El Viagero universal ó Noticia del mundo antiguo y nuevo obra recopilada de los mejores viageros por D.P.E.P. ; Tomo XXII
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EL VIAGERO UNIVERSAL. • QUADERNO **LXIV. TOMO XXII. A
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EL VIAGERO UNIVERSAL, ó NOTICIA DEL MUNDO ANTIGUO Y NUEVO. OBRA RECOPILADA DE LOS MEJORES VIAGEROS POR D. P. E, P. TOMO XXII. MADRID. imprenta re villalpando. 1799.
lo KL VIAGERO UNIVERSAL, en el canuto ultimo forman una lengüeta su¬ til de una astilla del mismo canuto , sin ar¬ rancarla de su lugar , y tan adelgazada la astilla , que da fácil salida al ayre quando soplan por la parte superior, y de la tal len¬ güeta proviene el sonido : pero el tono de él depende de lo mayor ó menor del calabazo que encaxan en el último canuto por dos agujeros que le hacen por medio , que calalatean y tapan con cera : solo donde estaba el pezón del calabazo dexan un corto res¬ piradero , para que salga el ayre impelido. Si el calabazo que ajustan á la cana es gran¬ de , la voz es muy semejante á la de un baxon escogido j si es mediano se parece mu¬ cho á la de un tenorete ; y si el calabazo es pequeño , resulta un contra-alto muy bueno. Con mucha cantidad de estos baxones concurrian los hombres convidados; y llegan¬ do á la sepultura, hacían que se sentasen los muchachos á un lado y á las muchachas á otro : tras de estas sentábanse las mugeres , y tras de los chicos los hombres; y lue¬ go se empezaba la función , entonando la viuda ó el viudo con voz lamentable y mezclada con lágrimas ; ay de nosotros , que ya se nos miiriól ay de noíofroJ! sin añadir otra palabra en toda la dilatada lamenta¬ ción. Luego respondía todo el coro lo mis¬ mo en el mismo tono , haciendo acorde consonancia los tenoretes y contra-altos con
EL ORINOCO. II las voces de las mugeres y muchachos , y dando un fondo muy proporcionado á la música los baxones , conjunto mas acorde de 10 que se podía esperar ni creer de una gen¬ te salvage ; y al mismo tiempo era una ar¬ monía tan triste y melancólica , que no ten¬ go frase genuina con qué explicarme : bas¬ te decir , que aun los forasteros que no tenían porque sentir la pérdida del difun¬ to , al oir el arranque de la dicha lamen¬ tación , luego se acongoxaban y lloraban con todos. Es tal el horror que la nación Anaba- 11 y otras , que poco ha se convirtieron, tenían á la muerte , que luego que enterra¬ ban al que moría , en el mismo sitio donde tema su fogon , y cubrían la sepultura con muchas esteras , desamparaban el pueblo, daban de mano á todas sus sementeras , y se mudaban apresuradamente á vivir , y ha¬ cer casas nuevas á doce , y aun á quince eguas de distancia ; y preguntados , por que perdían su trabajo en los frutos que abandonaban? Respondían : que una vez que la muerte había entrado en su pueblo , ya en su compañía no podían vivir seguros.^ Despues que se reduxeron á vida política , ya que no podían ausentarse de la población, uego que moria el enfermo , desbarataban Ja casa , y la quemaban con las esteras y armas : y todo lo que había tenido el di-
12 EL VIAGERO UNIVERSAL, funto , para quemar la muerte con todo el tren. Un Misionero de buen humor , al tiem¬ po que un Indio empezaba á deshacer la casa en que había muerto un pariente suyo, le dixo : dime , ¿por donde se llevó Ja muer¬ te el alma del difunto? El Indio respondió, que por aquella esquina, señalando un án¬ gulo de la casa. Pues bobo ( replicó el Padre con la mayor serenidad) si ese es el camino de la muerte, con quitar esa poca oja de pal¬ ma , y poner otra nueva , desconocerá el camino , y pasará de largo la muerte. Es verdad , dixeron otros Indios que estaban oyendo , dice muy bien el Padre ; y noso¬ tros bobos nos cansamos, haciendo casas nuevas cada dia. Asi se hizo en aquella casa, pero poco después ni aun eso j porque como van aprovechando en la doctrina, se van avergonzando y dexando sus usos inútiles y vanos. Es uso casi universal entre aquellas naciones del Orinoco y sus vertientes ó en¬ terrar con el difunto sus armas y alhajas, <5 quemarlas , menos entre los Aruacas , en donde , como dixe, el Médico carga con ca¬ si todo lo que era del difunto. Pasa mas adelante el abuso, y también es casi uni¬ versal entre dichas gentes, el ir luego que la viuda ó viudas han enterrado á su marido, á arrancar de raiz las sementeras que sem¬ bró el difunto, la yuca, el maiz , pinas, &c.
EL ORINOCO. 13 Todo quanto sembró arrancan , y dicen que es para arrancar de su memoria al di¬ funto. La razón es desatinada , y la pérdida cierta y grave ; y después se ven obliga¬ dos á molestar á los vecinos , viviendo á su costa hasta coger nuevo fruto. CARTA CCCLXXXV. Otras costwnhres de aquellos Indios. Siempre me ha causado notable estrañeza como concuerdan aquel grande amor que muestran los padres á los hijos pequeños , y el amor poco ó mucho que los casados tie¬ nen entre sí, con un descuido que casi lle¬ ga á ser abandono total de los mismos, quando están enfermos. Ademas , cómo compon¬ dremos este bárbaroé inhumano descuido, tal que al tiempo de verlo apenas se puede creer, con aquellas lágrimas, llantos y demostra¬ ciones de dolor tan funestas como las que hacen en sus entierros y funerales que acabo de refenr? Ello es así, que aunque ei enfermo o moribundo sea el hombre de la “sa y paire de familia larga , de quien toda depende, nadie se apura^ poco di,e" nadie se da por entendido, coma ó no coma e a o no beba. Las muestras de aquellos
14 EL VIAGERO UNIVERSAL. Gentiles dan á entender , ó que son insensi¬ bles ó que desean la muerte del enfermo; y claro está , que ni una ni otra cosa puede ser. Quando llega la hora en que comen to¬ dos , ponen aquello mismo que dan á los demas, debaxo de la red en que está tendido el enfermo , sin decirle una palabra , ni cui¬ dar de si come ó no ; no oye aquel paciente una palabra de consuelo en toda su enfer¬ medad , ni ve á uno que le anime á tomar un bocado. Si causa horror la ingrata seque¬ dad de la familia , también causa grande admiración la invicta paciencia y tolerancia de los enfermos : no se oye de su boca un ay, no abren sus labios para quexarse del mas activo dolor : quedan como estatua inmoble, fixos en aquel dictamen indeleble: yo me muero. Quien entra y sale es el Piache ó Médico de puro nombre , no por caridad sino por el interes de la cura ; muera ó es¬ cape , la paga ha de estar segura : todo lo que el Piache manda , se hace ciegamente. Le estuviera mucho mejor al enfermo que no le visitase ni viese ; porque la primera receta es intimar un ayuno general al en¬ fermo , y á toda la parentela : los mas de ellos mandan que ninguno de la casa coma cosa caliente ni guisada , ni pimentón , y prohibe lo que ellos mas desean comer. Lle¬ gando á la práctica de los remedios, ya vi¬ mos que los Piaches Aruacas ni duermen
ORIKOCO. i< m dexan dormir al enfermo, ni á otros: los dicos Otomacos echan agua fria incesan¬ temente sobre los enfermos, y con eso mue- y Chiricoas son con sol la cablTfuer“ quite h f se les muertos de ordinario quando van á sacarlos nunca escarmientan , v á esre ,1 s.fr:r~rrf:r=; lili a ^T" “ ‘““tibundos , una la violencia de los dolores y enfermedad la llor'de^— tomar después. Ni unf ni otra’ pltlbal llt gentiles . no la enfermedad porque Ifri no"l'’“ parí mas no muerel ,1“ vagueando no lejos de sul seoul “‘sma tranquilidad de ániló que ha nom ^nimo mueren los porque si son Christianos; que se van á H van a gozar de Dios en el Cielo ^si
l6 EL VIAGERO UNIVERSAL, llevan ya algunos anos pasados después del bautismo , en recibiendo los Santos Sacra¬ mentos , no les pasa por el pensamiento sos¬ pecha alguna de que puedan condenarse; pero debo también decir , que la mayor parte de aquel sosiego nace de su incapaci¬ dad , y del poco concepto que hacen de la eternidad que se sigue después de la exac¬ tísima cuenta que todos hemos de dar. Pa¬ ra prueba de esto referiré lo que me conto un Misionero. Enfermó uno de aquellos gen¬ tiles Salivas ; acudió el Padre , asistióle, y enterado de todo lo necesario para el bautis¬ mo , le recibió , y en él el nombre de Igna¬ cio. Caminaba el enfermo á paso largo á la eternidad , y ya solo tenia la piel sobre los huesos : después de consolar el Padre al pa¬ ciente , le dixo : ea , Ignacio , buen ánimOf que luego iras á descdnsar al Cielo. ¿Y cómo tomó el enfermo y la familia este consuelo? Bolvió á la tarde el Padre á ver á su enfer¬ mo ) el qual muy sosegado estaba miran¬ do á su gente , que con gran faena le esta¬ ba abriendo la sepultura al pie de su po¬ bre cama. Qué hacéis? dixo asustado el Pa' dre ; y ellos respondieron muy serenos: co¬ mo dixiste que ya Ignacio se iba al Cielo» pensábamos enterrarle ya. Después qu^ Dios lleve su alma , replicó el Misionero» enterrarémos su cuerpo; y no ha de ser aqub sino al pie de la Santa Cruz, con los otroS
. . .El- ORINOCO. 17 ristianos difuntos ; eso no, replicó la pa- « ■ entela, porque al pie de la Cruz no podrá suirir los aguaceros quando llueve mucho. lora |cómo cabrá en una misma cabeza aquella firme confianza de que se vá al Cie¬ lo el rnoribundo , con aquel temor de que no podrá sufrir los aguaceros el cadáver, sino se entierra baxo de cubierto? No puedo omitir lo que me refirió otro 1 Suay llevaba un Indto viejo mucho años de cama, esto es, de estar tendido en su penosa red , que es un potro de tormentos ; rogó un dia á sus tres hijos que en la misma red le llevasen á la sementera para divertirse un poco. Pues-, to ya en el campo , llamó á sus hijos , v lev dixo : „ya yo no sirvo en este mundo sino ..para estorbar y daros fatiga : yo he sido ..buen Cllristiano , y quiero irme ya al Cie- : i vosotros os encargo mu- »=ho que creáis bien en Dios , que® no os ..apartéis de la doctrina de los Padres nn ::Ahorcaid?^‘‘‘^ ™ - ‘“>^^ ..Xnii^KTe'ro-’e^^e^r ..Jl«e yo os lo he mandado asi.’> No’sfati! pultura^m^,-'^''= «abaron la sepn fnra, metieron a su padre en pIU • a ra que fuesen buenos , les mandó echar ..erra sobre sí, menos en la cara. Ya 1 ^ouo xxir. B ^ ^
EL VIAGKRO UNIVERSAL, habían echado buena cantidad , dlxoíesí jjesperad que ya pesa mucho la tierra, dejjxadme descansar un rato.” Descansó, y dixo á sus hijos : »ea , á Dios , á Dios hijos mios, sjechadme tierra á prisa.” Así lo hicieron, sin advertir que eran parricidas, y que en ello no podian obedecer á su padre ; y el anciano , homicida de sí mismo, se fue á la otra vida lleno de ignorancia. La buena fe de los mozos constó por la paz y candi¬ dez con que refirieron á los padres Misione¬ ros por menor lo que aqui llevo escrito ; pe¬ ro no parece que puede llegar á tanto la ignorancia , y mas quando ha precedido al¬ guna enseñanza , como se ve en el referido anciano. A pesar de esta ignorancia tan crasa , y de una confusión de ideas tan absurda, creeO que son los hombres mas avisados y capa¬ ces del mundo. Se les ha oido decir, princi¬ palmente quando están alegres con la chi¬ cha : hombres , cuidado que los Españoles quieren saber tanto como nosotros. Esta es una de las mayores pruebas de que la presun¬ ción es compañera inseparable de la igno¬ rancia. Añado lo que me consta por Larg^ experiencia , y es, que aunque los Indio^ generalmente son inclinados al hurto , pasan sus hurtos de una niñería , porque si* corto ánimo no se extiende á mas : hurta^^ quatro mazorcas de maiz , un racimo í
1 ORINOCO. 19 P a anos , dos pinas, y otras cosas semejanes , y ni aun esto parece hurto , porque al hacerles el cargo , responden al Padre ó al á m “ >"<rtado priLra cortos T se compensan los la hone‘'r"rn‘’“® mutuamente se hacen. En ;“r.Sa';r ““ B 2
26 EL VIAGERO UNIVERSAL, que solo Ies sirven una ó dos noches , y luego pasan adelante. Duermen con mu¬ cho sobresalto, porque por temor de selasal¬ tados de noche, en una parte cenan y dexan fuegos encendidos, y se apartan á dormir en otra : y ni esta diligencia Jes vale, porque ellos ya se entienden unos á otros. El modo de marchar todos en una fila en su continuo andar, es este: primero marchan los mocetones fuertes armados de arco, flecha, y lanza ; la paja que brotan aquellos lla¬ nos de ordinario excede la estatura de un hombre, y asi el delantero tiene la fatiga de ir abriendo y apartando la paja á uno y otro lado y pisar el pie de ella para abrir sende¬ ro ; y como camina descalzo, y desnudo en cueros, el corte de la maleza le hiere y ensangrienta, en especial de las rodillas pa¬ ra abaxo ; y en quanto se ve fatigado y ’ herido , se aparta a un lado , dexa pasar toda la fila de chicos y grandes, y hay tropa de ellos que ocupa una legua, y se pone el ultimo de todos , donde con el piso de tantos, ya el camino está bueno, y en sU lugar prosigue abriendo paso el que marcha- ' ha á sus espaldas ; de este modo se van re¬ mudando todos los delanteros. Después de los quales marchan los casados con sus ar- ‘ mas, y algunos chiquillos tiernos al hombro^ siguense los ancianos, que pueden andar pof • sus pies, y las mugeres débiles y ancianas*
. ORINOCO. 27 siguen las casadas cargadas con unos canastos muy grandes , y en ellos platos, as y otros trastos de cocina : de ordi¬ nario so re el canasto va un chiquillo senrnií^^ y otro va prendido del pecho de la j ^ oiayorcillos marchan junto á sus res . en la retaguardia van los Indios de na ! ^crza cargando cada uno un recio camnorpr ’ovalido , sea hombre ó tati? en M ”” hospital por- A canastos: ciérrase la fila con g e e guerra , y con los que cansados ya retiran de la vanguardia. Quando muere en a marcha algún enfermo de los canastos, se aparta de la senda el carguero, y ayudaentierran . le m^db ado muchas veces con calaveras y osamenas de ellos, de que infiero que rara vez entrerrau a sus difuntos. Fuera de esto aeaece, que en estas marchas le dan los dob¬ ladlas • so”*"” “ aquellas cundinas , y "o ™ marehando con todos - P'-o’^eguir si mismaVa e t?ib"f""’ " convaleclL^. 1 . parto, y rigor del sol TdT ’ J®'® al y atrevida . luego que á la orilla del rio
2 8 EL VIAGERO UNIVERSAL, dexan los canastos , y á las mugeres arran¬ cando raíces, salen en forma de media luna por aquel contorno , y no hay tigre, ni bes¬ tia que escape de sus manos: si tienen la fortuna de dar con tres ó quatro tigres, ó con un atajo de diez ó doce venados , estre¬ chan los cuernos de la medía luna , y uni¬ dos marchan en forma circular todos al centro, hasta llegar á tiro de flecha; y enton¬ ces sobre cada tigre ó venado llueven tan¬ tas flechas, que ninguno escapa. Para faci¬ litar sus cacerías, y que la paja alta no im¬ pida , tienen gran cuidado de pegar fuego á los matorrales cercanos á los rios donde ellos van á parar, y los animales á beber; y tam¬ bién aquella paja , yerva y heno , que retofía de nuevo, atrae á los venados, y á otra multitud de animales que buscan pasto tierno. Los Indios piden licencia á sus Misione¬ ros para divertirse en las selvas, la mitad de ellos quince dias , y al retorno de éstos van los restantes por otro tanto tiempo : en lo qual, no solo se atiende á que se diviertan en sus nativos bosques, sino también á que traygan , como lo hacen , carne seca al ca¬ lor del fuego para sus mugeres y familias. Allá en el otro lado del Orinoco arriman sus arcos , flechas y arpones, para formar es¬ tancias , desde donde un dia por uno , otro dia por otro rumbo , salen á batir y espan¬ tar los javalíes , que abundan con otras mu- i
^ el ORINOCO. 29 ^ 3 s especies de animales silvestres de carne pstosa y tierna. Escogen á la orilla del rio a ar o eda mas frondosa , y cortada la maeza con sus machetes , limpian y barren “'ucho aseo para ahuyenntrn * * cuelgan de unos arboles á lunf^ ^ chmchorroj para dormir; ner toda la noche llamarada de fuego contra J o a la ranchería , mientras arde el luep , ninguno se atreve á llegar 5 por lo pal velan los Indios siguiendo su turno, cui.. pndo de que arda el fuego: y este modo de íormar ranchería, y con las mismas circuns¬ tancias guardan los Misioneros en todas sus entradas y salidas por aquellos bosques v «elvas pobladas de tigres, tanto , que en las vegas del no Apure hubo noche que nos quiaban d sueno con sus bramidos ocho ó diez téCr’porm T” .osTa.^"!: — ó seis""^ sobre quatro «“Odo que entrando el arpón, obstan la!
2 o el viagbro universal. dos lengüetas para que salga: este arpón es¬ tá prendido con un cordel fuerte dé pira bien retorcida , afianzado el otro extremo contra la vetada ó astil de la flecha. De aquí es, que luego que el arpón clava al javalí, se des¬ prende de la verada ó astil en que estaba le¬ vemente afianzado; corre la fiera entre la ma¬ leza agitada de la herida, y la verada ó astil que lleva arrastrando, luego se trava y en¬ reda entre las ramas, por lo qual queda ase¬ gurada ; y así descuidan los monteros de los javalíes , ó paquiras, que van arponeando, hasta que no les queda harpon en la aljava, haciendo gran carniceria en breve rato. Van por aquellas selvas los javalíes en manadas grandes: la fortuna de los cazadores consis¬ te en dar con una manada brava, y que ha¬ ga frente , entonces á todo su gusto logran todos los arpones. Si la piara huye, logran el lance siguiéndola; pero con el trabajo de ir después recogiendo en largo terreno loS javalíes heridos , de los quales ninguno se pierde,, porque al ir precipitadamente en sU alcance, van al mismo tiempo rompiendo ramas tiernas con gran destreza , las quale^ sirven de seña segura para volver por los mis¬ mos pasos que habían ido. Este modo de caminar dcxando dichas senas se practica en todos los viages, que por aquellas espe' suras hacemos ; y la razón es, porque hay caminos ni sendas abiertas, y así par^
. el ORINOCO. 31 seguir uno de aquellos derroteros , no se atiende al suelo, po.que en él no hay señal por estar cubierto de mas de^ un palmo de Lidas“‘'r„' * famas que- Porque la Im "“J" ^a Pasado por allí, L2evo ? " =ada año echa sú mente ijs Iñot Los ”««“00 atreven á ^ ^ entera no se de la abunííi * ^V granmuv di, / «Je javahes, á causa de ser 1 deÜ* y abundan- Ím ; ^ sdvestres , y en comparación dél terreno, muy pocos los Indios mm tran al ojeo. Es la paquira espec rdelav'^" pero es a mitad menos corllenfa ftLt Intr/;" y q-tro pie: el ombligo encil del bulto notable, dentro dlf'^M ’ ^ ““ ti-Jad de almixcfe dl„ muere la paquira antes oue I “ el ombligo , ya no es Mmettibi?" purque se inficiona toda el , 1 <=arne, ^e es lo mUmo qqe he dicho ^ 1” u“'®’ niizcle Que el rs r Qictio del mucho alco guarTa e: <‘‘=' Orinoles d nr. conchas del pecho las oua “no se arrancan estando ^Iviv^'nT!;
2 2 El* viagero universal. puede comer su carne por el almizcle que sc difunde en ella. En este ojeo encuentran armadillos quatro veces mayores que los que se crian en llano limpio , de que hablaré después. Esto® están vestidos por todas partes de unas cori' chas tales, que como si unas contra otras tu^ vieran goznes,se ensanchan y se ajustan se' gun los movimientos del armadillo: ellos vi' ven en cuevas profundas , que caban coO sus agudas unas , y no se apartan mucho de su escondrijo para' refugiarse en él : sO carne es tierna y delicada , pero algo faS' lidiosa por el olor que tiene de almizclo- Si algún dia tienen mala fortuna, y no en' cuentran javalíes ni paquiras , no por esO vuelven vacíos á su puesto , porque en toda^ aquellas selvas hay abundante multitud. monos y micos de muchas especies en qü^ escoger á todo su gusto y emplear sus af' pones, y es de saber , que cada nación Indios gusta de una especie de monos , í aborrece á las otras : los Achaguas son extremo aficionados á los monos amarillo^» que llaman arabata. Estos por la mañana í á la tarde hacen infaliblemente un ruido i^' tolerable, con unos ecos muy baxos, que san horror. Los Indios Tunevos gustan cho de los monos negros : son éstos feos y bravos, y al ver gente, baxan con
. ORINOCO. íí sacudiéndolas y g^uSendo , con eso los ca- Ztr lr^“ ' L- /« rías l°ne'• *' "“ ■ "«<> vatodas a^aué!l' * ™ onitos pequeños, hav naciones comen de ellos , ni y que escrupulizar, porque así éstos “rdXTr:,.s.f„'“i" “ --i- Indios durante su montería • v i • seguro comen v se m* > X * todo frutas, que son^datiles oa, naranjillas de un aarW^r”'^® abundan¬ te! mismo color, y algo men^ ^ «•anjasordinarias ™ enores que las nate la hechura de las algor^Xt T Valencia , pe,» a, te' reyno da ten maduras - ramK; u ^ ’ aunque esror. que carganZr d “c'”* tomo Jiz . *
54. ELVIAGERO UNIVERSAL, res que bellotas, de mucho gusto; pero reynade las frutas silvestres, es la que llatua*^ los Indios en su idioma mutuculicúj y pors^* singular sabor la llaman los Españoles lech^ y miel , porque es tan sabrosa y suave cotuO dice el nombre que la han puesto, y junta' mente es muy sana. Donde quiera que baf de estos frutales , hay grandes manadas toda especie de monos y de micos ; pero c^' da manada de por sí, porque las unas se tis' nen miedo á las otras, según se infiere, pof' que si una llega á los arboles donde está co* miendo otra, ésta luego se retira á corneé á otra parte. También se valen los cazador^ y los que andan por los bosques, de otrí* frutas que no son de arboles como las ¿í' chas. Primero , son de mucho sustento uo^*' racimos al modo de ubas negras , que cen de unas palmitas tan baxas que con mano se alcanza su fruto: liamanse Maf^* rabes. Segundo, otras palmitas algo mas tas y muy llenas de espinas dan otros rac‘ mos de mayor tamaño , y su fruta es ag^' dulce y muy sana; se llaman cubarros.Ter^ ro , de las palmas silvestres llamadas ves^ ris , y de otras llamadas cunamas , vereí’^ después el aceyte admirable que sacan sus dátiles. Fuera de dichas trucas de arbo^^ por el suelo de aquellos bosques se halla multitud grande de varias especies de p‘^ silvestres > y de otras que por ser men^í
«•tí - ORINOCO. oc tes d/n,^ especies diferenj= ¿7».'“ r,',íi'; S’i'*" -1 S/;v' ™ ' \ "'""í“‘'""£ Tamh*^^ coronas tienen sobre las cabezas S" i ™ I, " ■ ”5ífiüsnrf£^^^^^ lo acaban de creer • son ° “® l-'e se puede pond^r Tr noches no es mur-hn ^ ‘lescanso de las mudar á cuidar del f ^'*'^‘1“® “e han de repantar los tigres sin'Üf” ’l?° do la carne ^ f„e’ a '"‘"''«en para ir asan- ~.«i,s,rz,í pi-í.''-i.- , los gritos mcesautes
4 i EL VIAGERO UNIVERSAL, sin encontrarle en los ríos de Tame , Gra¬ vo , Macaguane y otros muchos. Le picafl los Indios el tronco con un machete , y poí cada herida destila cantidad de resina taU blanca como la nieve , de un olor mujf suave ; y se ha experimentado , que su hu¬ mo alivia grandemente la cabeza , aunque esté con jaqueca , y quando ésta provieo® de frió, con dos parches que se ponen de" tras de las orejas, se reconoce luego la me' joría. Después que esta resina está larg<> tiempo recogida , se vuelve de color alg<^ amarillo ; y no dudo que servirá para otroí muchos remedios con el tiempo y la expe" riencia. Tres frutas á modo de ciruela^ verdes echa el anime de cada cogollo : ja' mas maduran , por lo que mira á poderse comer , porque siempre su jugo es un cáuS' tico tan activo , que morder la fruta , am^ pollarse y rajarse los labios , todo es unoí y yo por curioso y por incrédulo llev^ aunque de mala gana la mortificación, qu® me duró algunos dias, el primera con lof labios hinchados, después llagados y raxa-' dos, hasta que poco á poco se fue quitáis" do la acrimonia , y sanando las heridas. En las selvas donde hay peñascos y pí^" dras , se crian los algarrobos, que son áf' boles tremendos , y dexan caer de sus tro^' eos quaxarones de goma de á dos y tres bras cada uno: es diafana como el
el ORINOCO. 4» ’ "j sabemos hasta ahora qué quaiialutl'" de ella para alumbrarse asi en los montes como en su. que clavLr ‘‘'S'*® aquella snm ^ ®“ul° un carámbano de suTJrio/ a" P*”* vilo y de pábulo, arde toda l. u ^ rojando una llama muy clara >n»rse toda. Se ha tiLdn ' ^ consuaceyte coa ai^ua ° ^ derretir con zumos de limrf ’ ^ Varios da dura * v n ”7- V «siempre que- to en ?/ experiiLu. “«a notícr''“" «i»falina D¡ ras^l poTvf v’P-'- aviva los cobíel no'"*' ‘i“á"to que sea la pintura’ L"^ ^ “í^luattada y la defiende del p’olvo' ^u el dar este beUo lu¡trl afr''' “'atuas después de colorido P‘’l®" ^onde no hay piedras n/ ®®'''aa bos también ^ Lm ’, ®a'“a algarro- Loa Indias T"r ú'*‘"' mo nevado de Chita '^°v t”'^'" P*'’®* ^acia de incienso tan faade abungranado y aroma-
44 El' VIAGERO UNIVERSAL, tico , que se confunde en el color y en el olor con el que se lleva allá de la Europa ; y subiendo mas alto , hallan los árboles qu® dan la otova, ó como dicen otros , otiva ; es resina ni goma, es una como avellané blanca que hallan dentro de las flores aquellos árboles, tan blanda como una man' tequilla ; hacen bolas de á libra, y despueí las venden á ocho reales de plata cada una} y por mucha que cojan , falta siempre, pn^ los muchos que la buscan para remedio sarnas, tinas y otros males; especialmente es un admirable preservativo contra las ni' guas. Es gran confortativo para el estoma'' go: con una pelotilla del tamaño de un^ avellana tomada , y dos sorbos de agua tibi^ encima , se quita el dolor de estómago. To' madas tres ó quatro pelotillas del mismo tS' maño , fomentadas con agua tibia , sirve purga. El olor de esta otova es fastidios^» y tan fácil ella para derretirse , que to' mandola entre los dedos , con solo el natural se reduce á aceyte. El currucay goma que destila el árbol de su nombr^> después que le pican la corteza : es paree»' da al anime , pero muy pegajosa : tiene ^ olor aromático , mas intenso y fuerte que anime : se entiende por los efectos que goma muy cálida j y la experiencia ha mo*' trado , que una vizma de ella quita la fri ^' dad que se introduce en las descoyuníaduf^
, El ORINOCO. 4, «e huesos y en los pasmos. Lo que yo teril go experimentado es , que puesta una viz- ^ ™ t r ucay sobre los empeines, des¬ merite^ ) los quita entera¬ dlo. Ot’ra resTna'’n''''a“ sabe aún Tqu^miUdaTes líos InHinc ^ tiempo traían aquetodo a la que traen del Oriente , que no se podían distinguir unas nueces de otras. La sina rara que todavía no se sabe de don de la sacan los Indios Guavbas T y Chiricoas , es la que ellos Uam.’ de color encendido^ no i^^f" ur""* = SoeessmgularéiútensryonÍS^^^^^^^ deTquV;Lrmar" «untan el peúho y'^'alto d ’ tnara : observan oo^r y puestos allí coge cada^u^ «cubrir su cara , previenenV^^ chas. Lueao n,,! i ‘Os arcos y fle, olor de la^ma^a van perciben eí vantadas sus cabp7 qual los Indios los^¿charr^°''*‘*'’i ’ ““ El árbol que -n t ’ en la provincia de Carta
46 El* VIAGERO UNIVERSAL, gena llaman merey, y en la de Casanarc caracoli , todo es ntil 5 porque tomada e* agua cocida y tinturada con la corteza este árbol, ataja las evacuaciones de sangré'* su fruta es muy sabrosa , del color y casi de la hechura de una manzana ; pero sol<J tiene una pepita del tamaño de una almen' dra afuera en la parte opuesta al pezoO- El caldo de esta fruta fermenta como mosto , y pasado aquel hervor, sabe á vino» y tiene el mismo color. La pepita de afue' ra tostada tiene el mismo sabor que las al" mendras tostadas ; pero dicha pepita cruáí ó sin tostar es un cáustico violento : bastí un pedacito de dicha almendra, para abrí^ una fuente ó levantar vexigatorio quandí conviene. En los ríos de Chire , Tate , Pu' napuna, y otros muchos de aquellos KanoS) se halla la zarza tan celebrada y aprobadí contra el mal venereo. En los repechos parí subir á la nevada y paramo de Chita , halla la raiz de china , aprobada contra mtJ' chos males ; y se busca con ansia para po' ner dentro del jarro en que se bebe , ó en lí^ tinajas de agua , por la experiencia de q^^ por mala que sea , la purifica , adelgaza í quita las malas qualidades. Su color es en'' tre encendido y amarillo : es raiz de vulto y mucho peso. En los troncos de las palmas nace ^ polipodio ) su tronco es delgado y pelud^>
el ORINOCO. 47 um» ílaman los Betoyes sorroy 2 ""SO ’ es decir , brazo de mono. Su arro^iln^r creciendo y ma *^con ^ ^ P^‘“ caer. La ^ experimenf polipodio se ha dlul?. K ¡«ericia, puchern n ® ''’J®"*® J el qual echan en su Lwa! ® ?“*'° "“'• E" aquellas se halla también la pepita que llaman de toda especia , y es propio el nom? porque con ser del íamaño de una alm^ a''*’ Pflada , el olor tira al de la caneh, Te„ 1 piante no dista mucho de la pimienta y di bo el gusto "^"‘'“=°'«'^>y '«alaneno de vívoras ec ;ari • i todo ve- "-nos de Va i as '««I»-'<>» nn los ríos ni nm ^ . Y cria un árbol ba^ ^^xan al Orinoco, se gde abunInTey“°”“^‘''“"<i<>--y-r- de la hechura vil' ™ ! « picante y arom”Ica v manca , y merecía mejor
^8 EL VIAGERO UNIVERSAL, nombre que el que le dio la casualidad, 1 y fue , que recogiendo su ganado algunos pastores de aquel partido , picó una vívor^ al garañón que iba entre la manada de y®' guas, el qual corrió velozmente á uno aquellos arbolitos , y á vista de los pasto^ res empezó á comer de aquellos racintoS de frutillas : quedó sano,y aunque jumento^ dió aquella lección á sus pastores ; los qu^' les á su modo llamaron el árbol del burr<’> y la fruta del burro , ni es conocida otro nombre. Son ya innumerables las cU' ras que se han hecho y hacen de continU*’ con tomar cinco pepitas ó seis , comidas eU' teras ó hechas polvos, y aplicar otras taH" tas machacadas sobre la herida venenosa íí reparé en los dichos llanos , que todo hoH^' bre camina prevenido con buena cantidá^ de dichas frutas , porque como son llanur^’ grandes y casi desiertas , abundañ-mucb<’ las vívoras y otras muchas culebras. El bol llamado drago se halla por aqueli^^ selvas con abundancia : el jugo que dest'^ la por las heridas , que para esto le hace'’> es de color de sangre , y por esto se llaf^^ sangre de drago , tan apreciab'e y medi^^*' nal como todos saben. En las dilatadas gas del rio Apure y otros que entran en éli crece de suyo abundante arboleda de caC^J silvestre , y carga de frutos dos veces ^ ano , como el que CMltivan en los poblaíl^’'
A ORINOCO. 40 ™ or„s "aX": «pecies de po/eX:txrT“*’r se lo impida • no oh , van á ncoL " ^ lian quien íe lo^"*"'" > P=‘'-q«e hacopudos Y hermo^^^r^’ mas '««¿.tTirir;"? “s” ■ •" tanto que no distingue la vtL ” durante la flor • Iní cj^> una abundancia’ ¡ n mfn se malogra en p 1 > pcro todo cae y queest?„ ce " a*“ e’ ”"""* “tboles gtaXueX ’ <1“ ‘•"¡ lo. carrií» ^ ^'garrobas , y guardan su varne para muchos remedios. Los monos Ofos animales gastan ñoco 7 “ ^ fruta porque es purgante^ aquella al Cabima , qL así 7e lia 7"''“'"" > “ cha razón , de este ^ da los muchos nombres'^'' apenas nos entendemos^ 7 “ f ’'“l® que non otro nombre que el ^ ^ nombrarle parece que va es o r^ misma herida da tres ^ á la vista , pero m diferentes tos.Es el Irbol granTf tomo XXII ^ ^ ’ ^fondoso y corpulen, * i>
el viageró universal. to; sus hojas bien parecidas á las del per^ í la corteza de su tronco lisa, suave y gruesael tronco que este año dió aceyte , se est muchos años sin dar mas, como que ha nester todo este tiempo para concebir y eficacia á tan excelente bálsamo. Nace lugares húmedos , como son junto á los rioj y lagunas ; un año antes avisa el árbol licor precioso que vá preparando , y la seo^^ es un tumor que vá formando entre el troU co y corteza , á poca distancia del sitio ^ que se divide en brazos y ramas, que es mo el centro y la tiiediania , adonde todo ^ árbol remite aquel precioso humor , formar el bálsamo. En el mes de Agosto piezan los Indios á recoger este aceyte, ra lo qual algo mas abaxo del tumor abf^^ á punta de hacha una concavidad capaí la vasija en que se ha de recibir. Puesta ; la vasija pican el tumor por la parte inferi^J y cae todo aquel bálsamo que el árbol prevenido , que si el árbol es grande , dar la primera vez de diez á doce Este primer aceyte es espeso , á manera ^ miel refinada al fuego , y forma caer como la miel , y su color tira á Quitada aquella vasija, dexan otra encaj^^^ para que reciba el aceyte que queda got^ ^ do por la herida. Este aceyte segundo y% mas claro y manos obscuro su color. finalmente tercera vasija después de
.. ORINOCO. las, y el tercer aceyte sale mas líquido, Claro y transparente. El segundo y este ter¬ cero es e que usamos para purgar , y basta una Cucharada que no pase de media on¬ ía, para causar una grande operación sia y sin hacer cama , y aunque sea un cabador que ha de trabljar y mearse, no t.ene r.esgo alguno la tal purga . solo requiere tomar agua titia, y quanha'rá^^'^^'” A ’ mntas evacuaciones hara. y en desando de tomar agua tibia , ce¬ sa la operación , de lo qual tengo larga ex¬ periencia. El aceyte primero y grueso tie¬ ne los mismos efectos , pero es mas amargo que los dos postreros: todos tres son mara Vlllosos para todo género de heridas y nal ra llagas Los Indios, unos le llaman cabima por el árbol que lo cria , otros le llaman curucay : los Blancos, corrompiendo el nombre cabima , llaman aceyte de canime: otros muchos le llaman aceyte de maria , y es el primero que sale del árbol , que con facili dadsequaxa y parece ungke^to. La codU Cla que tienen loa Holandtes de comomr estos aceytes de mano de los Caribes es la Te Van"?;' •'; V que ^han padecido y padecen nuestras mi-
^8 EL VIAGERO UNIVERSAL, natíes, y otra grande multitud de pescado? porque no habiendo quedado sino media ra de agua , todo aquel á quien daba el en el lomo, iba muriendo; y sola la inmo® sidad de tortugas, que se contentan con ca agua , estaban vivas, y con ellas se manteniendo la gente mucho tiempo *• modo que la abundancia de pescado y tof tugas del Orinoco apenas es creíble á que la ven y tocan con sus manos. No por eso dexan de pescar en los pequeños y arroyos para variar de plato de divertimiento. Dos especies de raices cri^'* para este proposito , la una llaman cuna cf®^ ce al modo de la alfalfa, y cria la raiz s®' mejante á los nabos, menos el olor y sab^^^ uno y otro son tan molestos para el do, que machacadas algunas raices y 1^'^^.. en el agua, si la huelen, quedan embriaga^l^ los peces de modo que con la ’manp los pasando á sus canastos los Indios. El ^ del pescado huye apresuradamente agua riba y abaxo : los que tiran ácia arriba encuentran con una fila de Indios, que ap reando el agua con palos , los hacen con los demas agua abaxo para su ruina, P que los mas se aturden con la fuerza cuna. Los mayores que corren mas y mayor resistencia , se encuentran con atajado con un cañizo algo mas alto agua, vuelven atras á encontrar con d
ía cuna , y redoblando la fuerza , dan un salto sobre el cañizo , y caen sobre otro El- ORINOCO. 59 cañizo grande , que á espaldas de la re¬ presa tienen prevenido los pescadores , y asi no hay por donde se escapen. Esta es pesquería muy divertida , y de ordinario *^uy alegre para los Indios ; porque á es¬ te un pescado al saltar le da en la ca¬ ra, al otro en las costillas : los restantes lo celebran con chacota , y luego les sucede lo mismo de que se rien. La otra raiz con que pescan de este mismo modo se llama harhasco , es del mismo color y hechura que el tronco de parra , tiene también la fuerza de la cuna. Muy fácil y curioso es el otro mo¬ do con que las Indias pescan con cuna: mue¬ len el maiz cocido , y apartada una pelota de aquella masa, con la restante muelen una ó dos raices de cuna, hasta que se incorpo¬ ra bien. Vase al rio ó arroyo pequeño mas cercano, y ,va arrojando aquella masa que no está infir»irtnr, __ ■ . * tío está inficionada : concurren al cebo canriíloJ _ t gran
6o EL VIAGERO UNIVERSAL, do los pececillos, y con aquella pildora qu®' dan borrachos y sin movimiento. La corrieo' te los va llevando abaxo, y los muchacho^ con mucha bulla y algazara los recogen. modo raro de pescar, y fuera de la utilidad da, es rato divertido. La destreza con que Indio del Orinoco sale en su canoa sirviei^' do su muger de piloto, clava un arpón manatí, y lo lleva al puerro , es cosa adro*' rabie. La muger va remando , el marido f en pie, observando quando el manatí la cabeza para resollar, lo'qual hace con qüencia : apenas asoma , le clava un rec‘^ arpón de dos lengüetas, eí qual está preí»' dido en una soga muy fuerte y larga, hed’^ de cuero de manatí, que es mucho mas grii<^ so que el de buey. La otra punta de la so^ está atada en la proa de la .canoa : luego el manatí se siente herido, corre con la locídad de un rayo á veces una legua á ces mas, llevando tras sí la canoa, en qual con ambas manos y con mucho rí^’' go se afianzan el marido y la muger: go que paró el manatí, le va llamando la soga poco á poco el Indio , hasta que cercano reconoce el pez la canoa , y prende segunda carrera con la misma locidad , pero no tan larga. Llámalo P*’ la soga segunda vez, y al acercarse tercera carrera, en la qual infaliblemente?' cansa y se sobreagua boca arriba > **
fuerzo -r ORINOCO. 6i abren * i ílegaa con la canoa , le por la heridrse como entre solos dificultad es dentro de la canon ^ meterán no hay fondo ^ sitio donde g«'^r ma„rota';LríS^^ ' es esta. Se arrojan Lbó! V“^“ pies y la una mano nadan vl'^r ’ no abocan el bordo de la caCa^n* J* agua hasta quedar eon gran facilidad emnukn I ^"'“"'=“8 ponen dísKo*. j 1 la canoa y la vasija llamaíl^ ^ 5 Y tomando una Tar^^ en 1? l P'*'" ^1 caso car! Rorro im ñ modo de un gorro , empiezan á sacar arr,,^ j , '^'= un y al paso mismo que la desasr ^ ^ ^^Roa, ‘evantando, sobreaValt tcibbnd SU hueco al manatí • j en áe agotar el agua d; aler„ ‘r;,r‘’^'‘^ "navegar. Entonces P^''^ sobre la cabeza del manar'"^ ’ Y sentado la cola, van bogando nti ^^dia sobre ^o > donde esperan va 1 ^ Ylosq'ue nol^so^r^^^^ bre pobre , pornue <íp ^ homralldad. Es la gran liberiña irregular v A' ^^Rati o baca ma- «do.ya'di: P- me se mantiene de la yerba
02 EL VIAGERO UNIVERSAL, y ramas que se crian á las margenes del fie- La dentadura toda y modo de rumiar , propia de buey. También son muy semeja^' tes á los del buey su boca y labios , con los semejantes á los que tiene también buey junto á la boca. En lo restante de I*"* cabeza no se le parece , porque los ojos muy. pequeños y desproporcionados á s'* grande mole : sus oidos apenas se pued^” distinguir con la vista , pero oye de lejos el golpe del remo , por lo qual pescadores bogan sin sacar el remo del agn^ por no hacer ruido. No tiene el manatí aga' lias , y así necesita sacar cada rato la cabeí^ para resollar. A distancia proporcionada la’cabeza tiene dos brazuelos anchos á rnoíl*’ de una penca de tuna : estos no le sirven ra nadar, sino para salir á comer fuera agua : quando está el rio baxo , va y vuel" ve muy despacio, y los Indios y también tigres suelen echárseles encima. Baxo de di' p^: del chos brazuelos tiéne dos ubres con abunda^' te leche y muy espesa : luego que pare 1^ hembra, y pare siempre dos, macho y heifj' bra , se los aplica á las ubres , y cogido ^ pezón, aprieta á sus dos hijos con ambos bf^" zuelos contra su cuerpo tan fuertemefl^^j que aunque nada , brinca y salta fuera d^ agua con todo el cuerpo , jamas se de^^ prenden las dos crias de los pechos de madre, hasta que tienen dientes y muel^^^
1 ORINOCO. 6* aprenH^* de sí, y van junto á ella su Al^ comer lo mismo que come pía fio'ilr". toda certidumbre'nom dos pescadores oárr ^ habiendo pagado á natí, acertaron á traer una ha^u que es quando están mas ira tal , que entre tóñtf fV" ™ "» con sogas y palos no la hombres la lengua del alúa do I la canL los pesLdoref "f a. d. 4.„.4.;is:d? ""t X'lbír'" ^ « ’ddo. U man. dd abrir , para que sacadas las entrañas, mas laeilmente la traxesen á tierra • con »l to de las entrañas sacaron las dos crias cada una pesó arriba de veinte v c^Tn '*r® CIO y grueso que ^ tal Vi parm , > Y tiene largos que los del toro^^Su ^^1°* Chura contraria á la de todos! ^ qne éstos la tienen de altn de timón, y realment i inon,; pero la cola an u tí es á modo de un a manavuelta de la extremiH^r^^^^ que da á la izquierda, y ¿a tlel cuerpo ^ y de ordinario tiene una va-
64 EL VIAGERO UNIVERSAL, ra de travesía y á veces mas, por qualqtn^ ra parte que se mida. El grueso es corras'- pondiente , y todo quanto contiene fuera ^ Jas ternillas en que remata el espinazo > grasa ó pura manteca. Después del cuero ti® ne quatro telas, dos de grasa, y dos de ne muy tierna y sabrosa : el olor quando están asando , es de lechon, y el sabor ’ ternera. Las costillas son mas dobles y red^ que las de un buey ; y entre la ultima tura del cuello y el casco de la cabeza, t‘® una choquezuela redonda del tama* de bola de trucos ; este hueso es remd idi' experimentado contra fíuxos de sangre >- para este efecto se busca y encarga ansia. Del cuero forman rodelas los Ind‘f para reparar los flechas en sus guerras. l'i dia antes que llueva, dan grandes saltos ra del agua. Los laulaos , que también son de est^ na magnitud y de carne muy sabrO^ caen en el anzuelo que hacen muy gr^t’^ y recio para que no le rompa. Despues ha tragado el cebo y el anzuelo ^ le dar tres carreras como al manatí, para saC le á tierra despues de cansado. Los hab^j. dores Blancos del rio Apure atan la la soga á la cola de un caballo, y 1^ ^ ^ extremidad con anzuelo y cebo la arroj^^^,, rio: y apenas se prende el laulau , met® puelas al caballo el ginete que está esp^^
, El* ORINOCO, 65 O encima, y no detiene la carrera, hasta nn. ; ®'g“- e e os pasan de doce arrobas. vnr TLT T" “ “"¿«“O . el macl Orinoo^* ^ '"“'=1'° en pero ooM ' “ y p“ las H g'^""'í«“ente se aprecia , es irnZtz^zz::::^.'; >o^aep.,afi„a,y,„/:¡:; mismo sitio donde debían estar lo" s «;r"‘ rj^" b aña p‘f ' ■ » una meml d. Estas , que llaman piedraí de ciirbi^ itrio’ y compran á qualquier solo el peso de tres granos de trigr,7oVa! bio 'Ü “eharada de agua ó de vino ti¬ bio , hacen correr la orina t pero se ha e77ol’Tal"n".rj“"7. 'l ^ '-V laxan de tal mod7l7 puede retener la oriiia."'^*'^” tomo xxir. fi
66 El, VIAGERO universal. CARTA CCCLXXXIX. Pesca de las tortugas. Es tanta la multitud de tortugas de ‘J’!* abunda el Orinoco, que por mas que rae^[ late en ponderarla, estoy seguro que menos de lo que realmente hay ; del incr^ ble consumo que hay de ellas, se podrá ferir su multitud. Todas las naciones y blos de los paises comarcanos y aun de *; distantes concurren al Orinoco con sus lias á lograr la cosecha de tortugas; pof^. no solo se sustentan los meses que durajJ no también llevan abundante provisioi* , tortuga seca á la lumbre , é inmensa dad de canastos de huevos tostados al lor del fuego. Pero lo que principal atrae á las naciones , es el logro del ac^J que sacan de los huevos de tortugas en tidad excesiva para untarse todo el anO veces al dia , y para vender á otras nad^ mas remotas, que no pueden , ó por no quieren, baxar al Orinoco. Luego baxaroel rio empieza á descubrir su i playas por el mes de Febrero , empi^^^.' salir también las tortugas á enterrar en sus nidadas de huevos. Primero salen 1^^
KL ORINOCO. 67 se llaman terecayas , pequeñas , que apenas tienen una arroba de peso: ponen estas vein¬ te y dos í y á veces veinte y quatro huevos comolos de gallina, pero sin cáscara ; en lugar de esta están cubiertos con dos membranas, una tierna y otras mas doble. Entre estas te¬ recayas salen á poner también todas aquellas tortugas que el año antecedente no hallaron playa para esconder la nidada, ó no les dieron lugar las otras tortugas por su multitud. Estas tortugas grandes, que en llegando á tener tres años , pesan dos arrobas , ponen cada una sesenta y dos , y de ordinario sesenta y quatro huevos redondos, mayores que los de las terecayas, y de membrana tan fuerte, que los Indios juegan con ellos á la pelota en las playas , y también se apedrean con ellos por diversión. En cada nidada de estas se halla un huevo mayor que los otros, y de él sale el macho , y el resto de la nidada son hem¬ bras. Al mismo tiempo empiezan á concur¬ rir al Orinoco por todas partes avenidas de Indios de todas las naciones dichas , for¬ man sus chozas pajizas los unos, otros se contentan con clavar palos para colgar de ellos las redes en que duermen. También con¬ curren multitud de tigres á comer tortugas, que realmente hacen fastidioso el paseo y regocijo de los Indios; y á la verdad , por mas cuidado que pongan , cada año se co¬ men ios tigres algunos de aquellos pobres la-
74 El' VIAGERO UNIVERSAL, coge entre manos la concha de la tortug*> que corresponde á la espalda , y la muge^ concha que corresponde al pecho; y despi^^^ que cada qual pica bien la carne y mantee^' y gran cantidad de huevos que quedan P®' gados á la concha, las mismas conchas sJf" ven de olla , y sin el menor riesgo de 9*^^ se quemen , antes de que esté á punto ponen en los fogones , con que tienen principio el gigote que se preparó en el Pf cho muy sabroso y tierno , y hasta el mo pecho Ies he visto'comer , porque aquella concha muy penetrada de mant^^ y tierna : luego se sigue el guiso ó plcaá>‘‘ de la concha principal : este es un gran galo, y se llama garapacho ; y finalme'’^^ entra en tercer lugar la olía , y todo se roña con abundante chicha que llevan P^f venida para toda aquella temporada , qual no es creible quánto engordan aqu^ , gentes, especialmente los muchachos y ma. Es la carne de estas tortugas muy ranciosa , y de buen gusto. Pero no pára aquí la grangeria y ^ dad de los Indios , porque fuera de 1^ mensidad de los huevos que comen > 1 los que consumen para su aceyte, también unos largos cañizos , donde jl innumerables huevos á fuego manso calor del }sol, los ponen secos á modo d^ ^ gos pasados, y después llevan grande
el ORINOCO. 75 ancia de canastos llenos de dichos huevos a sus casas , y qyg cQjjoxca la abunancia , por solo un cuchillo venden quatro canastos e estos huevos secos que podrán finX huevos. Llevan también al Duedtn tantas tortugas , quantas P den sufrir las embarcaciones sin hundirbaíclLT , antes de emcontíaCra travan lo. ’ ^ ^ ""smo modo les atan y ravan los pies. De esta especie de tortuga o que me causó novedad es la multitud de huevos que cada una tiene dentro de sí; porque fuera de las sartas, que asi están, que na de poner este año , mas adentro tiene va los que ha de poner en el otro , casi del mo tamaño , pero sin aquella tela ó men/ brana blanca que después tienen : y par¡ ha de poLr del nabo, mostaza , &e " 1“"’“ ^ 'a quantos años tienln al 1 ? ° P*" ptevencion de crias. ®S«Uos animales dem'irter"''''’'’'" recogen los Indios’drolbor“E"“^”'T abundancia de enjambr^l'^r-no srha,',:
70 EL VIACERO UNIVERSAL, paío hueco, árbol, ni rama concaba, no se halle colmena con abundante miel, 1^ que sacan con facilidad, agrandando puerta de las abejas , ó derribando y rajaf' do el tronco , sin temor de ellas, que no p*" can ni tienen el aguijón de las de Europa* y así luego vuelan y se van á buscar ot^^ rama hueca. Es tanta la miel que recog^^’ que por un cuchillo venden los Indios cio<^ frascos de ella después de despumada y lada, y todavia abundára mas, si una espe^'^ de monos pequeños ó micos no persigui^^^ las colmenas. Se pone el mico á la pueril) ^ al salir y entrar vá cogiendo y comiendo*^ la abejas ; después si puede • meter la no dexa panal en la colmena; y si no po^ j mete la cola , y como sale untada de oi' se vá saboreando con ella, hasta que y^ ^ cola no alcanza mas.
carta cccxc. Fertilidad y frutos preciosos del Orinoco. c V^orre el gran rio Orinoco, como ya he dicho, al pie de unas altas serranías desde nue nace hasta que se sepulta en el golfo triste cumbres ^descienden caudalosos nos , y multitud de arroyos : la humedad que aquellas corrientes difunden por los valles, tiene á estos hermoseados con mucha y fresca arboleda. Los ríos por la al tura de que baxan , pudieran ser sanerarlol fácilmente con repetidas azequias. S^tet «“‘«TO alguno produce bosques cajos arboles son de notable corpuleLia; Ln !• P**'* ^fboles de cal cao,SMecultivase.En las vegas del rio Apu- '‘í arboledas de'’"^'** Orinoco, ntazorcas llenas t^graúl^r ’ suelo espontáneamente pataca •«crables monos, arditas na^ “‘"cyoa , y otras aves que ¿“Si’ curren á i ^ ^ ^ porha conse perdieran suyo mados de lapl,i„"¡rdec' TuV V Orí; V ^ Caracas que son el fcyyclOrttucoydondesedaelLjorca-
yS EL VIAGERO UNIVERSAL, cao ; y cotejándolos con los de !a vanda Sur del Orinoco, hallé en estos mas camp^> mejor migajón en la tierra, mas fácil 1 mas abundante el riego para inmenso^ plantíos de cacao. Por otra parte vi en Guayana un árbol de cacao tan frond<í^ so y tan cargado de bellísimas mazorca^) que no tenia que embidiar á quantos vi el Tuy y Orituco. Ni es de omitir la can^^^ que á modo de la de los Quixos de la vincia de Quito halló un Misionero en entrada á los Andaquíes y otras nacioii^ cercanas á la parte superior del Orinocí^ el qual me aseguró que hallaron una entera de arboles de canela , y que las jas, de que cargaron mucha cantidad , mas fragantes que la corteza. Yo tengo cierto , como he dicho en otra parte si esta canela se cultivase , seria tan como la Oriental. Un sugeto de toda vera<^'' dad me ha asegurado que los Regulares pulsos la cultivaron en algunas de sus 1’^ ciendas, y remitían á Portugal grandes c/ tidades de ella , vendiéndola por •Oriental. Fuera de esto, de la cana que casi todas aquellas naciones sieml^f^ para golosina y entretenimiento de sus del tamaño de ella , y del intenso dulc^ ^ su jugo , se infiere con evidencia , que aquellos inmensos y despoblados terrifOf^ ^ dieran no menos utilidad con el azuca»*
EL ORINOCO. 79 con el cacao ; y mas quando la pendiente de ios rios dieran á poca costa copiosos canos de agua para el movimiento de los ingenios y máquinas con que en otros paises se bene¬ ficia la caña á excesivo costo por falta de agua. Sobre el café yo mismo hice la prueba, le sembre y creció de modo que se vió ser aquella tierra muy á propósito para dar co¬ piosas cosechas de este fruto. Por lo que mi¬ ra al añil , le brota aquel terreno al modo que en otros nace y crece de suyo la ma¬ leza i y ya se vé quánto diera , y con qué abundancia sembrado y cultivado. El sasafrás tan apreciable tanto por lo saludable y aromático del palo , como de su corteza, se halla con abundancia en los contornos de la boca del rio Caura en Orinoco, donde sin buscarle se ha encontrado ; y á causa de la uniformidad del temperamento es muy creí¬ ble que le hay abundante en otras muchas de aquellas vegas.'Esto es por lo que mira á los valles , por donde por la vanda del ur y e Oriente baxan las aguas de aquella inmensa cordillera. ° ^ La vanda del Norte y del Poniente por pues d""v. r lanos , que empezando desde las ralees de la serranía que desde Quito camina mas de ochocientas leguas hasta las costas de Caracas , terminan dichas llanuras en los
go EL VIAGERO UNIVERSAL, dilataclos margenes del rio Orinoco. Las gas de éste y de los rios qne recibe Pj\ dieran dar abrigo á muchas y grandes vil ^ y lugares de Españoles , y sus fértiles egi^ ^ y campanas rasas dieran pasto abundas á innumerables cabanas y atos de gana todo está pronto, todo combida al cultivo?^ por todas partes ofrece el pais larga pendencia en ricos y abundantes frutos-1^^,^ tre los quales , no es de menor importan ^ aquella fruta 6 especia aromática', que garmente se llama baynilla ; ésta de su pria naturaleza es silvestre ,sí bien yá hallado modo fácil y método á propó*'^ para cultivarla : nace de suyo en las may res espesuras de los bosques y vegas ; si ^ lia arrimo , sube y se enreda entre los les con multitud de sarmientos de verde , y las hojas de la hechura y forrnn^ tiene la lengua acerada de la lanza : se n' ^ ra de los troncos y ramas , no menos \ V las parras que suben y se apoderan de ^ álamos; pero si la semilla que cae yá madura se abre la baynilla , desgracia de nacer donde no halla se pierde y no da fruto , á manera de chos hombres de mérito que por quien les dé la mano , quedan abando é inútiles para la sociedad. No me en apuntar quanta utilidad diera solo f ji glon de esta cosecha , en la siiposic*
el ORINOCO. 8l que se poblara aquel inmenso territorio , lo qual se puede intentar con el seguro de que no seria en daño de aquellos Indios, por ser tan espacioso y dilatado el terreno que, comparado con las gentes que mantie¬ ne, se puede y debe llamar desierto ; y se vé c aro , porque desdé el Orinoco á los llanos de Cumaná hay ocho dias de camino por tierras-despobladas; desde el mismo ,to. mando mas arriba hasta los llanos de Orituco , hay nueve días de llanos y rios sin haita ores, á excepción de tal qual vecino que DO lejos de la Serranía cuidan sus ganados desde el Orinoco á Guanare ; y desde él mis¬ mo en mas altura hasta Varinas hay veinte dias largos de tierras desiertas : desde la bo ca del rio Meta en Orinoco hasta las misiol nes altas deCasanare, hay unos llanos única¬ mente habitados de fieras; y en fin, del mismo modo se dilata aquel llano hasta el .spriírrisst 'i" alguna. Tomo xxii» F
82 EL VIAGERO UNIVERSAL. CARTA CCCXCI. Religión de estas naciones. En medio de la gran barbarie de las nacío' nes del Orinoco, se advirte que tienen al' guna idea de la Divinidad, aunque muy confusa. Los Caribes, nación dominante por muy numerosa , llama á Dios Quiyumocon , es de' cir , nuestro Padre grande j pero aun no esta bien averiguado si estas voces tienen por ob' jeto la causa primera, ó si se refieren al antiguo de sus progenitores. Los Salivas dicen que el Piírii hizo j y lo bueno : que Púru vive en el cielo : que | hijo de Púru mató aquella serpiente que de^' ' truia las gentes , &c. Los Betoyes decian antes de su convef' sion , que el sol era Dios , y en su lengua a* sol y á Dios llaman Theos, voz griega también significa Dios ; pero ninguna de tas tres naciones dá la menor muestra culto ni adoración, ni á su Púru , Theos , al Quiyumocon. , En ninguno de aquellos vastos paises ha hallado hasta hoy muestra de idolatr*^' y así hay este obstáculo menos que veuc^
^ EL ORINOCO. . 83 para su enseñanza. No obstante esto , en la nación Betoya huvo que vencer algo , porque e puso en el catecismo esta pregunta ¿ el sol IOS. y al punto respondían que sí. La espuesta que se les enseña es : no es , porjuego que Dios crió para alumbrarnos, o puedo omitir aquí lo que pasó á un Mi mnero con un gentil Betoy, llamado Cag al , al pnnc.pio de la conversión de esta Mcion. Insistía en una de las platicas , que ^.que no creyese la doctrina que de parte de los les enseñaba , le llevarían á ser quema¬ do perpetuamente á la casa del fuego , don- e viven los demonios, (esta es frase propria ae aquel lenguage.) Vino después Caeiali a informarse mas despacio de la materia* explicósela de varias maneras y con simi* les materiales, que son los que mas sirven para su rudeza ; y quando se hizo careo de «ta tan importante verdad , se alteró todo, encendiosele el rostro , soltó las lágrimas, y como ha hecho Dios esto > • mayores se han perdido , y ¿21"' 7 " porque Dios no les envió Padres nup I «ha dificul'tad'll'”"*”'*'^ fA^agiali, y mu¬ sa de la perdición de gentiipc ’ pecados de aquellos 5 por los quales se hicieron indignos
po . el viagero universal. requiera; v. g. la lengua Betoya no ha me* nester la P: 1 a Situfa no necesita la le' tra R: y asi de las demas que se han re* ducido á arte en dichas misiones. CARTA CCCXCII. Variedad de naciones de estos paises. Causa admiración la multitud de nación^* que hay en estos paises , y el corto mero de individuos de cada una de elh’’ La nación Cacatia , Christiana ya , no de mil almas, y hoy no pasa de quiníe'’' tas. La nación ^chagua , parte converii*^^ ya , y parte próxima á convertirse, no ga toda junta á tres mil almas. La Jirara y Betoya , que en su gentilidad un agregado de varias naciones , hoy man tres colonias , que no pasan de mil almas. Lo mismo digo de la nación ^ Uva , que no pasará de quatro mil aln^^^ Otras hay de mayor gentío , como In ribe , que puede poner ó en tierra ó en , doce mil Indios de guerra. Ocupa estn cion parte del rio Orinoco, y mezclad» ^ Indios Aruacas puebla la costa maritif^^^ La nación Caberre , aun mas ra, brutal é inhumana que la Caribe,
da en 1 ORINOCO. 91 sus k ^ á quatrocientas leguas de que h V'' numerosa, y tanto ribl Z ^ invasiones de los Capiraguas d^ ochenta ya con cien y haftTb ^ ¿ Caberres, el Peor han llevado los Caribes el nume^^*^^* ° * infiere el valor y numeroso gentío Caberre. Fuera de estas dos naciones las restantes o„. 1 cubierto son de tan ^ apunté ya v 1 que aneme * ^ algunas de tanto menor nnm j. ^*‘^‘^‘uemos las causas del corto ero a que están reducidas estas nacióes, pero antes referiré una anécdota que me «n pueblo .nal formado de choz”: da del”sm* á lavantados unos V or. í *“ por ver Misfon! ® novedad , ellos ;=r una sombm "dVíepuM" ’ ^ 'a de cincucrtta hombres ^Ent'“ triste casa n.ie» j- ’ Jotramos en su P'^^áíoTm’as^ de eaem- ‘>^yda : no ^he- '«des en que lu* pobres *« de las culeb ^”.*''0 para librar, “dentos de pal?- .^. • y “"os palo solido y tosco , que lia-
92 EL VIAGERO UNIVERSAL, man en su lengua turres : tomamos asien¬ to, y no hubo aquí mirray, como usan otras naciones, esto es, arenga de bienvenida, que ya hablé en otro lugar. La primera co¬ sa que me díxo el Cacique , después que s® recobró del susto, fue esta : Padre, si algo que comer, nos desayunaremos todos, poT' que no hay en todo el pueblo cosa que llevaT ^ la boca. Quiso Dios que un Indio catecumC' no de nuestra comitiva traxese un canasto huebos de tortuga tostados al uso de la tief' ra ; con ellos se consoló el Cacique , y coO'’ vidó á sus vasallos, aunque les tocó po" ca ración. Concluido el almuerzo, admirado yo, no su pobreza que es general en todas aquella* gentes, sino de que solo tuviese cincuenta hon^' bres, contando entre ellos á los viejos y ^ los inválidos, le díxe : Cacique, cómo nes tan poca gente ? No hay de tu nación y ^ tu lengua otros pueblos fuera de éste ? Respoi*" dióme en lengua Caribe con este laconisfí’'’ que pudiera servir de epitafio á la nací^’,^ Guayquiri:f;o somos mas, Padre, y los que inos, somos los que han querido sobrar los ribes. Proseguí la conversación, y en ella conto el Cacique como su nación habia de pueblos numerosos y guerreros : que bia mantenido guerra largos años con nación Caribe ; y que prevaleciendo mató , destrozó y llevó esclavos á quai'^^’
quiso- ORINOCO. 93 que I * ^® m antenían vivos, era porsinn lo querían así, no por piedad, íes como á esclavos, talándoá la 5^a > y tomando sus frutos, así vegacinn^^j^ f sus continuas na- Be cada ‘¡orto gentío que contiedel Orinoco* porX'l'l letado también^ las dem clon Caber® ll se ha /I j ’ como ya insinué , no a dexado dominar de los Caribes, my otras dos causas mas sensibles por er domesticas, y no menos inhumanas La primera es el frecuente y cruel uso - veneno los de la núsma naeio “ uncr^ Otros por causas muy leves: todncT ^ «nbebido en el corazón el sobresalto y^eoTdot'^-^Untf^’'^ graeias que ven en otros“'sTirind' quiere consentir en el Td u • ^ violencias del venpr, , morirá 3 íe dará el galan Que\’ -Jo vista, aquella barbarie se tllf * *o'o instruidas de a Uv " -‘"“f" r’ jan antes un^ ^ natural ehoer injurirá sr ' . que ha. rio hallamos n quando al contranto que llorar ea esta mate-*
EL VIAGERO UNIVERSAL. . ria en el feo desahogo de muchas que pro* fesan la Ley Santa de Dios. ¿ Qué respoderán éstas en el Divino y riguroso tri¬ bunal , quando para juzgarlas les ponga de¬ lante una moza de veinte y dos anos de edad» criada en lo mas inculto de las selvas de UrU y del gentilísimo , llamada Tajalú , la qual hizo mas aprecio de su honestidad que de sU propia vida , que rindió á violencias del tó¬ sigo que ocultamente le dió el inhumano y ciego enamorado ? Llamóse Xaviera eO el bautismo, y entregó su alma al Criador por tan loable causa , adornándola al des¬ pedirse de su cuerpo con serias protestas de que perdonaba al ciego malhechor. Esta mutua carnicería en la mayor par¬ te se minora , y en muchos pueblos entera¬ mente se acaba después de recibir nuestra Santa Fe: entre los ciegos 'gentiles no. Lue¬ go que muere uno de veneno , cuyas se¬ ñas infalibles son , que unos se secan y mue¬ ren con sola la piel sobre los huesos : otros mueren dentro de breves dias, rajándoseles la carne con lastimoso horror; otros se des¬ atan en raudales de sangre por la boca í narices , según la malignidad de los vene¬ nos : pasado el entierro , ó ya la tienen ^ rastrean noticia del matador los parientes del difunto : y después de habida , sea pro¬ bable sea cierta , disimulan con singular es¬ mero y habilidad hasta asegurar el lance»
j , ORINOCO. 95 tela ^ matador con la mayor caucaíí ^sta manera se eslabona una muchas de muertes con que destruyen sin necesitar de que rfra ? persigan , aunhallar' uinguna nación de aquellas se ‘1 que no los tenga, como después diré. s!„ llenarme de’hLor r ;rf„rvi‘ «Perlmentado, tre Iftc j ’ muy general ens gentiles de las Américas , y tan araygado que cuesta muchos afanes y pesaumbres á los Misioneros desarraygarle en - teramente. ° ¿Quién creyera que aquella misma India_, que por nueve meses carga en sus en- «anas la criatura con tanto cuidado, ella “tí.'ssirr.í-,"* “ pía hija ron sui’ nr ^ ^ P ™ ' -asi!y,ast^ras‘’qre“aTard-"“^^^ [eagio sangriento, logran I3 vlda^*'* IOS azotes con que Inc • j nazan ó castigan - ^ mandos amo¬ ver á sus , í P"a defenr a sus tiernas hijas. Esto no bastara si ’ P'“víencia del ¿riador n^hubirra ¿is!
g6 EL VIAGLRO UNIVERSAL, puesto que en dándolas dos ó tres veces e pecho á sus liijitas, las cobran tal arno^ verdadero, que vence y sobrepuja á aquel íal' so amor con que las procuran, al tiempo nacer, la muerte. Esta crueldad practican gran disimulo , rompiéndoles la nuca , apt® tándoles de recio la tabla del pecho, ó cof" tándoles tan á raiz el ombligo , que no pueda atar y acaben desangradas. De depravada intención nace en su gentili<l^ el que luego que siente los primeros dolo' res la India, se va con disimulo á la vegj del rio ó arroyo mas cercano para lograf * sus solas el lance : si sale á luz varón, seb'^ va lindamente , y muy alegre sin otra coi' valecencia salió con bien de su parto ; po^^ si sale hembra, la desnuca, ó sin hacerla no , como ellas dicen , l-a entierra viva: l^N go se laba y vuelve á su casa , como si hubiera sucedido. Y aunque el parto sea su casa delante del marido y de la pafO^ tela , si la criatura sale con algún defecto .i con alguna monstruosidad ; v. g. con mano ó pie menos, ó con el labio raja^*’' como suele suceder, en tal caso, sea heino*^ ó sea varón, nadie se opone, todos consieo^^ en que muera luego, y así se executa; y en ^ quando la muger da á luz dos criaturas, es defectible el que uno de los mellizos ha de luego al punto enterrado á instancias ó P mano de su misma madre.
EL ORINOCO. 97 ara evitar estas atrocidades , después los Misioneros han entablado amistad n una nación nuevamente descubierta, deses que á fuerza de dádivas y razones los e/nn'^ki ^^'^can sitio á proposito para blando ellos, generalmente haaunnn * ‘dispersos en varios puestos, aunque sean de una misma nación ; desla Ubi? de^" herramientas para de esto o, 'f'*' ^ *^">et„eras: después llevadero, el mayor ado del Misionero es tener lista de las geres preñadas , poner todo cuidado en qUe no vayan al rio ni á sus sementeras ®u el mes del parto , señalando para esto ^inistros y espías ocultas; y después de tod^ sus diligencias , ya le viene el aviso oue fulana enterro á su hija , y después on. la ptlLta^iU-: M de los Misioneros estriva á los prinlle'^v^Dr' ^-“1 qae dos vaya adllanlTa ChrilTanrd «eible ni ponderable ^ 'a"dad : no es P^vdida de aquellos pobrllt^'^r lies la • j ^ ^^ocentes, á quie- '•^" ■ Poral qttaVV" u la eterna. *^ügeres^gin?r Crueldad • ^^^comunado á es- i'OMo xxi'i ‘^>^‘an coa el G
EL VIAGERO UNIVERSAL, mismo carino á las hijas que á los hijosj pero no tantas que basten á disminuir « horror que causan otras con su diabólica costumbre , que como dixe, es causa considerable del poco aumento del gentío» la qual junta con el uso de dar veneno» y la frecuencia de las guerras , tengo poj causas proporcionadas para que aquellas n^ clones no sean, ni puedan ser numerosas rante su gentílica barbaridad. Fuera de estas tres causas tan podetO^ sas , hay otras que concurren á la dimin'^' cion de los gentiles ; v. g. la ninguna dad que tienen con sus enfermos: otra, voracidad con que comen quando hallan ocasión : tercera, su desnudez y desabríg'^'^ quarta , el arrojarse al rio á labarse, aunQ^^! esten sudando ; y otros usos , todos conJ'^J su salud. De modo , que la luz Evangén * no solo les acarrea la vida eterna, sino bien la temporal , desterrando guerras venenos, y atajando la crueldad de las dres. Estas son las verdaderas causas despoblación de América, y no la preten» ^ crueldad de los Españoles, como supn'^^, algunos estrangeros superficiales y malí^^^ ^eronohaytal^no somos crueles^ sino muy tes de nuestras hijas, me han replicado la^ madres, al afearlas la dureza de su tirann^^^ razón. Persuadense que el mayor pueden hacerlas es sepultarlas entre la^
bras J I ^ ORINOCO. 99 asniv. * !*i al mismo tiempo que se asoman á la primera luz. la m la respuesta de una India Parió aquellas colonias: versa vi ^ ^ instancias de una per¬ qué m .ombligo tan á raiz, tuvo elT«desangrada. Pasado un mes r,:’:'/í;’5Kürs,t.':: Va suelo , y quando pensó que ¡llo^ ' y arrepentida, dixo «na asi: «Padre , si no te enojas, te diré lo que hay en mi corazón.” No me enoiaré re,spondió el Misionero, bien puede. Eumuces dja desahogó’su doCt„t« palabras: „Oja a, Padre, ojala, quando mi SHrr-- hubiera muerto • ñlm i e'®® ■ muerte , y cor ¡lio 1 R ’Í la muerte, que vendrá , y'*mrbub^'*'^“ tfe estos Inri! ^ pobre India enos: ellos van con nosotras á la G2
Io6 EL VIACERO UNIVERSAL, vá dentro de la caxa , fuera de la qual le de dar una escopeta , pólvora y balas , frasco de aguardiente y otras menudencia^) como son agujas , alfileres , anzuelos , Esta es la paga de un esclavo quando le veO' den ; pero quando lo compran los Caribes? solo dán en las naciones distantes una b^' cha y un machete , y alguna vagatela y en las cercanas un tanto mas. De aquí vé lo excesivo de sus ganancias en los esd^' vos que compran ; quánto mayor será co^'^ tando los que roban que es la mayor paf^^' y con todo, como yá dixe , siempre viv^” adeudados los mas de los Caribes, y taí’^*’ que los mismos Holandeses y Judies de rinam los obligan á salir á campaña ir cobrando. ^ Y no bastando esta diligencia , desd® ano de 1731 hasta acá, los mismos ges ,yá Holandeses yá de otras naciones» embriagan, esto es , se pintan al uso Cafi^! se ponen guayucos , esto es, unas tres va^^ de platilla prendidas de un cordon ciñen en la cintura , que es la mayor ír. de los magnates del Orinoco, por ir | ios demas desnudos. Con estos nuevos dados que han dado en alistarse de con los Caribes, es increíble quánto crecido en atrevimiento y desvergüeo^^' No han faltado Misioneros zeloso* hayan dado quejas formales á los
dorpc tr f 107 cus.^ ^«'andeses ; pero siempre se han esfrivolos pr«e«or‘”u mfeniorp"* ^réTo* ‘‘= Tivrra-firme , como des nn ^ infames atrocidaobras mención en las de repetir en ellas la« ? “° ®® Españoles. Pero el contra los el mobit Ha I . I rraror de la verdad no es rg . ®* plumas de semejantes escritonue'/d y repetir disparates SUe adquirir noticias ciertas.
I 0 8 EL VIAGERO ÜNIVKRSAL. CARTA CCCXCIV. Capitanes de estas naciones. Desde niños se exercitan en jugar el y flechas, la lanza y la macana. Sus jueg^’^ pueriles todos se reducen á lo mismo <1’^^ ven hacer á sus padres : forman arcos , zan flechas, pintan macanas, texen rodel^' y desbastan palos tan firmes como el ac^^ ro para formar lanzas. Los muchachos de'^'’ mismo pueblo forman batallones-, eligen bos , disponen sus filas , dan su señal i travan sus pueriles batallas , con cuyos sayos se regocijan mucho susl padres. ^ estas escaramuzas usan de flecíias de jui^f grueso , que no puedan hacer daño ni da ; pero usan de rodelas para adiestraf*^ á evadir el golpe de la piedra, lanza ó ta ; y como el exercicio es único y de la vida, es increible la destreza á qufe gan algunos. Diré lo que vi en este cular. Un Indio Otomaco , lleno todo su po de cicatrices, insignias de muchas lias contra Caribes en que se habia ba> do, blasonaba de su valor delante úe soldados de nuestra escolta ; y al ^
caQiioI ORINOCO. loo 3 jde tengo las señales «do ^ , es porque me he halla- «nuand(?h^^^T duchos enemigos 5 pero tres montotos eñ dátiles que comen, y puesel centrTv^r “/ ‘ll«ancia,se puL en en e cutL V t"° = “ ‘larme acierte rp‘r¿ ™ e“ o"“ 7 " -me librTroa^Ho gusto á la fiin • f sanare. Asisií con VU osa ver T’i'. maraló oTJ f ‘‘P""as tocaba coa pies en el suelo para mudar lugar; á un mismo tiempo baaaba la cabeza pta evadir golpe , retiraba una pierna para pvJt otro , y doblaba todo el cuerpo par^no !' cibir el tercero ; parecía un homC de got ues , un cuerpo todo penetrado de azogue- Sae no podiL’l4l?17pe"'í que consumidos lo^s datLs^ alguno , hasta el Indio Otomaco 1« apues^T'''^ ’ en que después estos y Los “’w ^e buena gana sus apuesta, P^^ian mtdes desocupadas, y admirar m'* *’‘**“'' -ngular agilidaa y destreza r7J
lio EL VIAGERO UNIVERSAL. Para el exercicio de la flecha cooperar* también las madres , no dando á sus hijue' los la comida ó fruta en sus manos , sino colgándola á proporcionado tiro , para qr*® la gana de comer los avive al acierto de to¬ car con la punta de la saeta despedida que desean comer ; no es ponderable á que llega su destreza en el arco y flecha. te decir que se ha tenido por especial proVi' dencia de Dios el que los Caribes se baya"^ enamorado del uso del fusil, porque en ello^ es casi inerrable el tiro del arco , y para no^ sotros despreciable la puntería de su fusil. ^ la razón es , porque adiestrados al arco, , ben que quanto mas tiran la cuerda , tan^'' | mas seguro es el tiro. De este principio cie^' to infieren un error, para nuestro bien apreciable ; y juzgan que quanto mas vora cargan en la escopeta , tanto mas seg*^' ro es el golpe de la bala : lo qual es porque por lo mismo, la bala vuela por to sin hacer daño : mas mientras cargau J descargan un fusil sin hacer daño , pudief haber disparado seis á ocho flechas con cho daño ; y asi también es especial dencia de Dios, que no hayan caído c** cuenta ni en lo uno ni en lo otro. Adiestrada la juventud al modo antes de salir á la guerra , se llevan la fama , yá de muy certeros en la ¿ ya de singularmente prontos á rebafif^^ ’
EL ORINOCO. llt I ^ í’odela ó con el mismo arco : habiem pocos , y por eso muy apreciable *'c ellos. Quando tienen edad para salir á guerra , en todas sus acciones tienen la ira a onor, aspirando con ansia áque los amen por valientes, y puedan subir á Cagoardan con gran cuitroféos y depojos de las guerras , y bas^qm^^ llantas estatuas texidas con bastante arte y propiedad de hojas de pal- y sutiles, quantos son los enemigos 4 c ít niuerto. Tienen colgadas dichas esatuas de sus techos , y á todos los huespedes ^ue entran en sus casas , después del recibijniento , añaden : yo soy muy valiente , yá llevo tantas campañas , y mira allí quantos enemigos llevo yá muertos : yo seré un eran Capitán , &c. ® Es verdad que en este estilo y recría que es casi general , no se cuentan ni entran las “aciones Achagua ni Saliva ; no es gente de "i sus madores lo exámenes que diré No oh tener m., /i -a Obstante gustan de mas T7, > Pwuuhos de plurou? '’«vos soldado^; y y quando * « admirar es, que á sangre fría manes de brio!^ ^“m'g“s , gastan sus ade. El que se ha de graduar , según vi co-
II2 EL VIAGERO universal. brando crédito , se le vá agregando primero la gente de su parentela , y después otros, ó atraídos del valor del tal ó sobornados pot el mismo y por medio de sus parientes / amigos. Quando tiene muchos de su séquito^ previene bebida , y comida á los Caciques y Capitanes de su nación , Ies hace relación de sus hazañas , y por último pide examen para ser contado entre los Capitanes. Con* venidos los Jueces en que se gradúe , poti^n en medio de la casa al pretendiente desnU' do , y tomando el Capitán mas antiguo nn látigo de pita bien torcida , le descarga ros y repetidos azotes^ por todo el cuerpo de alto á baxo , y ent’rega el latip al Cr pitan que^por antigüedad se le sigue : cst^ y todos los restantes Xefes le azotan boi' torosamente á todo su salvo. Los Caoiqn^’ y mucho auditorio que concurre , están gran silencio observando si se le suelta n*' gun acaya que es nuestro ay , ó algún ademan de menos valor : y si se quexa co'* solo un ay, ó hace algún ademan de timiento, le niegan redondamente el vot^^J y ya no puede ser admitido á los otros exámenes que le restan ; pero si ha suff*,. como un bronce , concluido aquel diluvio di azotes que le dexan sin pellejo y con muoi heridas, entran los Víctores, el aplauso parabienes , y se acaba este primer exan’ embriagándose todos larga y alégreme^
EL ORINOCO. II 3 asados los meses necesarios para que nen y cicatricen las heridas, dispone el pretendiente otra cantidad de chicha, que s otra multitud de tinajas de aquella su ^xffaida del maiz j se señala el día P a la tuncion , y concurren los mismos es , cuelgan una hamaca , entra el pretendiente en ella , se compone á su modo, y luego los &p,tañes etóminadores le tapan maTam “ ^e la mis. cnn , ? y I® aseguran dentro de ella tes ataduras , una junto á su cabezera, ^ra á sus pies , y la tercera por en medio. Wecho esto , cada Capitán por su lado le¬ vanta algo el doblez de la hamaca , y suel¬ ta dentro de ella cada qual un canuto de hormigas bravas , y tan tenazmente mordazes que quando llega el tiempo de arran¬ carlas , antes se dexan partir por medio que soltar el bocado. jQuál se verá aquel necio alenton con cinco ó seis mil enemigos sore si, sin que dexen parte de aquel des- i “ano? Porque la formaüdad T^te eS! “e solo í*'"" ° 'í* ñl, depende indeliber!.? movimiento , por mas que sea Son molp ’i ^ entender que le se le esc ^ sangrientas hormigas ; y si ^ escapa un ay al morderle las^pestanas ras partes especialmente delicadas, yá ^OMO XXU, H ^
IJ4 EL VIAGERO UNIVERSAL, quedó mal en su examen y sin fama de va¬ liente , incapaz de subir al honor de Cap»' tan : al contrario , si sufre con valor ^ tiempo determinado, después de los parab’®" nes acuden todos á quitarle las hormiga* de que sale cubierto : pero le quedan veteadas en el cuerpo las cabezas de ella^> hasta que con el unto que para ello tienei* les hacen aflojar su diente tenaz : luego siguen los brindis , hasta quedar todos tisfechos , que este es siempre el parad^f'’ de todas sus juntas y funciones. La tercera prueba que se debe mar infernal , se hace de este modo. M tos yá los Magistrados y el vulgo , se cue' ga en el ayre un cañizo bien texido^J canas menudas , y capaz de recibir ^ cuerpo del candidato : suspenso yá á tancia de una vara de alto , le cubren una tanda de hojas de plátano ; pocas : menester , porque son de una vara de go , y casi media de ancho. Luego pretendiente , se echa en aquella cama ^ ^ ha de ser su potro de tormento ó su cad balso para morir ; y después de echado b'^ . arriba , le dan un canuto hueco de casi vara de largo , y se le pone en la boca P^^^ respirar por él. Luego empiezan á cubrirla piesá cabeza por encima y por todos lo* dos con dichas hojas de plátano: con la a» tencia, que las hojas que caen sobre la
bezavnppí.. ORINOCO. II 5 canuto y por el alto conri ° desde la boca sube á lo fin aWop Jr"’ respirar. Ya ea *'“jasi eniDier^ sumergido en aquel caos de «J'l cañizo^ »“s llamas no ll^an á Umerd^"'" ’ I» realmente dálotableliof fausta víctima de la necia tn^ para quedar sufnnori i *8aorancia , que “esto. Entre tinto^ pan vá pn .• ’ “““* ministros se ocu- Para^n. “ ®“ disminuir el fuego, paca que no sea ni mas ni menos del que%e acostumbra , y del que sufrieron ellos 00!^ do pasaron por estos baños. Otros í !"' observando con vigilancia si el pacTenm mueve o no ; porque si hace el tóenor mf Ctn^íisTeit'Cfes^rát 'iln“‘'p«a ver“!u!lbt 0“!'"° mVprwmSl las ^lil '« al pretendiente , todo párl f" ; peto ¡\ le hallan con !"? júbilos, víctorpc te > t ’ *^cdo son Capitán cuvl ^ ^ «'idenciado en 7 '“'^'"«IWe dan por ^anto como esto °*r '^‘«l'os exámenes. Embodas ‘‘“'onral ías armas ofensivas que ¡a-
122 EL VIACERO UNIVERSAL, se hallará una onza de estopa, ni de bte3; ni de alquitrán gastada en el calafateo de 1^ compuertas ó de las tablas que anaden. to no quise ni pude creerlo hasta lo vi y registré muy despacio pieza por za , y añadiendo muchas preguntas , de los Indios se reían mucho. Con esta exp^' riencia y á ojos vistas todo se me factible, menos el calafateo, sin estopa, bre^ ni alquitrán ; y aunque lo estaba vieno'’’ no creia que pudiese resistir al golpe co'*' íinuo del olage, ó que no saltase para afi^^^ con la fuerza que hace la piragua al f dar á punta de bolina, ó quando vira zada, toda á orza ; porque aun los bar^ grandes, y también los navios calafatea»^! á toda costa y á nuestro uso , suelen da^j por sentidos en estos lances y modo de c*’ j rer á la vela ; pero ello es cierto que , Indios , los Españoles pasageros , los : dres Misioneros, y yo entre ellos, hei^^ navegado en dichas piraguas con la seguridad y sosiego que si fuera un barco de Cádiz. ^5 Mi mayor dificultad era el calafate® las junturas que se abren entre la ,) y las tablas. Para calafatear éstas , cantidad de cortezas de madera, que al do del mangle , nace junto al agua y ^ tro de ella en las riberas del rio y del ^ , machacan aquella corteza bien , hasta
el ORINOCO. 12^ resu ta una masa pegajosa travada de mu- ^ 3s hebras, que son los nervios de ella mis- : con la tal masa llenan apretadamente xas aberturas y costuras de la piragua ; y co- o es pegajosa , se agarra , mantiene y safacUidad ^
124 el vi acero universal. CARTA CCCXCV. De los mortales venenos de que usan» La nación Caberre , la mas inhumao^^ brutal y carnicera de quantas mantiene ^ , Orinoco, es la maestra del mas violento lleno que á mi ver hay en la redondez de tierra. Sola esta nación retiene el secretoj la fabrica, y logra su renta pingüe del res*’ de todas aquel'as naciones , qi*e por sí ó f^j terceras personas concurren á la compra * curare , que así se llama. Vendese en ollitas nuevas 6 botecillos de barro, que ; que mas , tendrá quatro onzas de aquel neno , muy parecido en su color al arror subido de punto: no tiene sabor, ni acriiU'’^ nia especial: se pone en la boca , y se sin riesgo alguno, con tal que ni en las cias ni en otra parte de la boca haya rida con sangre , porque toda su activi*^^^ y fuerza es contra ella, en tanto grado? tocar una gofa de sangre y quaxarse la del cuerpo con la velocidad de un J todo es uno. Es maravilla el ver que rido el hombre levemente con una punt^ ga mas ens' flecha de ctirare , aunque no guño que el que hiciera un alfiler, se le ^
EL ORINOCO. 125 xa toda la sangre, y muere tan instantanea- ^etite 5 que apenas puede decir tres veces Jesús, Un soldado y después alférez de la es¬ colta de nuestras misiones , oriundo de Ma- > llamado Francisco Masias , hombre ae brío y de valor, grande observador de la naturaleza y propiedades de las plantas y animales y hasta de los insectos , fue el primero que me dió la noticia de la ins¬ tantánea actividad del curare. Suspendí mi JUICIO , y^ le remití á la experiencia. Pres¬ to ocurrió una manada de monos amarillos, gran comida para los Indios, y en su lengua se llaman arabata.Todos ios Indios compañe¬ ros se alistaron para matar cada uno quantos pudiese; y tomando yo un Indio aparte , le rogué que flechase uno de aquellos monos, el qual parado en pie sobre una hoja de pal¬ ma , con la mano izquierda tenia otra hoja mas alta: dióle la punta de la flecha en el pecho, levantó la mano derecha que tenia co o» é hizo ademan de querer arrancar U flecha , como lo hacen quando las tales no tienen curare, pero al mismo tiempo de hacer el ademan , y sin acabar de llegar mano á la flecha, cayó muerto al pie > aunque estaba cerca, y no hallándole calor en lo exterior del cuer¬ po , mandé abrirlo desde el pecho hasta ^^0 > y no le halle rastro alguno de ca-
120 EL VIAGERO UNIVERSAL, lor, ni aun en el mismo corazón. AI contot" no de éste tenia mucha sangre quaxada, nc' gra y fría : en lo restante del cuerpo casi nO tenia sangre , y la poca que le hallé en higado , estaba del mismo modo que la del corazón ; en lo exterior tenia una espurn^ fria algo naranjada , y colegí, que el sumamente intenso del curare enfria instan" taneamente la sangre , y que ésta á vista d® su contrario tira á refugiarse al corazón ; 1 no hallando en él suficiente abrigo , se qn^^' xa y hiela, y ayuda á que el viviente mueí^ mas apriesa > sufocándole el corazón. Dexo otras ilaciones que hice de la aC" tividad del curare para los curiosos , y voy á otra admiración; y es, que á mi vista hi" 20 el Indio pedazos al mono , lo puso en olla, y le aplicó fuego, y la misma diligend^ hicieron los demas Indios con sus monos: reparo no era en que comiesen de aquella caí' ne, ni por ser de mono, ni por ser muerta coí* veneno : lo que me admiraba era que líos quaxarones de sangre envenenada, ^ que en sí contenia toda la actividad del neno, también fueron á dar dentro de 1^^ ollas, y después á los estómagos de los dios. Híceles varias preguntas sobre la teria, y quedé tan satisfecho de sus respue^' tas , que comí de una de sus ollas el híg^^ do , que en lo sabroso puede competir el del mas tierno lechon , y en adelante, ^
EL ORINOCO. 127 semejantes batallas con los monos , siempre hígado para probar de los despo¬ jos. El mismo instantáneo efecto reconocí espues en los tigres, antes, leones, y otras «uohas fieras y aves : en fin , ello es que se asusta quando repentina- ^ e e sale un tigre cara á cara: entonces ^ gtan paz saca su flecha , hace la puntetía , y dispara, con el seguro de que por su destreza no yerra tiro; y mas seguro L que n que le pique levemente la punta de la arta o qualqutera otra parte del cuerpo, da Uno o dos saltos , y cae muerto. A vista de este inaudito y fatal veneno, y á vista de la gran facilidad con que todas las naciones del Orinoco y de sus dilatadas vertientes le consiguen , no puedo contener¬ me sin exclamar alabando la sabia providencia del Altisimo , que ha dispuesto que en me¬ dio de que lo saben, y hacen muchos da¬ nos , no sepan bien aquellos bárbaros las inloS Misio vir entre soldado pudiera vi- •nos la silendos’a furialrstsaeta” no se amrdierau al estrepito co^lyrdll no pre^d^r 'a chispa que ya en ks ' ^ que no es fiza, Lnte impiden total- •anunt d contrario, ^ ^1 curare ni tiene contra veneno,
12 $ EL VIAGERO UNIVERSAL, ni cura , ni aun da tiempo para clamar Dios. Dixe sin cura ni antidoto, porque auO' que un muchacho descubrió á un Misionef'^ que al que tiene sal en la boca no el curare , lo qual halló ser cierto desp*^^^ de varios experimentos hechos en los ania’^ les, no es practicable el tal remedio á hombres; porque quién sufrirá la sal l^^í tiempo en la boca ? Si está en la faltriqu*^^^ no da el veneno lugar á sacarla. Tin dd Quaderno LXIV.
ii9 . EL VIAGERO UNIVERSAL. quaderno sesenta y cinco. CARTA CCCXCVI. Continuación de los venenos del Orinoco. En la carta anterior habréis visto no sin ad¬ miración la fuerza eficaz del curare: pasemos ¿ examinar su fábrica singularisima. Es de saber, que toda la ponzoña del curare se ori¬ gina de una raíz del mismo nombre, que no echa jamas hojas ni retoños , y aunque crece, siempre va escondida; y para esconderla mas buscó ó le señaló el Autor de la naturaleza, lio la tierra común al resto de las plantas, sino el cieno podrido y corrupto de aquellas lagunas que no tienen desagüe : y por tan¬ to aun sus aguas solo en caso de grave ne¬ cesidad se beben , por ser gruesas , de mal color, peor sabor, y de olor correspondiente. Entre el cieno corrupto sobre que descan¬ san aquellas aguas pestíferas, nace y crece la raiz del curare , parto legitimo de todo aquel conjunto de inmundicias. Extraen los adiós Caberres estas raices, cuyo color es pardo, y después de labadas y hechas pedatomo xxir. I
1^0 el viagero universal. ^ zos , las machacaa y ponen en ollas gran e á fuego manso. Buscan para esta faena vieja mas inútil de la población , y ésta cae muerta á violencias del vaho ^ ollas , como de ordinario acontece , substituyen otra vieja en su lugar, sjn ‘l,^ ellas repugnen este empleo, ni el vecino^|^ ni parentela lo lleven á mal, pues ellas y saben que este es el paradero de las vi2j Como se va entibiando el agua , va In T bre anciana amasando su muerte mie^^ . de olla en olla va estregando con el exprimiendo aquella raiz machacada , que con mas falicidad vaya expeliendo tósigo con el jugo de que se va tinturano^^, agua , que no pasa de tibia , hasta to el color de arrope claro : entonces la ^ tra exprime el caldo 'dentro de la oIl‘^y arroja ya como inútiles aquellas raic^s jugo. Luego añade leña , y empieza de ^ el cocimiento ; á poco rato de hervid jj ollas, ya atosigada cae muerta, y segunda , que á veces escapa y á veces Toma finalmente punto el cociu^'^^^jf merma la tercera parte del caldo , y • ■ ' ■■ coC'. coU densado ya, grita la desventurada ra , y acude al punto el Cacique Capitanes y el resto de la gente de Lj blo al exámen del curare, y á ó no en su debido punto. Moja el ^ í la punta de una vara en el curare >
EL ORINOCO. - ^^ 3 ' mismo tiempo uno de aquellos Indios con punta de un hueso se hace una herida en la pierna , muslo ó brazo , y al mismo tiempo de asomarse la sangre por la boca de la herida , acerca el Cacique la punta de la vara con el curare , pero no toca ni arrima el curare á la sangre , solo la pone cerca, porque si la tocase y retrocediese, míicionaria toda la de las venas , y moritia luego el paciente. Si la sangre que iba á salir retrocede , ya está el veneno en su punto ; si se queda asomada y no retroce¬ de , le falta ya poco para su punto ; pero si la sangre corre ácia afuera , como na¬ turalmente debe correr, le falta mucho fue¬ go : y así mandan á la triste anciana que prosiga en su peligro próximo de muerte, hasta que hechas después las pruebas ne¬ cesarias , aquella natural antipatía con que la sangre se retira violentamente de su con¬ trario , les manifiesta que ya el curare su- Dió á su debida y suma actividad. Aunque he tenido muchas veces el cu¬ rare en mis manos, no soy testigo ocular de su referida fábrica; pero tengo su individual noticia por tan seguros conductos, que no me dan lugar á la menor duda ó sospecha. Des¬ pués que baxé al Orinoco, tuve las mismas inividuales noticias por Indios de varias na- ^^nnes, aquellos mismos que concurren á la feanual del curare, y vuelven con sus oUi-
el viagero universal. gó su ira , dando un pelo de los dichos ai buen Indio. Siguióse luego el efecto en copiosa sangre que lanzaba : pidió los Sacra¬ mentos luego que los vómitos dieron algt^^^ tregua, y á vista del Señor que por viático había de recibir, dixo estas palabras : jjmis hijos los Achaguas, por cuyo bien tati-' 9)to he trabajado, me han dado el pagcí «pero Píos , por quien principalmente trajjbajé , como lo espero , me pagará mejor j 1 9jpor esta esperanza que tengo , perdono 9 jmuy de corazón al que me dió este veneno» 99 q ue si Dios no lo hubiera permitido, él no 9>hubiera hecho este daño, y mas no habiéO' 9 jdole yo hecho mal alguno á él, ni á perso- «na alguna de todo este pueblo ; yo sé quic^ 9)es , y quiero que sepa que le perdono nany 9)de veras : solo deseo que se arrepienta «su pecado.” Esto dixo , y este exemplo mirable dexó aquel Indio Christiano nueVO» muy digno de que le imiten los que se pf^" cían de Christianos viejos. El Padre Misionero procuró que su mal no procedía de venen., , . enfermo que con tantos años de asistenc'^ á los Padres estaba bien cultivado , y , suyo era capaz , le respondió : j)Padre 99yo sé de qué mal muero ; yo muero «buena gana , porque Dios lo quiere : - «perdonado y perdono al viejo que me ^ 3)el pelo de serpiente: sé como y quando persuadíf^^
Et ORINOCO. "^39 5íle Jló j y también el motivo, y me alegro «que la fábrica de la Iglesia sea causa de mi «muerte. Mas de quarenta Indios he visto «morir con este veneno ; y todas las senas «que vi en ellos, veo ahora en mí. ^Qué es lo ”q«e te aflige, mi Padre? ¿tengo otra obliga- «cion que la de perdonarle? pues mira, pa- «ra que quedes mas satisfecho , veras lo que «hago ahora. Llamó luego á sus hijos y les «dixo : so pena de mi maldición , y de qué «seréis malditos de Dios , os mando » «quando sepáis algún dia quién me dió el «veneno que me mata , no le hagais mal «alguno, sino todo el bien que pudiereis: 33así os lo mando , para que Dios os haga sjbien , y á mi me dé el cielo.” Hay otro gran número de venenos en variedad de yerbas venenosas , de que usan para matar á sus enemigos, y á los que usan de las tales yerbas llaman yerbateros: de los que mueren emponzoñados con tales yerbas pudiera decir mucho , porque no son pocos los que mueren de ellas; y la señal fixa de ser yerba la causa de las tales muertes , es rajarse las carnes del Cuerpo en largas cisuras , y salir de aque¬ llas sajaduras no sangre , sino un humor amarillo que en breves dias saca de este ^undo al doliente. Jamas he podido inves¬ tigar qué especie de yerbas sean.
140 EL VIAGERO UNIVERSAL, CARTA CCCXCVII. Ve las culebras venenosas de aquellos pau^^‘ Las plagas que el poder de Dios multiplicó en Egypto para castigar el endurecido cora' zon del bárbaro Faraón , de sus cruelc* ministros , y de todos los ciegos idólatras aquel Reyno, creo que son menos en el nü' mero que las que la justicia Divina ha eü" viado á las vertientes del gran rio Orinoco» y á las vegas de los muchos y grandes rio* que le tributan sus caudales. El primer horrible serpenton que se flO* pone á la vista , por hallarse con gran fcO' qüencia en aquellos paises, es el buio, á quic^ llaman los Indios Jiraras aviofa: otras naciO' nes y los Indios de Quito le llaman madí^ del agua , porque de ordinario vive en Es disforme en el cuerpo, del tamaño de viga de pino con corteza y todo : su laf^^ suele llegar á ocho varas ; su grueso corre*' pendiente á la longitud : su modo de aud^*' poco mas perceptible que el del puntero d^ los minutos de la muestra de un relox; duc* mucho que quando anda en tierra , haga todo el dia media legua de jornada : en ^
EL ORINOCa I4I *agunas y ríos donde de ordinario vive, no á qué paso nada. Solo el verla dá notable espanto , y sirve de consuelo saber quán de plomo son sus movimientos: con todo, el que sabe el alcance largo del pestilente vaho e su boca,pone en la fuga su mayor segu¬ ridad. Es opinión muy recibida, aunque puchos la ponen en duda, que al sentir rui- 0 levanta la cabeza y una ó dos varas de cuerpo, hace la puntería acia el tigre , león, ternera , venado u hombre : luego abre su terrible boca , y arroja sin errar la puntería, un vaho tan ponzoñoso y eficaz que detiene, atonta y vuelve immovil al animal que infi¬ cionó : lo vá trayendo hasta dentro de su boca á paso lento sí, pero indefectiblemente le logra , si alguna casualidad no lo impide. Dixe que traga, porque no tiene dientes , y asi gasta largo tiempo y aun dias enteros, en engullir una presa ; y es tal y tiene tales ensanches su fatal gaznate, que á fuer¬ za de tiempo se traga una ternera de ano, estrujándole la sangre y el jugo , al tiempo que va engu endo : y así algunas presas que se le han quitado estando yá medio tragadas se han reconocido sin lesión alguna en la parte engullida , pero yá sin jugo ni substancia. Se encuentran freqüentcmente tendidos al sol dichos buios , con las astas Qe un venado hechas vigoteras 5 y es que espues de engullido el venado se le atas-
1^2 El- VIAGERO UNIVERSAL, ca la cornamenta , hasta que digerido I® que tragó, sacude de su boca las astas pasa á buscar otra presa. Aun mas estrano que esto me parece lo que añaden , y es si al tiempo que con aquella invisible cad^' na de su vaho atosigado vá atrayendo al¬ gún animal , pasa casualmente otro , y fflas si pasa con velocidad,se interrumpe aquella linea de veneno atrahente , vuelve en sí viviente que estaba aprisionado , y se retifa con presteza. Por esta causa nadie se atrevs á viajar solo j sea á pescar, sea á monteaO sea el viage que se fuere , deben ir á lo inS' nos dos de compañía, para que llegado caso de que el buio, oculto ó descubierto^ haga su puntería al uno de los dos, él otf^ ó con el sombrero ó con una rama sacuda el ayre intermedio entre el compañero y buio , lo qual hecho , prosiguen su caminOj sin hacer caso de aquella fiera bestia. ^ atraher con el vaho , es cierto y notorio lo hace también el escuerzo ó sapo po>a‘' zonoso con las lagartijas, contra .las qual^^ abre la boca , y por mas diligencias que gan , por último van á parar á la boca d^ sapo : y presumo que el vaho del escuer^f^^ por ser de animal de poco cuerpo , da lu^f^ á la lagartija para que haga algunas dib" gencias para escaparse ; pero el buque menso del buio arroja tal exhalación ponzoña , que no dexa acción ni al bof^
br^ m .. ORINOCO. I4S valiente , ni al tigre mas bravo, iui ■ ^ hombre atraido del buio su CIO : asi lo declaran muchos que se han tirados del vaho de aquella boca inerna , congoxa! qué sudores friosl def fatales no sufocáran el ánimo vé II contra toda su voluntad se evar a la tremenda boca de aquella bescarnicera é insaciable monstruo? De lo dicho se ve que el culebrón de que habla el avallero Sloane en las memorias filosóficas a regia sociedad de Londres, es de especie diversa ; porque el buio ni tiene colíHillos ni dientes , y por eso no come sino ^gulle la presa que atraxo. Y al contrario Mr. Sloane supone que su culebrón primero hiere , y luego sigue con la vista la presa que por instinto sabe morirá luego que el veneno que lleva consigo difunda toda su actividad : no así el buio , que como dixe, primero ve, v. gr. al venado , luego abre la oca, le arroja el vaho, é inficionado y aturtenga dientes para herir á la i°*"^ -illa y no para retenerla En T *^»ces se Llló nn Mitnel""” trp.r , , ^^‘!»ionero a quien yo P > y so o 01 referir muchas veces ; y sion^'^’ Caracas á las Micon ^ *^*ooco , se halló repentinamente e espectáculo mas horrendo que se pue-
144 VIAGERO UNIVERSAL. ¿e pensar ; y era un tremendo buio que Ha¬ biendo disparado su vaho contra un cayman formidable , yá se le había atraído y en¬ gullido hasta la tercera parte que seria vara y media ; sobre lo restante del cuerpo del cayman con su larga cola habia el buio asegurado la presa , estrechándola con tres enroscadas vueltas que solo de pensarlo da pavor. Al aviso acudió gente de unas casas vecinas , tres con escopetas , dos 6 tres con lanzas , y algunos otros con flechas: todos á un mismo tiempo hirieron al culebrón , y al punto se llenó de sangre el charco del arro¬ yo donde estaban. Lanzó violentamente de sus fauces el buio todo aquel trozo de cay man engullido : este ya estaba muerto ^ pef^ el buio dió mucho que hacer; y viendo uno de aquellos hombres que mientras estuviese en el charco se habia de defender , buscó un lazo largo , y con brio y maña le enlazo e cuello, y tirando todos de la soga , puesto yá en seco le mataron. Mandó el amo de aquella gente desollar al buio para enviar sO piel á la ciudad de Caracas , por ser dichn piel hermosamente dibujada de blanco y pnf' do , la qual después de seca tuvo siete varas y tres quartas de largo , y tres tercias de ancho; y se debe suponer que se encoger*^ mucho porque se secó á los rayos del so^ Todos los sitios anegadizos abundan de tos buios , y en los despoblados mucho maS'
EL ORINOCO. 145 ^0 hay año que no se desaparezcan hombres ^^^pesinos de los que salen ó á pescar ó á ^^zar ; y creo que el mayor daño nace de ‘chos huios que maliciosamente acechan^ o me he encontrado con muchos de ellos ^^epentinatnente , y á uno espantoso que hamos junto al riodeTame, un mozo que ^ conmigo le dió diez y ocho lanzadas por los costados , huyendo siempre el vaho o su pestilente boca. Por mas estraña que parezca esta atrae- *0n del buio, no faltan exemplares de ella 00 otras serpientes de menor tamaño de ^oe podría citar varios exemplos. El célebre viagero Vaillant refiere un hecho de esta naturaleza , que no dexará la menor duda al mas incrédulo. Otras culebras que liainan cazadoras , en lo corpulento llegan á igualar á los buios, pero en lo largo las ex- «den en muchas varas : estas tienen libra- «0 su alimento en su velocidad, muy improlicereza'a ’ V espanto la mal • cómo'l Sualquiera otro animal como le vea le da alcanzo sin remedio. moa ^ y > y «“-o Coln atreviera á afirmar que sus ^ «líos son del mismo tamaño que los del Ven ' _ t ”0 se «abe que estas tengan ¿fiué peor arma que su veloci- > junta con lo tenaz de su diente? En ^OMO XXÍI. K
146 EL VIAGERO UNIVERSAL, mi tiempo una de estas culebras cazadoras prendió del calcañal y tobillo de un pie á un labrador: era hombre de brio , y vién¬ dose llevar arrastrando violentamente á l^ muerte , se asió reciamente del primer af' bol que le vino á las manos : cruzó contra tronco sus brazos gritando reciamente ; al mismo tiempo acudió gente á los gritos, y luego que la serpiente la reconoció apretó sus dientes , y cortando el calcañal mordido se escapó con velocidad de rayo. Tanta co¬ mo esta es la fuerza de aquellas sangrienta* bestias , y tal el peligro de los que andao no lejos de ellas. Otras culebras de menor tamaño se lia' man cascabeles : tienenlos sonoros en 1^ extremidad de la cola , y sirven á los curiO" sos y á los médicos , á aquellos para sabe^^ después de muerta quantos años tenia culebra , porque cada año le nace un nuc^ vo cascabel j á estos sirven de triaca y medio para varias dolencias : y Dios dispo*^ que también sirviesen de aviso á los incat^" tos caminantes; porque asi como el tig*"^ Americano antes de acometer se asienta V menea lentamente la cola , acción con imita á los gatos quando quieren abaní^^®^ á la presa ; del mismo modo , antes de xar la culebra cascabel su venenoso dien^^j toca á rebato con la sarta de sus encaden^^ os cascabeles , que sirven de aviso al ca 13
EL ORINOCO. 147 , no solo para evadir su furia , sino ^•^0100 para quitarle Ja vida , y lograr el ^P^'^ciable despojo de dichos medicinales ^¡‘Cábeles que se buscan con ansia, y se ha- Con dificultad. cau I ^ fí’aidora es la culebra llamada ma¬ sía acomete al caminante también con increible si pasa á pie tira á fixarle su diente Pg.misma cara ; ni queda satis- a con el primer salto , sigue con porfía, y fiuanto mas se defiende el pasagero , con ^^ta mayor ira multiplica sus asaltos : ni pierde sus .brios aunque á su furia se inter¬ ponga algún ginete. El Capitán Don Dojhingo Zorrilla y Salazar, Cabo principal de escolta que su Magestad concede á núes- »fos Misioneros , yendo á rechazar una par- Wa de Guajivas que amenazaba á la colonia San Ignacio de Cbicanoa, marchando cacomo lo pedia la urgencia, 'el cin f'i ‘."’P'®'''*» «'“lebra inacau- ^el con tal ímpetu que el primer golpe le fcjbio en la capellada de la bota • oi • mpo dio un salto el caballo y un bufido: rieseCapitán , y olvidado del suyo^ cuidado en el sus si persistió la macaurel en ro p ^ ’ y Capitán en tirarle tajos ; pevelocidad de la > hasta que fatigada ésta se enroscó
2^0 EL yiAGBRO UNIVERSAL, das de Sinamari , y los pequeños granates mezclados entre la arena hacen creer proba¬ blemente que se encontrarían otras piedras mas preciosas. Los arboles, los arbustos, las plantas y las raíces, tanto naturales como estrangeras llevadas allí, se hallan muy muí' típlicadas : tales son el azúcar, el café, cacao-f el algodón, el rocú ó achote, d vo de especia que están bien cultivados) ^ la canela , la pimienta , la nuez moscada»V otras producciones de la India , que ban bien en este país. El café y el algo^^^ son de superior calidad: el añil se ha pl^^' tado con muy buen éxito, pero es demasié' do floxo. También hay vainilla, zarzaparf^' ila y diferentes especies de gomas , bálsam^^^ y resinas. Las maderas son muchas y de rias especies, y según su calidad son bu®' ñas para hacer muebles , construir edificó’* ó hacer navios. Las aves son de una mosura admirable por la variedad de sus guras y de sus colores. En quanto á los uu‘' males domésticos , se hallan casi los que en Europa. Los ganados prosperan ravillosamente por Ja abundancia de los P^^J tos. Los reptiles no son tampoco muy casos, y algunos hay venenosos. Entro 1^* diferentes especies de arañas hay una hila una especie de seda fina y sólida , bu®' na para medias ú otras manufacturas d® este género. Los pescados son muy ^buu
LA GUAYANA. 251 Gantes en la costa y en todos los ríos, i-as tierras desde Aronazi son baxas y enas de agua hasta algunas leguas tierra adentro ; son muy propias para el cultivo del algodón , del café y del azúcar, y con a gunos medios mas se pudieran hacer es¬ tablecimientos considerables en Apronague. oco mas allá está el rio Caw sin habi¬ taciones , y á quatro leguas el Mahuri, des¬ pués que ha entrado en el Orapu. El Mauri limita por el Sudeste á Cayena, y un bra- 20 de este mismo rio, subiendo acia el Nor¬ te , recibe el rio de las Cascadas , y en¬ tra en el mar con el nombre de rio de Ca¬ yena , de modo que esta isla no es mas que una porción del Continente separada por una corriente de agua dulce. Diez leguas al N. O. del rio de Caye- DA esta el de Caurou en donde perecie¬ ron 13,000 hombres el año de 1763 , y se consumieron sin fruto treinta millones de li¬ bras. A tres leguas se hallan las islas llama¬ das en otro tiempo islas del Diablo , y aho¬ ra ^slas de Salvación, eatre las qualL hay un puerto capaz de recibir los mayores na¬ vios, y es el único de esta costa. En el puertecito de Cronabo hay algunas habitaciones de Europeos, y en las alturas algunos saU vages. A nueve leguas acia el N. O. está el tío de Sinamari en donde los colonos.se apli¬ can al cultivo del algodón y de comestibles
el viagero universal, como también á la propagación de los ga 03 ^' dos. A ocho leguas al N. O. está el río de Iracubo en que hay algunas habitaciones: desde allí hasta el Maroni no se halla nin¬ gún Blanco en el espació de catorce leguas, aunque por él corre el rio de Mamau. En la* alturas del Maroni habitan los Negros llama¬ dos marrones , ó corredores de bosques, se han libertado de la esclavitud. El calor es menos fuerte en la Guay^' ya que en las islas de Barlovento, porq^f como está mas cerca de la linea, no está el sol en su zenit, esto es, perpendicular» sino en los equinoccios , de modo que de' xa casi seis meses de intervalo , en lugar de que en el Cabo, por exemplo, ó en 1 ^ isla de Santo Domingo está el sol dos ces perpendicular en el espacio de de dos meses. Ademas, el,calor se dism*' nuye mucho con la influencia de los tos del mar , y por la multitud de rios / puertos. El termómetro sube en las co^' tas de 19 á ly j el término medio vic*’* á ser 21; pero internándose en las tierras experimentan siempre dos grados menos* En la Guayana no se conocen mas dos estaciones , la de las a^uar , llamada i^' vierno, y la de la sequedad , llamada rano. La primera empieza en Noviembre ó Diciembre. En el mes de Marzo suele ber alguna sequedad , pero luego vuelvet»
LA GUAYANA. 2^3 aguas, que á veces duran hasta fines de unió. Así de los doce meses del ano, hay cinco de aguas, pero con intervalos. Es verad que las Ilubias son tan considerables, que caen un ano con otro cien pulgadas li oc o pies y medio de agua , lo que hace en ciertos meses de veinte á veinte y cinco pulgadas. Estas aguas son el producto de diez ó doce horas, durante las quales cae desde una pulgada hasta quatro. En esta co onia no se experimentan los uracanes que estruyen las Antillas. Es cosa por cierto de admirar que la distancia de trescientas le¬ guas , que separa la Guayana Francesa de ías Antillas, distancia, que respecto de la Guayana Holandesa no es mas que de cien¬ to y cincuenta leguas , baste para estable¬ cer tal diferencia entre las estaciones de es¬ tos dos países,que en el tiempo que se experi¬ menta la sequedad en la Guayana, es quando llueve abundantemente en las Antillas, v di contrario. * ^ Francesa forma actualmen- e un departamento dividido en ocho Can¬ tones. Cayena es la capital; esta ciudad, que ftas bien es un lugar cercado de muros, « compone de una multitud de barracas amontonadas sin orden, y privadas de la rculacion del ayre con las fortificaciones. ^ gunas pocas hay fuera de la ciudad , y ® puede decir en general que los que vi-*
i 54 VIAGERO UNIVERSAL, ven en ellas están mas sanos que los que n**' hitan continuamente dentro de la pobla¬ ción. Hay en Cayena Gobernador , íntea dente y Estado mayor. Él trato de gente^ es agradable, y se pasa la vida dulceuieo^ te. Al tiempo que se dió libertad á los gros , y aun después , hubo algunas tudes , pero se contuvieron con la cia mas bien que con la fuerza. Los trabajan por cuenta de quien los pag^’ ^ el gobierno que los dexa libres, les ne la ley del trabajo , único medio de tenerlos. Muchos hay que no han de<* sus antiguos dueños. Los Indios de la ^ yana están divididos en muchas ranch¿‘’^^ diferentes entre sí en el lenguage , V en los usos y costumbres. Algunas de rancherías habían llegado j con el auxi“‘’.j|^ los Jesuítas, á un estado mediano de zacion. No se necesita mas que confié pues se puede sacar un buen partido relaciones con los salvajes. Los Galibi^^ , ribes son los mas numerosos y su leng’ el mas conocido; pero ademas hay tre'» i)tí ■ neo naciones diferentes, entre las quales»*' gn an los Emarillones. Unos y otros ^ cada nación un xefe que es su cap‘*^ ^1 tiempo que muere nombra por que le parece mas propio para le; pero el tal xefe no puede ni uiug®'' castigar. Comunmente tiene muchas
I.A GUAYANA. 255 y mas terreno que los otros, y le ayu¬ dan voluntariamente en su trabajo. Su obli¬ gación es velar sobre la seguridad general, y cuidar en quanto pueda de las viudas y de los huérfanos. Aunque los Salvages en generí^l viven de a caza y de la pesca , tienen sin embargo algún cultivo de manioc ó yuca , maiz, ta¬ baco y rocú ó achote, de que se sirven para pintar de encarnado sus caras y cuerpos. También cogen algo de algodón. La ma¬ yor parte del trabajo recae sobre las mugeres , y los hombres generalmente no ha¬ cen mas que la tarea que exige de sus fuer¬ zas la naturaleza misma del trabajo. Así en el cultivo ellos arrancan los arboles , y lim¬ pian el terreno; pero las mugeres aran, ó mas bien arañan la tierra , siembran y co¬ gen el fruto. En la caza los hombres la bus¬ can y la siguen corriendo, á veces hasta mas ñe diez leguas, pero luego que matan el ani- *nal se vuelven á su cabaña , y dicen á la muger el sitio en que le hallará muerto, y mientras ella va á buscarle, se queda el ma-. náo en la choza casi siempre tendido en su hamaca. Las mugeres tienen sobre sí todo el trabajo doméstico : reina mucha unión entre familias, y los maridos aman mucho á mugeres y á sus hijos. Estos salvages son de un color roxizo pa- •^ccido al cobre , el que aumentan untándose
356 EL VIAGERO UNIVERSAL, con roca : el pelo es muy negro y Hs® • estatura es de cerca de cinco pies, y mU' geres son mas pequeñas. Hombres y niuge res andan desnudos, y solo llevan un poc® de tela al rededor-del cuerpo. Las doflce' lias jóvenes no llevan absolutamente nad^j pero á pesar de esto , el pudor uatural ^ su sexo las hace preferir ciertas que creen prescritas por la modestia* peinado^ de estos Salvages es exáctaiu^ el mismo que se ha adoptado ultimamed en París, que es el de los antiguos Romané’ Algunos Salvages gastan cierto luxo, y se nen plumas en el peinado. En fin, es muy * ^ cil el comunicar con ellos y conseguir alg ^ nos socorros, con tal que no se les trate ^ autoridad abusiva , cuyo yugo les es muy? sado , y les obliga á retirarse. El gobierno actual de la Francia ha en enviar á esta colonia á los personag^^^^jj destierra de su seno - como lo ha hecb*^ ^ — - — . . .. .^s^y icbos Collot de Herbois y Billaud de Vareod^^ posteriormente con Pichegru y otros que fueron desterrados con motivu acaecido el dia 18 de Fructidor del ad^ ‘ la República, Fíw dsl Quaderno LXV-
*57 >«(ehiz3>« el viagero universal. Quaderno sesenta y seis CARTA CCCCV. Continuación de la Guayana. La isla de Cayena tiene seis leguas de largo N. S. ^ y tres quartos de legua en su ínayor anchura. Al N. tiene el mar , al O. el tio de Cayena, al E. el de Ouya , y al Me¬ diodía un brazo que se forma de éste y del de Orapú. El terreno es excelente , fértil y regado por muchos arroyos. La parte que mira al N* es la mejor y mas sana, por¬ que hay en ella muchas montanas cultivadas y llenas de casas de campo. La parte del Sur, que es mas baxa , abunda en prados que llaman sábanas , y se inundan en tiem¬ po de aguas. La punta que forma la isla á la embocadura del Cayena se llama Capefoux , donde hay una fortaleza con presidio I^rancés, baxo del qual hay un puerto có - modo y capaz en que pueden fondear con ‘^guridad cien navios. Los Franceses se esmblecieron en esta isla el año de 1635, y ^ abandonaron el de 1654 , que entraron Tomo xxii. r
2^8 EL VIAGERO UNIVERSAL, los Ingleses, y fueron echados por el Señor de la Barre el de 1664. Los Holandeses la tO' marón el de 1676 5 pero el año siguiente la recobraron los Franceses mandados por Jua» de Etrees. Ademas de la capital tiene esta isla los pueblos de Armiré habitados de Indios , y los de Mauri, Matahuri, Courrou y Conama de Franceses, Negros ^ Mestizos y Mu¬ latos , pero pocos Indios , que por la mayof parte están retirados en las montañas y bos¬ ques al Poniente. Estos eran reducciones los extinguidos Jesuítas , que tenian esta¬ blecida una misión y se perdió. Los ríos principales que bañan esta provincia y des¬ embocan en el Océano Atlántico son Crabo> Apurvaca , Cayena^ Vuya y Barca. Su prio" cipal comercio es de azúcar trabajada en mU* chos trapiches con los Negros : confina al N. con la colonia Holandesa de Surinaiu, al Poniente con los bosques y montañas habitan los bárbaros, y al S. con el pais los Portugueses de la otra parte del rañon. La capital tiene el mismo nombre: eS pequeña , pero bien construida y poblada, está en la punta septentrional de la isla a pie del castillo de San Luis , y defendida de otros dos reductos llamados uno Cour rou y otro Sinamari, con un hermoso to cómodo y capaz: la mayor parte ds ^
LA GUAYANÁ. 25^ Casas , que serán doscientas , son de made¬ ra : tiene ademas de la Parroquia llamada San Salvador, otra muy buena (]ue era de los Jesuítas, y un excelente edificio para Casa del Gobernador : la figura de esta ciu¬ dad es un exágono irregular bien fortificado: está en 4 grados , 46 minutos de latitud boreáb Pasando ahora a tratar de las coloniasque tienen los Holandeses , haré mención de las tnas principales , empezando por Surinam, que está situada á la orilla Occidental del rio de su nombre , distante quince millas de su entrada Los Franceses se establecie¬ ron en este pais el ano de 1640, pero ha¬ biéndolo hallado mal sano , lo abandona¬ ron luego , y los Ingleses enviaron el de 1661 una colonia; pero el de 1674 la ce¬ dieron á los Holandeses en cambio de la Nueva Yorek. Estaba entonces todo aquel territorio lleno de bosques que no daban paso al sol ni al ayre para purificarlo de las exalaciones nocivas que lo hacian muy mal sano; sm embargo, los habitantes de Zelanda resolvieron establecerse allí baxo de la proteccion de los Estados Generales, y viendo que el pais era capaz de producir mucha cantidad de azúcar, cortaron tantos arbo¬ les , que secando el sol y el viento el ter¬ reno hicieron el clima mas sano. Los Es¬ tados de Zelanda , á quienes pertenecía el
2 06 EL VIAGERO UNIVERSAL, laridad de la naturaleza traxo en espíritu de vino una de estas ranas con sus hijuelos, de los quales algunos tenian ya la cabeza fuera del útero, y otros la mitad del cuer¬ po : este animal es muy buena comida, Y los Negros le buscan con cuidado pata ello, tiene las manos semejantes á las de la ra¬ na , y los pies á los del ánade. También hay en Surinam una gran rata en los cam¬ pos que lleva sus hijos sobre la espalda, adonde suben corriendo quando se espautan ó huyen ó tienen otro motivo , enre¬ dando su . cola con la de la madre para ic seguros. Es digna de especial mención una planta llamada dormilona: llamase asi por la disposición particular que toman sus ho¬ jas por la noche; luego que se pone el s® se unen de dos en dos sus hojas una so¬ bre otra, de modo que solo parecen una» y asi se mantienen toda la noche. La relfi" rida observadora tuvo la aplicación de cul¬ tivarla y de descubrir su virtud vulneraria' Hay en esta Colonia un pueblo de Judios, Y lo interior del país acia Poniente y al N. está habitado de Indios Caribes, de los les hay algunos que son aliados de los landeses y comercian con ellos: ^ ceses mandados por el Xefe de Esqua Mr. Ducase intentaron apoderarse de o Colonia el año de 1688, pero no ron conseguirlo.
LA GUAYANA. 267 La capital de esta provincia es Paramaribo , situada á la orilla del rio , seis le¬ guas distante del mar, sobre una boca are¬ nosa que hace que el piso de las calles sea muy cómodo. Tomó su nombre de un pue¬ blo de Indios que fué al principio: en tiem¬ po de calores se calienta tanto la arena ypenetra tanto las suelas de los zapatos, que se abrasan las plantas de los píes. Las casas, que llegan á 800, son de una regular cons¬ trucción , y casi todas sin ventanas por los calores, pero con muy buenos jardines: hasta la altura de tres pies ó mas son de la¬ drillo, y el resto de madera, á excepción de las del Gobernador y del Comandante que son de piedra. En todas las calles hay delan¬ te de las casas una arboleda de naranjos, que florecen dos veces al ano. La casa de la ciudad está en bella situación, rodeada tam¬ bién de naranjos, y es donde se hace el mcrcado de esclavos; sirvió al principio de ce¬ menterio, pero temiendo que los cadáveres produxesen alguna infección , se trasladó al extremo de la población en lo alto: está de¬ dicada al culto Divino, todos los Domingos por la mañana en Holandés, y después del mediodia en Francés, para lo qual hay dos blinistros de aquellos, y uno de estos. Aun¬ que los pobres son alli muy raros, hay una ^iaconia donde se recogen los huérfanos y los viejos que no pueden trabajar, con
aóg EL VIAGERO UNIVERSAL, lo qual no bay quien pida limosna por las calles. Tiene una soberbia Iglesia Lutera¬ na, situada á la orilla del rio, donde pre¬ dican todos los Domingos por mañana y tar¬ de ; dos Sinagogas de Judíos Portugueses y Alemanes ; la de los primeros es la mejor. Guarnecen la plaza dos batallones de infan¬ tería , inclusos los Artilleros que forman el número de 1200 hombres , cuyo sueldo pa¬ ga la mitad la Sociedad, y la otra mitad los habitantes de la Colonia; para su cura¬ ción hay un Hospital Militar con Médico, Cirujano y Botica, dotados. Ademas de esta tropa forma el vecindario tres compañías de milicias, con obligación de tomar las armas quando es necesario; y de las planta¬ ciones que hay á la orilla de los rios, y ha¬ cen ocho divisiones , tienen otras tantas compañías, que al primer cañonazo qu® oyen acuden armados á la ciudad. El Go¬ bernador de esta colonia juzgaba antes siit apelación todas las diferencias que ocurriao en ella ; pero después se estableció un CoO" sejo compuesto de trece personas, de es Presidente el Gobernador , y no puede aspirar ninguno á entrar en él sin tener biC' nes ralees allí. Tienen también los Holandeses un esta* blecimiento en las islas del rio Esquivo, ^ Esequivo, que nace de la gran laguna rime , según los descubrimientos y observa-
LA GUAYANA. 269 clones hechas el ano de 1745 ; sus orillas, cjue están cubiertas de bosques, dan abrigo á muchos Indios bárbaros que se mantienen de la caza y de la pesca; son antropófagos, y andan desnudos asi los hombres como las tnugeres.' 'Este rio es uno de los grandes de ía América, tiene sus cabeceras al Sur, pero Cerca de ellas disminuye su cauce; es nave¬ gable seis jornadas desde su entrada al mac en lanchas, y cada vez se va reconociendo diminución de sus aguas, porque se diyide en machos ramos que forman varias *slas. Recibe las aguas de otros varios cau¬ dalosos, y particularmente de los nombra¬ dos Mazarroni y Cuyum, que unidos en¬ tran en él 10 leguas antes de salir al mar, por cinco bocas que todas tienen canal de suficiente fondo para embarcaciones meno¬ res aunque no para embarcaciones grandes, ín dos de sus islas hay dos plantaciones de los Holandeses con algunas casas para liabitacion de los Negros é Indios, y son parte de la Colonia que tienen aquellos á orillas^de no, que se reducen á haciendas de cana dulce para hacer azúcar, y ocupan ^as de 30 leguas de extensión. El fruto re¬ ferido y el aguardiente son los únicos de ^oniercio que hace ; cada colono vive en su f^^cienda, que suelen distar dos y tres le¬ pas entre sí, sin mas población formal que ^ hay en una isla que está mas al E.
lyo EL VIAGERO UNIVERSAL, y tendrá una docena de casas ademas de Ú del Gobernador de la Colonia, Comandan¬ te de la tropa , Cirujano y Secretario que corre con los intereses de la Compañía de Comercio, dos posadas, dos almacenes y alojamiento para los Negros de la Compa¬ ñía , y la Iglesia* En el parage mas ele¬ vado de la Isla, junto á la casa del Goberpador, está el fuerte de Zelanda, cons¬ truido sobre estacas en un parage panta-* noso batido del rio y del mar, por lo qual tienen continuamente que hacer faginas para repararlo ; ademas de éste hay una ba¬ tería rasa horizontal á las aguas con i 2 ca¬ ñones de á 24 que se comunica con el fuerte. Otro de los ríos caudalosos de la Guayana en la parte que ocupan los Holande¬ ses , es el Demerari: no se sabe de cierto su origen í corre al Norte entre los de Esequivo y Corentin , y desemboca en el maC á cinco leguas de distancia del primero de estos rios. Los Holandeses han construido un fuerte en su desembocadura í solamente se puede navegar con lanchas y canoas: sus orillas están pobladas de plantaciones, y ca¬ sas de campo, en que hay muchos Inglese® delinqiíentes, que han desertado de los do¬ minios de la Inglaterra , y pagan á los Ho¬ landeses cierros derechos por las posesione® de que gozan. Los frutos de estas hacteo
LA GUAYANA. 271 das son azúcar, café y algodón , que en¬ vían á Europa con las mismas condiciones que los de la colonia de Esequivo, y anual¬ mente llegan dos navios cargados por cuen¬ ta y riesgo de la Compañía, en que remiten aquellos sus frutos, pagando á esta el fíete. También compra la Compañía los géneros? de aquellos colonos , que no quieren arries¬ garlos de su cuenta: lo mismo hacen los ha¬ bitantes de las demas colonias, por lo que hay en esta un continuo tráfíco de embar¬ caciones menores. Paso en silencio otras varías Colonias de los Holandeses en la Guayana, pues todas tienen un mismo gobierno , con muy corta diferencia, y las producciones son las mis¬ mas. Son inmensos los perjuicios que acar¬ rean estas colonias Holandesas de la Gua¬ yana á nuestras posesiones inmediatas, y principalmente á nuestras Misiones, como ya he insinuado en otras partes. Como los colonos Holandeses tienen tanta necesidad de esctavos , y les son tan costosos los Ne¬ gros , no hay medio alguno por violento y tiránico que sea, que no empleen para ad¬ quirir esclavos Indios. Ellos son los que arttian y estimulan á los Caribes para que va¬ yan á robar Indios por las orillas del Ori¬ noco; y al mismo tiempo que de este mo¬ do se impide la propagación del Santo Evangelio entre aquellos infieles, perjudi-
27 a KI* VIAGERO ÜNIVKRSAI,. can mucho al comercio , agricultura y pros* peridad de nuestros establecimientos. CARTA CCCCVI. Idea general del Vireynato de Santa FA Si hubiese de extenderme en todos los Virey natos y provincias de nuestras Américas tanto como en el Perú, excederla los limi¬ tes que me he propuesto , y formarla una obra muy voluminosa. Lo que llevo dicho hasta aquí de la América Meridional me parece basta para que se forme una idea completa de la extensión , riqueza y pro¬ ducciones de aquellas colonias , no menos que de las costumbres, carácter , gobierno y religión de sus habitantes. He dicho ya, y repito, que se observa mayor semejanza en¬ tre las provincias mas distantes de aquel Continente en orden á todos estos objetos# que entre las limítrofes de Europa; por con¬ siguiente sabiendo quáles son las costumbres de los Indios, y qué producciones se encuen¬ tran en cada uno de los países según su cli¬ ma , temperamento y circunstancias lócale* y políticas, es fácil aplicar las mismas idea» á los países de igual naturaleza. Por esta ra¬ zón paso en silencio muchas provincias con*
vireynato de santa fe. 273 siderables, porque no baria mas que repe¬ tir lo mismo que en otras llevo ya obser¬ vado ; y mi objeto no es dar una descrip¬ ción geográfica de todos los inmensos pai¬ sas del Globo, sino escoger lo mas notable y particular que en cada una de sus partes se advierte. Seré, pues, mas breve que hasta aquí en la descripción de los paises que me restan hasta pasar á la América Septen¬ trional. El Vireynato de Santa Fe es una de las porciones de la América , que por su clima, producciones y riquezas merece sin¬ gular atención. Confina con el de México ó Nueva- España por Costarica y Nicara¬ gua , y dividiendo términos con la Audien¬ cia de Guatemala, queda de su distrito con la provincia de Alange y Veragua, toda la costa del Sur desde el seno de Chiriqui por el de Guayaquil hasta cerca de Cabo-Blan¬ co , por donde internándose linda con la de Chachapoyas y eincunvecinas , pertene¬ cientes al Vireynato de Lima , por cuya parte se extiende acia el Marañon ó Ama¬ zonas hasta la linea divisoria , partiendo con la provincia de Guayana de este Vi. ^eynato por las tierras incultas del lago de Farime, y establecimientos Franceses y Ho¬ landeses. Volviendo por este lado al mar y Costa del Norte antes de la desembocadu¬ ra del Orinoco, y siguiéndola con ¡nclusioq 3'OMO XXII. s
2 74 el viagero universal. de las islas de Trinidad y Margarita , como dependientes de este Vireynato, forma un lunar la provincia de Venezuela ó Caracas, que aunque en su origen estuvo sujeta á este Vireynato, se le desmembró. Sigue el distrito del Vireynato toda la costa del Nor¬ te por el rio de la Hacha , Santa Marta, Cartagena y Golfo del Darien , hasta que por Portobelo é Istmo de Panamá conclu¬ ye sus limites con la Audiencia de Guate¬ mala y Vireynato de Nueva España. Descubrió y conquistó este pais Gon¬ zalo Ximenez de Quesada; llamábase Cundinamarca , y el Conquistador le llamó el Nuevo Keyno de Granada , por ser natural de este reyno en España. Sus provincias son Bogotá , Velez , Pamplona , Grita , Mérida, Muzo , Ebaté , Panches , Neiba, Marquetones , Sutagaos , Ubaque , Tenza , Lengupa , Sogamoso y Chita , en las quales se cuentan 301 pueblos, y en ellos 18359 In¬ dios. Al principio se gobernó este reyno por la Real Audiencia , fundada en 1547, y por su Presidente Capitán General con separa¬ ción del distrito¿de Quito y sus provincias, como dependiente entonces del Vireynato del Perú. Alteróse este orden en 1718 , e» que se erigió este Vireynato , y suprimido en 1724 volvió á restablecerse en 174O' Quando entraron los Españoles se goberna¬ ba por dos Príncipes electivos en Bogotá y
VIREYNATO DE SANEA. FE 27^ Tunja , el primero de los quales se llamaba Zipa. Estaba este país tan poblado , que los Conquistadores llamaron Moscas á sus In¬ dios para denotar su gran multitud; las mis¬ mas causas que han contribuido en las de¬ mas colonias Europeas en las dos Amérícas á disminuir el número de sus antiguos habitantes ^ han producido en este reyno el mismo efecto. La falta de brazos impide que este reyno sea uno de los mas opulentos de América, pues abunda en él todo lo que ®n los demas se produce , y tiene las me¬ jores proporcione;» para mantener muchos •íiiliones de habitantes. Hay en él mucha Variedad de climas, y por consiguiente pro¬ ducen todos los frutos de que ya he ha¬ blado largamente en otras partes ; en los páramos que son inhabitables por el rigor del frió , hay abundancia de ciervos, osos, dantas , conejos y gatos monteses : en los llanos templados produce la tierra con la ^ayor fertilidad todo género de frutos y Semillas , y causa compasión que no haya Suficiente número de habitantes y una exhaccion arreglada para aprovecharse de esgran feracidad. Tiene muchos bosques Abundantes en variedad de arboles de que pudiera sacar mucha utilidad : contribu- u la amenidad de éstos la multitud y '"Ariedad de aves, entre las quales son muy Celebradas por su canto el toche de color guaU
iSi ELVIAGERO UNIVERSAL, siete leguas de distancia; cae el agua dentro de un estanque de mas de una legua de cir¬ cunferencia : la cantidad de agua que cae y el Ímpetu con que baxa forma unas nieblas que no permiten exáminarlo por las tardes; pero por las mañanas es objeto del mayor recreo, porque las menudas gotas que en forma de lluvia se esparcen por el ayre for¬ man con los rayos del sol muchos arcos iris, y aumentan la admiración las prodigiosas pie¬ dras de sillería que forman el estanque , tan perfectas que no hubiera podido el arte la¬ brarlas mejor á cincel; sus alturas están cu¬ biertas de arboledas y vistosas flores, que acompañadas de muchas aves forman un de¬ licioso paraíso.
vireynato de santa fe. 283 CARTA CCCCVII. Continuación del mismo asunto. La Real Audiencia de Santa Fé se compo¬ ne de una Sala , que despacha lo civil y cri¬ minal , con cinco Oidores, un Fiscal , un Protector de Indios, un Alguacil mayor, dos Relatores y otros dependientes. Tiene asimismo esta capital para la ad¬ ministración de justicia dos Alcaldes ordinaríos, que anualmente se eligen por el Cabil¬ do secular, con arreglo á las leyes de Indias; sobre quienes recae el peso de rondas , oir demandas , y ajustar y castigar riñas , pen¬ dencias &c. , con apelación á la Real Au¬ diencia, extendiéndose su jurisdicción al dis¬ trito territorial de la ciudad. El Ayuntamien¬ to de ésta se compone ademas de los dos Alcaldes ordinarios que lo presiden, de seis Regidores de oficio, Alférez Real , Algua¬ cil mayor , Alcalde provisional , Fiel executor, Depositario general ; de otros doce Regidores de número con las obligaciones respectivas dirigidas al gobierno económico. Este Ayuntamiento que anualmente elige Alcaldes de la Hermandad para los campos despoblados , Procurador Sindico para sus
a84 EL VIAGERO UNIVERSAL, causas, y un Mayordomo que recauda las rentas de propios , propone asimismo al su¬ perior Gobierno sugetos para Alcaldes de las poblaciones de su distrito , que se llaman Pedáneos , cuya jurisdicción es limitada en lo criminal á la aprensión de los reos, for¬ mación de sumario y remisión á las Justi¬ cias competentes para que procedan en la causa; y el mismo estilo se observa en las ciudades de la jurisdicion de esta Audiencia. Por los padrones anuales se numeran en esta capital cerca de 13^) almas de comu¬ nión sin incluir Colegios , ni comunidades Religiosas y sus sirvientes. De suerte que comprehendiendo á éstos, á los menores de siete años , y á los muchos , que regu¬ larmente se eximen del padrón , será la po¬ blación de esta ciudad de unos cinco mil vecinos. Entre ellos son en corto número los de alguna comodidad ó fondo, pues por la mayor parte son pobres ; no encontrán¬ dose como en otros reynos sugetos capa¬ ces de hacer grandes desembolsos en las ur¬ gencias que suelen ocurrir; pues los que dis¬ frutan diez , veinte ó treinta mil pesos , que son pocos, los emplean en negociaciones pa¬ ra su manutención y la de sus familias. Reducense todos á solicitar algún empleo , cu¬ yo sueldo sirva de asegurar su subsisten¬ cia por ser muy escaso su comercio y ar* bi trios para la negociación
VIRETNATO JíS SANTA ?E. 285 Al abrigo de los Indios y dentro de sus mismas aldeas ó en sus inmediaciones habitan varios vecinos reducidos á igual po¬ breza , que se mantienen del cultivo de al¬ gún corro pedazo de tierra ; no siendo po¬ sible observar á la letra la disposición de la ley de Indias que prohibe su comunidad, y solo se verifica en aquellos vecinos , á quienes se acredita que Ies son perjudicia¬ les , sin innovar con los demas; sucede á veces aumentarse tanto el número de estos vecinos ó gentes de color, que excediendo al de Indios , intentan excluirlos del pue¬ blo , y erigirse en Parroquia, porque la mis¬ ma mezcla de unos y otros produce insen¬ siblemente la extinción de Indios puros con¬ virtiéndose en Mestizos, Zambos y otras di¬ ferentes castas , que son las que abundan en estos países y poblaciones rurales. Esto se comprueba con la población del Corregi¬ miento de Tunjá donde en ochenta y cin¬ co pueblos que comprehende su demarca¬ ción', se calculan 122)065 almas de las de esta clase: siendo así que en quatro ciu¬ dades , seis villas y treinta y seis Parroquias de su distrito existen 202)220 almas ; no pudiéndose formar igual cotejo en todas las demas provincias por falta de noticias cir¬ cunstanciadas. La jurisdicción secular de esta ciudad comprehende siete Corregimientos tenues si-
2 86 EL VIAGERO UNIVERSAL, tuados en sus inmediaciones, á saber , Bogo¬ tá, Bosa, Sipaquira, Guatavita, Pasca, Ubaque y Ubate, con cincuenta y do'. pueblos, y en ellos 3^017 Indios, en que no se incluye el número de vecinos ó gentes de color que se reputa quatro veces mayor. Los Gobiernos comprehendidos en eí distrito de esta Real Audiencia son cinco de costa y plaza de armas, á saber; Car¬ tagena , Panamá , Santa Marta , Maracaybo y Portobelo , y ademas la provincia del rio del Hacha , cuyo xefe se denomina Coman¬ dante , y dependen en lo militar respectiva¬ mente de los dos primeros que gozan las prerogativas de Comandantes militares, y son todos de provisión Real. No se incluye en este cómputo el Gobierno del Darien por su cortedad , encargado regularmente aí oficio que cuida de su fortaleza. Tiene asimismo siete Gobiernos politi¬ ces situados en lo interior, es á saber: Antioquia , Choco , Veragüe , Mariquita , Gi¬ rón, Neyba y los Llanos. El Gobierno ó Comandancia de Guayana con variedad ha estado sujeto parte á la Provincia y Gobierno de Caracas , y parte á este Gobierno y Real Audiencia; pe¬ ro hace algunos años que se mandó que en lo sucesivo dependa enteramente de esta ca- - pital, y á las ordenes de los Señores Vireyes, como lo está su Caxa Real. Su mucha dis-
VIREYNATO DE SANTA FE. 287 tanda , y la circunstancia de considerarse como estableciniiento de paises poco cono¬ cidos, en que no hay comercio ni otro tráfico que la anual venida de algún oficial á con¬ ducir los situados, hace que sean muy escasas Jas noticias de su estado. Su población se re¬ duce á quatro ciudades llamadas Santo To¬ mé de la Guayana , que es la capital, Ciu¬ dad Real , Real Corona y San Fernando de Maypures, y tres villas con los nombres de Eupata, Borbon y la Esmeralda , en cuyos siete lugares existen 22)465 habitantes, sin incluir quarenta y tres pueblos de quatro misiones allí establecidas, con el toral de 112)148 Indios que en ellos habitan. Fuera de los pueblos pacíficos estableci¬ dos entre las poblaciones de Españoles, exis¬ ten en el territorio de esta Real Audiencia los de las misiones de los Llanos, Apuré, Me¬ ta y Casanare ; y también las del alto y baxo Orinoco , que después del estranaraiento de los Jesuítas corrieron á la dirección del Gobierno de Caracas , á pesar de que así sus Misioneros como las escoltas de su cus¬ todia se satisfacen de las caxas de esta ca¬ pital , y conducen su importe los que vie¬ nen por el situado para la tropa y presi¬ dios de Guayana. Estas misiones se han pues¬ to al cuidado de varias Religiones, pues aun ¡as encargadas á los Regulares de la Compafila expatriados se entregaron á Religiosos y
l88 EL VIAGERO UNIVERSAL, no á Clérigos Seculares, por haberse dudaáo si estaban en estado de entregarse á éstos, y haberse presumido que los Religiosos des¬ empeñarían mejor este importante ministe¬ rio. Para dar alguna idea de su estado se nota en general que en lo perteneciente á esta Real Audiencia tiene á su cargo la Re¬ ligión de Predicadores las que se nombran de Apure por el rio que fertiliza su terre¬ no, y se compone de quatro pueblos lla¬ mados San Miguel, San Joseph de Zancudos, Maporal y Nuestra Señora del Valle, con qua¬ tro Religiosos, á quienes contribuye la Real Hacienda con el situado de doscientos pe¬ sos á cada uno anualmente, y ademas una escolta de veinte soldados asalariados con ciento once pesos , y su capitán quatrccientos ochenta al año para su custodia, y em¬ prender nuevas reducciones. Tiene asimismo dicha Religión las misiones de Barinas y Pedraza , y en ellas ocho pueblos antiguos y dos modernos llamados Nuestra Señora del Real , Santa Rosa , San Vicente , San Luis de las Palmas , Nuestra Señora del Rosario de la Palma, San Joseph, San Rafael, San¬ ta Lucia , Santa Catalina de Sena y Ticoporo. Dos de éstos se dicen nuevamente fun¬ dados con ocho Religiosos , y escolta de uti capitán y veinte y quatro soldados con el si¬ tuado antes referido ; bien que dicha escol¬ ta esU agregada á la tropa de Guayana , y
VtREYNATO DE SANTA FE. 289 se paga en esta ciudad, y ademas el esti¬ pendio de doscientos pesos para dos Reli¬ giosos supernumerarios. Asimismo se puso al cuidado de la Religión de Predicadores la misión de Casanare que tenian los ex¬ pulsos, compuesta de seis pueblos, nombra¬ dos Tame , Macaguaiie , Patute , Betoyes, Casanare y Carlbabaré, y de ellos algunos comienzan á tributar : otros tienen algún vecindario, con lo que y sus diezmos se acu¬ de á los Religiosos, y solo paga la Real Ha¬ cienda dos ai respecto de doscientos pesos al año. La Religión de San Francisco está en¬ cargada del pueblo de Guycan, y de la mi¬ sión de San Juan de los Llanos , en que existen quatro pueblos nombrados Tiramena, Simena, Amane y Corcobado, con qua¬ tro sugetos pagados á doscientos pesos. Las misiones de Meta, así llamadas por el rio del mismo nombre, se pusieron por el estrañamiento de los Jesuítas al cargo de los PP. Agustinos Descalzos con tres pue¬ blos, Casimena, Sirimena y Macuco, que con igual numero de Religiosos tienen seiscien¬ tos pesos al ano. Igualmente en el Orinoco administran los Capuchinos una misión de seis pueblos llamados Pandeazucar, Encaramada , Unía¬ la , Carichana , San Borja y Atures ; con la ttiisma dotación que se lleva de estas caxas TOMO XXII. T
290 EL VIAGERO UNIVERSA!, con el situado de Guayana, por cuya direc¬ ción se hacen los pagamentos y el nom¬ bramiento de sugetos por el Gobierno de Caracas. Fuera de estas misiones se satisfacen de estas Caxas Reales ios estipendios de diez y siete Misioneros Capuchinos Andaluces y Catalanes destinados por Real Cédula de 18 de Noviembre de 1769 para las nuevas fun¬ daciones en el alto y baxo Orinoco, y már¬ genes del rio Negro, cuyo nombramiento, dirección , arreglo y fomento depende de la Comandancia de Guayana. Los mismos Religiosos por lo respectivo á Popayan y su Colegio, tienen á su cargo las misiones de los indios Andaquíes qoe se dan la mano con la de Macoa, y des* de las cercanías de la villa de Timana si^ gue las tierras incultas por los desiertos de Putumayo. Existen fundados seis pueblos con sus respectivos Misioneros , á saber San Xa¬ vier , Santa María, Caqueta, San Francisco? San Diego, la Concepción de Putumayo y San Francisco Solano; los quales comprehenden el número de mil sesenta y nueve Indios, inclusos los catecúmenos y muy po' ca gente de color. Por informe de algunos Misioneros del Orinoco se sabe que allí no se hacen otras conversiones que las de algunos Indios q'^® oprimidos de los Portugueses se refugia» ^
VIREYNATO DE SANTA FE. 291 las cercanías de nuestras misiones para li¬ bertarse de las extorsiones y esclavitud á que los reducen con bastante rigor , y aun tiranía, lo que igualmente sucede en las del Corregimiento de Maynas. Desde la provincia de Guatemala á la de Panamá habitan diferentes naciones de Indios bárbaros , como Talamancas, Tarrabes, Dolagues y Guaymies , que según el cómputo de algunos Misioneros, excede su número de quarenta mil almas , cuya re¬ ducción se intentó desde principios de este siglo por los Misioneros de Christo Cruci¬ ficado de Guatemala , dando principio su fundador Fray Antonio Margil. Después de varios sucesos así favorables como adver¬ sos , se han encargado de estas misiones los citados Misioneros, con aprobación de S. M. que por Real Cédula de 8 Julio de 1770 mandó se acudiese con el sínodo de dos¬ cientos pesos anuales á cada, Religioso, y ademas ciento treinta y dos pesos para vino, Cera y hostias , socorriendo con el costo de la construcción de iglesias, con ornamento entero, campana , crismera, y demas acos¬ tumbrado. En el Gobierno de Santa Marta , y en la Comandancia del rio del Hacha se Conservan igualmente Capuchinos Valenciatíos , que mantienen cinco pueblos en el prittiero, y siete en la segunda. Hay muy poca T 2
2 ^ S EL VIAGERO UNIVERSAL, y tierra que poseen, con las que ocupa la nación de Indios Motilones por todo lo que bañan los rios nombrados Mucuchies, y San Faustino hasta el valle de Cucuta, ocasionan graves danos por ser aquella Mon¬ taña, llamada de Bayladores, tránsito preci¬ so para Barinas, Maracaybo y demas lu¬ gares á donde nadie puede pasar sin evi¬ dente incomodidad. Para navegar por el rio de San Faustino, y para atravesar el monte, se requiere la prevención de armas y escol¬ ta que resista á los Motilones que suelen asaltar, y quitar la vida y hacienda á los pasageros, embarazando también el cultivo de los cacaos; de cuyo fruto es fértilísimo el terreno, sobre cuyo daño se aumenta á Maracaybo el que padece en su distrito é inmediaciones. Los mismos Guagiros por una banda del rio de la Magdalena, y los Chimilas por otra causan no menores perjuicios asi por el terreno que'ocupan , y de que privan á los Españoles, como porque no faltan fu¬ nestos exemplares de haber asaltado á los traficantes hasta la salida de Opon; siendo dichos rios la garganta por donde de Car¬ tagena y provincias de la costa recibe este Reyno todo lo necesario, y de que depende su comercio. La provincia de Papayan, tomando des¬ de la villa de Timana del Gobierno de Ney^
VIREYNATO DE SANTA FE. 299 ba, y cl otro extremo por los ríos Dagua y ürrumangui, está rodeada de Indios bár¬ baros , que ocupando las vastas tierras por donde corre el rio Putumayo se internan hasta el Orinoco. La Provincia de Veragua está en conti¬ nua guerra con los Indios Guaymies y otras naciones que obligan á tomar freqiientemente las armas para contenerlos. X
EL VIAGERO UNIVERSAL, CARTA CCCCVIII. Cartagena. Aunque en mí primer viage traté larga¬ mente de Cartagena y Guayaquil, debo aña¬ dir aquí las últimas noticias que he adqui¬ rido acerca de las considerables ventajas que en estos países se han hecho desde aquella época. Acerca de la entrada á la bahía de Car¬ tagena , entiendo que la de Bocachica tue siempre la única para los buques de algún porte, porque nunca Bocagrande tuvo fondo para ellos, y solo se permitía á las canoas entrar y salir por ella. Solo vi el 3 t de Oc¬ tubre del año 72 salir por Bocagrande la balandra guarda costas nombrada la Pacifi¬ ca , y otra muy pequeña al socorro de la fragata mercante nombrada San Josef, va¬ rada en la cabeza del Norte del baxo de Salmedina. Era allí voz común que no era antigua Bocagrande: que rota por un temporal s® había aumentado con la freqüencia de en¬ trar y salir por ella los botes pescadores. ^ impulso de las aguas que entraban por Bo
CARTAGENA. 301 cachica , y salían por Bocagrande , iba pro¬ fundizando , ensanchando ésta, y si como era probable, llegaba con el tiempo á dar paso á buques grandes, se facilitaba la en¬ trada á los navios enemigos, libertándolos de la Oposición que les hace Bocachica con los tres Castillos de S. Fernando, San Josef, y el Angel, otros que se pueden poner pro¬ visionales en varios puntos de la bahía, y del peligro y dificultades que ofrece el su¬ bir la misma bahía. Verdad es que su nom¬ bre persuade á favor de su antigüedad, por que si en algún tiempo hubiese sido sola Bocachica, parece no era necesario distin¬ guirla con tal nombre, y es cierto que con él se ha conocido siempre. Como quiera que fuese. Conociendo este inconveniente, se determinó cerrarla de firme, sobre el plan que para ello hizo el Ingeniero en Gefe Don Antonio Arevalo, hoy Teniente General. En el citado dia 3 í de Octubre de 72 , aun no llegaba al agua la estacada, y en Junio de 77 hallé ya cerrada toda la boca. Es una de las obras mas grandes y mas sólidas que de su clase se han hecho. Antes habia él mismo construido una escollera en la playa de Santa Catalina hasta la puerta de Santo Domingo, desviando el mar, asegurando con ella aque¬ llos baluartes y lienzos de muralla; esto es, en la parte de afuera, en playa grande,
302 EL VIAGERO UNIVERSAL. El puerto ó desembarcadero fue siempre incómodo y arriesgado, porque carecía de un muelle. Construido últimamente á expensas de Don Manuel Josef de Vega, median¬ te una corta contribución que le pagan las canoas forasteras, tienen en él un abrigado amarradero todas las que conducen víveres de Lorica, rio Sínú, del de la Magdalena y otras parres, que son en crecido número, todas en el lado del puente, y á competen¬ te distancia ; en otro muelle menor se po¬ nen á la puerta de la Aduana los cargamen¬ tos del comercio. Son muchas las ventajas que hoy tiene Cartagena en lo interior y sus alrededores, desde que estuvieron en ella Don Jorge Juan, y Don Antonio de ülloa , acompañando á los Académicos franceses, que fué el año de 34. El Gobernador Marques de Sobre¬ monte , con ocasión de aumentar la fortifi' cacion del Castillo de San Felipe de Barajas, llamado vulgarmente de San Lazaro, des¬ montó el gran pedazo de terreno que le cir¬ cunda. El Hospital de San Lazaro , que es¬ taba en frente se trasladó poco ha a otro si¬ tio mas oportuno de la bahía , y aquel ter¬ reno lo ocupan hoy muchas casas y buxios, que unidos por a parte del Norte con los del pie del cerro de la Popa , forman una grande población, y son el recreo y desahogo de los vecinos de Cartagena.
CARTAGENA. 3O3 Dentro de la Ciudad se han construido muchas casas, y redifícado otras, todas de hermosa y sólida arquitectura, con habita¬ ciones convenientes á lo caluroso de aquel clima. En todas se admira el adorno y aseo con muebles exquisitos, en términos que ya no padece el forastero el fastidio, tristeza é incomodidad que le causaba la vista y mala distribución de las antiguas. Sobre todo se admira la hermosa trans¬ formación de la Catedral, porque sin mas variedad que la de sus luces y adorno, pre¬ senta un alegre y decente aspecto, en lugar del triste y desaseado que tenia. La pieza mas notable es un pulpito de hermosa pie¬ dra construido en Genova , que costeó Don Pedro Tomas de Villanueva, Su colocación fué dirigida por alguno de mal gusto , y se advierte á primera vista. Los altares, pin¬ turas , estatuas, rexa del coro, y demas adornos, excepto el enlosado, manifiestan el estragado gusto, y ninguna inteligencia en las tres nobles Artes que hay en Carta¬ gena; pero llama la atención al primer gol¬ pe de vista. Esta mejoría se debe al zelo del Obispo que fué de aquella Diócesis Don Fray Josef ^erez de la Madrid, Religioso Franciscano Quiteño, y natural del mismo Quito, á ^nya Diócesis fué trasladado el ano de 93. > Su buen exemplo inclinó á los vecinos de
304 El* VIAGERO UNIVERSAL. Cartagena á franquearle quanto necesitó para hermosear la Catedral. El luxo ha hecho progresos en Cartage¬ na desde el establecimiento del libre comer¬ cio. Ya no se ven los trages antiguos del pais. El uso del peynado, y vestído quotidiano es muy común en ambos sexos, como el anhelo por las modas que les van de Es¬ paña. Las mulatas, mugeres de marineros, y artesanos, y generalmente todas las de color, se cortaban el pelo como los monaguillos, y su predilecto adorno eran los rizos que col¬ gaban delante de las orejas por baxo ^del pañuelo con que primorosamente se ceñían la cabeza ; ya conservan su pelo y lo cortan á manera de peluquín. Sus salidas á la calle son de noche, vestidas de muselina, y en lugar de mantilla un paño de algodón lista¬ do de colores. Las señoras se distinguen en lo mas fino de su vestido y calzado exqui¬ sito. La música y bayle se han introducido mucho. En otros tiempos apenas se oia mas que alguna harpa, y cánticos del país: hoy hay varios claves superiores, y se can¬ ta como en las ciudades mas civilizadas e España. En mi última mansión alli que ue desde Agosto de 95 , á Junio dé 96 > “ muchos bayles, comedias caseras, y otras un^ ciones magníficas. El teatro ó coliseo ha e^ caido mucho, pero de él han salido alguno buenos actores y damas para el de Santa
CARTAGENA. 305 Desde el mismo tiempo se ha aumentado considerablemente el número de artesanos y comercio por menor. Entre los primeros se hace notable el de los sastres y zapateros por los muchos oficiales que mantienen en eí trabajo diario. La agricultura de toda aquella juris¬ dicción fue siempre limitada á sus consu¬ mos. El cacao que baxaba por el rio de la Magdalena era en muy corta cantidad, y mas abundante el de Guayaquil trasportado por Panamá y Portobelo , y este era en al¬ gún tiempo el artículo principal que for¬ maba el cargamento de los navios que de Car¬ tagena regresaban para España. El algodón siempre ha producido en aquellas Sabanas sin algún cultivo, pero siem* pre abandonado, hasta que un Genovés em¬ pezó pocos años hace á cultivarlo y quitarle las pepitas en la Sabana de Soledad. Hasta el año de 74 fueron muy cortos sus progresos. Don Juan Agustín Pardo , entonces del Comercio de España en Cartagena , y hoy vecino de la villa de Aranzuequte en las cercanias de Madrid , se dedicó poco después á fomentar este ramo de agricultura y su exportación*. Habilitó con riesgo de su cau¬ dal á algunos sembradores, logrando tan tapidos y felices progresos, que quando vol- ''í á Cartagena en Junio de 77 , hallé al- *tiacenadas grandes porciones de sacas, y Tomo xxii. v
3o6 el viaGero universal. que su precio corriente era de diez y ocho á diez y ocho pesos y medio el quintal. Por la misma razón el cacao de Cucuta y rio de la Magdalena, cueros, palo de tinte , brasilete y el añil , que empezaba á beneficiarse, habian aumentado sus precios, y sucesivamente con el libre comercio asegu¬ rada su exportación , los tomaron mayores. Los cañaverales y sus trapiches, cuyos productos no pasaban de las mieles nece¬ sarias al consumo en la misma especie, y de las que se invertian en la destilación de aguardiente en la fábrica allí establecida por la Real Hacienda , se vieron amenazados de su total exterminio, porque no sufraga¬ ban á sus costos. La citada Real fábrica pro¬ ducía á la Real Hacienda gruesas utilida¬ des , pero la preocupación á favor de los aguardientes de España, y los muchos qu® de ellos introduce el libre comercio , aca¬ baron de decidir su suerte , poniéndola en términos tales , que si no me engañan mis observaciones , figurándome unos resulta¬ dos tan falsos como diminutos , considero que solo es.útil en el dia para los emplea¬ dos en el manejo de la fibríca y adminis¬ tración de la renta. De aquí se infiere qual será la fortuna de los cañaverales , si po^ otra parte no los anima la industria y ^ comercio , ó mas bien éste como causa oca- • sional de aquella.
CARTAGENA. 307 Por fortuna para ella, D. Mateo Arroyo, yerno del citado D. Juan Agustín Pardo, sucesor en su casa de negocios, no menos activo é inteligente en promoverlos, siguien¬ do las patrióticas ideas y medios que su sue¬ gro, va animando la industria de fabricar azucares, extendiendo sus miras hasta la villa de las Guaduas inmediata al rio de la Mag¬ dalena , cuyo ultimo puerto es la villa de Honda. Observé con gusto singular algunos azu¬ cares fabricados en los trapiches de la ju¬ risdicción de Cartagena , y disposición en los demas trapicheros para imitar á los pri¬ meros ; siendo un considerable triunfo ha¬ ber desvanecido la errada opinión , de que las mieles que producían aquellos cañave¬ rales no eran propias para ello. Si este ra¬ mo de industria no exigiese tan crecidos gastos y operaciones tan dilatadas, se vería ya allí muy brillante ; mas es de esperar que todo lo allane el interes del comercio y trapicheros. Del quantioso cargamento que llevaban para la feria de Portobelo las armadas de galeones, tocaba siempre á Cartagírna una *nfima parte , que se expendía en su provin¬ cia , las de Santa Marta , Santa Fe de Bo¬ gotá, Popayan y Quito. Los retornos se ve¬ rificaban en plata y oro acunado y en pas- ^ cueros al pelo, cacao de Guayaquil, bál- V a
314 el viagero universal. tiempos quando mas algunas calmas. En el mar del Norte cuesta el cortarla en ocasio¬ nes una larga temporada de calmas y fuer¬ tes aguaceros con tormentas y horribles ca¬ lores. El polo del Norte, y toda la Ursa me¬ nor , ya no se descubre alli, porque está en el emisferio opuesto, aunque siempre rige la aguja con dirección á él. Se vé el polo del Sur , cuya constelación es de quatro es¬ trellas colocadas en cruz, que llaman el crucero del Sur. Desde la Isla del Muerto, ó del Amorta¬ jado obran ya las mareas, y por tanto en defecto de viento favorable no se puede na¬ vegar la entrada ó salida , sino al favor de las mareas. Estas llegan hasta la bodega de Babahoyo. La Isla es un peñasco por qualquiera parte que se mire: hace la figura de un hombre tendido amortajado. A los pies tiene un corto arrecife, y es necesario pre¬ caverse de él, pero hay buen canal por uno y otro lado. De ella á punta de Arenas en la Isla de la Puna hay 7 leguas, y de ésta al Puerto de la Puná otras 7: en el intermedio está la punta de Maria Mandinga. La de Santa Elena queda mucho antes en la costa, ü playa de Manta. Desembarcando en ella, como por necesidad lo hacen algunos, en¬ cuentran buena proporción para ir por tierra á Guayaquil, que dista 36 leguas.
CARTAGENA. 315 La Puná es un pueblecito de 32 casas de cañas, y es el único que tiene toda la Isla. Examinadas las circunstancias de ella, no creo posible que los Conquistadores ha¬ llasen la población que se dice. Sus vecinos son Indios muy ladinos, y se ocupan en la mar, en subir el rio en balsas y canoas, y en la pesca de que abunda mucho aquel sitio. Los tamarindos y papayas que allí se producen son de exquisita calidad. El ano de 1794 se hizo una excelente casa de made¬ ra, costeada por la Real Hacienda, y se le habrá aumentado después un baluarte con su bateria , para resguardo del canal. En esta casa residen los Ministros de Rentas, auxiliados de tropa, y se hace la visita de todo buque quando entran y salen. Los navios grandes cargan y descargan allí, y solo suben el rio los que tienen que carenar. En frente del puerto de la Puná, y á dos leguas de distancia está la boca prin¬ cipal del rio. En esta travesía está el baxo de Mondragon ; en él me vi yo en peligro porque el Practico no supo tomar el canal. De la boca del rio al muelle de Guayaquil cuentan 7 leguas, y en ellas está la Isla de Gono. Con dificultad podrá darse es¬ pectáculo mas hermoso que las orillas de este rio, por su frondosidad y abundancia de mangles y otros árboles que se crian en suelo cenagoso; pero también producen
3 x 6 EL VIAGERO UNIVERSAL, ua diluvio de malignos zancudos que mar¬ tirizan á todo viviente. El viento solo es quien los auyenta, y así para librarse algo de ellos conviene navegar por la mediación del rio. También deleyta la vista la muchedumbre de garzas que se dexan ver en las playas: las jovenes son de un hermoso encarnado nacar , que lo pierden aun en la corta edad y quedan blancas. No es poco recreo ver los alcatraces volar á bastante altura, ob¬ servar desde ella al pescado que nada, dexarse caer perpendicularmente sobre él con mucha velocidad, sacarlo en su grueso pico , y seguir su vuelo á devorarlo sobre un árbol. Todo el rio abunda en pescado, sin embargo de la inmensa cantidad que consumen los lagartos ó caymanes. En toda la temporada que corre el vien¬ to de Chanduy, que como queda dicho, es de Abril á Noviembre , se gozan las maña¬ nas muy templadas , porque ordinariamen¬ te las nubes cubren el sol hasta las diez. Por constante observación se ha reconoci¬ do que el morir tantos jóvenes depende de no preservarse del sol, y que la mas larga vida de las mugeres es por su costumbre de no salir sino de noche, ó por la ma¬ ñana temprano. La que tienen de estar con¬ tinuamente en la hamaca meciéndose, es en sentir de otros la causa de su salud y lar¬ ga vida. Es de creer que este movimiento V
CARTAGENA. 317 ayre que en él reciben las sea benéfico, pero no sé que sea suficiente para conservar su sa¬ lud y prolongar la vida. Los hombres usan no poco de la hamaca , y no logran las mismas resultas. Después tocaré este pun¬ to , y deduciré con conocimiento de otras razones la conjetura mas probable. La insalubridad que tanto se pondera del temperamento de Guayaquil , tiene mucho de exageración, ó es mas bien una opinión errada, atribuyendo á la naturaleza lo que conocidamente es efecto propio de la in¬ temperancia y desarreglo de conducta. Creo que en esto no me engaña mi experiencia y constante observación. Cierto es que son datos ¡negables lo caluroso del clima y hu¬ medad del terreno, á que se añade también como ¡negable , la enorme masa de vapo¬ res que el rio, lagunas y pantanos exálan sin interrupción , impregnados de la putre¬ facción que al secarse las lagunas en los meses de Abril y Mayo despiden tantos sa¬ pos , pececillos é insectos como mueren en aquel tiempo por faltarles la humedad en que viven. De sus malos efectos es prue¬ ba decisiva la grande cantidad de gente que muere en los dos citados meses; pero bien examinadas las causas , convendremos sin repugnancia, en que el desarreglo de condiicm y abandono de los medios y saludables
3 i 8 el viagero universal. precauciones contribuyen á tanta fatalldací, mas que el temperamento. Hasta el año de 1770 poco mas ó me¬ nos , estuvo Guayaquil como la pinta el Se¬ ñor Ulloa , si exceptuamos el gravísimo da¬ ño , ó digamos mas bien la casi total des¬ trucción que en caudales y edificios causó el incendio que padeció pocos años antes. Re¬ presentada al Rey esta desgracia , tu¬ vo S. M. la bondad de conceder en favor de los vecinos que habían padecido, el to¬ tal producto de la renta de alcabalas , no sé de quantos años , que entonces se ar¬ rendaba en cada uno por la cortísima can¬ tidad de trece mil pesos. Tratando después de hacer el repartimiento, se suscitaron fuer¬ tes disputas sobre la proporción que debía guardarse, exagerando cada uno á su antojo su pérdida. Imposibilitándose mas cada dia el convenio, y careciendo de reglas que dic¬ tasen una equitariva determinación , se pro¬ puso invertir aquel caudal en tmpediar las calles. Admitida por todos, la propuesta, se encargó la dirección de la obra al Señor Don Francisco Requena , acabado de lle¬ gar á Guayaquil con el destino de Ingenie¬ ro ordinario , y hoy Brigadier de los Re¬ ales Exercitos, y Consejero en el Real y Supremo de Indias. No es del caso exponer las dificultades
CARTAGENA. 319 que padeció la execucion por ía absoluta faU ta de piedra, mala calidad de la que se ercontro mas próxima , defecto de operarios y otras : lo notable es que á pesar de todo, se practicó la obra con la mayor rapidez, con lo que mejoró Guayaquil su situación, y disminuyó sus plagas y enfermedades. CARTA CCCCIX. Comercio y producciones de estos paises, Por ío expuesto se reconoce, que la ma¬ yor parte del vasto y dilatado territorio de este Víreynato se mantiene desierta é in¬ culta, y muy falta de población y de gente que se dedique á la agricultura de sus frutos y fomento de su comercio. No puede ne¬ garse que cada dia se vá aumentando la po. blacion , y que es regular que con el tiempo crezca, y se facilite por medio de la indus¬ tria de los habitantes la labor de las tierras, y sucesivamente el comercio y trato en que sufre considerables atrasos el Reyno. £1 comercio activo de este Reyno es poco proporcionado á las grandes ventajas que ofrece: consiste su principal subsi'.tencia ac- ^ualmenre en el oro que se saca de sus ^inas y algunas manufacturas. Su provisión
^20 el viagero universal. de mercaderías , y géneros llamados de Castilla, es muy escasa con respecto á lo que pudiera ser. Sus manufacturas se re¬ ducen á labrar en Tunja, Socorro, Ve¬ jez y contornos hasta los llanos, algunos lienzos de algodón , carpetas , camisetas, frazadas, mantas, &c. con las quales hacen algún tráfico en lo interior de unas provin¬ cias con otras donde se consumen. Las pro¬ vincias de Cartagena, rio del Hacha y Santa Marta no solo producen maderas exquisitas con que podría lograrse la construcción de vaxeles á precios mas equitativos que en la Habana donde comienza á escasear la made¬ ra, sino que también el palo de tinte mas ex¬ celente que el de campeche se logra con abundancia: los cueros son muchos y baratos, y también el sebo á proporción del crecido número de ganado : muías se encuentran, y actualmente se comercian á los estrangeros furtivamente ; los algodones son tantos que aún sin cultivo ni industria los produce fe¬ cunda la tierra; como variedad de bálsamos, resinas, y otras cosas comerciables en Europa como el añil y carey , &c. En las márgenes del rio de la Magdalena se cogen cosechas del mas exquisito cacao , y seria mayor su cultivo si se facilítase su despacho, y del mismo modo se aumentarían las siembras del tabaco. Todos estos preciosos frutos qnc por cogerse en provincias próximas y confi"
VIREYNATO DE SANTA FB. 321 nantes con la costa pudieran con mas faci¬ lidad comerciarse, á veces se pierden lasti¬ mosamente sin utilidad de la Monarquía y sus vasallos; y lo que es peor en muchas ocasiones sirven para su perjuicio de fomen¬ tar el comercio fraudulento de los estrangeros. El precioso febrífugo de la cascarilla ó quina podría producir muchas ventajas al comercio aplicándose el debido esmero á su fomento, cultivo y extracción. Ea variedad de plantas hasta ahora no conocidas , su diversidad de géneros y espe¬ cies, y diferentes bálsamos al mismo tiempo que ofrecen fecundo campo á la especula¬ ción y observaciones de los Botánicos, ser¬ virían de aumentar el comercio. No es fácil especificar menudamente los frutos preciosos que produce cada una de las provincias del Vireynato , y que culti¬ vados , y facilitada su exacción , contribui¬ rán al mas brillante comercio, pues apenas hay alguna cuyo terreno sea infecundo , ni que carezca de maderas , ganados , minera¬ les, y efectos apreciables. Por la goberna¬ ción de Cumana y Barcelona, penetrando á veces á la deGuayana, procuran con an¬ sia los extrangeros el comercio y compra de muías que se aprecian regularmente i 20 pesos, y se venden en 80 y 90 pe¬ sos en las colonias. TOMO XXII, X
322 EL VIAGERO UNIVERSAL. El Gobierno y provincia de Maracaybo, que logra el comercio de los cacaos y algu¬ nos otros frutos , conduciéndolos á Vera Cruz, tiene las mejores proporciones me¬ diante á que en lo respectivo á Bar inas, Cucuta, y lugares de su comprehension,abundan y se cosechan cómodamente ; pero las hos¬ tilidades de los Indios bárbaros, de que casi por todas partes está incomodada, son po¬ derosos obstáculos que impiden su prospe¬ ridad. La plata que en tiempos anteriores pa¬ rece habér enriquecido el Reyno con la saca de la que producían las minas de Ma¬ riquita y Pamplona, ha escaseado en tan¬ to grado, que ya no se amoneda sino la que se extrae del oro en las Casas de mo¬ neda , y suele escasear aun para la fábrica de obras , lo que dimana de que no se tra¬ bajan las minas , viéndose con dolor aban¬ donadas las riquezas. Abundan igualmente en varias provin¬ cias del Vireynato otros metales. El cobre se encuentra abundantemente , y moderna¬ mente en el distrito de la provincia de Ve¬ jez se trabaja ; pero su corto consumo, la falta de proporciones para su salida, y de martinetes , y operarios para construir baterias y demas piezas de servicio , y esta¬ ñarlas , son causa de que se exerciten pocos en su extracción, no obstante ser su calida
VIREYNATO DE SANTA FE. 323 tan superior, que de España se comunicó orden para acopiar , y destinarlo á la art¡- lleria. El plomo á poca diligencia se saca en diferentes lugares copiosamente ; lo mis¬ mo sucede con el azufre , lográndose supe¬ rior purificado , y á precios muy cómodos y con generalidad. Ademas de las minas de oro, y demas metales de que he hecho mención, tiene este Rey no algunas de piedras preciosas que se han trabajado como la de ametis¬ tas , mereciendo sobre todas particular aten¬ ción las de esmeraldas. Estas son las mas excelentes que se conocen , sin que nin¬ gún otro Monarca logre en sus dominios esta preciosa piedra que ha sido tan abun¬ dante en este Reyno , asi en el pueblo nom¬ brado Somondocó , como en la ciudad de Muzo y su distrito. X 2
330 EL VIAGERO UNIVERSAL, tal actividad en su veneno, que mata en me¬ nos de veinte y quatro horas. En el invierno se aumentan también prodigiosamente los lagartos ó caymanes, pues como se explayan las aguas por las llanuras , discurren ellos libremente por to¬ das partes. He hablado ya largamente de es¬ te horrible anfibio , y solo tengo que añadir que aquí los hay de enorme magnitud, pues algunos llegan á nueve varas. Todas estas plagas se disminuyen en la estación seca, que dura desde Junio hasta Diciembre, porque cesando las lluvias, se adormecen los sapos, se amortiguan las cu¬ lebras , se retiran los caymanes á los cau¬ ces de los rios , y se disminuye la procrea¬ ción de mosquitos. A este tiempo seco lla¬ man verano , pero impropiamente , porque en esta ocasión se experimenta mas fres¬ co , causado por los vientos Sudoestes, que son el verdadero zéfiro de los poetas : es¬ tos vientos corren del mar á lo interior de la provincia , atravesando los terrenos ári¬ dos del partido de Santa Elena , donde se impregnan de partículas salinas que encuen¬ tran al paso. Con este fresco se disminuyen las en¬ fermedades , se fortifican las fuerzas , y se empieza á cultivar los campos , á pescar , * cazar y á comerciar con las provincias de
GUAYAQUIL. 331 ía sierra. Los terrenos antes anegados se cubren de una lozana yerba , llamada gamalote , que en algunas partes cubre á un hombre á caballo, y de ella se alimentan los ganados que han invernado en las lo¬ mas. Se siembran ios terrenos inmediatos á los ríos, y regularmente no hacen mas cose¬ chas que las precisas para su gasto. Esta estación, aunque no dexa de tener incomo¬ didades en este pais , se considera como la mas deliciosa, por la comparación que se hace de ella con el insufrible invierno. Algu¬ nos ponderan el verano de Guayaquil por delicioso , pero seguramente no seria este, ni su mayor duración que el invierno, su¬ ficiente atractivo para que se estableciesen allí los hombres , sino estuviese este pais favorecido por la naturaleza con las mas ri¬ cas y preciosas producciones. Las grandes utilidades que de ellas se sacan , hacen to¬ lerar las incomodidades que he insinuado; pu« unos por enriquecerse , otros porque allí encuentran todo lo necesario para la vida con abundancia y poco trabajo , arros¬ tran con todo, y con el tiempo se habi¬ túan al clima. Las grandes ventajas que ofre¬ ce el puerto de Guayaquil para el comer¬ cio , harán precisamente que su población se Vaya aumentando con el tiempo , y la ma¬ yor población irá disminuyendo las causas físicas que hacen incomoda su habitación.
332 EL VIAGERO UNIVERSAL. La pereza es el carácter mas visible de los habitantes de esta provincia, así Blan¬ cos , como Morenos é Indios. Estos apenas trabajan lo necesario para pagar el tributo, los otros no se fatigan mas que lo preciso pa¬ ra subsistir: raros son los que muestran al¬ guna industria y actividad. Esto no es de estranar, pues todas las causas físicas y mo¬ rales concurren para enervar la actividad de estos habitantes ; si por una parte el gran calor húmedo debilita aquellos cuer¬ pos, privándolos de la necesaria energia pa¬ ra obrar , por otra la fecundidad del pais les proporciona con poco trabajo los me¬ dios de subsistencia. La necesidad es la ma¬ dre de la industria ; faltando aquella , no es de admirar que ésta no exista. Es ver¬ dad que se ve muy poca laboriosidad en estos habitantes ; pero tampoco se ve nin¬ gún mendigo. Los Indios y gente de color siendo tan baratos los víveres, se hacen pa¬ gar muy caros los jornales , y de este modo logran tener con qué subsistir por todo un mes con pocos dias de trabajo, y los restan¬ tes los pasan tendidos en sus hamacas: es gente que solo vive para el dia , sin atanarse por lo venidero. La escasez de brazos y esta inacción hacen que á veces no se en¬ cuentre quien quiera trabajar en las fábricas, ofreciéndoles quatro ó seis reales diarios ® aquella moneda , que equivalen á diez
GUAYAQUIL. 333 quince de vellón. A veces suelen pedir di¬ nero anticipado á los que ios emplean en trabajar, y aun en este caso suele ser pre¬ ciso valerse de la justicia para compeler¬ los á que satisfagan sus empeños. Su tra¬ bajo es tan corto, que el de un Europeo excede á lo que trabajan tres ó quatro de ellos. Suelen estar empeñados por muchos meses, y aun años de trabajo , y quando llega el caso de haber de satisfacer á sus empeños , ellos son los que dictan la ley y las condiciones á los dueños de las ha¬ ciendas ó de las fabricas , quando no se nie¬ gan absolutamente á hacerlo. Este trastorno del orden , que en todas partes se observa, procede, como he dicho , de la escasez de brazos y de la facilidad con que se adquiere aquí lo necesario para la vida; y por con¬ siguiente puede allí un hombre apreciarse á sí mismo por su propio capricho , sin que nadie le imponga la ley. En esta clase de gentes las costumbres son muy licenciosas , efecto de su ociosidad y de las proporciones que ofrece el pais para abandonarse á todos los excesos sin temor de pesquisas ni de persecuciones. Como el pais tiene unas guaridas inaccesibles, y está cortado con una infinidad de rios y esteros, no remen que la Justicia pueda poner freno á sus desordenes. Huyen de las poblaciones, y establecen sus habitaciones en las márgenes
334 VIAGERO UNIVERSAL, de los ríos, donde están seguros de toda per¬ secución. CARTA CCCCXI. Partidos de esta Provincia. Dada ya una razón por mayor de la pro¬ vincia de Guayaquil, hablaré ahora breve¬ mente de cada uno de sus partidos. El de Machala, ó de la Puna, es el que divide esta Gobernación de las provincias del Perú. Tiene al Sur el Corregimiento de Piura, y al Este el gobierno de Cuenca: su mayor longitud de Norte á Sur es de 14 leguas, y según las haciendas que tienen varios veci¬ nos de Guayaquil á lo largo de la costa del mar, tendrá de 4 á 5 leguas de ancho. Bañan á este partido varios ríos , que bajando de la serranía de Cuenca , lo atra¬ viesan dirigiéndose al mar: los principales son Valao, Corralito, Tenguel y Salado, en cuyas márgenes hay copiosas huertas de ca¬ cao, único fruto y el mas mantecoso que se coge en todo el país, ya por estar mas <icscansadas las tierras, ya por la mayor hume¬ dad del terreno, pues lo mas del año se mantiene alli la atmosfera cargada de va¬ pores , que se disuelven en lluvias mansas.
GUAYAQUIL. 335 Cogense i id cargas cada ano , y cada ga tiene 81 libras. car- No se cria aquí mas ganado que el ne¬ cesario para la manutención de los jorna¬ leros , por falta de campos abiertos de buen pasto. El terreno es desigual por acercarse Jas sierras con sus faldas al mar , .é inculto y fragoso, por ser corto el número de sus habitantes: de aqui procede la mucha abun¬ dancia de vívoras y culebras, y algunas de enorme tamaño. Por las orillas de los ríos mencionados, y en los cacaotales habitan unas 600 personas de ambos sexos , gente roda humilde y tímida, los mas Indios y Mestizos. El pueblo principal, llamado también Machala, dista de Guayaquil 26 leguas, y del mar 2 , al qual se comunican por el es¬ tero de Pilo, adonde desaguan algunas que¬ bradas, que varían cada invierno de curso, arrebatando con sus torrentes los árboles de cacao que encuentran , con grave daño de estos habitantes. El numero de vecinos as¬ cenderá á unos 100 , los mas Indios, y po¬ cos Serranos de la provincia de Cuenca, que se retiran á esta por no pagar el tributo. La Iglesia que es muy pobre, y las casas, están cubiertas de paja. A la jurisdicion temporal y espiritual de este partido pertenece la isla de Puna, situa¬ da entre 2 grados y 36 minutos de latitud
336 el viagero universal. austral hasta los 3 grados. Está enfrente de la boca del rio de Guayaquil á algo mas de dos leguas de ella. Tiene i o leguas de lar¬ go y 8 de ancho con cerca de 30 de cir¬ cunferencia. Acompaña á la isla por el Orien¬ te y Norte la costa firme, quedando por una y otra parte bastante espacio navegable. El primero es el mas limpio , ancho y que se freqüenta; el segundo pudiera navegarse, aun¬ que pocas veces se han aventurado á pasarlo. Por el Occidente y Mediodía no tiene esta isla puerto alguno , y está toda ella ex¬ puesta á los Sudoestes, vientos generales en este mar : no obstante es de fácil acceso. Su despoblado la hace poco aprtciable por sí misma, pero es de importancia por su cercanía á Guayaquil. En toda la isla no hay mas que un pueblo al Norte de ella, con una Iglesia muy pobre » y 3 ^ casas pajizas con otros tantos vecinos entre Indios y Mes¬ tizos , libres de tributos, los quales se em¬ plean en conducir con balsas los géneros de Guayaquil para los bárcos que se quedan en aquel surgidero. Por la parte del Oeste hay dos casas y una pequeña hacienda de gana¬ do, llamada la trinchera, nombre derivado sin duda de los muros que tenían los Indios antes de la conquista. En todo lo demas de la isla no se halla casa ninguna, ni ga¬ nados, ni plantíos, porque no se encuen¬ tra agua: dos pozos artificiales que hay en
GUAYAí^UIt. 337 él pueblo á' tiro de fusil del mar , es la única que se encuentra, pero aunque bas¬ tante gruesa, es buena para las navegacio¬ nes. ; de ella se proveen los navios y beben las pocas vacas que mantienen los vecinos. Examinadas todas las circúnstáncias de esta isla, es imposible que quando llegaron á ella I9S primeros conquistadores tuviese ni la mitad del número de habitantes que di¬ cen los historiadores ; y este es un exemplo bien palpable de lo mucho que exageran en orden á la población de América. El ano de 1794 se hizo en ella una excelente casa de madera, costeada por la Real Hacienda^ y se la habrá aumentado después un baluar¬ te con.su batería para resguardo del canal: en esta casa residen los Ministros de rentas, auxiliados de la tropa , y se hace la visita de todos los buques , quando entran y sa¬ len. Al Sur de la isla hay espaciosas salinas, cuya sal y los mangles que cortan por los esteros é islas inmediatas para las casas del Callao y de Lima, son los únicos artículos con que comercian estos isleños. Hállanse en esta isla casi desierta muchos venados, con cuya carne salada se mantienen algunos In¬ dios del pueblo del Morro, que los cazan: también hay los animales que en estos paí¬ ses llaman leones , aunque impropiamen¬ te : su cabeza es un compuesto de la de lobo y tigre, la cola pequeña, no tiene.n TOMO xxii. Y
338 EL VIAGERO UNIVERSAL, melena, su color es blanquizco, y no tienen el tamaño ni la fiereza de los leones Africa¬ nos. En las playas del Sur se hallan muchos Jobos marinos. Al S. S. O. de la Puna y á distancia de 7 leguas está la isla de Santa Clara, ó el Amortajado, porque vista des¬ de el mar representa la figura de un amor¬ tajado: tiene cerca de una legua de largo, con un baxo de igual distancia á la parte del Oeste : entre esta Isla y la de la Puna hay buen paso, y puede darse fondo. Al Norte del partido de Machala se ha¬ lla el del Naranjal, que confina por el Este con el gobierno de Cuenca y por el Oeste con el mar: su mayor longitud de N. á S. es de 8 leguas con 6 de ancho. Bananle los rios de Chiquiyaco, Valao chico y Jagua, que baxan de la sierra de Atuncanar ó Mollauro ; á la orilla meridional del primero de estos rios, y á tres leguas de su desembo¬ cadura hay una Aduana Real, adonde llegan todos los efectos que de la provincia de Cuenca baxan á la de Guayaquil, en la que pagan un real por cada tercio, para poder embarcarlos y conducirlos después á lo ul¬ terior del pais. i c p A una legua de esta Aduana acia el i>. • se encuentra el pueblo de S. Josef del Na¬ ranjal, compuesto de solas 10 casas pajizas y una capillita muy pobre. Ademas del pue¬ blo , por las orillas de los rios, y en alguna»
GUAYAQUIL. 339 estancias se hallan 26 casas de paja con 150 personas, que solo se exercitan en el servi¬ cio de las canoas que hacen el tráfico con¬ duciendo á Guayaquil lo que baxa de la sierra. Tienen entre todos 14.60 cabezas de ganado bacuno, 232 de caballar : cogen de 6 pequeñas huertas de cacao i 20 cargas, y 174 quintales de arroz , que es su princi¬ pal labranza. Confinando con el partido anterior en el rio Taura, y siguiendo siempre al Norte se encuentra el de Yaguache, que tiene al Este el partido de Alausí, perteneciente al gobierno de Cuenca , con quien parte lími¬ tes , y al O. y N. O. los rios de Babahoyo y Guayaquil. Su mayor longitud de Norte á Sur es de 13 leguas y algo menos de lati¬ tud de Este á Oste. Por este mismo rumbo le atraviesan los rios de Ñausa, Yaguache y Taura, que desaguan en el de Babahoyo, tomando el primero sus aguas de los paramos y montaña de Chimbo , el segundo de las inmediaciones del pueblo de Alausí, y el tercero de las montañas de Bulobulo en el mismo partido. A orillas del rio Yaguache está el único pueblo que tiene el mismo nombre, com¬ puesto de 45 casas pajizas, las mas de ellas desiertas, porque residen los vecinos en las haciendas de los campos. En todo el partido habrá unas 1100 personas, algunas de las
346 EL VIAGERO UNIVERSAL, que hinchan los rios y cubren los campos. El agua llega aquí en algunos parages á la altura de treinta codos : quanto mas largos, y lluviosos son los inviernos, mas se esterilÍ2a la tierra anegada , porque se pudren Jas plantas y semillas : los ganados perecen por falta de yerba , y por el aumento de los mosquitos. Lo que mas admiración causa es ver como algunas plantas sumergidas flore¬ cen y producen copiosos frutos , y ver ve¬ getales que parecen anfibios, que por medio año son bosques ahogados y floridos , como los que supone Plinio en el fondo del mar Roxo y Océano oriental. Como los Indios en otras partes en¬ terraban sus cadáveres en huacas, como he dicho en otra parte , los que habitaban este pais , siguiendo sus máximas de res¬ peto á los muertos , hadan sus sepulcros de un modo muy raro. Depositaban los ca¬ dáveres en grandes tinajas, en las que po¬ nían también vestidos, armas y comida: so¬ bre ellas formaban con la tierra inmedia¬ ta unos montecillos tan altos que no los pu¬ diese cubrir la mayor inundación. De es¬ tos hay todavia muchos , y excavándolos se halla al nivel del terreno el tinajón de bar¬ ro duro de quatro á cinco pies de alto, y de dos pulgadas de grueso , y dentro se encuentran algunas de las cosas que he di¬ cho , quando con el tiempo no se han con-
GUAYAQUIL, sutnMo. Hallándome en este país, un hacen¬ dado me manifestó entre el Palmar y Babahoyo uno de estos sepulcros : contenia la ti¬ naja los huesos de una persona: hallóse tam¬ bién una pequeña taza de plata, jarros de barro , con mal olor todavía , algunos zarzillos y planchítas de cobre sin algún cuño, de media pulgada en quadro , y bastante delgadas, lo que hace presumir si las usa¬ rían por moneda. Como en estos sepulcros no se encuentran cosas de valor, nadie quie¬ re ocuparse en deshacerlos. A proporción que van cesando las llu¬ vias , se van descubriendo por grados los campos , basta que cesando del todo el llo¬ ver , quedan accesibles , y se pueblan de los animales que estaban retirados. Enton¬ ces muda de semblante toda la naturaleza: á la estación mas incomoda y molesta su¬ cede otra muy apacible y hermosa. Las lla¬ nuras que han estado menos anegadas, se manifiestan cubiertas de una yerba alfa é igual que embelesa con su verdura ; en las que duró mas la inundación se descubre una alfombra de grama de un verdor mas claro, y al mismo tiempo los frondosos bosques de un verde mas obscuro forman un qua¬ dro no menos agradable por su amenidad que por la variedad de sus matices. Vense dis¬ currir por aquellos deliciosos prados nume¬ rosas manadas de ganados, al paso que los
34^ el viagero üNnn^nsAL. arboles se pueblan de vistosas aves por la va¬ riedad de sus matices, y las orillas de los ríos hierbea en aves aquáticas, que ofre¬ cen segura y fácil presa al cazador. Los bosques convidan con la cacería de anima¬ les silvestres y de fieras: los rios reduci¬ dos á sus cauces recogen la inmensa cantidad y variedad de peces que convidan por su gusto delicado á emplear en ellos la red y el anzuelo. Esta es la estación de los amo¬ res en toda la naturaleza; todo respira pla¬ cer y alegría. El hombre saliendo del fas¬ tidioso recinto en que las aguas le han te¬ nido aislado, empieza á cultivar la tierra y á renovar su comercio privado: por tanto tiem¬ po de la sociedad de sus semejantes , se in¬ demniza abundantemente de sus privaciones con casi continuas fiestas y regocijos.
GUAYAQUIL. 349 CARTA CCCCXII. Contimaclon del mismo asunto. Siguiendo el curso del Babahoyo acia la ciu¬ dad de Guayaquil se halla"confinando con el partido anterior el de Baba, que tiene al Norte el del Palenque , al Este el de Dauíe, y al Oeste y Sur termin» con el mismo rio de Babahoyo, cuya corriente parte limites con el rio de Yaguache. Tiene de Norte á Sur cerca de catorce leguas, que es su ma¬ yor longitud, y de E. á O. ocho , que es lo mas ancho. Su terreno es llano,comprehendido en la inundación, aunque las aguas no se elevan tanto en él como en Babahoyo. Los rios que le bañan son el Mapan, Pimocha y Palenque : este ultimo se divide ea quatro brazos antes de desaguar en el Babahoyo. Los pueblos son San Francisco de Baba, que le da el nombre , y San Juan de Pimocha : el primero está situado á dos leguas del Babahoyo , y en él tiene su residencia el Cura de todo el partido. La iglesia es bas¬ tante buena , respecto de las demas de es¬ ta provincia; está cubierta de teja, enta¬ blado el suelo y las paredes de tierra blan-
552 EL VIAGERO UNIV.ERSAL. provistos de ellas, enviaa el dinero antiei-r pado. A la industria y aplicación de. un Ir¬ landés , llamado Don :T{)lPás Nugent , es¬ tablecido en esta provincia .y se debe el cul¬ tivo del café su empeño en ^solicitar gra¬ nos frescos se inutilizaba , porque siempre llegaban averiados, ó perdida su fecundi¬ dad ; hasta que logró dos plantas de la Mar¬ tinica , las que cuidó con el, mayor esmero para coger el ..prhner fruto , y después lo sembró en su huerta. Llegó prontp á teñen tres mil arboles, de los quales sacó en los primeros años grande utilidad , la que sir¬ vió de incentivo para que otros le hayan úpÍt tado. Con el tiempo no será necesario Ileyac este género dé Europa al Perú, donde tiene bastante consumo : al contrario, nuestros na¬ vios podrán cargar de él para España. Este árbol crece en ésta provincia hasta la altura de veinte pies , á la qual no llegan los de la Arabia; pero tampoco igualan en al¬ tura á los de las islas de Java y de Ceylan, si es cierto que crecen hasta quarenta pies. El cacao hace á este partido el mas rico de toda la provincia , porque se coge gran cantidad de él, ademas de 2o2> mazos de tabaco, 2^ muías, potros y novillos que sa¬ len para la sierra, 200 quintales de arroz, con otros géneros, como miel, maíz , fruW^ y verduras, que venden y consumen. Así
GUAYAQUIL. 353 raro el tiempo en que no sobra el dinero en Baba para la compra de cacao, lo qual los debe estimular para que aumenten los plantíos de estos arboles. Tienen también 11500 cabezas de ganado bacuno, y 5300 de caballar con algunos puercos y ovejas. En todo este partido hay 4200 almas, y entre ellas 600 que pueden tomar las armas: los mas son Mulatos, gente atrevida y de valor. Los Españoles aunque pocos, pues no pasa¬ rán de 100, son personas decentes, y han dado pruebas de fidelidad al Soberano: hay de ellos dos compañías de caballería , y otras quatro de gente de color. Los Indios son muy po - eos, y éstos tan pobres , que les faltan tier¬ ras para tener sus ganados, siendo suya la población. Al Nordeste del partido de Baba está el del Palenque : confina por el S. E. con el de Babahoyo, y por el N. O. con el del Balsar en el rio Macul, que parte los términos. Tiene en su mayor longitud de N. E. doce leguas, y de quatro á cinco de latitud, con¬ tadas á uno y otro lado del rio del Pa¬ lenque ) que es el principal que atraviesa' este partido , dándole su nombre , y uno de los mas considerables de la provincia. Baxa de los elevados cerros de Latacunga, y sin que se le unan muchos, forma un caudal t:recido y navegable en todo el año. Hasta el de 1720 llevó su corriente por el pueblo de TOMO XXil. z
3 54 El* VIAGERO UNIVERSAL. Baba, el que perdió con ella la facilidad de conducir sus frutos á Guayaquil: desde en¬ tonces este rio en vez de una sola boca que tenia para desaguar en el Babahoyo, se abrió otros quatro brazos , todos navegables. En el parage en que empieza á dividirse, tie.- ne mas de diez brazas ; esta profundidad bastante grande , respecto de su poca an¬ chura , la dirección casi recta del rio , y Ja altura del terreno pordonde corre, que es el mas elevado de toda la provincia, con¬ tribuye á dar á su corriente el Ímpetu que tiene , y al pasar por unos bancos de pie¬ dra , se precipita, formando unas pequeñas cascadas, que son muy peligrosas para las embarcaciones, por lo que se han perdido en ellos muchos barcos. Tiene este partido dos pueblos, que son S. Nicolás del. Palenque y S. Lorenzo : el primero está situado á tres quartos de le¬ gua del mismo rio en un terreno bastante árido , distante veinte y una leguas de Gua¬ yaquil. Consta de trece casas pajizas, que re¬ gularmente están desiertas los dias de traba¬ jo , y tiene una indecente iglesia del mismo material, sin enlosado ni adorao.ninguno in* terior. El segundo pueblo es el de San Lo¬ renzo , distante siete leguas del Palenque: está situado en la ribera que bañaba el rto antes que mudase de dirección. En este pue¬ blo se dividen los partidos de Baba y de Pa-
GUAYAQUIL. 3^5 lenque. Cotnponese de siete casas y de una po¬ bre capilla: la demas población de este par¬ tido consiste en ciento y veinte casas, que se encuentran las mas á una y otra orilla del rio, y muy pocas tiene adentro , las diez y siete de Españoles, y las demas de Mestizos é Indios. La mayor parte de es¬ tos últimos son de otras jurisdicciones , por lo qual rara vez pagan tributos. El nú¬ mero de almas de este partido ascende¬ rá á setecientas : de éstos los veinte y quatro son Españoles , y los demas gente de color, inquietos y belicosos , á lo que les convida la especie de independencia en que viven. Todo el tiempo que residí en es¬ te partido, tuve la insufrible incomodidad de la plaga de mosquitos, los quales sien¬ do en mayor número en esta provincia que en ninguna otra parte de América, en Pa¬ lenque son mas abundantes que en níngU' no de los otros partidos. Habiendo visto como estos habitantes se han acostumbra¬ do á esta incomodidad , ya no me parece estraño que el hombre pueda habituarse á las cosas mas repugnantes á su existencia. Lo que mas estrañé fue que sin embargo de estas molestias y de la corta población, tengan gusto para divertirse en casi con¬ tinuas fiestas. Esto lo hacen con tanto ex¬ ceso , que todo el verano , que deberían emplear en cultivar y proveerse para el in-
3^6 EL VIAGERO UNIVERSAL, vierno, lo pasan en continuas diversiones con una sucesión alternativa por todos los pueblos. No serian en esto tan reprensibles, sino las acompañaran con los mayores des¬ ordenes y excesos. Estos habitantes que tan perezosos se muestran para el trabajo , en tratándose de diversión , son los mas di¬ ligentes : para ir á un bayle , que es su fiesta mas apetecida , caminan todo un dia mal atravesados en sus caballos 6 encogi¬ dos en una pequeña canoa , por ver en un campo sobre una piel de toro baylar muy mal y con acciones indecentes, sin mas mú¬ sica que una ruin harpa." Así pasan toda la noche, y amanece la piel sin ningún pelo, y como curtida. Algunos de estos bayles se forman con el pretexto de las mingas ó con¬ vites para rozar un terreno el dia de fiesta; trabajan toda la mañana , y la tarde y la noche se emplean en bayles y borracheras, á que regularmente se siguen alborotos. Con estos bayles se suelen mezclar las corridas de toros, cuyo gasto es consi¬ derable , respecto de los cortos fondos, de los que las costean : los 600 á 800 to¬ ros que se matan al año', pudieran em¬ plearse con utilidad ; pero lo que mas los empobrece son los juegos de envite , y otros garitos, ocupación muy del gusto de gente haragana. En estos -tiempos se frequenta mas que
GUAYAQUIL. 357 antiguamente el camino de Guayaquil á Qui¬ to por el rio de Palenque ; este camino, que es mucho mas corro que el de Babahoyo, es también mas comodo , porque se evitan los paramos de Guaranda y las peligrosas cues¬ tas de Chimbo y de San Antonio , sobre lo qual os di una relación individual en mi primer viage. Ademas de estas ventajas, es¬ te nuevo camino es menos escabroso, y á estar mas poblado , tendría mas convenien¬ cias que otro ninguno : los pueblos de Pasage y Sichos son los únicos que se hallan has¬ ta salir á la sierra , desde la qual no faltan después otras poblaciones en que hacer trán¬ sito para llegar á Quito. De este partido se sacan los palos que llaman de balsaSf porque con ellos forman las embarcaciones de este nombre , propias de Guayaquil, de que ya hablé en otro lu¬ gar. Ademas de estos palos , traen muchas canas brabas , bejucos de montaña, y otros materiales con que se forman dichas em¬ barcaciones ; pero el principal comercio de este partido consiste en el cacao , del qual cogen anualmente 6500 cargas. Hay tam¬ bién en él 9000 reses bacunas , y 2500 de ganado caballar. Al Norte del partido anterior está el del Balsar: linda por el Oriente con los partidos y misiones de Indios colorados de San Mi¬ guel , San Francisco y Santo Domingo j por
364 EL VIAGERO UNIVERSAL, dicado á cultivarlo con esmero , lo han logrado tan bueno como el de Barinas ó de la Trinidad. Todo el tabaco que ahora se coge es para la administración de esta renta : antes de estancarse era un renglón considerable del comercio de esta provincia. Si se apro¬ vechasen bien las vegas amenas de su apre¬ ciable rio , se podrian coger todos los fru¬ tos necesarios para la vida ; las frutas y le¬ gumbres , propias de temperamentos menos cálidos que este , se logran quando se apli¬ can á su cultivo. En algunos parages se encuentran buenas uvas, higos, granadas, membrillos, y muchas hortalizas. El azú¬ car seria uno de los renglones mas impor¬ tantes del comercio de este partido, si se aplicasen sus habitantes á fabricarla bue¬ na y en mas abundancia. El motivo de no hacerla buena , consiste en el mal modo de beneficiar la cana ; y el ser costosa la que se fabrica, depende de la. mala cons¬ trucción de los trapiches ó ingenios, que or¬ dinariamente tienen dos defectos muy esen¬ ciales , por lo que exigen para su movi¬ miento mas potencia de la que necesita¬ rían si estuviesen construidos con mas co¬ nocimiento. Hay en todo el partido de Daule 1934 ^ cabezas de ganado bacuno, 3646 de ca¬ ballar , y alguna porción de lanar: se co-
GUAYAQUIN. 565 gen anualmente dos mil cargas de cacao y mucho algodón. Hállanse también en él algunos tejares, en los que se hace mejor teja y ladrillo que en el pueblo de Samborondon, aunque no la fabrican sino para venderla en Guayaquil. El anterior partido confina por el Sur con el de la Punta de Santa Elena, que se extiende por el mismo rumbo hasta el mar enfrente de la isla de la Puna; por el Este termina en las inmediaciones de Gua¬ yaquil 5 por el Norte tiene el partido de Puerto-viejo, y por el Oeste el mar del Sur: su mayor longitud es de treinta leguas con¬ tadas del Este al Oeste, y su anchura de Norte á Sur es de diez y ocho. El pueblo principal y mayor de este partido es el de Santa Elena, situado á dos leguas del mar, y al Este de la Punta del mismo nombre , á distancia de veinte y ocho leguas de Guayaquil. Tiene 195 casas de paja ; en este partido reside el Juez Real del partido con título de cabo de centinela, por la inmediación á la Puna , en la que los barcos de la carrera del Perú hacen or¬ dinariamente escala. El mejor fondeadero es¬ tá al N. O. del cerro que se eleva en la mis¬ ma Punta, y que desde el mar parece isla, por lo baxo de lo demas de la costa, á los que la buscan por el Sur , y recalan en aquella en¬ senada sin haber reconocido otra tierra.
366 EL VI ACERO UNIVERSAL. Esta Punta no solo es freqüentada por los barcos del Perú sino también de otros que van de propósito á cargar de sal que conducen todo el año á Guayaquil para su consumo, y para el de la feria de Babahoyo, en la que se suelen vender de quatro á cinco mil fanegas , las mas de esta Punta, por ser algo mas blanca que la del pueblo del Morro, y la de la isla de la Puna. Ademas de esta extracción sacan también mucha sal para la provincia del Choco, á cuyo fin hacen escala los barcos de Gua¬ yaquil para acabar de cargar en ella, sin la qual perderían los dueños la mejor ga¬ nancia, y aquella provincia un género sin el que no puede pasar. El medio de hacer la sal en este par¬ tido es muy sencillo : labran por la orilla del mar en los parages á donde no alcan¬ za el embate de las olas , unos pozos de cinco á seis pies de profundidad, con unas veinte varas de largo , en los quales se fil¬ tra el agua del mar , la qual se evapora al cabo de quatro meses la mayor parte, y de¬ xa una sal tan petrificada , que es necesario romperla con palanquetas de hierro : «sta la amontonan en la playa para que acabe de secarse. De estos pozos hay actualmen¬ te unos sesenta. Como rara vez llueve por estas costas, hacen de cada pozo tres cose¬ chas al año. Su venta es por fanegas de
GUAYAQUIL. 367 diez y ocho arrobas cada una. De Babahoyo salea anualmente 62) fanegas de esta sal para Guaranda , Riobamba, Hambato y otras partes. Su precio siempre es muy baxo , y su tráfico es libre para todos. El mal color de esta sal y su poca solidez, (jue la hace susceptible de la humedad con mucha facilidad, hace que sea mas aprecia¬ da en Guayaquil para sazonar los alimen¬ tos la sal fósil que producen los valles del Perú en Sechura. Cúrtanla allí en ladrillos de media vara de largo , de una blancura y consistencia que los hace muy aprecia¬ bles ; por esto reservan en esta provincia Ja de Santa Elena para las salazones de carnes y pescados , y para conducirla á la sierra. En el terreno de dos leguas que media entre el pueblo de la Punta y la misma Pun¬ ta, se hallan los manantiales del copé y que es una especie de aceyte mineral , ó petró¬ leo negro, que mana de las paredes de varios pozos hechos para este intento. Este betún líquido é inflamable es de un olor fuerte: reducido á brea con el método que después diré, se pone en caxones , y se transporta desde Guayaquil á Lima. El con¬ sumo anual es de id quintales ; y su pre¬ cio en Lima hasta el año de 1785 fué á 28 pesos el quintal. Esta brea mineral ó copé es uno de los ramos de la Real Haden-
368 EL VIAGERO UNIVERSAL, da en este partido, que se da en arrenda¬ miento , y se hace mucho uso de ella en el Perú para empegar las vasijas en que guardan el vino y el aguardiente. También se emplea en carenar los navios, quando falta la de Europa : solamente tiene un de¬ fecto , que es lo poco que rinde al derre¬ tirla por la tierra que mezclan al fundirla, para espesarla con mas facilidad. Este co¬ pé en su estado de fluidez es tan sutil que se insinúa por los mas pequeños conductos , y así se hallan'partículas de él en qualquier parte de los terrenos en que se cria, y aun se le ve nadar por la superficie del mar, y en los albercones que hacen en la Punta de Santa Elena para tener agua que be¬ ber. Por esta razón es muy desabrida y de¬ sagradable al gusto ; pero al mismo tiem¬ po dicen que aquellas aguas , por las par-^ tículas de copé de que se hallan impregna¬ das, son muy saludables, y entre otras vir¬ tudes las atribuyen el impedir la formación de los cálculos en la vexiga de la orina, y purgar el vientre de todas las deposicio¬ nes del agua cenagosa de Guayaquil. La piedra es una especie de pizarra, que se endurece al ayre, pero queda muy fr-ígÜ, negra , y conservando por muchos años el olor de copé. Para recogerlo, hacen unas grandes excavaciones quadradas ó quadrilongas á que llaman pozos: el que va re-
GUAYAQUIL. 369 feudaüdo de las paredes de estos , se reú¬ ne en el fondo, y quando se ha recogido bastante cantidad , lo pasan á un albercon. Profundizan de nuevo la excavación, repi¬ tiendo esta diligencia hasta que tenga trein¬ ta varas. Pasado el copé al albercon poc algunos dias para que lo purifique algo e! sol, de allí pasa al cocimiento que se ha¬ ce á fuego fuerte en unos tinajones de barro cocido, cada qual de un barril de cabida, colocados en fila, cuidando un hom¬ bre de cada seis. Quando está en cierto pun¬ to le mezclan una porción de tierra cerni¬ da , sacada de las mismas excavaciones, y después de bien removida con un gran cu¬ charon , lo pasan á otro albercon , donde se coagula , y queda de un color de aza¬ bache , sin ningún olor ni sabor , y tan dúctil que se puede reducir á hilos muy su¬ tiles. Con motivo de abrir pozos por esta pla¬ ya para la formación de sal, y para reco¬ ger el copé , se encuentran en muchos de ellos , y particularmente en la quebrada que llama de los Gigant-es , gran número de huesos de una magnitud prodigiosa. La se¬ mejanza que muchos de ellos tienen con los humanos ha hecho creer á algunos, que son de gigantes, apoyándose en la tra¬ dición de los antiguos Indios , quienes decian que en aquel pais los hubo antigua- TO.VIO XXII. AA
370 EL VIAGERO UNIVERSAL, inente, y que fueron destruidos con fuego del cielo. Así lo afirma el Cronista Her¬ rera con otros varios autores , inclinándo¬ se á creer la existencia de estos gigantes en Ja Punta de Santa Elena. Yo tengo por fa¬ bulosa toda esta narración ; y creo que es¬ tos grandes huesos , sobre cuyo tamaño también se pondera mucho, pertenecieron á algunos cetáceos, y fueron depositados en esta playa por el mar , que casualmen¬ te pudo acarrear de varias partes; ó bien pudo ser que algunas ballenas que no son ra¬ ras en este mar, pereciesen en aquella costa, y quedasen cubiertas de arena con el tiem¬ po. No seria imposible que hubiesen perte¬ necido á algún enorme quadrúpedo , cuya especie se ha perdido , y de cuya exis¬ tencia es un argumento irrefragable el ad¬ mirable esqueleto que se conserva en el Real Gabinete de Madrid , el qual se en¬ contró en Buenos Ayres. Los demas pueblos de esta jurisdicción son Santa Catalina de Colonche, San Jacinto del Morro , y San Gerónimo de Chongon, situados del modo siguiente. El primero es¬ tá á seis leguas de la Punta de Santa Elena ácla el Norte , á dos leguas del mar , y la orilla del rio que toma su nombre : este rio de Colonche , bastante pequeño, es el único que tiene este partido , y por Q^to c pueblo que está á sus orillas es el mejor ^
(GUAYAQUIL. 371 toáos por las sementeras que hacen en sus vegas. Tiene sesenta y seis casas de paja^ las mas habitadas por Indios. El segundo , que es Chanduy , está situado ocho leguas al S, E. de la Punta, á la orilla del mar: be¬ ben agua de pozos, que es muy escasa : tie¬ ne ochenta y tres casas de paja , todas de Indios. A este pueblo le baña un estero del mar , muy ancho , que dexa, al retirarse la marea , copiosa cantidad de buenos pesca¬ dos, que son el principal alimento de sus habitantes. Siguiendo el mismo rumbo á diez leguas de Chanduy se encuentra el Morro con 1 3 1 casas de paja , habitadas por Indios : está á media legua de un estero que se comunica con el rio de Guayaquil, y apartado dos leguas del mar , siguiendo la misma costa de la Punta , que es muy brava , por estar expuesta á los vientos ge¬ nerales , y por ios baxos que la acompañan en toda su extensión. Por esta razón no se ha facilitado ni reconocido el paso que dexa entre ella y la isla de la Puna, para entrar en el rio de Guayaquil. En este pue¬ blo , así como en el antecedente, beben agua de pozos* El último de los pueblos está á veinte y cinco leguas al Este de la Punta , camino de Guayaquil, y á quatro leguas de esta ciudad , con la que se co¬ munica también por un estero navegable. Tiene veinte y cinco casas de paja, habita- AA 2
372 Elviagero universal. das de Indios , y en sus inmediaciones están las montanas de Mongon , que dan especia¬ les maderas para construcción. En las cercanias de este pueblo de Clwngon se hallan en la superficie de la tierra unos guijarros gruesos ; estas piedras heri¬ das con el eslabón despiden mucho fuego. En el corazón de algunos de estos guijarros se ven unas cristalizaciones de varios colo¬ res : los naturales del país los llaman dia¬ mantes de Chongon. Yo no he visto estas piedras , ni me han sabido hacer una des¬ cripción exacta de ellas; pero me inclino á creer , que son las que se llaman geodeSf de que he visto algunas de otros países de la América meridional. Eas hay de varios tamaños , y por lo regular son del grueso de una bala de 24, de figura casi redon¬ da. Suelea rebentar por sí mismas con un grande estrépito , efecto del ayre conteni¬ do en su concavidad , y enrarecido con el calor. En lo interior se ven cristaliza¬ ciones admirables de varios colores y guras sobre una matriz de calcedonia. Cerca del estero de este pueblo se ha¬ llan piedras calizas, y según los vestigio de algunos hornos, debían de hacer a primeros pobladores y habitantes de u yaquil ; pero ya no se hace aquí de la cal para los edificios. La que emp en enlucir las paredes de tierra, se hai.e
GUAYAQUIL. 373 conchas piarinas calcinadas, que es muy blanca , y muy buena. En el pueblo del Morro se coge sai, aunque no tanta como en la Punta de San¬ ta Elena, y tienen también diferente modo de sacarla. Después de abiertos los pozos, conducen á ellos por acequias el agua del mar ó de sus esteros , la que se pone á ni¬ vel con la marea. Como en esto proceden con poco esmero, la sal no llega á con¬ densarse hasta los seis meses , y está mez¬ clada con alguna tierra de la que fue mez¬ clada con el agua á los pozos. Por esto sale de color obscuro , y de peor calidad que la de la Punta; pero como vale mas bara¬ ta , tiene despacho entre los Indios pobres de la sierra, que vienen á buscarla á la feria de Babahoyo. En estos cinco pueblos se cuentan 4071 almas , entre ellas 3793 Indios tributarios, 8 Españoles, y los demás Mestizos. Son por lo general cobardes, poco afectos al Real servicio, y los mas indóciles de toda la pro¬ vincia. Rara vez llueve en este partido, sien¬ do así que otros inmediatos están anega¬ dos ; sus campos secos , llanos y sin bos¬ ques no oponen obstáculo alguno que de¬ tenga los vapores del mar , y los vientos generales los arrebatan á otras partes, qui¬ tándoles las lluvias con que pudieran cul¬ tivar sus campos. No se hallan arroyos de
38o ÍNDICE. CARTA CCCLXXXIX. Vesca de las tortugas.,- . 66. CARTA CCCXC. Fertilidad y frutos preciosos del Orinoco» 77. CARTA CCCXCI. Religión de estas naciones. . 83. CARTA CCCXCII. Variedad de naciones de estos paises....... 90. CARTA CCCXCIII. Motivos de sus guerras . 102. CARTA CCCXCIV. Capitanes de estas naciones . 108. CARTA CCCXCV. De los mortales venenos que usan . 124* Fin del Quaderno LXIV.
ÍNDICE. 381 QÜADERNO SESENTA Y CINCO. CARTA CCCXCVI. Continuación de los venenos del Orinoco.., 129, CARTA CCCXCVII. De las culebras venenosas de aquellos paises . 140. CARTA CCCXCVIII. Modo de cultivar sus tierras los Indios... 175. CARTA CCCXCIX. Continuación del mismo asunto .. 194. CARTA GCCC. Caserías en los campos rasos ... 205. CARTA CCCCI. Superstición de los Indios en los eclipses de luna ... 218.
382 ÍNDICE. CARTA CCCCII. 5 «í casamientos , la poligamia y repudio^ 227. CARTA CCCCIII. Descripción general de la Guayana .233. CARTA CCCCIV. La Guayana Francesa .. 249. Fin del Quaderno LXV. QUADERNO SESENTA Y SEIS. CARTA CCCCV. Continuación de la Guayana .. 257. CARTA CCCCVI. Idea general del Vireynato de Santa Fe.. 2?^* CARTA CCCCVI I. Continuación del mismo asunto . 283.
ÍNDICE. 383 CARTA CCCCVIII. Cartagena .. ..*. 3 o ® * CARTA CCCCIX. Comercio y producciones de estos paises,^ 319.1 CARTA CCCCX. Provincia de Guayaquil . 3 ^ 4 - CARTA CCCCXI. Partidos de esta provincia . 334^ CARTA CCCCXII. Continuación del mismo asunto . 349. FIN.
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