La cisma de Inglaterra, de Pedro Calderón de la Barca [Reseña]
Full text
LA CISMA DE INGLATERRA , DE PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA Ed. Juan Manuel Escudero (Madrid, Cátedra Letras Hispánicas, 2018) La conocida obra de Calderón La cisma de Inglaterra se nos presenta en un interesante volumen publicado en la editorial Cátedra. Dicha edición la ha llevado a cabo Juan Manuel Escudero Baztán, profesor en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Navarra y miembro del grupo de investigación Siglo de Oro (GRISO). En ella están incluidos, además de la obra de Calderón, varios apartados muy llamativos como una introducción con un comentario crítico filológico de la tragedia de Enrique y Ana Bolena, una explicación grosso modo a nivel paleográfico de los diferentes textos que han hecho posible que esta tragedia llegue hasta nosotros y, a modo de colofón, un apéndice donde se ha incluido la Historia eclesiástica del Cisma de Inglaterra recogida por el padre Pedro Rivadeneyra. La obra en sí nos relata las desventuras que acontecen en la Corte cuando Enrique VIII, rey de Inglaterra, conoce a Ana Bolena y se enamora de ella conduciendo esto a desastrosas consecuencias ya que acabará con el desprecio y destierro de Catalina, su esposa, y su posterior muerte, así como la muerte del cardenal Volseo y de Ana Bolena, mandada ejecutar por su propio padre, Tomás Boleno. En cuanto al comentario filológico utilizado como introducción, se debe destacar la gran labor de investigación realizada, ya que explica pormenorizadamente todos los entresijos de la obra de Calderón de manera que podamos descubrir su importancia y ser capaces de apreciarla en toda su extensión. Así, en esta primera parte el editor sitúa La cisma de Inglaterra en contexto con la época en la que se publicó, haciéndonos ver cuál era la estructura de la tragedia canónica, qué bases históricas toma como modelo el autor, los diferentes personajes que aparecen y por qué y qué papel van a tener en la tragedia. En este sentido, conviene señalar que el inevitable Hado tendrá un papel muy importante, ya que será uno de los elementos estructurales del drama; sin embargo, son los personajes los que lo hacen posible, ya que ellos son los que lo interpretan. Así, la primera vez que aparece es durante el sueño de Enrique, siendo causa y efecto del ánimo del rey durante la primera jornada de la pieza teatral. La segunda aparición, como el horóscopo, se relaciona con Volseo y al astrólogo que predijo la caída del cardenal a causa de una mujer. Finalmente, aparece la profecía cuando ya se ha cumplido totalmente el Hado y 266 Reseñas bibliográficas
267 Atalanta -Revista de las Letras Barrocas tanto Volseo como Ana, la reina Catalina y el rey Enrique han sufrido las consecuencias de sus actos. Sin lugar a duda, una de las partes más interesantes de la presente edición es el apéndice del que disponemos pues en este se nos narra aparentemente la misma historia, pero no ya desde un punto de vista literario, sino desde un punto de vista historiográfico. Esto permite que el lector lleve a cabo una comparación entre los personajes históricos y los que aparecen en la obra de Calderón. Gracias a ello, podemos ver cómo el autor se ha tomado varias licencias; por tanto, a pesar de que la mayoría de los personajes están creados apoyándose en puntos concretos en la historia, lo demás es ficción, aunque sin faltar nunca al principio de la verosimilitud en su obra. Precisamente estas licencias artísticas las utiliza Calderón para contarnos la tragedia personal del rey Enrique de una manera mucho más efectiva que el padre Rivadeneyra. Sin embargo, será justo en el momento final de la obra cuando comienza la tragedia histórica, ya que el rey hace posible el Cisma que dividirá a la población inglesa. Por otro lado, conviene destacar que la tragedia está centrada en la figura del rey, un rey al que ennoblece Calderón si lo comparamos con los datos históricos que nos proporcionan el propio editor. Según las fuentes, Enrique era una persona de ingenio agudo y buen juicio, amigo de extranjeros y profesores; sin embargo, cuando abandona el camino papal lo corroe la lujuria y la avaricia, un cambio drástico que en la obra podemos apreciar especialmente a partir de la segunda parte. Otro personaje interesante es Ana Bolena, que en la obra calderoniana aparece movida por la ambición, mientras que a nivel histórico es representada movida por la lascivia. En este sentido, habría que tener cuidado, ya que Ana Bolena era conocida por ser luterana y los datos históricos que tenemos nos los proporciona el padre Rivadeneyra, un sacerdote católico; por tanto, todo lo escrito por él estaba pensado para desacreditar a los luteranos y por ello a menudo se explaya demonizando a todos aquellos no cristianos católicos. Por su parte, los personajes de Catalina y Volseo sufren menos cambios apareciendo prácticamente tal y como son descritos en los escritos historiográficos, a excepción del odio existente en la tragedia entre Catalina y Volseo, que es otra licencia del dramaturgo. Por otro lado, tenemos al bufón Pasquín, que es prácticamente una invención del autor, quien en la obra aparece como denunciador y conocedor de las verdades, aunque nadie le presta especial atención por su condición de bufón.
En esta edición crítica se ha optado por el criterio de modificar las grafías siempre que no afecten a la fonética, lo que consideramos una acertada decisión que contribuye a facilitar el acercamiento de las obras cumbres del Siglo de Oro al público que no está especializado y que se adentra en este mundo por propia iniciativa. Sin embargo, pese a optar por este criterio de edición, después del apéndice se incluyen toda una serie de variantes textuales y un índice de notas, ambos apartados dirigidos a un lector más especializado. En definitiva, podemos decir que este texto muestra un gran trabajo detrás de su edición, incluyendo además de la obra calderoniana mucho más material adicional que ayuda al conocimiento tanto de la obra como de la época en la que se desarrolla. En consecuencia, podemos decir que la dedicación de Escudero Bazán al estudio de la literatura toma forma en esta magnífica edición donde deja ver no ya solo su formación y el tiempo dedicado, sino su pasión por el Siglo de Oro y su conocimiento detallado de este período y de su literatura. AURELIO NÚÑEZ PIMIENTA 268 Reseñas bibliográficas