Año cristiano, ó ejercicios devotos para todos los días del año ...Tomo VIII
Abstract
Enero -- Febrero -- Marzo -- Abril -- Mayo -- Junio -- Julio -- Agosto -- Septiembre -- Octubre -- Noviembre -- Diciembre
Full text
”
AÑO
CRISTIANO
|
Pe
EXERCICIOS
DEVOTOS
:
PARA
TODOS
LOS
DIAS
DEL
AÑO,
AGOSTO.
AÑO
CRISTIANO
Ó
EXERCICIOS
D
EVOTOS
PARA
TODOS
LOS
DIAS
DEL
AÑO.
CONTIENE
7
la
explicacion
del
misterio;
la
vida
del
santo
Corres
pOMdIEnta
á
cada
dia;
algunas
reflexlonés
sobre
la
epistola;
una
medita-
cion
despues
del
evangelio
de
la
misa
,
y
algunos
exercicios
prácticos
de
deyocion
,
Ó
propósitos
pa,
a
todo
género
de
personas.
ESCRITO
EN
FRANCES
POR
EL
PADRE
JUAN
CROISSET,
de
la
Compañía
de
Jesus;
TRADUCIDO
AL
CASTELLANO
-
POR
EL
PADRE
JOSÉ
FRANCISCO
DE
ISLA,
de
la
misma
Compañía,
Y
ADICIONADO
+
con
las
vidas
y
festividades
de
108
santos
nacionales
y
extrangeros,
-que
celebra
la
Iglesia
de
España
,
puestas
en
sus
respectivos
lugares
,
y
la
traduccion
de
las
epís-
tolas
y
evangelios
,
que
suprimió
el
P.
Isla,
por
los
RR.
PP.
Fr.
Pedro
Centeno
y
Fr,
Juan
Fernandez
de
Roxas
,
del
orden
de
san
Agustin,
presentados
en
sagrada
teología
,
8xc.
AGOSTO.
MADRID
MDCCCXVII.
IMPRENTA
DE
LA
REAL
COMPAÑÍA
FOR
SU
REGENTE
D,
JUAN
JOSÉ
SIGUENZA
Y
VERA,
,
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y
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1
:
y
E
Em
Mo
A
AAN
JON
IED
LE
DAN
GEN
AER
GENE,
DIA
PRIMERO.
San:
Pedro
Advincula.
IS
que
la
Iglesia
celebró
con
tanta
solemnidad
las
maravillas
y
el
glorioso
triunfo
del
Príncipe
de
los
apóstoles
el
dia
veinte
y
nueve
de
junio,
instituye
hoy
una
fiesta
particular
para
honrar
singularmente
su
pri-
sion
y
sus
cadenas
,
y
sobre
todo
el
insigne
milagro
que
obró
Dios
para
librarle
de
éllas.
Era
muy
justo
que
ha-
biendo
hecho
el
Señor
un
prodigio
tan
ilustre
por
las
ora-
ciones
de
toda
la
Iglesia,
para
conservarla
su
cabeza
vi-
sible,
consagrase
todos
los
años
esta
memoria
con
parti-
cular
solemnidad.
-
Queriendo
Dios
castigar
los
pecados
de
los
gentiles,
dice
san
Crisóstomo
,
y
con
especialidad
el
ódio
mortal
que
los
judíos
habian
concebido
contra
los
apóstoles,
afli-
gió
á
la
Judea
con
una
horrible
hambre,
que
poco
tiem-
po
antes
habia
pronosticado
el
profeta
Agabo.
Pero
no
fue
este
azote
el
que
mas
mortificó
á
los
fieles;
mas
les
die-
ron
que
padecer
los
enemigos
de
la
fe
en
la
sangrienta
persecucion
que
por
aquel
mismo
tiempo
suscitaron
con-
tra
éllos.
Era
á
la
sazon
rey
de
los
judíos
Herodes
Agripa,
el
cual
poseia
como
soberano
todos
los
estados
que
en
otro
tiempo
habian
sido-de
su
abuelo
Herodes
Ascalonita.
Te-'
nia
el
título
de
rey
que
le
habia
querido
conceder
el
em-
perador
Claudio
,
aunque
no
gozaba
ni
toda
la
autoridad
ni
todo
el
poder,
repartido
úno
y
ótro
entre
él
y
los
ma-
gistrados
romanos.
Era
Agripa
hijo
de
Aristóbulo
y.nieto
de
la
virtuosa
Mariana.
Habíanle
criado
en
las
máximus
de
una
política
mundana,
siempre
opuesta
á
la
ley!
de
Dios
y
á
las
reglas
de
la
conciencia
,
pudiéndose
decir
que
no
habia
heredado
menos
la
crueldad
que
la
corona
del
mas
inhumano
y
del
mas
impío
de
todos
los
reyes.
Apenas
tomó
posesion
del
reyno
de
Judea,
al
cual
en
fayor
suyo
agregó
el
Emperador
la
provincia
de
Samária,
A
8
AÑO
CRISTIANO.
are
La
misa
es
en
honor
del
Santo,
y
la
oracion
la
siguiente,
Deus
,
qui
beatum
Petrum
apos-
tolum
a
vinculis
absolutum
,
1l-
lesum
abire
fecisti
;
nostrorum,
quesumus
,
absolve
vincula
pec-
catorum
,
et
omnia
mala
a
no-
bis
propitiatus
exclude
:
Per
Do-
MiNUM
NOSITUM»..
0)
Dios,
que
libraste
al
apóstol
san
Pedro
de
sus
cadenas,
y
le
pusiste
en
libertad
sin
que
recibiese
daño
alguno
;
suplicámoste
que
rompas
las
cadenas
de
nuestros
pécados,
y
que
por
tu
bondad
apartes
de
nos-
otros
todos
los
males
que
nos
ame-
nazan:
Por
nuestro
Señor...
La
epístola
es
del
cap.
12.
de
los
Hechos
de
los
apóstoles.
In
diebus
illis:
Misit
Herodes
rex
manus
,
ut
affligerét
quos-
dam
de
Ecclesia.
Occidit'
autem
Facobum,
fratrem
Ffoannis,
gla-
dio.
Videns
autem
quia
placeret
judeis
,
apposuit
,
ut
apprehen—-
derent
es
Petrum.
Erant
autem
dies
Azymorum.
Quem
cum
ap-
prehendisset
,
misit
in
carcerem,
tradens
quatuor
quaternionibus
militum
custodiendum
,
volens
post
Parcha
producere
eum
po-
pulo.
Et
Petrus
quidem
servaba-
tur
in
carcere.
Oratio
autem
fie-
bat
sine
intermissione
ab
Eccle-
sia
ad
eum
pro
eo.
Cum
autem
producturus
eum
esset
Herodes,
in
ipsa
nocteerat
Petrus
dormiens
inter
duos
milites,
vinctus
catenis
duabus
:
er
custodes
ante
ostium
custodiebant
carcerem.
Et
ecce
angelus
Domini
astitit
:
et
lumen
refulsit
in
habitraculo;
percusoque
latere
Petri
excitavit
eum,
di-
cens
:
Surge
pelociter.
Et
cecide-
runt
catene
de
manibus
ejus.
Di-
xit
guiem
angelus
ad
eum
:
Pre-
cingere,
et
calcea
te
caligas
tuas.
Et
fecit
sic,
Er
dixit
illi:
Cir-
cumda
sibi
vestimentum
tuum,
eb
En
aquellos
dias:
El
rey
Herodes
comenzó
á
perseguir
á
algunos
de
la
Iglesia.
Mató
,
pues,
á
Santia=
go,
hermano
de
Juan,
con
muerte
de
espada.
Y
viendo
que
esto
a-
gradaba
á
los
judíos,
añadió
el
prender
tambien
á
Pedro.
Eran
los
dias
de
los
Acimos.
Y
habiéndole
prendido
,
le
metió
en
la
cárcel,
entregándole
á
cuatro
cuaternio-
nes
de
soldados
para
que
le
guar-
dasen,
con
ánimo
de
presentarle
al
pueblo
despues
de
la
Pascua.
Pe-
dro,
pues,
estaba
custodiado
en
la
cárcel.
Mas
la
Iglesia
hacia
con-
tínuamente
oracion
á
Dios
por
él.
Estando
,
pues
,
Herodes
para
presentarle,
en
la
misma
noche
es-
taba
Pedro
durmiendo
entre
dos
soldados,
atado
con
dos
cadenas,
y
las
guardias
estaban
á
la
puerta
custodiando
la
cárcel.
Y
he
aquí
que
el
ángel
del
Señor
vino,
y
la
habitacion
resplandeció
con
una
luz
;
y
habiendo
dado
á
Pedro
un
golpe
en
un
lado,
le
dispertó
di-
ciendo:
Levántate
prontamente.
Y
las
cadenas
se
cayeron
de
sus
ma-
nos.
Y
el
ángel
le
dixo:
Cíñete,
y
cálzate
tus
sandalias,
YX
él
lo
hizo
AGOSTO.
DIA
1.
sequere
me,
Exiens
y
sequebotur
cum,
et
nesciebat
quia.
verum
est
quod
fiebat-
per
angelum
:
existi-
mabat
autem
se
visum
videre,
Transeuntes
autem
primam
et
se-
cundam
custodiam,
venerunt
ad
portam
ferream,
que
ducit
ad
civitatem;
que
ultro
aperta
est
eis.
Et
exeuntes,
processerunt
vi-
'
cum
unum:
Et
continuo
discessit
angelus
ab
eo.
Et
Petrus
ad.
se:
reversus
,
dixit:
Nunc
scio
vere
quia
misiz
Dominus
angelum
suum,
et
eripuit
me
de
manu
He-
rodis
,
es
de
omni
expectatione
plebis
judeorum.
.
de
los
judíos.
1
9
así.
Y
le
dixo:
Echate
encima
tu
manto
,
y
sígueme.
Y
él
saliendo
le
seguia
,
ignorando
que
era
ver-
dadero
lo
que
se
hacia
por
el
án-
gel,
sino
que
creia
ver
una
yision.
Y
pasando
la
primera
y
la
segun-
da
guardia,
llegaron
á
la
puerta
de
hierro
que
introduce
á
la
ciu-
dad,
la
cual
se
abrió
por
sí
mis-
ma.
Y
saliendo
afuera,
pasaron
un
barrío:
y
súbitamente
se
apartó
de
él
el
ángel.
Y
vuelto
en
sí
Pedro,
dixo:
Ahora
sé
de
verdad
que
el
Señor
envió
á
su
ángel,
y
me
ha
sacado
de
las
manos
de
Herodes,
y
de
todo
lo
que
esperaba
el
pueblo
,
K
pistas
MO.
TA.
039
|
»
Escribióse
en
griego
el
libro
de
las
Actas
ó
de
los
»
Hechos
de
los
apóstoles,
el
cual
es
la
historia
fiel
de
la
»
Iglesia
recien
nacida.
Pregunta
san
Crisóstomo
por
qué
»razon
no
reduxo
san
Lucas
á
un
solo
libro
así
el
-evan=
»gelio
que
escribió,
como
los
Hechos
de
los
apóstoles,
de
»que
fue
tambien
autor
,
siendo
así
que
dirige
á
Teófilo
»una
y
otra
obra.
Alega
para
esto
muchas
razones,
y
en-
»tre
otras
principalmente,
porque
el
evangelio
le
escri-
»bió
en
Acaya
el
año.
57
de
Cristo,
siendo
este
el
evange-
»»lio.de
qué
habla
san
Pedro
en
su
segunda
epístola
á
los
»
Corintios;
y
los
Hechos
apostólicos
los
trabajó
en
Roma
»hácia
el
año
62
ó
63
del
mismo
Cristo.
-
bradoo
om
REFLEXIONES.
:
E;
martirio,de
san
Esteban
fue
efecto
de
la
envidia
de
los
sacerdotes
y
doctores
de.la
ley,
y
del
furor
de
un
po:
pulacho
alborotado
y
rabioso
contra
kn
Pero
el
que
ahora
excita
la
persecucion
contra-la
Iglesia
es
el
mis.
mo
Príncipe,
siendo
lo
mas
extraño
que
lo.
hace
por
li-
sonjear
la
pasion
de
un.
pueblo
apasionado
y
furioso,.cu-
yo
amor
pretende
grangear:á
costa
de
la
justicia.
De
es-
ta
manera
se
sacrifica
la
salvacion
y
la
religion
á
las
pa-
.
siones
y
al
interes
de
cada
uno.
Pero
no
se
piense
que
so-
AÑO
CRISTIANO.
lamente
son
los
grandes
del
mundo
los
que
muchas
ve-
ces
prefieren
su'
propia
gloria
á
la
de
Dios,
y
sus
gustos
á4'sus
obligaciones
y
á
su
conciencia.
Todos
los
días,
y
en
todas
las
condiciones
se
atreve
el
respeto
humano
á
yio-
lar
las
mas
sagradas
leyes.
Todo
el
mundo
quiere
ser
li-
sonjeado,
quiere
ser
aplaudido,
quiere
agradar;
pero
si
yo
quiero
agradar
á
los
hombres,
dice
el
apóstol
san
Pablo,
no
seré
siervo
de
Jesucristo.
No
importa
;
como
se
agrade
á
los
hombres,
ningun
cuidado
da
desagradar
á
Dios.
De-
clámase
contra
la
torpe
injusticia
de
Herodes,
que
por
pu-
ro
motivo
de
ambicion,
solo
por
ganar
el
afecto
del
pue-
blo,
mandó
«prender
á
san
Pedro,
le
cargó
de
hierro,
y
le
condenó
al
último
suplicio.
¿Pero
acaso
somos
nosotros
mas'religiosos
que
él,
somos
menos
injustos
cuando
por
satisfacer
nuestra
pasion
violamos
los
mandamientos
de
la
ley
de
Dios,
y
perdemos
el
alma?
¿No
se
puede
decir
con
razon
que
los
respetos
humanos
entraron
á
ocupar
el
lu-
gar
de
los
perseguidores
de
la
religion?
¿cuántos
impíos,
cuántos
indevotos,
y
por
decirlo
así
,
cuántos
apósta-
tas
de
la
virtud
cristiana
hacen
cada
dia:
los
respetos
hu-
manos?
Avergiiénzase
aquél
de
parecer
virtuoso,
y
desde
el
mismo
punto
dexa
de
serlo.
Semejantes
á
las
tímidas
avecillas
,
dice
san
Agustin,
que
espantadas
con
el
ruido
ue
expresamente
se
hace
para
levantarlas,
salen
del
ni-
o.,6
abandonan
la
zarza
donde
estaban
seguras
,
y
van
á
caer
en
el
lazo
que
las
tiene
armado
el
cazador.
¿Cuán-
tos
dexan'el
camino
dela
virtud
por
miedo
de
las
zúum-
bas
y
delos'juicios
delos
hombres,
y
tan
imprudentes
co-
mo
cobardes
no
conocen
ni
lo
despreciable
del
peligro
que
les
atemoriza,
ni
lo
terrible
de
aquel
á
que
se
arrojan
por
huir
del
primero?
¡Obs
y
cómo
éllos
se
reirian
de
su
propio
temor
,
si
conocieran
que
vano
es
en
Su
causa,
y
cómo!
le
temerian
si
consideraran
qué
funesto
es
en
sus
fa-
tales:efectos!:¡iqué:
bien
muestra
la
milagrosa
libertad
de
san
Pedro
el
gran
cuidado
que
tiene
el
Señor
de
sus
verda-
deros
siervos!
Si
son
menester
milagros
para
sacarlos
de
los
peligros
,
trastorna
Dios
en
su
favor
todas
las
leyes
de
la
naturaleza.
Nada
importa
que
los
tres
mancebos
israeli-
tas
séan
arrojados
en
un
horno
encendido;
en
medio
de
las.
llamas¡encontrarán
el
refrigerio.
Sea
en
hora
buena
Daniel
encerrado
por
muchos
días
en
una
caverna
en
com-
AGOSTO.
DIA
1.
he:
pañía
de
leones
hambientos;
no
recibirá
de
éllos
el
mas
ligero
daño.
Mas
que
á
san
Pedro
le
guarden
estrecha-
mente
en
una
prision
,
le
carguen
de
cadenas,
y
le
rodeen
de
soldados;
las
prisiones
se
le
caerán,
y
saldrá
con
la
mayor
seguridad
sin
que
lo
adviertan
las
guardias.
Pru-
dencia
humana,
todos
tus
artificios
son
débiles
estorbos
á
los
intentos
de
Dios.
¡Oh
y
cuántos
milagros
veríamos
si
no
nos
faltára
la
confianza
en
el
poder
y
en
la
bondad
de
la
divina
Providencia!
Sirvamos
á
Dios
con
sincéro
y
generoso
corazon;
pongamos
todos
nuestros
intereses
en
las
paternales
manos
de
nuestro
divino
Dueño,
y
nada:nos
dañará;
de
todo
cuidará
aquel
gran
Dios
que
tiene:tan
en
el
corazon
los
intereses
de
los
que
le
aman
y
le
sirven.
El
evangelio
es
del
cap.
16.
de
san
Mateo.
|
In
illo
tempore:
Venit
Jesus
in
partes
Cesaree
Philippi:
et
in-
terrogabat
discipulos
suos
,
di-
cens:
Quem
dicunt
homines
es-
se
Filium
hominis?
At
illi
di-
xerunt:
Alii
Ffoannem
Baptis-
tam,
alii
autem
Eliam,
alii
vero
Fferemiam
,
aut
unum
ex
prophetis.
Dicit
¿lis
fesus:
Vos
autem
quem
me
esse
dicitis?
Respondens
Simon
Petrus
,
di-
xit:
Tu
es
Christus
,
Filius
Dei
vivi.
Respondens
autem
Jesus,
dixit
ei
:
Beatus
es,
Simon
Bar
jona
:
quia
caro
,
et
sanguis
non
revelavit
+ibi,
sed
Pater
meus
,
qui
in.
colis
est.
Et
ego
dico
tibi
,
quia
tu
es
Petrus,
et
super
hanc
petram
edifica-
bo
Ecclesiam.meam
,
et
porte
inferi
non
prevalebunt
adver-
sus
eam.
Et
vibi
dabo
claves
regni_calorum,
Et
quodcumque
ligaveris
super
terram
,
erit
li-
gatum
eb
in
culis
2:
er
quod-
cumque
solveris
super
terram,
erit
solutum
et
in
celis.
En
aquel
tiempo:
Vino
Jesus
á
tiérra
de
Cesaréa
de
Filipo,
y
pre-
guntaba
á
sus
discípulos,
dicien-
do:
¿Quién
dicen
los
hombres
que
es
el
Hijo
del
hombre?
Y
éllos,
di-
xeron;
Unos
que
es
Juan
el
Ban»
tista,
Ótros
que
Elías,
ótros
que
Je-
remías,
Ó
alguno
de
los
profetas.
Díxoles
Jesus:
¿Y
vosotros
quién
decis
que
soy?
Respondiendo
Si-
mon
Pedro,
dixo:
Tú
eres
el
Cris-
to,
el
Hijo
de
Dios
vivo.
Y
res-
pondiendo
Jesus
,
le
dixo:
Bien-
aventurado
eres
,
Simon,
hijo
de
Juan,
porque
ni
la
carne
ni
la
san-
gre
te
lo
ha
revelado,
sino
mi
Pa-
dre
que
está
en
los
cielos.
Y
yo
te
digo
que
tú
eres
Pedro
,
y
sobre
esta
piedra
edificaré
mi
Iglesia;
y
las
puertas
del
infierno
no
preva
-
lecerán
contra
élla.
Y
te
daré
las
llaves
del
reyno
de
los
cielos;
y
todo
lo
que
atares
sobre
la
tierra,
será
atado
tambien
en
los
cielos;
y
todo
lo
que
desatares
sobre
la
tierra
,
será
desatado
tambien
en
los
cielos,
|
12
AÑO
CRISTIANO.
|
MEDITACION.
sees
DIRÍA;
De
las
aflicciones.
|
CNO)
PUNTO
PRIMERO.
Asoridin
que
los
trabajos
y
las
miserias
de
esta
vida
no-»son
puramente
castigos;
puesto
que
el
reo
cuando
su-
fre
la
pena
que
corresponde
ásus
delitos
no
merece
re-
compensa.
Peto
queriendo
el
Hijo
de
Dios
convertir
este
destierro
á
que
estamos
condenados
en
una
carrera
glo-
riosa
para
nosotros,
le
quitó
el
nombre
de
suplicio,
y
le
dió
el
de
combate,
ennobleciéndole
tambien
con
su
exem-
plo
y
con
lá
dignidad
de
su
persona;
de
suerte,
que
aquel
que
mas
y
mejor
padece
,
es
el
que
consigue
la
mayor
co-
rona
:
considéranse
las
aflicciones
de
esta
vida
como
se-
ñales
de
un
Dios
irritado,
y
como
efectos
de
su
justo
eno-
jo;
concepto
errado;
antes
por
lo
mas
comun
son
reme-
dios
específicos
de
un
hábil
y
experimentado
médico,
y
pruebas
particulares
del
tierno
amor
con
que
nos
mira
el
ejor
de
todos
los
padres.
¿En
qué
habia
delinquido
el
Mocenté
Abel?
¿qué
delito
habia
cometido
José
contra
sus
“hermanos?
En
medio
de
eso
úno
y
ótro
son
afligidos,
odia-
dos
y
perseguidos.
¿Quién
fue
nunca
mas
amado
del
Pa-
dre
celestial
que
el
Hijo
de
Dios?
En
él
tenia
el
Padre
Eterno
todas
sus
delicias,
Sin
embargo,
las
aflicciones
fue-
ron.como
la
herencia
de
este
querido
hijo.
Dirán
que
Je-
suetisto
habia
cargado
con
todas
nuestras
maldades,
Pero
si
el
Hijo
querido
no
tomó
otro
camino
para
entrar
en
su
gloria
,
¿habrá
ótro
para
los
siervos
rebeldes
y
culpa-
dosé
No
debemos
recibir
los
trabajos
que
nos
envia
la
di-
vina
Providencia
como
materia
de
dolor,
sino
de
gozo.
El
verdadero
cristiano
debiera
afligirse
cuando
se
ve
col-
mado
dé
honras
y
de
prosperidades
del
mundo,
por
lo
que
le
desvian
de
la
semejanza
con
Jesucristo
,
siendo
así
que
toda
su
dicha
consiste
en
ser
semejante
á
este
Señor.
Por
eso
decia
san
Pablo
que
hallaba
un
exquisito
gusto
en
los
trabajos.
Nunca
discurrieron
los
santos
de
Otra
manera,
y
este
era.
su
lenguage.
Las
adversidades
de
esta
vida
traen
consigo
cierto
carácter
de
predestinacion;
por
lo
que
san
AGOSTO.
DIA
1.
13
Gregorio
Nazianceno
las
llama
camino
real
del
cielo
:
Re-
gia
ad
colum
via.¿Dónde
hay
cosa
mag
eficaz
que
la
tri-
bulacion
para
convertir
al
pecador,
y
para'adelantar
al
justo
en
el
camino
de
la
perfeccion
,
para
conservarle
en
la
justicia,
para
preservarle
de
la
tibieza,
y
para
fortale-
cerle?
Desengañémonos,
la
prosperidad
hace
delicada
al
alma,
y
la
sujeta
á
los
sentidos;
ninguna
cosa
fomenta
tanto
las
pasiones
como
la
prosperidad
y
la
abundancia;
es
cierto
que
lisonjean
el
gusto;
pero
tambien
debilitan,
y
al
cabo
extinguen
del
todo
la
virtud.
¿Hubiera
echado
en
tu
corazon
tan
profundas
raices
la
humildad
si
no
te
hubiera
humillado
Dios
con
aquella
vergonzosa
desgracia
que
te
envió?
¿4
quién
debes
ese
desasimiento
de
los
bienes
terrenales
sino
á
la
amorosa
providencia
de
Dios,
que
per-
mitió
los
perdieses?
¿4:
quién
debes
esa
invencible
pacien-
cia
sino
á
las
enfermedades
que
te
han
puesto
disgusto
en
todas
las
cosas
del
mundo?
Y
si
el
orgullo,
si
la
concupis-
cencía
,
si
el
amor
propio
todavía
levantan
cabeza
en
me-
dio
de
las
mayores
aflicciones
,
¿qué
sería
si
todo
saliese
4
medida
de
tu“gustolnovo:08
05
sgae
toa
mod,
role.
4
PUNTO
SEGUNDO.
Considera
que
los
trabajos
son,
por
decirlo
así,
el
tego=
ro
del
evangelio;
pero
tesoro
escondido
,
que
pocos
le
ha-
lan;
pocos
saben
aprovecharse
de
él,
porque
pocos
sa=
ben
lo
que
vale.
En
la
cruz
se
encuentra
la
vida,
la
sal-
vacion
,
la
proteccion
de
Dios,
la
fuerza
del
alma,
el
compendio
y
la
práctica
de
las
virtudes
con
la
perfeccion
de
la
santidad.
¡Oh,
y
cuántas
riquezas
encierran
las
aflie-
ciones!
Debieran
las
adversidades
ser
para
nosotros:
ún:
copioso
manantial
de
consuelos;
y.
«por
lo
regalar
suelen
ser
ocasion
de
quejas
y
de
sentimientos.
Debieran
fortifi-
carnos
y
alegrarnos;
y
por
lo
comun
'nos
afligen
,
nos
desalientan
y
nos
abaten.
No
hay
cosa
mas
provechosa
para
mí,
decia
David,
que
verme
humillado.
Las
flores
suelen
hacer
mal
á
la
cabeza
;
el
resplandor
deslumbra;
las
honras
encantan.
No
se
piensa
en
la
patria
cuando
to=-
do
nos
lisonjea
enel
destierro;
pero
cuando
la
tierra
que
se
pisa
solo
produce
espinas
y
abrojos;
cuando
se
habita
en
una
region
donde
solo
se
experimentan
uracanes
y
tem-
a.
AÑO
CRISTIANO.
pestades;
cuando
el
cielo
nunca
se
descubre
sereno;
cuan-
do
siempre
se.come
el
pan
mezclado
con
lágrimas,
en-
tonces.
se
cuentan
los
días
que
faltan,
y
se
suspira
por
aquella
dichosa
hora
en
que
ha
de
salir
de
aquella
region
de
trabajos
y
amarguras.
Gran
ceguedad
es
no
conocer
lo
que
valen
las
adversidades.
Bienaventurados
los
que
1lo-
ran,
dice
el
Salvador,
porque
el
consuelo
que
se
seguirá
á
sus
lágrimas
los
recompensará
con
ventajas
de
todo
lo
que
adecen.
Y
no
espera
Dios.
á
la
otra
vida
para
consolar-
os.
En
el
calabozo
estaba
san
Pedro;
¿quién
dexaria
de
compadecerse
de
sus
cadenas?
Dormia
san
Pedro
en
la
pri-
sion;
pero
Dios
nunca
se
duerme
en
las
aflicciones
de
los
que
le
aman.
No
olvida
á
su
Apóstol
en
los
trabajos,
se
le
caen
de
las
manos
las
prisiones,
y
las
puertas
se
le
ábren
por
sí
mismas.
Multiplique
en
buen
hora
Herodes
las
guardias
para
que
no
se
escape
;
sale
seguro
y
sereno
sin
el
menor
estorbo
por
medio
de
las
centinelas.
¡Mi
Dios,
cuántos
imprevistos
socorros,
cuántos
secretos
re-
cursos
de
una
providencia
todo
poderosa
se
experimenta-
rian
si
los
hombres
supieran
aprovecharse
de
las
afliccio-
nes
de
esta
vida;
si
en
vez
de
aquellas
enfadosas
inquie-
tudes,
de
aquellos
ímpetus
de
paciencia,
de
aquel
mal
humor;
si
en
lugar
de
las
escandalosas
quejas,
que
no
ali-
vian:el
trabajo
,
se
besara
humildemente
la
benéfica
ma-
no
que
se
agrava
sobre
nosotros,
y
se
bendixera
á
Dios
que
nos
aflige!
sb.
pvO
¡Oh
Señor,
y
qué
dolor
me
causa
haber
malogrado
hasta
aquí
las
ocasiones
que
se
me
han
ofrecido
de
daros
pruebas
de
mi
amor
y
de
mi
confianza,
aprovechándome
mejor
de
mis
trabajos!
Poco
he
conocido
lo
que
valen
las
aflicciones
de
esta
vida;
pero
confio
en
vuestra
gracia
que
en
adelante
sabré
aprovecharme
mejor
de
este
tesoro
es-
condido.
|
|
JACULATORIAS.
Bonum
mihi
quia
humiliasti
me.
Salm.
118.
Conozco,
Señor,
que
me
es
muy
provechosa
la
humillacion.
Virga
tua,
et
baculus
tuus
¿psa
me
consolata
sunt.
Salm.
22.
Ninguna
cosa
meha
consolado
mas
que
los
golpes
de
tu
amorosa
vara.
AGOSTO.
DIA
1.
15
PROPOSITOS.
Mas
que
el
nacimiento
haya
sido
rodeado
de'esplendor
y
de
abundancia;
más
que
hayas
nacido
grande
y
dichoso,
segun
el
mundo,
no
tiene
remedio
;
la
vida
está
sembra-=
da
de
cruces;
ninguno
se
libra
de
trabajos
:
está
llena
de
altos
y
baxos
la
vida
del
hombre
sobre
la
tierra;
en
me-
dio
del
dia
padece
sus
eclipses
la
prosperidad
;
ningun
mortal
fue
por
largo
tiempo
feliz;
las
adversidades,
las
pesadumbres
y
los
disgustos
nacen
en
todos
los
estados,
y
en
todas
las
cundiciones
y
en
todas
las
edades.
Buscar
uno
solo
que
se
exima
de
éllos,
es
lo
mismo
que
cotrer
tras
de
una
fantasma.
Los
mas
dichosos
del
mundo
no
son
los
que
carecen
de
trabajos,
sino
los
que
mejor
se
saben
apro-
vechar
de
éllos.
Es,
pues,
de
suma
importancia''poseer
esta
ciencia,
adelantar
en
este
arte;
seas
quien
fueres,
no
esperes
vivir
sin
tener
que
padecer.
Pero
estudia
en
pa-
decer
como
cristiano,
y
en
aprovecharte
de
todos
tus
tra-
bajos.
Los
mas
meritorios
son
aquellos
que
trae;
consigo
el
estado
particular
de
cada
uno.
Tambien
dan
abundan-
te
materia
á
la
paciencia
cristiana
los
reveses
de
la
fór-
tuna;
en
todos
éllos
alaba
á
Dios
como'
Job.
Salióte'
mal
aquel
negocio
,
perdiste
aquel
pleyto,
arrebató
la
muer-
te
al
hijo,
al
pariente,
al
protector,
al
amigo,
dí
con
Job:
El
Señor
me
lo
dió,
el
Señor
me
lo
quitó
;
cumplióse
sú
vos
luntad
;
sea
su
nombre
bendito...
*
AIR
PEA
dl:
2
¿Cuanto
hay
que
padecer
en
las
familias?
El
húmor
extravagante
y
violento
de
un
marido'
divertido
el
genio
altanero,
indócil
caprichoso
de
una
muger
altiva;
las
ma-
las
inclinaciones
de
los
hijos;
la
malicia
de
los
envidiosos
6
de
los
concurrentes
;
una
desgracia'en
los
negocios,
una
enfermedad
,
un
achaqte
habitual,
82c:
tods
don:
éruces
bien
pesadas,
es
verdad
;
pero
son
cruces
:'3y
por
qué
las
malograrás
no
recibiéndolas
como
tales?
A
este
duro
exer
ciclo
de
paciencia
ligó
Dios
tu
perfec
Dios
tu
cion”,
y
acaso
tu
salvacion;
¿pues
para
qué
te
inquietas?
Bien
puede
ser
que
cualquiera
otro
exercicio
de
mortificación
y
dé'virtud
fe;
se
mas
de
tu
gusto,
pero
no
te
3eríd
tan
provechoso;
“el
que
ahora
té
pesa
tanto,
y
quisieras
“sacudir
de
ties
el
que
Dios
te.
ha
destinado.
Guárdate
bién
de
Teputar
las
-4Ó
ANO
CRISTIANO.
aflicciones
por
desgracias
;
eso
sería
juzgarlas
por
los
sen-
tidos
;
míralas
con
ojos
cristianos,
y
las
estimarás
como
merecen.
Ellas
son
un
manantial
perenne
de
gracias
que
facilitan
-lasalvacion.
Es
buen
medio
para
hacerlas
salu-
dables
y
dulces
dar
de
cuando
en
cuando
gracias
á
Dios,
especialmente
al
acabar
la
oracion
de
la
mañana
y
de
la
noche,
por
los
trabajos
que
se
ha
servido
enviarnos,
co-
mo
diciendo
:
Yo
os
doy
gracias
,
Señor,
por
la
afliccion
que
me
habeis
enviado;
haced
por
vuestra
piedad
que
me
sea
provechosa,
y
que
me
sirva
para
desprenderme
de
los
vanos
atractivos
y.
bienes
aparentes
de
este
mundo
para
unirme
á
solo
vos
(Job
1.):
Dominus
dedit
,
Dominus
abstulit
:
sicut
placuit
Domino,
ita
factum
est;
sit
nomen
Domini
benedictum.
iD
TAS
EG
UNDO.
San
Esteban
,
papa
y
mártir.
daa
papa,
primero
de
este
nombre,
fue
hijo
de
Julio,
ciudadano
romano.
Nació
hácia
el
fin
del
se-
gundo
siglo;
y
aunque
se
tienen
pocas
noticias
de
los
primeros
años
de
su
niñez,
hay
razones
para
creer
que
era
cristiana
su
familia,
y.
que:el
niño
fue
criado
en
los.
principios
y
máximas
de
la
verdadera
religion.
Co-
mo
su
.corazon..era-
naturalmente
bien
inclinado,
y
es-
taba
dotado:
de
excelente
ingenio,
se
dedicó
al
estudio
de
las
letras
humanas
y
divinas,
pero
singularmente
al
de
la
ciencia
de
los.santos;
y
en
poco
tiempo
se
hizo
un
lugar-muy
distinguido
entre
los
fieles
de
Roma.
Sien-
do
de
poca
edad
fue
recibido
en
el
clero,
y
por
la
pure-
za
de
sus
Costumbres,
por
el
zelo
de
la
religion,
por
su
sabiduría
y
por:su
mérito
captó
la
admiracion
y
el
con-
cepto
universal,
considerándole
todos
por
digno
de
los
PEEnORO?
empleos.
de-
la
Iglesia.
Los
papas
san
Corne-
io
y,
san.Lucio
,.shs
¡predecesores
,
hicieron
juicio
que
no
debian
dexar
escondida.
debaxo
del
celemin
aquella
brillante
antorcha,
Ordenáronle
de
diácono,
y
despues
|
AGOSTO.
DIA
MT.
17
le
hicieron
arcediano
de
la
Iglesia
romana
,
dignidad
que
ponia
á
su
cargo
la
custodia
y
la
distribucion
del
tesoro
de
la
Iglesia,
dándole'al
mismo
tiempo
jurisdiccion
de
vi-
cario;
lo
que
acredita
la
estimacion
que
hacian
de
su
mé-
rito
y
de
su
mucha
virtud.
A
+
Jamás
se
habia
visto
Iglesia,
al
parecer,
agitada
de-
mas
violentas
tempestades,
ni
combatida
de
mas
artificio-
sos
y
mas
maliguos
enemigos,
que
hácia
el
fin
del
año
254,
en
que
murió
el
papa
san
Lucio.
Novaciano,
presbi-
terio
de
la
Iglesia
romana,
y
Novato,
presbítero
asímis-
,mo
de
la
de
Cartago,
el
primero
antipapa,
los
dos
cis-
máticos,
y
ámbos
hereges,
tenian
muchos
parciales
de
sus
errores
en
Oriente
y
en
Occidente
hasta
en
el
mismo
gremio
de
los
obispos.
Aunque
san
Cipriano
de
Cartago
y
san
Dionisio
de
Alexandría
se
habian
opuesto
€
a
valor
á
sus
impiedades
,
consiguiendo
que
fuesen
condenados
por
varios
concilios,
no
pon
eso
dexaba
de
inficionar
á
muchos
el
veneno
de
la
heregía;
y
su
partido,
con
el
en-
gañoso
pretexto
de
reforma
hacia
desertar
á
muchos
fie-
les
de
las
banderas
de
Jesucristo,
y
adelantaba
cada
dia
nuevas
conquistas.
Defendian
que
no
debian
ser
admiti-
dos
á
la
comunion
los
que
hubiesen
caido
en
el
crimen
de
idolatría;
y
sus
sectarios,
extendiendo
esta
errada
doc-
trina
á
todo
género
de
culpas,
quitaban
á
la
Iglesía
el:
poder
para
atar
y
desatar.
ondenaban
las
segundas
nup-
Cias,
y
obstinadamente
sostenian
que
debian
ser
rebau-
tizados
todos
aquellos
que
despues
del
bautismo
hubie--
sen
cometido
algun
pecado
mortal.
Aprovechándose
los
gentiles
de
aquellas
funestas
divisiones,
perseguían
cruel-
mente
4
los
cristianos,
incitando
4
losemperadores
y
á
los
magistrados
para
que
hicisen
sangrienta
guerra
á
la
Igle=-
sia.
Viendo
los
santos
papas
Cornelio
y
Lucio:
tan
com-
batida
la
navecilla
de
san
Pedro,
y
fluctuando
entre
las
encrespadas
olas,
llamaron
á
nuestro
Santo
para
que
los:
ayudase
á
gobernar
el
timon
en
un
tiempo
en
que
jamás
habian
sido
los
escollos
mas
frecuentes
ni
las
borrascas
mas
deshechas.
Por
su
virtud,
por-su
doctrina
y
por
su
zelo
se
grangeó,
aun
en
vida
de
sus
predecesores
,
todos
los
sufragios
del
público
para
ocupar
el
lugar
4
que
el
cie-
lo
le
tenía
destinado.
Habiendo
terminado
san
Lucio
glo-
riosamente
su
carrera,
coronando
con
el
martirio:su
pons
*
18
AÑO
CRISTIANO.
tificado,
por
unánime
consentimiento
fue
electo
sumo
|
pontífice
san
Esteban
el
año
de
257.
Dice
Anastasio
que
san
Cornelio,
seis
meses
antes
de
morir,
le
habia
entre-
:
-
gado
todos
los
bienes
de
la
Iglesia,
y
que
san
Lucio
al
tiempo
de
su
muerte
le
confió
todo
el
rebaño,
recomen-
dándole
toda
la
Iglesia
afligida.
Algunos
son
tambien
de
opinion
que
san
Esteban
gobernó
la
Iglesia
como
vicarió
de
san
Lucio,
que
fue
desterrado
pocos
dias
despues
de
|
su
eleccion,
AS
A
O
¿
|
qee
Luego
que
se
sentó
en
la
cátedra
de
san
Pedro,
se
de-
dicó
enteramente
4
desempeñar
todas
las
obligaciones
de
aquella
suprema
dignidad.
Ofreciéronse
presto
ocasiones
en
que
resplandecieron
su
virtud
,
su
zelo
y
su
gran
ca-
pacidad.
Por
mas
artificios
de
que
se
valieron
los
here-
ges
para
sorprenderle
,
ó
para
intimidarle,
siempre
a
en
todas
ocasiones
se
mostró
el
santo
Pontífice
azote
de
la
$
O
cánones,
y
oráculo
de
Fueron
acusados
y
convencidos
de
Libeláticos
Basíli-
-
des,
obispo
de
Astorga
en
España
,
y
Marcial,
obispo
de
Mérida.
Llamábanse
Libeláticos
aquellos
cobardes
cristia-
“nos,
que
si
bien
no
habian
sacrificado
á
los
ídolos,
daban
ó
recibian
certificaciones
falsas
de
haber
sacrificado,
pa-
ra
libertar
por
este
medio
su
vida
,
su
libertad
y
sus
bie-
nes.
A
este
delito
de
los
dos
prelados
se
añadian
otros
tan
enormes,
que
los
hacian
indignos
de
la
mitra
,
viéndose
«precisados
los
obispos
de
España
á
deponerlos,
y
á
nom-
rarlos
sucesores.
Acudieron
al
Papa
Basílides
y
Marcial,
haciendo
cuanto
pudieron
para
engañarle.
Recibiólos,
y
los.
oyó
con
tanto
amor
y
con
tanta
benignidad
,
que
ya
se
mio
res
santo
Pontífice
recibió
las
cartas
de
san
Cipriano
y
de
los
obispos
de
España
en
que
le
informaban
de
los
delitos
que
habian
cometido,
no
quiso
verlos
mas,
y.mantuyo
iníle-
xible
su
teson.
is
Pero
lo
que
da
mayor
idea
del
alto
mérito
de
nues-
tro
Santo
es
la
célebre
disputa
que
se
suscitó
entre
los
mas
pad
?
mas
sábios
obispos
de
la
Iglesia
sobre
el
valor
ó
nulida
ISI
A
iS
dr
podio
if
o
A
in,
A
tituidos
á
sus
sillas;
pero
luego
que
el
4
TES
del
bautismo
conferido
por
los.
bereges.
Parece
e:esta
disputa
tuvo
principio
en
la:
Iglesia
de
Cartágo,
onde
san
Cipriano,
fundándose
en
la
práctica
de
su
pre-
UMIVERXILMARILA
Si
AGOSTO.
DIA
II.
19
decesor
Agripino,
enseñaba
que
era
nulo
todo
bautismo
fuera
de
la
Iglesia
católica;
y
por
consiguiente,
que
se
debian
rebautizar
todos
los
hereges
que
se
reconciliaban
con
élla.
Siguieron
esta
misma
opinion
los
Obispos
de
Oriente,
que
se
juntaron
en
Iconia,
y
fue
la
dominante,
así
en
el
Oriente
como
en
el
África.
Pero
san
Esteban
la:
condenó,
y
declaró
que
respecto
de
los
que
vólvian
al
gre-
mio
de
la
Iglesia,
de
cualquiera
secta
que
fuesen,
nihil
innovetur
,
nada
se
debia
innovar
sino
seguir
precisamen-
te
la
tradicion,
que
era
imponerles
las
manos
por
la
pe-
nitencia,
sin
rebautizarlos,
una
vez
que
hubiesen
sido
bau-
tizados
en
el
nombre
de
la
santísima
Trinidad,
Padre,
Hi-
jo
y
Espíritu
santo,
y
por
etra
parte
no
se
omitiese
cosa
alguna
de
las
esenciales
al
bautismo.
22:
-
Costó
trabajo
á
san
Cipriano
mudar
de
párecer.
Con-
vocó
muchos
concilios
que
confirmaron
su
opinion;
y
en
virtud
de
esto
escribió
al
Papa.
Lo
mismo
hicieron
los
<
obispos
de
Oriente;
pero
san
Esteban,
guiado
del
Espí-
=
Titu
santo,
que
gobierna
siempre
la
Iglesia
,
y
asistido
con
>
Aquellos
auxilios
sobrenaturales
que
Jesucristo
prometió
á
«a
su
vicario
hasta
el
fin
de
los
siglos,
ni
se
deslumbró
4
vis-
ta
del
mérito,
ni
se
acobardó
con
el
número
de
los
que
se
oponián
4
su
declaracion;
yy
así
escribió
resueltamen=
te
á
san
Cipriano
y
4
los
obispos
de
Cilicia,
de
Capado-
cia
y
de
Galácia,
que
se
separarian
de
su
cofhunion
si
persistian
en
su
opinion
sobre
el
bautismo
de
los
hereges.
Con
el
tiempo
se
reduxeron-
todos
los
obispos
de
Oriente
á
la
decision
del
Pontífice,
contribu
)
pe
feliz
suceso
san
Dionisio
,
obispo
de-
4
n
fue
la
resistencia
de
los
obispos
africanos;
per
de
la
Iglesia
abrazó
lo
defiido
por
san
|
bien
tuvo
el
consuelo
de
saber
por
carta
de'san
Dionisio
Alexaridrino
queen
general
todo:
el
Oriente
habia
aban-
donado
el
partido
de
los
novacianos,
uniéndose
con
Ro-
ma;
y
al
mismo
tiempo
que
le
participa
esta
gustosa
no-
ticia
,
Se
congratula
con
el
santo
Papa
de
los
socorros
es-
pirituales
y
temporales
que
solicitaba
4
los
fieles
de
Siria
y
de
Arabia;
prueba
evidente
delo
mucho
4
que
se
ex-
tendia
su
Caridad
y
vigilancia
pastoral,
dilatándose
ésta
á
todas
las
necesidades
de
la
Iglesia:,:siendo:su
zelo
tan
inmenso
como
aquélla.
«<=.
ES
unida"!
>
2
Po
-..
Mr
+
20
AÑO
CRISTIANO.
-
Al
principio
de
su
pontificado
le
escribieron
Faustino,
obispo
de
Leon,
y
san
Cipriano,
que
Marciano,
obispo
de
Arlés,
daba
en
los
eprores
de
los
novacianos
,
y
se
ha-
bia
declarado
parcial
de
aquella
secta;
al
punto
proce-
dió
contra
él
con
todo
el
vigor
de
su
zelo;
pero
siempre
acompañado
de
mucha
blandura
y
caridad.
Con
la
paz
que
gozó
la
Iglesia
los
primesos
años
del
imperio
de
Va-
leriano
,
pudo
el
santo
Pastor
cuidar
de
su
rebaño
con
to-
“da
libertad
,
desviándole
de
los
pastos
inficionados;
pero
duró
poco
esta
dulce
tranquilidad,
Marciano
,
sus
primer
ministro,
y
uno
de
los
enemigos
mas
mortales
del
nom-
“bre
cristiano,
mudó
la
voluntad
del
Príncipe,
y
le
indu-
xo
á
declarar
la
guerra
á
nuestra
santa
religion;
en
cu-
ds
Ines
perdonó
san
Esteban
medio
ni
di-
]
que
los.
amenazaba.
2
>
|
]
rador
un
edicto
por
el
cual
confisca»
a
todos,
que
no
solo
estaban
prontos
á
perder
todos
sus
bie-
“nes,
sino
4
padecer
los
mas
crueles
tormentos,
y
4
dar
mas
urgia:en.
la
actual
constitucion
de
los
negocios
para
|
el
gobierno
de
su
querido
rebaño;
encargósele
á
tres
pres»
-
AGOSTO.
DIA
H.*
21
bíteros,
siete
diáconos
y
diez
y
seis
clérigos,
4
quienes
encomendó
la
custodia
de
los
vasos
sagrados
y
la
distri-
bucion
de
las
limosnas.
Al
mismo
tiempo
que
daba
estas
providencias,
poniendo
órden
en
todo,
andaba
buscando
al
santo
Papa,
Nemesio,
tribuno
militar
,
por
haber
oido
que
era
hombre
extraordinario,
de
mucho
poder
con
Dios,
y
que
hacia
grandes
milagros.
Tenia
el
Tribuno
una
hija
única,
ciega
desde
su
nacimiento,
á
quien
amaba
tierna-
mente.
Encontró
en
fin
á
san
Esteban,
y
le
suplicó
que
.
diese
vista
á
su
hija.
Harélo
,
respondió
el
Santo,
pero
con
condicion
de
que
has
de
creer
en
Jesucristo,
en
cuyo
nom-
bre
y
virtud
he
de
obrar
el
milagro.
Sin
detenerse
un
pun-
to
lo
prometió
todo
Nemesio
,
y
asegurando
con
juramen-
to
que
se
haria
cristiano
,
desde
luego
creyó
en
Jesucris-
to,
y
pidió
el
bautismo.
Instruyóle
el
Papa
,
yy
bautizóle
juntamente
con
su
hija,
la
cual
cobró
la
vista
luego
que
recibió
el
bautismo
,
y
se
la
dió
el
nombre
de
Lucila.
A
vista
de
esta
maravilla
se
convirtieron
y
se
bautizaron
sesenta
y
tres
gentiles,
creciendo
cada
dia
tanto
el
nú-
mero
de
los,cristianos,
que
san
Esteban
,
corriendo
dia
y
noche
las
grutas
en
que
estaban
escondidos
para
alentar-
E
,
consolarlos,
asistirlos
y
decirles
el
santo
sacrificio
'e
la
misa
,
continuamente
estaba
administrando
el
santo
bautismo
á
los
que
habia
instruido.
dp
Eo
Fueron
mientras
tanto
arrestados
Nemesio
y
su
hija
pena
de
lá
vida
declarase
el
estado
de
todos
es
gate
pedazos
en
este
mismo,
instante,
Al
momento
cayó
22
AÑO
CRISTIANO.
dos
sus
dioses
eran
quimeras,
y
que
no
habia
otro
verda-
dero
Dios
que
Jesucristo.
Descubrióse
á
Exúperia,
su
mu-
ger,
que
interiormente
era
cristiana;
ésta
le
confirmó
en
su
pensamiento
,
y
le
aconsejó
que
se
convirtiese.
Híizo-
lo
con
toda
su
familia;
acudiendo
san
Esteban
informado:
de
lo'que
pasaba
,
instruyólos,
bautizólos
,
y
los
exhortó
á
la
perseverancia.
Metió
mucho
ruido
en
Roma
la
conversion
de
una
fa-
milia
tan
conocida;
y
noticioso
el
Emperador,
lleno
de
ira
,
mandó
que
á
todos
los
quitasen
la
vida
en
un
mis-
mo
dia
,
teniendo
el
santo
Papa
el
consuelo
de
darlos
á
todos
sepultura.
La
misma
suerte
lograron
otros
doce
clé-
rigos
ó
presbíteros
de
su
iglesia,
á
cuya
frente
estaba
el
fervoroso
presbítero
Bono.
Habiendo
enviado
al
cielo
de-
lante
de
sí
gl
santo
Pontífice
tanto
número
de
generosos
mártires,
suspiraba
tiempo
habia
por
la
misma
corona,
y
al
fin
la
consiguió.
Mandóle
prender
el
Emperador,
y
quiso
verle.
Preguntóle
luego
si
era
él
aquel
sedicioso
que
turbaba
el
estado,
desviando
al
pueblo
del
culto
debido
“
£
los
dioses
del
imperio.
Señor
,
respondió
el
Santo,
yo
no
turbo
el
estado;
solo
exhorto
al
pueblo
4
que
no
rinda
cul-
to
á
los
demonios,
y
4
que
adore
al
verdadero
Dios,
á
quien
únicamente
se
le
debe.
Impío,
exclamó
el
Empera-
dor,
esa
blasfemia
que
acabas
de
proferir
la
vengará
tu
muerte;
y
volviéndose
á
los
soldados
de
su
guardia,
aña-
dió
:
Quiero
que
sea
conducido
al
templo
del
dios
Marte,
y
que
allí
sea
degollado
y
ofrecido
en
sacrificio:
executóse
la
órden,
lleváronle
al.
templo
de
Marte
;
pero
apenas
lle-
-
gó
cuando
el
cielo
rompió
en
truenos,
relámpagos
y
ra-
“yos;
cayó
en
tierra
el
templo,
y
huyeron
todos
los
gen-
til:
S
dina
Esteban
solo
con
los
cristianos
que
le
habian
seguido;
retiróse
cor
éllos
al
lugar
donde
acostumbra-
ban
juntarse
,
y
ofreció
el
divino
sacrificio.
No
bien
aca-
bó
de
celebrar
el
del
cuerpo
y
sangre
de'
nuestro
Señor
Jesucristo,
cuando
vió
acercarse
el
feliz
momento
en
que
él
mismo
habia
de
hacer
el
de
su
vida,
porque
entrando
los
soldados
que
le
andaban
buscando
por
todas
paftes,
le
degollaron
sobre
su
misma
silla
pontifical
cuando
es-
taba
exhortando
á
los
cristianos
al
martirio,
Sucedió
el
suyo
el
dia
2
de
agosto,
hácia
el
año
249,
y
su
santo
cuer-
po
,
con
la
silla
en
que
fue
sacrificado
,
bañada
toda
de
su
gral
iiód
a
.
'AGOSTO.
DIA
Il.
-23
sangre,
fue
enterrado
por
los
cristianos
en
el
cementerio
de
-
gularmente
veherada,
alixto.
Trasladóse
su
cabeza
á
Colonia,
donde
es
sin-
La
misa
es
en
honor
del
Santo,
y
la
oracion
la
que
sigue.
Deus,
qui
nos
bear
Stepha-
ni,
martyris
tui
atque
pontificis,
ennua
solemnitate
letificas
;
con-
cede
propitius
,
ut
cujus
natali-
tia
colimus
,
de
ejusdem
etiam
protectione
gaudeamus
:
Per
Do-
minum
nostrum
Ffesum
Chris-
UM.
*
O
Dios,
que
cada
año
nos
ale-
gras
con
la
solemnidad
de
tu
bien-
aventurado
mártir
y
pontífice
Es-
teban,
concédenos
que
cuando
ce-
lebramos
su
dichoso
nacimiento
á
la
gloria
,
logremos
su
poderosa
proteccion
en
la
tierra:
Por
nues-
tro
Señor
Jesucristo...
La
epístola
es
del
cap.
20.
de
los
Hechos
apostólicos.
Y;
In
'diebus
illis:
A
Mileto
Pau-
-
lus
mittens
Ephesum
vocavit
ma-
jores
natu
Ecclesie.
Qui
cum've—
nissent
ad
eum
,
et
simul
essent,
dixis
cis:
Vos
scitis
d
prima
die
qua
ingressus
sum
in
AÁsiam,
_qualiter
vobiscum
per
omne
tem—
pus
fuerim,
serviens
Domino
cum
omni
humilitate
,
et
lacrymis,
er
¿entationibus
,
que
mihi
accide-
o
runt
ex
insidiis
judeorum:
quo-
modo
nihil
subtraxerim
utilium,
quo
minus
annuntiarem
vobis,
et
"docerem
vos
publice,
et
per
do-
-mos,
testificans
judeis
atque
gen-
-tilibus
in
Deum
penitentiam,
er
_fidem
in
Dominum
nostrum
Je
sum
Christum.
En
aquellos
dias
:
Estando
Pablo
en
Mileto
envió
mensageros
á
Efe-
so
pasa
llamar
los
ancianos
de
la
Iglesia.
Despues
que
llegaron
y
es-
tuvieron
juntos
,
les
dixo
Pablo:
Vosotros
sabeis
cómo
me
he
porta
-
do
con
vosotros
en
todo
el
tiem-
po
desde
el
primer
dia
que
en-
tré
en
la
Asia,
que
serví
al
Se-
ñor
con
toda
humildad
y
con
mu-
Chas
lágrimas
,
entre
los
conira=
tiempos
y
aflicciones
que
me
suce-
dieron
por
las
asechanzas
que
me
armaron
los
judíos:
que
no
ocul-
té
Í
vuestro
conocimiento
cosa
al-
guna
de
las
que
os
podian
ser
úti-
les;
no
dexando
por
caso
alguno
de
anunciarla,
ni
de
instruiros
pú-
-_blicamente
,
y
en
las
cosas,
exhor-
tando
á
los
judíos
y
á
los
gentiles
á
convertirse
á
Dios
por
la
peni-
tencia,
y
á
creer
en
nuestro
Señor
Jesucristo.
A
4
+
t
B
4
»-
-24
AÑO
CRISTIANO,
y
NOTA.
»Intituló
san
Lucas
la
obra
de
donde
se
sacó
esta
epís-
»tola
Hechos
de
los
apóstoles
,
para
que
busquemos
en
Ȏlla,
dice
san
Juan
Crisóstomo,
no
tanto
los
prodigios
»»que
hicieron,
cuanto
las
virtudes
y
santas
acciones
que
-
»
practicaron.
:
y
-
REFLEXIONES.
Bien
sabeis
cómo
me
he
portado
entre
vosotros
desde
el
primer
dia
que
entré
en
el
Asía
sirviendo
4
Dios.
Este
es
el
lenguage
que
deben
usar
todos
aquellos
que
por
su
mi-
nisterio
se
emplean
en
la
salvacion
de
las
almas,
y
tra-
bajan
en
la
conversion
de
los
pecadores
Su
desinteres,
su
exácta
bondad
,
su
vida
pura
,
mortificada
y
exemplar,
su
modestia
y
su
notoria
virtud
se
han
de
anticipar
á
ga-
narles
el
concepto
y
los
corazones,
haciendo
estas
pren-
das
el
panegírico
de
su
zelo.
Prediquen
los
ministros
del
evangelio
con
las
obras;
y
siempre
hará
fruto
el
predi-
cador.
Es
poderoso
en
palabras
el
que
es
poderoso
en
obras;
son
los
exemplos
un
discurso
mudo
,
mas
elocuente
que
el
de
los
mas
hábiles
oradores.
Lo
mismo
se
puede
decir
del
ministerio
de
confesar
y
dirigir
almas.
Todo
zelo
in-
teresado
es
infructuoso.
¡Ay
de
los
pastores
de
Israel
que
se
apacientan
á
sí
mismos!
decia
en
otro
tiempo
el
Profe-
ta
(Ezeg.
34.):
Ve
pastoribus
Israel,
ME
pascebane
sen
metipsos!
¿El
oficio
de
pastor
no
es
apacentar
el
rebaño?
Donne
greges
a
pastoribus
pascuntur?
Y
con
todo
eso
vos-
otros
le
comeis
su
leche,
os
cubris
con
su
lana
,
y
no
cui-
-
dais
de
apacentarle
:
Quod
infirmum
fuit
,
non
consolidas-
-tis.
Ni
confortásteis
las
ovejas
flacas
,
ni
curásteis
las
en-
«fermas.
Ef
quod
egrotum.,
non
sanastis.
Si
alguna
cayó,
-
no
la
leyantásteis;
si
ótra
se
perdió
,
no
hicísteis
diligen-
cia
pará
encontrarla
;
dc
mis
ovejas
,
y
de
esa
-
manera
cayeron
en
los
dientes
y
en
las
garras
de
las
fie-
ras,
Et
factee
sunt
in
devorationem
omnium
bestiarum.
Por
“tanto,
Ó
pastores,
oid
la
palabra
del
Señor,
añade
el
Pro-
feta;
esto
es
lo
que
os
dice,
yo
mismo
pediré
cuenta
á
estos
pastores
de
todos
los
daños
que
padeció
mi
rebaño:
éllos
me
la
darán
de
todas”
las
ovejas
que
se
pierden.
Ec-
ce
ego
ipse
requiram
gregem
meum
de
manu
eorum.
Para
que
-
;
A
AN
ep
o
e
nt
.
de
sotos
ori
E
A
A
“AGOSTO
DIA
TI.
25
el
zelo
sea
eficaz,
ha
de
ser
puro.
Si
en
los
ministerios
no
procedemos,
y
sino
nos
aplicamos
á
éllos
'por
motivos
pu-
ramente
sobrenaturales,
nuestra
aparente
caridad
será
un
verdadero
amor
propio
disfrazado;
y
nosotros
semejan-
tes,
dice
él
Apóstol,
á
una
campana
hueca
,
sonido
y
na-
da
mas.
Si
tuviéremos
la
misma
caridad
que
sad
Pablo,
nuestra
misma
conducta
será
la
mejor
apología
contra
la
mas
infame
calumnia.
Busquemós
á
Dios
solo
en
nues=
In
illo
tempore
dixit
Jesus
dis-
Jucretur
,
anime
veró
sue
detri-
ma?
¿0
qué
dará
el
hombre
en
tros
ministerios,
y
con
éllos
ganarémos
para
Dios
á
to-
7
dos
los
pecadores.
o
El
evangelio
es
del
cap.
16.
de
san
Mateo,
cipulis
suis:
Si
quis
vult
post
me
venire
,
abneget
semetipsum,
_€b
tollar
crucem
suam,
et
sen
quatur
me.
Quí
enim
voluerit
enimam
suam
salvam
facere,
Perdet
cam:
quí
autem
perdi-
derit
animam
suam
propter
me,
anveniet
eam.
Quid
enim
prodest
homini
si
mundum
universum
mentum
patiatur?
Aut
quam
da-
bis
homo
commutationem
pro
ani-
ma
sua?
Filius
enim
hominis
ven-
turus
est
in
gloria
Patris
sui
cum
angelis
suis:
et
tunc
reddet
_unicuique
secundiúm
opera
ejus=
+
sr
E
a
-MEDITACION.
+
-
:
cias
Ls
e
6
E
la
abnegacion
de
sí
MISMO».
e
a
PA
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
4
sus
discípulos
:
Si
alguno
quiere
venir
en
pos
de
mí
,
niéguese
á
sí
mismo
,
y
lleve
su
cruz
y
sígame.
Porque
el
que
quisiere
salvar
su
vida
,
la
perderá;
pe-
ro
el
que
perdiere
su
vida
por
mí,
la
hallará.
Porque,
¿qué
aprovecha
al
hombre
ganar
to-
do
el
mundo,
si
pierde.
su
al-
cambio
por
su
alma
?
Porque
el
Hijo
del
hombre
ha
de
veuir
en
la
gloria
de
su
Padre
con
sus
ángeles
,
y
entonces
dará
á
cada
uno
segun
sus
obras...
Ano
FB
j
eo
bód
pes
PUNTO
PRIMERO.
a
Considera
que
la
abn
cesaría
para
la
palabras
del
e
abnegacion
de
sí
mismo
no
solo
es
ne-
perfeccion
cristiana,
sino
que,
segun
las
vangelio
,
parece
serlo
tambien
para
la
salvacion.
Si
alguno
quisiere
venir
en
pos
de
Salvador
,
niéguese
á
sí
mismo,
Nuestro-ma
yor
mí,
dice
el
enemigo
es
26
AÑO
CRISTIANO.
nuestro
amor
propio;
nace
en
un
terreno
estragado;
está
-inficionado
el
principio,
y
no
es
mas
sano
su
fin.
¿Qué
“amamos
cuando
nos
amamos
á
nosotros
mismos?
Ama-
-
pe
el
corazon;
en
una,
palabra,
todo
aquello
que
nos
des-
via
de
Dios,
todo
es
muy
del
gusto
de
la
paturaleza
co-
exista,
que
el
que
quisiere
salvar
su
vida,
la
perderá;
y
el
¿que
la
perdiere
por
Jesucristo,
ese
la
ganará.
a
t
4
3
1]
A
A
h
Cristo.
A
esto
a
AGOSTO.
DIA
HL.
33
costumbres,
su
mí
poe
gr:
|
apetecia
su
voluntad
ervorosa,
Venerába
como
á
Santo,
y
aplaudíanle
cc
á
sábio
doctorzp
0
ro
Ll
PA
A
Ñ
o
:
de
e,
3
de
esto
se
humillaba
delante
de
Dios
»
COnOCcien=.
do
o
bien
y
don
perfec
to
desciende.del
Padre
de
zon
aquella
sentencia
del
"HMHYe.
LOCO
PS
ú
las
luces.
Tenía
fixa
en
su
cora
Espíritu
santo,
que
dice
:
€
anto
may
ma
or
fúere,
tu
mérito,
humillate
en-todas
las
cosas,
y
hallarás
gra:
delante
de
Dios.
Esta
celestial
instruccion
le
hacia
abatirsé
al
exer-
cicto
de
los
empleos
mas
humildes
y
comunes,
sin
pre=
tender
distincion
respecto
de
sus
hermanos
;
antes
bien,
reputándose
por
indigno
siervo
de
los
siervos
de
Jesu-
ñadia
la
maceracion
de
A
fedu-
E
34
AÑO
CRISTIANO.
ciéndole
á
la
ley
del
espíritu
con
penitencias
austéras,
pro=
curando
seguir
los
pasos
que
entre
tormentos
habia
exha=
lado
su
espíritu
en
una
cruz
afrentosa.
pci
Ya
habia
algun
tiempo:que
el
rey
Alfonso
habia
con-
quistado
la
ciudad
de
Toledo,
libertándola
despues
del
prolongado
sitio
de
tres
años
de
la
dominacion
de
los
mo-
¡
ros.
Inmediatamente
pensó
restablecer
el
órden
eclesiás-
*
“tico,
restituyendo
á
aquella
Iglesia
metropolitana
todo
el
.
esplendor
que
de
antes
habia
gozado.
Para
este
efecto
nom-
bró
por
arzobispo
á
Bernardo,
hombre
de
gran
capacidad,
y
muy
á
propósito
para
la
execucion
de
grandes
obras.
Este
sábio
varon,
que
tenia,
todas
las
prendas
necesarias
|
para
regentar
aquella
silla,
dispuso
llevar
consigo
suge-
tos
cio
cia
A
e
de
esplendor
la
iglesia
-
de
Toledo,
que
en
poder
de
los
moros
habia
llegado
á
su
-
total
ruina.
Eligió
los
hombres
mas
señalados
en
virtud
y
Jétras
para
proveer
en
éflos
las
dignidades
eclesiásticas
de
mayor
responsabilidad
y
trabajo,
esperando
con
este
me-
«dio
volver
á
aquella
iglesia
todo
el
lustre
que
antes
habia
tenido.
Entre
los
elegidos
para
este
efecto
fue
uno
san
Pe-
dro,
á
quien
le
confirió
la
dignidad
dé
arcediano,
bien
“satisfecho
de
que
la
desempeñaria
á
proporcion
de
las.
-grandeswvirtudes
y
prendas
que
le
adornaban.
=
Hecho
arcediano,
no
afloxó
un
punto
del
riguroso
te-
«nor
de
vida
que
observaba
en
el
monasterio.
Rezaba
dia-
-
«riamente
el
oficio
largo
y
penoso
que
tienen
obligacion
“de
decir
en
el
coro
los
monges
Cluniacenses.
Su
residen-
«cia
ordinaria
la
hacia
en
la
iglesia
,
no
pudiendo
su
espí-.
ritu
apartarse
de
aquel
lugar
santo
en*donde
tenia
depo-
“sitado-
su
tesoro.
Cumplia
exáctamente
las
severas
obli-
“gaciones
de
arcediano,
ya
tuviese
que
evacuar
asuntos
ju-
“diciales,
ó
emplearse
en
los
delicados
negocios
á
que
le!
obligaba
la
caridad.
Su
vida
era
un
contínuo
texidé'
de
|
santos
exemplos,
tanto,
qu
llegó
4
extenderse
su
fama.
de
manera,
que
el
Rey,
el
Arzobispo,
el
clero
y
el
pue-
blo
hablaban
con
admiracion
de
sus
portentosas
virtudes]
Cuando
esta
fama
estaba
en
su
mayor
auge
fue
libertada
de
la
dominacion
de
los
moros
la
ciudad
de
Osma,
en
la
“cual,
como
en
Toledo,
pensó
el
Rey
en
restaurar
la
ecle-
:
-siástica
gerarquía
,
construyendo
la
iglesia,
proveyéndo”
la
de
pastor,
y
adornándola
de
sacerdotes
dignos
que
pú””.
a
AGOSTO.
DIA
IT.
33
diesen
dar
perfeccion
á
tan
santa:
obra.
Dudábase
de
un
sugeto
digno
y
capaz
de
regentar
la
silla
de
Osma
yde.
completar
las
piadosas
miras
que
abrigaba
el
Rey
en
su
corazon.
Consultólo
con
elarzobispo
de
Toledo
»
y
de
co-
mun
acuerdo
pusieron
los
ojósen
san
Pedro,
cuyas
vir=
tudes
les
aseguraban
el
desempeño
feliz
de
sus
deseos.
In.
-Sinuaron
al
Santo
su
determinacion,
pero
el
humilde
Sier=
vo
de
Dios,
considerándose
con
fuerzas
muy
desiguales
á
la
grande
carga
que
querian
poner
sobre
sus
hombros,
rehusó
admitirla
con
todo
su
corazon:
El
arzobispo
de
Toledo,
que
conocia
que
tanto
es
mas
digno
un
sugeto
de
obtener
las
dignidades
eclesiásticas
,
Cuanta
mayor
es
su
repugnancia
á
recibirlas
cuando
se
le
confieren,
y'menor
el
concepto
que
tiene
formado
de
su
insuficiencia
,
instó
al
Santo,
le
rogó
y
le
propuso
que
aquella
era
la
volun-
tad
de
Dios,
en
cuya
execucion
se
complacia
tambien
al
Rey
,
que
tan
generoso
se
mostraba
á
favor
de
la
O
pudo
san
Pedro
resistir
á
ta
consagrado
por
el
Arzobispo,
tomó
sobre
sí
la
dig
carga
episcopal,
y
lleno
de
fervor
y
santos
deseos
a
;
3
'
e
.
»
tió
para
Osma.
*
-
Luego
que
llegó
á
esta
cacion
de
la
iglesia
catedral
“truido
hasta
los
cimientos.
habiendo
juntado
sumas
considerables,
ya
de
sus
pr
;
dar
á
ba
>
E
ESta
A
A
s
cuidado
de
la
santificación
propia.
que
el
clefo
se
compusiese
de
sugetos
dis
bs
respe-
2
si
AS
teria
nada
habia
que
fuese
capaz
de
arredrar
su
esforza-
-
do
y
zeloso
corazon.
Así
logró
que
se
restituyese
á
la
Igle-
sia
lo
que
la
habian
robado
algunos
poderosos
,
confia---
peliéndoles
con
censuras
eclesiásticas,
cuando
las
persua-
p
-
siones
y
los
buenos
modos
no
tuvieron
efecto.
pue
-
usurpándoles
sus
£
;
r
36
AÑO
CRISTIANO.
tablés
por
su
ciencia
y
sus
costumbres.
Los
pobres,
los
enfermos
y
peregrinos
eran
el
objeto
principal
de
su
tiei-
na
caridad.
Socorríalos
con
abundantes
limosnas,
los
asis-
'
tia
con
la
ternura
de
padre
,
y
él
por
sí
mismo
los
con-
solaba,
practicando
con
éllos
los
oficios
de
humanidad,
y
los
esmeros
de
un
prelado
caritativo.
Era
manso
y
dulce
de
condicion
para
con
todos
aquellos
que
se
hacian
ama-».
bles
por
la
honestidad
de
sus
costumbres.
A
los
infelices
que
habian
tenido
la
debilidad
de
cometer
algun
delito
'
los
corregia
cariñosamente,
pretendiendo
lograr
la
en-
'
mienda
mas
antes
que
exácerbar
sus
heridas
con
la
aspe-
|
reza
de
sus
reprensiones.
Pefo
si
tal
vez
encontraba
reos
que
fuésen
contumaces
y
obstinados
en
sus
excesos,
les
aplicaba
todo
el
rigor
y
severidad
de
las
leyes,
juzgando
que
la
integridad
de
la
justicia
consistia
tanto
en
la
com-
á
pasion
con
los
penitentes
y
arrepentidos,
como
en
la
ri-
gurosa
severidad
con
los
incorregibles
y
obstinados.
A
-
Una
de
las
cosas
en
que
se
manifestó
la
fortaleza
de
este
gran
Md
fue
la
defensa
acérrima
que
hizo
de
los
derechos,
bienes
y
pertenencias
de
su
iglesia;
no
permi-
a
violase:su
inmunidad
,
ni
que
se
la
usurpa-
sen
los
bienes
que
la
pertenecian'de
justicia.
En
esta
ma-
p
y
+,
d
emerariamente
en
su
autoridad
y
sus
riquezas;
com-
taron
algunas
furiosas
persecuciones,
que
pusieron
tan
inminente
peligro,
que
fue
necesario
que
ios
misericordiosamente
sus
milagros.
Á
este
dió
que
en
la
misma
ciudad
de
Osma
ba-.
sumamente
rico,
y
que
al
mismo
tiempo.
nilicia.
Confiado
en
sus
armas
y
en
sus
rique-
ZAS
A
derechos
de
los
demas
ciudadanos,
enes
con
una
desmesuradada
avaricia.
|
Pero
en-lo
que
mas
se
habia
cebado
ésta
era
en
las
po-
'
sesiones
eclesiásticas,
de
las
cuales
retenia
muchas
sin
quererlas
restituir.
Amonestóle
san
Pedro,
exhortóle
con.
:
entrañas
de
caridad,
y
executó
con
él
todos
los
oficios
de...
humanidad
y
policía
,
para
que
cediendo
á
la
razon
res=
A
leyresul
Y
E
e
O
A
AGOSTO.
DIA
1L
37
tituyese.4
la
Iglesia
lo
que
era
suyo.
Negóse
.el
sacrilego
usurpador
4
las
justas
proposiciones
del
Santo,
el
cual,
viéndole
contumaz
y
proterbo
,
vibró
contra
él+los
temi-
bles
rayos
de
las
censuras
eclesiásticas.
Esta
determina-
cion
irritó
al
caballero
de
manera,
que
determinó
qui-
tarle
la
vida.
Para
executar
mas
á
su
salvo
este
exécra-
ble
delito
,
buscaba
ocasion
oportuna
en
que
no
pudiese
defender
al
Santo
el
pueblo
que
tanto
le
amaba.
Sabien-
do,
pues,
que
san
Pedro
tenía
que
pasar
al
lugar
de
san
Esteban
á
hacer
la
visita
eclesiástica
,
penso
salirle
al
ca-
mino,
y
executar
sin
contradiccion
sus
sacrílegas
intencio-
nes.
Hízolo
como
lo
habia
pensado;
pero
apenas
alcan-
zó
á
ver
al
Santo
que
iba
por
su
camino
á
larga
distan-
cia,
cuando
poseido
repentinamente
del
demonio,
comen-
zó
á
sentir
tan
terribles
dolores,
que
quedó
“casi
muer-
to,
y
en
estado
tan
miserable,
que
tuvieron
sus
criados
que
llevarle
con
gran
trabajo
4
su
casa.
Conocieron
los
cria-
dos
que
elias
era
un
castigo
visible
de
Dios,
con
que
á
un
mismo
tiempo
defendía
la
vida
de
su
Siervo
y
los
de-
rechos
de
su
Esposa.
Se
fueron
al
Santo;
le
refirieron
lo
que
habia
sucedido
,
pidiéronle
humildemente
ayudase
á
sú
amo
con
sus
oraciones;
lo
cual
executado
por
san
Pe-
dro
,
alcanzó
del
cielo
que
aquel
mal
aconsejado
caballe-
ro
fuese
libre
de
la
cautividad
del
demonio.
==
Con
iguales
“maravillas
á
la
referida
manifestó
Dios
en
otras
varias
ocasiones
la
santidad
de
su
Siervo,
y
lo
graras
que
le
eran
las
oraciones
y
súplicas
de
este
santo
la
punta
del
báculo,
y
les
mandó
que
se
acer
orilla.
Obedecieron
1
Dios
»
quien
habiendo
tomado
uno,
dió
su
bendicion
á
los
demas,
dexándolos
en
el
rio.
Envió
aquel
pez
á
un
en-
lugar
de
Fresnelo
hizo
Dios
por
sus
merecimientos
otro
portento
,
que
permaneció
largo
tiempo
despues
para
con-
:
C
-.
38
ANO
CRISTIANO.
suelo:
y
beneficio
de
los
moradores.
Habia
el
Santo
con=
sagrado
la
iglesia,
instruido
á
los
fieles
con
sus
pater-
1
nales
amonestaciones,
y
hecho
todos
los
oficios
de
un
ver
dadero
pastor,
pero
el
pueblo
era
tan
infeliz
y
miserable,
que
no
habiendo
habitacion
donde
el
santo
Prelado
pu-
+
diese
recogerse
con
los
suyos,
se
tuvo
que
retirar
debaxo
de
una
encina
,
cuyas
ramas
le
sirvieron
de
albergue
con-:
tra
las
inclemencias
del
tiempo.
En
este
estado
le
sobre-*
vino
una
penuria
de
agua
,
que
ni
los
familiares
del
San=-
to
tenian
con
que
apagar
la
sed
que
les
atopmentaba
de-
-
masiado,
ni
él
mismo
con
que
lavarse
las
manos.
Hizo
4
|
Dios
oracion;
y
de
la
misma
encina
baxó
súbitamente
tan:
1
ta
copia
de
agua
,
que
bastó
para
lo
úno
y
para
lo
ótro;
|
llegando
las
misericordias
de
Dios
hasta
el
punto
de
ha-
1
cer
durar
por.mucho
tiempo
aquella
agua
milagrosa,
que
|
bebida
con
fe,
sirvió
muchas
veces
de
eficaz
medicina
|
contra
las
dolencias
que
padecían
los
habitantes
de
aque-
1:
lla
comarca.
Esta
maravilla
fue
tan
pública
,
que
nd
so-.
lamente
quedó
encerrada
en
aquel
estrecho
recinto,
sino
1
que
su
fama
se
difundió
por
casi
toda
España
,
de
mane-
ra
que
de
todas
partes
solicitaban
aquella
agua
saluda-
;
ble,
que
contenia
en
sí
la
virtud
milagrosa
que
las
ora-
ciones
del
Santo
habian
merecido
del
cielo.
a
Finalizada
la
visita,
en
la
cual
manifestó
todas
las
virtudes
de
un
tierno
padre,
de
un
solícito
pastor
y
de
1
un
obispo
perfecto,
se
retiró
á
su
iglesia.
Fuele
precisC
de
despues
pasar
á
Toledo
,
en
donde
encontró
al
rey
Alfon-
+
so,
su
conquistador,
gravemente
enfermo.
Asistió
el
ben-
1
dito
Prelado
á
su
muerte
y
funerales;
y
habiendo
dexado:
ordenado
el
Monarca
que
fuese
trasladado
su
cuerpo
ali:
real
monasterio
de
Sahagun
que
él
habia
edificado,
san?
Pedro
asistió
4
esta
translacion
,
que
se
hizo
con
la
pom=
pa
y
solemnidad
que
á
las
cenizas
de
un
rey
tan
piadoso
|
eran
debidas.
Concluido
este
negocio,
determinaba
vol-.
verse
á
su
iglesia;
pero
quedaron
frustrados
sus
intentos
habiendo
sido
acometido
de
la
enfermedad
que
le
ocas
sionó
la
muerte
en
el
mismo
acto
de
la
celebracion
462
las
honras
del
Rey.
Llegó
sin
embargo
hasta
Palencids
—
deseando
con
vivas
ánsias
morir
en
el
regazo
de
su
espor
sa,
por
cuyo
amor
no
dudó
emprender
aquel
camino
€s%
*
tando
gravemente
enfermo.
Pero
en
Palencia
se
hicicro2.
e
E
“AGOSTO:
DIA
11.
qe
AQ
los
síntomas
de
su
dolencia
tan
funestos
y
peligrosos,
que
le
fue
necesario
quedarse
allí
y
desistir
del
viage
comen-
zado.
En
esta
ciudad
se
alivió
algun
tanto
con
el
esme-
-
so
y
diligencias
caritativas
de
su
obispo
don
Pedro,
el
cual,
conociendo
cuánto
importaba
á
la
Iglesia
la
vida
de
aquel
santo
Prelado,
le
procuró
tales
consuelos
y
medi-
cinas,
que
reparó.
algun
tanto
sus
fuerzas.
Pero
pasados.
algunos
dias
,
conociendo
el
Santo
que
se
llegaba
la
hora
de
su
dichoso
tránsito,
á
pesar
de
todas
las
diligencias
que
practicaba
su
huesped
,
dixo
al
obispo
de
Palencia
es-
tas
palabras:
Sabed
,
venerable
hermano
mio,
«que
ha
lle-
gado
ya
la
hora
en
que
debo
partir
de
esta
vida
dla
in-
mortal
gloria
que
por
los
méritos
de
mg
Señor
Fesucristo
y
me
está
preparada;
pido
humildemente
d
tu
caridad
que
cuí-
de
que
este
mi
cuerpo
sea
llevado
á
la
santa
iglesia
de
Osma,
de
la
cual
soy
obispo
$
aunque
indigno,
para
que
en
élla
sea
sepultado.
Dicho
esto
cuidó
de
recibir
los
santos
sacramentos,
lo
que
bizo
con
muestras
de
tanta
ternura,
que
los
sollozos
interrumpian
sus
palabras,
y
bañaban
de
lágrimas:
los
rostros
de
los
circunstantes.
Dióles
á
todos
su
bendicion;
y
habiéndose
despedido
de
éllos,
clavó
sus
ojos
en
el
cielo,
y
entregó
su
espíritu
al
Criador
con
aquella
tranquilidad
y
dulzura
con
que
mueren
los
justos.
Sucedió
su
gloriosa
muerte
dia
2
de
agosto
del
año
1109,
hallándose
presentes
á
élla
el
obispo
de
Palencia,
el
de
Segovia
y
el
de
Zamora.
Su
venerable
cadáver
fue
tras-
ladado
á
la
iglesia.
de
Osma
con
aquella
pompa
y
apara-
to
que
eran
debidos
á
la
gran
fama
de
santidad
que
te-
-nia.
Colocóse
en
un
sepulcro
decente.en
la
misma
cate-
dral;
hasta
que
los
contínuos
milagros
con
que
Dios
ha-
cia
glorioso
el
sepulcro
de
su
Siervo,
dieron
motivo
á
que
fuese
trasladado
á
una
capilla
que
erigieron
los
ca-
nónigos
en
honor
suyo
,
en
donde
es
venerado
de
todos
los
fieles,
que
por
su
intercesion
reciben
contínuas
mer-
cedes
del
cielo,
|
Er
A
»
4
-
49
¡AÑO
CRISTIANO.
La
misa
es
en
honor
del
Santo,
y
la
oracion
la
que
sigue,
A
Da
,
quesumus
,
omnipotens
Concédenos,
ó
Dios
omnipotente
Deus
:
us
beati
Petri,
con-
que
la
venerable
solemnidad
del
!
fessoris
tui
atque
pontificis,
vene-
bienaventurado
san
Pedro,
tu
con=
randa
solemnitas
,
et
devotionem
fesor
y
pontífice
,
aumente
en
nos.=
|
mobis
augeat
et
salutem:
Per
Do-
otros
la
devocion
en
el
alma,
y
en
MÍNUM
NOSTTU
NM.
el
cuerpo
la
salud;
Por
nuestro
y
Ade
y
;
Señora.
f
4
0
La
epístola
es
del
cap.
44.
y
45.
de
la
Sabiduría.
Ecce
sacerdos
MAIZ
>
qui
in
He
aquí
un
sacerdote
grande
que
diebus
suis
placuit
Deo,
et
in-
ensus
dias
agradó
á
Dios,
y
fue.
ventus
est
justus
,
etpin
tempore
hallado
justo
,
y
en
el
tiempo
de
iracundia
factus
pe
reconcilia
la
cólera
se
hizo
la
reconciliacion.
zio.
Non
est
inventus
similis
¿illi
No
se
halló
semejante
á
él
en
la
O
observancia
de
la
ley
del
Altísi-
1deo
jurejurando
fecit
llum
Do-
mo.
Por
eso
el
Señor
con
juramen-
minus
cresceré
in
plebem
suam.
to
le
hizo
célebre
en
su
pueblo.
Benedictionem
omnium
gentium
Dióle
Ta
bendicion
de
todas
las
dedit
illi
,
er
testamentum
suum
gentes,
y
confirmó
en
su
cabeza
su.
confirmavit
super
caput
ejus.
Ag-
testamento.
Le
reconoció
por
sus
|
novit
eum
in
benedictionibus
suis:
bendiciones,
y
le
conservó
su
mi-=-
conservavit
¿li
misericordiam
sericordia
,
y
halló
gracia
en
los
-
suam,.et
¿nvenit
gratiam
coram
ojos
del
Señor.
Engrandecióle
en
oculis
Domini,
Magnificavit
cum.
presencia
de
los
reyes,
y
le
dió
in
conspectu
regum
;
et
dedir
¿li
la
corona
de
la
gloria.
Hizo
con
|
coronam
gloria.
Statuit
1lli
tes-
él
una
alianza
eterna,
y
le
dió
el
1ámentum
aeternum
,
et
dedit
¿ll¿
sumo
sacerdocio:
y
le
colmó
de.
sacerdotium
magnum,
et
beatif-
gloria
para
que
exerciese
el
sacér=
cavit
illum
in
gloria.
Fungi
sa-
docio,
y
fuese
alabado
su
nombre,
cerdotio,
ey
habere
laudem
in
no-
y
le
ofreciese
incienso
digno
de
mine
ipsins:
er
offerre
illi
incen-
él,
en
olor
de
suayidad,
o
sum
dignum
,
in
odorem
suavi-
+
salis.
AO
db
di
3
A
. :
ca
Md
Ne
>
a
q
ps
E
EA
$
E
E
a
ME
E
4
y
REFLEXIONES.
>
eo
justos
,
aquellos
hombres
dichosos
que
co--
rrespondiendo
á
las
magníficas
gracias
que
derrama
Dios
sobre
sus
almas
se
labran
una
corona
de
santidad
he-
róica,
no
ciñéndose
solamente
4
su
propia
santificación»,
>
>
e
o
HA
AA
A
A
AA
AA
A
a
OS
de
AA
PA
AO
MA
ES
E
EN
Ñ
DIA
IL
|
Ar
sino
procurando
con
igual
E
de
sus
hermanos,
son
engrandecidos
por
el
espíritu
ivino
de
una
manera
tan
admirable,
que
arrebatan
todas
nuestras
admiracio-
nes.
He
aquí
el
sacerdote
grande
que
en
su
tiempo
agra-
dó
á
Dios,
y
fue
encontrado
justo,
dice,
unas
veces
en-
salzando
con
el
epíteto
de
grande
á
una
miserable
cria-
tura,
que
delante
de
Dios
es
lo
mismo
que
si
no
fuera,
Esta
felicidad,
esta
gloria
á
que
suben
los
justos
es
sin
duda
ninguna
digna
de
nuestras
reflexiones
+
,
Para
que
el
corazon
del
hombre,
naturalmente
inclinado
á
obtener
elogios
especiosos
y
magníficos
quede
convencido
de
que
el
verdadero
camino
de
lo
grarlos
es
la
práctica
de
las
virtudes.
Pero
hoy
debe
reflexionar
el
cristiano
en
la
epís-
tola
que
aplica
la
Iglesia
á
san
Pedro
de
Osma
un
carác-
ter
que
hace
4
los
justos
mas
admirables,
y
cuya
consi-
-
deracion
debe
producir
efectos
mas
provechosos.
Este
gran
sacerdote,
dice
el
Espíritu
santo,
fue
la
reconcilia=
cion
del
pueblo
para
con
Diós
justamente
levantada
la
espada
palabras
se
atribuye
al
varon
j
dor,
y
una
prudente
reflexion
derramar
la
paz
en
el
pueblo,
con
su
Señor
ofendido
,
si
él
mi
tranquilidad
en
su
alma.
En
gos
que
da
Dios
á
sus
sierv
ber
cumplido
sus
mandami
nen
todas
las
prendas
nec
primero
todo
el
tumulto
de
las.
__
Un
Rey
pacífico
,
un
Príncipe
de
paz,
q
mundo
á
derramarla
sobre
los
hombres
>,
ron
los
ángeles
en
la
noche
de
su
nacimi
tener
amistad
ni
no
le
sea
semejante
en
estas
a
esta
causa
conjeturan
los
sa
que
habia
delineádo
guerras
y
de
las
ar
co
Salomon,
para
timacion
tiene
á
la
hacer
participante
de
su
amor
preciables
cualidades,
grados
expositores
que
no
so
Dios
que
el
rey
David
le
edificase
e
,
Cuando
este
Señor
tenia
de
su
venganza.
En
estas
usto
el
oficio
de
pacifica-
persuade
que
no
pudiera
reconciliando
á
los
fieles
smo
no
tuviese
una
suma
efecto,
la
cualidad
de
ami-
Os
es
justa
recompensa
de
ha=
entos,
nos
manifiestan
que
tie-
|
esarias
para
merecer
esta
gran=
de
honra
que
no
se
puede
conseguir
sin
ha
-gulr
ber
acallado
pasiones.
Ei
UR
PAE
>
QUE
vino
á
este
como
anuncia-
ento,
n
puede
quien”
Por
no
qui-
1
suntuoso
templo
del
,
Sin
embargo
de
ser
un
rey
justo,
/
Desde
su
juventud
habia
andado
entre
el'estrépito
de
las
mas,
y
concedió
esta
gloria
al
pacífi-
enseñarnos
en
cuán
alto
grado
de
es-
paz,
y
cuán
gloriosas
deben
ser
las
qa
AÑO
CRISTIANO.
E
cualidades
de
aquellos
sugetos
por
cuyo
medio
la
dispen=
sa.
Esto
mismo
hace
reflexionar
cuán
odiosos
deberán
ser
á
muestro
Dios
aquellos
hombres
que
causan
desavenen=
cias
y
rencillas
entre
sus
hermanos.
Se
debe
inferir
que
su
-ódio
será
á
proporcion
del
amor
y
estimacion
que
hace
de
los
justos,
y
de
consiguiente,
que
así
como
éstos
son
exál-
tados
al
grado
supremo
de
gloria
,
siendo
vínculo
de
paz
+
entre
Dios
y
entre
los
hombres
;
por
el
contrario
los
re-
]
voltosos
son
aquella
gente
pestífera
que
provocan
las
iras
de
Dios,
y
excitan
su
justa
venganza.
Tú,
cristiano,
que
|
te
conoces
reo
delante
Dios
en
esta
materia;
que
unas
|
veces
con
chismes,
ótras
con
rencillas,
Ótras
con
murmu-
raciones
te
haces
la
piedra.de
escándalo
en
que
tropiezan
Ñ
tus
próximos,
vuelve
en
ti,
reflexiona
la
conducta
de
los
*
santos,
y
aprende
en
sus
obras
á
hacerte
pacificador
de
1
la
ira
de
tu
Dios.
EA
Pat
EN
'
En
A
GEL
mgnna
es
aa
io
25.
de
san
Mateo.
Tn
illo
tempore
dixit
Jesus
dis-
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
4
|
cipulis
suis
parabolam
hanc:
Ho-
sus
discípulos
esta
parábola
:.Un
|
mo
quidam
peregre
proficiscens,
hombre
,
que
debia
ir
muy
lejos
$
o
pocavit
servos
,suos
,
el
tradi-
de
su
pais,
llamó
á
sus
criados,
y
$
«dis
illis
bona
sua,
Er
uni
de-
les
entregó
sus
bienes.
Y
á
uno
dit
quinque
talenta,
alii
autem
dió
cinco
talentos,
á
Ótro
dos
y-
1
duo,
alii
veró
unum
,
únicuigue.
4
ótfo
uno,
á
cada
cual
segun
sus
secundam
propriam.
virtutem,
ef
fuerzas,
y
se
partió
al
punto.
Fue,
profectus
est
statim.
Abiit
autem
pues,
el
que
habia
recibido
loscin-
+
quí
quinque
talenta
acceperat,
er
co
talentos
á
comerciar
con
éllos,
$
operatus
est
in
eis,
et
lucratus
y
ganó
Otros
cinco:
igualmente
estalia
quinque.
Similiter,
es
qui
el
que
habia
recíbido
dos
,
ganó
duo
acc
peral,
lucratus
est
alia-
otros
dos;
pero
el
que
habia
re-
1
duo.
Quí
autemiunum
acceperat,
cibido
uno,
hizo
un
hoyo
ent
abiens
fodit
in
erram,
eb
abs="
la
tierra,
y
escondió:
el
dinero.
condit
pecuniam
domini
sui.
Post
—
de
su
señor.
Mas
despues
de
mur.
multúm
verd
temporis
venir
do-
Ccho*tiempo
vino
el
señor
de
ask
minus
seruorum
illorum,
et
posuit
quellos
criados
,
les
tomó
cueno
rationem
cum
els;
Et
accedens
qui
tasa
y
llegando
el
que
habia
reci
4
-
¡quingue
talenta
acceperat
,
0btu-
bido
cinco
talentos
,
le
ofreció
lit
ei
alia
quinque
talenta,
di-
otros
cinco,
diciendo:
Señor,
cil
cens:
Domine,
quinque
talenta
cotalentos
me
entregaste,
he
aquí
Í
aradidisti
mili;
ecce
alía
quingue
otros
cinco
que
he
ganado.
Díxole
pa
AGOSTO.
DIA
U.
superlucratus
sum:
At
Hi
domi-
nus
ejus:
Euge,
serve
bone
et
fi-
delis,
quia
super
pauca
fuisti
fi-
delis,
supra
multa
te
constituam,
intra
¿n
gaudivm
domini
tui.
Ac-
cessit
auiem
et
qui
duo
talenta
acceperat
,
et
alt:
Domine
,
duo
talenta
tradidisti
mihi
:
eoce
alia
duo
lucratus
sum.
Ait
illi
domi—
nus
ejus:
Eúge,
serve
bone
et
fi-
delis
,
quia
super
pauca
fuisti
intra
in
gaudium
domini
tul.
=
MEDITACION.
Sobre
la
paz
de
|
los
justos.
+
PUNTO
PRIMERO.
lo
que
es
esta
paz
de
que
hablamos.
delis
,
super
multa
te
constituam;
43
su
señor:
Bien
está,
sieryo
bueno
y
fiel;
porque
has
sido
fiel
en
lo
po-
co,
te
daré
el
cuidado
de
lo
mu-
cho
;
entra
en
el
gozo
de
tu
se-
ñor.
Llegó
tambien
el
que
habia
recibido
dos
talentos,
y
dixo:
Se
ñor,
dos
talentos
me
entregaste,
he
aquí
otros
dos
mas
que
he
gran-
geado.
Díxole
su
señor
:
Bien
es=
tá,
siervo
bueno
y
fiel;
porque
has
sido
fiel
en.lo
poco,
te
daré
el
cui-
dado
de
lo
mucho;
entra
en
el
go-
-zo
de
tu
señor.
"e
cd
egas
á
formar
idea
de
San
Agustin
(Serm.
E
7
Ñ
7
“pt
$
Es
na
simpli-
cidad
de
corazon,
un
vínculo
de
amor
y
una
particip
tiene
su
corazon
dividido
de
aquella
mu
seos
que
agitan
al
pecador,
y
le
d
participacion
entender
que
el
justo
no
ella
terrible
lucha
de
du-
dudosa
su
felicidad,
No
chedumbre
de
de-
espedazan
con
unas
esperanzas
que
jamás
puede
ver
logradas.
No
padece
aque-
llas
angustias
y
congojas
que
causan
los
artificios
conque
.
los
hombres
mundanos
se
ven
a
á
disimular
en
-€l
semblante
las
turbaciones
int
«
iores.de
«su
conciencia,
e
AY
>
AÑO
CRISTIANO.
Por
el
contrario
,
gozan
de
todos
los
frutos
que
derrama
la
simplicidad
en
aquellos
que
proceden
con
élla
en
to-
das
sus
obras.
Estas
estan
vivificadas
con
un
amor
per-
fecto,
siendo
la
caridad
la
raiz
de
donde
nace
la
regla
que
las
dirige,
y
el
fin
á
que
se
terminan.
Su
alma
se
ye
*
colmada
de
una
dulzura
interior,
mas
apreciable
que
to-
consecuen
zar
de
aquel
ad
.
A
se
los.
mundanos:
ed
CNO
a,
po
sombra,
es
una
apa-
riencia,
es
nada
si se
compara
con
la
felicidad
y
delicia
que
tiene
un
justo
dentro,
de
sí
mismo,
cuando
fixando
hal
'
AR
NS
a
,
AGOSTO.
DÍA
Mas
los
ojos
en
su
conciencia
no
encuentra
motivo
para
creer
que
Dios
sea
su
enemigo.
Esta
Consideración
“debe
infla-
;
mar
tu
voluntad,
llenándola
de
santos
deseos
de
disfru-
¿tar
la
paz
de
los
justos;
pero
no
te
olvides
de
que
un
be-
-
neficio
tan
supremo,
no
se
concede
sino
á
los
hombres
de:
buena
voluntad.
e
e
e
lA
PUNTO
SEGUNDO,
>
d
ez
que
el
bien
de
la
paz
interior
del
alma
no
se
puede
lograr
de
otra.
manera
que
con
la
práctica
de
la.
VALIA
laos
Lo
48
O
Toda
la
historia
de
las
acciones
humanas
nos
prueba
con
evidencia
que
el
móvil
de
las
grandes
empresas
de
los
hombres
ha
sido
siempre
la
consecución
de
una
paz
que
se
han
propuesto
en
la
obterttion
de
sus
deseos.
Los:
grandes
conquistadores
se
han
persuadid
rian
las
turbaciones
de
su:
corazon
en
11
aquellos
paises
que
pretendian
á
costa
Intolerables
trabajos.
El
sábio,
negado
á
los
deleytes
del
mundo,
y
entregado
á
la
contemplacion
y
estudio
de
la
filosofía,
sostiene
su
esperanza
con
la
pe
llegará
tiempo
en
que
«
una
tranquila
paz
con
1
tra
la
sabiduría.
b
.
“
,
calma
rá
á
las
9
7
todo
será
odo
gusto
y.
regocijoFCreen
que
na-
tar
sus
almas
,.y
pose
do-aquel
objeto
mir
demas
con.
desprecio,
6
4
lo
menos
con
Indiferencia.
Pero
la
experiencias
mis
nOs
enseña,
que
han
visto
nuevamente
inquietados
por
a
le
d
46
AÑO
CRISTIANO.
2%]
medio
mas
razonable
que
han
podido
imaginarse
|
afectaba
'
una
estudiada
indiferencia
y
desprecio
respec-
to
de
los
bienes
perecederos
que
mas
punzan
en
el
.cora=
¡sgustos
y
disensiones
de
una
guerra.
;
arte
afligidos
de
todas
las
miserias
y
-
tud.
1
Sa
dos
nues
sus
esperanzas.
Ella
1
ae
didas
que
tienes
Dios
en
sí
mismo,
y,
de
que
solamente
los
justos
pueden
ser
participantes.
Ella
aclara
los
ojoS
para
que
vean
las
cosas
conforme
son
en
sí,
y
llame
bie
nes
á
los
que
son
verdaderamente
bienes,
conociendo
por
F
quietud
y
sosiego
al
alma,
ha”.
males
á
los
males.
Ella
>
AGR
4
ocer
a
PR
oreja
del
Sábio,
que
todo
en
es-
cod
concaq
y
afliccion
de
espíritu.
Y
Y
tim
menr
ta
yirtud
es
la
que
causa
la
verdadera
:
z
del
al-
ma,
sosegando
la
inquietud:
de
sus
deseos,
reduciéndolos
á
un
solo
objeto,
que
es
Dios,
y
causando
una
paz
y
t.
.
quilidad:
de
E
solamente:
disfrutan
los
Justos.
decis
an
Pax
multa
dias
legem
tuam.
Sali.
148,
29%:
mío
,
los
que
aman
y
executan
A
'santísimas
_
leyes,
son
los
pe
a
de
uña
pa
A
per-
_Manente.
cre
pe
ES
A
5730
o.
Justificati.
ergo
ex
y
le
sal
-
Ral
-
Rom.
cap.
RE
A
SAR
dis
las
Supuesto,
pues,
c
ue
por
late:
hemos
logrado
el
incompa-
Table
beneficio
de
ser
justificados
y
reconciliados
con
nuestro
Dios,
tengamos
paz
con
nuestros
hermanos,
y
asímismo.
dentro.
dé
nuestros
corazones
con.
muestros
-
apetitos,
sujetáido
os
á
su
santa.
“voluntad,
y
3
-
dolos
servir.
á
nuestra
santificación.
No,
puede
ser
ques
se
conideren
ls
bien
de
a
virtua
con
viveza
y.
madurez,
que
se.
fixe
la
cuca
en
Sl
Zo.
interio
logran
irtuo
n
”
de
nude
¿delas
persecn
Ss
tor:
éntos
do
n
que
ca
quit
dos
quisiéramos
ser
como
o
nd
|
;
desez
se:
dos
para
oir
nuestras
injurias;
tc
como
éllos.
los
bienes
de
la
tierr
razon
para
po
ORI
fort:
todas
“sus
pasiones
“aquella
coc
las
imprestones
as
la
gracia.
milia
turba
todas
huestras
ope
jos
ira
mirar
timamente,
su
CO
ad
con
que
re
eprimian
1
idad
con
que
recibia,
leve
desazon'
con
la
fa-
nes
;
una
leve
falta
del
á
%.
AS
ANO
CRISTIANO.
|
1
hijo
6
del
triado
enciende
la
ira,
y
pone
en.
nuestros
la=
bios
los
baldones
y
las
amenazas;
una
injuria
venial
que
|
nos
haga
nuestro
próximo
nos
irrita
y
nos
provoca
á
la
venganza
;
los
mismos
bienes
de
fortuna
nos
desasosiegan
y
agitan
solo
con
no
poseerlos.
¿No
es
esto
una
verda-
dera
infelicidad
,
una
miseria
lamentable
y
un
abismo
de
desdichas?
¿de
qué
te
sirve
ese
puesto
encumbrado,
ni
el
tener
en
tu
mano
la
suerte
de
tantos
hombres,
si
á
ti
mis-
mo
te
fabricas
una
suerte
desdichada?
¿de
qué
te
sirve
esa
riqueza
pesag
pulencia
,.ese
luxo,
si
nunca
estás
con=
|
tento,
si
la
risa
de
tu.rostro
desmiente
los
pesares
de
tu
corazon,
y
en
medio
de
esos
bienes
de
fortuna
eres
ver.
dadéramente
desafortunado
?
Propon
desde
hoy
dedicar=
te
á
la
virtud,
y
verás
trocada
milagrosamente
tu
suertes
Si
padeces
persecuciones,
las
recibirás
con
gusto
como
unos
medios
para
labrar
tu
paciencia.
Si
te
hacen
injurias,
te
alegrarás
con
la:
ocasion
de
hacer
á
Dios
aquel
gran-.
de'sacrificio
de
perdonar
y
amar
á
tus
enemigos.
Si
pa-.
É
>
deces
escasez
de
los
bienes
de
fortuna,
te
gozarás
con
la:
consideracion
de
que
tienes
menos
de
que
ser
responsa-
-
ble,
de
que
en
eso
imitas
al
Hijo
del
Eterno
Padre,
que
se
hizo
pobre
para
que
tú
te
enriquecieses
con
su
pobre-"
za;
finalmente
,
en
la
miseria
y
en
la
abundancia
;
en
la
bonanza
y
en
la
contradicion;
en
el
estado
humilde
y
en:
el
encumbrado
;
en
la
salud
y
en
la
enfermedad
,
en
to-
o
_
dos
los
instarltes
y
momentos
de
la
vida
gozarás
de
una
-
dulcísima
paz
entregándote
á
la
virtud.
Propon
esto
efi-
.
cazmente
á
tu
Dios,
y
procura
acreditar
con
el
pio
4
o
FTLIIACSIIACONZAANLA
TU)
odias
ASA
A
“D
;
e
DTS
EERCERO.
00
nio
de
las
obras
la
verdad
y
solidez
de
tusgpropósit
2
;
La
Invencion
del
cuerpo
de
san
Esteban,
10D)
rotomárt
ll.
+,
4
z
e
A
¿e
E,
culto
que
tributa
la
Iglesia
á
san
Esteban
protomát”
tir
es
tan
antiguo
como
su.martirio.
No
se
contentaron
105
/
AGOSTO.
DIA
1.
0
49
fieles
con
llorar
su
muerte:
rindieron
pública.
venera-
cion
á
su
memoria,
imploraron
su
favor;
tuviéron
grande
confianza
en
lo
mucho
que
podia
con
Dios
su
proteccion;
celebraron
su
fiesta
con
solemnidad;
pero
les
faltabán
sus
reliquias,
porque
se
ignoraba
el
lugar
donde
estaba
sepul-
tado
su
santo
cuerpo.
A
S
Es
Con
efecto
le:
habia
retirado
secretamente
del
sitio
donde
padeció
martirioun
doctor
de
la
ley
,
llama-
do
Gamaliel,
que
era
discípulo
encubierto
de
Jesucris-
to,
y
llevándole
á
su
heredad
de
Cafarmágala,
distan-
te
siete
leguas
de
Jerusalen,
le
enterró
en
una
de
las
vó-
bedas,
Ó
grutas
destinadas,
á
lo
que
se
cree,
para
en-
tierro
de
su
familia.
Mantúvose
allí
oculto
por
mucho
tiempo.
Y
así
por
las
calamidades
que
asolaron
á
la
Ju-
dea
despues
de
la
muerte
del
Salvador,
como
por
“las
persecuciones
que
excitó
el
infierno
por
espacio
de
tres
siglos
para
exterminar
á
los
.
cristianos,
se
perdió
del
todo
la
memoria
de
su
sepultura.
Estaba
élla
misma
en-
terrada
baxo
las
ruinas
de
su
sepulcro
antiguo,
sobre
las
cuales
habia
una
iglesia
servida
por
un
sacerdote;
hasta
que
en
el
año
415,
reynando
los
emperadores
Teo-
dosio
el
menor
y
Honorío,
quiso
en
fin
el
Señor
des-
cubrir
este
tesoro
escondido
y
hacerle
célebre
en
todo
el
Universo
por
un
número
de
milagros;
y
el
caso
pa-
so
de
esta
manera,
E
Era
cura
de
la
iglesia,
debaxo
de
lá
cual
se
ocultaba
-
la
sepultura
de
san
Esteban,
Luciano,
presbítero
de
la
iglesia
de
Jerusalen,
por
los
años
de
415.
Ocupándose
contínuamente
este
santo
Sacerd
ote
en
exercicios
de
devo=
cion
y
en
las
funciones
de
su
ministerio,
tuvo
una
TOeye=
lacion,
de
que
por
muchos
dias
no
hizo
caso,
destór
cautelosamente
de
élla,
como
lo
refiere
é]
ismo
€
carta
que
escribió
,
y
dirigió
á
todos
los
fieles.
Dic:
a
que
SS.
Dice,
¿que
habiéndose
quedado
dormido
un
viernes
3
de
O
bre,
hácia
las
ocho
de
la
noche,
se
le
ap
0
Gamaliel
en
sueños
y
le
declaró
el
lugar
donde
€
cuerpo
de
san
Esteban
proto-mártir
E
ber
llaria
el
suyo
con
el
de
su
hijo
Abibón
demus,
Encargóle
que
cuidase
de
¿aque
dexándolos
olvidad
|
os
por
mas
tienpo
entre
el
polvo
y
lá
obscuridad
;
antes
bien
que
pasase
luego
á
estar
con
Juan,
|
ES
D
Y
$0
AÑO
CRISTIANO.
obispo
de
Jerusalen
y
le
dixese
que
él
mismo
acudiese
ersonalmente
á
descubrir
la
sepultura.
Despertó
el
pres-
bae
Luciano;
y
no
dando
crédito
4
aquella
aparicion
precipitadamente,
se
postró
en
tierra,
y
suplicó
humil-
demente
al
Señor,
que
si
era
legítima
y
verdaderamen-.
te
suya
la
revelacion,
se
dignase
repetírsela
otras
dos.
veces.
Dispúsose
para
merecer
esta
gracia
con
un
rigu-.
roso
ayuno
á
pan
y
agua,
como
lo
acostumbramos
en
Cua=
resma:
estas
son
sus
voces.
Así
pasó
hasta
el
viernes
si-.
guiente
10
de
diciembre,
en
que
segunda
vez
se
le
apa-.
reció
Gamaliel,
mostrándole
en
cuatro
azafates
llenos
de
diversas
Hores
los
diferentes
merecimientos
de
los
cuatro.
santos,
cuyos
cuerpos
estaban
en
una
misma
sepultura.
El.
que
representaba
san
Esteban,
era
de
oro,
y
estaba
lleno
de
rosas
encarnadas,
en
significacion
de
su
martirio,
Otros
dos
ménos
preciosos
lo
estaban
de
rosas
blancas;
y
el
cuar-
to,
que
era
de
plata,
lo
estaba
de
una
especie
de
aroma
que.
exhalaba
exquisito
olor.
|
Prosiguiendo
Luciano
con
su
ayuno,
y
multiplican-
do
sus
oraciones,
á
la
misma
hora
se
le
apareció
Gama-.
liel
tercera
vez.
Soñaba
entonces
que
estaba
hablando
con.
el
obispo
de
Jerusalen,
y
que
éste
le
decia
era
menes”
ter
llevar
á
aquella
ciudad
el
cuerpo
de
san
Esteban,
Y
dexar
los
otros
tres
en
Cafarmágala.
Encargóle
Gama-.
iel
que
no
perdiese
tiempo,
y
que
solicitase
con
diligen-
cia
sacar
de
la
obscuridad
aquellas
santas
reliquias,
par
ra
que
los
fieles
no
estuviesen
privados
por
mas
tigmp0.
de
los
grandes
beneficios
que
el
Señor
les
queria
hacer
pos.
intercesion
de
sus
santos;
y
dicho
esto,
desapareció.
Despef-:
tó
Luci
y
reconociendo
ya
que
no
era
sueño
la
vistoa]
partió
bunto
á
Jerusalen,
y
refirió
al
obispo
Juan
tod0:
labia
sucedido,
sin
tocar
la
especie
de
la
transla”.
cion
del
cuerpo
de
san
Esteban;
pero
el
Patriarca
se
antic.
cipó
á
tocárselas,
Tenia
precision
este
prelado
de
hallarsé.
presente
a
o
de
Dióspolis,
donde
se
habia
de
tratal.
sobre
los
errores
del
heresiarca
Pelagio,
y
no
podia
por
e.
ta
razon
ir
en
persona
4
Cafarmágala;
pero
como
tenia
nu
h
“conocido
aquel
sitio,
mandó
al
presbítero
Luciano
que
h
Mes
cavar
junto
á
un
monton
de
piedras
que
le
señaló,
ad”
Virtiéndole
que
sise
encontraba
algo,
al
punto
le
pasase
aY
so
por
medio
de
su
diácono.
pr
Ed
AGOSTO.
DIA
II.
sE
"La
noche
del
18
de
diciembre
se
apareció
Gamaliel
á
un
santo
monge
,
llamado
Migecio,
y
le
señaló
precisa-
mente
el
lugar
donde
estaban
enterrados
los
santos
cuer
pos,
-
singularmente
el
del
Grande
y
Fusto;
esto
es,
el
de
san
Es-
teban,
á
algunos
pasos
de
la
misma
aldea,
en
un
campo
que
se
llamaba
de
/a
Gabri;
esto
es,
de
los
hombres
fuer=
tes,
ú
de
los
hombres
de
Dios;
este
nombre
le
daba
el
pue-
blo.
Noticioso
de
esto
Luciano,
hizo
cavar
en
el
sitio
seña-
lado;
y
el
mismo
dia,
que
fue
el
18
de
diciembre,
se
encon-
tró
el
tesoro
que
se
buscaba.
En
el
primer
atahud
que
se
ha-
1ló,
estaba
grabada
esta
palabra
hebrea
Cheliel,
que
signi-
fica
lo
mismo
que
la
palabra
griega
Stephanos,
esto
es,
co-
rona,
y
no
se
dudó
ser
aquel
el
sitio
donde
estaba
enterra-
do
el
cuerpo
de
san
Esteban.
x
Inmediatamente
se
pasó
noticia
de
todo
al
patriarca,
y
este
prelado
partió
al
punto
de
Dióspolis
á
Cafarmágala,
acompañado
de
los
obispos
de
Jericó
y
de
Sebáste.
Abrió-
-
se
á
presencia
de
todos
el
atahud,
ó
el
sepulcro
de
san
Es-
teban,
tembló
la
tierra,
y
salió
tal
fragrancia
del
sepul-
cro
,
que
se
llenó
todo
aquel
sitio
de
un
suavísimo
olor,
Cobraron
repentinamente
la
salud
setenta
y
tres
enfermos,
y
desde
aquel
mismo
dia
se
repetian
cada
momento
los
milagros.
eds.
,
Halláronse
enteros
y
en
su
situacion
natural
los
hue-
sos
del
Santo,
pero
la
carne
estaba
consumida.
Dexáron-
se
los
huesos
de
los
dedos
con
las
cenizas
en
el
mismo
lugar,
y
cerrada
la
caxa
se
trasladó
4
Jerusalen
con
so-
lemne
pompa,
y
se
colocó
en
la
iglesia-de
Sion,
la
mas
.
antigua
de
toda
la
ciudad.
Hízose
la
ceremonia
el
dia
26
de
diciembre,
y
luego
que
se
acabó
se
despre
copiosa
lluvia
,
por
la
cual
habia
mas
de
un
año
see
ba
clamando
al
Señor;
y
todos
reconociero
por
visible
efecto
de
la
poderosa
intercesión
de
san
Este
rra
los
cuerpos
de
los
ótros
Santos,
y
se
co-
gar
decente
dentro
de
la
teducida
iglesia
de
locaron
en
lu
Cafarmágala.
Hizo
gran
ruido
en
todo
el
revelacion
del
cuerpo
de
san
Esteba
vivia
á
la
sazon,
habla
de
¿lla
como
de
un
notorio
mi-
lagro
que
obró
el
Señor
para
convertir,
6
4
lo
menós
para
confundir
á
los
hereges,
La
po
del
presbíte-
2
mundo
Cristiano
esta
M5
y
san
Agustin,
que
sx
38
E
EN
-
Elevangelio
es
del.cap.
23.
de
san
erate
b
e
empate”
O
ooabGR
Jesus
+urbis
judaorum,
et
principi==
los
escribas
y
fariseos:
Ved
qu
1e
bus
sacerdotum.
Ecce
ego
mitto
ad
vos
prophetas,
eb
sapientes,
et
scribas,
et
ex
illis
occidetis,
4
¿el
crucifigetis,
et
ex
els
El
E
seguemini
de
civitate
in
ci-
“Wwitatem:
ut
“veniat
3super
VOS
omnis
dd
des
quí
eJu-
sus
est
super
Terram,
d
sangui-
me
Abel
justi
usque.
ad
sangui-
nem
Zachariz,
fil
Barachie,
quem.
occidisitK
inter
templum
er
altare.
Amen
dico
vobis,
ve-
“nient
hec
omnia
super
genera-
sionem
istam.
Ferusalem,
Fferu--
“apedreas
á
á
los
que
te
son
enviad
salem,
que
occidis
prophetas,
et
lapidas
eos,
di
qui.
¡ad
temissi
sunt,
.
iquoticr
:
wal
ult
congregare
flios
y
TuoS,
quemadmodam
gallinacon-
gregat
pullos
suos
sub
alas,
es
moluisti?
Ecce
relinquetur
wobis
;
:
don
A
deserta,
Dicoenim
e
vil
E
comi
in
'momine.
Domini.
dy
SAGE
.
4
e
tencia
á
la
gracia,
y
AÑO
EUArANO.
y
azotaréis
en
vuestras
sinagogas,
)
y
E
cs
nombre
del
cab
sh
dia
45
e
E
abuso
de
los
Benfolos
y
TO
+
RIM
ERO.
in
que
A
prueba
de
la
malicia
del
cor
zon
humano,
y
de
su.
egra.
ingratitud
á
Dios,
es
la
resk
|
enorme
abuso
a
En
aquel
tiempo
decia
Jesus
4
:
envio
á
vosotros
profetas,
y
sá-
bios,
y
doctores,
y
de
éllos
ma-
taréis
y
crucificaréis
,
y
de
éllos
los
perseguiréis
de
ciudad
en
cis
dad
,
para
que
venga
sobre
vos=
otros
toda
la
sangre
inocente
q
se
ha
derramado
sobre
la
tien
desde
la
sangre
del
justo
Abel,
ha
ta
la
:
sangre
de
Zacarías,
hijo
de
B
raquías,
á
quien
matásteis
entre
templo
y
el
altar.
En
verdad
os
(
go;
que
todas
estas
cosas
vendrá
sobre
esta
generacion.
Jerusalen,
J
e-
rusalen,
que
matas
á
los
profetas,
Y
¿cuántas
veces
quise
reunir
tus
hij
al
modo
que
la
gallina
reune
sus
po
y
llos
debaxo
de
las
alas,
y
no
quisist.
te?
He
aquí,
que
os
quedará
desiers
ta
vuestra
casa.
Porque
os
digo,
q
se
10
me
veréis
desde
ahora,
hasta
qué.
ais:
Bendito
sea
el
que
viene
1
¿19
de
Dia
Kaó
sb
ez!
EFIR
ue
se
hace
de
é
Esta
gracia,
que
se
nos
concede
para
obrar
con
élla
nue
tra
salvacion,
es
un
don
gratuito
del
Señor,
efecto
puf
-
“AGOSTO.
DIA
HI.
ente
de
la
bondad
con
que
nos
mira:
|
Ml
oido
ternura.
-¿
Será
perdonable
que
abusemos
de
élla
y
la
despregiemos?
¿Y
habrá
señal
mas
visible
y
aun
mas
cierta
de
reprobación,
que
este
menos=
precio
y
este
abuso?
¿Cuánto
nos
quejaríamos,
si
mostrán-
dose
Dios
insensible
á
nuestra
perdicion,
nos
negase
este
medio
esencialmente
necesario
para
salvarnos?
Condené=
me,
diria
entónces
un
desdichado
réprobo;
pero
Señor,
¿po-
dia
dexar
de
perderme?
Sin
vuestra
gracia
no
me
pódia
sal
var,
no
estaba
en
mi
mano
arrancaros
este
A
lioz
solo
vos
me
le
podeis
conceder,
y
A
ahora,
¿qué
cargos
no
nos
puede
hacer
el
mismo
énor?
No
ignoraba
tu
esterilidad,
tu
flaqueza,
tú
nada,
dirá
eter-
namente
á
un
condenado;
pero
dí
providencia
á
todo.
Te-
nias
enemigos
poderosos,
malignos
y
Sagaces;
pero
'te
dí
armas
para
combatirlos
¿:
Oraciones
,
consejos
“Saludables,
sacramentos,
sacrificios,
auxilios,
exercicios
espirituales,
,
penitencias
,
buenas
obras;
todo
te
facilitaba
el
vencer
á
unos
enemigos
que
ya
yo
mismo
habia
desarmado.
Eras:
tierra
inculta
y
cubierta
de
broza;
enviéte
excelentes
obre-
ros
para
cultivarla;
hombres
zelosos,
llenos
de
mi
espíritu,
directores
sábios
y
prudentes,
guias
seguras
y
experimenta-
das,
que
con
seguridad
te
conduxesen
al
término
por
el
ca:
mino
de
la
perfeccion;
;
cómo
usaste
de
todos
estos
medios?
¿cómo
te
aprovechaste
de
éllos?
Envíoos
profetas,
sábios;
é
intérpretes
de
la
ley,
dice
el
Salvador,
y
á
únos
les
qui-
taréis
la
vida,
á
ótros
los
azotaréis
y
á
muchos
los
perse-
-guiréis
de
ciudad
en
ciudad,
Aprovecháronse
muy
mallos
Judíos
de
estos
poderosos
medios
para
su
salvacion;
abusa-
ron
extrañamente
de
éllos.-¿pero
nos
aprovechamos
mejor
nosotros
de
los
auxilios
que
Dios
nos
da
y
de
los
me
los
que
nos
ofrece?
Traigamos
á
la
memoria
los
beneficios
que
nos
ha
hecho.
¡Qué
de
auxilios!
¡qué
de
inspiraciones!
qué
de
piadosos
movimientos!
¡qué
de
Inaestros
y
de
profetas!
¿Y
qué
fruto
hemos
sacado
de
todo
esta?
|
en
LENTO
SEGUNDO,
Cord
que
todas
las
|
59
y
muestra
muy
sen-
:
que
todas
las
cosas
publican,
todas
nos
están
predicando
la
bondad
que
el
E
de
con
nosotros.
Esta-
mos,
por
decirlo
así,
oprimido
con
el
peso
de
sus
benef-
cios,
colmados
de
sus
favores
espirituales
y
corporales,
«e
sus,
bienes
temporales
y
eternos.
Todo
lo
que
tenemos
hemos
recibido
desu
liberalidad;
cuanto
poseemos
y
cuan-
to.
esperamos,
todo
solicita
nuestro
corazon,
todo
nos
exe-
cuta
por
el
mayor
reconocimiento.
¿Pero
éste
es
muy
vi-
-
yo?
¿es
muy
ardiente?
¿Cómo
hemos
usado
de
estos
bene-
ficios?
Se
abusa
de
sus
dones;
de
éllos
mismos
se
toma
ocas:
“sion
para
desagradarle
y
para
ofenderle;
hasta
de
sus
mis=
mas
gricias
se
abusa.
Su
paciencia
y.
su
misericordia
sirven
|
juchas
veces
de
pretexto
á
nuestra
ingratitud;
somos
ma-
,
por
lo
mismo
que
Dios
es
bueno.
Está
nuestro
cora=
zon
tán
extragado,
que
convierte
en
veneno
la
triaca
¿no
po-
cas
veces
se
endurece
mas
el
alma
con
aquello
mismo
que
de
suyo
era
mas
eficaz
para
convertirla.
¿Qué
fruto
hemos
sacado
de
tantos
libros
espirituales,
de
tantos
sermones,
de
tantas
confesiones,
de
tantas
comuniones
y
de
tantas
ora=
ciones?
Bien
puede
Dios
clamar,
amenazar
y
muchas
ve-
ces
herir;
los
mismos
golpes
parece
que
nos
amodorran
mas;
+
«los
accidentes
mas
funestos
no
bastan
á
dispertarnos.
Pocos
años
hay
en
que
la
muerte
no
coja
de
repente
á
alguna
persona
mundana
en
medio
de
los
desórderfes
del
juego
y
de
los
espectáculos,
sin
concederla
ni
un
breve
intervalo
en-
tre
la
vida
y
la
eternidad.
¿Pero
quién
se
convierte
á
vista
de
esta
desgracia?
Espanta,
asusta,
se
llora
tal
vez
aquel
*
funesto
accidente;
¿pero
por
eso
quién
vive
mejor?
Muere
609
AÑO
CRISTIANO.
d
e
o
súbitamente
en la
comedia
una
muger
profana;
quédase..
muez
to
un
jugador
de
profesion
con
los
dados
y
los
naypes
en
la
mano.
¿Qué
fruto
producen
estos
sucesos
en
los
que
so*
breviven
á
aquellos
desgraciados?
¿Se
frecuentan
menos.
por
eso
los
espectáculos?
¿son
ménos
numerosas
las
acade-
mias
y
los
corrillos
de
la
ociosidad?
¿son'de
allí
adelante
mejores
cristianos
los
otros
compañeros?
¿son
menos
mun-
daros
E
2
a:
A
2
.
PEGA
e
a
1-8
A
/
¡Ab,
Señor,
y
cuánto
he
abusado
hasta
aquí
de
vuestras
gracias
y
de
A
e
cuenta
tan
estrecha
os
he
de
dar!
Dignáos,
Señor,
de
suspender
aún
vuestra
jus
taira
por
un
nueyo
exceso
de
vuestra
inmensa
bondad.
Cos.
nozco
mi
maldad,
y
la
detesto.
Pero,
con
vuestra
divina
gras
cia,
desde
este
mismo
punto
doy
principio
á
aprovechaf”
me
de
todo
para
mi
Ed
E
AGOSTO.
DIA
111.
ór
JACULATORIAS.
|
Aufer
rubiginem
de
argento,
et
egredietur
vas
purissimum.
Prov.
4.
Limpiad
,
Señor,
la
plata
de
la
escoria,
y
quedará
un
vaso
muy
resplandeciente,
-
¡
Trahe
me
post
te,
et
curremus.
Cant.
2.
No
me
abandoneis
,
Señor;
llevadme
todavía
4
vos
por
medio
de
vuestra
gracia,
y
vereis
la
velocidad
con
que
corro
en
seguimiento
vuestro.
|
pr
PROPOSITOS.
Y,
osotros
resistís
todavía
al
Espíritu
santo,
decia
san
Es-
teban
á
aquel
ingrato
y
obstinado
pueblo,
que
no
se
queria
rendir
á
los
suaves
y
fuertes
atractivos
de
la
gracia.
¿Y
no
nos
podria
tambien
decir
lo
mismo
á
nosotros?
¡Cuánto
tiempo
ha
que
acaso
estás
resistiendo
á
este
divino
Espíri-
tu,
que
te
alumbra,
que
te
exhorta,
que
te
aprieta
para
que
dexes
esas
costumbres
mundanas,
quizá
corrompidas,
y
cuando
ménos
poco
cristianas!
¿para
que
venzas
esas
pa-
siones
que
te
tiranizan;
y
especialmente
la
que
sobre
todas
te
domína;
para
que
te
rindas
á
losimpulsos
de
la
gracia,
que
te
está
solicitando
á
que
no
dilates
por
mas
tiempo
la
con-
version?
Ahora,
ahora
mismo
estás
recibiendo
un
nuevo
beneficio
del
Señor.
Estas
reflexiones
que
te
ponen
delante,
estos
saludables
consejos
que
te
están
án
dando,
esos
exercicios
espirituales
que
te
aconsejan,
son
para
ti
nueva
gracia;
no
la
inutilices,
no
resistas
mas
tiempo
al
Espíritu
sánto.
Áca-
So
este
es
el
punto
crítico
de
tu
conversion
y
de
tu
salva.
cion.
Es
cierto
que
en
el
discurso
de
|
a
vida
hay
un
momen-
to
que
es
el
decisivo
de
nuestro
destino:
es.
nuy
probable
que
éste
de
ahora
será
el
último
para.
o
que
harán
estas
reflexiones
y
leerán
estos
exercicios.
ES
2
Comienza
desde
luego
4
dar
al
paso
seguro
hácia
tu
salvacion.
Si
tienes
necesidad
de
hacer
una
buena
confe-
sion,
de
romper
alguna
maja
amistad,
de
hacer
alguna
res-
titucion,
de
reconciliarte
con
algun
enemigo,
no
lo
dexes
para
mañana;
hazlo
todo
si
puedes
en
este
mismo
dia;
6
4
62
AÑO
CRISTIANO.
lo
menos
da
principio
en
él
á
la
conversion,
á
la
restitu-
cion
y
á
la
reforma.
Pasa
luego
4
visitar
4
aquella
perso-
na
con
quien
estás
desazonado.
Si
no
puedes
restituir
toda
la
cantidad
que
debes,
aparta
desde
luego
alguna
,
y
vela
aumentando
poco
á
poco
hasta
completarla
toda,
escribien-
do
en
un
papel
secreto
el
nombre
de
la
persona
á
quien
se
la
debes,
para
que
la
satisfagan
tus
herederos,
en
caso
de
:
jue
mueras
de
repente,
y
sin
haberla
podido
satisfacer
por
ti
mismo,
Da
principio
desde
hoy
á
reformar
tu
exterior
con
un
porte
modesto.
Observa
las
reglas
de
que
hasta
aho-
ta
has
hecho
tan
poco
caso.
Vuelve
á
leer
aquel
método
de
vida
que
te
propusiste
en
los
exercicios,
ó
al
principio
del
año.
El
Espíritu
santo
es
el
que
te
da
estos
consejos;
no
le
quieras
resistir.
|
FRFRARARTCMARANARNANRNA
DIA
CUARTO.
-
Santo
Domingo
;
confesor
,
fundador
_de
la
órden
de
Predicadores.
Ñ
'
,
ño
Domingo,
destinado
por
el
cielo
para
ser
por
sí
mismo
y
por
medio
de
sus
hijos
luz del
mundo
cristiano,
una
de
las
mas
fuertes
columnas
de
la
Iglesia,
apoyo
de
la
fe
y
de
la
religion,
reformador
de
las
costumbres
y
azote
de
los
¿hereges,
nació
el
año
de
1170
en
Caleruega,
corto
pueblo
de
Castilla
la
Vieja,
en
el
obispado
de
Osma.
Fue
yadre
Feliz
de
Guzman,
de
la
ilustre
y
antigua
casa
de
mes,
tan
distinguida
en
España
por
los.grandes
servicios
ha
hecho
al
Estado;
como
por
sus
alianzas
con
las
primeras
de
la
Europa.
Su
madre
doña
Juana
de
Aza,
de
cuyos
famosos
antepasados
hace
la
historia
de
Es-
paña
tan
honorífica
mencion,
aún
fue
mucho
mas
recomen-
dable
por
su
gran
virtud,
que
por
su
calificada
nobleza.
Fue
Domingo
el
tercero
de
sus
hijos;
y
hallándose
en
cinta
de
él;
soñó
que
paría
un
perrillo
con
una
hacha
encendida
en
la.boca,
que
llenaba
de
luz
y
de
claridad
á
toda
la
tierra.
AGOSTO.
DIA
1V.
63
Muy
en
breve
declaró
y
justificó
el
verdadero
sentido
de
es-
ta
misteriosa
vision
la
doctrina
y
el
inmenso
zelo
de
nuestro
-
Santo,
confirmándose
despues
con
otra
mas
clara
que
tuvo
la
virtuosa
Señora;
porque
haciendo
una
novena
en
la
igle-
sia
de
santo
Domingo
de
Silos,
implorando
su
fervor
para
el
feliz
alumbramiento,
el
Santo
se
la
apareció,
y
la
aseguró
pariria
un
hijo
que
sería
antorcha
del
mundo
cristiano
y
el
-
Consuelo
de
la
Iglesia.
-
Desde
luego
anunciaron
los
primeros
dias
de
Domingo
lo
que
habia
de
ser
andando
el
tiempo.
No
se
notó
puerl-
lidad
alguna
de
las
que
son
tan
ordinarias
en
los
otros
ni-
ños.
Estando
aún
en
poder
del
ama
que
le
criaba,
se
levan-:
taba
silenciosamente
por
la
noche
para
emplear
en
oracion
el
tiempo
que
burtaba
al
necesario
descanso.
Por
su
bello
natural,
por
su
genio
blando
y
dócil,
por
su
corazon
tierno
y
amoroso
y
por
su
apacibilidad
era
la
admiracion
de
to-
dos
sus
parientes
y
las
delicias
de
su
nobilísima
familia.
La
natural
inclinacion
que
mostraba
á
la
virtud
hizo
casl
ocio-
so
el
cuidado
de
la
educacion.
Encargóse
de
élla
un
tio
su-
yo,
arcipreste
de
la
iglesia
de
Gumiel
de
Isán;
y
su
ma-
yor
desvelo
era
poner
freno
á
su
fervor
y
moderar
su
exce-
siva
aplicacion
al
estudio.
4
Concluida
la
gramática,
le
enviaron
á
la
universidad
de
Palencia,
que
á
la
sazon
era
una
de
las
mas
célebres
de
España,
y
fue
la
misma
que
con
el
tiempo
se
trasla-
dó
á
Salamanca.
Hizo
tan
grandes
progresos
en
las
fa-
Cultades
mayores,
que
en
menos
de
seis
años
fue
uno
de
los
teólogos
mas
NE
pero
al
paso
que
se
hacia
mas
sabio,
se
hacia
tambien
mas
santo.
Ayunaba
muchos
dias
de
la
semana,
maceraba
su
carne
con
rigurosas
peniten-
cias,
su
cama
era
la
dura
tierra
,
dormia
poco
-pasa-
a
en
oracion
una
parte
de
la
noche.
Ninguno
fue
mas
dueño
de
sus
sentidos.
Tenia
hecho
pacto
con
los
ojos
de
no
mirar
á
muger
alguna.
Su
modestia
iba
anunciando
su
pureza;
y
por
su
extrema
delicadeza
en
este
punto
se
puede
discurrir
que
mereció
ser
uno
de
los
mas
favore-
cidos
de
la
Reyna
de
las
vírgenes,
á
quien
profesó
tan
tier-
na
devocion,
como
lo
acreditaron
despues
sus
portentosos
efectos.
Aún
no
habia
acabado
sus
estudios,
cuando
una
Cruel
hambre,
que
desoló
4
toda
España,
le
puso
en
ocasion
de
64
AÑO
CRISTIANO.
mostrar
su
ardiente
caridad.
Habiendo
gastado
con
los
po-
bres
todo
el
dinero
que
tenia,
se
deshizo
de
todos
sus
mue-
bles,
vendiendo
hasta
sus
mismos
libros
para
socorrerlos;
y
no
teniendo
mas
que
dar,
se
quiso
dar
á
sí
mismo
para
rescatar
del
cautiverio
al
hijo
de
una
pobre
muger
que
le
pidió
limosna
para
rescatarle.
Quedó
atónita
la
afligida
mu-
ger
al
oir
semejante
proposicion;
y
solamente
porque
nun-
ca
quiso
convenir
en
ello,
dexó
el
Santo
de
seca,
pa-
ra
que
el
ótro
quedase
libre.
|
|
am
-
No
sé
limitaba
su
caridad
á
las
necesidades
del
cuer-
po;
extendíase
con
mayor
ardor
á
las
espirituales
del
alma.
Poseía
en
grado
eminente
el
talento
de
la
predicacion;
y
no
habia
quien
se
resistiese
al
Espíritu
santo,
que
habla-
ba
por
su
boca.
Ya
cuando
¡o
hacia
desde
el
púlpito,
ó
ya
en
las
conversaciones
familiares,
no
habia
corazon
tan
du-
roque
no
se
ablandase
y
no
se
convirtiese
oyendo
las
pa-
labras
de
Domingo.
El
primer
fruto
de
sus
sermones
fue
la
conversion
de
un
caballerito
mozo
,
llamado
Conrado;
el
que
habiendo
entrado
en
la
órden
del
Cister,
fue
con
el
tiempo
promovido
por
su
mérito
á
la
púrpura
car-
denalicia..
-
he
all
a
std
En
medio
de
ser
todavía
tan
jóven
nuestro
Santo,
era
consultado
como
el
director
mas
experimentado
en
los
caminos
de
la
salvacion,
y
á
pesar
de
sus
pocos
años
-
era
tenido
por
el
oráculo
de
la
universidad
de
Palencia
y
de
toda
España.
Por
esta
grande
reputacion
se
movió
on
Diego
de
Aceves,
uno
de
los
mayores
prelados
de
su
tiempo,
á
proveer
en
él
el
arcedianato
de
Osma,
de
cu-
ya
iglesia
era
obispo,
y
acababa
de
convertirla
en
cabildo
de
canónigos
reglares.
Necesitaba
de
algun
poderoso
apo-
yo
la
nueva
reforma.
Fue
Domingo
el
alma
de
élla,
y
con
-su
exemplar
vida
cimentó
maravillosamente
la
recien
na-
cida
regularidad.
Aumentó
sus
ayunos;
prolongó
sus
vigi-
lias,
y
dobló
todas
las
otras
penitencias.
Con
la
frecuente
lectura
de
las
colaciones
de
Casiano
tomó
la
resolucion
de
copiar
en
sí
mismo
las
mortificaciones
de
los
antiguos
pa-
dres
del
yermo.
Impúsose
pla
de
tomar
todas
las
noches
tres
disciplinas
con
ramales
sembrados
de
puntas
de
hierro;
y
excedió
en
sus
rigores
á
aquellos
grandes
exemplos
de
"penitencia.
"2000
;
Pero
no
habia
formado
Dios
á
este
nuevo
Apóstol
ss
»
AGOSTO.
DIA
IV.
*65
para
la
iglesia.
de
Osma
sólamente.
Escogido
y
destinado
para
anunciar
la
palabra
de
Dios
á
las
naciones,
y
para
predicar”
la
penitencia
á
lós
pecadores,
corrió
muchas
provincias
de
España
,
haciendo
en
todas
increible
fruto;
y
al
mismo
tiempo
que
destruia
los
vicios,
disipaba
los
errores
con
que
la
habian
inficionado
los
hereges
y
los
mahometanos.
Uno
de
los
efectos
de:su
primera
mision
fue
la
ruidosa
conversion
del
heresiarca
Reynero;
siguién:
ose
á
esta
insigne
conquista
la
reforma
general
de
las
costumbres.
'Fue'
llamado
á
Palencia
para
leer
pública=
mente
en
una
cátedra
de
teología
;
y
en
élla
hizo
visible
la
facilidad
con
que
se
puede
hermanar
una
elevada
sabi:
uría
con
una
eminente
virtud.
b
ERA
¿+1
Pero
mientras
tanto
iclamaba
la.mies
por
operarios;
'
y.
sepultados
los»
pueblos
en
los
vicios:
ó
en
el
error,
ten-
dian
las
manos,:implorando
el
socorro
de
Domingo.
Or=
denóle
de
sacerdote
el
obispo
de
Osma;
y
dexando
á
Pa-
lencia,
dió
principio
á
una
segunda
mision,
en
que
pene-
tró
hasta
los
"últimos
pueblos.
del
reyno
de
Galicia.
No
siendo
capaces
las
iglesias
para!
los
inmensos:
auditorios;
se
veía
precisado
4
predicar:en
las
plazas
y
en
los
cam-
pos,
Predicaba
un
día
junto
4:la:orilla:del
mar
,
y
saltan+
do
en
tierra
unos
piratas,
le
prendieron,
y
le
llevaron
al
navío,
donde
no
contentos
con
ultrajarle
de
palabra
le
maltrataron
á-palos
y
4
crueles
azotes
con
duros
nervios
de
bueyes.
Su
invencible
paciencia
irritaba
mas
el
furor
de:
aquellos
bárbarosi;
mas
no
¡por
eso.dexó
de
intentar:
sué
conversion.
Ya;
estaban;
para!
arrojarle
al¡mar,
cuando
de
repente
se
levantó
uña
deshecha
tormenta,
en
que
temie-
ron
tan
próximo
como
inevitable
el
naufragio.
Recono-
.
Cieron
ser
castigo
del
cielo
por
los.
malos
tratamientos
que
hacian;Al:
Siervo
de
Dios;
arrojóse
á
sus
pies
todo-
el.
auipages
rometiendo
convertirse
,
y
en
el
mismo:punto
isosegóola:
tempestad:
Echaron
al
Santo
en
el
primer
Puerto;
y
el
fruto
de
su
cautiverio
y
desu
mision:
en
el
navío
fue
la
milagrosa
conversion
de
todos
aquellos
:in-
fieles,
Siendo
tan.
poderoso
en:obras
como
en
palabras;
re-
corrió
los.reynos
de
Caxtitla
yide»Aragon,
Mudabao
todos
109
puesiQje
semblanitesen
predicarido
Domingo,
y
legó
la
reforma
hasta
lacósteoDyóledon
Alfónso',
rey
de
Cas.
tílla,
y
padre
de
la:seynma.dótia:
Blanca
EN
de
san
66”
AÑO
CRISTIANO.
Luis,
y
desde
que
le
oyó
hizo''al
mudanza,
que
fue
uno
-
de
los
monarcas
mas
virtuosos
de
España.
Todo
predicaba
en
aquel
hombre
apostólico.
Sus
pala-
bras
eran
centellas
encendidas
del
divino
fuego
que
abra=
saba
su
corazon;
pero
su
tierna
devocion
y
su
plena
con-
fianza
en
la
santísima
Vírgen
eran,
como
él
mismo
lo
con-
fesaba:,
«el
principalosecreto
de
que
se
valia
para
la
con-
version
de
losypécadores
y-de
los:
hereges.
SantoDomingo
fue
quien
introduxo
la
santa
costumbre
de
implorar
la
“proteccion
dé
la
santísima
Vírgen'
al
acabar
la
salutacion
de
los
sermones;
y
á
santo
Domingo
debe
la
Iglesia
la
tadosísima
y
utilísima
devocion
del
santo
rosario.
Ha-
iéndole
escogido
desde
lamisma
cuna
la
soberana
Rey-
na
de
todos
los
santosspara
especial
favorecido
suyo
,
élla
misma
le
enseñó
el
modo'de
honrarla
y
de
reverenciatla,
que
la
era
mas
agradable;
inspiróle
el
método
y
el
espíri-
tu
con
que
se
debia
hacer;
y
4
esta
excelente
devoción,
á
esta
oracion
tan
eficaz
se
reconocia
deudor
nuestro
Santo
el
prodigiosomúmero
de
conversiones
con
que
bendixo
el
Señor
susapostólico
zelo.
*
8
Ego
105»
Pero:era
España
campo
muy
estrecho
para
las
haza-
ñas.
de
aquella
grande
alma;
y
la
llamaba
el
cielo
4
mas
dilatadas
conquistas.
Nombró
el
Rey
de
Castilla
al
obispo
de
Osma
por
su
embaxador
á
la
córte
de
Francia;
y
qui-
-so
que
fuese
Domingo
en
compañía
del
obispo,
con
el
tí-
tulo
de:su
teológo
de
cámara.
Pasaron
por
el
Langiiedoc,
adonde
no
pudieron
ver
sin
lágrimas
los
progresos
que
ha-
cia
en
aquella
provincia
la:
heregía
de
los
albigenses.
Ter-
minados
felizmente
los
negocios
de
la:embaxada,
pero
al:
tamente
condolidos
á
wista.
de
la
inopinada
muerte
de
la
infanta
de:Francia,
que
habian'ido
á
pedir
,,
y
habían
con-
seguido
para
don'
Fernando,
infante
de
Castilla,
resolvje-
ron:
pasar
á
Roma,
y:solicitar
licencia
del
papa
Inocen-
cio
111,
para
volver
4
Francia
4
trabajar
en
ld
cóqvemidh
de
Jos
'alBigenses,
Ó
para
pasar
al
Norte
á'
predicar
el
evangelio
á
los
gentiles.
Determinólos
su
Santidad
al
pri-
mer
partido;
z
recibida
su
mision,
se
restituyeron
4
Fran-
cia.
Vínolesdevocion
de
visitar
al
Cister,
cuyo:
abad:Ar-
noldo
'seojuntó
¿ón
éllos,
y
llegando
al
Langúedoc.,:se
1es
agregó
tambien
Róáldo,
abad
de
Fonfriá
,
y
el
'beato-
Pe-
dro
de
Castelnam;
mongé
del'mismo
monasterio.
e
AGOSTO.
DIA
IV...
67
Quizá
no
se
habia
visto
la
iglésia
de
Francia
en
tan
stimoso
estado.
Un
monstruoso
conjunto
de
bheregías,
-
baxo
el
único
nombre
de
albigenses,
arrasaba
inhumana-
mente
la'
viña
del
Señor,
y”hacia
sangrienta
guerra
á
su
santa
Iglesia.
Encarnizados
los.hereges
en
el
empeño
de
abolir
los
sacramentos,
desterrar
'el
culto
de
la
Vírgen,,
destruir
todo
exercicio
de
devocion,
y
aniquilar
la
ge-
rarquía
eclesiástica
,
lo
entraban
todo
á
fuego
y
Sangre,
sin
verse
otra
cosa
en
las
provincias
que
las
tristes
y
sa-
crílegas
ruinas
de
los
templos.
Reynaba
en
todas
partes
la
disolucion
y
la
ignorancia,
desterradó
de
todas
éllas
el
sagrado
ministerio
de
la
predicacion,
medio
eficaz
y
per-
manente
para
sostener
la
religion,
y
para
servir
como
de
insuperable
dique
al
torrente
de
la
impiedad.
A
todos
es-
tos
males
solo
opuso
la
providencia
de
Dios
á
nuestro
Santo.
«Apenas
se
dexó
ver
en
Langiiedoc,
cuando
se
di-
sipó
toda
aquella
negra
nube
de
hereges.
Henriquianos,
petrobusianos,
arnolditas,
citaros,
pifros,
patarines,
texe-
dores,
publicanos,
pasagianos
,
vandeses
y
arrianos,
to-
dos
quedaron
confundidos,
y
la
mayor
parte
de
éllos.cons
vertidos
por
el
zelo
,
por
los
exemplos
y
por
los
sermones
de
santo
Domingo.
Antes
de
dar
principio
á
toda
contro-
versia,
á
toda
instruccion
y
á
todo
sermon,
se
postraba
delante
de
una
imágen
de
la'santísima
Vírgen,
é
implora-
ba
su
proteccion
con
esta
breve,
pero
bella
oracion,
que
adoptó
despues
la
santa
Iglesia:
Dignare
me
laudare
te,
Virgo
sacrata;
da
mihi
virtutem
contra
hostes
tuos.
Díg-
nate,
Vírgen
santísima,
de
alcanzarme
gracia
para
que
te
alabe
dignamente;
consígueme
virtud
y
fortaleza
para
combatir
y
para
vencer
á
tus
enemigos.
Era
muy
penosa
la
mision,
y
en
medio
de
eso
resolvió
el
Santo
hacer
á
pie
todos
sus
viages,
sin
dinero
y
sín
otra
provision
que
su
confianza
en
la
caridad
de
los
fieles,
oponiendo
este
desinteres
apostólico
á
la
hifbcresía
de
algunos
hereges,
que
se
llamaban
perfectos,
porque
afectaban
una
pobre-
_Za
extraordinaria.
Los
que
se
preciaban
de
hombres
sá-
llos
y
devotos,
publicaron
contra
nuestro
Santo
muchos
libelos
lleros
de
invectivas
y
de
blasfemías
contra
Dios,
Contra
la
Vírgen
y
contra
los
santos.
Respondió
á
éllos
Domingo,
así
de
viva
voz,
como
por
escrito;
y
como
los
hereges
no
tuviesen
que
replicarle
E
acordaron
pedirle
2
68
-
ANO
CRISTIANO.
que
les
diese:
por
escrito
su
doctrina.
Hízolo
el
Santo;
leyóse
su
escrito
en
pública
asamblea;
quedaron
cortados
y
mudos
los
hereges,
embargándoles
la
voz
la
fuerza
de
la
verdad.
Resolvieron
entregar.
á
las
llamas
el
escrito;
pero
respetó
el
fuego
la:
doctrina
católica.
Dispusieron
ptro
brasero
mas
encendido,
y
sucedió
lo
mismo
que
con
el
primero;
hicieron
tercer
esfuerzo
para
quemarle,
y
tercera
vez
quedaron
confundidos
con
otro
tercer
Imila-
gro.
Silos
milagros
convirtieran
á
los
hereges,
todos
que-
darian
entonces
convertidos.
Uno
solo
de
toda
la
asam-
blea
logró
esta
dicha,
para
que
se
publicase
un
prodigio
«que
todos
habian
conspirado
en
tener
secreto;
pero
pres-
to
se
siguió
á
él
otra
semejante
maravilla.
Disputaba
un
dia
en
Fanjox'con
aquellosfobstinados;
úno
de
éllos
ha-
bia
mojado.en
agua
de
alumbre
el
escrito
de
los
hereges,
para
hacerleincombustible
por
este
medio;
confiado
en
él,
clamó
con
fiereza
y
con
descoco,
que
se
hiciese
la
prueba
del
fuego
para
averiguar
la
verdad,
Acudió
todo
el
pueblo,
rodeando
una
grande
hoguera,
donde
se
arrojó
el
escrito
del
herege,
que
en
el
mismo
instante
quedó
en-
teramente
consumido.
Consintió
Domingo
que
el
suyo.
se
echase:en
élla,
y'se
conservó
ileso
hasta
que
toda
la
leña
se
reduxo
á
ceniza,
y
el
fuego-se
acabó.
|
Lejos:
de:
rendirse
los
enemigos
de
la
fe
á
estas
dos
victorias,
éllas
mismas
los
hicieron
mas
furiosos.
Muchas
veces
maquinaron
contra
la
vida
del
Santo;
pero
sus
in-
tentos
solo
sirvieron
para
avivarle
mas
las
ánsias
con
que
suspiraba
por
la
corona
del
martirio.
Movido
del
peligro
en
que
se
hallaban
muchas
doncellas
nobles
á
quienes
los
hereges
habian
despojado,de
sus
bienes,
fundó
para
éllas
un
monasterio
en
el
pueblo
de
Provilla,
cerca
de
Fan-
jox,
por
la
liberalidad
de
Bernardo,
arzobispo
de
Narbo-
na,
y
de
Foulques,
obispo
de
Tolosa,
y
fue
el
primer
convento
de
monjas
de
sufOrden.
|
pt
.
A
la
fama
de
los
grandes
y
gloriosos
sucesos
que
lo-
graba
en
todas
partes
el
zelo
de
nuestro
Santo,
concurrie-
ron
otros
compañeros,
deseosos
de
participar
con
él
de
las
fatigas
de
sus
apostólicos
trabajos.
Corrió
cón
éllos
las
ciudades
de
Albi,
Pamiers,
Narbona,
Carcasona
,
Mom-
peller,
como
tambien
la
mayor
parte
de
las
villas
y
al-
deas
de
Langiedoc,
obrando
en
todas
nuevos
y
estupen-
AGOSTO.
DIA
IV.
69
dos
milagros.
Confirmaba
á
los
fieles.
en
la
fe,
pero
con-
vertia
4
pocos*hereges.
Quejóse
un
dia
de
esto
4
la
santí-
sima
Vírgen,
en
quien,
despues
de
Dios,
tenia
puesta
to-
da
su
confianza
;
apareciósele
la
soberana
Reyna,
y
le
di-
xo
que
para
convertir
4
aquellos
obstinados;,-predicase
la
devocion
de
su
rosario.
Obedeció
el
Santo;
en
vez
de
.
controversias:
comenzó
á
predicar
el
uso
de
esta
santa
devocion;
enseñó
al
pueblo
el
espíritu
y
el
modo
con
que
*
la
habia
de
rezar;
explicó
los
misterios,
y
muy
luego
se
conoció
la
eficacia
de
tan
poderoso
socorro.
En
poco
tiem-
po
tuvo
santo
Domingo
el
consuelo
de
ver
convertidos
mas
de
cien
mil
pecadores
ó
hereges.
El
exército
de
los
cruzados
solo
sirvió
para
endurecerlos-mas;
y
su
conver-
sion
fue
efecto
de
la
poderosa
intercesion
de
la
Madre
de
Dios
por
medio
del
santo
rosario.
Desde:
aquí
'se
ha
de
contar
propiamente
la.
verdadera
época
de
esta
célebre
devocion,
apoyada
con
tantos
testimonios
nada
sospecho-
rado
Dios
el
plan
de
un
instituto.
religioso,
que
tuviese
e
fin
la
predicacion
del
evangelio,
la
conversion
de
los
oma
muestro
Santo.
Aunque
el
papa
Inocencio
Pe
esta-
s
religiones
,
habiendo
E
3
70:
AÑO
CRISTIANO.
visto
en
sueños
á
santo
Domingo
en
ademan
de
que
él
so-
lo
estaba
sosteniendo
la
iglesia
de
san
Juan
de
Letran,
reconoció
el
dedo
de
Dios
en
el
nuevo
instituto,
y
le
mandó
que
dispusiese
las
reglas
y
las
constituciones.
Mu-
rió
á
la
sazon
este
gran
Pontífice,
y
con
su
muerte
pare-
-
ció
haberse
de
impedir,
0
4
lo
menos
suspender
el
gran-
de
intento;
pero
su
sucesor
Honorio
1[l.
creyó
no
podia
*hacer
mayor
servicio
á
la
Iglesia,
que
aprobar
el
nuevo
instituto,
con
el
nombre
de
frayles
Predicadores;
y
el
dia
22
de
diciembre
del
año
1216
expidió
la
bula
de
con-
cientos
arzobispos
».
CU
Es,
y
AAA
de
cél:
ebres
doctores
,
de
escritores
sábios,
y
una
extra-
de
su
Orden,
4
expensas
de
la
liberalidad
del
obispo
y
del
e
%
conde
de
Morfete.
Persuadida
la
reyna
doña
Blanca
á
que
allí
tomó
la
vuelta
eaalio.
ooo
Mage
lus
cogido
de
dad;
pero,con
su
paciencia
y
con
su
dulzura
los
convir-
(%)
Despues
que
se
escribió
esto,
dió
á
la
Silla
apostólica
otro
papa,
;y
se
aumentó
considerablemente
el
múmero
de
cardenales
,
arzo-
bispos
y
obispos.
o
Aq-
+
|
AGOSTO.
DIA
1y.
Y
tió,
moviéndoles
á
penitencia
con
sus
exhortaciones.
Ele-
gando
á
Venecia
con
ánimo
de
ir
personalmente
á
llevar
la
luz
del
evangelio
4
los
bárbaros
al
otro
lado
del
Ponto
Euxino,
conoció
la
imposibilidad
de
la
empresa,
y
con-
tentándose
con
enviar
algunos
de
sus
hijos
4
Dalmácia,,
aquella
ciudad
,
tomó
el
camino
de
Roma.
Fue
recibido
del
Pad
Honorio
con
la
ternura
y
con
la
veneracion
que
Ed
*M
3
p
o]
4
los
ruegos
de
sus"hi-
es
de
su
empleo.
Des-
pues
de
haber
visitado
los
conventos
de
la
Orden
en
el
“Estado
eclesiástico,
en
la
Toscana
y
en
el
Milanés,
se
-
Testituyó
4
Bolonia
4
celebrar
el
segundo
capitulo
gene-
Tal.
En
este
capítulo
se
dividió
toda
la
il
en
ocho
|
4
dexando
á
ótros
en
Venecia
para
fundar*un
convento
en
-
y
»
eo
0
ANO
CRISTIANO.
provincias,
que
comprendian'cincuenta
y
seis
conventos:
se
eligieron
para
éllas
ocho
provinciales
,
hombres
todos
de
extraordinaria
virtud
y
de
sobresaliente
capacidad;
y
el
Santo
envió
algunos
de
sus
hijos
á
las
provincias
del
¿Norte
y
del
Oriente;
entre ótros
destinó
para
Polonia
al
célebre
san
Jacinto.
|
Lao
Elamaban
á
Domingo
el
Taumaturgo
de
su
siglo,
á
vista
de
los
muchos
milagros
que
obraba
Dios
por
sus
méritos
y
por
su
intercesion.
Dotado
del
dowde
leguas
y
del
de
profecía,
renovó
en
estos
últimos
tiempos
las
mis-
mas
maravillas
que
se
admiraron
en
los
primeros
siglos
de
la
Iglesia,
Estaba
enfermo
un
hijo
de
una
señora
romana,
palacio
ardenal;
púsose
Domingo
en
oracion;
fue
ido;
resucitó
el
jóven;
y
él
mismo,
lleno
ya
de
salud,
fué
á
dar
esta
alegre
noticía
á
su
afligido
tio.
Trabajando
en
el
conventó
de
san
Sixto,
quedó
estrellado
y
sepulta-
do
un
oficial
debaxo
de
una
pared
que
se
desplomó
sobre
él,
y
santo
Domingo
le
restituyó
luego
á
la
vida
4
vis=:
ta
de
toda
Roma:
Siendo
tan
poderoso
en
obras
y
en
pa-
labras,
no
es
de
maravillar
que
cuando
salia
en
público
le
cortasen
á
porfia
alguna
parte
del
hábito
ó
de
la
ropa.
-
j
staba
tan
o
a
á
las
frecuentes
visitas
de
Jesucristo
y
de
la
sahtísima
Vírgen,
que
su
oracion
era
-
un
éxtasis
contínuo.
Apareciósele
en
una
oracion
el
Sal-
vador
irritado
por
la
disolucion
general
de
las
costum-
bres,
y
4
punto
de
sacrificar
4
su
justicia
todos
los
peca-
dores;
pero
la
Madre
de
misericordia
puso
delante
de
su
S
»
.
AGOSTO
DIACIV.
73
Hijo
4
Domingo
y
á"otro
fiel
siervo
suyo,
pidiéndole
se
apiadase
de
los
que
le
ofendian
en
consideracion
de
aque-
llos
dos
justos.
El
mismo
dia
encontró
nuestro
Santo
á
san
Francisco,
y
conoció
ser
el
mismo
que
la
Vírgen
ha-
bia
presentado
con
él
4
su
enojado
Hijo,
estrechándose
desde
aquel
día
una
santa
y
tierna
union
entre
los
cora-
zones
de
los
dos
grandes
Patriarcas.
A
Habia
tiempo
que
le
iban
faltando
las
fuerzas
á
Do-
-
mingo,
consumidas
á
violencia
de
los
ardores
del
divino
amor,
y
debilitadas
al
rigor
de
sus
penitencias
y
al
ince-
_
sante
trabajo
de
sus
apostólicas
fatigas,
cuando
el
cielo
le
consoló
con
el
alegre
aviso
del
dichoso
momento
en
que
habia
de
dax,
principio
á
su
eterna
felicidad.
Su
pos-
trera
enfermedad
no
fue
prolixa,
pero
fue
exemplar.
Su
paciencia
,
su
dulzura,
su
alegría
y
su
devoción
admira-
an
y
enternecian
4
sus
hijos
,
que
estaban
“inconsola-
bles,
viéndose
en
vísperas
de
perder
á
su
amantísimo
Pa-
dre.
En
fin,
habiéndolos
consolado
y
exbortado
á
la
exác-
ta
observancia
de
sus
reglas,
quiso
morir
tendido
en
la
ceniza;
y
un
viernes
6
de
agosto
de
1221
rindió
su
bien-
aventurado
espíritu
4
su
Criador,
siendo
solo
de
51
años
de
edad,
pero
colmado
de
merecimientos.
Hallóse
el
san-
to
cuerpo
ceñido
con
una
cadena
de
hierro.
Fueron
sus
funerales
como
preludio
de
su
canon
a
Hugolino,
legado
de
la
santa
Sede,
y
despues
papa
co
el
nombre
de
Gregorio
JX.,
hizo
la
ceremonia
de
sepul-
tura,
acompañado
del
patriarca
de
Aquileya
y
de
otros
muchos
obispos
;
E
la
multitud
de
milagros
que
el
Señor
obraba
cada
día
en
su
glorioso
sepulcro,
no
«
ió
lu-
gar
4
qué
estuviese
por
mucho
tiempo
enterrado
aquel
precioso
tesoro.
Doce años
despues
de
su
muerte
fue
ele-
vado
de
la
tierra
el
santo
cuerpo,
y
ótros
dos
despues.el
papa
Gregorio
IX.
que
habia
sido
testigo
ocular
de
las
rirtcipales
acciones
de
los
últimos
años
de
su
vida,
y
se'
bia
halládo
presente
cuando
resucitó
4
Napoleon,
le
canonizó
solemnemente
el
dia
13
de
julio
del
año
1224
con
las
ceremonias
acostumbradas.
Por
caer
en
el
día
de
su
muerte
la
fiesta
de
la
Transfiguracion
del
Señor,
se
fixó
al
dia
4
de
agosto
la
de
santo
Domingo
de
órden
expre-
so
del
papa
Paulo
IV.
:
+
mee
instar,
74
AÑO
CRISTIANO.
.
+
S
i
e,
misa
es
en
tale
del
Sáir
,
y
la
oracion
la
siguiente,
Ñ
Deas,
qu
Erclasian
tuam
POS
0
Dios,
que
te
dignaste
ilustrar
ti
Dominici
confessoris
tul
illu-
4
tu
Iglesia
con
los
méritos
y
con
minare
dignatus
es
meritis
er
la
doctrina
del
bienaventurado
doctrinis;
concede,
ut
.ejus
inter=
.
santo
Domingo
tu
confesor;
con
cessione.
+emporalibus
non
desti-
cédenos,
que
por
su
intercesion
tuatur
auxiliis
,
e
spiritualibus
-hunca
sea
destituida
de
los
auxí-
semper
prof
at
incrementis:
Per
lios
temporales,
y
aproveche
cada
Domini.
nOStr1
mao
-
dia
mas
en
los
aumentos
espiritua-
les:
Pornuestro
Señor...
.
La
a
epa
es
de
la
A
del.
epa
san
Pablo
á
Timoteo,
eo
:
]
cepa
4
TR
y
Carina”
Testificor
coram
et
Te
conjuro
ne
de
Deo,
et
Jesu
Christo,
quí
judi-
,
Dios,
y
de
Jesucristo
que
ha
de
caturas
est
vivos
et
mortuos,
-Juzgar
á
los
vivos
y
á
los
muertos
per
adventum
ipsius
e
regnum
por
su
venida
y
por
su
reyno,
ejus.
predica
verbum;
insta
op-
que
prediques
la
palabra;
que
ins-
portune
,
importune,
argue,
0b=
tes
á
tiempo
y
fuera
de
tiempo;
secra,
increpa
in
omni
patientia
gue
reprendas,'supliques,
amena
es
doctrina.
Eritenimtempus,cóm
ces
con
toda
paciencia
y
enseñanza.
sanam
doctrinammnon
sustinebunt,
Porque
vendrá
tiempo
en
que
no
dad.
sua
desideria
ets
dl
sufrirán
la
sana
doctrina;
antes
pros
—prurient
es
a
ds
bien:
Juntarán.
muchos
maestros
das
et
eri
itate
quidem
auditum
conformes
á
sus
deseos
que
les
ha-
averient
ad
fabulas
autem
com
>
laguen
«
el
oido
,
y
no
querrán
oir
*
Verrehir.
Tu
vero
vigila,
inom-
la
verdady
Y
-se
convertirán
á
las
nibus
labora
,
opus
fac
evange—
fábulas,
Pero
tú
vela,
trabaja
en
liste
,
ministeriam
tuum
imple,
todo,
haz
obras
de
"evangelista,
Sobrius
esto.
Ego
enim
jam
de--
cumple
con
tu
ministerio,
Sé
tem-
libor
,
pa
tem;
pu,
3
resolutionis
plado.
Porque
yo
ya
voy
á
ser
sa-
ne
m
certamen
amen
cer=
crificado,
y
se
acerca
el
tiempo
de
7
consummavi
,
1%
mi
muerte,
He
peleado
bien»
he
dem
serv
vi.
In
reliquo
reposita
cerda
do
mi
carrera,
y
he
guar-
est
mili
corona
justitic
,
quam
dado
la
fe.
Por
lo
demas
tengo
re-
reddet
mihi
Dominus
in
illa
die.
“servada
la
corona
de
justicia
me
justus
judex:
mon
solum
autem
me
dará
el
Señor
en
aquel
dia,
el
:
mihi,
sed
eb
is,
quí
diligunt
Justo
juez:
y
no
solo
á
mí,
sino
adventum
ejus..
ind
dic
Er
todos.
los
que
aman
su
veni
de.
*
E
;
|
|
y
PA
>
,
"le
exhorta
al
sagrado
ministerio
de
la
predicacion.”
«pasion,
El
¿
Ti
;
ura
AGOSTO.
DIA
1V.
y
NOTA,
,
$
Escribió
san
Pablo
esta
epístola
á
su
amado
Discípu-
75
«elo,
no
solo
para
llamarle
cerca
de
su
persona.,
sino
»para
alentarle
en
las
fatigas
y
trabajos
del
oficio
pasto-
»ral.
Hácele
varias
advertencias
acerca
de
los
falsos
doc-
»tores
y
de
los
hereges
de
aq
Aus
los
simonianos;
»los
gnósticos,
y
los
que
habian
de
levantarse
despues
»de
«éllos,
cuyo
carácter
pinta
vivamente;
y
sobre
todo,
,
REFLEXIONES.
-
_son
la
mayor
es
estar:corrompido
el
corazon
del
+
hombre.
Aquellas
tinieblas
siempre
nácen
de
un
mal
fon=
LP
oras
alma
de
nuestro
zelo
há de
ser
siempre
una
ca-
LEE
afectacion.
Son
po-
TE
1,
rendimiento
que
no,estén
con-
33
10
hos
menos
los
que
se
convierten,
4
en
el
entendimiento
la
causa
del
6
AÑO
CRISTIANO.
mal.
Mas
persuade
un
predicador
con
los
exemplos,
que
con
las
palabras
y
con
los
discursos;
á
éstos
bien
ó
mal
se
puede
replicar;
aquéllos
no
admiten
réplica.
Cuando
la:
santidad
de
la
doctrina
no
se
sostiene
con
la
santidad
de
la
vida,
alumbran
poco
sus
rayos
,
porque
despiden
una
luz
muy
débil
y
medio
amortiguada.
El
porte
del
pre-
dicador
ha
de
preocupar
los
ánimos
en
favor
de
su
moral.
Antes
que
Cristo
comenzase
á
predicar,
comenzó
á
obrar.
La
vida
delicada
,
mundana
y
poco
mortificada
de
un
predicador
,
debilita
extrañamente
su
elocuencia.
Ningu-
no
se
persuade
á
que
él
mismo
cree
lo
que
predica,
cuan:
do
le
ven
hacer
todo
lo
contrario
de
lo
que
dice.
<=
El
evangelio
es
del
cap.
12.
de
san
Lucas.
En
¿llo
tempore
dixit
¿esas
dis-
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
á
sus
cipulis
suis:
Simt
lumbi
westri
discípulos.
Tened
ceñidos
vuestros
pracincti
,
et
lucerne
ardentes
lomos,
y
antorchas
encendidas
en
in
manibus
vestris
y
eh
vos
si-
vuestras
Manos;
y
sed
¿semejantes
miles
hominibus
expectantibus
á
los
hombres
que
esperan
á
su
dominum
suum
quando
reverta-
"
señor
cuando
vuelya
de
las
bo-
tur
d
nuptiis
:
ut
,
cum
venerit
das,
paraqueen
viniendo
y
llaman-
et
pulsaverit,
confestim
aperians
do,le
abran
al
punto.
Bienaventu-
eisBearPservi
illi,
quos
cum
ve-
rados
aquellos
siervos
que
cuando
Jere
invenagit
vigilan-
venga
el
señor
los
halláre
velan-
+
Ea
-—fiirá,
y
los
hará
sentarála
mesa,
y
do.
En
verdad
os
digo,
que
se
ce-
it
ile
e
5
mi
vigilia,
et
si
in
tertia
vigilia
venerit,
et
ita
invenerit
,beati
sunt
servi
¿lli.
Hoc
autem,scitote,
|
dre
de
familia
supiera
á
qué
hora
"vendria
el
ladron,
velaria
cierta-
quoniam
si
scires
paserfamilias,
gua
hora
fur
veniret,
vigilarer
utique,
et
non
sineret
perfodi.do-
quia
hora
non
putatis,
Filius
ho-
minis
venitt
0
¿E
wenerit
in
secunda.
mum
suam,
Et
vos
Dlls
ia
pasando,
los
servirá.
Y
si
viniere
en
la
segunda
vela,
y
aunque
ven-
ga
en
la
tercera,
y
los
halláre
así,
son
bienaventurados
aquellos
sier-
vos.
Pero
sabed
esto,
que
si
el
pa-
mente,
y
no
permitiria
minar
su
casa,
Estad
tambien
vosotros
pre-
venidos,
porque
en
la
hora
que
no
pensais
,
vendfk
hombre,
A
el
Hijo
del
-
ANA
NNNNAN
ao
AAA
EE
caer
da
rd
bis
hi
Re
——
AGOSTO.
DIA
V.
83
propios
ojos.
Mandó
juntar
el
clero,
y
acompañado
del
patricio
Juan,
de
su
muger
y
de
todo
el
pueblo,
fue
pro-
cesionalmenteal
sitio
donde
se
habla
anunciado
la
ma-
tavilla.
Llegaron
al
monte
Esquilino,
y
€n
él
se
halló
-=
un
espacio
todo
cubierto
de
nieve,
sin
embargo
de
ser
en
la
fuerza
del
estío,
y
en
el
mayor
rigor
de
los
calores.
-
Asombró
4
todos
el
prodigio,
y
al
asombro
se
siguieron
los
mas
tiernos
movimientos
de
devocion
,
de
amor
y
de
A
la
santísima
Vírgen.
Delineóse
luego
la
Iglesia,
arreglada
al
mismo
plan
que
manifestaba
la
mi-
lagrosa
nieve;
y
en
breve
tiempo
quedó
fabricada
á
ex-
-
pensas
del
patricio
Juan.
A
vista
de
tan
sensible
milagro
No
pudo
menos
de
excitarse
la
devocion
de
los
fieles.
To-
da
la
cristiandad
veneró
aquel
sempló
como
lugar
santo,
y
singularmente
privilegiado
por
la
particular
eleccion
que
habia
merecido
á
la
santísima
Vírgen.
Aunque
así
x
en
Roma
como
en
otras
partes
habia
muchos”
oratorios:
consagrados
á
Dios
y
erigidos
en
honor
de
su
santísima
Madre
se
reputó
ésta
propiamente
como
la
primera
igle-
¿Sa
que
se
dedicó
en
Roma
á
la
soberana
Reyna.
Al
prin=
Cipio
se
llamó
la
Basílica
de
Liberio;
esto
es,
la
iglesia
mayor
de
la
Vírgen,
fabricada
por
el
papa
Liberio;
por-
que
la
palabra
griega
Basilike
significaba
en
otro
tiem-
po
palacio
real,
ó
un
edificio
suntuoso
y
público,
adorna=
do
de
pórticos,
naves,
tribunas
y
tribunal
donde
los
re-
yes
daban
audiencia
y
haciar
justicia
;
despues
se
limitó
4
significar
una
iglesia
suntuosa.
Tambien
se
observaba
-
Otra
diferencia
entre
las
basílicas
y
los
templos,
lamán-
dose
templos
los
que
tenian
las
columnas
por
la
parte
de
Afuera,
y
basílicas
los
que
las
tenian
por
la
de
adentro.
A
la
basílica
de
que
vamos
hablando
se
la
llama
tam-
en
¿iglesia
de
nuestra
Señora
de
las
Nieves,
por
el
mila-
|
q
que
ya
queda
referido.
Fuera
de
esto,
hoy
mismo'se
pa
la
da
el
nombre
de
santa
María/ad
presepe,
en
atencion
4
vengrarse
en
élla
el
mismo
pesebre
que
sirvió
de
cuna
E
Salvador,
y
se
traxo
de
Belen,
conservándose
en
dicha
.
los
mas
zelosos
defensores
de
1
ina
maternidad
de
:2
santísima
Vírgen,
hizo
reparar
magníficamente
esta
iglesia
por
los
años
de
437,
y
la
adornó.con
un
altar
de
*
A
como
preciosa
reliquia.
El
ia
saw
Sixto
JH.,
uno.
s
a
div
Plata,
con
cálices
,
copones
,
coronas,
candeleros
,.con
ud
*
F
2
O
¿ANO
CRISTIANO.
|
:
incensario
y
una
pila
bautismal
del
mismo
metal,
fuera
de
las
muchas
casas
y
heredades
que
la
consignó
para
sus-
tento
y
manutención
de
los
ministros
que,celebrasen
en
élla
los
divinos
oficios.
Fue
este
como
un
trofeo
contra
la
heregía
de
Nestorio,
que
erigió
el
santo
Pontífice
des-
-
«pues
del
célebre
concilio
Efesino,
en
honor
de
la
Madre
de
Dios,
segun
nos
lo
enseña
una
inscripcion
de
aquel
tiempo,
grabada
en
una
peña,
que
todavía
se
conserva
el
dia
de
hoy.
En
la
carta
que
el
papa
Adriano
escribió
al
emperador
Cárlo
Magno,
dice
:
Que
su
predecesor
sán
Sixto
colocó
en
aquella
basílica
muchas
imágenes
y
pin-
turas
de
gran
valor.
Todo
lo
dicho
prueba
que
la
devo-
cion
á
la
Vírgen
fue
de
todos
los
tiempos
de
la
Iglesia,
y
que
en
élla
desde
su
mismo
nacimiento
se
practicó
eri-
gir
altarps
á
Dios,
y
edificar
templos
magníficos
en
honor
de
su
santísima
Madre;
como
lo
convence
el
que
habia
en
Efeso
cuando
se
celebró
en
él
aquel
famoso
concilio,
y
estaba
fabricado
muchos
años
antes
de
la
heregía
de
Nestorio.
Por
haber
reparado
san
Sixto-la
iglesia
de
nues-
ra
Señora
de
las
Nieves
se
llamó
la
basílica
de
Sixto;
has-
santísima
Virgen,
para
distinguir
ésta
de
todas
las
demas,
€l
que
conserva.el
día
de
hoy.
1.
(
A
estappasílica
dirigió
san
Aerenorio
«papa
la
procesion
E
a
de
todo
el
clefo,
y
destodo
el
pue-
,
blo;
a
conseguir
de
Dios
soltase::de
la
mano
el
triste.
esla,
peste
que
asolaba
á.
toda
Italia.
A
la
inisma.
se,
encaminó
tambien
otra
procesion
general
en
tiempo
Ael
papa
Leon
IV.
para
que
el
Señor
librase
á
to-
do
el
pais
de
un
monstruoso
dragon
que
le
destruia,
El
año
de.
653,
despues
que.
el
emperador
Constante
quitó.
crucimente
la
vida
á
los
generosos
defensores
-de-la
fe
car:
tólica.en
Oriente,
envió
Órden
el
Exárco
de
Rayena.
par
ra
que,
prendiese;al
santo,
Pontífice
Martin,
azote
ge
los.
hereges,
Hallábase
el
santo
Papa
celebrando
el
sacrificio:
de
¡la
misa:
en
la
iglesia
de
santa
María
la
Mayor,
cuan-
do
entró
en
élla
el
asesino
stepcargado
de
quitarle
la
vida,,
aunque
fuese
ensel
altar;
pero
luego
que
puso
el
pie
en
la
iglesia
quedó.
repentinamente
ciego.
Estas
y
otras
mara-
llas
“Que.
obra
cada
dia
el
Señor
por
intercesion
de
la
EE
tra
oie
een
all
dedicadas
los
se.la
dió
el
nombre
de
santa
María
la
Mayor
,
y
este
es'
y
ea
/
:
q
y
E
AGOSTO.
DIA
V.
83
Vírgen
en
aquel
templo,
que
élla
misma
escogió
para
ser
en
él
singularmente
reverenciada
,
le
ha
hecho
tan
céle-
bre
en
la
cristiandad
,
que
de
toda
élla
concurren
los
fie-
-
les
4
él
para
rendirle
sus
cultos
y
ofregerla
sus
fervoro-
sos
votos;
por
lo
que
no
se
debe
extrañar
que
despues
de
la
iglesia
de
san
Pedro
sea
reputada
la
de
santa
María
la
Mayor
por
la
mas
rica
y
mas
magnífica
de
Roma.
Ansiosa
siempre
la
Iglesia
católica
de
rendir
á
la
san-
tísima
Vírgen
el
culto
que
se
debe
á
su
augusta
cualidad
de
Madre
de
Dios,
mediadora
entre
Jesucristo
y
los
hom-
bres,
reyna
del
cielo
y
de
la
tierra,
refugio
de
pecado-
res,
madre
de
gracia
y
de
misericordia
,
no
es
maravilla
que
en
todas
partes
se
vea
tanta
multitud
de
templos
con-
sagrados
á
Dios
baxo
la
advocacion
y
honor
de
esta
Se-
ñora.
En
sola
Rorna
se
cuentan
mas
de
sesenta
iglesias
de-
dicadas
á
su
nombre.
No
se
mostró
menos
devota
ni
me-
nos
magnífica
Constantinopla,
tanto
en
la
suntuosidad
co-
mo
en
la
multitud
de
templos
que
la
consagró
,
pues
por
su
grande*número
se
llamó
en
algun
tiempo
la
ciudad
de
la
Madre
de
Dios.
No
habia
calle
donde
no
se
vene-
rase
alguno
;
no
habia
palacio
ni
casa
de
alguna
conside-
racion
sin
alguna
capillas
ú
oratorio
dedicado
á
la
Vírgen.
Elrtemplo
mas
célebre
de
todos
era
el
que
se
edificó
ex-
tramuros
de
la
ciudad
,
en
el
sitio
que
se
llamaba
Bal-
querna,
de
órden
y
á
costa
de
la
emperatriz
Pulqueria.
Las
iglesias
que
se
contaban
en
el
Oriente
y
en
el
Africa
en
honor
de
esta
Señora,
antes
que
los
sarracenos
y
los
turcos
se
apoderasen:de
aquellas
vastas
provincias
eran
innumerables.
Son
sin
número
las
que
se
veneran
en
el
Occidente
,
cuya
antigiiedad
no
solo
compite,
sino
que
excede
4
las
de
los
mártires
y
de
los
apóstoles.
Fuera
de
las
muchas
que
se
ven
en
toda
Italia,
casi
todas
las
ca-
tedrales
de
España,
cuyas
antigiiedades
eclesiásticas
tie-
nen
su
origen
en
la
cuna
misma
dela
religion,
adoran
Por
su
titular
4
la
Reyna
de
los
ángeles.
En
Francia
pa-
san
dé
cuarenta
las
matrices,
y
son
ocho
las
metrópolis
consagradas
á
la
misma
soberana
Reyna,
entre
las
cua-
les
la
de
París
y
la
de
Puy
ceden
á
pocas
en
antigiiedad.
n
Alemania
,
en
los
Paises
Báxos
,
en
Sicilia,
en
Ingla-
terra
,
en
Polonia
,
en
Dinamarca
y
en
Suecia,
aún
el
dia
de
hoy
se
registran
frecuentes
monumentos
,
ilustrés
me-
F3
86
AÑO
CRISTIANO.
morias
de
la
antigua
devocion
de
aquellos
pueblos
á
la
Madre
de
Dios»
sin
que
la
guerra
que
la
declaró
siempre
la
heregía,
hubiese
podido
borrar
del
todo
aquellos
bri-
llantes
testimonios
que
acreditan
la
piedad
de
los
ver-
daderos
fieles.
Pero
como
entre
todas
las
iglesias
dedica-
-
das
en
su
honor,
ninguna
hay
mas
sobresaliente
que
la
de
nuestra
Señora
de
las
Nieves,
así
por
haber
merecido
su
singular
eleccion
como
por
el
milagro
que
canonizó
en
cierto
modo
su
fundacion
y
fábrica;
todos
los
años
se
ce-
lebra
la
memoria
y
la
fiesta
de
su
dedicacion
en
este
dia
5
de
agosto,
así
como
en
el
dia
y
de
noviembre
se
cele-
bra
la
dedicacion
de
la
basílica
del
Salvador.
'
Está
tan
autorizada
en
la
Iglésia
la
devocion
con
la
santísima
Vírgen,
que
todo
verdadero
católico
reconoce
su
utilidad
y
su
grandísima
importancia
,
considerándose
to-
dos
obligados
4
profesarse
humildes
y
finos
siervos
de
la
Reyna
de
los
cielos.
En
este
punto
van
conformes
la
Igle-
sia
griega
y
latina,
sin
que
tocasen
en
él
las
divisiones
del
cisma.
Tanto
en
Oriente
como
en
Occidente
se
hacen
oraciones
públicas
4
la
Vírgen
,
se
celebran
fiestas
en
su
honor,
se
dedican
templos
4
Dios
baxo
de
su
nombre,
se
exponen
sus
imágenes
en
los
altares
,
se
la
invoca
sin
ce-
sar
en
el
oficio
divino
y
en
el
santo
sacrificio
de
la-mi-
sa.
No
hay
mayor
prueba
deesta
verdad
que
la
con-
formidad
de
los
griegos
con
nosotros,
bien
considerada
la
genial
y
la
vehemente
inclinacion
que
tienen
á
desviar-
se:
de
nuestros
ritos
y
de
nuestros
dogmas.
Unos
y
ótros
recibimos
esta
doctrina
de
nuestros
padres,
por
la
cons-
tante
tradicion
de
todos
los
siglos,
derivada
desde
los
apóstoles
hasta
nosotros.
En
cuanto
á
la
devocion
con
la
santísima
Vírgen
los
griegos
de
nuestros
tiempos
siguen
las
mismas
opiniones
que
siguieron
san
Atanasio,
san
Cri-
sóstomo
y
san
Cirilo.
De
la
misma
manera
nos
la
comu-
nicó
san
Bemido
,
habiéndola
recibido
de
san
Ambrosio,
san
Gerónimo,
san
Agustin
,
y
de
los
primeros
padres
de
la
Iglesia
latina.
Aunque
no
tuviéramos
Otra
prueba,
di-
ce
este
Siervo
de
María
,
de
que
esta
tradicion
viene
de-
rivada
de
los
apóstoles,
que
la
mucha
fuerza
que
ya
te-
nia
cuando
se
celebró
este
concilio
Efesino,
¿quién
podria
racionalmente
dudar
de
élla?
Aquella
unánime
conspira-
cion
delos
sábios
,
del
pueblo,
de
los
santos,
de
la
ca-
AGOSTO.
DIA
V.
87
beza
visible
de
la
Iglesia,
de
todos
los
obispos
católicos,
que
no
pudieron
desvanecer
todos
los
artificios
ni
toda
la
conjuracion
del
partido
Nestoriano
;
aquel
ardor
de
todos
los
Ortodoxós
,
no
solo
en
órden
á
defender
el
dogma
particular
de
que
trataba,
sino
en
exáltar
mas
y
mas
las
grandezas
y
excelencias
de
la
Virgen,
cuanto
el
error
y
la
malignidad
mas
se
empeñaban
en
abatirlas;
en
pronun-
ciar
cada
dia
mas
frecuentes
panegíricos,
y
en
edificar-
la
nuevos
templos
hasta
en
la
misma
capital
del
imperio;
todo
ese
vivo,
eficaz,
ardiente
y
universalísimo
zelo,
¿qué
otro
fundamento
podia
tener
sino
el
de
la
estable-
Cida
y
permanente
tradicion?
¿ni
cómo
la
pudiéramos
ya
poner
en
duda,
aunque
ignoráramos
los
canales
por
don-
de
se
derivó
hasta
nosotros?
Devotum
tibi
esse
,
dice
san
a
Damasceno
(Orat.
de
Assumpt.),
est
arma
quedam
abere,
que
Deus
tis
dat,
quos
vult
salvos
fieri.
Profesa-
ros,
Ó
bienaventurada
Vírgen,
una
particular
y
tierna
-devocion,
es
tener
ya
ciertas
armas
defensivas,
que
solo
ciñe
y
comunica
Dios
á
sus
predestinados.
¿Qué
sería
de
nosotros,
exclama
san
German,
obispo
de
Constantino-
pla,
si
nos
desamparas
tú,
Ó
santísima
Madre
Dios,
al-
ma
y
vida
de
todos
los
cristianos
(Serm.
de
Virg.)?
Si
tu
nos
deserueris
,
quidnam
de
nobis
fieret,
o
sanctissima
Dei-
para;
spiritus
et
vita
christianoram!
Dediquémonos
in-
separablemente
al
servicio
de
esta
soberana
Reyna,
di-
ce
el
venerable
Beda
,
que
jamás
abandona
á
los
que
des-
pues
de
Dios
colocan
en
élla
toda
su
confianza
:
Servia-
mus
semper
tali
regine
Marie,
quee
non
derelinquit
spe-
tantes
in
se,
;
|
La
misa
es
en
honor
de
la
santísima
Virgen
,
y
la
oracion
la
siguiente,
Concede
nos
,
quesumus
,
Domi-
Concédenos,
Señor
,
constante
y
ne
Deus;
perpetua
mentis
es
cor-
perpétua
salud
en
el
alma
y
en
el
Poris
sanitate
gaudWe
;
et
glo-
cuerpo;
y
que
por
la
gloriosa
in-
riosa
beate
Marie
semper
Vir-
tercesion
de
la
bienaventurada
_
8lnis
intercessione
4
presenti
li-
Virgen
María
seamos
libres
de
los
Serarillfistiio
,
eb
eterna
per-
presentes
trabajos
,
y
gocemos
al-
frui
letitia:
Per
Dominum
nos-
gun
dia
de
los
consuelos
eternos:
TU,
Por
nuestro
Señof...
|
F4
88
-AÑO:
CRISTIANO.
La
epístola
es
del
cap.
24.
de
la
Sabiduria.
Ab
initio
et
ante
secula
crea-
ta
sum,
eb
usque
ad
futurum
se-
culum
non
desinam
,
et
in
habi-
tatione
sancta
coram
ipso
minis-
travi.
Et
sic
in
Sion
firmata
sum,
eb
in
civitate
sanctificata
similiter
requiev?
,
et
in
Jferu-
salem
potestas
mea.
Er
radica-
wi
¿n
populo
honorificato,
et
in
parte
Dei
mei
herediras
¿llius,
et
in
plenirudine
sanciorum
detentio
MEA.
:
Desde
el
principio
y
antes
de
los
siglos
fui
criada,
y
existiré
por
to-
do
el
siglo
futuro,
y
exercité
mi
ministerio
en
él
tabernáculo
santo
delante
de
él.
Así
yo
tuve
en
Sion
estabilidad,
y
tambien
la
ciudad
santa
fue
lugar
de
mi
reposo,
y
en
Jerusalen
tuve
mi
palacio.
Yieché
raices
en
un
pueblo
glorioso
,
y
en
la
porcion
de
mi
Dios,
que
es
su
heredad
;
y
mi
habitacion
fue
en
la
plenitud
de
los
santos
E
NOTA
|
»
El
capítulo
24
del
Eclesiástico,
de
donde
se
sacó
esta
»epístola
,
contiene
el
elogio
de
la
sabiduría
,
hecho
por
>»
la
Sabiduría
misma,
su
orígen,
sus
Obras,
su
excelen-
»»Cia
y
su
elevacion.
La
Iglesia,
dirigida
siempre
por
el
»
Espíritu-santo,
aplica
á
la
santísima
Vírgen
lo
que
dice
»de
sí
la
Sabiduría
;
por
lo
que
no
se
puede
dudar
que
el
»
Espíritu
santo
la
tuvo
por
objeto
cuando
formó
éste
re-
»trato.
|
|
REFLEXIONES.
;
Eon
raices
en
el
pueblo
que
honró
Dios
con
su
parti-
cular
benevolencia,
ó
como
dice
el
texto
griego,
en
el
pueblo
que
escogió
el
Señor
para
herencia
suya.
Es
la
san-
-
tísima
Vírgen
madre
de
los
escogidos;
y
con
razon
se
tie-
-
he
por
una
de
las
mas
seguras
señales
de
predestinacion
el
ser
verdadero
devoto
de
esta
Señora.
En
todos
los
san-
tos
se
reconoció
esta
señal;
el
profundo
respeto
y
la
aman-
te
ternura
que
la
profesaron
fue
uno
de
los
rasgos
de
'su
retrato;
y
en
los
mas
su
distintivo
y
sugcarácter.
La
he-
regía
es
la
única
que
nunca
pudo
mirar
con
buenos
ojos
á
la
que
rar
la
cabeza
del
dragon,
disipando
y
des-
truyendo
élla
sola
todas
las
heregías
,
como
canta
layIyle-
sia:
Sola
interemisti.
¿Qué
se
puede
pensar,
exclamaba
en
el
siglo
pasado
el
modelo
,
por
decirlo
así,
de
los
orado=
res
Cristianos
;
¿qué
se
puede
pensar
de
aquellos
ingenios,
“AGOSTO.
DIA
V.
89
prontos
siempre
á
excitar
dudas
sobre
las
grandezas
de
ade
la
santísima
Vírgen.,
y
sobre
sus
mas
ilustres
preroga-
tivas?
¿qué
se
puede
pensar
del
que
aplica
todo'su
estudio
á
turbar
la
piedad
de
los
pueblos,
intentando
únicamen-
te
ceñirla
y
estrecharla
con:todo
género
de
metafísicas
y
sutilezas,
y
desacreditando
las
devociones
mas
antiguas?
Acaso
tira
á
aniquilarla,
en
vez
de
trabajar
en
propagar-
la
y
en
extendenla.
Pues
qué
¿será
posible
que
entre
los
cristianos
nos
hemos
de
ver
reducidos
en
estos
tiempos
á
la
triste
necesidad
de
defender'el
honor
y
el'culto
que
toda
la
Iglesia
católica
estaba
en
derecho
y
en
posesion
de
rendir
á
la
santísima
Vírgen?
Despues
que
los
prime-
ros
hombres
de
nuestra
religion
agotaron
sus
ingenios
en
publicar
las
grandezas
de
la
Madre
de
Dios;
a
que
desconfiaron
de
hallar”
voces
proporcionadas
á
la
subli-
me
elevacion
de
su
estado
;
despues
que
san
Agustin
con=
fesó
su
insuficiencia,
protestando
que
le
faltaban
expre-
siones
para
tributar
á
la
Emperatriz
de
los
ángeles
las
de-
bidas
alabanzas:
Quibus
te
laudibus
efferam
nescio;
¿se
ha-
llarán
todavía
algunos
que
teman
alabarla
con
exceso,
ó
que
sé
atrevan
á
decir
que
se
la:
honra
demasiado?
Al
pa-
so
que
se
han
ido
corrompiendo
los
corazones
con
la
mal
disimulada
.apariencia
de
reforma,
se
ha
ido
refinando
y
adelgazando
sobre
la
sencillez
y
simplicidad
del
culto.
Al
paso
que
la fe
se
ha
ido
debilitando
y
enflaqueciendo,
se
ha
pretendido
avivarla
y
purificarla
por
la
soñada
re-
forma
de
imaginarios
abusos.
Si
se
les
hubiera
consulta=
do
á
estos
impíos
é
indiscretos
censores
del
culto
de
la
santísima
Vírgen,
nunca
hubieran
consentido
en
tanto
nú-
mero
de
fiestas
instituidas
en
su
honor;
no
hubieran
yo-
tado
por
el
infinito
número
de
templos
y
de
altares
de-
dicados
á
Dios
con
el
nombre
de
esta
Señora;
hubiérales
chocado
mucho
toda
esa
variedad
de
devociones
y
de
-€xercicios
piadosos,
establecidos
en
la
Iglesia
para
fomen-
tar
en
los
fieles
su
tierna
devocion;
y
como
se
diese
oidos
al
espíritu
del
error,
presto
serian
enteramente
abolidos,
Pero
subsiste
y
subsistirá
el
culto
de
la
santísima
Virgen,
á
pesar
de
los
esfuerzos
que
despues
de
tantos
siglos
ha
hecho
la
heregía
para
desterrarle.
Nunca
prevalecerán
las
puertas
del
infierno
contra
el
zelo
de
los
verdaderos
Cristianos.
Vos,
Ó
santa
Madre
de
Dios,
sois
aquel
esco-
go
AÑO
CRISTIANO.
llo
contra
el
cual:se
han
estrellado
todos
los
errores,
y
vos
lo
seréis
perpétuamente.
Vos
sola
triunfásteis
de
todas*
:
las
heregías.:
Apenas
se
ha
levantado
alguna
en
el
cristia-
nismo
,
queno
os
haya
tirado
;.
pero
ni
una
sola
se
halla-
rá
que
vos
no
hayais
confundido:
Cunctas
hereses
sola
in-
teremisti
in
universo
mundo.
|
-
El
evangelio
es
del
capítulo
11
de
san
Lucas.
In
¡llo
tempore:
Loquente
Jesu:
En
aquel
tiempo
,
hablando
Jesus
ad
turbas
;
txtollens
vocem
que-
.
á
las
turbas
alzó
la
voz
cierta
mu-
dam
mulier
de
turba,
dixit
il-
ger
de
en
medio
de
éllas,
y
le
dixo
li:
Beatus
venter
,
qui
te
por=.
lá
Jesus):
Bienaventurado
el
vien-
tavit
,
et
ubera
,
que
suxistí.
trequetellevó
,
y
los
pechos
que
At
ille
dixit
:
Quinimmo
beatz,
mamaste.
Pero
él
respondió:
Antes
quí
audiunt
verbum
Dei,
er
cus-
bienaventurados
aquellos
que
oyen
todiunt
illud.
2
la
palabra
de
Dios,
y
la
observan.
-
MEDITACION.
De
la
devoción
á
la
santísima
Vír
gen,
.
'
Ñ
y
PU
NN
DO>"P-RoLl
MERO;
emiten
que
basta
solo
reflexionar
y
entender
lo
que
significan
estas
dos
palabras
,
madre
de
Dios
,
para
profe-
sar
á
la
santísima
Virgen
una
devocion
afectuosa,
un/amor
tierno,
una
veneración
profunda
y
una
confianza
filial
que
fomenta
la
religion
,
y
nos
inspira
la
Iglesia
en
todas
sus
fiestas.
La
Vírgen
es
madre
de
Dios
;
luego
fue
inma-
culada
y
santa
su
concepcion
,
colmada
de
gracias,
ador-
nada
de
virtudes
,
enriquecida
con
todos
los
dones
celes-
tiales
,
y
élla
sola
mas
santa
que
todos
los
santos
juntos.
María
es
madre
de
Dios
;
luego
es
reyna
del
cielo
y
de
la
tíerra
,
amada
hija
del
Padre
Eterno,
esposa
querida
del
Espíritu
santo,
medianera
entre
sus
Hijo
y
nosotros;
de
manera,
que
cuando
las
inteligencias
celestiales
no
son
mas
que
siervos
y
ministros
del
Altísimo,
solo
María
es
elevada
á
la
dignidad
de
madre
del
mismo
Dios.
Conside-
ra
la
autoridad
que
tiene
una
madre
con
su
hijo,
y
la
parte
que
la
toca
en
su
magestad,
en
su
dignidad
y
su
glo-
AGOSTO.
DIA
V.
91
ria.
¿Se
privaria
solo
á
esta
Señora
de
aquellos
derechos
que
comunica
la
naturaleza
á
todas
las.
demas
madres?
Y
siendo
cierto
que
ningun
hijo
amó
jamás
tan
tiernamen-
te
4
su
madre
como
el
Salvador
del
mundo
amo
á
la
su-
ya;
¡qué
santidad,
qué
grandeza,
qué
magestad
será
la
de
María!
¡cuánto
podrá
su
intercesión
con
su
Hijo!
¡cuán=
to
será
su
valimiento!
¿Se
podrá
racionalmente
temer
que
el
Hijo
se
dé
por
ofendido
de
que
se
ame
y
de
que
se
honre
4
su
Madre?
¿se
podrá
rezelar
exceso
ó
demasía
en
amar
y
en
honrar
con
ternura,
con
devota
confianza
á
María,
siendo
madre
de
tal
hijo?
Por
eso
la
misma
Jgle-
sia,
descubriendo
todas
las
grandezas
que
se
encierran
en
la
gloriosa
cualidad
de
mádre
de
Dios,
y
queriendo
des-
pues
tributar
4
María
todos
aquellos
cultos
que
son
pro-
porcionados
4
tan
sublime
elevacion
,
agotadas
ya
las
yo-
Ces
mas
nobles
y
mas
magníficas
;
apuradas
las
expresio-
nes
mas
vivas
y
mas
enérgicas
para
manifestar
el
respe=
to
de
que
está
altamente
penetrada;
teniéndolas
por
Insu-
ficientes
;
mal
satisfecha
de
sus
elogios
,
y
desconfiada
de
encontrar
términos
proporcionados
á
su
grandeza
,
ex-
clama
san
Agustin:
Quibus
te
laudibus
ejFeram
nescio.
Fál-
tanme,
Señora,
palabras
,
y
no
hallo
voces
bastantemen-
te
expresivas
para
dar
á
entender
mi
veneración
:
Quia
quem
coli
capere
mon
poterant
,
tuo
gremio
contulisti.
El
verdadero
motivo
de
mi
insuficiencia
,
y
de
no
serme
po-=
sible
alabaros
ni
honraros
como
mereceis
,
es
porque
sois
madre
de
Dios.
¿Comprendemos
bien
lo
que
significan
es-
tas
dos
palabras?
Y
si.lo
comprendemos,
¿será
nunca
de-
masiado
lo
que
hiciéremos
en
honor
de
la
santísima
Vír=
gen?
¿y
será
bastante
todo
lo
que
hagamos
y
digamos?
PUNTO
SEGUNDO.
dara
ue
hallando
la
Iglesia
en
el
título
de
madre
de
Dios
un
objeto
de
veneracion
tan
digno
de
proponer
le
4
los
fieles,
todavía
descubrió
en
el
mismo
título
otro
Motivo
,
Ó
por
mejor
decir,.otro
fondo
de
confianza
que
hacerles
presente
para
su
ago:
consuelo.
En
el
augus=
to
título
de
madre
de
Dios
se
incluyen
y
se
hacen
paten=
tes
aquellos
tesoros
de
gracias
con
que
regala.4
sus
hijos;
Por
ese
magnífico:
título
hallamos
en
María
una
poderosa
92
AÑO
CRISTIANO.
medianera
con
el
hombre
Dios
concebido
en
sus
entra-
ñas;
un
asilo
patente
á'
todos
los
pecadores;
una
madre
llena
de
ternura
hácia
todos
los
mortales;
porque
todo
esto
dice
quien
dice
madre
de
Dios.
Sí;
ser
madre
de
Dios
es
haber
dado
aquella
misma
sangre
que
se
derra-
mó
por
nosotros
en
la
cruz,
engendrado
el
adorable
cuer-
po
que
sirvió
de
rescate
al
linage
humano
,
concebido
en
su
vientre,
y
producido
de
la
mejor
parte
de
sí
misma
aquella
víctima
que
aplacó
la
ira
de
todo
un
Dios
irrita-
do.
Es
haber
alimentado
con
su
leche,
criado
con
indeci-
ble
cuidado,
y'arrancádose-
con
inexplicable
dolor
del
hijo:
mas
amado
del
mundo,
para
verle
despues
enclava-
do
en
un
madero,
Es,
en
fin,
haber
consentido
en
la
muer-
te
de
ese
mismo
querido
hijo
por
el
amor
de
los
hom-
bres,
y
es
haberle
sacrificado
á
nuestra
salud.
En
fuerza
de
esto,
¡qué
maravilla
es
que-los
padres
la
den
el
tí-
tulo
de
Corredentora,
y
que
digan
con
la
Iglesia,
que
si
se
atribuye
4
Eva!
la
perdicion
del
género
humano
por-
que
presentó
al
primer
hombre
la
fruta
prohibida,
no
hay
_
razon
para:
negar
á
María
una
cooperacion
especial
á
niestra
redención;
pues
produxo
aquel
divino
fruto
que
pendió
por
“nosotros
en
el
árbol
de
la
cruz!
¿Quién
podrá
pensar
que
nos
añásé
poco
la
santísima
Vírgen,
y
que
se'
compadeciese
poco
de'nuestras
necesidades
á
vista
de
to-
do
loque
hizo
en
beneficio
nuestro?
¿y
podrá
tampoco
imaginarse
que
no
tenga
en
el
cielo
mucho
valimiento
con
su
hijo.
aquella
á
quien
este
mismo
hijo
estuvo
tan
suje-
to:
y+taf'rendido
mientras
vivió
en
la
tierra?
Pide,
ma-
dre
mia,
do'que
quisieres,
decia
Salomon
á
su
madre:
Pe-
te,
mater
med
;
porque
nada
te
puedo
yo
negar:
Neque
enim
fas
est
ut
avertam
faciem
tuam.
En
esto
consiste
la
omnipotencia
,-por
decirlo
así,
de
María;
no
es
indepen-
diente
y
¿absoluta
como
la
de
Dios;
es
omnipotencia
de
pura
intércesion:
Omnipotentia
supleg
;
pero'no
es
menos
eficaz.
Esta
es
la.
que
reconocieron
los
santos
padres
cuan”
do:recurrierón
4'
la
Virgen
'en
términos
tan
respetosos
y
Menos
de
tan
bien
fundada
confianza.
¡Oh
,
y
cuánto
per-
demos,
cuánto
nos
perju
5
en
téner
ún
amor
tibio
y
desmayado'
en
profesar'una
devocion
superficial
'á
la
santisióóa
VirgenT.
42200
45108250
poros?
pollo:
¿+
Confiésolo
con
grande
confusion;
madre
de
mi
Dios,
Pe,
AGOSTO.
DIA
V.
e.
3
i
y
amantísima
madre
mia;
la
confianza
que
hasta
ahora
he
Venido
en
vuestra
bondad.
no
ha
pasado
de
mediana,
por-
Que
ha
sido
muy
imperfecta
la
devocion
que
os
he
pro-
-——Tesado.
Muévaos,
madre
de
misericordia
,
4
compasion
de
este
infiel,
de
este
ingrato
siervo
mi
confesión
y
mi.
arre=-
pentimiento.
De
Huevo
me
consagro
todo
y
totalmente
á
Vuestro
servicio;
dignáos
recibirme
en
el
número
de
vues-
tros
humildes
siervos.
.
e
E
O
ACUTE
ATROR
TASAS
AR
Ave;
gratia
plena;
Dominus,
tecum:
henedicta
tu,
¿n
nu-
e
Veribur:
Luc
ES
AN
E
Dios
te
salve,
llena
de
gracia
;
el
Señor
es
contigo
;
ben=
-
dita
tú
eres
entre
todas
las
mugeres.
o,
Exultavimus
et
letabimur
in
te,
memores
uberum
tuorun
TECH:
dHipunt
tez
Canto
eS
Sí,
Vírgen
santísima
,
todos
nos
regocijamos
indecible-
mente
cuando
consideramos
que
críaste
con
la
leche.de:
-
tus
virginales
pechos
á
tu
hijo
y
nuestro
Salvador.
To-
dos
les
corazones
rectos
y
justos
te
aman
ardienté=
_ménte.
Ed
PS
LA
O
A
AS
14
:
nr
E
es
a
e
|
E
a
E
Biran
muy
familiares
á
los
mayores
santos
algunos
exer-
Cicios
devotos
en
honor
de
la
santísima
Virgen;
pero"es-
pecialmente
ciertas
oracionés:
cortas:
y
vivas,
á
modo
de
aJaculatorias
,
que
no
se
les
caian
de
la
boca,
y
las
tenian
impresas
en
el
corazon.
La de
san
Atanasio
era
esta;
Rue=
ga
por
nosotros,
ó
santísima
Señora,
reyna
y
madre
de
Dios.
Intercede,
hera,
domina,
et
regina.
et
mater
Dei,
Pro
nobis.
San
Epifanio
exclama
frecuentemente:
Á.
tus
lis
me
arrojo
reconociendo
tu
poder,
ó
Vírgen
santa,
so-
erana
princesa:
4dvolvor
genibus
tuis,
0
Domina
mea.
|
San
Crisóstomo
repetia:
Pide
4
Dios,
ó
celestial
Señora,
-
Que
nos
haga
santos:
Supplica
Deum
ut
animas
nostras
sal-
vet.
San
Basilio
clamaba:
Míranos,
Señora,
con
ojos
pro-
picios
desde
la
elevacion
de
tu
trono:
4spice
nos
de
ca-
0
oculo
propitio.
San
Agustin
tenia
siempre
en
los
labios
-,
Sta
oracion,
que
despues
tomó
la
Iglesia
de
él.
Santa
Ma-
+
Hay
socorre
á
los
miserables;
Sancta
Maria
,
Sucurre
mi-
$
>
a
es
E
94
ANO
CRISTIANO.
.serís.
Cien
veces
al
dia
acostumbraba
san
German
repe-
petir
esta
otra:
¿Qué
será
de
nosotros,
santísima
madre
de
Dios,
si
tú
nos
desamparas?
Si
tu
nos
deserueris,
quid-
vam
de
nobis
fiet,
sanctissima
Deipara?
Vírgen
santa,
pro-
rumpia
á
cada
paso
san
Bernardo,
tú
eres
nuestra
sobe-
rana,
nuestra
mediadora
y
nuestra
abogada
:
Domina
nos-
tra,
mediatris
nostra,
advocata
nostra.
¡O
Vírgen
admi-
rable,
continúa
el
mismo,
tú
reparaste
la
pérdida
de
nues-
tros
primeros
padres,
y
tú
vivificas
su
posteridad!
O
Vir-
ginem
admirandam,
parentum
reparatricem,
es
posterorum
vivificatricem!
Escoge
de
estas
jaculatorias
la
que
mas
te
agradare;
háztela
familiar
,
repítela
muchas
veces
al
dia,
-
y
muchas
tambien
en
cada
hora.
:
2
Profesa
una
entera
y
amorosa
confianza
en
la
san-
tísima
Vírgen,
recurriendo
á
élla
en
todas
tus
necesida-
des.
No
solo
cada
semana,
sino
cada
día
has
de
hacer
al.
go
en
honor
suyo.
Ayunar
los
sábados,
rezar
el
rosario
to-
dos
los
dias,
vestir
alguna
doncella
pobre
todos
los
años;
vi-
sitar
todos
los
meses
alguna
iglesia
ó
capilla
suya;
rezar
el
Ave
Maria
cuando
da
el
relox;
confesar
y
comulgar
en
to-
das
sus
festividades.
Estos
piadosos
exercicios
cualquiera
los
puede
hacer,
y
le
merecerán
mil
bendiciones
del
cielo,
como
esten
acompañados
de
una
vida
cristiana
y
arregla-
da.
Dichosa
el
alma
que
despues
de
Dios
coloca
en
Ma-
-
ría
su
esperanza.
Didrsos
aaGaliDs
que
llenos
de
vene-
racion
hácia
el
Hijo
aprendieron
desde
su
infancia
á
re--
currir
á
la
proteccion
de
la
Madre;
y
por
falta
de
con=
flanza
Ó
de
devoción
no
se
privaron
de
uno
de
los
mas
»
eficaces
y
mas
poderosos
medios
que
Dios
nos
dexó
para
salyarnos.
¿3%
pa
pe
:
'
AGOSTO.
DIA
VI.
95
e
e
hop,
70
UE
e3-5..
>
e
NS
PSN ENS
NES
de
Ps.
DIA
SEXTO.
La
Tromsfiguracion
de
muestro
Señor
o
a
E
SULIASLO.
lA.
,
Mea
gloriosa
Transfiguracion
del
Salvador
en
el
monte
—Tabor
á
presencia
de
los
tres
apóstoles
mas
amados
BY
mas
favorecidos
suyos,
ocultó
tantos
misterios,
y
fue
de
tanto
consuelo
para
fortalecer
nuestra
fe,
que
no
era
ra-
zon
confundirla
con
las
demas
maravillas
de
su
vida.
Por
6so
instituyó
la
Iglesia
una
fiesta
particular
de
este
e
gularísimo
misterio
,
celebrándose
ya
en
Roma
desde
€
principio
acido
siglo,
y
siendo
aún
mas
antigua
Su
solemnidad
en
la
Iglesía
griega.
No
obstante
el
desprecio
que
Hacia
el
Salvador
de
to-
do
lo
que
sónaba
á
ostentación,
y
el
amor
que
profesaba
á
la
vida
humilde,
escondida
y
retirada
,
queria
con
todo
eso
que
sus
discípulos
ESO
concepto
de
su
divinidad,
y
le
reconociesen
por
lo
que
era.
Esto
lo
“mostró
en
un
viage
que
hizo
con
éllos
á
varias
aldeas
de
los
contornos
de
Cesaréa,
junto
al
nacimiento
del
Jordan.
Separóse
un
poco
del
camino
para
hacer
oracion,
y
aca-
bada
ésta
les
preguntó
(aunque
lo
sabia
mejor
que
otro
alguno),
qué
opinion
tenian
de
él,
llamándose
Hijo
del
hombre,
segun
su
costumbre.
Respondiéronle
con
su
acos-
-
tumbrada
simplicidad
que
únos
le
tenian
por
el
Bautista
-
resucitado,
ótros
por
Elías,
ótros
por
Jeremías,
ó
por
al-
-
guno
de
los
profetas
antiguos
que
habia
vuelto
4
este
mun-
do.
Pero
vosotros,
les
replicó
el
Salvador,
¿quién
pensais
que
soy
yo?
A
esta
segunda
pregunta
tomó
Pedro
la
voz
como
el
primero
de
todos,
como
el
mas
ardiente
y
el
mas
zeloso
de
la
gloria
de
su
divino
Maestro,
como
aquel,
en
fin,
dicen
los
padres,
en
cuya
cátedra
se
habia
de
sen-
tar,
y
por
cuya
boca
habia
de
hablar
el
Espíritu
santo,
y
le
dió
esta
inspirada
respuesta;
T.eres
el
Mesías
y
hi-
.
e
AÑO
CRISTIANO.
jo
de
Dios
vido.
Merecia
sin
duda
alguna
recompensa
un
testimonio
tan
glorioso
como
sincéro
,
y
al
punto
fue
pre-
.
miado
ventajosafthente.
Aquel
Señor,
cuyas
palabras
son
gracias,
y
Cuyas
promesas
son
efectos
,
le
aseguró
inme-
.
diatamente
de la
próxima
fundacion
de
la
Iglesia,
y
de
que
el
mismo
Pedro
sería
cabeza
de
élla:
Bienaventura-
do
eres,
Simon,
hijo
de
Fonás;
porque
no
todos
los
hom-
bres
conocen
la
verdad
que
tú
acabas
de
confesar.
Ese
co-
nocimiento
no
le
debes
á
la
lúz
de
la
razon
humana,
sino
á
la
ilustracion
de
la
revelacion
divina;
no
tuvo
parte
en
él
Ta
carne
y
sangre;
es
muy
superior
al
humano
entendi-
miento
,
y
solo
pudo
venir
de
mi
Padre
celestial.
Es
cierto
que
soy
el
Mesias
prometido,
hijo
de
Dios
vivo,
y
yo
mis-
mo
Dios
en
todo
¿igual
4.
él;
pero
aún
no
es
tiempo
dz
pu-
blicar
esta
verdad,
y
os
mando
que
no
la
publiqueis.
An-
tes
de
hacerlo
es
menester
que
padezca
las
mayores
¿gnomi-
las
,
y
la
misma
muerte
de
cruz
por
la
redencion
de
todo
el
|.
humano,
satisfaciendo
de
esta
manera
á
g
justicia
de
mi
Padre
celestial.
Despues
de
esto
les
pronósticó
hasta
las
mas
menudas
circugstancias
de
su
pasion,
temiendo
que
á
vista
de
ésta
no
den
de
su
divinidad
si
no
la
hbu-
biese
pronosticado;
y
ademas
de
eso
para
fortificar
su
tierna
fe,
quiso
descubrir
á
algunos
de
éllos
uno
como
rasgo
de
su
gloria.
Por
tanto,
luego
que
hizo
individual
mencion
de
todas
las
particularidades
de
su
pasion,
aña-
dió
que
algunos
de
los
que
le
oian
no
moririan
sin
ha-
berle
visto
antes
lleno
de
gloria
y
de
magestad,
dándoles
como
á
probar
anticipadamente
aquellos
inefables
gozos
que
les
reservaba
en
el
cielo
por
toda
la
eternidad.
Aún
no
se
habian
pasado
ocho
dias
despues
de
esta
promesa,
cuando
se
la
cumplió
con
tantas
ventajas,
que
no
solo
excedieron
á
sus
esperanzas,
sino
á
su
mismo
pen-
samiento.
Llamó
aparte
4:sus
favorecidos
discípulos
,
Pe-
dro,
Juan
y
DICE
y
llevándolos
consigg,
4
un
elevado
monte
,
se
retiró
un
poco,
se
puso
en
oracion,
y
estando
en
el
mayor
fervor
de
élla,
se
transfiguró
delante
de
éllos,
Manifestóse
visiblemente
en
su
cuerpo
el
esplendor
de
su
divinidad
y
la
gloria
de
su
alma,
y
de
repente
se
descu-
brió
el
resplandor
de
su
magestad
;
dexándose
ver
no
ya
como
un
puro
hombre,
sino
como
un
Hombre-Dios.
Apa-
reció
su
semblante
mas
resplandeciente
que
el
sol,
sus
ves-
e)
AGOSTO.-DIA
VI.
97
tidos
mas
blancos
que
la
nieve,
deslumbrando
41os
ojos
su
candor
;
pero
ni
en
los
vestidos
,
ni.en
el
semblante
hubo
inudanza
substancial;
solo
se
hallaron
repentinamente
pe-
netrados
de
los
rayos
que
despedia
de
sí
el
cuerpo
glorifi-
cado,
no
de
otra
manera
que
una
nube
enrarecida
y
trans=
parente
se
representa
totalmente
iluminada,
cuando
la
en-
visten
de
lleno
los
rayos
del
sol
:
eze
tolqn
Dalia,
dice
san
Gerónimo
,
splendorem
addit,
faciem
non
subtraxit.
Antes
en
cierta
manera
se
pudiera
decir
,
que
la
vida
comun
del
Salvador,
y
su
exterior
ordinario
y
regular
era
una
ver-
dadera
transfiguracion
,
por
ser
ageno
de
su
estado:
con-
hatural
,
y
que
lo
que
se
llamó
transfiguracion
,,
era
su
es-
tado
connatural
y
verdadero
;
puesto
que
era
menester
un
Contínuo
milagro
para
suspender
los
efectos
exteriores
y
Visibles
de
su
gloria
y
su
divinidad.
Solo
con
dexar
obrar
las
causas
naturales
,
necesariamente
se
habia
de
repre-
Sentar
siempre
como
entonces
se
representó.
uE
Pero
no
quiso
el
Salvador
mostrarse
solo
en
aquel
es-
tado
glorioso.
Dexáronse
ver
á
sus.
dos
lados
Moyses
y
lías;
aquél,
su
principal
ministro
de
la
ley
antigua,
y,
ste
,
es
€l
mas
ardiente
y
el
mas
zeloso
de
todos
los
pro-
fetas.
Dispuso
el
Hijo
de
Milos
que
aquellos
dos
grandes
personages
se
hallasen
presentes
4
su
Transfiguracion,
pa-
ra
que
entendiesen
los
apóstoles
que
la
ley
y
los
profetas
daban
testimonio
de
su
divinidad
,
y
se
terminaban
en
su
persona.
Vivia
entonces
Elías
,
como
vive
ahora,
y
así
se
dexó
ver
en
su
mismo
cuerpo
natural
;
pero
el
de
Moy-
Ses,
en
sentir
de
santo
Tomás,
fue
extraño
y
aéreo;
tra-
trataban
con
Jesucristo
aquellos
dos
grandes
siervos
de
lOs
acerca
de
la
muerte,
que
dentro
de
pocos
dias
ha-
la
de
padecer
en
Jerusalen,
de
sus
ignominias
,
afren-
tas
y
dolores
con
que
habia
de
poner
fin
á
los
trabajos
de
su
vida.
Nota
san
Lucas,
que
san
Pedro
y
sus
compa-
eros
estaban
cargados
de
sueño,
y
que
al
despertar
vieron
gloria
de
Jesus,
y
4
los
dos
personages
que
estaban
en
Su
compañía,
No
los
habia
prevenido
el
Salvador
del
fa-
Vor
que
les
Meba
preparando,
y
permitió
que
se
durmie-
-
SEn
mientras
hacia
oracion,
para
que
al
despertar
fuese
mayor
el
gusto
y
la
sorpresa
con
la
gracia
de
la
nove-
dad.
Pero
san
Crisóstoo
no
puede
creer,
que
fuese
ver-
adero
sueño,
y
se
inclina
mas
á
que
se
una
especie
de
98.
.
AÑO
CRISTIANO.
éxtasis
que
los'
arrebató
y
enagenó
súbitamente
,
á
vis-
ta
del
resplandor
de
que
se
hallaron
envestidos
con
el
nuevo
prodigio.
Mezclada
la
admiracion
con
un
santo
te-
tror-,
é
inundada:el-almá
eñ
un
torrente
de
consuelos
y
dulzuras
celestiales,
no
se
pudo
san
Pedro
contener;
y
saliéndole
el'gozo
por
los
labios,
con
su
"viveza
y
pron-
titud
acostumbrada
exclamó
á
manera
de
un
hombre
ex-
_¿táticamente
enagenado:
¡Señor
,
qué
cosa
tan
buena
es
Vésta!
¡
qué
bella
mansion!
¿dónde
hallarémos
en
el
mundo
ótra
que
sea
mejor,
nitán
buena?
Fixémonos
aquí,
y
levantemos
tres
tiendas,
úna'
para
vos,
ótra
para
Moy-
ses,
y
Ótra
para
Elías.
'A
Tertuliano
le
parece
que
en
esta
Ocasión
hablaba
sañ
Pedro
arrebatado
,
y
como
fue-
ra
de
sí,
y
que
eso
quiere
significar
la
Escritura
en
aque-
llas
palabras:
Vesciens
quid
diceret
,
ño
sabiendo
lo
que
se
decia.
Consultó
en
esta
ocasion
sus
expresiones
con
el
gusto,
dice
san
Ambrosio,
mas
que
con
la
razon;
aten-
dia
á
lo
que
su
alma
experimentaba
,
y
el
mismo
con-
-
suelo
espiritual
no
le
dexaba
reflexionar
las
consecuencias
de
lo
que
pretendia.
Non
inconsulta
pettlantía
,
sed
pre-
'matura
devotio
,
fructum
pietatis
accumulabat
;
nam
quod
ignorabat
,
conditionis
fuit
:
(Mod
promittebat,
devotionis.
Estaba
aún'con
la
palabra
en.
la
boca
,
cuando
desapare-
cieron
Moyses
y
Elías”,
envueltos
en
una
luminosa
nube
que
los
encubrió
;
y
del
fondo
de
la
misma
nube
salió
una
voz
clara
y
divina
,
que
dixo
distintamente
:
Este
es
mi
Hijo
muy
amado,
objeto
de
mis
complacencias
,
4
quien,
en
quien
,
y
por
quien
amo
todo
lo
que
amo:
oídle
como
á
vuestro
maestro,
y
obedecedle
como
4
vuestro
rey.
Esta
:
voz,
como
observan
los
padres
,
no
se
dexó
oir
hasta
que
«se
retiraron
los
dos
Santos
,
y
se
quedó
solo
el
Salvador,
pata”que
no
se
dudase
que
á
él
solo
se
dirigia
,
y
de
solo
él
se
debian
entender
aquellas
palabras:
¿ipsum
audite.
Así
el
resplandor
de
la
nube,
como
el
sonoro
y
vehemente
sonido
de
la
voz
,
atemorizaron
tanto
á
los
tres
apósto-
les,
que
cayeron
atónitos
en
tierra
,
desapareciendo
en
el
mismo
instante
toda
aquella
gloria.
No
obstante,
se
man-
tuvieron
desmayados
en
la
misma
postura,
hasta
que
acer-
cándose
á
éllos
el
Señor
,
y
tocándolos
con
la
mano,
les
dixo:
Zevantáos
,
no
tengais
temor.
Al
punto
levantaron
los
ojos,
y
mirando
á
todas
partes,
no
vieron
otra
cos?
o
y
-
AGOSTO.
DIA
VL
j
66
que
á
Jesucristo
en
su
estado
comun
y
regular.
Baxa-
ron
del
monte
en
compañía
dél
Salvador,
impacientes
ya
por
anunciar
á
todos
lo
que
habian
visto;
pero
Queriendo
+
€l
Señor
darles
igualmente
idea
de
su
hun
ildad
,
que
les
|
habia
dado
de
su
gloria,
en
el
mismo
camino
les
proht-
-
bió
revelar
á
nadie
las
maravillas
de
que
habian
sido
tes-
tigos.
Semejante
precepto
les
habia
impuesto
poco
antes,
Cuando
preguntó
á
los
apóstoles
qué
concepto:
hacian
de
el,
y
san.
Pedro
declaró,
que
le
tenian
“por
Jesucristo,
Hijo
de
Dios
vivo.
Entonces,
dice
el
Evangelista,
les
man-
do
que
á
ninguno
dixesen
era
Cristo
(Matth.
16):
Tune
precepit
discipulis
suis
,
ut
nemini
dicerent
quía
ipse
“esse£
Jesus
Christus:
añade
san
Lucas
la
razon;
porque
con-
|
viene
que
el
Hijo
del
hombre:
padezca,.sea
condenado
por
los
ancianos,,
por
los,
príncipes
de
los
sacerdotes
y
por
los.
escribas
,
sea
sentenciado
4,muerte,
y
resucite
al
qa
reno
dia.
Dando
á
entender,
que
si
se
llegase
á
creer
que
era
el
Mesías,
podia
esto
impedir
sí
pasion
y
su
muerte;
pero
despues
de
su
resurrección
-les
dió
órden
para
que
lo
publicasen
en
todas
partes.
Si
antes
de
la
pa-
sion
hubiera
declarado.
ó
“permitido
sé
predicase
clara-
mente
que
era
el
Mesías
prometido
,
muchos
flacos
(dice
san
Crisóstomo
y
san
Gérónimo)se
escandalizarian
tanto
á
vista
de
sus
tormentos
y
de
su
muerte,
que'sería
muy
di-
ficultoso
el
desimpresionarlos
;
pero
la
“resurreccion
,
de
que
fuerón
testigos
todos
los
apóstoles
y.
to
los
los
dis-
cípulos
,
demanera
que
ninguno
podia
dugar
de
élla,
au
torizaba
todo
lo
que
les
Mabiasichas
y
daba
el.
mayor
peso
á
todas
las
demas
pruebas.
a
Y
qa.
mt
-
El
iniénto
del
Salvador
en
mostrarse
á
los
apóstoles
Cercado
de
gloria,
y
rodeado
de
brillante
resplandor,
fue
para
descubrirles
un
rayo
«de
la
gloria
que
ocultaba
“el
velo
de
su.cuerpo,
y»
de
la
que
tenia
preparada
en'su
reyno
para
los
que
fielmente
le
sirviesen.
Tambien
quiso
_Animarlos
por
este
medio
á
llevar
con
alegría
la
cruz,
-
enseñándoles
que
aun
en
este
mundo
da
el
Señor
á
gustar
algunas
veces
4
sus
santos,
aunque
pasageramente
,
los
gozos
y
los
consuelós
del
ótro;
y
que.la
vida
de
lós
que
Siguen
á
Cristo,
és"
la,
Verdad
Cruz
;
pero
cruz
que
no
solo
se
hace
muy
ligera,
sino
muy
gustosa
;.
por
los.es-
Pirituales
consuelos
que
la
ACOmpRDaRE
segun
lo
que
él
2
m
“mismo
dice,
que
su
yugo”es
suave
,
y
su
Carga
ligera.
100
AÑO
CRISTIANO.
“=Escogió
el
Salvador
para
este
misterio
un
lugar
reti-
rado
y
propio
para!
hacer
oracion;
dándonos
á
enten-
der
,
que
no
nos
dispensa
Dios
sus
favores,
ni
nos
comu-
nica
su
gloria
en
la
publicidad
,-ni
entre
el
tumulto
del
mundo
,
sino
en
el
retiro,
cuando
estamos
mas
despren-
didos
de
los
afectos
de
la
tierra,
y
elevados
á
la:
mas
alta
perfeccion.
Por
eso
Moyses
y
Elías
tuvieron
la
di-
cha
de
ver
á
Dios,
ño
en
medio
de
las
ciudades
,'sino
en
la
soledad
y
en
el
monte.
Tanta
verdad
es,
que'si
que-
remos
que
Dios
se
nos'comunique
,
debemos
amar
el
re-
cogimiento
y
el
retiro,
haciéndonos
superiores
á
todo
lo:
terreno.
Tambien
dispuso
Jesucristo
que
le
acompa-
ñasen:
enel
monte
Tabor
aquelloh
mismos
discípulos
que
le
habian
de
hacer
compañía
en
el
monte
de
las
Olivas,
para
que
fuesen
primero
testigos
de
su*gloria
los
que
des-
pues
lo
habian
de
ser
de
sus
agonfas.
Si
tenemos
parte
co
sus
dolores,
dice
san
Pablo
,'
tambien
la
tendrémos
en
Y
sus
consuelos::
Si
compatimur.,
“ut
ex
glorificemur.
53
Ed
o
ESMAS
IRE
O
00
Laomisg:es
del
misterios,
y
la
oracion
la
siguiente.
Saco
consiga”,
OBS
Pere
TESIS
ió
Desi
5
qui
*fided'sacramenta
¿h
O
Diós,que
en
la
gloriosa
Trans-
*
Unigeniti,
tui.rgloriosa
Transfi-
.«figuracion:
de.
tu
unigénito
Hijo
gyratione
patri
testimonio
ro-.
confirmaste
los
misterios.
de
la fe
de
q
EN
in
A
y.
y
»
*
.
borasti,.
es,
adopiiopem,
fltorum,
¿con
el
testimonio
de
los
padres,
y,
erfectam.,
nece
delapsa
in
má=
mosttaste
con
admirable
modo
ado
ao
DINA
nos
mudo
la
EN
És
Hostia
A
a
ió
de
12
voz
que
salió
dé
entre
Regis
gloriz
nos
coheredes
ef-
“uña!
brillante
nube;
concédenos,
fcias.,
ef
¿jusdem:
gloria
tribuas
“que
seamos
cohetederos
'
de
este
esse
cónsortes
y
Per
'eumdem
Do-.
Rey
dela
glotia
Py
que
álgun
día
mina:
riostrumuffesum
Qhris-
*
le
hagamos
compañía
en
su
reyho:
tunes
¿heirqory
sinor
o
>
or
el
mismo
nuestro
Señor
Jesu
ocio
aida
T
pdesiviis
ol
castelar
amp
vo
sens
HO
BRO
TA
PA
5
eE
e»
,
E
.
:
A
3
:,.
y
La,
epístola
os
del
cap.,1.
de
la
segunda
del
apóstol
san
Pedro,
..:
E
rai
AA
a
as
A
rissimi
:
Non
"doctas,
fabu-..
Carísimos
¿No
os
hemos
manifes-
0D
rOJ:.70
En
RO
OS"
d
INICIO
VÍA
Y.
20
a
7d
asisecúli”
notam
fecimus
_vob
s.¿
Edo
la
virtud
y
la
venida
de
mues-
Domtimostr?
Fesú
Christi
vir
"Ulro'
Señor
Jesucristo
por
habét
se-
sure
el
priesentiam)
sed.
'spe-="
gúido
las
doctás
fábulas
,
sino
por
vqlaroñes
facii
illias
magoitudi->háber
sido“testigos
de
vista
de
su
o
AGOSTO.
DIA
VI,
101
ns.
Accipiens
enim
d
Deo
Patre
honorem,
et
gloriam
,
vocem
de-
lapsá
ad
eum
hujuscemodi
a
mag-
mfica
gloria:
Hic
est
Filius
meus
dilectus
,
in
quomihi
complacut;
1psum
audite.
Et
hanc
vocem
nos
-
audivimus
de
culo
allátam
,
cum
Cssemus
cum
ipso
in
monte
sanc=
t0.
Er
habemus
firmiorem
prophe-
ticum
sermonem
:
ci
Dencfacitis
Atendentes,
quasi
lucerne
lucenti
1h
caliginoso
loco,
donec
dies
ulu-
Cescat
et
lucifer
oriatur
in
cordi-
Us
vestris,
grandeza.
Porque
recibió
de
Dios
Padre
honor.y
gloria
habiendo
ba-
xado
4.él
de
la
magnífica
gloria
esta
voz:
Este
es
mi
Hijo
amado,
en
el
cual
me
he
complacido;
oid-
le.
Y
esta
voz
la
qimos
nosotros
ve-
nir
del
cielo
estando
con
él
en
el
monte
santo.
Pero
tenemos
por
mas
firme
la
palabra
de
los
profetas:
y
haceis
bien
en
atender
á
élla
como
á
una
antorcha
que
resplandece
en
un
lugar
obscuro
hasta
tanto
que
amanezca
el
dia,
y
el
lucero
de
la
mañana
nazca
en
vuestros
corazo-
nes.
NOTA.
>»
Hallándose
en
Roma
san
Pedro
hácia
el
año
65
del
Señor,
pocos
meses
antes
de
su
martirio,
escribió
esta
”segunda
epístola
á
los
mismos
cristianos
de
la
nacion
»hebrea,
áquienes
habia
dirigidola
primera
;
aunque
al-
”gunos
son
de
sentir
que
igualmente
la
dirigió
á
los
gen-
»tiles,
que
á
los
judíos
convertidos.
e
REFLEXIONES.
-
>.
N)
eñor
,
bueno
será
que
nos
quedemos
aquí.
Si
un
solo
des-
tello
de
la
gloria
y
de
la
magestad
del
Hijo
de
Dios
arre-
ata
la
admiracion
,
colma,
satisface,
inunda
br
tan
puro,
€n
tan
exquisito
gozo
4
los
que
son
testigos
de
él;
¿qué
será
en
el
cielo
,
donde
se
ve
cara
á
cara
al
mismo
Dios?
e
torrente
de
mr
a
á
los
santos
en
aquella
feliz
mansion
de
los
bierráventurados,
de
que
el
Tabor
no
tra
mas
que
débil
sombra,
ligera
y
limitada
figura?
Yo
NO
sé
lo
que
será
el
paraiso
,
decia
un
gran
siervo
de
Dios;
Solo
sé
que
en
él
se
veá
Dios
en
sí
mismo,
y
que
el
alma
está
como
anegada
en
alegría
;
que
Dios,
hablando
en
ri-
sor
,
solo
parece
Dios
en
aquel
lugar
de
delicias;
que
to-
dos
los
astros
con
que
adornó
al
cielo,
todas
las
flores
con
Ls
vistió
de
¿tad
la
tierra,
todo
cuanto
el
arte
puede
Nadir
4
la
naturaleza,
todo
es
borron,
todo
es
nada,
en
G3
108
AÑO
CRISTIANO.
LAS
ASS
ASAS
SA
DIA
SÉPTIMO.
San
Cayetano
,
fundador
de
los
clérigos
reglares
Teatinos.
e
Ta
familia
de
san
Gaetano
ó
Cayetano,
fue
una
de
las
mas
nobles
del
Vincentino
,
en
la
señoría
de
Venecia,
dis-
tinguida
por
los
grandes
empleos
que
obtuvo
en
la
Igle-
sia
y
en
el
Estado,
fecunda
de
hombres
grandes,
no
menos
por
la
carrera
de
las
armas,
que
por
la
profesion
de
las
letras
en
el
estado
eclesiástico.
Ademas
del
famoso
Gaetano
de
Tiene,
canónigo
de
Padua,
á
quien
algunos
apellidaban
el
príncipe
de
los
teólogos
de
su
siglo,
produxo
esta
ilustre
casa
muchos
insignes
prelados,
como
tambien
grandes
capitanes
,
gobernadores
de
Milán
y
vireyes
de
Nápoles.
Nació
nuestro
Santo
el
año
de
1480,
ó
en
Vin-
cencia,
ó
en
el
mismo
Tiene;
poblacion
numerosa
perte-
neciente
á
su
familia,
que
tomó
de
élla
el
nombre
ó
el
ape-
llido.
Su
padre
se
llamó
Gaspar
de
Tiene,
y
su
madre
María
-
Porta
,
ambos
mas
recomendables
por
su
eminente
virtud
que
por
su
ilustre
nobleza.
Correspondió
su
educacion
á
los
deseos
de.sus
virtuosos
padres.
Deseaba
su
madre
que
tam-
bien.se
viesen
santos
en
una
familia
donde
ya
se
habian
visto
sabios
y
capitanes
;
con
cuyo
piadoso
fin:,
luego
que:
fue
bautizado
le
puso
baxo
la
proteccion
de
la
santísima
ViiSen.
2
ta:
Muy
presto
dieron
á
conocer
lasinclinaciones
del
niño
que
el
Señor
le
habia
prevenido
casi
desde
la
misma
cuna
con
sus
mas
dulces
bendiciones.
No
parecia
posible
natu-
ral
mas
blando,
semblante
mas
modesto
,
ingenio
mas
brillante.,
genio
mas
dócil,
ni.corazon
mas
puro
y
mas
derecho.
.Ya:en
aquella
tierna
edad
daba
bien
á
entender
que
solo
Dios
era
el
único
objeto
de
sus
deseos.
Todas
las
diversiones
de
su
infancía
se
reducían
á
exercicios
de
deyocion,
que
parecian
superiores
á
su
niñez;
siendo
la
AGOSTO.
DIA
VII.
109
Mas
frecuente,
y
la
que
mas
le
divertia?
el
representar
|
€n-
su
cuarto
las
sagradas
ceremonias
que
observaba
en
la
iglesia.
A
vista
de
su
perfecta
sumision
y
rendimiento
4
la
Voluntad
de
sus
padres
y
de
$u
ayo
,
le
proponian
por
mo-
delo
dla
tierna
juventud
de
Vincericia;
y
considerando
aquella
su
fervorosá
devocion
,
y
aquella
ardiente
caridad
€n
una
edad
que
apenas
sabe
sentir
-las
miserias
agenas,
Comunmente
le
nombraban
con'el
q
de
santo.
Pero
aunque
los
exercicios
de
devocion
parecian
ser
toda
su
ocupacion,
y
eran
efectivamente
su
principal
em-
Pico,
no
por
eso
estorbaron
los
asombrosos
progresos
que
izo
en
el
estudio
de
las
ciencias
humanas.
En
poco
tiem-
Po
se
hizo
hábil
filósofo,
sabio
teólógo,
docto
canonista,
no
Menos
jurisconsulto;
estudiando
uno
y
otro'derecho
en
la
Universidad
de
Padua,
donde
recibió
los
grados
de
doctor
€n
ambos,
y
fue
reputado
por
uno
de
los
mas
sabios
legis-
S,
canonistas
y
moralistas
desu
tiempo.
Pero
así
como
-
30
exercicios
espirituales
no
servian
de
estorbo
á
los
pro-
-
STesos
que
hacia
en
el
estúdio;
así
tampoco
su
aplicacion
al
estudio
impedia
ni
desecaba
el
fervor
de
su
devocion.
“Crecia
visiblemente
cada
dia
su
abrasado
amor
de
Dios,,
-
Y
no
eran
menos
sensibles
los
progresos
que
hacia
en
su
tierna
y
amorosa
devocion
á
la
santísima
Vírgen.
No
po-
dia
mantenerse
mucho
tiempo
en
el
muñdo
una
vida
tan
Pura
en
siglo
tan
corrompido.
Tardó
poco
én
tómar
su
partido
el
santo
mancebo;
y'como
el
cielo
lo
tenia
desti-
trado
para
fundar
dentro
del
mismo
clero
una
familia
reli-
Osa,
abrazó
el
estado
eclesiástico.
OP
DE
eE
+,
Habiendo
quedado
dueño
de
sus
bienes,
por
muerte
de
sus
padres
,
edificó
á
su
costa
una
especie
de
capilla
ó
2Yuda
de
parroquia
en
el
lugar
de'Rampazo
,
dotándola
Cón
un
capellán,
pará
consuelo
y
alivio
de'sus
motadores,
|
Que
por
distantes
de
la
iglesia
parroquial,
'carécián
de
|
asistencil
espiritual,
y
no
pocas
veces
corrian
riesgo
de
|
Quedarse
sin
misa
los
domingos
y
días
féstivós.
_
Estaba
tan
desterrado
el
uso
de
los
sacramentos
por
él
desórden
de
las
costumbres,
que
apenas
sé
hallaba
quien
COmylgase
dos
veces
al
año
aun
entré
los”qtie
Vivian
más
|
arreglados.
Renovósé
el
fervór
con
él
eXempló
de
ñuéstro
|
Santo,
Su
dévocion,
su
modestis,
su
asistencia
4
la
“ora-
Clon
,
y
su
frécuencia
de
sacramentos,
todo
en
ún
jóven
110
ANO
CRISTIANO.
M4
de
aquel
méritoy
de
aquella
distincion,
bastó
para
refor-
mar
las
costumbres,
y
para
que
toda
la
ciudad
mudase
de
semblante.
j
O
¡3
E
|
Por
el
deseo
de
imbuirse
en
el
espíritu
eclestástico,
y
de
perfeccionarse
mas
en
él,
emprendió
el
viage
á
Koma,
con
determinada
resolucion
deshacer
en
aquella
ciudad
una
vida
retirada
y
escondida,
empleándose
únicamente
en
los
mas
baxos
exercicios
de
humildad.
Pero
no
le
valió;
porque
su
insigne
virfud,
acompañada
de
su
grande
repu-
tacion,
le
descubrieron
luego,
dándole
á
conocer
por
lo
ns
que
era.
Quiso
verle
el
papa
Julio
ll,
y
reconociendo
en
”
El
señales
muy
visibles
de
un
extraordinario
mérito,
y
de
|
una
eminente
santidad,
que
algun
dia
podian
ser
muy
útiles;
al
bien
de
la
santa
Iglesia
,
le
mandó
que
se
quedase
en
la
.
córte.
No
era
este
precepto
acomodado
á
la
inclinacion
de
Cayetano,
que
suspiraba
siempre
por
la
soledad,
para
ya-
car
en
élla
á
solo
Dios;
pero
le
fue
preciso
obedecer.
Y
no
ueriendo
el
papa
que
estuviese
tan
escondida
aquella
rillante
antorcha,
le
dió
un
oficio
de
protonotario
partim,
-.
cipante.
No
alteró
su
fervor,
ni
su
espíritu
de
recogimien-
to
el
ayre
de
la
córte.
Habia
en
Roma
una
congregacion,'
llamada
del
Amor
divino,
y
fundada
en
la
iglesia
de
san:
Silvestre,
cuyo
instituto
era
encender
los
corazones
en
el
fuego
del
amor
de
Dios,
y
apagar
en
éllos
los
incendios
del
amorprofano.
Luego
que
Cayetano
fue
recibido
en
esta
piadosa
congregacion
,
se
conoció
renovarse
en
élla
el
zelo
y-el
fervor,
que
iban
decayendo;
restablecióse
el.
uso
de
los
sacramentos,
y
se
palpó
la
seguridad
y
la
abun-
dancia
del
fruto,
cuando
se
predica
con
el
exemplo.
|
o
1
1
Todos
estaban
impacientes
¡por
ver
promovido
á
los”
sagrados
órdenes
á
tan.
santo
como
zeloso.
ministro
;
y
aunque
él
mismo
por.una
parte
deseaba
con
ardor
el
sa-
cerdocio,
por
ótra
se
estremecia
su
humildad
soló
con
pen-
sar
en
la
santidad
del
ministerio.
Sosegó
el
paga
su
in-
quietud,
y
dispensándole
en
los
intersticios,
le
hizo
re
cibír
en
tres
días
festivos
todos
los
órdenes
sagrados,
has=
ta
el
sacerdocio
inclusive.
No
babia
memoria
de
que
en
mucho
tiempo
se.
pupjgess
visto:
servidos
los,
:altares¿com
tanta
pureza
y
con
tanto
fervor.
Comunmente.
se
decia
|
que
Cayetano
en
el
altay
era
un
serafin
y
en
el:
púlpi-
to
un
apóstol,
Muerto
el
papa
“Julio
,
solo
suspiró
.pof
A
e
E
A
mn
ss
4
AGOSTO.
DIA
VI.
III
el
retiro.
Renunció
el
oficio
que
tenia'
en
la'
córte,
jun-
tamente
con
la
prelatura
que
estaba
anexa
á
él,
deter-
minado
á
emplearse
única
y
enteramente
en
el
exercicio
de
buenas
obras.
Luego
que
se
restituyó
á
Vincercia',
se
alistó
en
la
congregacion
de
san
Gerónimo
,
formada
so-
bré
el
modelo
de
la
del
Amor
divino,
pero
compuésta
solo
dé
oficiales
y
de
gente:
popular.
No
lo
llevó
á
bien
su
familia
;
mas
el
Santo
habia
tiempo
que
estaba
muer-
to
á
todos
los
respetos
humanos.
Habiendo
nacido,
por
decirlo-
así,
con
un
amor
como
ingénito
á
la
pobreza
evan-
gélica,
profesaba
cierta
pasion
particular
á
los
pobres,
que
1ba
creciendo
al
paso
que
su
virtud.
Y
no
pudiendo
ce-
ñirse
su
caridad
á
los
estrechos
límites
de
aquella
congre-
gacion
,
se
extendia
á
todos
los
pobres
y
enfermos
de
la
Ciudad
,
sin
que
alguno
se
escapase
al
vigilante
cuidado
de
su
caritativo
zelo.
|
E
Era
su
director
un
santo
religioso
de
la
órden
de
santo
Domingo
,
cuya
principal
ocupacion
era
modesar
los
excesos
de
su
fervor,
y
reprimir
las
demasías
á
que
le
inclinaba
su
insaciable
sed
de
humillaciones
y
de
aba-
timientos,
Su
contínua
asistencia
en
los
hospitales
,
y
aque-
lla
su
fervorosa
ansia
de
servir
siempre
á
los
enfermos
sé
mas
asquerosos,
renovó
el
espíritu
de
la
caridad
,[casi
apagado
en-el
corazon
de
los
ciudadanos.
A
gxemplo
de
san
Cayetano,
tanto
plebeyos
como
fobles
Competian
4
porfia
en
la
asistencia
de
los
pobres
enfermos
;
de
mane-
Ta,
que
dentro
de
pocos
dias
aquellos
mismos
hospitales,
de
donde
algunos
dias
antes
parecia
estar
desterrada
toda
gente
de
alguna
distinción
,
pasaron
de
repente
á
ser
las
Casas
mas
frecuentadas
de
toda
la
ciudad.
,
Pero
mayor
teatro
iba
disponiendo
el
cielo
á
la
eso
peciosa
caridad
de
nuestro
Santo.
Ordenóle
su
prudente
irector
que
pasase
4
Venecia;
y
Cayetano
obedeció
sin
dar
oidos
á
su
inclinacion
,
niá
su
repugnancia.
Lloró
Vin=
Cencia
la
falta
de
tan
virtuoso
operario;
pero
Venecia,
adonde
ya
se
habia
adelantado
la
fáma
de
su
nombre
,
ce*
bró
su
dicha,
y
le
recibió
con
extremada
alegría.
Mu-
dó
de
lugar,
mas
no
mudó
de
'inelinacion
ni
de
exerci-
-Cio.
Escogió
para
su
habitacion
el
hospital
nuevo.;
hizo
tanto
bien
en
él,
así
por
la
asistencia
á
los
enfermos
,4co-
o
por
el
buen
órden
que
entabló
en
aquella
casa
recien
fi
112
AÑO
CRISTIANO.
fabricada,
que
sin
dificultad
se
le
llamó
su
verdadero
fundador.
A
esto
se
siguió
la
reforma
géneral
de
las
cos-
tumbres,
y
la
conversion
de
muchos
pecadores
;
fruto
to-
do
de
sus
frecuentes
exhortaciones
y
de
sus
santos
exem-
plos.
A
vista
de
tantos
prodigios
se
persuadió
el
direc-
tor
de
Cayetano
que
no
era
suficiente
campo
á
su
zelo
el
de
una
ciudad
particular,
y
que
sin
duda
le
desti-
-
naba
el
cielo
para
servir
á
la
Iglesia
universal
con
modo
mas
dilatado
y
mas
glorioso.
Con
este
pensamiento
le
en-
vió
4
Roma,
donde
se
unió
mas
estrechamenteque
nun-
ca
con
los
principales
miembros
de
la
congregacioh
del
Amor
divino.
Eranlo
Juan
Pedro.
Carrafa,
obispo
á
la
sazon
de
Teati,
vulgarmente
llamada
Tieti,
que
despues
fue
papa,
con
el
nombre
de
Paulo
IV.,
Pablo
Consiglig-
|
la,
re,
de
la
ilustre
casa
de
Ghisleri
y
Bonifacio
de
Co
gentil-hombre
Milanés.
Con
estos
virtuosos
personages
estrechó
amistad
nuestro
Santo
;
y
conferenciando
con
éllos
sobre
los
medios
de
reformar
muchos
abusos,
y
de
remediar
la
relaxacion
que
se
había
introducido
en
el
és-
tado
eclesiástico
,
resolyió
fundar
una
religion
de
clé-
rigos
reglares,
tomando
por
modelo
la
vida
de
los
após-
toles.
2
cion
,
acudieron
aF
papa
Clemente
VII,
suplicándole
los
admitiese
la
dimision
de
sus
beneficios
y
de
sus
empleos,
y
pidiéndole
su
proteccion
para
la
execucion
de
un
pensa-
miento
que
consideraban
tan
útil
á
la
universal
Iglesia.
Tu-
vo
el
papa
gran
dificultad
en
tedo,
pero
principalmen-
te
en
consentir
que
Carrafa
renunciase
su
obispado;
y
los
cardenales
la
tuvieron
mucho
mayor
en
aprobar
ua
instituto,
que
no
solo
se
despojaba
de
todo
género
de
fon-
dos
y
de
rentas,
como
los
religiosos
franciscos
,
sino
que
obligaba
4
todos
los
que
le
profesasen
4
no
pedir
limosna
de
modo
alguno,
abandonándose
total
y
enteramente
á
la
divina
Providencia,
Pero
así
Carrafa
como
Cayetano
re-
presentaron
con
tanta
energía
y
solidez
la
conformidad
de
esta,
manera
de
vida
con
la
que
habian
profesado
los
após-
toles
y,
los
primeros
discípulos
de
Cristo,
que
obtuvie-
“roy,
en
fin,
la
aprobacion
de
aqueladmirable
instituto,
qué
en
estos
últimos
tiempos
renueva
el
espíritu,
y
el
mas
pel”
Era
el
intento
grande
,
y
árdua
verdaderamente
la:
empresa
;.
pero
llenos
de
confianza
en
la
pureza
de
su
inten-
A
A
E
E
AR
y
AGOSTO.
DIA
VII.
113
fecto
desasimiento
de
los
primeros
siglos
de
la
Iglesia.
El
dia,
pues,
14
de
setiembre
del
año
de
1524,
san
Cayeta-
no
y
sus
tres
ilustres
compañeros
,
despues
de
haber
re-
nunciado
todos
sus
bienes,
cuya
mayor
y
mejor
parte
to=
có
á
los
pobres,
hicieron
sus
votos
en
la
iglesia
del
WVa-
ticano
en
manos
de
monseñor
Juan
Bautista
Bonziano,
Obispo
de
Caserta,
datario
apostólico
y
diputado
del
Pa=
Pa
para
esta
tierna
funcion.
Habia
ya
aprobado
su
San-
tidad
con
grandes
elogios
el
nuevo
instituto
baxo
el
nom-
bre
de
Clérigos
reglares,
en
una
bula
expedida
en
24
de
junio
del
mismo
año
de
1524.
Despues
que
hicieron
sus
votos
eligieron
por
superior
4
Carrafa;
y
porque
el
Papa
quiso
absolutamente
que
mantuviese
siempre
el
tí-
tulo
de
obispo
de
Teati,
se
llamaron
Teatinos
los
nuevos
religiosos
,
conservando
despues
este
nombre
,
que
toma-
ton
de
aquella
ciudad.
| ]
Como
el
zelo
de
aquellos
varones
apostólicos
tenia
por
Primer
objeto
la
indevocion
y
la
ignorancia
en
los
ecle-
Siásticos
,
el
desórden
de
las
costumbres
en
los
legos,
la
negligencia
del
culto
divino
en
las
iglesias,
y
la
poca
afi-
cion
á
la
frecuencia
de
sacramentos
en
todos,
fue
el
fin
-
de
su
instituto,
lo
primero,
restaurar
la
pureza
de
cos-
tumbres
,
el
amor
al
estudio,
la
circunspeccion
y
el
por-
te
arreglado
en
el
cuerpo
de
la
clerecía
;
lo
segundo;
ex-
tinguir
en
él
la
codicia,
P"renovar
el
desinteres
,
amol-
-
dándole
al
espiritu
y
4
la
perfeccion
de
la
pobreza
apos-
tólica:
lo
tercero,
restituir
la
decencia
y
aun
la
magnif-
Cencia
4
los
templos,
resucitando
al
mismo
tiempo
aquel
-€spíritu
de
respeto
y
de
religion
que
debe
animar
todas
as
ceremonias
exteriores
de
la
Iglesia;
lo
cuarto,
purgar
el
púlpito
ó
la
cátedra
de
la
verdad
de
las
baxezas,
de
0S
abusos
y
de
las
profanidades
que
se
habian
introdu-
cido
en
élla;
lo
quintó
,
perseguir
en
todas
partes
las
nue-
Vas
heregías,
asistir
á
los
enfermos
hasta
la
sepultura
,
y
ACompañar
los
reos
al
suplicio...
'
|
-
Así
Roma
como
toda
Italia
experimentaron
luego
los
electos
de
aquel
admirable
instituto
,
cuya
alma
era
nues-
tto
Cayetano.
Atraidos
del
olor
de
su
virtud
y
de
la
de
us
compañeros
,
acudieron
muchos
á
alistarse
en
la
nue-
Va
religion,
comenzándose
á
llamar
teatinos,
no
sola=
mente
los
que
la
profesaban,
sino
todos
e
Ea
eclesiás-
114
AÑO
CRISTIANO.
ticos
devotos
que
hacian
vida
algo
mas
exemplar.
Concu-
rrió
tanto
número
de
pretendientes,
que
fue
preciso
bus-
car
otra
casa
mas
espaciosa;
y
así
se
establecieron
en
el
monte
Pincio,
de
donde
el
año
siguiente
los
obligó
tam-
bief'á
salir
la
violencia
de
las
tropas
del
Emperador,
des-
pues
que
tomaron
á
Roma
por
asalto.
Saquearon
la
casa,
y
maltrataron
á
los
padres;
pero
sobre
todo,
á
san
Ca-'
yetano,
á
quien
dieron
tormento
por
instigacion
de
un
sol-
dado,
que
habiéndole
conocido
en
Vincencia
,
le
suponia
ahora
tan
poderoso
como
entonces.
Despues
de
tan
crue-
les
pruebas
salió
de
Roma
descoyuntado
todo
el
cuerpo,
con
sus
compañeros,
todos
con
el
breviario
debaxo
del
bra-
zo,
vestidos
de
unas
pobres
sotanas;
y
habiéndose
em-
barcado
en
el
puerto
de
Ostia
,
dieron
fondo
en
Venecia.
Recibiólos
la
Señoría
con
veneracion
,
y
los
alojó
en
san
Nicolas
de
Tolentino;
pudiéndose
decir
,
que
aquí
nació
segunda
vez
aquella
sagrada
familia.
4
-——Concluidos
los
tres
años
del
gobierno
de
Carrafa
,
sin
atender
á
los
ruegos
ni
á
las
lágrimas
de
Cayetano,
fue
electo
por
superior
de
una
congregación
que
le
reconocia
por
su
fundador
y
por
su
padre.
Los
cuidados
del
nuevo
empleo
en
nada
disminuyeron
sus
desvelos
por
el
alivio
de
los
pobres
extraños.
Era
la
misma
su
asistencia
á+kos
hospitales;
pero
nunca
resplandeció
mas
su
ardiente
ca-
ridad,
nunca
se.
hizo
admirar*has
de
todo
el
pais
que
en
la
peste
que
traxeron
los
navíos
de
Levante.
En
todas
partes
eran
asombrosoos
los
frutos
de
su
zelo,
“sostenido
con
la
opinion
general
de
su
virtud.
Luego
que
se
dexó
ver
en
Verona,
donde
desgraciadamente
se
había
-
introducido
la
discordia
en
el
cuerpo
de
la
clerecía,
in-
troduxo
en
él
la
tranquilidad
juntamente
con
la
reforma»
Enviado
á
Nápoles
de
órden
del
Pontífice
para
fundar
en
aquella
ciudad
una
casa
de
su
religion
,
aceptó
el
sitio
4
alojamiento
que
le
dió
el
conde
de
Opido;
pero
nunca
le
pudo
reducir
á
que
admitiese
los
fondos
y
las
rentas
quele
señalaba,
alegando
ser
contrario
á
la
perfeccion
de
pobreza
que
habia
profesado.
Los
frutos
de
la
nueva
fundacion
fut”
ron
los
mismos
en
Nápoles
que
habian
sido
en
Roma,
en
Ve*
necia
y
en
Verona.
En
todas
partes
donde
estaba
Cayetan0
entraba
con
él
la
reforma
de
las
costumbres,
y
mudaba
de
semblante
el
pueblo,
el
clero,
la
nobleza
y
los
magistrados-
«
-
«<<
-
>
eS
-
AGOSTO.
DIA
VIL
115
El
papa
Paulo
II.
,
que
sucedió
á
Clemente
VIT.,
elevó
á
la
púrpura
á
Juan
Pedro
Carrafa
;
lo
que
añadió
mucho
lustre
4
la
nueva
congregacion.
Mientras
tanto
nuestro
Ca-
yetano,
no
menos
atento
4
conserva
la
pureza
de
la
fe,
que
á
restituir
la
santidad
de
sus
costumbres
en
fuerza
de
su
vigilancia,
descúbrió
en
Nápoles
tres
hereges
disfraza-
dos,
que
con
el
especioso
sobrescrito
de
virtud
y
de
re-
forma
sembraban
en
aquella
ciudad
las
perniciosas
nove-
dades
del
luteranismo.
Viéronse
obligados
á
retirarse
de
élla
Valdés,
Mártir
y
Ochin,
porque
no
quisieron
conver=
tirse;
y
aquella
gran
ciudad
debió
al
zelo
de
nuestro
San=
_
to
la
dicha
de
preservarse
del
contagio
de
la
heregía.
A
im-
pulsos
de
su
mismo
zelo
se
vió
precisado
á
repetir
mu-
Chos
viages
4
Roma,
á
Venecia
y
al
Vicentino,
con
suce-
so
igualmente
feliz
en
todas
partes,
sin
que
en
medio
de
tantas
agitaciones
se
alterase
un
punto
su
recogimiento
1n-
terior,
su
devocion
particular
ni
su
penitencia.
Antes
bien
Parece
que
crecia
con
sus
ocu
paciones
el
tierno
amor
que
profesaba
á
Jesucristo
y
4
la
santísima
Vírgen.
Abrasa-
do
en
él
su
corazon,
nunca
pronunciaba
el
dulce
nom-
bre
de
Jesus
sin
añadir
el
de
María.
Entrando
en
la
iglesia
de
santa
María
la
Mayor
la
vi-
gilia
de
Navidad
para
pasar
en
élla
la
noche,
luego
que
se
puso
en
oracion
se
le
dexó
ver
el
niño
Dios
en
el
mismo
estado
que
tenia
al
tiempo
de
su
nacimiento.
Estrechóle
en
sus
brazos
la
santísima
Vírgen,
y
al
punto
le
pasó
á
los
de
Cayetano,
cuya
alma
quedó
como
inundada
en
con-
Suelos
celestiales
;
pero
de
una
manera
inefable
,
segun
él
mismo
lo
declaró.
Despues
de
este
insigne
favor
parecia
DO
vivir
ya
ni
alimentarse
sino
del
fuego
del
amor
divi-
no,
cuyos
incendios
le
salian
continuamente
al
semblan-
te.
Perpétuamente
maceraba
su
carne
con
un
santo
rigor,
y
nunca
se
quitaba
el
cilicio
sino
para
despedazarse
á
azo-
EN
con
disciplinas
de
hierro
,
pasando
muchas
veces
no-
es
enteras
en
estos
sangrientos
exercicios.
Su
ayuno
era
-
Contínuo;
ninguna
ocupacion
exterior
interrumpla
su
Ín-.
tima
union
con
Dios;
y
alguna
ve:
se
le
vió
seis
y
siete
horas
seguidas
en
oracion
extático
'inmoble.
Pero
aunque
Estos
favores
parecian
elevarle
á
una
condicion
superior
b
la
comun
de
los
mortales
,
no
por
eso
le
hacian
insensi-
le
4
as
calamidades
públicas.
Añigíanis
sobre
todo
las
7
2
y"
1]
116
AÑO
CRISTIANO.
persecuciones
de
la
Iglesia,
despedazada
con
las
nuevas
he-
regías.
Hacia
incesantes
oraciones,
imponía
ayunos
á
sus
hijos
;
y
es
verisimil
que
el
vivo
dolor
que
le
causaban
los
males
públicos,
le
abrevió
los
dias
de
la
vida.
Con
los
mi-
lagros
que
Obraba
crecia
cada
dia
mas
la
opinion
de
su
santidad.
Rompiósele
un
hueso
cerca
del
talon
á
uno
de
sus
religiosos,
y
se
le
formó
una
apostema
tan
perjudicial,
que
los
cirujanos
determinaron
cortarle
la
pierna.
Rogóles
san
Cayetano
que
dilatasen
la
operacion
hasta
el
dia
si-
guiente,
y
pasó
una
parte
de
la
noche
haciendo
oracion
en
el
cuarto
del
enfermo.
Acabada
ésta,
quitó
la
venda
del
pie,
besó
la
llaga,
hizo
sobre
élla
la
señal
de
la
cruz,
y
cuando
acudieron
los
cirujanos
por
la
mañana
para
hacer
su
peligrosa
operacion,
hallaron
el
pie
tan
sano
como
si
jamás
hubiera
padecido
cosa
alguna.
|
Habia
mucho
tiempo
que
la
salud
de
nuestro
Santo
se
iba
debilitando
visiblemente,
sin
que
por
eso
desmayase
su
fervor,
hasta
que
arruinada
en
fin
al
peso
de
sus
apos-
tólicos
trabajos
y
de
sus
grandes
penitencias,
cayó
mor-
talmente
enfermo.
Quiso
el
médico
que
se
acostase
en
un
colchon;
pero
el
Santo
exclamó
luego:
Mi
Salvador
es-
piro
en
una
cruz;
bueno
será
que
á
lo
menos
muera
yo
so-
bre
la
ceniza,
Con
efecto:
en
este
estado
de
penitencia,
re-
cibidos
los
últimos
sacramentos,
y
habiendo
exhortado
á
sus
hijos
á
que
nunca
sufriesen
la
menor
relaxacion
en
la
perfeccion
de
su
instituto
,
entregó
dulcemente
su
espíri-
tu
al
Criador
en
Nápoles
el
dia
7
de
agosto
del
año
1547,
á
los
sesenta
y
siete
de
su
edad,
y
á
los
23
de
la
funda-
cion
de
su
órden.
Enterróse
el
santo
cuerpo
con
grande
so-
lemnidad
en
su
iglegia
de
san
Pablo
de
Nápoles,
donde
se
conserva
hasta
el
dia
de
hoy
con
la
mayor
veneracion.
Por
los
grandes
milagros
que
obró
en
vida,
y
por
los
que
se
aumentaron
despues
de
su
santa
muerte,
el
papa
Urba-
no
VIII.
le
beatificó
en
el
año
de
1629;
y
en
el
de
167
el
papa
Clemente
X.,
precediendo
las
formalidades
aco
tumbradas,
le
camonizó
y
puso
en
el
catálogo
de
los
san-
tos.
Cada
dia
se
está
experimentando
lo
mucho
que
pue-
de
con
Dios
san
Cayetano;
siendo
el
mejor
testimonio
las
maravillas
que
obra
el
Señor
por
su
intercesión.
A
élla
de-
bieron
en
el
año
de
1660
los
serenísimos
Elector
y
Electriz
de
Baviera
su
hija
primogénita
María
Ana
Victoria,
que
rat”
A
AGOSTO.
DIA
VIL
117
Casó
despues
con
el
señor
Delfin;
y
en
reconocimiento
de
-
este
beneficio
la
señora
Electriz
envió
á
cuarenta
casas
de
padres
teatinos
un
niño
de
plata
,
como
se
ve
en
su
igle-
“sia
de
París
y
en
las
de
Italia.
)
La
misa
es
en
honor
del
Santo,
y
la
oracion
la
siguiente,
Deus
,
quí
beato
Cajetano
con-
Fessori-
tuo
apostolicam
vivendi
formam
imitari
tribuisti
;
da
no-
bis,
ejus
intercessione
et
exem-
Plo
in
te
semper
confidere
y
et,
Sola
colestia
desiderare:
Per
D
FPINUM
NOSTTUM
0.
Ñ
10)
Dios,
que
á
tu
confesor
el
bien-
aventurado
san
Cayetano
le
con-
cediste
que,imitase
la
vida
de
los
apóstoles,
concédenos
,
que
asisti-
dos
de
su
intercesion,
y
animados
con
su
exemplo
,
pongamos
siem=
pre
en
vos
toda
nuestra
confianza,
y
solamente
suspiremos
por
los
bie-
nes
celestiales:
Por
nuestro
Señor,.
La
epístola
es
del
capítulo
31.
de
la
Sabidurta.
Beatus
vir,
qui
inventus
est
si-
ne
macala,
et
qui
post
aurum
non
abiit
,
nec
speravit
in
pecunia
et
thesauris.
Quis
est
hic,
et
lau-
dabimus
eum?
fecit
enim
mirabi-
lia
in
vita
sua.
Qui
probatus
est
in
illo,
er
perfectus
est
,
erit
11li
gloria
eterna:
qui
potuit
trans-
gredi,
et
non
est
transgressus,
facere
mala,
et
non
fecit
:
ideó
stabilita
sunt
bona
illius
in
Do-
mino,
et
elegmosynas
illius
enar-
rabis
omnis
Ecclesia
sancio-
yTUM,
“7
Mo:
NOTA.
+
Fue
autor
del
libro
que
se
llama
»
Sabiduría
Jesus,
hijo
de
Sirach,
Dichoso
el
hombre
que
fue
ha-
lado
sin
mancha
,
y
que
no
co--
rrió
tras
el
oro,
ni
puso
su
con-
fianza
en
el
dinero,
ni
en
los
te-
soros.
¿Quién
es
éste,
y
le
ala=
barémos
?
Porque
hizo
cosas
ma-
ravillosas
en
su
vida.
El
que
fue
probado
en
el
oro,
y
fue
halla-
do
perfecto
,
tendrá
una
gloria
*eterna
:
pudo
violar
la
ley
,
y
no
la
violó
;
hacer
mal,
y
no
lo
hi-
zo.
Por
esto
sus
bienes
están
se-
guros
en
el
Señor,
y
toda
la
con-
gregacion
de
los
santos
publicará
sus
limosnas.
Pap
nn.
clesiástico
ó
de
la
que
proponiéndose
»
por,
modelo
á
Salomon,
se
aplica
como
él
á
recomendar
»el
estudio
de
la
Sabiduría,
dá
nos
instrucciones
lle-
»nas
de
piedad.
Fue
hombre
de
vastísima
sabiduría,
y
re-
»putado
por
uno
de
los
mas
hábiles
de
su
tiempo.
A3
Min.
118
AÑO
CRISTIANO.
REFLEXIONES.
e
aquel
patrimonio
suyo
que
puso
en
sus
manos
la
¡de
los
fielés?
¿no
es
esta
aquella
loca
vanidad
que
con
tanta
razón
contó
el
Profeta
en
el
número
de
las
abo-
minaciones
que
se
cometen
en
el
templo?
¿no
es
aquella
pobreza
de
entendiinientó,
aquella
ridícula
lócura
“que,
como
dice
el
Sábio
,
causa
horror,
y
se
hace
insufrible
á
todo
hombre
de
razon?
¡Que
unas
personas
que
el
mismo
Dios
separó
del
montommde
las
demas,
poniéndolas
aparte
y
escoyiéndolas
como
para
sí,
intimándolas
que
su
reyno
no
es
de
este
mundo,
se
hayan
de
ocupar
solamente
en
todo
lo
que
puede
contribuls
al
engrandecimiento
de
su
»
7
A
A
A
A
E
POP
E
O
ORO
xxx
S
AGOSTO.
DIA
VII.
rg
familia
f
¡que
unos
hombres
cuya
renta
se
compone
toda
de
las
rentas
de
los
fieles,
y
á
quienes
muchas
veces
no,
les
da
el
altar
lo
suficiente
para
su
manutencion
se
hayan
de
negar
á
sí
mismos
lo
mas
necesario
por
dexar
á
sus
so-
brinos,
y
tal
vez
á
los
extraños
con
que
sustentar
lo
su-
pérfluo!
Hombres,
cuya
sórdida
avaricia
la
llevan
re-
presentada
en
la
indecencia
del
vestido;
hombres
mas
ham-
brientos
de
su
estipendio
que
el
seglar
mas
codicioso;
hom-
es
siempre
mas
y
mas
duros
con
los
pobres
,.
no
menos
+
Que
consigo
mismos;
¡qué
no
hacen
para
ahorrar
y
para
|
ganar
en
todo!
¿Pero
qué
fin
llevarán
en
tan
ruin
como
+
vergonzosa
economía?
Ningun
otro
que
el
de
aumentar
á
Costa
suya
un
capital,
de
que
éllos
no
se
han
de
aprove-
Char,
y
solo
ha
de
servir
para
fomentar
la
profanidad
de
los
que
estan
deseando
su
muerte,
pareciéndoles
que
ya
tarda
demasiado
el
verse
dueños
de
sus
infelices
ahorros.
El
evangelio
es
del
capítulo
6.
de
san
Mateo.
Ln
illo
tempore
dixit
Jesus
dis-
cipulis
suis:
Nemo
potest
duobus
inis
servire:
aut
enim
unum
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
á
sus
discípulos
:*Ninguno
puede
servir
-
á
dos
amos;
porque
ó
aborrecer
odio
habebit
,
et
alterum
diligerz
úno,
y
amará
al
ótro
,
Ó
sufrirá
al.
aut
unum
sustinebit
,
et
alterum
úno,
y
al
ótro
le
despreciará.
No
contemnet.
Non
potestis
Deo
ser-
podeis
servir
á
Dios
y
á
las
rique—
vire,
er
mammoñe.
Ideo
dico
vo-
zas.
Por
tanto
os
digo
no
seais
'so-
bis,
ne
soliciticsicis
anime
ves-.
lícitos
de
lo
que
habeis
de
comer:
tie,
quid
manducetis,
meque
cor-
para
mantener
vuestra
vida,
ni
de
|
|
Pori
westro,
quid
induamini.
Non-
con
qué
habeis
de
'véstir
'vnestro
>
mé'anima
plus
est
quam'esca
='es
*
cuerpo.
¿Por
ventura
la
vida
no
es
-
corpus
plus
quam
vestimentum?
—
mas.que
el
alimento
,
y
el
cuerpo
Respicite
volarilia
coli,
quopiam
mas
que
el
vestido?
Mirad
las
aves
mon
serunt,
meque
metunt
,
neque
.
del
ayre
,
las
cuales,
no
siembran,
gant
in
horrea,
et
Pater
ni
siegan,
ni
llenan;
. .
.
tis
pascis
illa,
ha
37
yes
.
4
2
DOS,
mi
luris.
estis
illis?
ta.
|
test
adjicere
ad
staturam
suam
puede
cón
to
cubitum
unum?
Er
de
vestimento.
un
codo
á
qual
soliciti
estis?
Considerate
-
tomáis
ilia
agri
quomodo
crescunt:
non
'
sidefad
laborant”,
neque
ment,
Dico
au-
campo:
no
trabajan
ni
hilan.
Con
'
tem
vobis
,
quoniam
nec
Salomon
todo
eso
os
digo,
que
ni
Salomon
H
4
120
-
in
omni
gloria
sua
coopertus
est
sicut
unum
ex
istis.
Si,
autem
fenum
agri,
qubd
hodie,
Ei
cras
in
clibanum
mittitur,
y
Deus
sic
vestir,
quo
magis'
vos,
modice
fidei
*
Nolite
ergo
so-
liciti
esse
,
dicentes:
Quid
man-
ducabinitiss
aut
quid
bibemas,
aut
quo.
operiemur?
Hac
enim
omnia
gentes
inguirunt.
Scit
enim
Pater
vester,
quía
his
omnibus
indigetis.
Querite
ergo
primum
regnum
Del
,
et.
justitiam
ejus,
et
hac
omnia
adjicientur
vo
“e
a
+
f
Na,
AÑO
CRISTIANO:
con
toda
su
gloria
está
vestido
co-
«mo
uno
de
éllos.
Pues
si
Dios
yiste
de
ese
modo
el
heno
del
campo,
que
hoy
es,
y
mañana
se
echa
en
el
horno,
¿cuánto
mas
á
vosotros,
hombres
de
poca
fe?
No
querais,
pues,
tener
pena
diciendo,
qué
co-
merémos,
Ó
qué
beberémos
,ó
con
-Qué
nos
vestirémos;
porque
seme-
“«Jantes
cosas
son
las
que
procuran
los
gentiles.
Sabe,
pues,
vuestro
Pa-
-
dre
que
teneis
necesidad
de
todas
estas
cosas.
Buscad,
pues,
primera=
mente
el
reyno
de
Dios
y
su
Justi-
.
buscarlas,
EEE
"MEDITACION.
_De
la
confianza
en
Dios.
UA
a
i125]
6
bre
“1
aio
“PUNTO
PRIMERO.
A
cia,
y
tendreis
todas
estas
cosas
sin
|
|
a
que
todos,
por
decirlo
así
,
seríamos
HDD
derosos
si
nuestra
confianza
en
Dios
fuera
viva,
constan-
te
y
perfecta.
Fáltanos
lo
que
debemos.
menester
,
solo
|
porque
nos,
falta
la
fe.
Son
desatinadas
nuestras
peticio,
.
nes
,
y
nuestras
oraciones
son.
ineficaces,
porque
es.
poca.
ó,
ninguna
nuestra.
confianza
en
Dios.
Los
sábios
del
Munox
do
cuentan
con
su:
prudencia
;
los
ricos
con:
su
oro;
los.
jóvenes
con
su
edad
;
los
robtistás
con:su
salud;
parecién=>
doles
que
estos
son:
firmes
y.:sólidos
fuadaméntos.
Tiéne="
se
to:
a
confianza
en“el
favor“delos
grandes,
en
la
au="
toridad
delos
p
'otectores,
En
tro
de
los
ami
de
suerte,
qué
parece
estamos
persadid
os
4"que
Para
na
da
heínós
menester
4
Diós,
¿Con
quién
apenas
se
a
|
"Cada
di
dea
la.
Ped
10S
la
insú
etc
yl
infidelidad”
e
criaturas,
sin
que
por
eso
se.
lisminuya
la
con-
fianza
que
colocamos
ca
No
por
eso
nos
desengaña-
-
mos,
ni
dexamos
de
volver
:4
apoyarnos
en
aquellas
mis-..
mas
Cañas
que
tantas
Mec
doblaron,
y.
tantas
se
hi-.
cieron:
ió
en
nuestras
manos,
¿De
dónde
nacerá
que
:
”
AGOSTO.
DIA
VII.
101
confiemos
tan
poco
en
aquel
Señor,
cuyo-poder
es
inmen-
so,
infinito,
y
cuya
fidelidad
tenemos
tan
experimentada?
¿de
dónde
nacerá
que
estando
como
naturalmente
sem-
rada
esta
virtud
en
nuestros
corazones,
como
se
nota
aun
en
lós
mas
impíos,
los
cuales
en
los
peligros
grandes,
en
los
accidentes
repentinos
levantan
las
manos
al
cielo,
imploran
la
proteccion
de
Dios
con
cierto
indeliberado
movimiento;
de
dónde
nacerá
que
no
obstante
este
natu-
ral
instinto
nos
cuesta
tanto
trabajo
el
colocar
en
el
Cria-
dor
toda
nuestra
confianza?
Como
esto
es
absolutamente
“
ageno
de
toda
razon,
no
es
posible
señalar
alguna
de
ello,
$
Lo
único
que
se
puede
decir
es,
que
jamás
hemos
consi-
derado
las
muchas
que
tenemos
para
hacer
todo
lo
con-
trario
;
que
es
mucha
nuestra
falta
de
fe
,
y
mayor
la
del
-amor
á
nuestro
Dios;
y
que
nuestra
conciencia
nos,
está.
.
Contínuamente
reprendiendo
nuestra
tibieza
,
nuestra
in-
gratitud
y
nuestra
infidelidad.
No
cesamos
de
desagradar
á
Dios,
de
desobedecer
su
voluntad
,
de
menospreciar
su
ley
y
sus
preceptos;
esto
es
lo
que
debilita
y
lo
que
en-
teramente
apaga
nuestra
confianza
en
el
Señor,
Descon=.
fiados
de
su
bondad
acudimos
á
cualquiera
Ótro;
y
si
des-
pues
de
haber
experimentado
la
insuficiencia
ó.
la
infide--
idad
de
las
turas,
recurrimos
al
Criador,
lo
hace-
mos
por
fuerza
ó
por
desesperacion;
y
aun
entonces
con.
duda
y
con
desconfianza.
¡A
vista
de
esto
nos
admiramos,
posun
nos
quejamos
de
que
el
Señor
no.
nos
oiga!
Antes,
ien
«sería
una
especie
de
milagro
si.
viéndonos
en
esta.
disposicion
nos
alargára
su
benéfica
mano...
|
*
PUNTO
SEGUNDO.
EA
ai
Cani
que
verdaderamente
es
muy
extraña
la
con-
tradiccion
que
se
observa
entre
nuestraw4e
y
Muestra
con,
ducta.
Todos
estamos
convencidos
dejque
Dios
es.el
au:
tor
y
el
orígen
de
todos
los
bienes
,,Y
que
4
sola
su
bon-
dad
debemos
todos
los
dones
que
recibimos
,
y
todos
los
asiste
nuestra
falta
122
AÑO
CRISTIANO.
diéreis,
y
estad
seguros
de
que
sin
otra
diligencia
lo
reci-
biréis.
Empéñanos
Dios
su
palabra;
esta
es
la
mayor
fian-
za
de
todo
lo
que
nos
promete;
élla
sola
ciertamente
de-
biera
bastar
para
hacer
inmoble
nuestra
confianza;
despues
de
esta
seguridad
parecia
inútil
por
parte
de
Dios
cual-
quiera
otra
precaución.
Con
todo
eso
,
como
la
obligacion
del
juramento
se
reputa
entre
los
hombres
por
mayor
y
mas
sagrada
que
todas
las
demas,
quiso
el
Señor
añadir
es-
ta
obligacion
á
su
palabra
para
que
estuviésemos
mas
cier-
tos,
dice
san
Pablo,
de
la
inmutable
firmeza
de
sus
pro-
mesas.
¿Serán
ya
menester
otras
pruebas?
¿serán
menester
motivos
mas
poderosos,
razones
mas
fuertes
para
desper-
tar
nuestra
esperanza,
para
asegurar
nuestra
confianza,
y
para
resucitar
nuestra
fe?
¿no
es
gran
dicha
nuestra
que
por
acomodarse
Dios
á
nuestra
flaqueza
se
digne
jurar
por-
nuestro
amor?
¿pudiera
darnos
mayor
prueba
de
la
since-
ridad
con
que
desea
concedernos
todo
lo
que
nos
promete?
O
nos
beatos,
dice
Tertuliano,
quorum
causa
Deus
jurat!
*d
miserrimos,
si
nec
Deo
juranti
credimus!
¿Cuál,
pues,
debe
ser
la
firmeza
de
una
confianza
asegurada
sobre
tan-'
tas
obligaciones?
¿qué
tranquilidad
y
qué
calma
no
deben:
producir
en
nuestros
corazones
unas
esperanzas
tan
bien
fundadas?
¿cómo
'es
posible
que
haya
todavía
accidentes
que
nos
espanten,
pérdidas
que
nos
desesperen
,
resolucio-
nes
que
nos
asusten,
teniendo
á
un
Dios
que
nos
ofrece,
y
nos
asegura
su
proteccion
y
su
asistencia?
Con
todo
eso,..
.
es
mucha*véerdad
que
la:
desconfianza
y
el
temor
reynan'
casi
universalmente
en
los
eorazoñes.
+00
0000
do
-
Estoy,
Dios
mio,
tan
persuadido
á
que
velais
sobre
los
que
confian
en
vos,
y
á
que
nada
puede
faltar
á
quien
era
en.yos
todas
las
cosas,
que
estoy
resuelto
á
dexar
desde
aquívadelante
en
manos
de
vuestra
providencia
:to-
das
mis
inquietudes
y
todos
mis
cuidados.
Podrán
los
hóm-.
bres
despojarme
Ué+los
bienes
y
de
la:honra;
podrán
“las
enfermedades
debilitarme
las
fuerzas;
podré
yo
mismo
ser”
tan
infeliz
que
pierda
1
uestra
gracia
por
el
pecado
;
pero:
jamás
perderé
la
esperanza,
conservaréla
hasta
el
último
momento
de
mi
vida;
entvano
procurarán
arrancármela
'
los
mayores
esfuerzos
de'todos
los
demonios
del
infierno:
-
In
te,
Domine”,
speravi”,
non
confundar
in
eternum.
AGOSTO.
DIA.
VIL
123
JACULATORIAS.
Domine,
non
confundar
,
quoniam
invocavi
te.
Salm.
go.
No,
Señor,
nunca
seré
confundido,
porque
invoqué
tu
san=
to
nombre.
In
te,
Domine,
speravi,
non
confundar
in
ceternum.
Salm.
30.
Confié,
Señor
en
tí,
y
no
seré
confundido
eternamente.
D
BRO
POS
TEO:
ios
mio,
como
yo
esté
sujeto
á
ti,
decia
el
santo
Job,
yo
desafiaré
osadamente
á
todos
mis
enemigos:
Pone
me
justa
te,
et
cujusvis
manus
pugnet
contra
me.
No
permitais
que
me
aparte
de
tu
lado,
y
ninguna
cosa
será
capaz
de
alterar
mi
confianza.
Todo
está
lleno
de
lazos
y
de
esco-
llos;
vivimos
en
un
pais
enemigo;
en
el
mismo
trono
na-
cen
las
adversidades
y
las
cruces;
dentro
de
nosotros
mis=
mos
tenemos
un
manantial
inagotable
de
miserias
y
de
disgustos
;
los
males
han
inundado
toda
la
tierra.
Con
to-
“do
eso,
por
espantoso
que
sea
este
diluvio
de
enferme-
dades,
de
males
y
de
miserias,
no
me
espantarán
,
Dios
mio,
exclama
el
Profeta
,
porque
tú
estás
conmigo:
Non
timebo
mala,
quoniam
tu
mecum
es.
Tengamos
esta
gran
confianza
en
Dios,
y
presto
serémos
asegurados.
Pobre
viu-
da,
sin
arrimo,sin
proteccion,
cargada
de
familia,
y
acaso
tambien
de
deudas,
abatida,
despreciada
,
perseguida;
acude
á
Jesucristo,
pon
en
él
toda
tu
confianza,
y
él
será:
seguramente
tu
asilo,
tu
protector
y
tu
apoyo.
Infeliz
ofi-
cial,
que
no
tienes
á
quien
volver
los
ojos
en
el
mundo,
acude
á
Jesucristo
con
entera
confianza,
y
en
él
lo
en-
contrarás
todo.
Numquid
non
ego
melior
tibi_
sum,
quam
decem
filii?
Ten
en
Dios
una
confianza
sin
límites,
sin
me-
dida,
y
en
todos
cuantos
accidentes
desgraciados
te
su-
cedan
clama
luego
con
los
discípulos:
Domine,
salva
nos,
erimus.
Señor,
si
tú
no
me
salvas,
perezco.
No
confies
en
os
amigos,
ni
en
tu
industria
;
y
aunguemo
debes
omitir
aquellos
medios
que
dicta
la
prudencia
humana
,
siempre
has
de
contar
con
la
asistencia
de
cielo.
:
2
La
divina
Providencia,
dice
san
Francisco
de
Sales,
solo
dilata
su
socorro
para
aviyar
mas
nuestra
confianza,
Si
no
siempre
nos
concede
nuestro
Dios
lo
que
le
pedimos,
es
porque
quiere
tenernos
cerca
de
sí
para
que
le
inste-
mos
,
le
estrechemos,
le
importunemos
haciéndole
una
104.
AÑO
CRISTIANO.
amorosa.
violencia
:
confiar
en
Dios
cuando
nos
llena
de
consuelos,
de
prosperidad
y
de
abundancia
,
cualquiera
lo
sabe
hacer;
pero
arrojarse
enteramente
en
sus
brazos
en-
tre
las
borrascas
y
las
tempestades,
eso
es
propio
de
sus
hijos,
Pon
en
práctica
esta
importante
máxima;
cuando
te
suceda
alguna
cosa
molesta,
dificil,
peligrosa
,
éntrate
en
tu
cuarto,
arrójate
á
los
pies
del
crucifixo
,
y
ponien-
do
toda
tu
confianza
en
la
bondad
del
Salvador,
implo-
ra
su
gracia
y
su
asistencia.
Evita
en
cuanto
te
sea
posi-
ble
todo
ayre
de
tristeza,
de
desesperacion
y
de
queja
“que
muestre
desconfianza;
y
el
mismo
espíritu
de
confian-
za
has
de
procurar
inspirar
á
tus
hijos
y
á
toda
tu
fami-
lia.
Vuelvo
á
decir
que
solo
con
tener
fe
seríamos
en
cier-
ta
manera
todopoderosos.
|
(OLI
IA
RITOS)
DIA
OCTAVO,
San
Ciriaco,
Largo
y
Smaragdo,
e?
mártires.
Mos
que
el
emperador
Diocleciano
asoció
en
el
im
rio
á
Maximiano
Hercúleo,
que
habia
nacido
en
Sirmich
el
año
de.286,
y
luego
que
llegó
á
Roma
el
nuevo
Empe-
-
rador,
deseoso
de
acreditar
su
reconocimiento
á
su
insigne
bienhechor
con
alguna
demostracion
correspondiente,
le
regaló
con
un
magnífico
palacio
para
el
uso
de
sus
ba-
ños
que
desde
los
cimientos
hizo
levantar
á
su
costa,
el
que
despues
se
llamó
/as
Termas
de
Diocleciano,
y
siem-
¿pre
se
repútó
por
el
mas
bello
monumento
de
la
magni-
icenc
mana,
Siendo
todo
el
empeño
del
nuevo
César
-
lisonjear
el
gusto
del
viejo
Diocleciano,
conoció
no
podia
hacerle
lisonja
mayor
que
perseguir
cruelmente
á
los
cris-
tianos,
á
quienes
él
profesaba
tambien
un
furioso
ódio
«personal.
Y
considerando
que
la
sangre
de
los
mártires,
en
vez
de
exterminarlos
p
cia
fecundo
riego
que
multipli-
caba
su
número,
resolvió
perseguirlos
con
otro
nuevo
gé-
nero
de
suplicio,
tanto
ma:
uel,
cuanto
mas
prolonga-
a
e
A
ci
e
o
ATACAN
A
A
A
e
o
ió
»
-
AGOSTO.
DIA
VII.
125
do,
4
cuya
sorda
violencia
consumiéndose
en
la
obscuri-
.
dad,
se
extinguiria
el
nombre
cristiano
en
todo
el
ámbito
del
imperio.
Ordenó
,
pues,
que
aquel
soberbio
edificio
se
erigiese
á
costa
del
sudor
de
los
cristianos,
y
á
todos
los
condenó
á
que
trabajasen
en
aquella
obra.
:
-
Era
espectáculo
verdaderamente
digno
de
la
admira-
cion
del
cielo
ver
aquel
prodigioso
número
de
confesores
-
de
Cristo
cavar
los
cimientos
,
acarrear
la
tierra,
llevar
el
agua,
arrastrar
piedras
de
enorme
corpulencia
,
y
to-
do
esto
sin
el
menor
alivio;
pues
como
el
fin
era
que
to-
dos
pereciesen,
apenas
se
les
daba
el
sustento
precisó
pa-
ra
mantenerse.
Con
razon
se
puede
decir
que
aquel
sober-
bio
edificio
fue
obra
del
sudor
de
los
mártires;
y
acaso
por
eso,
habiendo
perecido
tantos
ótros,
ya
por
los
in-
cendios
,
ya
por
la
voracidad
del
tiempo,
éste
solo
se
con-
serva
hasta
el
dia
de
hoy,
convertido
en
una
suntuosa
iglesia
con
la
advocacion
de
nuestra
señora
de
los
Ange-
les,
que
poseen
los
exemplares
padres
cartuxos.
Durante
esta
persecucion
habia
en
Roma
un
caballe-
ro
llamado
Trason,
cristiano
encubierto
y
hombre
pode-
roso,
que
compadecido
de
lo
que
padecian
los
santos,
de
terminó
socorrerlos
y
aliviarlos
en
sus
miserias.
Parecié-
ronle
muy
á
propósito
para
instrumentos
de
su
generosa
caridad
Ciriaco,
Largo
y
Smaragdo,
cristiañios
zelosos,
y
todavía
encubiertos
,
á
quienes
habia
reservado
el
cielo
para
consuelo
de
aquellos
pobres
y
afligidos
fieles.
Comu-
nicóles
su
intento,
y
les
encargó
el
cuidado
de
llevar
sus
limosnas
á
los
cristianos
que
trabajaban
en
aquel
edificio.
ra
comision
peligrosa,
y
conocian
muy
bien
nuestros
Santos
todo
su
riesgo;
pero
el
zelo
y
la
caridad
los
ani-
mó
á
encargarse
de
élla.
Mezclábanse
intrépidamente
en-
tre
aquellos
ilustres
confesores
;
socorrian
con
liberalidad
sus
necesidades;
y
aprovechándose
diestramente
de
la
Ocasion,
animaban
su
desaliento,
y
los
alentaban
á
la
per-
severancia.
Informado
de
su
valor
el:
papa
san
Marceli-
endo
la
emi-
Y
»
A
Ea
.
nO,
quiso
ver
4
nuestros
Santos;
y
Teconoci
diácono
de
la
iglesia
romana
á
san
Ciriaco
para
propor-
Cionarle
á
que
pudiese
tambien
atender
mas
eficazmente
á
las
necesidades
espirituales
de
los
fieles.
:
Elevado
á
la
nueva
dignidád,
dió
todo
el
lleno
al
sa-
ente
santidad
de
aquellos
di
os
,
ordenó
de
1267
-
AÑO
CRISTIANO.
-
grado
ministerio.
No
le
cedian
en
zelo
ni
en
fervor
Lar-
go
y
Smaragdo;
por
lo
que
muy
€n
breve
todos
tres
re-
recibieron
el
premio
de
su.caridad
y
de
sus
trabajos.
Co*
giéronlos
de
repente
cuando
iban
cargados
de
víveres
y
-
de
limosnas
para
repartirlas
entre
los
cristianos,
y
Con-
ducidos
4
la
cárcel,
fueron
condenados
á
trabajar
con
éllos
en
las
Termas.
.
Es
inexplicable
el
gozo
de
nuestros
Santos
cuando
los
intimaron
la
sentencia.
Parecíales
que
ya
tardaba
el
dí-
choso
momento
en
que
habian
de
tener
parte
en
las
fa-
-tigas
y
miserias
de
tantos
confesores
de
Jesucristo;
aumen-
tando
su
alegría
la
esperanza
de
coronar
los
trabajos
y
la
vida
con
la
gloria
del
martirio.
Con
el
ánsia
de
conseguir
esta
gracia
eran
cada
dia
mayores
los
esfuerzos
de
su
Ca-
"ridad
y
desu
fervor.
Luego
que
se
vieron
mezclados
en-
tre
aquella
santa
y
venerable
tropa
de
siervos
de
Dios,
fue
todo
su
anhelo
aliviar
á
todos
el
trabajo
,
y
cargarse
en
gran
parte
del
que
tocaba
á
cada
uno
en
particular.
No
solo
cargaban
con
el
cuezo
para
llevar
la
tierra,
y
arrastraban
el
carro
para
portear
las
piedras
,
sino
que
en
viendo
alguno
de
sus
hermanos,
ó
sin
fuerzas
por
la
ve-
jez,
ó
desmayado
por
la
debilidad,
ú
oprimido
con
el
pe-
so,
al
punto
se
le
echaban
á
cuestas,
y
tomaban
de
su
cuen-
Hue
les
correspondía.
Llevaba
á
cuestas
una
pe-
P
má
_Admiró
á
los
mismos
ministros
una
caridad
tan
he-
róica,
y
no
acababan
de
ponderar
su
asombro
al
ver
la
modestia,
el
agrado
y
el
anhelo
con
que
aquellos
héroes
se
empeñaban
en
aliviar
á
sus
hermanos.
Pero
notando
sobre
todo
aquella
alegría
con
que
se
mostraban
insensi-
bles
á
tan
insoportables
trabajos
,
llegaron
á
creer
que
los
infundia
esptcira
alguna
fuerza
y
virtud
Solrieadia
dl
Die-
ron
parte
4
Maximiano
de gu
admiracion
y
del
motivo
AGOSTO.
DIA
VIT,
133
tuvieras
fe,
ya
hubieras
dexado
esos
ilícitos
gustos
;
pues
yo
te
digo
que
si
hubieras
dexado
esos
gustos
ilícitos,
sin
duda
tendrias
fe.
Admirámonos
de
que
muchas
perso-
nas,
por
otra
parte
de
bastante
entendimiento,
desba-
rren
obstinadamente
en
errores
de
la
religion,
hasta
de-
fenderlos
como
dogmas.
Desenvuélvanse
bien
los
miste-
Tios
de
su
corazon;
cúrenlos
de
sus
ilusiones,
-y
se
verá
que
á
la
mudanza
del
corazon
se
sigue
inmediatamente
la
conversion
del
entendimiento.
Es
cierto
que
las
nieblas
y
las
nubes
se
forman
en
el
ayre;
pero
todas
provienen
del
agua
que
está
sobre
la
superficie
de
la
tierra.
La
heregía
reside
en
el
entendimiento;
pero
su
orígen
y
sus
progre-
sos
nacen
del
corazon.
Comiénzase
á
dudar
desde
que
se
comienza
á
vivir
mal;
el
primer
paso
para
no
ser
buen
Católico,
es
comenzar
á
ser
mal
cristiano.
El
curso
de
la
fe
sigue
por
lo
comun
el
de
las
costumbres;
cuando
éstas
se
estragan
,
aquélla
se
pierde.ó
se
debilita,
No
queremos
Que
sea
verdad
aquello
que
nos
incomoda,
cuando
se
si-
gue
un
camino
mas
facil
y
de
mayor
conveniencia.
El
Corazon
esclavo
de
la
pasion
presto
corrompe
y
engaña
al
entendimiento.
De
la
duda
se
pasa
facilmente
al
error;
Y
¡una
vez
que
el
orgullo,
la
impureza,
la.
avaricia,
la
venganza
dominaron
el
terreno,
ya
no
se
aplica
elienten=
dimiento
á
combatir
sus
ilusiones,
sino
á
sostenerlas
y
se-
guirlas.
¡O
buen
Dios,
á
cuántos
y
de
cuántos
errores
desengañaria
un
poco
de
reflexion
en
un
punto
que
tanto
hos
importa!
En
tan
deplorable
disposicion
las
verdades
as
terribles
de
la
fe
se
consideran,
como
preocupaciones
de
la
infancia
y
de
la
educacion.
Enteramente
corrompi-
O
el
entendimiento
por
la
malignidad
del
corazon,
se
Constituye
juez
soberano
de
la
fe,
y
solo
toma
el
voto
á
Os
sentidos.
Recíprocamente
el
entendimiento
defiere
Ciegamente
á
las
inclinaciones
naturales
del
corazon;
y
el
corazon.
profesa
igual
deferencia
4.
las
Jucesonaturales
del
entendimiento
por
escasas
y
por:
limitadas
.que
sean,
Todo
Se
que
no
alcanza
la,
razon
natural
es
condena;
do;
nada
se
cree
sino
lo
que
se
sujeta
á
la
jurisdiccion
de
Sus:
ideas.
Mútuamente
se
sirve
úno
4
ótro:el
corazon
y
el
Entendimiento,
Despues
de
esto,
nos
admiramos
de
que.en
todos
tiempos
broten
tantos
errores
y
tántas sectas
á
cual
Mas
perniciosas.
Búsqueselas.
ghorigen,
¡quejes
muy
facil
3
134
AÑO
CRISTIANO:
de
encontrar,
y
se
hallará
que
no
tuviéron-otro
principio
todas
las
heregías.
Y
aun
se
puede
añadir
que
la
diferen-
cia
de
dogmas
nació
de
la
diversidad
de
las
pasiones.
Los
heresiarcas
6
los
caudillos
de
aquéllos,
cuyos
desvaríos
está
llorando
la
Iglesia
tantos
años
ha,
imprimieron
el
carácter
de
su
genio
y
de:sus
inclinaciones,
Ó.
por
mejor
decir,
comunicaron
sus
pasiones
á
la
secta
que
producian.
Efecto
fue
de
orgullo
«su
rebelion
contra
la
Iglesia
y
su
furor
contra
las
verdades
de
la
fe
::los
nuevos
sistemas
de
religion
lo
fueron
de
su
ambiciosa
arrogancia;
y
toda
la
basa,
todo
el
cimiento
de
su
moral
salió
de
la
cantera
de
su
disolucion.
¡O
mi
Dios,
y
cuánto
importa
conservar
la
pureza
de
las
costumbres
si
se
quiere
conservar
la
pu-
reza
de
la
fe!
4]
|
PUNTO
SEGUNDO.
que
el
mas
infeliz
de
todos
los
estados
es
el
de
un
cristiano
que
cree
poco.
La
escasa
luz
que
le
ha
quedado,
le
basta
para
perderse,
y
no
le
basta
para
sal-
varse.
Manteníase
libre
la
fe
cuando
los
primeros
cristia-
nos,
estaban.
aprisionados,
y
ahoraque
están
libres,
gime
la
fe
aprisionada.
Esto
nace
de
que:
las
pasiones
ocuparon
el
lugar
de
los
tiranos.
¿De
qué
proviene
la
extrema,
la
_lastimosa
negligencia'en
todo
lo
que
pertenece
al
negocio
de
la
religion?
De
que
la
fe
está
apagada.:
Es
la
pasion,
apoderada
ya
de
un
corazon
medio
derretido
con
la
rela-
xacion
y
la.
pureza,.como
el
puto
á:un
leño
verde;
levanta
un
humo-espeso
que
ofusca
la:razor
,
Y
no
la
dexa
ver
los
objetos
sobrenaturales;
pues
aun
en
los
materiales
y
sensibles
nos
ciega
la
pasion.
¿Qué:
mara-
villa.es
que
no
nos
dexe
percibir
los
espirituales
y
divi-
-
A
ello
mismo
que
retrae
4
los
malos,
atrae
4.105
buenos;
loque
ofende
á
los
disolutos,
consuela:
4
los
vit”
tuosos:;'
éstos
novdcaban
de
admirar
lo
que
aquéllos
no
pueden
creer.
La
Eucaristía,
la
Encarnacion,
la,mutrte
de
un
hombre
Dios
todos
aquellos
grandes
misterios
;
€2
que
encuentra
tanta
dificultad
la
fe
de
los
málos:cristia-
nos,
'inflaman
mas
y
mas
el
amor
de
los
arreglados
y
de
los
fergotosos.
Dices
que
no
puedes
comprender
que:
05
se-abatiese
hasta
acerse
hombre
'
por
la
salvacion
la
>
+
AGOSTO.
DIA
VIII.
135
de
aquellos
mismos
hombres
que
tan
mal
se
habian
de
portar
con
Dios;
pero
sí
tú
lo
comprendieras,
¿sería
ma-
ravilla
tan
digna
de
admiracion?
Si
Dios
no
pudiera
ha-
cer
mas
que
lo
que
nosotros
podemos
concebir,
¿sería
Dios?
Si
el
sér,.
que
es
propio
de
solo
Dios,
fuera
accesi>
ble
4
la
débil
y
limitada
comprension
del
entendimiento
humano,
¿sería
un
sér
infinitamente
perfecto
é
infinito?
Quiso
Dios
darse
á
conocer
al
hombre
únicamente
por
medio
de
las
luces
de
la
fe;
no
hay
otra
senda
para
la
salvacion
ni
otro
camino
para
la
gloria
eterna.
¡Y
des-
pues
de
esto
se
sentirán
grandes
dificultades
en
creer
lo
ue
revela
Dios!
¿Pero
qué
trabajo
puede
costar
el
ren-
ir
nuestro
entendimiento
,
el
sujetarle
como
esclavo
á
la
obediencia
de
Jesucristo?
¡Mi
Dios,
y
qué
poco
entendi-
miento
hay
donde
hay
falta
de
fe!
Perdonad,
Señor
,
mi
infidelidad,
funesto
orígen
de
todos
mis
descaminos.
Avi-
Vad
mi
fe
,
resucitadla,
y
élla
será
la
medida
de
mi
peni-
tencia
y
de
mi
amor.
JACULATORIAS.
Domine,
adauge
nobis
fidem.
Luc.
cap.
7.
Señor
,
aumentadnos
la
fe.
Credo,
Domine;
adjuva
incredulitatem
meam.
Marc.
9.
Creo,
Señor,
creo;
pero
fortaleced
esta
mi
fe.
PROPOSITOS.
Negitse
á
creer
lo
209
la
Iglesia
nos
propone
es
insigne
Ocura
;
¿pero
lo
será
menor
no
vivir
segun
la
ley:
que
se
Cree?
En
nuestra
religion
la
fe
igualmente
tiene
por
ob-
Jeto
al
moral
que
al
dogma.
Facilmente
se
creeria
todo
lo
Que
se
quisiese,
con
tal
que
á
cada
uno
se
le
permitiese
Vivir
como
se
le
antojase.
En
nuestra
religion
es
necesa-
Tlo
creer,
pero
tambien
es
necesario
vivir
conforme
á
lo
que
se
cree.
Esta
es
una
verdad
muy
importante;
pero
ho
menos
sensible
para
muchos.
Hermanos
mios,
dice
el
apóstol
Santiago
,
si
alguno
dice
que
tiene
fe,
y
no
tiene
Poras,
¿de
qué
le
servirá?
acaso
la
fe
sola
le
podrá
sal-
vart
La
fe
sin
obras,
añade
el
mismo
Apóstol,
es
una
fe
Muerta,
Pero
dirá
alguno:
Tú
tienes
fe,
z
Jo
tengo
obras,
4
TOM
AÑO
CRISTIANO.
mas
sín
las
obras,
¿dónde
está
la
fe?
Yo
le
muestro
mi
fe
por
mis
obras.
Este
es
el
lenguage
que
debes
usar.
Exá-
mina
si
tus
obras,
si
tus
costumbres
,
si
tu
proceder
acre-
-
ditan
que
tienes
fe.
No
te
aturdas
ni
te
engañes
en
un
punto
tan
esencial.
Esta
ha
de
ser
hoy
,,
y
por
muchos
dias,
la
materia
de
tu
meditacion
y
de
tus
frecuentes
re-
flexiones
;
cuando
hagas
el
exámen
de
la
noche,
pregún-
tate
si
dieron
testimonio
de
tu
fe
las
acciones
de
aquel
dia.
Este
exercicio
bien
observado
bastaria
para
elevarte
en
poco
á
la
mas
eminente
santidad.
:
2
Ya,
gracias
al
Señor,
no
está
expuesta
nuestra
fe
á
pruebas
muy
dificultosas;
cesaron
los
enemigos
del
nom-
bre
cristiano,
y
vivimos
en
tiempo
en
que
la
religion
cris-
tiana
reyna
pacíficamente
sin
tormentos
ni
borrascas.
Pe-
ro
aun
en
este
tiempo
de
paz
no
es
necesario
menos
valor
para
declararse
abiertamente
en
muchas
ocasiones
por
ver=
dadero
¡cristiano
,
haciendo
descubierta
profesion
de
la
ley
de
Jesucristo
y
de
las
máximas
del
evangelio.
Guár-
date
bien
de
avergonzarte
de
la
virtud.
Cuando
concu-
rras
con
los
mundanos,
no
dudes
un
punto
en
condenar
las
máximas
del
mundo;
defiende
en
todas
ocasiones
aque-
llos
piadosos
y
devotos
exercicios
de:
que
suelen
hacer
insulsa
chacota
los
relaxados
y
los
disolutos.
Haz
mucha
estimacion
de
todos,
y
practíca
los
que
se
proporciona-
,
ren
á
tu
estado;
defiéndelos
con
prudencia,
persuadido
á
que
no
son
los
menos
respetables
los
mas
sencillos
;
y
so-
bre
todo,
los
que
se
dirigen
á
rendir
á
la
santísima
Vírgen
-
el
culto
que
se
la
debe,
|
j
|
DARTRARARNIRARANANANO
DIA
NU
E
V
E.
5
AOS
A
A
e
NI
TP
e
SNE
.
cae
San
Roman,
soldado
y
mártir.
E,
mismo
dia
en
qui
la
Iglesia
celebra
la
vigilia
de
sam
Lorenzo,
hace.conmemoracion
de
san
Roman,
4
quien
convirtió
el
ilustre
Diácono
en
medio
de
sus
tormentos,
y
recibió
la
corona
del
martirio
antes
que
fuese
coronado
el
mismo
san
Lorenzo,
+
'.:.
TA
AGOSTO:
DIA
IX.
137
-
Eya
Roman
soldado
dela
guardia
del
emperador
Va-
leriano,
y
precisado
como
tal
á
hallarse
¡presente
á;los
in-
terrogatorios:y
suplicios
¡delos
cristianos.
Preso
san
Lo-
renzo:por
órden
del
Emperador;
se
encargó
swciistodia
4
Hipólito:
y
.4.Roman
y
iéstés
que-era
«hombre
muy
capaz,
se:vió!
en
precision:
tpor
«su
empleo
de:ser
testigo
de
todo
lo
que
pasó
en
el
martirio
delsanto
Diácono.
Exáminado
Lorenzo
pot«Cornelio
,
prefecto
de
Roma!,
acerca:
de
su
“religion
y.de
los.
tesoros
dela
]glesia
que
tenia
4:su
cargo;
dió
razon
de
ssu-feny
dessu
¡administracion
¿Con
tanta
discrecion
y:
con
tanta;
elocuencia:,>
que
todos
los
circuns=
tantes
quedaron
admirados.
«Estaba
Roman:
al
lado
de
nuestro
Santo,
y
comprendiendo
mejor
que
ótros
la
ver-
dad
y
la
fuerza
de
sus
razones,
todo
loobservaba,:
y1ab
mismo.
tiempo
hacia
aquellas
reflexiones
,
que
natural-
mente
nacian
de
las
respuestas
y.
de
losidiscursos
del
va=
leroso
Levita.
Mientras
tanto,
queriendo
el
cielo
conver=
tir
aquel
soldado
gentil
en
un
generoso
campeon
de
la
fe
de
Jesucristo,
iba
la
gracia
moyiendo
su
corazon
y
:«alum-
brando
su
entendimiento;
basta
que
finalmente
conciuyó,
que
una
prudencia
tan-superior:como
la.
que
resplandecia
en
todas
sús
palabras,
y
una
constancia
tan
heróica
como
la
que
manifestaba
en
medio
de,los
mas
horribles
topmén-
tos,
eran
sobre
todas
las
fuerzas
naturales,
«y:
que
sín
una
virtud
divina»,
4-
que
no
podia
alcanzar
toda
la:
naturale-
za,
no
era
posible
hablar.
.
y.
padecer
con
aquella
grande-
za
de
alma
,:que:
lNenaba.
de
-admiracion
aun:á
los
idóla-
tras
mas
obstinados:
5410:
asesisued
ero
berltoñio
sl
eS
-'
Mientras
Roman
estaba
haciendo
tan
prudentes
como
sólidas
reflexiones;
y
discurriacon
tanto
acierto
sobre
los
objetos
que
se
le
presentaban,
quiso
el
Señor
descubrirle
sensiblemente,
por!
medio
de:
una;
singular.maravilla,
el
particular
cuidado
que»
tenia.de
los
que
padecian
por
la
Ces
de
su
nombre;:.y.
la
bondad
eon-que
los
endulzaba
.mas
crueles
dolores
enmedio
de
lo:
;
mas
horribles
tormentos.
ia
7
:
Acababan
de
extender
£
san
Lores
>
en
el
potro,
que
era
una
especie
de
banco
ó
de
tablas
colocadas
sobre
cua-
tro
pies:de.
madera,
adonde
se:amarraban'las
cuerdas
que
tenian
suspensos
en
el
ayre
4:los
delincuentes:
Em
aque-
Ma
postura
despedazaban
al
Santo
los
verdugos
con
crue-
133
ANO
CRISTIANO.
les
azotes,
valiéndose
de
unas
como
correas
ó
ramales
de
hierro;
tan
desapiladadamente,
que
los
circunstantes
se
llenaban
de-horror,
sin
que
los.ojos
de
Lorenzo
destilasen
una
isola:lágrima
,
ni.de
su
pecho
saliese
un
leve
suspiro.
Horrorizábase
Roman
de
aquella
inhumanidad;
pero
le
asombraba:
mucho
mas
la
serenidad
y
la
constancia
del
pa-
ciente,
no'
pudiendo
comprender
cómo
un
hombre
de
car-
ne
y
hueso
podia
tolerar
aquel
espantoso
suplicio
no
solo
sin
alentar
una
queja,
sino
con
wisible-alegría;
cuando
de”
repente:vió
un
ángel,
en'
figurasde
un
hermosísimo
jóven,
quercón
un
-pañuelopen:
la
mano
enxugaba.
el
sudor
del
santo
Mártir
y
lasangre
que
corria
de
sus
heridas,
Creciendo
su-admiracion
á'
vista
de
tam
maravilloso
éspectáculo,
apenas
podia
dar:crédito
á
sus.
ojos
;'
y
des-
confiado
delo.
mismo
que
veía,
preguntaba
4:
los
que
esta-
ban
cerca
de
él.'si
no
advertiamun
jóven
no
conocido;
que
secaba
el
sudor
y
la
sangre
de'aquel
Cristiano;
pero
des-
engáñado
de
que
ningunole
veía
sino
él,
quedó:mas
asom-
brado;
y
concurriendo
con
el
asombro
la
gracia
del
Señor,
que:cada
instante
era
mas
eficaz
y mas
sensible
,
depuesta
ya
toda
duda
sobre
el
partido
que
debia
tomar,
resolvió
hacerse
cristiano.
Acercóse/al
Santo,
declaróle
lo
que
veía,
y:
loque
habia
resuelto,
y
con
las
lágrimas
en
los
ejos
le
suplicó
que
ho
le
abandonase.
Llenó
á
Lorenzo
de
indeci-
ble:gozo
aquella
victoria
de
Jesucristo
y
aquella
insigne
maravilla
de'la
gracia;
dióle
mil
parabienes
,
exhortóle
y
alentóle
cón'
breves
palabras
lo
mejor
que
pudo,
pero
to=
da
la
dificultad
era
bautizar
al
fervoroso
Neófito
;'
porque
ni
habia:agua,
ni
aun
cuando
la
hubiese,
parecia
posible
administrarle
este
sacramento
en
presencia
de
tantos
gen-
tiles
,
furiosamente
encendidos
contra
los
cristianos
;
fue-
ra
de
que
elisanto
Mártir
estaba
tendido
en-el
potro,
fuer-
rente
ligado
de
¡el
manos
y'
sin
apariencia
de
que
le
desatasen
hasta
haber
espirado
en
aquel
suplicio.
Inquie-
taba
mucho
ms
Santo
estaba
dificultad
en
aquellas
circunstancias.
Por
una
parte
era
grande
el
deseo
de
verse
reengendrado
en
el
agua
del
bautismo;
por
ótra
el
temor
de
que
Lorenzo
exhalase
en
el
potro
el
último
aliento;
14
incertidumbre
de
hallar
ótro
á
quien
pudiése
recurrir
con
igual
confianza;
y
sobre
todo,
el
ánsia
de
verse
cuantO
antes
contado
en
el
número
de
los
fieles,
impaciente
1€
.AGOSIFO.
DIA
1X.
139.
tenia
y
sobresaltado.
Observaban
que
de
cúando:en
cuan»
do
levantaba
los
ojos
al
cielo,
se
acercaba
al
santo
Már=
tir,
le
hablaba
aloido
,
y:
que
sandaba
¡inquieto
comosun
hombre
«que:
medita*
un
gran
designio:;
cuando:
la
divina
Providencia
,
que
vela
amorosamente
sobre
$us:escogidos,
desató¡el
lance,
y
le
libró
felizmente
de
aquel
desasosiego,
Noticioso
el:
Emperador
de
la
constancia:
de:san
Lo:
renzo
y
dela
tranquilidad
y
aun
alegría
con
E
«perse-
veraba
en-los
suplicios,
no
quiso
que:se
burlase
deél.
Man-
dó,
puesy+que
le;desatasen
y
que
le
vóolviesenvá
la
cárcel,
reservándole
para
mas
horribles
tormentos.¡No
sejpuede
explicar
'éligozo
de
Roman
al
oir
esta:órden.
Afectátidose
el
ministro.
mas
zeloso
en
obedecer:al
Emperador,
retiró
á
todos
los
demas,
queriendo:
encargarse
él
solo
de
la
exe-
cucion
,»
y
ofreciéndose
á
llevar:al'
santo
Mártir
al
cala»
bozo.
Abrasado
'entonees
en'fervorosas
ánsias
de
hacerse
cristiano,
echó*mano
de
una
ampolla
llena
de
agua,
y
encerrándose
cor
:el
Santo,
le
suplicó
no
le
dilatase
un
ps
su
dicha
;
difiriéndole
el
bautismo.
Preguntóle
san
orenzo,
si
tenia
bien
considerado
el
peligro
e:se:ex-
ponia,
y
'si»se
sentia:
con
valor
de
confesar'á:
Jesucristo
en
medio
de
los
mayores
tormentos
;4
que
respondió
con
tanta
resolucion
y'con
tan
generoso
esfuerzo
,
que
el
San?
to
reconoció
en
el
nuevo
Soldado:
de
Cristo
los
milagro-
sos
efectos
de
la
gracia.
Hallándole,
pues,
suficientemen-
te
instruido',
y
mucho
mejor
dispuesto!
le
bautizó
;
y
abrazándole
tiernamente,
le
exhortó
á
que
se
dispusiese
para
recibir
la
coroha:del
Martirio...
0902:
his
ca
Verificóse
muy
«presto
la:
profecía,
“porque
el
nuevo
Cristiano
no
pudo
disimular
su
gozo
,
ni
esconder
.el.be-
neficio
que
acababa
de
recibir
de
la
mano
de
Dios.
Facil-
mente
conocieron
todos.
la.conversionde
Roman;
pues
sus
palabras
,
sus,modales:y-todas
sus'acciones
publicaban,
la
religiorr
que?
bal
Irifórmado.el
Emperador
de:esta
E
ad:,
reventaba'
de
cólera,
pe
se
pudo:mo
ueí
|
it
vel
qu
elos
m1
as
horro
sos
tormentos
no
solo
no'erar
bastante
4:
tancia
de
los
cristianos,
sino
que
seryian
tambien
para
que
los
mismos
penes
Gal
1
fe
de
Tesucristo.
Con
todo'esd;>st»quiso
instruirl
por:
140
¿ANO
(CRISTIANO.
É
resolucion
de
hacer
en
él
un
espantoso
escarmiento.
Ape=
nas
entró
en
la
sala
nuestro
Santo,
cuando
sin
esperar
á
que
le
preguntaseh
palabra,
comenzó
á
gritar
con
todas
sus
fuerzas:
Soy
CRISTÍADOS
soy
cristiano,
y
tengo
á
gran
egloriavel:
serlo.
Entró
én
furor
Valeriano
al
oir
aquella
confesión
tan
valerosa=como
voluntaria,
y
mandó
que
despues
de
des-
pedazarle
á
azotes,
le
cortasen
la
cabeza.
Al
punto
se
exe-
cutó'
lá
sentencia;
fue
Roman
ignominiosamente
degrada-
do
delos
honores
de
soldado
romano,
y
le
despedazaron
á
azotes
como
á:un
vil
esclavo.
b
“Rebosaba
de
gozo
y
de
contento
entre
aquella
espesa
*
lluvia
de
desapiadados
golpes,
y
no
cesaba
de
clamar:
Soy
cristiano,
soy
cristiano;
y
es
gran
dicha
mia
dar
la
"
sangre.
por
la
gloria
de
mi
divino,
Salvador,
que;
antes
did
su
vida
pormi
salvacion.
Despues
de
haberle
despedaza-
do
el
cuerpo;
hasta
descubrirse
los
huesos,
le
cortaron
la
cabeza
el
dia
g
de
agosto
del
año
de
258,
en
que
el
gene-
roso
Soldado
de
Jesucristo
tuvo
la
dicha
de
merecer
la
corona
del,
martirio.
Su
cuerpo,
que
secretamente
hurtó
un
santo
presbítero,
llamado
Justino:
fue
enterrado
en
una
cueva
del
campo
Verano;
y
en
muchas
ciudades
de
Italia:
y
de
Francia
es
singularmense
venerado
este
gran
Santo.
Reconócele
por
su
patron,
y
conserva
uno
de-sus
huesos
la
ciudad
de
la
Ferte
Gaucher
en
Brié;
y
la
de
Luca
se
gloría
de:
poseer
do
pata
nas
de
sus
Espias
seviencolb
ise
a
soc:
diras
La
misa
es
de
la
vigilia.
de
san
Fotinsas
checióndpie
conmemoracion
oitduda
2upe
san
Roman
y
y
la
joraciom:
le
siguiente.
Presta,
quesumús
,
Ominipo='
Cóncédenos,
ó
Dios
omnipoten=
sens
Deus,
ut
intercedente
bea-
te,
que
por
la
intercesion
de
ul
to.
Romano
martyre
4uo,
es
'
bienaventurado
mártir
san
Roman
np
0
prono
seamos
libres
de:itodas
.las
ATA
in
«corpo
E
et
seusidades
del
cuerpp::y:seamos
igues
cocino
un
ds
¿mente
putificados
de
Jos
malos
pent
trum..
samientos
del
alma;
Por,
nuestro
Ser
esum.
diia.
Meson
ARS:
A
adas
Y
¿15q
13%,
y
109
¿03
y
Ha
pta.
es
del.
capa.
19.
Ae
la
Sapidurta,
1201-96
Fustum.
deduxir')
Dóminús
'per-
El
Baños
ha!
conducido
al
justo
wias
rectas,
es
ostendis
¡li
E
regs..
por<caminos
xeotds
,
y
le
most
13.40%
V
mum
Dei,
et
dedit
7
scien=
tiam
sanciorum
;
honestavit
il-
um
in
laboribus
,
er
complevit
h
y
labores
illius.
In
Fidude
circum=
:
venientium
illum
,
adfuit
illi,
et
honestém
fecis
illum,
Custodivit
AGOSTO.
DIA
1X.
141
el
reyno
de
Dios.
Dióle
la
ciencia
.
de
los
sahtos
5
enric
tecióle
en
sy
|
trabajos,
y
se
109
Cc
y
Asistióle
contra
los
que
le
SN
ren
dian
con
engaños
,
y
leghizo:
>
Le
libró
de
los
enemigos,
y
le
de=
llum
ab
inimicis,
et
a
seduc=="
fendió
de
los.
A
a
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leem-
toribus
tutavit
¿llum
,
et
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peñóenun
duro
combate
paraque
Men
forte.
dedis
illi
ut
vinceret,
saliese
vencedor,
y
conociese
que
et
sciret
quoniam
omnium
poten.
la
sabi
duría
es
mas
E
sn
Hor
est
sapientia,
Hac
venditum
todo,
Ésta
no
desam
justum
non
dereliquit
,
sed
dto
cuando
fue
vendi
io
e
y
Peccatoribus
liberavit
eum:
des
1%
cenditque
cum
llo
in
foveam,
1,
donec
afferret
ill
sceptrum
adversus
nt:
er
€0s,,
qui
eum
et
in
winculis
non
>
dereliquit
sE»
libró.
de
los
'pecadore
Ad
con
él
á
la
cisterna
;
y
no
ados
amparó
en
la
prision
hasta
que
—
le
puso
en
las
manos
el
cetro
real,
-
«y
le
dió
poder
sobre
los
que
les
-oprimian
:
convenció
de
-menti=
_
mendaces
ostendit
/
qu
macu-.
rosos
á
los
que
le
deshonraron,
Laverunt
illum
,
et
des
is
¿allá
yole
dió
una
_gloria.
eterna
illo
Mier
itatem
eternam
y
¿equipa
ñor
nuestro
Dios.
Ma.
:
eS
hd
sá
A
fa
price
APRA
AE
MOS
e
libro,
que.
1
tula
la
Sabiduría
,
es
instruir
á
los
reyes,
á
los
grandes”
»y
á
los
jueces
de
la
tierra,
4
los
cuales
particularmente
-
>dlrige
su
discurso,
En
la
epístola
e
ed
pena,
de
hos
7d
quejpor
evitar
la
cólera
de
:
y
sin
conductor
á
la
Mesop
e
qe
fue
su
guió,
como
lo.
es
as
EE
Pa
4
ni
q
a
cigorociaa
AAEELEXIONES..
ESE
OC
de
andar
es
>
pie
da
n
logan Sp
eccit
enio
encia
r
y
mil
OSO
;
Sea
eS
Mid
se
e
|
se
deul=
¿de
qu
por
toda
esas
luces
y
Lde
AÑO
CRISTIANO.
todos
esos
descubrimientos,
si
ignoraron
la
ciencia
de
la
salvacion?
El
mas
mínimo
de
los
ángeles
que
se
revela-
ron,
sabía
Mas
que
todos
los
sábios
y
que
todos
los
docto-
res
juntos.
¿Pero
es
por
eso
mejor
su
desgraciada
condi-
cion?
¿Sen
pór
eso
menos
despreciables
y
menos
infeli-
ces?
Tenian
todás
las
luces;
penetraban
á
la
naturaleza
tódos
sus
secretos;
nada
se
escondia
á
su
comprension;
pero
ignoraron
la
ciencia
de
la
salvacion;
y
esta
sola
18-
norancia
los
hará
por
toda
la
eternidad
triste
objeto
de
la
ira
de
Dios,
y
por
lo
mismo
las
mas
desdichadas
de
to-
das
las
criaturas.
¿Habrá
algun
ignorante,
algun
idiota,
el
de
entendimiento
mas
grosero,
mas
rústico
y
mas
cra-
a
suya?
Y
es
bien
poquita
cosa.
Habiendo
consumido
el
ingenio
los
*
os
que
se
perdiero
e
eminente
en
esta
ciencia;
la
mas
simple
criada,
el
es"
clavo
mas
vil,
el
hombre
mas
incapaz,
se
pueden
distin”
guir
en
esta
importante
facultad.
¡Mi
Dios,
y
cuánto
confunde
esta
verdad
á
todos
aquellos
mundanos
que
há”
cen
tanta
vns
brillar
y
de
sobresalir
en
los
corrr
Mos!
Ignoremos,
si
fuere
menester,
todo
lo
demas
,
COn
tal
que
sepamos
la
ciencia
de
la
salvacion,
—
4
espíritus
y
la
salud
para
ir
un
poco
mas
allá
del
comu
AGOSTO.
DIA
IX.
;
143
.
7
El
evangelio
es
del
capítulo
10.
de
san
Mateo.
—
|
IL»
illo
tempore
dixit
Jesus
dis-
cipulis
suis:
Nihil
est
opertum,
quod
mon
revelabitur;
et
occul-
tum
,
quod
non
seietur.
Quod
dico
wvobis
in
tenebris,
dicite
in
lumine:
ex
quod
in
aure
au
ditis
,
predicate
super
tecta.
En
nolite
timere
eos
,
qui
occi-
dunt
corpus
,
animam
qutem
non
Possunt
vccidere
,
sed
potius
ti-
mete
eum,
qui
potest
et
ani-
|
mam,
et
corpus
perdere
in
ge-
Ñ
hennan.
Nonne
duo
passeres
asse
Ñ
veneunt
:
et
unus
ex
1llis
non
Cader
super
terram
sine.
patre
vestro?
Vestri
autém
capilli
ca-
Pitis
omnes
numerati
sunt.
No-
dite
ergo
timere:
multis
passe-
ribus
meliores
estis
vos.
Om-
ram
hominibus
,
confisebor
et
dt
t
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
á
sus
discípulos:
Nada
hay
escon=
dido,
que
no
venga
á
descubrirse,
ni
oculto,
que
no
llegue
á
saber-
se.
Lo
que
os
digo
á
obscuras,
de-
cidlo
públicamente;
y
lo
que
se
os
dice
al
oido,
predicadlo
desde
los
tejados.
No
temais
á
los
que
ma-
tan
el
cuerpo
y
no
pueden
matar
al
alma;
antes
bien
temed
á
aquel
que
puede
arrojar
al
infierno
al
al-
*
“ma
y
al
cuerpo.
¿Por
ventura
no
se
venden
dos
páxaros
por
la
me-
nor
moneda,
y
ninguno
de
éllos
cae
sobre
la
tierra
sin
la
voluntad
de
vuestro
Padre?
Pero
á
vosotros
os
tiene
contados
todos
los
cabe-
llos
de
la
cabeza.
Notemais,
pues:
mucho
masvaleis
vosotros
que
mu-
chos
páxaros.
Cualquiera
,
pues,
que
me
coñfesáre
delante
de
los
Ego
cum
coram
Patre
meo,
qui
in
hombres,
le
confesaré
yo
tambien
calisest
O
delamte
de
mi
Padre,
que
está
en
AT
|
ni
>
bi
e
is
engo,
qui
confitebitur*me
co-
s
y
e
j
A
O
;
e
o
MEDITACION.
«is
.
ho
y
Po
E
S
4
a
,
a
da
A
po
PE
,
Te
»
;
a
e
will
(ii
A
A
e
>
C
PUNTO.
PRIMERO.
AA
-Nonsidera
lo
que
ya
se
ha
considerado
otras
veces
(y
Ss
«Del
imfiermo.
-se
debiera
estar
considerando
todos
los
dias
de
la
vida),
Que
hay
infierno;
esto
es,
un
lugar
en
que
todo
el
poder
e
Dios
pra
los
tormentos
para
castigar,
para
hacer
adecer
á
los
que
mueren
en
su
desgracia,
y
para
hacer-
los
padecer
eternamente.
,
¡
>
La
justicia
de
todo
un
Dios
irritado
enciende
un
fuego
de
un
ardor,
de
una
vivacidad
incomprensible,
que
no
solo
abrasa
los
cuerpos,
sino
que
,
digámoslo
así,
derrite
sos
espíritus.
Un
condenado
está
hundido,
sepultado,
ane-
mua
*
ANO
CRISTIANO.
gado,
inmoble
en
aquel
fuego;
y
penetrado
de
aquel
fue-
go,
no
respira,
ni
puede
respirar
mas
que
el.
fuego
que
le
abrasa.
En
cada
instante
experimenta
nuevo
dolor,
nue-
vo
tormento;
y
por
un
prodigio
espantoso
de
rigor,
que
es
efecto
de
todo
el
poder
divino,
un
condenado
sufre
to-
dos
los
tormentos
juntos
en
cada
uno
de
les
Instantes.
Pero
por
espantosas,
por
incomprensibles
que
sean
to-
das
estas
penas,
se
puede
decir.
que
son
muy
poca
cosa
en
comparacion
de'aquellos
crueles
remordimientos;
de
aque-.
la
eterna
desesperacion
que
causa
á
un
condenado
la
me-
“moria
del
tiempo
pasado;
de
lo
mal
que
se
aprovechó
de
este
tiempo,
y
de
tantas
gracias,
tantos
auxilios
como
TECIDIÓ.
SUUEL
a
o
La
falsa
brillantez
de
los
honores,
de
que
se
dexó
des-
lúmbrar,
la
inanidad
,
el
vacío
de
los
bienes
temporales,
que
le
ocuparon
el
alma;
la
engañosa
apariencia
de
los
de-
leytes
que
tanto
le
encantaron;
la
vanidad
de
los
objetos
que
le
apartaron
de
Dios;
la
insubstancialidad
de
los
respe-
$
E
+
má
ab
tos
harnos
eternos!
Fantasmones
de
grandeza,
fortuna
quí-
esperanzas;
y
Y
nado.
Pude
salva
ahora
yeo;
todo
a
indiona
y
y
pa
ÓN
sin
embargo,
yo
soy
uno
de
estos...
OD
a
taa
A
]
+
A
>
condena
ri
AED
o
E
LAA
TE
e:
¿ON
,
A
estos
mortales
remordimientos,
4
estas
penas
inima:.
ginables,
añade
el
conocimiento
de
un
Dios
soberanamel-.-
te
irritado,
de
un«Salvador
convertido
en
enemigo
1rrézo:
conciliable
,
de
un
Dios
perdido
sin
remedio,
y
perdido...
por
un
pecado.
Era
menester
poder
comprender
qu4.
cosa
es
Dios,
para
poder
concebir
qué
cosa
es
perderé.
4
e
PEA
que
se
dexó
arrastrar;
y
la
nada
de
todas
:
vélsme
aquí
que
estoy
para
siempre
conde
de
Cra
Eye
o
consideraba
los
muchos...
«,
a
-
x
AGOSTO.
DIA
IX.
145
y
perderle
sin
esperanza
de
volverle
á
hablar.
Esta
sola
pér-
Ida
es
mayor
suplicio
que
todos
los
tormentos.
Considera,
si
es
posible,
qué
dolor
es
haber
perdido
á
Dios,
y
haberle
perdido
para
siempre.
-
¡Ah
Señor!
Piérdalo
yo
todo
desde
este
mismo
instan-
te;
bienes,
dignidades,
salud,
honra
y
la
misma
vida,
antes
que
os
pierda
á
vos.
Mil
veces
he
merecido
el
in-
fierno;
pero
válgame
vuestra
misericordia
infinita;
en
élla
-.
foloco
toda
mi
esperanza.
No
permitais
que
me
condene,
dulcísimo
Jesus
mio.
p
PUNTO
SEGUNDO.
-
unsdta
que
las
penas
dél
infierno
no
solamense
son
Universales,
excesivas,
incomprensibles,
sino
que
tam-
en
son
eternas;
es
decir,
que
por
mas
espantosas,
por
Mas
intolerables
que
sean
las
penas
que
allí
se
padecen,
no
y
esperanza
ni
de
recibir
jamás
el
menor
alivio,
ni
de
Que
se
acaben
jamás.
.
,
¡Qué
dolor,
qué
desesperacion
,
qué
rabía
para
una
al-.
|
ma
condenada
,
cuando
en
aquel
abismo
de
la
eternidad,
espues
de
haberse
estado
abrasando
millones
de
millones
de
años,
vuelva
los
ojos
á
esta
pequeñísima
porcion,
á
esta
in-
perceptible
parte
de
tiempo
que
vivió,
y
apenas
le
divise
al
cabo
de
aquel
prodigioso
número
de
siglos
como
habrán
Pasado
despues
de
su
muerte!
Conocerá
vivamente
que
por
no
haberse
querido
hacer
un
poco
de
violencia,
durante
un
Casi
imperceptible
espacio
de
tiempo,
arde,
se
abrasa,
sufre
.
e
cd
ny
ABCO!
;
y
no
habrá
pasado
|
medio
cuarto
de
hora,
ni
un
instante
de
la.eternidad.
Los
Jos
de
tus
hijos
estarán
enterrados,
habrá
arruinado
el
tiempo
las
casas
que
fabricaste;
habrá
destruido
la
ciudad
€n
que
naciste;
habrá
trastornádo
los
estados
dande
te
K
146
AÑO
CRISTIANO.
criaste;
el
fin
de
los
siglos
habrá
sepultado
en
sus
mismas
cenizas
á
todo
el
Universo;
habránse
pasado
tambien
despues
del
fin
del
mundo
tantos
millones
de
siglos,
como
duró
mo-
mentos
el
mismo
mundo;
y
ni
un
solo
instante
habrá
pasa-
do
de
aquella
espantosa
eternidad.
Si
te
condenaste,
te
Tes-
ta
tanto
que
sufrir
como
en
el
primer
momento
que
caiste
en
aquellas
abrasadoras
llamas.
¡()
eternidad
espantosa!
¡Ó
incomprensible
eternidad!
¿Quién
puede
creerte,
y
vivir
en
pecado
ni
un
instante?
¿
quién
puede
creerte,
y
dilatar
ni
un
momento
su
con-
version
*
Supongamos
que
un
pecador
está
condenado
á
arder
en
el
infierno
hasta
que
una
hormiga
traslade
al
mar
to-
da
la
tierra
que
hay
en
la
orilla,
viniendo
una
sola
vez
de
mil
en
mil
años,
y
conduciendo
cada
vez
un
solo
gra-
no.
¡Santo
Dios!
Desde
que
Cain
está
en
el
infierno,
no
habiera
llevado
mas
que
seis
ó
siete
granos
este
anima-
lillo.
¿
Y
qué
sería,
si
aquel
infeliz
hubiese
de
padecer
has-
ta
que.esta
hormiga
transportase
no
solo
toda
la
arena
del
_
mar,
sino
toda
la
tierra
del
mundo,
hasta
que
hubiese
desgastado
todas
las
peñas,
todas
las
rocas,
todas
las
mon-
tañas
de
la
tierra,
no
pasando
por
éllas
mas
que
una
vez
cada
mil
años?
El
juicio
se
pierde
y
la
imaginacion
se
con-
funde
en
este
abismo
de
tiempo.
Pues
al
cabo,
tiempo
ba-
bia
de
llegar,
en
que
si
te
hubieras
condenado,
podrias
de-
cir
con
verdad:
despues
de
mi
muerte,
desde
que
estoy
12
ternidad
toda
entera.
Hay:infierno,
hay
fina
desdichad%
eternidad
en
este
infiernos
hay
cristianos
que
lo
creen;
1Y
hay.cristianos
que
pecan!
Ves
aquí
una
cosa
tanincompri?”
sible
como
la
misma
eternidad.
e
¿Y
qué,
Señor,
no
me
habreis
dado
tiempo
para
pel”
sar
en
las
penas
eternas
del
infierno,
sino
para
aumenta!
parties
malicia
mia
el
rabioso
dolor
que
tendié
de
ha-
rme
condenado
despues
de
haber
pensado
en
estas
ete!”
nas
penas?
¡Qué
furor!
¡qué
desesperacion
será
algun
ticr”
AGOSTO.
DIA
IX.
e
po
la
mia,
si
despues
de
haber
hecho
esta
meditacion
no
mudo
de
vida,
si
no
me
aplico
á
trabajar
con
el
auxilio
de
vuestra
divina
gracia
en
el
negocio
de
mi
salvacion!
Des-
prended,
Padre
Eterno,
desprended
hácia
este
miserable
pecador
un
rayo
piadoso
de
vuestros
divinos
ojos,
mirad
que
todavía
estoy
teñido
con
la
sangre
de
mi
Señor
Jesu-
Cristo,
y
en
virtud
de
esta
sangre
os
pido
misericdrdia,
os
pido
me
hagajs
la
gracia
de
que
os
ame
por
todo
el
tiem-
po
de
mi
vaa
durante
toda
la
eternidad.
-—
JACULATORIAS.
Quis
poterit
habitare
de
vobis
cum
igneddevorante
+
Quis
=
habitabit
ex
vobis
cum
ardoribus
sempiternis?
Isal.
33.
¡Ah
Señor!
¿quién
podrá
habitar
en
medio
del
fuego
devo-
-rador?
¿quién
podrá
vivir
entre
las
llamas
eternas?
Hice
ure,
hic
seca
,
hic
non
parcas
,
ut
in
ceternum
-parcas.
Aug.
ñor,
aquí
abrasa,
aquí
corta,
aquí
no
me
perdones,
-
para
que
allá
me
perdones.
:
A
e
e
REA
APAGO
PROSA
TO
S.
Baxa
muchas
veces
al
infierno
con
la
consideracion,
di-
ce
san
Bernardo,
mientras
vives,
si
no
quieres
baxar
á
él
en
cuerpo
y
alma
despues
de
muerto.
Cuando
se
teme
un
gran
mal,
se
piensa
en
él
frecuentemente;
y
con
este
pen-
-Samiento
se
discurren
medios,
y
se
toman
todas
las
medi-
das
para
evitarle.
No
pierdas
de
vista
el
infierno,
dice
el
bio,
si
no
quieres
tomar
el
camino
de
él,
Es
de
suma
im-
portancia
aprovecharnos
de
todos
los
trabajos
de
esta
vi-
a,
de
todo
lo
que
en
élla
nos
aflige,
para
traer
á
la
memo-
tia
las
paoes
del
infierno;
y
aun
se
puede
decirque
la
me-
moria
de
estas
penas
alivia
aquéllos
trabajos.
¿Padeces
do-
A
IUNCa
nos
hallarémos
en
concursos,
en
banquetes,
ni
en
iversiones,
en
que
no
se
pueda temer
que
algunos
de
los
K
a
148
ANO
CRISTIANO.
que
se
divierten
con
nosotros
serán
quizá
condenados.
No
hay
accidente
enfadoso,
ní
tampoco
gustoso
de
esta
vida,
que
no
sea
muy
á
propósito
para
acordarnos
los
tormentos
de
la
ótra;
ni
hay
remedio
mas
eficaz
para
templar
y
aun
para
extinguir
la
pasion
de
divertirnos,
que
esta
saludable
memoria.
¿Despierta
la
concupiscencia?
¿excítanse
los
es-
”
tímulos
de
la
carne?
¿amotínanse
las
pasiones?
pues
ima-
gina
que
oyes
la
voz
de
aquel
desdichado
rigo-,
que
grita
desde
lo
mas
profundo
del
abismo:
Crucior
in
hac
flamma:
Abrásome
cruelmente
en
medio
de
este
fuego.
Lleva
en
tu
pensamiento
esta
imágen,
y
en
tus
oidos
esta
triste
voz*á
todos
tus
pasatiempos;
y
á
buen
seguro
que
bien
presto
perderán
todo
sugusto,
y
todo
aquel
falso
picante
que
irri-
ta
la
sed
de
tu
apetito.
Hallándose
en
una
ocasion
extraor-
dinariamente
tentado
un
santo
solitario,
le
ocurrió
aplicar
la
punta
del
dedo
á
la
llama
de
una
vela;
y
obligándole
á
retirarla
al
punto
el
vivo
dolor
que
sintió
,
exclamó
vol-
viéndose
al
tentador:
Tú
me
solicitas
y
me
estrechas
para
que
me
entregue
á
un
deleyte
prohibido,
por
el
cual
me-
rezco
ser
condenado
á
las
eternas
llamas
del
infierno;
¿
pe-
-
ro
cómo
las
sufriré
yo,
que
no
puedo
tolerar
ni
por
un
bre-
ve
instante
en
la
punta
de
un
dedo
este
fuego
usual
que
nos
alumbra?
Sería
muy
deseable
que
muchos
se
sirviesen
de
semejantes
industrias
en
muchas
ocasiones;
y
de
ver-
dad
que
no
se
rendirian
tantas
veces
á
la
tentacion.
2
.
No
hay
pérdida
irreparable
sino
la
pérdida
del
al-
ma.
Trastorno
de
negocios;
reveses
de
fortuna,
pérdida
de
'
pleytos,
naufragios,
infortunios
y
todas
las
que
se
llaman
desgracias,
por
sensibles
que
sean,
hablando
en
propiedad,
todas
admiten
remedio;
pero
si
una
vez
me:
condeno,
¿mpién
me
consolará
?
¿qué
alivio
me
resta?
¿qué
esperanza?
odo
se-perdió
para
mí,
si
pierdo
4
Dios.
Fomente
este
pen-
samiento
tu
devocion;
y
con
élla:el
horror
que
debes
té-
ner
á'todo
pecado.
En
tus
pérdidas,
en
tus
desgracias,
€
esos
importunos
sobresaltos
y
contratiempos,
que
son
in"
separables
de
esta
vida,
dite
á
ti
mismo
sin
cesar:
no
h2Y
otro
mal
que
el
pecado;
nada
se
debe
temer
sino
perder
Dios.
Los
'amigos,
el
tiempo
y
la
misma
muerte
me
put-
den
consolar
en
la:
pos
de'
los'bienes;
de
la:salúd,
42
los
empleos,
82c:
Pero
perderá
Dios,
y
perderle
pa12
siempre;
¡Ó
qué
pérdida!
Así
en
los
gustos
,
como
en
105
en
d
ATT
$37
AGOSTO.
DIA
1X.
149
«disgustos
de
la
vida,
hazte
familiares
estas
bellas
palabras:
¿Quid
prodest
homini,
si
mundum
universum
lucretur,
anime
vero
sue
detrimentum
patiatur
?
¿De
qué
le
sirve
al
<hombre
ser
dueño
de
todo
el
Universo,
ser
el
mas:
po-,
deroso
“monarca
«de
la
tierra,
si
al:
cabo
se
pierde.
y
se
condena?
¿de
qué
le
sirve
ahora
á
aquel
grande
del
mundo
que
se.
condenó,
á“aquel
desdichado
rico,
de
gas
le
sirve
la
magnificencia
,
la
abundancia
,
el
esplen-
_dor:en
que
vivieron
,
ni
todos
los:
pasatiempos,
gustos
«y
deleytes
que
gozaron?
¿de
qué
la
sirye
4
aquella
mu-
.
denó:2
¿Congolará
mucho
á
aquella
intel
madre,
á
Obs
.
Pe
O
e
fo
A
PTE
di
eds
it
Goo
DIAN
OE
VE:
pra
su
superioridad
sobre
las
Tuc
es
de
la
humana
e
osofía
,
con
dificultad
se
encontrafá
uno
mas
grande
y
ecisivo
que
elMhartirio
de
los
santos
niños
Justo:
y
Pás-
|
intrepidez
enteramente
so-
atural,
q
nos
cobardes
;
eleya
las
fuerzas
naturales
á
un:
grado
de
+
:
K
3
180.
AÑO
CRISTIANO.
heroismo,
4
que
no
es
capáz
de
hacerlas
subir
,
ni
el
ho-
nor,
ni
la
sabiduría,
ni
ningun
motivo
criado.
Pretendió,
ps
engañar
al
género
humano
el
político
Maquiabe-
o
y
otros
modernos
muy
semejantes
á
él
en
la
perver-
sa
doctrina,
publicando
que
las
máximas
del
evangelio
son
“contrarias
4
la
sublimidad
de
pensamientos,
y
á
las
obras
heróicas.
El
presente
martirio
convence
todo
lo
opuesto;
pero
es
lástima
que
no
hayan
llegado
has-
ta
nosotros
jodas
las
circunstancias,
para
aprender
en
éllas
los
sublimes
exemplos
de.
estos.
dos
santos
Niños,
y
conocer
hasta
dónde
se
encumbran
las
grandes
ope-
raciones
de
la
gracia.
Su
historia,
deducida:
de
las
sa-
cras
que
trae
Surso,
y
de
san
Isidoro,
de
san
Ildefonso
y
Ótros,
es
como
se
sigue:
Por
los
años
del
Señor
de
293
fue
el
dichoso
nacimien-
to
de
san
Justo
y
Pástor',
con
la
diferencia
de
dos
años
que
este
último
tenia
mas
que
el
primero. Su
patria
fue
Com-
pluto,
hoy
Alcalá
de
Henares,
ciudad
que
en
aquella
pri-
mera
época
del
cristianismo
era
no
menos
ilustre
por
la
gran
copia
de
profesores
que
en
élla
tenia
el
evangelio,
que
por
el
gran
concepto
que
merecia
á
los
romanos.
Ignóranse
los
nombres
de
sus
padres,
pero
se
sabe
que
eran
cristia-
nos,
y
de
los
efectos
que
en
Justo
y
Pástor
produxo
sú
edu-
*
cación,
se
infiere
que
no
eran
de
aquellos
tibios
que:se
contentan
con
el
nombre,
sino
de
los
fervorosos
que
hon-
ran
su
profesion
con
la
piedad
de
sus
obras.
Criaban
san-
tamente
á
sus
hijos,
infundiendo
en
su
tierno
corazon
las
máximas
del
evangelio.
Á
esta
sazon
se
habia
promulgado
la
terrible
persecucion
que
Diocleciano
y
Maximiano
le-
vantaron
contra
la
Iglesia
de
Jesucristo
5
y
entre
los
crué-
do
el
mundo
ponian
en
execuciol
dictos
imperiales,
se
distinguia
en
España
Daciano
lo
sangriento,
por
lo
astuto
y
por
lo
diligente.
Ha”
ste
presidente
en
Zaragoza,
Y,
despues
de
ha-
ñes
de'los:cristianos
el.
evidente
peligro
en
que
se
ha-
llaban
sus
«vidas.
Divulgóse
por
toda
élla
.el
fin.de
su
AGOSTO.
DIA
1X.
151
venida,
que
no
era
óÓtro
que
hacer
las
mismas
atroci-
dades
que
habia
practicado
en
Zaragoza.
7
Estos
rumores
llegaron
á
los
oidos
de
Justo
y
Pástor,
ni-
ños
el
primero
desiete,
y
el
segundo
de
nueve
años,
que
iban
á
la
escuela
á
aprender
las
primeras
letras,
y
concibieron
el
mas
alto
designio
que
puede
caber
en
pecho
humano.
Trataron
mútuamente
de
la
grandeza
de
la
religion,
de
la
impiedad
de
sus
perseguidores,
y
de
cuán
conveniente
se-
ría
aterrar
su
soberbia
con
un
hecho
que
á
un
mismo
tiem-
po
animase
á
los
fieles
4
dar
su
vida
por
Cristo,
y
llenase
de
vergiienza
el
alma
del
tirano.
Determinaron
presentarse
á
su'
tribunal
y
desafiarle
públicamente,
confesando
las
eternas
verdades,
y
ofreciendo
sus
vidas
en
su
defensa.
Con
este
consejo,
sin
ser
llamados
,
se
fueron
á
la
casa
de
Daciano,
en
lugar
de
ir
á
la
escuela;
y
encontrando
con
sus
ministros,
les
dixeron
libremente,
que
si
buscaban
cris-
tianos
á
quienes
atormentar,
que
allí
estaban
éllos,
que
detestaban
la
vanidad
de
sus
ídolos,
y
creían
en
Jesu-
cristo
,
verdadero
Dios,
por
cuya
fe
darian
gustosa-
mente
sus
vidas,
Quedáronse
pasmados
los
ministros
del
Pretor
viendo
en
dos
niños
tan
tiernos
una
determina-
-
Cion
tan
valerosa.
Dieron
cuenta
de
élla
4
Daciano,
el
cual
se
conmovió
todo;
y
entre
los
efectos
que
en
él
cau-
saron
la
crueldad
y
la
astucia,
dió
el
lugar
principal
á
los
de
esta
última,
precaviendo
con
arte
los
daños
que
pon
resultar
de
un
caso
tan
maravilloso.
De
luego
á
lego
mandó
prenderlos;.pero
no
tuvo
por
conveniente
oirlos
en
juicio,
cónsiderando
que
la
confesion
libre
y
generosa
de
dos
niños
tan
tiernos
,
ia
ser
un
exem-
plo
poderoso
á
confirmar
en
la
fe
á
los
mas
provectos,
y
temiendo
que
si
no
llegaba
4
hacerlos
mudar
de
intento
quedaria
su
maldad
vergonzosamente
postrada
,y
su
au-
toridad
cubierta
de
ignominia.
Contempló
que
coma
ni-
ños
podrian
amedrentarse
con
un
castigo
propio
de
su
edad
;
y
así,
mandó
azotarlos,
con
la
esperanza
de
que
este
tormento
bastaria
para
hacerlos
mudar
de
opinion.
Prisose
en
execucion
la
inicua
sentencia;
pero
al
tiem-
po
que
el
dolor
habia
de
causar
algun
contraste
en
las
tiernas
almas
de
aquellas
inocentes
víctimas,
fue
tan
al
contrario
,
que
aquel
Dios
que
hace
sábias
las
lenguas
de
los
niños,
movió
las
suyas
para
que
se
confortasen
A
1588
AÑO
CRISTIANO.
.
MEDITACION.
Sobre
la
grandeza
de
la
religion
cristiana.
PUNTO
PRIMERO.
Considera
que
la
divina
religion
que
instituyó
Jesucris-
to,
es
tan
noble
en
sus
máximas,
tan
sublime
en
sus
pre-
ceptos,
tan
verdadera
en
sus
promesas,
y
en
sus
efectos
tan
admirable,
que
esto
mismo
acredita
su
grandeza,
y
aun
á
los
ojos
mas
ofuscados
se
presenta
como
superior
á
cuan-
tas
religiones,
Ó
sectas
abrazan
los
hombres
por
tenaci-
dad,
por
malicia,
ó
por
capricho.
No
se
puede
dudar
que
las
máximas
y
Ss
de
esta
re-
ligion
sacrosanta
son.
las
mas
conformes
á
la
razon
natu-
ral,
cuando
ésta
no
se
ha
dexado
corromper
de
los
vicios.
La
razon
natural
dicta,
que
el
mundo
no
se
pudo
hacer
á
sí
mistno,
que
debe
tener
un
principio
sin
princi
pio,
una
cau-
sa
eterna
y
omnipotente
que
le
produxo
de
la
nada;
en
una
palabra,
que
hay
un
Dios
criador.
La
misma
luz
natural
dicta,
que
á
este
Dios
criador
se
le
debe
adorar
y
servir,
-
que
deben
obedecerse
sus
leyes,
que
deben
impetrarse
sus
gracias,
y
que
nuestros
corazones
se
deben
deshacer
en
ac-
ciones
de
gracias,
porque
nos
dió
el
ser
que
tenemos
como
omnipotente,
y
nos
le
conserva
como
bueno
y
misericordio"
so.
La
misma
razon
natural
nos
enseña,
que
una
alma
lí-
bre,
espiritual
é
inmortal,
capaz
de
recibir
eternos
galar-
dones,
ó
eternos
castigos,
no
puede
provenir
sino
de
un
sér
infinitamente
bueno
y
justo,
que
quiso
gratuitamente
distin-
guir
al
hombre
de
esta
manera
respecto
de
las
demas
cria-
turas,
haciéndole
semejante
á
los
mismos
ángeles.
La
raz0l
natural
dicta,
quee
Dios
infinitamente
bueno
debe
ser
amado
sobre
todas
las
cosas,
sin
permitir
que
se
traspaseb
aquellas
leyes
que
prescriben
su
honor
y
su
respeto.
Jiti-
mamente,
dicta
la
razon
natural,
que
el
hombre
debe
ama!
4
sus
semejantes,
procurándoles
todos
los
bienes,
y
excusán-
doles
todos
los
males,
teniendo
por
regla
fixa,
no
hagas
ótro
lo
que
no
quisieras
que
fuese
hecho
contra
ti.
Todas
€>
-tas
verdades
primeras,
que
son
el
cimiento
en
que
'estrib2
la
religion
cristiana,
han
sido
conocidas
de
los
filósofos
gen”
tiles;
de
manera,
que
en
éllas
han
establecido
cuanto
se
en”
pa.
A
A
áq
CIA
A
a
AGOSTO:
DIAIV.
.
.
159
cuentra
en
sus
libros
de
sólido
y
verdadero.
Pero
la
religion
cristiana
ha
ensalzado
estas
mismas
verdades,
y
sacándo-
las
de
su
esfera,
las
ha
dado
el
carácter
de
sobrenaturales,
enseñando
al
cristiano
que
puede
creerlas
por
motivos
su-
periores
á
toda
la
naturaleza,
cuales
son
la
suma
veracidad
de
Dios
y
la
infalibidad
de
su
Iglesia,
que
son
los
pustos
cardinales
de
la
firmeza
y
seguridad
de
nuestra
fe.
Si
se
compara
la
excelencia
de
este
modo
de
pensar
con
los
desaciertos
que
ha
adoptado
el
entendimiento
humano,
es
preciso
confesar,
que
la
excelencia
de
nuestra
religion
se
aventaja
tanto
sobre
las
ótras,
cuanto
dista
la
luz
de
las
tinieblas,
el
bien
del
mal,
y
una
criatura
infeliz,
de
un
Cria-
dor
eterno
é
infinito.
¿Qué
monstruosidades
no
adoptaron
los
gentiles
por
puntos
de
religion?
¿Qué
criatura
por
ín-
fima
y
despreciable
que
fuese
no
les
mereció
el
carácter
de
la
divinidad, tributando
adoraciones
y
sacrificios
á
los
insectos
mas
inmundos
y
á
los
entes
mas
insensibles?
Se
ho-
rroriza
la
imaginacion
cuando
se
la
presentan
los
mons-=
truos
que
adoraron
los
egipciosylos
hombres
y
mugeres
vi-
ciosasque
tuvieron
los
griegos
por
divinidades,
y
la
confu-
Sa
indiscreccion
con
que
los
romanos
abrazaron
los
errores
de
todo
el
mundo.
Aún
se
horroriza
mucho
mas
al
yer
la
baxeza
é
insulsez
de
sus
sacrificios,
y
la
crueldad
con
que
hacian
víctimas
á
los
hombres
de
unas
divinidades
que
eran
-
muy
inferiores
á
éllos.
Si
sejunta
á
estas
consideraciones
la
reflexion
de
la
suma
ceguedad
que han
debido
tener
los
hombres
para
llegar
á
negar
un
Sér
supremo,
y
hacerse
ateistas,
se
ve
mas
claramente,
que
la
religion
cristiana,
so-
bre
todas
sus
preeminencias,
tiene
el
singular
privilegio
de
ilustrar
el
entendimiento,
para
que
no
adopte
los
errores,
sino
antes
bien
conozca
y
abrace
las
verdades.
Así
se
verifi-
Ca
aquella
magnífica
promesa
que
hizo
Dios
á
su
pueblo
Por
el
profeta
Isaías,
diciendo
(cap.
42.):
Guiaré
á
los
que
es:
tán
ciegos
por
un
camino'que
ignoran,
y
haré
que
dirijan
sus
Pasos
por
unos
senderos
que
jamás
conocieron:
haré
que
las
tinieblas
se
conviertan
delante
de
éllos
en
luz,
y
los
caminos
torcidos
en
sendas
derechas
y
seguras.
De
esta
felicidad
go-
zan
los
que
profesan
la
religion
cristiana,
y
esta
misma
fe-
d
es
la
que
acredita
su
grandeza.
-
NE
EAS
BOLAS
29
Ii
MN
2%
;
pi
:
Y
CUE
CIO
mps]
he?
Y
nas
;
í
E
AA
»
e
id
o
'
1
4
141
160
AÑO
CRISTIANO.
PUNTO
SEGUNDO.
Coi
que
la
religion
cristiana
no
solamente
¡ilustra
el
entendimiento
para
conocer
las
primeras
verdades,
sino
que
ademas
dirige
la
voluntad,
prescribiéndola
reglas
y
le-
yes
santísimas
con
que
conformar
sus
operaciones,
y
la
in-
flama
para
que
deteste
el
vicio
y
abrace
la
virtud.
-
Todos
los
preceptos
de
las
demas
religiones
son
precep-
tos
de
carne
y
sangre;
leyes
terrenas,
que
no
tienen
otro
0b-
jeto
que
la:¿dquisicion
de
bienes
temporales,
y
por
legítima
consecuencia
la
deprabacion
de
las
costumbres.
Así
se
ve,
que
todos
sus
héroes
son
los
héroes
del
vicio;
y
si
tal
vez
acertaron
con
alguna
virtud
moral,
como
les
faltaba
la
luz
verdadera,
ó
la
dirigieron
á
fines
pecaminosos,
ó
la
man=
charon
con
la
vanidad
y
con
el
amor
de
sí
mismos.
Unas
veces;
se
les
¡ve
robando
los
estados,
ótras
tiranizando
á
sus
próximos;
Ótras
convirtiendo
en
daño
de
sus
semejantes
los
dones
de
la
naturaleza;y
Ótras
en
fin,
sacrificando
á
la
vanidad
de
parecer
sábios,
políticos
y
elocuentes
la
feli-
cidad
de
reynos
enteros.
De
máximas
tan
deprabadas
nins
gun
otro
efecto
se
podia
producir,
que
la
subversion
de
los
-
estados,
la
infelicidad
de
los
pueblos,
y
una
comun
desven-
tura
aun
ea
aquellos
mismos
que
procuraban
su
dicha
á
costa
del
daño
ageno.
¿Pero
qué
felicidad
no
tendria
el
mundo
,
si
todos
observasen
exáctamente
los
precep--
tos
del
evangelio?
Mírense
atentamente
todas
sus
má-
ximas
,
y
se
hallará
que
todas
conspiran
á
la
felicidad
de
los
hombres.
Los'
soberanos
son
enseñados
4
mirar
á
gloria
ndo
pasa
como
una
sombra,
y
que
asÍ
como
er
1
iguales
los
monarcas
al
hom-
bre
mas
e,
dela
misma
manera
ven-
drá
un
dia.
muerte
vuelva
á
renovar
esta
igual-
cia,
ni
el
tributo
á
aqusllos
á
quienes
con
la
mayor
su”
eció
úno
y
ótro
el
Hijó
de
Dios
«AGOSTO.
DIA
1X.
1Ó1
hecho
hombre.
Además
de
esto
¡qué
fidelidad,
qué
paz
y
mútua
correspondencia
no
se
encontrafía
én
los
matrimo-
nios!
¡qué
honestidad
,
amor
y
sencillez
no
se
verla
en
1
mugeres!
¡qué
juicio,
probidad
y
entereza
no:
se
adverti=
ría
en
los
hombres!
¡qué
humildad
,
docilidad
Y
sumision
en
los
hijos
de
familia!
¡qué
fidelidad,
solicitud
y
esmero
-
en
los
criados!
y
en
una
palabra,
¡qué
union
,
qué
armo-=
nía,
qué
caridad
en
todos
los
individuos
del
pueblo
cris=
tiano!
Lejos
de
parecer
el
mundo
un
confuso
caos,
ani-
mado
del
desórden,
sería
una
mansion
de
felicidad
,
en
donde
todos
los
hombres
vivirian
contentos
con
su
suerte,
y
no
menos
gozosos
de
la
de
sus
hermanos.
Sus
virtudes
se
numerarian
por
sus
acciones,
y
el
nombre
de
vicio
se-
ría
una
voz.
desconocida
en
sus
causas
y
sus
efectos.
|
-
Esta
pintura,
que
parece
algo
lisonjera,
es
un
re-
trato
verdadero
de
los
influxos
de
las
máximas
cristianas
de
las
acciones
de
los
hombres:
es
una
consecuencia
ne-
cesaria
de
las
reglas
divinas
que
estableció
Jesucristo,
y
es
una
prueba
convincente
de
la
sublimidad
y
grandeza
e
una
religion
que
modera
las
pasiones
humanas
,
hace
amable
la
virtud,
y
llena
la
voluntad
de
un
fuego
activo
para
practicarla.
Si
4
esto
se
llega
aquella
fuerza
sobre-
Natural
que
da
la
gracia
para
acometer
empresas
maravi-.
ze
llosas
,
cuales
fueron
las
de
todos
los
mártires,
y
singu--
e
larmente
entre
todas
la
de
san
Justo
y
Pástor,
resulta,
que
la
religion
cristiana
es
,
no
solamente
grande
en
sus
pre-
Ceptos,
sublíme
en
sus
verdades,
y
magnífica
en
sus
pro-
Mesas
,
sino
sobrenatural
y
divina
en
sus
obras.
'
JACULATORIAS.
Quam
magnificata
sunt
opera
tua,
Domine!
Nimis
profun=
de
facte
sunt
cogitationes
tuee!
Salm.
91.
*
¡Qué
grandes
son
,
Dios
mio,
todas
tus
obras!
¡Y
qué
Escondidos
todos
tus
pensamientos!
A
od
4
Domino
factum
est
istud
,
et
est
mirabile
in
oculis
nos-
bed
Salm.
117.
a
,
a
«Preciso
confesar
que
toda
nuestra
religion
es
una
obra
€
nuestro
Dios,
y
que
de
cualquier
aspecto
que
se
la
Mire
,
es
maravillosa
á
nuestros
ojos.
162
¿AÑO
CRISTIANO.
N
e
1
.
Y
14
$
d
O
a
Roi
AB
ROPOSITOS.:
"
¡DL
RLIOV.
9
QU
aaa
RO
¿De
oi
115
¡a
criaturas
de
que:
consta
este
mundo
.aspecta-
ble,¡nos-están
provocando
á4
reconocet
la
grandeza
y
om-
-
nipotencia
de
nuestro
Dios.
Todas
éllas
parecen
otras
tan-
tas
lenguas
que
nos
hablan
de
sui
bondad
,
de
su
miseri-
cordia»
de
su
beneficencia
y
de
xodos
sus
atributos.
Los
cielos
¿«decia:el
real
Profeta,
predican
la
gloria
de
Dios,
y
el
firmamen
o.
mismo
nos
está
anunciando
las
obras
de
-sus:manos.
Todo
este
conjunto
de
obras
maravillosas
está
excitando:al
hombre
para
que
tribute
4
su
Hacedor
ala-
banzas
contínuas,
Pero
siendo
la
religion
obra
mucho
mas
maravillosa
que
la
creacion
del
mundo,
y.
mas
provecho-
sa
para
nosotros
que
todas
las
producciones
de
la
naturale-
za,
se-hace
preciso
concluir
y
que
por
este
inestimable
be-
neficio
debemos
emplearnos
en
contímias
acciones
de
gra-
«cias
á
nuestro
Dios.
Debemos
darle
gracias
por
habernos
manifestado
tan
claramente
las
verdades
en
las
sagradas
|
haberempleado
su
Hijo
unigénito
á
Tom-
igua
servidumbre
;
por
haber
¿
inmaculada
y
sublí-
firmado
con
tantos:
milagros
de
sú
por
habernos
dado
tantos
derra:
x
pa.
.a
o
par
-
o
4y
la
á
ES
»
gracias
porque
b:
ha
do
.de
la
enfermedad
á
un
hijo
protervo,
que
será
un
manantial
de
penas
para
sus
padres»
uta
afrerita
para
el
c
e
da
cias
por
la
conservacion
de
l
vida,
por
la
restauracion
de
la
P2
cienda
,
por
la
obtencion
de
puestos
y
dignidades.en
qué
¿
AGOSTO.
DIA
X.
163
peligra
la
salvacion
del
alma.
Nuestros
ojos
terrenos
ape-
nas
saben
levantarse
del
lodo
y
de
la
inmundicia
que
les
rodea.
Solemos
estimar
por
verdaderos
bienes
lo
que
atendida
la
corrupcion
de
nuestras
pasiones,
es
Ocasión
de
nuestra
desventura.
Levanta
,
pues,
ó
cristiano,
las
atencionesde
tu
alma,
y
fíxalas
en
tu
Dios.
Adora
Con
sumision
sus
obras
maravillosas
,
principalmente
aquéllas
que
están
ordenadas
á
la
santificacion
de
tu
espíritu
;
y
entre
las
ocupaciones
de
tu
vida
,
sea
desde
hoy
mas
una
de
las
principales,
el
ser
4
Dios
agradecido
por
haberte
hecho
profesor
de
la
religion
cristiana...
Dgo
O
o
S;
Espai
se
gloría
de
haber
dado
cuna
al
ilustre
már-
tir
san
Lorenzo;
si
ha
|
há
Huesca,
ciudad
de
España
,
en
el
reyno
de
Aragon.
Su
Padre
se
llamó
Orencio
ne
Paciencia
;
ambos
Celebra
solemnemente
su
fiesta
el
primer
dia
de
mayo,
|
Mi
ieinariade
singular
veneracion.
Padres
de
De
ndió
4
élla
2
n1icC
¡y
y
-
j
jente
amor
á
la
pure-
SE
n
noble,
intré-
2
164
AÑO
CRISTIANO.
pido
y
generoso;
pero
sobre,
todo
se
hacía
universalmente
distinguir
aquel
tierno
y
aquel
encendido
amor
4
Jesucris-
to,
que
ninguna
cosa
fue
capaz
de
entibiar
,
n1
de
dismi-
nuir.
Animado
del
zelo
de
la
religion
,
resolvió
desde
sus
mas
tiernos
años
emprender
el
viage
4
Roma,
considerán-
dola
como
el
verdadero
centro
de
élla.
Tardaron
poco
en
descubrir
el
mérito
y
la
elevada
virtud
de
aquel
extran-
gero
jóven
los
fieles
de
la
capital
del
mundo.
Pero
el
que
mas
los
sondeó
y
los
admiró
,
fue
el
pontífice
san
Sixto,
que:acababa
de
ser
sublimado
á
la
silla
de
san
Pedro;
y
“encantado
tanto
como
asombrado
de
la
inocencia
y
de
los
raros
talentos
que
reconoció
en
nuestro
cristiano
héroe,
le
confirió
los
órdenes
sagrados,
y
con
éllos
la
dignidad
de
arcediano
,
como
lo
afirma
san
Agustin
y
san
Pedro
Cri-
sólogo
;
empleo
que-le
constituia
el
primero
de
los
diáco-
nos
de
la
Iglesia
romana.
Lejos
de
engreirle
la
nueva
ele-
vada
dignidad
,
solo
sirvió
para
hacerle
mas
fervoroso,
mas
zeloso
y
mas
humilde.
Éra
ministerio
propio
del
ar-
cediano
el
dar
la
comunion
al
pueblo
cuando
el
papa
ce-
lebraba
el
divino
sacrificio
;
y
tambien
estaba
á
su
cargO
la
custodia
del
tesoro
de
la
Iglesia
;
es
decir
,
de
los
vasos
sagrados
,
de
las
vestiduras
sacerdotales
y
de
los
caudales
destinados.
dl
sustento
delos
ministros
y
al
socorro
de
los
pobres.
Lo:primero
pedia
una
santidad
sobresaliente
en
el
aninistro
5
y
lo
segundo
una
ae
una
vigilancia
su-
perior,
y
un
desinteres
á
toda
prueba
en
el
tesoro.
¿No
bien
habia
comenzado
nuestro
Santo
á
exercital
con
aplauso
universal
las
funciones
de
uno
y
otro
ministe-
rio,
cuando
se
levantó
contra
la
Iglesia
el
fuego
de
la
per”
secucion
mas
horrible
;
siendo:su
empeño
nada
menos
qué
borra
del
niundo
hasta
la
memoria
del
nombre
cristian»
ea
en
la
Some
delos
fieles...
|
-.'
Elemperador
Valeriano,
que
en
el
concepto
de
los
ge
tiles.estaba
reputado
por.
un
Príncipe
humano,
apacible
y
benigno,
logró
igual'reputacion
en
el
delos
cristianos
4
los
principios
de
su
imperio.
Ninguno
desus
predeceso”
1es
los
habia
tratado
con
tanta
benignidad
;
en
público
Y
en
particular
les
mostraba
siempre
el
mayor
agrado;
por
lo
que
dentro
de
su
misma
imperial
casa
se
contaba
tanto
número
de
siervos
de
Dios,
que
mas
parecia
iglesia
QUÉ
palacio,
Pero
habiendo
sido
tan
extraordinaria
la
boudad
de
+
AGOSTO.
DIA
X.
165
con
que
entonces
los
trató
,
no
fue
menos
violenta
la
per-
secucion
con
que
los
afligió
en
lo
sucesivo.
Nació
esta
mudanza
de
Macriano,
que
desde
el
mas
baxo
abatido
na-=
cimiento,
ascendió
á
los
primeros
empleos
del
imperio,
ha-
ciendo
escala
para
éllos
de
los
mas
enormes
delitos;
y
aspi-
pia
su
ambicion
á
la
misma
dignidad
imperial,
hizo
pac-
to
con
el
demonio
,
que
le
prometió
el
imperio
,
como
ex-
terminase
del
mundo
toda
la
nacion
de
los
cristianos.
Apo-
derado
enteramente
Macríano
de
la
gracia
y
del
concepto
del
Emperador,
le
persuadió
á
que
mudase
de
conducta
con
éllos;
y
á
sugestion
suya-en
el
año
de
258
publicó
el
Príncipe
aquel
cruel
edicto,
en
que
sin
remision
ni
dilacion
condenaba
á
muerte
á
todos
los
obispos,
presbíteros
y
diáconos,
no
dexándoles
la
opcion.que
permitia
á
los-de-
-
as
cristianos
de
rescatar
la
vida
á
costa
de
su
fe.
|
-Dióse
principio
á
la
execucion
por
las
cabezas
;
y
|
echando
mano
del
papa
san
Sixto
,
fue
conducido,
cargado
de
hierro
y
de
cadenas
á
la
cárcel
Mamertina.
Apenas”
legó
á
los
oidos
de
Lorenzo
la
prision
del
santo
Papa,
cuando
corrió
exhalado
4
la
cárcel,
resuelto
á
no
se-
Ex
cho
ti
-
ansiosamente
por
la
corona
del
martirio.
No
tardó
mu-
hijo
o
es
razon
que
la
oveja
AE
AMES
A
166
AÑO
CRISTIANO.
fiaron
d
tu
cuidado,
y
prevente
para
recibir
la
corona
del
martirio.
Estas
últimas
palabras
llenaron
de
gozo
y
de
consuelo
el
corazon
de
nuestro
Santo
,
que
ardía
en
vi:
vas
ansias
de
derramar
su
sangre
por
amor
de
Jesucristo.
No
se
detuvo
ni
un
solo
momento;
partió
al
punto;
en-
tregó
á
los
fieles
los
ornamentos
y
vasos
sagrados;
reco-
gió
todo
el
dinero
que
estaba
destinado
para
el
socorro
de
los
pobres;
encamínase
á
aquellos
parages
de
Roma
donde
estaban
ocultos
los
cristianos;
recorre
todas
las
cuevas
y
lugares
subterráneos
,
para
repartir
en
éllos
las
limosnas.
Y
sabiendo
que
muchos
presbíteros
y
muchos
fieles
se
habian
refugiado
á
la
casa
de
una
santa
viuda,
llamada
Ciriaca
,
en
el
monte
Celio,
pasó
á
élla
entrada
ya
la
noche,
lavó
los
pies
á
los
ministros
del
altar,
y
dis-
tribuyó
entre
los
pobres
la
cantidad
de
dinero.
Desde
allí
se
transfirió
á
la
casa
de
un
fervoroso
cristiano,
por
nom-
bre
Narciso
,
donde
estaban
recogidos
muchos
pobres;
so-
corriólos,
y
restituyó
la
vista
4
Crescenciano
,
que
mu-
chos
años
antes
la
habia
perdido.
Dirigióse
despues
4
la.
cueva
de
Nepociano,
donde
estaban
escondidos
sesenta
y
“tres
cristianos
;
hizo
lo
mismo
con
éllos
que
con
los
ótros;
socorrió
sus
necesidades;
y
habiéndolos
exhortado
á
la
paciencia
y
á
la
constancia
en
la
fe,
acabó
de
repartir
entre
los
pobres
todo
el
dinero
que
tenia.
Pasó
toda
la
noche
en
estos
exercicios
de
caridad
,
Y
al
dia
siguiente
se
fue
á
la
puerta
de
la
cárcel,
para
logra!
el
consuelo
de
ver
por
la
última
vez
al
santo
Papa,
que
estaba
sentenciado
á
ser
degollado
en
aquel
mismo
dia»
Fue
sacado
el
santo
viejo
para
el
suplicio,
y
cuando
le
llevaban'á
él,
se
arrojó
á
sus
pies
Lorenzo,
y
deshacién-
dose
en
lágrimas,
le
dixo,
que
ya
quedaban
en
buenas
os
tesoros
dela
Iglesia
que
le
habia
encomendado,
y
que
en
esa
suposición
nada
le
restaba
que
hacer
sinO
servirle
de
ministro
en
el
sacrificio
de
su
vida,
que
iba
ofrecer
al
Señor.
Procuró
san
Sixto
consolarle,
pronosti-
cándole
que
en
menos
de
tres
dias
tendria
parte
en
la
mis-
ma
corona,
y
le
añadió
:
Atendiendo
Dios
á
la
flaquezO
de
mi
edad,
solo
me
expone
dá
tormentos
ligeros;
pero
ú
1h
hijo
mio,
te
reserva
una
señalada
victoria,
que
hará
céle”
bre
en
el
mundo
tu
martirio.
|
Y
fue
así,
que
como
los
soldados
oyesen
hablar
de
AGOSTO.
DIA
X,
,
167
tesoros
á
Lorenzo
,
dieron
cuenta
al
Emperador,
figurán-
dole
que
aquel
jóven
diácono
era
dueño
de
inmensas
y
preciosísimas
riquezas.
No
fue
menester
mas
para
que
Va-
leriano
mandase
echar
mano
de
él,
estimulado
de
la
co-
dicia
de
los
imaginados
tesoros
,
no
menos
que
de
su
in-
saciable
sed
de
sangre
de
cristianos.
Correspondió
el
go-
zo
de
nuestro
Santo
al
ardor
de
sus
deseos.
Presentóse
de-
lante
del
Príncipe,
á
la
verdad
con
modestia
y
con
res-
peto;
pero
al
mismo
tiempo
con
cierto
despejo
y
con
Cierta
intrepidez
poco
acostumbrada.
Luego
fue
exáminado
*.
sobre
su
profesion,
y
respondió
con
desembarazo
,
que
era
Cristiano,
y
diácono
de
la
Iglesia
romana.
Volviósele
á
preguntar
,
dónde
tenia
los
tesoros
que
se
le
habian
con-
fiado;
á
que
prontamente
satisfizo,
diciendo,
que
como
se
le
diese
tiempo,
los
recogeria
y
los
pondria
todos
á
la.
vista.
Concediósele
un
dia
de
término;
y
convocando
to-
dos
los
pobres
que
pudo
juntar,
se
puso
á
la
frente
de
aquella
andrajosa
muchedumbre,
compareció
con
élla
an-
te
el
tribunal
del
Emperador,
y
le
dixo
con
el
mayor
Tespeto
,
que
obedeciendo,
como
debía,
sus
imperiales
órdenes,
presentaba
á
su
Magestad
imperial
las
principa-
les
riquezas
de
los
cristianos,
y
los
verdaderos
deposita-
rios
de
los
tesoros
de
la
Ielesia.
No
esperaba
el
Príncipe
esta
arenga;
y
reputándola
por
insulto
de
la
Magestad,
resolvió
escarmentar
el
de:
E
arrojo
de
Lorenzo
con
los
mayores
suplicios
que
púdiese
inventar
el
furor.
Dió
principio
mandando
que
le
despedazasen
Á
azotes
como
el
mas
vil
de
todos
los
esclavos.
Mandó
despues
que
tra-
xesen
á
su
presencia
todos
Jos
instrumentos
que
servian
Para
atormentar
4
los
mártires
,
y
haciendo
á
nuestro
Santo
que
los
reconociese
,
le
dixo:
Una
de
dos
,
Y
resuél-
Vete
á
sacrificar
inmediatamente
á
nuestros
dioses
,
0
dis-
Ponte
para
padecer
tú
solo
mucho
mas
de
lo
que
han
pade-
cido
hasta
aquí
todos
juntos
cuantos
profesaron
tu
infame
secta.
Vuestros
dioses,
Señor,
respondió
Lorenzo,
ni
Siquiera
merecen
aquellos
vanos
honores
que
se
tributan
ú
los
hombres;
5
y
vos
quereis
que
yo
los
rinda
adoracion?
Ha-
Cen
poca
Prerza
esos
instrumentos
de
la
crueldad
á
quien
no
teme
los
tormentos;
y
espero
en
la
gracia
de
mi
Salva-
dor
Fesucristo,
que
la
misma
intrepidez
con
que
los
to-
eraré,
será
la
mejor
prueba
de
lo
que
puede
aquel
único
LA
.
168
»
AÑO
CRISTIANO.
y
verdadero
Dios,
á
quien
adoro.
Quedó
cortado
el
Em-
.perador
al
oir
esta
animosa
respuesta
,
y
perdió
toda
es-
tuyesen
á
la
cárcel,
encargando
su
custodia
á
Hipólito,
uno
de
los
principales
oficiales
de
su
guardia
;
en
cuyo
ánimo
habian
hecho
ya
mucha
impresion
las
palabras
y
la
modestia
de
Lorenzo,
y
acabaron
de
convertirle
los
mi-
lagros
que
obró
en
la
misma
prision;
pues
no
bien
se
ta
maravilla;
pidió
el
bautismo;
y
no
fue
esta
la
única
conquista
de
Lorenzo
durante
su
valeroso
combate,
Luego
que
amaneció
el
dia
siguiente
,
recibió
el
pre-
fecto
de
la
ciudad
una
órden
del
Emperador
,
en
que
se
nal,
y
que
no
perdonase
4
medio
alguno
para
obli-
le
á
ofrecer
sacrificio
á
Júpiter,
pero
que
si
no
se
rin-
Po
pablo
emplettonse
Jl
para
pervertirle,
pero
sin
otro
fruto
que
proporcionarle
ocasion
para
dar
mayores
pruebas
de
su
fe
y
de
su
cons”:
tancia.
Entonces
solo
se
pensó
ya
en
inventar
nuevos
tol-
'mentos,
y
en
añadir
inhumanos
primores
á
la
ordinaria
“+crueldad
de
los
suplicios.
Tendiéronle
en
el
potro,
y
des-
pues
de
haberle
dislocado
los
huesos,
le
despedazaron
las
UA
Con
escOfRIOnES
Eran
nos
ramales,
que
remata”
n
en
bolas
de
plomo
,
cubiertas
de
unas
mallas
de
hit”
Tro
,
y
armadas
éstas
de
puntas
aceradas
y
encorvadas
€
figura
de
agudos
garfios..
Pensó
el
Santo
espirar
en
este
cruel
tormento;
pero
oyó
una
voz
del
cielo,
que
decia
le
reservaba
Dios
para:mas
gloriosa
victoria
,
conseguida
“fuerza
de
nuevos
y
mas
dificultosos
combates"Asegúrase
“que
esta
milagrosa
voz
fue
oida
de
todos
los
circunstantes»
y
que
el
prefecto
de
Roma;
para
desvanecer
la
impresio2
que
podía
hacer
en
éllos,
exclamó
:
Mirad,
romanos»
ug
Ao,
ó
A
E
AGOSTO.
DIA
X.
160
e
»
<mo
los
demonios
vienen
en
socorro
de
este
mago,
que
no
te-
me
á
los
dioses
del
cielo,
ni:4
los
príncipes
de
la
tierra,
pero
verémos
si
sus
encantos
son
superiores
al
rigor
de
los
tormentos.
Quedó
Lorenzo
maravillosamente'
confortado
y
consolado
con
esta
celestial
voz;
y
entonces
fue
cnan-
do
Román,
soldado
de
la
guardia
del
Emperador,
vió
con
los
ojos
corporales
4
un:
ángel,
en
figura
de
un
bizarro
y
hermosísimo
mancebo
,'
que
enxugaba
con
un
lienzo
el
sudor
del
rostro
y
la
sangre
que
corria
de'las
heridas
del
santo
Mártir;
vision
que
acabó
de
convertirle,
trans-
formándose
en
soldado
de
Jesucristo,
como
se
dixo
en
su
vida.
sta
e
7
Fo
Sobrevivió
nuestra
Santo
á
este
cruel
tormento,
para
ue
el
triunfo
de
la
fe'se
comunicase'
4
otros
muchos.
Oíasele
prorumpir
incesantamente
en
bendiciones
y
en
alabanzas
del
Señor,
siendo
el
asombro
y
la
admira-
«cion
de
los
mismos
paganos
el
gozo
que
brillaba
en
su
semblante.
Mandó
el
prefecto
que
segunda
vez
compare-
“"ciese
en
su
tribunal,
y
segunda
vez
le
exáminó
acerca
de
su
patria,
de
su
religion
y:de
su
tenor
de
vida.
Soy
español
de
nacimiento
y
de:
orísen-,
respondió
el
Santo;
pero
he
pasado
en
Roma
casi
toda
mi
juventud.
Desde
la
-cuna
tuve
la
dicha
de
ser
cristiano,
y
mi
educacion
fue
el
estudio
de
las
divinas
leyes.
Calla,
insolente,
replicó
el
prefecto,
¿llamas
estudio
de
divinas
leyes
el
que
te
ensé-
ña
á
menospreciar
los
dioses
inmortales?
Y
aun
porque
yo
conozco
bien
esta
ley
divina
,
prosiguió
Lorenzo
,
miro
con
tanto
menosprecio
la
vanidad
de
los
ídolos;
porque
la
razon
natural
reprueba
esa
impía
y.
extravagante
multi-
blicidad
de
dioses.
No
se
le
dió
permiso
para
proseguir;
y
arrebatado
el
juez
de
cólera
y
de
saña,
añadió:
Tú
pa-
Sarás
esta
noche
en
un
género
de
tormento
,
que
segura-
mente
te
hará
mudar
de
opinion
y
de
lenguage:
No
lo
creas,
respondió
Lorenzo
,
tus
tormentos
son
todas
mis
delicias;
y
la
terrible
noche
con
que
me
amenazas
,
espero
ha
de
=ser
para
mí
la
mas
clara
y
mas
ale
ES
de
toda
mi
vida.
401
No
pudo
tolerar
el
tirano
aquella
generosa
intrepidez,
y
“mandó
que
con
grandes
piedras
le
moliesen
las
quixadas,
Llenó
el
Señor
4
su
siervo
de
dulcísimos
consuelos
;
y
no-
ticioso
el
Emperador
de
todo
lo
que
pasaba
,
mandó
que
le
tostasen
á
fuego
lento.
170
AÑO
CRISTIANO.
-Extendieron
luego
á
Lorenzo
en
una
especie
de
le-
cho
ú
de
parrillas
de
hierro
encendido
y
roxo,
como
sale
de
la
fragua;
debaxo
de
éllas
tendieron
una
cama
de
rescoldo.,
que
de
cuando
en
cuando
iban
fomentando
con
carbones
,
gobernándolo
con
tal
economía,
que
el
cuerpo
se
fuese
tostando
poco
á
poco,
para
que
fuese
mas
vivo
y
mas
prolongado
el
dolor.
Estaba
Lorenzo
en
aquella
cama
de
fuego
con
tanta
serenidad
,
con
tan-
to
desembarazo,.con
tanta
alegría
y
con
tan
heróica
constancia
,
que
asombrados
muchos
de
los
circunstantes,
se
convirtieron
á
la
fe,
y
entre
éllos
no
pocas
personas
de
distincion,
reconociendo
en
aquel
valor
una
fuerza
muy
superior
á
la
humana.
Y
el
poeta
Prudencio,
que
escri-
bió
en
verso
el
triunfo
de
nuestro
Santo,
testifica
que
los
neófitos,
esto
es
,
los
cristianos
recien
bautizados,
vieron
rodeado
su
semblante
de
un
extraordinario
res-
plandor,.
y
percibieron
un
suavísimo
olor
,
que
exhalaba
su
cuerpo
tostado.
|
.
En
medio
de
tan
cruel
y
bárbaro
suplicio,
era
tan
grande
á
vista
del
cielo
la
tranquilidad
del
santo
Már-
tir,
tanto
el
gozo
que
sentia
su
espíritu
de
padecer
por
amor
de
Jesucristo
,
que
cuando
le
pareció
estar
ya
bien
tostado
de
un
lado,
vuelto
al
prefecto,
le
dixo
son-
riéndose
,
con
cierto
ayre
de
alegría:
De
este
lado
ya
es-
.
toy
en
sazon;
puedes
mandar,
si
te
parece,
que
me
tues-
ten
del
ótro;
y
levantando
despues
los
ojos
al
cielo,
inun-
dada
su
alma
en
consuelos
celestiales
,
entregó
dulcemen-
te
su
espíritu
en
manos
del
Criador,
quedando
tan
ató-
nitos
los
asistentes,
que
no
pudieron
disimular
su
admí-
racion
y
su
pasmo.
Consumó
su
ilustre
martirio
este
gran
Santo
el
día
10
de
agosto
del
año
258.
Cogieron
se-
cretamente
su
cuerpo
Hipólito
y
el
presbítero.
Justino,
y
le
enterraron
en
una
gruta
del
campo
Verano,
cami-
no
de
Tívoli,
en
el
mismo
parage
donde
con
el
tiempo
se
erigió
en
sú
nombre
una
célebre
iglesia,
cuya
funda-
cion
se
atribuye
á
Constantino
el
Grande,
y
su
amplí-
ficacion
al
papa
Pelagio
II,
siendo
una
de
las
siete
pa-
triarcales,
y
una
dadas
siete
principales
estaciones
de
Roma.
Edificóse
despues
ótra
en
honra
del
mismo,
que
consagró
el
papa
san
caso;
,
Hizose
tan
célebre
su
sepulcro,
por
el
gran
número
+
'
AGOSTO.
DIA-X.
171
de
milagros
que
obró
Dios
en
él
para
glorificar
á
san
Lorenzo
,
que
exclama
san
Agustin:
¿
Quién
jamás
pidio
cosa
alguna
delante
de
su
sepulcro
que
no
la
hubiese
con-
seguido?
Y
san
Leon
el
Magno
«es
de
parecer,
que
el
martirio
de
san
Lorenzo
no
fue
menos
glorioso
á
la
Igle-
sia
de
Roma,
que
el
de
san
Esteban
á
la
de
Jerusalen;
añadiendo
,
que
desde
el
oriente
del
sol
hasta
su
0ca-
so
resuena
la
gloria
de
estos
dos
ilustres
Levitas.
A
la
verdad,
tanta
multitud
de
templos
y
de
otros
magní-
ficos
monumentos
en
honor
de
san
Lorenzo
como
se
en-
cuentran
esparcidos
por
todo
el
Universo
,
son
auténticos
testimonios
de
su
elevada
gloria;
y
los
innumerables
fa-
vores
que
dispensa
el
cielo
en
todas
partes
por
su
pode-
rosa
intercesion,
fomentan
la
general
veneración
que
to-
dos
los
fieles
profesan
á
este
gran
Santo.
Consérvanse
en
Roma
,
ademas
de
la
mayor
parte
de
¿su
santo
cuerpo
,
todos
los
instrumeñtos
con
que
fue
mar=
tirizado.
Muéstrase
una
parte
de
las
parrillas
en
que
fue
tostado,
y
una
gran
piedra
de
mármol,
teñida
aún
de
su
preciosa
sangre,
sobre
la
cual
tendieron
al
santo
cuer-
po
despues
que
consumó
su
martirio.
En
otras
iglesias
de
Roma
se
muestra
la
ceniza
y
algunos
de
los
Car-
bones
que
sirvieron
para
tostarle.
Tambien
la
Francia
se
gloría
enriquecida
ton
parte
de
sus
huesos
y
con
algu-
nos
de
los
instrumentos
que
concurrieron
á
su
triunfo,
como
se
ve
en
el
tesoro
de
san
Dionisio
y
en
la
jglesia
de
san
Vicente
de
Mans,
en
que
se
manifiestan
varios
fragmentos
de
las
parrillas.
En
la
iglesia
de
San
Martin
de
Leon
se
expone
á
la
eo
ada
de
su
brazo,
cubierto
aún
de
la
piel
tostada;
en.
0%
uno
de
sus
huesos;
y
en
todas
partes
se
experimentan
los
efec-
tos
de
lo
que
san
Lorenzo
puede
con
Dios
'en
favor
de
los
que
fervorosamente
le
invocan.
Apenas
hay
santo
pa-
dre
que
no
haya
hecho
magníficos
elogiós
de
san
Loren-
Z05
y
4su
martirio,
principalmente,
atribuye
él
poeta
Pr
o
la
entera
cónversion
de
la
ciudad
de
Roma.
NOTA
DEL
TRADUCTOR.
O
TAE
DS
po
e
AA
:
;
q
-
»
El
monumento
mas
magnífico
en
honor
de
san
Lo-
»renzo
que
se
conoce
en
todo
el
orbe
cristiano
,.
es,
+
mas
AÑO
CRISTIANO.
»sin
disputa
,
el
suntuoso
templo
y
monasterio
de
san
»
Lorenzo
el
real
del
Escorial.
Erigióle
todo
el
poder
»y
toda
la
magnanimidad
de
Felipe
II,
en
memoria
y
»en
reconocimiento
de
la
famosa
jornada
de
san
Quin-
»tin,
que
concurrió
en
el
dia
del
santo
Levita,
tan
fu-
*nesta
para
los
franceses,
como
gloriosa
para
los
espa-
+»
¡oles.
¿Por
qué
no
haria
mencion
muestro
autor
de
un
»tan
célebre
monumento
que
tanto
contribuye
á
la
glo-
»ria
accidental
de
nuestro
Santo?
¿sería
olvido?
Bien
pudo
serlo;
pero
si
acaso
fue
prudencia,
la
misma
razon
que
»en
un
autor
frances
acreditó
este
silencio
de
cordura,
»le
culparia
de
ingratitud
en
un
traductor
español,
La
misa
es
en
honor
del
Santo
,
y
la
oracion
la
siguiente.
Da
nobis,
quesumús
,
omnipo=
Concédenos
,
ó
Dios
todopodero=
sens
Deus,
vitiorum
nostrorum
So,
que:
se
apaguen
en
nosotros
fammas
extinguere,
quí
beato
las
llamas
de
nuestros
vicios;
pues
Laurentio
tribuisti
tormentorum
concediste
al
bienaventurado
san
suorum
incendia
superare:
Per
Lorenzo
que
venciese
el
fuego
de
Dominum
nostrum
FJesum
Chris-
sus
tormeritos
:
Por
nuestro
Señor
E
A
Jesucristo.
?
y
La
epístola
es
del
cap.
9:
de
la
segunda
del
apóstol
san
Pablo
e
IL
ca
JO
3
COPAN
ÍOS
e
EA
k
>
Ad
ld
na
3
y.
AA
ENYA
>
Ms
ny
id
persis,
dedit.
ade
o
-
manece
por
los
siglos¡de
los
siglos-
S2cu-
ritia
ejus
mánet
in
seculum
Secu-
“Y
aquel
que
subministra
la
semi
li.
Qui
autem
adminisifat,
semen
“al
que
siembra,
tambien
dará
pan
AGOSTO.
DIA
X.
173
seminanti
,
et
panem
ad
mandu-=
para
comer,
y
multiplicará
vues-
candum
prestabit,
et
multiplica-
tra
sementera,
y
aumentará
mas
y
bit
semen
vestrum,
et
augebit
in-
mas
los
frutos
dé
vuestra
justi-
crementa
frugum
justitiz
vestre.
Cia,
*
>
NOTA.
»
Sabiendo
san
Pablo
que
4
algunos
fieles
de
Corinto
»
les
costaba
trabajo
hacer
limosna
,
les
da
en
esta
epísto-
»»la
saludables
instrucciones
sobre
el
mérito
de
esta
vir-
»
tud
,
enseñándoles
el
modo
de
practicarla,
la
liberalidad
»
con
que
se
debe
hacer,
y
acordándonos
que
la
limosna
»se
hace
al
mismo
Jesucristo.
is
REPLEXIO
NES...
*
Derio
,
distribuyó
á
los
pobres
,
y
Su
justicia
perma-
nece
por
los
siglos
de
los
siglos.
Este
es
el
título
mas
bien
fundado,
el
menos
disputable
del
verdadero
mérito,
y
aun
se
puede
añadir
,
de
la
verdadera
grandeza.
Aquel
gran
Dios,
soberano
dueño
de
todos
los
bienes
del
mundo
,
los
distribuye
con
la
mayor
sabiduría.
No
sin
altísima
pro-
videncia,
y
no
sin
elevados
fines,
dignos
de
su
infinita
bondad
,
dispone
ono
nazcan
cercados
de
abundan-
cia
y
Ótros
rodeados
de
miseria.
Ni
es
,
ni
nunca
fue
efec-
to
del
acaso
la
diferencia
de
las
condiciones;
4
su
provi-
dencia
nada
se
le
esconde
,
Y
nada.
hace
sin
fin
y
sin
de-
signio.
No
creas
que
se
olvidó
Dios
de
los
pobres
cuando
no
los
hizo'ricos
;
cuidado
tuvo
de
proveer
sus
necesida-
des.
Ese
rico
no
tenia
mas
derecho
á
los
bienes
que
posee,
!
es
que
el
pobre
que
carece
de
éllos.
Hizo
Dios
con
los
hom-
bres
en
órden
áglos
bienes
de
fortuna
,
lo
mismo
que
hace
con
la
tierra
en
órden
á
la
influencia
de
los
astros.
A
los
paises
frios
proveyólos
de
bosques
y
de
leña
,
á
las
tierras
de
abundancia
de
lluvias.
Si
bay
ricos
en
duras
y
secas,
el
mundo,
es
precisamente
porque
en
él
habia
de
haber
-
pobres.
¿Para
qué
piensas
que
Dios
te
bizo
rico?
¿para
que
tuvieses
con
que
cebar
tus
pasio
nes
,
tus
diversiones
y
tus
gustos
,
mientras
tanto
Ótros,
Á
quí
174
AÑO
CRISTIANO.
de
los
pobres.
Sin
esto
,
me
atrevo
á
decir,
que
el
supre-
mo
árbitro
y
gobernador
de
todas
las
condiciones
del
.
mundo
,
jamás
te
hubiera
hecho
dueño
de
los
bienes
que
posees.
¿Qué
pretendió
,
pues,
y
qué
pretende
con
esto?
Que
vosotros,
ricos
,
seais
los
substitutos
,los
ministros
y
los
cooperadores
de
su
providencia
respecto
de
los
po-
bres.
Púdo
Dios
proveer
inmediatamente
por
sí
mismo
á
sus
necesidades;
pero
quiso
encargaros
á
vosotros
ese
cui-
dado
;.con
esta
precisa
condicion
os
concedió
los
bienes
que
gozais
;
sois
como
arrendatarios
de
sus
bienes:
os
de-
xa
libre
la
administracion
,
el
dominio
y
el
usufructo,
pe-
ro
con
la
carga
de
asistir
4
los
necesitados;
y
así
sola-
mente
los
poseeis
á
título
oneroso.
De
lo
dicho
se
infiere,
que
la
limosna
no
es
una
caridad
pura
y
gratuita
,
puesto
que
al
pobre
se
le
da
aquello
mismo
que
se
ha
recibido
por
él,
con
estrecha
obligacion
de
emplearlo
en
provecho
suyo;
título
de
justicia,
contra
el
cual
peca
el
rico
que
no
tiene
caridad
con
el
pobre.
¡Pues
cuánta
será
la
obliga-
cion
de
aquéllos
cuyas
riquezas
solo
se
componen
de
las
limosnas
de
los
fieles!
¡de
aquéllos
,
que
precisamen-
te
los
hacen
mas
ricos
para
que
socorran
á
mas
nece-
sitados,
y
que
no
dexarán
de
ser
ricos
despues
de
ha-
ber
repartido
grandes
riquezas
entre
los
pobres!
¿Cuánto
bien
harian
diez
ú
doce
mil
libras
distribuidas
cada
año
.
entre
los
menesterosos
por
algunos
eclesiásticos
que
tie-
-
nen
treinta
Ó
cuarenta
mil
de
renta?.
¿cuántos
se
libra-
rian
de
una
desesperacion?
¿cuántas
doncellas
pobres
de
mil
pelígros?
¿cuántas
familias
sitiadas
de
hambre
se-
rian
socorridas
y
sacadás
de
entre
los
brazos
de
la
mi-
seria?
No
pocos
podrian
repartir
mucho
mas,
sin
que-
dar
por
eso
pobres.
A
la
verdad,
se
susjentarian
menos
holgazanes;
no
se
gastaría
tanto
tren,
Sería
menos
es-
la
la.
a
37
Nan
por
eso
menos
respeta-
Y
;
,
y
ye
,
-
y?
eh
PR
NE
5
E
E
15.
El
evangelio
es
del
cap.
xa
de
san
Juan.
Lo
¡llo
sempóre
dixis
jesus
dis-
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
á
sus
cipulis
suis:
Amen,
amen
dico
discípulos:
De
yerdad,
de
yerdad
vobis,
nisi
granam
Poma
ca-
os
digo
que
si
el
grano
de
trig0
dens
in
terram
mortuam.
fueris,
que
cae
en
la:
tierra
no
mueres
AGOSTO.
DIA
X.
175
ipsum
solum
maner.Si
autem
mor-
queda
infecundo;
pero
si
muere,
tuum
fuerit,
multum
frucrum
af-
fructifica
con
abundancia.
Quien
fert.
Qui
amat
animam
suam,
per=
ama
su
vida,
la
perderá:
y
el
que
des
eam:
et
qui
odit
amimam
suam..
aborrece
su
vida
en
este
mundo,
in
hoc
mundo,
in
vitam
«ternam
la
custodia
para
la
vida
eterna.
Si
custodit
cam,
Si
quis
mihi
minis-
alguno
me
sirve
,
sígame:
y
en
trat/,
me
sequatur
ser
ubi
sum
donde
esté
yo,
allí
ha
de
estar
mi
ego,
illic
et
minister
meus
erit.
siervo.
Y
aquel
que
me
sirva
á
mí,
Si
quis
mihi
ministraverit,
hono-
será
Agoda
por
qe
rificavit
cum
dd
meus,
MEDITACIÓN...
De
la
felicidad
de
los
buenos
aun
en
medio.
3
de
de
sus
adversidades.
|
C..
PU
NTO'
PRIMERO.
AS
po
ES
ques
en
tanto
el
hombre
es
adn
cuanto
vive
contento.
De
nada
sirve
ser
grande,
ser
poderoso,
ser
rico;
de
nada
vivir
como
nadando
en
diversiones,
mien-
tras
el
corazon
está
anegado
en
Cer
DE
Todo
lo
que
está
fuera
del
eos
9
a
in
distraerle
y
divertirle;
per
20
podrá
Henares
ahii
consi
as
de
eslbi
ascos
aun
los
mayores
trabajos
nacen
hasta
en
el
trono
mismo,
na
lo
mas
interior.
de
|
Ade
gníficos
palacio:
Ade
alegría
es,
decir.
o
asi
,
ecmo
l
legítima
6
de
r
od:
almas
santas;
Ábrese
camino
po
entre
las
mas
densas
nieblas;
y
sabe
reynar
hasta
en
renzo.
Y
4
la
verdad,
si
lay
penas
invisibles,
ha
de
haber
tambien
gustos
y
consuelo
coi
Hayios
sin
duda,
El
hombre
Justo
está
anos
sra
la
ibi
fe
le:
sostiene,
1:
-consuel;
ma.
Sostiéncio
lay
f
El
co
e
consi
rando
en
una
cruz,
Ella
de
pe
red
enseña-que
1
no.
E
e
ser
lo
pl
176
AÑO
CRISTIANO.
destinado,
sino
es
semejante
4
Cristo
crucificado.
Si
el
hombre
no
se
siente
con
bastante
valor
para
aspirar
á
es-
ta
semejanza
,
en
las
adversidades
y
por
las
adversidades
reconoce
que
el
mismo
Dios
le
ayuda
á
formar
en
sí
esta
imágen
del
Crucificado
Ed
medio
de
las
aflicciones.
¿Dón-
de
hay
consuelo
mayor
?
Sostiénele
la
fe
con
la
conside-
racion
de
un
Dios
justo.
Sabe
que
es
preciso
satisfacer
4
su
justicia;
y
tiene
á
gran
dicha
que
se
le
“ofrezca
oca-
sion
de
rescatar
con
penas
cortas
y
breves
las
excesivas
en
rigor
y
en
duracion
que
merecian
sus
culpas,
C
b
PUNTO
SEGUNDO.
onsidera
Dios
posee
el
secreto
de
endulzar
las
adversidades
,
y
de
hacer
se
experimente
un
exquisito
consuelo
en
las
mas
AGOSTO.
DIA
XI.
183
dad.
El
tierno
amor
que
profesó
desde
la
cuna
á
la
Rey-
na
de
las
vírgenes,
la
infundió
un
amor
constante
4
la
castidad;
y
apenas
pudo
conocer
lo
que
valia
esta
admi-
rable
virtud,
cuando
hizo
voto
de
no
admitir
otro
esposo
-
ue
Jesucristo,
dedicándole
su
virginidad
desde
la
misma
infáncia.
—
-
ESP,
Ni
A
No
ignoraba
el
Emperador
que
sus
sobrinos
Gabino
y
Cayo
eran
cristianos;
ni
tampoco
dudaba
que
Susana,
mas
conocida
por
su
rara
virtud,
que
por
su
extraordi-
-naria
hermosura
,
sería
tambien
de
la
religion
de
su
pa-
dre
y.
de
su
tio;
pero
como
Diocleciano
eu
los
primeros
años
de
su
imperio
parecia
favorable
á
los
cristianos,
los
-dexaba
vivir
en
paz,
y
sa
misma
familia
estaba
lena
de
éllos.
Aprovechándose
nuestra
Santa
de
esta
tranquilidad,
hacia
asombrosos
progresos
en
la
virtud.
Era
sumodes-
tia
la
admiracion
de-todos;
y
por:su
amor
á
la
oracion
y.
á
la
contemplacion
hallaba
en
elretiro
todas
sus
delicias.
Su
exemplo
era
el
que
mas
se
respetaba,
y
su
vida
la
que
se
ponia
por
modelo
á
las
doncellas
cristianas.
“A
una
vir-
tud
tan
singular
necesariamente
habia
de
corresponder
un
glorioso
fin;
y
parecia
como
de
justicia.que
4
lá
victorio-
sa
palma
de
vírgen-se
añadiese
la
triunfante
corona
de
mártir.
E
aetri
PA
e
ais
+
Al
mismo
tiempo
que
Diocleciano
creó:
césar:
4
Ma=
ximino
Galerio,
le
hizo
tambien
yerno
suyo,
dándole-por.
esposa
á
su
única
hija
Valeria.
Muerta
ésta,
quíso
que.
Ma-
Ximino
se
casase
con
Susana,
hija
desu
sobrino
Gabino,
be
mandó
á
un
señor
pariente
suyo,
llamado"
Claudio,
que
hiciese
4
Gabino
desu
parte
esta
proposicion,
Opóla
M5a=
bino
con
el
mayor
agradecimiento,
manifestando
4
Clau-
dio
lo
reconocido
y
lo
obligado;
que
le
dexaba
la
honra
que
se
dignaba
dispensarle
la
bondad
del
Emperador;
pe-
FO
añadió
que
ante
todas
cosas:
$:
indispensable
el
con-
sentimiento
de
su
hija.
Convino
Claudio
en
lo
mismo,
y
suplicó:4
Gabino
que
la
llamasc;
Luego
que
Susana
se
de-
xó
ver,
se
adelantó
aquel
caballero
para
saludarla
corte-
sanamente,
y
para
darla
un
reverente
Ósculo,
segun
lo
llevaba
la
costumbre.
Retiró
Susana
el
rostro
,
diciendo
que
jamás
habia
permitido
4
hombre
alguno
semejante
li-
Cencia:,
y
Mucho
menos
se
la
permitiria
4
un
gentil,
Sor-
prendióse
Claudio,
y
la
dixo
con
respeto:
Señara,
vos
me
M4
j
40.
ANO
CRISTIANO.
haceis
un.
crimen
de
mireligion;
si
vivo
errado
,
añadidme
la
honra
de
hacerme
conocer
mi
error.
Animada
entonces
la
Santa
con
el
espíritu
de
Dios,
le
representó
con
tanta
gracía
prior
tiempo
conotanta
energía
los
absur=
dos
y:
las
impiedades
del
paganismo
,
que
aquel
Señor
se
mostró
extraordinariamente
conmovido,
y
con
las
lágri-
mas
en
los
ojos
la
suplicó
le
dixese
qué
debia
hacer
para.
reparar
los
descaminos
de
su
vida.
Nada
mas
,
respondió
Susana,
que
renunciar
de
todo
tu
corazon
las
supersticiones
gentílicas
y
y'lávar
las
culpas
de
tu:alma
en
las
aguas
del
bautismo;
por
lo
demas
mi
padre
y'mi
tio
te
enseñarán
có
mo
te
debes
disponer:para
recibir
esta
gracia.
-
|
e
Gustosamente
sorprendidos
Gabino
y
Cayo
de
aque-
lla
dichosa
mudanza;
le:
hablaron
con
tanta
eficacia
so-
bre
la
santidad
de
nuestra
religion,
que
despues
de
ba-=
berle
suficientemente
instruido
así
4
él
como
á
su
muger
Prepedigna:
y
4:dos
hijos:suyos
,
tuvieron
el
consuelo
de
administrarles
á
todos
el
santo
bautismo.
Mientras
tanto,
viendo
el
Emperador
que
Claudio
'no
volvia
con
la
res-
puesta
de
sucomision,
y
aun
observando
que
nose
dexa-
ba
ver
en
la
córte,
mandó
á:
Maximino,
hermano
del
mis-
mo
Claudio3:que
se
informase
del
motiyo
de
esta
nove=
dad.
Quedó
Maximino
admirado
cuando
entró
en
el:cuar=
to
de
$u”
hermano,
y:
1eshilló:
postrado
4
los
pies
de
un
crutifixo,
anegado
en
dulces
lágrimas;
pero
creció
su'ad=
miracion
cuando
oyó
de
su
misma
boca
que
era
cristia=
no,
y
que
lloraba
la
ceguedad:y
los
desaciertos
de
su
vi-
das
Atónito
Maximino
4
tan
inopinadacmudanza
,
y
soli-
eitado!inseriormente;
por
los"poderosos
impulsos
de
la
gra-
cia,'se
mostró:
igualmentesansioso!
des
ser
instruidocen:
los
misterios
de
nuestra
fe
y
y
de
recibir
el
bautismo.
Infer-
mado
de
todo
el
santo
papa
Cayo,
le:instruyó
en
los
puá:
tos
esenciales
de
la
rreligion;«y
hallándole
rayy'dispues-
to.
,
lerbautizó
y
le
exhortó
:4
sen'fel:
Prosiguiendo
las
mi"
lagrosas
¡operaciones
de
la:graciál
en
el
corazoi
decaque-
Hosidos
hermános
verdaderamente
convertidos
;
tomarol'
la'
resolucion
de
vender
todos
sus
bienes
y
de
emplear
el
prodiúcto
de
éllos
en:
la
asistencia
de
los
fieles.
Noriciosó
el
Emperador
de
que
losidos
hermanos
léjos
de
desempe-"
ñao8ulicomision:,
:se'habiah
convertido:
á:
lai:fe
y
yi
eran
los
primeros
que
confirmaban
á
Sisana
én
la
santa
:re-
p
;
E
ri
€
An
AGOSTO.
DIA
XI.
185
ficar
á
los
ídolos.
Presentáronla
un
simulacro
de
Júpiter,
y
la
Santa,
levantando
los
ojos'a1
cielo,
suplicó
humíilde-
mente
al
Señor
que
se
dignase
confundir
la
superstición
de
los
paganos.
Al
punto
desapareció
la
estátua,
y
La
se
contraron
en
la
calle
á
doscientos
pasos
de
la
casa.
1
atónito
al
oficial
esta'maravilla,
pero
no le
convirtió
;
y
sia
hablarla
ya
de
inciensos
ni
sacrificios
mandó.
que.
la
.
despedazasen
á
azotes
dentro
de
su
misma
casa;
lo
que:
se
executó
sin
que
la
pudiesen
sacar
ni
la
mas
leve
quejas:
“A
cada
golpe
volvia
dulcemente
los
ejos
hácia
el
cieto,:
Tindiendo
mil
gracias
á
Dios
porque
la
hacia
digna
de*pa=»
decer
alguna
cosa
por
su
plonaiilesespátado
el
Tirano
4
Vista
de
aquella
constancia,
dió
parte
de
todo
al
Empe-
rabor
,
asegurándole
que
Susana
era
inflexible;
y
Diocle-
ciano
mandó
que
dentro
de
su
misma
casa
la
cortasen
la
'Sbeza.-
"BARR.
sed
de
Dicese
que
Serena
,
muger
del
Emperador,
y
'cristia-
LA
186.
AÑO
CRISTIANO.
na
oculta,
fue
secretamente
por
la
noche
al
lugar
de
la
execucion,
donde
embebió
su
mismo
velo
en
la
sangre
de
la
ilustre
Mártir,
conservándole
despues
como
una
pre-
ciosa
reliquia.
Fue
sepultado
el
cuerpo
de
la
Santa
en
una
gruta,
que
se
llamaba
la
cueva
de
los
Mártires,
y
su
ca-
sa
fue
convertida
en
iglesia
por
el
papa-san
Cayo,
quien
celebró
en
élla
el
divino
sacrificio
en
honor
de
la
misma
Santa.
Reedificóse
con
el
tiempo
esta
misma
iglesia,
la
que
hoy
subsiste,
y
estan
en
posesion
de
élla
las
religio-
sas
Bernardinas.
El
martirio
de
santa
Susana
se
cree
suce-
dió
el
año
de
295,
seis
meses
antes
que
el
de
san
Gabi-
no,
y
ocho
anterior
al
de
su
tio
san
Cayo.
e
La
misa
es
en
honor
de
los
Santos
,
y
la
oracion
la
siguiente,
e
AA
¡Sanctoram
martyrum
tuorum
Ti-
burstii
er
Susane
nos,
Domine,
foveant
continuata
presidia:
quia
non
desinis.
propitius
intueri,
quos
talibus
auxiliis
concesseris
res:
Por
nuestro
Señor...
adjuvari;
Per
Dominumas
E
avorézcanos,
Señor,
la
contínua
proteccion
de
tus
santos
mártires
Tiburbio
y
Susana;
pues
nunca
de-
xas
de
mirar
benignamente
á
los
que
concedes
semejantes
protecto-
La
epístola
es
del
cap.
25.
del
Eclesiástico,
.
Beatus
qui
lingua
sua
non
est
*
lapsus
,
et
qui
non
servivit
in-
dignis
se.
Beatus
qui
invenit
amicum,
verum
,
en
qui
enarrat
justitiam
auri
audienti,
Quam
magnus
quí
invenit
sapientiam
et
scientiam!
Sed
non
est
super
timentem
Dominum
,
timor
Dei
»
Super
omnia
se
superposuit
;
bea=
tus
homo
,
cui
donatum
est
habe=
re
timorem
Dei:
qui
tenet
illum,
cui
assimilabitur?
|
Bienaventurado
el
que
no
pecó
con
la
lengua,
y
el
que
no
sirvió
á
personas
indignas
de
él.
Bienaven-
turado
el
que
encuentra
un
amigo
verdadero,
y
el
que
expone
la
jus-
ticia
4
una
oreja
que
escuchi.
¡Cuán
grande
es
el
que
encuentra
la
sabiduría
y
la
ciencia!
pero
no
es
mayor
que
el
que
teme
al
Señor;
el
temor
de
Dios
se
ensalza
sobre
todas
las
cosas:
Bienaventurado
el
hombre
á
quien
ha
sido
dado
el
te-
ner
temor
de
Dios:
el
que
le
posee,
¿á
quién
se
le
podrá
comparar?
p
]
Ñ
ro
AA
Xq
mz
AGOSTO:
DIA
XL.
187
|
NOTA.
¡rs
»
El
capítulo
25
del
Eclesiástico,
de
donde
se
sacó
es-
»ta
epístola
,
explica
tres
cosas
que
aprueba
el
Espíritu
santo;
conviene
á
saber,
la
union
de
Jos
hermanos,
el
“»amor
de
los
próximos,
y
la
buena
inteligencia
entre
el
»maárido
y
la
muger.
Añade
otras
diez
que
pueden
con-
»tribuir
á
nuestra
felicidad.
Despues
hace
un
elogio
del
»santo
temor
de
Dios.
m
REFLEXIONES.
B
¡ienaventurado
aquel
que
encuentra
un
amigo
verdadero,
No
hay
en.
el
dia
de
hoy
cosa
mas
comun
en
el
mundo
que
el
nombre
de
amigo;
pero
tampoco
la
hay
mas
rara
que
hallar
uno
que
lo
sea
verdaderamente.
Es
la
amistad
«Una
tácita
convencion
de
amarse
y
de
estimarse
recípio=
camente;
considera
bien
si
en
nuestros
tiempos
reyna
mu-
cho
en
el
mundo
esta
recíproca
convencion.
Lo
que
hoy
llaman
los
hombres
amistad,
hablando
propiamente,
no
es
mas
que
un
disimulado
comercio
de
interes
en
que
Siempre
espera
ganar
algo
el
amor
propio;
y
en
acabán-
0%
el
interes
,
se
acabó
tambien
la
amistad..Es
el
mun-
lo
un
gran
teatro
en
que
con
capa
de
amistad
se
enga-
Pan
ES
los
ose
Noe
as
8
ilidad
para
disimular,
ese
pasa
muchas
veces
por
el
me-
jor
amigo.
Lleno
está
el
mundo
de
estas
amistades
aparen-
tes.
El
que
viere
aquellas
demostraciones
expresivas,
lle-
has
al
parecer
de
intimidad
y
de
cariño;
quien
oyere
aque-
llas
protestas
de
uña
amistad
fina
y
eterna,
aquellos
cimientos
á
todos
los
buenos
oficios,
juzgará
que
la
«
tad
es
el
alma
que
aníma
y
pone
en
movimiento
todo
el
comercio
del
mundo;
con
todo
eso
apenas
se
hallará
un
verdadero
amigo
entre
los
que
profesan
vivir
"4
la
moda
de
él.
Deshácense
todos
á
cumplimientos
y
á
cortesías;
pero
no
hay
cosa
menos
sincéra
ni
mas
falaz.
Los
hom-
-
res
del
mundo
en
tanto
son
tus
amigos,
en
cuanto
los
puedes
ser
de
algun
provecho;
cuando
ya
no
esperan
Co-
sa
alguna
de
tí,
acabóse
la
amistad.
El
nudo
de
esta
amis-
tad
aparente
es
una
pasion;
y
de
una
amistad,
¿quién
podrá
fiarse?
Una
enfermedad
,
un
reves
de
fortuna
¿una
desgracia
es
un
golpe
de
viento
que
disipa
todos
estos
fal-
A
ES
mea
AÑO
CRISTIANO.
|
p
sos
amigos.
Los
mundanos
son
pródigos
en
cumplimien-
tos;
¡pobre
de
aquel
crédulo
que
quiere
ser
el
juguete
y
la
burla
de
éllos!
El
espíritu
del
mundo
es
enemigo
de
|
toda
verdadera
ajnistad
,
y
los
poderosos
apenas
la.
cono-
$
cen.
¿Quién
hace
mucho
caudal
de
los
amigos
que
se
lla-
man
cortesanos?
Y
con
todo
eso
apenas
se
cultivan
ótros.
4
Pero
no
se
crea
que
la
amistad
reyna
mas
entre
el
menu-
Í
do
pueblo.
Seguramente
se
puede
decir
que
la
verdadera
E
amistad
está
desterrada'del
mundo.
El
interes
es
el
único.
,:
4
que
liga
los
corazones;
¿pues'qué
maravilla
es
que
un
lazo
tan
débil
se
rompa
tan
facilmente?
Mas
acaso
se
encon-
trará
entre
los
parientes
la
verdadera
amistad.
¡Ah,
que
no
hay
enemistad
mas
viva
que
la
que
se
introduce
en
las
personas
de
una
misma
familia!
Aun
la
amistad
mas
bien
establecida
está
siempre
pendiente
del
humor
y
del
capricho.
Usase
poco
en
el
mundo
la
buena
fe,
Y
por.
*
-
consiguiente
han
de
ser
muy
pocos
los
amigos
verdaderos.
|
Desengañémonos
;
solo
es
verdadera.
amistad
aquella
que
|
está
fundada
en
la
virtud.
Ninguna
hay
sino
la
que
estri-
|
ba
en
este
cimiento;
élla
sola
es
la
que
está
4
cubierto
|
contra
las
inconstancias
de
la
vida.
En
élla
no
tiene
par=
te
ni
la
pasion,
ni
el
interes,
ni
el
capricho;
mantiénese
|
inmoble
en
medio
de
las
tempestades.
Solamente
los
bue-
nos
pueden
contar
con
élla
con
entera
seguridad;
por
tan=y
to,
solo
hay.
amistad
verdadera
entre
los
virtuosos.
Ld
0
77)
eat:
del
cap.
25.
de
san
Mateo,
y
el
mismo
que
el
dia
IL
LO
AR
sl
¿e
ma,
”
-
—
MEDITACION.
«Importa
mucho
no
despreciar
las
cosas
en
a
008
NZD
da
,
ed
dia
SA
E
LEA
pido
equeñas.
]
2%
-
vo
a
ARzris
$
td
y
-
E
de
S
á
m7
ze
a
|
;
8
2
PUNTO
PRIMERO.
Considera
que
es
grande
error
aun
entre
aquellos
mis-
mos
que
hacen
profesion
de
virtud,
hacer
poco
caso
de
las
faltas
ligeras
,
y
descuidarse
fácilmente
en
el
cumplr-
miento
de
las
obligaciones
menudas
;
pues
de
este
descul-
do
y
de
está
negligencia
suelen
nacer
las
mas
lastimosas
caidas.
El
que:desprecia
las
cosas
pequeñas
,
dice
el
Ecle-
-
-
AGOSTO.
DIA
XL
Es
TO
siástico
,
poco
á
poco
caerá
en
las
grandes.
Aquellos
que
se
precipitan
en
los
mayores
desórdenes,
dice
san
Bernar-
do
,
comenzaron
al
principio
por
cosillas
de
poca
consi-
deracion.
Ninguno
da
en
excesos
de
repente.
Sucede
en
las
enfermedades
del
alma
lo
mismo
que
en
las
del
cuer-
po;
únas
y
ótras
se
forman
poco
á
poco.
Al
principio
era
fácil
evitar
aquel
desbarato
de
humores
,
aquella
inflama-
cion
interna
,
aquella
fiebre
maligna
,
aquel
catarro
;
to-
das
estas
enfermedades
mortales
eran
casi
nada
á
les
prin-
cipios.
Con
no
haberse
expuesto
á
aquel
ayre:
violento
y
colado;
con
haberse
abstenido
de
comer
aquella:
fruta;
con
un
poco
de
régimen
y
con
una
ligera
medicina
nos
hubiéramos
librado
de
una
enfermedad
mortal.
Pero
des-
pues
que
los
humores
malignos
inundaron
todo
el
cuer-
po;
despues
que
tomó
curso
la
fiuxion;
despues:
que
se
for-
-
mó
en
el
pecho
un
depósito
inagotable
de
flemas
y
cóle-
ras,
inútilmente
se
acude
á
la
medicina;
cuando
prevale-
ció
la
enfermedad,
ya
llegan
tarde
los
remedios.
No
tie-
nen
otras
causas
las
muertes”repentinas.
Del
mismo
mo-
do
debemos
discurrir
en
las
enfermedades
del
alma
;
por-
que
es
cabal
y
perfecta
la
analogía.
¡Mi
Dios,
y
qué
le-
Jos
suele
llevar
al
alma:el
poco
aprecio
de
las
faltas
li-
geras!
¡qué
de
funestas
caidas
nos
hubiera
excusado
un
poco
de
mas
observancia,
un
poco
mas
delicadeza
de
con-
ciencia,
un
poco
mas
de
devocion
y
de
mortificacion!
Es-
tas
frecuentes
infidelidades
debilitan
al
alma;
y
una
vez
debilitada
con
esas
contínuas
indisposiciones
,
faltándola
Por
otra
parte
muchos
auxilios
de
que
la
priva
su
poca
fidelidad,
¿tendrá
fuerzas
para
resistir
á
una
violenta
tenta-
cion?
En
esto
se
fundó
san
Gregorio
cuando
dixo
que
las
faltas
ligerasieran
en
cierto
modo
mas
peligrosas
que
las
grandes;
éstas,
por
lo
mismo
que
se
conocen
mejor
,
se
aborrecen'
y.
se
evitan
fácilmente
;
pero
aquéllas
no
se
tra-
ta
de
evitarlas
porque
apenas
se
conocen.
Una
fiebre
vio
lenta
sobresalta
,
y
al
punto
se
acude
al
remedio;
pero
fácilmente
nos
domesticamos
con
una
calenturilla
lenta,
que:al
cabo
nos
echa
en
la
sepultura.
ES
C
PUNTO
SEGUNDO.
ÍA
En
Nc
onsidera
que
a
cosá
es
de
mayor:
perjuicio
para
el
alma
que
la
negligencia
habitual
en
elncumplimiento
1
190.
AÑO
CRISTIANO.
de
las
obligaciones
mas
menudas.
Es
hallarse
en
aquel
fatal
estado
de
tibieza,
que
si
no
es
señal
cierta,
es
de
los
indicantes
menos
falibles
de
reprobacion.
Te
has
pre-
cavido
contra
los
pecados
graves,
dice
san
Agustin
;
¿pe-
ro
qué
has
hecho,
ó
qué
haces
para
librarte
de
los
leves?
Precavisti
magna:
de
minimis
quid
agis?
Pues
qué,
¿no
temes
esas
contínuas
negligencias
,
esas
frecuentes
infide-
lidades,
esas
faltas
ligeras?
An
non
times
minuta?
Arrojas-
te
al
mar
las
cargas
mas
pesadas
que
podian
sumergir
el
navío;
evitaste
los
escollos
retirándote
á
la
religion;
pe-
ro
guárdate
no
sea
que
la
mucha
arena
que
dexaste
en
el
fondo
del
buque
le
eche
4
pique
dentro
del
mismo
puer-
to:
Projecisti
molem;
vide
ne
arena
obruaris.
Desengañé-
“monos
,
aquellas
gracias
tan
poderosas
,
aquellos
singula-
rísimos
auxflios
que
vienen
tan
á
tiempo
se
reservan
so-
lo
para
aquellos
corazones
generosos,
para
aquellas
almas
fieles
,
que
no
exáminan
si
lo
que
manda
Dios
es
de
pre-
cepto
ó
de
puro
consejo,
de
obligacion
estrecha
ó
de
bue:
na
correspondencia.
Dices
que
esas
reglas
menudas,
esos
santos
estilos
,
esas
observancias
son
verdaderamente
unas
menudencias.
Séanlo
en
hora
buena;
¿pero
con
qué
cara
pides
á
Dios
que
te
conceda
las
mayores
gracias,
al
mis-
mo
tiempo
que
tú
le
niegas
los
menores
y
los
mas
fáci-
les
obsequios?
Rara
vez
se
encuentran
criados
que
ma-
quinen
coutrá
la
vida
de
sus
amos;
¿pero
quién
se
que-
rria
servir
de
un
criado
que
se
negase
á
hacer
los
regu”
lares
oficios
de
la
casa,
y
solo
quisiese
hacer
aquello
que
le
mandase
debaxo
de
graves
penas?
Cuando
se
arruinan
se
dexan
caer
las
fortificaciones
exteriores
de
una
plaza,
ya
no
queda
en
estado
de
defensa.
Levántense
dentro
de
élla
todos
los
atrincheramientos
que
se
quisieren;
no
€5
posible
que
resista
por
mucho
tiempo
4
un
enemigo
po”
_deroso
,
estando
tan
descubierta.
Las
piadosas
devocione5s
la
observancia
de
las
reglas,
las
obligaciones
menudas
d£
estado
son
las
fortificaciones
exteriores
de
la
plaza.
En
10.
estando
bien
guardadas
todas
las
avenidas,
se
puede
y
$
debe
temer
una
sorpresa.
Todas
las
infidelidades
habituá”
les
con
Dios
muestran
ó
indican
un
destemple
de
corazo2
muy
digno
de
temerse.
No
está
lejos
el
rompimiento
Col
un
amigo
ó
con
un
amo
cuando
se
le
contempla
poco»
Y
se
repara
menos
en
disgustarlos
muchas
yeces.
-
A
AGOSTO.
DIA
XL
19H
-
Reconozco,
Señor,
mi
peligro;
y
veo
con
toda
claridad
lo
mucho
que
os
han
desagradado
mis
pasadas
infidelida-
des.
Bienaventurado
el
siervo
fiel
en
cosas
pequeñas.
He
ced,
Señor,
que
yo
sea
este
siervo
fiel
en
adelante.
Restél.
to
estoy
,
Dios
mio,
á
cumplir
exáctamente
con
las
obli-
*
gaciónes
mas
pequeñas,
conociendo
que
este
es
el
único
medio
para
perseverar
y
para
agradaros.
JACULATORIAS.
Utinam
dirigantur
vie
mee
ad
custodiendas
justificationes
tuas.
Salm.
118.
¡
Dignáos
,
Señor,
de
hacer
caminar
POLEl
camino
de
tus
preceptos.
.
!
|
Inclina
cor
meum
in
testimonia
tua,
et
non
in
avaritiam.
Salm.
118.
|
Inclina
,
Señor,
mi
corazon
á
darte
gusto
en
todo,
sin
negarte
cosa
alguna
que
le
pidas.
PROPOSHITOS:
x
tanto
llena
nuestra
vida
de
obligaciones
menudas,
y
tropezando
en
cada
momento
de
élla
con
estas
que
se
lla-
man
cosas
pequeñas;
ser
infiel
á
Dios
en
estas
cosas,
es
serle
infiel
por
toda
la
vida,
y
desagradarle
contínuamen-
te.
Una
ligera
mortificacion
,
cierta
exáctitud
particular
en-los
mas
pequeños
deberes,
la
puntualidad
en
cumplir
con
sus
especiales
devociones,
la
modestia
de
los
ojos,
la
circunspeccion
en
todos
los
demas
sentidos,
cierta
deli-
cadeza
de
conciencia
en
las
que
se
llaman
menudencias;
todas
estas,
á
la
verdad
,
son
cosas
pequeñas
,
Pero
no
es
cosa
pequeña
la
fidelidad
en
estas
cosas;
antes
bien
esta
exácta
y
constante
fidelidad
es
en
parte
el
distintivo
de
los
santos.
No
llames
ya
en
adelante
cosa
pequeña
la
que
te
puede
ser
ocasion
de
las
mayores
gracias.
En
el
servi-
cio
de
Dios
nada
hay
pequeño;
y
así
nada
has
de
despre-
ciar,
Ten
presente
que
el
mismo
Señor
solo
alaba
en
el
siervo
fiel
su
exáctitud
en
cosas
pequeñas:
In
pauca
fuis-
ti
fidelis;
y
procura
merecer
este
elogio.
No
omitas
de-
vocion
ni
obligacion
alguna
de
tu
estado.
Sé,
por
decir-
lo
así,
escrupuloso
en
las
cosas
mínimas
precisamente,
porque
Dios
te
pide
este
corto
sacrificio.
Lejos
está
de
Ñ
a
AÑO
CRISTIANO.
descuidarse
en
las
obligaciones
mas
graves,
el
que
por
-
agradar
á
Dios
no
se
descuida
en
las
mas
leves.
2,
Pocas
horas
hay
en
el
día,
y
pocos
instantes
de
las
as
horas
en
que
no
se
ofrezca
ocasion
de
alguna
mor-
tificacion,
Ó
de
exercitar
algun
acto
de
virtud
;
privarse
de
una
vista
curiosa;
sacrificar
un
pequeño
gusto;
supri-
-
mír
un
buen
dicho;
sufocar
los
movimientos
del
amor
pro-
pio;
reprimir
los
ímpetus
del
genio,
practicar
una
obra
de
caridad;
en
todo
esto
has
de
ser
exácto
y
puntual.
¿Vié-
nete
gana
,
no
ya
de
omitir,
sino
de
dexar
para
otra
ho-
ra
aquella
oracion
ó
aquella
devocion?
No
te
dexes
llevar
-
de
esa
ligereza
de
tu
espíritu,
ni
de
esa
inconstancia
de
tu
corazon.
Leváfítate
muy
puntual
á
la
hora
señalada;
mortifica
constantemente
tu
curiosidad;
reprime
hasta
los
menores
movimientos
del
orgullo.
Guarda
exáctamente
las
mas
menudas
reglas
;
bendicion
de
la
mesa
,
accion
de
gracias
despues
de
comer
;
tranquilidad
y
apacibilidad
in-
alterabble
en
todos
los
varios
acasos
de
la
vida
;
modestía
respetuosa
en
el
templo;
oraciones
vocales
de
devocion.
Nada
omitas
de
cuanto
puede
ser
grato
á
los
ojos
de
Dios.
Jamás
des
oidos
á
los
respetos'humanos
;
sé
en
to-
do
y
por
todo
siervo
fiel.
Por
medio
de
estos
piadosos
exer-
cicios
se
llega
á
ser
santo.
ro
os
DIA
DOCE.
Santa
Clara
,
virgen.
aña
Clara,
tan
célebre
en
toda
la
Iglesia
por
su
emí-
nente
santidad
y
por
el
prodigioso
número
de
santas
hí-
jas
que
la
reconocen
por
su
digna
madre,
fue
de
la
ciu-
dad
de
Asís,
en
Umbría,
patria
del
glorioso
padre
san
Francisco.
Nació
el
año
de
1193,
y
fue
su
padre
Favorino
Sciffo,
en
quien
se
conservaba
la
varonía
de
las
dos
¡lus-
tres
casas
de
Sciffi
y
de
Fiumi,
ambas
de
las
mas
nobles,
de
las
mas
distinguidas
'del
pais,
no
solo
por
sus
Opu”-
lentos
bienes,
sino
por
los
elevados
empleos
que
sus
glo-
>
1d
AGOSTO.
DIA
XII
e
0
DB
riosos
progenitores
habian
obtenido
en
la'milicia
,
man-
dando
los
exércitos
con
tanto
honor
como
reputacion.
Su
madre
se
llamaba
Hortelana;
aun
mas
respetada
por
su-
virtud
que
por:su
noble
nacimiento;
siendo
tanta
su
devo-
cion,
que
emprendió
las
peregrinaciones
del
santo
sepul-
-
ero
en
Jerusalen,
de
san
Miguel
en
el
monte
Gárgano”,
y
de
san
Pedro
en
Roma.
Asegúrase
por
cierto,
que
duran-
te
su:preñado,
encomendando
á
Dios
el.
fruto
que
traía
en
su
vientre,
oyó
una
voz
que
la
dixo,
daria
á
luz
una
antorcha
que
iluminaria
toda
la
tierra;
y
que
en
atencion
á
este
vaticinio,
puso
á
su
hija
el
nombre
de
Clara.
'
:*
Verificóle
presto
el
tiempo;
porque
prevenida
Clara
de
la
gracia
de
Jesucristo
desde
la
misma
cuna,
dió
á
co+
nocer
por
lo
que
ya
era,
lo
que
con
el
tiempo
habia
de
ser,
No
hubo
niña,que
menos
lo
pareciese.
Anticipóse
la
devocion
á
la
edad
y
al
conocimiento;
sus
entretenimien-
tos
y
sus
juegos
eran
la
oracion;
siempre
se
hallaba
de
rodillas
en
su
cuarto;
y
á
falta
de
rosario
iba
contando
por
un
monton
de
piedrezuelas
los
Padres.nuestros
y
Ave
arías
que
rezaba.
Desde
que
nació
profesó
una
tierna
devoción
á:la
Reyna
de
las
vírgenes,
y
por
consiguiente
un
extremo
amor
á
la
pureza.
Esta
fue
en
parte
su
carác»
ter.
La
caridad
que
tenia
con
los
pobres
la
empeñaba
mu:
chas
veces,
á
pesar
de
sus
pocos
años,
en
algunos:excesos,
-xeservando
siempre
la
mayor
parte
de
lo
que
la
daban
pa-
ra
repartirlo
entre
los
necesitados.
2
Crecia
su
virtud
con
la
edad;
y
su
aversioná
todo
lo
ue
sonaba
á
mundo,
crecia
con
su
virtud.
Nunca
fueron
e-su
gusto
las
galas,
los
juegos
ni
las
diversiones
del
Mundo
;
toda
su
inclinacion
era
al
retiro.
Pero
obligada
á
Vestirse
como
las
otras
damas
de
su
calidad
;
las
joyas:
y
Jos
adornos
mugeriles
eran
para
élla
un
verdadero+tormen-
to,
conociéndose
desde
luego
lo
mucho
que:esto
la
morti-
ficaba,
Era
muy
celebrada.
por
su;
hermosura,,
pero
mú-
Cho
mas
por
su
modestia.
Proponíansela
á-sí
mismas
por
Modelo
las
religiosas
mas
ajustadas,
y
las
gentes
del
mun+
do
la
respetaban
por
un
prodigio
de
virtud.
Contínua=
Mente
llevaba
un
áspero
cilicio
debaxo
de
sus
ricos!
vesti-
dos,
Y
aunque
á
su
virtuosa
madre
la
daba)
mucho
gusto
€l
verla
tan
devota,
con
todo
eso,
se'
quejaba:
per
z
Mente
de
los
excesos
de
su
mortificacion.
x
á
la
verdad,
?
.
194
AÑO
CRISTIANO.
Clara
no
pensaba
mas
que
en
macerar
su
Cuerpo
en
una
edad
que
solo
inspira
la
delicadeza
y
el
regalo.
Sus
deli-
cias
eran
ayunar,
orar
y
entregarse
á
las
mas
rigurosas
penitencias.
Experimentó
su
virtud
cierto
nuevo
y
visible
aumento
,
oyendo
referir
la
admirable
vida
que
hacia
san
Francisco
en
su
pequeño
convento
de
la
Porciúncula.
De-
terminó
verle,
y
comunicar
con
él
los
medios
de
que
se
podria
valer
para
consagrarse
á
Dios
con
una
vida
mas
perfecta.
30h
:
.
Yael
Siervo
de
Dios
tenia
muchas
noticias
de
nuestra
Santa
por
la
fama
de
su
eminente
santidad.
Fué
Clara
en
busca
suya,
acompañada
de
otra
doncella
virtuosa
de
toda
su
confianza;
y
prendada
de
la
humildad
,
de
la
dul-
zura
y
de
la
virtud
del
Santo,
le
comunicó
sus
deseos
de
entablar
una
vida
de
mayor
perfeccion.
Ya
habia
revela-
do
Dios
á
san
Francisco
los
altos
fines
á
que
tenia
desti-
nada
aquella
grande
alma;
y
así,
descubrió
muy
presto
aquel
inestimable
fondo
de
pureza,
aquel
amor
de
Dios,
y
aquel
desasimiento
de
todas
las
cosas
de
la
tierra,
que
.
admiraba
al
mismo
cielo,
con
que
el
Señor
la
habia
enriquecido
para
su
mayor
gloria.
Confirmóla
en
la
reso-
lucion
de
consagrar
con
voto
su
virginidad
á
Jesucristo,
e
abandonarlo
todo
por
su
amor,
declarándola
que
el
ñor
la
llamaba
á
la
mas
elevada
perfeccion,
por
un
canina
enteramente
parecido
al
que
le
habia
señalado
él,
'
Antes
de
tomar
la
Santa
algun
partido,
volvia
de
cuando
en
cuando
á
la
Porciúncula
á
tratar
con
el
será
co
Padre;
y
éste
poco
á
poco
la
fue
comunicando
su
esp”
ritu,
inspirándola
el
pensamiento
de
hacer
para
las
perso”
nas
de
su
sexó
lo
mismo
que
él
habia
comenzado
ya
en
beneficio
de
los
hombres.
Dispusieron
el
plan
entre
10S
dos
durante
la
Cuaresma
del
año
de
1212;
y
escogieroD
el
día
18
de
marzo,
que
era
domingo
de
Ramos,
para
execucion
de
tan
gloriosa
empresa.
Este
dia
se
dexó
VE
la
Santa
en
la
catedral,
adornada
con
las
mas
preciosas
galas
que
tenia
,
como
si
fuese
4
cumplir
con
el
precepto
de
la
Iglesia.
Acudieron
todos
los
demas
á
recibir
los
1%
mos,
y
sola
Clara
se
mantuvo
en
su
sitio
por
modesti2:
Baxó
gntoricés
el
obispo
del
altar,
y
encaminándose
adon”
de
estaba
la
Santa;
la
entregó
una
palma
,
como
presagl0
AGOSTO.
DIA
XII.
Y
¿9
de
la
gloriosa
victoria
que
aquel
dia
habia
de
conseguir
del
mundo.
Por
la
tarde
pasó
á
la
iglesia
de
nuestra
Seño-
ra
de
los
Ángeles,
llamada,Ja
Porciúncula.
Recibióla
san
Francisco,
acompañado
de
sus
frayles,
todos
con
velas
en
las
manos,
y
cantando
salmos.
Despues
de
una
breve
-
oracion,
hizo
Clara
que
la
cortasen
el
cabello;
y
recí-
biendo
el
hábito
de
penitencia
al
pie
del
altar,
pasó
á
una
casa
vecina,
donde
se
desnudó
de
sus
galas
,
y
se
vistió
de
un
grosero
saco
,
ceñido
con
una
cuerda.
Condúxola
des-
pues
san
Francisco
á
la
iglesia
de
san
Pablo,
y
la
entre-
gó
en
manos
de
las
religiosas
Benedictinas.
Sorprendió
esta
accion
á
toda
la
ciudad;
y
como
Cla-
ra
no
contaba
á
la
sazon
mas
que
diez
y
ocho
años,
se
calificó
esta
resolucion
de
ligereza,
Ó
por
un
rasgo
inconsi-
derado
de
la
juventud»
Sobre
todo,
se
mostraron
muy
irri-
tados
sus
padres
y
sus
parientes,
pareciéndoles
que
aque-
lla
determinacion
manchaba
el
honor
de
toda
la
familia.
racticaron
todos
los
medios
que
pudieron
para
obligarla.
á
desistir
de
élla
,
sin
perdonar
á
los
esfuerzos
de
la
vio-
lencia
para
arrancarla
de
su
asilo;
pero
nada
bastó
para
doblar
'su
constancia,
porque
asiendo
fuertemente
el
altar
con
una
mano,
y
mostrando
en
la
ótra
sus
cabellos
cor-
tados
á
los
que
intentaban
sacárla
del
monasterio:
Sabed,
les
dixo,
que
jamás
tendré
otro
esposo
que
Fesucristo,
ni
vestiré
otro
trage
que
este
hábito
y
sayal
de
penitencia.
A
Vista
de
tan
resuelta
determinacion
,
se
despidieron
los
enemigos
de
su
reposo.
Con
todo
eso,
le
pareció
4
san
o
dd
estaria
mas
segura
en
el
monasterio
de
san
ngel
de
Panso,
que
era
de
la
misma
religion
de
san
nito,
Aun
no
habia
estado
quince
dias
en
él,
cuando
Ines,
hermana
menor
de
la
Santa,
vino
en
busca
suya
para
ser-
Vir
á
Dios
con
el
mismo
hábito,
y
vivir
en
su
compañía
el
resto
de
sus
dias.
Esto
irritó
mucho
mas
á
toda
la
pa-
Tentela.
Acudieron
al
convento
doce
de
sus
deudos
pa
Sacarla
por
fuerza,
y
despues
de
Otros
muchos
desórdenes
que
cometieron,
la
arrancaron
con
violencia
de
entre
los
Mismos
brazos
de
su
Hermana.
Hiciéronla
pedazos
el
há-
Ito,
arrastráronla
,
acoceáronla,
llenáronla
de
injurias;
pero
élla
protextaba
que
no
dexaria
de
ser
monja,
aunque
a
matasen.
Como
Clara
no
podia
resistir
á
la
fuerza,
re-
N
a
»
10
ANO
CRISTIANO.
currió
á
Dios;
y
despues
de.
una
breve
pero
fervorosa
ora-
cion,
sale
del
convento;
corre
tras
de
su
hermana
;
y
con
un
prodigio,
que
tuvo
por
testigos'á
todos
los
parientes,
la
hizo
inmoble.
En
vano
llamaron
por
socorro
para
mover-
la
,
aunque
fuese
arrastrándola
;
no
fue
posible
menearla.
Aturdiólos
la
maravilla;
y
viendo
que
el
cielo
se
intere-
-
saba
en
el
negocio,
avergonzados
de
haber
hecho
inútil-
mente
tantos
esfuerzos
,
la
dexaron
en
las
manos
de
Cla-
ra,
que
la
restituyó,
como
en
triunfo,
al
monasterio.
-
Publicóse
este
portentoso
suceso,
y
á
vista
de
él
abrie-
ron
los
ojos
todos
los
que
los
tenian
tan
cerrados.
Hizo
san
Francisco
reparar
la
iglesia
de
san
Damian,
que
se
iba
arruinando;
y
habiendo
comprado
la
casa
que
estaba
con-
tigua
4
la
misma
iglesia
,
traxo
á
élla
4
sus
dos
Hijas.
En
esta
iglesia
tuvo
principio
el
célebre
Orden
de
religiosas
Franciscas,
así
como
le
habia
tenido
el
de
los
religiosos
en
la
iglesia
de
la
Porciúncula;
y
tal
fue
el
nacimiento
de
e
ilustre
religion
de
vírgenes
seráficas,
que
en
es-
tos
últimos
tiempos
en
que
iba
desmayando
tanto
la
vir-
tud
cristiana,
resucitó
aquellos
milagros
de
penitencia,
de
fervor,
de
inocencia
y
de
santidad,
que
son
la
admiracion
del
Universo;
haciendo
reflorecer
la
preciosa
flor
de
la
virginidad
,
que
parecia
haber
marchitado
el
tiempo.
Aprobóla
luego
el
papa
Inocencio
UI.
en
el
mismo
año
de
1212;
y
en
el
siguiente
la
confirmó
su
sucesor
Honorio,
asímismo
111.
,
comenzándose
desde
luego
á
llamar
la
re-
ligion
de
las
Clarisas,
del
nombre
de
su
fundadora
santa
Clara,
la
enal
tuvo
el
consuelo
de
ver
aumentarse
inme-
-
diatamente
su
pequeño
rebaño.
Su
misma
madre
Hortela”
na
y
Beatriz,
la
menor
de
sus
hermanas,
quisieron
ser
del
número
de
sus
hijas.
Otras
doce
jóvenes
señoritas
abraza”
ron
el
nuevo
instituto
,
que
ademas
del
exercicio
de
todaS
las
virtudes,
hace
profesion
de
un
total
desasimiento
Y
eS
una
extrema
pobreza.
Todas
hicieron
los
tres
votos
€M
hanos
de
san
Francisco;
y
todas
á
una
voz
eligieron
po!
madre
y
superiora
suya
á
santa
Clara.
Obedeció
;
pero
considerándose
siempre
por
su
humildad
la
ínfima
de
10”
das,
se
Ja
bacia
insoportable
la
carga.
Hizo
increibles
£5”
“fuerzos
para
que
la
librasen
del
empleo.
Representó
qué
creciendo-cada
dia
el
número
de
las
monjas,
no
eran
Sub”
cientes
sus
fuerzas
ni-su
capacidad
para
el
gobierno
4*
REA
ed
AGOSTO.
DIA
XIL.
Ñ
197
tantas,
y
que
no.
faltaban
religiosas
en
el
convento
muy
capaces
y-muy
dignas
de
aquel
empleo.
Pero
á
sar
Fran-
cisco
le
hicieron
mas
fuerza
las
razones
de
todas
las
de-
:
mas
que
las
suyas;
y
por
parecer
de
todas,
la
confirmó
-
eneloficio
de
superiora
,
dándole
el
nombre
de-abadesa
á
pesar
de
su
repugnancia,
y
..—
Consideró
Clara
la
dignidad
de
su
cargo
como
nuevo
título
ú
obligacion
de
ser
mas
humilde,
mas
pobre,
mas
mortificada
y
mas
fervorosa
que
todas
las
hermanas..No
-
solo
las
servia
en.el
refectorio,
en
la
enfermería
y
en
todo
lo
demas;
sino
que
se
valia
de
su
autoridad
de
superiora
para
dexar
á
las
ótras
los
oficios
mas
fáciles
y
menos
re-
be
pueradies
,
cargando
élla
sola
con
los
mas
penosos,
mas
axos
y
mas
contrarios
á
la
misma
naturaleza.
Su
virtud
favorecida
era
la
santa
pobreza.
Dió
de
esto
buenas
prue-
bas
desde
el
principio
de
su
conversion,
distribuyendo
en-
|
tre
los
pobres
toos
los
bienes
que
heredó
por
muerte
de:
'
su
padre,
sin
aplicar
á
sí
ni
á
su
convento
un
solo.mara-
vedí.No
solo
no
consintió
jamás
que
sus
conventos
tuvie-
sen
fondos.
ni
rentas,
sino
que
severamente
prohibió
se
-
hiciesen.en
éllos
grandes
provisiones,
queriendo
que
de-
do
endiesen
de
la
caridad
de
los
fieles,
No
gustaba
de
que
os
frayles
que
salian.
á
pedir
limosna
para
el
cogyento
“traxesen
panes
enteros,
sino
los
mendrugos
y
reboxos
que
.sobraban
á
los
que
la
hacian.
Escogió
el
título
de
Pobre,
-
como
el
'mas
honorífico
para
su
comunidad;
y
con
efecto,
Su
religion
se
intituló:
La
religion
de
las
señoras
Pobres.
-
El
papa
Gregorio
IX.,
que
la
veneraba
mucho,
y
desde.
el
principio
de
su
pontiño
do
se
habia
encomer
.
+
dado
en
y
Sus
oraciones,
deseó
qué
admitiese
reas,
y
aunfge
e
|
ofreció
para
asegurar
la
subsistencia
de
sus
monasteribs;
Péro
le
hizo
tantas
instancias
,
y
le
alegó
tantas
razones
para
que
en
nada
alterase
el
primitivo
espíritu
de
su
ins-
,úítuto,
que
su
Santidad
desistió
del
intento,
y
alabó
su
grande
confianza
en
la
divina
Providenciay/M0
stró
Dios:
Cuánto
le
agradaba
esta
confianza
y
este
heróico
espíritu”
de
de
pob
EN
una
ocasion
no
habia
en
el
convento
mas”
reza.
_Que
un
pan,
y
ese
muy
pequeño
:
llegó
la
hora
de
comer;:
y
la
Santa
ordenó
4
la
despensera
que
enviase
medio
pan:
_4
los
frayles
que
la
servian,
y
del
otro
medio
hiciese
cin-
Cuenta
porciones
para
atras
tantas
monjas
que
habia
er
:
Er
e
,
N
3
Les
y
e”
e
AÑO-
CRISTIANO.
la
comunidad.
Obedeció
la
despensera,
y
el
pan
se
multi-
plicó
tan
milagrosamente,
que
bastó
para
que
todas
las
*
.
religiosas
quedasen
satisfechas.
Otros
muchos
prodigios
.
obró
el
Señor
para
manifestar
cuánto
velaba
sobre
sus
ne-
cesidades
;
de
manera,
que
con
mucha
razon
fueron
las
Clarisas
Hamadas
por:
mucho
tiempo
las
monjas
de
la
-
Siendo
este
total
desasimiento
de
las
cosas
del
mundo
objeto
digno
de
la
admiracion
universal
,
no
se
tenia
por
menos
milagro
su
asombrosa
penitencia.
Fuera
de
la,exác-
ta
observancia
de
laspreglas
comunes
á
las
demas-,
como
andar
siempre
con
los
pies
lescalzos
sin
zoclos
ni
sandá-
que
Usaba
alternativa-
iz
de
las
carnes,
cenit
ótro
era
una
piel
de
Ys
|
des
aba
el
dia
de
Navidad,
las
ayuna-
ba
todas
á
pah
y
agua,
menos
los
lunes,
los
miércoles
y.
-
los
viernes
que.
nada
comia
absolutamente.
Por'
muchos
Fe
00h
Dn
manojo
de
sarmientos
por
Cabecera.
Es-
pocos
años
antes
de*su
muerte,
el.
anticip:
a
E,
Que
el
de
la
enamorad
eE)
e
-
AGOSTO.
DIA
XML.
+
*.
Tn
tnas
,
que
no
tienen
otro
socorro
que
vos,
y
que
colocan
en
vos
toda
su
confianza?
Apenas
pronunció
estas
palabras,
Cuando
se
oyó
una
voz
que
salia
como
de
lo
interior
del
copon
ó
de
la
caxa,
y
la
dixo:
No
temgs,
hija
mia,
yo os
guardaré,
y
os
libraré
sico
de
todo
¿msulto.
En
el
mis-
mo
punto,
atemorizados
los
soldados,
se
precipitaron
del
muro
que
ya
habian'escalado,
y
los
enemigos
levantaron
el
sitio.
|
e
q
Un
año
antes
de
su
muerte,
el
cardenal
de
Ostia,
que
pa
papa,
con
nombre
de
Alexandro
TV:,
noticioso
de
la
extrema
debilidad
4
que
la
habian
reducido
las
en-
fermedades,
hizo
un
viade
desde
Perusa
4
Asís
solo
por
verla.
Despues
de
una
larga
conversacion,
en
la
cual
for-
mó
mucho
mayor
concepto
de
su
eminente
santidad
,
pa-
reciéndole
que
estaba
ya
en
el
último
peligro,
quiso
ad-
ministrarla
por
sí
mismo
el
santo
pde
Luego
que
le”
|
4
2%
A.
¿4
ANO
CRISTIANO.
recibió,
el
mismo
aumento
de
fervor
que
en
semejante
ocasion
resplandece
siempre
en
todos
los
santos,
la
hizo
co-
brar
nuevas
fuerzas.
El
año'siguiente,
volviendo
de
Fran-
cia
á
Italia
el
papa
Inocencio
1V.,
quiso
visitar
á
la
Santa
antes
de
restituiyse
á
Roma.
Pasó
por
Asís
con
gran
nú-
mero
de
cardenales;
y
al
llegar
4
la
ciudad
supo
que
santa
Clara
acababa
de
recibir
el
Viático,
administrado
por
el
provincial
de
los
padres
menores,
Entró
en
el
con-
ento
con
cuatro
Sl
E
,
y
su
Santidad
la
alargó
la
maño
para
que
se
la
besase;
pero
la
Santa
quiso
absoluta-
ménte
besarle
los
pies,
y
fue
preciso
darla
este
piadosa
gusto.
Pidió
despues
humildementegla
absolución
de
sus.
pecadgs
,
mostrando
con
sus
palabras
y
con
sus
lágrimas
Ñ
A
que
verdaderamente
se
tenia
por
la
mayor
pecadora
que
habia
sobre
la
tierra.
Dióla
el
Papa
la
bendicion
apostóli-
ca,
y
la
concedió
una
indulgencia
plenaria
en
remision
de
sus
pecados
;
diciendo
al
retirarse,
que
el
mundo
iba
á
perder
una
de
las
mayores
santas
que'se
habian
visto
en
E
-
Quiso
Claraihacer
su”
testamento;
á
imitacion
de
su,
.
padre
san
Francisco,
no
ya
para
dexar
á
sus
hijas
espiri-
tuales
los
bienes
temporales
que
tan
de
antemano
habia
renunciado,
sino
aquel
espíritu
de
la
mas
perfecta
pobreza
:
*
que
deseaba
perpeguar
en
su
religiosa
posteridad
,
como
herencia
propia
de
su
Orden.
Hablándola
su
comio:
ue
le
se
llamaba
fray
Reginaldo,
sobre,el
mérito
y
sobre
las
utilidades
de
la
virtud
de la
paciencia:
¡O
mi
padre!
dixo.
la
Santa,
desde
que
Dios
me:hizo
la
gracia
de
que
me
CONSALYASE
toda
d
gu
servicio,
ningun
trabajo
se
me
ha
he--
cho
penoso
,
ninguna
penitenciór
dificil,
ninguna
enfermedad
-
desagradable,
¡
Ay
padre
mio
(añadió
),
y
qué
cosa
tan
debe
ce
esapadecer
por
cita
AOS
Su
agonía
fue
pro--
piamente
un
acceso
mas
violento
del
divino
amor;
y
€n
élla
se
asegura
que
se
le
apareció
nuestro
Señor,
acompa-
jiado
de
un
gran
número
de
vírgenes
que
la
convidaban
á
que
fuese
4
celebrar
sus
nupcias:con
el
Esposo
celestial;
Y
en
el
mismo
dichoso'momento
entró
en
el
gozo
del
Señor
el
dia
11
de
agosto
de
1253,
casi
á
los
60
años
de
su
edad,
habiendo
pasado
los
cuarenta
y
dos
en
la
vida
religiosas
“Luego
quese
divulgó
la
noticia
de
su
muerte,
COM”.
currió
al
monasterio
toda
la
ciudad;
y
el
mismo
Papa,
que
E
-
*
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