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Retransmisiones taurinas en televisión: diferencias entre una empresa pública y otra privada

Díaz Armenteros, Tomás

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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE COMUNICACIÓN TRABAJO FIN DE GRADO RETRANSMISIONES TAURINAS EN TELEVISIÓN Diferencias entre una empresa pública y otra privada Autor: Tomás Díaz Armenteros Grado: Periodismo Tutor: Juan Carlos Gil González Junio 2021 ÍNDICE 1. Planteamiento general del estudio 1.A- Relevancia del papel de la tauromaquia en la sociedad española actual 1.B- Primeros acercamientos de la tauromaquia a la televisión 1.C- Justificación del tema 2. Aspectos metodológicos del estudio 3. Comparación entre la retransmisión de una televisión pública y otra privada 3.A- Muestra de análisis 3.B- Comparación 3.C- Otros aspectos a tener en cuenta 4. Inclusión de las nuevas tecnologías en las retransmisiones taurinas 4.A- Recursos tecnológicos en las plazas de toros 4.B- Recursos tecnológicos en un encierro de San Fermín 5. Análisis de la figura del narrador y comentarista de una retransmisión 5.A- Aproximación al rol del comentarista especializado en retransmisiones taurinas 5.B- Aproximación al rol del narrador en retransmisiones taurinas 5.C- Comparación entre comentaristas y narradores de una televisión pública y privada 6. ¿Cómo debe ser una retransmisión taurina? 6.A- Piezas fundamentales en una retransmisión 6.B- Conclusiones generales del estudio 7. Anexo -Entrevista a Jacobo Herrera -Entrevista a Pablo Abánades -Entrevista a David Casas -Entrevista a José Luis Marín Weil 8. Bibliografía 1. Planteamiento general del estudio 1.A- Relevancia del papel de la tauromaquia en la sociedad española actual La Real Academia de la Lengua Española define el concepto de tauromaquia como “el arte de lidiar toros”. Se trata de una definición muy superficial, pues el mundo del toro es algo más que la lidia de un animal en un recinto adaptado para ello. Debemos remontarnos al pasado para conocer el origen de la fiesta. Es complejo situar el punto de partida de la tauromaquia en España, pero varios estudios afirman que esta recoge sus primeras manifestaciones en el siglo XVII. (Gonzalo Santoja, 2019). Varias manifestaciones literarias, que tratan el mundo del toro desde el siglo XVII, sitúan los inicios de la lidia reglamentada en esta centuria, aunque previamente ya se recogieron otras manifestaciones sobre juegos con el toro. Otras teorías, como la tesis de Cossío, sitúan los inicios un siglo más tarde. La tauromaquia ha avanzado a pasos agigantados durante los siglos hasta llegar a nuestros días. En Andalucía también brotan importantes manifestaciones literarias que nos permiten conocer el contexto histórico y cultural hasta el día de hoy. En el siglo XVII existía un especial interés por la lidia caballeresca. A partir del XVIII, adquiere mayor relevancia el toreo a pie. El toreo como concepto cultural comenzó a asentarse a lo largo del siglo XVIII cuando pasó a ser una actividad por la que se interesaba parte de la aristocracia. La tauromaquia permitió convivir en un mismo espacio a personas de diferentes estatus social al presentar una reglamentación sobre los ruedos. El paso del juego con el animal, a la lidia de este propició el inicio de una actividad cultural para la sociedad de la época. Otro de los aspectos que confirma esta transformación radica en la aparición de los primeros nombres propios sobre las plazas de toros. Existen contratos y documentos datados en la tercera década del XVIII que muestran diferentes nombres de toreros. Previamente, estos guardaban el anonimato, a pesar de jugarse la vida frente a un animal bravo. (González Troyano, 1995) Es en este siglo cuando se produce la mayor transformación social de la tauromaquia. Incluso, la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y Ronda organizaron diferentes festejos, cuyos beneficios iban destinados a labores sociales. Esa tendencia cultural y social se extiende a lo largo del siglo XIX. En el caso de Andalucía, la sociedad abrió los brazos a una fiesta que entendió como propia, con protagonistas de acento andaluz. La situación de la época podría asemejarse a la de nuestros días con una cierta rivalidad entre toreros, ganaderías y un especial interés mediático y literario por una actividad que se consideraba ya cultural en plena etapa romántica. Al igual que en el siglo anterior, el XX mantuvo una misma tendencia, pero con un espectáculo cultural ya asentado en la sociedad española y andaluza. Joselito, Belmonte o El Gallo encabezaron los carteles de las primeras décadas de la centuria, atrayendo a numerosas personas a las plazas de toros. La segunda mitad del siglo XX sitúa a la tauromaquia dentro de otro marco social con el franquismo como telón de fondo. Es también en esta etapa cuando la televisión pública toma la mano de la fiesta y emite en sus primeros años diferentes festejos taurinos. Fueron años donde la televisión y las retransmisiones taurinas fueron el arma política e ideológica del régimen. La tauromaquia se vendió como la principal fiesta española, como un espectáculo de masas que debería ser llevado a todos los hogares de los españoles a través de la televisión. También se empleó como un reclamo para el panorama turístico de cara a países extranjeros. Se potencializa la figura de diferentes toreros de la época como el Cordobés. Así pues, se vendió la tauromaquia como un espectáculo de masas, la seña de identidad española, una fiesta cargada de cultura y muy mediática en el panorama comunicativo. (De Haro De San Mateo, 2016). Dados estos antecedentes, hoy podemos entender la posición que mantiene la tauromaquia en la sociedad española, y también su influencia en los medios de comunicación.A día de hoy, podemos afirmar que el mundo del toro ocupa un papel fundamental en el estrato social, aunque quizás con menos influencia que en los siglos anteriores.La Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural afirma que: “la Tauromaquia forma parte del patrimonio histórico y cultural común de todos los españoles, en cuanto actividad enraizada en nuestra historia y en nuestro acervo cultural común. El carácter cultural de la Tauromaquia es indiscutible y merece ser preservado como un tesoro propio de nuestro país, rico en culturas distintas. Esa específica manifestación cultural ha sido, incluso, exportada a otros países que la desarrollan, promocionan y protegen”. La tauromaquia, por lo tanto, es uno de los elementos más destacados de la cultura española, según expone la Ley 18/2013. Contemplamos más evidencias que conforman este mundo como algo especial y arraigado a la sociedad española. En el año 2018, el Ministerio de Cultura afirmaba que los espectáculos taurinos eran el tercer espectáculo que más personas recogía en las gradas de los recintos. Por delante solo quedarían las visitas a museos y la asistencia a conciertos musicales. Entre 2018 y 2019, el Ministerio de Cultura recogió que más de tres millones de personas acudieron a espectáculos taurinos en plazas de España. Así pues, estas cifras confirman la definición de la tauromaquia como un espectáculo cultural y social muy presente y vivo en España. Esta serie de afirmaciones son la justificación del porqué la tauromaquia debe estar más que fomentada a través de los medios de comunicación, y concretamente en televisión. Como cualquier evento cultural debe tener un peso destacado en los medios de comunicación. Hablar de toros en medios de comunicación nos acerca con total seguridad a un espacio de debate entre dos sectores enfrentados, el taurino y el antitaurino. Este último sustenta su mensaje en la muerte de un animal en un recinto ante miles de espectadores. Sin embargo, los taurinos responden a este ataque mediante un argumento de peso, como es el cultural. La ya mencionada Ley 18/2013, de 12 de diciembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural declara a la tauromaquia como uno de los grandes patrimonios culturales que mantiene el país. Esto desencadena en una profunda defensa de la fiesta, en la cual debe conservarse, protegerse y mantenerse un legado histórico, forjado con el paso de los siglos. La tauromaquia es una fiesta ligada al pueblo y sus costumbres. El mundo del toro es una expresión artística que abre las puertas a un mundo inmenso ocupado por la simbología, obras literarias, teatrales, musicales… Todo ello permite que la tauromaquia pertenezca a las bellas artes. “Como una Fiesta, que en sus diferentes interpretaciones, refleja la sensibilidad específica de cada uno de los pueblos y comunidades que la comparten, íntimamente ligada a sus tradiciones, costumbres y creencias religiosas, que expresa al mismo tiempo, en el aspecto ético y cultural, los valores fundamentales del hombre y su manera de enfrentarse con la vida, con la muerte y con lo efímero, resultando de ello no solo una expresión de arte y cultura, sino una fuente de inspiración de todas las artes”.(Villegas Moreno, 2017) 1.B- Primeros acercamientos de la tauromaquia a televisión Victoria de Haro trató de evidenciar los inicios de la televisión en el mundo del toro. Esta afirma que la primera corrida de toros televisada a través de Televisión Española data del año 1958, concretamente de octubre del mismo y en la Feria del Pilar de Zaragoza. En los años anteriores, los festejos taurinos también tenían un tímido espacio en la parrilla de la televisión pública, aunque de manera distinta a la de nuestros días. Las fotografías ocupaban un rol principal, sobre las imágenes en movimiento, mientras expertos en la materia comentaban la situación. (De Haro De San Mateo, 2016) Debemos situarnos en un contexto histórico donde rige una dictadura en España, bajo la figura de Francisco Franco. Este fraguó sus años de poder bajo el sentimiento patriótico, el cual se mantuvo gracias a las campañas propagandísticas. Entre estas podemos incluir la que se llevó a cabo a través de la televisión pública. La tauromaquia también formó parte de ese plan propagandístico, como un reclamo cultural que fraguó un sentimiento español y de identidad gracias al mundo del toro. La tauromaquia, gracias al altavoz televisivo, sirvió como reclamo turístico de cara a países extranjeros. España y las corridas de toros se presentaron como una relación indisoluble. Este plan propagandístico fue un éxito, ya que las retransmisiones de corridas de toros, junto a partidos de fútbol, se colocaron entre las principales prioridades de la sociedad española. Los primeros años de la televisión en esta parcela social no gozan de una amplia periodicidad en la retransmisión de espectáculos taurinos. Entre el año 1956 y 1975, Televisión Española apenas televisó 216 festejos. En estas dos décadas, la media de retransmisiones taurinas rondaba las 11 por año. Tan solo en 1968, se superó con creces estas cifras, alcanzando incluso la veintena de corridas de toros televisadas en este año. Durante estos años, y como dato curioso en nuestro estudio, Victoria de Haro recoge en su trabajo cuáles fueron los toreros que más veces aparecieron en las televisiones de los españoles. Entre esta lista aparecen nombres célebres como Paco Camino, El Viti, Diego Puerta, “El Cordobés”, Jaime Ostos, Curro Romero y Paquirri, Palomo Linares y “Niño de la Capea”. También repiten varias ganaderías como Atanasio Fernández, Carlos Núñez, Fermín Bohórquez, Benítez Cubero, Galache, Samuel Flores, Torrestrella, Buendía y Marqués de Domecq. Aparentemente, estos nombres propios se repiten como una mera casualidad, pero no es así. Televisión Española intentaba llevar hasta los hogares españoles los mejores carteles con matadores y ganaderías del momento. (De Haro De San Mateo, 2016). Cabe destacar que el periodismo taurino, y concretamente la retransmisión de festejos taurinos, es una aportación de España. Así lo afirma el cronista taurino, José Luis Marín Weil, el cual goza de una amplia experiencia en el mundo de la comunicación y la tauromaquia. Este reza que “partiendo de esa premisa, al hablar de retransmisiones taurinas tenemos prácticamente que remitirnos a Televisión Española por haber sido pionera y tener casi la exclusividad durante décadas hasta la aparición de canales privados y autonómicos. Y tristemente considero una desgracia para la fiesta el largo tiempo que Televisión Española lleva sin emitir festejos taurinos, ya que eso ha supuesto poco a poco una cierta “destaurinización” de la sociedad, de forma que ya hay generaciones de españoles que están creciendo sin la presencia habitual de la tauromaquia en la televisión pública. Pero no sólo eso, también hay que tener muy presente que de esta forma se pierde todo contacto y referencia con el mundo del toro en aquellas comunidades autónomas que no cuentan con una televisión pública que ofrezca retransmisiones o igualmente en aquellas comunidades donde la tauromaquia tiene una actividad menor o incluso directamente no existe, de forma que una gran parte de España (Canarias, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja o Ceuta y Melilla) se encuentran en este contexto”. Ante esta aportación, Marín Weil añade que “esta situación genera una desigualdad territorial,que por otro lado se encuentra paliada en aquellas otras comunidades donde sí se cuenta con televisiones regionales que ofrecen retransmisiones (Andalucía, Castilla La Mancha, Madrid y Extremadura) y que en ocasiones potencian sus propios festejos a través de certámenes o competiciones por medio de festejos de promoción. Y en muchas ocasiones a través de la alianza de estas televisiones autonómicas se consigue ofrecer el mismo festejo, lo cual sí que resulta positivo. Además favorece a una cierta “privatización” de las retransmisiones taurinas, refiriéndonos claramente al canal temático “Toros”, sin olvidarnos de otras opciones más recientes de pago por visión como Taurocast, Tauroten o ToroFlix o por ejemplo Tauronet en México, que ofrecen retransmisiones para dispositivos móviles en directo o en diferido. No hay que olvidar tampoco, que como consecuencia de la pandemia en que nos encontramos desde 2020 por el Covid 19 también han surgido iniciativas singulares por parte de algunas ganaderías o incluso los propios toreros consistentes en retransmitir la lidia de toros a puerta cerrada o tentaderos a través de internet igualmente bajo el formato de pago por visión”. Volviendo al contexto histórico, José Luis Marín Weil nos desglosa una serie de bloques o etapas desde la llegada de la tauromaquia a la televisión en el país. “Una primera vendría producida por el propio nacimiento de TVE hasta finales de los ochenta. La segunda surgiría a principios de los noventa con el nacimiento de las televisiones privadas y autonómicas. La tercera con la irrupción de la televisión digital con los canales Vía Digital y Canal Satélite Digital, apostando muy fuerte por la retransmisión de ferias completas a lo largo de la temporada. La cuarta etapa sería el nacimiento del canal temático “Toros” en el año 2011 y la quinta, que sería la más reciente y se extiende hasta la actualidad, sería a partir del año 2017 cuando surge Taurocast y con ello comienzan las retransmisiones taurinas para dispositivos móviles en modalidad de pago por visión o contenido exclusivo para suscriptores”. En cuanto a elementos técnicos de las retransmisiones taurinas, estas acumularon infinidad de problemas en los primeros años. La ausencia de videocámaras y la permanencia de imágenes estáticas eran la tónica general de retransmisiones monótonas y aburridas. La llegada de la imagen en movimiento a finales de la década de los 50 trajo una importante mejoría al contenido taurino en televisión. A pesar del avance, la retransmisión mantenía importantes carencias visuales, puesto que la retransmisión quedaba bajo el amparo, normalmente, de tres cámaras. Dos de ellas recogían planos generales y amplios, mientras la última se encargaba de los planos más cortos. Así pues, el espectador presentaba múltiples dificultades para atisbar los detalles de la lidia. A esas imágenes, acompañaba la voz de un un periodista, en ocasiones acompañado de un comentarista, que relataba lo acontecido sobre el ruedo. (De Haro De San Mateo, 2016). 1.C- Justificación del tema Así pues, una vez planteados estos dos puntos de partida, podemos decir que nuestro trabajo se centrará en el análisis de las retransmisiones taurinas en televisión. Será una coctelera en la que se unirán dos conceptos que van de la mano en nuestra sociedad: tauromaquia y televisión. El estudio costará de diversas partes que pondrán en manifiesto diferencias y semejanzas entre las retransmisiones de una televisión pública y otra privada. A día de hoy, las distancias entre ellas son más que evidentes. Por tal motivo, a través de este estudio sintetizamos las mismas mediante diferentes elementos claves en ellas. Debemos tener en cuenta, que compararemos una televisión pública, cuyo contenido es de carácter generalista. Su audiencia espera un contenido poco especializado y con ambigüedad en su parrilla televisiva. Por el lado contrario, nos encontramos ante una televisión que ofrece un contenido periodístico especializado, hacia una audiencia especializada y experta en la materia. Así pues, es importante mantener siempre presentes estas premisas de cara a un análisis entre las retransmisiones. Por otra parte, el foco de análisis se centrará principalmente en dos referentes televisivos de la actualidad. Por un lado, estudiaremos y analizaremos diferentes retransmisiones taurinas de una televisión pública. Concretamente, será Canal Sur. En Andalucía, la televisión pública presenta un fiel compromiso con la fiesta. Además, se trata de una de las comunidades con mayor tradición taurina en España. La relación del toro bravo y Andalucía es algo indisoluble en la cultura del sur de la península. En el caso de Canal Sur, son varios los festejos taurinos los que acumula en su parrilla en este último año, haciendo especial hincapié en novilladas de promoción y las jóvenes promesas de la tauromaquia. También, suma importantes corridas de toros con los principales toreros y ganaderías del momento. En el marco de la televisión privada, nuestro análisis radicará en Canal Toros de Movistar +. En este caso, los festejos taurinos llegan a las casas de los aficionados a través de una suscripción mensual. El canal de pago cubre las principales ferias taurinas de España, así como festejos de importante calibre. Ofrece además un servicio exclusivo a sus clientes con programación, no solo retransmisiones taurinas, las 24 horas del día. Aparentemente, podríamos desglosar importantes contrastes entre las dos televisiones. El primero de ellos emana del servicio gratuito o de pago que pueden ofrecer cada una de estas. Lógicamente, el contenido o su realización podría ser muy dispar, pero ¿cuáles son esas diferencias? ¿Realmente existen importantes distancias entre ambas cadenas televisivas? ¿Podemos contemplar semejanzas entre ellas? 2. Aspectos metodológicos del estudio La retransmisión de un espectáculo taurino requiere de un trabajo previo y extenso con el fin de aportar una imagen lógica de lo acontecido al espectador.Valentín Frontela apunta que los festejos taurinos son espacios muy complejos de retransmitir, donde figuran dos protagonistas principalmente, el toro y el torero. Aparentemente, podría resumirse en una tarea sencilla, pero esto no es así. (Frontela, 1998) Una corrida de toros es un acto espontáneo, aunque existen técnicas que pueden reducir ese carácter. Frontela señala que una retransmisión taurina requiere una preparación previa, un estudio meditado y extenso de los protagonistas de cada evento para adelantarse a los movimientos de los mismos. Para ello, son varias las personas las que deben intervenir en una retransmisión de este calibre (productores, realizadores, cámaras, locutores…). Estos protagonistas inician su labor bajo el amparo de tres fases destacadas dentro de una retransmisión. Preparación, montaje y la propia emisión de las imágenes. La primera comienza en el instante en que se tiene conocimiento y confirmación de la fecha del evento y su transmisión a través de televisión. La empresa encargada en la retransmisión debe contactar con la propiedad de la plaza de toros para cerrar el más mínimo detalle (localización y disposición del espacio en el que se desarrolla la lidia), también debe reservar cualquier herramienta técnica empleada en la retransmisión como grúas, cámaras o unidades móviles. Una vez aclarados estos términos, la empresa audiovisual debe tener conocimiento de la disposición de la plaza para colocar a sus trabajadores (cámaras, locutores…), y planificar la colocación de los posibles protagonistas en el festejo (banda de música, presidencia, callejón…). Una vez que se definan estos puntos, la televisión podría instalar cualquier elemento técnico empleado en la futura retransmisión como micrófonos, localización de cámaras o grúas, Valentín Frontela pone en manifiesto que un realizador debería ser un buen aficionado para asegurar que el despliegue técnico en la plaza pueda garantizar una retransmisión positiva a la audiencia. Las cámaras no pueden colocarse de forma precipitada y sin meditación. Estas serán los ojos de los aficionados que no acudirán al festejo. (Frontela, 1998) Este destaca que una buena retransmisión debe contener, al menos, una decena de cámaras aproximadamente. Las Cámaras 1 y 2 deben mantener su foco constante en la acción de los protagonistas (toro y torero), una de ellas se encarga de los primeros planos, mientras la segunda de uno general. La Cámara 3 se ubicará frente a la salida de toriles para recoger la salida del animal. Esta apoyará la retransmisión en otros instantes de la lidia. La Cámara 4 tendrá como objetivo mostrar planos de la presidencia u otros protagonistas de la grada como la banda de música. Del graderío es importante aportar imágenes al espectador, por ese motivo se utiliza una quinta cámara que proporciona planos generales, y en ocasiones aéreos, de la plaza y sus gradas. Una corrida de toros es un espectáculo muy dinámico que encamina a sus protagonistas hacia el camino de la improvisación. Por ese motivo, es más que necesaria la utilización de mínimo dos cámaras móviles que puedan captar con rapidez esos instantes. En cuanto a la salida del animal al ruedo, tanto Toros TV, como Canal Sur, focalizan la imagen en el portón de toriles. Previamente, ambas realizaciones acuden a la expresión del diestro que tendrá que lidiar, aunque la televisión privada intenta acercar ese plano hasta la cara del torero. Canal Sur abre más este último plano. Primer tercio Ya con el animal en la plaza, las semejanzas entre ambas muestras son similares. Las dos televisiones recogen el recibo capotero desde un plano general de esa acción con el fin de acoger en el plano a los dos protagonistas, toro y torero. La diferencia recae sobre la posición de la cámara, puesto que Toros TV selecciona esa imagen desde el tendido, y Canal Sur desde el callejón.Previamente, también ambas muestran los datos del animal a través de un rótulo a la salida del toro. En él aparece el hierro del animal, nombre y fecha de nacimiento. En el tercio de varas, las dos televisiones ofrecen la salida de los picadores desde un plano general y en una posición alta en la plaza. Cuando picador y morlaco entran en escena, Toros TV ofrece un plano general del envite. En este caso, también se incorporan imágenes proporcionadas por el operador que se encuentra en el callejón de la plaza. Canal Sur intercala el plano general (más amplio) con algún primer plano de la cara del picador, también desde el callejón. Tercio de banderillas Ya en el tercio de banderillas, Canal Sur incluye una novedad respecto a Toros TV. En este caso, la televisión andaluza muestra con un plano más corto los primeros compases del banderillero ante su labor. De forma inmediata, a la hora de encontrarse con el animal, el plano se abre con la intención de orientar al espectador en la plaza. De forma contraria, Toros TV opta por la utilización única de un plano general en esta fase del festejo. En ambas situaciones, tras colocar los palos sobre el toro, la realización muestra un primer plano o plano medio del banderillero con el objetivo de rescatar su reacción ante el par. Como otro dato fundamental, cabe resaltar que Toros TV incorpora rótulos en este tercio con los nombres de cada uno de los protagonistas, tanto lidiador como banderilleros. En el caso de Canal Sur, este únicamente rescata el nombre de los protagonistas mediante la voz del narrador. Tras las banderillas, se produce un instante de ausencia de contenido destacado en el festejo mientras el diestro prepara la muleta para la faena y brinda el toro. En esos dos minutos aproximadamente, las dos televisiones incluyen diversas imágenes en directo. Canal Sur se decanta por ofrecer la imagen del toro cerca del burladero bajo un plano general. En el caso de la televisión de pago, esta también incluye este plano, además de otros detalles del tendido, presidencia, o incluso un plano aéreo de la plaza. A fin de cuentas, en esos instantes, Toros TV muestra al espectador un amplio abanico de planos que obvian la espera previa a la faena del maestro. Tercer tercio En cuanto al inicio de la faena con muleta, el resultado obtenido de la comparación es muy similar al recogido en el recibo capotero. Ambas televisiones recogen en un plano general a toro y torero. La diferencia radica en la posición de la cámara, Canal Sur ubica a su operador en el callejón y Toros TV en las primeras filas del tendido. Tras completarse la primera tanda, las realizaciones intercalan otros planos donde se exponen detalles no percibidos por un espectador en la plaza. En el caso de Toros TV, se incluyen diferentes primeros planos del animal y/o torero siempre y cuando no se liguen muletazos en ese instante. Además se incorporan otras alternativas como planos aéreos o más elevados desde las últimas filas de los tendidos. Canal Sur también se decanta por ese dinamismo a través de la inclusión de planos. Sin embargo, existen notables diferencias en este aspecto. La televisión andaluza únicamente alterna tres planos (callejón, elevado desde las primeras filas del tendido, y primeros planos del torero o animal). En conclusión, ambas televisiones coinciden en esta parcela, pero la televisión de pago ofrece a sus clientes una mayor variedad de planos sobre la plaza. Además, esta última utiliza un recurso de riqueza visual como es el de señalar los tendidos, puertas principales o presidencia a través de rótulos sobreimpresos al mostrarse un plano general de toda la plaza de toros. Canal Sur se muestra más escueto en esta parcela visual. Un instante delicado es el de la suerte suprema. Previamente a la muerte del toro de lidia, las realizaciones acuden a la posición del matador sobre el animal. Normalmente, este instante previo es recogido desde un plano lateral o trasero respecto al torero con el objetivo de que el espectador percate la posición en la que cae el estoque. Ambas cadenas coinciden en este momento, aunque las diferencias se vislumbran pocos segundos después. Canal Sur intenta evitar planos cortos de la muerte del animal o la posición de la espada. El motivo es lógico, evita que un espectador de carácter generalista pueda visualizar el instante más “polémico” de la fiesta. Para obviar ese momento, o hacerlo más llevadero a la audiencia, se reproducen primeros planos del torero o repeticiones de la faena. En el caso de la televisión de pago, la audiencia es consciente de lo que se reproduce. Por ello, la realización no tiene ningún reparo en mostrar cómo muere el animal y es arrastrado por un tiro de mulillas. Este último detalle es complejo de ver en Canal Sur, pues la televisión pública lo aprovecha para incorporar un corte publicitario. Al término de cada faena, ambas televisiones optan por llevar a los hogares las sensaciones de los protagonistas desde el callejón. Estos son entrevistados durante unos segundos, mientras se reproducen imágenes de la lidia en cuestión. El post Todo ello en cuanto a la lidia de los animales. Una vez que el sexto toro es arrastrado, se suceden diversas diferencias entre ambas retransmisiones. La primera y más evidente es la fase en la que entra cada emisión. Canal Sur despide con tremenda rapidez el festejo, sin apenas llevar a cabo un análisis de lo acontecido o entrevistas a protagonistas. Todo lo contrario sucede en Toros TV, ya que en este caso, tras la muerte del último toro, la retransmisión entra en su último bloque, el del análisis de la corrida. Los comentaristas, junto al narrador, comentan lo sucedido. También buscan la palabra de protagonistas, en el caso analizado el testimonio del ganadero de la corrida. Todos ellos llevan a cabo una crónica del festejo a la vez que se reproducen imágenes del mismo. Por lo tanto, podemos concluir que existen importantes diferencias y semejanzas entre ambas retransmisiones. Las diferencias radican en la calidad, la variedad de planos y el tratamiento de los mismos de cara a un espectador. Un espectador experto en el caso de Canal Toros, que goza de amplios conocimientos de lo que observa. En Canal Sur la diferencia es evidente, puesto que confluyen en una misma retransmisión diversos tipos de espectadores, expertos y no expertos en tauromaquia. Así pues, esta última retransmisión debe estar adaptada al conocimiento general y no presenta tanta exigencia por el cliente, hecho que sí se reconoce en la emisión del canal Toros. El resumen En nuestro análisis de comparación entre la retransmisión de un festejo a través de una televisión pública y otra de carácter privado, y en nuestro caso de pago, debemos resaltar la presencia de un importante elemento diferenciador entre ambas muestras de análisis. Ponemos sobre la mesa la presencia del resumen por parte de Canal Toros. La cadena de televisión especialista en retransmisiones de este calibre ofrece, ya en abierto para todos los aficionados al mundo del toro, un resumen de corta duración (2-5 minutos aproximadamente) en el que se muestra lo más destacado del festejo previamente televisado en directo a través de las cámaras de Canal Toros. Este únicamente cuenta con sonido ambiente, y no la narración y comentarios de los profesionales que han estado presentes en la corrida de toros. Suele publicarse a través de los perfiles de redes sociales del medio de comunicación pocos minutos después de la conclusión del festejo. Por su parte, Canal Sur, no dispone de ningún mecanismo de semejantes características. Hecho también lógico si tenemos en cuenta que Canal Sur no dispone de algún espacio exclusivo en redes sociales para anunciar o publicar recursos de este tipo, sino que cuenta con el perfil generalista de la cadena, a través de la cual se anuncian la retransmisiones de los festejos. Si se puede resaltar, la existencia de un espacio exclusivo en la página web de Canal Sur TV. A través de la misma, los aficionados pueden ver la retransmisión del festejo taurino al término del mismo y de forma íntegra. Disposición de las cámaras en el ruedo Tras realizar el análisis de las imágenes y la realización de cada retransmisión, es interesante estudiar con detenimiento la ubicación y disposición de cada una de las cámaras en el recinto que se desarrolla el festejo televisado. Centramos nuestro primer análisis en la retransmisión de Canal Toros, puesto que podemos considerar que es la más completa y próxima a la teoría planteada previamente según (Frontela, 1998). A primera vista, podemos vislumbrar la figura de seis cámaras fijas en el callejón y tendidos. A estas hay que sumarle la cámara que se ubica en el interior de toriles, con el fin de captar la salida del animal desde chiqueros. Por otro lado, Canal Toros suma una cámara móvil que se emplea para mostrar imágenes del paseíllo desde el propio ruedo, o las declaraciones del periodista que se encuentra en el callejón, y cuya labor es la de realizar las entrevistas a los protagonistas antes, durante y después del festejo. Así pues, podemos contabilizar entre ocho y diez cámaras en la retransmisión de esta televisión privada, número que señalaba Frontela como idóneo para este tipo de retransmisiones, y que también confirmaba el productor de Canal Toros, Pablo Abánades. Por tanto, nuestro proceso de análisis en este tema puede darse concluido y de forma favorable al contrastarlo con la palabra de los especialistas. Plaza de Toros de Villanueva del Arzobispo. TOROS TV Si observamos con detenimiento las imágenes en cuestión, podemos destacar que el equipo de Canal Toros ha ubicado las seis cámaras fijas de la plaza con el objetivo de rescatar todo lo que acontezca el el albero sin que el espectador pierda un solo detalle. Si dibujamos un eje sobre el ruedo, vemos que la colocación de las seis cámaras es perfecta de cara al objetivo recientemente planteado. Dos de estas cámaras se ubican cerca de los terrenos donde lógicamente se debería desarrollar mayor parte de la lidia. Además, permiten mostrar un plano frontal de la salida del animal al encontrarse en contraquerencia. Estas dos cámaras se sitúan sobre una plataforma de madera con el fin de garantizar la seguridad y calidad de los planos recogidos. Paralelamente, en la zona de toriles se coloca una tercera cámara. Esta mostrará planos frontales, y mucho más alejados de la zona con mayor influencia dentro de la corrida. La cuarta y quinta cámara mostrarán planos laterales de los protagonistas, mientras la sexta es la encargada de los planos más generales y picados de la plaza, puesto que se ubica en la parte más alta de los tendidos. En el caso de la televisión pública de Andalucía, Canal Sur sigue el modelo de Canal Toros, o el presentado por (Frontela, 1998). Sin embargo, el despliegue es menor al contar con un número mucho más reducido de cámaras en el festejo televisado. 3.C- Otros aspectos a tener en cuenta Tal y como hemos apuntado en repetidas ocasiones, un festejo taurino se caracteriza por su espontaneidad, por su facilidad de asombrar al espectador debido al comportamiento de un animal bravo en un espacio delimitado. Es crucial que los trabajadores que estén involucrados en la retransmisión mantengan la máxima atención en el desarrollo del festejo, pues un despiste puede privar al espectador de ver una imagen clave de ese preciso instante. Pablo Abánades, productor de Canal Toros destaca que su labor “trata de transmitir al espectador lo que se está viendo en la plaza y principalmente lo que cada matador quiere transmitir con su toreo, que llegue ese sentimiento artístico alguna vez, ese pundonor otras veces. Es lo principal que queremos hacer, que el espectador se sienta que es él quien está dentro del ruedo”. La experiencia es clave para afrontar todo tipo de retransmisiones, en las que nunca existe un guion seguro de lo que pueda acontecer, incluso por parte de los propios toreros. Actualmente, algunas figuras del toreo llevan a cabo un comportamiento cambiante también en el ruedo, hecho que dificulta la labor de la realización y cámaras. Abánades expone que Antonio Ferrera es uno de esos diestros que más puede complicar una retransmisión por su forma de ver el toreo y comportamiento sobre el albero. “El equipo que habitualmente hacemos las retransmisiones sabemos de “pe a pa” lo que va hacer el 90 por ciento de los toreros. Cierto es que el público en general no ve noventa o cien corridas como nosotros y no sabe bien lo que va a pasar. Pero nosotros la verdad es que sí. Ahora mismo el rey de la improvisación es el que vuelve loco a los realizadores y cámaras porque no sabemos con lo que va salir. Bajo mi punto de vista, es Antonio Ferrera. Se lleva la palma”. Es por ello, por lo que los especialistas del sector corroboran que la experiencia es vital ante este tipo de situaciones. “Nosotros tenemos un equipo formado durante años bajo la tutela de realización que son verdaderos especialistas de la tauromaquia y muchos de ellos podían dar lecciones de ella. Es un engranaje en el cual operadores de cámara saben lo que quiere el realizador antes que se lo pida (previamente hay una reunión como una hora antes de la retransmisión) pero como suele ser el equipo que durante 30 años ha hecho los toros es algo que hasta parece sencillo y no lo es ciertamente”, aclara el productor de Canal Toros. Una retransmisión también cuenta con instantes complicados y delicados desde el punto de vista humano. Se pueden dar situaciones que pueden ser sensibles para un espectador. Un ejemplo claro es la muerte del toro. Canal Sur evita emitir detalles de este momento, concretamente si el animal no muere con rapidez. El motivo es lógico, y es que la audiencia de esta cadena puede caracterizarse por su diversidad, no todo espectador puede ser aficionado y ante situaciones de este calibre podría dejar de ver la retransmisión. Sin embargo, ya desde el marco de la televisión de pago, y con una audiencia especializada, podemos encontrarnos ante momentos delicados como puede ser la cogida de un torero. Es incluso un instante que puede no respetar la propia intimidad de la persona afectada según el Código de la FAPE en su punto cuarto de los Principios Generales. Sin embargo, hay que sopesar si esa imagen al no ser emitida, podría privar del derecho de la información de un acontecimiento de actualidad e interés al espectador. Pablo Abánades nos explica la forma de actuación por parte de Canal Toros ante situaciones de este calibre. “La política de la casa es dar la cogida y dependiendo de la gravedad se darán más o menos repeticiones. Si es grave se tratará de evitar la reiterada repetición de la cogida. En caso contrario, sí damos repeticiones desde diferentes ángulos para poder transmitir al espectador el porqué de la cogida. A pesar de ello, se trata de enseñar lo menos posible”. Así pues, tras escuchar la palabra de los especialistas y llevar a cabo un extenso proceso de observación y análisis de los entresijos técnicos de una retransmisión de un festejo taurino a través de televisión, podemos extraer numerosas conclusiones, y todas ellas giran en torno a la máxima complejidad que puede presentar una emisión de tales circunstancias como las recogidas. Un espectáculo de tales características solo tiene un final previsto, y ese es el que no cuenta con numerosas complicaciones al término del festejo. Pablo Abánades, productor de Movistar concluye en esta sintonía. “ La retransmisión perfecta es aquella en la que se alinean los astros y el engranaje, entendiendo dentro de ese gran engranaje también a los toros, toreros, banderilleros , picadores y espectadores. Retransmitir un indulto es lo más grande porque es el triunfo del toro, del ganadero y del matador que ha sabido llevar a ese toro donde tenía que ir para indultar... Lógicamente que no existan fallos técnicos, aunque pueden ocurrir, y que no existan desgracias personales, que es lo que más importa”. 4. Inclusión de las nuevas tecnologías en las retransmisiones taurinas. 4.A- Recursos tecnológicos en las plazas de toros Los avances tecnológicos aplicados en las retransmisiones televisivas permiten al espectador disfrutar en primer plano, o desde una perspectiva diferente, el evento en cuestión. Las retransmisiones taurinas también han incorporado esta serie de novedades con el fin de ofrecer a la audiencia una emisión diferente y con amplia variedad en los planos. La lógica nos dice que esta serie de cambios se podrían apreciar principalmente en una televisión de pago, donde los usuarios o abonados pagan una cantidad económica a cambio de una retransmisión especializada y de calidad. A simple vista, podemos apreciar esta serie de circunstancias en una retransmisión de Toros TV. Además de ofrecer un servicio en alta definición, y con una amplia variedad de planos, también somos capaces de diferenciar estos aspectos llamativos que colocamos sobre la mesa. Baldomero Toscano sostiene que la televisión se caracteriza por la multiplicidad de los puntos de vista. Ello ha desarrollado una tendencia en los últimos años hacia la espectacularidad de las imágenes o planos a través de recursos técnicos como grúas, microcámaras, superlenta, realidad virtual o infografías. (Toscano Prieto, 1999) En el caso de las grúas, estas permiten colocar al espectador en una posición privilegiada, imposible para una persona que disfruta de una corrida de toros en la propia plaza. Del mismo modo, la inclusión de las microcámaras descubren un mundo totalmente nuevo a la audiencia. Por su minúsculo tamaño, y por consiguiente la poca invasión del espacio que conlleva su instalación, son muy utilizadas en las retransmisiones taurinas. Un ejemplo claro de su uso nos traslada hasta la puerta de chiqueros, donde captan la salida del toro desde una perspectiva privilegiada, desde las pezuñas del animal. Tal es su espectacularidad, que en ocasiones el astado pisa esa cámara, sin que este la perciba en la salida al ruedo. La microcámara también puede instalarse en otros lugares del recinto como en el interior del pasillo de chiqueros (una posición más elevada), o en la parte inferior de las barreras con el fin de captar la acción en el ruedo desde un plano contrapicado. Otro de los ejemplos más evidentes de esta serie de novedades reside en la inclusión de la cámara superlenta en las retransmisiones taurinas. Esta cámara ofrece al espectador una visión minimizada y detallada de una acción seleccionada con el objetivo de rescatar hasta el más mínimo detalle. Existe una extensa lista de ejemplos de este caso, como el instante en el que el torero realiza la suerte suprema o en los instantes finales de la retransmisión. Toros TV, y anteriormente las emisiones de Canal Plus Toros, finalizaban las mismas con una recopilación de imágenes a cámara lenta sobre detalles no percatados por el espectador durante la corrida de toros. Se considera un momento único y de máxima expectación por parte de la audiencia, al mostrar la espectacularidad de la fiesta en pocos segundos. Es necesario puntualizar que la retransmisión de una corrida de toros a través de la televisión tiene un carácter subjetivo. Es evidente que la visión del realizador, o cámara, puede cambiar si se comparan dos o más festejos taurinos. Cada uno de ellos considerará qué es lo más importante, lo más llamativo que se pueda mostrar al espectador. A todo ello debemos sumar un análisis final de esta parcela. Si ponemos sobre la mesa dos retransmisiones, una de una televisión pública y otra de una televisión privada, obviamente vamos a discernir numerosas distinciones entre ambas. La televisión pública tiene como objetivo llevar la retransmisión a un público mucho más amplio, que no es experto. Mientras tanto, en nuestro caso, Canal Toros, focaliza sus emisiones en una audiencia experta, de aficionados acostumbrados a asistir a las plazas, o profesionales de este sector. Es por ello, por lo que una televisión de pago debe realizar un mayor esfuerzo en ofrecer a su audiencia un contenido único, que muestre imágenes que son complicadas de apreciar en una plaza de toros. Es por ello, por lo que tras nuestro análisis sobre la inclusión de elementos técnicos y recursos tecnológicos, podemos afirmar que Canal Toros dispone de un amplio abanico de estas herramientas que citamos. Solo de esta manera se puede ofrecer un servicio de mayor calidad, de exclusividad incluso, distinto al que pueda ofrecer una televisión pública, como Canal Sur Televisión. 4.B- Recursos tecnológicos en un encierro de San Fermín Son otros muchos los ejemplos que podríamos extraer sobre la inclusión de las nuevas tecnologías en las retransmisiones taurinas. Nos centramos ahora en un recurso que toma poder en cualquier tipo de emisión televisiva. Hablamos de la realidad virtual. Esta permite reconstruir en tres dimensiones, mediante un proceso informático, un entorno o espacio concreto. La realidad virtual provoca que el usuario sustituya la realidad física por un entorno ficticio generado por ordenador. (Pérez Martínez, 2011) Este nuevo recurso tecnológico empleado en televisión podríamos llevarlo al ámbito más taurino, aunque difícilmente puede ser apreciado en retransmisiones de corridas de toros. De momento, Toros TV no ha optado por el mismo durante las emisiones en directo. Sin embargo, sí que lo podemos observar en las retransmisiones de los encierros de San Fermín por parte de Televisión Española. Analizar la evolución de los encierros de San Fermín a través de la televisión nos puede llevar hacia una amplia investigación. Es por ello, por lo que es conveniente mirar con detenimiento la influencia de la televisión en esta fiesta taurina que se celebra cada año, y cuando la pandemia lo permita, en Pamplona en los primeros días del mes de julio. Si llevamos a cabo una rápida búsqueda en la red donde encontramos imágenes de cómo eran esos encierros hace dos décadas, podríamos extraer una importante lista de diferencias evidentes a simple vista. La principal distinción reside en la multitud que se concentra hoy en día durante el recorrido que finaliza en la Plaza de Toros de Pamplona. Apreciando el pasado, se puede ver cómo existían mayores espacios entre los mozos y los toros, mayores distancias para poder “coger” toro. Hoy, colocarse delante de un toro es un hecho del que solo disfrutan algunos privilegiados, los más veteranos. Ahora es mucho más complicado alcanzar el objetivo que muchos persiguen. La masificación que destacamos en los últimos años podría tener un carácter meramente visual. Es decir, podríamos llegar a la conclusión que esa masificación o aglomeraciones podrían darse por la difusión que se hace de esta fiesta, y del encierro a través de televisión. Del mismo modo, si mantenemos este guion en nuestras especulaciones, se podría concluir que la vestimenta de los mozos es otra seña que acredita nuestra teoría planteada. Es típico que los mozos que participen en el encierro vistan de blanco y rojo. En nuestros días, esta tendencia o tradición se ha visto mermada, pues ahora es mucho más común ver cómo los corredores utilizan vestimentas mucho más llamativas como camisetas de equipos deportivos, peñas, grupos etc. De esta manera, ser captado por una cámara de televisión es mucho más factible. También es curioso ver cómo gran parte de estas personas participan del encierro en la Calle Estafeta. Quizás, por ser la más popular dentro del propio encierro, o por ser el espacio que más tiempo aparece en televisión. De igual modo, muchos corredores también ponen sobre la mesa una llamativa relación entre la televisión y un encierro. Estos afirman que la disposición y movimiento de las cámaras ayudan al corredor a ubicarse dentro del encierro, a saber por dónde va la manada en cada momento. Un corredor habitual en Calle Estafeta afirma que “gracias a la tirolina, yo sabía cuándo echar a correr. Ella nos indicaba por dónde estaban los toros en ese momento”. Comparando estas dos imágenes (1999 arriba y 2019 abajo) evidenciamos las diversas diferencias que enumerábamos con anterioridad. Tras cerrar este breve paréntesis, que es capaz de hacernos meditar sobre los esfuerzos que se realizan por parte de Televisión Española para la retransmisión de los encierros y su difusión, destacamos que la realidad virtual o realidad aumentada en la retransmisión de Televisión Española permite llevar al espectador a puntos recónditos del encierro y su entorno durante la previa de la propia emisión de la televisión pública. La última referencia de este recurso sobre estas retransmisiones data del año 2019, el último año en el que los toros corrieron sobre las calzadas de Pamplona. Tal y cómo señalamos, TVE incluye la realidad aumentada en la previa del propio encierro. En el año en cuestión, los dos presentadores, desde el plató, podían trasladarse hasta diferentes localizaciones con el fin de detallar visualmente algunas curiosidades o puntos de interés del propio encierro. Ejemplo del uso de la realidad virtual en San Fermín. TVE Para ello, la cadena debe asegurar que este ha recibido en todo momento la mejor imagen posible, sin interferencias. La imagen que primaba en cada momento, con el más mínimo detalle y una calidad suficiente para asegurar el éxito comunicativo. 2. Realización correcta: Tiene relación con el punto anterior. La realización de una corrida de toros es algo complejo, pues la subjetividad del realizador prima sobre todos los factores. Este decide qué debe verse en cada instante. A pesar de ello, este debe mantener ese compromiso por enseñar en cada momento lo que espera el espectador, sin ocasionar confusión al mismo. 3. Variedad de imágenes: Para ofrecer una retransmisión con una amplia variedad de imágenes y planos, es necesario el empleo de una cantidad notable de cámaras y trabajadores en la retransmisión. El mínimo de cámaras para garantizar una retransmisión con esa amplia variedad es de entre ocho a diez cámaras de televisión. A pesar de ello, con un número algo más reducido también es posible llevar el festejo a la casa de los aficionados al toro. 4. Correcta ubicación de las cámaras: Al hilo del anterior punto, no solo prima el número de cámaras en la plaza de toros, sino su disposición en el recinto. La colocación de las cámaras se debe llevar a cabo con conocimiento previo sobre el devenir de la lidia. El equipo de montaje y producción debe ser consciente y conocedor de los puntos de interés en el ruedo. La disposición de las cámaras dependerá de ello, pues ello garantizará una retransmisión completa al estar ubicadas en sitios estratégicos (toriles, contraquerencia, presidencia, burladero de matadores). 5. Profesionales en la retransmisión: Un festejo taurino debe ser transmitido en televisión con la presencia de profesionales del sector y la comunicación con el fin de garantizar una retransmisión de calidad al espectador. Es importante que los operadores de cámara, realizadores, comentaristas y narrador gocen de una experiencia previa y capacidad de reacción ante la retransmisión de un evento sin un guion preestablecido. En el caso del comentarista, este debe ser un especialista en el mundo de la tauromaquia, siendo así torero retirado, ganadero o en su defecto conocedor de la materia en cuestión. Por su parte, el narrador debe ser un periodista especializado. 6. Ritmo: Factor clave en la narración y comentarios del festejo. Tanto narrador como comentaristas deben ofrecer una retransmisión dinámica, con ritmo y ausencia de grandes silencios. Deben evitar que la corrida acabe siendo aburrida para el espectador pese a cualquier situación. De igual modo, el uso del argot taurino y un lenguaje acorde a la situación deben estar siempre presentes en este tipo de retransmisiones. 7. Conocimiento de las audiencias: El profesional de la comunicación tiene que ser consciente en todo momento de la persona a la que se está dirigiendo. Para ello, el origen de la retransmisión es clave. Una televisión pública se dirige hacia una audiencia mucho más amplia, con la posibilidad de encontrarse ante posibles no expertos en la tauromaquia. En estos casos, el entretenimiento y factor educador sobre el espectador puede primar sobre la información. El profesional debe ofrecer una retransmisión rica en conocimientos para todo tipo de públicos y dinámica al mismo tiempo. En el caso de encontrarnos ante una audiencia experta, el profesional tiene que imponer la seriedad y rigor de la información sobre otros aspectos. En ambos casos, el comentarista o narrador nunca puede quedar por encima de los verdaderos protagonistas, toro y torero. Los profesionales de la comunicación deben acompañar a las imágenes para dotarlas de sentido. 8. Imagen privilegiada del festejo: Este factor prima sobre los otros, pues resume la función de una retransmisión taurina. El papel de la televisión es trasladar todo aquello que ocurre en la distancia. En este caso, analizamos una retransmisión taurina, a la cual pueden asistir espectadores. La televisión puede ser una alternativa para ofrecer al propio espectador. Este puede optar por seguir el festejo taurino desde casa, y sin necesidad de pagar entrada. Para ello, la cadena de televisión debe ser capaz de ofrecer una imagen privilegiada a esta persona, una situación diferenciadora respecto a su otra posible ubicación en el tendido. Ese carácter de exclusividad solo puede garantizarse a través de una retransmisión completa mediante la televisión, donde el espectador tiene la posibilidad de disfrutar de un contenido único e imposible de percibir en el recinto. Solo de esta manera, se ofrece un servicio de calidad al cliente, un servicio completo, con variedad en las imágenes, con comentarios y narración a la altura, y con el compromiso de todo un equipo de profesionales de la comunicación. 6.B- Conclusiones generales del estudio Una vez concluido nuestro estudio, podemos extraer varias conclusiones generales del mismo. Principalmente, podemos resaltar que investigaciones de este calibre ponen en valor la suma dificultad de retransmitir una corrida de toros a través de televisión, y por lo tanto reconocer así la labor fundamental de los trabajadores involucrados en ello. Este trabajo ha tenido el objetivo de mostrar cuáles son los entresijos de una retransmisión, conocer de manera pormenorizada quiénes son los protagonistas y los encargados de trasladar el hecho noticiable a través de las cámaras de televisión. La investigación tenía como objetivo clave distinguir semejanzas y similitudes entre una retransmisión ofrecida por una televisión pública y otra privada. En este caso, la audiencia marca los límites y la exigencia de la propia retransmisión. Al margen de ello, la forma de comunicar o los plazos para plantear la emisión son muy similares, al igual que el papel de los comunicadores en cuestión. Solo se pueden extraer conclusiones positivas de un Trabajo Final de Grado que me ha permitido conocer otro punto de vista de la fiesta brava, de la tauromaquia. A pesar de ser aficionado al mundo del toro desde mi infancia, esta labor de observación e información ha hecho posible que pueda conocer y discernir hasta el más mínimo detalle de una corrida de toros. De tal forma, puedo aplicar otra visión diferente ante un festejo taurino, valorando si lo que se ve a través de la televisión se encuadra en los cánones y límites marcados por los expertos en esta temática. ANEXO Entrevista Jacobo Herrera, representante y gerente de Tauroemoción en Jaén Pregunta: ¿Cómo es el proceso desde que la propiedad de la plaza de toros llega al acuerdo con la televisión? Respuesta: Este proceso suele durar una semana y va desde que se lleva a cabo la primera toma de contacto hasta que se desmonta la última cámara. Suele durar una semana. Lo primero, Canal Toros cierra el proceso de Localización, que consiste en confirmar dónde van a situarse las cámaras y el puesto de comentaristas. Nos envían un plano para ubicar que dice dónde van a colocar todos los elementos necesarios para la retransmisión Cuando nosotros tenemos constancia de ello, retiramos de la venta esas entradas. Dos días antes suelen venir para empezar a montar la unidad móvil, antena y las cámaras. Es fácil, lo único que hay que hacer es coordinarse con la Policía para que puedan estacionar ellos el vehículo cerca de la plaza. El día previo y el del festejo terminan el montaje de las cámaras, y se marchan el mismo día tras la corrida. Pregunta: ¿Cómo es el trato con la cadena? Respuesta: Muy cercano y sencillo. Ellos son un gran equipo y llevan todo preparado. Nosotros únicamente tenemos que darle acceso según la lista de acreditados, y facilitarle alguna mesa para el puesto de comentaristas por ejemplo. Ellos suelen traer todo el material, menos las plataformas de las cámaras. Estas las tenemos que alquilar a una empresa. Canal Sur sí las suelen traer. En nuestro caso soy yo el que tiene el trato directo con ellos, y el jefe de prensa se encarga de hacer la lista de acreditados. Yo contacto principalmente con el productor de la cadena. Pregunta: ¿La ubicación de las cámaras tiene algún motivo concreto? Respuesta: Depende de cada plaza. Ellos te podrán responder mejor que yo, pero creo que buscan ubicaciones estratégicas para la lidia. Se colocan en lugares donde se torea después. Las cámaras no se ubican así por tema de aforo, ya que antes de poner las entradas a la venta retiramos las que están en la posición de las cámaras. Entrevista a Pablo Abánades, productor de Canal Toros (Movistar) Pregunta: ¿Cómo es el proceso y cuánto suele durar desde que la televisión llega al acuerdo con la plaza de toros? Respuesta: En un estado normal, de temporada normal de retransmisión del Canal Toros (sin pandemia) a principios de año entre febrero y marzo solemos tener cerradas las grandes ferias. Como en el tenis tenemos las cinco grandes ferias: Fallas, Feria de Abril, San Isidro , San Fermín y Bilbao... Esas son ferias que damos íntegras.. Un peldaño por debajo estaría El pilar de Zaragoza y Otoño en Madrid. El punto de inflexión, siempre hablando en un año normal es en los otros festejos, estos son festejos de ferias de segundo plano (no por ellas malas) de las cuales no emitimos todo y estas solemos saberlas con unos 15 o 20 días (hablo de El Pilar, Albacete, Castellón...). Por debajo de estas ya están otros festejos que es a los que vamos a salto de mata y en muchas ocasiones lo sabemos una semana antes aproximadamente... Solo por puntualizar este año con la pandemia hemos tenido festejos cerrados solo con dos días de antelación. Pero ya te digo que no es lo normal, aunque el saberlo una semana antes no te creas que no se tiene que correr. Pregunta: ¿Qué criterios se siguen para ubicar las cámaras en la plaza? Respuesta: Una vez cerrado el tema de derechos si el festejo que se ha cerrado es en una plaza habitual o que no haya existido obras, tenemos muy claras las posiciones de cámaras marcadas. Nuestros compañeros de realización nos envían el plano con la ubicación para nosotros, desde producción, centralizar con todos los interlocutores todo. Esto quiere decir que le enviamos a la plaza nuestra ubicación de cámaras, de aparcamiento de la unidad, de necesidades del puesto de comentarista, etc. A su vez a la empresa que lleva la unidades móviles, el montaje se les pasa este plano para que sepan. En el caso que sea una plaza que no conocemos hay una primera visita del realizador con el productor para que el realizador marque dónde tienen que ir las cámaras. Canal Toros suele poner las cámaras más bajas que el resto de televisiones, se tiene en cuenta para la ubicación de las cámaras donde está toriles, el sol, la sombra donde se hace la faena principalmente, donde se hace la suerte de varas y la brega para colocar las cámaras en un sitio en otro, burladero de matadores, presidencia… De esta manera, podemos llegar bien a los planos que suelen ser representativos de una retransmisión. Pregunta: ¿Cuántas cámaras se suelen colocar en una corrida de toros? Respuesta: Normalmente en las plazas "menores" llevamos ocho cámaras, seis con operador de cámara. Una cámara beauty, que da plano general de la plaza y la de toriles. Pero en ferias grandes solemos aumentar estas cámaras llevando grúas o q-balls hasta poder llegar, como en San Isidro hasta un total de una quincena de cámaras. Pregunta: ¿Cuántas personas hay trabajando detrás de una retransmisión? Respuesta: En una transmisión estándar tenemos unas 30 personas, pero en Madrid, por ejemplo, podemos ser unas 45 o 50 personas. Pregunta: En términos de realización, ¿qué es lo que prima mostrar al espectador durante la lidia? Respuesta: Se trata de transmitir al espectador lo que se está viendo en la plaza y principalmente lo que cada matador quiere transmitir con su toreo, que llegue ese sentimiento artístico alguna vez, ese pundonor otras veces. Es lo principal que queremos hacer, que el espectador sienta que es él quien está dentro del ruedo. Pregunta: La tauromaquia es algo que sorprende, es difícil adelantarse a los hechos. ¿Cómo se consigue captar hasta el más mínimo detalle de lo que acontece en el ruedo? Respuesta: A base de experiencia en retransmisiones. Nosotros tenemos un equipo formado durante años bajo la tutela de realización que son verdaderos especialistas de la tauromaquia y muchos de ellos podían dar lecciones de ella. Es un engranaje en el cual operadores de cámara saben lo que quiere el realizador antes que se lo pida (previamente hay una reunión como una hora antes de la retransmisión) pero como suele ser el equipo que durante 30 años ha hecho los toros es algo que hasta parece sencillo y no lo es ciertamente. Tenemos operadores que están pendientes de cada detalle, no solo lo que está pasando en el ruedo sino lo que hay alrededor, emociones, aplausos, risas, sufrimiento por parte del público, familia, apoderado o subalternos. Solo así podemos alcanzar nuestra meta, que es la de poder transmitir esa emoción que queremos hacer llegar a las casas. Pregunta: ¿Hay toreros que dificultan más la retransmisión por su espontaneidad? ¿Cuáles son? Respuesta: Buena pregunta y te digo el motivo. El equipo que habitualmente hacemos las retransmisiones sabemos de “pe a pa” lo que va hacer el 90 por ciento de los toreros. Cierto es que el público en general no ve noventa o cien corridas como nosotros y no sabe bien lo que va a pasar. Pero nosotros la verdad es que sí. Ahora mismo el rey de la improvisación es el que vuelve loco a los realizadores y cámaras porque no sabemos con lo que va salir. Bajo mi punto de vista, es Antonio Ferrera. Se lleva la palma. Pregunta: Cuando hay una cogida ¿cuál es el guion a seguir? ¿Intentar mostrar al espectador todos los detalles de la misma, o evitar entrar en mostrar imágenes que puedan herir la sensibilidad del espectador? Respuesta: La política de la casa es dar la cogida y dependiendo de la gravedad se darán más o menos repeticiones. Si es grave se tratará de evitar la reiterada repetición de la cogida. En caso contrario, sí damos repeticiones desde diferentes ángulos para poder transmitir al espectador el porqué de la cogida. Pero ya te digo, que se trata de enseñar lo menos posible. Pregunta: ¿Qué debe contener una retransmisión perfecta? Respuesta: La retransmisión perfecta es aquella en la que se alinean los astros y el engranaje, entendiendo dentro de ese gran engranaje también a los toros, toreros, banderilleros , picadores y espectadores. Retransmitir un indulto es lo más grande porque es el triunfo del toro, del ganadero y del matador que ha sabido llevar a ese toro donde tenía que ir para indultar... Lógicamente que no existan fallos técnicos, aunque pueden ocurrir, y que no existan desgracias personales, que es lo que más importa. Entrevista a David Casas, periodista, narrador y entrevistador en Canal Toros (Movistar) Pregunta: Hay muchas personas que tienen dificultad para diferenciar la figura de un comentarista y narrador. Podrías definir brevemente la función de cada uno? Respuesta: El narrador es la persona, la figura, el periodista concretamente, que conduce la retransmisión de un festejo o corrida de toros en este caso. Mientras tanto, un comentarista es un especialista, un torero retirado, un ganadero o profesional del sector que da un apunte técnico de lo que está aconteciendo en el festejo, y apoya de esta manera al narrador en los comentarios. Pregunta: ¿De qué debe disponer un buen narrador? ¿Y un buen comentarista? Respuesta: Un narrador debe tener conocimiento del tema a tratar, además de conocimientos periodísticos en cuanto a la locución, la expresión, y el ritmo que es algo que considero fundamental. Y como digo, unos conocimientos técnicos, pero no hace falta que sea un profesional de la materia como un torero, pero sí debe ser periodista. Mientras, un comentarista sí que debe ser un conocedor de la materia como un torero retirado o ganadero. Es fundamental que esta figura no tenga un especial interés en comentar lo que está sucediendo, debe ser un buen comunicador, sin más. Pregunta: ¿Cómo debe ser la narración de una corrida de toros? ¿Y los comentarios del comentarista? Respuesta: La narración de una corrida de toros tiene que tener algo fundamental que es ritmo, porque tú estás narrando lo que está pasando en el festejo, porque algunas veces este dura mucho tiempo y puede llegar a ser aburrido. Por eso, tienes que intentar dotar o crear un espectáculo en torno a lo que se está viendo. No solamente narrar lo que se está viendo, pues nos apoyamos en imágenes, pero sí a vez hay que imprimir un sentido del ritmo a la vez que se rellena el espacio, hay que disponer de una buena dicción, tener buena expresión y carisma que es algo fundamental en televisión. Un comentarista tiene que ser muy medido en sus comentarios, pero muy certero. Tiene que apoyar en todo momento con una sentencia a lo que está relatando el narrador y sucediendo en el espectáculo. Pregunta: ¿Es imprescindible que un narrador o comentarista taurino sean expertos en la materia? Respuesta: Por supuesto que es imprescindible que la figura del narrador y comentarista sea experta en la materia. Principalmente el comentarista, puesto que este siempre debe ser torero retirado que conoce en toda su precisión lo que sucede en la lidia. Y el narrador es obligatorio que sea periodista con un amplio conocimiento en el mundo del toro. Este mundo es una materia específica dentro de la información, la información taurina. Por lo tanto, es evidente que deben ser profesionales de la comunicación y del sector de la tauromaquia. Pregunta: ¿Es imprescindible la figura de un narrador y/o comentarista en una retransmisión? ¿Se podría retransmitir una corrida sin ellos? Respuesta: Indudablemente, la figura de un narrador es imprescindible, puesto que es quien conduce, quien dirige, el que da paso a las secciones, se apoya en las imágenes para mostrar al espectador lo que está viendo. Lo que nunca debe pretender un narrador es ser más protagonista que los propios protagonistas, que como ya sabemos son el toro y el torero. Pero sí que es fundamental la presencia de una persona que lleve el hilo conductor. Sin embargo, un comentarista no es imprescindible, aunque sí necesario, y para mí fundamental. Se podría llevar a cabo una retransmisión sin ellos, no son imprescindibles pero sí necesarios. Pregunta: ¿Existen diferencias entre un narrador y/o comentarista de una televisión de pago o, con otra pública? Respuesta: La principal diferencia radica en que el narrador de un canal de pago habla para gente muy especializada, para personas que pagan por ver un festejo a través de la televisión. Es gente experta en la materia, y por ello hay que hablar con un argot y una terminología propia de expertos. Por otro lado, un narrador de una televisión que no sea de pago debe hablar para gente que posiblemente ese día se conecta por entretenimiento, y quizás no es experta en la materia. Su función por tanto, es la de entretener a la audiencia, al igual que enseñar y educar a la misma. Todo lo contrario a una televisión de pago, donde el narrador puede saber menos que el propio espectador. Pregunta: ¿Cuál sería para ti, en términos de narración y comentarios, una retransmisión taurina perfecta? Respuesta: En materia periodística, una retransmisión perfecta sería aquella que no se hable demasiado, que no se pretenda estar por encima, únicamente quedar a la altura de la retransmisión. No se puede quedar por encima de los verdaderos protagonistas, el toro y el torero. Debe tener el ritmo correcto, no debe ser pesada, sí dinámica, amena, entretenida, formativa o educativa. Tiene que tener rigor, y a partir de entonces debe ser un espacio de entretenimiento en información donde no pueden intervenir muchas voces que pudieran distraer al espectador. Entrevista José Luis Marín Weil, cronista taurino de Jaén Taurino (7 TV Jaén) Pregunta: ¿Cómo valoras el crecimiento de las retransmisiones taurinas desde su llegada a España hasta nuestros días? Respuesta: Hay que tener muy presente que si consideramos que el periodismo taurino es una aportación propia de España al periodismo, podríamos considerar igualmente a las retransmisiones taurinas de televisión en idéntico sentido: una aportación española al periodismo, y más en concreto al mundo audiovisual. Partiendo de esa premisa, al hablar de retransmisiones taurinas tenemos prácticamente que remitirnos a Televisión Española por haber sido pionera y tener casi la exclusividad durante décadas hasta la aparición de canales privados y autonómicos. Y tristemente considero una desgracia para la fiesta el largo tiempo que Televisión Española lleva sin emitir festejos taurinos, ya que eso ha supuesto poco a poco una cierta “destaurinización” de la sociedad, de forma que ya hay generaciones de españoles que están creciendo sin la presencia habitual de la tauromaquia en la televisión pública. Pero no sólo eso, también hay que tener muy presente que de esta forma se pierde todo contacto y referencia con el mundo del toro en aquellas comunidades autónomas que no cuentan con una televisión pública que ofrezca retransmisiones o igualmente en aquellas comunidades donde la tauromaquia tiene una actividad menor o incluso directamente no existe, de forma que una gran parte de España (Canarias, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja o Ceuta y Melilla) se encuentran en este contexto. Así pues esta situación genera una desigualdad territorial,que por otro lado se encuentra paliada en aquellas otras comunidades donde sí se cuenta con televisiones regionales que ofrecen retransmisiones (Andalucía, Castilla La Mancha, Madrid y Extremadura) y que en ocasiones potencian sus propios festejos a través de certámenes o competiciones por medio de festejos de promoción. Y en muchas ocasiones a través de la alianza de estas televisiones autonómicas se consigue ofrecer el mismo festejo, lo cual sí que resulta positivo. Finalmente cabe hablar de una cierta “privatización” de las retransmisiones taurinas, refiriéndonos claramente al canal temático” toros”, sin olvidarnos de otras opciones más recientes de pago por visión como Taurocast, Tauroten o ToroFlix o por ejemplo Tauronet en México, que ofrecen retransmisiones para dispositivos móviles en directo o en diferido. No hay que olvidar tampoco, que como consecuencia de la pandemia en que nos encontramos desde 2020 por el Covid 19 también han surgido iniciativas singulares por parte de algunas ganaderías o incluso los propios toreros consistentes en retransmitir la lidia de toros a puerta cerrada o tentaderos a través de internet igualmente bajo el formato de pago por visión. Respecto a este último fenómeno mi opinión es bastante negativa ya que tras haber sido usuario de algunas de dichas plataformas he quedado muy descontento con el resultado y creo que esta proliferación de retransmisiones orientadas exclusivamente al telespectador que paga, al final no favorece. Además, la calidad incluso deja mucho que desear. Pregunta: ¿Puedes definir etapas respecto a la anterior cuestión? Respuesta: Una primera vendría producida por el propio nacimiento de TVE hasta finales de los ochenta. La segunda surgiría a principios de los noventa con el nacimiento de las televisiones privadas y autonómicas. La tercera con la irrupción de la televisión digital con los canales Vía Digital y Canal Satélite Digital, apostando muy fuerte por la retransmisión de ferias completas a lo largo de la temporada. La cuarta etapa sería el nacimiento del canal temático “Toros” en el año 2011 y la quinta, que sería la más reciente y se extiende hasta la actualidad, sería a partir del año 2017 cuando surge Taurocast y con ello comienzan las retransmisiones taurinas para dispositivos móviles en modalidad de pago por visión o contenido exclusivo para suscriptores. Pregunta: En comparación entre una retransmisión de una televisión pública y otra privada, ¿qué espera encontrarse un aficionado de cada una de ellas? Respuesta: La retransmisión de un festejo a través de una televisión privada siempre dotará al telespectador de mucho valor añadido antes, durante y después de la propia retransmisión. Mientras la televisión pública se limita a cumplir una función informativa y además en gran cantidad de ocasiones está muy condicionada a cumplir el horario de programación previsto por la cadena y cumplir con la publicidad, la televisión privada siempre tiene oportunidad de desplegar muchos más medios técnicos e incluso ofrecer una información más completa y detallada como por ejemplo informar al espectador con rótulos en pantalla de detalles tan singulares como el nombre del torilero, el del director de la banda de música o el del picador que está apareciendo en pantalla durante la realización de la suerte de varas. Además la televisión privada puede disponer de mayor personal para cubrir información en las instalaciones de una plaza durante la celebración del festejo. Pregunta: Como especialista en la materia. ¿Qué puedes destacar entre una corrida televisada por Canal Sur y otra por parte de Canal Toros? Respuesta: De un lado Canal Sur se ciñe a un ámbito casi exclusivamente regional, si bien en temporadas anteriores han podido ofrecer retransmisiones en plazas de toda España e incluso de la América taurina. En cambio el Canal Toros cumple una misión que le obliga a ofrecer gran cantidad de festejos de todo tipo y en cualquier espacio. Canal Sur emite en abierto y ante un público amplio, donde en ocasiones el espectador es efímero, ocasional, poco o incluso nada aficionado a los toros eso obliga a ejercer una labor no sólo informativa sino también divulgativa. En cambio el Canal Toros se dirige a un público que es aficionado de antemano, que conoce y sabe lo que está viendo y eso lo convierte en exigente. Las retransmisiones de Canal Sur en los últimos años han tenido un elemento diferenciador respecto de Canal Toros al contar entre su equipo de comentaristas con un ganadero como es Sancho Dávila, ofreciendo en este sentido un punto de vista diferente y siempre interesante, ayudando a conocer y valorar el juego y comportamiento del toro en la plaza. Pregunta: En cuanto a la figura del narrador y comentarista. ¿Qué diferencias y/o semejanzas aprecias entre una retransmisión y otra? Respuesta: Principalmente el lenguaje empleado al tratarse de un público diferente como ya se ha indicado anteriormente. En el caso del Canal Toros tienen la posibilidad de ir rotando sus comentaristas que han sido profesionales del mundo del toro, y eso crea diversidad. Pregunta: Como aficionado y cronista taurino. ¿Cuál es para ti una retransmisión perfecta desde el punto de vista de los comentarios, imagen, realización… Respuesta: Considero fundamental que el equipo de comentaristas cuente con profesionales del mundo del toro de reconocido prestigio y si fuera posible, con dotes para la comunicación. Ello aporta mucho nivel a la retransmisión. Junto a ello, el apoyo de un miembro del equipo de forma permanente en el callejón y que pueda tener cierta libertad de movimiento por el mismo dentro de los límites permitidos (no olvidemos que la presencia de cualquier persona en el callejón está sujeta a obligaciones y restricciones.