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Periodismo e intereses corporativos.Tratamiento editorial del caso Sogecable en El País y El Mundo

Galiano del Toro, Rocío

Abstract

El presente trabajo es un estudio sobre el caso Sogecable, el cual llevó a los dirigentes del grupo mediático Prisa a ser investigados. En él se han estudiado como las diferentes estructuras de poder tienen interconexión. De manera que entre poder político-económico, mediático y judicial había una serie de intereses ocultos y opuestos. A través del análisis de los editoriales de El País y El Mundo se han puesto de relieve los nexos de unión que había detrás del caso. Para ello se ha partido de la corriente llamada Economía Política de la Comunicación y la Cultura y la Estructura de la Información Periodística. Con los resultados obtenidos se ha podido comprobar la hipótesis y subhipótesis de la que se partía, esto es, que el tratamiento que se dio tanto al caso Sogecable como al juez fue distinto en ambos diarios debido a intereses económicos y políticos diferentes.

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FACULTAD DE COMUNICACIÓN TRABAJO FIN DE MÁSTER Periodismo e intereses corporativos Tratamiento editorial del caso Sogecable en El País y El Mundo Máster Universitario en Comunicación y Cultura Autora: Rocío Galiano del Toro Tutora: Dra. Aurora Labio Bernal Diciembre, 2018 ~ 2 ~ ~ 3 ~ Índice I Resumen........................................................................................................................ 7 II Estructura de la investigación………………………………………………………9 III Investigación……………………………………………………………………….11 Primera Parte………………………………………………………………………….11 1. Introducción…………………………………………………………………...13 2. Hipótesis, objetivos y limitaciones…………….……………………………...21 3. Marco teórico referencial……………………………………………………..27 3.1. Economía Política de la Comunicación y la Cultura…………………………...…27 3.1.1. Inicios y evolución…………………………………………………………28 3.2. Estructura de la Información Periodística…………………………………………33 3.2.1. Enfoque estructural aplicado a la Comunicación y a la Información…....37 4. Metodología……………………………………………..……………………..43 Segunda Parte…………………………………………………………………………47 1. Contextualización del caso Sogecable…………………...…………......….…49 1.1. La estructura informativa de la transición en España………………..……………49 1.1.1. Prensa: los casos de El País y El Mundo……………………..…………..52 A) De El País a Prisa……………….……………………………………52 B) De El Mundo a Unidad Editorial (Unedisa-Recoletos)………………58 1.1.2. El desarrollo de la televisión: desde los canales privados a las plataformas digitales………………………………………….................................…..65 A) Concesiones de licencias de televisión privada……………...…..…..66 B) La televisión de pago. Canal Plus………………………….………...67 C) El proyecto Cablevisión……………………………………………...68 D) Los inicios de las Plataformas de Televisión Digital: Canal Satélite Digital vs. Vía Digital. La polarización en dos bandos………......….71 ~ 4 ~ E) El negocio de las televisiones con el fútbol. De la “Guerra del Fútbol” al Pacto de Nochebuena…………………………………..………….75 1.2. Preámbulo del caso Sogecable: presentación de los protagonistas…….….83 1.2.1. Javier Gómez de Liaño. Posibles vinculaciones…………………..87 2. El caso Sogecable…………………………...…………………………………95 3. Análisis………………………………………………………..………………103 3.1. Explicación de las categorías………………………...…..………………………105 4. Resultados e interpretación……………………………………...………….115 5. Discusión de resultados……...………………………………………………131 6. Conclusiones………………………………………………………………….135 IV Referencias………...…………………………………………………………...…137  Bibliografía y artículos científicos……………………………………………………137  Editoriales estudiados…………………………………………………………………142  Periódico impreso……………………………………………………………………..144  Periódicos digitales……………………………………………………………………146  Páginas web……………………………………………………………………...……147  Documentos jurídicos………………………………………………………………....148 V Anexo…………………………………………………………………………...…..151 ~ 5 ~ Hoy vivimos en plena concentración empresarial, no ya de medios informativos, sino de -además de éstosempresas de ocio, de espectáculo, de edición de libros escolares, de telecomunicaciones, de lo que quieran ustedes... Todos juntitos. Y, cada día, los medios se dedican a defender los intereses empresariales, a atacar a los competidores, a airear filias, fobias y venganzas... no ya de su empresa editora, sino de los variados tentáculos de un macroimperio empresarial concentrado. Somos relaciones públicas de intereses lejanos y abstrusos. Y cuanto más enorme y más variado es el grupo en el que estamos sumidos, más lejanos y abstrusos esos intereses. Lo clásico (…) era dirimir los choques en las páginas editoriales, donde caben las más virulentas diatribas. Pero hoy algunos lo trasladan a las de información, que pesan más. Se desvirtúa así esa información, se encanalla el periodismo y quedan sólo las frías hemerotecas para que el día de mañana se pueda estudiar cómo y quiénes protagonizaron esa paulatina degeneración. Ante la cual los organismos encargados de defender al sector -a falta de consejo de prensacallan que da gusto1. 1 DE LA SERNA, V. (1997): “Fin del periodismo, no de las hemerotecas”, El Mundo, 22 de noviembre, p. 26. ~ 6 ~ ~ 7 ~ I Resumen El presente trabajo es un estudio sobre el caso Sogecable, el cual llevó a los dirigentes del grupo mediático Prisa a ser investigados. En él se han estudiado como las diferentes estructuras de poder tienen interconexión. De manera que entre poder políticoeconómico, mediático y judicial había una serie de intereses ocultos y opuestos. A través del análisis de los editoriales de El País y El Mundo se han puesto de relieve los nexos de unión que había detrás del caso. Para ello se ha partido de la corriente llamada Economía Política de la Comunicación y la Cultura y la Estructura de la Información Periodística. Con los resultados obtenidos se ha podido comprobar la hipótesis y subhipótesis de la que se partía, esto es, que el tratamiento que se dio tanto al caso Sogecable como al juez fue distinto en ambos diarios debido a intereses económicos y políticos diferentes. Palabras clave: Medios de comunicación, Estructura de la información, El País, El Mundo, caso Sogecable, Liaño, Polanco. ~ 8 ~ ~ 9 ~ II Estructura de la Investigación. Esta investigación consta de dos partes tal y como ha quedado reflejado en el índice. Se ha optado por esta organización para establecer una diferenciación entre lo que es la base teórica en la que se fundamenta todo el trabajo y la investigación propiamente dicha. El objetivo que se persigue no es otro que el de lograr una investigación lo más organizada posible para poder facilitar la compresión del lector, dando cumplimiento, por tanto, con una de las características de toda investigación científica: que sea pública. Como explican Berganza Conde, García Galera, esta “ha de ser transferida libremente de unos expertos a otros” (2005, p. 24). En primer lugar, la que se denomina Primera Parte está constituida por los cimientos en los que se asienta la investigación. Para ello se ha realizado una breve introducción de todos los elementos que confluyen y que son claves para poder entender qué se está tratando. Como en toda investigación, en esta también se ha planteado una conjetura y unas metas a alcanzar, los conocidos como hipótesis y objetivos, respectivamente. Una vez delimitado todo lo anterior, se han expuesto las dos bases teóricas que constituyen la columna vertebral de esta investigación, esto es, la Economía Política de la Comunicación y la Cultura y la Estructura de la Información Periodística. Además, se ha definido el aparato metodológico que ha sido seleccionado para desarrollar la investigación. Todo lo anterior son aspectos esenciales que hay que marcar desde el inicio y que deben guiar todo el proceso investigador posterior para poder realizar un trabajo científico correcto. La que se titula Segunda Parte es la investigación propiamente dicha. Comienza con la presentación de los diferentes actores que entran en juego desde sus inicios y, además, se explica el contexto en el que se desarrollan los hechos y el caso judicial. Posteriormente se describe cómo se ha llevado a cabo el proceso investigador para exponer después los resultados que se han obtenido e interpretarlos y establecer las conclusiones a las que se ha llegado teniendo presente en todo momento el hilo conductor de esta investigación, esto es, la fundamentación teórica, la hipótesis y los objetivos. ~ 16 ~ En el asunto digital, por simpatía e interés político y económico, El País y El Mundo eran abanderados de Canal Satélite Digital y de Vía Digital, respectivamente, lo que explicaba – aunque no justificaba – sus posiciones desigualmente sesgadas y abiertamente comprometidas, siempre enfrentadas, en esta guerra y en todo aquello que la precedía o la rodeaba (pp. 49-50). Se ha considerado oportuno esquematizar las interrelaciones mediáticas existentes en este caso judicial para una mejor comprensión del mismo en el gráfico que se muestra a continuación. Figura 1. Gráfico aclarativo de las relaciones mediáticas implicadas en el caso Sogecable. Fuente: elaboración propia. En segundo lugar, el efecto, que no pudo ser otro que ser partícipes de la que se conoció como la Guerra Digital, a la que se acaba de hacer mención. En esta Guerra Digital “la profesión periodística se polarizará en dos bandos y protagonizará en los medios un cruce de acusaciones” (Labio, 2006, p. 157). Un primer bando estará protagonizado por el periódico El País, del grupo Prisa, cuyo presidente – Jesús de Polanco – se le vinculaba con el PSOE de Felipe González. Y el bando contrario está formado por el diario El Mundo de la editora Unedisa, que posteriormente, al absorber a Recoletos, formarán Unidad Editorial. Como anteriormente se expuso, existieron vinculaciones de este periódico con el Gobierno del PP personificadas en las figuras de Pedro J. Ramírez y José María Aznar, respectivamente. ~ 17 ~ Se debe tener en cuenta “que el hecho estructural informativo tiene lugar y se desarrolla en un entorno socioeconómico y político determinado” (Ortiz-Herrera, 2016, p. 82). Este contexto, del que forma parte la denominada Guerra Digital, dará sentido a lo sucedido en torno al objeto de estudio seleccionado. Por ello resulta tan relevante conocer los datos que aporta Reig (1998): Telefónica (…) firmó en su día (1995) un acuerdo con el Grupo Prisa del que surgió Cablevisión. El acuerdo quedó sin efecto en 1996 pero en 1997 la misma Telefónica se une esta vez al Grupo RTVE y al mexicano Televisa para desarrollar la televisión digital en España (p. 36). El motivo de este cambio de Telefónica de pasar de aliada a competidora del Grupo Prisa se debió a razones políticas, pues como explica Martínez Soler: En los medios próximos al nuevo Gobierno se alentó la necesidad de cambiar el statu quo mediático, para lo cual consideraron imprescindible frenar el desarrollo del Grupo Prisa con el fin de dar tiempo a la creación de otro multimedia alternativo que apoyara el Partido Popular (1998, p. 78). Esto evidencia el deseo de concentración que hay por parte de los grupos mediáticos para así lograr sus propósitos: “el negocio comercial y la influencia sobre las mentes de los ciudadanos con el objetivo de crearles una realidad concreta a través de numerosos mensajes informativos (…)” (Reig, 1998, p. 69). El objetivo que se pretende conseguir al elegir estos dos periódicos es mostrar cómo debido a sus diferentes líneas editoriales cada uno tuvo “su propia versión de los hechos” respecto del caso Sogecable y concretamente sobre la figura de Gómez de Liaño. Como se verá, tener diferentes líneas editoriales supone que existen implicaciones políticas y económicas de diversa índole. El jurista fue el que se ocupó de llevar a cabo la primera etapa de este proceso penal, la denominada como fase de instrucción. Fue el encargado de admitir a trámite la denuncia y hacer las investigaciones pertinentes sobre la cuestión objeto del litigio. El caso Sogecable tuvo su inicio el 24 de febrero de 1997. Ese día el que fuera director de la revista Época, Jaime Campmany, interpuso una denuncia en la Audiencia Nacional en la que se advertía posibles indicios de delito en el grupo que conformaban Sogecable y Canal Plus. Se les acusaba concretamente “realizar ciertos comportamientos ~ 18 ~ irregulares” (Labio, 2006, p. 159). Estos hechos catalogados como “irregulares” eran especificados por el demandante de la siguiente forma: “en estas operaciones, al parecer, y según criterio de algunos economistas y juristas, se han utilizado indebidamente los depósitos en garantía de los abonados cuando, por disposición legal, deberían haber permanecido en cuenta aparte” 2 . Martínez Soler (1998) sintetiza el caso Sogecable con las siguientes palabras: Jesús de Polanco, presidente de Sogecable, estaba imputado en este caso por presuntos delitos de estafa y apropiación indebida relacionados con el traspaso de los depósitos o fianzas de los abonados de Canal Plus a las cuentas de Sogecable, sociedad que tenía los mismos accionistas y consejeros que el canal de televisión de pago (Nota a pie de página 33). Un día después, una vez hecho el reparto oportuno en el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, Liaño abre actuaciones penales “encaminadas a comprobar la perpetración de determinados hechos denunciados 3 ”. No se puede olvidar, que a esta denuncia se une la querella presentada por Javier Sainz Moreno días después. “Una querella contra veinte consejeros de la filial de Prisa por apropiación indebida, delito societario de falsedad y estafa” (Labio, 2006, p. 159). Y otra querella posterior, de Jesús Cacho, ex colaborador de El País (Martínez Soler, 1998). Esta investigación sobre el caso Sogecable se centra también en la figura del juez por la relevancia que el mismo fue adquiriendo. Liaño pasó de ser el que instruía una causa penal a verse juzgado por sus actuaciones dicha causa. Este proceso desembocó en el caso Liaño. Es precisamente esta alteración del rol del jurista lo que ha despertado el interés para llevar a cabo esta investigación. En relación con esto último, es preciso justificar la elección de este tema para su estudio. La principal es causa es que la investigadora de en este trabajo procede del mundo jurídico. Por tanto, se ha considerado un tema de estudio muy interesante dado que en él 2 Sentencia TS 2/1999, de 15 de octubre de 1999. En los hechos probados (1.-) se repite aquello que el demandante alegó al interponer la denuncia. 3 Auto AAN 23/1997, de 27 de febrero de 1997. En el que se hace mención al auto por el que se inician las actuaciones penales, dictado el 25 de febrero de 1997. ~ 19 ~ se une el mundo de la comunicación con el judicial. A pesar de que se trata de un asunto que transcurrió en la década de los noventa, el trasfondo del asunto Sogecable sigue siendo una cuestión muy actual, esto es, la sospecha de que determinados jueces tomen decisiones en función de sus vínculos con el poder y no de la ley. El caso más reciente es la decisión que ha tomado el Supremo sobre el pago del impuesto de las hipotecas 4 . Además de lo anterior, resulta un interesante objeto de estudio porque a través de la elección de este mediático caso judicial se pueden ver las conexiones entre las diferentes estructuras de poder: - En primer lugar, la estructura mediática, en este caso protagonizadas por las empresas de los diarios seleccionados (El País – Prisa, El Mundo – Unedisa). Ambas protagonizaron una clara lucha por el poder. Reig (1998) explica que, dentro de la economía de mercado, la Información vendría a ser un elemento del poder. - En segundo lugar, en total vinculación con la primera, la estructura económica, los medios de comunicación con su tendencia a crecer y pensar más como empresa. Por consiguiente, como explica Rafael Cid, el que fuera director de la revista CRISIS, “su norte es la búsqueda del beneficio (directa e indirectamente) y a este objetivo somete sus actos, aunque en el transcurso se distorsione el fin social de la comunicación y la función constitucional de informar” (1997, p. 5). - En tercer lugar, la estructura política. El bipartidismo existente en la España de aquel momento va a tener un fiel reflejo en los medios de comunicación. De tal forma que, “si Prisa había sido el sostén mediático del PSOE, Telefónica pronto destacará por su apoyo al gobierno del Partido Popular” (Labio, 2006, p. 99). Es a lo que anteriormente se hacía referencia con la idea de Martínez Soler de “la necesidad de cambiar el statu quo mediático” (p. 78). No obstante, hay que tener presente que el auténtico poder es el económico, al 4 Un Supremo roto salva a la banca y "destruye la confianza en la Justicia" (2018). El País [Internet], 7 de noviembre. Disponible en: https://www.elconfidencial.com/espana/2018-11-07/supremo-banca-hipotecas- confianza-justicia_1641592/ (Acceso el 20/11/2018). ~ 20 ~ cual se encuentran subordinados tanto el poder mediático como el político (Labio, 2006). - En cuarto lugar, el poder judicial se ve salpicado de todos los intereses inherentes a las tres anteriores estructuras. Por lo que el juez será visto como otro elemento del poder cuya imagen sale beneficiada o perjudicada en función del medio y de las relaciones del mismo con las demás estructuras. ~ 21 ~ 2. Hipótesis, objetivos y limitaciones. Durante todo este Trabajo Fin de Máster se habla de que se trata de una investigación, término al que ya se ha hecho referencia en los epígrafes anteriores. Por ello, antes de proceder a la exposición de la hipótesis y de los objetivos, se ha considerado necesario explicar los hechos que corroboran que se trata de una investigación científica. Sierra Bravo define el concepto de investigación científico social que sería “el proceso de aplicación del método y técnicas científicos a situaciones y problemas concretos en el área de la realidad social para buscar respuesta a ellos y obtener nuevos conocimientos” (2001, p. 27). Por consiguiente, para poder hablar de investigación científica es necesario que se haya seguido el método científico para la elaboración del trabajo. Como explican Berganza Conde y García Galera: Detenerse en el método científico es absolutamente necesario, ya que “el método científico es un rasgo característico de la ciencia, tanto de la pura como de la aplicada: donde no hay método, no hay ciencia” (Bunge, 1980: 20). De ahí la razonable conclusión de que si queremos desplegar un conocimiento científico en cualquier campo de las Ciencias Sociales (donde se incluye la Comunicación Mediática), la aplicación del método científico se presenta como inexcusable (2005, p. 23-24). Para esclarecer aún más esta explicación resulta imprescindible recordar en este punto lo que se entiende por método científico. Solano (2011) recoge la perspicaz definición que da Descartes sobre el método científico: “El arte de bien disponer una serie de diversos pensamientos, ya sea para descubrir una verdad que ignoramos, ya para probar a otros una verdad que conocemos 5 ” (p.159). Siguiendo con las anteriores autoras, estas recuerdan una noción del concepto aplicado a la rama del conocimiento en la que se desarrolla la presente investigación, esto es, las Ciencias Sociales. Entendemos por método científico aplicado a las Ciencias Sociales “el proceso de aplicación del método y técnicas científicas a situaciones y problemas teóricos y prácticos 5 Cfr. “Logique de Port Royal”, Parte IV, Cap. 2. Se trata de un calco de la obra de Descartes. ~ 22 ~ concretos en el área de la realidad social para buscar respuestas a ellos y obtener nuevos conocimientos que se ajusten lo más posible a la realidad” (Sierra Bravo, 1983) (Berganza Conde, García Galera, 2005, p. 24). Por todo lo anterior, se puede manifestar con total certeza que el presente Trabajo Fin de Máster tiene la consideración de investigación científica social ya que para llevarlo a cabo se ha aplicado el método científico como podrá comprobarse en las siguientes páginas. El desarrollo de la investigación se ha llevado a cabo a través de un conjunto de fases que le han proporcionado “rigor y sistematización al proceso” (Moreno, 2012, p 46). Solo de esta forma se puede asegurar que se cumplen con las características de toda investigación científica: pública, objetiva, sistemática y acumulativa, empírica y predictiva (Berganza Conde, García Galera, 2005, pp. 24-25). Como explica Cristina Moreno (2012) “el método científico constituye una suerte de mapa, una hoja de ruta para aproximarse a la realidad de manera sistemática y rigurosa” (p. 47). Las fases a las que se está haciendo referencia son: La formulación de la teoría (planteamiento de la pregunta de investigación y de los objetivos del estudio), la formulación operativa, la selección de técnicas de investigación adecuadas, la observación del fenómeno o comportamiento objeto del estudio (recogida de datos), el análisis de los datos (contrastación de hipótesis) y la interpretación de los resultados (Moreno, 2012, p. 47). Todo lo que se desarrolla a continuación es precisamente cada una de las fases del método científico. Por precisar, en las siguientes líneas se expondrán la hipótesis y los objetivos marcados en esta investigación. En cuanto a la hipótesis, esta sería una conjetura a priori puesto que se define antes de realizar la investigación. Esta primera idea que se ofrece sobre la hipótesis está en relación con la explicación que da de ella Bardin (1996), quien la define como: Una afirmación provisional que se pretende verificar (confirmar o rechazar) recurriendo a procedimientos de análisis. Es una suposición cuyo origen está en la intuición, y que ~ 23 ~ queda en suspenso en tanto que no ha sido sometida a la prueba de datos seguros (pp. 73- 74). Otra visión sobre el término la ofrecen Juan José Igartua y María Luisa Humanes. La descripción que proporcionan está íntimamente relacionada con la investigación científica: Se consideran el elemento central en el diseño de la investigación científica, una vez delimitado el fenómeno que se quiere investigar. Las hipótesis lanzan posibles soluciones a las cuestiones planteadas que aún no se han confirmado (para ello habrá que aplicar el método científico) (2004, pp. 3-4). Siguiendo las ideas de los autores anteriores, se puede decir que la presente investigación tiene una hipótesis general y una subhipótesis. Serán los elementos centrales de la investigación, los cuales serán verificados o rechazados al término. La hipótesis general es la siguiente: Las líneas editoriales en relación al caso Sogecable son distintas en El País y El Mundo debido a que existieron intereses de carácter económico y político. De esta hipótesis emerge una subhipótesis que es: La figura del juez Gómez de Liaño será tratada de forma opuesta en El País y El Mundo como consecuencia directa de los intereses de sus respectivos grupos de comunicación en el caso Sogecable. La confluencia de los intereses económicos y políticos enfrentados con la “necesidad” de ostentar el poder (en el sentido más amplio de la palabra), tienen como resultado una disputa judicial. Lo llamativo de este caso es el hecho de que el juez termina siendo el máximo protagonista y acaparador de noticias en los medios seleccionados. No obstante, en función del diario que se elija se tendrá una visión u otra del caso Sogecable y, por consiguiente, de Gómez de Liaño pues todo depende de la línea editorial del periódico y de los intereses corporativos que estuvieran detrás. ~ 24 ~ Respecto a los objetivos, estos deben ser claros, asumibles, alcanzables y congruentes entre sí dado que son los que van a guiar la investigación. Tienen como fin último dar respuesta al problema de investigación planteado. Bardin (1996) lo define como “la intención general que se le da (o que le es dada por una instancia exterior), el cuadro teórico y/o pragmático en el que serán utilizados los resultados obtenidos” (p. 74). Los objetivos generales que se plantean en la presente investigación son: - Analizar y comparar los editoriales sobre el caso Sogecable y Javier Gómez de Liaño como instructor del caso en los diarios El País y El Mundo. - Observar cómo las diferentes estructuras de poder implicadas en el caso Sogecable tienen su reflejo en el tratamiento del juez. Los objetivos específicos son los que siguen a continuación: - Estudiar Prisa y Unedisa/Unidad Editorial para conocer los grupos mediáticos de los que forman parte los periódicos elegidos. Conocer la evolución en el tiempo. - Examinar las vinculaciones históricas de los conglomerados mediáticos y sus directivos con los poderes políticos de la época. - Intentar analizar la relación existente entre Javier Gómez de Liaño y el Partido Popular para conocer si existieron motivos ideológicos que llevaron al juez a actuar de una forma determinada en el proceso de instrucción de la causa. Para poder llevar a cabo la investigación ha sido necesario delimitarla teniendo en presente que se trata de una investigación de un Trabajo Fin de Máster el cual tiene unos límites espaciales y temporales. Por todo ello, después de una exhaustiva búsqueda en la Hemeroteca Municipal de Sevilla se ha considerado oportuno limitar la presente investigación a los editoriales, género de opinión del periódico. Como explica Sánchez- Bravo: ~ 25 ~ El editorial es el género periodístico que nos descubre toda la riqueza de la estructura de la información, que regula la comunicación humana. (…) estamos en uso interpretativo de la información, en un género crítico, en el que corporativamente – colectivamente – se toma partido por una u otra opción de las que verosímil y racionalmente ofrecen los hechos (1992, p. 176). En lo que se refiere a la limitación temporal, se han seleccionado las siguientes fechas: - Desde el 25 de febrero de 1997, un día después de que Gómez de Liaño iniciara actuaciones penales contra Sogecable por la denuncia de Jaime Campmany presentada el día 24 de febrero de 1997. - Hasta una semana después del 18 de junio de 1998, que fue un día después de que se archivara el caso Sogecable. Se ha ampliado a una semana más tarde por tratarse de una variable noticiosa de actualidad. Por todo lo anterior, cabe decir que se trata de un problema abordable dado que se encuentra disponible la información que es necesaria para poder llevar a cabo la investigación. Además, los datos que se requieren son accesibles. Los editoriales que conforman el objeto de estudio del Trabajo Fin de Máster son un total de 34. Concretamente, son 20 del diario El País y 14 del periódico El Mundo. Para la consulta de los mismos, se encuentran numerados en el apartado Referencias. No obstante lo anterior, se han de destacar algunas limitaciones que se plantearon al inicio de la presente investigación: - Por un lado, al acudir a las hemerotecas online de los diarios puede observarse que la de El País es de acceso gratuito desde la fundación del periódico (4 de mayo de 1976) hasta la actualidad; mientras que en El Mundo el acceso libre se restringe, solo se puede obtener información desde 2003 hasta el presente, el resto de años se pueden consultar únicamente con suscripción. A pesar de que en un primer momento pudiera parecer un impedimento, dado que los acontecimientos se desarrollaron en la segunda mitad de la década de los 90, ~ 32 ~ Estudió el crecimiento continuo de las grandes corporaciones así como el modelo de racionalización que las impulsaba; y demostró que la formación de estas grandes organizaciones y de sus lógicas de crecimiento habían construido una base estructural antidemocrática en la sociedad (2009, p. 572). Concretamente, Mosco habla de Dallas Smythe y Herbert Schiller de los siguientes términos: La preocupación por el tamaño y poder crecientes de los negocios trasnacionales de comunicación, los ubica plenamente en la escuela institucional, pero su interés por la clase social y el imperialismo de los medios, da a su trabajo un enfoque definitivamente marxiano. (…) ambos desarrollaron un programa de investigación que sigue atentamente el crecimiento en poder e influencia de las compañías trasnacionales de medios por todo el mundo (2006, pp. 62-63). No obstante lo anterior, no hay que olvidar la vertiente europea de la Economía Política de la Comunicación y la Cultura. Los europeos se caracterizan por estar menos vinculados a determinadas figuras. Destacan por la realización de trabajos integrando “la investigación en comunicación con las varias tradiciones teórica neo-marxianas e institucionales” (Mosco, 2006, p. 63). Podría dividirse esta corriente en dos. Por un lado, el que hace hincapié en el poder de clase, es importante en esta vertiente el trabajo de Garnham y el de Golding y Murdock, quienes parten de la tradición de la Escuela de Frankfurt y del trabajo de Raymond Williams. Concretamente, Mosco explica que esta vertiente: Documenta la integración de las instituciones de comunicación, principalmente empresas y autoridades legisladoras estatales, dentro de la economía capitalista, y la resistencia de las clases y movimientos subalternos, reflejados principalmente en oposición a las prácticas estatales neoconservadoras que promueven la liberalización, comercialización y privatización de las industrias de la comunicación (2006, p. 63). Por otro lado, el que se centra en la lucha de clases. El autor más destacable es Armand Mattelart, quien ha demostrado “cómo los pueblos del Tercer Mundo (…) utilizaron los medios masivos para oponerse al control occidental y crear noticias y medios de entretenimiento autóctonos” (Mosco, 2006, pp. 62-63). V. Mosco explica la idea de esta evolución basada en las raíces pasadas de la siguiente manera: “los economistas políticos contemporáneos (…) continúan la tradición ~ 33 ~ de la economía política clásica de considerar el cambio social y la transformación, centrándose ahora en áreas tales como la transición de una economía industrial a una de servicios o informacional” (2006, p. 60). 3.2. Estructura de la Información Periodística. Siguiendo con las disciplinas de las que parte la presente investigación, hay que hacer ahora alusión a la conocida como Estructura de la Información Periodística. Esta disciplina está íntimamente relacionada con la explicada anteriormente puesto que ambas tienen una base común. En este punto, hay que recordar, por una parte, a Orive (1977) quién explica que “no es de extrañar, que inicialmente el estructuralismo converja con la teoría marxista de la ideología y sus múltiples derivaciones, en el plano sociológico, y con el psicoanálisis en la vertiente psicológica” (p. 79). Además, por otra parte, Reig cuando se refiere a la Economía Política de la Comunicación y la Cultura dice que la misma “tiene sus raíces más próximas en el estructuralismo marxista y en la Escuela de Frankfurt” (2003, p. 9). Siguiendo con Reig (2009), al hablar de estructura, pone en relación las dos disciplinas de la presente investigación: (…) la estructura es el resultado de una evolución histórica; en dicha evolución también tiene lugar la propia evolución del pensamiento humano que, en nuestro caso, adquiere concreción en forma de teoría informativa y comunicacional; finalmente todo ello es trasladado a unos receptores por medio de mensajes convenientemente elaborados que, a su vez, emergen de una estructura con personalidad propia, la Estructura de la Información Periodística, conectada en nuestros días con la estructura socioeconómica, conformando lo que conocemos como Economía Política de la Comunicación y la Cultura. Bajo dicha denominación se estudia la teoría y la praxis de los entes comunicacionales, la emisión de mensajes y la dinámica emisión recepción (p. 401). Siguiendo a continuación con la materia propiamente dicha de este epígrafe, es de obligada referencia uno de los grandes teóricos sobre esta materia, Urabayen, quien describía la Estructura de la Información Periodística de la siguiente forma: Será aquella disciplina que tiene por objeto el estudio del sistema constituido por los medios de información periodística en un momento dado y una zona geográfica determinada, tanto en las relaciones de interacción de sus elementos como de éstos con su totalidad y de ésta con el entorno al que corresponde (1988, p. 53). ~ 34 ~ Antes de conocer qué es la Estructura de la Información Periodística se ha estimado oportuno explicar brevemente qué significan cada uno de sus elementos por separado, esto es, qué se entiende por estructura y por información periodística. En primer lugar, para establecer qué es estructura se ha considerado apropiado acudir a uno de los teóricos del estructuralismo. Concretamente se está haciendo referencia a Jean Piaget (1974), que describe este vocablo de la siguiente manera: Una estructura es un sistema de transformaciones que entraña unas leyes en tanto que sistema (por oposición a las propiedades de los elementos) y que se conserva o se enriquece por el mismo juego de sus transformaciones, sin que estas lleguen a un resultado fuera de sus fronteras o reclame unos elementos exteriores. (…) Esta [la estructura] debe poder dar lugar a una formalización (p. 9) En cuanto a las características, también se seguirá a Jean Piaget (1974), quien estable tres características para toda estructura: la totalidad, las transformaciones y la autorregulación. - Totalidad. Este teórico explica que toda estructura está compuesta de elementos, los cuales están sometidos a unas leyes, a su vez, estas leyes (denominadas leyes de composición) otorgan al todo “unas propiedades de conjunto distintas de aquellas de los elementos” (p. 11). - Transformaciones. Piaget dice que “una actividad estructurante sólo puede consistir en un sistema de transformaciones. (…) Ciertamente, debemos distinguir en una estructura sus elementos, que están sometidos a tales transformaciones, y las mismas leyes que las regulan” (pp. 15-16). - Autorregulación o autoajuste. Toda estructura se ajusta ella misma, y este autoajuste del que habla Piaget implica, por un lado, conservación y, por otro lado, “un cierto cierre” (p. 18). En segundo lugar, qué es la información periodística. Por un lado, Urabayen define información periodística como: “la referente a noticias, datos y opiniones, publicadas en forma regular por medio de palabras e imágenes, con el fin básico de ~ 35 ~ satisfacer el deseo de conocimiento de la actualidad en quien recibe tal información” (1988, pp. 13-14). Por otro lado, siguiendo ahora a Orive, éste establece dos aproximaciones de este concepto. Una en sentido amplio y otra en sentido estricto. En cuanto a la primera, dice que “tiene su causa en la situación de comunicación, y se desarrolla en tanto que implica, como condición, la actualidad, y, como ocasión, la virtualidad de alcanzar, en mayor o menor grado, al cuerpo social” (1977, p. 154). Por ello, investigación periodística en sentido amplio sería: Nervio moderno de la vida social, suministradora y retroalimentadora constante de actualidad a los instrumentos de comunicación colectiva, para que éstos reflejen y analicen los hechos, poniendo al alcance de los seres humanos determinados contenidos suficientemente definidos y claramente presentados en su objetividad o subjetividad originales (1977, p. 155). En lo que respecta a la segunda, esto es, el concepto de información periodística en sentido estricto, Orive lo define como “aquel subsector de la información que se canaliza de modo público y racionalizado, a través de los instrumentos de comunicación colectiva, los cuales necesitan organizaciones costosas para conformar la actualidad, valiéndose de estrategias idóneas” (1977, p. 155). Orive toma el esquema de las características de la información periodística de Fattorello pero “sin hacerlo propio” (1977, p. 143). Al igual que él, se ha optado por dar unas breves nociones de los aspectos característicos de la información periodística: en primer lugar, la novedad (consiste en el deseo de todo ser humano de “estar al día” de todo lo acontecido que tenga alguna vinculación con su círculo social; Urabayen (1988) lo describía como el “deseo de conocimiento de la actualidad” (p. 15)); en segundo lugar, la tempestividad (implica un lapso de tiempo apropiado entre que ocurre el acontecimiento y se transmite lo sucedido); en último lugar, la genericidad (aquella que agrupa hechos y noticias para una colectividad no para una única persona). Para llegar a comprender el concepto de estructura de la información periodística es inevitable posicionarse dentro del enfoque del estructuralismo. Por ello es necesario conocer más en profundidad este movimiento. ~ 36 ~ Concretamente, surge en los años sesenta en Francia. Fue un movimiento filosófico, científico, y crítico-literario que se “extendió a la antropología, a la crítica literaria, al psicoanálisis, al marxismo y a la epistemología las teorías y los métodos del estructuralismo lingüístico (…)” (Angulo Vázquez, 2011, p. 1). Inicialmente este movimiento se vinculaba al racionalismo y al formalismo. Sanchéz (1992) explica así él esta disciplina: La estructura como metodología intentó convertirse en ontología y resolver el tema de la filosofía y de la ciencia (…) El estructuralismo se define, ante todo, como un conocimiento, como una actividad intelectual que mide lo real, haciendo hincapié en la noción de medida. Y su aplicación inmediata a las ciencias de la información se produce en los análisis de contenido. (…) El estructuralismo es un mediador epistemológico de la filosofía, de la ciencia e incluso del periodismo. (…) La pretensión estructuralista o de la razón estructuralista es de gran envergadura: producir el sistema en su conjunto. Solamente podemos inducir o deducir mediante asociaciones sucesivas de las modalidades técnicas de la estructura, de sus múltiples aplicaciones teóricas, para llegar a medir su efectividad real, al mismo tiempo que las ilusiones que engendra (pp. 49-50). Hay que añadir a esto último que este movimiento pretende entender los acontecimientos de la sociedad y de la cultura introspectivamente, para ello será necesario la reconstrucción del hacer histórico. Como explica Susana Angulo (2011): Los estructuralistas prefirieron tratar el mundo humano como otro campo cualquiera investigado por la, ciencias naturales, y descubrir desde el exterior qué relaciones sistemáticas y constantes (o estructuras) mediaban entre los fenómenos socioculturales y entre qué límites, a menudo inconscientes, se hallaba constreñida la acción de los individuos (p. 1). Jean Piaget hablaba de un “ideal común de inteligibilidad” que todo “estructuralista” tiene. Además, determinaba dos elementos que se encuentra en todo estructuralismo, los cuales se transcriben a continuación: Por una parte, un ideal o unas promesas de inteligibilidad intrínseca fundados en el postulado de que una estructura se basta a sí misma y no necesita, para ser captada, recurrir a ninguna clase de elementos ajenos a su naturaleza; por otra parte, unas realizaciones, en la medida en que se han llegado a alcanzar efectivamente ciertas estructuras y en que su utilización pone en evidencia algunos caracteres generales y aparentemente necesarios que estas presentan a pesar de sus variedades (1974, p. 9). ~ 37 ~ No obstante lo anterior, Piaget establecía que hay gran variedad de intenciones críticas. Ejemplificaba esto último de la siguiente forma: Para unos, como en matemáticas, el estructuralismo se opone a la compartimentación de los temas heterogéneos al volver a encontrar la unidad gracias a isomorfismos; para otros, como en generaciones sucesivas de lingüistas, el estructuralismo se ha primordialmente distanciado de las investigaciones diacrónicas referentes a fenómenos aislados para encontrar sistemas de conjunto en función de la sincronía (…) (1974, p. 8). 3.2.1. Enfoque estructural aplicado a la Comunicación y a la Información. Mancina Chávez (2016) explica que a partir de la obra Curso de Lingüística General, de Saussure, “el estructuralismo ha ido extendiéndose metodológicamente a la práctica totalidad de las ciencias, en particular al campo de las ciencias sociales” (p. 19). Concretamente, teniendo en cuenta el objeto de estudio en la presente investigación, se va a hacer referencia a la aplicación de esta metodología a los medios de comunicación. Blanca Muñoz da la siguiente explicación: Con el estructuralismo, los fenómenos de masas entran en una perspectiva metodológica nueva. Otra vez, y del mismo modo que la escuela de Frankfurt, el hilo conductor consiste en definir qué tipo de sustrato ideológico recorre los “sótanos” de los fenómenos referidos a la cultura de masas y a sus difusores, los mass-media. Como va a ser característico de la investigación europea, se considerará no tanto el sistema específico de la comunicación masiva cuanto la cultura que lleva aparejada. (…) El estructuralismo se dirige hacia un modelo que tenga en cuenta el discurso de la estructura comunicativa, entendiendo ésta como la misma estructura del poder (1989, p. 399). Para comprender más sobre el estructuralismo, se considera imprescindible saber a qué se hace referencia cuando se habla de enfoque estructuralista. Hay que tener en cuenta una serie de ideas básicas que Reig (2009) resume en cuatro: - En primer lugar, aunque en las escuelas de Ciencias de la Información se habla de la independencia del periodista hay que ser conscientes de que tal característica no es propia en los diarios. Para observar esto hay que analizar el contexto en el que se mueven. Esto podrá observarse en la investigación que se ha realizado ~ 38 ~ puesto que los diarios seleccionados son una buena muestra de lo que aquí se explica. - En segundo lugar, hay que tener en cuenta que se está tratando un contexto global. Como ya se indicó en la introducción de la presente investigación los cambios que se han ido produciendo no solo atañen a España sino que son producto de un acontecimiento que se vive a nivel mundial. Precisamente por ello, esa constante de absorciones y fusiones que se seguía en los demás países tuvo su reflejo en nuestro país y acabó derivando en un conflicto judicial. - En tercer lugar, colaboran a formar mentalidades. - En cuarto lugar, lo que sucede en un medio tiene su reflejo en otros, es decir, hay lo que se denomina “efecto arrastre”. El enfoque estructuralista nos permite establecer cuáles son los límites de la información. Esta perspectiva conlleva el “establecimiento de un sistema sólidamente técnico y tecnológico, muy válido para la información. Sin el cual no se entiende la información, ni se justifica, ni se convalida” (Sánchez, 1992, p.51). Para finalizar con el marco teórico referencial, se ha considerado oportuno transcribir las palabras de Reig que darán sentido a todo lo que el lector encontrará en el análisis del caso propiamente dicho. Las siguientes palabras explican lo que implica la Estructura de la Información Periodística (1998): El desafío que coloca ante nosotros la estructura de la información es saber por qué nos están diciendo una cosa de una manera y no de otra, qué está influyendo en esa manera de proceder, qué hay detrás de las palabras y de las imágenes (p. 12). Para conocer qué hay detrás hay que entender que la finalidad perseguida por quien quiere apoderarse de la estructura informativa es “el control social” (Reig, 1998, p. 27). Una vez que se han explicado los términos que forman el concepto de Estructura de la información periodística y que se ha desarrollado brevemente el enfoque bajo el que se ampara, ya se puede proceder a dar diversas reflexiones sobre el concepto. En ~ 39 ~ primer lugar, la que hace Fernando Quirós sobre la Estructura de la Información Periodística: La Estructura de la Información Periodística es la materia que, dentro de las Ciencias de la Información, tiene por objeto el estudio del sistema de medios de comunicación social, tanto en su organización y funcionamiento internos, como en sus interacciones con otros subsistemas del sistema social (…) La estructura de la información periodística es, también, el estudio de la relación que se establece entre la oferta de los medios de comunicación social (como organizaciones) y las necesidades de información de las comunidades que constituyen sus audiencias potenciales (1991, p.18). Para aportar más precisión a esta primera aproximación al concepto de Estructura de la Información Periodística se ha considerado oportuno transcribir algunas definiciones de tres grandes autores de este campo de estudio: Por un lado, siguiendo con Quirós, él define esta materia como el “estudio del sistema de medios de comunicación social, en su organización y funcionamiento internos y de sus interacciones con otros subsistemas del sistema social” (1991, p.25). Por otro lado, Orive habla del objeto de estudio de esta rama en los siguientes términos: Nuestra disciplina tiene por objeto científico el estudio de la información periodística en sus causas, contextos y efectos; en sus procesos de conformación, formas y contenidos; en sus diversos instrumentos y organizaciones de transmisión; con la consideración de sus distintos niveles y mutuas relaciones (grados de concreción o abstracción, particularidad o generalidad, oportunidad o desfase temporal, funcionalidad o disfuncionalidad de la misma, etc.) (1977, p. 57). Finalmente, Sánchez (1992) hace una distinción entre estructura real de la información y estructura potencial. Mientras que la primera sería la que “configura el sistema real de la información. (…) La que viven los profesionales de la información. La que desarrollan los empresarios y propietarios de la información” (p. 132), la segunda sería “lo que debe ser la información, según nuestro sistema y nuestro criterio” (pp. 132- 133). Concretamente la presente investigación tiene vinculación con el primer objeto de estudio del que hablaba Quirós, esto es, “el estudio del sistema de medios de ~ 40 ~ comunicación social, tanto en su organización y funcionamiento internos, como en sus interacciones con otros subsistemas del sistema social” (1991, p. 18). La vinculación se muestra con el análisis que se ha llevado a cabo de dos de los diarios (El País y El Mundo), pertenecientes al sistema de medios de comunicación existente, y la interacción de los grupos editoriales a los que pertenecen estos periódicos (Prisa y Unedisa, respectivamente) con otros elementos de la sociedad en la España del caso Sogecable: el elemento político, el judicial y el económico. Elementos que, a su vez, están interrelacionados: - En cuanto al ámbito político se tendrán en cuenta las vinculaciones anteriormente mencionadas entre los grupos de comunicación y los gobiernos, poniendo especial atención en lo que supuso el final de los casi 14 años de Gobierno Socialista y los inicios del Gobierno del Partido Popular. Se demostrará, a través de la lucha que se venía manteniendo antes y durante el caso Sogecable, “la importancia que el dominio de la estructura informativa tiene para cualquier signo político en alianza con otros sectores de poder” (Reig, 1998, p. 69). - En lo que respecta al elemento judicial se atenderá a las relaciones interpersonales con el Juez para mostrar si hay afinidad ideológica a un bando u otro. - Por último, en lo que respecta al económico, también se encuentra íntimamente relacionado con la política y el poder. El afán de concentración de propiedades para liderar la opción más rentable e imparable del panorama mediático español se explica a través de una entrevista que realiza el diario El Mundo en 1993 a Mario Conde: (…) en 1993 Mario Conde declaró en una entrevista concedida al diario El Mundo lo siguiente en relación con este tema de la penetración bancaria en los medios de comunicación: “Se trata de unir poder económico al poder informativo para seguir orientando a la opinión pública” (Reig, 1998, p. 239). Como explica Reig (1998) “el dicho de que la “información es poder” es totalmente cierto. El poder se distingue de los demás ciudadanos porque tiene más información que ellos” (p. 12); de ahí la afirmación que se apuntaba anteriormente: ~ 41 ~ En los medios próximos al nuevo Gobierno se alentó la necesidad de cambiar el statu quo mediático, para lo cual consideraron imprescindible frenar el desarrollo del Grupo Prisa con el fin de dar tiempo a la creación de otro multimedia alternativo que apoyara el Partido Popular (Martínez Soler, 1998; p. 78). Por consiguiente, este trabajo no se ha quedado simplemente en lo que es el medio de comunicación en sí sino que se ha atendido a las relaciones con su contexto social, lo cual es algo característico de la disciplina que se está definiendo en este epígrafe. Pues como explica Reig, “el mensaje informativo se va contextualizando progresivamente hasta pasar de una simple noticia (…) al análisis de esa noticia como parte de un amplio mundo mensajístico emanado de un contexto donde se interrelacionan lo socioeconómico, las estrategias empresariales…” (1998, p. 24). Siguiendo con este mismo autor, él describe qué es lo que importa en el enfoque estructural que es “el texto como parte de un conjunto textual que está relacionado con un todo, es decir, nos interesa el texto en el interior de un contexto” (2009, p. 389). Esto último es muy relevante para esta investigación. Siguiendo la exposición que hace Reig (2009): “Teun van DIJK (1997a y 1997b) define “contexto” como las características de la situación social o los eventos comunicativos que influyen sistemáticamente en el texto o en el discurso. Esta definición implica necesariamente que el contexto contiene al texto y éste es influido por aquél” (p. 389). Partiendo de esta base se puede entender, como se verá, cómo los acontecimientos sociales, económicos, empresariales y judiciales sucedidos acabaron teniendo su reflejo en los textos de los diarios que se han analizado. Para completar el conocimiento sobre esta disciplina no es suficiente quedarse en las meras definiciones del concepto sino que es imprescindible hacer alusión a las cualidades intrínsecas a la Estructura de la Información Periodística. A continuación se procede a realizar una breve descripción de los aspectos que más la caracterizan. Se complementará con las aportaciones que Sánchez (1992) realizó a este campo para definir estas características: Fenomenológica. Lo que implica que hay que abandonar los prejuicios y centrarse en la experiencia para poder “informar estructuralmente con verdad, que los hechos puros no existen” (p. 118). ~ 48 ~ ~ 49 ~ 1. Contextualización del caso Sogecable. Antes de proceder a la explicación de cómo se ha llevado a cabo la investigación resulta imprescindible conocer el contexto en el que se desarrolla el caso Sogecable. Como anteriormente se expresó al explicar el enfoque estructural, la contextualización va a hacer posible que se llegue a una comprensión pormenorizada de todos y cada uno de los elementos que tienen conexión en este caso judicial. Estos factores a los que se hace mención proceden de tres esferas diferentes: la económica-política, la mediática y la judicial. No obstante, no sería del todo útil explicar las circunstancias que se dieron durante los meses en los que transcurrió el proceso judicial sin conocer cómo se llegaron a la concurrencia de tantos acontecimientos. Por ello, se ha considerado necesario hacer una breve retrospectiva. Se comenzará desde la situación mediática que surge una vez se inaugura la transición democrática. El motivo por el cual se ha seleccionado esta fecha es relevante dado que es cuando comienzan las andaduras de los periódicos objeto de estudio y el desarrollo del sector empresarial informativo en España. 1.1. La estructura informativa de la transición en España. La estructura informativa de España, a diferencia de lo que ocurría en Europa, fue muy sencilla durante todo el tiempo que abarcó la dictadura. Como describe Reig (1998): Tras la llegada del régimen pluripartidista después de la muerte del general Franco en 1975 y las primeras elecciones generales a Cortes de 1977, el panorama mediático español estaba articulado en torno a la todavía estructura informativa franquista (RTVE y la llamada cadena de diarios del Movimiento), cadenas de emisoras privadas (SER, COPE) y alrededor de publicaciones de especial importancia y carisma: ABC, y los nuevos diarios surgidos ya fuera del sistema franquista, Diario 16 y El País (fundados en 1976) (p. 40). Hay que destacar que las empresas privadas dedicadas a los medios sí que existieron durante la dictadura. No obstante, sus publicaciones padecían la censura política (Labio, 2006). Será una vez iniciada la transición cuando esta tónica general comience a cambiar. “Con la muerte de Franco y la posterior transición democrática se inicia la fase de desarticulación del sistema informativo del franquismo” (Fernández y Santana, 2000; p. 30, c.p. Almiron, 2006; p. 177). Nacerán “otras iniciativas mediáticas ~ 50 ~ que constituirán el germen de los posteriores grupos de comunicación” (Labio, 2006, p. 45). Los grandes cambios que se llevan a cabo en el ámbito mediático en la transición se producen en el campo de la prensa y de la radio (Almiron, 2006). Publicaciones como El País e Interviú aparecen en los años setenta y ochenta, además aumentarán las cadenas de radio y se pondrá fin al monopolio de la televisión pública con la concesión de licencias de televisión privada (Labio, 2006). Respecto al primero de los ámbitos que destacan, esto es, la radio, hay que hacer mención del Plan técnico de emisiones en Frecuencia modulada dado que a través de él se llevan a cabo las concesiones. Almirón (2006) describe este plan a través de las palabras de Fernández y Santana (2000, pp. 162-163): Las dos fases de asignación de concesiones benefician claramente a tres importantes empresas tradicionales de radio – SER, RATO y COPE –, en perjuicio de las radios municipales y las llamadas radios libres (radios privadas en situación ilegal), y configura nuevas cadenas – Antena 3 y Radio 80, que se fusionaron en 1984 –. Algunas nuevas empresas editoras de prensa – PRISA y el Grupo 16 – obtuvieron también varias licencias y es éste el momento en que se inicia claramente la tendencia a la concentración en la radio en España (p. 178). En cuanto al segundo de los ámbitos, es necesario hacer alusión al proceso de presión que lleva a cabo la prensa privada respecto de los Medios de Comunicación Social del Estado, que acabarán siendo privatizados en la primera legislatura de Felipe González. A partir de 1984 arrancará el proceso de concentración de diarios en España, algo que ya venía sucediendo, como antes se indicaba, en el resto de Europa (Almiron, 2006) 8 . Núria Almiron explica el desarrollo de esta nueva etapa: Entre 1975 y 1986 surgen tres grupos editoriales nuevos – PRISA, Zeta y Grupo 16 – y desaparece la prensa pública, el grupo Mundo y algunas publicaciones de otros grupos ya existentes. (…) A pesar de los pocos nuevos grupos editores que surgieron durante la transición, la estructura de la prensa en España experimenta una transformación irreversible que se refleja en los nuevos conglomerados que nacen a partir de ese momento y en los grupos 8 Núria Almiron Roig realiza en su tesis Poder financiero y poder mediático: banca y grupos de comunicación. Los casos del SCH y PRISA (1976-2004) un desarrollo pormenorizado de la concentración de diarios en la época de la transición española (pp. 179-180). ~ 51 ~ ya existentes y que se consolidarán – Correo, que se convertirá en Vocento tras su fusión con Prensa Española, y Prensa Ibérica, principalmente. A todos ellos habría que añadir otros grupos importantes como el Grupo Semana (Semana), Grupo Heres (Tele Indiscreta, Pronto, Garbo, Nuevo Vale, Super Popo, Clan TV), Grupo Hymsa (Lecturas), Hola (Hola, Hello!), Gráficas Espejo (Diez Minutos) y los grupos extranjeros con penetración en 1986 en la prensa española: Bertelsmann, Hachette, Bauer, VNU, Spare (Springer) y GR Estructura (2006, p. 180). Debido a la tónica de concentración que ya se estaba dando en la época, al terminar la década de los ochenta y el inicio de la nueva década fue el momento en el que van a concebir los primeros grupos multimedia (Almiron, 2006). En 1989, eran nueve los grandes grupos de editores que más se habían beneficiado del contexto de crecimiento económico-empresarial que caracterizó la primera etapa de concentración periodística en este país: PRISA, Correo, Recoletos, Zeta, Prensa Española, Godó, Prensa Ibérica, Unedisa y Voz. Entre todos controlaban por entonces 46 cabeceras (38% del total) (Albornoz, 2002; p. 146, c.p. Almiron, 2006; p. 183). M. Chivelet explica la situación que se atravesaba en la década de los noventa, esto es, en la España del caso Sogecable. A continuación se ha pasado a transcribir un fragmento de la descripción que realiza: Los noventa van a caracterizarse por una puesta al día en las técnicas de edición y producción. Esto va a exigir inversiones, imprescindibles para poder competir, y nuevas fórmulas de supervivencia que pasan por mejorar los contenidos, organizar la información y lograr el máximo atractivo. Todo conlleva gastos que obligan a la integración de las cabeceras grandes en sociedades editoriales. La presencia de los nuevos medios, introducidos por la informática, hará que amplíen su radio de acción, interviniendo en los diferentes canales de información, fuera ya del medio impreso. Se abrirán, también, a la participación con otras empresas fuera del país. (…) En esta estrategia por la continuidad muchas cabeceras van a luchar por mantener la propiedad, pero pocas lo van a conseguir. El precio pagado por su supervivencia es la pérdida de sus signos de identidad. Sus cabeceras quedarán homologadas por el sello de la empresa multimediática que las absorba (2001, pp. 133-134). Una vez hecha esta breve pero necesaria contextualización, en las líneas que siguen se desarrolla el estudio de los dos periódicos objeto de estudio en esta investigación. El orden que se ha seguido para hablar de ellos obedece a criterios cronológicos. ~ 52 ~ 1.1.1. Prensa: los casos de El País y El Mundo. A) De El País a Prisa. José Ortega Spottorno fue el encargado de suceder a su padre, Ortega y Gasset, en la Revista Occidente (Chivelet, 2001). El inicio de El País estuvo protagonizado por “José Ortega Spottorno, Carlos Mendo, Ramón Jordán de Urríes, Juan José de Carlos Aparicio y Darío Valcárcel” (Reig, 1998, p. 60). Tenían la idea de “editar un nuevo diario, liberal, tolerante y abierto a las diversas opiniones, que fuera exponente de la España nueva que todos deseaban” (Chivelet, 2001, pp. 125-126). Con el objetivo de llevar a cabo su propósito surge en 1972 la Promotora de Informaciones, Sociedad Anónima (PRISA). Fue posteriormente cuando las figuras de Polanco y Cebrián aparecen en relación a este diario. El primero proporcionó, como explica Chivelet, la visión empresarial y el segundo toma la dirección. Esa visión empresarial a la que se ha hecho mención se debe a que la actividad del empresario cántabro no comienza en este grupo sino que ya había trabajado en el negocio editorial con su hermano y en 1958 funda la Editorial Santillana, dos años más tarde crea Santillana S.A., que será la sociedad financiera y administrativa del grupo (Reig, 1998). Como el profesor Reig (1998) comenta, no se puede hablar de Prisa sin hablar de Polanco. Pues este empresario fue adquiriendo poder dentro del grupo desde que en 1972 José Ortega Spottorno y Manuel Fraga le invitaran a formar parte del accionariado de El País. El permiso para su publicación llegaría en septiembre de 1975, en un momento difícil para la prensa, pero se consigue la autorización gracias a las hábiles gestiones llevadas a cabo, entre ellas la de Fraga con el presidente Arias Navarro (Chivelet, 2001, p.126). La primera andadura de esta cabecera se produce el 4 de junio de 1976, por aquel entonces Jesús de Polanco ya era Consejero Delegado de Prisa (Reig, 1998). Esta cabecera junto con Diario 16, también de 1976, conformarán un nuevo concepto del periodismo (Chivelet, 2001). El País “creó un modelo imitado o de referencia para otros ~ 53 ~ que compitieron y compiten con él. A los quince años de su aparición era el diario español de mayor difusión (Chivelet, 2001, p. 127). Una vez celebradas las primeras elecciones de la democracia, El País se reafirmará como diario influyente en la ciudadanía española (Reig, 1998). Como describe Chivelet en relación al rigor informativo del diario: ““lo dice El País” se convirtió en argumento definitivo para aclarar cualquier duda” (2001, p. 127). Polanco iba adquiriendo poder en el seno de Prisa, algo que no era del agrado de todos los accionistas dado que al iniciar esta andadura se propusieron no concentrar las acciones en una misma persona para así asegurar la independencia del medio. Fue ya en 1983 cuando Polanco cuenta con la mayoría de las acciones de la sociedad (Reig, 1998). (…) las luchas por el poder en el seno del periódico finalizan, un período conocido como la “guerra de los seis años”, y de la que sale como vencedor indiscutible el empresario de origen cántabro [Polanco] convirtiéndose en el accionista mayoritario de Prisa. Un año más tarde es nombrado presidente de la sociedad (…) (Reig, 1998, pp. 61-62). En 1984 la presidencia de Prisa será ocupada por Jesús de Polanco y José Ortega Spottorno pasará a ser Presidente Honorario. Para entonces esta empresa empezará a ser considerada una empresa multimedia (Ortiz Herrera, 2015). Los intereses empresariales no se quedarán sólo en el medio escrito sino que se dará el salto primero a la radio y luego a la televisión. La comunión entre Polanco y el primer director del diario, Juan Luis Cebrián, sería crucial para el desarrollo del Grupo Prisa. Cebrián iba a unir sus intereses con los de Felipe González. El diario perdería poco a poco independencia y hasta seriedad como diario de referencia, como ha demostrado el profesor De Pablos (2001a) (Reig, 2011, pp. 217-218). El grupo Prisa estará perseguido por la sombra de la sospecha de haber recibido favores del partido socialista durante la etapa de gobierno de Felipe González. Numerosos autores (Reig 1998 y 2011; Martínez Soler, 1998; Labio, 2006) han mostrado la “buena amistad” que había entre Polanco y Felipe González. Una vez realizada una escueta aproximación a los inicios del diario que dio origen al grupo Prisa se continuará con el desarrollo de los acontecimientos que se produjeron ~ 54 ~ una vez que Polanco ya era presidente de la empresa y que hicieron de esta un grupo multimedia. Ramón Reig (1998) recoge una entrevista que realiza Basilio Rogado a Jesús de Polanco sobre su entrada en la Cadena SER, dada la importancia de la fuente se va a proceder a transcribir las declaraciones que realizó en su día el empresario cántabro: Murió un accionista que tenía el 10 por ciento de la cadena y compramos sus acciones. Pudimos negociar después la compra del paquete de acciones que tenía el Banco Urquijo, y posteriormente, llegamos a un acuerdo con los hermanos Fontán, Eugenio y Antonio, que nos concedió la mayoría. En cuanto al accionariado del Estado, en el año 84 recibimos la primera promesa de venta, pero hasta principios de los noventa no tuvimos la opción de compra. Hubo quien dijo que había sido un regalo del gobierno, pero si vemos las cifras, los datos son bien elocuentes: adquirimos el 75 por ciento en más de mil millones y el 25 por ciento restante, el perteneciente al Estado, en más de 3.000 millones (p. 62). Polanco hace su entrada en la Cadena SER en 1982 haciéndose accionista minoritario. No será hasta 1984, año de fallecimiento de Gregorio Gómez Mira, cuando pueda adquirir más acciones de la cadena radiofónica (Reig, 1998). Polanco, no contento con las acciones que acababa de adquirir, cuenta con un hombre clave para poder ampliar su participación en la emisora. Su nombre es Gregorio Marañón, consejero de Prisa y ex director general de Banco Urquijo, quien sabe que al Grupo Hispano Americano le quemaban en las manos las acciones de la SER (Frattini y Colías, 1996, c. p. Reig 1998, p. 63). A mediados de 1985 las acciones de los hermanos Fontán van a parar a las manos de Polanco. Esto supuso la consecución de un 20 por ciento más de las acciones de la cadena y, por ende, de la condición de accionista mayoritario. Ya en la década de los noventa, en 1991, fue para cuando la participación que poseía el Estado (25 por ciento) es vendida. Polanco por aquel tiempo ya era propietario del 73 por ciento de las acciones. La venta de las acciones estatales supuso la absorción de la Cadena SER por Prisa (Reig, 1998). Antes de lograr hacerse con el control absoluto de la SER, Prisa intentó lanzar su propia cadena, Radio El País. No obstante, este negocio fue un fiasco para la empresa de Polanco. Al igual le sucedió cuando se adentró en el ámbito de las revistas, también hubo ~ 55 ~ intentos por hacerse un hueco en este mercado. En 1987 salió El Globo. Pero le pasaría lo mismo que con su intento radiofónico (Reig, 1998). Como parte de este desarrollo de los acontecimientos que convirtieron a Prisa en grupo multimedia no podía faltar el que se produce en 1989. Para una mejor comprensión y para dar un orden coherente a la exposición de los datos en este punto solo se hará una breve mención. En capítulo aparte se explicará con mayor detenimiento la vertiente televisiva de esta empresa. Pues bien, en el verano de 1989 el gobierno de Felipe González concedió las primeras licencias de televisiones privadas. El grupo Prisa fue beneficiario de una de ellas. Crearía con ella Canal Plus España el primer canal privado de pago de España. Algo que originó también mucha crítica, sobre todo por parte de Antonio Asensio, quien optaba a unas de las licencias con su proyecto Univisión (junto a Rupert Murdoch) y no fue beneficiario. Las otras dos licencias fueron a manos de Grupo Godó y un conjunto de más empresas, quienes fundaron Antena 3 Televisión; y Editorial Anaya-ONCE-Fininvest (Berlusconi), quienes crearon Tele 5, ambos canales serían privados pero emitían en abierto. En 1992 Antena 3 Radio pasa a formar parte del grupo Prisa. Esta operación no estuvo exenta de reproches por parte de los competidores del grupo. Nuevamente se le atribuirá otra conexión a la empresa de Polanco con el partido socialista (Reig, 1998). Resultan muy interesantes y de alto grado de importancia para la investigación que se ha realizado la explicación que brinda el profesor Reig ayudándose de Frattini y Colías: La operación, a juicio de Frattini y Colías, “está considerada como la más dura batalla vivida en los medios de comunicación de los últimos años, una batalla de la que nuevamente salió vencedor el editor de El País, frente a un grupo de profesionales contrario a la política de Felipe González”. Los mencionados autores indican que los hechos tienen lugar en julio de 1992 “cuando Javier Godó, propietario del 51,97 por ciento de la emisora y los hermanos Rafael y Manuel Jiménez de Parga, que poseen el 3,72 por ciento, venden a espaldas de un grupo de accionistas liderado por Manuel Martín Ferrand, director general de la emisora, sus participaciones a Polanco. (…) Antena 3 Radio se caracterizaba por ser una de las voces más críticas con el poder socialista. Principal rival de la SER de Polanco, se había consolidado como líder de la radio convencional, con 3.139.000 oyentes, que se aglutinaban alrededor de las 160 emisoras distribuidas por España y escuchaban con gran interés los programas de periodistas como José María García o Antonio Herrero. La operación enciende las iras de un grupo de profesionales quienes aseguran que la venta de la emisora a Prisa se había decidido en una comida en la Moncloa que compartieron Felipe González y el editor de El País, donde Jesús de Polanco le convence para que Antena 3 Radio caiga en sus manos y no en las de Antonio Asensio. El propietario del ~ 56 ~ Grupo Zeta, el único aspirante a la televisión privada que se quedó sin la concesión de un canal, había conseguido convertir en realidad sus sueños audiovisuales logrando, hacía tan sólo un mes y con la ayuda del banquero Mario Conde, la presidencia de Antena 3 Televisión, sociedad formada a partir de la emisora de radio” (pp. 63-64). Esta compra fue conocida con el nombre de “pacto de editores”. Formaban parte de este pacto Jesús de Polanco (Prisa), Antonio Asensio (Antena 3 TV) y Javier Godó (antiguo accionista de Antena 3 Radio). Fue “una alianza contra el llamado “sindicato del crimen” nucleado en torno al diario El Mundo y la cadena COPE” (Martínez Soler, 1998, p. 56). Como podrá comprobarse en esta época se fueron sucediendo una batalla tras otra porque el fin que perseguían era acaparar más propiedades para así lograr más poder. De hecho, la compra de Antena 3 Radio fue una buena muestra de ello puesto que pasó de competidora directa de la SER a convertirse en una cadena que solo emitía música clásica (Reig, 1998). Con el todavía revuelo y malestar generado entre los competidores de Prisa por la compra de Antena 3 Radio, en 1994, se crea Unión Radio, que aglutinaba a la ahora llamada Antena 3 Sinfo Radio y a la Cadena SER; la mayor parte de su propiedad (80%) era titularidad de Prisa (Reig, 1998). La creación de este ente dependió de un polémico informe que emitió el Tribunal de Defensa de la Competencia, organismo que, como explica el profesor Reig, era “dependiente del Ministerio de Economía” (1998, p. 65). No será hasta el año 2000 cuando se dilucida sobre esta unión. La concentración de ambas emisoras quedó anulada por una sentencia que emitió el Tribunal Supremo en el año 2000, aunque su ejecución no se llevó a cabo por el ejecutivo de José María Aznar (Labio, 2006, p. 116) ni tampoco por el de Zapatero. La decisión tomada por el Supremo fue imposible de ejecutar a partir de 2005, una vez se aprobó la ley reguladora del sector radiofónico (El Mundo, 2007). Desde la entrada en la década de los 90, Prisa va a ampliar sus horizontes con las compras y ventas de participaciones en diversos ámbitos. Se hizo con el 5 por ciento de Ponex, con el 18,1 por ciento de Newspaper Publishing Plc., con un poco más del 24 por ciento del periódico La Prensa de México. De todos ellos se desprenderá con mayor o menor rapidez. Además, inicia su andadura con El País México y con la cadena M-40 (en ~ 57 ~ Francia). Cabe destacar el interés de este grupo por el periódico luso Público que duró desde 1992 hasta 1997 y por el periódico italiano La República (Reig, 1998). Todo lo expuesto evidencia el crecimiento a pasos agigantados que estaba viviéndose en el grupo Prisa. Aunque siempre, como ya se ha comentado, bajo la sombra de la sospecha de los supuestos favoritismo del partido socialista, acuñándose por aquel entonces el término felipista-polanquista por parte de los detractores del Gobierno de Felipe González y del Grupo Prisa, como es el caso de Pedro J. Ramírez (El Mundo). Término del que intentaría zafarse el empresario cántabro. No obstante todo lo anterior, aunque se ha considerado “el primer grupo de comunicación español durante treinta años” (Alcolea Díaz, García Prieto, 2017, p. 127) puesto que ha establecido acuerdos con grandes grupos de comunicación como “el francés Vivendi (Canal +) o el estadounidense Time Warner (CNN+)” (Alcolea Díaz, García Prieto, 2017, p. 127) y ha llevado a cabo una gran proyección en Latinoamérica 9 , hay que tener en cuenta la situación actual de este grupo. El afán expansionista y de diversificación serían los mismos que sentenciarían el crecimiento de la empresa. Por ejemplificar, su periódico económico Cinco Días comenzó dejar de ser rentable a principios de 1999. Por su parte, Prisacom – división de internet – también fue generando cuantiosas pérdidas a partir de 2002 (Labio, 2006). Alcolea Día y García Prieto explican esta situación: Prisa pasó de ser una empresa familiar (la familia Polanco, ya solo con un 17,5%) a una compañía financiada. A causa de la imperiosa necesidad de liquidez del grupo para responder al enorme endeudamiento, de más de 5.000 millones de euros, debido a la errática estrategia de diversificación y concentración llevada a cabo precisamente cuando contaba con menor apoyo político, dejó su capital en manos de fondos de inversión de capital riesgo (2017, p. 128). De tal manera que la que fuera empresa de Polanco se ha tenido que ir deshaciendo de emblemáticas propiedades del grupo como pueden ser Alfaguara, Aguilar o Taurus (editoriales); la cuarta parte de Santillana; Digital +; de Cuatro 10 ; su participación en 9 Alcolea Díaz y García Prieto (2017) explican que “ha establecido alianzas con Televisa (México), Bavaria/Caracol (Colombia) o Radio Continental (Argentina)” (pp. 127-128). 10 Surge de Canal Plus. Aurora Labio (2006) explica como el canal privado de pago pasará a emitir en abierto ahora con el nombre de Cuatro. Este cambio se produce en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. También originó muchas críticas. ~ 64 ~ Por su parte, el grupo Recoletos pasará a manos de sus exdirectivos nuevamente una vez que Pearson decida dejar el grupo debido a los malos resultados económicos de sus principales cabeceras (García Santamaría, Pérez Serrano y Alcolea Díaz, 2016). La sociedad que crearon los antiguos directivos se llamaría Retos Cartera. No obstante, Recoletos solo estuvo un par de años en manos de esta sociedad, dado que, en 2007, su parte del accionariado fue vendida también a Rizzoli, esto es, RCS MediaGroup (García Santamaría et al., 2016). Es interesante la aportación que hacen García Santamaría, Pérez Serrano y Alcolea Díaz cuando explican la evolución de RCS MediaGroup en España: El grupo editorial internacional y multimedia RCS MediaGroup, que ha liderado Unidad Editorial hasta el verano del año 2015, había comenzado sus negociaciones con Unedisa en 1990. (…) Tras detentar el 53% de El Mundo, pasó a controlar el 89% del capital; y había comprado además (…) el 5% de Unedisa, que estaba en manos de pequeños accionistas, entre ellos el director del diario, Pedro J. Ramírez y el presidente del grupo, Alfonso de Salas. El grupo italiano mantenía así una fuerte presencia en España y se erigió en uno de los grandes grupos de comunicación que operaban en España. (…) (2016, p. 139). Teniendo en cuenta todo lo anterior, hay que recordar que Unidad Editorial tuvo que establecer una serie de medidas durante el período 2013-2015 para hacer frente a la crisis económica. En este punto es necesario destacar la vital importancia de las contribuciones que realizó RCS. Uno de los hechos más relevantes que suceden en el grupo editor de El Mundo será la sustitución de su director, Pedro J. Ramírez, en enero de 2014. Como explican García Santamaría et al., (2016), fueron motivos económicos y “desencuentros con los poderes fácticos”, los causantes de la marcha del periodista del diario que fundó. Su puesto sería ocupado los siguientes quince meses por Casimiro García Abadillo. Después pasaría a encargarse de la dirección del diario David Jiménez, quien tampoco duraría mucho en el cargo y sería sustituido, en 2016, por Pedro García Cuartango (García Santamaría et al., 2016). En la actualidad, el director de este periódico es Francisco Rosell Fernández, quien fuera el director-fundador de El Mundo de Andalucía 13 . 13 Véase Francisco Rosell, nuevo director de EL MUNDO (2017), El Mundo, 30 de mayo [Texto online]. Disponible en: https://www.elmundo.es/television/2017/05/30/592d8354e5fdea684c8b45a5.html (Acceso el 28/10/2018). ~ 65 ~ En lo que respecta a su máximo accionista, RCS MediaGroup deja en 2016 a Unidad Editorial en manos de Urbano Cairo, un empresario italiano propietario de Torino F.C. y de Canal La 7 (García Santamaría et al., 2016). 1.1.2. El desarrollo de la televisión: desde los canales privados a las plataformas digitales. Como anteriormente ya se ha referido, el denominado caso Sogecable es producto de alteraciones a nivel económico y empresarial. Concretamente, los hechos que dan inicio a esta contienda judicial se originan en un área concreta del universo de los medios de comunicación: las plataformas digitales. En este apartado se va a profundizar, en la medida de lo posible, en aquellos hitos más relevantes que se fueron sucediendo en el mundo de la televisión hasta llegar a las plataformas digitales. De tal manera que se iniciará con la concesión de las licencias de televisión privada y finalizará con las dos plataformas: Canal Satélite Digital y Vía Digital. Sólo así se llegará a un completo entendimiento lo sucedido en el caso judicial. En relación con lo que se explicaba en la introducción de la presente investigación sobre la concentración, Quirós explica: La liberalización salvaje del audiovisual (…) determina definitivamente la configuración del mapa mediático europeo desde mediada la década de los setenta. De grandes cadenas editoras, la mayoría con intereses en radio, se pasa a grandes cadenas multimedia en las cuales participan, ahora a gran escala, los conglomerados industriales y los bancos que, a la postre, jugarán un papel definitivo desde principios de los noventa (1998, p. 144). Como describe Quirós (1998), la aparición de las nuevas tecnologías fue vista por los Gobiernos y las grandes fortunas de los medios privados como la fórmula para acabar con la que había sido el modelo televisivo extendido por toda Europa, esto es, la televisión como servicio público para la comunicación social. De ahí, el nacimiento de las televisiones privadas. La liberalización del sector audiovisual permitió la entrada de nuevas fuerzas económicas que buscaban beneficios de su actividad empresarial y para los que la pluralidad, la información y la cultura son valores secundarios. Dos sectores que hasta ese momento no tenían en Europa la presencia en los medios de la que disfrutaban en los Estados Unidos irrumpen en el mapa mediático del Viejo Continente: los conglomerados industriales y los bancos. (…) Editores, industriales y banqueros se adueñaron de la televisión privada en nombre de la libertad de comercio. (…) ~ 66 ~ El dinero necesario para invertir en emisiones de televisión y para financiar la producción, compra y distribución de los contenidos fue aportado por los grandes bancos que, en la mayoría de los casos, ocuparon sillones en los consejos de administración. (…) (Quirós, 1998, pp. 148-149). A) Concesiones de licencias de televisión privada. Concretamente en España, hasta los años ochenta no se desvinculan de las estructuras franquistas la radio y la prensa. Quirós comenta que esto “favoreció a quienes ya eran fuertes y reforzó luego (vía concentración) a dos grandes empresas (…) PRISA y ZETA” (1998, p. 147). En mayo de 1998 la Ley de la Televisión privada fue aprobada. Con esta ley “se dio luz verde a la aparición de las primeras televisiones comerciales y a la ruptura del monopolio de la televisión pública que había durado más de treinta años” (Bonaut Iriarte, 2010, p.88). Hasta 1989 no hubo concesiones de licencias para que hubieran cadenas privadas, al año siguiente, se producen las primeras emisiones de las mismas (Reig, 1998). “Las licencias para emitir fueron concedidas a Tele 5, Antena 3 Televisión y Canal Plus, quedando fuera el proyecto de Canal C y el de Antonio Asensio, Univisión” (Ortíz Herrera, 2015, p. 202). Ramón Reig (1998) explica, por una parte, quiénes eran los adjudicatarios de estas concesiones. En primer lugar, apoyando la propuesta de Telecinco estaban Editorial Anaya, ONCE y Fininvest (Berlusconi). En segundo lugar, promovieron el proyecto Antena 3 un conjunto de empresas entre las que destaca el Grupo Godó. Por último, Canal Plus estaba respaldado por la empresa de Polanco junto a Canal Plus Francia y diversas entidades bancarias. Por otra parte, se va a destacar – como hizo Reig (1998) – los proyectos y sus artífices que se quedaron sin obtener licencia alguna: Univisión promovida por Antonio Asensio (presidente de Grupo Zeta) junto al grupo de Rupert Murdoch, Grupo News International; y Canal C que fue una iniciativa de empresarios catalanes. Además de estos, el Grupo 16 tampoco obtendría licencia porque decidió abandonar el concurso público. Reig (1998) afirma que “estas concesiones no estuvieron exentas de polémicas y esas polémicas comenzaron evidentemente desde el mismo momento en que se conceden ~ 67 ~ las licencias a unas sociedades y se desestiman las solicitudes de otras” (p. 180). De hecho, Antonio Asensio recurrió la decisión de otorgarle la licencia a Canal Plus, pues era una cadena de televisión privada de pago (Martínez Soler, 1998). El grupo Prisa, como explica Martínez Soler (1998), volvería a verse envuelto en nuevas acusaciones sobre el trato de favor que recibía por parte del Gobierno Socialista, en esta ocasión con motivo de haber sido beneficiario de una de las licencias de televisión privada. B) La televisión de pago. Canal Plus. Enrique Bustamante define la televisión de pago como aquella “pagada con una tarifa fija por tiempo, designa una transacción económica que vende la disponibilidad de una o unas programaciones para el consumidor y no su consumo efectivo” (1999, p.157). La televisión de pago tiene sus orígenes en la segunda mitad de los años 70 en EE.UU. y Canadá. Surge por un doble proceso: “la desregularización que permitió el despegue del cable y la articulación entre satélite y cable (superestaciones captadas por cada cableoperador), que cuyos limitados mercados no permitían el alto coste de una programación comercialmente atractiva” (Bustamante, 1999, p. 158). En Europa la conocida como Pay TV llegará casi una década después. No obstante, antes del éxito del Pay TV sí que hubo televisión de pago por abono en pequeños países tales como Bélgica, Holanda, Suiza…cuyos inicios se remontan a la extensión de redes de cable coaxial (Bustamante, 1999). El desarrollo máximo de este tipo de televisión en Europa será a partir de la década de los noventa (Enrique Bustamante, 1999). Buena prueba de ello fue el éxito con el que contó Canal Plus España. No obstante, hay que recordar las críticas anteriormente mencionadas la concesión de la licencia a este canal por el hecho de que no se emitiría en abierto. Lo cierto es que, en aquel momento, nadie daba un duro por el proyecto de Canal Plus. Basta con repasar las páginas de la hemeroteca para comprobar que la apuesta de Polanco ~ 68 ~ por la televisión de pago fue arriesgada en un país que no tenía costumbre de pagar por ver la tele. Y más aún en el preciso momento en que aumentaba considerablemente la oferta gratuita privada, con dos nuevos canales financiados con anuncios, y la pública, central y autonómica, que aumentaba desproporcionadamente su endeudamiento para no perder demasiada audiencia con el nacimiento de la competencia (Martínez Soler, 1998, p. 52). Resulta muy interesante destacar la estructura accionarial de esta cadena de televisión. A diferencia de Antena 3 Televisión y de Telecinco sus socios permanecieron durante bastante tiempo en el accionariado. Siguiendo a Reig (1998), su composición era la siguiente:  25 por ciento Grupo Prisa.  25 por ciento Canal Plus Francia.  15 por ciento Banco Bilbao Vizcaya (BBV).  15 por ciento Grupo March.  5 por ciento Caja de Madrid.  5 por ciento Bankinter (Grupo Banco de Santander).  5 por ciento Grucysa (Construcciones y Contratas).  5 por ciento Eventos (grupos de inversiones privados) (p. 181). A pesar de que las licencias fueron concedidas al mismo tiempo, Canal Plus no comenzaría a ser televisado hasta el verano de 1990 “debido, según versiones de la empresa, a dificultades técnicas” (Reig, 1998, p. 181). Este hecho y la rebaja del tipo de IVA (de 12 a 6 por ciento) para la cadena harían saltar nuevamente las iras de la prensa contraria al Partido Socialista (Martínez Soler, 1998). C) El proyecto Cablevisión. El 27 de julio de 1995 se recogía en El País (p. 28) el siguiente titular: “Acuerdo de Telefónica y Canal + para ofrecer televisión por cable desde septiembre”. Acompañado de la siguiente entradilla: La Compañía Telefónica y la sociedad de televisión Canal + suscribieron ayer una acuerdo estratégico que permitirá ofrecer televisión por cable en Madrid y Barcelona, a partir de septiembre, con intención de extenderlo a las principales ciudades de España. Para operar este nuevo servicio se constituirán empresas locales, en las que Telefónica tendrá el 51%, y Canal +, en torno al 30%. El presidente de Telefónica, Cándido Velazquez, y el de Canal + y del Grupo PRISA, Jesús de Polanco, coincidieron en calificar de “muy importante” el acuerdo rubricado por ambos, en un acto al que también asistieron los respectivos consejeros delegados, Germán Ancochea y Juan Luis Cebrián. ~ 69 ~ La información iba acompañada de la siguiente fotografía: Figura 2. Jesús de Polanco (izq.) y Cándido Velázquez (dcha.) después de firmar el acuerdo. Fuente: El País, 27 de julio de 1995, p. 28. Este acuerdo suponía el desarrollo de una nueva forma de televisión, el cable. Como Prisa ya contaba con su división televisiva, sería la empresa de Polanco la que se encargaría de los servicios de este tipo mientras que Telefónica sería la encargada de proporcionar la red para así disfrutar del servicio en todos domicilios (Reig, 1998). Como explica Montes Fernández (2016) 14 , este pacto no fue de buen agrado para todos. Por el contrario, como en otras ocasiones anteriores, los medios contrarios a Prisa vieron este acuerdo como una forma de “pagar los servicios prestados” que Polanco había realizado para favorecer al grupo socialista. Aunque fueron diversos los que se posicionaron en contra se va a destacar una persona en concreto dada su relevancia en el desarrollo posterior de las circunstancias mediáticas. Antonio Asensio, ya nombrado en anteriores ocasiones por haberse posicionado en contra de los supuestos “favoritismos” que recibía la empresa de Polanco, volverá a manifestarse en contra ahora por el acuerdo al que habían llegado Prisa y Telefónica. Ya en 1995 Antonio Asensio había podido hacer realidad su deseo de tener su propio canal de televisión, pues como se recordará, en 1989 no obtuvo licencia para su proyecto Univisión (Reig, 1998). El propietario de Grupo Zeta pudo hacerse con la presidencia de Antena 3 Televisión gracias al apoyo de “determinados sectores financiero, fundamentalmente de Banesto y el Banco Central Hispano” (Reig, 1998, p. 68). Como ya hizo en el momento de la concesión de las licencias, ahora volvería a llevar a los tribunales el acuerdo Telefónica-Prisa porque “causaba un daño “incalculable” a la 14 Montes Fernández (2016) realiza un desarrollo pormenorizado del desarrollo de los hechos en torno a Cablevisión. ~ 70 ~ industria audiovisual española (…) e invadía el derecho a la libertad de empresa” (Reig, 1998, p. 68). No solo desde el ámbito periodístico se intentó frenar este acuerdo. El malestar por la decisión que se había tomado hizo que el Partido Popular llevara a cabo una estrategia para frenar el pacto. Reig describe cuál fue la decisión del partido conservador: Partido Popular reaccionó al acuerdo Telefónica-Canal Plus ordenando a todos sus ayuntamientos que convocaran concursos para cablear sus municipios, unos concursos que se fijaron para el mes de marzo pero que no tendrían plena efectividad hasta dos meses después de las elecciones. Esta política consigue que el acuerdo Telefónica-Canal Plus entrara en una especie de fase de suspensión a pesar de que Cablevisión (…) había iniciado la fase de pruebas en 20.000 hogares de Barcelona (1998, pp. 68-69). Desde la Comisión Europea llegó un comunicado en el que ponían en tela de juicio el pacto al que habían llegado ambas empresas de comunicación. Este pronunciamiento de la Comisión Europea se debía a la queja interpuesta también por Antonio Asensio. Desde Europa advertían que el acuerdo ponía en entredicho la libre competencia y podía ir en contra de uno de los reglamentos europeos en materia de fusiones y asociaciones empresariales (Reig, 1998). La decisión definitiva del órgano ejecutivo de la UE no llegó hasta 1996. En julio este órgano solicitó más información para poder resolver la situación (Martínez Soler, 1998). Después de las elecciones de marzo de 1996, se produce un cambio en La Moncloa. Después de casi 14 años de mandato socialista ahora ocuparía su lugar el candidato de Partido Popular, José María Aznar, a quién le había sido atribuida una frase después del fracaso de las elecciones de 1993: “Hemos perdido las elecciones por culpa de Polanco” (Martínez Soler, 1998, p. 46). Este cambio entreveía un nuevo período para el Grupo Prisa, uno con muchas piedras en su camino. Así explica Martínez Soler este cambio de gobierno y lo que implicó para Cablevisión: (…) el 1 de marzo de 1996, dos días antes de la votación que daría la victoria al PP, el Gobierno socialista había autorizado Cablevisión, la empresa conjunta de Prisa y Telefónica para desarrollar la televisión por cable. El 3 de marzo, la Telefónica, en manos de José María Aznar, era harina de otro costal (1998, p. 78). ~ 71 ~ De hecho, Cándido Velázquez dejará la presidencia de la compañía dejando paso a Juan Villalonga, quien fuera compañero de colegio de José María Aznar y ex consultor financiero del grupo Prisa (Martínez Soler, 1998). Por todo lo anterior, Cablevisión quedaría primero en el aire y finalmente acabaría siendo simplemente un papel mojado. Como Martínez Soler (1998) describe, a la vez que Cablevisión se iba diluyendo como proyecto, iban surgiendo los inicios de una nueva forma de televisión: la televisión digital por satélite. D) Los inicios de las Plataformas de Televisión Digital 15 : Canal Satélite Digital vs. Vía Digital. La polarización en dos bandos. Esta modalidad de televisión aparece en Europa en 1996, dos años antes ya había comenzado su andadura en Estados Unidos y no será hasta finales de la década de los noventa cuando se desarrolle en América Latina (Bustamante, 1999). Concretamente, en Europa occidental Bustamante comenta que: (…) los antiguos operadores de telecomunicaciones se han lanzado, tras su privatización parcial o total, al control de las nuevas redes audiovisuales mediante el protagonismo en las plataformas de televisión por satélite o en las redes de cable (como British Telecom, Deutsche Telekom, la STET italiana o, más intensamente aún, Telefónica española) (p.180). Lo interesante de este modelo de televisión lo apunta Bustamante (1999): En primer lugar, en su efecto económico, el abaratamiento de los soportes y la multiplicación consiguiente de la oferta. En segundo término, esa oferta de programas televisivos más o menos fragmentada puede ahora ampliarse extraordinariamente a través de servicios de valor añadido que están a caballo con el mundo de las telecomunicaciones y su expansión diversificada, así como con las redes y bases de datos. En tercer lugar, la capacidad de interactividad, y por tanto de especialización de los contenidos a demanda crece notablemente, aunque resulte condicionada por el soporte utilizado y por las formas de comercialización elegidas (p. 171-172). Resulta interesante el hecho de que en todos los países se ha tenido que discernir sobre cómo sería el mercado de la televisión digital por satélite. La cuestión que había que dilucidar no era otra sino saber si se operaría en régimen de monopolio o en 15 Para un mejor desarrollo de las explicaciones, en este apartado solo se explicarán los primeros pasos de las dos plataformas digitales que se pusieron en marcha en 1996. ~ 72 ~ competencia (Bustamante, 1999). En esta disyuntiva se encontraban las empresas de comunicación en la España anterior al caso Sogecable. Canal Satélite Digital, de Sogecable (grupo Prisa), será quien inaugure este nuevo tipo de televisión, seguido muy de cerca de la que se conocerá posteriormente como Vía Digital, liderada por Telefónica, que comenzará este proyecto cuando aún no está privatizada completamente. El problema que se planteaba era que “las dos plataformas estaban decididas a sobrevivir” (Martínez Soler, 1998, p. 188) y el mercado español era limitado. Incluso en los Estados Unidos, donde el mercado era mucho más amplio, se había llegado a un acuerdo entre Direct TV y Primestar (Bustamante, 1999). Teniendo en cuenta todo lo anteriormente mencionado, resulta de especial interés la descripción que realiza Martínez Soler de un primer intento de acercamiento entre Villalonga y Polanco. La operación fue un fracaso y supuso el inicio de la verdadera guerra digital, la guerra por el poder en la comunicación. Los ayudantes de Villalonga insistieron en que querían llegar a un acuerdo con Prisa para cambiar el proyecto moribundo de Cablevisión por el emergente del satélite, y – cuentan – Polanco rechazó la oferta al exigir siempre el 51 por ciento. Además del Plus, Prisa ya tenía en marcha un Canal Satélite analógico con cinco canales temáticos (Cinemanía, Documanía, Deportes, etc.) que en la casa era conocido como el “canalillo” (Martínez Soler, 1998, pp. 135-136). Después del cambio de inquilino en La Moncloa y del cambio de presidente de Telefónica, el Partido Popular va a ser el que tome la iniciativa para que se lleve a cabo un acuerdo entre Telefónica, RTVE y Televisa (México) para crear una plataforma de televisión digital (Reig, 1998). La que se conoció por los oponentes del gobierno popular como la “plataforma del Gobierno” tenía como propósito ser la rival e incluso superar a Canal Satélite Digital, la plataforma creada por el Grupo Prisa a través de su división Sogecable. Para este propósito en un primer momento se pensó en RTVE como líder. El diseño que planteó Miguel Ángel Rodríguez (Secretario de Estado de Comunicación) iba a ser capitaneado por Mónica Ridruejo, quien estaba al frente de RTVE. Pero esta opción no obtuvo el resultado esperado dado que RTVE arrastraba una gran deuda y Mónica se inclinaba más por sanear la cadena pública que por invertir millones en una plataforma digital (Martínez Soler, 1998). ~ 73 ~ Después de un primer fallido intento, la denominada en un primer momento Plataforma Digital Española tendría como nueva guía a Telefónica. La que fuera el monopolio de la telefonía en España durante muchos años se encontraba en 1997 en pleno proceso de privatización. Junto a Juan Villalonga, ya presidente de Telefónica, estarían las siguientes personalidades: “Emilio Azcárraga (Televisa), (…) Luis María Ansón (ABC), Pedro J. Ramírez (El Mundo), Antonio Asensio (Grupo Zeta), Jordi Vilajoana y otros próximos al nuevo Gobierno. Alejandro Echevarría, de Tele 5 (…), declinó la invitación oficial” (Martínez Soler, 1998, p. 113). RTVE seguiría formando parte del proyecto, aunque no ya como líder, y de la mano de Fernando López-Amor, el sustituto de Mónica Ridruejo una vez que esta desobedeció al poder (Martínez Soler, 1998). No obstante, como explica Martínez Soler (1998), ella no fue la única relevada sino que también le ocurrió lo mismo a Miguel Ángel Rodríguez. Sería Francisco Álvarez Cascos quien tomara timón del proyecto digital. La distribución de la propiedad de lo que posteriormente se llamaría Vía Digital era la siguiente (Martínez Soler, 1998, p. 124):  “Telefónica, 35 por ciento.  Antena 3 TV, 17 por ciento.  RTVE, 17 por ciento.  Televisa, 17 por ciento.  TV-3, Telemadrid, Canal 9, TVG, Unidad Editorial, la parte restante dividida proporcionalmente. Gráfico 1. Accionariado de Vía Digital al constituirse. Fuente: elaboración propia con los datos aportados por Reig (1998). 35% 17% 17% 17% 14% Telefónica Antena 3 TV RTVE Televisa TV-3, Telemadrid, Canal 9, TVG, Unidad Editorial ~ 80 ~ autonómica catalana TV-3 y hacía posible, con su apoyo parlamentario, que estuviese gobernando José María Aznar. Esta ausencia tenía su explicación, Asensio iba a dejar plantado al Gobierno y a negociar los derechos audiovisuales del fútbol con su acérrimo enemigo Polanco. Pero todo queda perdonado cuando lo que se pretende es lograr beneficio. Por ello, el día 24 de diciembre, Antonio Asensio ya estaba decidido a ser socio de Polanco, decidido a firmar el “Pacto de Nochebuena”. En O´Donnell, 12 [sede del Grupo Zeta en Madrid], se recibió un fax de Televisa, garantizado por Luis María Ansón, en el que la compañía mexicana se comprometía a comprar al contado los derechos del fútbol de Antena 3 TV y las autonómicas por 26.000 millones de pesetas, una cantidad superior a la que recibirían de Polanco. Antonio Asensio llamó a sus socios de “la plataforma del Gobierno” (…) para comunicarles que la oferta de Televisa había llegado demasiado tarde y con lagunas y que estaba decidido a cumplir la palabra empeñada y a firmar esa misma tarde el acuerdo con el Grupo Prisa (Martínez Soler, 1998, p. 144). Para que se llevara a cabo la “paz del fútbol”, como denomina Martínez Soler (1998), era necesario contar con el apoyo de Jordi Pujol dado que una parte de los derechos audiovisuales pertenecían a TV-3, la cadena pública catalana. Aunque no fue una decisión sencilla, como describe el citado autor, al final se pudo conseguir el acuerdo entre Gestsport (Prisa), GMA y TV-3. Sus representantes respectivos fueron Javier Baviano, José Ramón Franco y Jordi Vilajoana, quienes promovieron el nacimiento de de una sociedad para gestionar todos los derechos de retransmisión de fútbol. Reig (1998) comenta que esos derechos audiovisuales irán a parar a Audiovisual Sport, una sociedad que había creado el grupo de Polanco para ir reuniendo las firmas de los distintos clubes. La firma de Asensio del conocido como “Pacto de Nochebuena” supuso el control absoluto de los derechos audiovisuales de fútbol por parte de Audiovisual Sport. La composición, según indica Martínez Soler (1998) fue: Antena 3 – GMA, 40 por ciento; Canal Plus – Sogecable, 40 por ciento; y TV-3, 20 por ciento. Este era el fin de la guerra por los derechos audiovisuales del fútbol pero supuso el inicio de lo que desembocará en el caso objeto de estudio en esta investigación, el caso Sogecable. ~ 81 ~ Este pacto implicó que hubiesen variaciones en el accionariado de las dos plataformas digitales. De forma que, por una parte, en capital de Canal Satélite Digital entrarían Antena 3 Televisión y Gestora de Medios Audiovisuales, ambas con un 7,5 cada una; por otra parte, en el capital de Vía Digital ya no estaría Antena 3 Televisión y su parte (17 por ciento) se repartiría entre Televisa (aumentó su porcentaje del 17 al 25,5) y otros nuevos socios (Ortiz Herrera, 2015). A continuación se representará gráficamente la composición del accionariado que se acaban de indicar. En el caso de Vía Digital se indicarán los porcentajes en una tabla: Gráfico 3. Accionariado de Canal Satélite Digital. Es el reparto de la propiedad después de la firma del “Pacto de Nochebuena”. Fuente: elaboración propia con los datos de Ortiz Herrera (2015, p. 503). Gráfico 4. Accionariado de Vía Digital 16 . Fuente: elaboración propia con los datos de Ortiz Herrera (2015, p. 503). 16 Los datos proporcionados por Ortiz Herrera son del accionariado de Vía Digital en marzo de 1997. 85% 7,5% 7,5% Sogecable Antena 3 TV GMA Telefónica DTH España RTVE Grupo Recoletos Telemadrid TVG Canal 9 COPE El Mundo Las Provincias Promociones Periodísticas Leonesas Época ~ 82 ~ Tabla 1. Reparto del accionariado de Vía Digital 17 . Fuente: elaboración propia con los datos de Ortiz Herrera (2015, p. 503). Este es el caldo de cultivo que dio origen a otra batalla más. Lo interesante de todo lo anteriormente expuesto puede traducirse en el ambiente “bélico”, como Martínez Soler (1998) comenta en su libro, que se estaba viviendo en los años posteriores al caso Sogecable debido precisamente al afán expansionista que regía en la época y del que salió beneficiado el Grupo Prisa por los supuestos favores socialistas que le allanaron el camino para concentrar más propiedades en su grupo. Lo singular de este nuevo capítulo bélico entre empresas de medios de comunicación es que se produce una prolongación de los intereses de las plataformas a medios de los grupos implicados. Además, pasaron del papel de las páginas de sus periódicos o de los micrófonos de los periodistas y tertulianos de cada trinchera a la Audiencia Nacional. Más concretamente, lo importante es que la parte que juzgaba el caso ve como su carrera se va a pique con el que iba a ser “el caso de su vida” 18 . 17 Ídem. 18 "¡Es el caso de mi vida!", exclamó el magistrado Javier Gómez de Liaño, titular del juzgado número 1 de la Audiencia Nacional, cuando el pasado 24 de febrero, por el procedimiento de reparto, caía en sus manos la denuncia contra Sogecable (El País, 28 de junio de 1997, p. 35). Telefónica 35 DTH España 25,5 RTVE 25,5 Grupo Recoletos 5 Telemadrid 4 TVG 2 Canal 9 2 COPE 0,25 El Mundo 0,25 Las Provincias 0,25 Promociones Periodísticas Leonesas 0,25 Época 0,1 ~ 83 ~ 1.2. Preámbulo del caso Sogecable: presentación de los protagonistas. Como anteriormente ya se ha expresado, este caso judicial pone de relieve las conexiones existentes entre distintas esferas de la vida. Por ello, lo idóneo es hablar separadamente de cada una de ellas para poder presentar a sus protagonistas y explicar los vínculos existentes entre los protagonistas de la “guerra mediática” que sería el germen del caso Sogecable. En primer lugar, el ámbito mediático. Una de las personas más destacable sería el presidente del Grupo Prisa, Jesús de Polanco. Perteneciente a este grupo era Sogecable, de quién también era su presidente. Esta era la sociedad gestora de Canal Satélite Digital, una plataforma digital. Hay que destacar que hubo quien atribuyó “sus éxitos empresariales al favoritismo y a los privilegios conseguidos del poder socialista” (Martínez Soler, 1998, p. 50) durante los casi 14 años en el poder de Felipe González. De ahí el uso del término `polanquistafelipista´ por parte de los medios detractores, como es el caso de El Mundo. Como indica Martínez Soler (1998), Polanco era quien “en tiempos de Felipe González fue llamado Jesús del Gran Poder” (p. 167). La mano derecha de Polanco sería, Juan Luis Cebrián, editor del diario El País. Como explica Reig (2011): La comunión entre Polanco y el primer director del diario, Juan Luis Cebrián, sería crucial para el desarrollo del Grupo Prisa. Cebrián iba a unir sus intereses con los de Felipe González. El diario perdería poco a poco independencia y hasta seriedad como diario de referencia, como ha demostrado el profesor De Pablos (2001a) (pp. 217-218). Cebrián será quien interponga la recusación que dará origen al caso Liaño. El que juez instructor del caso será juzgado por las actuaciones llevadas a cabo en el proceso del caso Sogecable. Este caso supondrá el fin de la carrera judicial del juez de la Audiencia Nacional. ~ 84 ~ En el lado opuesto de la “contienda” se encontraba Juan Villalonga, Presidente de Telefónica. Sustituirá a Mónica Ridruejo (TVE) para llevar a cabo el liderazgo de la nueva plataforma digital impulsada por el Gobierno de José María Aznar, esto es, Vía Digital (Martínez Soler). “Fue compañero de colegio del presidente del Gobierno, José María Aznar” (Martínez Soler, 1998, p.23). Además, mantenía una estrecha amistad con el periodista Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo (Martínez Soler, 1998). No obstante, hay que indicar que conocía de cerca el Grupo Prisa debido a que fue asesor del grupo antes de que entrará a gobernar el Partido Popular. Dado que Villalonga era el director Bankers Trust, un banco de negocios (Martínez Soler, 1998). En el mismo bando que Villalonga se encontraba Pedro J. Ramírez, el que fuera director y fundador de El Mundo. Siguiendo ahora a Reig (2011) describe que su periódico fue el “azote del gobierno de González” (p. 223), como si le hubiera jurado “odio eterno a Felipe González y al PSOE” (p. 223). Era conocida su amistad con José María Aznar y Villalonga, con quienes compartía afición por el pádel y también partidos (Martínez Soler, 1998). De hecho, Unidad Editorial – la editora de El Mundo – tenía un 5% del capital en la plataforma liderada por Juan Villalonga, Vía Digital, mostrándose así la apuesta de Pedro J. por el triunfo de la plataforma promovida por el Gobierno del PP. Este periodista junto a otros de la profesión de preferencias ideológicas similares consiguieron desbancar del poder a Felipe González a través del acoso mediático del que fue objeto antes de las elecciones de 1996 (Reig, 2011). En medio de toda la confluencia de intereses económicos, mediáticos y políticos se encontraba Antonio Asensio, quien era Presidente del Grupo Zeta y de Antena 3 TV. Antes de llegar a ser presidente de la cadena de televisión protagonizó, como ya se ha indicado, una serie de contiendas judiciales contra el Grupo Prisa debido a los supuestos favoritismos que recibía del PSOE (recuérdese casos tales como la entrada en la Cadena SER, la concesión de la licencia de televisión privada, hacerse con la propiedad de Antena 3 Radio, etc.). ~ 85 ~ En el verano de 1995 inició la conocida como “Guerra del Fútbol”, arrebatándole la propiedad de los derechos audiovisuales del fútbol a Prisa y FORTA gracias a las estrategias anteriormente mencionadas. Y firmó para formar parte de la plataforma Vía Digital. No obstante, debido a problemas de solvencia financiera, “en la Nochebuena de 1996, dejó plantado al Gobierno y se fue con Polanco (…). Se pasó al otro bando con armas y bagajes, es decir, con los derechos audiovisuales el fútbol bajo el brazo, lo que hacía prácticamente inviable el proyecto televisivo de Vía Digital (…)” (Martínez Soler, 1998, p. 32). Y en julio de 1997 le vendió a Villalonga (quién dirigía el proyecto Vía Digital) “el 25 por ciento de Antena 3 TV y el 40 por ciento de GMAF (la gestora de medios audiovisuales que tenía los derechos del fútbol (…)” (Martínez Soler, 1998, p. 256). De tal manera que Vía Digital pasaba a formar parte también del accionariado de Canal Satélite Digital dado que Asensio poseía una parte a través de Antena 3 Televisión y GMAF (Martínez Soler, 1998). En segundo lugar, el ámbito político. Por un lado, Felipe González, quien fuera presidente del Gobierno de España por el PSOE durante cuatro legislaturas en trece años y medio 19 . A lo largo de su mandato es destacable la buena amistad que mantenía con Jesús Polanco y con José Luis Cebrián. En la última legislatura será objeto de acoso mediático por parte de los medios detractores de su gobierno (Martínez Soler, 1998), tales como El Mundo o ABC, para así facilitar el ascenso al poder del Partido Popular. En el lado opuesto se encontraba José María Aznar, presidente del Gobierno de España por el PP desde el 3 de marzo de 1996. Desde el inicio de su llegada al poder mostró su buena amistad con Pedro J. Ramírez (El Mundo). “Sería difícil imaginar esta exhibición de proximidad y de amistad entre el director de un periódico nacional y el jefe 19 Felipe González (2018) [Internet]. Disponible en: https://www.felipegonzalez.es/biografia/ (Acceso el 31/05/2018). ~ 86 ~ del Gobierno central de un país democrático sin dañar la apariencia de imparcialidad e independencia de ambos poderes. (…)” (Martínez Soler, 1998, p.71). Vería una amenaza en el Grupo Prisa. De hecho, se le atribuyó la siguiente frase una vez pasadas las elecciones de 1993: “«Hemos perdido las elecciones por culpa de Polanco»” (Martínez Soler, 1998, p. 46). Además, el grupo Popular quiso poner en práctica la idea que años antes propuso Mario Conde: “«la clave del poder está en los medios de comunicación»” (Martínez Soler, 1998, p. 36). Para poder conseguirlo iniciaron un proyecto de plataforma digital que sería la competencia directa del ideado por el Grupo Prisa. El primer encargado para llevar a cabo el proyecto de lo que sería Vía Digital fue el Secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Rodríguez. Pero será sustituido por Francisco Álvarez Cascos, quien era vicepresidente del Gobierno de Aznar. Esto se produjo una vez que Antonio Asensio firma el Pacto de Nochebuena con Polanco. En medio de toda esta interrelación de intereses económicos, políticos y mediáticos aparece el poder judicial. A continuación se expondrá, en primer lugar, a quiénes que dieron origen al caso Sogecable, es decir, quienes fueron los artífices del caso Sogecable. Gerardo Ortega fue el encargado de elaborar el informe “que dio lugar a las querellas de Campmany, Sainz Moreno y Cacho” (Martínez Soler, 1998, p. 216). Por su parte, Antonio García Trevijano era el abogado que supuestamente fue artífice de “la idea de atacar frontalmente los intereses del Grupo PRISA para «acabar de una vez con Polanco y lo que representa», según las palabras textuales con las que se le menciona en el (...) auto” (“El juez Navarro y los fiscales Gordillo y Márquez, imputados por conspiración para delinquir” (1997), El País, 25 de septiembre, p. 35). Jaime Campmany director de la revista Época y ex director del diario franquista Arriba (Martínez Soler, 1998, p.44). Fue quien interpuso la denuncia basándose en el informe que realizó Gerardo Ortega el 24 de febrero de 1997. La denuncia era contra Sogecable y Canal Plus por “los presuntos delitos de “falsedad en documento mercantil, apropiación indebida, estafa y, según el nuevo Código Penal, por delito societario”.” (Martínez Soler, 1998, p. 206). Es interesante destacar que tenía una pequeña ~ 87 ~ participación en la plataforma Vía Digital, tal y como se puede ver en el gráfico de su accionariado. Francisco Javier Sainz Moreno era el abogado que presentó, pocos días después de la denuncia, una querella contra los 20 consejeros de Sogecable . Esta fue admitida por el juez Gómez de Liaño por el simple hecho de que coincidía con la previa denuncia del periodista Campmany. Además, no le fue impuesta fianza alguna como es habitual para quien interpone una querella (Martínez Soler, 1998). Jesús Cacho “columnista de la (…) revista [Época] y del diario El Mundo (“Garzón investiga si Liaño envió faxes a Campmany, Cacho y García Trevijano” (1997), El País, 1 de agosto, p. 23), también querellante en el caso Sogecable. Hay que tener en cuenta el dato que aporta Martínez Soler (1998) respecto a la procedencia de este periodista, pues fue redactor en el diario El País, expulsado del diario por el propio Juan Luis Cebrián (Orgambides, F. (1997): “Cuando la historia se repite”, El País, 28 de junio, p. 35). 1.2.1. Javier Gómez de Liaño. Posibles vinculaciones. Tal y como ya se indicó en la introducción, es la esfera judicial la que ha llamado la atención para llevar a cabo la investigación. Como es sabido, el ámbito económicopolítico y el mediático varían en función de los distintos intereses de las partes. Lo que llama la atención de esta investigación es que en ese juego de intereses se vio involucrado un ámbito cuyo valor más representativo es la independencia. La característica principal del sistema judicial español radica en la independencia de sus jueces ante cualquier asunto del que tengan que conocer. Concretamente, el artículo 117.1 de la Constitución Española (CE 20 ) indica lo siguiente: “la justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes 21 , inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio 20 Artículo 117 Constitución Española (CE) [Internet]. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/1978/BOE-A-1978-31229-consolidado.pdf (Acceso el 20/11/2018). 21 La negrita es propia. ~ 88 ~ de la ley”. Por su parte, la Ley Orgánica del Poder Judicial (Ley Orgánica 6/1985 22 ) establece una serie de causas que los jueces pueden alegar en caso de que sepan que no van a poder realizar una correcta labor jurisdiccional teniendo en cuenta las circunstancias del caso. Teniendo en cuenta todo lo anterior, teóricamente no cabría mediación de intereses en la esfera judicial. No obstante, en este apartado se van a describir las conexiones que existieron entre el poder judicial, personificado en la figura del juez Gómez de Liaño, el poder político y el denominado “cuarto poder”, el mediático. Todo ello porque, como se recordará, se pretende demostrar cómo las líneas editoriales de cada diario dieron una visión antagónica de un mismo proceso y una misma persona. De ahí que la hipótesis sea la ya mencionada anteriormente, esto es, las líneas editoriales en relación al caso Sogecable son distintas en El País y El Mundo debido a que existieron intereses de carácter económico y político. Reig (1998) explica esta última afirmación en la que se sustenta la investigación: Los medios de comunicación nos envían una serie de mensajes. Pero esos mensajes parten de lo que vamos a llamar una estructura de poder y esa estructura influye decisivamente para que los mensajes tengan un contenido u otro, una intención u otra (p. 11). El que para unos seguirá siendo un juez independiente que recibe presiones – ejercidas por el poder mediático de Prisa – por la instrucción y las medidas tomadas en el caso Sogecable será para otros un elemento del poder utilizado por sus detractores, aquellos que solo buscan la caída de lo que comenzaba a ser un “imperio mediático” 23 . Como ya se apuntaba anteriormente la “información es poder” (Reig, 1998, p. 12). Es 22 LOPJ. Véase artículos 217-228. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/1985/BOE-A- 1985-12666-consolidado.pdf (Acceso el 21/11/2018). 23 Martínez Soler (1998) explica: [Los] medios favorables al PP (…) habían extendido entre su audiencia, con bastante éxito, una teoría coja sobre el monopolio mediático del Grupo Prisa y la conveniencia de “pararle los pies” en beneficio del pluralismo informativo. Ciertamente, Polanco controlaba el principal grupo multimedia de España, pero su oferta no era la única, sino que competía con otros que le pisaban los talones como, por ejemplo, el Grupo Correo (con la principal cadena de diarios regionales, que supera en ejemplares a El País, y con el control sobre Tele 5) (pp. 76-77). ~ 89 ~ esta dicotomía la que se va a demostrar que existió entre dos de los diarios más importantes de la España de mediados de los noventa 24 . Como anteriormente ya se ha referido, Javier Gómez de Liaño, Magistrado del Juzgado Central de Instrucción n° 1 de la Audiencia Nacional, fue el encargado de instruir el caso Sogecable. “La denuncia de Campmany se adjudicó por reparto al titular del Juzgado Central número 1 (…) quien a las veinticuatro horas abrió un procedimiento penal sin pedir el habitual informe previo del fiscal” (Martínez Soler, 1998, p. 207). Imputó a Jesús Polanco, Juan Luis Cebrián, a “20 consejeros de Sogecable” (que eran los mismos que los de Canal Satélite Digital) y “el auditor José Antonio Rodríguez Gil”, de la sociedad auditora Arthur Andersen (El País, 1 de marzo de 1997, p. 30). La imputación se fundaba en “presuntos delitos de estafa y apropiación indebida relacionados con el traspaso de los depósitos o fianzas de los abonados de Canal Plus a las cuentas de Sogecable” (Martínez Soler, 1998, nota a pie de página, p. 33). A continuación se pretende poner de manifiesto las distintas amistades y vínculos que el juez mantenía durante el desarrollo de la instrucción del caso Sogecable y otras que afloraron o se mantuvieron una vez que fuera apartado de la judicatura. Todas ellas son una buena muestra del sector por el que comparte simpatías el juez. No obstante, hay que precisar que estas conexiones no son prueba fehaciente sino meros indicios a tener en cuenta para comprender el posterior análisis del caso. Para abordar el cometido propuesto, se ha creído oportuno transcribir unas líneas de un artículo que apareció en el diario El País el 28 de junio de 1997. Este artículo “Cuando la historia se repite”, de Fernando Orgambides, comenzaba de la siguiente forma: "¡Es el caso de mi vida!", exclamó el magistrado Javier Gómez de Liaño, titular del juzgado número 1 de la Audiencia Nacional, cuando el pasado 24 de febrero, por el procedimiento de reparto, caía en sus manos la denuncia contra Sogecable presentada por 24 Como indica M. Chivelet (2001): “la primera tirada nacional es El País, que a finales de 1999 rebasa los quinientos mil ejemplares vendidos al día. Le siguen ABC y El Mundo con más de trescientos mil” (p.139). ~ 96 ~ presuntos casos de corrupción, no relacionados entre sí, que afectaban a Jesús de Polanco y a Antonio Asensio, precisamente los dos firmantes de la paz del fútbol mediante el pacto de Nochebuena” (Martínez Soler, 1998, pp. 204-205). El 21 de febrero, el Gobierno mandó un proyecto de ley al Congreso. Con este se regulaban las emisiones deportivas, como informa El País, este proyecto de ley “constituye, de hecho, una expropiación de los derechos adquiridos por Canal Satélite Digital en el pacto del 24 de diciembre (5 de abril, p. 12). Antes de finalizar el mes de febrero, el día 25 concretamente, sería la fecha del comienzo del caso Sogecable. Como ya se ha referido anteriormente, el periodista Jaime Campmany presentó una denuncia un día antes ante la Audiencia Nacional. Es necesario destacar que esta denuncia se basaba en el informe que había realizado Gerardo Ortega, informe que, como indica Martínez Soler (1998) y se ha referido anteriormente, había sido encargado por un miembro del gobierno de Aznar. Es justo en este momento, desde el comienzo de la instrucción de caso Sogecable, cuando las decisiones tomadas por Javier Gómez de Liaño comienzan a ser noticia. Por unos, será puesto en entredicho y, por otros, será defendido, todo dependiendo de los intereses y vínculos existentes entre grupos mediáticos y partidos políticos. Se ha considerado oportuno reflejar en un cuadro aquellas personas que formaban parte de la sociedad Sogecable y que, por consiguiente, se verán implicados judicialmente en este caso. Cuadro con los nombres y cargos ostentados por todas las personalidades que formaban parte de Sogecable. Jesús de Polanco Presidente de Sogecable Juan Luis Cebrián Consejero delegado Pierre Lescure Presidente de Canal + Francia César Alierta Presidente de Tabacalera y consejero de Telefónica José María Aranaz Secretario general del Consejo de Administración Ricardo Egea Consejero (Bankinter) ~ 97 ~ José Antonio Casaus Consejero (Grupo March) Gervasio Collar Consejero (BBV) José María García Alonso Consejero (Caja Madrid) Carlos March “Presidente de la Banca March y del Banco Urquijo, vicepresidente del grupo de distribución Carrefour y consejero de la Corporación Financiera Alba” (“Dos empresarios europeístas” (1997), El País, 7 de mayo, p. 28). Leopoldo Rodés Representante de la corporación financiera Alba Ramón Mendoza Consejero Vicente Eulate Consejero Antonio López Consejero Gregorio Marañón Beltrán Consejero de Lys. José Antonio Rodríguez Gil “Socio auditor de la firma Arthur Andersen” (“Calendario de citaciones” (1997), El País, 7 de mayo, p. 28). Francisco Pérez González Consejero Gervasio Collar Consejero Jorge Semprún Representante de Canal + Francia (“Juan Luis Cebrián recusa al juez Gómez de Liaño por parcialidad en la causa contra Sogecable” (1997), El País, 6 de julio, p.30. Nota: Datos tomados de El País 1 de marzo de 1997, p. 30; El País, 7 de mayo de 1997, p. 28; El País, 6 de julio, p.30. A continuación se van a detallar cronológicamente cada uno de los hitos más relevantes del proceso de instrucción llevado a cabo por Gómez de Liaño. Solo dos días después de que se admitiera a trámite la denuncia, el 27 de febrero, Liaño declaró el secreto de las diligencias del caso y pidió el listado con los socios de Canal + (Martínez Soler, 1998). Justo este día, Javier Sainz Moreno, un abogado sin ~ 98 ~ habilitación para ejercer, interpuso una querella que será admitida por Liaño al día siguiente. El 28 de febrero “Liaño se personó en la sede de Arthur Andersen [auditor de la empresa] para solicitar y precintar toda la documentación sobre Sogecable-Canal Plus” (Martínez Soler, 1998, p.207). Los querellados no tardaron en tener que pasar por la Audiencia Nacional pues el día 1 de marzo fueron citados todos los consejeros de Sogecable “con objeto de notificarles personalmente la admisión de la querella y comunicarles la prohibición de abandonar el territorio nacional” (Martínez Soler, 1998, p. 207). El 6 de marzo llama especialmente la atención por la decisión tomada por el fiscal del caso, Ignacio Gordillo. Se opuso a los siguientes recursos que la sociedad de Polanco presentó: el primero fue un recurso contra la admisión de la querella que presentó Javier Sainz Moreno, se basaban para ello en el hecho de que Sainz no estaba realmente habilitado en el momento en que presentó la querella, por consiguiente, no podía presentar una querella por sí mismo. El segundo recurso era contra la decisión de Liaño sobre el secreto de las diligencias abiertas. El tercer recurso contra la petición que hizo el juez para obtener la lista de socios de Canal +. Y el último recurso era contra la prohibición que impuso Liaño a Polanco, Cebrián y José María Aranaz, que era el Secretario general del Consejo de Administración de Sogecable, de salir fuera de las fronteras españolas sin consultar antes con el juez (Martínez Soler, 1998). La decisión de oponerse al recurso contra la admisión de la querella de Javier Sainz es interesante porque, un día después de la decisión tomada por el fiscal, salía la a la luz que el abogado solo podía defenderse así mismo, no ejercer la acción popular, dado que estaba inhabilitado, según explicaba el Colegio de Abogados de Madrid. (El País, 28 de junio de 1997). Casi un mes más tarde, el 3 de abril de 1997, se produce otro hecho especialmente importante para el caso. La querella contra Sogecable se amplía. Carlos Abad, quien fuera el director de Canal +, será el nuevo querellado (Martínez Soler, 1998). En el ámbito legislativo este mes de abril destacó por la aprobación de la Ley de la Televisión Digital, como comenta Martínez Soler (1998), esta ley fue una clara apuesta por el avance de la conocida como la plataforma del Gobierno mientras que puso en apuros a la plataforma ~ 99 ~ liderada por Jesús de Polanco. Además, de esta supuesta ventaja legislativa, Telefónica llegó a un acuerdo con British Telecom y MCI, como explica Martínez Soler (1998), “situó al competidor de Prisa dentro del segundo grupo de telecomunicaciones del mundo” (p. 173). El 21 de abril, Javier Gómez de Liaño cambia una de las decisiones más controvertidas y que tuvieron más repercusión mediática, fue la de no dejar salir de España a Polanco sin su previa autorización. Cinco días más tarde se produce un hecho muy interesante que es muestra de esta lucha de intereses que hay en juego en este caso judicial. El que fuera antiguo redactor de El País, Jesús Cacho, se personó como “acusación particular contra Sogecable. Dos días más tarde Gómez de Liaño admite la personación de Cacho” (El País, 28 de junio de 1997, p. 34). Ya en mayo será cuando la Audiencia Nacional anula completamente la controvertida resolución por la cual prohibía la salida fuera de las fronteras españolas a Polanco y su mano derecha, Juan Luis Cebrián. Además, impondrá una fianza a Rodríguez Gil, quien fuera el auditor de Sogecable (El País, 28 de junio de 1997). La siguiente muestra de desacuerdo de la Audiencia Nacional respecto a las decisiones que iba tomando Gómez de Liaño se produce el 13 de mayo cuando la Sala Segunda de esta instancia jurisdiccional anula el secreto de sumario que había decretado Liaño sobre el caso Sogecable al poco tiempo de iniciar su instrucción (El País, 28 de junio de 1997). De nada sirvió la decisión tomada por la Audiencia Nacional ya que 3 días más tarde el juez volvía a declarar el “secreto parcial de las diligencias abiertas contra Sogecable (…)” (El País, 28 de junio de 1997, p. 34). Antes de finalizar el mes de mayo, vuelve a pronunciarse la Audiencia Nacional, esta vez al respecto de la decisión que tomó Liaño solicitando el listado de abonados de Canal Plus. Esta decisión fue anulada dado que afectaba “a la libertad de información” (El País, 28 de junio de 1997, p. 34). La fecha clave que altera el papel del juez es la del 21 de mayo de 1997. Como informaba El País, ese día “el pleno del CGPJ acuerda por unanimidad investigar la conducta de Liaño en el asunto Sogecable”. Son los primeros pasos que se dan para ~ 100 ~ cuestionar las actuaciones del juez. Antes de finalizar este mes de mayo, El País comunica la siguiente información: “Un informe de los peritos de Hacienda designados por Liaño concluye que no existen indicios de que Sogecable incurriera en ninguno de los delitos objeto de la investigación abierta por el juez.” (1997, p. 34). Después de que se conocieran estos hechos, concretamente el 13 de junio, Liaño levantó el secreto de sumario sobre el caso Sogecable (El País, 28 de junio de 1997). El 27 de junio, unos días después de que se produjese la comparecencia de Polanco ante el juez, este decretó una fianza de 200 millones para el empresario de Prisa (El País, 18 de junio de 1997). El día clave para que se pusiera en entredicho las actuaciones de Liaño fue el 5 de julio de 1997, día en el que la mano derecha de Jesús de Polanco recusó al juez (El País, 18 de junio de 1998). El caso recayó en el juez Baltasar Garzón. El cual se abstuvo por los motivos que expresaba Pilar Urbano (2000): Como juez sustituto de Liaño, Garzón debía rechazar o aceptar esa recusación. Pero no quiso resolver ni a favor ni en contra. Adujo que, aun sin haberse asomado al sumario, conocía desde fuera demasiadas trapisondas de los entresijos del tema; y que en conciencia no se sentía imparcial ni para recusar ni para no recusar. Se abstuvo (p. 436) Será Ismael Moreno quien, finalmente, “acepta la recusación de Liaño” (El País, 18 de junio de 1998, p. 33). El 24 de octubre de 1997 Moreno iniciará sus pesquisas sobre la instrucción llevada a cabo por Liaño en la instrucción del caso Sogecable. Antes de finalizar ese mes de octubre, se produce el cierre parcial del caso “por no ser los hechos constitutivos de infracción criminal, respecto de los hechos que se investigan como supuestos delitos de apropiación indebida y estafa” 31 . Ya entrados en 1998 los papeles cambiarán por completo dado que, como informa El País (1998), el 19 de febrero, la máxima instancia jurisdiccional a nivel estatal, esto es, el Tribunal Supremo, inicia el que será conocido como caso Liaño en el cual se 31 Auto AAN 25/1997, dictado el 30 de octubre de 1997, por el que se produce el archivo parcial de las actuaciones del caso Sogecable. ~ 101 ~ pretendía conocer si el juez de la Audiencia Nacional había cometido un delito de prevaricación durante la instrucción de Sogecable. El 18 de junio de ese año el caso Sogecable tocará su fin después de haber estado parado durante meses. Justo a principios de ese mes, Liaño tuvo que acudir ante el Tribunal Supremo para declarar sobre el caso (El País, 18 de junio de 1998). ~ 102 ~ ~ 103 ~ 3. Análisis. En el segundo epígrafe de la primera parte de la presente investigación se expuso que el análisis se delimitaría a los editoriales de ambos diarios, a través de un análisis de contenido cuantitativo dado que lo que se pretende es lo que Sánchez Aranda (2005) recoge de B. Berelson (1952), esto es, “describir de manera objetiva, sistemática y cuantitativa el contenido manifiesto de la comunicación” (p. 212). Concretamente, son 20 editoriales de El País y 14 de El Mundo 32 los que constituyen el objeto de estudio. Como se recordaba anteriormente, Sanchéz-Bravo explica que “este género periodístico nos descubre toda la riqueza de la estructura de la información” (1992, p. 176). Para poder llevar a cabo la labor de análisis se han elaborado tres tablas diferentes, una por cada grupo de categorías. Estos han sido: medios de comunicación, partidos políticos y poder judicial. La elección de estos grupos responde, como se ha repetido en diversas ocasiones, a la interconexión entre poder político-económico y mediático en la que se vio envuelto el poder judicial. A continuación se va proceder a la exposición de las referidas tablas: 32 Véase apartado Referencias. Positivo Neutro Negativo Medios de Comunicación Empresas mediáticas (personas jurídicas) Grupo Prisa El País Sogecable Canal Plus Canal Satélite Digital Cadena Ser Unedisa El Mundo Vía Digital Telefónica Grupo Zeta Medios conservadores: ABC, Época, COPE, RTVE Periodistas/ Empresarios mediáticos (personas físicas) Jesús de Polanco Juan Luis Cebrián José María Arazna Accionistas de Canal Plus Pedro J. Ramírez Juan Villalonga Luis María Ansón Federico Jiménez Losantos Pablo Sebastián Antonio Asensio ~ 104 ~ Estas categorías serán analizadas en el período, ya anteriormente referido, que abarca desde el 25 de febrero de 1997 hasta una semana después del 18 de junio de 1998, que fue un día después de que se archivara el caso Sogecable. Lo más importante de este corpus es que no se trata de una muestra sino de la totalidad de editoriales dedicados al caso judicial en ambos diarios, lo que podrá traducirse en una mayor precisión de los resultados obtenidos. En total han sido 20 en El País y 14 en El Mundo (véase referencias bibliográficas). Positivo Neutro Negativo Partidos políticos PSOE Gobierno Socialista Felipe González Otros PP Gobierno Popular José María Aznar Francisco Álvarez Cascos Miguel Ángel Rodríguez Otros IU Julio Anguita Otros Positivo Neutro Negativo Poder Judicial Sistema Judicial CGPJ Jueces Fiscalía General del Estado Fiscal General Caso Sogecable Caso Liaño Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional Audiencia Nacional Tribunal Supremo Jueces/ Magistrados Javier Gómez de Liaño Baltasar Garzón Ismael Moreno Joaquín Navarro Martín Canivell Fiscales de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo María Dolores de Prado Eduardo Fungairiño Vinculaciones con Mario Conde Caso Banesto/Argentia Trust Mario Conde Mariano Gómez de Liaño Abogado Antonio García-Trevijano Denunciante/ querellantes Jaime Campmany Javier Sainz Moreno Jesús Cacho ~ 105 ~ 3.1. Explicación de las categorías. Antes de proceder a la exposición de los resultados obtenidos, se ha considera oportuno explicar las categorías que han sido objeto de análisis. Lo que se pretende en este apartado es conocer en profundidad los términos seleccionados para lograr, de esta forma, una mayor precisión científica en este trabajo. Es necesario señalar que, una vez hecho un primer análisis probatorio, se comprobó la necesidad de contabilizar las expresiones que hacen referencia implícita a las categorías. Es decir, aunque explícitamente aparecen las categorías, en muchos casos se hace alusión a ellas empleando expresiones u otro tipo de nomenclatura. Para evitar la pérdida de información se han contabilizado tanto las categorías anteriormente expresadas en las tablas como las expresiones sinónimas de las mismas. Para mantener la rigurosidad científica propia del análisis de contenido a continuación se van a describir las categorías y las referencias implícitas que de ellas hacen: 1º. Grupo de categorías Medios de Comunicación: 1.1. Subcategoría empresas mediáticas (personas jurídicas): - Grupo Prisa. Es el grupo de medios de comunicación del que era presidente Jesús de Polanco. A este grupo pertenecían, entre otras, el diario El País, la sociedad Sogecable, Canal Plus, Canal Satélite Digital y la cadena Ser. Las expresiones que hacen referencia a este grupo son: “grupo de medios de comunicación”, “grupo empresarial de comunicación”, “grupo empresarial”, “grupo de comunicación”, “grupo de Polanco”, “empresas de Polanco”. - El País. Se trata de uno de los diarios más relevantes y que más vinculaciones tuvo con el poder político. Las expresiones que hacen alusión al periódico son: “medio de Prisa”, “periódico de Polanco”, “diario de Prisa”, “nuestro periódico”, “este periódico”, “periódico que justificó la utilización de fondos reservados”. ~ 112 ~ - Baltasar Garzón. El primer juez que tiene que decidir sobre la recusación que presenta Juan Luis Cebrián contra Gómez de Liaño. Se hace alusión a él como “juez Garzón”, “magistrado”. - Ismael Moreno. El juez que admite la recusación presentada por el consejero delegado de Prisa. Se refieren a él como: - Joaquín Navarro. El juez que es íntimo amigo de Gómez de Liaño y que no siente simpatía alguna por Polanco y su empresa. Es su equivalente el término: “juez”. - Martín Canivell. El juez que procesa a Gómez de Liaño por irregularidades en la instrucción del caso Sogecable. Se alude a él como: “magistrado”, “instructor”, “juez del Supremo”. 3.2. Subcategoría fiscales de la Audiencia Nacional. - Ignacio Gordillo. Fiscal a cargo del caso Sogecable. Se usa como equivalente a esta persona los términos “fiscal indomable”, “rebelde”, “fiscal del caso”. - María Dolores de Prado. Por aquel entonces esta fiscal era la pareja sentimental de Gómez de Liaño. Se refieren a ella como: “fiscal indomable”, “rebelde”, “compañera de Gómez de Liaño”. - Eduardo Fungairiño. Es el Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional. Se hace alusión a él como: “Fiscal jefe”. 3.3. Subcategoría vinculaciones con Mario Conde. - Caso Banesto/Argentia Trust. Casos de fraudes financieros en los que el máximo responsable fue Mario Conde. Hace alusión a este caso cuando se habla de “caso Conde”. - Mario Conde. Banquero procesado por diversos delitos de índole económica. ~ 113 ~ - Mariano Gómez de Liaño. Hermano del juez encargado del caso Sogecable, abogado de Mario Conde y condenado por los negocios que tuvo con Mario Conde. 3.4. Subcategoría abogado. - Antonio García-Trevijano. Abogado que supuestamente fue artífice de “la idea de atacar frontalmente los intereses del Grupo PRISA”. (“El juez Navarro y los fiscales Gordillo y Márquez, imputados por conspiración para delinquir” (1997), El País, 25 de septiembre, p. 35). Se alude a él con la expresión: “conspirador”. 3.5. Subcategoría denunciante/querellantes. - Jaime Campmany. Denunciante de las supuestas irregularidades en la gestión de Canal Plus. Era el director de la revista Época. Hacen alusión a este periodista empleando las siguientes expresiones: “denunciante”, “director de la revista Época”, “socio en la plataforma digital”, “director de una revista de la derecha silvestre”, “persona cuya denuncia está en el origen de la misma”, “acusador”. - Javier Sainz Moreno. Querellante y abogado. Se refieren a él en los siguientes términos: “querellante”, “abogado y profesor en Derecho Financiero”, “licenciado en Derecho de mala reputación”. - Jesús Cacho. Querellante y periodista del diario El Mundo. Se usa también como equivalente de esta persona el término “querellante”. ~ 114 ~ ~ 115 ~ 4. Resultados e interpretación. A continuación se van a mostrar los resultados obtenidos en el proceso de análisis de contenido. Las tablas que anteriormente se han mostrado son las que se van a exponer con los datos totales de los dos diarios. Se ha optado por la exposición de los resultados totales. Se pueden consultar los resultados por editoriales en el apartado Anexo. +- + - Grupo Prisa 8 12 0 0 4 6 El País 3 7 0 0 4 8 Sogecable 8 12 0 0 7 6 Canal Plus 7 7 0 0 5 9 Canal Satélite Digital 0 3 0 0 0 0 Cadena Ser 1 0 0 0 0 2 Unedisa 0 0 0 0 0 0 El Mundo 0 2 13 4 7 0 Vía Digital 0 0 3 0 0 0 Telefónica 0 0 0 0 1 1 Grupo Zeta 0 0 0 0 0 0 Medios conservadores. 0 4 40 0 0 0 Jesús de Polanco 8 16 2 1 13 12 Juan Luis Cebrián 2 20 1 0 13 8 José María Arazna 1 3 0 0 0 1 Accionistas de Canal Plus/Sogecable 5 16 0 1 6 1 Pedro J. Ramírez 0 0 1 0 0 0 Juan Villalonga 0 0 0 0 0 0 Luis María Ansón 0 0 1 0 0 0 Federico Jiménez Losantos 0 0 0 0 0 0 Pablo Sebastián 0 0 0 0 0 0 Antonio Asensio 0 1 0 0 0 1 El País El Mundo Empresas mediáticas personas jurídicas Periodistas/ empresarios mediáticos personas físicas Medios de Comunicación +- + - Gobierno Socialista 0 0 1 0 0 8 Felipe González 1 0 1 0 1 6 Otros 0 0 0 0 0 2 Gobierno Popular 0 4 27 3 4 1 José María Aznar 0 2 2 0 1 0 Francisco Álvarez Cascos 0 0 3 0 0 0 Miguel Ángel Rodríguez 0 0 1 0 0 0 Otros 0 0 0 0 0 0 Julio Anguita 0 0 1 0 0 0 Otros 0 0 1 0 0 0 El País El Mundo PSOE PP IU Partidos Políticos ~ 116 ~ A partir de los datos expuestos se han ido agrupando los resultados totales por categorías y grupos de categorías para conocer el tratamiento que ha tenido en cada uno de los diarios. Por ello, a continuación se presentarán los datos y gráficos junto con la interpretación de los resultados obtenidos para facilitar de este modo la comprensión de los mismos. La estructura que se ha seguido es la siguiente: en primer lugar, la presentación de los datos sobre las categorías caso Sogecable y Gómez de Liaño. En segundo lugar, exposición de los resultados del ámbito de los medios de comunicación. En tercer lugar, lo propio respecto al poder político. En cuarto lugar, se han tratado los datos de las categorías judiciales. Por último, se ha hecho una breve mención a las categorías creadas pero que han resultado irrelevantes. +- + - Sistema judicial 7 9 4 0 0 3 CGPJ 1 32 1 0 9 12 Jueces 1 10 5 1 2 0 Fiscalía General del Estado 0 1 2 1 3 0 Fiscal General del Estado 0 5 5 0 5 0 Caso Sogecable 0 14 15 012 1 Caso Liaño 0 6 0 0 1 0 Sala de lo Penal AN 3 18 0 0 4 2 Audiencia Nacional 0 13 3 0 5 3 Tribunal Supremo 1 18 1 0 4 0 Javier Gómez de Liaño 0 47 92 30 53 2 Baltasar Garzón 9 22 0 2 10 21 Ismael Moreno 2 5 0 0 4 10 Joaquín Navarro 0 3 9 1 2 0 Martín Canivell 0 1 0 0 1 4 Ignacio Gordillo 0 2 15 0 2 0 María Dolores Márquez de Prado 0 3 6 0 2 0 Eduardo Fungairiño 0 0 3 1 1 0 Caso Banesto/ArgentiaTrust 0 6 0 0 1 0 Mario Conde 0 9 4 0 0 0 Mariano Gómez de Liaño 0 0 2 0 0 0 Abogado Antonio García-Trevijano 0 2 8 1 0 0 Jaime Campmany 0 7 12 1 3 0 Javier Sainz Moreno 0 2 9 0 2 0 Jesús Cacho 0 0 9 1 1 0 Fiscales de la Audiencia Nacional Jueces/ Magistrados El País El Mundo Vinculaciones con Mario Conde Denunciante /Querellantes Poder Judicial ~ 117 ~ En primer lugar, como se acaba de comentar, se van a mostrar los datos del eje de esta investigación que no es otro que el tratamiento que tuvo el caso Sogecable y la figura de su juez instructor en cada uno de los diarios, tal y como se explicó en el apartado de hipótesis, objetivos y limitaciones. Gráficos 5 y 6. Tratamiento del caso Sogecable en los editoriales diario El País y El Mundo. Fuente: elaboración propia. Gráficos 7 y 8. Tratamiento de la figura del juez Javier Gómez de Liaño en los editoriales diario El País y El Mundo. Fuente: elaboración propia. Con los resultados anteriormente expuestos, se puede hacer las siguientes consideraciones: Por un lado, el tratamiento del caso Sogecable en los editoriales de El País fue en sentido neutral en casi la mitad de los casos pero sí que tuvo un sentido negativo en más de la mitad de ellos. Mientras que los editoriales de El Mundo dan un tratamiento neutral al caso judicial. Este último dato resulta muy interesante dado que en diversos editoriales se repetía la misma idea que no era otra que mantener la imparcialidad frente al caso NEUTRO 48% NEGATIVO 52% POSITIVO 0% El País NEUTRO 92% NEGATIVO 8% POSITIVO 0% El Mundo NEUTRO 34% NEGATIVO 66% POSITIVO 0% El País NEUTRO 62% NEGATIVO 3% POSITIVO 35% El Mundo ~ 118 ~ independientemente de que sus colaboradores expresaran opiniones contrarias que condenaban a los directivos de Canal Plus. No obstante, ha de destacarse la escasez de veces que se repite el término en ambos diarios, algo que contrasta con el número de veces que es mencionado su juez instructor. En el diario El País, son 29 veces las que se hace referencia al caso judicial, frente a las 139 en las que se habló de Gómez de Liaño. En El Mundo, se hace alusión tan solo 13 veces al caso Sogecable, mientras que el juez es nombrado en 83 ocasiones. Por otro lado, el tratamiento de la figura del juez Javier Gómez de Liaño fue negativo en el diario El País (66% frente al 34% neutro). Mientras que en el periódico El Mundo fue neutral (62%). Hay que precisar que en el diario de Polanco no hubo ninguna referencia positiva sobre el juez. Sin embargo, en el diario El Mundo sí que tuvo un tratamiento positivo. Existiendo en muchas ocasiones expresiones antagónicas para un mismo juez. En este punto es interesante recordar la hipótesis y la subhipótesis de la que se partía en esta investigación. En lo que respecta a la primera de ellas, se formulaba de la siguiente manera: las líneas editoriales en relación al caso Sogecable son distintas en El País y El Mundo debido a que existieron intereses de carácter económico y político. Puede decirse que queda validada dado que como se ha mostrado el tratamiento mayoritario de El País es negativo mientras que en El Mundo es neutro. Asimismo es importante recordar la idea que anteriormente se ha apuntado sobre los colaboradores del que fuera diario de Pedro J. Ramírez. Pues sería relevante para una investigación futura ampliar el corpus objeto de la investigación a otro género periodístico como pudiera ser la columna. Respecto a la subhipótesis, esto es, la figura del juez Gómez de Liaño será tratada de forma opuesta en El País y El Mundo como consecuencia directa de los intereses de sus respectivos grupos de comunicación en el caso Sogecable. También quedaría verificada la hipótesis dado que en El País el tratamiento fue negativo y en El Mundo fue neutro con un porcentaje considerable de referencias positivas. ~ 119 ~ En segundo lugar, los resultados obtenidos en el grupo de categorías Medios de Comunicación. Para seguir demostrando la hipótesis a la que se ha hecho mención es imprescindible conocer por un lado, cómo se trató al grupo Prisa y sus empresas y, por otro, la consideración que tuvieron los que estaban incursos en el procedimiento penal, esto es, Polanco, Cebrián, Arazna y los demás accionistas de Sogecable. Los siguientes gráficos muestran el tratamiento que la empresa de Polanco tuvo en ambos diarios. Gráfico 9. Tratamiento editorial del Grupo Prisa y sus empresas en El País. Fuente: elaboración propia. Esta representación gráfica es una buena muestra de lo que se viene repitiendo sobre la estructura de la información periodística. Al tratarse de un grupo de comunicación, las diferentes empresas están conectadas con su matriz, Prisa, el verdadero objetivo del caso judicial. Esta interconexión queda patente en multitud de ocasiones cuando se hace referencia a Jesús de Polanco o Juan Luis Cebrián, pues se enumeran cada uno de sus cargos dentro del grupo. Como se ha podido observar en el gráfico anterior, los intereses del grupo, entendido como motor económico dentro del mundo de la comunicación, hacen que el tratamiento editorial que reciben sus altos cargos no sea en ningún caso negativo. Ante todo es preciso salvaguardar los intereses económicos del grupo, aunque sea en detrimento de una información objetiva. Todo ello es una buena muestra de lo que Reig (1998) expresaba cuando describía la estructura de la información, esto es, esta tiene por objeto saber por qué nos están diciendo una cosa de una manera y no de otra, qué está influyendo en esa manera de 0246810 12 14 Grupo Prisa El País Sogecable Canal Plus Canal Satélite Digital Cadena Ser El País NEGATIVO NEUTRO POSITIVO ~ 120 ~ proceder, qué hay detrás de las palabras y de las imágenes (p. 12). De ahí la idoneidad del estudio de este caso judicial bajo el enfoque estructuralista aplicado a los medios de comunicación. Como la influencia que recibía El Mundo era diferente, el tratamiento de este grupo de medios de comunicación también fue distinto, como puede apreciarse en la siguiente representación gráfica: Gráfico 10. Tratamiento editorial del Grupo Prisa y sus empresas en El Mundo. Fuente: elaboración propia. Como puede observarse, llama la atención el tratamiento negativo que se le dio a Canal Plus, El País y al grupo Prisa. Hay que destacar que estos resultados se concentran en los tres primeros editoriales, dentro de los tres primeros meses desde que se iniciara el caso, es decir, cuando aún estaba patente el estruendo mediático que había ocasionado que los directivos de Sogecable, entre ellos, Polanco, fueran puestos en entredicho, investigados judicialmente e increpados en los medios conservadores. Aunque el caso judicial era referente a una cuestionable administración de Canal Plus por parte de Sogecable en lo que a depósitos de sus abonados y documentación se refiere, no se puede olvidar que en el trasfondo del asunto lo que estaba en juego era la guerra mediático-política entre Canal Satélite Digital y Vía Digital. Como se recordará la primera de ellas era la plataforma digital impulsada por Prisa y la segunda la capitaneada por Telefónica. En este punto se vuelve a hacer referencia a esa interconexión antes 0 2 4 6 8 10 Grupo Prisa El País Sogecable Canal Plus Canal Satélite Digital Cadena Ser El Mundo NEGATIVO NEUTRO POSITIVO ~ 121 ~ referida, pues sí Canal Plus caía, Prisa sería muy dañada, lo que implicaría que Vía Digital tendría más facilidades en el mercado de las plataformas digitales. Esta idea era explicada por Reig (1998) al tratar la estructura de la información: “una estructura es una serie de elementos articulados, es decir, interconectados, organizados, de forma que si alguno o algunos de ellos sufre alteraciones el conjunto se verá afectado” (p. 19). Gráfico 11. Relación de causalidad entre empresas y matriz debido a una conexión estructural entre ellas. Fuente: elaboración propia. Como dicta la lógica, se supone que el mismo tratamiento que tienen las empresas, lo van a tener sus dirigentes. No obstante, este caso llama la atención porque en ambos diarios se va a intentar mantener una fingida imparcialidad. Hay que destacar que, a pesar de tener un tratamiento distinto en ambos diarios no llega a ser totalmente opuesto como se veía en los gráficos anteriores. Mientras que El País procuraba mantener una fingida apariencia de objetividad sobre sus empresas y sus directivos, el diario El Mundo procurará también una simulada neutralidad en lo que a los directivos de Prisa se refiere, a pesar de que el tratamiento a sus empresas no fuera tal. Canal Plus- Sogecable Prisa Canal Satélite Digital ~ 128 ~ Con ello se demuestra la interconexión entre los intereses políticos, los económicos y empresariales de un concreto grupo frente al avance de un grupo mediático que parecía imparable. Los resultados van más allá del juez instructor, porque Garzón, Ismael Moreno y Martín Canivell tienen tratamiento negativo en los editoriales del diario El Mundo frente al neutral que tuvo en El País. Estos jueces fueron los que se pusieron en entredicho la actuación de Liaño, lo que implica que atacaban indirectamente los propósitos ocultos detrás del caso. Hay que destacar el cambio radical que hay en El Mundo respecto de Baltasar Garzón dado de confiar en él, porque suponían que desestimaría la acusación que presentó Cebrián, pasan a atacarle con las siguientes afirmaciones: “Garzón no puede seguir encargado de este asunto (…) porque, como dejó claro en ese mismo escrito, siente una evidente animosidad hacia Gómez de Liaño” (El Mundo, 11 de septiembre de 1997, p. 3). Sin embargo, el juez Joaquín Navarro, amigo y defensor de Liaño, tiene un tratamiento neutro en El Mundo y negativo en El País, dado que los intereses de este juez eran diferentes de los de Prisa. De hecho, fue considerado uno de los conspiradores para procesar a Polanco. De igual forma, los fiscales de la Audiencia Nacional, Ignacio Gordillo, encargado del caso Sogecable, Márquez de Prado y el fiscal jefe, Eduardo Fungairiño tuvieron un tratamiento claramente negativo en El País frente la total neutralidad con la que se presentaban en los editoriales de El Mundo. También existe el mismo resultado en lo que respecta al denunciante y los querellantes. Llama la atención que se inviertan los resultados cuando se ha hace mención al sistema judicial y al CGPJ, es decir, el tratamiento neutral se da en El País mientras que el negativo se produce en El Mundo. Esto es así porque este último diario cuestiona las decisiones que toma el órgano de gobierno de los jueces respecto de la instrucción de Gómez de Liaño. En lo que se refiere a las categorías de jueces, Fiscalía General del Estado, Fiscal general del Estado, Audiencia Nacional, Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y ~ 129 ~ Tribunal Supremo sí que coinciden en el tratamiento neutral que les dan los editoriales de ambos periódicos. Sin salirnos del ámbito judicial, es muy interesante como en los editoriales de El País ha sido frecuente encontrar referencias al conocido ex banquero Mario Conde. En 1997 se encontraba imputado en el caso Banesto. La vinculación de Conde con el caso Sogecable es doble. Por una parte, el abogado defensor del banquero era el hermano del juez instructor de Sogecable, esto es, Mariano Gómez de Liaño. Por otra parte, Martínez Soler (1998), a partir de un extracto de la noticia de la revista El Siglo, indica un nexo más dentro de esta compleja estructura que se está explicando: El informe en el que se basan las denuncias contra Sogecable fue encargado por Rafael Pérez Escolar a los economistas Gerardo Ortega y Ramón Tamames y filtrado a Moncloa, desde donde llegó a la revista Época, cuyo director es autor de una de las querellas contra el empresario Jesús Polanco. Todo un engranaje periodístico y legal, cuyas piezas están ligadas con el ex banquero [Mario Conde], ha movido esta querella con la connivencia del Gobierno. Conde quiere unir sus destinos a los de Polanco, utilizando el acoso contra el editor como una de sus palancas de presión. (El Siglo, 21 de abril de 1997) (pp. 201- 202). Este nexo fue puesto de relieve en diferentes ocasiones por El País, no obstante, El Mundo hizo caso omiso y tan solo criticó esta teoría. Además de lo anterior, hay que poner de relieve que el abogado Antonio García- Trevijano fue mencionado en diversas ocasiones en los editoriales de El País y la mayor parte de las veces (8 de 10) de manera negativa. Mientras que en El Mundo solo hace mención a él una vez y en sentido positivo. El diario de Polanco aludía tanto a él porque era otro de los supuestos conspiradores contra el empresario. Por último, ha de comentarse que a pesar de que se crearon las categorías que se enumeran a continuación, ha existido escasa o nula mención a ellas en los dos diarios a pesar de que sí que existían interconexiones entre las mismas y el caso: Unedisa, Vía Digital, Telefónica, Grupo Zeta, Juan Villalonga, Luis María Ansón, Federico Jiménez Losantos, Pablo Sebastián, Antonio Asensio, Otros. ~ 130 ~ ~ 131 ~ 5. Discusión de resultados. En este epígrafe se va a proceder a discutir los resultados extraídos del análisis de contenido con el contexto de intereses económicos y políticos de los grupos. Por una parte, en lo que se refiere a los intereses económicos, hay que recordar que Prisa era propietaria de Canal Satélite Digital. Esto convertía al grupo de Polanco en el primero que contaba con una plataforma digital. Mientras que El Mundo tenía una pequeña participación en Vía Digital, la plataforma que contaba con el respaldo del Gobierno de Aznar. Como explican García Santamaría, Pérez Serrano y Alcolea Díaz, Unidad Editorial “nunca fue capaz (…) de crear un verdadero grupo multimedia que pudiese pivotar también sobre el negocio audiovisual y que ayudase a paliar las previsibles pérdidas de sus proyectos de prensa en el tránsito hacia el digital”. Además de ello, hay que sumarle el enfrentamiento histórico entre El País y El Mundo, el primero formaba parte de grupo de los “serbios” mientras que el segundo pertenecía al denominado “sindicato del crimen”. Esto ha quedado completamente reflejado en el tratamiento que le da El Mundo a Canal Plus, la televisión de pago de Prisa, que da nombre a la plataforma digital. No obstante, el enfrentamiento de intereses económicos no solo se ha evidenciado en ese dato sino también en las referencias mutuas que se hacen ambos diarios, en la mayor parte para atacarse. Esto último también se ha visto en el tratamiento del diario de Prisa sobre los medios conservadores. Por otra parte, en lo que respecta a las vinculaciones políticas, Prisa fue el aparato mediático del Gobierno Socialista durante más de 14 años. Con el cambio de Gobierno, El Mundo pretendía suceder en el puesto al grupo Prisa, de ahí la amistad de Pedro J. con Aznar. Ambas tendencias políticas tienen también su reflejo en los resultados que se han presentado. La larga duración del gobierno de Felipe González creó un caldo de cultivo potente para el enfrentamiento entre dos bandos, algo que se manifiesta claramente en los grupos de categorías Poder Político y Medios de Comunicación. Llama mucho la atención que un asunto que debía ser plenamente judicial tuviera tantas referencias a los Gobiernos de González y Aznar. Ello evidencia el carácter político ~ 132 ~ intrínseco en el caso Sogecable. El diario El País hacia visible la lucha por el control de la estructura informativa con las siguientes palabras: Las acciones judiciales se producen al mismo tiempo que las medidas del Gobierno contra la empresa que ha lanzado Canal Satélite Digital y en combinación con un desaforado concierto de ataques desde las peanas periodísticas del poder. Todo ello viene a corroborar que estamos (…) ante un ataque concertado contra un grupo de comunicación incómodo para los actuales gobernantes (El País, 7 de mayo de 1997, p. 10). Pilar Urbano (2000) recogía lo que Garzón explicaba del caso Sogecable. Se trata de una síntesis perfecta del caso: Se veía desde el tren que lo de Sogecable era un asunto político (…). Reconozco que todavía no me he enterado de qué son las plataformas digitales. Lo que sí sé es que había dos grupos de poder enfrentados. Una opción, mezcla de privada y pública, apoyada por el gobierno de Aznar: Vía Digital. Ahí estaban Televisa, Telefónica, El Mundo, ABC, Campmany, Mario Conde… La otra plataforma, más en línea con el PSOE, era la del Grupo Prisa y de Antena-3. En cualquier momento, unos u otros cambiarán de trinchera y se pondrán de acuerdo entre ellos. Es así en el mundo del dinero y en el de la política. Lo que me subleva es que, por un pleito de poderes mediáticos que debió haberse ventilado fuera de los juzgados, metiesen en danza a los jueces, fabricando denuncias sin fuste en beneficio de los intereses de… ni se sabe quién. (p. 438). Haciendo referencia a Reig, este caso fue un claro ejemplo “la importancia que el dominio de la estructura informativa tiene para cualquier signo político en alianza con otros sectores de poder” (1998, p. 69). Los intereses económicos y políticos contrapuestos llevaron a un tratamiento distinto del caso Sogecable y de la figura del juez Gómez de Liaño, tal y como se establecía en la hipótesis y subhipótesis de la que se partía. En palabras de Reig (1998), la estructura de poder “influye decisivamente para que los mensajes tengan un contenido u otro, una intención u otra” (p.11). Por ello, si se leía El País, hablaba de la “falta de parcialidad del juez instructor” (26 de octubre de 1997, p. 14), mientras que en El Mundo era un “magistrado íntegro e insobornable” (6 de abril de 1997, p.7). El asunto Sogecable es pues una buena muestra de la interconexión que hay entre poder político-económico y el mediático y, en ella, se vio envuelta el poder judicial. La ~ 133 ~ siguiente gráfica sirve para resumir los enfrentamientos y vinculaciones a los que se han hecho referencia a lo largo de toda la investigación: Gráfico 19. Representación de los distintos enfrentamientos y vinculaciones entre las estructuras de poder implicadas en el caso Sogecable. Fuente: elaboración propia. Por último, indicar que, como anteriormente se expuso, existe una posible vía de investigación futura. Sería interesante el estudio de este caso teniendo como objeto de estudio las columnas de opinión o el género informativo. En diferentes ocasiones El Mundo ha defendido su neutralidad al respecto pero sí que ha reconocido que sus colaboradores no eran de la misma opinión y que expresaban diciendo: “No compartimos la certeza que a ese respecto exhiben algunos de nuestros colaboradores” (El Mundo, 28 de junio de 1997, p. 3). ~ 134 ~ ~ 135 ~ 6. Conclusiones. Para finalizar este trabajo de investigación se van exponer las conclusiones a las que se han llegado, teniendo en cuenta el punto del que se partía y los resultados que se han obtenido. 1- La hipótesis de la que se partía ha quedado demostrada con los resultados obtenidos. Como se ha hecho referencia anteriormente, los intereses económicos y políticos que estaban “detrás de lo aparente” (Reig, 2011) se han puesto de relieve dado que se mostraron dando un tratamiento diferente al caso Sogecable en uno y otro diario. 2- De igual manera que lo anterior, las diferentes estructuras de poder implicadas en el caso Sogecable tuvieron su reflejo en el tratamiento del juez. Tanto El País como El Mundo defendieron sus intereses económicos y políticos cuando hacían referencia a Javier Gómez de Liaño. Por ello, se puede decir que la subhipótesis que se planteaba al inicio de la investigación también ha quedado demostrada. 3- El análisis de los editoriales de ambos diarios teniendo como base la Economía Política de la Comunicación y como enfoque la Estructura de la Información Periodística ha permitido realizar una profunda comparación teniendo en cuenta los elementos contextuales que se han expuesto sobre el origen y desarrollo de ambas cabeceras y sus grupos de comunicación respectivos. 4- En relación con el punto anterior, hay que destacar la importancia que ha tenido el estudio de las vinculaciones de los grupos mediáticos con el poder político. En el caso del Grupo Prisa se ha visto reflejado el crecimiento de su grupo mediático durante el Gobierno de Felipe González, que como ya se ha dicho supuso una “guerra mediática” entre dos bandos para hacerse con el poder. 5- El análisis de las posibles vinculaciones que Gómez de Liaño con los distintos sectores de poder ha sido clave para entender por qué recibió un tratamiento diferente en los diarios estudiados y por qué actúo del modo en que lo hizo durante la instrucción del caso Sogecable. ~ 136 ~ ~ 137 ~ IV Referencias.  Bibliografía y artículos científicos. ALCOLEA DÍAZ, G., GARCÍA-PRIETO, V. (2017). España: duopolio televisivo, cambio de liderazgo y nuevo equilibrio de fuerzas. En REIG, R., LABIO BERNAL, A. (Eds.) (2017). El laberinto mundial de la información. Estructura mediática y poder. Barcelona: Anthropos, pp.119-142. ALMIRON ROIG, N. (2002). Los amos de la globalización. Internet y poder en la era de la información. 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El juez Navarro y los fiscales Gordillo y Márquez, imputados por conspiración para delinquir (1997). El País, 25 de septiembre, p. 35. El Supremo avala de nuevo la absoluta legalidad de la concesión a Canal + (1997). El País, 4 de octubre, p. 34. Un informe de la fiscalía establecía ya desde marzo que no había delito (1997). El País, día 4 de noviembre, pp. 27-28. 479 días de una causa basada en acusaciones sin fundamento (1998). El País, 18 de junio, p. 33. Larga lista de incidencias. El País, 18 de junio de 1998, p. 33. Liaño ha recibido siete varapalos de la Audiencia. El País, 18 de junio de 1998, p. 33. Uno de los suyos [editorial] (1999). El País, 2 de diciembre, p. 14. El Mundo CACHO, J. (1997). El fútbol digital y la “Prisa Militarra” de Jesús Polanco. El Mundo, 22 de agosto, p. 20. ~ 146 ~ CACHO, J. (1997). Polanco, un año después del «Golpe de Nochebuena». El Mundo, 26 de diciembre, p. 28. DE LA SERNA, V. (1997). Fin del periodismo, no de las hemerotecas. 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RESULTADOS POR EDITORIAL +- + - + - + - + - + - + - + - + - + - + - + - + - + - Grupo Prisa 0 0 0 0 3 5 0 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 El País 0 0 1 0 1 5 0 1 2 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Sogecable 0 2 2 0 0 0 0 3 3 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 Canal Plus 0 2 4 0 0 2 0 2 2 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 Canal Satélite Digital 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Cadena Ser 0 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Unedisa 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 El Mundo 0 0 0 1 6 0 3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Vía Digital 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Telefónica 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Grupo Zeta 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Medios conservadores: ABC , Época, COPE, RTVE 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Jesús de Polanco 0 1 0 0 1 4 0 0 0 0 0 1 0 3 1 0 0 0 0 1 1 0 1 0 0 2 2 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 2 0 0 2 2 Juan Luis Cebrián 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 2 1 0 5 3 0 0 0 0 1 0 0 1 3 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 José María Arazna 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Accionistas de Canal Plus/Sogecable 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 1 0 Pedro J. Ramírez 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Juan Villalonga 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Luis María Ansón 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Federico Jiménez Losantos 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Pablo Sebastián 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Antonio Asensio 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Gobierno Socialista 0 0 0 0 0 5 0 0 3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Felipe González 0 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 3 Otros 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Gobierno 0 0 0 2 1 0 1 2 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 José María Aznar 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Francisco Álvarez Cascos 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Miguel Ángel Rodríguez 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Otros 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Julio Anguita 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Otros 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Sistema judicial 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 CGPJ 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 4 6 0 0 0 0 0 0 0 2 0 0 2 2 0 0 0 0 0 0 0 1 3 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Jueces 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Fiscalía General del Estado 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 2 0 Fiscal general del Estado 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 2 0 0 1 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Caso Sogecable 0 0 0 0 0 0 0 3 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 2 0 0 1 1 0 1 0 0 2 0 Caso Liaño 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Audiencia Nacional 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 2 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 1 Sala de lo Penal de la AN 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 2 0 0 1 0 Tribunal Supremo 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Javier Gómez de Liaño 0 0 0 2 0 0 2 2 0 2 4 0 4 3 0 2 3 0 2 6 0 0 6 0 3 3 2 1 6 0 0 3 0 1 2 0 5 6 0 6 9 0 Baltasar Garzón 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 3 12 0 1 4 1 3 5 0 0 0 0 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Ismael Moreno 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 2 7 0 1 1 0 0 1 0 0 0 0 1 1 Juez Joaquín Navarro 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 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