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El viagero universal ó Noticia del mundo antiguo y nuevo: obra recopilada de los mejores viageros por D.P.E.P. ; tomo XXI

La Porte, Joseph de (1714-1779)

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EL VIAGERO UNIVERSAL. QÜADERNO LXL TOMO XXI. A EL VIAGERO UNIVERSAL, Ó NOTICIA DEL MUNDO ANTIGUO Y NUEVO. OBRA RECOPILADA DE LOS MEJORES VIAGEROS POR D. P. E. P . TOMO XXI. MADRID. IMPRENTA DE VILL ALTANDO. 1 7 9 8 * IO EL VIAGERO UNIVERSAL, tanto, que es el país escogido para convale¬ cer los enfermos. Los poseídos del mal ve¬ néreo van á él de remotas regiones, logrando / s u restauración, sin otro auxilio que el que les presta la bondad del clima. Es Piura cabeza de su partido, y en ella reside el Juez Subdelegado que le gobierna: es Xefe ó Presidente de su Cabildo , y se compone del mismo numero de vocales que el de Truxillo. Se establecieron á los princi¬ pios caxas de Real Hacienda hasta que se extinguieron en el ano de 1778. Hoy cor¬ ren los principales ramos al cargo de los mi¬ nistros de las de Truxillo, á excepción de las de alcabalas y tabacos, papel sellado y naipes: para cuya venta y giro se crearon dos admi¬ nistraciones en Payta y Pidra baxo el titulo de rentas Reales unidas, que aun subsisten. Su estado eclesiástico se compone en to¬ do el partido de doce doctrinas, sin incluir las de división que en el ultimo concurso de 1789 se separaron: sus rentas ascienden á seis mil quinientos setenta y quatro pesos, tres y medio reales. En esta ciudad á mas de su Iglesia matriz hay una parroquia de ludios con el titulo de San Sebastian y otra vice-parroquia llamada Santa Lucia. Tiene asimismo una Iglesia con la advocación de nuestra Señora del Carmen, que sirve de co¬ legio ó congregación á los clérigos dql Sal¬ vador. PARTIDO DE PIURA. II Hay tres conventos de Religiosos , que son de San Francisco , nuestra Señora de la Merced y Hospital de Betiemitas. Este es muy frecuentado por los forasteros que pasan á curarse á esta ciudad, conducidos de la fama de su clima: sus rentas fixas ascienden á dos mil veinte y quatro pesos, siete reales , fue¬ ra de algunos cortos censos que cobran, y de las limosnas de los fieles. En veinte y tres poblaciones grandes y pequeñas, en cincuenta y ocho haciendas, que muchas son tan grandes como aquellas , y algunas cabañas que contiene este partido, se cuentan quarenta y quatro mil, quatrocientas noventa y siete personas de todos sexos, estados y condiciones , según la numeración hecha por el Obispo el año de 1785 , como se ve por el estado siguiente. Espa t fióles. Eclesiás¬ ticos. 81. Casados.. 966. Seculares. 916. Viudos.. 223. Párvulos. 759. Indios. Mesti¬ zos. Pardos. Negros. 3 - 1. iocjia. 3 *$ * - 1646. 244. 4 ^ 4 - 3606. 1814. 439 - 1768. 574 - 3 ° 9 - 62. 7663. 3222. I 4 34 - * 3 9 - La clase mas distinguida, en quien reside eljgobierno y l a principal riqueza , es la Española. En ella están reunidos los empleos 12 EL VIAGERO UNIVERSAL, políticos, ios civiles y eclesiásticos, el mayor comercio, y mucha parte de la industria. Ella es poseedora de las haciendas mas poderosas, y en fin de todo lo mas importante de su uni¬ versal giro y producciones naturales. Sus naturales son de carácter afable y humano para los forasteros : son muy hábi¬ les y laboriosos , pero tenaces en la defensa de sus fueros. Quizá contribuirá á esto la afi¬ ción que tienen al manejo de papeles , y á la carrera de jurisprudencia en que algunos han sobresalido. Su lengua común es la Cas¬ tellana. El trage de los hombres es como en España ; pero las mugeres siguen el de Li¬ ma , y demas países de esta América. La clase mas numerosa de estos habi¬ tantes es la de los Indios, que se distin¬ guen en originarios , y forasteros. Son muy humildes, expertos, y laboriosos, pe* ro inclinados á la torpeza. Están sujetos, como los demas del reyno , al tributo que aquí es muy moderado. Los pueblos en que ellos viven solos sin mezcla de Españoles ni de otras castas, gozan de un gobierno muy pacifico , y de la ;nejor policía. Rara vez se oye que en sus pueblos se ha hecho una muerte, un robo, ni otros excesos crimi¬ nales que escandalicen. Son muy crueles, co¬ mo los demas de la América, en los castigos, quando dimanan de la disposición de justicia. Es grande la sujeción que tienen á PARTIDO DE PtURA. 13 los Españoles, y particularmente á los jue¬ ces espirituales y temporales. En quanto á sus trages son con muy corta diferencia iguales á los que he referido de otros paises, á excepción de los de Payta y Colín, que es de marineros comunes. Por lo que hace á sus idiomas, se ob¬ serva una variedad digna de admiración. Los mas de los pueblos, aunque sean confinantes ó cercanos, tienen su diferente dialecto y pro¬ nunciación, de suerte que se distingue á uno# de otros fácilmente : también se diferencian en sus costumbres , pero donde mas se nota esta variedad es entre los de los valles, y los de la sierra: los primeros son muy cultos, por¬ que sus pueblos son mas freqüentados por los Españoles ; pero los serranos que carecen de la continua comunicación de ellos, son mas rústicos y groseros ; su vicio dominante es, como en todos los de su nación, la embria¬ guez ; y quando les falta la proporción pa¬ ra adquirir aguardiente, nunca carecen de la chicha , que es una especie de cerbeza hecha de maiz y miel de caña. Son de complexión ardiente, naturalmen¬ te desconfiados y perezosos : jamas respon¬ den categóricamente á lo que se les pregun¬ ta. Tratan con mucho agrado y respeto á sus concubinas ; pero son crueles , ó á lo menos indiferentes para con sus mugeres propias, ion cobardes, y temen tamo á los Negros 14 EL VIAGERO universal. que uno ó dos bastan en un pueblo para que vivan atemorizados. No reyna en ellos el hu¬ mor colérico, les abunda el fiemátatico, y de aquí viene verosímilmente el que hasta ahora no se ha conocido ningún ludio loco en las dos Américas , observación que han hecho muchos curiosos. Son tan parcos en el comer, que casi todos en estos valles y sierra se mantienen diariamente con un huevo du¬ ro con mucho pimiento molido ; y en lugar de pan el maíz cocido, á que llaman momolido, .todo lo qual es incentivo para la chicha, y rara vez Varían de alimento. Es crecido ya el numero de Mestizos en el reyno , pero son menos útiles que el resto de los habitantes. Son ios de este par¬ tido dedicados al comercio, á la agricultura, manufacturas , y al exercicio de arrieros y viandantes. Su idioma es el mismo de los Es¬ pañoles : no difieren en sus trages, y procu¬ ran imitarlos en las costumbres. Los Negros están destinados al ser¬ vicio doméstico de las familias , y al cul¬ tivo de las haciendas , lo mismo que en to¬ dos los valles; Los mas son esclavos , y de igual carácter y costumbres que los otros de su nación ; pero con la diferencia que en es¬ te país están mas sujetos y subordinados, por lo que son mas Utiles á sus dueños y al es¬ tado. La dase de gente mas discola y de ma- PARTIDO DE PIURA. i 5 las costumbres , es la de Pardos, ó Mulatos. Su mayor número habita en las vegas é in¬ mediaciones del rio de la Chira; residen tam¬ bién en los de Morropon, Tangarara, el Are¬ nal, Hílala, de terreno bien enfermizo, y tam¬ bién en sus bosques. Allí viven casi sin ley ni religión , subsistiendo de las siembras , del abundante ganado, y de otros trabajos á que les obliga la necesidad. Son de costumbres bárbaras y groseras , preciados de valientes, de que resultan muchas muertes, ya de ellos mismos , ya de ios forasteros. Siempre an¬ dan cargados de armas , y son las que co¬ munmente usan el rejón, el machete y el pu¬ ñal. Los terrenos que habitan son muy en¬ fermizos, y raro es el forastero que no padez¬ ca tercianas. Ellos, corno que son nativos de estos lugares, no experimentan tantas epide¬ mias: y esto hace también que no vivan mas sujetos á la razón y á las sabias leyes que ha¬ cen felices á otros. Pasando ahora á tratar de los animales empezaré por el que llaman danta ó ante, y mas comunmente la gran bestia. Este animal que habita en las riberas del rio de Chinchi! pe .tributario del Marañen , en los montes de Gua.narca , en los confines de Jaén , en C-axamarca, y Chachapoyas, es de figura de Vaca , pero su estatura menor que la de una ternera de año, mas largo que alto su cuer¬ po , la oreja se parece á la del cerdo, carece 16 EL VIAGERO UNIVERSAL, de hasfás , la cola corta , delgada y torcida, mucho menor que la del puerco: tiene crin, pero no excede á la del asno : tiene en la frente un hueso muy fuerte y sólido con que se abre camino entre la espesura de los monres : no acomete sino le irritan : su mayor enemigo es el tigre , con quien suele pelear, saliendo regularmente vencido , si pelean en lo llano y descubierto ; pero si es en terre¬ no donde hay maleza , sucede al contrario, Su carne es comestible, se parece en el gusto algo á la de baca, y los Indios salvages de la parte austral las cazan con sus flechas con la mayor destreza , y estiman mucho su carne. Entre las varias especies de osos que se conocen en este partido, es el mas raro el que llaman hormiguero ; es de menor tama¬ ño que el oso común ; y ademes se diferen¬ cia en tener la cola mas dilatada y cubierta de cerdas , de tal suerte que extendiéndola, tapa su cuerpo, preservándose así de la lluvia y del sol. Al extremo de su hocico , que es muy largo , tiene un agujero pequeño , que es su única boca. Su común alimento son las hormigas , por lo que siempre anda buscande hormigueros: por el agujero que tiene en la punta del hocico saca su lengua , que es muy larga y delgada, la mete en el hormi¬ guero , y quando conoce que está cargada de hormigas, la retira y se las traga , repi- PARTIDO DE PIURA 17 tiendo la misma operación hasta que está harto o acaba con las hormigas. El sagino, que también se conoce por los nombres de chancho, paquirayjavalí, es el ani¬ mal montaraz mas abundante de este parti- e. Su carne es apreciada en muchas partes ae esta América ; se parece en el gusto á ía del cerdo ; y mas que en este partido abun¬ dan en Chachapoyas , Jaén y Lamas. La taruga es una especie de venado, diierenciándose en tener pelo en las hastas. Su carne es comestible, y su piel útil y muy es¬ timada para gamuzas y zapatos , excediendo en suavidad , lustre y duración á los cordo¬ banes de cuerb de cabra. Siempre andan en manadas numerosas. Hay también de estos animales en Caxamarca , Huamachuco, Pataz y otros partidos de Jacn. Los tigres sobre ser abundantes en el territorio que corresponde á Tumbez , son los mas feroces y mas corpulentos que he vis¬ to en otros paragas de este reyno. Estos ha¬ cen muchos estragos en los animales domés¬ ticos , acercándose á las haciendas y po b! a cienes. Los caminantes que pasan por los montes en que estas fieras habitan, corren mucho peligro, particularmente de noche y a j amanecer, que es quando mas acometen por io qua! los caminantes se precaven encendienogueras. Los hay de q ua t ro clases en | a montana . esto pc a tomo « ’ ” enos mancl »ad» * B 1 8 EL VIAGERO UNIVERSAL, su piel ; pero iguales en su fiereza y propie¬ dades. Si es grande el número de los tigres, no es inferior el de los leones, siendo de adververtir que no son parecidos á los Africanos en la poblada guedeja que los hermosea: son tan corpulentos los que habitan los bosques de Tumbez , que igualan á un asno de los menores. Es animal carnicero, aun mas feroz que el tigre, y hace cruel estrago en los ga¬ nados, degollando todas las reses que encuen¬ tra , no tanto movido de la hambre , como por su ferocidad. Los hay con abundancia en los valles y sierras de este gobierno. Es nece¬ sario que los hombres que transitan por aque¬ llos caminos adonde abundan, vayan muy pre¬ cavidos, y con armas, pues esta fiera acome¬ te de improviso , para lo que le presta faci¬ lidad su mucha ligereza. Hay en este partido abundancia de ar¬ dillas del tamaño de un gato de tres meses: se alimentan comunmente de las flores: el pe¬ lo de su piel es muy suave y lustroso: pudie¬ ra ser este un ramo de comercio considera¬ ble. El hopo de su cola en algunas es tan abultado como el cuerpo , y su carne es co¬ mestible. Las hay de color de rata , y negro que se equivocan con el mas fino terciopelo. Se domestican en las casas, son muy limpias, y divierten con la agilidad de sus movi¬ mientos. PARTIDO DE PIURA. 19 El pacran , que es un animal poco ma¬ yor que un gato, habita en los territorios de os valles y de la sierra. Se alimenta del maíz que roba de noche en las sementeras , y de las gallinas y huevos. Viven en cuevas, don¬ de depositan el grano para alimentarse en el tiempo que no es de cosecha. En Piura son mas raros que en los países templados de la sierra , donde es abundante este quadrupedo, Y le llaman apachala , que en nuestro idioma significa tigre gallinero. El cahapicuru , que significa anima! en¬ tre espinas , se cria en las quebradas calien¬ tes. Su hocico es como el del cerdo, y sus manos imitan algo á las del mono : la carne aseguran que es sabrosa , y parecida á la de los cerdos, pero dicen también que huele mal. Es de propiedades y figura muy diferente del puerco espin del antiguo continente. En el cerebro tiene el de este pais una concha pe¬ queña de hueso , y muy blanca , cuya dure¬ za es tan grande, que se necesita mucho es¬ fuerzo para romperla. El camaleón, aunque no es tan abundan¬ te en este partido como en el de Chachapo¬ yas , es igual á los de estos países. El pacaso es muy parecido á la iguana en sus propiedades, y algo en su figura. Esta ul¬ tima es comestible , y en el Orinoco es uno de los platos mas regalados entre las nacio¬ nes que habitan las tslas y vegas de este rio: 2 6 EL VIAGERO UNIVERSAL, lo que no me detengo en describirlos. En quanto á los arboles , cuyas made¬ ras son apreciables para las fábricas y otras obras de adorno, son el cedro, el naran¬ jo agrio , el box , el olivo , el Hoque colora¬ do , el chachacomo , el elizo , el espino , el guayo , el algarrobo incorruptible , la chontilla , por otro nombre boba, el zapote , sioque, el cocobolo solidísimo , el lucumo , la palma , el moral, el roble, el sauce, el gualtico, el palillo , el taylis , el guachapelí, el limoncillo, el guayacan, cuya madera es olo¬ rosa y dura , y el árbol conocido por de la tara. Los que tienen particulares virtudes son, el primero los tamarindos, de que hay abun¬ dancia en este partido. Su fruta es muy útil para purgarse, y hacen de ella frecuente uso en las boticas de la América : es asimismo muy agradable al paladar ; y después de se¬ cas sazonan con ella las limonadas para re¬ frescar. De su madera labran vasos , porque dicen que continuando la bebida eq ellos ó echando este palo en agua, cura la hidro¬ pesía. FJ árbol de quinaquina, que es propio de los lugares calientes, es aquí escaso, pero abunda en la montaña. La corteza y resina quemada , y recibiendo su humo por las na¬ rices , es fragante , fortalece la cabeza , y quita sus dolores quando provienen de frió, PARTIDO DE PIURA. 27 ó ayre. Su semilla se toma en agua con miel de caña para los pujos de sangre : su madera es muy sólida, y buena para los edificios. En este partido se cria un árbol prodi¬ gioso ; dá por fruto unas baynillas semejan¬ tes á las del Mení, de las quales salen unas mariposas de varios y diferentes colores, muy agradables á la vista. El piñón es árbol de este territorio , se cria en lugares calientes: la telita de su fru¬ ta es buena para purgarse, y las hojas apli¬ cadas á las postemas sanan. El que llaman de la taya ó tara que se cria en los valles, produce una baynilla muy usada para hacer tinta, y tiene bastante con¬ sumo. El molle ó mulle de lugares calientes y templados de sierra, da una resina que apli¬ cada en parches á las sienes, cura el dolor de cabeza que proviene de pasmo ó ayre, y su semilla es la verdadera pimienta. Los In¬ dios la echan en la chicha para darle fuer¬ za, aunque es muy nociva. No me queda du¬ da de que esta es la verdadera pimienta que se trae de las Indias orientales, y la he vis¬ to de mayor fortaleza, y de mejor gusto que la que llaman de Castilla, y de la que ha¬ cen los Holandeses tan gran comercio. Si en este reyno se dedicasen á su cultivo , s ' e qui¬ taría á ios estrangeros este articulo de co¬ mercio tan importante , cediendo en benefi- 2 8 EL V7AGER0 UNIVERSAL, ció de nuestra nación 5 y es tan abundante en estos países que podría cargarse un re¬ gular buque cada dos años para la Penín¬ sula. El árbol de la cascarilla ó quina produ¬ ce la famosa corteza que es el mejor febrífu¬ go para las tercianas, y sirve para otros mu¬ chos remedios. Es el articulo de comercio mas abundante de este reyno: en este parti¬ do se cria en el cerro de Pareton en la doc¬ trina de Guarmaca , y en Sondor anexo de Guancabamba ; aunque en estos lugares va¬ le seis pesos la arroba, en Piura cuesta ocho. El llamado palo santo que abunda en la sierra produce una resina, de que se hace mucho uso en la medicina. El espíritu saca¬ do de esta resina, de la corteza ó madera, quita los paños ó manchas de la cara. El zapote, cuyas hojas sirven de abun¬ dante pasto á los animales, tiene también una resina de la qual usan los tintoreros pa¬ ra engomar los efectos que tiñen y aplan¬ charlos , y también sirve á los sombrereros para sus fábricas. Llevase á Lima y otras partes por comercio. El árbol de algarrobo es aquí muy abun¬ dante , con cuyo fruto, á que llaman sus na¬ turales puno , que es cogollo de la flor, sus¬ tentan muchos animales : su madera es bue¬ na para fábricas, y se tiene por incorrupti¬ ble : los Indios y gente pobre hacen una es- PARTIDO de PIURA. 29 pecle de engrudo de la bayna muy jugoso que les sirve de sustento, pero es muy cᬠlido. El algodón aunque se da en todos los valles , y particularmente en los lugares ca¬ lientes de Chachapoyas, es abundantísimo en este partido. El oro y la plata no son abundantes en los lugares que pertenecen á los valles} pero Piura que participa del temperamento de sierra en algunas partes, no carece de estos metales, particularmente de minas de oro. Verdad es que ya sea por su corta ley, ó por la poca afición que tienen sus moradores á este penoso trabajo, son raras las que se be¬ nefician. En Hayabaca hay un cerro que no tie¬ ne nombre , donde se ha descubierto un me¬ tal raro de color verde subido , pero hasta ahora no tiene dueño , ni tampoco se cono¬ ce la calidad de este. La beta es ancha , y manifiesta que es de caudal, siendo de infe¬ rir que sea de cobre. En este partido, en el pueblo que llaman Amotape á las diez y seis | e de u c ¡ dad de Piura, se halla la célebre mina do brea , que hasta ahora diez y seis ó veinte años ha abastecido al reyno de este efecto, endiase el quintal de treinta y cinco i qu a - nue'hawTV^u" Ó menos e * tr accion que habla de ella; peto desde que se dcscu- £0 EL VIAGERO UNIVERSAL, brió otra en la punta de Santa Elena, juris¬ dicción de Guayaquil, cesó el trabajo de es¬ ta , respecto á lo menos costosa que es la de este pais , por lo que es la que abastece al presente al reyno. Como era costumbre de los Indios gen¬ tiles enterrarse con muchas de sus alajas, distinguiéndose mas en este uso los que ha¬ bitaban estos valles ; de consiguiente se ha¬ llan muchos sepulcros en este territorio ; pe¬ ro no hay memoria de haberse descubierto como en Truxillo, y otras partes, tesoros de oro y plata. Lo que común y generalmente se en¬ cuentra son varias figuras de raras formas en barro: parece que suplían la escritura, es¬ tampando en esta materia y en sus texidos quanto querían conservar y juzgaban digno de memoria. Se ha hallado en una huaca una figura de barro ó loza negra de un Indio sentado con una rodilla hincada descansando sobre el talón, y la otra doblada : tenia una monte¬ ra redonda que remataba en punta , de la qual le caia una falda ancha sobre el pecho: por los lados tenia dos faxas hasta la cin¬ tura, encima de los hombros una como muceta , y otra ropilla debaxo de esta hasta la cintura, caia por detras una punta triangu¬ lar ; pendian acia las orejas dos puntas an¬ chas, sobre ellas dos medias rodelas grandes, ^PARTIDO DE PIURA. 31 y á los puños dos faxas largas; tenia en la mano una corona, y la otra en ademan de estar mandando alguna acción. Otra se halló igualmente de barro negro . el Indio estaba sentado con un gorro á f 0 ° e mitra , en acción de tocar el inst¬ rumento que llaman andarilla , compuesto 1 Clnc l ° > seis > siete , y hasta doce flautas, qua es por la embocadura están parejas, pero por los cabos desiguales, atadas con hi- Jos , y en todo muy semejante á la fístula del dios Pan de los Griegos. Se halló también otra estatua de loza negra de un Indio en ademan de beber con su coton ceñido á la cintura: tenia sobre las orejas dos rodelillas, sobre la frente una como chapa en forma de medio círculo y en la cabeza una especie de atril. Lo admi¬ rable de esta pieza era el armonioso silvido que soplando por un conducto hacía, en cu¬ yas curiosidades eran sumamente diestros es¬ tos Indios No solamente se halla abundancia de es tas figuras en las huacas, sino otras curiosi¬ dades de telas de que se adornaban, conservandose muchos cuerpos • vestidos de graciosos trages, particularmen- u en los terrenos secos. Se ven también «chas obras , aunque no de sumo valor aprecio de los curiosos, de oro nltr ’ Cobre, maderas esquílmente labradas y 32 EL VIAGERO UNIVERSAL. otras antigüedades, cuya enumeración seria molesta. El algodón, de que hay mucha abundan¬ cia en este territorio , vale regularmente en Piura á real la libra , y á veces á catorce , y diez y seis pesos quintal según su abundan¬ cia ó escasez. La mayor porción se extrae pa¬ ra la provincia de Quito , para Lima y Chi¬ le, siendo un artículo de comercio de bastan¬ te importancia. Hilan también el algodón pa¬ ra hacer sus mantas , camisas, anacos, espe¬ cie de túnicas que usan las Indias en sus trages: lonas para velamen , que vale un real ó poco mas la vara, para costales y otros usos. De m odo que es esta una abundante manu¬ factura en que se entretienen continuamen¬ te las Españolas, las Indias , Negras , y de¬ mas castas Ínfimas de su sexo. El segundo artículo de su industria y co¬ mercio es el del ganado cabrío , que crian y engordan los hacendados , dueños de los montes y pastos de aquel partido. Venden este ganado á los de Lambayeque , ó bien á los propios vecinos dueños de tinas. De estos animales sacan los cordobanes y jabo¬ nes, después de aprovechar su carne, de mo¬ do que una manada beneficiada viene á pro¬ ducir en Lima , hechos los costos de su fᬠbrica, conducción y derechos, tres mil pesos poco mas ó menos. Verdad es que en Piu¬ ra no se fabrican los cordobanes y jabones partido DE PIURA. 33 en tanta abundancia como en Lambayeque. acen su comercio de estos artículos para uayaquil, Panamá , Chile , Caxamarca y LinT ^ art ^ os * P ero ma y ° r consumo es en Pambien sacan mucha utilidad de la gran cria de muías, para cuyo fin tiene exten¬ sos y abundantes potreros: estas muías no solo sirven para su tráfico, sino que también nacen un crecido comercio de ellas en el reyno , reputándose por las muías mas finas y mejores del Perú. De este partido se extraen también tro¬ pas de asnos, ya de los que crian domésticos, o ya de los silvestres que cazan, y los ven¬ den para Lima y otros países. Hacen también gran comercio de la cas¬ carilla ; y aunque se produce alguna en sus mismos territorios de Paraton, Guancabamba Y Sondor, es mayor porción la que se trae de la jurisdicción de Quito, Chachapo¬ yas y Guambos. La que es buena y fina se gun los prácticos del país, debe tener’ I a ¡ circunstancias de que por dentro tenga color de coicha y por fuera negra, lagarteada ú obscura y áspera; que sea amarga al gusto, y que quando se quiebra, no dexe pefos ní hbras, sino como si fuera vidrio. La media !¡da°der Íeme 65 aqUe1 ' 3 qU£ ,iene d ¡ ^ as ca' 34 EL viagero universal. ne dichas calidades, ó en grado muy baxo. De este género sacan grandes ventajas, así por lo que utilizan en su comercio de com¬ pra y venta, como porque el encajonarlo da mucha ganancia á los carpinteros : es tan crecido este tráfico que en los tres años de 1786 al de 1788 se remitieron por mar del puerto de Payta á Lima 600.018 arrobas. Goza el privilegio de no pagar derechos Rea¬ les : del puerto del Callao se dirige á Espa¬ ña , y de allí se difunde para el Asia, Afri¬ ca y Europa, donde tiene el mayor con¬ sumo. Dexo aparte, por no molestar, otros va¬ rios artículos menores de comercio, como son el añil, las maderas, &c. CARTA CCCLVIII. Partido de Caxatambo. La provincia de Caxatambo situada entre °s 9 grados 5 minutos, y los n grados 10 minutos de latitud austral, y entre los 78 y 79 g^dos y 45 minutos de longitud occidental del meridiano de París, confina por el N. O. con la de Santa, por el N. con la de Huaylas , por el N. E. con la de Conchu¬ cos, por el E. con la cordillera que sirve de antemuralla á la de Huamalies, por el de S. E. con la de Tarma, y por el S. con la de Chancay. La aspereza de la cordillera que la atra¬ viesa, la aridez y escabrosidad de sus apén¬ dices ó brazos, que componen casi las mil ochenta y ocho leguas de terreno quadradas que puede tener, y la elevación de su suelo sobre el nivel del mar, la privan de tierras aptas para la agricultura. El mercurio se sos¬ tiene apenas á veinte y una pulgadas en mu¬ chos de los sesenta y nueve pueblos de que consta su población; y solo en sus quebradas se recoge una muy corta cantidad de grana silvestre , y se siembran algunas papas, ocas maíz, trigo, y otras semillas de poca importancia, que pueden apenas sustentar la mitad C a 4 2 * EL viagkro universal. tas bárbaras fiestas, y quántos hombres es¬ tropeados , lánguidos, imposibilitados é inú¬ tiles á la Sociedad , pasan la vida mas lasti¬ mosa, por haber transgresado la ley que las prohíbe. La pobreza y suma miseria en que pa¬ san el resto del año, debe tenerse por la quarta y ultima causa. No necesito apoyar esta verdad; porque todos saben que la especie hu¬ mana se propaga solamente en el seno de la abundancia y prosperidad. Los bienes de comunidad del partido consisten en ganado bacuno y ovejuno, cuyo producto se invierte en bebidas , y en pagar los derechos que exigen los jueces en sus vi¬ sitas. Algunos pueblos tienen igualmente sus manadas de carneros y bacas con título de cofradías ; pero ignoro sus fundaciones, y al inversión de sus aumentos. Las muías que vienen del Tucuman, los aguardientes de lea, los géneros de Castilla y del pais que consumen los mineros, componen casi todo el comercio de Caxatambo. El pro¬ ducto de sus alcabalas es una prueba de esta triste verdad. Dos estancias de ganado lanar, la pri¬ mera de 30000 cabezas al cuidado de los In¬ dios Mitayos ¿ y la segunda de io$ son las únicas de esta especie en esta subdelegaron; desde la decadencia de los obrages , sus la¬ nas se exportan á Conchucos y Huamalies. CAXATAMBO. 43 Las ocho haciendas de minas que se ha- ^ ^P r r ^ entes ? pueden ocupar ciento sesen¬ ta ndios,cuyo salario se paga á razón de qua* ro reales diarios por cada minero, y tres por ca a sirviente. Esta paga nunca ha sido efectiva , porque ademas de la coca y víveres, siempre los dueños les han dado en pago ba¬ yetas , paños , cintas, y otras mercaderías á precios subidos. Los siete ú ocho mil mar¬ cos que producen , se funden y quintan en las caxas de Pasco y Lima. Olvidaba hacer mención de los mestizos que pueden componer la quarta parte de la poblacion del reyno.Esta casta holgazana é Inú¬ til esta dotada de todos los vicios imaginaes, y sobre las calidades características de los Indios , se deben añadir las de altiva, insolente y atrevida. Raro es el juez qué no haya sido desobedecido y ultrajado por algún mestizo, y muchos subsisten de la trampa y robo, siendo reos de varias muertes v haciendo alarde de sus atrocidades: siemére asisten , y son los autores de los tumultos de los Indios, que se dirigen regularmente por sus consejos ; y muy justamente el Ernlnentis.mo Señor Lorenzana hablando de ellos di¬ ce, que un mestizo ó persona de casta ¡„_ SSta es capaz de perdet un p^blo de na- 44. ' EL viagero universal. 3 S 0 S 0 S 020 SÜSC »&*©*<£< 38080808080 SC CARTA CCCLIX. Provincia de Chachapoyas. La provincia de Chachapoyas de la Inten¬ dencia de Truxillo se extiende de E. á O. mas de ciento quarenta leguas , y de N. á S. mas de cincuenta. Comprehende las provincias de Luya , Moyobamba, y Lamas situadas al N. del Marañon, y confinantes por el mismo rum¬ bo con montañas incógnitas de infieles , por el N. O. con la provincia de Jaén , por el S. con la de Caxamarca , por el S. O. con la de Caxamarquilla , y al E. con las misiones de Maynas de la Presidencia de Quito. La provincia de Chachapoyas se divide en nueve curatos , que son el de su nombre, Levanto , la Falca , Cheto , Olleros, Chilliquin, Chisquilla , Yambrasbamba , y Gorobamba. El de Chachapoyas tiene por matriz á la ciudad de este mismo nombre, una de las mas antiguas, fundada por algunos Conquis¬ tadores , que cansados de los trabajos de la guerra escogieron este suelo para pasar tran¬ quilos los dias restantes de su vida. Su clima es muy benigno, pues allí se goza de una CHACHAPOYAS. 4$ continuada primavera, conservando los ár- ° e !L en t0 ^ ° f* a ^° sus hojas ? flores y fru¬ tos. Tiene el título de muy noble y leal por a er sido fiel á la Corona en las alteraciones del reyno , y es gobernada por un u e egado de Intendente. En tiempos anlín' l ° r ^ S aCla mas figura en el mapa poco de esta América meridional , pues ten, a caxas reales , y todos los oficiales de go torno ¿ ahora solo subsiste la administra¬ ción del tabaco, y de otras rentas de S. M. con sus respectivos oficiales y subalternos. Existen en ella varias iglesias como la Parroqutal , cuyo patrón y titular es San Juan Bautista : dos ayudas de Parroquia , y unas capillas nombradas San Lorenzo, Santa Ana y Burgos, y los Conventos de San Francisco, la Merced y Belen. Comprehende esta feli¬ gresía algunos anexos que distan de ella de una a cinco leguas. Levanto , situada al S. de Chachapoyas, dista de allí tres leguas, y en él se venera una milagrosa imagen de María Santí- > quejo* Conquistadores condujeron desde España. Tiene tres anexos nnmt. a Colcamar , Huaneas y Sonche nombr J ados b ¡? , m ¿ “ d “ Colcamar fabrican suelas, en Sonche oll^ Y tejas , y en los otros dos pueblos se Pv • habiUntes 'a labranza del camno C ° n f iM coa el Medente dl xS 46 • EL VIAGERO UNIVERSAL, cuyo Cura es Religioso Mercenario. Sus ane¬ xos son el Tambo de Suta, donde hay un res¬ guardo de S. M. para evitar las extracciones ilícitas de tabaco, y los pueblos de la Mag¬ dalena y San Christoval; sus naturales por lo regdlar son arrieros y labradores. Cheto se halla á las siete leguas de la ca¬ pital , y tiene tres anexos bastante infelices, y despoblados. A una legua de distancia es¬ tá el de Soloco , á las dos de él Chele!, y el de Cochamal á las doce, que contienen mu¬ chos tránsitos y ríos peligrosos. Este ultimo se halla en el valle de Huayabamba , que es de buen temperamento , y se dilata mas de diez y seis leguas hasta el Huambo, pueblecilio de conversiones de Religiosos Francis¬ cos muy abanzado á la montaña. Olleros, colocado al N. de Chachapoyas, contiene un terreno rodeado de paramos y cordilleras frías y elevadas , é inundado de muchos ríos que corren por las quebradas que hay entre sus pueblos ; de suerte que estos en tiempo de aguas son intransitables. Sus anexos son Taulia, Diosan, Yambajalca, Casmal , distantes quando mas cinco leguas de su matriz, y Mian á las veinte en Huayabam¬ ba. Este se halla bien poblado de gente blan¬ ca que hace su comercio con excelentes azu¬ cares, tabaco y muchos mantenimientos. So¬ lo tiene un camino por donde se ha de ir y venir precisamente, muy áspero, cenagoso y chachapoyas. 47 regado de infinitos rios, por lo que sus mo¬ radores no se calzan, pues de otra suerte con¬ traen enfermedades. Allí son copiosas las llu¬ vias , furiosos los uracanes, é impetuosas las tormentas de truenos y rayos, que hacen mu¬ cho daño á las personas y á sus casas. Los habitantes de los otros pueblos crian algún ganado bacuno y lanar, cosechan papas, ocas, maiz y varias semillas , igualmente trafican con tabaco y otros frutos. Chilliquin linda con el anterior , y tiene por anexos á distancia de seis leguas poco mas ó menos á Quinjalca, Vituya, Cuelcho y Yurumarca, en donde se trabajan unas minas de sal de que se abastecen esta provincia, y las de Caxamarca y Jaén. Chisquilla muy reducido, tanto por el corto numero de habitantes, como por estar a la entrada de la montaña, tiene sus pue¬ blos á pocas quadras unos de otros. El clima es bien templado, y sus naturales se exercitan en la labor del campo y arriería. Yambrasbamba situado también en la montaña, y distante ocho leguas de Chisquilla es de muy corto vecindario, y tiene por anexos á Yapa y Chirta. Corobamba confinante con Jaén y I a montaña incógnita , es de un temperamento ! U ~ t e / CÍ °- En este P uebl ° hay dos cuebas fabricadas por la naturaleza tan espaciosasque en cada una caben cincuenta hom- 48 . EL VTAGERO UNIVERSAL. ¿res con sus lanzas levantadas. Sus anexos son Sipasbamba y Pomacocha, y en el pri¬ mero que es de buen temple hay una famo¬ sa laguna de mas de siete leguas de largo, en donde se crian algunos peces, y en cuyas orillas nacen muchas totoras, de las que texen esteras. Hay también en él varios ma¬ nantiales de agua salobre , de la que se saca una sal muy dura y blanca. Se recogen en los campos de esta doctrina sazonadas fru¬ tas, abundantes mantenimientos, mucho ta¬ baco bracamoro, azúcar,raspaduras y aguar¬ dientes extraídos de la caña dulce que bene¬ fician. La provincia de Luya se compone de seis Curatos: el de su nombre, 01 to , Santo Tomas, las Balsas, Yamon y Bagua. A distancia de cinco leguas de la ciudad de Chachapoyas está la matriz del primero en el valle de Tucusbamba ó Lamut, al que riega y fecunda un rio que pasa por medio de él. Por estas razones es el granero de don¬ de se abastece aquella capital de trigo, ceba¬ da , maiz y otras semillas. Sus anexos son Luya , capital de la provincia de este nom¬ bre y de los Chilaos, Quema 1, Paolas, Quispi, Vilaya , y las haciendas del Tambilo , y Dunia. Estos dos últimos distau mucho de la principal ; pues el primero está á las veinte leguas de intransitables caminos en Chilaos* y el segundo á las diez y seis de peores trán' chachapoyas. 49 snos y ríos sumamente peligrosos. El tempe¬ ramento dei valle es muy benigno, por lo que rnoran en él muchos de los otros pueblos de * a doctrina. . °í ro » Atante una.legua al O. del ante¬ rior, tieiu dos anexos, San Gerónimo y Chos* gí>n, y varias haciendas de poca entidad , en 3 que se cosecha tabaco y caña dulce, banto Tomas linda con Luya , y tie¬ ne minas de oro, de las que se sacan bastantes casteüanos. Sus anexos son San Ildefonso el lingo , desde donde hasta el valle de Sesuya , dirigiéndose ai O., hay doce leguas de camino muy fragoso; Ocumal vice Parroquia y el pueblo de Mendan, siendo necesario dar una vuelta de quarenta leguas para llegar á a matriz por caminos muy ásperos, rios pe¬ ligrosos , y punas frías. En el valle hay ere cido número de gente blanca, y muchas ha¬ ciendas , en las que se recoge tabaco , ca¬ na dulce , plátanos, yucas , y varias semi¬ llas. Las B a, s.is, puerto Real, por donde se pasa el Maranon, pagando dos reales de fle¬ te por cada carga, es resguardo para precad e /oro Eí, abaC ° y — de oro. El calor que allí se experimenta es tizos' V A° ! y SUS hab,tantes son Indios y Mes tizos. \ I a s catorce leguas de cim; * fragosos tiene por anexo el pueblo ¿UnT* marca, alas ochoel de Th; - L de ^ Cllu “ TOMO XXI. deCh ^‘ b ainba ^ Cha. 50 ' EL VIAGERO UNIVERSAL, chapoyas, á las diez y seis !a hacienda de Cochobamba y el asiento de Leymebamba, y á las siete de este el pueblo de San Pedro. Confina esta doctrina al E. con Caxamarquilla , y al N. con los curatos de Santo To¬ mas la Falca, y el rio Maranon. Yamon se dilata en los Chillaos sobre quarenta leguas, separándolo un rio del va¬ lle de Sesuya. Sus anexos son Quispis , Lomia , Cutnba , Balcho , en la jurisdicción de Chachapoyas, Pimpincos á la otra banda del Maranon en el territorio de Jaén y las ha¬ ciendas de Cococho y Cocochillo. Los mas de sus moradores son blancos, que crian algún ganado mular , y cosechan tabaco , cacao y achiote. Bagua contigua con la doctrina anterior tiene sus pueblos al N. del Marañon. Estos son Bagua grande , Tamalea , las haciendas del Pintor, Chirugua Collecate, la Coca, Tí* morbamba , Nuña , Limenlegia, en un terre¬ no de veinte leguas de temperamentos muy ardientes y nocivos a la salud : asi los habí tantes son unos pocos Mestizos, y raro el I*»" dio, pues qualquiera de ellos que entra, lueg 0 muere. Estas gentes son muy dadas al ocio» tanto por el sumo calor, como por la fera<J' dad de la tierra que produce abundancia & plátanos, raíces, y carnes con que se alunen' tan. Comercian con sebo , ganado bacuno 1 mular , algodón , cascarilla , brasil , CHACHAPOYAS. 51 za ? cera negra y otras varias especies, a provincia de Moyobatuba se reduce á o os curatos ; el primero de su nombre, e segundo Soritor. Aquel no tiene mas pue- o que a ciudad de Santiago de los valles, orixnnr^ ^ Va ^ l e tan . ^‘ l ata ^o 5 que hace Fi tPf C ’ SlU ^ UC Se ^ lstln g a cerro alguno. rren o es montuoso, muy húmedo, y lie- e ciénegas , á causa de los muchos rios caudalosos que lo inundan. Tiene algunas ha¬ ciendas de poca consideración , no obstante ser la tierra tan fecunda que sin la menor fatiga recogen sus naturales tantos plátanos raíces, semillas y frutas, que ademas de ali¬ mentarse con ellas, cambian por harinas, ta¬ sajos y cecinas de Chachapoyas ; pues ni co¬ sechan trigo, ni pueden conservar algún ganado por los muc ¡ 10 s tigres que lo devoran y por lossubyacuros, especie de gusanos que introducidos entre cuero y carne de las re*es las consumen. Por esta razón están siempre ansiosos de carne, de suerte que quando la consiguen de mono de los muchos que se cr.an en aquella montaña , se dan los pirabtenes de un buen día. En dicha ciudad ade- Sunos F , Y Un ° í d ° S Eclesia «¡cos, al¬ eo, Ind CSP Tu S ’ mUCha gente blaaca v po- • Indios. Su destino común es extrah-í P i dos de la caña que siembran , ha r h , , ' de muc ’° a'gntlon que recogen r d °’ cuyos, lonas y listado, pintados con lasyer- D 2 * 58 • EL VIAGERO UNIVERSAL. Contentas estas gentes con tales alimen¬ tos no aspiran á otras conveniencias , ni so inclinan á perfeccionar el beneficio de los campos: por esta razón las haciendas pro¬ ducen tan poco, que apenas pueden mante¬ nerse sus dueños, y pagar las pensiones de que están cargadas. Para atender á estos cor¬ tos provechos los hacendados viven en des¬ poblados baxo de una humilde choza, sepa¬ rados del trato civil ; pero aunque quisieran ellos adelantar sus labores, es imposible, así porque escasea la gente, como porque ios que pudieran ayudarles sirviéndoles á jornal, lo tienen á mengua , pues con sembrar un poco de maiz, criar algunas bacas , gallinas y cerdos en un barranco separado de la co¬ municación de los hombres, ya tienen lo ne¬ cesario para la vida. Este modo de vivir es el origen de donde se deriba ia ignorancia y estupidez de estos naturales, entregados lo* mas á vanas supersticiones y careciendo otros, aunque tengan buen ingenio , de la correspondiente instrucción por falta maestros. La población de estas provincias está r e ' guiada en 25.378 habitantes: los 1.532 E*" pañoles; 12.508 Indios, 1.938 Mestizo*» 487 Pardos, y 13 Negros. Corro numero & un terreno tan dilatado, y que desde lueg°» como en el resto del Perú , influye en su a c ' tual decadencia y miseria. , 59 &-<3k8>k3h3m&<^^ CARTA CCCLX, Provincia, de Chichas y Tarija. Una de las provincias mas desconocidas de esta América , es la que tiene este título; la causa de su poca celebridad es el carecer de los preciosos metales que han hecho celebres á otras regiones de este Continente. Ello es que la pobreza es un obstáculo invencible pa¬ ra la celebridad igualmente en ios países que en los hombres; pero esta obscuridad no se opone á la verdadera lelicidad , ni disminuye el sólido mérito de las regiones ni de los hombres. A pesar de la escasez de noticias acerca de esta provincia, insertaré una rela¬ ción no despreciable que he adquirido de lo mas importante que en ella se observa. Entre los compañeros del conquistador Pizarro, que se separaron de él para hacer por su parte nuevos descubrimientos, dicen que hubo un tal Francisco Tarija, que des¬ pués de haber errado largo tiempo por las asperezas de la cordillera, escoltado de pocos Indios y aventureros que tenia debaxo de su mando, vino á parar al valle que todavía con serva su nombre , y es el de que tratamos US pac, f leos habitadores que n 0 habían co¬ nocido el yugo de la dominación de los la- 6o . EL VIAC5ER0 UNIVERSAL, cas , y no tenían noticia de las tragedias que se representaban en la parte occidental de este Continente, admitieron á estos huespe¬ des con toda aquella veneración con que el Indio en aquellos tiempos miraba al Euro¬ peo , causándole novedad la superioridad de sus fuerzas. Francisco Tanja, enamorado de la benignidad de aquel clima, fertilidad del terreno, y docilidad de aquellos felices na¬ turales , determinó permanecer allí: se domi¬ cilió entre ellos, y dió principio á formar una pequeña población, según el método de las que había visto erigir en otras partes de la América conquistada. Como eran muy cortos los recursos que tenia en los de su comitiva , y no podía es¬ perar otros auxilios de la costa marítima por la lejanía, y por las turbulencias que á la sa¬ zón reynaban, no emprendió expedición al¬ guna digna de conservarse en la memoria: y su llegada á este valle es la única noticia que de él ha quedado. Francisco Tarija gozó poco tiempo del fruto de sus trabajos, según se puede colegí por el cotejo de las épocas de su estableci¬ miento, con las que seguidamente citaremos* Con la muerte de este prudente y animoso Español volvió á su estado primitivo la libef' tad y el tenor de vida de los Indios de aqu^ valle. Con el discurso de los años, la fama & CHICHAS Y TARTJA. 61 as riquezas del Perú se extendió en toda Eu¬ ropa. Un Portugués estimulado de la codicia a gavilló á una nación entera de Indios fero- Ces llamados Chirihuanos , con ánimo de pa¬ sar coa ellos al Perú para aprovecharse del luto e sus ricas minas $ y en efecto lo puasoüV* r f* ^ nlr ° con su tropa de bárbaros ando el pa is por donde pasaban , robanla ,° S S anados > <l uem ando l os sembrados y , hablt aciones, y quitando la vida á todo L que encontraba, fuese Español , Indio 6 Mestizo El Portugués se cargó de despojos, veuñcando su malvado intento, pero encon¬ tró bien pronto su castigo; pues los Chiri¬ guanos le dieron muerte, luego que vieron se retiraba con las nquezas que le habían ayu¬ dado a juntar. Ellos no pensaron ya en res- ~ a! pais de su antiguo origen; a ntL puados de la fertilidad, y abundancia de la nueva tierra que se les nr? quedaron en los amenos valles de Variia' desde donde infestaban continuamente £ caminos del Perú, Tucuman, y Buenos- Ayres.que apenas se podían transitar en, "¡on mas recibida^ó^Upárte^'' '* 0 P ! * metosá nación Quechua, que pobbba eldU 62 EL VIAGERO UNIVERSAL, latado Imperio del Perú , quando entraron en él los primeros Españoles : su idioma, sil trage y la ferocidad de su carácter dan mo¬ tivo para creer que pertenecen á la nación de los Tovas , que es originaria de las pro¬ vincias del Paraguay. Ellos no son idólatras, ni se les conocen aquellas supersticiones y desvarios del entendimiento humano, quando le falta la luz de la religión verdadera, que se advierten en otras naciones. Su gobierno es ; una especie de aristocracia militar, en que los I viejos y capitanes que entre ellos son teni¬ dos por los prudentes y padres de la patria, discurren y resuelven las materias de la paz y de la guerra en una casa que en cada pue¬ blo tienen para este solo fin. Desprecian á los Españoles como gente advenediza y po¬ bre : valientes, frugales y sin apetecer mas conveniencia ni conocer otras necesidades que las de la pura naturaleza, emprenden á veces la guerra con el solo objeto de que los Indios mozos aprendan al lado de los viejos el modo de hacerla con buen suceso , que es robar ganados é intimidar á los Españoles. Son tan atrevidos , que en estos últimos años han llegado hasta las alturas inmediatas á las poblaciones principales, desafiando á sus vecinos. Los daños que estos barbaros causaban al comercio del Perú , y a! sosiego interior del pais merecieron la atención de D. Fran- CHICHAS Y T A RIJA. 63 cisco de Toledo , Virey que á la sazón era . eró ; y para contenerlos determinó se ■ c iesen poblaciones en los valles que habiíaban y ahora se llaman de Chichas y Ta- P^ a * ara esta empresa nombró á Luis de uentes , y para su eX ecucion le confirió el íJínrJ 0 1 0 ^ a P * t an y Justicia mayor , encarg o e que con quarenta ó cincuenta hom- . uese á verificarla. Este Fuentes en cuín* P imiento de su encargo ocupó el valle prin¬ cipal erigió y pobló la villa que es la capita del partido, y desde ella hacia la guerra a los Indios. Luego que los alejaba á conve¬ niente distancia , formaba otro pueblo como Cliarasa y Concepción &c., hasta que con este método logró á un mismo tiempo con¬ quistar y poblar como cincuenta leguas de aquel país tan abundante y fértil, y que el odioso nombre Cbiribuano no se oyj ‘en e F=ru stno por relaciones de Tarifa El mismo ano de i 574 , prove ó ( E calentísimo Señor Toledo de alcalde» ordt narros, Regidores, Procurador, v M,,, domo al Cabildo de San Francisco de T ja, que acababa de erigirse por nrn • • j"” padrada en i 9 de Mayo con fae ? j'°? d ? S ' mo para elegir sus alcaldes en loV 3 ' * m ' S ' p V ° s > V al Justicia uiayor fíe confif* SU . ce ' Esta misma facultad quedó revocada e ar 0S- y reintegrada en ,654. 64 El* VIAGERO UNIVERSAL, floreciente , que pudo nombrar y enviar á la Corte un Procurador que solicitase de la píej dad del Rey varias mercedes , y entre ellas la de erigir en Obispado la villa de Tanja, agregándose á esta provincia el Corregimien¬ to de Pilaya , el de Lipes, y el de Chichas, con los pueblos de Cochinoca , Casavindo y Huamahuaca. S- M. no tuvo á bien acceder á esta pretensión. La población de Tarija en sus principios fue reducida, y de muy mala calidad , por haber S. M. concedido el privilegio, que los que entrasen á militar y poblar en la pro¬ vincia no pudiesen ser executados por deu¬ da alguna ; con lo que se había hecho el sagrado de los bancarroteros y malos paga¬ dores. Después llegó á mejorarse en número ! y en condición; para ello contribuyeron igual¬ mente las proporciones del país , y las des¬ gracias de otros confinantes. Una plaga de insectos asquerosos h.zo huir á todos los ve- ] cinos de la villa de Pilaya : muchos de los quales se establecieron en la de Tarija, y eR los limites d • la provincia. Lo mismo suce¬ dió quando se aguaron las famosas minas de Lipes, y especialmente la no librada por eX" celencia la mesa de plata : aquellos mineros baxaron a» valle buscan ! > en la ag iculrura una subsistencia mas escasa , pero mas na" tural y menos precaria. Eu el referido estado de abundancia y CHICHAS y TARI JA. 65 felicidad quedó la provincia mientras per¬ maneció á la sombra de Luis de Fuentes. Juan Porcel de Padilla , heredero de sus tí¬ tulos , pero no de sus virtudes, propuso á la eal Audiencia de la Plata conquistar el va- e llamado de las Salinas, el ultimo entre los contines, de la provincia , á donde se habían retirado los Indios Chirihuanos. Obtuvo título de P® bl »dor , y verificó la expedición, en la que á costa de muchas violencias logró ex¬ tender algo los límites de este partido, pero no sacó otro fruto para la nación y para sí, que el hacer odioso el nombre Español y abominable el suyo. Los Chirihuanos trans¬ mitieron hasta sus nietos la memoria de las tiranías cometidas por Padilla y el deseo de vengarlas: el ano de 1727 se sublevaron, hi¬ cieron una irrupción en la provincia , y la asolaron , sirviéndoles de pretexto el castigo de azotes que los Jesuítas aplicaron á un In¬ dio de su Ayllo. La soberbia de algunos , y la ignorancia de otros, hizo rechazar las ne¬ gociaciones pacificas que se podían entablar con los Indios: quisieron llevarlo todo á punta de lanza , y comprar la paz con el vano deseo de exterminar á los enemigos. Estas expediciones se hacian como las del antiguo gobierno feudal en Europa , vendo - a-oMaao , su costa por d eL¡fi s días, volviéndose quando se le acabad l! TOMO XXL ^ E 66 EL VIAGERO UNIVERSAL, bre-casa : y para explicarlo mejor, siti siste¬ ma , sin orden, disciplina, ni subordinación, y llevados únicamente de la desgraciada y antigua manía de conquistar, se han paseado por los países de los Indios , y se han vuel¬ to á sus hogares contando por proeza el ha¬ ber muerto ó cautivado á alguno. Así nadie estrañará que con este irregular método todas las tentativas militares hayan salido desgra¬ ciadas, y sin producir otro fruto que acabar de empobrecer el pais. Desde algunos años á esta parte se ha re¬ nunciado por ei lado de Tarija al deseo inú¬ til de exterminar á losChirihuanos, y de con¬ quistarlos con la fuerza de las armas. El amot de la humanidad, la filosofía , y la política ilustrada de sus últimos gobernadores han abandonado el sistema de la fuerza, y han logrado enfrenar con la dulzura á una nación que ha sido siempre el azote de Tarija. Aque¬ llos Indios mezclan ahora con los cánticos de sus pasados triunfos unos himnos encomiás¬ ticos en memoria y agradecimiento á las per¬ sonas que les han dado la paz, y han puesto á todos en la precisión de conocer que no eí conveniente romperla. Hasta aquí he mirado baxo un solo pun¬ to de vista estos dos partidos, porque tuvie" ton un mismo principio, y forman una m' 5- ma gobernación : ahora conviene dividirlo 5 topográficamente. El partido de Chichas s6 11. , x CHICHA S Y TARIJA. 67 , a a a N. N. E. Potosí, en cuya intenencia se comprehende , y por él atraviesa f catlí i no real, de Buenos-Ayres. Tiene de «rgo de N. á S. quarenta y ocho leguas, desde el arroyo de la Quiaca , que lo divide Pnr ™ UCU ? an * ^ asta Quirve, que confina con W y ; le r ch0 de ° r i ente á P °^nte cien Ponfenr 1 Esm ° raca > cura to de Lipes al Misinn A 9 c a ?. ta Ctluí l u,aca > estancia de la ilision de Salinas á cargo de los misioneros de Tanja a las márgenes del rio San Juan, que la divide de aquella provincia. Sus principales ríos son el deToropales v Tanja, que engrosándose con el Pilcomayo v Bermejo en los confines diversos de ambas provincias, y girando ácia el Norte, se en¬ tran por las tierras de los Chirihuanos, y van a incorporarse con el rio de la Plata. Este mismo partido tiene nueve curatos: cinco de ellos están situados en la Puna, y son los que propiamente constituyen su distrito , v oua tro en los valles de Tarija. Estos surten I aquellos de granos y maderas. El primer curato de la P una P c t„p en una quebrada de su mismo nomb ta de Potosí unas setenta ° aT poco de maiz y trigo, y tiene mi'nas de oro“ unque muy decaídas por la ignorancia A í beneficio, y por la falta de fo„ dos n , d ' laboreo. Sus moradores Indios v M ?• S “ subsisten en gran parte de la arrieri*' 1 74 EL VIAGERO UNIVERSAL, primero, cuyo valor suele ser de ocho á dieí I pesos cada uno. De la matanza que hacefl aprovechan las pieles, despachándolas en 1* misma frontera. De este modo proveen & suelas á Potosí, Chuquisaca, y sus inmedi^ tos partidos, con no poca estimación j pus 5 han llegado á venderse de quatro pesos a r " riba, sin embargo de las que en igual poí" cion se introducen de Cochabamba. El cO' mercio de géneros de Castilla y de la tier^ puede ascender á mas de sesensa mil peso* de entrada , computando con su retorno co x mo producto de los granos y efectos que & sacan del país. En medio de todas estas bellas propof'” dones son los habitadores del valle de Tad' ja los mas pobres por lo propensos que so a al ocio, fiados en ¡o poco que les cuesta subsistencia. Pasan los dias á la sombra ^ sus cabañas , imitando á los vecinos del T^'j cuman. Esta era la ocasión de echar yo aq u un sermón tan largo y ponderado como in tf ' til contra la indolencia de estos habitante á quienes, siguiendo el estilo de los estrang s ros, debía llamar bárbaros y desatinados. P cf J no está en mi mano el no amar la sobrie^ y moderación ; si son vicios , como prete 0 den profundos filósofos, yo me hallo bien con ellos, y hago vanidad de ser nol, porque la mayor parte de mi n a Cl , piensa en esto como yo. Pero no creáis Q CHICHAS Y TARI JA. 75 quiero hacer el panegírico de la ociosidad y holgazanería. El hombre nació para el traba- J ° 5 y debe trabajar quanto alcancen sus fuer¬ zas. Yo á la verdad siento encontrar un pais de esta naturaleza , del qual no sacan sus moradores todas las ventajas que ofrecen; pero si examinamos el origen de esta inac¬ ción , ¿no hallaremos mil razones para justi¬ ficarlos? Y sino , decidme, á qué fin se afa¬ nan y fatigan los hombres? No es para ad¬ quirir el necesario sustento , el vestido , y las demas comodidades de la vida? Pues si la benigna naturaleza les suministra todo esto con la mayor abundancia , y sus hijos han de tener los mismos recursos, que extraño es que no se fatiguen para adquirir una opulencia , que lejos de añadirles alguna felici¬ dad , los haría menos felices? Pero á nadie comuniquéis estas reflexiones , en cuya soli¬ dez la religión y la razón están de acuerdo* conservadlas para reiros de las ridiculas de¬ clamaciones de los estrangeros que acucan á los Españoles de haraganes, porque son so bríos, y se contentan con lo necesario, sin aspirar al luxo que es el móvil de la indus¬ tria afanosa de otras naciones. En el país donde reyna el’ luxo, no p ue . üe haber buenas costumbres ; v olip pueblo Sin costumbres, una nación “ "" Pida por dluxoíüna socld d de rí ' egoístas, que todo es uno: es úna vehetria'I i 76 EL VIAGERO UNIVERSAL, que ni sabe gobernarse, ni sufre ser goberna¬ da. No hay cosa mas loable, que el procu¬ rar sacar de la tierra todas las producciones posibles, y dar á estas por medio de la in¬ dustria y del comercio el mayor realce. aquí depende la honesta subsistencia de los individuos, y la opulencia y poder del Esta¬ do. Exponerse á depender del estrangero para las necesidades de la vida, es hacerse su esclavo voluntario. Pero entre este cul¬ pable abandono, y el exceso de fatiga para adquirir riquezas desmesuradas, que acar¬ rean consigo necesariamente el luxo , hay un medio que es la medianía, aquella aurea me* diocritas , que según mi opinión , es el bien mas apreciable entre los hombres. He reuni¬ do aquí estas reflexiones con motivo de l° s habitantes de este país, las quales son aplícables á otros muchos de América ; y aun¬ que no gusto de ostentar filosofía , no pue' do contener mi indignación al ver la injus¬ ticia con que nos tratan los estrangeros, p o t‘ que somos mas moderados que ellos en cs^ parte tan esencial para el buen orden y g°' bierno. Basta de reflexiones, que deben serviros para todos los casos de igual natura¬ leza, y volvamos al asunto. Contribuyen mucho á la fertilidad este valle los ríos que lo atraviesan. El de Sf/ 1 Juan que divide á esta provincia de Tafij 3 de la de Chichas y valle de Cinti baxa P oí CHICHAS y TARIJA. 77 e centro de aquella, y doblando su curso en ivilivi de Sur á Norte , corre hasta unirse con el que viene de dicho valle de ^inti. Junto con este hace una nueva inflexi°n par a e l Oriente , y se denomina el rio J a* encontrarse con el Pilco- ™ emro d"?* d T 0n , de " eva es,e nombre p° c cl de los Indlos bravos. El Guadalqui¬ vir-, l" a PaCt£ de ‘ Norte de la ™ r dirW* deS J Ct ,0 ’ y paSando P° r el cenro del Curato de San Lorenzo , baza á la villa de este nombre , y continuando su cor¬ riente desciende al valle de la Concepción una legua mas abaxo de la Parroquia. Otro mas pequeño, que mas parece un torrente que un rio, tiene su principio de la misma cordillera por la parte del Sur, por donde se sale para la provincia del Tucuman, y baza comunicando sus aguas al país de Clialiuaya (cuya proximidad le dá el nombre i hasta juntarse con el Guadalquivir en la principal quebrada del curato de la Concepción. El ultimo nace del medio de las ser ranias de Tanja, pasa por las inmediaciones de esta ciudad, donde toma el nombre de rio de Ta rija , y con este nombre discurre por toda sü jurisdicción donde le entra el rio de las S, >nas y atravesando las cordilleras de lo¡ Ch ‘“ o-tob,. a fStí», 0 ”: 78 EL VIAGERO UNIVERSAL, dilleras que caen al Chacó, le entra de la parte del Norte el rio Bermejo, desde donde unos le llaman rio de Tarija, otros Berme¬ jo. Poco mas abaxo le entra por el Poniente el rio del Pescado, y siguiendo su curso al Sur , pasa por las inmediaciones del valle de Senta y de la Nueva Oran que allí se acaba de fundar, como diré mas adelante. En aquel pais se le junta el rio de Senta por el Poniente: doce leguas mas abaxo le entra el rio de Santa Cruz , por el Poniente, y á quatro leguas y media de distancia de este sitio se junta con el rio grande de Jujui y Salta, con el nombre de rio de Siancas ; y á las diez y ocho leguas de esta confluencia le entra por el Norte un rio bastante cauda* loso, cuyo nombre se ignora. A las ochenta y una leguas le entra por el Poniente el arroyo del caiman. Desde Jujui le llaman co¬ munmente rio Grande , y con este nombre discurre por lo restante del Chacó hasta cer¬ ca del rio del Paraguay. Allí vuelve á tomaf su nombre de Bermejo, y con este desembo¬ ca en dicho rio veinte y quatro leguas m** arriba de la ciudad de Corrientes con direc¬ ción al Este. La principal dirección del Bermejo, de s * de que entra al Chacó, es al Sudeste , aunq^ 6 dá muchos giros casi á todos rumbos. ■ *- abundantísimo de pesca, y con ella se tienen los Indios que habitan en sus orillé' CHICHAS Y TARIJA. 79 es e a confluencia del Santa Cruz es na- ’ a ? n ^ Ue se considera que el puerto mr ,*' r V f de eSCaU P ara el Perú, deberá esm . . es . ?8 u a s mas abaxo en el parage llacarninn II HS0 de * 0S ^ n cbos > desde donde hay leguas salp n °i’ ^ ue en distancia de quarenta leguas m! * cam,n0 rea l de Potosí, cinco Desde este pueblo de Ómaguaca. Runo nara n Sltl ° n °, t l ene cl tio emba ™ a > - Quatr„ P 1 egar '°’ sino es á la ’ ochenta y quatro leguas mas abaxo de las reducciones chos n g ,7 e ’ f 0 "? e hay a!gunos P asos estre - chos pero es fácil evitar este peligro. Por todo el Chacó va formando el rio hasta ks he / m ° SaS Veg3S ’ P artlcularme n t e «trecíado ¿n C 'r eS ’ d ° n de corre mas trechado. En los contornos se ven hermn sos campos de buenos \“ o ¡ montes altos de variedad de árboles. S ? e co noce que en sus crecientes se derrama á I- campos por varios canales que tiene, * for£ en ehos agunas que abundan en pescados. lidllanse las márgenes del rio R*». ™ • pobladas de ¡numerables Indios, particula* 0 mente en la ribera oriental V a ñor U,ar - Uos terrenos sean mejores ¡ mas abüñ/ q Ue ’ de caza , ya para estar meZ evo ^ nuestras invasiones. * ‘'.«Grande con el Berme> hasta ' W mas de las reducciones esto Cerca * cía de unas 216 ¡ eg ’ es > en dhtangUai > está poblada u So EL VIAGERO UNIVERSAL, banda oriental de Indios de la nación Mataguay, sin mezcla de ninguna otra tribu de Indios. Viven estos ó en las márgenes del rio donde los terrenos son altos y no se inundan* ó mas apartados de sus orillas junto á los ca¬ nales y lagunas que forma el rio en sus inun¬ daciones. Su principal alimento es la pesca* en que se exercitan ya con sedales, ya cofl redes, ya con flechas: también contribuye á su subsistencia la caza de aquellos campos y bosques. Son poco guerreros, y no tienen; muchos caballos: se visten de pieles de ani-i males: son muy aficionados al tráfico, y ven¬ den todo lo que tienen hasta las pieles con que se cubren. Desde la Esquina-Grande basta las cer^ canias de las reducciones por la banda occi' dental habitan los Indios de la nación Chu' nupies de la parcialidad de Chinchín, la qu^ se compone de unas 400 almas. Estos Indio* son de mejor trato que los otros, y muy b e ' licosos; fabrican las mantas con que se ca¬ brea , y se alimentan de la caza y la pes^ como los Mataguayos. A las 223 leguas de la mencionada coF fluencia, y á las 141 leguas de la Esquiné ( Grande se halla en la banda occidental la f e ' duccion de San Bernardo de Tobas, y á . 26 leguas mas abaxo siguiendo el curso & 1 rio están las reducciones de Santiago de I covies, llamadas comunmente de la Cang*' I CHICHAS Y TARIJA. 8l ye. primer pueblo está situado á un quar- tai n gU3 / el "V e l se g und ° d ™ d “ del P S 6 a ^ U I ^ asta I a desembocadura Indio! 7 7° en ei ri0 Para g ua y Abitan los no están t naC ‘° nes Mo « >bies y Tobas, que no están sujetos á estas reducciones v una caballo v'beH AtalaU '- Est ° s lndios *0" de á a 10 y belicosos; viven de la caza v tie- Son de meV ^ CUya lana hacen sus manta sson de mejor trato que los Mataguayos; penen elu “ , naciones í untas no compo- El SeCco e ' . nUm n ero . d e cst ^ últimos. El benor Cornejo reflexionó de quanta im portanca seria adelantar la conquista de es." te inmenso pais, lo qual.á su parece! set grana adelantando nuestros fuertes sob!! márgenes del rio Bermejo ó e '¡ ^ e se encuentran sitios muy acomodados. Es- Relig!o";°p e a r r a a d d ’S' ¡ZZ ^ úeibpo que se dilatasen tro Soberano, abanzando nuestros fuertes so bre dicho rio, se cortaba la comunicad! 7 05 Indiüs de ' a * reducciones con los 7 7 ° ros, y se les impedia la retirada barba ' intentasen sublevaciones. Los hl u ^ n ° Rímente los que habitan Us b^ ^7' 'hos nos, cederán á nuestras fuerzt* d ‘ * r «.y no teniendo donde ,ai r T PStl0 ' continuas guerras que tienen <7 $° r las comayo, se verán precisado! ,°' deP ¡ l - TOMO xxi. 3 su byugnrse á §2 EL VIAGERO UNIVERSAL, nbsotros. El Estado logrará ademas el goce pacifico de los dilatados terrenos que hay en* tre nuestras fronteras y el rio Bermejo ; y principalmente se facilitará de este modo I a comunicación del Paraguay y Corrientes cofl las provincias del Tucuman y del Perú, te¬ niendo tránsitos breves de unas á otras po f medio de este rio. El primer paso que se de' bia dar para este importante proyecto , erf averiguar si el rio Bermejo era navegable Para esta empresa se embarcó el Coroné Cornejo en 27 de Junio de 1790 en la cofl' fluencia del rio de Senta con el Bermejo, lie' vando la gente y preparativos necesarios p 3 ' ra esta averiguación. Después de una nave' gacion muy peligrosa, en que tuvieron q ü< pelear varias veces con los Indios, de las r 1 ' Leras, llegaron á desembocar en el rio P^' raguay el dia 20 de Agosto del mismo bo°‘ Esta expedición excitó el zelo del 0 °' bernador de aquella provincia para fun^ f una nueva ciudad en el valle de Senta. valle se halla en las vertientes del valle ® Tarija, que caen al Chacó, entre dicb* I vertientes y el Bermejo. Su temperamento^ algo ardiente , pero las vecinas sierras ne v ^ * das lo refrescan. Bañalo un rio, que naC ‘ C J g ' do de las vertientes del valle Omaguaca» 4 caen al Chacó, pasa por medio del valle» / dónde toma el nombre de rio de Senta. P°^ ma en todo el valle hermosas vegas, y las vertientes”^ * . ™ RI J A ' , 8 3 grandes „ - pobladas sus márgenes de «?f¿r n,a,,a ; ^ Vari ^ d desarboles y sus a „ ; . C Om0 maí * e r a de construcción, Para regat d^do ■ ft C ° n du C ‘ r por aíe( l u ' as raudaloso. Abund^t^ 1 ”^ 0 05 ’ P °^ u e e ' lnu y varias e, P e c f e , "?* * a ? b,en en Parados de cogen róbalo atl ase gu r ado que se 6 robalos de quatro arrobas. ta huerta y ef presidí Uñ ttd^dT r.0 una acequia, y del mismo modo pueZ sacar otras para todo el valle, P d Para la cría de ganados hay camn/ , as hermosas vegas del rio, júntame^ ’ y •os montes, en donde se encuné COn nogales, pacaras, lapachos Cedros > ür unde¡, quebrachos, guay ab ’ variedad de árboles’& V ™ * Ha y abundancia de la verbl a , s . con °cidos. abunda en ralees de q Ue * ^ CUltiv ° ! ° „ Se alimentan los * 2 90 EL VIAGERO UNIVERSAL, el de Lampa; y por el E. con el deCarabaya , uno y otro de la Intendencia de Puno, dependiente de la provincia de las Char¬ cas. Todo el terreno que hay desde la quebra¬ da de Viicamayo hasta las cordilleras de Chimboya y Quenamari es un desierto de punas altas, de serranías aridas , y los mas estéri¬ les. El temperamento que allí reyna es suma¬ mente frió á causa de las enunciadas cor¬ dilleras , en cuyas faldas é inmediaciones efl las tempestades que suelen levantarse , cau¬ sa el ayre en c 4 rostro y manos los mismos efectos que se sienten quando se comunica la electricidad á algún cuerpo. El tempe¬ ramento de la quebrada es menos rígido , y así mos apto para los sembrados. Los ríos mas considerables que riegan toda la provincia son Vilca , ó Vilcamay°> Cambapata y el Apurimac , que nace de 1 * laguna de Vilafro en los cerros minerales & Caylloma, en la que hay una pequeña lag u> na de donde salen dos cortos raudales , & los que él uno gira para la provincia de LaU 1 ' pa , y el otro forma este rio que crece c las aguas de la laguna de Tongasuca , y ^ algunos arroyos de las quebradas ; se menta con el que viene de la laguna de gui, y últimamente se incorpora con el se ' gundo , que es de Cambapata. Este nace las sierras de Lampa y Carabaya , atravi* 5 * 1 CANES Y CANCHES. 91 las provincias de Quispicanchi, Calca y Urubamba, y se introduce en la montaña de San¬ ta Ana. El tercero después de unirse con el e Monigote ó Pariguana en Caylloma , en¬ tra en este partido formando un cauce tan profundo , qu e p ara transitarlo hay en un estrecho un puente de palos que se aseguran en las peñas de ambos lados ; se junta con los riós de Aconcagua , Sañumaño , Cuero, Gallqui; Ocororo , Condoroma, Piehigua y Checa , provenientes de las serranías de esta provincia , gira deslindándola por una parte de la de Chunvivilcas , y corriendo por las de Paruro , Abancay y Urubamba , sigue su derrota por Vilcabamba , en donde muda el nombre de Apurimac en el de Chape : se une después con el de Pachachaca, Pampas, Suchaca y Vilcamayo; y aumentado con las aguas de Vilcabamba , Lares , Conex y los demas rios que se han mencionado en otra parte , da principio al famoso Ucayali. . Hay multitud de bagres en los tres ríos mencionados, y todos tienen sus puentes pa¬ ra facilitar el tránsito á los caminantes El de Vilcamayo tiene cerca de su origen uno de tierra formado por l a m ¡ sma natura , '«a , y tres de criznejas en Sinquani v Ca. ti'* u - T i ° ta ' En el de Cambapata hay uno mb, en de criznejas, y en el Apurimac uno 4 Él m i 5 ’ l ° tr ° de palos atrave sados. El país abunda en ganado mayor y me- 92 EL VIAGERO UNIVERSAL, ñor de Castilla , y en carneros de la tierra. Estos animales se asemejan á los camellos, se propagan mucho, y se crian en lo mas rí¬ gido y árido. En las cimas de los cerros y faldas de la cordillera hay multitud de hua¬ nacos , vicuñas, pacochas, venados , visea¬ dlos , conejos, perdices, quibos ó codorni¬ ces , cules , pucupucos , agallos ó pitos , y en las quebradas muchas palomas , aleones» agudas , sacres y otras aves de rapiña. Sus cerros y collados tienen bastantes minerales de oro, plata, cobre, plomo, pie¬ dra imán , estaño , y aun azogue : y hay también varias¿yerbas medicinales, como I a nombrada el marfil, que es tenida en mucha consideración , la chicoria, escorzonera, sal¬ via y otras infinitas de que usan ios Indios con acierto. Dos tribus conocidas por los nombres de Canes y Canches poblaron en la antigüedad este territorio. Los Canes habitaban acia d Norte, y los Canches ácia el Sur, sirviéudu' les de ray^ el rio de Vilcamayo. El nomb^ de los Canes parece que alude al volcan q^ c se descubre en el sitio de Riache inmedia^ á S. Pedro de Cancha, porque la voz india* 1 * cana , significa incendio. Estos se disti* 1 " guian de los Canches , así en el genio, c°‘ mo en las costumbres y vestuarios. Eran soberbios, circunspectos y melancólicos. ^ música era lúgubre y muy pausada , y ^ CANES Y CANCHES. 93 el ropa ge de que usaban era funesto: sus ca¬ misetas y las mantas ó capas eran negras: sus gorras tenían tres alas largas , dos que pen¬ can por las orejas , y la una por el cerebro* os Canches eran alegres , festivos , y hol¬ gazanes , pero muy pobres, pues se vestían ae arapos y de píeles. Estas dos tribus eran gobernadas separa¬ damente por sus respectivos xefes ó Curacas, a quienes se sujetaban en todo lo que concer¬ nía a la defensa común , y á salvar su liber¬ tad. Se conoce que tenian guerras unos con¬ tra otros, pues ordinariamente forticaban sus poblaciones en sitios elevados, á las que lla¬ maban pucará: ó á lo menos en lugares pró¬ ximos á alguna eminencia, miraban con me¬ nosprecio el oro y la plata, y las demas pre¬ ciosidades de la tierra contentos con la lana de sus carneros para texer sus camisas, Y abrigarse de los ayres q Ue l 0 s ofendían en las sierras. Así vivían quando los conquistó al quarjo Inca Roca. Este , después de haber¬ os sujetado , les dlú Curacas q u e | o s ¡r n bernasen en su nombre, llevando á su corr¬ ía mas lucida juventud para Instruirla en su idioma y costumbres. Pero los Canes turba jon la quietud de sus Monarcas , pues r b ' laudóse repetidamente y substrayéndose 1 i gobierno del Imperio, aunque Jcastil, y reducían , volvian i sublevarse 'luego'que 94 el viagero universal. se retiraban las tropas ¿ fortificándose en la quebrada de la rajada en los altos de Píchi— gua , y en el cerro de Mollócagua. El Em¬ perador Huayna-Capac, viendo que era im¬ posible vencerlos por las armas, y que jamas se reducirían aunque esto se efectuase , de¬ terminó pasar en persona con todo el apa¬ rato de su corte, y pedir al gran Cana ó xefe de ellos para esposa á una de sus hijas. Con éste enlace cesaron las continuas revolucio¬ nes , y se rindieron al yugo de los Empera¬ dores. La miseria de los Canes y Canches se colige de la escasez de sepulcros magníficos y elevados , que suelen ser el testimonio de la opulencia; pues por lo general se enterra¬ ban en las cavernas de las peñas. Sin embar¬ go , existen ed el centro de Riachi las rui¬ nas de un suntuoso templo dedicado al Ídolo Viracocha , y muchos fragmentos de gran¬ des y buenos edificios , que dan á entender fueron sus moradores gente acomodada y distinguida^ No obstante el transcurso largo de los anos se observa en los naturales de este pai* el carácter de sus ascendientes. Los Canche* son de una estatura mediana , y muy atre¬ vidos j inquietos , inconstantes, desleales f obedientes ert apariencia ; mas quando pu e " den quebrantar impunemente los precept° s de sus jueces, lo executan. Son trabajadores CANES Y CANCHES. 9$ y nada perezosos; no usan camisetas , ni ío* llages en los calzones, reduciéndose todo su vestuario á solapas y gabanes. Los Canes, aunque mas trigueños , son mas corpulentos y mejor formados: poco mas ó menos tienen las mismas propensiones que aquellos : usan botonadura en sus vestidos, andan á caballo, y tienen sus viviendas regularmente adorna¬ das con escaños , mesas y otros muebles, Pe¬ ro por lo común unos y otros son torpes y pusilánimes , amantes de la soledad y taci¬ turnos: colocan sus chozas en lo mas áspero y retirado de los cerros: á la vista de los ca¬ minantes huyen amedrentados como fieras: en su trato son duros y secos aun con sus mismas mugeres , y tienen gran propensión á las supersticiones mas ridiculas. El idioma de que usan es el general del re y no : los hombres suelen hablar el Caste¬ llano , entre quienes los Canes son los mas ladinos, pero lo ignoran las mugeres , por¬ que tienen á mengua hablar en otra lengua que en la suya. b Los mas habitan en los pueblos de once curatos, en que se divide el gobierno espir.tual de la provine,a, q ue está al cargo de sus respectivos Curas y del Vicario foráneo que es uno de ellos. Los Canches pertenecen u los curatos ó doctrinas de Siquani Cid Quinta , Chiearupi, PampamarL y An ma ’ - y Langusos Canes moran fe 96 EL VIAGERO UNIVERSAL, trinas de Checa * Pichiqua y Coporaque* Siquani , pueblo numeroso y capital de la provincia , está situado á la margen del rio Vilcamayo , y linda al E. con la cordi' llera de Vilcanota , en donde hay muchas vetas de plata que han sido registradas po r varios , y que si se trabajasen rendirían mu¬ chos marcos ; pero el temperamento es muy rígido, lloviendo, nevando y helando en uU mismo dia. Moran en este pueblo 4018 In¬ dios, 1303 Mestizos y 92 Españoles de to¬ das edades y sexos. En su distrito se cultiva^ habas , papas, chocos, trigo y cebada , de que se abastecen todas las inmediaciones. Tienen un hospital para las personas de am¬ bos sexos de las clases referidas con toda* las oficinas necesarias, intitulado Gil de Ta¬ beada, fundado por el Virey el Excelentísi¬ mo Gil de Lemos. El número total de Indios de todas eda¬ des y sexos que hay en estos pueblos y en la 5 estancias de sus distritos, asciende á veinte y cinco mil, novecientas, sesenta y nueve al 4 mas, según el ultimo plan remitido á la So' ciedad de Lima; pero no entran en este c<d' culo muchos que empleados en el ministef^ de pastores están muy lejos de los pueblos 0 andan vagando con sus ganados por los cc r ' ros y cordilleras, sin que se sepa á qué juf ,s ' dicción pertenecen , ni una infinidad de m ü ' chachos y adultos, que á causa de la sum* CANES Y CANCHES. 97 distancia que hay de sus estancias á sus res¬ pectivas doctrinas, y del descuido de sus par ^s, no han sido bautizados en ellas, por lo que no constan en sus libros. Los Españoles, ■ Negros y Zambos son muy pocos ; los Mesos wgan ¿ siete mil , ochocientos sesenta Unos y otros com p onen ocho mil, escientas quarenta y cinco almas , de lo que resulta ser treinta y seis mil', trescientos catorce los moradores de la provincia. La gobierna un juez subdelegado por el Intendente del Cuzco, el que tiene los títu¬ los de gobernador, enterador de mita, y iuez de bienes de difuntos. Este nombra alcaldes mayores en cada pueblo , y ellos con los Caciques y principales de los Indios eligen sus alcaldes ordinarios, y demas ministros. gremio de mineros está segregado de la jurisdicción ordinaria, y conoce de sus causas un substituto de la diputación del Cuz co, nombrado por el Real Tribunal de min^ ria de esta ciudad. Hay un regimiento de Dragones orla¬ do por el Excelentísimo Señor Ama/el de 1760 , y consta de trece compañía ^ SUS respectivos oficiales, baxo deSo“ mVoT " demaS SUbaltCrnOS de e'*na El comercio activo se reduce al te de ganado vacuoo y lanar en p T POr - vemdo en Jalonas, sebos y co 1 n ' tomo xxi. y quesos, en la- Q q8 el viagero universal. ñas, alfombras, bayetas, cordeliates, cos¬ tales, sogas y chuces, que se expenden en los partidos circunvecinos. Los Canes llevan de ordinario á Caylloma , Arcate , Cayaranij y otros minerales, carne, manteca, chu¬ flo’, papas , velas y pellejos de vaca ; y 1<> S de Siquani berzas y otros frutos. El ramo de las telas es el mas floreciente, pues en este partido solo se fabrican mas que en todo* los obrages, chorrillos y pueblos de Paruro» Quispicanchi, Abancay y el Cuzco. Muchos Indios pasan á las provincias de la costa, de donde conducen vino , aguar diente , aji y algodón. Otros van á trabaja* espontáneamente á los minerales de Condoroma , Arequipa , Condesuyos y Caylloma; mas los que por Real ordenanza van á Po¬ tosí y á sus ingenios , salen de su patria cob bastante desconsuelo , pues saben fixamente que los mas contraen en aquellos lugares 6 accidente de asma ó choco , de que muere á pocos meses. El dia de su partida es triste : se presentan estas victimas de la ob difencia delante del Cura , que los espera ^ la puerta de la iglesia con la cruz alta, y vestido los aspergea, y dice la oración ac° tumbrada, y una Misa que ellos pagan p» impetrar del Todo-Poderoso el buen éxito su viage. Luego salen a la plaza acomp^ dos de sus padres , parientes y amigos , zandose mutuamente con muchas lagrima* CANES Y CANCHES. O 0 so ozos se despiden , y seguidos de sus hijos y mugeres toman su derrota ocupados de do- 0I - y a atimiento. Aumenta lo funesto y Iú- ^ U5re fj eSta escena s °n de sus tamborilil'J?* campanas <l ue empiezan á ha¬ cer la señal de rogativa. en la 1° t l ue ha y de mas considerable provincia: pero si se echan menos algunas particularidades,.serán de tan poco im u ? ’ que no merezcan la atención de u n nombre sensato. Io6 EL VIAGERO UNIVERSAL, partieron los PP. Santa Rosa, Fresneda , ) Cabello , acompañados de trescientos Indio 5 entre Cholonos é Hibitos, y el dia 4 & Marzo al amanecer llegaron á un pueblo d e los de Manoa nombrado Masemague. S o í' prendidos sus vecinos al ver aquel numer 3 extraordinario de gentes, echaron mano 3 las armas, y se encendió una refriega ineV 1 ' table , en que murieron algunos de una V otra parte, y entre ellos el P. Cabello. L 0 * Religiosos no sacaron otra ventaja que ^ presa de un niño y dos niñas. La mayo*'» que á poco tiempo se halló catequizadá, vilizada é inteligente en el idioma Castella" no, excitó de nuevo su fervor, dándoles noti" cia de su nación y las varias que poblaba 3 las riberas del famoso rio Ucayali, y poO' derándoles la facilidad de reducirlas sir viendo ella de intérprete. Animados los M l " sioneros repitieron sus excursiones por el afl 3 de 59 , acompañados de 28 soldados Eur°' peos entre Españoles y Portugueses. Pero ^ acostumbrados unos ni otros á andar á P [í por un terreno tan fragoso, á pocos pa s0 * se amotinaron 5 y no solo se volvieron, si 3 <? que impidieron también á los Padres pa s3Í adelante. Las esperanzas y fervor de estos cr ec^ fl en razón de sus desgracias y embarazos. * ' Miguel Salcedo, y Fr. Francisco de San Jjj seph salieron de San Buenaventura del Va misiones. 107 á fines de Mayo del año de 60 con noventa Indios, siete Europeos, y la joven Manoita á quien ya habían bautizado y puesto por nombre Ana Rosa. El dia 8 de Julio avista¬ ron las orillas del rio Manoa por donde tran¬ sitando dos canoas de bárbaros se acercó la una de ellas á instancias de Ana Rosa, quien consiguió detener á un Indio llamado Rungato. Las caricias y afabilidad de los Misio¬ neros le hicieron deponer el sobresalto , y le movieron á que aplacase y conduxese á toda su nación. Reducíase al corto número de doscientas veinte almas, que gobernadas por el Curaca Santorray habitaban una ranche¬ ría llamada Suaray. Los Padres fueron reci¬ bidos en ella con todas las demostraciones de sinceridad y placer que pudieron mani¬ festarles en sus danzas y comidas rústicas , y saludados con el dulce titulo de Amigos. Esta voz repetida por unos salvages in¬ cógnitos denotaba que en algún tiempo ha¬ bían tratado con los Españoles. Recorridas sus tradiciones se averiguó ser estos descen¬ dientes de los antiguos Sétebos . Por los años de 1657 hasta los de 86 del mismo sinlo ocupaban estos las márgenes del Pachitea hasta el Ucayali, en donde el apostólico Va h 0 abif r h I V l anUelBÍe J dmadel ° r den Seráfi ™ nabia hecho una reducción numerosa v fin reciente; pero alborotados los Calliseeas oir" «mvecinos la masaron. Entonces CsénC IOS EL VIAGERO UNIVERSAL, unos se salieron por los Payanzos á los natahuas siguiendo á los PP. que escaparon» y los otros huyeron del Ucayali á las ribe¬ ras de Manoa, á distancia de veinte legns 5 del primero. Por medio de sus antepasados se habían transmitido y propagado entr e ellos algunas ideas de la Religión Christi^ na, pero envueltas en mil errores: creían el1 Dios prendador del bien, y castigador d^ mal: reconocían á Jesu-Christo, y su ntf" dre Santísima ; pero equivocaban á ésta co 11 el mismo Dios haciéndola coautora, y con'' servadora del Universo. Practicaban el Bb ü ' tismo, derramando sobre la cabeza de 1°* recien nacidos una porción de agrio de l ,x mas sin decir palabra , ni hacer señal algn' na. A la Santa Cruz la miraban con surí^ respeto, colocándola en todos los lugares p u ' blicos. El P. San Joseph, quien con siete ropeos se quedó entre los Manoiias , míe 1 *' tras el P. Salcedo regresó á dar cuenta á ^ Prelados , tuvo mucho que sufrir de parte & la hambre, los insectos y dureza de los U' dios. No teniendo estos herramientas p r °' porcionadas para abatir los grandes árb de la montaña, y labrar la tierra, sus sie^ bras eran muy cortas. En el ano siguió introduxeron los PP. considerable número , herramientas, frixoles, arroz, gallinas f -j cerdos conducidos por el P. Fresneda, y hermano Gorostizu. L MISIONES. 109 a re ucc'ioq d e Manoa , aunque corta, las lnter f sante > por servir de escala á la P' maS !* ac * ones qy e viven esparcidas por valí . e Sacramento y confines del Ucapaban las * e ^ U a S aI Sur de Manoa ocu - oriundos d° n l las ,f e l ! io P i s q u i los Sipibos, ““de T °- 0K :, ^- des¬ vivían s¡„ „ Ü, mlS1 T/ de los p »yanzo S . 1 sin pueblos en diferentes chozas - d,> suerte que llegando solo al numero de ’ mS ó doce E. O^Er Vemte ‘ egUaS R S ' y die * ba entre Serebo, y^lrdlspues queT^uñ combate sangriento en el año de 1736 que¬ daron derrotados , y cas¡ aniquilados los P r l EnTn l ' ? P ° S ‘ b ¡ ' Í t aba su «unión y amisfad. ron u’ pp ea c b ° i" qUa ' r ° . años la consiguie¬ ra Fresneda que no nTir' 0 " Y *' a ' a g °- E1 dose de los momentos favorab^los Val ‘ ¿ ' n ~ go en un pueblo próximo al rio PisqufTl que intitulo Santo Domingo. A los s Th ’ siguió la voluntaria entrfgade ts C u* unos de los mas racionales vasallo d ir't 01 ’ oso Imperio de Enim: se hallaban • *" , abu " la ribera oriental del gran-Parn * uados * confluencia con el Pachitea Ib de su hablan descendido d «= al g unosR e l i g ¡ o s osFranc . aita «te pueb | 0 Pachitea, ypuestole elnombre dT e ' E n n e y Sucesivamente subió á él por eflT 5 "” M¡guei pur el ^’cayali el P. lio EL VIAGERO UNIVERSAL. Ricter, Jesuíta , de las conversiones de May - ñas ; pero habiéndolo reconocido , lo aban - donaron unps y otros. No obstante, las me - morías remotas que conservaban estos infle - les del amor, y benevolencia de los Francis - canos , los hacían afectos á su habito. Él P* Fresneda pasó á San Miguel para acariciaf - los y dirigirlos. Con una mies tan copiosa comenzaba* 1 ya á florecer las misiones de Manoa, y anu* 1- ciaban mayores progresos. En medio de es - tas esperanzas nació el justo recelo de siendo pocos y divididos los operarios, sS encendiese el mutuo rencor y envidia entr ¿ aquellos bárbaros, y descargasen su fur° r sobre los pacíficos Misioneros que los había 11 reunido y amistado. Un camino abierto de* - de Pampa-hermosa á Manoa, para precaví qualquier acontecimiento, apenas pudo vir para que entrasen en las nuevas conve*' siones los PP. Santa RosajMenendeZjErra^ Aznar, Jayme, algunos legos, y tres soldad** Habiéndose de transitar á pie esta larga * reda , se hallaban ya fatigados los Indios ,, Caxamarquilla, y no era regular expon^ los civilizados por beneficiar á los salvag Un mapa antiguo encontrado en los * chivos del Colegio de Ocopa , indicaba ^ por la via de Pozuzo , embarcándose ^ la reunión del rio de este nombre co* 1 j Mayro , podía navegarse por el Pachit ea MISIONES. IH Ucayali y Matioa. Con tan escasa luz se em¬ prendieron dos expediciones: la primera no pudo llegar al rio Manoa por una equivoca¬ ción del mapa en los dias que debían em- P ear > y murió en ella á manos de los báraros Casibos el P. Francés: la segunda emprendida por el Comisario de misiones F. Ma¬ nuel Gil el ano de 1767, iba mejor dirigida; pero solo pudo llegar á recoger las tristes no¬ ticias de la muerte de todos los PP. Conversores. Rungato , aquel Indio que abrió la en¬ trada á Manoa, fue el mismo que alborotan¬ do las tres naciones de Setebos , Sipibos y Combos acabó con los Misioneros divididos en diferentes pueblos* La pérdida de las misiones de Manoa fue muy sensible , no solo á los PP. Misioneros, sino también al Perú, y hasta al mismo Mo¬ narca. Su posesión le aseguraba el dominio de vastísimos y feraces países. Las peregri¬ naciones del P. Sobrevida , y las que de su orden acaba de concluir el P. GÍrval, nos dan esperanza de su pronta restauración. Baxo un gobierno tan ilustrado, que conócela importancia de esta empresa, encontrará el P. Sobrevida todos los recursos que necesi <Tn K| r a T c l u irla ' Entre tant0 WMinua. ^‘CS 4 , ,RsÜ6Í “> a ,Es 'íy I 12 EL VIAGERO UNIVERSAL. CARTA CCCLXIII. Peregrinación del P, F. Manuel Sobrevida Con razón se lamentan las ruinas de Mano» al considerarse envuelve la pérdida de la fa¬ mosa Pampa del Sacramento. Este gran lla¬ no fue descubierto el 21 de Junio de 172^ por los Neófitos de Pozuzo de las misioné de los Panataguas, pertenecientes á la pro' vincia de los doce Apóstoles: se tituló del Sacramento por haber caído la fiesta del Coi' pus el dia de su descubrimiento , ó segufl otros , en su octava. Acaso no hay en las do* Américas otro pais mas ventajosamente si' tuado, ni que goce de igual fecundidad: coO' fina por el S. con el rio Pozuzo y Mayro: p° ( el O. con el Huallaga : por el N. con el M 3 ' rañon : y por el E. con el Ucayali, rodead 3 de esta suerte por los ríos mas caudalosos d ¿ orbe, que se comunican con el mar del te , y principales provincias de los tres Vi f ' reynatos de la América meridional. Atra^ sada de otros muchos caudalosos que des 3 guan en los primeros, figura una peninsu » desde cuyo centro podría hacerse un coraS* ció por agua casi con todos los puntos ^ Globo. Su mayor extensión corre N. S. los grados quatro y medio, y nueve cincu fiI1 misiones. i i 3 T T . J t S , Iete m ' mutos desde la conflencia del derJrM C \* ^ ara ^°n hasta el embarcacranrl C anc ' a0 es vario P or ^ a s Pued ^ VUC US ^ ^ ca > ’ a ^ i generalmente S fi°rr e r elos Ula de’l H¡ d ° í Pnmer meridian ° en la tas varias d* r °' Com P u tando P°r mayor es* ficie de cerc a T ,0 h eS ’ ¡T"* U " a SU P er ' en las o,,» . d *°, m i 1 le S u a s quadradas, co m I? P ° J dnan habitar con ¿«canso cinvieor de a mas que matu u v i esen coa 8o ' el contrato y giro comercial. bu fecundidad corresponde i las prerro gativas de su ventajosa situación. El ramo oriental es la cordillera de los Andes . que mediando en.re el Huallqga y el Mavro f Pea ’> ^ vurios y cetr“ q y u : ¿ las arenas de los ríos. tiC La multitud y variedad de peces n„ e «o cnan en sus aguas, no es menor que | a d las vistosas y canoras aves que leí, ! ayre, y diversidad de quadrupUj Í? * abundaran tanto los insectos y savldjs‘’° Pa d*i ' ene p;>r el me -i 0 r oro do la Pam P del Sacramento, y aun de r,>^i.» 1 llr, ~ f l ca el que descubrió el P Y ar o " a bradita mas aba X 0 del arrovo n "l* ^ ^ mancot. Las per | as 1° no »brado ll ua . tomo xxi. ^ P can eec ca de la H I 14 EL VIAGERO UNIVERSAL, confluencia del rio Moyobamba son bien gruesas. Entre los peces sobresale la baca marina , cuyo peso suele llegar á diez quin¬ tales. Las charapas 6 tortugas son notables en la clase de los anfibios : se encuentran de cerca de dos varas de largo , y una de an¬ cho , en especial en las playas del Ucayali. En sus arenas anidan y pouen al pie de dos¬ cientos huevos. De los insectos son espanto¬ sos la culebra yactimama , y otras llamadas cazadoras , porque se sirven de varios artifi¬ cios para asaltar al hombre y á los animales. El reyno vegetal en competencia del mi¬ neral y animal explaya su fertilidad , for¬ mando bosques dilatados de soberbios y fron¬ dosos árboles, de flores olorosas, de estima¬ bles frutos, y de bálsamos y gomas salutífe¬ ras. Estos amenos países están habitados delas naciones salvages Sipibos, Setebos, Pa¬ nos y Cacamas , disfrutando las delicias que les franquea la benigna naturaleza. Esta porción feliz de la América meri^ dional queda enteramente cerrada por la 5 posesiones Españolas, siempre que se restauré á Manoa, y se funde y fortifique el puerro d<d Mayro: porque hallándose poblada toda J a ribera de .Huallaga y Marañon por las siones de Caxainarquilla , Lamas y Mayu aS> Manoa y el puerto anunciado aseguran I a * del Mayro y Ucayali. Por este medio igual mente se facilita la entrada á los innjens , misiones. ti.< ferrenos el Enim y el Paititi. Pero para ve- F1 D Un mo ^° se g ! > r o este proyecto tau "V , la Reli S !on y al Estado era mdispen- • • e recorrer rodos los ríos que circulan la ampa de, Sacramento, observar las dificul- a es que se oponen á su navegación , cat- y U aUanarT P ° J " 6 ^ em P , carse e " ella, montaña" ° S qUe presentan *“ s A tan glorioso fin se dirigió la pereerínacton que por los ríos Parairrondo , Hoanuco y Hoallaga hizo el año de i 7 oo el P. Predicador Apostólico F. Manuel Sobre¬ vida , Guardian del Colegio de Santa Rosa de Ocopa , que voy á extractar. Deseando dar toda la claridad posible á un asunto poco o nada Conocido, he insertado la relación de ‘piones de Caxamarquilla, para que pre maI a p° S t 0$ heC ! 10S desde su or ' K cn fuese mas faut su inteligencia. Con el mismo desigmo haré una descripción del Huallag a , para corregir los errores que se advier «n en todos los mapas hasta aquí pub | i ca _ 122 “el viagero universal. quince leguas distante del antecedente. El 10 y el ii los empleó el P, Sobrevida en su visita acostumbrada y numeración de sus moradores, que se reducen á 205 almas. El 1 2 substituyeron los Hibitos de Sion quatro canoas. Empezaron á bogar á las 12 del dia: á la una y media tocaron en el puerto del Pueblo del Valle , cuyo vecindario es de tres¬ cientas setenta y dos almas , y continuando la navegación se hallaron á poco trecho cer¬ ca del gran peñasco de Sabaloyaco. Para li¬ bertarse de sus riesgos es necesario descar¬ gar las canoas, saltar á la orilla oriental, y tirarlas por tierra cerca de media quadra. Es¬ ta maniobra se executó en una hora , y re¬ pitiendo el viage se suspendió á las quatro de la tarde, aproximándose á Cachiluafiusoa. Se evita este mal paso dirigiendo las canoas por la orilla derecha , ó para mas seguridad tirándolas por ella con bejucos, pero sin descargarlas. El P. Sobrevida lo pasó el dia 1 3 con felicidad á las 6 de la mañana ; y navegó hasta la boca del Huayabamba, po r donde entraron las canoas al puerto de Pacht - sa. Este pueblecito consta de cien morado^ 5 sacados del de Pajaten y y colocados en la con¬ fluencia del Huayabamba con el Huallag 3 ' respecto de que la distancia del primero 1 ° inutilizaba para el beneficio de los navega 1 ?" tes. El 14 á las 8 de la mañana se prosig 11 ’ ^ el yiage en tres canoas de Pachisa y dos rr „ MISIONES. 123 arapoto y Cumbaza, de las misiones de los “¿ñas, que estaban allí prevenidas; y con- J U l *° por e! espacio de doce leguas hasta las 3 1 líls noin h radas Pilloana. Pilloana es un cerro que corre N. S. por el lado oriental ,8 a > frbWrto por espacio de un dc l f , -uv K e ^ Ua de sal bíanca > ro Í H y negra m - y bueh gusto. El quince á las 8 de la a a a se dieron las cauoas al remo, y á as once desembarcaron por la confluencia del * doy o bamba con e! Huallaga : y rom¬ piendo por aquel al O. y luego al S. zar¬ paron á la una y tres quartos en el Puerto de J.uan de Guerra , sito á la orilla derecha. DJ Puerto de Juan de Guerra á los pueblos t Tara P ot °y Cumbaza , hay quatro leguas ^ ui ™ pampa dudosísima. Los referidos ei^unoV «í” ^P^ados por un mediano rio: * fr “°J ° t r ° ***** ^iscienta. cincuenta y t es almas entre Españoles, Mestizos é In¬ dios, gente roda fuerte y muy laboriosa. En sus casas tienen telares en que texen l o s hombres lencena de algodón de diferen> «e^, a scalles i T Cn . ¿ ^ tos e„ que b.lan sus mugeres con celeridad, ?."£S * "“Sí f “ 1 —«*» los bárbaros circunvecinos. 3 * ,rrUpc,ones * H " ta 61 18 Se detu V0 el P. Guardian 124 EL viagero universal. de Ocopa en visitar los mencionados pueblos poco ha reunidos á su jurisdicción , y en proyectar una población cerca dei Huallaga, á fin de evitar á los navegantes las tres le¬ guas que hay de sus orillas hasta el puerto de Juan de Guerra. En este dia asoció á su co¬ mitiva el P. Fr. Narciso Girbal, Cura de Cumbaza , quien animado de su zelo apos¬ to.ico, y de! Licenciado Don Pedro Valverde, superior de las misiones de Maynas, de¬ seaba penetrar á Manoa. A la una de la tar¬ de se embarcaron en el Puerto de Juan de Guerra ; á las dos y diez minutos salieron al Huallaga , y á poco espacio tocaron el mal paso de la Estera. Aquí es preciso diri¬ gir la canoa por la orilla occidental , y ti¬ rarla con bejucos. Un quarto de legua mas abaxo se encuentra el precipicio de Canuayucoy el que se salva haciendo la maniobra antecedente por la orilla oriental: cerca de él hicieron noche nuestros peregrinos. El 19 habiéndose repetido la navegación al ama¬ necer , al quarto de hora tocaron en el ri;a¡ paso de Chumia, el que se evita tirando I 3 canoa por el lado derecho. Pocas horas de 5 ' pues llegaron a Turaciacu en que es precia executar la faena antecedente por la oriH 3 izquierda, y á las doce y media del dia sal¬ daron el Salto de Aguirre y navegando por ^ derecha. Aquí se reúnen por uno y otro I 3 ' do los cerros, y estrechando el cauce del ó° MISIONES. 12* forman con su reunión el Ponguillo , ultimo término de ellos. Puncu en lengua Quechua significa puer¬ ta, y se ha dado el nombre de Pongo á to¬ dos aquellos lugares en que finalizan los cer¬ ros, angostando las madres de los ríos. A la verdad estas gargantas representan una puerta que permite á las aguas desem¬ bocar á las llanuras, y que en un mismo continente abre el tránsito de un mundo á otro enteramente distinto. En efecto, ape¬ nas se atraviesa el Ponguillo del Hualiaga, quando es preciso variar de objetos é ideas. Los ojos acostumbrados en el Perú á obser¬ var los soberbios montes, cuyas cumbres se esconden en las nubes; que desde la emi¬ nencia registran el profundo valle situa¬ do casi en el centro del abismo, y que no se vuelven sin encontrar un cerro corpulen- to ú otras mil desigualdades de la tierra que les impiden dilatarse, ven ir desaparecien¬ do poco á poco, y si es permitido hablar así, aniquilándose de tal suerte estos obje¬ tos, que no descubren ni una pequeña pie¬ dra que pueda recordar la memoria de las infinitas que componen la cordillera de los Andes. Quatrocientas leguas mas abaxo da los Pongos, los habitantes no tienen idea de las piedras. Asi quando suben navegando á Botja ó Lamas, luego que tropiezan con las primeras se llenan de admiración, las "eco! I 2 Ó EL VIAGERO UNIVERSAL, gen y guardan como un diamante ; hasta que viendo ¡a multitud de ellas las arrojan con indignación , avergonzándose de haber apreciado cosas tan comunes. Estas inmensas llanuras cubiertas de árboles, y que no pre¬ sentan otro término á la vista que el Cielo, contienen lagos y mares de agua dulce, en cuyas islas, radas y puertos, habitan gentes de facciones, usos y modos de pensar di¬ ferentes. El Huallaga es uno de los ríos que tri¬ butan mas caudal á estos piélagos i luego que rompe las cadenas con que le estrecha la montaña , comienza á esparcirse, extender¬ se y correr cotí tal serenidad que puede navegarse noche y día. Sus riberas pobladas de elevadísimas palmas y frondosas arboledas, pobladas de varias aves canoras, forman una alameda la mas hermosa del orbe. Au¬ menta la belleza de su perspectiva la gran multitud de canoas de las provincias de ios Maynas, de las quales unas suben cargadas de peces salados para venderlos en Lamas, cazando con la cerbatana, y pescando con la flecha ; y las otras aportan á la orilla pa¬ ra acopiar el cacao que producen con abun¬ dancia aquellos frondosos bosques, y la cera que fabrican en ellos unas abejas pequeñas, taladrando la corteza de los arboles , cuyos troncos huecos les ofrecen.lugar comodo pa¬ ra colocar sus colmenas. Los referidos árbo- MISIONES. 127 les tienen el tronco y ramas huecos. Los In¬ dios quando ven que algunas abejas vuelan al rededor de ellos, los cortan y rajan por medio , y raspan la cera pegada á los lados d-e las colmenas. Hay en estos parages tanta variedad de abejas como ert Europa: todos saben que son menores, y que carecen de aguijón. Cubiertas las mugeres, que acompa¬ ñan á sus padres y esposos, de solo su pam¬ panilla, y dexando el pelo suelto al arbitrio de los vientos, figuran en cierto modo á las Ninfas ; pero luego que se entra en estos lu¬ gares deliciosos, es tan grande la muche¬ dumbre de zancudos y mosquitos, que aun los Indios necesitan valerse 4 e tolditos de to¬ cuyo colgados de los pamacaris, para defen¬ derse de sus picadas. Los pamacaris son unas coberturas de hojas de palma en forma de arco , puestas en medio de la canoa para librarse del sol y lluvias. Igualmente omiten el bañarse al amanecer, por temor de los cai¬ manes que son freqüentes desde el PonguiHo. El P. Sobrevida lo pasó con felicidad á las dos y quarenta minutos de la tarde v continuó su navegación hasta las seis , en cZ ya hora se arrimaron las canoas á la orilla izquierda enfrente de la'confluencia del rio Chipurana á los seis grados y treinta v tr,^ minutos. Chipurana entra en el Hualli^ la banda de la Pa„ lpa del Sacramento- K día acelerarse por él el tránsito del Huallág» 128 EL VIAGERO UNIVERSAL, al Ucayáli. El 20 á las siete de la mañana se dieron las canoas al remo , suspendieron sil curso á las seis de la tarde, y repitiéndolo al romper el dia 2 1 , llegaron á las doce al pueblo de Türimahuas , el primero que se en¬ cuentra de la provincia de los Maynas, En este gozó el divertido espectáculo de ver ca¬ zar un tigre. Los moradores para libertarse de su ferocidad tienen prevenida una tram¬ pa , que se reduce á un callejón estrecho de palos bien unidos y fixados en tierra del grue¬ so del brazo, y de dos varas de altura. El te¬ cho , y una de las entradas los cierran bien Con otros palos semejantes. En el medio ha¬ cen otra división igual: en la puerta que que¬ da, suspenden un grueso y fuerte tablón sos¬ tenido por una cuerda que está débilmente afianzada al piso del callejón. Quando oyen bramar algún tigre encierran en la división un perro, que sintiéndose encarcelado em¬ pieza á ahullar. Entonces el tigre se abanza con celeridad , creyendo segura la presa , y no encontrando otro paso que el del tablón, entra por él , y apenas pisa la cuerda, salta, cae el tablón , y queda encerrado sin poder dañar al perro por la división de maderas que le defienden. Los moradores después de di¬ vertirse en irritarle el tiempo que quieren, le matan á palos y flechazos. Fin del Quaderno LXl. EL VIAGERO UNIVERSAL. QUADERNO sesenta y dos. CARTA ccclxiv. Continuación de la expedición 'del P. Sobre¬ vida. Son tan poco conocidos estos países, y es de tanta importancia la noticia geográfica de ellos, que no debo recelar parezca escusada la relación puntual de todas las circunstan¬ cias mas menudas de la peregrinación del P. Sobrevuela , quien continuando su viaee de Turimahuas al pueblo de la Laguna , cap?, tal de los Maynas,andubo quarenta leguas. El P. Sobrevida se dirigió á él el dia 2 2 al ra¬ yar el alba, llevando bogadores del pueblo de Turimahuas ; y como éstos son muy inteligentes en aquella navegación , 1 0 executaron noche y dia sin mas interrupción que algu¬ nas pocas horas: así á las diez y media del nía 23 tocaron en el puerto del pueblo de la ■ Laguna. Las lluvias que habían caido en I días antecedentes hablan formado varias cié 130 EL VIAGERO UNIVERSAL, esto fue preciso encaminarse á la misma La¬ guna de la gran Cocama, que por un canal tan angosto que solo puede entrar una canoa, y de largo de quadra y media , desagua por Ja orilla oriental en el Huallaga á los cinco grados y catorce minutos de latitud meridio¬ nal. La laguna tendrá legua y media de cir¬ cunferencia : cerca de su ribera hay un ter¬ reno elevado y seco, lo que es raro en aque¬ llo» países , y en la cima está situado el pue¬ blo que tiene su nombre. El P. Sobrevida lle¬ gó á él á las doce y media, y fue recibido por el Presidente de las misiones, y por el Te¬ niente Gobernador con todas las demostra¬ ciones de admiración y hospitalidad , á que es acreedor un peregrino , que dirigiéndose por veredas creídas intransitables , llega re¬ pentinamente á nuevas regiones en que en¬ cuentra amigos y cohermanos interesados en las glorias de la propia nación. Las misiones de los Maynas son fruto del zelo Apostólico de los antiguos Padres de ln Compañía de Jesús. En sus principios fueronmuy florecientes y numerosas : con su expa - triacion se pusieron Clérigos en el gobierno espiritual: á los tres años se subrogaron R e ' ligiosos Franciscanos de la provincia de Q u l ' to , y sucesivamente volvieron á substituir se Clérigos seculares. El número de almas q u ff habitan hoy los pueblos establecidos en las ma f ' genes del Huallaga , Pastaza, Sillay, Cagu*' MISIONES. 131 pana y Marañon, son 8895: en lo espiritual son gobernados por diez y nueve Curas y un uperior de misiones. Los primeros gozan el anual de zoo pesos, y el Vicario de 333, que se pagan en las caxas de Quito , de cu¬ ya cantidad se va mucha parte en portes de a enunciada ciudad á Maynas. No perciben o vención alguna ; pero en recompensa tie¬ nen indios mitayos que les proveen de ali¬ mento con la mucha pesca y caza que dis¬ frutan , y les labran algunas chacras en que siembran arroz , caña dulce &c. En lo temporal los manda un Goberna¬ dor militar que debe residir en Omaguas baxo del qual hay en los pueblos mayores un -l emente que lleva razón puntual de las ocu¬ paciones, salidas y entradas de sus subditos señalándoles el tiempo preciso que deben gastar en sus viages. En los menores suple por el Teniente un Cacique de la nación que lo ocupa ; uno y otro tienen muchos subal¬ terno;, , y es cosa admirable ver muchachos de diez y doce años revestidos del titulo de Magistrados, velando sobre otros de igua^l «dad, corrigiéndoles los pequeños excesos, v Qando pronta cuenta de los mayores al xefe Mmediato. Esta policía que plantaron los J e su«tas en aquellas regiones bárbaras , qu¡ J ena servir de norma en las cultas Por * te medio se evitarían muchos pequeños di cuidos, que aumentándose con la edad, pro! 138 EL VIAGERO UNIVERSAL, suitas hizo que todos hayan seguido ciega¬ mente la nomenclatura del P. Fritz. Nace el Apurimac del paramo de Condoroma en la provincia de Tinta á los diez y seis grados de latitud meridional: se pre¬ cipita al E. ácia la cordillera de Vilcanota, y torciendo á las tres leguas el curso al O. continúa separándola de la provincia de Chum« bivilcas. Entra por la de Aymaraes y Cotabambas , caminando al N. O., y dexando al E. la del Cuzco sigue por la de Abancay, de¬ clinando al N. E., por cuya dirección forma desde su origen un arco que recibe tantos raudales por uno y otro lado , que es inva¬ deable. Fixando el rumbo al N. dos leguas mas abaxo del puente de Apurimac, rompe la montaña de los Andes corriendo por en¬ tre cerros de una elevación increíble , y que derraman en él copiosas aguas. A los trece grados , diez minutos, le entra por el O. el rio de Cocharcas ó Pampas que desciende de los altos de Huancavelica. Continúa el Apu¬ rimac su curso recogiendo las vertientes de las montañas de Guanta , y á los doce gra¬ dos y quince minutos se le une por el E. el rio Quillabamba , Urubamba y Vilcamayo* y muda el nombre primitivo en Enec y Ta¬ raba. A los doce grados, seis minutos , se l e junta por el O. el rio de Xauxa, llamado po r los Indios Mantaro , desde donde dirigién¬ dose al N. E. á los once grados y diez y ocho MISIONES. T39 minutos se le incorpora el Perene, que na¬ ciendo á dos leguas de Tarma, parte esta vi- Ha, y recibe varios desagües de la cordille¬ ra de Bombon y Pasco. De la confluencia del Perene á la del Pachitea desembocan en el Apurimac quarenta ríos caudalosos, entre los quales sobresalen dos : el primero que le entra por el E. á los 10 grados 45 minutos, es el de Paucartambo: el segundo que desemboca tres leguas mas abaxo con tal ímpetu que le arroja con¬ tra los cerros, y hace variar la dirección N. O., es sin duda el rio Beni: después de esta reunión adquiere el nombre de Apo-paru ó gran Paro, y continuando el rumbo anterior á los 8 grados y 26 minutos se engruesa con las aguas del Pachitea, y toma el nombre de Ucayali, declinando en su curso de N. á N. E. por la ribera occidental, por donde le en¬ tró el Pachitea, le tributan el Aguaytia á los 7 grados 35 minutos; el Manoa ó Cuxniabatay á los 7 grados, el Sarayacu á los 6 y 45 i el Tapichi ó Caño-pocati que se comu¬ nica con el Marañon enfrente de San Regís á los 5 ; hecho ya un piélago que ocupa un terreno de tres leguas se divide en tres bra¬ zos , encuentra finalmente con el Marañon á ¡° s 4 y *5 minutos haciéndole variar de rum bo en señal de superioridad. Próximo á esta célebre confluencia se ha lia situado el pueblo de Omaguas desde el 140 EL VIAGT-RO UNIVERSAL, qual hasra el de la Laguna pueden computar¬ se cerca de setenta leguas de navegación por el Marañon y Huallaga, no existiendo en to¬ do el referido tránsito otros pueblos que el de Urarinas y San Regis. El P. Girbal teniendo ya dispuesto quan- to era necesario á su peregrinación, quatro dias después del regreso del P. Sobrevida, que fue el 30 de Agosto, se embarcó en la laguna de la gran Cocama, y aportó á Oma¬ guas el 6 de Septiembre. Habiendo hecho un dia de mansión en Urarinas, y otro en San Regis , se vió en la precisión de interrumpir el viage por algunas horas á causa de las tem¬ pestades que suelen levantar los vientos en las aguas del Marañon. Quando en su Cura¬ to de Cumbaza se asoció al P. Sobreviela, diez de sus súbditos se empeñaron en acom¬ pañarle con la firme protesta de correr con él el ultimo riesgo, pero á pesar de esta fide¬ lidad conoció, el P. Fr. Narciso que aventu¬ rarse con ellos por el Ucayali era exponerse á un peligro manifiesto. Se hallaban fatiga¬ dos de un viage tan dilatado, les era ingra¬ to el clima, y no tenían conocimiento de la nueva ruta que debían seguir. Por estas ra¬ zones les hizo volverse á su patria, privándose del dulce consuelo de contar en sus trabajos con unos amigos fieles y compasivos hasta el extremo. En su lugar tomó catorce Homagueses robustos y diestros bogadores con 1°* MISIONES. 141 quales surcó el dia 12 en dos canoas el Maráñon en busca de la boca del Ucayali, y el 13 hizo noche en ella. Al rayar el alva del dia 16 continuó sn peregrinación el P. Girbal sobresaltado por la proximidad de los gentiles , cuyos rastros se multipli ca b atl por momentos. Fluctuaba entre el temor y la confianza, sin poder adi¬ vinar el éxito del primer encuentro. No tar¬ do en manifestársele, pues á las ocho de la mañana se apareció por la proa una flotilla de 19 canoas que favorecida del remo y las corrientes descendía con velocidad: al des¬ cubrir los Indios las dos canoas que subían por el rio, levantaron una gran gritería. El sonido de la corneta anuncia en iguales lan¬ ces la paz entre aquellos bárbaros, que la ad¬ miten retornándolo; el silencio denota la de¬ claración de guerra. Mandó Fr. Narciso á sus peones que tocasen las suyas , á las que correspondieron inmediatamente las bobotas de los gentiles. Las bobotas son á modo de una flauta travesera; hacenlas de las gruesas cañas que hay en la montaña: su sonido es bronco y espantoso. Asegurados mutuamen¬ te abordaron saludándose con el dulce titulo de Amigos, y zarpando en la orilla mas cer¬ cana , saltaron todos rodeando al P. Glrb- I y ofreciéndo'e sus brazos, y sus pob ; es ¡ d * das. No contentos con el informe de los 142 EL VIAGERO UNIVERSAL, del rostro, en especial las mugeres que ve¬ nían en aquella comitiva. Componíase la referida comitiva de In¬ dios Conibos que mandados por su Cacique navegaban á Omaguas , llevando algunas mantas y resinas con el fin de cangearlas, si les fuese posible, con herramientas de la¬ branza de que tienen tanta necesidad, que las mas veces les cuesta una hacha una ca¬ noa en que han consumido muchísimos dias de trabajo. Suelen emplear un año entero para concluir la fabrica de una de 16 á 20 varas de largo, y de 5 á 7 quartas de an¬ cho, toda de una pieza. Comienzan derriban¬ do un gran árbol con sus hachas de piedra: con estas y el fuego le quitan todas las ra¬ mas , y dexan en el tamaño que quieren. Luego con fuego manso van abriendo el bu¬ que y rayendo con pedazos de pedernal el carbón. Quando por el plano y costados solo quedan tres ó quatro dedos de grueso, lle¬ nan de agua el tronco cóncavo, y por fuera aplican hojas de palma seca , y mantienen un fuego lento. Con esta operación se va di¬ latando la anchura del buque, y ellos van colocando de trecho en trecho travesaños de madera firme que impida la reunión. La popa la hacen quadrada, y la proa represen¬ ta una punta piramidal. Conducían estos Indios entre sus escla¬ vos varios de la nación Mayoruna que habi- MISIONES. 143 ta las cabeceras del rio Tapichi: llama íse por otro nombre Barbudos por tener la bar¬ ba cerrada como los Españoles. Se cree des¬ cienden de los soldados que se derramaron por aquellas selvas, quando el atentado de ope de Aguirre coo el Capitán Pedro de rsua. Es muy estraño el modo con que se as quitan , y es preciso sea muy doloroso, ornan dos conchas de que se sirven como si fueran tenazas, y pasándolas con precipi¬ tación van arraucando pelo por pelo, y ha¬ ciendo tales visages que mueven á risa al mismo tiempo que á compasión. Parece que los antiguos moradores del Perú tenían igual costumbre para librarse de sus pocas barbas; pues he visto unas tenacitas de plata encon¬ tradas en sus huacas, que según la tradición de sus descendientes servían para este uso. Habiendo el P. Girbal aotnido con el Ca¬ uque y principales Conibos, hallado sus co¬ razones dispuestos, y aun ansiosos de doc¬ trinero, y echóles algunos regalos, se separó lleno de gozo para seguir su viage. El jo reparó at O. una cordillera que cortando por P S ' V f; u n gUraba ' a < » ue forma el Ponguillo del Huallaga. Aunque la conver¬ sación de los Conibos le había alentado v hecho variar la idea de aquellos bárbaros nsiderando no obstante que el lleaai- a * '«proviso 4 sus pueblos podia a l 3 , 144 FL VIAGERO UNIVERSAL, ciar su arribo. El 2 de Octubre participó és¬ ta, que habiendo desempeñado su comisión con dos vecinos de Sarayacu , preguntaron si venian escoltados de soldados: cerciorados de que no, prometieron dar parte á su pue¬ blo. En esta contextacion avistaron una ca¬ noa con dos hombres, á quienes haciendo señales de amistad se acercaron con demos¬ traciones de placer. Esto bastó para que nuestro peregrino no recelase el proseguir en demanda del pueblo antes de la respues¬ ta que esperaba; y desembocando al O. por un grueso canal, bogaron contra su corrien¬ te, y á una legua encontraron algunas ca¬ noas que cargadas de comestibles salían á recibirlos. Después de muchas muestras de ternura y sinceridad continuaron reunidos surcando el canal hasta una laguna, que á dos leguas de distancia ie daba origen. Sal¬ taron en su ribera, donde está fundada esta primera y pequeña población de Sarayacu rodeada de bosques, á fin de espiar y defen¬ derse de los piratas que del Paro, Ene y Pe¬ rene, &c. corren el Ucayali robando á sus habitantes. El recibimiento fue con todo el obsequio que pudieron manifestar los infe" lices Panos : alternando el canto , la zampo' ña y el tambor con las danzas y clamores del regocijo , rodearon al P. Girbal, y conduxeron á la casa del Curaca en donde lejos de encontrarse por adorno los trofeo* , f MISIONES. I 4 í e a muerte, solo habia una especie ríe do. se orma o de sus mas preciosas mantas, paque sirviese de asiento al nuevo huésped. Vuatro dias estuvo el P. Girbal con los n ; ° S ’ rnor ^dores de la enunciada laguna: el que habita , espid ^ P ara ír en busca de los cendió al 3 ? ! ** °, r . llIaS deI ri ° Sara Y a cu. Des¬ surcó á la Caya j P ° r el m,smo canal que corriente d y rema "do contra su por el S deSemb0C ° eI 6 á las 4 de la tarde P r Sarayacu , y una legua de navegación toco en el puerto. Los de Sarayacu qSe por una equivocación no habían sido noticiados de semejante arribo , se pusieron inmediatamente sobre las armas ; pero reconociendo que venían los nuestros de paz, trocaron Inc instrumentos de guerra por ,’ s “raos de la paz, y rodeando al P. Girbal con demás e t ¡ , demos,racione' ttdad del trage pues figuraba en él 4 una Monja. Era esta India aquella Ana R o s a ¿ qu.eu ya luce mención , que traída p or los PP. Misioneros a Lima en sus primeroó - *‘ v, ° algunos meses en el beaterío d¡- s ’ Rosa de Viterbo. Conservaba un afecto a " ta '-no á la Religión Chrisiiana. p ^d" observar sus máxima, en quantó la ^ * ble. Lamentaba la muerte trágica ál \ P S'~ sioneros, sucedida al año de fnL , ? Mi ~ Tomo xxi, *7^7» de la qn e K 146 EL viagero universal. hacia autores á los Chipeos , cuyo atentado referia haber sido vengado por los de su na¬ ción , que por esta causa Ies dieron un com¬ bate sangriento, y los derrotaron. Igualmen¬ te aseguraba que en la entrada del P. Fr. Manuel Gil por Pozuzo, le salieron al en¬ cuentro, le libertaron de los bárbaros que no le dexaban pasar, y suplicaron á Fr. Fran¬ cisco de San Joseph se quedase con ellos. Que habiéndoles prometido volver, subieron tres veranos consecutivos á la confluencia del Pachitea y Ucayali, y baxaron otros tan¬ tos al Marañon con el fin de esperarle. Las relaciones, compostura y deseos de Ana Rosa consolaron mucho al P. Girbal,y para no perder disposición tan favorable, viendo que el descenso desde Lamas por el Huallaga y Marañon , y subida por el Ucayali, era un rodeo muy dilatado, meditó atravesar la Pampa del Sacramento ; pues según relación de los gentiles que se ofrecian á acompañar" le , podia salirse al Huallaga enfrente & Cumbaza. El proyecto verificado ofrecía ventajas, no solo por el ahorro de camin°> sino también porque viendo los Panos el buen régimen de Tarapoto y Cumbaza , s& aficionarían á la vida civil. Con este des'g' nio despidió á los Omagueses reteniendo & su antigua comitiva solo al muchacho Inte f ' prete, y se abandonó á la dirección de los b¿ ( ' baros, fiado en la providencia divina. MISIONES. I47 El día 11 se principió la arriesgada em¬ presa de pasar á Cumbaza. Escoltaban al P. Girbal cinco canoas de Panos, y Conibos con los que baxó por el Sarayacu al Ucayali en busca del rio Manoa. A la legua y media de navegación del segundo tocaron en un pue¬ blo de Conibos situado en la rivera occi¬ dental, en donde hicieron noche por haberse levantado un furioso uracan. El 12 siguió la navegación, y al ponerse el sol se arrimaron las canoas á la orilla del Ucayali, para pasar la noche en una casa de campo que allí se veia; era de uno de los principales Panos que acompañaban al referido Padre. En me¬ dio de la sala mayor habia un asiento ele¬ vado representando un trono, en que hicie¬ ron subir y descansar al huésped. Prosiguien¬ do la navegación el dia 1 3 encontraron una isla habitada de Conibos , y un poco mas ar¬ riba las ruinas del pueblo en que vivían los de Sarayacu en tiempo de los Misioneros en cuyas inmediaciones se hizo noche á cau¬ sa de un fuerte aguacero. El 14 se prosiguió bien temprano el viage, y cerca de las 9 de la mañana entraron las canoas por la boca del rio Manoa, á quien por su suma rapi¬ dez llaman los gentiles Judiabatay : bogan¬ do contra ella hasta las quatro de la tarde" descansaron en una de las orillas. El 1 6 ni med.o dia de navegación saltaron en el nri mer pueblo de Manoitas, en que ha b¡end¡ K 2 340 EL VIAflERO UNIVERSAL. iiiugeres, y para disculpar esta barbarie, di¬ cen"que esto es necesario para la facilidad del parto : quizá eti esto no dexan de tener razón. El primer alimento de los niños es no so¬ lamente la leche de las madres, sino también harina masticada por ellas. Ya he dicho que el marido es el que se mete en la cama des¬ pués de parir la muger , para recibir las en¬ horabuenas :1a muger no guardadla cama mas que uno ó dos dias, al cabo de los quales carga con su hijo pendiente de un pedazo de tela de algodón , y vuelve á sus trabajos or¬ dinarios. La única educación que dan á lo 5 jóvenes es acostumbrarlos á la caza, á la pes ca y ú la guerra. Aunque estos salvages an¬ dan desnudos, tienen cierto respeto al pu¬ dor, y las mugeres encubren con mucho cui¬ dado sus enfermedadés periódicas. La ferocidad de estos salvages se emplea únicamente contra sus enemigos, que por ^ regular son todos los de distinta nación j tre sí viven pacificamente, y rara vez se entre ellos riñas sangrientas. Sin embarg^ quando quieren reñir, dexan á los comba t,e tes la libertad de satisfacerse ; pero si el u ^ de ellos sale herido ó queda muerto , los rientes executan en su contrario la pena talion. - ^35 Las ocupaciones de las mugeres, a e de los trabajos domésticos y otros que he EL BRASIL. 34- 1 sinuado, son hilar algodón para hacer hama¬ cas y cordeles. Fabrican también las vasijas de barro para cocer sus comidas , y para fer¬ mentar y guardar sus licores ó chicha : estas vasijas, aunque groseras por lo exterior, tie¬ nen por lo interior un baño blanco que se endurece. Sobre este baño forman varias fi¬ guras en los platos con otros colores que les dan mucha gracia. A pesar de la ferocidad de estos salvages, muchas de estas naciones exercen la hospi¬ talidad con los estrangeros con mucha hu¬ manidad. Quando se llega á alguna de sus al¬ deas ó aduares , conviene dirigirse á un pa¬ dre de familia, en cuya choza se ha de hospe¬ dar el estrangero ; pero es preciso no mudar de posada, quando se vuelva al mismo aduar, porque se daria por ofendido el qoe le reci¬ bió la primera vez. Luego que llega el foras¬ tero, su huésped le hace sentar en una ha¬ maca , y le dexa descansar algún tiempo sin decirle palabra : en este intervalo concurren sus mugeres , y se van sentando en el suelo al rededor de la harpaca , tapándose los ojos Con las manos. Empiezan á derramar lágri¬ mas de alegría , porque las mugeres salva¬ ges tienen la mayor facilidad en llorar quan¬ do quieren , y con igual facilidad pasan á ia risa, como hemos visto en otras muchas par tes: sin cesar el llanto , hacen muchos cum¬ plimientos expresivos al huésped , por exem 34 * EL VIAGERO UNIVERSAL, pío : qué bueno eres! qué hermoso ! qué va¬ liente! quánto te agradecemos que hayas to¬ mado el trabajo de venir á vernos ! &e. Si el estrangero quiere grangearse su afecto, debe corresponder á estas expresiones con otras de cariño y ternura , aunque sea fingir algunos suspiros. Después de esta primera salutación el amo de la casa que se ha retirado á un rin¬ cón de la choza , afectando hacer una flecha ó alguna otra obra, como si no se cuidase de lo que pasa, vuelve acia la hamaca , y pre¬ gunta al estrangero como le va: espera la respuesta, y vuelve á preguntarle el motivo de su viage , y otras varias cosas, á que es preciso contextar puntualmente. Si ha veni¬ do á pie, hace que sus mugeres le laben pies y piernas con agua caliente. Pregúntale des¬ pués si quiere comer ó beber; y si tiene ne¬ cesidad de uno. ú otro, le hace traer de todas sus provisiones de comida y bebida con & mayor abundancia. Si ha de pasar la noch^ en su casa , le hace dispone? la cama lo me¬ jor que puede ; y aunque no hace frió en e Brasil , mada encender fuego al rededor ® su lecho , para ahuyentar, dicen, la humed* de la noche , y se cuida de mantener eD c ® dido el fuego mientras duerme; y ademas & ^ ceti retirar á los niños para que no los inC °^ moden. Al dispertar el forastero , viene ^ amo de la casa á preguntarle si ha ^° r r nl ^j bien, y añade otras expresiones cariñosas* EL BRASIL 343 marcharse de su casa , es costumbre hacerle algún regalo de bujerías de Europa, á lo que son bien acreedores estos salvages , pues á pesar de sus bárbaras costumbres respetan tanto el derecho de hospitalidad, que se dexarian hacer pedazos antes que permitir se hiciese el menor agravio ó molestia á sus hues¬ pedes. Este profundo respeto á la hospitali¬ dad , y el esmero en obsequiar á sus huespe¬ des no es peculiar de estos salvages; lo mis¬ mo hemos observado en los desiertos de Ara¬ bia, y lo mismo practicaban en la antigüedad los pueblos salvages de Europa, como vemos en los escritores antiguos. En sus enfermedades se cuidan unos á otros con el mayor cariño. Ademas de las do¬ lencias comunes á los demas habitantes de esta América , se notó desde los principios de la conquista que el mial venereo era en¬ démico de esta región. Los Brasilienses no conocen mas medicina que los simples que se crian en sus selvas y montañas, á lo qual aña¬ den la abstinencia de toda comida, mientras están enfermos. Sus funerales no consisten tanto en cere¬ monias como en llantos y cánticos lúgubres, en que hacen el elogio del difunto. Entierran los cadáveres en su postura regular de es¬ tar sentados, en un hoyo redondo, doblándo¬ les las piernas, y sujetándoles al cuerpo. Si 344 EL VIAGERO UNIVERSAL, es algún capitán, entierran con éí sus armas y mejores adornos. Quando mudan de domi¬ cilio, ío que executan con qualquier motivo, cada familia pone sobre la sepultura de sus muertos algunas piedras cubiertas de una hierba llamada pindó , que se conserva por mucho tiempo. Siempre que los salvages se acercan á estos monumentos , dan grandes gritos y alharidos lúgubres. Acerca de la historia natural de estos países debo advertir, que se hallan en el Bra¬ sil casi todas las especies de animales , aves, insectos , árboles y plantas que en lo restan¬ te de la América Meridional; pero aquí, co¬ rno era preciso , tienen distintos nombres : y como ya he 'hablado largamente de todos es¬ tos objetos, el detenerme ahora en la enume¬ ración de todas estas producciones, no aña¬ diría ningún conocimiento nuevo, y causa¬ ría mucha confusión la diferencia de los nom¬ bres. El palo de tinte del Brasil es bien cono¬ cido, como también otras producciones de sus provincias. Como estas ocupan un espacio tan dilatado á lo largo de la costa del mar At¬ lántico , el clima y temperamento de cada una de ellas es análogo á su situación , res* pecto de la linea, y de la proximidad ó leja' nía de las grandes montañas y rios que hacen variar infinitamente los grados de calor. £ e todas estas particularidades he hablado lar- EL BRASIL. 345 gamente en otras partes , y de aquellos prin¬ cipios se pueden deducir las diferencias que se hallan en estas regiones. Quando se descubrieron las ricas minas de oro del Brasil, las de diamantes, topa¬ cios y otras piedras preciosas, empezaron los Portugueses á atender con mas cuidado á este re y no , el qual les produce grandes ri¬ quezas. El beneficio de las minas hace que abandonen el cultivo de las tierras , por lo que tienen que proveerse de afuera de la ma¬ yor parte de los géneros necesarios. Sus fru¬ tos de exportación son el azúcar , el algo¬ dón , tabaco , añil, ipecacuana , bálsamo de copaiba, y palo de tinte. Este ultimo artículo es délos mas considerables de su comercio, así con los Ingleses y Holandeses en la costa de Africa, como en Europa, de donde van anual¬ mente al Brasil tres Ilotas , una á Pernam— buco , otra al rio Janeiro , y la tercera á (a Bahía de Todos-Santos , donde se reúnen después para volver cargadas de inmensos te¬ soros. Gobiérnase este reyno por un Virey, que nombra el Rey de Portugal, y siempre es uno de los principales Señores de aquel reyno : su residencia es en la ciudad de San Salvador,que es la capital. De este reyno toma su título el Príncipe hereditario de Portugal, llamándose Príncipe del Brasil El misterio que guardan los Portugueses en orden a lo que les produce esta rica colonia, no me 346 ELVfAGERO UNIVERSA!, ha perinitido adquirir noticias exactas acer¬ ca del producto de sus minas y demas géne¬ ros que de él se extraen ; pero se puede ase¬ gurar que es mucha su riqueza, y que !a ma¬ yor parte de ella cede en beneficio de los Ingleses. Fin del Quaderno LXIL EL YIAGERO UNIVERSAL. quaderno sesenta y tres. carta ccclxxv. Provincias ó Capitanías del Brasil, El reyno del Brasil está situado en la Af¬ rica Meridional, y se extiende desde la des¬ embocadura del rio Marañon ó de las Ama¬ zonas hasta el de la Plata, desde dos grados lafltud septentrional hasta los treinta y cinco de latitud austral. Es de figura trian¬ gular , cuyos dos lados de N. y E. rodea el mar , y el tercero, que es el mayor, es la l¡„ tiea divisoria entre la Corona de España y la de Portugal. Está dividido en catorce ca¬ pitanías ó provincias que son las siguientes La provincia de Rio Janeiro confina póc el N. con la del Espíritu Santo, p or el Le¬ vante con el mar Atlántico, por el Poniente con el pais incógnito de los ludios infieles v por el Mediodía con la capitanía de S. Vi cerne. Esta provincia es uno de los tres On" biernos en que tienen divididos los Porh, 348 EL VIAGERO UNIVERSAL, sumamente fértil, y con particularidad en caña dulce , de que hacen mucha azúcar, y es uno de les principales ramos de su co¬ mercio. Tiene muchas minas de rico oro, que les producen grande utilidad: riégala el rio de su nombre , que es ei mayor, ademas de otros diez y siete, cuyos nombres son: Carahi, Guarahi, Magemerin , Magoa, Ira- ja, Boassú, Guapeguassú, Eriri, Goaguasú, Goaxindiba, Guapemerin, Suruhui, Mereti, Macacú , Magegasú , Necmerin y Saracuhi. En su costa tiene las islas de Ancora, Santa Ana é isla grande. Las poblaciones principa¬ les son las ciudades de Angra del Rey, S. Sal¬ vador , Cabo Frió y los pueblos de la Con¬ cepción y Ubaraba. La capital es la ciudad del mismo nom¬ bre, con la advocación de San Sebastian, fun¬ dada por el Gobernador general Mendo & Saá, la segunda vez que echaron á los Fran' ceses de aquella ensenada el año de 1561.^’ cabeza de Obispado erigida por Inocencio ^ el año de 1676 : fue su primer Obisp 0 Don Fr. Manuel Pereyra, del Orden deSan^ Domingo , que renunció después de c oP J‘* - grado , y se nombró en su lugar á Don J seph de Barros y Alarcon , que fue el P rin ^ # ro que residió. Tiene magníficos edificio*»^ tre los quales sobresalen la Catedral, e * ^ legio que fue de los Regulares de la Comp^ ñia en que había cincuenta sugetos, y l u n EL BRASIL. 349 el Rey Don Sebastian , y el Monasterio de Monjas de San Benito. Hay en ella dos Par¬ roquias tituladas San Joseph y nuestra Seño- " a Candelaria , una casa de Misericoria, Convento de Religiosas Carmelitas, Igle¬ sias de Santa Cruz , de nuestra Señora del Rosario, de l a Gloria, del Parto y de la Con¬ cepción , que f ue Hospicio de los Franceses, y está junto al palacio Episcopal; el del Goernador es suntuoso. Las calles son anchas, impías y hermosas : abunda de hortalizas, legumbres , plantas y flores de Portugal de que e^tá llena su plaza todos los dias. Las in¬ mediaciones están rodeadas de huertas y jar¬ dines , y en su distrito cuenta mas de cien ■ n gen.os de azúcar, habiendo abandonado «tros por desearse al trabajo de las minas e oro. bn los campos es increíble la multiud de ganado mayor y menor que pace, especialmenre en el que llaman de los Itacaces donde fabrican unos delicados quesos seme! jantes á los de la provincia de Alentejo en ortugal. El agua de que se provee la ciudad s del no llamado Carioca, que corriendo wr entre montes y penas pasa á distancia de na legua, de donde para eviiar la incomo, dad de ir tan lejos á tomarla, la condu.vo „ Gobernador Aires de Saldanha y Albur «l“«que el año de , 7 , 8 . Es la ciudad dé comercio que hay en el Brasil “1 ?* a nos sale de su puerto una flo'ta^ ricamente 35 6 el viageho universal. dad y de sus castillos consisten en seis com¬ pañías de tropa reglada, disminuidas por el calor del clima y mal método de vivir. El co¬ mercio q«e hace esta capital es muy consi¬ derable : consiste en lienzos, paños, som¬ breros , medias de seda y de hilo , granos, arroz , harina , vizcocho , vino de Oporto, utensilios de casa , Negros , aceyte , queso, manteca y tocino, en cuyo cambio da sus producciones; como son oro , azúcar , taba¬ co en hoja y en polvo, palo del Brasil, pie¬ les , bálsamo de copaiba, ipecacuana y otras muchas drogas, cuyos efectos se conducen de la ciudad alta á la baxa con maquinas en que trabajan los esclavos , y hay tres de que puede usar qualquiera vecino pagando una contribución. Los habitantes de la clase dis¬ tinguida son atentos y corteses, pero el vul¬ go es fiero é insolente con exceso: las mugeres viven en mayor recogimiento que en Por¬ tugal , y no salen de casa sino los sábados y dias de fiesta á Misa: el pueblo es muy rico y aplicado al comercio. Los edificios son pof la mayor parte de piedra, grandes, fuertes» y ricamente alhajados : tiene cerca de 20oO casas : las calles están llenas de Negros es¬ clavos de ambos sexos , que están casi des¬ nudos , sudando con la fatiga , y gimiendo baxo de la mas cruel é insoportable esclavi" tud ; pero lo que causa mas admiración á J°* que tienen humanidad , es ver varias tienda EL BRASIL. abiertas y otros parages llenos de estos mi¬ serables , desnudos , expuestos á la venta pu¬ blica como si fuesen bestias, sobre las quaies tienen sus dueños la misma autoridad que so¬ bre los animales , y muchas veces los tratan con la misma ó mas inhumanidad. La pobla¬ ción se divide en baxa y alta ; aquella solo consiste en dos calles y varios almacenes en la orilla de la bahía para comidad del em¬ barco y desembarco de los efectos que se tras¬ portan , como he dicho , á la aíra , que es la principal, y está adornada de magníficos edificios. Sobre todos la Catedral dedicada á San Salvador , que ha dado nombre á la ciu¬ dad , no solo es de primorosa arquitectura, s ‘ n ° adornada de bella escultura, y dora¬ da por dentro y fuera, enriquecida con cru¬ ces de oro , candeleros y otras alhajas de su¬ mo valor , y algunos tan grandes y pesados que no los pueden mover dos hombres. En frente hay una pequeña plataforma , desde donde se goza una hermosa vista de toda la bahía , islas, &c. Unido á la Catedral está H Hospital dedicado á nuestra Señora de la Merced, edificio suntuoso y bien dotado: de Catedral dependen varias Iglesias Parro¬ quiales , como San Antonio , San Pedro y Santa Bárbara. Al N. está el Colegio que fue de los Regulares de la Compañía, cuya igle¬ sia es toda de mármoles llevados de Europa V así ella como la sacristía son riquísimas y 3$8 el viagero universal. curiosas, tarto por las alhajas, como por la escultura, adornos y pinturas. Ademas de es¬ tos templos tiene Conventos de Religiosos Capuchinos, Carmelitas, Benedictinos, Fran¬ ciscanos y Agustinos, un Monasterio de Re¬ ligiosas de nuestra Señora de la Encarnación, y varias Capillas y Oratorios. El palacio en que reside el Virey es excelente fábrica, y no menos el del Arzobispo; y el Tribunal de justicia , Hospital y demas edificios públicos son correspondientes á la riqueza del pais, cuyo comercio tiene mas extensión por su cor¬ respondencia con el rio Janeyro, cerca del qual hay diferentes minas de oro abundantí¬ simas de este metal. El Gobierno Portugués no permite que ningún estrangero compre las producciones del pais, y menos que conduz¬ ca allí efectos para vender, por dos razones: la una para obligar y animar á sus vasallos á que depongan su orgullo y natural indolen¬ cia , utilizándose de todos los provechos de aquel lucroso comercio; y la otra para impe¬ dir el desfalco de los derechos Reales quo contribuye cada género; porque precisando a todas las embarcaciones que vayan á Lisboa á descargar delante del palacio, no se saca nada de abordo sin pagar lo establecido; pe¬ ro á pesar de todas estas precauciones , y de las penas que hay impuestas para los contra¬ ventores, se hace mucho contravando. Los habitantes de San Salvador están tan dedica- EL BRASIL, 3 ¿ 9 dos á las plantaciones de canas de azúcar y tabaco que hay algunos que tienen quinien¬ tos esclavos, á los quales hacen trabajar tan¬ to y aUmentan tan mal, que quando resisten siete años se cree que viven mucho. La apli¬ cación á este comercio hace que descuiden el cultivo de los demas frutos, y por esto son sumamente caros los víveres, y el pescado, de que abunda la bahia, y no cuidan de pescar ni de engordar los ganados para su subsisten¬ cia. El año de 158 8 intentaron los Ingleses sorprender esta ciudad , pero la defendieron los Indios animados de los Regulares de la Compañía, dirigidos por el P. Christoval de Govea, Visitador. Los Holandeses la tomaron el año de 1623; pero el de 1625 la recobró Manuel deMeneses. Fue erigida en Obispado por el Pontífice Julio III el año de 1 5 51, y en Arzobispado y Metropolitano del Brasil por Inocencio XI el de 1676. El clima es cálido y mal sano , y el puerto grande , cómodo y seguro ; pero de difícil entrada : está en 38 grados, 24 minutos de longitud Occidental en 13 grados, ó minutos de latitud Meridional La provincia de líbeos confina por e¡ Norte con el rio Sezenim, q u e la divide de de Todos-Santos j por el Mediodía con el rio Grande , que la separa de la de Puerto-Seguro ; por el I y por el Poniente con de los Indios barbaros avante con el mar, el país desconocido Quiriguges, Mari- 360 EL VIAGERO UNIVERSAL, buces y Vaimores , que han causado gran¬ des daños y destrucciones en ella , hasta que fueron vencidos por los Portugueses, obligándolos á retirarse de sus fronteras á lo interior de los montes. Es muy fértil, y produce mucho algodón , caña dulce , de que hacen gran porción de azúcar en los ingenios que tiene , y palo de brasil , que son los principales frutos de su comercio ; la bañan los rios Patipe ó Patipinga , Ilheos, Ipoche , Contas , Duda y otros pequeños: los principales pueblos que tiene son Vic¬ toria , Santa Ana y San Jorge. La capital es la Ciudad del mismo nombre , rica , situada en una hermosa bahía alegre y deliciosa ; es pequeña , pero de buen clima , aunque algo cálido : tiene un Convento de Religiosos de San Francis¬ co , otro de Santo Domingo, y un Colegio que era de los Regulares de la Compa¬ ñía. Su territorio abunda mucho de palo de brasil , de algodón, cañas dulces, y toda especie de frutas que llevan por mar á vender á Pernambuco , y no menos de excelente pescado asi de mar como de agua dulce , que pescan en una laguna inmedia¬ ta que tiene tres leguas de largo , y en 4 ue hay muchas bacas marinas o manatíes- to¬ ne un fuerte que defiende la entrada de la bahía , y una corta guarnición con su Go¬ bernador. Fue arruinada esta ciudad en- EL BRASIL. 361 teramente el siglo pasado por los Indios Vaimores ; pasa cerca de ella el rio de su nombre , y su vecindario se compone de doscientas familias Portuguesas: dista trein¬ ta leguas al N. E. de Puerto Seguro , y casi lo mismo al S. O. de la Bahía de Todos- Santos : está en treinta y quatro grados, veinte y ocho minutos de longitud occi¬ dental , y en quince grados, y quarenta minutos de latitud austral. La provincia y capitanía de Paraiba toma el nombre de un rio asi llamado, que la riega y fertiliza 5 confina por el N. con la del rio Grande, por el Levante con el mar , por el Mediodía con la Provin¬ cia de Iramaraca , dividiéndolas el rio Pa¬ tita , y por el Poniente con el territo¬ rio y selvas que habitan las naciones bár¬ baras de Indios Tiguares y Petiguares. Abun¬ da mucho esta provincia , mas que otra al¬ guna , en palo de brasil ; tiene muchos in¬ genios de azúcar, que es su principal co¬ mercio con los de Europa. Los Indios Pe¬ tiguares , enemigos de los Portugueses , in¬ cestan y destruyen continuamente los puc¬ hos , que son de un clima muy benigno V sumamente fértil. Los Franceses se apode¬ raron de este pais , conservándolo hasta el año de 1584 que fueron echados de él por ios Portugueses. La Capital tiene el mismo nombre , es 362 EL VIAGERO UNIVERSAL, ciudad cabeza de Obispado j llamase tam¬ bién Ciudad de Federico , y nuestra Señora de las Nieves ; está situada enfrente del fuerte de Tamaraca , á la boca y orilla meridional del rio de su nombre. Es gran¬ de , bien poblada , mercantil y rica i los edi¬ ficios que la adornan son muy hermosos, particularmente la Iglesia Catedral que es magnífica. Los navios dan fondo cerca de sus murallas , y el puerto es grande y có¬ modo , pero peligroso á la entrada por los bancos de arena que forma el rio. Lo de¬ fienden tres fuertes , dos situados en unas, isletas con los nombres de San Antonio, y la Restinga , y el tercero en la punta de Santa Catalina. Goza de un ayre sano y de agradable clima. Los Holandeses man¬ dados por los Capitanes Longls y Wardemburg la tomaron el año de 1635 ; pe¬ ro la recobraron poco después los Portu¬ gueses estando baxo del dominio de los Reyes de España. Está en seis grados , quarenta minutos, once segundos de latitud austral , y en trescientos quarenta y ¿os grados de longitud. El rio Paraiba del qual toma el nom¬ bre , nace de las montañas de la P^ te de Poniente , corre á Levante fertilizaría 0 e pais de los Indios Tiguares, Petiguares y Viatanis ; sus orillas están pobladas de a deas y de ingenios de azúcar , y en oS EL BRASIL. 363 bosques hay gran cantidad de palo de bra¬ sil : á su salida al mar forma la gran ba¬ hía de Paraiba , que tiene á su entrada la isla de San Antonio. CARTA CCCLXXVI. Continuación del mismo asunto. La provincia del Gran Pará confina por el Poniente con una gran bahía for¬ mada por el mar Atlántico á la entrada del rio de las Amazonas ; por el Levante con la provincia y capitanía de Marañan, quien la divide el rio Maracá ; por el Mediodía con las naciones infieles de In¬ dios Pacaxos y Paramabas , y por el N. con el mar Atlántico : la riega un rio del mistoo nombre que la atraviesa , y sale al mar cti la bahía referida. Es muy fértil deca¬ pa dulce , de que fabrican mucho azúcar como también de algodón , cacao , bainilla café , de cuyos frutos envía una flota cada 9 ño á Lisboa. El clima es sumamente cá- *¡do: en sus bosques hay variedad de ma¬ dras exquisitas por sus colores y solidez y tiene particular estimación la que líatoan allí umiri , cuyo tronco destila un báll *amo muy oloroso. Ademas del rio que he tomo xxi. s n 364 el viajero universal. dicho, la riegan otros quatro caudalosos que son el Negro , Topajos , Cambeas y Xingú, abundantes de pescado , y con particulari¬ dad de pexe-bueyes ó manatíes. Sus orillas están llenas de bosques en que hay varie¬ dad de páxaros y auadrupedos. Todos es¬ tos rios entran en el Marañon j y perte¬ necen *á este distrito la isla de Joanes , ó Marajo , la de Cahete y otras varias. La capital es la ciudad del mismo nom¬ bre con la advocación de Nuestra Señora de Befen : es muy hermosa , rica y comer¬ ciante. La adornan bellos edificios en que sobresalen dos Parroquias , y los Conven¬ tos de nuestra Señora del Carmen , de la Merced , de San Francisco , de Santo Do¬ mingo , de Capuchinos , y la Capilla de Christo , que es de la tropa. Tenia un Colegio de los Regulares de la extinguida Compañía , á cuyo cuidado estaba un Se¬ minario de estudios, y las principales mi¬ siones del Marañon. Hay una cindadela , y otro castillo , llamado Nuestra Señora de l aS Mercedes , á la entrada de la barra sobre el rio , guarnecidos ambos de mucha y m^y buena artillería de bronce y de fierro , guarnecen quatro compañías con su Co¬ mandante y Sargento mayor. Es cabeza Obispado, erigido,por el Papa Clemente ^ ' á instancia del Rey Don Juan V. el an0 de 1710. Consta el vecindario de eSt FL BRASIL. 365 ciudad de quatro mil vecinos: está á catorce leguas de la boca del rio en un grado, treinta minutos de latitud austral. La provincia de Marañan comprehende la isla de su nombre ó de San Luis, y el continente inmediato : confina por Le¬ vante con la de Seara, por el N. con el mar Brasiliano, por Occidente con la ca¬ pitanía del Para , y por el Mediodía con el pais que habitan los Indios bárbaros, es¬ pecialmente la nación de los Tapuyes. Hay en esta provincia tres ríos considerables, ademas de otros que la bañan , y son el Tapocuru , Maracá y Moni que desembo¬ can en el golfo de San Luis. Las islas ma¬ yores son Sipotuba , Santa Ana 'é Ygarapotoe , ademas de la de Marañan que es la capital , que tiene quarenta y tres leguas de circuito , y dista del continente seis le¬ guas por una parte , y por otra tres y me¬ dia. A Poniente y á Levante tiene muchos bancos de arena , formados por el rio que desemboca en el mar enfrente de ella. Está muy poblada ¿ el terreno es alto , con be¬ llas colinas y montecillos deliciosos, de los q lales baxan arroyos de agua muy clara V fresca que fertiliza las llanuras. El cli¬ ma es sano y agradable ; produce toda es¬ pecie de granos y frutos , y de maiz se cogen dos cosechas a! año. La Ciudad de San Luis fundada por los Franceses el año s a 37 1 EL VIAGERO UNIVERSAL. Portugueses, procuran evitar todo trato con los Europeos ; sin embargo se han reduci¬ do algunos á la fe : su idioma es el mas común en el Brasil , pero dividido en di¬ ferentes dialectos. La provincia de San Vicente confina por el N. con la República de S. Pablo, y con la capitanía del rio Janeiro, por el E. con ésta y con el mar, por el O, con la del rio Gran¬ de , y al Poniente con la provincia de Guai¬ ra del gobierno del Paraguay. Tiene de ex¬ tensión cincuenta leguas de costa, que con¬ cedió el Rey Don Juan III. de Portugal á Martin Alfonso de Sousa en premio de sus distinguidas hazañas en la India , y habien¬ do establecido este gobierno residió en él algunos anos , sujetando los Indios de su distrito á pesar de la oposición que halló en ellos. Le fue preciso valerse de todo su esfuerzo para veucer la obstinación con que se defendían , queriendo mas bien perder la vida que la libertad ; pero vencidos fi¬ nalmente en varios encuentros y batallas, fundó en una isla las villas de San Vicen¬ te y de los Santos. Fue esta provincia la primera que establecieron los Portugueses en la América, y llegó en pocos años á ser una de las mas opulentas por los ingenios de azúcar y fábricas de que proveía de lo necesario á todas las demas poblaciones del Brasil ¿ p c r o hoy i ia veu i d 0 á tanta dcca- st BRASIL. 373 dencia por el engrandecimiento de otras, que apenas conserva sombras de lo que fue. La Villa de San Vicente perdió la calidad de capital que tenia, quedando reducida á la Iglesia mayor , y á una Capilla de San Antonio 5 y solo ha quedado el comercio que hace de jamones tan exquisitos , que Compiten con los de Europa , porque cria cerdos muy grandes , de que aprovechan las pieles para curtir cordobanes con preferen¬ cia á otras. Abunda asimismo de ganados de otras especies , y de pescado y marisco muy bueno, y de ostras tan grandes que las conchas sirven de platos. El temperamento de esta provincia es cálido , y poco sano: produce algunas canas dulces de que hacen azúcar y conservas de varias frutas , algodon , y palo de brasil , aunque todo en po¬ ca cantidad. La riegan diferentes ríos , y los mas considerables son Tapuca, Guarauba, Virigi y Una. Tiene en su distrito las islas de San Amaro , Cananea , San Sebastian y los Santos en que está la Capital: lo inte¬ rior del pais está inculto , y lleno de bos¬ ques en que habitan algunos Indios infieles Arapes y Tupigues. Antes de la entrada de los Portugueses la poseían los Guainazes, que eran muy valerosos , y ya se han ex¬ tinguido : hoy pertenece en Señorío á la ca¬ sa de los Marqueses de Cascaes , y solo tie¬ ne ochocientos habitantes. Sus poblaciones 374 EL VIACJflRO UNIVERSAL, son San Vicente , Santos, Parati , Ubatuba, Igaope , Paranagoa , Cananea , rio de San Francisco , Aiaguna, Jacarahi, Penhamunhangaba , Goaratinguitá , Corutuba , Sorocaba , Utú , Jundiahi , Paranaiba ? Tuabate y Mongi. La provincia de Porto-Seguro confina por el N. con la de los Ilheos, por el S. con la del Espíritu-Santo, por el E. con el mar, y por el O. termina su jurisdicción con el rio grande de San Francisco que le sirve de barrera. Fue el primer territorio y puer¬ to que descubrieron los Portugueses en este Reyno el año de 1500. Es muy deliciosa y fértil , aunque de clima muy cálido, abun¬ dante en caña dulce , de que fabrica por¬ ción considerable de azúcar. Tiene de ex¬ tensión cincuenta y quatro leguas; rieganla los ríos de San Antonio , Yucara , Caravelas , Macuripe , Maranepe y Curubabo. La concedió el Rey de Portugal á Pedro de Campos Tourinho , que pasó á tomar posesión de ella con su familia y otras nobles de aquel Reyno que le acompañaron, y desembarcó en el mismo parage Pedro Alvarez Cabral , su descubridor , conquis¬ tando con gran valor aquel territorio en que logró diferentes victorias de sus natu¬ rales , haciéndolos retirar á lo interior de las montañas. Por su muerte heredó esta provincia su hija Doña Leonor de Cam- EL BRASIL, 375 pos , que la vendió á Don Juan de Lancaster , primer Duque de Aveiro. El Rey de España y de Portugal Don Felipa II. la erigió en Marquesado á favor de Don Alonso de Lancaster, Marques de Valdefuentes , hijo de los terceros Duques de Aveiro , en cuya casa permaneció hasta el año de 1758 que se agregó á la Corona. El Gobernador General Luis Brito de Almeida , con noticia que tuvo de que en lo in¬ terior de esta provincia , y confines de la del Espíritu-Santo , había piedras precio¬ sas , envió á su descubrimiento á Sebastian Fernandez Tourinho , que navegó con al¬ gunos compañeros por el rio dulce, y por un brazo del que se llama Mandi, don¬ de desembarcó y marchó por tierra mu¬ chas leguas. Llegó á una laguna , que por grande llamaban aquellos gentiles boca de mar , y prosiguiendo adelante otras seten¬ ta leguas , hasta donde el rio Dulce entra en otro llamado Acesi , atravesó y caminó por sus orillas otras cincuenta , y halló Unas canteras de piedras de Varios colores entre azul y verde. Los Indios que lleva¬ ba afirmaron , que en la cumbre las había encarnadas ,y otras que tenían betas de oro. Al pie de una sierra cubierta de árboles de tms de una legua de largo , se halló una esmeralda y un zafiro perfectos,, y se t en ta leguas mas adelante en otra sierra va- 376 el viagero universal. rías piedras verdes. Le dixeron que en otra* toda de cristal finísimo , las había mayores* con-cuyas noticias y reconocimientos vol¬ vió , y el Gobernador envió después á Don Antonio Diaz de Adorno, que confirman¬ do lo referido , y con seguridad de que desde la sierra de cristal al E. había esme¬ raldas , y al O. zafiros , traxo de unas y otras aunque imperfectas y por madurar, las quales se remitieron al Rey en ocasión que por su muerte había recaído la Coro¬ na en Felipe II. Rey de España , y no se volvió á tratar de estos descubrimientos. Asi quedaron aquellos parages en poder de aquellos infieles , y perdidos los rumbos y caminos , de forma , que no se han podi¬ do hallar después en varias jornadas hechas a este fin. Hay en esta provincia dos villas que son la de su nombre , y la de San An¬ tonio de las Caravelas ,y dos leguas distan¬ te de la primera la Iglesia de Nuestra Se¬ ñora de Aguda , célebre por el milagro de una copiosa fuente que brotó repentinamen¬ te de un peñasco quando se hacia la obra* y no tenían agua para continuarla. La capital es la villa de su mismo nom¬ bre , situada en la costa del mar á orilla de un gran puerto, llamado Seguro por Pedro Alvarez Cabral, quando lo descubrió. Tie" ne ademas de la iglesia Parroquial , que & muy buena , con la advocación de Nuestra EL BRASIL. 377 Señora de la Peña , las de San Sebastian, la Misericordia, Nuestra Señora del Rosario , y Hospicio que fue de los Regulares de la Com¬ pañía. Está situada en una altura , y defen¬ dida con buenas fortificaciones, y un castillo bien guarnecido en que reside el Goberna¬ dor. La población es pequeña , pero hermo¬ sa, rica, mercantil, y muy poblada, entre cu¬ yos vecinos hay algunas familias distinguidas de Portugal. Es de clima cálido , pero sano, y está en 17 grados, 11 minutos de latitud austral. La provincia de Pernambuco confina por Levante con el mar, por el N. con la pro¬ vincia y capitanía de Tamaraca , por el Mediodia con la de Seregipe, y por el Poniente con la nación de Indios bárbaros Mariquitas. Tiene de extensión ciento y cincuenta y tres leguas ; la riegan ios ríos Tapado , Bibiribe, Camuri, Cenebi, Periperi, San Miguel, Cururui, Vazabazas, San Francisco, Inaya, Galiole, Parachuy , Parapinzingaa y Poyuca. Es muy abundante en caña dulce , algodón y palo del Brasil, en el qual consiste su mayor comercio, como también en la azúcar que trabaja en crecidas porciones y remiten á Portugal. El clima de esta provincia es cálido por lo común , y en lo interior del pais hú¬ medo á causa de las aguas que se estancan impidiendo su curso la espesura de los bos¬ ques. El Rey Don Juan 111 de Portugal dió 378 el viagero universal. este territorio en propiedad á Don Duartc Coello Pereyra, por los grandes servicios que habia hecho en la india , el qual hizo un armamento, y acompañado de muchas fa¬ milias nobles, con gran provisión de armas, víveres y quanto era necesario, desembarcó allí ; pero hallando extraordinaria resisten¬ cia en la nación de los Indios barbaros Ca¬ betes , que dominaban todo aquel pais hasta el rio de San Francisco ayudados de algu¬ nos Franceses, le obligaron á ganar á palmos lo que le habían concedido. En uno de estos encuentros quedó herido, y extendiendo cada vez mas sus conquistas, fundó diferentes po¬ blaciones , adonde convidados de su genero¬ sidad y de la fertilidad del pais , pasaron de Portugal muchas personas ilustres á estable¬ cerse , dexando descendientes que han sido su mayor lustre y defensa. Los Holaudeses la invadieron, y se apoderaron de ella el año de 1630, conservándola hasta el de 1632, que la recobraron los Portugueses. Por ha¬ berse extinguido la linea de varón de su pri¬ mer poseedor, se agregó á la Corona esta pro* viñeta, cuya capital es la ciudad de Olinda, que también tiene el nombre de Pernarnbuco ; y las demas poblaciones de que consta son las villas de San Cosme y San Damian, o Igarazú , Serinhaem ó Villa-hermosa, Puer to calvo , Alagoas del Norte, San Antonio? San Miguel, Alagoas dei Sur , Penedo. el brasil, 370 La provincia de Seregipe ó Sergipe deí Rey está entre las de Pernambuco al N., di¬ vidiéndola el rio Alagoa ó de San Francisco, y la de Todos-Santos al Mediodía, separán¬ dola el rio Real : por Levante confina con el mar ; por el Poniente con el territorio desconocido de los Indios infieles Obacatiares y Tapuyes. Es muy fértil y bien cultiva¬ da ; abunda mucho en granos, ganados , y tabaco, de cuyos frutos, como de la mu¬ cha azúcar que fabrica, hace un gran co¬ mercio. La riega y fertiliza el rio de sn mis¬ mo nombre: la capital le tiene igualmente y las demas poblaciones principales son las siguientes: San Amaro de las Brotas, San An¬ tonio de Tabayana, San Antonio del Rio de an Francsco, Nuestra Señora de la Piedad, y Villa Real de Piagui. La capital tiene la advocación de San Uinstoval, su propio nombre era Cirijí que se ha corrompido en el de Seregipe: está s ¡ tuada á orilla del rio Vazabaris, diez l e gua ¡ oe la costa en una eminencia: tiene un fuer¬ te para su defensa, pero mal construido. La ^glesia Parroquial , con título de Nuestra eñora de la Victoria , es muy hermosa, col a casa de Misericordia , y l o s conventos Religiosos Carmelitas y de San Francisco y una capilla de Nuestra Señora del Rcsa-in Hn el arrabal hay una ermita de San Gonza xoMox S x r m eria mu V Jqüentada de lo! 380 EL VIAJERO UNIVERSAL, pueblos inmediatos. Reside en esta ciudad el Gobernador, que los Portugueses llaman Ca¬ pitán mayor, con una compañía de guarni¬ ción fixa : ácia la parte que llaman Cotínquiba tiene otra Parroquia con quatro capillas, y ácia el rio Vasa-Barriz otras cinco. El ve¬ cindario qué antes era mas numeroso, está hoy reducido á 500 vecinos : está en 31 gra¬ dos , 2 minutos de longitud occidental, y en 11 grados , 20 minutos de latitud meridio¬ nal. La provincia de Rio Grande toma el nom¬ bre del rio Grande que la riega: confina por Levante con el mar, por el N. con la provin- 'cia y capitanía de Seara, por el Poniente con el pais de los Indios Fatagueyes y Tobaxares, y por el Mediodía con la provincia y capi¬ tanía de Paraiba, y no con la de Tamaraca, como erradamente dice Mr. de la Martiniere. La conquistaron los Portugueses á costa de muchos combates con los Indios Tapuyes sus naturales , y la erigió el Rey de Porrugal en Condado para Don Lope Hurtado de Men¬ doza , en cuya casa se conserva. Retiráronse sus naturales ácia el Poniente , desde donde han hecho siempre correrías, por cuya ra¬ zón está muy poco poblada , y disminuí o* los muchos ingenios de azúcar que tenia, colas Rosende que naufragó en sus eos tas, y se salvó con otros treinta Portugueses penetró lo interior de esta provincia , t> u S EL BRASIL. 38 j cando paso por tierra para las otras. Encontro una laguna tan grande, que habiendo ca¬ minado muchos dias á su orilla no pudieron encontrarla el fin , y se volvieron. Adquirió unas bellísimas perlas que le dixeron los In¬ dios se pescaban en ella, y publicó después la relación de este viage que se imprimid en Lisboa. Ademas de esta laguna, solo conocida por el dicho viage , hay otra de donde nace el rio Grande,que tiene veinte leguas de cir¬ cunferencia, en que también se pescan her¬ mosas perlas. Los Franceses se apoderaron el ano de 1601 de esta provincia, que al si-» guíente volvieron á recobrar ios Portugueses. Báñala,ademas del rioGrande,el de Cunhau* que es navegable. Las poblaciones de consi¬ deración que hay en ella se reducen á la ciu¬ dad de Natal, que es la capital, y las villas de Parandibe y de Cunhau. La provincia y capitanía de Seara con¬ fina por el Poniente con la de Marañan por el Norte con el mar , por Levante con capitanía de Rio-Grande , y p 0 r el Me¬ diodía con las montañas inaccesibles de los indios bárbaros. Es de muy corta exten¬ sión , pues solo tiene 18 millas de circui¬ do : la riega el rio de su mismo nombre y comprende dos pequeños distritos || ’ mados Dele y Petaguey , que son inden»!' dlen,es del gobierno de los Portugueses" v Pertenecen á los Indios infieles. El clima 388 EL VIACJERO UNIVERSAL. CARTA CCLXXVIII. Descripción del Orinoco. Este inmenso rio , que compite con el de las Amazonas , nace en las sierras nevadas que están al N. de la laguna Parime en la provincia de la Guayana : corre mas de seis¬ cientas leguas del S. al N. recibiendo en su curso los caudalosos ríos de que luego haré mención. Se navega por espacio de mas de ( doscientas leguas : tiene comunicación con el rio Negro, y por medio de éste con el Maranon, de lo qual se había dudado hasta aho¬ ra Con la autoridad del P. Gumilla, pero ya no queda duda de esta comunicación. Su bo¬ ca grande , que llaman Boca de Navios , está en 8 grados y 5 minutos de latitud, y en 318 grados de longitud. Dixe la boca grande que cae al Barlovento de la costa ; porque de ésta hasta la última que entra en el Gol' fo Triste , hay notable diversidad ; y es ha¬ llarse esta última boca , llamada Manabo pequeño , en 314 grados de longitud ; esto es , quatro grados distante la primera boca de la última. Tan dilatadas como esto son las bocas, por donde el Orinoco se desa¬ gua! Es verdad que forman tal laberinto EL ORINOCO. 389 ele islas , que después de exquisitas dili¬ gencias para averiguar el número puntual de las bocas del Orinoco, que con ellas se forman , di por inasequible el empeño. La última diligencia que hice fue valerme de un vecino de Guayana , que había vivido quince años en dichas Islas con los Indios Guaraunos, sus habitadores , por lo qual era tenido por el mas noticioso y práctico en las dichas bocas: fui formando el bor¬ rador , según lo que yo tenia ya demar¬ cado , y Jo que el tal práctico anadia , has¬ ta que apuntadas ya casi treinta bocas por (|^ sus nombres , protestó que no sabia mas. Unos afirman que son quarenta bocas, otros que son cincuenta y cinco , y muchos di¬ cen que son sesenta. Yo digo que todo es adivinar ; porque sé que los mismos Guaraunos , dueños de las islas de las bo¬ cas , no ¿aben el número de ellas , sino que muchas veces se pierden en el laberinto de caños , y se ven obligados á salir al golfo para tomar el rumbo que perdieron. Lo mismo ha sucedido y sucede á los pasageros, sino llevan piloto diestro , tanto al ir al mar, como al volver; y han perecido mu¬ chos de hambre , sin saberse en donde , si¬ no por las señas de la piragua, que se en¬ cuentra abandonada. Ni vale aquí el de xarse llevar de la corriente ; esto solo es bueno en las bocas y brazos caudalosos; 390 EL viagero universal. en ios demas , entretexidos unos con otro.?, suben y baxan las mareas con mas fuer¬ za ; por lo qual , lo que el barco anda en seis horas , lo desanda* en otras seis ; y lo peor es , que ni al andar ni al desandar, saben los pasageros si suben ó baxan, sino es los que llevan aguja, y quien la entienda. Arriba donde el rio Meta entra en Ori¬ noco , se halla ya éste en solos dos grados de latitud , y en 306 de longitud. Después en todo lo que tenemos registrado hasta el rio Guabiare y sus contornos, camina el Ori¬ noco á veces un grado , y á veces medio, apartado de la linea Equinoccial , sí bien sus mas retiradas cabeceras, conocidas por tales en Timaná y Pasto , se apartan has¬ ta grado y medio del Equador. Ahora es bien , que tomando el Ori¬ noco contra su corriente , registremos de paso las bocas de los caudalosos rios que recibe. Sea el primero de estos , como va¬ mos rio arriba , el Caront , distante de la Boca grande 76 leguas ; es rio caudaloso, y sus cabezeras están de este lado de la gran cordillera , que acompaña al Orino¬ co por la vanda del Sur , desde que na¬ ce hasta que se descarga en el Océano. Baxa Caroní precipitado continuamente entre peñascos ; y una legua antes de en¬ trar en el Orinoco , se desgaja con un formidable salto , con tal estrepito , q ue EL ORINOCO. 391 se dexa oir de muy lejos; de donde sa¬ le tan rápido , que al entrar rechaza las corrientes del Orinoco un largo tiro de fu¬ sil , con la evidente señal que distingue por largo espacio de rio abaxo las unas de las otras aguas , las del Orinoco siempre tur¬ bias , en tiempo de lluvias por las crecien¬ tes , y en tiempo sereno por los vientos que levantan olas , como en el golfo , y derriban barracas, levantan arenas y entur¬ bian el agua. La del rio Caroní corre con aspecto negro, por el fondo de arena ne¬ gra que trae , y sobre que corre ; pero co¬ gida en un vaso el agua que parecía ne¬ gra , se ve clara cómo un cristal: es del¬ gada y sana. Es voz común de los na¬ turales, que aquella arena negra (que se aprecia mucho para las salvaderas) la ex¬ trae el rio Caroní de los minerales de pla¬ ta , por donde dicen que pasa. A ochenta leguas de Caroní (medidas por elevación, porque atendiendo á las vueltas del Orinoco, hay mucho mas de cien leguas) damos en la boca del rio Caura , que al primer as¬ pecto parece tan caudaloso como el mismo Orinoco. Entra también por el lado del Súr t de cuyas altas serranías recoge su caudal: sus cabeceras son conocidas ; está su boca en cinco grados y medio de latitud, y en 312 de longitud. Siguiendo rio arriba omitiendo varios rios medianos que por una 392 EL viagero universal. y otra costa entran en el Orinoco , hallamos al lado del Poniente las bocas del sobervio rio Apure en 5 grados , y 15 minutos de latitud , y en 310 grados de longitud. Este rio , humilde tributario del Orinoco , mi¬ rado su caudal, se puede comparar con los rios mas sobresalientes de la Europa ; su principal origen está en lo mas alto y aspero de las serranías del Nuevo Reyno , con tal copia de aguas , que desde sus princi¬ pios niega el vado á los pasageros en Chitagá , n*o lejos de la ciudad de Pamplona, donde casi al nacer necesita, y tiene gran¬ de y costosa puente. De allí corre y se pre- 4 cipita por dilatados valles , hasta despeda¬ zarse al caer á los llanos y selvas de Casanare : en dichos llanos casi á cada paso recibe aumento ; porque entran los rios de Sididi , Casidi , Calajau , Ubocá : el de Urú, que desciende desde la Villa de San Christoval, situada en lo mas alto del Nuevo Reyno , entre las ciudades de Pamplona , y de la Grita : luego recibe al rio Caperú, qu e toma sus corrientes de las sierras nevadas que se elevan al Oriente de la ciudad deM¿~ rida : entran luego en el mismo Apure los rios considerables de Santo Domingo > q ue recoge las aguas de la provincia de arinas , Masparro , y la Portuguesa , des¬ pués que han fecundado la jurisdicción e Guanare j y en fin, es tal el golpe de agua* EL ORINOCO. 393 que recibe en espacio de 300 leguas, que veinte leguas antes del Orinoco , rompe una selva , y se desagua tanto en el rio Guarico , que baxa tan pobre de la rica provincia de Caracas , que solo es navegable , después que recibe este abundante socorro. Asi san¬ grado y desahogado ya Apure , corre á des¬ aguar en el Orinoco ; pero antes se abre en tres bocas muy caudalosas , y de cor¬ riente muy arrebatada. Es tal el choque de unas aguas con otras , que de una legua ca¬ si de ancho que allí tiene el Orinoco , pier¬ de el cauce de mas de un quarto de le¬ gua , á violencias de sola una de las tres bocas del Apure , hasta que turbada su fu¬ ria entre espantosos remolinos, de que con suma cautela huyen los navegantes , corre a la par con el Orinoco por espacio de tres leguas , distinguiéndose de él por lo claro y cristalino de sus aguas, hasta que vio¬ lentado de los peñascos del raudal del Giwrico, se confunden con las turbias olas del Orinoco. Diré para advertencia de los na¬ vegantes , que en los dichos remolinos que al chocar Apure y Orinoco se forman , han sucedido muchos naufragios, y yo me he dado por ahogado varias veces en ellosporque por mas que vire y ahorze el p¡| 0 ‘ to, llaman y atraen de gran distancia los remolinos a las embarcaciones con tal vio lencia , que con subir en mi último viage 394 EL VIAGERO UNIVERSAL, en un barco bueno, con mayor y trinquete á viento recio , no obstante la gran fuer¬ za de vela , atraxo para sí un remolino al barco , y l e h* 20 dar dos bueltas en redon¬ do , con riesgo próximo de naufragar las dos veces que recibió el viento por proa: el haber añadido fuerza de remo, al coger tercera vez el viento , nos libró del remo¬ lino. Prosiguiendo rio arriba á la vanda del Sur, le entran Pararuma , y después Paruasi , ambos ríos de poca monta. En la vanda del Poniente entra el rio Sinarúco , el qual viene con mucha agua del pie del cerro nevado de Chisgas : en el centro de los bos¬ ques se llama Canaguata , afuera en el lla¬ no se llama Ravanal : y después se entra en un brazo que el rio Apure arroja de sí en el centro.de las selvas, que al separarse se llama Masibuli , y afuera en el llano se lla¬ ma Arauca ; y desde que se juntan él y Canaguata , toman el nombre de Sinarúco , y con este nombre entra en el Orinoco', en la medianía que hay entre Apure y Meta. Desde las bocas de Apure hasta Meta hace el cauce del Orinoco un semicírculo varia¬ do en vueltas y revueltas , pero via recta al Súr : por lo qual está el Orinoco en la boca del rio Meta solos dos grados apartado de la linea equinocial , y en 306 grados e longitud. El rio Meta compite en caudal e aguas, y distancia de cabeceras, con el E£ ORINOCO. Apure ; baxarémos desde su primer origen viendo los ríos que recoge, y las naciones que mantiene. En la altura mayor del Nue¬ vo Reyno de Granada tiene el famoso rio Meta su primer nacimiento , entre las ciu¬ dades de Santa Fé de Bogotá y Tunja, en un paramo frió , llamado de Albarracin, por una venta y haciendas que hay á su falda, de este nombre : dixe , que es el ter¬ reno mas alto del Nuevo Reyno , porque de dicho páramo nace y tira acia el Po¬ niente el rio Bogotá , que da su nombre á la capital del Reyno ; y después de fecun¬ dar aquel espacioso llano , se precipita de un salto por un formidable despeñadero lla¬ mado de Tequendama, y luego entra en el , r i o de la Magdalena. Desde el mismo paramo, acia el Norte , desciende el pri¬ mer arroyo que en Tunja se llama rio de Gallinazos , después se llama Sogamoso , y después Chicamocha , y baxa por varias pro¬ vincias , hasta incorporarse en el rio gran¬ de de la Magdalena, que entra en el mar entre Cartagena y Santa Marra. Y como di- *e , del mismo paramo baxa ácia el Orien¬ te el rio Meta , que al caer al valle de Tur - ^equé toma este nombre ; y después de re¬ cogidas copiosas aguas en varios valles de aquella fragosa serranía , sale caudaloso -í los llanos de San Juan coi el nombre de d T '•>' 396 EL VIAGERO UNIVERSAL, Noroeste ; y recibidos varios rios de poca monta , entra en el Cusiana , rio que trae su origen de los paramos de Toquilla , no muy distantes de Tunja. Poco después re¬ cibe al rio Cravo , en cuya boca está la Colonia de la Concepción , de nación Acha¬ gua. Después le entra el rio Guirripa no le¬ jos de la misión de San Miguel , nación Sa¬ liva ; mas abaxo el rio Guanapalo , don¬ de está la misión de San Juan Francis¬ co Regis , nación Achagua. A quatro leguas entra el rio Pauto , que baxa del riguroso paramo de Ogontá , recibe al rio Tocaria r Curama , y otros, y cae en Meta. Fuera de estos rios, recibe después al rio Casanare de primera magnitud , cuyo origen son los paramos nevado de Chita : este antes de en¬ trar en Meta , recibe los rios Furaré y Tacoragua : al Poniente de éstos está la mi¬ sión de Pantos , y á su Norte la de Patu - te : al Oriente (ya en el llano) está la misión de San Salvador , que sirve de puer¬ to en Casanare , para baxar á Meta , y Ori¬ noco: entra después en Casanare el rio Tanie 9 que baxa caudaloso de las nevadas de Chi¬ ta , y tiene á sus riberas las dos numero¬ sas misiones de Jiraras y de Betoyes : IIias abaxo entra en Meta el rio Ele , junto con el rio Cravo , en cuya medianía antes de unirse, está la misión de S. Xavier de Macaguane. Dicho rio Ele tantas crecientes tiene EL ORINOCO. 397 quando llueve , como quando hace el día claro y sereno. Parece cosa increíble , pero ello es así ; y consiste , en que quanto mas claro está el dia, y mas recio el sol , tan¬ ta mas nieve se derrite en los paramos y nevadas de los picachos de Chisgas y Guacamayas , de donde Ele baxa ; y no es esto lo singular , sino que con las crecien¬ tes envuelve tanto cieno , y de tan mal olor , que aturde y embriaga gran copia de peces , chicos y grandes, que se ven obli¬ gados á recurrir á las orillas del rio , y sa¬ car sus cabezas fuera del agua : pasa la cre¬ ciente , y como ellos están aturdidos, se quedan en seco ; y cada creciente de estas es para los Indios .de Macaguane una fes¬ tiva y útil pesquería. En fin , recargado Meta de éstos y otros rios que omito , des¬ pués de trescientas leguas de curso , se acer¬ ca al Orinoco ; y parece según su cauda¬ loso golpe de aguas , que habia de ser con la misma furia y estrepito que diximos del rio Apure ; mas no es así, porque algunas leguas antes de llegar , toma el cauce de Meta tal equilibrio con el del Orinoco , que apenas se percibe -su corriente , especial¬ mente en tiempo de crecientes , y asi entra tan pacifico, que no da la menor muestra dc SU gran caudal , dando hermosa vista á la misión de Santa Teresa , nación. Saliva está cerca de su boca. Siguiendo.(«.mi v a 404 el viagero universal. ras algo mas apartadas del paramo , como menos ventiladas de aquel ayre frió , por el uso común de hablar se llaman tierras tem¬ pladas 5 y las que por la distancia no parti¬ cipan de aquellos vientos, ó aunque gozen de ellos , llegan ya perdida la qualidad fria por la violencia de los rayos del sol, es¬ tas se llaman y son siempre tierras calien¬ tes. De modo que en cada uno de todos los dias del año se hallan las quatro estacio¬ nes de él en los dos climas inmediatos al Equador , pero no en uno , sino en diferentes terrenos, con este orden : al pie de los para¬ mos todo el año es frió , como el Enero de Guadarrama en tierra deMadrid, y en los ta¬ les parages no se da fruto alguno de tierra ca¬ liente. A distancia proporcionada del páramo los países son templados todo el ano, y los ár¬ boles frutales siempre están floridos, con fru¬ to verde y maduro siempre, y en esto equi¬ vale á la Primavera y fresco moderado de Otono. En los restantes territorios remotos de los páramos , por mas que sople el Levan¬ te que allí se llama Brisa , domina el cd~ lor del Verano , mayor que el que en Juh° y Agosto se sufre en Sevilla. En virtud e esto, cada uno tiene en su mano vivir toda su vida en la primavera perpetua de tierra tem¬ plada , ó en el ardor perpetuo de tierra ca líente , ó en el frió incesante de tierra f rl3 ^ Esta variedad es real y verdadera, como 1 ° c EL ORINOCO. 405 también ía total variedad de frutos, sin que en tierra fría se dé arroz, tabaco, algodón, caña dulce, cacao, azúcar, plátanos, papa¬ yas , pinas, naranjas, limones, nisperos, za¬ potes , ni otras muchas y muy ricas frutas de tierra caliente ; y al contrario, en esta no nace el trigo , ni se dan manzanas , ni fru¬ to alguno de tierra fria, ni aquel calor per¬ mite cabañas de ovejas, que se sufocan , y mueren luego ; y así la misma diversidad de frutos es prueba evidente de la diversidad de temperamentos , existentes á un mismo tiempo , pero en distintos terrenos. 40 Ó E£ VIACtjdkO ü^tvüKSAL, <t © 2 h8w&^^-<3h3h$-c£ CARTA CCCLXXIX. Naciones varias del Orinoco. Como ya en otras partes he hablado larga¬ mente del carácter de los Indios , el qual es uno mismo en toda la América con muy cortas diferencias, solo trataré aquí de al¬ gunas naciones de las inmediatas al Orinoco. La sobresaliente y dominante es la na¬ ción Caribe , que se extiende por la costa Oriental hasta la Cayena , y aun hoy vive mucha gente de ellos en la Trinidad de Bar¬ lovento, y en las tres islas de Colorados, que están junto á la Martinica. No sé que haya en aquellos países nación que la iguale en ex¬ tensión y gentío ; .si ya no es, que después de descubierta enteramente la délos C aberres f la ¡guale ó exceda. Lo cierto es, que como des¬ pués veremos, en valor se tiene por igual, y á veces vence á los Caribes quando suben ar¬ mados Orinoco arriba , y llegan ó procuran abordar á los Caberres. Son los Caribes al¬ tos de cuerpo, y bien hechos: hablan des¬ de la primera vez con qualquiera con tan¬ to desembarazo y satisfacción como si fuera muy amigo y conocido. En materia de ar¬ dides y trayciones son maestros aventaja- EL ORINOCO. 40 7 do», por lo mismo que de suyo son muy temerosos y cobardes. Preguntados éstos de donde salieron sus mayores? no saben daí otra respuesta que esta : nosotros somos sola - mente gente . Y esta respuesta nace de la so¬ berbia con que miran al resto de aquellas na¬ ciones como esclavos suyos ; y con la misma franqueza se lo dicen en su cara , con estas formales palabras: todas las demas gentes son esclavos nuestros. Esta es la altivez bárbara de esta nación Caribe, y realmente trata con desprecio y tiranía á todas aquellas gentes. Pero ya que ellos no saben su ori¬ gen, la nación Saliva y Achagua se le ha bus¬ cado y averiguado á su necio modo , y no sin propiedad. Dicen los Salivas que el Puní de quien después hablaremos, envió á su hi¬ jo desde el cielo á matar una serpiente hor¬ rible que destruía y devoraba las gentes del Orinoco; y que realmente el hijo d&Puru ven¬ ció y mató á la serpiente con gran júbilo y alegría de todas aquellas naciones, y q u e en¬ tonces Puru dixo al demonio: vete al infierno maldito , que no entrarás en mi casa jamas Y añaden , que aquel consuelo les duró poco porque luego que se pudrió la serpiente , se formaron en sus entrañas unos gusanos ? tre mendos, y que de cada gusano°salió final* inente un Indio Caribe con su muger • v como la culebra ó serpiente fue tm e ’ ^ -^ U e ta enemiga de todas aquellas nacioae^po" 4 o 8 el viagero universal. eso los Caribes, hijos de ella , eran bra¬ vos , inhumanos y crueles. Esta fábula pa¬ rece tomada de la mitologia de los Griegos, cuya serpiente Pitón , muerta por Apolo , y de la qual corrompida nacieron unos hom¬ bres feroces y sanguinarios, es idéntica con la de los Caribes. No discrepa mucho de esta la erudi¬ ción Achagua : ésta protesta que los Cari¬ bes son descendientes legitimos de tygres, y que por eso se portan con la crueldad de sus padres. Por esta causa del nombre Chivi , que en su lengua significa tygre , deducen la palabra Chavinaví , que para ellos sig¬ nifica lo mismo que Caribe , oriundo del ty S r e * . „ , La nación Otomaca , que es la mas bar¬ bara entre todos los salvages del Orinoco, lle¬ va una opinión muy conforme á su grosería, y dice: que una piedra formada de tres, una sobre otra , que forman uno como chapitel sobre un picacho llamado Barraguan , e s su primera abuela ; y que otro peñasco horren¬ do que sirve de remate á otro picacho , ¿istante dos leguas, fue su primer abuelo ; y creen que cada una de las piedras de que « c forma dicho Barraguan, alto promontorio s peñascos casi sin tierra , es uno de sus an¬ tepasados; y por esta causa, aunque entierran sus difuntos y con ellos pan y chicha para J viage de sus almas, coa todo, pasado ua EL ORINOCO. 4 0£ sacan las calaveras y las llevan á la sombra de su abuela, metiéndolas en las concavida¬ des que entre sí forman las peñas del dicho Barraguan , en las quales se encuentra gran numero de calaveras, sin que se vuelvan pie¬ dra , como ellos piensan. Los Indios de la nación Mapoya llaman á la tal piedra en que remara y que sirve como de chapitel al picacho del Barraguan, Uruana ; y dicen que aquella es la raíz de toda la gente de su nación, y por eso gus¬ tan mucho de que los llamen Uruaneyes , y ensartan esta genealogía con una larga cade¬ na de quimeras y desatinos. No se han ideado mejor origen los In¬ dios Salivas , aunque á la verdad ellos y los Maguas son las naciones mas capaces y de mejor índole que hasta ahora he hallado. Una de sus tribus dice , que son hijos de la tierra: que la tierra brotó antiguamente hoin* bres y mugeres, al modo que ahora brota es¬ pinas y abrojos. Otras tribus llevan otra opi¬ nión , y afirman que ciertos árboles dieron por fruto antiguamente hombres y mugeres de su nación , que fueron sus antepasados. Y preguntándoles dónde están los tales árboles y por qué ahora no dan ese fruto ? se remi¬ ten á la sabia erudición de los Achacas sus vecinos, amigos y maestros. Otras tribus de estos Salivas tienen los pensamientos mas altos, y blasonan de que ellos son hijos del sol. 410 EL VTAGERO UNIVERSAL. Los dichos Achaguas , con todo su ma¬ gisterio , no se han ideado mejor origen: unos se fingen hijos de los troncos , y se llaman con esta alusión Aycubaverreanis. Otros idean su estirpe de los rios , y por tanto se llaman Univerrenais ; y á este tono otros desatinos. Como no conocen otro terreno que el que pisan , ni tienen noticia alguna, no solo de este mundo nuestro , pero ni aun del suyo Americano , nadie piensa que hay mas gentes que aquellas comarcas , y asi oyen con gusto y con espanto las cosas de Europa. El vínculo mas fuerte con que se dan por obligados , es quando el Misio¬ nero les da á entender : «como solo por «librarlos de las garras del demonio, ha de- «xado su tierra y parientes, y ha venido «desde tan lejos á cuidarlos como hijos. Teniendo aquellas gentes tan cortas y limitadas noticias, nadie ha pensado que sus mayores hayan pasado de remotas pro¬ vincias á fundar y hacer pie en aquellas, y por eso recurren á las piedras, rios, ár¬ boles , &c. como á fundadores de sus linages. La primera noticia que las nacio¬ nes retiradas tienen de que los hombres se visten , es quando un Misionero entra la primera vez en sus tierras, acompaña¬ do de algunos Indios ya Christianos , y ves¬ tidos al uso que requieren aquellos exce- EL ORINOCO. ^ I a sivos calores. Entonces atónitos de ver gente vestida , huyen.á los bosques dando gritos y alharidos, hasta que después los van tra¬ yendo , y poco a poco van perdiendo eí miedo. No les causa rubor su desnudez to¬ tal , como se manifiesta en aquel desem¬ barazo con que pasan, entran , salen y tra¬ ban conversaciones , sin el menor indicio de vergüenza. Pasa mas adelante el ües^ ahogo , porque muchos Misioneros antes de estar prácticos en el ministerio , han lleva-? do y repartido algún lienzo, especialmente á las mugeres , para alguna decencia ; pero en vano , porque lo arrojan al rio , ó lo escon¬ den por no taparse; y reconvenidas para que se cubran , responden: no nos tapamos por¬ que nos da vergüenza.] Hasta tal extremo puede llegar el trastorno de ¡deas en los hom¬ bres I En las naciones de gentiles, que ó no dis¬ tan mucho de los Españoles, ó que tienen correspondencia con Indios ya Christianos usan los hombres , aunque no todos, de un retazo de lienzo , que llaman unos guayuco otros guarruma , y las mugeres unos delantal *"dios matizados con cuentas de vidrio : otras se cubren con un mazo de hebras de muriche que es á modo de una libra de cáñamo suel¬ to , quanto basta para la ínfima decencia nada mas. Todas las naciones de aquelios * 7 412 EL viagero universal. tan desde la coronilla de la cabeza hasta las puntas de los pies con aceyte y achote ; y las madres, al tiempo de untarse á sí mis¬ mas , untan á todos sus hijos hasta los que tienen á sus pechos , á lo menos dos veces al dia, por la mañana y al anochecer: des¬ pués untan á sus maridos con prolixidad : y los dias clásicos para ellos va sobre la un¬ tura mucha variedad de dibujos de varios colores. Cada vez que el marido viene de pes¬ car ó de hacer alguna diligencia , le quita su muger , ó alguna hija , la untura empolva¬ da , y le unta de nuevo los pies ; y lo mis¬ mo hacen ccM los huespedes que llegan, aun¬ que sean muchos. Así los Indios grandes co¬ mo los muchachos , muestran la mayor re¬ pugnancia á salir de sus chozas sin estar pin¬ tados con el achote , porque para ellos es lo mismo estar sin untar que desnudos. Sobre las unturas entran sus galas, y son en los va¬ rones algunos plumages de colores escogidos; y en las piernas , á la raiz de las rodillas y arriba de los tobillos atan quatro borlas muy esponjadas de gran número de hebras de al¬ godón: éstas sirven de gala y de remedio con* tra infinitas garrapatas menudas , q ue ^ay en todos los campos: tropiezan con una ni¬ dada de ellas, que es una pelota que tendrá casi un millón de aquellos insectos, y se ^ enredan en las quatro borlas , sin pasar a molestar lo restante del cuerpo. Fuera de 1 EL ORINOCO. 4 ^ to, adornan los hombres también sus nari¬ ces y orejas con varias alhajas ridiculas ; y los que pueden, con pianchitas de plata ó de oro, que ellos mismos se labran á su modo. Los Caberres y muchos Caribes usan por gala muchas sartas de dientes y muelas de hombres, para dar á entender que son muy valientes, por los despojos que allí ostentan ser de sus enemigos que mataron. Con estos adornos , y su macana en una mano, y l a flauta llamada fatuto en la otra, una y otra alhaja con sus borlas, salen los Indios enga¬ lanados para los dias ordinarios; pero en los dias clásicos para ellos , que son en sus ca¬ samientos , cabos de año de sus Caciques y Capitanes, y siempre que vuelven de viage largo, entonces salen con las libreas mas exquisitas de sus unturas y colores, que guar¬ dan como un gran tesoro. Primero se untan al uso ordinario, luego untan con una resina llamada carona , amasada con varios colores unas pleitas sutiles, curiosamente variadas con dibujos no despreciables, y van apretan¬ do aquellas pleitas coloridas á los brazos piernas , muslos , y á todo el cuerpo , con 3rte y proporción : tanto, que puestos aque¬ llos Indios á distancia competente , se enga¬ ñará el que no supiere la invención, y creerá pue todos están vestidos de tela muy lucida No es vestido este para solo un dia : han de andar engalanados tantos dias, quantos dura X 2 4*0 EL VIAGERO UNIVERSAL, derse, ú ofender á otros, quando juzgan que así Jes conviene ; y entonces basta el eco del tambor de guerra, de que después trataré, ó el aviso ligero de los veredarios que dan la noticia aun callando, porque basta dexar de paso una flecha clavada en lugar público, para tomar todos las armas. Este aviso se llama correr la flecha , que es lo mismo que publicar la guerra. En ella, aunque recono¬ cen á su Cacique y Capitanes, no hay dis¬ ciplina militar , ni subordinación alguna ; y así no es su guerra mas que una invasión tu¬ multuaria , que repentinamente pasa, por¬ que cada qual se retira quando quiere; y to¬ da su arte militar se reduce á emboscadas y ardides : efectos de su corto talento , y nin¬ gún valor. Esto es en común , y por lo que mira á su gobierno en general: pero si en¬ tramos á reconocer lo económico de sus ca¬ sas y familias, hallaremos otra vehetria peor. Esto se advierte con especialidad en las fa¬ milias de los xefes mas sobresalientes , fl u e suelen tener , mas por via de fausto que por otra cosa , diez ó doce mugeres , y á veces mas. Un Capitán llamado Taguaria , sobre¬ saliente en la nación Caribe , tuvo p ara os “ tentación de su grandeza treinta mugeres, cada una de diferente nación. No hay go¬ bierno , orden , ni concierto en aquellas ca¬ sas : no hay sujeción de los hijos á los pa dres 5 no les dan la menor enseñanza , po r " EL ORINOCO. 421 que ni saben, ni tienen qué ensenarles: crianse del mismo modo que se criaron sus pa¬ dres. Mientras son pequeños , los miran sus padres con exorbitante y desatinado amor; y el medio mas proporcionado que han ha¬ llado los Misioneros para superar y modi¬ ficar la dura tosquedad de sus padres , es agasajar mucho , regalar , y tomar en bra¬ zos á sus hijuelos, que es gran lisonja para sus padres. Quando después de reducidas aquellas familias , esparcidas en muchas le¬ guas de selvas , á población regular , escoge el Misionero los muchachos para la escue¬ la , y los que dan muestras de mas hábi¬ les para la música; este es un favor que ata últimamente á sus padres, y estiman, aprecian , y hacen gala de que su hijo sea cantor , como si se le hubiera dado la ma¬ yor dignidad del mundo. Todo aquel des¬ compasado amor que tienen á sus hijos mientras son tiernos, pasa á dureza y des¬ pego quando empiezan á ser jóvenes y adul¬ tos : los miran como si jamas los hubieran conocido : no les mandan cosa alguna , si ellos de su propio gusto no la hacen : no Ies van á la mano en cosa alguna ; y lo que peor es, ni se atreven á ello. Un Es¬ pañol honrado , vecino de la Guayana , me contó, que estando él en una población de Caribes comprando aquel precioso bálsamo que en lengua Caribe se llama Curucay, 422 EL VIAGERO UNIVERSAL, y en Español Canime ; un mozuelo , hijo de un Caribe, sobre una vagatela , dió un fiero bofetón á su padre, y se fue muy enojado : irritado el Español , que se halla¬ ba presente , reprehendió al Caribe , que se había quedado muy sereno, y le exhorta¬ ba á que castigase aquel atrevimiento de su hijo, instando mucho en ello : á todo calló el Indio , y después de rato respon¬ dió al Español. «¿Qué piensas , camarada, «que estos nuestros hijos son como los «vuestros? pues no son así, porque si ahora «castigo á éste , en quanto crezca un poco «mas , me quitará la vida.” En fin , una de las principales cosas que domestica mucho á los Indios silves¬ tres , después de la enseñanza de la Ley de Dios que es la principal , la causa mas eficaz es ver la buena crianza que los Mi¬ nistros del Evangelio dan á sus hijos; y como ellos se han criado sin educación al¬ guna , Ies agrada en extremo ver á sus hi¬ jos humildes y rendidos a sus ordenes , y sobre todo , se admiran al ver que quando vuelven sus hijos de la doctrina , ó de la escuela , alaban á Dios , antes de entrar por las puertas, y luego besan la mano, con reverencia á sus padres y á sus ma¬ dres. Todo esto Ies va abriendo los ojos, para que vean quánto mejor es la vida ci vil , que aquella suya tosca y silvestre y EL ORINOCO. 423 van cobrando amor á la nueva población, y á la Religión Christiana , que tan buenaenseñanza trae consigo. Los muchachos por otra parte ayudan grandemente á los Misioneros, porque ellos avisan á sus padres las horas señaladas, para que asistan á la santa Doctrina : les explican lo que los viejos no han entendi¬ do : avisan quando hay algún enfermo , y quando ha nacido alguna criatura , para que logre el bautismo ; y por último , si hay pleyto , riña ú otra cosa que remediar , por medio de ellos tiene noticia el Misionero para prevenir los remedios, y atajar los daños. Una de las naciones mas singulares del Orinoco es la Guarauna , que tiene sus ha¬ bitaciones en las islas que forman lás ño¬ cas de este rio. Causa admiración que pue¬ dan vivir en ellas , por estar anegadas du¬ rante los seis meses de creciente del Ori¬ noco , y en los otros restantes se anegan m dos veces cada dia con el fluxo y refluxo de las mareas. Aunque estos Indios son muy veloces en su pronunciación , su lengua es suabe, y la aprenden casi todos los vecinos Es¬ pañoles de la Guayana, por el amor y bue¬ na ley que los Guaraunos tienen para con los Españoles, y porque los Españoles ne¬ cesitan de la singular destreza con que pes- 424 EL VIAGERO universal. can los Guaraunos. Apenas se acerca una lancha ó pyragua de Españoles á uno dé sus pueblos, sale toda aquella gente , chi¬ cos y grandes , dando saltos y brincos de placer, á su plaza, y de ordinario los ha¬ llamos en ella baylando y cantando , que es su ordinaria ocupación. No se ha des¬ cubierto hasta ahora gente mas festiva y alegre que la Guarauna : la lastima es , que ni son , ni pueden ser doctrinados estos In¬ dios , que se computan por cinco ó seis mil personas, porque ni ellos quieren apar¬ tarse de sus islas , ni sus islas son habita¬ bles para Europeo alguno , por la multi¬ tud intolerable de mosquitos de todos los canos y brazos del rio , (menos en sus casas, de donde los desvian con cierto humo), que brotan á millones aquellos pantanos 5 lo que mas obsta , es el no haber terreno donde sembrar frutos para mantenerse , y ser aquella humedad continua muy perju¬ dicial á todos, menos á los Guaraunos, na¬ cidos y criados en ella. Gran maravilla es en Europa ver la bellísima ciudad de Venecia , y parte de la rica ciudad de Liorna , fundadas en el agua ; mas la solidez de sus fábricas quita en gran parte la admira¬ ción que causan unas habitaciones tan ir¬ regulares ; pero aquí en nuestros Guarau¬ nos , que sobre estacas y maderos sumer¬ gidos entre el cieno , hasta que dan sus EL ORINOCO. 4 íf puntas en suelo firme , levantan en el ayre, y sobre el agua sus casas , calles , y la plaza: 2 quién no se maravillará de una fabrica tan singular como débil? Lo mas raro en estos pueblos es, que puestas todas las estacas necesarias tai* altas , que las mareas del tiempo de las crecientes del Orinoco no las cubran , arriman y clavan , arrimados á las dichas estacas , los maderos necesarios , con la altura competente para levantar sus ca¬ sas ; y esto asi prevenido , van poniendo travesanos y enmaderados desde unas i otras estacadas , y sobre estos enmadera¬ dos forman un tablado general á todo el pueblo , del duro tronco de Jas palmas que ya han disfrutado. Hay aquí otra cosa ir¬ regularísima , y es que fuera del pescado que tienen con toda abundancia , todo su vivir , comer , vestir á su modo , pan , vian-' da, casas , y todo lo necesario para sus pyraguas y pesquerías , y varias mercancías que venden , todo sale de las palmas lla¬ madas murichi , que Dios les ha dado en aquellas islas, con una abundancia increíble. Del tronco disfrutado de las dichas paltrias sacan tablas para los suelos de sus casas , calles y plaza , y las paredes se fa¬ brican de las mismas tablas : de las raías de las mismas forman el enmaderado para los rexados : las cubiertas contra los aeúa ceros y los rigores del sol , son un Lü 426 EL VIAGERO UNIVERSAL, do de las hojas ya maduras, y grandes de las mismas palmas : % las sogas cordeles y amarras, con que atan y traban toda quanta es la fabrica de plaza , calles y casas, las fabrican y tuercen de un género de cᬠñamo que sacan de las hojas de la mis¬ ma palma : los delantalillos que usan las mugeres , y los guayucos que usan los hom¬ bres para alguna decencia , sacan de unas entretelas que hay á modo de cordellate, entre uno y otro pie del vastago ancho, que tienen dichas hojas en el mismo ar¬ ranque por donde salen del cogollo de las tales palmas : las redes ó chinchorros en que duermen , y gran cantidad de ellos que texen para vender, y por mas que fabriquen, siempre sobran compradores , todo el ma¬ terial es del cañamo que dixe sacan de 'las hojas tiernas de la dicha palmarlos cordeles , sogas , maromas y demas uten¬ silios para pescar , para navegar , y P ara quanto se les ofrece , y mucho de esto q ue hacen y compran otras paciones , todo se fabrica del dicho cañamo de las hojas. la cascara que extraen del vastago verde de estas palmas, fabrican sus canastos y caxas de varias hechuras para guardar sus cosas, y los abanicos para hacerse ayre , para so¬ plar el fuego , y para espantar los mosqui¬ tos y tábanos, quando salen de sus pueblos- en sus casas no hay tales plagas, porque EL ORINOCO. 427 las auyentan y destierran con el humo de un Comején , que queman perpetuamente* El Comején es un terrón, qne á modo de panal de colmena forman unas hormigui¬ llas , que viven dentro de él , y n i bien es de tierra ni de cera , ni se sabe de qué es. Después extraen vino , pan y vianda de sus palmas : derriban cortando por el pie la palma ; ahora lo hacen con hachas, anti¬ guamente , que no las tenían , á fuerza d» fuego les gastaban el pié , y con fuego ha¬ cían lo demás que diré. Derribada la pal¬ ma , viene á quedar , no sobre el agua, sino sobre una inmensidad de maleza , que brotan las islas en la menguante del Ori¬ noco y de las mareas. Tendida ya la pal¬ ma , abren un socabon en el mismo co¬ gollo tierno , y otro de allí para abaxo , tan largo quanto es de larga la palma ; pero sin dexarle resquicio por donde se pueda per¬ der el licor, que va dando todo el interior de ella. Cada uno sabe quantas palmas ha de derribar para su gasto, y para lo que quie¬ re vender. Luego que están formadas aque¬ llas concabidades que llaman camas , em¬ piezan las palmas á manar y fluir de su interior un licor blanquizco con notable abundancia. El que fluyó hoy , se guarda en vasijas que tienen prevenidas al ánoche cer ; y asi van recogiendo aquel mosto rn~ dos los días, hasta que la palma no t¡en¡ TOMO XXI. y en ® 428 el viagero universal. mas jugo que dar de sí. El primero y se¬ gundo dia , después de recogido el mosto, es sabroso y tira á dulce : de allí en ade¬ lante va cobrando punto fuerte , y se em¬ briagan con él , hasta que se avinagra , y entonces les sirve de saynete para sus gui¬ sados , ya de pescado , ya de lo que voy á decir. En aquellas concabidades de don¬ de han ido extrayendo el vino ó mosto , se crian al mismo tiempo y muchos dias des¬ pués , hasta que no le queda á la palma gota alguna de jugo , gran multitud de gu¬ sanos blancos del tamaño del dedo pulgar, que no son otra cosa que una manteca viva ; y quitado el asco natural que cau¬ san , es manjar muy sabroso y substancio¬ so. He visto Españoles que de solo ver el guiso de los tales gusanos, se les descom¬ ponía el estómago con violentas nauseas, y reducidos después de muchos ruegos á probar uno de aquellos gusanos , todo el plato lleno les parecia poco. Lo mas lltn " pió y curioso es el pan , que últimamente sacan de las entrañas de la palma, y sU fabrica es de la manera siguiente. Quando lo interior de las palmas ya no arroja de sí los gusanos dichos , previenen vasijas de agua , y en ellas van echando toda la masa , que tiene el esponjoso co¬ razón de aquellos troncos : esta sale revue ta con las venas , á modo de bordones EL ORINOCO. 429 harpa , con que el árbol atraía el jugo de la tierra : hecho esto , Jaban repetidas veces aquella masa, hasta que quedan lim¬ pias las venas con que salió entretexida, las quales sirven después para encender el fuego ; y para mayor limpieza , cuelan aquella agua ya blanca como una leche á causa de la harina que recibió ; y p ara esta maniobra tienen cedazos muy finos texidos de hebras sutiles , sacadas de los vastagos de las hojas de dichas palmas. Así colocada la m-asa la dexan reposar hasta otro día , en que amanece el agua ya clara , y roda la harina extraída asentada en el fondo , como un almidón muy fino: entonces con gran tiento inclinan blan¬ damente las vasijas, cae á fuera toda el agua , y queda el almidón en el fondo: puesto al sol, á breve rato se seca , y mo¬ lido es una bellísima harina , de que sale pan muy bueno , pero tan pesado q u e los que no están acostumbrados á él , se empachan, aunque no coman mucha can¬ tidad : llámase en su lenguage yuruma , y cogen tanto , que fuera de mantenerse, ven¬ den con mucha abundancia á trueque de Vagarelas , porque no estiman la plata ni los Guaraunos ni los demas gentiles del Orínonn 0 Ue * Fulmente , logran por entero la fru¬ ta de dichas palmas, que son unos gran- y a 436 EL viagero universal. pobres tales, que da lastima verlas: salen en ayunas después de quarenta dias de ayu¬ nar : no las han dexado dormir en toda la noche las matronas emplumadoras; y lo que causa mayor enfado , es que la novia lleva una espantosa vieja á cada lado. Las vie¬ jas salen llorando y cantando copliras en su lengua alternativamente : no lloran de cere¬ monia , sino muy de veras ; dice la una en tono lamentable y mal pronunciadas las pa¬ labras entre muchos suspiros: ¡ Ay hija mia , y si supieras las pesadumbres que te ha de dar tu marido , no te casaras 1 Calla ésta , y en¬ tona la otra : ¡ Ay hija mia , y si supieras lo que son los dolores del parto , no te casaras í Y de este modo los hombres danzando , Jas viejas llorando, y las novias aturdidas, dan vuelta espaciosa á todo el pueblo ; y en lle¬ gando á la casa, empieza la comida preveni¬ da de tortugas, pescado, &c. Entran los mu¬ chachos , y tomando las flautas , sonajas, y quanto hay , meten mas bulla que l° s adultos. Navegando rio arriba se hallan las bocas del rio Apure , cerca de las quales está un bello puerto y pueblo de Guamos , y p oco mas adelante otro numeroso pueblo de Otomacos. Los Guamos son juglares baylarines, y los mas desnudos de rubor y vergüenza de quantos he visto desde las bocas del Ori¬ noco hasta estas de Apure. Todos los otros EL ORINOCO. 437 se cubren ó mal ó no muy bien ; pero esta gente Guama no se cubre ni bien ni mal. Toda su gala y ropa se reduce á un ceñidor ancho y de algodón , tan sutilmente hilado, que ¡os buscan y compran los Españoles para corbatas muy finas. Es lástima ver quan en vano hilan y texen aquellas mugeres ; pues pudiendo cubrir con alguna decencia con tan bellas y ricas vandas su total desnudez, solo les sirven de apretarse reciamente las cin¬ turas. En tabernáculos de ramos recien cor¬ tados celebran sus festines , dexando sus ca¬ sas. En el mayor de aquellos tabernáculos se bebe y se bayla todo á un compás , y todo á un mismo tiempo; porque quando re¬ parten la bebida , cada sirviente va acompa¬ ñado de dos flauteros con unas flautas lar¬ gas que equivalen á dos violines. Los que tienen algún juicio , baylan al son de otras flautas del mismo tenor : los que están be¬ bidos duermen ensangrentados de pies á ca¬ beza ; porque quando sienten que va subien¬ do á la cabeza el vapor de la chicha fuerte que hacen , piensan que es otra cosa; y para prevenir el daño que temen , sin saber quál será , con dientes agudos de pescado, y con otras puntas de hueso afiladas se rajan bár¬ baramente las sienes y parte de la frente; y como en aquellas delicadas partes hay tan¬ tas venas, da horror ver la sangre de que se bañan de pies á cabeza. 43 8 EL VIAGERO UNIVERSAL. Las Indias Guamas luego que ven en¬ fermo algún hijo suyo de pecho ó algo mayor , pensando ciegamente que no hay otro remedio para que sane , toman una lanceta de hueso muy amolado , y con ella se traspasan la lengua : sale la sangre á bor¬ botones , y á bocanadas la van echando sobre sus tiernos y amados hijos , exten¬ diéndola con la mano desde la cabecita hasta los pies; y esta carnicería de su ne¬ cio amor renuevan todas las mañanas has¬ ta que la criatura sana ó se muere. No se puede negar que es bárbaro el medicamen¬ to que las Guamas aplican á sus hijos , pero son hijos, y basta para disculparlo. Pero mas sangriento y mas doloroso es el tributo que los desventurados capitanes Guamos pagan por vía de remedio á todos los enfermos de su vandera ; lo qual parecerá increíble, pero yo mismo fui testigo de lo que voy á decir. En una ocasión de peste entre los Guamos encontré á uno de aquellos capitanes Gf/flmosj y viéndole descolorido, macilento, y ex¬ tenuado , pensé que le habia dado la enfer¬ medad que corría por todas las casas , y le rogué que se recogiese á la suya á mirar por su salud. Respondióme , que estaba bueno y sano , pero que sus enfermos le iban destruyen¬ do. Yo, ageno totalmente de lo que podía ser, puse en confusión con preguntas al po¬ bre Indio, que no se explicaba claramente, EL ORINOCO. 439 hasta que por ultimo supe que tiraba á cum¬ plir con las cargas de su oficio , traspasan¬ do todos los dias sus carnes , y agotando la sangre de sus venas para untar el pe¬ cho de todos los enfermos sujetos á su man¬ do , que no eran pocos. Ya que estamos con los Guamos, sepase antes que pasemos á los Otomacos sus vecinos, que ésta es la gente de quien tan seriamente se ventiló no ha mu¬ chos años, si se mantenían de sola tierra ó no. Los apasionados á comer tierra son los In¬ dios Otomacos: esta herencia pasa entre ellos de generación en generación : y porque en fe de la vecindad y buena correspondencia, los Guamos casan sus hijas con los Otomacos , y éstos dan las suyas á aquellos , por via de herencia llevan las Otomacas el vicio de co¬ mer tierra á la nación Guama, que en esto es mucho mas moderada que la Otomaca. Todo se verá claramente en la ingenua relación que voy á dar de los Otomacos. 440 EL VIAGERO UNIVERSAL. CARTA ccclxxxil Nación Otomaca. Para formar cabal concepto de quanto se diferencian estos Otomacos del resto de todos los Indios del Orinoco, veamos su distribu¬ ción que desde antes de amanecer siguen uniforme y regularmente hasta media no¬ che , en la qual se dexa ver algún género de gobierno político á su modo, y después ve¬ remos otras cosas particulares , y en especial su fábrica de pan singularísima. Cerca de las tres de la madrugada hacen un estrépito tris¬ te y confuso de ay es y alharidos, mezclados con lágrimas y ademanes de mucho dolor, tanto , que qualquiera que no sepa lo que es , pensará que ha sucedido alguna gt an fatalidad. Así lo creí yo, y salí bien asus¬ tado á ver si nos habían asaltado de no¬ che los Caribes , como lo acostumbran: en¬ tonces me informaron , como es uso de la nación amanecer llorando la ausencia de sus difuntos ; éstos lloran por sus padres , aque¬ llas por sus maridos, los otros por sus ma¬ dres y hermanos , todos tienen que llorar, y todos lloran , no de ceremonia sino muy de veras. Luego que aclara el dia , cesa el IOS OTOMACAS. 441 llanto, y empieza la alegría que reyna en ellos hasta media noche, que es la hora en que ya rendidos de baylar, llueva ó truene no importa , se recogen á dormir tres ho¬ ras , cosa muy desusada de las demas nacio¬ nes , que se echan á dormir al anochecer y madrugan con la primera luz del dia á labarse al rio ó arroyo, sin que haya en esto falta alguna. Al salir el sol, recurren los Otomacos á la puerta de sus respectivos Ca¬ pitanes , y éstos señalan el número de los que en canoas han de ir á pescar ó traer tor¬ tugas, ó á matar javalíes , según la estación; luego , si lo pide el tiempo, señala otro nú¬ mero competente de sus peones para la labor que se ofrece en el campo , porque cada Ca¬ pitanía siembra y coge el grano en comuni¬ dad , y se reparte entre todos el trabajo, y el fruto 5 y lo mismo sucede con el pescado, tortugas, caymanes, y lo demas que buscan para vianda. Luego que los pescadores y los labradores se van , todo el resto de lá gente queda de descanso con la pensión cierta de que al dia siguiente se siguen ellos á pescar y á trabajar, para que descansen los que andan hoy en el trabajo y pesca. Luego concurre toda la gente restante á un hermoso y muy limpio trinquete de pelota, que tienen en la cercanía de su pueblo, algo apartado de las casas, doce de un vando y doce de otroponen en deposito la apuesta que han dé 442 EL VIAGERO UNIVERSAL, perder ó ganar , y concluido aquel juego se vuelve á poner la apuesta para otro. No juegan solo por divertirse sino por el interes, y depositan, quando le hay, canastillos de maíz: á falta.de éste , depositan sartas de cuentas de vidrio , y todo quanto hay en sus casas, si es menester , lo juegan alegremente. Hay sus jueces viejos señalados para declarar si hay falta, si ganó ó perdió raya, y para re¬ solver las dudas y porfías ocurrentes : fuera de los que juegan en los dos partidos, la de¬ más gente , dividida en vandos, apuestan unos á favor del uno, otros á favor del otro partido. Tienen su saque de pelota y su re¬ chazo con tanta formalidad y destreza , que ni los mas diestros Navarros les harán ventaja. Lo singular es , así la pelota como el modo de jugarla: la pelota es grande como una bola de jugar al mallo, formada de una resina que llaman Caucho , que á leve im¬ pulso rebota tan alto como la estatura de un hombre : el saque y rechazo ha de ser con solo el hombro derecho , y si toca la pelota en qualquiera otra parte del cuerpo, pierde una raya. Causa maravilla ver ir y venir, rechazar y revolver la pelota diez , doce y mas veces, sin dexarla tocar en el suelo. Aun causa mayor admiraciou al venir una pelo¬ ta arrastrando, ver arrojarse el Indio con¬ tra ella con todo el cuerpo, al modo con que suelen arrojarse al agua para nadar, de LOS OTOMACOS. ^ mismo modo dan con todo el cuerpo contra el suelo , y con el hombro levantan por los ayres otra vez la pelota. De este repetido exercicio crian callos durísimos en el hom¬ bro derecho, y juntamente una singular des¬ treza en el juego. Jamas pensé que entre tales gentes cupiera tal diversión con tanta regularidad : después he sabido que en las misiones de la Nueva-España los Indios Acaxees de la serranía de Topia tenían y aun usan el mismo juego de pelota. Duran¬ te el juego hasta mediodía se ocupan las mugeres en hacer hollas de barro muy fino para sí y para vender á las naciones vecinas, pla¬ tos , escudillas &c. j pero su mayor ocupa¬ ción es texer curiosa y sutilmente esterasj mantos , canastos, talegos ó sacos del cafiamo ó pita que sacan del muriche , como dixe ya de la nación Guarauna : tam¬ bién forman de lo mismo pavellones para dormir, defendidos de la plaga tremenda de los mosquitos : en lugar de colchón amontonan arena traída de la playa , en que á modo de cerdos se medio entierran marido , muger y los hijos , cubiertos con un solo pavellon. Las madres tienen á *u lado las hijitas , y las van enseñando todas las dichas labores ; pero en llegando la hora del mediodía , levantan mano de Ja obra , coge cada Otomaca su pa i a se va á jugar á la pelota , llevando TOMO XYT. - * * 444 EL VIAGERO UNIVERSAL, vención para las apuestas. La pala es re¬ donda en su extremidad , de una tercia de ancho de bordo á bordo, con su garrote recio de tres palmos de largo, con el qual con ambas manos juntas , rechazan la pe¬ lota con tal violencia , que no hay Indio que se atreva á meter el hombro á reparar¬ la ; por lo qual , desde que entran las mugeres con sus palas , hay facultad para que las pelotas rebatidas con pala se recha¬ cen con toda la espalda ; y raro dia hay, que no salga algún Indio deslomado de los pelotazos furiosos de las Otomacas , que celebran con risadas estas aberias. Desde que llegan las Indias empiezan á jugar aquellas , cuyos maridos están en los par¬ tidos poniéndose doce de ellas en cada lado, según diximos de los hombres , con que juegan veinte y quatro en cada partido, sin confusión , porque cada qual guarda su puesto , y nadie quita pelota que va á otro. En empezando á subir y á calentar bien el sol , empieza también la carnice¬ ría : tienen sus puntas afiladas , con las quales se sajan los muslos , las piernas y los brazos , tan cruelmente , que causa hor¬ ror : sin apartar un momento su vista de la pelota , que va y viene, se sajan ciega¬ mente , sin reparar ni en lo mucho m en lo poco : corre la sangre hasta el sue- LOS OTÓMACOS. 445 lo 9 como si fuera sangre agena, sin dar¬ se por entendidos de ella ; y quando lea parece que ya basta , se arrojan al rio, y se les estanca la sangre; y si porfía en sa¬ lir , tapan las cisuras con arena. Si estos Otomacos no se desangraran tan largamen¬ te , la agitación violenta del juego, y el ardor del sol, les habían de causar morra¬ les tabardillos; mas con aquel desagüe de sangre se impiden , según se reconoce de la salud , robustez y corpulencia grande de los individuos de esta nación , á que me parece concurre mucho el continuo exercicio, en que ocupan todo el dia, con el violento juego de pelota , y la mitad de la noche en su incansable manía de baylar. Mientras juegan echan un puñado de aque¬ lla tierra ó polvo en ia boca , y esperan la pelota , saboreándose con la tierra , co¬ mo si fuera un dulce : quando entran á labarse al rio , fuera de la greda de las bar¬ rancas que están comiendo mientras se re¬ frescan en el agua, salen saboreándose con un terrón en ia mano. Grande envidia les pueden tener las mugeres aficionadas á co¬ mer tierra , que á ellas les hace notable daño , y á la gente Otomaca notable pro¬ vecho ; digo provecho , no por la tierra sino por la mucha grasa y manteca de cay-! man , y de tortuga que comen : esta eral sa no les deaa parar la tierra en sus estó- 452 EL VIAGERO UNIVERSAL, ra meterlos en sus hornillos. Quando no hay manteca para dar jugo y saynete al pan , se contentan con el almidón de que va tinturado el barro. Puesto el dicho pan en el horno, la fuerza del calor le quita toda la humedad del agua 5 y si llevó la masa manteca , sale del horno blando y tratable ; y si no , sale poco menos duro que acá los ladrillos. Pero sea como fuere , ellos se regalan grandemente con su pan , y ruegan á los Misioneros que le coman , y lo alaban mucho , diciendo: Pan tú come , que está bueno , Padre. Y es pre¬ ciso darles gusto , y comer algo; pero no dexa de crugir la tierra al tiempo de mas¬ carle. De esta relación cierta y genuina se in¬ fiere que la distancia desfigura las verda¬ des , y que no hay cosa que tenga todos los visos de falsa , que no se haya originado de alguna verdad. Qualquier Viagero que vea comer á los Otomacos ó á los Guamos el referido pan , dirá que comen tierra ama¬ sada y cocida, ó dirá con mas verdad q ue comen ladrillos; porque aunque la hechura ordinaria es como de una bola, el color que retiene es de ladrillo ; y he aquí, que el que tal vió, con buena fe protesta , que los Gua¬ mos y Otomacos se mantienen con tierra : la qual noticia es preciso que sea durísima al que a gran distancia la oye ; pero el que despacio ve y observa la referida fábrica de pan , LOS OTOMACOS. 453 conoce que lleva el barro consigo toda la sus¬ tancia del grano, y de ordinario mucho jugo de la manteca con que se mezcla. Fuera de la sustancia de dicho pan, es en gran cantidad la carne que comen quando llega la hora : no hay nación que los aventajo en la destreza y modos de pescar, aunque entre á competen¬ cia la nación Guarauna , que en esta mecanica excede á casi todas. Quando llegue su lugar veremos la facilidad con que sacan del profundo del rio los caymanes mas formida¬ bles: con la misma facilidad se arrojan al rio tras de la tortuga , que se está tomando el sol, y al sentir ruido se echa al agua : arro¬ jase el Otomaco también, y la sigue hasta que la coge en el fondo : allí se la pone so¬ bre su cabeza, vuelta la concha del pecho para arriba , y afianzándola con una mano, y nadando con otra y con los pies , sale á la playa con ella : cosa que parece imprac¬ ticable , pero realmente así lo exeeutan. En los dos meses abundantes de huevos de tor¬ tuga , no solo comen hasta mas no poder, sino que también asan á fuego manso sobre cañizos gran cantidad de canastos de huevos, que guardan para después que pase la co¬ secha. En fin, no hay que lamentarse de los pobres Guamos y Otomacos , de que se man¬ tengan de comer tierra. Esta nación es de genio ¡nfiexib'e , y muy difícil de apar¬ tar de su modo de vivir : soio el tiempo 454 VIAGERO UNIVERSAL, y la paciencia constante , y el ir poco á poco doctrinando la juventud , los entrará en ca¬ mino. En sus borracheras, generales á to¬ dos los Indios , estos Otomacos , como gen¬ te aspera y belicosa , se enfurecen mucho mas que las otras naciones. Sobre todas ellas' tienen otro modo de embriagarse por las narices, con unos polvos malignos , que lla¬ man yupa , que les quita totalmente el juicio, y furiosos echan mano de las armas ; y si las muge res no fueran diestras en atajar¬ los y atarlos, hicieran estragos crueles ca¬ da dia. Forman dichos polvos de unas algar¬ robas de yupa , que Ies dan el nombre , pero ellos solos puramente tienen el olor del taba¬ co fuerte , lo que añaden es lo que causa la embriaguez y la furia : después que se han comido unos caracoles muy grandes, que ha¬ llan en los anegadizos, meten aquellas con¬ chas en el fuego, y las reducen á cal viva, blanca como la nieve : mezclan esta cal con la yupa , poniendo igual cantidad de uno y de otro ingrediente , y después de redu¬ cido todo el conjunto á sutilísimo polvo , re¬ sulta un mixto de tan gran fortaleza, que to¬ cando con la punta del dedo dichos polvos el mas aficionado á tabaco en polvo, y fi ue ya por el uso no le hace mella, con solo acercar á la nariz, sin tocarla , el dedo que tocó la yupa , se desata en un torbellino de estornudos. Los Indios Salivas y otras na- LOS OTOMACOS. 455 clones, de quienes después trataré , usan tam¬ bién la yupa ; pero como son gentes man¬ sas , benignas y cobardes, no se enfurecen como los Otomacos, que aun por eso han sido y son formidables á los Caribes, por¬ que antes de la pelea se enfurecían con la yupa, se herían á sí mismos, y llenos de sangre y de saña salían á pelear como unos tigres rabiosos. Fuera de esto, aun quando están en su juicio se enojan por leví¬ simos motivos , y se arrojan á las armas por qualquier friolera ; y tomar uno las armas gritando , sin qué ni para qué , y estar toda la población en arma con una gritería intolerable , todo es uno; y la cau¬ sa es, porque como siempre viven con el sobresalto de algún abance repentino de la nación Caribe , al primer grito , sea la hora que se fuere, ya están todos en arma : co¬ sa de gran pena para los Misioneros, y raíz de continuas zozobras. 45 6 EL VIAGERO UNIVERSAL. <>-j§h3m3k3m3m3^ CARTA CCCLXXXIII. De la nación Saliva . La nación Saliva es dócil, manejable y ama¬ ble , bastante capaz, y que se hace cargo de Ja razón mejor que nación alguna de las que hemos descubierto , aunque entre á compe¬ tir la nación Achagua , que es todo quanto se puede pedir de los Indios Gentiles. Gustan de muchas y muy lucidas armas; pero no tie¬ nen animo para usar de ellas. Si alguno los exórta á que miren por sí y se defiendan, responden , que sus antiguos no pelearon, y así ellos no pueden pelear. Por lo qual se han dexado sojuzgar de los Caribes, tanto, que sien¬ do esta una nación de las mas numerosas del Orinoco , se ha reducido á cinco ó seis pue¬ blos , tres de los quales están ya en doctrina regular, y lo estuvieran también los otros, si hubiera operarios. Los varones Salivas son muy afeminados; y al contrario las mugeres son muy varoniles , hasta en el hablar : ellos son taciturnos, y lo poco que dicen es en voz baxa y arrojada por las ,narices: ellas al contrario, hablan en tono perceptible y con desembarazo; y aunque en todas aquellas na¬ ciones el peso del trabajo no solo doméstico. LOS SALIVAS. 457 sino el de las sementeras, recae sobre las po¬ bres mugeres , en esta nación es peor , por¬ que fuera de esto tienen la tarea intolerable de peynar á sus maridos mañana y tarde, untarlos , pintarlos y redondearles el pelo con gran prolixidad , en que gastan mucho tiempo ; y si hay diez ó veinte forasteros en la casa, debe hacer la misma obra con ellos: y una vez pintados y peynados ni se atreven á rascarse la cabeza , ni parte alguna del cuerpo , por no desfigurar su gala. No se puede llevar en paciencia su escrupulosa pu¬ lidez y aseo : tal es , que firmemente creo que llevarán muy pacificamente qualquier otro daño grave , que el que les descompon¬ gan una guedeja del pelo ; lo qual colijo de la prolixidad con que se miran y remiran al espejo antes de salir de sus casas , y del gran cuidado que tienen de sí mismos, no arri¬ mándose á parte alguna , ni permitiendo que alguno los toque ; pero todo se lleva en pa¬ ciencia, á vista de las veras con que reciben y retienen la Doctrina Christiana. De este mis¬ mo carácter son los Indios Auturis , que se reputan por Salivas , aunque su dialecto es algo diverso. La nación de Abanes , de Maypures , y los Quimbas , son de diferentes lenguages; pero del mismo genio y mansedum¬ bre, y están prontos á recibir el Santo Evan¬ gelio. Y volviendo á los Salivas, lo singular que tienen entre todas estas naciones , es el 4 $ 8 EL VIAGERO UNIVERSAL. acto previo , que sufre la gente moza , luego que liega el tiempo de limpiar las vegas pa¬ ra sembrar su maiz , yuca , plátanos &c. Ponen á los jóvenes en filas , apartados unos de otros , y unos quantos viejos se previe¬ nen con azotes ó látigos crudos de pita re¬ torcida ; y después que uno de ellos les in¬ tima , que ya es tiempo de trabajar, descar¬ gan sobre ellos una cruel tunda de azotes, ta¬ les , que fuera de tal qual herida, que hacen, los restantes levantan verdugones conside¬ rables en aquellos cuerpos, sin que los mo¬ zos abran la boca para un ay, ni una queja. La primera vez que oí esta tempestad de azotes , fui á prisa á saber qué delito ha¬ bían cometido aquellos pobres : «ningún «delito tienen , respondió uno de aquellos «viejos sayones; pero como ya es tiempo «de rozar y limpiar el campo para sembrar, «con estos azotes quitamos la pereza de «estos muchachos , y sin ella trabajan bien. Oí la necedad y me volví riyendo. Ni es menos necia la manía con que llevan pe¬ sadamente el que sus mugeres paran me¬ llizos : tienenlo por deshonra de sus perso¬ nas , y llega esto á tanto , que luego que corre la voz que alguna ha parido dos cria¬ turas , las demas Indias sin reparar que á ellas las puede suceder , y sucede á veces lo mismo , corren á la casa de la parida á celebrar la novedad coa apodos : unas LOS SALIVAS. 45^ dicen que aquella es parienta de los rato¬ nes , que paren de quatro en quatro sus ratoncillos : otras , que es parienta de los cachicamos , que paren mas , y mas ame¬ nudo. Y no para aquí el daño : lo peor es que la Saliva Gentil que da uno á luz, y siente que resta otro , al punto si puede, entierra al primero , por no sufrir luego la cantaleta de sus vecinas , ni ver el ceño que su marido la pone : y el ceño del marido es hijo de otra ignorancia , porque su pe¬ sar nace de pensar que solo uno de aque¬ llos mellizos puede ser suyo ; que el otro es señal cierta de deslealtad de su muger. Ni esto para en mera especulación , co¬ mo lo vimos no ha muchc tiempo : nos aviamos juntado á tratar varios puntos ocurrentes en uno de los pueblos de Sa¬ livas ; de repente vino Ja espía , que para esto tienen los Misioneros , y conviene pa¬ ra evitar estos graves danos , avisando que la muger de un Capitán había parido un muchacho , y que quedaba pariendo otro: fue volando el Padre que cuidaba del pue¬ blo , y por presto que llegó , ya la madre habia ahogado al recien nacido , mas tuvo la dicha que todavía alcanzó el agua del Santo Bautismo , y murió media hora des¬ pués : la otra criatura se logró , pero no paró aquí la desgracia , porque luego que convaleció la muger , que entre aquellas TOMO XXI. AA ^ 460 EL VIAGERO UNIVERSAL, gentes es muy en breve , juntó eí Capitán su gente al anochecer , y puesta en publi¬ ca vergüenza la triste Saliva , la hizo car¬ go de ia desvergüenza de haberse atrevido á parir dos criaturas , siendo su muger: de aquí pasó á reprehender á las demas mugeres , amenazándolas con riguroso cas¬ tigo , si en adelante se atrevían á parir mellizos; y para que viesen, que no había de parar el negocio en solas palabras y ame¬ nazas , tomó un látigo cruel , y dió una san¬ grienta disciplina á su propia muger, para que en su cabeza escarmentasen las otras. Pero la función clásica y distintiva de los Salivas Gentiles , y en que descubren los íondos de su política y amor á sus Xefes , es quando muere alguno de sus mag¬ nates ; y aunque es verdad que ya la han dexado, y á la primera insinuación que se les hizo , no se acordaron mas de ella , con todo , por ser un conjunto de cosas irre¬ gulares y extravagantes , referiré aquí la función , según y como Ja vi en uno de aquellos pueblos. Llegóse el tiempo de ha¬ cer las honras de un hermano de un Ca¬ cique ; y luego empezaron las diligencias, unos á adornar el sepulcro que estaba en medio de la casa en donde había muerto; otros á buscar tortugas , y pescado para los combites , y las mugeres todas atareadas, previniendo chicha ó cerbeza para los com- tos SALIVAS. 4 6 i bidaclos. Señalóse el dia , y la parentela del difunto se repartió á varios pueblos á combidar para la víspera de las tales honras; todos andaban ocupados en variedad de faenas , todas dirigidas á la solemnidad. Llegó en fin la víspera , y el Cacique nos llevó á ver el túmulo de su hermano. Jun¬ to á él estaba llorando la viuda , mutila¬ da malamente el pelo , y sin adorno algu. no de los que usan las mugeres ; porque ni aun la untura ordinaria se permite á las viudas , hasta después de largo luto. El contorno del sepulcro estaba cerrado con celosías bien hechas , y bien matizadas de varios colores : en las quatro esquinas y en los medios habia seis columnas muy bien torneadas : dos de ellas remataban en coronas : dos tenían sobre sí dos páxafos bien imitados, y las dos delanteras rema¬ taban en dos caras , en ademan de lloro¬ sas , con las dos manos sobre los ojos , todo bien y mejor de lo que se podía esperar de su poco talento. Empezaron á venir por compañías fo¬ rasteros de los pueblos combidados ; y y 0 no sé como traían tan á mano las lágri¬ mas , porque siendo asi que venian ale¬ gres y con festiva algazara , al llegar á la puerta del duelo , soltaban un tierno llanto con verdaderas lágrimas. A este respondia promptamente el llanto de los d¡ A A l 468 el viagero universal. por su turno las mismas danzas del dia ante¬ cedente con la singularidad que entre una y otra mediaba un rato de llanto ; y callando todos , salía uno con un elogio del difunto, y en tono alto y lastimero , decía: Oh, y qué pescador tan excelente 1 Otro, pasado otro llan¬ to, decía : Oh , y quán admirable flechero mu - rió ! no erraba tiro. Después que danzaron á su placer, se volvió á formar la danza de los trompeteros junto á la casa del tumulo; y precediendo todas las otras danzas, se enca¬ minaron todos al rio , danzando , y tocando todos los instrumentos. Los últimos eran los del duelo , y entre ellos traían quatro Indios todo el aparato del tumulo , el qual arroja¬ ron al rio, tras de él las trompetas, y todos los demas instrumentos fúnebres, como que desterraban la memoria del difunto. Lue¬ go se lavaron todos en el rio, y se volvieron á sus casas. Al punto las mugeres de una Ca pitania llevaron tortuga asada y cazabe , que es su pan, á los hombres de otras Capitanías, y las mugeres de éstas á los hombres de las otras, en señal de amistad, y como ellas ecian , en agradecimiento de lo que habían baylado. He omitido otras ceremonias de me¬ nos monta, porque bastan las insinuadas pa ra inferir las demas. Tin del ¡¿uaderno LXlll . 4*9 INDICE DE LAS MATERIAS CONTENIDAS EN ESTE TOMO XXI. QUADERNO SESENTA Y UNO. CARTA CCCLVII. •p . Pá g- •Ju artido de Piara . 5. CARTA CCCLVII I. P artido de Caxatambo . 35. CARTA CCCLIX. ... . . . ... < Provincia de Chachapoyas ... 44, CARTA CCCLX. Provincia de Chichas y Tarija...., . 59 CARTA CCCLXI. Provincia de Canes y Canches . 470 ÍNDICE. CARTA CCCLXII. Misiones en varios países de América ioo. CARTA CCCLXIII. Peregrinación del P. Fr. Manuel Sobre¬ vida . II 2. Fin del Quaderno LXI. QUADERNO SESENTA Y DOS. CARTA CCCLXIV. Continuación de la expedición del P. So¬ brevida . 129. CARTA CCCLXV. Peregrinación del P. Girbal . I 3 ^ * CARTA CCCLXVI. Noticia de los Indios de la Pampa del Sa¬ cramento ... 15 2. ÍNDICE. 471 CARTA CCCLXVII. Varias entradas de los Misioneros á la Montaña Real . 167. CARTA CCCLX VIII. Entradas d la Montaña por la parte de Tarma . 174. CARTA CCCLXIX. Entrada á la Montaña desde Xauxa por Comas y Andamarca ... 182. CARTA CCCLXX. Entrada á la Montaña por la parte de Huanta . 190. CARTA CCCLXXI. Diario del segundo viage del P. Girbal... 196. CARTA CCCLXXII. Carta segunda de los Misioneros . gor. ÍNDICE. 472 CARTA CCCLXXIII. Descubrimiento del Brasil,.... . 309. CARTA CCCLXXIV. Naciones Salvages del Brasil . 319, Fin del Quaderno LXII. QUADERNO SESENTA Y TRES. CARTA CCCLXXV. Provincias ó Capitanías del Brasil . 347. CARTA CCCLXXVI. Continuación del mismo asunto . 363. CARTA CCCLXXVI I. Descubrimiento del Orinoco.,* . 382. ÍNDICE. 473 CARTA CCCLXXVIII. Descripción del Orinoco .... 388. CARTA CCCLXXIX. Naciones vdrias del Orinoco . 40 6 . CARTA CCCLXXX. De su gobierno civil y doméstico . 418. CARTA CCCLXXX I. Usos de otras naciones del Orinoco .. 431. CARTA CCCLXXX II. A JacionOtomaca ... 440# CARTA CCCLXXXIII. FIN. ♦ De la nación Saliva. 456.