Viviendas Sociales en el Pago de Viñana. Molvízar
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í ndice [ espacios mediados ] ] 537 [ í ndice EL PROYECTO Este conjunto de viviendas debe su forma al anfiteatro natural sobre el que se asienta, y dirige su mirada hacia los dos fondos paisajísticos que constituyen su escena: La Sierra de Columba y el Puerto de Motril. Puesto que el emplazamiento abre su topografía hacia estos dos grandes ejes visuales, la propuesta parte de valorar el sitio e incorpora estos ejes como dato fundamental del proyecto. Así la división de las manzanas busca que todas las viviendas gocen de las más amplias vistas. Todas las parcelas resultantes se enfrentan a la loma de Columba, la estribación más próxima de la Sierra de Molvízar. Además, las de la manzana en abanico, poseen el privilegio de una visión hacia el mar a través del encuadre que un carril existente ofrece. Las condiciones climáticas de este lugar, con poca diferenciación estacional y con un umbral térmico que oscila entre los 10º-25ºC en invierno y los 30º-35ºC del verano, ofrecen un curioso contraste con su emplazamiento al pie de la sierra: un ambiente montañoso con un clima subtropical. Además, hacen adecuada la utilización de olvidados sistemas constructivos basados en una mayor adaptación a la orografía, como es la construcción aterrazada, los sistemas pasivos de climatización, etc. Todo ello aquí justificado tanto por su clima, como por su orientación septentrional. COMENTARIO CRÍTICO AL PROYECTO REALIZADO POR EL ARQUITECTO Este Programa de Vivienda está caduco. Una distribución de espacios tan rígida y convencional como ésta no es capaz de satisfacer los diversos modos de habitar de las, cada vez más, diferentes estructuras familiares. Esta situación es coyuntural desde una perspectiva histórica. El tratamiento de la vivienda social en Andalucía ha sido siempre sensible al carácter de su pueblo y a sus singulares ritos de comportamiento. A lo largo de décadas, tanto los modelos gubernamentales adoptados como sus realizaciones han forjado ejemplos valiosísimos que han sabido reflejar con fidelidad el carácter y la personalidad de sus gentes. VIVIENDAS SOCIALES EN EL PAGO DE VIÑANA. MOLVÍZAR Antonio Jiménez Torrecillas, Arquitecto (Granada, España) Palabras clave: viviendas sociales – paisaje – sostenibilidad Institución: Conserjería de Vivienda y Ordenación del Territorio, Dirección General de Vivienda y Arquitectura [email protected] Antonio Jiménez Torrecillas
htmhc ] 538 [ í ndice El crecimiento económico y social que ha experimentado nuestro pueblo ha dado pie a unas mejores y más personalizadas condiciones de vida. Prueba de ello es que, en el 95% de los casos, los beneficiarios de estas viviendas, nada más habitarlas, comienzan un rosario de reformas cuyo objetivo no es otro que el de amoldar sus casas a sus particulares deseos de vida. La sabiduría popular es aquí palpable. Para constatar esto sólo hace falta visitar estas agrupaciones seis meses después de haber finalizado su construcción. Estos conjuntos no son más que “panales” a la espera de la labor de las abejas. Si algo salva a estas viviendas de Molvízar es el emplazamiento donde se alzan y el conjunto de miradores y patios que valoran el lugar. Nuevos campos de investigación deben abrirse. Quizás avanzando sobre una mayor participación de cada familia durante el proceso de gestación del proyecto, o tal vez permitiendo una estructura espacial más libre que hiciera posible atender “a la carta” las necesidades de cada usuario. Es necesario abandonar las vías muertas que hayan dado ya sus frutos. Otros modelos de habitación abrirán las puertas hacia una mayor atención a estas cuestiones, propias de un proceso que siempre necesita de la renovación continua. HABITAR UNA RUINA. CORTIJO DE LAS HERMANILLAS ¿Qué será mejor? ¿Reconstruir de nuevo estos muros o analizar este instante de su biografía, contemplar el estado de su construcción, observar su actual estado? Estas ruinas, este grupo de piedras y tierra tan hábilmente dispuestas tienen, para nosotros, la misma importancia que cualquier león del Patio de los leones de la Alhambra. Con el mismo mimo las restauraremos. Las defenderemos y valoraremos con el apoyo de una nueva construcción, una vitrina que hace de la veneración su razón de ser. Un muro habitado que mira hacia aquellos muros que albergaron vidas anteriores, hacia cada uno de sus espacios, y los dota de significado al incorporarlos a esta nueva situación, a este nuevo uso. Viviendas sociales en el Pago de Viñana, Molvízar.
í ndice [ espacios mediados ] ] 539 [ í ndice El proyecto se rinde ante la alta calidad testimonial y plástica de la ruina, y la respeta y protege como si de la más importante obra de arte se tratara. La veneración que aquí se muestra por este conjunto no es menor que la que se tiene por la más noble pintura de la mejor pinacoteca del mundo. El cuidado que hacia ella se ofrece no es menor que la protección con que se mima la escultura más simbólica de nuestra cultura, o cuando se interviene en el león más delicado de los leones de la fuente del patio alhambreño. Por ello, la nueva construcción, con objeto de valorar, proteger y mostrar el alto valor de lo antiguo, toma forma en un muro habitado que abraza, protege y mira con admiración este conjunto de piedras dispuestas con tanta sabiduría. El nuevo muro habitado se distancia ligeramente de la ruina, respeta su estructura enterrada, su arqueología, ante todo la venera. El estado que presenta el cortijo hubiera requerido, para reintegrarle su originario uso de vivienda, de una reforma integral. Dicha transformación, si bien hubiera rescatado su primitivo uso, hubiera también acarreado la pérdida de cualidades que ahora pertenecen a su ruina, entre otras su alto valor testimonial, la calidad de su construcción, y como no, la plástica y el innegable valor estético de esta primitiva fábrica. UN JARDIN HABITADO (DEDICADO A LUIS BARRAGAN) CASA ESCUDERO, BENIDORM (1995-2000) LO PRIMERO FUE PENSAR EN LAS COSTUMBRES DE ESTA FAMILIA Y LUEGO, UNA VEZ DELIMITADAS SUS NECESIDADES, SE HIZO LA CASA. PORQUE AL IGUAL QUE EL DESEO DE VOLAR EXISTE ANTES DE QUE EXISTA EL AVIÓN, AQUÍ LA VIDA ESTABA -Y ESTARÁANTES QUE LA CASA. Las condiciones naturales y el privilegiado clima de Benidorm favorecieron su desarrollo turístico en la década de los años 70. Situado en la comarca de la Marina Baixa, donde todavía existe una población rural dedicada a la agricultura, este lugar es un espacio de contrastes. En sus tierras crecen algarrobos y almendros con la misma naturalidad que rascacielos ordenados en paratas. Cerca de éstos últimos, en las laderas que avanzan hacia la costa, se encuentran los antiguos terrenos de cultivo de la partida de Marchazo. Es ahí donde se construyó esta casa. La familia Escudero Reche siempre disfrutó de su dimensión tradicional: el matrimonio, dos hijas, los amigos.... Así que la casa que deseaban tenía que potenciar la vida en común sin olvidarse del carácter independiente de cada uno de ellos. Sus aficiones y modos de vida fueron modelando un esquema más emocional que funcional, un proyecto que sugería perfiles tan fértiles como la contemplación o la lectura, la reflexión o el diálogo, aspectos todos ellos más fáciles de encontrar en la intimidad de los territorios montañosos que en el bullicio de los playeros. Un proyecto como éste invitaba a revisar el pasado inmediato del lugar y sus gentes: tan sólo treinta años, Antonio Jiménez Torrecillas
htmhc ] 540 [ í ndice y muy cerca todavía de unos orígenes que otorgan una importancia especial a los actos más cotidianos y los cargan de un agradable simbolismo, siempre apoyado aquí con las bondades de una naturaleza tranquila. La vegetación configuró el mapa de partida sobre el cual disponer lo construido. El algarrobo centenario, un olivo, los pinos que crecieron silvestres. Si hubiera sido por el arquitecto ni uno solo de esos arbustos hubiera desaparecido. Y es que cada estancia ha sido vinculada a su exterior más inmediato, o mejor dicho, cada exterior ha sido dotado de un interior sereno y confortable. No se pretendía mucho más. El lugar se reconoce a sí mismo a través de sus masas vegetales. Ellas dan sentido a lo construido: un jardín habitado. Viviendas sociales en el Pago de Viñana, Molvízar.