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Departamento Did Doctorado en Didáctica y Organizac Educación Género y Empoderamiento Universidad de Sevilla Facultad de Ciencias de la Educación Departamento Did áctica y Organización Educativa Doctorado en Didáctica y Organizac ión de Instituciones Educativas Educación S uperior en República Dominicana Género y Empoderamiento TESIS DOCTORAL Doctoranda Marcia Josefina Beltré Díaz Directora Dra. Rosalía Romero Tena Sevilla, Mayo2017 áctica y Organización Educativa ión de Instituciones uperior en República Dominicana : Género y Empoderamiento
ii Dedicatorias A Dios: En los momentos más difíciles de mi vida me ha guiado y cuando el cansancio me venció, con su gran manto me cubrió dándome la fortaleza para seguir adelante. A mis Padres Bianela Díaz y Pedro Beltré: Dedicación, entrega y apoyo son los tres conceptos en los que puedo pensar cuando se trata de estos gigantes que han consagrado su existencia a la formación y conservación de su más preciado proyecto, la Familia. A mis hermanos: Julio, Nicolás, Ivelisse, Carlos, Luis, Carmen, Ángel Manuel y Lucía por permanecer junto a mí en cada instante de los proyectos importantes de mi vida. A ustedes con todo el amor, respeto y la admiración que me inspiran. Marcia Beltré Díaz
iii Agradecimientos A mi asesora, Dra. Rosalia Romero Tena: Por su disposición para trabajar conmigo en todo el desarrollo de esta investigación. A la Universidad de Sevilla(US), y a la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU): Por el Programa de Doctorado en Didáctica y Organización de las Instituciones Educativas, al Ministerio de Educacion Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), así como también a la Ayuda Comunitaria de la Presidencia, por su colaboración en el financiamiento de este proyecto. A la Dirección General de Planificación y Desarrollo Institucionalde la Universidad Autónoma de Santo Domingo, (DIGEPLANDI-UASD) por su valioso aporte al facilitarme las estadísticas actualizadas a nivel general y de la carrera de medicina, sin las cuales hubiese sido imposible logral el objetivo principal del trabajo. A la Dra. Mirna Jimenez: como docente de la escuela de medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) facilitó sus grupos y los de sus colegas amigos, para que se aplicaran las encuestas en las aulas de la referida universidad; al Dr. Juan Antonio Moralesde la US quien siempre encontró espacio para responderme siempre que le solicité alguna ayuda. Finalmente extiendo mis agradecimientos aEstanislao Balbuena, José Infante, Luisa Valdez y Rosa Cespedes: compañeros que colaboraron durante las fases de muestreos en el campo y de gabinete
iv Resumen El propósito de esta investigación, fue conocer el impacto de la feminización de la carrera de medicina en el empoderamiento de las mujeres en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Sistema Público de la Salud (SPS), mediante estadísticas disponibles, cuestionarios y entrevistas. Se muestreó durante el período agosto 2014 - abril 2016. Los resultados revelaron que entre 2005 - 2014 la educación superior alcanzó una feminización de 63.09%, un 77% en medicina con baja participación de las mujeres en centros de toma de decisión y el SPS ; el promedio de las estudiantes de medicina de la UASD es muy joven, soltera y sin hijos, procede del interior del país y de un estrato social bajo, financiada por la familia y motivada por la vocación a la carrera; tiene entre 1-5 semestre en la carrera, y sus padres una formación básico/medio; las estudiantes que trabajan y las profesionales, participan poco en toma de decisiones. La estudiantes reportaron discriminación y acoso sexual, se sienten representadas en los ámbitos, universitario, institucional y político, pero conocen poco el marco legal que las protege, siendo esto consistente con lo expresado por las profesionales. En conclusión, la feminización de la carrera no ha cambiado significativamente la situación de las médicas en el SPS, existen pocas diferencias entre las condiciones socioeconómicas de las estudiantes evaluadas, quienes además, no se han empoderado de los instrumentos legales que las favorece. Como implicaciones, se recomienda que las instituciones correspondientespubliciten efectivamente el Marco Jurídico que protege a las mujeres, promoviendo que estas conozcan y exijan sus derechos; que el Instituto de Investigación y Estudios de Género y Familia de la UASD (IGEF-UASD) aumente la confianza para que las estudiantes denuncien y luchen contra su situación, y retome la idea fundamental de esta investigación orientando estudios de género. Palabras claves y/o descriptores: Educación Superior, Género y Empoderamiento.
v Índice de Contenido Pagina Dedicatorias ........................................................................................................................ ii Agradecimientos ................................................................................................................ iii Resumen ............................................................................................................................. iv Introducción ........................................................................................................................ 1 CAPÍTULO 1: PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACIÓN ..................................... 6 1.1. Introducción........................................................................................................ 7 1.2. Antecedentes ...................................................................................................... 8 1.3. Planteamiento del Problema de Investigación .................................................. 18 1.4. Delimitación de la Investigación ...................................................................... 20 1.5. Formulación del Problema ............................................................................... 20 1.6. Justificación ...................................................................................................... 21 1.7. Objetivos de la Investigación ........................................................................... 22 1.7.1. Objetivo general. .................................................................................... 22 1.7.2. Objetivos específicos. ............................................................................. 23 1.8. Marco Conceptual ............................................................................................ 25 CAPÍTULO 2: REVISIÓN DE LITERATURA............................................................... 26 2.1. Introducción ...................................................................................................... 27 2.2. Marco Teórico .................................................................................................. 28 2.2.1.1. Visión Histórica sobre la Dualidad Sexo-Género. ....................... 29 2.2.1.2. Importancia de la Perspectiva de Género en la Gemocracia y el Desarrollo Social. .......................................................................... 40 2.2.1.3. La cuestión de los indicadores de género. .................................... 54 2.2.1.4. La Historia del Feminismo y su Impacto en el Enfoque de Género Como Ente de Equidad e Igualdad. ............................................... 58 2.2.1.4.1. El feminismo premoderno ............................................. 66 2.2.1.4.2. El feminismo moderno. ................................................. 69 2.2.1.4.3. Feminismo contemporáneo. .......................................... 85 2.2.1.4.4. El Feminismo de las últimas tendencias. ...................... 93 2.2.1.4.5. El Feminismo en América Latina. ............................... 112 2.2.1.4.6. Retos de los Movimientos Feministas. ........................ 146 2.2.1.5. Políticas Internacionales Garantistas de los Derechos de la Mujer. .......................................................................................... 152 2.2.1.6. Impactos de los Declaraciones Sobre la Mujer en América Latina y el Caribe................................................................................... 162 2.2.1.7. Impactos de las Declaraciones Internacionales en República Dominicana.................................................................................. 164 2.2.1.8. Logros de las Políticas de Género en República Dominicana. . 165 2.2.1.9. Desafíos de las Políticas de Género a Nivel Internacional y Nacional. ...................................................................................... 171 2.2.2. Educación Superior: Historia en Impactos en la Sociedad.................. 177 2.2.2.1. Desarrollo Histórico de la Educación Superior en América Latina y el Caribe.................................................................................... 177
vi 2.2.2.2. El Rol Social de la Educación Superior. .................................... 185 2.2.2.3. La Equidad de Género en la Educación Superior. ..................... 189 2.2.2.4. Feminización de la Educación Superior. .................................... 194 2.2.2.5. La Educación Superior en la República Dominicana. ................ 197 2.2.3. Empoderamiento Como Indicador de Autonomía de la Mujer ............ 210 2.2.3.1. Empoderamiento de la mujer en América Latina y el Caribe ALC. ............................................................................................ 210 2.2.3.2. El Papel de la Mujer en la Historia Dominicana. ....................... 217 2.2.3.3. Breve Reseña de la Participación Política de la Mujer Dominicana.................................................................................. 219 2.2.4. Marco Referencial: La Universidad Autónoma de Santo Domingo Como Escenario de Equidad ..................................................................................... 222 2.2.4.1. Introducción. .............................................................................. 222 2.2.4.2. Historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. ........ 223 2.3.3. Alcance Geográfico y Cobertura de la Matrícula ................................. 230 2.2.4.3. Facultades y Ofertas Académicas. ............................................. 232 2.2.4.4. Aportes de la UASD a la Garantía de la Democracia y de los Derechos Humanos en el País. ................................................... 234 2.2.4.5. Rol Social de la UASD en el Desarrollo de la República Dominicana.................................................................................. 235 2.2.4.6. Perspectiva de Género en las Políticas Uasdianas. .................... 236 2.2.4.7. Medicina Como una de las Carreras de Mayor Matrícula en la UASD. ......................................................................................... 238 2.2.5. Tendencia en los Estudios de Género................................................... 243 CAPÍTULO 3:PANORAMA ACTUAL DE LA PARTICIPACIÓN FEMENINA EN REPÚBLICA DOMINICANA ....................................................................................... 248 3.1. Introducción .................................................................................................... 249 3.2. La Mujer Dominicana en la Educación Superior del 2005 al 2014 .............. 249 3.3. De la Feminización de la educación en la Universidad Autónoma de Santo Domingo ......................................................................................................... 252 3.4. Feminización de la Carrera de Medicina en la Universidad Autónoma de VSanto Domingo ............................................................................................ 254 3.5. De la Participación de las Mujeres en las Instancias de Toma de Decisiones en 2005˗2015 ....................................................................................................... 256 3.5.1. Participación Política ............................................................................ 256 3.5.2. Participación en el Poder Judicial ........................................................ 261 3.5.3. Participación en el Poder Ejecutivo...................................................... 263 CAPÍTULO 4: METODOLOGÍA Y RECOLECCIÓN DE DATOS............................. 265 4.1. Introducción .................................................................................................... 266 4.2. Alcance y Tipo de Investigación .................................................................... 267 4.3. Acerca del Diseño........................................................................................... 267 4.4. El Enfoque Cualitativo ................................................................................... 273 4.5. El Enfoque Cuantitativo ................................................................................. 274 4.6. Variables Objeto de Estudio .......................................................................... 275
vii 4.7. Población y Muestra: Sujetos de Estudio ....................................................... 277 4.7.1. Determinación y Tamaño de la Muestra .............................................. 279 4.7.2. Técnica de Muestreo y Afijación de la Muestra ................................... 281 4.7.3. Representatividad de la Muestra .......................................................... 282 4.8. Técnicas de Recogida de Datos ...................................................................... 284 4.8.1. Elaboración del Cuestionario ............................................................... 285 4.8.1.1. Tipo de Cuestionario. ................................................................. 286 4.8.1.2. Redacción y Tipos de Preguntas. ............................................... 286 4.8.1.3. Extensión, Estructura y Contenido. ............................................ 288 4.8.1.4. Validez del Cuestionario. ........................................................... 289 4.9. Entrevistas ...................................................................................................... 292 4.10. Técnicas de Análisis de Datos ............................................................... 294 CAPÍTULO 5:PRESENTACIÓN Y EVALUACIÓN DE RESULTADOS .................. 295 5.1. Introducción .................................................................................................... 296 5.2. Variables relativas al Perfil Social de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD .......................................................... 297 5.2.1. Edad Actual .......................................................................................... 298 5.2.2. Edad Promedio Cuando Terminó el Bachillerato ................................. 299 5.2.3. Edad que Inició los Estudios Universitarios......................................... 300 5.2.4. Estado Civil Actual .............................................................................. 300 5.2.5. Estado Civil Antes de Iniciar los Estudios de Grado ........................... 301 5.2.6. Estado Civil Después de Iniciar los Estudios de Grado ....................... 302 5.2.7. Estado Civil Durante los Estudios de Grado ........................................ 302 5.2.8. Tenencia de Hij@s ............................................................................... 303 5.2.9. Etapa Cuando Tuvo los Hij@s ............................................................. 304 5.2.10. Lugar de Origen.................................................................................. 304 5.2.11. Profesión del Padre ............................................................................. 305 5.2.12. Profesión de la Madre......................................................................... 306 5.2.13. Ingresos del Padre .............................................................................. 307 5.2.15. Tenencia de la Vivienda Familiar ...................................................... 310 5.2.17. Configuración de la Familia que Procede .......................................... 313 5.3. Variables Sobre la Formación Académica de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD ............................................. 314 5.3.1. Tiempo en la Universidad .................................................................... 314 5.3.2. Financiación ......................................................................................... 315 5.3.3. Nivel de Estudios de sus Familiares ..................................................... 321 5.3.4. Área de Conocimiento de los Padres .................................................... 323 5.3.5. Motivación Para Inicir la Carrera ......................................................... 324 5.4. Variables Sobre el Mercado Laboral de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD ............................................. 325 5.4.1. Condición de Trabajo Actual ............................................................... 325 5.4.2 Carácter de la Empresa Donde Trabaja ................................................ 325 5.4.3. Jornada de Trabajo ............................................................................... 327 5.4.4. Cargo que Desempeña Actualmente .................................................... 328
viii 5.4.5. Vía de Acceso a la Empresa ................................................................ 329 5.4.6. Sexo de los Concursantes ..................................................................... 330 5.4.7. Tiempo de que Lleva en el Trabajo ...................................................... 332 5.4.8. Participación en la Toma de Decisiones de la Empresa ....................... 333 5.4.9. Oportunidad de Ascenso ...................................................................... 335 5.4.10. Ascenso .............................................................................................. 335 5.4.11. Sexo de las Personas Participantes en el Concurso Para un Puesto Superior ................................................................................................... 336 5.4.12. Criterio Tomado en Cuenta en el Concurso por un Puesto Superior . 338 5.4.13. Perspectivas Motivacionales .............................................................. 339 5.5. Variables Sobre el Marco Legal de Protección de a las Mujeres. .................. 369 5.5.1. Discriminación de Género Durante los Estudios ................................. 369 5.5.2. Proposiciones Sexuales no Deseadas ................................................... 373 5.5.3. Persona Responsable del Acoso ........................................................... 379 5.5.4. Nivel de Conocimiento del Marco Legal de Protección a la Mujer ..... 380 5.5.5. Leyes u Otro Instrumento que se Concocen ........................................ 384 5.5.6. Percepcion Sobre la Eficiencia del Marco Legal de Proteccion a Favor de la Mujer ................................................................................................... 386 5.5.7. Sentimiento de Representatividad en el Ámbito Institucional y Político ............................................................................................................... 387 5.4.21. Sentimiento de Representatividad en la que Estudia .......................... 391 CAPITULO 6: CONCLUSIONES, IMPLICACIONES Y LIMITACIONES ............... 392 6.1. Conclusiones................................................................................................... 397 6.2. Implicaciones .................................................................................................. 404 6.3. Limitaciones del Estudio ................................................................................ 406 REFERENCIAS .............................................................................................................. 408 ANEXOS
ix ÍNDICE DE TABLAS Pagina 1. Instituciones representadas en la muestra de la pre-encuesta del análisis previo 10 2. Proporción de empleados en los lugares de trabajo de los colaboradores y colaboradoras del análisis previo ........................................................................ 12 3. TBM de educación superior en algunos países de AL y el Mundo 2013. ........ 206 4. Matrículas por nivel de la educación superior para el período 2005-2012 ....... 208 5. Egreso de educacion superior por niveles durante el período 2005-al 2014 ... 209 6. Ofertas académicas de la UASD por facultades y nivel ................................... 233 7. Personal docente por sexo, período 2005-2014 ................................................ 252 8. Estudiantes de grado de medicina por género, recintos , centros y subcentros período 2005-2014 ............................................................................................ 255 9. Estudiantes de grado en medicina en el 2014-2 ................................................ 256 10. Proporción de mujeres electas en las Elecciones 2002-2006 ........................... 257 11. Proporción de mujeres electas en las Elecciones 2006-2010 ........................... 258 12. Proporción de mujeres electas en las Elecciones 2010-2016 ........................... 258 13. Cantidad de jueces titulares a nivel nacional por categoría y sexo ................... 261 14. Relación del personal activo del poder judicial para el mes de agosto 2015 ... 263 15. Mujeres en el nivel ministerial de la República Dominicana ........................... 264 16. Operacionalidad de las variables ...................................................................... 275 17. Distribución de la muestra para aplicar el cuestionario, según los grupos evaluados .......................................................................................................... 281 18. Expertos participantes en la validación ............................................................ 291 19. Edad actual de las estudiantes encuestadas ...................................................... 298 20. Edad de término del bachillerato de las estudiantes encuestadas ..................... 299 21. Edad de inicio de la universidad de las estudiantes encuestadas ...................... 300 22. Estado civil actual de las estudiantes encuestadas ............................................ 301 23. Estado civil de las estudiantes encuestadas, antes de iniciar su estudio de grado .......................................................................................................................... 301 24. Estado civil de las estudiantes encuestadas, después de iniciar sus estudios de grado ................................................................................................................. 302 25. Estado civil de las estudiantes encuestadas, durante los estudios de grado ...... 303 26. Tenencia de los hijos de las estudiantes encuestadas ....................................... 303 27. Etapa en que las estudiantes encuestadas tuvieron sus hijos ............................ 304 28. Lugar de origen de las estudiantes encuestadas ................................................ 305 29. Profesión de los padres de las estudiantes encuestadas .................................... 306 30. Profesión de las madres de las estudiantes encuestadas ................................... 307 31. Ingresos de los padres de las estudiantes encuestadas ...................................... 308 32. Ingresos de las madres de las estudiantes encuestadas ..................................... 310 33. Vivienda familiar de las estudiantes encuestadas ............................................. 311 34. Religión de las estudiantes encuestadas ........................................................... 312 35. Configuración familiar de las estudiantes encuestadas .................................... 313 36. Tiempo en la universidad de las estudiantes encuestadas ................................ 314 37. Financiación de las estudiantes encuestadas ..................................................... 316
2 Latina, esta oportunidad para las mujeres se produjo en 1880;a República Dominicana en 1881, cuando se creó el Instituto de Señoritas Salomé Ureña, primera institución educativa del país destinada exclusivamente a la enseñanza superior femenina. En el año 1903, Andrea Evangelina Rodríguez Perozo, se convirtió en la primera mujer dominicana en inscribirse en la Escuela de Medicina de la Universidad de Santo Domingo. Vale decirque la educación superior es uno de los factores que dan apertura para que las mujeres puedan, no sólo reconocer su situación de derechos vulnerados, sino también asumir el compromiso para cambiar dicha situación. Actualmente se ha reportado la feminización de la educación superior en distintos países pero al mismo tiempo, también se ha señalado la incoherencia de este fenómeno con la presencia del género en puestos de alta gerencia (Comisión Económica para América Latina y el Caribe [CEPAL], 2012a, p. 22). En los propios sistemas educativos se advierten la inequidad y la desigualdad: todavía las reformas curriculares no reflejan eficientemente la política de equidad e igualdad de género, hay más mujeres docentes en los niveles bajos y medios, pero menos en las modalidades de educación superior y mucho menos en Rectorías y Vicerrectorías de universidades (Baute, 2009, p.70; Ovando, 2007, p.144&laOrganización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO], 2013, 149). Por otro lado, es a partir del siglo XX cuando se concede a las mujeres el derecho al voto, gracias a la lucha de las sufragistas europeas que buscaban la igualdad de derechos, así como la oportunidad de votar y ser votadas (J. García, 2011, p. 14). Se ha avanzado mucho en este ámbito pero las oportunidades de las mujeres para incidir significativamente en los procesos de toma de decisiones relevantes en la sociedad, hasta
3 ahora son mínimas(Novo, Cobo & Gayoso, 2011, pp.187˗188 ). Así mismo, la situación de las mujeres en el mercado laboral está mejorando, pero en la mayoría de los países persiste una brecha significativa desfavorable para este grupo social en lo que tiene que ver con el nivel de desempleo, la escala salarial, la jornada de trabajo, la edad, entre otros, (Pizarro & Guerra, 2010; J. García, 2011; Unión Europea, 2014). Tomando en cuenta las reflexiones prevías de la doctoranda, el panorama descrito anteriormente, y el hecho de que instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), han señalado la necesidad de fomentar los estudios de género que correlacionen las variables de la educación superior y la situación de empoderamiento de las mujeres, se consideró pertinente trabajar esta temática. La presente investigación pretende analizarla feminización de la educación superior en la República Dominicana e identificar el impacto que este fenómeno ha tenido en la toma de decisiones en espacios de poder del Estado y el aparato gubernamental del país, tomandola carrera de Medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) como la población objeto de estudio. Este estudio es un análisis objetivo y sistematizado de las características socioeconómicas, y la opinión que sobre la representatividad femenina, tienen las mujeres que estudian la carrera de medicina en la UASD, en la República Dominicana.La misma tiene un enfoque mixto, ya que se implementa un cuestionario para describir el perfil de las mujeres que estudian medicina en la referida universida, se revisan estadísticas, a la vez que con fines de triangulación de los resultados, se realizan entrevistas a mujeres profesionales del Sistema de Salud Pública delpaís.
4 Los ámbitos que delimitan este estudio son: 1. El perfil social, laboral y de empoderamiento de las mujeres que estudian medicina en la UASD; y 2. La opinión que sobre su empoderamientotienen las mujeres médicas del Sector Público de la salud Esta tesis se ha estructurado en: una Introducción que presenta el estudio, más dos partes que incluyen seis capítulos. Inmediatamente a laIntroducción comienza la primera parte conformada por los capítulos 1, 2 y 3, luego, está La segunda partede la investigación conformada por los capítulos 4, 5, 6,Cada capítuloinicia con una introducción que presenta brevemente los contenidos a describir en el mismo. Estos capítulos se describen como sigue: En el Capítulo 1 se presentan los aspectos relativos los antecedentes u origen de la idea del estudio, planteamiento y formulación del problema de investigación, la justificación o necesidad del estudio, la definición de los objetivos y la conceptualización de los descriptores o palabras claves. El Capítulo 2 consiste en la fundamentación teórica del estudio. Incluye diferentes enfoques relativos a la perspectiva de género, la función social de educación superior, el empoderamiento como indicador de autonomía de la mujer, y una descripción de la UASD por ser el lugar donde se localiza la población objeto de estudio. En el Capítulo 3 se presentan estadísticas actualizadas, primero aquellas obtenidas de la revisión de las estadísticas en el Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología (MESCyT) en relación a la feminización de la educación superior, y las obtenidos sobre la participación de la mujer en espacios de poder en el Estado
5 dominicano; luego las estadísticas correspondientes a la feminización de la UASD, su escuela de medicina y posicionamiento de las profesionales de la salud en el Ministerio de Salud Pública. Estas estadísticas en conjunto, constituyen una panorámica del empoderamiento de la mujer dominicana en término de su participación. En lo que respecta al Capítulo 4, sobre la metodología y las técnicas de recolección y análisis de datos.En el mismo se describen las tareas realizadas, el alcance de la investigación y los procedimientosindicando y definiendo el enfoque utilizado en cada uno de ellos; se exponen las técnicas de recolección que permiten lograr los objetivos planteados, se describe y se valida el instrumento de medición, a la vez que se elige la población y la muestra a ser evaluada. Asimismo, se describen también las técnicas de análisis de los datos. En elCapítulo 5se presentan y evalúan los resultados obtenidos mediante las encuestas aplicadas a las mujeres matriculadas en la escuela de medicina de la universidad referente y las entrevistas a mujeres médicas en el Sistema de Salud Publica.En este los datos cuanatitativos son triangulados con los cualitativos según se van presentando los primeros, y se establece la concordancia y/o discrepancia correspondiente correspondientes. En elCapítulo 6 se presentan las conclusiones en base a los objetivos alcanzados, haciendo referencias a trabajos que hayan tenido hallazgos similares, se explican las implicaciones sugiriendo algunas acciones y se señalan las lipitaciones precentes durante casi todo el desarrollo de la investigación.Finalmente, se presenta la lista de referencias pertinente a la fundamentación teórica y demás componentes que forman parte del cuerpo del trabajo, así como los Anexos correspondientes.
6 CAPÍTULO 1: PLANTEAMIENTO DE LA INVESTIGACIÓN
7 Capítulo 1: Planteamiento de la Investigación 1.1.Introducción Históricamente las mujeres han sido relegadas al espacio privado, es decir han estado ocultas en el ámbito familiar y doméstico. Este enfoque patriarcal, ha atribuido roles a las mujeres basados en concepciones que establecen diferencias naturales y sociales, sustentando así una supremacía de los hombres sobre las mujeres, la cual se ha mantenido por siglos, aún que se manifiesta en todas partes del mundo, que ellas se han educado y demostrado que tienen la capacidad para desempeñarse, sino superior, al menos en igualdad de condiciones en muchos espacios públicos y privados. El problemaPara Morone (s.f., párr. 2) en que se sustenta este estudio se circunscribe a la panorámica anterior descrita. el problema de una investigación se origina en la discrepancia existente entre un modelo ideal y otro modelo real mientras que el planteamiento del problema consiste en presentar claramente la relación entre dos o más variables, pudiendo comprobarse empíricamente dicha relación y encontrar las vías de solución o de respuestas a la situación dada (Ruiz, 2007, 33). Ha de señalarse que algunas entidades enfocan el fenómeno de feminización de la educación superior como un problema en tanto que “más mujeres conlleva a menos hombres” y la tendencia teórica general debe ser hacia el equilibrio o la paridad (Rama, 2009, p.175;Ministerio de Economia Planificacion y Desarrollo [MEPyD],2010). La presente investigación enfoca el problema a partir de la incongruencia entre la feminización de la educación superior y la falta de paridad en la relación mujer-hombre en los distintos centros tomadores de decisiones y por tanto de poder a nivel de políticas públicas y del Estado, como ente regulador que tiene la obligación de garantizar la equidad de género.
8 En el presente capítulo se presentan los Antecedente o la idea que da origen a la investigación, Descripción, formulación y Delimitación del problema de investigación, Justificación y los Objetivos del estudio. Tambien se puede ver la conceptualización asumida en esta investigación para cada uno de los descriptores del trabajo. 1.2.Antecedentes Esta investigación tiene como punto de partida el hecho de que la doctoranda, siendo docente en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UÑPHU) advierte que existe una presencia mayor de mujeres que de hombres en los grupos de estudiantes con los cuales trabaja, situación que se ha mantenido durante sus siete años como profesora universitaria, Figura 1. Dicha percepción es avalada por otros docentes universitarios y, sobre todo, por diversas publicaciones a nivel nacional e internacional, tales como el Ministerio de Educación superior Ciencia y Tecnología ([MESCyT], 2006, p. 93), y Correa, (2005, p.11), respectivamente. En ese contexto, la doctoranda también percibe que el fenómeno de la feminización no se corresponde con la presencia de las mujeres en los espacios de poderes en la República Dominicana. Figura 1: Grupo de biología en donde las mujeres dominan. Se consideró importante probar la validez del tema con un Análisis Previo. El
9 propósito de este análisis fue probar si el punto de partida del estudio no es un problema “ficticio”, percibido por la subjetividad de la doctoranda, sino que es una situación real, según la visión de otras mujeres y ¿por qué no? de hombres de la República Dominicana. Esto así, dado que la mayoría de las ideas iniciales de una investigación son vagas y requieren analizarse cuidadosamente para que sean transformadas en planteamientos más precisos y estructurados(Hernández, Fernández & Baptista, 2010, p.36; Martínez, 2007, p.40). En tal sentido, “siempre es pertinente indagar con otros expertos acerca del problema de investigación para ver cómo se ha manifestado en otros contextos, enfocar mejor el tema y formular mejores preguntas y objetivos” (Rodríguez 1996, p. 37). Este análisis previo se realizó en el campo docente y en los espacios en que se desenvuelve la mujer dominicana. Se tomaron en cuenta las opiniones de una pequeña muestra de profesionales académicos y no académicos, así como de los propios estudiantes universitarios. Inicialmente se pensó que esta actividad podría revelar variables interesantes de apoyo a una mejor explicación del fenómeno y que bien podrían estar pasando desapercibidas en el diseño del instrumento de recolección de los datos. Para la realización del mismo, se tomó una muestra de 20 personas,10 profesionales y 10 estudiantes activos. Para los profesionales se elaboró un cuestionario de 20 preguntas, (Anexo I). Con excepción de algunas preguntas dicotómicas de Sí o No,la mayoría fueron preguntas abiertas. Este tipo de pregunta deja a la consideración del sujeto que completa y sus respuestas, aunque tienen limitaciones, pueden aportar una información muy valiosa y cualitativamente superior a las preguntas de respuesta cerrada (T. García, 2003, p.3; Morales, 2011, p. 22). Este cuestionario de análisis previo estuvo orientado de la manera siguiente: (a) las preguntas del 1-10 dirigidas a empleadas o empleados en instituciones fuera del campo académico; y (b) las restantes del 11-20 para ser
10 respondidas por docentes activos (as). A los estudiantes se les formularon sólo 2 preguntas, las cuales se pueden apreciar en el Anexo 2. La muestra estuvo compuesta por hombres y mujeres a partes iguales. Esto así por considerarse importante la percepción que, sobre Género y Empoderamiento, pudieran tener los hombres, sobre todo aquellos dedicados a la docencia en Instituciones de Educación Superior. Los cuestionarios se enviaron por correo electrónico a 20 personas asumidas como posibles colaboradores por el nivel de acercamiento personal con la doctoranda. Sólo 10 personas respondieron: cuatro hombres y seis mujeres. Del total, tres hombres y dos mujeres eran docentes para un 50% de la muestra. Cabe señalar que a pesar de que las preguntas eran abiertas las respuestas en su mayoría fueron cortas (sí o no), esto debido probablemente a que el cuestionario, de manera intencionada, no fue explicado previamente. La Tabla 1 muestra que las instituciones fueron de carácter público, privado y semi-privado, cinco de ellas son Académicas. Tabla 1 Instituciones representadas en la muestra de la pre-encuesta del análisis previo Nombre Tipo Campo Carácter Acuario Nacional No académica Público Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura No académica Público EPS No académica Privado Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales No académica Público The Nature Concervancy No académica Privado Escuela Básica Camila Henríquez Académica Privado Instituto de Investigación Agro Forestal- ISA Académica Semi-Privado Instituto Politécnico Loyola Académica Privado Universidad Autónoma de Santo Domingo Académica Público Universidad Nacional Pedro Henríquez Académica Privado
11 Los (as)docentes participantes reportaron un total de 786 estudiantes cursando el período académico en la fecha de realización de la encuesta (septiembre-octubre del 2013). De este total, 518 eran mujeres y 268 hombres, la Figura 2 muestra la proporción en término de porcentaje, siendo esto coherente con el MESCyT y sus informes bianuales desde el año 2009, en los cuales se reporta consistentemente una matrícula femenina mayor que la masculina. Es bueno señalar en este punto que, según los docentes, las mujeres como estudiantes universitarias tienen igual o mejor desempeño que los hombres. Figura 2. Participación porcentual de los estudiantes de los docentes colaboradores. La Tabla 2 muestra los datos porcentuales en relación a la empleomanía de las mujeres y hombres para algunas de las instituciones. Para el resto de las instituciones no se ofreció el dato puntual pero siempre que se estableció esta diferencia, se especificó que había más mujeres empleadas 34% 66% Total de estudiantes hombres Total de estudiantes mujeres
18 están más preparadas siguen teniendo limitaciones para lograr puestos de calidad y de relevancia gerencial.Queda claro entonces, que los y las profesionales y estudiantes que participaron en este análisis previo validan la percepción y apoya una mejor selección de las variables a considerar en el estudio y por ende constituye una primera validación de los contenidos de las técnicas de recolección de los datos pertinentes. Finalmente, los antecedentes anteriores coinciden con los resultados de la revisión preliminar de la literatura, la cual pone en evidencia que investigaciones en todo el mundo (UNESCO, 2004; Y. Hernández, 2006; Correa 2005; Bonilla, López, Cintrón, Ramírez y Román, 2005, Baute, 2009; Rama 2009; CEPAL 2007a, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCED 2012; Naciones Unidas 2014) han venido reportando la feminización de la educación superior.En República Dominicana, Quiroga 2004 y más recientemente, los informes 2011, 2014 y 2015 del MESCyT también han confirmado este fenómeno para el país. 1.3.Planteamiento del Problema de Investigación Como ya se ha dicho, los Antecedentes y la literatura revisada hasta este momento confirman la percepción de la doctoranda con respecto a la feminización de la educación superior y la falta de correspondencia de dicho fenómeno con el nivel de empoderamiento de la mujer. En la República Dominicana este fenómeno también se percibe como incongruente con el nivel de presencia de la mujer en cargos o puestos públicos, relevantes para la toma de decisiones inherentes al desarrollo del país. Se puede observar como la Cámara de senadores, la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Superior Electoral y la Junta Central Electoral están presididos por hombres y que, además, éstos constituyen la mayoría de los miembros en
19 cada una de estas instituciones, incluyendo en el Senado, aunque esta Cámara está presidida por una mujer desde agosto 2014. En el Poder Ejecutivo también los hombres dominan a nivel de Ministerios y de Viceministerios. Lo cierto es que pese a la feminización de la educación superior y a los esfuerzos de las iniciativas internacionales y nacionales por la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer, la inequidad continúa y las mujeres siguen enfrentando discriminación en: (a) el acceso al trabajo digno y/o de calidad y (b) en su participación en los principales órganos de los poderes públicos o del Estado. En base a todo lo anterior planteado, el problema que trata de resolver esta investigación es el siguiente:A pesar de la feminizaciónde la educación superior en la República Dominicana, en este país loshombres deciden. Con base en Bernal (2010, p.79) así como Pinto y Sanabria (2010, p. 202) se puede afirmar que la pertinencia de este estudio está dada por lo siguiente: (a) el grado en que se ajusta a las líneas estratégicas de investigación de la universidad (US/UNPHU) o las líneas preferenciales definidas por la unidad académica en el marco de las áreasproblemas (Departamento de Didáctica y Organización de Instituciones Educativas); y(b) el impacto social y/o su aporte a una mejor interpretación del problema en la sociedad dominicana. Habiendo señalado ya la necesidad de realizar estudios de género que analicen o describan la relación de la mujer en las universidades y las variables de mercado laboral, participación política, y los aspectos jurídicos que puedan estar correlacionadas con las mujeres educadas o profesionales, la importanciade la investigación es que la misma podría aportar resultados que aproximen a una mejor explicación del problema planteado.
20 1.4.Delimitación de la Investigación La delimitación del problema consiste en “plantear de manera clara y precisa los aspectos que se desean abordar en la situación dada” (Balliache, s.f., p. 7). En este estudio, el problema se delimita en función de lo siguiente: 1. Presencia de la mujer dominicana en la educación superior y en espacios de poder. 2. Presencia de la mujer dominicana en Escuela de Medicina UASD. 3. Perfil social de las estudiantes Matrículadas en la Carrera de Medicina de la UASD. 4. Empoderamiento femenino en el MSP. En resumen, la presente investigación tiene como objeto de estudio las mujeres que estudian la carrera de medicina en la UASD, determinando perfil social propio de las estudiantes inscritas y el rol de las mujeres médicos en el ámbito del Sector Público de la Salud. Figura 3. 1.5.Formulación del Problema La formulación del problema lo constituyen las preguntas de la investigación. Estas han de redactarse de la forma más concisa y empírica posible (Gil, 2002, p. 124). Este trabajo se ha basado en esos criterios para formular las siguientes preguntas: 1. ¿Cuál es la situación de la mujer dominicana en la educación superior y en espacios de poder durante el período 2005˗2014? 2. ¿Cuál es la situación de la mujer dominicana en el Sector Público de la Salud los durante el período 2005˗2014?
21 3. ¿Cuál es el perfil socioeconómico de las mujeres que inscritas enla Carrera de Medicina de la UASD? 4. ¿Cuál es el nivel de empoderamiento de las mujeres de la Carrera de Medicina en función de la Educación Superior y el Marco Jurídico y Normativo que las favorece? 1.6.Justificación La justificación de la presente investigación queda enmarcada en las razones siguientes: Una razón específica para este trabajo es que aparentemente son escasos los estudios acerca de la mujer y la Educación superior.Además de las implicaciones sociales que representa el problema que da origen a esteestudio, la mayor justificación del estudio es quizás el Artículo 4. de la Declaración Mundial para la Educación. Este artículo sobre el Fortalecimiento de la participación y promoción del acceso de las mujeres, en el inciso c, establece que “han de fomentarse los estudios sobre el género (o estudios relativos a la mujer) como campo específico que tiene un papel estratégico en la transformación de la educación superior y de la sociedad” (UNESCO 1998, p. 23). “En algunos países el acceso de la mujer a la educación superior se ha incrementado pero los hombres siguen dominando” (Villaseñor, Padilla & Valero Berrospe, 2010, p. 5). En República Dominicana hay una clara feminización de la educación superior pero las mujeres no se han empoderado efectivamente y los hombres siguen en supremacía en los principales centros o entidades de decisiones del Estado inclusive, en las propias universidades.
22 En el contexto anterior, analizar la feminización de la educación superior en contraste con los niveles de participación de las mujeres, aún la imposibilidad de analizar la relación con las mismas cohortes, puede reflejar el nivel de eficiencia de las políticas con enfoque de género e incluso la calidad de los espacios que logran ocupar las mujeres dominicanas. Los resultados de este trabajo podrán ayudar, al menos, a llamar la atención sobre el problema con una explicación técnicamente sustentada sobre el mismo. 1.7.Objetivos de la Investigación Los objetivos se consideran como las acciones para buscar la explicación al problema de investigación y deben formularse de manera que sean claros, precisos y alcanzables. Normalmente deben plantearse objetivos generales y objetivos específicos, siendo los primeros hacia donde se focaliza la investigación y los que orientan los específicos, los cuales, con la metodología correspondiente conducen al logro del objetivo general (Bettanyány, 2011, p. 35). Según Sautu, Boniolo, Dalley yElbert(2005),“los objetivos son una construcción para abordar un problema de la realidad a partir del marco teórico seleccionado” (p. 36). Igualmente indican la aspiración de la investigación y constituyen las guías del estudio. (Hernández et al., 2010). La presente investigación intenta levantar información que aporte en una mejor explicación del problema anteriormente planteado, a través del logro de los objetivos propuestos a continuación: 1.7.1. Objetivo general. Analizar la feminizacion de educacion superior e identificar su impacto en el empoderamiento de las mujeres, tomado como referencia la carrera de medicina en la
23 UASD. 1.7.2. Objetivos específicos. Estos objetivos son los siguientes: 1. 1. Describir la situación de empoderamiento de la mujer dominicana en el ámbito de educación superior y en espacio de poder del estado. 2. Determinar el perfil de las mujeres que ingresan a la Carrera de Medicina en la UASD. 3. Identificar la situación laboral de las mujeres en la carrera de medicina. 4. Determinar el empoderamiento de las mujeres de la carrera de medicina en la UASD en función de su conocimiento del Marco Legal que la favorece.
Figura 3:Esquema de todos los componentes de la investigación todos los componentes de la investigación 24
25 1.8.Marco Conceptual Debido a la complejidad en la utilización del concepto Género, por un lado, y a la ambigüedad de la conceptualización de Empoderamiento por el otro, a los fines de esta investigación, ambos términos se asumen de la manera siguiente: El Género. “Como una variable en la que se hacen comparaciones entre hombres y mujeres tomando en cuenta aspectos como la discriminación y la inequidad y aquellas en las que predomina la línea de las “Mujeres en la toma de decisiones” (Gaba, 2008, p.18). El Empoderamiento. Como una idea asociada a términos como “fuerza personal”, “control”, “poder personal”, “elección propia”, e ideas como “vida digna en concordancia con los propios valores de la persona”, “capacidad de luchar por los derechos propios”, “independencia”, “toma de decisiones propias y “ser libre” (Delgado, 2008, p. 18). Empoderamiento Femenino.Como idea que se refiere “tanto al proceso, como al resultado del proceso a través del cual las mujeres ganan un mayor control sobre los recursos intelectuales y materiales, y desafían la ideología del patriarcado y la discriminación por género” (Batliwala, citado porCasique, 2010, pp 1-2).
26 CAPÍTULO 2: REVISIÓN DE LITERATURA
27 Capítulo2: Revisiónde Literatura 2.1. Introducción Para la redacción de este capítulo se han seguido las pautas sugeridas por Hernándezet al.(2010). El mismo consiste en “la exposición de una serie de cuestiones relacionadas con el conocimiento disponible acerca de los descriptores de la investigación y por ende, vinculadas al problema planteado” (p. 52). Cabe destacar que sobre la perspectiva de género y el empoderamiento existe una basedocumental, producto del trabajo de las universidades y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, tanto a nivel mundial, regional y nacional. Como se expone en el desarrollo del capítulo, las feministas han sido las principales protagonistas en el proceso de elaboración de teorías y han marcado el accionar para transformar las relaciones de poder entre el hombre y la mujer(Barffusón, Revilla & Carrillo, 2010, 360; Polomar, 2005, 9). Estas mujeres, académicas y no académicas, han logrado que se realicen estudios que identifican los escenarios de inequidad y desigualdad que sufre la mujer y que se pongan en marcha políticas, programas y planes con miras a reducir la brecha de género, resultando todo esto en un incremento de la participación de la mujer en los centros de decisión política en los diferentes Estados del mundo, tendiendo así al empoderamiento femenino. Sobre la educación, ya desde la antigüedad se discutía la función social de la misma. Más recientemente se ha planteado que las universidades son responsables, no sólo de formar profesionales, sino también de garantizar el acceso a la educación superior y más aun de diseñar y ejecutar políticas garantistas de los derechos de la mujer. Finalmente, el capítulo se ha dividido en dos acápites: (a) Marco Teórico,
34 En la década del 80, en el ámbito académico se introdujo el “género” como una construcción social que se relaciona otros sistemas simbólicos(Eguía, 2010, p. 2668). En esta década también se sustituye el término “mujeres”, por el término“género”rechazando la interpretación de las esferas separadas; asumiendo que el estudio de las mujeres por separado crea la ficción de que la experiencia de un sexo, tiene poco o nada que ver con el otro y; sugiriendo así que la información sobre las mujeres es necesariamente información sobre los hombres, que un estudio implica al otro y que por tanto el mundo de las mujeres es parte del mundo de los hombres (Scott, 1990, p. 271).Este mismo autor refiere que en años recientes se ha afianzado el uso de la palabra “género”como categoría relacionada con el sexo asociándose a frases tales como “la brecha de género” y “la política del género” (p. 96). Ante todas estas acepciones, Amigot & Pujal (2009) entienden que de no cambiarse la forma de uso de la categoría de género de (en un término tipo cajón de sastre), se podría llegar al abandono de la misma; plantean estas autoras, que sólo si precisa en cada análisis el uso teórico específico que se le dé a la categoría género, se parte de la inadecuación feminista de una utilización meramente descriptiva, positivista y sicologista y se conecta dicha categoría relacional con la dimensión polimorfa de las relaciones de poder en la sociedad contemporánea, entonces esta categoría teórica seguiría siendo extremadamente útil y necesaria, pudiendo tomarse como una perspectiva crítica de análisis feminista (p. 118).Es oportuno indicar que Lagarde(1996) afirma que: El análisis de género es la síntesis entre la teoría de género y la llamada perspectiva degénero derivada de la concepción feminista del mundo y de la vida. Esta perspectiva se estructura a partir de la ética y conduce a una filosofía
35 posthumanista, por su crítica de la concepción androcéntrica de humanidad que dejó fuera a la mitad del género humano: a las mujeres. Y, a pesar de existir en el mundo patriarcal, las mujeres han sido realmente existentes. Es notable que el humanismo no las haya advertido. La perspectiva de género tiene como uno de sus fines contribuir a la construcción subjetiva y social de una nueva configuración a partir de la resignificación de la historia, la sociedad, la cultura y la política desde las mujeres y con las mujeres. Esta perspectiva reconoce la diversidad de géneros y la existencia de las mujeres y los hombres, como un principio esencial en la construcción de una humanidad diversa y democrática. Sin embargo, plantea que la dominación de género produce la opresión de género y ambas obstaculizan esa posibilidad. Una humanidad diversa democrática requiere que mujeres y hombres seamos diferentes de quienes hemos sido, para ser reconocidos en la diversidad y vivir en la democracia genérica(p. 1). De acuerdo con Benhabib, citado por Lagarde (1996),“el género es la construcción diferencial de los seres humanos en tipos femeninos y masculinos,una categoría relacional que trata de explicar la construcción de un tipo de diferencia entre los seres humanos” (p.11). Esta autora platea que las teorías feministas, ya sean psicoanalíticas, posmodernas, liberales o críticas, coinciden en que la constitución de diferencias de género es un proceso histórico y social y que el género no es un hecho natural; es necesario cuestionar la oposición entre “sexo” y “género”. La diferencia sexual no es simplemente un hecho biológico ya que la construcción e interpretación de la diferencia anatómica es en sí un proceso histórico y social. De hecho la identidad sexual es un aspecto de la identidad de género, por tanto ambas categorías, el sexo y el
género no se relacionan entre sí como lo hacen la naturaleza y la cultura pues la sexualidad misma es una diferenc De acuerdo a de la Cruz (1998 en la discriminación y marginación de las mujeres en lo que se refier económicos, políticos, sociales y culturales, así como en los estableciendo una clara productiva y de las mujeres en la reproductiva e sta posición social diferenciada es construida a partir espacios, características e identidades diferentes para cada persona, en razón de su sexo biológico, lo que da como resultado una situación diferenciada (en términos de derechos, valores, oportunidades) y un código complejo qu los sexos, en consecuencia Figura 4. Sistema de categoría sexo/género. L as antropólogas feministas dejar de pens ar que toda la experiencia está también está m arcada por la diferencia sexual subjetividad inconsciente; que l Caracter í (dado por los genes) Puede cambiarse Ejemplo: Solo las mujeres pueden dar la luz género no se relacionan entre sí como lo hacen la naturaleza y la cultura pues la sexualidad misma es una diferenc ia construida culturalmente. De acuerdo a de la Cruz (1998 ), el Sistema Sexo- Género ha dado como resultado discriminación y marginación de las mujeres en lo que se refier económicos, políticos, sociales y culturales, así como en los ámbitos público y privado, una clara diferencia entre la intervención de los hombres en la esfera productiva y de las mujeres en la reproductiva (p. 16). Esta misma fuente sostiene que sta posición social diferenciada es construida a partir de la asignación de papeles, espacios, características e identidades diferentes para cada persona, en razón de su sexo biológico, lo que da como resultado una situación diferenciada (en términos de derechos, valores, oportunidades) y un código complejo qu e organiza y regula las relaciones entre en consecuencia , el análisis de género es usado para diferenciar SEXO GÉNERO Sistema de categoría sexo/género. Tomada deWalk er, 1997; citado por de la Cruz as antropólogas feministas enfrentan el problema epistemológico que implica ar que toda la experiencia está marcada sólo por el género arcada por la diferencia sexual entendida no como anatomía sino subjetividad inconsciente; que l a identidad del sujeto es determinada í sticas biológicas (dado por los genes) Puede cambiarse Ejemplo: Solo las mujeres pueden dar la luz Características sociales (aprendido) No puede cambiarse Ejemplo: Mujeres y hombres pueden cuidar de niň os, ni personas mayores 36 género no se relacionan entre sí como lo hacen la naturaleza y la cultura pues la Género ha dado como resultado discriminación y marginación de las mujeres en lo que se refier e a los aspectos ámbitos público y privado, la intervención de los hombres en la esfera Esta misma fuente sostiene que de la asignación de papeles, espacios, características e identidades diferentes para cada persona, en razón de su sexo biológico, lo que da como resultado una situación diferenciada (en términos de derechos, e organiza y regula las relaciones entre , el análisis de género es usado para diferenciar (Figura 4): er, 1997; citado por de la Cruz (1998). epistemológico que implica por el género para pensar que entendida no como anatomía sino como sujeto es determinada no sólo por las Ejemplo: Mujeres y hombres os, ni ňas y
37 prácticas y representaciones simbólicas dentro de formaciones sociales, sino también por procesos inconscientes vinculados a la vivencia y simbolización de la diferencia sexual, siendo entoncesfundamental entender que la diferencia sexual no es cultura (cómo sí lo es el género), y por lo tanto no puede ser situada en el mismo nivel que los papeles y prescripciones sociales(Lamas, 2000, p. 19). Según esta misma fuente, confundir diferencia sexual con sexo o con género deja de lado que el conflicto del sujeto consigo mismo nopuede ser reducido a ningún arreglo social.Sin embargo, las nociones de diferencia sexual y de sexo por parte del feminismo de la diferencia y la tesis de que el sexo también es construido socialmente promovida por ciertas teorías en el ámbito de la filosofía queer, han provocado una reducción del protagonismo de la expresión género en el ámbito del discurso feminista, siendo más ampliamente utilizado en otros espacios. (Zúñiga, 2009, p. 45). “El género como categoría surge en el movimiento feminista de los años setenta del siglo pasado e intenta explicar la artificialidad de las desigualdades entre mujeres y hombres” (De Barbieri, citado por Molina & San Miguel, 2009, p. 23). De la Cruz (1998) habla de: (a) “Dimensión de Géneroˮ que se refiere al género como categoría de análisis que sirve para conocer y evaluar una situación determinada como por ejemplo, los efectos de las propuestas de intervención, el cambio en la condición y posición de las mujeres o determinados aspectos en las relaciones de género; y(b) “Perspectiva de Géneroˮ que se refiere al género como opción política para el cambio del sistema sexo-género vigente y que implica considerar sistemáticamente las diferencias entre las situaciones de las mujeres y de los hombres en las fases deplanificación, ejecución y evaluación de todas las políticas comunitarias en cualquier sociedad.
38 En un sentido más amplio, la llamada perspectiva de género permite analizar y comprender las características que definen a las mujeres y a los hombres de manera particular,sus semejanzas y diferencias, sus posibilidades vitales, elsentido de sus vidas, sus expectativas y oportunidades, así como las relacionessociales que se dan entre ambos géneros, los conflictos institucionales y cotidianos a los que deben enfrentarse y las maneras en que lo hacen e incluso, contabilizar los recursos y la capacidad de acción con que cuentan ellos para enfrentar las dificultades dela vida y la realización de sus propósitos(Lagarde, 1996, p. 2). La perspectiva de género, es considerada como el enfoque o el contenido conceptual que se le da al género para analizar la realidad de fenómenos diversos, evaluar las políticas, la legislación y el ejercicio de derechos, así como el diseño de estrategias y evaluación de acciones sobre la temática, entre otros (Molina & San Miguel, 2009, p. 24). De acuerdo con el Consejo de Europa, citado por las Comunidades Europeas (2008), el mainstreaming de género puede definirse como la organización,la mejora, el desarrollo y la evaluación de los procesos políticos, de modo que una perspectiva de igualdad de género se incorpore en todas las políticas, a todos los niveles y en todas las etapas, por los actores involucrados en la adopción de medidas políticas (p. 11). Murguialday et al. (2008) aclara que para construir acciones desde una perspectiva de género es necesario no confundir el análisis de género con descripciones de la situación de las mujeres ya que esto sólo aporta una visión parcial del problema y un énfasis equivocado en el colectivo femenino como único responsable de su situación (p. 19).
39 Rees, citado por las Comunidades Europeas (2008), plantea que otra manera de definir el mainstreaming de género consiste en distinguir tres tipos de estrategias de igualdad de género: (a) Reparar, consiste en las medidas dirigidas a establecer la igualdad formal entre hombres y mujeres, como la legislación de igualdad de trato y los mecanismos que garanticen el cumplimiento de la ley; (b) adaptar a la medida,esta plantea que para lograr la igualdad pueden ser necesarias medidas y servicios específicos para las mujeres, tales como los programas de acción positiva para mujeres y los servicios de cuidado infantil; y(c) transformar,esta va más allá al cuestionar el statu quo y considerar que puede ser necesaria una transformación de las instituciones o de las organizaciones para alcanzar la igualdad de género. (p. 11) En el sentido de lo anterior, cabe destacar que existen los llamados “Indicadores de Géneroˮ. Estos sirven para medir los cambios en las relaciones de género en una sociedad a lo largo del tiempo (CIDA, citado por Murguialday et al., 2008, p. 29). Los requisitos para que los indicadores sean instrumentos útiles para evaluar el progreso en el logro de la equidad de género en el desarrollo son los: (a) presentar los datos siempre desagregados por sexo y a ser posible, también por edad, niveles socioeconómicos, educativos, colectividades étnicas, etc.; (b) hacer explícitas las manifestaciones concretas de la desigualdad de género en el acceso a los recursos valiosos, en la asignación de roles y responsabilidades, en la toma de decisiones relevantes, etc.; y(c) formularse de manera participativa con todos los grupos involucrados(Murguialday et al., 2008, p. 29).
40 2.2.1.2. Importancia de la perspectiva de género en la democracia y el desarrollo social. Fue hasta el siglo XX cuando en la mayoría de los países del mundo la mujer consiguió el derecho de votar y poder ser elegida. Dando un vistazo a la historia, se tiene que Nueva Zelanda fue el primer país que concedió a la mujer el derecho del sufragio activo (a votar) en 1893 y Finlandia el primero en conceder ambos derechos (a votar y ser elegida) en 1906; mientras que en otros países estos derechos fueron otorgados más tarde: Francia en 1944, Italia, en 1945, Chipre en 1960, Suiza en 1971, Bangladesh, en 1972, Angola en 1975 o la República Centroafricana en 1986 e incluso actualmente existen algunos países, como Arabia Saudita, Brunei o los Emiratos Árabes, donde se les niegan ambos derechos a la población femenina(J. García, 2011, p. 14). Portes, citado por Parella (2003), afirma que los estudios sobre género y desarrollo han estado fuertemente marcados por los planteamientos y la ignorancia del papel de la mujer en las distintas teorías del desarrollo general (p. 37). Según se aprecia en la evolución de los estudios y práctica del desarrollo, las mujeres fueron consideradas parte de los grupos vulnerables que eran responsabilidad de los ministerios de bienestar social y también las encargadas del cuidado familiar (Zabala, 2010, p. 76). Vale recordar que el concepto del cuidado ha sido definido como una característica de los seres humanos, la cual incluye todo lo que estos hacen para conservar, continuar o reparar el “mundo” de modo que la vida se puede sostener en él de la mejor forma posible. Dicho mundo incluye los cuerpos, las individualidades (selves) y el ambiente que debe ser integrado por los actores a la red compleja que sostiene la vida (Tronto, citada por Delassus, 2013, p. 1).
41 No obstante, esta conceptualización del “cuidadoˮ por lo general las mujeres son consideradas simplemente como parte de ese mundo que se debe “cuidarˮ. En ese contexto, la estrategia de bienestar originada en los programas de bienestar dirigidos a las mujeres después de la Primera y Segunda Guerras Mundiales, se basaba en la ayuda de emergencia a través de agencias humanitarias que utilizaban el trabajo no pagado de mujeres de clase media, reduciendo así los costos para que los programas pudieran ser ejecutados eficientemente (Moser, citado por Zabala, 2010, p. 76). Dicha estrategia asumía “que las mujeres eran receptoras pasivas del desarrollo; que su rol más importante era la maternidad; y, que su mejor contribución al desarrollo era criar y cuidar a sus hijas e hijos” (Zabala, 2010, p. 76). Este mismo autor refiere que las ayudas, consistían en donación de alimentos en épocas de crisis, hambrunas o desastres naturales, cursos de capacitación en nutrición y salud y sobre actividades productivas tradicionales, en incluso en la planificación familiar. De acuerdo a Berbel, Cárdenas & Paleo, citaddos por Báez (2015),“en España, a diferencia de otros países europeos, la Iglesia Católica ayudó crear movimientos de mujeres que defendían la perpetuación de lo femenino como ligado al hogar, el cuidado, el matrimonio y la maternidad” (p. 30).Las prácticas y políticas protestantes, principalmente las cuáqueras permitían la presencia de mujeres en las tareas de la Iglesia (intervenían públicamente en la oración y hablaban a toda la congregación), sin embargo se debe recordad que el cristianismo tuvo efectos contradictorios sobre la subordinación de las mujeres, puesto que mientras, que en los primeros siglos del cristianismo, las mujeres tienen más protagonismo y en El Nuevo Testamento parece que mujeres actúan como iguales dentro de la nueva fe, la realidad es que persisten enseñanzas, como las del
42 apóstol Pablo, que indican la conveniencia de la subordinación de las mujeres (De Ávila, 2012, p.13). En realidad, “el feminismo que reivindica la igualdad de derechos surgió más fácilmente en los países protestantes que en los católicos” (De Ávila, 2012, p. 47). Se debe recordar que las teorías y las prácticas de desarrollo de los años 50 y 60 ignoraron el papel de las mujeres en el proceso de desarrollo, produciéndose una agudización en la asignación de los roles según el sexo, es decir que las políticas seguidas incrementaban la capacidad productiva de los hombres a la vez quetambién aumentaban la descalificación de las mujeres para su inserción en el mercado laboral; las estrategias de bienestar que se desarrollaban percibían en las mujeres sólo su rol reproductivo y eran consideradas beneficiarias pasivas del desarrollo como consumidoras y usuarias del recurso(Pupo, González, Martínez & Mata, 2011, p. 10). En los años 70, se comenzó a visualizar la posición clave de las mujeres en el desarrollo, reconociéndose que habían sido marginadas del mismo y que para garantizar el éxito y la sostenibilidad de este proceso era necesario tomar en cuenta el trabajo realizado por este grupo social, surgiendo así el enfoque "Mujeres en el Desarrollo" (MED). (de la Cruz, 1999, párr.2). Este enfoque entiende que el desarrollo necesita a las mujeres y resalta el papel productivo de estas, entendiendo su subordinación por su exclusión del mercado, pero considera a las mujeres aisladamente, buscando soluciones parciales y señalando sus necesidades a través de intervenciones específicas o en proyectos con un "componente" de mujer reforzando sus roles genéricos sin cuestionar la división social del trabajo. En 1975 lo esencial de la primera Conferencia Mundial de la Mujer radicó en considerar por primera vez a la mujer como sujeto de derecho y ver en su subordinación
43 un obstáculo para el desarrollo (Pupo etal., 2011, p. 10). El MED sirvió de plataforma para la visión internacional de primer feminismo liberal, siendo el resultado del surgimiento de una corriente crítica al desarrollo que denunció el mito de la “neutralidad de género” de las estrategias de desarrollo, presentando los temas de mujeres como una preocupación seria y necesaria que debía ser atendida por dichasestrategias. Las activistas de este enfoque pretendieron “divorciar” las preocupaciones de los enfoques de bienestar, asociados a las actividades asistencialistas de la primera década del desarrollo y su fracaso (los cuales se centraban en los roles de las mujeres como madres y los derechos derivados de esta función)y los enfoques de desarrollo promovidos por dicha tendencia (De la Cruz, 2007, p. 14).Ya a finales de los 70, se comienza a cuestionar lo adecuado de centrarse sólo en las mujeres y comienza a incorporarse en el debate la importancia de las relaciones de poder, de conflicto y las relaciones de género, para entender la subordinación de las mujeres, motivando el paso del enfoque MED al “Género en el Desarrollo” (GED) y definir herramientas y metodologías para la planificación (de la Cruz, 1999, párr.3). El enfoque GED ha sido considerado, tanto entre las organizaciones feministas como por las agencias internaciones, como el más efectivo para favorecer la igualdad de género. Mientras el enfoque MED contribuyó a visibilizar el papel de las mujeres en los procesos de desarrollo centrándose en la incorporación de las mujeres en esos procesos como una vía para favorecer la eficiencia económica sin cuestionar las causas de su participación diferenciada; el enfoque GED en cambio hace énfasis en las causas estructurales de la desigualdad y en las relaciones de género entendidas como relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres que perpetúan la pobreza, las desigualdades
50 …la década del 90 tiene la impronta de la derrota para las mujeres: el empoderamiento, las cumbres, el Banco Mundial, la globalización y el mandato supremo de la cooperación internacional para apoyar las representaciones que, vestidas de buenas maneras y desde la mesura, pudieran sentarse a negociar (como si fuera negocio) la experiencia histórica concreta de las mujeres, restringiendo así la capacidad propositiva, la formulación utópica de las mujeres desde la radicalidad, parcializando en demandas y dejando intocadas e inamovibles, las bases simbólico valóricas de la opresión de las mujeres: Reinstalando nuevas formas de marginación del colectivo mujeres; convocando no por las propuestas políticas e ideas de mundo y separando de manera jerárquica a las representantes (con el conocimiento experto) de las representadas (las víctimas “beneficiarias” de esas políticas). En síntesis, adscribiendo al orden simbólico valórico de la masculinidad sin posibilidades de ejercitar nuevas formas de cultura y sociabilidad desde la experiencia de ser mujeres, colocando y negociando desde el “plano inclinado” con el Estado y el colectivo de varones, las migajas que nunca están dispuestos a ceder, a menos que favorezca sus propios intereses (p. 3). Hoy en día las mujeres organizadas han modificado el discurso y la práctica de los derechos humanos haciendo suyo su lenguaje para presionar por las reformas sociales que impulsan la igualdad. En tal razón la justicia de género puede definirse como “acceso a” y “control sobre” los recursos en los ámbitos privado y público (De la Cruz, 2007, p. 17).La Organización Internacional del Trabajo OIT (2010) ha señalado que la igualdad de género no significa que hombres y mujeres son o deberían ser iguales, sino más bien que
51 ambos tendrían que gozar de los mismos derechos y oportunidades en todos los aspectos de la vida. Indica también esta fuente que en el contexto del desarrollo económico local, por ejemplo,la igualdad de género supone que la participación en la gestión pública y el acceso a oportunidades y condiciones de trabajo decente, a los recursos y a los servicios no se vean perjudicados por el hecho de ser hombre o ser mujer (p. 4). Por otro lado, Lamas (s.f.) sostiene que un desarrollo más equitativo y democrático del conjunto de la sociedad requiere la eliminación de la discriminación (p. 216). En particular con las mujeres, se ha vuelto impostergable la búsqueda de solución a las condicionantes culturales, económicas y sociopolíticas que de una forma u otra promueven la discriminación femenina. La contribución primordial de las mujeres a las comunidades, sociedades y economías, y los elevados costes que supone la desigualdad de género, deben ser totalmente reconocidos, sobre todo en estos momentos en que el mundo atraviesa grandes problemas económicos y que las desigualdades a todos los niveles de la sociedad van en aumento. De hecho, las medidas de austeridad en la actual crisis, han golpeado duramente a las mujeres en muchos países suponiendo pérdidas de puestos de trabajo, recortes salariales, reducción en los servicios públicos y de los recursos destinados a los servicios de apoyo vital para las mujeres víctimas de violencia (Comité de Ministros, 2013, p. párr. 4). Pupo, González & Martínez (2011) afirman que: La participación real de las mujeres en el desarrollo significa tener la oportunidad de expresar sus puntos de vista y de tomar las decisiones que afectan sus vidas,
52 contemplar sus necesidades e intereses en la definición de los objetivos de los proyectos y tenerlas en cuenta en la evaluación de los impactos de las acciones desarrolladas en el marco de los proyectos. El verdadero empoderamiento es logrado por las mismas personas involucradas, mediante su participación en los procesos que definen sus oportunidades de vida y, sobre todo, en un proceso democratizador donde el logro de relaciones equitativas entre los géneros sea una prioridad (p. 12). En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), celebrada 2012, los participantes reconocieron la necesidad de contar con un modelo de desarrollo más expansivo, basado en la inclusión, la igualdad y la sostenibilidad, afirmando que la igualdad entre los géneros y la participación de las mujeres eran “importantes para la adopción de medidas eficaces en todos los aspectos del desarrollo sostenible” (resolución 66/288 de la Asamblea General). Esto es un indicador de que se avanza en la acepción de que la igualdad entre los géneros, que se fundamenta en los derechos humanos, es en sí misma un objetivo esencial del desarrollo y es imprescindible para acelerar el desarrollo sostenible en general (Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2014, p. 2). Habiéndose visibilizado la importancia de la mujer en el desarrollo de las sociedades, el Plan Estratégico del PNUD para el período 2014-2017 incluye tres esferas de trabajo que bien pueden favorecer mejores oportunidades de participación de las mujeres. Estas esferas son las siguientes: 1.Vías sostenibles de desarrollo. La esfera de trabajo de las vías sostenibles de desarrollo ofrece una oportunidad de hacer frente a las desigualdades y reconfigurar las
53 políticas para empoderar a las mujeres y las niñas en toda su diversidad, de modo que puedan convertirse en agentes catalizadores del cambio y participen en igualdad de condiciones conlos hombres en la tarea de promover un crecimiento incluyente, justo, equitativo y sostenible. Con las mujeres, es posible lograr éxitos en la erradicación de la pobreza, el fomento de los patrones de consumo y de producción sostenibles y la gestión sostenible de los recursos naturales. 2.Sistemas de gobernanza democrática incluyentes y efectivos. Garantizar que hombres y mujeres participen en igual medida en los procesos de gobernanza y que se beneficien de los servicios en la misma proporción para poder alcanzar una gobernanza democrática incluyente y efectiva. En esta esfera el PNUD ofrece una oportunidad de impulsar el empoderamiento y los derechos jurídicos de las mujeres, fortalecer su acceso a la justicia, asegurar que los servicios se presten teniendo en cuenta las cuestiones de género y de manera equitativa, y promover su participación igualitaria en la adopción de decisiones. 3.Aumento de la resiliencia.La igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres son fundamentales para aumentar la resiliencia tanto personal como institucional y social. Esto así porque las desigualdades en las esferas económica, social y política agravan el efecto de las crisis económicas, políticas y relacionadas con el clima y los desastres, y dificultan el desarrollo sostenible y la paz duradera. Es importante que las mujeres participen en todas las etapas de los procesos de paz y sus prioridades deben tenerse en cuenta en la labor relativa a la prevención de conflictos, la recuperación temprana después de situaciones de crisis, la paz duradera, la resiliencia y el desarrollo sostenible.
54 Se finaliza este acápite del marco teórico recordando que la introducción de la igualdad de género en la agenda del desarrollo y la ayuda internacional responde de manera decisiva a la presión e incidencia que las OSC han logrado imprimir sobre sus sistemas políticos y los espacios de debate y de toma de decisiones a nivel internacional;en este proceso las organizaciones de mujeres han ido evolucionando y diversificando su discurso, ampliando sus alianzas y afinando su repertorio de acción e incidencia (Pajarín, 2015, p. 66). 2.2.1.3. La cuestión de los indicadores de género. Un indicador es una numérica o valor que describe la situación o condición de un fenómeno particular. Los indicadores pueden ser cuantitativos y cualitativos: los primeros permiten mostrar el avance de una iniciativa a partir de las metas que se han propuesto alcanzar, así como evaluar y determinar sus impactos; los segundo proporcionan información con descripciones de procesos o resultados sobre el impacto de los programas y las políticas públicas. (Inmujeres, citado por Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, 2010, pp. 72˗73). Los indicadores sociales, ámbito al cual pertenecen los indicadores de género, han sido definido por La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como …instrumentos analíticos que permiten mejorar el conocimiento de distintos aspectos de interés sobre la vida social o acerca de los cambios que están teniendo lugar, y que por consiguiente, la información que proporcionan, ayudan a dar respuesta a problemas sociales y a tomar decisiones de políticas públicas sustentadas en la evidencia empírica”. (Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, 2010, p. 73). La incorporación de la perspectiva de género en las políticas públicas ha tenido como objetivo visibilizar y corregir las desigualdades e inequidades de género, a través del compromiso
55 explícito del Estado de revertir las desigualdades presentes en la sociedad; asimismo, transformar las relaciones de género. La incorporación del enfoque de género en las políticas públicas ha sido identificada, también, como una estrategia para incrementar la eficacia y eficiencia de las mismas; construir políticas públicas más equitativas y mejorar su focalización; promover la participación ciudadana; fortalecer la democracia y contribuir a la modernización del Estado y la gestión pública (Solar, 2009, p. 3). Existen dos razones de gran importancia para que hombres y mujeres responsables de la toma de decisiones políticas, conozcan y utilicen los indicadores de género: La primera es estos parámetros permiten visibilizar las múltiples desigualdades en pueden existir entre las relaciones de hombres y mujeres y que pudieran pasar desapercibidas y, segunda es conformada por el hecho de que su uso determina la calidad de las políticas públicas relativas al tema de género, pudiendo ayudar a mejorar o aumentar su eficiencia (Instituto de la Mujer de Castilla˗La Mancha, 2010, p. 7). Aunque los indicadores han sido utilizados a través de la historia de las sociedades, en lo que se refiere al género, no es hasta finales del siglo XX que comienzan a utilizarse estos para analizar situaciones concernientes a la posición de hombre y mujeres en la sociedad. En la década de los 70 estos indicadores sociales respondían básicamente a aspectos relativos al crecimiento económico y dejaban de lado variables como el género o la pobreza. Fueron los cambios económicos ocurridos en el mundo en los años 80 lo que reflejó la necesidad de considerar otros tantos aspectos en los análisis y permitió que el enfoque de género comenzara a insertarse en los instrumentos de medición de variables sociales en el ámbito del desarrollo (Instituto de la Mujer de Castilla˗La Mancha, 2010, p. 22). Ya en los 90 varias entidades internacionales tales como, La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Agencia de Cooperación Canadiense, la Unión Europea (UE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) comenzaron a impulsar fuertemente estos indicadores. Entre los primeros indicadores de género se encuentran: el Índice
56 de Desarrollo Ajustado por Género (IDG) similar al Índice de Desarrollo Humano (IDH) y el Índice de Potenciación de Género (IPG) que mide el progreso de las mujeres en términos políticos y económicos. Sin embargo es en 1995 durante la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Pekín que se imponen los indicadores de género de forma definitiva. (Instituto de la Mujer de Castilla˗La Mancha, 2010, p. 24). Vale decir que para construir cualquier indicador sintético se debe contar con datos adecuados para ello. En el caso particular de los indicadores de género existe un importante hándicap en este aspecto, pues no solamente son afectados por problemas de disponibilidad de las estadísticas pública, sino también por limitaciones en lo referente a la desagregación por sexo de los datos generados, así como por la ausencia de un diseño no androcéntrico de las estadísticas oficiales a nivel internacional. Estas fallas han obligado a que se reconozca la necesidad de elaborar indicadores de bienestar que incorporen las cuestiones de género. Los índices más utilizados a nivel internacional han sido los propuestos por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1995: el Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG) y el Índice de Potenciación de Género (IPG). Sin embargo, no han estado exentos de críticas; y han sido varios los intentos de superar sus principales limitaciones (Blancas & Domínguez, 2010, p. 226). Otro elemento que hace que se cuestiones los indicadores de género, es la concepción que sobre la paridad tienen tanto hombres como mujeres. Así, la división del trabajo domestico y el cuido, se ha tomado como el instrumento que permite medir la paridad en una pareja, es decir una persona puede asumir que tiene paridad con su pareja por el simple hecho de que se reparten las tareas y el cuido de forma más o menos equitativa (Agirre, 2014, p. 93). Esto se puede asumir como erróneo ya que por lo general estas asignaciones en el hogar se realizan de manera espontanea y no como producto de un proceso de negociación donde cada parte de la pareja exponga conscientemente sus puntos de vistas sobre situaciones dadas en otros aspectos dentro del hogar y con la familia;de hecho varias investigaciones apoyan la tesis de que a pesar del incremento de las mujeres económicamente activas, la participación de los hombres en las tareas
57 del hogar sigue siendo muy baja (Royo, citado por Agirre, 2014, p. 95). Lamas (2007) ha señalado la debilidad en las “cuotas” de participación política de las mujeres en América Latina, dado la resistencia que presentan los gobiernos a despenalizar el aborto (p. 141). Esto es igual a decir que además de la injusta participación en términos de los porcentajes legalmente establecidos, las mujeres no representan a las mujeres ya que, pese a que tener cuerpo de mujer no garantiza un pensamiento de mujer ni un compromiso con las mujeres (Bocchetti, citado por Lamas, 2007, p. 141), razón por la cual las feministas buscan convertirse en una masa crítica que permita generar una situación de mayor fuerza y unión y así lograr un mayor respecto a los derechos de la mujer. Continua exponiendo este autor que la participación de las Latinoamérica en la función pública ha ido en aumento, sin embargo esto ha implicado cambios significativos en la relación con el poder político. Afortunadamente, el reconocimiento de la exclusión de las mujeres del poder también va en aumento y ha logrado generar importantes marcos legales destinados a impulsar acciones afirmativas y cuotas en el ámbito político que hagan más eficientes. La implementación de cuotas constituye, sin duda, una importante medida estratégica. Expresa Lama que el primer país latinoamericano en establecer una cuota mínima para las mujeres fue Argentina que en 1991 aprobó por ley un mínimo de “cupo” dando como resultado que el 42% de las bancas en el Senado de la Nación; el 33% en la Cámara de Diputados Nacional, y el 27% en las legislaturas provinciales fueran ocupadas por mujeres (p. 142). Agirre (2014) afirma que: Es fundamental negociar el trabajo doméstico y de cuidados para la consecución de una pareja igualitaria. Si bien es cierto que se utiliza este reparto como termómetro a la hora de medir la paridad de una pareja, existe la convicción de que el reparto surge de manera «natural». Al no explicitarse este reparto «natural» se dificulta su reorganización, lo que redunda en un reparto desigual basado en los estereotipos de género. Por lo tanto, la falta de explicitación conlleva la
58 perpetuación del reparto desigual. Así, el amor romántico neutraliza la utilización de estrategias negociadoras que se utilizan en otros ámbitos (laborales, relaciones de amistad, otras relaciones familiares…). (p. 109). Desde su primera edición en 1990, los Informes de Desarrollo Humano han incluido índices que abordan algunos temas y dimensiones que complementan a dicho índice y que en parte han sido sugeridos por diferentes críticos. Dentro de los Índices Asociados al Índice de Desarrollo Humano están: IDH sensible al género y IDH ajustado por disparidad de género ambos creados en el1992, IDH ajustado por género creado en 1993, Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG) y Índice de Potenciación de Género (IPG) estos dos últimos creados en el 1995 (Phélan, 2011, p. 85). 2.2.1.4. La historia del feminismo y su impacto en el enfoque de género como ente de equidad e igualdad. Desde años anteriores a los 80's del siglo pasado ha ocurrido todo un abanico de debates sobre los procesos de “ganar poder” que deben ser conocidos por todas aquellas personas que contribuyen de una u otra forma, a los cambios sociales (Murguialday (2013, p. 5).Claro está, en todos los procesos, en las luchas por los derechos que garantizan el poder y por ende la autonomía de las mujeres, se encuentran involucradas feministas de cualquier estrato social, pero sobre todo, mujeres procedentes de los sectores más vulnerables en cualquier parte del mundo. Conceptualmente existe una gran discusión sobre el feminismo, de hecho es bien sabido que quien tiene el poder es quien da nombre a las cosas. En ese sentido el feminismo ha ido acuñando nuevos términos a lo largo del tiempo, los cuales han sido rechazados por la autoridad, en este caso la Real Academia Española (RAE), cuya
59 autoridad hace décadas está cuestionada por el feminismo (Varela, citado por Avila, 2012, p. 7). La definición que el diccionario de la RAE hace de feminismo es la siguiente: “Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres”. A lo que Varela responde: Tres siglos y los académicos aún no se han enterado de que exactamente eso es lo que no es el feminismo. La base sobre la que se ha construido toda la doctrina feminista en sus diferentes modalidades es precisamente la de establecer que las mujeres son actoras de su propia vida y el hombre ni es el modelo al que equipararse ni es el neutro por el que se puede utilizar sin rubor varón como sinónimo de persona ¿Pensará la Academia que las mujeres no tenemos derecho al aborto, por ejemplo, puesto que los hombres no pueden abortar?.(Ávilas, s.f, pp. 7˗8). Desde la antigüedad, existen discursos y prácticas acerca de la diferencia y desigualdad entre mujeres y hombres, mismas que han permanecido en el tiempo, adaptándose y transformándose dentro de los distintos contextos espacio˗temporales. En tal sentido, la teoría feminista aporta instrumentos para entender a las sociedades antiguas, a la vez que el estudio de sus aportaciones desde la perspectiva de género, permite además, indagar acerca de aspectos claves del sistema patriarcal, para comprender los profundos mecanismosque aún sustentan el funcionamiento de dicho sistema y, el llamado “techo de cristal”(Mirón, 2010, p.115). Lagarde, citada por Martínez (2004) sostiene que el patriarcado define un orden del mundo a la medida de los varones, en el que las mujeres, aun siendo igual o mayor en
66 2.2.1.4.1. El feminismo premoderno. Documentos antiguos, tanto griegos como romanos, hebreos, fuentes de la cultura europea y occidental, muestran la subordinación de las mujeres pero en la última mitad del siglo XIX se publica una serie de obras que sostienen teorías sobre el pasado matriarcal y se comienza a cuestionar acerca de si la sociedad ha evolucionado de un pasado matriarcal a un presente patriarcal, contándose entre los autores más influyentes a J.J. Bachofen, Lewis Henry Morgan y Friedrich Engels (Anderson y Zinsser, citados por De Ávila, 2011, p.12). Estos autores plantean que siendo hebreos, griegos y romanos, sociedades guerreras una de las hipótesis es que la razón más probable del sometimiento femenino es el desarrollo de la competencia y la guerra entre grupos, en general como respuesta a la presión de condiciones ecológicas más adversas. Ante la falta de documentos escritos, para investigar los orígenes de la subordinación femenina se ha recurrido a la arqueología, la biología, la psicología y la antropología. Antes del nacimiento del feminismo, las mujeres ya habían denunciado lasituación de desigualdad en la que vivían por el hecho de ser mujeres y lascarencias que tenían que soportar, denuncias estas que no son consideradasfeministas debido a que no cuestionaban el origen de la subordinaciónfemenina y a que no articulaban un pensamiento destinadoa recuperar los derechos arrebatados a las mujeres(Cabildo de Thenerife 2005, p.14; Varela, s.f., párr.2). Así por ejemplo María Elena Alvarado, salvadoreña del movimiento Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna, al ser cuestionada por Herrera & López (2015) sobre su posición contra Puebla Panamá (PPP) y el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica, República Dominicana y EEUU, afirma que: “Para nosotras los tratados son un instrumento más del sistema
67 capitalista neoliberal para extraer nuestras riquezas y explotar nuestros recursos naturales y nuestras vidas. Siempre los definimos como proyectos de muerte y destrucción” (p. 6). En torno de la Baja Edad Media y del nacimiento y expansión del gótico ciudadano y las formas civilizatorias bajomedievales, surge una serie de nuevos modos e ideas agrupadas bajo el nombre de Amor Cortés, originándose así la literatura del "discurso de la excelencia de las nobles mujeres" que sirvió para proporcionar modelos de autoestima y conducta a las mujeres de las castas nobles. Este discursode la excelencia compite con el discurso y el misógino, hasta la entrada del Barroco: Uno exalta las virtudes y cualidades femeninas y da ejemplos mientras que el otro se centra en los defectos y estupidez pretendidamente ingénitos del sexo femenino con una plantilla de origen que habría de remitirse a los Padres de la Iglesia o incluso a Aristóteles. Estas dos posturas no llegan a ningún acuerdo pero sí coinciden en que las mujeres han de estar bajo la autoridad masculina y por tanto no es pertinente hablar de feminismo en esos momentos(Valcárcel, 2004, p.3). A partir del siglo XIV, los varones eruditos debatían si las mujeres eran humanas, cuál era su naturaleza, si podían ser educadas, si eran buenas para los hombres. Mientras los hombres mantenían todo tipo de opiniones diferentes en este debate, las mujeres defendían su propio sexo, siguiendo el ejemplo de Christine de Pizan. Las querellas femeninas, que resurgiendo de forma esporádica desde comienzos del siglo XV hasta el siglo XVIII, oponían las mujeres a los hombres, al igual que enfrentaban los tópicos clásicos con los modernos (Anderson y Zinsser, citados por De Ávila, 2012, p.47). El Renacimiento trajo consigo el paradigma de la autonomía, este no se extendió a las mujeres, pero el culto renacentista a la gracia, la belleza, el ingenio y la inteligencia sí
68 tuvo alguna consecuencia para ellas (Varela, s.f., párr. 3; De Miguel, 2010,párr.5). En este contexto, la importancia de la educación, sigue diciendo De Miguel, generó numerosos tratados pedagógicos abriendo un debate sobre la naturaleza y deberes de los sexos donde se enfrentan las posturas de la inferioridad y de la excelencia. Dentro dichos tratados se destaca la obra “La ciudad de las damas”, escrita por de Pizan en 1405. La Reforma Protestante, al afirmar la primacía de la conciencia-individuo y el sacerdocio universal de todos los verdaderos creyentes frente a la relación jerárquica con Dios, abrió las puertas para que el feminismo se preguntara: ¿por qué nosotras no?, pero al final el protestantismo terminó reforzado la autoridad patriarcal mediante la cual el padre se convertía en el nuevo e inapelable intérprete de las escrituras, dios-rey del hogar. (De Miguel,2000,párr.6).Por otro lado, el movimiento puritano, que se dio en Inglaterra a mediados del XVII, produjo a algunas sectas que, como los cuáqueros, se enfrentaron a la prohibición del apóstol Pablo y por el contrario incluyeron a las mujeres como predicadoras admitiendo así que el espíritu podía expresarse a través de ellas. Sin embargo las oportunidades que esto brindó a las mujeres (decidir por el celibato, enfrentarse a yugo a que eran sometidas por sus maridos e incluso decidir dónde podían rendir culto) les valió acusaciones de brujería con la quema o ejecuciónsubsiguiente. (De Miguel, 2000, párr.6). En sentido general, las mujeres de este movimiento, entienden que el acceso a la educación es fundamental para la igualdad de derechos y oportunidades, que con una educación igual a ambos sexos se podría estimular y desarrollar el potencial de cada persona y que tanto las mujeres como los hombres deben gozar de igual libertad para decidir cuáles deben ser sus funciones políticas, sociales y educativas, y abolir todas
69 aquellas tradiciones, leyes y actividades que impidan la igualdad (Gutiérrez & Luengo, 2011, p. 336). El espacio de los salones surge en Francia durante del siglo XVIII.Los mismos se constituyeron en los primeros espacios públicos de participación de la mujer.PreVíamenteCatherine de Vivonne, joven marquesa de Rambuillet, diseñó su nueva casa siguiendo pautas que le conferían una mayor comodidad y, sobre todo permitían la existencia de espacios y una decoración menos convencional, ideada para encuentros informales de un número de personas de la elite social e intelectual francesa de la época. De Vivonne había inventado el salón, como un espacio donde las mujeres talentosas y con alno nivel culturaal podían reunirse con los hombres de iguales cualidades para disertar sobre diversos temas artísticos e intelectuales (Pérez, 2005, p.47). Los salones han sido considerados en su conjunto, como un fenómeno urbano, laico e igualitario en el cual se mezclan lo cortesano y lo literario; escenarios donde se manifiestan formas diferentes de pacto social, como resulto “la querelle féministe” que dejó de ser coto privado de teólogos y moralistas para convertirse en un importante tema de opinión pública (Blanco, 2014, p. 260). El salón y el “boudoir” son los espacios donde el sexo débil puede afirmar su originalidad intelectual y manifestar su poder en el universo aristocrático(Guibert & Roche, citados por Blanco, 2014, p. 260). 2.2.1.4.2. El feminismo moderno. La construcción de las sociedades modernas en torno a las dicotomías de lo público y lo privado, de producción y reproducción y de la diferencia radical entre hombres y mujeres, son contradictorias con los ideales de igualdad y autonomía y se constituyeron en las fuentes primarias de la exclusión de las mujeres de la ciudadanía
70 moderna, quedando confinadas al espacio doméstico, en tanto que, mientras en el espacio público la temática era entendida como producto de una construcción social, materia de derechos y objeto de garantías de reconocimiento, negociación política, conciliación de intereses y mediación del Estado, en lo privado eran naturalizados y excluidos del debate político (CEPAL, 2007, p.7). Ya para el siglo XVIII surgen nuevos modelos de mujer que hacen frente al estado de confinamiento de las mujeres a la esfera doméstica. En ese contexto se destacan las salonnières conocidas como “medias azules” de carácter literario y político, las cuales constituyeron un espacio intermedio entre lo público y la esfera doméstica en las casas de las mujeres de la burguesía y la aristocracia donde sus anfitrionas podían invitar tanto a hombres como a mujeres de la élite intelectual, social y artística, siendo estos movimientos reconocidos como un fenómeno netamente ilustrado, en el que las mujeres marcaban las normas, que frecuentemente transgredían la actuación social requerida de ellas. (Sánchez Muñoz, citados por De Ávila, 2012, p.20). El pensamiento moderno se caracteriza por su apego a la realidad, la razón, la cultura, la jerarquía, la innovación, la economía industrial, la oralidad, la obra, la prensa, las categorías de pueblo y clase, el conocimiento, el espíritu, el átomo, el progreso y el futuro, lo nacional, lo público, lo masculino y lo narrativo(C. García, 2014, p. 159). El feminismo moderno surge con la creación de los Clubes de Mujeres (Salonières), durante la Revolución Francesa (1789), manteniéndosebajo la sombra del socialismo, el marxismo, el anarquismo y el movimiento sufragista, que surgieron en el siglo XIX de los feminismos contemporáneos y los de las últimas tendencias(Gamba, 2008, p.2; Gutiérrez &Luengo, 2011, p. 336). Esta misma fuente explica que en ese momento dela
71 historia del movimiento feminista, las mujeres exponen sus ideas sobre el derecho natural, la justicia y la democracia, en conexión con las nuevas corrientes del individualismo liberal y de la Ilustración, originándose así el feminismo liberal que viene a ampliar los derechos legales, políticos y laborales de las mujeres de la clase media y logrando mejoras de la legislación sobre la propiedad en el matrimonio, el acceso a la educación y a las profesiones y mayores oportunidades de empleo y de participación de las mujeres en el gobierno y en la vida pública. Entre los nombres relevantes de los salones europeos en encuentran: Ninon de Lenclos, Marie du Deffand, Germaine de Staël, Rahel Varnhagen, etc. que estuvieron acompañadas de filósofos tales como Montesquieu, Voltaire, Hegel, Diderot, D’Alambert, entre otros, aunque esto no incidió para cambiar a una visión más favorable sobre las capacidades de las mujeres, resultando en que los ideales normativos de domesticidad femenina se impusieron sobre la libertad relativa alcanzada por las salonnières. (Sánchez &Muñoz, citados por De Ávila, 2012, p.20). En sentido general el pensamiento moderno se caracteriza por el apego a la realidad, la razón, la cultura, la jerarquía, la innovación, la economía industrial, la oralidad, la obra, la prensa, las categorías de pueblo y clase, el conocimiento, el espíritu, el átomo, el progreso y el futuro, lo nacional, lo público, lo masculino y lo narrativo; en tanto que el pensamiento posmoderno se distingue por la ausencia, la heterogeneidad, la dispersión, la anarquía, la cultura de masas, la economía posindustrial, la televisión, la extraterritorialidad, la deconstrucción, la multicultura, el simulacro, el juego, el fin de la historia, el anti fundamentalismo escéptico, el individuo, el hedonismo, lo posnacional, lo
72 local, lo privado, lo femenino, el texto, lo visual, los barrios periféricos y los mass media (C. García, 2014, p.151). 1. El Feminismo Ilustrado˗Primera Ola.En el contexto del desarrollo de la filosofía política moderna el feminismo surge como la más grande y profunda corrección al primitivo democratismo, siendo un discurso no de la excelencia, sino de la igualdad que articula la polémica en torno a esta categoría política (Valcárcel & Romero, 2000). Ávila (2012) también ha planteado que aunque el arranque definitivo del feminismo se adscriba a la Ilustración no quiere decir que antes no se plantearan discursos a favor de la igualdad (p. 15). Primera Ola del feminismo abarca desde sus orígenes hasta la Revolución Francesade 1789. Como movimiento intelectual, político y social,la Ilustración defendía la razón, la ciencia y el progreso como formas de desarrollo de la humanidad, en tanto que La Revolución Francesa fue una revuelta social y política que motivóque la burguesía y la clase trabajadora de Francia se unieran, rebelándose contra la nobleza y el clero, que eran los grupos sociales privilegiados del Antiguo Régimen de la Edad Media, es decir que esta Revolución dió origen a las luchas sociales por la “libertad, igualdad, fraternidad”, los cuales constituían los principales ideas de la democracia y el lema de dicha revolución (Seseňa, 2009, p.7). Puesto que la Ilustración asume dentro de sus fundamentos teóricos principales la idea de emancipación o de individuo autónomo en el orden de lo racional y político; la ciudadanía o reconocimiento por parte del Estado de sus derechos civiles y políticos, el derecho al voto y a la educación, se puede decir que la vindicación feminista sitúa en ese entramado conceptual (Fries, s.f., p. 1). Las mujeres del siglo también demandaban principalmente el derecho a la educación, al trabajo, derechos matrimoniales y respecto a
73 los hijos (Cobo, citado por Varela, s.f., p.3). Abogaron también porque en los Cuadernos de Quejas de las mujeres se reflejaran su deseo de que la prostitución fuese abolida, así como los malos tratos y los abusos dentro del matrimonio. Lo cierto es que la Ilustración dio origen a las famosas consignas de libertad, igualdad y fraternidad que enmarcan las reivindicaciones revolucionarias del siglo XVIII pero es cuestionado por el hecho de haber dejado fuera al colectivo de las mujeres lo cual impugnó la vocación universal de dichas consignas (Posada, 2009, p.151). No obstante, el período de la Ilustración y la Revolución Francesa no significaron una condición justa para las mujeres ya que durante este tiempo los derechos otorgados a estas, fueron distintos a los otorgados a los hombres los cuales se vieron favorecidos en el nuevo escenario.Al siglo XVIII se le conoce como el siglo de la Ilustración, el “Siglo de las Luces” y de las “Sombrasˮ. (De Alfonso, 2014, p.16).De hecho, Valera (s.f.) sostiene que si bien la Ilustración y la Revolución francesa alumbraron al feminismo, también significaron su primera derrota (párr. 1). En ese mismo sentido, De Miguel (2014) afirma que: Desde los inicios de las primeras sociedades democráticas, basadas en el clásico principio «Todos los hombres nacen libres e iguales...», algunas mujeres constataron su carácter excluyente –... «Menos las mujeres, que nacen subordinadas e inferiores» podía haberse añadido tranquilamente y denunciaron la contradicción de una “democracia sin mujeres”(p. 193). La Ilustración sofística, sigue diciendo De Miguel (2010) produjo el pensamiento de la igualdad entre los sexos pero ha sobrevivido mucho mejor la reacción patriarcal que produjo,ya que la historia occidental fue tejiendo minuciosamente, desde la religión, la
74 ley y la ciencia, el discurso y la práctica que afirmaba la inferioridad de la mujer respecto al varón, reflejando la idea de dos especies humana, dos cuerpos, dos razones, dos morales, dos leyes, imposibilitando así que a esas altura de la historia se pudiera hablar de feminismo e igualdad (párr. 4).El feminismo es un hijo no querido de la Ilustración, señalando el discurso de Rousseau, uno de sus teóricos principales y cuyo democratismo es excluyente y caracterizado por el ideal de una república en la cual cada varón es jefe de familia y ciudadano. Todas las mujeres, con independencia de su situación social o sus dotes particulares, son privadas de una esfera propia de ciudadanía y libertad. Con la negativa rousseauniana a la ciudadanía de las mujeres y su instrumentación por parte de la política revolucionaria coexistían varias líneas de fuerza que, conjuntamente, permitían secularizar el desigual trato dispensado al sexo femenino al librarse de las desfasadas argumentaciones mítico-religiosas (Valcárcel, 2004, p.9). En resumen, según esta misma autora, “el dar el moderno nombre de privilegio a la ancestral jerarquía entre los sexos era la radical novedad teórica que el primer feminismo ilustrado ejercíaˮ (p. 12). Se debe resaltar que pese a que durante este período hubo importantes aportes tanto de mujeres como de hombres en pos del establecimiento de la igualdad de género, en la construcción del feminismo se destacan particularmente los aportes de dos grades feministas: Olimpia de Gouges en Francia y Mary Wollstonecraft en Inglaterra (Navas, 2012, p.30). Sobre la primera, La Fundación Isonomia (2014) escribe lo siguiente: Gouges, considerada una de las precursoras del feminismo, defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo la igualdad en el derecho a voto, en el acceso al trabajo público, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y
75 controlar propiedades, a formar parte del ejército; incluso a la igualdad fiscal así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico. Asimismo realizó planteamientos sobre la supresión del matrimonio y la instauración del divorcio, la idea de un contrato anual renovable firmado entre concubinos y militó por el reconocimiento paterno de los niños nacidos fuera de matrimonio. Fundó la Société populaire de femmes, y en 1791 redactó, en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en la que Gouges reivindicaba la igualdad de derechos de las mujeres (p. 1). Por su lado, Mary Wollstonecrftpercibió que la Revolución Francesa no había cambiado la situación de la mujer y escribió la obra “vindicación de los derechos de la mujerˮ en 1792 la cual se convirtió en el clásico del feminismo anglosajón (Fuster, 2007, p. 9). Wollstonecrft, planteó en “vindicación de los derechos de la mujer” que estas no eran inferiores a los hombres sino que parecían serlo precisamente por la educación que recibían. El feminismo de Celia Amorós, también es considerado ilustrado ya que hace suya la igualdad de las mujeres, pero entiende que el ideal ilustrado sólo es posible desde la crítica a las insuficiencias que el mismo presentó en quienes lo enunciaron. (Posada, 2009, p.151).Cabe decir que el feminismo como movimiento social que expresa conflictos sociales planteados por personas que comparten objetivos comunes (Paloma Román, 2002) se encuadra en el siglo XIX, siendo las Sufragistas los primeros grupos organizados que desarrollaron movilizaciones y acciones colectivas (Martínez, 2004, p. 7).
82 la felicidad que, a su vez, derivaría en el progreso para la humanidad. Especialmente interesante y actual resulta su idea de que el grado de progreso en una sociedad se mide por el grado de libertad y consideración que ostentan sus mujeres, idea que Marx recogerá en sus primeros escritos (p. 19). De acuerdo a Flores (2004) en los inicios del socialismo se destacaron grandes mujeres tales como: Alejandra Kollontai que era Ministra Rusa de Asuntos Sociales en tiempos de Lenin y que -de acuerdo con Ana de Miguelartículo el feminismo con el marxismo en su obra La mujer nueva y la moral sexual escrito en 1918; Clara Zetkin en Alemania, quien organizó la primera Conferencia Internacional de Mujeres y emprendió un gran movimiento socialista femenino (p. 12). 4. Feminismo anarquista. Este movimiento no fue tan preciso como el socialismo en lo referente a la problemática de la igualdad entre los sexos. De hecho, Pierre Proudhon, uno de sus principales representantes afirmó: "Por mi parte, puedo decir que cuanto más pienso en ello, menos me explico el destino de la mujer fuera de la familia y el hogar. Cortesana o ama de llaves (ama de llaves digo, y no criada); yo no veo término medio” (De Mlguel, 2000, p.13). Para los anarquistas, la dominación ejercida, ya sea por los gobiernos, las instituciones religiosas o a través de las relaciones económicas, era la fuente de todo mal social.Aunque el anarquismo comparte con el socialismo la crítica radical a la dominación económica y la insistencia en la necesidad de una reestructuración económica más igualitaria de la sociedad, el mismo va más allá del socialismo marxista, al desarrollar de manera independiente una crítica del Estado, de la jerarquía, y de las relaciones de autoridad en general. Mientras los socialistas plantean que el origen de toda
83 dominación es la división del trabajo en la economía, los anarquistas insisten en que el poder tiene su propia lógica y no será abolida mediante la atención a las relaciones económicas.En tal sentido, el anarquismo pretende abolir las relaciones de jerarquía y estructuras de dominación y subordinación en la sociedad, es decir, crear una sociedad basada en la igualdad y la reciprocidad en la que cada persona es valorada y respetada como un individuo (Ackelsberg, 2005, p.37). Emma Golman sostiene que el anarquismo representa la liberación de la mente humana de la liberación de la religión; liberación del cuerpo de la dominación de la propiedad y, la liberación de las cadenas y las restricciones de un gobierno. Siendo coherente con las teoríasanarquistas, esta autora afirma que la paz o la armonía entre los sexos y los individuos no depende de la igualdad superficial entre los seres humanos o de la eliminación de los rasgos y peculiaridades individuales, por el contrario es necesario que cada persona sea ella misma al tiempo que mantiene la unidad con los demás, es decir que lo individual no entre en contradicción con lo colectivo (Kornegger, 1975, p. 3;Méijome, 2013, p.82). Así mismo, expresaba Kornegger que el anarquismo representa un orden social basado en la conjugación de grupos de individuos libres que producen el bienestar social, y un orden que da garantía a todo ser humano de tener libre acceso a la tierra y la posibilidad de cubrir sus necesidades vitales, de acuerdo a sus deseos, gustos e inclinaciones individuales. En cuanto al anarcofeminismo, se puede decir que existe contradicicion entre autores sobre la relación entre el anarquismo y el feminismo. Así por ejemplo, Anne Marie Kapelli ha afirmado que todos los tiempos, las relaciones entre anarquismo y feminismo han sido nulas (Bordagaray, 2010,párr. 2). Sin embargo Méijome
84 (2013)afirma que existe una relación entre Anarquismo y Feminismo, puesto que teóricamente el primero lleva implícito al segundo (p. 81). El término surge en el contexto de la segunda ola feminista en los años 60ꞌsde la mano del feminismo radical.Este feminismo pone en marcha un proceso cultural y alternativo que segmenta al sistema ideológico de la época, se revela como una tentativa rupturista de la costumbre, sobre todo de aquellas que son reguladoras de la sexualidad utilizando un léxico contestario muy fuerte contra la falsificación de los afectos como aquellos que provienen del campo libertario (Bellucci, 1990, p.12). Para Bellucci citada por Bordagaray (2010) el anarquismo feminista es: …la libertad de amar; lahonestidad en las relaciones intersexuales, dentro y fuera de la familia; el cuestionamientodel matrimonio como un contrato opresivo capitalista; el cuestionamiento de la familiatradicional como célula autoritaria; el adueñamiento del cuerpo, el derecho al placer y elcontrol de la natalidad(párr.8). Asociado a la genealogía del feminismo anarquista se encuentran la defensa de la emancipación, la libertad y la igualdad de los sexos, el amor libre y el fin de una legislación de discriminación, donde destacan mujeres importantes como Gillermina Rojas (primera española en hablar en público), Manuela Díaz, Amalia Carvia, Belén Sárraga y las verdaderas creadoras de este movimiento: Teresa Claramunt y Teresa Maňé, así como también Mercedes Comaposada, Soledad Estorach, Lola Iturbe, Amparo Poch y Lucía Sánchez Saornil entre otras que en llos años 30ꞌs hicieron posible Mujeres Libres (Vicente, 2014, p. 92).Actualmente, adscritos a las luchas de movimiento anarquista se encuentran las feministas radicales, ecologistas, maternalistas, queer, etc. (Méijome, 2013, p.81).
85 2.2.1.4.3. Feminismo contemporáneo. En la teoría social contemporánea conviven el pensamiento feminista y el postmoderno: en su crítica a la modernidad el pensamiento incluye al feminismo, al cual considera uno de los productos reflexivos de la Ilustración que logro desarrollar teorías explicativas sobre la sociedad que son fundacionalitas o esencialista; en ese sentido un sector del feminismo ha establecido una alianza intelectual y política con la postmodernidad al plantear que dicha corriente interpreta más adecuadamente la realidad y ofrece una estrategia política más incluyente y menos normativa. Opuesto a estas afirmaciones, el feminismo de la igualdad señala que la postmodernidad no ha aportado alguna crítica nueva frente a la dominación masculina ni visibilizado alguno de sus mecanismos de autorreproducción social (Cobo, 2002, pp. 60˗61). En tal sentido, para hablar del feminismo contemporáneo implica necesariamente se tiene que hablar de la posmodernidad. Esta última ha sido definida por Zubiaurre-Wagner comoel ahora, como el mundo actual y culturas contemporáneo. Quienes sustentan el pensamiento postmoderno afirman que la tradición modernista está en decadencia dado que las bases que le fundamentan están influenciadas por contexto histórico, que las hace insuficientes en el mundo actual(Piedra, 2003, p.46) Cuestiona centralmente los métodos usados para establecer lo que era o no es verdadero, y lo que se define como verdad, superstición, realidad o mito. En el paso de la modernidad a la postmodernidad se debilita el principio del universalismo, lo cual se hace evidente en la secularización del Estado, la radicalización de la libertad individual, la sacralización de la verdad relativa frente a la verdad colectiva, la universalización de lo singular, en el cuestionamiento del principio de universalidad.
86 (Guirao, 2010, p.228). El pensamiento posmoderno se caracteriza por la ausencia, la heterogeneidad, la dispersión, la anarquía, la cultura de masas, la economía posindustrial, la televisión, la extraterritorialidad, la deconstrucción, la multiculturalidad, el simulacro, el juego, el fin de la historia, el anti fundamentalismo escéptico, el individuo, el hedonismo, lo posnacional, lo local, lo privado, lo femenino, el texto, lo visual, los barrios periféricos y los medios de comunicación masiva o mass media (C. García, 2014, p. 159). El feminismo postmoderno implica la radicalización de la idea de diferencia, es decir, el rechazo de la diferencia como categoría general capaz de involucrar a las mujeres frente a los varones, planteando la deconstrucción de las nociones generalizadoras y de la universalidad, incluida la definición de mujer como sujeto único . En consecuencia, existen cuestionamientos sobre la posibilidadde una alianza entre el feminismo y la postmodernidad (Varela, 2004, p.16). De acuerdo a Zubiaurre-Wagner (1996): La filosofía posmoderna abandona, decidida, las mayúsculas, y con letra pequeña eleva en su escritura el sentimiento sobre la razón, la opinión sobre la idea, la artesanía sobre el arte, lo particular sobre lo universal, lo privado y personal sobre lo público y social, las minorías sobre las mayorías, el contexto local sobre los contextos globales, lo débil sobre lo fuerte, lo efímero sobre lo estable y duradero. El propio pensamiento filosófico, cansado de las viejas rigideces y de los obsoletos códigos de honor, se hace ecléctico, coquetea con otros estilos (se vuelve, con frecuencia, literario y poético), se lanza, valiente, a la exploración de nuevos temas. “Ese nivel altamente especulativo e interdisciplinar de la discusión
87 más reciente tiene como ejes geográficos de pensamiento el postestructuralismo francés, la teoría crítica alemana y la literatura artística norteamericana”(p. 80). Por su lado, algunas mujeres del feminismo postmoderno se plantearon abandonar la categoría “mujer”, por considerar que en el intento de definir la categoría se terminaba recreando conceptos misóginos. Esto en el entendido de que, con la corriente postmoderna del feminismo, al igual que con la ciencia masculina impulsaban desarrollo de principios universales y esencialistas que representaban las voces únicamente de las mujeres blancas occidentales, burguesas, heterosexuales y cristianas. Estas mujeres no reconocieron la diversidad de las experiencias de las mujeres. (Piedra, 2003, p. 47). En los años 70,a partir de las contradicciones de un sistema que tiene su legitimación en la universalidad de sus principios pero que en realidad es sexista, surge el feminismo contemporáneo, concebido como femnismo transmodernoo Tercera Ola del feminismo que operaba bajo el lema “lo personal es político”, llamando la atención sobre los problemas de las mujeres en el ámbito privado y el análisis de las causas de la opresión, en el que el concepto de patriarcado desempeñaría un papel fundamental; este feminismo, hasta los años 80ꞌs se canalizaba en el feminismo liberal, el feminismo socialista y el feminismo radical(C. García, 2014, p. 158; De las Heras, 2009, p.56; Sáchuez, s.f., p. 18). De acuerdo con Cobo,citado porPajarín (2015) la ola feminista de los 60ꞌs, con su carácter político, ha tenido un fuerte impacto, incidiendo en las mentalidades, permeado valores sociales, trastocado los paradigmas dominantes de las ciencias sociales y obligado a algunos Estados a implementar políticas de igualdad, pasando así del paradigma de la igualdad al de la diferencia (p. 66).
88 En la transmodernidad convergen todas las tendencias;es decir es una “zona estratégica” que permite la transformación, el pluralismo, la complejidad; es aleatoria, pero también trascendente y aparencial; siendo su contenido un “pensamiento débil”, interpretativo, contextual,“simulado”, que busca la hegemonía de lo aparente, de una realidad pero de forma ligera, que revela la falta de fundamento pero sin indagarlo, o exigirlo. En este sentido Rodríguez Magda describe este pensamiento como el “reino de la simulación que se sabe real”. La transmodernidad es producto de un pensamiento posmoderno que se plantea como unaopción abierta, móvil que permite vislumbrar el gran pendiente que dejó la modernidad: cambiar la condición de desigualdad, subordinación e invisibilización de las mujeres (C. García, 2014, p. 160).Las mujeres de la tercera ola intentan establecer la distancia que las separa de las mujeres de la segunda ola, alejándose del odio a lo masculino o el rechazo a la estética y la belleza y; viéndose a sí mismas tanto beneficiadas de las metas conseguidas, como víctimas de las mismas, obligadas a cumplir con el abanico de posibilidades que las feministas consiguieron para ellas (Whelehan, citado por León, s.f., p.18). Feminismo Radical. Este feminismo abarca desde finales de la década de los 60 y hasta aproximadamente 1975. Una de las máximas representante de este movimiento es la estadounidense Kate Millet que escribe una tesis doctoral, se convirtió en un libro llamado “Política Sexualˮ en 1969, también la dialéctica de la sexualidad de Sulamit Firestone, publicadas en el año 1970. Con "Política Sexual" Millet realiza un estudio sobre las vinculaciones entre la diferencia sexual y las relaciones de poder, para Millet el sexo tiene un cariz político que generalmente pasa desapercibido". Millet escandaliza la sociedad y a muchas de las feministas de la época al introducir el tema de la bisexualidad
89 y el lesbianismo. Por su parte, “La dialéctica del sexo” de Firestone destaca por su utopismo y cierto determinismo biológico. La tesis principal de Firestone, de acuerdo con Engels, Beauvoir y Marcuse, es que "existe una dialéctica más radical que la de la lucha de clases": la servidumbre biológica que se sitúa en la raíz de la opresión de las mujeres. (Gutiérrez & Luengo, 2011, p. 336; NODO50, 2012, p. 2; Amorós & De Miguel, 2007, p. 190). El Feminismo Radical es Marxista porque postula: la victima (mujer), el victimario (hombre), la existencia de una clase explotadora (los antifeministas) y la necesidad de luchar sin cuartel contra un estado de cosas utilizando términos como “machistasˮ y “patriarcasˮ (Sáchuez,s.f., p.18). Se puede decir que se fundamenta en el pensamiento de izquierda, aunque los grupos de izquierda sólo utilizaron a estas mujeres ya para ellos lo primordial acabar con su paralelo, el que era el capitalismo. La mujeres de este movimiento creyeron que al “resolverˮ la desigualdad de clases, su propia situación quedaría resuelta (Flores, 2004, p. 11; Gutiérrez & Luengo, 2011, p. 336). Este movimiento que trata de buscará la raíz de la dominación con el lema “lo personal es político” (Amorós & De Miguel, 2007, p. 190). El mismo tiene como objetivos principales: retomar el control sexual y reproductivo de las mujeres y aumentar su poder económico, social y cultural; así como destruir las jerarquías y la supremacía de la ciencia; crear organizaciones no jerárquicas, solidarias y horizontales. La mayoría de estas feministas propugnaban por independencia total de los partidos, políticos y sindicatos y por el feminismo de la diferencia y, definen el feminismo en términos de antipoder o no-poder (Gamba, 2008, p. 4).
90 El feminismo radical está vinculado pensamiento marxista ya que postula la existencia de una víctima, o asea la mujer, y el victimario, o sea el hombre, es decir la existencia de una clase explotadora que son los antifeministas, la necesidad de luchar sin cuartel contra un estado de cosas utilizando lemas para definir y denominar un grupo ya sea como machistas o patriarcas (Sánchez, s.f.:párr. 22).Un elemento importante del movimiento radical lo constituye su oposición tajante a la pornografía, las mujeres de este feminismo, junto al sector conservador más reaccionario dela sociedad, han sido quienes con mayor virulencia han abogado, tanto en el terreno teórico como en el de las acciones políticas, por la necesidad de una censura absoluta de la pornografía (Malem, s.f., p.177). Franulic, citado por Ximena (s.f.), ha afirmado que: “El feminismo radical es un proyecto inconcluso que continua existiendo en los márgenes y resiste a los ataques antifeministas de las teorías postmodernas y a las falsas representatividades de los feminismos institucionales…”(p.3).Entre las principales fundadoras teóricas del feminismo radical se encuentran Kate Millet y Shulamith Firestone. Las obras de cabecera de este período serán "Política Sexual" de Kate Millet y "Dialéctica del Sexo" de Sulamith Firestone. Al comparar el feminismo radica, el feminismo socialista y el feminismo liberal, Varela (2004),citando a Wayle, ha señalado que los dos primeros coinciden en la existencia de una sociedad que se estructura en torno a profundas inequidades de género y que por tanto obedece a un patrón patriarcal o dominio masculino (p. 14). Según esta misma fuente, entre las diferencias entre los tres movimientos está el hecho de que mientras las mujeres del movimiento radical afirman que el principal y único problema son los hombres y, las mujeres del movimiento socialista sostiene que el capitalismo es
91 uno de los culpables de la opresión de las mujeres, por otro lado, que sin preocuparse por encontrar explicaciones estructurales para la subordinación de las mujeres, las feministas liberales señalan que la socialización de mujeres y hombres en diferentes roles, reforzada por la discriminación, el prejuicio y la irracionalidad, es la responsable de la posición desigual de las mujeres en la sociedad. En los años 70 el feminismo se definía en función de su acepción del cuerpo como centro sexuado de concreción, de opresión y espacio del cual parte la emancipación de las mujeres; inicia el debate sobre varios aspectos relativos a la situación de las mujeres, tales como: la sexualidad, la maternidad, la pobreza de las mujeres, los roles y estereotipos en los proyectos de vida y en la educación, la estructura familiar, así como tambiénla estructuraciónde las teorías del patriarcado y el sistema sexogénero. Las feministas de la época además cambiaronsus relaciones con el erotismo, con la autoridad familiar y con los hombres. En un sentido más amplio el movimiento feminismo se describo como la lucha contra el patriarcado a la que definió al socialismo como la lucha contra el sistema capitalista o de clases. Partiendo de estas posiciones, por un lado el feminismo socialista analizaba la relación entre patriarcado y capitalismo ypor otro lado el feminismo radical centraba su análisis en el patriarcado y los elementos ideológicos de la dominación patriarcal (Corosio & Vargas, 2010, p. 22). Durante, los años 70 y 80 los movimientos feministas sustentaban su accionar en las siguientes líneas: (a) la biología no condicionaba a las mujeres para ser exclusivamente madres, que tenían derecho al ejercicio placentero de la sexualidad, al control de su cuerpo y a decidir libremente si querían o no la maternidad; (b) que las relaciones entre los hombres y las mujeres son asimétricas y tienen un componente de
98 este movimiento ha servido para que una gran cantidad de mujeres utilicen los logros del feminista solamentepara procurarse un sueldo elevado y un lugar cómodo en los espacios de la riqueza; mientras que por el otro lado las pocas que sí han defendido las propuestas del movimiento feminista, se dejan seducir por el poder y se alejan de la postura crítica que cuestiona a todo sistema de dominación. Ante ese escenario, es necesariauna crítica seria a las mujeres que se autodefinen dentro de las esferas del poder como representantes de su grupo sin responder a la expectativa de emancipación de la lucha de su grupo y, que por el contrario, fomentan la caricaturización del esfuerzo de las feministas (Gutiérrez, 2004, p.43). De hecho se ha señalado que si bien la mayoría de estudios realizados sobre las actividades de las agencias de la femocracia, tiene la necesidad de argumentar sobre los beneficios que las mismas aportan a la lucha del feminismo por la igualdad, en los últimos años se han realizado algunas investigaciones que ponen en duda la eficiencia de dichos beneficios (Reverter, 2011, 224). Como señala Echeverría (2014), además del Feminismo institucional y la proliferación de losestudios feministas en el ámbito universitario, de la referida década surgen el ecofeminismo y el ciberfeminismo, así como también las teorías relacionadas con las ideas de la performatividady el movimiento Queer y Transgénero. Varela (2008) presenta estas dos corrientes como las más modernas de los últimos años. 1.El ecofeminismo.Junto al ciberfeminismo es considerado uno de los feminismos más modernos.El termino es acunado Françoise D’Eaubonne en 1974 y constituye, como movimiento social, enfocado a los puntos en los cuales coinciden el ecologismo y el y feminismo con la intención de pretende compartir y potenciar la riqueza conceptual y
99 política de estos movimientos, de manera que el análisis que cada uno de ellos hace de los problemas que enfocan por separado, se hace cada vez más claro, profundo y complejo (Aguilar, 2007, p. 77; Carcaño, 2008, p. 183; Céspedes, 2008, p. 2;Gonzálvez, Varela, 2010, p. 41; Puleo citado por Herrera, 2013, p. 280; Herrera, 2015, p. 2). Arellano (2003) define esta corriente como: …un movimiento que surge de los grupos de base conformados por mujeres, que vincula e integra teoría y práctica, basado en lo que denominan la perspectiva de supervivencia; esto es, la construcción de la sociedad con una nueva visión económica y sociopolítica basada en la satisfacción de las necesidades básicas y que se caracteriza por ser anticolonialista y antipatriarcal (p. 93). Como bien afirma Alicia Puleo, Mujer y Ecología no son sinónimos, es decir, ser ecofeministas no significa que naturalmente la mujer esta mas liga a la naturaleza que los hombres, sino que el hecho de que ambas, Naturaleza y Mujer estén sometidas a presiones por el mismo sistema económico, encuentren entre ellas distintos puntos de convergencia. Estas afirmaciones coinciden con las de Françoise d’Eaubonne, considerada como la creadora del concepto “ecofeminismo”, quien sostiene que el patriarcado y el capitalismo devoran el mundo e identifica al poder masculino como uno de los principales enemigos del planeta puesto que el mismo mantiene sometidos tanto a la mujer como al ecosistema(Tardón, 2011, p.541). D’Eaubonne planteó que la solución al problema del deterioro ambiental lograr quitarle el control al patriarcado para restablecer una sociedad de no-poder, en donde las mujeres tendrían por afinidad un comportamiento más benévolo con el mundo natural. (Gonzálvez, 2010, p. 41). En un mundo donde predomina el capitalismo y donde el modelo de desarrollo
100 económico, deja de lado la el valor intrínseco de los recursos naturales y no se reconoce el valor de las mujeres en el mantenimientos las economías, la participación femenina en acciones tales como la conservación de semillas, denuncia de las tecnologías de la reproducción nocivas para el cuerpo de las mujeres, luchas como consumidoras, protección de los bosques, protestas contra la violencia y la guerra, así como su defensa de la salud, la supervivencia y del territorio, constituyen las bases principales para establecer la estrecha relación entre el feminismo y el ecologismo (Pascual & Herrero, 2010, p.5). El pensamiento ecofeminista ha motivo de cierta controversia.Françoise d’Eaubonne sostenía que para que fuera posible la liberación de las mujeres era necesario disminución del crecimiento demográfico de acuerdo a criterios de libertad y sostenibilidad y, afirmaba de adquirir verdaderamente el poder, las mujeres del mundo (o una de ellas en cualquier lugar de este) lo primero harían seria limitar la reproducción. Esta idea constituye uno de los talones de Aquiles del ecofeminismo, puesto que entidades como Feminist International Network of Resistance to Reproductive and, Genetic Engineering, se oponen a toda tecnologías reproductivas modernas que manipulael cuerpo femenino negando fertilidad natural del mismo. Sin embargo también se debe aclarar que al rechazar categóricamente a la tecnología se está ignorando a la gran mayoría de las mujeres, que son precisamente pobres y que no cuentan con la capacidad de decisión sobre sus propios cuerpos(Puleo, 2008, p.50). Ha de resaltarse, que si bien es cierto que Reivindicar la igualdad y la autonomía implica, asimismo, promover los derechos sexuales y reproductivos, no es menos cierto que dicha dicotomía no es coherente con la negativa a dar autonomía sexual a las
101 mujeres, constituyendo ambas posiciones un dilema que bien puede ser resuelto desde unecofeminismo ilustrado que defienda la independencia en la determinación sobre el propio cuerpo (Puleo, 2008, p.50). Una de las escritoras más relevantes de este feminismo es la indú Vandana Shiva, la cual estando titulada en física, es por su enfoque del ecofeminismo que se reconoce a nivel internacional, especialmente por su propuesta de elaborar una perspectiva anticolonial que aúna ecologismo y feminismo, así como por su activismo social contra la destrucción de la naturaleza, siendo fundadora y directora de la “Fundación para la Investigación de la Ciencia, la Tecnología y la Política de Recursos Naturales” y promotora del “Foro Internacional sobre la Globalización”, (Agra, citada por A. Hernández,2012, pp. 329˗330).A. Hernández destaca tres aspectos fundamentales de los planteamientos de Shiva: (a) Cuestiona los criterios sobre los cuales la ciencia moderna como el capitalismo sustentan y promueven el desarrollo y, les atribuye a estos actores las responsabilidad del deterioro ambiental que prevalece en el sistema capitalista y colonialista; (b)Esos mismos criterios, conceptos y formas de pensar en que se ha basado el desarrollo son precisamente los que han generado la crisis ecológica y a la vez no han servido para proponer una solución eficiente del problema y; (c) Resalta el aporte de las mujeres tercermundistas en su propuesta. Este feminismo se caracteriza por su capacidad de construcción y no sólo de defensa ante el desarrollismo sexista.Se ha documentado que en los países del sur, son las mujeres quienes controlan todas las fases del ciclo alimentario, mientras que se estima que en América Latina y Asia, las mujeres producen más del 50% de los alimentos disponibles, llegando al 80% en África y, también son las mujeres las mujeres las
102 encargadas de conseguir el agua y la leña. En contraste, estas mujeres a penas son dueñas del 1% de la propiedad y su acceso a créditos, ayudas, educación y cultura está tremendamente restringido. De hecho las ecofeministas fueron las primeras en dar la voz de alarma acerca de que la pobreza, cada vez tiene más rostro de mujer(Varela, 2008, p. 76). Se debe recordar que aunque el ecofeminismo surgió casi de forma simultánea en varios países según los diferente contextos socio geográficos, es en los Estados Unidos donde ocurren la mayor de los primeros aportes, orientándose estos en base a dos enfoques: de un lado se orientaban hacia el feminismo radical/cultural/espiritual, destacando la afinidad de la mujer con lo natural, mientras que por otro lado, se situaban dentro de las tendencias del socialismo y el marxismo (Carcaño, 2008, p. 183; Gonzálvez, 2010, p.19). Hay que resaltar que desde el 1974 a la actualidad, se ha desarrollado dos tipos básicos de ecofeminismo que paralelamente afirman o rechazan el determinismo biológico, situándose ambos sobre la base de la dicotomía formada por la estrecha relación la mujer y la naturaleza y entre la cultura y l hombre (Aguilar, 2007, p.77).Tal así que existen los siguientes ecofeminismos: (a) esencialista y (b) constructivista. Ecofeminismos esencialistas.Llamados también clásicos los cuales, afirman que debido a su capacidad para parir, las mujeres están más ligadas a la naturaleza y por tanto tienden a protegerla. sin embargo, dichas afirmaciones encontraron fuerte oposición en el feminismo de la igualdad, que renegaba las características biológicas que sirvieron de base para legitimar la subordinación de las mujeres a los hombres. Ecofeminismo constructivista. Tque surge en contraposición a los escencialistas.
103 En los trabajos de ecofeministas como Ynestra King, Karen Warren, Bina Agarwal, MaríaMies o Val Plumwood, se puede observar que esta corriente constructivista asume que la relación entre la naturaleza y las mujeres está determinada por varios factores sociales y, coincidiendo con el feminismo de la igualdad sostiene, que la sociedad patriarcal ha elaborado y perpetuado el dualismo mujer/naturaleza para justificar su dominación sobre la naturaleza y las mujeres. El ecofeminismo constructivista plantea que son la asignación de roles y funciones que originan la división sexual del trabajo, la distribución del poder y la propiedad en las sociedades patriarcales, las bases de la conciencia ecológica de las mujeres (Gonzálvez, 2010, p.48; Herrera, 2015, p.3). Además de las que ya han sido mencionadas en los párrafos anteriores, entre otras mujeres que destacan en el pensamiento ecofeministas están Rachel Carson, bióloga que en 1962 publicó en ensayo “La Primavera Silenciosa” la cual ha sido considerada como la “Biblia del ecologismo”, y que dió apertura un fuerte movimiento que denunciaba los impactos producidos por la llamada “Revolución verde”, que en nombre de la seguridad alimentaria invadía los cultivos con productos químicos perjudiciales para la salud del medioambiente y por ende,la de las personas. Por tal razón aunque se ha dicho que el ecofeminismo surge por los años 70, Carson se considera la pionera del movimiento, siendo seguida por Lois Marie Gibb que encabezóuna larga campaña para demostrar las fisuras del depósito más grande de dioxinas delmundo, y otras tantas que, desde el anonimato han unido las luchas feministas con las medioambientalistas (Céspedes, 2008, p.4) 3. El Ciberfeminismo. Esta corriente feminista hace referencia al conjunto de acciones desarrolladas por los movimientos feministas en la red. Sin embargo, a pesar del
104 reconocimiento de este movimiento, lo cierto es que la conceptualización del mismo se ha convertido en un problema ya que las principales defensoras, frecuentemente hacen interpretaciones poco inspiradas de temas políticos y tecnológicos, lo cual hace lo hace un tanto decepcionante y, con un único matiz sindicalista aporta poco o nada en lo relativo a una línea política víable, sólo un espíritu (Galloway, 1997, p.2). La conceptualización del el ciberfeminismo ha resultado un tanto difícil debido a las posturas diferentes que asumen mujeres que trabajan con las nuevas tecnologías y la política feminista. Dentro de los propios movimientos feministas, la actitud hacia el desarrollo tecnológico no se ha caracterizado por la uniformidad de pensamiento, pero podemos realizar una división entre las posturas pesimistas/distópicas y las posturas optimistas/utópicas. En el feminismo de las décadas de los 70 y 80 la tendencia general de las feministas con respecto a la tecnología fue la del pesimismo, tendencia que condujo directamente a la distopía. Según la visión distópica de la tecnología, ésta tiene un carácter patriarcal y su objetivo es dominar y explotar a las mujeres (Romero, s.f., p.157). De hecho, a más diez años del primer encuentro ciberfeminista en Kassel y a casi veinte años de los primeros trabajos realizados por de VNS Matrix, el ciberfeminismo aun se presenta fundamentalmente como un híbrido de trabajo, refexión y análisis sobre las tecnologías de la información y la comunicación, por lo cual se hace difícil encontrar una agenda común o proyecto único, ni un horizonte como punto de convergencia de todas posiciones opuestas entre dicha corriente feminista (Reverter, 2013, p. 453). Hay quienes señalan que la deriva del ciberfeminismo se enfoca cada vez más en un discurso de aprovechamiento de la cultura y los medios digitales, donde lo estético, lo
105 momentáneo e incluso lo más personal, constituye el elmento es fundamental, dividiendo la agenda ciberfeminista en dos direcciones: la estética y la política (Macêdo &Domingues, citado por Reverter, 2013, p.453). Plant, quien acuňa el termino en 1995, (dispotado esto con el grupo australiano el grupo VNS Matrix) define el ciberfeminismo como “una insurrección absolutamente posthumana; como el surgimiento de un nuevo sistema que incluyendo a las mujeres y las computadoras, que se rebela contra la visión del mundo patriarcal que aún busca subyugar a las ultimas, una alianza de los bienes contra sus amos, una alianza de mujeres y máquinas” (Bassnett, citado por Wilding, s.f.,p. 141). Esta acepción coincide con la del Manifiesto Ciberfeminista la Matriz VNS para el siglo XXI: “somos el virus del nuevo desorden mundial/rompemos lo simbólico desde dentro/saboteadoras del mainframe del gran padre/el clítoris es una línea directa a la matriz”. En contraste, Braidotti, citado en Wilding (s.f.), ofrece otra postura en este debate: [...] el ciberfeminismo necesita fomentar una cultura de júbilo y afirmación. [...] Hoy las mujeres deben emprender la danza en el ciberespacio, aunque sólo sea para asegurarse de que las palancas de mando de los vaqueros del ciberespacio no reproduzcan la falicidad unívoca bajo la máscara de la multiplicidad.(p.126). En cuanto al marco teórico de este movimiento, se puede citar Shulamith Firestone quien en 1972 en su obra The Dialectic of sex, argumentó cómo la cibernética representaría la posibilidad de escapar de las opresiones del cuerpo y, por tanto, que la humanidad se librara de su la tiránica biología. Sin embargo, en verdad la idea del ciberfeminismo surge espontáneamente a principio de la década de los años 90 y tiene sus orígenes en las teorías de D.J Haraway de la universidad de california, quien propuso que
106 el concepto cyborg,,híbrido de lo humano y la máquina, organismo cibernético inventado durante la Guerra Fría, era una herramienta de lucha feminista(Aguilar, 2007, p.73). Haraway escribió en los años 90 a raíz de un documento llamado: Science, Technology and Socialist-Feminism in the Late Twenty Century, referenciado de forma sintética como Manifiesto Cyborg e interpretado un poco más tarde por el grupo VNS Matrix (Australia), dando origen al primer manifiesto ciberfeminista (A. García, 2007, p.14). El Manifiesto Cyborg sentó así las bases que sustentan el actual imaginario ciberfeminista: El sueño irónico de un lenguaje común para las mujeres en el circuito integrado. (Caballero, 2011, p. 148). Cabe recordar que la propia Haraway no se considera ciberfeminista (Aguilar, 2007, p.73). Sin embargo son sus postulados los que dan cabida a esta nueva expresión del feminismo. En este sentido, J. García (2011) escribe lo siguiente: El Manifiesto Cyborg de Haraway es una búsqueda de un nuevo feminismo socialista capaz de luchar contra lo que denomina la informática de la dominación, un nuevo espacio creado por la tecnología, ambivalente, fluido y contradictorio, donde se pierde la referencia, la identidad. La llamada “informática de dominación (masculina)” no afecta por igual a todos y las mujeres, como parte de los grupos desprotegidos, que es su principal dominio. Y si la cultura occidental se ha construido sobre dualismos referenciales: yo/otro, mente/cuerpo, cultura/naturaleza, hombre/mujer, civilizado/primitivo, realidad/apariencia, todo/parte, agente/ recurso, constructor/construido, activo/pasivo, bien/mal, verdad/ilusión, total/parcial. Dios/hombre, etc., las nuevas tecnologías tienden a romper dichos dualismos: ya no se distingue lo
107 natural de lo artificial, le mente del cuerpo o la naturaleza de lo cibernético. El cuerpo pierde sus límites, se difuminan en un maridaje tecnobiológico. Así nace el cyborg, mitad máquina, mitad humano, como paradigma de la lucha contra la informática de la dominación: El cyborg es una criatura en un mundo postgenérico. En particular, el “cyborg” acaba con la supuesta naturaleza femenina, unificadora de identidades y dictadora de biografías. El sexo deja de ser el tirano del cuerpo: “Los cyborgs pueden considerar más seriamente el aspecto parcial, fluido del sexo y de la encarnación sexual. El género, después de todo, podría no ser la identidad global, incluso si tiene anchura y calado histórico” (Haraway, 1991: 180). Las tecnologías han creado una informática de la dominación y, a la vez, han creado los cyborgs. Según Haraway, debemos alejarnos de toda tecnofobia y aceptar la unión cuerpo-máquina como una extensión del cuerpo, de nuestras vidas y de nuestra intimidad. El ciberfeminismo piensa que sólo así podremos desterrar la sumisión dominativa de la informática. (p. 15). Aunque hayan sido asociadas a términos tales como, inconscientes, anarquistas, tercas, entre otros, la ciberfeministas que se identifican con el movimiento que dio pie al "girl power" [las chicas al poder] y creó fanzines electrónicos como gURL y el Geekgirl, representan una mezcla única entre activista, ciberpunki, pensadora y artista. No obstante, las principales orientaciones de este feminismo apuntan en las dos siguientes direcciones: el activismo político radical de Sadie Plant y de VNS Matrix, y el trabajo más moderado de la Old Boys Network y el de la comunidad de correo electrónico FACES. Adicionalmente existen varias publicaciones en línea que abordan el tema de feminismo
114 hacían consciencia de la incapacidad de de los partidos para abordar las reivindicaciones de las mujeres. La historia de la participación de las mujeres en América Latina se remonta a la constitución de los Estados Nacionales durante el siglo XIX, a través de un proceso que va desde la ampliación de las luchas por la ciudadanía política y social hasta llegar a la conformación de las mujeres como sujetos políticos en el siglo XX (Sánchez, 2006, p. 8). Así por ejemplo, en México, Chile, Brasil y Perú, surgen varias organizaciones en los últimos años del siglo XIX que van a hacerse sentir de forma significativa durante el siglo XX, principalmente por su lucha por el sufragio femenino, la ley del divorcio y la demanda del aborto libre y gratuito (Perea, 2015, p.153). Más cercano en la escala temporal, producto del proceso de la globalización durante los 90, América Latina fue impactada por el neoliberalismo primitivo impuesto sobre estructuras de desigualdad y miseria, que promovía un modelo de consumo hedonista de pequeñas capas de la población. La globalización se impuso sobre la base de la racionalidad neoliberal, que concibe al mercado no sólo como la institución social que asigna eficientemente los recursos, sino también como regulador de decisiones sociales, como guía de políticas y más aún, como valorador de seres humanos y distribuidor de felicidades. (Corosio, s.f., p. 230). En América Latina y el Caribe, el aumento de la pobreza y las consiguientes fracturaciones familiares aumentó la incorporación femenina en todas las tareas (CLACSO, 2012, p.11). Como resultado del rastreo a la literatura escrita sobre el desarrollo histórico del feminismo latinoamericano, a continuación se hace una breve reseña del movimiento en algunos países de la región no por ser los más importantes sino por ser aquellos de los cuales se consiguieron trabajos sobre la temática:
115 El Movimiento feminista en Chile. Como se ha dicho, en América Latina el desarrollo de los movimientos feministas está vinculado al la existencia de dictaduras que por décadas maltrataron los países de la región y el consecuente desarrollo posterior al derrocamiento de sistemas políticos. Esto trajo consigo la entrada de Sudaméricanos en el mercado internacional de trabajo como productora de materias primas a gran escala y el auge del desarrollo industrial. Es así que en Brasil, Argentina, Chile, BoliVía y países vecinos se incrementan las líneas ferroVíarias para crear la infraestructura necesaria para trasladar a los puertos los frutos de la tierra lo cual demandó una mano de obra masiva permitiendo así la incorporación de la mujer al sector obrero. De esta manera, en el ámbito de la nueva familia se ve afectado el poderío masculino tradicional. Por otro lado las urbes industriales como Buenos Aires, San Pablo, Rosario, y motivados por la migración europea, se inician los movimientos anarquistas en los cuales criollos y extranjeros se adhieren a la “Idea” de la libertad y emprenden su militancia con la apertura de sindicatos, diarios, bibliotecas, centros culturales, escuelas libres y hacen estallar la huelga contra las patronales. En esos momentos y de forma similar a como ocurrió en Europa y Estados Unidos, surge en esta región y por ende en Chile el espíritu combativo de la mujer, que se incorpora a dichas luchas sociales (Guzzo, citado en Guzzo, 2014, p.11). Godoy & Guerrero (2001) sostienen que durante los años 90 el feminismo chileno sufrió grandes modificaciones, principalmente en las esferas donde se desarrollan sus interrelaciones con otros ámbitos de la sociedad: la década comienza con un fuerte impulso para la creación de una esfera política de acción propiamente feminista, y termina con la constatación de la imposibilidad de generar dicha esfera, el conflicto que se genera a partir de la relación con la institucionalidad que desemboca en la definición
116 de feminismo autónomo y feminismo “institucional”, aparece la postura de las feministas más radicales que plantean que no es posible hacer política feminista desde los partidos y las feministas “políticas” las cuales señalan que a través de los partidos y la incorporación de las demandas feministas en el sistema político es posible avanzar en los cambios deseados. Surgen conflictos debido a la creación en el país del Servicio Nacional de la Mujer, ya que una parte de las feministas afirmaba que se trataba de una institución que no sirve a sus intereses, sino a los del Estado mientras que otra parte consideraba a esta institución como un avance en términos de igualdad entre hombres y mujeres. Por su parte, eventos internacionales tales como la Conferencia de Beijing y VII Encuentro Latinoamericano en el movimiento feminista chileno se sobreponen a los conflictos, resultando en que su efecto es la agudización de los mismos (pp. 24˗31). El Movimiento Feminista en Brasil. En Brasil, al igual que en Chile, Argentina, México, Perú Costa Rica y otros países de la región, las primeras manifestaciones del movimiento feminista, aparecen en mediado del siglo XIX. El movimiento feminista fue introducido en Brasil por la educadora Bosque Nísia Floresta Brasilera Augusta, considerada la pionera del feminismo brasileño, con sus publicaciones "Los consejos de mi hija" (1842), "Boletín Humanitario" (1853), "Mujeres" (1856), y su traducción de "La reivindicación de los derechos de la mujer "(1832) de Mary Wollstonecraft, lo cual marca el señala el despertar de una conciencia crítica sobre la condición de la mujer en la sociedad (Alcántara & Sardenberg, 2008, p.32). En 1964 con el golpe militar de Brasil y posteriormente en los años 70 en otros países de la Región Latinoamericana, los movimientos de mujeres y los demás movimientos populares, fueran silenciados y masacrados. No obstante hay que recordar
117 que mujeres burguesas de clase media, organizadas por sectores conservadores, apoyaron significativamente a los golpes y a los regímenes militares instalados. Fueron notables en Brasil las Marchas con Dios por la patria y por la familia, que movilizó gran número de mujeres en 1964 y 1968 (Simões, citada por Alcántara, 2011, p.10). Se debe recordar que mientras en Europa y posteriormente en Estados Unidos, ocurría la revolución en todas las esferas de la vida social, incluyendo las relaciones personales y familiares, así como el establecimiento de "nuevos" modos de producción, en Brasil al igual que en otros países de América Latina, aún se vivía bajo un dominio colonial, la esclavitud, patriarcal (Alcántara & Sardenberg, 2008, p. 33). Ya a finales del referido siglo las mujeres brasileñas representaban una buena parte del sector laboral empleado, ocupando cada vez más espacios en las industrias, principalmente la textilera, la lograron constituir la mayoría de la mano de obra empleada, en la industria textil. En este contexto, influenciadas por las ideas anarquistas y socialistas de los trabajadores inmigrantes españoles e italianos, algunas mujeres se incorporaron a las luchas sindicales en demanda de mejores condiciones laborales y contra las discriminaciones y abusos a que estaban sometidas por su condición de género (Alcántara, 2011, p.7). Céli Pinto, citada por Otto (2014), en su libro “La historia del feminismo en Brasil” habla sobre las manifestaciones del movimiento feminista en este país e identifica dos tendencias, las cuales comenzaron a finales del siglo XIX y se extendieron hasta las tres primeras décadas del siglo XX: la primera tendencia se centró en el movimiento sufragista dirigido por Bertha Lutz y nominada la tendencia feminista "buen comportamiento" por su carácter conservador. Esta tendencia no cuestionó la opresión de las mujeres y por tanto su lucha por la inclusión de las mujeres a la ciudadanía no
118 pretendió el cambio de las relaciones de género, sino complementar la buena marcha de la sociedad (p.238). La segunda tendencia llamada feminismo del "mal comportamiento", reunió una gran diversidad de mujeres, entre ellas intelectuales, los anarquistas y los líderes de los trabajadores, que además de la política, la defensa del derecho a la educación y la dominación masculina, se interesaron por temas delicados en esos momentos tales la sexualidad y el divorcio (Otto, 2014, p.239). Finalmente, el movimiento feminista brasileño, fue más allá de la presión política en la defensa de sus intereses específicos: Se relacionó con el Estado sin perder su carácter de movimiento autónomo, llegando a ocupar espacios tales como, consejos, secretarias, coordinadoras, ministerios, entre otros, en los cuales pudo elaborar y ejecutar políticas. Sin embargo no existe un consenso del movimiento feminista en la sociedad brasileña (Alcántara, 2011, p.38) El Movimiento Feminista en Argentina. A pesar del incremento de la participación laborar de las mujeres y de los demás cambios ocurridos en Argentina a finales del Siglo XIX y principio del Siglo XX, en esos momentos aúnno se podía hablar de un feminismo unificado. Sin embargo, de acuerdo a lo planteado por Bonilla (2007), Argentina se puede considerar como el país de Latino América con más organización del feminismo en las primeras décadas del siglo XX (p. 43).De acuerdo a Bonilla, el feminismo anarquista surgió en Buenos Aires a finales del siglo XIX, en un escenario caracterizado por un crecimiento económico rápido, el flujo de grandes números de inmigrantes europeos y la formación de un movimiento laboral activo y radical y tiene su máxima expresión durante las primera décadas del siglo XX (p. 44). El feminismo anarquista surgió en Buenos Aires a finales del siglo XIX, en un
119 escenario caracterizado por un crecimiento económico rápido, el flujo de grandes números de inmigrantes europeos y la formación de un movimiento laboral activo y radical y tiene su máxima expresión durante las primeras décadas del siglo XX (Bonilla, 2007, p.44). Levrin en 1986 y 1998, citados por Bonilla (2007), refieren que ya para el 1914 las argentinas representaban el 16% de la fuerza laboral empleada en las industrias, constituyendo la mayoría en los procesamientos de alimentos, vestuarios, químicos y empacadoras, calificándose el período entre 1919˗1932 como los años dorados del movimiento en este país (p.43). Durante este tiempo en argentina se conforman varias organizaciones o entidades feministas tales como el Consejo Nacional de Mujeres, La Unión Gremial Femenina, El Centro Socialista Feminista, el Centro de Universitarias Argentinas, El Centro Feminista, La Liga para los Derechos de la Mujer y el Niňo (Calvera, citada en Bonilla, 2007, p.44). Tanto el Consejo Nacional de la Mujer como la Asociación de Mujeres Universitarias Argentinas, coincidían en su apoyo a la reforma del Código Civil que dictaba la inferioridad jurídica de las mujeres argentinas en esos momentos (Martínez, 2015, p. 71). Más específicamente, apoyadas en el socialismo y el anarquismo, las mujeres trabajadoras de Argentina lograron problematizar cuestiones tradicionales de la política y cuestionar el Imaginario social de la Mujer instituido de aquella sociedad y posicionar a la Mujer como sujeto autónomo e independiente en el espacio público en busca de su igualdad como ciudadana respecto a los hombres. Sin embargo, ciertamente durante el período comprendido entre 1890-1916s, las mujeres argentinas, no tuvieron mucho éxito en lo relativo a construcción de la ciudadanía de la Mujer en términos de derechos reconocidos en la legislación argentina, habiendo logrado solamente la legislación a favor
120 de la reglamentación del Trabajo de la Mujer y el Niño, y la Ley de trabajo a domicilio en 1918. Vale señalar que los discursos de las socialistas feministas no fueron tan radicales en el cuestionamiento al Imaginario social instituido de la Mujer. En contraste, las anarquistas sí cuestionaron el núcleo autoritario que ejercía el hombre sobre la mujer en las relaciones de género intrafamiliares y a nivel de la sociedad, proponían la autonomía de la Mujer y la emancipación absoluta respecto de los hombres(Di Liscia, 2008, p.144; Macoc, 2011, p.170;D. A. López, 2010, p. 30; Martínez, 2015, p.71). El anarquismo centraba sus esfuerzos en el poder ejercitado sobre las mujeres en el matrimonio y la familia, buscando la libertad de tener relaciones fuera de estas instituciones, lo cual constituyó una fuerte atracción de las feministas hacia el mismo (Bonilla, 2007, p.44). Uno de los mayores aportes del movimiento anarquista lo constituyó su participación en la prensa a través del periódico “La Voz de la Mujer”, el cual llamaba a las mujeres a la autonomía, denunciando los poderes hegemónicos demandando por el establecimiento de un sistema social de igualdad (Lescano, 2014, p.56). Hay que puntualizar que si bien es cierto que bajo su enfoque sobre el “amor libre”, la Voz de la Mujer denuncia algunos aspectos de sobre la familia y el matrimonio, no es menos cierto que en muchos de sus artículos, este periódico también presenta un perfil de la mujer basado en su rol de madre y proveedora de afecto (Lescano, 2014, p.57). Sobre este periódico, Martínez (2015) afirma que: La Voz de la Mujer fue un periódico semiclandestino que apeló a toda la clase obrera, aunque se dirigió particularmente a las mujeres. En general, sus textos se redactaron bajo pseudónimos o “lemas” que pretendían interpelar fácilmente a sus lectoras-es. Desarrollaron notas tituladas: “A las jóvenes proletarias”, “Madres,
121 educad bien a vuestros hijos”, y algunas de sus suscripciones fueron firmadas por una “prostituta”, “las rebeldes” de Barracas, “Una joven que pronto se va a atar con la pesada cadena del matrimonio”, o con lemas como el legendario: “Ni Dios, Ni Patrón, Ni Marido”. Como otros periódicos anarquistas de la época, la aparición de La Voz de la Mujer fue esporádica – como constaba en la portada: “Aparece cuando puede” – dependiendo de los recursos disponibles a través de donaciones y suscripciones. Tampoco perduró demasiado en el tiempo y sólo llegó a publicar nueve números, entre el 8 de enero de 1896 y el 1 de enero de 1897. Su corta duración, sin embargo, no impidió que tuviese importantes repercusiones entre las mujeres organizadas, agrupando artículos y lemas que aún hoy se citan entre las feministas de la Argentina (p. 72). En Argentina, las luchas de las mujeres por sus derechos se dividieron en una corriente burguesa y otra de tendencia clasista y sufragista. En ésta última militó Carolina Muzzilli, joven obrera, escritora y militante socialista. En 1918 se funda la Unión Feminista Nacional, con el concurso de Alicia Moreau de Justo; 1920 se crea el Partido Feminista dirigido por Julieta Lanteri, que se presentó varias veces a elecciones nacionales(Gamba, 2008, p. 3). Es a partir de la década del 1930, que en Argentina ocurren cambios reales en la sociedad argentina sobre la presencia femenina, la cual fue en aumento en el ámbito laboral de las grandes ciudades, destacándose como maestras aunque, esta actividad estuvo asociada a la labor materna, pero también aumento la participación de las mujeres en ocupaciones de menos prestigio como la de servicios y como obreras en las fabricas. Ese incremento de la participación de las mujeres en el sector laboral les significó cierta
122 autonomía, en el sentido de que adquirieron mayor sociabilidad, independencia, poder de decisión y una brecha para de relacionarse con los varones. (Di Liscia, 2008, p.149). No obstante todas las trasformaciones de estas primeras décadas del siglo XIX, la figura femenina estaba definida por los atributos matrimonio y maternidad. Adicional a su lucha por el derecho a voto, el feminismo argentino, demandaba que se implementaran medidas de protección para las embarazadas y sus hijos, así como también de mejoras en las condiciones de trabajo. Sin embargo todas estas aspiraciones fueron truncadas por el golpe de estado del 1930 (Bonilla, 2007, p. 46). De hecho las mujeres argentinas adquirieron un rol relevante en la escena política argentina con la figura de María Eva Duarte de Perón, quien promovió en 1947 la ley de derechos políticos de la mujer y ellas pudieron ganar su derecho al voto en 1947 (Gamba, 2008, p.3).Eva Perón, primera mujer argentina que se convirtió en líder logrando movilizar a miles de mujeres de las clases trabajadoras y de los sectores medios (Di Liscia, 2008, p.150). Ante ese escenario de transformaciones,las repuestas por parte de un sistema patriarcal, que aún persiste en todas partes del mundo, no se harían esperar en Argentina, por lo cual se debían establecer las reglas o especificar las condiciones: se las interpeló desde una retórica prescriptiva fundamentada sobre la idea de la “complementariedad” masculino-femenina, la cual tiene fuerte arraigo en la época, tal que para que se concediera el derecho al sufragio, las mujeres no debían asumir o sustituir la personalidad del hombre, ya que de ser así, según su falso discurso, perderían las virtudes moralizadoras que debían transmitir a sus hijos (Zink & Di Liscia, citadas en Di Liscia, 2008, p. 150).
123 Es a partir de la década de los años 70 que se retoman muchas de las reivindicaciones de las feministas anteriores tales como la politización y apropiación del cuerpo de la Mujer, partes de las construcciones discursivas de las feministas anteriores. Se puede decir que los aportes de las mujeres socialistas y feministas representaron un punto de “no retorno” al Imaginario social de la Mujer, lo cual permitió que en las décadas subsiguientes las libertarias se posicionaran más favorablemente a nivel social, e incluso que lograran el reconocimiento del status de ciudadana a lo largo de todo el siglo XX. En1985, a partir de su participación las militantes feministas Nairobi, las mujeres argentinas se propusieron difundir el debate sobre la desigualdad y la opresión de las mujeres, organizando en consecuencia el primer Encuentro Nacional de Mujeres. (Alma & Lorenzo, citada por Balbuena & Constanza, 2012, p. 2). En la primera mitad de la década de los años 70, existieron en Buenos Aires alrededor de ocho colectivos feministas, los cuales, desde una posición marginal en comparación con otras luchas sociales, adquirieron formas de militancia y reivindicaciones políticas ligadas al derecho a decidir sobre el propio cuerpo y gozar plenamente de la sexualidad. Esto no tuvo buena acogida dentro de los principios de la izquierda, debido a que esta se orientaba su accionar sobre los ejes imperialismo/pueblo, burguesía/proletariado y no necesariamente sobre la subordinación de la mujer (Rodríguez, 2006, párr. 9). Durante la década de 1980, Argentina sufrió los cambios producidos por la caída de una dictadura que se había subyugado al país durante siete años. Este momento socio histórico se particulariza por amplia participación de la mayoría de los sectores de la sociedad en el ámbito de lo público y lo político, incluyendo, clases medias, trabajadoras,
130 necesidad de crear algún órgano de expresión y de comunicación, lo cual trajo consigo diferencias a lo interior del movimiento: Mientras unas querían sacar una publicación, otras querían organizar un movimiento de masas, por lo cual nose logro ni una ni otra. De hecho, la publicación de esa época que aun se mantiene es la revista mensual Fem, producida por mujeres que no estaban propiamente dentro del movimiento, sino más bien en la academia y en la cultura (Bartra, 1999, p. 216; Serret, 2000, p.46). Sigue diciendo Serret, (2000) lo siguiente: Se puede afirmar que durante la década de los 70 primera década el movimiento feminista mexicano, da inicio un proceso de sensibilización social frente a los problemas de la subordinación femenina, conseguir acuerdos políticos unificándose en torno a la demandas por la despenalización del aborto y contra la violencia hacia las mujeres y mejorar considerablemente su posición frente a los partidos de izquierda y, posteriormente, de centro (p. 48). Por su lado, Espinosa (2009) sostiene que en al principio de la década de los 80, los movimientos feministas de los 70 mostraban sus límites, y los “grupos de autoconcienciaˮ no sólo se estancaron, sino que además, sus diferencias internas causaron la fragmentación de los frentes y convergencias que habían conseguido construir para luchar por la despenalización del aborto y la maternidad voluntaria, desalentando (p. 10). En noviembre de 1980 se celebró en la Ciudad México el Primer Encuentro Nacional de Mujeres, realizado en la Ciudad de México en noviembre de 1980, el cal constituyó la clave par propiciar procesos de reflexión, organización y acciones masivas femeninas en los sectores populares. Esta reunión se resalta tanto por el carácter masivo como por el entusiasmo que despertó y por la calidad de las asistentes, puesto que eran integrantes del Frente Popular Tierra y Libertad de Monterrey (organización de colonos);
131 o de la Ciudad de México, de la Unión de Vecinos de la Colonia Guerrero, y colonas organizadas de las colonias Ajusco, Cerro del judío y de algunos barrios de Iztapalapa, campesinas de Chiapas, Veracruz y Michoacán, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, militantes de sindicatos nacidos sin algún vinculo las universidades, obreras que actuaban en fábricas de la zona industrial de Naucalpan y de pequeñas industrias donde el sindicalismo «charro» imponía su ley (Espinosa y Sánchez, citados por Espinosa 2009, p. 11). El mismo Espinosa describe lo siguiente: En el 82 se «agudizó la crisis», en el 88 se hablaba ya de la «década perdida». Para entonces las recetas neoliberales sumaron nuevos estragos a la vieja «deuda social»: el ajuste estructural cerró espacios de negociación, redujo empleos y partidas para el desarrollo, de modo que la lucha por reducir la explotación y ampliar los derechos sociales se redujo a una simple defensa del empleo, la tierra, la vivienda... el nuevo combate era casi por seguir siendo explotados. No sólo el neoliberalismo exigía alternativas inéditas, el derrumbe del bloque socialista colapsó un horizonte político y la izquierda política empezó a buscar nuevos cauces. En 1988, la disidencia espontánea y la organizada confluyeron en un espacio cívico desdeñado hasta entonces. (p. 17). El feminismo mexicano de los años 80 se caracteriza por la proliferación de grupos y el acercamiento de este movimiento a otras clases sociales (Bartra, 1999, p. 17). A mediado de esta década los grupos populares femeninos asumen la lucha de las mujeres e incorporaron a sus agendas la «problemática de la mujer», e incluso no hablaban de feminismo, para evitar que el antifeminismo de las organizaciones sociales y gremiales destruyan los pequeños colectivos y acciones de las mujeres de sectores
132 populares. Hablar de la problemática de la mujer «neutralizaba» el tema. A fines de los ochenta confluyeron procesos que de alguna forma inciden de manera contundente en los feminismos. Se puede decir que a partir de los años 70 del siglo XX las tendencias feministas se diversificaron bastante debido a la diversidad de las la variables socio-políticas con las que el este movimiento interactúa. La teoría feminista ha traspasado las fronteras de la mera problemática de la mujer, por lo que actualmente,hablar del feminismo implica también hablar de raza, de etnicidad, de alternativas verdes o ecológicas, de grupos de mujeres negras, chicanas y emigradas en general e incluso, de preferencias sexuales. Esto así, puesto que estas variables en su conjunto, configuran una red de opresiones que incide en la diversa situación de las mujeres según en qué relación se sitúen con cada una de ellas (Posada, 2015, p. 8). Ya en los años 80 algunas pensadoras feministas denunciarán que esta diversidad no se ha tenido en cuenta a la hora de conceptualizar la situación de las mujeres; y, en consonancia con ello, criticarán que el feminismo anterior ha teorizado tan sólo un grupo excluyente de mujeres blancas, heterosexuales y de clase media1 (Posada, 2015, p.8).Aunque en países como En Francia, Inglaterra y Estados Unidos, desde los años sesenta del siglo XX, se han desarrollado investigaciones históricas sobre las mujeres; para otros países como España o para el conjunto de América Latina, los primeros trabajos datan de la década de los setenta (Luna, citado en Gómez, 2011, p.15). Movimiento feminista en Perú. El movimiento feminista del Perú es considerado uno de los más destacados en la región, a través de las acciones de un conjunto de de mujeres de Organizaciones No Gubernamentales e investigadoras feministas, quienes coinciden con otras militantes de partidos de izquierda y organizadas para la
133 sobrevivencia, en espacios de acción y retroalimentación de experiencias (Barrig, 2001, p.1). A pesar de que el Perú es una de las sociedades más tradicionales y limitantes en lo relativo a los derechos de las mujeres, las circunstancias vividas en el país durante años, han permitido que el movimiento de mujeres aporte elementos especiales para el análisis del feminismo en América Latina, siendo considerado como uno los más extendidos y de las más diversificadas expresiones y formas de organización (Vargas, 2008, p. 32). Las diferencias culturales y étnicas, así como también la mezcla de períodos históricos, sociales y económicos que combinan etapas premodernas, modernas y postmodernas (Calderón, citado por Vargas, 2008, p. 32). Esto hace que los procesos de transformación sean muy complejos puesto que provoca una acumulación de tareas que, a diferencia de otros países, el Perú aun no logra resolver. Desde principios de la década de los años 80, el movimiento feminista se expresaba a través de colectivos que se articulaban en función de diferentes propósitos, dentro de los cuales resaltaban derechos reproductivos y sexuales. En ese sentido, existían unos 18 colectivos de mujeres dentro de ellos siete instituidos como ONGs- y unas 50 activistas independientes. En 1987 y posteriormente entre 1990 y 1991, el movimiento feminista peruano protestó contra Cámara de Diputados que pretendía fortalecer la legislación contra el aborto, endureciendo la penalidad; las defensoras de los derechos de la mujer demandaron, por el contrario: la despenalización del aborto, acceso gratuito a los diferentes métodos anticonceptivos eficaces y seguros, incorporados dentro del sistema de salud (Vargas & Olea en 1997 y Vásquez en 1993, citados por Barrg, 2002, p.7). Entre los colectivos feministas que destacaron en el Perú de 1988 se
134 encuentran: el Grupo Autónomo de Mujeres, el Grupo de Promoción de la Mujer, el Colectivo Feminista de Derechos Reproductivos, Mujeres en Lucha, Grupo de Autoconciencia de Lesbianas Feministas Talitha Cumi, Colectivo Pandora, Colectivo Flora Tristán, Colectivo Manuela Ramos, Asociación Aurora Vivar, Colectivo de Mujeres de Nuevo Mundo, Colectivo Ser Mujer en el Perú y, Mujer y Sociedad. (Trapasso, 1999, párr.4). Durante la década de los años 80 fue una época tumultuosa con muertes y desapariciones y una gran crisis económica, las mujeres de sectores populares, urbanas y rurales fueron protagonistas en estos escenarios, ya fueran sobrevivientes del hambre o como sobrevivientes de la guerra. En estos momentos el movimiento feminista fue favorecido con financiamiento extranjero. Los partidos aun no tenían en su agenda la problemática de las mujeres, razon por la cual muchas de ellas abandonaron las filas de dichas organizaciones, especialmente los de izquierda del Perú. Durante el Segundo Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, de 1983, se decide conformar un movimiento feminista independiente y se consolidaron de organizaciones que alcanzaron gran liderazgo y protagonismo (Barrientos & Muňoz, 2014, p. 641). No obstante, durante estos años de visibilidad del feminismo en el Perú, las corrientes de pensamiento teórico sobre este movimiento, no fueron difundidas, ni tuvieron peso relevante para el feminismo de este país. La cantidad de participantes no llegaron a ser suficiente como para dividirse en posiciones ideológicas y la cuestión solamente era: ‘¿militas o no militas?’ (Barrientos & Muňoz, 2014, p.642). La diversidad de la realidad de las mujeres peruanas, sigue diciendo Vargas (2008), refleja una pluralidad de procesos, que reflejan la complejidad de las existencias femenina en el país. en tal razón, se puede hablar de un movimiento pluralista orientado
135 en tres vertientes las siguientes: la vertiente feminista que orienta sus esfuerzos hacia la identificación y denuncia de la existencia de un sistema de sexo-género que subordina a las mujeres; la vertiente popular compuesta en su mayoría por mujeres que buscan satisfacer necesidades y demandas provenientes de sus roles tradicionales, mediante la utilización de habilidades y destrezas producto de su socialización como mujeres y la vertiente que emerge de los espacios políticos tradicionales como los partidos políticos, sindicatos y asociaciones, a los cuales las mujeres intentan modificar y desde ellos abrir otros para lograr una mayor participación en la toma de decisiones a nivel local y nacional (p.35). El origen del feminismo contemporáneo en el Perú está ligado a la izquierda que tomó gran fuerza a finales de la década de los 70. Estos años se caracterizaron por la ocurrencia de grandes movilizaciones, paros nacionales, por el regreso a la democracia y también por el reconocimiento de los primeros síntomas de la gran crisis económica. Es por eso que se puede decir que muchas mujeres que formaron el movimiento feminista, procedían de las filas donde ellas habían comenzado a cuestionar su situación y habían incluso la débil presencia de las mujeres en las estructuras de la dirección partidaria, así como también la falta de un discurso que denunciara claramente la subordinación femenina (Vargas, 2008, p.96). Cabe recordar, que a pesar de la escasa educación y la pobre concepción que sobre sí mismas tenían las mujeres peruanas durante la colonización, estas tuvieron una marcada presencia en las luchas independentistas del siglo XVII en el país (Guardia, 2002, p.105). Ya con los procesos que favorecieron la educación femenina, los cuales habían iniciado poco después de la independencia, y motivadas por las ideas de libertad e
136 igualdad que circulaban en casi todo el mundo a mediado del siglo XIX, las mujeres peruanas comienzan expresarse en la década del 1870 por medio de revistas dirigidas y escritas por ellas, una presencia significativa la literatura, y la constitución de clubes literarios donde se debatían los problemas de la época. Con la presencia de mujeres tales como: Clorinda Matto de Turner y Mercedes Cabello de Carbonera, María Nieves y Bustamante, Juana Manuela Gorriti, Carolina Freire de Jaimes, Carmen Potts, Teresa González de Fanning, y Elvira García y García, lograron ser escuchadas, a pesar del discurso machista de la época (Guardia, 2002, p.141). Movimiento Feminista en Venezuela. En los últimos años de la década de los años 70 el feminismo Venezolano se alimentó del feminismo de Latinoamérica y del Caribe, en cuyos países ocurría un importante fenómeno de organización tendente a fomentar intercambiode experiencias entre mujeres de la región (Monsalve, 2012, p.5). Esto permite aclarar que la organización de las mujeres Venezolanas tuvo poco que ver con los acontecimientos de Europa o EEUU pero al igual que en el resto del mundo, se da como consecuencia del aumento de la participación de las mujeres en asuntos tales como las letras, las artes, el periodismo y la política, antes reservados sólo para los hombres(Espina, 2003, citada por Monsalve, 2012: 5˗6). En 1972, las mujeres del MAS crearon “Mujeres Socialistas”. Este grupo de mujeres estaba integrado por: Argelia Laya, Natacha Márquez, Josefina Domínguez, Jeannette Pérez, Tecla Tofano (ceramista, pintora y poeta), las cineastas Josefina Jordán, Josefina Acevedo y Franca Donda. Luego surgieron simultáneamente, el Movimiento de Liberación Femenina de Venezuela, cuyas integrantes venían participando en diferentes organizaciones de mujeres, y en ese momento se plantearon la especificidad de la lucha de la mujer. Y la otra Liga de Mujeres, que nace vinculado al Movimiento de Renovación Universitaria. En 1978 se
137 crean tres grupos feministas, como el caso del grupo La Conjura (Giovanna Mérola, Zorayda Ramírez), Persona (Franca Polito, Ornella Pelegrini, Marisol Fuentes, Ana Amundaray) y el Grupo Feminista Miércoles, siendo este último el que nos ha interesado abordar y convertir en el centro de nuestra investigación. El Grupo Feminista Miércoles, a diferencia de los demás grupos feministas venezolanos, se crea en torno a la idea de hacer cine para las mujeres. Este grupo estuvo integrado por Franca Donda, Ambretta Marrossu, Tamara Marrosu, Carmen Luisa Cisneros, Katina Fantini, Cathy Rakowsky, Ana Amundaray, Miriam González, Christa Sponsel, entre otras. Las políticas neoliberales, puestas en marcha en América Latina y el Caribe en la década de los 80, produjeron en la Venezuela del 1989 una gran crisis socioeconómica, la cual se manifestaba en la disminución de los ingresos y en el aumento dramático de la pobreza de la gran mayoría de la población. El paquete económico impuesto por el Plan de Ajuste Estructural del Fondo Monetario Internacional (FMI), incluía una serie de medidas que redujo el papel del Estado como ente regulador de de Febrero de 1992. Dentro de ese escenario, los colectivos feministas y las organizaciones de mujeres siguieron su plan de lucha demandando del Estado el reconocimiento de los derechos de las mujeres. En consecuencia, durante la década de los 90, dichas demandas comenzaron a ser atendidas con la implementaron programas y actividades en beneficio de las mujeres y e incluso se aumentaron los derechos legales de las mujeres (C. A. López, 2015, párr. 5˗8). Movimiento feminista en República Dominicana. Las mujeres dominicanas hacen su aparición en el espacio público de forma organizada a través de la educación formal con el proyecto educativo positivista de Eugenio María de Hostos. Este hecho marca las dos últimas décadas del siglo XIX, dominadas por el autoritarismo político,
138 principalmente de la dictadura de Ulises Heureaux quien da inicio a una la modernización Estatal que continuo con la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo durante el período entre 1930˗1960. (Durán, 2010, p. 9). Estas primeras mujeres feministas, como en casi todo el mundo, pertenecían la intelectualidad de la pequeña burguesía y la cual asumió un papel protagónico contra el régimen tirano a la vez que también fue manipulada por él. Así el 14 de mayo de 1931 se crea la fundación Acción Feminista Dominicana, cuyo primer manifiesto, según Durán (2010) expresa lo siguiente: [...] No podemos ya más permanecer indiferentes a las señales de los tiempos y a las voces del progreso que nos llaman. [...] Pues bien, a su sombra, sin desgarrarnos de la rama, un grupo de sus socias hemos formado esta Junta de Acción Feminista, cuyo objeto es favorecer a todas las mujeres. Nuestros ideales serán luchar por la reivindicación de los derechos femeniles, pedir leyes nuevas que protejan el trabajo de las obreras, de las maestras, de las mujeres que trabajan en general; la protección al niño. En lugar de combatir al hombre, ayudarle en su mejoramiento social e individual; el feminismo enarbola bandera de paz y no quiere ver armados a los civiles: combatiremos el porte de armas, el alcoholismo, la prostitución, y, en fin, hemos de luchar por todo lo que lleve nuestra patria al mejoramiento de sus leyes y a una era fecunda de civilización bien comprendida. En último término, como fin de nuestras aspiraciones, estará el derecho al voto; no tenemos ninguna prisa a este respecto; sabemos que a veces es máxima sabia sentarse a la sombra de un árbol del camino... y esperar. Cuando ocasión pase nos juntaremos a ella activamente. [...] ¡Mujeres de todas las provincias, profesionales, oficinistas, maestras de escuelas, que nunca veis el premio de vuestros continuos afanes; madres de ciudadanos sin conocer ninguna de las
139 ventajas de la ciudadanía; ricas contribuyentes al erario y no contribuyentes a hacer la ley; pobres obreras sin derechos [...] Queremos paz, y la paz fecunda y duradera de los espíritus, preparados al desear disposiciones igualitarias para las dos mitades de la humanidad. (p. 61). Lamentablemente estos planteamientos fueron capitalizados por Trujillo y La Acción Feminista Dominicana se convirtió en un tubo de ensayo de a los ideales del tirano, convirtiéndoseasíen un espacio fundamental para asimilar a las mujeres y para la reproducción ideológica del régimen, lo que facilitó su manipulación y alienación femenina durante la dictadura (Durán, 2010, p.62).Se puede decir que la plataforma, para que las mujeres dominicanas comiencen a hacerse visible, se conforma en un escenario de autoritarismo por parte liberalismo en el siglo XIX y del nacionalismo en el siglo XX, particularmente con algunas posiciones civilistas como las de Ulises Francisco Espaillat y la visión integradora anticolonialista y antillanista de Luperón, Bonó, Rojas, entre otros representantes liberales. La llegada al país de un gran número de inmigrantes puertorriqueños y cubanos, tras el desenlace de los intentos independentistas de ambas islas en el 1868, incidió de manera significativa en los aspectos económico, cultural y demográfico. En este contexto fue de particular trascendencia la llegada Eugenio María de Hostos, profesor puertorriqueño, cuyos ideales influyeron en la Educadora Salomé Ureña de Henríquez. (Durán 2010, p.13). Durante el gobierno provisional de Gregorio Luperón en 1879, se decretó la legislación que creaba las llamadas escuelas normales redactada por Hostos, provocando una polémica y un debate ideológico que abarcó la vida intelectual en el país hasta el siglo XX. Influenciado por el pensamiento positivista, este proyecto educativo introdujo
242 ADN, al desarrollar técnicas de difracción de rayos X; en 1977, la norteamericana de origen judío, Rosalyn Yalow obtiene el Premio Nobel por sus estudios radioinmunológicos con yodo radiactivo y el desarrollo de técnicas de marcación radiactiva en la investigación médica, la botánica norteamericana Bárbara McClintock, es la cuarta mujer que recibió el Nobel de Fisiología y Medicina, en 1983, por el descubrimiento de la inestabilidad genética, y en 1986 la médica judeo-italiana Rita Leví- Montalcini, recibe el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones sobre el desarrollo del Sistema Nervioso, de los tumores y el descubrimiento del factor de Crecimiento Nervioso, (Martínez, 2008, p. 11). Encontraste, a todo lo anterior, las cifras registradas en documentos de la historia, muestran que la participación de las mujeres en la medicina es menos de un 2% en todos los casos, negando así los aportes de las mismas y poniendo de manifiesto una desigualdad de género que aun persiste en el siglo XXI en este ámbito de la salud, (Avila, 2015, párr.1). Finalmente, Arrizabalaga y Valls–Llobet (2005, p. 103) sostienen que el crecimiento de la profesión médica en las últimas décadas está vinculado a la entrada de la mujer a la misma incluyendo en la mayoría de países desarrollados, tales como en EE.UU. donde el porcentaje de mujeres que ejercen la medicina se ha incrementado desde el 13% hasta el 46% en los últimos 30 años y España donde se han reportado diferencias de porcentajes que fueron fueron desde el 32 al 43% de mujeres entre los colegios de médicos menos y más numerosos, respectivamente. Pastor, Belzunegui & Pontón (2012, p. 500), tambien refieren esta feminizacion de la medicina manifestando además las desigualdades dadas por la segregación vertical
243 y dificultades para la participación de las mujeres en puestos de responsabilidad, poder y autoridad profesional y científica. 2.2.5. Tendencia en los Estudios de Género Como bien han reflejado varias invesigaciones, existe una basta fuente documental sobre los estudios de género, la mujer en la educación y sobre el empderamiento de la mujer. Tambien se ha evidenciado que son pocos los estudios que analizan de manera integral estas variables. Es sabido también, que en el ampoderamiento de la mujer inciden varios factores, no solamenete la educación. Sin embargo está claro que sólo cuando la mujer logra educarse, ya sea formal, informal o incluso como autodidacta, es que se hacen conscientes de su situación, lo cual es el primer paso en la carrera hacia un mundo más justo y equitativo. A continuacion se presentan brevemente algunos estudios relacionados o simililares realizados durante el período 2009˗2014: Baute (2009), en “La mujer en la educación superior, su contribución a la actividad docente, investigativa y de gestión en la Universidad de Cienfuegos (Carlos Rafael Rodríguez)ˮ, analiza la participación de la mujer en académica en el contexto de la universidad de Cienfuegos, la situación de la mujer en actividades científica y tecnológica, en la enseñanza y la gestión, el género como categoría de análisis, la participación de la mujer en el ámbito universitario y, la percepción de las profesoras acerca de su desempeño en ciencia y tecnología a partir de su situación en la gestión, la docencia y la investigación. Donoso, Figuera & Rodríguez (2011), en “Barreras de género en el desarrollo profesional de la mujer universitaria, Universidad de Barcelonaˮ, realizan un estudio descriptivo/comprensivo, de carácter exploratorio, combinando estrategias de recogida de
244 información cualitativas y cuantitativas que identifica los factores que actúan como barreras de género para las estudiantes universitarias en relación a su proyecto profesional, la importancia que el alumnado universitario le concede al trabajo y la percepción de roles de género en el mundo laboral; establece las aspiraciones al liderazgo de las mujeres y su relación con el miedo a la evaluación negativa; sus conclusiones apuntan a que las estudiantes universitarias presentan elevadas metas profesionales. Montaňé& Pessoa (2012), en “Diálogo sobre género: justicia, equidad y políticas de igualdad en educación superior (Brasil y España)”, en una universidad del Nordeste de Brasil, y una de las regiones más pobres del país, y otra de una universidad del Nordeste de España, consideradas de las más ricas del país, realizan un análisis comparativo intercambiando informaciones y reflexiones en torno a las políticas de igualdad de oportunidades en Brasil y España, así como reflexionamos sobre las principales preocupaciones relacionadas con: (a) la presencia de mujeres y hombres en el contexto universitario, tanto del acceso, como de la distribución, como de las posibilidades de promoción académica; (b) la producción de nuevas áreas de conocimiento vinculadas con el desarrollo de los estudios de género en el seno de la educación superior; y (c) las diversas concepciones de justicia que prevalecen en las políticas y los estudios de género. Estas reflexiones nos permitirán visualizar encuentros y desencuentros y profundizar el sentido de la desigualdad. Elborgh-Woytek et al. (2013), en “Las mujeres, el trabajo y la economía: Beneficios macroeconómicos de la equidad de géneroˮ, analizan las características específicas de la participación de la mujer en el mercado laboral que tienen relevancia macroeconómica, los obstáculos que impiden que las mujeres desarrollen plenamente su
245 potencial económico, y las políticas que podrían adoptarse para superar estos obstáculos. La aplicación de políticas que corrijan las distorsiones del mercado laboral y cree en igualdad de condiciones, ofrecerá a las mujeres la oportunidad de desarrollar su potencial y participar en la vida económica de manera más visible. Se basan en investigaciones realizadas en instituciones académicas y en otras instituciones financieras internacionales, así como en las propias del Fondo Monetario Internacional y en su labor relacionada con la supervisión; hablan de las implicaciones macroeconómicas en la división de mercado laboral y el género, la participación femenina en la fuerza laboral, características del mercado laboral en función del género, política para promover una mayor participación femenina en el mercado laboral. Alcaňiz, Claveri, & Riera (2014), en “Competencia en educación superior, desde tres perspectivas diferentes: estudiantes, empleadores y académicosˮ, analizan la inserción laboral de los titulados universitarios articulando las competencias de los estudiantes universitarios de las ciencias económicas, la perspectiva de los empleadores, los estudiantes y los profesores. Alcántara & Navarrete (2014), en “Inclusión, equidad y cohesión social en las políticas de educación superior en Méxicoˮ, trabajaron en el que estudian el marco normativo para la equidad en las políticas del Estado mexicano, especialmente las dirigidas a la educación superior tomando como referente los documentos que regulan y orientan acciones sobre la inclusión y la equidad para lograr una cohesión social en México. El estudio forma parte de una investigación más amplia denominada: “Programa marco interuniversitario para una política de equidad y cohesión social en la educación superior”, enmarcada en los trabajos de la Red Iberoamericana de Investigación en Políticas Educativas.
246 Cano & Arroyave (2014), en “Procesos de empoderamiento de mujeres: subjetivación y transformaciones en las relaciones de poder”, estudian las transformaciones en las relaciones de poder en los ámbitos íntimos y comunitarios que cuatro mujeres atribuyen a su participación en procesos de empoderamiento en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (Medellín-Colombia). Con enfoque biográfico mostraron que estos procesos de empoderamiento se constituyeron en modos de subjetivación a través de los que las mujeres entrevistadas pasaron de sentirse receptoras pasivas del poder de otros, por desinterés, falta de conocimiento y de reconocimiento a legitimarse como sujetos que trabajan e inciden en sus ámbitos íntimos y comunitarios. Bedoya, Martín & Romero (2014), en su estudio sobre el “Índice de Paridad por Género y sus implicaciones en la inserción laboral pública en Ecuadorˮ, analizan los indicadores de la distribución por sexo de profesionales médicos en el Ministerio de Salud Pública de Ecuador y en estudiantes de medicina de universidades públicas y privadas y su implicación en la planificación del recurso humano en salud. Con base a los datos de profesionales médicos del Ministerio de Salud Pública durante el período 2008- 2012, estudiantes de las 21 facultades ecuatorianas de medicina, cohortes 2009-2013. David (2015) en su trabajo sobre La Igualdad de Género en la Educación Superior, hace una revisión a los cambios registrados en este nivel educativo y la vida de las mujeres en los últimos 50 años, destacando las transformaciones impulsadas por el feminismo que ha logrado una amplia participación en la educación y el empleo para las mujeres. Sin embargo concluye diciendo que sigue siendo un reto transformar las universidades para lograr Igualdad de género en este ámbito educativo. En el ámbito local, según los resultados de la busqueda de literatura que se hiciera para esta investigación, los estudios referentes son mucho más escasos, pues en términino
247 de educacion y mujer, así como del género y empoderamiento, la mayor información procede de la llamada literatura gris, basicamente de las estadísticas y los informes de las instituciones competentes como el MESCyT y la Oficinana Nacional de Estadísticas (ONE) u otras entidades que de una u otra forma discuten estos datos, muchas veces sin articular las tres variables. A continuación algunos de los más recientes son: Feliz (2013), en “La Representación de la Mujer Dominicana en los Puestos Políticos y en los Puestos no Electivos de la Administración Pública, 2000- 2010ˮ,describe la presencia de las mujeres en los puestos de representación política y en los puestos no electivos de la administración pública; así como el contexto para la representación de las mujeres en los puestos políticos y en los puestos no electivos de la administración pública, teniendo como referente la Constitución de la República, la ley electoral y los estatutos de los tres principales partidos políticos.
248 CAPÍTULO 3: PANORAMA ACTUAL DE LA PARTICIPACION FEMENINA EN REPÚBLICA DOMINICANA
249 Capítulo3: Panorama Actual de la Participacion Femenina en República Dominicana 3.1. Introduccion Como se ha podido apreciar en la parte de la investigación escrita hasta ahora, uno de los puntos crítico sobre la situación de las mujeres de todo el mundo, es su inserción en los espacios públicos.En este capítulo, se presenta el escenario situacional en el que se encuentran las mujeres dominicanas en el ámbito político, laboral y educacional durante el período 2005˗2014. Consiste en un breve resumen basado en el análisis estadístico descriptivo según los datos disponibles para este período, el cual es considerado donde hay mayor sistematisidad en el levantamiento y publicación de las informaciones en las distintas instituciones competentes. 3.2. La Mujer Dominicana en la Educación Superior del 2005 al 2014 La educacion superior en el período 2005 - 2014 alcanzo una matrícula promedio de 330,141, el 63.09% de matrícula la ocupo la mujer y 36.9% para los hombres, en el 2005 la Matrícula general fue de 322,311, de la cuales 196,904 fueron para mujer (61.1%) y 122,531 matrícula para hombres (38.9%),para el 2006 la Matrícula general nacional decreció con relación al 2005observandose ese mismo comportamiento, tanto en la Matrículación de la mujer, como los hombre, la correspondiente a la mujer bajó a 183,031, para hombre bajó a 103,935, Figura 14. La tasa media de crecimiento anual de la Matrícula femenina fue de para el período 2005-2012 fue de 0.3%, mientras que la Matrícula masculina creció a una tasa anual negativa demenos 0.3%. (MESCyT, 2015, p. 22). Se destaca entonces una disparidad en el país a favor de la mujer, lo cual en cierto
modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe igualdad. Figura 14. Si se calcula el Índice de Paridad de Género IPG para el 2012 se tiene 1.58 superior al IPG de ALC que es de 0.97 y a la meta al 2015 según los ODM es destaca entonces una disparidad en país a favor de la mujer, lo cual en cierto modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe garantizar la igualdad (MESCyT, 2012, p. 9 ) Esta marcada tendencia a l como bien se ha indicado en la parte teórica de este trabajo, no es un fenómeno exclusivo de República Dominicana (Correa, 2005 todo el mundo han atrib políticas que fomentan el principio de la equidad y la igualdad de género, sobre todo después de la Declaración Beijing 1995 la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XX modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe Figura 14. Matriculación por sexo 2005˗014, (MESCyT, 2015, p. 22). Si se calcula el Índice de Paridad de Género IPG para el 2012 se tiene 1.58 superior al IPG de ALC que es de 0.97 y a la meta al 2015 según los ODM es destaca entonces una disparidad en país a favor de la mujer, lo cual en cierto modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe garantizar la igualdad ) . Esta marcada tendencia a l a feminización de la matrícula de la educación superior, como bien se ha indicado en la parte teórica de este trabajo, no es un fenómeno exclusivo de República Dominicana (Correa, 2005 , p. 11; Buate, 2009, p. 54). Muchos trabajos en todo el mundo han atrib uido el origen de este proceso a diferentes factores como son las políticas que fomentan el principio de la equidad y la igualdad de género, sobre todo después de la Declaración Beijing 1995 la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el siglo XX I: Visión y acción de 1998; esto se asume igual para el país. Sin 250 modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe garantizar la (MESCyT, 2015, p. 22). Si se calcula el Índice de Paridad de Género IPG para el 2012 se tiene 1.58 superior al IPG de ALC que es de 0.97 y a la meta al 2015 según los ODM es de 1.28. Se destaca entonces una disparidad en país a favor de la mujer, lo cual en cierto modo podría convertirse en un problema dota vez que las políticas debe garantizar la igualdad de la educación superior, como bien se ha indicado en la parte teórica de este trabajo, no es un fenómeno exclusivo 54). Muchos trabajos en uido el origen de este proceso a diferentes factores como son las políticas que fomentan el principio de la equidad y la igualdad de género, sobre todo después de la Declaración Beijing 1995 la Declaración Mundial sobre la Educación I: Visión y acción de 1998; esto se asume igual para el país. Sin
251 embargo ha de recordarse que en una sociedad machista, donde se piensa al hombre como el “macho proveedor” y donde existe un alto porcentaje de embarazos en la adolescencia, pudiera ser que varones jóvenes se vean obligados a insertarse en el mercado laboral sin posibilidad de retornar al proceso educativo. Pero puede ser sencillamente que las mujeres han despertado y han tomado la decisión de cambiar su situación a través de un mayor nivel educativo. De igual manera, analizando el período 2005-2014, se tiene que en el primer año, el Personal Docente en Educación Superior era de 11,250, distribuido en 7,076 hombres para un 62.9% masculino y 4,174 mujeres mujeres para un 37.1% femenino (SEESCyT, 2006, p. 69), mientras que en el 2012 el personal docente en la educación superior se incrementó a 17, 385 profesores y profesora, distribuidos en 58.6% masculino y 41.4% femenino, Tabla 8.Queda claro que en siete años este indicador se incrementó en un 54.53%, en tanto que la tasa del crecimiento promedio anual del total de personal docente para el período fue de 6.95%; el personal docente en el sector público creció al 11.74% y el sector privado al 9,92%, mientras que la composición pocentual indica que durante todos los años el mayor porcentaje corresponde al sector privado con 75.56% en el 2005 y 75.18% en el 2012 e igualmente el género masculino predominó con 62.90 en 2005 y 58.61 en el 2012 (MESCyT, 2014, p. 9). Para el 2013 el personoal docente bajó ligeramente a 16,561, volviendo a subir a 17,392 en el 2014, pero igual se mantiene el predominio masculino(MESCyT, 2015, p. 29). . Un Dato importante del cual carece el Sistema de Estadisticas de la educación superior en el país es la participación de la mujer como investigadoras. Al inicio del período se observan ligeras variaciones pero manteniéndose siempre por debajo de la participación de los hombres. Esto ya se ha explicado anteriormente, es
258 Tabla 12 Proporción de mujeres electas en las Elecciones 2006-2010 Cargos Total Hombres Mujeres % ♀ Senadores/as 32 30 2 6.2 Diputados/as 176 144 32 17.8 Síndicos/as 148 130 18 12.2 Vicesíndicos/as 148 130 18 12.2 Regidores/as 928 680 248 26.7 Suplentes de Regidores/as 928 648 280 30.2 Totales de cargos congresales 2,360 1,762 598 25.3 Nota. Extraído de la Gaceta Oficial JCE. En las Elecciones Congresuales y Municipales del 2010, de un total de 32 senadores/as, el 9.3% son mujeres; de 182 Diputados Nacionales 21.4% son mujeres Tabla 13. En este proceso las mujeres dominaron como Vicealcaldesa con una representación d 92% pero hay que decir que en este año se aumentaron los cargos electivos, incluyendo 21 Diputados/as al Parlacen entre los cuales la presencia de la mujer fue de 42.8, así como Suplentes de Diputados/as al Parlacen, Directores/as de Juntas, Sub-Directores/as de Juntas, y Vocales de Juntas, dominados ampliamente por los hombres. Tabla 13 Proporción de mujeres electas en las Elecciones 2010-2016 Cargos Total Hombres Mujeres % ♀ Senadores/as 32 29 3 9.3 Diputados/as Nac. 182 144 39 21.4 Diputados/as al Par. 21 12 9 42.8 Suplentes de Diputados/as al Par. 21 16 5 23.8 Alcaldes/as 156 144 12 7.7 Vicealcaldes/as 156 12 144 92.3 Directores/as de Juntas 227 213 14 6.2 Sub-Directores/as de Juntas 227 213 14 6.2
259 Vocales de Juntas 712 515 197 27.7 Regidores/as 1,207 777 430 35.6 Suplentes de Regidores/as 1,207 746 461 38.2 Totales de cargos congresales 3,992 2,466 1,526 38.2 Nota. Extraído de la Gaceta Oficial JCE. De acuerdo a los datos de las tres tablas anteriores, en cada uno de los tres procesos Congresuales y Municipales se puede apreciar un ligero pero aumento en la inclusión de la mujer en la política dominicana. En el proceso Congresual y Municipal del 2002 de un total de 1,952 candidatos electos el 30.3% eran mujeres para, en el del año 2006 la proporción anterior se reduce ya que de un total de 2,360 candidatos/as electos el 25.3% eran mujeres, pero para las congresuales del 2010 vuelve a aumentar significativamente puesto que de un total de 3,992 candidatos/as electos el 38.2% son mujeres, con 935 mujeres más en relación al 2002 y 928 en relación al 2006. Durante el período 2010-2016, la participación de las mujeres dominicanas fue de 9.3% en la Cámara Alta, 21.4% en la Cámara Baja (Cámara de Diputados/as), un 7.7% en las Alcaldías y un 92.3% en las Vicealcaldías. Cabe destacar que el 33% establecido como cuota de participación es para las diputaciones y de un 50% siendo más que evidente que ambas cuotas se aplican de manera inconsistente. La Ley 176-07 que establece el Régimen de los Municipios establece que donde haya un Síndico debe haber una Vicesíndica y viceversa. La Resolución No 4-2010 de la JCE, estableció la obligatoriedad de que los partidos, o alianzas de partidos y agrupaciones políticas al momento de presentar sus propuestas de candidaturas a cargos para Diputados, Regidores y Suplentes de Regidores, así como vocales de Distritos Municipales, que incluyan en las mismas un porcentaje no menor al 33% a favor del sexo femenino con una cantidad unas 61 candidatas a
260 Diputadas a nivel nacional. Esto además de que no considera la Cámara Alta ni a las Sindicaturas y Vicesindicaturas, sólo tendría aplicación para el período 2010-2016, lo cual deja un poco de incertidumbre con respecto a lo que la lucha de grupos y feministas han logrado hasta ahora en el país. Por otro lado, al igual que se citó anteriormente para la Región Latinoamericana y el Caribe, este aumento de la participación de la mujer dominicana es muy lento para los puestos congresuales más relevantes, sobre todo en lo relacionado a los de la Cámara Alta, Cámara Baja y las Alcaldías, aunque debido a una licencia por actividades proselitista el Presidente del Senado de la República fue sustituido por una mujer.En el proceso electoral 2016 del país, el escenario no cambió mucho. De hecho la brecha se mantuvo desde las postulaciones o candidaturas, puesto que de un total de 178 curules de la Cámara Baja sólo 61 fueron mujeres distribuidas en todo el país, resultando en que la mayor participación como electas es a nivel de gobiernos locales como regidoras (Aquino, 2016,párr.11). En sentido general hay que señalar que todavía la precencia femenina en los escenarios políticos, no implica una participación consciente ni garantista de los derechos de las mujeres, sino que los partidos políticos buscan los benéficos que determinadas mujeres pueden aportar a un candidato en un momento dado. En este planteamiento no existe la intención de restar méritos a las mujeres participantes de los espacios públicos, sino expresar que frecuentemente llegan ahí por su trayectoria en un determinado partido, relación de parentesco e incluso la docilidad de algunas de ellas. Para cerrar este acápite, se puede citar a Sánchez (2006) para quien la perspectiva de género permite explicar que la relación que las mujeres establecen con su ciudadanía se sustenta en un reconocimiento parcial de derechos merecidos y en una débil
261 conciencia del derecho a tener derechos; que el ejercicio de la ciudadanía femenina históricamente ha estado asociado a las restricciones impuestas a su sexualidad y que la práctica de la igualdad como el lema central de los derechos humanos y del ejercicio de la ciudadanía es todavía un saldo pendiente para las mujeres(p. 1).Recordar que la baja proporción de mujeres en los parlamentos está relacionada no sólo con la menor proporción de mujeres candidatas sino también con la menor tasa de elección de las mujeres en comparación con los hombres (MEPyD, 2014, p.61). 3.5.2. Participación en el Poder Judicial La participación de las mujeres dominicanas en el Poder Judical está fuertemente segmentada según los niveles de jerarquía, al igual que en la mayoría de los países de la región latinoamericana. Como en los demás escenarios del ámbito político la representación de la mujer en el nivel Judicial del país sigue siendo limitada, sino en cantidad al menos en calidad(Díz, 2013, Parr. 1 y 2).En la Tabla 14se presentan los datos correspondientes a la participación porcentual de las mujeres dominicanas en el Poder Judicial. Tabla 14 Cantidad de jueces titulares a nivel nacional por categoría y sexo Categoria Mujeres Hombres Total Pleno Suprema Corte de Justicia 5 12 17 Consejo del Poder Judicial 1 3 4 Cortes y Equivalentes 92 123 215 Primera Instancia y Equivalentes 168 126 294 Juzgados de Paz y Equivalentes 110 47 157 Total 375 310 685 54.74% 45.26% 100% Nota . Extraído del Consejo del Poder Judicial de RD ( 2014 ).
262 Como se puede observar en la tabla anterior, la Suprema Corte de Justicia, órgano superior del Poder Judicial, está integrado actualmente por 17 miembros, dentro de los cuales sólo cinco son mujeres confirmando así la segmentación según jerarquía. A pesar de que las mujeres dominicanas llegaron por primera vez a la Suprema Corte de Justicia en el aňo 1997, es en aňo 2011 con el cambio de los miembros de la instancia que una mujer, la Jueza Miriam Germán Brito, pasa a presidir la Sala Penal de esa Alta Corte. Sin embargo al ser entrevistada para el períodico El Judicial 2015, esta misma mujer entiende que su ascenso no es un logro de la lucha por la idualdad de género, sino que lo considera un hecho aislado por circunstancias de un momento. Germán ve como positivo el incremento de la cantidad de mujeres en este escenario pero sostiene que la paridad debe ir de la mano de la conciencia de género en todos los que administran justicia (Períodico el Judicial, 2015, Párr. 14). En la Tabla 15, con datos actualizados al 2015 pero menos segregados, se mantiene el predominio de las mujeres en el Poder Judicial del país. Al respecto, la magistrada Martha Díaz Villafaña,entrevistada por Harold Modesto, Director del Observatorio Judicial Dominicano (2013) sostiene que los principales problemas de igualdad de género que enfrenta el Poder Judicial dominicano no son la cantidad, sino la no visibilidad de las mujeres, la segregación vertical y horizontal y la brecha de género. Textualmente, Díaz Villafaña expresa lo siguiente: No obstante las mujeres en el ámbito cuantitativo son más, en el ámbito cualitativo nos preguntamos ¿dónde están las mujeres?, ¿han ganado derecho? Si
263 nos hacemos esas interrogantes, entonces podríamos responder que sencillamente todavía no hemos logrado esa equidad de género (Parr. 1 y 2). Tabla15 Relación del personal activo del poder judicial para el mes de agosto 2015 Empleados Cantidad % Mujeres Hombres Jueces 688 10,09 376 312 Empleados Administrativos 5.803 85,11 3.554 2.249 Empleados Contratados 265 3,89 76 189 Empleados Interinos 62 0,91 37 25 Total 6.818 4.043 2.775 Nota. Extraído de la Dirección General de Administración y Carrera Judicial (2015). Finalmente, vale decir que esta situación de las mujeres dominicanas en el Poder Judicial es similar no sólo a la de la región sino también a la del mundo, ya que salvo alguas ecepciones, en la mayoría de los países existe un predominio masculino en este campo de poder. 3.5.3. Participación en el Poder Ejecutivo En base a consultas vía telefónica a los distintos ministerios que forman parte del Poder Ejecutivo en el país se elaboró la Tabla 16. En la misma se puede apreciar la baja presencia en témino porcentual de las mujeres en este escenario. De un total de 21 ministerios sólo cuatro estan dirigidos por mujeres para un porcentaje para un 19%; mientras que de 78 Viceministerios sólo 25 cuentan con una mujer al frente para un 32%. Además, a pesar delalto prcentaje (63.9%), de mujeres como empleadas del Gobierno Central, apenas el17.6% de los cargos de mayor poder de decisión es ocupado por una mujer (MEPyD, 2014, p. 62).
264 Tabla 16 Mujeres en el nivel ministerial de la República Dominicana Ministerios Ministras/os Viceministra/os F M F M Administrativo de la Presidencia 0 6 Interior y Policía 0 4 De Defensa Industria y Comercio 3 2 Hacienda 0 6 Energía y Minas 1 4 Obras Públicas y Comunicaciones 3 3 Trabajo Salud Pública y Asistencia Social 2 2 Educación Educación Superior Ciencia y Tecnología De la Mujer 6 0 Medio Ambiente y Recursos Naturales 2 3 Agricultura 0 8 Turismo 3 9 Economia, Planificación y Desarrollo 1 4 Cultura 0 1 Deporte, Educación Fisica y Recreación 0 1 De la Juventud 2 4 Relaciones Exteriores Administración Pública 3 1 Elaboración propia. Un aspecto relevante a destacar es que en los períodos presidenciales 2000-2004 y 2012-2016 dos mujeres han ocupado la Vicepresidencia de la República Milagros Ortiz Bosh y Margarita Cedeno respectivamente. Vale decir respeto a estas dos mujeres, que si bien han desarrollado acciones de apoyo a las mujeres, las mismas no han propugnado por la implementación de proyectos que den garantía a los derechos de las dominicanas.
265 CAPÍTULO 4: METODOLOGIA Y RECOLECCIÓN DE DATOS
266 Capítulo4: Metodología y Recolección de Datos 4.1. Introducción Este capítulo se sustenta en la conceptualización que sobre el Diseño de la Investigación tienen autores tales como E. López (2011) y Martínez (2007). Según E. López, el diseño consiste en planificar cómo se desarrollará el estudio, lo cual resulta en la selección de métodos, técnicas y procedimientos a utilizar en el muestreo, la recolección e incluso el tratamiento de los datos (p. 132). Esta parte del trabajo es esencial para la fiabilidad de la investigación, tanto que Martínez considera que la calidad de los resultados y conclusiones que se obtengan sobre el tema estudiado depende en gran medida, del grado de corrección y adecuación con que se hayan planificado todos los elementos del mismo. En definitiva, el diseño de la investigación no es más que la estrategia que permite dar respuestas a las preguntas que se han planteado en la formulación del problema o bien sustentar las ideas obtenidas de observaciones. Consiste en señalar con toda claridad y precisión el rumbo y la meta en un esquema que refleja las tareas necesarias para alcanzar los objetivos propuestos por el investigador, incluyendo los distintos medios dirigidos a la recogida y el análisis de los datos correspondientes, (Kerlinger, citado por Gil, 2002; McMillan & Schumacher, citados por Hernández et al., 2010, p. 2; Hernández & Opazo, 2010, p. 2). El diseño constituye el plan o la estrategia concebida para obtener la información que se desea (Batthyány et al., 2011, p.33). En base a lo especificado en el párrafo anterior, este capítulo incluye una esquematización acerca de los paradigmas o enfoques, técnicas, procedimientos, incluyendo la selección y validación de los instrumentos de medición, así como también
267 la descripción población y la selección de la muestra a ser evaluada y se indican las técnicas de análisis de los datos. 4.2. Alcance y Tipo de Investigación Esta investigación tiene un alcance de tipo exploratorio y descriptivo ya que las variables usadas en el estudio no son manipuladas, sino que se describen según son registradas. (Bernal, 2010:110 y Hernández et al., 2010:79-80). No obstante, se hacen mediciones con las técnicas correspondientes para obtener el valor de las variables consideradas importantes en el presente estudio. En sentido general, la investigación tiene un enfoque mixto. Dicho paradigma se refleja revision de literatura para la fundamentación teórica de la investigación, en el análisis de las estadísticas disponibles para elaborar una panorámica de la situación de la mujer en el país en lo referente a la educación superior y otros escenarios y la aplicación de un cuestionario para determinar el perfil de las mujeres uasdianas que estudian medicina en la actualidad. Cada uno de estos componentes se describen más adelante. 4.3. Acerca del Diseño Debido a la naturaleza de esta investigación (cualitativa y cuantitativa), se ha asumido un diseño no experimental de tipo transeccional descriptivo que permite indagar la incidencia de las modalidades, categorías o niveles de una o más variables en una población(Dzul, s.f., Hernández, et al., 2010, p.152).En tal razón, el diseño de este estudio, por un lado es del tipo Transeccional exploratorio en lo relativo al levantamiento puntual sobre el perfil y situación de las estudiantes de medicina inscritas en la UASD durante el 2014. Dado que la presente que es una investigación mixta, es pertinente
274 investigador formular y refinar preguntas en el proceso de interpretación del problema planteado en el estudio. Describe situaciones, eventos, personas, interacciones, conductas observadas y sus manifestaciones (Hernández et al., 2010, p. 7). Este enfoque se basa en métodos de recoleccion de datos no estandarizados, no efectua medición numérica ni análisis estadístico (Hernández etal.,2006, p. 8). En este tipo de estudio por lo regular no se prueban hipótesis; por el contrario, éstas se generan durante el proceso de la investigación y pueden servir como punto de partida para otras investigaciones, su propósito es reconstruir la realidad tal y como la observan los actores de un contexto determinado, considerando el estudio del todo y no el de sus partes (Barragán, Castro & Mata, 2011, p.6). Este paradigma intenta captar las relaciones internas, profundas, la intencionalidad de las acciones y percepciones de los sujetos, confiriendo más importancia a la comprensión y a la intencionalidad que a la causalidad y a la predicción. (E. López, 2011, p.62). 4.5. El Enfoque Cuantitativo Siendo aplicable a investigaciones básicas, exploratorias, descriptivas, experimentales y documentales de tipo cuantitativo (E. López, 2011, p. 54), este enfoque consiste en la recolección de datos para probar una hipótesis, mediante la medición, el conteo y el análisis estadístico, para establecer patrones de comportamiento y probar teorías siguiendo un proceso secuencial. Los estudios cuantitativos siguen un patrón predecible y estructurado teniendo presente que las decisiones críticas se efectúan antes de recolectar los datos (Hernández et al., 2006, p. 6). Se refieren al tipo de investigación que utiliza procedimientos empíricos para la búsqueda del conocimiento y estadísticos para el procesamiento de la información. En el sentido de lo anterior, y con base en (Ruiz, Borboa & Rodríguez, 2013, p.
275 9)se puede afirmar que esta es una investigación con enfoque mixto ya que mediante ella se ha podido demostrar el grado en que las suposiciones ó ideas del trabajo tienen fundamento y sugerir otras. 4.6. Variables Objeto de Estudio Una variable es una propiedad que puede presentar variaciones susceptibles de medirse u observarse (Hernández et al., 2006, p. 124). Para Betancur (2012) la variable de investigación es una propiedad o atributo que puede estar presente en mayor o menor grado en ciertos sujetos o fenómenos en estudio, debiendo traducirse del nivel conceptual (abstracto) al nivel operativo (concreto), es decir que sea observable y medible (p. 2). Las variables se derivan de la unidad de análisis y están contenidas en las hipótesis y en el planteamiento del problema de la investigación (Abreu, 2012, p. 124). La variable puede definirse como un aspecto o dimensión de un objeto de estudio que tiene como característica la posibilidad de presentar valores en forma distinta. Una variable es una característica, atributo, propiedad o cualidad que puede estar o no presente en los individuos, grupos o sociedades (Bernal, 2006, p. 140). Se puede clasificar como cualitativas y cuantitativas, dependiendo de que se midan numéricamente o no (Abreu, 2012, p. 124). Como se presenta en la Tabla 17, en el presente estudio se escogieron las variables de acuerdo a las categorías que se presumen describen elPerfil de las estudiantes de medicina en la UASD. Tabla 17 Operacionalidad de las variables Variables/Códigos Ítems o subvariables Variables correspondientes al perfil familiar de las mujeres estudiantes de medicina
276 Edad -Edad actual -Edad promedio cuando terminó el bachillerato -Edad promedio cuando inició los estudios universitarios Estado civil -Soltera -Casada antes de iniciar sus estudios universitarios -Casada después de iniciar sus estudios universitarios -Divorciada -Tenencia de los hijos Procedencia -Lugar de origen - Profesión del padre - Profesión de la Madre -Ingresos del padre - Ingresos de la madre -Tenencia de la vivienda familiar -Religión -Configuración familiar Variables correspondientes a la formación académica Nivel de formación Tiempo en la universidad Financiamiento Fuente de financiación Nivel de estudio de los familiares -Nivel de estudio de su sus parientes -Su área de conocimiento es igual a la de sus padres -Su carrera fue elección propia -Motivación Tabla 17 (Continuacion) Variables/Códigos Ítems o subvariables Variables correspondientes al mercado laboral Empleabilidad - Estatus actual -Categoría de la Empresa -Cargo que desempeña Condición de la entrada a la empresa - Vía de entrada a la empresa -Con quien compitió -A quién ha reemplazado -Condición del reemplazo Temporalidad en la empresa - Años en la empresa -Jornada de trabajo Nivel de participación en la toma de decisiones - Le consultan para la toma de decisiones/ -Ha tenido algún cargo directivo en su carrera profesional/
277 Capacidad de ascender - En sus cargos directivos ha reemplazado a alguien/ -A quien ha reemplazado/ -Aspectos que tuvieron en cuenta en el concurso para cargo superior Nivel salarial - El nivel salarial asignado en relación con el de su antecesor teniendo el perfil/ -Es madre soltera que sostiene económicamente su hogar/ -Número de dependen económicamente/ -Tiene la responsabilidad económica total de su hogar/ -Recibe algún soporte económico de familiares/ Motivación/perspectivas - Terminar su carrera fue una motivación -Encontrar trabajo -Estudiar postgrado -Realizarse como personas -Desempeñarse en igualdad de condiciones género -Tener poder -Alcanzar reconocimiento y prestigio social -Ser útil a los demás Marco legal de protección a la mujer Discriminación - Sufrió algún tipo de discriminación durante sus años de estudios por el hecho de ser mujer -Evidencias de discriminación durante sus años de estudios Acoso sexual - Recibió en salón de clase algunas insinuaciones de acoso sexual -Evidencias de acoso sexual en el salón de clase -La (s) persona (s) que ejecuta el acoso Conocimiento de marco legal - Tiene conocimiento sobre políticas de Estado a favor de la mujer -Ha leído algún documento sobre esas políticas -Las Iniciativas Dominicanas para fortalecer la legislación a favor de la mujer -Se siente representada en el ámbito institucional y político -Se siente representada como mujer en la universidad que estudia -Se siente representada como mujer en la empresa para la cual labora/ 4.7. Población y Muestra: Sujetos de Estudio Una poblaciónpuede definirse como el conjunto de elementos que poseen en común la característica que se pretende estudiar, mientras que una muestrano es más que un subconjunto de la población, la cual se ha seleccionado para estudiar la característica en cuestión (Monge, 2011, pp. 123-124). El universo de estudio estuvo conformado por todas las mujeres que estudian la carrera de medicina en la UASD y la población objeto de estudio es la porción de ese universo de donde se obtiene la muestra. Es necesario aclarar que aunque la carrera de medicina en esta universidad incluye los Niveles de
278 Grado, Especialidad, Residencias Medicas, Maestría y Doctorados, dado que, según Briones (1996) “la delimitación exacta de la población es una condición necesaria para el cumplimiento de los objetivos de la investigación” (p. 57), las dificultades en la consecución de los datos obligó a concretar la población a los grupos de Premédica y Medica del Nivel de Grado que fueron los únicos para los cuales la universidad tenía el registro disponible, unos 14,500 estudiantes durante la gestión académica 2014˗2. La muestra. Existen varios aspectos que justifican la utilización las muestras, en vez de poblaciones en las investigaciones, dentro de ellas están: la reducción del tiempo y de los costos de ejecución del estudio, el estudio población en su totalidad, por lo general es casi imposible y, que los resultados de una muestra son más precisos que los derivados de poblaciones (Aguilar, 2005, p.2). La misma está determinada por los objetivos formulados en el estudio, el enfoque y el planteamiento metodológico de la investigación, puede ser definida como la pequeña parte de la población que será estudiada y que ha de caracterizarse por ser representativa de la misma (Ávila, 2006, p.88).Para lograr esto, se requiere caracterizar el universo o población objeto de estudio, delimitando cuantitativamente el objeto real sobre el que se investiga, señalando las características que comparten los elementos de la población especificando su clase y la o las propiedades que comparten (Rodríguez & Rodríguez, citados por Arenas, 2009, p. 136). Autores como Hopkins, Hopkins & Glass, citados por Ávila (2006), sostienen que para la investigación, la representatividad de la muestra es mucho más importante que el tamaño de la misma (p.93). Para seleccionar la muestra es importante describir las unidades o sujetos de estudio, las cuales son los elementos que serán incluidos en la muestra de la población de
279 la cual se busca información, por ejemplo, personas, colegios y municipios, entre otros (Briones, 1996, p.57; Hueso & Cascant, 2012, p. 1). En el presente trabajo, las unidades asumidas fueronlas mujeres estudiantes de medicina en la UASD, tomándose en cuenta a las estudiantes inscritas en Premedica y Medica del Nivel de Grado durante el año 2014˗2. Estas unidades de estudio facilitaron, las informaciones que permitirán predecir cuales son las características que describen las mujeres que ingresan a esta carrera en dicha universidad. Adicionalmente y con el propósito de triangular la información obtenida mediante el instrumento anteriormente mencionado, se consideró un pequeño grupo de mujeres uasdinas profesionales médicos e incorporadas en el Sistema de Salud Pública del País.Estas últimas participantes ayudarán a la triangulación de los resultados. 4.7.1. Determinación y Tamaño de la Muestra Fuentelsaz (2004) afirma que el tamaño de la muestra está estrechamente ligado a los objetivos del estudio, que determinarán su diseño, las variables a considerar y el método planteado, por tanto depende totalmente de estos (p. 6). En este trabajo se asumió una muestra probabilística, la cual es la más efectiva en los diseños de investigación descriptiva y estudios cuantitativos porque permite inferir los resultados obtenidos en la muestra del total de la población (Batthyány et al, 2011, p.73; Bolaños, 2012). Para el cálculo del tamaño de la muestra se deben considerar aspectos tales como el error muestral admisible, la varianza poblacional y el nivel de confianza, el porcentaje estimado de la muestra. Este último es la probabilidad de ocurrencia del fenómeno, es decir la posibilidad de ocurrencia versus la no ocurrencia del fenómeno (evento o variables), que puede ser definida asumiendo la certeza de que siempre es igual a uno: “p” de que sí ocurra y “q” de que no ocurra (p + q = 1). Se recomienda usar un porcentaje
estimado de 50% cuando no se cuenta con marco de muestreo anterior al que se pretende realizar. En esta investigación se asumi de confianza de (P ) de 95%, mientras que por lo planteado anteriormente a dio un valor 50% (Hernández et Fernández (1996) y lo asumido por Are muestra se utilizó la fórmula siguiente: donde: n =es el número de elementos que debería tener la muestra = es el nivel de confianza (1 .96) cuando la seguridad es de 95. N = Población total estudiada p = proporción esperada (en este caso 0.5% = 50) Q = 1 – p (en este caso 1 e = precisión o error permitido (en este caso se asume un 5%). Asumiendo N = 14,500 estudiantes inscritas en Premédica y que: 1.962 ∗ 14 52∗14,500˗ 1 n = 374.28 El tamaño de la muestra determinado fue de 374 estudiantes, No obstante, el total de estud iantes encuestadas estimado de 50% cuando no se cuenta con marco de muestreo anterior al que se pretende En esta investigación se asumi ó un error estándar (se) de un 5% (0.05), y un nivel ) de 95%, mientras que por lo planteado anteriormente a (Hernández et al., 2010, p. 178). Siguiendo las orientaciones de Fernández (1996) y lo asumido por Are nas (2009), para determinar el tamaño de la muestra se utilizó la fórmula siguiente: =es el número de elementos que debería tener la muestra = es el nivel de confianza (1 .96) cuando la seguridad es de 95. = Población total estudiada = proporción esperada (en este caso 0.5% = 50) p (en este caso 1 -0.5 = 0.5=50) = precisión o error permitido (en este caso se asume un 5%). = 14,500 estudiantes inscritas en Premédica y Médica 14 ,500 ∗50∗50 1 1.962∗50∗50 El tamaño de la muestra determinado fue de 374 estudiantes, No obstante, el total iantes encuestadas fue de 406 mujeres debido a que algunas profesoras a quienes 280 estimado de 50% cuando no se cuenta con marco de muestreo anterior al que se pretende un error estándar (se) de un 5% (0.05), y un nivel ) de 95%, mientras que por lo planteado anteriormente a p y q se les Siguiendo las orientaciones de para determinar el tamaño de la Médica , entonces se tiene El tamaño de la muestra determinado fue de 374 estudiantes, No obstante, el total fue de 406 mujeres debido a que algunas profesoras a quienes
281 se les solicitó colaboración con sus respectivos grupos, entregaron los cuestionarios, cuando ya se habían trabajado con otras colaboradoras. 4.7.2. Técnica de Muestreo y Afijación de la Muestra Se asumió un muestreo aleatorio estratificado. Este tipo de muestreo consiste en dividir la población en subgrupos o estratos que tienen alguna característica común o que son homogéneos a lo interno de cada uno y que se deben mantener en la muestra para que esta mantenga la misma composición que la población (Fuentelsaz, 2004, p. 5). El procedimiento para la estratificación de la muestra en este trabajo se realizó tomando en cuenta los grupos de Premédica (estudiantes entre 1˗5 semestres) y Médica (estudiantes entre 5˗10 semestres), los cuales conforman la población definida para Nivel de Grado por el Departamento de Estadísticas de la UASD. Se debe aclarar que en este nivel también se incluye el grupo de Internado (estudiantes con más de 10 semestres) pero los datos sobre el mimo no se encuentran disponible. En este sentido, en esta investigación se asumieron a Premédica y a Médica como los grupos posibles para realizar el muestreo. Afijación de la muestra. Dentro del muestreo estratificado existe la llamada afijación proporcional de la muestra, la cual consiste en asignar un tamaño a la muestra de los estratos o grupos según su tamaño dentro de la población (Hueso & Cascant, 2012, p. 12). La Tabla 18 muestra como, una vez calculado el tamaño de la muestra, se utilizo el porcentaje de cada grupo con respecto a la población para determinar el porcentaje que de ellos debía ser muestreado. Tabla 18 Distribución de la muestra para aplicar el cuestionario, según los grupos evaluados Grado Grupo Población Muestra
2 82 F % F Premédica 14,500 7,796 53.8 201 374 Médica 6,704 46.2 173 4.7.3. Representatividad de la Muestra Se estima que una muestra es representativa cuando reúne las características principales de la población en relación a la variable o condición particular que se estudia y depende en gran medida del tamaño de la muestra y por la técnica de muestreo utilizada. (Pineda, de Alvarado & de Canales, 1994, p. 111). En lo relativo a la técnica de muestreo, Briones (2006) afirma que “La mayor representatividad se logra, en términos generales, cuando las unidades de muestreo tienen igual posibilidad de formar parte de la muestraˮ (p. 57). Una de las técnicas de muestro que favorecen la representatividad de la muestra, es el muestreo estratificado proporcional, ya que reúne las tres condiciones para asegurar en forma plena que la muestra representa la población de la cual fue extraída: selección al azar, estratificación y proporcionalidad (Pereda, citado por Argibay, 2009, p. 16). Cabe aclarar que, según Argibay, cualquier tipo de muestreo probabilístico permite tener confianza sobre la representatividad de la muestra. Para Fox, citado por S. García (2005), otra forma de analizar el problema de la representatividad de la muestra consiste en distinguir entre la muestra invitada, la muestra aceptante y la muestra productora de datos, done la primera corresponde al conjunto de individuos “invitados” del conjunto de la población, la segunda hace referencia al grupo de individuos que aceptan participar y la muestra productora de datos coincide con la muestra real del estudio (p.12).
283 En este trabajo se puede decir que se garantizó la representatividad de Fox, ya que las tres muestras fueron iguales, superando incluso la muestra inicial calculada, dado que que la muestra productora de datos fue incluso superior. En el presente trabajo no existe diferencia entre la muestra aceptante y la productora de datos, debido a que la aplicación de encuestas se realizó de la siguiente manera: En primer lugar se hizo contacto con docentes que estuvieron dispuestos (as) a colaborar con sus grupos de Premédica y de Medica, quienes indicaban el aula y la hora. Luego, acordando una fecha preVíamente, se procedió a encuestar a las estudiantes presentes en cada grupo. Antes de distribuir los cuestionarios, a las participantes se les explicaron los objetivos del estudio, adicionalmente la presencia del o la docente garantizó que todos los cuestionarios fueran llenados la manera más adecuada posible. Cabe destacar también, que el hecho de que en ocasiones se les dejaron los cuestionarios a profesoras que ya conocían los objetivos del trabajo y ante la incertidumbre de que movilizaciones estudiantiles en la UASD impidieran que estas no devolvieran a tiempo las encuestas, en cada visita a la universidad se aprovecharon todas las estudiantes que en los espacios de tarea dentro del recinto universitario, quisieran colaborar (Anexo 7). Esto fue la razón para que, a pesar de las limitaciones iniciales en la aplicación del instrumento, el número de encuestas realizadas fue superior al que indicaba la muestra ideal calculada, puesto que lejos de haber pérdidas, hubo ganancia de participantes. Es pertinente señalar que García, Redingl& López (2013) expresan que para reducir el efecto que la pérdida de participantes pueda tener en la representatividad de la muestra, es recomendable adicionar entre un 10% y 20% de participantes al cálculo inicial de la misma.
290 grado en que un instrumento refleja un dominio específico de contenido de lo que se mide” (Hernández et al., 2010, p. 278; Ruiz, citado por García & Cabero, 2011, p. 4; León & Crisol, 2011, p. 279), siendo un procedimiento usualmente utilizado para este tipo de acciones. (García & Cabero, 2011, p.4). El procedimiento más comúnmente empleado para determinar este tipo de validez de contenido es lo más usual el juicios de expertos (Ruiz, citado por García & Cabero 2011, p. 4).En tal razón también tomando en cuenta los enfoques, que sobre la validez del instrumento de medición tienen otros autores tales como López & Matus (2008) y Streiner & Norman (2008) citados porHernández et al. (2010); Morales (2011) y Cumba (2012),se presentó el instrumento diseñado a expertos en metodología y en el tema de educación y género, a fin de que el mismo fuera evaluado y validado según la experiencia de dichas personas. A los fines de lugar se elaboró un protocolo de evaluación del cuestionario siguiendo el Protocolo sugerido por el Departamento de Didáctica y Organización Educativa de la Facultad de Ciencias de la Educación en la Universidad de Sevilla. En tal sentido a los expertos se les sugirió que para cada ítem consideraran los siguientes criterios: 1. ¿Son relevantes para el objetivo perseguido? 2. ¿Están redactadas con claridad y las van a entender sin ambigüedad los sujetos que van a responder? 3. ¿Son suficientes o falta algún item respuesta que aporte información importante para la finalidad del cuestionario? Para el mejor manejo de los resultados de la evaluación, a los expertos se les pidió registrar en cada columna de evaluación una puntación del 1 al 5 (donde el 1 significa
291 desacuerdo y el 5 totalmente de acuerdo). Al final se incluyó un espacio para cometario, de manera que pudieran explicar si les parecía que había preguntas innecesarias, repetitivas, incluían más de una idea o si las respuestas eran difíciles. El cuestionario fue enVíado vía electrónica a 10 expertos, de los cuales cinco respondieron siguiendo las instrucciones del protocolo, cuatro hicieron correcciones sobre los propios ítems y uno pidió disculpa por no tener tiempo. La Tabla19muestra el nivel profesional de los expertos que ayudaron a la validación del cuestionario. Tabla 19 Expertos participantes en la validación Identidad Profesional Tres Profesores de la Universidad de Sevilla, Dpto. Didáctica y Organización Educativa Dos Profesoras de la Universidad de Sevilla, Dpto. Didáctica y Organización Educativa Un Profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra Rep. Dom. Una Profesora del Instituto Tecnológico de Santo Domingo Un Profesora de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña La Directora del Instituto de Investigación y Estudios de Género y Familia de la UASD Como se muestra en el Anexo 9 los resultados de consulta a los expertos que siguieron las instrucciones reflejaron una evaluación positiva para los tres parámetros (pertinencia =4.18, claridad=4.36 y suficiencia=4,38) con un promedio entre ellos de =4.30. Ha de recordar la media se estima entre Buena =3 y Excelente = 4. El cuestionario inicial contaba con 40 ítems los cuales siete fueron modificados ligeramente por algunos de los expertos que trabajaron sobre los ítems, resultando al final en un cuestionario con la misma cantidad ítems evaluados, lo cual es un indicador de la calidad y pertinencia de los contenidos del instrumento.
292 Se desarrolló una segunda prueba piloto con 10 estudiantes con los cuales la autora no tenía ningún vínculo para estimar la facilidad de la aplicación del cuestionario en función de tiempo y la comprensión de las preguntas por parte de las encuestadas. De esta manera se probó que no había dificultad para la compresión de las preguntas y el tiempo de aplicación se estimó entre 10 y 15 minutos. El trajo de campo se desarrolló en el campus de la sede central de la UASD, situado en la zona universitaria del Distrito Nacional, así como en los campus regionales de San Francisco y Santiago, en el interior del país, donde la UASD también ofrece la carrera de medicina. Debido a dificultades, como protestas en dicha universidad, los muestreos se realizaron entre los meses junio 2014 y marzo 2016. Se aplicó un cuestionario de 40 preguntas a una muestra de 405 estudiantes, obtenida a partir de una población de 14,500, estratificada a los niveles de Premédica y Médica. 4.9. Entrevistas Esta técnica fue implementada en esta investigación para triangular los resultados más relevantes generados por el cuestionario. La entrevista se define como la conversación de dos o más personas en un lugar determinado para tratar un asunto o como un método de investigación científica que utiliza la comunicación verbal para recoger informaciones en relación con una determinada finalidad (Grawitz, 1984; Aktouf, 1992; Mayer & Ouellet,citados por López & Deslauriers, 2011, p.2). Para Denzin y Lincoln, citados por Vargas (2012), la entrevista es “una conversación, el arte de realizar preguntas y escuchar respuestas” (p. 121). En sentido práctico, es una encuesta cualitativa que requiere necesariamente del
293 investigador o sujeto que realiza las preguntas y del entrevistado o persona que brinda la información que se está buscando acerca de la población estudiada, es decir se trata de una situación cara a cara (Mayer & Ouellet, Taylor & Bogdan, citados por López & Deslauriers, 2011, p. 2). Vale decir que a diferencia del cuestionario, la entrevista requiere de un cara a cara, es decir de la presencia directa del entrevistador y del entrevistado, es con el fin de recoger información complementaria, verbal y gestual, a través de la observación que realiza el entrevistador mientras dura la conversación. (Martínez, 2007, p. 62). Usualmente la entrevista se clasifican: (a) entrevistas estructuradas o enfocadas: en las que las preguntas se fijan de antemano con opciones de respuestas para en entrevista y siguiendo orden. Pueden ser:(b) entrevistas semiestructuradas conformadas por preguntas planeadas que pueden ajustarse a los entrevistados y; (c) entrevistas no estructuradas que son las más flexibles y se planean de manera que las preguntas pueden adaptarse a los sujetos y a las condiciones (Díaz, Torruco, Martínez, & Varela, 2013, p. 163). En este trabajo se optó por la Entrevista Semiestructurada, ya que de acuerdo a Peláez, Rodríguez, Ramírez, Pérez, Vázquez & González (s.f.), al permitir formular preguntas abiertas, la misma dá la oportunidad a recibir más matices de las respuestas (párr.11). En este sentido, con el propósito de profundizar un poco sobre la situación de la mujer médico en el Sistema Público de la Salud, se elaboró un protocolo con 10 preguntas seleccionadas de entre las más relevantes del cuestionario en lo relativo a participación, discriminación, acoso y empoderamiento de las mujeres en la carrera de medicina. En el Anexo 10 se presenta dicho protocolo.
294 Sólo fue posible entrevistar a 10 mujeres médicos en distintos centros de Salud Pública, todas ellas con algún nivel gerencial, siendo el más relevante una Encargada de la Unidad Docentes de uno los hospitales visitados. 4.10. Técnicas de Análisis de Datos Para analizar los datos obtenidos mediante los cuestionario,los datos de campo se registraron y armonizaron en una base datos de Excel, luego se trasportaron al SPSS versión 19.2 para los análisis estadísticos correspondientes. Por último las tablas y gráficos, se transportaron a Word para la ponderación y análisis de los datos. El trabajo dió como resultado la valoración de las variables consideradas para la explicación del fenomeno estudiado. Por otro lado, las entrevistas fueron caracterizadas siguiendo los procedimientos aplicados por Vilchez, (2007), en su trabajo sobre Enseñanza de la Geometría con Utilización de Recursos Multimedia. En este sentido los datos fueron agrupados en categorías y subcategorías de acuerdo a las dos principales dimensiones consideradas para la triangulación con los datos cuantitativos: a) Situación de la mujer médico en el ámbito laboral, y b) Empoderamiento de la mujer médico. Las categorías fueron: Participación en la toma de decisiones, Vía de acceso al empleo, Posibilidad de ascenso, Participación en la toma de decisiones, Sentimiento de equidad, Conocimiento del marco legal de protección a la mujer, Sentimiento de representatividad en el sector salud, y Sentimiento de representatividad en la política, a las cuales se les atribuyó una serie de subcategorías definidas según la información ofrecida por las mujeres médicos que colaboraron con el desarrollo del protocolo de la entrevista. Ver Anexo 11 con la codificación de los datos cualitativos
295 CAPÍTULO 5 PRESENTACIÓN Y EVALUACIÓN DE RESULTADOS
296 Capítulo 5:Presentación y Evaluación de Resultados 5.1. Introducción En este capítulo se presentan y analizan los resultados de los datos cuantitativos y cualitativos, incluyendo las particularidades encontradas en la aplicación del cuestionario para determinar el perfil de las estudiantes de los niveles de prémedica y médica de la carrera de medicina en la UASD; de la triangulación con las entrevistas a mujeres médicos egresadas de esta universidad para evaluar su nivel de empoderamientoa partir de su formación académica en la referida carrera, así como de las pruebas estadísticas que se han especificado en el Capítulo 4 de este trabajo. Se describen cada uno los indicadores considerados, según las variables incluidas en el cuestionario y las entrevistas, y las variables cruzadas. La narrativa de los datos cuantitativos se hace en función de porcentajes y/o frecuencias, en tanto que los calitativos, se narran según los comentarios de las entrevitadas. Por último, para explicar los datos de las pruebas estadísticas se toman en cuenta los valores teóricos establecidos para cada caso. Antes de pasar a la presentación y narración de los resultados, ha de explicarse que se aplicaron 405 cuestionarios, debido a que en ocasiones se aprovecharon todas las estudiantes que quisieron participar en un aula facilitada por una profesora determinada. Tomando como criterio la tasa de respuesta, al menos en un 60% de todos los ítems, todo estos instrumentos se consideraron como buenos y válidos, dado que no solamente un 70% de las preguntas globales fueros respondidas en uno u otro nivel, sino que también la tasa para la gran mayoría de estos ítems estuvo entre el 99% y 61%. Finalmente, también es importante, aclarar que el instrumento fue diseñado
297 considerando una población que incluía todos los niveles de la carrera de medicina, lo cual tuvo que reducirse a los dos primeros por la dificultad para completar los datos estadísticos de los demás, en consecuencia se redujo la tasa de respuestas para el componente correspondiente al Campo Laboral, cuyas preguntas no alcanzaron el 60% de respuestas individuales. 5.2. Variables relativas al Perfil Social de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD Para entender mejor los resultados de todo trabajo en el ámbito social, siempre habrá que tomarse en cuenta los aspectos demográficos pertinentes. El perfil social de los estudiantes de las universidades públicas constituye un aspecto importante en los estudios que se realizan en las mismas, ya que permite identificar grupos según el origen social, variable indispensable para el diseño de políticas y planes de desarrollo por parte de las autoridades competente Pérez, Laguado &Martínez, (s.f., p.189). En la presente investigación, se consideró importante hacer una breve descripción socioeconómica de la población estudiantil femenina que alberga la carrera de medicina de la UASD. Como se ha podido apreciar en el Marco Teórico a esta universidad asisten los hijos de las clases más bajas del país, como son, los hijos de: obreros de la construcción; mecánicos; trabajadoras domésticas; trabajadoras sexuales; militares de bajo nivel; policía, entre otros. De hecho una apreciación anedótica es que los hijos de los docentes de la UASD, por lo regular no estudian en dicha academia. A continuación se peresentan y analizan las variables relativas a estadimensión:
298 5.2.1. Edad Actual Del total de encuestadas, 403 (99.5% de la muestra) contestaron el ítem (Tabla 20).Se puede observar en estos resultados, que el mayor porcentaje lo ocupan las edades entre 18 a 25 años (91.3%), debe ser la edad normal de medicina que tiene un promedio de siete años de estudio en esa universidad; con relación a la categoría de 26 a 33 añosde edades (6.2%), como es de saber, una gran parte delos estudiantes de esa universidad proceden de escuelas públicas, donde la edad de inicio escolar es de cinco años, lo que hace que muchos estudiantes terminen su bachillerato con 20 a 25 años. Lo mismo se da con la categoría Más de 33 años, que aparece con una frecuencia de dos para un porciento válido de 0.5; mientras que la categoría deMenos de 18 años (2%), puede darse a partir una minoría de estudiantes que proceda de pequeños colegios donde, a diferencia de la escuela pública, se aceptan los niños con edades inferior al año, pudiendo completar el bachillerato entre los 14 y 16 años. Tabla 20 Edad actual de las estudiantes encuestadas Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Menos de 18 años 8 2.0 2.0 2.0 De 18 a 25 años 368 90.9 91.3 93.3 De 26 a 33 años 25 6.2 6.2 99.5 Más de 33 años 2 .5 .5 100.0 Total 403 99.5 100.0 Perdidos Sistema 2 .5 Total 405 100.0 En término porcentual, esta distribución por edad de las estudiantes encuestadas en el nivel de Premédica y Médica de la carrera de medicina en la UASD pudiera estar sugiriendo que las mujeres entran muy jóvenes a esta carrera universitaria.
299 5.2.2. Edad Promedio Cuando Terminó el Bachillerato De todas las etudianes encuestadas, 399 (98.5% de la muestra, contestaron (Tabla 21). Como se puede observar, 22.65% de estas estudiantes está terminando su preparatoria entre los 15 a 16 años, y un 68. 9% entre 17 a 18 años, lo cual pudiera estar indicando que hay un mejoramiento en el sistema educativo en el país, principalmente en la educación de los niveles primario y medio por el aumento del número de aulas, centros educativos y de los programas. Esto esta relacionado con las reformas educaticas y las inciativas, que se vienen implementando desde hace varios aňos. Finalmente, una minoría (8.5%) de estudiante está terminando el bachillerato con una edad mayor de 18 años. Este estado de la situación plantea:(a) el primer grupo de estudiante podría terminar su carrera de medicina entre 22 y 25 años de edad y(b) el segundo grupo terminaría entre los 25 y 27 años de edad. Claro esto dependerá del estado del panorama de paz o de protesta en que se encuentre la UASD. Tabla 21 Edad de término del bachillerato de las estudiantes encuestadas Edad termina bachillerato Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos De 15 a 16 años 90 22.2 22.6 22.6 De 17 a 18 años 275 67.9 68.9 91.5 De 19 a 20 años 28 6.9 7.0 98.5 Más de 20 años 6 1.5 1.5 100.0 Total 399 98.5 100.0 Perdidos Sistema 6 1.5 Total 405 100.0
306 A este ítem respondió 96.3% de la muestra, (Tabla 30). Individualmente, “ninguna” es la categoría que alcanzó el mayor porcentaje dentro de la valoración de las profesiones de los padres de las estudiantes consultadas. Los resultados confirman el origen de estratos socioeconómicos bajo y medio de la mayoría de las estudiantes de la UASD, aunque también indican la gran voluntad que tienen los padres para ayudar a sus hijas en una carrera, que aun en la universidad Estatal resulta muy costosa. Tabla 30 Profesión de los padres de las estudiantes encuestadas Profesión Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válido Ninguna 72 17.8 18.3 18.3 Ingeniero 31 7.7 7.9 26.1 Abogado 29 7.2 7.4 33.5 Comerciante 26 6.4 6.6 40.1 Chofer 20 4.9 5.1 45.2 Profesor 18 4.4 4.6 49.7 Agricultor 17 4.2 4.3 54.1 Militar 17 4.2 4.3 58.4 Agrónomo 15 3.7 3.8 62.2 Médico 12 3.0 3.0 65.2 Contador Público 11 2.7 2.8 68.0 Otras 126 31.1 32.0 100.0 Total 394 97.3 100.0 Perdido NC 11 2.7 Total 405 100.0 5.2.12. Profesión de la Madre
307 En la Tabla 31se muestra que el 91.1% de los estudiantes contestaron el ítem. La categoría mejor valorada en el caso de la profesión de las madres de las estudiantes encuestadas, fue profesora alcanzando la valoración de 18.7%; mientras que, entre ama de casa y ninguna alcanzaron 30.7%. En el país muchas mujeres que se desempeñan como profesora, sustentan a sus hijas e hijos en estudios superiores. Es interesante destacar que justificándose en todas las limitaciones en termino de la programación de las asignaturas y la pérdida de tiempo debido a protestas sociales en esta universidad, los egresados y egresadas de la misma, una vez que cambian de estrato socioeconómico por la titulación y un trabajo estable, envían a sus hijos e hijas a una entidad privada. Esto podría ir en detrimento de la propia universidad en cuanto a la credibilidad de sus egresadso. Tabla 31 Profesión de las madres de las estudiantes encuestadas Profesión madre Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válido Profesora 69 17.0 18.7 18.7 Ama de Casa 60 14.8 16.3 35.0 Ninguna 53 13.1 14.4 49.3 Contadora Público 26 6.4 7.0 56.4 Abogada 20 4.9 5.4 61.8 Enfermera 16 4.0 4.3 66.1 Comerciante 12 3.0 3.3 69.38 Médico 12 3.0 3.3 72.63 Otras 101 24.9 27.4 100.00 Total 369 91.1 100.0 Perdido NC 36 8.9 Total 405 100.0 5.2.13. Ingresos del Padre
308 Sobre los ingresos del padre, el 88.9% contestó la pregunta; mientras el 11.1% no contestó. De las que contestaron,el 55.3%, expresó que este tiene menos de RD$15,000.00 de ingresos, (Tabla 32).Sobre el alto porcentaje (55%) de estudiante que contestó que sus padres devengan salario por debajo del RD$15,000.0, es comprensible, ya que en la Tabla 32se indica que 18.3 de los padres no tienen ninguna ocupación, lo que se puede deducir que es chiripero (Chapusa); 4% es pequeño agricultor, sin salario fijo; 4.3% de militar; otras profesiones u oficios similares ocupan el 32%, todas son ocupaciones de bajo ingreso. Al segundo grupo 23.3% de RD$15,000 a RD$30,000, los integran profesionales que generalmente son empleados públicos, como maestros de educación primaria y secundaria; biólogos; ingenieros, abogados. El 5.8% de los padre reciben un salario entre RD$ 30,001, a RD$ 45,000 correspondiente a empelados como gerentes públicos y privados, pequeños empresario y personal independiente. Mientras que el 2.5% de padres con ingresos entre RD75,001 a RD$90,000, son funcionarios públicos nombrados, o electos, empleados privados, profesores de la universidad y comerciantes. Tabla 32 Ingresos de los padres de las estudiantes encuestadas Ingreso del padre Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Menos de 15,000 199 49.1 55.3 55.3 De 15,000 a 30,000 91 22.5 25.3 80.6 De 30,001 a 45,000 21 5.2 5.8 86.4 De 45,001 a 60,000 27 6.7 7.5 93.9 De 60,001 a 75,000 5 1.2 1.4 95.3 De 75,001 a 90,000 9 2.2 2.5 97.8 Más de 90,000 8 2.0 2.2 100.0
309 Total 360 88.9 100.0 Perdidos NC 45 11.1 Total 405 100.0 5.2.14. Ingresos de la Madre En cuanto a los ingresos de la madre, el 91.9% de las encuestadas contestó el ítem(Tabla 33).El58.6% dijo que su madre gana menos de RD$15,000, lo cual es normal, ya que como se observa en la referida tabla de profesión u ocupación de las madres; 14% de la madre no tiene ocupación; 16% dice que su madre es ama de casa, que equivale a no tener ingreso fijo; 27% son etiquetadas como otras ocupaciones que por naturaleza son de bajos ingresos, como conserjes, empleadas domésticas, empleadas de bancas. El 23% de las encuestadas dijo su madre gana “de RD$15,000 a RD$30,000”, este grupo, como en el caso de los padres, está formado por profesores de educación primaria y secundaria, enfermera licenciada, profesionales asalariado público. El 6.5% dijo que sus madres ganan de RD$30,001 a RD$45,000, corresponde a empleado gerente público y privado, dueña de pequeños colegios, pequeños salones y medico; el l5.4% dijo sus madres ganan de RD$ 45,001 a RD$60,000, este nivel de salario corresponde a funcionario público médico y un sector de profesor de la universidad. Hay que destacar que la calidad de la empleomanía de las mujeres es algo cuestionable dado que una gran cantidad de mujeres son empleadas de servicios poco valorados. Se debe mencionar que esta situacion de bajos ingresos, tanto de las madres como de los padres de las estudiantes encuestadas, se debe principalmente a la incapacidad del Estado para desarrollar un Estado de bienestar, donde haya más equidad y menos injusticia social.
310 Tabla 33 Ingresos de las madres de las estudiantes encuestadas Ingresos de la madre Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Menos de 15,000 218 53.8 58.6 58.6 De 15,000 a 30,000 88 21.7 23.7 82.3 De 30,001 a 45,000 24 5.9 6.5 88.7 De 45,001 a 60,000 20 4.9 5.4 94.1 De 60,001 a 75,000 3 0 .7 0 .8 94.9 De 75,001 a 90,000 3 0 .7 0 .8 95.7 Más de 90,000 16 4.0 4.3 100.0 Total 372 91.9 100.0 Perdidos NC 33 8.1 Total 405 100.0 5.2.15. Tenencia de la Vivienda Familiar Las totalidad de encuestadas respondió satisfactoriamente a la pregunta, con el siguiente resultado: el 75.8% dice tener vivienda propia, lo cual refiere a la vivienda familiar, o vivienda de los padres de laTabla 34.Aunque el trabajo no hace referencia al tipo de vivienda, con el sólo hecho que el 75.8 % de las encuestadas vivan en una vivienda familiar propia, es muy significativa, porque por lo menos muestra que la familia tiene una cierta libertad económica, aunque se necesita tener información sobre el tipo de vivienda, sector donde se ubica, y material de construcción de la vivienda. Es de todo sabido que en República Dominicana, una vivienda propia, es una meta, aunque esto no necesariamente representa mayor nivel de vida. En el país existen muchas familias que tienen vivienda en barrio populares, luego con mucho esfuerzo, trabajo o por otras rozones, alquilan, o la prestan a alguna amigo o pariente, para alquilar una casa en un
311 residencial de clase media, con el objetivo de garantizar mejor formación a los hijo. El 22% que dijo que la vivienda familiar es alquilada, se puede dar el caso que una familia: (a) tiene una vivienda propia en un barrio popular; (b) una familia que tiene una vivienda familiar en un residencial de clase media baja; ¿cual de la dos familias tiene mayor nivel de vida? en este caso hay que analizar varias variables. El tercer grupo, el 2.2% que vive en casa prestada, aunque es el grupo más vulnerable, en ocasiones se da el caso de amigo de la familia, o parientes que viven en el extranjero, para no dejar la casa sola dejan un familiar o pariente cuidándoles la casa, de todo modo este grupo es muy vulnerable porque su estabilidad es muy baja, aunque este grupo apenas alcanza un 2.2% de la población estudiantil. Tabla 34 Vivienda familiar de las estudiantes encuestadas Vivienda Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Propia 307 75.8 75.8 75.8 Alquilada 89 22.0 22.0 97.8 Prestada 9 2.2 2.2 100.0 Total 405 100.0 100.0 5.2.16. Religión En cuanto a la religión, el 95.6% de las encuestadas respondió el ítem, mientras que el 4.4 no respondió; de las que respondieron, el 100% de las estudiantes pertenece a alguna religión, a pesar del 3.9% de estudiantes que dijo ser de algún país extranjero, el 55.6% dice ser católica, 25.3% de otras religiones, mientras que 19.1% es protestante (Tabla 35).
312 El 55.6% dice ser católica es comprensible, aunque con los años el número de personas que dicen ser católico ha bajado mucho, todavía esa religión es muy fuerte, no sólo por su influencia en los estamentos de poder, sino, también por los antecedentes de la Madre Patria y la influencia emocional que ejerce en la población. Además que los dogmas católicos son más “cómodos” de cumplir que los dogmas de algunas otras religiones. En las últimos dos década los grupos protestante han experimentado un crecimiento importante, extendiéndose desde aquellas provincias de imigrantes negros, a todo el territorio nacional, como es el caso de Samaná y alguna provincia del Este (cocolo), de ahí, que el 19.1% de protestantes está considerado sólo para los Pentecostales, Bautista, y otras. El 25.3% de otras religiones es lo más sorprendente, porque siempre a esos grupos religiosos, no católico, se habían considerado en el mismo lado, aunque así lo consideran los católicos. Pero lo sorprendente es que ese grupo esté por encima de los protestantes, estos grupos están formados por las congregaciones, Testigo de Jehová; Adventistas y Mormones. Tabla 35 Religión de las estudiantes encuestadas Religión Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Católica 215 53.1 55.6 55.6 Protestantes 74 18.3 19.1 74.7 Otras 98 24.2 25.3 100.0 Total 387 95.6 100.0 Perdidos NC 18 4.4 Total 405 100.0
313 5.2.17. Configuración de la Familia que Procede Sobre la configuración de la familia; 98.8% de las estudiantes no contestó este Ítem. La configuración familiar puede ser importante para las aspiraciones de superación de los adolescentes, pero al parecer las encuestadas no importantizaron estas preguntas, ya que la representación de las repuestas con relación a la muestra no superó el 2% (Tabla 36). En este sentido es bueno aclara que a pesar de estos resultados, esta pregunta se consideró importante, puesto que puede aportar información sobre el nivel de incidencia que un hogar monoparental, por ejemplo, tiene en la decisión y/o el apoyo de la educación superior de las mujeres. De hecho, Alcalde (2011) en su trabajo sobre “Cosas de mujeres: familias monoparentales dominicanas en Barcelona y Nueva York” en el 2011, plantea que la monoparentalidad no siempre será igual a pobreza, aunque claro basándose en las diferencias étnicas y entre países desarrollados y menos desarrollados; concluye planteando la necesidad de estudiar el tema a profundidad, de manera especial en República Dominicana, (pp. 111-130). En muchos casos, la UASD ha sido la esperanza para que madres solteras, a través de su apoyo a los estudios profesionales de sus hijos/as logren salir de la pobreza. Tabla 36 Configuración familiar de las estudiantes encuestadas Configuración familiar Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Una persona 3 .7 60.0 60.0 Dos personas 1 .2 20.0 80.0 Cinco personas 1 .2 20.0 100.0 Total 5 1.2 100.0 Perdidos NC (No contestada) 400 98.8 Total 405 100.0
314 5.3. Variables Sobrela Formación Académica de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD 5.3.1. Tiempo en la Universidad La Tabla 37sobre el tiempo en la universidad muestra que el 97.8 %. El 53.1% dijo tener de 1-5 semestres en la universidad, el 36.1% de 5-10 semestres, mientras que 8.8% señalo tener más de 10 semestres. Esto se corresponde con la cantidadad de estudiante en los estratos muestreado, donde Premédica tiene el grupo mayor. Como ya se ha establecido en otros items, la mayoría de las estudiantes es muy jóven, de ahí que si la edad entre 15 y 18 años era mayoritaria, también debe ser mayoritaria la categoría que indique la etapa temprana de la carrera, de ahí que 55.1% de la estudiantes están cursado entre el primero y quinto semestre, eso es normal, siempre el embudo tendrá el lado más ancho en la boca de entrada, he hecho se debe recordar en este sentido que el nivel de Premédica tiene el 53.8%. de la muestra. El segundo grupo (36.1%), de 5-10 semestres, corresponde al segundo grupo de edad (entre 19 a 22 años), mientras que el tercer grupo “Más de 10 semestres corresponde al tercer grupo de edad (más de 22 años). Tabla 37 Tiempo en la universidad de las estudiantes encuestadas Tiempo en la universidad Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos 1 - 5 Semestres 218 53.8 55.1 55.1 5 - 10 semestres 143 35.3 36.1 91.2 Más de 10 semestres 35 8.6 8.8 100.0 Total 396 97.8 100.0 Perdidos NC 9 2.2 Total 405 100.0
315 5.3.2. Financiación Como se puede observar en la Tabal 38, sobrela financiación de la carrera el 92.3% de las estudiantes respondió a este ítem. La mayoría, el 70.1% dijo que sus estudios lo cubre su familia. El núcleo familiar juega el papel más importante en la formación académica de la juventud. El hecho de que familias de pocos recursos financien esta carrera para sus hijas no parte de sus posibilidades económicas, más bien parte de la fuerza de voluntad de muchos padres y madres para brindarles mejores oportunidades. Esto se puede analizar de esa manera dado que ese poyo en la financiacion es a pesar de que los padres y las madres de estas estudiantes tienen un ingreso mensual inferior a los RD$15,000. Esto podría estar influenciado por latoma de conciencia de los padres y madres en base a la creación de paradigmas que los llevan a comprender que el único futuro que tiene su hijo o hija, es lograr cruzar la línea de la pobreza mediante un título universitario. La segunda categoría es la “financiado por recursos propios” (14.4%), para el caso de las mujeres, este grupo también se puede colocar con el grupo con poyo familiar, que pertenece al grupo de padres y madres sin profesión u oficio, que aunque no pueden apoyarlos económicamente, participan en su formación, apoyándolos con la habitación y la alimentación e incluso cuidando de sus hijos cuando las estudiantes los tienen. Sólo el 7.5% de las estudiantes posee beca para financiar sus estudios. Claro está, como la UASD es la universidad Estatal, el costo de la carrera de medicina es ínfimo en comparación con otras que, aunque de carácter privado, también reciben subvenciones por parte del Estado y donde van a parar la mayoría de los programas de becas nacionales financiadas por parte de los Ministerios de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, de
322 consecuencia de la relación sexual y la paternidad tempranalo cual hace que muchos jóvenes asuman responsabilidad de adulto. En el Nivel de Grado, la madre alcanza mayor puntuación que el padre, lo que indica que la deserción escolar probablemente es mayor en el hombre que en la mujer. Nivel de estudio de los herman@s. Similar a las madres, el 36% de estos familiares tiene un Nivel de Grado lo que probablemente este sugiriendo que los padres apoyan igualmente a sus hijos e hijas, pero no se cuenta con otros datos necesarios para esta afirmación. Nivel de estudios del Cónyuge. Sólo 86 (21 % de la muestra) respondió la pregunta, ya que la mayoría de las estudiantes dijo que estaba soltera. La mayoría de estos familiares tieneel Nivel de Grado. Tabla 45 Nivel de estudios de los parientes Nivel de Estudios Del padre % De la madre % De los herma@s % Del cónyugue % Básico/Medio 167 41 146 36 88 22 15 4 Técnico 76 19 56 14 73 18 11 3 Grado 86 21 112 28 146 36 29 7 Maestría 37 9 56 14 29 7 9 2 Doctorado 25 6 19 5 12 3 5 1 No ontesta (NC) 14 3 16 4 57 14 17 4 No aplica (NA) ˗ ˗ ˗ ˗ ˗ ˗ 319 79 Total 405 100 405 100 405 100 405 100
323 5.3.4.Área de Conocimiento de losPadres El 94.3% de las estudiantes contestó el ítem,optaron por no contestar. De las que contestaron, el 86.4% manifestó no tener la misma área de conocimiento que sus padres,(Tabla 46). Aunque en la en República Dominicana se ha desarrollado el paradigma de superar la línea de la pobreza por medio de la academisación de la población, la desvalorización social ha venido creando nuevos paradigmas en la sociedad que van empujando a la nueva generación a perder de vista los valores y enseñanza que servían como patrón a en el pasado y se han desvaluado las principales carreras universitarias. Así por ejemplo, cualquiera persona sin formación académica, por pertenecer a un grupo político, tiene mayor salario que un profesional de grado, maestría y doctorado. Dada las condiciones del mercado laboral y la inequidad salarial, en muchos de los casos, los jovenes ven que sus padres terminan y no logran cambiar mucho su situacion:siguen viviendo en la misma casa, en el mismo barrio, compartiendo el mismo salario del obrero de su centro de trabajo. Esta situación socioeconómica hace que los hijos e hijas que ven las necesidades persistentes de sus padres, y traten de buscar nuevos campos del conocimiento. Tabla 46 Área de conocimiento de los padres y madres de las estudiantes encuestadas Su área de conocimiento ¿es la misma de sus padres? Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Si 52 12.8 13.6 13.6 No 330 81.5 86.4 100.0 Total 382 94.3 100.0 Perdidos NC (no contestada) 23 5.7
324 Su área de conocimiento ¿es la misma de sus padres? Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Si 52 12.8 13.6 13.6 No 330 81.5 86.4 100.0 Total 382 94.3 100.0 Perdidos NC (no contestada) 23 5.7 Total 405 100.0 5.3.5. Motivacion Para Inicir la Carrera A esteítem respondióel 98.8% de las estudiantes encuestadas. De estas, el 90.8% dijo que entró a esa carrera universitaria por vocación. Algo que hay que destacar que aunque el fenómeno de la feminización de la educación superior es casi generaliza a la mayoría de las áreas, en el país es probable que los hombres estén abandonando la carrera de medicina por otros espacios profesionales más valorados en el mercado (Tabla 47). Tabla 47 Motivación de las estudiantes encuestadas, para iniciar la carrera Inicio la carrera de medicina motivada por Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Vocación 363 89.6 90.8 90.8 Vocación/algún conocido/posibilidad profesional 6 1.5 1.5 92.3 Algún conocido 12 3.0 3.0 95.3 Posibilidad profesional 9 2.2 2.3 97.5 Tradición familiar 5 1.2 1.3 98.8 Tradición familiar/algún conocido 2 .5 .5 99.3 orientación escolar 3 .7 .8 100.0 Total 400 98.8 100.0 Perdidos NC (no contestada) 5 1.2 Total 405 100.0
325 5.4. Variables Sobre el Mercado Laboral de las Estudiantes de Prémedica y Médica de la Carrera de Medicina en la UASD 5.4.1. Condición de Trabajo Actual El 90.6 de las estudiantes respondió a la pregunta ¿Trabaja usted actualmente?.De las que contestaron, el 76.6% dijo no trabajar, mientras que el 23.4% que sí labora (Tabla 48).Para interpretar los resultados de este ítem, hay que volver al ítem sobre la financiación de la carrera. Una parte de los resultados de este ítem indican 23.4% con relación a las que contestaron la pregunta, dijero que trabajaba al momento de la aplicación de la encuesta. El ítem sobre la financiación 20 muestra que los 20.2% de las 405 estudiantes encuestadas, y 21.6% de las que lo respondieron financian de forma total o parcial sus estudios, de ahí que 21.2% de las estudiante que trabaja según estos resultados, posiblemente lo hace para pagar la totalidad o parte del financiamiento de la universidad. Talba 48 Estado laboral de las estudiantes encuestadas Trabaja actualmente Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Si 86 21.2 23.4 23.4 No 282 69.6 76.6 100.0 Total 368 90.9 100.0 Perdidos NC (no contestada) 37 9.1 Total 405 100.0 5.4.2 Carácter de la Empresa Donde Trabaja Al la pregunta ¿Cuál es el carácter de la empresa? sólo respondió el 21.2% de las
326 encuestadas (Tabla 49). Las repuestas de esta parte del cuestionario está limitada a la pregunta anterior, la cual indica que el 69.6 no trabajaba. De ahí que el análisis parte del 21,2% que dijo que trabajaba. En ese sentido, de las que afirmaron estar laborando, el 45.3% labora en el sector privado, el 27.9% labora en empresa pública, el 14% labora en empresa familiar, mientras que el 12.8% trabaja por cuenta propia. En lo relativo al 45.3% que labora en el sector privado; algunos sellos empresariales de República Dominicana incentivan la educación de la juventud dominicana, incorporando dentro de los requisitos de sus oficinas de Recursos Humanos, la obligatoriedad de ser bachiller para aceptar a cualquier trabajador en su plantilla laborar, incluso proveen facilidades en el horario a los y las estudiantes universitarias. De ahí, que el tipo de empresa ha de marcar las facilidades de estudio que tenga una estudiante de medicina, ya que como es sabido, esa carrera demanda de la mayor parte del día en docencia y prácticas de laboratorio. De igual manera, en relación al 27.9% que trabaja en empresas públicas, es favorecido por la Ley 41-08 de Administración Pública, la cual les da facilidades a los y las estudiantes, para que puedan acomodar su horario de docencia. En este caso, las estudiantes sólo deben depositar una copia del horario del período académico correspondiente en la oficina de recursos humanos de la institución en la que trabaja. El 14% labora en empresa familiar, la cual tendrá mucha flexibilidad con el estudiante, siempre que se trate de relaciones familiares muy cercanas. El tipo o carácter de la empresa en las que trabajan las estudiantes determinará las facilidades para poder lograr mantener el ritmo del horario de la carrera. De hecho, muchas empresas pequeñas y medianas, no tienen programa de incentivo de la educación, de ahí que los estudiantes que trabajan en ellas confrontan obstáculos para mantener el
327 programa de docencia. Esto último resulta en que muchas veces las estudiantes tienen que decidir entre el trabajo y los estudios o debe reducir la carga de asignaturas por período, resultando en que una carrera programada a 5 y 6 años, se les posterga 8 y 10 años. Tabla 49 Carácter de la empresa donde laboran las estudiantes encuestadas Carácter de la empresa Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Familiar 12 3.0 14.0 14.0 Privado 39 9.6 45.3 59.3 Público 24 5.9 27.9 87.2 Por cuenta propia 11 2.7 12.8 100.0 Total 86 21.2 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 282 69.6 NC (no contestada) 37 9.1 Total 319 78.8 Total 405 100.0 5.4.3. Jornada de Trabajo En cuanto a la pregunta ¿Cuál es su jornada de trabajo?, la Tabla 50 muestra que sólo 20.0 % respondió, lo cual esta dado por las dos preguntas anteriores. De las que contestaron que trabajan, el 45.7% tiene jornada de trabajo completa con facilidades para la universidad, el 35.8% trabaja media jornada, en cuanto al 18.5% trabaja por hora. Como se puede apreciar en el párrafo anterior, 45% de las estudiantes que dijeron que trabajan, dicen que tiene jornada de trabajo completa con facilidades para la universidad. Ha de recordarse que muchas empresas públicas y privadas se rigen por las normas del Código Internacional del Trabajo, según las cuales deben ser inspeccionadas por el Ministerio de Trabajo, debiendo procurar mantener un sello de calidad, y
328 desarrollar programas de formación laborar, de ahí que para estas entidades sea más económico si la estudiante paga por sí misma sus estudios en un centro universitario. El 18.5% trabaja por hora, este grupo es autónomo, constituido normalmente por estudiantes que trabajan en salones de belleza, bancas de loterías, entre otros. El 35.8% trabaja media jornada, este grupo de estudiantes trabaja en empresas que no tienen programas de bienestar laborar, y probablemente pertenecen al grupo que más necesita ayuda para la financiación. Tabla 50 Jornada de trabajo de las estudiantes encuestadas Jornada de trabajo Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Jornada completa y facilidad para la universidad 37 9.1 45.7 45.7 Media jornada 29 7.2 35.8 81.5 Por hora 15 3.7 18.5 100.0 Total 81 20.0 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 282 69.6 NC (no contesta) 42 10.4 Total 324 80.0 Total 405 100.0 5.4.4. Cargo que Desempeña Actualmente La Tabla 51 muestra los resultados relativos este ítem, pudiendo apreciarse que del total de las encuestadas, sólo el 9.1% respondió. De las que respondieron la pregunta, el 54.1% son secretarias, el 27% son técnicos, el 10.8% tienen cargo ejecutivo, mientras que 8.1% pertenecen al nivel gerencial o directivo.Es notable el porcentaje del nivel secretarial, normal en el sector laboral dominicano, donde casi la totalidad de empleadas son secretarias. Muchas mujeres de bajos estratos sociales desean continuar los estudios después del bachillerato, esta área es la de mayor oportunidad para ellas en el mercado
329 laboral. El 27% son técnicos desempeñándose principalmente como auxiliar farmacéutica, área de servicios y auxiliar administrativo. El 10.8% que tienen cargo ejecutivo, puede ser área de recursos humano, área administrativo y área de supervisión. Es más probable que esto ocurra en empresas familiares o debido a alguna cuña. Mientras que 8.1% son directivos. Este grupo puede ser el que trabaja de manera independiente o en empresa familiar. Tabla 51 Cargo que desempeñan actualmente las estudiantes encuestadas Cargo que desempeña actualmente Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Directivo 3 .7 8.1 8.1 Ejecutivo 4 1.0 10.8 18.9 Secretarial 20 4.9 54.1 73.0 Técnico 10 2.5 27.0 100.0 Total 37 9.1 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 282 69.6 NC (no contesta) 86 21.2 Total 368 90.9 Total 405 100.0 5.4.5.Vía de Acceso a la Empresa Sólo el 19.8% de las estudiantes respondió a la pregunta ¿Entró a la empresa por concurso?.Al analizar este ítem, igualmente al anterior,en la Tabla 52 se tiene que de estas respuestas, el 91.3% declaró no haber entrado en la empresa por concurso, mientras que el 8.8% manifestó que sí entró por concurso a trabajar. Esto es entendible dado que de las 37 estudiantes que dijo que trabajaba, y que respondió el ítem que trata sobre el carácter de la empresa, el 45.3 % dijo trabajar en empresa privada, mientras que 27.9 %
330 dijo trabajar en empresa pública y resto familiar o por cuenta propia. Las empresas privadas pequeñas hacen reclutamiento de personas que no es un concurso persé, las empresas privadas grandes al igual que las grandes instituciones del Estado hacen concurso pero básicamente para puestos de mayor nivel como lo de mando medio y gerencial. Según la Ley Ley 41-08 ya mencionada, los ingresos al sistema laboral público dominicano deben ser por concurso aunque siempre es posible entrar a discreción de los jefes o políticos de turno. Tabla 52 Forma de acceso de de las estudiantes encuestadas, a la empresa donde trabajan Entr ó en la empresa por concurso Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Sí 7 1.7 8.8 8.8 No 73 18.0 91.3 100.0 Total 80 19.8 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 282 69.6 NC (no contesta) 43 10.6 Total 325 80.2 Total 405 100.0 5.4.6. Sexo de los Concursantes Sólo el 1.7% que entró por concurso podían responder ítem Conpitió con. De estas, el 57.1% compitió con hombres y mujeres, mientras que 42.9% dijo que sólo compitió con mujeres (Tabla 53). En el ítem anterior se trató el sistema de ingreso a los puestos laborales en República Dominicana. Este sistema ha favorecido para que en el país muchas mujeres puedan participar pero mayormente en cargos o puestos del nivel técnico o mando medio. Los puestos de mayor relevancia en las principales instancias del
331 Estado, están reservados para los hombres. Tabla 53 Género de la persona con quien compitieron las estudiantes encuestadas, acceder a su trabajo Compitió con Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Mujeres 3 .7 42.9 42.9 Hombres y mujeres 4 1.0 57.1 100.0 Total 7 1.7 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 358 88.4 NC (no contesta) 40 9.9 Total 398 98.3 Total 405 100.0 El análisisde las dos variables anteriores mediante las entrevistas a las médicas, en la dimensión sobre Situación de la mujer médica en el ámbito laboral, la categoría Vía de Acceso al Empleo (VAE), que se refiere a la forma como entró la médica al puesto que ocupa en el centro de salud en el cual trabaja,reporta las dos Subcategorías: Acceso por Recomendación (APR) y Acceso por Concurso (APC). Se percibe de entrada, que la mayoría de estas mujeres concursaron por su puesto de trabajo, y que siempre hubo al menos una mujer como oponente. Vale señalar que una de las entrevistadas aclaró que aunque compitió con mujeres y hombres, estos fueron la mayoría, lo cual es posible que se debiera a la importancia del puesto. Entre los comentaros se registraron los siguientes: -“ Tuve que competir con hombres y mujeres”. E3 -“ Competí con hombres y mujeres pero habían más hombres”. E8 -“ Con mujeres y hombres, que de hecho eran la mayoría”. E9
338 en este aspecto,confirman la tan referida brecha salarial entre hombres y mujeres que realizan trabajos bajo las mismas condiciones e incluso en algunos casos en los que además ellas realizan jornadas más largas, lo cual ha sido documentado en el Marco Teórico. 5.4.12. Criterio Tomado en Cuenta en el Concurso por un Puesto Superior A la pregunta ¿Qué fue lo que más tuvieron en cuenta en el concurso por un puesto superior al cual se presentó?Sólo respondió el 3.7% de la muestra. Según se observa en la Tabla 59, de estas respuestas válidas,el 53.3% afirmó que lo que más tomaron en cuenta fue la experiencia. Claro está, en muchos casos se toma en cuenta la experiencia, pero frecuentemente también influyen las relaciones de referencias personales. Tabla 59 Aspectos que se tomaron en cuenta en el concurso por puesto superior En el concurso para puesto superior lo que más tuvieron en cuenta Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos La Experiencia 8 2.0 53.3 53.3 La edad 2 .5 13.3 66.7 La cuña 3 .7 20.0 86.7 La experiencia y la edad 1 .2 6.7 93.3 La experiencia y el título 1 .2 6.7 100.0 Total 15 3.7 100.0 Perdidos N/A (no aplica) 340 84.0 NC (no contesta) 50 12.3 Total 390 96.3 Total 405 100.0
339 5.4.13. Perspectivas Motivacionales Terminar su Carrera. Con respecto a la carrera como perspectiva, el 90.1% de las estudiantes encuestadas respondió (Tabla 60). De las que respondieron, el 95.1% declaró que es muy importante, el 4.1% dijo que es importante, en cuanto un 0.8% señaló que terminar su carrera le es indiferente. Se puede observar que la mayoría de las estudiantes le asigna un alto agrado de importancia a su carrera, y que sólo a una minoría esta perspectiva le es indiferente. Ese bajo porcentaje que mostró poco interés por terminar la carrera, puede ser que pertenezca al grupo de estudiante correspondiente al tiempo de 1 a 5 semestres, que, como sabe que le falta mucho tiempo para finalizar, no se entusiasma en vislumbrar el fin de la carrera. La mayoría de estudiantes que mostró interés por terminar, lo hace porque sabe que tener un título de medicina en este país, es un orgullo para ella y su familia. De ahí, que ese alto interés por terminar mostrado por el 99.2% de las estudiantes se debe al paradigma que tiene la profesión de medicina en la familia dominicana. Un viejo proverbio entre los dominicanos dice; “toda familia tiene que tener un hijo abogado, un hijo médico y un hijo militar”. Tabla 60 Terminar su carrera como perspectivas de las estudiantes encuestadas Terminar su carrera Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Indiferente 3 .7 .8 .8 Importante 15 3.7 4.1 4.9 Muy importante 347 85.7 95.1 100.0 Total 365 90.1 100.0 Perdidos NC (no contesta) 40 9.9 Total 405 100,0
340 En la Tabla 61 se muesntran los resultdos de Perspectiva Terminar su carrera * Edad actual. Los resultados presentados para el cruce entre estas dos variables, muestran que Terminar su carrera, es muy importante para el 100% de las encuestadas de menos de 18 y más de 33 años, para el 95.8% de las encuestadas de edad de 26 a 33 y para el 94.9% de las de 18 a 25 años de edad, mientras el 4.2% de las encuestados de 18 a 25 años y de 26 a 33 años dicen que es Importante. Obsérvese que en la Tabla 61, sólo el grupo de estudiantes de 18 a 25 años mostró algo de Indiferencia a la Perspectiva de Terminarla carrera con un 0.9% de las encuestadas. Se puede apreciar como coinciden los extremos, menos de 18 año, y más de 33 años, en ambos grupo la perspectiva de terminar la carreras es del 100%, lo que indica que al comienzo de la carrera, las estudiantes, tienen mucho entusiasmo por terminar los estudios, luego se van acostumbrando al ambiente, que es el caso de los grupos de 18 a 33 años, pero al final, cuando están finalizando, despierta el interés por terminar. Tabla 61 Terminar su carrera * Edad actual de las estudianyes encuestadas Menos de 18 años De 18 a 25 años De 26 a 33 años Más de 33 años Terminar su carrera Indiferente .9% Importante 4.2% 4.2% Muy importante 100.0% 94.9% 95.8% 100.0% Total 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% Como se puede apreciar en la Tabla 62, al realizar la prueba de Prueba de chicuadrado para las variables Terminar su carrera * Edad actual, se tiene un p-valor (Sig asintótica bilateral) = 0.98 ˃ 0.05, por tanto se puede aceptar la hipótesis nula, ya que los
341 datos no evidencian que existe dependencia estadísticamente significativa entre estas dos variables. Esto quiere decir que las variables son independientes entre ellas. Tabla 62 Pruebas de chi-cuadrado de Terminar su carrera * Edad actual Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi - cuadrado de Pearson .540 a 6 .997 Razón de verosimilitudes 1.035 6 .984 Asociación lineal por lineal .059 1 .808 N de casos válidos 363 Nota. a. 9 casillas (75.0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es .01. De igual manera, según la Tabla 63,el cruce entre estas variables muestra un coeficiente de correlacion =0.13, y un nivel de significancia de =0.809, lo cual también valida la hipótesis nula de la independencia entre Terminar su carrera * Edad actual. Tabla 63 Correlaciones entre Terminar su carrera * Edad actual Edad actual Terminar su carrera Edad actual Correlación de Pearson 1 .013 Sig. (bilateral) (nivel critico bilater) .809 Suma de cuadrados y productos cruzados 39.906 .562 Covarianza .099 .002 N 403 363 Terminar su carrera Correlation de Pearson .013 1 Sig. (bilateral) .809 Suma de cuadrados y productos cruzados .562 61.003 Covarianza .002 .168 N 363 365 Por otro lado, en la Tabla 64, los valores de la desviación y la media indican que las la fluctuaciones de los datos con relación a ambas variables fueron bastante bajos, por tanto se valida la confiabilidad de los datos en el muestreo.
342 El error típico de la media permite señalar que la muestra mantiene un grado de confianza bueno para la relación de estas variables; la desviación típica permite determinar el promedio de fluctuaciones de los datos respecto a su punto central. Tabla 64 Estadísticos de muestras relacionadas entre Terminar su carrera * Edad actual Media N Desviación típica. Error típica. de la media Par 1 Edad actual 2.06 363 .296 .016 Terminar su carrera 4.93 363 .410 .022 Al aplicar Prueba de muestras relacionadas, los datos de la Tabla 65 para Terminar su carrera * Edad actual, se observa una media = -2.868; desviación típica = 0.503; error típico de la media =0.026; Intervalo de confianza para la diferencia =95%, con inferior = -2.920 y superior =-2.816; Sig. (bilateral) =0.00, lo que indica que hay diferencia significativa entre las variables. Tabla 65 Prueba de muestras relacionadas entre Terminar su carrera * Edad actual Diferencias relacionadas t gl Sig. (bilateral) Media DesVíación típ. Error típ. de la media 95% Intervalo de confianza para la diferencia Inferior Superior Par 1 Edad actual - Terminar su carrera -2.868 .503 .026 -2.920 -2.816 -108.587 362 .000 Encontrar trabajo. La Tabla 66, presenta los resultados de este ítem, pudiendo observarse que de la muestra 89.4% del total de las estudiantes contestó el mismo. Para el 74.0% válido esta percpectiva es Muy importante, mientras que para el 0.8% y el 0.3% esta variable es Sin importancia e Indiferente respectivamente. Este Ítem tiene resultados muy similares anterior, lo cual es normal porque ambas preguntas están relacionadas con
343 la formación y el futuro de las estudiantes. Aquí también puede que sea el grupo de estudiantes de inicio de la carrera que no opinan y si lo hacen muestran poco interés, por el tiempo que le falta para terminar. En República Dominicana los nuevos profesionales de medicina, tienen que aprobar un examen de ingreso al Sistema de Salud Pública, sin el cual no reciben su exequatur. Este examen eselaborado y aplicado por el Consejo de Universidades, el Ministerio de Salud Pública y el Colegio Médico Dominicana. Todo esto pudiera motivar a que las estudiantes les den mucho valor a esta variable. Tabla 66 Encontrar trabajo como perspectivas de las estudiantes encuestadas Encontrar trabajo Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Indiferente 1 ,2 ,3 ,3 Sin importancia 3 ,7 ,8 1,1 Poco importante 6 1,5 1,7 2,8 Importante 84 20,7 23,2 26,0 Muy importante 268 66,2 74,0 100,0 Total 362 89,4 100,0 Perdidos NC (no contesta) 43 10,6 Total 405 100,0 La Tabla 67 referencia los casos válidos, referentes al cruce deEncontrar trabajo*Edad actual de las encuestadas. Los elementos de valoración Indiferente, Sin importancia y Poco importantepara la perspectiva, no fueronconsiderados entre las estudiantes de los grupos de Menos de 18 años; De 26 a 33 años, y Más de 33 años. Pero Encontrar trabajo como perspectiva, es Muy importante para el 100% de las encuestadas de menos de 18 años y más de 33 años, para el 79.2% de las encuestadas de edad de 26 a
344 33 años y el 73% de las encuestadas de edad de 18 a 25 años; un 23.9% de las encuestadas de edad de 18 a 25 años y el 20.8% de las de 26 a 33 años consideran que es Importante. El 1.8% de 18 a 25 años señala que le es Poco importante encontrar trabajo. Resulta curioso que al igual que Terminar su carrera, en esta perspectiva,el 100% los dos extremo, menor de 18 años y mayor de 33 años, coinciden en expresar su deseo de alcázar terminar la carrera y trabajar. Sin embargo la relación puede estar dada por el hecho de que las estudiantes que inician la carrera en su mayoría lo hacen con la esperanza de que van a trabajar como médica, lo que anhelan de verdad, mientras que las mayores de 33 años, ya están pasando los límites de la edad laborar. Tabla 67 Encontrar trabajo * Edad actual de las encuestadas Edad actual Menos de 18 añosen % De 18 a 25 años en % De 26 a 33 añosen % Más de 33 añosen % Encontrar trabajo Indiferente .3 Sin importancia .9 Poco importante 1.8 Importante 23.9 20.8 Muy importante 100.0 73.0 79.2 100.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 De igual manera, en la Tabla 68 se puede observar que lasPruebas de chicuadrado para Encontrar trabajo * Edad actual de las encuestadas, se tiene un p-valor (Sig asintótica bilateral) = 0.995 ˃ 0.05, probando que no existe dependencia estadísticamente significativa entre las dos variables, pudiendo considerarse como independiente una de la otra. Tabla 68
345 Pruebas de chi-cuadrado de Encontrar trabajo * Edad actual Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi - cuadrado de Pearson 3.102 a 12 .995 Razón de verosimilitudes 5.278 12 .948 Asociación lineal por lineal .177 1 .674 N de casos válidos 360 Nota. a. 15 casillas (75.0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es .00. En la prueba de Correlaciones presentada en la Tabla 69, se tiene que Encontrar trabajo * Edad actual tiene un coeficiente de correlacion =0.022 y un p-valor o significancia =0.675. Esto permite aceptar la himpotesis núla de independencia, lo que indica que el mayor interés es terminar la carrera. Tabla 69 Correlaciones entre Encontrar trabajo * Edad actual Edad actual Encontrar trabajo Edad actual Correlación de Pearson 1 .022 Sig. (bilateral) .675 Suma de cuadrados y productos cruzados 39.906 1.358 Covarianza .099 .004 N 403 360 Encontrar trabajo Correlación de Pearson .022 1 Sig. (bilateral) .675 Suma de cuadrados y productos cruzados 1.358 118.180 Covarianza .004 .327 N 360 362 De igual manera, en la Tabla 70 se analizan los Estadístico de muestras relacionadas Encontrar trabajo * Edad actual, donde ambas variables tuvieron el mismo número de respuestas, 360 (N); pero variaron en la media estadística:Edad actual tuvo una media de 2.06, mientras que, Encontrar trabajo tuvo una media de 4.70; desviación
346 típica de 0.298 en el caso de Edad actual y 0.573 en el caso de Encontrar trabajo. Esto indica que hubo una disparidad BALBUENA.. Tabla 70 Estadísticos de muestras relacionada entre encontrar trabajo * edad actual Media N Desviación típ. Error típ. de la media Par 1 Edad actual 2.06 360 .298 .016 Encontrar trabajo 4.70 360 .573 .030 Con la Prueba de muestras relacionadas Encontrar trabajo * Edad actual, las diferencias relacionadas se observa un valor de t de -78.231, gl = 359 grados de libertad y p = 0.000 (Sig. (bilateral), menor que 0.05 por lo que se puede establecer que hay diferencia en las respuestas a las dos veriables (Tabla 71). Los resultados muestran un intervalo de confianza de la diferencia de 95%, y límite inferior y superior, así como la media estadística muy aproximados. Además, la desviación estándar es apenas de 0.640, indicando que las variaciones entre las diferencias son mínimas, por lo cual es válido decir que la muestra garantiza relación entre las variables. Tabla 71 Prueba de muestras relacionadas entre Encontrar trabajo * Edad actual Diferencias relacionadas t gl Sig. (bilateral) Media DesVíación típ. Error típ. de la media 95% Intervalo de confianza para la diferencia Inferior Superior Par 1 Edad actual - Encontrar trabajo -2.639 .640 .034 -2.705 -2.573 -78.231 359 .000 Estudiar postgrado. En relación a este ítem, en la Tabla 72, se observa que del
347 total de las encuestadas, respondió el 87.9%. El 68.8% de las que respondieron Estudiar postgrado es Muy importante, el 1.4% lo calificó de Poco importante, mientras que a un 0.6% le es Indiferente y Sin importancia de manera separada.En general el 97.5% de las encuestadas valoraron como Muy mportante y Importante realizar estudios de postgrado cuando terminen su carrera. Hoy en día, esta generación tiene nuevo paradigma, la mayoría de los nuevos profesionales cuando termina su estudio de grado, busca realizar una maestría o un doctorado, ya sea por medio de beca, ya sea porque la familia pueda ayudarlo. En el caso de la medicina el 95.5% de las estudiantes encuestadas que respondió sabe que cuando un profesional de la medicina termina sus estudio, sólo está en capacidad académica de dar asistencia en las emergencias del primer nivel de salud supervisado por un especialista, todas las demás áreas de salud tienen que ser atendidas por especialistas, de ahí la importancia del postgrado en la mentalidad estudiantil de estas estudiantes. De hecho en el país ha habido toda una discusión sobre el Examen Único mencionando anteriormente, el cual ha enfrentado a la UASD, El Colegio Médico y el MESCyT, ya que este último entiende que un médico que no apruebe dicha prueba debe quedarse sólo en Atención Primaria, restando calidad a este nivel de servicios de salud, una de los aspectos por lo cual los dos primeros se oponen, pero que está obligando a los estudiantes a pensar en las competencias. Tabla 72 Estudiar posgrado como perspectivas de las estudiantes encuestadas Estudiar postgrado Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Indiferente 2 ,5 ,6 ,6 Sin importancia 2 ,5 ,6 1,1
354 el Marco Teórico de esta investigación, las mujeres han asumido su compromiso para cambiar la situación de desigualdad en la que han vivido, y lo han hecho a través de la educación. El hecho de que en el país también hay más mujeres en estudios de postgrado, es un indicador probable de este deseo de igualdad de desempeño en el ejercicio de sus funciones como mujer profesional. Tabla 84 Desempeñarse en igualdad de género como perpectiva de las estudiantes encuestadas Desempeñarse en igualdad de género Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Indiferente 8 2,0 2,3 2,3 Sin importancia 3 ,7 ,8 3,1 Poco importante 13 3,2 3,7 6,8 Importante 116 28,6 32,7 39,4 Muy importante 215 53,1 60,6 100,0 Total 355 87,7 100,0 Perdidos NC (no contesta) 50 12,3 Total 405 100,0 Al cruzar Perspectiva de Desempeñarse en igualdad de género *Edad actual de las encuestadas, se tiene que para el 100% de las encuestadas de más de 33 años, el 69.6% de edad de 26 a 33, el 60.2% de 18 a 25 años de edad y el 60% de menos de 18 años es Muy importante, mientras para el 40% de menos de 18 años es Importante, el 33% de los encuestados de 18 a 25 años y el 21.7% de las de 26 a 33 años de edad (Tabla 85). Tabla 85
355 Desempeñarse en igualdad de género * Edad actual Edad actual – Resultados en % Menos de 18 años De 18 a 25 años De 26 a 33 años Más de 33 años Desempeñarse en igualdad de género Indiferente 2.2 4.3 Sin importancia .6 4.3 Poco importante 4.0 Importante 40.0 33.0 21.7 Muy importante 60.0 60.2 69.6 100.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 Aplicando la prueba de Pruebas de chi-cuadrado de Pearson se obtiene un p-valor (Sig asintótica bilateral) = 0.85 ˃ 0.05 (Tebla 86). Con estos resultados se puede concluir que desempeñarse en igualdad de género * Edad actual son variables independiente, ya que no hay evidencias que indiquen que existe dependencia estadísticamente significativa entre estas dos variables. Tabla 86 Pruebas de chi-cuadrado de desempeñarse en igualdad de género * edad actual Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi - cuadrado de Pearson 7.148 a 12 .848 Razón de verosimilitudes 7.039 12 .855 Asociación lineal por lineal .003 1 .955 N de casos válidos 353 Nota. a. 14 casillas (70.0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es .01. Edad actual * Desempeñarse en igualdad de género, tiene un coeficiente de correlación de 0. 003, una significancia de 0.95 (Tabla 87). Esto también evidencia la independencia entre las variables. Tabla 87
356 Correlaciones entre Desempeñarse en igualdad de género * Edad actual Edad actual Desempeñarse en igualdad de género Edad actual Correlación de Pearson 1 .003 Sig. (bilateral) .955 Suma de cuadrados y productos cruzados 39.906 .255 Covarianza .099 .001 N 403 353 Desempeñarse en igualdad de género Correlación de Pearson .003 1 Sig. (bilateral) .955 Suma de cuadrados y productos cruzados .255 228.665 Covarianza .001 .646 N 353 355 Los Estadísticos de muestras relacionadas indican que en el caso de Edad actual para N 353; la media estadística es de 2.06; desviación típica es de, 0.296, mientras que Desempeñarse en igualdad de género, con unaN 353, la media estadística es de 4.49; desviación típica es de 0.805. Esto demuestra la baja dependencia que tiene una variable con la otra (Tabla 88).También en este caso Desempeñarse en igualdad de género, los valores se alejaban de su media más del doble con que lo de la variable Edad actual . Tabla 88 Estadísticos de muestras relacionadas entre Desempeñarse en igualdad de género * Edad actual Media N Des Vía ción típ. Error típ. de la media Par 1 Edad actual 2.06 353 .296 .016 Desempeñarse en igualdad de género 4.49 353 .805 .043 En la Tabla 89, con la Prueba de muestras relacionadas Edad actual * Desempeñarse en igualdad de género, igualmente al analisis anterior, presenta un valor de t de -53.284, gl = 352 grados de libertad y p = 0.000 (Sig. (bilateral), evidenciando que
357 hay diferencias en las respuestas a las dos veriables.El Intervalo de confianza para la diferencia, 95% con una diferencia Inferior, -2.520y una diferencia Superior, - 2.341.apuntandoa que las variaciones entre las diferencia son mínimas, por lo tanto, la muestra guardan relación entre ellas. Tabla 89 Prueba de muestras relacionadas entre Desempeñarse en igualdad de género * Edad actual Diferencias relacionadas t gl Sig. (bilateral) Media DesVíación típ. Error típ. de la media 95% Intervalo de confianza para la diferencia Inferior Superior Par 1 Edad actual - Desempeñarse en igualdad de género -2.431 .857 .046 -2.520 -2.341 -53.284 352 .000 Tener poder de decisión en su ámbito familiar y laboral. En este punto respondió 88,1% de la muestra (Tabla 90).De este total, el 69.2% considera que Tener poder de decisión en su ámbito familiar y laboral es Muy importante, el 25.8% lo calificó de importante, el 3.9% dijo que eso le es Poco importante, mientras que al 1.1% le es Indiferente esta cuestión.Interpretando la misma tabla se puede decir que el 95% de las estudiantes plantea que sus perspectivas como profesionales son, tener poder de decisión en su ámbito familiar y laboral. Mientras que el 5% le interesa poco o nada poder decidir en lo familiar o laboral. Esta variable esta relacionada con la anterior en el sentido de que también es la necesidad de autonomía lo que impulsa la educación de la mujer. Tabla 90 Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral como perspectivas de las estudiantes encuestada
358 Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Indiferente 4 1,0 1,1 1,1 Poco importante 14 3,5 3,9 5,0 Importante 92 22,7 25,8 30,8 Muy importante 247 61,0 69,2 100,0 Total 357 88,1 100,0 Perdidos NC (no contesta) 48 11,9 Total 405 100,0 Realizado el cruce entre Perspectiva de Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral * Edad actual de las encuestadas, se tiene un 87.7% de la muestra es válido. Conforme a la Tabla 91, Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral es Muy importante para el 100% de las encuestadas de menos de 18 años y más de 33 años, como también para el 82.6% de las encuestadas de edad de 26 a 33 años y el 67.8% de las encuestadas de edad de 18 a 25 años, es Importante para un 26.7% de las encuestadas de edad de 18 a 25 años y el 17.4% de las de 26 a 33, y es Poco importante e Indiferente para un 4.3% y 1.2% de 18 a 25 años respectivamente. Tabla 91 Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral * Edad actual Edad actual - Reesultados en % Menos de 18 años De 18 a 25 años De 26 a 33 años Más de 33 años Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral Indiferente 1.2 Poco importante 4.3 Importante 26.7 17.4 Muy importante 100.0 67.8 82.6 100.0 Total 100.0 100.0 100.0 100.0 En la Tabla 92, los resultados de la prueba de Pruebas de chi-cuadrado presentan un p-valor (Sig asintótica bilateral) = 0.80 ˃ 0.05, siendo correcta la hipótesis nula, y se
359 puede establecer que Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral y la Edad actual son variables que no tienen dependencia directa. Tabal 92 Pruebas de chi-cuadrado Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral * Edad actua Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi - cuadrado de Pearson 5.401 a 9 .798 Razón de verosimilitudes 8.349 9 .499 Asociación lineal por lineal .934 1 .334 N de casos válidos 355 Nota . a.11 casillas (68.8%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es .01. Analizando las variables con la prueba de Correlaciones, la Tabla 93 se tiene un coeficiente de correlación 0.051, y una significancia de 0.335, pudiendo plantearse que no existe una dependencia entre estas variables. Tabla 93 Correlaciones entre Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral * Edad actual Edad actual Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral Edad actual Correlación de Pearson 1 .051 Sig. (bilateral) .335 Suma de cuadrados y productos cruzados 39.906 3.606 Covarianza .099 .010 N 403 355 Tener poder de decisión en ámbito familiar y laboral Correlación de Pearson .051 1 Sig. (bilateral) .335 Suma de cuadrados y productos cruzados 3.606 160.190 Covarianza .010 .450 N 355 357 En la Prueba de muestras relacionadas Edad actual - Estudiar postgrado, resulta enun t de -67.115, gl = 354 grados de libertad y p = 0.000 (Sig. (bilateral), evidenciando
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