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¿Existe relación entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantalla en alumnos y alumnas de educación primaria?

García Lugo, María

Abstract

Cada vez es más común entre los escolares el estilo de vida sedentario, estilo que provoca riesgos para la salud. La finalidad de esta investigación fue analizar si el tiempo que los niños y niñas de Educación Primaria dedican al uso de tecnologías se relaciona con el tiempo que destinan a la realización de actividad física, así como analizar la relación entre distintas variables. En este estudio participaron 93 padres de niños y niñas, con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años y escolarizados en un centro educativo de Sevilla. Para la recogida de información se hizo uso de un cuestionario, adaptación de otro ya validado y publicado. Los resultados mostraron que no se apreciaba ninguna relación entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantalla. Sin embargo, las horas semanales de actividad física no superan a las horas dedicadas al uso de pantallas en ninguno de los ciclos de Primaria. Respecto a las recomendaciones que señalan organismos internacionales, los resultados indican que la media de actividad física que realizan los sujetos supera el mínimo recomendado para un estilo de vida saludable mientras que la media de uso de pantallas supera el máximo recomendado.

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1 ¿EXISTE RELACIÓN ENTRE EL TIEMPO DE ACTIVIDAD FÍSICA Y EL TIEMPO DE PANTALLA EN ALUMNOS Y ALUMNAS DE EDUCACIÓN PRIMARIA? Grado Educación Primaria Autora: María García Lugo Tutora: Beatriz Bachero Mena Investigación en el ámbito de la educación 2 ÍNDICE 1. Introducción y justificación…………………………………………………………………4 2. Marco teórico………………………………………………………………………………. 5 2.1 Actividad Física……………………………………………………………………5 2.2 Inactividad Física y sedentarismo………………………………………………….8 2.3 Nuevas Tecnologías………………………………………………………………10 3. Objetivos…………………………………………………………………………………...13 4. Metodología de la investigación……………………………………………………………13 4.1 Diseño del estudio………………………………………………………...………13 4.2 Descripción de la población objeto de estudio…………………………………….13 4.3 Instrumentos y procedimiento de recogida de datos………………………………16 4.4 Identificación de las variables…………………………………………………….17 4.5 Procedimiento…………………………………………………………………….18 4.6 Análisis estadísticos………………………………………………………………19 5. Resultados………………………………………………………………………………… 20 6. Discusión…………………………………………………………………………………..25 7. Conclusiones……………………………………………………………………………….28 8. Referencias bibliográficas………………………………………………………………….29 9. Anexos……………………………………………………………………………………..31 3 Resumen Cada vez es más común entre los escolares el estilo de vida sedentario, estilo que provoca riesgos para la salud. La finalidad de esta investigación fue analizar si el tiempo que los niños y niñas de Educación Primaria dedican al uso de tecnologías se relaciona con el tiempo que destinan a la realización de actividad física, así como analizar la relación entre distintas variables. En este estudio participaron 93 padres de niños y niñas, con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años y escolarizados en un centro educativo de Sevilla. Para la recogida de información se hizo uso de un cuestionario, adaptación de otro ya validado y publicado. Los resultados mostraron que no se apreciaba ninguna relación entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantalla. Sin embargo, las horas semanales de actividad física no superan a las horas dedicadas al uso de pantallas en ninguno de los ciclos de Primaria. Respecto a las recomendaciones que señalan organismos internacionales, los resultados indican que la media de actividad física que realizan los sujetos supera el mínimo recomendado para un estilo de vida saludable mientras que la media de uso de pantallas supera el máximo recomendado. Palabras Clave Actividad física, pantallas, sedentarismo, cuestionarios, escolares Abstrabct Sedentary lifestyle is increasingly common among schoolchildren, a style that causes health risks. The purpose of this research was to analyze whether the time that children in Primary Education dedicate to the use of technologies is related to the time they spend performing physical activity, as well as to analyze the relationship between different variables. This study involved 93 parents of children aged between 6 and 12 years and schooled in an educational center in Seville. To collect the information, it was used a questionnaire, adapting other already validated and published. The results showed that there was no relationship between physical activity time and screen time. However, the weekly hours of physical activity do not exceed the hours dedicated to the use of screens in any of the Primary courses. Regarding the recommendations indicated by international organizations, the results indicate that the average physical activity performed by the subjects exceeds the minimum recommended for a healthy lifestyle while the average use of screens exceeds the maximum recommended. Key Words Physical activity, screens, sedentary lifestyle, questionnaires, schoolchildren 4 1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN El sedentarismo es un término que hace referencia a la acumulación o exceso de tiempo que le dedicamos las personas a las conductas sedentarias, es decir, refleja “poco movimiento”. Reducir el sedentarismo y aumentar la actividad física son dos grandes prioridades de intervención para prevenir la obesidad y el riesgo cardiovascular (Trujillo, 2011). La inactividad física es la cuarta causa de muerte en los niveles económicos medios y altos y también está directamente relacionada con la segunda y tercera causa de muerte en los países desarrollados. Algunos estudios han documentado que más de un 50% del tiempo diario en jóvenes se invierte en conductas sedentarias y otro 45% en actividades físicas ligeras. Apenas un 3% del tiempo diario se empleó en actividades físicas moderadas y vigorosas (Treuth et al. 2007). El cuerpo humano, sobre todo el de un niño tiene la necesidad de moverse, pero a pesar de esta necesidad fisiológica la práctica de actividad física es cada vez menor. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sociedad ha sufrido un cambio radical debido a modos de vida cada vez más sedentarios por el uso del transporte motorizado y la utilización cada vez mayor de pantallas para el trabajo, la educación y las actividades recreativas. Estas últimas han llevado a que los niños y niñas cambien su comportamiento y las actividades que realizan durante su tiempo de ocio. Hace años, las actividades que practicaban los alumnos de primaria se basaban en jugar de forma activa en las calles, socializando de forma directa. De esta manera, se desarrollaban cualidades físicas, psíquicas y sociales (Adhanom, 2020). Por otro lado, el uso de la tecnología digital por parte de los niños ha aumentado rápidamente durante la última década, lo que plantea preguntas importantes sobre cómo el tiempo dedicado a actividades mediadas digitalmente puede afectar a los niños en otros aspectos. Según la evidencia el uso moderado de la tecnología es beneficioso para el bienestar mental de los niños y para sus relaciones sociales, pero cuando se habla de actividad física, la evidencia es mixta, es decir, no nos aporta mucha claridad (Trujillo, 2011). Actualmente en los medios de comunicación se tiende a mostrar las nuevas tecnologías como algo negativo para los jóvenes sin tener en cuenta que muchas de estas también brindan oportunidades de movimiento y educación. Un claro ejemplo lo podemos observar en estos últimos años de pandemia por Covid-19 en los cuales las pantallas han permitido que las personas y concretamente los niños puedan desarrollar actividad física dentro de sus propios hogares (Posso et al., 2020). Por lo tanto, como no existe un consenso de si las TIC benefician 5 o disminuyen el tiempo que los niños dedican a la actividad física, en esta investigación se intenta indagar sobre si existe una relación positiva o negativa entre la actividad física y el tiempo de uso de pantallas, concretamente en escolares con edades comprendidas entre los seis y los doce años. 2. MARCO TEÓRICO 2.1 Beneficios de la actividad física Uno de los conceptos claves de esta investigación, es el de actividad física, y por lo tanto es necesario aclarar su significado. Si nos remontamos a los inicios del término hay que destacar a Jeremiah Noah Morris, conocido como “el hombre que descubrió el ejercicio” puesto que la actividad física fue una de sus grandes líneas de estudio cuando aún no se había publicado ningún artículo sobre dicho término, de ahí que tardase casi diez años en demostrar que existía una relación directa entre la realización de actividad física y la disminución de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares (Martínez, 2011). La ciencia de la actividad física es muy reciente, pero sin embargo estos conocimientos no son nuevos ya que en la Historia Antigua ya se reflejaban ideas relacionadas con esta ciencia. Pero fue con la II Guerra Mundial, cuando comenzaron en Londres las primeras investigaciones que relacionan la actividad física laboral y las enfermedades cardíacas, es aquí donde destaca el papel del epidemiólogo Jeremiah Noah Morry. Este médico concluyó en su estudio llamado “London Busmen Study” que la mortalidad por enfermedad coronaria era menor en los cobradores de autobuses, que subían y bajaban de 500 a 750 escalones al día, que la de los choferes que se pasaban sentados la mayor parte de la jornada laboral. Estos resultados llevaron a la hipótesis de que la inactividad física era un factor importante en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, aunque para intentar que dicha hipótesis fuese aceptada por la comunidad médica, Morry aplicó su investigación a otras profesiones, obteniendo los mismos resultados. Más tarde, a mediados de la década de los setenta y principios de los ochenta, Morry estudió la actividad física en el tiempo libre de los funcionarios públicos, y demostró que la actividad física vigorosa ejercía un efecto protector contra la mortalidad. La contribución científica de Morry provocó la necesidad de incorporar la actividad física en las políticas de salud pública en todo el mundo (Secchi, 2012). 6 En cuanto a la definición clásica, la actividad física es “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que produzca un gasto energético mayor al existente en reposo” (Neufeld, 2014). La Organización Mundial de la Salud (OMS) completa la definición de actividad física añadiendo que “es cualquier movimiento corporal producido por la contracción de los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía por encima del nivel basal. La actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una persona” (Adhanom, 2020). Por otro lado, el Consejo Superior de Deportes en 2010 estableció que “la actividad física se define, como un movimiento corporal producido por la acción muscular voluntaria que aumenta el gasto de energía. Se trata de un concepto amplio que engloba el término de ejercicio físico” (Sancho Castrillo, 2015). Tras estas definiciones, podemos observar que la mayoría de ellas comparten que la actividad física es cualquier movimiento corporal, sin embargo no todo puede considerarse actividad física ya que para que esta exista, la acción debe tener una intención, es decir, los movimientos reflejos no pueden considerarse actividad física (Valencia, 2013). También hay que destacar que los términos actividad física, deporte y ejercicio físico son muy utilizados y esto hace que poco a poco se vayan convirtiendo en sinónimos para la mayoría de la población o que estos adquieran un significado demasiado general (Red Española de Investigación En Ejercicio Físico y Salud et al., 2016). Es necesario conocer qué nivel y qué tipo de actividad física son los adecuados para los niños, concretamente para los escolares que se encuentran en el intervalo de edad de 6 a 12 años. En la discusión de un artículo publicado en 2012 (Chodzko-Zajko et al., 2012), se menciona que, aunque en la mayoría de los documentos está muy extendida la idea de que lo recomendable es realizar 30 minutos diarios de actividad física, nuevas evidencias aconsejan aumentar la cantidad de actividad física a 300 minutos semanales puesto que se ha demostrado que dedicar mayores tiempos a la realización de actividad física proporcionan mayores beneficios para la salud (Chodzko-Zajko et al., 2012). En cambio, una publicación de la OMS en 2010 establece las recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud atendiendo a tres intervalos de edad: de 5 a 17 años, de 18 a 64 años y de 65 años en adelante. De acuerdo con el objetivo de dicha investigación educativa, nos centramos en las que se mencionan para el primer intervalo de edad, que son: 7 1. Los niños de 5–17 años deberían acumular un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa. 2. La actividad física durante más de 60 minutos reporta beneficios adicionales para la salud. 3. La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar actividades vigorosas, en particular para fortalecer los músculos y los huesos, como mínimo tres veces a la semana. 4. Limitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias, particularmente el tiempo de ocio que pasan frente a una pantalla (National & Pillars, 2010). Atendiendo a los beneficios que encontramos al realizar actividad física en la infancia, distinguimos tres categorías: salud durante esta etapa, un aumento en la probabilidad de realizar actividad física en la etapa adulta y en consecuencia salud durante la edad adulta. En la primera categoría, los beneficios que se destacan la prevención del sobrepeso y la obesidad durante la infancia, el desarrollo adecuado de los sistemas cardiovasculares y musculoesquelético, la mejora de la salud mental (autoestima, función cognitiva, etc) y de las interacciones sociales. En la segunda categoría se encuentra el aumento de la probabilidad de ser una persona activa. Y en la tercera y última categoría se refleja la mejora de la masa ósea, la reducción de la morbilidad y la mortalidad por enfermedades crónicas y la disminución en la probabilidad de tener obesidad durante la edad adulta (Merino Merino & González Briones, 2006). Profesionales advierten que la mejor medicina es la que previene y aunque la actividad física no elimina las enfermedades, si permite una mejor adaptabilidad a las mismas. Por lo tanto, es necesario dejar tiempo diario para realizar actividad física ya que el organismo lo agradecerá. Entre los beneficios de la actividad física se encuentran la mejora de la propia actividad física y del sistema inmunológico; mayores niveles de vitalidad y energía; el fortalecimiento de la estructura ósea y muscular; la prevención de enfermedades crónicas; el control del peso corporal; la reducción del estrés, la ansiedad y la depresión; fomento de oportunidades para socializar y de vida independiente. Por otro lado, los beneficios que se pueden ver en la salud derivados de la práctica de actividad física son: la disminución del riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes, cáncer de colon y osteoporosis, además del riesgo de caídas; el incremento o mantenimiento de la fuerza, flexibilidad y densidad de los huesos; la mejora de la salud mental y el humor; la desaparición de los síntomas de ansiedad y depresión, mejorando las habilidades sociales; la reducción de la grasa del cuerpo y el aumento de la masa de los músculos (Camargo et al., 2015). 8 En otro artículo escrito por Sandra Matsudo (2012), los beneficios de la actividad física se clasifican en: beneficios de la actividad física dentro del lugar de trabajo, beneficios de la actividad física en fase escolar y beneficios de la actividad física en la salud. De acuerdo con esta investigación, se deben destacar las dos últimas categorías. En primer lugar, en la fase escolar, los niños y adolescentes aumentan la frecuencia a las clases y el desempeño académico y vocacional; mejoran la relación con los padres y la responsabilidad; se reducen las alteraciones del comportamiento; disminuye la delincuencia y el consumo de alcohol. En cuanto a los beneficios que se destacan para la salud, distingue varias subcategorías: ▪ Beneficios antropométricos, por ejemplo, el control de la grasa corporal, el fortalecimiento del tejido conectivo o el mantenimiento de la masa muscular, la fuerza y la densidad mineral ósea. ▪ Beneficios fisiológicos como el aumento del volumen de sangre circulante, la reducción de los marcadores antinflamatorios asociados a enfermedades crónicas o la disminución de la frecuencia cardíaca. ▪ Beneficios psicosociales y cognitivos como la mejora del autoconcepto, el estado de ánimo, el insomnio o la disminución del estrés. ▪ Beneficios asociados a las caídas por el aumento de la fuerza muscular o la mejora del tiempo de reacción. ▪ Beneficios terapéuticos, cuando se tratan enfermedades como la enfermedad arterial coronaria, los trastornos de ansiedad, la diabetes, el dolor de espalda, la obesidad, etc (Matsudo, 2012). 2.2 Inactividad Física y sedentarismo La inactividad física y el sedentarismo son dos conceptos relacionados con la actividad física que habitualmente se utilizan como sinónimos, pero no lo son. Según la Real Academia Española la inactividad física indica falta de una cosa, en este caso de actividad física, por lo que este término se puede definir como la escasez de actividad física notable para la salud, más bien de intensidad moderada a vigorosa. En cambio, define el sedentarismo como la acumulación o exceso de tiempo dedicado a conductas sedentarias, de “poco movimiento”, por debajo de un umbral de intensidad de 1.5 MET (Trujillo, 2011). Otro autor defiende que el sedentarismo es “un modo de vida con poco movimiento” (Rivera-Tapia et al., 2018). 9 Atendiendo a las causas que provocan sedentarismo podemos decir que existen diferentes factores que explican por qué la reducción de la actividad física se agudiza durante el período crítico del desarrollo y el movimiento de los niños y adolescentes. Por un lado, están los factores fisiológicos, estos hacen referencia a que, de forma natural, el desarrollo del niño tiende a provocar una disminución en la actividad física ya que le dedican más tiempo y atención a actividades de carácter intelectual. Durante el período anterior a la pubertad, el niño se vuelve más sedentario y su nivel de actividad física decae en relación con etapas anteriores de la vida. Por otro lado, la escasa práctica de actividad física puede verse agravada por los factores socioculturales como los cambios en los tipos de juegos de los niños, los hábitos alimentarios, los avances tecnológicos o la presión del rendimiento académico (Cigarroa et al., 2016). Lamentablemente, la inactividad y sedentarismo son algunas de las principales causas del aumento del peso corporal y de la baja competencia motriz en los niños. El poco tiempo dedicado a la actividad física y el abuso de actividades sedentarias y malos hábitos, son comportamientos que están muy presentes en la población infantil y que están provocando en los niños el desarrollo de enfermedades crónicas, complejas y multifactoriales como es el caso de la obesidad. Los niños con sobrepeso u obesidad durante su infancia tienden a padecer dicha enfermedad en su etapa adulta, además las bajas oportunidades de movimiento tienen efectos negativos en su desarrollo ya que sus habilidades motoras pasan a ser muy pobres. Estos niños presentan una competencia motriz inferior en el equilibrio, la carrera, los saltos, los lanzamientos, etc. El desarrollo psicomotor se ve muy afectado por el sedentarismo en los niños, es decir, el sistema sensorial, motor, mental y la interacción social pueden no avanzar a niveles cada vez más complejos (Cigarroa et al., 2016). Además, actualmente la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en la mortalidad mundial y para frenar esta situación, la evidencia aconseja la práctica deportiva temprana ya que esta reduce los riegos en enfermedades cardiovasculares, enfermedades como la diabetes, la hipertensión y en debilidades psicológicas como la autoestima o la depresión entre muchas otras (Ramírez- Granizo et al., 2018). Algunos estudios han encontrado que el tiempo de pantalla está asociado con una actividad física reducida, mientras que otros argumentan que la relación no es directa y que reducir el tiempo de pantalla no necesariamente motiva a los niños a dedicar más tiempo a la actividad física (Milner & Blyth, 1995). En una investigación que abarcaba a niños de 4 a 11 años, se descubrió que el 37% tenía un bajo nivel de juego activo, el 65% hacía uso de elevado 16 Total 100% Tabla 4 Ingresos de las familias SMLV Porcentaje <1SMLV 14% 1-2 SMLV 62,4% 3-4 SMLV 22,6% 5-6 SMLV 1,1% Total 100% SMLV: Salario mínimo legal vigente. 4.3. Instrumentos y procedimiento de recogida de datos Para la recogida de datos, se utilizó el cuestionario “Cuestionario para la medición de actividad física y tiempo de pantalla en niños de Educación Primaria”. Este cuestionario, que se puede observar en el Anexo 1, es una adaptación de otro ya validado y publicado en un artículo que recoge una investigación sobre la “Confiabilidad de un cuestionario para medir la actividad física y los comportamientos sedentarios en niños desde preescolar hasta cuarto grado de primaria” (Camargo et al., 2015). En cuanto a las partes que se pueden distinguir en el cuestionario, encontramos: la primera parte, se aprecian los títulos “Información familia” e “Información del niño” donde los padres de forma anónima deben proporcionar información respecto a sus estudios, trabajo, e ingresos y, por otro lado, la edad, el curso, las enfermedades y el género de su hijo/a. En la segunda parte del instrumento, aparecen los campos relacionados con la actividad física, en primer lugar, se debe marcar si practica o no la actividad que se describe y después completar la tabla semanal con los minutos que realiza dicha actividad. La dinámica es igual para la última parte del cuestionario donde se reflejan los ítems relacionados con el tiempo de pantalla. Al final del cuestionario aparece un apartado de aclaraciones para que los padres puedan redactar cualquier aspecto que consideren relevante para la investigación. 17 La recogida de datos se llevó a cabo durante una semana. El martes 8 de marzo de 2022 se le proporcionó el instrumento al CEIP San Juan Bautista, la directora de dicho centro junto con los profesores de la asignatura de Ed. Física repartieron equitativamente los 120 cuestionarios entre los seis cursos y las dos líneas que encontramos en la Educación Primaria del centro seleccionado. De forma aleatoria se les hizo entrega a los diferentes alumnos para que los cuestionarios llegasen a las familias y pudieran realizarlo, además previamente las familias también fueron informadas por los tutores de cada curso. Finalmente, los alumnos entregaron 93 cuestionarios al centro el martes 15 de marzo de 2022. 4.4. Identificación de las variables En esta investigación, se distinguen tres tipos de variables. La variable independiente es la que manipula el investigador, pero en este caso al ser un estudio descriptivo, la edad de los niños es una variable independiente preexistente. La variable dependiente sería el tiempo de pantalla y actividad física, dicha variable es la que sufre cambios por los efectos de la variable independiente. Por otro lado, se destacan las variables extrañas donde se incluye por ejemplo el género, el curso académico, los estudios de la familia, el tiempo que la familia trabaja fuera de casa o los ingresos. Estas últimas variables tienen efectos no controlados en los resultados, pero sin embargo no se estudia su relación. Para operativizar los datos, las variables se establecen de la siguiente forma: • Familiar: Padre (1), Madre (2), Tutor (3). • Estudios familiares: Primaria (1), Secundaria (2), Bachillerato (3), Grado Superior (4), Grado Universitario (5). • Trabaja la familia fuera de casa: Si (1), No (2). • Tiempo que la familia trabaja fuera de casa: Poco (1), Medio (2), Mucho (3). • Ingresos de la familia (Salario Mínimo Legal Vigente): Menos de 1 SMLV (1), Entre 1 y 2 SMLV (2), Entre 3 y 4 SMLV (3), Entre 5 y 6 SMLV (4), Más de 6 SMLV (5). ▪ Edad del sujeto evaluado: 6 años (1), 7 años (2), 8 años (3), 9 años (4), 10 años (5), 11 años (6), 12 años (7). ▪ Curso académico: 1º Primaria (1), 2º Primaria (2), 3º Primaria (3), 4º Primaria (4), 5º Primaria (5), 6º Primaria (6). ▪ Ciclo: 1º Ciclo (1), 2º Ciclo (2), 3º Ciclo (3). 18 ▪ Género: Masculino (1), Femenino (2). ▪ Actividad física predominante: Caminar (1), Bicicleta/Patinar (2), Deporte organizado (3), Bailar (4), Jugar con la pelota (5), Juegos populares (6), Comba (7), Juega en el parque (8). ▪ Tiempo total de actividad física: en esta variable se indicaría el resultado del sumatorio. ▪ Cumple el mínimo de actividad física: Si (1), No (2). ▪ Pantalla más predominante: Televisión (1), Móvil (2), Ordenador (3), Consolas (4), Tablets (5), Tecnologías que propician la actividad física (6). ▪ Tiempo total de pantallas: en esta variable se indicaría el resultado del sumatorio. ▪ Supera el máximo recomendado de uso de pantallas: Si (1), No (2). 4.5 Procedimiento La idea de este estudio surgió tras realizar una revisión bibliográfica sobre la relación entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantallas en adolescentes, en la que se observó que esta relación no estaba claramente definida. El presente estudio es una investigación educativa en la que para la realización del marco teórico se establecieron tres apartados titulados “Beneficios de la actividad física”, “Sedentarismo/ Inactividad física” y “Nuevas tecnologías”, en cada uno de ellos se indagó en estudios recientes que explicasen la relación entre la actividad física y las nuevas tecnologías, para ello los motores de búsqueda fueron Google Académico, Dialnet y PubMed. La búsqueda se realizó en castellano e inglés, centrándose en otras investigaciones, artículos, libros o tesis publicados últimos 10 años. Además, no se han tenido en cuenta aquellas investigaciones relacionadas con la pandemia de COVID-19. Una vez redactado el marco teórico, se pasó a la búsqueda de instrumentos de evaluación ya publicados y validados en otras investigaciones. Tras encontrar el instrumento adecuado, se realizó una adaptación de este para que se ajustara aún más a la información que se pretendía recabar y teniendo en cuenta las variables independientes, dependientes y extrañas del estudio. Después de realizar todas las adaptaciones, los 120 cuestionarios en papel fueron trasladados al CEIP San Juan Bautista, en la localidad de Las Cabezas de San Juan, de ahí a su alumnado y de estos últimos a las familias. Cuando tras una semana, 93 cuestionarios volvieron al centro y se estableció como operativizar los datos. Primero se redactaron todas las variables 19 junto a las posibles respuestas que podían aparecer en el cuestionario. En segundo lugar, a cada solución se le asignó un número, teniendo en cuenta que siempre se comienza por el número uno cada vez que se cambia de variable, esto se puede ver en el apartado “4.4 Identificación de las variables”. Concretamente, para poder recoger las variables “Cumple el mínimo de actividad física” y “Supera el máximo de uso de pantallas” se tuvieron que realizar algunos cálculos. Para la primera variable, se realizó la media de los siete días de la semana, si dicha media era inferior a 420 minutos (7 horas), el sujeto no cumplía con el mínimo de actividad física diaria puesto que el tiempo mínimo de actividad física diaria es de 60 minutos. Por otro lado, para el cálculo de la segunda variable mencionada, se llevó a cabo otra media en la que, si el sujeto superaba los 840 minutos (13 horas) de tiempo de pantalla en los siete días de la semana, no se estaban cumpliendo las recomendaciones sobre las 2 horas de uso de pantallas diarias como máximo (Valencia, 2013). Por último, para terminar de operativizar los datos, con la ayuda de la aplicación Excel se organizaron todos los sujetos con sus respectivas variables y sus respectivos números según las respuestas obtenidas. Una vez revisados los cuestionarios, en un Excel se anotaron todas las respuestas ya operativizadas de los diferentes sujetos según lo establecido previamente. Este Excel sirvió para poder pasar los datos rápidamente a un programa estadístico conocido como “IBM SPSS Statistics” a través del cual se pudo obtener la descripción de la muestra, diferentes correlaciones, los gráficos de la muestra y las tablas de contingencia. Gracias a las tablas proporcionadas por el programa estadístico se pudo resumir la información más importante en tablas de “Microsoft Word” y hacer dichos datos más entendibles y visuales a través de gráficos con el programa “Microsoft Excel”. Con la ayuda de una profesional se asimilaron los resultados para su posterior redacción y discusión. 4.6 Análisis estadísticos Los análisis estadísticos se llevaron a cabo a través del programa estadístico “IBM SPSS Statistics 25” para Windows. A través del uso de este software, se aplicaron diversas técnicas para los diferentes análisis: - Estadísticos descriptivos: que nos permitió describir las principales características de los participantes que formaron parte (número de casos, medias, desviaciones típicas, porcentajes, etc.). 20 - Estadística inferencial: para poder sacar conclusiones generales para toda la población a partir del estudio de una muestra, y el grado de fiabilidad o significación de los resultados obtenidos. Para la elección de una prueba de inferencia adecuada, se tuvieron en consideración las características que definen nuestra muestra: está formada por más de 50 sujetos y las variables a analizar son tanto cualitativas como cuantitativas. Atendiendo a esto, se llegó a la conclusión de que necesitaríamos un contraste de hipótesis no paramétrico como es el Test de Chi- Cuadrado para las variables cualitativas. Para las variables cuantitativas, se aplicó una T de Student para muestras relacionadas, para ver las diferencias intragrupo, y un análisis de la varianza con el test 1 como covariable (ANCOVA) para analizar las diferencias entre grupos. Se aplicó el ajuste de Bonferroni para determinar entre qué pares de medidas se daban las diferencias. La significatividad se estableció cuando la probabilidad de error fue igual o menor que el 5% (p ≤0.05). La relación entre variables se analizó con el coeficiente de correlación bivariado de Pearson. 5. RESULTADOS Tras la recogida de información y el posterior análisis estadístico de los datos, podemos destacar los siguientes resultados: Correlación entre el tiempo actividad física y el tiempo de pantalla El objetivo principal de esta investigación era comprobar si el tiempo de uso de pantallas en el tiempo de ocio de los escolares de un Centro de Educación Primaria, se asociaba a una disminución de la actividad física, es decir, el objetivo era analizar si existía una relación entre ambas variables. Los resultados indican que no se observa ninguna relación entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantalla (r=0,04; p=0,7 (p>0,05). El Gráfico 1, nos permite ver de una forma más visual que no hay una relación. Si los puntos estuvieran más juntos podríamos decir que existe relación, pero esto no es así, la nube de puntos está dispersa. 21 Diferencias entre el tiempo de actividad física y el tiempo de pantalla Atendiendo a los objetivos secundarios de la investigación, se analizan también las diferencias entre los tiempos de actividad física y de pantalla (en horas) de la muestra, así como entre los diferentes ciclos. Si observamos detenidamente la Tabla 5 y el Gráfico 2, podemos decir que el tiempo que los sujetos dedican a la realización de actividad física es muy similar en los tres ciclos ya que todos rondan 10-11 horas semanales, por lo que no existen diferencias significativas entre ciclos en el tiempo que dedican a realizar actividad física. Sin embargo, las horas semanales de actividad física no superan a las horas dedicadas al uso de pantallas en ninguno de los ciclos, el primer ciclo emplea unas 14 horas semanales al uso de pantallas, el segundo ciclo unas 12-13 horas semanales y el tercer ciclo unas 17 horas semanales. Además, en la columna que hace referencia al total de la muestra se aprecia claramente una diferencia significativa entre el tiempo de actividad física y pantalla en todo el grupo (p<0,001), a favor del tiempo de pantallas, al que dedican más tiempo (Tabla 5). Si analizamos cada ciclo de forma independiente vemos que en el segundo ciclo no se aprecian diferencias significativas entre variables (10 horas de actividad física y 12 de pantallas) mientras que, en el primer ciclo (p<0,05) y en el tercer ciclo (p<0,001) si hay una diferencia significativa entre las horas de actividad física y las horas de uso de pantallas. En el Gráfico 2 y aún más en el Gráfico 3, se aprecia una curiosidad puesto que existe una decadencia en el uso de las pantallas en los sujetos con edades comprendidas entre los 8 y 10 años (2º ciclo de Educación Primaria), además este aspecto cambia drásticamente en el siguiente intervalo de edad (11-13 años, 3º ciclo). Se observa una diferencia significativa entre el segundo y tercer ciclo (p<0,001) en relación con el tiempo de pantallas dedicado. Gráfico 1. Correlación entre Tiempo de A.F y Pantallas 0 5 10 15 20 25 30 35 0 5 10 15 20 25 30 Tiempo Total Pantallas (Horas) Tiempo Total A.F (Horas) Tiempo Total A.F y Pantalla (Horas) 22 Tabla 5 Diferencias en el tiempo de actividad física y tiempo de pantallas por ciclos Tiempo 1º Ciclo (N=26) 2º Ciclo (N=31) 3º Ciclo (N=36) Total de la muestra A. Física (Horas) 10,4 ± 6 10,7 ± 5,1 10 ± 4,8 10,3 ± 5,2 Pantallas (Horas) 13,8 ± 7,7* 12,4 ± 4,8 17 ± 6,3***# 14,7 ± 6,7*** Diferencias significativas entre el tiempo de pantalla y de actividad física: *: p<0,05; ***: p<0,001; # Diferencias significativas con respecto al ciclo 2 p<0,001. 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 1 2 3 Horas Ciclo Educación Primaria Tiempo A. Física y Pantallas por Ciclo T act física T pantalla Gráfico 2. Tiempo de A. Física y Pantallas por ciclo 23 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 123 Horas Semanales Pantallas Ciclos Educación Primaria Tiempo Total Uso de Pantallas por Ciclo T pantalla 9,6 9,8 10 10,2 10,4 10,6 10,8 1 2 3 Horas Semanales A. Física Ciclo Educación Primaria Tiempo Total Actividad Física por ciclo T act física Gráfico 3. Tiempo Pantallas y Ciclo Gráfico 4. Tiempo A. Física y Ciclo 24 Análisis de los tipos de actividad física y tipos de pantalla empleados De la Tabla 6 y 7 sacamos datos relacionados con los tipos actividad física y tipos de pantalla predominantes. En primer lugar, vemos que la actividad física que predomina, con mucha diferencia respecto a la siguiente es el “Deporte Organizado” con un 43%. Justo por debajo le sigue “Jugar en el parque”, con un 17,2% y “Caminar” con un 15,1%. Sin embargo, la actividad que menos practican los sujetos es “Los juegos populares” con un 1,1% y la “Comba” con un 2,2% (Tabla 6). En la Tabla 7, vemos que la pantalla que más predomina es la “Televisión” con un 46,2%. Seguido de este tipo de pantalla, nos encontramos con unos porcentajes más igualados entre el “Teléfono Móvil” (19, 4%), las “Consolas” (15,1%) y las “Tablets” (12,9%). Lo menos utilizado con una gran diferencia son las “Tecnologías que propician la realización de actividad física” con un 2,2%. Tabla 6 Tipo Actividad Física Predominante Tipo Actividad Porcentaje Caminar 15,1% Bicicleta/Patinar 4,3% Deporte Organizado 43% Bailar 8,6% Jugar a la pelota 8,6% Juegos Populares 1,1% Comba 2,2% Juega en el parque 17,2% Total 100% Tabla 7 Tipo Pantalla Predominante 25 Tipo Pantalla Porcentaje Televisión 46,2% Móvil 19,4% Ordenador 4,3% Consolas 15,1% Tablet 12,9% Tecnologías para actividad física 2,2% Total 100% 6. DISCUSIÓN En relación con el objetivo principal del presente estudio, los resultados de la investigación mostraron que no se da ninguna relación entre las variables “tiempo de actividad física” y “tiempo de pantalla”, es decir, el tiempo dedicado a la pantalla en el tiempo de ocio de los escolares de un Centro de Educación Primaria, no se asocia a una disminución de la actividad física. Estos resultados son diferentes a los obtenidos en una investigación publicada en 2016, donde se realizó una correlación entre cinco variables para analizar cómo influye el uso de las TIC en el tiempo dedicado a las actividades físicas, los resultados aclararon que cuanto más se utilizaban las tecnologías como el móvil, la televisión, el ordenador y las consolas, menor era la frecuencia de actividad física. Sin embargo, aunque el resultado era negativo, el programa utilizado indicó que los resultados no eran significativos (Abril, 2016). Una tesis doctoral publicada en 2011, también coincide con el hecho de que no se encuentran relaciones consistentes entre la actividad física que realizan adolescentes y la cantidad de tiempo frente a las pantallas (Trujillo, 2011). En cambio, un artículo publicado en 2020 en una revista, tras analizar 3799 menores de edad en España, obtuvo en su primera tendencia un aumento en la frecuencia de la exposición a pantallas a medida que también lo hacía la frecuencia de actividad física (García-Soidán et al., 2020). Contradiciendo los resultados obtenidos en nuestra investigación encontramos un artículo publicado en 2020 donde se concluye que el tiempo para realizar actividad física es sustituido por el tiempo de exposición a las pantallas (Schmidt et al., 2020). Es cierto que en la actualidad hay una idea generalizada de que el avance tecnológico está perjudicando en parte, a nuestra condición física y en consecuencia a nuestra salud ya que se suele asociar el uso de pantallas con el sedentarismo o inactividad física. Esto queda refutado con dichas investigaciones, en las que se deduce que CUESTIONARIO PARA LA MEDICIÓN DE ACTIVIDAD FÍSICA Y TIEMPO DE PANTALLAS EN NIÑOS DE EDUCACIÓN PRIMARIA Querida Familia: • Por favor respondan todas las preguntas lo mejor que puedan. • Si tienen alguna duda pueden dejar el espacio en blanco. • El cuestionario es anónimo y toda la información es confidencial. • No hay respuestas buenas o malas. • La información que usted registre corresponde a las actividades de su hijo/a durante la semana y será de gran utilidad para la investigación. ACTIVIDAD FÍSICA La actividad física hace referencia a las actividades en las que necesita un mayor esfuerzo, aumentan los latidos del corazón, la respiración y a veces suda, por ejemplo: caminar, correr, jugar con la pelota o practicar algún deporte. EJEMPLO LISTA DE ACTIVIDADES Actividades Fuera del colegio su hijo… 1. Camina SI NO 2. Baila SI NO 3. Fútbol SI NO TIEMPO EMPLEADO EN LA ACTIVIDAD Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo 20 min 20 min 20 min 20 min 30 min 1 hora 1 h y media 1 hora 1 hora 1 h y media NOMBRE COLEGIO: ______________________________________________________________________________ ¿QUIÉN RESPONDE LA ENCUESTA? MADRE PADRE AMBOS OTRA PERSONA INFORMACIÓN FAMILIA: ¿Qué estudios posee?: __________________________________________________________________________________ ¿Trabaja fuera de casa? SÍ NO Si respondió SÍ a la pregunta anterior, ¿cuánto tiempo? POCO MEDIO MUCHO Ingresos Económicos Familiares Mensuales en Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV) (900€): Menos de 1 SMLV Entre 1 y 2 SMLV Entre 3 y 4 SMLV Entre 5 y 6 SMLV Más de 6 SMLV INFORMACIÓN DEL NIÑO: Edad: __________ Curso: ___________ Género: MASCULINO FEMENINO Hora de salida del colegio: _____: _____ Alguna enfermedad/lesión que impida la realización de actividad física: _____________________________________________________ TIEMPO DE PANTALLAS ACLARACIONES: __________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________________ TIEMPO EMPLEADO EN LA ACTIVIDAD Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo LISTA DE ACTIVIDADES DURANTE LA SEMANA Transporte al colegio… 1. Camina SI NO 2. Bicicleta/patines (no eléctricos) SI NO Su hijo practica… 3. Deporte organizado (baloncesto, fútbol, natación, patinaje, pádel, ciclismo, atletismo, etc) SI NO Fuera del colegio su hijo… 4. Camina SI NO 5. Baila SI NO 6. Juega con la pelota SI NO 7. Juega a juegos populares en la calle SI NO 8. Salta a la comba. SI NO 9. Juega en el parque SI NO 10. Monta en bicicleta, patines SI NO LISTA DE ACTIVIDADES DURANTE LA SEMANA 11. ¿El niño/a tiene TV en su cuarto? SI NO 12. ¿Ve la televisión? SI NO 13. ¿Utiliza el ordenador? SI NO 14. ¿Tiene teléfono móvil propio? SI NO 15. ¿Hace uso de consolas? (Play- Station, X-Box, Nintendo, etc) SI NO 16. Hace uso de tablets. SI NO 17. Hace uso de algún dispositivo que propicie la realización de actividad física. SI NO TIEMPO EMPLEADO EN LA ACTIVIDAD Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo