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Rehabilitación del pabellón Plaza de América de la exposición universal de 1992

Cabeza Laínez, José María; López de Asiaín Martín, Jaime; Moreno Jiménez, Víctor

Abstract

Establecemos aquí una serie de consideraciones teóricas que sitúan nuestra obra en su adecuado contexto de universalidad y diferencia con e! pensamiento de presente.

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ECOCONSTRUCClÓN Rehabilitación del pabellón Plaza de AD1érica de la exposición universal de 1992 JOSE MARÍA CABEZA LAÍNEZ DR, ARQUITECTO JAIME LÓPEZ DE ASIAIN y MARTÍN DR. ARQUITECTO VICTOR L. MORENO JIMENEZ DR, ARQUITECTO Establecemos aquí una serie de consideraciones teóricas que sitúan nuestra obra en su adecuado contex- to de universalidad y diferencia con e! pensamiento de presente. Hacia una sociedad postrágica I El famoso diseñador de interiores Cornelius Gurlitt, abre su capítulo sobr e las ventanas, en 1888, con unas notas apresuradas acerca de los más recientes desarrollos de las mismas , es decir, e! incremento gradual de! tamaño de las aberturas así como el de los propios paneles de vidrio: "las últimas palabras de ]ohann Wo!jgang Coethe antes de morir lu;:: , más lu ;::, han penetrado en nuestras moradas ", aseguraba; poco tiempo después , esta afirmación venía a inspirar los avances de la arquitectura moderna del siglo veinte (figura 1). Hoy en día somos conscientes de que e! exceso de acristalamiento no comporta ninguna ventaja térmica o lumínica y sí considerables perjuicios que darán lugar a una notable necesidad de acondicionamiento ( termoiluminación , acústica). Este acondicionamiento, por su carácter artificial y mecánico, exige uniformidad para lograr un funcionamiento y unas condiciones adecuadas; luego, el resultado es la total homogeneidad de los es pacios. Paralelam e nte , se van a desarrollar sistemas de acondicionamiento de bajo coste (especialmente de iluminación artificial), con lo que se refuerza el primer objetivo de deslumbrar la oscuridad gótico-romántica y, a la vez, se consigue que la negación de! medio y, pa radójicamente , la dep e nden cia de! mismo sea ya casi tota!. Como des pu és seí1aló Luis Barragán, la ma yor part e de las actividades modernas se realizan con excesiva iluminación (figura 2). En el culmen de este proceso, no es extraño que Jean Paul Sartre, en una de sus piezas teatrales más importantes, A puerta cerrada (Huis Clos) nos presente el infierno como un lugar artificial, sin ventanas , provisto de luz eléctrica donde no hay r eg ulación ni variación posible. Si en e! principio fue la oscuridad en las estancias de los humanos, los humanos hicieron la luz, y siendo como dioses, ¡pensaron que duraría para siempre! Ahora comprobamos con desazón la futilidad de tales sistemas débiles frente a! tiempo y subsidiarios de vanas energías. Ta! vez no exista mayor tragedia que la de esos glass-boxes remotamente pilotados por un exhaus- to acondicionador de clima interno y abandonados a su suerte en un lugar próximo al Ecuador o al Polo, como satélites de un planeta extinto desde e! que nunca más partirán nuevos refuerzos. Eso mismo sucede en Chandigarh, la ciudad de los automóviles, en un país donde muchos no tienen ni siquiera una bicicleta. Sobre este tema incid e Tanizaki en su contemporánea pero, hasta hace poco, desconocida obra, AdIlliración por la oscuridad (figura 3). En ella nos recuerda cómo: " ... nuestra propia imaginación se mu e- ve en tr e tinieblas negras C0 ll10 la la ca , ?lúmtras que los occidentales atribu )'e n il/cluso a SIlS espec tros la limpid e;:: del cristal ... " '5-1 nosotros nos gusta es a claridad te llue , h ec ha de lu ;:: exterior)I de apariencia illcie rta , atrapada en la superficie de las par ed es de co lor crepuscular)' qu e cOI/serva apenas UII último r esto de v ida. Para 1I0 ,\'Otroj~ es a rlaridad sobre ulla par ed, o má s bi en esa penumbra , va le por todos los adamas del mundo)I su vis ión /10 nos musa jamás .. .. , Re. Re Figura I Fi g ura 4 ¿ Qu é se es taría postulando? Qu e el pro ceso de iluminación y en cierta medida lo ambi ental no ti enen sentido en sí mismo s ha s ta que no int eraccionan con las superficies de la arquitectura; modulando , re botando y volviendo a ganar esa proximidad que Martin Heidegger había ec hado en falta. Es la propia forma ar quitectónica la qu e de termina la medida de los int ercambios. Para lograr esto, he mo s producido h er ramientas de simulación, hemo s co ntinuado la lín ea de investigación abandonada por H . H. Higbie - quien tal vez no fu e ca p az de reconocer el pot encial de su mét odo - p ara definir un nuevo tnétodo de factores de configuración que se ba- F igura 2 sa en el principio de reciprocidad de He lmholtz y pos terior coro l ar io de Lamb ert. Es, no obstante, e motivo de ducir de la l ect ur a de los escritos originales de Higbi e, c uán cer ca se hallaba de encontrar un a solución y sin e mb argo cuán le jo s de l as as piracion es arq uitectónicas. De ahora en adelante, ente nd eremos la arquitectura como un sis tema de fIltrado -en analogía acús ti ca -qu e, respetando las co mpon e nt es armónicas de un medio, ne utr a li ce los elementos disonant es hasta que estos venga n a reforzar la situación primaria. ¿Cuál es e nton ces el papel de ese filtrad o? Su papel está en gener ar transforma ciones qu e rel acionan el campo ambie nt al exte ri or con el inte- ECOCONSTRUCCIÓN Figura 3 Figura 5 ri or de escala hum ana. Mi e ntras el ca mpo exterior se consid era infinitame nt e variab l e, el ca mpo interior es relativamente constante porque sólo se adm ite el rango de variación definido p or la psico fisi ca, y la función que hace pasar de uno a otro vi ene dada por la forma, por la propia Arquitectura. El principio de inva ri ancia cons iste en que existirán múltipl es arquitectur as ambienta les, ta nt as co mo funciones de transf o rma ción respondan a los distintos tipos de co ndi c iones ambiental es exteriores, pero el ca mpo int er iOl ~ d es de el punt o de vista ambi ental tende rá a se r unívoco. Cuando interrogamos al futuro media nt e la pr ed icción y la simulación -última especie de inte li gibilidad ECOCONSTRUCCIÓN humana-, buscamos tender un puente entre arquitectura y realidad virtual; reconocer cada uno de los puntos del espacio; recuperar la proximidad perdida oponiendo lo táctil a lo escenográfico, contrarrestando la tendencia a interpretar el medio ambiente exclusivamente en forma de perspectiva. Como en el antiguo grabado de Durero estamos unidos por una polea con la realidad, ¿hacia dónde tiende el hilo de la polea? ¿Hacia el observador o hacia el objeto? Es indiferente (figura 4). Se trata de abolir el lazo metafisico que Occidente no puede impedir establecer entre el alma y el cuerpo, la causa y el efecto, el agente y el actor, el Destino y el hombre. Dios y la criatura; si la manipulación no se esconde, ¿por qué, cómo se quiere hacer de ella algo divino? La marioneta no se sostiene por hilo alguno. Nada de hilo; por tanto, nada de metáfora, nada de Destino. Como la marioneta no imita ya a la criatura, el hombre tampoco es ya una marioneta entre las manos de la divinidad; el dentro no domina ya el fuera , al contrario, por primera vez en la Arquitectura, es el fuera quien rige sobre el dentro. La nueva cifra del alfabeto es Daleth: la puerta de lo cósmico, en busca de una arquitectura compasiva. DESCRIPCiÓN DEL EDIFICIO Al estudiar detenidam e nt e el pliego de condiciones técnicas propuesto, especialmente en lo qu e se refiere al programa de necesidades y organización del edificio, se comprende de inmediato la clara definición y consecuente separación de actividades en esta Escuela de ingenieros, donde diversas especialidades y campos de la ingeniería han de desarrollarse y cuyo futuro no es dificil imaginar como el de un gran politécnico de la ingeniería (figura 5). En consecuencia, se han agrupado, de un lado, las actividades de investigación y teórico-docentes y, de otro, la experimentación y la docencia práctica. Se entiende, además, que dicha separación no es ajena a la existencia de un edificio, Plaza de América, cuya capacidad y estructura organizativa no pueden incluir la totalidad del programa ni es adecuado para la implantación del conjunto de laboratorios y talleres necesarios. Por todo ello, se considera conveniente y acertada dicha separación de actividades y estudiaremos ambas y sus edificios correspondientes independientemente aunque sin olvidar que deben constituir una unidad y que la proximidad y la fluidez de comunicación entre ambos es de la mayor importancia. De este tema concreto nos ocuparemos mas adelante. Edificio Principal Concepto global organizativo Para la organización de este edificio se han tenido en cuenta las más recientes experiencias docentes universitarias en las que los Departamentos han pasado a ocupar un papel relevante. En consecuencia se proponen los siguientes puntos de partida: l. Se establece una zonificación general que distingue con claridad el área de Departamentos, el área de Aulas y el área general de Servicios comunes y vanos. 2. De acuerdo con los niveles de uso, cantidad de usuarios y frecuencias, se sitúan las Aulas Magnas, el acceso al Salón de Actos, el Salón de Grados y área 1+ D, la Cafetería, la Secretaria general y las Actividades de los Alumnos en planta baja, utilizando el gran vestíbulo de entrada principal como distribuidor general del edificio. 3. La Biblioteca y sala de estudio, que dada su creciente utilización por el alumnado se han convertido en el corazón de la Escuela se sitúan también en el centro del edificio pero en FICHA TÉCNICA En Noviembre de 1994 se convoca un concurso europeo abierto de proyecto y construcción de un conjunto de edificios para albergar las ingenierías que actualmente se desarrollan en la Universidad de Sevilla y algunas especialidades más que pudieran crearse en un futuro inmedia- to. En realidad. al organizarse por el sistema departamental y prever la dotación de un amplio espacio para talleres y laboratorios. se trataba de lo que se entiende por un Politécnico. y se constituía en el primer conjunto universitario del futuro campus en la Cartuja de Sevilla. Un punto clave de la propuesta consistía en la adaptación y aprovechamiento del edificio Plaza de América, construido para albergar durante la Exposición Universal de Sevilla de 1992 a los países latinoamericanos que no tuvieron pabellón propio, el cual podía ofrecer un máximo de 45.000 metros cuadrados. El resto, unos 20.000 metros cuadrados, debería ser construido de nueva planta en una parcela contigua reservada para usos universitarios. En Marzo de 1995 el concurso fue adjudicado al proyecto presentado por el Seminario de Arquitectura y Medio Ambiente, en colaboración con las empresas Ferrovial y Abengoa, por un importe global de 3.8 I I .000.000 ptas. Según las declaraciones del jurado y el informe redactado por la Escuela Superior de Ingenieros, además de los valores arquitectónicos de la propuesta. uno de los factores principales de esta decisión consistió en el estudio bioclimático y energético que había generado el proyecto y que se presentaba muy detalladamente. Igualmente, se consideraron de gran interés las técnicas constructivas y de acondicionamiento pasivo utilizadas. Equipo de proyecto Jaime López de Asiain y Martín Manuel Laffarga Osteret José María Cabeza Laínez Pilar Alberich Sotoma yor Pablo Rico Pérez Benito Sánchez-Montañés Macías J av ier López de Asiain y Mar1ín Figura 6.a F igura 6.b F igura 6.c ECOCONSTRUCCIÓN un segundo nivel, más discreto, para preservarlos de ruidos y de un tráfico intenso y ajeno, así como para facilitarles la mayor calidad de luz natural que , de este modo , recibe difundida de la bóveda cenital transformada en dos grandes conoides a la vez qu e, dada su transparencia, irradia esa luz al resto del espacio. H emos d ec idido situar junto a e ll a el Centro de Cálculo , que a nuestro entender reún e las misma s características que la biblioteca , de tal modo que ambos formen un conjunto clave para la actividad y carác - t er universitario de la Escuela. 4. La división natural en tr e docencia teórica y prá c ti ca, ya mencionada, y la neces idad de construir un edificio especifico para l abo ratorios y talleres nos ha ll evado a situar las aulas-laboratorio en dicho nu evo edificio, pues aunque podrían hab er tenido cabida en el antiguo con un ajuste de dimensiones, hubieran constituido un obstáculo para la holgura necesaria de superficie de au las t eó ricas y su posible crecimiento posterior. 5. El edificio Plaza de América posee una est ructura de co munic aciones verticales y circulaciones horizontales muy operativa y fl exible por lo que r es ulta adecuada para la orga - nización de las actividades y zonificación correspondiente. Por una parte, se reservan l as cua - tro escaleras y ascensores situados en las fachadas Norte y Sur para uso de l os alumn os y público en general y las otras cuatro, situadas en l as fachadas Este y O es t e, para el uso exclusivo de los d epa rtam entos. Por otra, la amplitud de los pasillos existentes qu e en l azan los núcleos de escaleras, gara ntizan las circulaciones horizontales en ca da nivel, aunque en al gunas zonas se hayan ocupado parcialmente para que no resulten excesivos. 6. La relación entre De partamentos y Aulas, es deci r, e ntr e prof esores y a lum nos, se estab l ece en la horizontalid ad de cada planta y es lo suficientemente fl exible para qu e ECOCONSTRUCClÓN cualquier organización docente pueda ajustar sus niveles do uso y las relaciones de profesores y cursos con las enseñanzas a impartir . 7. Como complemento de todo lo anterior se ha preferido organizar los Departamentos y las Aulas por bloques de conjuntos dentro del edificio de modo que no se produzcan intrusiones ni interferencias entre ambos, lo que ocurriría si la cubierta de un departamento fuera el suelo de un aula, así como de manera que algunos departamentos puedan ocupar más de una planta con comunicación inmediata. Habitabilidad del Edificio La lectura detenida de los requisitos operativos dados en el pliego de condiciones y las naturales consideraciones que la experiencia docente universitaria depara , han puesto de relieve la gran contradicción entre un edificio de carácter contenedor global como es el de Plaza de América, en el que todo el espacio interior se alimentaba y controlaba artificialmente , y las necesidades de luz natural, aire puro , vistas al exterior, soleamiento, etc., que el trabajo estable y la actividad prolongada de los profesores y alumnos exige, así como, en un se gundo lugar pero no menos importante, los elevados costes de consumo y mantenimiento energético que dicha tipología edificatoria conlleva, lo que se comprobó y monitorizó durante su uso para la Exposición Universal del 92 Y posteriormente antes de la rehabilitación. Por ello, como premisa arquitectónica básica y condición previa para la adaptación del edificio hemos considerado necesario abrir espacios-patio (neopatios) en el mismo, tanto para los departamentos como para los bloques de aulas, de-construyendo para ello la estructura original. Complementariamente se modifican las fachadas, estableciendo una modulación de ventanas para el sistema de despachos y aulas a implantar, con un porcentaje de apertura cercano al 90% para garantizar la relación con el espacio exterior, la luz, el soleamiento, la ventilación, etc. (figuras 6a, by c). De este modo el edificio se abre, se flexibiliza también en su contacto con el exterior y se normaliza en el intento de adaptación a las nuevas actividades y requerimientos. De todo este planteamiento se ha realizado un amplio estudio bioclimático que presentamos mas adelante. Edificio de laboratorios y talleres Como se indicaba al comienzo, la realidad impuesta por la existencia de un edificio previo y por la clara división de actividades propuesta en el pliego de condiciones exige la construcción de un edificio de nueva planta destinado al trabajo y a la docencia experimental El carácter modular previsto y su configuración general parecen adecuados para esta tipología y no presenta dificultades de diseño. Sin embargo, conviene hacer aquí alguna consideración respecto a que, si bien los laboratorios y talleres pueden constituir un conjunto específico, no deben separarse fisica y topológicamente del resto de la Escuela pues la contigüidad y fluidez de comunicación entre todas las partes es fundamental para profesores y alumnos. CARACTERíSTICAS MEDIOAMBIENTALES Conocida la situación constructiva y de exposición solar del edificio Plaza de América y con motivo de su adaptación para Escuela de Ingeniería, se pretendía conseguir en dicho edificio y en los laboratorios anexos de nueva planta una mejora de las condiciones ambientales mediante el diseño arquitectónico. Ello re dundaría ne cesariam e nt e Jaime Martínez Davison Ana Gallego Benito José Antonio López de Haro Rafael Herrera Limones Jaime Cabeza Laínez Dirección de obra Jaime López de Asiain y Martín Manuel Laffarga Osteret José Maria Cabeza Laínez Javier López de Asiain y Martín Jaime Martínez Davison Gonzalo Cátedra Fe rrovi al Serafin Vazquez Maestre José Vázquez Ruíz Abengoa Joaquín Sánchez Femández El edificio de Plaza de América ha sido terminado y entregado el 25 de Julio y el de laboratorios y talleres el 23 de Septiembre de 1997. Re ID Re Figura 7 en un m enor cons umo energético anual ( que ha pasado de 3 millones de frigorías/hora a 1,6 millones) y, por tanto, en disminución de un importante gasto fijo acumulado (reducciones en torno a 15 millones de ptas. anuales en consumo) a los que hay que suma r las reducciones en l os cánones por potencia contratada. Pero, además, sería beneficioso para el confort de los usuarios y supondría una indudable ventaja en cuanto a las condiciones de trabajo. Por otra parte, este tipo de actuaciones de carácter arquitectónico vienen a aportar soluci ones desde el punto de vista edificatorio a los cada vez más acucian tes problemas medioambientales por lo que, mediante esta operación, lejos de introducir comp licaciones en el proyecto, estamos garantizando sus claves de futuro y su va lidez frente al examen de las nuevas generaciones. Para conseguir estos ob jetivos, hemos elaborado una selección de estrategias que a continuación desarrollamos. Sistemas edificatorios iluminación natural El problema dominante en el clima que nos ocupa es el exceso de calor que se produce en las edificaciones convenciona les en el pe ríodo com- Figura 8 prendido entre Mayo y Septiembre con temperaturas superiores a los 40° e (frecuencia estadísti ca ma yor de 3) en gran parte de las zonas (figura 7). Sin embargo, en los meses que van de Noviembre a Febrero aunq ue estadíst ic amente no se alcancen temperaturas inferiores a 0° e será preciso algún tipo de ca l enta miento para mantener las condiciones de confort idóneas a l as que po ster iorm e nt e nos referiremos. Experimentos realizados por SAMA demuestran que se puede conseg uir es te calentamiento en su mayoría por medios comp l etame nt e naturales, que en lo sucesivo ll amare - mos Sistemas Pasivos. Refirié nd onos ya al problema de partida, encont ramos que, si bien teór i came nt e es posible elimin ar toda ent rada de ca lor en el edificio mediante cerramientos y cubiertas ade - cuados, en la práctica esto no sucede puesto que debemos contar con un cierto nivel de iluminación para realizar las actividades pertinentes; suponiendo entonces que el ca l or generado por los ocupantes y la maquinaria es bajo, nuestro principal objetivo está en alcanzar un os sistemas de ilumin ación óptimos que permitan la realización de tareas con un mínimo in greso de energía ca lorífica en l as ed ifi caciones. La fuente que presenta una mejor relación luz/calor (hasta 160 Im /watt) es con diferencia la luz natural y espe- ECOCONSTRUCCIÓN cialm ente la ilumina ción debida al so l. Pensemos que la l ámpara de descarga de vapor de mercurio más evolucion ada, con un mal rendimiento de color, só lo alcanza los 80 lm /watt. Es por esto que debemos conseguir que la iluminación de los recintos que nos ocupan sea primordialmente de tipo so l ar y a la vez obte ndr emos considerabl es ventajas psicológicas y ecológicas (figura 8). No obstante, este tipo de iluminación prese nta dos inconvenientes a la hora de ser emp leado, su direccionalidad y su altí sima int ensidad . P ara evita rl os es necesario recurrir al diseño de siste ma s de difusión; estos sistemas, aunq ue no deben eliminar totalmente las características antes ap unt adas sí pued en reutilizarlas en nuestro beneficio (i.e. que sea posible aprec i ar la variedad de posiciones e intensidades del sol consiguie ndo a la vez un ambiente luminoso suficientemente equilibr ado y regular ). La es - trategia genera l será presentar geometrías en las que junto a las componentes más dir ectas aparezcan otras de carácter reflejado, que puedan compensarse mutuamente (fig ur a 9). En el caso concreto del ed ificio que n os ocupa, si se mantuvieran las fachadas sin difusores actual es (especia lm ente la Sur y la Oeste), en inviern o, aunque a un metro de la ventana la iluminación n atura l fuese aceptab le (700 luxes), a cuatro me- ECOCONSTRUCClÓN tros de la misma sería baja (120 luxes) y a partir de seis m et ros se ría cl a ram e nt e insuficie nt e (6 0 lux es); te - nie ndo en cue nta l as grandes dimensiones de las salas qu e es tamos tra - ta ndo , los va lores anteriores revelan qu e sólo un 10% del es pacio conside rado te ndría alguna garantía de ser iluminado de forma natura l, pero ademas este 10% no sería totalmente utilizable por c onc e ntr arse junto a los acr ista lami e nt os con los inevitables problemas té rmi cos y de distr ibución qu e ello impli ca . En ve rano , de no existir co ntrol solar, los va lores au me nt arían pero lo harían de forma d es propor cionada, porque a un me tro podríamos tener valores superiores a los 5.000 lux es y a se is metros de 500 luxes, lo qu e tampo co es un a s itu ac ión de confort pu es se provo car ían ca le nt ami en tos y desl umbr amie nto s por co ntr aste qu e darí an lu gar o, a r ea - ju ste es tac iona l de la distribución o, más probab l emente , a suspensión de la fuente y cambio por una artificial con lo qu e no existe ahorro energético. En la zona nort e en ca mbio se mant e ndrían los ba jo s valor es de invie rno qu e ya he mo s visto que son insuficie nt es. Me diant e la introdu cción de l co ntro l solar en form a de l amas o grandes parasol es re fl ecta nt es, disminu i mos la int ens idad en las zo nas próx imas a la ventana y la a um entamos por reflexión cenital en las zona s posteriores, y al mismo ti e mpo se está ev itando el d es lumbr amiento y el sobreca le nt amiento. Según nuestros cálculo s, con los sistemas emple- a do s, un 80% de l os es paci os tendría ga rantiza da la il umin ación na tur al satisfactoria, lo qu e s up one un important e ahorro en r ef rige ra ción, cale fa cción y al umb ra do artificia l. En las aulas, co mo pu ede observar se en gráficos adjuntos o bt enidos por or dena dor m ed iant e el sistema de tr ansferen cia de fluj os definido co mo nuevo m éto do de factor es de config ur ación, la iluminación natural F ig u ra 9 varía gradua lme nt e d es de los 1800 a los 800 lux es a lo largo de distancias de hasta veinte metros, lo cua l supone una ilumina ción casi cons tant e imp ensable con sistemas convencionales, cuya profundidad efectiva máxima es de 5 metro s. La carga de refrige ra ción s ub secue nt e debida al intercambio radiante es tan baja como 10 VI/ 1m2, es decir qu e la re du cción de ca rga es del 85% (figuras 10, 11 Y 12 ). Ot ros sistemas qu e SA l VIA ha e mp l ea do con éxito pa ra me jor ar la iluminación na tur al son los monit or es orientados al Sur (c uya tipologia pu ede recordar a l os die nt es de sie rr a con la dif erencia de que és tos se encono·aban e rr ón ea me nt e orientados al Nort e, (ver S.C. Ra ma swamy). Para util iz arlos debe disponers e, lógicamente de la cubierta del edificio, pero si se quiere prol ongar su efecto en otras pla nt as inf e rior es, h an de conectar se con pa ti os ventila do s dando así lu gar a lo que se ha ll am ado atrio tnedi t er r áneo , qu e con dimension es adecuad as se convierte en un verdadero es pacio lúdico inte ri or. ORFEOS y PLÉYADES. LA BIBLIOTECA EN LA FACULTAD DE INGENIERíA A manera de ep il ogo abierto. establecemos aquí alg un a de l as intenciones de diseño de este espacio. La reducción de la luz Varias metáforas subyacen en nuestro concepto de diseño. van desde el sentido literal hasta el oculto o dunmiente. En primer lugar está el sistema constructivo adoptado para los monitores conoidales. Se trata de un sistema de tubos de acero que. debido a esta particular geometría. parecen abrirse en la parte de la abertura donde se encuentra una cantidad más significativa de luz. mientras que. en la parte posterior del claristorio. con menos radiación disponible. el espacio entre los tubos disminuye como para expresar el modo en que una estructura vegetal o una fior se cienra bajo la penumbra. La analogía es que con este diseño se intenta una reducción de la luz excesiva. de fonma que se trata de una reacción ante el abuso de superficies acristaladas en la arquitectu ra modema. La pérdida del centro Existen también asunciones relacionadas con la geometría de la cubierta. Est as suposiciones aparec en cuando tratamos de comparar las bóvedas proyectadas con las cúpulas tradicionales de bibliotecas históricas como la de Labrouste en P arís o en general las cúpulas de los edificios de la antigüedad. En los edificios del pasado. la bó veda se dispon ía de modo centrado para simbolizar el dominio de los humanos sobre el centro o. en otras palabras. una concepción antropocéntrica del espacio. En las afinmaciones de Sigfl;ed Giedion esto representaría la segunda categoría de la concepción espaci al. el edificio se vuelca sobre su espacio intel;or evitando el contacto con el impredecible e incontrolado medio ambiente. Por el contral;o y. a pesar de que aún se reconoce una concepción central en la palillen"a de los arcos preexistentes. en los tímpanos de la antigua bóveda de cañón. esa concepción ya no aparece en el diseño de los monitores conoidales. Re ID Re 1M 1M r 1M Se cc ió n 1.5 M P la nta 15M 8p = Ángu lo en pol ares gene ralizad as Fe = 0.0584 Rectángulo vertica l de I m de altura por 3 m de an c hura F actor de configu ra ción con un pu nto situado a 2 m de distancia y a I m del borde inferior Figura 10 . ." 1. 11 ." . q . Basándose en esta idea se ha reconvertido el espacio central del ant iguo edificio, ahora destinado a biblioteca, transformando la gran bóveda acristalada e inespecífica (recibe ca l entamiento de todas partes aunque éste no sea necesar io) en dos monitores al Sur que por disposición geométrica han de adoptar forma conoide; a su vez estos monitores es - tán provistos de grandes lamas difusoras para hom ogeneizar la distribución sin perder la eficacia luminosa - _ .- -- , .. .. . , - --- ,--- ------ F ig ura II -_._- :-C~// .1--1 -- ~ I --,-_. Figura 12 , .2 < . ~ ni la grata variedad y dinamismo de la luz sol ar. Obse rva nd o los res ultad os grá ficos de la si mul ación de iluminaci ón natura l, podem os destacar por ejemplo que, en Julio, cua nd o con el nuevo sistema se alcanzan valor es en torno a los 700 lux es y por lo t an to car - gas cercanas a los 6 W 1m2, con la anterior bóveda los valores estarían por encima de los 20. 00 0 luxes, lo cual es inacep ta ble desde el punto de vista del confort vis ual, pero además ECOCONSTRUCCIÓN /¡ ::::J . "" ,, " ' " "" ~ ~ ~ ==!== ~ Figura 13 Biblioteca Ganancias directas. Ju lio 12 : 00 h Il uminación natural en lux Figura 14 Aulas sector este/oeste Ganancias directas. Julio 12: 00 h Iluminación natural en lux Figura 15 A ul as sector este / oeste Ganancias directas Enero 12:00 h Il uminación natural en lux provocaría un a carga t ér mi ca equiva le nt e de un a 160 W 1m 2, es d ecir un a um ento del 2.60 0% en car ga y un a um e nt o previsible del gasto a nu al sólo en este concepto de l.200.000 pt as ( fi gura 1 3, 14 Y 1 5) . Por el c ontr ar io, en En ero, la ilumin ac ión del sistema a nti guo y su ca le nt a mi e nt o, son in fe riores (1200 lu xes) a los conseguidos con el nuevo sis tema (hasta 3. 000 I x) en l os días sol ea dos (65 % de los días de En ero). ECOCONSTRUCClÓN Figura 16 Figura 17 Pero además, es pr eciso constatar que la vibración esté ti ca y la percepción de estos es paci os se ha vi sto s ub stancia lme nt e mejorada con la intr oducción de nu evos ritmos lumínicos, ritmos qu e han sido elaborados por los a rquit ectos de la misma manera en qu e los mú sicos co mp onen un a frase o escala de su partitura, controlando el tono y duración de l as se nsacion es e inf o rm á nd on os de la fi ' ui ción del mund o ex t e riOI ~ sus cadencias, sus c icl os y es tacion es en eterna sucesió n. El mismo conce pt o se ha seguido para la rehabilitación de las cubie rt as parabó li cas de pa ti os laterales, con la salvedad de que las condiciones geométricas a nt es a punt adas dan lu ga r, en este caso, a formas de conoide parabó li co, ta mbi én eno rm eme nt e suges ti vas y de gran r es istencia estructural ( fi g ur a 16 ). El co mpl eme nt o de la ilumin ación n at ur al con la ar tificial para s ituaciones especiales o de uso no ct urno es ex tr aordinariame nt e import ante. En prim er lu ga r se ha pro c ur ado qu e esta fue nt e de ilumin ac ión se asemejara lo m ás posible a la na tur al media nt e luminarias adec uad ame nt e co l ocadas y dis tribuid as y de alta temp era tur a de col or (más de 5.000 K ). En seg und o lu ga r se han colo ca - do sistemas de reg ul ación ( dimm ers y lumin ancímetros) en función de la disponibilidad de luz n at ur al encontr a ndo de este modo el balance más adecuado posible en ca da situ ac i ón ( fi g ura 17). Otro cap ítulo qu e se ha tr ata do ha sido el de las reflexiones int er iores, dado que estas pr ese ntan imp orta nt es efect os fi sicos y psicol óg icos en el resultado fin a l. Se han cuidado las ton alidades y coe fi cien tes de re fl exión de las s up erficies int eriores. Se han evitado tamb ién las ca rpint e rí as muy osc ur as. Junt o con es tas espec ifi- De hecho. sabemos que la fonna conoide se desarrolla desde una base circunferencia hasta un vértice l ineal. cuyo centro se encuentra en el infinito'. Las anteriores afinnaciones intentan subrayar que no puede detectarse un cent ro geométrico en esta arquitectura. y lo consideramos natural puesto que el ce n tro de percepciones producido a cada instante por la luz. la temperatura o el sonido ha ocupado el lugar de un eje morfológico que ya no era fiable. Al espacio descriptivo o más bien al vacío cósmico hemos superpuesto un espacio medioambiental. De ahora en adelante. el hombre no es el único centro de la arquitectura y. en su l ugar. el espacio que rodea al hombre es el nuevo eje. pero este eje se encuentra en perpetua transfonnación. La posición de este eje met afórico se hace visi ble. no mediante la magia o la divinidad. si no por medio de exhaustiv os procesos de simulación arquitectónica; por ello nos hemos referido frecuentemente a la abolición de la metafísica en algunos de nuestros conceptos de diseño. en la medida en que el objeto se entrelaza con el sujeto y. en lugar de la Re.