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Noticia exacta de todo lo executado por Pedro Piñero, alias el Maragato, desde que se escapó de presidio, hasta que fué preso y herido por el Padre Fray Pedro de Zaldivia religioso lego de la Órden de S. Pedro de Alcántara

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NOTICIA EXACTA : de todo lo executado por Pedro Piñero, alias el Maragato, desde que se escapó de presidio, hasta Que fué preso y herido por el Padre Fray Pedro de Zaldivia Religioso lego de la Órden de S. Pedro de Alcántara. CON LICENCIA En la Imprenta, calle de la Hoy: 2366 a ios ln A +3 '% - EPA E dia 26 de Abril de este año de 1806, estando en los Arsenales de Cartagena, á donde sin embargo de sus grandes delitos fué sentenciado, usando de conmiseracion , el referido Maragato , con - deseos de escaparse del presidio, halló la ocasion, y se tiró por la muralla á veinte y dos varas de altura, de cuyo golpe se relaxó, sin que pudiese andar en tres dias mas que dos leguas, y esto medio arrastrando, y padeciendo muchos trabajos hasta que llegó á los espesales de Pusa, en donde de majada en majada, y de quadrilla en quadrilla de segadores es- 4 tuvo manteniéndose de limosna algunos dias, Habiéndole conocido. uno de aquella tierra, lo llegó á saber el Maragato, por lo qual se creyó perdido, y tomó el partido de huir de allí inmediatamente, como lo executó, yendo á refugiarse á su antigua madriguera en los montes de Velada, baxando á los de Robledo, en donde el dia del Corpus, y en el sitio llamado - el Jeson, entró á la casa del guarda, y hallando á la madre de este con un chico, vió una escopeta colgada en la chimenea y se la llevó, como asimismo unos panes y algunas libras de tocino que tenía: salió de allí, dirigiéndose á San Benito, donde robó un caballo sin domar que tenía un pastor: almorzó despues, y pasando luego al Venturro bebió vis no delante de varios (apuntándoles con la escopeta) al Salir el sol del dia de su tragedia: luego se echó de golpe sobre unos de Palazuelos 5 que venían de Truxillo, les quitó un trabuco y cien reales que les” habian quedado; y yiniéndose á la casa del Berdugal con ánimo de quitar el caballo al. sobre-guarda, que sabia era bueno, y dexar el que llevaba, porque se asustó de un tiro, se halló á la derecha de la vereda por donde iba, y en la dehesa, con tres Cameranos que ha= bian parado debaxo de un fresno á almorzar, y echándose de repente tambien sobre ellos, les quitó otra escopeta, y ochenta reales que los mismos manifestáron tenian; porlo que viéndose con tres armas de fuego, se dirigió á la casa, donde se le cogió, y cuyo su-- ceso paso del modo siguiente; El dia 10 de Junio, siendo como las diez de la mañana, se presentó el Maragato en la dicha casa del Berdugal con una escopeta sobre el brazo, y puesta en el disparador, dexando las otras dos colgadas del arzon del caballo que 6 habia robado antes, y sorprehen- «diendo á los que se hallaban en dicha casa, á saber: el guarda , su muger y tres hijos de corta edad, el sobre-guarda y un pastor, átodos los hizo entrar dentro de un quarto, aterrándolos con blasfemias y juramentos; y haciéndose dueño. de dos escopetas que allí habia las desfogonó, y encerró á todos en el referido quarto. Viendo una liebre que tenían allí guisada, se puso á comerla, con el pan que tambien habia, muy despacio y con mucha frescura y serenidad de ánimo. Como á quince pasos de dicha casa habia otra choza en que estaba un uarda consu muger y un niño, á los que tenia acobardados con amenazas, y no se atrevian á salir. Despues que acabó de comer la liebre se levantó, hizó salir al Sure de donde le tenia con los emas encerrado , y le mandó le aparejase el caballo del sobre-guar- da, que era el que iba buscando; 7 y executado, colgó del arzon de aquel caballo las dos escopetas que tenia en el otro , y sin dexar la que siempre llevaba consigo conduxo al guarda á encerrarle con los demas. Á este tiempo llegó á pie el Padre Fray Pedro Zaldivia, que iba á pedir la limosna para su convento por aquellos alrededores: al sentir pasos el Maragato, salió, se echó á la cara la escopeta, y dirigiendo su punteria hácia el Padre le dixo: ¿quien viene con Vimd. Padre? éste le respondió: nadie, solo vengo: pues entre vmd. en esta casa y siguiéndolela punteria por quan= - tos pasos daba el Padre, le conduxo á la misma estancia y le encerrócon los demas. De allí á poco rato acor= dándose el Maragato que tenia ma= los zapatos, y que habia visto que los del sobre-guarda eran buenos, abrió con bastante precaucion la puerta, y mandó al guarda que quitase los zapatos al sobre-guar= da, y se los diese: mas el Religio= 8 $0, precaviendo que al darle los za= patos tal vez podria sorprehenderle y quitarle Ja escopeta, confiado en Dios y su Madre Santísima, é invocándolos en su interior, y 4San Pedro de Alcántara, le dixo: hermano, yo tengo aquí unos que creo le han de venir muy bien; y en ademan de ir sacándolos de unas alforjas que llevaba al hombro, se fué saliendo del quarto donde esta= . ba encerrado; lo que visto por el Maragato, apunto con la escopeta hácia el hombro derecho del Padre para no dexarle arrimar, y estando en esta postura le alargó Fray Pedro los zapatos con su mano iz= - quierda por debaxo de la escopeta, y el incauto Maragato alargó tambien la mano izquierda para recibirlos: viendo el Padre su ocasion, con espíritu y valor agarró con su derecha el cañon de la escopeta, baxando su direccion hácia el suelo por si salia el tiro, y con la izquierda la cogió hácia el fogon, di- 9 ciendo á los encerrados: venid, este ya está seguro: pero los demas que estaban en la casa, aunque vieron esta accion, no tuviéron ánimo para salir ásocorrerle, y se estuvierori quietos mientras el Maragato repetia enfurecido palabras torpes. Este siguió forcegeando bastante rato con el Padre para quitarle la escopeta, amenazándole con que le habia de quitar la vida; mas viendo que Fray Pedro tenia mas fuer= za le soltó, diciendo: todavia tengo otras dos, y dexando la eseopeta, dió un brinco hácia el caballo, de cuyo arzon colgaban las otras. Entonces el valeroso Padre Zaldivia dió la vuelta á la escopeta para dirigir la punteria hácia el malhechor, y al darla pegó con reflexion un golpe en la cabeza del caballo, que se espantó y hulló precipitado; y viéndose el Maragato sin auxilio ninguno, echó á correr: temió el Padre que se le escapase, y estando desviado el Maragato tó S. M. el servicio que V. R. ha hecho prendiendo al facineroso Pedro Piñero, alias el Maragato, y me encarga disponga que V. R. sea aten= dido y tratado con la distincion po= sible á que se ha hecho acreedor.= En cuya atencion, y para cumplir la voluntad del Rey N. Sr, vea V. R. en que se le puede atender, y. si quiere alguna cosa para concedersela.=Doy á V. R. la seráfica bendicion, y le doy muchas gracias igualmente por este servicio que, ha hecho al bien comun, y le encargo me encomiende á Dios, que le guarde muchos años. Rioseco y Junio 24 de 1806.=De V.R. siervo en el Señor.—Er. Miguel de Acevedo, Vicario General, )