Estudios de Economía Aplicada ISSN: 1133-3197 [email protected] Asociación Internacional de Economía Aplicada España HIERRO RECIO, L. ÁNGEL; ATIENZA MONTERO, PEDRO; PATIÑO RODRÍGUEZ, DAVID La distribución de los ingresos entre los Estados y Territorios australianos: origen de su desigualdad y progresividad Estudios de Economía Aplicada, vol. 27, núm. 1, abril, 2009, pp. 1-19 Asociación Internacional de Economía Aplicada Valladolid, España Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=30117097014 Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
ISSN 1697-5731 (online) – ISSN 1133-3197 (print) ESTUDIOS DE ECONOMÍA AP L I C A D A VOL. 27-1 2009 PÁGS. 1 -20 La distribución de los ingresos entre los Estados y Territorios australianos: origen de su desigualdad y progresividad L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Departamento de Historia e Instituciones Económicas y Economía Aplicada UNIVERSIDAD DE SEVILLA e-mail:
[email protected];
[email protected]; [email protected] RESUMEN El presente trabajo tiene por objeto analizar cómo se distribuyen las distintas fuentes de ingresos de los Estados y Territorios de Australia, a fin de evaluar la contribución de cada una de ellas a la desigualdad final resultante y valorar si el sistema de financiación es progresivo o regresivo y por qué. Para ello, la metodología aplicada es la descomposición natural de los índices de concentración y la descomposición directa del índice de Suits, resultando que la distribución de los recursos financieros es altamente igualitaria y algo progresiva, a lo cual contribuye fundamentalmente las transferencias. Ahora bien dicha progresividad en la distribución de los recursos totales se convierte en regresividad entre los Estados y Territorios con mayor nivel de producción per cápita. Esto se debe a que las transferencias benefician especialmente a los Estados y Territorios con menor tamaño poblacional. Palabras clave: Australia; transferencias intergubernamentales; desigualdad; progresividad. The Distribution of the Revenues Between the States and Territories of Australia: Origin of its Inequality and Progressiveness ABSTRACT The present paper has as aim to analyse the distribution of the revenues between the States and Territories of Australia, for to assess the contribution to the inequality and progressiveness of financing resources and to value if the system is progressive o regressive and why. The methodology applied is the natural decomposition of the indexes of concentration and the direct decomposition of the index of Suits, resulting that the distribution of the financing resources presents high equality and is something progressive, due fundamentally to the contribution of the transfers. Now then, said progressiveness in the distribution of the total resources is transformed in regressiveness between the States and Territories with main level of production per cápita. This is due to that the transfers benefit especially to the States and Territories with minor population. Keywords: Australia; Intergovernmental Grants; Inequality; Progressiveness. Clasificación JEL: H71, H73. ———————— Artículo recibido en mayo de 2008 y aceptado en octubre de 2008. Artículo disponible en versión electrónica en la página www.revista-eea.net, ref. e -27103.
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 2 1. INTRODUCCIÓN La división territorial del poder político en los países federales conlleva la existencia de gobiernos con distinta capacidad fiscal, fruto de la desigualdad interna de renta y actividad económica. Dicha desigualdad fiscal generalmente lleva aparejada una desigualdad en los recursos disponibles y por tanto en las posibilidades de prestación de los servicios públicos, de ahí que la mayoría de los países federales apliquen sistemas de transferencias intergubernamentales que se distribuyen para corregir esa desigualdad fiscal. Cada uno de los instrumentos de financiación de los gobiernos subcentrales lleva asociado un patrón distributivo propio y la agregación de los mismos da como resultado una distribución final de ingresos que implica un determinado nivel de desigualdad. En definitiva, el análisis de la financiación de las jurisdicciones subcentrales en los países federales incorpora una perspectiva de estudio de desigualdad en la financiación que requiere un tratamiento pormenorizado. La mayor parte de los trabajos que abordan el problema de la desigualdad en la distribución de los recursos de los Estados lo hacen desde la perspectiva de la equidad fiscal. El trabajo pionero lo encontramos en Buchanan (1950), donde se propone la nivelación de los “residuos fiscales” por motivos de equidad horizontal. A partir de él han sido muchos los autores que han abordado la cuestión, siendo de destacar trabajos como los de Musgrave (1961), Oates (1972), Mathews (1977), Shah (1983), King (1984), Lad y Yinger (1994), Oakland (1994), Ter-Minassian (ed.) (1997), Petchey, Shapiro y Walsh (1.997), Mieszkowski y Musgrave (1999), Boadway (2001, 2003) o Martínez Vázquez y Boex (2001). Ahora bien, la insistencia de la literatura en justificar la importancia del argumen- to de equidad en la financiación de los Estados y en la definición de las transferencias intergubernamentales no se ha visto correspondida con una profusión similar en la medición de lo que se pretende corregir. Así, existen estudios referidos a la medición de la desigualdad en la distribución de los recursos tributarios y el impacto igualador de las transferencias mediante medidas simples de dispersión, como la desviación típica y el coeficiente de variación en Martínez Vázquez y Boex (1999), referido a la federación rusa, en Brodjonegoro y Martínez Vázquez (2002), referido a Indonesia y en Hofman y Cordeira (2004), referido a China y a otros países del sudeste asiático. En estos trabajos citados se procede, para el cálculo del impacto redistributivo de las transferencias de una manera secuencial. Así, en Martínez Vázquez y Boex (1999) partiendo de los recursos tributarios, tanto propios como compartidos, en primer lugar se añade la transferencia de nivelación1 y posteriormente las restantes transferencias condicionadas. En Brodjonegoro y Martínez Vázquez (2002) se parte de los tributos propios, para luego añadir los tributos compartidos y finalmente se agrega la transferencia de nivelación. Además de esas medidas de dispersión en Bird y Tarasov (2002), referido al análisis de ocho países desarrollados, incluyendo 1 El denominado Fondo para el Apoyo Financiero de las Regiones (FFSR, sus siglas en inglés).
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 3 Australia, se utiliza una medida propiamente de desigualdad como el índice de Theil para igualmente estimar el impacto igualador de las transferencias. Por último, en otros trabajos se estiman la elasticidad renta de las transferencias como en Rao (2000), para la federación hindú, o de los ingresos y gastos como en Hofman y Cordeira (2004) para estimar el efecto sobre la progresividad del reparto de los recursos tributarios que producen las transferencias. Más recientemente en Hierro, Atienza y Patiño (2007a) se propone la aplicación de técnicas más potentes de medición de la desigualdad como son las que derivan de la extensión del índice de Gini: el índice de Concentración y los índices de Reynolds-Smolensky y Pechman-Okner. En dicho trabajo, donde se analiza la desigualdad en cinco países de corte federal: Alemania, Australia, Canadá, España y Suiza, se aplican los citados índices para valorar el impacto igualador que conllevan el conjunto de transferencias, concluyéndose que en el caso de Australia, por una parte se reduce la desigualdad y, por otra, aumenta la progresividad del conjunto del sistema de financiación una vez incluidas las transferencias. Ahora bien, dicha disminución de la desigualdad es pequeña si la comparamos, sobre todo, con España y Alemania, aunque en Australia se parte de una situación inicial (antes de transferencias) con un índice de desigualdad muy reducido, comparable en este aspecto con Canadá. En cuanto a la progresividad en el reparto de los recursos tributarios Australia destaca por la proporcionalidad en la distribución de los ingresos. Después de transferencias, Australia es el país donde menor aumento de la progresividad se produce respecto a los recursos tributarios, permaneciendo todavía en una pauta de práctica proporcionalidad en el reparto de los recursos totales del sistema. Como se ha podido observar, cuando se pretende analizar el aporte de cada instrumento de financiación a la distribución de recursos en los trabajos citados se procede a agregar la correspondiente fuente de ingresos y calcular la medida de desigualdad utilizada para obtener la diferencia con respecto a la situación previa a añadir dicha fuente. Esta metodología es adecuada para medir la variación en la igualdad derivada de la incorporación de un nuevo instrumento de financiación o, en su caso, de añadir las transferencias en su conjunto, o para medir el impacto de una variación en las características de instrumentos ya existentes. Ahora bien, cuando lo que pretendemos es valorar el aporte que realiza cada uno de los instrumentos de financiación a la distribución final, el proceso secuencial de ir añadiendo fuentes de ingreso hace que el valor del indicador para cada fuente dependa del orden en que se añadan las mismas. Dicho de otra forma, el impacto distributivo por ejemplo de la transferencia de nivelación australiana no será el mismo si lo calculamos tomando como punto de partida los ingresos tributarios que si tomamos como ingresos iniciales a los recursos provenientes de los tributos y el conjunto de transferencias condicionadas Siendo así, el impacto redistributivo dependería del juicio de valor por el que se ordenasen las fuentes de ingresos y sólo si existe un acuerdo generalizado del orden seguido éste podrá ser considerado una medición objetiva del impacto redistri-
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 4 butivo2. Ese puede ser el caso por ejemplo de la nivelación en Alemania donde el sistema de transferencias está definido en un orden secuencial o el de los ingresos del Fondo de Suficiencia con respecto a los tributos cedidos en España. Sin embargo, difícilmente sería aceptable, por ejemplo, que intentásemos establecer un orden único entre los tributos o incluso entre las transferencias en Australia ya que no está definido tal orden secuencial. Pues bien, si el establecimiento de órdenes secuenciales en los recursos de las Estados y Territorios incorpora juicios de valor, es necesario plantear una metodología distinta que permita evaluar la aportación de cada fuente a la desigualdad en la distribución total y si es posible encontrar la forma de valorar la aportación individual a la progresividad de la misma Es decir, nuestro objetivo consiste, desde una perspectiva cross-section, en medir qué parte de la desigualdad y progresividad totales es fruto de cada uno de los instrumentos de financiación. A tal fin la metodología aplicada se explica en los apartados 2 y 3, para la desigualdad y progresividad respectivamente. En el apartado 4 se presentan y comentan los resultados y se finaliza con un apartado de conclusiones. 2. DESCOMPOSICIÓN ADITIVA DEL ÍNDICE DE CONCENTRACIÓN En realidad, tal como se ha planteado la cuestión nos encontramos ante un problema de descomposición aditiva de índices de desigualdad, problema éste muy tratado por la literatura relativa al estudio de la distribución de la renta y que, teniendo en cuenta los estudios precedentes, podemos resolver satisfactoriamente3. Entre los indicadores de desigualdad más simples que permiten su descomposición aditiva por factores se encuentra el índice de Concentración4, que además de ser independiente del nivel medio de la variable y de la población (Homogeneidad de grado cero) cumple el principio Pigou-Dalton5. El índice de concentración es la denominación genérica adoptada por las extensiones del índice de Gini6, que es la medida más elemental de desigualdad de la renta y que se calcula como el cociente entre el área que dista entre la línea de equidistribución y la curva de Lorenz 2 Un ejercicio de este tipo para Australia se hace en Hierro, Atienza y Patiño (2007b). 3 Para un repaso de la literatura sobre la cuestión ver Rao (1969), Fei, Ranis y Kuo (1978), Lerman y Yitzhaki (1985) o Shorrocks (1982, 1999). 4 En efecto, otros indicadores, dejando aparte algunos estadísticos de dispersión (varianza y cuadrado del coeficiente de variación), como son los índices de Theil y los índices normativos de Atkinson, no cumplen la propiedad de descomposición aditiva. 5 Este principio nos dice que cualquier transferencia desde una unidad rica a otra pobre, en nuestro caso una transferencia desde un Estado con mayor volumen de recursos de financiación per cápita hacía otra con menor volumen y que no invierta sus órdenes relativos (que el Estado que antes de la transferencia tenía mayor volumen per cápita no pase a poseer menos que la otra), debe dar como resultado que el índice exprese una disminución de la desigualdad. 6 Formulado originariamente en Gini (1912).
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 5 y el que queda por debajo de la línea de equidistribución. En nuestro caso utilizaríamos un índice que calcularía un área similar pero sobre una curva de concentración de los recursos de los Estados, ordenados de menor a mayor ingreso per cápita en cada caso. El valor del índice de concentración se sitúa entre 0, perfecta igualdad en la distribución, y 1, desigualdad máxima. El índice de concentración, C(x) viene dado, en un marco discreto, por: 211 1 () 2 nn ij ij Cx x x n== = − μ∑∑ (1) Siendo xi, xi, los ingresos per cápita para los gobiernos de los Estados i, j respectivamente; n el número de dichos Estados y µ los ingresos medios per cápita para el conjunto de Estados. En efecto, siguiendo a Shorrocks (1982) o Rao (1969), se puede descomponer el índice de concentración del total de recursos en una media ponderada de los índices de concentración de cada uno de los recursos de financiación, donde la ponderación consiste en la participación porcentual de cada recurso en el total de financiación. Así, siendo Tk y T, respectivamente, el volumen total de recursos del instrumen- to k y el fondo global de la financiación total, y, por otra parte, C(xk) el índice de Concentración de los recursos per cápita provenientes del instrumento de financiación k, a partir de Shorrocks (1982) o Rao (1969) se demuestra que () ( ) k k k T Cx Cx T ≤∑ (2) Dicha desigualdad se produce porque la distribución de cada fuente singular de ingresos determina una ordenación de los Estados y Territorios, ordenación ésta que no tiene por qué coincidir con la del total de recursos. Ese problema se resuel- ve mediante lo que Shorrocks denomina la “descomposición natural” del índice7, cuya expresión aplicada a nuestro caso sería: () ( ) k k k T Cx Cx T =∑ (3) Donde () k Cx representa el pseudo-índice de Concentración de los recursos per cápita provenientes del instrumento de financiación k manteniendo el orden de los Estados y Territorios que genera la financiación total en lugar del orden que genera la propia fuente. Es decir, el índice de Concentración global se descompone como la suma ponderada de los pseudos-índices de Concentración de cada recurso de financiación, 7 Previamente ya demostrada por Rao (1969) o Fei, Ranis y Kuo (1978).
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 6 siendo el factor de ponderación el porcentaje que representan el ingreso de cada fuente en relación al total de ingresos obtenidos. 3. CALIFICANDO LA DESIGUALDAD La aplicación que se acaba de describir permite descomponer la desigualdad y en consecuencia valorar la aportación de cada instrumento de financiación a la desigualdad. Ahora bien, el cálculo del índice de Concentración y de su descomposición aditiva no nos permite calificar la desigualdad. Así, podemos conocer que una determinada subvención produce más o menos desigualdad pero no si la misma está orientada en el sentido de aportar más recursos a los Estados con menor capacidad fiscal o viceversa. Para ello debemos dar un paso más. El trabajo de Hierro, Atienza y Patiño (2007a) incorpora una transformación de los índices de Suits y Kakwani para valorar el patrón distributivo en términos de progresividad. En nuestro caso, es de gran utilidad el índice de Suits, para poder calificar la desigualdad generada por cada fuente de ingresos, ya que permite la descomposición aditiva del mismo. En efecto, transformando el índice de Suits, como un índice de Concentración sobre la curva de concentración relativa de los ingresos, que en ordenadas sitúa la acumulación porcentual de los ingresos y en abscisas la acumulación porcentual de la renta (o PIB), podemos calificar la desigualdad ya que podemos valorar si los ingresos se distribuyen progresiva o regresivamente8. No obstante, lo más interesante es la posibilidad de su descomposición aditiva, que en este caso no requiere de ninguna “descomposición natural” ya que para el índice de Suits la ordenación siempre es la de la renta(o PIB). Es decir, el índice de Suits de la financiación total es estrictamente igual a la suma ponderada de los índices de cada uno de los instrumentos que la componen. En efecto, si denominamos Rk(y) la función representativa de la curva de concentración del recurso k, que indica el porcentaje de ingresos acumulado procedentes de la fuente financiera k (k = 1, …, r), por los Estados y Territorios que acumulan el y% de la renta total del país, expresado en tanto por uno, la cantidad de ingresos del tipo k recibida por los Estados y Territorios que acumulan el y% de la renta vendrá dada por: () () kkk Z yTRy = • (4) 8 En su versión original, el índice de Suits, que es un índice de concentración de la curva de concentración relativa de los impuestos, que en ordenadas situaría la acumulación porcentual de los impuestos y en abscisas la acumulación porcentual de renta antes de impuestos, toma un valor que oscila entre un valor máximo de 1 (máxima progresividad) y un valor mínimo de −1 (máxima regresividad). En la traslación que aplicamos el valor máximo de 1 indicaría máxima regresividad y el valor mínimo de −1 máxima progresividad.
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 7 Y para el conjunto de los ingresos por: () () kk k Z yTRy=• ∑ (5) Siendo Tk y T respectivamente las cantidades totales del tipo de recurso tk y del conjunto de recursos recibidas por los Estados y Territorios, tenemos que . k k TT=∑ El porcentaje total de recursos acumulados por los Estados y Territorios que representan el y% de la renta vendrá dado por: () () () kk k TRy Zy Ry TT • == ∑ (6) Dado que el índice de Suits para el conjunto de los ingresos se expresa como: 1 0 12 ()SRydy=− ∫ (7) Sustituyendo tenemos que: 11 00 ·() 2 12 1 · () kk k kk k TR ydy STRydy TT =− =− ∑ ∑ ∫∫ (8) Operando tenemos que: ( ) 11 00 2 · () 1 2 () kkk kk kk k TTRydyTRydy STT −− == ∑∑ ∑ ∫∫ (9) Es decir: k k k T SS T =∑ (10) Lo que nos expresa que el índice de Suits del conjunto de los ingresos percibidos por los Estados y Territorios es igual a la suma de los índices de Suits de cada uno de los distintos tipos de recursos ponderados por su peso en la financiación total. Ello se debe a que los índices de Suits de cada uno de los recursos así como del total de financiación se calculan manteniendo una misma ordenación de los Estados y Territorios, la ordenación proveniente de los PIB per cápita de cada uno de los mismos, lo que determina que la descomposición aditiva del índice de Suits sea directa.
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 8 Esto supone que además de poder determinar la contribución de cada recurso a la desigualdad total, estamos en condiciones de poder valorar cuánto aporta a la progresividad o regresividad del reparto total cada uno de los instrumentos, y ello se consigue con la aplicación directa de la transformación del índice de Suits a la distribución de cada una de las fuentes de ingresos. 4. LOS RESULTADOS En la figura 1 se representa de forma simplificada la estructura del sistema de financiación de los Estados y Territorios australianos y en los cuadros 1 y 2 aparece la distribución territorial de la totalidad de las fuentes de financiación, en mill. de dólares australianos y en dólares per cápita respectivamente. FIGURA 1 Estructura del sistema de financiación de los Estados y Territorios australianos Fuente: Elaboración propia a partir de los siguientes datos: para los ingresos tributarios Australian Bureau of Statistics, "Taxation revenue, 2003-2004"; para las transferencias: Commonwealth of Australia, "2004-2005 Budget paper”. Financiación tributaria 41.596mill. $ (43,25%) Financiación por transferencias 54.570mill. $ (56,75 %) Impuesto sobre nóminas 11.997 mill. $ ( 12,48 %) Imp. sobre la propiedad inmueble 4.428 mill. $ ( 4,6 %) Imp. sobre transacciones financieras y de capital 11.613mill. $ (12,08%) Imp. sobre vehículos a motor 5.415mill. $ (5,63%) Transferencias incondicionadas: nivelación 35.825 mill. $ (37,25%) Transferencias condicionadas 18.745 mill. $ ( 19,49 %) Financiación total de los Estados y Territorios australianos. In g resos no financieros. E j ercicio 2004-2005 96.166mill. $ (100%) Impuestos sobre j ue g os 4.312mill.$ (4,48%) Imp. sobre se g uros 3.501mill.$ (3,64 %) Otros impuestos 380 mill. $ (0,4%)
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 15 Tomando tributo a tributo, son más regresivos los ingresos que derivan de los impuestos sobre propiedad inmueble, del impuesto sobre nóminas y de los impuestos sobre seguros; se obtienen resultados proporcionales en los ingresos por impuestos sobre transacciones financieras y de capital y por los impuestos sobre vehículos a motor; y resulta progresiva la distribución de ingresos por los impuestos sobre juegos y por “otros impuestos”. El resultado es que unos y otros van compensado su aportación a la progresividad del sistema en su conjunto hasta hacer los ingresos por impuestos tiendan a una distribución prácticamente proporcional. Por su parte, las transferencias, con un índice de Suits de −0,0401, son las que, en principio, aportan una cierta progresividad al conjunto de los recursos aunque también son las que dan lugar a la forma de la curva de concentración relativa de los recursos totales. De hecho, la progresividad se concentra, como se observa en el gráfico 1, en los recursos que se atribuyen a los tres Estados con menos recursos, Tasmania, Australia del Sur, y Queensland, y tiene su origen fundamentalmente en la nivelación, que como se observa en el gráfico 2, se concentra entre los anteriormente señalados cuatro Estados más pobres. Fruto de lo anterior es que cuando se analiza la contribución de cada fuente de ingresos a la progresividad final, el resultado que se obtiene es que toda la progresividad del sistema la aportan las transferencias, la de nivelación el 87,12% y las transferencias condicionadas el 16,2%. Siendo de destacar en este último caso que las que hemos denominado “otras transferencias condicionadas” se distribuyan de forma contraria a la resultante final, ya que lo que hacen es disminuir la progresividad en un -18,41%10. Esta singularidad tiene su fundamento, sobre todo, en el peso de las subvenciones específicas a actividades relacionadas con la prestación de servicios a la población aborigen que prima al Territorio del Norte y la compensación de Royalties que afecta a Australia Occidental. Ahora bien, el hecho de que el índice de Suits señale una situación de progresividad, unido a que la curva de concentración relativa corte a la de isodistribución, hace necesaria una reflexión adicional. Y es que, tal como puede apreciarse en el gráfico 1 y se puede corroborar en el cuadro 2, del reparto de las transferencias no sólo se benefician los tres Estados con menor capacidad económica, Tasmania, Australia del Sur y Queensland, sino también los Territorios, el Territorio del Norte y el Territorio de la Capital Australiana. Y esto a pesar de tener un PIB per cápita elevado, particularmente el Territorio del Norte que termina siendo con diferencia el que mayor financiación obtiene. Este hecho unido a la situación de Australia Occidental, que resulta beneficiada tanto por la nivelación como por las transferencias condicionadas, hace que el tramo superior de las curvas de concentración relativa del gráfico 1 aparezca expresando un comportamiento regresivo. Eso sí compensado en el índice de Suits con la progresividad que se produce en el primer tramo de la curva. 10 Si bien no se incluye en el presente trabajo la curva de concentración asociada al índice de Suits para este conjunto de transferencias por economía de espacio, resulta apropiado señalar que en este caso también se da la situación de que la misma corta a la línea de equidistribución.
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 16 Pero, si se observa la distribución de recursos en términos per cápita que aparece en el cuadro 2, puede apreciarse que los Estados que reciben unos ingresos per cápita por debajo de la media son Victoria y Nueva Gales del Sur, que Queensland obtiene una cantidad muy similar a la media y que el resto obtienen unos ingresos superiores a la media. La característica básica que distingue a los tres Estados que se acaban de citar es su tamaño poblacional, muy superior al de los restantes Estados y Territorios. De hecho, si realizamos un simple ejercicio como es ver la relación existente entre el exceso de ingresos por transferencias que obtiene cada Estado y Territorio con respecto a la media nacional y su número de habitantes obtenemos el resultado es una correlación de signo negativo y con un R2 = 0,7354. Esto significa que a menor población más ingresos por transferencias por encima de la media nacional. Como los Estados y Territorios con menor población se concentran en los extremos de las curvas de concentración relativas de los gráficos 1 y 2, el resultado es una distribución de recursos favorable a los Estados con menor producción per cápita, y por tanto progresiva en esa parte, y también favorable a los de mayor nivel de producción per cápita, y en consecuencia regresiva en el tramo superior. GRÁFICO 1 Curva de concentración relativa de los recursos financieros de los Estados y Territorios australianos. Ejercicio 2004-2005. Fuente: Elaboración propia a partir de los siguientes datos: para los ingresos tributarios Australian Bureau of Statistics, "Taxation revenue, 2003-2004"; para las transferencias: Commonwealth of Australia, "2004-2005 Budget paper nº 3: Federal financial relations 2004-2005" y con respecto a datos de PIB y población, Australian Bureau of Statistics. 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% PIB Ingresos equidistribucion Total tributos Total transferencias Total financiación
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 17 GRÁFICO 2 Curva de concentración relativa de los recursos financieros de los Estados y Territorios australianos. Ejercicio 2004-2005. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Commonwealth of Australia, "2004-2005 Budget paper nº 3: Federal financial relations 2004-2005"y con respecto a datos de PIB y población, Australian Bureau of Statistics. 5. CONCLUSIONES La conclusión fundamental que se deriva del análisis realizado es que el federalismo fiscal australiano, en lo referido a la financiación de los Estados y Territorios produce una distribución de recursos igualitaria en términos de índices de concentración. Las diferencias de financiación per cápita son muy escasas, si excluimos el caso particular de Tasmania, cuya población no va más allá del 2,4% del total, y ello tiene su primera explicación en que los ingresos procedentes de los impuestos se distribuyen de manera muy uniforme. Esta situación, que ya se ponía de manifiesto en Hierro, Atienza y Patiño (2007a), deriva del hecho de que las desigualdades de las distintas fuentes de ingresos por impuestos tienen sentidos opuestos, en unos casos la distribución de recursos procedentes de los tributos resulta progresiva mientras que en otros es regresiva, de forma que unas desigualdades terminan compensándose con otras. El resultado final es una “cesta de tributos” compuesta 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% PIB Ingresos equidistribucion Transferencia nivelación Transferencias condicionadas Total transferencias
L. ÁNGEL HIERRO RECIO, PEDRO ATIENZA MONTERO Y DAVID PATIÑO RODRÍGUEZ Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 18 por un conjunto de impuestos que tienden a generar una recaudación bastante igualitaria. Este punto de partida se ve alterado, aunque no sensiblemente, por los sistemas de transferencias. En Australia el sistema de nivelación vigente pretende corregir disparidades sobre valores medios, en función a la capacidad recaudatoria y a las necesidades de gasto. Es decir, intenta compensar singularidades en la prestación de servicios y en la recaudación, de ahí que las transferencias, que actúan sobre un sistema en origen igualitario, tiendan a producir una distribución de recursos también igualitaria, aunque algo más desigual. Desigualdad que, como ocurre en otros sistemas federales comparables, tiende a convertir el conjunto de los ingresos en progresivos. En definitiva, el estudio realizado pone de manifiesto que la distribución de recursos de los Estados y Territorios australianos es altamente igualitaria y algo progresiva, contribuyendo a esto último fundamentalmente las transferencias ya que los ingresos tributarios se compensan en sus efectos en términos de progresividad. Dicha progresividad debe ser matizada ya que para los Territorios y Estados de mayor nivel de producción la distribución de recursos resulta regresiva. Esto se debe a que las transferencias benefician especialmente a los Estados y Territorios con menor tamaño poblacional. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS BOADWAY, R. (2001): “Intergovernmental fiscal relations: the facilitator of fiscal decentralization”, Constitutional Political Economy, Vol. 12, nº 2, pp. 93-121. BOADWAY, R. (2003): “The theory and practice of equalization”, WP 1016, Department of Economics, Queen´s University. BRODJONEGORO, B. y MARTÍNEZ-VÁZQUEZ, J. (2002): “An analysis of Indonesia´s transfer system: recent perfomance and future prospects” Working Paper 02-13, Andrew Young School of policy studies, Georgia State University. BUCHANAN, J.M. (1950): “Federalism and fiscal equity”, American Economic Review, vol. 40, nº 4, pp. 583-99. COMMITTEE FOR THE REVIEW OF COMMONEWALTH-STATE FUNDING (2002): Review of Commonwealth-State Funding: final report (pág. Web: www.treasury.nsw.gov.au/ int_gov/finalreport.pdf consulta de fecha 17/4/2007). FEI, J.C.H., RANIS, G. y KUO, S.W.Y. (1978): “Growth and the family distribution of income by factor components”, The Quarterly Journal of economics, vol. 92, nº 1, pp. 17-53. FISHER, R.C. (ed.) (1997): Intergovernmental fiscal relations, Kluwer Academic Publishers, Boston. GINI, C. (1912): “Variabilità e mutabilità, contributo allo studio delle distribuzioni e relazioni statistiche”, Studi Economico-Giuridici dell’ Universiti di Cagliari, 3, part. 2, pp. 1-158. HIERRO, L.A., ATIENZA, P. y PATIÑO, D. (2007a): “Inequality and progressiveness in the distribution of revenues of the states in federal countries. A comparative study”, Working Paper 07-03, International Studies Program, Andrew Young School of policy studies, Georgia State University.
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS ENTRE LOS ESTADOS Y TERRITORIOS AUSTRALIANOS: ORIGEN DE... Estudios de Economía Aplicada, 2009: 1-20 • Vol. 27-1 19 HIERRO, L.A., ATIENZA, P. y PATIÑO, D. (2007b): “Un análisis de la distribución de las transferencias intergubernamentales en Australia”, Revista de Estudios Regionales, nº 78, pp. 307-316. HOFMAN, B. y CORDEIRA, S. (2004): “Ensuring interregional equity and poverty reduction”, Working Paper 04-11, Andrew Young School of policy studies, Georgia State University. KING, D.N. (1984): Fiscal Tiers: The economics of multi-level government, George Allen and Unwin, Londres. LADD, H.F. y YINGER, J. (1994): “The case for equalizing aid”, National Tax Journal, vol. 47, nº 1, pp. 211-24. LERMAN, R.I. y YITZHAKI, S. (1985): “Income inequality by income source: a new approach and applications to the United States”, Review of Economics and Statistics, LXVII(1), pp. 151-156. MACDOUGALL, D. (1977): Report of the Study Group on the role of public finance in European integration, Commission of the European Communities, Bruselas. MARTÍNEZ-VÁZQUEZ, J. y BOEX, J. (1999): “Fiscal decentralization in the russian federation during the transition”, Working Paper 99-3, Andrew Young School of policy studies, Georgia State University. MARTÍNEZ-VÁZQUEZ, J. y BOEX, J. (2001): “The design of equalization grants: theory and applications”, publicación conjunta del World Bank Institute y del Andrew Young School of policy studies, Georgia State University, obtenida en http://www1.worldbank.org/ wbiep/decentralization/Module8/Module%20Part%20Two%20013001%20pdf.pdf. MATHEWS, R.L. (1977): “Mechanisms for Fiscal Equalisation in an integrating economic community”, en Macdougall, D., Report of the Study Group on the role of public finance in European integration, Commission of the European Communities, Bruselas. MIESZKOWSKI, P.M. y MUSGRAVE, R.A. (1999): “Federalism, grants, and fiscal equity”, National Tax Journal, nº 52, pp. 239-260. MUSGRAVE, R.A. (1961): “Approaches to a fiscal theory of political federalism”, en N.B.E.R. (Ed.) Public Finances: Needs, sources and utilization, Princeton University Press, Princeton, pp. 97-122. N.B.E.R. (Ed.) (1961): Public Finances: Needs, sources and utilization, Princeton University Press, Princeton. OAKLAND, W.H. (1994): “Fiscal equity, an empty box?”, National Tax Journal, vol. 47, nº 1, pp. 199-210. OATES, W.E. (1972): Fiscal Federalism, Harcourt Brace Jovanovich, N.Y. PETCHEY, J., SHAPIRO, P. y WALSH, C. (1997): “Transfers in federal systems: a critical survey”, en Fisher, R.C. (ed.), Intergovernmental fiscal relations, Kluwer Academic Publishers, Boston. RAO, V.M. (1969): “Two decompositions of concentration ratio”, Journal of the Royal Statistical Society. Series A,vol. 132, nº 3, pp. 418-425. RAO, M.G. (2000): Fiscal decentralization in Indian federalism, International Monetary Fund, Washington. SHAH, A. (1983): “Efficiency, equity and fiscal equalization grants: issues and alternatives”, Finance Canada, Discussion Paper. SHORROCKS, A.F. (1982): “Inequality decomposition by factor components”, Econometrica, vol. 50, nº 1, pp. 193-212. SHORROCKS, A.F. (1999): “Decomposition procedures for distributional analysis: A unified framework based on the shapley value", Department of Economics, University of Essex, www.komkon.org/~tacik/science/shapley.pdf (consulta de 23-4-2008). SUITS, D.B. (1977): “Measurement of Tax Progressivity”, American Economic Review, vol. 67(4), pp. 747-752. TER-MINASSIAN, T. (ed.) (1997): Fiscal federalism in theory and practice, International Monetary Fund, Washington.