichos hallazgos se corresponden concretamente con las zonas costeras de Punta del Nao (donde se ubica la playa de La Caleta) y Sancti Petri, que pertenece al municipio de Chiclana de la Frontera pero que en la Antigüedad jugaba un papel muy importante en la antigua Gadir, debido a que en el islote homónimo se emplazaba, supuestamente, el templo de Melqart, uno de los más importantes y antiguos de Occidente. Por su parte, la zona de la Punta del Nao se ha relacionado con el antiguo emplazamiento del también supuesto templo de Astarté-Venus Marina (Marín Ceballos, 2011). A. 1. SANCTI PETRI En el extremo sur de la isla de Kotinoussa se hallaba el antiguo templo de Melqart, cuyos restos no han sido identificables, y donde parece que comenzó el contacto fenicio con las poblaciones locales. R. Corzo (1991a) descubrió obras de aterramiento que se datarían en el siglo VII a.C. A. 1. 1-5. ESTATUILLAS DE BRONCE En 1984 el Museo de Cádiz incorporó a su colección tres estatuillas de bronce halladas en el fondo del mar alrededor de Sancti Petri (Cádiz). Según algunos autores, este islote es la única
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 7 3 Estatuilla de bronce nº1. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main zona conservada en tierra emergente de la extensa isla que contenía el templo dedicado a Melqart, el Baal de Tiro, el famoso Herakleion de Gadir. La iconografía que se muestra en estos ejemplares es la que comúnmente representa a los smitting god, es decir, la alusión al dios golpeador. Se trata de la representación en bronce de una figura divina, tanto masculina como femenina, realizada en bulto redondo con uno de los brazos en alto portando un arma en actitud de ataque, manteniendo la figura una posición estante (Pinnock, 2002: 380). Muy probablemente, este modelo iconográfico sería originario de Egipto, en concreto vendría a corresponderse con la habitual forma de mostrase ante sus enemigos que tendrían los faraones desde la I dinastía (Muhly, 1980: 153). Posteriormente se extendería por el Levante mediterráneo hasta llegar a Anatolia, siendo muy representado en Siria en torno al siglo XVIII a.C. en el ámbito fenicio; la representación que se le atribuye a los smitting gods es la de Rashef o Baal Hammón (Ferrer, 2012: 49). Igualmente, este modelo iconográfico fue transportado hacia el Mediterráneo occidental a través del contacto fenicio con Chipre (Collon, 1972: 131-132) durante el I milenio a.C. A. 1. 1. ESTATUILLA DE BRONCE Nº1 La primera de las tres estatuillas (estatuilla 1) no conserva la cabeza y es la de mayor tamaño. Al faltarle la parte superior y los atributos, es complicado afirmar que se trate de un dios, aunque parece lo más acertado. La posición de la figura es de actitud de marcha, puesto que tiene avanzada la pierna izquierda, asimismo los brazos parecen indicar una posición de combate, ya que el brazo derecho parece estar empuñando un arma o atributo perdido. El brazo izquierdo se encuentra paralelo al cuerpo, estando la mano cerrada como si sostuviese un escudo. La figura porta un colgante con forma de prisma invertido con lados cóncavos, que cae sobre los muslos. El torso se encuentra desnudo, pues parece estar adornado con un sencillo collar.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 14 10 Prótomo masculino barbado. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main Otra posibilidad es que la función que desarrollase fuera para evitar la rotura de la pieza durante la cocción (Ramírez Delgado y Mateos Alonso, 1992: 32). La cronología de la pieza ha de remontarse a los siglos VII-VI a.C. por criterios estilísticos y por el “contexto” de las demás terracotas del mismo yacimiento. No existen réplicas exactas conocidas de esta cabeza en el resto del mundo fenicio-púnico, si bien han sido publicadas otras obras con los rasgos negroides más o menos acentuados. El paralelo más aproximado es la célebre ‘’máscara negroide’’ hallada en 1931 en el hipogeo de la Isla de León (San Fernando, Cádiz) 5 de rasgos más o menos caracterizados y cronología dudosa. Las representaciones de personas de raza negra más realistas son las de yacimientos de Cerdeña, que se encuentran sobre escarabeos (Acquaro, 1979). A. 8. PRÓTOMO MASCULINO BARBADO Esta terracota se clasifica habitualmente en el grupo de los “prótomos” o “prótomosmáscaras”. Se trata de una cabeza masculina barbada en terracota, de bulto redondo, hueca y realizada con una arcilla de color ocre claro amarillento, con una cocción óptima. Fue fabricada por partes y luego ensambladas, como muestran las líneas de unión, y una vez encajadas se le añadió un engobe a pincel, oscurecido por la pátina marina, siendo recubierta la cabeza, posteriormente con pincel, de color marrón tras realizar la decoración impresa. El pelo de la figura está efectuado mediante circunferencias estampadas sobre el barro fresco, quedando como resultado una asimetría apreciable en los laterales de la cabellera. Se remata con un flequillo hecho mediante impresiones de espirales. Igualmente, la cara fue realizada a molde, aunque posiblemente fuera retocada a mano con posterioridad. En general, la pieza se encuentra en muy buen estado, con apenas concreciones marinas y un pequeño desconchado en el lateral izquierdo. Según algunos autores, los cuatro orificios en la parte superior de la cabeza estarían destinados a evitar la ruptura de la pieza durante la cocción (Ramírez Delgado y Mateos Alonso, 1993-1994: 94). En la parte posterior hay un orificio que parece ser el resultado de un accidente ocurrido muy posteriormente a su 5 En P. Quintero (1932: 22, lám. IX).
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 15 fabricación, en el lugar donde habría otro orificio más pequeño, probablemente hecho adrede para evitar la rotura de la pieza en el horno. Como en otros prótomos, en este caso, la pieza objeto de estudio debió pertenecer a una escultura de mayores dimensiones (Ramírez y Mateos, 1993-1994). Del mismo modo, no se descarta que los cuatro orificios de la cabeza sirvieran para sujetar algún tipo de tocado o vestimenta ceremonial. Sin ningún lugar a dudas los rasgos de la cara muestran un estilo egiptizante, así como la forma de representar la barba y el pelo son rasgos “minorasiáticos”, por lo que esta pieza sería un ejemplo del gran sincretismo que caracteriza a la cultura fenicia. Por otro lado, los paralelos más próximos a la pieza que encontramos son los llamados ‘’prótomos’’, como el de Cartago, que se data del siglo VI a.C., el de Utica, fechado en la misma época por comparación; el del Monte Sirai, cuya datación se atribuye a los siglos VI-V a.C.; el de Sulcis (incompleto por fracturas), de la segunda mitad del siglo VI a.C.; y el de Ibiza, peor conservado, pues solo queda la barba, del que no fue posible precisar su datación. Una vez analizadas otras piezas del mismo yacimiento y observado los paralelos, la datación de la pieza puede atribuirse al siglo VI a.C. Los prótomos y máscaras cartaginesas se han relacionado con el culto a Tanit y a Baal Hammón. Las piezas que hemos mencionado más arriba provienen de tumbas (Cartago, Utica, Ibiza), áreas sacras (Monte Sirai) y de un tofet (Sulcis), y es posible que este prótomo fuera una ofrenda dedicada a Baal Hammón. No obstante, dada la cronología arcaica de la pieza y atendiendo al período de auge del culto de las divinidades de Cartago a partir del siglo V a.C., y la escasa influencia cartaginesa en la península ibérica en esta época, nos preguntamos si no se trataría de una representación de Melqart. Atendiendo al contexto arqueológico de la pieza, en Punta del Nao se acumulan yacimientos de distinta índole tipológica, como son fondeaderos y zonas portuarias, acumulaciones de pecios, escombreras submarinas e hipotéticos exvotos y ofrendas de los santuarios circundantes. La representación de este prótomo ha sido también identificada con el dios Osiris (Corzo Sánchez, 1999).
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 16 11 Terracota de figura femenina. Fuente: http://ceres.mcu.es/page s/Main A. 9. TERRACOTA DE FIGURA FEMENINA Esta pieza es una estatuilla en terracota que mide 23 cm de altura y que fue hallada de modo casual en Punta del Nao 6 . La figura representada es femenina, cuya vestimenta es una túnica larga plisada y ceñida al cuerpo. El rostro está muy erosionado por las condiciones en las que estuvo expuesta hasta su hallazgo. Los pies se encuentran juntos, aunque el izquierdo parece mantener la disposición de andar, y ambos apoyan sobre un pequeño escalón de 13 mm de altura y de 65 mm de lado, la cual se prolonga hacia la parte superior por el reverso se la figura. La cabeza debió lucir algún tocado o algún tipo de símbolo, tiene melena quizás rematada por el klaft egipcio y un cuello muy pronunciado. Respecto a los brazos, el derecho se mantiene levantado paralelo al eje lateral de la cabeza. Esto muestra una actitud guerrera, sin embargo, al contemplarla más detenidamente no hay huellas que indiquen la sujeción de algún tipo de escudo ni casco, además de mantener una frontalidad bastante serena que no se asemeja a la de las smitting goddesses. En definitiva, la figura parece representar una deidad probablemente asimilada a Astarté, cuyo aspecto de xoana y desarrollo longitudinal del cuerpo es típico de divinidades arcaicas (Blanco, 1970: 59). Sabemos que la Astarté iconográficamente es representada de manera común a las diosas-reinas Anat siria e Isthar babilónica, ya que su origen está en estas dos últimas. Por otro lado, esa forma de representar el brazo derecho y el pie izquierdo es también compartida con las figurillas de Athená Prómachos. Como paralelos hallamos las piezas votivas halladas en Chipre y ubicadas temporalmente entre los siglos VIII y VII a.C. y también a la figurilla conservada en el MET de Nueva York que representa la Isis de marfil, aunque esta parece sostener en vez de armas un puñado de lirios, por lo que la asimilación de nuestro ejemplar con la diosa Isis-Hathor no es descartable (Blanco, 1970: 60). Corzo Sánchez (1999) vincula esta pieza con la ceremonia ritual que describe Apuleyo del cortejo de Isis que festejaba el inicio de la navegación. 6 Fue donada al Museo Provincial de Cádiz por Eduardo Prats.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 17 12 Terracota de figura femenina (¿sacerdotisa?). Fuente: http://ceres.mcu.es/pa ges/Main Una vez más contemplamos otro caso en el que la permeabilidad fenicia es clara, puesto que su hermetismo es nulo, pudiendo atraer influencias tanto en la religión como en la iconografía de las divinidades propias con atributos típicos de otras corrientes. A. 10. TERRACOTA DE FIGURA FEMENINA (¿SACERDOTISA?) En este caso se trata de una estatuilla de barro cocido con características bastante similares a la pieza anteriormente descrita, no solo por la materia prima y las dimensiones similares, sino también porque la iconografía es similar. Este ejemplar porta una larga túnica muy ceñida que cae longitudinalmente hacia los pies y, a pesar de la erosión sufrida, es seguro que se trata de una representación femenina por el tipo de vestimenta y el peinado. El cabello se extiende hasta el cuello y desde aquí se recoge hacia el interior, otorgándole un aspecto más redondeado. En cuanto a los brazos, estos son los que caracterizan la pieza, puesto que se encuentran unidos y prolongados hacia el frente, dicha postura nos parece indicar que sujetaba algún tipo de objeto u ofrenda. Por su parecido iconográfico a la figura anterior y lugar del hallazgo se puede datar en una cronología similar, siglo VI a.C., y se ha propuesto su identificación con una sacerdotisa de Astarté (Ferrer Albelda, 1995-1996). B) 1. CONTEXTO URBANO Analizaremos seguidamente aquellas imágenes que han sido halladas en contextos primarios o secundarios en lo que debió ser el solar de la antigua ciudad de Gadir y en el área artesanal relacionada con la ciudad y con talleres alfareros situados en la isla de San Fernando. El tejido urbano de la ciudad es prácticamente desconocido, exceptuando el documentado algunas excavaciones como las del Teatro Cómico 7 ; los hallazgos arqueológicos de esta naturaleza son, por tanto, los menos numerosos. 7 Ver artículo de J.M. Gener, M.A. Navarro, J.M. Pajuelo, M. Torres y E. López (2014: passim).
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 18 13 Sacerdote de Cádiz. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main B. 1. 1. SACERDOTE DE CÁDIZ La pieza que analizamos a continuación es una estatuilla fundida en bronce y con una mascarilla de lámina de oro en el rostro, hallada en la ciudad de Cádiz, en el transcurso de los trabajos de cimentación de una construcción de nueva planta 8 . Se trata de una representación de un individuo masculino en bronce, al que se le ha aplicado sobre la cabeza una máscara de oro que acentúa las facciones del rostro. Porta una túnica larga con mangas y un casquete en la cabeza rematada por cintas. Es importante recalcar el objeto que parece sujetar el individuo sobre sus manos, hoy perdido. De igual forma, en los pies vemos un alargamiento que funcionaria para anclar esta pieza en otro objeto, como hemos visto en otros casos de estatuillas religiosas. Se atribuye el carácter divino de la figura a varios aspectos, como por ejemplo la máscara de oro que le ha sido impresa en la cara, ya que se trata de un material de prestigio y de larga tradición próximo oriental. Su nombre, no obstante, viene dado porque durante muchos años se pensó que fuera una imagen que representaría a un sacerdote del templo de Melqart. Posteriormente, otros autores han identificado la estatuilla con el dios Ptah, una divinidad oriental protectora de artesanos y constructores, relacionada con una divinidad creadora del panteón egipcio. Sin embargo, la iconografía que caracteriza las representaciones de esta deidad no se asemeja a la de esta pieza, siendo además una importación del Mediterráneo oriental. Hoy día se piensa que se trata de una serie de estatuillas con influencias egiptizantes dedicadas a divinidades protectoras del comercio y la artesanía (Jiménez Ávila, 2002). En Egipto estas representaciones se datan en la segunda mitad del II milenio a.C., y posteriormente, a principios del I milenio a.C., desde Fenicia se expandieron por el resto del Mediterráneo, como es el caso de Cádiz. 8 Durante la construcción del edificio de la compañía Telefónica en el año 1928.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 19 15 Máscara infantil. Fuente: Ferrer Albelda, E., Sibón, J.F., Mancheño Sagrario, D. (2000) B. 1. 2. MÁSCARA BARBADA Hallada junto a otras y publicada por P. Quintero (1929), ha pasado desapercibida en los estudios posteriores. Se encuentra muy fragmentada, conservándose solo la mitad del rostro, es decir, la nariz, el bigote, un ojo horadado, parte de la barba y el orificio de suspensión a la altura de la oreja. Este ejemplar está también fabricado en molde. El modelo iconográfico de hombre barbado, a diferencia de los que veremos posteriormente esta sí está presente en los repertorios fenicios próximo oriental y púnico de Occidente. “El ejemplar de Gadir presenta una impronta helénica transformada por la mano del artesano local, siguiendo un modelo muy diferente al empleado en las máscaras barbadas de Cártago (Grupo IV de Cintas) y de Ibiza, o en las piezas de Santa Gilla (Cagliari, Cerdeña)” (Ferrer Albelda et al., 2000: 595). Los paralelos más próximos los hemos encontrado en Fenicia. La cronología es atribuida en torno a los siglos IV-III a.C. B. 1. 3. MÁSCARA INFANTIL A diferencia del ejemplar anterior, el rostro infantil esboza una sonrisa sin llegar a la gesticulación. Está deteriorado, puesto que se encontraba muy fragmentado, pero se reconstruyó en su mayor parte. Está fabricado a molde, conservándose un orificio a la altura de la cabeza y perforaciones en ambos ojos. B. 1. 4. MÁSCARA SILÉNICA Aunque muy fragmentada, puesto que se conserva tan solo una cuarta parte de la pieza, es perfectamente reconocible el rostro de Sileno. Está pieza está fabricada en molde y su modelo iconográfico es helenístico. 14 Máscara barbada. Fuente: Ferrer Albelda, E., Sibón, J.F., Mancheño Sagrario, D. (2000)
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 20 16 Máscara silénica. Fuente: Ferrer Albelda, E., Sibón, J.F., Mancheño Sagrario, D. (2000) El uso de la iconografía del sátiro o de Sileno es frecuente en el mundo funerario y cultual púnico, no así en el Próximo Oriente, donde constituye una excepción. La génesis iconográfica del tipo parece provenir del ámbito teatral griego sobre el cual apenas existe discusión, produciéndose su aparición a partir del siglo V a.C. B. 2. CONTEXTO URBANO PRODUCTIVO DE CÁDIZ Debido a los distintos hallazgos realizados tanto en la ciudad de Cádiz como en su zona de influencia, debemos distinguir zona urbana y zona productiva o artesanal, y en esta línea introducimos los ejemplares que serán descritos a continuación. B. 2. 1. PEBETEROS EN FORMA DE CABEZA FEMENINA Durante unas excavaciones llevadas a cabo en la c/ Troilo 9 se hallaron cuatro pebeteros en forma de cabeza femenina. La mayor parte de las piezas halladas se encuentran en el praefurnium del horno, y se han considerado como vertidos donde fueron depositados los restos procedentes de la limpieza de la cámara de combustión y los fallos de cocción. La factura local se confirmaría por el examen macroscópico de las piezas, con las pastas típicas producidas en Cádiz que caracterizan la actividad alfarera gaditana de vajilla fina, la pasta de color rojo-anaranjado y la pasta beige-amarillenta, rematadas con un engobe de las mismas arcillas. Además, algunas de las piezas halladas tienen fallos técnicos, y se desecharían al no ser aptas para su uso y circulación (pieza nº 26652). En última instancia se han podido dividir en dos grupos los cuatro pebeteros encontrados, puesto que se han podido 9 Ver informe arqueológico de la actuación de J. Blanco (1999). 17 Pebeteros grupo 1 (nº 26651 y nº 26617). Fuente: Niveau de Villedary y Mariñas y Blanco Jiménez, 2007.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 21 18 Pebeteros grupo 2 (nº 26650 y nº 26652). Fuente: Niveau de Villedary y Mariñas y Blanco Jiménez, 2007 reconocer varias piezas de los moldes con lo que fueron fabricadas, por lo que tenemos Grupo 1 y Grupo 2. Grupo 1: pebeteros 26651 (Pebetero nº1) y 26617 (Pebetero nº2). La figura femenina representada aparece hasta la zona debajo de los hombros, algo que no es habitual en este tipo. Se relacionaría con el tipo IV de M.J. Pena (1990:56). Luce un kalathos sin decoración con presencia de aletas laterales y cazoleta superior cerrada. El estilo, aunque muy cuidado, dista del habitual. En este prototipo podemos observar rasgos y características muy detalladas con una gran minuciosidad, algunos de los cuales no se han llegado a representar en los ejemplares típicos de la primera mitad del s. II a.C., como el peinado detallado, la cinta sobre el cabello y los pendientes de forma lanceolada. Los rostros guardan proporciones correctas y son de forma ovalada. Con los kalathos de Cartago encontramos la semejanza de que son también de grandes dimensiones, aunque no tanto como los cartagineses, pero más grandes que lo habitual en esa cronología. Los ejemplares del Grupo 1 presentan una diferencia fundamental: nº26617 es menos fiel al molde, puesto que este se encuentra más desgastado y no se aprecian rasgos como la cinta sobre el cabello o los pendientes y los restantes aparecen bastante desdibujados. Grupo 2: pebeteros 26650 (Pebetero nº3) y 26652 (Pebetero nº4): Los ejemplares del Grupo 2 poseen un aspecto más descuidado, probablemente debido al uso de moldes desgastados y de originales –ya alejados de sus modelos primigenios– realizados por coroplastas menos habilidosos. Según Niveau de Villedary y Blanco (2007a) estas diferencias entre uno y otro grupo podría deberse a la llegada a partir del 146 a.C. de nuevos moldes y / o artesanos cartagineses que cambiaría el modelo en la segunda mitad del siglo. De esta forma, los artesanos locales, de una maestría inferior, fabricarían los moldes de este tipo de pebeteros, más desvirtuados y con escaso valor artístico, además sin continuidad más allá del siglo I a.C.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 22 Posteriormente se halló un nuevo fragmento de pebetero (Pebetero nº5) en el solar número 4 de la calle Santa María de la Soledad (Cádiz). Apareció entre el relleno de una fosa romana. Las facciones están muy desdibujadas, quizás por el desgaste del molde, como ya se vio en los pebeteros de la calle Troilo. Se encuentra fragmentada a la altura de la cara en su lado derecho. A pesar de que la conservación de la pieza es pésima, podemos pensar que se trate de un pebetero del tipo IV de Pena / tipo V de Cherif (Niveau de Villedary y Martelo, 2014) por comparación con las producciones más afines. Parece proceder de la propia ciudad, con la arcilla roja característica de los barreros locales. Este ejemplar nos recuerda a los pebeteros del grupo 2 hallados en las excavaciones del solar de la calle Troilo, por el hecho de que no posee una gran exquisitez estilística, ni una factura esmerada en los detalles del rostro. Sin embargo, aunque pudiera parecer que este ejemplar también fuera fabricado en el mismo molde en el que fueron fabricados los dos del grupo 2, no es así, puesto que el cabello representado en la pieza de la calle Santa María de la Soledad es apenas perceptible, y en los otros se aprecia una abundante cabellera, por lo que habría dos moldes o matrices para un mismo estilo iconográfico de carácter tardío. Las piezas del grupo 1 fueron fabricadas muy probablemente con moldes realizados a partir de prototipos originales provenientes de Cartago (Niveau de Villedary y Martelo, 2014). De esta forma, tendrá una continuidad en el uso y fabricación de este modelo iconográfico durante el siglo II a.C. Se trata de un contexto en el que también debemos colocar el grupo 2 de Troilo, característico de un momento de expansión económica y cultural de la ciudad, donde la identidad púnica se manifiesta en este y en otros aspectos (Niveau de Villedary y Martelo, 2014). En 1998 se dio el hallazgo de otro pebetero en la denominada Casa del Obispo, cuyo modelo es también el dado por Pena (IV) y Chérif (V). Solo conserva la mitad del rostro, una de las aletas superiores y medio kalathos. Algunos detalles se encuentran poco marcados, la razón 19. Pebetero nº5. Fuente: López Rosendo, 2005.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 23 de esto es que es probable que sea por el desgaste del molde (Niveau de Villedary, 2007b). El contexto original de la pieza no es conocido, sin embargo, sí lo es el de su hallazgo, puesto que se documentó en unas cisternas romanas del siglo II a.C. La función principal de dichos pebeteros era de quemaperfumes, idea reforzada por los hallazgos de restos de carbón en su interior y la existencia de orificios en la parte superior de la pieza para la expulsión de los aromas. Igualmente, la pieza podía ser ofrecida como ofrenda o exvoto dado el contexto funerario en el que se halló. En la tierra de origen del modelo iconográfico, Cartago, representarían a Tinnit (según algunos a Démeter, aunque este aspecto está hoy muy discutido), aunque no siempre tuvo que ir asociado a una única deidad, puesto que se repite en numerosos contextos, posiblemente por su éxito iconográfico y por compartir características universales (Niveau de Villedary y Martelo, 2014), por lo que, concluyendo, se podrían dar diferentes atribuciones a diferentes diosas según la zona (Arteaga et al., 2007). La iconografía puede ser polivalente y representar distintas diosas (Arteaga et al., 2007); tradicionalmente se ha pensado en Démeter-Coré por las espigas que porta en el kalathos, pero es un tópico dependiente de la noticia de Diodoro sobre la introducción del culto a Démeter en Cartago por las guerras de Sicilia. De confirmarse el origen cartaginés del prototipo, la divinidad representada sería Tinnit en su faceta de protectora de la agricultura. En el suroeste de la Península Ibérica se introduce en la época bárquida según los contextos arqueológicos estudiados, y en el sureste de Iberia quizás algo antes y por intermediación de Ibiza. No obstante, el hallazgo de pebeteros en santuarios con una larga tradición, como La Algaida, Cerro de la Tortuga, y quizás Peñón de Salobreña, permite barajar la posibilidad de un sincretismo o convivencia entre los cultos a Astarté y Tinnit (Marín Ceballos, 1999). B. 3. CONTEXTO URBANO PRODUCTIVO DE SAN FERNANDO. En el área de San Fernando se han realizado diferentes excavaciones en las que se han podido delimitar importantes yacimientos como el de Camposoto 10 y Villa Maruja 11 , cuyos hallazgos se detallan a continuación. 10 Ver detalles de la excavación en J. R. Torres, A. Sáez, A. M. Sáez, A. Muñoz (2003: passim). 11 Ver detalles de la excavación en D. Bernal, A.M. Sáez, J. J. Díaz, J. A. Expósito, L. Lorenzo, A. Sáez, R. García (2005: 61-86).
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 30 apto para ser revestido, debido a su color y superficie heterogénea, por lo que todo ello contribuye a un buen estado de conservación. En una primera lectura de la pieza sería comprensible su identificación con un guerrero asimilado al dios Melqart puesto que parece enfrentarse con un enemigo no identificado, animal o persona; sin embargo, sería una afirmación arriesgada ya que las evidencias no son muy claras. Por otro lado, podría tratarse de una convención en la estatuaria fenicia, el rasgo tan característico a la hora de confeccionar el cuello de la pieza, el cual no es muy pronunciado, entendiéndose como el resultado de la transmisión de fuerza de esta parte del cuerpo a los hombros (Spycket, 1981). La postura de la figura masculina representada es canónica, aunque no haya explícitamente una escena de combate, como podemos observar muy bien en los smiting gods. Podríamos introducir esta pieza, sin lugar a dudas, en los parámetros de la iconografía oriental. A pesar de no haber muchas evidencias para asimilarlo con Melqart, puesto que iconografía de esta divinidad es desconocida casi por completo, sería posible atribuirle esta identificación debido al evidente arraigo de esta divinidad en Gadir; sin embargo, Melqart no es un dios guerrero, por lo que es posible, pero igualmente difícil de probar, es que se tratara de una representación heroica, aunque se dan grandes diferencias con respecto a los paralelos más cercanos que conocemos. Los guerreros representados en las placas de marfil Bencarrón (Sevilla) llevan cinturón y van armados, al igual que el personaje representado en un cipo de Tharros. En cuanto a su cronología, se ha propuesto en torno al siglo VI a.C., que es cuando se da una actividad escultórica significativa (Belén Deamos y Chapa Brunet, 2012: 233). 25 Escultura masculina en pozo. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 31 C. 4. ESTELA FUNERARIA Durante el transcurso de las excavaciones de Pelayo Quintero en la necrópolis prerromana se halló en 1929 entre enterramientos de sillares una pieza identificada como funeraria. Se trata de una estela que ha sido labrada sobre un bloque de piedra arenisca cuyo remate en la forma superior es cónico, albergando en los laterales de la misma una serie de líneas a modo de estrías que recorren la pieza de arriba abajo. En la parte frontal de la estela hay un rebaje de forma cuadrangular y dentro del mismo un rebaje menor con una figura formada por un círculo y un triángulo, como si se tratara de un busto, y un hueco de poca profundidad, también con forma rectangular, sobre el que se situaría, según todo parece indicar, una inscripción funeraria. Del hueco indicado se eleva una especie de relieve troncocónico con forma ovalada. A día de hoy observamos dos hipótesis acerca de la finalidad y dedicación de esta representación llevada a cabo en la pieza objeto de estudio. Una primera lectura fue dada por su descubridor, P. Quintero (1932), quien vio en esta representación una figura humana encastrada en una estela que parece asemejarse a la de un templo, con frontón triangular y estrías en los laterales, al igual que los techos a dos aguas. Sin embargo, tras su exposición en el Museo de Cádiz, algunos investigadores como Corzo (1991) y Hours- Miédan (1950) contemplaron dicha representación como uno de los ejemplos del llamado “signo de Tanit”, es decir, la forma típica de representación de este divinidad, que es mediante una forma triangular (cuerpo), una redondeada o disco solar (la cabeza) y unos brazos representados con formas lineales, muy simples, pero que representan de manera muy clara el símbolo que quieren transmitir, y es la doble naturaleza de la deidad adorada, astral y ctónica. En opinión de M. Belén (1992-1993) la hipótesis de su asimilación con el “signo de Tanit” podría ser desmontado por el hecho de que carece de uno de los elementos principales, y que es la línea horizontal que separa las formas triangular y circular. Sin embargo, cuenta con un detalle con significativa importancia y que podría compensar la ausencia del elemento indicado; se trata de la diferenciación mediante líneas más o menos pronunciados y su espacio 26 Estela funeraria. Fuente: Martín Ruíz, 2004.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 32 27 Máscara femenina. Fuente: Ferrer Albelda, E., Sibón, J.F., Mancheño Sagrario, D. (2000) entre ambas, y que indicaría esta doble naturaleza pretendida a la hora de representarlo por parte del artesano. Otros autores, como Ferrer (2015) piensan que se trata de un unicum en la Península Ibérica y que, por tanto, en ningún caso, representa el “signo de Tanit”, que no se documenta en la Península Ibérica hasta fines del siglo III a.C. P. Quintero (1932: 7-8) describe que probablemente la intención fuera la de crear un tejado a dos aguas que representara un pequeño templo dedicado a la divinidad solar, en esta línea, estaría la posible inspiración en Shamash, unos de los dioses astrales en la religión babilónica (Ferrer, 2015), dios del sol, y cuya representación esquematizada es muy similar a la de Tanit, ya que mantiene las piernas abiertas y los brazos en alto. P. Quintero (1932: 7-8) propone que probablemente la intención fuera la de crear un tejado a dos aguas que representara un pequeño templo dedicado a la divinidad solar, en esta línea, estaría la idea de la posible interpretación de Shamash, unos de los dioses astrales C. 5. MÁSCARA FEMENINA Procede del área funeraria de Puerta de Tierra (Cádiz), aunque su contexto arqueológico no es claro. Se halló junto con otras dos máscaras en un espacio entre un columbario romano y una construcción definida como ustrinum, también romana. Esto no quiere decir que las máscaras sean romanas, pues es conocida la superposición de las tumbas de los períodos púnico y romano en esta necrópolis. Estas máscaras pudieron pertenecer al cementerio púnico, debido al hecho de que en la misma área funeraria se documentaran inhumaciones y estelas en forma de cipo. Está fabricado con molde y tiene tres orificios de suspensión. El rostro representado es femenino, de actitud serena, con los ojos perforados, y tocado con una especie de gorro frigio. No se han descrito paralelos específicos y su datación se atribuye a los siglos IV-III a.C.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 33 29 Busto femenino nº1. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main C. 6. MÁSCARA INFANTIL GESTICULANTE Descrita como ‘‘maschera grottesca’’ representa, sin embargo, un rostro infantil sonriente (Ferrer et al., 1995), con actitud quizás burlona. Se encuentra también realizada a molde, como la anterior pieza, y conserva un solo orificio de suspensión a la altura de la oreja y presenta los ojos perforados. Tampoco se han descrito paralelos en otros ámbitos del Mediterráneo y la cronología propuesta es similar a la del ejemplar anterior (siglos IV-III a.C.). C. 7. BUSTO FEMENINO Nº1 Se trata de un busto en terracota realizado a mano con una arcilla roja. Gracias a análisis realizados a la materia prima de la pieza y del yacimiento podemos decir que se trata de una manufactura local. Este ejemplar, como los siguientes que veremos de esta misma tipología, sufrieron ciertas fracturas y grietas que les valieron para ser desechados, quizás debido a que ciertas partes de la figura poseen un grosor muy alto, lo que ha propiciado que dentro del horno el calor no haya llegado a todo el interior de la pieza por igual. Este primer ejemplar posee un gran tamaño y una evidente desproporción entre la cabeza y el cuerpo. Sin embargo, los rasgos de la cara aparecen, a diferencia de las manos, cuidadosamente detallados. Desde el punto de vista figurativo, podemos observar que en la mano derecha la imagen sostiene un cuenco, mientras que en la izquierda parece poseer un animal de facciones finas, se ha planteado la posibilidad de que fuera un potro (Álvarez y Corzo, 1993-1994) o un ciervo (Ferrer, 1995-1996: 65). Estéticamente el cabello está bien realizado, recordando la caída del mismo a las korai griegas. Las orejas son partes de la figura que han sido realizadas aparte. En el tocado que 28 Máscara infantil gesticulante. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 34 30 Busto femenino nº2. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main porta sobre su cabeza observamos una serie de prolongaciones en arcilla que parecen sobresalir, lo que podría representar la presencia de esas pequeñas serpientes sobre la cabeza. Otro rasgo oriental lo encontramos en los detalles de la boca, puesto que muestra una sonrisa arcaica. Además, los ojos serían rellenados de pasta vítrea, entre otros materiales, para así dotar a la figura de una estética más elevada (Marín Ceballos y Belén Deamos, 2006). C. 8. BUSTO FEMENINO Nº2 Con las misas características del anterior, es de mayor tamaño incluso. De los cinco bustos, este es el mantenía un estado de conservación más deficiente. La cabeza se encontraba en buenas condiciones, mientras que el torso se hallaba muy fragmentado. Igualmente, esta figura presenta un acabado mucho más cuidado que el ejemplar nº1, además, se prolonga hasta la cintura, aunque es en este lugar donde artísticamente el nivel es inferior, puesto que se ha rellenado con trozos de arcilla. En cuanto a la vestimenta y aspectos decorativos sigue los mismos parámetros que el anterior ejemplar, sin embargo, la factura de la boca es más correcta, con una sonrisa menos rígida. Por otro lado, el brazo derecho de la figura mantiene una posición de oración, mientras que la mano izquierda sostiene un pixis.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 35 C. 9-10. BUSTOS FEMENINOS Nº 3 y 4. 31 Busto femenino nº3. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main 32 Busto femenino nº4. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main Estos bustos son descritos conjuntamente por la notable semejanza entre ambos. La vestimenta es similar a los anteriores, una túnica con escote en forma de V, con el peinado bien tratado y senos insinuados. Una de las diferencias principales con respecto a los anteriores ejemplares, es que, en estos dos casos, el tamaño es más reducido y no portan ningún atributo. C. 11. BUSTO FEMENINO Nº5 Debido a su deficiente estado de conservación, este ejemplar no se encuentra expuesto al público, puesto que, a pesar de su casi completa reconstrucción, aún le faltan la nariz y gran parte de la frente. Con respecto a sus características principales, hemos de decir que difiere de las demás en cuanto a su tamaño, pues está a medio camino entre las dos primeras descritas y las dos últimas (41 cm de altura). Por comparación, podemos apreciar que la cabeza es más parecida estéticamente al primero de los bustos, mientras que la forma del busto es más cercana a los dos últimos ejemplares descritos. En ellas se ha visto la representación de Gorgona en dos de los bustos, posee una mirada más humana, que parece atenuar la sensación de inquietud del espectador actual (Marín Ceballos y Belén Deamos, 2006)
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 36 33 Busto femenino nº5. Fuente: http://ceres.mcu.es/pages/Main El reconocimiento de estos elementos sobre sus cabezas permitió que se pudieran identificar ambas representaciones en terracotas con Medusa, siendo el animal del primer busto un pequeño ciervo puesto que sobre la cabeza se puede apreciar el arranque de la cornamenta. En palabras de Marín Ceballos y Belén Deamos (2006), las Gorgonas gadiritas objeto de estudio se diferencian mucho tanto de las formas más extravagantes de la misma como de las representaciones más modernas de un estilo más humanizado. Algunas divinidades griegas se representan de esta guisa, es decir, con alusiones a serpientes debido a su carácter ctónico como es el caso de la diosa Ártemis. Hékate, por ejemplo, porta serpientes sobre sus manos. Igualmente, el ciervo es un elemento importante dentro de la iconografía de Ártemis, puesto que, de esta forma, se ve en la divinidad ese poder de protección y humanidad, como es alimentar al animal. En la segunda terracota, el gesto del brazo en alto se suele interpretar como un gesto de bendición de los fieles que ante ellas se presentan. Sin embargo, otros autores han visto en este gesto el acto de un juramento de fidelidad por parte de los dioses o por parte de los fieles, así pues, los objetos que portan sobre sus manos, como la píxide en el busto número dos, sería la forma de simbolizar ese compromiso que se ha creado entre la divinidad y los fieles (Bénichou-Safar, 2004). Por lo tanto, en estas piezas contemplamos la interpretación fenicia de los estilos iconográficos griegos de una forma muy original, siendo una muestra más de ese sincretismo fenicio. En cualquier caso, la interpretación más acertada sobre la representación de estas terracotas es la asimilación con Tinnit. En definitiva, los bustos objeto de estudio, han sido datados entre los siglos IV y III a.C. (Marín Ceballos y Belén Deamos, 2006: 204). D) CONTEXTO INDETERMINADO En el presente apartado se exponen aquellas piezas cuyo contexto de hallazgo o arqueológico no es claro, pero su importancia iconográfica sigue siendo igualmente relevante para el estudio de la cultura religiosa fenicia.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 37 34 Máscara negroide. Fuente: García y Bellido, 1970. 35 Bronce Punta de La Vaca. Fuente: Jiménez Ávila, 2002. D. 1. MÁSCARA NEGROIDE De esta pieza no poseemos muchos datos, siendo quizás la más desconocida de las vistas hasta ahora. Su contexto arqueológico no está claro, pero fue hallada en el Cerro de los Mártires, en San Fernando, siendo igualmente indeterminada su cronología, aunque es posible su datación en época reciente (García y Bellido, 1970). En comparación con las demás, esta máscara se encuentra en un estado más deficiente, poseyendo el rostro una disimetría facial característica y presentando unos rasgos muy exagerados, puesto que tiene la nariz chata y grande, al igual que la boca, con los labios bien marcados, y los ojos, aunque estos últimos sin presentar orificio alguno. Quizás por el pronunciamiento de ciertos rasgos se ha interpretado como la representación de un negroide. D. 2. BRONCE PUNTA DE LA VACA La pieza que procedemos a analizar se trata de una placa de bronce con la esquematización de una figura femenina. Antes de comenzar a comentar los aspectos formales de la pieza, debemos aclarar que dicha pieza no fue hallada en la ciudad de Cádiz, pues se ha corroborado que procede del yacimiento de El Berrueco, en Ávila (Jiménez Ávila, 2002). En 1899, Juan F. Riaño dibujó una pieza de idénticas proporciones y características procedente del yacimiento abulense, pero posteriormente se dio por desaparecida. Sin embargo, la pieza fue de nuevo hallada en Cádiz, en concreto en Punta de la Vaca. La figura femenina representada está provista de alas, decorada asimilando el plumaje desde los antebrazos hasta la cabeza, y el rostro posee unos rasgos muy marcados, con grandes ojos y nariz larga, mientras que la boca tiene un aspecto lineal e inexpresivo y el peinado es el típico “hathórico”. En las manos parece sostener una especie de lirio o palmeta. A partir de la observación del dibujo efectuado
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 38 por Riaño en 1899 podemos constatar que originalmente las alas eran cuatro y que estas se encontraban dispuestas en forma de X. En cuanto a la advocación de la representación, se piensa en divinidades de culto tartésico locales derivadas iconográficamente de la diosa Astarté (Olmos, Tortosa e Iguácel, 1992), es decir, pertenecería a una serie de representaciones híbridas de época orientalizante de la Península Ibérica. Del dibujo original podemos apreciar que las alas se expanden desde un disco solar, muy típico en este tipo de representaciones divinas durante los siglos VII-VI a.C. Como paralelismo más cercano podemos exponer el Bronce Carriazo, cuya influencia en la diosa egipcia Hathor es también considerable, puesto que la forma de representar la figura femenina es muy similar, con la salvedad de que en el Bronce Carriazo la divinidad sostiene dos ánades y que estos son los que poseen las alas y que parecen elevar a la divinidad. La función de este bronce es distinta ya que se trata de un bocado de caballo, mientras que nuestro ejemplar objeto de estudio parece que estuviera pensado para decorar paredes o puertas, garantizando así la protección de las casas, llegando, por tanto, a poderse entender como una divinidad protectora menor, mediante la sacralización de espacios (Jiménez Ávila, 2002). 5. CONCLUSIONES. Una gran cantidad de tinta se ha vertido en pos del conocimiento de la religiosidad de los habitantes de Gadir, aquí hemos pretendido mostrar primero cuáles son los hallazgos materiales de índole religiosa, y particularmente las representaciones divinas para, posteriormente, comentar los aspectos de la religión fenicia y su evolución en Gadir. En primer lugar, debemos hacer alusión a las principales divinidades cuyo culto está atestiguado en Gadir, Melqart, Astarté y Baal Hammón, gracias a las fuentes textuales que, aunque escasas, pueden ser analizadas desde la interpretatio grecolatina de los dioses fenicios. Las fuentes literarias hacen especial hincapié en la magnificencia de un gran templo dedicado al dios Melqart, el más importante de Occidente (Marín Ceballos y Jiménez Flores, 2004), la divinidad principal de Tiro, la metrópolis. Cada ciudad-estado, aunque tenían divinidades en común, todas tenían algunas advocaciones específicas, y en este caso de Gadir, el panteón local era específico en su culto a determinadas divinidades.
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 39 Las fuentes informan de que en uno de los extremos del actual islote de Sancti Petri se ubicaba dicho templo dedicado a Melqart o Hércules gaditano (Estrabón, 3.5.5), lugar que se encuentra a las afueras de la Cádiz actual, lo que nos plantea la posibilidad de que la construcción del templo fuera anterior a la fundación de la ciudad de Gadir y que la causa de dicha construcción fuera el contacto comercial entre los primeros fenicios y la población autóctona, puesto que, no debemos olvidar que en los templos no solo se rendía culto a los dioses sino también se acordaban transacciones comerciales, entre otras actividades. Por otro lado, Melqart, según algunas fuentes como Salustio (Yug. 18), falleció en el sur de la Península Ibérica y que por tanto sus restos se encontraban enterrados en el santuario. Esta afirmación no posee apenas veracidad, pero su mera suposición refleja la relevancia de la ciudad de Gadir en el panorama religioso de la Antigüedad, ya que solo en la ciudad de Tiro se decía que descansaban los restos de Melqart, por lo que la simple asimilación en este aspecto con la ciudad madre de los fenicios evidencia esa importancia e influencia que ejercía Gadir en su época. Asimismo, el culto a Melqart se ha podido constatar con el hallazgo de múltiples piezas, como los anteriormente analizados bronces de Sancti Petri, cuya función parece estar relacionada con el culto de Melqart. La importancia de esta divinidad en la ciudad es, por tanto, evidente, ejerciendo el poder protector sobre las colonias fenicias de Tiro, de donde es la divinidad principal y presentándose como el dios protector de sus colonias y de la navegación, actividad tan improtante en la idiosincrasia fenicia. En segundo lugar, destaca la diosa Astarté, que representa la protección de la vida. Mientras que Melqart es representante de la realeza misma divinizada, Astarté es la diosa de inspiración astral (Marín Ceballos, 2011). Otro de los templos más importantes de la antigua Gadir era el dedicado a Astarté, como describía Avieno (Ora 314-317), en la actual zona de Punta del Nao se hallaba el templo dedicado a Venus Marina, asimilada con Astarté. La relevancia del templo está bien demostrada por la cantidad de ejemplares con representación de divinidades femeninas (general y tradicionalmente atribuidas a esta diosa y su templo) halladas en prospecciones subacuáticas y hallazgos casuales en esta zona. A Astarté se le atribuye ese rasgo de protectora de los navegantes, por lo que algunos santuarios del estrecho de Gibraltar es posible que estuvieran dedicados a la Astarté fenicia. Algunos restos hallados y analizados, tanto de contextos subacuáticos como funerarios han sido asimiladas con el culto a Astarté y a rituales oraculares respectivamente. La escultura de la divinidad entronizada hallada en una
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Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 50 7. ANEXO
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 51
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 52
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 53
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 54
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 55
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 62
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 63
Representaciones de dioses fenicios de Gadir. 64
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