Ensayo sobre la propiedad considerada políticamente
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ENSAYO SOBRE LA PROPIEDAD considerada políticamente * Por rtf ; J)r- - D. J. 0. dedicado t ' mSL' ir'* 1 .c* Sr.NOTt D. Juan Antonio de Yandiola, T.sorcro *óeral de Ja Nación y-i> parado en Cortes. EN BILBAO: 1820. En la Imprenta de ApratZm Se hallará en la librería de Gaití**
£*> TT Or-qr f'TTf TC7 »CfCT ;*T ^^••iAv •AVISO ALOS LECTORES, No deben leer estos ensayos los que buscan en su lectura la sola diversión ;tampoco deben leerlos los que quieren que se les proporcione la instrucción áprimera vista :yo no escribo sino para los que gustan meditar. Para con estos no hay nada diticil ;todo les será fácil ála segunda ótercera lectura. Todas las ideas ,dice Locke ,proceden de la reflexión.
(?) de LA PROPIEDAD CONSIDERADA POLITICAMENTE. JLios hombres tienen muchas opiniones yp0- eos principios. La pereza de entendimiento es generalmente la causa de esta variedad de opiniones sin sistema. Asi es que ,cuando necesitamos ó queremos conocer el fundamento de una cosa, nos atenemos simplemente álas razones del momento ,yen vez de llevar nuestro entendimiento ,por decirlo asi ,al origen de lo que deseamos saber ,nos limitamos áconsiderarlo aisladamente. Este examen aislado produce siempre opiniones aisladas ,yhe' aqui por que disputamos mucho ynos acordamos rara vez. Pero aun este acuerdo es mas bien la obra de la casualidad ,que de* una serie idéntica de razonamientos. Cuando las bases no son las mismas ,no puede haber sino dictámenes sueltos ,independientes de los principios y, por consiguiente, una conformidad casual de juicios. . No hay quien no pueda adquirir estos principios yelevarse solo ásu conocimiento sin ningún auxilio de libros ni autoridades. Al contrario ,para tener principios propios es necesario no tener opiniones agenas. Puede suceder ,sin embargo, que, aun procediendo por principios, sean estas opiniones conformes álas nuestras, mas ,en este caso ,ya no son como opiniones
de otros ,sino como opiniones emanadas de nuestros principies ó>lo que es lo mismo, como opiniones propias. He aqui por que se ven algunas veces las mismas verdades anunciadas por diferentes individuos incomunicados :un mismo método sobre una misma cosa produce siempre el mismo resultado. l}ara adquirir estos principios yopinar, en consecuencia ,sobre todas las cosas ,que les son /relativas ,es menester, prmeramente ,desnu^ J-arse de toda opinión yrecurrir al origen de lo que se busca; es menester, después» aplicar todas las cosas áestos principios yver en que se ajustan ódiscrepan, átin de que todas nuestras opiniones no sean mas que juicios encadenados ytodos nuestros principios mas que un solo sistema. Dónde los hombres debían tener mas principios ymenos op niones es en política. Es ésta Dclase do conocimientos, que mas interesa á ía especie humana yen la que cualquiera di" vigencia sobre gobierno yadministración causa muchas veces irreparables males. No obstan" te, todo es opinión en esta parte. Publicistas muy celebres, los Constante los Lambrechts &a. no tienen mas que opiniones. Las diversas de" finicioncs de la propiedad ,que forma el ob" jeto exclusivo de este ensayo ,son una prueba evidente de esta aserción. * La propiedad es el primero de nuestros derechos ,por que es la primera de nuestras ne" ccsidacjcs. En efecto ,es menester desimpresio"
narse de brillantes teorías :la primera atención del hombre es tener que comer ;la segunda e* ser libre para agenciar mas fácilmente su aimenfo ysus comodidades. De modo <]ue# a propiedad es el libre goze yla segura posesión de rodo lo que nos es útil ,ócreernos serlo. J a única definición de la propiedad ,que he hallado bastante correcta ,es la que la define como una extensión de nosotros mismos ,por que el mejor modo de hacer sensible su necesidad y, por consiguiente, su inviolabilidad, es identificarla con nuestro ser. Generalizando esta • idea diríamos mas exactamente :nuestra propiedad somos nosotros ynuestras comodidades. De esta definición se deduciría la grande consecuencia de considerar nuestra propiedad como el primer elemento de nuestra existencia. También se deducirían la de no poder clasificar esta óla otra comodidad en el número de las superfluidades ólujos, yla de no poder, en ningún caso ,privar ánadie de los medios de subsistir; por que, superfluidad ólujo, todo placer una vez sentido llega íser una necesidad, como dice Say ,yque a' un deudor absoluto nunca debe privársele de los medios de reponerse de algún modo, como generalmente se practica con los Labradores yLetrados. Mientras no se considere asi la propiedad ,habra mas ómenos arbitrariedades en las leyes ,yla arbitrariedad sobre la propiedad suele tener consecuencias tan fatales ,que nunca se han atrevido ahollarla abiertamente los déspotas mas absolutos.
(6) *Las ideas inexactas, que hemos tenido de la propiedad ,han provenido de que siempre la hemos concebido tcrritorialmente yde que, por consiguiente ,nunca la hemos hecho extensiva álas posesiones industriales yproducciones intelectuales, (i) No poco ha dimanado este error de las circunstancias, en que se ha hallado la propiedad en los barbaros tiempos del Feudalismo, en que los Vandidos de aquel tiempo ,hostilizándose reciprocamente ,cstablecian Señorio sobre las propiedades yservidores de los vencidos. Mas ,habiéndose rescatado las Villas y aliviado la condición de los Pueblos por los progresos de la razón ,la idea de Siervos ySeñores ha desaparecido yconvertidose en la mas suave ynatural de inquilinos yamos. Empero el espíritu de dominación está tan arraigado al corazón humano ,particularmente cuando ha disfrutado largo tiempo de sus abusos ,que podría decirse de él lo que se dice del espíritu militar en Europa ,que se halla pegado fuertemente ála masa de la sangre de sus habitantes. Existe ,ála verdad ,una especie de despotismo tan caracterizado en la mayor parte de los propietarios respecto de sus inquilinos ,que no puede ser otro el origen de esta ridicula preponderancia territorial. Ysin embargo ,lo que distingue mas particularmenr.\ Say ,ftoederer ,Deslntt-Tracy ,Bentham ,Par.nr-Re'al ,Dau- .. sUuiuolU ,Al. La Borde yotros polílico-económÍ6tas italianos, adamaues ,ingleses yfranceses opiuau del mismo modo.
fe la propiedad en general no es el acto de/>osesion ,sino su uso ,ó,mas claramente , producción. Los propietarios ,que no cultivan sus propiedades, son como los prestadores ,que no benefician sus capitales: ambos son consumidores mas bien que productores; son como los Nobles yFrailes, manos muertas, que no dan vida ánada. De manera que ,no siendo las propiedades ócapitales en general mas que materias brutas en manos no-productoras, no debería haber sino sus productores, es decir los Labradores ,Comerciantes ,Fabricantes ,Científicos &a. ,que tubiesen parte activa en una sociedad esencialmente productora. Por que, en los gobiernos industriales ,el valor de un hombre es su producción. Los productores, pues, compondrían la parte viva de la comunidad, o, lo que es lo mismo, la clase representativa, administrativa yaun gubernativa. Fd Barón Lotus decía ,que no habría buenas administraciones, mientras no competieran estos cargos álos industriales. El sabio Millar añadía, que ,para ser bueno un Gobierno ,era menester que fuera ciementalmcnte industrial. Saint-Simón ,Thicrry, JLergusson yotros escritores opinan del mismo modo. No debiendo haber, por consiguiente, en un Gobierno representativo mas parte representada yrepresentante ,que la parre activa óproductora ,la contribución directa, que es la regla de la aptitud 6actividad productiva ,de-
tena pagarse solamente por los productores y de ningún modo por los propietarios yprestadores no-productores. Un propietario ,respec- to de su inquilino ,está en el mismo caso que un prestador, respecto de la persona áquien .^P‘ estado un capital ;el prestador cobra un ínteres yel propietario una renta ,que es ,también ,un ínteres ,de modo que ,en satisfaciendo anuos los réditos de los Capitales prestado* en espacios ómaterias ,deberían disponer francamente de la cosa prestada en su propio beneficio. <Que es un terreno óuna casa sino un capital ?¿Que es una renta sino un interes? Luego si un prestador dá áinteres un capital •no es evidente ,que el que lo hace valer es todo para la sociedad ynada el prestador ?Y*que tiene de mas particular un terreno 6una casa que un Capital? La contribución ,que se impone álos propietarios territoriales ,siempre recae sobre los inquilinos. Los primeros no hacen mas que desembolsarla ;mas los sgundos la paaan realmente ,poi que el aumento de rentas es proporcionado á la cuota contributiva de la propiedad. Siendo, pues, los inquilinos los que pagan la contribución territorial ,es muy justo que sean, también ,ellos solos los que ejerzan los derechos políticos reservados en los Gobierno* industriales ala parte contribuyente ,ynó su* amos ,que ni contribuyen ,ni benefician. Los propietarios ócapitalistas nó-productores ,que
quieran egercer los derechos políticos ,tendrán un medio fácil de conseguirlo :el de dedicarse por si mismos aalguna industria. Para el efec- to poseen capitales ,yno queriendo beneficiarlos cn este sentido será presumido reconocerse por consumidores óenemigos de la producción, que es el fin de toda asociación de productoras contra los no-productorcs. Que toda propiedad sea industrial ,como puede serlo ,yasi no habra interes mal entendido. Para que la propiedad territorial no se resintiera de ningún inconveniente, convendría que se pusiese álos inquilinos, respecto de sus amos, en la misma condición eñ que están las personas ,áquienes se han prestado capitales, respecto de sus prestadores. Es asi que aquellas pagan la contribución directa ynó estas, luego los inquilinos deberían pagarla ynó los propietarios ;es decir ,que los primeros ,como productores ,podrían ser electores yelegibles, yque los segundos ,como no-productores, no podrían serlo. Además, la propiedad territorial no dá bastantes garantías al objeto primordial de toda asociación. .regl* general ,adoptada por los publicistas para las elecciones ,es la suficiencia ae garantía al órden. Más ,siendo el orden compifiblc con todos los gobiernos indistintament *, yno siendo el numero de garantías sino sil naturaleza lo que las hace efectivas ,nre parece que estas espresiones de suficiencia de garantías al orden debieran cambiarse por las ae su*» 2
(i6) menester ponerla respecto de los inquilinos en la misma condición que las sumas prestadas respecto de los prestadores; que las contribu dones ,por consiguiente ,deberiau recaer sof,,~ los productores ,yque éstas deberían disminuir sucesivamente amedida que se generalizasen ías piopiedad.s. Finalmente, resulta que, par,• tar la ocuitacioa de los capitales movibles < ” Tia menester fomentar el patriotismo y]a duccion ;que convendría interinamente exia¿ de los capitalistas las mayores contribuciones nara egercer ¡os derechos políticos yprevenir d este modo las grandes ocultaciones ,yqUe DJl remediar estos males pasageros ,no convendría se imaginase ningún otro recurso arbitrario, por que la justicia es en todo caso la primera lev de los Estados. y Algunos han querido decir ,que un Ciudadano industrial seria un Sibarita. Pero Tvrn Sidon yIhebas prueban victoriosamente lo con' tirano. La misma Cartago habia humillado muchas veces la arrogancia romana yaun hubiera destruido su poder sin la facción Barcina. Las Liúda Jsanseáticas impusieron en el siglo i3¿ los pueblos belicosos del Norte. La pequeña Lomo-rd. ten el mismo tiempo destruyó en el Mediodía todas las fuerzas reunidas del Imperio Germánico. Venecia triunfó en el siglo 16 déla Iu.\ 4coa 100,1 lle fAmbray. Finalmente, lu iioanaa ,causada de nuestro yugo, se revela contra nuestras fuerzas ylas arrojó de su sucio }' di las Indas, dodüs estas ¡Naciones fue-
ron industríales. Industriales fueron ,también, los Ciudadanos Americanos de los Estados- Uni- dos ,que vencieron por dos veces álos Egercitos de su soberbia Metrópoli; industriales, los que destruyeron la gran liga de los Reyes contra la República francesa; industriales, en Hn, los habitantes de esa Isla ,que ostigó tanto a Bonaparte yle perdió aguijoneando constantemente su ambición. »El flujo yreflujo del mar »no dependen tanto de la luna, dice J. J. »Rousseau ,como la libertad yla fuerza en »estos seis últimos siglos de los progresos de la »y industria ydel espíritu industrial. »La industria será en las grandes ocasiones ágil ,por que es activa ;valerosa ,por que es conservadora ;fuerte, por que es unida; poderosa, por que es rica ;sabia ,por que es pensadora. Regla infalible :tendremos paz ,libertad e INDUSTRIA SIEMPRE YMIENTRAS QUE SE ÑAUA TODO por los productores yTODO PARA E°s PRODUCTORES,