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Efectos agudos y a corto plazo de un protocolo de entrenamiento de arrastres con cargas del 20 y 60% del peso corporal sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular

Guzmán Guerra, Juan Antonio

Abstract

En este trabajo se analizó y comparó el efecto agudo y a corto plazo de un mismo protocolo de entrenamiento de sprint resistido con diferentes cargas sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular. Un total de 15 sujetos realizaron 8 sprints resistidos de 20 m con dos situaciones de carga (20% y 60% PC). Las respuestas metabólicas (concentración de lactato en sangre) se midieron antes, a la mitad y al final del entrenamiento de sprint resistido y las variables mecánicas (Altura del salto vertical, Tiempo de sprint en 20 m y Mediciones de fuerza en la flexión y extensión de rodilla en una maquina isoinercial) se cuantificaron tanto antes como al final del entrenamiento y a las 24 horas de haberlo realizado. Se produjo una pérdida de rendimiento significativa dentro del entrenamiento y la concentración del lactato aumento conforme aumentaban el número de repeticiones. La pérdida de rendimiento y la concentración de lactato fue significativamente mayor con la carga del 60% PC que con la carga del 20% PC, por tanto, cuanto mayor es la carga del sprint resistido mayor es la fatiga neuromuscular y metabólica generada. Por otro lado, el salto vertical (CMJ) resultó ser una prueba más sensible que la medición del tiempo de sprint para detectar deterioros agudos en el rendimiento, a pesar de la especificidad de la prueba de sprint. Además, 24 horas parecen ser suficientes para una recuperación completa en el rendimiento de salto vertical.

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TRABAJO DE FIN DE GRADO Efectos agudos y a corto plazo de un protocolo de entrenamiento de arrastres con cargas del 20 y 60% del peso corporal sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular. Autor: Juan Antonio Guzmán Guerra Tutora: Beatriz Bachero Mena Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte 4º Curso 13 de junio de 2019 TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra ÍNDICE RESUMEN ..................................................................................................................................... 2 INTRODUCCIÓN........................................................................................................................... 3 Arrastres de trineo .................................................................................................................. 5 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, OBJETIVO E HIPÓTESIS ............................................. 8 METODOLOGÍA ........................................................................................................................... 9 DISEÑO DEL ESTUDIO ........................................................................................................... 9 SUJETOS ................................................................................................................................ 10 DESCRIPCIÓN DE LOS TESTS ............................................................................................ 11 Salto vertical con contramovimiento (CMJ). .................................................................. 11 Sprint 20m. ......................................................................................................................... 12 Mediciones de Lactato. ..................................................................................................... 13 Mediciones con la maquina isoinercial. .......................................................................... 14 DISEÑO DESCRIPTIVO ......................................................................................................... 16 PROCEDIMIENTO .............................................................................................................. 16 ANÁLISIS PÉRDIDA DE RENDIMIENTO DURANTE EL ENTRENAMIENTO ..................... 17 ANÁLISIS ESTADÍSTICO ...................................................................................................... 17 RESULTADOS ............................................................................................................................ 21 LIMITACIONES ....................................................................................................................... 25 FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN ............................................................................. 25 CONCLUSIÓN ............................................................................................................................ 26 ANEXOS ..................................................................................................................................... 27 BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................................... 28 TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra RESUMEN En este trabajo se analizó y comparó el efecto agudo y a corto plazo de un mismo protocolo de entrenamiento de sprint resistido con diferentes cargas sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular. Un total de 15 sujetos realizaron 8 sprints resistidos de 20 m con dos situaciones de carga (20% y 60% PC). Las respuestas metabólicas (concentración de lactato en sangre) se midieron antes, a la mitad y al final del entrenamiento de sprint resistido y las variables mecánicas (Altura del salto vertical, Tiempo de sprint en 20 m y Mediciones de fuerza en la flexión y extensión de rodilla en una maquina isoinercial) se cuantificaron tanto antes como al final del entrenamiento y a las 24 horas de haberlo realizado. Se produjo una pérdida de rendimiento significativa dentro del entrenamiento y la concentración del lactato aumento conforme aumentaban el número de repeticiones. La pérdida de rendimiento y la concentración de lactato fue significativamente mayor con la carga del 60% PC que con la carga del 20% PC, por tanto, cuanto mayor es la carga del sprint resistido mayor es la fatiga neuromuscular y metabólica generada. Por otro lado, el salto vertical (CMJ) resultó ser una prueba más sensible que la medición del tiempo de sprint para detectar deterioros agudos en el rendimiento, a pesar de la especificidad de la prueba de sprint. Además, 24 horas parecen ser suficientes para una recuperación completa en el rendimiento de salto vertical. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra INTRODUCCIÓN La velocidad es la capacidad de una persona para producir acciones motoras en un mínimo de tiempo y con el máximo de efectividad (García Manso y col. 1996). Esta capacidad se puede ver manifestada a través del sprint, que es la habilidad de correr la máxima distancia en el menos periodo de tiempo posible (Baughman y col. 1984). Al mismo tiempo, el sprint es una cualidad significativa en el rendimiento de un gran número de deportes, tanto de equipo como individuales (Hay, 1994; Majdell y col. 1991; Young y col. 1995), además esta cualidad está presente en gran parte de las acciones decisivas de estas especialidades (Martínez-Valencia y col. 2014). El deportista tendrá un desempeño diferente en el sprint dependiendo de los distintos elementos que intervienen en él cómo serían: el entrenamiento, agentes hereditarios, estado de forma y salud, y cómo se integran los factores fisiológicos, psicológicos y la biomecánica (MacDougall y col. 1995). Se ha descrito que el sprint se divide en varias fases: una fase de aceleración, una fase de velocidad máxima y una fase de desaceleración o mantenimiento de la velocidad (ya que no siempre se produce desaceleración) (Delecluse, 1997; Gajer y col. 1999; Mero y col. 1992). Debido a esta división se recomienda que los entrenamientos de sprints sean una mezcla entre el desarrollo general y específico (Cronin y col. 2001; DeRenne y col. 2001; Young, 1991). Por tanto, los objetivos principales de la preparación al sprint serán los que aumenten el rendimiento en sus diferentes fases. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra Está demostrado que la capacidad de sprint está relacionada con la capacidad de producir fuerza muscular (Balsalobre-Fernández y col. 2012). Para aumentar la producción de fuerza y de esta manera mejorar el rendimiento en la fase de aceleración existen diferentes métodos: trabajo con cargas, entrenamientos pliométricos y sistemas de sprint asistido y resistido (Cronin y col. 2006). Este último método el resistido, aporta una carga añadida a la resistencia natural de la propia ejecución (Girold y col. 2007) mejorando de esta forma la musculatura implicada directamente en la técnica específica del movimiento (Dintiman y col. 2001). Los métodos más comunes para el entrenamiento resistido en el sprint son varios: el arrastre de trineo (explicado en profundidad más adelante), paracaídas de velocidad (una de las características específicas de este método es que la resistencia se incrementa según aumenta la velocidad del deportista), el uso de chalecos o cinturones lastrados (al correr con estos dispositivos los deportistas experimentan una sobrecarga muscular mayor, produciendo un aumento de la coordinación intramuscular (Jakalski, 1998), y las carreras en cuesta (busca mejorar la fuerza de propulsión en el sprint). Aun siendo estos métodos de características distintas en cuanto a las adaptaciones producidas, la literatura indica que los entrenamientos resistidos tienen como finalidad trabajar la musculatura implicada con una sobrecarga durante el sprint (Alcaraz y col. 2009). El propósito del trabajo resistido es la reducción del tiempo de activación de las unidades motoras para estimular una mayor adaptación neurológica (Jakalski, TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra 1998). De esa forma, se ha comprobado que el entrenamiento resistido produce una mejora en la fuerza muscular de las piernas (Alcaraz y col. 2012; Harrison y col. 2009; Lockie y col. 2012; Spinks y col. 2007), y por consecuente una mejor activación neural y reclutamiento de unidades motoras de contracción rápida (Faccioni, 1994). Esa forma de trabajar en la carrera crea una producción de fuerza horizontal y vertical mayor, dependiendo de la trayectoria de la resistencia (Zatsiorsky y col. 2006). Arrastres de trineo Para la mejora del rendimiento del sprint el método resistido más comúnmente utilizado es el arrastre con trineo (Cronin y col. 2006). Este método consiste en un trineo al que se le añade una sobrecarga externa. La resistencia de este dependerá de la masa del trineo y del coeficiente de fricción entre el trineo y la superficie del trineo. La fuerza de fricción es aproximadamente proporcional al peso total del trineo, pudiéndose manipular la carga cambiando el peso colocado sobre el trineo. Cuanta más carga se añada, mayor será la fricción, y en consecuencia más lenta será la aceleración y la máxima velocidad del atleta. El coeficiente de fricción entre el trineo y la superficie de la pista está establecido por el tipo de trineo y por la superficie sobre la que se desliza. Con el fin de producir una carga consistente entre sesiones, el entrenador debe tener cuidado de utilizar siempre el mismo trineo en la misma superficie de carrera (Alcaraz y col. 2008). Por norma general los trineos de arrastres van anclados al deportista a través de una cuerda que se fija con arnés o cinturón. La cuerda está sujeta al TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra arrastre en su parte inferior por tanto la fuerza que actúa sobre el sujeto siempre le dirige hacia atrás y ligeramente hacia abajo (Martínez-Valencia, 2013). A más longitud de cuerda, más bajo será el punto de fijación con el suelo y la fuerza se trasmitirá con más horizontalidad. Es por ello que la forma más común sea la sujeción por la cintura, ya que la de hombros provoca mayor inclinación del tronco (Alcaraz y col. 2008). Diversos estudios han comprobado que los esfuerzos de métodos resistidos solo en sesiones de sprint son métodos potencialmente beneficiosos para la mejora de la salida en comparación con los métodos no resistidos (Cottle y col. 2014; Okkonen y col. 2013). El uso de trineos de arrastre para la fase de aceleración crea una disminución de la velocidad del atleta, menor amplitud y frecuencia de carrera, mayor tiempo de contacto con el suelo (Cronin y col. 2006; Letzelter y col. 1995; Lockie y col. 2003; Zafeiridis y col. 2005). En la fase de máxima velocidad también hace que la velocidad de carrera sea menor, añade inclinación extra al tronco y reduce la amplitud de zancada (Alcaraz y col. 2009; Zafeiridis y col. 2005). Un mayor ángulo de inclinación probablemente produzca mayor aplicación de fuerza horizontal. Sin embargo, un aumento en este ángulo podría ser perjudicial para la fase de máxima velocidad (Alcaraz y col. 2008). Aun así, este método proporciona un estímulo de sobrecarga para la mecánica de la aceleración, reclutando los extensores de cadera y de rodilla, manifestándose en un mayor empleo de potencia horizontal (Spinks y col. 2007). TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra Otra de las problemáticas que se pueden encontrar los entrenadores a la hora de trabajar con los trineos de arrastres es la forma de cuantificar la fatiga neuromuscular de sus deportistas. La acción del sprint es de intensidad máxima y requiere gran cantidad de energía en pocos segundos. Se proporciona energía metabólica principalmente por glucólisis anaeróbica y fosfocreatina (PCr). Por lo tanto, las reservas de PCr son de vital importancia ya que son agotadas después de 5-7s de carrera (Hirvonen y col. 1987). Cuando los sprints tienen que ser repetidos (durante una competición o sesiones de entrenamiento) esto puede conducir a una reducción significativa en la concentración de PCr y ATP y una pérdida acumulada de nucleótidos de adenina (Balsom y col. 1992). Este agotamiento de ATP puede requerir un largo tiempo de recuperación y causar deterioro muscular (Gorostiaga y col. 2012). Las mediciones de lactato y amonio en sangre son técnicas caras e invasivas, lo que significa que no son recursos fáciles de aplicar durante el entrenamiento. Sin embargo, las relaciones (r = 0.85–0.96) que se han observado entre estos metabolitos sanguíneos (lactato y amonio) y la pérdida durante el entrenamiento de Fuerza hacen que se tenga en cuenta como un indicador bastante significativo (Sánchez-Medina y col. 2011). Además, se observaron fuertes correlaciones (0.92–0.97) entre la pérdida de la altura de salto y el aumento del lactato y el amonio en sangre, que apoyan el uso del salto para controlar la fatiga inducida en las sesiones de entrenamiento TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra (Gorostiaga y col. 2010; Jiménez-Reyes y col. 2016; Morcillo y col. 2015; Sánchez-Medina y col. 2011). Sin embargo, poco se sabe sobre las relaciones entre pérdida de altura de salto y concentración de metabolitos durante una sesión de arrastres con trineo. Sería de gran utilidad obtener información acerca de las respuestas agudas a través de una medición real de campo, para obtener información práctica relacionada con la fatiga neuromuscular. Los entrenadores podrían por tanto tomar decisiones utilizando parámetros fáciles de controlar durante sesiones de entrenamiento de velocidad con arrastres de trineo, como serian la pérdida de velocidad y de salto vertical. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA, OBJETIVO E HIPÓTESIS Hasta donde sabemos de la literatura existente ningún estudio ha analizado el efecto agudo y a corto plazo (24 horas) de un mismo protocolo de entrenamiento de sprint resistido con diferentes cargas relativas al peso corporal (20% y 60% PC) sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular. Un mayor conocimiento en este ámbito les proporcionará a los entrenadores una mayor orientación sobre la fatiga generada a sus deportistas después de aplicar un estímulo similar al aplicado en este estudio y si 24 horas de descanso pasivo son suficientes para una recuperación completa o incompleta para cada una de las cargas establecidas. Por lo tanto, el objetivo de este estudio es analizar y comparar el efecto agudo y a corto plazo de un mismo protocolo de entrenamiento de sprint resistido con diferentes cargas (20%, 60% del PC) sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra máximas de rodilla a 60°/s y todos recibieron estímulo verbal y retroalimentación visual de la señal de torsión en cada repetición. El valor más alto obtenido de todos los esfuerzos máximos se usó como el valor de peak torque (N.m) y la potencia promedio (W) para cada acción muscular y modo de velocidad y se eligió para un análisis adicional. Ilustración 4. Medición en la maquina isoinercial, flexión y extensión de rodilla. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra DISEÑO DESCRIPTIVO PROCEDIMIENTO Pretest: tras la medición del lactato basal, los sujetos realizaron un calentamiento estandarizado que consistió en: 5’ de carrera continua, 5’ de ejercicios de movilidad, 10 sentadillas completas, 5 CMJ progresivos, 3 CMJ máximos, 4 sprints de 20 m progresivos, 1 sprint máximo de 10 m. A continuación, realizaron 5 saltos CMJ separados de 30 segundos y 2 sprint máximos de 20 metros separados de 3 minutos. Los descansos entre las pruebas fueron de 30 segundos. Post-test: Consistió en la medición del lactato al finalizar el último sprint del entrenamiento al igual que al finalizar el cuarto sprint del protocolo de entrenamiento, 2 CMJ separados de 10 segundos y un único sprint de 20 metros. Los descansos entre las pruebas tuvieron el mismo criterio que en el Pretest, 30 segundos. Post-test 24h: Se realizaron de nuevos los test para observar el efecto a corto plazo en las variables metabólicas y mecánicas a las 24h de haber realizado el protocolo de entrenamiento. Los sujetos no realizaron ningún tipo de actividad deportiva durante estas 24h. Dichas pruebas consistieron en la realización de 5 CMJ, separados de 30 segundos y 2 sprints máximos de 20m separados de 3 minutos. Los sujetos realizaron el mismo calentamiento estandarizado llevado a cabo en el pretest. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra Protocolo de Entrenamiento: El protocolo de entrenamiento consistió en la realización de 8 sprints de 20 m con la carga propuesta con 2 minutos de descanso entre sprints. Las cargas propuestas fueron el 20% y 60% del PC. Cada sujeto realizó el entrenamiento con cada carga en semanas diferentes. ANÁLISIS PÉRDIDA DE RENDIMIENTO DURANTE EL ENTRENAMIENTO Para analizar la pérdida de rendimiento durante el entrenamiento se utilizó la siguiente fórmula (100(Tmejor-Tpeor) / Tmejor) (Pyne y col., 2008), siendo T el tiempo mejor y peor durante el entrenamiento tanto para 10 m como para 20 m. ANÁLISIS ESTADÍSTICO Para la descripción de los resultados se utilizaron los cálculos clásicos de tendencia central: medias, de variabilidad: desviaciones típicas, el número de casos, los valores máximos y mínimos y los porcentajes de cada grupo de valores según los casos. • Análisis de medidas repetidas: ANOVA de medidas repetidas 2x3. Se aplicó el ajuste de Bonferroni para determinar entre qué pares de medidas se daban las diferencias. • Significatividad: se estableció cuando la probabilidad de error fue igual o menor que el 5% (p ≤0.05). TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra RESULTADOS A continuación, se exponen las tablas de resultados donde aparecen el porcentaje de pérdida de rendimiento (Tabla 2), las medias y las desviaciones típicas de la variable fisiológica (lactato) en la tabla 3 y de las variables mecánicas (CMJ, T10, T20, T10-20, ISO peak flex., ISO peak ext., ISO potmed flex., ISO potmed ext.) en la tabla 4, además se señalan las diferencias significativas intragrupo y entre grupos. Tabla 2. Análisis pérdida de rendimiento durante el entrenamiento. 20% PC 60% PC % pérdida T10m 7,18  3,43 12,25  5,58 % pérdida T20m 4,60  2,09 8,27  3,69 Tabla 3. Medias y desviaciones típicas de la variable fisiológica lactado en los dos grupos de carga y para las diferentes situaciones (pre, post-4min y post-test) 20% 60% Variables fisiológicas: Pre-test Post-4min Post-test Pre-test Post-4 min Post-test Lactato 1,3 ± 0,4 5,1 ± 2aaa 6,1 ± 3aaa 1,6 ± 0,8 11,3 ± 17,8aaa* 15,7 ± 23,6aaa,bb* Tabla 4. Medias y desviaciones típicas de las diferentes variables mecánicas en los dos grupos de carga y para las diferentes situaciones (pre, post-test y post-24h) 20% 60% Variables mecánicas: Pre-test Post-test Post-24h Pre-test Post-test Post-24h CMJ 39,5 ± 5,6 37,8 ± 5,5aaa 39,4 ± 5,8bb 39,7 ± 5,8 38,3 ± 5,8aa 39,9 ± 6bbb T10m 1,77 ± 0,08 1,80 ± 0,08a 1,80 ± 0,07 1,76 ± 0,08 1,78 ± 0,09 1,78 ± 0,1 T20m 3,07 ± 0,13 3,11 ± 0,14a 3,11 ± 0,12b 3,06 ± 0,14 3,1 ± 0,12 3,09 ± 0,15 T10-20m 1,29 ± 0,08 1,31 ± 0,08 1,30 ± 0,07 1,29 ± 0,07 1,32 ± 0,06aa 1,29 ± 0,07 ISO peak flex. 131,36 ± 20,28 127,70 ± 17,29 123,31 ± 25,83 137,25 ± 21,81 134,86 ± 20,61 131,08 ± 23,42 ISO peak ext. 208,10 ± 34,85 205,39 ± 37,86 204,67 ± 39,52 219,35 ± 30,15 218,64 ± 35,87 216,36 ± 42,13 ISO potmed flex. 96,21 ± 15,49 91,30 ± 12,08 87,09 ± 20,16a 98,25 ± 17,13 97,82 ± 15,57 95,07 ± 19,12 ISO potmed ext. 133,67 ± 29,12 130,64 ± 25,61 133,43 ± 28,1 134,42 ± 20,85 135,14 ± 23,1 137,52 ± 30,83 CMJ: countermovent jump; T10m: tiempo en 10 metros; T20m: tiempo en 20 metros; ISO peak flex/ext.: Pico máximo de fuerza en la flexión/extensión de rodilla.: ISO potmed flex. /ext.: potencia media de la fuerza durante la extensión/flexión de rodilla. - a indica diferencias significativas con respecto al Pre-test; a = p≤ 0,05; aa = p≤0,01; aaa = p≤0,001. - b indica diferencias significativas con respecto al Post-test; b = p≤0,05; bb = p≤0,01; bbb = p≤0,001. - * indica diferencias entre grupos; * = p≤0,05; **= p≤0,01; *** p≤0,001 Pérdida de Rendimiento: Los resultados indican que existe una pérdida de rendimiento del 7.18% y un 12.25% en el 20 y 60% del PC respectivamente, en el tiempo en 10 metros. Y una pérdida del 4.60% y 8.27% en el tiempo en 20 metros. Variable fisiológica: • Lactato: con respecto a las diferencias intragrupo, se observaron cambios significativos entre el post-4min y el pre-test (p<0,001) y entre el post-test y el post-4min (p<0,001) para la carga del 20% PC. En la carga del 60% PC se vieron cambios entre el post-4min y el pre-test (p<0,001) y entre el post-test y el post-4min (p<0,01). Además, existieron cambios significativos entre grupos: post-4min (p<0,05) y post-test (p<0,05) a favor del 60% PC. Variables Mecánicas: • CMJ: con respecto a las diferencias intragrupo, se observaron cambios significativos entre el post-test y el pre-test (p<0,001) y entre el post-24h y el post-test (p<0,01) para la carga del 20% PC. En la carga del 60% PC se vieron cambios entre el post-test y el pre-test (p<0,01) y entre el post-24h y el post-test (p<0,001). No existieron cambios significativos entre grupos. • T10m: con respecto a las diferencias intragrupo, solo se encontraron diferencias significativas entre en post-test y el pre-test (p<0,05) en la carga del 20% PC. No existieron cambios significativos intragrupo en el 60% y tampoco entre grupos. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra • T20m: con respecto a las diferencias intragrupo, se encontraron diferencias significativas entre en post-test y el pre-test (p<0,05) y entre el post-24h y el post-test (p<0,05) en la carga del 20%. No existieron cambios significativos intragrupo en el 60% PC y tampoco entre grupos. • T10-20m: No existen diferencias significativas con el 20% PC intragrupo. En el 60% PC solo hay cambios significativos entre el post-test y el pretest (p<0,01). En esta variable no hay cambios significativos entre grupos. • ISO peak flex./ext: No aparecen cambios significativos intragrupo en ninguna de las cargas y tampoco entre grupos. • ISO potmed flex.: con respecto a las diferencias intragrupo solo se encontraron diferencias significativas entre en post-24h y el post-test (p<0,05) en la carga del 20% PC. No existieron cambios significativos intragrupo en el 60% PC y tampoco entre grupos. • ISO potmed ext.: No aparecen cambios significativos intragrupo en ninguna de las cargas y tampoco entre grupos. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra DISCUSIÓN En el presente estudio se analizó el efecto agudo y a corto plazo (24 horas) de un mismo protocolo de entrenamiento de sprint resistido con diferentes cargas relativas al peso corporal (20% y 60% PC) sobre el rendimiento físico y la fatiga muscular, teniendo en cuenta tanto variables metabólicas (lactato) como variables mecánicas (CMJ y tiempo en sprint). Dichas variables mecánicas, se tratan de pruebas simples utilizadas para observar un posible deterioro del rendimiento neuromuscular de los deportistas (Jiménez-Reyes y col. 2019; Whelan y col. 2014). En la literatura no hemos encontrado trabajos que analicen las respuestas metabólicas y mecánicas para medir la fatiga inducida por un protocolo de entrenamiento de sprint resistido en cargas diferentes. A diferencia de otros estudios anteriores, en los cuales se estudia la fatiga únicamente a través de las respuestas mecánicas (Martínez-Valencia y col. 2014; Whelan y col. 2014). La fatiga según diferentes autores es una disminución voluntaria y transitoria en la capacidad generar fuerza (Gathercole y col. 2015; Sánchez-Medina y col. 2011). Por lo tanto, el incremento del tiempo de sprint durante el transcurso del protocolo de entrenamiento puede considerarse como un indicador de fatiga neuromuscular. Como se observa en la Tabla 2, la pérdida de rendimiento durante el entrenamiento es mayor en la carga del 60% del PC (% pérdida: 10m = 12,25%; 20m = 8,27%) que con la carga del 20% del PC (% pérdida: 10m = 7,18%; 20m = 4,60%). Estos resultados indican que cuanto mayor es la carga de entrenamiento representada por el % del peso corporal, mayor es la fatiga generada durante el entrenamiento. TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra Por otro lado, ambas cargas produjeron aumentos significativos de la concentración de lactato durante el protocolo de entrenamiento, tanto tras la 4ª serie, como al final del entrenamiento, con respecto al lactato basal (p≤0,001) (tabla 3). Estos resultados indican que la fatiga metabólica dentro del entrenamiento aumenta cuanto mayor es el número de sprints resistidos realizados. Estudios anteriores ya analizaron la acumulación de la concentración de lactato en sangre durante un entrenamiento de sprint sin carga y al igual que el presente trabajo, la acumulación del lactato aumentaba cuanto mayor era el número de sprints realizados. (Jiménez-Reyes y col. 2016; Jiménez- y col. 2019). Además, en nuestro estudio existieron diferencias entre grupos (p≤ 0,05) a favor de la carga mayor (60% del PC), produciéndose con esta mayor concentración de lactato tanto en el post-4min como en el post-test, lo que indica que cuanto mayor sea la carga, mayor estrés metabólico en un mismo protocolo de sprint resistido. Con respecto a la capacidad de salto vertical (CMJ), un estudio previo analizó la pérdida de salto vertical como indicador de fatiga durante un entrenamiento de sprint sin carga, donde concluyeron que se trata de una prueba válida para cuantificar la fatiga inducida en un entrenamiento de estas características (Jiménez Reyes y col. 2019). En los resultados de nuestro estudio se encontraron cambios significativos entre el post-test y el pre-test (p≤0,001 para el 60% y p≤0,01 para el 20%), que deducen que el protocolo de entrenamiento en ambas cargas, produjo fatiga mecánica aguda. Un estudio anterior ya indicó pérdidas en el rendimiento de salto vertical después de realizar un TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra entrenamiento de sprint sin carga (Jiménez-Reyes y col. 2016). También se encontraron diferencias significativas entre el post-24h y el post-test (p≤0,01 para el 60% y p≤0,001 para el 20%), igualándose los valores del post-24h a los del pre-test (tabla 4), esto indica que las 24h de descanso pasivo fueron suficientes para recuperar la fatiga mecánica necesaria para rendir en el test de CMJ con ambas cargas de entrenamiento. El tiempo en sprint también es un indicador valido para observar un posible deterioro neuromuscular tanto de forma aguda como a corto plazo después de aplicar un estímulo de entrenamiento. Los resultados en este test no indican diferencias entre grupos por tanto para el test de sprint la carga mayor no produce más fatiga. En cambio, en las diferencias intragrupo si podemos observar cambios significativos en el post-test respecto al pre-test (p≤ 0,05) en el tiempo en 10m y tiempo en 20m en la carga del 20% del PC. Al no existir cambios significativos en la otra carga de entrenamiento podríamos considerar que la carga del 20% produjo una mayor fatiga mecánica en el test del sprint tras nuestro protocolo de entrenamiento en el tiempo en 10 y 20m. Esto lo corrobora un estudio realizado por Whelan y col. en 2014 donde se realizaron tres sprints resistidos de 10 m utilizando cargas de entre el 25-30% PC y se produjo un deterioro significativo del rendimiento agudo del sprint a los tres sprints resistidos. Además, en la carga del 20% del PC encontramos diferencias entre el post-24h y el post-test (p≤ 0,05) en el tiempo en 20m lo cual indica que 24h no fueron suficientes para una correcta recuperación para esta prueba. Por tanto, es una aportación que destacar, ya que la aplicación de un estímulo de entrenamiento de sprint resistido con cargas altas no conlleva a un TFG – Juan Antonio Guzmán Guerra 17. Gajer, B., Thepaut-Mathieu, C., & Lehenaff, D. (1999). Evolution of stride and amplitude during course of the 100m evento in athletics, 14, pp. 43- 50 18. Gathercole, R. J., Sporer, B. C., Stellingwerff, T., & Sleivert, G. G. (2015). Comparison of the Capacity of Different Jump and Sprint Field Tests to Detect Neuromuscular Fatigue: Journal of Strength and Conditioning Res 19. Girold, S., Maurin, D., Dugue, B., Chatard, J. C., & Millet, G. (2007). Effects of dry-land vs. resisted-and assisted-sprint exercises on swimming sprint performances. 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