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Historia Universal. Tomo VII

Ségur, Philippe-Paul, comte de (1780-1873)

Abstract

T. I-VIII. Historia antigua -- T. IX-XX. Historia moderna -- T. XXI-XXV. Historia de Francia -- T. XXVI-XXX. Historia de España

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Y p DEL e sp degue, ; Y | TOMO VIL Eo o Ñ ( HISTORIA ANTIGUA Sor el onde De ESegur, DR LA ACADEMIA PS Par De FRANCIA: . hiaduada ab. espanol Por 0). Alberto Lista, | cop correcciones , motas y adiciones. “TOMO VIL MADRID: Noviembre, 1830, Ni Oliva de DA Peticion e calle del Factor , núm. 4. > SENT lea + AUDITV £ AIOTAM E ps Es DMA ido E | - si, ct a 150] ol onbbeo cto ¿GIRAS m. E Ñ E cree 5 0 de dl a ¿AA da 208) x 5] cbao OAPIPULO VE 0000 65 Aarco Ares Y Lacio Plone, , ci , Comodo, nia, | E > is E > o) ANA es ; Marco Aurelio y Lucio Hero, emperador. Victorias contra lospartos. Guerra delos marcomanos y cuados, y “batalla de Aquileya. Muerte de Lucio vero. Victorias nuevas contra los cuacados. Cómmodo, emperador.. Clean- «dro, ministro: de Cómmodo.. Mi uerte de -Cleandro. Pertinaz, emperador. Mco Aurelio y Lucio Vero, emperador. (161.) Antonino habia adoptado á Lucio Vero, para complacer á Adria- BO) mas no designó. por sucesor:sino á Xx (12) do' mas el fastidio que'4 los' partos; ha= Í bia fijado su domicilio en los jardines de. liciosos de Dafne, cerca de Antioquía. Desde este lugar consagrado ¿ Venus, escribia cártas ingeniosas y filosóficas 4 Marco Aurelio, enviaba ordenes 4 sus » . SN ! . , generales, y dejando reinar 4 su colega y pelear á sus lugartenientes, se adorme- L cia con molicie en el seno de los place=. res: La fortuna era que Marco Aurelio, habiéndolo previsto todo, le habia dado lugartenientes hábiles, que hicieron la guerra: con felicidad: Estacio Prisco der-. rotó un cuerpo enemigo y tomó 4 Árta= xata: Casio y Marcio Vero, despues de vencer a Vologeso en batalla campal, se. apoderaron de Seleucia, quemaron á Babilonia y a Ctesifonte, y demolieron el. soberbio palacio del rey delos partos. Esta guerra duró cuatro años, y aunque la historia no haya cóntado sus cireunstancias, el resultado prueba que los romanos se mostraron dignos de su antigua fama; pues dictaron al enemigo las con= / (3) diciones de la paz, y..le quitaron todas las conquistas, que habia hecho. Pexo: la gloria de esta espedicion, fue mas! costor sa que; útil, Los: romanos. despues; de derrotar: ejércitos de 400 ¿000 hombres, y, Mevar. sus armas al ¡oriente del Tigris, habiendo cogido un cofre de oro.en los subterráneos del templo de Apolo.,..que habia, en Babilonia, trajeron en aquel fué nesto, trofeo al occidente el. germen de una peste, horrible ,. cuyos estragos fue= ron tales, que primero el ejército y despues el imperio perdieron una gran par» te de sus PAGA IA Guerra de los marcomanos y cuados, by batalla de Aquileya.. (169.)'Los sár= matas , cuados y marcomanos , pueblos que habitaban lo que hoy es Polonia, Moravia y Bohemia , incitaron ¿ las. ar mas á los germanos. Todos se reunen Creyendo que era llegada la hora de libertar el mundo de Roma; y derribar el imperio «No ha triunfado, decian, si= NO POr nuestras divisiones: Unamonos y (14) easerdor Las fionteras estabadl despuarne» / éidas: las salvan'; “levando porstodas: partes la muerte: y el terror y; y su van= guardia penetra senTtalia+! Alá noticia desu llegada Marco lAurélio: salespron tamente dela capital leon Pompeyano y Pertinaz 3 sus generales > marcha contra! el enemigo y lo rechaza y pero los báro barós; habiendo reétibido: refuéraos', no. tardaron en! présedase mas formidas. | bles, Roma consternada!; afligidarpór le pestery el hambre y ereia ver renacer los tiempos de la invasion de cimbros y teus tones. Mientras que Marco Aurélio opó nia ¿tantas calamidades los récirsos de kiuprudencia y del valor, el senado mans dd hacer sacrificios espiatórios'y lustra= ciones: solemnidades acostumbradas: ed los peligros públicos; y que se llañaban lectisternios , porque los pontifices pa= seaban por las calles las imágenes de los dioses y acostadas en lechos dé oros Vez ro habia vuelto entonces 4 Roma: reci? bid del:senado el titulo: de: Partico por (15) las victorias de'sus generales, y la hija de Marco Aurelio en casamiento» Sus costumbres le hacian tan indigno de este matrimonio, como sus trabajos de aquel sobrenombre. is es <obLos dos emperadores, habiendo. reunido'todas sus 'fuerzas, atacaron alos marcomanos y cuados'cerca de Aquileya. El rúmero se resistid largotiempo, contra la táctica y el valor. Marco Aurelio perdióda flor de-swejército en esta batalla, siendo uno de los.muertos Furio Victor rino, capitan de su: guardia; pero en fin, despues de una accion larga y. disputada, el empérador,, que habia mostrado en sus disposiciones la habilidad de. Escipion, y em el combate el valor de Mario, derrotó: completamente 4 los ene-“ migos, y los arrojó de su campamento. 08 marcomanos pidieron una tregua: Vero queria que se les concediéese, porque tenia prisa de dejar el aparato militar y de volver 4 los placeres de Roma. Marco Aurelio no: lo consintió : persi- (16) guid al enemigo hasta.los Alpes. sin des jarlos descansar, los batió.en reenenens tros diarios; y los: Jobs á volver ápasarsus fronteras 013 2052, 08109 ¿olrmorialoal Muerte de Lario Pero. Ca 70.): Desa pues de: esta: campaña: ¡gloriosa / los idos -emperádores: formaron. :él. designio, ide pasar el invierno em Aquileya; «pero. el. temor de;lapeste los hizo.volverse.a.Ro- i «mas Véro:fálleció én el/camino de una a+ poplegia:, > los cuarenta: yodos: años ide | edad y nueve de reinado. Hasta: eriton=. ces habia:sido 'inutil ;::mas ya empezaba á ser peligroso, porque, animado por-la escesiva: bondad de Marco ¡Aureliós, .¡ba sacudiendo su yugo, y dabwa insbigacion de sus libertos y sin:constultar á su:cole» : ga, decretos! dignos: dew tirano. El se» mado y el:pueblo:se megaban 4 divimizar a Vero: Marco Aurelio-vencid surepug- -nancia. Sw respeto piadoso 4 la memoria y al nombre de Antoninono disculpa esta debilidad; pero el imperio era felis en que su principe no:pecase sino poruh | sl y Y . (17) esceso de bondad y gratitud. Marco Aus relio dió en matrimonio su hija Lucila, viuda de Vero, á su lugarteniente Pom-= Peyano, en el cual se estimaban mucho el talento, la esperiencia y un vigor digno de los tiempos florecientes de la república. El emperador creja que nunca premiaba con demasía á los generales capaces de mantener el órden en el ejérci- to; y repetia á menudo estas palabras de Ennio: «La autigua disciplina y los hombres severos que la mantienen , son el fundamento y el apoyo de la republica.» Mas aplicado al gobierno del imperio Que á su persona y familia, corrigió las costumbres del pueblo; mediar los desórdenes de su casa. lenoraba la conducta de su muger Faustina, .. que envilecia el palacio: Lucila no fue Mas virtuosa; y á pesar de los sabios maestros que rodeaban 4 Cómmodo, los vicios de su infancia anunciaba sus crimines futuros. mas no pudo re- Los germanos habian sido yencidos, TOMO Vil. (18) mas no desalentados. La idea de su reunion , nueva para ellos, habia aumenta= do su valor , sus fuerzas y:sus esperan= zas. Desde el Boristenes hasta el Rin, y: desde el mar Báltico hasta el Danubio, - todos los pueblos tomaron las armas. Un ejército innumerable de suevos, queruscos, catos, vándalos, sármatas , cuados y marcomanos amenazó el imperio. Mar- . , co Aurelio con pocas fuerzas se Opuso a |: l este torrente y lo atacó cerca del Danu-. bio; pero a pesar de su habilidad y vigi- y lancia perdió la batalla. Veinte mil romanos perecieron en ella: los demas huyeron y fueron perseguidos hasta aba leya. El terror era general, y se crela perdido el imperio; pero el principe, conservando la esperanza y el valor, lo reparó todo. Reunio ¿los valientes, anís mó á los timidos, defendió intrépidamen- e en te la plaza, costeó al enemigo sincomprometerse , le dejó consumir sin fruto sus viveres, su tiempo y sus fuerzas, recibió. nueyas tropas, tomó la ofensiva y derro- (19) tó á los bárbaros. Valiéndose de la division que esta victoria habia producido entre los aliados, los obligó á todos á hacer la paz, y volvió 4 Roma ¿ gozar de un triunfo merecido. En la misma época los mauritanos habian invadido la España: los aldeanos de Egipto se habian rebela- | do; pero los gobernadores de la peninsula arrojaron á los africanos, y Casio restan bleció en Egipto la tranquilidad. Marco Aurelio gozó poco tiempo de la paz, que no era un descanso para él, porque trabajaba contínuaménte en reparar las péra didas ocasionadas por los desastres naturales d por la guerra, en reformar los abusos ,'en aliviar y los pueblos y en perfeccionar la legislacion. Su ejemplo era todavía mas eficaz que sus leyes, porque el pueblo, que le profesaba mucho amor Y Fespeto, se complacia en imitar ro sila filosofia formg hombr SOS, formó tambie chos cortesanos to toicismo le; pees virtuo= n hipócritas; y mumaron la capa del es- » COn la esperanza de elevarse . Ne (20) bajo este disfraz. Marco Aurelio , superior á todos los hombres por sus lucés y las cualidades de su alma, parecia igual $e 4 ellos en la manera de vivir. Modesté ' como la virtud, y sencillo como la ver=. dad , inspiraba con su poder confianza y no temor; porque no era mas que el custodio de la libertad pública. A Los bárbaros no le dejaron mucho. tiempo en Roma, y esta vez no fueron ' ejércitos, sino pueblos enteros los que se precipitaron sobre el imperio romano. La última guerra y el azote de la pes" te habian casi destruido las legiones : el tesoro estaba agotado : las pocas fuerzás' que restaban , guarnecian, divididas, ! inmensas fronteras : : DO podian sin pel ligro traerse tropas de Britannia, Es-. paña , Africa y Asia. Desde la segun-. da guerra púnica no habia estado Ro”: ma espuesta á un peligro mayor. La misma crisis ecsigió los mismos remedios: se alistaron los gladiadores, los esclavos y aun los desterrados que ha- Í o bia en Dalmacia, Dardania y Mesia, Victorias nuevas contra los cuados. (174.) Para suplir la penuria del teso- Yo, el emperador vendió sus muebles y los de su muger. “Tal era el egoismo de los romanos de aquella época, que todos decian carecer de dinero para contribuir á los gastos de la guerra, y todos lo tuvieron en abundancia los cuadros, vasos Vajilla, mantes del principe y de Faustina; y asi Marco Aurelio costeo casi solo el armamento que ecsigia la defensa de Roma. Reunidas sus fuerzas , marchó r te contra los mar só el Danubio por para comprar estátuas y diaapidamen- comanos y cuados, pa- un puente de barcas, y taló el pais de los enemigos. Los aliados de estos viéndolos vencidos,losaban.” donaron; pero aunque solos otra vez el rio y obligaron 4 1 a replegarse. El emperador, ponia siempre en la primer un momento el blanco de lo trarios. Este peligr > Pasaron as legiones que se esfila, fue por s dardos con- o le hizo conocer el (98) les, 4 ejemplo de Atenas. La rebelion, que habia cre cido con los sucesos fav o= q rables , pereció con este reves. Los sol=. dados,de Casio le asesinaron , creyendo. reparar su crimen con esta traicion. La usurpacion habia durado tres meses. La E cabeza de Avidio fue llevada á Marco. Aurelio, que en lugar de recibirla con. alegría, se quejó de que le hubiesen quitado la ocasion de perdonar. Decia que «si el ser juez de un enemigo puede tenerse por felicidad, es solo porque hay. entonces una fuerte pasion que domar, y. una grande accion que hacer.» Faustina para mostrarle su ternura su ocultarle belde; y el senado se mostraba dispues- to al rigor, segun su costumbre. El emperador le escribió que no cometiese tal injusticia coritra los hijos, inocentes del | delito de su padre , ni le privase de la: gloria de la clemencia , castigando las reliquias de una facción vencida. Repre- (29) sentaronle que su mansedumbre daria atrevimiento á4 los malévolos para conspirar contra su vida: «La tiranta, respondid, y no la bondad, es el riesgo de los principes. Neron, Calígula y Domiciano perecieron por disolutos : Galba por mezquino: Oton y Vitelio por indignos de reinar; cuando los dias de Trajano, Nerva , Adriano y Antonino han sido amables y respetados.» La respuesta de este escelente principe era tan noble como cierta, y digna de que todos los monarcas la tengan presente. Marco Áurelio pasó 4 Siria, disipó los restos de la sedicion , aseguró consuna amnistía á los partidarios de Casio > Apacigud con su prudencia los alborotos de Egipto ¿5 cola mó de beneficios á la ciudad de Ale-" Jandria, contuvo por su firmeza las in rupciones de los partos, quemó en Antioquia todos los papeles del usurpador sin leerlos, y recibió en esta ciudad, los homenages que todos los principes del oriente pagaron á su vir- (30) 3 tud mas bien que á su poder. | Poco tiempo despues murió la empe ratriz Faustina. El emperador, 0 igno: rando sus vicios, 0 esperando encubrir los con el velo de la piedad, mandó que se la hiciesen todos los honores acos* tumbrados, y se le erigiesen, como á Ves A nus, templos y sacerdotes: única debili* dad ú ceguera que se notó en aquel prin cipe. Continuando su viaje, did grandes. privilegios al comercio de Esmirna , : favoreció la ciudad de Atenas, centr de la filosofia. Inicióse en los misterio$ de Céres, y asignó fondos de que sé. mantuviesen los profesores de cada sec” ta filosófica. Pasó despues á Italia, y re petando el uso antiguo de no presenta” se en tiempo de pazsino como ciudadars o , depuso el trage militar, y mandó AN todos sus soldados que vistiesen la toga” Despues de ocho años de ausencia vol+. vió á Roma, mandó dar á cada ciudadano ocho ai de oro, y perdonó Lo das las deudas al tesoro público, que tes (31) nian cuarenta y dos años de atraso. En esta ocasion Cómmodo, su indigno hijo, tomó el trage viril, El emperador le nombró principe de la juventud y cónsul, y le designó por heredero. Toda Roma , que debia recelar del hijo de Faustina , miraba con amor y esperanza al de Marco Aurelio. Mostróse en el carro de triunfo al lado de su padre, participando de los honores decretados a la gloria y á la virtud, el mismo que pocó despues colocó el delito en el trono. El emperador, cuya: vida entera se habia gastado en batallas y viages, dejó por algun tiempo al senado el cuidado de los negocios, y se retiró 4 su casa de placer en Lavinio., donde escribig muchas 0- bras , siendo su destino servir de mode- * lo 4 los principes por sus escritos como por sus acciones. Hubo en este tie escritores célebres: Sesto de Quer sobrino de Plutarco : Frontino, orador famoso: Apuleyo, conocido por su inge=, niosa fabula del .4sno de oro: Luciano, mpo onea, ca) cuyas burlas picantes , mas temibles que las armas de los tiranos, y que los argus “mentos de los filósofos, hicieron ridicu*t lo el gentilismo: el sofista Filostrato, qué. escribid la vida maravillosa y novelescd de Apolonio Tianco: Pausanias, á quien debemos las: 4ntigúuedades de Grecia! Aulo Gelio, gramatico elegante éinst truido : Celso , enemigo de los eristias nos y causa del martirio de san il y en fin , Ateneo, cuyas indagacion£ han sido tan útiles a los sabios. | Nuevas calamidades turbaron en bre. ve la tranquilidad del imperio roman Esmirna, Cartago , Efeso y Nicomed : fueron destruidas por terremotos: el en” perador reedificó estas ciudades ¡ér inf demnizó las pérdidas de los habitantes". Grecia y Roma, divinizando toda la e turaleza , habian colocado en el cielo las virtudes y pasiones del hombre, y al . sus vicios. Marco Aurelio fue el pr ¡mer0 que consagró un templo á la beneficen' cia, y toda su vida fue el pontifice de (83) esta divinidad alegórica. Una: nueya ¡is rupcion de los escitas, yácijes y de los sarmatas obli da gó al emperador á volver las armas. En: lugar de imitar á Sus predecesores, que disponian de la Fortuna pública como si fuera bien propio, pidió al senado. el permiso de tos mar en el erario las sumas necesarias pas ra. los gastos. de esta, guerra. «Padres Conscriptos, les decia, no puedo tocar al tesoro sin vuestro consentimiento. No solo os-pertenece á vosotros yal pueblo, sino tambien mi palacio. y todo cuanto PoOseo .»- Antes de salir de la capital, de- 3ó cásado 4'su hijo Gómmodo con Crispi. na, hija de un senador distin guido, Ma> «madó Valente: Asu salida, los sepas «dores » caballeros y muchos ciudada> 108, admiradores de sus virtudes, le TOgaron que les diese reglas de, vir= tud privada y pública, se la doctrina sublime de la filosofía' es» la cual resistia a todas las Pasiones, triunfabá de todas las debilida- TOMO VII, . 3 y les esplicar (34) | des, y hacia'su felicidad y la del mundo: «0: El emperador condescendid asus der: seos, y tardo tres dias en esplicar los principios que dirigian sus pensamientos y acciones. En otro tiempo tribus ig b nórantes y selváticas habian elegido a. hombres sabios por legisladores: en todos los siglos la infancia y juventud han buscado una instruccion útil:en las escuelas; pero es único en la historia el es* pectáculo de un pueblo corrompido por la opulencia y el esceso de la civilizas ción, y de un senado orgulloso y domi* nador del mundo; dóciles, no al poder: de un principe, sino ála sabiduria de un hombre, y que le piden lecciones, mác* simas y preceptos, con la esperanza: de ser tán felices como él, imitando, sus vir tudes. Marco Aurelio, formado por maes tros y sabios de diferentes sectas, mer” elaba en su doctrina, mo sin habili” dad , la severidad de Cenon, la dulzur? de Platon y la moderacion de Socrate** Trato de persuadir al pueblo, que le e% (35) cuchaba , la ecsistencia de un Dios pro- «vidente, alma del mundo, del cual cran £Manaciones las de los hombres : € inferia de este principio, que siendo uno - Mismo el origen de todos los mortales, estan obligados no solo 4 tolerarse, sino , a ausiliarse y quererse (1). Segun él la j Providencia que anima y conserva el u- Diverso, no puede tener sus operaciones que el bien general; y lo que parece ma] en alguna de las parles, es Necesario y contribuye al bien «Adel todo. El hombre consta de materia y espíritu: el Placer y el dolor no deben “encadenar su alma > que es de una naturaleza Particular, y tiene la propiedad mas objeto en (1) La doctrina moral de Ma su templo erigido d la beneficenej As que le adornaron >prueban la P4gacion que en su tien -RISMO, rco Aurelio, 2, y las preninmensa pro- 1po tenia el cristias Áquel príncipe hubiera sido cristiamo , Con una virtud mas que hubiese tenido. (N, del T,) iso 6) de modificarse como quiere , y sentir placer ó pena, segun la opinion que for ma de los objetos. La opiniones, pues la reina del mundo. Los placeres ñosos y los dolores pasageros de un cuerpo fragil no constituyen ni la felicidad: ni la infelicidad del hombre: la felicidad solo depende de su alma. El hombre es feliz cuando su voluntad se con= forma con su naturaleza, y desgraciado. cuando se separa de ella. La naturaleza del alma ecsige que semejante á la próN videncia, de la cual tiene su origen se mantenga siempre igual y serena, que ! domine y dirija al cuerpo, y que no tel ga en sus pensamientos y acciones otr0. objeto que el órden y el bien general: Asi no hay otra dicha para el alma sino, conformarse al órden, ni otra desgracia que alejarse de él: todas las virtudes sor elementos de su felicidad : todos los ví cios de su infortunio. Lo que pertenezó% al cuerpo, debe serle casi indiferente q como estrangero; y asi mientras viva co? (37) £l, debe elevarse sobre las pasiones, des. deñar lo que es perecedero, sufrir los males Con paciencia, y gozar de los pla- Ceres. con moderacion. Las consecuen= cias de estos principios, fecundos en moral, y esplicados sabiamente por el emperador, demostraban al pueblo ad- Mirado la: conecsion intima de la felicidad y la virtud, y lo conducian tica de las buenas acej bien entendido de si mismo. Lejos de Iostrarse orgulloso por sus conocimientos y escelentes cualidades , las atribuia con aquella modestia que es compañera inseparable del mérito >, A sus padres y a los maestros, de que en su juventud le habia rodeado: la Prevision de Antonino. «Si he tenido, dijo > alguna mansedumbre y moral, lo debo á las lecciones de mi abuelo. Mi bisabuelo me hizo cono- Ser la necesidad del estudio. Mi padre me enseñó la modestia : mi madre la piedad: mi 2y0, acostumbrándome 4 la. pa- > Me enseñó 4 no abor a la prác» Ones por el amor ciencia recer sino * : (44), Hend los deberes de general y de solda= do, dió en sus sabias maniobras grandes lecciones á los mas hábiles capitanes, y útiles ejemplos á todos por:su paciencia en las fatigas , su actividad en los traba- _jos-y-su intrepidez en los.combates. Su hijo le acompañaba , como la sombra sigueá la loz, y la envidia á la gloria. Marco Aurelio gan muchas batallas, arrojó á los escitas 4 sus bosques helados, y construyó fortalezas en las fronteras» Queria perseguirlos mas lejos, y comen zar contra ellos la tercer campaña, cuan: do una fiebre malisna, que le acometió en Vindobona, terminó su vida. Sufrió su mal con resignación, y murid sin pe sar, mas no sin inquietud, porque los vicios de Commodo le anunciaban la! desgracias de Roma. Habiéndole Jlam Sl do junto á su lecho, dijo á los principas les dignatarios : «Este es mi hijo y suet sor: necesita de amigos virtuosos part domar sus pasiones, y pilotos habiles y Y ra preservarse de los escollos del poder | ds Ss A Servidle, pues, de padres en lugar del Que pronto perderá: :labrad su felicidad Y la vuestra aconsejandole bien. Mostradle con claridad, que todas las riquezas de la tierra no bastan para hartar 4 Un tirano, ni los ejércitos: mas .numero- $0s para defenderlo del odio que inspi- | Ta. Demostradle que no hay verdadera - Seguridad sino en la justicia, ni reposo sino en la clemencia : repetidle , en fin, Sin cesar, que la fuerza hace esclavos y 10 súbditos, y que un principe con pa- "siones queno puede vencer, esta rodeado de peligros. Si le inculcais estas mác- Simas, formaréis un emperador tan bue- 0 Como puede desearlo la república, y hareis el mayor seryicio á mi nombre, haciéndolo pasar sin mancha á la postetidad .» Este discurso fue su último esrosas tomóle un desmayo de que vok por algunos momentos. Habiéndose Presentado al dia siguiente el tribuno E pedirle la palabra , le dijo: «Vé al naciente, que yo me estoy ponien- . CN do.» Dichoesto, espiró 4 los cincuenta y meve años de su edad, y diez y pum de'su reinado. La felicidad que gozó Ro -ma bajo este emperador, prueba, la ver ¿dad de esta mácsima: «Los pueblos no so felices sino cuando los. filósofos reina 4 los:reyes profesan la filosofia.» - o == Cómmodo', emperador. (180.) Cuar tro emperadores habiles y virtuosos has bian dado á Roma cerca de cien años de prosperidad. Otros siglos. han lograda e N titulo: de heroicos, como el de Hérculé y Teseo; ó el de grande ,.como el de «Augusto. El de los Antovinos mereció Y de bueno. Fué la:¿poca mas feliz paral “mundo; y despues de haber corrido «las las páginas san grientas de la histox 1d el hombre, fatigado de tantos! latr per nios., estravagancias y crimenes , eN -cansa al considerar la tierra gobernad «por la sabiduria y la justicia. Bajo esté grandes monarcas llegó el imperio * grado mas alto de elevación y podel mas no consiguieron mudar las co muy (9) Tumbres públicas. La fortuna y: felicir dad del estado solo dependian de ellos. Pueron los puntales de un inmenso edificio arruinado por el tiempo: retardaron su caida; mas no pudieron daryl solidez; y apenas faltaron, la decaencia fue rápida y la ruina inevitable. Caton , Ciceron y Bruto fueron los últimos defensores de la república, que Pereció con ellos: Del mismo. modo se Puede decir que el imperio acabó con los Antoninos. Desde ellos la historia de Roma “solo presenta una anarquía militar >, feroz é inconstante. ¿Qué interés pueden inspirar un pueblo sin costumbres, Oprimido por tiranos sin gloria, Por principes esclavos de sus vicios y de Sus libertos, coronados por soldados cuya licencia pagaban, y asesinados por OMésticos cuya codicia no podian satis- “Acer? Pero si esta larga agonía de los se- Mores del mundo no ofrece lecciones brilantes y gloriosas , da por lo menos úti- “8 y espantosos ejemplos á los principes (48) que arrojan: de si el freno de lasleyes, y á los pueblos que quieren vivir sin moral. En-:ellos yerán unos y otros que un ueblo corrómpido, ni puede ser libre, | ni sabe obedecer, y que un principe in: justo no consigue mas. que convertir su estado:en un sepulcro silencioso. y - Cómmodo tenia cerca de diez y ocho años cuando subid ál trono. Al vulgo agradaba suhermosura;, a los soldados sus vicios, y álos buenos ciudadanos su pa dre. Marco Aurelio le habia nombrado “ministros virtuosos;. y se esperaba, que .émulo de. la gloria de sus predecesores, triunfaria de las pasiones viles, que habian tomado ya sobre su juventud demas. siado ascendiente. Gómmodo, de quien se tenia las mismas esperanzas que de tor. do.nuevo principe, hizo grandes donar tivos á las tropas, pronuncio el elogio de su padre, prometió imitarlo, y ratificó to* das las gracias qué habia concedido. Eur tropio dice que venció á los escitas. y 105 obligó a a someterse; pero los demas his* (49) toriadoresaseguran, que déseando:trócar los desiertos de la Pannovia porlas deli= “cias de Roma, firmó una paz vergónzosa con los bárbaros, les devolvió las tierras | que habian perdido y les! pago»tributo» Iútilinénte se opuso Pompeyaro á' esta deshonra de las 'armas romanas: Sus nos bles esfuerzos soló consiguieron uma dilas cion breve; y las lisonjas delisénado; que! instaba/al emperadorá que'volviese prons toála capital, aseguraron el triunfo dé los “ortesanos y libertos contralosministros y Senerales, indignados de semejante infas mia. El emperador atravesó la Italia, Mex g0á Roma; y «halló los caminos y las calles cubiertos: de flores. Fúerecibido. com amor ,:como:si: lo hubiera “merecido ¡uy €n triunfo como 'si fuéservencedor. Celebró magnificamente los: funerales de sul Padre;- «visitó los templos cón piedad; habló con modestia al senado, ¿invito 4 todos. los magistrados á cumplir celosa= Mente $us deberes; pero siguió poco Mempb .elecamino de sus predecesores. TOMO y1 la 4 : (50) Rodeadó delibertos y cortesanos, entre- | gado. 4 sus: pasiones fogósas, reunió la. erueldad de. .Domiciano y, la, insensatez. de Caligula: Mantenia en su palacio tres" cientas concubinas; corriaá todas horas: por las tabernas y casas de perdición sabs mostraba al. pueblo , ¡unas Veces en trage. de atleta, otras. de cochiero, y. deshonra* ba: 0 seduciendo 4 violentando.á-las.mur | geres mas distinguidas: Mancillaba'hastá los templos con adulterios y homicidios; convidaba á su. mesa á gladiádores, pros: titutas y hombres infames; y parecia que sus inclinaciónes le destinaban 'al mas ruin de los oficios, y no al'imperio. Los. desórdenes de Faustina hicieron:creer que Cómmodo:era el fruto de su amor eriminal con un gladiador. Su cuerpo es taba formado á costa de su alma: esta e perversa, baja, criminal é insensata: ad quel, hermoso, fuerte y ligero. Lanzabé uu dardo 4 mas distancia y con mas cer” teza que los mejores flecheros: derriba? ba á los luchadores mas vigorosós. En u» Y (51) solo dia peleó contra un gran número de tigres, «elefantes y leones, y los mato átodos, y venció en el curso de su vida Veltacientos atletas d gladiadores. Orgu- Móso- “por estas escelencias” corporales, tomó elnombre de Hércules, y llevó, co- MO este semidios, la piel de leon y la gos y ejercicios: archivaba con cuidado»minucioso todas las circunstancias de Sus frivolas ocupaciones y aun de sus mas 'Vergonzosos placeres: descuidabá todos los! negocios, y los confiaba, no al senado %'álos cónsules, sino á los corrompedoves: de:su juventud, á los cómplices de sus estravagancias y á los compañe ros de sus orgias: Dela: crápula pasó á la cruel dad; como todos los principes deshones- Joa porque la indignación que inspira= su ruin conducta, produjo murmura= “iones: Gómmodo sospechó, y buscó su Seguridad desterrando de matando á los 0 temia. | Ñ clava, Gastaba todo su tiempo en fiestas, | | + Desterró á veinte y cuatro consula- A (52) res. Lucila, viuda de Vero y muger' de. Pompeyano, sentia mucho haber descene dido del trono y ceder el. lugar preeinir. nente á la emperatriz Crispina. Conspir. r9, pues,» contra la vida, de, Gómmodo;, siendo Cuadrato gefe de esta conjuracion;. y encargado de dar el golpe. Quinciano,. el mas jóven y atreyido delos: cómplices, a quien se atribuia un comercio criminal con Lucila. Señalado el dia, penetró con armas en compañia de Guadrato en elar posento del emperador, y sacando su es pada le dijo:. «esto te envia el senado. La amenaza dió tiempo 4 .Cúmmodo para evitar el golpe: legó su guardia, y Quin* ciano y sus púgibilicce fueron al suplicio» sin que se esceptuase la hermana del enr. perador.. Gomo Quinciano le habló en nombre del senado, CGómmodo aborres. ció desde, entonces á este Cuerpo, y má tó O desterró 4 sus individuos mas dis” tinguidos, Espantado del odio que in” piraba, ¿incapaz de sostener el peso! de los negocios, entregó su confianza y p% (53) deráPerennis, uno de sus validos; y que merecia el favor de semejante principe POr'su inmoralidad y perfidia, aunque NO carecia de valor ni de talento. Su audacia y actividad apagó una rebelion en titannia: sus profusiones € intrepidez le hacian amable á las tropas. Vuelto á 0ma, y mas poderoso pór su victoria, dictaba y firmaba los decretos, nombra- A para los destinos, se apoderaba de los ienes confiscados, recibia los embajado- Ys, y-gozaba en toda su plenitud del po- Cr supremo, reservando Gómmodo pa- Ya sí no mas que la licencia y los placetes. Un dia que el emperador estaba en los juegos públicos, teniendo á su dere= cha 4 la emperatriz y á la izquierda su Ministro, se presenta un carro, en el cual venia un hombre medio desnudo, *úbiérto con la capa de los cinicos. Se CYanta, toma la palabra osadamente, re- o d Cómmodo sus desarreglos y“es= Pe: olvido de los deberes y pé- Selecciones , y le avisa que mientras. ) (60) un gran número de hombres contrahechos, álos cuales llamaba sus monstruos; p y los mataba con la clava pará imitar 4 Hércules. Dió muerte 4 su secretario, porque habia leido en su presencia la vir” da de Calígula ,: escrita por Suetonio0+ Como las tropas, que eran enteramente - suyas , le aseguraban contra el ódio ge] neral, les hacia grandes regalos, y fayorecia su licencia, sacrificando la: verda= dera fuerza del imperio 4 una seguridad engañosa y efimera. En este infame rei= nado se vid. con admiracion que los cris. tianos no fueron perseguidos ; y se dice que esto se debió á la proteccion de Marcia, entre todas las mugeres del em perador, la que tuvo mas influjo sobre - su ánimo. Cómmodo , habiendo llegado” al estremo del delirio, se vistió de ama? zona'en honor de Marcia, y quiso que Roma perdiese su nombre y se lMamast Commodiana. A pesar de estas locuras del emperador y del envilecimiento del estado , los ejércitos romanos mantuvie- - (61) rón sú glorias Marcelo Pescennio Niger; y Severo y; que despues subid al trono, contuvieronsá los bárbaros, ¿ hicieron respetar las fronteras. Por desgracia la istoria «que ha conservado las impurezas de, Góminodo, nada nos dice de las hazañas! de: estos generales ; dignos todavia del nómbre de romanos. Cómmodo, cuya violencia “parec la: aumentarse con la: edad 'en-lugar de calmarse, mando un publicos matar 4 todos los espectadores, y el prefecto del pre= torio 10 Consiguió que revocase este ¿rden. insensato , sino: haciéndole ver! el Peligro:que torreria su persona. Su pas sion ¿ela esgrima era mayor: cada dia; y determinó: dejar el palacio, irse á vivir en casa de un gladiador, y combatir desi hudo enspresencia del pueblo. En vano Marcia, Leto, prefecto del pretorio, y Eclecto , primer oficial desu palacio, le instaron 4 que renunciase á un designio lan veteodzoso: Los Menó de injurias y “Menazas y y los echó de su presencias dia: en los juegos (62) Despies de idos > escribió en un librola sentencia de muerte: de los, tres, y de. Otros muchos senadores, .. cuyos bienes queria .confiscar para distribuirlos -4 sus libertos: y gladiadores. Un niño.que el. emperador queria mucho; se habia queda do. en:el cuarto ; «y cuando vió dormido a Cómmodo.; tomd el libro «yu Lo: evo a Marcia, Mas'irritada que áfligidá por el peligro que:la:anienazaba , llamo'a Leto. y Eclecto , y determinó de acueido con ellos dar muertesal tiranos. hule gro 20 Marcia, disimulando:su odio y logró: ás fuerza des caricias. que eL.emp erador viniese á cenar.con ella. Sirvidle un: ver. neno que losadormeció,; pero como el: vigor de su temperamento luchaba conz tra la: ponzoña y: le. escitaba al vómito; | Marcia y sus complices temieron: que est capases y asi llamaron á Narciso, un jór ven atleta, que gañado por sus. promesas , lo ahogó, Pereció á los tréinta y un años de edad y doce de reinado. Su ¿por ca y la de su padre, aunque inmediatas; EN ; (63) presentán losestremos mas opuestos, có. m0 'son la gloria y la decrepitud de Ro= ma. La muerte de:Cómmodo causó tanta alegría,como pesar habia causado la de Marcó Atello 20m do y 033 , —Pertinaz> emperador. (192:) Leto y Eclecto > despues de haber muerto á un tirano, odioso val pueblo ;+pero querido de la tropayicuyos desórdénes favorecia, y de cuyos vicios participaba, para librarse:del resentimiento de los pretorianos, resolvieron elevar al imperio á un hombrewrespetable enel ejército, y .eligieron'á Helvid Pertinaz, de edad de sesen» ta y seis años; y'que por solo su-mérito habia:obtenido:todas las dignidades mi litares, Era natural de Alba é hijo! de un carbonero; pero habiéndose distingui= do: por su valor, recibió una educacion Mas esmerada. Mostrando tánta habili= dad como intrepidez, ascendió de grado en grado, y adquirió gloria peleando “ontra los partos: dacios y britannos: Marco Aurelio, engañado por falsos in= PA (64) ¿ formes, lemegó algun tiempo su benevolencia ; pero el vittuoso. Pompeyano, llamado: el Gaton de susiglo,- le justified ante.el,emperádor 5:€ hizo que sele devolviesen sus empleos. Mandú la.art mada icon. felicidad», 6 hizo: tan intportantes servicios /en la guerra:éontra Ayié dio Cagio; que Marco Aurelió, le dió..el gobierno: de Asia. Destituido.por:Góms modo; viviósen laos uxridad que convier ne a la Virtud enslos tiempos de tirania- Los coujurados, antes: qué sedivulgase la múerte del: em petador ; fueron por-lá noche álcása de Pertinazoy! le despertayon» Lhexantóse sin mostrar emocion», Y les :dijd time traeis la '"Muerte,: queipof tanto, tiempo he “esperado; y alá cual est tuve siempre dispuestos herid, pues, sin tardanzáo Los coujurados: le respondie” | ron que mada debia temer: que el tiran0 habia muerto, y le ofrecian 03 pero convencido en finde la verdad) los siguió al. campo: de los ¡pretorianos* él imperio” Dudo, creyendo quese le tendia un la” (65) . Leto, gefe de ellos, no atreviéndose 4 declararles su delito , les hizo creer que Cómmodo , agotado por sus escesos, has bia muerto de apoplegía. Elogió despues las virtudes y hazañas de Pertinaz: «os Proponemos, les dijo, por emperador á Un general esperto , conocido y amado € vosotros y de las legiones. Bajo sus : O : Ordenes recobrareis vuestro - antiguo es- E Plendor, Roma su independentia, y los bárbaros perderán los tributos que les Pagamos.» Pertinaz habló poco, y les Prometió doce mil sestercios ; pero la tristeza de 5us miradas anunciaba sobra- “Mente cuán penoso le era tomar un ce- to enyilecido, y mandar a unos soldados cenciosos , Cuyo capricho disponia del WMpetrio. A ! Los pretorianos proclamaron á Perti- Maz, le prestaron juramento, y le lleva- "On al senado. El pueblo, informado del Suceso, se entregaba a un sincero rego- “10: unos iban á dar gracias á los dio- 8 PA » "ES, Otros á felicitar al nuevo empéra- TOMO ylI, 3 (66) dor:: muchos á palacio, para saber con mas certidumbre si la muerte del tir era cierta. Pertinaz no « vasen ante él la espada, el fuego, las banderas del imperio, ni las demas insignias de la dignidad imperial, porque decia que no podia ser emperador sin el consentimiento del senado, Cuando entró en la curia, habló con modestia de su edad Y nacimiento, y de su incapacidad para el gobierno del estado. có a los senadores que no confir ele cion de la tropa, perio á Pompeyano, yerno de Marco Aus relio, d á Glabrion, uno de los patricios mas ilustres, Pompeyano rehusó la ofer= ta: Glabrion dijo: «tú me crees digno del imperio : yo te lo devuelvo, y todos los senadores serán de mi Opinion.» Una aclamacion Unánime fue la respuésta del senado , que húnca se hubiera atrevido a anular la eleccion del ejército. Decla= ró solemnemente a] dor , césar ano quiso que se lle- Snpli- masen la y que diesen el im. Pertinaz empera- > AUBusto y padre de la pa- AA NARA ARICA AT AI Ce És A OPI corra (67) tria. Pertinaz pidió el titulo de príncipe del senado, desusado ya, y que recordaba las instituciones republicanas. Rehusó los honores que querian dar á su muger Ticiana; pero como creyese necesario mostrar su agradecimiento 4 Leto, y darle algunos elogios, Quinto Sosio Falcon, que era cónsul y jóven, le interrumpió, y le dijo osadamente : «ya manifiestas cómo gobernarás, pues elogias al ministro de las maldades de Cómmodo.» Pertinaz sin irritarse le respondió: «eres jóven, y no conoces el poder de la Decesidad: Leto obedecia a un tirano, á Pesar suyo; y bien ves como se ha apro- Vechado de la primer ocasion que tuvo Para recobrar la libertad y darosla á todos.» El senado declaró 4 Cómmodo ednemigo de la patria, mando derribar sus Cstátuas, y entregó su cadaver al pueblo, Que lo arrojó al Tiber. El emperador, €ntrando en su palacio, probó que de- _Seaba imitar á Antonino y 4 Marco: Aurelio, Renovd la costumbre de convidar - (68) á-comer á los senadores, Vivir familiar= mente con ellos, Y MOstrarse al pueblo sin fausto y sin guardias: la libertad yolvió á aparecer en el senado: los delato= res se ocultaron: la crápula se r SUS Vergonzosas guar - reglamentos cobraro bargo, los pretor sesinato de Cm etiró a idas; y los antiguos D SU vigor. Sin emtanos, instruidos del as modo, manifestaban su Pesar. Pertinaz habia escitado desde el primer dia sus in quietud palabra de ¿r mo soldados. viendo r tinaz es, dándoles por den : volvamos a vivir co- La licencia se indignaba establecerse la disciplina. Per- > Para sosegarlos, les disty dinero prometido, y juntó la suma yendiendo los muebles , bufones, esclavos Y gladiadores de Cómmodo. doves de los escitas y sár de recibir el acostumbr tinaz mandó que se de ibuyó el Los embajamatas acababan ado tributo. Pervolviese al erario, cion era conservar la paz con el hierro y no con el oro. La memoria de sus hazañas hizo que los diciendo : que su inte (69) bárbaros callasen y respetasen el im- Perio. A Todos los hombres virtuosos estima= ban á Pertinaz, y bendecian su gobierno; pero los inmorales, los delatores, los libertos > los cortesanos y los codiciosos, ue eran el mayor número, echaban me- Nos a Cómmodo, y los soldados no podian amar á un emperador severo que - Prohibia la rapiña, la licencia y la ociosidad. El mismo Leto se arrepintió en breve de su eleccion; y no pudiendo sufrir la vida ordenada de una corte, donde el favor no daba los premios, y la in- Uriga estaba sin poder, resolvió destruir Su propia obra. Los pretorianos, escita- 9S, conspiraron con Falcon, para ele- Var este cónsul al imperio. La conjura- Cion fue descubierta, y algunos soldadós Sufrieron el último suplicio. El senado Queria condenar ¿ Falcon; pero Perti- Raz se opuso á ello, diciendo: «He jura- 0 no dár muerte á ningun senador.» Sto, para ejecutar su designio, se apro=" (76) dor, yningunoos conviene mejor que yo.» Todos lossenadores se apresurarona confirmar la eleccion de la tropa, y los que estaban mas indi futidos se mostraron mas adictos al nuevo principe. El historiador Dion Casio confiesa francamente, que fue uno de ellos. El senado revistió” por un decreto al eumpenador de todos los titulos concedidos a a sus predecesores. El medio que tuvo para adquirir el imperio, escusa decir que era un hombre turbulento, ambicioso, sin juicio y sin valor. Sus únicas prendas apreciables eran la suavidad y el buen modo; masn0. pudieron ganarle ni el afecto de los soldados, que se quejaban de su lentitud en cumplir lo prometido, ni el del pues blo que le echaba en cara haber robar | do el imperio. pe En todas partes oia imprecaciones y maldiciones contra ¿l: en vano procura” ba ganar los corazones con suafabilidad* como esta no era mas que flaqueza, se le despreciaba hasta tal punto, que un dis 1 TÍ (IP) asistiendo ¿los juegos públicos, la plebe Proclamd emperador en su presencia á Pescennio Niger, gobernador de Siria. Este hombre que habia merecido con S'andes empleos, servicios y victorias * Teputacion de que gozaba, creyó que debia corresponder á los votos de Roma; A hallando igualmente favorables las dis- Posiciones del ejército de Asia, tomó el título de emperador, fuereconocido con Megria por todos los principes de orien= €) y recibió á sus embajadores. Al mismo tiempo Sepiimio Seyero, co- Mandante de las legiones de Niria, y que j Se habia ilustrado por muchas acciones 8loriosas en el reinado de Marco Aurelio, Penso que podria aspirar como cualquier Slro al poder supremo, pues que el ce tro se habia convertido en espada. Su “Sprecio 4 Juliano apartaba el temor € los ostáculos. Habia empezado lamentando la suerte de Roma, y mostrando' “Seos de vengar a Pertinaz. El ardor de Sus bir : ' tropas, participes de los mismos sen- AO) | timientos, le movieron á declararse .Reunió las legiones, les pinto vivamente los crimenes de los pretorianos, y les pro” puso marchar a Roma para castigarlos- El ejército unánime le proclamó emperador y jurd seguirle. Acepto el titulo y las insignias imperiales, y tomó el nonibre de Pertinaz, creyendo inspirar as mayor afecto 4 los romanos. Los gefes de los ejércitos de las Galias le reconocier. ron. Solamente Albino, que mandaba el. Britannia , le causaba algunas inquietur des; pero lo atrajo á su partido, dando” Je el titulo de césar. Despues de habe! tomado las convenientes disposiciones Y a proveido á la defensa de las fronteras se puso en marcha para sostener su pre” | tension: La rebelion de Niger no dab? mucho cuidado a Juliano; y en efectd. aquel general, aunque dotado de mu”. chas virtudes, no se mostró digno de Y ' fortuna. En lugar de asegurar con rap” dez el éésito de la sublevacion , se al targó en Antioquia en el seno de los pr (79) “eres, como deslumbrado con su nueva srandeza y engreido con los homenages de los principes que le rodeaban. El Senado no era mas que el instrumento Servil de los pretorianos; y asi, Juliano izo que este cuerpo timido declarase á Severo enemigo del estado, y enviase diputados al ejército de lliria para que Volviese 4 su deber. Catulino fue nom- "ado comandante de aquellas legiones; Pero Septimio, amado de las trópas, y Jue despreciaba al rival, que le llamaba "cbelde, desbarató todas sus trazas. Los iputados del senado arengaron a los sol- “ados en su favor, porque los habia a-= Waido á su proyecto. Aconsejaban á Julano los suyos que saliese de Roma y defendiese el paso de los Alpes; pero él Sabia pagar y no combatir. Prodigó el Mero á los pretorianos para que le dediesen, y fortificó su palacio con rilculas barricadas. Esperando compla- Será su guardia, envió al suplicio á Les 2 y á Marcia para vengar á Cómmodo, (80) y pagó. asesinos que matasen da Severo» Las cohortes pretorias , afeminadas por la licencia, y enflaquecidas por la deshonestidad, no conservaban de soldados mas que el nombre. Incapaces de tolexYar fatigas y de arrostrar peligros , solo mostraban vigor en las orgias y audacia en las sediciones. Cuando fue preciso combatir, desmayaron. Juliano , “viendo caidos todos los apoyos en que confiaba, ofreció a Severo la mitad del imperio: Severo despreció esta oferta. El emperador quiso obligar al senado á que enviase las vestales á su rival para moverle. a entrar en la negociacion del reparti” miento; y el senado no se dignó de res” ponderle. Entonces propuso ceder el imperio 4 Pompeyano : este hombre vin tuoso tuvo 4 menos subir a un tron0 manchado con tantos crimenes y vicios Entretanto, Severo, avanzaba. Los sol dados de Italia le entregaron todos los pasos; y en fin, los pretorianos se past ron á su partido. El les ¡prometió uY* A ZA AR cl (81) Amnistia si le entregaban los asesinos de Pertinaz. Al mismo tiempo el cónsul Silio Mesala convocó el senado, y se dió Un decreto que condenó á Juliano 4 perder el imperio y la vida, proclamó a Se .,Yéro, y concedió a Pertinaz los honores divinos. Los principales senadores fue- Fon enviados á los reales de Severo para Suplicarle que pasase a Roma con prontitud. Dos lictores llevaron á Juliano su Sentencia. Este miserable principe, aislado en su palacio, cedia sin sentimien- to la corona, y pedia humildemente la Vida; mas no pudo comprarla como el Mperio, «¿Qué he hecho yo, decia á sus Verdugos, para que me maten?» Gomo Si haber envilecido la autoridad supre- Ma fuese una accion indiferente. Cortá- “Ponle la cabeza y la espusieron al públi- 0. Asi acabó este viejo insensato, que “OMpró 4 costa de su caudal el oprobio Y la muerte. Creyó haber reinado cuatro Meses y cuatro dias. Severo permitió Que se le hicieran algunos honores fúne- TOMO yr, ) (82) bres. Su muger é hija perdieron sus ti-» tulos, pero couservaron la vida. —Septimio Seyero , emperador. (193.) Loippodos romanos que meérecian aun este nombre, y que amantes de la patria preferian el interes general al privado, y arrostrabah los peligros y desgracias por asegurar la gloria y libertad del i im= perio, se entregaban a la esperanzas La: muerte de Juliano borraba, segun ellos, la ignominia de su elevación; y no sien” do posible resucitar la república, hubieran obedecido con igual placer 4 Sevyero, 4 Albino dá Niger, generales de la escuela de Marco Aurelio, respetados de los ejércitos, y temidos de los enemi* gos: En efecto, cualquiera de ellos era capaz de restablecer el honor de Roma, y vengarla de los infames pretoriano? que habian asesinado á un emperadol virtuoso, y vendido el trono a un usure” ro; per los que habian proclamado 4 Niger 0 favorecido a Pertinaz, y los hombres codiciosos, intrigantes, deshú- | | | | (83) nestos y córrompidos de la corte de Cómmodo temian la venganza , la viblencia y la inflecsibilidad de Severo. Este general nació en Leptis, ciudad «de Africa, de una familia antigua. Su padre Geta habia sido cónsul, y su madre Pulvia Pia era patricia. Severo, distin- + Suido por Antonino , favorecido por : Marco Aurelio » elevado sucesivamente alas dignidades de cuestor , tribuno, Cónsul y procónsul, habia peleado con Sloria, y gobernado con firmeza en Afri- La, Asia, España y Germania; pero en todas partes fue temido y no amado. Ad- Miraban , es verdad, la estension y vi- Vacidad de su talento, la prontitud de Sus determinaciones, su actividad en el trabajo, la osadía de sus empresas, su fir- Meza en los reveses, sú munificencia pa- Pa sus amigos , su constancia en la amistad; mas por otra parte, ningun hombre fue mas falso, codicioso, vengativo, vio- £uto, cruel é implacable para sus ene- Migos. Su grande estatura”, su barba ne- (84) | gra y espesa, su terrible ademan, y sU fuerte voz inspiraban respeto. Reunia el su persona las grandes cualidades de Trajano y lós vicios de Tiberio. Recibió 4 los diputados de Roma al frente de sú ejército con pompa y desconfianza. Di0 ¿órden á los pretorianos de que se le pre sentasen en el trage de palacio con to pas, les reprendió el asesinato del em” perador y la venta del trono , envió e suplicio á los que habian tenido parte € la muerte de Pertinaz, y condend los de vd mas á destierro perpétuo. * Al llegar á las puertas de la capi al bajó del caballo, dejó el vestido milita hizo llevar ante él las banderas de 10 pretorianos abatidas, y entró en la cit dad al frente de 60.000 hombres. Prec% dian su marcha todos los senadores c0” guirnaldas de laurel en las manos, y? pueblo le rodeaba con vestidos blanc” como en los dias de fiesta. Despues 7 ofrecer sacrificios á los dioses, reunió Y s X (85) senado , le dió cuenta de su conducta, C aseguró que habia tomado las armas solo para libertarle de la tiranía ignomi- "losa de las cohortes pretorias , promeió gobernar con moderación, y propu= $0 un decreto que le declaraba enemigo * la-patria en el caso de que quitase *vida ¿ un senador. No tardó en co- Mocerse, que esta promesa sin garantia “la Una ilusion. Severo formó una nue- Va Suardia pretoriana, compuesta de los “Sionarios mas distinguidos : su número e de cuarenta mil hombres de todas %S provincias del imperio. Esta medida, Te daba una grande emulacion a todos 9 cuerpos del ejército y á todos los Pueblos sometidos 4 Roma, acabó de ar= inar el espiritu independiente y mililar en Italia. “Guerra civil entre Severo Y Niger. , “Mperador hizo celebrar con magni- “enc; k Mo los funerales de Pertinaz , Con= , 10 abundante e . ) “Citos, castigó C j s gratificaciones á los e- . F con rigor algunos gene- “ (92) sus máquinas ' ingeniosas 5 fue quizá el único ciudadano á quien se perdonó la | vida: Su muerte hubiera deshonrado al emperador: su conservacion podia serle útil, y el interes dirigia todas las accio= nes de Severo. CUERO Ei de Severo y Albino, y batalla de Lugduno. (198.) Mientras que esta guerra cd sus fuerzas, muchos senadores , temiendo su venganza, escribieron a Albino, persuadiéndole a an poderarse de Roma y del imperio. Este. general, mal satisfecho del titulo de ces sar, era. demasiado: ambicioso, demasia=- do semejante á Severo, para conservar=. se sometido y fiel. E de la lealtad | de las legiones de Britannia, trabajaba en sublevar las Galias á. favor suyo. El | emperador, menos sincero que él, le liz sonjeaba para adormecerle, dada EN arruinarle por transmitir el poder supres mo á sus propios hijos. Continud ocul-. tando sus designios, escribió 4 Albino cartas llenas de protestaciones de amis. | (93) / | tad, y se las envió por emisarios que le- Vaban el encargo de matarlo 4 puñaladas 9 darle un veneno. Esta traicion fue des- Cubierta : Albino los envio al suplicio, Cutró al frente de sus legiones en las Galias, fue proclamado emperador. Los” 2 Pp Pp 0S principes se acusaron mútuamente y Ou justicia, el uno de asesino, el otro € ingrato y rebelde. Severo designó Credero suyo á su hijo Basiano Caraca- Ma, que tomo el título de césar y el nom- *e de Marco Aurelio Antonino. El em- Perador queria que el senado declarase a Albino enemigo de la patria; pero la. —Mcertidumbre del resultado de esta lu- Cha entre dos rivales igualmente pode- ; . A A; FOS0s y vengativos, impidió 4 aquel cuer- DO, siempre tímido, y tantas veces sa- “rificado, tomar una decision concorde. 05 mas medrosos, determinados por el Peligro mas prócsimo , obedecieronñ al “Mperador. Los mas imprudentes resis- E á las claras: los otros, cuya espe- | a se habia formado en tan conti- 4 (94) nuas revoluciones, se quedaron neutrales : uno de ellos fue el historiador Dion - Casio» Albino hizo la guerra con vigor en Galia, y conquistó mucha parte de ella. En este tiempo Numerianó,, macs- - tro de escuela, fin giéndose senador, levanto, un cuerpo de tropas galas, venció en muchos reencuentros ¿las de:Albino, impuso contribuciones, envió sumas con” siderables 4 Severo; y le preparó con su valor la victoria. Cuando se terminó le guerra, fastidiado de los grandes, de los combates y de la ambicion, no quiso ni dignidades, ni premios, y se volvió pack ficamente a su aldea. Albino, ardiente É impetuoso, y que citaba con frecuenci un hemistiquio de Virgilio, cuyo. senti! do es: 04 «Furioso me arrojo 4 las armas ,» 0 para mostrar que el fuego le guiaba ma que la razon, conquistó.en poco Liemp! la mayor parte de las Galias, y derrotó . completamente a Lupo, general d del en perador. A A IO VE DER e A, Severo, receloso de sus progresos, despues de haber fortificado prudente- Mente los pasos de los Alpes , marchó Contra su rival con todas sus fuerzas. Dieron una gran batalla entre el Roda- Ro y el Arar, cerca de Lugduno, en la cual pelearon ciento cincuenta mil ro- Manos con igual valor y pericia de una Y Otra parte. Al principio cejó. la iz- Mierda de Albino; pero su derecha, mas Leliz, rompió la que mandaba el empe- Yador, Severo, rodeado y herido, cae del caballo; pero rechaza intrépidamen- > : de a cuantos se le acercan y recibe socor- Yo de los.suyos, vuelve 4 reunirlos, marcha ásu frente á pie, y restablece la pe- “A. Leto acude, en fin, con su reserva, Y decide la victoria. Las tropas de AJbim0 ceden por todas partes: el empera= %% hace en ellas gran carniceria, las E tigue: sin intermision, y entrega ¿las lamas la ciudad de Lugduno. Albino, Perdido el trono, despreció la vida y se "o Ebcruel Severo holld el cadáver x (96) “con su caballo, y envió 4 Roma su cabe” za en la punta de una lanza. Fueron degollados la muger, los hijos. y los partir darios de Albino que pudieron haberse ¿las manos: todos los soldados de las le- -giones vencidas que escaparon de la muerte, se refugiaron 4 Germania , levaron á sus bosques el odio 4 Roma, las armas, la disciplina y la táctica, ilustrar ron y enseñaron á: los barbaros, y pre” pararon asi la ruina del imperio. Un oficial galo , preso y condenado, dijo a Se vero: «Si fueses vencido como yo, ¿qué harias en mi lugar?» «Callar, le respon” dió el emperador, y sufrir;» y. le envió 4 la muerte sin-piedad. Algunos infame dlelátores le entregaron los papeles de - Albino, y conoció por ¿Mos á los sena”; dores que eran partidarios de su rival: Severo envio un oficial 4 Roma), qué presento al senado las cartas de Albin0 y otra del principe, que decia : «este se galo os da á conocer mi enojo, y 08 e nuncia mi venganza.» Seyero volvió ¿ab (97) tapital al frente de su ejército. Convoca los senadores: les-echa en cara á unos su Perfidia; á4:otros su cobardia, «Os que-= Jis, les dice ¿demi rigor, cuando no hay suplicio queno merezcais. La suayi= dad os hace facciosos, la bondad traido= res. Insolentes contra el débil, timidos. los pies del fuerte, es imposible: go- “Crnaros sino con el terror. Mario, y Sila 95 conocian bien: sus justas proseripcios Mes afirmaron su poderio.' César, ele Mente; no recibió de vosotros mas que Puñala das. ¡Y os atreveis 4 infamar la Memoria de Cómmodo! vosotros que haeis comprado. sus muebles, esclavos y COrtesanas : vosotros, que teneis, todos Ms vicios y ninguna de sus cualidades : Que poco há ibais a dejar impune el as “CSinato de: ún valeroso: emperador , 38 Prodisabais infamemente vuestros home- “Mges ¿bin ovil comprador del imperio, “Modo merece la apoteosis por haberos tratado como mereceis; y yo mando Ue se le decreten los honores divinos.» TOMO vi1. - (98) | Despues de haberlos aterrado con es*. tas palabras), en desprecio de sus juramentos puso en juicioá cincuenta y siete senadores, mando quitarla vida a veinte y dos, y perdonó á treinta y cinco. Sabiendo entonces que los partos y armenios se habian sublevado de nuevo, par* tid al oriente. Barsémes, rey de Armenia, apaciguó su enojo sometiéndose: Los partos, despues de una vana resistencia, emplearon su antigua política, y dejaron pasar el torrente, huyendo y pe" leando. Severo llevo sus armas como Trajano mas allá de Babilonia y de Ctesifonte, y como él tuvo que levantar dos veces el sitio de Atra, ciudad defendida por sn posicion y por el valor indomable de los árabes. El emperador se mostró tan cruel en Asia como en Europa, é bi zo morir á todos los que tomaron part£ 'en la sedicion. Caracalla, manifestando ya su horrible carácter, queria que $ proscribiese tambien á-los hijos de 10% sentenciados: Geta, su hermano, ma$ Sd) O benigno, preguntó si tenian muchos pas Yientes: respondiósele que sí; y el repli có: «¿quieres que tantos hombres de- —Testen nuestra victoria?» “3SEl emperador, pacificada la Siria, ue ¿ Palestina, donde los judios habian hecho algunos movimientos. Su carácter Cruel le hacia naturalmente enemigo de la religion de paz y de amor, y ásl pro= hibió. ¿:todos los vasallos del imperio Profesar la fe de Jesucristo, lo que dió Wtigen á la quinta persecución de la Igle- Sia, Ireneo, obispo de Lugduno, y Leo- Midas, padre del famoso Origenes, su= Srieron el martirio. Marcela y su hija pe» "ecieron en las llamas; y Basilides, su Persesuidor, convertido por su ejemplo, Participó del mismo suplicio. Severo pa- SÓ despues al Egipto, y tributo sus home- Mages á las cenizas de Pompeyo y Alejan- “to. Admiro los monumentos de' aquel “Mtiguo pais, visitó sus templos, y sacó de ellos todos los libros sagrados, man= andolos encerrar en el sepulcro del hé- róe macedonio. Volvió despues ú Roma 4 gozar de la gloria, merecida por sus hazañas, pero mancillada conrios de sangre- SA cds od Ministerio de Plauciano. (204.) Este principe, cuya ferocidad aterraba al mundo, se dejaba gobernar por un favo= rito: Plauciano , semejante á Seyano en la ambicion, la crueldad y el orgullo, Jlevó la insolencia ú tal estremo, qué mandó ¿todos bajar la vista cuando él pasaba. Orgulloso con el favor de su amo, todos le parecian inferiores, y tras taba con igual desprecio á la emperatriz Julia y á Geta. Su hija Plautila casd con Caracalla, y desde entonces desapareció : á los ojos de Plauciano la distancia qué le separaba del trono. Lejos de modes rar-las pasiones del emperador, las irrir taba y le movia á la crueldad, bien por complacerle, 0:bien con la esperanza de hacerle odioso y derribarle. Por sus con” sejos fueron enviados al suplicio muchó5 cristianos y varios senadores y caballe” (101) ros. «En éstá. época publicó Tertuliano 'su elocuente apología del cristianismo, €n la cual probó con evidencia que los Cristianos, sómietidos al principe y á las Aeyes, estaban obligados por su misma teligion'4: Henar todos los deberes de Ciudadanos ' que sus costumbres eran tan Suaves como puras, y que ninguna yiolencia podia ya triunfar de la fe verdadera, cuyos progresos aumentaba la mis- Ma persecución. «Llenanros ya, decia, *Usenado, las ciudades, los campos, los Palacios y las casas, y solo os dejamos los templos y los teatros.» El.suceso correso Pondid ¿su esperanza : la injusticia rin= dig homenage á la verdad; y si la perse- “ucion no cesó, por lo menos se mitigó “nsiderablemente. —Caracalla; enseñado por la envidia Me tenia dá su suegro, y mas capaz qui- “4 que Otro alguno de penetrar los se= “retos deiun corazon semejante al suyo, “Scubrió: que éste ministro ingrato cons= Piraba: contra -el poder y la vida de su (108 ) cuyo estilo y sinceridad alaba Victor. » Caracallay Geta,emperadores.(211.) Los principes designados por sus padres y nombrados por el ejército no esperas ban ya, como antiguamente, la confir= macion del pueblo y del senado. Basiano Antonino, 4 la edad de veinte años, to= mó posesion del poder supremo con Geta, suhermano, y sele dió elsobrenombre de Caracalla, porque llevaba una larga ropa que bajaba hasta los pies, Mamada por los galoscaracalla, y despues casaca por los francos» Este principe, educado en su infancia por Antipatro, Evodio y Próculo que quiso convertirle al eristias nismo, did por:su dulzura y sensibilidad esperanzas que desmintió el resto de su vida. La noticia de un suplicio le causas ba grande tristeza, y el verlo ' le hacia llorar; pero su elevacion, llamando cer ca de élá los lisonjeros, corrompio sé a.» PS alma, desenvolvió su orgullo, perturb0 su razon, y le hizo tan cruel que Montes quien hallando el epiteto de tirano de- (109) masiado:d¿b il para semejante mónstruo, le did'con justicia el de destructor de los hómbres.' «Calígula, Neron, Domiciano y Cómmodo, dice este célebre escritor, MO ejercieron sus crueldades sino en Ro- Ma: Caracalla llevó sus furores por todo el universo.» Geta, su hermano se ha- Bla mostradoren' su edad primera malig- MO y rabioso; pero una prudente educacion mudó enteramente su carácter, y subiendo ¿la dignidad que suele perver- Urálos hombres, se despojo de sus viciós, Y adquirió las virtudes propias de los Standes monarcas. Nació entonces entre :»08 dos hermanos una insuperable aver= Sión. Ni lós esfuerzos de Severo, ni los nsejos de Julia, madre de ambos, pu= leron amistarlos , y el repartimiento del - Poder aumentó su recíproco odio. El tros no, que quiza hubiera sido un escollo pa- *a la amistad, fue campo de batalla para ch aborréecimiento. Habiendo dejado la "tannia, llegaron juntos 4 Roma, y re- Particron entre sí el palacio, que era tan (110) is grande como una ciudad, Cadáa,uno tuvo sucorte y su guardia propia, y bien pron* to su division:formó dos partidos en Roma. Los senadores, caballeros y ciuda? , danos mas distinguidos se aficionaron 4 lás virtudes de Geta: los soldados, los li: bertos, los erapulosos:y los hombres de menos valor se adhirieron 4 Caracalla: Entrambos principes hicieron en la curia el elogio de Severo, y el senado decretó que se le diesen los honores di- LS 3 Vinos» 20000, SP + Los progresos de la servidumbre del pueblo rey 4 sus altivos señores habia? introducido las magnificas y pueriles pompas de la etiqueta oriental. Se colo? eo la imágen de Severo, hecha de cer» en una cama de marfil adornada con pa ños de oro. Estuvo siete dias espuesta Í acompañada de muchos senadores vesti” dos de negro, y de matronas con rop* ges blancos. Los médicos visitaban a su horas la imágen como sl el principe yl” wiese todavia, y anunciaban con señale? (111) de: dolor los. ¡progresós dela 'eriferme= dad. Al séptimo dia se declaró su muer. tes y:se llevó con gran pompa, en su mis- Mo lecho, al foro por la calle Sagrada. 0s caballeros llevaban el féretro, los Sénadores le seguian , y la juventud ro- Mana celebraba con himnos la memoria el emperador. Llegó la comitiva al cam- Po de Marte, donde se habia construido Una pirámide de madera de cuatro pi- 505, y con un aposento en cada uno, Co- %óse en el segundo la imágen, rodea-= Ade flores y aromas. Los caballeros ro- Manos , armados, 'corrieron caballos al *ededor de la pirámide: los emperado= "es / cónsules y caballeros prendieron “ego ¿la hoguera; y enmedio de las llas Mas voló 4 las nubes un águila, que es= Aba en el interior del edificio , € hizo “eer a] pueblo , que el alma de Severo “cendia > bajo la forma de aquel ave, á “Mar asiento entre los dioses. Geta aumentaba su partido por la Moderacion y afabilidad: Caracalla, pros (1192) tegiendo la licencia de lasttropas, y dan= do:rienda suelta 4 todos los vicios. Los senadores, temiendo una lucha sangrienta, cuyo teatro y victima seria Romay propusieron la «división del''imperio/ quedando Geta'con el oriente y Caracar a con el occidente; pero Julia no con= sintió en ello, movida de una ciega tera nura, que le hacia esperar siempre la res conciliacion de sus hijos, y temer que la separacion aumen tase la animosidad. Caracalla , despues de haber intentado in* 4tilmente el asesinato y el veneno con” tra la vida de su hermano), 4 quien des, fendia el amor del pueblo, fingió renur” ciar al aborrecimiento, y-pidió a Gets una conferencia en el aposento de sum? dre para terminar sus disensiones. El virtuoso principe, no “sospechando 103 crimenes que era incapaz de intentar, presenta confiadamente en el lugar de” signado, y abre sus brazos 4 su herman0* Caracalla' saca la espada y se arroja so” bre él. Geta, que no tenia armas, busca (113) Wi asilo én:el seno de su madre: el móns». truo le persigue, le hunde el acero en, el pecho, y hiere á Julia, que procuraba libertar del golpe a su hijo. El infeliz Principe espiró sin pronunciar una palabra Habia reinado un año. Despues de “ómetidoeste delito atroz , Caracalla sa= e del palacio, lama su guardia, y les di, £C:que acaba de librarse de los mayores. Peligros..Los soldados le conducen al: “IMpamento., y reciben paga doble y Wa gratificación de mil «pesetas cada Uno, agotando «el tesoro público para “OMprar la impunidad. Los pretorianos, We no: conocian mas derecho que la Uer Za , ni mas virtud que: la: prodigaliad 2 Fenuevan sus juramentos al fratri= “ida. y declaran desvergonzadamente es Amigo público a Geta. Garacalla, Segu- "ode su adhesion, se presenta cubierto £ un peto enmedio del senado, hace "odear la cutia.por sus tropas, y burlánsede la.isa:dél: ciélo sde las miradas Le los hombres y de las leyes del impe- TOMO vir. s , 8 9 (114) | rio, acusa públicamente á su hermand de haber intentado quitarle el trono y la vida, confiesa descaradamente que le ha muerto, se gloria de haber imitado a Ro: mulo, y para quitar el recelo de todos ' los ánimos, mas cuidadosos en los tiempos de corrupcion del interes privado que del general, promete amnistía á to* dos los partidarios de Geta, y perdon:4 todos los sentenciados. Un seriador se ar trevid a proponer la apoteósis del principe asesinado : «consiento en ello, dijo. Caracalla : mejor quiero que: esté en: el cielo que en la tierra.» Deseoso de engañar la opinion pública, siempre temit ble á los tiranos aun cuando la oprimen, ecsigio de su ministro, el juriscon* sulto Papiniano, la misma complacencia que Séneca tuvo con Neron , y le instó á que escribiese una apología de la mue!” te de Geta. El virtuoso romano se negó ¿ello , diciendo: «Mas fácil «es comete! un fratricidio que disculparle.» Esta es” presión valerosa le costó la vida. (115) ds Caracalla era obedecido;'pero' se Murmuraba. No:vengaban á Geta; pero le-lloraban: Enfurecido el emperador, -treyendo los gemidos de lá virtud seña= es de rebelion, llenó 4 Roma de terror Y de sangre. 'Pododelator éra oido , todo sospechado, delincuente: hablar era Wu riesgo; callar no lo era menor: Jas leyes sanguinarias del emperador se eje- “utaban como los crimenes enmedio de noche: lás horas del descanso lo eran de peligro para todos los ciudadanos : se “Segura que veinte mil personas pere- Cieron víctimas de los furores de aquel sensato. El virtuoso Pompeyano per= dió la vida, como tambien una hija de arco Aurelio, sin mas causa que el a- Precio con que eran mirados. El que no Mevaba consigo un retrato 0 una efigie el emperador, era tenido por impio; y sd Obstante; muchos fueron condenados “omo sacrilegos por haber entrado en %S casas de mala nota con cintillos , en Onde estaba grabada su figura. Sus mi- (116) nistros fueron dignos de él. Entregó el gobierno de Roma al eunuco Sempronios médico y envenenador de profesion) al cual Severo habia desterrado a a una isla desierta. Tederito, esclavo antes y lue= go maestro. de bailar € histrion, manda= ba su guardia: Epagato, tambien liber= to, gobernaba con ellos. al emperador y al imperio,: y vendia publicamente. la justicia y la sangre de los hombres. Envilecieron el titulo de ciudadano roma= no, prodigandolo a los bárbaros, y con=- cediéndolo por una ley. á todos los súb=. ditosingénuos del imperio. Caracalla decia á las claras, que no era posible gober: nar á los hombres sino por el terror: sus únicos héroes eran Tiberio y Sila. Representándole un dia su madre Julia; que el pueblo esausto no podria pagar los impuestos que se le echaban, res- —póndio : «Mientras lleve: esta espada, tendré todo el dinero que quiera.» Az bandonando los negocios del estado á sus indignos favoritos, pasaba la vida en : (117) los espectáculos y las casas de prostitucion con farsantes y cocheros. Orgullo= S0 por la fuerza corporal con que le ha= bia dotado la naturaleza, descendia mu- Chas veces 4: la arena para lidiar con los lcones y tigres, cuyo émulo parecia mas en que enemigo. Objeto del miedo y del odio:de: todos , él. mismo sentia el terror que inspiraba. El remordimiento, Cnemigo que ninguna guardia detiene; Penetraba por la noche en su palacio, y le atormentaba con sueños espantosos, €n los cuales se le aparecia la sombra de Ubadre, y le decia estas terribles pala- Yagi «Yó-te' mataró como mataste ¿cta €rmano.» Este principe, tan detesta= le en sus costumbres, tan vil en sus inlinaciones, por una contradicción es- Waña, pero comun, ambicionaba la glo= a Militar, y por:eso salio de Roma, cor- MO la Ttalia y las Galias conto un torrente Svastador; y causó mas calamidades ¿ las Provincias del imperio al pasar por ellas, Te los barbaros en sus incursiones. 5 Er EA E -5e decidio SO y CsPerimentad (124) 8 se ACUSASe del crimen 4 solo el A > que ya lo habia pagado. Las pe grrumpieron los pe, para entender pe Al ucesor. La 5 | > Viuda de Severo, E | llamada Mesa ;'la cual tuvo d0 A 22.08 Ñ . $ A 1 a se hijas, Soemis Y Mammea.:Caracal] dujo dSoemis tuOso nació u 4 ¿24 > y de este comercio e "principe > quefue cn Heliogábalo, de rara hermosura; po” dl Corta edad, y la degitimidad de su y cimiento, impidieron nombrarle. El e] a Cito vacilaba Entre Advento y Pe UNO y otro Prefectos del pretorio; en 9h por Advento, py mas valer0 9 que su colega; a como'no sabia leer, y se:ereia a j Sobernar, rehusó modestamente el h nor d el Stavámen que le ofreciande 2 mton” los Morse deolararon ent 05 s “an Cesa favor de Macrino los pretoria le Proclama ; z ee” POR el titulo de al . : ol £n0. Macrino inf Clas, (195) -Mó de este suceso al senado,:el cual con: mó la elección. Los. sénadores, por dio Caracalla, mandaron derribar sus “tátuas; pero el temor'de-los pretoria= Ros los obligó a. colocar entre los dioses al que hubieran querido borrar del nú- Mero de los. hombres. No:se respetó ni dolor ni la virtud de Julia; y fue con= “hada al destierro, donde se dejó mo= vr de hambre, desesperada por la muer- S de su. hijo, cuyo nacimiento solo deé= 'lorar. Marco Opilio Macrino era nú- "ida, natural de un pueblo cercano-al “tio donde hoy es Argel. Protegido por Wciano:, fue intendente de postas:en 'einado de Severo, abogado del fisco “el de Caracalla, y prefecto del pre "io despues de la muerte de Papinia= %: Una de las principales funciones de “ste empleo eraadministrar la justicia en “ombre «del emperador, y Macrino fue “timado por la “equidad de sus senten= Habiendo subido al trono , pareció “migo de la delacion, castigó á los ca» batir; pero Artabano, ecsasperado por Y (126) lamniadores, y dió esperanzas de que renacerian bajo sus auspicios la réctitu | yla libertad. Pero en aquella época P? habia mas derecho que la fuerza , y Ma” Aa 20% de leyes mas que de armas Hubiera querido negociarmejor que com 4 y injuria recibida, se negaba á la paz, á ser que los romanos evacuasen la Meso”. potamia , y le pagasen una indemnizW cion cuantiosa. Los dos ejércitos se dio” ron batallajunto aNisibe: duró tres dia los. romanos ¿ obligados á ceder el cam” > po,'se retiraron a sus reales, y se ere” yeron vencedores , porque no fuero” perseguidos. Macrino devolvió ¿los pY tos sus prisioneros y el botin que Los 10 manos: habian' hecho, y compró la p? pagando veinte millones de indemnid” cion. El senado, acostumbrado a liso» guar ¿sus dueños, le concedio el sobre” nombre de Partico y el triunfo. Mack” no no aceptó ni uno ni otro, y fijó sur” sidencia en Antioquia, donde se dedio (127) ¿la reforma de la legislacion» Para sim> Plificar la; jurisprudencia, revocó losres- “ptos delos emperadores 3 y redujo: el Múmero de lasantiguas leyes» Publico re- Slamentos severos contra el lújo, la de= cion y la deshonestidad. Protegid 4:los Sabios, y restituyó a su patria los que has Ma desterrado:Caracalla: Dion el histos tiador fue nombrado siliqebaños dePérs> Simo. y Esplimao795 bd 50 DA Mientras que el Ona se entré= Elba con una seguridad engañosa alos | Mabajos de la legislacion , como si su pos *r estuyiera consolidado, tres mugeres Y un niño se preparaban a derribarlo. e ongando sobradamente su mansion u Antioquia: cometió .el yerro de no parar las legiones ; poder sierapre pe= groso cuando no se le emplea con uti= idad, Tratando a los oficiales con dureda y queriendo que los soldados pasacon demasiada rapidez de la licencia * antigua disciplina , descontento el “lército, Mesa estaba entonces en Feni- dl (128) > IN ciacon sus« hijas Soemis y Mammea 5 y é : ' ¡ O: los:hijos. de cestas Basiano «y Alejandro: Entrambos eran sace edotes delisol, por lo cual sei dió al prim Hclioogábalo ¿Su estra eitaba la admiración ; gababa su afecto, dose dé estas dis de las faltas de Yas, derrama el Ordinaria belleza es delos soldados, y ' La astuta Mesa, valien POsiciones Jomprable Macrino:; :vende'sus A dinero, sublevá una Len glon,, conduces Campamento á HALA gabalo > Y hace que lo proclamen empe” A das ' yl? .rador, Macrino, despreciando un mo miento par ' 2 cial que Juzgaba facil de > tener envió y Juliano con cosas Contra los tebeldes, Los soldados de H Tesa Peoetraron tiadores Y las sub] ¿pa £varon : las dos Ea . , Ja se *eunieron, “ortaron la:cabeza ¿Ju ; EN , 60 no, y la Chviaron al emperador ¿este 3 ROCió 0 fin > UE no era déspreciad 4 ] (129) A “la que él lamaba rebelion de unniño: Marchó contra los facciosos al frente de dos pretorianos y de las demas tropas que Sele conservaban fieles, ¿“informó de es. Tos sucesos al senado, el cual, á peticion Suya, declaró enemigos públicos 4 He- Mogábalo , Alejandro, sus madres y su uela. Macrino, despues de algunos reficuentros poco decisivos, mostrando €h sus movimientos una incertidumbre Te animó y aumentó el partido de sus Memigos, se retiro de Apamea a Ántio- Mía, Los progresos de los rebeldes le. %ligaron á salir otra vez ¿la frontera de Chicia , y presentarles la batalla. Gan= Mis, ayo de Heliogabalo , no habia militado jamas ; sin embargo, este hombre, Mtregado hasta entonces á los placeres, É ISPuso su ejército con órden, y peled “nr valor: A pesar de sus esfuerzos , los Pretorianos, animados por el deseo de Cnservar su antiguo nombre, penetran “las filas enemigas; cuando de repente * Se $ q. Muestran enmedio de los fugitivos TOMO vir. 9 | (130) á Mesa y Soemis y los detienen >, les atea” SL determinan a volver al combate. El jóven ig saca su espada > Y SÉ Pone á su a) remuévase la batalla Mas furiosa : Macrí- 210 espantado huye. A pesar de pins bardía > los PYetorianos Prosiguen el Dai bate, ani POr el temor de las venque Siguén a las guerras civiles: . 2 0, Conociendo que era pre Suridad par a desarmarlos, les completa Amnistia. La batallo Cesa al instante , Y los dos ejércitos ro nidos Proclaman Segunda vez pa eliogábalo. Macrino se escapó á Bite Dia bared para o arios le obligaron á ar” la, donde estuvo wn algun y biendo sabido que p Migo ten; icia-de su asilo , Bci Y Obra parte; fue Vivaménte pocesguit Xx £stand o Ya para Caer en manos de 10 Contrarios Se arr aa se , 0)0 de su carro, y lastimg un ho A A jar "9 €n la caida: los ofic “AN les. quúe le buscaban le: cortaron la cabéez. za. Murió 4 la edad de 54 años, habien= do reinádo uno: perdió por traicion el £fimero poder que por traicion habia cons Seguido. Su hijo peces fuetambicú a y muerto. ' y , Heliogábalo , emperador. (218) El Mievo césar debia hacer que el senadó y el pueblo. legitimasen su usurpación, “tando acababan de declararle enemigó Público. Tomó sin su co'rsimtini das los titulos de augusto, procónsul : ye tribúno; y los sobrenombres de piadoso y feliz; SScribidá4Romapara justificar su conduc- WicosdrMicrinoideasesináto y tira= Ma, anuncid que seguiria las pisadas dé Augusto: y Marco Aurelio, y prometió Una amnistía ibi á todos los que ha= lan hablado 0 procedido contra él. El “nado, reducido mucho tiempo habia 4 e triste necesidad de obedecer á los ejér- Mitos, y de revestir con formas legales 4s decisiones de la fuerza y de la victo- Ya, Proclamg á Meliogúbalo emperador, (132) ; y dió el título de augustas 4 su madre Soemis y á su abuela Mesa. El nuevo emperador años , y no habia recibido cualidad que la hermosur . * : to» fuerza de caracter y de pigereimicoa Los vicios que infestaban sualma, no jaban lugar > olíjando á todos sus Predecesores en m ] de cie, orgullo, Perfidia, crueldad yd onestidad, ma Mas destem Sato qué Calígula nombre de Sardan su madre, fomen solo tenia 14 del cielo mas .» O el > Mérecio y obtuv % 15, ápalo romano. Soem n taba su desarreglo col le su ejemplo, y Por el ciego amor que tenia..Solo su abuela algun respeto Y Prudente : nó bajo del Ce no delirante . Éme > POXque era hábil, fir ; . > ¿ tul” y si el Imperio no se a1 . ]jra-” tro Sangriento de este t .., . E > debió su salvacion al y y sabidur r paso tod El primer j 7 0 el invierno e e acto de su autor! a. Carecia de 2 . u- M á ninguna Virtud. Sobrep , lina, 5 Impuro que ¡Mesa n- . . inse e plado que Vitelio, masi Mesa le inspiraba r. ia de una muge dl e AS 1 dad did a conOcer su ingratitud y su bardárie, Mando á sus soldados que matasen y Ganmis, el cual le habia criado y pueslo en el trono, sin mas delito que haber- * representado la necesidad de refor- “lar sus costumbres, y gobernarse a si "ismo , si queria ser digno de gobernar “los demas. Nadie queria obedecer ¿un “eden tan injusto : el jóven mónstruo lo. Cecauto por su misma mano, y sepultó el Púñal en el seno de su maestro. Como las “Y Os carecian de vigor, y el crimen afor- Mado subia al trono en aquella época, Se 1 y ' Part teja Cvantaron conspiraciones en todas es. Un centurion, un médico y un dor de lana aspiraron sucesivamen- 1 imperio, y hallaron partidarios que E “Poyasen; pero sus conjuraciones fue- Cscubiertas y castigadas. , “liogábalo , arrancado á pesar suyo Pe Placeres del Asia, llegó en finá dig e Hizo grandes regalosa la plebe, y Mena agnificos espectáculos : solos ho- 8%S que se tributaban entonces al (140) mo de peligro. A esta noticia las palo tes pretorias, sospechando el crimen, po man las armas > AMenazan y obligan E emperador á traer a su campamento 4 Alejandro, 4 Mammea y a Soemis : ne sa estaba al frente de las guardias. Helio” gábalo , obligado ¿ ceder , intenta na embargo hacer el Papel de monarca , Y castigar ¿los getes de la sedicion. Sua nido por Soemis, por algunos pd Y Por sus favoritos, quiere poner. en e sion á los rebeldes : Mesa y Mammea lo animan Á defenderse. El combate no Le día ser largo ni incierto: los débiles co! dos y muertos al mism0 ados, El emperador s€£ madre en un albañal : 105 'siguen, los hallan estre” tesanos son venej tiempo que atac esconde con su soldados los pe chamente abr cadáveres haste E intendente del o ulvio, Prefecto de Roma, y los demas. | ibalo fueron despe” borró de sus archi” A A A E (141) Yos el nombre de este infame principe, Y prohibió por, un decreto que las mu-= $Cres tuviesen asiento d voto en la curia. cliogíbalo murió a los 19 años de edad Y 4 de reinado. Este mónstruo , indigno él trono, no ocupó un lugar convenienea sus costumbres, sino el inmundo en Me fue asesinado. : UN) ¿hs ES - CAPITULO. xv HL. And Hesen bicis Ñ Ly Weno, E (44 Uno y Y Gorda apro. Ge pe 7 PA Sito. Y, eri. e e ' a y erT Alejandro Severo > emperador. G dl Maximino , empe Balbino y ca emperadores. Reinado de por Victoria de Aureliano cóonira los fr: 105 cos. Victorias de Gordiano reo godos y persas, Filipo, emperador. 2* cl0 , emperador. Galo, emper ador" con los persas. dor. Pupieno, 03) A, -EJANDRO asa » emperador. pi ma retardaba su x > Produciendo entre sus aye vi 0 en cuand tuosos, que yi decaidas, rest La fortuna de Ro dencia : cuand o. algunos pr e gorizaban las costun ablecian el grden y la JO pb da (143) ticia y óponian un dique al torrente de la Corrupcion , y daban al imperio algunos Momentos de juventud y de fuerza. Alez Jindro Severo fue uno de estos princi= Pes, y su reinado hizo gozar al mundo lez años de paz y felicidad. Los preto= “anos le proclamaron augusto y empera= ' 0r apenas murió Heliogábalo. El sena- 9 confirmó el nombramiento, y le did 9 titulos de padre de la patria y de tri= Who. Como entonces no tenia mas que Mince años, su abuela Mesa y su madre “mea gobernaron en su nombre. %'maron un consejo de diez y seis sedores muy estimados, y eligieron por Wstros 4 Fabio Sabino, comparable á | “top por sus virtudes, y áUlpiano, pre- SCto del pretorio, célebre jurisconsul= ls “Uyas prendas y esperiencia eran vedas, Mesa, austéra, hábil y animo- > im o los principios varoniles que fox N Eos grandes reyes. plaiciós , in- €, benéfica, sensible y llena de Primia en el alma del jóven em-. (144) le imspir de la religion crj La naturaleza hab dro á aproy , k . des talento, 0 las suaves yirtu | stiana que profesaba . . , lan” la dispuesto a Alej Ccharse de. tan escel ente €7 Su juici ducacion. Oueral. esaéto.y su 0 | | > Su carácter mouenta detestando elf Usto de las cortes, no p l trono mas esplendor Fe tudes, Y no tenia mas am A de hacer felices 4 los pu : Vir cion que la los... * Despreciando Jue solian tom Su bajeza sele d los. titulos ayivs arlostiranos para encub ne > PXOhiBió por un decreto cri lese el hombre de Señor. 2 7 que los sacerdotes le llamasen su 00 | mano; los Senadores su hijo; los g pt Xéxos su camarada; los ciudadanos e y y0 80- Vestido de Una ropa blanca, 3 pi ni Pedrerias, enemigo del lujo, iba Con sin guardias Por lás calles de NN Versaba familiarmente con los ciuda 0 S cuf 1OS stad con pS A generalmente estima > Tenia ami Carácter er E (145) E solo mostraba desden 4los hombres cuz YOs vicios-escitaban su desprecio. Su pri- Mer cuidado fue purificar el palacio mancillado porlas orgias estravagantes de He- ¡ogábalo. Desterró de éL 4 los histriones, ¿las prostitutas, a los delatores, alosam- : ciosos y sobre todoálos lisonjeros; casta Derfida, creadora de tiranos y esclavos ,-y Mas peligrosa al principe que los enemi- 8% declarados. «Estos, decia Alejandro, solo me podrán quitar algunas tierras: "S aduladores aspiran á arruinar mi virtud y mi gloria.» Para borrar los vesti- Sios de la disolucion anterior, castigo a q Concusionarios, alejó de los puestos “dos inmorales, fué dócil á la oposicion Pública en la eleccion de los magistra- ' 08, entregy a la decision del senado los “egocios mas importantes, y para admi- Stray la justicia se asesoró cow los mas la los jurisconsultos: La depravacion pú- | Ma habia llegado á tal estremo que en ."Cimado de Heliogábalo las cortesanas Fon alsenado el permiso de conver- MO y 11. 10 (146) “a tir sus casas en palacios magnificos; Lo | el emperador las autorizaba con su eje plo > brasformando la morad guarida de prostitucion. 'T plos habian sido saqueados tregado 4 los eun caudales de los de los WMocentes a imperial en odos los o , el tesoro en” cos y esclavos, ze Particulares y la 0 vendidos 4 subasta. Á iria al dios Helagabal E > Volvió á los templos E S Y SU antiguo culto, cd den en la hacienda y rep?, S; , . . , , » reto , ro los edificios Publicos. Sus dec llenos de humanidad , Y tria y los bienes jandro envio a S sus sacerdotes antiguos diose - tableció el Or : estituyeron la pS los desterrados: re mulgd leyes rigorosas contra el adu ¿50 rio > el cohecho y la prostitucion; pe” EN secreto dió órde esactitud sino losed FIgorosos, decia, d para alerrar dro no ey ral del ey de su pal n de no ejecutar de ictos favorables. « sq eben seryir mas dl UE para castigar.» via a Cristiano; pero amaba la 1% es ar En muchos lug les A . mn n 4 acto habia hecho grabar c0 istianismo. (147) | tras de óro esta máesima: «Lo quemo quie -Yas para ti no hagas á los demas.» Siem- Pre arregló a ella su conducta « Prohibió Perseguir a los cristianos, y aun los fa- Voreció á las claras. Dicese que intentó Proponer al senado que se erigiese un templo á Jesucristo, y se le colocase en el número delos dioses; pero los sacerdotes gentiles se lo disuadieron. «Este Culto, decian, es esclusivo é incompatible con las demas religiones : si le con= “edes un templo, quedarán desiertos los Mestros.» La cápilla del principe con tenia una multitud de estátuas que pro= ban su tolerancia mas bien que su es- Piritu religioso. Velanse en ella losre- Hatos o efigies de Abraham, de Orfeo, “* Alejandro Magno, de Jesus y de p Polonio Tianeo. Á todos ofrecia sacri- “lOs, reputando por divino todo lo que Ahla el carácter de la virtud d dela gran- Cza, Le La vida de Severo era activa; ar= *glada y Siempre ocupada útilimente. (148) Destinaba la mañana a] despues las obras de los E las de Giceron y Horacio y los Ara Virgilio , Al cual llamaba el Platon de los poetas. Segun la antigua co br E seguida 4 los ejercicios del campo a Marte, en los cuales mostraba mucha de Ñ . los treza. Vuelto 4 su palacio, tomaba pinceles ¿ la lir ba con felicida OS negocios, leia ; A, filósofos griegos» ¡ba stumbre, 1b d.las bellas artes. Des” 5 * 1 e lo pues de las sesiones del senado ú d tribunales, a las cuales asistia con de titud, comia Sobriamente con aqui MIZOs, que no con lisonjas sino con Y 0 tudes merecian su favor, Gustaba de 0% la verdad de ellos y de ye) decirla; y en de hacer entr ps zar! ar a los bufones, dan : - el ban” ES pantomimos para alegrar el Quete as > COnvidaba 4 sabios, artistas Y d leratos, cuyas conv er aban delcitando; sus diy ersiones buscaba sionado de Masiado se +05 ¡10 saciones y ego he. enseñ porque 2 le la utilidad. 4P de Ca! de IR p za dl la Justicia se mostró qui s qu Vero con los cortesano . an A, y se dice que cultiva! (149) valiéndose de la apariencia de su favor € intimidad, engañaban con falsas pro=- Mesas á los pretendientes y vendian el “rédito de que no gozaban: Se averiguó que Vetronio Turino, á quien admitia á Sus lecturas, tomaba dinero de los necios, por el nombramiento de empleos, al cual se jactaba falsamente “de haber Contribuido. Alejandro le mandó atar a ú palo, y al rededor se quemó heno y eña verde: el infeliz murió en breve Múfocado, y un rey de armas gritaba du- Fante el suplicio : «Castigue el humo al Vendedor de humo.» Era imposible que Y%h romano careciese enteramente de “tuéldad; pues se ve al mas benigno de 08 emperadores castigar de muerte una Dajeza, digna solo del destierro y del Menosprecio. Tenia por gran delito la Venalidad de los destinos; y asi decia: C : Eo GE ' El que permite comprar empleos, vend Pe O” . » la justicia.» Todo lo que podia ofen- Cr la equidad 0 ser contrario al bien Público, incurria en su auimad version: (53) nora la muerte”, ácusándole dehaber es | erito la carta: pu citada, cuyo. lenguag* | altanero irritó4: Aureliano. Vopisco cret con mas probabilidad, que la .véinio debió su vida ¿la generosidad del; emp? rador',:el cual resistió 4 los «clamores dé sus «soldados, teniendo: pot indecoros mancillar: su victoria «con; la sangre . de una muger angie Lo: ciertovesy: que olijitos pereció, ly! que Genobjá, per diendo com:él trono:su: caráctery: m0:50% tuyo la firméza de sus resoluciones, J fuerornamento-del triunfo de. Aurel j no: Su hijo Valabat. la acompaño: ¡en cautiverio : los otros, dós muridron; ds sewsabe si de muerte natural 4 violenit! Guando el emperador llegó 4 Antioquí” súpo. que los palmir enos, sublevados p* € un. pariente «de Cenobia y «tomaban: d nuevo las ármas. Obligado4 A wmencenio otra vez, se:entregó/á4 toda la violenci de su carácter; y habiendo tomado po asalto aquella infeliz-ciudad, hizo: pas! a cuchillo todos los habitantes, :sin pe” (255 ) donar 4 niños ni 4:ancianos. Firmo, partario de Cenobia , que »habiaadquiriz do en Egipto grandes: riquezas. por el Comércio, acababa de escitar los:egipz cios 4 la rebelión levantando: tropas, y tomando el título de augusto: Aurelianó marchó contra él, le vencio; le:sitio "en Alejandria;!le hizo prisionero yyy mando Matarle con horribles tormentos: La carta que escribió alsenado para informar- e de esta victoria, prueba hasta qué Puto el pueblo “romano, sumergido en lumolicie, habia decaido de»su: gloria y lenidad. «Padres: conscriptos, decia; YO libertaré 4 Roma de toda“inquietud: Mtreteneos con juegos, ' espectáculos, “rreras y combates del circo: El 'inte= "és público es:miocupación: los. places tes la vuestras 1” preóbia ; “Dueño del oriente, solo le restaba meter á Tétrico, que por muchos ados gobernaba las Galias, la Britannia y y España. Esta guerra contra pueblos Mas belicosos que los asiaticos; era: mas (256) peligrosa: y dificil ; pero la fortunay:quele favorecia ¿le libro, del un, competidor formidable»: T étricó habia ¡obtenido la púrpura), y. estaba disgustado de ellas ed carácter incbnstante, de.los galos, sus: borútos: y conspiracidnes frecuentes: 0 invasiones delos barbatos,. que se ren vaban: cada año , las fatigas de, la' gue y los. ¿cuidados del trónoy le obligaban? - echar menos-la dulzura de lá mea pi da. Mirando: ¿:Aureliano: mas bien 0 ¿libertador: que comosa rival, le es sotig bio rogandole que rompiese' las: brillanó tes cadenas con las cuales. estaba atado? un trónoraborrecido+ Descaba en- .efiol evitar: dde desgracias de una guerra civi y restituiraal imperio corn: su abdicacióN la paz ,2lá unidad y, dai fuerza. Pero lo$ grandes, los pueblos y las legiones ee consintieron en ello, y le: obligarán * reinar. y Aspelear contra su volunta*” Despues de algunos: reencuentros. con - suceso vario, los dos, ejércitos se halla: ura ron uno enfrente de otro en las lla (257) Cataláunicas. Tétrico, habiendo hecho Vanos esfuerzos para persuadir 4 los su= Yos 4 un convenio, los abandono la no= Che antes de la accion, y huyendo la Standeza con mas ansia que la habia solicitado, yino á rendirse a Aureliano, y i entregarle el poder que sostuvo con Sobrada gloria , para que al dejarlo se le Pudiese acusar de cobardía. Su fuga no ilterg en nada la resolucion pertinaz de Us tropas. Los galos, con la esperanza de ser independientes de Roma, pelea- "On con el mayor valor; pero Aureliano Wiunfó de su resistencia , y los obligó á SOmeterse. Los britannos y españoles de- Dusieron las armas, y el emperador, con- Mistado el oriente y pacificado el occi= dente, entro triunfante en Roma. Ador- Maban su triunfo cautivos bactrianos, sar- Yacenos , godos, alanos , francos, vánalos y persas. Veianse los carros de Sa- Por, de Odenato y del rey de los godos. 1 de Aureliano era tirado por cuatro Mervos. Tótrico y su'hijo, revestidos de TOMO VI. 17 (258 ) ornamentos imperiales, le seguian 4 pie. Pero la vista de todos se dirigia con admiracion y lástima á la ilustre y des” graciada Cenobia. Llevaba diadema en su cabeza : las manos atadas con una ca” dena de oro: muchos esclavos sostenial su vestido tan cargado de pedrerias, qué apenas le era posible andar. Despues ( de haber sufrido este tormento , mas crut que: la muerte para una reina, se retiró á una posesion de Italia que el empera? dor le dió. Mas adelante vivió en Rom como una matrona; y aun hay quien diee que casó con un senador. San Ger0r nimo , que floreció mas de un siglo des pues , conoció a sus descendientes: Su hijo Valabat obtuyo un principado /% Armenia. Aureliano confio á Tétrico un provincia de Italia, y le dijo un dia rit% dose: «Compañero, ¿no es mejor manda! en una ciudad cercana á Roma que sel emperador en las Galias?» Vencedor de sus rivales y de los bárbaros, restaur?” dor del imperio, cuyos miembros disut% (259) tos habia juntado; siempre activo: en la Paz como en las batallas , se dedicó á Corregir la lentitud de los juicios , castigar a los concusionarios y reprimir el es- “ándalo de las costumbres públicas. Los Lalsos monederos eran entonces tan nu- Werosos, que perseguidos por el emperador, formaron un cuerpo de ejército con Sus agentes y complices, y bajo las órde- Wes de Felicisimo, su gefe, opusieron tal resistencia, que costó la vida á mas Se mil soldados su derrota y castigo. Aureliano , adicto al culto supersticioso “los idolos", persiguió á los cristianos. A Principio de su reinado se celebra- Ala templanza y sencillez de sus cosbres : su palacio no tenia mas fausto We su campamento; pero despues de Sus conquistas , embriagado por el orgude y subyugado por los placeres del o- Mo que han pervertido a tantos hé- S, Ostentó en Roma un lujo asiático; y o de las antiguas preocupacior el pueblo romano, fue el primero (260) que ciñó de diadema su frente. Su jústicia inspiraba, respeto, sus talentos esti: macion , y su severidad temor. Admirábanle, mas no le amaban ; y no tardó eP esperimentar, que el amor de los pue” blos defiende mejor la vida de los priner pes que las espadas de sus guardias. Un nuevo armamento de los persas le obli: gó a marchar-contra ellos. Al llegar * ¿ Tracia supo que su liberto Mnesteo, * busando de su confianza, habia comell” do escesos reprensibles. Irritado conti él, le amenazó con el castigo merecr do. Mnesteo conocia demastado al emp” rador para ignorar que sus golpes n0 se tardaban mucho despues del amago» a determind matarle para salvarse. False su firma, la puso bajo una lista de pro% eripcion , en la cual incluyo á los prin ros oficiales del ejército, y la mostró * ellos. Conspiraron contra el principe»? 50 Epsge echaron de un momento en ise pasaba junto a Bizancio con poca guar” dia, y lo asesinaron a los sesenta y tres ll RI | (261) años dessu edad y cinco de su reinado: . Político hábil, soldado intrépido, gran Capitan, administrador rigido, fue mas —higno de elogio que de afecto. Los au- Vores satiricos de su tiempo decian que - Mo se podia haber elegido mejor médico | para curar los males del imperio; pero Que recetaba con demasiada frecuencia la sangría. En un siglo de corrupcion, y enmedio de las calamidades de la anar- Quia militar, acaso nO era posible conte- Mer sino por.el miedo 4 tántos .ambicio=- 505 que se burlaban de la virtud y de las leyes. Rigoroso para los grandes, fue Slave y clemente para el pueblo, satisfi= 20 con generosidad sus necesidades, y Ademas de las distribuciones acostun- Bradas de trigo y de dinero, hizo fre- “úentemente otras de vino, carne y gé- Meros para vestir. «El pueblo , decia, bien alimentado y bien vestido, está mas alegre y mas facil de gobernar.» Sus be- Meficios se estendieron 4 las provincias, Yeparó sus pérdidas, y reedificó sus ciu- (262) dades: fundó á Divioduno:, hoy Dijon: levanto las murallas de la antigua Genabo, y le dió su nombre, conservado hasta el dia en el: de Orleans. El defecto del orgullo no ha podido borrar la gloria de un hombre que salvó su patria, desmen" brada por treinta tiranos € invadida de los bárbaros. El imperio, cuyas partes divididas reunió Aureliano, volvió 4 erf girse sobre su base antigua, y espanto) universo, admirado de su grandeza y de su poder. - (263) 1 CAPITULO XX. "Caco, Proto: “Caro. Carmo y mA Himerano, Deiveleccano Y | ! AMALAZORDO. EE A ; y $ . Tácito, emperador. Probo , emperador. “Paz con Varanes II, rey de los persas. Sublevaciones de Saturnino , Bo- -=RoOSOo y Próculo. Caro , emperador. “Carino y Numeriano emperadores. “Diocleciano y Maximiano, emperadores. Guerra en las Galias. Victorias "contra los barbaros del norte. Constancio Cloro y Galerio , cesares. Vic- “torias de Constancio contra los ger- Manos. Reconquista de la Britannia. —Persecucion de Diocleciano. ¡pa emperador. (275.) La traiei , 2 ton de Mnesteo no tardd en descubrir- A cion: Tácito quiso castigar á los delin” (270) Confió el gobierno de Siria 4 uno de sus parientes llamado Maximino , y este hombre ambicioso y avariento, en ve% de justificar la eleccion con su conducta se hizo tan odioso al pueblo y á las tr0” pas, que le dieron muerte en una sedir cuentes : su severidad desagrado á mur chos oficiales; que conspiraron contra » y le dieron de puñaladas en Tiana, 410 cincuenta y seis años de su edad , y sel meses dereinado. Este principe que gl berno segun las leyes, no hubiera temi” do el juicio severo del historiador de mismo nombre, del cual se gloriaba de* cender, y cuyas obras hizo copiar par ponerlas en todas las bibliotecas de sa a perio. Fue amante de las letras, y %% protegió y cultivó. Ningun acto arbiti? | pi rio mancilló su virtud : respeto la auto? ridad del senado y la libertad del pue blo; y si Aureliano levantó el impor caido, se puede decir que Tácito raso” citó por algunos momentos la republic” (271) ¿Probo:, emperador. (276.) Despues de la muerte de Tácito.se vió que la moderacion delos ejércitos, producida por. el cansancio. de las discordias civiles, era Solo momentánea. Los principales oficia “sde las tropas que: habia en Capado= Cia, se convinieron entre si, reunieron las Cgioney, y les representaron la necesiad de elegir un emperador digno de "unir los. votos de todos por su valor, Msticja,. esperiencia y probidad. Apenas %S soldados oyeron esta última palabra, Sitaron todos : « Queremos a Probo por “Mperador.» Esta aclamacion unánime dun mismo tiempo su elogio y el a- Blanso de su elevacion. Probo que á la “On tenia cuarenta y cuatro años, ha= nacido de una familia oscura en Pan- Mia. Su padre era labrador, y el hijo Mpleg su primera juventud en cultivar * tierra que la suerte le destinaba á go- : nar, Arrancado de esta vida pacifica dor las leyes Militares, debid los ascen= “su valor. Forzabalos atrinchera- (272). mientos enemigos, subia el primero 4las murallas en los asaltos, derribaba con sú espada a los contrarios mas insignes por su fuerza y valor. En un combate liber” tó de las manos de los bárbaros 4 Vale”. rio Flaco, su general, pariente de Valeriano. Dió muerte en singular batalll a Aradion, célebre en el Africa por” intrepidez, y honró al vencido erigién” dole un monumento. Por estas hazaú% adquirió el renombre de el romano más valiente. Coronas cívicas, brazaletes, “% lHNares de oro, nobles premios de su ya lor, fueron muchos años su única riqué” za: rebusaba su parte de botin, y sus compañeros tuvieron casi que usar de vió - lencia para hacerle aceptar un sob erbi0 caballo que habian cogido al rey de q alanos. Valeriano, cuyo talento princi pal consistia en discernir el mérito Y er, salzarlo , le dió el grado de tribuno» +: le escribió esta carta honrosa : Aungr te doy el premio debidoá tus servicios) accioves, eres tan pronto en merece? (273) como lento yo en premiar.» Sus talen= tos, firmeza, é incorruptible justicia 0 bligaron aun al mismo Galieno á tenerle Miramiento y cierta especie de vene- 'acion. Aureliano le concedió su confian- 22, le destind á empleos importantes, y Previd su elevacion futura. Un dia le es- Cribió: «Recibe en señal demi aprecio el mando de la décima legion, que en tro tiempo me confió Claudio. Este Merpo es feliz: parece que su hado es tener por gefes á los que despues han de Ser emperadores.» En fin, cuando el vir Woso y modesto Tácito rehusaba la co- “Ona, propuso al senado que la confiase al Vigor y á la rectitud de Probo. Los “biciosos sin talentono ven mas que las Ventajas y fruiciónes del poder supremos "obo solo conocia sus deberes ¿penas y Peligros; y asi, en vez de dar gracias : Cjército por su elección, intentó re= Usar el imperio: «Soldados ¿ les dijo, "itad lo que haceis: Siesperais exmíun mo. Tue favoreacá' vuestras pasiones) 9M0 vir, 18 | (274) autorice la licencia, y permita la ociosidad, 0s engañais. Si persistis en quererme por emperador, os declaro que seré inflecsible contra los vicios y delitos, que,.03 ocuparé constantemente en pelear 6.en trabajar; y en fin , que sar bré restituir su vigor ¿la antigua disci” plina.» La austeridad de sus palabras n0 mudó la opinion, y con gritos unanime$ le obligaron 4 aceptar la dignidad su” prema. | | Al mismo tiempo otro ejército envis* do contra los godos:, y acampado cer? de Bizancio, eligió por emperador á $ general Floriano, hermano de Tácito, Y ou nombramiento fue confirmado en R0” ma por el senado y el pueblo. Florian% atento .á su interes mas que al bien de estado , concluyó una paz desventajo% con los godos, dándoles dinero porqu? se retirasen , y marchó contra Proh0* Despues de algunas acciones poco im portantes.,. los soldados de Floriano a rebelaron y le dieron muerte. Probo»*" (275) bre de este rival, escribió al senado, reconoció 'su autoridad y sus derechos, le aseguró que no habia tomado la púrpura sino obligado , y que se someteria res- Petuosamente al emperador que nombrasen los senadores. Esta deferencia modesta les causó mayor satisfaccion , por- Que asi parecia que daban Jo que no podian negar “el cónsul Manlio Emilio fue Wiversalmente aplaudido cuando pro- Puso que se cóonfirmáse la eleccion del Ejército, y redactó el decreto en estos términos: «El senado: espera que Probo S0bernará;¡la república del mismo modo Que la ha servido.» El emperador llevú todavia mas lejos que Tácito su respeto “la primera corporacion del imperio : le bandonó sin restricción: toda la admi= Wistracion ¿reservándose solo el mando B' los. ejércitos, y aun sometió a la re- Vision: del senado las sentencias y deci- Stones dadas por los duques (duces), que “alos comandantes militares de las Provincias. Señaló el principio de su reja (276) nado con dos actos , uno de justicia, y otro. de generosidad : enyioal suplicio 4 los. homicidas de Tácito, y concedió completa: amnistia a Jos. partidarios de Floriano. Mas atento á cumplir los debes res del trono que'á gozar en Roma de su esplendor”, Mevó el ejército á la Gar lia..Los pueblos confederados del norte germánico , ¡conocidos con Jos nombres de francos , vándalos y burgundior nes, despues. de. talar una. parte dela Céltica, intentaban Pe esta provincia» Probo, tan rápido como César, los atacó. y venció 4 unos despues de'07 tros; recobró setenta ciudades, ganó tres batallas campales, y habiéndolos arroja? do mas allá del Rhin, y muerto; mas. de cuatrocientos mil hombres, los: per siguió en Germania, entregó. su-pais al pillago les. quitó el fruto.de sus rapiñas,, castigó sus bárbaros escesos ; poniendo/en pre” cio sus cabezas, y los obligó 4 depone? las armas y. someterse: «Padres comserip” tos , escribió al senado:, solo hemos 47 (277) jado ¿Tos vericidos un suelo raso. Sus riquezas són nuestras : sus bueyes nos las borcan lis! tierras y sus rebaños alimen-= tan ¿las legiones : sus eriaderos' renvohtan nuestra caballeria, y nuestros almaz Cenes estai llenos desus granos. Los dioses se han digiado de:confirmar el ¡nicio que hicisteis de mi: nueve reyes sé han prosternado 4 mis pies, d por mejordevir losivuestros. La Galia está libre, la Germania subyugada: ordenad pues so= lemndsacciones de graciasá las deidades.» Elrocondeiiiento de las ciudades galas, libertadás por sa valor, le ofreció un gran número de coronas de'oro; y él las envid al semado , y las consagró á Júpiñ teri Vuelto 4 Roma, Henólos deberes del "consulado ebila atencion; justicia y sentillez-de un antiguo romano. Al año sigwientesmarichó 4 Hiriay provincia que devastabán lossármatas, y los venció y arrojó del puis. El terror desu nombre hi- 20 huir 4 los godos de la Tracia, antes Melós acometioses 2 e » A (278) Paz con Varanes IL, rey, de dos pen sas. (279.) La:vietoria seguia sus bander ras, Los belicosos isauros, habitantes dé las montañas de Cilicia le opusieron mas resistencia. En otro tiempo,habian dado materia paralos triunfos de Servilio y del gran Pompeyo, despues. de: haber hecho temblar á Roma con sus armadas. Ápros vethándose delos desordenes del imperio y recobraron swantigua ¡independen= cia y osadía, talaron la-Paufilia:y la Liz dia y y recorrieron la tiérra. como ladro+ nes, y. el mar como piratas. Probo triunfó de ellos, mató a Lidio, su gefe,lós persiz guió hasta sus cavernas, y los obligd con su ostinada persecution á entregarle sus | fortalezas y á someterse. Los blemmies; pueblo etiópico,: desconocido hasta ens” tonces, esparcian el terror.en.Egiptoy Y se habian apoderado ¡de GCúftos y Ptolemaida, ciudades del territorio de Tebas: Fueron subyugádos por los generales de Probo. , ax Faltaba á la gloria del emperador ar (279) batir el orgullo de los persas, enemigos eternos de Roma, y queaun conservaban la Armenia.Probo marcho contra ellos al rente desu ejército: El rey Varanes 1 le envió una embajada, esperando tem-= Plarle:con sus presentes, y amedrentarle con el aparato de su potencia. Los embajadores hallaron á¿Probo sentado en la yerba, vestido de una casaca sencilla y cubierta la cabeza con un gorro de lana. Una menestra de guisantes y algunos trozos de carne salada eran los platos de su Mesa frugal, y convidó á los orgullosos Sátrapas á esta-miserable comida. Si la Sencillez del gefe romano los sorprendio, la altaneria amenazadora de sus palabras los hizo temblar. «Decid 4 vuestro amo, los dijo, quitándose el gorro y presentando una frente calvisima, que sino repara todos los agravios y nos restituye cuanto ha tomado, dejaré su reino tan raso como está micabeza. No quiero vuestros rega= 08: esapequeña parte de vuestras riquezas nos es inútil: Seremos dueños de to- (286 ) | muchos de: sus 'antiguos/ compañeroS de estudios pórque le habian ganado el pre mio en las escuelas públicas. Su herma” no Numeriano se mostraba en contrap0” sicion suya benigno, ilustrado, modest «merecedor del trono. «Los» ejercició militares, el foro; la elocuencia, eli:0s* tudio de losantiguos escritores y la por sia fueron sus primeros juegos y sus ut cás ocupaciones. Se comparaban sus : E sos: ¿los de Nemesiano, el mas estimado de:los poetas de aquella época; y | triunfos en la tribuna habian sido:taló que el senado le decretó una estátu» cuya inscripcion le concedia la palma | 4 1 la elocuendia. q. 5ton cd Despues de algunos debates se con formáron los senadores con: el nombi% j miento del ejército. Garo marchdicomé los sármatas «que habian penetrado Pannonia, los venció con iuectado o y seis mil, y le hizo veinte milpristonó ros» Volvió a Roma; y despues: de he corta mansion en la: capital y tabiodó (287) confiado. ¿4 Carinó el gobierno'de las Gá. lias y de España, pasó al oriente 4 pe= lear con los persas, debilitados por sus discordias' civiles.. Sus victorias fueron "ipidas: tomg á Seleucia y Ctesifonte, y “apoderó de la Mesopotamia. El sena= Udo-lé concedió: el nombre. de Persico. tl rey de los persas le envid una emba-= lida para hacerla paz; y algunos histo= ladores le atribuyen la respuesta alta- | Vera y amenazadora que otros, á quienes Amos seguido, ponen en boca de su anleesór. Caro déseaba llevar adelante "us conquistas, y se preparaba á alejarse * las. orillas del Tigris, despreciando a antiguo oráculo que prohibia á-los manos pasar mas allá de Ctesifonte: “O pereció en esta empresa herido de "rayo, y su muerte dió mas fuerza á la Persticion, Una carta escrita al prefec- Y de Roma por Calpurnio, secretario vo pe perador, da á entender que Cako A Victima, no del fuego celeste; si. £ manos traidoras. «El emperador, (288) dice, estaba enfermo: levantóse repen” tinamente una tempestad horrible con relámpagos tan continuos y: truenos tal fuertes , que el terror general, confun” diendo todo el ejército, cubrió de yl velo impenetrable las circunstancias de la catástrofe. Cae un rayo, los esclavo gritan que ha: muerto el emperador, J | desesperados queman su: tienda. Dicen que el rayo le hirió ; pero es mas prob ble que murió de su enfermedad. El vb go creyo lo primero ;'mas:su hijo Num? riano y el historiador Vopisco atribuy” ron sú muerte á la ambicion de Ap*” prefecto del pretorio, que lo asesin con la esperanza de sucederle. El rein* do de Caro duró siete meses, y no pU A dará conocer ninguna otra cualida este principe sino el valor. ds Carino y Numeriano , emperador** p . > ci . $ a Numeriano , á quien su padre habia d ' do el título de “augusto , le sucedi0?*. o en : pjno” dividió él trono ¿on su hermano Carl”, 0 Enagenado por el dolor filial, abandor dde (289) todo proyecto de conquista; concedió la paz á los persas, y se puso en marcha para! Roma con el ejército. Este joyen; demasiadovsenisible, se entregó de tal mo> do á'su pesar, que de las continuas lágrimas:levresultó una inflamación €n la vista, de:manera que no podia mirar la luz. El ejército, continuando su marcha, atravesó la Siria y el Asia menor : en'el centro de las columnas iba Numeriano en una litera. enteramente cerrada para que la laz no le ofendiese .-Arrio Aper, prefecto: del pretorio::y suegro: suyo, mandaba las tropas- Esté traidor , devorado de lásed de reinar ,10 pudia.as» cender .al trono sin cometer segundo Crimen : dió de puñaladas por la oche á Numeriano, y tuvo oculta su mucerté hasta que el hedor del cadaver descubrió el misterio de iniquidad. Apenas fue conocido el asesinato, lo fue tambien el asesino : Aper,: de quien todos SOspecharon, fue preso y encadenado:en el frente de banderas, y el ejército, que TOMO Vil. 19 (290) aborreciá y despreciaba á Carino,:se reu* niú para nombrar un emperadoro! q Todos los yotos se reunieron en fas vor de Diocleciano, soldado «valiente, aunque de familia humilde. Por solo su mérito habia ascendido al primér: grado. | del ejército, que era el de: comandante de'wwo de los:cuerpos de la-guardia. Sar ludado emperador por la.aclamacion gt* neral, sube al tribunal qué Je ¿estaba preparado , saca la espada , jura: por, 105 dioses que es inocente en la muerte de Numeriano; y dirigiendo sus miradas é Aper,. dice: «Ese: es el autdr: del er” men» A: estas palabras baja de su silla, córre al traidor, y le sepulta la espada envel seno, repitiendo las palabras que Virgilio pone en boca del héroe troya” no, despues de la muerte de: Lauso! «Consuélate: has perecido á manos del grande Eneas.» Diocleciano, que siem” pre habia sido: dueño de si mismo, Y cometió esta violencia sino por politic» y para dar á su poder el apoyo de la su” (291) Persticion , porque se sabia que en:su liventud una druida gala le pronosticó que seria emperador, cuando hubiese Muerto 4: un jabalí. La palabra latina 4- Per es, el nombre, de :este animal; y el Muevo césar, matando al asesino de Nu- Meriano ; afectó á un mismo tiempo casgar un.crimen y cumplir un oraculo. Diocleciano estableció su corte: en icomedia. Carino, dueño de Roma, re- Movaba en aquella ciudad todas las infa- Mas de Caligula, Neron y Heliogábalo: droscribia 4:los senadores mas distin gui- 08, inmolaba á los magistrados, y, ele- Vaba los empleos mas altos los. viles “mplices de su intemperancia. Su pala- “0 estaba lleno de farsantes y corlesas 85 En; pocos dias se casó nueve veces. , Valor fue lá única prenda que le dis- Mguid, delos cobardes Liranos,. cuyos yO seguia , y solo era digno del trono údo estaba al frente de las tropas. Sabino Juliano fue proclamado, em- “tador por algunas. legiones. Carino (292) peleó con él cerca de Verona, y le mar tó con su propia mano: Sostuvo sus des rechos vigorosamente contra Dioclecia” no, que atravesaba la Iliria para dispu” | _ tarle el imperio. Los dos ejércitos pele”. ron muchas veces en Pannonia'con van suceso, hasta que se dieron una batall general cerca de Margo, en la cual qué dó la victoria por Carino. Con esto al” mentó su orgullo, y cobró osadia pa” mayores escesos. Muchos oficiales, Cc” yas mugeres habia ultrajado, sublevaro? las tropas contra él, y le mataron: A% Carino compró la victoria con su valor, Í la muerte con sus vicios. Murid el A 1035 de Roma, 283 de Jesucristo, pa” biendo reinado un año. y Diocleciano y Maximiano , empeT% dores. (283.) Desde que Roma, renu”” ciando á los verdaderos fundamento? y su grandeza y poder, prodigd el pito de ciudadano a los habitantes de los po ses conquistados , mezcld sus familia «con las de los estrangeros y recompP (293 ) el valor: de 1los' bárbaros que'la servían “on el consulado y elomando de los ejér- Citos, habian ascendido al trono impevial un arabe y un dacio. Ultimamente M esclavo dálmata llegó a ser el.señor € los romanos; y fundando un nuevo tado; destruyó los últimos vestigios de “república, y desmembró con errada Politica el mismo imperio que su valor Y su fortuna habian reunido bajo su Poder, Diocleciano nació en Dioclea, villas $* de Dalmacia, hijo de un esclavo del “nador Annulino. Su amo le dió: liberd, y siguió la carrera de las armas , en “cual el valor y la suerte borran todas “desigualdades de la cuna. Sudenue- % prudencia, talento y habilidad le angearon la estimación de sus: gefes. e con rapidez todos los grados; y vil Ho en fin, un destino , en parte ci- Y €n parte militar, de aquellos «que > 48 monarquías dan' grande! influen- > Poncediendoó á sus poseedores libre (294) entrada al gabinete del principe. Lo* emperadores, cansados del espiritu ses dicioso € inconstante de las cohortes pr* torias , hacia algunos años que las aleja” : ban de palacio , escepto un corto núme”. ro, y las incorporaban en las legiones | confiando su seguridad á una nue va gue" dia compuesta de hombres adictos, que | hacian esclusivamente el servicio en o interior del palacio:, con el nombre de domesticos , honroso en aquella époc” Eran: sus comandantes personas sumi” e mente distinguidas que acompañab! siempre al emperador, segun la antigW costumbre , y que debian su eleyacioóN | su lealtad. Llamabanse comites , esto % compañeros del principe : nombre Y degeneró despues en el de condes» 7 tos ocupaban diferentes empleos € corte, y:cuando Numeriano murió, Di0” eleciano era cómite de los doméstico? esto es, comandante de la guardia inte rior. La lisonja de: los historiadores P ganos y la aversion de los cristianos Y E (995) tesagerado” igualmente las cualidades y defectos de este principe. Sería dificil formar de él una opinion justa, si se juzgara por estas historias escritas en "el tot do del panegírico y de la invectiva. Der de, pues juzgársele por los aconteci- Mientos de su reinado y: por la vonecsion Y consecuencias de ellos; sisse quiere teder alguna luz acerca dé los verdaderos Motivos: de sus acciones: Diocleciano: lo debió todo d'si mismo,'y nada asu edu= Cacion: Sin letras, pero dotado de un'es- Piritu perspicaz, de ui genio y de un pin vigoroso'a un tiempo: y flecsi- e, habil en penetrar los designios: de Sotros y. en ocultar-los suyos y no pos Seyó mas-que una ciencia, la mas útil'á S hombres de estado, cual es la del eo: "zon humano; y desde que penetróbien los hombres; supo gobernarlos. Nunca Den eee 5 su interés; yes; tad 9 co poder a costa «o da: libere ET gloria desu patria. ¡El talento de 'ocleciano envcóncébir y ejecutar “una (302) lia y España»), se yió forzado á hacerla paz: Diocleciano la confirmo; y Carauz sio. conservó él titulo imperial , y Lue siete años:señor de Britanvia.. 0. PA «Mientras que Maximiano libertaba ll | Galia. y. véncia los bárbaros del Rhim Diocleciano reunió suvejército en Siriór y obligó 4 Varanes , sin combate, y pA solo el terrob.de su nonibre; á pedir) paz y y cederle la Mesopotamia» Rechá” : zó y ahuyentóo:algunos cuerpos de sarta? cenos , cuyo nombre comenzaba at formidable: en: Asia. Pasando despues * | Tracia y Mesia , consiguio muchas vic torias de los.sármatas ,. godos y jutongo% | y los arrojó. al otro lado: del. DanubiW. Despues «de haber justificado su eleva” A cion , y afirmado su poder con gran victorias, se reunieron los dos empert dores en Mediolano para deliberar sob! los medios de asegurar la'branquilidY del imperio, y la estabilidad del gobi% no. Desde el reinado de Galieno, eL im perio romano , atacado incesanteme? (303) Por los persás y. los bárbaros del nórte; “strozado.por las: discordias civiles: y: la 'Mbicion:de los generales que se dispu- “bay el poder, estaba amenazado á to= MS: horas. de. su desmembracion y ruir “Los. primeros emperadores, ávidos 8, poder, ¿destruyeron com la fuer- “delas. armas, la autoridad del senado Yola libertad. de la plebe; pero los sol- Mos que al principiofueron su apos "Vinieron á ser su escollo; pues á su acer quitaban, y ponian los.emperado= "sy. éstos tenian en sus generales de A otros' tantos competidores. Diotlano. no vid mas que este peligro, le: era el mas inminente: quiso oponer “Echos reconocidos y señalados á pre- Mones sim! fin y. sin número , y esperó dio la “ambicion de los getes milis boi ke sometiendo los cuatro ejércitos ipales. de Roma ¿cuatro emperade A Ce . y . Ea S> Igualmente interesados en soste> S : , Py Vengarse ; y asi, para eyilar la “me Mbracion del imperio, rompid su (304) unidad', y elremedio produjo major males que los que se padecian. 129% - Constancio: Cloro y. Gúlerio ,: ces res. (292.):«Los dos emperadores, pues resolvieron escoger dos sucesores pt asociarlos en el mando conelmombre: , | cxsares: Diocleciano eligió .¿Galeri% Mamado' Arméntario, porque en sud fancia habiasido guarda de ganados: se | costumbres eran disolutas:, su caral cruel, su ingenio grosero; pero compo yo el saba estos defectos a losiojos del em rador por la adhesion asu personas valorintrépido, y la habilidad:en la go, ra: El otro césar, nombwvado por” me miano , fue Flavio Valerio Constan” por sobrenombre Cloro; 4 causa / palidez. Este guerrero era hijo del día; sobrina de Claudio 1:Eutropi%., : e pe? padre, ocupaba en Dalmacia un p*” distinguido. Constancio, ademas de $ pe des talentos militares, tenia un ere, dimiento cultivado, y todas las yirto ch de un carácter justo y de un corzo” (305 >) Mano, sensible y generoso. Los nueyos “ésares se vieron obligados ¿repudiar sus €sposas. Constancio rompió con senti- Miento los lazos que le unian á la virtuosaMelena, madre de Constantino el gran- €, para casar con Teodora, entenada de Maximiano : Galerio tomó por espo- Má Valeria, hija de Diocleciano. Iliria, Tracia , Macedonia y Siria fueron conadas a Galerio : Galia, España y la Britannia, mas felices, á Constancio: Ma- Ximiano se reservo la defensa de Italia y fica, y Diocleciano la del Asia menor Y del Egipto. Sin embargo, los dos em- Peradores conservaban la autoridad su- Prema y el título de augustos, y bajo sus Ydenes gobernaban los césares las pro- Vincias que se les habian señalado. No Ya difícil prever las consecuencias fu- Bestas que en lo sucesivo debia produ- ES £sta sociedad. La ambicion , armada oso respetó los lazos de la na- €za ni de la amistad. Mas entonces So ; , ' %'se atendia á lo que estaba a la vista, OMO vir, (306) - y silos hombres de genio leyeron en el funesto porvenir, no por:eso-las nuevas disposiciones dejaron de surtir el efecto que se propusieron sus autores. Los cut” tro principes, conteniendo 4. un mism0 tiempo á los estrangeros con:sus arma á los pueblos con sus leyes, y á los gent” rales con su autoridad , gobeinaron p?” cificamente el mundo romano por el es” pacio de veinte años. 0! ¿A Diocleciano, tan firme como habib supo obligar sus colegas al respeto, las naciones á la obediencia, el senado y los. grandes al silencio. Los romanos, ap. sionados en otro tiempo por la gloria Y dignidad de su patria, habian visto co» indignación el repartimiento del imp“ rio entre Geta y Caracalla ; pero yn aun aliento tenian para indiguarse- Las antiguas magistraturas , no consultada” eran solo sombras; los soldados, band” dos con intrepidez ; los senadores» cor” tesanos esclavos. No habia en el impo rio mas que una corte asiática y camp? (307) Méntos : lo: demas era un Yano simu- “ro. Hasta entonces los. emperadores; ibriendo.sus palacios al público, vivien» 0 con el pueblo como ciudadanos, con os oficiales como compañeros de armas, Mgaban como pretores, mandaban co-. Mo generales, administraban y presi-, Mn en calidad de cónsules, y no se-dis- 'Mguian de. los senadores sino por el Manto de púrpura. Pero todo cambió a-: Denas subid: al trono Diocleciano : visóseo de una tela de oro, sembrada de Ped Mm ' ; Su palacio, semejante al de un rey vio "erias, y ciñó su frente con la diadeútal, se llendo de ennucos y esclavos: 0 8Uardia interior prohibia la entrada Pueblo y á los grandes, escepto á los -Mistros yá algunos favoritos. El prin- “be j COnse y lo él Y los ciudadanos , los obligaba a “Im ( arle seño», y les daba el nombre hn- y WMte de súbditos; en fin, era casi in- e 3 os e >- Sible ¿ invisible, como el dios cuyo para inspirar mayor respeto , se Yaba á una distancia inmensa en-. (308 ) nombre habia tomado. Dejóse pues de deliberar , y se obedeció : los titulos $ trocaron como las instituciones; y los do duques, condes, referendarios, cami? > . . reros , patricios y otros muchos se sus” tituyeron á los que recordaban la ani gua república. La misma ciudad de Ro” ma fue despreciada: Mediolano y Nico” media fueron sus rivales, y el tesoro pr blico se agotó para engrandecerlas y Y dornarlas. Los -colegas de Diocleciar? imitaron su orgullo, su lujo y su desp!” cio á las antiguas instituciones : solo Constancio conservo costumbres seno” llas ; y se mostro siempre dulce, afablo popular, económico y generoso. Victorias de Constancio contrú cl germanos .(293.) Muchos motivos deco” sideracion, é independientes del des de enfrenar la anarquía militar, habit obligado 4 Diocleciano 4 dividir el man” do de los ejércitos, y 4 dirigirlos combates bajo dos augustos y dos ces res. Era menester reconquistar la pri (309) Mia, echar de Batavia a los francos y. sanes, ahogar la rebelion de un usurpador, Hamado Juliano, que habia tomado el título de emperador, haciéndose fuerte en las montañas de Liguria, libertar el Africa de cinco! naciomes mauritanas Qe la habian invadido, y recobrar el Sipto, donde habia cinco años que rel- "ba el rebelde Aquileo. En fin, Diocle- “ano queria aprovecharse de las divisiones de los persas para satisfacer el or- Sullo de Roma ofendida, y vengar la me- Moria de Valeriano. La actividad de los cuatro principes Ye proporcionada á la importancia de 05 empresas que debian ejecutar. Cons- “cio atacó a los francos y sajones en Ba- E El número y valor ostinado de-los igos, y los ostáculos que le. oponia “terreno pantanoso, no pudieron retar- "e Su.marcha, y como el afecto de los e y de loaiflaldados era, suyo , la > E acompañaba sus armas. Súlociña > dejandose llevar de su valor, apesar (310) | de su prudencia, avanzó temerariamentt con un pequeño número de tropas, p% ra reconocer el enemigo. Sorprendid! en un desfiladero por una multitud invY merable de francos; hérulos, borgoñ0” nes y vándalos , se halló rodeado : des” pues de vanos prodigios de yalor col” tra un enemigo que se reforzaba á cade instante, habiendo perecido en: su de* fensa todos los valientes que le acompo ñaban, se abrió paso él solo, y corrió ' toda brida á buscar un asilo en la ciud% de Lingones, cuyos habitantes no se are vieron a: abrirle las puertas, por el te” mor de que :entrasen con él los bárbaro que le perseguian, y hubo de subir po una:cuerda que le echaron. Los enc gos despues de: esta victoria se creyl señores» de Galix:; recorrieron todo * pais; y To saquearon horriblemente: te desórden fue causa de su ruina. Ú tancio';- reunido su ejército y: cayó 50% ellos de improviso, «Lós batió com mente, les mató sesenta mil hombres + (311) los persiguió hasta las orillas del Visúrgis. uelto a Galia con un rico. botin y un Am enso número de cautivos, siguid el Sistema impolitico, adoptado últimamente por lossromanos, y pobló de colonias bárbaras los campos de: Samarabriva, Belobaco , Camaraco , Augustobona, Lin- $ones y Treviros. Ásilos mismos emperadores introdujeron en elimperio álospueblos-belicosos que habian de derribarlo, Reconquista de la Britannia. (296..) La conquista de Britannia era mas dificil y esigió mas tiempo» La mar le servia e muralla: Constancio tenia pocas na- Ves, y Carausio,ademas de poseer una armada numerosa, era hábil general, y podia disputar la victoria:con ventaja; pero'Alecto, su ministro, le derribó del tro- NO con una traicion, conspiró contra el, “e asesinó, y reinó dos años. Los talentos de este nuevo usurpador,no eran Suales 4 sú ambicion : menos activo que WTausio, dió tiempo á Constancio Clo- *9 para formar-una: escuadra capaz de (318) dre como 4: colega y: como 4 igual. Persecucion de Diocleciano. (303.) Habiendo vuelto a.Nicomedia , el priz mer ensayo desu poder fue determina! a Diocleciaño 4 destruir.el cristianismos al cual desde su infancia; habia tenido implacable odio. Maximiano le aborreci% igualmente; ni. entendian sus verdades y su moral: condenando: las pasiones de estos dos tiranos, las irritaba. Por el con” travio, Diocleciano y Constancio habial. protegido siempre á¿ los cristianos , Le? nian muchos en sus palacios, y ejercial libre y públicamente su religion en-nu” merosos y magnificos.templos. Helen% primer muger de Constancio; Prisca, est posa de Diocleciano, y Valeria, su hija habian abrazado la verdadera fe; y si? mos de creerá Eusebio, esta prospero dad comenzaba a debilitar el fervor Ho mitivo y 4 introducir la ambicion Y * discordia , de lo cual¡se valieron los 44 nemigos de Ja Iglesia para ce Galeriv, al frente de ellos, hizo 4 Dio” N (319) eleciano las representaciones mas calum» Miosas , acusando 4 los cristianos de hi- Pocresía, ide proyectos, sediciosos soco= %r de la igualdad evangélica, y de'in> tenciones: dañadas contra el imperio,-a= lacando 4 sus deidades protectoras. Los Pontifices. de los idolos, los partidarios elas antiguas costumbres, los filósofos “inadós, en'su-doctrina; los hombres Mtregados a los vicios y supersticiones, t'mayor parte de los.cortesanos, que "Men la yoz de la verdád: vida en. el acio de lós principes, favorecian-4 alerio con. sus discursos y escritos. Hie- "ocles,, uno de los ministros del empe- ja 9. compuso un tratado contra el Metianismo. Porfirio, discipulo de Plau- “o, seducia entonces los ánimos con *Platonismo de nueva especie y una do sutil , que haciéndose moda 3 ¡a aun á algunos sacerdotes cristia- a he cuales unian muchos errores 4 li Primitiva sencillez del:culto evangé= , Acostumbrgó ademas su siglo ú dis- ; (320) putar sobre cuestiones vanas é insolubles que dieron origen a muchas here” glas: Lactancio y Eusebio , defensor? de la fe cristiana, opusieron 4 sus adver” savios el lenguage de la razon, alguna veces con demasiada vehemencia. El 25 tuto Galerio consiguió enteramente sÚ fin. Diocleciano:era supersticioso , gus” taba de consultar los oráculos y-les dabi crédito. Se le irritó , haciéndole sabe! que Apolo habia declarado que los dio” ses no responderian a las consultas mie” tras subsistiesem los templos de Cristo" Los ministros del emperador le persul” | dieron que no podia sin peligro autor!” zar: por mas largo tiempo el ejercici público de una religion incompatidl con la del estado. Despues de larga des liberacion le arrancaron el primer edi” to, que mandaba destruir” las ¡glesis* cristianas. Este acto de rigor atacaba Y. F culto, y respetaba las personas. Pero * t) no bastaba a Galerio: quiso compl” . 7 . ., J tar su triunfo, y lo consiguio. Enmeé (321) de la noche despierta Diocleciano sobre. saltado por un tumulto repentino, y ve $u palacio consumido por las llamas. To= dos los que se emplean en detener los Progresos del incendio acusan á los cristianos.: Diocleciano , engañado: por los que le rodeaban, cedió en fin á las ins= tancias de Galerio, y creyó ejercer una Yenganza merecida, ordenando la des-. truccion del cristianismo y la muerte de los que se negasen a sacrificar a los. dioses. Desde este momento el odio arma= do con “el cuchillo de la autoridad no Puso limites 4 sus furores. Las prisiones “e lenaron de obispos y sacerdotes que “dian por dar á los fieles el ejemplo de - constancia y del valor. Entregáronse “los suplicios mas espantosos los hom- “es que preferian su religion á la vida. Uchos cristianos se refugiaron en los Ciertos; otros en los paises bárbaros, Y Comenzaron á ¡lustrarlos. Se obligó 4 * emperatriz y á su hija á sacrificará los TOMO y 11. 21 (392) dioses: el terror hizo muchos apóstatas, y produjo tantas fingidas conversiones» que los emperadores, segun prueba una inscripcion de aquel tiempo , creyerob haber estirpado el cristianismo. Maxi miano y Galerio ejecutaron con violen” cia el edicto de persecucion en las pro” vincias que gobernaban. Britannia , Galia y España esperimentaron menos Ca” lamidades. Constancio , no queriendo resistir declaradamente á los dos augus” tos, publico el edicto, mas no lo ejecu” tó sino con mucha moderacion..El culto, proscrito en público, fue tolerado sectt” - tamente : aun hizo mas: habiendo. dicho ¿los oficiales de su palacio, que era pr” ciso optar entre su religion y sus deslinos, arrojó ignominiosamente de su co” te á los que por ambicion renunciaron * su creencia, diciendo, que hombres oe hapaces de hacer traicion á su Dios, la rian á su principe, y premió el valor de los constantes con su favor y sus pene” ficios. a A A A A A e cl A is (323) > Ya/habia veinte años que Diocleciano reinaba: tedos los usurpadores habian perecido : se habian libertado de bárbaros las provincias : la Persia estaba vencida. Despues de haber cedido álos etiopes un territorio del alto Egipto; cuya defensa les confió, estableció una larga serie-de fortalezas en el Tigris, en las playas. del Bósforo, ' y en las orillas del Danubio y del Rhin; luego pasd a:Roma con Maximiano para gozar de un triunfo merecido. Esta fue la ultima vez que se celebró este pomposo espectáculo, ob-= jeto durante mil años de tantas nobles ambiciones, fuente dé tanta gloria, y Fecompensa de tantos héroes. Una multi= tud de: cautivos de todas las partes del mundo seguian el carro del: vencedor; pero el mayor adorno del triúnfo eran las ¡ imágenes de la reina:dé: Persia y de los hijos de Narses. Estos trofeos glorios Sos borrabam crueles» afrentas ,: satisfa= Cian largos resentimientos, y parecian as placar la: sombra ¿del infeliz Valerianol (324) El pueblo romano esperaba, despues de la solemnidad , fiestas suntuosas y mag” nificas lides de gladiadores : el .emperador hizo celebrar los juegos públicos sin fausto mi magnificencia, diciendo , que «la modestia debia reinar en los reg0” cijos.que presidia un censor.» Tenia en tonces esta dignidad. Tan austera é 117 oportuna escasez le espusieron á la sátiz ra-de'un pueblo, que en lugar de la an” tigua altivez solo tenia ya una insolen” cia grosera. Este espiritu sedicioso, €5% ta familiaridad que parecia insoportable al orgullo de Diocleciano, aumentarol su aversion 4 Roma; y asi, la abando” nó repentinamente el 13 de diciembré de'303:.tomd en Ravena posesion de 5 «último consulado; y volvió: 4 Nicome” dia.,.En el canino le acometió una enfe medad, que degenerando en-languidez debilitó su cuerpo y su espiritu. Des” pues de algunos meses de padever estab? tan demudado cuando se mostró en pY” blico, que fue dificil recónocerlo« Fas* (325 ) tidiado de grandezas, cansado de: traba- Jos, y disgustado de los hombres, tomg la resolucion estraordinaria de renunciar:el poder supremo , libertarse de las tempestades del mundo , y gozar en un retiro pacifico de las delicias de la vida Privada. Sus panegiristas atribuyen á su Prudencia esta grande. determinacion: Sus detractores a debilidad; y dicen que Galerio , dueño del afecto de las tropas, le obligó ¿4-abdicar. La, vida entera de Diocleciano, aunque reprensible en otras materias, desmiente toda sospecha de cobardía. Maximiano siguió su ejemplo , y Galerjo ; y Constancio toniaron el titulo de WUoustos. (305.) Cuando el emperador eyó a las legiones y pueblo de Nicomedia este acto solemne , todos esperaban que nombrase césares dá Maxencio y Constantino, hijos de los dos nuevos em- Peradores; pero la ambicion de Galerio Se 0puso á ello. Igualmente receloso de 0s vicios feroces de Maxencio y de las (306) grandes ¡cualidades de Constantino, 1o= gró del cansancio '0 de la indiferencia de Diocleciano el nombramiento de: 07 tros dos césares; y se dió este titulo 4 Maximino Daza , su:sobrino , aldeano de Pannonia como él, y ¿4 Severo, goneral adicto:á su fortuma,: y tan: desconocido, que el pueblo aplaudió su eleccion, ere” yendo que su nombre:se habia dado: re” cientemente a Constantino. Despues de esta instalacion, que manifestaba bien á las claras las: pretensiones ambiciosas de Galerio, «Diocleciano, despojándose de la púrpura, y cubriéndose de:úna glori nueva, se alejó: de Nicomedia' sin acom” pañamiento , y fue á buscar en' Dalma” cia ¿cerca de Salonw, una felicidad que nunca halló en el trono. Retirado en u” palacio que habia hecho edificar, par só lo restante desu vida cultivando” huerto, y dejó 4 sus sucesores la: triste gloria de dominar;'oprimir y destruir la tierra. Aunque empleó los veinte años de su'reinado en viages y combates / no (327) por eso descuido la legislacion. Debie= ronsele muchos edictos y reglamentos sabios , de los: cuales se encuentran algunas: disposiciones en el código de Justiniano: Prohibid.á4 los esclavos denun= ciar 4 sus amos, y no quiso ni «un que se admitiese el testimonio de un obligado contra su bienhechor , porque decia: «Desterrar la gratitud del mundo, es desterrar la felicidad y el sosiego.» Publico tambien útiles reglamentos para abolir el:espionage publico , despreciado por todos los. hombres y empleado por: todos los gobiernos: Suprimió los frumentarios ¿que 'socolor de inspeccionar los mercados, espiaban las acciones, discursos y pensamientos; pero les sucedie= ron otros empleados, que:con el nombre de: curiosos: ejercieron el mismo oficio: Diocleciano gustaba mucho de edificar; y vasi embelleció 4 Mediolano, Cartago y Nicomedia: con soberbios monumentos. Todavia se admiran las ruinas de las termas y baños públicos que construyó (334) orillas del Danubio á las órdenes de Dio” eleciano, se habia distinguido tanto po el valor como por la pericia: vencedor de muchos -gefes bárbaros en combate singular, un dia triunfo del mas terrible y colosal, y le trajo arrastrando por Jos. cabellos á:los pies del emperador. Digr0 de los tiempos herdicos de Roma, habri? adquirido una gloria sin mancha, sielo mor del poder despótico no hubiera man” cillado muchas veces sus grandes cual” dades. La historia imparcial, elogiand sus virtudes, no debe serindulgente sus defectos. Generoso casi siempre Y carácter 9 por política, tal vez fue crU y pérfido por ambicion. Su fortuna Y % genio le colocan entre los grandes pu | z ES, IN cipes; pero algunas de sus acciones, ron de un: tirano. Acaso, juzgúndole £ 31 s aus” mas suavidad, aunque no con menos Lea ticia, se pueden atribuir sus accion virtuosas 4 su corazon, y Sus: vicios % y glo en que reinaba. 15h a Galerio , deseando com 0 Eurist0” | $ (335) Arruinar 4 este huevo Hércules, le espos Mia sin cesar á los mayores trabajos y pelisros, Ya le enviaba mas allá del Danulo con un pequeño cuerpoá pelear con Wumerosos enjambres debárbaros : ya Mandándole acometer al enemigo; le 0. ligaba a atravesar pantanos y lagunas, Onde se espusiese á ahogarse: ya, infla Mando su amor propio, le empeñaba 4 Combatir en el circo «contra los tigres y “ones ; pero la fortuna le salvó de todos “stos riesgos , y Galerio esponiéndole 4 Muerte , no hizo mas que aumentar su Sloria, Entretanto Constancio, que co- MOCia prócsimo su fin ,:estrechaba con , a ansia 4 Galerio para que le enviase “SU hijo >» Que era preciso d complacerle Venemistarse con él. Galerio fingió con- "ibender. com su demanda; y resolvió Dertarse con un crimen secreto de to. %S sus temores. Constantino , habiendo Metrado su intencion, engañó al pér- si fijó un dia para su partida ,:se es Ca , , , Vispera, desjarretó todos los ca= (336) bállos que quedaban en las postas, priyando asi 4 sus enemigos delos medi0% de alcanzarle , y se reunió con su padre en Galia, cuando se embarcaba en Bononia para pelear en Britannia contra 105 pietos. Lo siguió en esta espedicion , y poco despues recibió sus últimos sus”. piros. | os Muerte de Constancio : Constantino emperador en: occidente. (306) ConstaW* cio murió enla ¿ciudad de Eboraco el año de Roma 1058, 306 de Jesucristo. De He lena , su primera muger, no tuvo Dé hijo que Constantino. De Teodora tuvo tres hijos, Dalmacio, Julio y Annibalia” no; y tres hijas, Constancia, Anastasia) Eutropia. Mirando mas por los inter” ses del estado que por los de su familio designó por su único sucesor d Consta tino, lo recomendo a las legiones» mandó 4 los demas hijos que yiviest” como simples ciudadanos- Constancló modelo de los buenos principes, R9 es cilld sus grandes cualidades con ningu (337) debilidad. Su fuerza era la virtud, su grandeza la justicia, su seguridad el a- Mor de los pueblos, que hizo felices. Un dia Diocleciano le reprendió su descuido en juntar un tesoro proporcionado á as grandes empresas que tenia á su car- $0 El escribió á las principales ciudades Y álos hombres mas ricos de sus estados Ue tenia necesidad de dinero. Esta pa- Abra de un principe querido hizo mi- “gros: al punto le llegaron de todas partes sumas inmensas. Llamó entonces álos viados de Diocleciano , les mostró a- Mellos montones de oro, y les dijo: «es- * €s mi tesoro : lo he dejado en manós € mis súbditos: no hay riqueza para el Ve manda como el cariño de los pue- 0s.» Esta espresion sola basta pava su “logo. Si la suerte le hubiera puesto en a Situación de Diocleciano, hubiera progado quizá la ecsistencia del imperio, “Mdole el único cimiento que asegura a Ñ Luracion de los estados, que es la Virtud. 8 TOMO Vit, 22 (338) | La última voluntad dé Constancio fal una ley para su familia, los pueblos y el ejército; porque aun despues de muer- to reinaba por el amor, y los soldados proclamaron unánimemente 4 Constan” tino. Este principe opuso alguna resis” tencia, pretestando que debia esperare consentimiento de Galerio, y aun ame” nazó que huiria para sustracrse 4 su adhesion. Esta oposicion aumentó, com habia previsto, el ardor de los soldados: cedió, en fin, 4 su dulce violencia, 10% mo el título de augusto, y en esta cualidad celebró con magnificencia los fune” rales de su padre, colocándolo , seguí la costumbre, en el número de los dio” ses. Despues fue su primer cuidado e eribir al emperador Galerio, “y enviar embajadores, pidiéndole que reconoció se y confirmase la eleccion del ejército” El impetuoso Galerio no pudo content! su indignacion, cuando supo una notici | tan contraria á sus designios ambicios0%* Maltrato á los diputados de Constantino 0 (339) Y en el primer movimiento de su enojo Mando romper la imagen de este prin- Cipe, que se le habia enviado, segun la “ostumbre ,; cubierta de laureles. Desdues de haberse negado durante algunos las á reconocerle , vencido por los rue- 8% de sus ministros > que temian el ya- % de las legiones occidentales, convino MN tombrar a Constantino, no augusto sino César; y para reemplazara Constan- 0, dió 4 Severo el título y la dignidad '"Perjal. Constantino, que sabia disi- "lar sús resentimientos, mandar sus pa- “Ones, y cubrir sus miras ambiciosas con Ñ Velo de la moderación , en lugar de Mitarse; manifestó quedar contento con Segundo lugar, y el titulo de césar. Su rento modestia engañó á Galerio; el Y > satisfecho con esta fingida súmirei? CPeyó que aun podria conseguir tn to solo por medio de lagarteniente : s, adornados de un nombre pomposo: Se Wretanto Constantino y mostránilol As digno del tróno'"que'sus rivales, (340) aumentó sú gloria con nuevas hazañas? derróto los francos que habian hecho. otr invasion, rechazó á los germanos, los persiguió mas allá del Rhiñ, y destruyd CY ¡ si enteramente la nacion de: los bruete” ros; pero mancilld su victoria con actos de crueldad. Queriendo espantar á los bárbaros, imitando su ejemplo, no po dong á ninguno de los prisioneros, Y os entregó desarmados a las bestias feroce* Terrible contra sus enemigos, se most suaye y-humano con los pueblos que 8” bernaba, y siguio religiosamente las $ bias mácsimas de su padre. Vuelta de Maximiano al trono: mu” te de Severo: Licinio, emperador» (30 El viejo Maximiano Hércules, men prudente en su retiro que Dioclecial” echabamenos el¡trono, como hombr£ virtud que no puede sufrir la soleda” Cuando supo la: elevación de Constan! no, la envidia añadió á sus tormentos” de la ambicion engañada» Desde ento y ces solo penso en buscar los medio (341) ra volver 4 presentarse con esplendor en la escena del mundo, y recobrár su poder. La fortuna le proporcionó bien pron- to una ocasion favorable á sus designios. Galerio, entregado desenfrenadamente á Sus pasiones, era tan violento cono Mavio, tan cruel como Neron, tan deshoesto como Eliogábalo: su lujo devoraba todas las riquezas del imperio, insuficien= tes para hartar su codicia: los pueblos ge- Mian con el peso de los impuestos, y los Súplicios mas terribles castigaban la re- Sistencia, y aun la queja. Dicese que Ga- “rio se complacia en ver a los osos aho- Sar á los condenados. Suavaricia aumentaba diariamente: hizo un nuevo censo con la esperanza de descubrir caudales Ocultos, y hallar nuevos recursos para eniquecerse: La Italia se vid llena de esactores; delatores y espias. Ni aun se per- 0nó 4 Roma: se violaron sus privilegios, Semandd¿ todoslos ciudadanos dar cuenbe €sacta de su fortuna; y como se temia luna resistencia de parte de las cohor- (342) tes pretorias, Galerio las mando. reformar. Los romanos, que como todos los pueblos corrompidos estimaban en mas sus intereses que la república, habian antes sacrificado mucho tiempo la liber= tad, se armaron para defender sus cau dales. Maximiano, instruido de su descon: tento, envió su hijo:Maxencio 4 Roma para irritar el enojo público, dándole tambien el encargo de esponerse á todos los riesgos de una revolucion, de la cual esperaba, en caso de buen écsito reco” ger todo el fruto, Los ánimos estaban tan exasperados, que bastaba un grito y ul punto de apoyo para que estallase la re” volución. Desde que Maxencio se presen: tó, se fijaron en él las esperanzas de los descontentos. Este principe, por su groseria y la brutalidad de sus vicios, era indigno del trono; pero entonces no te” nia necesidad ni de mérito ni aun de destreza: Roma solo pedia un nombre y un vengador. Maxencio prometió al senado volverle su antigua autoridad, á los pa” to a 2 ¡AA A a. PP AUN rm e cri > AT (343) tricios sús privilegios, al pueblo la esencion de impuestos y distribuciones de granos, ¿los pretorianos su antiguo derecho de elegir los emperadores , derecho que acababan de ejercer las legio nes de Galia y Britannia, cuyo.ejemplo se hubieran avergonzado ellos de noseguir. Estas promesas , dirigidas á todos los intereses , irritaban todas las pasiones. Roma entera, saliendo de su antiguo y profundo letargo, se sublevd , se armó , y Maxencio fue proclamado una- ' himemente por emperador. ; Seyero, que mandaba en Italia, y cu= ya autoridad hubiera podido ahogar esta insurreccion en su nacimiento , estaba entonces distante de Roma por sus pla= ceres Ú por sus negocios, y no tuvo noticia del suceso hasta que estuvo consumado. Juntó apresuradamente algunas legiones: con ellas, y las que le did Galerio , marchd' contra Roma. Al saber su llegada, Maxencio, cobarde € inhábil en el arte de la guerra , imploró los conse- (350) tantino supo este suceso cuando acababa de ahuyentar á los enemigos al otro lado” del Rhin.Tan pronto como el relámpago vuelve á las orillas del Arar, baja por este rio y el Ródano, y llega de improviso al pie de las murallas de Arelate-. Maximiano no habia tenido tiempo para organizar sus fuerzas y consolidar su usurpacion. Mandaba por el terror, y Cons tantino era amado; y asi, apenas se anun cia su llegada , los corazones y los" soldados son suyos. Maximiano huye ú Masilia, Constantino le sigue y entra en - ciudad, cuyas puertas le abrieron los ha" bitantes. Clemente después de la victo” ria, no quitó á su suegro mas que lá pur pura imperial, le dejó la vida, y lo: con? servd á su lado. El implacable viejo, yes jos de enternecerse por esta mansedumé bre, resuelto á vengarse, juró dar muerte al mismo que conservaba sus dias! Algunos meses despues hallándose ' en Masilia con Constantino, cuya alma ger nerosa no podia sospechar semejante (351) crimen , deseúbrid su horrible proyecto á su hija: Fausta, empleando sucesivas "ente los regálos, las súplicas, las pro= Mesas y las amenazas para persuadirla a Me dejase abierto de noche el cuarto de U esposo, y d alejar de “él las guardias Me velaban por su seguridad: "¡La desgraciada emperatriz, obligada dar la muerte 4 su padre si habla; ¿4 “esposo si calla, duda largo tiempo en *n espantosa situacion , á quién debe Salvar g entregar :.en fin, el amór con- Vgal triunfa : promete a su padre obe= “cer, y lo revela todo 4 Constantino? alligido que aterrado por el delito, thusaba creerlo, y quiso antes de casti- 8% y tener la prueba evidente de él. Se- "las costumbres bárbaras de aquel “emo los esclavos no se miraban como Mbres, Constantino sacrificó la vida A cunuco para descubrir la verdad : indó acostarse en su éáma , alejó las telas, y se puso donde pudiese ser "80 de cuanto pasase. Enmedio de las (352) sombras y silencio de la noche, Maximiano, armado de un puñal, llega, Y* con bárbara satisfaccion que su hija habia desembarazado su camino de todos ostár culos; entra en el aposento, se acerca d lecho , sepulta muchas veces su puñal en el seno del esclavo, y grita: «Mie? nemigo es muerto : sOy dueño del imp” rio.» Apenas ha dicho estas palabras se presenta Constantino á su vista, lo ate”: ra: con sus miradas amenazadoras, y mM da su cruel alegría en vergúenza y des” esperacion. El emperador no perdon! esta vez, y Maximiano murió victima 4% su ambicion desenfrenada, que solo pY” do estinguirse con su vida. Maxencio, que habia vendido, ¡nsuk tadó y destronado á su padre, decla? ró temerariamente que queria yengal a Desde que reinaba solo, su tiranía añ desenfrenada. Roma bajo el dominio pre | ve de este principe feroz ¿ insensato llendo de delatores, fue inundada de sans gre y entregada al pillage. El pudor e A (353 ) las matronas y doncellas mas distinguidas fue-iimolado 4 la brutalidad de sus deseos. Sofronia , cristiana y esposa de' Un ilustre senador, viendo rodeada su Casa por los satélites del tirano, creyó que le era lícito perder la vida por con=- Servar su honra , y se did la muerte. La Sangre de esta nueva Lucrecia hubiera Quizá armado á los romanos contra la titanía, á no contenerlos el ejército, adictoá Maxencio, y que reinaba mas que él, disponiendo á su sabor de la fortuna Y Vida de los ciudadanos. El principe les decia con frecuencia: «Robad, saquead, Prodigad , esos son vuestros derechos: la fortuna del imperio que sosteneis os Pertenece.» Con el apoyo de estos solados licenciosos se creia único empera= %%, hablaba con desprecio de los otros “ésares » y los trataba como á lugarte- Mentes suyos. El senado y el pueblo, Axbados de su yugo aDortecido s implo- A el socorro de Constantino. Las.cir- Cuna , : Ustancias eran favorables : Galerio a- TOMO yr. 23 (354) cababa de terminar su vida por una en fermedad dolorosa; en la cual pareció que los vicios de su alma habian inficioado su cuerpo: murió lleno. de úlceras y devorado de remordimientos > y antes de fallecer revocó sus crueles edicto% contra los cristianos. Licinio y Maximino, sus sucesores , se disputaban el imperio de Asia; y Constantino, sin tez mer diversion por la parte del orientt> marchó 4 Italia, ¿donde le llamabala Pro” videncia; pero antes de pasar los Alpes una feliz temeridad aumentó su gloria y aseguró por mucho tiempo la tranqui” lidad de la Galia. Me Los bárbaros, que hasta éntonces Y cian la guerra separados, ¡uvadiendo C% da pueblo las provincias que estaba? tonces imas'á su alcance, se reunierun en ca y un ejército formidable de:fraucos> tos, bructeros; y Casi todas las nacion* germínicas P pasó el Rbin. ConstantiD? marchó contra ellos con tropas inferio” res en número, pero superiores yin (355) lor y táctica. Cuando estuvo cerca de 0s enemigos, se disfrazó, entró con osas día en sus reales , habló familiarmente con los bárbaros, y reconoció con cuida. do todos sus puestos. Vuelve á su ejér- Cito , ataca á los enemigos por la parte mas débil desu posicion , los desordena y ahuyenta; y hace en ellos horrible car- Miceria. Guerra de Constantino y Maxencio: batalla de: Ferona. (311.) Aseguradas COn esta victoria sus provincias, reunió todas sus fuerzas , que ascendian, segun 0s historiadores, a'solos cien mil homtes, pasa llos Alpes Grayos , toma por asalto d Augusta de los'seguisianos, der- YOta en las Manuras de los taurinos un Stan cuerpo de caballeria que se oponia “Su maréla , se hace dueño de Augusta A los taurinos y de Mediolano, y fue re- “bido en toda la Galia-Cisalpina, noO co- A fnhemigo sino como libertador. Má- Xencio > Cobarde igualmente. y orgallo- > Mnca fue temible" sinováola inocen- (356) cia, el pudor y ¿4 la virtud. Se mantenia encerrado en Roma, y hacia la guerra or medio de sus lugartenientes» Sus at” mas le habian adquirido el Africa, quiz tada 4 Maximino : Un usurpador llamado Alejandro se rebeló en ella y la gober nó tres años; hasta que Rufino, enviar do por Maxencio , lo, derrotó y, le, dió muerte. A Pompeyano se dió el encargO de defender 4 Italia y pelear. conti Constantino: Su ejércitos, compuesto de las tropas de Italia, y Africa, tenia cien to ochenta mil soldados , ardientes de” fensores de un. tirano, que entregaba. su codicia todas: las riquezas ¡de Roma) de Ttalia- Como.no bastasen los impue” tos a pagar; este númeroso ejército, Ma xenclo recurrió, a las confiscaciones: niv” guna tirania. hizo derramar mas Jigrims y SAMgIero: oil AS 20 Constantino», antecedido: por la ma de sus hazañas y el renombre de 5 virtudes , era llamado: por. los yotos ** todos los ciudadanos oprimidos: Sin e far E | (35) bargo a tes dep élear con fuerzas sup él rúres 4 las siryas, y mas temibles aun Bor el ombre de Roma que las favore= dia “y poridá” derrota reciente que habian-dadó Severo y 4 Galerio, animó el valor déeisus soldados ofreciéndoles el SOcOriO celestial; y para librarlos del te- Mor que inspiraba la fortuna y los dio- Ses del capitolió ,+ les "prometió la victo- Mia en nombre”de un dios mas poderoso. Su madre Helena! le habia enseñado en SU infincia ¿despreciar la idolatría yá Venerúwel Divs de los eristianos. A el Templo desu padre, los "protegió siem- Pre. La fe dé> Jesucristo , triunfante en- Medio de las persecuciones, se habia estendido rápidamente por todo el impetel odió dé la opresion aumentaba 0s brosélitos', la sangre de los mártires rtificaba las raices del cristianismo. : Le guerreros mas valientes, los hom- "es mas sabios ,.los ciudadanos que haln conservado algun sentimiento' de Mud, sesdeclaraban por la religion de (358) j la moral, y despreciaban los falsos dio=: ses de Maxencio y Maximino, como tams= bien su Panteon, poblado de, tiranos, y su Olimpo mancillado de vicios. Los pobres y esclavos invocaban ¿un Dios, que recordaba a los hombres su igualdad primitiva , y las mugeres abrazaban ardientemente una religion que mandaba la clemencia y el amor, y ¡que ¿prometia una felicidad eterna 4 las virtudes suar ves. El politeismo era defendido por los satelites de los; tiranos.,. por: los, sacerdor tes, por los filósofos sistemáticos. por los supersticiosos que' crejan insepar?r ble de la gloria de Roma el antiguo, culta, y en fin, por los hombres corrompF dos, cuyo interes los inclinaba á la creer” cia de los vicios divinizados. Maximino , tan intolerante como Galerio, faY0 recia el partido de Maxencio, y se mos7 traba como él implacable enemigo 42 los cristianos. Licinio, su rival, soste” nia la causa de Constantino ¿y por favo” recerle , se mostraba afecto al cristianis” o AAN ¿ (359) mo. Tal :era: la disposicion.de los ániz mos , cuando Constantino; ilustrado. por la luz de la religion verdadera , persua= dió á sus soldados que: el cielo se armaba en su favor. Dijo, que: hallándose un dia en marcha á la hora que iba á poner, se.el sol, habia visto en el aire Una cruz luminosa: con la inscripcion : en esta sen ñal venceras;: y que la noche siguiente se le habia aparecido Jesucristo en sue= ños, y esplicándole el fenómeno , le.ha: bia mandado tomar un. estandarte seme> jante á aquella figura celestial. El emperador obedeció: la nueva bandera imperial tomo el nombre de labaro que tenia la antigua. Todo el ejército siguió con entusiasmo. esta: insignia, milagrosa, ; y llevó desde.entonces en los. yelwos y escudos la señal brillante de la cruz > 0b- leto anteriormente del insulto y la per- Secucion. Eusebio refiere este hecho del modo quelo. oy.0.al mismo, Constantino. Los autores paganos de,aquella ¿poca lo, “Ontaban de otra manera decian quese (366 ) las provincias de Iliria , Pracia , Macedonia y Grecia : Licinio'no lo consintió, - y vinieron.á las manos..Los dos emperadores se dieron batalla en Gimbalis, cerca de Sirmio, ciudad de Iliria, ambos valientes y esperimentados:, ambos con legiones aguerridas. La accion duró veinte y cuatro horas: al fin, el ala que mandaba Constantino desordeno la opuesta, y decidió la victoria» Licinio se retiró 4 Adrianópolis , juntó nuevas fuerzas, Y adoptó por césar a Valente , general por eo conocido. Constantino le ataco de nuevo en Mardia, ciudad cercana 4 A- drianópolis: el combate no fue decisivo, y cada partido se atribuyó la victoria! pero solo Constantino logró sus frutos; porque Licinio , desalentado , se some” tió á las condiciones que su rival quis0 imponerle, depuso 4 Valente, y le man” dó matar; y abandonando-las provincias que Constantino le pedia, no conservó sino una parte de Tracia, el Asia y el Egipto. Licinio, que ofendido en su anY (367 ) ? bición, mo consideraba aquella paz desventajosa, sino como una tregua, resuela to 4.quebrantarlá apenas tuviese. alguna esperanza de-victoria , aumentó su ejér= cito, y llenó: su tesoro oprimiendo 4 los pueblos con:impuestos y confiscaciones. Es verdad que 5u tiranía recayó solo so= bre los ricos y poderosos; porque este principe, habiendo nacido én la. clase de los aldeanos, los «protegió siempre. En: todas las partes del imperio veneraz ban los cristianos 4 Constantino como 4 libertador , protector y gefe : esto bastaba para que Licinio se declarase enemigo de elos; y asi, abrazó con ardor la causa del gentilismo, y entrego los cris: tianos al odio y venganza de sus perseguidores. Constantino los defendió : Li- Cinio escitd los descontentos de Roma 4 conspirar contra su colega: Despues de Mmútuas' acusaciones y de: conferencias tan infructuosas como poco sinceras , se encendió la guerra, igualmente deseada Porentrambos. ! (368 ) Batallas de Adrianópolis y «le Calcedonia. (323.) Licinio, viéndose posetdor de los tesoros del oriente , cuatrocientos cincuenta navios de guerra y un ejército de ciento setenta mil hombres, no dudaba de la victoria, y asi decia: «Consiento que el éxito de este combate sirva de juez entre los dioses del imperio, que me han confiado SU venganza , y el Dios de Constantino-» Acampado sobre una altura que domina" ba á Adrianópolis, y defendido por el Hebro, esperó tranquilamente á su ri” val. Muchos dias detuvo á Constantin0 la fuerte posicion de Licinio; pero 1m5 truido en las estratagemas de la guerra» se mantuvo en inaccion algun tiempo» y sorprendió repentinamente al enemigo pasando el rio por un sitio cuya defensa se habia descuidado, sin dar tiempo a Lrr cinio para mudar sus disposiciones- Le atacó impetuosamente , le obligó á huir, y le encerro en Bizancio. Constantino habia dado el título de (369 ) césar á su hijo mayor Grispo, que tuvo en Minervina su primera muger: los demas que habia tenido de Fausta fueron decorados con el mismo título. Crispo mandaba en esta guerra la escuadra de “su padre; encontró en el Helesponto á la de Licinio, la derrotó; y echó a pique mas de ciento treinta navíos. Constanti= no estrechaba el sitio de Bizancio : Lici= nio, temiendo caer en sus manos, se escapó de noche á Calcedonia. El vencedor le persiguió , le dió la última bata= la, logró una victoria completa, no dejó recurso al vencido, que en aquella ac= cion perdió ciento treinta mil hombres entre muertos y prisioneros. Licinio huyó a Nicomedia casi solo, imploró la clemencia de su enemigo, y le pidió la vida, abandonando todas sus pretensiones al imperio. Las lágrimas y ruegos de su Mmuger Constancia enternecieron 4 su hermano, y concedió lo que pedia; pero algun tiempo despues, con el pretesto de que Licinio solicitaba enardecer el ce- TOMO VII. 24 | (368 ) Batallas de Adrianópolis y de Calcedonia. (323.) Licinio, viéndose posee: dor de los tesoros del oriente , cuatrocientos cincuenta navios de guerra Y un ejército de ciento setenta mil hombres, no dudaba de la victoria, y asi decia : «Consiento que el éxito de esté combate sirva de juez entre los dioses del imperio, que me han confiado SU venganza , y el Dios de Constantino-” Acampado sobre una altura que domina" ba á Adrianópolis, y defendido por el Hebro, esperó tranquilame nte 4 su Yi val. Muchos dias detuvo á Constantino la fuerte posicion de Licinio ; pero ins” truido en las estratagemas de la guertó se mantuvo en inaccion algun tiempo» y sorprendió repentinamente al enemigo pasando el rio por un sitio cuya defensa , Lise habia descuidado, sin dar tiempo 4 cinio para mudar sus disposiciones: ”. . , atacó impetuosamente , le obligó a butt» de Le y le encerró en Bizancio» Constantino habia dado el titulo — a (369) césar á su hijo mayor Crispo, que tuvo en Minervina su:primera muger: los de. mas que habia tenido de Fausta fueron decorados con el mismo título. Crispo mandaba en esta guerra la escuadra de “su padre; encontró en el Helesponto á la de Licinio, la derrotó, y.echó á pique mas de ciento treinta navios. Constanti= no estrechaba el sitio de Bizancio: Licinio, temiendo caer en sus manos, se escapó de noche á Calcedonia. El vence- «dor le persiguió , le dió Ja última bata= Ma, logró una victoria completa, no dejo recurso al vencido, que en aquella ac= cion perdid ciento treinta mil hombres entre muertos y prisioneros. Licinio huyó a Nicomedia casi solo, imploró la clemencia de su enemigo, y le pidió la vida, abandonando todas sus pretensiones al imperio. Las lagrimas y ruegos de su Mmuger Constancia enternecieron á su ermano, y concedió lo que pedia; pero algun tiempo despues, con el pretesto e que Licinio solicitaba enardecerel ce- TOMO VII. 24 (370) lo de sus partidarios, mancilló su gloria mandándole matar. La derrota y muerle de Licinio reunieron, en fin, bajo las leyes de un solo principe todas las partes del imperio romano. Constantino, unico señor sá imperio. El reposo de Constantino fue mas activo y le hizo mas célebre que sus campañas. En la guerra solo habia hecho conquistas: en la paz mudo el gobierno, las leyes y la religion. Mientras participó de la autoridad suprema con rivales tan pe derosos como él, que defendian las antiguas instituciones religiosas se limitó d proteger al cristianismo, y á reparar con leyes justas las desgracias de diez años de tirania. «Roma, dice un historiador de aquella época, bajo la tirania de Maxencio semejaba á una vasta prision, cuyas puertas abrió Constantino.» Desde SU triunfo volvió a parecer lajusticia , la LO” lerancia, el órden y la paz. Todos loshombres de mérito que habian peleado con él, gozaban de los mas altos destinos: los ) (371) pretorianos licenciados servian en diver. sos cuerpos del ejército, y el emperador solo habia desplegado su severidad contra el vicio, la disolucion y la delacion, á la cual llamaba peste publica. Los crislianos le debieron que se acabase la persecucion; pero los protegió sin vengar= los: respetó á los principios el culto antiguo, y aun tomo el título de soberano pontifice: solo prohibió los sacrificios que ultrajaban la naturaleza, y el charlatanismo de los arúspices que en las épo-= eas de calamidad se introducian en todas las casas, y satisfacian su avaricia á costa de la credulidad. Las dos únicas leyes en > que se conoció su propension decidida á favor de la Iglesia, fue la de esceptuar al clero de todo servicio público y empleo oneroso, y la abolicion de la ley contralos celibatarios. Despues detantosaños de violencias, persecuciones y guerras Civiles, se debia aplaudir el reinado de Un emperador que mostraba tanta modetacion y generosidad, y que prometia se- (372) guir por modelos á Claudio IL, su'tio, Y a Marco Aurelio, y cuya macsima era que atendida la imperfeccion de los hombres , es menester gobernarlos, no por, las leyes de la estricta justicia, sino 4e la bevigna equidad. Uno de sus edictos encargaba al tesoro público la manutencion de los niños que sus padres no p0” dian alimentar. Otro convidaba á todo5 los ciudadanos á acusar sin temor 4105 comandantes, administradores y magistrados que les-hubiesen hecho alguna a justicia, prometiéndoles ecsaminar y $7 Usfacer sus quejas. Opuesto á toda reaccion, respondió á los que pedian Ja mue” te de los perseguidores : «La religion manda morir, y prohibe matar en defensa suya.» Los diez primeros años de su reinado fueron propios de un gran principe» Y z On: los paganos se quejaban de él sin ra n la , . .», su estatua , es verdad , se erigió € plaza pública con la cruz en la mano; mas > no permitió contra el culto de los falsos is (373) dioses mas armas que las dela persuasion y de la conciencia. Pero cuando se vid dueño del imperio sin concurrentes , deseoso de asemejar su poder en la tierra a la omnipotencia del Señor en el universo, empleó para el triunfo completo del eristianismo el arma de su autoridad, muy inútil en favor de una religion que habia subyugado sin fuerzas humanas casi todo el imperio. No se contentó ya con proscribir los espectáculos de gladiadores, alimento no del valor sino de la ferocidad romana, y las fiestas escandalosas, en las que'se entregaba la juventud disoluta a todos los escesos en nombre de los dioses; sino que adémas mandó, auná los que no eran cristianos, la cesacion del trabajo en los dias festivos, cerro los templos gentilicos , prohibió los sacrificios, y derribo los idolos: quitó sus pri- Vilegiós.á las vestales ; en fin, destruyó con el poder todo lo que el cristianismo hubiera esterminado en breve: cón la conviccion. Asi hizo falsos prosélitos y (380) emperatriz Fansta temia el crédito, las hazañas y la gloria del jóven césar Cris” po, hijo del primer matrimonio de Gonstantino. Esta muger ambiciosa y pérfida para asegurar la grandeza de sus hijos, quiso librarlos de un hermano que los eclipsaba, y de un rival que los alejaba del trono. Acusó al principe de un amo? incestuoso hacia ella, y el padre sin ecsamen mando matarlo. Algun tiemp0 despues la virtuosa Helena, madre del emperador , le demostró la inocencia de Crispo, y escitó en el pesares y remor”- dimientos tardios. Algunos amigos del principe, tan injustamente condenado, acusaron á Fausta de adulterio , y Cons" tantino , sin ecsaminar las pruebas del delito, la sacrificó 4 los manes de SU hijo. Estos dos homicidios escitaron la in” dignacion general : el pueblo detestaba al emperador por enemigo del antiguo culto; y como perdida la libertad, habia conservado la licencia, le insultó pú- (381) blicamente , llamándole Veron. Esta ofeusa hizo insoportable al emperador la mansion en Roma. Al principio pensó en transferir los romanos á su antigua cuna , y edificar su capital sobre las ruinas de Troya; pero la posicion de Bizancio, mas favorable á sus miras, le obli= gd a decidirse por las orillas del Bósforo. Esta ciudad, defendida por tres mares, era un punto de comunicacion entre Europa y Asia. Colocando en ella el centro del imperio, era mas facil defen= derlo contra los godos y los persas, sus mas temibles enemigos. Esta revolucion, temerariamente emprendida, se consu= mó en breve tiempo; y mientras Constantino, siempre infatigable y siempre feliz en sus espediciones , triunfaba otra vez de los germanos , godos, sármatas y rojolanos, Bizancio, cuyos cimientos ha= bia echado, y que recibió de él el nombre de Constantinópolis, se llenó con estraordinaria prontitud de soberbios pa-= lacios , basilicas y monumentos maguili= (382) eos ; se pobló. de una multitud de habitantes de todas las partes:del imperio, y recibió gran: parte de las riquezas que diez siglos de triunfos habian aglomerado en Italia. | Muerte de Constantino. (337.) Constantino , despues de haber gozado: muchos años del poder mas estenso y de una paz profunda, turbada solo por los remordimientos de su conciencia , espió sus culpas con el arrepentimiento, reck bió el bautismo , murió despues de un reinado de treinta años, y fue colocado por los griegos en el número de los san” tos, aunque la Iglesia latina no Je ba admitido nunca en su calendario. Vencer dor de todos sus enemigos , dueño de 0” riente y de occidente, digno del noble titulo de fundador de la tranquilidad pública, que el senado le concedió despues de la caida de Maxencio, pudo len vantar el imperio como hicieron Vespa” siano , Trajano y Marco Aurelio, y mas tarde Claudio 11, Aureliano, Tácito Y (383) Probo ; pero mas atento á su propio interes que al de su patria., inas deseoso de estender su grandeza que la de Roma, sacrifico la verdadera gloria a la vanidad. En lugar de limitarse á reformas útiles, hizo una funesta revolucion, destruyó el imperio antiguo. para fundar otro nuevo : mudo con violencia las le= yes, la religion y las costumbres: quitó el esplendor a la antigua capital, creando otra nueva, y oprimió al mundo con el peso de dos Romas, cuando no habia bastantes romanos para mantener y defender una sola. Desguarneció los campamentos, que mantienen á los soldados en su vigor, para poblar las guarniciones que los afeminan : despojó a los senadores de su autoridad, y los convirtió en esclavos condecorados : hizo visires á Sus favoritos y ministros; en fin, sustituyo á las coronas cívicas y á las modestas distinciones de los ciudadanos, los hombres arrogantes de duques , condes, Patricios , y los titulos pueriles de nobi- (384) lísimos , clarisimos , eminentisimos , y Sé= renísimos (1). Favoreció los errores que la ambicion y la hipocresia procuraban introducir en una religion , cuyas bases son la sencillez , la humildad y la dulzura evangélica; y apartó los ánimos de los grandes intereses del estado para envol* yerlos en las disputas de novedades pro” fanas , que tan sabiamente prohibió san (Y Ñ (1) Estos nombres pudieron haber sido en: su primera introducción mal vistos de un pués blo que solo conservaba ya los recuerdos de la, democracia. Mas no puede negarse que siempre se han usado ó ellos ú otros semejantes en todas las naciones donde ha habido gerarquía social. Los nombres de duques y condes eran de dignidades: el de patricios de dignidad Y nacimiento , y equivalian dá los de cónsules» procónsules y pretores en la antigua Roma ; Y en cuanto á los superlativos , las oraciones de Ciceron, á quien nadie ha tachado de cortest” no, estan llenas de elarísimos, amplisimoS". Ñ fortísimos , etc. (N. del T.) (385) Pablo 4 los primeros cristianos. Este principe consumó por su lujo asiático la destruccion de las costum=. bres., de la industria y de la poblacion, y fundó sobre las ruinas de una monar=- quía: moderada (1) el despotismo , cuya grandeza engañadora, cuyas mácsimas degradantes y mezquinas preocupaciones dieron nacimiento á tantas leyes funestas, á tantos gobiernos débiles y bárbaros , y sepultaron en las tinieblas: tantas generaciones.: de Constantino, durante los diez prime.' ros años de su reinado, adquirió justa=* Mente.el renombre de gran capitan, hábil político, feliz conquistador, libertador de su patria : al fin de su yida fue —__Q_____ __J——— (1) ¡Modera monarquía de los Calí= Sulas y Domicianos! ¡moderada úna monar- Yuía sin mas instituciones .J reglas que la fuer e militar! P "lo menos , despues de Constan= Ro no se vol eron á ver Nerones ni Heliogá= balos »Y no faltaron Trajanos. (N. del T.) POMO Yair. 20 -25 (386) comparado con razon á los tiranos. El. prudente autor de la Historia eclestasti» ca, hablando con franqueza de sus apologistas y detractores, confiesa que se debe creer todo el bien y todo el mal. que se ha escrito de este principe. Ha- . bia sido un héroe; mas no supo ser un grande hombre. Embriagado por la fortuna y por el atractivo del poder supremo , demasiado conmovido por los riesgos de sus antecesores, inmoldó el bien del imperio á la seguridad del emperador, y para defender su trono cavo al rededor de él un precipicio, en que Roma y su antigua gloria desaparecieron: “y A Ñ de JS) Y Ala, 7 SY 5 e > a (387) TABLA CRONOLOGICA de la historia romana del Conde. de Segur. a $ Anos del mundo ' Jable do na del primer imperio delos asirios. Joatan, rey de Fud: 3252 Rómulo aja pt de j Roma. ds | 3289| Primera' paz con i Los eo 05 [pemagroro alabues 3291| Numa Pompilio,” Fey q Roma. . Sitio de Jerusalen pe Sennaquerib. 2 3334| Tulo Hostilio, rey de Ro: ma. Psammético, rey de a sipto Tirteo. 3337| - Los romaños arrúinan a an] A rindaciorraS mito 1182 ga. Jefte, juezen Israel] 3251| Fundación de Roma. Rui- Años antes deJ. C. 753 245 667 (388) Alba Longa. de dd AÁnco Mar cio, rey de Roma. 'Josias, rey de Suda. Fraor- ¡tes [, rey de Media. 3390| Tarquino el antiguo, rey de Roma..Vecao, rey de E- gipto. - - Servio Tulio, rey de Roma. Apries , rey. de, Egipto. | Nabucodonosor el. grande. 34721 Tarquino el soberbio, rey de Roma. Ciro, fundador del imperio de los persas. 3498 3496 Abolición de la monarquía en Roma. Fundacion de la república, Bruto y Colatino, primeros cónsules. Dario L, los Pisistratidas. Paz con Porsena, rey de 508 rey de a Espulsion de|. 506 WS E A RIA AA rr | Años del mundo. rs 3501 3508 (389) sr Años! Guerra con los sabinos. Guerra jónica é incendio de ¡Sardes. | Discordia entre patricios y plebeyos. Creacion de la dictadura. Guerra con los GnfiB talla del lago Regilo. | Muerte de . o el sóberbio.. - Retirada! del. pueblo al monte sagrado. Tribunos de ¿ls plebe. ..:. Destierro «de Coriolano: pel pueblo juzga á los. reos en única instancia. El año anlees $e dió labatalla de pei raton. 3516 3518 Sitio de nt por hora lano. Conjuracion y muerte de antes de J. C, e 503 496 494 493 492 , 489 488 486 (396 ) Doson ,. rey de Macedonia. Amilcar Barca, gobernador|' de España por Cartago. > Guerra con los galos: Ba- | talla de Telamon. Muerte de É Amilcar: le sucede Pi == pbal, su verno.: Pa 3779 Batalla del Adda. Alianza | de los aqueos y macedoniós [contra Cleomenes, rey: de os Esparta. sb: Íavsn Mur dl | Batalla de “Acera y subyr gacion de: toda' la Dtália: $ por los romanos: un año antes Ide la de Selasia , en quenfic vencido Cleomenes. Prineipios' de la began guerra púnica. Annibal, go-| bernador de España: Sitio) y toma de Sagunto. EN z rey de Macedonia. 227 225. 924. 220 ' Años del mundo, 3786 3787 3788 3791| 3796 3803 | -3805 3807 3811| donia.: (397) Años y antes "|de do Cf A Espedicion de Annibal 4 218 Italia. Batallas del io y Trebia. Batalla del. lago Trasimeno. Dictadura y caiipaña de Fabio Máximo. - Batalla de Cannas. Sitio de Cápua por'los romanos. Batalla del Metauro : cuatro años despues de la de Rafía entre egipcios y sirios. Filopemen, on de los aqueos. Batalla de Zama y fin de la segunda guerra púnica. Primer ea de Mace- Batalla de Cimndindiá pacificacion de Grecia. Guerra contra Ántioco 11 917 216 213 208 201 199 197 193 (398) : e 4 hoi de Siria» Batalla. de ps 'Termopilas.. 100 Batalla de Magnesia. sus 4 , tioco hace la paz con Roma.| Segunda ici de Macedonia. Batalla de Pidna;, y:.wuina : de la monarquia de Macedonia. Antioco' Epifanes, rey de Siria, conquista el Egip- to, y lo abandona por órden: del senado romano» . Tercera guerra púnica:| Jonatas Macabeo, principe| de Israel. ....' agml* Ruina de Cartago y Corinto. hi init Guerra de Numancidd Si-| 141 | mon Macabeo, printlpes del. Judea. > Felhnzdo. y. muerte. fe 170 445 | haras | (399 ) Tiberio Graco. Juan Hircano, principe de Judea. Tribunado de Cayo Graco» Cleopatra, reina de Siria. Establecimientó de la provincia narbonense. Ptolemeo Latiro, rey de Egipto. Guerra de Yugurta. Mitri. dates, rey del Ponto. Primer consulado de Mario. Cuestura de Sila: fin de la guerra de Numidia. | Invasion de los cimbros y teutones. Aristóbulo, rey de Judea. : Batalla de Acuas Sextias. Alejandro, rey de Judea. Batalla de Vercelas: fin de la guerra cimbrica, Guerra social. Guerra ci- 109 108 | 107 104 103 93 vil entre los seleucidas. Guerra de Mitridates: guerra civil entre. Sila y Mario. Dictadura perpétua de Sila. Tigranes, rey de Ármenia y de Siria, Muerte de Sila. Pompeyo encargado de la guerra contra Sertorio. 4Zir- cano , rey de Judea... Segunda guerra de Mitri- |dates. Vence 4 Aurelio Cota en la batalla de Calcedonia. Victorias de Luculo. Consulado de Ciceron. Victorias de od .en Oriente. Triunfo de ii Triunyirato de Craso, César y Pompeyo. Proconsulado de rra en ñ (401) [Años del mundo. | erre las«Galiasorsarma E ad so 3946| Guerra de los helvecios y batalla de Bibracte. 3947 |... Guerra con nerds sé de los suevos. pta Ú 3948 |. Guerra «conos: dolina. | 3949] Guerra contra los gérmanos y. britannos. Batalla de Carras y sa 6 cion de. Graso. ] 3951 | Guerra “con los treviros. 1 39591. Guerra de Vercingetorix, | 3953 | «Guerra civilientre-César y [005 Pompeyo. santa K ? 3954 | Batallas de 43 sisi y Far. E salia. 1.3955|. Guerra de adoos y bi talla de Zela. El 3956| Guerra de Africa y. bata la de Tapso.: : 3957| Guerra en España con sd TOMO VII. 26 hijos de Pompeyo, y betta de Munda: Muerte de ll sE, lado de Marco Pntanior: Cayo Octavio. «Guerra contra pa y batalla de Mutina. ++» Segundo triunvirato « 3960| Batalla de Filipos. Guerra de Perusa... :- “Muerte dé Sexto Pompe-|. yo; y destitucion: ide Lépido.|..4s- 3970|. Guerra:eivil entre Es! 3 to y Autonio. | ¿Batalla de Accio.. Marita Ide Antonio. Conquista del |Egipto. Fin de la república romana y fuga del imperio. 54) es Maia pes dl el gobierno del imperio bajo:las| > - (403) formas de la república. + Los romanos hacen la paz con Candaces, reina de E- tiopia. | Viet rey de los, partos. de Augusto: Muetiá de. es A Ate” Inado de Augusto. .,...:/ |... Nacimiento del Salvador. , E z A . y Ñ el pa ss 4 y Aé IDA LUIS" . Muerte de Cayo César, hijo de A gripa e ¿Augusto. 10| Guerra de: Abit derrota de; Varo... | Muerte de Angusto, sucédéle su entenado Tiberio. Paz de a con ras Muerte de Agripa, yerno | Años: antes SE 348 u+9 23 Y 33 37 39 41 (404) Capadocia vteducida á provincia romana. Los romanos! Irecobrán la Armenia cai da por los partos. "Victorias de- Germánico, | hijo de Druso y sobrino de Tiberio, contra los * ger” e manos. pde Muerte de Germánico. Muerte de Druso , hijo de Tiberio, envenenado por su esposa y por Seyano. Pasion y muerte del Salvador. á Muerte de Tiberio: sucé-|. dele Cayo Caligala: o de Germánico, “Cayo Calígula da 4 Pole-|- mon una parte del Ponto con el título de rey. Cayo Calígula esasesinado: (405), Años de Ed SS | sucédele su tio Glaudio, hermano de Germánico € bijo de Druso. E do 48 Guerra de ii yic= torias de Plaucio. Prusia 55 | Claudio esenvenenado | por su muger Ágripina: su= | cédele Neron, hijo de ésta. 59 |. Agripina muere asesinada por su hijo. ] 61 Victorias de Suetonio Panlino en Britannia. e pel 66 | Incendio de Roma y persecucion de los cristianos. Martirio. de san Pedro y san Pablo. ' 67 Rebelion de Vindex. y Gal. ba.contra Neron en Galia y España. 69 Neron, condenado 4 d muer- Le por el senado, se la da:á