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La crónica argentina de Ricardo Monner Sans en la revista comercial ibero-americana Mercurio (1903-1927)

Dalla Corte Caballero, Gabriela

Abstract

Se describe el accionar del literato catalán Ricardo Monner Sans, establecido en Buenos Aires en la última década del siglo XIX, que entre 1903 y 1927 contribuyó mensualmente con su “Crónica Argentina” a la Revista Comercial IberoAmericana MERCURIO de Barcelona. Los temas principales abordados en este artículo tratan las impresiones de Monner Sans acerca de las posibilidades económicas y mercantiles entre el país receptor y Cataluña, en especial a partir de la Primera Guerra Mundial.

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1 LA CRÓNICA ARGENTINA DE RICARDO MONNER SANS EN LA REVISTA COMERCIAL IBERO-AMERICANA MERCURIO (1903-1927) THE ARGENTINE CHRONICLE OF RICARDO MONNER SANS IN THE COMMERCIAL LATIN-AMERICAN MAGAZINE MERCURY (1903-1927) Gabriela Dalla-Corte Caballero Universitat de Barcelona Resumen: Se describe el accionar del literato catalán Ricardo Monner Sans, establecido en Buenos Aires en la última década del siglo XIX, que entre 1903 y 1927 contribuyó mensualmente con su “Crónica Argentina” a la Revista Comercial Ibero- Americana MERCURIO de Barcelona. Los temas principales abordados en este artículo tratan las impresiones de Monner Sans acerca de las posibilidades económicas y mercantiles entre el país receptor y Cataluña, en especial a partir de la Primera Guerra Mundial. Palabras claves: Revista Ibero-Americana – Mercurio – Ricardo Monner Sans – Crónica Argentina – historia. Abstract: It describes the actions of the Catalan writer Ricardo Monner Sans, established in Buenos Aires in the last decade of the nineteenth century, that between 1903 and 1927 monthly contributed his “Chronicle Argentina” to the Ibero-American Business Magazine MERCURY of Barcelona. The main topics discussed in this article analyze Monner Sans impressions about the economic and trading between the host country and Catalonia, especially from the First World War. Key Words: Ibero-American magazine - Mercury - Ricardo Monner Sans - Chronicle Argentina - history. Recepción: 29/12/2012 Evaluación: 22/05/2013 2 Introducción Ricardo Monner Sans, el escritor explorado en este artículo, nació el 26 de octubre de 1853, en la cuarta planta del edificio ubicado en la calle Sant Pere Més Baix nº 33 de la ciudad de Barcelona. Su padre, Ventura Monner –hijo del mataronés Vicente Monner y de la barcelonesa Rosa Valenti–, era natural de la localidad de Masnou y se convirtió en “escritor público”. Su madre, Mercedes Sans –hija de los barceloneses José Sans y Josefa Batet–, nació en la ciudad condal y se dedicó a las labores de la casa. Fue bautizado en la Parroquia de la Catedral de Barcelona el día 30 de octubre de 1853, y los nombres que se le adjudicaron fueron Ricardo José Vicente1. En 1882, después de estudiar unos años en París, y cuando contaba con casi treinta años de edad, Ricardo Monner Sans se convirtió en representante del monarca español Alfonso XII (1857-1885), y fue nombrado como cónsul de Hawai en España, el Reino que adoptó la condición de República en el año 1894. Gracias a esta función consular, editó en la ciudad de condal un trabajo etnográfico sobre el archipiélago de Hawai, con la finalidad de convencer a las autoridades de la necesidad de aumentar la participación mercantil españolas en las 19 islas hawaianas. La obra del catalán fue dedicada a Kalākaua, el penúltimo Rey de Hawái2. Tras desempeñarse como cónsul, Monner Sans se adhirió a la Sociedad Española de Africanistas y Colonialistas –creada por Joaquín Costa Martínez en 1883 en la Universidad Central de Madrid–, así como a la Real Academia de Exploración Comercial de África, con sede en Milán. Filólogo y escritor catalán, sus primeros ensayos fueron sobre poesía, narrativa e historia. En 1887 impartió una conferencia en la Sociedad Barcelonesa de Amigos de la Instrucción –fundada en 1844 por iniciativa del republicano Francesc Pí i Margall– y publicó su contribución a través de la Imprenta 1 Partida de nacimiento de Ricardo José Vicente Monner Sans, Copia del Registro Civil Municipal de Barcelona, libro 4, Registro 3877, 26 de octubre de 1853. Agradezco al abogado argentino Ricardo Monner Sans, nieto del personaje de este artículo, por compartir esta documentación. 2 Ricard Monner Sans, El Reino de Hawai. Apuntes geográficos, históricos y estadísticos. Barcelona: Librería de Juan Llordachs, 1883, p. 98. 3 de Viuda e Hijos de J. Subirana3. También se integró en la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona4; en la Société Académique franco-hispano-portugaise de Toulouse, en este caso en calidad de miembro de honor; en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Sevilla fundada en 1775; y en la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga creada en 1789. Además, entre 1883 y 1885 se convirtió en correspondiente de las asociaciones de Geografía de Toulouse, Metz, El Havre, Budapest, Tours, Lille, Berna, Saint Gal, Frankfurt, Neufchâtel...5 Sobre estas pertenencias, Monner Sans solía repetir que en sus floridos discursos se sentía como un “obrero de la ciencia geográfica española”, y que era la mejor estrategia para convertirse “en un representante de la diplomacia real”6. En 1889 Ricardo Monner Sans migró a la República Argentina, donde llegó a ser profesor de castellano y de literatura en el Colegio Nacional de Buenos Aires7, en el cual se jubiló en 19238. En todos esos años, su tarea fue defender la pureza del idioma y de la cultura española por sobre los “americanismos”, y para ello propició, entre otras actividades pro-hispánicas, la transformación del himno nacional argentino ante el Congreso Nacional para que fuesen eliminados los párrafos que criticaban, especialmente, la presencia española durante el régimen colonial. Paralelamente, el catalán Monner Sans defendió al país que lo acogió9, a su gente “gauchesca”10, y en 3 Monner Sans, Importancia y necesidad del estudio de la geografía (discurso leído ante la Sociedad Barcelonesa de Amigos de la Instrucción). Barcelona: Imprenta de la viuda e hijos de J. Subirana, 1887. 4 Actas de la Reial Acadèmia de les Bones Lletres de Barcelona, 1885 a 1902, del Arxiu de la Reial Acadèmia de les Bones Lletres de Barcelona. Véase también Diccionari Biogràfic de l´Acadèmia de Bones Lletres (2012). Barcelona: Reial Acadèmia de Bones Lletres - Fundaciò Noguera, p. 191. 5 Gregoria Celada Domínguez, y Rita Giacalone, “Estudio e índice general”, en IUSHISTORIA, Nº 5, octubre. Buenos Aires: Facultad de Filosofía, Historia y Letras, Facultad de Ciencias Jurídicas, Universidad del Salvador, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2007. 6 Monner Sans, Mi labor en el Plata, de marzo de 1889 a marzo de 1922. Buenos Aires: Schenone Hermanos y Linari, 1922. 7 Monner Sans, Antología Escolar Hispano-Argentina, para enseñanza secundaria y normal. Buenos Aires: Ángel Estrada y Cía., Editores, 1920. 8 Tomás Cullen, Conferencia del Director del Colegio Nacional de Buenos Aires, Tomás Cullen, en ocasión de los Homenajes al Prof. Ricardo Monner Sans con motivo de su jubilación. Buenos Aires, 1923, p. 8; Mariano Viada, “Ricardo Monner Sans”, en Mercurio, Barcelona, Año XXVI, Tomo 25, nº 510, 14 de octubre de 1926, p. 241. 9 Monner Sans, A Histórico pasado, risueño porvenir, Poema argentino (carta prólogo del ex presidente Bartolomé Mitre). Buenos Aires: Imprenta de la Nación, 1891. 10 Monner Sans, El lenguaje gauchesco (dedicado a Bartolomé Mitre). Buenos Aires: Félix Lajouane Ed., 1894; Monner Sans, Minucias lexicográficas, tata, tambo, poncho, chiripá. Buenos Aires: Félix Lejouane Ed., 1896; Monner Sans, Con motivo del verbo desvestirse (pasatiempo lexicográfico) con un apéndice, acerca del lenguaje gauchesco. Buenos Aires: Félix Lajouane Ed., 1895; Monner Sans, El amor de los extranjeros á la patria argentina (conferencia leída en el Salón de Actos Públicos de la Unión Ibero- 4 particular a la población infantil11. Siguiendo esta dualidad, es decir, esta dependencia personal ante su ciudad natal y ante el país receptor, desde finales del año 1902 se incorporó como “corresponsal” de la Revista Comercial Iberoamericana de la ciudad de Barcelona. Hasta su fallecimiento, producido en abril de 1927, contribuyó mensualmente con su “Crónica Argentina” con la finalidad de llegar a los miles de lectores y lectoras catalanes de la publicación MERCURIO. La revista barcelonesa MERCURIO se editó entre diciembre de 1901 y mediados del año 1938, gracias a su Edición Ilustrada dirigida por Frederic Rahola Trèmols, Rafael Vehils Grau-Bolívar y Mariano Viada Lluch. Hacia 1907, la publicación incorporó la Edición Comercial y de Transporte, primero dirigida por el estadista Simeón Mugüerza Sanz y luego por Mariano Viada Viada, el hijo mayor de Mariano Viada Lluch. Esta revista cerró sus puertas durante la Guerra Civil española (1935- 1939). A partir de entonces, los casi cuarenta enormes tomos de la publicación barcelonesa fueron repartidos entre la Biblioteca Nacional de Catalunya (BNC), las bibliotecas de la Facultat de Lletras y del Pavelló de la República de la Universitat de Barcelona (UB), y el Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona (Ca l´Ardiaca, AHCB)12. La conservación de las páginas de la revista nos permite observar que la finalidad del corresponsal Monner Sans fue dar a conocer el pasado, el presente y el futuro de su país receptor en la ciudad condal. La República Argentina le concedió la nacionalidad y, al mismo tiempo, le permitió defender la lengua española y conservar sus vínculos literarios y económicos con Cataluña. Sobre esta base, el objetivo de este artículo es demostrar la transformación del pensamiento de Monner Sans a través de su “Crónica Argentina” enviada mensualmente a Barcelona, identificando el momento crucial que representó para él el periodo de la Primera Guerra Mundial. Americana). Buenos Aires: Imprenta Nacional de J. Lajouane y Cía, 1913; Monner Sans, Homenaje de Intelectuales Españoles a la República Argentina, con motivo de su 1º Centenario de vida constitucional, 9 de julio de 1916. Buenos Aires: s/d, 1916. 11 Monner Sans, La Huérfana (comedia infantil, versos). Buenos Aires: s/d, 1894 (separata). 12 Gabriela Dalla-Corte Caballero, Cultura y negocios: el americanismo catalán de la Revista Comercial Ibero-Americana MERCURIO (Barcelona, 1901-1938). Barcelona: Fundació Casa Amèrica Catalunya, en prensa. 5 Ricardo Monner Sans y su integración a la revista catalana MERCURIO La primera contribución de Monner Sans a la Revista Comercial Ibero-Americana MERCURIO –una extensa carta de presentación enviada desde Buenos Aires a la ciudad condal el 1 de febrero de 1903–, partió de la idea del crecimiento poblacional de la capital de la República Argentina, gracias a la llegada de los inmigrantes europeos entre los cuales él mismo se incluyó: Dejó de ser la República Argentina para los españoles al menos un país misterioso; ya se sabe ahí que en esta inmensa nación lo tenemos todo: riqueza a granel, bellezas a millares, exhuberancia de vida y desmesurado afán de crecimiento. Y en cuanto a gobierno, la eterna pesadilla de los peninsulares, no estamos ni menos, ni peor servidos que ellos; digo mal: creo que en esto andamos, si cabe, un poquito mejor. De todo hablaremos con algún espacio; de lo natural y de lo artificial; de lo necesario y de lo superfluo; y en revista pasaremos industrias y comercio, provincias y territorios, desmesurando actividades para poner de bulto aquello que realmente merezca ser conocido, huyendo de sombríos pesimismos, y de lirismos que perjudican por igual a argentinos y españoles. El corazón, el cerebro de la Argentina, es Buenos Aires, con 40.000 habitantes en 1800, y con 700.000 en 1900...Sirva todo lo apuntado atropelladamente, de introducción al estudio de la República Argentina, hospitalaria tierra en donde levantaron su hogar más de trescientos mil peninsulares13. Con la finalidad de fomentar la inmigración, Monner Sans ofreció datos sobre las condiciones que gozaban los tres millones de kilómetros cuadrados de la Argentina, en parte gracias a los 2.600 kilómetros de costa marítima, teniendo en cuenta que se trataba de un país “admirablemente situado” en el que se podía cultivar “desde la tropical caña de azúcar al producto más resistente a los glaciales fríos”. La riqueza ganadera, agrícola y mineral contrarrestaba por entonces con el insuficiente número de brazos en esta vasta extensión territorial. Para el propio Monner Sans, el comercio catalán debía centrarse en esta nueva realidad para despertar a España tras la Guerra hispano-estadounidense; por ello, para aumentar el intercambio con la República Argentina como estrategia institucional, afirmó: El asunto es largo y para tratarlo despacio, si bien todo ello que, repito, sería muy largo de contar, puede sintetizarse en una frase que muy joven recogí en esa misma Barcelona, de labios de un hombre de la talla mercantil de los Plandolits y de los Serras y Parladés: el que no sabe arriesgar, no sabe comerciar. El 13 Monner Sans, “Crónica Argentina: La república Argentina. Buenos Aires” (Buenos Aires, 1 de febrero de 1903), en Mercurio, Año III, Tomo 2, nº 16, 4 de marzo de 1903, p. 54. 6 momento es oportuno para avivar el comercio, y todo induce a creer que los peninsulares no lo despreciarán14. Poco después, Monner Sans reiteró su propuesta comercial como base de la reorganización española, e insistió en la supuesta importancia de “la más rica del hemisferio descubierto por Colón”. Era hora de combatir la presencia de otros países europeos, en especial Italia, Alemania, Inglaterra y Francia, con los que su país de origen debía competir: ¡Despierta ferro! Pudiéramos decir a la industria española: póngase de pie, y con el catalejo mire y observe el crecimiento de esta tierra, y después de observado y admirado, estudie el por qué italianos, alemanes, ingleses y franceses aumentan día a día su comercio; y el de España, si no languidece, en algunos artículos, permanece estacionario. Mucho pueden hacer los gobiernos, pero mucho también, y aun quizás más, los particulares, y aunando los esfuerzos de unos y de otros. ¿Cómo no vencer en la pelea?15. Habiendo recibido la publicación del Anuario Estadístico del comercio argentino durante el año 1902, él mismo describió en MERCURIO que había comprendido con “vergonzosa sorpresa cómo Italia y Alemania nos han ido desalojando poco a poco” del comercio argentino y latinoamericano. Ambos países habían desplazado a una España que necesitaba el rejuvenecimiento de su sociedad. Paralelamente, señaló el crecimiento poblacional de Buenos Aires, que era un impulso concreto para el aumento comercial catalán: Hacer quería un extracto... para que mis lectores se dieran cuenta, siquiera aproximada, del movimiento en verdad asombroso de la primera capital sudamericana, pero en la imposibilidad de hacerlo cual yo deseaba, me limitaré a estampar algunas cifras. La población era en sí de diciembre 870.237 habitantes. Nacieron durante el año 32.430 personas y fallecieron 14.287....y basta de cifras aburridoras16. 14 Monner Sans, “Crónica Argentina: El carnaval: certamen artístico musical. Comercio de exportación. ¿Por qué se estaciona el español? Despertemos” (Buenos Aires, 1 de marzo de 1903), en Mercurio, Barcelona, Año III, Tomo 2, nº 17, 4 de abril de 1903, p. 92. 15 Monner Sans, “Crónica Argentina: Elección presidencial. El porvenir de la Argentina y del Comercio Español en ella. La enseñanza del idioma italiano. El Teatro Argentino” (Buenos Aires, 31 de marzo de 1903), en Mercurio, Barcelona, Año III, Tomo 2, nº 18, 4 de mayo de 1903, p. 120. 16 Monner Sans, “Crónica Argentina: Política. Visita brasileña. Aniversario. Dos muertos ilustres. Un nuevo escultor. Buenos Aires en 1902 (Buenos Aires, 31 de julio de 1903), en Mercurio, Barcelona, Año III, Tomo 2, nº 22, 4 de setiembre de 1903, p. 220. 7 Frente a esta situación, Monner Sans hizo una importante referencia a la llegada a Buenos Aires de los Delegados Oficiales Frederic Rahola Trèmols y José Zulueta, el primero director de la Revista Comercial Ibero-Americana barcelonesa, y el segundo, uno de los escritores catalanes más incansables de esa publicación. Especialmente fue el director de MERCURIO, el propio Rahola Trèmols, quien reconoció a Monner Sans como cronista en el extranjero, cuyo deber era “reflejar, en lo posible, de manera sintética, cuanto referente se ha dicho”17. Para Monner Sans, Ranola y Zulueta eran dos creadores comerciales que se desempeñaban entre una nueva España y un país con playas ansiosas por ensanchar las relaciones mercantiles. Y así los presentó en las páginas de su crónica: Representan perfectamente el ideal del moderno comerciante, ya que al conocimiento de los negocios, unen las dotes necesarias para exponerlos y desarrollarlos. Aquí, en esta tierra, en la que aun se cree que los que saben escribir y hablar están incapacitados para comercial, y que reina profunda división entre mercantiles e intelectuales, cayeron bien estos paladines de la producción española, demostrando con sus discursos y sus atinadas observaciones, que el porvenir es y será siempre del más inteligente. Los delegados no pierden su tiempo; pero como no he de ser yo ciertamente su cronista, pues cuanto dijera pudiera suponerse inspirado por la amistad, termino ya estas líneas augurando nuevo porvenir a la industria española si acepta los consejos que en su día se permitirán darle los que hoy recorren estas tierras en busca de datos y noticias18. Por entonces, la Cámara Española de Comercio de Buenos Aires adquirió una gran importancia en el seno de MERCURIO, ya que el literato Monner Sans describió las reuniones y asambleas generales organizadas por la entidad, así como los informes que fueron enviados a España. En esa documentación se hizo constar el intercambio mercantil entre Argentina y España, que por entonces era más que reducido, así como la situación de la comunicación entre los dos países que fue descripta como lenta. Para el propio Monner Sans, era indispensable fomentar la entidad oficial dirigida por el Gobierno, pero también era importante esperar una gran transformación desde los ámbitos privados, como lo estaban demostrando las diversas asociaciones y entidades 17 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de mayo de 1923), en Mercurio, Barcelona, Año XXIII, Tomo 22, nº 439, 14 de junio de 1923, pp. 186-187. 18 Monner Sans, “Crónica Argentina: Política. Cosechas. Los Delegados y el Comercio Español” (Buenos Aires, 31 de octubre de 1903), en Mercurio, Barcelona, Año III, Tomo 2, nº 25, 4 de diciembre de 1903, p. 292. 8 creadas por los propios inmigrantes españoles en la Argentina. Así lo hizo saber en la Revista Comercial Ibero-Americana barcelonesa: Una entidad oficial que dirige al Gobierno debe pedir a éste que haga cuanto le sea posible en pro de sus nacionales. Lo que no puede decir, dado su carácter oficial, es que los españoles, en algunas cosas, no en todas, lo esperamos todo del Gobierno. Sin intervención de la Cámara de Comercio ni del Gobierno español, se han desarrollado y viven vida próspera y sirven de modelo a las demás colectividades, el Banco Español, la Sociedad Española de Beneficencia, la de Socorros Mutuos; lo que decir quiere que, cuando hay buen deseo, y bien encaminado, el propósito se logra sin necesidad de andadores19. En pleno 1904, Monner Sans hizo llegar a los lectores de MERCURIO los datos ofrecidos por la publicación oficial del Anuario de Estadística correspondiente a 1903, cuyas cifras demostraban, según él, lo que hacía años venía repitiendo: el comercio español había descendido si se lo comparaba con otros países europeos como Inglaterra, Alemania, Estados Unidos e Italia. España se encontraba, cuanto mucho, en el octavo lugar, mientras contribuía con su propia población migrante que en gran medida sufría las propias leyes de residencia impuestas a los extranjeros: …Habiendo casi doblado la población de la República (Argentina), el comercio español ha progresado un tanto, pero no lo que imponía el crecimiento del país ni la semejanza de gustos y costumbres….La ley de residencia ha dado lugar a un verdadero torneo de oratoria parlamentaria, en que salieron a relucir todos los lugares comunes contra las inmigraciones mal fomentadas, todas las teorías socialistas y todas las ideas desperdigadas en los cientos de libros que de estas materias tratan, y que de Europa día a día nos llegan. Al lado de poco premeditados ataques contra el extranjero, se ha sentado la peregrina teoría de que el Gobierno carece de autoridad para expulsar del país a los que con razón sean para su tranquilidad una amenaza20. Le tocó el turno a las compañías navieras, especialmente a la Compañía Trasatlántica y a su gran posibilidad de fomentar la comunicación entre España y Argentina: para el cronista, el elevadísimo número de españoles que migraban debían ser apoyados por los comerciantes encargados del intercambio mercantil y por el Gobierno, ya que tanto Italia, como Francia e Inglaterra llevaban la delantera al controlar el transporte: 19 Monner Sans, “Crónica Argentina: Política. Comercio español. Un montón de noticias” (Buenos Aires, 29 Abril de 1904), en Mercurio, Barcelona, Año IV, Tomo 3, nº 31, 1 de junio de 1904, p. 131. 20 Monner Sans, “Crónica Argentina: Política. Elección. Estadística. Ley de residencia. Don Alfonso XIII. Arte” (Buenos Aires, 31 de julio de 1904), en Mercurio, Barcelona, Año IV, Tomo 3, nº 34, 1 de septiembre de 1904, pp. 216-217. 9 Vayan ustedes perdiendo tiempo ahí averiguando qué piensa fulano y zutano, si sería mejor que gobernase Juan que Diego; discurseen y banqueteen celebrando el triunfo oratorio de mengano y perengano; hagan política, mucha política, censuren mucho al gobierno, sea el que fuere, y dejen que el comercio español vaya aquí languideciendo, que por cada nave hispana lleguen aquí cuarenta de otras nacionalidades, y que los trescientos mil españoles del Río de la Plata exclamen: `¡Hasta cuándo en España no se hará patria!´. Así como Pérez Echevarría pudo decir: `¿dónde estás, oh dolor, que no te encuentro!´. Bien podemos preguntarnos nosotros si el sentido común huyó de España21. En su “Crónica Argentina”, Monner Sans señaló que el país conservaba una fabulosa riqueza ya que poseía noventa millones de hectáreas de tierra vacante, que podían ser ocupadas por colonizadores y trabajadores. La estadística de la inmigración de 1904 mostraba la llegada a la Argentina de 128.700 inmigrantes22, un número grandioso para el país que expresaba, en realidad, la preeminencia italiana (67.000) y española (39.000). Para esos inmigrantes, el país receptor era una “tierra de promisión” frente a la miseria y a las instituciones de su “patrio suelo” y de su “nativo terruño”, el cual expulsaba por entonces a su útil población: Las causas son las mismas: españoles e italianos dejan sus respectivas tierras impelidas por este afán aventurero que, sobre haber distinguido siempre a ambos pueblos, se ha avivado más ahora, porque hoy, más que ayer, las clases populares sienten deseos de bienestar y de riqueza....en verdad, aquí hay cabida para muchos, y muchas son las facilidades que para labrarse un porvenir ofrece a los hombres de trabajo, de ahí que unos y otros, italianos y españoles, se dirijan preferentemente a estas playas23. Monner dejó de escribir en MERCURIO en 1906. Su última contribución hizo referencia al fallecimiento del General Bartolomé Mitre24, precisamente el personaje histórico más importante de la organización del país que le concedió al catalán Ricardo el ingreso a la Escuela Nacional de Buenos Aires como profesor. Ahora bien: en enero de 1914, Monner Sans viajó a España e impartió una conferencia sobre la 21 Monner Sans, “Crónica Argentina: Política. Unitarios y federales. Huelgas. Inmigración. Nueva línea de vapores” (Buenos Aires, 29 de noviembre de 1904), en Mercurio, Barcelona, Año V, Tomo 4, nº 38, 1 de enero de 1905, p. 326. 22 Monner Sans, “Crónica Argentina: Veraneo. Presupuesto. Balances de 1904. Política exterior. Concurso de La Nación. Nuevo Ministro argentino en España” (Buenos Aires, 30 de enero de 1905), en Mercurio, Barcelona, Año V, Tomo 4, nº 40, 1 de marzo de 1905, pp. 382-383. 23 Monner Sans, “Crónica Argentina: Revolución. Inmigración. Comunicaciones. Ganado en pie. Instrucción pública. Nuevo Diario Español” (Buenos Aires, 27 de febrero de 1905), en Mercurio, Año V, Tomo 4, nº 41, 1 de abril de 1905, pp. 407-408. 24 Monner Sans, “Crónica Argentina: El General Mitre” (Buenos Aires, 21 de Enero de 1906), en Mercurio, Barcelona, Año VI, Tomo 5, nº 52, 1 de marzo de 1906, p. 761. 16 intransigencia las listas negras, lógico ha sido el derrumbe del presupuesto nacional; y como `en la casa donde no hay harina, todo es mohina´43. El Plus Ultra y la Crónica Argentina durante el periodo de posguerra La Primera Guerra Mundial llegó a su fin a mediados del año 1919, empobreciendo al territorio europeo: para el cronista, el mundo estaba en proceso de recuperación gracias a los nuevos bríos de la guerra económica, la “nueva Dulcinea” en manos estadounidenses44. Además, el conflicto había modificado las corrientes comerciales argentinas, y fomentado la invasión de productos norteamericanos: “los comisionistas viajantes forman legión; se publican con profusión yanqui anuncios monumentales, y no pasa mes sin que se funde un Banco. Este mes le toca al American Foreign Banking Corporation...”45. Para el cronista, la antigua lucha económica entre Alemania e Inglaterra había sido reemplazada por el conflicto entre Inglaterra y Estados Unidos, pero ambos se enmarcaban en el positivismo dominante: “no hay más ideal que la riqueza, ni Dios más milagroso que el oro”46. Ahora bien: en el periodo de entreguerras, el cronista transformó su mensaje: a mediados de 1921 afirmó que la sociedad argentina sufría la “pasividad” gubernamental ante el mayor problema internacional representado por los conflictos obreros: La realidad, la triste realidad, se va encargando de demostrar que aquí, como ahí, el proletariado, a veces con razón, a veces con exageraciones, va reclamando más y más cada día, y aquí, como ahí, se ha planteado con toda franqueza, con su séquito de intranquilidades y de crímenes, la lucha entre el capital y el trabajo. Las huelgas del puerto y de los chauffeurs...les probarán que, en esta parte del nuevo mundo, no es la vida tan risueña como muchos en la península imaginan....El Gobierno, siguiendo, sin duda, el ejemplo de lo que ocurre en diversos países europeos, adopta una actitud pasiva, y limitándose a velar por el orden público, deja que las federaciones obreras discutan con la Asociación Nacional del Trabajo47. 43 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 10 de setiembre de 1918), en Mercurio, Barcelona, Año XVIII, Tomo 17, nº 318, 24 de octubre de 1918, pp. 262-264. 44 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 6 de julio de 1919), en Mercurio, Barcelona, Año XIX, Tomo 18, nº 340, 28 de agosto de 1919, pp. 211-212. 45 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 4 de marzo de 1920), en Mercurio, Barcelona, Año XX, Tomo 19, nº 355, 25 de marzo de 1920, pp. 82. 46 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 8 de junio de 1920), en Mercurio, Barcelona, Año XX, Tomo 19, nº 365, 12 de agosto de 1920, p. 206. 47 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, junio de 1921), en Mercurio, Barcelona, Año XXI, Tomo 20, nº 389, 14 de julio de 1921, pp. 199-201. 17 Centrándose en las estadísticas económicas de Argentina, el literato advirtió sobre la normalización de la “economía de los países ayer en guerra”. En cuanto al comercio de importación, se refirió a la presencia de los países tradicionales (Alemania, Francia, Inglaterra e Italia), el absoluto predominio de los Estados Unidos, así como la actuación desconsoladora y poco menos que estacionaria de la propia España que sólo contaba con dos compañías navieras. Para Monner Sans estaba claro que “no es cuestión de patriotismo: se trata de evitar que nos acorralen marítimamente”, ya que la propia Argentina sufría, además, las prohibiciones de colocación de sus productos agropecuarios y ganaderos en condiciones favorables, siendo las dos principales fuentes de riqueza de la nación48. Por entonces, como él mismo indicó, mientras en España se llevó adelante el Congreso de Comerciantes en Ultramar, en Santiago de Chile se organizó la Quinta Conferencia Panamericana, de carácter semioficial, con la finalidad de tratar la limitación de armamentos en caso de una potencial guerra. El cronista concluyó que “es la Argentina el país más pacifista de la tierra, y su diplomacia la más franca y, por tanto, menos nebulosa”, y que en la intervención del gobierno argentino en la capital chilena, “abogó por la igualdad de todos los pueblos y abominó de la guerra, como causante de todos los males que afligen al linaje humano”49. Esta defensa nacional efectuada por un extranjero como era el propio Monner Sans, se sumó a su afirmación más clara: a partir del Tratado de Paz, y normalizada la situación económica, era indudable que el crecimiento poblacional y mercantil convertirían a Buenos Aires “en una de las ciudades más grandes del mundo”50. Y en ese contexto de valoración personal, llegó el turno de reflexionar sobre el acercamiento a la capital argentina del ex Ministro de Fomento de España, el catalán Francesc Cambó Batlle: Varias circunstancias ajenas a mi voluntad no me han proporcionado aun la oportunidad de saludar personalmente al ex Ministro señor Francisco Cambó, si bien he de confesar que adrede a estos ocho días desde su llegada, para no 48 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de enero de 1922), en Mercurio, Barcelona, Año XXII, Tomo 21, nº 404, 9 de febrero de 1922, p. 35. Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de junio de 1922), en Mercurio, Barcelona, Año XXII, Tomo 21, nº 414, 29 de junio de 1922, pp. 183. 49 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de mayo de 1923), en Mercurio, Barcelona, Año XXIII, Tomo 22, nº 439, 14 de junio de 1923, pp. 186-187. 50 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, febrero 1924), en Mercurio, Barcelona, Año XXIV, Tomo 23, nº 459, 20 de marzo de 1924, pp. 105-106. 18 confundir con los que a él se han acercado con miras políticas o financieras, ni con aquellos que, censurando su actuación de ayer, pretenden traerlo a su bando. Aquí, como ahí, hay un grupo de catalanistas exaltados, pocos por fortuna, que creen ver en Francisco Cambo a un enemigo encubierto de Cataluña. Lo que no es dado es que la prensa se ría del país, y ha dedicado al político español artículos que hacen justicia a su brillante actuación política y a sus indiscutibles dotes de financista51. Junto con Francesc Cambó, desembarcó en Buenos Aires el catalán Rafael Vehils i Grau-Bolívar. Este abogado había recibió poco antes la Medalla del Congreso organizado por la Junta Nacional del Comercio Español en Ultramar. En calidad de Delegado Oficial y representante de dicha entidad (como de la Cámara Oficial del Libro y de la Casa de América de Barcelona de la que era director52), Vehils asistió al Congreso Internacional de Historia y Geografía de América celebrado en octubre de 1924 en la capital argentina. El cronista no dejó de recordar en su informe mensual que el abogado Vehils también se desempeñaba como director de la Revista Comercial Ibero-Americana, y que era la persona indicada para beneficiar “los intereses morales y materiales de España”. Para ello, Monner Sans acompañó sus informes con los datos estadísticos oficiales del comercio exterior argentino correspondiente a 1924. Precisamente, gracias a las conversaciones que mantuvo con Vehils, el literato pudo gozar de información sobre sus proyectos (y, por ende, de los de Cambó), aunque reconoció que no se creía “autorizado para lanzarlos a la publicidad”, ya que “en alguno de los puntos tratados, la discreción se impone”. Como consta en las páginas de MERCURIO, “un deber de caballerosidad aconseja dejarle al activo Delegado la satisfacción de ser quien oportunamente diga lo que convenga en bien de los que cela y los fines que persigue”53. 51 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de julio de 1924), en Mercurio, Barcelona, Año XXIV, Tomo 23, nº 470, 21 de agosto de 1924, pp. 260-261. 52 Dalla-Corte Caballero, Casa de América de Barcelona (1911-1947). Comillas, Cambó, Gili, Torres y mil empresarios en una agencia de información e influencia internacional. Madrid: Editorial LID de Historia Empresarial, 2005. 53 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de mayo de 1924), en Mercurio, Barcelona, Año XXIV, Tomo 23, nº 465, 12 de junio de 1924, p. 207; Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de julio de 1924), en Mercurio, Barcelona, Año XXIV, Tomo 23, nº 470, 21 de agosto de 1924, pp. 260-261; Monner Sans, “Crónica Argentina (Buenos Aires, 1 de enero de 1925), en Mercurio, Barcelona, Año XXV, Tomo 24, nº 483, 19 de febrero de 1925, p. 38; Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de abril de 1925), en Mercurio, Barcelona, Año XXV, Tomo 24, nº 489, 14 de mayo de 1925, pp. 100-102. Memoria de la Casa de América de 1924, leída en la Junta de Gobierno de la Casa de América 19 Por entonces, Monner Sans era considerado “el colaborador viviente más antiguo de MERCURIO”, ya que su primera crónica databa de finales del año 190254. Una de las últimas intervenciones que aportó a la Revista Comercial Ibero-Americana, se centró en la salida del Plus Ultra desde el puerto de Palos de Moguer, y en la llegada a la República Argentina gracias al aviador y comandante Ramón Franco. Para el literato se trataba de una “hazañosa empresa”, propia de “los hijos de la inmortal nación española”, y similar a la gran contribución de Cristóbal Colón para “completar el universo al descubrir América”55. Seguir paso a paso a Ramón Franco fue, precisamente, la gran intención de Monner Sans, quien resaltó el hecho de que Franco se trasladara a la Casa de Gobierno para entregar personalmente el Mensaje del Rey Alfonso XIII al presidente Marcelo Torcuato de Alvear. Monner Sans concluyó con una interesante cavilación que el vuelo del Plus Ultra agregaba otra brillante página a su luminosa historia: poder gritar juntos las frases “¡Viva la República Argentina! ¡Viva España!”56. Imagen:RamónFrancodesembarcandoenBuenosAiresenelPlusUltra(Mercurio, 1926). el día 31 de enero de 1925, Tipografía ´La Académica´ de los Herederos de Serra Hermanos y Russell, Barcelona, 1925. 54 La Redacción, “In memoriam. Don Ricardo Monner Sans ha muerto”, en Mercurio, Barcelona, Año XXVII, Tomo 26, nº 544, 23 de junio de 1927, pp. 152-153. 55 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de febrero de 1926), en Mercurio, Barcelona, Año XXVI, Tomo 25, nº 510, 4 de marzo de 1926, p. 53. 56 Monner Sans, “De la Argentina. La llegada de Franco” (Buenos Aires, 11 y 17 de febrero de 1926), en Mercurio, Barcelona, Año XXVI, Tomo 25, nº 510, 18 de marzo de 1926, pp. 63-68. 20  Conclusiones Poco antes de fallecer, Ricardo Monner Sans dejó escrita en la revista barcelonesa su convencimiento de que “ante la vital pujanza de lo que comienza, bien puede afirmarse que a fines del presente siglo XX, la Argentina será una de las naciones más grandes del mundo colombino”57. Por ello, la última frase que aportó a los lectores y a las lectoras de la Revista Comercial Ibero-Americana reforzó el gran principio que sostuvo durante tres décadas en su “Crónica Argentina”. Como exponente de la vitalidad de las relaciones hispano-argentinas, señaló que: “en su día, comprenderán los industriales y comerciantes españoles, cuánto les interesa estudiar estos mercados, que pueden, y deberán ser, grandes consumidores de los productos naturales de España y de los elaborados por sus hijos”58. La presencia de los catalanes en la Argentina fue la última reflexión que hizo Ricardo Monner Sans antes de fallecer el 23 de abril de 192759, ya que su interés fue más catalán que español60. La Redacción de MERCURIO incluyó entonces una referencia histórica de la vida del literato, y sus miembros decidieron incorporar a su 57 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 1 de diciembre de 1924), en Mercurio, Barcelona, Año XXV, Tomo 24, nº 481, 22 de enero de 1925, pp. 16-17. 58 Monner Sans, “Crónica Argentina” (Buenos Aires, 30 de marzo de 1927), en Mercurio, Barcelona, Año XXVII, Tomo 26, nº 541, 12 de mayo 1927, pp. 111-112. 59 Monner Sans, Los Catalanes en la Argentina. Buenos Aires, Imprenta y Casa Editora Coni (con dedicatoria del autor al Excelentísimo Sr. Presidente de la Diputación Provincial de Barcelona, 1927. 60 Monner Sans, “España, cabeza de turco”, en El Diario Español de Buenos Aires, 24 de abril de 1927 (reproducido en A.A.V.V., La vida y la obra de Ricardo Monner Sans, 1853/1927. Buenos Aires, Librería de A. García Santos, Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, 1929, pp. 55-58. 21 único hijo, el abogado José María Monner Sans, como corresponsal de la crónica61. José María dirigió el Centre Català y se desempeñó como profesor de letras en el Colegio Nacional de Buenos Aires en el que se había desempeñado su padre. Con el tiempo, se convirtió en Vicedecano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata entre 1940 y 1941, y Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de 1960 a 1962, ámbito universitario que lo reconoció finalmente como Profesor Emérito. Casado con la profesora de historia María Inés Cárdenas, José María tuvo un único hijo al que llamó Ricardo. El nieto de nuestro literato, llamado precisamente Ricardo Monner Sans, nació el 30 de setiembre de 1936, y egresó del Colegio Nacional de Buenos Aires en 1953, la misma institución en la que se habían desempeñado su abuelo y su padre. Graduado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA en abril de 1959, durante la dictadura militar argentina se encargó de defender a los presos políticos. En el año 2006, Ricardo Monner Sans se convirtió en presidente honorario de la Asociación Civil Anticorrupción de la Provincia de Santa Fe. En ese momento, el nieto del cronista de MERCURIO sustituyó al fiscal de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molinas. Ricardo Monner Sans también se desempeñó como fiscal en el juicio contra el ex presidente argentino, Carlos Menem. Como él mismo señaló, hoy día la ciudad de Buenos Aires conserva una callejuela en la zona de Villa Devoto y tres escuelas primarias que llevan precisamente el nombre de su abuelo: Ricardo Monner Sans62. La ciudad condal tiene un escaso recuerdo de Ricardo Monner Sans, miembro de numerosas entidades y asociaciones culturales españolas durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX. Su producción editorial no ha sido objeto hasta el momento de un análisis profundo sobre sus contribuciones históricas, educativas, literarias y artísticas. Por ello es importante observar en este artículo la contribución que hizo este importante autor durante los años 1903 y 1927 en las páginas de la revista 61 La Redacción, “In memoriam. Don Ricardo Monner Sans ha muerto”, en Mercurio, Barcelona, Año XXVII, Tomo 26, nº 544, 23 de junio de 1927, pp. 152-153. José María Monner Sans, “Breves apuntes biográficos”, en La vida y la obra de Ricardo Monner Sans, 1853/1927. Buenos Aires, Librería de A. García Santos, 1929, pp. 423-435. 62 Agradezco al abogado argentino Ricardo Monner Sans, nieto del personaje de este artículo, sus diversas contribuciones bibliográficas e historias concedidas en Buenos Aries y Rosario entre 2011 y 2012. 22 MERCURIO, la cual se fue transformando junto a sus interpretaciones sobre los cambios institucionales, culturales y económicos entre España y Argentina, gracias a las acciones llevadas adelante por los propios migrantes en el país receptor sin contar con apoyo alguno del Estado español. Hasta el estallido de esa guerra, editó obras en las que se refirió a las dos madres, las dos banderas, las dos patrias.63 A partir de entonces, optó más por una reivindicación del país receptor.64 La lectura de su “Crónica Argentina” que él hizo llegar a Barcelona permite identificar el sentido que otorgó a la Primera Guerra Mundial como momento crucial en el proceso de sustitución de Europa por los Estados Unidos, pero también del significado de la nación española en la República Argentina. 63 Monner Sans, Dos madres: a propósito lírico-dramático en un acto (letra de Ricardo Monner Sans, escrito expresamente para la Asociación Patriótica Española, música del maestro Leopoldo Corretjer). La Plata: Talleres Litográficos (Gráficos) Solá, Sesé y Compañía, 1897. Monner Sans, “Por ambas patrias”, en Revista de Derecho, Historia y Letras. Buenos Aires, Imprenta, Litografía y Encuadernación de la Casa de Jacobo Peuser, Tomo XLI, pp. 377-379. Monner Sans, Mis dos banderas, poema hispano-argentino (prólogo de Estanislao Severo Zeballos, “Ideal Patriótico”). Buenos Aires, Imprenta Nacional, 1912. 64 Monner Sans, Ricardo, Mi labor en El Plata, de marzo de 1889 a marzo de 1922. Buenos Aires: Schenone Hermanos y Linari, 1922.