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Año cristiano, ó ejercicios devotos para todos los días del año ...Tomo VIII

Croiset, Jean (S.I.) (1656-1738); Fernandez de Rojas, Juan (1750-1819); Centeno, Pedro (O.S.A.)

Abstract

Enero -- Febrero -- Marzo -- Abril -- Mayo -- Junio -- Julio -- Agosto -- Septiembre -- Octubre -- Noviembre -- Diciembre

Full text

” AÑO CRISTIANO | Pe EXERCICIOS DEVOTOS : PARA TODOS LOS DIAS DEL AÑO, AGOSTO. AÑO CRISTIANO Ó EXERCICIOS D EVOTOS PARA TODOS LOS DIAS DEL AÑO. CONTIENE 7 la explicacion del misterio; la vida del santo Corres pOMdIEnta á cada dia; algunas reflexlonés sobre la epistola; una medita- cion despues del evangelio de la misa , y algunos exercicios prácticos de deyocion , Ó propósitos pa, a todo género de personas. ESCRITO EN FRANCES POR EL PADRE JUAN CROISSET, de la Compañía de Jesus; TRADUCIDO AL CASTELLANO - POR EL PADRE JOSÉ FRANCISCO DE ISLA, de la misma Compañía, Y ADICIONADO + con las vidas y festividades de 108 santos nacionales y extrangeros, -que celebra la Iglesia de España , puestas en sus respectivos lugares , y la traduccion de las epís- tolas y evangelios , que suprimió el P. Isla, por los RR. PP. Fr. Pedro Centeno y Fr, Juan Fernandez de Roxas , del orden de san Agustin, presentados en sagrada teología , 8xc. AGOSTO. MADRID MDCCCXVII. IMPRENTA DE LA REAL COMPAÑÍA FOR SU REGENTE D, JUAN JOSÉ SIGUENZA Y VERA, , 2d As ¡TE | Laa my a a e pr pp STONE A $ ts | Am S “ y ds j 1 : y E Em Mo A AAN JON IED LE DAN GEN AER GENE, DIA PRIMERO. San: Pedro Advincula. IS que la Iglesia celebró con tanta solemnidad las maravillas y el glorioso triunfo del Príncipe de los apóstoles el dia veinte y nueve de junio, instituye hoy una fiesta particular para honrar singularmente su pri- sion y sus cadenas , y sobre todo el insigne milagro que obró Dios para librarle de éllas. Era muy justo que ha- biendo hecho el Señor un prodigio tan ilustre por las ora- ciones de toda la Iglesia, para conservarla su cabeza vi- sible, consagrase todos los años esta memoria con parti- cular solemnidad. - Queriendo Dios castigar los pecados de los gentiles, dice san Crisóstomo , y con especialidad el ódio mortal que los judíos habian concebido contra los apóstoles, afli- gió á la Judea con una horrible hambre, que poco tiem- po antes habia pronosticado el profeta Agabo. Pero no fue este azote el que mas mortificó á los fieles; mas les die- ron que padecer los enemigos de la fe en la sangrienta persecucion que por aquel mismo tiempo suscitaron con- tra éllos. Era á la sazon rey de los judíos Herodes Agripa, el cual poseia como soberano todos los estados que en otro tiempo habian sido-de su abuelo Herodes Ascalonita. Te-' nia el título de rey que le habia querido conceder el em- perador Claudio , aunque no gozaba ni toda la autoridad ni todo el poder, repartido úno y ótro entre él y los ma- gistrados romanos. Era Agripa hijo de Aristóbulo y.nieto de la virtuosa Mariana. Habíanle criado en las máximus de una política mundana, siempre opuesta á la ley! de Dios y á las reglas de la conciencia , pudiéndose decir que no habia heredado menos la crueldad que la corona del mas inhumano y del mas impío de todos los reyes. Apenas tomó posesion del reyno de Judea, al cual en fayor suyo agregó el Emperador la provincia de Samária, A 8 AÑO CRISTIANO. are La misa es en honor del Santo, y la oracion la siguiente, Deus , qui beatum Petrum apos- tolum a vinculis absolutum , 1l- lesum abire fecisti ; nostrorum, quesumus , absolve vincula pec- catorum , et omnia mala a no- bis propitiatus exclude : Per Do- MiNUM NOSITUM».. 0) Dios, que libraste al apóstol san Pedro de sus cadenas, y le pusiste en libertad sin que recibiese daño alguno ; suplicámoste que rompas las cadenas de nuestros pécados, y que por tu bondad apartes de nos- otros todos los males que nos ame- nazan: Por nuestro Señor... La epístola es del cap. 12. de los Hechos de los apóstoles. In diebus illis: Misit Herodes rex manus , ut affligerét quos- dam de Ecclesia. Occidit' autem Facobum, fratrem Ffoannis, gla- dio. Videns autem quia placeret judeis , apposuit , ut apprehen—- derent es Petrum. Erant autem dies Azymorum. Quem cum ap- prehendisset , misit in carcerem, tradens quatuor quaternionibus militum custodiendum , volens post Parcha producere eum po- pulo. Et Petrus quidem servaba- tur in carcere. Oratio autem fie- bat sine intermissione ab Eccle- sia ad eum pro eo. Cum autem producturus eum esset Herodes, in ipsa nocteerat Petrus dormiens inter duos milites, vinctus catenis duabus : er custodes ante ostium custodiebant carcerem. Et ecce angelus Domini astitit : et lumen refulsit in habitraculo; percusoque latere Petri excitavit eum, di- cens : Surge pelociter. Et cecide- runt catene de manibus ejus. Di- xit guiem angelus ad eum : Pre- cingere, et calcea te caligas tuas. Et fecit sic, Er dixit illi: Cir- cumda sibi vestimentum tuum, eb En aquellos dias: El rey Herodes comenzó á perseguir á algunos de la Iglesia. Mató , pues, á Santia= go, hermano de Juan, con muerte de espada. Y viendo que esto a- gradaba á los judíos, añadió el prender tambien á Pedro. Eran los dias de los Acimos. Y habiéndole prendido , le metió en la cárcel, entregándole á cuatro cuaternio- nes de soldados para que le guar- dasen, con ánimo de presentarle al pueblo despues de la Pascua. Pe- dro, pues, estaba custodiado en la cárcel. Mas la Iglesia hacia con- tínuamente oracion á Dios por él. Estando , pues , Herodes para presentarle, en la misma noche es- taba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, y las guardias estaban á la puerta custodiando la cárcel. Y he aquí que el ángel del Señor vino, y la habitacion resplandeció con una luz ; y habiendo dado á Pedro un golpe en un lado, le dispertó di- ciendo: Levántate prontamente. Y las cadenas se cayeron de sus ma- nos. Y el ángel le dixo: Cíñete, y cálzate tus sandalias, YX él lo hizo AGOSTO. DIA 1. sequere me, Exiens y sequebotur cum, et nesciebat quia. verum est quod fiebat- per angelum : existi- mabat autem se visum videre, Transeuntes autem primam et se- cundam custodiam, venerunt ad portam ferream, que ducit ad civitatem; que ultro aperta est eis. Et exeuntes, processerunt vi- ' cum unum: Et continuo discessit angelus ab eo. Et Petrus ad. se: reversus , dixit: Nunc scio vere quia misiz Dominus angelum suum, et eripuit me de manu He- rodis , es de omni expectatione plebis judeorum. . de los judíos. 1 9 así. Y le dixo: Echate encima tu manto , y sígueme. Y él saliendo le seguia , ignorando que era ver- dadero lo que se hacia por el án- gel, sino que creia ver una yision. Y pasando la primera y la segun- da guardia, llegaron á la puerta de hierro que introduce á la ciu- dad, la cual se abrió por sí mis- ma. Y saliendo afuera, pasaron un barrío: y súbitamente se apartó de él el ángel. Y vuelto en sí Pedro, dixo: Ahora sé de verdad que el Señor envió á su ángel, y me ha sacado de las manos de Herodes, y de todo lo que esperaba el pueblo , K pistas MO. TA. 039 | » Escribióse en griego el libro de las Actas ó de los » Hechos de los apóstoles, el cual es la historia fiel de la » Iglesia recien nacida. Pregunta san Crisóstomo por qué »razon no reduxo san Lucas á un solo libro así el -evan= »gelio que escribió, como los Hechos de los apóstoles, de »que fue tambien autor , siendo así que dirige á Teófilo »una y otra obra. Alega para esto muchas razones, y en- »tre otras principalmente, porque el evangelio le escri- »bió en Acaya el año. 57 de Cristo, siendo este el evange- »»lio.de qué habla san Pedro en su segunda epístola á los » Corintios; y los Hechos apostólicos los trabajó en Roma »hácia el año 62 ó 63 del mismo Cristo. - bradoo om REFLEXIONES. : E; martirio,de san Esteban fue efecto de la envidia de los sacerdotes y doctores de.la ley, y del furor de un po: pulacho alborotado y rabioso contra kn Pero el que ahora excita la persecucion contra-la Iglesia es el mis. mo Príncipe, siendo lo mas extraño que lo. hace por li- sonjear la pasion de un. pueblo apasionado y furioso,.cu- yo amor pretende grangear:á costa de la justicia. De es- ta manera se sacrifica la salvacion y la religion á las pa- . siones y al interes de cada uno. Pero no se piense que so- AÑO CRISTIANO. lamente son los grandes del mundo los que muchas ve- ces prefieren su' propia gloria á la de Dios, y sus gustos á4'sus obligaciones y á su conciencia. Todos los días, y en todas las condiciones se atreve el respeto humano á yio- lar las mas sagradas leyes. Todo el mundo quiere ser li- sonjeado, quiere ser aplaudido, quiere agradar; pero si yo quiero agradar á los hombres, dice el apóstol san Pablo, no seré siervo de Jesucristo. No importa ; como se agrade á los hombres, ningun cuidado da desagradar á Dios. De- clámase contra la torpe injusticia de Herodes, que por pu- ro motivo de ambicion, solo por ganar el afecto del pue- blo, mandó «prender á san Pedro, le cargó de hierro, y le condenó al último suplicio. ¿Pero acaso somos nosotros mas'religiosos que él, somos menos injustos cuando por satisfacer nuestra pasion violamos los mandamientos de la ley de Dios, y perdemos el alma? ¿No se puede decir con razon que los respetos humanos entraron á ocupar el lu- gar de los perseguidores de la religion? ¿cuántos impíos, cuántos indevotos, y por decirlo así , cuántos apósta- tas de la virtud cristiana hacen cada dia: los respetos hu- manos? Avergiiénzase aquél de parecer virtuoso, y desde el mismo punto dexa de serlo. Semejantes á las tímidas avecillas , dice san Agustin, que espantadas con el ruido ue expresamente se hace para levantarlas, salen del ni- o.,6 abandonan la zarza donde estaban seguras , y van á caer en el lazo que las tiene armado el cazador. ¿Cuán- tos dexan'el camino dela virtud por miedo de las zúum- bas y delos'juicios delos hombres, y tan imprudentes co- mo cobardes no conocen ni lo despreciable del peligro que les atemoriza, ni lo terrible de aquel á que se arrojan por huir del primero? ¡Obs y cómo éllos se reirian de su propio temor , si conocieran que vano es en Su causa, y cómo! le temerian si consideraran qué funesto es en sus fa- tales:efectos!:¡iqué: bien muestra la milagrosa libertad de san Pedro el gran cuidado que tiene el Señor de sus verda- deros siervos! Si son menester milagros para sacarlos de los peligros , trastorna Dios en su favor todas las leyes de la naturaleza. Nada importa que los tres mancebos israeli- tas séan arrojados en un horno encendido; en medio de las. llamas¡encontrarán el refrigerio. Sea en hora buena Daniel encerrado por muchos días en una caverna en com- AGOSTO. DIA 1. he: pañía de leones hambientos; no recibirá de éllos el mas ligero daño. Mas que á san Pedro le guarden estrecha- mente en una prision , le carguen de cadenas, y le rodeen de soldados; las prisiones se le caerán, y saldrá con la mayor seguridad sin que lo adviertan las guardias. Pru- dencia humana, todos tus artificios son débiles estorbos á los intentos de Dios. ¡Oh y cuántos milagros veríamos si no nos faltára la confianza en el poder y en la bondad de la divina Providencia! Sirvamos á Dios con sincéro y generoso corazon; pongamos todos nuestros intereses en las paternales manos de nuestro divino Dueño, y nada:nos dañará; de todo cuidará aquel gran Dios que tiene:tan en el corazon los intereses de los que le aman y le sirven. El evangelio es del cap. 16. de san Mateo. | In illo tempore: Venit Jesus in partes Cesaree Philippi: et in- terrogabat discipulos suos , di- cens: Quem dicunt homines es- se Filium hominis? At illi di- xerunt: Alii Ffoannem Baptis- tam, alii autem Eliam, alii vero Fferemiam , aut unum ex prophetis. Dicit ¿lis fesus: Vos autem quem me esse dicitis? Respondens Simon Petrus , di- xit: Tu es Christus , Filius Dei vivi. Respondens autem Jesus, dixit ei : Beatus es, Simon Bar jona : quia caro , et sanguis non revelavit +ibi, sed Pater meus , qui in. colis est. Et ego dico tibi , quia tu es Petrus, et super hanc petram edifica- bo Ecclesiam.meam , et porte inferi non prevalebunt adver- sus eam. Et vibi dabo claves regni_calorum, Et quodcumque ligaveris super terram , erit li- gatum eb in culis 2: er quod- cumque solveris super terram, erit solutum et in celis. En aquel tiempo: Vino Jesus á tiérra de Cesaréa de Filipo, y pre- guntaba á sus discípulos, dicien- do: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Y éllos, di- xeron; Unos que es Juan el Ban» tista, Ótros que Elías, ótros que Je- remías, Ó alguno de los profetas. Díxoles Jesus: ¿Y vosotros quién decis que soy? Respondiendo Si- mon Pedro, dixo: Tú eres el Cris- to, el Hijo de Dios vivo. Y res- pondiendo Jesus , le dixo: Bien- aventurado eres , Simon, hijo de Juan, porque ni la carne ni la san- gre te lo ha revelado, sino mi Pa- dre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro , y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no preva - lecerán contra élla. Y te daré las llaves del reyno de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra, será atado tambien en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra , será desatado tambien en los cielos, | 12 AÑO CRISTIANO. | MEDITACION. sees DIRÍA; De las aflicciones. | CNO) PUNTO PRIMERO. Asoridin que los trabajos y las miserias de esta vida no-»son puramente castigos; puesto que el reo cuando su- fre la pena que corresponde ásus delitos no merece re- compensa. Peto queriendo el Hijo de Dios convertir este destierro á que estamos condenados en una carrera glo- riosa para nosotros, le quitó el nombre de suplicio, y le dió el de combate, ennobleciéndole tambien con su exem- plo y con lá dignidad de su persona; de suerte, que aquel que mas y mejor padece , es el que consigue la mayor co- rona : considéranse las aflicciones de esta vida como se- ñales de un Dios irritado, y como efectos de su justo eno- jo; concepto errado; antes por lo mas comun son reme- dios específicos de un hábil y experimentado médico, y pruebas particulares del tierno amor con que nos mira el ejor de todos los padres. ¿En qué habia delinquido el Mocenté Abel? ¿qué delito habia cometido José contra sus “hermanos? En medio de eso úno y ótro son afligidos, odia- dos y perseguidos. ¿Quién fue nunca mas amado del Pa- dre celestial que el Hijo de Dios? En él tenia el Padre Eterno todas sus delicias, Sin embargo, las aflicciones fue- ron.como la herencia de este querido hijo. Dirán que Je- suetisto habia cargado con todas nuestras maldades, Pero si el Hijo querido no tomó otro camino para entrar en su gloria , ¿habrá ótro para los siervos rebeldes y culpa- dosé No debemos recibir los trabajos que nos envia la di- vina Providencia como materia de dolor, sino de gozo. El verdadero cristiano debiera afligirse cuando se ve col- mado dé honras y de prosperidades del mundo, por lo que le desvian de la semejanza con Jesucristo , siendo así que toda su dicha consiste en ser semejante á este Señor. Por eso decia san Pablo que hallaba un exquisito gusto en los trabajos. Nunca discurrieron los santos de Otra manera, y este era. su lenguage. Las adversidades de esta vida traen consigo cierto carácter de predestinacion; por lo que san AGOSTO. DIA 1. 13 Gregorio Nazianceno las llama camino real del cielo : Re- gia ad colum via.¿Dónde hay cosa mag eficaz que la tri- bulacion para convertir al pecador, y para'adelantar al justo en el camino de la perfeccion , para conservarle en la justicia, para preservarle de la tibieza, y para fortale- cerle? Desengañémonos, la prosperidad hace delicada al alma, y la sujeta á los sentidos; ninguna cosa fomenta tanto las pasiones como la prosperidad y la abundancia; es cierto que lisonjean el gusto; pero tambien debilitan, y al cabo extinguen del todo la virtud. ¿Hubiera echado en tu corazon tan profundas raices la humildad si no te hubiera humillado Dios con aquella vergonzosa desgracia que te envió? ¿4 quién debes ese desasimiento de los bienes terrenales sino á la amorosa providencia de Dios, que per- mitió los perdieses? ¿4: quién debes esa invencible pacien- cia sino á las enfermedades que te han puesto disgusto en todas las cosas del mundo? Y si el orgullo, si la concupis- cencía , si el amor propio todavía levantan cabeza en me- dio de las mayores aflicciones , ¿qué sería si todo saliese 4 medida de tu“gustolnovo:08 05 sgae toa mod, role. 4 PUNTO SEGUNDO. Considera que los trabajos son, por decirlo así, el tego= ro del evangelio; pero tesoro escondido , que pocos le ha- lan; pocos saben aprovecharse de él, porque pocos sa= ben lo que vale. En la cruz se encuentra la vida, la sal- vacion , la proteccion de Dios, la fuerza del alma, el compendio y la práctica de las virtudes con la perfeccion de la santidad. ¡Oh, y cuántas riquezas encierran las aflie- ciones! Debieran las adversidades ser para nosotros: ún: copioso manantial de consuelos; y. «por lo regalar suelen ser ocasion de quejas y de sentimientos. Debieran fortifi- carnos y alegrarnos; y por lo comun 'nos afligen , nos desalientan y nos abaten. No hay cosa mas provechosa para mí, decia David, que verme humillado. Las flores suelen hacer mal á la cabeza ; el resplandor deslumbra; las honras encantan. No se piensa en la patria cuando to=- do nos lisonjea enel destierro; pero cuando la tierra que se pisa solo produce espinas y abrojos; cuando se habita en una region donde solo se experimentan uracanes y tem- a. AÑO CRISTIANO. pestades; cuando el cielo nunca se descubre sereno; cuan- do siempre se.come el pan mezclado con lágrimas, en- tonces. se cuentan los días que faltan, y se suspira por aquella dichosa hora en que ha de salir de aquella region de trabajos y amarguras. Gran ceguedad es no conocer lo que valen las adversidades. Bienaventurados los que 1lo- ran, dice el Salvador, porque el consuelo que se seguirá á sus lágrimas los recompensará con ventajas de todo lo que adecen. Y no espera Dios. á la otra vida para consolar- os. En el calabozo estaba san Pedro; ¿quién dexaria de compadecerse de sus cadenas? Dormia san Pedro en la pri- sion; pero Dios nunca se duerme en las aflicciones de los que le aman. No olvida á su Apóstol en los trabajos, se le caen de las manos las prisiones, y las puertas se le ábren por sí mismas. Multiplique en buen hora Herodes las guardias para que no se escape ; sale seguro y sereno sin el menor estorbo por medio de las centinelas. ¡Mi Dios, cuántos imprevistos socorros, cuántos secretos re- cursos de una providencia todo poderosa se experimenta- rian si los hombres supieran aprovecharse de las afliccio- nes de esta vida; si en vez de aquellas enfadosas inquie- tudes, de aquellos ímpetus de paciencia, de aquel mal humor; si en lugar de las escandalosas quejas, que no ali- vian:el trabajo , se besara humildemente la benéfica ma- no que se agrava sobre nosotros, y se bendixera á Dios que nos aflige! sb. pvO ¡Oh Señor, y qué dolor me causa haber malogrado hasta aquí las ocasiones que se me han ofrecido de daros pruebas de mi amor y de mi confianza, aprovechándome mejor de mis trabajos! Poco he conocido lo que valen las aflicciones de esta vida; pero confio en vuestra gracia que en adelante sabré aprovecharme mejor de este tesoro es- condido. | | JACULATORIAS. Bonum mihi quia humiliasti me. Salm. 118. Conozco, Señor, que me es muy provechosa la humillacion. Virga tua, et baculus tuus ¿psa me consolata sunt. Salm. 22. Ninguna cosa meha consolado mas que los golpes de tu amorosa vara. AGOSTO. DIA 1. 15 PROPOSITOS. Mas que el nacimiento haya sido rodeado de'esplendor y de abundancia; más que hayas nacido grande y dichoso, segun el mundo, no tiene remedio ; la vida está sembra-= da de cruces; ninguno se libra de trabajos : está llena de altos y baxos la vida del hombre sobre la tierra; en me- dio del dia padece sus eclipses la prosperidad ; ningun mortal fue por largo tiempo feliz; las adversidades, las pesadumbres y los disgustos nacen en todos los estados, y en todas las cundiciones y en todas las edades. Buscar uno solo que se exima de éllos, es lo mismo que cotrer tras de una fantasma. Los mas dichosos del mundo no son los que carecen de trabajos, sino los que mejor se saben apro- vechar de éllos. Es, pues, de suma importancia''poseer esta ciencia, adelantar en este arte; seas quien fueres, no esperes vivir sin tener que padecer. Pero estudia en pa- decer como cristiano, y en aprovecharte de todos tus tra- bajos. Los mas meritorios son aquellos que trae; consigo el estado particular de cada uno. Tambien dan abundan- te materia á la paciencia cristiana los reveses de la fór- tuna; en todos éllos alaba á Dios como' Job. Salióte' mal aquel negocio , perdiste aquel pleyto, arrebató la muer- te al hijo, al pariente, al protector, al amigo, dí con Job: El Señor me lo dió, el Señor me lo quitó ; cumplióse sú vos luntad ; sea su nombre bendito... * AIR PEA dl: 2 ¿Cuanto hay que padecer en las familias? El húmor extravagante y violento de un marido' divertido el genio altanero, indócil caprichoso de una muger altiva; las ma- las inclinaciones de los hijos; la malicia de los envidiosos 6 de los concurrentes ; una desgracia'en los negocios, una enfermedad , un achaqte habitual, 82c: tods don: éruces bien pesadas, es verdad ; pero son cruces :'3y por qué las malograrás no recibiéndolas como tales? A este duro exer ciclo de paciencia ligó Dios tu perfec Dios tu cion”, y acaso tu salvacion; ¿pues para qué te inquietas? Bien puede ser que cualquiera otro exercicio de mortificación y dé'virtud fe; se mas de tu gusto, pero no te 3eríd tan provechoso; “el que ahora té pesa tanto, y quisieras “sacudir de ties el que Dios te. ha destinado. Guárdate bién de Teputar las -4Ó ANO CRISTIANO. aflicciones por desgracias ; eso sería juzgarlas por los sen- tidos ; míralas con ojos cristianos, y las estimarás como merecen. Ellas son un manantial perenne de gracias que facilitan -lasalvacion. Es buen medio para hacerlas salu- dables y dulces dar de cuando en cuando gracias á Dios, especialmente al acabar la oracion de la mañana y de la noche, por los trabajos que se ha servido enviarnos, co- mo diciendo : Yo os doy gracias , Señor, por la afliccion que me habeis enviado; haced por vuestra piedad que me sea provechosa, y que me sirva para desprenderme de los vanos atractivos y. bienes aparentes de este mundo para unirme á solo vos (Job 1.): Dominus dedit , Dominus abstulit : sicut placuit Domino, ita factum est; sit nomen Domini benedictum. iD TAS EG UNDO. San Esteban , papa y mártir. daa papa, primero de este nombre, fue hijo de Julio, ciudadano romano. Nació hácia el fin del se- gundo siglo; y aunque se tienen pocas noticias de los primeros años de su niñez, hay razones para creer que era cristiana su familia, y. que:el niño fue criado en los. principios y máximas de la verdadera religion. Co- mo su .corazon..era- naturalmente bien inclinado, y es- taba dotado: de excelente ingenio, se dedicó al estudio de las letras humanas y divinas, pero singularmente al de la ciencia de los.santos; y en poco tiempo se hizo un lugar-muy distinguido entre los fieles de Roma. Sien- do de poca edad fue recibido en el clero, y por la pure- za de sus Costumbres, por el zelo de la religion, por su sabiduría y por:su mérito captó la admiracion y el con- cepto universal, considerándole todos por digno de los PEEnORO? empleos. de- la Iglesia. Los papas san Corne- io y, san.Lucio ,.shs ¡predecesores , hicieron juicio que no debian dexar escondida. debaxo del celemin aquella brillante antorcha, Ordenáronle de diácono, y despues | AGOSTO. DIA MT. 17 le hicieron arcediano de la Iglesia romana , dignidad que ponia á su cargo la custodia y la distribucion del tesoro de la Iglesia, dándole'al mismo tiempo jurisdiccion de vi- cario; lo que acredita la estimacion que hacian de su mé- rito y de su mucha virtud. A + Jamás se habia visto Iglesia, al parecer, agitada de- mas violentas tempestades, ni combatida de mas artificio- sos y mas maliguos enemigos, que hácia el fin del año 254, en que murió el papa san Lucio. Novaciano, presbi- terio de la Iglesia romana, y Novato, presbítero asímis- ,mo de la de Cartago, el primero antipapa, los dos cis- máticos, y ámbos hereges, tenian muchos parciales de sus errores en Oriente y en Occidente hasta en el mismo gremio de los obispos. Aunque san Cipriano de Cartago y san Dionisio de Alexandría se habian opuesto € a valor á sus impiedades , consiguiendo que fuesen condenados por varios concilios, no pon eso dexaba de inficionar á muchos el veneno de la heregía; y su partido, con el en- gañoso pretexto de reforma hacia desertar á muchos fie- les de las banderas de Jesucristo, y adelantaba cada dia nuevas conquistas. Defendian que no debian ser admiti- dos á la comunion los que hubiesen caido en el crimen de idolatría; y sus sectarios, extendiendo esta errada doc- trina á todo género de culpas, quitaban á la Iglesía el: poder para atar y desatar. ondenaban las segundas nup- Cias, y obstinadamente sostenian que debian ser rebau- tizados todos aquellos que despues del bautismo hubie-- sen cometido algun pecado mortal. Aprovechándose los gentiles de aquellas funestas divisiones, perseguían cruel- mente 4 los cristianos, incitando 4 losemperadores y á los magistrados para que hicisen sangrienta guerra á la Igle=- sia. Viendo los santos papas Cornelio y Lucio: tan com- batida la navecilla de san Pedro, y fluctuando entre las encrespadas olas, llamaron á nuestro Santo para que los: ayudase á gobernar el timon en un tiempo en que jamás habian sido los escollos mas frecuentes ni las borrascas mas deshechas. Por su virtud, por-su doctrina y por su zelo se grangeó, aun en vida de sus predecesores , todos los sufragios del público para ocupar el lugar 4 que el cie- lo le tenía destinado. Habiendo terminado san Lucio glo- riosamente su carrera, coronando con el martirio:su pons * 18 AÑO CRISTIANO. tificado, por unánime consentimiento fue electo sumo | pontífice san Esteban el año de 257. Dice Anastasio que san Cornelio, seis meses antes de morir, le habia entre- : - gado todos los bienes de la Iglesia, y que san Lucio al tiempo de su muerte le confió todo el rebaño, recomen- dándole toda la Iglesia afligida. Algunos son tambien de opinion que san Esteban gobernó la Iglesia como vicarió de san Lucio, que fue desterrado pocos dias despues de | su eleccion, AS A O ¿ | qee Luego que se sentó en la cátedra de san Pedro, se de- dicó enteramente 4 desempeñar todas las obligaciones de aquella suprema dignidad. Ofreciéronse presto ocasiones en que resplandecieron su virtud , su zelo y su gran ca- pacidad. Por mas artificios de que se valieron los here- ges para sorprenderle , ó para intimidarle, siempre a en todas ocasiones se mostró el santo Pontífice azote de la $ O cánones, y oráculo de Fueron acusados y convencidos de Libeláticos Basíli- - des, obispo de Astorga en España , y Marcial, obispo de Mérida. Llamábanse Libeláticos aquellos cobardes cristia- “nos, que si bien no habian sacrificado á los ídolos, daban ó recibian certificaciones falsas de haber sacrificado, pa- ra libertar por este medio su vida , su libertad y sus bie- nes. A este delito de los dos prelados se añadian otros tan enormes, que los hacian indignos de la mitra , viéndose «precisados los obispos de España á deponerlos, y á nom- rarlos sucesores. Acudieron al Papa Basílides y Marcial, haciendo cuanto pudieron para engañarle. Recibiólos, y los. oyó con tanto amor y con tanta benignidad , que ya se mio res santo Pontífice recibió las cartas de san Cipriano y de los obispos de España en que le informaban de los delitos que habian cometido, no quiso verlos mas, y.mantuyo iníle- xible su teson. is Pero lo que da mayor idea del alto mérito de nues- tro Santo es la célebre disputa que se suscitó entre los mas pad ? mas sábios obispos de la Iglesia sobre el valor ó nulida ISI A iS dr podio if o A in, A tituidos á sus sillas; pero luego que el 4 TES del bautismo conferido por los. bereges. Parece e:esta disputa tuvo principio en la: Iglesia de Cartágo, onde san Cipriano, fundándose en la práctica de su pre- UMIVERXILMARILA Si AGOSTO. DIA II. 19 decesor Agripino, enseñaba que era nulo todo bautismo fuera de la Iglesia católica; y por consiguiente, que se debian rebautizar todos los hereges que se reconciliaban con élla. Siguieron esta misma opinion los Obispos de Oriente, que se juntaron en Iconia, y fue la dominante, así en el Oriente como en el África. Pero san Esteban la: condenó, y declaró que respecto de los que vólvian al gre- mio de la Iglesia, de cualquiera secta que fuesen, nihil innovetur , nada se debia innovar sino seguir precisamen- te la tradicion, que era imponerles las manos por la pe- nitencia, sin rebautizarlos, una vez que hubiesen sido bau- tizados en el nombre de la santísima Trinidad, Padre, Hi- jo y Espíritu santo, y por etra parte no se omitiese cosa alguna de las esenciales al bautismo. 22: - Costó trabajo á san Cipriano mudar de párecer. Con- vocó muchos concilios que confirmaron su opinion; y en virtud de esto escribió al Papa. Lo mismo hicieron los < obispos de Oriente; pero san Esteban, guiado del Espí- = Titu santo, que gobierna siempre la Iglesia , y asistido con > Aquellos auxilios sobrenaturales que Jesucristo prometió á «a su vicario hasta el fin de los siglos, ni se deslumbró 4 vis- ta del mérito, ni se acobardó con el número de los que se oponián 4 su declaracion; yy así escribió resueltamen= te á san Cipriano y 4 los obispos de Cilicia, de Capado- cia y de Galácia, que se separarian de su cofhunion si persistian en su opinion sobre el bautismo de los hereges. Con el tiempo se reduxeron- todos los obispos de Oriente á la decision del Pontífice, contribu ) pe feliz suceso san Dionisio , obispo de- 4 n fue la resistencia de los obispos africanos; per de la Iglesia abrazó lo defiido por san | bien tuvo el consuelo de saber por carta de'san Dionisio Alexaridrino queen general todo: el Oriente habia aban- donado el partido de los novacianos, uniéndose con Ro- ma; y al mismo tiempo que le participa esta gustosa no- ticia , Se congratula con el santo Papa de los socorros es- pirituales y temporales que solicitaba 4 los fieles de Siria y de Arabia; prueba evidente delo mucho 4 que se ex- tendia su Caridad y vigilancia pastoral, dilatándose ésta á todas las necesidades de la Iglesia:,:siendo:su zelo tan inmenso como aquélla. «<=. ES unida"! > 2 Po -.. Mr + 20 AÑO CRISTIANO. - Al principio de su pontificado le escribieron Faustino, obispo de Leon, y san Cipriano, que Marciano, obispo de Arlés, daba en los eprores de los novacianos , y se ha- bia declarado parcial de aquella secta; al punto proce- dió contra él con todo el vigor de su zelo; pero siempre acompañado de mucha blandura y caridad. Con la paz que gozó la Iglesia los primesos años del imperio de Va- leriano , pudo el santo Pastor cuidar de su rebaño con to- “da libertad , desviándole de los pastos inficionados; pero duró poco esta dulce tranquilidad, Marciano , sus primer ministro, y uno de los enemigos mas mortales del nom- “bre cristiano, mudó la voluntad del Príncipe, y le indu- xo á declarar la guerra á nuestra santa religion; en cu- ds Ines perdonó san Esteban medio ni di- ] que los. amenazaba. 2 > | ] rador un edicto por el cual confisca» a todos, que no solo estaban prontos á perder todos sus bie- “nes, sino 4 padecer los mas crueles tormentos, y 4 dar mas urgia:en. la actual constitucion de los negocios para | el gobierno de su querido rebaño; encargósele á tres pres» - AGOSTO. DIA H.* 21 bíteros, siete diáconos y diez y seis clérigos, 4 quienes encomendó la custodia de los vasos sagrados y la distri- bucion de las limosnas. Al mismo tiempo que daba estas providencias, poniendo órden en todo, andaba buscando al santo Papa, Nemesio, tribuno militar , por haber oido que era hombre extraordinario, de mucho poder con Dios, y que hacia grandes milagros. Tenia el Tribuno una hija única, ciega desde su nacimiento, á quien amaba tierna- mente. Encontró en fin á san Esteban, y le suplicó que . diese vista á su hija. Harélo , respondió el Santo, pero con condicion de que has de creer en Jesucristo, en cuyo nom- bre y virtud he de obrar el milagro. Sin detenerse un pun- to lo prometió todo Nemesio , y asegurando con juramen- to que se haria cristiano , desde luego creyó en Jesucris- to, y pidió el bautismo. Instruyóle el Papa , yy bautizóle juntamente con su hija, la cual cobró la vista luego que recibió el bautismo , y se la dió el nombre de Lucila. A vista de esta maravilla se convirtieron y se bautizaron sesenta y tres gentiles, creciendo cada dia tanto el nú- mero de los,cristianos, que san Esteban , corriendo dia y noche las grutas en que estaban escondidos para alentar- E , consolarlos, asistirlos y decirles el santo sacrificio 'e la misa , continuamente estaba administrando el santo bautismo á los que habia instruido. dp Eo Fueron mientras tanto arrestados Nemesio y su hija pena de lá vida declarase el estado de todos es gate pedazos en este mismo, instante, Al momento cayó 22 AÑO CRISTIANO. dos sus dioses eran quimeras, y que no habia otro verda- dero Dios que Jesucristo. Descubrióse á Exúperia, su mu- ger, que interiormente era cristiana; ésta le confirmó en su pensamiento , y le aconsejó que se convirtiese. Híizo- lo con toda su familia; acudiendo san Esteban informado: de lo'que pasaba , instruyólos, bautizólos , y los exhortó á la perseverancia. Metió mucho ruido en Roma la conversion de una fa- milia tan conocida; y noticioso el Emperador, lleno de ira , mandó que á todos los quitasen la vida en un mis- mo dia , teniendo el santo Papa el consuelo de darlos á todos sepultura. La misma suerte lograron otros doce clé- rigos ó presbíteros de su iglesia, á cuya frente estaba el fervoroso presbítero Bono. Habiendo enviado al cielo de- lante de sí gl santo Pontífice tanto número de generosos mártires, suspiraba tiempo habia por la misma corona, y al fin la consiguió. Mandóle prender el Emperador, y quiso verle. Preguntóle luego si era él aquel sedicioso que turbaba el estado, desviando al pueblo del culto debido “ £ los dioses del imperio. Señor , respondió el Santo, yo no turbo el estado; solo exhorto al pueblo 4 que no rinda cul- to á los demonios, y 4 que adore al verdadero Dios, á quien únicamente se le debe. Impío, exclamó el Empera- dor, esa blasfemia que acabas de proferir la vengará tu muerte; y volviéndose á los soldados de su guardia, aña- dió : Quiero que sea conducido al templo del dios Marte, y que allí sea degollado y ofrecido en sacrificio: executóse la órden, lleváronle al. templo de Marte ; pero apenas lle- - gó cuando el cielo rompió en truenos, relámpagos y ra- “yos; cayó en tierra el templo, y huyeron todos los gen- til: S dina Esteban solo con los cristianos que le habian seguido; retiróse cor éllos al lugar donde acostumbra- ban juntarse , y ofreció el divino sacrificio. No bien aca- bó de celebrar el del cuerpo y sangre de' nuestro Señor Jesucristo, cuando vió acercarse el feliz momento en que él mismo habia de hacer el de su vida, porque entrando los soldados que le andaban buscando por todas paftes, le degollaron sobre su misma silla pontifical cuando es- taba exhortando á los cristianos al martirio, Sucedió el suyo el dia 2 de agosto, hácia el año 249, y su santo cuer- po , con la silla en que fue sacrificado , bañada toda de su gral iiód a . 'AGOSTO. DIA Il. -23 sangre, fue enterrado por los cristianos en el cementerio de - gularmente veherada, alixto. Trasladóse su cabeza á Colonia, donde es sin- La misa es en honor del Santo, y la oracion la que sigue. Deus, qui nos bear Stepha- ni, martyris tui atque pontificis, ennua solemnitate letificas ; con- cede propitius , ut cujus natali- tia colimus , de ejusdem etiam protectione gaudeamus : Per Do- minum nostrum Ffesum Chris- UM. * O Dios, que cada año nos ale- gras con la solemnidad de tu bien- aventurado mártir y pontífice Es- teban, concédenos que cuando ce- lebramos su dichoso nacimiento á la gloria , logremos su poderosa proteccion en la tierra: Por nues- tro Señor Jesucristo... La epístola es del cap. 20. de los Hechos apostólicos. Y; In 'diebus illis: A Mileto Pau- - lus mittens Ephesum vocavit ma- jores natu Ecclesie. Qui cum've— nissent ad eum , et simul essent, dixis cis: Vos scitis d prima die qua ingressus sum in AÁsiam, _qualiter vobiscum per omne tem— pus fuerim, serviens Domino cum omni humilitate , et lacrymis, er ¿entationibus , que mihi accide- o runt ex insidiis judeorum: quo- modo nihil subtraxerim utilium, quo minus annuntiarem vobis, et "docerem vos publice, et per do- -mos, testificans judeis atque gen- -tilibus in Deum penitentiam, er _fidem in Dominum nostrum Je sum Christum. En aquellos dias : Estando Pablo en Mileto envió mensageros á Efe- so pasa llamar los ancianos de la Iglesia. Despues que llegaron y es- tuvieron juntos , les dixo Pablo: Vosotros sabeis cómo me he porta - do con vosotros en todo el tiem- po desde el primer dia que en- tré en la Asia, que serví al Se- ñor con toda humildad y con mu- Chas lágrimas , entre los conira= tiempos y aflicciones que me suce- dieron por las asechanzas que me armaron los judíos: que no ocul- té Í vuestro conocimiento cosa al- guna de las que os podian ser úti- les; no dexando por caso alguno de anunciarla, ni de instruiros pú- -_blicamente , y en las cosas, exhor- tando á los judíos y á los gentiles á convertirse á Dios por la peni- tencia, y á creer en nuestro Señor Jesucristo. A 4 + t B 4 »- -24 AÑO CRISTIANO, y NOTA. »Intituló san Lucas la obra de donde se sacó esta epís- »tola Hechos de los apóstoles , para que busquemos en »élla, dice san Juan Crisóstomo, no tanto los prodigios »»que hicieron, cuanto las virtudes y santas acciones que - » practicaron. : y - REFLEXIONES. Bien sabeis cómo me he portado entre vosotros desde el primer dia que entré en el Asía sirviendo 4 Dios. Este es el lenguage que deben usar todos aquellos que por su mi- nisterio se emplean en la salvacion de las almas, y tra- bajan en la conversion de los pecadores Su desinteres, su exácta bondad , su vida pura , mortificada y exemplar, su modestia y su notoria virtud se han de anticipar á ga- narles el concepto y los corazones, haciendo estas pren- das el panegírico de su zelo. Prediquen los ministros del evangelio con las obras; y siempre hará fruto el predi- cador. Es poderoso en palabras el que es poderoso en obras; son los exemplos un discurso mudo , mas elocuente que el de los mas hábiles oradores. Lo mismo se puede decir del ministerio de confesar y dirigir almas. Todo zelo in- teresado es infructuoso. ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan á sí mismos! decia en otro tiempo el Profe- ta (Ezeg. 34.): Ve pastoribus Israel, ME pascebane sen metipsos! ¿El oficio de pastor no es apacentar el rebaño? Donne greges a pastoribus pascuntur? Y con todo eso vos- otros le comeis su leche, os cubris con su lana , y no cui- - dais de apacentarle : Quod infirmum fuit , non consolidas- -tis. Ni confortásteis las ovejas flacas , ni curásteis las en- «fermas. Ef quod egrotum., non sanastis. Si alguna cayó, - no la leyantásteis; si ótra se perdió , no hicísteis diligen- cia pará encontrarla ; dc mis ovejas , y de esa - manera cayeron en los dientes y en las garras de las fie- ras, Et factee sunt in devorationem omnium bestiarum. Por “tanto, Ó pastores, oid la palabra del Señor, añade el Pro- feta; esto es lo que os dice, yo mismo pediré cuenta á estos pastores de todos los daños que padeció mi rebaño: éllos me la darán de todas” las ovejas que se pierden. Ec- ce ego ipse requiram gregem meum de manu eorum. Para que - ; A AN ep o e nt . de sotos ori E A A “AGOSTO DIA TI. 25 el zelo sea eficaz, ha de ser puro. Si en los ministerios no procedemos, y sino nos aplicamos á éllos 'por motivos pu- ramente sobrenaturales, nuestra aparente caridad será un verdadero amor propio disfrazado; y nosotros semejan- tes, dice él Apóstol, á una campana hueca , sonido y na- da mas. Si tuviéremos la misma caridad que sad Pablo, nuestra misma conducta será la mejor apología contra la mas infame calumnia. Busquemós á Dios solo en nues= In illo tempore dixit Jesus dis- Jucretur , anime veró sue detri- ma? ¿0 qué dará el hombre en tros ministerios, y con éllos ganarémos para Dios á to- 7 dos los pecadores. o El evangelio es del cap. 16. de san Mateo, cipulis suis: Si quis vult post me venire , abneget semetipsum, _€b tollar crucem suam, et sen quatur me. Quí enim voluerit enimam suam salvam facere, Perdet cam: quí autem perdi- derit animam suam propter me, anveniet eam. Quid enim prodest homini si mundum universum mentum patiatur? Aut quam da- bis homo commutationem pro ani- ma sua? Filius enim hominis ven- turus est in gloria Patris sui cum angelis suis: et tunc reddet _unicuique secundiúm opera ejus= + sr E a -MEDITACION. + - : cias Ls e 6 E la abnegacion de sí MISMO». e a PA En aquel tiempo dixo Jesus 4 sus discípulos : Si alguno quiere venir en pos de mí , niéguese á sí mismo , y lleve su cruz y sígame. Porque el que quisiere salvar su vida , la perderá; pe- ro el que perdiere su vida por mí, la hallará. Porque, ¿qué aprovecha al hombre ganar to- do el mundo, si pierde. su al- cambio por su alma ? Porque el Hijo del hombre ha de veuir en la gloria de su Padre con sus ángeles , y entonces dará á cada uno segun sus obras... Ano FB j eo bód pes PUNTO PRIMERO. a Considera que la abn cesaría para la palabras del e abnegacion de sí mismo no solo es ne- perfeccion cristiana, sino que, segun las vangelio , parece serlo tambien para la salvacion. Si alguno quisiere venir en pos de Salvador , niéguese á sí mismo, Nuestro-ma yor mí, dice el enemigo es 26 AÑO CRISTIANO. nuestro amor propio; nace en un terreno estragado; está -inficionado el principio, y no es mas sano su fin. ¿Qué “amamos cuando nos amamos á nosotros mismos? Ama- - pe el corazon; en una, palabra, todo aquello que nos des- via de Dios, todo es muy del gusto de la paturaleza co- exista, que el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el ¿que la perdiere por Jesucristo, ese la ganará. a t 4 3 1] A A h Cristo. A esto a AGOSTO. DIA HL. 33 costumbres, su mí poe gr: | apetecia su voluntad ervorosa, Venerába como á Santo, y aplaudíanle cc á sábio doctorzp 0 ro Ll PA A Ñ o : de e, 3 de esto se humillaba delante de Dios » COnOCcien=. do o bien y don perfec to desciende.del Padre de zon aquella sentencia del "HMHYe. LOCO PS ú las luces. Tenía fixa en su cora Espíritu santo, que dice : € anto may ma or fúere, tu mérito, humillate en-todas las cosas, y hallarás gra: delante de Dios. Esta celestial instruccion le hacia abatirsé al exer- cicto de los empleos mas humildes y comunes, sin pre= tender distincion respecto de sus hermanos ; antes bien, reputándose por indigno siervo de los siervos de Jesu- ñadia la maceracion de A fedu- E 34 AÑO CRISTIANO. ciéndole á la ley del espíritu con penitencias austéras, pro= curando seguir los pasos que entre tormentos habia exha= lado su espíritu en una cruz afrentosa. pci Ya habia algun tiempo:que el rey Alfonso habia con- quistado la ciudad de Toledo, libertándola despues del prolongado sitio de tres años de la dominacion de los mo- ¡ ros. Inmediatamente pensó restablecer el órden eclesiás- * “tico, restituyendo á aquella Iglesia metropolitana todo el . esplendor que de antes habia gozado. Para este efecto nom- bró por arzobispo á Bernardo, hombre de gran capacidad, y muy á propósito para la execucion de grandes obras. Este sábio varon, que tenia, todas las prendas necesarias | para regentar aquella silla, dispuso llevar consigo suge- tos cio cia A e de esplendor la iglesia - de Toledo, que en poder de los moros habia llegado á su - total ruina. Eligió los hombres mas señalados en virtud y Jétras para proveer en éflos las dignidades eclesiásticas de mayor responsabilidad y trabajo, esperando con este me- «dio volver á aquella iglesia todo el lustre que antes habia tenido. Entre los elegidos para este efecto fue uno san Pe- dro, á quien le confirió la dignidad dé arcediano, bien “satisfecho de que la desempeñaria á proporcion de las. -grandeswvirtudes y prendas que le adornaban. = Hecho arcediano, no afloxó un punto del riguroso te- «nor de vida que observaba en el monasterio. Rezaba dia- - «riamente el oficio largo y penoso que tienen obligacion “de decir en el coro los monges Cluniacenses. Su residen- «cia ordinaria la hacia en la iglesia , no pudiendo su espí-. ritu apartarse de aquel lugar santo en*donde tenia depo- “sitado- su tesoro. Cumplia exáctamente las severas obli- “gaciones de arcediano, ya tuviese que evacuar asuntos ju- “diciales, ó emplearse en los delicados negocios á que le! obligaba la caridad. Su vida era un contínuo texidé' de | santos exemplos, tanto, qu llegó 4 extenderse su fama. de manera, que el Rey, el Arzobispo, el clero y el pue- blo hablaban con admiracion de sus portentosas virtudes] Cuando esta fama estaba en su mayor auge fue libertada de la dominacion de los moros la ciudad de Osma, en la “cual, como en Toledo, pensó el Rey en restaurar la ecle- : -siástica gerarquía , construyendo la iglesia, proveyéndo” la de pastor, y adornándola de sacerdotes dignos que pú””. a AGOSTO. DIA IT. 33 diesen dar perfeccion á tan santa: obra. Dudábase de un sugeto digno y capaz de regentar la silla de Osma yde. completar las piadosas miras que abrigaba el Rey en su corazon. Consultólo con elarzobispo de Toledo » y de co- mun acuerdo pusieron los ojósen san Pedro, cuyas vir= tudes les aseguraban el desempeño feliz de sus deseos. In. -Sinuaron al Santo su determinacion, pero el humilde Sier= vo de Dios, considerándose con fuerzas muy desiguales á la grande carga que querian poner sobre sus hombros, rehusó admitirla con todo su corazon: El arzobispo de Toledo, que conocia que tanto es mas digno un sugeto de obtener las dignidades eclesiásticas , Cuanta mayor es su repugnancia á recibirlas cuando se le confieren, y'menor el concepto que tiene formado de su insuficiencia , instó al Santo, le rogó y le propuso que aquella era la volun- tad de Dios, en cuya execucion se complacia tambien al Rey , que tan generoso se mostraba á favor de la O pudo san Pedro resistir á ta consagrado por el Arzobispo, tomó sobre sí la dig carga episcopal, y lleno de fervor y santos deseos a ; 3 ' e . » tió para Osma. * - Luego que llegó á esta cacion de la iglesia catedral “truido hasta los cimientos. habiendo juntado sumas considerables, ya de sus pr ; dar á ba > E ESta A A s cuidado de la santificación propia. que el clefo se compusiese de sugetos dis bs respe- 2 si AS teria nada habia que fuese capaz de arredrar su esforza- - do y zeloso corazon. Así logró que se restituyese á la Igle- sia lo que la habian robado algunos poderosos , confia--- peliéndoles con censuras eclesiásticas, cuando las persua- p - siones y los buenos modos no tuvieron efecto. pue - usurpándoles sus £ ; r 36 AÑO CRISTIANO. tablés por su ciencia y sus costumbres. Los pobres, los enfermos y peregrinos eran el objeto principal de su tiei- na caridad. Socorríalos con abundantes limosnas, los asis- ' tia con la ternura de padre , y él por sí mismo los con- solaba, practicando con éllos los oficios de humanidad, y los esmeros de un prelado caritativo. Era manso y dulce de condicion para con todos aquellos que se hacian ama-». bles por la honestidad de sus costumbres. A los infelices que habian tenido la debilidad de cometer algun delito ' los corregia cariñosamente, pretendiendo lograr la en- ' mienda mas antes que exácerbar sus heridas con la aspe- | reza de sus reprensiones. Pefo si tal vez encontraba reos que fuésen contumaces y obstinados en sus excesos, les aplicaba todo el rigor y severidad de las leyes, juzgando que la integridad de la justicia consistia tanto en la com- á pasion con los penitentes y arrepentidos, como en la ri- gurosa severidad con los incorregibles y obstinados. A - Una de las cosas en que se manifestó la fortaleza de este gran Md fue la defensa acérrima que hizo de los derechos, bienes y pertenencias de su iglesia; no permi- a violase:su inmunidad , ni que se la usurpa- sen los bienes que la pertenecian'de justicia. En esta ma- p y +, d emerariamente en su autoridad y sus riquezas; com- taron algunas furiosas persecuciones, que pusieron tan inminente peligro, que fue necesario que ios misericordiosamente sus milagros. Á este dió que en la misma ciudad de Osma ba-. sumamente rico, y que al mismo tiempo. nilicia. Confiado en sus armas y en sus rique- ZAS A derechos de los demas ciudadanos, enes con una desmesuradada avaricia. | Pero en-lo que mas se habia cebado ésta era en las po- ' sesiones eclesiásticas, de las cuales retenia muchas sin quererlas restituir. Amonestóle san Pedro, exhortóle con. : entrañas de caridad, y executó con él todos los oficios de... humanidad y policía , para que cediendo á la razon res= A leyresul Y E e O A AGOSTO. DIA 1L 37 tituyese.4 la Iglesia lo que era suyo. Negóse .el sacrilego usurpador 4 las justas proposiciones del Santo, el cual, viéndole contumaz y proterbo , vibró contra él+los temi- bles rayos de las censuras eclesiásticas. Esta determina- cion irritó al caballero de manera, que determinó qui- tarle la vida. Para executar mas á su salvo este exécra- ble delito , buscaba ocasion oportuna en que no pudiese defender al Santo el pueblo que tanto le amaba. Sabien- do, pues, que san Pedro tenía que pasar al lugar de san Esteban á hacer la visita eclesiástica , penso salirle al ca- mino, y executar sin contradiccion sus sacrílegas intencio- nes. Hízolo como lo habia pensado; pero apenas alcan- zó á ver al Santo que iba por su camino á larga distan- cia, cuando poseido repentinamente del demonio, comen- zó á sentir tan terribles dolores, que quedó “casi muer- to, y en estado tan miserable, que tuvieron sus criados que llevarle con gran trabajo 4 su casa. Conocieron los cria- dos que elias era un castigo visible de Dios, con que á un mismo tiempo defendía la vida de su Siervo y los de- rechos de su Esposa. Se fueron al Santo; le refirieron lo que habia sucedido , pidiéronle humildemente ayudase á sú amo con sus oraciones; lo cual executado por san Pe- dro , alcanzó del cielo que aquel mal aconsejado caballe- ro fuese libre de la cautividad del demonio. == Con iguales “maravillas á la referida manifestó Dios en otras varias ocasiones la santidad de su Siervo, y lo graras que le eran las oraciones y súplicas de este santo la punta del báculo, y les mandó que se acer orilla. Obedecieron 1 Dios » quien habiendo tomado uno, dió su bendicion á los demas, dexándolos en el rio. Envió aquel pez á un en- lugar de Fresnelo hizo Dios por sus merecimientos otro portento , que permaneció largo tiempo despues para con- : C -. 38 ANO CRISTIANO. suelo: y beneficio de los moradores. Habia el Santo con= sagrado la iglesia, instruido á los fieles con sus pater- 1 nales amonestaciones, y hecho todos los oficios de un ver dadero pastor, pero el pueblo era tan infeliz y miserable, que no habiendo habitacion donde el santo Prelado pu- + diese recogerse con los suyos, se tuvo que retirar debaxo de una encina , cuyas ramas le sirvieron de albergue con-: tra las inclemencias del tiempo. En este estado le sobre-* vino una penuria de agua , que ni los familiares del San=- to tenian con que apagar la sed que les atopmentaba de- - masiado, ni él mismo con que lavarse las manos. Hizo 4 | Dios oracion; y de la misma encina baxó súbitamente tan: 1 ta copia de agua , que bastó para lo úno y para lo ótro; | llegando las misericordias de Dios hasta el punto de ha- 1 cer durar por.mucho tiempo aquella agua milagrosa, que | bebida con fe, sirvió muchas veces de eficaz medicina | contra las dolencias que padecían los habitantes de aque- 1: lla comarca. Esta maravilla fue tan pública , que nd so-. lamente quedó encerrada en aquel estrecho recinto, sino 1 que su fama se difundió por casi toda España , de mane- ra que de todas partes solicitaban aquella agua saluda- ; ble, que contenia en sí la virtud milagrosa que las ora- ciones del Santo habian merecido del cielo. a Finalizada la visita, en la cual manifestó todas las virtudes de un tierno padre, de un solícito pastor y de 1 un obispo perfecto, se retiró á su iglesia. Fuele precisC de despues pasar á Toledo , en donde encontró al rey Alfon- + so, su conquistador, gravemente enfermo. Asistió el ben- 1 dito Prelado á su muerte y funerales; y habiendo dexado: ordenado el Monarca que fuese trasladado su cuerpo ali: real monasterio de Sahagun que él habia edificado, san? Pedro asistió 4 esta translacion , que se hizo con la pom= pa y solemnidad que á las cenizas de un rey tan piadoso | eran debidas. Concluido este negocio, determinaba vol-. verse á su iglesia; pero quedaron frustrados sus intentos habiendo sido acometido de la enfermedad que le ocas sionó la muerte en el mismo acto de la celebracion 462 las honras del Rey. Llegó sin embargo hasta Palencids — deseando con vivas ánsias morir en el regazo de su espor sa, por cuyo amor no dudó emprender aquel camino €s% * tando gravemente enfermo. Pero en Palencia se hicicro2. e E “AGOSTO: DIA 11. qe AQ los síntomas de su dolencia tan funestos y peligrosos, que le fue necesario quedarse allí y desistir del viage comen- zado. En esta ciudad se alivió algun tanto con el esme- - so y diligencias caritativas de su obispo don Pedro, el cual, conociendo cuánto importaba á la Iglesia la vida de aquel santo Prelado, le procuró tales consuelos y medi- cinas, que reparó. algun tanto sus fuerzas. Pero pasados. algunos dias , conociendo el Santo que se llegaba la hora de su dichoso tránsito, á pesar de todas las diligencias que practicaba su huesped , dixo al obispo de Palencia es- tas palabras: Sabed , venerable hermano mio, «que ha lle- gado ya la hora en que debo partir de esta vida dla in- mortal gloria que por los méritos de mg Señor Fesucristo y me está preparada; pido humildemente d tu caridad que cuí- de que este mi cuerpo sea llevado á la santa iglesia de Osma, de la cual soy obispo $ aunque indigno, para que en élla sea sepultado. Dicho esto cuidó de recibir los santos sacramentos, lo que bizo con muestras de tanta ternura, que los sollozos interrumpian sus palabras, y bañaban de lágrimas: los rostros de los circunstantes. Dióles á todos su bendicion; y habiéndose despedido de éllos, clavó sus ojos en el cielo, y entregó su espíritu al Criador con aquella tranquilidad y dulzura con que mueren los justos. Sucedió su gloriosa muerte dia 2 de agosto del año 1109, hallándose presentes á élla el obispo de Palencia, el de Segovia y el de Zamora. Su venerable cadáver fue tras- ladado á la iglesia. de Osma con aquella pompa y apara- to que eran debidos á la gran fama de santidad que te- -nia. Colocóse en un sepulcro decente.en la misma cate- dral; hasta que los contínuos milagros con que Dios ha- cia glorioso el sepulcro de su Siervo, dieron motivo á que fuese trasladado á una capilla que erigieron los ca- nónigos en honor suyo , en donde es venerado de todos los fieles, que por su intercesion reciben contínuas mer- cedes del cielo, | Er A » 4 - 49 ¡AÑO CRISTIANO. La misa es en honor del Santo, y la oracion la que sigue, A Da , quesumus , omnipotens Concédenos, ó Dios omnipotente Deus : us beati Petri, con- que la venerable solemnidad del ! fessoris tui atque pontificis, vene- bienaventurado san Pedro, tu con= randa solemnitas , et devotionem fesor y pontífice , aumente en nos.= | mobis augeat et salutem: Per Do- otros la devocion en el alma, y en MÍNUM NOSTTU NM. el cuerpo la salud; Por nuestro y Ade y ; Señora. f 4 0 La epístola es del cap. 44. y 45. de la Sabiduría. Ecce sacerdos MAIZ > qui in He aquí un sacerdote grande que diebus suis placuit Deo, et in- ensus dias agradó á Dios, y fue. ventus est justus , etpin tempore hallado justo , y en el tiempo de iracundia factus pe reconcilia la cólera se hizo la reconciliacion. zio. Non est inventus similis ¿illi No se halló semejante á él en la O observancia de la ley del Altísi- 1deo jurejurando fecit llum Do- mo. Por eso el Señor con juramen- minus cresceré in plebem suam. to le hizo célebre en su pueblo. Benedictionem omnium gentium Dióle Ta bendicion de todas las dedit illi , er testamentum suum gentes, y confirmó en su cabeza su. confirmavit super caput ejus. Ag- testamento. Le reconoció por sus | novit eum in benedictionibus suis: bendiciones, y le conservó su mi-=- conservavit ¿li misericordiam sericordia , y halló gracia en los - suam,.et ¿nvenit gratiam coram ojos del Señor. Engrandecióle en oculis Domini, Magnificavit cum. presencia de los reyes, y le dió in conspectu regum ; et dedir ¿li la corona de la gloria. Hizo con | coronam gloria. Statuit 1lli tes- él una alianza eterna, y le dió el 1ámentum aeternum , et dedit ¿ll¿ sumo sacerdocio: y le colmó de. sacerdotium magnum, et beatif- gloria para que exerciese el sacér= cavit illum in gloria. Fungi sa- docio, y fuese alabado su nombre, cerdotio, ey habere laudem in no- y le ofreciese incienso digno de mine ipsins: er offerre illi incen- él, en olor de suayidad, o sum dignum , in odorem suavi- + salis. AO db di 3 A . : ca Md Ne > a q ps E EA $ E E a ME E 4 y REFLEXIONES. > eo justos , aquellos hombres dichosos que co-- rrespondiendo á las magníficas gracias que derrama Dios sobre sus almas se labran una corona de santidad he- róica, no ciñéndose solamente 4 su propia santificación», > > e o HA AA A A AA AA A a OS de AA PA AO MA ES E EN Ñ DIA IL | Ar sino procurando con igual E de sus hermanos, son engrandecidos por el espíritu ivino de una manera tan admirable, que arrebatan todas nuestras admiracio- nes. He aquí el sacerdote grande que en su tiempo agra- dó á Dios, y fue encontrado justo, dice, unas veces en- salzando con el epíteto de grande á una miserable cria- tura, que delante de Dios es lo mismo que si no fuera, Esta felicidad, esta gloria á que suben los justos es sin duda ninguna digna de nuestras reflexiones + , Para que el corazon del hombre, naturalmente inclinado á obtener elogios especiosos y magníficos quede convencido de que el verdadero camino de lo grarlos es la práctica de las virtudes. Pero hoy debe reflexionar el cristiano en la epís- tola que aplica la Iglesia á san Pedro de Osma un carác- ter que hace 4 los justos mas admirables, y cuya consi- - deracion debe producir efectos mas provechosos. Este gran sacerdote, dice el Espíritu santo, fue la reconcilia= cion del pueblo para con Diós justamente levantada la espada palabras se atribuye al varon j dor, y una prudente reflexion derramar la paz en el pueblo, con su Señor ofendido , si él mi tranquilidad en su alma. En gos que da Dios á sus sierv ber cumplido sus mandami nen todas las prendas nec primero todo el tumulto de las. __ Un Rey pacífico , un Príncipe de paz, q mundo á derramarla sobre los hombres >, ron los ángeles en la noche de su nacimi tener amistad ni no le sea semejante en estas a esta causa conjeturan los sa que habia delineádo guerras y de las ar co Salomon, para timacion tiene á la hacer participante de su amor preciables cualidades, grados expositores que no so Dios que el rey David le edificase e , Cuando este Señor tenia de su venganza. En estas usto el oficio de pacifica- persuade que no pudiera reconciliando á los fieles smo no tuviese una suma efecto, la cualidad de ami- Os es justa recompensa de ha= entos, nos manifiestan que tie- | esarias para merecer esta gran= de honra que no se puede conseguir sin ha -gulr ber acallado pasiones. Ei UR PAE > QUE vino á este como anuncia- ento, n puede quien” Por no qui- 1 suntuoso templo del , Sin embargo de ser un rey justo, / Desde su juventud habia andado entre el'estrépito de las mas, y concedió esta gloria al pacífi- enseñarnos en cuán alto grado de es- paz, y cuán gloriosas deben ser las qa AÑO CRISTIANO. E cualidades de aquellos sugetos por cuyo medio la dispen= sa. Esto mismo hace reflexionar cuán odiosos deberán ser á muestro Dios aquellos hombres que causan desavenen= cias y rencillas entre sus hermanos. Se debe inferir que su -ódio será á proporcion del amor y estimacion que hace de los justos, y de consiguiente, que así como éstos son exál- tados al grado supremo de gloria , siendo vínculo de paz + entre Dios y entre los hombres ; por el contrario los re- ] voltosos son aquella gente pestífera que provocan las iras de Dios, y excitan su justa venganza. Tú, cristiano, que | te conoces reo delante Dios en esta materia; que unas | veces con chismes, ótras con rencillas, Ótras con murmu- raciones te haces la piedra.de escándalo en que tropiezan Ñ tus próximos, vuelve en ti, reflexiona la conducta de los * santos, y aprende en sus obras á hacerte pacificador de 1 la ira de tu Dios. EA Pat EN ' En A GEL mgnna es aa io 25. de san Mateo. Tn illo tempore dixit Jesus dis- En aquel tiempo dixo Jesus 4 | cipulis suis parabolam hanc: Ho- sus discípulos esta parábola :.Un | mo quidam peregre proficiscens, hombre , que debia ir muy lejos $ o pocavit servos ,suos , el tradi- de su pais, llamó á sus criados, y $ «dis illis bona sua, Er uni de- les entregó sus bienes. Y á uno dit quinque talenta, alii autem dió cinco talentos, á Ótro dos y- 1 duo, alii veró unum , únicuigue. 4 ótfo uno, á cada cual segun sus secundam propriam. virtutem, ef fuerzas, y se partió al punto. Fue, profectus est statim. Abiit autem pues, el que habia recibido loscin- + quí quinque talenta acceperat, er co talentos á comerciar con éllos, $ operatus est in eis, et lucratus y ganó Otros cinco: igualmente estalia quinque. Similiter, es qui el que habia recíbido dos , ganó duo acc peral, lucratus est alia- otros dos; pero el que habia re- 1 duo. Quí autemiunum acceperat, cibido uno, hizo un hoyo ent abiens fodit in erram, eb abs=" la tierra, y escondió: el dinero. condit pecuniam domini sui. Post — de su señor. Mas despues de mur. multúm verd temporis venir do- Ccho*tiempo vino el señor de ask minus seruorum illorum, et posuit quellos criados , les tomó cueno rationem cum els; Et accedens qui tasa y llegando el que habia reci 4 - ¡quingue talenta acceperat , 0btu- bido cinco talentos , le ofreció lit ei alia quinque talenta, di- otros cinco, diciendo: Señor, cil cens: Domine, quinque talenta cotalentos me entregaste, he aquí Í aradidisti mili; ecce alía quingue otros cinco que he ganado. Díxole pa AGOSTO. DIA U. superlucratus sum: At Hi domi- nus ejus: Euge, serve bone et fi- delis, quia super pauca fuisti fi- delis, supra multa te constituam, intra ¿n gaudivm domini tui. Ac- cessit auiem et qui duo talenta acceperat , et alt: Domine , duo talenta tradidisti mihi : eoce alia duo lucratus sum. Ait illi domi— nus ejus: Eúge, serve bone et fi- delis , quia super pauca fuisti intra in gaudium domini tul. = MEDITACION. Sobre la paz de | los justos. + PUNTO PRIMERO. lo que es esta paz de que hablamos. delis , super multa te constituam; 43 su señor: Bien está, sieryo bueno y fiel; porque has sido fiel en lo po- co, te daré el cuidado de lo mu- cho ; entra en el gozo de tu se- ñor. Llegó tambien el que habia recibido dos talentos, y dixo: Se ñor, dos talentos me entregaste, he aquí otros dos mas que he gran- geado. Díxole su señor : Bien es= tá, siervo bueno y fiel; porque has sido fiel en.lo poco, te daré el cui- dado de lo mucho; entra en el go- -zo de tu señor. "e cd egas á formar idea de San Agustin (Serm. E 7 Ñ 7 “pt $ Es na simpli- cidad de corazon, un vínculo de amor y una particip tiene su corazon dividido de aquella mu seos que agitan al pecador, y le d participacion entender que el justo no ella terrible lucha de du- dudosa su felicidad, No chedumbre de de- espedazan con unas esperanzas que jamás puede ver logradas. No padece aque- llas angustias y congojas que causan los artificios conque . los hombres mundanos se ven a á disimular en -€l semblante las turbaciones int « iores.de «su conciencia, e AY > AÑO CRISTIANO. Por el contrario , gozan de todos los frutos que derrama la simplicidad en aquellos que proceden con élla en to- das sus obras. Estas estan vivificadas con un amor per- fecto, siendo la caridad la raiz de donde nace la regla que las dirige, y el fin á que se terminan. Su alma se ye * colmada de una dulzura interior, mas apreciable que to- consecuen zar de aquel ad . A se los. mundanos: ed CNO a, po sombra, es una apa- riencia, es nada si se compara con la felicidad y delicia que tiene un justo dentro, de sí mismo, cuando fixando hal ' AR NS a , AGOSTO. DÍA Mas los ojos en su conciencia no encuentra motivo para creer que Dios sea su enemigo. Esta Consideración “debe infla- ; mar tu voluntad, llenándola de santos deseos de disfru- ¿tar la paz de los justos; pero no te olvides de que un be- - neficio tan supremo, no se concede sino á los hombres de: buena voluntad. e e e lA PUNTO SEGUNDO, > d ez que el bien de la paz interior del alma no se puede lograr de otra. manera que con la práctica de la. VALIA laos Lo 48 O Toda la historia de las acciones humanas nos prueba con evidencia que el móvil de las grandes empresas de los hombres ha sido siempre la consecución de una paz que se han propuesto en la obterttion de sus deseos. Los: grandes conquistadores se han persuadid rian las turbaciones de su: corazon en 11 aquellos paises que pretendian á costa Intolerables trabajos. El sábio, negado á los deleytes del mundo, y entregado á la contemplacion y estudio de la filosofía, sostiene su esperanza con la pe llegará tiempo en que « una tranquila paz con 1 tra la sabiduría. b . “ , calma rá á las 9 7 todo será odo gusto y. regocijoFCreen que na- tar sus almas ,.y pose do-aquel objeto mir demas con. desprecio, 6 4 lo menos con Indiferencia. Pero la experiencias mis nOs enseña, que han visto nuevamente inquietados por a le d 46 AÑO CRISTIANO. 2%] medio mas razonable que han podido imaginarse | afectaba ' una estudiada indiferencia y desprecio respec- to de los bienes perecederos que mas punzan en el .cora= ¡sgustos y disensiones de una guerra. ; arte afligidos de todas las miserias y - tud. 1 Sa dos nues sus esperanzas. Ella 1 ae didas que tienes Dios en sí mismo, y, de que solamente los justos pueden ser participantes. Ella aclara los ojoS para que vean las cosas conforme son en sí, y llame bie nes á los que son verdaderamente bienes, conociendo por F quietud y sosiego al alma, ha”. males á los males. Ella > AGR 4 ocer a PR oreja del Sábio, que todo en es- cod concaq y afliccion de espíritu. Y Y tim menr ta yirtud es la que causa la verdadera : z del al- ma, sosegando la inquietud: de sus deseos, reduciéndolos á un solo objeto, que es Dios, y causando una paz y t. . quilidad: de E solamente: disfrutan los Justos. decis an Pax multa dias legem tuam. Sali. 148, 29%: mío , los que aman y executan A 'santísimas _ leyes, son los pe a de uña pa A per- _Manente. cre pe ES A 5730 o. Justificati. ergo ex y le sal - Ral - Rom. cap. RE A SAR dis las Supuesto, pues, c ue por late: hemos logrado el incompa- Table beneficio de ser justificados y reconciliados con nuestro Dios, tengamos paz con nuestros hermanos, y asímismo. dentro. dé nuestros corazones con. muestros - apetitos, sujetáido os á su santa. “voluntad, y 3 - dolos servir. á nuestra santificación. No, puede ser ques se conideren ls bien de a virtua con viveza y. madurez, que se. fixe la cuca en Sl Zo. interio logran irtuo n ” de nude ¿delas persecn Ss tor: éntos do n que ca quit dos quisiéramos ser como o nd | ; desez se: dos para oir nuestras injurias; tc como éllos. los bienes de la tierr razon para po ORI fort: todas “sus pasiones “aquella coc las imprestones as la gracia. milia turba todas huestras ope jos ira mirar timamente, su CO ad con que re eprimian 1 idad con que recibia, leve desazon' con la fa- nes ; una leve falta del á %. AS ANO CRISTIANO. | 1 hijo 6 del triado enciende la ira, y pone en. nuestros la= bios los baldones y las amenazas; una injuria venial que | nos haga nuestro próximo nos irrita y nos provoca á la venganza ; los mismos bienes de fortuna nos desasosiegan y agitan solo con no poseerlos. ¿No es esto una verda- dera infelicidad , una miseria lamentable y un abismo de desdichas? ¿de qué te sirve ese puesto encumbrado, ni el tener en tu mano la suerte de tantos hombres, si á ti mis- mo te fabricas una suerte desdichada? ¿de qué te sirve esa riqueza pesag pulencia ,.ese luxo, si nunca estás con= | tento, si la risa de tu.rostro desmiente los pesares de tu corazon, y en medio de esos bienes de fortuna eres ver. dadéramente desafortunado ? Propon desde hoy dedicar= te á la virtud, y verás trocada milagrosamente tu suertes Si padeces persecuciones, las recibirás con gusto como unos medios para labrar tu paciencia. Si te hacen injurias, te alegrarás con la: ocasion de hacer á Dios aquel gran-. de'sacrificio de perdonar y amar á tus enemigos. Si pa-. É > deces escasez de los bienes de fortuna, te gozarás con la: consideracion de que tienes menos de que ser responsa- - ble, de que en eso imitas al Hijo del Eterno Padre, que se hizo pobre para que tú te enriquecieses con su pobre-" za; finalmente , en la miseria y en la abundancia ; en la bonanza y en la contradicion; en el estado humilde y en: el encumbrado ; en la salud y en la enfermedad , en to- o _ dos los instarltes y momentos de la vida gozarás de una - dulcísima paz entregándote á la virtud. Propon esto efi- . cazmente á tu Dios, y procura acreditar con el pio 4 o FTLIIACSIIACONZAANLA TU) odias ASA A “D ; e DTS EERCERO. 00 nio de las obras la verdad y solidez de tusgpropósit 2 ; La Invencion del cuerpo de san Esteban, 10D) rotomárt ll. +, 4 z e A ¿e E, culto que tributa la Iglesia á san Esteban protomát” tir es tan antiguo como su.martirio. No se contentaron 105 / AGOSTO. DIA 1. 0 49 fieles con llorar su muerte: rindieron pública. venera- cion á su memoria, imploraron su favor; tuviéron grande confianza en lo mucho que podia con Dios su proteccion; celebraron su fiesta con solemnidad; pero les faltabán sus reliquias, porque se ignoraba el lugar donde estaba sepul- tado su santo cuerpo. A S Es Con efecto le: habia retirado secretamente del sitio donde padeció martirioun doctor de la ley , llama- do Gamaliel, que era discípulo encubierto de Jesucris- to, y llevándole á su heredad de Cafarmágala, distan- te siete leguas de Jerusalen, le enterró en una de las vó- bedas, Ó grutas destinadas, á lo que se cree, para en- tierro de su familia. Mantúvose allí oculto por mucho tiempo. Y así por las calamidades que asolaron á la Ju- dea despues de la muerte del Salvador, como por “las persecuciones que excitó el infierno por espacio de tres siglos para exterminar á los . cristianos, se perdió del todo la memoria de su sepultura. Estaba élla misma en- terrada baxo las ruinas de su sepulcro antiguo, sobre las cuales habia una iglesia servida por un sacerdote; hasta que en el año 415, reynando los emperadores Teo- dosio el menor y Honorío, quiso en fin el Señor des- cubrir este tesoro escondido y hacerle célebre en todo el Universo por un número de milagros; y el caso pa- so de esta manera, E Era cura de la iglesia, debaxo de lá cual se ocultaba - la sepultura de san Esteban, Luciano, presbítero de la iglesia de Jerusalen, por los años de 415. Ocupándose contínuamente este santo Sacerd ote en exercicios de devo= cion y en las funciones de su ministerio, tuvo una TOeye= lacion, de que por muchos dias no hizo caso, destór cautelosamente de élla, como lo refiere é] ismo € carta que escribió , y dirigió á todos los fieles. Dic: a que SS. Dice, ¿que habiéndose quedado dormido un viernes 3 de O bre, hácia las ocho de la noche, se le ap 0 Gamaliel en sueños y le declaró el lugar donde € cuerpo de san Esteban proto-mártir E ber llaria el suyo con el de su hijo Abibón demus, Encargóle que cuidase de ¿aque dexándolos olvidad | os por mas tienpo entre el polvo y lá obscuridad ; antes bien que pasase luego á estar con Juan, | ES D Y $0 AÑO CRISTIANO. obispo de Jerusalen y le dixese que él mismo acudiese ersonalmente á descubrir la sepultura. Despertó el pres- bae Luciano; y no dando crédito 4 aquella aparicion precipitadamente, se postró en tierra, y suplicó humil- demente al Señor, que si era legítima y verdaderamen-. te suya la revelacion, se dignase repetírsela otras dos. veces. Dispúsose para merecer esta gracia con un rigu-. roso ayuno á pan y agua, como lo acostumbramos en Cua= resma: estas son sus voces. Así pasó hasta el viernes si-. guiente 10 de diciembre, en que segunda vez se le apa-. reció Gamaliel, mostrándole en cuatro azafates llenos de diversas Hores los diferentes merecimientos de los cuatro. santos, cuyos cuerpos estaban en una misma sepultura. El. que representaba san Esteban, era de oro, y estaba lleno de rosas encarnadas, en significacion de su martirio, Otros dos ménos preciosos lo estaban de rosas blancas; y el cuar- to, que era de plata, lo estaba de una especie de aroma que. exhalaba exquisito olor. | Prosiguiendo Luciano con su ayuno, y multiplican- do sus oraciones, á la misma hora se le apareció Gama-. liel tercera vez. Soñaba entonces que estaba hablando con. el obispo de Jerusalen, y que éste le decia era menes” ter llevar á aquella ciudad el cuerpo de san Esteban, Y dexar los otros tres en Cafarmágala. Encargóle Gama-. iel que no perdiese tiempo, y que solicitase con diligen- cia sacar de la obscuridad aquellas santas reliquias, par ra que los fieles no estuviesen privados por mas tigmp0. de los grandes beneficios que el Señor les queria hacer pos. intercesion de sus santos; y dicho esto, desapareció. Despef-: tó Luci y reconociendo ya que no era sueño la vistoa] partió bunto á Jerusalen, y refirió al obispo Juan tod0: labia sucedido, sin tocar la especie de la transla”. cion del cuerpo de san Esteban; pero el Patriarca se antic. cipó á tocárselas, Tenia precision este prelado de hallarsé. presente a o de Dióspolis, donde se habia de tratal. sobre los errores del heresiarca Pelagio, y no podia por e. ta razon ir en persona 4 Cafarmágala; pero como tenia nu h “conocido aquel sitio, mandó al presbítero Luciano que h Mes cavar junto á un monton de piedras que le señaló, ad” Virtiéndole que sise encontraba algo, al punto le pasase aY so por medio de su diácono. pr Ed AGOSTO. DIA II. sE "La noche del 18 de diciembre se apareció Gamaliel á un santo monge , llamado Migecio, y le señaló precisa- mente el lugar donde estaban enterrados los santos cuer pos, - singularmente el del Grande y Fusto; esto es, el de san Es- teban, á algunos pasos de la misma aldea, en un campo que se llamaba de /a Gabri; esto es, de los hombres fuer= tes, ú de los hombres de Dios; este nombre le daba el pue- blo. Noticioso de esto Luciano, hizo cavar en el sitio seña- lado; y el mismo dia, que fue el 18 de diciembre, se encon- tró el tesoro que se buscaba. En el primer atahud que se ha- 1ló, estaba grabada esta palabra hebrea Cheliel, que signi- fica lo mismo que la palabra griega Stephanos, esto es, co- rona, y no se dudó ser aquel el sitio donde estaba enterra- do el cuerpo de san Esteban. x Inmediatamente se pasó noticia de todo al patriarca, y este prelado partió al punto de Dióspolis á Cafarmágala, acompañado de los obispos de Jericó y de Sebáste. Abrió- - se á presencia de todos el atahud, ó el sepulcro de san Es- teban, tembló la tierra, y salió tal fragrancia del sepul- cro , que se llenó todo aquel sitio de un suavísimo olor, Cobraron repentinamente la salud setenta y tres enfermos, y desde aquel mismo dia se repetian cada momento los milagros. eds. , Halláronse enteros y en su situacion natural los hue- sos del Santo, pero la carne estaba consumida. Dexáron- se los huesos de los dedos con las cenizas en el mismo lugar, y cerrada la caxa se trasladó 4 Jerusalen con so- lemne pompa, y se colocó en la iglesia-de Sion, la mas . antigua de toda la ciudad. Hízose la ceremonia el dia 26 de diciembre, y luego que se acabó se despre copiosa lluvia , por la cual habia mas de un año see ba clamando al Señor; y todos reconociero por visible efecto de la poderosa intercesión de san Este rra los cuerpos de los ótros Santos, y se co- gar decente dentro de la teducida iglesia de locaron en lu Cafarmágala. Hizo gran ruido en todo el revelacion del cuerpo de san Esteba vivia á la sazon, habla de ¿lla como de un notorio mi- lagro que obró el Señor para convertir, 6 4 lo menós para confundir á los hereges, La po del presbíte- 2 mundo Cristiano esta M5 y san Agustin, que sx 38 E EN - Elevangelio es del.cap. 23. de san erate b e empate” O ooabGR Jesus +urbis judaorum, et principi== los escribas y fariseos: Ved qu 1e bus sacerdotum. Ecce ego mitto ad vos prophetas, eb sapientes, et scribas, et ex illis occidetis, 4 ¿el crucifigetis, et ex els El E seguemini de civitate in ci- “Wwitatem: ut “veniat 3super VOS omnis dd des quí eJu- sus est super Terram, d sangui- me Abel justi usque. ad sangui- nem Zachariz, fil Barachie, quem. occidisitK inter templum er altare. Amen dico vobis, ve- “nient hec omnia super genera- sionem istam. Ferusalem, Fferu-- “apedreas á á los que te son enviad salem, que occidis prophetas, et lapidas eos, di qui. ¡ad temissi sunt, . iquoticr : wal ult congregare flios y TuoS, quemadmodam gallinacon- gregat pullos suos sub alas, es moluisti? Ecce relinquetur wobis ; : don A deserta, Dicoenim e vil E comi in 'momine. Domini. dy SAGE . 4 e tencia á la gracia, y AÑO EUArANO. y azotaréis en vuestras sinagogas, ) y E cs nombre del cab sh dia 45 e E abuso de los Benfolos y TO + RIM ERO. in que A prueba de la malicia del cor zon humano, y de su. egra. ingratitud á Dios, es la resk | enorme abuso a En aquel tiempo decia Jesus 4 : envio á vosotros profetas, y sá- bios, y doctores, y de éllos ma- taréis y crucificaréis , y de éllos los perseguiréis de ciudad en cis dad , para que venga sobre vos= otros toda la sangre inocente q se ha derramado sobre la tien desde la sangre del justo Abel, ha ta la : sangre de Zacarías, hijo de B raquías, á quien matásteis entre templo y el altar. En verdad os ( go; que todas estas cosas vendrá sobre esta generacion. Jerusalen, J e- rusalen, que matas á los profetas, Y ¿cuántas veces quise reunir tus hij al modo que la gallina reune sus po y llos debaxo de las alas, y no quisist. te? He aquí, que os quedará desiers ta vuestra casa. Porque os digo, q se 10 me veréis desde ahora, hasta qué. ais: Bendito sea el que viene 1 ¿19 de Dia Kaó sb ez! EFIR ue se hace de é Esta gracia, que se nos concede para obrar con élla nue tra salvacion, es un don gratuito del Señor, efecto puf - “AGOSTO. DIA HI. ente de la bondad con que nos mira: | Ml oido ternura. -¿ Será perdonable que abusemos de élla y la despregiemos? ¿Y habrá señal mas visible y aun mas cierta de reprobación, que este menos= precio y este abuso? ¿Cuánto nos quejaríamos, si mostrán- dose Dios insensible á nuestra perdicion, nos negase este medio esencialmente necesario para salvarnos? Condené= me, diria entónces un desdichado réprobo; pero Señor, ¿po- dia dexar de perderme? Sin vuestra gracia no me pódia sal var, no estaba en mi mano arrancaros este A lioz solo vos me le podeis conceder, y A ahora, ¿qué cargos no nos puede hacer el mismo énor? No ignoraba tu esterilidad, tu flaqueza, tú nada, dirá eter- namente á un condenado; pero dí providencia á todo. Te- nias enemigos poderosos, malignos y Sagaces; pero 'te dí armas para combatirlos ¿: Oraciones , consejos “Saludables, sacramentos, sacrificios, auxilios, exercicios espirituales, , penitencias , buenas obras; todo te facilitaba el vencer á unos enemigos que ya yo mismo habia desarmado. Eras: tierra inculta y cubierta de broza; enviéte excelentes obre- ros para cultivarla; hombres zelosos, llenos de mi espíritu, directores sábios y prudentes, guias seguras y experimenta- das, que con seguridad te conduxesen al término por el ca: mino de la perfeccion; ; cómo usaste de todos estos medios? ¿cómo te aprovechaste de éllos? Envíoos profetas, sábios; é intérpretes de la ley, dice el Salvador, y á únos les qui- taréis la vida, á ótros los azotaréis y á muchos los perse- -guiréis de ciudad en ciudad, Aprovecháronse muy mallos Judíos de estos poderosos medios para su salvacion; abusa- ron extrañamente de éllos.-¿pero nos aprovechamos mejor nosotros de los auxilios que Dios nos da y de los me los que nos ofrece? Traigamos á la memoria los beneficios que nos ha hecho. ¡Qué de auxilios! ¡qué de inspiraciones! qué de piadosos movimientos! ¡qué de Inaestros y de profetas! ¿Y qué fruto hemos sacado de todo esta? | en LENTO SEGUNDO, Cord que todas las | 59 y muestra muy sen- : que todas las cosas publican, todas nos están predicando la bondad que el E de con nosotros. Esta- mos, por decirlo así, oprimido con el peso de sus benef- cios, colmados de sus favores espirituales y corporales, «e sus, bienes temporales y eternos. Todo lo que tenemos hemos recibido desu liberalidad; cuanto poseemos y cuan- to. esperamos, todo solicita nuestro corazon, todo nos exe- cuta por el mayor reconocimiento. ¿Pero éste es muy vi- - yo? ¿es muy ardiente? ¿Cómo hemos usado de estos bene- ficios? Se abusa de sus dones; de éllos mismos se toma ocas: “sion para desagradarle y para ofenderle; hasta de sus mis= mas gricias se abusa. Su paciencia y. su misericordia sirven | juchas veces de pretexto á nuestra ingratitud; somos ma- , por lo mismo que Dios es bueno. Está nuestro cora= zon tán extragado, que convierte en veneno la triaca ¿no po- cas veces se endurece mas el alma con aquello mismo que de suyo era mas eficaz para convertirla. ¿Qué fruto hemos sacado de tantos libros espirituales, de tantos sermones, de tantas confesiones, de tantas comuniones y de tantas ora= ciones? Bien puede Dios clamar, amenazar y muchas ve- ces herir; los mismos golpes parece que nos amodorran mas; + «los accidentes mas funestos no bastan á dispertarnos. Pocos años hay en que la muerte no coja de repente á alguna persona mundana en medio de los desórderfes del juego y de los espectáculos, sin concederla ni un breve intervalo en- tre la vida y la eternidad. ¿Pero quién se convierte á vista de esta desgracia? Espanta, asusta, se llora tal vez aquel * funesto accidente; ¿pero por eso quién vive mejor? Muere 609 AÑO CRISTIANO. d e o súbitamente en la comedia una muger profana; quédase.. muez to un jugador de profesion con los dados y los naypes en la mano. ¿Qué fruto producen estos sucesos en los que so* breviven á aquellos desgraciados? ¿Se frecuentan menos. por eso los espectáculos? ¿son ménos numerosas las acade- mias y los corrillos de la ociosidad? ¿son'de allí adelante mejores cristianos los otros compañeros? ¿son menos mun- daros E 2 a: A 2 . PEGA e a 1-8 A / ¡Ab, Señor, y cuánto he abusado hasta aquí de vuestras gracias y de A e cuenta tan estrecha os he de dar! Dignáos, Señor, de suspender aún vuestra jus taira por un nueyo exceso de vuestra inmensa bondad. Cos. nozco mi maldad, y la detesto. Pero, con vuestra divina gras cia, desde este mismo punto doy principio á aprovechaf” me de todo para mi Ed E AGOSTO. DIA 111. ór JACULATORIAS. | Aufer rubiginem de argento, et egredietur vas purissimum. Prov. 4. Limpiad , Señor, la plata de la escoria, y quedará un vaso muy resplandeciente, - ¡ Trahe me post te, et curremus. Cant. 2. No me abandoneis , Señor; llevadme todavía 4 vos por medio de vuestra gracia, y vereis la velocidad con que corro en seguimiento vuestro. | pr PROPOSITOS. Y, osotros resistís todavía al Espíritu santo, decia san Es- teban á aquel ingrato y obstinado pueblo, que no se queria rendir á los suaves y fuertes atractivos de la gracia. ¿Y no nos podria tambien decir lo mismo á nosotros? ¡Cuánto tiempo ha que acaso estás resistiendo á este divino Espíri- tu, que te alumbra, que te exhorta, que te aprieta para que dexes esas costumbres mundanas, quizá corrompidas, y cuando ménos poco cristianas! ¿para que venzas esas pa- siones que te tiranizan; y especialmente la que sobre todas te domína; para que te rindas á losimpulsos de la gracia, que te está solicitando á que no dilates por mas tiempo la con- version? Ahora, ahora mismo estás recibiendo un nuevo beneficio del Señor. Estas reflexiones que te ponen delante, estos saludables consejos que te están án dando, esos exercicios espirituales que te aconsejan, son para ti nueva gracia; no la inutilices, no resistas mas tiempo al Espíritu sánto. Áca- So este es el punto crítico de tu conversion y de tu salva. cion. Es cierto que en el discurso de | a vida hay un momen- to que es el decisivo de nuestro destino: es. nuy probable que éste de ahora será el último para. o que harán estas reflexiones y leerán estos exercicios. ES 2 Comienza desde luego 4 dar al paso seguro hácia tu salvacion. Si tienes necesidad de hacer una buena confe- sion, de romper alguna maja amistad, de hacer alguna res- titucion, de reconciliarte con algun enemigo, no lo dexes para mañana; hazlo todo si puedes en este mismo dia; 6 4 62 AÑO CRISTIANO. lo menos da principio en él á la conversion, á la restitu- cion y á la reforma. Pasa luego 4 visitar 4 aquella perso- na con quien estás desazonado. Si no puedes restituir toda la cantidad que debes, aparta desde luego alguna , y vela aumentando poco á poco hasta completarla toda, escribien- do en un papel secreto el nombre de la persona á quien se la debes, para que la satisfagan tus herederos, en caso de : jue mueras de repente, y sin haberla podido satisfacer por ti mismo, Da principio desde hoy á reformar tu exterior con un porte modesto. Observa las reglas de que hasta aho- ta has hecho tan poco caso. Vuelve á leer aquel método de vida que te propusiste en los exercicios, ó al principio del año. El Espíritu santo es el que te da estos consejos; no le quieras resistir. | FRFRARARTCMARANARNANRNA DIA CUARTO. - Santo Domingo ; confesor , fundador _de la órden de Predicadores. Ñ ' , ño Domingo, destinado por el cielo para ser por sí mismo y por medio de sus hijos luz del mundo cristiano, una de las mas fuertes columnas de la Iglesia, apoyo de la fe y de la religion, reformador de las costumbres y azote de los ¿hereges, nació el año de 1170 en Caleruega, corto pueblo de Castilla la Vieja, en el obispado de Osma. Fue yadre Feliz de Guzman, de la ilustre y antigua casa de mes, tan distinguida en España por los.grandes servicios ha hecho al Estado; como por sus alianzas con las primeras de la Europa. Su madre doña Juana de Aza, de cuyos famosos antepasados hace la historia de Es- paña tan honorífica mencion, aún fue mucho mas recomen- dable por su gran virtud, que por su calificada nobleza. Fue Domingo el tercero de sus hijos; y hallándose en cinta de él; soñó que paría un perrillo con una hacha encendida en la.boca, que llenaba de luz y de claridad á toda la tierra. AGOSTO. DIA 1V. 63 Muy en breve declaró y justificó el verdadero sentido de es- ta misteriosa vision la doctrina y el inmenso zelo de nuestro - Santo, confirmándose despues con otra mas clara que tuvo la virtuosa Señora; porque haciendo una novena en la igle- sia de santo Domingo de Silos, implorando su fervor para el feliz alumbramiento, el Santo se la apareció, y la aseguró pariria un hijo que sería antorcha del mundo cristiano y el - Consuelo de la Iglesia. - Desde luego anunciaron los primeros dias de Domingo lo que habia de ser andando el tiempo. No se notó puerl- lidad alguna de las que son tan ordinarias en los otros ni- ños. Estando aún en poder del ama que le criaba, se levan-: taba silenciosamente por la noche para emplear en oracion el tiempo que burtaba al necesario descanso. Por su bello natural, por su genio blando y dócil, por su corazon tierno y amoroso y por su apacibilidad era la admiracion de to- dos sus parientes y las delicias de su nobilísima familia. La natural inclinacion que mostraba á la virtud hizo casl ocio- so el cuidado de la educacion. Encargóse de élla un tio su- yo, arcipreste de la iglesia de Gumiel de Isán; y su ma- yor desvelo era poner freno á su fervor y moderar su exce- siva aplicacion al estudio. 4 Concluida la gramática, le enviaron á la universidad de Palencia, que á la sazon era una de las mas célebres de España, y fue la misma que con el tiempo se trasla- dó á Salamanca. Hizo tan grandes progresos en las fa- Cultades mayores, que en menos de seis años fue uno de los teólogos mas NE pero al paso que se hacia mas sabio, se hacia tambien mas santo. Ayunaba muchos dias de la semana, maceraba su carne con rigurosas peniten- cias, su cama era la dura tierra , dormia poco -pasa- a en oracion una parte de la noche. Ninguno fue mas dueño de sus sentidos. Tenia hecho pacto con los ojos de no mirar á muger alguna. Su modestia iba anunciando su pureza; y por su extrema delicadeza en este punto se puede discurrir que mereció ser uno de los mas favore- cidos de la Reyna de las vírgenes, á quien profesó tan tier- na devocion, como lo acreditaron despues sus portentosos efectos. Aún no habia acabado sus estudios, cuando una Cruel hambre, que desoló 4 toda España, le puso en ocasion de 64 AÑO CRISTIANO. mostrar su ardiente caridad. Habiendo gastado con los po- bres todo el dinero que tenia, se deshizo de todos sus mue- bles, vendiendo hasta sus mismos libros para socorrerlos; y no teniendo mas que dar, se quiso dar á sí mismo para rescatar del cautiverio al hijo de una pobre muger que le pidió limosna para rescatarle. Quedó atónita la afligida mu- ger al oir semejante proposicion; y solamente porque nun- ca quiso convenir en ello, dexó el Santo de seca, pa- ra que el ótro quedase libre. | | am - No sé limitaba su caridad á las necesidades del cuer- po; extendíase con mayor ardor á las espirituales del alma. Poseía en grado eminente el talento de la predicacion; y no habia quien se resistiese al Espíritu santo, que habla- ba por su boca. Ya cuando ¡o hacia desde el púlpito, ó ya en las conversaciones familiares, no habia corazon tan du- roque no se ablandase y no se convirtiese oyendo las pa- labras de Domingo. El primer fruto de sus sermones fue la conversion de un caballerito mozo , llamado Conrado; el que habiendo entrado en la órden del Cister, fue con el tiempo promovido por su mérito á la púrpura car- denalicia.. - he all a std En medio de ser todavía tan jóven nuestro Santo, era consultado como el director mas experimentado en los caminos de la salvacion, y á pesar de sus pocos años - era tenido por el oráculo de la universidad de Palencia y de toda España. Por esta grande reputacion se movió on Diego de Aceves, uno de los mayores prelados de su tiempo, á proveer en él el arcedianato de Osma, de cu- ya iglesia era obispo, y acababa de convertirla en cabildo de canónigos reglares. Necesitaba de algun poderoso apo- yo la nueva reforma. Fue Domingo el alma de élla, y con -su exemplar vida cimentó maravillosamente la recien na- cida regularidad. Aumentó sus ayunos; prolongó sus vigi- lias, y dobló todas las otras penitencias. Con la frecuente lectura de las colaciones de Casiano tomó la resolucion de copiar en sí mismo las mortificaciones de los antiguos pa- dres del yermo. Impúsose pla de tomar todas las noches tres disciplinas con ramales sembrados de puntas de hierro; y excedió en sus rigores á aquellos grandes exemplos de "penitencia. "2000 ; Pero no habia formado Dios á este nuevo Apóstol ss » AGOSTO. DIA IV. *65 para la iglesia. de Osma sólamente. Escogido y destinado para anunciar la palabra de Dios á las naciones, y para predicar” la penitencia á lós pecadores, corrió muchas provincias de España , haciendo en todas increible fruto; y al mismo tiempo que destruia los vicios, disipaba los errores con que la habian inficionado los hereges y los mahometanos. Uno de los efectos de:su primera mision fue la ruidosa conversion del heresiarca Reynero; siguién: ose á esta insigne conquista la reforma general de las costumbres. 'Fue' llamado á Palencia para leer pública= mente en una cátedra de teología ; y en élla hizo visible la facilidad con que se puede hermanar una elevada sabi: uría con una eminente virtud. b ERA ¿+1 Pero mientras tanto iclamaba la.mies por operarios; ' y. sepultados los» pueblos en los vicios: ó en el error, ten- dian las manos,:implorando el socorro de Domingo. Or= denóle de sacerdote el obispo de Osma; y dexando á Pa- lencia, dió principio á una segunda mision, en que pene- tró hasta los "últimos pueblos. del reyno de Galicia. No siendo capaces las iglesias para! los inmensos: auditorios; se veía precisado 4 predicar:en las plazas y en los cam- pos, Predicaba un día junto 4:la:orilla:del mar , y saltan+ do en tierra unos piratas, le prendieron, y le llevaron al navío, donde no contentos con ultrajarle de palabra le maltrataron á-palos y 4 crueles azotes con duros nervios de bueyes. Su invencible paciencia irritaba mas el furor de: aquellos bárbarosi; mas no ¡por eso.dexó de intentar: sué conversion. Ya; estaban; para! arrojarle al¡mar, cuando de repente se levantó uña deshecha tormenta, en que temie- ron tan próximo como inevitable el naufragio. Recono- . Cieron ser castigo del cielo por los. malos tratamientos que hacian;Al: Siervo de Dios; arrojóse á sus pies todo- el. auipages rometiendo convertirse , y en el mismo:punto isosegóola: tempestad: Echaron al Santo en el primer Puerto; y el fruto de su cautiverio y desu mision: en el navío fue la milagrosa conversion de todos aquellos :in- fieles, Siendo tan. poderoso en:obras como en palabras; re- corrió los.reynos de Caxtitla yide»Aragon, Mudabao todos 109 puesiQje semblanitesen predicarido Domingo, y legó la reforma hasta lacósteoDyóledon Alfónso', rey de Cas. tílla, y padre de la:seynma.dótia: Blanca EN de san 66” AÑO CRISTIANO. Luis, y desde que le oyó hizo''al mudanza, que fue uno - de los monarcas mas virtuosos de España. Todo predicaba en aquel hombre apostólico. Sus pala- bras eran centellas encendidas del divino fuego que abra= saba su corazon; pero su tierna devocion y su plena con- fianza en la santísima Vírgen eran, como él mismo lo con- fesaba:, «el principalosecreto de que se valia para la con- version de losypécadores y-de los: hereges. SantoDomingo fue quien introduxo la santa costumbre de implorar la “proteccion dé la santísima Vírgen' al acabar la salutacion de los sermones; y á santo Domingo debe la Iglesia la tadosísima y utilísima devocion del santo rosario. Ha- iéndole escogido desde lamisma cuna la soberana Rey- na de todos los santosspara especial favorecido suyo , élla misma le enseñó el modo'de honrarla y de reverenciatla, que la era mas agradable; inspiróle el método y el espíri- tu con que se debia hacer; y 4 esta excelente devoción, á esta oracion tan eficaz se reconocia deudor nuestro Santo el prodigiosomúmero de conversiones con que bendixo el Señor susapostólico zelo. * 8 Ego 105» Pero:era España campo muy estrecho para las haza- ñas. de aquella grande alma; y la llamaba el cielo 4 mas dilatadas conquistas. Nombró el Rey de Castilla al obispo de Osma por su embaxador á la córte de Francia; y qui- -so que fuese Domingo en compañía del obispo, con el tí- tulo de:su teológo de cámara. Pasaron por el Langiiedoc, adonde no pudieron ver sin lágrimas los progresos que ha- cia en aquella provincia la: heregía de los albigenses. Ter- minados felizmente los negocios de la:embaxada, pero al: tamente condolidos á wista. de la inopinada muerte de la infanta de:Francia, que habian'ido á pedir ,, y habían con- seguido para don' Fernando, infante de Castilla, resolvje- ron: pasar á Roma, y:solicitar licencia del papa Inocen- cio 111, para volver 4 Francia 4 trabajar en ld cóqvemidh de Jos 'alBigenses, Ó para pasar al Norte á' predicar el evangelio á los gentiles. Determinólos su Santidad al pri- mer partido; z recibida su mision, se restituyeron 4 Fran- cia. Vínolesdevocion de visitar al Cister, cuyo: abad:Ar- noldo 'seojuntó ¿ón éllos, y llegando al Langúedoc.,:se 1es agregó tambien Róáldo, abad de Fonfriá , y el 'beato- Pe- dro de Castelnam; mongé del'mismo monasterio. e AGOSTO. DIA IV... 67 Quizá no se habia visto la iglésia de Francia en tan stimoso estado. Un monstruoso conjunto de bheregías, - baxo el único nombre de albigenses, arrasaba inhumana- mente la' viña del Señor, y”hacia sangrienta guerra á su santa Iglesia. Encarnizados los.hereges en el empeño de abolir los sacramentos, desterrar 'el culto de la Vírgen,, destruir todo exercicio de devocion, y aniquilar la ge- rarquía eclesiástica , lo entraban todo á fuego y Sangre, sin verse otra cosa en las provincias que las tristes y sa- crílegas ruinas de los templos. Reynaba en todas partes la disolucion y la ignorancia, desterradó de todas éllas el sagrado ministerio de la predicacion, medio eficaz y per- manente para sostener la religion, y para servir como de insuperable dique al torrente de la impiedad. A todos es- tos males solo opuso la providencia de Dios á nuestro Santo. «Apenas se dexó ver en Langiiedoc, cuando se di- sipó toda aquella negra nube de hereges. Henriquianos, petrobusianos, arnolditas, citaros, pifros, patarines, texe- dores, publicanos, pasagianos , vandeses y arrianos, to- dos quedaron confundidos, y la mayor parte de éllos.cons vertidos por el zelo , por los exemplos y por los sermones de santo Domingo. Antes de dar principio á toda contro- versia, á toda instruccion y á todo sermon, se postraba delante de una imágen de la'santísima Vírgen, é implora- ba su proteccion con esta breve, pero bella oracion, que adoptó despues la santa Iglesia: Dignare me laudare te, Virgo sacrata; da mihi virtutem contra hostes tuos. Díg- nate, Vírgen santísima, de alcanzarme gracia para que te alabe dignamente; consígueme virtud y fortaleza para combatir y para vencer á tus enemigos. Era muy penosa la mision, y en medio de eso resolvió el Santo hacer á pie todos sus viages, sin dinero y sín otra provision que su confianza en la caridad de los fieles, oponiendo este desinteres apostólico á la hifbcresía de algunos hereges, que se llamaban perfectos, porque afectaban una pobre- _Za extraordinaria. Los que se preciaban de hombres sá- llos y devotos, publicaron contra nuestro Santo muchos libelos lleros de invectivas y de blasfemías contra Dios, Contra la Vírgen y contra los santos. Respondió á éllos Domingo, así de viva voz, como por escrito; y como los hereges no tuviesen que replicarle E acordaron pedirle 2 68 - ANO CRISTIANO. que les diese: por escrito su doctrina. Hízolo el Santo; leyóse su escrito en pública asamblea; quedaron cortados y mudos los hereges, embargándoles la voz la fuerza de la verdad. Resolvieron entregar. á las llamas el escrito; pero respetó el fuego la: doctrina católica. Dispusieron ptro brasero mas encendido, y sucedió lo mismo que con el primero; hicieron tercer esfuerzo para quemarle, y tercera vez quedaron confundidos con otro tercer Imila- gro. Silos milagros convirtieran á los hereges, todos que- darian entonces convertidos. Uno solo de toda la asam- blea logró esta dicha, para que se publicase un prodigio «que todos habian conspirado en tener secreto; pero pres- to se siguió á él otra semejante maravilla. Disputaba un dia en Fanjox'con aquellosfobstinados; úno de éllos ha- bia mojado.en agua de alumbre el escrito de los hereges, para hacerleincombustible por este medio; confiado en él, clamó con fiereza y con descoco, que se hiciese la prueba del fuego para averiguar la verdad, Acudió todo el pueblo, rodeando una grande hoguera, donde se arrojó el escrito del herege, que en el mismo instante quedó en- teramente consumido. Consintió Domingo que el suyo. se echase:en élla, y'se conservó ileso hasta que toda la leña se reduxo á ceniza, y el fuego-se acabó. | Lejos: de: rendirse los enemigos de la fe á estas dos victorias, éllas mismas los hicieron mas furiosos. Muchas veces maquinaron contra la vida del Santo; pero sus in- tentos solo sirvieron para avivarle mas las ánsias con que suspiraba por la corona del martirio. Movido del peligro en que se hallaban muchas doncellas nobles á quienes los hereges habian despojado,de sus bienes, fundó para éllas un monasterio en el pueblo de Provilla, cerca de Fan- jox, por la liberalidad de Bernardo, arzobispo de Narbo- na, y de Foulques, obispo de Tolosa, y fue el primer convento de monjas de sufOrden. | pt . A la fama de los grandes y gloriosos sucesos que lo- graba en todas partes el zelo de nuestro Santo, concurrie- ron otros compañeros, deseosos de participar con él de las fatigas de sus apostólicos trabajos. Corrió cón éllos las ciudades de Albi, Pamiers, Narbona, Carcasona , Mom- peller, como tambien la mayor parte de las villas y al- deas de Langiedoc, obrando en todas nuevos y estupen- AGOSTO. DIA IV. 69 dos milagros. Confirmaba á los fieles. en la fe, pero con- vertia 4 pocos*hereges. Quejóse un dia de esto 4 la santí- sima Vírgen, en quien, despues de Dios, tenia puesta to- da su confianza ; apareciósele la soberana Reyna, y le di- xo que para convertir 4 aquellos obstinados;,-predicase la devocion de su rosario. Obedeció el Santo; en vez de . controversias: comenzó á predicar el uso de esta santa devocion; enseñó al pueblo el espíritu y el modo con que * la habia de rezar; explicó los misterios, y muy luego se conoció la eficacia de tan poderoso socorro. En poco tiem- po tuvo santo Domingo el consuelo de ver convertidos mas de cien mil pecadores ó hereges. El exército de los cruzados solo sirvió para endurecerlos-mas; y su conver- sion fue efecto de la poderosa intercesion de la Madre de Dios por medio del santo rosario. Desde: aquí 'se ha de contar propiamente la. verdadera época de esta célebre devocion, apoyada con tantos testimonios nada sospecho- rado Dios el plan de un instituto. religioso, que tuviese e fin la predicacion del evangelio, la conversion de los oma muestro Santo. Aunque el papa Inocencio Pe esta- s religiones , habiendo E 3 70: AÑO CRISTIANO. visto en sueños á santo Domingo en ademan de que él so- lo estaba sosteniendo la iglesia de san Juan de Letran, reconoció el dedo de Dios en el nuevo instituto, y le mandó que dispusiese las reglas y las constituciones. Mu- rió á la sazon este gran Pontífice, y con su muerte pare- - ció haberse de impedir, 0 4 lo menos suspender el gran- de intento; pero su sucesor Honorio 1[l. creyó no podia *hacer mayor servicio á la Iglesia, que aprobar el nuevo instituto, con el nombre de frayles Predicadores; y el dia 22 de diciembre del año 1216 expidió la bula de con- cientos arzobispos ». CU Es, y AAA de cél: ebres doctores , de escritores sábios, y una extra- de su Orden, 4 expensas de la liberalidad del obispo y del e % conde de Morfete. Persuadida la reyna doña Blanca á que allí tomó la vuelta eaalio. ooo Mage lus cogido de dad; pero,con su paciencia y con su dulzura los convir- (%) Despues que se escribió esto, dió á la Silla apostólica otro papa, ;y se aumentó considerablemente el múmero de cardenales , arzo- bispos y obispos. o Aq- + | AGOSTO. DIA 1y. Y tió, moviéndoles á penitencia con sus exhortaciones. Ele- gando á Venecia con ánimo de ir personalmente á llevar la luz del evangelio 4 los bárbaros al otro lado del Ponto Euxino, conoció la imposibilidad de la empresa, y con- tentándose con enviar algunos de sus hijos 4 Dalmácia,, aquella ciudad , tomó el camino de Roma. Fue recibido del Pad Honorio con la ternura y con la veneracion que Ed *M 3 p o] 4 los ruegos de sus"hi- es de su empleo. Des- pues de haber visitado los conventos de la Orden en el “Estado eclesiástico, en la Toscana y en el Milanés, se - Testituyó 4 Bolonia 4 celebrar el segundo capitulo gene- Tal. En este capítulo se dividió toda la il en ocho | 4 dexando á ótros en Venecia para fundar*un convento en - y » eo 0 ANO CRISTIANO. provincias, que comprendian'cincuenta y seis conventos: se eligieron para éllas ocho provinciales , hombres todos de extraordinaria virtud y de sobresaliente capacidad; y el Santo envió algunos de sus hijos á las provincias del ¿Norte y del Oriente; entre ótros destinó para Polonia al célebre san Jacinto. | Lao Elamaban á Domingo el Taumaturgo de su siglo, á vista de los muchos milagros que obraba Dios por sus méritos y por su intercesion. Dotado del dowde leguas y del de profecía, renovó en estos últimos tiempos las mis- mas maravillas que se admiraron en los primeros siglos de la Iglesia, Estaba enfermo un hijo de una señora romana, palacio ardenal; púsose Domingo en oracion; fue ido; resucitó el jóven; y él mismo, lleno ya de salud, fué á dar esta alegre noticía á su afligido tio. Trabajando en el conventó de san Sixto, quedó estrellado y sepulta- do un oficial debaxo de una pared que se desplomó sobre él, y santo Domingo le restituyó luego á la vida 4 vis=: ta de toda Roma: Siendo tan poderoso en obras y en pa- labras, no es de maravillar que cuando salia en público le cortasen á porfia alguna parte del hábito ó de la ropa. - j staba tan o a á las frecuentes visitas de Jesucristo y de la sahtísima Vírgen, que su oracion era - un éxtasis contínuo. Apareciósele en una oracion el Sal- vador irritado por la disolucion general de las costum- bres, y 4 punto de sacrificar 4 su justicia todos los peca- dores; pero la Madre de misericordia puso delante de su S » . AGOSTO DIACIV. 73 Hijo 4 Domingo y á"otro fiel siervo suyo, pidiéndole se apiadase de los que le ofendian en consideracion de aque- llos dos justos. El mismo dia encontró nuestro Santo á san Francisco, y conoció ser el mismo que la Vírgen ha- bia presentado con él 4 su enojado Hijo, estrechándose desde aquel día una santa y tierna union entre los cora- zones de los dos grandes Patriarcas. A Habia tiempo que le iban faltando las fuerzas á Do- - mingo, consumidas á violencia de los ardores del divino amor, y debilitadas al rigor de sus penitencias y al ince- _ sante trabajo de sus apostólicas fatigas, cuando el cielo le consoló con el alegre aviso del dichoso momento en que habia de dax, principio á su eterna felicidad. Su pos- trera enfermedad no fue prolixa, pero fue exemplar. Su paciencia , su dulzura, su alegría y su devoción admira- an y enternecian 4 sus hijos , que estaban “inconsola- bles, viéndose en vísperas de perder á su amantísimo Pa- dre. En fin, habiéndolos consolado y exbortado á la exác- ta observancia de sus reglas, quiso morir tendido en la ceniza; y un viernes 6 de agosto de 1221 rindió su bien- aventurado espíritu 4 su Criador, siendo solo de 51 años de edad, pero colmado de merecimientos. Hallóse el san- to cuerpo ceñido con una cadena de hierro. Fueron sus funerales como preludio de su canon a Hugolino, legado de la santa Sede, y despues papa co el nombre de Gregorio JX., hizo la ceremonia de sepul- tura, acompañado del patriarca de Aquileya y de otros muchos obispos ; E la multitud de milagros que el Señor obraba cada día en su glorioso sepulcro, no « ió lu- gar 4 qué estuviese por mucho tiempo enterrado aquel precioso tesoro. Doce años despues de su muerte fue ele- vado de la tierra el santo cuerpo, y ótros dos despues.el papa Gregorio IX. que habia sido testigo ocular de las rirtcipales acciones de los últimos años de su vida, y se' bia halládo presente cuando resucitó 4 Napoleon, le canonizó solemnemente el dia 13 de julio del año 1224 con las ceremonias acostumbradas. Por caer en el día de su muerte la fiesta de la Transfiguracion del Señor, se fixó al dia 4 de agosto la de santo Domingo de órden expre- so del papa Paulo IV. : + mee instar, 74 AÑO CRISTIANO. . + S i e, misa es en tale del Sáir , y la oracion la siguiente, Ñ Deas, qu Erclasian tuam POS 0 Dios, que te dignaste ilustrar ti Dominici confessoris tul illu- 4 tu Iglesia con los méritos y con minare dignatus es meritis er la doctrina del bienaventurado doctrinis; concede, ut .ejus inter= . santo Domingo tu confesor; con cessione. +emporalibus non desti- cédenos, que por su intercesion tuatur auxiliis , e spiritualibus -hunca sea destituida de los auxí- semper prof at incrementis: Per lios temporales, y aproveche cada Domini. nOStr1 mao - dia mas en los aumentos espiritua- les: Pornuestro Señor... . La a epa es de la A del. epa san Pablo á Timoteo, eo : ] cepa 4 TR y Carina” Testificor coram et Te conjuro ne de Deo, et Jesu Christo, quí judi- , Dios, y de Jesucristo que ha de caturas est vivos et mortuos, -Juzgar á los vivos y á los muertos per adventum ipsius e regnum por su venida y por su reyno, ejus. predica verbum; insta op- que prediques la palabra; que ins- portune , importune, argue, 0b= tes á tiempo y fuera de tiempo; secra, increpa in omni patientia gue reprendas,'supliques, amena es doctrina. Eritenimtempus,cóm ces con toda paciencia y enseñanza. sanam doctrinammnon sustinebunt, Porque vendrá tiempo en que no dad. sua desideria ets dl sufrirán la sana doctrina; antes pros —prurient es a ds bien: Juntarán. muchos maestros das et eri itate quidem auditum conformes á sus deseos que les ha- averient ad fabulas autem com > laguen « el oido , y no querrán oir * Verrehir. Tu vero vigila, inom- la verdady Y -se convertirán á las nibus labora , opus fac evange— fábulas, Pero tú vela, trabaja en liste , ministeriam tuum imple, todo, haz obras de "evangelista, Sobrius esto. Ego enim jam de-- cumple con tu ministerio, Sé tem- libor , pa tem; pu, 3 resolutionis plado. Porque yo ya voy á ser sa- ne m certamen amen cer= crificado, y se acerca el tiempo de 7 consummavi , 1% mi muerte, He peleado bien» he dem serv vi. In reliquo reposita cerda do mi carrera, y he guar- est mili corona justitic , quam dado la fe. Por lo demas tengo re- reddet mihi Dominus in illa die. “servada la corona de justicia me justus judex: mon solum autem me dará el Señor en aquel dia, el : mihi, sed eb is, quí diligunt Justo juez: y no solo á mí, sino adventum ejus.. ind dic Er todos. los que aman su veni de. * E ; | | y PA > , "le exhorta al sagrado ministerio de la predicacion.” «pasion, El ¿ Ti ; ura AGOSTO. DIA 1V. y NOTA, , $ Escribió san Pablo esta epístola á su amado Discípu- 75 «elo, no solo para llamarle cerca de su persona., sino »para alentarle en las fatigas y trabajos del oficio pasto- »ral. Hácele varias advertencias acerca de los falsos doc- »tores y de los hereges de aq Aus los simonianos; »los gnósticos, y los que habian de levantarse despues »de «éllos, cuyo carácter pinta vivamente; y sobre todo, , REFLEXIONES. - _son la mayor es estar:corrompido el corazon del + hombre. Aquellas tinieblas siempre nácen de un mal fon= LP oras alma de nuestro zelo há de ser siempre una ca- LEE afectacion. Son po- TE 1, rendimiento que no,estén con- 33 10 hos menos los que se convierten, 4 en el entendimiento la causa del 6 AÑO CRISTIANO. mal. Mas persuade un predicador con los exemplos, que con las palabras y con los discursos; á éstos bien ó mal se puede replicar; aquéllos no admiten réplica. Cuando la: santidad de la doctrina no se sostiene con la santidad de la vida, alumbran poco sus rayos , porque despiden una luz muy débil y medio amortiguada. El porte del pre- dicador ha de preocupar los ánimos en favor de su moral. Antes que Cristo comenzase á predicar, comenzó á obrar. La vida delicada , mundana y poco mortificada de un predicador , debilita extrañamente su elocuencia. Ningu- no se persuade á que él mismo cree lo que predica, cuan: do le ven hacer todo lo contrario de lo que dice. <= El evangelio es del cap. 12. de san Lucas. En ¿llo tempore dixit ¿esas dis- En aquel tiempo dixo Jesus á sus cipulis suis: Simt lumbi westri discípulos. Tened ceñidos vuestros pracincti , et lucerne ardentes lomos, y antorchas encendidas en in manibus vestris y eh vos si- vuestras Manos; y sed ¿semejantes miles hominibus expectantibus á los hombres que esperan á su dominum suum quando reverta- " señor cuando vuelya de las bo- tur d nuptiis : ut , cum venerit das, paraqueen viniendo y llaman- et pulsaverit, confestim aperians do,le abran al punto. Bienaventu- eisBearPservi illi, quos cum ve- rados aquellos siervos que cuando Jere invenagit vigilan- venga el señor los halláre velan- + Ea -—fiirá, y los hará sentarála mesa, y do. En verdad os digo, que se ce- it ile e 5 mi vigilia, et si in tertia vigilia venerit, et ita invenerit ,beati sunt servi ¿lli. Hoc autem,scitote, | dre de familia supiera á qué hora "vendria el ladron, velaria cierta- quoniam si scires paserfamilias, gua hora fur veniret, vigilarer utique, et non sineret perfodi.do- quia hora non putatis, Filius ho- minis venitt 0 ¿E wenerit in secunda. mum suam, Et vos Dlls ia pasando, los servirá. Y si viniere en la segunda vela, y aunque ven- ga en la tercera, y los halláre así, son bienaventurados aquellos sier- vos. Pero sabed esto, que si el pa- mente, y no permitiria minar su casa, Estad tambien vosotros pre- venidos, porque en la hora que no pensais , vendfk hombre, A el Hijo del - ANA NNNNAN ao AAA EE caer da rd bis hi Re —— AGOSTO. DIA V. 83 propios ojos. Mandó juntar el clero, y acompañado del patricio Juan, de su muger y de todo el pueblo, fue pro- cesionalmenteal sitio donde se habla anunciado la ma- tavilla. Llegaron al monte Esquilino, y €n él se halló -= un espacio todo cubierto de nieve, sin embargo de ser en la fuerza del estío, y en el mayor rigor de los calores. - Asombró 4 todos el prodigio, y al asombro se siguieron los mas tiernos movimientos de devocion , de amor y de A la santísima Vírgen. Delineóse luego la Iglesia, arreglada al mismo plan que manifestaba la mi- lagrosa nieve; y en breve tiempo quedó fabricada á ex- - pensas del patricio Juan. A vista de tan sensible milagro No pudo menos de excitarse la devocion de los fieles. To- da la cristiandad veneró aquel sempló como lugar santo, y singularmente privilegiado por la particular eleccion que habia merecido á la santísima Vírgen. Aunque así x en Roma como en otras partes habia muchos” oratorios: consagrados á Dios y erigidos en honor de su santísima Madre se reputó ésta propiamente como la primera igle- ¿Sa que se dedicó en Roma á la soberana Reyna. Al prin= Cipio se llamó la Basílica de Liberio; esto es, la iglesia mayor de la Vírgen, fabricada por el papa Liberio; por- que la palabra griega Basilike significaba en otro tiem- po palacio real, ó un edificio suntuoso y público, adorna= do de pórticos, naves, tribunas y tribunal donde los re- yes daban audiencia y haciar justicia ; despues se limitó 4 significar una iglesia suntuosa. Tambien se observaba - Otra diferencia entre las basílicas y los templos, lamán- dose templos los que tenian las columnas por la parte de Afuera, y basílicas los que las tenian por la de adentro. A la basílica de que vamos hablando se la llama tam- en ¿iglesia de nuestra Señora de las Nieves, por el mila- | q que ya queda referido. Fuera de esto, hoy mismo'se pa la da el nombre de santa María/ad presepe, en atencion 4 vengrarse en élla el mismo pesebre que sirvió de cuna E Salvador, y se traxo de Belen, conservándose en dicha . los mas zelosos defensores de 1 ina maternidad de :2 santísima Vírgen, hizo reparar magníficamente esta iglesia por los años de 437, y la adornó.con un altar de * A como preciosa reliquia. El ia saw Sixto JH., uno. s a div Plata, con cálices , copones , coronas, candeleros ,.con ud * F 2 O ¿ANO CRISTIANO. | : incensario y una pila bautismal del mismo metal, fuera de las muchas casas y heredades que la consignó para sus- tento y manutención de los ministros que,celebrasen en élla los divinos oficios. Fue este como un trofeo contra la heregía de Nestorio, que erigió el santo Pontífice des- - «pues del célebre concilio Efesino, en honor de la Madre de Dios, segun nos lo enseña una inscripcion de aquel tiempo, grabada en una peña, que todavía se conserva el dia de hoy. En la carta que el papa Adriano escribió al emperador Cárlo Magno, dice : Que su predecesor sán Sixto colocó en aquella basílica muchas imágenes y pin- turas de gran valor. Todo lo dicho prueba que la devo- cion á la Vírgen fue de todos los tiempos de la Iglesia, y que en élla desde su mismo nacimiento se practicó eri- gir altarps á Dios, y edificar templos magníficos en honor de su santísima Madre; como lo convence el que habia en Efeso cuando se celebró en él aquel famoso concilio, y estaba fabricado muchos años antes de la heregía de Nestorio. Por haber reparado san Sixto-la iglesia de nues- ra Señora de las Nieves se llamó la basílica de Sixto; has- santísima Virgen, para distinguir ésta de todas las demas, €l que conserva.el día de hoy. 1. ( A estappasílica dirigió san Aerenorio «papa la procesion E a de todo el clefo, y destodo el pue- , blo; a conseguir de Dios soltase::de la mano el triste. esla, peste que asolaba á. toda Italia. A la inisma. se, encaminó tambien otra procesion general en tiempo Ael papa Leon IV. para que el Señor librase á to- do el pais de un monstruoso dragon que le destruia, El año de. 653, despues que. el emperador Constante quitó. crucimente la vida á los generosos defensores -de-la fe car: tólica.en Oriente, envió Órden el Exárco de Rayena. par ra que, prendiese;al santo, Pontífice Martin, azote ge los. hereges, Hallábase el santo Papa celebrando el sacrificio: de ¡la misa: en la iglesia de santa María la Mayor, cuan- do entró en élla el asesino stepcargado de quitarle la vida,, aunque fuese ensel altar; pero luego que puso el pie en la iglesia quedó. repentinamente ciego. Estas y otras mara- llas “Que. obra cada dia el Señor por intercesion de la EE tra oie een all dedicadas los se.la dió el nombre de santa María la Mayor , y este es' y ea / : q y E AGOSTO. DIA V. 83 Vírgen en aquel templo, que élla misma escogió para ser en él singularmente reverenciada , le ha hecho tan céle- bre en la cristiandad , que de toda élla concurren los fie- - les 4 él para rendirle sus cultos y ofregerla sus fervoro- sos votos; por lo que no se debe extrañar que despues de la iglesia de san Pedro sea reputada la de santa María la Mayor por la mas rica y mas magnífica de Roma. Ansiosa siempre la Iglesia católica de rendir á la san- tísima Vírgen el culto que se debe á su augusta cualidad de Madre de Dios, mediadora entre Jesucristo y los hom- bres, reyna del cielo y de la tierra, refugio de pecado- res, madre de gracia y de misericordia , no es maravilla que en todas partes se vea tanta multitud de templos con- sagrados á Dios baxo la advocacion y honor de esta Se- ñora. En sola Rorna se cuentan mas de sesenta iglesias de- dicadas á su nombre. No se mostró menos devota ni me- nos magnífica Constantinopla, tanto en la suntuosidad co- mo en la multitud de templos que la consagró , pues por su grande*número se llamó en algun tiempo la ciudad de la Madre de Dios. No habia calle donde no se vene- rase alguno ; no habia palacio ni casa de alguna conside- racion sin alguna capillas ú oratorio dedicado á la Vírgen. Elrtemplo mas célebre de todos era el que se edificó ex- tramuros de la ciudad , en el sitio que se llamaba Bal- querna, de órden y á costa de la emperatriz Pulqueria. Las iglesias que se contaban en el Oriente y en el Africa en honor de esta Señora, antes que los sarracenos y los turcos se apoderasen:de aquellas vastas provincias eran innumerables. Son sin número las que se veneran en el Occidente , cuya antigiiedad no solo compite, sino que excede 4 las de los mártires y de los apóstoles. Fuera de las muchas que se ven en toda Italia, casi todas las ca- tedrales de España, cuyas antigiiedades eclesiásticas tie- nen su origen en la cuna misma dela religion, adoran Por su titular 4 la Reyna de los ángeles. En Francia pa- san dé cuarenta las matrices, y son ocho las metrópolis consagradas á la misma soberana Reyna, entre las cua- les la de París y la de Puy ceden á pocas en antigiiedad. n Alemania , en los Paises Báxos , en Sicilia, en Ingla- terra , en Polonia , en Dinamarca y en Suecia, aún el dia de hoy se registran frecuentes monumentos , ilustrés me- F3 86 AÑO CRISTIANO. morias de la antigua devocion de aquellos pueblos á la Madre de Dios» sin que la guerra que la declaró siempre la heregía, hubiese podido borrar del todo aquellos bri- llantes testimonios que acreditan la piedad de los ver- daderos fieles. Pero como entre todas las iglesias dedica- - das en su honor, ninguna hay mas sobresaliente que la de nuestra Señora de las Nieves, así por haber merecido su singular eleccion como por el milagro que canonizó en cierto modo su fundacion y fábrica; todos los años se ce- lebra la memoria y la fiesta de su dedicacion en este dia 5 de agosto, así como en el dia y de noviembre se cele- bra la dedicacion de la basílica del Salvador. ' Está tan autorizada en la Iglésia la devocion con la santísima Vírgen, que todo verdadero católico reconoce su utilidad y su grandísima importancia , considerándose to- dos obligados 4 profesarse humildes y finos siervos de la Reyna de los cielos. En este punto van conformes la Igle- sia griega y latina, sin que tocasen en él las divisiones del cisma. Tanto en Oriente como en Occidente se hacen oraciones públicas 4 la Vírgen , se celebran fiestas en su honor, se dedican templos 4 Dios baxo de su nombre, se exponen sus imágenes en los altares , se la invoca sin ce- sar en el oficio divino y en el santo sacrificio de la-mi- sa. No hay mayor prueba deesta verdad que la con- formidad de los griegos con nosotros, bien considerada la genial y la vehemente inclinacion que tienen á desviar- se: de nuestros ritos y de nuestros dogmas. Unos y ótros recibimos esta doctrina de nuestros padres, por la cons- tante tradicion de todos los siglos, derivada desde los apóstoles hasta nosotros. En cuanto á la devocion con la santísima Vírgen los griegos de nuestros tiempos siguen las mismas opiniones que siguieron san Atanasio, san Cri- sóstomo y san Cirilo. De la misma manera nos la comu- nicó san Bemido , habiéndola recibido de san Ambrosio, san Gerónimo, san Agustin , y de los primeros padres de la Iglesia latina. Aunque no tuviéramos Otra prueba, di- ce este Siervo de María , de que esta tradicion viene de- rivada de los apóstoles, que la mucha fuerza que ya te- nia cuando se celebró este concilio Efesino, ¿quién podria racionalmente dudar de élla? Aquella unánime conspira- cion delos sábios , del pueblo, de los santos, de la ca- AGOSTO. DIA V. 87 beza visible de la Iglesia, de todos los obispos católicos, que no pudieron desvanecer todos los artificios ni toda la conjuracion del partido Nestoriano ; aquel ardor de todos los Ortodoxós , no solo en órden á defender el dogma particular de que trataba, sino en exáltar mas y mas las grandezas y excelencias de la Virgen, cuanto el error y la malignidad mas se empeñaban en abatirlas; en pronun- ciar cada dia mas frecuentes panegíricos, y en edificar- la nuevos templos hasta en la misma capital del imperio; todo ese vivo, eficaz, ardiente y universalísimo zelo, ¿qué otro fundamento podia tener sino el de la estable- Cida y permanente tradicion? ¿ni cómo la pudiéramos ya poner en duda, aunque ignoráramos los canales por don- de se derivó hasta nosotros? Devotum tibi esse , dice san a Damasceno (Orat. de Assumpt.), est arma quedam abere, que Deus tis dat, quos vult salvos fieri. Profesa- ros, Ó bienaventurada Vírgen, una particular y tierna -devocion, es tener ya ciertas armas defensivas, que solo ciñe y comunica Dios á sus predestinados. ¿Qué sería de nosotros, exclama san German, obispo de Constantino- pla, si nos desamparas tú, Ó santísima Madre Dios, al- ma y vida de todos los cristianos (Serm. de Virg.)? Si tu nos deserueris , quidnam de nobis fieret, o sanctissima Dei- para; spiritus et vita christianoram! Dediquémonos in- separablemente al servicio de esta soberana Reyna, di- ce el venerable Beda , que jamás abandona á los que des- pues de Dios colocan en élla toda su confianza : Servia- mus semper tali regine Marie, quee non derelinquit spe- tantes in se, ; | La misa es en honor de la santísima Virgen , y la oracion la siguiente, Concede nos , quesumus , Domi- Concédenos, Señor , constante y ne Deus; perpetua mentis es cor- perpétua salud en el alma y en el Poris sanitate gaudWe ; et glo- cuerpo; y que por la gloriosa in- riosa beate Marie semper Vir- tercesion de la bienaventurada _ 8lnis intercessione 4 presenti li- Virgen María seamos libres de los Serarillfistiio , eb eterna per- presentes trabajos , y gocemos al- frui letitia: Per Dominum nos- gun dia de los consuelos eternos: TU, Por nuestro Señof... | F4 88 -AÑO: CRISTIANO. La epístola es del cap. 24. de la Sabiduria. Ab initio et ante secula crea- ta sum, eb usque ad futurum se- culum non desinam , et in habi- tatione sancta coram ipso minis- travi. Et sic in Sion firmata sum, eb in civitate sanctificata similiter requiev? , et in Jferu- salem potestas mea. Er radica- wi ¿n populo honorificato, et in parte Dei mei herediras ¿llius, et in plenirudine sanciorum detentio MEA. : Desde el principio y antes de los siglos fui criada, y existiré por to- do el siglo futuro, y exercité mi ministerio en él tabernáculo santo delante de él. Así yo tuve en Sion estabilidad, y tambien la ciudad santa fue lugar de mi reposo, y en Jerusalen tuve mi palacio. Yieché raices en un pueblo glorioso , y en la porcion de mi Dios, que es su heredad ; y mi habitacion fue en la plenitud de los santos E NOTA | » El capítulo 24 del Eclesiástico, de donde se sacó esta »epístola , contiene el elogio de la sabiduría , hecho por >» la Sabiduría misma, su orígen, sus Obras, su excelen- »»Cia y su elevacion. La Iglesia, dirigida siempre por el » Espíritu-santo, aplica á la santísima Vírgen lo que dice »de sí la Sabiduría ; por lo que no se puede dudar que el » Espíritu santo la tuvo por objeto cuando formó éste re- »trato. | | REFLEXIONES. ; Eon raices en el pueblo que honró Dios con su parti- cular benevolencia, ó como dice el texto griego, en el pueblo que escogió el Señor para herencia suya. Es la san- - tísima Vírgen madre de los escogidos; y con razon se tie- - he por una de las mas seguras señales de predestinacion el ser verdadero devoto de esta Señora. En todos los san- tos se reconoció esta señal; el profundo respeto y la aman- te ternura que la profesaron fue uno de los rasgos de 'su retrato; y en los mas su distintivo y sugcarácter. La he- regía es la única que nunca pudo mirar con buenos ojos á la que rar la cabeza del dragon, disipando y des- truyendo élla sola todas las heregías , como canta layIyle- sia: Sola interemisti. ¿Qué se puede pensar, exclamaba en el siglo pasado el modelo , por decirlo así, de los orado= res Cristianos ; ¿qué se puede pensar de aquellos ingenios, “AGOSTO. DIA V. 89 prontos siempre á excitar dudas sobre las grandezas de ade la santísima Vírgen., y sobre sus mas ilustres preroga- tivas? ¿qué se puede pensar del que aplica todo'su estudio á turbar la piedad de los pueblos, intentando únicamen- te ceñirla y estrecharla con:todo género de metafísicas y sutilezas, y desacreditando las devociones mas antiguas? Acaso tira á aniquilarla, en vez de trabajar en propagar- la y en extendenla. Pues qué ¿será posible que entre los cristianos nos hemos de ver reducidos en estos tiempos á la triste necesidad de defender'el honor y el'culto que toda la Iglesia católica estaba en derecho y en posesion de rendir á la santísima Vírgen? Despues que los prime- ros hombres de nuestra religion agotaron sus ingenios en publicar las grandezas de la Madre de Dios; a que desconfiaron de hallar” voces proporcionadas á la subli- me elevacion de su estado ; despues que san Agustin con= fesó su insuficiencia, protestando que le faltaban expre- siones para tributar á la Emperatriz de los ángeles las de- bidas alabanzas: Quibus te laudibus efferam nescio; ¿se ha- llarán todavía algunos que teman alabarla con exceso, ó que sé atrevan á decir que se la: honra demasiado? Al pa- so que se han ido corrompiendo los corazones con la mal disimulada .apariencia de reforma, se ha ido refinando y adelgazando sobre la sencillez y simplicidad del culto. Al paso que la fe se ha ido debilitando y enflaqueciendo, se ha pretendido avivarla y purificarla por la soñada re- forma de imaginarios abusos. Si se les hubiera consulta= do á estos impíos é indiscretos censores del culto de la santísima Vírgen, nunca hubieran consentido en tanto nú- mero de fiestas instituidas en su honor; no hubieran yo- tado por el infinito número de templos y de altares de- dicados á Dios con el nombre de esta Señora; hubiérales chocado mucho toda esa variedad de devociones y de -€xercicios piadosos, establecidos en la Iglesia para fomen- tar en los fieles su tierna devocion; y como se diese oidos al espíritu del error, presto serian enteramente abolidos, Pero subsiste y subsistirá el culto de la santísima Virgen, á pesar de los esfuerzos que despues de tantos siglos ha hecho la heregía para desterrarle. Nunca prevalecerán las puertas del infierno contra el zelo de los verdaderos Cristianos. Vos, Ó santa Madre de Dios, sois aquel esco- go AÑO CRISTIANO. llo contra el cual:se han estrellado todos los errores, y vos lo seréis perpétuamente. Vos sola triunfásteis de todas* : las heregías.: Apenas se ha levantado alguna en el cristia- nismo , queno os haya tirado ;. pero ni una sola se halla- rá que vos no hayais confundido: Cunctas hereses sola in- teremisti in universo mundo. | - El evangelio es del capítulo 11 de san Lucas. In ¡llo tempore: Loquente Jesu: En aquel tiempo , hablando Jesus ad turbas ; txtollens vocem que- . á las turbas alzó la voz cierta mu- dam mulier de turba, dixit il- ger de en medio de éllas, y le dixo li: Beatus venter , qui te por=. lá Jesus): Bienaventurado el vien- tavit , et ubera , que suxistí. trequetellevó , y los pechos que At ille dixit : Quinimmo beatz, mamaste. Pero él respondió: Antes quí audiunt verbum Dei, er cus- bienaventurados aquellos que oyen todiunt illud. 2 la palabra de Dios, y la observan. - MEDITACION. De la devoción á la santísima Vír gen, . ' Ñ y PU NN DO>"P-RoLl MERO; emiten que basta solo reflexionar y entender lo que significan estas dos palabras , madre de Dios , para profe- sar á la santísima Virgen una devocion afectuosa, un/amor tierno, una veneración profunda y una confianza filial que fomenta la religion , y nos inspira la Iglesia en todas sus fiestas. La Vírgen es madre de Dios ; luego fue inma- culada y santa su concepcion , colmada de gracias, ador- nada de virtudes , enriquecida con todos los dones celes- tiales , y élla sola mas santa que todos los santos juntos. María es madre de Dios ; luego es reyna del cielo y de la tíerra , amada hija del Padre Eterno, esposa querida del Espíritu santo, medianera entre sus Hijo y nosotros; de manera, que cuando las inteligencias celestiales no son mas que siervos y ministros del Altísimo, solo María es elevada á la dignidad de madre del mismo Dios. Conside- ra la autoridad que tiene una madre con su hijo, y la parte que la toca en su magestad, en su dignidad y su glo- AGOSTO. DIA V. 91 ria. ¿Se privaria solo á esta Señora de aquellos derechos que comunica la naturaleza á todas las. demas madres? Y siendo cierto que ningun hijo amó jamás tan tiernamen- te 4 su madre como el Salvador del mundo amo á la su- ya; ¡qué santidad, qué grandeza, qué magestad será la de María! ¡cuánto podrá su intercesión con su Hijo! ¡cuán= to será su valimiento! ¿Se podrá racionalmente temer que el Hijo se dé por ofendido de que se ame y de que se honre 4 su Madre? ¿se podrá rezelar exceso ó demasía en amar y en honrar con ternura, con devota confianza á María, siendo madre de tal hijo? Por eso la misma Jgle- sia, descubriendo todas las grandezas que se encierran en la gloriosa cualidad de mádre de Dios, y queriendo des- pues tributar 4 María todos aquellos cultos que son pro- porcionados 4 tan sublime elevacion , agotadas ya las yo- Ces mas nobles y mas magníficas ; apuradas las expresio- nes mas vivas y mas enérgicas para manifestar el respe= to de que está altamente penetrada; teniéndolas por Insu- ficientes ; mal satisfecha de sus elogios , y desconfiada de encontrar términos proporcionados á su grandeza , ex- clama san Agustin: Quibus te laudibus ejFeram nescio. Fál- tanme, Señora, palabras , y no hallo voces bastantemen- te expresivas para dar á entender mi veneración : Quia quem coli capere mon poterant , tuo gremio contulisti. El verdadero motivo de mi insuficiencia , y de no serme po-= sible alabaros ni honraros como mereceis , es porque sois madre de Dios. ¿Comprendemos bien lo que significan es- tas dos palabras? Y si.lo comprendemos, ¿será nunca de- masiado lo que hiciéremos en honor de la santísima Vír= gen? ¿y será bastante todo lo que hagamos y digamos? PUNTO SEGUNDO. dara ue hallando la Iglesia en el título de madre de Dios un objeto de veneracion tan digno de proponer le 4 los fieles, todavía descubrió en el mismo título otro Motivo , Ó por mejor decir,.otro fondo de confianza que hacerles presente para su ago: consuelo. En el augus= to título de madre de Dios se incluyen y se hacen paten= tes aquellos tesoros de gracias con que regala.4 sus hijos; Por ese magnífico: título hallamos en María una poderosa 92 AÑO CRISTIANO. medianera con el hombre Dios concebido en sus entra- ñas; un asilo patente á' todos los pecadores; una madre llena de ternura hácia todos los mortales; porque todo esto dice quien dice madre de Dios. Sí; ser madre de Dios es haber dado aquella misma sangre que se derra- mó por nosotros en la cruz, engendrado el adorable cuer- po que sirvió de rescate al linage humano , concebido en su vientre, y producido de la mejor parte de sí misma aquella víctima que aplacó la ira de todo un Dios irrita- do. Es haber alimentado con su leche, criado con indeci- ble cuidado, y'arrancádose- con inexplicable dolor del hijo: mas amado del mundo, para verle despues enclava- do en un madero, Es, en fin, haber consentido en la muer- te de ese mismo querido hijo por el amor de los hom- bres, y es haberle sacrificado á nuestra salud. En fuerza de esto, ¡qué maravilla es que-los padres la den el tí- tulo de Corredentora, y que digan con la Iglesia, que si se atribuye 4 Eva! la perdicion del género humano por- que presentó al primer hombre la fruta prohibida, no hay _ razon para: negar á María una cooperacion especial á niestra redención; pues produxo aquel divino fruto que pendió por “nosotros en el árbol de la cruz! ¿Quién podrá pensar que nos añásé poco la santísima Vírgen, y que se' compadeciese poco de'nuestras necesidades á vista de to- do loque hizo en beneficio nuestro? ¿y podrá tampoco imaginarse que no tenga en el cielo mucho valimiento con su hijo. aquella á quien este mismo hijo estuvo tan suje- to: y+taf'rendido mientras vivió en la tierra? Pide, ma- dre mia, do'que quisieres, decia Salomon á su madre: Pe- te, mater med ; porque nada te puedo yo negar: Neque enim fas est ut avertam faciem tuam. En esto consiste la omnipotencia ,-por decirlo así, de María; no es indepen- diente y ¿absoluta como la de Dios; es omnipotencia de pura intércesion: Omnipotentia supleg ; pero'no es menos eficaz. Esta es la. que reconocieron los santos padres cuan” do:recurrierón 4' la Virgen 'en términos tan respetosos y Menos de tan bien fundada confianza. ¡Oh , y cuánto per- demos, cuánto nos perju 5 en téner ún amor tibio y desmayado' en profesar'una devocion superficial 'á la santisióóa VirgenT. 42200 45108250 poros? pollo: ¿+ Confiésolo con grande confusion; madre de mi Dios, Pe, AGOSTO. DIA V. e. 3 i y amantísima madre mia; la confianza que hasta ahora he Venido en vuestra bondad. no ha pasado de mediana, por- Que ha sido muy imperfecta la devocion que os he pro- -——Tesado. Muévaos, madre de misericordia , 4 compasion de este infiel, de este ingrato siervo mi confesión y mi. arre=- pentimiento. De Huevo me consagro todo y totalmente á Vuestro servicio; dignáos recibirme en el número de vues- tros humildes siervos. . e E O ACUTE ATROR TASAS AR Ave; gratia plena; Dominus, tecum: henedicta tu, ¿n nu- e Veribur: Luc ES AN E Dios te salve, llena de gracia ; el Señor es contigo ; ben= - dita tú eres entre todas las mugeres. o, Exultavimus et letabimur in te, memores uberum tuorun TECH: dHipunt tez Canto eS Sí, Vírgen santísima , todos nos regocijamos indecible- mente cuando consideramos que críaste con la leche.de: - tus virginales pechos á tu hijo y nuestro Salvador. To- dos les corazones rectos y justos te aman ardienté= _ménte. Ed PS LA O A AS 14 : nr E es a e | E a E Biran muy familiares á los mayores santos algunos exer- Cicios devotos en honor de la santísima Virgen; pero"es- pecialmente ciertas oracionés: cortas: y vivas, á modo de aJaculatorias , que no se les caian de la boca, y las tenian impresas en el corazon. La de san Atanasio era esta; Rue= ga por nosotros, ó santísima Señora, reyna y madre de Dios. Intercede, hera, domina, et regina. et mater Dei, Pro nobis. San Epifanio exclama frecuentemente: Á. tus lis me arrojo reconociendo tu poder, ó Vírgen santa, so- erana princesa: 4dvolvor genibus tuis, 0 Domina mea. | San Crisóstomo repetia: Pide 4 Dios, ó celestial Señora, - Que nos haga santos: Supplica Deum ut animas nostras sal- vet. San Basilio clamaba: Míranos, Señora, con ojos pro- picios desde la elevacion de tu trono: 4spice nos de ca- 0 oculo propitio. San Agustin tenia siempre en los labios -, Sta oracion, que despues tomó la Iglesia de él. Santa Ma- + Hay socorre á los miserables; Sancta Maria , Sucurre mi- $ > a es E 94 ANO CRISTIANO. .serís. Cien veces al dia acostumbraba san German repe- petir esta otra: ¿Qué será de nosotros, santísima madre de Dios, si tú nos desamparas? Si tu nos deserueris, quid- vam de nobis fiet, sanctissima Deipara? Vírgen santa, pro- rumpia á cada paso san Bernardo, tú eres nuestra sobe- rana, nuestra mediadora y nuestra abogada : Domina nos- tra, mediatris nostra, advocata nostra. ¡O Vírgen admi- rable, continúa el mismo, tú reparaste la pérdida de nues- tros primeros padres, y tú vivificas su posteridad! O Vir- ginem admirandam, parentum reparatricem, es posterorum vivificatricem! Escoge de estas jaculatorias la que mas te agradare; háztela familiar , repítela muchas veces al dia, - y muchas tambien en cada hora. : 2 Profesa una entera y amorosa confianza en la san- tísima Vírgen, recurriendo á élla en todas tus necesida- des. No solo cada semana, sino cada día has de hacer al. go en honor suyo. Ayunar los sábados, rezar el rosario to- dos los dias, vestir alguna doncella pobre todos los años; vi- sitar todos los meses alguna iglesia ó capilla suya; rezar el Ave Maria cuando da el relox; confesar y comulgar en to- das sus festividades. Estos piadosos exercicios cualquiera los puede hacer, y le merecerán mil bendiciones del cielo, como esten acompañados de una vida cristiana y arregla- da. Dichosa el alma que despues de Dios coloca en Ma- - ría su esperanza. Didrsos aaGaliDs que llenos de vene- racion hácia el Hijo aprendieron desde su infancia á re-- currir á la proteccion de la Madre; y por falta de con= flanza Ó de devoción no se privaron de uno de los mas » eficaces y mas poderosos medios que Dios nos dexó para salyarnos. ¿3% pa pe : ' AGOSTO. DIA VI. 95 e e hop, 70 UE e3-5.. > e NS PSN ENS NES de Ps. DIA SEXTO. La Tromsfiguracion de muestro Señor o a E SULIASLO. lA. , Mea gloriosa Transfiguracion del Salvador en el monte —Tabor á presencia de los tres apóstoles mas amados BY mas favorecidos suyos, ocultó tantos misterios, y fue de tanto consuelo para fortalecer nuestra fe, que no era ra- zon confundirla con las demas maravillas de su vida. Por 6so instituyó la Iglesia una fiesta particular de este e gularísimo misterio , celebrándose ya en Roma desde € principio acido siglo, y siendo aún mas antigua Su solemnidad en la Iglesía griega. No obstante el desprecio que Hacia el Salvador de to- do lo que sónaba á ostentación, y el amor que profesaba á la vida humilde, escondida y retirada , queria con todo eso que sus discípulos ESO concepto de su divinidad, y le reconociesen por lo que era. Esto lo “mostró en un viage que hizo con éllos á varias aldeas de los contornos de Cesaréa, junto al nacimiento del Jordan. Separóse un poco del camino para hacer oracion, y aca- bada ésta les preguntó (aunque lo sabia mejor que otro alguno), qué opinion tenian de él, llamándose Hijo del hombre, segun su costumbre. Respondiéronle con su acos- - tumbrada simplicidad que únos le tenian por el Bautista - resucitado, ótros por Elías, ótros por Jeremías, ó por al- - guno de los profetas antiguos que habia vuelto 4 este mun- do. Pero vosotros, les replicó el Salvador, ¿quién pensais que soy yo? A esta segunda pregunta tomó Pedro la voz como el primero de todos, como el mas ardiente y el mas zeloso de la gloria de su divino Maestro, como aquel, en fin, dicen los padres, en cuya cátedra se habia de sen- tar, y por cuya boca habia de hablar el Espíritu santo, y le dió esta inspirada respuesta; T.eres el Mesías y hi- . e AÑO CRISTIANO. jo de Dios vido. Merecia sin duda alguna recompensa un testimonio tan glorioso como sincéro , y al punto fue pre- . miado ventajosafthente. Aquel Señor, cuyas palabras son gracias, y Cuyas promesas son efectos , le aseguró inme- . diatamente de la próxima fundacion de la Iglesia, y de que el mismo Pedro sería cabeza de élla: Bienaventura- do eres, Simon, hijo de Fonás; porque no todos los hom- bres conocen la verdad que tú acabas de confesar. Ese co- nocimiento no le debes á la lúz de la razon humana, sino á la ilustracion de la revelacion divina; no tuvo parte en él Ta carne y sangre; es muy superior al humano entendi- miento , y solo pudo venir de mi Padre celestial. Es cierto que soy el Mesias prometido, hijo de Dios vivo, y yo mis- mo Dios en todo ¿igual 4. él; pero aún no es tiempo dz pu- blicar esta verdad, y os mando que no la publiqueis. An- tes de hacerlo es menester que padezca las mayores ¿gnomi- las , y la misma muerte de cruz por la redencion de todo el |. humano, satisfaciendo de esta manera á g justicia de mi Padre celestial. Despues de esto les pronósticó hasta las mas menudas circugstancias de su pasion, temiendo que á vista de ésta no den de su divinidad si no la hbu- biese pronosticado; y ademas de eso para fortificar su tierna fe, quiso descubrir á algunos de éllos uno como rasgo de su gloria. Por tanto, luego que hizo individual mencion de todas las particularidades de su pasion, aña- dió que algunos de los que le oian no moririan sin ha- berle visto antes lleno de gloria y de magestad, dándoles como á probar anticipadamente aquellos inefables gozos que les reservaba en el cielo por toda la eternidad. Aún no se habian pasado ocho dias despues de esta promesa, cuando se la cumplió con tantas ventajas, que no solo excedieron á sus esperanzas, sino á su mismo pen- samiento. Llamó aparte 4:sus favorecidos discípulos , Pe- dro, Juan y DICE y llevándolos consigg, 4 un elevado monte , se retiró un poco, se puso en oracion, y estando en el mayor fervor de élla, se transfiguró delante de éllos, Manifestóse visiblemente en su cuerpo el esplendor de su divinidad y la gloria de su alma, y de repente se descu- brió el resplandor de su magestad ; dexándose ver no ya como un puro hombre, sino como un Hombre-Dios. Apa- reció su semblante mas resplandeciente que el sol, sus ves- e) AGOSTO.-DIA VI. 97 tidos mas blancos que la nieve, deslumbrando 41os ojos su candor ; pero ni en los vestidos , ni.en el semblante hubo inudanza substancial; solo se hallaron repentinamente pe- netrados de los rayos que despedia de sí el cuerpo glorifi- cado, no de otra manera que una nube enrarecida y trans= parente se representa totalmente iluminada, cuando la en- visten de lleno los rayos del sol : eze tolqn Dalia, dice san Gerónimo , splendorem addit, faciem non subtraxit. Antes en cierta manera se pudiera decir , que la vida comun del Salvador, y su exterior ordinario y regular era una ver- dadera transfiguracion , por ser ageno de su estado: con- hatural , y que lo que se llamó transfiguracion ,, era su es- tado connatural y verdadero ; puesto que era menester un Contínuo milagro para suspender los efectos exteriores y Visibles de su gloria y su divinidad. Solo con dexar obrar las causas naturales , necesariamente se habia de repre- Sentar siempre como entonces se representó. uE Pero no quiso el Salvador mostrarse solo en aquel es- tado glorioso. Dexáronse ver á sus. dos lados Moyses y lías; aquél, su principal ministro de la ley antigua, y, ste , es €l mas ardiente y el mas zeloso de todos los pro- fetas. Dispuso el Hijo de Milos que aquellos dos grandes personages se hallasen presentes 4 su Transfiguracion, pa- ra que entendiesen los apóstoles que la ley y los profetas daban testimonio de su divinidad , y se terminaban en su persona. Vivia entonces Elías , como vive ahora, y así se dexó ver en su mismo cuerpo natural ; pero el de Moy- Ses, en sentir de santo Tomás, fue extraño y aéreo; tra- trataban con Jesucristo aquellos dos grandes siervos de lOs acerca de la muerte, que dentro de pocos dias ha- la de padecer en Jerusalen, de sus ignominias , afren- tas y dolores con que habia de poner fin á los trabajos de su vida. Nota san Lucas, que san Pedro y sus compa- eros estaban cargados de sueño, y que al despertar vieron gloria de Jesus, y 4 los dos personages que estaban en Su compañía, No los habia prevenido el Salvador del fa- Vor que les Meba preparando, y permitió que se durmie- - SEn mientras hacia oracion, para que al despertar fuese mayor el gusto y la sorpresa con la gracia de la nove- dad. Pero san Crisóstoo no puede creer, que fuese ver- adero sueño, y se inclina mas á que se una especie de 98. . AÑO CRISTIANO. éxtasis que los' arrebató y enagenó súbitamente , á vis- ta del resplandor de que se hallaron envestidos con el nuevo prodigio. Mezclada la admiracion con un santo te- tror-, é inundada:el-almá eñ un torrente de consuelos y dulzuras celestiales, no se pudo san Pedro contener; y saliéndole el'gozo por los labios, con su "viveza y pron- titud acostumbrada exclamó á manera de un hombre ex- _¿táticamente enagenado: ¡Señor , qué cosa tan buena es Vésta! ¡ qué bella mansion! ¿dónde hallarémos en el mundo ótra que sea mejor, nitán buena? Fixémonos aquí, y levantemos tres tiendas, úna' para vos, ótra para Moy- ses, y Ótra para Elías. 'A Tertuliano le parece que en esta Ocasión hablaba sañ Pedro arrebatado , y como fue- ra de sí, y que eso quiere significar la Escritura en aque- llas palabras: Vesciens quid diceret , ño sabiendo lo que se decia. Consultó en esta ocasion sus expresiones con el gusto, dice san Ambrosio, mas que con la razon; aten- dia á lo que su alma experimentaba , y el mismo con- - suelo espiritual no le dexaba reflexionar las consecuencias de lo que pretendia. Non inconsulta pettlantía , sed pre- 'matura devotio , fructum pietatis accumulabat ; nam quod ignorabat , conditionis fuit : (Mod promittebat, devotionis. Estaba aún'con la palabra en. la boca , cuando desapare- cieron Moyses y Elías”, envueltos en una luminosa nube que los encubrió ; y del fondo de la misma nube salió una voz clara y divina , que dixo distintamente : Este es mi Hijo muy amado, objeto de mis complacencias , 4 quien, en quien , y por quien amo todo lo que amo: oídle como á vuestro maestro, y obedecedle como 4 vuestro rey. Esta : voz, como observan los padres , no se dexó oir hasta que «se retiraron los dos Santos , y se quedó solo el Salvador, pata”que no se dudase que á él solo se dirigia , y de solo él se debian entender aquellas palabras: ¿ipsum audite. Así el resplandor de la nube, como el sonoro y vehemente sonido de la voz , atemorizaron tanto á los tres apósto- les, que cayeron atónitos en tierra , desapareciendo en el mismo instante toda aquella gloria. No obstante, se man- tuvieron desmayados en la misma postura, hasta que acer- cándose á éllos el Señor , y tocándolos con la mano, les dixo: Zevantáos , no tengais temor. Al punto levantaron los ojos, y mirando á todas partes, no vieron otra cos? o y - AGOSTO. DIA VL j 66 que á Jesucristo en su estado comun y regular. Baxa- ron del monte en compañía dél Salvador, impacientes ya por anunciar á todos lo que habian visto; pero Queriendo + €l Señor darles igualmente idea de su hun ildad , que les | habia dado de su gloria, en el mismo camino les proht- - bió revelar á nadie las maravillas de que habian sido tes- tigos. Semejante precepto les habia impuesto poco antes, Cuando preguntó á los apóstoles qué concepto: hacian de el, y san. Pedro declaró, que le tenian “por Jesucristo, Hijo de Dios vivo. Entonces, dice el Evangelista, les man- do que á ninguno dixesen era Cristo (Matth. 16): Tune precepit discipulis suis , ut nemini dicerent quía ipse “esse£ Jesus Christus: añade san Lucas la razon; porque con- | viene que el Hijo del hombre: padezca,.sea condenado por los ancianos,, por los, príncipes de los sacerdotes y por los. escribas , sea sentenciado 4,muerte, y resucite al qa reno dia. Dando á entender, que si se llegase á creer que era el Mesías, podia esto impedir sí pasion y su muerte; pero despues de su resurrección -les dió órden para que lo publicasen en todas partes. Si antes de la pa- sion hubiera declarado. ó “permitido sé predicase clara- mente que era el Mesías prometido , muchos flacos (dice san Crisóstomo y san Gérónimo)se escandalizarian tanto á vista de sus tormentos y de su muerte, que'sería muy di- ficultoso el desimpresionarlos ; pero la “resurreccion , de que fuerón testigos todos los apóstoles y. to los los dis- cípulos , demanera que ninguno podia dugar de élla, au torizaba todo lo que les Mabiasichas y daba el. mayor peso á todas las demas pruebas. a Y qa. mt - El iniénto del Salvador en mostrarse á los apóstoles Cercado de gloria, y rodeado de brillante resplandor, fue para descubrirles un rayo «de la gloria que ocultaba “el velo de su.cuerpo, y» de la que tenia preparada en'su reyno para los que fielmente le sirviesen. Tambien quiso _Animarlos por este medio á llevar con alegría la cruz, - enseñándoles que aun en este mundo da el Señor á gustar algunas veces 4 sus santos, aunque pasageramente , los gozos y los consuelós del ótro; y que.la vida de lós que Siguen á Cristo, és" la, Verdad Cruz ; pero cruz que no solo se hace muy ligera, sino muy gustosa ;. por los.es- Pirituales consuelos que la ACOmpRDaRE segun lo que él 2 m “mismo dice, que su yugo”es suave , y su Carga ligera. 100 AÑO CRISTIANO. “=Escogió el Salvador para este misterio un lugar reti- rado y propio para! hacer oracion; dándonos á enten- der , que no nos dispensa Dios sus favores, ni nos comu- nica su gloria en la publicidad ,-ni entre el tumulto del mundo , sino en el retiro, cuando estamos mas despren- didos de los afectos de la tierra, y elevados á la: mas alta perfeccion. Por eso Moyses y Elías tuvieron la di- cha de ver á Dios, ño en medio de las ciudades ,'sino en la soledad y en el monte. Tanta verdad es, que'si que- remos que Dios se nos'comunique , debemos amar el re- cogimiento y el retiro, haciéndonos superiores á todo lo: terreno. Tambien dispuso Jesucristo que le acompa- ñasen: enel monte Tabor aquelloh mismos discípulos que le habian de hacer compañía en el monte de las Olivas, para que fuesen primero testigos de su*gloria los que des- pues lo habian de ser de sus agonfas. Si tenemos parte co sus dolores, dice san Pablo ,' tambien la tendrémos en Y sus consuelos:: Si compatimur., “ut ex glorificemur. 53 Ed o ESMAS IRE O 00 Laomisg:es del misterios, y la oracion la siguiente. Saco consiga”, OBS Pere TESIS ió Desi 5 qui *fided'sacramenta ¿h O Diós,que en la gloriosa Trans- * Unigeniti, tui.rgloriosa Transfi- .«figuracion: de. tu unigénito Hijo gyratione patri testimonio ro-. confirmaste los misterios. de la fe de q EN in A y. y » * . borasti,. es, adopiiopem, fltorum, ¿con el testimonio de los padres, y, erfectam., nece delapsa in má= mosttaste con admirable modo ado ao DINA nos mudo la EN És Hostia A a ió de 12 voz que salió dé entre Regis gloriz nos coheredes ef- “uña! brillante nube; concédenos, fcias., ef ¿jusdem: gloria tribuas “que seamos cohetederos ' de este esse cónsortes y Per 'eumdem Do-. Rey dela glotia Py que álgun día mina: riostrumuffesum Qhris- * le hagamos compañía en su reyho: tunes ¿heirqory sinor o > or el mismo nuestro Señor Jesu ocio aida T pdesiviis ol castelar amp vo sens HO BRO TA PA 5 eE e» , E . : A 3 :,. y La, epístola os del cap.,1. de la segunda del apóstol san Pedro, ..: E rai AA a as A rissimi : Non "doctas, fabu-.. Carísimos ¿No os hemos manifes- 0D rOJ:.70 En RO OS" d INICIO VÍA Y. 20 a 7d asisecúli” notam fecimus _vob s.¿ Edo la virtud y la venida de mues- Domtimostr? Fesú Christi vir "Ulro' Señor Jesucristo por habét se- sure el priesentiam) sed. 'spe-=" gúido las doctás fábulas , sino por vqlaroñes facii illias magoitudi->háber sido“testigos de vista de su o AGOSTO. DIA VI, 101 ns. Accipiens enim d Deo Patre honorem, et gloriam , vocem de- lapsá ad eum hujuscemodi a mag- mfica gloria: Hic est Filius meus dilectus , in quomihi complacut; 1psum audite. Et hanc vocem nos - audivimus de culo allátam , cum Cssemus cum ipso in monte sanc= t0. Er habemus firmiorem prophe- ticum sermonem : ci Dencfacitis Atendentes, quasi lucerne lucenti 1h caliginoso loco, donec dies ulu- Cescat et lucifer oriatur in cordi- Us vestris, grandeza. Porque recibió de Dios Padre honor.y gloria habiendo ba- xado 4.él de la magnífica gloria esta voz: Este es mi Hijo amado, en el cual me he complacido; oid- le. Y esta voz la qimos nosotros ve- nir del cielo estando con él en el monte santo. Pero tenemos por mas firme la palabra de los profetas: y haceis bien en atender á élla como á una antorcha que resplandece en un lugar obscuro hasta tanto que amanezca el dia, y el lucero de la mañana nazca en vuestros corazo- nes. NOTA. >» Hallándose en Roma san Pedro hácia el año 65 del Señor, pocos meses antes de su martirio, escribió esta ”segunda epístola á los mismos cristianos de la nacion »hebrea, áquienes habia dirigidola primera ; aunque al- ”gunos son de sentir que igualmente la dirigió á los gen- »tiles, que á los judíos convertidos. e REFLEXIONES. - >. N) eñor , bueno será que nos quedemos aquí. Si un solo des- tello de la gloria y de la magestad del Hijo de Dios arre- ata la admiracion , colma, satisface, inunda br tan puro, €n tan exquisito gozo 4 los que son testigos de él; ¿qué será en el cielo , donde se ve cara á cara al mismo Dios? e torrente de mr a á los santos en aquella feliz mansion de los bierráventurados, de que el Tabor no tra mas que débil sombra, ligera y limitada figura? Yo NO sé lo que será el paraiso , decia un gran siervo de Dios; Solo sé que en él se veá Dios en sí mismo, y que el alma está como anegada en alegría ; que Dios, hablando en ri- sor , solo parece Dios en aquel lugar de delicias; que to- dos los astros con que adornó al cielo, todas las flores con Ls vistió de ¿tad la tierra, todo cuanto el arte puede Nadir 4 la naturaleza, todo es borron, todo es nada, en G3 108 AÑO CRISTIANO. LAS ASS ASAS SA DIA SÉPTIMO. San Cayetano , fundador de los clérigos reglares Teatinos. e Ta familia de san Gaetano ó Cayetano, fue una de las mas nobles del Vincentino , en la señoría de Venecia, dis- tinguida por los grandes empleos que obtuvo en la Igle- sia y en el Estado, fecunda de hombres grandes, no menos por la carrera de las armas, que por la profesion de las letras en el estado eclesiástico. Ademas del famoso Gaetano de Tiene, canónigo de Padua, á quien algunos apellidaban el príncipe de los teólogos de su siglo, produxo esta ilustre casa muchos insignes prelados, como tambien grandes capitanes , gobernadores de Milán y vireyes de Nápoles. Nació nuestro Santo el año de 1480, ó en Vin- cencia, ó en el mismo Tiene; poblacion numerosa perte- neciente á su familia, que tomó de élla el nombre ó el ape- llido. Su padre se llamó Gaspar de Tiene, y su madre María - Porta , ambos mas recomendables por su eminente virtud que por su ilustre nobleza. Correspondió su educacion á los deseos de.sus virtuosos padres. Deseaba su madre que tam- bien.se viesen santos en una familia donde ya se habian visto sabios y capitanes ; con cuyo piadoso fin:, luego que: fue bautizado le puso baxo la proteccion de la santísima ViiSen. 2 ta: Muy presto dieron á conocer lasinclinaciones del niño que el Señor le habia prevenido casi desde la misma cuna con sus mas dulces bendiciones. No parecia posible natu- ral mas blando, semblante mas modesto , ingenio mas brillante., genio mas dócil, ni.corazon mas puro y mas derecho. .Ya:en aquella tierna edad daba bien á entender que solo Dios era el único objeto de sus deseos. Todas las diversiones de su infancía se reducían á exercicios de deyocion, que parecian superiores á su niñez; siendo la AGOSTO. DIA VII. 109 Mas frecuente, y la que mas le divertia? el representar | €n- su cuarto las sagradas ceremonias que observaba en la iglesia. A vista de su perfecta sumision y rendimiento 4 la Voluntad de sus padres y de $u ayo , le proponian por mo- delo dla tierna juventud de Vincericia; y considerando aquella su fervorosá devocion , y aquella ardiente caridad €n una edad que apenas sabe sentir -las miserias agenas, Comunmente le nombraban con'el q de santo. Pero aunque los exercicios de devocion parecian ser toda su ocupacion, y eran efectivamente su principal em- Pico, no por eso estorbaron los asombrosos progresos que izo en el estudio de las ciencias humanas. En poco tiem- Po se hizo hábil filósofo, sabio teólógo, docto canonista, no Menos jurisconsulto; estudiando uno y otro'derecho en la Universidad de Padua, donde recibió los grados de doctor €n ambos, y fue reputado por uno de los mas sabios legis- S, canonistas y moralistas desu tiempo. Pero así como - 30 exercicios espirituales no servian de estorbo á los pro- - STesos que hacia en el estúdio; así tampoco su aplicacion al estudio impedia ni desecaba el fervor de su devocion. “Crecia visiblemente cada dia su abrasado amor de Dios,, - Y no eran menos sensibles los progresos que hacia en su tierna y amorosa devocion á la santísima Vírgen. No po- dia mantenerse mucho tiempo en el muñdo una vida tan Pura en siglo tan corrompido. Tardó poco én tómar su partido el santo mancebo; y'como el cielo lo tenia desti- trado para fundar dentro del mismo clero una familia reli- Osa, abrazó el estado eclesiástico. OP DE eE +, Habiendo quedado dueño de sus bienes, por muerte de sus padres , edificó á su costa una especie de capilla ó 2Yuda de parroquia en el lugar de'Rampazo , dotándola Cón un capellán, pará consuelo y alivio de'sus motadores, | Que por distantes de la iglesia parroquial, 'carécián de | asistencil espiritual, y no pocas veces corrian riesgo de | Quedarse sin misa los domingos y días féstivós. _ Estaba tan desterrado el uso de los sacramentos por él desórden de las costumbres, que apenas sé hallaba quien COmylgase dos veces al año aun entré los”qtie Vivian más | arreglados. Renovósé el fervór con él eXempló de ñuéstro | Santo, Su dévocion, su modestis, su asistencia 4 la “ora- Clon , y su frécuencia de sacramentos, todo en ún jóven 110 ANO CRISTIANO. M4 de aquel méritoy de aquella distincion, bastó para refor- mar las costumbres, y para que toda la ciudad mudase de semblante. j O ¡3 E | Por el deseo de imbuirse en el espíritu eclestástico, y de perfeccionarse mas en él, emprendió el viage á Koma, con determinada resolucion deshacer en aquella ciudad una vida retirada y escondida, empleándose únicamente en los mas baxos exercicios de humildad. Pero no le valió; porque su insigne virfud, acompañada de su grande repu- tacion, le descubrieron luego, dándole á conocer por lo ns que era. Quiso verle el papa Julio ll, y reconociendo en ” El señales muy visibles de un extraordinario mérito, y de | una eminente santidad, que algun dia podian ser muy útiles; al bien de la santa Iglesia , le mandó que se quedase en la . córte. No era este precepto acomodado á la inclinacion de Cayetano, que suspiraba siempre por la soledad, para ya- car en élla á solo Dios; pero le fue preciso obedecer. Y no ueriendo el papa que estuviese tan escondida aquella rillante antorcha, le dió un oficio de protonotario partim, -. cipante. No alteró su fervor, ni su espíritu de recogimien- to el ayre de la córte. Habia en Roma una congregacion,' llamada del Amor divino, y fundada en la iglesia de san: Silvestre, cuyo instituto era encender los corazones en el fuego del amor de Dios, y apagar en éllos los incendios del amorprofano. Luego que Cayetano fue recibido en esta piadosa congregacion , se conoció renovarse en élla el zelo y-el fervor, que iban decayendo; restablecióse el. uso de los sacramentos, y se palpó la seguridad y la abun- dancia del fruto, cuando se predica con el exemplo. | o 1 1 Todos estaban impacientes ¡por ver promovido á los” sagrados órdenes á tan. santo como zeloso. ministro ; y aunque él mismo por.una parte deseaba con ardor el sa- cerdocio, por ótra se estremecia su humildad soló con pen- sar en la santidad del ministerio. Sosegó el paga su in- quietud, y dispensándole en los intersticios, le hizo re cibír en tres días festivos todos los órdenes sagrados, has= ta el sacerdocio inclusive. No babia memoria de que en mucho tiempo se. pupjgess visto: servidos los, :altares¿com tanta pureza y con tanto fervor. Comunmente. se decia | que Cayetano en el altay era un serafin y en el: púlpi- to un apóstol, Muerto el papa “Julio , solo suspiró .pof A e E A mn ss 4 AGOSTO. DIA VI. III el retiro. Renunció el oficio que tenia' en la' córte, jun- tamente con la prelatura que estaba anexa á él, deter- minado á emplearse única y enteramente en el exercicio de buenas obras. Luego que se restituyó á Vincercia', se alistó en la congregacion de san Gerónimo , formada so- bré el modelo de la del Amor divino, pero compuésta solo dé oficiales y de gente: popular. No lo llevó á bien su familia ; mas el Santo habia tiempo que estaba muer- to á todos los respetos humanos. Habiendo nacido, por decirlo- así, con un amor como ingénito á la pobreza evan- gélica, profesaba cierta pasion particular á los pobres, que 1ba creciendo al paso que su virtud. Y no pudiendo ce- ñirse su caridad á los estrechos límites de aquella congre- gacion , se extendia á todos los pobres y enfermos de la Ciudad , sin que alguno se escapase al vigilante cuidado de su caritativo zelo. | E Era su director un santo religioso de la órden de santo Domingo , cuya principal ocupacion era modesar los excesos de su fervor, y reprimir las demasías á que le inclinaba su insaciable sed de humillaciones y de aba- timientos, Su contínua asistencia en los hospitales , y aque- lla su fervorosa ansia de servir siempre á los enfermos sé mas asquerosos, renovó el espíritu de la caridad ,[casi apagado en-el corazon de los ciudadanos. A gxemplo de san Cayetano, tanto plebeyos como fobles Competian 4 porfia en la asistencia de los pobres enfermos ; de mane- Ta, que dentro de pocos dias aquellos mismos hospitales, de donde algunos dias antes parecia estar desterrada toda gente de alguna distinción , pasaron de repente á ser las Casas mas frecuentadas de toda la ciudad. , Pero mayor teatro iba disponiendo el cielo á la eso peciosa caridad de nuestro Santo. Ordenóle su prudente irector que pasase 4 Venecia; y Cayetano obedeció sin dar oidos á su inclinacion , niá su repugnancia. Lloró Vin= Cencia la falta de tan virtuoso operario; pero Venecia, adonde ya se habia adelantado la fáma de su nombre , ce* bró su dicha, y le recibió con extremada alegría. Mu- dó de lugar, mas no mudó de 'inelinacion ni de exerci- -Cio. Escogió para su habitacion el hospital nuevo.; hizo tanto bien en él, así por la asistencia á los enfermos ,4co- o por el buen órden que entabló en aquella casa recien fi 112 AÑO CRISTIANO. fabricada, que sin dificultad se le llamó su verdadero fundador. A esto se siguió la reforma géneral de las cos- tumbres, y la conversion de muchos pecadores ; fruto to- do de sus frecuentes exhortaciones y de sus santos exem- plos. A vista de tantos prodigios se persuadió el direc- tor de Cayetano que no era suficiente campo á su zelo el de una ciudad particular, y que sin duda le desti- - naba el cielo para servir á la Iglesia universal con modo mas dilatado y mas glorioso. Con este pensamiento le en- vió 4 Roma, donde se unió mas estrechamenteque nun- ca con los principales miembros de la congregacioh del Amor divino. Eranlo Juan Pedro. Carrafa, obispo á la sazon de Teati, vulgarmente llamada Tieti, que despues fue papa, con el nombre de Paulo IV., Pablo Consiglig- | la, re, de la ilustre casa de Ghisleri y Bonifacio de Co gentil-hombre Milanés. Con estos virtuosos personages estrechó amistad nuestro Santo ; y conferenciando con éllos sobre los medios de reformar muchos abusos, y de remediar la relaxacion que se había introducido en el és- tado eclesiástico , resolyió fundar una religion de clé- rigos reglares, tomando por modelo la vida de los após- toles. 2 cion , acudieron aF papa Clemente VII, suplicándole los admitiese la dimision de sus beneficios y de sus empleos, y pidiéndole su proteccion para la execucion de un pensa- miento que consideraban tan útil á la universal Iglesia. Tu- vo el papa gran dificultad en tedo, pero principalmen- te en consentir que Carrafa renunciase su obispado; y los cardenales la tuvieron mucho mayor en aprobar ua instituto, que no solo se despojaba de todo género de fon- dos y de rentas, como los religiosos franciscos , sino que obligaba 4 todos los que le profesasen 4 no pedir limosna de modo alguno, abandonándose total y enteramente á la divina Providencia, Pero así Carrafa como Cayetano re- presentaron con tanta energía y solidez la conformidad de esta, manera de vida con la que habian profesado los após- toles y, los primeros discípulos de Cristo, que obtuvie- “roy, en fin, la aprobacion de aqueladmirable instituto, qué en estos últimos tiempos renueva el espíritu, y el mas pel” Era el intento grande , y árdua verdaderamente la: empresa ;. pero llenos de confianza en la pureza de su inten- A A E E AR y AGOSTO. DIA VII. 113 fecto desasimiento de los primeros siglos de la Iglesia. El dia, pues, 14 de setiembre del año de 1524, san Cayeta- no y sus tres ilustres compañeros , despues de haber re- nunciado todos sus bienes, cuya mayor y mejor parte to= có á los pobres, hicieron sus votos en la iglesia del WVa- ticano en manos de monseñor Juan Bautista Bonziano, Obispo de Caserta, datario apostólico y diputado del Pa= Pa para esta tierna funcion. Habia ya aprobado su San- tidad con grandes elogios el nuevo instituto baxo el nom- bre de Clérigos reglares, en una bula expedida en 24 de junio del mismo año de 1524. Despues que hicieron sus votos eligieron por superior 4 Carrafa; y porque el Papa quiso absolutamente que mantuviese siempre el tí- tulo de obispo de Teati, se llamaron Teatinos los nuevos religiosos , conservando despues este nombre , que toma- ton de aquella ciudad. | ] Como el zelo de aquellos varones apostólicos tenia por Primer objeto la indevocion y la ignorancia en los ecle- Siásticos , el desórden de las costumbres en los legos, la negligencia del culto divino en las iglesias, y la poca afi- cion á la frecuencia de sacramentos en todos, fue el fin - de su instituto, lo primero, restaurar la pureza de cos- tumbres , el amor al estudio, la circunspeccion y el por- te arreglado en el cuerpo de la clerecía ; lo segundo; ex- tinguir en él la codicia, P"renovar el desinteres , amol- - dándole al espiritu y 4 la perfeccion de la pobreza apos- tólica: lo tercero, restituir la decencia y aun la magnif- Cencia 4 los templos, resucitando al mismo tiempo aquel -€spíritu de respeto y de religion que debe animar todas as ceremonias exteriores de la Iglesia; lo cuarto, purgar el púlpito ó la cátedra de la verdad de las baxezas, de 0S abusos y de las profanidades que se habian introdu- cido en élla; lo quintó , perseguir en todas partes las nue- Vas heregías, asistir á los enfermos hasta la sepultura , y ACompañar los reos al suplicio... ' | - Así Roma como toda Italia experimentaron luego los electos de aquel admirable instituto , cuya alma era nues- tto Cayetano. Atraidos del olor de su virtud y de la de us compañeros , acudieron muchos á alistarse en la nue- Va religion, comenzándose á llamar teatinos, no sola= mente los que la profesaban, sino todos e Ea eclesiás- 114 AÑO CRISTIANO. ticos devotos que hacian vida algo mas exemplar. Concu- rrió tanto número de pretendientes, que fue preciso bus- car otra casa mas espaciosa; y así se establecieron en el monte Pincio, de donde el año siguiente los obligó tam- bief'á salir la violencia de las tropas del Emperador, des- pues que tomaron á Roma por asalto. Saquearon la casa, y maltrataron á los padres; pero sobre todo, á san Ca-' yetano, á quien dieron tormento por instigacion de un sol- dado, que habiéndole conocido en Vincencia , le suponia ahora tan poderoso como entonces. Despues de tan crue- les pruebas salió de Roma descoyuntado todo el cuerpo, con sus compañeros, todos con el breviario debaxo del bra- zo, vestidos de unas pobres sotanas; y habiéndose em- barcado en el puerto de Ostia , dieron fondo en Venecia. Recibiólos la Señoría con veneracion , y los alojó en san Nicolas de Tolentino; pudiéndose decir , que aquí nació segunda vez aquella sagrada familia. 4 -——Concluidos los tres años del gobierno de Carrafa , sin atender á los ruegos ni á las lágrimas de Cayetano, fue electo por superior de una congregación que le reconocia por su fundador y por su padre. Los cuidados del nuevo empleo en nada disminuyeron sus desvelos por el alivio de los pobres extraños. Era la misma su asistencia á+kos hospitales; pero nunca resplandeció mas su ardiente ca- ridad, nunca se. hizo admirar*has de todo el pais que en la peste que traxeron los navíos de Levante. En todas partes eran asombrosoos los frutos de su zelo, “sostenido con la opinion general de su virtud. Luego que se dexó ver en Verona, donde desgraciadamente se había - introducido la discordia en el cuerpo de la clerecía, in- troduxo en él la tranquilidad juntamente con la reforma» Enviado á Nápoles de órden del Pontífice para fundar en aquella ciudad una casa de su religion , aceptó el sitio 4 alojamiento que le dió el conde de Opido; pero nunca le pudo reducir á que admitiese los fondos y las rentas quele señalaba, alegando ser contrario á la perfeccion de pobreza que habia profesado. Los frutos de la nueva fundacion fut” ron los mismos en Nápoles que habian sido en Roma, en Ve* necia y en Verona. En todas partes donde estaba Cayetan0 entraba con él la reforma de las costumbres, y mudaba de semblante el pueblo, el clero, la nobleza y los magistrados- « - «<< - > eS - AGOSTO. DIA VIL 115 El papa Paulo II. , que sucedió á Clemente VIT., elevó á la púrpura á Juan Pedro Carrafa ; lo que añadió mucho lustre 4 la nueva congregacion. Mientras tanto nuestro Ca- yetano, no menos atento 4 conserva la pureza de la fe, que á restituir la santidad de sus costumbres en fuerza de su vigilancia, descúbrió en Nápoles tres hereges disfraza- dos, que con el especioso sobrescrito de virtud y de re- forma sembraban en aquella ciudad las perniciosas nove- dades del luteranismo. Viéronse obligados á retirarse de élla Valdés, Mártir y Ochin, porque no quisieron conver= tirse; y aquella gran ciudad debió al zelo de nuestro San= _ to la dicha de preservarse del contagio de la heregía. A im- pulsos de su mismo zelo se vió precisado á repetir mu- Chos viages 4 Roma, á Venecia y al Vicentino, con suce- so igualmente feliz en todas partes, sin que en medio de tantas agitaciones se alterase un punto su recogimiento 1n- terior, su devocion particular ni su penitencia. Antes bien Parece que crecia con sus ocu paciones el tierno amor que profesaba á Jesucristo y 4 la santísima Vírgen. Abrasa- do en él su corazon, nunca pronunciaba el dulce nom- bre de Jesus sin añadir el de María. Entrando en la iglesia de santa María la Mayor la vi- gilia de Navidad para pasar en élla la noche, luego que se puso en oracion se le dexó ver el niño Dios en el mismo estado que tenia al tiempo de su nacimiento. Estrechóle en sus brazos la santísima Vírgen, y al punto le pasó á los de Cayetano, cuya alma quedó como inundada en con- Suelos celestiales ; pero de una manera inefable , segun él mismo lo declaró. Despues de este insigne favor parecia DO vivir ya ni alimentarse sino del fuego del amor divi- no, cuyos incendios le salian continuamente al semblan- te. Perpétuamente maceraba su carne con un santo rigor, y nunca se quitaba el cilicio sino para despedazarse á azo- EN con disciplinas de hierro , pasando muchas veces no- es enteras en estos sangrientos exercicios. Su ayuno era - Contínuo; ninguna ocupacion exterior interrumpla su Ín-. tima union con Dios; y alguna ve: se le vió seis y siete horas seguidas en oracion extático 'inmoble. Pero aunque Estos favores parecian elevarle á una condicion superior b la comun de los mortales , no por eso le hacian insensi- le 4 as calamidades públicas. Añigíanis sobre todo las 7 2 y" 1] 116 AÑO CRISTIANO. persecuciones de la Iglesia, despedazada con las nuevas he- regías. Hacia incesantes oraciones, imponía ayunos á sus hijos ; y es verisimil que el vivo dolor que le causaban los males públicos, le abrevió los dias de la vida. Con los mi- lagros que Obraba crecia cada dia mas la opinion de su santidad. Rompiósele un hueso cerca del talon á uno de sus religiosos, y se le formó una apostema tan perjudicial, que los cirujanos determinaron cortarle la pierna. Rogóles san Cayetano que dilatasen la operacion hasta el dia si- guiente, y pasó una parte de la noche haciendo oracion en el cuarto del enfermo. Acabada ésta, quitó la venda del pie, besó la llaga, hizo sobre élla la señal de la cruz, y cuando acudieron los cirujanos por la mañana para hacer su peligrosa operacion, hallaron el pie tan sano como si jamás hubiera padecido cosa alguna. | Habia mucho tiempo que la salud de nuestro Santo se iba debilitando visiblemente, sin que por eso desmayase su fervor, hasta que arruinada en fin al peso de sus apos- tólicos trabajos y de sus grandes penitencias, cayó mor- talmente enfermo. Quiso el médico que se acostase en un colchon; pero el Santo exclamó luego: Mi Salvador es- piro en una cruz; bueno será que á lo menos muera yo so- bre la ceniza, Con efecto: en este estado de penitencia, re- cibidos los últimos sacramentos, y habiendo exhortado á sus hijos á que nunca sufriesen la menor relaxacion en la perfeccion de su instituto , entregó dulcemente su espíri- tu al Criador en Nápoles el dia 7 de agosto del año 1547, á los sesenta y siete de su edad, y á los 23 de la funda- cion de su órden. Enterróse el santo cuerpo con grande so- lemnidad en su iglegia de san Pablo de Nápoles, donde se conserva hasta el dia de hoy con la mayor veneracion. Por los grandes milagros que obró en vida, y por los que se aumentaron despues de su santa muerte, el papa Urba- no VIII. le beatificó en el año de 1629; y en el de 167 el papa Clemente X., precediendo las formalidades aco tumbradas, le camonizó y puso en el catálogo de los san- tos. Cada dia se está experimentando lo mucho que pue- de con Dios san Cayetano; siendo el mejor testimonio las maravillas que obra el Señor por su intercesión. A élla de- bieron en el año de 1660 los serenísimos Elector y Electriz de Baviera su hija primogénita María Ana Victoria, que rat” A AGOSTO. DIA VIL 117 Casó despues con el señor Delfin; y en reconocimiento de - este beneficio la señora Electriz envió á cuarenta casas de padres teatinos un niño de plata , como se ve en su igle- “sia de París y en las de Italia. ) La misa es en honor del Santo, y la oracion la siguiente, Deus , quí beato Cajetano con- Fessori- tuo apostolicam vivendi formam imitari tribuisti ; da no- bis, ejus intercessione et exem- Plo in te semper confidere y et, Sola colestia desiderare: Per D FPINUM NOSTTUM 0. Ñ 10) Dios, que á tu confesor el bien- aventurado san Cayetano le con- cediste que,imitase la vida de los apóstoles, concédenos , que asisti- dos de su intercesion, y animados con su exemplo , pongamos siem= pre en vos toda nuestra confianza, y solamente suspiremos por los bie- nes celestiales: Por nuestro Señor,. La epístola es del capítulo 31. de la Sabidurta. Beatus vir, qui inventus est si- ne macala, et qui post aurum non abiit , nec speravit in pecunia et thesauris. Quis est hic, et lau- dabimus eum? fecit enim mirabi- lia in vita sua. Qui probatus est in illo, er perfectus est , erit 11li gloria eterna: qui potuit trans- gredi, et non est transgressus, facere mala, et non fecit : ideó stabilita sunt bona illius in Do- mino, et elegmosynas illius enar- rabis omnis Ecclesia sancio- yTUM, “7 Mo: NOTA. + Fue autor del libro que se llama » Sabiduría Jesus, hijo de Sirach, Dichoso el hombre que fue ha- lado sin mancha , y que no co-- rrió tras el oro, ni puso su con- fianza en el dinero, ni en los te- soros. ¿Quién es éste, y le ala= barémos ? Porque hizo cosas ma- ravillosas en su vida. El que fue probado en el oro, y fue halla- do perfecto , tendrá una gloria *eterna : pudo violar la ley , y no la violó ; hacer mal, y no lo hi- zo. Por esto sus bienes están se- guros en el Señor, y toda la con- gregacion de los santos publicará sus limosnas. Pap nn. clesiástico ó de la que proponiéndose » por, modelo á Salomon, se aplica como él á recomendar »el estudio de la Sabiduría, dá nos instrucciones lle- »nas de piedad. Fue hombre de vastísima sabiduría, y re- »putado por uno de los mas hábiles de su tiempo. A3 Min. 118 AÑO CRISTIANO. REFLEXIONES. e aquel patrimonio suyo que puso en sus manos la ¡de los fielés? ¿no es esta aquella loca vanidad que con tanta razón contó el Profeta en el número de las abo- minaciones que se cometen en el templo? ¿no es aquella pobreza de entendiinientó, aquella ridícula lócura “que, como dice el Sábio , causa horror, y se hace insufrible á todo hombre de razon? ¡Que unas personas que el mismo Dios separó del montommde las demas, poniéndolas aparte y escoyiéndolas como para sí, intimándolas que su reyno no es de este mundo, se hayan de ocupar solamente en todo lo que puede contribuls al engrandecimiento de su » 7 A A A A E POP E O ORO xxx S AGOSTO. DIA VII. rg familia f ¡que unos hombres cuya renta se compone toda de las rentas de los fieles, y á quienes muchas veces no, les da el altar lo suficiente para su manutencion se hayan de negar á sí mismos lo mas necesario por dexar á sus so- brinos, y tal vez á los extraños con que sustentar lo su- pérfluo! Hombres, cuya sórdida avaricia la llevan re- presentada en la indecencia del vestido; hombres mas ham- brientos de su estipendio que el seglar mas codicioso; hom- es siempre mas y mas duros con los pobres ,. no menos + Que consigo mismos; ¡qué no hacen para ahorrar y para | ganar en todo! ¿Pero qué fin llevarán en tan ruin como + vergonzosa economía? Ningun otro que el de aumentar á Costa suya un capital, de que éllos no se han de aprove- Char, y solo ha de servir para fomentar la profanidad de los que estan deseando su muerte, pareciéndoles que ya tarda demasiado el verse dueños de sus infelices ahorros. El evangelio es del capítulo 6. de san Mateo. Ln illo tempore dixit Jesus dis- cipulis suis: Nemo potest duobus inis servire: aut enim unum En aquel tiempo dixo Jesus á sus discípulos :*Ninguno puede servir - á dos amos; porque ó aborrecer odio habebit , et alterum diligerz úno, y amará al ótro , Ó sufrirá al. aut unum sustinebit , et alterum úno, y al ótro le despreciará. No contemnet. Non potestis Deo ser- podeis servir á Dios y á las rique— vire, er mammoñe. Ideo dico vo- zas. Por tanto os digo no seais 'so- bis, ne soliciticsicis anime ves-. lícitos de lo que habeis de comer: tie, quid manducetis, meque cor- para mantener vuestra vida, ni de | | Pori westro, quid induamini. Non- con qué habeis de 'véstir 'vnestro > mé'anima plus est quam'esca ='es * cuerpo. ¿Por ventura la vida no es - corpus plus quam vestimentum? — mas.que el alimento , y el cuerpo Respicite volarilia coli, quopiam mas que el vestido? Mirad las aves mon serunt, meque metunt , neque . del ayre , las cuales, no siembran, gant in horrea, et Pater ni siegan, ni llenan; . . . tis pascis illa, ha 37 yes . 4 2 DOS, mi luris. estis illis? ta. | test adjicere ad staturam suam puede cón to cubitum unum? Er de vestimento. un codo á qual soliciti estis? Considerate - tomáis ilia agri quomodo crescunt: non ' sidefad laborant”, neque ment, Dico au- campo: no trabajan ni hilan. Con ' tem vobis , quoniam nec Salomon todo eso os digo, que ni Salomon H 4 120 - in omni gloria sua coopertus est sicut unum ex istis. Si, autem fenum agri, qubd hodie, Ei cras in clibanum mittitur, y Deus sic vestir, quo magis' vos, modice fidei * Nolite ergo so- liciti esse , dicentes: Quid man- ducabinitiss aut quid bibemas, aut quo. operiemur? Hac enim omnia gentes inguirunt. Scit enim Pater vester, quía his omnibus indigetis. Querite ergo primum regnum Del , et. justitiam ejus, et hac omnia adjicientur vo “e a + f Na, AÑO CRISTIANO: con toda su gloria está vestido co- «mo uno de éllos. Pues si Dios yiste de ese modo el heno del campo, que hoy es, y mañana se echa en el horno, ¿cuánto mas á vosotros, hombres de poca fe? No querais, pues, tener pena diciendo, qué co- merémos, Ó qué beberémos ,ó con -Qué nos vestirémos; porque seme- “«Jantes cosas son las que procuran los gentiles. Sabe, pues, vuestro Pa- - dre que teneis necesidad de todas estas cosas. Buscad, pues, primera= mente el reyno de Dios y su Justi- . buscarlas, EEE "MEDITACION. _De la confianza en Dios. UA a i125] 6 bre “1 aio “PUNTO PRIMERO. A cia, y tendreis todas estas cosas sin | | a que todos, por decirlo así , seríamos HDD derosos si nuestra confianza en Dios fuera viva, constan- te y perfecta. Fáltanos lo que debemos. menester , solo | porque nos, falta la fe. Son desatinadas nuestras peticio, . nes , y nuestras oraciones son. ineficaces, porque es. poca. ó, ninguna nuestra. confianza en Dios. Los sábios del Munox do cuentan con su: prudencia ; los ricos con: su oro; los. jóvenes con su edad ; los robtistás con:su salud; parecién=> doles que estos son: firmes y.:sólidos fuadaméntos. Tiéne=" se to: a confianza en“el favor“delos grandes, en la au=" toridad delos p 'otectores, En tro de los ami de suerte, qué parece estamos persadid os 4"que Para na da heínós menester 4 Diós, ¿Con quién apenas se a | "Cada di dea la. Ped 10S la insú etc yl infidelidad” e criaturas, sin que por eso se. lisminuya la con- fianza que colocamos ca No por eso nos desengaña- - mos, ni dexamos de volver :4 apoyarnos en aquellas mis-.. mas Cañas que tantas Mec doblaron, y. tantas se hi-. cieron: ió en nuestras manos, ¿De dónde nacerá que : ” AGOSTO. DIA VII. 101 confiemos tan poco en aquel Señor, cuyo-poder es inmen- so, infinito, y cuya fidelidad tenemos tan experimentada? ¿de dónde nacerá que estando como naturalmente sem- rada esta virtud en nuestros corazones, como se nota aun en lós mas impíos, los cuales en los peligros grandes, en los accidentes repentinos levantan las manos al cielo, imploran la proteccion de Dios con cierto indeliberado movimiento; de dónde nacerá que no obstante este natu- ral instinto nos cuesta tanto trabajo el colocar en el Cria- dor toda nuestra confianza? Como esto es absolutamente “ ageno de toda razon, no es posible señalar alguna de ello, $ Lo único que se puede decir es, que jamás hemos consi- derado las muchas que tenemos para hacer todo lo con- trario ; que es mucha nuestra falta de fe , y mayor la del -amor á nuestro Dios; y que nuestra conciencia nos, está. . Contínuamente reprendiendo nuestra tibieza , nuestra in- gratitud y nuestra infidelidad. No cesamos de desagradar á Dios, de desobedecer su voluntad , de menospreciar su ley y sus preceptos; esto es lo que debilita y lo que en- teramente apaga nuestra confianza en el Señor, Descon=. fiados de su bondad acudimos á cualquiera Ótro; y si des- pues de haber experimentado la insuficiencia ó. la infide-- idad de las turas, recurrimos al Criador, lo hace- mos por fuerza ó por desesperacion; y aun entonces con. duda y con desconfianza. ¡A vista de esto nos admiramos, posun nos quejamos de que el Señor no. nos oiga! Antes, ien «sería una especie de milagro si. viéndonos en esta. disposicion nos alargára su benéfica mano... | * PUNTO SEGUNDO. EA ai Cani que verdaderamente es muy extraña la con- tradiccion que se observa entre nuestraw4e y Muestra con, ducta. Todos estamos convencidos dejque Dios es.el au: tor y el orígen de todos los bienes ,,Y que 4 sola su bon- dad debemos todos los dones que recibimos , y todos los asiste nuestra falta 122 AÑO CRISTIANO. diéreis, y estad seguros de que sin otra diligencia lo reci- biréis. Empéñanos Dios su palabra; esta es la mayor fian- za de todo lo que nos promete; élla sola ciertamente de- biera bastar para hacer inmoble nuestra confianza; despues de esta seguridad parecia inútil por parte de Dios cual- quiera otra precaución. Con todo eso , como la obligacion del juramento se reputa entre los hombres por mayor y mas sagrada que todas las demas, quiso el Señor añadir es- ta obligacion á su palabra para que estuviésemos mas cier- tos, dice san Pablo, de la inmutable firmeza de sus pro- mesas. ¿Serán ya menester otras pruebas? ¿serán menester motivos mas poderosos, razones mas fuertes para desper- tar nuestra esperanza, para asegurar nuestra confianza, y para resucitar nuestra fe? ¿no es gran dicha nuestra que por acomodarse Dios á nuestra flaqueza se digne jurar por- nuestro amor? ¿pudiera darnos mayor prueba de la since- ridad con que desea concedernos todo lo que nos promete? O nos beatos, dice Tertuliano, quorum causa Deus jurat! *d miserrimos, si nec Deo juranti credimus! ¿Cuál, pues, debe ser la firmeza de una confianza asegurada sobre tan-' tas obligaciones? ¿qué tranquilidad y qué calma no deben: producir en nuestros corazones unas esperanzas tan bien fundadas? ¿cómo 'es posible que haya todavía accidentes que nos espanten, pérdidas que nos desesperen , resolucio- nes que nos asusten, teniendo á un Dios que nos ofrece, y nos asegura su proteccion y su asistencia? Con todo eso,.. . es mucha*véerdad que la: desconfianza y el temor reynan' casi universalmente en los eorazoñes. +00 0000 do - Estoy, Dios mio, tan persuadido á que velais sobre los que confian en vos, y á que nada puede faltar á quien era en.yos todas las cosas, que estoy resuelto á dexar desde aquívadelante en manos de vuestra providencia :to- das mis inquietudes y todos mis cuidados. Podrán los hóm-. bres despojarme Ué+los bienes y de la:honra; podrán “las enfermedades debilitarme las fuerzas; podré yo mismo ser” tan infeliz que pierda 1 uestra gracia por el pecado ; pero: jamás perderé la esperanza, conservaréla hasta el último momento de mi vida; entvano procurarán arrancármela ' los mayores esfuerzos de'todos los demonios del infierno: - In te, Domine”, speravi”, non confundar in eternum. AGOSTO. DIA. VIL 123 JACULATORIAS. Domine, non confundar , quoniam invocavi te. Salm. go. No, Señor, nunca seré confundido, porque invoqué tu san= to nombre. In te, Domine, speravi, non confundar in ceternum. Salm. 30. Confié, Señor en tí, y no seré confundido eternamente. D BRO POS TEO: ios mio, como yo esté sujeto á ti, decia el santo Job, yo desafiaré osadamente á todos mis enemigos: Pone me justa te, et cujusvis manus pugnet contra me. No permitais que me aparte de tu lado, y ninguna cosa será capaz de alterar mi confianza. Todo está lleno de lazos y de esco- llos; vivimos en un pais enemigo; en el mismo trono na- cen las adversidades y las cruces; dentro de nosotros mis= mos tenemos un manantial inagotable de miserias y de disgustos ; los males han inundado toda la tierra. Con to- “do eso, por espantoso que sea este diluvio de enferme- dades, de males y de miserias, no me espantarán , Dios mio, exclama el Profeta , porque tú estás conmigo: Non timebo mala, quoniam tu mecum es. Tengamos esta gran confianza en Dios, y presto serémos asegurados. Pobre viu- da, sin arrimo,sin proteccion, cargada de familia, y acaso tambien de deudas, abatida, despreciada , perseguida; acude á Jesucristo, pon en él toda tu confianza, y él será: seguramente tu asilo, tu protector y tu apoyo. Infeliz ofi- cial, que no tienes á quien volver los ojos en el mundo, acude á Jesucristo con entera confianza, y en él lo en- contrarás todo. Numquid non ego melior tibi_ sum, quam decem filii? Ten en Dios una confianza sin límites, sin me- dida, y en todos cuantos accidentes desgraciados te su- cedan clama luego con los discípulos: Domine, salva nos, erimus. Señor, si tú no me salvas, perezco. No confies en os amigos, ni en tu industria ; y aunguemo debes omitir aquellos medios que dicta la prudencia humana , siempre has de contar con la asistencia de cielo. : 2 La divina Providencia, dice san Francisco de Sales, solo dilata su socorro para aviyar mas nuestra confianza, Si no siempre nos concede nuestro Dios lo que le pedimos, es porque quiere tenernos cerca de sí para que le inste- mos , le estrechemos, le importunemos haciéndole una 104. AÑO CRISTIANO. amorosa. violencia : confiar en Dios cuando nos llena de consuelos, de prosperidad y de abundancia , cualquiera lo sabe hacer; pero arrojarse enteramente en sus brazos en- tre las borrascas y las tempestades, eso es propio de sus hijos, Pon en práctica esta importante máxima; cuando te suceda alguna cosa molesta, dificil, peligrosa , éntrate en tu cuarto, arrójate á los pies del crucifixo , y ponien- do toda tu confianza en la bondad del Salvador, implo- ra su gracia y su asistencia. Evita en cuanto te sea posi- ble todo ayre de tristeza, de desesperacion y de queja “que muestre desconfianza; y el mismo espíritu de confian- za has de procurar inspirar á tus hijos y á toda tu fami- lia. Vuelvo á decir que solo con tener fe seríamos en cier- ta manera todopoderosos. | (OLI IA RITOS) DIA OCTAVO, San Ciriaco, Largo y Smaragdo, e? mártires. Mos que el emperador Diocleciano asoció en el im rio á Maximiano Hercúleo, que habia nacido en Sirmich el año de.286, y luego que llegó á Roma el nuevo Empe- - rador, deseoso de acreditar su reconocimiento á su insigne bienhechor con alguna demostracion correspondiente, le regaló con un magnífico palacio para el uso de sus ba- ños que desde los cimientos hizo levantar á su costa, el que despues se llamó /as Termas de Diocleciano, y siem- ¿pre se repútó por el mas bello monumento de la magni- icenc mana, Siendo todo el empeño del nuevo César - lisonjear el gusto del viejo Diocleciano, conoció no podia hacerle lisonja mayor que perseguir cruelmente á los cris- tianos, á quienes él profesaba tambien un furioso ódio «personal. Y considerando que la sangre de los mártires, en vez de exterminarlos p cia fecundo riego que multipli- caba su número, resolvió perseguirlos con otro nuevo gé- nero de suplicio, tanto ma: uel, cuanto mas prolonga- a e A ci e o ATACAN A A A e o ió » - AGOSTO. DIA VII. 125 do, 4 cuya sorda violencia consumiéndose en la obscuri- . dad, se extinguiria el nombre cristiano en todo el ámbito del imperio. Ordenó , pues, que aquel soberbio edificio se erigiese á costa del sudor de los cristianos, y á todos los condenó á que trabajasen en aquella obra. : - Era espectáculo verdaderamente digno de la admira- cion del cielo ver aquel prodigioso número de confesores - de Cristo cavar los cimientos , acarrear la tierra, llevar el agua, arrastrar piedras de enorme corpulencia , y to- do esto sin el menor alivio; pues como el fin era que to- dos pereciesen, apenas se les daba el sustento precisó pa- ra mantenerse. Con razon se puede decir que aquel sober- bio edificio fue obra del sudor de los mártires; y acaso por eso, habiendo perecido tantos ótros, ya por los in- cendios , ya por la voracidad del tiempo, éste solo se con- serva hasta el dia de hoy, convertido en una suntuosa iglesia con la advocacion de nuestra señora de los Ange- les, que poseen los exemplares padres cartuxos. Durante esta persecucion habia en Roma un caballe- ro llamado Trason, cristiano encubierto y hombre pode- roso, que compadecido de lo que padecian los santos, de terminó socorrerlos y aliviarlos en sus miserias. Parecié- ronle muy á propósito para instrumentos de su generosa caridad Ciriaco, Largo y Smaragdo, cristiañios zelosos, y todavía encubiertos , á quienes habia reservado el cielo para consuelo de aquellos pobres y afligidos fieles. Comu- nicóles su intento, y les encargó el cuidado de llevar sus limosnas á los cristianos que trabajaban en aquel edificio. ra comision peligrosa, y conocian muy bien nuestros Santos todo su riesgo; pero el zelo y la caridad los ani- mó á encargarse de élla. Mezclábanse intrépidamente en- tre aquellos ilustres confesores ; socorrian con liberalidad sus necesidades; y aprovechándose diestramente de la Ocasion, animaban su desaliento, y los alentaban á la per- severancia. Informado de su valor el: papa san Marceli- endo la emi- Y » A Ea . nO, quiso ver 4 nuestros Santos; y Teconoci diácono de la iglesia romana á san Ciriaco para propor- Cionarle á que pudiese tambien atender mas eficazmente á las necesidades espirituales de los fieles. : Elevado á la nueva dignidád, dió todo el lleno al sa- ente santidad de aquellos di os , ordenó de 1267 - AÑO CRISTIANO. - grado ministerio. No le cedian en zelo ni en fervor Lar- go y Smaragdo; por lo que muy €n breve todos tres re- recibieron el premio de su.caridad y de sus trabajos. Co* giéronlos de repente cuando iban cargados de víveres y - de limosnas para repartirlas entre los cristianos, y Con- ducidos 4 la cárcel, fueron condenados á trabajar con éllos en las Termas. . Es inexplicable el gozo de nuestros Santos cuando los intimaron la sentencia. Parecíales que ya tardaba el dí- choso momento en que habian de tener parte en las fa- -tigas y miserias de tantos confesores de Jesucristo; aumen- tando su alegría la esperanza de coronar los trabajos y la vida con la gloria del martirio. Con el ánsia de conseguir esta gracia eran cada dia mayores los esfuerzos de su Ca- "ridad y desu fervor. Luego que se vieron mezclados en- tre aquella santa y venerable tropa de siervos de Dios, fue todo su anhelo aliviar á todos el trabajo , y cargarse en gran parte del que tocaba á cada uno en particular. No solo cargaban con el cuezo para llevar la tierra, y arrastraban el carro para portear las piedras , sino que en viendo alguno de sus hermanos, ó sin fuerzas por la ve- jez, ó desmayado por la debilidad, ú oprimido con el pe- so, al punto se le echaban á cuestas, y tomaban de su cuen- Hue les correspondía. Llevaba á cuestas una pe- P má _Admiró á los mismos ministros una caridad tan he- róica, y no acababan de ponderar su asombro al ver la modestia, el agrado y el anhelo con que aquellos héroes se empeñaban en aliviar á sus hermanos. Pero notando sobre todo aquella alegría con que se mostraban insensi- bles á tan insoportables trabajos , llegaron á creer que los infundia esptcira alguna fuerza y virtud Solrieadia dl Die- ron parte 4 Maximiano de gu admiracion y del motivo AGOSTO. DIA VIT, 133 tuvieras fe, ya hubieras dexado esos ilícitos gustos ; pues yo te digo que si hubieras dexado esos gustos ilícitos, sin duda tendrias fe. Admirámonos de que muchas perso- nas, por otra parte de bastante entendimiento, desba- rren obstinadamente en errores de la religion, hasta de- fenderlos como dogmas. Desenvuélvanse bien los miste- Tios de su corazon; cúrenlos de sus ilusiones, -y se verá que á la mudanza del corazon se sigue inmediatamente la conversion del entendimiento. Es cierto que las nieblas y las nubes se forman en el ayre; pero todas provienen del agua que está sobre la superficie de la tierra. La heregía reside en el entendimiento; pero su orígen y sus progre- sos nacen del corazon. Comiénzase á dudar desde que se comienza á vivir mal; el primer paso para no ser buen Católico, es comenzar á ser mal cristiano. El curso de la fe sigue por lo comun el de las costumbres; cuando éstas se estragan , aquélla se pierde.ó se debilita, No queremos Que sea verdad aquello que nos incomoda, cuando se si- gue un camino mas facil y de mayor conveniencia. El Corazon esclavo de la pasion presto corrompe y engaña al entendimiento. De la duda se pasa facilmente al error; Y ¡una vez que el orgullo, la impureza, la. avaricia, la venganza dominaron el terreno, ya no se aplica elienten= dimiento á combatir sus ilusiones, sino á sostenerlas y se- guirlas. ¡O buen Dios, á cuántos y de cuántos errores desengañaria un poco de reflexion en un punto que tanto hos importa! En tan deplorable disposicion las verdades as terribles de la fe se consideran, como preocupaciones de la infancia y de la educacion. Enteramente corrompi- O el entendimiento por la malignidad del corazon, se Constituye juez soberano de la fe, y solo toma el voto á Os sentidos. Recíprocamente el entendimiento defiere Ciegamente á las inclinaciones naturales del corazon; y el corazon. profesa igual deferencia 4. las Jucesonaturales del entendimiento por escasas y por: limitadas .que sean, Todo Se que no alcanza la, razon natural es condena; do; nada se cree sino lo que se sujeta á la jurisdiccion de Sus: ideas. Mútuamente se sirve úno 4 ótro:el corazon y el Entendimiento, Despues de esto, nos admiramos de que.en todos tiempos broten tantos errores y tántas sectas á cual Mas perniciosas. Búsqueselas. ghorigen, ¡quejes muy facil 3 134 AÑO CRISTIANO: de encontrar, y se hallará que no tuviéron-otro principio todas las heregías. Y aun se puede añadir que la diferen- cia de dogmas nació de la diversidad de las pasiones. Los heresiarcas 6 los caudillos de aquéllos, cuyos desvaríos está llorando la Iglesia tantos años ha, imprimieron el carácter de su genio y de:sus inclinaciones, Ó. por mejor decir, comunicaron sus pasiones á la secta que producian. Efecto fue de orgullo «su rebelion contra la Iglesia y su furor contra las verdades de la fe ::los nuevos sistemas de religion lo fueron de su ambiciosa arrogancia; y toda la basa, todo el cimiento de su moral salió de la cantera de su disolucion. ¡O mi Dios, y cuánto importa conservar la pureza de las costumbres si se quiere conservar la pu- reza de la fe! 4] | PUNTO SEGUNDO. que el mas infeliz de todos los estados es el de un cristiano que cree poco. La escasa luz que le ha quedado, le basta para perderse, y no le basta para sal- varse. Manteníase libre la fe cuando los primeros cristia- nos, estaban. aprisionados, y ahoraque están libres, gime la fe aprisionada. Esto nace de que: las pasiones ocuparon el lugar de los tiranos. ¿De qué proviene la extrema, la _lastimosa negligencia'en todo lo que pertenece al negocio de la religion? De que la fe está apagada.: Es la pasion, apoderada ya de un corazon medio derretido con la rela- xacion y la. pureza,.como el puto á:un leño verde; levanta un humo-espeso que ofusca la:razor , Y no la dexa ver los objetos sobrenaturales; pues aun en los materiales y sensibles nos ciega la pasion. ¿Qué: mara- villa.es que no nos dexe percibir los espirituales y divi- - A ello mismo que retrae 4 los malos, atrae 4.105 buenos; loque ofende á los disolutos, consuela: 4 los vit” tuosos:;' éstos novdcaban de admirar lo que aquéllos no pueden creer. La Eucaristía, la Encarnacion, la,mutrte de un hombre Dios todos aquellos grandes misterios ; €2 que encuentra tanta dificultad la fe de los málos:cristia- nos, 'inflaman mas y mas el amor de los arreglados y de los fergotosos. Dices que no puedes comprender que: 05 se-abatiese hasta acerse hombre ' por la salvacion la > + AGOSTO. DIA VIII. 135 de aquellos mismos hombres que tan mal se habian de portar con Dios; pero sí tú lo comprendieras, ¿sería ma- ravilla tan digna de admiracion? Si Dios no pudiera ha- cer mas que lo que nosotros podemos concebir, ¿sería Dios? Si el sér,. que es propio de solo Dios, fuera accesi> ble 4 la débil y limitada comprension del entendimiento humano, ¿sería un sér infinitamente perfecto é infinito? Quiso Dios darse á conocer al hombre únicamente por medio de las luces de la fe; no hay otra senda para la salvacion ni otro camino para la gloria eterna. ¡Y des- pues de esto se sentirán grandes dificultades en creer lo ue revela Dios! ¿Pero qué trabajo puede costar el ren- ir nuestro entendimiento , el sujetarle como esclavo á la obediencia de Jesucristo? ¡Mi Dios, y qué poco entendi- miento hay donde hay falta de fe! Perdonad, Señor , mi infidelidad, funesto orígen de todos mis descaminos. Avi- Vad mi fe , resucitadla, y élla será la medida de mi peni- tencia y de mi amor. JACULATORIAS. Domine, adauge nobis fidem. Luc. cap. 7. Señor , aumentadnos la fe. Credo, Domine; adjuva incredulitatem meam. Marc. 9. Creo, Señor, creo; pero fortaleced esta mi fe. PROPOSITOS. Negitse á creer lo 209 la Iglesia nos propone es insigne Ocura ; ¿pero lo será menor no vivir segun la ley: que se Cree? En nuestra religion la fe igualmente tiene por ob- Jeto al moral que al dogma. Facilmente se creeria todo lo Que se quisiese, con tal que á cada uno se le permitiese Vivir como se le antojase. En nuestra religion es necesa- Tlo creer, pero tambien es necesario vivir conforme á lo que se cree. Esta es una verdad muy importante; pero ho menos sensible para muchos. Hermanos mios, dice el apóstol Santiago , si alguno dice que tiene fe, y no tiene Poras, ¿de qué le servirá? acaso la fe sola le podrá sal- vart La fe sin obras, añade el mismo Apóstol, es una fe Muerta, Pero dirá alguno: Tú tienes fe, z Jo tengo obras, 4 TOM AÑO CRISTIANO. mas sín las obras, ¿dónde está la fe? Yo le muestro mi fe por mis obras. Este es el lenguage que debes usar. Exá- mina si tus obras, si tus costumbres , si tu proceder acre- - ditan que tienes fe. No te aturdas ni te engañes en un punto tan esencial. Esta ha de ser hoy ,, y por muchos dias, la materia de tu meditacion y de tus frecuentes re- flexiones ; cuando hagas el exámen de la noche, pregún- tate si dieron testimonio de tu fe las acciones de aquel dia. Este exercicio bien observado bastaria para elevarte en poco á la mas eminente santidad. : 2 Ya, gracias al Señor, no está expuesta nuestra fe á pruebas muy dificultosas; cesaron los enemigos del nom- bre cristiano, y vivimos en tiempo en que la religion cris- tiana reyna pacíficamente sin tormentos ni borrascas. Pe- ro aun en este tiempo de paz no es necesario menos valor para declararse abiertamente en muchas ocasiones por ver= dadero ¡cristiano , haciendo descubierta profesion de la ley de Jesucristo y de las máximas del evangelio. Guár- date bien de avergonzarte de la virtud. Cuando concu- rras con los mundanos, no dudes un punto en condenar las máximas del mundo; defiende en todas ocasiones aque- llos piadosos y devotos exercicios de: que suelen hacer insulsa chacota los relaxados y los disolutos. Haz mucha estimacion de todos, y practíca los que se proporciona- , ren á tu estado; defiéndelos con prudencia, persuadido á que no son los menos respetables los mas sencillos ; y so- bre todo, los que se dirigen á rendir á la santísima Vírgen - el culto que se la debe, | j | DARTRARARNIRARANANANO DIA NU E V E. 5 AOS A A e NI TP e SNE . cae San Roman, soldado y mártir. E, mismo dia en qui la Iglesia celebra la vigilia de sam Lorenzo, hace.conmemoracion de san Roman, 4 quien convirtió el ilustre Diácono en medio de sus tormentos, y recibió la corona del martirio antes que fuese coronado el mismo san Lorenzo, + '.:. TA AGOSTO: DIA IX. 137 - Eya Roman soldado dela guardia del emperador Va- leriano, y precisado como tal á hallarse ¡presente á;los in- terrogatorios:y suplicios ¡delos cristianos. Preso san Lo- renzo:por órden del Emperador; se encargó swciistodia 4 Hipólito: y .4.Roman y iéstés que-era «hombre muy capaz, se:vió! en precision: tpor «su empleo de:ser testigo de todo lo que pasó en el martirio delsanto Diácono. Exáminado Lorenzo pot«Cornelio , prefecto de Roma!, acerca: de su “religion y.de los. tesoros dela ]glesia que tenia 4:su cargo; dió razon de ssu-feny dessu ¡administracion ¿Con tanta discrecion y: con tanta; elocuencia:,> que todos los circuns= tantes quedaron admirados. «Estaba Roman: al lado de nuestro Santo, y comprendiendo mejor que ótros la ver- dad y la fuerza de sus razones, todo loobservaba,: y1ab mismo. tiempo hacia aquellas reflexiones , que natural- mente nacian de las respuestas y. de losidiscursos del va= leroso Levita. Mientras tanto, queriendo el cielo conver= tir aquel soldado gentil en un generoso campeon de la fe de Jesucristo, iba la gracia moyiendo su corazon y :«alum- brando su entendimiento; basta que finalmente conciuyó, que una prudencia tan-superior:como la. que resplandecia en todas sús palabras, y una constancia tan heróica como la que manifestaba en medio de,los mas horribles topmén- tos, eran sobre todas las fuerzas naturales, «y: que sín una virtud divina», 4- que no podia alcanzar toda la: naturale- za, no era posible hablar. . y. padecer con aquella grande- za de alma ,:que: lNenaba. de -admiracion aun:á los idóla- tras mas obstinados: 5410: asesisued ero berltoñio sl eS -' Mientras Roman estaba haciendo tan prudentes como sólidas reflexiones; y discurriacon tanto acierto sobre los objetos que se le presentaban, quiso el Señor descubrirle sensiblemente, por! medio de: una; singular.maravilla, el particular cuidado que» tenia.de los que padecian por la Ces de su nombre;:.y. la bondad eon-que los endulzaba .mas crueles dolores enmedio de lo: ; mas horribles tormentos. ia 7 : Acababan de extender £ san Lores > en el potro, que era una especie de banco ó de tablas colocadas sobre cua- tro pies:de. madera, adonde se:amarraban'las cuerdas que tenian suspensos en el ayre 4:los delincuentes: Em aque- Ma postura despedazaban al Santo los verdugos con crue- 133 ANO CRISTIANO. les azotes, valiéndose de unas como correas ó ramales de hierro; tan desapiladadamente, que los circunstantes se llenaban de-horror, sin que los.ojos de Lorenzo destilasen una isola:lágrima , ni.de su pecho saliese un leve suspiro. Horrorizábase Roman de aquella inhumanidad; pero le asombraba: mucho mas la serenidad y la constancia del pa- ciente, no' pudiendo comprender cómo un hombre de car- ne y hueso podia tolerar aquel espantoso suplicio no solo sin alentar una queja, sino con wisible-alegría; cuando de” repente:vió un ángel, en' figurasde un hermosísimo jóven, quercón un -pañuelopen: la mano enxugaba. el sudor del santo Mártir y lasangre que corria de sus heridas, Creciendo su-admiracion á' vista de tam maravilloso éspectáculo, apenas podia dar:crédito á sus. ojos ;' y des- confiado delo. mismo que veía, preguntaba 4: los que esta- ban cerca de él.'si no advertiamun jóven no conocido; que secaba el sudor y la sangre de'aquel Cristiano; pero des- engáñado de que ningunole veía sino él, quedó:mas asom- brado; y concurriendo con el asombro la gracia del Señor, que:cada instante era mas eficaz y mas sensible , depuesta ya toda duda sobre el partido que debia tomar, resolvió hacerse cristiano. Acercóse/al Santo, declaróle lo que veía, y: loque habia resuelto, y con las lágrimas en los ejos le suplicó que ho le abandonase. Llenó á Lorenzo de indeci- ble:gozo aquella victoria de Jesucristo y aquella insigne maravilla de'la gracia; dióle mil parabienes , exhortóle y alentóle cón' breves palabras lo mejor que pudo, pero to= da la dificultad era bautizar al fervoroso Neófito ;' porque ni habia:agua, ni aun cuando la hubiese, parecia posible administrarle este sacramento en presencia de tantos gen- tiles , furiosamente encendidos contra los cristianos ; fue- ra de que elisanto Mártir estaba tendido en-el potro, fuer- rente ligado de ¡el manos y' sin apariencia de que le desatasen hasta haber espirado en aquel suplicio. Inquie- taba mucho ms Santo estaba dificultad en aquellas circunstancias. Por una parte era grande el deseo de verse reengendrado en el agua del bautismo; por ótra el temor de que Lorenzo exhalase en el potro el último aliento; 14 incertidumbre de hallar ótro á quien pudiése recurrir con igual confianza; y sobre todo, el ánsia de verse cuantO antes contado en el número de los fieles, impaciente 1€ .AGOSIFO. DIA 1X. 139. tenia y sobresaltado. Observaban que de cúando:en cuan» do levantaba los ojos al cielo, se acercaba al santo Már= tir, le hablaba aloido , y: que sandaba ¡inquieto comosun hombre «que: medita* un gran designio:; cuando: la divina Providencia , que vela amorosamente sobre $us:escogidos, desató¡el lance, y le libró felizmente de aquel desasosiego, Noticioso el: Emperador de la constancia: de:san Lo: renzo y dela tranquilidad y aun alegría con E «perse- veraba en-los suplicios, no quiso que:se burlase deél. Man- dó, puesy+que le;desatasen y que le vóolviesenvá la cárcel, reservándole para mas horribles tormentos.¡No sejpuede explicar 'éligozo de Roman al oir esta:órden. Afectátidose el ministro. mas zeloso en obedecer:al Emperador, retiró á todos los demas, queriendo: encargarse él solo de la exe- cucion ,» y ofreciéndose á llevar:al' santo Mártir al cala» bozo. Abrasado 'entonees en'fervorosas ánsias de hacerse cristiano, echó*mano de una ampolla llena de agua, y encerrándose cor :el Santo, le suplicó no le dilatase un ps su dicha ; difiriéndole el bautismo. Preguntóle san orenzo, si tenia bien considerado el peligro e:se:ex- ponia, y 'si»se sentia: con valor de confesar'á: Jesucristo en medio de los mayores tormentos ;4 que respondió con tanta resolucion y'con tan generoso esfuerzo , que el San? to reconoció en el nuevo Soldado: de Cristo los milagro- sos efectos de la gracia. Hallándole, pues, suficientemen- te instruido', y mucho mejor dispuesto! le bautizó ; y abrazándole tiernamente, le exhortó á que se dispusiese para recibir la coroha:del Martirio... 0902: his ca Verificóse muy «presto la: profecía, “porque el nuevo Cristiano no pudo disimular su gozo , ni esconder .el.be- neficio que acababa de recibir de la mano de Dios. Facil- mente conocieron todos. la.conversionde Roman; pues sus palabras , sus,modales:y-todas sus'acciones publicaban, la religiorr que? bal Irifórmado.el Emperador de:esta E ad:, reventaba' de cólera, pe se pudo:mo ueí | it vel qu elos m1 as horro sos tormentos no solo no'erar bastante 4: tancia de los cristianos, sino que seryian tambien para que los mismos penes Gal 1 fe de Tesucristo. Con todo'esd;>st»quiso instruirl por: 140 ¿ANO (CRISTIANO. É resolucion de hacer en él un espantoso escarmiento. Ape= nas entró en la sala nuestro Santo, cuando sin esperar á que le preguntaseh palabra, comenzó á gritar con todas sus fuerzas: Soy CRISTÍADOS soy cristiano, y tengo á gran egloriavel: serlo. Entró én furor Valeriano al oir aquella confesión tan valerosa=como voluntaria, y mandó que despues de des- pedazarle á azotes, le cortasen la cabeza. Al punto se exe- cutó' lá sentencia; fue Roman ignominiosamente degrada- do delos honores de soldado romano, y le despedazaron á azotes como á:un vil esclavo. b “Rebosaba de gozo y de contento entre aquella espesa * lluvia de desapiadados golpes, y no cesaba de clamar: Soy cristiano, soy cristiano; y es gran dicha mia dar la " sangre. por la gloria de mi divino, Salvador, que; antes did su vida pormi salvacion. Despues de haberle despedaza- do el cuerpo; hasta descubrirse los huesos, le cortaron la cabeza el dia g de agosto del año de 258, en que el gene- roso Soldado de Jesucristo tuvo la dicha de merecer la corona del, martirio. Su cuerpo, que secretamente hurtó un santo presbítero, llamado Justino: fue enterrado en una cueva del campo Verano; y en muchas ciudades de Italia: y de Francia es singularmense venerado este gran Santo. Reconócele por su patron, y conserva uno de-sus huesos la ciudad de la Ferte Gaucher en Brié; y la de Luca se gloría de: poseer do pata nas de sus Espias seviencolb ise a soc: diras La misa es de la vigilia. de san Fotinsas checióndpie conmemoracion oitduda 2upe san Roman y y la joraciom: le siguiente. Presta, quesumús , Ominipo=' Cóncédenos, ó Dios omnipoten= sens Deus, ut intercedente bea- te, que por la intercesion de ul to. Romano martyre 4uo, es ' bienaventurado mártir san Roman np 0 prono seamos libres de:itodas .las ATA in «corpo E et seusidades del cuerpp::y:seamos igues cocino un ds ¿mente putificados de Jos malos pent trum.. samientos del alma; Por, nuestro Ser esum. diia. Meson ARS: A adas Y ¿15q 13%, y 109 ¿03 y Ha pta. es del. capa. 19. Ae la Sapidurta, 1201-96 Fustum. deduxir') Dóminús 'per- El Baños ha! conducido al justo wias rectas, es ostendis ¡li E regs.. por<caminos xeotds , y le most 13.40% V mum Dei, et dedit 7 scien= tiam sanciorum ; honestavit il- um in laboribus , er complevit h y labores illius. In Fidude circum= : venientium illum , adfuit illi, et honestém fecis illum, Custodivit AGOSTO. DIA 1X. 141 el reyno de Dios. Dióle la ciencia . de los sahtos 5 enric tecióle en sy | trabajos, y se 109 Cc y Asistióle contra los que le SN ren dian con engaños , y leghizo: > Le libró de los enemigos, y le de= llum ab inimicis, et a seduc==" fendió de los. A a y leem- toribus tutavit ¿llum , et certa= peñóenun duro combate paraque Men forte. dedis illi ut vinceret, saliese vencedor, y conociese que et sciret quoniam omnium poten. la sabi duría es mas E sn Hor est sapientia, Hac venditum todo, Ésta no desam justum non dereliquit , sed dto cuando fue vendi io e y Peccatoribus liberavit eum: des 1% cenditque cum llo in foveam, 1, donec afferret ill sceptrum adversus nt: er €0s,, qui eum et in winculis non > dereliquit sE» libró. de los 'pecadore Ad con él á la cisterna ; y no ados amparó en la prision hasta que — le puso en las manos el cetro real, - «y le dió poder sobre los que les -oprimian : convenció de -menti= _ mendaces ostendit / qu macu-. rosos á los que le deshonraron, Laverunt illum , et des is ¿allá yole dió una _gloria. eterna illo Mier itatem eternam y ¿equipa ñor nuestro Dios. Ma. : eS hd sá A fa price APRA AE MOS e libro, que. 1 tula la Sabiduría , es instruir á los reyes, á los grandes” »y á los jueces de la tierra, 4 los cuales particularmente - >dlrige su discurso, En la epístola e ed pena, de hos 7d quejpor evitar la cólera de : y sin conductor á la Mesop e qe fue su guió, como lo. es as EE Pa 4 ni q a cigorociaa AAEELEXIONES.. ESE OC de andar es > pie da n logan Sp eccit enio encia r y mil OSO ; Sea eS Mid se e | se deul= ¿de qu por toda esas luces y Lde AÑO CRISTIANO. todos esos descubrimientos, si ignoraron la ciencia de la salvacion? El mas mínimo de los ángeles que se revela- ron, sabía Mas que todos los sábios y que todos los docto- res juntos. ¿Pero es por eso mejor su desgraciada condi- cion? ¿Sen pór eso menos despreciables y menos infeli- ces? Tenian todás las luces; penetraban á la naturaleza tódos sus secretos; nada se escondia á su comprension; pero ignoraron la ciencia de la salvacion; y esta sola 18- norancia los hará por toda la eternidad triste objeto de la ira de Dios, y por lo mismo las mas desdichadas de to- das las criaturas. ¿Habrá algun ignorante, algun idiota, el de entendimiento mas grosero, mas rústico y mas cra- a suya? Y es bien poquita cosa. Habiendo consumido el ingenio los * os que se perdiero e eminente en esta ciencia; la mas simple criada, el es" clavo mas vil, el hombre mas incapaz, se pueden distin” guir en esta importante facultad. ¡Mi Dios, y cuánto confunde esta verdad á todos aquellos mundanos que há” cen tanta vns brillar y de sobresalir en los corrr Mos! Ignoremos, si fuere menester, todo lo demas , COn tal que sepamos la ciencia de la salvacion, — 4 espíritus y la salud para ir un poco mas allá del comu AGOSTO. DIA IX. ; 143 . 7 El evangelio es del capítulo 10. de san Mateo. — | IL» illo tempore dixit Jesus dis- cipulis suis: Nihil est opertum, quod mon revelabitur; et occul- tum , quod non seietur. Quod dico wvobis in tenebris, dicite in lumine: ex quod in aure au ditis , predicate super tecta. En nolite timere eos , qui occi- dunt corpus , animam qutem non Possunt vccidere , sed potius ti- mete eum, qui potest et ani- | mam, et corpus perdere in ge- Ñ hennan. Nonne duo passeres asse Ñ veneunt : et unus ex 1llis non Cader super terram sine. patre vestro? Vestri autém capilli ca- Pitis omnes numerati sunt. No- dite ergo timere: multis passe- ribus meliores estis vos. Om- ram hominibus , confisebor et dt t En aquel tiempo dixo Jesus á sus discípulos: Nada hay escon= dido, que no venga á descubrirse, ni oculto, que no llegue á saber- se. Lo que os digo á obscuras, de- cidlo públicamente; y lo que se os dice al oido, predicadlo desde los tejados. No temais á los que ma- tan el cuerpo y no pueden matar al alma; antes bien temed á aquel que puede arrojar al infierno al al- * “ma y al cuerpo. ¿Por ventura no se venden dos páxaros por la me- nor moneda, y ninguno de éllos cae sobre la tierra sin la voluntad de vuestro Padre? Pero á vosotros os tiene contados todos los cabe- llos de la cabeza. Notemais, pues: mucho masvaleis vosotros que mu- chos páxaros. Cualquiera , pues, que me coñfesáre delante de los Ego cum coram Patre meo, qui in hombres, le confesaré yo tambien calisest O delamte de mi Padre, que está en AT | ni > bi e is engo, qui confitebitur*me co- s y e j A O ; e o MEDITACION. «is . ho y Po E S 4 a , a da A po PE , Te » ; a e will (ii A A e > C PUNTO. PRIMERO. AA -Nonsidera lo que ya se ha considerado otras veces (y Ss «Del imfiermo. -se debiera estar considerando todos los dias de la vida), Que hay infierno; esto es, un lugar en que todo el poder e Dios pra los tormentos para castigar, para hacer adecer á los que mueren en su desgracia, y para hacer- los padecer eternamente. , ¡ > La justicia de todo un Dios irritado enciende un fuego de un ardor, de una vivacidad incomprensible, que no solo abrasa los cuerpos, sino que , digámoslo así, derrite sos espíritus. Un condenado está hundido, sepultado, ane- mua * ANO CRISTIANO. gado, inmoble en aquel fuego; y penetrado de aquel fue- go, no respira, ni puede respirar mas que el. fuego que le abrasa. En cada instante experimenta nuevo dolor, nue- vo tormento; y por un prodigio espantoso de rigor, que es efecto de todo el poder divino, un condenado sufre to- dos los tormentos juntos en cada uno de les Instantes. Pero por espantosas, por incomprensibles que sean to- das estas penas, se puede decir. que son muy poca cosa en comparacion de'aquellos crueles remordimientos; de aque-. la eterna desesperacion que causa á un condenado la me- “moria del tiempo pasado; de lo mal que se aprovechó de este tiempo, y de tantas gracias, tantos auxilios como TECIDIÓ. SUUEL a o La falsa brillantez de los honores, de que se dexó des- lúmbrar, la inanidad , el vacío de los bienes temporales, que le ocuparon el alma; la engañosa apariencia de los de- leytes que tanto le encantaron; la vanidad de los objetos que le apartaron de Dios; la insubstancialidad de los respe- $ E + má ab tos harnos eternos! Fantasmones de grandeza, fortuna quí- esperanzas; y Y nado. Pude salva ahora yeo; todo a indiona y y pa ÓN sin embargo, yo soy uno de estos... OD a taa A ] + A > condena ri AED o E LAA TE e: ¿ON , A estos mortales remordimientos, 4 estas penas inima:. ginables, añade el conocimiento de un Dios soberanamel-.- te irritado, de un«Salvador convertido en enemigo 1rrézo: conciliable , de un Dios perdido sin remedio, y perdido... por un pecado. Era menester poder comprender qu4. cosa es Dios, para poder concebir qué cosa es perderé. 4 e PEA que se dexó arrastrar; y la nada de todas : vélsme aquí que estoy para siempre conde de Cra Eye o consideraba los muchos... «, a - x AGOSTO. DIA IX. 145 y perderle sin esperanza de volverle á hablar. Esta sola pér- Ida es mayor suplicio que todos los tormentos. Considera, si es posible, qué dolor es haber perdido á Dios, y haberle perdido para siempre. - ¡Ah Señor! Piérdalo yo todo desde este mismo instan- te; bienes, dignidades, salud, honra y la misma vida, antes que os pierda á vos. Mil veces he merecido el in- fierno; pero válgame vuestra misericordia infinita; en élla -. foloco toda mi esperanza. No permitais que me condene, dulcísimo Jesus mio. p PUNTO SEGUNDO. - unsdta que las penas dél infierno no solamense son Universales, excesivas, incomprensibles, sino que tam- en son eternas; es decir, que por mas espantosas, por Mas intolerables que sean las penas que allí se padecen, no y esperanza ni de recibir jamás el menor alivio, ni de Que se acaben jamás. . , ¡Qué dolor, qué desesperacion , qué rabía para una al-. | ma condenada , cuando en aquel abismo de la eternidad, espues de haberse estado abrasando millones de millones de años, vuelva los ojos á esta pequeñísima porcion, á esta in- perceptible parte de tiempo que vivió, y apenas le divise al cabo de aquel prodigioso número de siglos como habrán Pasado despues de su muerte! Conocerá vivamente que por no haberse querido hacer un poco de violencia, durante un Casi imperceptible espacio de tiempo, arde, se abrasa, sufre . e cd ny ABCO! ; y no habrá pasado | medio cuarto de hora, ni un instante de la.eternidad. Los Jos de tus hijos estarán enterrados, habrá arruinado el tiempo las casas que fabricaste; habrá destruido la ciudad €n que naciste; habrá trastornádo los estados dande te K 146 AÑO CRISTIANO. criaste; el fin de los siglos habrá sepultado en sus mismas cenizas á todo el Universo; habránse pasado tambien despues del fin del mundo tantos millones de siglos, como duró mo- mentos el mismo mundo; y ni un solo instante habrá pasa- do de aquella espantosa eternidad. Si te condenaste, te Tes- ta tanto que sufrir como en el primer momento que caiste en aquellas abrasadoras llamas. ¡() eternidad espantosa! ¡Ó incomprensible eternidad! ¿Quién puede creerte, y vivir en pecado ni un instante? ¿ quién puede creerte, y dilatar ni un momento su con- version * Supongamos que un pecador está condenado á arder en el infierno hasta que una hormiga traslade al mar to- da la tierra que hay en la orilla, viniendo una sola vez de mil en mil años, y conduciendo cada vez un solo gra- no. ¡Santo Dios! Desde que Cain está en el infierno, no habiera llevado mas que seis ó siete granos este anima- lillo. ¿ Y qué sería, si aquel infeliz hubiese de padecer has- ta que.esta hormiga transportase no solo toda la arena del _ mar, sino toda la tierra del mundo, hasta que hubiese desgastado todas las peñas, todas las rocas, todas las mon- tañas de la tierra, no pasando por éllas mas que una vez cada mil años? El juicio se pierde y la imaginacion se con- funde en este abismo de tiempo. Pues al cabo, tiempo ba- bia de llegar, en que si te hubieras condenado, podrias de- cir con verdad: despues de mi muerte, desde que estoy 12 ternidad toda entera. Hay:infierno, hay fina desdichad% eternidad en este infiernos hay cristianos que lo creen; 1Y hay.cristianos que pecan! Ves aquí una cosa tanincompri?” sible como la misma eternidad. e ¿Y qué, Señor, no me habreis dado tiempo para pel” sar en las penas eternas del infierno, sino para aumenta! parties malicia mia el rabioso dolor que tendié de ha- rme condenado despues de haber pensado en estas ete!” nas penas? ¡Qué furor! ¡qué desesperacion será algun ticr” AGOSTO. DIA IX. e po la mia, si despues de haber hecho esta meditacion no mudo de vida, si no me aplico á trabajar con el auxilio de vuestra divina gracia en el negocio de mi salvacion! Des- prended, Padre Eterno, desprended hácia este miserable pecador un rayo piadoso de vuestros divinos ojos, mirad que todavía estoy teñido con la sangre de mi Señor Jesu- Cristo, y en virtud de esta sangre os pido misericdrdia, os pido me hagajs la gracia de que os ame por todo el tiem- po de mi vaa durante toda la eternidad. -— JACULATORIAS. Quis poterit habitare de vobis cum igneddevorante + Quis = habitabit ex vobis cum ardoribus sempiternis? Isal. 33. ¡Ah Señor! ¿quién podrá habitar en medio del fuego devo- -rador? ¿quién podrá vivir entre las llamas eternas? Hice ure, hic seca , hic non parcas , ut in ceternum -parcas. Aug. ñor, aquí abrasa, aquí corta, aquí no me perdones, - para que allá me perdones. : A e e REA APAGO PROSA TO S. Baxa muchas veces al infierno con la consideracion, di- ce san Bernardo, mientras vives, si no quieres baxar á él en cuerpo y alma despues de muerto. Cuando se teme un gran mal, se piensa en él frecuentemente; y con este pen- -Samiento se discurren medios, y se toman todas las medi- das para evitarle. No pierdas de vista el infierno, dice el bio, si no quieres tomar el camino de él, Es de suma im- portancia aprovecharnos de todos los trabajos de esta vi- a, de todo lo que en élla nos aflige, para traer á la memo- tia las paoes del infierno; y aun se puede decirque la me- moria de estas penas alivia aquéllos trabajos. ¿Padeces do- A IUNCa nos hallarémos en concursos, en banquetes, ni en iversiones, en que no se pueda temer que algunos de los K a 148 ANO CRISTIANO. que se divierten con nosotros serán quizá condenados. No hay accidente enfadoso, ní tampoco gustoso de esta vida, que no sea muy á propósito para acordarnos los tormentos de la ótra; ni hay remedio mas eficaz para templar y aun para extinguir la pasion de divertirnos, que esta saludable memoria. ¿Despierta la concupiscencia? ¿excítanse los es- ” tímulos de la carne? ¿amotínanse las pasiones? pues ima- gina que oyes la voz de aquel desdichado rigo-, que grita desde lo mas profundo del abismo: Crucior in hac flamma: Abrásome cruelmente en medio de este fuego. Lleva en tu pensamiento esta imágen, y en tus oidos esta triste voz*á todos tus pasatiempos; y á buen seguro que bien presto perderán todo sugusto, y todo aquel falso picante que irri- ta la sed de tu apetito. Hallándose en una ocasion extraor- dinariamente tentado un santo solitario, le ocurrió aplicar la punta del dedo á la llama de una vela; y obligándole á retirarla al punto el vivo dolor que sintió , exclamó vol- viéndose al tentador: Tú me solicitas y me estrechas para que me entregue á un deleyte prohibido, por el cual me- rezco ser condenado á las eternas llamas del infierno; ¿ pe- - ro cómo las sufriré yo, que no puedo tolerar ni por un bre- ve instante en la punta de un dedo este fuego usual que nos alumbra? Sería muy deseable que muchos se sirviesen de semejantes industrias en muchas ocasiones; y de ver- dad que no se rendirian tantas veces á la tentacion. 2 . No hay pérdida irreparable sino la pérdida del al- ma. Trastorno de negocios; reveses de fortuna, pérdida de ' pleytos, naufragios, infortunios y todas las que se llaman desgracias, por sensibles que sean, hablando en propiedad, todas admiten remedio; pero si una vez me: condeno, ¿mpién me consolará ? ¿qué alivio me resta? ¿qué esperanza? odo se-perdió para mí, si pierdo 4 Dios. Fomente este pen- samiento tu devocion; y con élla:el horror que debes té- ner á'todo pecado. En tus pérdidas, en tus desgracias, € esos importunos sobresaltos y contratiempos, que son in" separables de esta vida, dite á ti mismo sin cesar: no h2Y otro mal que el pecado; nada se debe temer sino perder Dios. Los 'amigos, el tiempo y la misma muerte me put- den consolar en la: pos de' los'bienes; de la:salúd, 42 los empleos, 82c: Pero perderá Dios, y perderle pa12 siempre; ¡Ó qué pérdida! Así en los gustos , como en 105 en d ATT $37 AGOSTO. DIA 1X. 149 «disgustos de la vida, hazte familiares estas bellas palabras: ¿Quid prodest homini, si mundum universum lucretur, anime vero sue detrimentum patiatur ? ¿De qué le sirve al <hombre ser dueño de todo el Universo, ser el mas: po-, deroso “monarca «de la tierra, si al: cabo se pierde. y se condena? ¿de qué le sirve ahora á aquel grande del mundo que se. condenó, á“aquel desdichado rico, de gas le sirve la magnificencia , la abundancia , el esplen- _dor:en que vivieron , ni todos los: pasatiempos, gustos «y deleytes que gozaron? ¿de qué la sirye 4 aquella mu- . denó:2 ¿Congolará mucho á aquella intel madre, á Obs . Pe O e fo A PTE di eds it Goo DIAN OE VE: pra su superioridad sobre las Tuc es de la humana e osofía , con dificultad se encontrafá uno mas grande y ecisivo que elMhartirio de los santos niños Justo: y Pás- | intrepidez enteramente so- atural, q nos cobardes ; eleya las fuerzas naturales á un: grado de + : K 3 180. AÑO CRISTIANO. heroismo, 4 que no es capáz de hacerlas subir , ni el ho- nor, ni la sabiduría, ni ningun motivo criado. Pretendió, ps engañar al género humano el político Maquiabe- o y otros modernos muy semejantes á él en la perver- sa doctrina, publicando que las máximas del evangelio son “contrarias 4 la sublimidad de pensamientos, y á las obras heróicas. El presente martirio convence todo lo opuesto; pero es lástima que no hayan llegado has- ta nosotros jodas las circunstancias, para aprender en éllas los sublimes exemplos de. estos. dos santos Niños, y conocer hasta dónde se encumbran las grandes ope- raciones de la gracia. Su historia, deducida: de las sa- cras que trae Surso, y de san Isidoro, de san Ildefonso y Ótros, es como se sigue: Por los años del Señor de 293 fue el dichoso nacimien- to de san Justo y Pástor', con la diferencia de dos años que este último tenia mas que el primero. Su patria fue Com- pluto, hoy Alcalá de Henares, ciudad que en aquella pri- mera época del cristianismo era no menos ilustre por la gran copia de profesores que en élla tenia el evangelio, que por el gran concepto que merecia á los romanos. Ignóranse los nombres de sus padres, pero se sabe que eran cristia- nos, y de los efectos que en Justo y Pástor produxo sú edu- * cación, se infiere que no eran de aquellos tibios que:se contentan con el nombre, sino de los fervorosos que hon- ran su profesion con la piedad de sus obras. Criaban san- tamente á sus hijos, infundiendo en su tierno corazon las máximas del evangelio. Á esta sazon se habia promulgado la terrible persecucion que Diocleciano y Maximiano le- vantaron contra la Iglesia de Jesucristo 5 y entre los crué- do el mundo ponian en execuciol dictos imperiales, se distinguia en España Daciano lo sangriento, por lo astuto y por lo diligente. Ha” ste presidente en Zaragoza, Y, despues de ha- ñes de'los:cristianos el. evidente peligro en que se ha- llaban sus «vidas. Divulgóse por toda élla .el fin.de su AGOSTO. DIA 1X. 151 venida, que no era óÓtro que hacer las mismas atroci- dades que habia practicado en Zaragoza. 7 Estos rumores llegaron á los oidos de Justo y Pástor, ni- ños el primero desiete, y el segundo de nueve años, que iban á la escuela á aprender las primeras letras, y concibieron el mas alto designio que puede caber en pecho humano. Trataron mútuamente de la grandeza de la religion, de la impiedad de sus perseguidores, y de cuán conveniente se- ría aterrar su soberbia con un hecho que á un mismo tiem- po animase á los fieles 4 dar su vida por Cristo, y llenase de vergiienza el alma del tirano. Determinaron presentarse á su' tribunal y desafiarle públicamente, confesando las eternas verdades, y ofreciendo sus vidas en su defensa. Con este consejo, sin ser llamados , se fueron á la casa de Daciano, en lugar de ir á la escuela; y encontrando con sus ministros, les dixeron libremente, que si buscaban cris- tianos á quienes atormentar, que allí estaban éllos, que detestaban la vanidad de sus ídolos, y creían en Jesu- cristo , verdadero Dios, por cuya fe darian gustosa- mente sus vidas, Quedáronse pasmados los ministros del Pretor viendo en dos niños tan tiernos una determina- - Cion tan valerosa. Dieron cuenta de élla 4 Daciano, el cual se conmovió todo; y entre los efectos que en él cau- saron la crueldad y la astucia, dió el lugar principal á los de esta última, precaviendo con arte los daños que pon resultar de un caso tan maravilloso. De luego á lego mandó prenderlos;.pero no tuvo por conveniente oirlos en juicio, cónsiderando que la confesion libre y generosa de dos niños tan tiernos , ia ser un exem- plo poderoso á confirmar en la fe á los mas provectos, y temiendo que si no llegaba 4 hacerlos mudar de intento quedaria su maldad vergonzosamente postrada ,y su au- toridad cubierta de ignominia. Contempló que coma ni- ños podrian amedrentarse con un castigo propio de su edad ; y así, mandó azotarlos, con la esperanza de que este tormento bastaria para hacerlos mudar de opinion. Prisose en execucion la inicua sentencia; pero al tiem- po que el dolor habia de causar algun contraste en las tiernas almas de aquellas inocentes víctimas, fue tan al contrario , que aquel Dios que hace sábias las lenguas de los niños, movió las suyas para que se confortasen A 1588 AÑO CRISTIANO. . MEDITACION. Sobre la grandeza de la religion cristiana. PUNTO PRIMERO. Considera que la divina religion que instituyó Jesucris- to, es tan noble en sus máximas, tan sublime en sus pre- ceptos, tan verdadera en sus promesas, y en sus efectos tan admirable, que esto mismo acredita su grandeza, y aun á los ojos mas ofuscados se presenta como superior á cuan- tas religiones, Ó sectas abrazan los hombres por tenaci- dad, por malicia, ó por capricho. No se puede dudar que las máximas y Ss de esta re- ligion sacrosanta son. las mas conformes á la razon natu- ral, cuando ésta no se ha dexado corromper de los vicios. La razon natural dicta, que el mundo no se pudo hacer á sí mistno, que debe tener un principio sin princi pio, una cau- sa eterna y omnipotente que le produxo de la nada; en una palabra, que hay un Dios criador. La misma luz natural dicta, que á este Dios criador se le debe adorar y servir, - que deben obedecerse sus leyes, que deben impetrarse sus gracias, y que nuestros corazones se deben deshacer en ac- ciones de gracias, porque nos dió el ser que tenemos como omnipotente, y nos le conserva como bueno y misericordio" so. La misma razon natural nos enseña, que una alma lí- bre, espiritual é inmortal, capaz de recibir eternos galar- dones, ó eternos castigos, no puede provenir sino de un sér infinitamente bueno y justo, que quiso gratuitamente distin- guir al hombre de esta manera respecto de las demas cria- turas, haciéndole semejante á los mismos ángeles. La raz0l natural dicta, quee Dios infinitamente bueno debe ser amado sobre todas las cosas, sin permitir que se traspaseb aquellas leyes que prescriben su honor y su respeto. Jiti- mamente, dicta la razon natural, que el hombre debe ama! 4 sus semejantes, procurándoles todos los bienes, y excusán- doles todos los males, teniendo por regla fixa, no hagas ótro lo que no quisieras que fuese hecho contra ti. Todas €> -tas verdades primeras, que son el cimiento en que 'estrib2 la religion cristiana, han sido conocidas de los filósofos gen” tiles; de manera, que en éllas han establecido cuanto se en” pa. A A áq CIA A a AGOSTO: DIAIV. . . 159 cuentra en sus libros de sólido y verdadero. Pero la religion cristiana ha ensalzado estas mismas verdades, y sacándo- las de su esfera, las ha dado el carácter de sobrenaturales, enseñando al cristiano que puede creerlas por motivos su- periores á toda la naturaleza, cuales son la suma veracidad de Dios y la infalibidad de su Iglesia, que son los pustos cardinales de la firmeza y seguridad de nuestra fe. Si se compara la excelencia de este modo de pensar con los desaciertos que ha adoptado el entendimiento humano, es preciso confesar, que la excelencia de nuestra religion se aventaja tanto sobre las ótras, cuanto dista la luz de las tinieblas, el bien del mal, y una criatura infeliz, de un Cria- dor eterno é infinito. ¿Qué monstruosidades no adoptaron los gentiles por puntos de religion? ¿Qué criatura por ín- fima y despreciable que fuese no les mereció el carácter de la divinidad, tributando adoraciones y sacrificios á los insectos mas inmundos y á los entes mas insensibles? Se ho- rroriza la imaginacion cuando se la presentan los mons-= truos que adoraron los egipciosylos hombres y mugeres vi- ciosasque tuvieron los griegos por divinidades, y la confu- Sa indiscreccion con que los romanos abrazaron los errores de todo el mundo. Aún se horroriza mucho mas al yer la baxeza é insulsez de sus sacrificios, y la crueldad con que hacian víctimas á los hombres de unas divinidades que eran - muy inferiores á éllos. Si sejunta á estas consideraciones la reflexion de la suma ceguedad que han debido tener los hombres para llegar á negar un Sér supremo, y hacerse ateistas, se ve mas claramente, que la religion cristiana, so- bre todas sus preeminencias, tiene el singular privilegio de ilustrar el entendimiento, para que no adopte los errores, sino antes bien conozca y abrace las verdades. Así se verifi- Ca aquella magnífica promesa que hizo Dios á su pueblo Por el profeta Isaías, diciendo (cap. 42.): Guiaré á los que es: tán ciegos por un camino'que ignoran, y haré que dirijan sus Pasos por unos senderos que jamás conocieron: haré que las tinieblas se conviertan delante de éllos en luz, y los caminos torcidos en sendas derechas y seguras. De esta felicidad go- zan los que profesan la religion cristiana, y esta misma fe- d es la que acredita su grandeza. - NE EAS BOLAS 29 Ii MN 2% ; pi : Y CUE CIO mps] he? Y nas ; í E AA » e id o ' 1 4 141 160 AÑO CRISTIANO. PUNTO SEGUNDO. Coi que la religion cristiana no solamente ¡ilustra el entendimiento para conocer las primeras verdades, sino que ademas dirige la voluntad, prescribiéndola reglas y le- yes santísimas con que conformar sus operaciones, y la in- flama para que deteste el vicio y abrace la virtud. - Todos los preceptos de las demas religiones son precep- tos de carne y sangre; leyes terrenas, que no tienen otro 0b- jeto que la:¿dquisicion de bienes temporales, y por legítima consecuencia la deprabacion de las costumbres. Así se ve, que todos sus héroes son los héroes del vicio; y si tal vez acertaron con alguna virtud moral, como les faltaba la luz verdadera, ó la dirigieron á fines pecaminosos, ó la man= charon con la vanidad y con el amor de sí mismos. Unas veces; se les ¡ve robando los estados, ótras tiranizando á sus próximos; Ótras convirtiendo en daño de sus semejantes los dones de la naturaleza;y Ótras en fin, sacrificando á la vanidad de parecer sábios, políticos y elocuentes la feli- cidad de reynos enteros. De máximas tan deprabadas nins gun otro efecto se podia producir, que la subversion de los - estados, la infelicidad de los pueblos, y una comun desven- tura aun ea aquellos mismos que procuraban su dicha á costa del daño ageno. ¿Pero qué felicidad no tendria el mundo , si todos observasen exáctamente los precep-- tos del evangelio? Mírense atentamente todas sus má- ximas , y se hallará que todas conspiran á la felicidad de los hombres. Los' soberanos son enseñados 4 mirar á gloria ndo pasa como una sombra, y que asÍ como er 1 iguales los monarcas al hom- bre mas e, dela misma manera ven- drá un dia. muerte vuelva á renovar esta igual- cia, ni el tributo á aqusllos á quienes con la mayor su” eció úno y ótro el Hijó de Dios «AGOSTO. DIA 1X. 1Ó1 hecho hombre. Además de esto ¡qué fidelidad, qué paz y mútua correspondencia no se encontrafía én los matrimo- nios! ¡qué honestidad , amor y sencillez no se verla en 1 mugeres! ¡qué juicio, probidad y entereza no: se adverti= ría en los hombres! ¡qué humildad , docilidad Y sumision en los hijos de familia! ¡qué fidelidad, solicitud y esmero - en los criados! y en una palabra, ¡qué union , qué armo-= nía, qué caridad en todos los individuos del pueblo cris= tiano! Lejos de parecer el mundo un confuso caos, ani- mado del desórden, sería una mansion de felicidad , en donde todos los hombres vivirian contentos con su suerte, y no menos gozosos de la de sus hermanos. Sus virtudes se numerarian por sus acciones, y el nombre de vicio se- ría una voz. desconocida en sus causas y sus efectos. | - Esta pintura, que parece algo lisonjera, es un re- trato verdadero de los influxos de las máximas cristianas de las acciones de los hombres: es una consecuencia ne- cesaria de las reglas divinas que estableció Jesucristo, y es una prueba convincente de la sublimidad y grandeza e una religion que modera las pasiones humanas , hace amable la virtud, y llena la voluntad de un fuego activo para practicarla. Si 4 esto se llega aquella fuerza sobre- Natural que da la gracia para acometer empresas maravi-. ze llosas , cuales fueron las de todos los mártires, y singu-- e larmente entre todas la de san Justo y Pástor, resulta, que la religion cristiana es , no solamente grande en sus pre- Ceptos, sublíme en sus verdades, y magnífica en sus pro- Mesas , sino sobrenatural y divina en sus obras. ' JACULATORIAS. Quam magnificata sunt opera tua, Domine! Nimis profun= de facte sunt cogitationes tuee! Salm. 91. * ¡Qué grandes son , Dios mio, todas tus obras! ¡Y qué Escondidos todos tus pensamientos! A od 4 Domino factum est istud , et est mirabile in oculis nos- bed Salm. 117. a , a «Preciso confesar que toda nuestra religion es una obra € nuestro Dios, y que de cualquier aspecto que se la Mire , es maravillosa á nuestros ojos. 162 ¿AÑO CRISTIANO. N e 1 . Y 14 $ d O a Roi AB ROPOSITOS.: " ¡DL RLIOV. 9 QU aaa RO ¿De oi 115 ¡a criaturas de que: consta este mundo .aspecta- ble,¡nos-están provocando á4 reconocet la grandeza y om- - nipotencia de nuestro Dios. Todas éllas parecen otras tan- tas lenguas que nos hablan de sui bondad , de su miseri- cordia» de su beneficencia y de xodos sus atributos. Los cielos ¿«decia:el real Profeta, predican la gloria de Dios, y el firmamen o. mismo nos está anunciando las obras de -sus:manos. Todo este conjunto de obras maravillosas está excitando:al hombre para que tribute 4 su Hacedor ala- banzas contínuas, Pero siendo la religion obra mucho mas maravillosa que la creacion del mundo, y. mas provecho- sa para nosotros que todas las producciones de la naturale- za, se-hace preciso concluir y que por este inestimable be- neficio debemos emplearnos en contímias acciones de gra- «cias á nuestro Dios. Debemos darle gracias por habernos manifestado tan claramente las verdades en las sagradas | haberempleado su Hijo unigénito á Tom- igua servidumbre ; por haber ¿ inmaculada y sublí- firmado con tantos: milagros de sú por habernos dado tantos derra: x pa. .a o par - o 4y la á ES » gracias porque b: ha do .de la enfermedad á un hijo protervo, que será un manantial de penas para sus padres» uta afrerita para el c e da cias por la conservacion de l vida, por la restauracion de la P2 cienda , por la obtencion de puestos y dignidades.en qué ¿ AGOSTO. DIA X. 163 peligra la salvacion del alma. Nuestros ojos terrenos ape- nas saben levantarse del lodo y de la inmundicia que les rodea. Solemos estimar por verdaderos bienes lo que atendida la corrupcion de nuestras pasiones, es Ocasión de nuestra desventura. Levanta , pues, ó cristiano, las atencionesde tu alma, y fíxalas en tu Dios. Adora Con sumision sus obras maravillosas , principalmente aquéllas que están ordenadas á la santificacion de tu espíritu ; y entre las ocupaciones de tu vida , sea desde hoy mas una de las principales, el ser 4 Dios agradecido por haberte hecho profesor de la religion cristiana... Dgo O o S; Espai se gloría de haber dado cuna al ilustre már- tir san Lorenzo; si ha | há Huesca, ciudad de España , en el reyno de Aragon. Su Padre se llamó Orencio ne Paciencia ; ambos Celebra solemnemente su fiesta el primer dia de mayo, | Mi ieinariade singular veneracion. Padres de De ndió 4 élla 2 n1icC ¡y y - j jente amor á la pure- SE n noble, intré- 2 164 AÑO CRISTIANO. pido y generoso; pero sobre, todo se hacía universalmente distinguir aquel tierno y aquel encendido amor 4 Jesucris- to, que ninguna cosa fue capaz de entibiar , n1 de dismi- nuir. Animado del zelo de la religion , resolvió desde sus mas tiernos años emprender el viage 4 Roma, considerán- dola como el verdadero centro de élla. Tardaron poco en descubrir el mérito y la elevada virtud de aquel extran- gero jóven los fieles de la capital del mundo. Pero el que mas los sondeó y los admiró , fue el pontífice san Sixto, que:acababa de ser sublimado á la silla de san Pedro; y “encantado tanto como asombrado de la inocencia y de los raros talentos que reconoció en nuestro cristiano héroe, le confirió los órdenes sagrados, y con éllos la dignidad de arcediano , como lo afirma san Agustin y san Pedro Cri- sólogo ; empleo que-le constituia el primero de los diáco- nos de la Iglesia romana. Lejos de engreirle la nueva ele- vada dignidad , solo sirvió para hacerle mas fervoroso, mas zeloso y mas humilde. Éra ministerio propio del ar- cediano el dar la comunion al pueblo cuando el papa ce- lebraba el divino sacrificio ; y tambien estaba á su cargO la custodia del tesoro de la Iglesia ; es decir , de los vasos sagrados , de las vestiduras sacerdotales y de los caudales destinados. dl sustento delos ministros y al socorro de los pobres. Lo:primero pedia una santidad sobresaliente en el aninistro 5 y lo segundo una ae una vigilancia su- perior, y un desinteres á toda prueba en el tesoro. ¿No bien habia comenzado nuestro Santo á exercital con aplauso universal las funciones de uno y otro ministe- rio, cuando se levantó contra la Iglesia el fuego de la per” secucion mas horrible ; siendo:su empeño nada menos qué borra del niundo hasta la memoria del nombre cristian» ea en la Some delos fieles... | -.' Elemperador Valeriano, que en el concepto de los ge tiles.estaba reputado por. un Príncipe humano, apacible y benigno, logró igual'reputacion en el delos cristianos 4 los principios de su imperio. Ninguno desus predeceso” 1es los habia tratado con tanta benignidad ; en público Y en particular les mostraba siempre el mayor agrado; por lo que dentro de su misma imperial casa se contaba tanto número de siervos de Dios, que mas parecia iglesia QUÉ palacio, Pero habiendo sido tan extraordinaria la boudad de + AGOSTO. DIA X. 165 con que entonces los trató , no fue menos violenta la per- secucion con que los afligió en lo sucesivo. Nació esta mudanza de Macriano, que desde el mas baxo abatido na-= cimiento, ascendió á los primeros empleos del imperio, ha- ciendo escala para éllos de los mas enormes delitos; y aspi- pia su ambicion á la misma dignidad imperial, hizo pac- to con el demonio , que le prometió el imperio , como ex- terminase del mundo toda la nacion de los cristianos. Apo- derado enteramente Macríano de la gracia y del concepto del Emperador, le persuadió á que mudase de conducta con éllos; y á sugestion suya-en el año de 258 publicó el Príncipe aquel cruel edicto, en que sin remision ni dilacion condenaba á muerte á todos los obispos, presbíteros y diáconos, no dexándoles la opcion.que permitia á los-de- - as cristianos de rescatar la vida á costa de su fe. | -Dióse principio á la execucion por las cabezas ; y | echando mano del papa san Sixto , fue conducido, cargado de hierro y de cadenas á la cárcel Mamertina. Apenas” legó á los oidos de Lorenzo la prision del santo Papa, cuando corrió exhalado 4 la cárcel, resuelto á no se- Ex cho ti - ansiosamente por la corona del martirio. No tardó mu- hijo o es razon que la oveja AE AMES A 166 AÑO CRISTIANO. fiaron d tu cuidado, y prevente para recibir la corona del martirio. Estas últimas palabras llenaron de gozo y de consuelo el corazon de nuestro Santo , que ardía en vi: vas ansias de derramar su sangre por amor de Jesucristo. No se detuvo ni un solo momento; partió al punto; en- tregó á los fieles los ornamentos y vasos sagrados; reco- gió todo el dinero que estaba destinado para el socorro de los pobres; encamínase á aquellos parages de Roma donde estaban ocultos los cristianos; recorre todas las cuevas y lugares subterráneos , para repartir en éllos las limosnas. Y sabiendo que muchos presbíteros y muchos fieles se habian refugiado á la casa de una santa viuda, llamada Ciriaca , en el monte Celio, pasó á élla entrada ya la noche, lavó los pies á los ministros del altar, y dis- tribuyó entre los pobres la cantidad de dinero. Desde allí se transfirió á la casa de un fervoroso cristiano, por nom- bre Narciso , donde estaban recogidos muchos pobres; so- corriólos, y restituyó la vista 4 Crescenciano , que mu- chos años antes la habia perdido. Dirigióse despues 4 la. cueva de Nepociano, donde estaban escondidos sesenta y “tres cristianos ; hizo lo mismo con éllos que con los ótros; socorrió sus necesidades; y habiéndolos exhortado á la paciencia y á la constancia en la fe, acabó de repartir entre los pobres todo el dinero que tenia. Pasó toda la noche en estos exercicios de caridad , Y al dia siguiente se fue á la puerta de la cárcel, para logra! el consuelo de ver por la última vez al santo Papa, que estaba sentenciado á ser degollado en aquel mismo dia» Fue sacado el santo viejo para el suplicio, y cuando le llevaban'á él, se arrojó á sus pies Lorenzo, y deshacién- dose en lágrimas, le dixo, que ya quedaban en buenas os tesoros dela Iglesia que le habia encomendado, y que en esa suposición nada le restaba que hacer sinO servirle de ministro en el sacrificio de su vida, que iba ofrecer al Señor. Procuró san Sixto consolarle, pronosti- cándole que en menos de tres dias tendria parte en la mis- ma corona, y le añadió : Atendiendo Dios á la flaquezO de mi edad, solo me expone dá tormentos ligeros; pero ú 1h hijo mio, te reserva una señalada victoria, que hará céle” bre en el mundo tu martirio. | Y fue así, que como los soldados oyesen hablar de AGOSTO. DIA X, , 167 tesoros á Lorenzo , dieron cuenta al Emperador, figurán- dole que aquel jóven diácono era dueño de inmensas y preciosísimas riquezas. No fue menester mas para que Va- leriano mandase echar mano de él, estimulado de la co- dicia de los imaginados tesoros , no menos que de su in- saciable sed de sangre de cristianos. Correspondió el go- zo de nuestro Santo al ardor de sus deseos. Presentóse de- lante del Príncipe, á la verdad con modestia y con res- peto; pero al mismo tiempo con cierto despejo y con Cierta intrepidez poco acostumbrada. Luego fue exáminado *. sobre su profesion, y respondió con desembarazo , que era Cristiano, y diácono de la Iglesia romana. Volviósele á preguntar , dónde tenia los tesoros que se le habian con- fiado; á que prontamente satisfizo, diciendo, que como se le diese tiempo, los recogeria y los pondria todos á la. vista. Concediósele un dia de término; y convocando to- dos los pobres que pudo juntar, se puso á la frente de aquella andrajosa muchedumbre, compareció con élla an- te el tribunal del Emperador, y le dixo con el mayor Tespeto , que obedeciendo, como debía, sus imperiales órdenes, presentaba á su Magestad imperial las principa- les riquezas de los cristianos, y los verdaderos deposita- rios de los tesoros de la Ielesia. No esperaba el Príncipe esta arenga; y reputándola por insulto de la Magestad, resolvió escarmentar el de: E arrojo de Lorenzo con los mayores suplicios que púdiese inventar el furor. Dió principio mandando que le despedazasen Á azotes como el mas vil de todos los esclavos. Mandó despues que tra- xesen á su presencia todos Jos instrumentos que servian Para atormentar 4 los mártires , y haciendo á nuestro Santo que los reconociese , le dixo: Una de dos , Y resuél- Vete á sacrificar inmediatamente á nuestros dioses , 0 dis- Ponte para padecer tú solo mucho mas de lo que han pade- cido hasta aquí todos juntos cuantos profesaron tu infame secta. Vuestros dioses, Señor, respondió Lorenzo, ni Siquiera merecen aquellos vanos honores que se tributan ú los hombres; 5 y vos quereis que yo los rinda adoracion? Ha- Cen poca Prerza esos instrumentos de la crueldad á quien no teme los tormentos; y espero en la gracia de mi Salva- dor Fesucristo, que la misma intrepidez con que los to- eraré, será la mejor prueba de lo que puede aquel único LA . 168 » AÑO CRISTIANO. y verdadero Dios, á quien adoro. Quedó cortado el Em- .perador al oir esta animosa respuesta , y perdió toda es- tuyesen á la cárcel, encargando su custodia á Hipólito, uno de los principales oficiales de su guardia ; en cuyo ánimo habian hecho ya mucha impresion las palabras y la modestia de Lorenzo, y acabaron de convertirle los mi- lagros que obró en la misma prision; pues no bien se ta maravilla; pidió el bautismo; y no fue esta la única conquista de Lorenzo durante su valeroso combate, Luego que amaneció el dia siguiente , recibió el pre- fecto de la ciudad una órden del Emperador , en que se nal, y que no perdonase 4 medio alguno para obli- le á ofrecer sacrificio á Júpiter, pero que si no se rin- Po pablo emplettonse Jl para pervertirle, pero sin otro fruto que proporcionarle ocasion para dar mayores pruebas de su fe y de su cons”: tancia. Entonces solo se pensó ya en inventar nuevos tol- 'mentos, y en añadir inhumanos primores á la ordinaria “+crueldad de los suplicios. Tendiéronle en el potro, y des- pues de haberle dislocado los huesos, le despedazaron las UA Con escOfRIOnES Eran nos ramales, que remata” n en bolas de plomo , cubiertas de unas mallas de hit” Tro , y armadas éstas de puntas aceradas y encorvadas € figura de agudos garfios.. Pensó el Santo espirar en este cruel tormento; pero oyó una voz del cielo, que decia le reservaba Dios para:mas gloriosa victoria , conseguida “fuerza de nuevos y mas dificultosos combates"Asegúrase “que esta milagrosa voz fue oida de todos los circunstantes» y que el prefecto de Roma; para desvanecer la impresio2 que podía hacer en éllos, exclamó : Mirad, romanos» ug Ao, ó A E AGOSTO. DIA X. 160 e » <mo los demonios vienen en socorro de este mago, que no te- me á los dioses del cielo, ni:4 los príncipes de la tierra, pero verémos si sus encantos son superiores al rigor de los tormentos. Quedó Lorenzo maravillosamente' confortado y consolado con esta celestial voz; y entonces fue cnan- do Román, soldado de la guardia del Emperador, vió con los ojos corporales 4 un: ángel, en figura de un bizarro y hermosísimo mancebo ,' que enxugaba con un lienzo el sudor del rostro y la sangre que corria de'las heridas del santo Mártir; vision que acabó de convertirle, trans- formándose en soldado de Jesucristo, como se dixo en su vida. sta e 7 Fo Sobrevivió nuestra Santo á este cruel tormento, para ue el triunfo de la fe'se comunicase' 4 otros muchos. Oíasele prorumpir incesantamente en bendiciones y en alabanzas del Señor, siendo el asombro y la admira- «cion de los mismos paganos el gozo que brillaba en su semblante. Mandó el prefecto que segunda vez compare- “"ciese en su tribunal, y segunda vez le exáminó acerca de su patria, de su religion y:de su tenor de vida. Soy español de nacimiento y de: orísen-, respondió el Santo; pero he pasado en Roma casi toda mi juventud. Desde la -cuna tuve la dicha de ser cristiano, y mi educacion fue el estudio de las divinas leyes. Calla, insolente, replicó el prefecto, ¿llamas estudio de divinas leyes el que te ensé- ña á menospreciar los dioses inmortales? Y aun porque yo conozco bien esta ley divina , prosiguió Lorenzo , miro con tanto menosprecio la vanidad de los ídolos; porque la razon natural reprueba esa impía y. extravagante multi- blicidad de dioses. No se le dió permiso para proseguir; y arrebatado el juez de cólera y de saña, añadió: Tú pa- Sarás esta noche en un género de tormento , que segura- mente te hará mudar de opinion y de lenguage: No lo creas, respondió Lorenzo , tus tormentos son todas mis delicias; y la terrible noche con que me amenazas , espero ha de =ser para mí la mas clara y mas ale ES de toda mi vida. 401 No pudo tolerar el tirano aquella generosa intrepidez, y “mandó que con grandes piedras le moliesen las quixadas, Llenó el Señor 4 su siervo de dulcísimos consuelos ; y no- ticioso el Emperador de todo lo que pasaba , mandó que le tostasen á fuego lento. 170 AÑO CRISTIANO. -Extendieron luego á Lorenzo en una especie de le- cho ú de parrillas de hierro encendido y roxo, como sale de la fragua; debaxo de éllas tendieron una cama de rescoldo., que de cuando en cuando iban fomentando con carbones , gobernándolo con tal economía, que el cuerpo se fuese tostando poco á poco, para que fuese mas vivo y mas prolongado el dolor. Estaba Lorenzo en aquella cama de fuego con tanta serenidad , con tan- to desembarazo,.con tanta alegría y con tan heróica constancia , que asombrados muchos de los circunstantes, se convirtieron á la fe, y entre éllos no pocas personas de distincion, reconociendo en aquel valor una fuerza muy superior á la humana. Y el poeta Prudencio, que escri- bió en verso el triunfo de nuestro Santo, testifica que los neófitos, esto es , los cristianos recien bautizados, vieron rodeado su semblante de un extraordinario res- plandor,. y percibieron un suavísimo olor , que exhalaba su cuerpo tostado. | . En medio de tan cruel y bárbaro suplicio, era tan grande á vista del cielo la tranquilidad del santo Már- tir, tanto el gozo que sentia su espíritu de padecer por amor de Jesucristo , que cuando le pareció estar ya bien tostado de un lado, vuelto al prefecto, le dixo son- riéndose , con cierto ayre de alegría: De este lado ya es- . toy en sazon; puedes mandar, si te parece, que me tues- ten del ótro; y levantando despues los ojos al cielo, inun- dada su alma en consuelos celestiales , entregó dulcemen- te su espíritu en manos del Criador, quedando tan ató- nitos los asistentes, que no pudieron disimular su admí- racion y su pasmo. Consumó su ilustre martirio este gran Santo el día 10 de agosto del año 258. Cogieron se- cretamente su cuerpo Hipólito y el presbítero. Justino, y le enterraron en una gruta del campo Verano, cami- no de Tívoli, en el mismo parage donde con el tiempo se erigió en sú nombre una célebre iglesia, cuya funda- cion se atribuye á Constantino el Grande, y su amplí- ficacion al papa Pelagio II, siendo una de las siete pa- triarcales, y una dadas siete principales estaciones de Roma. Edificóse despues ótra en honra del mismo, que consagró el papa san caso; , Hizose tan célebre su sepulcro, por el gran número + ' AGOSTO. DIA-X. 171 de milagros que obró Dios en él para glorificar á san Lorenzo , que exclama san Agustin: ¿ Quién jamás pidio cosa alguna delante de su sepulcro que no la hubiese con- seguido? Y san Leon el Magno «es de parecer, que el martirio de san Lorenzo no fue menos glorioso á la Igle- sia de Roma, que el de san Esteban á la de Jerusalen; añadiendo , que desde el oriente del sol hasta su 0ca- so resuena la gloria de estos dos ilustres Levitas. A la verdad, tanta multitud de templos y de otros magní- ficos monumentos en honor de san Lorenzo como se en- cuentran esparcidos por todo el Universo , son auténticos testimonios de su elevada gloria; y los innumerables fa- vores que dispensa el cielo en todas partes por su pode- rosa intercesion, fomentan la general veneración que to- dos los fieles profesan á este gran Santo. Consérvanse en Roma , ademas de la mayor parte de ¿su santo cuerpo , todos los instrumeñtos con que fue mar= tirizado. Muéstrase una parte de las parrillas en que fue tostado, y una gran piedra de mármol, teñida aún de su preciosa sangre, sobre la cual tendieron al santo cuer- po despues que consumó su martirio. En otras iglesias de Roma se muestra la ceniza y algunos de los Car- bones que sirvieron para tostarle. Tambien la Francia se gloría enriquecida ton parte de sus huesos y con algu- nos de los instrumentos que concurrieron á su triunfo, como se ve en el tesoro de san Dionisio y en la jglesia de san Vicente de Mans, en que se manifiestan varios fragmentos de las parrillas. En la iglesia de San Martin de Leon se expone á la eo ada de su brazo, cubierto aún de la piel tostada; en. 0% uno de sus huesos; y en todas partes se experimentan los efec- tos de lo que san Lorenzo puede con Dios 'en favor de los que fervorosamente le invocan. Apenas hay santo pa- dre que no haya hecho magníficos elogiós de san Loren- Z05 y 4su martirio, principalmente, atribuye él poeta Pr o la entera cónversion de la ciudad de Roma. NOTA DEL TRADUCTOR. O TAE DS po e AA : ; q - » El monumento mas magnífico en honor de san Lo- »renzo que se conoce en todo el orbe cristiano ,. es, + mas AÑO CRISTIANO. »sin disputa , el suntuoso templo y monasterio de san » Lorenzo el real del Escorial. Erigióle todo el poder »y toda la magnanimidad de Felipe II, en memoria y »en reconocimiento de la famosa jornada de san Quin- »tin, que concurrió en el dia del santo Levita, tan fu- *nesta para los franceses, como gloriosa para los espa- +» ¡oles. ¿Por qué no haria mencion muestro autor de un »tan célebre monumento que tanto contribuye á la glo- »ria accidental de nuestro Santo? ¿sería olvido? Bien pudo serlo; pero si acaso fue prudencia, la misma razon que »en un autor frances acreditó este silencio de cordura, »le culparia de ingratitud en un traductor español, La misa es en honor del Santo , y la oracion la siguiente. Da nobis, quesumús , omnipo= Concédenos , ó Dios todopodero= sens Deus, vitiorum nostrorum So, que: se apaguen en nosotros fammas extinguere, quí beato las llamas de nuestros vicios; pues Laurentio tribuisti tormentorum concediste al bienaventurado san suorum incendia superare: Per Lorenzo que venciese el fuego de Dominum nostrum FJesum Chris- sus tormeritos : Por nuestro Señor E A Jesucristo. ? y La epístola es del cap. 9: de la segunda del apóstol san Pablo e IL ca JO 3 COPAN ÍOS e EA k > Ad ld na 3 y. AA ENYA > Ms ny id persis, dedit. ade o - manece por los siglos¡de los siglos- S2cu- ritia ejus mánet in seculum Secu- “Y aquel que subministra la semi li. Qui autem adminisifat, semen “al que siembra, tambien dará pan AGOSTO. DIA X. 173 seminanti , et panem ad mandu-= para comer, y multiplicará vues- candum prestabit, et multiplica- tra sementera, y aumentará mas y bit semen vestrum, et augebit in- mas los frutos dé vuestra justi- crementa frugum justitiz vestre. Cia, * > NOTA. » Sabiendo san Pablo que 4 algunos fieles de Corinto » les costaba trabajo hacer limosna , les da en esta epísto- »»la saludables instrucciones sobre el mérito de esta vir- » tud , enseñándoles el modo de practicarla, la liberalidad » con que se debe hacer, y acordándonos que la limosna »se hace al mismo Jesucristo. is REPLEXIO NES... * Derio , distribuyó á los pobres , y Su justicia perma- nece por los siglos de los siglos. Este es el título mas bien fundado, el menos disputable del verdadero mérito, y aun se puede añadir , de la verdadera grandeza. Aquel gran Dios, soberano dueño de todos los bienes del mundo , los distribuye con la mayor sabiduría. No sin altísima pro- videncia, y no sin elevados fines, dignos de su infinita bondad , dispone ono nazcan cercados de abundan- cia y Ótros rodeados de miseria. Ni es , ni nunca fue efec- to del acaso la diferencia de las condiciones; 4 su provi- dencia nada se le esconde , Y nada. hace sin fin y sin de- signio. No creas que se olvidó Dios de los pobres cuando no los hizo'ricos ; cuidado tuvo de proveer sus necesida- des. Ese rico no tenia mas derecho á los bienes que posee, ! es que el pobre que carece de éllos. Hizo Dios con los hom- bres en órden áglos bienes de fortuna , lo mismo que hace con la tierra en órden á la influencia de los astros. A los paises frios proveyólos de bosques y de leña , á las tierras de abundancia de lluvias. Si bay ricos en duras y secas, el mundo, es precisamente porque en él habia de haber - pobres. ¿Para qué piensas que Dios te bizo rico? ¿para que tuvieses con que cebar tus pasio nes , tus diversiones y tus gustos , mientras tanto Ótros, Á quí 174 AÑO CRISTIANO. de los pobres. Sin esto , me atrevo á decir, que el supre- mo árbitro y gobernador de todas las condiciones del . mundo , jamás te hubiera hecho dueño de los bienes que posees. ¿Qué pretendió , pues, y qué pretende con esto? Que vosotros, ricos , seais los substitutos ,los ministros y los cooperadores de su providencia respecto de los po- bres. Púdo Dios proveer inmediatamente por sí mismo á sus necesidades; pero quiso encargaros á vosotros ese cui- dado ;.con esta precisa condicion os concedió los bienes que gozais ; sois como arrendatarios de sus bienes: os de- xa libre la administracion , el dominio y el usufructo, pe- ro con la carga de asistir 4 los necesitados; y así sola- mente los poseeis á título oneroso. De lo dicho se infiere, que la limosna no es una caridad pura y gratuita , puesto que al pobre se le da aquello mismo que se ha recibido por él, con estrecha obligacion de emplearlo en provecho suyo; título de justicia, contra el cual peca el rico que no tiene caridad con el pobre. ¡Pues cuánta será la obliga- cion de aquéllos cuyas riquezas solo se componen de las limosnas de los fieles! ¡de aquéllos , que precisamen- te los hacen mas ricos para que socorran á mas nece- sitados, y que no dexarán de ser ricos despues de ha- ber repartido grandes riquezas entre los pobres! ¿Cuánto bien harian diez ú doce mil libras distribuidas cada año . entre los menesterosos por algunos eclesiásticos que tie- - nen treinta Ó cuarenta mil de renta?. ¿cuántos se libra- rian de una desesperacion? ¿cuántas doncellas pobres de mil pelígros? ¿cuántas familias sitiadas de hambre se- rian socorridas y sacadás de entre los brazos de la mi- seria? No pocos podrian repartir mucho mas, sin que- dar por eso pobres. A la verdad, se susjentarian menos holgazanes; no se gastaría tanto tren, Sería menos es- la la. a 37 Nan por eso menos respeta- Y ; , y ye , - y? eh PR NE 5 E E 15. El evangelio es del cap. xa de san Juan. Lo ¡llo sempóre dixis jesus dis- En aquel tiempo dixo Jesus á sus cipulis suis: Amen, amen dico discípulos: De yerdad, de yerdad vobis, nisi granam Poma ca- os digo que si el grano de trig0 dens in terram mortuam. fueris, que cae en la: tierra no mueres AGOSTO. DIA X. 175 ipsum solum maner.Si autem mor- queda infecundo; pero si muere, tuum fuerit, multum frucrum af- fructifica con abundancia. Quien fert. Qui amat animam suam, per= ama su vida, la perderá: y el que des eam: et qui odit amimam suam.. aborrece su vida en este mundo, in hoc mundo, in vitam «ternam la custodia para la vida eterna. Si custodit cam, Si quis mihi minis- alguno me sirve , sígame: y en trat/, me sequatur ser ubi sum donde esté yo, allí ha de estar mi ego, illic et minister meus erit. siervo. Y aquel que me sirva á mí, Si quis mihi ministraverit, hono- será Agoda por qe rificavit cum dd meus, MEDITACIÓN... De la felicidad de los buenos aun en medio. 3 de de sus adversidades. | C.. PU NTO' PRIMERO. AS po ES ques en tanto el hombre es adn cuanto vive contento. De nada sirve ser grande, ser poderoso, ser rico; de nada vivir como nadando en diversiones, mien- tras el corazon está anegado en Cer DE Todo lo que está fuera del eos 9 a in distraerle y divertirle; per 20 podrá Henares ahii consi as de eslbi ascos aun los mayores trabajos nacen hasta en el trono mismo, na lo mas interior. de | Ade gníficos palacio: Ade alegría es, decir. o asi , ecmo l legítima 6 de r od: almas santas; Ábrese camino po entre las mas densas nieblas; y sabe reynar hasta en renzo. Y 4 la verdad, si lay penas invisibles, ha de haber tambien gustos y consuelo coi Hayios sin duda, El hombre Justo está anos sra la ibi fe le: sostiene, 1: -consuel; ma. Sostiéncio lay f El co e consi rando en una cruz, Ella de pe red enseña-que 1 no. E e ser lo pl 176 AÑO CRISTIANO. destinado, sino es semejante 4 Cristo crucificado. Si el hombre no se siente con bastante valor para aspirar á es- ta semejanza , en las adversidades y por las adversidades reconoce que el mismo Dios le ayuda á formar en sí esta imágen del Crucificado Ed medio de las aflicciones. ¿Dón- de hay consuelo mayor ? Sostiénele la fe con la conside- racion de un Dios justo. Sabe que es preciso satisfacer 4 su justicia; y tiene á gran dicha que se le “ofrezca oca- sion de rescatar con penas cortas y breves las excesivas en rigor y en duracion que merecian sus culpas, C b PUNTO SEGUNDO. onsidera Dios posee el secreto de endulzar las adversidades , y de hacer se experimente un exquisito consuelo en las mas AGOSTO. DIA XI. 183 dad. El tierno amor que profesó desde la cuna á la Rey- na de las vírgenes, la infundió un amor constante 4 la castidad; y apenas pudo conocer lo que valia esta admi- rable virtud, cuando hizo voto de no admitir otro esposo - ue Jesucristo, dedicándole su virginidad desde la misma infáncia. — - ESP, Ni A No ignoraba el Emperador que sus sobrinos Gabino y Cayo eran cristianos; ni tampoco dudaba que Susana, mas conocida por su rara virtud, que por su extraordi- -naria hermosura , sería tambien de la religion de su pa- dre y. de su tio; pero como Diocleciano eu los primeros años de su imperio parecia favorable á los cristianos, los -dexaba vivir en paz, y sa misma familia estaba lena de éllos. Aprovechándose nuestra Santa de esta tranquilidad, hacia asombrosos progresos en la virtud. Era sumodes- tia la admiracion de-todos; y por:su amor á la oracion y. á la contemplacion hallaba en elretiro todas sus delicias. Su exemplo era el que mas se respetaba, y su vida la que se ponia por modelo á las doncellas cristianas. “A una vir- tud tan singular necesariamente habia de corresponder un glorioso fin; y parecia como de justicia.que 4 lá victorio- sa palma de vírgen-se añadiese la triunfante corona de mártir. E aetri PA e ais + Al mismo tiempo que Diocleciano creó: césar: 4 Ma= ximino Galerio, le hizo tambien yerno suyo, dándole-por. esposa á su única hija Valeria. Muerta ésta, quíso que. Ma- Ximino se casase con Susana, hija desu sobrino Gabino, be mandó á un señor pariente suyo, llamado" Claudio, que hiciese 4 Gabino desu parte esta proposicion, Opóla M5a= bino con el mayor agradecimiento, manifestando 4 Clau- dio lo reconocido y lo obligado; que le dexaba la honra que se dignaba dispensarle la bondad del Emperador; pe- FO añadió que ante todas cosas: $: indispensable el con- sentimiento de su hija. Convino Claudio en lo mismo, y suplicó:4 Gabino que la llamasc; Luego que Susana se de- xó ver, se adelantó aquel caballero para saludarla corte- sanamente, y para darla un reverente Ósculo, segun lo llevaba la costumbre. Retiró Susana el rostro , diciendo que jamás habia permitido 4 hombre alguno semejante li- Cencia:, y Mucho menos se la permitiria 4 un gentil, Sor- prendióse Claudio, y la dixo con respeto: Señara, vos me M4 j 40. ANO CRISTIANO. haceis un. crimen de mireligion; si vivo errado , añadidme la honra de hacerme conocer mi error. Animada entonces la Santa con el espíritu de Dios, le representó con tanta gracía prior tiempo conotanta energía los absur= dos y: las impiedades del paganismo , que aquel Señor se mostró extraordinariamente conmovido, y con las lágri- mas en los ojos la suplicó le dixese qué debia hacer para. reparar los descaminos de su vida. Nada mas , respondió Susana, que renunciar de todo tu corazon las supersticiones gentílicas y y'lávar las culpas de tu:alma en las aguas del bautismo; por lo demas mi padre y'mi tio te enseñarán có mo te debes disponer:para recibir esta gracia. - | e Gustosamente sorprendidos Gabino y Cayo de aque- lla dichosa mudanza; le: hablaron con tanta eficacia so- bre la santidad de nuestra religion, que despues de ba-= berle suficientemente instruido así 4 él como á su muger Prepedigna: y 4:dos hijos:suyos , tuvieron el consuelo de administrarles á todos el santo bautismo. Mientras tanto, viendo el Emperador que Claudio 'no volvia con la res- puesta de sucomision, y aun observando que nose dexa- ba ver en la córte, mandó á: Maximino, hermano del mis- mo Claudio3:que se informase del motiyo de esta nove= dad. Quedó Maximino admirado cuando entró en el:cuar= to de $u” hermano, y: 1eshilló: postrado 4 los pies de un crutifixo, anegado en dulces lágrimas; pero creció su'ad= miracion cuando oyó de su misma boca que era cristia= no, y que lloraba la ceguedad:y los desaciertos de su vi- das Atónito Maximino 4 tan inopinadacmudanza , y soli- eitado!inseriormente; por los"poderosos impulsos de la gra- cia,'se mostró: igualmentesansioso! des ser instruidocen: los misterios de nuestra fe y y de recibir el bautismo. Infer- mado de todo el santo papa Cayo, le:instruyó en los puá: tos esenciales de la rreligion;«y hallándole rayy'dispues- to. , lerbautizó y le exhortó :4 sen'fel: Prosiguiendo las mi" lagrosas ¡operaciones de la:graciál en el corazoi decaque- Hosidos hermános verdaderamente convertidos ; tomarol' la' resolucion de vender todos sus bienes y de emplear el prodiúcto de éllos en: la asistencia de los fieles. Noriciosó el Emperador de que losidos hermanos léjos de desempe-" ñao8ulicomision:, :se'habiah convertido: á: lai:fe y yi eran los primeros que confirmaban á Sisana én la santa :re- p ; E ri € An AGOSTO. DIA XI. 185 ficar á los ídolos. Presentáronla un simulacro de Júpiter, y la Santa, levantando los ojos'a1 cielo, suplicó humíilde- mente al Señor que se dignase confundir la superstición de los paganos. Al punto desapareció la estátua, y La se contraron en la calle á doscientos pasos de la casa. 1 atónito al oficial esta'maravilla, pero no le convirtió ; y sia hablarla ya de inciensos ni sacrificios mandó. que. la . despedazasen á azotes dentro de su misma casa; lo que: se executó sin que la pudiesen sacar ni la mas leve quejas: “A cada golpe volvia dulcemente los ejos hácia el cieto,: Tindiendo mil gracias á Dios porque la hacia digna de*pa=» decer alguna cosa por su plonaiilesespátado el Tirano 4 Vista de aquella constancia, dió parte de todo al Empe- rabor , asegurándole que Susana era inflexible; y Diocle- ciano mandó que dentro de su misma casa la cortasen la 'Sbeza.- "BARR. sed de Dicese que Serena , muger del Emperador, y 'cristia- LA 186. AÑO CRISTIANO. na oculta, fue secretamente por la noche al lugar de la execucion, donde embebió su mismo velo en la sangre de la ilustre Mártir, conservándole despues como una pre- ciosa reliquia. Fue sepultado el cuerpo de la Santa en una gruta, que se llamaba la cueva de los Mártires, y su ca- sa fue convertida en iglesia por el papa-san Cayo, quien celebró en élla el divino sacrificio en honor de la misma Santa. Reedificóse con el tiempo esta misma iglesia, la que hoy subsiste, y estan en posesion de élla las religio- sas Bernardinas. El martirio de santa Susana se cree suce- dió el año de 295, seis meses antes que el de san Gabi- no, y ocho anterior al de su tio san Cayo. e La misa es en honor de los Santos , y la oracion la siguiente, e AA ¡Sanctoram martyrum tuorum Ti- burstii er Susane nos, Domine, foveant continuata presidia: quia non desinis. propitius intueri, quos talibus auxiliis concesseris res: Por nuestro Señor... adjuvari; Per Dominumas E avorézcanos, Señor, la contínua proteccion de tus santos mártires Tiburbio y Susana; pues nunca de- xas de mirar benignamente á los que concedes semejantes protecto- La epístola es del cap. 25. del Eclesiástico, . Beatus qui lingua sua non est * lapsus , et qui non servivit in- dignis se. Beatus qui invenit amicum, verum , en qui enarrat justitiam auri audienti, Quam magnus quí invenit sapientiam et scientiam! Sed non est super timentem Dominum , timor Dei » Super omnia se superposuit ; bea= tus homo , cui donatum est habe= re timorem Dei: qui tenet illum, cui assimilabitur? | Bienaventurado el que no pecó con la lengua, y el que no sirvió á personas indignas de él. Bienaven- turado el que encuentra un amigo verdadero, y el que expone la jus- ticia 4 una oreja que escuchi. ¡Cuán grande es el que encuentra la sabiduría y la ciencia! pero no es mayor que el que teme al Señor; el temor de Dios se ensalza sobre todas las cosas: Bienaventurado el hombre á quien ha sido dado el te- ner temor de Dios: el que le posee, ¿á quién se le podrá comparar? p ] Ñ ro AA Xq mz AGOSTO: DIA XL. 187 | NOTA. ¡rs » El capítulo 25 del Eclesiástico, de donde se sacó es- »ta epístola , explica tres cosas que aprueba el Espíritu santo; conviene á saber, la union de Jos hermanos, el “»amor de los próximos, y la buena inteligencia entre el »maárido y la muger. Añade otras diez que pueden con- »tribuir á nuestra felicidad. Despues hace un elogio del »santo temor de Dios. m REFLEXIONES. B ¡ienaventurado aquel que encuentra un amigo verdadero, No hay en. el dia de hoy cosa mas comun en el mundo que el nombre de amigo; pero tampoco la hay mas rara que hallar uno que lo sea verdaderamente. Es la amistad «Una tácita convencion de amarse y de estimarse recípio= camente; considera bien si en nuestros tiempos reyna mu- cho en el mundo esta recíproca convencion. Lo que hoy llaman los hombres amistad, hablando propiamente, no es mas que un disimulado comercio de interes en que Siempre espera ganar algo el amor propio; y en acabán- 0% el interes , se acabó tambien la amistad..Es el mun- lo un gran teatro en que con capa de amistad se enga- Pan ES los ose Noe as 8 ilidad para disimular, ese pasa muchas veces por el me- jor amigo. Lleno está el mundo de estas amistades aparen- tes. El que viere aquellas demostraciones expresivas, lle- has al parecer de intimidad y de cariño; quien oyere aque- llas protestas de uña amistad fina y eterna, aquellos cimientos á todos los buenos oficios, juzgará que la « tad es el alma que aníma y pone en movimiento todo el comercio del mundo; con todo eso apenas se hallará un verdadero amigo entre los que profesan vivir "4 la moda de él. Deshácense todos á cumplimientos y á cortesías; pero no hay cosa menos sincéra ni mas falaz. Los hom- - res del mundo en tanto son tus amigos, en cuanto los puedes ser de algun provecho; cuando ya no esperan Co- sa alguna de tí, acabóse la amistad. El nudo de esta amis- tad aparente es una pasion; y de una amistad, ¿quién podrá fiarse? Una enfermedad , un reves de fortuna ¿una desgracia es un golpe de viento que disipa todos estos fal- A ES mea AÑO CRISTIANO. | p sos amigos. Los mundanos son pródigos en cumplimien- tos; ¡pobre de aquel crédulo que quiere ser el juguete y la burla de éllos! El espíritu del mundo es enemigo de | toda verdadera ajnistad , y los poderosos apenas la. cono- $ cen. ¿Quién hace mucho caudal de los amigos que se lla- man cortesanos? Y con todo eso apenas se cultivan ótros. 4 Pero no se crea que la amistad reyna mas entre el menu- Í do pueblo. Seguramente se puede decir que la verdadera E amistad está desterrada'del mundo. El interes es el único. ,: 4 que liga los corazones; ¿pues'qué maravilla es que un lazo tan débil se rompa tan facilmente? Mas acaso se encon- trará entre los parientes la verdadera amistad. ¡Ah, que no hay enemistad mas viva que la que se introduce en las personas de una misma familia! Aun la amistad mas bien establecida está siempre pendiente del humor y del capricho. Usase poco en el mundo la buena fe, Y por. * - consiguiente han de ser muy pocos los amigos verdaderos. | Desengañémonos ; solo es verdadera. amistad aquella que | está fundada en la virtud. Ninguna hay sino la que estri- | ba en este cimiento; élla sola es la que está 4 cubierto | contra las inconstancias de la vida. En élla no tiene par= te ni la pasion, ni el interes, ni el capricho; mantiénese | inmoble en medio de las tempestades. Solamente los bue- nos pueden contar con élla con entera seguridad; por tan=y to, solo hay. amistad verdadera entre los virtuosos. Ld 0 77) eat: del cap. 25. de san Mateo, y el mismo que el dia IL LO AR sl ¿e ma, ” - — MEDITACION. «Importa mucho no despreciar las cosas en a 008 NZD da , ed dia SA E LEA pido equeñas. ] 2% - vo a ARzris $ td y - E de S á m7 ze a | ; 8 2 PUNTO PRIMERO. Considera que es grande error aun entre aquellos mis- mos que hacen profesion de virtud, hacer poco caso de las faltas ligeras , y descuidarse fácilmente en el cumplr- miento de las obligaciones menudas ; pues de este descul- do y de está negligencia suelen nacer las mas lastimosas caidas. El que:desprecia las cosas pequeñas , dice el Ecle- - - AGOSTO. DIA XL Es TO siástico , poco á poco caerá en las grandes. Aquellos que se precipitan en los mayores desórdenes, dice san Bernar- do , comenzaron al principio por cosillas de poca consi- deracion. Ninguno da en excesos de repente. Sucede en las enfermedades del alma lo mismo que en las del cuer- po; únas y ótras se forman poco á poco. Al principio era fácil evitar aquel desbarato de humores , aquella inflama- cion interna , aquella fiebre maligna , aquel catarro ; to- das estas enfermedades mortales eran casi nada á les prin- cipios. Con no haberse expuesto á aquel ayre: violento y colado; con haberse abstenido de comer aquella: fruta; con un poco de régimen y con una ligera medicina nos hubiéramos librado de una enfermedad mortal. Pero des- pues que los humores malignos inundaron todo el cuer- po; despues que tomó curso la fiuxion; despues: que se for- - mó en el pecho un depósito inagotable de flemas y cóle- ras, inútilmente se acude á la medicina; cuando prevale- ció la enfermedad, ya llegan tarde los remedios. No tie- nen otras causas las muertes”repentinas. Del mismo mo- do debemos discurrir en las enfermedades del alma ; por- que es cabal y perfecta la analogía. ¡Mi Dios, y qué le- Jos suele llevar al alma:el poco aprecio de las faltas li- geras! ¡qué de funestas caidas nos hubiera excusado un poco de mas observancia, un poco mas delicadeza de con- ciencia, un poco mas de devocion y de mortificacion! Es- tas frecuentes infidelidades debilitan al alma; y una vez debilitada con esas contínuas indisposiciones , faltándola Por otra parte muchos auxilios de que la priva su poca fidelidad, ¿tendrá fuerzas para resistir á una violenta tenta- cion? En esto se fundó san Gregorio cuando dixo que las faltas ligerasieran en cierto modo mas peligrosas que las grandes; éstas, por lo mismo que se conocen mejor , se aborrecen' y. se evitan fácilmente ; pero aquéllas no se tra- ta de evitarlas porque apenas se conocen. Una fiebre vio lenta sobresalta , y al punto se acude al remedio; pero fácilmente nos domesticamos con una calenturilla lenta, que:al cabo nos echa en la sepultura. ES C PUNTO SEGUNDO. ÍA En Nc onsidera que a cosá es de mayor: perjuicio para el alma que la negligencia habitual en elncumplimiento 1 190. AÑO CRISTIANO. de las obligaciones mas menudas. Es hallarse en aquel fatal estado de tibieza, que si no es señal cierta, es de los indicantes menos falibles de reprobacion. Te has pre- cavido contra los pecados graves, dice san Agustin ; ¿pe- ro qué has hecho, ó qué haces para librarte de los leves? Precavisti magna: de minimis quid agis? Pues qué, ¿no temes esas contínuas negligencias , esas frecuentes infide- lidades, esas faltas ligeras? An non times minuta? Arrojas- te al mar las cargas mas pesadas que podian sumergir el navío; evitaste los escollos retirándote á la religion; pe- ro guárdate no sea que la mucha arena que dexaste en el fondo del buque le eche 4 pique dentro del mismo puer- to: Projecisti molem; vide ne arena obruaris. Desengañé- “monos , aquellas gracias tan poderosas , aquellos singula- rísimos auxflios que vienen tan á tiempo se reservan so- lo para aquellos corazones generosos, para aquellas almas fieles , que no exáminan si lo que manda Dios es de pre- cepto ó de puro consejo, de obligacion estrecha ó de bue: na correspondencia. Dices que esas reglas menudas, esos santos estilos , esas observancias son verdaderamente unas menudencias. Séanlo en hora buena; ¿pero con qué cara pides á Dios que te conceda las mayores gracias, al mis- mo tiempo que tú le niegas los menores y los mas fáci- les obsequios? Rara vez se encuentran criados que ma- quinen coutrá la vida de sus amos; ¿pero quién se que- rria servir de un criado que se negase á hacer los regu” lares oficios de la casa, y solo quisiese hacer aquello que le mandase debaxo de graves penas? Cuando se arruinan se dexan caer las fortificaciones exteriores de una plaza, ya no queda en estado de defensa. Levántense dentro de élla todos los atrincheramientos que se quisieren; no €5 posible que resista por mucho tiempo 4 un enemigo po” _deroso , estando tan descubierta. Las piadosas devocione5s la observancia de las reglas, las obligaciones menudas d£ estado son las fortificaciones exteriores de la plaza. En 10. estando bien guardadas todas las avenidas, se puede y $ debe temer una sorpresa. Todas las infidelidades habituá” les con Dios muestran ó indican un destemple de corazo2 muy digno de temerse. No está lejos el rompimiento Col un amigo ó con un amo cuando se le contempla poco» Y se repara menos en disgustarlos muchas yeces. - A AGOSTO. DIA XL 19H - Reconozco, Señor, mi peligro; y veo con toda claridad lo mucho que os han desagradado mis pasadas infidelida- des. Bienaventurado el siervo fiel en cosas pequeñas. He ced, Señor, que yo sea este siervo fiel en adelante. Restél. to estoy , Dios mio, á cumplir exáctamente con las obli- * gaciónes mas pequeñas, conociendo que este es el único medio para perseverar y para agradaros. JACULATORIAS. Utinam dirigantur vie mee ad custodiendas justificationes tuas. Salm. 118. ¡ Dignáos , Señor, de hacer caminar POLEl camino de tus preceptos. . ! | Inclina cor meum in testimonia tua, et non in avaritiam. Salm. 118. | Inclina , Señor, mi corazon á darte gusto en todo, sin negarte cosa alguna que le pidas. PROPOSHITOS: x tanto llena nuestra vida de obligaciones menudas, y tropezando en cada momento de élla con estas que se lla- man cosas pequeñas; ser infiel á Dios en estas cosas, es serle infiel por toda la vida, y desagradarle contínuamen- te. Una ligera mortificacion , cierta exáctitud particular en-los mas pequeños deberes, la puntualidad en cumplir con sus especiales devociones, la modestia de los ojos, la circunspeccion en todos los demas sentidos, cierta deli- cadeza de conciencia en las que se llaman menudencias; todas estas, á la verdad , son cosas pequeñas , Pero no es cosa pequeña la fidelidad en estas cosas; antes bien esta exácta y constante fidelidad es en parte el distintivo de los santos. No llames ya en adelante cosa pequeña la que te puede ser ocasion de las mayores gracias. En el servi- cio de Dios nada hay pequeño; y así nada has de despre- ciar, Ten presente que el mismo Señor solo alaba en el siervo fiel su exáctitud en cosas pequeñas: In pauca fuis- ti fidelis; y procura merecer este elogio. No omitas de- vocion ni obligacion alguna de tu estado. Sé, por decir- lo así, escrupuloso en las cosas mínimas precisamente, porque Dios te pide este corto sacrificio. Lejos está de Ñ a AÑO CRISTIANO. descuidarse en las obligaciones mas graves, el que por - agradar á Dios no se descuida en las mas leves. 2, Pocas horas hay en el día, y pocos instantes de las as horas en que no se ofrezca ocasion de alguna mor- tificacion, Ó de exercitar algun acto de virtud ; privarse de una vista curiosa; sacrificar un pequeño gusto; supri- - mír un buen dicho; sufocar los movimientos del amor pro- pio; reprimir los ímpetus del genio, practicar una obra de caridad; en todo esto has de ser exácto y puntual. ¿Vié- nete gana , no ya de omitir, sino de dexar para otra ho- ra aquella oracion ó aquella devocion? No te dexes llevar - de esa ligereza de tu espíritu, ni de esa inconstancia de tu corazon. Leváfítate muy puntual á la hora señalada; mortifica constantemente tu curiosidad; reprime hasta los menores movimientos del orgullo. Guarda exáctamente las mas menudas reglas ; bendicion de la mesa , accion de gracias despues de comer ; tranquilidad y apacibilidad in- alterabble en todos los varios acasos de la vida ; modestía respetuosa en el templo; oraciones vocales de devocion. Nada omitas de cuanto puede ser grato á los ojos de Dios. Jamás des oidos á los respetos'humanos ; sé en to- do y por todo siervo fiel. Por medio de estos piadosos exer- cicios se llega á ser santo. ro os DIA DOCE. Santa Clara , virgen. aña Clara, tan célebre en toda la Iglesia por su emí- nente santidad y por el prodigioso número de santas hí- jas que la reconocen por su digna madre, fue de la ciu- dad de Asís, en Umbría, patria del glorioso padre san Francisco. Nació el año de 1193, y fue su padre Favorino Sciffo, en quien se conservaba la varonía de las dos ¡lus- tres casas de Sciffi y de Fiumi, ambas de las mas nobles, de las mas distinguidas 'del pais, no solo por sus Opu”- lentos bienes, sino por los elevados empleos que sus glo- > 1d AGOSTO. DIA XII e 0 DB riosos progenitores habian obtenido en la'milicia , man- dando los exércitos con tanto honor como reputacion. Su madre se llamaba Hortelana; aun mas respetada por su- virtud que por:su noble nacimiento; siendo tanta su devo- cion, que emprendió las peregrinaciones del santo sepul- - ero en Jerusalen, de san Miguel en el monte Gárgano”, y de san Pedro en Roma. Asegúrase por cierto, que duran- te su:preñado, encomendando á Dios el. fruto que traía en su vientre, oyó una voz que la dixo, daria á luz una antorcha que iluminaria toda la tierra; y que en atencion á este vaticinio, puso á su hija el nombre de Clara. ' :* Verificóle presto el tiempo; porque prevenida Clara de la gracia de Jesucristo desde la misma cuna, dió á co+ nocer por lo que ya era, lo que con el tiempo habia de ser, No hubo niña,que menos lo pareciese. Anticipóse la devocion á la edad y al conocimiento; sus entretenimien- tos y sus juegos eran la oracion; siempre se hallaba de rodillas en su cuarto; y á falta de rosario iba contando por un monton de piedrezuelas los Padres.nuestros y Ave arías que rezaba. Desde que nació profesó una tierna devoción á:la Reyna de las vírgenes, y por consiguiente un extremo amor á la pureza. Esta fue en parte su carác» ter. La caridad que tenia con los pobres la empeñaba mu: chas veces, á pesar de sus pocos años, en algunos:excesos, -xeservando siempre la mayor parte de lo que la daban pa- ra repartirlo entre los necesitados. 2 Crecia su virtud con la edad; y su aversioná todo lo ue sonaba á mundo, crecia con su virtud. Nunca fueron e-su gusto las galas, los juegos ni las diversiones del Mundo ; toda su inclinacion era al retiro. Pero obligada á Vestirse como las otras damas de su calidad ; las joyas: y Jos adornos mugeriles eran para élla un verdadero+tormen- to, conociéndose desde luego lo mucho que:esto la morti- ficaba, Era muy celebrada. por su; hermosura,, pero mú- Cho mas por su modestia. Proponíansela á-sí mismas por Modelo las religiosas mas ajustadas, y las gentes del mun+ do la respetaban por un prodigio de virtud. Contínua= Mente llevaba un áspero cilicio debaxo de sus ricos! vesti- dos, Y aunque á su virtuosa madre la daba) mucho gusto €l verla tan devota, con todo eso, se' quejaba: per z Mente de los excesos de su mortificacion. x á la verdad, ? . 194 AÑO CRISTIANO. Clara no pensaba mas que en macerar su Cuerpo en una edad que solo inspira la delicadeza y el regalo. Sus deli- cias eran ayunar, orar y entregarse á las mas rigurosas penitencias. Experimentó su virtud cierto nuevo y visible aumento , oyendo referir la admirable vida que hacia san Francisco en su pequeño convento de la Porciúncula. De- terminó verle, y comunicar con él los medios de que se podria valer para consagrarse á Dios con una vida mas perfecta. 30h : . Yael Siervo de Dios tenia muchas noticias de nuestra Santa por la fama de su eminente santidad. Fué Clara en busca suya, acompañada de otra doncella virtuosa de toda su confianza; y prendada de la humildad , de la dul- zura y de la virtud del Santo, le comunicó sus deseos de entablar una vida de mayor perfeccion. Ya habia revela- do Dios á san Francisco los altos fines á que tenia desti- nada aquella grande alma; y así, descubrió muy presto aquel inestimable fondo de pureza, aquel amor de Dios, y aquel desasimiento de todas las cosas de la tierra, que . admiraba al mismo cielo, con que el Señor la habia enriquecido para su mayor gloria. Confirmóla en la reso- lucion de consagrar con voto su virginidad á Jesucristo, e abandonarlo todo por su amor, declarándola que el ñor la llamaba á la mas elevada perfeccion, por un canina enteramente parecido al que le habia señalado él, ' Antes de tomar la Santa algun partido, volvia de cuando en cuando á la Porciúncula á tratar con el será co Padre; y éste poco á poco la fue comunicando su esp” ritu, inspirándola el pensamiento de hacer para las perso” nas de su sexó lo mismo que él habia comenzado ya en beneficio de los hombres. Dispusieron el plan entre 10S dos durante la Cuaresma del año de 1212; y escogieroD el día 18 de marzo, que era domingo de Ramos, para execucion de tan gloriosa empresa. Este dia se dexó VE la Santa en la catedral, adornada con las mas preciosas galas que tenia , como si fuese 4 cumplir con el precepto de la Iglesia. Acudieron todos los demas á recibir los 1% mos, y sola Clara se mantuvo en su sitio por modesti2: Baxó gntoricés el obispo del altar, y encaminándose adon” de estaba la Santa; la entregó una palma , como presagl0 AGOSTO. DIA XII. Y ¿9 de la gloriosa victoria que aquel dia habia de conseguir del mundo. Por la tarde pasó á la iglesia de nuestra Seño- ra de los Ángeles, llamada,Ja Porciúncula. Recibióla san Francisco, acompañado de sus frayles, todos con velas en las manos, y cantando salmos. Despues de una breve - oracion, hizo Clara que la cortasen el cabello; y recí- biendo el hábito de penitencia al pie del altar, pasó á una casa vecina, donde se desnudó de sus galas , y se vistió de un grosero saco , ceñido con una cuerda. Condúxola des- pues san Francisco á la iglesia de san Pablo, y la entre- gó en manos de las religiosas Benedictinas. Sorprendió esta accion á toda la ciudad; y como Cla- ra no contaba á la sazon mas que diez y ocho años, se calificó esta resolucion de ligereza, Ó por un rasgo inconsi- derado de la juventud» Sobre todo, se mostraron muy irri- tados sus padres y sus parientes, pareciéndoles que aque- lla determinacion manchaba el honor de toda la familia. racticaron todos los medios que pudieron para obligarla. á desistir de élla , sin perdonar á los esfuerzos de la vio- lencia para arrancarla de su asilo; pero nada bastó para doblar 'su constancia, porque asiendo fuertemente el altar con una mano, y mostrando en la ótra sus cabellos cor- tados á los que intentaban sacárla del monasterio: Sabed, les dixo, que jamás tendré otro esposo que Fesucristo, ni vestiré otro trage que este hábito y sayal de penitencia. A Vista de tan resuelta determinacion , se despidieron los enemigos de su reposo. Con todo eso, le pareció 4 san o dd estaria mas segura en el monasterio de san ngel de Panso, que era de la misma religion de san nito, Aun no habia estado quince dias en él, cuando Ines, hermana menor de la Santa, vino en busca suya para ser- Vir á Dios con el mismo hábito, y vivir en su compañía el resto de sus dias. Esto irritó mucho mas á toda la pa- Tentela. Acudieron al convento doce de sus deudos pa Sacarla por fuerza, y despues de Otros muchos desórdenes que cometieron, la arrancaron con violencia de entre los Mismos brazos de su Hermana. Hiciéronla pedazos el há- Ito, arrastráronla , acoceáronla, llenáronla de injurias; pero élla protextaba que no dexaria de ser monja, aunque a matasen. Como Clara no podia resistir á la fuerza, re- N a » 10 ANO CRISTIANO. currió á Dios; y despues de. una breve pero fervorosa ora- cion, sale del convento; corre tras de su hermana ; y con un prodigio, que tuvo por testigos'á todos los parientes, la hizo inmoble. En vano llamaron por socorro para mover- la , aunque fuese arrastrándola ; no fue posible menearla. Aturdiólos la maravilla; y viendo que el cielo se intere- - saba en el negocio, avergonzados de haber hecho inútil- mente tantos esfuerzos , la dexaron en las manos de Cla- ra, que la restituyó, como en triunfo, al monasterio. - Publicóse este portentoso suceso, y á vista de él abrie- ron los ojos todos los que los tenian tan cerrados. Hizo san Francisco reparar la iglesia de san Damian, que se iba arruinando; y habiendo comprado la casa que estaba con- tigua 4 la misma iglesia , traxo á élla 4 sus dos Hijas. En esta iglesia tuvo principio el célebre Orden de religiosas Franciscas, así como le habia tenido el de los religiosos en la iglesia de la Porciúncula; y tal fue el nacimiento de e ilustre religion de vírgenes seráficas, que en es- tos últimos tiempos en que iba desmayando tanto la vir- tud cristiana, resucitó aquellos milagros de penitencia, de fervor, de inocencia y de santidad, que son la admiracion del Universo; haciendo reflorecer la preciosa flor de la virginidad , que parecia haber marchitado el tiempo. Aprobóla luego el papa Inocencio UI. en el mismo año de 1212; y en el siguiente la confirmó su sucesor Honorio, asímismo 111. , comenzándose desde luego á llamar la re- ligion de las Clarisas, del nombre de su fundadora santa Clara, la enal tuvo el consuelo de ver aumentarse inme- - diatamente su pequeño rebaño. Su misma madre Hortela” na y Beatriz, la menor de sus hermanas, quisieron ser del número de sus hijas. Otras doce jóvenes señoritas abraza” ron el nuevo instituto , que ademas del exercicio de todaS las virtudes, hace profesion de un total desasimiento Y eS una extrema pobreza. Todas hicieron los tres votos €M hanos de san Francisco; y todas á una voz eligieron po! madre y superiora suya á santa Clara. Obedeció ; pero considerándose siempre por su humildad la ínfima de 10” das, se Ja bacia insoportable la carga. Hizo increibles £5” “fuerzos para que la librasen del empleo. Representó qué creciendo-cada dia el número de las monjas, no eran Sub” cientes sus fuerzas ni-su capacidad para el gobierno 4* REA ed AGOSTO. DIA XIL. Ñ 197 tantas, y que no. faltaban religiosas en el convento muy capaces y-muy dignas de aquel empleo. Pero á sar Fran- cisco le hicieron mas fuerza las razones de todas las de- : mas que las suyas; y por parecer de todas, la confirmó - eneloficio de superiora , dándole el nombre de-abadesa á pesar de su repugnancia, y ..— Consideró Clara la dignidad de su cargo como nuevo título ú obligacion de ser mas humilde, mas pobre, mas mortificada y mas fervorosa que todas las hermanas..No - solo las servia en.el refectorio, en la enfermería y en todo lo demas; sino que se valia de su autoridad de superiora para dexar á las ótras los oficios mas fáciles y menos re- be pueradies , cargando élla sola con los mas penosos, mas axos y mas contrarios á la misma naturaleza. Su virtud favorecida era la santa pobreza. Dió de esto buenas prue- bas desde el principio de su conversion, distribuyendo en- | tre los pobres toos los bienes que heredó por muerte de: ' su padre, sin aplicar á sí ni á su convento un solo.mara- vedí.No solo no consintió jamás que sus conventos tuvie- sen fondos. ni rentas, sino que severamente prohibió se - hiciesen.en éllos grandes provisiones, queriendo que de- do endiesen de la caridad de los fieles, No gustaba de que os frayles que salian. á pedir limosna para el cogyento “traxesen panes enteros, sino los mendrugos y reboxos que .sobraban á los que la hacian. Escogió el título de Pobre, - como el 'mas honorífico para su comunidad; y con efecto, Su religion se intituló: La religion de las señoras Pobres. - El papa Gregorio IX., que la veneraba mucho, y desde. el principio de su pontiño do se habia encomer . + dado en y Sus oraciones, deseó qué admitiese reas, y aunfge e | ofreció para asegurar la subsistencia de sus monasteribs; Péro le hizo tantas instancias , y le alegó tantas razones para que en nada alterase el primitivo espíritu de su ins- ,úítuto, que su Santidad desistió del intento, y alabó su grande confianza en la divina Providenciay/M0 stró Dios: Cuánto le agradaba esta confianza y este heróico espíritu” de de pob EN una ocasion no habia en el convento mas” reza. _Que un pan, y ese muy pequeño : llegó la hora de comer;: y la Santa ordenó 4 la despensera que enviase medio pan: _4 los frayles que la servian, y del otro medio hiciese cin- Cuenta porciones para atras tantas monjas que habia er : Er e , N 3 Les y e” e AÑO- CRISTIANO. la comunidad. Obedeció la despensera, y el pan se multi- plicó tan milagrosamente, que bastó para que todas las * . religiosas quedasen satisfechas. Otros muchos prodigios . obró el Señor para manifestar cuánto velaba sobre sus ne- cesidades ; de manera, que con mucha razon fueron las Clarisas Hamadas por: mucho tiempo las monjas de la - Siendo este total desasimiento de las cosas del mundo objeto digno de la admiracion universal , no se tenia por menos milagro su asombrosa penitencia. Fuera de la,exác- ta observancia de laspreglas comunes á las demas-, como andar siempre con los pies lescalzos sin zoclos ni sandá- que Usaba alternativa- iz de las carnes, cenit ótro era una piel de Ys | des aba el dia de Navidad, las ayuna- ba todas á pah y agua, menos los lunes, los miércoles y. - los viernes que. nada comia absolutamente. Por' muchos Fe 00h Dn manojo de sarmientos por Cabecera. Es- pocos años antes de*su muerte, el. anticip: a E, Que el de la enamorad eE) e - AGOSTO. DIA XML. + *. Tn tnas , que no tienen otro socorro que vos, y que colocan en vos toda su confianza? Apenas pronunció estas palabras, Cuando se oyó una voz que salia como de lo interior del copon ó de la caxa, y la dixo: No temgs, hija mia, yo os guardaré, y os libraré sico de todo ¿msulto. En el mis- mo punto, atemorizados los soldados, se precipitaron del muro que ya habian'escalado, y los enemigos levantaron el sitio. | e q Un año antes de su muerte, el cardenal de Ostia, que pa papa, con nombre de Alexandro TV:, noticioso de la extrema debilidad 4 que la habian reducido las en- fermedades, hizo un viade desde Perusa 4 Asís solo por verla. Despues de una larga conversacion, en la cual for- mó mucho mayor concepto de su eminente santidad , pa- reciéndole que estaba ya en el último peligro, quiso ad- ministrarla por sí mismo el santo pde Luego que le” | 4 2% A. ¿4 ANO CRISTIANO. recibió, el mismo aumento de fervor que en semejante ocasion resplandece siempre en todos los santos, la hizo co- brar nuevas fuerzas. El año'siguiente, volviendo de Fran- cia á Italia el papa Inocencio 1V., quiso visitar á la Santa antes de restituiyse á Roma. Pasó por Asís con gran nú- mero de cardenales; y al llegar 4 la ciudad supo que santa Clara acababa de recibir el Viático, administrado por el provincial de los padres menores, Entró en el con- ento con cuatro Sl E , y su Santidad la alargó la maño para que se la besase; pero la Santa quiso absoluta- ménte besarle los pies, y fue preciso darla este piadosa gusto. Pidió despues humildementegla absolución de sus. pecadgs , mostrando con sus palabras y con sus lágrimas Ñ A que verdaderamente se tenia por la mayor pecadora que habia sobre la tierra. Dióla el Papa la bendicion apostóli- ca, y la concedió una indulgencia plenaria en remision de sus pecados ; diciendo al retirarse, que el mundo iba á perder una de las mayores santas que'se habian visto en E - Quiso Claraihacer su” testamento; á imitacion de su, . padre san Francisco, no ya para dexar á sus hijas espiri- tuales los bienes temporales que tan de antemano habia renunciado, sino aquel espíritu de la mas perfecta pobreza : * que deseaba perpeguar en su religiosa posteridad , como herencia propia de su Orden. Hablándola su comio: ue le se llamaba fray Reginaldo, sobre,el mérito y sobre las utilidades de la virtud de la paciencia: ¡O mi padre! dixo. la Santa, desde que Dios me:hizo la gracia de que me CONSALYASE toda d gu servicio, ningun trabajo se me ha he-- cho penoso , ninguna penitenciór dificil, ninguna enfermedad - desagradable, ¡ Ay padre mio (añadió ), y qué cosa tan debe ce esapadecer por cita AOS Su agonía fue pro-- piamente un acceso mas violento del divino amor; y €n élla se asegura que se le apareció nuestro Señor, acompa- jiado de un gran número de vírgenes que la convidaban á que fuese 4 celebrar sus nupcias:con el Esposo celestial; Y en el mismo dichoso'momento entró en el gozo del Señor el dia 11 de agosto de 1253, casi á los 60 años de su edad, habiendo pasado los cuarenta y dos en la vida religiosas “Luego quese divulgó la noticia de su muerte, COM”. currió al monasterio toda la ciudad; y el mismo Papa, que E - * [Document text truncated for crawler view.]