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Discurso leído después de la distribución de premios en los exámenes públicos y generales de los alumnos del Colegio de S. Felipe Neri de Cádiz celebrados al fin del curso de 1839

Lista y Aragón, Alberto, 1775-1848

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3 lElDO DESPUES DE EA DISTEIBUCIOS DE PREMIOS BN LOS ESMlEPiES P18L1C0S VGENERALES DE IOS A1T3MKOS DEt Cokgio bí ajeltpí IXm Ítí €áíii^ celebrados al fin del curso de 1839, yUU, Director regente de estudios de dicho colegio. Oficina de la Viuda éHijo de BOSGH, «í>rtíj'a9 s« kjl sa íajuwa ^ Í90 .o;'¿íSo^ CiXíiü 5^ a^nsr^^T ’io^svúXi .fi02Ca 9& Orn* tc£í¿'iy ¿í "f> ¿:lf: ’'«/ 1 \disliiiguicla coiicurrencia que tiene la dignación de eíc’jcha! uio .habrá podido obíerTar en ios exámenes que acaban de ceiciírarse, así como en el programa que sirvió para hacerlos, los principios que ha tenido presentes la Junta Directora de este colegio en la instrucción de sus alumnos; ycreo que me permitirá desenvolverlos, aunque brevemente, con alguna estension, tanto para satisfacer ála parle culta eilustrada de la sociedad, como para desvanecer algunas voces siniestras, de las que siempre tiene cuidado de esparcir la malevolencia contra toda empresa útil ygloriosa. Bien conocidos son el prospecto yreglamento de este colegio :yseguramente ellos solos bastan para que puedan formar idea del establecimiento yapreciarle en su justo valor los que hayan tenido motivo de estudiar mas de cerca yconocer esta especie de planteles. Pero álos que no han dado grande atención áeste exámen, no se les será tan fácil, con sola la lectura de los dos escritos citados penetrar el espíritu que dictó su redacción, Yque se ha grabado, por decirlo así, en los acuerdos posteriores de la Junta. Es menester que el público de Cádiz yel de la nación sepan que el colegio de San Felipe Neri tiene un carácter que ló distingue de todos los demas establecimientos de su clase; yes, el de estar esento de lodo espíritu de especulación. Un acuerdo solemne de la Junta Directora ,resuelto por unanimidad en una de las primeras sesiones que se celebraron después de la instalación del establecimiento, proclamó como principio inviolable, que la empresa no ha de ganar ni un maratfedi ; yque en el caso de que las entradas del colegio escedan ásus gastos, ha de emplearse el remanente óen mejorar la suerte de los profesores aumentando sus sueldos, óen erijir nuevas cátedras de enseñanza ;ademas de las que constan del reglamento. Se ve pues, que la asociación formada para la fundación del colegio puede sufrir pe’rdidas; pero no disfrutar ganancias: puede haber arriesgado el capital que auticipó para tan útil establecímieiiiO: pero no esperar dividendos. Esta i'csolucion es inviolable, tanto por haber procedido de la lii>re voluntad délos asociados, como por cl nuevo compromiso que la Junta toma con el público, dándole, como ahora dá, noticia de su acuerdo. No permita el cielo qne se crea que al citar este hecho importante ,es mi intención notar con la mancha de interesadas otras empresas de instraccion, no fundadas sobre el mismo principio. De ninguna manera. Así como la profesión de la enseñanza merece un lugar distinguido entre las mas nobleSj así Jos beneficios pecnniarios que puede prodncir, si se adquieren con un legítimo trabajo, son ámis ojos en grado superior honrosos ,yde que se puede gloriar, como yo mismo me glorío,^ el que llegue áconseguirlos. Pera si es digno de alabanza el que se consagra ála educación de la juventud, aun cuando reporte de su trabajo algún interes; ¿con que' voces se podrá elojiar ,al que no solo renuncia átoda ganancia, sino también anticipa sumas considerables, yse espone áverlas perdidas para siempre? Este espíritu de desinterés qne ha guiado ála Junta en todas susoperaciones, le ha dictado también la mas severa economía en favor de los padres ótutores de los alumnos.Dígalo la designación de un uniforme el mas sencillo posible aJ mismo tiempo que decente, ycuyo costo no escede óquizá es inferior al de un slmp-le vestido. Dígalo la resolución de facilitar los libros de que puede proveer el colegí álos alumnos, áun precio igual ásu costo. Mas esta economía desaparece siempre que se trata de aquellos actos públicos en que debe figurar la corporación, como ya habrá podido observar el público en la celebridad de la instalación ,yen los preparativos del local para estos, exámenes. Tampoco baí economía cuando se trata del alimento de ios alumnos ódel mejor servicio de la enssñanza.. En el momento que hulw ,aunque sola fuese un aJiamia, dispuesta úestudias traducción latina, comercio oidioma ingles, se eriperon estas cátedras. Nuigun gasto, parece escesivo cuando lo exije la uti— bdad de los discjpulos en su trato, en su disciplma,. en su instrucción. Si señcH^Si en una ciudad de comercio donde parece que no debe respirarse oti'o aire, que el de la especulación; que to, da Operación ^de ser dirijida por el espíritu mercantil ,tan honrosa, tan útil alas naciones, pero que na se funda sobre el desinterés personal, existe sin embargo una asociación que ha renunciado atoda ganancia privada por lejítima que sea ;vsi los individuos que la forman, han tenido alguna mira de iitibdad, es sola la de dar asus hijos ,ásu vista ybajo su inspección, ana educación bteraria ,que antes iban ábuscar los jovenes en países estrangeros ,no solo con grandes sacrificios pecumarios (aunque eneste caso es lo de menos), sino también con grandes peligros éinconvenientes. Pero esta utilidad no es pecubar de nuestros, acc ionarios de nueva especie; es general para todos los padres que quieran honrar el colegio con su confianza. En efecto no me engaño, señores, cuando miro como lierosa la costumbre de enviar niños ójóvenes de tierna edad á estudiar en países estrangeros. Por uno qtie venga habiendo aproveehado su tiempo ,dotado de verdaderos conocimientos j con un escelente carácter moral, la esperiencia me ha enseñado que mas de ciento vneiven con ideas erróneas en política, en moral yen religión, ysin mas instrueeion que pronunciar hien el idioma del país en que han estudiado: pero con la triste compensación de haher olvidado yaun aborrecido el suyo propio. Siemnre es vergonzoso para una nación ouna ciudad considerable enviar sus hijos áotras partes donde se instruyan. Es -una confesión de la ignorancia propia buscar la sabiduría agena. Pero es necesario tolerar esta vergüenza cuando no existen en «Ipais medios de instraccion. Los jóvenes de las principales familias de Roma iban ábuscar áAténas lo que no podían hallar en la soberbia capital del universo; yel mismo Cicerón envió á su hijo áque aprendiese la filosofía en la ciudad de Minerva ,por mas que e'l fuese tan capaz de enseñársela como prueba su inmortal obra de las Obligaciones. Esta es la ley del mundo moral: el ignorante ha de aprender del que sabe; yel inmenso poder, debido álas armas, ála política yálas riquezas acumuladas con la depredación del oriente ydel ocaso, no liberto aRoma de esta ignominia. Pues bien: esta es lo que la Junta Directora solicita borrar para siempre en el pueblo de Cádiz, creando un instituto en que se enseñen todos los ramos de instrucción secundaria que pueden aprenderse en los paises estrangeros. Matemáticas ,física espernnental ,idiomas sabios antiguos ymodernos, historia, humanidades, comercio ;he aquí todo lo que iba áestudiarse á los colegios de Francia éInglaterra: he aquí lo qne puede aprenderse en el de San Felipe Neri, sin ser necesario olvidar la lengua propia ni renunciar al carácter nacional ,ni adquirir ideas y modales contrarios ánuestro espíritu ycostumbres ,ni recibir falsas nociones sobre los principios religiosos, ni separarse en fin de sus padres, que son la primera ymas sagrada autoridad que Dios ha concedido ála juventud, ycuya memoria, instrucciones y consejos se borran fácilmente átanta distancia en la primera edad. No soi de los que creen perniciosos óinútiles los viages: al contrario nada estiende mas, en mi opinión, la esfera de la inteligencia: nada ofrece nn pábulo mas fecundo ásu actividad, qne e! espectáculo de otras leyes, otros usos yotras ideas, yla comparación de las grandes anomalías de la especie humana. Pero enviad un joven, apenas salido de ia infancia ,áun colegio estrangero: ponedlo bajo la influencia de maestros, en quienes es habitual yaun proverbial la preocupación de la barbarie española: que íea allí los libros que la pxxsclaniaa yios que desfiguran coi» caluniuias la noble historia de nuestra nación :que ”se olvide enteramente, si es que ia conoció alguna vez, de nuestra gloria literaria, política ymilitar; yveréis que buen esoafiol adquiere la patria cuando se restituya ásu seno. Los viages son lí tiles cuando hai en ol viajante capacidad para compararesí^a es cua’’- do su carácter ysu inteligencia están va formados r"cuando haya estudiado por lo menos el idioma, la historia yla literatura de stt patria; cuando posea los principios de las ciencias mas Utiles; en una palabra ,cuando haya aprendido áver, yno s^a fácil que seduzca su corazón ósu espíritu el primer charlatán "ó malvado que se le acerque. T•^3" adquirido los fundadores del colegio de San Felipe consiste en haber arrostrado una empresa costosa, pero útil, sin miras ningunas de interes, ysolo con el objeto de un bien que no es peculiar áellos; sin¿ jeneral. En yista de estas consideraciones podrá conocerse la injusticia con que no se ha dudado decir yaun escribir que este colegio no era mas «na aca^mia. como otras muchas :yya se sabe lo queeii Cádiz se entiende por esta voz, una escuela' de primeras letras ode educacioa del bello sexo. Aun si hubieran dicho colegio, no. nos hubiéramos contentado con la comparación. Estamos, prontos á'ceder á. todos en instrucción yen saber: pero ¿cuales el que se ha fundado con ideas tan desinteresadas? ;ett que estableeimiento privado se admiten aknnnos gratuitos reaunciaadn aun el dOTccho de elejirlos? pues el nombramiento de los doce aqmenes ademas de la instrucción se les samimstran libros, aléanos de ellos costosos, ydemas enseres necesarios, perteuece al Exemo. Ayuntamiento de esta ciudad, privándose así los individuos de la Junta de un gusto, mui inocente ynatural, de que las plazas recayesen en sus protejidos particulares. Tampocoha faltado quien haya querido dar al establecimiento, un matiz político. Esta acusación puede haber sido suierida por la malignidad: pero es todavía mas necia que maligna. Anestro objeto, es formar jóvenes instruidos, virtuosos, amates de su religión, de su patria yde sus leyes. Cuando, lleguen áser hombres; cuando, sean capaces, de conQ-cer los intereses públicos íaspersonas ylas cosas, entonces, si todavía existen los partidos qus desgraciadamente dividen el noble campamento de nuestoa lejitima rema Isabel U, podrán elejir el que les parezca mejor. Ahora deben aprender la bteiatura, no la polémica :las matemáticas, no la política; las verdades eternas de la historia yde la moral, no las pasiones efímeras de Ja presente época. Dejémosles, gozar en esta tierna edad h.dor de la fantasía juvenil harto tiempo queda después para que el soplo helado, de la política disipe- Jas, ilusiones, placenteras yseque. los afectos benévolos. Yo por mí parte puedo decir, que si mí intención fuese ccutinaar en las lides de los partidos, no hubiera abandonado el verdadero campo de batalla que seguramente no está en Cádiz. Los fundadores del colegio quieren su prosperidad yno su ruina; yesta seria la consecuencia necesaria de «na parcialidad, que ademas de ser absurda ,porque los niños nada pueden entender, ni hacer ni decir en estas materias ,ofendería álos padres de opinión contraria ála que tuviésemos la necedad de propagar entre los alumnos. Hav otra diferencia esencial entre este establecimiento y los demás de su clase: diferencia, sobre la cual conviene llamar la atención del público- Los prospectos yreglamentos mas sabios pueden violarse fácilmente, cuando los que tos han de cumplir yegecutar dependen sola de sí mismos. El gefe de una casa de educación, por negligencia, debilidad úotros motivos, puede faltará las leyes que el mismo baya dictado. Pero esto es im-- posible en Sau Felipe Yeri; porque los directores de la casa, aunque egecutores de la ley ,están sobrevigilados por una au-- toridad superior, que es la de la Junta Directora :sobrevigilancia perpetua, indeclinable ,ejercida de oficio según el reglamento ,por dos visitadores mensuales, yejercida oficiosamente por cualquier individuo de la Junta áquien nadie puede quitar el derecho de observar los abusos ydenunciarlos ála corporación. Yno hay que decir que estos sobre vijilautes podrán, ó por cansancio 6por bondad ,tolerar infracciones del reglamen- to. Tienen sus hijos aquí, yestán interesados como los demas padres de los alumnos ,en que no se introduzcan corruptelas ni en la eirseñanza ni en el orden ydisciplina del colegio. Ei reglamenta que ellos han dictado, no se barrenará; pues ellos mismos están átodas horas sobrevijilando su observancia. Así que los padres, áquienes la lectura del reglamento ydeLprospecto haya inspirada confianza, tienen una garantía segura de que no será engañada: pues individuos tan interesados como ellos, porque son padres, velan continuamente áfin de que no se frustre. De esta preciosa vígílancra ,cuyos escelentes efectos se han sentido ya, nace que ápesar de la suavidad de ios castigos, la certeza de sufrirlos en casa d.e falta, obliga álos alumnos ála observaacia del orden; que na hava en las clases diferencias ni predilecciones jporque dentro de ellas no bav mas títulos que ía aplicación y. la capacidad; que el celo delos profesores reva— fice con el de los individuos de la Juntar en fin, que en todas materias presida álas deteruiinaciones la justicia mas imparciaieoiuo habrá, podida observarse en algunos de los premios dados al mérito indigente ydesvalido. La justicia, virtud inav rara en da tierra, es la que mas debe inculcarse álos alumnos ;ysolopueden aprenderla con el ejemplo. Estos son los principios que han dirigido en sa empresa á los fundadores del colegio de San Felipe: pero en rano hubieran sido sus intenciones las mas rectas, las mas desembarazadas de toda mira de interes, de todo espíritu de partido: en vano hubieran conseguido presentar la mas segura garantía del orden yde la disciplina interior, si un plan de estudios defectuoso comprometiese los progresos de la juventud en la instrucción. Foreste motivo me veo obligado tanrbien áaprovecharme de esta ocasión para desenvolver las ideas en que se funda el que se ha insertado en el reglamento, yque tiene ya la publicidad competente. Su primer objeto ha sido satisfacer las necesidades intelectuales de nuestra época en las diferentes carreras áque pueden dedicarse los jóvenes, concluidos los estudios de segunda enseñanza. Las matemáticas en toda su estensiou, son en el dia necesarias para un gran número de profesiones militares yciviles: son el mejor fundamento de casi todas las artes útiles: son el adorno mas apreciable del hombre culto. Así ademas de la enseñanza completa de las puras, incluido en ellas el cálculo infinitesimal, sin el cual no se puede decir que se conocen las ciencias esactas en el estado en que hoy se hallan, se La añadido el estudio elemental de la astronomía yde la mecánica cuyas aplicaciones son inmensas. ’ Los estudios de filosofía son preliminares para todas las facultades mayores. El de la física auxiliada de las matemáticas, estiende su utilidad álas artes. En fin es imposible que en el estado actual de la civilización pueda el hombre inteüjente prescindir de las cuestiones relativas al oríjen de sus ideas, ala moralidad de sus acciones ,álas leyes que rijen el universo físico, moral eintelectual. En el estudio de la lógica hemos renunciado ála esplicacion por medio de sistemas mas ó menos plausibles, del misterio de la existencia humana; ynos hemos contentado con esponer un hecho sencillo éindudable, cual es la facultad de analizar que reside en el hombre: esto es, ta tacuitad de fijar sucesivamente su atención en las diver- MS partes opropiedades de un compuesto físico ómetafisico. En cuanto ala moral ,hemos procurado deducirla de los dos sentimientos que nadie ha negado hasta ahora ála especie humana: esto es, el sentimiento social yel religioso. Pero existe en nuestro corazón otro sentimiento ,cuto cultivo, no miraao hasta ahora como necesario, contribuya, aunque directamente, áperfeccionar aquellos dos ;yproporcionándonos una nueva serie de placeres intelectuales, debilita el estimulo de los materiales entreteniendo agradablemente la imaginación. Tal es el sentimiento poético, conocido con el nombre de genio en el artista, con el de gusto en el literato. En vano se han hecho esfuerzos inútiles yridiculos para borrar las -9- V humaDÍdades del numero de las ciencias, yla poesía del numero de las artes. No hay en el hombre scntimiepto, no h^ instinto alguno que el estudio yla análisis no conTiertan en ideas: y esta idea es siempre el origen fecundo de una ciencia ,yde sus principios se deducen las reglas para las artes. Lo mismo sucede con el sentimiento de lo bello ylo sublime. Hemos creido pues, con razón, que las humanidades que perfeccionan al orador yal poeta: la música, que dá origen ála mas encantadora de las artes cuando se reúne áella la poesia, yel dibujo, tan necesario para todas las artes que hablan ála Tista, debían ocupar un lugar distinguido en la enseñanza. Pero al mismo tiempo se ha tenido por imposible formar un buen literato sin el conocimiento de las lenguas sabias antiguas Vmodernas. Un español necesita del latín, si ha de escribir bien el idioma palfio. El griego, el francés yel ingles abundan en escritores clásicos ,que es preciso conocer si hernos de comparar imparcialmente los ge'neros, los autores ylos diversos gustos de las naciones: ysino se ha incluido en el estudio de las lenguas sabias el de la italiana, no ha sido seguramente por olvido ni por desprecio: uno yotro serian injustísimos :sino por la facilidad que tendrá para aprenderlo por sí mismo el alumno que conozca bien el castellano yel latín. Pero el francés yel ingles, ademas de la utilidad que proporcionan al literato ,tienen otra de diferente orden para los que hayan de dedicarse ála carrera del comercio ,en cuyo fa.- vor se ha erigido una cátedra de esta ciencia. Mas debe adverr tlrse que en la enseñanza de aquellos dos idiomas no se atenderá solamente áque los alumnos los hablen yescriban con corrección: sino también áque los traduzcan con toda la perfección posible sin resabios de estrangerismo ,yáque conozcan las apreciables literaturas de aquellas naciones. En fin, el estudio filosófico de la historia es ya de primera necesidad: puesto que es para la moral yla política, lo que la historia natural para la física. No hemos podido presentar al público, como se ofreció en el programa de los exámenes, el ensayo que ya hemos hecho en este ramo, por haber caído enfermo el único discípulo que asistía ála clase d.e historia. Las clases de geografía ,cronología ehistoria natural son preliminares, las primeras para el manejo de los mapas, estudio de la historia einteligencia de los autores latinos, yla tercera para el de física. Yo creo haber enumerado todos los estudios de segunda enseñanza ,útiles al hombre culto ynecesarios para las diferentes carreras. Mas no quisiera que los padres ai los alumnos se engañasen en esta enumeración. Es menester no olvidar que ni en las clases de los colegios, ni en las universidades se forman